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José Miguel Torres (q.e.p.d.

)
1945-2012

A seis años de su partida

Por: Edward Salazar Cruz


Profesor de Historia y Pensamiento del Cristianismo
15/08/18

Fuentes para el estudio de la memoria, desarrollo


y aportes de la teología y la práctica de José Miguel Torres Pérez.
Datos Biográficos:

1945: 13 de Noviembre, nace en Santo Tomas, Chontales, José Miguel Torres Pérez.

1964: Se integra a los movimientos ecuménicos juveniles de la región de América y el


mundo: Presidente de la juventud Bautista de Nicaragua, miembro de la Unión
Latinoamericana de Juventudes Evangélicos (ULAJE), Movimiento Estudiantil
Cristiano de la Federación Universal de Movimientos Estudiantiles Cristianos y de
Iglesia y Sociedad América Latina (ISAL).

1964 – 1966: Se integra al Frente Sandinista de Liberación Nacional.

1967: Pastor en la Iglesia Bautista de Puebla México.

1968: Secretario Nacional para México de la Federación Universal de Movimientos


Estudiantiles Cristianos. Fue perseguido por su involucramiento en el movimiento
estudiantil que desemboco en la masacre de Tlatelolco.

1969: Pastor de la Iglesia Bautista Emmanuel en Tamaulipas, México.

1970: Líder del Movimiento Estudiantil Cristiano de Nicaragua, expresión nacional de


la FUMEC.

En el plano intelectual, estudia, promueve y debate sobre Martin Luther King Jr,
Dietrich Bonhoeffer, Karl Barth, los documentos del Vaticano II, Roger Garaudy,
Rodolfo Mandolfo, Herber Marcuse.

En el plano socio religioso, integra en el movimiento Cristiano Nicaragüense, integrado


por jóvenes católicos y evangélicos, teniendo como plataforma los colegios religiosos
de Nicaragua, los barrios populares y zonas rurales del interior del país.

En el plano político, participa de la toma de iglesias y colegios, apoya la lucha por la


liberación de presos políticos y las luchas por la dignidad magisterial y lucha con la
dictadura de Somoza Debayle.

Son colegas de marcha en ese contexto: el Padre Ángel Barrajon, Uriel Molina,
Fernando Cardenal, Padre Sanjines, Alfonso Alvarado, Octavio Rivas, Francisco
Lacayo, Samuel Lau, entro otros.

1976: Pastor en la Iglesia Bautista Emmanuel, en San Salvador. Desarrolla un trabajo


conjunto con Monseñor Arnulfo Romero en contra de la opresión y represión de la
dictadura militar. Ofician juntos.

1978: Pastor de la Iglesia Bautista de Jinotepe, Carazo. Acompaña la lucha contra la


dictadura. Asume la coordinación de la Comisión Evangélica Latinoamericana de la
Educación Cristiana (CELADEC).

1979: Funda y dirige el Eje Ecuménico.


1980: Asesor de asuntos religiosos de la Comisión Ejecutiva del Frente Sandinista de
Liberación Nacional. Recibió en la década de los ochentas tres intentos de asesinatos
por su pensamiento teológico político y su compromiso revolucionario. Fue orador
principal ante el Kikechentag (Parlamento de la República Federal de Alemania. Dicto
conferencia en la Facultad Protestante de Teología de Estrasburgo en Francia.

1981 - 1995: Co fundador de la Federación de Organismos No Gubernamentales.

1982: Presidente de la Federación Universal de Movimientos Estudiantiles Cristianos


para América Latina.

1992: Catedrático de teología, historia de Nicaragua y sociología de la Religión.

1993: Consultor de la Rectoría de la UPOLI.

1994- 2012: Co Fundador del Instituto Martin Luther King Jr y Sub Director del
Instituto.

1999: Dicta cursos de Cristianismo, Globalización y Desarrollo Sostenible y participa


en el Foro Latinoamericano de Cumbre de los Pueblos de América Latina en Chile.
Ejerce como Conferencista Magistral en Diplomados, Post Grados, Maestrías en
Nicaragua, Centroamérica, Latinoamérica y Europa.

2001: Participa en el Congreso Mundial de Cultura de Paz en Madrid, España y en el


Congreso de Estudios Comparados de Ciencias Penales y Sociales del INECIP de
Guatemala para fiscales y defensores del pueblo y de la región Centroamericana.

2006: Participa en el séptimo congreso Internacional de IAPCHE, en Granada.

2007: Invitado a dar tres conferencias magistrales a la Cátedra Wilson de la Universidad


Richmond Indiana.

2010: Participa en calidad de invitado a tres mega eventos mundiales sobre el Derecho
Humano a la Paz, la reconciliación y educación para la paz, celebrado en ocasión del
cierre del decenio internacional de Cultura de Paz y Educación No Violenta para las
niñas y niños del mundo, realizado en Santiago de Compostela, España.

2011: Ponente por América Latina en el panel sobre Derechos Humanos a la paz en la
primera conferencia ecuménica de religiones por la paz organizada por el Consejo
Mundial de Iglesias y el Comité Asesor del Consejo de Derechos Humanos de las
Naciones Unidas en Jamaica.

