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Psicología Forense: su definición

La palabra “foro” fluye de la raíz latina “Forum” que significa el lugar público adonde se ejerce la
justicia, o sea, los Tribunales (Curran et al., 1986). El origen etimológico de la palabra “forense”
proviene del latín “forensis” - Foro del Tribunal Imperial de Roma – y el mismo concepto se
entiende en la actualidad como siendo todo el profesional experto que interviene en el área de
justicia (Soria, 2002).

Según Urra (2002), la Psicología Forense se define por ser la ciencia que desarrolla la aplicación de
todas las ramas de la Psicología ante los asuntos legales cooperando siempre con la
Administración de Justicia. Su lugar de actuación es en el foro (tribunal) colaborando con el
ejercicio del Derecho.

Por otro lado el psicólogo forense es el experto que debe dar respuestas a una serie de cuestiones
específicas planteadas por los juristas. Para tal, realiza una evaluación especializada sobre los
aspectos psicológicos pertinentes correspondientes al sujeto objeto de pericia, siempre a través
de una metodología científica (Urra, 2002).

El perito debe limitarse a “guiar” los profesionales del Derecho debiendo respectar el área de
intervención de estos que por definición es distinta de la suya (Bull & Carson, 1995). El examen
pericial es un procedimiento de evaluación y no de intervención (terapéutica) por parte del
psicólogo forense.

Por su vez, la Evaluación Forense debe manejarse bajo los requisitos legales y éticos, limitándose
la exploración a los aspectos que son pertinentes para dar respuesta a lo que está subyacente à la
condición mental, cognitiva y a la historia de vida del sujeto evaluado.

Por su vez, la Evaluación Forense debe manejarse bajo los requisitos legales y éticos, limitándose
la exploración a los aspectos que son pertinentes para dar respuesta a lo que está subyacente à la
condición mental, cognitiva y a la historia de vida del sujeto evaluado (Curran et al., 1986;
Specialty Guidelines for Forensic Psychologists. Committee on Ethical Guidelines for Forensic
Psychologists, 1991).
Causas de la conducta criminal:

Existen muchas causas para la conducta humana en toda su diversidad, y lo mismo aplica
específicamente a la conducta criminal. El incremento de la violencia a nivel global, así
como de los delitos y actos criminales, recibe ya atención prioritaria. Es así como la
Convención Anual de Psiquiatría, APA -American Psiquiatric Association-, realizada en
Pensilvania en el 2002, estudió la relación de los trastornos mentales con la violencia y la
conducta agresiva. Otras profesiones, gobiernos, países y organizaciones, como la
Organización Mundial de la Salud se han visto obligados a atender urgentemente el
fenómeno dado su amenazante y constante incremento. En Puerto Rico, ya desde el 1983 se
había celebrado el Primer Congreso sobre la Criminalidad en el Colegio de Abogados
auspiciado por el Partido Socialista Puertorriqueño (PSP). En este ensayo quiero resumir
estudios e identificar variables de causa-etiología desde las perspectivas biológicas,
sociológicas y psicológicas. No pretendo ser exhaustiva proveyendo profundidad de
análisis sino limitarme a identificar en un solo ensayo algunas de las principales variables
asociadas con la conducta criminal.

Causas biológicas

Estamos en un momento histórico crucial donde la nueva tecnología investigativa habrá de


ayudar a entender mejor -con evidencia clara y contundente- el verdadero espectro de
posibilidades en variables de índole biológica, orgánica, congénitas o heredadas (tome por
ejemplo el Proyecto del Genoma Humano).

No creo que la biología pueda darnos la explicación total a la conducta criminal, pero
igualmente creo que es obligatorio que todo profesional del campo de las Ciencias Sociales
se actualice en estos nuevos descubrimientos e hipótesis, por cuanto es objetivo y
competente reconocer aquellas condiciones fisiológicas, neurológicas, cromosómicas y
anatómicas que puedan determinar algunos de los muchos casos de conducta criminal.

