Sei sulla pagina 1di 55

DISTRIBUCIÓN GRATUITA

www.cedrodellibano.com.ar
info@cedrodellibano.com.ar

ISBN: 978-987-42-0922-1
Este libro no debe ser vendido, ni comercializado. Los textos fueron compues-
tos por Editorial Cedro del Líbano en base a las historias relatadas por Edward
Miller en las siguientes obras detalladas:
1) Tu Dios Reina
Visite el sitio web: www.peniel-argentina.org/libros/tudios.htm
2) Secretos del Avivamiento. El Río fluye en tierra seca
Editorial Peniel | ISBN 978-987-9038-23-9 | 2015

Los textos bíblicos fueron tomados de la Versión Reina Valera 1960


Diseño de tapa e interior: Editorial Cedro del Líbano
Impreso en Argentina.
QUEBRANTAMIENTO 15
LIMPIEZA 17
DISCIPULADO 21
FE Y FIDELIDAD 23
VIDA, LUZ Y AMOR 25
OBEDIENCIA 27
ORACIÓN 29
SUFRIMIENTO 33
VERDAD 35
VICTORIA 37
A LA ARGENTINA 41
AL MUNDO 47
A TI 49
Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar
la manifestación de los hijos de Dios.
Romanos 8:19
Llamado al A V I V A M I E N T O

Todos deseamos un avivamiento. La palabra de Dios dice que es


el anhelo de la creación: todo lo que existe, lo creado por Dios.
Entonces, nada escapa al deseo de ver un nuevo despertar del
Espíritu Santo. Lo anhelamos, seamos creyentes o no. Toda Su
obra espera que Sus hijos se manifiesten con poder.
Pero si miramos las Escrituras, encontraremos que siempre hay
un pueblo clamando antes de que Dios preste atención. El agua
comienza a hervir siempre desde abajo.

En los años ‘50 del siglo pasado nuestro país estaba totalmente
de espaldas a Dios. No existían mas que algunos pequeños edi-
ficios evangélicos, y la moneda corriente no era ser cristiano.
Claramente la Iglesia no tenía influencia en la Nación, el go-
bierno y mucho menos en las clases altas. Nadie pensaba ocupar
lugares de poder. No tenían mayores expectativas que quien no
tiene nada, y tampoco se cree heredero de algo.
En esa realidad, una iglesia flaca y poco concurrida, con insu-
ficiente conocimiento del Espíritu Santo y escaso poder de al-
cance, comienzan a escucharse algunas voces hacia el cielo: se
levanta un clamor.

“El evangelio de Cristo no había prosperado en Argentina. Después de


cincuenta años de actividad misionera, el censo efectuado por tres mi-
sioneros que trabajaban colectivamente, dio como resultado un total de
574 almas. Ninguna actividad misionera logró prosperar. Un misione-
ro que se retiró después de 45 años de servicio, solamente pudo reunir
tres miembros permanentes en la iglesia. La junta misionera calificó a
la Argentina como la región menos fructífera de todo el hemisferio occi-
dental” — Edward Miller

7
I n t ro d u c c i ó n

Hace un tiempo me encontré frente a una zarza ardiendo. No


escuché una voz ni pude ver nada, sino que vino a mi mente
una pregunta: ¿qué visión tiene tu pastor?¿qué visión tiene el pas-
tor de tu pastor? ¿qué visión tiene el pastor, del pastor, de tu pastor?
Durante algún tiempo pensé que tenía que preguntar a mi pas-
tor qué era, o si conocía cuál era la visión de su pastor, o hasta
dónde sabía sobre las generaciones anteriores. En esa búsque-
da recorrí de un libro a otro la Biblia, hasta que Dios atravesó
todo con la misma lanza: Soy un Dios de generaciones, y desde
Las Escrituras saltó hacia mí el siguiente texto:

Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:


2
Anda y clama a los oídos de Jerusalén, diciendo: Así dice
Jehová: Me he acordado de ti, de la fidelidad de tu juven-
tud, del amor de tu desposorio, cuando andabas en pos de
mí en el desierto, en tierra no sembrada.
3
Santo era Israel a Jehová, primicias de sus nuevos frutos.
Todos los que le devoraban eran culpables; mal venía sobre
ellos, dice Jehová.
4
Oíd la palabra de Jehová, casa de Jacob, y todas las fami-
lias de la casa de Israel.
5
Así dijo Jehová: ¿Qué maldad hallaron en mí vuestros pa-
dres, que se alejaron de mí, y se fueron tras la vanidad y
se hicieron vanos?
6
Y no dijeron: ¿Dónde está Jehová, que nos hizo subir de la
tierra de Egipto, que nos condujo por el desierto, por una
tierra desierta y despoblada, por tierra seca y de sombra de
muerte, por una tierra por la cual no pasó varón, ni allí
habitó hombre?
7
Y os introduje en tierra de abundancia, para que comie-

