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¿Cómo puede ayudar e intervenir la Musicoterapia con niños que tienen el espectro autista ?

¿En qué consiste?

“La música ordena el caos, pues el ritmo impone unanimidad en la divergencia, la melodía impone
continuidad en la fragmentación, y la armonía impone compatibilidad en la incongruencia”.
Yehudi Menuhin

Un profesional especialista en autismo puede sugerir diversos tratamientos factibles de promover


efectos significativos a nivel físico, conductual y emocional. Uno de esos posibles tratamientos
esta relacionado con el uso de la música y el sonido con fines terapéuticos.

La Musicoterapia

La musicoterapia, es una disciplina del área de la salud, que utilizada de manera dosificada, facilita
cambios positivos y significativos en el comportamiento humano. Cimentada sobre experiencias
musicales diversas, utiliza como herramientas específicas los instrumentos musicales u otros
elementos y objetos que facilitan y promueven la apertura de canales de comunicación.

Las sesiones de Musicoterapia

Cada sesión es cuidadosamente planeada, llevada a cabo y evaluada para cubrir las necesidades
propias y específicas de cada niño, ya que lo que resulta útil y curativo para un paciente, puede no
serlo para otro.

El tratamiento y sus beneficios

A los fines de encarar un tratamiento con éste tipo de pacientes, es importante saber que la
musicoterapia dinamiza no solamente en lo puramente somático, motriz, sensorial, sino también,
y lo que es más importante, en un amplísimo campo psíquico, cognitivo y comprensivo
(percepciones, emociones, afectos, consciencia).

En resumen, es un tratamiento integral que contempla al ser humano en su totalidad, sin


separaciones. Esto contribuye a su crecimiento y aceptación.
Además relaja en el estrés, la ansiedad, la angustia de base existente en este tipo de patologías.
Esta relajación predispone a la concentración, a la toma de contacto con la realidad exterior, a la
autodefinición, a la comunicación.

Facilita la sociabilidad y el acercamiento con otros individuos.

Estudios científicos

En lo que concierne a trabajos de investigación en autismo, ciertos estudios han demostrado que
la musicoterapia tiene una influencia positiva al ser utilizada en estos individuos. Las
experiencias amenazadoras del entorno, vivenciadas en muchos de los casos de niños con
autismo, son factibles de ser trabajadas en el marco de una sesión de musicoterapia.

Desarrollo de la comunicación en el autismo a través de la música y el juego

Elaime Maciques 17 abril, 2017 Técnicas 21489

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Foto: Elaime Maciques. Todos los derechos reservados.

La música puede dar nombre a lo innombrable y comunicar lo desconocido. Leonard Bernstein

Muchos investigadores afirman que la música es precursora del lenguaje humano, ella en sí misma
constituye un complejo sistema de comunicación.

Desde esta perspectiva, los juegos musicales, pueden verse como una intervención o abordaje con
un carácter lúdico, enfocados al desarrollo de habilidades comunicativas básicas, entre otros
aspectos involucrados en el acto de comunicar, debido a algunos componentes que la conforman
como:

Una onda sonora como material comunicativo.

Un emisor y un receptor de la onda.

Una intención comunicativa en el emisor. Lo que se relaciona con nuestra necesidad de


autoexpresión lo que nos hace reproducir la realidad a través de los sentidos para confirmar
nuestra existencia
En el receptor debe haber comprensión y respuesta significativa, es decir, confirmar o reformar la
experiencia del emisor)

La música como funciona a un nivel de lenguaje no verbal, ayuda a abrir nuevos canales de
comunicación, especialmente en aquellos casos en que las funciones expresivas y de lenguaje
presentan dificultad, buscando de esta manera la expresión individual, la integración social,
desarrollo emocional, y movimiento estimulando la coordinación motriz, entre otros aspectos.

Ballesteros M (2010), citando a Malagarriga y Vals (2003), plantea que: “El sonido rodea al niño
desde los primeros momentos de la vida, ya sea porque él mismo lo produce, ya sea porque surge
en su entorno y el interés que demuestra hacia el mundo sonoro indica hasta qué punto los
sonidos desarrollan una función básica en los inicios de la comunicación humana”. Entonces
aprovechemos ese sonido natural e innato en el niño para trabajar y ayudar a los procesos
sensoriales, motrices y comunicativos.

