Sei sulla pagina 1di 14

Guerra espiritual

Charles F. Stanley - Ministerios En Contacto


Tiempos de oración
01

UNA VIDA DE ORACIÓN alerta


Si fuera un soldado en el campo de batalla, ¿caminaría por las calles sin armadura o refuerzos? ¿Pasaría por
alto todo su entrenamiento e ignoraría las órdenes y advertencias de su líder?

Por supuesto que no, pero eso es exactamente lo que hacen muchos cristianos cuando se trata de la
vida espiritual. Intentan vivir apartados de otros cristianos, pensando que lo tienen todo bajo control.
Eventualmente, pierden el deseo de pasar tiempo meditando en la Palabra de Dios y se vuelven sordos a la
dirección del Espíritu Santo. Se vuelven complacientes y olvidan incluso que están en guerra, y se despiertan
un día con la sorpresa de que el enemigo se ha infiltrado en sus corazones y mentes.

Esto es exactamente lo que el enemigo quiere que hagamos, pero no hay por qué ser víctimas de sus tácticas
engañosas. Al leer la Palabra de Dios y permanecer conectados a Él a través de la oración, nos colocamos bajo
la protección del Todopoderoso. Él es quien tiene el poder de salvar y vencer al maligno. Entonces, para poder
ganar, debemos rendir nuestra vida al Señor.

A pesar de los ataques del enemigo, podemos vivir cada día en la victoria que Cristo ha ganado para nosotros.
Pero nuestra capacidad para permanecer firmes solo será tan fuerte como nuestra relación con Dios. Es por
eso que debemos permanecer alertas en nuestra vida de oración. De lo contrario, perderemos gran parte del
poder que el sacrificio de Cristo pone a nuestra disposición. Este folleto contiene muchas enseñanzas acerca
de la guerra espiritual que le ayudarán a enriquecer su tiempo de oración. Oramos para que Dios use este
folleto para fortalecer su fe, protegerle de los ataques del enemigo y recordarle la victoria que tenemos en el
Señor Jesucristo.

De sus amigos de
Ministerios En Contacto

PREPARADOS PARA LA BATALLA

Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios,
para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino
contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espiritua-
les de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día
malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con
la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con
que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu,
que es la palabra de Dios.

EFESIOS 6.10-17
02

UNA DECLARACIÓN
DE GUERRA
Una de las lecciones más importantes que Dios nos ha dado se encuentra
en el primer libro de la Biblia. Después del relato de la creación de Dios
en Génesis, se nos da una descripción del gran engaño que ha afectado a
cada ser humano desde ese momento en adelante. Después de que Satanás
engañó a Eva, tanto ella como Adán desobedecieron a Dios, el pecado entró
al mundo, y hemos estado en guerra desde entonces.

Satanás usó el engaño para lanzar un ataque espiritual sobre toda la


humanidad, y continúa usando esta táctica al convencernos de que podemos
pecar sin sufrir las consecuencias.

Dios les había dado a Adán y Eva un mandato claro: “De todo árbol del
huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no
comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás” (Gn 2.16,
17). El relato en Génesis 3.1-6 da testimonio del hecho de que no importa lo
que alguien más diga, nadie puede pecar sin sufrir las consecuencias.

03

EL ENEMIGO
“Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo
que Jehová Dios había hecho” (Gn 3.1). Esta serpiente no era como
las que conocemos hoy porque probablemente se mantuvo erguida e
incluso pudo haber sido hermosa ya que Eva no se sintió atemorizada
cuando conversó con ella. Solo después de ser maldecida por Dios
por su participación en la caída de la humanidad, la serpiente fue
condenada a arrastrarse sobre su vientre en el polvo.
Dios permitió que Satanás entrara en el Jardín del Edén para probar a Adán y Eva, y sigue entre nosotros. Su
objetivo fue convencer a Eva de que lo que Dios había dicho era incorrecto. Es identificado en Apocalipsis 12.9
como “el gran dragón” y “la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero”.
Ni su objetivo ni sus tácticas han cambiado. Él se opone a Dios y miente continuamente, tratando de engañar
a la humanidad haciéndonos creer que el pecado no conduce a la muerte.

