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UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTOS

(UAPA)
Asignatura:

Psicología Clínica

Tema:

Aspectos Generales y Evolución de la Psicología Clínica

Facilitadora:

Nathaly Corporán

Participante:

Laura Michelle Fernández Méndez

Matricula:

14-3242

10/07/2018
Introducción

En nuestro diario vivir podemos notar numerosas personas que presentan


conductas no adecuadas o conductas anormales, que constituyen elementos
básicos de la psicología clínica.

Existen problemas que captan nuestro interés, atraen nuestra atención, e


incluso llegan a preocuparnos. Además de manera inevitable, nos impulsan a
plantearnos algunas cuestionantes.

En el presente trabajo expondremos los aspectos generales de la


psicología clínica, qué es y cuáles son las áreas donde se aplica. De igual forma
se explicará los diferentes profesionales de la salud pública y de manera
resumida se dirán algunos hechos que han sido significativos para la psicología
clínica.
Elaboración de un mapa conceptual conteniendo: Concepto de
psicología y áreas de aplicación de la psicología clínica.

Psicología Clínica

Es la rama de la Psicología donde un grupo de científicos recurren


a diferentes técnicas y métodos para estudiar las patologías
psicológicas y estudian las conductas anormales.

Áreas de aplicación de la Psicología Clínica

Psicólogo Terapeuta Terapeuta Terapeuta Trabajador


Clínico Psicológico Escolar Ocupacional Social

Defina cuáles profesiones de la salud mental están íntimamente


relacionadas y qué distingue al psicólogo clínico del psiquiatra
otros profesionales enfocados en la salud mental.

Profesionales de salud mental

Psicólogo clínico: Doctorado en psicología, con especialización clínica e


investigadora. Un año de internado en un hospital psiquiátrico o en un centro de
salud mental. O también un graduado en psicología (supone un nivel profesional
con una especialización más clínica que investigadora) más un año de internado
en un hospital psiquiátrico o en un centro de salud mental.

Asesor psicológico: Doctorado en psicología además de un internado


dedicado al asesoramiento matrimonial o estudiantil; normalmente se dedican a
problemas de ajuste que no implican trastorno mental.

Psicólogo escolar: Lo ideal sería una persona con formación doctoral en


psicología clínica infantil, y con experiencia adicional en problemas académicos
y de aprendizaje. De momento la mayoría de los centros escolares carecen de
los recursos necesarios para mantener un programa adecuado de psicología
escolar.

Psiquiatra: Doctor en medicina con una residencia de tres años en un


hospital psiquiátrico o en un centro de salud mental.

Psicoanalista: Doctor en medicina o en psicología con una formación


específica en la teoría y la práctica del psicoanálisis.

Trabajador social: Doctorado con una formación clínica especializada en


entornos de salud mental.

Enfermera psiquiátrica: Formación especializada en el cuidado y


tratamiento de clientes psiquiátricos.

Terapeuta ocupacional: Graduado en terapia ocupacional con


formación en el tratamiento de personas con minusvalías físicas o psicológicas,
cuya función es ayudarlas a utilizar los recursos de que disponen.

Asesor sacerdotal: Sacerdotes con formación en psicología.

No profesionales

Voluntario de salud mental: Suele ser una persona con una formación
profesional limitada, que trabaja bajo la dirección de un profesional, y a quien
generalmente se le requiere en situaciones de crisis.

Asesor especializado en abuso de sustancias: Tiene una formación


profesional limitada, pero está especializado en la evaluación y en el manejo de
problemas causados por el abuso de sustancias.

En todos los casos las personas de diferentes campos pueden actuar


como un equipo interdisciplinar, por ejemplo, el psiquiatra, el psicólogo clínico, el
trabajador social, la enfermera psiquiátrica y el terapeuta ocupacional podrían
trabajar unidos.

La diferencia básica entre el psicólogo clínico y el psiquiatra, es que el


psicólogo clínico busca técnicas para mejorar la conducta anormal, pero no tiene
autorización para medicar a los pacientes con patologías crónicas, sin embargo
el psiquiatra es un doctor en medicina y conoce a profundidad las sustancias
que deben administrarse para lograr que la persona actué de una manera más
adecuada, por lo tanto puede medicar a los pacientes y administrarle las
sustancias que requieran (ansiolítico, antidepresivos, sedantes, entre otros
medicamentos controlados).