2012: 14 de Enero. Fallece a los 67 años de edad en pleno periodo de producción


intelectual.
Entre sus grandes aportes intelectuales están:

1. José Miguel Torres P.(1995). Luz en la Selva. Managua: UPOLI.

2. José Miguel Torres P.(2003). Bases y fundamentos Bíblicos – Teológicos de una


Cultura de Paz. Managua: UPOLI.

3. Rev. José Miguel Torres Pérez (2005). Historia del Ecumenismo Protestante
Nicaragüense en el siglo XX. Managua: UPOLI.

Escribió diversidad de artículos en la Revista Cultura de Paz del Instituto Martin


Luther King.

1995: Kgawa, santo, pacifista y reformado social.


1995: Dietrich Bonhoeffer, Teólogo del Dios presente en el mundo.
1996: Las teologías y pastorales en Nicaragua, durante la Revolución Sandinista.
1997: La Revolución Sandinista En: IMLK.. (1997). Historia y Violencia en
Nicaragua. UPOLI.
1999: La Biblia y los Derechos Humanos.
2000: Un balance teológico de la UPOLI al final del milenio.
2002: La identidad evangélica en la educación superarlo de Centro América.
-----: UPOLI: Universidad de anticipación, XXX aniversario.
2004: Derechos Humanos, Estado de Derecho y Derechos de las mujeres.
2005: Luz en la selva (Nueva Guinea) la ciudad ecuménica.
2007: Antecedentes Fundantes de la creación de la UPOLI
2007: La acción reconciliadora de Dios en la historia como base de la ética cristiana y
de las prácticas concretas de liberación social.
2009: Para todas las Religiones: la reconciliación para un mundo mejor.
2010: Elementos que constituyen la profesionalidad del docente de reflexión teológica.
2012: Hitos de la Cultura de Paz en Nicaragua.

Artículos Póstumos:

2015: Mensaje ocasional en el XV aniversario del Martirio de Monseñor Oscar A.


Romero.

Artículos en la Red.

Dr. Sergio Denis García. A tres años de la partida de nuestro hermano y amado José
Miguel Torres. Tomado de: https://www.upoli.edu.ni/noticias/verNoticia/articulo:350-a-
tres-anos-de-la-partida-de-nuestro-hermano-y-amado-jose-miguel-torres
APÓSTOL DEL PROTESTANTISMO ECUMÉNICO, REVOLUCIONARIO Y
DE LA PAZ

24 Enero 2012 | 12 a.m. |

Edward Salazar Cruz.

Es domingo 8 de enero de 2012 llego al hospital. En la entrada los militares guardan el


paso. Presento mis documentos y le digo a un oficial: Vengo a ver al reverendo José
Miguel Torres Pérez. El guarda lee su libro de visitas y me indica el edificio y la sala
donde se encuentra. Ecce Homo. Está José Miguel en su cama acompañado de su amada
esposa. Descansa, abre sus ojos y me dice: -Edwarcito. Muestro tranquilidad. El
reverendo dice: -Vino Miguel D’Escoto, Uriel Molina, José Argüello. Me han venido a
visitar muchos amigos… Su esposa nos deja solos para conversar.

El tiempo. Horas de diálogo. Platica sobre el Reino, los profetas, Nicaragua, guarda
periodos de silencio, vuelve sobre el contexto internacional, la cultura de la paz, vuelve
a guardar silencio y piensa en su ministerio, el llamamiento y la coherencia que se debe
seguir. Entra la enfermera con su cena, él se sienta y come, sonríe, le incomoda que a la
comida le haga falta sal, tiene confianza en Dios y me expresa que se siente agradecido
con todos. Es hora, hay que orar y despedirse.

José Miguel fue leal al Reino y fiel en ser bautista. Jamás renunció ni a lo uno ni a lo
otro. Veía a los bautistas como una de las mediaciones del Reino, con sus fortalezas y
sus limitaciones, pero en fin servidores del Reino. Vivió 67 años, pues nació el 11 de
noviembre de 1945 y murió por la hora novena del 15 de enero de 2012. Su vida tuvo
una constante: desde su nacimiento hasta su muerte estuvo al servicio del Reino de
Dios. Hombre de principios, creyó en la Palabra de Dios, el Señorío de Jesucristo, el
Reino de Justicia, la Palabra de los Profetas, la labor ministerial, la diaconía sin
condiciones, la vida con dignidad, el cambio social, la construcción de sociedades justas
y hermanables iluminadas por la Palabra de Dios.

Su primera etapa abarca unos 19 años (1945–1964), marcados por la vida familiar y
comunitaria. Su padre, el reverendo José Miguel Torres Reyes, un eminente Pastor
Bautista, y su madre, una honorable mujer de fe. José Miguel cultiva la matriz básica de
sus valores de Reino.

Un segundo momento abarca 29 años (1964–1993) en el que se destaca como líder


juvenil y dirigente ecuménico en la Juventud Bautista, ULAJE, el FSLN, el Pastorado,
los movimientos sociales, la FUMEC, la labor ecuménica con Monseñor Oscar Arnulfo
Romero, CELADEC, la FONG, el Eje Ecuménico, el Proyecto de la Universidad
Campesina, la lucha contra la dictadura somocista, la revolución, la cátedra y la
investigación en el campo de las ciencias teológicas, humanísticas y de la cultura; todo
en conjunto le dejará granjeado un campo de vínculos, experiencias y conocimientos. Es
la época en que, al igual que Jesús de Nazaret, Miguel se asume como un hombre en
conflicto.