La gran cantidad de estudios para explicar la criminalidad en la perspectiva biológica no es


un evento, moda o patrón nuevo. No obstante, hoy día las investigaciones giran explorando
nuevas, o más específicas, variables que incluyen una variedad enorme de factores físicos
tales como los niveles alterados de serotonina (perspectiva bioquímica; desbalances
químicos), alteraciones en el lóbulo frontal, ADD (desorden de déficit de atención), niveles
altos de testosterona combinados con niveles bajos de serotonina, niveles bajos de
colesterol, el efecto en general de los andrógenos, el efecto de diversas drogas auto-
inducidas (ingeridas), los efectos de las dietas (enfoque nutricional), alteraciones por cobre
y zinc, el efecto de traumas y accidentes, el efecto de traumas en guerras o eventos de estrés
en desastres naturales (síndrome post-traumático), el efecto de la contaminación ambiental
y las toxinas, hiperactividad, problemas cognitivos, el efecto del tabaquismo en la madre
sobre los hijos (as), efecto del ácido úrico, la predisposición genética, y la relación entre
estados emocionales alterados (depresión y ansiedad) y la conducta criminal, entre muchos
otros.

A continuación presento un breve resumen de algunos de los muchos estudios que están
siendo realizados en esta área de estudio en la relación entre factores orgánicos y conducta
criminal.

En cuanto a trastornos bioquímicos: Serotonina (serotonina)

Richard Wurtman (Crime Times, Vol 1, 1995) ha encontrado que dietas de alto
carbohidratos y bajas proteínas afectan los niveles normales de la serotonina,
neurotransmisor natural que cuando está en niveles alterados o anormales tiene efectos
cerebrales asociados con tendencias suicidas, agresión y violencia, alcoholismo y conducta
impulsiva. Las funciones normales de la serotonina son la regulación de la excitación, los
estados de ánimo, la actividad sexual, la agresión y el control de los impulsos. Algunos
estudios asocian niveles bajos de serotonina con la conducta violenta-aberrante. Jeffrey
Halperin (1995, en American Journal of Psychiatry) comparó varones agresivos con no
agresivos, ambos con diagnósticos de ADD (déficit de atención) combinado con
diagnósticos de hiperactividad. Se les administró la droga fenfluramina, que provoca
respuestas en el sistema serotonergénico. Los resultados mostraron cambios positivos en
los niños agresivos al bajarle los niveles de serotonina. Matti Virkkunen (1994) cree haber
identificado variaciones genéticas específicas que predisponen algunos individuos hacia la
conducta suicida. Tomando casos de jóvenes ofensores violentos, descubrió que una
variante del gen THP (tryptophan hydroxylase) cuyos códigos producen una enzima
necesaria para la biosíntesis de la serotonina, estaba asociada fuertemente con los intentos
suicidas irrespectivo a si los jóvenes eran, o no, impulsivos. Un segundo estudio, demostró
que bajos niveles del metabolito 5-HIAA (localizado en el líquido cerebro espinal) están
asociados con pobre control de la conducta impulsiva (sobre todo en alcohólicos). Por
último, estudios en monos consistentemente demuestran altos niveles de agresividad
cuando los niveles de serotonina son bajos (Kyes, 1995).

Condiciones congénitas: Síndrome fetal alcohólico

Estudios realizados por Ann Streissguth (1991) encontraron que el 6.2% de los
adolescentes y adultos que muestran niveles significativos de conducta mal adaptativa
nacieron bajo condiciones de Síndrome Fetal Alcohólico. Esta conducta evidenciada
incluye impulsividad, falta de consideración con los demás, mentir, engañar, robar, y
adicción al alcohol o drogas. También mostraron dificultad de vivir independientes a los
padres, pobre juicio social y dificultades en conducta sexual, soledad y depresión. No
obstante, aunque siempre se ha pensado que el alcoholismo de la madre es lo que más
afecta, también se han comenzado estudios sobre el papel del alcoholismo en el padre.
Estudios realizados por Theodore Cicero (1994) encontraron que los hijos de hombres
alcohólicos tienden a mostrar problemas de conducta y problemas en las destrezas
intelectuales. Cicero sugiere que esto está directamente relacionado con el efecto del
alcohol sobre los espermatozoides o las gónadas. Cicero dice que los hijos varones de
padres alcohólicos tienden a dar pobres ejecuciones en los tests de aprendizaje y destrezas
espaciales. También demuestran tener niveles más bajos de testosterona y beta-endorfinas.
Las hijas muestran niveles hormonales alterados en hormonas relacionadas a tensión
reaccionando de forma distinta a situaciones de estrés a las féminas que no tienen el factor
de padres alcohólicos.