Elabora una reseña histórica que contemple los eventos que dieron
significado a la psicología clínica: seleccione tres de ellos con los que se
identifique, investigue acerca de dicho evento y comente con sus
palabras la importancia y relevancia de esos hechos históricos, para la
clínica.

La Psicología Clínica es un campo de especialización de la Psicología


que aplica los conocimientos y técnicas de ésta al estudio del comportamiento
anómalo, aquél que supone algún trastorno para la propia persona y/o para
otros. El estudio del comportamiento por parte de la Psicología Clínica se
interesa principalmente en establecer un psicodiagnóstico, cara a identificar el
trastorno, en analizar la condición psicopatológica, cara a una explicación, y en
llevar a cabo un tratamiento, cara a remediar el problema y, en su caso,
prevenirlo.

La historia de la Psicología Clínica forma parte de la misma historia de la


Psicología, aunque con su propio perfil. Es decir, el estudio del comportamiento
que supone algún trastorno corre paralelo al estudio del comportamiento normal.
En este sentido, es ejemplar la historia de la Psicología Clínica realizada por J.
M. Reisman (1991), probablemente la historia más completa y sistemática. Se
trata de una historia década por década, desde 1890 hasta 1990, agrupadas en
cuatro generaciones. Lo interesante a señalar de esta historia es el esquema
expositivo utilizado, consistente en presentar, en primer lugar, los conocimientos
psicológicos del funcionamiento normal de la personalidad, a continuación, la
técnicas diagnósticas, las formulaciones psicopatológicas y los procedimientos
terapéuticos, y finalmente, la institucionalización profesional. Quiere decir que
tanto uno como otro, el diagnóstico, la psicopatología, el tratamiento y la
institucionalización profesional, se han ido desarrollando al hilo y en interacción
con la Psicología.

Fundación de la Psicología Clínica

De la historia de la Psicología Clínica importa tener presente los


siguientes hitos que han ido conformando su desarrollo y estado actual. Si
hubiera que dar una fecha de bautizo de la Psicología Clínica ésta sería 1896,
cuando Lighner Witmer fundara en la Universidad de Pennsylvania la primera
clínica con el nombre precisamente de ´psicología clínica´. De esta manera, se
empezó a definir un papel clínico del psicólogo hasta entonces caracterizado,
sobre todo, como científico (recuérdese la fecha de 1879 del primer laboratorio).
El caso es que el propio Witmer había hecho su tesis doctoral con Wundt en
Alemania (como también había trabajado con Wundt el padre de la psiquiatría,
Emil Kraepelin).

La clínica de Witmer empezó por ofrecer tratamiento para deficiencias del


desarrollo infantil sobre la base terapéutica de un re-aprendizaje. Como dice
Reisman (1991), el papel terapéutico propuesto por Witmer es muy similar al
papel del terapeuta de conducta de hoy día (una de las principales orientaciones
de la Psicología Clínica). La clínica terminó por desarrollar lo que su fundador
denominara ´método clínico´, una suerte de formación de los estudiantes en
psicodiagnóstico y aplicación terapéutica (ofrecida por la Universidad de
Pennsylvania en 1904-1905). Esta primera clínica se concibió como una
institución de servicio público y pronto otras universidades fundaron las suyas.
Finalmente, Witmer sería también fundador en 1907 de la primera revista de
Psicología Clínica (The Psychological Clinic).

La fecha de 1896 es significativa también por ser el año en el


que Sigmund Freud pusiera el nombre ´psicoanálisis´ a su propio método
clínico. Es interesante reparar en que Freud y el psicoanálisis recién bautizado
supusieron una ruptura con la tradición neuropatológica y el comienzo de un
nuevo enfoque que bien puede inscribirse como Psicología Clínica. En todo
caso, la aportación de Freud en este sentido fundacional se puede cifrar en los
siguientes términos. De una forma de conocimiento con base en la mirada
biológica, que se había mostrado inútil para explicar la neurosis, Freud pasa a
una forma de conocimiento con base en la escucha biográfica, lo que habría de
permitir una concepción propiamente psicológica, con su psicopatología y
psicoterapia. Como se dirá después, Freud afirmará más adelante que el
psicoanálisis no es cosa de la medicina.