04

LA PROPAGANDA
En el Jardín del Edén, Adán y Eva tenían todo lo que necesitaban o podían desear. Había solo una restricción
dada por Dios, y en eso fue exactamente en lo que el diablo se enfocó cuando le preguntó a Eva: “¿Conque
Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?” (Gn 3.1) .

Eva respondió: “Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en
medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis” (vv. 2, 3).

El diablo quería que ella deseara lo que no tenía, así que contradijo a Dios, diciendo: “¡No moriréis!” (v. 4).
Señaló algo más de lo que Eva carecía: “Sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros
ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal” (v. 5). Cuando comenzó a considerar el árbol prohibido,
Eva se dio cuenta de que era “bueno para comer” y “agradable a los ojos” y “codiciable para alcanzar la
sabiduría” (v. 6).

La historia de Adán y Eva comenzó con perfección pero terminó en tragedia. Escucharon la verdad de Dios
pero le hicieron caso a Satanás. Su inocencia se convirtió en vergüenza. Sintieron la culpa y el miedo del
pecado y culparon a otros por sus acciones. Experimentaron el juicio de Dios y perdieron su inocencia, su
relación con Dios y su hogar perfecto en el Edén. Toda la humanidad se volvió pecaminosa, y el dolor, el
sufrimiento, la vergüenza, las dificultades y la pérdida entraron al mundo.

LAS TÁCTICAS DEL ENEMIGO | EL ENGAÑO DE SATANÁS ES DE NATURALEZA PROGRESIVA.


PASO 1: Duda. Hizo que Eva dudara de las palabras de Dios.
PASO 2: Negación. La duda llevó a la negación de la verdad.
PASO 3: Decepción. Sin la verdad bíblica como ancla, podemos ser engañados acerca de la naturaleza y mandamientos de Dios.
PASO 4: Desobediencia. Hacemos lo que Dios ha prohibido porque no creemos lo que dice acerca del pecado.
PASO 5: Destrucción. Sufrimos las consecuencias destructivas de nuestro pecado.
Satanás esconde sus engaños en hermosos embalajes que apelan a nuestros sentidos
y deseos naturales. Lo último en lo que quiere que pensemos es en el devastador
resultado del pecado. Es por eso que nos tienta a minimizar nuestro pecado afirmando
que “nadie es perfecto” o que “simplemente cometimos un error”. También nos hemos
enamorado de su engaño cuando solo nos enfocamos en la bondad de Dios y no en su
justicia y santidad, las cuales exigen el castigo por nuestro pecado.

Pero si somos fieles en leer la Palabra de Dios y confiamos en el Espíritu Santo, Él


nos advertirá de la naturaleza destructiva del pecado. Los mandamientos del Señor
no son crueles, sino amorosos. Él sabe que estamos librando una guerra espiritual
contra Satanás, y quiere
protegernos del daño que la Nuestra obediencia a Dios y a su
desobediencia y el pecado Palabra son nuestra protección y dan
causarán en nuestra vida. testimonio a quienes nos rodean.
Nuestra obediencia a Dios
y a su Palabra son nuestra protección y dan testimonio a quienes nos rodean.

Por tanto, las personas que viven en obediencia a Dios pueden reconocer el pecado y
el engaño y saber lo que está bien y lo que está mal. Cualquier forma de desobediencia
en nuestra vida invadirá nuestra alma con una sensación de alejamiento que, si no se
corrige, conducirá a la separación y al declive espiritual. En este punto, el Señor puede
usar las circunstancias, incluso la calamidad, para tratar de devolvernos a la comunión
con Él. Si no respondemos, eventualmente nuestros espíritus se endurecen a las cosas
de Dios.

05

Cómo derrotar
AL ENEMIGO
NADIE PUEDE TENER UNA VIDA CRISTIANA VICTORIOSA POR SUS PROPIAS FUERZAS.

