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Derecho Penal II

Bolilla 1
PUNTO 1:

Introducción al Estudio. Contenido de la Parte General y de la Parte Especial. Relación


entre ambas.
La Parte General contiene los principios generales del Derecho Penal, los elementos que se exigen para que
exista delito (acción, tipicidad, antijuridicidad, culpabilidad), y otras instituciones como la tentativa, la participación, el
concurso de delitos, la manera de ejercer las acciones, la reincidencia, la prescripción, ciertos beneficios especiales a
los condenados (libertad, condena condicional, etc.).
La Parte Especial del Código tipifica las conductas delictivas describiendo qué actos humanos constituyen delito
y estableciendo la pena correspondiente, dando por sentado que todo delito constituye una acción típica antijurídica y
culpable.
Constituyen parte del estudio de la Parte Especial los elementos constitutivos de cada figura ya que todas las
figuras delictivas prescriben conductas y para ello se valen de un verbo (matar, apoderar, defraudar, etc.); dicho verbo
debe ser complementado por otros elementos que van a permitir describir la conducta delictiva.
✓ Elementos objetivos: datos o referencias de carácter físico, referido a personas, modos de obrar, etc.; se trata
de nociones que pueden ser captadas por los sentidos. (ej: “un daño en el cuerpo o la salud”, “una riña o
agresión”, “clientela”, etc.). Es el que más se presenta;
✓ Elementos subjetivos: exigen que el sujeto activo tenga determinadas características, generalmente
psíquicas. Puede consistir:
a. Que el sujeto tenga determinado propósito o finalidad;
b. Que el sujeto activo se encuentre bajo un determinado estado de ánimo, por ej: emoción violenta;
c. Que el sujeto activo haya conocido determinadas circunstancias, por ej: en el caso del art. 80 inc 1., para que
haya homicidio agravado por matar a un ascendiente, descendiente, cónyuge/ex, conviviente, es necesario que
se sepa que lo son;
d. Que el sujeto activo tenga determinados deberes o esté en una situación determinada. Por ej: en el prevaricato
(art 269) se requiere que el autor sea un juez, árbitro o un amigable componedor; en la violación de secretos
(art. 154) se requiere que el autor sea empleado de correos o telégrafos.
✓ Elementos normativos: hacen referencia a entes inminentemente jurídicos; o sea a cosas que pertenecen al
mundo del Derecho. Por ej: “cosa mueble”, “cosa ajena”, “gravamen”, “hipoteca”, “propiedad”, etc., ya que
todos ellos pueden alcanzar un real significado mediante definición jurídica.

Sistematización del Libro II del Código Penal: criterio.


Un Código es un conjunto de normas y principios agrupados sistemáticamente, es decir, conforme a un sistema
y a un método que facilita y orienta el conocimiento de las leyes.
El criterio subjetivo consiste en dividir los delitos tomando en consideración al sujeto pasivo del mismo. Se
manifestó en las legislaciones totalitarias que consideraron como centro del Derecho Penal al Estado; protegía ciertos
bienes en la medida en que el ataque a dichos bienes pudiera lesionar al Estado.
El criterio sistematizador utilizado por nuestro ordenamiento es objetivo: para agrupar los delitos se funda en el
“objeto jurídico” del delito, o sea, en el bien jurídico tutelado por la ley penal, sin atender a quien sea el titular de
esos bienes jurídicos.
Conforme al criterio objetivo podemos observar que nuestro sistema se divide en la Parte Especial en XIII Títulos,
agrupando en cada uno de ellos a los delitos que atacan a un mismo bien jurídico.
Importancia:
✓ Permite clasificar a los delitos en géneros, y luego sub-clasificarlos en especies;
✓ Es de utilidad para interpretar la ley penal, ya que teniendo en cuenta el bien jurídico que quiere proteger, se
podrá determinar su finalidad y sentido verdadero;

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✓ Según Soler, tiene la importancia de agrupar los hechos señalando el distinto valor y jerarquía de cada
bien: “así, basta comparar las escalas jurídicas que protegen el bien jurídico vida, para admitir que, en la
jerarquía de valores sociales que el Derecho recoge y establece, ese bien es superior a la propiedad”.

Parte Especial del Código Penal

Título I DELITOS CONTRA LAS PERSONAS


Título II DELITOS CONTRA EL HONOR BIENES JURÍDICOS
Título III DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL PERSONALES
Título IV DELITOS CONTRA EL ESTADO CIVIL O
Título V DELITOS CONTRA LA LIBERTAD INDIVIDUALES
Título VI DELITOS CONTRA LA PROPIEDAD
Título DELITOS CONTRA LA SEGURIDAD PÚBLICA
VII
Título DELITOS CONTRA EL ORDEN PÚBLICO BIENES JURIDICOS
VIII
Título IX DELITOS CONTRA LA SEGURIDAD DE LA NACIÓN DEL
Título X DELITOS CONTRA LOS PODERES PÚBLICOS Y EL ORDEN ESTADO
CONSTITUCIONAL
Título XI DELITOS CONTRA LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA O DE LA
Título DELITOS CONTRA LA FE PÚBLICA COMUNIDAD
XII
Título DELITOS CONTRA EL ORDEN ECONÓMICO Y FINANCIERO (año 2011)
XIII

Nuestro Código Penal dividió las diversas figuras de la Parte Especial en XIII Títulos tomando en cuenta el bien
jurídico tutelado.
A su vez, cada Título se divide en Capítulos.
✓ Título: en cada título se reúnen los distintos delitos que atacan a un mismo bien jurídico. “Cada título
corresponde, en general, a la idea de reunir todas las figuras que afecten a un determinado bien jurídico”
(Soler). Por ello las rúbricas (denominaciones de cada capítulo o título), están en general, señalando el bien
jurídico tutelado por la ley y vulnerado por el delito;
✓ Capítulo: los títulos se subdividen en capítulos ya que hay figuras que representan características comunes, lo
cual permite que dentro de cada título se los agrupe en capítulos. La subdivisión tiene por objeto una mayor
especificación del bien jurídico tutelado.

PUNTO 2:

Delitos contra las personas.

Capítulo I Delitos contra la vida arts. 79 a 88


Capítulo II Lesiones arts. 89 a 94 bis
Delitos Capítulo III Homicidio o lesiones en riña arts. 95 y 96
contra las Capítulo IV Duelo arts. 97 a 103
personas Capítulo V Abuso de armas arts. 104 y 105
Capítulo VI Abandono de personas arts. 106 a 108

Bien jurídico protegido en este Título.


No obstante la denominación genérica que enuncia la ley, queda protegido en el Derecho Penal sólo el interés por la
integridad física y psíquica del hombre en todas sus manifestaciones: su vida, su estructura física, su estructura
mental, la plenitud de sus facultades mentales, etc. Los demás atributos de la persona quedan comprendidos en su

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personalidad y los podemos ver amparados en otros Títulos: como el honor, la integridad sexual, el estado civil, la
libertad, etc.
La protección de los atributos vitales, orgánicos y funcionales, se cumple mediante delitos de resultados dañosos
(homicidio, aborto, lesiones), de peligro (duelo sin lesiones, abuso de armas, abandono de persona) o que se pueden
dar con una u otra característica (instigación al suicidio).

Delitos contra la vida. Homicidio simple.


Art. 79: “Se aplicará reclusión o prisión de ocho a veinticinco años, al que matare a otro, siempre que en este
Código no se estableciere otra pena.”

a. Protección de la vida humana.


Al tratar los delitos contra la vida lo que se ampara es la vida humana, no la vida vegetal ni animal, que quedan
contemplados en otros títulos de este código como también en leyes especiales.
La vida humana es el objeto de la acción del homicidio.

b. Comienzo de la vida humana.


Se ha dicho, y bien, que la vida humana es un proceso dinámico, y por ende no es posible afirmar la existencia de
un punto exacto de cuándo comienza la vida humana.
El problema de determinar desde cuándo corre la protección dada por el Derecho Penal al ser humano en el
delito de homicidio no es menor, ya que antes de comenzar a nacer, la muerte del feto no tipifica el delito de
homicidio, sino el de aborto, que en nuestra legislación tiene una menor sanción.
La discusión jurídica tiene relación con el acto fisiológico por el cual el feto es expelido del vientre materno. La
pregunta, entonces, consiste en determinar cuándo se considera que una persona ha comenzado a nacer.
Sobre este punto la doctrina ha elaborado diversas soluciones:
✓ En una primera posición, se había afirmado que se era sujeto pasivo del delito de homicidio, "aun antes de la
completa separación del seno materno, durante el nacimiento, es decir, desde el comienzo de los dolores de
parto, sin que exista base legal alguna para distinguir entre momentos anteriores o posteriores a la expulsión,
como algunos autores enseñan”.
La cuestión no es sencilla, ya que habría que diferenciar las contracciones del parto de las precontracciones, y
una vez fijado esto, diferenciar las contracciones de dilatación de las de puje. Desde el punto de vista médico,
se había afirmado que el proceso de parto normal comienza con las contracciones de dilatación que ponen al
feto en una posición de la que luego será expulsado por las contracciones de puje. Por ello las contracciones de
dilatación ya pertenecen a los intentos de expulsión del seno materno y, por ende, en ese momento debe
hablarse de comienzo del parto;
✓ El segundo criterio que se había dado en este tema está basado en el Código Civil ya derogado, y determina
que habrá persona cuando ésta esté completamente separada del seno materno. Con lo cual el momento
de protección comienza recién cuando el niño esté completamente separado del seno de la madre. Este criterio
es el que sigue la doctrina civilista. Así Llambías afirma que: "Nacer es, en su sentido directo, salir del vientre
de la madre. Por tanto el nacimiento habrá quedado consumado cuando el concebido haya sido expelido o
sacado del vientre de la madre". Si se siguiera este criterio en el ámbito penal, se llegaría al extremo de no
castigar el delito de aborto, ya que la criatura a la que se da muerte en el vientre de la madre, no ha existido
jamás;
✓ De acuerdo a una interpretación que debe estar basada en las normas constitucionales y los pactos sobre
derechos humanos, hay que adherir a la posición que afirma que "desde el comienzo de las contracciones y
de los dolores, o sea desde el inicio real del proceso activo, con su fase interna que conduce normalmente
al nacimiento”.
Que coincide con la noción del parto del niño de acuerdo a la naturaleza, según la cual comienza el nacimiento
cuando ha terminado el proceso de desarrollo del feto y empiezan los intentos de expulsión. Por eso, las
contracciones de dilatación ya pertenecen a los intentos de expulsión del vientre materno. Este momento, o en
el parto complicado (rotura de bolsa), comienzo de la cesárea, marcan el instante en que el feto se vuelve
humano, en el sentido del Derecho Penal.

c. Fin de la vida humana.

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El segundo problema que se plantea tanto desde la dogmática penal como desde un punto de vista legal es el del
final de la vida.
El tema reviste real importancia debido a que, después de muerta la persona, ya no se podrá dar el delito de
homicidio porque no existirá la víctima o el objeto de la acción. Este extremo determina la importancia de fijar el
momento de la muerte de una persona.
La “Ley 24.193 de Trasplante de Órganos y Tejidos”, en su art. 23 dispone que:
“El fallecimiento de una persona se considerará tal cuando se verifiquen de modo acumulativo los siguientes
signos, que deberán persistir ininterrumpidamente seis (6) horas después de su constatación conjunta:
a) Ausencia irreversible de respuesta cerebral, con pérdida absoluta de conciencia;
b) Ausencia de respiración espontánea;
c) Ausencia de reflejos cefálicos y constatación de pupilas fijas no reactivas;
d) Inactividad encefálica corroborada por medios técnicos y/o instrumentales adecuados a las diversas
situaciones clínicas, cuya nómina será periódicamente actualizada por el Ministerio de Salud y Ambiente
con el asesoramiento del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante
(INCUCAI).
La verificación de los signos referidos en el inciso d) no será necesaria en caso de paro cardiorrespiratorio total
e irreversible.”
Expresaba Hurtado Pozo que la destrucción de las células cerebrales "trae como consecuencia el irremediable y
progresivo proceso de destrucción de todo el organismo. Por esto, y no tan sólo por su rol en el aspecto psicoespiritual
del hombre, la destrucción de las células cerebrales es el hecho decisivo para la determinación del momento en
que la persona muere. La vida del hombre es algo diferente a la vida de algunos de sus órganos o de sus células y,
también, al mantenimiento artificial de alguna de sus funciones. Luego, el hombre como unidad biopsicológica está
muerto aun cuando alguno de sus órganos, por sí mismo, continúe funcionando o aisladas funciones vegetativas sean,
artificialmente, mantenidas en actividad."

d. El concepto jurídico de vida humana en la actualidad.


Hay vida humana allí dónde una persona existe, cualquiera que sea la etapa de su desarrollo, desde que es
concebida por medio de la unión de células germinales, que marca el punto inicial de ese desarrollo, hasta que se
acaba con la extinción del funcionamiento orgánico vital (muerte).
Actualmente, el desarrollo científico nos dificulta en cuanto las precisiones de aquello a lo que llamamos vida, ya
que con los nuevos avances, tales como la fecundación in Vitro y la implantación de órganos, situar aquello que es la
vida se vuelve difícil.

e. La función vital como objeto de protección.


Lo protegido aquí es el funcionamiento vital y no cualquier manifestación de vida. Se destruye una vida humana
cuando se hace cesar la actividad del complejo orgánico del ser humano. No tutela la actividad autónoma de un órgano
ni de un conjunto de órganos separados del organismo que constituye el ser (quién destruye un cerebro que está en
baño fisiológico no está asesinando).

f. Vida lograda fuera del seno de la mujer.


La ley protege la vida desde su forma más simple, desde el momento en que el ser ha sido concebido, pero de
acuerdo con los conceptos civiles de vida y con las nociones de su protección penal, tiene que tratarse de una vida que
esté en el seno de la mujer, cualquiera que sea el medio que se haya utilizado para lograr la concepción (natural o
artificial).
El producto de una concepción lograda fuera del seno materno, que no ha sido implantado todavía en él, que se
sostiene artificialmente fuera del mismo, no es lo que la ley protege bajo este título, pero si ese producto ha sido
implantado ya en el seno materno, la protección legal por medio del delito de aborto se da hasta el momento en que se
produce el alumbramiento.

g. Permanencia del funcionamiento vital. Vida sostenida artificialmente.


Esa protección la ley la extiende, por medio de la figura del delito de homicidio, desde aquel momento hasta que su
vida se acaba como complejo vital, a lo largo de toda su evolución, fuera cual fuera su capacidad de subsistencia
o la conformación que haya alcanzado.

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No habrá vida humana cuando el complejo orgánico haya dejado de funcionar como tal, aunque algunos órganos
sigan haciéndolo autónomamente; pero sigue existiendo vida cuando dicho complejo funciona precariamente, aunque
haya cesado el funcionamiento de algunos de los órganos que lo componen. Estos conceptos logran hacernos
comprender las cuestiones de la ley 26.066 de ablación de órganos.
En principio no interesa si ese funcionamiento se debe a la actividad natural del organismo o si es mantenido por
medios artificiales, en cuanto éstos no reemplacen todo el funcionamiento orgánico vive quién lo hace ayudado por un
pulmotor, pero no se puede decir que vive aquel cuyas funciones orgánicas han sido reemplazadas en su totalidad por
medios artificiales (no es homicidio quien hace cesar el funcionamiento artificial de todo el complejo orgánico).

Vida humana la persona existe

Comienzo del
Concepción Muerte
trabajo de parto

Delito de aborto Delito de


homicidio

Concepto.
Según el art. 79 del Código Penal se castiga con reclusión o prisión de ocho a veinticinco años “al que matare a
otro, siempre que en este Código no se estableciera otra pena.”

Se llama homicidio simple por ser el que menos requisitos exige, porque es la figura básica.

Elementos.
EL TIPO OBJETIVO

El bien jurídico que es la vida humana se concreta en la existencia de todo hombre, y por ende es el objeto de la
acción del homicidio.
Es habitual que no se proponga una definición de lo que se entiende por vida humana porque ello resulta obvio; por
ende será abarcada por la protección toda formación humana.

1. Sujeto activo.
El homicidio simple es un tipo común. De la forma en que está descripta en la ley, autor del delito de homicidio
simple puede serlo cualquier persona, siempre que su vínculo con la víctima no agrave el homicidio.
Sin embargo, como bien se ha hecho notar, esta afirmación sólo es válida en cuanto al homicidio por acción, ya que
en cuanto al homicidio por omisión sólo podrá serlo la persona que se encuentre en la posición de garante. En el clásico
ejemplo del niño que se ahoga en un estanque, muy distinta será la situación del padre que deja que su hijo se ahogue,
de la del tercero que observa el mismo hecho. En el primer caso, habida cuenta del papel de garante que tiene el padre,
se habrá tipificado un homicidio agravado, en cambio para el tercero sólo habrá una omisión de auxilio previsto por el
art. 108 del Código Penal.

2. Sujeto pasivo.
El sujeto pasivo de homicidio es una persona, debe tratarse de un ser humano.
Pero la previsión penal del aborto nos fuerza a distinguir desde cuándo la persona deja de ser sujeto pasivo de este
delito para convertirse en sujeto pasivo de homicidio. (Esto fue explicado anteriormente: Comienzo de la vida).

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3. Los restantes elementos del tipo objetivo.
El tipo objetivo del delito de homicidio está constituido, tanto por la acción de matar como por el resultado
muerte de otro ser humano, que deben estar unidos ambos por una relación de imputación objetiva o de causalidad.
Esto quiere decir que el homicidio simple es un delito de resultado (la muerte), la cual debe haber sido causado
por la acción del autor, lo cual ocurre tanto cuando el ataque infringido es normalmente letal, como cuando, sin serlo
normalmente, ha resultado letal en el caso concreto al unirse con circunstancias que han contribuido a la causación, sin
haber interrumpido la secuencia causal entre la acción del agente y el resultado.
Cuando la muerte puede considerarse causada por la acción del agente, el tiempo transcurrido entre la realización de
éste y la producción de aquella no altera jurídicamente la relación causal, salvo en los casos en que el derecho tiene en
cuenta otro resultado intermedio para asignar responsabilidad penal al autor por él (por ej: cuando se han inferido
lesiones que produjeron una enfermedad cierta o probablemente incurable, el autor responderá por lesiones gravísimas,
aunque después la persona muera por aquellas).
Como en cualquier delito de resultado, la acción del agente puede detenerse en la fase de tentativa.

4. La acción de matar.
Se puede definir como la causación de la muerte de otra persona física, el resultado material tipificado es la
muerte. Por lo tanto, el delito se consuma en el momento de producirse aquélla.
El homicidio requiere que la muerte haya sido causada por la acción del autor, sin que el tiempo transcurrido
entre la realización de ésta y la producción de aquélla altere jurídicamente la relación causal.
La primera consecuencia de lo hasta aquí expresado es que, de acuerdo a la ley, el suicidio no es punible, ya que se
trata de la muerte del autor como tal y no de otra persona, que es una exigencia del tipo penal, sin perjuicio de que la
ley puna la inducción al suicidio (art. 83, Cód. Penal).
Es punible, y ésta es la segunda consecuencia, la eutanasia (sin perjuicio de una fuerte tendencia a aceptar su
desincriminación), especialmente la llamada eutanasia pasiva, esto es, la muerte de una persona aunque sea para aliviar
sus dolores.
La eutanasia no está permitida en el Derecho argentino, pues significa dar muerte. Se trata de una acción del sujeto
que corta la vida de una persona; por ej: una inyección letal. Se encuentra tipificada como un homicidio.
Sin embargo, en virtud de la “Ley 26.742 de Muerte Digna”, si se permite en nuestro país la no prolongación de la
vida de un sujeto; por ej: una persona con enfermedad terminal que se encuentra agonizando y se le suspende la
provisión de alimento, lo cual era lo único que lo mantenía con vida.
El homicidio simple es un delito de comisión que puede ser realizado por medio de una acción (comisión):
provocando la muerte de una manera directa; por ej: una puñalada, disparo, etc.; o por medio de omisiones (comisión
por omisión): en todos los casos en que el autor ha contraído o tiene la obligación de preservar la vida del sujeto
pasivo.

5. El problema de los medios.


La ley no ha distinguido entre los medios por los que se puede causar la muerte de otra persona, salvo lo dispuesto
por el art. 80, incisos 2° y 5° del Código Penal.
De ese modo no se diferencia entre medios directos o indirectos, materiales o morales. Se ha criticado esta
distinción, ya que todos los medios, en cuanto sean idóneos, es decir, se cause la muerte o por lo menos se ponga
en peligro la vida, entran en la tipicidad del art. 79 del Código Penal.
Cualquier medio es típico en cuanto pueda designárselo como causa de la muerte. Es decir que, existe libertad de
medios para matar a otro, siempre que no se encuentren previstos en otros artículos.
Esto resuelve la llamada cuestión de los medios morales que, por oposición a los medios materiales, son los que
obran sobre el psiquismo del agravado afectando su salud y produciéndola le muerte (la mala noticia al cardíaco, por
ejemplo). Aunque se ha querido rechazar la tipicidad del medio moral, la mayoría de la doctrina sigue la opinión
contraria: el medio moral en cuanto puede señalárselo como causa de la muerte, es típico, si el autor lo utilizó de ese
modo.
En resumen, se admiten tanto medios materiales como morales para matar al otro.

TIPO SUBJETIVO

El homicidio simple es un delito doloso, puede ser definido como “la muerte de un ser humano a manos de otro
causada con conciencia y voluntad, cuando no concurra ninguna de las circunstancias agravantes”.

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El objeto del dolo comprende los elementos del tipo penal objetivo, abarcando los medios utilizados. De ese modo,
el autor debe conocer que su acción produce la muerte de una persona, y además, debe haber querido tal
resultado.
Se acepta tanto el dolo directo, el dolo indirecto y el dolo eventual, salvo los casos de homicidios agravados, en
donde por la forma de comisión del hecho se exige el dolo directo.
El dolo desaparece en casos de error de tipo, esto es, cuando el autor cree, por ejemplo, que dispara su arma en
contra de un oso y es una persona y dicho error por las circunstancias del hecho era invencible. En caso de que el error
sea vencible, el hecho será un homicidio imprudente.
En el caso de error en la persona, es decir el autor quiere matar a A y mata a B, el error es irrelevante dado los
valores en juego. La equivalencia del valor de las personas hace que tal error sea irrelevante. Distinto será dicho error
en los casos en que el sujeto quiera matar a otra persona, y sin embargo mate al padre.
En el homicidio simple, además, hay una premeditación: el autor lo idea, lo concibe y lo hace realidad en su
imaginación; la premeditación puede ser definida como el “designio claro, preconcebido y persistente de consumar el
delito”.

ANTIJURIDICIDAD

Como se vio en la parte general, la acción ilícita de matar desaparece en los casos en que el autor esté amparado en
una causa de justificación, esto es por ejemplo la legítima defensa.

CULPABILIDAD

El autor no será reprochable en los casos de inimputabilidad o cuando actúe bajo error de prohibición invencible.

Regla de subsidiaridad.
El homicidio simple se define en un sentido negativo: el art. 79 dispone que se da cuando el acto de matar no está
sancionado por la ley con una pena diferente de la prevé tal artículo. En principio, quedan fuera:
✓ Los casos en que la muerte del sujeto pasivo constituye un aborto;
✓ Tampoco se aplica cuando la muerte constituye alguno de los homicidios agravados o atenuados;
✓ No se aplica cuando el homicidio está contemplado por la ley como resultado agravatorio de otros delitos.
Es decir, que el homicidio simple se aplica “por descarte”, siempre que no concurra un homicidio agravado o un
homicidio atenuado.

Homicidios agravados.
Art. 80: “Se impondrá reclusión perpetua o prisión perpetua, pudiendo aplicarse lo dispuesto en el artículo 52, al
que matare:
1. A su ascendiente, descendiente, cónyuge, ex cónyuge, o a la persona con quien mantiene o ha mantenido
una relación de pareja, mediare o no convivencia;
2. Con ensañamiento, alevosía, veneno u otro procedimiento insidioso;
3. Por precio o promesa remuneratoria;
4. Por placer, codicia, odio racial, religioso, de género o a la orientación sexual, identidad de género o su
expresión;
5. Por un medio idóneo para crear un peligro común;
6. Con el concurso premeditado de dos o más personas;
7. Para preparar, facilitar, consumar u ocultar otro delito o para asegurar sus resultados o procurar la
impunidad para sí o para otro o por no haber logrado el fin propuesto al intentar otro delito;
8. A un miembro de las fuerzas de seguridad pública, policiales o penitenciarias, por su función, cargo o
condición;
9. Abusando de su función o cargo, cuando fuere miembro integrante de las fuerzas de seguridad, policiales o
del servicio penitenciario;
10. A su superior militar frente a enemigo o tropa formada con armas;
11. A una mujer cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediare violencia de género;

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12. Con el propósito de causar sufrimiento a una persona con la que se mantiene o ha mantenido una relación
en los términos del inciso 1.
Cuando en el caso del inciso 1 de este artículo, mediaren circunstancias extraordinarias de atenuación, el juez
podrá aplicar prisión o reclusión de ocho a veinticinco años. Esto no será aplicable a quien anteriormente hubiera
realizado actos de violencia contra la mujer víctima.”

Las figuras agravadas del homicidio se contemplan en el art. 80 del Código Penal, y se pueden clasificar en:
✓ Las que toman en cuenta el vínculo que une al agente con la víctima (inciso 1º y 12º);
✓ Las que consideran el modo de comisión (inciso 2º y 6º);
✓ Las que tienen en cuenta la causa o los motivos (inciso 3º, 4º y 7º);
✓ Las que involucran el medio empleado (inciso 5º);
✓ Y las que tienen relación con las condiciones funcionales de los sujetos pasivo y activo del delito (inciso 8º
9º 10º y 11º).

Homicidio agravado por el vínculo.


El art. 80 en su inciso 1º determina pena de prisión o reclusión perpetua, facultando al juez para aplicar la pena
accesoria de reclusión por tiempo indeterminado (art. 52), al que matare a su “ascendiente, descendiente, cónyuge, ex
cónyuge, o a la persona con quien mantiene o ha mantenido una relación de pareja, mediare o no convivencia”. Es
decir que, además de los elementos propios de todo homicidio, se requiere que el autor tenga un vínculo especial con la
víctima.
A su vez, el inciso 12° dispone que sufrirá la misma pena el que matare “con el propósito de causar sufrimiento a
una persona con la que se mantiene o ha mantenido una relación en los términos del inciso 1.”

1. Ascendiente/ Descendiente:
La agravante del parricidio es una de las más antiguas; en sentido restringido, es la muerte del padre por el hijo, que
iba siempre acompañada de la pena de muerte y con grandes tormentos
Se ha tomado en cuenta el menosprecio que el autor ha tenido por el vínculo de sangre. La ley no limita el
vínculo en cuanto al grado en sendas direcciones.
Todo otro parentesco por afinidad o natural que no sea el propio de las líneas ascendente o descendente queda fuera
de esta agravante. Tampoco quedan comprendidos en la agravante los adoptantes y los adoptados. Pese a que la ley ha
establecido que la adopción plena confiere al adoptado una filiación que sustituye a la de origen, la cuestión es clara
pues la ley no se refiere al hijo o al padre sino a los ascendientes o descendientes, y los adoptivos no lo son.
Los términos ascendiente y descendiente son términos biológicos, se refieren a la consanguinidad: personas que
ascienden o descienden de uno, en línea directa; por lo tanto, los padres e hijos adoptivos no están incluidos en esta
agravante.

2. Cónyuge/ Ex cónyuge:
El agravamiento del cónyuge se funda en el menosprecio del respeto que se deben mutuamente los cónyuges.
Anteriormente, la calificante requería la actual existencia de un matrimonio válido, pero con la implementación de la
Ley 26.791, no es necesario actualmente, la ley no hace ninguna distinción ni referencia acerca de la subsistencia
del vínculo matrimonial, porque bien puede tratarse de un matrimonio desavenido, separado de hecho, con o sin
voluntad de unirse o divorciado vincularmente, situaciones que no tienen importancia.

3. Persona con quien mantiene o ha mantenido una relación de pareja, mediare o no convivencia:
Es el caso del llamado “femicidio íntimo”, cuando se trate del asesinato de una mujer, con quién el agresor haya
tenido una relación afectiva, familiar o de pareja.
No se exige convivencia, y debe ser entendido como una relación meramente afectiva. De manera que, de
acuerdo a esta interpretación, tendrá la misma pena matar a la esposa, a la concubina o a la novia, toda vez que la
relación de convivencia no es exigible por el tipo penal en cuestión, ni tampoco que la muerte se haya producido en un
contexto de género.
Resulta un tanto confuso interpretar exactamente qué cualidades o características deben revestir dos personas que
llevan una “relación de pareja”, porque la palabra “cónyuge” o “ex cónyuge” son conceptos definidos en el
ordenamiento civil actual, no pasa lo mismo con la expresión “relación de pareja”. ¿Será necesario una convivencia

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previa? ¿Una determinada cantidad de citas? ¿Reconocimiento social como “novios”? ¿Mantener relaciones sexuales?
¿Relaciones monógamas?
En definitiva los interrogantes son variados y conducen a diversas interpretaciones que normalmente son peligrosas
pues debilitan el principio de la ley estricta en materia penal. No basta con un lenguaje coloquial, salvo recurrir a una
interpretación más o menos aproximada de la unión convivencial que trae el Código Civil y Comercial de la Nación en
el art. 509 que define a las unión convivencial como aquella “basada en relaciones afectivas de carácter singular,
pública, notoria, estable y permanente de dos personas que conviven y comparten un proyecto de vida común, sean
del mismo o de diferente sexo.”

Elemento subjetivo. El delito es doloso, pero ¿media dolo eventual? Antiguamente no, porque la figura requería
un conocimiento asertivo acerca del vínculo entre autor y sujeto pasivo (“sabiendo que lo son”, lo cual suscitaba una
serie de problemas para aquellos matrimonios anulables de mala fe en las que una de las personas conocía de la nulidad
y mataba, con lo cual el tipo caía en el tipo penal del art. 79, en vez de la agravante del art. 80).
El tipo exige que el agente actúe con dolo, que puede ser directo o eventual, de modo que comprenderá tanto el
caso de quien actúa queriendo matar a su ascendiente, descendiente, cónyuge, ex cónyuge o persona con la que ha
mantenido una relación de pareja, como el de quien lo hace aceptando la causación del resultado en una de esas
personas.
El error sobre la existencia del vínculo excluye el tipo agravado, por la ausencia del elemento subjetivo que
requiere. Obviamente, el tipo tampoco se aplica cuando se da un error in personam y el autor cree matar a quien es su
ascendiente, descendiente o cónyuge pero mata a quien en realidad no lo es, pues en este caso nos encontramos con un
homicidio simple (art. 79) en virtud de la ausencia del vínculo exigido por el tipo objetivo.
Sin embargo, si media un error in personam que hace recaer la acción sobre alguien también vinculado con el
agente (cree matar a su cónyuge, y mata a su hija), la solución cambia porque la equivocación resulta irrelevante, ya
que se trata de personas que para el tipo son equivalentes, verificándose tanto los requisitos objetivos como los
subjetivos de la figura agravada.
En los casos de aberratio ictus o error en el golpe, que se dan cuando el autor dirige su conducta contra un objeto,
pero termina afectando a otro, al que no quería ni aceptaba afectar (dispara contra su padre, pero el tiro se desvía y
mata a un tercero), pensamos que la solución más acertada sería calificar el hecho como tentativa de homicidio
agravado por el vínculo (arts. 42 y 80, inc. 10), en concurso ideal (art. 54) con homicidio culposo (art. 84) si se dan los
requisitos de éste. No obstante, parte de la doctrina afirma que en ese caso hay un homicidio doloso consumado,
porque el autor quería matar a un hombre y mató a un hombre, aunque al no existir el vínculo que exige el inciso en
cuestión consideran aplicable el art. 79.
El tipo no incluye las formas imprudentes, como por ej: matar a un desconocido creyendo que es el ex novio, con lo
cual el tipo correspondería al art. 79 del Código Penal.

Dolo directo: se presenta cuando el autor dirige su voluntad incondicionalmente a lograr un resultado que
considera consecuencia necesaria de su acción. Si A dispara a la cabeza de B para darle muerte, actúa con dolo
directo de homicidio.
Dolo indirecto: o dolo de consecuencias necesarias, el que se presenta cuando para obtener una determinada
finalidad, el autor utiliza medios que sabe producirán fatalmente otro resultado colateral; por ej: si el autor
para matar al jefe de Estado coloca en el automóvil una bomba que inevitablemente matará también al chofer.
Dolo eventual: participa de las mismas características del dolo directo, con la única diferencia de que el
resultado no es de producción necesaria.
Hay dolo eventual cuando el autor dirige incondicionalmente su voluntad a alcanzar un resultado que
considera consecuencia posible de su acción.
Lo eventual no es el dolo, pues la dirección de la voluntad es incondicional; lo que es eventual es la
producción del resultado. El autor de dolo eventual quiere el resultado posible.

Consumación y tentativa. Tratándose de un delito de resultado material, la consumación coincide con la muerte
del sujeto pasivo, sin importar que ella hay acaecido o no en un contexto de género o en el ámbito de una relación
familiar.

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Derecho Penal II
Basta con que concurran en el caso concreto los vínculos y relaciones establecidas normativamente, para que la
muerte del sujeto pasivo conduzca a la agravante. La tentativa es admisible.

Circunstancias extraordinarias de atenuación. El párrafo final del art. 80 dispone: “cuando en el caso del
inciso primero de este artículo, mediaren circunstancias extraordinarias de atenuación, el juez podrá aplicar prisión
o reclusión de ocho a veinticinco años”.
Sin embargo, no resultarán de aplicación cuando el homicidio se hubiere cometido en un contexto de violencia de
género. Peor, siempre que en dicho ámbito la muerte haya recaído en una persona del sexo femenino. Si la muerte se
produjera sobre una persona del sexo masculino, pueden resultar aplicables las circunstancias extraordinarias de
atenuación sin ningún tipo de limitaciones.
Por lo tanto, la regla beneficia a la mujer, no al hombre víctima del mismo delito.
También se excluyen de las circunstancias de atenuación si la acción de matar hubiera estado acompañado de otra
circunstancia calificante (matar al ex cónyuge con veneno, por ejemplo).

Homicidio agravado por los modos.


La ley agrava el homicidio cuando se perpetró con “ensañamiento, alevosía, veneno u otro procedimiento
insidioso” (inc. 2°) o “con el concurso premeditado de dos o más personas” (inc. 6°).

1. Ensañamiento:
Es un modo cruel de matar. Es el deliberado propósito del autor de matar haciendo sufrir, o dicho de otra forma
haciendo padecer sufrimientos físicos innecesarios a la víctima. Es posible cuando la víctima no está en condiciones
de defenderse, con lo cual se mata complaciéndose en la agonía y por ende alargándola.
El ensañamiento tiene lugar durante la ejecución del hecho. Se trata de una crueldad deliberada, de modo que se
castiga la innecesariedad del incremento del daño.
El ensañamiento requiere un elemento objetivo, consistente en el dolor o sufrimiento excesivo e innecesario que
se le produce a la víctima con el fin de ocasionarle la muerte. Esto exige que la víctima se halle viva, por una parte,
y consciente por el otro, de modo que pueda sentir el sufrimiento que se le infringe.
Se puede actuar con ensañamiento mediante sufrimientos tanto físicos como psíquicos (tortura, simulación de
padecimientos a seres queridos).
En principio los autores han afirmado que no es posible el ensañamiento mediante omisión, aunque Bacigalupo la
admite, poniendo como ejemplo, el caso de la persona que mata dejando morir a otro de hambre o sed.
Desde el punto de vista subjetivo, se debe afirmar el dolo directo consistente en aumentar el sufrimiento de la
víctima de manera innecesaria. El padecimiento que se ha hecho sufrir a la víctima debe ser un acto de crueldad del
agente.
No se dará la agravante en los casos de error, esto es, cuando el autor crea que no está ocasionando el sufrimiento o
crea que esos dolores son indispensables para poder lograr sus propósitos homicidas.
Tampoco se estará dentro de la agravante en los casos en que víctima esté muerta. Por ello las acciones el autor,
como ser el descuartizamiento del cuerpo de la víctima, no pueden entrar en la agravante que estamos estudiando, si
ésta está muerta.
El ensañamiento consiste, según la jurisprudencia argentina, en acrecentar deliberada e innecesariamente el
sufrimiento de la persona ofendida, y debe producirse antes del fallecimiento.

2. Alevosía:
Es el empleo de medios, modos o formas en la ejecución que tiendan directa y especialmente a asegurar el
homicidio, sin riesgo para el autor, de acciones que procedan de la defensa que pudiera hacer el ofendido. En otros
términos, es un modo traicionero de matar.
El proyecto Tejedor había definido a la alevosía afirmando que consistía en dar muerte, una muerte segura, fuera
de pelea o de riña, de improviso y con cautela, tomando desprevenido al paciente.
Objetivamente, es necesario que la víctima se encuentre en un estado de indefensión que le impida oponer una
resistencia que se transforme en un riesgo para el agente. No es indispensable la ausencia total de posibilidades de
resistencia, pues la agravante es compatible con la posibilidad de una resistencia mínima en contra del ofensor,
procedente de la actividad de la víctima o de un tercero, que deban o puedan oponerse a la agresión. La indefensión
puede proceder de la inadvertencia de la víctima o de los terceros respecto del ataque; y puede haber sido procurada
por el autor o simplemente aprovechada por él.
10
Derecho Penal II
Se ha resuelto que configura el delito de homicidio calificado por alevosía la conducta de matar a la víctima
mediante disparos de arma de fuego, en un caso en que aquélla se encontraba lesionada y atada, es decir en estado de
indefensión absoluta; lo que importó para el acusado actuar sin riesgos y sobre seguro.
Subjetivamente, el tipo requiere que el autor obre sobre seguro, esto es, sin el riesgo que puede significar la
reacción de la víctima o de terceros con el fin de oponerse a la agresión. Ello requiere una preordenación de la
actividad del agente para actuar con esa seguridad, es decir, la procuración o el aprovechamiento del estado de
indefensión, lo cual no implica necesariamente una premeditación.
Siguiendo estos principios se afirmó que la alevosía supone matar a traición, sin riesgo, sobre seguro, con astucia,
procurando o aprovechando el estado de indefensión de la víctima.
Los supuestos sobre los que se basa la alevosía son:
a. El homicidio proditorio, en el cual al acto de matar precede el apostamiento, el acecho, la trampa, la
emboscada, que aseguran una ejecución sin riesgo, ya que la víctima está desprevenida;
b. El ímpetu o sorpresa, que es una agresión súbita, inopinada, inesperada ocultando el ataque;
c. El aprovechamiento de una situación de indefensión del ofendido no provocada por el agente.

3. Veneno u otro procedimiento insidioso:


El procedimiento insidioso es aquel medio usado para matar, por el cual el autor del hecho esconde la agresión
misma, la intención homicida como tal. La agravante existe cuando la acción es preordenada para matar sin peligro o
riesgo para el autor.
El fundamento de la agravante radica en las menores posibilidades de defensa con que cuenta la víctima ante la
insidia que constituye la utilización de los medios a que hace referencia la ley, y no en la efectividad letal de ellos.
La particularidad, entonces, es el uso del veneno, que debe ser siempre dado de manera oculta, por ejemplo,
inyectándolo o introduciéndolo de forma semejante en el cuerpo de la víctima.
Por veneno debe entenderse a toda sustancia animal, vegetal o mineral, sólida, líquida o gaseosa que introducida en
el cuerpo humano, normalmente mata en virtud de las transformaciones químicas que produce. No son veneno, según
este criterio, las sustancias que introducidas en el cuerpo matan por procesos que no tienen ese carácter, como serían
los mecánicos o térmicos, y tampoco aquellas que no son normalmente letales pero pueden serlo en el caso en virtud de
las condiciones de la víctima. En tal sentido, el veneno obra química o bioquímicamente; el vidrio molido, si bien no es
veneno pues actúa físicamente, puede ser tan alevoso como aquél.
La administración de veneno no basta para que el accionar del agente sea típico en el sentido de la agravante,
porque ésta se apoya, básicamente, en la insidia en su administración, es decir, ocultándole a la víctima la calidad de
la sustancia o induciéndola a error sobre ella para que se la introduzca o se la deje introducir.
Si tal insidia no está presente, se tratará de un homicidio simple.

4. Concurso de agentes.
Pune como homicidio agravado el que se lleva cabo “con el concurso premeditado de dos o más personas”.
Lo que aquí se pune son las menores posibilidades de defensa de la víctima. Matar en concurso con dos o más
personas supone que a la acción del agente han concurrido dos o más personas, sea realizando actos materiales que
constituyan (por ej: golpear entre todos) o no (por ej: alcanzar el arma) ejecución de violencia sobre la víctima.
Los que concurren pueden actuar como coautores o como cómplices necesarios o secundarios. No quedarían
comprendidos el instigador ni el auxiliador, ya que la razón de ser la agravante sólo justifica la mayor punibilidad
cuando realmente la pluralidad puede aminorar la defensa de la víctima, lo cual no ocurre con los partícipes que no
intervienen en el hecho.
Es necesario que se trate de un concurso premeditado, es decir, que se hayan puesto de acuerdo para matar en
concurso; no es suficiente que se hayan puesto de acuerdo para matar, sino que lo tienen que haber hecho de este
modo.

Homicidio agravado por la causa o los motivos.


La ley agrava los homicidios cometidos:
✓ “Por precio o promesa remuneratoria” (inc. 3°);
✓ “Por placer, codicia, odio racial, religioso, de género o a la orientación sexual, identidad de género o su
expresión” (inc. 4°);
✓ “Para preparar, facilitar, consumar u ocultar otro delito o para asegurar sus resultados o procurar la
impunidad para sí o para otro o por no haber logrado el fin propuesto al intentar otro delito.” (inc. 7°).
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Derecho Penal II
1. Por precio o promesa remuneratoria:
El fundamento de la agravante reside en el bajo motivo que inspira al ejecutor y el peligro que socialmente
representa el homicidio lucrativo.
Se trata de un homicidio cometido por mandato, de manera que supone la intervención de dos sujetos, y la
gravedad del hecho con respecto a ambos partícipes reside en que el ejecutor lo realiza sin motivo personal alguno y
por tan bajo impulso como es una recompensa, mientras el otro procura su seguridad y aun su impunidad, apelando a
ese medio premeditado y artero.
El homicidio es calificado tanto para el que da o promete recompensa como para el que la recibe. Si bien alguna
parte de la doctrina ha llegado a sostener que la agravante sólo alcanza al autor material, en nuestro ordenamiento la
cuestión no puede sostenerse, ya que quien paga es inductor y de acuerdo a las reglas de la participación responde por
el hecho del autor principal.
La agravante exige un pacto o convenio, por lo cual, el motivo o causa de la muerte debe ser el precio o la
recompensa. De este modo el precio pagado o la recompensa futura debe ser la razón por la que el autor material del
homicidio interviene y comete el hecho.
El precio se entiende que es aquello que se paga antes y debe tener un contenido pecuniario de orden económico. La
promesa remuneratoria consiste en un ofrecimiento de pago posterior al hecho.
El contenido del convenio o pacto debe ser económico: debe contener un precio o una promesa remuneratoria
para el ejecutor, entendiéndose por precio a cualquier suma de dinero u otro objeto de valor o cualquier otro bien que
constituya una recompensa apreciable en dinero. La promesa remuneratoria puede consistir en cualquier beneficio
apreciable económicamente, cuya entrega se hará después de ejecutado el hecho.
No quedan comprendidos los entendimientos tácitos y menos aún la muerte producida por el agente con esperanzas
de recibir un precio por ella.
La figura admite la participación. En lo que respecta a los partícipes del homicidio estarán comprendidos por la
agravante cuando hayan obrado con conocimiento del pacto, aunque no intervengan en los beneficios de la retribución.
Si desconocían el pacto, su responsabilidad accesoria se limitará a la figura básica (art. 79).

2. Por placer:
El fundamento de la agravante radica en la mayor perversidad del autor, que mata por experimentar placer.
Tipo objetivo. Define la agravante el concepto de placer, el cual debe ser entendido "como la sensación de
contento o satisfacción que produce un hecho o circunstancia, por lo que, mata por placer, quien lo hace por el gusto
o agrado que le produce el acto, sin otra motivación que lo haya determinado". Se encuadran en la agravante distintos
supuestos, como ser el de matar para ver qué se siente, como por ejemplo, el caso que llevó a dos jóvenes a matar a un
niño.
Tipo subjetivo. El tipo subjetivo de la agravante consiste en "la finalidad de satisfacer el deseo de sentir placer".
Ésta debe ser la causa del homicidio, de modo que si existió otro motivo y en el momento del hecho el autor siente
placer, no es alcanzado por la agravante.

3. Por codicia:
El fundamento de la agravante tiene que ver con la mayor perversidad del agente, revelada en el bajo motivo de su
obra.
La codicia es el afán de lograr ganancias o provecho material mediante la obtención de dinero, bienes o liberándose
de cargas u ocupando posiciones que puedan suministrar ventajas patrimoniales.
Por ende mata, y su acción entra en la agravante, quien lo hace con el fin de tener una ganancia apreciable de
dinero, siempre y cuando no sea una promesa previa al hecho, ya que ésta forma parte de otra agravante. De ese modo
se estará dentro de este inciso, cuando el autor mate para tener una herencia u otro beneficio económico, pero no, en
cambio, cuando el autor mate para poder casarse con la viuda, sólo movido por la pasión.
En este caso el requisito subjetivo que fija el tipo es que la ventaja económica debe ser el móvil que ha decidido
al agente a actuar, y basta con que éste obre con la esperanza de obtener la ventaja, aunque no la logre y aunque sea
imposible en el caso concreto, pues igualmente se ha actuado por codicia.

4. Odio racial y religioso:


En este caso son la perversidad del autor y el gran peligro social de esta clase de hechos los que justifican la
agravante.

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Derecho Penal II
El odio es la aversión que el agente siente por una persona o grupo de personas; pero, en la especie, debe
tratarse de un odio que tenga como motivación la aversión a una raza o religión.
Debe diferenciarse esta agravante del llamado genocidio, que consiste en matar colectivamente a grupos nacionales,
étnicos, raciales o religiosos y además el de destruir a ese tipo de grupos, tal como ha sucedido en el régimen nacional
socialista con la raza judía, o últimamente en la guerra de Bosnia. Y ello es así ya que el inciso 4° del art. 80 del
Código Penal, es todavía más severo. No requiere la eliminación de un grupo, o una muerte colectiva, sino que basta
con la muerte de una sola persona con ese fin.
Tipo objetivo. El homicidio debe ser realizado por odio racial o religioso. No alcanza que se mate a una persona
de otra raza o religión, si no se lo hace con el elemento subjetivo del odio.
Tipo subjetivo. La esencia de la agravante, como se podrá ver, es sin duda subjetiva, y consiste fundamentalmente
en la muerte de otra persona, por odio, esto es la aversión a una religión o raza, y ese ser el motivo del homicidio.
Por otra parte, el hecho de que por error el agente haya dado muerte a quien no pertenece a la raza o religión cuyo
odio motivó el homicidio, no excluye la calificante, puesto que, se dice, igualmente obró por odio racial o religioso

5. Odio de género o a la orientación sexual, identidad de género o a su expresión:


Este tipo de homicidio se caracteriza por el móvil del autor, que es el odio por su condición de pertenecer a un
determinado género (masculino o femenino), por su orientación sexual o por identidad de género (por sentirse
hombre o mujer).
El concepto de “identidad de género” es un elemento normativo del tipo, extrapenal, por lo que habrá que tener en
cuenta en la integración del tipo penal la definición de la Ley Nº 26.743 de Identidad de Género. Se entiende como
identidad de género a “la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede
corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo”. Esto
puede involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios farmacológicos, quirúrgicos,
o de otra índole, siempre que ello sea libremente escogido. También incluye otras expresiones de género, como la
vestimenta, el modo de hablar y los modales.

6. Homicidio causal o finalmente conexo:


Es el normalmente conocido bajo el nombre homicidio crimins causa, que está regulado por el inc. 7º, que dice
que se castiga a quien mate a otro “para preparar, facilitar, consumar u ocultar otro delito o para asegurar sus
resultados o procurar la impunidad para sí o para otro o por no haber logrado el fin propuesto al intentar otro
delito”.
La esencia del agravamiento en el homicidio criminis causa, consiste en una conexión ideológica, es decir, que el
homicidio se conecta ideológicamente con otro delito. Esa conexión puede ser final o impulsiva.
a. La conexión ideológica, como causa final, se relaciona de la siguiente forma:
En primer lugar, el homicidio se realiza con el fin de cometer otro delito, que tanto puede ser cometido por quien
mata, como por otra persona. De esta forma, el homicidio se tipifica tanto para preparar, facilitar o directamente
consumar otro delito.
En segundo lugar, el homicidio se comete con el fin de ocultar otro delito, como ser la muerte de una persona para
que no delate al autor o evitar que el hecho sea descubierto; por ej: matar al policía que está investigando el hecho.
En tercer lugar, se puede cometer el homicidio con el fin de asegurar los resultados de otro delito.
Por último, se comete el homicidio con el fin de asegurar la impunidad, tanto para sí como para otra persona.
b. La conexión ideológica como causa impulsiva existe cuando el autor mata por no haber obtenido el resultado
que se propuso. Para ello es necesario que antes del homicidio se haya cometido o intentado otro delito. La
mayor pena existe por un mayor injusto por parte del autor, ya que al no haber obtenido el resultado que se
había propuesto, que ya era delictivo, mata. No importa si la víctima del homicidio también lo fue del primer
delito que ha fracasado o es totalmente ajeno a él.
c. Subjetivamente, se requiere dolo directo, ya que por la estructura de los tipos penales en cuestión no es
admisible el dolo eventual. El autor mata con un fin determinado, o porque no pudo consumar otro ilícito.
Desde esta perspectiva, no es admisible el dolo eventual, ya que la dirección de la voluntad del autor no la
admite.
En resumen:
✓ El requisito objetivo: es necesario que la acción que constituye el otro delito haya sido emprendida por el
agente; puede intentarla también, pero esto no excluye el delito consumado;

13
Derecho Penal II
✓ Y el requisito subjetivo, es necesario que el autor haya actuado impulsado por aquel despecho. El partícipe,
para agravar su pena, tiene que conocer los motivos del autor.

Homicidio agravado por el medio empleado.


El art. 80 en su inciso 5º, regula el homicidio que algunos llaman catastrófico, y que es aquel en el que se mata
por un medio idóneo para crear un peligro común.
La agravante consiste en matar por medio de un peligro común, es decir, de un peligro para la comunidad. No
está en juego, específicamente, la menor posibilidad de defensa de la víctima, sino básicamente la expandibilidad del
delito, pues el autor elige un medio que pone en peligro la vida o la salud de un grupo indeterminado de
personas.
Es decir que hay dos bienes jurídicos protegidos: la vida de la víctima, y la vida, salud y propiedad de un conjunto
indeterminado de personas.
El texto original, anunciaba específicamente alguno de estos medios “incendio, inundación, descarrilamiento,
explosión, o cualquier otro medio capaz de causar grandes estragos”. El hecho de que el poder letal demedio elegido
por el autor facilita la extensión indiscriminada de los daños a terceros extraños, justifica la intensificación de la
punibilidad.
Requisito objetivo. La agravante exige que el autor utilice para matar un medio idóneo para crear un peligro
común. Para que se dé la agravante, basta con que el sujeto utilice un medio que sea apto para la creación del peligro,
aunque en el momento del hecho el autor mate por otro motivo. Creus, trae el ejemplo de quien quiere matar mediante
un explosivo, en medio de una manifestación pública, y al arrojarla mata a su víctima, no por la explosión, sino por el
golpe que sufre la persona con el artefacto. “Basta con la idoneidad para generar el peligro sea propio de la naturaleza
del medio y de las circunstancias en que el autor lo utilizó, aunque por razones extrañas al plan del autor no haya sido
idóneo, en el caso concreto, para generarlo”.
Requisito subjetivo. El medio debe haber sido seleccionado como tal para matar, se debe haber querido matar
por ese medio. Es indispensable el dolo directo, pero respecto de la idoneidad del medio seleccionado, basta con que el
agente haya aceptado la producción de ese peligro utilizando el medio, aunque no tuviera certeza de aquella idoneidad.
Si la conexión subjetiva no existe, se dará el delito contra la seguridad común agravado por la muerte, o el delito contra
la seguridad en concurso con el homicidio, según sea el caso. No importa si se mató a personas que no se intentaban
matar.