8
Llamado al A V I V A M I E N T O

seis su fruto y su bien; pero entrasteis y contaminasteis mi


tierra, e hicisteis abominable mi heredad.
8
Los sacerdotes no dijeron: ¿Dónde está Jehová? y los que
tenían la ley no me conocieron; y los pastores se rebelaron
contra mí, y los profetas profetizaron en nombre de Baal, y
anduvieron tras lo que no aprovecha.
9
Por tanto, contenderé aún con vosotros, dijo Jehová, y con
los hijos de vuestros hijos pleitearé.
10
Porque pasad a las costas de Quitim y mirad; y enviad a
Cedar, y considerad cuidadosamente, y ved si se ha hecho
cosa semejante a esta.
11
¿Acaso alguna nación ha cambiado sus dioses, aunque
ellos no son dioses? Sin embargo, mi pueblo ha trocado su
gloria por lo que no aprovecha.
12
Espantaos, cielos, sobre esto, y horrorizaos; desolaos en
gran manera, dijo Jehová.
13
Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí,
fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas
rotas que no retienen agua.

Jeremías 2 (énfasis añadido)

Entendí que el Dios de generaciones había recordado la juventud


de la Argentina. Aquella primera generación de cristianos que
lo amó tanto que entregó todo de sí. Que no buscó reconoci-
miento, lugares de opinión o amistades de este mundo, buscó
la verdad. Y la verdad los hizo libres.
Desde ese tiempo a esta parte, sigue viniendo a mi mente el
mismo pensamiento: la zarza está ardiendo. Dios busca hijos para

9
I n t ro d u c c i ó n

liberar a la gente de Egipto (el pecado). Pero en cambio, esta


vez, sus planes parecen distintos: busca Jueces, no Reyes. En
Éxodo 3:19-20 Dios le dijo a Moisés: Mas yo sé que el rey de Egipto
no os dejará ir sino por mano fuerte. Pero yo extenderé mi mano, y
heriré a Egipto con todas mis maravillas que haré en él, y entonces
os dejará ir. Para eso fueron y serán las señales y los milagros
del avivamiento: para que el diablo suelte las almas del pecado
y la opresión.

Pero antes de esto, hubo un Por qué. Dios no llamó a Moisés casi
400 años después de que Israel entrara en Egipto porque esti-
maba prudente el tiempo transcurrido. En Éxodo 2:23 muestra
el Por qué de esto: subió a Dios el clamor de ellos con motivo de su
servidumbre. ¡El pueblo hebreo estaba gimiendo, sufriendo y
totalmente despojado! Ninguno de ellos había vivido en las tie-
rras de Abraham, Isaac y Jacob. Solamente sabían ser esclavos
del Faraón.

El versículo 24 y 25 son el motivo de la publicación de este libro:


Y oyó Dios el gemido de ellos, y se acordó de su pacto con Abraham,
Isaac y Jacob. Y miró Dios a los hijos de Israel, y los reconoció Dios.

En las Escrituras dice que el Padre habló a Abraham, y que él


transmitió su promesa a Isaac. Que Isaac heredó su promesa a
Jacob y que las tribus heredaron esas mismas palabras.
Hay un pacto que Dios hizo con Argentina en los años ’50, y
con el cual la Iglesia avanzó por encima del enemigo como
nunca antes en la historia de nuestro país. Dios sigue esperan-
do su cumplimiento de nuestra parte. ¡Hay un clamor que se
está despertando! Hay una nueva generación que comienza a
caminar como viendo al invisible porque está harta del pecado,
harta de la insensibilidad, harta de la religión.

¡Alguien tiene que escuchar el llamado al avivamiento! ¡Alguien


tiene que recordar a las nuevas generaciones lo que Dios prome-

10
Llamado al A V I V A M I E N T O

tió a nuestro país! Pero lo que también Él exige para su cumpli-


miento. La maldad del amorreo ha llegado a su colmo (Gen. 15:16). Es
momento de entrar definitivamente en Canaán.

El agua comienza a hervir, como siempre, desde abajo.

¿Qué pasó en los años ’50 en Argentina?

