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Las garantías legales son aquellas en las que se afecta uno o más bienes (del deudor o de un tercero) al pago de

la obligación; cuando esa afectación consiste en un derecho real, se tratará de un derecho real de garantía. Son
accesorios del derecho creditorio que garantizan, el cual será un derecho personal.
El acreedor que posea este derecho real puede hacerlo valer contra el tercer adquirente del bien, otros acreedores
quirografarios y frente a titulares de derechos reales y personales posteriores a la constitución del gravamen.

22) Convencionalidad y accesoriedad.


El art 2185 expresa que los derechos reales de garantía solo pueden ser constituidos por contrato, celebrado por
los legitimados (se olvida la capacidad) y con las formas que la ley indica para cada tipo. La convencionalidad
es un carácter esencial que revisten estos derechos, la cual implica que es imprescindible el acuerdo entre las
partes (acreedor y constituyente) para hacer nacer el derecho real de garantía.
Por otro lado, el art 2186 expresa que los derechos reales de garantía son accesorios del crédito que aseguran,
son intransmisibles sin el crédito y se extinguen con el principal, excepto en los supuestos legalmente previstos.
La extinción de la garantía por cualquier causa no afecta la existencia del crédito. Esto implica que los derechos
reales de garantía son accesorios de un derecho personal, de tal modo que este es el principal y siempre debe
concurrir (no se reconocen derechos reales de garantía sin crédito garantizado). Como consecuencia de este
carácter: el crédito principal debe existir para hacer valer el accesorio, la cesión del crédito comprende la de los
derechos accesorios, la extinción de la principal extingue la accesoria (salvo excepciones legales).

23) Especialidad en cuanto al objeto, especialidad en cuanto al crédito (ley 27271).


Con respecto a la especialidad en cuanto al objeto, dice el art 2188 que cosas y derechos pueden constituir el
objeto de estos derechos reales; ese objeto debe ser actual y estar individualizado adecuadamente en el contrato
constitutivo; por lo que se exige la determinación del objeto del derecho de garantía. El hecho de que el objeto
deba ser actual implica que este exista al momento de su constitución y para la subsistencia del derecho.
Con respecto a la especialidad en cuanto al crédito, la necesidad de individualizar al crédito cuidadosamente es,
tanto para que sea conocida y publicitada la afectación, como con el fin de fijar inequívocamente el privilegio
frente a los demás acreedores. En el CCCN, a causa de la reforma que se introduzco en el art 2189 en virtud del
art 23 de la ley 27271, este principio se cumple de diferente manera de acuerdo a si es:
• Un crédito determinado: en este caso, este principio de especialidad en cuanto al crédito se cumple
individualizándose el crédito garantizado, indicando los sujetos, el objeto y la causa. El monto de la garantía
debe estimarse en dinero y puede no coincidir con el monto del capital del crédito.
• Un crédito indeterminado: se considera satisfecho este principio si la garantía se constituye en seguridad de
créditos indeterminados siempre que el instrumento contenga la indicación:
a) Del monto máximo garantizado en todo concepto.
b) De que la garantía que se constituye es de máximo.
c) Del plazo a que se sujeta, el que no puede exceder de 10 años. Aunque, vencido el plazo, la garantía
subsistirá en seguridad de los créditos nacidos durante su vigencia, no para los que nazcan con
posterioridad (por ello, los derechos principales que celebremos dentro de este plazo se encontraran
incluidos en la garantía, pero todo lo que quede fuera del plazo será un acreedor quir0grafario).

24) Indivisibilidad.
La indivisibilidad la establece el art 2191, expresando que la misma consiste en que cada uno de los bienes
afectados a una deuda y cada parte de ellos, están afectados al pago de toda la deuda y de cada una de sus partes.
El constituyente no puede, como principio y si no se acordó la divisibilidad, pedir cancelaciones parciales de la
garantía, a pesar de que se trate de obligaciones divisibles y haga pagos parciales de la deuda.
Hace a la naturaleza de la garantía, por lo cual pueden los contratantes pactar la divisibilidad de la garantía
respecto del crédito y de los bienes afectados; y el acreedor renunciar a ella, siempre siendo necesario el
consentimiento del acreedor para apartar la indivisibilidad. Estas convenciones pueden ser celebradas al tiempo
de la constitución del derecho real de garantía o con posterioridad a ella, y deben ser expresas y oportunas.
También puede disponerla el juez fundadamente, a solicitud del titular del bien, siempre que no se ocasionen
perjuicios al acreedor, o a petición de este último si hace a su propio interés.
El acreedor cuya garantía comprenda varios vienes puede perseguir a todos conjuntamente o solo a uno o
algunos de ellos, con prescindencia de a quien pertenezca o de la existencia de otras garantías.