El efecto de golpes-traumas y alteraciones del lóbulo frontal

Alan Rosembaum (1994) realizó un estudio en los que descubre que los traumas cerebrales
anteceden cambios de conducta predisponiendo hacia un incremento en violencia. Muchas
de estas lesiones fueron adquiridas en la infancia tanto bajo juegos como en accidentes o
producto de maltrato infantil. Su estudio fue realizado con 53 hombres que golpeaban a sus
esposas, 45 hombres no-violentos y felizmente casados, y 32 hombres no-violentos pero
infelizmente casados. 50% de los agresores habían sufrido alguna lesión en la cabeza previa
a sus patrones de violencia doméstica.

De otra parte, Antonio Damasio (1995) sugiere que daños al lóbulo frontal a nivel de la
corteza cerebral puede evitar que la persona pueda formarse evaluaciones de valor positivo
o negativo al crear imágenes y representaciones sobre los resultados, repercusiones y
consecuencias futuras de acciones al presente creando las bases de ciertas conductas
sociopáticas. Estudios de Antoine Bechara (1994) confirman la correlación entre lesiones
de la corteza en el lóbulo frontal y conductas peligrosas tales como “hacer daño solo por
divertirse”.

Estudios con PET (tomografía de emisiones positrónicas; mide el insumo de glucosa al


cerebro) realizados por Adrian Raine (1994) demuestran que niveles bajo de glucosa a la
corteza pre-frontal son frecuentes en los asesinos (sus estudios son preliminares; la muestra
fue de 22 asesinos confesos con 22 no-asesinos de control). Bajos niveles de glucosa están
asociados con perdida de auto-control, impulsividad, falta de tacto, incapacidad de
modificar o inhibir conducta, pobre juicio social. Los autores de este estudio plantean que
esta condición orgánica debe interactuar con condiciones negativas del ambiente para que
la persona entonces cree un estilo de vida y personalidad delincuente y violenta de forma
más o menos permanente.

Efectos de medicamentos-drogas

Medicamentos, legalmente recetados por médicos como parte de tratamiento a condiciones


como epilepsia, pueden tener efectos negativos aumentando la irritabilidad, la actividad y el
desajuste emocional. Tal es el caso de medicinas como Mysoline que es recetada como
anticonvulsivo (1994).

Efectos Nutricionales

Katherine y Kenneth Rowe (1994) estudiaron grupos de niños diagnosticados con


hiperactividad. Los padres les daban alimentos con colorantes como parte de sus dietas
regulares. El estudio consistió en una dieta con el colorante Amarillo #5 y placebos para el
grupo control. El reporte de los padres y observadores fue que se manifestó un incremento
en conductas de llanto frecuente, rabietas, irritabilidad, inquietud, dificultad de conciliar el
sueño, pérdida de control, y expresiones de infelicidad. Muchas de estas conductas son
precisamente las que les crean problemas de ajuste escolar limitando su aprendizaje e
integración a las reglas del salón de clases.

Trastornos hormonales

Ante el hecho obvio de que el hombre tiende a mostrarse más agresivo que las mujeres, las
hormonas masculinas -la testosterona- ha sido objeto de estudio en la conducta violenta.
James Dabbs (1995) estudió 4,4462 sujetos masculinos encontrando una alta incidencia y
correlación entre delincuencia, abuso de drogas tendencias hacia los excesos y riesgos en
aquellos que tenían niveles más altos de lo normal y aceptable en la testosterona. En las
cárceles, encontró que aquellos convictos de crímenes más violentos fueron los que más
altos niveles de testosterona reportaron. También encontró en los estudios de saliva de 692
convictos por crímenes sexuales que estos tenían el nivel más alto entre todos.

Alteraciones en conducta por hiperactividad orgánica

Rachel Gittelman (1995) sostiene que varones hiperactivos muestran una tendencia alta de
riesgo a entrar en conducta antisocial en la adolescencia. Esta tendencia es cuatro veces
mayor a la de jóvenes que no son hiperactivos, y parecen tener historiales de más incidentes
de arrestos, robos en la escuela, expulsión, felonías, etc., 25% de los participantes en el
estudio habían sido institucionalizados por conducta antisocial.