Por esos años la Argentina estaba despoblada y en algunas par-


tes se encontraban obras misioneras pioneras, pero todavía
quedaba gran terreno por ganar. Es así como el Espíritu Santo
comenzó a encender la llama en varios corazones que clamaban
y tenían hambre de ver la gloria de Dios, de su Hijo y sus mani-
festaciones. En distintas ciudades de la Argentina se comenza-
ba a escuchar una misma oración.
El clamor del pueblo inició el primer avivamiento que, utilizando
a Tommy Hicks como motor, implantó el Reino de Dios por toda
la Argentina, y que resurgió nuevamente en los años ’80.

Sobre los primeros días, el Dr. Edward Miller, uno de los testigos
presenciales, recuerda: “El Espíritu Santo estaba siendo derramado,
no solamente sobre nosotros, sino también sobre toda Argentina en una
forma nueva, un derramamiento que se extendería hasta alcanzar los
rincones más remotos de este gran país.”

¿Dónde nació todo?

Situémonos poco tiempo antes del mover de los ’50. En la ciudad


de La Plata (ubicada a pocos kilómetro de la capital Argentina),

11
I n t ro d u c c i ó n

se encontraba el entonces Instituto Bíblico de la localidad de


City Bell. Es justamente en aquel lugar donde Dios decide juntar
a hombres y mujeres que anhelaban Su presencia, y el derrama-
miento de su Santo Espíritu.

Una noche mientras todos dormían, un joven ucraniano, ora-


ba fervientemente en medio del parque por algo que aún no
conocía: un avivamiento. Bajo las estrellas, y en la tranquilidad
nocturna, se apareció frente a Alejandro (el joven ucraniano) un
ser celestial que lo envolvió en la santa presencia de Dios. Total-
mente aterrado, corrió hacia los dormitorios del Instituto para
encontrar refugio. Al llegar golpeó desesperadamente la puerta,
hasta que pudo entrar en las habitaciones. Una vez dentro, cre-
yendo estar a salvo (pero la presencia celestial había ingresado
con él al lugar), notó que en un instante los demás estudiantes
del Instituto se encontraban en el piso llorando y arrepintién-
dose de sus pecados frente a semejante poder y santidad. Nadie
escapó del fuego de Su santidad.

Al día siguiente, cuando llevaron a cabo la reunión de oración


matutina, el Espíritu Santo los instó a interceder con fuerza,
hasta que nuevamente se presentó este ser poderoso; pero que
era visto y oído solamente por Alejandro.

El ángel hablaba y pedía a Alejandro que repitiera pausadamen-


te lo que decía. Una y otra vez. Ninguno interpretaba las len-
guas del joven, hasta que el poder de Dios descendió sobre otro
estudiante, un joven argentino, y con discernimiento de lo alto
comprendió cada palabra. Pero cuando el intérprete intentaba
hablar, Dios cerraba su boca y no lo permitía. Finalmente, algu-
nos sugirieron que quizás la voluntad de Dios era escribir estos
mensajes: “El deseo de Dios era que éstos se conservaran, puesto que
relatados oralmente serían pronto olvidados y perdidos.”

12
Llamado al A V I V A M I E N T O

Un grito urgente del cielo a la tierra

Desde hace algunos años, la Iglesia en conjunto, busca con ím-


petu el rostro de Dios. Son muchos los hermanos del cuerpo,
que en santidad, desean mayor profundidad y presencia del Es-
píritu Santo. Es común escuchar ruegos por la manifestación de
lo sobrenatural del Padre. El nombre de Jesús y el poder de su
sangre comienzan a verse como chispazos fuertes dentro de
las congregaciones.
Todos los años cientos de pastores, junto con sus congregacio-
nes, se unen en oración a lo largo del país. Hace tiempo que en
Argentina se está levantando un clamor.

El Hijo quiere manifestarse por medio del Espíritu, y el Padre


está volviendo sus ojos al pueblo argentino. Pero hay un grito
urgente que debe ser respondido. Hay un pacto que espera su
cumplimiento.

Dios sigue siendo el mismo: un Dios de generaciones que espe-


ra por nosotros; porque recordó el amor y la fidelidad de nuestra
juventud. Es nuestra responsabilidad que corra la voz. Es nues-
tra oportunidad de hacer pregonar el llamado del Padre.

Un grito urgente desciende del cielo a la Argentina.

13
PROFECÍAS DADAS EN CITY BELL

Los textos que se presentan a continuación fueron extraídos li-


teralmente del libro Tu Dios Reina de Edward Miller1, siendo re-
flejo textual de los mensajes dados en City Bell en 1951. Han sido
agrupados según los temas y no son necesariamente presenta-
dos en el orden dado originalmente.