Homicidio agravado por las condiciones funcionales de los sujetos pasivo y activo del
delito.
1. Homicidio calificado por la función, cargo o condición de la víctima.
El inciso 8° dispone que el homicidio se agrava cuando recae sobre un miembro de las fuerzas de seguridad
pública, policiales o penitenciarias, por su función, cargo o condición.
Se trata de una más de las normas contenidas anteriormente en leyes de facto que fueron desplazadas, y no fueron
reinstaladas por el legislador constitucional en esos momentos, pero que, motivadas por las necesidades sociales, se
reimplantaron. La sanción de la ley 25.601, tuvo en cuenta la escalada delictiva en la que se ha visto inmersa la
Argentina en los últimos años, con un mayor número de víctimas entre las fuerzas de seguridad.
El fundamento de la agravante reside en el mayor peligro de afectación de la vida de individuos que, por su
condición funcional, se encuentran al frente de la lucha contra el delito.
a. Requisitos objetivos. La muerte debe haber sido propinada a un miembro de las fuerzas de seguridad
pública policiales o penitenciarias. Quedan comprendidos en la agravante los miembros de las fuerzas
policiales de la Nación y de la provincia, de Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina y Servicio
Penitenciario, nacionales y provinciales y del cuerpo de bomberos, aunque no revistan activamente. No quedan
incluidos quienes, en el momento del hecho, han sido separados de la fuerza. Hay que tener en cuenta cada
caso en particular porque los militares tienen su cargo de por vida. Si un civil interviene se le da la calificación
de funcionario.
b. Requisitos subjetivos. El autor debe matar motivado por la condición o el cargo que la víctima tiene o
desempeña.

2. Homicidio calificado por el abuso funcional del autor.

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Derecho Penal II
El inciso 9° castiga al que mata “abusando de su función o cargo, cuando fuere miembro integrante de las
fuerzas de seguridad, policiales o del servicio penitenciario”.
a. Requisitos objetivos. La muerte de cualquier persona ocasionada por el abuso de la función o el cargo de un
miembro de las fuerzas de seguridad, policiales o penitenciarias. Sujeto pasivo puede ser cualquier persona.
Sujeto activo debe ser un integrante de las fuerzas de seguridad, policiales o del servicio penitenciario.
b. Requisitos subjetivos. Necesita abusar del cargo o de su función, y eso hace cuando se aprovecha de las
facultades que le otorga la condición que ostenta para cometer el homicidio.

3. Homicidio calificado por la condición de superior militar frente a una tropa formada con armas.
El inciso 10° fue incorporado por una ley que reformó las disposiciones de fondo y de forma para la jurisdicción
civil, para los delitos militares y evitar así que las cuestiones castrenses quedasen al margen de los principios
constitucionales del derecho penal.
Como precedente tenemos a “López, Ramón Ángel s/recurso del 445 bis del Código de Justicia Militar”, dónde la
CSJ puso de resalto de manera expresa la imposibilidad de coexistencia de algunas disposiciones del Código de
Justicia Militar con la garantía de juez natural prevista en el art. 18 de la CN y normas concordantes de los tratados de
derechos humanos con jerarquía constitucional. Asimismo, allí se ratificó la jurisprudencia de precedentes anteriores en
los que se había indicado que los individuos sometidos a la denominada jurisdicción castrense gozaban de los derechos
fundamentales de todos los habitantes de la Nación, de los cuales no podían ser privados.
El bien jurídico protegido es complejo, porque al causar la muerte de un superior militar, además de la vida
humana se ofende otro bien jurídico que es la grave falta de disciplina, la insubordinación, el desgobierno y el
riesgo para los demás.
a. Sujeto activo y pasivo. Ambos deben ser militares, y tiene que haber una relación de jerarquía, y tienen
que ser conocidas por el sujeto activo en el momento del hecho.
b. Tipo objetivo. La conducta es causar la muerte de un militar por un subordinado, pero debe desarrollarse
en un determinado contexto, en el cual es necesario que el que matare lo haga “frente al enemigo” o “tropa
formada con armas”.
c. Tipo subjetivo. Se trata de una agravante activa dolosa en la que es necesario que el sujeto activo sepa que
mata a un militar de rango superior y en el contexto que la norma exige. En principio se admiten todas las
modalidades dolosas, incluso el dolo eventual, siempre que el sujeto activo cuente con la posibilidad de dar
muerte a su superior militar delante del enemigo o de la tropa armada.

4. Femicidio.
Por último, el inciso 11° dispone que se agrava el homicidio causado “a una mujer cuando el hecho sea
perpetrado por un hombre y mediare violencia de género”.
El femicidio se concreta con el homicidio en un ámbito de violencia de género, es decir, que anteriormente se han
producido diversos episodios violentos. Entonces, la sanción máxima punitiva se aplica cuando ya se está en el punto
más álgido del contexto (el homicidio o su tentativa).
Se establece esta pena con medios preventivos pero también para darle mayor importancia y preeminencia a un
delito de este tipo. Se toma en cuenta la circunstancia del sujeto pasivo, una mujer, tomado como fundamento de
mayor penalidad, el sujeto activo debe ser necesariamente un hombre.

Agravantes de la Ley 24.192 (espectáculos deportivos). Agravante.


ARTICULO 1º — El presente capítulo se aplicará a los hechos previstos en él, cuando se cometan con motivo o en
ocasión de un espectáculo deportivo, sea en el ámbito de concurrencia pública en que se realizare o en sus
inmediaciones, antes, durante o después de él, como así también durante los traslados de las parcialidades, tanto sea
hacia o desde el estadio deportivo donde el mismo se desarrolle.
(Artículo sustituido por art. 1° de la Ley N° 26.358 B.O. 25/3/2008)

ARTICULO 2º — Cuando en las circunstancias del artículo 1º se cometieren delitos previstos en el libro segundo,
título I, capítulo I, artículos 79 y 81, inciso 1, letras a) y b), 84 y capítulos II, III y V, y los previstos en el título VI,
artículos 162 y 164 del Código Penal, siempre que no resultaren delitos más severamente penados, las penas mínimas y
máximas se incrementarán en un tercio. El máximo no será mayor al máximo previsto en el Código Penal para la
especie de pena de que se trate.
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Derecho Penal II
ARTICULO 3º — Será reprimido con prisión de uno a seis años, si no resultare un delito más severamente penado,
el que introdujere, tuviere en su poder, guardare o portare armas de fuego o artefactos explosivos en las circunstancias
del artículo 1º. En todos los casos se procederá al decomiso de las armas o artefactos.

ARTICULO 4º — Serán reprimidos con prisión de un mes a tres años siempre que no correspondiere pena mayor,
los dirigentes, miembros de comisiones directivas o subcomisiones, los empleados o demás dependientes de las
entidades deportivas o contratados por cualquier título por estas últimas, los concesionarios y sus dependientes, que
consintieren que se guarde en el estadio de concurrencia pública o en sus dependencias armas de fuego o artefactos
explosivos. En todos los casos se procederá al decomiso de las armas o artefactos.

ARTICULO 5º — Será reprimido con prisión de uno a seis años el que instigare, promoviere o facilitare de
cualquier modo, la formación de grupos destinados a cometer alguno de los delitos previstos en el presente capítulo.

ARTICULO 6º — Será reprimido con prisión de un mes a dos años, el que resistiere o desobedeciere a un
funcionario público encargado de la tutela del orden, o a la persona que le prestare asistencia a requerimiento de aquél,
en las circunstancias del artículo 1º.

ARTICULO 7º — Será reprimido con prisión de un mes a tres años el que impidiere, mediante actos materiales,
aunque sea momentáneamente, la realización de un espectáculo deportivo en un estadio de concurrencia pública.
(Artículo observado por art. 1° del Decreto N° 473/1993 B.O. 26/3/1993)

ARTICULO 8º — Será reprimido con prisión de seis meses a tres años el que destruyere o de cualquier modo
dañare una cosa mueble o inmueble, total o parcialmente ajena en las circunstancias del artículo 1º.

ARTICULO 9º — Será reprimido con prisión de seis meses a tres años el que, sin crear una situación de peligro
común impidiere, estorbare o entorpeciere, el normal funcionamiento de los transportes e instalaciones afectadas a los
mismos, hacia o desde los estadios en las circunstancias del artículo 1º.

ARTICULO 10° — Los jueces impondrán como adicional de la condena, una o más de las siguientes penas
accesorias:
a) La inhabilitación de seis meses a cinco años para concurrir al tipo de espectáculos deportivos que haya motivado
la condena. El cumplimiento se asegurará presentándose el condenado en la sede policial de su domicilio, en ocasión
de espectáculos deportivos como el que motivó la condena, fijando el tribunal día y horario de presentación. El juez
podrá dispensar total o parcialmente, en resolución fundada, dicha presentación; (Texto observado por art. 2° del
Decreto N° 473/1993 B.O. 26/3/1993)
b) La inhabilitación de uno a quince años para desempeñarse como deportista, jugador profesional, técnico,
colaborador, dirigente, concesionario, miembro de comisiones o subcomisiones de entidades deportivas o contratado
por cualquier título por estas últimas;
c) La inhabilitación perpetua para concurrir al estadio o lugar en el que se produjo el hecho, según lo previsto en el
artículo 1º.

ARTICULO 11° — Cuando alguno de los delitos de este capítulo hubiese sido cometido por un director o
administrador de un club deportivo, dirigente, miembro de comisiones directivas o subcomisiones, en ejercicio o en
ocasión de sus funciones, será reprimido, además, con multa de cien mil (100.000) a un millón de pesos (1.000.000).
La entidad deportiva a la que pertenezca el mismo, será responsable en forma solidaria de la pena pecuniaria que
correspondiere.
Sin perjuicio de ello el juez interviniente, por resolución fundada, podrá ordenar la clausura del estadio por un
término máximo de sesenta (60) días.

ARTICULO 12° — En el juzgamiento de los delitos indicados precedentemente, entenderá la justicia penal
ordinaria, nacional o provincial, según corresponda.

ARTICULO 13° — El presente capítulo queda incorporado a las disposiciones penales de la ley 20.655.

16
Derecho Penal II

Bolilla 2
Homicidios atenuados.
Art. 81: “Se impondrá reclusión de tres a seis años, o prisión de uno a tres años:
a) Al que matare a otro, encontrándose en un estado de emoción violenta y que las circunstancias hicieren
excusable;
b) Al que, con el propósito de causar un daño en el cuerpo o en la salud, produjere la muerte de alguna
persona, cuando el medio empleado no debía razonablemente ocasionar la muerte.”

El homicidio en estado de emoción violenta.


La ley impone pena de reclusión de tres a seis años o prisión de uno a tres años, en los casos en que se “matare a
otro, encontrándose el autor en un estado de emoción violenta y que las circunstancias hicieren excusable”.
Se ha sostenido que el motivo de la atenuación, o eximente incompleta, que prevé el art. 81 inc. 1° del Código
Penal, es que la criminalidad del autor es menor, en cuanto a que mata debido a la fuerza impulsora que está en su
ánimo y encuentra su causa en la conducta de la víctima.
La ley atenúa el homicidio porque el autor ha sido impulsado al delito por la fuerza de las circunstancias que
han conmocionado su ánimo, dificultando el pleno dominio de sus acciones.
En el homicidio emocional vemos tres elementos básicos:
✓ La acción “matar a otro” (elemento descriptivo): por lo que corresponde al tipo de homicidio, pero en este
caso hay una atenuante, la cual, sólo beneficia al autor del hecho y no se extiende a los partícipes del homicidio
que no se encuentren en dicho estado emocional;
✓ El estado de “emoción violenta” (elemento psicológico): la emoción es un estado en el cual la personalidad
experimenta una reacción ante un estímulo que incide en los sentimientos. Violenta significa que sea
arrebatada y efectivamente produzca un verdadero desorden emocional. La emoción debe ser de tal magnitud

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Derecho Penal II
que haya hecho perder al sujeto su capacidad de reflexión, existiendo una gran disminución de sus frenos
inhibitorios.
Cabe aclarar, que el estado de emoción violenta no debe llegar a producir una total alteración de la conciencia,
ya que en ese supuesto estaríamos ante un caso de inimputabilidad (art. 34 inc. 1°).
✓ “Que las circunstancias hicieren excusable” (elemento valorativo): lo que se debe justificar es la emoción
violenta y no el homicidio, ya que si lo que se justificase fuese el homicidio, entonces se estaría frente a una
causa de justificación, que como es obvio, excluiría la pena y no la atenuaría.

Exigencias de la fórmula legal.


Son requisitos del tipo:

1. El estado emocional.
Es imprescindible, que el agente obre violentamente emocionado. La emoción, según la ley, para que pueda llegar
a ser una eximente incompleta y por ende disminuir la pena, debe ser violenta, en el sentido de que con su intensidad
disminuyan o se debiliten los frenos inhibitorios de la voluntad.
De acuerdo a lo expuesto, el tipo penal requiere dos elementos:
✓ Elemento subjetivo, que es la emoción: es un estado subjetivo duradero, por lo cual es una cuestión de hecho,
que depende obviamente, de la prueba que se produzca en el juicio;
✓ Elemento normativo, que consiste en que esa emoción, por las circunstancias dadas, sea excusable: la emoción
por si no justifica, sino que son las circunstancias que han motivado esa emoción las que llevan a la
disminución de la pena.
La causa de la atenuación es subjetiva, con lo cual se deben analizar las circunstancias en que actuó el homicida,
tanto antes del hecho como durante el propio homicidio.
Pero, por otra parte, el juicio es objetivo, en el sentido de que se deben analizar esas circunstancias y las exigencias
que tenía el autor frente a ellas.

2. Violencia de la emoción.
La emoción debe ser violenta; los excesos de los sentimientos alcanzados en el estado del agente tienen que ser de
tal modo desordenados y potentes, que le resulte difícil controlar los impulsos a la acción contra la víctima,
quedando la capacidad de reflexión tan menguada, que no le permitiera la elección de una conducta distinta.

3. Actualidad de la emoción.
La aplicación del tipo atenuado requiere que el homicidio deba cometerse en estado de emoción violenta. La
emoción pasada no cabe en la fórmula legal.

El estado emocional violento.


El estado de emoción violenta debe existir en el momento del homicidio y para saber si fue así la doctrina indica
una serie de circunstancias:
✓ El tiempo transcurrido entre el estímulo y la reacción: por lo general, cuando hay emoción violenta, la
reacción se produce de inmediato después del estímulo. Sin embargo, también hay casos de emoción
violenta retardada (la emoción se produce después del estímulo) y de emoción violenta prolongada (la
emoción violenta se produce de inmediato, pero se prolonga hasta que el autor encuentra a la víctima y la
mata);
✓ El medio empleado: el homicida no realiza operaciones complicadas; lo normal es que actúe con torpeza,
con improvisación, y en la mayoría de los casos, se nota el uso de abundancia de medios para matar (ej:
matar aplicando 120 puñaladas);
✓ El temperamento del sujeto: En muchos casos resulta útil para determinar si el homicida pudo o no estar
bajo un estado de emoción violenta, pero por sí sólo no posibilitará la aplicación de la atenuante;
✓ Conocimiento previo o sospecha: En muchos fallos se consideró que si el homicida tenía conocimientos
previos o sospechas de la situación que acarreó al homicidio no existía emoción violenta, porque al estar
advertido no se producía el “shock” necesario para producir el estado emocional violento. Sin embargo, no es
correcto aceptar esto en forma estricta, porque podría llevar a situaciones injustas, donde a pesar de tenerse
sospechas, si se puede producir una emoción violenta.
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Derecho Penal II
Excusabilidad de la emoción.
Para que la figura atenuante funcione, el estado de emoción violenta debe ser “excusable”.
Se exige una causa provocadora que debe ser recibida por el autor desde afuera, que excite sus emociones, tales
como la ira, el odio, etc.
El origen de la causa de la emoción no debe estar en el propio emocionado, es decir, la emoción no debe haberse
conformado en el mero desarrollo interno de sus sentimientos a raíz de las características de su temperamento, pero el
autor debe haber sido extraño a la causa.
Además, la causa debe ser eficiente, esto quiere significar que normalmente, según las pautas de la cultura social,
pueda suscitar una emoción de esa índole.
Debe haber una vinculación entre el estado emocional y el homicidio. Se exige una conexión causal entre la
emoción que debe ser violenta, que esa emoción se dé en el momento del homicidio, y que ese estado existe entre la
determinación y el hecho.

Parricidio emocional.
Art. 82: “Cuando en el caso del inciso 1 del artículo 80 concurriese alguna de las circunstancias del inciso 1 del
artículo anterior, la pena será de reclusión o prisión de diez a veinticinco años.”

El art. 82 contempla la concurrencia de la emoción violenta con el parricidio, estableciendo una pena de
reclusión o prisión de diez a veinticinco años.

Homicidio preterintencional.
El inc. 2° del art. 81 dispone que se impondrá reclusión de tres a seis años, o prisión de uno a tres años al que “con
el propósito de causar un daño en el cuerpo o en la salud, produjere la muerte de alguna persona, cuando el
medio empleado no debía razonablemente ocasionar la muerte”.
Preterintencional significa “más allá de la intención”. Por lo tanto, el homicidio preterintencional es aquél en el cual
la acción del sujeto produce un resultado que va más allá de la intención del autor; y aparece legislado como un
delito autónomo.
✓ Se diferencia del homicidio simple o doloso, en que no se ha querido ni representado la muerte;
✓ Del homicidio culposo, en que existe dolo en la conducta inicial del agente;
✓ Y de las lesiones, en que el resultado las ha excedido, es decir, se ha producido algo más que lesiones: se
produjo la muerte.
Aspecto subjetivo. Se requiere que el autor haya actuado con el propósito de causar un daño en el cuerpo o en la
salud; o sea que haya dolo en las lesiones; y que no haya actuado con la intención de matar, o sea que quede
excluido el dolo del homicidio.
Aspecto objetivo. Se requiere que el medio que se ha empleado no debiese razonablemente ocasionar la
muerte. Esta razonabilidad atañe a la idoneidad letal del medio empleado: el medio que normalmente es apto para
causar la muerte, por su propia finalidad, o por su capacidad vulnerante, impide la aplicación del tipo.

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Derecho Penal II
causar un daño en el
Lesiones dolo
cuerpo o en la salud
Homicidio
preterintencional
no hay no hay intención de
Homicidio
dolo matar
resultado
el medio empleado
razonablemente no
debía causar la
muerte

Aspecto subjetivo.
El tipo requiere que el autor obre dolosamente, pero debe tratarse de un dolo que restrinja el agravio a la persona
física de la víctima, sin extenderlo a su muerte.
Si la muerte, previsible como resultado, ha sido prevista por el agente, que ha querido dañar a la persona de la
víctima, estaremos en los tipos de homicidio.
Este dolo de lesión sustenta subjetivamente la punibilidad del resultado de muerte como homicidio
preterintencional. Cuando ese dolo está ausente, saldremos de la figura de homicidio preterintencional para entrar en la
de homicidio culposo.

Racionalidad del medio empleado.


La ley exige que el medio empleado no debiese razonablemente ocasionar la muerte. Este aspecto objetivo es
importante, porque permite establecer si el autor obró con intención de matar.
Se debe tener en cuenta la naturaleza del medio empleado, según lo cual, serían idóneos: un revólver, un cuchillo,
y en general, cualquier arma. Por el contrario, no serían idóneos: un golpe de puño, un puntapié, un empujón, un golpe
de bastón, etc.
Pero también hay que tener en cuenta:
✓ Cómo se empleó: un cuchillo o un revólver, en principio, son idóneos para matar, pero dejarían de serlo, si se
han usado para golpear a la víctima con el mango del cuchillo o la culata del revólver;
✓ Quién lo empleó: un golpe de puño o un puntapié, serían idóneos si el que golpea es un boxeador profesional
o un karateka;
✓ Contra quien se empleó: un golpe de puño, puede ser idóneo para matar si se golpea a un endeble, a un
enfermo, a un anciano o a una criatura.
Por lo tanto, lo referente al medio empleado, es una cuestión de hecho y depende de las circunstancias establecer
si el medio era razonablemente idóneo para matar o no.

Las circunstancias extraordinarias de atenuación (art. 80 in fine): Parricidio


circunstanciado.
La última parte del art. 80 dispone que “Cuando en el caso del inciso 1 de este artículo, mediaren circunstancias
extraordinarias de atenuación, el juez podrá aplicar la prisión o reclusión de ocho a veinticinco años. Esto no será
aplicable a quien anteriormente hubiera realizado actos de violencia contra la mujer víctima.”
Son circunstancias extraordinarias de atenuación las referidas al hecho que, por su carácter y la incidencia que han
tenido en la subjetividad del autor, han impulsado su acción con una pujanza tal, que le ha dificultado la adopción de
una conducta distinta de la que asumió.

1. Especies, origen, relación psíquica con la acción.


Pueden ser concomitantes con el hecho (sorprender a la esposa en adulterio), o preexistentes y, en esta segunda
situación, desarrollarse en corto o largo lapso (una larga enfermedad de la víctima a cuyos padecimientos el autor
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Derecho Penal II
decide poner fin). Pueden originarse en las relaciones de la víctima con el agente (larga vida de malos tratos de un
cónyuge para con el otro), proceder de la misma víctima (homicidio piadoso) o hasta originarse en circunstancias
relativamente extrañas a las relaciones puramente personales (madre que decide poner fin a la vida de sus hijos por
hallarse en un estado de miseria y no poder atender sus necesidades).
Pero en cualquiera de esos casos, desde el punto de vista subjetivo, la acción de matar debe ser una respuesta,
que haya tenido en cuenta esas circunstancias.

2. Circunstancias extraordinarias y emoción violenta.


Hay que advertir que la aplicación del art. 80 in fine, requiere que se rechace la posibilidad de que la muerte
haya sido causada en estado de emoción violenta excusable por las circunstancias, sino sería el art 81, inc. 1° el
que se aplicaría.
En esta particular atenuante pudo no haber existido la emoción violenta o, de haber existido, debe estar ausente
de culpabilidad.

Instigación o ayuda al suicidio.


Art. 83: “Será reprimido con prisión de uno a cuatro años el que instigare a otro al suicidio o le ayudare a
cometerlo, si el suicidio se hubiese tentado o consumado.”

En el Derecho argentino no es delito el hecho de quitarse la vida, como es obvio, pero tampoco lo es la tentativa
de suicidio.
El legislador ha entendido que de acuerdo al art. 19 de la Constitución Nacional, es éste un ámbito en el cual el
Estado no debe ingresar, ya que la decisión de vivir o no es un acto propio de la conciencia del hombre.
Si en cambio está castigada con prisión de uno a cuatro años la instigación a otra persona al suicidio, o la
ayuda a cometerlo.
La ley exige sólo que el suicidio se haya tentado o consumado. Una norma de este tipo ha sido considerada como
una ventaja para la seguridad jurídica.
El bien jurídico protegido es la vida humana, de igual forma que los tipos penales que se han visto.

1. La instigación.
La instigación es una acción por medio de la cual el agente trata de determinar, inducir o persuadir a un sujeto
de que se dé la muerte por sí mismo. Cuando el convencimiento está dirigido a conseguir que un sujeto se deje matar,
se tratara de una instigación de homicidio, o de un homicidio cuando los actos se hayan trasladado a la esfera de la
ejecución.
La instigación debe ser dolosa: el instigador debe actuar con la intención de crear o aumentar en el suicida, la
voluntad de matarse.
Debe llevarse a cabo sobre un individuo determinado que esté en pleno goce de sus facultades y de su voluntad, ya
que si el individuo fuese un inimputable o mediase error, ignorancia, coacción, etc., podría tratarse de un homicidio, y
no de instigación.

2. La ayuda.
Consiste en prestar cualquier tipo de colaboración material al suicida para que se quite la vida; por ej:
conseguirle el arma, proveerlo de veneno, etc.
En este caso, la determinación de matarse ya ha sido tomado por suicida, el que ayuda solo facilita los medios.
Quedan excluidos, por supuesto, todos los modos de colaboración que impliquen autoría del hecho. Es decir, que la
persona ayuda a la víctima a fin de que cometa el suicidio, pero no ayuda a que muera: si existe un acto ejecutivo que
provoca la muerte, es un homicidio; por ej: una persona que facilita una cuerda y una silla a alguien que se quiere
ahorcar, se le imputa ayuda al suicidio, y por el contrario, si además de eso, le corre la silla, se le imputará homicidio.
Igual que en la instigación, la ayuda debe ser dolosa: el que ayuda sabe que el otro quiere suicidarse, pero igual lo
ayuda.
La instigación y la ayuda pueden darse juntas, sin que ello altere la aplicación del art. 83.

Condición objetiva de punibilidad, consumación o tentativa del suicidio.


La punibilidad de la instigación o ayuda al suicidio requiere que el tercero a quien se ha dirigido la instigación o
prestado la ayuda, se haya dado muerte o por lo menos ejecutado actos para lograrlo.
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Derecho Penal II
No se da la condición objetiva cuando quien adoptó tales comportamientos es una persona distinta de aquella a que
se dirigía la instigación o se prestaba la ayuda.

Participación.
Tanto la instigación como la ayuda al suicidio, son susceptibles de cometerse por varias personas. En tal caso
entran a jugar los arts. 45 y 49 sobre “participación criminal”, en concordancia con el art. 83.

Culpabilidad.
El delito requiere la voluntad de instigar a una determinada persona a que se suicide o de contribuir a ello
mediante los actos de ayuda. Esta estructura de culpabilidad solo parece compatible con el dolo directo.
Quedarían fuera del tipo, los actos de negligencia o imprudencia, u aquellos en que el autor ha perseguido una
finalidad distinta.

Naturaleza jurídica.
Es una figura autónoma, independiente del delito de homicidio. Conforme a esto, no participa de las agravantes ni
de las atenuantes del homicidio.

convencer a la víctima
Instigación
de quitarse la vida
formas de
participación en
un HECHO de lo contrario, nadie
Suicidio
IMPUNE es punible

nunca se pena a
sí al que lo el sujeto debe al menos
facilitarle los medios quien comete o para poder
Ayuda instiga o haber intentado
para quitarse la vida intenta su propio penarlos
ayude suicidarse
suicidio

Bolilla 3
Homicidio culposo. Su estructura.
Art. 84: “Será reprimido con prisión de uno a cinco años e inhabilitación especial, en su caso, por cinco a diez
años el que por imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o inobservancia de los reglamentos o de
los deberes a su cargo causare a otro la muerte.
El mínimo de la pena se elevará a dos años si fueren más de una las víctimas fatales.”

El delito culposo como “tipo abierto”.


Los delitos imprudentes sólo son punibles en la medida en que el tipo delictivo está expresamente contemplado
en la ley: solo en algunos casos el tipo legal contempla o abarca tanto la forma dolosa como la culposa; tal es el caso
del homicidio, las lesiones, la malversación de caudales públicos, etc.
Los delitos culposos o imprudentes son denominados “tipos abiertos”, pues parte del tipo está legalmente descripto
y el resto necesita ser completado por el juez, dado que no es posible que el legislador describa con exactitud todos los
comportamientos imprudentes.
Lo que sí hay que hacer es buscar un punto de referencia para comparar la acción realizada y determinar si ha sido
imprudente; tal referencia lo constituye el deber objetivo de cuidado. La naturaleza de la imprudencia está dada por la
infracción al deber objetivo de cuidado.
En los delitos culposos se sanciona cualquier conducta que causa determinado resultado lesivo, siempre que el
resultado sea previsible y la conducta viole un deber de cuidado de modo determinante para la producción del
resultado.

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Derecho Penal II
La imprudencia como consecuencia de la infracción al deber de cuidado.
La imprudencia tiene un contenido ajeno al dolo, pues el autor no vulnera voluntariamente el mandato de la ley,
sino por la falta de un deber que le es exigido. La lesión al deber de cuidado es involuntaria en este caso.
El delito imprudente abarca los dos tipos de culpa:
✓ Consciente o culpa con representación: que se presenta cuando el autor se ha representado que está violando el
deber objetivo de cuidado (culpa con representación). El autor tiene conciencia del peligro que conlleva la
acción emprendida, pero sigue adelante en la creencia de que el resultado no se va a producir.
✓ Inconsciente o culpa sin representación: en la cual el sujeto no ha advertido que obra sin el cuidado debido
(culpa sin representación). El autor es imprudente desde que ha causado un resultado que no previó como
posible.
La violación al deber de cuidado debe hallarse en cada tipo penal en particular, como es el caso del art. 84, y se
exterioriza mediante formas como: imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o inobservancia de
los reglamentos o de los deberes a su cargo.
Incurre en imprudencia quien realiza una acción de la cual debió abstenerse por ser en sí misma peligrosa y capaz
de ocasionar daños. La negligencia en cambio es una forma de desatención. El negligente no hace algo que la
prudencia aconseja hacer, mientras que el imprudente realiza algo que las reglas de la prudencia aconsejan no hacer.
Puede afirmarse que tanto la impericia como la inobservancia de los reglamentos no son más que casos de
negligencia o imprudencia.

Tipo objetivo: la lesión al deber objetivo de cuidado. El injusto de acción.


Mediante la prohibición penal de comportamientos imprudentes se busca evitar la realización de acciones que
conduzcan a la lesión de bienes jurídicos, en este caso, la vida.
En el homicidio culposo se intenta determinar la relación entre la acción imprudente y el resultado, concluyendo
que “el núcleo del tipo de injusto del delito imprudente consiste en la divergencia entre la acción realmente
realizada y la que debería haber sido realizada en virtud del deber de cuidado que, objetivamente, era necesario
realizar”.
Por lo tanto, el tipo objetivo del delito culposo incluye una acción descuidada referida al bien jurídico perjudicado;
por ej: el comportamiento de un conductor experimentado, las reglas de comportamiento en actividades
profesionalmente regladas (médicos, enfermeros, ingenieros, etc.), permiten establecer el cuidado objetivo que en el
caso concreto deberá guiar al autor en miras a la evitación del resultado que lesiona al bien jurídico.
Entre la acción contraria al deber de cuidado y el resultado debe verificarse una relación causal que establezca que
el resultado es el producto de la acción imprudente. De forma tal que no basta con que la acción sea contrata al
deber de cuidado exigido y que haya producido un resultado dañoso lesivo al bien jurídico, sino que debe mediar entre
ambas una relación causal.
Las acciones imprudentes sólo son punibles en la medida en que producen determinados resultados. La acción
disvaliosa debe conectarse con un resultado disvalioso. El homicidio culposo integra la categoría de los delitos de
resultado.
El resultado, en este caso la muerte, es una exigencia constitutiva del tipo. La relación de causalidad entre el
resultado y la acción forman parte del tipo objetivo del delito culposo.

23
Derecho Penal II
que pueden ser
circunstancias del
conocidas por un
caso concreto
hombre inteligente
el saber
Infracción al deber la conducta debe ser
experimental de
objetivo de cuidado analizada teniendo en cuenta:
la época

el conocimiento
propio del autor
Tipo
objetivo

violación al deber de cuidado


Relación causal
debe ser consecuencia de la
el resultado objetivamente inobservancia del
previsible cuidado debido

Tipo subjetivo.
Si bien en los delitos culposos o imprudentes existen requerimientos objetivos y subjetivos, no puede equipararse a
la estructura del tipo doloso.
Para determinar aspectos que hacen al tipo culposo objetivo, como ser la violación al deber de cuidado, resulta
necesario referirse a aspectos del tipo subjetivo como la finalidad y previsibilidad del resultado.
Comprende este aspecto subjetivo la previsibilidad, que es el núcleo del tipo subjetivo, y ella se refiere al perjuicio
descuidado-evitable tipificado en el tipo objetivo y a la totalidad de los elementos del tipo objetivo: sujeto del hecho,
objeto del hecho y resultado, incluyendo la infracción al deber de cuidado y la causalidad de la evitabilidad. Si la
previsibilidad falta respecto de uno solo de estos elementos, cae el tipo subjetivo y con éste la punibilidad.
Al tipo subjetivo culposo pertenecen:
a. La voluntad de realizar la conducta final de que se trate con los medios elegidos; dicho fin no es relevante
para el tipo penal;
b. La posibilidad de conocer el peligro que la conducta crea en los bienes jurídicos ajenos, y de prever ese
resultado conforme ese conocimiento. Si no existe la posibilidad subjetiva de ese conocimiento, la conducta
será atípica.
La atipicidad subjetiva en la culpa puede resultar por dos razones: que el resultado esté más allá de la capacidad de
previsión (ignorancia invencible), o que el sujeto esté en una situación de error de tipo invencible.

no disvaliosa para la ley


Finalidad
penal
Tipo
subjetivo
conocer el peligro de la
conducta falta de previsión
Posibilidad de: evitable
prever el resultado posible

La antijuridicidad.
Es la constatación o verificación de que el hecho típico producido es contrario al ordenamiento jurídico.

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Derecho Penal II
La antijuridicidad de un hecho típico imprudente puede resultar excluida por las causas de justificación, al igual que
con un hecho doloso. No obstante, la diferencia en la estructura de los tipos por dolo y por imprudencia trae aparejadas
especialidades en lo que hace a las causas de justificación.

La culpabilidad.
El juicio de culpabilidad consistente en la reprochabilidad del ilícito culposo se sostiene sobre los elementos de la
capacidad de culpabilidad y de la conciencia potencial de la ilicitud.
Al igual que en los hechos dolosos, la culpabilidad por imprudencia presupone la conciencia de la antijuridicidad o
en su caso la evitabilidad del error de prohibición.
En este supuesto, la conciencia de antijuridicidad tiene una significación en el sentido de que el autor debe saber
que las exigencias objetivas de cuidado que tienen que cumplirse constituyen verdaderos deberes jurídicos y no
meras normas de cortesía o la costumbre o el decoro. Basta para el reproche de culpabilidad la conciencia potencial
del injusto, pero respecto del error evitable de prohibición, pesa menos en el marco de la imprudencia que la plena
conciencia de lo injusto.
En la culpabilidad de estos delitos, cuando está referida a la formación de voluntad del individuo, tendrá especial
importancia la no exigibilidad de otra conducta más que en los delitos dolosos. Adquieren más relevancia las causas de
inculpabilidad en los culposos, dado que en éstos basta una modificación en el modo de la acción, y no ya en su
dirección misma. Se señala que el miedo, el cansancio, la necesidad, tienen mayor ámbito de influencia que en los
delitos dolosos.
En la posibilidad de reprochar una conducta cuya causa haya producido el resultado, debe considerarse la
posibilidad de previsión según sus facultades y conocimientos personales. En el caso de un profesional se deberán
tener en cuenta los conocimientos propios que exige la profesión. Este criterio subjetivo de previsibilidad del resultado
está basado en la posibilidad que tiene el autor de advertir y observar el deber de cuidado.

Autoría y participación.
Sólo a título de autor son admisibles las conductas imprudentes o culposas, no así en el caso de autor mediato.
Tampoco resulta admisible la participación.

no evitar peligros o enfrentarse a ellos sin


Imprudencia necesidad
exceso de acción

omitir las diligencias necesarias para no crear falta de la acción


Negligencia peligros debida

Homicidio infracción al deber Impericia en el arte falta de los conocimientos más elementales del sujeto actúa con causa la muerte
culposo objetivo de cuidado o profesión arte o profesión desconocimiento una persona

por:
realizar ciertas actividades
Inobservancia de (ej: pilotear un avión, practicar deportes, conducir
el sujeto viola u
los reglamentos o un auto, etc.)
omite cumplir que se refieren
deberes a su cargo deberes impuestos a dichas
desempeñar ciertos cargos por los reglamentos actividades
(ej: médicos, ingenieros, policías, etc.) u ordenanzas o cargos

Agravación (artículo 84 bis).


Art. 84 bis: “Será reprimido con prisión de dos a cinco años e inhabilitación especial, en su caso, por cinco a
diez años el que por la conducción imprudente, negligente o antirreglamentaria de un vehículo con motor causare a
otro la muerte.
La pena será de prisión de tres a seis años, si se diera alguna de las circunstancias previstas en el párrafo
anterior y el conductor se diere a la fuga o no intentase socorrer a la víctima siempre y cuando no incurriere en la
conducta prevista en el artículo 106, o estuviese bajo los efectos de estupefacientes o con un nivel de alcoholemia
igual o superior a quinientos miligramos por litro de sangre en el caso de conductores de transporte público o un
gramo por litro de sangre en los demás casos, o estuviese conduciendo en exceso de velocidad a más de treinta
kilómetros por encima de la máxima permitida en el lugar del hecho, o si condujese estando inhabilitado para
25
Derecho Penal II
hacerlo por autoridad competente, o violare la señalización del semáforo o las señales de tránsito que indican el
sentido de circulación vehicular o cuando se dieren las circunstancias previstas en el artículo 193 bis, o con culpa
temeraria, o cuando fueren más de una las víctimas fatales.”

El artículo 84 bis fue incorporado por ley 27.347 (B.O. 6/1/2017), y regula el caso de agravación de un homicidio
culposo cuando el mismo se produjo por la conducción imprudente, negligente o antirreglamentaria de cualquier
vehículo motor.
La pena es de prisión de tres a seis años, si se causare la muerte a la víctima y cuando se dieran las siguientes
circunstancias:

✓ “Si el conductor se diere a la fuga o no intentase socorrer a la víctima siempre y cuando no incurriere en
la conducta prevista en el artículo 106…”
Es decir, que el autor debe haber lesionado a la víctima y darse a la fuga o no haberle prestado ayuda.
Queda excluida la conducta que prevé el artículo 106 referido al abandono de persona, ya que se trata de otro delito
autónomo. No hay abandono de persona si el accidente se comete en un lugar poblado donde se encuentran varias
personas presentes; por el contrario, hay abandono de persona cuando el autor deja desamparada a la víctima en un
lugar donde nadie podría ayudarla.

✓ “Si el conductor estuviese bajo los efectos de estupefacientes o con un nivel de alcoholemia…”
Aquí se incluyen todas las sustancias que la ley considera como estupefacientes.
En cuanto al nivel de alcoholemia, se fijan dos parámetros teniendo en cuenta la calidad de la persona responsable:
si el conductor maneja un transporte público, para lo cual en caso de cometer homicidio, el hecho se agrava si presenta
un nivel de alcoholemia igual o superior a quinientos miligramos por litro de sangre; o en los demás casos, en que se
requiere un nivel igual o superior a un gramo por litro de sangre.

✓ “Si el conductor estuviese conduciendo en exceso de velocidad…”


El autor del hecho debe haberse encontrado conduciendo el vehículo a más de treinta kilómetros por encima de la
velocidad máxima permitida en el lugar del hecho, pero no en el momento del hecho, necesariamente. Es decir que, si
venía a una velocidad excesiva y frena rápidamente, ocasionando la muerte de una persona, de todas formas sigue
siendo un homicidio culposo agravado.

✓ “Si condujese estando inhabilitado para hacerlo por autoridad competente…”


Esto quiere decir que, el homicidio imprudente se agrava en caso de que el autor haya conducido un vehículo sin
tener la licencia para hacerlo, o que ésta se encuentre vencida, por ejemplo.

✓ “Si el conductor violare la señalización del semáforo o las señales de tránsito…”


Es el caso de una persona que pasa sobre un semáforo en rojo, o maneja en sentido contrario.

✓ “Cuando se dieren las circunstancias previstas en el artículo 193 bis…”


El art. 193 bis regula el caso de aquel conductor que crea una situación de peligro para la vida o la integridad física
de las personas mediante la participación en una prueba de velocidad o de destreza con un vehículo con motor,
realizada sin la debida autorización de la autoridad competente.
También sufrirán la misma pena la persona que organiza o promociona la conducta prevista, y a quien posibilita su
realización por un tercero mediante la entrega de un vehículo con motor de su propiedad o confiado a su custodia,
sabiendo que será utilizado para ese fin.
Son las llamadas “picadas”.

✓ “Si condujese con culpa temeraria…”


Se trata de una tercera especie de culpa que aparece como agravante de los delitos imprudentes, y que se aplica en el
caso de los homicidios y lesiones.
Esta “culpa temeraria” es una idea que funcionalmente vendría a disipar la eterna discusión entre “culpa con
representación” y la aplicabilidad del “dolo eventual”.
Se ha sostenido que en la culpa temeraria, “el observador tercero percibe la creación de un peligro prohibido en
forma tan clara que la exterioridad del comportamiento le muestra un plan criminal dirigido a la producción del

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Derecho Penal II
resultado, lo que por supuesto, para que haya culpa, no debe confirmarse con su existencia subjetiva”, es decir, “cuando
exista dominabilidad y se descarte el dolo (directo y eventual), el caso encuadra en la culpa temeraria”.

✓ “Cuando fueren más de una las víctimas fatales.”


Es decir, cuando como consecuencia del actuar imprudente del conductor del vehículo motor, hubiera más de una
persona fallecida.

Agravantes de la Ley 24.192 (espectáculos deportivos).


La ley 23.183 agravaba las penas de los delitos de homicidio, homicidio preterintencional y homicidio culposo,
aumentando los mínimos y máximos de sus penas en un tercio, aunque los últimos no pueden superar el tope de la
especie de pena de que se trate. Según el texto original de dicha ley, cuando los delitos fueren cometidos “con motivo o
en ocasión de un espectáculo deportivo en estadios de concurrencia pública o inmediatamente antes o después de él”.
Sin embargo, luego en la ley 24.192 la referencia al lugar se amplió, comprendiendo “el ámbito de concurrencia
pública en que se realizare o en sus inmediaciones”. La ley actual extiende este ámbito, refiriéndose a lugares que no
pueden ser propiamente catalogados como estadios y comprendiendo a las inmediaciones del ámbito del espectáculo
deportivo.
La reforma introducida por dicha ley, con la ampliación del lugar de comisión y habiendo descartado el requisito de
la inmediatez, permite una extensión temporal y espacial con relación al espectáculo en la interpretación del
“motivo y la ocasión”. La procedencia de la agravante ya no requiere la producción de la conducta en el ámbito del
estadio.

La eutanasia y la eugenesia.
Eutanasia Eugenesia
El homicidio se realiza por piedad, por compasión, El homicidio eugenésico es el realizado con el fin de
por lástima o para evitar el dolor o sufrimiento de la perfeccionar la raza humana.
víctima.
Son ejemplos:
✓ El padre que envenena a su hijo, porque éste está
atacado de rabia y ya no hay posibilidad de cura
✓ El hijo que, antes de suicidarse por no conseguir
un trabajo que le permita atender a su madre Se da este homicidio cuando el autor mata a la víctima
gravemente enferma, la mata para evitar que ella porque tiene fallas físicas o psíquicas transmisibles.
sufra por su suicidio y el desamparo; Aquí, a diferencia de lo que ocurre en el eutanásico, la
✓ En algunos casos puede existir el víctima no presta su consentimiento, no quiere morir, y
consentimiento o pedido de la víctima: una el autor está inspirado en un móvil egoísta: quiere
persona, a raíz de los fuertes dolores provocados eliminar seres defectuosos, idiotas, lisiados o débiles
por el cáncer, pide al médico que la mate, y éste porque ellos son una carga para el Estado o porque no
por piedad, la complace. permiten lograr la pureza de la raza.
Dado que en los casos vistos el agente mata por piedad y
que, en muchos de ellos, lo hace con el consentimiento
de la víctima, la doctrina se plantea si el homicidio
eutanásico debe ser considerado como cualquier otro
homicidio o como una figura atenuada.

Nuestro Código Penal no contempla expresamente el


homicidio eutanásico, ni tampoco el homicidio
consentido; por tanto, quien lo ejecute comete Nuestro Código Penal no contempla especialmente el
homicidio simple (art. 79), sin perjuicio de que el hecho homicidio eugenésico, por tanto, quedaría encuadrado
pueda encuadrarse en algún homicidio agravado. en el homicidio simple (art. 79), salvo que en el caso
Los jueces para mitigar la pena, tendrían como solución concreto, el móvil del autor permitiese encuadrar el
recurrir, si el caso concreto lo permite, a la aplicación del hecho en el art. 80 inc 4 (“odio racial”).
27
Derecho Penal II
art. 81 inc 1º (emoción violenta) o la aplicación del art.
34 inc 1º declarando inimputable al autor. Pero, en
cualquiera de esos casos, se trataría de una solución
forzada.

La Ley 21.193 sobre trasplantes de órganos y materiales anatómicos.


La Ley de Trasplantes (Ley 24.193, de 1993) establece en sus arts. 1° y 2°:

ARTICULO 1º — “La ablación de órganos y tejidos para su implantación de cadáveres humanos a seres
humanos y entre seres humanos, se rige por las disposiciones de esta ley en todo el territorio de la República.
Exceptúase de lo previsto por la presente, los tejidos naturalmente renovables o separables del cuerpo humano
con salvedad de la obtención y preservación de células progenitoras hematopoyéticas y su posterior implante a seres
humanos, que quedará regida por esta ley.
Entiéndense alcanzadas por la presente norma a las nuevas, prácticas o técnicas que la autoridad de aplicación
reconozca que se encuentran vinculadas con la implantación de órganos o tejidos en seres humanos. Considérase
comprendido al xenotransplante en las previsiones del párrafo precedente cuando cumpliera las condiciones que
oportunamente determinare la autoridad de aplicación.”

ARTICULO 2º — “La ablación e implantación de órganos y materiales anatómicos podrán ser realizadas
cuando los otros medios y recursos disponibles se hayan agotado, o sean insuficientes o inconvenientes como
alternativa terapéutica de la salud del paciente. Estas prácticas se considerarán de técnica corriente y no
experimental.
La reglamentación podrá incorporar otras que considere necesarias de acuerdo con el avance médico-
científico.”

Prohibiciones y penalidades.
1. VII- De las prohibiciones.

ARTICULO 27. — “Queda prohibida la realización de todo tipo de ablación cuando la misma pretenda
practicarse:
a) Sin que se haya dado cumplimiento a los requisitos y previsiones de la presente ley;
b) Sobre el cadáver de quien expresamente se hubiere manifestado en contrario para la ablación o en su caso,
del órgano u órganos respecto de los cuales se hubiese negado la ablación, como asimismo cuando se pretendieren
utilizar los órganos o tejidos con fines distintos a los autorizados por el causante. A tales fines se considerará que
existe manifestación expresa en contrario cuando mediare el supuesto del artículo 21 de la presente ley. (Inciso
sustituido por art. 10 de la Ley N° 26.066 B.O. 22/12/2005) b) Sobre el cadáver de quien expresamente se hubiere
manifestado en contrario para la ablación o en su caso, del órgano u órganos respecto de los cuales se hubiese
negado la ablación, como asimismo cuando se pretendieren utilizar los órganos o tejidos con fines distintos a los
autorizados por el causante. A tales fines se considerará que existe manifestación expresa en contrario cuando
mediare el supuesto del artículo 21 de la presente ley.
c) Sobre cadáveres de pacientes que hubieren estado internados en institutos neuropsiquiátricos;
d) Sobre el cadáver de una mujer en edad gestacional, sin que se hubiere verificado previamente la inexistencia
de embarazo en curso;
e) Por el profesional que haya atendido y tratado al fallecido durante su última enfermedad, y por los
profesionales médicos que diagnosticaron su muerte.
Asimismo, quedan prohibidos;
f) Toda contraprestación u otro beneficio por la dación de órganos o materiales anatómicos, en vida o para
después de la muerte, y la intermediación con fines de lucro;
g) La inducción o coacción al dador para dar una respuesta afirmativa respecto a la dación de órganos.
El consejo médico acerca de la utilidad de la dación de un órgano o tejido, no será considerado como una forma
de inducción o coacción;
28
Derecho Penal II
h) Los anuncios o publicidad en relación con las actividades mencionadas en esta ley, sin previa autorización de
la autoridad competente, conforme a lo que establezca la reglamentación.”

2. VIII- De las penalidades.

ARTICULO 28. — “Será reprimido con prisión de seis (6) meses a cinco (5) años e inhabilitación especial de
dos (2) a diez (10) años si el autor fuere un profesional del arte de curar o una persona que ejerza actividades de
colaboración del arte de curar:
a) El que directa o indirectamente diere u ofreciere beneficios de contenido patrimonial o no, a un posible dador
o a un tercero, para lograr la obtención de órganos o materiales anatómicos;
b) El que por sí o por interpósita persona recibiera o exigiera para sí o para terceros cualquier beneficio de
contenido patrimonial o no, o aceptare una promesa directa o indirecta para sí o para terceros, para lograr la
obtención de órganos o materiales anatómicos, sean o no propios;
c) El que con propósito de lucro intermediara en la obtención de órganos o materiales anatómicos provenientes
de personas o de cadáveres.”

ARTICULO 29. — “Será reprimido con prisión de dos (2) a seis (6) años e inhabilitación especial de dos (2) a
diez (10) años si el autor fuere un profesional del arte de curar o una persona que ejerza actividades de
colaboración del arte de curar quien extrajera indebidamente órganos o materiales anatómicos de cadáveres.”

ARTICULO 30. — “Será reprimido con prisión o reclusión de cuatro (4) años a perpetua el que extrajere
órganos o materiales anatómicos de humanos vivos, sin dar cumplimiento a los requisitos y formalidades exigidos
en el artículo 15, con excepción de la obligación prevista en el tercer párrafo de dicho artículo que será sancionada
con la pena establecida en el artículo siguiente.”

ARTICULO 31. — “Será reprimido con multa de quinientos a cinco mil pesos ($ 500 a $ 5.000) y/o
inhabilitación especial de seis (6) meses a dos (2) años:
a) El oficial público que no diere cumplimiento a la obligación que impone el artículo 20;
b) El médico que no diere cumplimiento a la obligación que impone el artículo 7º;
c) Quien no diere cumplimiento a lo dispuesto en el tercer párrafo del artículo 15.”

ARTICULO 32. — “Será reprimido con multa de cinco mil a cien mil pesos ($ 5.000 a $ 100.000) e
inhabilitación especial de uno (1) a tres (3) años el médico que no diere cumplimiento a las obligaciones previstas
en el artículo 26, o a las del artículo 8º.
En caso de reincidencia, la inhabilitación será de cinco (5) años a perpetua.”

ARTICULO 33. — “Cuando se acreditase que los autores de las conductas penadas en el presente Título han
percibido sumas de dinero o bienes en retribución por tales acciones, serán condenados además a abonar en
concepto de multa el equivalente al doble del valor de lo percibido.”

ARTICULO 34. — “Cuando los autores de las conductas penadas en el presente Título sean funcionarios
públicos vinculados al área de sanidad, las penas respectivas se incrementarán de un tercio a la mitad.
Cuando las dichas conductas se realicen de manera habitual, las penas se incrementarán en un tercio.”

Aborto: concepto.
Art. 85: “El que causare un aborto será reprimido:
1. Con reclusión o prisión de tres a diez años, si obrare sin consentimiento de la mujer. Esta pena podrá
elevarse hasta quince años, si el hecho fuere seguido de la muerte de la mujer;
2. Con reclusión o prisión de uno a cuatro años, si obrare con consentimiento de la mujer. El máximum de la
pena se elevará hasta seis años, si el hecho fuere seguido de la muerte de la mujer.”

La ley no ha dado un concepto de aborto, afirmando directamente que se castiga a quien lo causare. Ahora bien, hay
un concepto médico que considera que existe aborto con la expulsión del producto de la concepción, que es provocada
prematuramente.
29
Derecho Penal II
Sin embargo, el texto legal es más amplio, ya que se refiere a la muerte provocada al feto, con o sin expulsión del
seno materno. Con lo cual el aborto no es otra cosa que la muerte del producto de la concepción humana, privándole
de vida intrauterinamente, o bien cuando se llega al mismo por medios que provocan la expulsión prematura,
consiguiendo que muera en el exterior por falta de condiciones de viabilidad.
El aborto, entonces, consiste en interrumpir el embarazo produciendo la muerte del feto.

Bien jurídico.
En nuestra legislación, el aborto es un “delito contra las personas” y, dentro de estos, un “delito contra la vida”.
Como se expresó anteriormente, el concepto legal de aborto, como delito contra la vida, se refiere a la muerte
provocada al feto, con o sin expulsión del seno materno. Su esencia reside, desde que el sujeto pasivo es un feto, en la
interrupción prematura del proceso de la gestación mediante la muerte del fruto.
El bien jurídico protegido es la vida del feto, lo que se protege es una vida que, aunque se desarrolla en las
entrañas y a expensas de la madre, merece una protección independiente de la vida misma de ésta.
Son presupuestos materiales del aborto, en la ley argentina:
✓ Existencia de un embarazo;
✓ La vida del feto;
✓ Su muerte a raíz de los medios abortivos utilizados a tal efecto.

1. Tipo objetivo.
Para que pueda darse el delito de aborto es necesario que se den, en principio, dos presupuestos básicos, que son la
existencia de un embarazo en la mujer y que el feto esté con vida, ya que el delito en sí consiste en la causación de la
muerte del feto por distintos medios.
✓ Existencia del feto vivo.
Debe, sin lugar a dudas, existir un feto, y además que se encuentre vivo.
La discusión consiste en analizar desde cuándo se considera que existe un feto. Tampoco la doctrina se ha puesto de
acuerdo en este tema. Para un sector, habrá feto desde el momento en que el huevo femenino es fecundado por el
semen. Para otro sector, sólo habrá feto desde el momento que el huevo fecundado se anidó en el útero.
En cuanto al momento hasta el cual se protege al feto como tal, está claro que si ya existe el proceso de nacimiento
del niño, no podrá hablarse del delito de aborto sino de homicidio.
✓ Embarazo de la mujer.
La otra exigencia es que la mujer se encuentre embarazada, de modo que no se protege al embrión fecundado in
vitro, ya que no está en el vientre de la madre.

