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De Barbara Cassin Dictionary of untranslatables. A philosophical lexicon. Versión del original en francés.

Pulsión

Inglés: Drive

Francés: Pulsión

Latín: Pulsio

La traducción del concepto alemán Trieb en francés dio una nueva vida a la palabra francesa pulsión,
derivada del Latín pulsus o pulsio y antes reservada al dominio de la física como equivalente a fuerza o
propulsión. Diseñado en la tradición romántica (la fuerza de la vida), en la psicofisiología (fuerza
medible) y en la biología (en la cual Trieb designa al instinto, el Trieb de Sigmund Freud hizo posible la
comprensión de la transcripción física de la mayor fuerza somática. A pesar de que la traducción de Trieb
como instinct fue durante mucho tiempo usada en Francia, eso fue claramente porque la especificidad de
la noción freudiana no había sido claramente definida: el objeto de un Trieb no está predeterminado. La
traducción de pulsión fue establecida en el sentido de indicar dicha especificidad. Por otro lado, las
múltiples traducciones inglesas (“instinct,” “drive,” and “instinctual drive”) permanece independiente de
una elección teórica precisa: la elección de “drive”, que deriva de la misma raíz proto-germánica que
trieb puede muy bien ser acompañada por una lectura biológica de la teoría freudiana.

Trieb, palabra al parecer de uso frecuente, tendría su par germano-latino: instinkt, cuyo uso apareció
recién en el siglo XIX en la literatura científica. Trieb estaría muy presente en Goethe y en general en el
romanticismo. Se trata en esos usos de “una fuerza natural fuerza interna que actúa en cuerpo y alma”.
Ya allí, la relación con un determinado objeto era menos importante que la idea de múltiples actividades.
El traslado de un término de uso frecuente a uno cuya difusión tanto en francés como en castellano
generaría dificultades en cuanto a su cabal comprensión y en la cualidad del término.

Si bien Freud habría hecho en principio un uso indistinto de trieb e instinkt en el momento de traducir
unos textos de Hippolyte Bernheim (1888, 1892), ya en su Entwurf (Proyecto de una psicología para
neurólogos, de 1895 aunque publicado póstumamente). Y en la Interpretación de los sueños (1900)
menciona el deseo como una Triebkraft (kraft: fuerza) necesaria para la formación de los sueños. Recién
en 1915 en Triebe und Triebeschicksale (Pulsiones y destinos de pulsión)

La complejidad del término habría generado las hesitaciones de los traductores al francés, y también al
castellano. En 1927, la recientemente creada Societé Psychanalytique de Paris había creado una
comisión para el estudio de la traducción de los términos freudianos. En un informe de las reuniones se
leería que por sugerencia de M. Hesnard, el término pulsión es adoptado en forma unánime para
traducir trieb. Pero hasta de la publicación del Vocabulario de Laplanche y Pontalis, aquella decisión
habría tenido escaso efecto. El término instinct fue el usado más habitualmente, y lo mismo habría
ocurrido en castellano.
El otro término que aparece a menudo en Lacan, y quizá muchas veces en el sentido de Trieb es
tendence. En muchas oportunidades aparece este término en francés y uno se pregunta si estará
hablando del Trieb.

Laplanche y Pontalis, que habían seguido sus seminarios, apuntan que la traducción de Trieb como
instinct no es solamente una inexactitud de traducción; además ofrece el peligro de introducir una
confusión entre la teoría freudiana de las pulsiones y las concepciones psicológicas del instinto animal y
de velar la originalidad de la concepción freudiana, en especial la tesis del carácter relativamente
indeterminado del empuje motivante, los conceptos de contingencia del objeto y de la variabilidad de los
fines.

Respecto a la traducción al inglés, más allá de la misma raíz gótica dreiban, drive estaría mucho más
ligado a la idea del movimiento en sí que a una fuerza interna natural del romanticisimo alemán. La
versión 1980 del Oxford dictionary lo hace sinónimo, en su sentido psicológico, de instinto. Que inglés
tiene una larga tradición de designar una tendencia innata de los seres vivos de llevar a cabo ciertos
actos. En ese sentido es usado por Shakespeare. Instinct fue el término elegido por Strachey para la
Standard Edition de las obras completas de Freud. Casi contemporáneo con el Vocabulario de Laplanche
y Pontalis, opta por instinto allí donde los franceses lo recusan. La elección de aquel habría sido criticada
y las traducciones posteriores al inglés habrían adoptado drive como trieb.

Ha sido muy compleja la historia de la elaboración de una versión castellana del trabajo coordinado por
Barbara Cassin y el diccionario filosófico de los intraducibles. Por ello no contamos con acotaciones
sobre las traducciones al castellano. Ahora, José Luis Etcheverry, traductor de la Standard Edition, más
allá de las nombradas dificultades y el pasaje por el inglés de un original alemán, habría elegido el
término elegido por los franceses de pulsión.

Va más abajo la entrada en inglés para los que puedan leerla. Se las recomiendo.