Daño cerebral

Estudios demuestran que daños cerebrales son la regla entre asesinos y no la excepción.
Pamela Blake (1995) estudió 31 asesinos con ayuda de la tecnología médica de los EEG’s,
MIR’s y CT SCANS y con pruebas psiconeurológicas. Estos habían sido acusados de ser
miembros de gangas, o violadores, ladrones, asesinos seriales, asesinos en masa, y dos
habían asesinado hijos. En 20 de estos casos se pudo establecer diagnósticos neurológicos
claros. Cinco casos demostraron efectos de síndrome fetal alcohólico, nueve mostraron
retardo mental, un caso tenía perlesía cerebral, uno más caso tenía hipotiroidismo; un caso
tenía psicosis leve, otro más tenía nicroadenoma en la pituitaria con acromegalia y retardo
mental fronterizo y otro tenía hidrocefalia; tres mostraron epilepsia; tres, lesiones cerebrales
y dos, demencia inducida por alcohol. Algunos mostraron combinaciones. 64.5% mostraron
anormalidades en el lóbulo frontal y 29% parecían tener defectos en lóbulo temporal. 19
sujetos mostraron atrofia o cambios en la material blanca del cerebro. El 83.8% de los
sujetos mostró abuso en sus infancias, y 32.3% había sido abusado sexualmente.

Intoxicaciones y contaminación ambiental

Es de reciente interés el estudio del efecto de diversas fuentes de toxicidad sobre la


humanidad. Un estudio formal sobre el efecto del plomo indica que produce alteraciones en
la conducta hacia la violencia y la conducta antisocial. En este estudio, Herbert Needleman
(1996) 212 varones de escuela pública en Pittsburgh, entre las edades de 7-11, fueron
evaluados en cuanto a la concentración de plomo en sus huesos mediante pruebas de rayos
X’s fluorescentes. El plomo es acumulado a través de los años por diversas fuentes que
incluyen la exposición a pinturas, y se observó que con el pasar de los años, según
aumentaba la cantidad acumulada de plomo aumentaban los reportes de agresividad,
delincuencia, quejas somáticas, depresión, ansiedad, problemas sociales, deficit de atención
entre otras. Aunque los autores creen que hay factores del ambiente social que contribuyen
a estas conductas, enfatizan en la importancia de prevenir la toxicidad cerebral por plomo.

CARACTERISTICAS DE UN CRIMINAL

la criminología es una ciencia que se encarga de estudiar las conductas consideradas


antisociales criminales. Este estudio lo va realizar a través de una serie de casos que se
consideran bien normales, anormales o patológicos, de esta forma va saber diferenciar
cuales son los factores que llevan a una persona a actuar o no de una determinada
manera. Di Tullio llevo a cabo un estudio sobre la personalidad del delincuente para
detectar los comportamientos o las conductas antisociales, al realizar un tratamiento médico
en el que se estudie al paciente desde todos los puntos de vista posibles implica poder
realizar un análisis profundo de su personalidad y del propio sujeto. Gracias a este autor la
criminología empezó a utilizar las teorías biológicas y psicológicas, integrando de esta
forma estas ciencias para las explicaciones de los comportamientos de los criminales.

Para Freud el delincuente proyecta a través del delito sus conflictos psicológicos, él nos
señala algunas características del delincuente, del origen infantil y la privación que lo rodeo
de infante; juntamente con otras aportaciones nos hacen mención que el hombre es
innatamente un criminal, a través del historial de su vida podemos descubrir la criminalidad
del delincuente. También nos señala dos características primordiales en un delincuente: un
egocentrismo ilimitado y una tendencia destructora, ambos manifiestan la falta de
valoración afectiva, ya que más de la mitad de personas que comenten delitos son
trabajadores sin profesión, que fracasaron la escuela o tuvieron problemas en sus familias,
provienen de familias desintegradas, niños abandonados, niños abusados. En sus orígenes
infantiles entre los motivos principales de desarrollo de estilo de vida son, una actividad
precozmente desadaptada, con hostiles rangos de carácter, falta de sentimiento de
comunidad, privación que rodea al niño.