Eventos relevantes

Grecia y Roma antiguas: el surgimiento del modelo científico

Aunque sus teorías pueden parecer extrañas ahora, los primeros filósofos
de Grecia establecieron los fundamentos de un método sistemático para
comprender los trastornos psicológicos. Hipócrates (460-377 a.C), a quien
muchos consideran el fundador de la medicina moderna, no sólo se interesó en
las enfermedades físicas sino también en los problemas psicológicos.
Consideraba que existían cuatro fluidos corporales importantes que influían en
la salud física y mental: la bilis negra, la bilis amarilla, la flema y la sangre.
Aunque pueda parecer extraño, la clasificación de Hipócrates de los
cuatro tipos de desequilibrio de fluidos resurgió en las explicaciones modernas
de los tipos de personalidad.

Las perspectivas de Hipócrates dominaron el pensamiento médico sobre


el tema de los trastornos psicológicos por más de 500 años. Sin embargo, estas
perspectivas fueron opacadas por la creencia más popular de la posesión
espiritual y el tratamiento cruel de las personas psicológicamente perturbadas.
Los siguientes avances significativos en el modelo médico fueron hechos por
dos médicos griegos que vivían en Roma, separados por 200 años, quienes
introdujeron ideas nuevas y más humanitarias sobre los trastornos psicológicos.

En el siglo I a.C, Esclepiades se rebeló en contra de la creencia


hipocrática de que el desequilibrio de sustancias corporales causaba trastornos
psicológicos; en su lugar, reconoció que las perturbaciones emocionales podrían
desembocar en problemas psicológicos.

Europa y Estados Unidos en el siglo XVIII: el movimiento de reforma

El siglo XVIII fue una época de reforma política y social masiva a lo largo
de toda Europa. Para este momento, las instituciones públicas que albergaban a
individuos con trastornos psicológicos se habían convertido en calabozos, donde
la gente ni siquiera recibía una atención acorde con un animal. Las condiciones
de vida de la gente pobre eran miserables, pero tener una perturbación
psicológica y además ser pobre implicaba un destino terrible. Las personas con
trastorno psicológico vivían en celdas oscuras y frías, con suelos sucios y con
frecuencia eran encadenados a jergones, rodeados de sus propios
excrementos. Existía la creencia, muy extendida, de que la gente con
perturbaciones psicológicas era insensible al frío o calor extremos o a la
limpieza de su entorno. Los "tratamientos" dados a estas personas incluían las
sangrías, vómitos forzados y las purgas. Se requirió de algunas personas
valientes que reconocieran lo inhumano de las prácticas existentes, para que
surgieran reformas.

El líder del movimiento de reforma fue Vincenzo Chiarugi (1759-1820).


Recién egresado de la escuela de medicina y a la edad de 26 años, se le asignó
la responsabilidad de encabezar el Ospitdale di Bonifacio, un hospital mental
recién construido en Florencia. A un año de encargarse del hospital, él instituyó
un conjunto de normas revolucionarias sobre el cuidado de los pacientes
mentales. Estas normas constituyeron un hito para la creación de principios
generales para la atención de los pacientes mentales, incluyendo una historia
detallada de cada paciente, altas normas de higiene, instalaciones de
recreación, terapias ocupacionales, el uso mínimo de la represión y el respeto a
la dignidad individual. Entre 1793 y 1794, Chiarugi publicó un importante trabajo
sobre las causas y clasificación de la "locura", a la cual consideró como
producto del daño del cerebro. Así, Chiarugi realizó importantes contribuciones a
los modelos humanitarios y científicos acerca de la anormalidad.

Sin embargo, recibieron mayor atención las reformas de Philippe Pinel


(1745-1826) en La Bicétre, un hospital en París con condiciones similares a las
que encontró Chiarugi. Jean-Baptiste Pussin, un trabajador del hospital que
había sido nombrado médico de éste en 1792 y que había iniciado el proceso de
reforma, ejerció influencia sobre Pinel. Juntos llevaron a cabo cambios para
mejorar las condiciones de vida de los pacientes. Cuando Pinel abandonó La
Bicétre dos años después, Pussin permaneció ahí y fue entonces cuando tuvo el
valiente gesto de liberar a los pacientes de sus cadenas, crédito que
erróneamente se adjudica a Pinel. Después de abandonar La Bicétre, Pinel se
convirtió en director del hospital de La Salpétriére, donde él y Pussin
continuaron difundiendo estas reformas.