IMPORTANTE

En este libro no existe ninguna intención de exponer un nue-


vo credo, una nueva verdad, ni proponer un nuevo mensaje. La
única verdad es Cristo, y la revelación que Dios hizo a los hom-
bres mediante las Sagradas Escrituras, inspirando a cada escri-
tor con el Espíritu Santo.

Léase todo a la luz de la Biblia, única fuente escrita de la revela-


ción de Dios a los hombres.

Para conocer más sobre este avivamiento, y los relatos directos


del Dr. Edward Miller:

Tu Dios Reina (Dr. Edward Miller)


Visite el sitio web: www.peniel-argentina.org/libros/tudios.htm

Secretos del avivamiento en Argentina (Dr. Edward Miller)


Editorial Peniel — Libro de publicación vigente, que se encuentra a la
venta en los locales de la editorial.

1
Se extrajeron del sitio web www.peniel-argentina.org/libros/tudios.htm donde figuran
expuestos para libre lectura.

14
Llamado al A V I V A M I E N T O

Llamado a
QU EBRA N T A MIE NTO

¿Pides que te quebrante?


Yo acudo a hacerlo y huyes de mí.
¿Quieres ser quebrantado?
Piénsalo bien.
Quiero tu corazón,
contrito y humillado;
así puedo obrar.
Si bajas,
subes.
Si subes,
bajas.

Humillaos y Yo os ensalzaré;
hazlo con toda naturalidad,
sencillez y humildad,
y Yo haré mi obra en vosotros.
Humillaos.
Sin sumisión,
no podéis obtenerlo;
sigue bajando día tras día.

No te asombre que cuando bajes del todo,


Yo desde allí te levante.

15
Llamado al A V I V A M I E N T O

Llamado a la
L I MP I EZA

Pura es mi Presencia.
Sed santos, porque Yo Soy Santo.
Prepárate. Prepárate, hijo.

Instrumento en mis manos eres;


mas mi instrumento no es sucio.

Extiende tu mano
- pero limpia.
No sólo ella,
sino también tu corazón.

Yo puedo, sin ninguna dificultad


tomar tu corazón y limpiarlo.
Pero, ¿cómo lo voy a hacer,
si tú no me lo has entregado enteramente?

No puedes poner tu corazón en mis manos


y sostenerlo tú.
Yo camino lentamente entre vosotros;
Estoy mirando vuestro corazón.
No coloqueis santidad sobre pecado;
primero que sea quitado éste.

17
L l a ma d o a la L IM P I E ZA

Vuestro «yo» no debe estar;


debe desaparecer.
Quita de en medio de ti tu ego.
Ciertamente te dolerá,
pero no olvides que el anzuelo entra fácil,
mas lastima cuando sale.

Si de mí no aprendes,
¿qué enseñarás?
Si por fuego no pasas,
¿cómo hablarás del fuego que Yo tengo?
Traigo fuego en mis manos;
tengo que quemarlo todo.

Todo lo que hay dentro de tu corazón,


Yo lo veo.
¿Sabes lo que veo?
Un bosque de maldad para ser quemado.
Únicamente puedo quemarlo si tú me dejas.

Ciertamente en mi Reino,
no debe haber cosa sucia
que te pertenezca;
por eso debo reducir todo a cenizas
y luego soplar.
Entonces, puedo poner mi Reino allí
y morar en él.

Quiero poner mi mano


con fuego purificador en tu alma.
Tu corazón arderá junto con tu ser,
mas debo quemarlo.
Si tú me permites,
todas las manchas desaparecerán.

18
Llamado al A V I V A M I E N T O

Multitud de abominaciones
que desconoces
hay dentro de tu corazón,
mas Yo las veo claramente,
y todo eso tengo que quemar.
Será dolor para tu cuerpo,
pero gozo a tu alma.
¡Déjame obrar en ti!

Te lo hago saber para que no temas


ni huyas cuando el momento llegue.

¿Está ardiendo tu corazón?


Grandes bosques tengo que quemar;
poderosos troncos,
introducidos en lo profundo,
que al ser sacados te herirán,
pero no temas.
Déjame que los saque;
suavemente sanaré tus heridas.

Sin un corazón limpio.


Sin un corazón humillado,
no os bendeciré.

Con egoísmo,
orgullo personal,
no seréis nada más que estatuas,
las cuales quitaré de mi Presencia.