Siempre decidido, dialéctico, militante y enfocado. No le faltan enemigos, amenazas,


debilidades y envidiosos. Es el Teólogo de la Revolución, en definitiva el Teólogo
Ecuménico por antonomasia, el padre de los actuales teólogos revolucionarios y
progresistas.

En su último periodo de vida -otros 19 años (1993-2012)- es el Teólogo de la Ética de la


Paz Planetaria, un hombre distinto, en nuevos procesos, trabajando por la no violencia,
la cultura de paz y el respeto a los derechos humanos, la solidaridad. No falta en las
cátedras, las conferencias, los paneles internacionales, los análisis, los congresos y los
foros. Piensa, escribe y comparte. El Teólogo de la Reconciliación.

El Reverendo José Miguel murió en la tarde del 14 de enero. Cuando su Eminencia el


Cardenal Miguel Obando y Bravo, como en la hora novena del día 16, le presentó su
respeto, dijo, luego de leer un Salmo: “El reverendo fue un hombre que cumplió con la
misión que Dios le otorgó”.

Teólogo protestante, amó la poesía, la música, las letras, la tertulia, lo noble, lo bueno.
Jamás se negó a predicar, enseñar, ministrar o dar testimonio. Era un buen amigo en
todo tiempo. Amó a Dios y a su familia.

El autor es teólogo, miembro del Green Party.

Tomado de: https://www.elnuevodiario.com.ni/opinion/239512-apostol-protestantismo-


ecumenico-revolucionario-pa/

DR. SERGIO DENIS GARCÍA. A TRES AÑOS DE LA PARTIDA DE NUESTRO


HERMANO Y AMADO JOSÉ MIGUEL TORRES.

Este año se cumplieron ya tres años de la partida al encuentro con su Señor y Salvador,
a la Patria Celestial, de nuestro amado hermano y amigo, el Rev. José Miguel Torres.
Coincidentemente, en esta misma fecha, me tocó junto a mi familia visitar el cementerio
de Ticuantepe para depositar unas flores en la tumba de mi recordado y amado hermano
en la carne, Julio Eduardo García Velásquez, quien se nos adelantó en este viaje a las
moradas eternas en el año 2009, hace seis años.

Sin lugar a dudas que el Pueblo Evangélico, la Iglesia Bautista de nuestra país y de
manera particular la UPOLI, tienen una deuda pendiente de gratitud y reconocimiento,
de hacer una justa valoración del aporte, la contribución y el desempeño profético y
pastoral del hermano Pastor José Miguel Torres Pérez, en cuanto a la identidad,
funcionamiento y proyección de servicio de estas organizaciones/instituciones en lo
referente a su compromiso en la construcción del Reino de Dios en nuestro país.

A José Miguel tenemos que recordarlo como lo que fue, una persona de principios y
convicciones, consecuente con lo que predicó de hecho y de palabra, dotado de una
sobresaliente elocuencia; estudioso e investigador, con una admirable y extraordinaria
capacidad de comunicación verbal y escrita que satisfacía a “moros y cristianos”,
respaldado por la prédica de un modelo de vida humilde y austero, con una probada
trayectoria política de revolucionario sincero, fiel y perseverante, que supo con valentía
señalar errores y desviaciones y que no se doblegó ni mendigó favores ni posiciones
privilegiadas, a pesar de ser pionero y de haberle costado la causa; resintió como
humano que era, pero esto no le hizo apartarse del camino, al no ser reconocido en su
justa dimensión humana, revolucionaria, profética y pastoral.
Y es que José Miguel desde muy temprano de su juventud, como evangélico, por el
hecho de practicar y hacer público sus ideales y convicciones políticas, y por asumir
actitudes críticas hacia el liderazgo de las iglesias, no siempre bien asimiladas, hicieran
que él no fuera bien aceptado en muchos círculos eclesiásticos. La inclinación de
algunos líderes hacia el liberalismo y Somoza de ese tiempo se dio porque se reconocía
que históricamente el liberalismo había respetado la libertad de culto y el laicismo y por
ende a la iglesia evangélica.

A propósito, el apreciado Teológo-Biblista, Dr. Jorge Pixley, en su obra “Por una


Iglesia Laica” expresa lo siguiente: “… José Miguel Torres Pérez, hijo del Pastor que
dirigió el proyecto de Nueva Guinea, sintió el llamado a ejercer un ministerio pastoral a
las fuerzas en insurrección. Sin tener una congregación fija, este joven pastor (en los
años 70) asumió como suya la vocación de ser el pastor de los jóvenes cristianos
insertados en la lucha revolucionaria (…)”. “… sin duda, José Miguel Torres Pérez no
es de manera alguna un pastor ordinario de la CBN (Convención Bautista de
Nicaragua). Algunos no lo reconocían como pastor, y carecía de la ordenación, como
muchos otros pastores también. Pero, nadie que lea estos fragmentos que hemos citado
puede dudar de su vocación al ministerio, a un ministerio de frontera al servicio de
militantes de la revolución. Entre los jóvenes bautistas y también católicos tuvo una
influencia nada despreciable. Es otro factor en la presencia bautista en estos años
cruciales.” “…Por otra parte, su simpatía por el movimiento revolucionario e
insurreccional, y por el cambio radical como la opción viable para un verdadero y
legítimo cambio del país, para lograr mejores condiciones de vida del pueblo, le
depararon (en el seno de algunos sectores de la iglesia evangélica) un trato de
aislamiento y aversión.