Finales del siglo XX: el reto de proporcionar tratamiento humanitario y


eficaz

El método científico, basado en las ideas de antiguos filósofos y médicos


griegos, empezó a ser aplicado de forma sistemática a mediados del siglo XX y
ahora constituye la perspectiva predominante en la cultura occidental.

A partir de 1950, los científicos introdujeron medicamentos que


controlaban alguno de los síntomas debilitantes de trastornos psicológicos
severos. Debido a la gran cantidad de reportes acerca de la dramática reducción
de los síntomas, estas medicinas se incorporaron rápidamente a los regímenes
de tratamiento mental de los hospitales. Se consideraron como una solución
fácil al problema añejo de cómo controlar las conductas dañinas y raras de las
personas con perturbaciones psicológicas, e incluso como una posible forma de
curarlos. Las expectativas iniciales respecto a estas "drogas milagrosas" fueron
inocentes y simplistas. Nadie había pensado que estos medicamentos podrían
tener efectos físicos colaterales dañinos, algunos de los cuales podrían causar
daño neurológico irreversible. Llevados por el entusiasmo inicial, los
profesionales de la salud mental con frecuencia se involucraban en el uso
indiscriminado y no selectivo de grandes dosis de fármacos poderosos. El
énfasis extremo en el modelo médico también tuvo el efecto imprevisto de la
falta de atención en las otras necesidades de salud mental de estos pacientes.
El enojo popular, producido por estos abusos en los hospitales mentales,
finalmente condujo a una conciencia más extendida de que se necesitaban
cambios dramáticos en el suministro de los servicios de salud mental. El
gobierno federal llevó a cabo acciones enfáticas en 1963, con la aprobación de
cambios legislativos. La promulgación de la Mental Retardation Facilities and
Community Mental Health Center Construction ACT, de ese año, inició una serie
de cambios que afectarían los servicios de salud mental en las décadas
posteriores. Los legisladores empezaron a promover políticas diseñadas para
sacar a la gente de las instituciones y colocarla en programas menos restrictivos
dentro de la comunidad, como instalaciones de rehabilitación vocacional,
hospitales de día y clínicas psiquiátricas. Se colocó a la gente en hogares de
medio camino, después de salir del hospital, lo cual proporcionó un ambiente de
apoyo en el que ellos podían aprender las habilidades sociales necesarias para
reintegrarse a la comunidad. A mediados de los años setenta, los hospitales
mentales del Estado, que alguna vez habían estado sobre-poblados de
pacientes, estaban prácticamente desiertos. Cientos de miles de personas que
habían estado confinadas en tristes instituciones fueron liberadas, iniciando una
vida con mayor dignidad y autonomía.
Opinión Personal

La psicología clínica es la rama de la psicología que estudia y trata con


diversas técnicas los diversos trastornos psicológicos sin medicar ni intervenir
quirúrgicamente al paciente.
A pesar de que el psicólogo clínico no tiene autorización para tratar con
medicamentos a los pacientes, los trata con terapias y los ayuda a mejorar sus
conductas, en caso necesario éste lo refiere al psiquiatra para que entre ambos
puedan tratar al paciente.
Para llegar a tener un trato digno con los enfermos mentales se tuvo que
hacer diversos movimientos revolucionarios, pues en la antigüedad no se
consideraban como enfermos mentales sino como locos y se les daba un trato
inhumano, donde permanecían encadenados y con muchas carencias de
higiene y alimentos.
Dentro de de la psicología clínica y la psiquiatría existe un equipo
interdisciplinar, por ejemplo, el psiquiatra, el psicólogo clínico, el trabajador
social, la enfermera psiquiátrica y el terapeuta ocupacional que deben de
trabajar unidos para darle un trato adecuado a la persona con problemas
mentales.
Bibliografía

Halgin Susan, R. y Whitbourne, K. (2004). Psicología de la Anormalidad:


Perspectivas clínicas sobre desórdenes psicológicos. Cuarta edición.
Mexico. Mc Graw-Hill.

Butcher, J., Mineka, S. y Hooley, J. (2007). Psicología Clínica. 12va Edicion.


Pearson Educación, Madrid.