La misma autora nos dice que toda enseñanza musical se basa en dos pilares fundamentales: la
percepción y la expresión. Los procesos perceptivos y sus elementos son la base de la audición;
pero tan importantes como éstos son los procesos expresivos.

Sabemos que, en el autismo, los estilos perceptivos funcionan de manera diferente, como por
ejemplo el mono-procesamiento, donde para evitar la sobrecarga sensorial, el cerebro de manera
consciente solo procesa una única modalidad, aunque de manera inconsciente entra gran
información, por lo que el niño se centra en un sentido como por ejemplo la vista, puede observar
minuciosamente cada detalle y pierde la conciencia de toda información que entra a través de
otros sentidos.

En edades tempranas la estimulación auditiva debe ser afectiva, comprensiva y debemos enfocarla
a elementos palpables y que los niños y niñas puedan discriminar, por lo tanto, será a través de los
sonidos que estén inmersos en la realidad del entorno que el niño va construyendo a través de
una observación sensorial y la exploración, el descubrimiento y la discriminación de elementos
sonoros de su entorno más cercano. El juego es una actividad que de manera más efectiva puede
introducir al niño en la percepción auditiva.

¿Cómo ayudar en esa formación auditiva?


Reconocer sonidos en este orden:

Sonidos del entorno familiar: como voces familiares, el teléfono, el reloj, arrugar papel y muchos
más que tienes en la casa.

Sonidos de la naturaleza: canto de pájaros, lluvia viento, truenos, sonido de hojas

Sonidos producidos por el cuerpo: bostezo, risa, llanto, aplausos, chapoteo de agua con los pies

Sonidos presentes en el aula

Grabaciones de canciones y obras musicales. Las canciones infantiles deben ser cortas, repetitivas,
que impliquen acciones para que podamos bailarlas y realizar esas acciones con el niño

Ritmos binarios naturales y su aplicación lúdica en las personas con autismo

Desde la psicomotricidad, la Organización Temporal hace referencia al ritmo y lo define como el


movimiento ordenado. El ritmo es la base indispensable en la noción temporal y es importante
para la relación de diferentes actividades, tales como: correr, saltar, rebotar, leer, escribir, entre
otras. Es una destreza susceptible de ser educada y es considerado como el ordenamiento de la
energía. Un niño carente de ritmo no coordina y por lo mismo gasta energía sin propósito.

La noción de ritmo necesita a su vez el aprendizaje de las nociones lento y rápido, lo que implica
conocimientos en cuanto a la duración y la sucesión en el tiempo, implica adquirir la conciencia de
cuando empezar una actividad y el momento preciso para interrumpir o terminarla de manera
adecuada. Es una sincronización que tiene la atención como apoyo y la intensidad efectiva que
permite que el ritmo sea percibido como una estructura repetitiva.

Desde este constructo sensorial las dificultades en el Proceso Auditivo Central (PAC) – “Eficiencia
y eficacia con que el sistema nervioso central utiliza la información auditiva”[1] – trae como
consecuencia que las habilidades como identificar, interpretar y organizar la información auditiva
sensorial recibida involucrando por lo tanto mecanismos cognitivos y neuropsicológicos, se
afecten lo que trae como consecuencia que hagan ruidos, que se tapen los oídos, mono-
procesamiento, entre otras, busquemos a través de una estimulación musical lúdica, reconectar
esos senderos neuronales para propiciar atención a los sonidos, discriminación de sonidos y sobre
todo la aceptación e interpretación de los sonidos para que el niño vaya integrando esas
percepciones de manera adecuada.
La vida está llena de ritmos binarios, terciarios, etc, por ejemplo, el agua tiene tres estados: sólido,
líquido y gaseoso, por lo tanto, ese elemento natural tiene un ritmo terciario, nuestras emociones
tienen un ritmo binario, estamos tristes o alegres, o tristes y enojados, por ejemplo.