2. Sujeto activo.
No hay duda que el sujeto activo puede ser cualquier persona. Sin embargo, de acuerdo a la ley argentina, el
sujeto activo sirve para diferenciar las distintas clases de aborto, y las respectivas penas que le corresponden a cada uno
de esos tipos penales.
En este sentido, la ley ha previsto el aborto de terceros con y sin el consentimiento de la madre (art. 85); el aborto
practicado por médico, cirujano, partera o farmacéutico (art. 86); y por último, el aborto practicado por la propia mujer
embarazada (art. 88).

3. La muerte del feto.


La ley prevé que la muerte del feto debe ser provocada, esto es, el aborto no debe ser espontáneo. La muerte se
dará con expulsión o sin expulsión del seno materno.
Los medios pueden ser múltiples: mecánicos, térmicos, eléctricos, químicos, psíquicos u hormonales. No existe
nada que no pueda ser utilizado como medio abortivo, y por otra parte, la ley tampoco ha señalado medio alguno
especial.
En cambio, si luego de las maniobras abortivas el feto vive, se estará frente a una tentativa de aborto.

4. Tipo subjetivo.
En general, se debe afirmar que el delito de aborto, salvo el caso del art. 87 (aborto preterintencional), es un delito
doloso. Es decir, quien actúa, lo debe hacer sabiendo que:
✓ La mujer está embarazada;
✓ La naturaleza de los medios que utiliza; y
30
Derecho Penal II
✓ Que el fin de su acto es la muerte del feto.
Lo mismo cabe para la mujer que practica su propio aborto o que lo consiente.

Distintos casos.
expreso
con el si la mujer muere
la agravante es
consentimiento de
IMPUESTA
la mujer
tácito
aborto realizado
art. 85
por un tercero
sin el si la mujer muere
la agravante es
consentimiento de
POSIBLE
la mujer

médico
aborto realizado penas del art. inhabilitación
Punible cirujano
art. 86 por personas 85 especial
(1° parte) especializadas partera
farmacéutico
causar daño en el
violencia cuerpo o salud de
la mujer
art. 87 aborto se requiere: dolo lesión
preterintencional culpa muerte del feto
el estado de la
debe ser conocido
mujer
aborto causado la tentativa
por la propia no es punible
Aborto art. 88
mujer
mujer art. 88
protege la
aborto consentido por la mujer
vida
del feto tercero art. 85

para proteger la siempre que no si la mujer no presta su


terapéutico vida o la salud de conflicto de haya otro consentimiento, y el
o necesario la madre intereses medio médico realiza el art. 86
aborto (1° parte)
violación a una
No art. 86 eugenésico mujer idiota o findalidad perfeccionamiento
punible (2° parte) demente de la raza

acción aborto violación a una


típica no sentimental mujer sana
reprochable

Aborto causado por terceros.


De acuerdo al art. 85, el aborto puede ser causado por un tercero que puede haber actuado en contra del
consentimiento, expreso o tácito de la mujer, o con su consentimiento.
Aquí el tercero es el autor principal del hecho delictivo, ya que es quien realiza los actos que provocan la muerte
del feto; es decir, consuma el tipo penal.

31
Derecho Penal II
El consentimiento es el permiso dado por la mujer a un tercero para que realice sobre ella las maniobras abortivas.
El consentimiento debe ser válido y libremente prestado, cuando lo da una mujer imputable penalmente tanto por su
edad como por poseer capacidad para comprender el carácter de sus acciones y dirigirlas.
El consentimiento debe haber sido formulado por la mujer sabiendo el carácter de la acción que ha de realizar el
tercero. En ausencia de alguna de esas características el hecho se encuadrará en la hipótesis del art. 85 inc 1º.
Tampoco debe haber mediado error, violencia ni uso de narcóticos o medios hipnóticos.
La mujer puede dar el consentimiento para que se haga el aborto, en forma expresa o tácita:
✓ Hay consentimiento expreso cuando la mujer ha manifestado verbalmente, por escrito o por otros signos
inequívocos, que accede a que un tercero le practique el aborto;
✓ Hay consentimiento tácito cuando de los actos de la mujer surge con certeza que tiene la voluntad de abortar;
por ej: si la mujer se internó voluntariamente en la casa de la partera que practica abortos; o si pagó por
adelantado al médico o a la partera.
No se admite el consentimiento presunto (el que permite conjeturar que la mujer podría prestarse a una maniobra
abortiva, por ej: quejas sobre las consecuencias perjudiciales que puede producirle el parto), dado que él no permite
establecer con certeza que la mujer acceda al aborto.
Si la mujer rectifica el consentimiento prestado antes de que el agente realice la maniobra abortiva, éste actuará sin
ese consentimiento, no así cuando la rectificación se produzca cuando ya la maniobra ha sido realizada.

1. Aborto practicado por un tercero sin el consentimiento de la mujer.


Este delito es complejo, ya que está integrado por el aborto de un lado, y la coacción por el otro, en el que junto al
ataque a la vida en formación se lesiona la libertad de determinación de la mujer.
La ley engloba todos los supuestos posibles en que el tercero realiza el aborto sin el consentimiento expreso o tácito
de la mujer.
Entran los casos de engaño, aprovechando el error de la mujer, ya sea por confianza en el autor, ya sea por un
descuido de ésta. De más está decir que también se incluyen los casos de violencia y la coacción.
El error del sujeto que cree que tiene el consentimiento de la madre, elimina el agravante, dado que es un elemento
del tipo.

2. Aborto practicado por un tercero con consentimiento de la mujer.


En el caso del aborto por un tercero, pero con el consentimiento de la mujer, no hay duda de que intervienen por lo
menos dos personas: el autor del hecho y la mujer que consiente. Sin embargo, en este tipo penal sólo puede ser sujeto
activo el tercero, ya que el art. 88 castiga expresamente a la mujer que causare su propio aborto, o lo consintiera.
El consentimiento es un elemento del tipo: la mujer autoriza las maniobras abortivas que se realizarán, lo que no
equivale a que tenga un poder de disposición sobre el bien jurídico.
✓ La mujer consiente expresamente si su manifestación, que puede ser verbal, por escrito o por signos
inequívocos, es en el sentido de que el tercero mate al feto;
✓ En cambio, consiente tácitamente si deja que el tercero actúe y no se opone a ello. Debe conocer que el tercero
va a producir la muerte del feto.

3. Agravamiento por el resultado.


En los dos supuestos del art. 85, se agrava la pena, a quince y seis años respectivamente, si el hecho fue seguido
de la muerte de la mujer.
Únicamente la muerte de la mujer agrava el aborto; las lesiones, cualquiera que sea su naturaleza, producidas en
el cuerpo de ella por las maniobras abortivas quedan absorbidas por el delito de aborto consumado o tentado.
Subjetivamente ese resultado no debe estar comprendido en el dolo del autor, por lo tanto, la culpabilidad se
estructura con un dato positivo: querer causar un aborto, y con uno dato negativo: que la conducta no haya estado
guiada a la causación de la muerte de la mujer.
Cuando el aborto fue el medio de que se valió el agente para matar a la mujer, el homicidio concursa realmente con
las figuras básicas de aborto.

Agravación por el sujeto activo (profesionales).


Art. 86, 1° parte: “Incurrirán en las penas establecidas en el artículo anterior y sufrirán además, inhabilitación
especial por doble tiempo que el de la condena, los médicos, cirujanos, parteras o farmacéuticos que abusaren de su
ciencia o arte para causar el aborto o cooperaren a causarlo.”
32
Derecho Penal II
Se contempla el caso del aborto practicado por profesionales del arte de curar: médicos, cirujanos, parteras o
farmacéuticos. La enumeración es taxativa, por tanto quedan excluidos aquellos que tengan profesiones relacionadas
con la medicina, pero que no están enumerados en este artículo, a los cuales se pune por medio de las figuras básicas;
tal es el caso de los enfermeros y practicantes.
La figura tiene dos particularidades:
✓ Somete a la misma pena al que causa el aborto y al que coopera a causarlo: constituye una clara alteración
a la regla de la participación criminal, pues cualquiera sea la calidad y el grado de la intervención de los
profesionales enumerados, éstos quedan sometidos a la pena del delito, sumada, además, la pena de
inhabilitación;
✓ Se requiere que el profesional haya actuado con abuso de su ciencia o arte: abusa de su ciencia o de su
arte, el profesional que utiliza sus conocimientos para practicar el aborto o de cualquier otro modo colabora en
su realización; debe haber un “actuar malicioso”. No hay abuso en los casos en que el profesional produce
culposamente el aborto, ni en los casos en que actúa en alguna de las situaciones en que legalmente se le
permite realizar la intervención.
El motivo o causa de este artículo está en que la profesión de una facultad científica impone obligaciones de
moralidad que no tienen en tal punto los simples particulares. La medicina es para curar a los enfermos, y no para hacer
abortar a las mujeres embarazadas.
En este caso sólo pueden ser sujetos activos las personas mencionadas en la ley: médicos, cirujanos, parteras o
farmacéuticos.

Abortos impunes: terapéutico y eugenésico.


Art. 86, 2° parte: “El aborto practicado por un médico diplomado con el consentimiento de la mujer encinta, no
es punible:
1. Si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y si este peligro no puede
ser evitado por otros medios;
2. Si el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o
demente. En este caso, el consentimiento de su representante legal deberá ser requerido para el aborto.”

1. El aborto terapéutico.
La regla que se puede extraer de la ley es que se exige que exista conflicto de intereses entre la vida del feto y la
vida o salud de la madre, que sólo puede ser resuelto con el aborto, con lo cual la muerte del feto es la solución
menos perjudicial que decide la colisión entre ambos bienes jurídicos que, en nuestra legislación, tienen distinto valor,
siendo de mayor valor la vida de la madre.
Es el caso de la mujer con una dolencia cardíaca o de otro tipo, que queda embarazada y que según el criterio
médico el embarazo o el parto le hacen correr riesgos, por ese motivo se aconseja el aborto.
Está claro que el aborto debe haberse realizado con el fin de evitar un peligro, tanto para la vida como para la
salud de la madre.
El otro requisito consiste en que el conflicto no pueda ser evitado por otros medios menos dañosos para la vida
del feto. En síntesis, es un estado de necesidad, sólo que los únicos que pueden practicarlo son los médicos
diplomados, con el propósito de salvar la vida o la salud de la madre, con base en los conocimientos especiales del
médico. No es preciso que sea un especialista en obstetricia y ginecología, ya que la ley no exige la especialización y
tampoco podría hacerlo, habida cuenta de que el peligro para la madre bien puede detectarlo otro especialista.
Otro requisito de la eximente es que la mujer dé el consentimiento para que se realice el aborto. En este caso, no
se admite ni el consentimiento presunto ni el tácito. De manera que, si el médico igual realiza el aborto, en contra de la
voluntad de la madre, se estará ante el tipo penal de aborto sin consentimiento. En este punto, el consentimiento forma
parte de la estructura de la justificación.

33
Derecho Penal II
particular calidad
médico diplomado
del agente

Aborto consentimiento de falta de


tres requisitos debe ser expreso art. 85, inc 1°
terapéutico la mujer consentimiento

en la vida o
una especial
evitar un peligro salud de la
finalidad
mujer

2. El aborto eugenésico.
El inciso 2° afirma que el aborto practicado por un médico diplomado, con el consentimiento de la mujer encinta,
no es punible si el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer
idiota o demente.
Se trata de un aborto que tiene por fin el perfeccionamiento de la raza. De modo que esta finalidad eugenésica sobre
el bien jurídico, que es la vida en el seno materno, representa la razón justificadora del aborto.

✓ El caso de la mujer idiota o demente.


En este punto no hay duda de que el aborto es posible. Se exige, como condición fundamental, una violación o
atentado al pudor, que haya dado lugar al embarazo de una mujer idiota o demente.
La idiotez o demencia debe ser un estado de la mujer en el momento de la violación o del atentado al pudor.
Por lo tanto, si la mujer es normal y posteriormente se vuelve idiota o demente, no es de aplicación dicho artículo.
Se entiende por idiota o demencia a todas las afecciones susceptibles de ocasionar taras hereditarias (defectos
físicos o psíquicos de carácter hereditario).
La norma exige que la mujer dé su consentimiento si ha recobrado la razón. En caso contrario, será el
consentimiento del representante el que tendrá valor.

✓ El caso de la mujer sana que es violada, o el aborto sentimental.


La doctrina ha afirmado que es sorprendente que la ley hable primero de violación y después de atentado al pudor
de la mujer idiota. Con lo cual se pregunta, qué es el atentado al pudor del que habla el artículo en cuestión: es el
acceso carnal a lo que se llama violación. La cuestión, a los efectos de decidir si el aborto sentimental está o no
legislado en la ley, es lograr descifrar qué es este atentado al pudor que no figura en otra parte del Código Penal.
Soler interpreta que la ley no ha querido decir, cuando afirma “si el embarazo proviene de una violación o de un
atentado al pudor”, más o menos lo siguiente: “De una violación o de un hecho que excluye la cópula”, sino “de una
violación o de acceso carnal”. De lo contrario, se llegaría al absurdo de que la segunda parte del artículo estaría de
más, porque no diría nada. Sería algo así como que afirmara “mediante violación o violación”.
La base de la confusión surge del antecedente de la ley: el artículo de la versión francesa del proyecto suizo, que
tradujo la palabra alemana Schändung por attentat á la pudeur d’une femme idiote, alienée, inconsciente ou incapable
de résistence. Y éste es el sentido de la palabra Schändung en alemán. En cambio, para la violación por la fuerza el
alemán usa el término Notzucht.
Pues bien, el equívoco surge por dos causas: el hecho de que la palabra violación sea genérica; el hecho de que se
haya aceptado en el texto de la ley una traducción que es correcta, pero que al incorporarse a nuestro Código resulta
equívoca con respecto a la expresión abuso deshonesto. Con esta interpretación, no cabe duda de que se llega a la
conclusión de que la ley ha previsto la posibilidad del aborto en todo caso de violación.
Si bien éste es un argumento de peso, no hay duda de que, aunque no se hubiera previsto por la ley, la mujer que ha
sido violada y aborta entraría en una causa de no exigibilidad de otra conducta. Adviértase que quien aborta, en esas
condiciones, no tiene una posición contraria al Derecho. Es más, en situaciones normales, seguro que esta mujer no
abortaría.

El caso FAL. Constituye un importante antecedente respecto al caso en que una mujer sana ha sido violada y decide
abortar.
Con un fallo histórico, la Corte Suprema de Justicia resolvió por unanimidad que las mujeres violadas, sean
normales o insanas, podrán practicarse un aborto sin necesidad de autorización judicial previa ni temor a sufrir una
posterior sanción penal. También estará exento de castigo el médico que practique la intervención.

34
Derecho Penal II
Con esto, se pone fin a las interpretaciones del código que hacen algunos jueces al sostener que la eximición de
pena es sólo para los casos en que la víctima de violación tiene alguna discapacidad mental.

Aborto preterintencional.
Art. 87: “Será reprimido con prisión de seis meses a dos años, el que con violencia causare un aborto sin haber
tenido el propósito de causarlo, si el estado de embarazo de la paciente fuere notorio o le constare.”

El aborto preterintencional presenta tres requisitos:


1. Que el autor haya ejercido violencia sobre la mujer: por violencia se entienden los malos tratos,
traumatismos, golpes, etc., y el uso de medios hipnóticos o narcóticos. Las violencias deben dirigirse contra la
mujer, y no sobre el feto.
Entre las violencias y el aborto debe haber una relación causal: la muerte del feto debe producirse por esa
violencia ejercida en contra de la mujer, ya sea dentro o fuera del seno materno. Si ellas, aparte de causar la
muerte del feto, ocasionaren lesiones a la mujer quedarían absorbidas por el delito de aborto, si las lesiones son
leves; en cambio, las lesiones graves y gravísimas, que se separan del aborto, así como la muerte de la mujer,
concurren realmente.
2. Que el autor no haya tenido el propósito de causar al aborto: este requisito de carácter subjetivo, es
fundamental. Este hecho no se diferencia del aborto común por el medio empleado, ni por el resultado; la
diferencia esencial radica en que el aborto común se caracteriza por el propósito de causarlo, en cambio, en el
aborto preterintencional no existe tal propósito.
3. Que el embarazo sea notorio o le constare: no se acepta que el autor tenga dudas sobre el estado de la mujer.
Es notorio cuando la generalidad puede advertirlo sin esfuerzo.
Si el embarazo no le constare ni fuese notorio, habría aborto culposo, y éste no está contemplado en el Código.

Aborto propio y consentido. Tentativa de la mujer.


Art. 88: “Será reprimida con prisión de uno a cuatro años, la mujer que causare su propio aborto o consintiere
en que otro se lo causare. La tentativa de la mujer no es punible.”

1. El aborto causado por la propia mujer.


El art. 88 reprime a la mujer que causare su propio aborto.
✓ Tipo objetivo.
-Sujeto activo: sujeto activo sólo puede ser la mujer que cause su propio aborto.
-Elementos del tipo: el tipo exige que se realicen actos de consumación del aborto, de modo que los actos de
coautoría llevan a que se transforme en un aborto consentido por la mujer. Esto no quita que pueda haber actos de
complicidad de terceros en el obrar típico de la mujer.
✓ Tipo subjetivo.
El tipo subjetivo exige dolo directo de la mujer, que debe tener la intención de causar su propio aborto. Esto
lleva a descartar como delito de aborto el supuesto de que la mujer cause su propio aborto sin esa finalidad, como es el
caso de que pretenda suicidarse y a raíz de ello muera el feto.

2. El consentimiento de la mujer.
Si bien el art. 88 en su última parte establece que la tentativa del aborto de la mujer no es punible, esta impunidad
no alcanza a la que consintió que un extraño intentara hacerla abortar.
El otorgamiento del consentimiento de la mujer, no es punible en sí mismo, sino que lo es cuando el tercero que
obra como agente ha consumado o tentado el delito.
Con respecto al consentimiento se admiten las distintas formas (expreso o tácito) y como requisitos para que sea
válido se exige la capacidad penal de la mujer, que sea mayor de catorce años, con pleno goce de sus facultades
mentales y que no haya mediado error, violencias ni uso de narcóticos o medios hipnóticos.
Tanto la mujer como el tercero son coautores del mismo delito; pero mientras a la primera se aplica el art. 88, al
tercero que consumó o tentó el aborto, se aplica lo dispuesto en el art. 85 inc 2°.

3. La tentativa de la mujer y los cómplices.


De acuerdo a la ley, la tentativa de la mujer no es punible.
35
Derecho Penal II
La exclusión de pena alcanza a todo tipo de tentativa. Como la causal de la impunidad consiste en evitar el
escándalo para la familia, dado que la pena en estos casos no tendría ningún beneficio y, sin lugar a dudas, causaría
grave daño, especialmente al hijo que nacería vivo, es obvio que la impunidad es también para los cómplices.

Bolilla 4
Lesiones: concepto. Daño en el cuerpo y en la salud.
El delito de lesiones se encuentra regulado en el Capítulo 2 del Título I “Delitos contra las personas”.
El bien jurídico protegido por este capítulo es la integridad corporal y la salud de la persona humana: no
solamente se protege el cuerpo del individuo sino también su salud, es decir, se incluye tanto el aspecto anatómico
como el fisiológico.
Además, no sólo se tutela la salud física sino que también la psíquica.
Lesión es todo daño que sufre la víctima en su integridad física o psíquica.

cuerpo

Lesiones daño

salud OMS

estado de completo la salud es un estado ideal del


bienestar físico, cuerpo y de la mente
mental y social

Sin embargo, la ley no se dirige solamente a este estado ideal, sino al estado de salud e integridad corporal que
posea el individuo en particular en el caso concreto.
En el delito de lesión se comprende a cualquier alteración del normal funcionamiento del cuerpo, ya sea por
pérdida de sustancia corporal o por inutilización funcional de cualquier órgano o miembro (integridad), ya sea por
enfermedad física o psíquica (salud).
El derecho a la integridad física y psíquica tiene rango constitucional. “Toda persona tiene derecho a que se
respete su integridad física, psíquica y moral” (art. 5, inc 1°, Pacto de San José de Costa Rica).

El tipo objetivo.

a. Acción típica.

La ley prevé dos acciones conceptualmente distintas, pues el delito puede consistir en causar un daño en el cuerpo
de la víctima como en dañar su salud, con lo cual se trata de un delito de resultado material.
Para que se tipifique el delito pueden darse cualquiera de estas dos modalidades:

✓ Daño en el cuerpo: por daño en el cuerpo cabe entender a toda alteración en la estructura física del
organismo. Se afecta la anatomía del cuerpo humano, pudiendo tratarse de lesiones internas (ruptura en
órganos o tejidos internos) o externas (cortaduras visibles, mutilaciones, contusiones, quemaduras, manchas,
pigmentaciones en la piel, etc.).
El delito consiste en alterar la integridad física de la propia víctima, siendo irrelevante que en el caso concreto
se “mejore” al organismo.
Para que el hecho constituya lesión no es necesario que el sujeto pasivo sienta dolor; por ej: el corte del cabello
o de las uñas pueden ser constitutivos del delito, pues se afecta la anatomía del sujeto. Tampoco se exige que
36
Derecho Penal II
exista emanación de sangre, en muchos casos habrá lesiones sin que esto suceda e incluso sin que se note
exteriormente; por ej: fractura de huesos, afectación de músculos, ligamentos, hemorragias internas, etc.
En cambio, es necesario que el hecho deje secuelas de cierta duración en el organismo de la víctima. El
simple hecho de torcer momentáneamente un brazo o de pegar una bofeteada no constituye lesión.

✓ Daño en la salud: es toda alteración en el funcionamiento del organismo de la persona. La lesión no se


refiere al aspecto anatómico sino fisiológico del ser humano. Si salud significa “equilibrio anatomofuncional”,
existirá daño en la salud toda vez que se rompa o altere dicho equilibrio.
Se puede afectar tanto la salud física como psíquica de la víctima.
Con relación al daño psíquico, no sólo se incluyen los casos en que se causa una enfermedad mental a la
víctima (ej: alienación), sino también cuando se la afecta psicológicamente. En este caso, no alcanza con el
mero agravio moral sufrido, sino que debe haber un real daño psíquico sobre el damnificado.
El daño en la salud puede referirse al funcionamiento general de todo el organismo o a ciertas funciones
particulares.

b. Los medios.
La ley no exige ningún medio especial de comisión del delito. Sólo son tenidos en cuenta los medios de
perpetración para las figuras calificadas previstas en el art. 92
Es un delito de comisión que puede ser perpetrado por acción u omisión. Al igual que en el homicidio, también cabe
incluir a los “medios morales”, tales como emociones intensas, tratos especialmente desconsiderados, miedo, etc.

c. Sujetos.

✓ Sujeto activo: el autor del delito puede ser cualquier persona, pero debe tratarse de un ser humano distinto
del que sufre la lesión. La autolesión no puede configurar ninguno de los delitos previstos en este capítulo.
Lo dicho no significa que la autolesión no pueda constituir un caso de autoría mediata, lo que se daría si el
sujeto es utilizado como instrumento de un tercero.

✓ Sujeto pasivo: la víctima debe ser una persona nacida y obviamente debe tratarse de un sujeto con vida.
Por lo tanto, no son sujetos pasivos de lesiones los seres humanos carentes de vida y los seres humanos que
tienen vida dependiente. Resulta claro que cuando el legislador quiso incriminar la acción contra la persona por
nacer, lo hizo expresamente a través del delito de aborto. En materia de lesiones, omitió el tratamiento de la
cuestión, por lo que resulta ilegítimo llenar el vació legal en perjuicio del acusado. Las “lesiones al feto” son
atípicas en nuestra legislación penal.

d. Elemento subjetivo.
El delito de lesiones es doloso en los casos de los arts. 89 a 93, la forma culposa está prevista en el art. 94.

e. Tentativa.
Al ser un delito de resultado material, admite la tentativa, pero en la práctica presenta inconvenientes determinar
qué tipo de lesiones intentó causar el agente (lesiones leves, graves o gravísimas).
En caso de duda, si no se puede determinar claramente la intención del autor, habrá tentativa de lesiones leves.

Grados de las lesiones: leves, graves, gravísimas. Contenido de cada una de las
disposiciones legales.
Leves art. 89 daño en el cuerpo o en la salud
Grado de
debilitamiento de la salud, órganos, sentidos o
las Graves art. 90
miembros
lesiones
Gravísimas art. 91 pérdida de la salud, órganos, sentidos o miembros

37
Derecho Penal II

Lesiones leves.
Art. 89: “Se impondrá prisión de un mes a un año, al que causare a otro, en el cuerpo o en la salud, un daño
que no esté previsto en otra disposición de este Código.”

1. Carácter subsidiario.
La figura del art. 89 del Código Penal tiene carácter subsidiario, pues el tipo penal se aplica sólo cuando el hecho
no esté previsto en otra disposición del Código.
Así, las lesiones leves quedan absorbidas cuando el hecho configura el delito de tentativa de homicidio, lesiones en
riña, duelo, lesiones graves o gravísimas. También cuando se trata de delitos que se cometen utilizando la fuerza sobre
la víctima como el robo, la violación o la resistencia y atentado contra la autoridad.
Si un daño está previsto expresa o tácitamente como integrante de otro delito, queda desplazada la eventual
consideración del hecho como lesiones leves; es decir, no se aplica cuando la lesión queda comprendida en la
consumación de un delito más grave.

2. Importancia del daño.


La ley sólo exige la causación de un daño en el cuerpo o en la salud, sin referirse a la medida o entidad del daño.
Esto ha generado una discusión con relaciones a las lesiones ínfimas o también llamadas “lesiones levísimas”, como
puede ser un pequeño rasguño, un moretón o el simple hecho de arrancar un cabello.
Para la doctrina tradicional, estos hechos son constitutivos del delito de lesiones. En ese sentido se dice que implica
lesión cualquier daño en el cuerpo o en la salud, por más leve que sea; el no uso de arma y la cura espontánea e
inmediata influyen en la naturaleza del daño en el cuerpo o en la salud, pero no lo eliminan como tal.
Parte de la doctrina recurre a la “teoría de la insignificancia” exigiendo cierta gravedad o entidad en la afectación
del bien: cuando sólo ha sido mínimamente afectado, la reacción penal por su gravedad se vuelve de hecho injusta, y
ello daña el sentimiento público de seguridad.
Esta posición es buena en la medida que intenta excluir del derecho penal los llamados “delitos de poca monta”; la
actuación del derecho penal comenzará a partir de una determinada intensidad del daño a este bien.
Sin embargo, otra parte de la doctrina, sostiene que por más mínima que sea la lesión es indudable que en alguna
medida el bien jurídico ha sido vulnerado, pues se trata de una acción que viola la norma y que mínimamente lesiona la
integridad física de la víctima. Ahora bien, frente a situaciones extremas, donde la lesión conferida es insignificante,
una alternativa viable es recurrir al principio de razonabilidad (art. 28 de la Constitución Nacional), declarando en el
caso concreto inconstitucional la pena por no guardar relación con la gravedad del hecho: podría ser irrazonable
imponer un mes de prisión al individuo que simplemente ocasiona un mínimo rasguño a la víctima. En tales casos no
existe un problema de “insignificancia”, sino de inconstitucionalidad de la pena aplicada al caso concreto; la afectación
del bien jurídico es insuficiente para poner en marcha las graves consecuencias de la coerción penal.
A pesar de lo dicho, la jurisprudencia ha sostenido que el daño, por insignificante que sea, implica un atentado a la
persona material, por lo que resulta viable la tipificación del delito de lesiones.

3. Acción penal.
Conforme al art. 72 del Código Penal, las lesiones leves, dolosas o culposas, constituyen delitos dependientes de
instancia privada.
Con esto se procura evitar un desgaste jurisdiccional en casos en los que muchas veces la propia víctima de la lesión
leve prefiere que no se sustancie un proceso, sea porque no le interesa que el autor del delito sufra castigo, lo perdona o
se conforma con la reparación de los daños y perjuicios.
Sin embargo, la acción se transforma en oficiosa cuando median “razones de seguridad o interés público”:
✓ Existen razones de seguridad pública, por ejemplo, en el caso de que se produjo un accidente porque el
conductor de un transporte público no cumplió con la ordenanza que exige mantener las puertas cerradas entre
las paradas autorizadas;
✓ Median razones de suficiente seguridad y resulta legítima la actuación oficiosa cuando las lesiones
obedecieron a la temeraria conducción de un vehículo;
✓ Afecta el interés público la posible impericia en un acto quirúrgico practicado en el Hospital Militar, dada la
conveniencia para la comunidad en contar con un eficiente servicio sanitario que preserve la salud de las
fuerzas militares;
38
Derecho Penal II
✓ No median razones excepcionales tratándose de las lesiones culposas producidas por quien cumplía el servicio
militar, a una persona que transitaba en un medio de transporte de pasajeros.
Tratándose de un hecho único con distintos damnificados, basta que una sola de las víctimas haya instado la acción.
Cuando de un accidente de tránsito, por ejemplo, resultan víctimas con lesiones graves y leves, la acción pública
iniciada con motivo de las primeras abarca a la segunda.

Acción dependiente de instancia privada: es la que se prevé respecto de algunos delitos, cuando la actividad
persecutoria del Estado está condicionada a que el particular ofendido inste la acción.
Lo que se requiere es que la víctima ponga el hecho en conocimiento de la autoridad, sin que ese estímulo a la
intervención del Estado, suponga ejercicio de la acción penal de su parte. Por ese motivo, después de haber instado
el proceso, el particular no queda afectado al mismo en calidad de parte. Sólo adquiere ese carácter si así lo
requiere expresamente presentándose como querellante.
En este caso, se otorga prioridad al interés de la víctima de lesiones leves, que sólo cede cuando existen razones
de seguridad o interés público, casos en los cuales la acción es pública.

Lesiones graves.
Art. 90: “Se impondrá reclusión o prisión de uno a seis años, si la lesión produjere una debilitación permanente
de la salud, de un sentido, de un órgano, de un miembro o una dificultad permanente de la palabra o si hubiere
puesto en peligro la vida del ofendido, le hubiere inutilizado para el trabajo por más de un mes o le hubiere causado
una deformación permanente del rostro.”

1. Debilitaciones permanentes.
Se incluyen aquí los casos en que la lesión produjere una debilitación permanente:
✓ De la salud;
✓ De un sentido;
✓ De un órgano;
✓ De un miembro;
✓ O una dificultad permanente en la palabra.
Estas figuras presentan dos características comunes: la debilitación y la permanencia.
a. Debilitación: significa una disminución en ciertas funciones vitales para el ser humano como la salud,
sentido, órgano, miembro o la palabra. La función no debe perderse sino que se conserva pero debilitada: la
debilitación supone la permanencia de la función pero disminuida en su capacidad de acción o de resistencia
anterior al hecho.
La disminución debe ser de grado tal que el nuevo estado funcional cumpla deficientemente la tarea que antes
desarrollaba o que presente menos resistencia frente a la enfermedad, a la debilitación o al dolor.
La debilitación se mide no ya con respecto a lo que el hombre debe ser, sino a lo que realmente era antes de la
lesión; por ej: un atleta que como consecuencia de la lesión pierde su óptimo estado físico, aunque conserve el
estado de un hombre medio.
b. Permanencia: según la doctrina mayoritaria, para que se configure el delito la debilitación debe persistir
durante considerable tiempo, aunque no sea incurable.
En cambio otro sector es más estricto al exigir la probabilidad estimada (diagnóstico) de que la evolución
natural o los procedimientos científicos no puedan eliminar la deficiencia constitutiva del daño,
reconstituyendo la estructura corporal o devolviendo a la función su anterior eficiencia.
De acuerdo a este criterio, no alcanza con que la debilitación dure un “considerable tiempo”, sino que debe
presentarse como “irreversible” según los procedimientos ordinarios de curación. En cualquier caso, no
interesa que la debilitación pueda revertirse mediante procedimientos extraordinarios como ortopedia, prótesis
o cirugías.
Las figuras que entran en análisis son:

39
Derecho Penal II
Una persona tiene salud cuando todas sus funciones se desenvuelven sin dificultad y dolor, es
decir, cuando existe una “armonía biológica” de las mismas.

✓ Consiste en la disminución de las funciones físicas y psíquicas del individuo, es decir,


una debilitación general del organismo de la víctima a causa de la lesión inferida.
Debilitación ✓ Se debe distinguir esta figura de la causación de una enfermedad cierta o probablemente
permanente incurable, hecho que da lugar a lesiones gravísimas. La debilitación no es un proceso patológico en
de la salud curso como la enfermedad, sino que es el estado en que queda el organismo disminuido en sus
capacidades funcionales. No es lo mismo ser un hombre débil que un hombre enfermo. Puede
suceder que se cause una enfermedad que no sea incurable, pero que tenga el efecto de ocasionar un
debilitamiento permanente de la salud (por ej: la fiebre reumática, la poliomielitis o meningitis, que
tienen cura pero dejan secuelas permanentes en la salud del enfermo).
✓ El debilitamiento de la salud también puede darse si un sujeto agrava con su acción una
enfermedad preexistente. En tal caso, produce un “debilitamiento” sin haber causado la
enfermedad.
El sentido es una determinada facultad por medio de la cual recibimos estímulos externos.
Entre ellos encontramos el sentido de la vista, del oído, del olfato, del tacto y del gusto.

✓ Pero jurídicamente, sentido corresponde a la totalidad de la función, es decir, se lo debe


considerar en su aspecto fisiológico y no en el exclusivamente anatómico, puesto que varios
órganos pueden servir para el ejercicio de una única función; por ej: el sentido de la vista está
constituido por los dos ojos, los nervios ópticos y los centros nerviosos cerebrales.
Debilitación ✓ “Sentido” alude a la función que llevan a cabo determinadas partes diferenciadas del
permanente cuerpo.
de un ✓ La debilitación se va a dar cuando se altera el funcionamiento del sentido. Éste debe
sentido seguir actuando pero de modo más deficiente.
✓ Entendiendo el término sentido de modo funcional, puede ser que se produzca un
debilitamiento permanente, sin que se afecte el órgano que ejerce el sentido; por ej: si después de
un fuerte golpe la víctima se ve disminuida en su capacidad auditiva, aunque no se haya afectado
propiamente el oído, el hecho constituye lesión grave.
✓ Cuando el sentido se ejerce mediante órganos bilaterales, como la vista, la pérdida de uno
de ellos (por ej: la pérdida de un ojo) constituye un debilitamiento permanente, pues el sujeto,
aunque de modo deficiente, sigue viendo.
El término “órgano” debe ser entendido en sentido fisiológico y funcional: más que el órgano
en sí, lo que importa es el desarrollo de la función orgánica.

✓ Puede ser que varios órganos sirvan para una única función, de manera que la perdida de
uno de ellos implica simplemente un “debilitamiento”. El órgano visual (dos ojos), el respiratorio
(dos pulmones), el renal (dos riñones), si llegan a sufrir la pérdida de uno de los órganos constituye
una lesión grave y no gravísima.
Debilitación ✓ Cabe aclarar que lo dicho anteriormente ocurre en los casos en que varios órganos llevan a
permanente cabo conjuntamente la función, pero no cuando órganos “anatómicamente únicos” (por ej: el bazo o
de un el hígado) contribuyen a una única función común con otros órganos distintos. En estos casos, la
órgano extirpación de la pieza o la eliminación total de su funcionamiento dan lugar a lesión gravísima.
✓ Pueden suscitar dificultades las piezas dentarias que en su conjunto cumplen la función de
la masticación, puesto que la pérdida de una de ellas seguramente no implica un debilitamiento de
la función, pero quizás si cuando sean varias, por lo que será cuestión de hecho a determinar en
cada caso particular.
Por miembro se entiende cualquiera de las extremidades del ser humano, articuladas con el
tronco, es decir, los miembros superiores (brazos) y los inferiores (piernas).
Debilitación
permanente ✓ La figura consiste en disminuir la capacidad o eficacia del miembro, sin que sea
de un necesaria su amputación o destrucción.
miembro ✓ La debilitación de un miembro se refiere a la disminución de movimientos, de la fuerza o
de la habilidad; presencia de atrofias o falta de tonicidad.
40
Derecho Penal II
✓ Son ejemplos: estados de paresia (pérdida parcial de fuerza), retracciones tendinosas
incapacitantes en forma parcial, una fractura femoral con posterior claudicación, una resección de
tendones que obstaculiza permanentemente la flexión o la extensión de un miembro, la luxación
postraumática recidivante de hombre, entre otros.
✓ En cuanto a las manos y los pies no constituyen miembros, pero dada la función que
cumplen, pueden ser considerados órganos (de aprehensión y pedestación), de manera que la
perdida de una sola mano o pie constituye lesión grave. En cambio, la pérdida de ambos configura
lesión gravísima.
✓ La figura consiste en los inconvenientes mentales y mecánicos de carácter permanente
para servirse de la palabra.
✓ El origen del inconveniente puede ser una lesión en el organismo mecánico de la palabra
(ej: lesión en cuerdas vocales, laringe, lengua, labios, dientes o paladar) o en centros cerebrales
Dificultad vinculados con el habla. También puede tener una causa puramente psíquica (emocional).
permanente ✓ Se comprenden tanto los inconvenientes de pronunciación como los de coordinación
de la entre el pensamiento y su expresión oral.
palabra ✓ Lo importante es que el sujeto pasivo se vea afectado o disminuido en la posibilidad de
darse a entender a través del habla, no siendo suficiente con la causación de meros defectos de
pronunciación fácilmente reparables (ej: la pérdida de un diente).
✓ Es necesario que las expresiones lingüísticas de la víctima sean “difícilmente
entendibles” por los demás.
✓ Si el sujeto luego de la lesión pierde la “pronunciación perfecta que tenía antes del hecho”,
pero no obstante ello, se puede expresar sin dificultad, no habrá lesiones graves.

2. Peligro para la vida del ofendido.


Otra de las modalidades del delito de lesiones graves se da cuando la lesión hubiere causado un peligro para la
vida de la víctima. Corresponde hacer tres acotaciones:
✓ Para que se dé la agravante, no alcanza con la sola potencial peligrosidad de las lesiones ni de los medios
utilizados, sino que es necesario que la víctima haya sufrido un peligro real para su vida: lo que se agrava es la
situación de peligro inminente de muerte en que se ha encontrado la víctima.
Para saber si corresponde aplicar la figura, hay que tener en cuenta la situación concreta de peligro sufrida por
la victima; puede una misma lesión implicar un peligro para la vida en un caso y en otro no.
Desde el punto de vista médico, se exige que hayan corrido riesgo real las funciones del individuo; afirmar que
ha estado en peligro la vida de una persona es un diagnóstico y no un pronóstico, y por lo tanto, el único
profesional habilitado para producir dicho diagnóstico es el médico. La existencia del peligro de muerte
depende de la constatación de los signos letales que indican la posibilidad de ocurrencia de la muerte en
un determinado momento.
La jurisprudencia ha resuelto que la expresión “hubiere puesto en peligro la vida del ofendido”, debe
interpretarse en el sentido de que el peligro al que se refiere no es el peligro potencial o posible que se
derivaría de la lesión por su idoneidad genérica para crearlo, sino el peligro real y efectivamente corrido por
la víctima en el caso concreto.
Además del diagnóstico médico, para calificar a una lesión como grave se tienen en cuenta el medio empleado,
la constitución del damnificado, ubicación, profundidad, extensión, gravedad e intervención quirúrgica de las
heridas producidas, todo lo cual puso a la víctima en peligro de muerte.
✓ No alcanza con la mera creación de un peligro real para la vida de la víctima, sino que dicho peligro debe
haber sido “causado” por el sujeto activo; es decir, es necesario que exista una relación causal probada entre
la acción del autor y el peligro en cuestión.
El peligro debe haber surgido de la lesión infligida por el autor, y no por razones ajenas, como ser la hemofilia
de la víctima.
✓ Finalmente, como estamos en presencia de un delito doloso, también es necesario que el peligro para la vida
haya sido una situación conocida por el autor. Se trata de un elemento más del tipo objetivo, que debe ser
aprehendido por el dolo del sujeto activo. Esto genera dos consecuencias:
a. Si el peligro que genero la acción era algo subjetivamente imprevisible, el autor responderá sólo por lesiones
leves (por ej: si “A” lesiona a “B”, éste es trasladado al hospital, su vida corre peligro por una negligencia
grave de los médicos);

41
Derecho Penal II
b. Si el peligro era previsible, pero en el caso concreto no fue querido por el autor, responderá por lesiones leves
en concurso ideal con lesiones culposas (por ej: el individuo que queriendo desmayar a la víctima por unos
segundos, “sin quererlo” la pone en estado de coma por varios días con riesgo para su vida).

3. Inutilidad para el trabajo por más de un mes.


Otra de las figuras de lesiones graves consiste en inutilizar a la víctima para trabajar por un lapso mayor al
mes.
Nuestro Código Penal, a diferencia de otros, se refiere a la inutilidad para el trabajo “en general”, de allí que el
agravante también se da cuando la víctima no tenía trabajo e incluso cuando se trata de un individuo que no se
encuentra en una etapa laborativa de su vida (niños o ancianos).
Para la ley no interesa las “pérdidas económicas” que ocasiono la lesión, sino que simplemente es un parámetro que
se utiliza para calificar a aquella como grave. El hecho de que la víctima siga cobrando su sueldo durante el tiempo en
que se recupera de la lesión no excluye el delito.
Pero esto no significa que no se tomen en cuenta las ocupaciones propias de la víctima. Por el contrario, si la lesión
inutiliza para las tareas habituales, aquellas siguen siendo graves, aunque el individuo pueda cumplir otras tareas; por
ej: la lesión impide a un locutor leer los libretos por más de un mes, aunque puede desempeñar tareas de índole manual,
sigue habiendo lesiones graves.
La jurisprudencia ha sostenido que para determinar si la lesión que provoca incapacidad laboral es grave, no debe
atenderse al tiempo que tarda en curar sino al que inutiliza para el trabajo, pues lo uno no supone necesariamente lo
otro.

4. Deformación permanente del rostro.


Analicemos los aspectos más importantes:

✓ Deformación: la ley expresamente exige “deformación”, es decir, que debe existir una alteración de la
armonía de ese rostro.
Si bien no es necesario que la alteración causa horror o repugnancia, la simple cicatriz o marca, por aparente
que sea, no constituye deformación del rostro si no trasciende estéticamente y desfigura la fisonomía. Para ello
se deben tener en cuenta las características particulares de la víctima (edad, sexo, profesión, el estado de su
rostro antes del hecho, etc.)
En síntesis, la ley requiere una alteración en la simetría del rostro, sin que sea necesario llegar al horror o
repugnancia, pero sí al menos, que la cicatriz inferida llame la atención de los demás, por lo que una simple
marca que, aunque sea permanente, no llama la atención ni deforma el rostro, queda fuera de la figura citada.

✓ Rostro: se entiende por rostro la región limitada en su parte superior por la línea normal de implantación
del cuero cabelludo en la frente, en su parte inferior por el borde maxilar inferior, y lateralmente por los
pabellones auriculares incluidos.
Sin embargo, hay autores que fundándose en el motivo social del agravante, tratan de extender el concepto,
considerando rostro a las partes del cuerpo que se llevan al descubierto según las costumbres ordinarias del
vestir o también a la parte del pecho en las mujeres.
En realidad no es necesario extender el término rostro, pues la ley no exige que indefectiblemente la
deformación se produzca dentro de los límites estrictos de lo que anatómicamente constituye rostro, sino que
toma en cuenta el afeamiento de su aspecto, que puede ser igualmente ocasionado por la destrucción o
alteración de partes situadas fuera de esos límites, pero que trascienden a la estética de las facciones. Es decir,
no importa tanto dónde se haya producido la lesión, sino que el rostro sea “percibido” como deforme por los
demás.

✓ Permanencia: esto se va a dar cuando no es previsible que por medios naturales desaparezca, siendo
indiferente que pueda eliminarse por medios artificiales (cirugía estética) o que pueda disimularse de otra
manera (maquillaje, etc.). La permanencia se determina por diagnóstico, esto es, por una opinión médica
acerca de tal efecto.

Lesiones gravísimas.

42
Derecho Penal II
Art. 91: “Se impondrá reclusión o prisión de tres a diez años, si la lesión produjere una enfermedad mental o
corporal, cierta o probablemente incurable, la inutilidad permanente para el trabajo, la pérdida de un sentido, de un
órgano, de un miembro, del uso de un órgano o miembro, de la palabra o de la capacidad de engendrar o concebir.”

1. Enfermedad mental o corporal cierta o probablemente incurable.


No se trata de un debilitamiento en la salud, como el previsto en el art. 90, sino que debe haber un proceso
patológico que no haya cesado, aunque pueda haber sido paralizado en relación a su agravamiento.
La enfermedad es cierta o probablemente incurable cuando la víctima no podrá volver a gozar de salud (afección
irreversible), exigiéndose un pronóstico de incurabilidad de absoluta certeza o de probabilidad muy grande.
La enfermedad persiste, y por lo tanto, no está curada, mientras subsista en alguna medida apreciable el proceso
patológico activo que la constituye, aunque su gravedad haya disminuido. Pero aquella se habrá curado si, habiendo
cesado la actividad del proceso patológico, las que subsisten son secuelas debilitadoras de la salud de la víctima. En
este caso no existirá lesión gravísima sino grave.
Como la ley indica expresamente, la enfermedad puede ser corporal o mental:
✓ En las enfermedades corporales se incluyen afecciones como la hemiplejía o la hemorragia cerebral con
secuelas irreversibles; la paraplejía por una contusión destructiva de la médula espinal, etc.;
✓ En cuanto a las enfermedades mentales se mencionan la alienación mental orgánica, o la demencia
postraumática. Por enfermedad mental debe entenderse las que afectan a las facultades psíquicas o mentales
del sujeto.
Una cuestión interesante se presenta en caso de que los avances de la medicina permitan curar una enfermedad que
antes era incurable. Si el autor de las lesiones fue condenado con anterioridad a los descubrimientos, su situación puede
reconsiderarse por vía del recurso de revisión previsto en los códigos procesales.

2. Inutilidad permanente para el trabajo.


A diferencia de lo que sucede en el art. 90, aquí la inutilidad no es por un tiempo mayor al mes, sino para toda la
vida. Debe existir un diagnóstico que establezca que la víctima no podrá volver a trabajar.
Si bien en algunas lesiones la inutilidad puede descubrirse a partir del momento de su producción (por ej:
amputación de ambas manos o pérdida de la visión por destrucción de los glóbulos oculares), en otros casos es
necesario esperar el transcurso de un período evolutivo prudencial para que se consolide la lesión.

3. Pérdida de un sentido, órgano o miembro.


El concepto de sentido, órgano o miembro ya ha sido analizado. Mientras que el art. 90 se refiere a la debilitación
de aquellos, el delito de lesión gravísima supone su pérdida.
En cuanto a la afectación de un órgano o miembro, la ley establece que puede tratarse de una “pérdida” del órgano o
miembro, o del uso de alguno de ellos. Ello significa que no necesariamente debe tratarse de una pérdida anatómica
(amputación) sino que puede ser de carácter funcional (por ej: parálisis). Por otra parte, equivale a pérdida la
permanencia de una función totalmente inapropiada o rudimentaria (por ej: distinguir la luz pero no las formas,
arrastrar la pierna sin poder levantarla para dar el paso, etc.).

4. Pérdida de la palabra.
Aquí no se trata de una dificultad permanente como en las lesiones graves, sino de la pérdida absoluta de la
posibilidad de darse a entender por medio de la palabra. También en este caso es indiferente que se conserve la
facultad de emitir sonidos pero sin la posibilidad de articular. En cambio, si el sujeto puede expresarse, aunque
defectuosamente, el hecho constituye lesiones graves.
El delito no se excluye por la circunstancia de que la pérdida de la palabra pueda suplirse por medio de
procedimientos especiales que permitan comunicar las ideas a terceros (signos, palabras escritas, vocalización no
lingual, etc.).

5. Pérdida de la capacidad de engendrar o concebir.


La ley se refiere a los casos en que la lesión produce incapacidad para reproducirse (esterilidad), por cualquier
medio que sea.
No se da la hipótesis, en cambio, cuando sólo se ocasiona impotencia para realizar el acto sexual, si la facultad de
reproducción permaneció incólume (por ej: el hombre que siga produciendo espermatozoides pese a la destrucción de
su miembro viril). Sin embargo, en estos casos el hecho también implicaría lesión gravísima pues significa la pérdida
del órgano de reproducción, generando también la pérdida de la función sexual.

43
Derecho Penal II
El delito analizado puede cometerse contra niños aunque todavía no tengan su capacidad sexual desarrollada, pues
la capacidad para engendrar o concebir puede ser presente o futura. En cambio, no puede cometerse contra un anciano
o una persona que haya perdido dicha capacidad.

Causales de agravación y atenuación (comunes con la del homicidio y en espectáculos


deportivos).
Art. 92: “Si concurriere alguna de las circunstancias enumeradas en el artículo 80, la pena será: en el caso del
artículo 89, de seis meses a dos años; en el caso del artículo 90, de tres a diez años; y en el caso del artículo 91, de
tres a quince años.”

Las causas de agravación son las mismas que agravan el homicidio, por lo que nos remitimos a lo dicho respecto de
esa figura.
Si bien la ley no indica el tipo de pena a aplicar, es obvio que rigen las mismas especies de pena establecidas en los
artículos 89, 90 y 91. Es decir, en caso de lesiones leves calificadas la pena es de prisión. En cambio, en el supuesto de
lesiones graves o gravísimas, la sanción es de reclusión o prisión.
Finalmente, hay que recordar que si las lesiones se cometen con motivo o en ocasión de un espectáculo deportivo,
sea en el ámbito de concurrencia publica en el que se realice o en sus inmediaciones sea que el hecho se produzca
antes, durante o después del espectáculo, la escala penal sufre una importante agravación: las penas mínimas y
máximas se incrementarán en un tercio, al igual que en el caso de homicidio, siempre que no supere el máximo
previsto por el Código Penal para la especie de pena de que se trate. Además, pueden aplicarse accesoriamente alguna
de las inhabilitaciones previstas en el art. 10 de esa ley:
✓ La inhabilitación de seis meses a cinco años para concurrir al tipo de espectáculos deportivos que haya
motivado la condena;
✓ La inhabilitación de uno a quince años para desempeñarse como deportista, jugador profesional, técnico,
colaborador, dirigente, concesionario, miembro de comisiones o subcomisiones de entidades deportivas o
contratado por cualquier título por estas últimas;
✓ La inhabilitación perpetua para concurrir al estadio o lugar en el que se produjo el hecho.

Si la lesión es causada: Lesión leve Lesión grave Lesión gravísima


1. A su ascendiente, descendiente, cónyuge, ex (art. 89) (art. 90) (art. 91)
cónyuge, o a la persona con quien mantiene o ha
mantenido una relación de pareja, mediare o no
convivencia;
2. Con ensañamiento, alevosía, veneno u otro
procedimiento insidioso;
3. Por precio o promesa remuneratoria; Prisión de un mes Reclusión o Reclusión o prisión
4. Por placer, codicia, odio racial, religioso, de género a un año prisión de uno a de tres a diez años
o a la orientación sexual, identidad de género o su seis años
expresión;
5. Por un medio idóneo para crear un peligro común;
6. Con el concurso premeditado de dos o más
personas;

44
Derecho Penal II
7. Para preparar, facilitar, consumar u ocultar otro
delito o para asegurar sus resultados o procurar la
impunidad para sí o para otro o por no haber
logrado el fin propuesto al intentar otro delito;
8. A un miembro de las fuerzas de seguridad pública,
policiales o penitenciarias, por su función, cargo o
condición;
9. Abusando de su función o cargo, cuando fuere SE AGRAVA: SE AGRAVA: SE AGRAVA:
miembro integrante de las fuerzas de seguridad, Prisión de seis Reclusión o Reclusión o prisión
policiales o del servicio penitenciario; meses a dos años prisión de tres a de tres a quince
10. A su superior militar frente a enemigo o tropa diez años años
formada con armas;
11. A una mujer cuando el hecho sea perpetrado por
un hombre y mediare violencia de género;
12. Con el propósito de causar sufrimiento a una
persona con la que se mantiene o ha mantenido
una relación en los términos del inciso 1.