Al llegar entonces a estos 3 años de su partida, en medio de lo propio que tiende a


ocurrir, de la tendencia a la ingratitud y el olvido, recordamos y apreciamos en gran
manera el involucramiento más directo y efectivo de José Miguel en la vida de la
UPOLI, asumiendo una posición valiente y beligerante en la década de los 80 cuando la
UPOLI fue víctima del menoscabo de su estatutos de Universidad y en su asignación
presupuestaria contando solamente con apoyo económico estatal reducido, con una
asignación presupuestaria a nivel de un Centro Técnico de Educación Superior (CETS).
La trayectoria valiosa y trascendente en el Instituto Martín Luther King, su desempeño
docente carismático y motivador, entre otras cosas, fueron contribuciones generosas,
ejemplificantes y de enorme provecho para la UPOLI.

Damos gracias a Dios por habernos permitido el gozo y privilegio de haber tenido entre
nosotros a José Miguel. El texto de los 40 años de historia de la UPOLI recoge una
buena parte de su legado a la universidad, de la acuciosidad de escritor inspirado por su
amor a la UPOLI que José Miguel siempre demostró con hechos y palabras.
Hasta pronto apreciado amigo y hermano.

Tomado de: https://www.upoli.edu.ni/noticias/verNoticia/articulo:350-a-tres-anos-de-la-


partida-de-nuestro-hermano-y-amado-jose-miguel-torres
MARTES 17 DE ENERO DEL 2013 / EDICION No.5128--- Managua, Nicaragua
por Xanthis Suárez G.

REVERENDO JOSÉ MIGUEL TORRES PEREZ,


ANTE LA PRESENCIA DEL SEÑOR

Hoy a las 10 a.m., recibirán cristiana sepultura,


en Jardines del Recuerdo, los restos mortales del
reverendo José Miguel Torres Pérez, fallecido el
domingo 15, después de prolongada
enfermedad. El reverendo Torres, recibió ayer
los honores y homenajes de parte de la
Universidad Politécnica –UPOLI- en donde se
desempeñaba como asesor de la Rectoría y
después de haber sido fundador del Instituto
Martín Luther King. Una vida dedica a la
promoción de la Cultura de Paz, es la que registra el reverendo Torres, por quien solo
hace pocos días, su familia y amigos, pedían cadena de oraciones. Torres, fue guía
espiritual de muchas generaciones y se le reconoce su compromiso con el proyecto
revolucionario de la década de los ochenta, cuando logró escapar de tres intentos de
asesinato, por parte de quienes quisieron
callar su voz profética,
José Miguel Torres Pérez, era Pastor bautista,
teólogo ecuménico y pacifista, nació en Santo
Tomás, Chontales el 13 de noviembre de
1945. Ha sido considerado uno de los más
prominentes forjadores del ecumenismo en
Nicaragua y un destacado pensador e
intelectual mesoamericano, siendo uno de los
forjadores del Centro Ecuménico Antonio
Valdivieso, quien al igual que la UPOLI y el
Instituto Martin Luther King, lamentan profundamente su partida. El reverendo Torres,
fue incansable promotor de la Cultura de Paz, legando obras relevantes en América
Latina y en Occidente en torno a las bases y fundamentos teológicos para la anhelada
cultura. Torres, escribió sobre “La historia del ecumenismo protestante en Nicaragua”,
aportó desde el primer número hasta el último, a la revista Cultura de Paz, con la
perspectiva bíblica y teológica, en distintos temas, siendo según Relaciones Públicas de
la UPOLI, sus últimos textos: “La juventud Nicaragüense en el siglo XX” y “Cultura de
Paz y Juventud en Nicaragua”.
En el 2011, fue ponente por América Latina
en el panel sobre Derecho Humano a la Paz
en la I Conferencia Ecuménica de Religiones
por la Paz, organizada por el Consejo
Mundial de Iglesias y el Comité Asesor del
Consejo de Derechos Humanos de las
Naciones Unidas en Jamaica; en 2010, fue
invitado a participar en tres mega eventos
mundiales sobre el Derecho Humano a la
Paz, la reconciliación y educación para la Paz, en ocasión del cierre del Decenio
Internacional de Cultura de Paz y educación no violenta para las niñas y niños del
mundo, realizado en Santiago de Compostela, España. En 2007 fue invitado a la
Cátedra Wilson de la Universidad de Richmond, Indiana, para dictar tres conferencias
magistrales/En el 2006, participó en el VII Congreso Internacional de IAPCHE en
Granada, Nicaragua/En el 2001, participó en el Congreso Mundial de Cultura de Paz en
Madrid, España y en el Congreso de Estudios Comparados de Ciencias Penales y
Sociales del INECIP de Guatemala dirigido a fiscales y defensores del pueblo y de la
región Centroamericana/ En 1999, dictó el curso Cristianismo, Globalización y
Desarrollo Sostenible y participó en el Foro Latinoamericano Cumbre de los Pueblos de
América Latina en Chile/Fue conferencista magistral en diferentes actividades de
diplomados, postgrados y maestrías en Nicaragua, Centroamérica, América Latina y
Europa/ Fue Orador principal ante el Parlamento de la República Federal de Alemania/
Dictó Conferencias en la Facultad Protestante de Teología de Estrasburgo en Francia y
muchas otras aportaciones más.