Todo lo que vosotros veis,


que a vuestros ojos parece mal,
es mi plan;

19
L l a ma d o a la L IM P I E ZA

el cual no comprenderéis
hasta que todo esté cumplido.

Sois un montón de semillas con basura,


y con muchas imperfecciones,
las cuales tengo que pasar por el viento,
para que él arrastre las que están vacías,
para que queden las que van a dar el fruto que Yo quiero.
Vosotros sois las semillas
y estoy pasándolas por la zaranda.

Déjame entrar en tu corazón;


Yo puedo transformarte.

¿Me conoces?
¿Sabes quién Soy?
Tu Padre,
el que cambia las vidas
y hace tornar lo negro en blanco.

«Ser, o no ser».
Ser como Yo quiero.

20
Llamado al A V I V A M I E N T O

Llamado al
D I S CI P U L ADO

¿Quién está primero en tu vida?


¿Cuánto tiempo inviertes en mí?
¿Y en ti?
¡¡A medias NO!!
¡¡TODO O NADA!!

No te será agradable,
ni te será gustoso
perder todo por mí;
pero acuérdate de que,
este mundo pasará;
pero Yo soy eterno.

No temas dejar padre o madre


o lo que más amas aquí,
por mí.

¿Cuántos de vosotros
ingresarán en las filas
de los dadores de sus vidas
por las almas que se pierden?

21
L l a ma d o a l D I S C IP ULADO

¿Cuántos hay aquí


dispuestos a seguirme
por donde Yo les indique?

De todos los que Yo llamé,


no todos son escogidos;
procura ser escogido.

22
Llamado al A V I V A M I E N T O

Llamado a
FE y FI D EL IDAD

Mis promesas son fieles;


Yo no falto a ninguna de ellas.

Cuenta las veces


que he faltado a mis promesas.
Yo Soy fiel a ellas.

La mente humana no puede entender,


ni razonar la manera en la cual Yo obro.

¿Por qué dudas


y dices que Yo no estoy contigo
en todo momento,
cuando estoy guiando tu vida?

Yo soy Dios.
No tendrás en el mundo
nadie como Yo;
Yo te sustentaré; Yo te vestiré
y viviré contigo.
Permíteme entrar dentro de ti.

23
L l a ma d o a F E y F I D ELIDAD

¡Sé paciente!
Aprende a esperar en mí.
Esperando y creyendo,
recibirás.

No te desesperes,
ni digas cuándo;
déjalo en mi mano,
solo espera.

¿Por qué tienes confianza en tu mente


y en tus ideas?
Confía en mí.

Pídeme fe,
creyendo que la recibirás,
te la daré.

¡Confía!
Yo soy tu Dios
que te doy vida abundante.

¡Confía!
que la confianza en mis palabras,
es de gran importancia.

24
Llamado al A V I V A M I E N T O

Llamado a
V I D A , L U Z y AMOR

Yo te daré vida,
no vida pobre y débil,
sino vida en mí.
Ríos de virtud salen de mí,
que entran en ti
para que fluyan al mundo.

¿Es Dios, un Dios de mentiras?


Yo soy fiel... ¿y tú?
No eres más que una sombra.
Si quitara mi luz,
de cierto desaparecerías.
Yo soy Dios de luz.

¿Podéis medir mi amor por vosotros?


Grande es; alto es
-tan alto como desde vosotros a mí.
Profundo y ancho.

Con amor eterno os he amado;


por tanto,
con amor perdonaré vuestras iniquidades.

25
L l a ma d o a V ID A , L U Z y AMO R

No quiero de vosotros amor fingido.


Quiero que me améis en verdad
y de todo corazón.

Hijos, si vosotros me amáis,


cumplid todo lo que os he mandado.

¿Qué habéis hecho


con el amor que Yo os he dado?
¿Por qué no amáis a otros?
¿No habéis aprendido de mí?
No debéis mirar a otros,
mirad solamente a mí.
Amaos unos a otros
con el amor que Yo os di.
Si no amáis
a los que alrededor están
y que os aman,
¿cómo amaréis
a aquellos que os odian?

No dejéis de amar
a vuestros enemigos
y a vuestro prójimo.
Muchos sufren dolor,
maldad, angustia
y tristeza a causa del pecado.
¡Intercede por ellos!

¿Puede el mundo verme ahora en vosotros


y contemplar mi amor y mi bondad?
De mi amor recibisteis;
dad de mi amor.

26
Llamado al A V I V A M I E N T O

Llamado a la
O BED I EN C IA

Necesito que estés listo para hacer,


no lo que tú quieras,
sino lo que Yo quiero.