Art. 93: “Si concurriere la circunstancia enunciada en el inciso 1, letra a) del artículo 81, la pena será: en el
caso del artículo 89, de quince días a seis meses; en el caso del artículo 90, de seis meses a tres años; y en el caso del
artículo 91, de uno a cuatro años.”

El único atenuante previsto por la ley es la emoción violenta. En cuanto a las lesiones preterintencionales, no se
encuentran reguladas, por lo que la cuestión debe resolverse de acuerdo a las reglas sobre concurso de delitos.

Lesión leve Lesión grave Lesión gravísima


(art. 89) (art. 90) (art. 91)

Prisión de un mes Reclusión o Reclusión o prisión


Si la lesión es causada encontrándose en un estado a un año prisión de uno a de tres a diez años
de emoción violenta y que las circunstancias lo seis años
hicieren excusable.
SE ATENÚA: SE ATENÚA: SE ATENÚA:
Prisión de quince Reclusión o Reclusión o prisión
días a seis meses prisión de seis de uno a cuatro
meses a tres años años

Lesiones culposas. Su estructura.


Art. 94: “Se impondrá prisión de un mes a tres años o multa de mil a quince mil pesos e inhabilitación especial
por uno a cuatro años, el que por imprudencia o negligencia, por impericia en su arte o profesión, o por
inobservancia de los reglamentos o deberes a su cargo, causare a otro un daño en el cuerpo o en la salud.
Si las lesiones fueran de las descriptas en los artículos 90 o 91 y fueren más de una las víctimas lesionadas, el
mínimo de la pena prevista en el primer párrafo será de seis meses o multa de tres mil pesos e inhabilitación
especial por dieciocho meses.”

En cuanto a las lesiones culposas, debemos remitirnos al tema del homicidio culposo, ahora con resultado de
lesiones, ya que la estructura del tipo penal es la misma.
El 1° párrafo habla genéricamente de "daño en el cuerpo o en la salud", por lo tanto, se aplica a las lesiones leves,
graves y gravísimas cometidas culposamente. La pena es de un mes a tres años o multa de mil a quince mil pesos e
inhabilitación especial por uno a cuatro años.

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Derecho Penal II
Lesiones culposas graves y gravísimas agravadas.
El art. 94, 2° párrafo se refiere a las lesiones graves o gravísimas. La pena se agrava si hubiera más de una víctima
lesionada. El mínimo de la pena de prisión pasa a ser de seis meses o multa de tres mil pesos e inhabilitación especial
por dieciocho meses.

Art. 94 bis: “Será reprimido con prisión de uno a tres años e inhabilitación especial por dos a cuatro años, si las
lesiones de los artículos 90 o 91 fueran ocasionadas por la conducción imprudente, negligente o antirreglamentaria
de un vehículo con motor.
La pena será de dos a cuatro años de prisión si se verificase alguna de las circunstancias previstas en el párrafo
anterior y el conductor se diere a la fuga o no intentase socorrer a la víctima siempre y cuando no incurriere en la
conducta prevista en el artículo 106, o estuviese bajo los efectos de estupefacientes o con un nivel de alcoholemia
igual o superior a quinientos miligramos por litro de sangre en el caso de conductores de transporte público o un
gramo por litro de sangre en los demás casos, o estuviese conduciendo en exceso de velocidad a más de treinta
kilómetros por encima de la máxima permitida en el lugar del hecho, o si condujese estando inhabilitado para
hacerlo por autoridad competente, o violare la señalización del semáforo o las señales de tránsito que indican el
sentido de circulación vehicular o cuando se dieren las circunstancias previstas en el artículo 193 bis, o con culpa
temeraria, o cuando fueren más de una las víctimas lesionadas.”

El artículo enumera las mismas circunstancias que agravan el homicidio culposo (art. 84 bis). Por lo tanto,
corresponde remitirnos al comentario de dicho artículo, teniendo en cuenta que en este caso no se trata de la muerte de
la víctima, sino de haberle causado un daño al cuerpo o la salud y que dicho daño se encuentre previsto en los artículos
90 o 91, es decir, que el conductor haya ocasionado una lesión grave o una lesión gravísima.

El delito de contagio venéreo. Ley 12.331: art. 18.


Art. 18, Ley 13.331:“Será reprimido con la pena establecida en el artículo 202 del Código Penal, quien,
sabiéndose afectado de una enfermedad venérea transmisible, la contagia a otra persona.”

Art. 202, Código Penal: “Será reprimido con reclusión o prisión de tres a quince años, el que propagare una
enfermedad peligrosa y contagiosa para las personas.”

Homicidio y lesiones en riña o agresión.


ART. 95.- Cuando en riña o agresión en que tomaren parte más de dos personas, resultare muerte o lesiones de
las determinadas en los arts. 90 y 91, sin que constare quiénes las causaron, se tendrá por autores a todos los que
ejercieron violencia sobre la persona del ofendido y se aplicará reclusión o prisión de 2 a 6 años en caso de muerte y
de 1 a 4 años en caso de lesión.

ART. 96.- Si las lesiones fueren las previstas en el art. 89, la pena aplicable será de 4 a 120 días de prisión.
Esta figura comprende aquellos casos en que, en una pelea en que intervienen varias personas, alguien resultare
muerto o herido, sin que se pueda individualizar al autor o autores del hecho criminal.

• Requisitos:
 Que exista riña o agresión en la que intervengan por lo menos 3 personas: (incluido el sujeto pasivo).
Riña: acontecimiento recíproco (ataque y defensa como actividades de todos los intervinientes).
Agresión: acontecimiento de varios contra otro u otros que se limitan a defenderse pasivamente.
Tanto la riña como la agresión deben ser súbitas, espontáneas. Esta exigencia de espontaneidad rechaza la
posibilidad de participación en el sentido de los arts. 45 y 46 del C.Pen.
 Que resulte la muerte o lesión de alguien: entre la muerte o lesiones y la riña o agresión debe haber relación causal: la
muerte o lesiones deben producirse como consecuencia de la pelea, no se da la figura si se hubiesen producido por otras
causas. La ley no exige que el muerto o lesionado sea uno de los agresores o atacados. Ej: la víctima podría ser un policía
que interviene para poner fin a la pelea o un tercero ajeno a ella.

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 Que no se pueda individualizar al autor/es de la muerte o lesión: ante la duda acerca de quién fue el autor del hecho, el
C.Pen. presume que todos son culpables, pero limita la aplicación de la pena solamente a aquellos que "ejercieron
violencia sobre la persona del ofendido".
 Que estén individualizados los que ejercieron violencia sobre la víctima: el que haya intervenido en la riña pero no haya
ejercido violencia sobre la víctima queda impune. Ej: quien tuvo una intervención "moral" (pronunciar frases de aliento,
avisar a los contendientes sobre los golpes que se les dirigen).

• Penalidad:
- Si resultó la muerte de la víctima: 2 a 6 años de reclusión o prisión.
- Si resultaron lesiones graves o gravísimas: 1 a 4 años de reclusión o prisión.
- Si resultaron lesiones leves: 4 a 120 días de prisión.

LEY 24.191 SOBRE VIOLENCIA EN ESPECTÁCULOS DEPORTIVOS: si la riña o agresión que tiene por
resultado lesiones o muerte, se cometen con motivos o en ocasión de un espectáculo deportivo, sea en el ámbito de
concurrencia pública en que se realizare o en sus inmediaciones, antes, durante o después de él, las penas mínimas y
máximas se incrementarán en un tercio.

Duelo: nociones generales.


Es un combate singular (entre dos personas) por motivos de honor y precedido de un convenio que establece
padrinos, armas, modo, lugar y tiempo en que se realizará. Es un delito doloso y se consuma con la iniciación de la
lucha. La admisión de la tentativa es discutida.

- DUELO REGULAR:
ART. 97.- Los que se batieren en duelo, con intervención de 2 o más padrinos, mayores de edad, que elijan las
armas y arreglen las demás condiciones del desafío, serán reprimidos:
1° Con prisión de 1 a 6 meses, al que no infiriere lesión a su adversario o sólo le causare una lesión de las
determinadas en el art. 89.
2° Con prisión de 1 a 4 años, al que causare la muerte a su adversario o le infiriere lesión de las determinadas en
los arts. 90 y 91.
Para que el duelo sea regular se debe realizar con las formalidades que indica la ley:
 Con intervención de dos o más padrinos, mayores de edad: los padrinos son los encargados de elegir las armas y arreglar
todas las condiciones del duelo. La presencia de ellos garantiza la lealtad e igualdad entre los que se baten, y asegura que
la lucha no tendrá una prolongación innecesaria. Los padrinos deben ser mayores de edad y deben ser capaces física y
mentalmente. Su intervención en el duelo no es punible, excepto en los casos de los arts. 102 y 103. No son padrinos,
sino simples testigos: los que asisten al duelo sin haber arreglado previamente las condiciones del combate. Su presencia,
sin la de los padrinos, no torna regular el duelo.
 Las armas y demás condiciones: corresponde a los padrinos, establecer qué armas se usarán en el duelo. Los duelistas
deben estar en igualdad de condiciones, por lo que las armas deben ser equivalentes. Los padrinos deberán encargarse de
fijas las demás condiciones del duelo, el lugar y tiempo en que se realizará.
 Motivo de honor: existe causa de honor cuando el desafío tiene por objeto reparar cualquier ofensa constituida por un
delito contra el honor o cualquier falta grave contra la consideración debida a la persona en el trato social, aunque no
asuma carácter delictuoso.
• Impunidad de los partícipes: los partícipes no resultan punibles, incluidos los padrinos y otros cómplices necesarios
(director del lance) o secundarios (testigos, médicos, etc.). pero la ley castiga autónomamente a determinados
partícipes en figuras específicas.
• Penalidad: si no se causa lesión o sólo lesión leve: prisión de 1 a 6 meses. Si se causa la muerte o lesión grave o
gravísima: prisión de 1 a 4 años.
Al duelo no se aplican las agravantes ni atenuantes previstas para el homicidio o las lesiones, aunque sean
compatibles. Ej: un duelo entre ascendiente y descendiente en que uno de ellos muere o es lesionado.

- DUELO IRREGULAR: es aquel que no reúne los requisitos o formalidades exigidas por la ley. El duelo es irregular si no
intervienen padrinos, o en el caso de que intervengan, no sean mayores de edad o si no han elegido las armas o fijado las
condiciones del duelo.

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Derecho Penal II
ART. 98.- Los que se batieren, sin la intervención de padrinos, mayores de edad, que elijan las armas y arreglen
las demás condiciones del desafío, serán reprimidos:
1° El que matare a su adversario, con la pena señalada para el homicidio.
2° El que causare lesiones, con la pena señalada para el autor de lesiones.
3° El que no causare lesiones, con prisión de un mes a un año.

- INSTIGACIÓN AL DUELO Y DESCRÉDITO PÚBLICO:


ART. 99.- El que instigare a otro a provocar o a aceptar un duelo y el que desacreditare públicamente a otro por
no desafiar o por rehusar un desafío, serán reprimidos:
1° Con multa de mil a quince mil pesos, si el duelo no se realizare o si realizándose, no se produjere muerte ni
lesiones o sólo lesiones de las comprendidas en el art. 89.
2° Con prisión de 1 a 4 años, si se causare muerte o lesiones de las mencionadas en los arts. 90 y 91.
• Instigación al duelo: se penaliza al que instiga, al que induce a otro a provocar o aceptar un duelo. Es necesario que el
instigador haya obrado con tenacidad e insistencia. No constituye instigación, el simple parecer o consejo dado al
consultante, ni la opinión emitida sobre el asunto, ni la insinuación. Debe tratarse de un estímulo claro e intencional,
dirigido a otro para que desafíe o acepte el desafío.
• Descrédito público: la actitud castigada implica la difamación, el menosprecio de alguien, hecho en forma pública,
por no desafiar o aceptar el desafío. Es una especie de incitación indirecta al duelo. El descrédito debe ser público, y
su autor puede ser el desafiante, el no desafiante o un tercero.

- DUELO PROVOCADO POR MOTIVO PECUNIARIO O INMORAL:


ART. 100.- El que provocare o diere causa a un desafío, proponiéndose un interés pecuniario u otro objeto
inmoral, será reprimido:
1° Con prisión de 1 a 4 años, si el duelo no se verificare o si efectuándose, no resultare muerte ni lesiones.
2° Con reclusión o prisión de 3 a 10 años, si el duelo se realizare y resultaren lesiones.
3° Con reclusión o prisión de 10 a 25 años, si se produjere la muerte.
• El simple desafío o su aceptación no son punibles cuando han sido hechos por motivos de honor. Por el contrario,
serán punibles cuando falte el móvil de honor y el duelo se lleve a cabo para satisfacer un interés pecuniario u otro
objeto inmoral.
• "Provoca" el desafío el que reta o se hace retar a duelo. "Da causa al desafío" quien, teniendo en vista el logro del fin
inmoral, coloca a una persona en situación de retar a duelo a él o a un tercero.

- COMBATIENTE DESLEAL:
ART. 101.- El combatiente que faltare, en daño de su adversario, a las condiciones ajustadas por los padrinos,
será reprimido:
1° Con reclusión o prisión de 3 a 10 años, si causare lesiones a su adversario.
2° Con reclusión o prisión de 10 a 25 años, si le causare la muerte.
Consiste en causar lesiones o muerte adoptando medios o combatiendo con modos que violan las condiciones del
duelo estipuladas por los padrinos y conocidas por los combatientes.

- ACTUACIÓN PUNIBLE DE LOS PADRINOS: Por regla general, los padrinos no son punibles, excepto:
• Por uso de alevosía: la alevosía debe producir lesión o muerte. Hay alevosía cuando se traiciona la buena fe o
confianza de los duelistas. Ej: ocultando la diferencia de las armas o pactando condiciones que ofrezcan poco peligro
para uno de los duelistas, o que los expongan a riesgos mayores que los esperados, etc. El uso de alevosía puede
provenir de todos los padrinos o sólo de alguno de ellos, quedando los demás excluidos de la pena.
ART. 102.- Los padrinos de un duelo que usaren cualquier género de alevosía en la ejecución del mismo, serán
reprimidos con las penas señaladas en el art. anterior, según fueren las consecuencias que resultaren.
• Por concertar duelo a muerte: la concertación requiere dolo directo: querer que el duelo se realice a muerte o en
condiciones de muerte. La admisión culposa de condiciones mortales por el padrino que desconoce la letalidad de
ellas no queda incluida en la punición. Ej: por el tipo de armas o la forma en que van a ser empleadas, por la
distancia, por el tiempo que durará el duelo, etc.
ART. 103.- Cuando los padrinos concertaren un duelo a muerte o en condiciones tales que de ellas debiere
resultar la muerte, serán reprimidos con reclusión o prisión de 1 a 4 años, si se verificare la muerte de alguno de los
combatientes. Si no se verificare la muerte de alguno de ellos, la pena será de multa de mil a mil quinientos pesos.
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Derecho Penal II
Abuso de armas.
1. ABUSO DE ARMAS  Delito de peligro.
ART. 104.- Será reprimido con 1 a 3 años de prisión, el que disparare un arma de fuego contra una persona sin
herirla.
Esta pena se aplicará aunque se causare herida a que corresponda pena menor, siempre que el hecho no importe
un delito más grave.
Será reprimida con prisión de 15 días a 6 meses, la agresión con toda arma, aunque no se causare herida.

• Disparo de armas de fuego (ART. 104, párr. 1° y 2°):


 Acción: consiste en "disparar un arma de fuego". El disparo debe ser intencional, sin que exista la intención de matar, en
este caso se trataría de tentativa de homicidio. El dolo reside en querer efectuar el disparo. El delito se consuma, cuando
se dispara el arma, es decir, cuando se despide el proyectil, no bastando el sólo hecho de apuntar ni de gatillar sin éxito.
El disparo debe efectuarse con un arma de fuego (es la que, mediante una explosión en la recámara, dispara un proyectil.
No son armas de fuego: arcos, rifles, granada de mano, etc.)
 El disparo debe dirigirse a una persona: puede tratarse de una persona determinada o indeterminada. Constituye delito
disparar contra un grupo de personas o disparar a través de una puerta sabiendo que, detrás se encuentran personas. No
constituye este delito, el disparo realizado al aire.
 Absorción: el tipo tiene una función absorbente de los daños que se castigan con penas menores, se refiere al caso de que
se causaren lesiones leves. En este caso, la figura del art. 104 absorbe la del art. 89, no permitiendo la existencia del
concurso ideal.
 Subsidiariedad: se da cuando el hecho importa un delito más grave, porque el disparo causó daños físicos que se castigan
con penas más graves (lesiones gravísimas o muerte), o porque subjetivamente la acción iba enderezada a consumar un
resultado determinado que constituye la tentativa de un delito más grave (tentativa de homicidio); en este caso, la figura
de abuso de armas queda desplazada por la más grave.

• Agresión con toda arma (Art. 104 in fine):


La agresión es el acontecimiento con intención de lesionar, del que resultare un peligro para la integridad corporal
del atacado. Cualquier arma puede ser utilizada para consumar la agresión. "Arma" es todo objeto capaz de aumentar el
poder ofensivo del hombre (cuchillos, navajas, tijeras, líquidos hirviendo, corrosivos, etc.). No es necesario que se trate
de un objeto propio para golpear o herir, lo que importa es la forma en que se emplea. Quedan excluidas las armas de
fuego, pero pueden ser admitidas si el sujeto, en vez de efectuar un disparo, las utilizó como elemento contundente. Ej:
si el autor golpeó a la víctima con la culata del revólver.

• Agravantes y atenuantes comunes al "disparo de armas" y a la agresión:


ART. 105.- Si concurriera alguna de las circunstancias previstas en los arts. 80 y 81, inc. 1°, letra a), la pena se
aumentará o disminuirá en un tercio respectivamente.

Abandono de personas.
El bien jurídico protegido es la vida y la integridad física (cuerpo y salud). Comprende dos figuras: abandono (arts.
106 y 107) y omisión de auxilio (art. 108). Son figuras de peligro: para que el delito exista es suficiente con la
posibilidad del peligro, sin necesidad de que el mismo se concrete.

ABANDONO:
ART. 106.- El que pusiere en peligro la vida o la salud de otro, sea colocándolo en situación de desamparo, sea
abandonando a su suerte a una persona incapaz de valerse y a la que debe mantener o cuidar o a la que el mismo
autor haya incapacitado, será reprimido con prisión de 2 a 6 años.
La pena será de reclusión o prisión de 3 a 10 años, si a consecuencia del abandono resultare grave daño en el
cuerpo o en la salud de la víctima. Si concurriere la muerte, la pena será de 5 a 15 años de reclusión o prisión. (Art.
sustituido por art. 2 de la Ley 24.410).
ART. 107.- El máximum y el mínimum de las penas establecidas en el art. precedente, serán aumentados en un
tercio cuando el delito fuera cometido por los padres contra sus hijos y por éstos contra aquellos o por el cónyuge.
(Art. sustituido por art. 1 de la Ley 24.410).

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Derecho Penal II
El abandono consiste en privar a una persona de los cuidados, asistencia o protección que ella requiere para que no
corra peligro su vida o su salud. El delito se puede consumar:
• Colocando en situación de desamparo: se presenta cuando el agente rodea a la víctima de circunstancias
que le obstaculizan o impiden obtener los auxilios que exige su condición, lo cual puede ocurrir por el
traslado de la víctima a un lugar donde esté desamparada.
- Sujeto activo: puede ser cualquier persona, se encuentre o no relacionada jurídicamente con la víctima, es decir, no se
requiere que tenga la obligación de mantenerla o cuidarla.
- Sujeto pasivo: puede ser cualquier persona, siendo indiferente su edad, condición o estado físico.
• Abandonando a su suerte: cuando se deja a la víctima privada de los auxilios o cuidados que le son
imprescindibles para mantener su vida o la integridad actual de su salud, cuando ella misma no puede
suministrárselos y en situaciones en que normalmente no es posible que se los presten terceros.
- Sujeto activo: debe ser alguien que tenga el deber jurídico de mantener o cuidar a la víctima. Este deber puede ser
impuesto: por la ley (padres, descendientes, tutores y curadores, etc.), por convención (guías, enfermeros, niñeros, etc.) o
por la conducta anterior del autor (cuando su conducta anterior es la que causó la incapacidad de la víctima. Ej: el que
atropella a otro con su automóvil tiene la obligación de asistirlo y auxiliarlo).
- Sujeto pasivo: debe ser una persona "incapaz de valerse" (menores, enfermos, ancianos) o "la que el mismo autor haya
incapacitado" (peatón que es atropellado).
Circunstancias de agravación: el abandono se agrava por el resultado (art. 106 párr. 2 y 3) y por el parentesco (art.
107). El resultado puede consistir en grave daño para el cuerpo o salud de la víctima o en su muerte. Ambos deben ser
resultados preterintencionales, es decir, no comprendidos en la intención del autor. Si fuesen intencionales, se
aplicarían las figuras de lesiones u homicidio, según el caso.

OMISIÓN DE AUXILIO:
ART. 108.- Será reprimido con multa de $750 a $12.500 el que encontrando perdido o desamparado a un menor
de 10 años o a una persona herida o inválida o amenazada de un peligro cualquiera, omitiere prestarle el auxilio
necesario, cuando pudiere hacerlo sin riesgo personal o no diere aviso inmediatamente a la autoridad.
Figura de omisión: se castiga la omisión del deber de prestar auxilio a quien se halle perdido o desamparado.
Sujeto activo: puede ser cualquier individuo, sin necesidad de que tenga el deber específico de cuidar o mantener a
la víctima.
Sujeto pasivo: debe ser un menor de 10 años, o una persona mayor de esa edad que esté herida, inválida o
amenazada por un peligro cualquiera. En todos estos casos, la víctima debe hallarse perdida o desamparada.
Acción: la conducta consiste en no prestar auxilio a la víctima, sea en forma directa (por sí mismo), o indirecta
(dando aviso a la autoridad).
- Omisión de auxilio directo: constituye delito sólo cuando, prestando dicho auxilio, el sujeto no corra un riesgo personal
(riesgo en el cuerpo, la vida o la salud del que auxilia). No puede invocar riesgo personal, quien no auxilió a la víctima
por repugnancia, por no perder tiempo, por no comprometerse o por no arriesgar sus bienes materiales. Tampoco puede
invocarlo, quien está obligado a soportarlo (bombero, guardavidas, etc.). el riesgo personal debe contemplarse en cada
caso concreto, considerando la capacidad y posibilidades del auxiliador. Incurre en el delito quien, pudiendo auxiliar
directamente sin riesgo personal, opta por dar aviso a la autoridad.
- Omisión de auxilio indirecto: quien no puede socorrer personalmente a la víctima sin riesgo personal, debe dar aviso
inmediatamente a la autoridad que corresponda según el caso (policía, médico, bombero, guardavidas, etc.). Se trata de
un deber subsidiario. El aviso debe ser inmediato, dentro de las posibilidades personales o instrumentales del agente, y
puede ser por cualquier medio, siempre que sea en la forma más rápida posible.
Culpabilidad: el dolo requiere el conocimiento de la situación de la víctima y la voluntad de no prestar el auxilio
pese a la ausencia de riesgo personal o de no dar aviso a la autoridad.

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Derecho Penal II

UNIDAD 5: DELITOS CONTRA EL HONOR

1. BIEN JURÍDICO PROTEGIDO: es el HONOR  se refiere a una valoración o un juicio de valor sobre las cualidades
personales de un individuo, que depende y varía según la época histórica y las costumbres sociales en torno al ámbito de actuación
de la persona en el orden individual, como así también en su comportamiento colectivo o social.
Como bien jurídico, puede ser considerado desde un doble punto de vista:
• Honor subjetivo: se constituye por las cualidades que cada persona se puede atribuir a sí misma, es la autovaloración de la
personalidad que hace el propio titular del derecho.
• Honor objetivo: es la "reputación", la valoración social de la personalidad. Es decir, aquella que los demás realizan a través
de la conducta real o aparente de una persona.
La ley protege a ambos, tanto al honor subjetivo como al objetivo.

- Sujeto activo: puede serlo cualquier persona física. Quedan excluidas las personas jurídicas, pero sus directores y
administradores responsables si pueden serlo.
- Sujeto pasivo: debe ser una persona física determinada.

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Derecho Penal II
2. INJURIAS:

ART. 110. - El que intencionalmente deshonrare o desacreditare a una persona física determinada será reprimido con multa de
$ 1.500 a $ 20.000. En ningún caso configurarán delito de injurias las expresiones referidas a asuntos de interés público o las
que no sean asertivas. Tampoco configurarán delito de injurias los calificativos lesivos del honor cuando guardasen relación con
un asunto de interés público.

• Concepto: consiste en deshonrar o desacreditar, es decir, en atacar la reputación, el crédito, y en consecuencia, determinar una
desfavorable opinión de la colectividad o sociedad hacia el sujeto pasivo.
- Deshonrar: atacar o hacer perder a otra persona su dignidad. Es el ataque a la propia valoración que cada uno tiene de su honor
(aspecto subjetivo del honor).
- Desacreditar: atacar la reputación de una persona, es decir, la confianza que los demás le dispensan en el medio en el que vive.
Prevalece el aspecto objetivo del honor.
La magnitud y la entidad de la expresión debe evaluarse de acuerdo a las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que se producen,
es decir, debe ponderarse el lenguaje empleado desde la perspectiva de los usos y costumbres y de la significación social que
habitualmente se les concede en los ámbitos o lugares donde se emplean. También se debe tener en consideración la calidad y
condición de quien profiere la manifestación hiriente y la de quien la recibe. Existen personas que por su profesión u oficio (sin ser
funcionarios) están expuestos a la consideración y a la evaluación popular (periodistas, artistas, profesionales o deportistas), y se
someten voluntariamente a la aprobación o desaprobación del público en general. En consecuencia debe establecerse un tope o
mínimo de tolerancia, y tales sujetos deben soportar dicha crítica siempre y cuando no se haya objetivamente ofendido su
honorabilidad o reputación.

• Medios: cualquier medio que se emplee es apto para cometer el delito (puede cometerse verbalmente o por escritos, por
impresos, por grabados, por dibujos o caricaturas, por hechos, gestos, señas, etc.). Respecto al modo, puede cometerse por acción u
omisión. Ej: no dar la mano al que saluda para desacreditarlo.

• Aspecto subjetivo: la injuria es un delito exclusivamente doloso; por lo tanto, no puede configurarse una injuria culposa,
cometida por imprudencia o negligencia. El dolo consiste en que el agente tenga conciencia de que su conducta es idónea para
ofender, no obstante, igual actúa.
Se requiere la existencia de "animus injuriandi", es decir, la intención o ánimo de injuriar, de ofender, de deshonrar o desacreditar a
la víctima. Para que cobre operatividad esta figura penal, deberá acreditarse que el autor obró con intención de deshonrar o
desacreditar a un tercero. Cuando ello no pueda comprobarse, por haber actuado el sujeto activo con otra finalidad o ánimo distinto,
la conducta perderá su virtualidad punitiva.

• Prueba de la verdad (exceptio veritatis): la regla general es que el acusado no puede probar la verdad de la imputación, y
sólo se le permite hacerlo en casos excepcionales contemplados en el art. 111.
ART. 111. - El acusado de injuria, en los casos en los que las expresiones de ningún modo estén vinculadas con asuntos de interés
público, no podrá probar la verdad de la imputación salvo en los casos siguientes:
1) Si el hecho atribuido a la persona ofendida, hubiere dado lugar a un proceso penal.
2) Si el querellante pidiera la prueba de la imputación dirigida contra él.
En estos casos, si se probare la verdad de las imputaciones, el acusado quedará exento de pena.

• Injurias vertidas en juicio:


ART. 115. - Las injurias proferidas por los litigantes, apoderados o defensores, en los escritos, discursos o informes producidos
ante los tribunales y no dados a publicidad, quedarán sujetas únicamente a las correcciones disciplinarias correspondientes.
La disposición somete a los autores de "injurias vertidas en juicio" a un régimen especial que implica eximirlos de pena, dejándolos
sujetos únicamente a las sanciones disciplinarias de la administración de justicia, lo cual encuentra su fundamento en la libertad de
defensa.
El art. comprende a los "litigantes, apoderados o defensores", es decir, a las partes y a los profesionales intervinientes. No quedan
beneficiadas por la disposición las demás personas, como ser, un perito que infiera injurias.
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Derecho Penal II
Las injurias deben haber sido proferidas "en los escritos, discursos o informes" ante los tribunales (Ej: en demanda, contestación de
demanda, reconvención, acusación, defensa, etc.). Para que la injuria en juicio sea impune no debe haber sido dada a publicidad, es
decir, el autor de la ofensa no debe repetirla a terceros fuera del ámbito de los tribunales.

• Injurias recíprocas:
ART. 116. - Cuando las injurias fueren recíprocas, el tribunal podrá, según las circunstancias, declarar exentas de pena a las
dos partes o a alguna de ellas.
Esta figura también se conoce como "compensación de injurias". Cuando hay injurias recíprocas, el juez puede: eximir de pena a las
dos partes o sólo a una de ellas. La decisión que adopte el magistrado dependerá de las circunstancias del caso, como ser: la gravedad
de cada injuria, la divulgación que se haya hecho, la personalidad o antecedentes de cada parte, etc.
Para que proceda la exención de pena, no es necesaria la exacta equivalencia entre las injurias.

• Injurias equívocas o encubiertas:


ART. 112 (DEROGADO por la Ley 26.551).- El reo de calumnia o injuria equívoca o encubierta que rehusare dar en juicio
explicaciones satisfactorias sobre ella, sufrirá del mínimo a la mitad de la pena correspondiente a la calumnia o injuria manifiesta.
Era el caso de quien ofendía o imputaba algo en forma velada o dudosa, de modo tal que no se sabía si realmente quiso atacar o no
el honor de determinada persona o se desconocía quién era el destinatario de la ofensa o imputación. Ante estos casos dudosos, quien
se sentía aludido y atacado en su honor, podía pedir que el presunto ofensor comparezca a juicio a dar las explicaciones necesarias.
Si éste daba explicaciones satisfactorias demostrando que la ofensa o imputación no existió o no estaba referida a quien se dio por
aludido, quedaba exento de pena. En cambio, si se rehusaba a dar explicaciones, era sancionado con una pena del mínimo a la mitad
de la que correspondía a la calumnia o injuria manifiesta.

3. CALUMNIAS
ART. 109. - La calumnia o falsa imputación a una persona física determinada de la comisión de un delito concreto y
circunstanciado que dé lugar a la acción pública, será reprimida con multa de $ 3.000 a $ 30.000. En ningún caso configurarán
delito de calumnia las expresiones referidas a asuntos de interés público o las que no sean asertivas.
La calumnia es la falsa imputación de un delito. Imputar equivale a inculpar, hacer responsable o incriminar a otra persona la
realización de un delito concreto y circunstanciado que da lugar a una acción penal de carácter público. Dicha imputación debe ser
clara y manifiesta, y cualquiera puede ser el medio comisivo. La calumnia requiere que la expresión contenga los elementos fácticos
indispensables con indicaciones de víctima, lugar, tiempo, objeto, medios, etc.
El sujeto pasivo debe ser cualquier persona física determinada, quedando excluidas las personas jurídicas.
Para que exista delito de calumnia, quien atribuya su comisión a otra persona, debe saber y conocer que esa atribución delictiva, es
falsa. Es decir, el calumniador sabe que el imputado no es autor del delito, que el mismo no ha existido como tal, o que no lo ha
cometido del modo en que se le atribuye. Por lo tanto, la imputación es falsa cuando no se corresponde con la realidad de lo
verdaderamente acontecido.
El delito imputado debe dar lugar a la acción pública, es decir, debe tratarse de aquellos ilícitos que son perseguibles de oficio por la
autoridad policial o a instancias del Ministerio Público Fiscal. Queda excluida la imputación que verse sobre la perpetración de delitos
de acción privada o dependientes de instancia privada.
No será constitutivo de calumnia las expresiones referidas a asuntos de interés público: aquellos de importancia institucional, los que
atañen al funcionamiento de las dependencias centralizadas o descentralizadas del Estado Nacional, Provincial o Municipal, incluso
de aquellas entidades de derecho público no estatal, y todo otro asunto que se encuentre íntimamente vinculado con la "cosa pública",
es decir, con aquellos sucesos, eventos o acontecimientos que forman parte del interés de toda una comunidad dentro de la órbita
administrativa o política de una sociedad democráticamente organizada.

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Derecho Penal II
Tampoco configuran delito de calumnias aquellas expresiones "que no sean asertivas", o sea "aquellas que se formulan en términos
hipotéticos, supuestos o presuntos.

• Diferencia con la injuria: entre injuria y calumnia existe una relación de género a especie (género: injuria; especie: calumnia).
Ambos delitos son ataques contra el honor y susceptibles de producir deshonra o descrédito, pero en la calumnia, el ataque al honor
se torna más grave por la naturaleza del hecho que se imputa (imputación falsa de un hecho delictivo). Por lo tanto, la separación
entre ambos está dada fundamentalmente por la naturaleza del hecho imputado.

• Disposiciones comunes:
- ART. 112: Calumnia o injuria equívoca o encubierta. DEROGADO por Ley 26.551.
- ART. 113: Publicación o reproducción de injurias o calumnias.
- ART. 114: Injuria o calumnia propagada por la prensa.
- ART. 117: Retractación.

4. PUBLICACIÓN O REPRODUCCIÓN DE CALUMNIAS O INJURIAS AJENAS:


ART. 113. - El que publicare o reprodujere, por cualquier medio, injurias o calumnias inferidas por otro, será reprimido como
autor de las injurias o calumnias de que se trate, siempre que su contenido no fuera atribuido en forma sustancialmente fiel a la
fuente pertinente. En ningún caso configurarán delito de calumnia las expresiones referidas a asuntos de interés público o las
que no sean asertivas.
La ley penal castiga al autor de la ofensa y al que la reproduce o publica. "Reproducir" es repetir la especie. "Publicar" es hacerla
conocer por cualquiera de los medios que la hacen llegar a un número indeterminado de personas.
Si el editor citó la fuente y se limitó a reproducir fielmente lo que ella decía, su conducta no es punible. Excepto que haya obrado con
"real malicia", es decir que haya tenido conocimiento previo de que lo publicado era falso e igual lo publicó. Según esta teoría, queda
a cargo del accionante, la prueba de: que se efectuó una manifestación difamatoria, la inexactitud de la expresión y que la emisión de
la expresión se realiza con conocimiento de que era falsa o con una temeraria despreocupación acerca de su verdad o falsedad.
La nueva norma despenaliza el hecho cuando las expresiones estén referidas a asuntos de interés público o no fueran asertivas.

PROPAGACIÓN POR LA PRENSA:


ART. 114. - Cuando la injuria o calumnia se hubiere propagado por medio de la prensa, en la capital y territorios nacionales,
sus autores quedarán sometidos a las sanciones del presente código y el juez o tribunal ordenará, si lo pidiere el ofendido, que los
editores inserten en los respectivos impresos o periódicos, a costa del culpable, la sentencia o satisfacción.
Esta disposición se refiere al modo de hacer la reparación cuando el delito contra el honor es cometido por medio de la prensa. La
reparación consiste en que el juez ordene (si lo pide el ofendido) la publicación de la sentencia condenatoria, a costa del culpable.
Por medio de la publicación reparatoria se logra que la decisión de la justicia pueda llegar a las mismas personas a quienes llegó la
ofensa. De este modo, la reparación constituye una especie de "derecho de réplica" contra el autor de las ofensas.

5. RETRACTACIÓN:
ART. 117. - El acusado de injuria o calumnia quedará exento de pena si se retractare públicamente, antes de contestar la querella
o en el acto de hacerlo. La retractación no importará para el acusado la aceptación de su culpabilidad.
La retractación consiste en desdecirse de los términos o imputaciones ofensivas, en forma amplia y categórica. Consiste en reconocer
que se ha ofendido, arrepintiéndose de ello. Si se trata de calumnia, implica reconocer la falsedad de la imputación. Si se trata de
injuria, consiste en retirar lo dicho, sin reticencias de ningún género. La ley exige que se haga públicamente, es decir, ante el juez. Y
puede realizarse antes de contestar la querella o en el acto de contestarla. Si la retractación fuese posterior, no tendría eficacia para
eximir de pena, pero puede valer como confesión, ya que implica reconocer el delito.

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Derecho Penal II
6. EJERCICIO DE LA ACCIÓN PENAL EN LOS DELITOS CONTRA EL HONOR:
Los delitos contra el honor, se trate de calumnia o de injuria, son delitos de acción privada (conf. Art. 73 inc. 1°). Es decir, la acción
sólo puede ser ejercida por el ofendido; sólo después de su muerte podrá ser ejercida por el cónyuge, hijos, nietos o padres
sobrevivientes (conf. Art. 75).

7. LEY DE HABEAS DATA (Ley 25.326):


ART. 117 bis (según Ley 25.326):
1°. Será reprimido con la pena de prisión de un mes a dos años el que insertara o hiciera insertar a sabiendas datos falsos en un
archivo de datos personales. (Inc. DEROGADO por Ley 26.338)
2°. La pena será de seis meses a tres años, al que proporcionara a un tercero a sabiendas información falsa contenida en un
archivo de datos personales.
3°. La escala penal se aumentará en la mitad del mínimo y del máximo, cuando del hecho se derive perjuicio a alguna persona.
4°. Cuando el autor o responsable del ilícito sea funcionario público en ejercicio de sus funciones, se le aplicará la accesoria de
inhabilitación para el desempeño de cargos públicos por el doble del tiempo que el de la condena.
Conforme a la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales, se denomina:
• Archivo, registro, base o banco de datos: al conjunto organizado de datos personales que sean objeto de tratamiento o
procesamiento, electrónico o no, cualquiera que fuere la modalidad de su formación, almacenamiento, organización o acceso.
• Datos personales: información de cualquier tipo referida a personas físicas o jurídicas determinadas o determinables.

Inc. 2°: Divulgación de información falsa: la conducta consiste en proporcionar a un tercero información falsa existente en un archivo
de datos personales. Se requiere que el autor actúe a sabiendas de que la información es falsa, se trata de una figura dolosa.
Inc. 3°: Perjuicio: la escala penal aumenta el doble cuando se cause un perjuicio a persona alguna.
Inc. 4°: Funcionario público: si el responsable fuere un funcionario público en ejercicio de sus funciones, además de la pena
correspondiente para el delito que cometa, se le aplicará la accesoria de inhabilitación para desempeñar cargos públicos.

8. LOS DELITOS CONTRA EL HONOR Y LA LIBERTAD DE PRENSA:


La Ley 26.551 modificó el articulado sobre calumnias e injurias, debido a que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)
en su pronunciamiento del fallo Kimel, advirtió a la Argentina, que esos delitos estaban tipificados de una forma tal que atentaban
contra la libertad de expresión, ya que la mera existencia de los tipos penales disuadía a las personas de emitir opiniones críticas
respecto de la actuación de las autoridades, dada la amenaza de sanciones penales y pecuniarias. Al respecto indicó la CIDH que "si
el Estado decide conservar las normativas que sancionan las calumnias e injurias deberá expresarlas de forma tal que no se afecte la
libre expresión de protesta sobre la actuación de órganos públicos y sus integrantes".
El fundamento de la modificación del régimen de los delitos contra el honor radica en hacer prevalecer la libre expresión y la libertad
de opinión por sobre el honor real de alguien, cuando las expresiones ofensivas al honor de esa persona se vinculen con un asunto de
interés general, en el cual se encuentra comprometido el adecuado funcionamiento institucional del sistema democrático y
republicano de gobierno.
Se tiende a proteger así a la libre expresión y a la libertad de opinión, en tanto crítica a la actuación de funcionarios públicos, o incluso
de particulares inmersos en asuntos de interés colectivo o social.

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Derecho Penal II

Bolilla 6: Delitos contra la integridad sexual.


1. BIEN JURIDICO TUTELADO. (Ley 25087)

La doctrina, en referencia a la legislación anterior, señalaba la dificultad de encontrar una concepción unitaria
del bien jurídico protegido para todos los delitos penales que se encuentran analizados en esta sección del CPA; ya que
los delitos aquí comprendidos, revisten caracteres diferentes entre sí y es frecuente que en ellos se encuentre una red
compleja de intereses sociales que son objeto de tutela.
Cabe destacar, que el cambio de la denominación del título “delitos contra la honestidad” por el actual
(introducido por la ley 25.087) “delitos contra la integridad sexual”, ha sido un gran avance. Significo un intento de
dejar de lado el concepto de “honestidad” como criterio rector para el análisis de los delitos sexuales, porque se corría
el riesgo de que el estudio de tales figuras se vea teñido o influenciado de connotaciones morales y religiosas, que
llevaran siempre a confundir delito y pecado; derecho y moral.
En este sentido, se ha entendido que el bien jurídico protegido es la integridad sexual de la persona; que abarca
no solo la libertad sexual, como lo entendió parte de la doctrina, si no otras situaciones previstas por el Cod, que no se
refieren exclusivamente a la libertad, como la dignidad de la persona o su desarrollo normal de personalidad o de su
sexualidad. Por ej como se explica que es delito mantener una relación sexual con un menor de 13 años, aunque este
haya prestado su consentimiento.
De allí se entiende que el concepto “integridad sexual” se presenta como el más apropiado para el análisis de
las figuras en cuestión, con ello queda involucrado la libertad sexual de adultos, indemnidad sexual de personas que
careciendo de ella son merecedoras de igual protección por su situación de vulnerabilidad.

2. ABUSOS SEXUALES.
-->Distintas figuras penales (art. 119, párrafos 1, 2 y 3)

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Derecho Penal II
Art. 119: “Será reprimido con reclusión o prisión de seis (6) meses a cuatro (4) años el que abusare sexualmente
de persona de uno u otro sexo cuando, ésta fuera menor de trece años o cuando mediare violencia, amenaza, abuso
coactivo o intimidatorio de una relación de dependencia, de autoridad, o de poder, o aprovechándose de que la
víctima por cualquier causa no haya podido consentir libremente la acción.
La pena será de cuatro a diez años de reclusión o prisión cuando el abuso por su duración o circunstancias de su
realización, hubiere configurado un sometimiento sexual gravemente ultrajante para la víctima.
La pena será de seis a quince años de reclusión o prisión cuando mediando las circunstancias
del primer párrafo hubiere acceso carnal por cualquier vía.
En los supuestos de los dos párrafos anteriores, la pena será de ocho a veinte años de reclusión o prisión si:
a) Resultare un grave daño en la salud física o mental de la víctima;
b) El hecho fuere cometido por ascendiente, descendiente, afín en línea recta, hermano, tutor,
curador, ministro de algún culto reconocido o no, encargado de la educación o de la guarda;
c) El autor tuviere conocimiento de ser portador de una enfermedad de transmisión sexual
grave, y hubiere existido peligro de contagio;
d) El hecho fuere cometido por dos o más personas, o con armas;
e) El hecho fuere cometido por personal perteneciente a las fuerzas policiales o de seguridad, en
ocasión de sus funciones;
f) El hecho fuere cometido contra un menor de dieciocho años, aprovechando la situación de
convivencia preexistente con el mismo.
En el supuesto del primer párrafo la pena será de tres a diez años de reclusión o prisión si concurren las
circunstancias de los incs. a, b, d, e o f”.

1° figura ABUSO SEXUAL SIMPLE

El delito de abuso sexual simple o básico, está previsto en el párr. 1º del art. 119 y se corresponde con el delito de
abuso deshonesto previsto en el viejo texto del derogado art. 127 del Cód. Penal.
Bien Jurídico.
El bien jurídico protegido en este tipo de abuso sexual es la libertad sexual de las personas, que se ve agredida en el
derecho que cualquiera tiene de realizar su actividad sexual de acuerdo con su propia voluntad y con relación a sus
propias preferencias personales.
Entonces lo que está en juego en este delito no es la condición moral de la víctima (“honestidad”, en la vieja expresión
de la ley), sino su libertad individual de practicar el acto sexual con quien mejor le plazca y en la forma y condiciones
bajo las cuales ha sido consentido.
Definición.
El abuso sexual es una agresión sexual violenta, distinta del acceso carnal, ejecutado sobre una persona, contra su
propio querer consciente.
De la definición propuesta, se pueden determinar los elementos que caracterizan a los abusos sexuales:
1) una conducta abusiva de contenido sexual;
2) contacto corporal directo entre el agresor y la víctima;
3) que este contacto corporal afecte las partes sexuales del cuerpo de la víctima
4) ausencia de consentimiento en la víctima.

Tipo objetivo.
1. La Acción.
La acción típica en ambos supuestos es la misma: abusar sexualmente de otra persona. Lo cual implica por
un lado, una conducta de contenido sexual ejecutada sobre el cuerpo de otra persona, es decir, sobre sus partes
sexuales, y, por otro lado, un aprovechamiento, un exceso, una cosificación, de la víctima.
La nueva regulación no exige un elemento subjetivo especial para que se tipifique el delito, pero sí que el acto
configure un acto objetivamente impúdico o de contenido sexual. Es por esta razón que un tocamiento en las partes
pudendas de la víctima, sin propósito lascivo, incluso guiado por otra intención (p.ej., burla, humillación, venganza,
ira), configura un abuso sexual típico. Por el contrario, el contacto físico con otras partes del cuerpo, aun con un móvil
sexual, no tipifica el delito.
El delito de abuso sexual simple excluye la realización de acceso carnal con la víctima, o la intención de llevarlo a
cabo, en cuyo caso estaríamos en el ámbito de la consumación o de la tentativa del delito previsto en el párr. 3º del art.
119 o en el del art. 120.
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Derecho Penal II
Circunstancias criminales
El abuso sexual del párr. 1º del art. 119 abarca comportamientos bien diferenciados:
1) la agresión sexual cometida contra un menor de trece años, aun con su consentimiento,
2) la agresión sexual perpetrada contra otra persona de cualquier edad, mediando violencia o
intimidación, abuso coactivo o intimidatorio de una relación de dependencia, de autoridad, o de
poder,
3) o aprovechándose de que la víctima, por cualquier causa, no haya podido consentir libremente la
acción.

✓ Edad de la víctima:
Con arreglo al texto legal, el abuso sexual es punible si la víctima es menor de trece años, límite de edad impuesto por
la reforma, que aumentó el de doce años de la redacción anterior. Menor de trece años es aquel que, al momento del
hecho, no ha cumplido aún los trece años.

Se trata de la edad cronológica, no de la edad mental o psiquiátrica, y su prueba puede realizarse mediante la partida
de nacimiento o, en su caso, con la prueba supletoria (p.ej., pericial médica). En esta situación, la ley le niega al menor
de trece años de edad la capacidad suficiente para comprender el significado sociocultural del acto sexual que
protagoniza.

El legislador ha considerado que una persona menor de trece años está incapacitada para comprender el sentido del
acceso carnal, por lo cual no puede prestar válidamente su consentimiento para él. Es una incapacidad presunta iuris et
de iure (no admite prueba en contrario), por lo cual no hay que reconocerla en cada caso concreto; para acreditar la
tipicidad es suficiente con la prueba de la edad real1.

De aquí que el consentimiento prestado por el menor para la realización del contacto sexual no tiene eficacia
desincriminante.

✓ Violencia y Amenaza:
La violencia equivale a fuerza física, a medios de acción material, llevada a cabo por el autor o un partícipe, que recae
sobre la persona de la víctima o se dirige directamente hacia ella, con el propósito de lograr el contacto sexual. No es
necesario una resistencia continuada o persistente (hasta el cansancio) opuesta por la víctima; basta con que la voluntad
de la víctima haya sido quebrada por el abuso violento del autor. El consentimiento libremente prestado por la víctima
mayor de trece años hace desaparecer el delito, con excepción de aquellos supuestos en que se acordó un tipo de
contacto sexual y, posteriormente, por la fuerza, se logra otro distinto(p.ej., manipular el ano u otras partes sexuales no
permitidas).

Al concepto de “violencia” quedan equiparados el uso de hipnóticos o narcóticos (art. 78, Cód. Penal).

La amenaza es la intimidación o anuncio de un mal para infundir temor en la víctima, y así lograr el contacto sexual.
Puede ser empleada por el autor o por un tercero, pero, en cualquier caso, debe constreñir psicológicamente al sujeto
pasivo y determinarlo a someterse a los deseos del autor.

Para que sea típica, debe reunir ciertas características: debe ser grave, seria, inminente, injusta, determinada o
determinable por las circunstancias, futura, posible y dependiente de la voluntad del autor.

Lo que sucede, prácticamente en este caso es que su empleo implica un acto compulsivo que afecta la libertad de
decisión del sujeto pasivo con respecto a su libre actividad sexual.

1 CREUS-BUOMPADRE, Derecho penal.Parte especial, t. 1, p. 185 y siguientes.


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Derecho Penal II
✓ Abuso coactivo o intimidatorio de una relación de dependencia, de autoridad o de poder.
El abuso coactivo o intimidatorio de una relación de dependencia, de autoridad o de poder es una nueva modalidad de
abuso sexual introducida por la Ley 25.087 y consiste en el empleo de medios compulsivos que tienen como extremos
una situación de superioridad de la que se prevalece el sujeto activo y una condición de inferioridad en que se
encuentra el sujeto pasivo, tal que demanda obediencia o acatamiento funcional o laboral por parte de éste a su
superior.

Esta modalidad supone la obtención de un consentimiento viciado, por cuanto el tipo requiere que la conducta sea
abusiva sexualmente, esto es, que el autor use indebidamente el cuerpo de la víctima como consecuencia del
aprovechamiento de una relación de dependencia, autoridad o poder.

✓ Aprovechamiento de la especial situación de vulnerabilidad en que se encuentra la víctima.


Este supuesto de aprovechamiento (en el que la víctima no puede consentir libremente la acción) hace referencia a una
especial situación de debilidad en que se encuentran ciertas personas por hallarse afectadas de enfermedades o
padecimientos, o por encontrarse en determinadas situaciones que las colocan en una condición de inferioridad ante el
autor, y que le reportan mayor dificultad (o una imposibilidad) para oponerse a los designios sexuales del agresor.

En estos casos, se presume iuris tantum (admite prueba en contrario) que la víctima carece de la capacidad suficiente
para consentir o rechazar libremente la relación sexual. Por tal motivo, desaparecerá la razón de la incriminación si el
sujeto pasivo tenía capacidad para autodeterminarse libremente en el ámbito sexual.

Por lo tanto la norma requiere dos elementos: por un lado que la víctima privada de razón o de sentido o que por
enfermedad o cualquier otra causa no haya podido resistirse al acto sexual; y por otro una especial referencia subjetiva
en el obrar del autor, esto quiere decir, primero, que se aproveche de la situación de incapacidad o de vulnerabilidad en
que se encuentra la víctima y segundo el conocimiento de tal incapacidad en el sujeto pasivo.

La legislación ha considerado que una víctima privada de razón supone la falta de la capacidad para comprender el
significado éticosocial del acto que realiza, por lo tanto se encuentra imposibilitada de poder efectuar un juicio crítico
acerca del acto que ha consentido.

Existen diferentes estados que pueden quedar abarcados por el tipo penal, por ejemplo ciertas enfermedades mentales
(congénitas o adquiridas, permanentes o transitorias, etc.) como la locura epiléptica, la demencia senil y ciertos niveles
de oligofrenias (p.ej., la idiotez o la imbecilidad).

Una víctima está privada de sentido cuando se encuentra ante la imposibilidad de comprender el acto que realiza, sea
por padecer un estado de inconsciencia o por estar con la conciencia gravemente perturbada, por ejemplo el sueño, el
sonambulismo, el desmayo, el sopor, la epilepsia y la ebriedad en su máximo grado, entre otros.

La nueva fórmula abarca distintos tipos de incapacidades de orden físico, congénitas o provocadas por el autor, así
como cualquier dolencia transitoria o permanente, física o mental, pero condicionada a que impida a la víctima
consentir libremente la acción. Quedan comprendidas, por lo tanto, las secuelas dejadas por la enfermedad (p.ej., la
parálisis, la amputación de los miembros), pero siempre que la causa opere impidiendo a la víctima su libre
autodeterminación sexual.