Sigmund, F. Nos manifiesta lo siguiente:

“Todo hombre es innatamente un criminal es decir, inadaptado. Conserva en su plenitud


esta tendencia durante los primeros años de su vida, la adaptación de la sociedad comienza
después de la victoria sobre el complejo de Edipo, un periodo de lactancia, que comienza
entre el cuarto y sexto año de edad y termina en la adolescencia. Aquí el desarrollo del
individuo sano y del criminal son hasta el momento, iguales. En el periodo de lactancia el
individuo normal consigue reprimir las genuinas tendencias criminales de sus impulsos y el
criminal dirigiéndolas en un sentido social, fracasa en esta adaptación. Influyo en la
formación del criminal desde recién nacido un medio ilimitado de apoderarse de todo. Y
este pulso de posesión se exterioriza en acciones caníbales del niño, los descuidos en la
educación, pueden influir en la posterior del niño con la sociedad”.

La psicología criminológica científica a finales de los 70, comenzaron la cual se centró en


la investigación de la prevención, tratamiento y rehabilitación de las conductas delictivas y
cuando se hace evidente que la psicología tiene mucho que decir de estos, nos habla de tres
frentes: los procesos cognitivos, la psicología biológica y el desarrollo de una línea de
investigación integrada basada en el estudio de las carreras delictivas. De tal manera los
investigadores llegaron a una conclusión de que los criminales piensan de modo
“compartimentalizado”, aplicando criterios de decisión incoherentes en sus vidas. De
acuerdo con una investigación criminológica de la policía nacional de Colombia, señalan
que para la elaboración de un perfil psicológico con delincuentes es importante tener en
cuenta las características del tipo social que distinguen a cierto individuos que se
diferencian de los demás, ya sea por raza, sexo, edad, estado civil, madurez sexual,
posibilidad de cometer algún crimen, antecedentes policiales, status, relaciones
interpersonales, de esta manera se afirma que elaborar un perfil de un criminal infieren
aspectos psicosociales: su personalidad, comportamiento, motivación, con el fin de que se
pueda identificar un mismo comportamiento usual en el grupo de personas asociadas a
cometer ciertos delitos

Algunos rasgos de la personalidad criminal son:

Egocentrismo

Labilidad afectiva

Indiferencia afectiva

Agresividad

Rasgos cognitivos:

Baja autoestima

Atribuir la responsabilidad de su comportamiento a otras personas

Sentir que el mundo es propio de beneficio

Distraerse con facilidad

Mostrar extrema confianza en sí mismo

Pereza en el ejercicio de pensamiento critico

Incapacidad para demorar gratificaciones

Interpretar el mundo como un lugar hostil

Escasa capacidad de empatía

Rasgos de comportamiento:

Bajo autocontrol

Ansiedad

Impulsividad

Insensibilidad

Alta tendencia a tomar riesgos

Visión cortoplacista
Aislamiento

Ansiosos, rebeldes e impacientes

Necesidad de aprobación

Poca tolerancia

Insatisfacción y frustración

Informe Pericial

El informe pericial consiste en diferentes partes (Urra, 2002): a) una de cariz de


identificación del perito y del sujeto evaluado; b) la exposición de la intervención
realizada; c) descripción de los aspectos familiares, personales y sociales pertinentes para
el proceso; d) descripción de las características psicológicas analizadas; e) el diagnóstico
(conclusiones de la evaluación psicológica); f) y orientación (solo en algunos tipos de
procesos judiciales).