JOSE MIGUEL TORRES


***Desde 1964, integró los movimientos ecuménicos juveniles mundiales,
latinoamericanos y centroamericanos, a los 19 años, siendo Presidente de la Juventud
Bautista de Nicaragua, desarrolló una activa participación en la Unión Latinoamericana
de Juventudes Evangélicas (ULAJE), el Movimiento Estudiantil Cristiano de la
Federación Universal de Movimientos Estudiantiles Cristianos organismos que
buscaban entender y testimoniar el ser cristiano en las circunstancias que vivían los
países de nuestra región/Desde 1964 al 66, fue desarrollando niveles de compromiso
con el Frente Sandinista de Liberación Nacional.
***En 1967, fue pastor universitario en la Iglesia Bautista de Puebla, México; en 1968
fue Secretario Nacional para México de la Federación Universal de Movimientos
estudiantiles cristianos/En 1969 fue pastor de la Iglesia Bautista Emmanuel en
Tamaulipas, México/Fue perseguido en ese país dado su involucramiento y compromiso
con el movimiento estudiantil mexicano que desembocó en la represión brutal de 1968,
conocida como la masacre de Tlatelolco.
***En 1970, asume la responsabilidad del Movimiento Estudiantil Cristiano de
Nicaragua, expresión nacional de la FUMEC, contexto en el cual desarrolla junto a
miembros de comunidades cristianas evangélicas y católicas, lo que sería el movimiento
cristiano nicaragüense que se fue desarrollando en amplios sectores de los barrios
populares, así como del interior del país en buena medida teniendo como plataformas
los colegios religiosos de Nicaragua y de donde emergerían muchos cuadros juveniles
que ulteriormente, asumirían responsabilidades en la lucha libertaria de nuestro pueblo
en contra de la dictadura somocista.
***En 1976, fue llamado de la Iglesia Bautista Emmanuel, de El Salvador, ahí dejó
sembrada y desarrollada la semilla más hermosa del ecumenismo al invitar al Monseñor
Mártir Oscar Arnulfo Romero, a desarrollar un trabajo conjunto en medio de la
represión y opresión de la dictadura militar de entonces en ese hermano país, oficiaron
cultos y misas conjuntas en ambas iglesias y de ahí nació una extraordinaria relación
con el obispo mártir.
***En 1978, fue pastor de la Iglesia Bautista de Jinotepe, Carazo, en donde le tocó
acompañar a su feligresía en particular las bases juveniles de su iglesia en todo el
proceso insurreccional, asumió en ese mismo año la coordinadora regional para
Latinoamérica de la Comisión Evangélica Latinoamericana de la Educación Cristiana
(CELADEC).
***En 1979, funda y dirige el eje ecuménico de Nicaragua; en 1980, se le invita como
asesor de asuntos religiosos de la comisión ejecutiva del Frente Sandinista de
Liberación Nacional/En 1981, fue miembro fundador de la Federación de Organismos
no gubernamentales hasta 1995/En 1982, es electo Presidente de la Federación
Universal de Movimientos Estudiantiles Cristianos para América Latina/En 1992, se
desempeña como profesor de Teología, Historia de Nicaragua y Sociología de la
Religión/Y en 1993, se desempeña como consultor de la rectoría de la UPOLI para
integrarse en 1994 como miembro fundador del Instituto Martin Luther King y director
de su área Socio-religiosa.

EL GRUPO EMIGDIO SUAREZ EDICIONES, la familia Suárez García, expresan su


más sentido pésame a la familia Torres Pérez y Torres-Tablada, en especial a su viuda
Olga Tablada y a sus hermanas Alicia y Marina, sus hermanos Leonel, David y Denis
Torres Pérez, así como a la Universidad Politécnica y al Instituto Martin Luther King.
Tomado de:
http://www.bolsadenoticias.com.ni/2012/17/revoltillo.html
EVANGÉLICOS Y EDUCADORES

La familia Torres Pérez1

La familia Torres Pérez, integrada por siete hermanos, José Leonel, José Miguel, Alicia
Elizabeth, David Noel, Denis Alberto, Marina Esther y Daniel Alejandro, tuvo una
importante influencia en el desarrollo de la conciencia revolucionaria de los jóvenes
cristianos en el departamento de Carazo. Sus padres, reverendo José Miguel Torres
Reyes y Elena Pérez de Torres, se desempeñaron como pastores evangélicos y
educadores, y junto a sus hijos representaron para esos pueblos una referencia de
dignidad, respeto y de admiración por su integridad y compromiso social.