4) Consentimiento de la víctima.
El consentimiento no plantea ningún problema cuando se trata de una víctima mayor de 13 años o no sea de
aquellas especialmente vulnerables (incapaces, trastornados mentales, etc.). Pero, en situaciones de menores de esa
edad o de personas especialmente vulnerables, la cosa es diferente. En estos últimos casos, la doctrina entiende que el
consentimiento carece de eficacia desincriminante, por cuanto el derecho no les reconoce capacidad suficiente para
consentir libremente un acto de naturaleza sexual. De acuerdo con este razonamiento, entonces, la conclusión es que, si
se dan en el caso particular las condiciones de minoridad o incapacidad, la presunción se torna absoluta (iuris et de
iure), importando la aplicación automática del art. 119.
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Derecho Penal II
Sin embargo, algunos autores creen que en ciertas hipótesis, el consentimiento del sujeto pasivo (menores e
incapaces) tiene relevancia desincriminante. Se considera que no es suficiente con la existencia de la menor edad o de
la incapacidad para la aparición del delito, sino que hace falta algo más: que se “abuse” de ellas.
En tales supuestos, el consentimiento que han prestado el menor o el incapaz es no sólo posible sino válido, de
lo contrario, no tendría explicación la exigencia normativa del “abuso” para considerar cometido el delito.
Es decir, si el legislador ha exigido como condición típica que el autor “abuse sexualmente” del sujeto pasivo,
es porque le ha reconocido el derecho a ejercer su sexualidad libremente, tanto que, de no mediar una conducta
abusiva, la relación sexual con el menor o con el incapaz no constituye delito. Y, si esto es así, entonces hay que
concluir que el menor o el enfermo mental pueden válidamente otorgar el consentimiento para el acto sexual. De lo
contrario, si se debiera entender que la presunción de invalidez del consentimiento es absoluta, entonces todo
comportamiento de contenido sexual con personas comprendidas en tales categorías (aun las conductas no abusivas)
debería considerarse delictivo.
Por lo tanto, la presunción de invalidez del consentimiento no es absoluta sino relativa, de manera que, si en el
caso particular se comprueba que el menor o el incapaz prestaron su acuerdo para la realización del acto sexual, y la
conducta del autor no fue abusiva de la situación padecida por estas personas, el hecho no puede considerarse delictivo.
La inexistencia de abuso implica la inexistencia de delito.
Entonces, se puede afirmar que la conducta sexual realizada por el sujeto activo sólo será típica cuando ella
tenga verdadera incidencia negativa en la formación y desarrollo de la vida sexual del sujeto pasivo, circunstancia que
se dará únicamente cuando se demuestre que el menor o el enajenado han sido instrumentalizados por el autor, vale
decir, cuando éste se ha aprovechado de las limitaciones cognoscitivas y volitivas de la víctima para obtener de ella su
consentimiento e involucrarla en un contexto sexual determinado, lo cual justificaría la intervención penal.

Sujetos. Tanto el sujeto activo como pasivo del delito puede ser cualquier persona, sin que se exija la concurrencia de
ninguna cualidad especial que no sean aquellas que agravan el hecho (art. 119, párr. 5º). Se trata de un delito común, de
autor y víctima indiferenciadas, hetero u homosexual.

Consumación y Tentativa. El delito es de pura actividad y se consuma cuando se ejecuta el acto de contenido sexual
sobre el cuerpo de la víctima.

Tipo Subjetivo.

Con relación a la culpabilidad en este delito, la doctrina plantea distintas propuestas. Una, llamada
“subjetivista”, exige para la consumación típica la concurrencia de un elemento subjetivo especial en el autor, esto es,
que se proponga con el acto deshonesto desahogar un apetito de lujuria, pero sin ánimo de llegar al coito.
La otra propuesta, denominada “objetivista”, considera suficiente que el acto sea objetivamente de contenido
sexual, con total prescindencia del ánimo del autor. Basta con que el acto, aun cuando no fuera libidinoso, ofenda el
pudor sexual de la víctima. De modo que, para esta opinión, cualquiera sea el propósito del autor (satisfacción sexual,
venganza, broma, etc.), el delito se consuma con el acto objetivamente impúdico.
El abuso sexual es un delito doloso, pero de dolo común. Basta con la conciencia de que el acto es impúdico y
con la voluntad de realizarlo.

2° figura Abuso Sexual Gravemente Ultrajante

Art. 119, párrafo segundo: “La pena será de cuatro a diez años de reclusión o prisión cuando el abuso por su
duración o circunstancias de su realización, hubiere configurado un sometimiento sexual gravemente ultrajante
para la víctima”.

Se trata de un subtipo agravado del abuso sexual simple previsto en el art. 119, párr. 1º, de forma que su aplicabilidad
dependerá, además de la concurrencia de los elementos propios que contiene el tipo, de los requisitos exigidos para la
figura básica. Es decir:

✓ los sujetos activo y pasivo son indiferenciados, siendo irrelevante que sean o no del mismo sexo.

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Derecho Penal II
✓ El abuso puede perpetrarse tanto contra un menor de trece años como contra cualquier otra persona
mediante violencia, amenaza, abuso coactivo o aprovechando la situación de especial vulnerabilidad
de la víctima.
✓ Pero, en cualquier caso, la conducta típica deberá plasmarse en un contacto corporal de inequívoca
significación sexual, sin que se llegue al acceso carnal.

El tipo requiere un comportamiento sexual abusivo que, ya sea por su duración (elemento temporal indeterminado), o
por ciertas circunstancias de tiempo, modo, lugar, medio empleado, etc., (elemento circunstancial), haya significado un
sometimiento gravemente ultrajante para la víctima.

Un sometimiento sexual es gravemente ultrajante para la víctima cuando afecta su dignidad como persona humana o
cuando tiene un particular signo degradante y envilecedor. Implica la humillación que causa en sus víctimas. Son
ejemplos, los actos sexuales realizados en público, o ante la propia familia, empleándose objetos o instrumentos
mecánicos o de cualquier naturaleza, pero de connotación sexual; introducción de los dedos o la lengua en la vagina o
el ano de la víctima, el sexo oral, entre otros.

3°figura Abuso Sexual Agravado por Acceso Carnal

Art. 119 párrafo tercero: La pena será de seis a quince años de reclusión o prisión cuando mediando las
circunstancias del primer párrafo hubiere acceso carnal por cualquier vía.

Art. 119 párrafo tercero, se corresponde con el viejo delito de violación del anterior art. 119, que ha desaparecido
como tipología autónoma para pasar a configurar un subtipo agravado del abuso sexual simple previsto en el primer
párrafo del mismo artículo. La conducta típica, no obstante, ha quedado centrada, como antes, en el acceso carnal.

a) EL BIEN JURÍDICO PROTEGIDO.

El bien jurídico protegido en este delito es la libertad sexual de las personas, entendida como la facultad del
individuo de autodeterminarse respecto al uso de su propio cuerpo en la esfera sexual. Esto implica reconocer, en
principio, que la actividad sexual entre las personas, en cualquiera de sus manifestaciones, no puede ser objeto de
reproche punitivo. La intervención penal sólo puede justificarse frente al disenso del otro o ante situaciones especiales
del sujeto pasivo.
La violación no es punible por la actividad sexual en sí misma, sino porque tal actividad sexual se lleva a cabo sobre
la base del abuso de la libertad sexual de otro. Si el derecho penal interviene, lo hace para poner de manifiesto la
libertad sexual de uno y otro sujeto debe darse sin la opresión de ninguno de ellos. Por eso, lo que se castiga es el uso
de la fuerza, la intimidación o el prevalerse de determinadas circunstancias en que se encuentra el otro sujeto.

b) ELEMENTOS DEL DELITO.

✓ Acción típica: El núcleo rector del tipo es el acceso carnal, que puede ser definido como la
penetración del miembro viril del actor en cavidad receptiva de naturaleza orgánicofuncional, o
en el conducto rectal de la víctima, con el propósito de lograr el coito.
La noción abarca el acceso carnal vaginal y el anal. No obstante la fórmula había dado mucho que hablar a nuestra
doctrina, no sólo con respecto al propio concepto de “acceso carnal” sino en todo lo atinente a determinar sus
verdaderos límites, esto es, si toda práctica sexual violenta o abusiva podía constituir o no acceso carnal a los fines del
antiguo delito de violación.
Con respecto a este tema se encontraba un criterio biológico el cual ortorgaba prevalencia sólo al acoplamiento por
vía natural. De esta manera, se hace consistir el acceso carnal en la penetración del órgano sexual masculino, por vías
naturales, normales o anormales, en el cuerpo de la víctima.
Por otro lado se encontraba el criterio jurídico. Según este criterio, de mayor amplitud que el anterior, se entiende
por acceso carnal toda actividad directa de la libido, natural o no, en la que existe penetración del órgano genital del
actor que puede representar el coito o una forma degenerada o equivalente de éste

61
Derecho Penal II
Lo cierto es que muchos autores han concluido que la penetración, para configurar el acceso carnal requerido como
conducta típica, debe realizarse en cavidad que represente una receptividad sexual funcional en la víctima y no en
cualquier orificio, natural o artificial, del cuerpo humano. Tal cavidad no es otra que la vagina de la mujer, pero, como
es la propia ley la que posibilita que también el hombre pueda ser sujeto pasivo del delito, necesariamente la
penetración anal violenta o abusiva (en ambos sexos) configura el delito.

✓ Sujeto activo.
Con respecto al antiguo delito de violación, la doctrina más extendida venía sosteniendo que se trataba de un
delito de propia mano, es decir, que sólo un varón fisiológicamente dotado para realizar el acceso carnal
podía ser, en principio, sujeto activo del delito de violación.
El nuevo texto punitivo incrementa la pena del delito de abuso sexual cuando “mediando las circunstancias del
primer párrafo hubiere acceso carnal por cualquier vía”. Independientemente de la ambigüedad de la fórmula se
considera que el nuevo imperativo legal permite sostener que sujeto activo del delito puede ser tanto un hombre como
una mujer.
✓ Sujeto pasivo.
Puede ser cualquier persona viva, sin que importen la edad o el sexo. Ciertas perversiones sexuales, como la
necrofilia (acceso carnal a un cadáver) o los actos de bestialismo (actos sexuales con animales) no están abarcados por
el tipo penal.
En este tema, dos problemas preocupan desde antiguo a la doctrina: la violación de la prostituta y la de la
propia esposa.
a) Violación de la prostituta: (podría ir arriba)
El derecho de disposición sexual es idéntico tanto para la prostituta como para la mujer que no lo es.
La prostituta, sea que ejerza el meretricio en un prostíbulo –habilitado o no– o fuera de él (en la vía pública o en
habitación particular), merece la protección de la ley penal. Todo acceso carnal violento, tendiente a hacer cumplir la
negativa de prestarse al acto, haya o no habido pago de un precio, configura el delito.
a) Violación entre cónyuges. Los actos sexuales violentos o abusivos seguidos de acceso carnal, en el
ámbito del matrimonio, configuran el delito de abuso sexual agravado por el acceso carnal. El derecho al acceso carnal
en el matrimonio sólo es legítimo en tanto medie el consentimiento de la otra parte. A la misma conclusión debe
arribarse en aquellos casos en que el cónyuge ha prestado el consentimiento para una especie de actividad sexual y el
consorte le impone mediante violencia o amenaza un trato sexual diferente. El consentimiento elimina la tipicidad
de la conducta, pero debe ser mantenido en todo momento: si el titular manifiesta su oposición, a partir de ese
momento la conducta adquiere relevancia para el derecho penal; un previo acuerdo no supone la pérdida de libertad
para actuar de otra manera.

Consumación. Tentativa. Concurso. Culpabilidad. La Acción Penal.


El delito se consuma con el acceso carnal, esto es, con la penetración, aunque no fuera perfecta o completa (haya o
no haya habido eyaculación). Es suficiente con que el acceso carnal sea parcil. No es suficiente que el miembro viril
permanezca entre los muslos en contacto con los labios mayores o externos, pero sin penetrar en el interior de la vulva.
, lo cual implicaría el comienzo de ejecución del delito en los términos de una tentativa punible.
Este tipo de abuso sexual es un delito de acción, que se realiza a través de una conducta activa (la cópula), con
exclusión de todo comportamiento omisivo.
Es un delito de resultado. un delito instantáneo, pues se consuma con el acceso carnal y, al mismo tiempo, se
agota y desaparece. La tentativa es admisible y la participación se rige por las reglas comunes.
El delito es doloso y el dolo consiste en la voluntad de tener acceso carnal con la víctima, con conocimiento de la
situación en que se encuentra.

La acción penal es pública de instancia privada, esto es, que su ejercicio depende de la voluntad de la persona
ofendida, su tutor, guardador o representante legal, salvo que resultase la muerte de la víctima o lesiones gravísimas, en
cuyos casos la acción sigue siendo pública pero su ejercicio puede ser instado (denunciado) por cualquier persona o por
el órgano público de la acusación (Ministerio Fiscal).

AGRAVANTES (PÁRR. 4 Y 5 ART. 119 Y ART 124).

Las circunstancias agravantes para el simple abuso sexual están previstas en el párr. 5º del art. 119 del Cód. Penal, las
cuales son las mismas que las previstas para los supuestos de los párrs. 2º y 3º.
62
Derecho Penal II
La pena, para estos supuestos, es de tres a diez años de prisión o reclusión.

Este nuevo esquema de agravantes podemos sintetizarlo de la siguiente manera:

1) POR EL RESULTADO. Comprende el grave daño en la salud (art. 119) y la muerte de la persona ofendida (art.
124).
a) Grave daño. La nueva disposición, salvo el agregado de la expresión “salud mental”, es la misma que la del
anterior art. 122. Lamentablemente, el legislador no reparó el problema que se había suscitado en la doctrina acerca
del alcance de la expresión “grave daño”; es decir, si la redacción comprendía sólo las lesiones graves y gravísimas de
los arts. 90 y 91 del Cód. Penal o si, por el contrario, el concepto se hacía extensible también a otros daños graves
determinables judicialmente.
Respecto de esta cuestión, algunos autores entienden que grave daño en la salud no quiere decir técnicamente
lesiones graves o gravísimas. Se trata más bien de una expresión genérica que le permite al juez apreciar libremente la
gravedad del daño.
Otros, en cambio, sostienen una posición restringida, según la cual la expresión “grave daño” equivale a las lesiones de
los arts. 90 y 91 del Cód.
b) Muerte de la víctima. El art. 124 establece: “Se impondrá reclusión o prisión perpetua, cuando en
los casos de los arts. 119 y 120 resultare la muerte de la persona ofendida” .
Se trata de un resultado preterintencional no conectado subjetivamente al autor. La muerte de la víctima es un
acontecer culposo que no estuvo en los designios del agente, ni siquiera como resultado probable. La muerte de la
persona ofendida debe ser una consecuencia del propio abuso sexual, del sometimiento sexual gravemente ultrajante o
del acceso carnal, y en todas estas hipótesis no debe haber estado prevista por el autor. De otro modo, la figura
quedaría desplazada al art. 80, inc. 7º, del Cód. Penal.

2) POR EL PARENTESCO CON LA VÍCTIMA. La agravante exige para su aplicación no sólo la


existencia del vínculo parental entre víctima y victimario que deriva del propio art. 119, sino también la
concurrencia de la situación de abuso prevista en el primer párrafo del mismo artículo. Fuera de estos casos,
la simple relación carnal consentida entre personas unidas parentalmente (incesto) no configura delito en
nuestro régimen penal.

3) POR LA CALIDAD DEL AUTOR.


La nueva legislación ha reemplazado la vieja expresión “sacerdote” por la de “ministro de algún culto
reconocido o no”, en la pretensión de acabar con la polémica acerca de si la voz sacerdote hacía referencia únicamente
a aquella persona vinculada a un culto que estaba reconocido oficialmente en el país. Con la nueva frase incorporada
por la reforma, queda comprendida en la agravante cualquier actividad ministerial religiosa, de cualquier jerarquía,
careciendo de relevancia el que haya sido o no reconocida como tal por el Estado.
Lo que fundamenta el mayor castigo en este supuesto, es la simple calidad del sujeto activo, esto es, su
condición sacerdotal. Basta con que el autor, al momento del hecho, ostente la calidad exigida por la norma.
De acuerdo con la actual estructura que presenta la agravante, debe tratarse de una conducta abusiva, vale decir
que el autor se prevalezca o aproveche de su condición de sacerdote. Por lo tanto, la víctima debe conocer su calidad de
tal.
En cuanto a la agravante de haber sido el hecho cometido por personal perteneciente a las fuerzas policiales o
de seguridad, se trata de una circunstancia calificante novedosa que no estaba prevista en la legislación derogada. El
fundamento de la mayor penalidad reside en la posición de poder o de dominio que representa la autoridad policial ante
los terceros, que ven debilitadas sus defensas frente al ataque sexual de que son objeto.
No resulta suficiente con la mera condición de personal policial o de seguridad que revistan formalmente al
momento del hecho (p.ej., un agente de la policía que comete el hecho estando en franco de servicio), sino que el abuso
sexual debe haberse cometido en oportunidad de estar desarrollando o ejecutando una actividad en el marco de su
competencia funcional y territorial.
La expresión “fuerzas policiales o de seguridad” comprende a las policías provinciales, Policía Federal
Argentina, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina y Policía de Seguridad Aeroportuaria.

4) POR LA EXISTENCIA DE CIERTOS DEBERES ESPECIALES.

63
Derecho Penal II
La nueva fórmula, a diferencia de la anterior, ha incluido expresamente al tutor (art. 377 CC) y al curador
(art. 468 CC) al lado de: el encargado de la educación y el encargado de la guarda.
En todos estos casos, el fundamento de la agravante debe buscarse en la violación de los deberes particulares
inherentes al cargo o a las obligaciones asumidas voluntariamente por el autor.
✓ Encargado de la educación. Es aquel a cuyo cargo está la tarea de enseñar, instruir,
educar, corregir, impartir lecciones, etc., a otra persona. Son ejemplos de este supuesto el profesor universitario, el
secundario, el maestro de escuela, el preceptor de un colegio, la institutriz, el maestro de algún arte u oficio, el maestro
particular, etcétera.
✓ Encargado de la guarda.
Es aquel a cuyo cargo está el cuidado del sujeto pasivo, sea que la relación provenga de un acto jurídico o de
una mera situación de hecho. Puede ser transitoria o permanente, pero no meramente circunstancial, como
sería el caso, por ejemplo, del amante estable de la madre de la víctima. Se requiere, al menos, entre el autor
y la víctima, que exista la relación a que hace referencia la ley cuando alude a encargo (o encargado) de la
guarda (cuidado) del sujeto pasivo.

5) POR LA PATOLOGÍA DEL AUTOR.


Esta nueva agravante solamente tiene relación con los párrs. 2º y 3º del art. 119 (sometimiento sexual gravemente
ultrajante y abuso sexual agravado por el acceso carnal) y no con el abuso sexual simple del párr. 1º. La exclusión de la
agravante para los casos de abuso sexual simple se explica, seguramente, por la dificultad de contraer el peligro de
contagio de la enfermedad si no existe penetración sexual, pero es harto sabido que este tipo de enfermedades también
pueden transmitirse por otras vías distintas del contacto sexual.
El autor debe tener conocimiento de ser portador de una enfermedad de transmisión sexual grave contagiosa y
que se encuentra en actividad, es decir, en período de contagio. Además, la conducta sexual tuvo que haber creado
concretamente el peligro de contagio en la otra persona. Se trata de una figura de peligro concreto.
Son enfermedades de transmisión sexual grave, entre otras, la sífilis, el chancro blando, blenorragia, hepatitis B
y el sida.

6) POR EL NÚMERO DE AUTORES.

La nueva redacción incrementa la pena del abuso sexual cuando ha sido cometido por dos o más personas. De
esta manera, las modificaciones introducidas en el texto han venido a solucionar el viejo problema planteado en la
doctrina sobre el número mínimo de personas requerido por la agravante derogada, que hacía referencia al concurso de
dos o más personas.
Para que resulte aplicable el tipo agravado, en el hecho deben haber intervenido como mínimo dos personas,
sin límites en su máximo2.
El fundamento de la agravante debe buscarse en la menor posibilidad de defensa que experimenta la víctima
frente a un hecho de plural participación y en la mayor potencialidad lesiva para el bien jurídico que importa el ataque
de un grupo de personas.
La agravante se configura aun cuando uno o más de los autores sean inimputables. Lo que importa es el
número, no la capacidad penal de los intervinientes. Es suficiente con que sólo uno de ellos haya cometido la agresión
sexual. La participación se rige por las reglas comunes. La pluralidad de agravantes no multiplica el delito, sólo tiene
incidencia en la ponderación de la pena. La intervención pasiva igualmente da lugar a la agravante.

7) POR EL MEDIO EMPLEADO.


El art. 119, inc. d, párr. 4º, agrava la pena cuando el abuso sexual haya sido cometido “con armas”.
El fundamento de la mayor penalidad reside en el incremento del peligro corrido por la víctima del ataque
sexual, no sólo en relación con el bien jurídico específicamente protegido, sino con otros bienes cuya integridad
también corre peligro (p.ej., la vida o la integridad corporal del sujeto pasivo). El uso de un arma, además de mejorar
la posición del agresor sexual, disminuye los mecanismos de defensa de la víctima.

64
Derecho Penal II
La agravante comprende las armas propias e impropias, de fuego o de disparo. Pero, en cualquier caso, el
abuso sexual debe haber sido cometido con armas, es decir, mediando el empleo de ellas, no siendo suficiente la mera
portación del arma3, que únicamente podrá ponderarse como un acto de intimidación.

8) POR LA EDAD Y SITUACIÓN DE LA VÍCTIMA.


El inc. f del párr. 4º del art. 119 introduce una nueva modalidad agravatoria de los abusos sexuales:
haber cometido el hecho contra un menor de dieciocho años, aprovechando la situación de convivencia
preexistente con él.
Esta modalidad de abuso sexual agravado requiere para su configuración de los siguientes elementos: un menor
de dieciocho años, varón o mujer; una situación de convivencia con el sujeto pasivo que sea preexistente al hecho
mismo, y el aprovechamiento de tal situación por parte del autor.
La situación de convivencia puede ser transitoria o permanente, ya que la ley nada indica al respecto, pero
seguramente habrá que tener especial cuidado con aquellas situaciones de cohabitaciones pasajeras, esporádicas, de
muy corta duración y que revelan la inexistencia de una verdadera convivencia entre el autor y la víctima
La convivencia implica algo más que el “estar o permanecer en el mismo lugar que el autor”; no se trata de una
situación meramente material o física, sino de una situación que tiene como presupuesto una comunidad de intereses,
de afectos y de situaciones compartidas que son similares a las de una familia, que puede estar formalmente constituida
o conformar simplemente una unión de hecho (concubinato).
La agravante sólo resulta aplicable en la medida en que el autor se aproveche de la situación de convivencia,
vale decir, se prevalezca o utilice las ventajas que tal situación le brinda para consumar el abuso sexual. Se trata de un
elemento subjetivo que acompaña el obrar del autor, sin el cual la figura resulta excluida.

3- ABUSO SEXUAL POR APROVECHAMIENTO DE LA INMADUREZ SEXUAL DE LA


VICTIMA. (Estupro).

Art 120: “Será reprimido con prisión o reclusión de tres a seis años el que realizare algunas de las acciones
previstas en el segundo o en el tercer párrafo del art. 119 con una persona menor de dieciséis años, aprovechándose
de su inmadurez sexual, en razón de la mayoría de edad del autor, su relación de preeminencia respecto de la
víctima, u otra circunstancia equivalente, siempre que no resultare un delito más severamente penado

La pena será de prisión o reclusión de seis a diez años si mediare alguna de las circunstancias previstas en los incs.
a, b, c, e o f del cuarto párrafo del art. 119”.

Consideraciones Generales sobre la Figura.

En el nuevo artículo 120, la ley 25.087 sustituyó el viejo delito estupro por una novedosa fórmula, en la que se
describe dos modalidades típicas diferentes: el abuso sexual con sometimiento gravemente ultrajante para la víctima y
el abuso sexual con acceso carnal, exigiendo –para ambos supuestos- que el agente se aproveche de la inmadurez
sexual de una persona menor de 16 años, en las condiciones previstas por el tipo penal.

Elementos comunes de las nuevas Estructuras Típicas

SUJETOS: A diferencia del texto derogado, en el que sujeto activo sólo podía ser un varón y sujeto pasivo únicamente
una mujer honesta, con arreglo a la nueva disposición legal los sujetos activo y pasivo son indiferenciados; tanto
pueden ser un hombre como una mujer.

CONDUCTAS TÍPICAS. Con arreglo a la nueva legislación, se castiga a quien realizara algunas de las acciones
previstas en el art. 119, párrs. 2º o 3º, es decir que las conductas tipificadas se caracterizan por constituir un abuso
sexual ultrajante( 2°) y el acceso carnal (3°).

65
Derecho Penal II
ELEMENTO CRONOLÓGICO. Debe tratarse de una persona menor de dieciséis años. La edad a que hace referencia
el tipo legal es la edad cronológica, no la edad mental de la víctima, aunque esta última, en ciertos casos, pueda tener
incidencia en términos de adecuación típica (p.ej., el acceso carnal con una demente de quince años puede desplazar el
hecho hacia el delito del art. 119, párr. 3º).

INMADUREZ SEXUAL DE LA VÍCTIMA.


La antigua fórmula de la honestidad como elemento del tipo de estupro en la versión anterior del art. 120 fue
suprimida por la reforma y reemplazada por una no más afortunada ni menos imprecisa: la inmadurez sexual de la
víctima.
La expresión inmadurez sexual debe ser entendida como “inexperiencia, desconocimiento, falta de hábito, en
las relaciones sexuales”. La fórmula empleada por la ley presupone un menor no iniciado en la sexualidad, esto es, una
persona sexualmente inexperta, de cuya condición debe aprovecharse el autor.
El consentimiento sólo perderá eficacia desincriminante ante conductas violentas o abusivas, de lo que se
deduce que una relación sexual normal entre una persona menor o mayor de edad con otra menor de dieciséis años,
aunque el consentimiento haya provenido tanto del proceso seductor del agente como de la autoseducción de la víctima
no es típica para nuestra ley.
De más está decir que la inmadurez sexual del sujeto pasivo, como elemento del tipo, tiene que ser probada en
el proceso judicial. La ley no la presume, así como no presume la existencia de seducción en la conducta del autor.

APROVECHAMIENTO DE LA CONDICIÓN DE LA VÍCTIMA.


El nuevo artículo contiene una referencia subjetiva relacionada con el obrar del autor: el sujeto activo, para ser
punible, debe aprovecharse de la inmadurez sexual del menor.
Se trata de una situación de prevalencia o de obtención de ventajas derivadas de una condición de inferioridad
o de especial vulnerabilidad en que se encuentra el sujeto pasivo por su falta de madurez sexual, condición que le
facilita al sujeto activo el logro de sus objetivos sexuales. El sujeto activo tiene que ser mayor de edad.

CONSENTIMIENTO DEL SUJETO PASIVO.


Se trata de un requisito que no está expresamente establecido en la ley, pero de su interpretación sistemática y
armónica surge que el menor de dieciséis años debe haber prestado el consentimiento para la realización del acto
sexual, de modo que su disenso o negativa desplaza el hecho a algunos de los tipos previstos en el art. 119, párrs. 2º o
3º.
Si los hechos de la causa demuestran que el consentimiento fue libremente prestado, porque no hubo tal
inmadurez sexual o aprovechamiento por parte del sujeto activo, la conducta sexual será atípica.

Culpabilidad. Consumación. Tentativa. Acción Penal.


Los tipos delictivos previstos en el art. 120 sólo pueden imputarse a título doloso. La referencia subjetiva
“aprovechándose” de la inmadurez sexual de la víctima presupone el dolo directo. El dolo supone el conocimiento de la
edad requerida por la ley, la inmadurez sexual del menor y la voluntad de realizar el abuso sexual.
El delito se consuma de acuerdo con la dinámica comisiva de cada tipo penal; en la modalidad del art. 119,
párr. 2º, la consumación coincide con el contacto corporal, mientras que en la modalidad prevista en el párr. 3º el delito
se consuma con el acceso carnal. La tentativa resulta admisible en todos los casos. Estas figuras pueden concursar con
otros delitos, para lo cual serán de aplicación las reglas generales.
La acción penal por el delito de estupro es pública pero de instancia privada, esto es, que la apertura de la
instancia requiere de la denuncia o acusación de la persona agraviada, tutor, guardador o representantes legales.
Excepcionalmente, se procederá de oficio cuando el menor carezca de representantes legales o el delito fuese cometido
por el ascendiente, tutor o guardador. Para el caso de existencia de intereses contrapuestos entre el menor y sus
representantes legales, el fiscal podrá actuar de oficio cuando así resultase más conveniente para el interés superior de
aquél.

4. SUSTRACCION O RETENCION DE UNA PERSONA PARA MENOSCABAR SU INTEGRIDAD


SEXUAL. (RAPTO).
Figura básica: Consiste en sustraer o retener a una persona por medio de la fuerza, intimidación o fraude, con
la intención de menoscabar su integridad sexual. Afecta la libertad sexual.

66
Derecho Penal II
La conducta consiste en: sustraer (consiste en sacar a la víctima del lugar donde se encuentra, sea de su hogar o
de cualquier otro lugar; retener (consiste en mantener a la víctima en un lugar, es decir, se le impide irse de un lugar
determinado. Hay privación de la libertad, al igual que en la sustracción).
Elemento subjetivo: es un delito doloso realizado con la intención de menoscabar la integridad sexual. No son
admisibles las formas de dolo circunstanciado. El error sobre la naturaleza del acto que se realiza excluye la
culpabilidad. La intención de menoscabar la integridad sexual es el único móvil apto para caracterizar el rapto y es lo
que diferencia de otras figuras delictivas en las que existe privación de libertad. Menoscabar la integridad sexual de una
persona importa llevar a cabo actos que disminuyan, quiten estimación en la libertad, fama sexual, de la persona
afectada. Es necesario además que el autor tenga la intención de hacer victima al sujeto pasivo de algún delito del
Título III, del Libro Segundo del CP.
De acuerdo con la modalidad de la acción se trata de un delito permanente o continuo, el verbo retener permite
que la acción se prolongue. Quien sustrae consuma el delito en el momento de raptar a la victima pero luego de la
consumación se prolonga con la retención. Prevalece el abuso sexual por sobre el rapto por retención.
En cuanto a la consumación, es necesaria la sustracción o retención, no es preciso que se cumpla el fin
abarcado por la intención de menoscabar la integridad sexual de ésta. La tentativa es posible.

El art. 130 contiene tres supuestos tipos de rapto: propio, propio de un menor e impropio.
Rapto propio (1 - 4 años): el sujeto pasivo debe ser una persona mayor de edad. Los medios utilizados deben
ser la fuerza, la intimidación o el fraude. El fraude consiste en engaño, induciendo a la víctima en error sobre el acto
constitutivo del delito.

Agravantes:
a) Por la edad de la víctima. Rapto propio de un menor de 13 años (2-6 años): deben estar presentes todos los requisitos
del rapto propio: sustracción o retención por medio de fuerza; intimidación o fraude y la intención de menoscabar la
integridad sexual de la víctima. El único requisito extra, el cual constituye agravante, es que el sujeto pasivo debe ser
menor de 13 años. El consentimiento del menor no tiene relevancia en esta figura.
b) Sustracción o retención consentida (art. 130). Rapto impropio, llevado a cabo con el consentimiento de un menor de
16 años, mayor de 13(6 meses – 2 años): son necesarios los requisitos comunes del rapto. La edad e inmadurez del
sujeto pasivo caracterizan a esta figura, la única exigencia típica es que la victima sea menor de 16 y mayor de 13. Al
precisar de consentimiento, quedan excluidos el fraude, la fuerza o intimidación, es el consentimiento el elemento
constitutivo de esta figura.
En cuanto al medio, si el autor debe cumplir con la acción de sustraer, o retener, no parece que el hecho pueda ser
logrado por un medio distinto de la seducción. Si la iniciativa partiera de la propia víctima, no podría decirse que ha
sido sustraída o retenida.

5. EL EJERCICIO DE LA ACCION PENAL EN ESTOS DELITOS.


En los abusos sexuales del art. 119, en el estupro del art. 120 y en el rapto del art. 130 la acción es dependiente de
instancia privada. En las demás figuras se mantiene el régimen común de la acción pública.
Según el art. 72 “son acciones dependientes de acción privada las que nacen de los siguientes delitos: los previstos en
los arts. 119, 120 y 130 del C.P. Cuando no resultare la muerte de la persona ofendida o lesiones de las mencionadas en
el art. 91. En esos casos, según el anteúltimo párrafo, no se procederá a formar causa si no por acusación o denuncia
del agraviado. Sin embargo, se procederá de oficio cuando el delito fuere cometido contra un menor que no tenga
padres o representantes.
Cuando hubiera intereses contrarios entre la víctima y su representante se intervendrá de oficio para determinar la
situación.
La instancia privada inicial requerida por la ley importa un límite a la acción pública, que tiende a proteger la intimidad
personal y el decoro de la familia. Este derecho es intransferible.
No es indispensable en la acción pública que la persona que dispone de la acción penal asuma el papel de parte, como
si lo requieren los de acción privada; la ley admite que el proceso pueda ser puesto en marcha por la denuncia
realizada, pero subsiste el derecho de formularla al agraviado o a su representante.
En caso de concurrencia de otro delito de acción publica de naturaleza grave, falta de persona capaz para decidir ante la
disponibilidad de la acción o de intereses contrapuestos entre el incapaz y su representante, el art. 72 contempla casos
de excepción, en los que la acción es pública:
a) cuando resultare la muerte de la persona ofendida o lesiones de las previstas en el art. 91,
b) cuando el delito es cometido contra un menor que no tenga padres, tutor ni guardador;

67
Derecho Penal II
c) cuando la víctima es incapaz y el autor o presunto autor del delito resulta ser uno de sus ascendientes;
d) cuando existen intereses gravemente contrapuestos entre el incapaz y su representante.
El art. 132 expresa que se puede entablar la acción penal pública para el caso de producirse: abuso sexual simple,
gravemente ultrajante, violación, estupro y rapto.
En el anterior art. 132 funcionaba el avenimiento: lo propondría la victima mayor de 16 años, y el tribunal podría
aceptar la propuesta pensando siempre en el interés de la víctima. Debía existir una relación afectiva preexistente, cuya
existencia comprobara su existencia, para determinar luego si procede el avenimiento.
En cuanto a la participación, el art. 133 prevé que corresponderá a los participes la pena prevista para el delito
disminuida de un tercio a la mitad (art. 45). Pero tomando en cuenta la cuestión de parentesco, dependencia, autoridad,
poder o confianza de estos participes con relación a la víctima.

Bolilla 7
Delitos contra la integridad sexual
Atentados contra la normalidad y rectitud del trato sexual: Aspecto protegido del bien jurídico: “Corrupción
y Prostitución”: de acuerdo al código vigente, es necesario distinguir dos figuras, cada una con elementos
distintos: 1) “La corrupción o prostitución de menores” (Arts.125, 125 bis), 2) “La prostitución de mayores”
(Art.126). En ambas figuras el bien jurídico protegido es la integridad sexual y la libertad sexual de la
víctima.
a) Promoción y facilitación de corrupción de menores de edad: Art.125 (primera parte): “El que
promoviere o facilitare la corrupción de menores de 18 años, aunque mediare el consentimiento de
la víctima será reprimido con reclusión o prisión de 3 a 10 años”

Concepto de corrupción: es un estado de depravación de la conducta sexual, que lleva a prácticas lujuriosas,
depravadas, perversas, excesivas, prematuras, etc. Ej: se puede corromper a la víctima haciéndole realizar
determinados actos sexuales o haciendo que los vea ejecutar. En general, la acción corruptora deja una huella
o alteración psíquica. La cámara de Apelaciones de la Capital sostuvo que “la corrupción consiste en una
alteración psíquica, susceptible de ocasionar daños físicos, a raíz de prácticas lujuriosas, prematuras o
depravadas”.
Actos corruptores: promover o facilitar la corrupción o prostitución de menores de 18 años:
1) Promover: significa hacer nacer en el menor la idea de corromperse o prostituirse. Es iniciar a la
víctima en prácticas sexuales corrompidas, lujuriosas, prematuras o excesivas. Es necesario que el
menor aun no este corrompido o prostituido.
2) Facilitar: es ayudar, contribuir, a que un menor se siga corrompiendo o prostituyendo. Es darle al
menor los medios o allanarle los obstáculos para que continue su corrupción o protitucion.

Figura básica. Agravantes (Corrupción y Prostitución): La “victima” debe ser un menor de 18 años, es
indiferente el sexo de la víctima. Las “penalidades” (reclusión o prisión) establecidas para los que
promovieren o facilitaren la corrupción o prostitución de menores, son las siguientes: 1) De 6 a 15 años, si la
victima fuere menor de 13 años. 2) De 3 a 10 años, si la victima fuere mayor de 13 años y menor de 18 años.
El “sujeto activo” puede ser cualquier persona, hombre o mujer, pero, algunas personas ven agravada su
penalidad en razón de ciertos vínculos de parentesco, tutelaje, etc., con respecto a la víctima.
Agravantes: la última parte de los Arts. 125 y 125 bis, que coinciden en su texto, contemplan las agravantes
de la figura que estudiamos. La disposición reza lo siguiente: “Cualquiera fuese la edad de la víctima, la pena
68
Derecho Penal II
de reclusión o prisión de 10 a 15 años, cuando mediare engaño, violencia, amenaza, abuso de autoridad o
cualquier otro medio de intimidación o coerción, como también si el autor fuera ascendiente, cónyuge,
hermano, tutor o persona conviviente o encargada de su educación o guarda”.
El delito de consuma cuando se ejecuten actos capaces de promover o facilitar la corrupción o prostitución.
Es un delito formal y queda consumado aunque el sujeto pasivo no se haya prostituido o corrompido
efectivamente.

b) Promoción y facilitación de prostitución de menores: Art. 125 (primera parte): “El que promoviere
o facilitare la prostitución de menores de 18 años, aunque mediare el consentimiento de la víctima
será reprimido con reclusión o prisión de 4 a 10 años”

Concepto de prostitución: es la actividad que consiste en mantener, en forma habitual, relaciones sexuales
con distintas personas, sea por lucro por vicio o cualquier otro fin. Consiste en entregar el propio cuerpo para
actos sexuales a un número indeterminado de personas.
c) Promoción y facilitación de prostitución de mayores de edad: Art. 126: “Sera reprimido con
reclusión o prisión de 4 a 10 años, el que con ánimo de lucro o para satisfacer deseos ajenos
promoviere o facilitare la prostitución de mayores de 18 años de edad mediando engaño, abuso de
una relación de dependencia o de poder, violencia, amenaza o cualquier otro medio de intimidación
o coerción”.

Los elementos de la figura son los siguientes:


1) La “acción”, consistente en promover o facilitar la prostitución mediante engaño, abusos, violencia,
etc.
2) Los “medios empleados”: engaños, abusos de una relación de dependencia o poder, violencia,
amenazas, etc.
3) La “edad de la víctima”: mayor de 18 años.
4) El “elemento subjetivo”: debe ser con ánimo de lucro o de satisfacer deseos ajenos. Es un delito
doloso, el dolo consiste en tener conocimiento de que se está prostituyendo a una persona mayor de
edad, y en la voluntad de hacerlo.

Rufianería. Estructura del delito: en nuestra legislación durante muchos años, existió el delito de rufianería.
“Rufián” era el que se hacía mantener por una prostituta. La acción consistía en hacerse mantener, total o
parcialmente, explotando las ganancias provenientes de la prostitución ajena. Por “hacerse mantener” debía
entenderse el vivir a expensas de la prostituta, de modo tal que esta proveyera el dinero para todo tipo de
gastos. El delito de rufianería fue eliminado de nuestro código penal y en su reemplazo está el Art.127 que
reprime “la explotación económica del ejercicio de la prostitución de la víctima”.
Art. 127: “Sera reprimido con prisión de 3 a 6 años, el que explotare económicamente el ejercicio de la
prostitución de una persona, mediando engaño, abuso coactivo o intimidatorio de una relación de
dependencia, de autoridad, de poder, violencia, amenaza o cualquier otro medio de intimidación o
coerción”.
El sujeto activo puede ser cualquier persona, hombre o mujer. En cuanto al sujeto pasivo, la ley no distingue,
por lo tanto, el explotado puede ser un varón o una mujer (prostitución de una persona). Es un delito doloso,
el autor sabe que está explotando a una persona haciendo que ejerza la prostitución y, no obstante, quiere
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Derecho Penal II
realizar esa conducta. También es un delito permanente, pues la consumación se prolonga mientras dure la
explotación.
Atentados contra la moralidad sexual:
a) Ley 12.331: Arts. 15 y 17: “Ley de profilaxis antivenérea”: Art. 15: “Queda prohibido en toda la
Republica el establecimiento de casas o locales donde se ejerza la prostitución o se incite a ella”

Art. 17: “Los que sostengan, administren o regenteen, ostensible o encubiertamente, casas de tolerancia,
serán castigados con una multa de $12.500 a $125.000. En caso de reincidencia, sufrirán prisión de 1 a 3
años, la que no podrá aplicarse en calidad de condicional. Si fuesen ciudadanos por naturalización la pena
tendrá la accesoria de perdida de la carta de ciudadanía y expulsión del país una vez cumplida la condena,
expulsión que se aplicara, asimismo, si el penado fuese extranjero”.
b) Trata de personas menores de 18 años, menores de 13 años, agravantes, mayores de 18 años:

El delito de trata de personas para ejercer la prostitución estaba previsto en dos artículos: a) el Art.127 bis
que contemplaba la trata de menores de 18 años. b) el Art. 127 ter que contemplaba la trata de mayores de 18
años.
La ley 26. 364 (Ley contra la trata de personas) derogo dichos artículos pero a la vez incorporo los Arts. 145
bis y 145 ter que actualmente comprenden esa actividad delictiva y a cuyos comentarios remitimos.
Art. 145 bis: “Será reprimido con prisión de cuatro a ocho años, el que ofreciere, captare, trasladare,
recibiere o acogiere personas con fines de explotación, ya sea dentro del territorio nacional, como desde o
hacia otros países, aunque mediare el consentimiento de la víctima”.
Art. 145 ter: “En los supuestos del artículo 145 bis la pena será de cinco a diez años de prisión, cuando:
1) Mediare engaño, fraude, violencia, amenaza o cualquier otro medio de intimidación o coerción,
abuso de autoridad o de una situación de vulnerabilidad, o concesión o recepción de pagos o
beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre la víctima.
2) La víctima estuviere embarazada, o fuere mayor de setenta años.
3) La víctima fuera una persona discapacitada, enferma o que no pueda valerse por sí misma.
4) Las víctimas fueren tres o más.
5) En la comisión del delito participaren tres o más personas.
6) El autor fuere ascendiente, descendiente, cónyuge, afín en línea recta, colateral o conviviente, tutor,
curador, autoridad o ministro de cualquier culto reconocido o no, o encargado de la educación o de
la guarda de la víctima.
7) El autor fuere funcionario público o miembro de una fuerza de seguridad, policial o penitenciario.
Cuando se lograra consumar la explotación de la víctima objeto del delito de trata de personas la
pena será de ocho a doce años de prisión. Cuando la víctima fuere menor de dieciocho años la pena
será de diez a quince años de prisión”.

A modo de antecedente se comentan las normas derogadas:


La trata de menores de 18 años estaba prevista en el Art. 127 bis derogado. La conducta punible consistía
en “promover o facilitar la entrada o salida del país de menores de 18 años para que ejerzan la prostitución”,
la victima podía ser varón o mujer. El autor debía tener como finalidad especifica que la víctima ejerciera la
prostitución, finalidad que determinaba que la figura fuera dolosa y no admitiera formas culposas. El delito
se consumaba con la entrada o salida del país del sujeto pasivo, siendo admisible la tentativa y la
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Derecho Penal II
participación. El sujeto pasivo debía ser un menor de 18 años, siendo indiferente el sexo de la víctima. Si era
menor de 13 años la pena aumentaba. También aumentaba si se daban ciertas “circunstancias agravantes” del
delito, tal el caso de mediar engaño, violencia, amenaza, abuso de autoridad o cualquier otro medio de
intimidación o coerción, o si el autor era ascendiente, cónyuge o hermano, tutor o una persona conviviente o
encargado de la educación o guarda del sujeto pasivo.
La trata de mayores de 18 años que estaba prevista en el Art. 127 ter derogado era similar a la figura
anterior, pero con la diferencia obvia de la edad de la víctima y de que mientras en la trata de menores, el
engaño, la violencia, las amenazas, etc., eran circunstancia agravantes del delito, en la trata de mayores de
edad, esas circunstancias debían existir obligatoriamente, pues eran elementos constitutivos de la figura.

Atentados al pudor público:


a) Producción, publicación o distribución de imágenes pornográficas: Los Arts. 128 y 129 reprimen los
delitos de pornografía y exhibiciones obscenas, respectivamente.

Bien jurídico protegido: en los Arts. 128 y 129 se tutela el pudor público y a los menores, pero con las
reformas de las leyes 25.087 y 26.388, se nota un cambio importante en cuanto al bien jurídico tutelado, ya
que los menores comienzan a ser los protagonistas principales de la protección y ya no tanto el pudor de la
sociedad en general. El “pudor público” se puede caracterizar como la reserva, la compostura o vergüenza
que, frente a los asuntos de índole sexual, guarda la generalidad de los miembros de la sociedad en
determinado momento. El pudor de los menores se lesiona por medio de actos obscenos, pornográficos.
Art. 128: “Sera reprimido con prisión de 6 meses a 4 años el que produjere, financiare, ofreciere,
comerciare, publicare, divulgare o distribuyere, por cualquier medio, toda representación de un menor de
18 años dedicado a actividades sexuales explicitas o toda representación de sus partes genitales con fines
predominantemente sexuales, al igual que el que organizare espectáculos en vivo de representaciones
sexuales explicitas en que participaren dichos menores.
Sera reprimido con prisión de 4 meses a 2 años el que tuviere en su poder representaciones de las descriptas
en el párrafo anterior con fines inequívocos de distribución o comercialización.
Sera reprimido con prisión de 1 mes a 3 años el que facilitare el acceso a espectáculos pornográficos o
suministrare material pornográfico a menores de 14 años”.
Concepto de obscenidad y pornografía: (el concepto de obscenidad fue reemplazado por el de pornografía).
La obscenidad está relacionada directamente con lo sexual y lo impúdico, y en general es obsceno todo lo
que sexualmente resulte impúdico, torpe, grosero u ofensivo al pudor. La pornografía es la representación de
cosas obscenas para excitar morbosamente la sexualidad, pudiendo estar contenida, por ejemplo, en
fotografías, textos, videos, películas, etc., si ellos están destinados a producir excitación sexual.
La Ley 26. 388 por medio del Art. 128 combate la pornografía en su forma más depravada que es sin dudas
la “pornografía infantil”, delito que se presenta a nivel mundial y se expande rápidamente en razón de los
nuevos medios tecnológicos (internet, celulares, etc). No es delito la simple tenencia de material pornográfico
para uso propio, solo lo es cuando inequívocamente se lo tenga con fines de distribución y comercialización.
La “acción” consiste en: 1) Producir, financiar, ofrecer, comerciar, publicar, facilitar, divulgar o distribuir la
representación de un menor de 18 años en actividades sexuales explicitas o exponiendo sus partes genitales
con fines predominantemente sexuales. 2) Organizar espectáculos en vivo de representaciones sexuales
explicitas de los menores. 3) Tener dichas representaciones con fines inequívocos de distribución o
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Derecho Penal II
comercialización. 4) Facilitar a menores de 14 años, el acceso a espectáculos pornográficos o suministrarles
material pornográfico.
Estamos en presencia de un delito doloso, que consiste en el conocimiento de que se esta realizando una
conducta reprobada por nuestro ordenamiento. El delito se consuma cuando se realiza la acción típica. El
sujeto activo: puede ser cualquier. Los sujetos pasivos pueden ser: menores de 18 años, en los casos de los
párrafos 1 y 2, y menores de 14 años en el caso del 3 parrafo.
b) Facilitación del acceso a espectáculos pornográficos y suministro de material pornográfico a menores
de 14 años: Art. 128 (tercer párrafo): “…Sera reprimido con prisión de 1 mes a 3 años el que
facilitare el acceso a espectáculos pornográficos o suministrare material pornográfico a menores de
14 años”. Se trata de la facilitación a menores de 14 años a tener acceso a espectáculos pornográficos
o suministrarle material pornográfico. Es darle a dichos menores la posibilidad de ver el show o
representación pornográfica.

Exhibiciones obscenas. Agravantes. Participación de menores en espectáculos pornográficos:


Art. 129: “Sera reprimido con multa de $1.000 a $15.000 el que ejecutare o hiciese ejecutar por otros actos
de exhibiciones obscenas expuestas a ser vistas involuntariamente por terceros.
Si los afectados fueren menores de 18 años la pena sera de prisión de 6 meses a 4 años.
Lo mismo valdrá, con independencia de la voluntad del afectado, cuando se tratare de un menor de 13
años”.
La “acción” consiste en ejecutar o hacer ejecutar por otro, actos de exhibiciones obscenas. Tanto el que
ejecuta el acto, como el que lo hace ejecutar, son punibles.
Debe tratarse de “exhibiciones”, es decir, de hechos o de actos, quedando excluidas las palabras y los gestos.
Se trata de mostrar desnudeces públicamente o de hacer públicamente algo obsceno. Se requiere la
“publicidad”, que trascienda a terceros. El lugar donde se desarrollen las exhibiciones obscenas puede ser
público, o un sitio privado pero expuesto a ser visto involuntariamente por terceros.
Agravantes: La segunda parte del Art. 129 establece la situación de los menores frente a las exhibiciones
obscenas. En el caso de que se trate de menores de 18 años, la pena va de 6 meses a 4 años, al igual que en
los menores de 13 años, con la diferencia de que, en el caso de estos últimos, no importa su voluntad.
Es un delito doloso, que consiste en el conocimiento de realizar por sí o por otro exhibiciones obscenas
expuestas a ser vistas involuntariamente por terceros, y la voluntad de hacer dicha conducta. El delito se
consuma cuando se realiza la acción típica (cuando el sujeto, ejecuta o hace ejecutar los actos de exhibiciones
públicamente). Para otros autores, con la mera exhibición, el delito ya se consuma, sin importar la publicidad.
Disposiciones comunes. Avenimiento: Art. 132: “En los delitos previstos en los artículos 119: 1°, 2°, 3°
párrafos, 120: 1° párrafo, y 130 la víctima podrá instar el ejercicio de la acción penal pública con el
asesoramiento o representación de instituciones oficiales o privadas sin fines de lucro de protección o ayuda
a las víctimas”.
Regla de agravación común para todos los delitos: Art. 133: “Los ascendientes, descendientes, cónyuges,
convivientes, afines en línea recta, hermanos, tutores, curadores y cualesquiera persona que, con abuso de
una relación de dependencia, de autoridad, de poder, de confianza o encargo, cooperaren a la perpetración
de los delitos comprendidos en este título serán reprimidos con la pena de los autores”.

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Derecho Penal II

Bolilla 8
Delitos contra el estado civil

Bien jurídico protegido. Sistematización

El bien jurídico protegido es el estado civil. Pero para comprender este término es necesario primero conocer que
significa en “estado” de una persona. El “estado de una persona” es la situación jurídica que ella ocupa dentro de la
sociedad. El estado puede determinarse con “relación a la sociedad” cuando la persona es nacional o extrajera,
domiciliada o no, etc. Con “relación a la persona en si misma” ya sea si es varón o mujer, mayor o menor de edad,
etc. Y por último, con “relación a la posición que ocupa dentro de la familia” por ejemplo, si es casado, soltero, viudo,
divorciado, padre o hijo, etc. Esta última relación con respecto a la familia es lo que constituye el estado civil.

Estado civil, entonces, es “la posición jurídica que una persona ocupa dentro del grupo familiar”. Puede originarse por
hechos naturales (nacimiento, muerte), o por actos jurídicos (matrimonio, divorcio), por eso vamos a ver que los
“delitos contra el estado civil” son de dos especies:

a) Los que atentan contra el matrimonio (matrimonios ilegales con sus distintas figuras).
b) Los que atentan contra el estado civil en si (Supresión y suposición del estado civil y de la identidad).

Matrimonios ilegales

El delito de “matrimonio ilegal” consiste en contraer matrimonio existiendo un impedimento legal. El elemento
subjetivo es fundamental, porque uno o ambos de los contrayentes deben tener conocimiento del impedimento que
causa la nulidad absoluta del matrimonio.

Sujetos activos:

Contrayentes. Dentro de los “matrimonios ilegales”, nuestro código penal contempla las siguientes tres figuras:

a) Matrimonio ilegal de ambos contrayentes. (Art. 134: Serán reprimidos con prisión de uno a cuatro años, los
que contrajeran matrimonio sabiendo ambos que existe impedimento que cause su nulidad absoluta).
b) Matrimonio ilegal de uno solo de los contrayentes. (Art. 135 inc. 1: Serán reprimidos con prisión de dos a seis
años: el que contrajere matrimonio cuando, sabiendo que existe impedimento que cause su nulidad absoluta,
ocultare esta circunstancia al otro contrayente)
c) Simulación de matrimonio. (Art. 135 inc. 2: Serán reprimidos con prisión de dos a seis años: el que engañare a
una persona, simulare matrimonio con ella. A pesar de que esta figura se encuentra en el capítulo 1 de
“Matrimonios ilegales”, técnicamente no hay acá un caso de matrimonio ilegal, dado que no hay matrimonio,
sino simulación de matrimonio).
El impedimento legal es necesario para que exista un “matrimonio ilegal” (Por ej, uno de los contrayentes ya está
casado). La diferencia entre las dos figuras está en que, en un caso ambas partes conocen el impedimento legal, en el
otro caso solo una de las partes tiene conocimiento de tal impedimento y se lo oculta al otro contrayente.

