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La experiencia psicoanalítica y la lógica de la cura

Mauricio Tarrab

Decir experiencia analítica no necesariamente es hablar de la clínica. Para empezar a hablar de la experiencia analítica hay que situar dos
términos muy diferentes: la lógica y la práctica. Hay que diferenciar lo que es del orden de la experiencia, de lo que es del orden de la
práctica y de la lógica. La práctica es lo que el analista hace en su práctica y la lógica es una exigencia que debemos ponerle a la práctica.

Desde el inicio del análisis del lado del analizante tenemos la experiencia, en ese encuentro con el analista. Esto se puede medir en los
comentarios de café, cuando alguien sale de una sesión, hay un cierto interés del que se analiza y del que está al lado del que se analiza
por la experiencia analítica.

La experiencia analítica tiene un cierto empuje no a la palabra, sino a decir. Miller plantea que la experiencia analítica implica un
desascimiento del Otro y justamente por eso es necesario recomponer un Otro para el analista.

Para Lacan el psicoanálisis no es el rito del Edipo, toda su concepción de la experiencia analítica se reduce a esto, eso quiere decir que
en el psicoanálisis no se trata solo de volver a pasar por allí en la transferencia, no se trata de hacer de esa experiencia el rito de una
repetición interminable, ni se trata del rito que deja el amor al padre en el ideal, se trata de lo que esa repetición puede aportar como
nuevo. La experiencia analítica no es solo la maduración del objeto como concibe el kleinismo.

El final del análisis es sacarse de encima el peso del laberinto del inconsciente. La experiencia nos mete en el laberinto del inconsciente
para despues salir de ahí para que haya psicoanálisis hay que estar en el inconsciente, pero no se trata solo de estar en el inconsciente
sino que se debe ubicar algo que esta al costado de eso y que Freud llama su preferencia , la preferencia de cada uno.

Esta la entrada, la salida y en el medio esta el curso de un análisis, están sus impasses y movimientos. Freud usa la metáfora del juego de
ajedrez para hablar de entrada, Lacan propone el algoritmo de la transferencia, da ciertos elementos logicos que permiten asegurar esa
entrada, después define un algoritmo para la salida del análisis, que es lo que intenta hacer con el pase, Lacan se exige formular una
lógica del curso de un análisis. Con la lógica Lacan trata de ponerle un peso a la experiencia a la cuestión vivencial al sentimiento.

La lógica y la experiencia se combina para nosotros porque consideramos que la experiencia tiene una lógica y eso es lo que tratamos de
extraer cuando presentamos un caso clínico en lo que llamamos la lógica de la cura, la lógica permite captar algo de esa experiencia y
hay algo que se pierde completamente. Tenemos el rugir lógico, pero tenemos lo inesperado de la experiencia analítica esas diferencias
no las podemos perder de vista.

Si se traza un arco entre el comienzo y el final del análisis se puede decir que en la entrada hay una demanda máxima al Otro y al final se
tratará de demostrar que el Otro de la demanda no existe como tal. La experiencia analítica es una experiencia de separación y una
separación de goce de sostener al Otro al cual demandamos, desvanecimiento de la demanda dice Miller en Donc.

La experiencia analítica solo puede captarse de manera fragmentaria, evitamos la tentación dogmática y en el otro extremo el
comentario interminable de la palabra revelada, esta es una pinza que hay que evitar porque la experiencia analítica es abierta,
inapresable.

En un análisis hay momentos que son conclusivos y no son el final, son momentos que no se atraviesan sin consecuencias. En un análisis
se pueden aislar momentos conclusivos.

La construcción de un caso

Freud construye sus casos, los escribe y publica porque tiene que hacer avanzar su movimiento, eso es político, pero además porque
tiene que fijar algo que se le escapa. Lacan no fue tan amable como Freud, para Freud eso era imprescindible.

¿Cómo se construye un caso? Primero el caso es una escritura que debe ser leída y dirigida a un grupo heterogéneo. No es lo mismo un
control de caso que una presentación. La escritura es la interpretación de aquel que construye el caso de lo que le ocurre al analizante y
por lo tanto la experiencia ya no esta ahí.

Construcción es un término freudiano relacionado con lo que ya no puede ser dicho, Freud propone construir sobre ese agujero, sobre
eso imposible, encarnar una posición construida por el analista.
Lacan opone la construcción el termino hystorizacion del lado del analizante.

La construcción de un caso siempre es un forzamiento del analista importante para la transmisión de lo que ocurre.

¿Cómo darle un marco a la construcción de un caso para que no sea algo novelesco? Siempre para nosotros es mejor lo que no encaja
que lo que encaja, buscar lo que está fuera de la categoría, buscar lo imprevisto en el análisis.

¿Por qué presentamos casos? Lacan instala esta práctica no como un motivo de elucidación clínica, fue un instrumento político para
poner a los analistas en el banquillo, una especie de "saca tú saber para que se dirima en la plaza pública". Hacer que ese saber supuesto
pase a ser expuesto.

El psicoanálisis mismo no se puede sostener como un todo, algo en su materialidad deja a cada uno un poquito solo frente a eso y en ese
punto cada analista esta sujeto a un punto de incertidumbre y cómo dirime la relación con su inconsciente y con lo real es clave ahí ,
frente al inconsciente y a lo real nadie puede volverse un maestro. Lo imposible de saber nos marca el límite de la experiencia y de la
práctica.