En la década del 60 residieron en Diriamba y en los años 70 en Jinotepe El Reverendo


José Miguel Torres Reyes fue pastor en los departamentos de Río San Juan, Chontales,
Madriz y las ciudades de Diriamba y Jinotepe, y promotor y fundador de lo que hoy
conocemos como Nueva Guinea, a donde llegó con los primeros diecisiete colonos
procedentes de distintas partes del país, para establecerse e iniciar un proyecto de
colonización de esas tierras vírgenes.

Doña Elena Pérez viuda de Torres, de origen salvadoreño, ejerció el magisterio durante
treinta y siete años. Su padre fue un gran pedagogo y poeta que aportó a El Salvador la
primera gramática fonética. A la cabeza de jóvenes poetas de ese país, vinieron a pie a
Nicaragua para conocer a nuestra gloria Rubén Darío en su último y definitivo regreso a
su país. Doña Elena también fue alumna del lugarteniente de Sandino, Farabundo Martí,
fusilado en la matanza que desató en 1931el dictador Maximiliano Martínez.

Todos ellos son factores que explican la sensibilidad y compromiso de los hermanos
Torres Pérez, con las causas sociales y revolucionarias desde los años sesenta y setenta.
En esta obra, presentamos a cuatro de los miembros de esta familia. A José Miguel
Torres, quien pudo darnos su testimonio en 1999, que quedó plasmado en dos textos
recogidos en los tomos I y II de las “Memorias de la Lucha Sandinista”, y quien para
este volumen dedicado a Carazo no pudo ser entrevistado, pues ya había fallecido. A
Denis, quien nos brindó gustosamente los rasgos esenciales de su trayectoria, a Alicia
quien testimonia sobre la lucha de los maestros de primaria, y a Marina, de quien
pudimos recoger su testimonio a través de una entrevista realizada por Julio Hernández.

FORJADOR DE CRISTIANOS REVOLUCIONARIOS

JOSÉ MIGUEL TORRES PÉREZ2 (1945-2012)

José Miguel Torres Pérez nace en Santo Tomás, Chontales, el 13 de noviembre de 1945.
Estudia secundaria en el Colegio Bautista de Managua y educación superior en la
institución Comunidad Teológica de México.

Vivió profundamente el espíritu ecuménico desde muy temprana edad y fue uno de los
principales forjadores de los movimientos cristianos revolucionarios de Nicaragua. En
1964 tiene sus primeros contactos con el FSLN, y ese mismo año fue parte de los
movimientos ecuménicos juveniles que se expresaron en Centroamérica, Latinoamérica
y otras regiones.

En 1967, José Miguel fue pastor universitario en la Iglesia Bautista de Puebla, México,
en 1968 fue Secretario Nacional para México de la Federación Universal de
Movimientos Estudiantiles Cristianos. En 1969 fue pastor de la Iglesia Bautista
Emmanuel, en Tamaulipas, México. Fue perseguido en ese país por su involucramiento
y compromiso con el movimiento estudiantil mexicano, que sufrió la brutal represión de
1968, conocida como “La masacre de Tlatelolco”.

Al regresar a Nicaragua en 1970, trabaja como Presidente de la Juventud Bautista,


desarrolló una activa participación en la Unión Latinoamericana de Juventudes
Evangélicas (ULAJE) y el Movimiento Estudiantil Cristiano de la Federación Universal
de Movimientos Estudiantiles Cristianos. La consecuencia de José Miguel también
influye en la vida y compromiso de sus hermanos, todos los cuales se involucraron en la
lucha contra la dictadura somocista.

En esos tiempos se debatía en América Latina sobre la participación de los cristianos en


las luchas de liberación nacional. José Miguel tomó partido sobre el ineludible
compromiso que había que asumir en esas luchas, desde una perspectiva cristiana.
Trabaja con los entonces sacerdotes Antonio Sanjinés, Ángel Barrajón y Alfonso
Alvarado, en un esfuerzo ecuménico a través de la pastoral juvenil, que asume la
Teología de la Liberación e impulsa el compromiso de los jóvenes con la lucha armada
revolucionaria. Otros sacerdotes con los que trabaja son: Uriel Molina y Fernando
Cardenal, y también con las monjas Luz Beatriz Arellano, María Hartman, las tres
monjitas Maryknoll, Maura, Maggy y Peggy, y con dirigentes de los movimientos
cristianos de Managua, Chontales, Boaco, Jinotepe, León, Chinandega y Rivas, entre
otros lugares que visitaba.

Realiza una febril actividad organizando encuentros, retiros de reflexión y reuniones


con jóvenes de distintos departamentos. Tuvimos la oportunidad de compartir con él
esos encuentros en los que se hacían profundas reflexiones sobre la realidad nacional, y
acerca de la necesidad del compromiso por cambiarla.3

En los diálogos organizados por Fernando Cardenal para incorporar nuestras vivencias
en su obra “Sacerdote en la Revolución”, José Miguel cuenta sobre estos trabajos al
hablar de Arlen Siú. Refiere que cuando se dieron las primeras tomas de iglesias por los
estudiantes de la Universidad Centroamericana (UCA), en 1970, hubo resonancia en
León y Carazo. Recuerda que los estudiantes de la UCA que eran de Diriamba y de
Jinotepe, se articulan para tomar también las iglesias de su departamento, lo que es
apoyado por los estudiantes de los institutos de secundaria. Se va notando una presencia
de jóvenes que tenían una identificación con el pensamiento cristiano. Estos muchachos
leían especialmente los salmos de Ernesto Cardenal y a través de él conocieron el
pensamiento de Sandino, con la famosa “La Hora Cero” (Cardenal Fernando: 170).