La acción: consiste en contraer matrimonio sabiendo que existe impedimento que causa la nulidad absoluta.

Impedimentos: abra nulidad absoluta cuando el matrimonio haya sido celebrado con alguno de los siguientes
impedimentos:
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Derecho Penal II
a) Parentesco: por consanguinidad, entre ascendientes y descendientes, entre hermanos y medios hermanos.
Por afinidad, ascendientes o descendientes del cónyuge. Por adopción.
b) Ligamen: existencia de un matrimonio anterior no disuelto.
c) Crimen: haber sido autor, cómplice o instigador del homicidio doloso de uno de los cónyuges.
Elemento subjetivo: Para que exista matrimonio ilegal debe existir el conocimiento del impedimento legal para
contraer el matrimonio. Deben conocerlo ambos o uno de ellos.

Consumación: el delito es instantáneo, se consuma cuando se contrae el matrimonio, es decir, en el momento en que
se suscribe el acta de matrimonio ante el oficial público. El matrimonio debe haber sido celebrado de forma tal que,
de no mediar impedimento, sería un matrimonio valido.

Responsabilidad del oficial público

Los delitos que estamos analizando tienen como característica ser de actividad bilateral, por lo tanto para
consumarse requieren la acción de más de una persona. En todos los casos, se requieren dos contrayentes y el oficial
público, y por lo general los testigos. Los casos en que el oficial publico interviniente es responsable, están
contemplados en el Art. 136.

Art. 136: “El oficial público que a sabiendas autorice un matrimonio de los comprendidos en los artículos anteriores,
sufrirá, en su caso, la pena que en ellos se determine.

Si lo autorizare sin saberlo, cuando su ignorancia provenga de no haber llenado los requisitos que la ley prescribe
para la celebración del matrimonio, la pena será de multa de $750 a $12.500 e inhabilitación especial por 6 meses a 2
años.

Sufrirá multa de $750 a $12.500 el oficial público que, fuera de los demás casos de este artículo, procediere a la
celebración de un matrimonio sin haber observado todas las formalidades exigidas por la ley”.

Del artículo se desprende que existen 3 figuras de responsabilidad del oficial público:

a) Autorización dolosa del matrimonio ilegal (1er párrafo): el dolo consiste en que el oficial público sepa que
existe impedimento legal que cause la nulidad absoluta. Se le aplica la misma pena que a los autores.
b) Autorización culposa del matrimonio ilegal: en este, hay culpa del oficial público, pues el ignora el
impedimento por no haber llenado los requisitos que prescribe la ley. Se lo sanciona con multa e
inhabilitación.
c) Inobservancia de las formalidades legales: esta falta acarrea pena de multa.
Responsabilidad del representante legítimo del menor

Art. 137: “en la misma pena incurrirá el representante legítimo de un menor impúber que diere el consentimiento
para el matrimonio del mismo”.

La acción consiste en dar el consentimiento cuando el menor aún no tiene la edad para casarse o no se encuentra en
alguno de los casos de excepción. La consumación se produce cuando el representante pone su firma en el acta de
celebración del matrimonio.

Supresión y Suposición del Estado Civil y de la Identidad

Los casos de “supresión y suposición del estado civil y de la identidad” están contemplados en los arts. 138 a 139 bis.
El bien jurídico protegido es el “estado civil”, pero a diferencia de las figuras ya analizadas en que se protege el
matrimonio exclusivamente, en estas figuras se protege el estado civil y la identidad de las personas.

El art.138 constituye la “figura básica” del delito de supresión y suposición del estado civil y de la identidad. El art.139
contempla las “figuras agravadas”. El art.139 bis fue agregado por la ley 24.410y establece la responsabilidad de la

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Derecho Penal II
persona que de cualquier modo intermediare en la perpetración de delitos comprendidos en este capítulo, además
de las responsabilidad del funcionario público o profesional de la salud.

Figura Básica

Art. 138: “Se aplicara prisión de 1 a 4 años al que, por un acto cualquiera, hiciere incierto, alterare o suprimiere el
estado civil de otro”.

Acción: Las conductas pueden consistir en “hacer incierto, alterar o suprimir” el estado civil de otra persona que debe
tener más de 10 años por el contrario estaríamos ante una forma agravada del art. 139 inc. 2.

a) Hacer incierto: es crear una situación tal que no permita establecer con la exactitud indispensable, cual es el
verdadero estado de ella”. Es hacer dudoso el estado civil de alguien.
b) Alterar: es modificar el estado civil de una persona, “es sustituir un estado por otro, de modo de dar a una
persona un estado civil distinto del verdadero”.
c) Suprimir: consiste en crear la imposibilidad de que la persona pruebe su estado civil, o sea, se actúa de
manera tal que la otra persona no podrá probar su estado civil. Ejemplo: hacer desaparecer el acta de
nacimiento de una persona.
En todos los casos se debe tratar del estado civil de otra persona, pues la figura no comprender la modificación del
estado civil propio.

Elemento subjetivo: Si bien es un delito doloso. La ley 24.410 elimino de la parte final del art.138, la exigencia del
propósito de causar perjuicio.

Acto cualquiera: el delito puede cometerse por un acto cualquiera que sea idóneo para hacer incierto, alterar o
suprimir el estado civil, como ser: la falsedad documental, sea material o ideológica, la suplantación material, etc.

Figuras agravadas

Art.139: “Se impondrá prisión de 2 a 6 años:

1) A la mujer que fingiere preñez o parto para dar a su supuesto hijo derechos que no le correspondan.
2) Al que, por un acto cualquiera, hiciere incierto, alterare o suprimiere la identidad de un menor de 10 años, y
el que lo retuviere u ocultare”.
Caso del inc. 1: constituye otra figura agravada y se conoce como “suposición de preñez o parto”. El sujeto activo es la
mujer que finge ser madre. La conducta delictiva cosiste en que la mujer finja preñez o parto, de modo tal que haga
aparecer como suyo a un hijo dado a luz por otra mujer. El elemento subjetivo es el dolo, dolo especifico en este
caso, pues consiste en el propósito de dar a su supuesto hijo, derechos que no le corresponden. Este fin es requisito
para que se configure el delito, pero no es necesario que el fin realmente se logre.

Caso del inc. 2: Se agrava la pena por la edad de la víctima, que es un menor de 10 años. El delito puede cometerse
por un acto cualquiera, pero se destacan los siguientes actos: el hacer incierto, alterar o suprimir la identidad del
menor, y retenerlo u ocultarlo.

Responsabilidad del funcionario público y del profesional de la salud

Art. 139 bis: “Sera reprimido con reclusión o prisión de 3 a 10 años, el que facilitare, promoviere o de cualquier modo
intermediare en la perpetración de los delitos comprendidos en este Capítulo, haya mediado o no precio o promesa
remuneratoria o ejercido amenaza o abuso de autoridad.

Incurrirán en las penas establecidas en el párrafo anterior y sufrirán, además, inhabilitación especial por doble tiempo
que el de la condena, el funcionario público o profesional de la salud que cometa alguna de las conductas previstas
en este Capítulo”.

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Derecho Penal II
En el primer párrafo, la acción consiste en facilitar o promover o de cualquier modo intermediar en la perpetración
de delitos comprendidos en este capítulo. No importa si la persona que realizo algunas de esas conductas, actuó por
precio o promesa remuneratoria, o con amenazas o con abuso de autoridad. Para que el delito se consume no se
necesita que concurran alguno de estos elementos, sino que basta simplemente con realizar algunas de las conductas
que mencionamos (facilitar, promover o intermediar).

En el segundo párrafo, se castiga al funcionario público o profesional de la salud que cometa alguna de las conductas
previstas en el capítulo que estamos analizando. La pena es de prisión o reclusión de tres a diez años y se le agrega
inhabilitación especial por doble tiempo que el de la condena establecida.

Delitos contra la libertad

Bien jurídico protegido. Principios generales: nuestra Constitución Nacional, en su preámbulo tiene como objetivo
“asegurar los beneficios de la libertad…para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino”.
Consecuentemente, el CP no podía omitir la libertad entre los bienes que tutela, y es así que en el Titulo 5 se tipifican
y sancionan los delitos contra la libertad.

Respecto del concepto de libertad, los juristas distinguen, entre “libertad política” y “libertad civil”. J M Estrada
definía a la “libertad política” como “la facultad que tiene los ciudadanos de intervenir en el ejercicio de la potestad
gubernativa de una nación”.

La “libertad civil” es algo distinto, y puede ser definida como “el derecho que tiene toda persona a desarrollar sus
actividades en su propio beneficio, y sin más limitaciones que las que impongan el orden social, la moral pública y el
idéntico derecho de los terceros”. Esta última forma de libertad es la que consagra nuestra CN en su Art.19.

Nuestro Código Penal se encarga de proteger a la “libertad civil” y no la “libertad política”. Y protege la libertad en el
Titulo 5 a través de seis capítulos:

1) Delitos contra la libertad individual


2) Violación de domicilio
3) Violación de secretos y de la privacidad
4) Delitos contra la libertad de trabajo y asociación
5) Delitos contra la libertad de reunión
6) Delitos contra la libertad de prensa
Delitos contra la libertad individual

Reducción a servidumbre o condición análoga. Aspecto protegido del bien jurídico. El tipo penal y la cláusula
constitucional: Art.140: “Serán reprimidos con reclusión o prisión de 3 a 15 años, el que redujere a una persona a
servidumbre o a otra condición análoga y el que la recibiere en tal condición para mantenerla en ella”

La figura reprime la esclavitud, pues servidumbre y esclavitud son equivalentes. Se reprime no solo al que somete a
otro a servidumbre, sino también al que recibe a la persona para mantenerla en servidumbre. La servidumbre
consiste en someter a una persona al poder y voluntad de otra, como si fuera una cosa: su amo lo compra, lo vende,
lo cede, etc. Esto significa el aniquilamiento de la personalidad.

Los constituyentes a la hora de desarrollar la Constitución emitieron una declaración que establecía como un crimen
a la esclavitud. “En la Nación Argentina no hay esclavos: los pocos que hoy existen quedan libres desde la jura de esta
Constitución, y una ley especial reglara las indemnizaciones a que dé lugar esta declaración. Todo contrato de compra
y venta de personas es un crimen de que serán responsables los que lo celebrasen, y el escribano o funcionario que lo
autorice. Y los esclavos que de cualquier modo se introduzcan quedan libres por el solo hecho de pisar el territorio de
la Republica”.

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Derecho Penal II
El delito consiste en someter a servidumbre u otra condición análoga. Esta situación análoga debe ser tal que la
víctima quede sometida al poder de otro, perdiendo su personalidad.

Elemento subjetivo. Tentativa: Los caracteres del delito son los siguientes:

a) Es un delito material y permanente, la acción se prolonga hasta que la víctima obtenga su libertad.
b) Es doloso. Ya que consiste en la voluntad y conciencia de reducir a otro a servidumbre o condición análoga.
En el caso del que “recibe”, se requiere específicamente el fin de mantener en esa situación a la víctima.
c) Admite la tentativa.

Privación ilegal de la libertad individual. El tipo penal:

Forma simple: Art.141: “Sera reprimido con prisión o reclusión de 6 meses a 3 años, el que ilegalmente privare a otro
de su libertad personal”

Esta es la figura básica de privación de la libertad. Muchos artículos del Código contienen la acción de privación ilegal
de libertad pero exigen además otros elementos. Por lo tanto, toda vez que un hecho signifique privación ilegal de la
libertad y no quede comprendido en otra norma del Código, encuadrara en la figura básica de privación ilegal de la
libertad.

Acción. Elemento subjetivo: La acción consiste en privar ilegalmente de la libertad personal a otra persona. El delito
es doloso. El hecho consiste en una privación física de la libertad, de la libertad ambulatoria o de locomoción, es decir
de la libertad de trasladarse de un lugar a otro, o de permanecer donde la victima lo desee. La privación de la libertad
debe ser “ilegal”, es decir, que el actor no tenga derecho a privar de la libertad. De modo que quedan excluidos los
casos en que se actúa en cumplimiento del deber o ejercicio de un derecho, autoridad o cargo.

Algunas cuestiones prácticas:

a) Consentimiento de la víctima: si la victima dio consentimiento, no existe delito.


b) Autoridad marital: la autoridad marital no autoriza al marido a privar de la libertad a su esposa. Además la
relación conyugal agrava el delito.
c) Internación de presuntos insanos: si se trata de un demente declarado, no habría problemas, pues al
internarlo se está cumpliendo con un deber. Si se trata de esos casos dudosos sobre anormalidad mental de
una persona, habrá que atenerse a las circunstancias del caso y considerar que no hay delito si el autor pudo
creer lógicamente que la víctima estaba demente.
d) Error: el error excluye en dolo y el delito, aun cuando se trate de error inculpable.
Consumación y tentativa: la consumación se produce en el momento en que se priva de la libertad a la víctima. Es un
delito material y permanente, pues la consumación se prolonga mientras dura la privación de la libertad. Se admite
tentativa y participación.

Formas agravadas: estas formas están contempladas en los artículos 142, 142 bis y 142 ter.

Art. 142: “Se aplicara prisión o reclusión de 2 a 6 años, al que privare a otro de su libertad personal, cuando concurra
alguna de las circunstancias siguientes:

1) Si el hecho se cometiere con violencias o amenazas o con fines religiosos de venganza


2) Si el hecho se cometiere en la persona de un ascendiente, de un hermano, del cónyuge o de otro individuo a
quien se deba un respeto particular
3) Si resultare grave daño a la persona, a la salud o a los negocios del ofendido, siempre que el hecho no
importare otro delito por el cual la ley imponga pena mayor
4) Si el hecho se cometiere simulando autoridad pública u orden de autoridad publica
5) Si la privación de la libertad durare más de un mes”.

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Derecho Penal II
Secuestro coactivo: Art. 142 bis: “Se impondrá prisión o reclusión de 5 a 15 años, al que sustrajere, retuviere u
ocultare a una persona con el fin de obligar a la víctima o a un tercero, a hacer, no hacer, o tolerar algo contra su
voluntad. Si el autor lograre su propósito, el mínimo de la pena se elevara a 8 años.

La pena será de 10 a 25 años de prisión o reclusión:

1) Si la victima fuese una mujer embarazada, un menor de 18 años, o un mayor de 70 años de edad
2) Si el hecho se cometiere en un persona ascendiente, de un hermano, del cónyuge o conviviente, o de otro
individuo a quien se deba respeto particular
3) Si se causare a la víctima lesiones graves o gravísimas
4) Cuando la víctima sea una persona discapacitada, enferma o que no pueda valerse por si misma
5) Cuando el agente sea funcionario o empleado público o pertenezca o haya pertenecido al momento de
comisión del hecho a una fuerza armada, de seguridad u organismo de inteligencia del estado
6) Cuando participaran en el hecho 3 o más personas.
La pena será de 15 a 25 años de prisión o reclusión si del hecho resultara la muerte de la persona ofendida, como
consecuencia no querida por el autor.

La pena será de prisión o reclusión perpetua si se causare intencionalmente la muerte de la persona ofendida.

La pena del participe que, desvinculándose de los otros, se esforzare de modo que la víctima recupere la libertad, sin
que tal resultado fuese la consecuencia del logro del propósito del autor, se reducirá de un tercio a la mitad.

Delitos contra la libertad cometidos por funcionarios: Art. 144 bis: “Sera reprimido con prisión o reclusión de 1 a 5
años e inhabilitación especial por doble tiempo:

1) El funcionario público que, con abuso de sus funciones o sin las formalidad prescriptas por l ley, privase a
alguno de su libertad personal…”
Esta disposición contempla la figura básica de las detenciones ilegales.

Acción: consiste en privar ilegalmente de la libertad personal, la característica principal es que el autor es un
funcionario público que actúa en el ejercicio de sus funciones, pero la privación de la libertad es ilegítima porque el
abusa de sus funciones o no cumple las formalidades prescriptas por la ley.

Elemento subjetivo. Consentimiento: se trata de un delito doloso. El consentimiento de la víctima no es eficaz para
justificarlo, ya que no solo está en juego el interés particular sino también el interés general.

Omisión ilegal de liberación y otros excesos funcionales: Art.143: “Sera reprimido con reclusión o prisión de 1 a 3
años e inhabilitación especial por doble tiempo:

1) El funcionario que retuviera a un detenido o preso, cuya soltura haya debido decretar o ejecutar
2) El funcionario que prolongare indebidamente la detención de un persona, sin ponerla a disposición del juez
competente
3) El funcionario que incomunicare indebidamente a un detenido
4) El jefe de prisión u otro establecimiento penal, o el que lo reemplace, que recibiera algún reo sin testimonio
de la sentencia firme en que se le hubiere impuesto la pena o lo colocare en lugares del establecimiento que
no sean señalados al efecto
5) El alcaide o empleado de las cárceles de detenidos y seguridad que recibiere un preso sin orden de autoridad
competente, salvo el caso de flagrante delito
6) El funcionario competente que teniendo noticias de una detención ilegal, omitiere, retardare o rehusare
hacerla cesar o dar cuenta a la autoridad que deba resolver”.
Privación ilegal de la libertad y severidades, vejaciones o apremios ilegales:

Art. 144 bis: Sera reprimida con prisión o reclusión de 1 a 5 años e inhabilitación especial por doble tiempo:

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Derecho Penal II
2) “…el funcionario que desempeñando un acto de servicio cometiera cualquier vejación contra las personas o
les aplicare apremios ilegales
3) El funcionario público que impusiere a los presos que guarde, severidades, vejaciones o apremios ilegales
Si concurriere alguna de las circunstancias enumeradas en los incisos 1,2,3 y 5 del art.142, la pena privativa de la
libertad será de reclusión o prisión de 2 a 6 años”.

Conceptos:

Severidades: consiste en someter al preso a un régimen carcelario más severo que el dispuesto por la ley o por los
reglamentos carcelarios, de manera que se trata de medidas arbitrarias e ilegales. La severidad es ilegal o arbitraria
cuando, por ejemplo, ella no está autorizada por el reglamento carcelario o la ley, o cuando es impuesta por un
funcionario sin facultades para imponerla, o cuando se aplica fuera de los casos en que la ley lo autoriza. Así, son
casos de severidades, no permitir las visitas al preso, no permitir que reciba correspondencia, etc.

Vejaciones: vejar significa maltratar, molestar, perjudicar, hacer padecer a alguien. Las vejaciones pueden ser físicas o
morales y siempre constituyen un hecho ilegal, porque atentan contra la dignidad de la persona.

Apremios ilegales: apremiar significa oprimir, apretar, compeler u obligar a alguien a que diga o haga alguna cosa. En
la mayoría de los casos, los apremios ilegales contra una persona son empleados para obtener de ella una confesión,
lo cual viola el art.18 de la CN, pues nadie puede ser obligado a declarar contra sí mismo.

Caso del inc. 2: en esta figura se contempla el caso en que el funcionario público cometa las vejaciones o apremios
ilegales contra cualquier persona (no hace falta que sea un preso que el guarda), mientras desempeña u acto de
servicio. Las vejaciones, también pueden consistir en groserías, malas palabras, tratos despectivos o cualquier otro
acto que implica degradación moral de la víctima.

Caso del inc.3: en este caso el funcionario público comete las severidades, vejaciones o apremios ilegales contra un
preso que el guarda. La situación del preso implica estar sometido a un régimen disciplinario riguroso, no solo para
mantener el orden en el establecimiento, sino también para lograr readaptar socialmente al preso.

Imposición de tortura: si el funcionario impone torturas al preso que guarda, la pena se eleva considerablemente en
comparación a los casos de vejación o apremios ilegales. La figura se contempla en los arts. 144 ter, 144 cuarto y 144
quinto.

Art. 144 ter:

1) “Sera reprimido con reclusión o prisión de 8 a 25 años e inhabilitación absoluta y perpetua el funcionario
público que impusiere a personas, legítima o ilegítimamente privadas de su libertad, cualquier clase de
tortura. Es indiferente que la víctima se encuentre jurídicamente a cargo del funcionario, bastando que este
tenga sobre aquella poder de hecho. Igual pena se impondrá a los particulares que ejecuten los hechos
descriptos.
2) Si con motivo u ocasión de la tortura resultare la muerte de la víctima, la pena privativa de la libertad será de
reclusión o prisión perpetua. Si se causare alguna de las lesiones previstas en el artículo 91, la pena privativa
de la libertad será de 10 a 25 años.
3) Por tortura se entenderá no solamente los tormentos físicos, sino también la imposición de sufrimientos
psíquicos, cuando estos tengan gravedad suficiente”.
Por tortura se entenderá no solo los tormentos físicos sino también los sufrimientos psíquicos, cuando estos tengan
gravedad suficiente. La tortura consiste en maltratos o sufrimientos corporales, morales o psíquicos infligidos
intencionalmente a la víctima, se los usa como medio de prueba, como medio de represalia o venganza, etc. La ley
reprime cualquier clase de tortura y aclara que está dirigida hacia los funcionarios y también a los particulares.

Omisiones funcionales punibles. Artículos 144 cuarto y quinto:

Art. 144 cuarto:

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Derecho Penal II
1) “Se impondrá prisión de 3 a 10 años al funcionario que omitiese evitar la comisión de alguno de los hechos
del artículo anterior, cuando tuviese competencia para ello
2) La pena será de 1 a 5 años de prisión para el funcionario que en razón de sus funciones tomase conocimiento
de la comisión de alguno de los hechos del artículo anterior y, careciendo de la competencia a que alude el
inciso precedente, omitiese denunciar dentro de las 24 horas el hecho ante el funcionario, ministerio público
o juez competente. Si el funcionario fuera medico se le impondrá, además, inhabilitación especial para el
ejercicio de su profesión por doble tiempo de la pena de prisión
3) Sufrirá la pena prevista en el inciso 1 de este articulo el juez que, tomando conocimiento en razón de su
función de alguno de los hechos a que se refiere el artículo anterior, no instruyere sumario o no denunciare el
hecho al juez competente dentro de las 24 horas
4) En los casos previstos en este artículo, se impondrá, además, inhabilitación especial perpetua para
desempeñarse en cargos públicos. La inhabilitación comprenderá la de tener o portar armas de todo tipo”.
En estas figuras, se reprime no al funcionario que tortura, sino al funcionario que tomando conocimiento de que
otros torturan, no hace lo que corresponde, es decir, no lo evita o no lo denuncia, según el caso. Se trata de delitos de
omisión.

Art. 144 quinto: “Si se ejecutase el hecho previsto en el art. 144 tercero, se impondrá prisión de 6 meses a 2 años e
inhabilitación especial de 3 a 6 años al funcionario a cargo de la repartición, establecimiento, departamento,
dependencia o cualquier otro organismo, si las circunstancias del caso permiten establecer que el hecho no se
hubiese cometido de haber mediado la debida vigilancia o adoptado los recaudos necesarios por dicho funcionario”.

Este articulo contempla un caso culposo, sancionando al funcionario que está a cargo de la repartición,
establecimiento, departamento, dependencia, etc., en la cual se llevaron a cabo las torturas, si las circunstancias del
caso demuestran que las torturas no se hubiesen cometido si hubiese mediado la debida vigilancia o se hubiesen
adoptado los recaudos necesarios.

Conducción fuera de las fronteras:

Art.145: “Sera reprimido con prisión de 2 a 6 años, el que condujere a una persona fuera de las fronteras de la
república, con el propósito de someterla ilegalmente al poder de otro o de alistarla en un ejército extranjero”.

Acción. Elemento subjetivo: la acción consiste en conducir a una persona fuera de las fronteras de la república. El
elemento subjetivo específico de esta figura cosiste en el propósito de someter a la víctima, ilegalmente, al poder de
otro o alistarla en un ejército extranjero. Es un delito doloso.

Consumación: el delito se consuma simplemente con este hecho y la consumación se prolonga durante el tiempo de
la conducción. Para la consumación no es necesario que el sometimiento o alistamiento se concreten: basta con que
el autor haya obrado con ese propósito. Es necesario para que sea delito que no haya consentimiento de la víctima.

“Atentados con relación a los menores”

Sustracción, retención, inducción a la fuga, ocultación, impedimento de contacto de hijos menores con padres no
convivientes:

Sustracción: Art. 146: “Sera reprimido con prisión o reclusión de 5 a 15 años, el que sustrajere a un menor de 10 años
del poder de sus padres, tutor o persona encargada de él, y el que lo retuviere y ocultare”.

La figura también suele denominarse “robo de menores”, pues la acción principal consiste en sustraer a un menor de
10 años. También se reprimen las acciones subsidiarias de retener u ocultar al menor sustraído.

“Sustraer” consiste en sacar al menor de 10 años de la esfera de custodia de sus responsables. “Retener” consiste en
conservar o mantener al menor sustraído. “Ocultar” consiste en esconder al menor, de modo tal que no se pueda
conocer el paradero del mismo.

Se trata de un delito material y permanente. Admite la tentativa y es doloso.


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Derecho Penal II
Retención: Art.147: “En la misma pena incurrirá el que, hallándose encargado de la persona de un menor de 10 años,
no lo presentara a los padres o guardadores que lo solicitaren o no diere razón satisfactoria de su desaparición”.

El caso presupone una entrega voluntaria del menor al autor del delito, sea para que lo crie, lo eduque, lo cure, etc.
Luego, el autor, abusando de la confianza que en él se ha depositado, oculta o hace desaparecer al menor, ya que
cuando los responsables le piden que entregue al niño, él no lo presenta y no da una razón satisfactoria de su
paradero.

Inducción a la fuga: Art. 148: “Sera reprimido con prisión de 1 mes a 1 año, el que indujere a un mayor de 10 años y
menor de 15 años, a fugar de casa de sus padres, guardadores o encargados de su persona”.

La acción consiste en inducir a la fuga a un menor de 15 años pero mayor de 10 años. Complementa esta disposición
el artículo 146 que trata de menores de 10 años.

Inducir es instigar, influenciar, obrar sobre el ánimo del menor para que este se decida a fugar de la casa de los
padres o guardadores. Se trata de un delito doloso, el error sobre la edad del menor excluye el dolo.

Ocultación de un menor fugado: Art. 149: “Sera reprimido con prisión de 1 mes a 1 año, el que ocultare a las
investigaciones de la justicia o de la policía, a un menor de 15 años que se hubiere substraído a la potestad o guarda a
que estaba legalmente sometido. La pena será de 6 meses a 2 años si el menor no tuviera 10 años”

Se contempla la hipótesis de un menor que se fuga por propia voluntad e iniciativa. En estos casos, la justicia o la
policía realizan investigaciones para hallar al menor y el hecho delictivo consiste en que alguien oculto al menor de
las investigaciones de la justicia o de la policía. Se trata de un delito doloso. El dolo consiste en saber que el menor se
ha fugado y que la justicia o la policía lo buscan y a pesar de ello ocultarlo.

Amenazas y coacciones: también podemos llamar a estas figuras como: “compulsión, alarma o amedrentamiento
mediante amenazas”. En el artículo 149 bis se tutela la libertad individual, pero en su aspecto psíquico, se tutela la
libertad psíquica. De este texto surgen dos figuras:

Simples amenazas: Art.149 bis (primera parte): “Sera reprimido con prisión de 6 meses a 2 años el que hiciere uso de
amenazas para alarmar o amedrentar a una o más personas. En este caso, la pena será de 1 a 3 años de prisión si se
emplearen armas o si las amenazas fueren anónimas”.

Las amenazas consisten en anunciar un mal futuro a otro, con el objeto de infundirle temor, es decir, alarmarlo o
amedrentarlo. Las amenazas deben reunir las siguientes características: debe tratarse de un mal futuro, el mal futuro
debe depender de la voluntad del sujeto activo (el que amenaza), debe ser posible, debe ser grave, debe ser injusta
(no estar amparada por el derecho), debe estar dirigida a una o más personas.

El delito de amenazas es doloso, y consiste en querer alarmar o amedrentar a otro. Algunos consideran que se
consuma cuando se realiza la amenaza y otro cuando esta llega a su destino, con este segundo criterio se puede
admitir la tentativa.

Agravantes de la figura de “simples amenazas”: la pena se eleva, si para hacer las amenazas se hubiesen empleado
armas o si las amenazas fueron anónimas. En el primer caso la razón del agravante se debe a que el arma hace que la
amenaza tenga más fuerza atemorizante. En el segundo caso, porque al no haber quien amenaza, existen menos
posibilidades de defensa o cuidado.

Coacción: Art.149 bis (segunda parte): “…será reprimido con prisión o reclusión de 2 a 4 años en que hiciere uso de
amenazas con el propósito de obligar a otro a hacer, no hacer o tolerar algo contra su voluntad”.

Existe coacción cuando se usan amenazas para obligar a otro a hacer, no hacer o tolerar algo contra su voluntad. El
medio empleado para coaccionar deben ser las amenazas.
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Derecho Penal II
Dado que tanto en el delito de “coacción” como en el de “simples amenazas” hay uso de amenazas, se impone una
distinción:

a) En la coacción la amenaza es solo un medio para lograr un resultado. Es delito de resultado.


b) En las simples amenazas, estas son típicas en sí mismas cuando van acompañadas del propósito de alarmar o
amedrentar. No es preciso que el resultado se logre, es un delito formal.
La coacción posee las mismas características descriptas en las “simples amenazas” y es un delito doloso por tener
conciencia de estar obligando a otro a hacer lo anteriormente descripto.

Agravantes del delito de coacción: Art.149 ter: “en el caso del último apartado del artículo anterior, la pena será:

1) De 3 a 6 años de prisión o reclusión, si se emplearen armas o si las amenazas fueren anónimas.


2) De 5 a 10 años de prisión o reclusión, en los siguientes casos:
a) Si las amenazas tuvieren como propósito la obtención de alguna medida o concesión por parte de cualquier
miembro de los poderes públicos
b) Si las amenazas tuvieren como propósito el de compeler a una persona a hacer abandono del país, de una
provincia o de los lugares de su residencia habitual o de trabajo”.
Como vemos la pena de coacción se eleva si se emplean armas o amenazas anónimas. Se eleva aún más si se dan
fines específicos: propósito de obtener algo de un miembro de los poderes públicos, propósito de hacer abandonar el
país, provincia o lugares habituales de residencia o trabajo, etc.

Bolilla 9

Violación de domicilio. Art. 150: “Sera reprimido con prisión de seis meses a dos años, si no resultare otro delito más
severamente penado, el que entrare en morada o casa de negocio ajena, en sus dependencias o en el recinto habitado
por otro, contra la voluntad expresa o presunta de quien tenga derecho de excluirlo”.

El C.Pen Argentino, dentro de los Delitos contra la Libertad, contempla la “violación de domicilio” y “el allanamiento
ilegal”. Lo que se está protegiendo es la intimidad, la paz domiciliaria que todo individuo tiene derecho a gozar, es decir,
la libertad de gozar íntimamente el lugar donde se vive.

La acción punible es la de entrar, o sea, pasar desde afuera al interior. Es la persona del agente la que debe entrar, no
basta que penetre en el interior una parte de su cuerpo, como el brazo o el pie, o que asome la cabeza, introduciéndola
más allá del límite del domicilio.

Concepto de domicilio en relación a este delito. El concepto de domicilio que la ley enuncia aquí como objeto de
protección no es el de la ley civil, o sea, el asiento principal de la residencia o negocios, que puede o no estar realmente
habitado por el titular. El concepto penalmente típico es más amplio, puesto que comprende lugares que no
constituyen ese asiento, y en otros más restringido, ya que exige la ocupación real y actual del lugar por el titular del
domicilio. Lo primero se nota con la extensión del concepto a los de morada, casa de negocio y recinto. Lo segundo
surge del bien jurídico protegido; no se puede vulnerar la intimidad en un lugar donde ella no se desarrolla. El lugar
debe estar aplicado, en el momento del hecho, a constituir la esfera de reserva de la intimidad de la vida del titular.

Por otro lado, el domicilio tiene que ser ajeno respecto del agente, lo cual ocurre cuando el no es su titular o no tiene
derecho a habitar en el cómo accesorio del derecho del titular (o sea, el hijo, el cónyuge, etc.).

Subsidiaridad expresa de la figura. El artículo 150 del Cód. Penal se aplica si del hecho “no resultare otro delito más
severamente penado”.
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Derecho Penal II
Para explicar esta subsidiaridad no basta con afirmar que en la especie, no rigen los principios generales del concurso
de figuras, tampoco es aceptable sostener que la violación de domicilio queda descartada cuando ha sido el medio
seleccionado por el autor para cometer otro delito (por ejemplo, penetrar en el domicilio para violar sexualmente),
porque la ley determina con claridad que el desplazamiento se produce cuando el hecho mismo de la violación de
domicilio pasa a ser otro delito más severamente penado, lo cual sucede cuando esa violación es un elemento que ha
integrado la tipicidad de la acción del otro delito (por ejemplo, penetración con escalamiento para hurtar), o cuando
en sí mismo el hecho constituye el corpus del delito más grave (por ejemplo, cuando la penetración y permanencia en
el domicilio ajeno sea el hecho que el agente hace tolerar a la víctima por medio de coacciones); en estos casos, la
norma de mayor punibilidad descarta la aplicación del artículo 150. El desplazamiento no se produce, si de la violación
de domicilio resulta un delito de pena menor, (por ejemplo, si para penetrar en el domicilio se daño la puerta); entonces
es el articulo 150 el que desplaza a los tipos de pena menor, pero, si de la violación de domicilio puede catalogarse
como hecho distinto del otro delito de pena menor o mayor (por ejemplo, el que viola el domicilio para acceder
carnalmente a una persona), ambos hechos operan en concurso real.

Principio Constitucional. La protección del domicilio tiene carácter constitucional. La CN en su artículo 17, establece
que “el domicilio es inviolable”, y agrega que “una ley determinara en que casos y con qué justificativos podrá
procederse a su allanamiento”. Si bien la disposición, en principio, está dirigida a los órganos y funcionarios estatales
prohibiéndoles la entrada, allanamiento y ocupación en forma arbitraria o ilegal, es obvio que la prohibición es efectiva
igualmente con respecto a los particulares.

Allanamientos. El allanamiento de un domicilio es el acto por el cual, la autoridad en función de tal, penetra en alguno
de los recintos enunciados en el artículo 150, contra o sin voluntad del titular. El allanamiento es legítimo cuando la
autoridad lo practica en los casos determinados por la ley y con las formalidades requeridas por ella.

Reglas procesales generales. Las constituciones locales y las leyes nacionales exigen una orden de juez competente,
que el allanamiento haya sido dispuesto fundado en su razón de ser, que la orden sea exhibida al titular del domicilio
o, en su defecto, a la persona mayor de edad que se encuentre en él, debiéndose realizar el registro en presencia de
ellas y levantando acta de lo actuado. Además se suele fijar limitaciones horarias para el allanamiento (en las horas de
luz), aunque se dan excepciones; la omisión de cualquiera de estas formalidades puede tornar ilícito el allanamiento.

El allanamiento puede ser dispuesto cuando sea necesario para practicar un registro domiciliario porque en el lugar
pueden encontrarse cosas relacionadas con un delito que se ha cometido, o puede hallarse el imputado a quien se
procura detener, o un prófugo de la justicia, o alguien de quien se sospecha que ha cometido o está cometiendo un
delito en aquel.

Allanamientos ilegales: causas de información. Los Códigos de Procedimientos en materia penal, en virtud del
mandato constitucional establecen los casos en que podrá procederse al allanamiento, y también las formalidades que
deben cumplirse al efecto.

Art 151. “Se impondrá la misma pena e inhabilitación especial de seis meses a dos años, al funcionario público o agente
de la autoridad que allanare un domicilio sin las formalidades prescriptas por la ley o fuera de los casos que ella
determina”.

La particularidad de la figura descripta en este artículo, consiste en que el sujeto activo debe ser un representante del
poder público; o sea, como dice la ley debe ser un funcionario público o agente de la autoridad.

Funcionario público conforme al artículo 77 del C. Penal “es todo aquel que participa accidental o permanentemente
del ejercicio de funciones públicas, sea por elección popular o por nombramiento de autoridad competente”.

Se requiere además, que este actué en ejercicio de sus funciones, ya que si actúa como simple particular, el hecho no
encuadra en el artículo 151, sino en el artículo 150.

La figura que estudiamos contempla dos formas de conducta ilegal:


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° El allanamiento realizado fuera de los casos que indica la ley.

° El allanamiento realizado sin cumplir con las formalidades legales.

El artículo 227 del Cód. Proc. Penal establece casos en los cuales, por excepción, la policía no necesita la orden de
allanamiento; tales casos son los siguientes:

1) Por incendio, explosión, inundación u otro estrago se hallare amenazada la vida de los habitantes o la
propiedad.
2) Se denunciare que personas extrañas hayan sido vistas mientras se introducían en una casa o local, con indicios
manifiestos de ir a cometer un delito.
3) Se introduzca en una casa o local algún imputado de delito a quien se persigue para su aprehensión.
4) Voces provenientes de una casa o local anunciaren que allí se está cometiendo un delito o pidieran socorro.
El allanamiento ilegal es un delito instantáneo y es susceptible de tentativa. Es un delito doloso, ya que la ley no
contempla la forma culposa. Se consuma cuando se realiza la acción típica; es decir, con el allanamiento.

Art 152. “Las disposiciones de los artículos anteriores no se aplicaran al que entrare en los sitios expresados, para evitar
un mal grave a si mismo, a los moradores o a un tercero, ni al que lo hiciere para cumplir un deber de humanidad o
prestar auxilio a la justicia”.

La disposición establece ciertas situaciones objetivas que hacen inaplicables las normas de los artículos 150 y 151, en
virtud de ello, no es punible el que penetra en domicilio ajeno en alguna de las siguientes circunstancias:

a) Para evitar un mal grave a sí mismo, a los moradores o a un tercero. La gravedad consiste en la imposibilidad
de recurrir a otro medio para evitar el mal. Si bien algunos autores entienden que el peligro debe recaer sobre
las personas, en general se considera que queda incluido todo bien jurídico, incluso los de contenido
patrimonial. No se requiere que el mal sea inminente ni que el sujeto haya sido extraño a la situación de
peligro.
b) Para cumplir un deber de humanidad. Tal deber se refiere a los actos de solidaridad humana en que el agente
procura evitar el sufrimiento o salvar a un tercero de una situación conflictiva en que se encuentra.
c) Para prestar auxilio a la justicia. El artículo 287 del Cód. Procesal Penal autoriza a cualquier individuo a detener
al delincuente que haya sido sorprendido “in fraganti” y al delincuente que se ha fugado. En todos estos casos,
si en la fuga el delincuente penetra en una casa, el perseguidor que entre para aprehenderlo no comete delito.
La impunidad también rige si el particular no actúa solo, sino ayudando a un agente de policía.
En los tres casos, se requiere que el individuo tenga la creencia- aunque se errónea- de que actúa por alguna de las
causas previstas.

Los casos del artículo 152 no encuadran estrictamente en ninguna de las causales de justificación establecidas por la
ley en forma taxativa (legítimo ejercicio de un derecho, autoridad o cargo, cumplimiento de un deber legal, legítima
defensa y estado de necesidad). Por tanto, otros autores sostienen que se trata simplemente de excusas absolutorias,
es decir, de circunstancias contempladas objetivamente por la ley, que eximen de pena al sujeto.

Violación de secretos.

Secreto. Concepto. La esfera de reserva de la persona, dentro de la cual tiene que poder vivir su intimidad, sin la
intromisión ilícita de terceros, se completa respecto de todo lo que desea mantener fuera del conocimiento de extraños
o reducirlo al conocimiento de un número limitado, ya se trate de sus pensamientos, sus acciones o acontecimientos o
circunstancias que le conciernan. La ley trata de proteger esa libertad individual, prohibiendo la intromisión de terceros
en la intimidad del sujeto pasivo o la comunicación de sus secretos a otros por parte de quienes, teniendo derecho a
conocerlos o habiéndolos conocido sin intromisiones ilícitas, carecen del derecho a comunicarlos.

El “secreto” cuya violación castiga este capítulo, está garantizado por la CN, en su artículo 18 establece que “es
inviolable la correspondencia epistolar y los papeles privados”. Genéricamente, la “violación de secretos”, consiste en
atentar contra la correspondencia, los papeles privados y los secretos.
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Derecho Penal II
Sistematización de los tipos penales. Art. 153. Párrafo 1° clausula 1°. “Sera reprimido con prisión de quince días a seis
meses el que abriere o accediere indebidamente a una comunicación electrónica, una carta, un pliego cerrado, un
despacho telegráfico, telefónico, o de otra naturaleza, que no le esté dirigido…”

En esta primera clausula se observa la Apertura indebida de correspondencia; la acción de abrir es la de remover los
obstáculos que impiden la lectura del contenido de la carta, pliego, etc, a raíz de su cerramiento, quebrantando o
violando de cualquier modo, pero con significado material que recaiga sobre el obstáculo mismo: romper el sobre que
cubre, el sello u oblea que cierra, etc. El delito se completa con el acto de abrir, aunque el agente no se entere del
contenido de la carta, pliego o despacho.

Tiene que tratarse de una apertura indebida, o sea, de la realizada sin derecho. Hay una serie de supuestos en que la
ley otorga a terceros que no son los destinatarios la facultad de abrir la correspondencia, como ocurre cuando la
autoridad judicial puede ocupar y enterarse de la correspondencia por la autoridad que le conceden las leyes procesales
que regulan la investigación de los hechos delictuosos, o a la autoridad administrativa por razones de seguridad
(apertura de correspondencia de institutos penitenciarios). Cuando la apertura de la correspondencia encuadra en
otras causas jurídicamente reconocidas, pero que no responde a una facultad otorgada de manera expresa por el
derecho para abrir la correspondencia o los papeles privados, puede haber lugar a la justificación, aunque el hecho no
deje de ser típico, como acaecería si mediara un estado de necesidad.

Autor puede serlo toda persona que no sea el destinatario de la comunicación, lo cual surge claramente de la ley, que
emplea la expresión “que no le esté dirigido”.

Art 153, párrafo 1°, clausula 2°. También se pune con prisión de quince días a seis meses al que “se apoderare
indebidamente de una comunicación electrónica, una carta, un pliego, un despacho u otro papel privado, aunque no
esté cerrado…”

Esta segunda clausula describe el Apoderamiento indebido de correspondencia. Apoderarse equivale aquí a introducir
o hacer permanecer el objeto en la propia tenencia, quedan comprendidos, por tanto, el acto de apoderamiento propio
de las figuras del hurto y robo. Tiene que tratarse de un verdadero apoderamiento, es decir, de una introducción de la
cosa en la esfera de tenencia del agente por un tiempo que “autonomice” el apoderamiento de la mera finalidad de
interiorizarse del contenido de la carta o el papel (por ejemplo, no constituirá este delito el hecho de tomar la carta
para leerla y devolverla enseguida) .

Art 153, párrafo 1°, clausula 3°. La misma pena que en los casos anteriores, se aplica al que “indebidamente suprimiere
o desviare de su destino una correspondencia o una comunicación electrónica que no le esté dirigida”.

La suprime el que la desvía del curso que lleva, el solo hecho de apartarla del curso hacia el destinatario ya implica la
supresión, aunque no se la menoscabe materialmente(por ejemplo, reteniéndola, colocándola en un lugar donde es
imposible que el curso se reanude, como seria introducirla en una bolsa de residuos). La desvía quien, manteniendo en
curso la correspondencia, le da un destino distinto del que llevaba hacia el destinatario; esta acción, por consiguiente,
importa imprimir a la correspondencia un curso distinto del que llevaba hacia el destinatario; esta acción, por
consiguiente, importa imprimir a la correspondencia un curso distinto del que tenía; no comete el delito quien
advirtiendo que la correspondencia sigue un curso indebido, no lo corrige pudiendo hacerlo.

Art 153, párrafo 2°. “En la misma pena incurrirá el que indebidamente interceptare o captare comunicaciones
electrónicas o telecomunicaciones provenientes de cualquier sistema de carácter privado o acceso restringido”.

Art 153, párrafo 3°. “La pena será de prisión de un mes a un año, si el autor además comunicare a otro o publicare el
contenido de la carta, escrito, despacho o comunicación electrónica”.

La ley trata a la figura como una agravante de los hechos previstos en el artículo 153 párrafo 1°; la comunicación o
publicación son circunstancias que se suman a la apertura indebida, al apoderamiento, al desvió o a la supresión, en
cuya virtud aumenta la pena. Es presupuesto del tipo que se hayan dado alguno de esos hechos y que sea el contenido
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Derecho Penal II
de la correspondencia o del papel privado abierto, apartado de su legítimo tenedor, desviado o suprimido lo que se
comunique o publique.

Art 154. “Sera reprimido con prisión de uno a cuatro años, el empleado de correos o telégrafos que, abusando de su
empleo, se apoderare de una carta, de un pliego, de un telegrama o de otra pieza de correspondencia, se impusiere de
su contenido, la entregare o comunicare a otro que no sea el destinatario, la suprimiere, la ocultare o cambiare su
texto”.

Las acciones deben ser cometidas por el agente abusando de su empleo, el delito se da, cuando el autor aprovecha las
oportunidades o facilidades que le brinda la función que realiza o el servicio que presta, ya se trata de una función o
servicio público (por ejemplo el cartero) o no, siempre que lo coloque en situación de acceder a los objetos (por ejemplo
el ordenanza de limpieza del edificio de correos).

Art 155. “Sera reprimido con multa de pesos de un mil quinientos a pesos cien mil, el que hallándose en posesión de
una correspondencia, una comunicación electrónica, un pliego cerrado, un despacho telegráfico, telefónico o de otra
naturaleza, no destinados a la publicidad, los hiciere publicar indebidamente, si el hecho causare o pudiere causar
perjuicios a terceros.

Está exento de responsabilidad penal el que hubiere obrado con el propósito inequívoco de proteger un interés
público”.

La acción punible es la de hacer publicar indebidamente. Publica el que pone el contenido de la correspondencia al
alcance del conocimiento de un número indeterminado de personas. Dentro del concepto de hacer publicar cabe tanto
el que publica la correspondencia por sí mismo, como el que la hace publicar por otro. La publicación puede realizarse
por cualquier medio, oral, escrito, pictórico, si se trata de imágenes en la correspondencia, de manera total o parcial.

Aunque el tipo se completa con la publicación indebida de la correspondencia no destinada la publicidad, la punibilidad
requiere que esa publicación cause o hubiese podido causar perjuicio. El perjuicio puede ser de cualquier naturaleza
(moral, patrimonial, o de otro carácter). Puede recaer sobre el remitente o sobre terceros extraños a la relación
epistolar, estos pueden ser personas colectivas públicas o privadas. Pero siempre es necesario que recaiga o pueda
recaer sobre persona distinta del agente que hace publicar la correspondencia.

Violación del secreto profesional. Art 156. “Sera reprimido con multa de mil quinientos a noventa mil pesos e
inhabilitación especial, en su caso, por seis meses a tres años, el que teniendo noticia, por razón de su estado, oficio,
empleo, profesión o arte, de un secreto cuya divulgación pueda causar daño, lo revelare sin causa justa”.

El fundamento de la punibilidad radica en “el interés público de amparar la libertad individual relativa a los secretos
confiados por necesidad a personas que se hallan en determinados cargos, artes o profesiones”.

El objeto del delito es un secreto. Secreto es lo no divulgado, lo no conocido por un número indeterminado de personas,
a este concepto se le suma, en lo jurídico, que medie interés del titular en mantenerlo fuera de ese conocimiento (por
eso el consentimiento dado para la revelación quita el carácter de secreto al hecho o circunstancias reservados). Por
eso, es secreto tanto lo que el sujeto pasivo conoce y quiere mantener en ese carácter, como aquello que siéndole
personal, no conoce. (Por ej. que sufre una determinada enfermedad), pero que de conocerlo, tendría interés en que
no se divulgara.

En principio, el secreto no desaparece porque lo conozca un número determinado de personas que, a su vez, estén
obligadas a guardarlos, pero si cuando ese conocimiento se difunde a un número indeterminado, así como también
cuando el titular manifiesta expresamente su carencia de interés en preservarlo, admitiendo que se lo comunique a
terceros. A su vez, no todo lo secreto está protegido, sino aquello cuya divulgación puede causar daño.

Para estar ante la figura delictiva del artículo 156 el agente tiene que haber tenido noticia de lo secreto por razón de
su estado, oficio, empleo, profesión o arte. No basta que se trate de un secreto conocido con ocasión de la actividad

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Derecho Penal II
sino que tiene que conocérselo a causa de la actividad (el medico está obligado a guardar en secreto la deformidad de
su cliente, pero no la discusión conyugal que ha sorprendido al visitarlo). En el tipo queda comprendido tanto el secreto
que el agente llego a conocer porque el sujeto pasivo se lo ha confiado, como el que ha conocido por otros medios en
su actividad profesional o en la propia de su estado, aunque, sean hechos o circunstancias que el mismo sujeto pasivo
desconoce (por ej los que el profesional conoce por comunicaciones de terceros o por los exámenes que realiza de la
persona del sujeto pasivo o de sus cosas).

La acción típica es la de revelar el secreto asi conocido. Vulgarmente “revelar” significa comunicar, poner en
conocimiento de un tercero el secreto. Es suficiente que la revelación se haga a una sola persona extraña a la esfera en
que debe mantenerse el secreto, aun en forma confidencial y requiriéndole que no lo comunique a otros.

El hecho típico se da igualmente aunque la persona a quien el agente comunica el secreto ya lo conozca por otra vía;
la revelación típica no requiere la ignorancia del secreto por parte del receptor. Lo revelado debe ser lo conocido por
el agente, no revela el que miente, aunque si se da el comportamiento típico cuando la mentira solo constituye una
exageración o deformación de los hechos o circunstancias que existen realmente. Por otra parte, para que un hecho
pueda decirse revelado en el sentido de la ley penal, es necesario que se lo haga de tal modo que pueda ser conocido
por los terceros como atribuido o perteneciente al sujeto pasivo. No hay revelación típica cuando la comunicación se
hace de manera que impide toda posibilidad de atribución a determinadas personas (por ej comunicaciones científicas
sin mención del sujeto ni caracterizaciones que lo determinen). Además la tipicidad reclama que la revelación se realice
sin justa causa.

Justa causa de revelación. Si la revelación se hace “con justa causa”, el hecho ya no constituiría el delito de revelación
de secreto profesional. Como dice Núñez, en estos casos ya no se tratara de una revelación de secreto profesional
justificada, ni tampoco inculpable, sino que no existirá revelación de secreto profesional. Aunque la existencia de justa
causa no actúa como causal de justificación, sino como causal excluyente de la tipicidad, los hechos considerados como
“justa causa”, suelen coincidir con las causales de justificación.

Así, se ha entendido que hay “ justa causa”, cuando el que revela el secreto profesional lo hace en razón de un estado
de necesidad, es decir, por evitar un mal mayor al cual ha sido ajeno (art 34° inc 3).

También se ha considerado que hay “justa causa” cuando se ha actuado en legítima defensa de un derecho propio (ej;
la necesidad de defender el buen nombre profesional) o ajeno (ej; el medico que revela a una mujer el estado de salud
de su futuro marido).

A veces la “justa causa” aparecerá bajo la forma de legítimo ejercicio de un derecho (algunos autores admiten el caso
de que el profesional revele el secreto, cuando de ello depende el cobro de sus honorarios; otros entienden que esto
no constituye una “justa causa de revelación”).

Otras veces, la “justa causa” se fundara en el cumplimiento de un deber legal (ej; las leyes de Registro Civil, imponen
al médico, a la partera y aun a la persona en cuya casa tuvo lugar el parto, la obligación de denunciar el nacimiento
cuya legitimidad no les constare, también impone al facultativo que atendió a una persona en su última enfermedad la
obligación de hacer constar en el certificado de defunción, la causa inmediata del deceso y demás circunstancias del
mismo).

El consentimiento del interesado también constituye una “justa causa” para revelar el secreto. Por “interesado” debe
entenderse al individuo al cual afecta directamente el hecho objeto del secreto, y no simplemente al que lo conoce o
a quien lo llevo a conocimiento del profesional.

Violación del secreto por el funcionario público. Art 157. “Sera reprimido con la pena de prisión de un mes a dos años
el que:

1. A sabiendas e ilegítimamente, o violando sistemas de confidencialidad y seguridad de datos, accediere, de


cualquier forma, a un banco de datos personales;
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Derecho Penal II
2. Ilegítimamente proporcionare o revelare a otro información registrada en un archivo o en un banco de datos
personales cuyo secreto estuviere obligado a preservar por disposición de la ley.
3. Ilegítimamente insertare o hiciere insertar datos en un archivo de datos personales.
Cuando el autor sea funcionario público sufrirá, además, pena de inhabilitación especial de un a cuatro años.”