Cumple fielmente todo cuanto Yo te ordene;


lo que te ordene hacer, hazlo.

No temas errar.
Que el temor se aparte de ti.
Si no hicieras todo cuanto Yo te digo,
podrás aparentar ser como Yo,
pero no lo eres.

En ti no puedo obrar.
Tú no haces continuamente
lo que Yo te mando.
¡Cumple!

No basta que oréis a mí,


sino que viváis
de acuerdo a mi voluntad.

27
L l a ma d o a la O BE D I E NC IA

No deis lugar a vuestro adversario.


Sujetaos a mí
y a aquellos a quienes Yo dirijo
teniendo mi mano sobre ellos.

¿Estáis dispuestos a cumplir mi voluntad?


¿Deseáis todo aquello que sea mi voluntad?
¿Haréis de acuerdo a mis dichos?

Encontré a muchos antes de vosotros,


los cuales prometieron hacer mi voluntad
y andar conforme a mis mandamientos;
mas hallé en ellos: indisposición,
engaño, temor y amor a sí mismos.

No permitas que tu vida entre en liviandad.


Haz todo lo que me es agradable
y sujétate a mi voluntad.

Camina en mi senda;
no te desvíes de ella.
Si te desvías,
con dificultad volverás a ella.

Mira la vida de Jonás.


No calles la verdad;
y no des mis perlas a los puercos.

28
Llamado al A V I V A M I E N T O

Llamado a la
O RA CI Ó N

¡Busca a Dios!

¿Qué buscas de mí?


¿Qué estás buscando?
Lo que buscas,
en mis manos está.

Debe arder en ti
el deseo de clamar a mí.

Día y noche clama a mí.


No sea negligente.
Clama a mí.
Tu Padre soy.
No desperdicies tu tiempo;
¡busca mi rostro!

No temas buscarme a solas.


Lo que te daré,
lo encontrarás a solas.
Debes orar continuamente.

29
L l a ma d o a la O RA C I ÓN

No importa dónde te encuentres,


ni lo que estés haciendo,
ora a mí.

Seguid cavando,
porque cuando menos lo penséis,
encontraréis grandes riquezas.

Ora sin cesar;


pero no es necesario
que estés de rodillas
todo el tiempo;
ora en espíritu y verdad.
Hijo, ¿dónde estoy Yo?
¿Sólo estoy cuando tú te arrodillas?
¿No sabes que estoy a tu lado
aún cuando descansas en tu lecho?
Quiero estar contigo sin cesar.
Cuida de no desecharme,
ni de excluirme por un momento.

Donde os encontréis,
clamad a mí.
¿Cómo quieres ser como
Yo si no oras?

No duermas espiritualmente,
si duermes,
pasaré por tu lado
y no me verás.

No pienses que porque no voy a ti


con manifestaciones de poder
y respuesta a tus peticiones,
te he olvidado.

30
Llamado al A V I V A M I E N T O

No pienses,
que te he olvidado
si no ves mi respuesta pronto.
Cuanto más tiempo pasas orando en verdad,
más cerca de mí estarás.
¡Clama!
aunque veas un imposible delante de ti.

Si no sufres,
luchas, lloras,
desgastas el cuerpo y esperas,
¿cómo apreciaras lo que te doy?

Todo obra para bien,


sigue buscando con paciencia
y en continua humillación.

31
Llamado al A V I V A M I E N T O

Llamado al
S U FRI MI ENTO

Ciertamente tienes que sufrir.


Pero ¿qué prefieres?
¿sufrir y que Yo more en ti,
o no sufrir y ser un simple
ser humano delante de mí?
¿Qué es el ser humano delante de mi Presencia?
Sólo abominación.

No pienses en tu mente,
que el camino que recorrerás
es de rosas sin espinas;
de los que así piensan,
hay multitudes.

En el momento de la prueba,
fija tus ojos en mí,
y cruza conmigo la situación
que delante de ti pongo.

Sufriréis frió, hambre,


persecución y aún muerte.

33
L l a ma d o a l S U F RI M IENTO

Busca refugiarte,
no te dejaré ser vencido
por las huestes enemigas.

Arrójate a mis manos.


¿Perecerás?
Ten por seguro que no.
El Sol de Justicia brillará ante ti.

34
Llamado al A V I V A M I E N T O

Llamado a la
V ERD A D

No os dejéis engañar por vuestro corazón.


He aquí que Yo lo miro
y veo gran maldad él.
Mas no confiéis en lo que él os dice;
mirad solamente a mí.