Me tomó tiempo aprender esta verdad fundamental. Durante años, luché con encontrar
la forma de tener una vida cristiana exitosa, alegre y pacífica. Creía que Dios me había
salvado, pero pensaba que dependía de mí vivir de tal manera que le agradara.
Un día, Gálatas 5.22, 23 cobró vida para mí como nunca antes. Este pasaje explica que “el fruto del Espíritu
es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza”. Dios me mostró que estas
cualidades no eran una parte constante de mi vida. Oré sin cesar para que me mostrara cómo vivir una vida
consagrada. El usó DESCUBRIERON EL SECRETO de Raymond Edman1, un pequeño libro que consiste en
20 biografías espirituales. A través de él, Dios me abrió los ojos a algo de lo que nunca antes me había dado
cuenta: la clave de la vida cristiana es permitir que Cristo viva a través de uno. Esta verdad revolucionó por
completo mi caminar con el Señor.

06

EL SACRIFICIO FINAL
Antes de aceptar a Cristo, sin importar cuán buena persona podamos parecer a los demás, las Sagradas
Escrituras dicen que el pecado nos separa de Dios. Mientras una persona no acepte el regalo de la salvación
de Dios, está muerta espiritualmente. Nosotros “vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne... y
éramos por naturaleza hijos de ira” (Ef 2.1-3). Toda persona sin Cristo está separada del Padre. Debido a que
Dios es santo, no puede tolerar el pecado, y por lo tanto no escuchará las oraciones de quienes no lo han
aceptado (Is 59.2) hasta que se arrepientan y reciban el regalo de la salvación.

El proceso funciona así: Primero, el Espíritu Santo nos convence de nuestra necesidad del perdón de Dios.
Luego, reconocemos que lo hemos desobedecido y aceptamos la muerte de Cristo en la cruz como el perdón
por nuestros pecados. Finalmente, nos arrepentimos y alejamos de nuestra vieja manera de vivir (2 Co 5.17).

EN EL MOMENTO DE LA CONVERSIÓN, NUESTROS PECADOS SON LAVADOS. NUESTROS


NOMBRES SON ESCRITOS EN EL LIBRO DE LA VIDA DEL CORDERO, Y EL ESPÍRITU SANTO
NOS SELLA PARA SIEMPRE COMO HIJOS DE DIOS.

Una vez que somos salvos, nuestra culpa se borra y se nos asegura la vida eterna. Pero todavía tenemos dos
problemas. Antes que nada, nuestro mundo está lleno de rebelión, desobediencia, corrupción y maldad, y nos
desafía constantemente a rechazar o ignorar lo mejor de Dios para nuestra vida. Segundo, todavía tenemos
lo que la Biblia llama “la carne”, o esa parte de nosotros que desea rebelarse contra Dios. Debido a estas dos
cosas, nunca llegaremos a dejar de pecar por completo.
07

Vivir EN
VICTORIA
La clave para una vida piadosa es confiar en el Señor Je-
sucristo para que viva a través de nosotros. El hecho de
que estamos “en Cristo” nos hace aptos para el cie-
lo; “Cristo en nosotros” nos hace aptos para esta vida
( Jn 17.22, 23). Morimos a nuestro viejo yo y fuimos resuci-
tados a una vida nueva. Esta es una de las razones por las
cuales las Sagradas Escrituras se refieren a la experiencia
de salvación como “nacer de nuevo” ( Jn 3.3).

En el momento de la conversión, el espíritu de Dios,


también conocido como el Espíritu Santo, vino a vivir
en nosotros. Su principal responsabilidad es vivir la vida
de Cristo a través de nosotros. Cuando confiamos en Él,
nos ayuda a pensar, actuar y reaccionar como lo haría
Cristo en nuestro lugar. A medida que nos desarrollamos
espiritualmente, crecemos en nuestra capacidad de
permitirle vivir a través de nosotros. Gálatas 2.20 lo expresa
de esta manera: “Con Cristo estoy juntamente crucificado,
y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo
en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó
y se entregó a sí mismo por mí” (Véase también Colosenses
3.1-5 y Filipenses 1.21).

Cada mañana, podemos orar de esta manera: “Señor,


es tu vida; te la he entregado por completo. Gracias por
tratar con cada problema que enfrento hoy”. Todavía
experimentaremos la tentación y la adversidad, pero ahora
sabemos que no es nuestra responsabilidad enfrentar tales
cosas con nuestras propias fuerzas. En su poder, podemos
tener vidas alegres, seguras y productivas.
Este no es un compromiso de una sola vez; probablemente tendrá que rendirse a Cristo muchas otras veces.
Cuando falle, recuérdese a sí mismo que no puede salir adelante en la vida cristiana por medio de sus propias
fuerzas: Jesucristo lo hará a través de usted.