 CARACTERÍSTICAS BIOLÓGICAS O CONGÉNITAS


Un enfoque que considere las conductas antisociales como comportamiento con evidente base
evolucionista y una visión antropológica que considere que la sociedad ha reaccionado contra
las conductas que la amenazan y subvierten, favoreciendo las actitudes altruista y castigando
las tácticas desintegradoras, necesariamente conducirá a admitir que el crimen tiene
primordialmente una base genética.
Adrián Rain resume en los siguientes puntos las consideraciones que enturbian el análisis de la
influencia de la genética de la conducta Antisocial.
1. ¿Un gen es responsable de la conducta criminal? Los genes codifican proteínas y enzimas e
influencian los procesos fisiológicos cerebrales que podrían predisponer biológicamente para
determinar conductas criminales.
2. ¿La influencia de la herencia entraña que todos los crímenes son genéticamente
determinados? La conducta criminal es el producto de los genes y del ambiente.
Por otro lado, los genetistas de la conducta no tienen una posición radical; ellos no excluyen la
importancia del ambiente, aunque obviamente privilegian las bases biológicas de la violencia.
3. ¿La investigación genética puede explicar por qué algunos individuos específicos comenten
crímenes? Una heredabilidad de los 50% para el crimen no puede extrapolarse para inferir la
conducta antisocial de un individuo en particular.
4. ¿Si el crimen es genéticamente determinado entonces es irremediable? Obviamente no hay
un destino ineluctable. Admitimos que se trata de una predisposición constitucional
influenciable por los parámetros sociales.
5. ¿Son los estudios genéticos más orientados hacia la herencia que hacia el entorno? En rigor
los estudios en gemelos y en adopción, si bien están presididos por la genética informan al
mismo tiempo, que esta no explica todo.
6. ¿Los factores genéticos que subyacen en el crimen no pueden invocarse en un proceso legal?
No puede heredarse algo que es un constructo social y legal y cuya definición está abierta
a debate; sin embargo, esto valdría para muchas enfermedadesmentales.
7. ¿Las bases genéticas excluirán a los cientistas sociales? Obviamente nunca sucederá esto.
Hay razones incontrovertibles para sostener que los factores socioculturales son claves en
el desarrollo del crimen y todo señala que la genética actuará en un vacío si no considerara
el medio ambiente.
 CARACTERÍSTICAS PSICOLÓGICAS
Ofensores que padecen patologías mentales acompañadas o no de físicas.
La personalidad del delincuente puede variar desde una persona psicótica (que padece una
enfermedad mental) hasta una que presente desórdenes hormonales a nivel cerebral. Por tanto,
los especialistas se enfrentan a individuos con grandes desórdenes psicológicos.
Diversos estudios confirman que la presencia de trastornos de salud mental incrementa la
conducta violenta y antisocial. Estudios en Dinamarca identificaron en 324,401 personas que
aquellos que tenían historial de hospitalizaciones psiquiátricas tenían más probabilidad de ser
convictos por ofensas criminales (tanto en hombres como en mujeres) en una proporción de 3-
11 veces más que aquellos que no tenían historial psiquiátrico. La esquizofrenia,
específicamente, aumenta la probabilidad en 8% en hombres y en 6.5 en mujeres. El desorden
de personalidad antisocial aumenta la probabilidad en 10% en hombres y 50 en mujeres de
conducta homicida.

CARACTERÍSTICAS SOCIALES

Se incluyen factores como la raza, familia y cultura en la medida en que incidan en la


comisión de hechos delictivos.

En términos generales, los resultados muestran que los siguientes factores explican la
probabilidad de que una persona tenga un historial de reincidencia delincuencial:

Nivel educativo. Los reclusos con poca escolaridad tienen más probabilidad de ser
reincidentes criminales.

Desempleo. Las personas que no tienen empleo tienen más probabilidades de ser
reincidentes criminales.

Pandillero. La pertenencia a las pandillas es un factor que aumenta la probabilidad de vivir


en el circuito del crimen.
Vivir en una comunidad con alto desempleo. Las personas que viven en comunidades con
mucho desempleo tienen menos probabilidades de sufrir por la violencia criminal de
cualquier tipo.

Vivir en una comunidad con presencia policial. En la medida en que hay más presencia
policial en una comunidad, en esa medida sus miembros tienen menos probabilidades de
sufrir por la violencia criminal.

Vivir en una comunidad con poca desigualdad económica. Esta condición disminuye la
probabilidad de ser víctima de un delito con motivaciones económicas, pero aumenta la
probabilidad de sufrir un hecho de violencia de cualquier tipo.