No os dejéis cegar por ideas erróneas


que en vuestro corazón se forman.
No te fíes de él, es engañoso.
No pongas tu confianza en él,
porque te traicionará.
Yo he vencido
al que pone confusión en tu mente.

No hay nada oculto delante de mí;


Yo soy el que escudriña tu corazón;
sé de qué cosas tienes necesidad.

35
Llamado al A V I V A M I E N T O

Llamado a
V I CT O RIA

¡He aquí! Contemplad a aquél


que entre el cielo y la tierra
fue levantado por vosotros.

El Reino de mi Padre
debe ser el corazón.

No tengo la culpa
si no se cumplen tus deseos.
Yo te ofrezco aun mi propio Reino.

Yo os daré todo cuanto os prometí,


pero no creáis que lo encontraréis
viviendo livianamente.
No os baste con experimentar
el bautismo del Espíritu Santo;
tengo mucho más para vosotros.

Enmudece ante lo que no sabes.

No juegues conmigo,
porque Yo no estoy jugando contigo.
No puedes jugar conmigo.

37
L l a ma d o a la V I C T O RIA

Sin mí, nada eres;


solo polvo,
pero moro en ti.

No pienses que mereces algo.


Yo soy Dios y tú eres hombre,
pero vivo en ti.

¡Cuídate!
no sea que en tu descuido
tropieces y pierdas todo cuanto te di.***
Bienaventurados eres;
no descuides tu bienaventuranza.

Mírame siempre.
No mires la tormenta
a tu alrededor,
no sea que mirándola,
un rayo de ella
se apodere de ti.

Mirad que andéis


unidos en espíritu.
Unidos en amor.

Deja toda ofensa en mis manos,


no juzgues a nadie.

Blasfemarán contra mí;


mas no te levantes contra ellos.

Mirad que no murmuréis


contra mi ungido.

38
Llamado al A V I V A M I E N T O

¿Podéis comprender
mi obra entre vosotros
y entre aquellos que escogí?
Si podéis, explicadla.
No tratéis, será en vano,
nadie puede entender
mi obra en su comienzo,
si Yo no os la revelase.

No temáis oír críticas


en cuanto a mi obra;
la mente del hombre
es demasiado pequeña.

¿Dejaréis de clamar
y buscar mi rostro
porque no entendéis
mi obra?

¿Si hasta ahora no tenéis victoria,


me abandonaréis por ello?

Hay guerra entre tú y Yo.


Pero Yo cuidaré de ella.

Acércate confiadamente
hasta donde estoy.

El león rugiente
anda sobre la faz
de la tierra;
he aquí, pobre de él
y de sus seguidores.

39
L l a ma d o a la V I C T O RIA

¿Tienes temor de él?


¡No lo tengas!

Quiero que sepas


que él vive
y mora dentro
de sus dominios;
no tengas nada que ver
con dichos lugares.

Estás en un mundo vil,


mas perteneces a un mundo celestial;
el lugar donde Yo vivo.

El cine es inmoral;
no me lleves
donde no tengo que ir.
Guárdate,
no toques
cosa inmunda.

No dejes que el diablo te tiente.


Él te adormece; mas Yo te doy vida.

40
Llamado al A V I V A M I E N T O

Llamado a la
A RGEN T INA

¡Oh, Argentina,
que desprecias mi amor!
¿Por qué eres tan orgullosa?
¿Porque eres rica?
¿Quién te dio las riquezas?
Medita, que aún no he quitado
mi amor de ti;
mas si persistes en despreciarlo,
no verás mi gloria.

Abundante vanidad
tiene vuestro corazón.
Amas la vanidad,
mas no piensas en mi amor.
Me amas exteriormente
y no miras tu desnudez interior.

Mira...Piensa...
¡Detente en tus pasos!
¡Oh! pronto, pronto,
pronto temblarás;
tus entrañas se estremecerán;
¡Ay de ti si sigues así!

41
L l a ma d o a la A RG E N TINA

Ciertamente mi ira será sobre ti.


Mar embravecido son tus juicios.
¿Por qué te has justificado
y crees que todo lo que tienes es tuyo?
El estrado de tus pies es mío,
junto con todo lo que está
sobre y dentro de él.

¡Ay! ¡Ay! ¡No me desprecies!