¿Quién va a dirigir su vida, usted o Jesucristo que vive en usted? Si es sabio, permitirá que el Hijo de Dios le
dirija todos los días. Deje que le dé orientación, dirección y poder para tomar decisiones sabias. ¿Eso significa
que escapará de todos los problemas, angustias y cargas? No. Tampoco significa que nunca volverá a pecar,
pero no tendrá que luchar por su cuenta. En cambio, puede caminar en el poder del Dios viviente, y eso es lo
mejor de la vida.

RENDICIÓN: EL CAMINO A LA VICTORIA


¿QUÉ PASOS DEBE SEGUIR PARA DEJAR QUE CRISTO VIVA A TRAVÉS DE USTED?
• 
ADMITA SU FALLA. Reconozca que se siente espiritualmente frustrado o derrotado. Ha intentado vivir la vida
cristiana y no ha tenido éxito.
• 
CONFIESE SU INSUFICIENCIA. Tenga en cuenta que incluso si tuviera innumerables posibilidades, no podría lograr
la victoria espiritual por su cuenta.
• 
RECONOZCA QUE CRISTO ES SUFICIENTE. Como Él es Dios, tiene la capacidad de satisfacer todas sus necesidades:
sabiduría para cada decisión y fortaleza para cada situación.
• 
ENTREGUE POR COMPLETO SU VIDA A ÉL. Debe darle permiso a Cristo para que viva a través de usted. Deje de
esforzarse por “ser un buen cristiano” o “hacer lo suficiente” para complacerlo. En cambio, entréguele su vida a
Dios y confíe en su fortaleza.
• 
CONFIESE QUE ES VERDAD. En otras palabras, declare en voz alta: “Señor, por favor vive a través de mí. Me rindo a
tu voluntad y me entrego a ti “.

08

LLAMADO EN EL CALVARIO
ANTES DE QUE JESÚS FUERA A LA CRUZ, LES DIJO A SUS DISCÍPULOS QUE LES ENVIARÍA UN AYUDADOR.

El Espíritu Santo es un miembro de la Trinidad junto con el Padre y el Hijo. Sin embargo, algunos creyentes
pueden no entender que Dios, en la persona de su Espíritu, ha pasado a vivir dentro de ellos. En lugar de
vivir en el poder y la provisión del Espíritu, simplemente hacen lo que pueden con sus propias fuerzas y
esperan el día en que puedan ir al cielo. El resultado es una vida derrotada e insatisfecha, en la cual se sienten
decepcionados de Dios.
Sin embargo, el problema no es Dios, sino la ignorancia de la presencia y guía del Espíritu Santo en sus vidas.
Por lo tanto, echemos un vistazo a las muchas formas en que el Espíritu de Dios “nos saca de apuros”.

“Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi


nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que
yo os he dicho” (Jn 14.26).

¿POR QUÉ ENVIÓ JESUCRISTO AL ESPÍRITU SANTO?



• 
Cristo sabía que no podríamos cumplir sus mandamientos por nuestra propia cuenta. Sin la ayuda del
Espíritu, no seríamos capaces de vivir vidas consagradas (véase Hechos 1.8).

• 
Porque cumple la obra de Dios aquí en la Tierra al vivir a través de nosotros. Esto no significa que seremos
perfectos, sino que debemos “[luchar] según la potencia de él” (Col 1.29).

• 
Porque desea tener una relación personal con nosotros. Cristo ha prometido que nunca nos dejará (He 13.5).

EL ESPÍRITU SANTO . . .
NOS CONVENCE DE PECADO. JUAN 16.8 | Antes que nada, nos hace darnos cuenta de que somos
pecadores necesitados de salvación para que nos arrepintamos y nos volvamos a Cristo en fe y podamos así
recibir el perdón de nuestros pecados. E incluso, después de la salvación, continúa convenciéndonos cuando
no vivimos como deberíamos, recordándonos que el pecado ya no debe ser parte de nuestra vida, pues somos
seguidores de Cristo.