OTRAS CAUSAS

En la conducta delictiva influyen tanto los elementos biológicos como el desarrollo social.
También tienen mucho peso:

- La educación recibida

- El estatus económico de la persona y su entorno

- La percepción de riesgo

- La alta impulsividad y distorsión de la realidad

- La necesidad de emociones

- La inadaptación al medio

- La agresividad

- La falta de habilidades sociales

No necesariamente los factores antes mencionados son determinantes para que alguien se
convierta en un delincuente. Muchos estudios determinan que el delincuente no nace, sino
que se hace.

Uno de los problemas que surgen en teoría es cuando se pretende formular las tipologías de
diagnóstico y tratamiento, estableciendo necesariamente diversos tipos de delincuentes. A
mi criterio la elaboración de tipologías, así como los postulados que se fundan en tales
clasificaciones son verdaderamente tomados de una etiología, los cuales tienen
un carácter exploratorio y que simplemente tienen una formulación de teorías sobre las
causas del crimen y la delincuencia.

Las normas que se siguen para la clasificación de los transgresores, según la ley se
establecen en función de: la tipología del delincuente o criminal, el color de cabello, su
raza, su edad, existencia de reincidencia urbana o rural. Lo ideal sería que la elección del
delincuente fuera atinada al cuadro clasificatorio, los cuales exhiban los esquemas
clasificatorios de este; sin embargo esta muestra se distingue ya que ninguno de los hechos
delictivos nos permite establecer una clasificación segura.

CONSECUENCIAS

No existe una única razón para explicar la delincuencia, más bien se trata de una espiral de
donde emergen múltiples factores entrelazados:

1) El empeoramiento de las condiciones sociales de vida produce un aumento de los delitos,


como consecuencia de la inseguridad económica y la falta de recursos, dándose respuestas
agresivas.

2) La delincuencia es una consecuencia de una sociedad mundial donde se prima el "tener"


antes que el "ser", donde se es más cuando se tiene más. Es la consecuencia del mito del
bienestar.

3) La sociedad se defiende del delito creando mecanismos de miedo que generan nueva
delincuencia: miedo a la calle, miedo a la vida, miedo al futuro...

4) La sociedad se defiende creando una imagen deteriorada del delincuente, presentándolo


como un monstruo más que como una persona humana.

5) La sociedad se defiende creando mecanismos de castigo. Las cárceles no funcionan,


siendo generadoras de delitos. Son los porcentajes de reincidencia los que ponen en
cuestión la capacidad regeneradora de las prisiones.

La delincuencia o se reprime o se previene. Nosotros creemos que solamente a través de la


prevención es posible ir disminuyendo el alarmante aumento de nuevos delincuentes.
Estamos absolutamente en contra del delito, pero queremos intentar encontrar las causas
profundas de la delincuencia, no negando nunca la posibilidad de cambiar.

TIPOS DE DELITO

DELITO DOLOSO

El autor actúa con conocimiento y voluntad de realizar el tipo penal. El dolo corresponde a
todo lo que pertenece a la voluntad del autor y a su conocimiento de los
elementos objetivos del tipo.

Dolo directo: consiste en el seguimiento de la finalidad típica por el autor. El sujeto conoce
la situación y actúa voluntariamente.

Dolo eventual: el individuo actúa con conocimiento pero no tiene voluntad de causar un
resultado delictivo (como el dolo directo). Tampoco el resultado delictivo es una secuencia
necesaria para conseguir un fin (como el dolo indirecto). El delito surge como una
posibilidad no necesaria para conseguir el fin.

DELITO CULPOSOS

El delito doloso no es la única modalidad con que se llega a producir una lesión o puesta en
peligro para los bienes jurídicamente protegidos por el Derecho Penal.

En los delitos culposos no hay coincidencia entre lo querido y lo realizado por el autor: la
finalidad del agente no era producir el hecho cometido.

La intención está dirigida a la obtención de un propósito que no está desaprobado por el


orden jurídico.

Aquí, la conducta se subsume en el tipo correspondiente sobre la base de considerar


exclusivamente los elementos externos que caracterizan el comportamiento del autor.

DELITO DE RESULTADO

Se trata de un concepto normativo puro de culpabilidad, es decir, se atribuye el hecho al


autor, ajustándose a la forma en que se realizó. Tres elementos específicos: imputabilidad,
conocimiento de la antijuricidad del injusto, y exigencia de otra conducta.

