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PREÁMBULO

Para Popper una teoría científica tiene que ser falsable

Luego, estamos claros que hasta hoy identificamos la ciencia como aquello que podemos tocar
o bien comprobar, como bien lo enseña el positivismo. Este positivismo estará muy presente
principalmente en el siglo XIX con Saint Simon, Stuart Mill y Agusto Comte. Unos años después,
bajo los aires del ahora llamado “neopositivismo” surge para 1921 el Círculo de Viena. Este grupo
intelectual, estará, por supuesto, muy influenciado por esta corriente filosófica. De este modo
se ha heredado una ciencia exacta y se ha querido hacer ver que esta es la verdadera ciencia. Es
ciencia aquello que se puede verificar; de ahí viene entonces, el verificacionismo. Entonces, este
verificacionismo, a diferencia del falsacionismo, busca añadir hechos observaciones que
corroboren la hipótesis, quedando de este modo consolidada. El falsacionismo busca, en cambio,
anular la hipótesis inicial, mediante una serie de pruebas rigurosas, para de este reforzar dicha
hipótesis. Desde ya podemos decir que este es el método utilizado por Popper, rechazando de
este modo el verificacionismo.

Ambos conceptos (falsacionismo y verificacionismo) se inscriben en el problema del inductivismo,


puesto de manifiesto por primera vez por David Hume (1711-1776). El problema de la inducción
nace del hecho de que no se puede afirmar algo universal a partir de los datos particulares que
ofrece la experiencia.

Para Popper la ciencia no es solo lo empírico, pues va más allá. Para él es posible falsear lo
empírico, el cual no era una posibilidad contemplada en el Círculo de Viena. Entonces, ésta va a
ser la novedad de Popper.

Con esta pequeña introducción podemos dar paso a nuestra exposición de manera formal. A
saber: el texto base es el libro titulado “¿Qué es esa cosa llamada ciencia?”, de las páginas 56-
69. Intentaré entonces, presentar las ideas principales planteadas por el autor, haciendo en
algún momento consideraciones personales.

INTRODUCCIÓN

Recordemos que Karl Raimund Popper fue un filósofo austriaco, nacido en julio de 1902 y
fallecido en septiembre de 1994 (a los 94 años de edad). Karl Popper ha sido uno de los más
vigorosos defensores del falsacionismo.

Popper recibió su educación en Viena en los años 20, tiempo en que el positivismo lógico estaba
siendo articulado por el Círculo de Viena.

Rudolph Carnap, quien era uno de los integrantes del Círculo de Viena tenía una serie de
seguidores, para los años 70, que a menudo chocaban y debatían con Popper. Este era un rasgo
característico de la Filosofía de la Ciencia para ese entonces.

Popper no estaba de acuerdo con que la ciencia era especial porque tenía que derivarse de
hechos, mientras más mejor. Así que recelaba a los freudianos y los marxistas, porque creaban
teorías suficientemente flexibles como para que se pudieran acomodar a las conductas humanas
y a los cambios históricos, y que por tanto no se podían equivocar.

Popper concluyó que las teorías genuinamente científicas, al hacer predicciones definidas,
eliminaban una serie de situaciones observables, del cual terminaban escapándose de algún
modo. Por lo que llegó a la idea de que estas teorías científicas pueden ser falsables al observase
con rigurosidad.
Los falsacionistas (del cual forma parte Popper) admiten que la observación es guiada y
presupuesta por la teoría. Abandonan cualquier afirmación que implique que las teorías se
pueden establecer como verdaderas solo por el hecho de la evidencia observacional, es decir,
comprobable.

Las teorías se construyen suposiciones especulativas y provisionales que el intelecto humano


crea libremente en un intento de solucionar los problemas que le rodean, proporcionando de
este modo una explicación adecuada sobre estos.

Una vez propuestas, las teorías especulativas han de ser comprobadas por la observación y la
experimentación. Las teorías que no superan las pruebas observacionales y experimentales
deben ser eliminadas y reemplazadas por otras. Incluso las que han sido aprobadas no quiere
decir que son necesariamente verdaderas, sino que simplemente es la más apta. Por tanto
puede ser refutable.

UNA CUESTIÓN LÓGICA FAVORABLE AL FALSACIONISMO

Según el falsacionismo, se puede demostrar que algunas teorías son falsas apelando a los
resultados de la observación y la experimentación.

El autor señala, que a pesar de que existan enunciados observacionales verdaderos, es decir,
que han sido comprobados, no quiere decir que se pueda llegar a leyes y teorías universales
basándose solo en deducciones lógicas, porque estas pueden ser falseables. Según el
falsacionismo, se puede demostrar que algunas teorías son falsas apelando a los resultados de
la observación y la experimentación. Estamos hablando en este caso de un método deductivo.
Veamos un ejemplo que nos pueda ilustrar:

Por ejemplo, si voy al Pico Duarte y desde que empiezo el trayecto veo algunos cuervos
negros, voy a concluir que todos los cuervos en el Pico Duarte son negros. Ahora bien,
si logro encontrar un solo cuervo que sea blanco o al menos negro con manchas blancas,
mi teoría se cae.

En este caso, como nos hemos dado cuenta, se ha partido de un caso particular para hacer
afirmación general.

LA FALSABILIDAD COMO CRITERTO DE TEORÍAS

El falsacionista considera que la ciencia es un conjunto de hipótesis que se proponen a modo de


ensayo con el propósito de describir o explicar de un modo preciso el comportamiento de algún
aspecto del mundo o universo.

De hecho, para que una hipótesis adquiera un estatus de teoría o ley científica debe cumplir una
cierta condición. Pero es importante, además, saber que, si una hipótesis forma parte de la
ciencia, ha de ser falsable. ¿Pero a qué se refiere el falsacionismo al decir que puede ser
“falsable”?

