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EL SISTEMA PRECONSCIENTE.

En la topografía hipotética del aparato psíquico, creada por Freud, el sistema preconsciente se
halla ubicado entre el consciente y el inconsciente. Su contenido está integrado, en parte, por
elementos procedentes del inconsciente, en paso hacia el consciente y también del consciente
hacia el inconsciente, adoptando la forma de material preconsciente.

Las tendencias y representaciones objetivas inconscientes llegan a la conciencia a través del


sistema preconsciente.

El preconsciente está relacionado con la realidad externa y con el inconsciente, y ésta es la razón
por la cual durante el trabajo onírico se usan sucesos reales, una idea concebida en estado de
vigilia, etcétera, paraexpresar un deseo inconsciente.

Así como el sistema inconsciente está regido por el proceso primario, el preconsciente tiene
leyes propias que constituyen el -proceso secundario que comprende:

a) La elaboración de una sucesión cronológica en las representaciones;

b) el hallazgo de una correlación lógica;

c) la repleción de lagunas existentes entre ideas aisladas, y

d) la introducción del factor causal, es decir, relación de coexistencia y sucesión entre los
fenómenos: relación causa-efecto.

Durante el sueño esta tarea se cumple en el preconsciente, tal como sucede en los estados de
vigilia en los que esta actividad constituye el acto de pensar.

El PRECONSCIENTE es un área de la psiquis que, si bien no es consciente, tampoco forma parte


del inconsciente. Esto quiere decir que el sistema consciente tiene acceso a los contenidos del
preconsciente a través de ciertos procedimientos. Los contenidos del inconsciente, por otra
parte, pueden llegar al preconsciente cuando superan la censura que separa a estos dos
sistemas.

Se puede entender al preconsciente como una zona de tránsito entre el inconsciente y la


conciencia. Esto quiere decir que lo contenidos preconscientes pueden aparecer en la conciencia
sin que sea necesario un proceso de transformación, como ocurre con los contenidos
inconscientes.

Además de todo lo expuesto, merece la pena conocer otros datos de interés acerca del
preconsciente de Sigmund Freud:

-Es el nivel más cercano a la conciencia, con la que está altamente relacionada. Tanto es así que
los contenidos del preconsciente se mueven fácilmente a la otra.
-No menos importante es saber que este nivel se encuentra conformado por elementos tales
como vivencias, fantasías de todo tipo, sentimientos e incluso pensamientos, por ejemplo.

-Se considera, tal y como así lo expresó el médico y psicoanalista austriaco, que todos esos
contenidos que están en el preconsciente se encuentran en él y no han llegado aún al nivel de la
conciencia porque en este existen problemas de espacio y no cabrían.

-Todos los contenidos que posee tienen un significado en sí mismos.

-Su funcionamiento está regido por dos aspectos fundamentalmente: las leyes lógicas y el
principio de realidad. Este último lo que significa es que el individuo que tiene un deseo puede
postergar el cumplimiento del mismo porque sabe que las circunstancias no son las apropiadas.

-Para poder entender a la perfección la relación y colaboración entre preconsciente y conciencia


se puede usar un ejemplo: cuando una persona necesita recordar algo, lo que hace la conciencia
es poner en marcha el sistema de búsqueda de ese recuerdo. Una situación que, a su vez, trae
consigo -que el preconsciente busque entre sus contenidos, lo halle y lo envíe a la conciencia.

-Se considera que es un nivel temporal.

EL SISTEMA CONSCIENTE El consciente es un órgano de percepción para las impresiones que nos
absorben por el momento y debe ser considerado como un órgano sensorial situado en el límite
de lo interno y lo externo con capacidad para percibir procesos de una u otra procedencia.
Durante el sueño vemos imágenes, oímos voces y percibimos sensaciones y sentimientos. En
estado de vigilia también podemos percibir, con la diferencia de que el círculo de lo percibido es
más amplio que durante el sueño. En esta última actividad sólo son percibidos los estímulos
deformados que tienen origen en el inconsciente, mientras que en el estado de vigilia lo que
percibimos con mayor nitidez son los estímulos que nos llegan desde el mundo exterior a través
de los órganos de los sentidos.

Para que un acto psíquico llegue a ser consciente, es necesario que recorra todos los peldaños
del sistema psíquico. En el sueño, por ejemplo, las representaciones de objetos pertenecientes al
inconsciente deben asociarse, ante todo, a las representaciones preconscientes
correspondientes. Sólo entonces, y después de vencer la censura emplazada entre ambos
campos, entran en contacto con este sistema y llegan a conocimiento del sujeto.

(Nunberg).

El hombre no reacciona siempre a todo estímulo y el sistema consciente da la impresión de


contar con un dispositivo especial, capaz de protegerlo de ciertas excitaciones que podrían
perturbar su equilibrio. Freud ha designado este dispositivo con el nombre de detector o
amortiguador de estímulos. Un estímulo externo que es excesivamente intenso para el
psiquismo, es captado por el aparato protector, amortiguado y transmitido en forma económica
y progresiva. Este dispositivo posee, pues, la propiedad de amortiguar los potenciales
energéticos que llegan a él.

Trasladado esto al campo somático, a título de simple ejemplo, podría recordarse lo que les
sucede a los electricistas que trabajan con un cable sin protección aislante y la energía eléctrica
les da un golpe; si están mentalmente preparados para recibirlo, la impresión, el sacudimiento es
mucho menor. Lo mismo sucede con un golpe cualquiera. Si el hombre lo recibe sin advertencia
previa alguna, el trauma es mayor que el que el mismo golpe le causaría si estuviera prevenido.
En síntesis, el aparato protector recibe el estímulo del exterior, lo amortigua y lo transmite en
una forma progresiva, evitando que se perturbe el equilibrio psíquico del organismo.

El amortiguador de excitaciones es lo que capacita al hombre para regular su vida psíquica,


mediante una distribución económica de las cargas energéticas, lo cual le permite conservar el
reposo y mantener en equilibrio adecuado su tensión energética.