25) Extensión en cuanto al objeto.


El art 2192 expresa que en la garantía quedan comprendidos todos los accesorios unidos físicamente a la cosa,
las mejoras y las rentas.
Sin embargo, no están comprendidos en la garantía:
a) Los bienes físicamente unidos a la cosa que están gravados con prenda constituida antes de la hipoteca o
son propiedad de terceros, aunque su utilización por el deudor esté autorizada por un vínculo contractual.
b) Los bienes que posteriormente se unen físicamente a la cosa, si al tiempo de esa unión están gravados con
prenda o son propiedad de terceros, aún en las condiciones antes indicadas.

26) Facultades del constituyente.


El titular de un derecho real de garantía goza del ius preferendi (se manifiesta por la exclusión de todo otro
derecho real o personal posterior incompatible con él, o la postergación de uno compatible) y del ius
persequendi, con lo que parece que la realización de actos jurídicos por el constituyente no lo perjudicará.
El art 2195 expresa que el constituyente de esta garantía conserva todas las facultades inherentes a su derecho,
pero no puede realizar ningún acto que disminuya el valor de la garantía. Si esto ocurre, el acreedor puede
requerir la privación del plazo de la obligación, o bien puede estimar el valor de la disminución y exigir su
depósito o que se otorgue otra garantía suficiente. El art 2196 dispone: en caso de ejecución, son inoponibles al
acreedor los actos jurídicos celebrados en perjuicio de la garantía.

27) Realización por un tercero.


El art 2197 expresa que, si el bien gravado es subastado por un tercero antes del cumplimiento del plazo, el
titular de la garantía tiene derecho a dar por caduco el plazo, y a cobrar con la preferencia correspondiente.
Cobra primero como consecuencia de la fuerza del derecho real, a pesar de que otro hubiere iniciado el juicio.
Por lo que, si otro acreedor obtiene el remate del bien y la obligación garantizada no tiene el plazo vencido,
caduca este a instancia del acreedor y puede cobrarse de inmediato del producido de la subasta con la
preferencia que le corresponde, postergando el cobre de quien solicitó el remate si es de rango inferior.

28) Situación del propietario deudor.


Es propietario deudor:
1) El deudor que garantiza el crédito (obligación) con una cosa propia.
2) Quien garantiza una deuda ajena con cosa propia, se obliga (se constituye en) como deudor.
3) Quien adquiere la cosa gravada obligándose en forma expresa al pago del crédito. Ejemplo: compro una
casa con una hipoteca y me obligo a pagarla.
El propietario deudor responde no solo con el objeto del gravamen sino con todo su patrimonio, justamente
debido a su calidad de deudor.

29) Situación del propietario no deudor


Es propietario no deudor:
1) El tercero que constituye garantía real en seguridad de una deuda ajena sin asumir obligación alguna.
2) El tercero que adquiere el bien sin obligarse en forma expresa al pago del crédito.
El propietario no deudor responde solo con el bien gravado y hasta el monto del gravamen.
En caso de ejecución de la garantía, el acreedor debe previamente reclamar el pago al deudor, sólo luego podrá
intimar al propietario no deudor para que, de acuerdo con el art 2200:
a) Para que pague hasta el límite del gravamen.
b) Para que oponga excepciones
De acuerdo con el art 2201, una vez realizado el bien afectado por la garantía, el propietario no deudor tiene
derecho al remanente que excede el monto del gravamen, con exclusión del precedente propietario y de los
acreedores quirografarios
Ejecutada la garantía o satisfecho el pago de la deuda garantizada, el propietario no deudor tiene derecho,
respecto del deudor a:
- Reclamar las indemnizaciones por los perjuicios sufridos.
- Subrogarse en los derechos del acreedor al que ha satisfecho.
- Prorrateo de saldos en caso de segundos deudores: en caso de existir otros bienes afectados en beneficio
de la misma deuda, puede citar a sus titulares al proceso de ejecución o promover uno distinto, para
obtener contra ellos la condenación por la proporción que les corresponde soportar.

30) Hipoteca: concepto, legitimados, duración de la inscripción.