DELITO DE ACTIVIDAD

El legislador redacta una acción sin resultado físico, material, hecho que no significa que no
haya un desvalor de resultado. El delito se consuma cuando se produce la actividad. Se trata
de proteger los bienes jurídicos inmateriales (el honor, la imagen, etc). Son esencialmente
dolosos y resulta fundamental el propósito, el ánimo, el móvil del sujeto
para poder determinar si hay responsabilidad penal.

DELITO DE OMISIÓN

Cuando por una ausencia de acción se pone en peligro un bien jurídico y por tanto
protegido por el CP. Es necesario que el autor tenga capacidad para llevar a cabo la acción
(es decir, que el sujeto pueda evitar la acción de peligro). No es necesario un resultado, se
consuma desde el momento en que no se realiza la acción. Por ej. la omisión del deber de
socorro.

CLASIFICACIÓN

COMUNES Y POLÍTICOS

Delitos Políticos: son aquellos, que tienen por objetivo atentar contra la estabilidad de un
régimen político determinado. No buscan el beneficio personal, directamente, del
delincuente, sino que buscan cambiar una situación por vías fácticas de violencia. Pueden
ser por ejemplo la sedición, revolución, y otros tantos que se dan en las situaciones de
inestabilidad política.

Delitos Comunes: son los atentados contra el patrimonio, persona, familia, estado, y otros
tantos que no se clasifican como políticos.

SEGÚN SU MOMENTO DE CONSUMACIÓN

Delitos instantáneos: son aquellos que se consuman en un solo instante, como lo es el caso
del robo.

Delitos instantáneos con efectos permanentes: son los que se ejecutan o consuman en un
instante pero sus efectos se prolongan en el transcurso del tiempo, tal es el caso
del homicidio.
Delitos continuados: son aquellos que reúnen las siguientes circunstancias: Unidad de
resolución, Pluralidad de Acciones y Unidad de Resultados. Es decir, el sujeto activo tienen
como finalidad obtener un resultado, pero para tal efecto es necesario que realice diversas
acciones para tal cometido, un ejemplo de ello sería de aquel sujeto que quiere robarse un
tablero de ajedrez de una tienda comercial y en la mañana se roba 1/3 de las piezas al medio
día el siguiente 1/3 de las piezas y en la noche el resto.

Delitos continuos o permanentes: son aquelllos en que durante toda la realización del delito,
este se sigue consumando, es decir, si la conducta tiene una duración de tres o cuatro
meses, el delito se consuma en cada momento, como es el caso del secuestro.

SEGÚN LA CLASE DE ACCIÓN PENAL

Por comisión: surgen de la acción del autor. Cuando la norma prohíbe realizar una
determinada conducta y el actor la realiza.

Por omisión: son abstenciones, se fundamentan en normas que ordenan hacer algo. El delito
se considera realizado en el momento en que debió realizarse la acción omitida.

Por omisión propia: están establecidos en el CP. Los puede realizar cualquier persona, basta
con omitir la conducta a la que la norma obliga.

Por omisión impropia: no están establecidos en el CP. Es posible mediante una omisión,
consumar un delito de comisión (delitos de comisión por omisión), como consecuencia el
autor será reprimido por la realización del tipo legal basado en la prohibición de realizar
una acción positiva. No cualquiera puede cometer un delito de omisión impropia, es
necesario que quien se abstiene tenga el deber de evitar el resultado (deber de garante). Por
ejemplo: La madre que no alimenta al bebe, y en consecuencia muere. Es un delito de
comisión por omisión.
BIBLIOGRAFIA.

http://www.psicologiacientifica.com/psicologia-forense-conducta-criminal/

https://alheblackstar.wordpress.com/caracteristicasdeuncriminal/

Psicología jurídica. Arce.Fariña. Novo.Editora Consellería de Xustiza, Interior e


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Mejia Ricart Tirso Psicología para abogado. Editora Búho. 1ra edición. Santo Domingo Abril
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http://www.monografias.com/trabajos31/psicologia-juridica/psicologia-juridica.shtml#factor

http://espanol.getlegal.com/legal-info-center/Clasificaciones-y-definiciones-de-los-delitos