NOS SELLA. EFESIOS 1.13 | En tiempos bíblicos, se usaba un sello para autenticar, demostrar la propiedad e
indicar protección. El Espíritu Santo nos sella en Cristo como hijos de Dios que están a salvo y bajo su cuidado
divino. Este sello no puede ser roto por nadie, ni por Dios, ni por el diablo, ni por nosotros. Sin embargo, esto
no significa que podamos pecar sin consecuencias. La convicción de Dios continuará, y si no la escuchamos,
recibiremos su corrección.

MORA EN NOSOTROS. ROMANOS 8.11 | El Espíritu Santo es un regalo eterno enviado a vivir en
nosotros, estamos bajo su liderazgo divino y, por medio de Él, somos facultados para hacer lo que requiera
de nosotros.
NOS ENSEÑA. JUAN 14.26 | Debido a que es Dios, el Espíritu Santo es un maestro que supera a todos los
demás. Nos guía a medida que leemos la Palabra de Dios y nos ayuda a interpretarla con precisión. La Biblia es
un tesoro extraordinario que Dios nos ha dado, y mientras la leamos fielmente, pidiéndole al Espíritu Santo
que nos enseñe, nos ayudará a comprenderla.

NOS REVELA LA VERDAD. 1 CORINTIOS 2.12 | Lo que se promete aquí es el conocimiento divino, que
va mucho más allá de nosotros mismos y de este universo, y se encuentra en la Palabra de Dios. Es posible
que no comprendamos de inmediato qué significa un pasaje o cómo aplicarlo, pero si seguimos estudiando
la Palabra de Dios, el Espíritu nos dará entendimiento. Sin embargo, si renunciamos a leer la Palabra, nos
faltará la sabiduría que proviene solo de Dios.

NOS GUÍA. JUAN 16.13 | Nuestro Ayudador es también nuestro Guía. Él nos ayuda a discernir qué es verdad
y nos orienta para tomar decisiones correctas. En lugar de buscar el consejo de otras personas, primero
debemos pedirle al Espíritu Santo que nos dirija.

DA FRUTO A TRAVÉS DE NOSOTROS. GÁLATAS 5.22, 23 | A menudo, la forma en que se desarrollan las
cualidades positivas del carácter en nosotros es a través de circunstancias que, de otro modo, podrían hacer
que respondamos de manera opuesta. Por ejemplo, si se nos dificulta amar a alguien, el Espíritu Santo puede
cambiar nuestra actitud si le pedimos ayuda y genuinamente anhelamos caminar en obediencia a Él.

NOS HACE RECORDAR. JUAN 14.26 | Aunque los discípulos de Cristo habían estado con Él y lo habían
escuchado enseñar durante tres años, solo tenían sus recuerdos después de que se había ido. Para enseñar
a otros acerca de Cristo, necesitaban al Espíritu Santo para ayudarles a recordar. E incluso hoy, necesitamos
su ayuda para recordar pasajes que se aplican a situaciones particulares. Si somos fieles en leer la Biblia, el
Espíritu nos ayudará a recordarla cada vez que la necesitemos.

NOS EQUIPA CON DONES ESPIRITUALES. 1 CORINTIOS 12.4 | El Espíritu nos da habilidades especiales,
permitiéndonos servirnos los unos a los otros de la manera que Él desea.

NOS DA PODER. HECHOS 1.8 | Su fortaleza nos permite lograr lo que sea que Él nos llame a hacer y nos
equipa en cada aspecto de la vida.

NOS LLENA. EFESIOS 5.18 | Esta es una vida gobernada y guiada por el Espíritu Santo, y con plena conciencia
de su presencia permanente. Ningún creyente tiene una excusa legítima para no obedecer a Dios, porque el
Espíritu Santo nos ha equipado para hacer lo que desea u ordena.
Todo lo que necesitamos para vivir la vida cristiana nos ha sido dado. Si estamos dispuestos a entregarnos
a Él, podemos utilizar libremente los recursos del Espíritu de Dios. Nuestro divino Ayudador siempre está
disponible para atendernos en nuestra necesidad. Desde el momento en que aceptamos a Cristo como
nuestro Salvador jamás hemos estado ni una sola vez solos o indefensos, incluso si así nos sentíamos. Él
siempre está presente y trabajando activamente en nuestra vida.