El objeto de la revelación tiene que ser hechos, actuaciones o documentos que por disposición de la ley deban
guardarse secretos. Hecho es cualquier acontecimiento (actividades, manifestaciones, etc) producido dentro de la
Administración o fuera de ella que ha llegado a conocimiento de los funcionarios, cuyo secreto interesa mantener por
la incidencia que su conocimiento por terceros puede asumir de aquella. Actuaciones son las resoluciones o las
diligencias realizas o dispuestas por la autoridad. Documento es todo escrito o elemento expresivo de ideas que se
encuentre en el seno de la Administración, originado en ella o que haya llegado a ella, produzca o no efectos jurídicos
entre partes, siendo indiferente, por lo tanto, que estén o no firmados y que se conozca o ignore su origen. Teniendo
que tratarse de hechos, actuaciones o documentos respecto de los cuales la ley haya dispuesto que permanezcan en
secreto.

Autor únicamente puede serlo el funcionario que tenga obligación de guardar el secreto: basta esa obligación para que
se de la característica típica del autor; no es necesario que se trate de un secreto que haya conocido en razón de su
función, puede ser un secreto conocido en ocasión de la función, o aun fuera de ella.

La figura introducida por la Ley de Habeas Data 25326 art 157 bis Codigo Penal.

“Sera reprimido con la pena de prisión de un mes a dos años el que:

1. A sabiendas e ilegítimamente, o violando sistemas de confidencialidad y seguridad de datos, accediere, de


cualquier forma, a un banco de datos personales.
2. Revelare a otro información registrada en un banco de datos personales cuyo secreto estuviere obligado a
preservar por disposición de una ley. Cuando el autor sea funcionario público sufrirá, además, pena de
inhabilitación especial de uno a cuatro años”.

Esta ley agrego, dos tipos de delito que vulneran la esfera de reserva de las personas, pues toman conocimiento de
datos relativos a ellas, y comunican tales datos a terceros o les facilitan a estos el conocimiento que pueden adquirir.
Los datos a que hace referencia el texto legal son mantenidos en reserva por voluntad de los eventuales sujetos pasivos
o por la naturaleza de los fines para los que se recabaron.

La expresión banco de datos, no reduce el objeto a una determinada forma de conservación de los datos, sino que se
puede extender a otras formas, es decir bancos confeccionados con otros procedimientos (mecánicos o manuscritos),
en tanto su reserva este preservada por las medidas de seguridad necesarias para mantener secretos los datos
contenidos.

El tipo del inc 1° reconoce un autor indiferenciado: cualquier persona puede cometerlo. Se trata de un delito de acción,
en tanto no requiere como requisito de punición un resultado que se autonomice del acceso al banco de datos.

Con relación a la expresión “a sabiendas e ilegítimamente” se trata de una referencia particular del aspecto subjetivo
y de la extensión de la autoría, lo primero porque la expresión a sabiendas excluye toda forma de dolo que no sea
directo, lo segundo, porque aleja cualquier pretensión de pensar que se halla en presencia de un delito propio.

El inc 2° establece que el autor solo puede ser quien esté obligado a preservar el secreto de los datos por disposición
de una ley. La acción de este tipo delictivo es la de revelar, comunicar datos del banco a personas no comprendidas en
la misma esfera obligacional.

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Derecho Penal II
El último párrafo del artículo describe una agravante condicionada solamente a la calidad del autor: se debe tratar de
un funcionario público. En este caso a la pena de prisión se le suma una pena de inhabilitación especial de uno a cuatro
años.

Delitos contra la libertad de trabajo y asociación, de reunión y prensa.

La libertad personal que aquí se ampara es la relacionada con las actividades laborales: la libertad de cualquier sujeto
a trabajar cuando quiere, a integrar asociaciones laborales etc.

Art 158. “Sera reprimido con prisión de un mes a un año, el obrero que ejerciere violencia sobre otro para compelerlo
a tomar parte en una huelga o boicot. La misma pena sufrirá el patrón, empresario o empleado que, por si o por cuenta
de alguien ejerciere coacción para obligar a otro a tomar parte en un lock-out y a abandonar o ingresar a una sociedad
obrera o patronal determinada”.

El artículo no castiga la huelga- cuya licitud se apoya en preceptos constitucionales- o el boicot, sino el ejercicio
arbitrario de esos procedimientos, por medio de compelimiento violento sobre otros para que tomen parte de ellos.

La violencia tiene que ser ejercida sobre la víctima para compelerla a tomar parte en una huelga o boicot, es decir, en
una suspensión colectiva del trabajo de un sector de personas que trabajan en relación de dependencia (huelga) o en
una concertación para no prestar o utilizar los servicios a, o de determinadas empresas (boicot).

Por compulsión se entiende aquí tanto el impedimento físico, como el impedimento moral que importa el uso de la
violencia como amenaza de su repetición o intensificación condicionadas a la no adopción de la conducta deseada por
al agente de parte de la víctima.

En la segunda parte del artículo se establece que; “La misma pena sufrirá el patrón, empresario o empleado que, por
si o por cuenta de alguien ejerciere coacción para obligar a otro a tomar parte en un lock-out …”

También aquí se protege la libertad de trabajo, aunque ya no referida al sector obrero, sino al patronal o empresarial
y, como en el caso anterior, no se prohíbe el lock-out, sino la coacción que se ejerce para que alguien, contra su
voluntad, participe en él.

La acción típica es la de ejercer coacción. En verdad, se trata de una figura de coacción especializada, ya que lo que
queda comprendido en ella es la utilización de medios morales o materiales para doblegar la voluntad del sujeto pasivo,
con la finalidad de que obre de una manera determinada. Dicha finalidad es la de obligar al sujeto pasivo a que tome
parte en un lock-out, o sea, en un cierre de establecimientos comerciales o industriales como medio de lucha contra
las pretensiones del sector obrero, actualmente en curso o que va a producirse.

Idéntica pena que en los casos anteriores impone el art 158 en su última parte “Al patrón, empresario o empleado que,
por si o por cuenta de alguien, ejerciere coacción para obligar a otro… a abandonar o ingresar a una sociedad obrera o
patronal determinada”.

Aquí la coacción esta enderezada a lograr que el sujeto pasivo abandone una sociedad obrera o patronal a la que está
ya afiliado o ingrese en una terminada a la que aún no se afilio. Nada dice la ley sobre el carácter de la sociedad y puesto
que la libertad de asociación se vulnera cualquiera que sea ese carácter, puede tratarse de una asociación con fines
gremiales, culturales, económicos, religiosos, siempre y cuando se encuentre consolidada alrededor de una
determinada actividad obrera o patronal, puesto que se protege la libertad de asociarse entre quienes trabajan.

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Art 159. “Sera reprimido con multa de dos mil quinientos pesos a treinta mil pesos, el que, por maquinaciones
fraudulentas, sospechas malévolas o cualquier medio de propaganda desleal, tratare de desviar, en su provecho, la
clientela de un establecimiento comercial o industrial”.

Maquinación fraudulenta es cualquier clase de ardid o engaño utilizados con la finalidad típica, como puede ser el uso
de membretes o características del producto ajeno, en cuanto sea medio para quitar la clientela y no una simple
falsificación de la marca que queda cubierta por la ley especial. (por ej vender productos de baja calidad en envases
similares a los del establecimiento cuya clientela se desea desviar).

Propaganda desleal es la que desacredita las bondades del producto de la víctima en comparación con aquel otro.

El suscitamiento de sospechas malévolas, la realización de propaganda desleal o de cualquier otra maquinación


fraudulenta, deben tener por finalidad tratar de desviar la clientela de un establecimiento comercial o industrial en
provecho del agente.

Autor puede ser tanto quien ya es comerciante o industrial, como quien trata de desviar la clientela del sujeto pasivo
en provecho del establecimiento que todavía no ha instalado, pero piensa instalar. Por sujeto pasivo necesariamente
tiene que ser quien ya es comerciante o industrial, puesto que solo así puede tener clientela.

Delitos contra la libertad de reunión. Art 160. “Sera reprimido con prisión de quince días a tres meses, el que impidiere
materialmente o turbare una reunión licita, con insultos o amenazas al orador o a la institución organizadora del acto”.

El derecho de reunión aquí tutelado es el de agruparse para comunicar o manifestar algo, si se lo hace de modo y con
fines lícitos. Los delitos contra la libertad de reunión protegen la libertad de hacerlo de manera accidental pero
concertada con un objetivo que se cumplimenta en breve plazo, cualquiera sea el motivo (religioso, cultural, político),
siempre que resulte lícito.

La acción típica se concreta cuando el agente impide que la reunión se realice actuando antes de que haya comenzado
o disolviéndola una vez que está en curso.

El tipo requiere que se trate de un impedimento que se haya concretado por actos materiales, lo cual tiene el significado
de un actuar físico que haga abortar la realización en su comienzo.

Se turba la reunión cuando, sin impedírsela, se la desordena, alterando su desarrollo, tornando difícil o aun imposible
(sin que se disuelva la reunión) el cumplimiento de sus objetivos.

Por supuesto que cuando los insultos o las amenazas al orador o a la institución lleguen a constituir otros delitos y a la
vez, hayan turbado la reunión licita de aquellos, operaran en concurso real con el artículo 160.

Elemento subjetivo: La figura es dolosa.

Consumación. Tentativa. La consumación se produce en el instante en que la reunión es impedida por actos materiales
o turbada mediante insultos o amenazas al orador o a la institución organizadora.

Sujeto activo: Puede ser cualquiera. Si se trata de funcionario público, habrá concurso con el delito de “abuso de
función”.

Sujeto pasivo: Es el orador o la institución organizadora.

Delitos contra la libertad de prensa. Art 161. “Sufrirá prisión de uno a seis meses, el que impidiere o estorbare la libre
circulación de un libro o periódico”.

Las acciones típicas son las de impedir o estorbar la libre circulación. La impide el que hace imposible la distribución
del libro o periódico, sea en su totalidad, sea parcialmente, aun con relación a determinados ejemplares, no constituye
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Derecho Penal II
este delito impedir que una o varias personas determinadas lo lean, lo cual no es más que un atentado a la libertad
personal de ellas. Estorba la circulación quien la entorpece o la convierte en más difícil (por ej retrasándola), siempre
que los obstáculos impuestos no hayan llegado a impedirla.

La ley no limita a los medios, por lo cual pueden ellos implicar violencia, fuerza en las cosas, fraude etc.

El libro o periódico que sea objeto típico tiene que estar en circulación, entendiéndose por tales todos aquellos que se
encuentren en las operaciones propias de la circulación, desde el momento en que el impreso se halla depositado para
ser lanzado a la circulación o está en camino a los destinatarios o a disposición del público en lugares de venta o
distribución directa. Los actos que recaen sobre libros o periódicos que ya han sido distribuidos, o sea, que han llegado
a las personas que pueden leerlos, constituirán otros delitos, pero no atacaran la libertad de prensa en el sentido del
tipo estudiado.

La consumación se produce en el momento en que se impide o estorba la circulación. Se trata de un delito material y,
por tanto, la tentativa es posible.

Sujeto activo: Puede ser cualquiera y si se trata de un funcionario público hay concurso con el delito de abuso de
función.

Sujeto pasivo: Puede ser cualquier persona interesada en la circulación, tal el caso del editor, autor o el distribuidor.

La información. Habeas Data. El Hábeas data es una acción jurisdiccional, normalmente constitucional, que puede
ejercer cualquier persona física o jurídica, que estuviera incluida en un registro o banco de datos de todo tipo, ya sea
en instituciones públicas o privadas, en registros informáticos o no, a fin de que le sea suministrada la información
existente sobre su persona, y de solicitar la eliminación o corrección si fuera falsa o estuviera desactualizada. También
puede aplicarse al derecho al olvido, esto es, el derecho a eliminar información que se considera obsoleta por el
transcurso del tiempo y ha perdido su utilidad. La frase legal se utiliza en latín, cuya traducción más literal es «tener
datos presentes» siendo «hábeās» la segunda persona singular del presente de subjuntivo del verbo latino «habēre»
(en este caso entendido como «tener»).

La ley de Habeas Data se encuentra introducida en el artículo 157 bis del Código Penal y establece: “Sera reprimido con
la pena de prisión de un mes a dos años el que:

1. A sabiendas e ilegítimamente, o violando sistemas de confidencialidad y seguridad de datos, accediere, de


cualquier forma, a un banco de datos personales.
2. Revelare a otro información registrada en un banco de datos personales cuyo secreto estuviere obligado a
preservar por disposición de una ley.
Cuando el autor sea funcionario público sufrirá, además, pena de inhabilitación especial de uno a cuatro años”

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Derecho Penal II

Bolilla 10

La PROPIEDAD es un BIEN JURIDICO PENAL. La denominación del título “delitos contra la propiedad” generó un
enfrentamiento en nuestra doctrina:

A) Algunos la critican, sosteniendo que el concepto de “propiedad” se identifica con el de “dominio” (Art. 1941 NCCYC: el
dominio perfecto es el derecho real que otorga todas las facultades de usar, gozar, disponer material y jurídicamente
de una cosa, dentro de los limites previstos por la ley.), Pero bajo este título no se protege solo el derecho real de
dominio, sino muchos otros que integran el patrimonio, como por ej: los derechos personales, por lo tanto, la
denominación correcta seria “delitos contra el patrimonio”.

B) La doctrina mayoritaria sostiene que el concepto de “propiedad” debe tomarse del Art. 17 de la CN que es mucho más
amplio (“Artículo 17.- La propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella, sino en
virtud de sentencia fundada en ley…”),. En este caso se sancionan aquellas conductas que afecten cualquier derecho
patrimonial, no solo el derecho real de dominio, sino también todos los demás derechos reales (uso, usufructo,
habitación, etc.), la posesión y la tenencia de una cosa, los derechos personales de una persona, bienes corporales
(cosas muebles e inmuebles) e incorporales (Ej.: energía eléctrica).

LIBRO II - TITULO VI - DELITOS CONTRA LA PROPIEDAD

CAPITULOS:

I- HURTO

II- ROBO

II bis – ABIGEATO

III- EXTORSIÓN

IV- ESTAFAS Y OTRAS DEFRAUDACIONES

IV bis – USURA

V- QUEBRADOS Y OTROS DEUDORES PUNIBLES

VI- USURPACIÓN

VII- DAÑOS

VIII- DISPOSICIONES GENERALES

Pero las cuatro figuras básicas contra la propiedad son:

Hurto Robo Estafa Extorsión

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El sujeto activo es el que actúa, ya que es él, el que El sujeto pasivo es el que actúa porque es él el que
sustrae/apodera de la cosa. entrega voluntariamente la cosa. Pero esta voluntad
está viciada por:

No hay fuerza o violencia Si lo hay Error Coacción

Ej: si quieres ser modelo Ej: mato a tu hijo si no


tienes que entregarme me entregas tal cosa..

$ 5000

I) HURTO

ARTICULO 162. - Será reprimido con prisión de 1 mes a 2 años, el que se apoderare ilegítimamente
de una cosa mueble, total o parcialmente ajena.

Tanto en el hurto como en el robo el objeto del delito es una cosa mueble ajena.

La diferencia entre ambas figuras reside en que en el robo el apoderamiento se lleva a cabo mediante “fuerza en las
cosas” o “violencia en las personas”, si bien de cierta forma hay una relación género –especie, nuestro cód. Penal los
trata como delitos distintos.

Al incriminarse el hurto, se protege la tenencia de la cosa, es decir, el simple hecho de tener la cosa, el poder material
sobre la cosa, que permite disponer de ella, aunque sea por poco tiempo.

(* Tener en cuenta que dominio o propiedad es tener la cosa + intención de ser dueño + un justo título. Posesión es
tener la cosa + la intención. Tenencia es simplemente tener la cosa).

¿A que se llama “COSA”? ARTICULO 16 NCCYC.- Bienes y cosas. Los derechos referidos en el
primer párrafo del artículo 15 pueden recaer sobre bienes susceptibles de valor económico. Los bienes
materiales se llaman cosas. Las disposiciones referentes a las cosas son aplicables a la energía y a las
fuerzas naturales susceptibles de ser puestas al servicio del hombre.

Por lo tanto, los BIENES integran el patrimonio de una persona, hay bienes susceptibles de valor económico. Los BIENES
MATERIALES son COSAS. (relac. Género – especie).

La doctrina discutía si la sustracción de energía eléctrica podía o no ser objeto de hurto (tiene materia, pero no tiene
cuerpo). Algunos juristas sostenían que no. Alegando que no era una cosa por faltarle corporalidad. Otros sostenía que
si, que puede ser objeto de robo o hurto, pues tiene carácter de cosa. Hay fallos que admiten el robo o hurto de energía
eléctrica, de señal de cable, etc. Concordante con el Art. 16 del NCCYC.

ANÁLISIS:

1- Apoderamiento ¿Qué se entiende por apoderamiento? A raíz de esto se presentan distintas teorías.

 T. de la Aprehension: Cuando el delincuente pone su mano sobre la cosa.

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Derecho Penal II
 T. de la remoción: Cuando la cosa ha sido movida del lugar donde estaba. Ej.: El delincuente entra en una sastrería,
saca varias piezas del estante u las pone en una valija, en ese momento es detenido.
 T. de la Ablatio: cuando el delincuente saca la cosa de la esfera de custodia o vigilancia de quien la detenta,
desapoderando a la victima. Ej.: Habría hurto consumado, si las piezas se sacaran de la sastrería, o si el ladrón sin
sacarlas, las esconde en algún lugar para retirarlas cuando ya no exista peligro.
* Tomando como base esta teoría, surge la T.de la Disponibilidad, para la cual el hurto queda consumado cuando el
delincuente, habiendo desapoderado a la víctima, ha sometido la cosa a su propio poder, de modo tal que tiene la
posibilidad de disponer de ella. Si el autor ha tenido la posibilidad de disponer de la cosa, aunque sea por breve tiempo,
el hurto esta consumado.

 T. de la illatio: es una teoría descartada en la actualidad. Sostiene que el hurto se consuma cuando la cosa ha sido
llevada a un lugar donde el delincuente piensa utilizarla, sacar provecho de ella o tenerla definitivamente.

En un primer momento, la doctrina y jurisprudencia aceptaron la teoría de la remoción, si bien se reconocía que ella
no resolvía correctamente todos los casos y que, a veces, debía aceptarse la teoría de la ABLATIO. Posteriormente, la
jurisprudencia experimento un cambio radical. Comenzando a aplicar la teoría de la ABLATIO, y en algunos fallos, la
teoría de la Disponibilidad.

De quien ejercía la tenencia de la cosa (quitarla de su esfera


de custodia) sin que sea necesario la remoción de la cosa ni
Desapoderamiento que el sujeto pasivo este en contacto físico con la cosa
El acto es doble

Material de la cosa por parte del agente. De modo que él


cuente con la posibilidad de realizar actos de disposición
Apoderamiento sobre ella.

El desapoderamiento sin apoderamiento a lo sumo puede constituir una tentativa de hurto.

2- ilegitimo
El apoderamiento debe ser ilegítimo, es decir, SIN DERECHO. Lo es cuando el agente tiene la conciencia y la voluntad
de apoderarse de una cosa ajena. El que se apodere de algo legítimamente, con derecho, no comete hurto. Tampoco
hay hurto cuando se lleva a cabo el desapoderamiento en cumplimiento de un deber, o en ejercicio de un derecho, o
con el consentimiento expreso o tácito del tenedor.

3- de una cosa mueble


El objeto del apoderamiento es una cosa. Aquí la doctrina ha discutido si la cosa debe ocupar un lugar determinado en
el espacio (corporeidad) o si basta que pueda ser detectable materialmente (materialidad). Es así que se inclinó por el
segundo concepto lo que implica la inclusión de sólidos, líquidos, fluidos, gases, energía; siempre que estén
incorporados a un patrimonio.

La cosa tiene que ser mueble. Para el CCyC son muebles las cosas “que pueden desplazarse por sí mismas o por una
fuerza externa”. (art227).
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En cambio, para el Derecho Penal es mucho más amplio, son cosas muebles aquellas que pueden transportarse de un
lugar a otro, incluso los inmuebles por accesión, los inmuebles por carácter representativo y también las cosas que el
propio agente ha convertido en transportable separándola del inmueble al cual estaba adherido.

4- Total o parcialmente ajena

La cosa debe ser total o parcialmente ajena, esto implica dos requisitos, uno negativo: que no pertenezca a quien
hurta, y uno positivo: que la cosa pertenezca a alguien que goce de la tenencia de la cosa.

La cosa es PARCIALMENTE AJENA cuando parte de ella pertenece al patrimonio distinto al del agente. Un caso de ello
puede ser cuando existe CONDOMINIO (ARTICULO 1983 NCCYC.Condominio es el derecho real de propiedad sobre una
cosa que pertenece en común a varias personas y que corresponde a cada una por una parte indivisa. Las partes de los
condóminos se presumen iguales, excepto que la ley o el título dispongan otra proporción).

Exclusiones

No hay hurto si la cosa es RES NULLIUS O RES DERELICTAE:

Res nullius: son las cosas que carecen de dueño porque no son de nadie.

Res derelictae: son las cosas abandonadas por su dueño. El abandono implica que el dueño se ha desprendido de la
cosa con la intención de no continuar con su posesión o tenencia.

Las cosas perdidas u olvidadas, no son cosas abandonadas, porque su dueño sigue teniendo la esperanza de
recuperarlas. Desde el punto de vusta penal, el apoderamiento de una cosa perdida u olvidada puede constituir delito:

a- defraudación, si es cosa perdida (ARTICULO 175 Será reprimido con multa de mil pesos a quince mil pesos: inc. 1: El
que encontrare perdida una cosa que no le pertenezca o un tesoro y se apropiare la cosa o la parte del tesoro
correspondiente al propietario del suelo, sin observar las prescripciones del Código Civil).
b- hurto agravado, si se trata de cosas arrojadas al mar para salvar la embarcación o de despojos de un
naufragio. (ARTICULO 163. - Se aplicará prisión de uno a seis años en los casos siguientes: inc. 2:
Cuando el hurto se cometiere con ocasión de un incendio, explosión, inundación, naufragio, accidente
de ferrocarril, asonada o motín o aprovechando las facilidades provenientes de cualquier otro desastre o
conmoción pública o de un infortunio particular del damnificado).

c- hurto, si se trata de cosas olvidadas (ARTICULO 162. - Será reprimido con prisión de un mes a dos años, el que se
apoderare ilegítimamente de una cosa mueble, total o parcialmente ajena).

EN CASO DE DUDA, ACERCA DE SI UNA COSA ES ABANDONADA O PERDIDA, SE PRESUME QUE ELLA ES PERDIDA, SI ES
COSA DE ALGUN VALOR.

* Todo esto tiene concordancia con el ARTÍCULO 1947 del NCCYC.- Apropiación. El dominio de las cosas muebles no
registrables sin dueño, se adquiere por apropiación.

a) son susceptibles de apropiación:

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i) las cosas abandonadas;

ii) los animales que son el objeto de la caza y de la pesca;

iii) el agua pluvial que caiga en lugares públicos o corra por ellos.

b) no son susceptibles de apropiación:

i) las cosas perdidas. Si la cosa es de algún valor, se presume que es perdida, excepto prueba en contrario;

ii) los animales domésticos, aunque escapen e ingresen en inmueble ajeno;

iii) los animales domesticados, mientras el dueño no desista de perseguirlos. Si emigran y se habitúan a vivir en otro
inmueble, pertenecen al dueño de éste, si no empleó artificios para atraerlos;

iv) los tesoros.

Por último se exige que la cosa tenga un valor ínfimo.

ELEMENTO SUBJETIVO: Tanto el robo como el hurto son DELITOS DOLOSOS,

En este caso se presentan dos teorías por un lado están aquellos que consideran que no es suficiente la voluntad de
desapoderar al tenedor de la cosa sino que es necesario que exista el ánimo o la intención de querer tener la cosa como
verdadero dueño. Mientras que para otros, alcanza con corroborar el propósito de llevar a cabo actos de disposición
que el legítimo tenedor puede realizar.

El dolo consiste en querer apoderarse de la cosa sabiendo que es ajena, no se requiere el “ánimo de lucro”. Están
excluidas las formas culposas, es decir que, el que por error se lleva algo que no es propio no comete el delito.

MOMENTO CONSUMATIVO: como ya se dijo el hurto se consuma con el total apoderamiento de la cosa, es decir
cuando el agente tiene la posibilidad de disponer materialmente de ella. El momento consumativo deberá valorarse en
cada caso concreto en función de la índole de la acción o de la naturaleza del objeto de la sustracción, el mero
desapoderamiento podría constituir tentativa.

EXCUSAS ABSOLUTORIAS

Hay ciertos casos en los cuales, a pesar de haberse cometido hurto, defraudación (incluida la estafa) o daños, el autor
está exento de pena en el ámbito penal.

ARTICULO 185. - Están exentos de responsabilidad criminal, sin perjuicio de la civil, por los hurtos, defraudaciones o
daños que recíprocamente se causaren:

1. Los cónyuges, ascendientes, descendientes y afines en la línea recta;

2. El consorte viudo, respecto de las cosas de la pertenencia de su difunto cónyuge, mientras no hayan pasado a poder
de otro;

3. Los hermanos y cuñados, si viviesen juntos.

La excepción establecida en el párrafo anterior, no es aplicable a los extraños que participen del delito.

AGRAVANTES DEL HURTO

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Derecho Penal II
ARTICULO 163. - Se aplicará prisión de 1 a 6 años en los casos siguientes:

1º Cuando el hurto fuere de productos separados del suelo o de máquinas, instrumentos de trabajo o
de productos agroquímicos, fertilizantes u otros insumos similares, dejados en el campo, o de alambres
u otros elementos de los cercos.

Es lo que se conoce como el HURTO CAMPESTRE. El fundamento de dicha agravante reside en el


hecho de la explotación agropecuaria al ser llevada a cabo en grandes extensiones de tierra, crea una
situación de desprotección tanto para el producto de esa actividad como para los instrumentos utilizados
para la misma, ya que suelen permanecer, constantemente, lejos de la vigilancia de sus dueños o
guardadores.
Para que se configure esta agravante es necesario que los instrumentos nombrados en la norma hayan
sido dejados en el campo, puesto que es ahí donde se genera dicha situación de desprotección.
El hurto Campestre comprende 3 formas diversas:

a) de productos separados del suelo: Con esto la Ley ha querido proteger las cosechas, ej: la
fruta se deja en canastas para luego ser transportadas a los depósitos. Los productos deben
haber sido deparados del suelo y dejados en el campo. Si no estarían separados del suelo y el
delincuente los tendría que arrancar, solo habría hurto simple.

b) de máquinas o instrumentos de trabajo: el requisito está en que deben ser dejadas en el


campo. Ej: arados, maquinas fumigadoras, trilladoras, etc.

c) de alambres u otros elementos de los cercos: aquí el hurto recae sobre el alambre u otros
elementos que están componiendo el cerco. Por lo tanto, si el alambre, postes, etc, aun no
fueron colocados, solo hay hurto simple. Puede haber o no destrucción del cerco. Habrá Robo
calificado si la destrucción se lleva a cabo empleando fuerza en las cosas. Si solo se destruye el
cerco, sin que haya sustracción de los elementos que lo componen, hay delito de daño.

2º Cuando el hurto se cometiere con ocasión de un incendio, explosión, inundación, naufragio,


accidente de ferrocarril, asonada o motín o aprovechando las facilidades provenientes de cualquier
otro desastre o conmoción pública o de un infortunio particular del damnificado.

HURTO CALAMITOSO. El fundamento de la agravante tiene un basamento objetivo como subjetivo.


El primero hace referencia a la falta de protección, por parte de las víctimas, de las cosas afectadas por
catástrofes (incendio, explosión, inundación etc.) Pero además, el tipo penal en su aspecto subjetivo,
exige el aprovechamiento por parte del agente. Ya que el que ante un hecho calamitoso aprovecha la
situación para hurtar fácilmente, está demostrando una falta de sensibilidad muy grande y un elevado
índice de peligrosidad, razones por las cuales es necesario adoptar una represión más enérgica.

Circunstancias agravantes:

1- Que el hurto sea cometido en ocasión de un incendio, explosión, inundación, naufragio,


accidente ferrocarril, etc. La enumeración NO ES TAXATIVA porque la ley agrega “o
aprovechando las facilidades provenientes de cualquier otro desastre).
2- Que el hurto sea cometido aprovechando la “conmoción pública”, es decir, situaciones de
perturbación, alboroto o confusión pública, producida por conflictos internos o externos que
repercuten en el pueblo o la sociedad. Ej: los contratiempos producidos por una huelga.
3- Que el hurto se realice aprovechando “un infortunio particular” del damnificado, es decir,
aprovechar que la víctima sufre una desgracia particular para hurtarle con las facilidad. Esta
desgracia sufrida puede ser física (ej: parálisis, ceguera), o moral (ej: perdida de un ser
97
Derecho Penal II
querido). En todos los casos es fundamental que la víctima sufra una desgracia particular y que
el delincuente la conozca y se aproveche de ella para hurtar.

3º Cuando se hiciere uso de ganzúa, llave falsa u otro instrumento semejante o de llave verdadera
que hubiere sido substraída, hallada o retenida;

HURTO CON LLAVE FALSA, GANZÚA U OTRO INSTR. SEMEJANTE. En estos casos, se
fundamenta la agravante cada vez que el sujeto activo hace fracasar las medidas extras que utilizó otro
para el cuidado de sus pertenencias. Es decir que, la defensa privada aparece como impotente ante quienes
no se detienen frente al poder restrictivo de una cerradura, es decir, de los específicos mecanismos que
tienen por objeto la clausura.
Debe hacerlo SIN EMPLEAR VIOLENCIA SOBRE LA CERRADURA, porque si no se configuraría
la figura de Robo.
*Ganzúa: es un instrumento, generalmente de alambre, que sin ser llave sirve para abrir la cerradura.
*Llave falsa: duplicado de la verdadera que hizo el ladrón por su cuenta.
*Instrumento semejante: puede ser un gancho, palito, etc. Que cumpla la función de abrir la
cerradura.
*Llave verdadera: “sustraída o hallada”. Sustraída es aquella que ha sido quitada de su legítimo
tenedor, mientras que hallada es aquella que ha sido perdida u olvidada por su legitimo tenedor y que el
ladrón encuentra.

4º Cuando se perpetrare con escalamiento.


HURTO CON ESCALAMIENTO. En realidad, la agravante pareciera fundarse en la mayor
destreza del sujeto para poder ingresar a un recinto por un lugar no destinado a servir de entrada, es decir,
venciendo obstáculos protectores de la cosa, demostrando su mayor peligrosidad.
La ley no define en que consiste el escalamiento. En el lenguaje jurídico, consiste en “penetrar,
entrar por una vía que no está destinada a servir de entrada”. Ej: entrar por una ventana, trepar una
pared, etc. Se requiere que el actor haya tenido que superar algún obstáculo o defensa predispuesta y
que para vencerlos haya tenido que realizar un esfuerzo o actividad considerable. Ej: saltar, trepar.
Son considerados obstáculos, tanto los que están al nivel, como por debajo del suelo, es decir
que, hay escalamiento si se ha saltado una gran fosa o se ha entrado excavando un túnel.
Se discute si hay hurto con escalamiento cuando el escalamiento solo se ha efectuado para salir
del lugar, la doctrina entiende que si se efectuó solo para salir no hay hurto agravado, sino hurto
simple.
El escalamiento implica la introducción efectiva en el lugar del hecho. Por lo tanto, si el sujeto
se apoderó de la cosa sin entrar totalmente al lugar no hay hurto calificado.

5º Cuando el hurto fuese de mercaderías u otras cosas muebles transportadas por cualquier medio y
se cometiere entre el momento de su carga y el de su destino o entrega, o durante las escalas que se
realizaren.
HURTO DE MERCADERÍAS O COSAS MUEBLES DURANTE SU TRANSPORTE. Este tipo
penal, debido a la mayor desprotección que conlleva el transporte de las mercaderías, tuvo como
finalidad inspiradora la de castigar más severamente la llamada “piratería del asfalto”. También se tuvo
en cuento la vasta extensión de nuestro territorio y la mayor complejidad delictiva que implican estos
hechos.
Queda comprendidos dentro del concepto de mercadería toda venta al por menor o mayor como así
también otra cosas muebles por ejemplo equipaje de viajeros. Se exige que dichas mercaderías sean
transportadas, es decir, llevadas de un lugar a otro. Las mercaderías deben ser apoderadas, para
subsumirse en la agravante, entre el momento de su carga, durante las escalas que se realizaren o el de
su destino o entrega.

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Derecho Penal II
6º Cuando el hurto fuere de vehículos dejados en la vía pública o en lugares de acceso público.
HURTO DE VEHÍCULOS DEJADOS EN LA VÍA PÚBLICA
En el art. Cuando hace uso de la palabra “vehículo”, esta hace referencia a autos o automotores, motos, motonetas,
bicicletas, etc. El Fund. de la agravante  no se funda en la nat. Del objeto, sino en la NECESIDAD DEL DUEÑO DE
DEJAR EL OBJETO EN DETERMINADOS LUGARES SIN UNA PROTECCIÓN ADECUADA, Ej: playas de estacionamiento, la
calle.

* No entran en la figura los casos en que el vehiculo queda con custodia o con personas en su interior, tampoco, si el
vehiculo ha quedado en garajes o lugares cerrados.

EL HURTO DE USO

A) HURTO DE USO PROPIO: Consiste en que la persona que tiene la cosa legítimamente, la usa indebidamente, sea porque
no le fue entregada para usarla o porque le da un uso distinto al convenido.
Ej: el tintorero que usa el traje de su cliente.

Verdaderamente no existe hurto, porque no hay apoderamiento ilegítimo, lo que hay es uso indebido o ilegítimo, sea
porque el autor usa la cosa sin autorización o porque la usa de modo distinto o por mas tiempo del permitido.

Los casos de hurto propio no están tipificados en la ley penal, por lo cual al autor solo le cabe una resp. Civil: indemnizar
los daños y perjuicios causados al dueño de la cosa.

B) HURTO DE USO IMPROPIO: Consiste en tomar o apoderarse ilegítimamente de una cosa ajena, pero no con el fin de
apropiarse de ella, sino solo para usarla momentáneamente y luego devolverla.
Ej: la mucama que usa la ropa de su patrona para salir una noche y luego la devuelve.

En la legislación argentina, esta figura no esta contemplada expresamente, el problema: ¿castigar o dejar sin castigo?,
un sector sostiene que estos hechos quedan sin castigar, ya que no encuadran en el art. 162 dado que no hay ánimo
de apropiarse de la cosa, otro sector sostiene que deben ser castigados mediante el art. 162 dado que el hurto consiste
por un lado en el apoderamiento de la cosa, y por otro en el propósito de someterla al propio poder, es decir, disponer
de ella; este propósito comprende cualquier finalidad: usarla, gozar de ella, venderla, e incluso usarla y luego
devolverla.

Jurisprudencia se configura el delito de hurto, dado que conforme a la ley argentina, no se exige el animus remsibi
habendi = ánimo de quedarse con la cosa.

II ROBO

ARTICULO 164. - Será reprimido con prisión de 1 mes a 6 años, el que se apoderare ilegítimamente de una cosa
mueble, total o parcialmente ajena, con fuerza en las cosas o con violencia física en las personas, sea que la violencia
tenga lugar antes del robo para facilitarlo, en el acto de cometerlo o después de cometido para procurar su
impunidad.

Tipo Objetivo. Es un delito cuya consumación exige la producción de un resultado determinado, que se traduce en la
privación efectiva de una cosa mueble

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Derecho Penal II
Sujeto Activo. Puede ser cualquier persona ya que no se exige calidad especial en el autor. Quedan excluidas, por
supuesto, las personas que detentan la tenencia, posesión o propiedad de la cosa como consecuencia de la entrega
voluntaria del tenedor o dueños, ya que en estos casos no existiría apoderamiento sin el consentimiento del
propietario.

Sujeto pasivo. Puede ser cualquier persona.

La acción típica del robo consiste en apoderarse de una cosa mueble, total o parcialmente ajena, con fuerza en las
cosas o violencia física en las personas. El robo no es más que un hurto agravado por los medios comisivos: fuerza en
las cosas o violencia física en las personas, compartiendo con aquél una estructura común (las nociones de cosa mueble,
ajenidad y apoderamiento). Debido a esta relación género-especie entre ambas figuras es que vamos a desarrollar los
conceptos propios del tipo penal y que delimitan su ámbito de aplicación, remitiéndonos por lo demás al desarrollo de
la figura correspondiente.

Se le agregan 2 elementos: FUERZA EN LAS COSAS – VIOLENCIA FISICA EN LAS PERSONAS.

1) FUERZA EN LAS COSAS:

Fuerza = energía utilizada para lograr un trabajo o una finalidad. Se habla de “fuerza en las cosas” cuando la
fuerza se emplea para vencer la resistencia material o las defensas de la cosa. Ej: cuando para apoderarse del objeto,
el sujeto rompe un vidrio o un candado.

La doctrina exige que la fuerza o medios empleados no sean normales u ordinarios. Es decir, que no sean los
que normalmente usa el dueño de la cosa para tomarla. No es robo arrancar fruta de un árbol, pues aunque el
delincuente haya empleado la fuerza, ella es el modo normal de tomar la cosa. Y además tiene que ser destructiva
como romper, cortar, deformar o cualquier acción que provoque una modificación permanente.

La fuerza se debe ejercer en la cosa y no en razón de la cosa, esto quiere decir que no hay robo si solo se empleó
la fuerza para empujar, trasladar o mover la cosa.

Puede ejercerse usando el cuerpo o parte del cuerpo (manos, piernas), o usando instrumentos (martillo,
palanca, etc.), y debe recaer sobre la cosa robada, o sobre los elementos que guardan o defienden a la cosa, por ej: la
cosa esta en el ropero con llave.

Debe ser desplegada por el agente o por un tercero que actúa por el o participa en su hecho. Por lo tanto el
simple aprovechamiento de la fuerza realizada por un tercero extraño al apoderamiento del agente, no califica al hurto
como robo.

La doctrina sostiene que la fuerza se puede producir ANTES O DURANTE el robo, PERO NO DESPUES DE
COMETIDO EL HECHO. Si se produce después del apoderamiento, puede haber hurto con concurso real con el delito de
daño. Ej: el individuo se apodera de la cosa sin usar la fuerza, y luego, para huir de la casa donde había entrado, rompe
una ventana.

2) VIOLENCIA EN LAS PERSONAS:

“Violencia física” es el despliegue de energía física para vencer materialmente la resistencia que el sujeto pasivo o un
tercero opone o puede oponer al apoderamiento; aunque con ello no se afecte su integridad personal. No es
imprescindible que la víctima sea lesionada (es decir que la fuerza recaiga solo en su cuerpo), la acción puede estar
dirigida a quebrantar la voluntad sin motivarla. Por ejemplo la intimidación a la víctima. Es suficiente con que se la
inmovilice o se la reduzca.

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Derecho Penal II
La violencia en las personas puede tener lugar ANTES, DURANTE O DESPUES DEL HECHO, pero debe manifestarse, SER
EFECTIVA.

-Antes del robo: Para facilitarlo. Ej: golpea al sereno, para luego entrar en la fábrica.

-Durante el robo: Ej: el delincuente ata o golpea a la víctima y se apodera de lo que ella lleva.

-Después del robo: Para procurar su impunidad. Ej: cuando después de apoderarse de la cosa, el delincuente huye y
para evitar ser detenido hiere a quien trata de cerrarle el paso.

*Si el actor simula violencia física y la víctima cree que es verdadera, hay Robo. Ej: el delincuente amenaza con un arma
de plástico a la víctima, esta cree que el arma es real y se deja sacar las cosas. En este supuesto hay robo y encuadrará
en la figura agravada de “robo con arma de utilería” del art. 166 inc.2.

Tipo subjetivo

Se trata de un delito doloso. Tanto la fuerza como violencia tienen que estar vinculada objetiva y subjetivamente con
el apoderamiento. Es decir que para el agente, la finalidad debe ser el apoderamiento o su consolidación. No basta que
este haya sido el resultado de la acción, si el agente no lo ejerció con ese sentido. Ej el agente que simula ser asaltante
y recibe un reloj de alguien asustado.

AGRAVACIÓN DEL ROBO

ARTICULO 165. - Se impondrá reclusión o prisión de 10 a 25 años, si con motivo u ocasión del robo resultare un
homicidio.

Fundamento de la agravante  muerte de una persona.

Se debe distinguir el ROBO CON HOMICIDIO del HOMICIDIO CRIMINIS CAUSA

En el robo con homicidio el ladrón no tenía la intención de matar, no actúa premeditadamente, él solo quería robar,
pero incidentalmente se produce una muerte. Ej. El ladrón con el propósito de inmovilizar a la víctima, le da un golpe
de puño, pero ésta cae, se fractura el cráneo y muere.

En cambio, en el homicidio criminis causa, se mata para preparar, facilitar, consumar u ocultar otro delito, o para
asegurar sus resultados, o para procurar la impunidad (art. 80 inc.7). Aquí la muerte está vinculada mentalmente con
el otro delito.

Tipo objetivo

El tipo objetivo del art.165 se compone de una acción de robo (apoderarse de una cosa mueble total o
parcialmente ajena ya sea con fuerza en las cosas o violencia en las personas) y otra acción u omisión -esta última poco
probable- de homicidio (matar a otro ser humano) con la producción de sus respectivos resultados (apoderamiento y
muerte), siempre que medie un nexo causal entre ambas conductas, y además una relación típica de conexión que
debe existir entre el robo y el homicidio.

Este homicidio doloso tiene que resultar ya sea motivado por el robo o en ocasión del mismo, es decir que
tiene que cometerse entre el comienzo de ejecución del robo y su consumación, pues si se comete antes o después no
hay delito complejo. Lo importante es que se produzca el homicidio en el contexto del robo. Por lo que si el homicidio
se comete en los actos preparatorios del robo o con posteridad a la consumación del mismo, el hecho va a quedar
atrapado, en la mayoría de los casos por el art.80 inc.7º o en todo caso se dará un concurso real.
101
Derecho Penal II
Tipo subjetivo

Se trata de un delito doloso, ya que el agente se propuso el robo y al cometerlo, se presentaron circunstancias ajenas
al plan escogido, que dan lugar al homicidio.

ARTICULO 166. -Se aplicará reclusión o prisión de 5 a 15 años:

1. Si por las violencias ejercidas para realizar el robo, se causare alguna de las lesiones previstas en los artículos 90 y
91.

2. Si el robo se cometiere con armas, o en despoblado y en banda.

Si el arma utilizada fuera de fuego, la escala penal prevista se elevará en un tercio en su mínimo y en su máximo.

Si se cometiere el robo con un arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudiera tenerse de ningún modo por
acreditada, o con un arma de utilería, la pena será de TRES a DIEZ años de reclusión o prisión.

Inc. 1: Robo calificado por lesiones.

El robo se agrava por el resultado, es decir, si se producen lesiones graves o gravísimas como consecuencia de las
violencias ejercidas para realizar el robo. El resultado debe ser ocasional, no previstas o queridas. Se debe tener en
cuenta que las lesiones leves no agravan el robo porque están contempladas en el concepto de violencia física en las
personas.

Inc. 2:

a) ROBO CON ARMAS:


El fundamento de la agravante reside en el modo de comisión del apoderamiento, atendiendo al mayor poder
intimidante que ejerce el agente y el peligro que constituye para la víctima.

Para que concurra esta agravante se requiere que el agente ejerza un poder intimidante sobre la víctima y que ese
poder sea vulnerante, es decir que la eventual utilización del objeto por parte del agente se constituya en un peligro
real y concreto para el agraviado.

El robo se agrava cuando es cometido con armas, esto quiere decir que debe ser utilizada por agente en una efectiva
acción violenta o intimidatoria para doblegar o evitar la resistencia de la víctima a la acción; ya sea clavándola,
golpeándola, mostrándola significativamente, etc.

Estas armas pueden ser “propias” (son las que están destinadas al ataque o defensa, como un revolver, cuchillo, etc.)
o “impropias” (son objetos que si bien no están destinados al ataque o defensa, pueden ocasionalmente cumplir esa
función (ej: bate de béisbol, matafuegos).

Hay previstas 4 hipótesis:

Robo con cualquier arma que NO sea de fuego, es decir, arma blanca o impropia, se castiga con pena de 5 a 15 años
de reclusión o prisión.

Robo con ARMA DE FUEGO (en condiciones de disparar), la pena se leva en un tercio y se castiga con pena de prisión
de 6 años 8 meses a 20 años.

Robo con ARMA DE FUEGO DE UTILERIA: reclusión o prisión de 3 a 10 años.

102
Derecho Penal II
Robo con arma cuya aptitud para disparo no pudiera tenerse de ningún modo por acreditada: pena de 3 a 10 años
de reclusión o prisión.

b) ROBO EN DESPOBLADO Y EN BANDA:


El fundamento reside en la situación de indefensión en la que se encuentra la victima (circunstancias del lugar)
y por mayor poder vulnerante de la actuación de la banda (pluralidad de los agentes).

Aquí el robo puede haberse cometido tanto por la violencia en las personas como por la fuerza sobre las cosas;
a diferencia de los supuestos anteriores en donde la agravante reside en la violencia sobre una persona

El despoblado típico implica lugares en los cuales la víctima tiene grandes dificultades para proveerse e auxilios
de terceros, o donde el apoderamiento de la cosa se ve facilitado por la impunidad con que se lo puede perpetrar. Por
eso se exige que el lugar este fuera del radio poblado de las ciudades, pueblos, caseríos o en done sea difícil pedir
auxilio. No importa que haya edificios o no sino la ausencia de pobladores.

Por “Banda” se debe entender una pluralidad activa de por lo menos 3 personas.

ARTICULO 167. -

Inc. 1 ROBO EN LUGAR DESPOBLADO: Es “despoblado” todo lugar alejado de los grupos de población o centros
urbanos. Su caract. Ppal es que no permite al que se encuentra en él lograr de inmediato el auxilio de terceros, o refugio
o amparo. Por lo tanto, lo fundamental para que exista la agravante es que la victima a razón del aislamiento del lugar,
se encuentre imposibilitada de recibir auxilio, lo que hace que el delincuente vea facilitada su impunidad.

Y el robo puede ser cometido por un sujeto activo o varios siempre que no constituyan una banda.

Inc. 2 ROBO EN POBLADO Y EN BANDA: “Poblado” hace referencia a que la victima en el lugar que se encuentra cuenta
con la posibilidad de recibir auxilio, amparo o refugio. En este caso la figura del robo se agrava, la pena es de 3 a 10
años de reclusión o prisión.

Inc. 3 ROBO CON PERFORACIÓN O FRACTURA: Esta figura es denominada “ROBO POR EFRACCIÓN”, la efracción, que
puede ser interna o externa, consiste en vencer por medios violentos obstáculos materiales o defensas que se oponen.
Los medios defensivos son los que indica la ley: perforación o fractura, esto implica agujerear, taladrar, romper, cortar,
demoler, forzar, destruir, torcer, obstáculos o medios defensivos  una pared, cerco, techo o piso, puerta o ventana.
Ej: para entrar a robar se rompieron vidrios de la ventana.

La efracción sola no basta para configurar el delito, se necesita también que se trate de un “lugar habitado o sus
dependencias”. Se entiende por “lugar habitado” al destinado a la habitación o morada de las personas, no siendo
indispensable que se encuentren en dicho lugar al momento de la comisión de la ejecución del robo. En cuanto a las
“dependencias inmediatas”, son aquellas destinadas a satisfacer las necesidades y comodidades del dueño. Dentro de
la casa habitada (Ej: pasillos, patios internos).

*Sumarios de jurisprudencia: no se considera lugares habitados a los destinados solo a grandes reuniones de gente,
como cines, teatros, bares, etc. Las casas de comercio son lugares habitados solo si el dueño vive en una habitación
contigua o si tiene sereno.

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Derecho Penal II
AGRAVANTE GENERICA

ARTICULO 167 bis — En los casos enunciados en el presente Capítulo, la pena se aumentará en un tercio en su mínimo
y en su máximo, cuando quien ejecutare el delito fuere miembro integrante de las fuerzas de seguridad, policiales o
del servicio penitenciario.

(Artículo incorporado por art. 3° de la Ley N° 25.816 B.O.9/12/2003)

II BIS – EL ABIGEATO

La Ley N° 25.890 (B.O.21/5/2004) incorporó al titulo 6 delitos contra la propiedad, el capitulo 2bis sobre abigeato

ARTICULO 167 ter.- Será reprimido con prisión de DOS (2) a SEIS (6) años el que se apoderare ilegítimamente de UNA
(1) o más cabezas de ganado mayor o menor, total o parcialmente ajeno, que se encontrare en establecimientos rurales
o, en ocasión de su transporte, desde el momento de su carga hasta el de su destino o entrega, incluyendo las escalas
que se realicen durante el trayecto.

La pena será de TRES (3) a OCHO (8) años de prisión si el abigeato fuere de CINCO (5) o más cabezas de ganado mayor
o menor y se utilizare un medio motorizado para su transporte. (Aquí se agrava)

Se denomina ABIGEATO al apoderamiento ilegitimo de ganado.

GANADO = animales cuadrúpedos domésticos, destinados a la carga, la agricultura o a dar carne. Se distingue entre
GANADO MAYOR: BOVINO (vacas, bueyes, cebúes) y EQUINO, también las mulas, asnos y llamas - GANADO MENOR:
OVINO, PORCINO Y CABRÍO.

*NO constituyen ganado los cuadrúpedos salvajes, los cuadrúpedos menores (nutria, conejo), los animales bípedos
(gallinas, patos). El hurto de estos animales no es agravado, es HURTO SIMPLE.

El ganado debe encontrarse en establecimientos rurales o en ocasión de su transporte. Se denomina establecimiento


rural a todo inmueble que se destine a la cría, mejora o engorde del ganado, actividades de tambo, granja o cultivo de
la tierra, a la avicultura u otras crianzas, fomento o aprovechamiento semejante.

ARTICULO 167 quater.- Se aplicará reclusión o prisión de CUATRO (4) a DIEZ (10) años cuando en el abigeato
concurriere alguna de las siguientes circunstancias:

1.- El apoderamiento se realizare en las condiciones previstas en el artículo 164. (Fuerza en las cosas o violencia física
en las personas, sea que la violencia tenga lugar antes del hecho para facilitarlo, durante o después de cometido para
procurar su impunidad).

2.- Se alteraren, suprimieren o falsificaren marcas o señales utilizadas para la identificación del animal.

3.- Se falsificaren o se utilizaren certificados de adquisición, guías de tránsito, boletos de marca o señal, o
documentación equivalente, falsos. (Ej: certificados de adquisición, boletos de marca o señal, o documentación
equivalente)

104
Derecho Penal II
4.- Participare en el hecho una persona que se dedique a la crianza, cuidado, faena, elaboración, comercialización o
transporte de ganado o de productos o subproductos de origen animal.

5.- Participare en el hecho un funcionario público quien, violando los deberes a su cargo o abusando de sus funciones,
facilitare directa o indirectamente su comisión.

6.- Participaren en el hecho TRES (3) o más personas.

SANCIÓN ACCESORIA

ARTICULO 167 quinque.- En caso de condena por un delito previsto en este Capítulo, el culpable, si fuere funcionario
público o reuniere las condiciones personales descriptas en el artículo 167 quater inciso 4, sufrirá, además,
inhabilitación especial por el doble del tiempo de la condena.

En todos los casos antes previstos también se impondrá conjuntamente una multa equivalente de DOS (2) a DIEZ (10)
veces del valor del ganado sustraído".

III EXTORSIÓN

FIGURAS:

1) Extorsión común (art. 168, 1° parte)


2) Extorsión de documentos (art. 168, 2° parte)
3) Chantaje (art. 169)
4) Secuestro extorsivo (art. 170)
5) Sustracción de cadáver para hacerse pagar su devolución (art. 171)

La EXTORSION ES UN DELITO CONTRA LA PROPIEDAD, el bien protegido es la propiedad, porque el delincuente siempre
trata de sacar un beneficio patrimonial. La extorsión consiste en obligar a otro, mediante la intimidación, a entregar
algo para obtener un provecho patrimonial.

Ej.: una persona entra a un comercio, finge ser inspector municipal, y al comprobar que el comerciante está en
infracción le dice: “esta infracción se castiga con 30 mil de multa, me entrega 10 mil o denuncio el hecho y deberá pagar
toda la multa”.