Después del terremoto de Managua en 1972, José Miguel también se involucra en los
esfuerzos que en distintas partes del país realizan los jóvenes cristianos para socorrer a
las víctimas del desastre. Lo recuerdo llegando al Colegio La Salle, de León, donde el
movimiento cristiano se metió de cabeza, y sostuvo durante largos meses el centro de
refugio de los terremoteados, de donde salieron después muchos colaboradores de la
lucha revolucionaria.

Para esta época José Miguel se vincula especialmente con los cristianos de Carazo e
impulsa la organización de éstos en el Frente Estudiantil Revolucionario (FER), no solo
católicos, sino también evangélicos, quienes, para proyectarse hacia la sociedad
montaron una obra que se llamaba “El viento donde quiera sopla”, que planteaba el
pensamiento del sacerdote guerrillero Camilo Torres, de Edwin Castro; y ”La Utopía”,
de Ernesto Cardenal, y con ello desataban un debate profundo sobre la problemática de
todo el sistema y la dictadura en que vivíamos.
*
José Miguel: En la obra de teatro Arlen Siú participaba haciendo el papel de la madre
del extraño, que es el personaje central, y el extraño representaba precisamente a ese
joven que se va a luchar por las grandes causas de la humanidad y paga el precio de la
muerte. Y ella es un poco la madre, y representa un poco la Madre del Cristo
crucificado. La obra repercutió tanto en Jinotepe que el Comandante de la plaza la
mandó a prohibir y amenazó con llevar a la cárcel a todo el elenco si se presentaba de
nuevo.

(…) “En Carazo se conocía a Ricardo Morales Avilés como un gran intelectual y se le
admiraba como revolucionario. Cuando él sale de la cárcel ve que los jóvenes cristianos
están organizados y son muy activos e incluso lee la obra “El viento donde quiera
sopla”, y dice que es excelente, aunque plantea la no violencia de Luther King. Y
estimula a los muchachos a seguir la obra. Entonces comienza a darse un nexo entre la
comunidad cristiana de Carazo y Ricardo Morales”.

Un detalle impactante para el desarrollo de la conciencia en los cristianos fue la


oportunidad que tuvimos de escuchar directamente de boca de Ricardo Morales sus
reflexiones sobre la situación de Nicaragua y sus perspectivas, en un evento organizado
principalmente por José Miguel. Acababa de ocurrir el golpe de Estado a Salvador
Allende en Chile, y más de cien jóvenes cristianos de Nicaragua y de otras partes de
Centroamérica, estuvimos reunidos en la casa de retiros El Tepeyac, en el Volcán
Mombacho. El 16 de septiembre de 1973, Ricardo Morales nos dio una conferencia que
forma parte de sus obras, donde reflexionaba sobre la realidad nacional y acerca de la
necesidad de la lucha armada. Después de un gran debate, cenamos y nos fuimos a
dormir.

Ricardo Morales habló muchas horas a solas con Arlen Siú, sentados en una pequeña
camita de una habitación colectiva, hablaban animadamente, pero en susurro, no solo
porque evidentemente estaban conspirando, sino para no molestar nuestro sueño. Al día
siguiente, algún compañero lo llevó a la parada de taxis inter-locales de Granada, de
donde salió para Nandaime a su encuentro con la muerte.

Después de trabajar de manera sostenida en Nicaragua, José Miguel estuvo un tiempo


en El Salvador como pastor de la Iglesia Bautista Emmanuel, donde mantuvo una
estrecha relación con Monseñor Óscar Arnulfo Romero. “Oficiaron cultos y misas en
conjunto en ambas iglesias y de ahí nació una extraordinaria relación con el obispo
mártir”.4
En 1978 fue pastor de la Iglesia Bautista de Jinotepe, donde le tocó acompañar a su
feligresía, en particular a las bases juveniles de su iglesia, en todo el proceso
insurreccional. Asumió en ese mismo año la coordinación regional para Latinoamérica
de la Comisión Evangélica Latinoamericana de la Educación Cristiana (CELADEC).
Después del triunfo de la Revolución fue asesor de Asuntos Religiosos de la Comisión
Ejecutiva del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), y siguió trabajando
internacionalmente en defensa de la Revolución desde una perspectiva teológica
cristiana.

En 1992 se desempeña como profesor de Teología, Historia de Nicaragua y Sociología


de la Religión, y en 1994 es miembro fundador del Instituto “Martin Luther King”.
Muere el 15 de enero de 2012 a la edad de 66 años.

En nuestra conversación de 1999, José Miguel reflexionaba así:

José Miguel: Recientemente Pablo Richard5 recordaba que hay tres mil millones de
excluidos. Es decir, tres mil millones de seres humanos que están de sobra, es decir,
sociológicamente ya están condenados a muerte por el sistema capitalista.