LA ORACIÓN DE UN GUERRERO
ESPIRITUAL
QUERIDO PADRE CELESTIAL:

Gracias por ser un Dios que protege y lucha por su pueblo. No dejarás que el enemigo nos arrebate
de tus manos (Ro 8.31-39, Is 41.13). Él no es rival para ti; lo derrotaste en la cruz para siempre. Lo que
vino a destruir, lo conservas. Eres nuestra Roca y Fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones,
nuestro Salvador en todos los sentidos (Sal 18.2; Sal 46.1). Gracias por enviar a tu Espíritu para que viva
a través de nosotros, para que puedas revelarte al mundo como el único Dios bueno y santo. Todas las
cosas buenas vienen de Ti (Stg 1.17). No permitas que caigamos en las tentaciones del enemigo, sino que
permanezcamos firmes en la fe, confiando en Ti para que vayas delante de nosotros y abras el camino. Tú
nos mantienes a salvo y derrotas al malvado. Aunque parezca que reina por un tiempo, pasará la eternidad
en el lago de fuego (Ap 20.10), mientras Tú restaurarás lo que se haya llevado (Joel 2.25-32). Enséñanos
a confiar en Ti, Señor, incluso cuando parezca que estamos perdiendo, porque eres nuestra esperanza y
dador de vida eterna. Amén.

SI DESEA SABER LO QUE SIGNIFICA TENER UNA RELACIÓN PERSONAL CON DIOS POR MEDIO DE JESUCRISTO,
VISITE ENCONTACTO.ORG/CREE. TAMBIÉN PUEDE CONTACTARNOS POR ENCONTACTO.ORG/CONTACTENOS O
LLAMAR AL 1-800-303-0033.

EL LIBRO DESCUBRIERON EL SECRETO DE RAYMOND EDMAN ESTÁ DISPONIBLE EN AMAZON Y OTRAS LIBRERÍAS
1 

CRISTIANAS.

COPYRIGHT © 2018 MINISTERIOS EN CONTACTO.

A menos que se indique lo contrario, las citas de las Sagradas Escrituras se toman de la versión Reina Valera 1960. Usado con permiso.
P L A NT I L L AS i l u stradas con pasajes bíblic os
Una manera en que muchas personas meditan en la Palabra de Dios es a través de pasajes bíblicos para colorear. Le
permite disminuir el ritmo de la vida y utilizar su lado creativo para memorizar las Sagradas Escrituras. Si nunca lo ha
hecho, le animo a intentarlo, pues es una manera fácil y divertida de comenzar.

1. Desde su barra de menú, seleccione “Archivo” y luego “Imprimir”.

2. Seleccione “Páginas a páginas” y escriba # - #.

3. Seleccione “Tamaño y manejo del papel” y elija “Escala personalizada” para que las imágenes sean más grandes o
más pequeñas según sea necesario. Es posible que deba probar algunos tamaños diferentes para obtener el ajuste
correcto para su Biblia.

4. Imprima las páginas.

5. Recorte cada trozo de los pasajes.

6. Elija un pasaje y la ubicación donde desea colocarlo en su Biblia.

7. Coloque el pasaje detrás de la página. Debido a que las páginas de su Biblia son delgadas, podrá ver la imagen que
se muestra a través del papel para calquearla con facilidad.

8. Coloree la página en su Biblia como desee (¡los lápices de colores o la acuarela funcionan muy bien!). Puede ser
aconsejable mantener la plantilla debajo de la página para minimizar que se traspase la tinta.

9. Trace los bordes con un rotulador o marcador más oscuro si es necesario.

10. ¡Disfrute de su nueva obra de arte!

Opciones alternativas: imprima las siguientes páginas y recorte los trozos de los pasajes. ¡Coloreelos y lamínelos para
mantenerlos como marcalibros! ¿Cree que no se le hará fácil hacerlos? Está bien. Simplemente imprima, corte y coloque
los pasajes bíblicos donde le sirvan como recordatorios visuales del poder y la protección de Dios.
pues, A