Las personas con autismo son arrítmicas por naturaleza, aunque no me refiero a ese concepto de
ritmo como una medida de música binaria, nos referimos a un ritmo estructurado, generalizado,
que puede ayudarlo a tomar conciencia de su propia realidad con respecto al entorno. El
aprendizaje del ritmo binario respiratorio, del ritmo ocular en el parpadeo, del ritmo en la danza:
baile agarrado y conducido por otra persona, del ritmo de dos tiempos al caminar desplazando los
pies, del ritmo coordinado binario al subir y bajar alternativamente un brazo y otro brazo, una
pierna y otra pierna, como por ejemplo subir y bajar escaleras, brinda la posibilidad de un
comportamiento somático equilibrado. Nosotros podemos proporcionar al niño un ritmo binario
incorporado a través de:

Hacer percusiones rítmicas en su cuerpo: brazos, manos espalda. Esto le va a proporcionar la


posibilidad de experimentar con sensaciones estimulantes y relajantes, y va guardando en su
archivo de percepciones corporales y sonoras comportamientos rítmicos naturales. Los niveles
perceptivos–cognitivos se van enriqueciendo y agrandando, al igual que el aprendizaje de su
esquema corporal.

Ejecución rítmica con instrumentos de percusión.

¿Cómo puedes trabajar en relación a la música, las canciones y el juego?

Benezon (1969) establece el principio del ISO (Identidad Sonora) en musicoterapia, que no es más
que todas las energías sonoras, acústicas y de movimiento que pertenecen a un individuo y que
además nos caracterizan, es decir, está formado por las experiencias sonoras que son hereditarias,
intrauterinas y aquellas experiencias musicales que vivimos desde que nacemos y es lo que nos
hace preferir una música u otra.

Su objetivo es abrir canales de comunicación entre un paciente y un terapeuta, pero para que esto
suceda es necesario que las identidades sonoras del paciente se identifiquen y equilibren con las
del terapeuta. Este mismo principio se extiende a todo tipo de comunicación equivalente como la
familia, escuela, sociedad o comunidad institucional. Entonces tenemos:
ISO Gestalt es la identidad sonora del propio individuo que está influenciada por el periodo de
gestación, nacimiento, nuestro desarrollo infantil hasta el presente

ISO Universal es el arquetipo sonoro que caracteriza a todos los seres humanos como el latido del
corazón, la respiración, el agua y el flujo sanguíneo

ISO Cultural: es la identidad sonora propia de una cultura o comunidad. Por ejemplo, la música de
tambores en África.

El ISO Familiares la combinación y la dinámica del sonido, energías motrices y las pausas que
caracterizan a un grupo familiar concreto. Por ejemplo, yo crecí escuchando salsa, boleros pero fui
agregando a lo largo de mi vida otras preferencias musicales

¿Por qué hablamos de esto? Porque creo que es importante conocer o conformar la historia
musical del niño para saber con qué instrumento o música trabajar, unido al hecho que tú como
padre o madre tienes tu propia preferencia musical. Veamos, intentaremos hacer esa ficha

Momento actual

¿qué instrumentos musicales le gustan?

¿qué tipo de música prefiere?

¿cómo reacciona ante esa música?

¿qué sonidos no musicales le agradan o le disgustan?

¿qué ambiente sonoro tiene en su casa? (ruidos, silencios, música, etc)

A partir de ahí podrás tú construir tus actividades utilizando la música que tu niño le agrada. Es
importante el trabajo con el objeto intermedio, el cual sirve para establecer la comunicación, y es
importante que este objeto intermedio, que puede ser un instrumento musical, sea agradable al
niño, no le cause miedo o malestar causado por el sonido que emite

Ahora bien, dividiremos los juegos en sensoriales y motrices, aquellos que nos ayuden a:

Organizar las informaciones espaciales, temporales y a coordinar el movimiento

Reconocer el esquema corporal

Trabajar la sensorialidad, es decir, sensibilizar al niño con los diferentes estímulos sonoros
buscando respuestas dinámicas e interactivas
Desarrollar destrezas corporales que le permitan explorar, interactuar y coordinar movimientos en
el entorno

Juegos para desarrollar habilidades sociales nos ayudarán a:

Desarrollar pautas de conductas adecuadas favoreciendo así el que podamos relacionarnos mejor
de manera personal e interpersonal

Abrir nuevos canales de comunicación para facilitar las relaciones con los demás

Expresarse emocionalmente

Juegos para desarrollar habilidades cognitivas nos ayudarán a

Adquirir intereses en relación al mundo que nos rodea, que es un mundo sonoro, a través de
observar, comprender e integrar el entorno

Desarrollar habilidades imaginativas, creativas

Aumentar atención

Sugerencias previas al juego

Antes de empezar debes:

Seleccionar con anticipación el ambiente, equipos y materiales que vas a utilizar

Crea un ambiente seguro y motivador.