Lo que quiero señalar es que la existencia de la pobreza a niveles de extrema miseria, es


súper dramática en todas partes, y especialmente en Nicaragua. Entonces ¿qué quiere
decir esto en términos de la teología, de una reflexión teológica a la luz del Evangelio?
Esto significa que siguen existiendo pobres y lo que la Biblia dice es que Dios está en
medio de los pobres, y Jesucristo precisamente quiere ser encontrado por nosotros los
cristianos, ahí en su esfuerzo, en medio de los pobres.

Militante internacionalista y pacifista

Denis Alberto Torres Pérez

Nace el 10 de agosto de 1952. A los 16 años (1968) se integró al FER, a partir de


reuniones entre un grupo de estudiantes de Jinotepe y Diriamba con René Núñez Téllez,
Denis Moncada Colindres y Pedro Arauz Palacios Este contacto fue organizado por
Julio César Hernández, quien ya militaba en el FER-FSLN. Dirigió el movimiento
estudiantil del Instituto Juan José Rodríguez (Jinotepe), desarrollando tareas
movilizativas en torno a las reivindicaciones del magisterio nacional, así como en
conmemoración de efemérides tales como la del 23 de julio (masacre de estudiantes en
León). Distribuía volantes. Organizó una célula del FER integrada por estudiantes de
Diriamba y Jinotepe, la cual fue desarticulada con la captura de Alejandro Gutiérrez
Mayorga (FSLN), Aristides Rojas y Leonardo González.

En el Centro Universitario Regional de Carazo (CURC), asumió también la presidencia


del Centro de Estudiantes Universitarios (CUUN), y encabezó las delegaciones
estudiantiles al Primer Seminario de Reforma Universitaria y al histórico V Congreso
Nacional de Estudiantes, en el cual también participaron figuras emblemáticas de la
historia del FSLN, como Edgar Munguía, Doris Tijerino, Omar Cabezas, Isabel Turcios
y Ramón Rizo Espinoza, entre otros.

Para la primera toma masiva de iglesias y colegios, le correspondió coordinar las


jornadas en Diriamba, movilizando a los colegios La Inmaculada, Divino Pastor,
Instituto Nacional y la Iglesia San Caralampio, para reivindicar la libertad de los presos
políticos y contra el alza del costo de la vida, entre otros. Tuvo la oportunidad, antes de
su viaje a Chile durante la presidencia de Salvador Allende, de establecer vínculos
orgánicos con el Comandante Ricardo Morales Avilés, a quien entregó referencias sobre
reales y potenciales colaboradores con la lucha anti-somocista y con el propio Frente
Sandinista.

En Chile fue militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), y para el


golpe de Estado fue capturado e internado en el Estadio Nacional, donde pasó cuarenta
y dos días durante los cuales fue sometido a interrogatorios y violencia por parte de las
fuerzas armadas golpistas.

Expulsado al Perú, fue acogido en ese país por la Federación Universal de Movimientos
de Estudiantes Cristianos (FUMEC), que ahí tenía su sede, reinició sus estudios y
mantuvo vinculación con la resistencia chilena. Posteriormente fue Coordinador
Nacional del Movimiento Estudiantil Cristiano del Perú. En este país organizó la
solidaridad con Nicaragua al lado de Esteban Pavletich, quien fuera secretario de
Sandino, y entre muchas otras actividades, viajó a Bolivia a establecer contactos para la
solidaridad con la lucha nicaragüense, entrevistándose con Ema Obleas de Torres,
esposa del General nacionalista Juan José Torres, asesinado luego en Argentina, y con
el dirigente minero Juan Lechín Oquendo. Los mineros decidieron donar un día de
salario para la lucha nicaragüense. También se contactó con el Movimiento Estudiantil
Boliviano.

Denis regresó a Nicaragua a finales de 1974, y en enero de 1975 fue capturado en


Juigalpa por la Guardia y agentes de la Oficina de Seguridad Nacional (OSN). Fue
interrogado y torturado por varios días. Su padre, Reverendo José Miguel Torres,
amenazó a Somoza con levantar a miles de campesinos de Nueva Guinea sino lo dejaba
en libertad, lo cual logró, pero a condición de que su hijo saliera del país. Regresa
definitivamente a Nicaragua con el triunfo de la Revolución Sandinista, y se desempeña
como Director de Capacitación Campesina de la Reforma Agraria, y posteriormente
como miembro del equipo asesor de la dirección superior de la Cancillería.

Después de 1990, en el exterior realizó estudios de maestría en Relaciones


Internacionales y regresó en 1993, para fundar el Instituto para la Paz “Martin Luther
King” de la Universidad Politécnica (UPOLI), en el cual se desempeña promoviendo en
el país, y a nivel internacional, el paradigma de la cultura de paz.

NOTAS
1
Este texto fue preparado con la valiosa contribución de Denis Torres.
2
Construida en base a biografía que me entregó en 1999, cuando lo entrevisté, y con
datos tomados de la Semblanza del Reverendo José Miguel Torres, publicada por
Relaciones Públicas en página WEB de UPOLI.
3
Dos conversaciones con José Miguel Torres aparecen publicadas en “Memorias de la
Lucha Sandinista” en los tomos I y II.
4
http://blogupoli.blogspot.com/2012/01/reverendo-jose-miguel-torres.html
5
Doctor en Biblia y en sociología de la religión.
Tomado de:
https://memoriasdelaluchasandinista.org/view_stories.php?id=91