El art 2205 lo define como el derecho real de garantía que recae sobre uno o más inmuebles individualizados
que continúan en poder del constituyente y que otorga al acreedor, ante el incumplimiento del deudor, las
facultades de persecución y preferencia para cobrar sobre su producido (subasta) el crédito garantizado, sea
determinado o indeterminado. Los inmuebles deben estar individualizados para cumplir con el carácter esencial
de especialidad en cuanto al objeto, al no ser válida una designación colectiva.
De acuerdo con el art 2206 pueden constituir hipoteca los titulares de los derechos reales de dominio,
condominio, propiedad horizontal, conjuntos inmobiliarios y superficie. La forma del contrato constitutivo será
la escritura pública.
El art 2210 en su redacción original decía que los efectos del registro de la hipoteca se conservan por el término
de 20 años, si antes no se renueva. Actualmente, como consecuencia de la modificación de la ley 27271 art 24,
el mismo art dispone que los efectos del registro de la hipoteca se conservan por el término de 35 años, si antes
no se renueva.

31) Anticresis: concepto, legitimados, plazo máximo, duración de la inscripción.


Es un derecho real de garantía que puede recaer sobre inmuebles o cosas muebles registrables. Según el art
2212, la anticresis es el derecho real que recae sobre cosas registrables individualizadas, cuya posesión se entrega
al acreedor anticresista o a un tercero designado por las partes, a quien se autoriza a percibir los frutos para
imputarlos a una deuda.
Respecto de la legitimación, el art 2213 expresa que puede constituir anticresis los titulares de los derechos
reales de dominio, condominio, propiedad horizontal, conjuntos inmobiliarios, superficie y usufructo.
En virtud del art 2214, la anticresis no puede exceder de 10 años para cosas inmuebles y de 5 años para cosas
muebles registrables (plazo máximo). Si el constituyente es el titular de un derecho real de duración menor, la
anticresis se acaba con su titularidad.
Según el art 2218, los efectos del registro de la anticresis se conservan por el término de 20 años para inmuebles
y de 10 años para muebles registrables, si antes no se renueva. Esto refiere al plazo por el que perdura la
inscripción en los registros.

32) Anticresis: derechos y deberes del acreedor.


Respecto de los derechos, el art 2215 expresa que el acreedor tiene derecho:
• Usar la cosa dada en anticresis.
• Percibir sus frutos, los cuales se imputan primero a gastos e intereses y luego al capital, de lo que se debe
dar cuenta al deudor.
El acreedor anticresista tiene la defensa extrajudicial, las acciones posesorias y las acciones reales, en su carácter
de poseedor legítimo. Puede ejecutar la deuda y exigir la venta judicial de los bienes del deudor, para satisfacer
su crédito por la vía judicial y la extrajudicial, si esta fuera pactada. Además, este acreedor tiene privilegio
especial sobre la cosa gravada, puede hacerlo valer en las ejecuciones individuales.
En relación a los deberes, el art 2216 expresa que el acreedor:
• Debe conservar la cosa (debe cuidar y proveer la conservación).
• Puede percibir los frutos y explotar la cosa el mismo o darla en arrendamiento.
• Puede habitar el inmueble o utilizar la cosa mueble, imputando como fruto el alquiler que otro pagaría.
• No puede modificar el destino ni realizar ningún cambio del que resulta que el deudor, después de
pagada la deuda, no puede explicar la cosa de la manera que antes lo hacía; excepto pacto en contrario.
• Debe administrar conforme a lo previsto por las reglas del mandato y responde de los daños que
ocasiona al deudor.
El incumplidor de estos deberes extingue la garantía y obliga al acreedor a restituir la cosa al titular actual
legitimado.
De acuerdo con el art 2217, el titular del objeto gravado debe al acreedor los gastos necesarios para la
conservación del objeto, pero el acreedor está obligado a pagar las contribuciones y cargas del inmueble. Si el
anticresista hiciese mejoras útiles, deben serle satisfechas por el constituyente si hubieren aumentado el valor
de la cosa y en proporción al mayor valor que ella hubiese adquirido; en tanto a las mejoras necesarias, está
autorizado a descontar del valor de los frutos los gastos que hiciere en la conservación del inmueble, y si estos
son insuficientes puede cobrarlos del deudor.

33) Prenda: concepto, oponibilidad.


Según el art 2219, la prenda es el derecho real de garantía sobre cosas muebles no registrables o créditos
instrumentados. Se constituye por el dueño o la totalidad de los copropietarios, por contrato formalizado en
instrumento público o privado y tradición al acreedor prendario o a un tercero designado por las partes.
En virtud del art 2222, se entiende que la prenda no es oponible a terceros si no consta por instrumento público
o privado de fecha cierta, cualquiera sea la cuantía del crédito.
Respecto de la prenda de cosas, si el bien prendado genera frutos o intereses el acreedor debe percibirlos e
imputarlos al pago de la deuda, primero a gastos e intereses y luego al capital. No puede usar la cosa sin
consentimiento del deudor, a menos que el uso sea necesario para su conservación. En ningún caso puede abusar
en la utilización de la cosa, ni perjudicarla de otro modo.