Utiliza diferentes músicas en relación a lo que quieres jugar

La duración de los juegos estará en relación a la edad de los niños, el interés que mantengan
durante el juego, etc.

Permitir a los niños la espontaneidad e introducir los cambios que deseen en el juego, siempre que
tu mamá o papá tengas el control

Motivar en todo momento la participación activa del niño

Motivar y facilitar la expresión de pensamientos, sentimientos y percepciones, de forma tal que al


mismo tiempo que disfruten el juego, también sea un camino para fortalecer su personalidad.

Ahora sí tomemos en cuenta


Edad del niño

Nivel de comprensión

Estructuración de la comunicación

Te pondré de ejemplo dos juegos sencillos, sé que tu podrás idear muchos más juegos

¿Qué instrumento soy?

Primero debemos pensar que instrumentos vamos a trabajar y podemos tener tarjetas preparadas
con imágenes de los instrumentos.

Ponemos el sonido del instrumento y lo asociamos con la tarjeta.

Cuando el niño reconozca el sonido puede levantar o tomar la tarjeta y buscaremos que haga la
mímica del instrumento moviendo las diferentes partes del cuerpo. Por ejemplo, pensemos en el
tambor: movemos las manos para tocar pero también podemos mover los pies para replicar el
ritmo del tambor (binario)

Podemos tocar las maracas sacudiendo todo el cuerpo y podemos hacer este sonido chchch chch
chch chch en dos tiempos.

Si somos trompeta como hacemos tata tata o podemos hacer trompetillas

Usted puede irle agregando al juego tanta complejidad como se lo permita el niño

Otra variante del juego puede ser ¿qué elemento de la naturaleza (entorno) somos?

Ponemos usar sonidos de animales, de la naturaleza, de la calle, cercanos al niño. Estos sonidos
pueden asociarse con representaciones pictóricas o imágenes y el movimiento

Hago música con mi cuerpo

(Adaptación a la propuesta de Musicograma de Miriam Ballesteros de la Universidad de Castilla)

Preparamos unas tarjetas donde se asocien símbolos, partes del cuerpo e instrumentos de
percusión.

Primero ejecuta tú el ritmo que le hayas propuesto y después que el niño lo integre o te imite

Puedes darle una secuencia de ritmos y que el haga


Puedes crear tantos ritmos como quieras y usar tu creatividad para que el niño juegue: recuerda
empieza por ritmos binarios, después terciarios. Juega con acciones y los símbolos por ejemplo
pestañear, respirar, etc

Conclusión

El juego es base indispensable para el desarrollo del niño, marca pautas sociales, emocionales,
motrices, sensoriales y cognitivas–comunicativas, nos enseña a solucionar problemas y como
enfrentar los retos del proceso de maduración y/o desarrollo.

No buscamos desde este enfoque desarrollar las habilidades musicales en el niño, sino que la
música sea un agente mediador para desarrollar o incrementar o incentivar procesos socio-
emocionales, comunicativos y sensoriales adecuados. Escuchar atentamente es una preparación
vital para desarrollar el lenguaje oral y éste influye en la correcta adquisición de la lecto–escritura.

Bibliografía:

Ballesteros, M (2010): Recursos didácticos para la enseñanza musical de 0 a 6 años: En: Revista
Electrónica de LEEME (Lista Europea Electrónica de Música en la Educación) Number 26

Campbell, D. ( 2002) El efecto Mozart. Barcelona: Urano.

Escorza Rodríguez, O (2011): La integración sensorial como intervención educativa en alumnos con
dificultades para aprender. XII Congreso internacional de teorías de la educación. Universitat de
Barcelona

Lapierre, L. (2004), Psicomotricidad y Técnicas Corporales. Disponible en


www.chasque.apc.org/psicomot

Morante, P (2010): Programa de juegos musicales para desarrollar la creatividad en los niños.
Congreso Iberoamericano de educación. Argentina

[1] Asociación Americana del Habla, Lenguaje y Audición

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