Un ejemplo que pone el autor que nos puede ayudar a entender esta cuestión es el siguiente:
cuando decimos “los miércoles nunca llueve”. Es falsable, porque se puede falsar al observar
que llueve un miércoles.

Ahora, ¿cómo se puede elaborar un enunciado que no sea falsable? Al decir por ejemplo “o
llueve no llueve”.
El falsacionista exige que las hipótesis científicas sean falsables en el sentido aquí analizado. De
este modo, una ley o teoría, para Popper, ha de ser informativa, dejando a un lado un conjunto
de enunciados observacionales lógicamente posibles. Es decir, ha de tener el mayor contenido
empírico posible.

El falsacionista dice que existen teorías que pasan por teorías científicas solo por el hecho de
que no son falsables, cuando deberían ser rechazadas. Popper afirma que las versiones de la
teoría de la historia de Marx, el psicoanálisis freudiano y la psicología adleriana1 adolecen de
este fallo.

El autor ilustra esto último con un ejemplo de la psicología adleriana. Antes que nada,
recordemos que un principio fundamental de la teoría de Adler es que las acciones humanas
están motivadas por sentimientos de inferioridad de algún tipo. Sabido esto, se puede ilustrar
el siguiente incidente:

“Un hombre se encuentra en la orilla de un peligroso río en el momento en que un niño


se cae a él, muy cerca. El hombre se tirará al río intentando salvar al niño o no se tirará.
Si se tira, el adleriano responde indicando cómo apoya esta acción su teoría.
Evidentemente, el hombre necesitaba superar su sentimiento de inferioridad
demostrando que era lo suficientemente valiente como para arrojarse al río a pesar del
peligro. Si el hombre no se tira, también el adleriano puede pretender que ello apoya su
teoría. El hombre superaba su sentimiento de inferioridad demostrando que tenía la
fuerza de voluntad de permanecer en la orilla, imperturbable, mientras el niño se
ahogaba”.

Entonces, tomando en cuenta el funcionamiento de dicha teoría se puede decir que no es


falsable, porque es compatible con cualquier tipo de comportamiento humano. (Valoración
personal desde el punto de vista ético)

GRADO DE FALSABILIDAD, CLARIDAD Y PRECISIÓN

Una buena ley científica o teoría es falsable justamente porque hace afirmaciones definidas
acerca del mundo. Para el falsacionista, de hecho, piensa que cuanto más falsable es una teoría,
mejor. Cuanto más afirme una teoría, más oportunidades potenciales habrá de demostrar que
el mundo no se comporta, de hecho, como lo establece la teoría.

Una teoría muy buena será aquella que haga afirmaciones de muy amplio alcance acerca del
mundo y que, en consecuencia, sea sumamente falsable y resista la falsación todas las veces que
se la someta a prueba. Un ejemplo de esta “amplitud” es la siguiente:

(a) Marte se mueve en una elipse alrededor del Sol.

(b) Todos los planetas se mueven en elipses alrededor del Sol.

En este caso (b) es más falsable que (a), porque es un enunciado más abarcador.

Popper señala que las teorías que han sido falsadas, tienen que ser rechazadas de forma
tajante.

1
Es una teoría de la personalidad, basada en valores que busca un desarrollo individual óptimo, con
responsabilidad social.
Para los falsacionista la ciencia progresa mediante el ensayo y el error. Pues aprendemos de
nuestros errores.

Como la ciencia aspira a lograr teorías con un gran contenido informativo, los falsacionistas
dan la bienvenida a la propuesta de audaces conjeturas especulativas.

Para el inductivista extremo, sólo aquellas teorías de las que se puede demostrar que son
verdaderas o probablemente verdaderas, habrán de ser admitidas en la ciencia. De este modo,
como vemos, se trata de una postura radicalista o extrema, como su nombre bien lo indica.

En cambio, el falsacionismo tiene una mayor apertura en comparación con esta postura
extremista. El falsacionismo reconoce las limitaciones de la inducción, pero no la impide, pues
solo se pueden descubrir los secretos de la naturaleza con la ayuda de estas teorías ingeniosas.
De hecho, considera que cuanto mayor es el número de teorías conjeturadas, mayores serán
las oportunidades de hacer importantes avances en la ciencia. Con esto no hay peligro, pues
aquellas teorías que sean inadecuadas, serán eliminadas.

FALSACIONISMO Y PROGRESO

Aunque ya de alguna manera se ha dicho anteriormente, el autor retoma cómo se da el


progreso de la ciencia, tal y como lo ve el falsacionista:

En primer lugar, está el problema sobre algún aspecto del mundo o universo. A raíz de
este problema los científicos proponen hipótesis falsables que buscan solucionar el
problema. Estas hipótesis serán criticadas y comprobadas, eliminando algunas
rápidamente algunas de ellas. Las que quedan, entonces, se someten a pruebas más
rigurosas. Entonces, si aun falsando esas hipótesis, salen exitosas, se someten a pruebas
más rigurosas y surge un nuevo problema, distinto al original (que ya ha sido resuelto).
Este problema exige la invención de nuevas hipótesis, seguidas de críticas y pruebas. Y
así el proceso continúa indefinidamente. Nunca se puede decir de una teoría que es
verdadera, por muy bien que haya superado pruebas rigurosas, pero al menos se puede
decir que es superior a las demás, porque ha superado tales pruebas.

Nos damos cuenta, entonces, que "el punto de partida de la ciencia son los problemas".

La afirmación de que el origen de la ciencia está en los problemas es perfectamente compatible


con la prioridad de las teorías sobre la observación y los enunciados observacionales. La ciencia
no comienza con la pura observación, pues algunas observaciones identificadas como
problemas, solo son problemáticas a la luz de alguna teoría.