La experiencia empieza por las consecuencias sintomáticas de la falta de saber, por la promesa del saber y en el final la experiencia
analítica y el saber se separan, hay un agujero en el saber.

Tenemos por un lado la experiencia del analizante y la praxis del analista, cada una influye sobre la otra, hay una concatenación
inevitable y complicada, en ambas uno debe partir de lo que no se sabe.

Para que el estándar y la obsesión por el encuadre fueran corridos de la escena de la experiencia analítica tuvo que aparecer Lacan,
tuvieron que pasar 50 años. Se tenía una teoría de un analista consistente, de un Otro exento de castracion y una defensa conceptual de
esa idea.

Lacan supo aplicar los conceptos a la práctica que iba construyendo y nosotros hacemos de la práctica un cierto elogio, los conceptos no
tienen que ir a parar al lugar de un ideal.

Lo que opera en el dispositivo no es la acción del control, sino la acción de la estructura y cuando la estructura actúa por más que
asegura la repetición también asegura lo inesperado, lo que está por venir.

La experiencia analítica se sostiene entre el balance de lo inesperado y la rutina, puede haber rutina sin que eso signifique burocracia. La
experiencia analítica esta hecha tanto de tyché como de automaton.

¿Cómo formalizar un analisis de principio a fin?

Lacan en "Lo simbólico, lo imaginario y lo real" (1953) escribe rS-rI- iI-iR-iS-is Si-SR-rR-rS

Habla de la realización del símbolo, parte con rS, el analista es un personaje simbólico, destituye al analista como persona, él mismo es
un amo, el sujeto lo busca y él se ubica en una postura que implica una modulación del sujeto supuesto saber, postura ilusoria pero
típica.

Ubica entre rI- iI los términos imaginación/imagen, narcisismo. Lacan en este momento piensa que el análisis va por la vía de la
realización imaginaria.

Todo esto es el esfuerzo de Lacan para pasar del narcisismo a la realización de lo simbólico sin los elementos del estructuralismo, tiene la
idea de que hay algo que debe pasar de la realización imaginaria a la realización simbólica, está buscando los articuladores para
combinar lo imaginario y lo simbólico.

La transferencia es un baile de máscaras, el analista es alguien que sabe con la máscara que baila.

Diferentes maneras de contextualizar la experiencia analítica en Lacan.

Hay que tomar como punto de partida la transferencia y cuando la formula en "La proposición del 9 de Octubre" trata de darle una
vuelta al lazo transferencial, trata de darle un estatuto epistémico y lógico al lazo transferencial.

S1-->Sq

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s (s1-s2-s3...sn)
El analista es un significante. Lacan da un paso más en "La proposición" de algo que está por fuera de la lógica significante porque dice
que de lo que se trata es de la emergencia de un referente que no es del orden significante y que está latente. Se puede decir Sujeto
supuesto Saber sobre el objeto, está por debajo de toda la lógica significante y en un momento emerge, emergencia del dato pulsional
en la transferencia.

SsS/a

En el análisis hay un dato de satisfacción que se obtiene sin el consentimiento del analista, para el analista es importante identificar de
qué se trata.

¿Qué se hace con la transferencia real? El analista no deja que eso se satisfaga, pero para eso hay que darse cuenta de qué está
pasando. La cuestión es cómo emerge el referente aún latente, me pide el saber pero quiere otra cosa. Hay una demanda ligada al saber
qué quiere decir esto, experiencia de alienación al Otro de la transferencia, Otro que está marcado por una inconsistencia que tiene
entre sus elementos un elemento que no es significante, el objeto a. La transferencia simbólica es una trampa porque siempre habrá un
significante más. Pero cuando la experiencia analítica es llevada hasta cierto punto. Ni el tesoro significante tiene el significante insigne
que le da ser al sujeto, ni es solo una relación epistémica.

En el Seminario 16 Lacan dice que la experiencia analítica llevada al límite, confronta al sujeto con el agujero, el tesoro del significante
esta vacío respecto al significante que podría nombrar su ser, en ese agujero se ubica el objeto plus de gozar que el analizante ha puesto
en el Otro, se trata de reconocer que uno ya no está representado, confrontarse con su propio vacío, caída del sujeto supuesto saber, la
experiencia del análisis como una experiencia de separación.

Lacan en "Subversión del sujeto" deslinda la experiencia analítica de otras experiencias, la experiencia analítica no es del orden de una
revelación o de los efectos de un alucinógeno. También concibe la experiencia analítica como una progresión dialéctica entre la verdad y
el saber. En el curso de un análisis el analizante puede obtener su propia experiencia de la verdad, lo que cambia la relación con el saber.
En "Variantes de la cura tipo" la experiencia se homóloga al itinerario del narcisismo, a la caída de las posiciones narcisistas y la asunción
de la muerte, asunción del ser para la muerte heideggeriano. Lacan en ese momento pensaba el fin de análisis como la caída del
narcisismo y la asunción de la muerte, manera de pensar la experiencia no atravesada por la castración.

En el corazón de la experiencia analítica tenemos la carencia del ser del sujeto, pero también la pasión por justificar su existencia. Está
ya no es una manera hegeliana de pensar la experiencia analítica, con el agregado del objeto a, tanto objeto plus de gozar como causa
de goce. La experiencia analítica va desde la localización de las identificaciones que determinan al sujeto a la caída de las identificaciones
y la producción de los significantes amo que comandan al sujeto.