¡No me rechaces!
¿Por qué te ensanchas vanamente?
No tienes nada:
desnuda, ciega, pobre
y miserable eres.
Pero, si pides
con legítima humillación,
Yo te ensalzaré.
Si te humillas ante mí,
tendrás vida.
Mira bien lo que te digo:
Yo no moro en templos de vanidad,
ni estoy en estatuas
que tus manos construyeron.
Dura cosa te será confiar vanamente
en ídolos que sólo te han introducido
en la pobreza y miseria.

Te crees que eres la más alta;


vanidad sobreabunda sobre tu faz.

He aquí, sierva eres,


si obedeces
y te entregas en mis manos
para cumplir mi voluntad,

42
Llamado al A V I V A M I E N T O

os colmaré de bendiciones
y moraré contigo.

Yo mando hacia ti
una poderosa ola;
mas ¡ay de ti
si la rechazas
y ella vuelve a mí!

Bella eres; mas ahora


negro está tu corazón.

Oh, hombre, que ahogado estás,


no con agua, mas con pecado;
humíllate y Yo te perdonaré.
Si esto no hicieras,
morirás sin misericordia
por tu gran orgullo.

No conoces mi amor;
si lo conocieras,
cómo te lamentarías
delante de mí
por tu condición.

Tiempo te doy,
mas éste corre;
no lo dejes pasar
sin convertirte a mí.
¿No sabes que el fin de todo esto
es que llegues a verme tal cual soy?
Aún no me conoces.
Espera, deja correr el tiempo
mientras caminas conmigo.

43
L l a ma d o a la A RG E N TINA

Luego podrás responder:


«¡Te conozco! ¡Sí, te conozco!»
Yo te daré vida que hará temblar
todo a tu alrededor.

Este país oirá,


verá y se asombrará,
al ver su condición de pecado ante mí.
Ojalá que no se enorgullezca
y se levante
y Yo me vaya de ella.

De norte a sur,
de este a oeste,
mi voz escucharán.

Virtud fluirá de ti
hacia el mundo,
la cual traerá
a ellos hasta mis pies
y se arrepentirán.

La ciudad de pecado
-Buenos Aires- temblará.

Visitaré a Chaco,
junto con las demás provincias.
Ellas están viviendo
bajo voluntad humana
y no bajo la mía.

En el Sur de Argentina,
multitud de argentinos
no saben nada de mi Hijo Jesús.

44
Llamado al A V I V A M I E N T O

Viven vidas llenas de maldad,


la cual no puedo soportar.

Grandes lugares de diversión


se convertirán en templos,
en los cuales se verá mi gloria.

Los teatros y cada lugar


que pertenece al enemigo
permanecerá casi
completamente vacío,
porque Yo vendré a este país.

Muchos se convertirán a mí,


pero si me rechazan
y no se convierten,
grande será su ruina.
Manchas negras tiene el mundo:
orgullo es el más abundante;
vanidad y desobediencia;
soberbia y rebeldía.

Miles yacen en la tumba del pecado.


La noche está muy cerca de vosotros
y está por tender su negro manto.

Busca esto:
que sea removido el orgullo,
porque el día viene
cuando derramaré mi ira.
¡Ay del que no se humillare
delante de mí!

45
Llamado al A V I V A M I E N T O

Llamado al
MU N D O

¡Oh, mundo vil!


de cierto temblarás
bajo mi mano.

Si no te arrepientes
me serás abominable,
y con fuego te consumiré.

El mundo gime
y está por explotar;
el mundo perecerá.

¡Oh, mundo!
perecerás sin piedad
si no aceptas
la última oportunidad que te doy.
Prepárate, oh, mundo.
Yo vengo pronto y no me tardo.
Lo que te dije que hicieras,
ojalá que esté hecho a mi regreso.

El mundo pasará
dentro de poco tiempo.

47
Llamado al A V I V A M I E N T O

Un
L L A MA D O a TI

¿Qué piensas de Argentina?


¿Cuál quieres que sea su futuro?
¿Qué haces por ella?
¿No te conmueve su situación?
¡Mira cómo vive en pecado!
Muchos lo hacen por ignorancia;
pero ¿qué haces tú por ella?
¿Dónde está mi amor en ti?
¿Dónde está el amor por tu prójimo?
Estos argentinos son tus prójimos.

¿Qué has hecho con el amor


que Yo te di por las almas?
¡Ellas perecen!
¿Qué harás por ellas?
Multitud perecen;
almas que no son felices esperan.
Mira...laméntate.
¿Irás a rescatarlos?
¡No endurezcas tu corazón!

49
Escuchá los audios ingresando a:
www.eltiempoesahora.com.ar/llamadoalavivamiento

www.cedrodellibano.com.ar
info@cedrodellibano.com.ar