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Rossemberg Patiño Florez

08 de mayo de 2018

Liderazgo organizacional y manejo de los recursos

El líder no es alguien que solamente está para ser la figura visible del grupo. Por

esta razón se habla de liderazgo organizacional que, “hace referencia a la capacidad del

líder de orientar los procesos y de influenciar de forma efectiva al personal para sacar lo

mejor de cada uno y orientar sus capacidades en el cumplimiento de la misión”.1 Para esto

el líder necesitará tener claro toda la información pertinente con la visión, misión y

estrategias para lograr comunicarla de manera clara.

A pesar de que el líder no es solo la figura visible, cuando se habla de liderazgo

cristiano sí se requiere que el líder tenga un comportamiento intachable. El autor lo

menciona así, “El líder cristiano no sólo debe ser una persona carismática con capacidades

para desarrollar proyectos, debe ser una persona íntegra que depende del Señor y busca en

todo momento la gloria de Dios en cada cosa que emprende”.2 Esto es así porque el

liderazgo cristiano está basado en el ejemplo que recibió de Jesús que en esencia es un

modelo de servicio (Mc 10:45).

El autor reconoce 4 modelos de liderazgo que son comunes. (1) El liderazgo

autocrático está centrado en el líder, quien asume todas las responsabilidades, sin embargo,

la iglesia necesita que todos participen y así puedan desarrollar sus dones sin que ninguno

se vea tentado al protagonismo.3 (2) El Liderazgo democrático da prioridad a la

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Tomado de la lectura: Liderazgo organizacional del curso de Administración eclesial, 1.
2
Liderazgo organizacional, 1.
3
Liderazgo organizacional, 4-5.
2

participación de todo el equipo contando, no solo con su fuerza sino también con sus ideas.4

(3) El liderazgo carismático es el que, a través de su entusiasmo, inyecta energía en su

equipo y de esta manera los motiva a participar de las actividades. Sin embargo, esto está

centrado en el activismo y en explotar las emociones.5 (4) El liderazgo motivacional busca

reconocer las capacidades y el potencial de su equipo. El líder debe ser influyente en su

equipo de modo que “La motivación permite reconocer no sólo el potencial, sino que

brinda mayor sensibilidad para aquellos que necesitan mejorar ciertos aspectos de su

trabajo y para que los resultados se vayan encaminando al cumplimiento de las metas del

grupo”.6

Es interesante saber que en muchas ocasiones todos estos modelos se pueden

alternar y hasta llegan a verse fusionados en la práctica. Sin embargo, sin importar cuál sea

el modelo que se use (que podría ser muy bueno o muy malo), hay un desafío que se

presenta en todos: el manejo de las relaciones interpersonales. El buen manejo de estas

relaciones depende en gran medida de entender que las personas con las que se trabajan son

voluntarios y que son parte del cuerpo de Cristo. Es indispensable, entonces, trabajar en la

formación espiritual de todas las personas, reconociendo de esta manera que ellos sirven a

Dios.

Una parte fundamental de el liderazgo es saber aprovechar al máximo los recursos

con los que se cuentan. Aquí es indispensable reconocer que todos los recursos le

pertenecen a Dios. El autor presenta estos recursos en categorías de: físicos, que son todos

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Liderazgo organizacional, 5.
5
Liderazgo organizacional, 5-6.
6
Liderazgo organizacional, 6.
3

los inmuebles y artículos que posea la iglesia (edificio, sillas, sonido, etc), sean propios o

alquilados; económicos, que generalmente son productos de donaciones y los aportes de sus

miembros referenciados como diezmos y ofrendas. Estos recursos deben ser administrados

con mucho cuidado y ser invertidos correctamente. También hay recursos humanos, que

consisten en el personal que trabaja en la iglesia. Este personal puede ser contratado o

servir bajo el modelo de voluntariado. Cualquiera que sea el formato, se debe reconocer que

también pertenecen a Dios y que no deben ser tratados con opresión. El ultimo recurso

identificado por el autor es el recurso espiritual, el cual se trata de los dones y ministerios

con los que cuenta cada persona dentro de la iglesia. La correcta administración de este

recurso se evidencia en el fortalecimiento de ellos mediante la motivación a la práctica.7

A pesar de que ya se ha mencionado, es necesario recalcarlo: los recursos le

pertenecen a Dios y ningún líder o ministro puede apropiarse de los recursos físicos y

económicos, ni abusar de las personas y sus dones, por el contrario, debe velar por ellos

como quien dará cuentas a Dios (Heb 13:17). Creo que el llamado de Dios para los lideres

sigue siendo el mismo que le hizo a Pedro: apacienta mis ovejas (Jn 21:15-17), que no se

trata de otra cosa que, vela por ellas, cuídalas, aliméntalas e instrúyelas como lo haría el

mismo Jesús.

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Tomado de la lectura: Recursos del curso de Administración eclesial.
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Bibliografía

Las citas fueron tomadas de las lecturas asignadas para la unidad tres del curso

Administración Eclesial

Lectura 1: Liderazgo organizacional

Lectura 2: Recursos