DIFERENCIA CON OTROS DELITOS

1) HURTO: En el hurto es el ladrón quien se apodera de la cosa, en la extorsión, es la víctima quien ENTREGA la
cosa al delincuente. En el hurto no hay violencia de ninguna nat., en cambio en la extorsión hay violencia moral,
intimidación sobre la víctima.
2) ROBO: Aquí hay violencia física, recae sobre el cuerpo de la víctima, la inmoviliza, en la extorsión no hay
violencia física (excepto art 168 2da parte). En ambos delitos hay intimidación, pero existen diferencias, en el
robo el mal amenazado es físico e inminente para la víctima, por ej: la bolsa o la vida. En cambio en la extorsión,
el mal amenazado puede ser de otro género y no es inminente, porque supone un intervalo de tiempo entre la
amenaza y su cumplimiento, o entre la amenaza y el provecho patrimonial.
3) DELITO DE COACCIÓN: En ambos casos se obliga a la victima a hacer algo a lo cual ella no esta obligada. La
diferencia esta en que el delito de coacción es un delito contra la libertad, mientras que la extorsión es un
delito contra la propiedad.
105
Derecho Penal II
ELEMENTOS DE LA EXTORSIÓN

1) INTIMIDACION
2) LA ENTREGA DE LA COSA
3) BENEFICIO O PROVECHO PATRIMONIAL
4) INTERVALO TEMPORAL ENTRE LA AMENAZA Y SU CUMPLIMIENTO, O ENTRE LA AMENAZA Y EL PRVECHO
PATRIMONIAL.
1- EXTORSIÓN COMUN – EXTORSIÓN DE DOCUMENTOS

ARTICULO 168. - Será reprimido con reclusión o prisión de cinco a diez años, el que con intimidación o simulando
A autoridad pública o falsa orden de la misma, obligue a otro a entregar, enviar, depositar o poner a su disposición o a
la de un tercero, cosas, dinero o documentos que produzcan efectos jurídicos.

Incurrirá en la misma pena el que por los mismos medios o con violencia, obligue a otro a suscribir o destruir
B
documentos de obligación o de crédito.

A- EXTORSIÓN COMUN: “Será reprimido con reclusión o prisión de cinco a diez años, el que con intimidación o
simulando autoridad pública o falsa orden de la misma, obligue a otro a entregar, enviar, depositar o poner a su
disposición o a la de un tercero, cosas, dinero o documentos que produzcan efectos jurídicos.”

MEDIOS:

• Intimidación: Son las amenazas que causen temor en la víctima, de modo tal que la obliguen a hacer lo que el
extorsionador quiere. Estas amenazas DEBEN SER IDONEAS, es decir, capaces de producir temor en la persona a la cual
van dirigidas, pueden ser hechas en forma verbal, escrita, directa o indirecta, el mal amenazado puede recaer sobre
cualquier bien jurídico: vida, integridad física, libertad, patrimonio, etc, de la propia victima, de un familiar o de un
tercero. La amenaza es una cuestión de hecho, que debe resolverse por el juez ante cada caso concreto.
• Simulando autoridad pública o falsa orden de la misma: en realidad, estas también son formas de intimidar a la
víctima. Se simula autoridad pública cuando para extorsionar el actor finge ser autoridad pública, es decir, un policía,
inspector de salud pública, etc. Se simula falsa orden de autoridad pública cuando el individuo para extorsionar dice
que esta actuando en cumplimiento de una orden emanada de dicha autoridad.
- El autor del delito no debe ser realmente un funcionario público, sino no habría extorsión, habría delito de “exacciones
ilegales” (art. 266 y sgtes.).

En ambos casos la víctima actúa engañada, por eso presentan cierta similitud con la estafa. Sin embargo. En la extorsión
la victima actúa fundamentalmente por temor, mientras que en la estafa, la victima actúa exclusivamente por engaño.

ACCIÓN:

- Entregar: cuando el objeto se da al autor, se lo pone en sus manos.


- Enviar: el objeto se manda, lleva o dirige al autor, sin ser necesario que lo reciba o lo tome
- Depositar: el objeto es colocado en det. Lugar, generalmente señalado por el autor.
- Poner a disposición del autor o de un tercero: cuando el objeto se pone en condiciones tales, que cualquiera de ellos
puede disponer materialmente de el.

106
Derecho Penal II
OBJETOS:

Cosas: Debe tratarse de cosas muebles, porque los actos que describe la ley (entregar, enviar, depositar, etc.) implican
el desplazamiento de la cosa.

Dinero: Es la moneda corriente en el país, nacional o extranjera. Las monedas que tengan curso legal no son dinero,
pero quedan incluidas en la extorsión porque jurídicamente son cosas.

Documentos que produzcan efectos jurídicos: Documento es todo aquello que, estando firmado, puede contener una
manifestación de voluntad. La ley exige que se trate de doc que “produzcan efectos jurídicos”, pero la doctrina agrega
que se debe tratar de efectos jurid. De naturaleza patrimonial.

* La exigencia de entregar, enviar, etc. Cosas, dinero, etc. DEBE SER ILEGÍTIMA, es decir, que el autor no debe tener
derecho a exigir lo que se pide. Si tiene derecho a exigir, entonces no habrá extorsión.

Es un DELITO DOLOSO. Se CONSUMA cuando la víctima entrega, envía, deposita el objeto; es decir, cuando se
desprende de el. Se admite la TENTATIVA, ella existe desde le momento en que el autor haya comenzado a ejecutar los
actos de intimidación contra la víctima.

Tanto el sujeto activo como pasivo pueden ser cualquier persona

Es un delito de resultado, basta el daño patrimonial para que se concrete el resultado.

B- EXTORSIÓN DE DOCUMENTOS: Incurrirá en la misma pena el que por los mismos medios o con violencia, obligue a
otro a suscribir o destruir documentos de obligación o de crédito.

MEDIOS: son los mismos que los de la extorsión común (intimidación, simulación de autoridad pública o falsa orden de
la misma, etc.), pero aquí se agrega la VIOLENCIA. En cuanto a la acción, también consiste en obligar a otro, pero en
este caso, se obliga a SUSCRIBIR O DESTRUIR DOCUMENTOS DE OBLIG. O DE CRÉDITO.

La doctrina entiende que se trata de violencia física, dado que la moral ya queda comprendida en el concepto de
intimidación. Al aceptarse este medio, falla el criterio para distinguir la extorsión del robo. Sin embargo, se debe tener
en cuenta la FINALIDAD DEL AUTOR AL USAR LA VIOLENCIA, en el robo, se busca lograr el APODERAMIENTO DE LA
COSA MUEBLE AJENA, en cambio en la figura de extorsión de documentos, se busca LA SUSCRIPCION O DESTRUCCION
DE DOCUMENTOS (De obligación o de crédito).

Se suscribe  cuando se lo firma al pie, al final del texto, dándole así validez formal.

Se destruye  cuando cesa la existencia material, ya sea rompiéndolo, tachando la firma, borrándolo, quemándolo,
etc.

Documento de obligación o de crédito  documentan una deuda o un crédito, por ej: un pagaré. Si el documento es
de otra naturaleza, es extorsión común, siempre que exista un efecto jurídico patrimonial. El documento puede ser
público o privado.

ES UN DELITO DOLOSO, que se CONSUMA cuando se realiza la acción típica, es decir, cuando se obliga a suscribir o
destruir.

107
Derecho Penal II
*Firma en blanco: la mayoría de los autores sostiene que el hecho en si no encuadra en la 2da parte de este art., pero
si el documento fue entregado, enviado, etc., existe la extorsión común.

3 – CHANTAJE

ARTICULO 169. - Será reprimido con prisión o reclusión de 3 a 8 años, el que, por amenaza de imputaciones contra el
honor o de violación de secretos, cometiere alguno de los hechos expresados en el artículo precedente.

La figura del chantaje consiste en obligar a la víctima a realizar algunos de los actos previstos en el art. 168 (enviar,
entregar, etc., cosas, dinero, documentos; suscribir o destruir documentos de oblig. o de crédito). DIFIERE EN EL
MEDIO: AMENAZA DE IMPUTACIONES CONTRA EL HONOR (Ej: que en su Juventud fue una prostituta) O AMENAZA DE
VIOLAR SECRETOS (que pueden ser verdaderos o falsos, porque en ambos casos de daña el honor) El temor obliga a
la victima a hacer lo que el delincuente exige, lo único importante es que el MEDIO HAYA SIDO IDÓNEO. Ej.: una persona
conoce ciertas intimidades o secretos de una mujer y la amenaza con hacerlos públicos, si ella no entrega det. Cantidad
de dinero.

La amenaza puede ser VERBAL O ESCRITA, y formulada por el que pretende el beneficio o por un tercero.

4 – SECUESTRO EXTORSIVO

ARTICULO 170. – (1° parte) Se impondrá reclusión o prisión de cinco (5) a quince (15) años, al que sustrajere, retuviere
u ocultare a una persona para sacar rescate. Si el autor lograre su propósito, el mínimo de la pena se elevará a ocho (8)
años.

La figura del SECUESTRO EXTORSIVO O CHANTAJE constituye un DELITO CONTRA LA PROPIEDAD, si bien la PRIVACION
DE LA LIBERTAD existe en ella (SUSTRAER, RETENER U OCULTAR A UNA PERSONA), es simplemente el medio empleado
por el delincuente para extorsionar y sacar rescate (fin- elemento subjetivo).

Sacar rescate significa obtener un precio por devolver o liberar a la persona, este es el objeto del secuestro. El precio
puede ser en dinero o en otra prestación de carácter patrimonial, Ej: joyas, documentos, alimentos, ropas, etc.

Sujeto activo  Comete el delito tanto el que sustrae a la víctima (ej: el que lo saca de su casa), como así también el
que lo retiene u oculta en un lugar (ej: los que lo retienen u ocultan en un sótano)

Sujeto pasivo  en realidad, el sujeto pasivo de la extorsión, es QUIEN PAGA EL RESCATEEE, que puede ser o no la
propia víctima, no se debe olvidar que es un DELITO CONTRA LA PROPIEDAD.

* El delito existe aun cuando el pago del rescate no se logre. Si el rescate se logra, el mínimo de la pena se ELEVA a 8
años.

108
Derecho Penal II
Es un DELITO DOLOSO. Su consumación se produce en el momento en que se priva de la libertad a alguien con el fin de
sacar rescate, sin ser necesario que se haya pagado el rescate. ADMITE LA TENTATIVA. Es un DELITO PERMANENTE,
pues su consumación se mantiene mientras dura la privación de la libertad para sacar rescate.

ARTICULO 170. – (2° parte AGRAVANTES)

La pena será de 10 a 25 años de prisión o reclusión:

1. Si la víctima fuese una mujer embarazada; un menor de dieciocho (18) años de edad o un mayor de setenta (70) años
de edad.

2. Si el hecho se cometiere en la persona de un ascendiente; de un hermano; del cónyuge o conviviente; o de otro


individuo a quien se deba respeto particular.

3. Si se causare a la víctima lesiones graves o gravísimas.

4. Cuando la víctima sea una persona discapacitada; enferma; o que no pueda valerse por sí misma.

5. Cuando el agente sea funcionario o empleado público; o pertenezca o haya pertenecido a alguna fuerza de seguridad
u organismo de inteligencia del Estado.

6. Cuando participaran en el hecho tres (3) o más personas.

La pena será de 15 a 25 años de prisión o reclusión si del hecho resultare la muerte de la persona ofendida, como
consecuencia no querida por el autor.

La pena será de prisión o reclusión perpetua si se causara intencionalmente la muerte de la persona ofendida.

La pena del partícipe que, desvinculándose de los otros, se esforzare de modo que la víctima recupere la libertad, sin
que tal resultado fuese la consecuencia del pago del precio de la libertad, se reducirá de un tercio a la mitad.

Circunstancias personales de la víctima: mujer embarazada menor de 18 o un mayor de 70, persona discapacitada,
enferma, o que no pueda valerse por sí misma.

Circunstancias personales del autor: Cuando el agente sea funcionario o empleado público; o pertenezca o haya
pertenecido a alguna fuerza de seguridad u organismo de inteligencia del Estado.

Relaciones familiares o de respeto: ascendiente, hermano, cónyuge o conviviente; otro individuo a quien se deba
respeto particular.

Pluralidad de participes: Cuando participaran en el hecho 3o más personas.

Resultado: Si se causare a la víctima lesiones graves o gravísimas, muerte no querida o muerte intencional.

4- SUSTRACCIÓN DEL CADÁVER PARA HACERSE PAGAR SU DEVOLUCIÓN


ARTICULO 171. - Sufrirá prisión de dos a seis años, el que substrajere un cadáver para hacerse pagar su devolución.

La acción consiste en SUSTRAER un cadáver, el fin específico del mismo es HACERSE PAGAR SU DEVOLUCIÓN (dolo
específico). Si la sustracción tiene otro fin, no encuadra en la figura.
109
Derecho Penal II
Se CONSUMA, cuando el cadáver ha sido sustraído. Por lo tanto es un delito instantáneo, se consuma en el momento.

Origen de la figura: en 1881, una banda de delincuentes autodenominados “los caballeros de la noche” sustrajeron de
Recoleta el cadáver de la Sra. Dorrego, y exigieron a sus hijas el pago de un rescate para devolver el cadáver; en caso
contrario amenazaban con sacarlo del cajón, ultrajarlo y reducirlo a cenizas. La policía de Capital detuvo a los
delincuentes y se los sometió a proceso. Como el delito no estaba previsto especialmente por el código, el juez de
primera instancia condeno a sus autores por ROBO. La sentencia fue apelada, y la Cámara reformó la sentencia e
impuso una pena muy leve a los delincuentes, pena que quedaba compensada con lo que ellos ya habían pasado en
prisión durante el proceso. Para evitar la impunidad de hechos similares, la figura fue incorporada al cód. de 1887.

TUTELA PENAL DE LOS DERECHOS INTELECTUALES

DISPOSICIONES PENALES DE LA LEY 11.723

Nuestra CN, en el Art. 17, establece que todo autor o inventor es propietario de su obra, invento o descubrimiento. A
pesar de esto, nuestro Código Penal no contiene normas que tutelan los Derechos Intelectuales. Este vacío fue llenado
en 1993 por la ley 11.723, que establece disposiciones penales para los que defrauden D intelectuales.

Art. 71. — Será reprimido con la pena establecida por el artículo 172 del Código Penal, el que de cualquier manera y
en cualquier forma defraude los derechos de propiedad intelectual que reconoce esta Ley.

Art. 72. — Sin perjuicio de la disposición general del artículo precedente, se consideran casos especiales de
defraudación y sufrirán la pena que él establece, además del secuestro de la edición ilícita:

a) El que edite, venda o reproduzca por cualquier medio o instrumento, una obra inédita o publicada sin autorización
de su autor o derechohabientes;

b) El que falsifique obras intelectuales, entendiéndose como tal la edición de una obra ya editada, ostentando
falsamente el nombre del editor autorizado al efecto;

c) El que edite, venda o reproduzca una obra suprimiendo o cambiando el nombre del autor, el título de la misma o
alterando dolosamente su texto;

d) El que edite o reproduzca mayor número de los ejemplares debidamente autorizados.

Art. 72 bis. — Será reprimido con prisión de un mes a seis años:

a) El con fin de lucro reproduzca un fonograma sin autorización por escrito de su productor o del licenciado del
productor;

b) El que con el mismo fin facilite la reproducción ilícita mediante el alquiler de discos fonográficos u otros soportes
materiales;

c) El que reproduzca copias no autorizadas por encargo de terceros mediante un precio;

d) El que almacene o exhiba copias ilícitas y no pueda acreditar su origen mediante la factura que lo vincule
comercialmente con un productor legítimo;

e) El que importe las copias ilegales con miras a su distribución al público.

110
Derecho Penal II
El damnificado podrá solicitar en jurisdicción comercial o penal el secuestro de las copias de fonogramas reproducidas
ilícitamente y de los elementos de reproducción.

El juez podrá ordenar esta medida de oficio, así como requerir caución suficiente al peticionario cuando estime que
éste carezca de responsabilidad patrimonial. Cuando la medida precautoria haya sido solicitada por una sociedad
autoral o de productores, cuya representatividad haya sido reconocida legalmente, no se requerirá caución.

Si no se dedujera acción, denuncia o querella, dentro de los 15 días de haberse practicado el secuestro, la medida podrá
dejarse sin efecto a petición del titular de las copias secuestradas, sin perjuicio de la responsabilidad que recaiga sobre
el peticionante.

A pedido del damnificado el juez ordenará el comiso de las copias que materialicen el ilícito, así como los elementos de
reproducción. Las copias ilícitas serán destruidas y los equipos de reproducción subastados. A fin de acreditar que no
utilizará los aparatos de reproducción para fines ilícitos, el comprador deberá acreditar su carácter de productor
fonográfico o de licenciado de un productor. El producto de la subasta se destinará a acrecentar el "fondo de fomento
a las artes" del Fondo Nacional del Derechos de Autor a que se refiere el artículo 6° del decreto-ley 1224/58.

(Artículo incorporado por art. 2° de la Ley N° 23.741 B.O. 25/10/1989).

Art. 73. — Será reprimido con prisión de un mes a un año o con multa de MIL PESOS como mínimo y TREINTA MIL
PESOS como máximo destinada al fondo de fomento creado por esta ley:

a) El que representare o hiciere representar públicamente obras teatrales o literarias sin autorización de sus autores o
derechohabientes;

b) El que ejecutare o hiciere ejecutar públicamente obras musicales sin autorización de sus autores o derechohabientes.

(Por art. 1° inciso 12 de la Ley N° 24.286 B.O. 29/12/1993 se eleva montos).

Art. 74. — Será reprimido con prisión de un mes a un año o multa de MIL PESOS como mínimo y TREINTA MIL PESOS
como máximo destinada al fondo de fomento creado por esta Ley, el que atribuyéndose indebidamente la calidad de
autor, derecho habiente o la representación de quien tuviere derecho, hiciere suspender una representación o
ejecución pública lícita.

(Por art. 1° inciso 12 de la Ley N° 24.286 B.O. 29/12/1993 se eleva montos).

Art. 74 bis. — (Artículo derogado por art. 1° de la Ley N° 23.077 B.O. 27/8/1984 que deroga la Ley N° 21.338.)

Art. 75. — En la aplicación de las penas establecidas por la presente Ley, la acción se iniciará de oficio, por denuncia o
querella.

Art. 76. — El procedimiento y jurisdicción será el establecido por el respectivo Código de Procedimientos en lo Criminal
vigente en el lugar donde se cometa el delito.

Con la ley 25036/98, se modifica la ley 11.723, protegiendo legalmente la propiedad intelectual sobre programas de
computación. Se modificaron los sgtes artículos.

Art. 1°. - A los efectos de la presente ley, las obras científicas, literarias y artísticas comprenden los escritos de toda
naturaleza y extensión, entre ellos los programas de computación fuente y objeto; las compilaciones de datos o de
otros materiales; las obras dramáticas, composiciones musicales, dramático-musicales; las cinematográficas,
coreográficas y pantomímicas; las obras de dibujo, pintura, escultura, arquitectura; modelos y obras de arte o ciencia

111
Derecho Penal II
aplicadas al comercio o a la industria; los impresos, planos y mapas; los plásticos, fotografías, grabados y fonogramas;
en fin, toda producción científica, literaria, artística o didáctica, sea cual fuere el procedimiento de reproducción.

La protección del derecho de autor abarcará la expresión de ideas, procedimientos, métodos de operación y conceptos
matemáticos pero no esas ideas, procedimientos, métodos y conceptos en sí.

Art. 4°. — Son titulares del derecho de propiedad intelectual:

a) El autor de la obra;

b) Sus herederos o derechohabientes;

c) Los que con permiso del autor la traducen, refunden, adaptan, modifican o transportan sobre la nueva obra
intelectual resultante.

d) Las personas físicas o jurídicas cuyos dependientes contratados para elaborar un programa de computación hubiesen
producido un programa de computación en el desempeño de sus funciones laborales, salvo estipulación en
contrario. (Inciso d) incorporado por art. 2° de la Ley N° 25.036 B.O. 11/11/1998)

Art. 9°. — Nadie tiene derecho a publicar, sin permiso de los autores o de sus derechohabientes, una producción
científica, literaria, artística o musical que se haya anotado o copiado durante su lectura, ejecución o exposición
públicas o privadas.

Quien haya recibido de los autores o de sus derecho-habientes de un programa de computación una licencia para
usarlo, podrá reproducir una única copia de salvaguardia de los ejemplares originales del mismo. (Párrafo incorporado
por art. 3° de la Ley N° 25.036 B.O. 11/11/1998).

Dicha copia deberá estar debidamente identificada, con indicación del licenciado que realizó la copia y la fecha de la
misma. La copia de salvaguardia no podrá ser utilizada para otra finalidad que la de reemplazar el ejemplar original del
programa de computación licenciado si ese original se pierde o deviene inútil para su utilización. (Párrafo incorporado
por art. 3° de la Ley N° 25.036 B.O. 11/11/1998).

Art. 55 bis — La explotación de la propiedad intelectual sobre los programas de computación incluirá entre otras
formas los contratos de licencia para su uso o reproducción.

(Artículo incorporado por art. 4° de la Ley N° 25.036 B.O. 11/11/1998).

Art. 57. — En el Registro Nacional de Propiedad Intelectual deberá depositar el editor de las obras comprendidas en el
artículo 1°, tres ejemplares completos de toda obra publicada, dentro de los tres meses siguientes a su aparición. Si la
edición fuera de lujo o no excediera de cien ejemplares, bastará con depositar un ejemplar.

El mismo término y condiciones regirán para las obras impresas en país extranjero, que tuvieren editor en la República
y se contará desde el primer día de ponerse en venta en territorio argentino.

Para las pinturas, arquitecturas, esculturas, etcétera, consistirá el depósito en un croquis o fotografía del original, con
las indicaciones suplementarias que permitan identificarlas.

Para las películas cinematográficas, el depósito consistirá en una relación del argumento, diálogos, fotografías y
escenarios de sus principales escenas. Para los programas de computación, consistirá el depósito de los elementos y
112
Derecho Penal II
documentos que determine la reglamentación. (Ultima parte incorporada por art. 5° de la Ley N° 25.036 B.O.
11/11/1998).

113
Derecho Penal II

Bolilla 11
IV – ESTAFAS Y OTRAS DEFRAUDACIONES

La DEFRAUDACIÓN es una denominación genérica o común a una serie de delitos. La defraudación es el género, y la
estafa o modalidad de defraudación. Nuestro código penal no define la defraudación, se limita a legislar sobre la estafa
y casos especiales de defraudación.

La defraudación es un ataque a la propiedad cometido mediante el fraude, este puede consistir en un ardid o engaño
(estafa) y en otros casos, en un abuso de confianza.

ESPECIES BÁSICAS DE DEFRAUDACIÓN: ESTAFA Y ABUSO DE CONFIANZA

La diferencia entre ambos reside en el momento en que el sujeto obra dolosamente, en la ESTAFA, el DOLO ES
ANTERIOR a la obtención de la cosa, mientras que en el ABUSO DE CONFIANZA el DOLO ES POSTERIOR. Es decir que,
en la estafa, la víctima entrega la cosa a raíz del fraude anterior – la voluntad esta viciada desde el comienzo por la
actividad fraudulenta del actor.

En el abuso de confianza, la voluntad de la victima no esta viciada y la entrega de la cosa es válida y lícita, pero, luego
de la entrega, el delincuente abusa de la confianza de la víctima, por ello, la actividad fraudulenta es posterior a la
entrega.

1- ESTAFA

FIGURA BÁSICA - ARTICULO 172. - Será reprimido con prisión de 1 mes a 6 años, el que defraudare a otro con nombre
supuesto, calidad simulada, falsos títulos, influencia mentida, abuso de confianza o aparentando bienes, crédito,
comisión, empresa o negociación o valiéndose de cualquier otro ardid o engaño.

La estafa se caracteriza fundamentalmente por los medios empleados, la enumeración del art. NO ES TAXATIVA, es
simplemente ejemplificativa” valiéndose de cualquier otro ardid o engaño”.

En la estafa, el perjuicio consiste en lograr que la victima haga una disposición patrimonial, a raíz de que el actor ha
hecho caer a la víctima en error mediante ardid o engaño. Por lo tanto, se busca obtener un BENEFICIO INDEBIDO.

Sujeto activo: al tratarse de un delito común puede ser cualquier persona.

Sujeto pasivo: puede ser cualquier persona. Pero cabe hacer la siguiente aclaración, la estafa no requiere que los actos
constitutivos del ardid recaigan personal y directamente en el sujeto pasivo, quien es en definitiva el que hará la
disposición patrimonial viciada, sino que la inducción a error puede estar dirigidos a terceros. Es decir es imprescindible
que la disposición patrimonial la haga la misma persona que sufrió el engaño, ahora no es necesario que esa persona
movida por error coincida con la que en definitiva resulta perjudicada. Así por ejemplo cuando el agente engañó a la
empleada doméstica, logrando que ella le entregue con voluntad viciada pertenencias de valor del dueño de casa, en
este caso el ardid y el perjuicio no caen en el mismo sujeto pasivo. El engaño estuvo dirigido a la empleada y el perjuicio
lo padece el dueño de casa.
114
Derecho Penal II
Víctima del fraude
Ofendido por la defraudación

Acción típica: La acción típica es defraudar lo cual consiste en un acto de desapoderamiento mediante la inducción a
una disposición patrimonial ajena e injusta lograda con ardid o engaño.

La estafa se caracteriza porque quien tiene el poder de disponer del bien objeto de la estafa, aunque en virtud del
fraude, dispone voluntariamente de ese bien con arreglo a la intención del sujeto activo.

Resultado: Es un delito de daño efectivo, pues exige una disposición privativa de propiedad.

ELEMENTOS:

PERJUICIO PATRIMONIAL - ARDID O ENGAÑO -ERROR -ELEMENTO SUBJETIVO

1) EL PERJUICIO PATRIMONIAL  SI NO EXISTE PERJUICIO, NO EXISTE ESTAFA. La disposición de propiedad debe


ser pecuniariamente perjudicial (debe tener un valor económico) y efectiva, no es suficiente el daño potencial.
Por ello, se ha considerado que no concurre este delito cuando el autor logra que el comerciante le venda al
precio corriente la cosa que no le quería vender; o si alguien, mediante engaño, logra un préstamo reservado
para un limitado círculo de personas, al que el autor no pertenece; por ejemplo.
Nuestra doctrina y jurisprudencia exigen que el autor de la estafa actúe con el propósito de obtener un beneficio
indebido, pero no es necesario que el mismo se produzca realmente. Es suficiente con que el autor obre con ese fin.

2) EL ARDID O ENGAÑO  La estafa se caracteriza por el medio del cual se vale el autor para causar la lesión a la
propiedad ajena, es decir, el fraude. La estafa es la defraudación causada por el autor, valiéndose de cualquier
ardid o engaño. Si bien son equiparados por la ley son distintos conceptos.

Ardid: Es todo artificio o medio empleado mañosamente para el logro de algún intento = empleo de astucias o
artimañas para simular un hecho falso o disimular lo verdadero.

- Engaño: Es la falta de verdad en lo que se dice, se piensa o se hace creer = Es dar a la mentira apariencia de
verdad, acompañada de actos exteriores que llevan al error.
Tanto el ardid como el engaño deben producir un error en la víctima, de modo de determinar la disposición patrimonial.
La norma exige la presencia de una doble relación causal: entre el ardid y el error, por un lado; y entre el error y la
disposición patrimonial, por el otro. Lo que da lugar al problema de la idoneidad de la ardid o engaño.

El ardid o engaño DEBEN SER IDÓNEOS para provocar el error en la víctima. Por ello se deben distinguir 2 criterios:

- Subjetivo: Para determinar la idoneidad es necesario tener en cuenta a la victima, su discernimiento, nivel
intelectual, actividad, etc. Si conforme a las condiciones de la víctima, el ardid o engaño empleados no eran
suficientes para engañarla, el medio no será idóneo, y por lo tanto no habrá estafa.
- Objetivo: Es idóneo cuando ha logrado el éxito en el caso concreto, es decir, cuando ha servido para engañar
a la víctima.

115
Derecho Penal II
* La simple mentira no constituye ardid o engaño, por lo tanto, no basta para configurar la estafa. La simple mentira
solo podrá configurar estafa si va acompañada de hechos exteriores del estafador tendientes a corroborar sus palabras,
o si el actor está jurídicamente obligado a decir la verdad. ESTO NO SIGNIFICA EXIGIR LA “MISE EN SCÈNE” (proveniente
de la doctrina francesa, significa “puesta en escena”, que el estafador “prepare el terreno”), es decir, que el estafador
acompañe sus palabras con un gran despliegue de actos tendientes a engañar a la víctima.

* El silencio: Nuestra doctrina se inclina por sostener que el silencio no es apto para configurar la estafa, salvo que el
actor tenga el deber jurídico de hablar.

3) EL ERROR  SIN ERROR NO EXISTE ESTAFA. El Ardid o engaño debe provocar el error de la víctima Es un estado
psicológico provocado por el autor del delito, quien induce a la víctima a la realización de la disposición
patrimonial perjudicial; es un conocimiento viciado de la realidad, un defecto en la representación sobre los
hechos.
El error debe ser causado por el engaño del autor, y es el que provoca la colaboración del sujeto pasivo; actúa de nexo
entre aquél y la disposición de propiedad. Con las reformas se admitió que el error pueda ser sufrido incluso por un
tercero o por una máquina.

Si el delincuente aprovecha del ERROR YA EXISTENTE EN LA MENTE DE LA VICTIMA, no basta para configurar la estafa.

4) ELEMENTO SUBJETIVO  La estafa es un DELITO DOLOSO Es un delito que requiere dolo directo; exige el
conocimiento del carácter perjudicial de la disposición que se pretende y la voluntad de usar el ardid o engaño
para inducir en error a la víctima, a fin de que la realice.
También es necesario que el autor obre con el fin de obtener un beneficio indebido. No es necesario que se logre
realmente, es suficiente con que haya actuado con ese fin.

CONSUMACIÓN Y TENTATIVA: La estafa es un delito instantáneo, pues se consuma en el momento en que el sujeto
pasivo realiza la disposición patrimonial. Es admisible la tentativa, y ella comienza con el despliegue de los medios
engañosos, y persiste mientras dura esta actividad. Es posible también la tentativa de delito imposible cuando el medio
empleado (ardid o engaño) no es idóneo o no existe la posibilidad de que la victima sufra perjuicio patrimonial o realice
la disposición patrimonial.

MEDIOS:

Se pueden sintetizar en ardid o engaño, el art. 172 enumera ejemplificativamente algunos de ellos: nombre supuesto,
calidad simulada, falsos títulos, influencia mentida, abuso de confianza, aparentar bienes, crédito, comisión, empresa
o negociación.

1- NOMBRE SUPUESTO: consiste en que el autor emplee un nombre falso, que no le pertenece, para poder estafar a la
victima, sea porque ese nombre inspira confianza o hace suponer det calidad personal en el delincuente (se hace pasar
por otra persona). El uso de seudónimo no significa nombre supuesto, si éste pertenece legítimamente a quien lo
emplea.

El solo hecho de usar un nombre que no es propio, no configura la estafa. Se debe usarlo para engañar a la victima y
poder causarle un perjuicio, es decir, debe haber sido la CAUSA DETERMINANTE DEL ENGAÑO.

116
Derecho Penal II
2- CALIDAD SIMULADA: Consiste en que el autor se atribuya falsamente un rango o una condición que no posee, con el
objeto de inducir al error a la víctima y así poder concretar la estafa. La simulación puede recaer sobre una posición
familiar, ec., profesional, etc. Esta para constituir el medio, debe ser la causa determinante del error y de la disposición
patrimonial que efectúa a la víctima.

3- FALSOS TÍTULOS: Consiste en que el autor se atribuya falsamente un título que no posee. Ej: abogado, médico, etc.
Esto de cierta forma queda comprendido en el anterior, pues quien usa un falso titulo esta obrando con calidad
simulada  redundancia de la ley.

Ej: el individuo invocando su falso título de abogado, cobra honorarios por supuestos servicios de esa nat.

Si el individuo se limita solo a usar u ostentar un título que no tiene, comete delito de “usurpación de título” reprimido
con multa por el art 247 (es un delito contra la adm. Pública).

4- INFLUENCIA MENTIDA: consiste en que el autor prometa utilizar una vinculación o influencia que no tiene para
obtener algo de la víctima. Si la influencia existe y el autor solo miente en cuanto a que promete que va a usarla, podrá
haber otra clase de delito, pero no estafa.

5-ABUSO DE CONFIANZA: LA confianza es la seguridad, la fe, que se tiene en otra persona y que hace que debido a eso,
no se tomen las precauciones normales. El autor se aprovecha dolosamente de esa fe o seguridad que la victima
depositó en él, para conseguir una disposición patrimonial de ella.

6- APARENTAR BIENES, CRÉDITO, COMISIÓN, EMPRESA O NEGOCIACIÓN:

a- Aparentar bienes: consiste en aparentar solvencia ante la víctima, solvencia que en realidad no existe. La simple
mentira no es suficiente, además se necesita algunas maniobras del autor que hagan creer a la víctima en la existencia
de los bienes, de manera que ésta forme su propio juicio acerca de la existencia de ellos. Ej: No hay estafa si para pedir
un crédito en el banco, el auto manifiesta que tiene bienes y que ellos no están gravados. En cambio, hay estafa, si el
autor además hubiese presentado un falso título de propiedad.

b- Aparentar crédito: Es una redundancia de la ley, dado que los créditos son bienes. Sin embargo un sector de la
doctrina sostiene que hace referencia en realidad a que el autor aparente que puede obtener respaldo económico.

c- Aparentar comisión: Consiste en que el autor aparente tener la representación de un tercero. Puede ser una
represent. De cualquier naturaleza: civil, comercial, administrativa, etc.

d- Aparentar empresa o negociación: consiste en aparentar la existencia de una organización de tipo ec., la cual, en
realidad, no existe. Pero es necesario que la empresa realmente no exista, o que sea de menos envergadura a lo dicho
por el autor. Si la empresa existió, aunque después fracase, no hay estafa.

ESTAFA O FRAUDE PROCESAL

Hablamos de estafa procesal cuando en un proceso, la victima del ardid es el juez del proceso, se busca engañarlo
(cuando la parte se vale de elementos de prueba fraudulentos, es decir, doc. Falsificados, adulterados, etc.) con el fin
de que dalle influido por la falsedad del ardid y fundado en el, favoreciendo injustamente a una parte en detrimento

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Derecho Penal II
del patrimonio de otra. Nuestro código no trae la descripción específica de este tipo de estafa, pero entra
perfectamente en la amplitud del art. 172.

OTROS CASOS

- En el caso de la falsa mendicidad, ella puede encuadrar en la estafa, si la limosna o dádiva se obtuvo por medio de
engaños o actos que robustecen la mentira.

- En los casos de adivinos, la simple explotación de la credulidad o ignorante superstición, se presenta como una
contravención, pero habrá estafa si se han empleado maniobras fraudulentas o engañosas.

- Otra cuestión debatida es si existe estada cuando la víctima tenía un fin ilícito, Ej: el que compra artículos de
contrabando. Se entiende que hay estafa, porque la conducta ilícita de la víctima no puede excluir la conducta delictiva
del estafador.

- En el caso de los inconscientes o incapaces que no pueden discernir, no pueden ser inducidos al error dada la falta de
discernimiento. Las personas jurídicas tampoco pueden ser inducidas al error, porque carecen de mente, pero igual
pueden ser víctimas de estafa si el error ha sido causado en la mente de sus representantes (esto se llama “casos de
desdoblamiento”).

- En los casos de estafa u otra defraudación que se cometa contra la Administración Pública (nación, prov,
municipalidad, etc.) es aplicable el art. 175 inc. 5: sufrirá prisión de 2 a 6 años el que cometiere fraude en perjuicio de
alguna administración pública.

ESTUDIO PARTICULARIZADO DE CADA UNA DE LAS FIGURAS DEL ART. 173

FIGURAS ART. 173

ARTICULO 173.- Sin perjuicio de la disposición general del artículo precedente, se considerarán casos especiales de
defraudación y sufrirán la pena que él establece (1 MES A 6 AÑOS)

Inc. 1 FRAUDE EN LA ENTREGA DE COSAS

Inc. 2 APROPIACIÓN O RETENCIÓN INDEBIDA

Inc. 3 FRAUDE HACIENDO SUSCRIBIR DOCUMENTO

Inc. 4 ABUSO DE FIRMA EN BLANCO

Inc. 5 HURTO IMPROPIO (O FRUSTRACIÓN DE DERECHOS)

Inc. 6 CONTRATO SIMULADO O FALSOS RECIBOS.

Inc. 7 ADMINISTRACIÓN FRAUDULENTA

Inc. 8 DEFRAUDACIÓN POR SUPRESIÓN DE DOCUMENTOS

Inc. 9 ESTELIONATO

Inc. 10 DEFRAUDACIÓN CON PRETEXTO DE REMUNERACIÓN ILEGAL

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Derecho Penal II
Inc. 11 DESBARATAMIENTO DE DERECHOS ACORDADOS

Inc. 12 ADMINISTRACIÓN FIDUCIDARIA, DE FONDOS COMUNES DE INVERSIÓN Y DE CONTRATOS DE LEASING

Inc. 13 EJECUCIONES EXTRAJUDICIALES PERJUDICIALES

Inc.14 OMISIÓN DE CONSIGNAR EL PAGO EN LAS LETRAS HIPOTECARIAS

Inc. 15 DEFRAUDACIÓN MEDIANTE EL USO DE UNA TARJETA DE COMPRA, CRÉDITO O DÉBITO

Inc. 16 DEFRAUDACIÓN MEDIANTE TECNICA DE MANIPULACIÓN INFORMÁTCA

Inc. 1 FRAUDE EN LA ENTREGA DE COSAS

1. El que defraudare a otro en la substancia, calidad o cantidad de las cosas que le entregue en virtud de contrato o
de un título obligatorio;

Presupuesto típico: El tipo requiere la existencia de un contrato u otro título jurídicamente válido, por medio del cual
una parte se encuentra obligada a dar algo a la otra.

Sujeto activo: Autor sólo puede ser el que está obligado a dar por el contrato u otro título.

Sujeto pasivo: Necesariamente debe ser la contraparte en el contrato u obligación referida.

La acción consiste en defraudar a otro al entregarle las cosas, es decir que, el ardid recae sobre la sustancia, calidad o
cantidad de las cosas que se entregan  hay diferencia entre lo que se entrega y lo que se había convenido.

*sustancia: es la esencia, la nat. De la cosa. Ej: se entregan pulseras doradas en lugar de pulseras de oro.

*calidad: es la cualidad de la cosa, es lo que determina que ella sea mejor o peor que otra. Ej: nafta común, en vez de
nafta especial.

*cantidad: es el peso, número o medida de las cosas. Ej: 100 toneladas, en vez de las 120 convenidas.

Las cosas deben ser entregadas en virtud de UN CONTRATO O DE UN TITULO OBLIGATORIO, comprende toda clase de
contratos y actos jurídicos, siempre que sean a título oneroso, en caso contrario no habría perjuicio, por ello, queda
excluida la donación.

Inc. 2 APROPIACIÓN O RETENCIÓN INDEBIDA

2. El que con perjuicio de otro se negare a restituir o no restituyere a su debido tiempo, dinero, efectos o cualquier
otra cosa mueble que se le haya dado en depósito, comisión, administración u otro título que produzca obligación de
entregar o devolver;

Es un caso de defraudación por ABUSO DE CONFIANZA. La víctima entrega la cosa voluntariamente (de forma lícita) y
el delincuente abusa de la confianza de la misma, es decir que, EL DOLO ES POSTERIOR. El autor defrauda esa confianza
negándose a restituir o no restituyendo la cosa a su debido tiempo. La apropiación o retención DEBE SER INDEBIDA, es
decir, ilegítimamente, sin derecho a ella.

119
Derecho Penal II
La doctrina enseña que, además, es necesario que sobre la cosa se haya concedido un PODER DE HECHO, sino habría
HURTO. Ej: la domestica que sustrae las cosas que recibió para trabajar.

La cosa debe haber sido entregada en depósito, comisión o administración. Pero esto NO ES TAXATIVO, dado que el
inciso dice “u otro título que produzca obligación de entregar o devolver”. Ej: comodato, prenda, etc. En general todo
contrato que implique la entrefa de la cosa a titulo precario con la consiguiente obligación de devolverla. Se debe tener
en cuenta que, si la cosa se entrega por un titulo que transfiere el dominio, como por ej. La venta, no hay retención
indebida porque dicho título no obliga a devolver la cosa.

Objetos: dinero, efectos o cualquier otra cosa mueble.

Acción: NEGARSE A RESTITUIR – NO RESTITUIR A SU DEBIDO TIEMPO. Son los casos en el que el sujeto se niega a cumplir
con su obligación de devolver la cosa, o cuando al autor se le ha confiado algo para entregar y este se niega a hacerlo.

Se debe tener en cuenta que DEBIDO TIEMPO es la fecha fijada para la entrega o devolución de la cosa. Esta fecha
puede estar determinada por ley, por una sentencia o por las partes en el título por el cual se entrega la cosa. Si éste
no está fijado, será necesario determinarlo mediante la intimación judicial o extrajudicial al obligado.

La negativa a restituir o la no restitución a su debido tiempo DEBE CAUSAR PERJUICIO, el cual debe ser la PROPIEDAD.
El perjuicio puede residir no solo en el valor de la cosa, sino también en la privación de ella que sufre el sujeto.

Consumación y tentativa: El delito se consuma con la NO RESTITUCIÓN DE LA COSA, es decir, es un DELITO DE OMISION,
y por ello la tentativa no es admisible.

Inc. 3 FRAUDE HACIENDO SUSCRIBIR DOCUMENTO

3. El que defraudare, haciendo suscribir con engaño algún documento;

Se trata de un caso de ESTAFA, porque el autor se vale de un engaño para que la víctima suscriba algún documento. El
engaño debe producir error en la victima con respecto al contenido o alcance del documento que está firmando.

El engaño debe inducir a error a! sujeto pasivo sobre el carácter del documento o sobre su contenido y, por lo tanto,
sobre su trascendencia en el orden patrimonial.

Cuando el error no se hace versar sobre esos extremos sino sobre otros elementos (p.ej., la víctima cree obligarse con
una persona, pero lo hace con otra distinta), no se da esta defraudación, aunque podría tratarse de una estafa del art.
172.

La figura exige que con el fin de defraudar a un tercero, se le haga firmar con engaño un documento -público o privado,
es decir, que se le haga estampar la firma inducido en error respecto del sentido, concepto o trascendencia del
documento.

Es un DELITO DOLOSO. El momento consumativo es discutido, para algunos se consuma con el solo hecho de la
suscripción del documento, aunque el documento no se haga valer. Para otros, se consuma cuando se produce el
perjuicio patrimonial efectivo.

Se admite la tentativa.

Inc. 4 ABUSO DE FIRMA EN BLANCO

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Derecho Penal II
4. El que cometiere alguna defraudación abusando de firma en blanco, extendiendo con ella algún documento en
perjuicio del mismo que la dio o de tercero;

Es un caso de ABUSO DE CONFIANZA.

“Firma en blanco” = Cuando una persona entrega a otra un pliego con su firma, antes de la redacción del escrito. Puede
ser que no tenga ninguna escritura o que solo tenga espacios en blanco.

La acción delictiva consiste en ABUSAR DE LA FIRMA EN BLANCO, DE LA CONFIANZA, llenando el pliego de manera
distinta a la indicada o querida por el firmante en blanco, causando un PERJUICIO PATRIMONIAL.

Es un DELITO DOLOSO, debe mediar dicha confianza, de no hacerlo se hablaría de falsificación de documentos y no
abuso de firma en blanco.

CONSUMACIÓN: La doctrina y la jurisprudencia están divididas, para algunos se consuma el delito cuando se usa el
documento, aunque no cause perjuicio; mientras que, para otros queda consumado cuando se produce un perjuicio
patrimonial efectivo.

(En mi opinión, me inclino a la 2da, siendo el momento consumativo el del perjuicio patrimonial efectivo, mientras que
el hecho de llenar o usar el documento sin causar el perjuicio, constituiría tentativa).

*La prueba del abuso de firma en blanco no puede hacerse por testigos.

Inc. 5 HURTO IMPROPIO (O FRUSTRACIÓN DE DERECHOS)

5. El dueño de una cosa mueble que la sustrajere de quien la tenga legítimamente en su poder, con perjuicio del
mismo o de tercero;

Acción: Consiste en sustraer la cosa mueble de quien la tiene legítimamente en su poder (por locación, comodato,
prenda, etc.). La diferencia fundamental con el hurto, es que el autor de la sustracción es el propio dueño de la cosa.

Ej: el dueño de una bicicleta la alquila, y luego se la saca a quien se la ha alquilado.

La cosa DEBE SER MUEBLE y el autor de la sustracción debe ser el dueño de la totalidad de la cosa. Si fuese dueño solo
de una parte, habrá HURTO O ESTAFA, según el modo que se use para sustraerla. La sustracción debe causar un
PERJUICIO PATRIMONIAL a la víctima.

ES UN DELITO DOLOSO, el dolo consiste en conocer la tenencia legítima y en la voluntad de privar de la cosa al legítimo
tenedor. Se consuma cuando la cosa es sustraída del poder de su legítimo tenedor. Admite la tentativa.

Inc. 6 CONTRATO SIMULADO O FALSOS RECIBOS.

6. El que otorgare en perjuicio de otro, un contrato simulado o falsos recibidos;

Se trata de un CASO DE ESTAFA. El solo hecho de simular un contrato NO ES ILÍCITO. La simulación del mismo se
convierte en delito, cuando el contrato simulado es usado para ENGAÑAR a la víctima, resultando de eso un perjuicio
patrimonial.

La simulación del contrato puede ser ABSOLUTA (cuando no tiene nada de real), o RELATIVA (cuando se aparenta un
acto jurídico diferente al verdadero).
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Derecho Penal II
La acción consiste en OTORGAR EN PERJUICIO DE OTRO.

En todos los casos, es necesario que quien otorga el contrato simulado o el falso recibo lo haga DOLOSAMENTE, es
decir, que sepa que ellos van a ser utilizados para engañar y perjudicar a otra persona.

El delito se consuma al causar el perjuicio.

Inc. 7 ADMINISTRACIÓN FRAUDULENTA

7. El que, por disposición de la ley, de la autoridad o por un acto jurídico, tuviera a su cargo el manejo, la
administración o el cuidado de bienes o intereses pecuniarios ajenos, y con el fin de procurar para sí o para un tercero
un lucro indebido o para causar daño, violando sus deberes perjudicare los intereses confiados u obligare
abusivamente al titular de éstos;

Es un caso de ABUSO DE CONFIANZA.

Sujetos activos: Pueden ser tales quienes por disposición de la ley, de la autoridad o de un acto jurídico tengan a su
cargo el manejo, la administración o el cuidado de bienes o intereses pecuniarios ajenos. Ej: tutores, curadores,
administradores, etc.

Acción: Consiste en que el autor VIOLE SUS DEBERES U OBLIGUE ABUSIVAMENTE al titular de los bienes o intereses
confiados.

- se violan deberes en el caso de que el administrador venda la cosa adm., altere sus cuentas, suponga gastos
falsos, etc.
- Se obliga abusivamente al titular de los bienes o intereses, cuando se le imponen obligaciones abusivas.
La obligación debe causar un PERJUICIO PATRIMONIAL EFECTIVO, no siendo necesario que el autor se enriquezca con
el perjuicio.

Elemento subjetivo: se requiere que el autor obre con el fin de procurar un lucro indebido (para si o para un 3ro), o
con el fin de causar daño. Es un DELITO DOLOSO, quedan excluidas las formas culposas.

Inc. 8 DEFRAUDACIÓN POR SUPRESIÓN DE DOCUMENTOS

8. El que cometiere defraudación, substituyendo, ocultando o mutilando algún proceso, expediente, documento u
otro papel importante;

Se trata de un CASO DE ESTAFA.

Acción: consiste en defraudar mediante la SUSTITUCIÓN, OCULTACIÓN O MUTILACIÓN de algun proceso, expediente,
etc. (equivalen en general a la desaparición o destrucción).

La expresión “otro pape importante” debe entenderse como PAPEL QUE TENGA EFECTOS JURIDICOS PATRIMONIALES.

Es un DELITO DOLOSO. Para la existencia o consumación del delito, algunos autores sostienen que basta con la
sustitución, ocultación o mutilación, en tanto que otros requieren, además, que se produzca un perjuicio de carácter
patrimonial.

122
Derecho Penal II
Inc. 9 ESTELIONATO

9. El que vendiere o gravare como bienes libres, los que fueren litigiosos o estuvieren embargados o gravados; y el
que vendiere, gravare o arrendare como propios, bienes ajenos;

Esta figura encuadra dentro del tipo básico de ESTAFA, dado que el engaño existe con anterioridad a la obtención del
lucro por parte del actor.

En este inciso hay dos hipótesis:

a) el autor grava o vente el bien como si fuera libre, cuando en realidad no lo es, porque esta en litigio, embargado o
gravado.
b) El autor vende, grava o arrienda como propio un bien que en realidad es ajeno.
*hay venta cuando una persona se obliga a transferir la propiedad de una cosa a otra, y ésta, a pagar un precio cierto
en dinero.

*Hay gravamen cuando la cosa se afecta a un derecho real de garantía. (Ej: prenda, hipoteca).

Los bienes vendidos o gravados pueden ser muebles o inmuebles, y para que exista delito, ellos deben ser litigiosos
(objeto de una controversia o litis judicial acerca del dominio o de las condiciones del dominio), embargados (cuando
un bien por orden judicial esta afectado al pago de un crédito, de modo tal que su propietario no puede disponer de él
sin antes pagar a quien trabó el embargo) o gravados ( es el bien que en el momento del hecho, se encuentra afectado
a un derecho real de garantía. Ej: un mueble prendado, un inmueble hipotecado).

Además en necesario que exista un PERJUICIO EN EL PATRIMONIO DE LA VICTIMA, y este consista en la


CONTRAPRESTACIÓN que hace la víctima. Ej: el precio pagado a un falso dueño. Sin perjuicio, sin contraprestación, no
existe estelionato, dado que, el delito se consuma en el momento de recibir la contraprestación. Es un DELITO DOLOSO.

NO EXISTE ESTELIONATO CUANDO SE HA HECHO TRADICION DE LA COSA VENDIDA O CUANDO EL COMPRADOR ES DE


MALA FE.

Inc. 10 DEFRAUDACIÓN CON PRETEXTO DE REMUNERACIÓN ILEGAL

10. El que defraudare, con pretexto de supuesta remuneración a los jueces u otros empleados públicos;

Se trata de un CASO DE ESTAFA, Ej: el abogado que obtiene de su cliente una suma de dinero con el pretexto de que
se la va a dar al juez para que dicte una sentencia favorable.

REMUNERACIÓN = es una recompensa en dinero u otros bienes. En este caso es un BENEFICIO PATRIMONIAL en
retribución de un acto de acción u omisión del juez o empleado público. La remuneración debe ser FINGIDA, supuesta.
De lo contrario, si es real, habría cohecho.

Con el perjuicio se consuma el delito.

Inc. 11 DESBARATAMIENTO DE DERECHOS ACORDADOS

11. El que tornare imposible, incierto o litigioso el derecho sobre un bien o el cumplimiento, en las condiciones
pactadas, de una obligación referente al mismo, sea mediante cualquier acto jurídico relativo al mismo bien, aunque

123
Derecho Penal II
no importe enajenación, sea removiéndolo, reteniéndolo, ocultándolo o dañándolo, siempre que el derecho o la
obligación hubieran sido acordados a otro por un precio o como garantía;

La figura encuadra en la forma básica del ABUSO DE CONFIANZA.

Este delito presupone la existencia de una relación contractual por la cual una de las partes concede un derecho sobre
un bien o pacta una obligación con relación al mismo, a favor de otra persona. Hasta aquí todo es lícito, la acción
fraudulenta viene después (si fuera anterior, se trataría según las circunst. De estafa o estelionato)

Acción: consiste en tornar imposible, incierto o litigioso el derecho sobre un bien o el cumplimiento de una obligación
referente al mismo. Es decir que, consiste en desbaratar ese derecho u obligación prometido o acordado, mediante el
otorgamiento ulterior a otra persona de un derecho mejor.

La acción puede lograrse por medio de cualquier acto jurídico relativo al bien. Ej: su enajenación, alquiler. O por medio
de los actos materiales enumerados en el inciso. Ej: removiéndolo, ocultándolo, dañándolo.

El desbaratamiento de derechos acordados puede ser sobre cosas muebles o inmuebles.

Sujeto activo: Es la persona obligada en la relación contractual.

Sujeto pasivo: es el titular del derecho u obligación desbaratados.

Elemento subjetivo: es un DELITO DOLOSO, DE DAÑO ATERIAL E INSTANTÁNEO.

Consumación: se consuma con el perjuicio causado por le desbaratamiento del derecho o la obligación. Se admite la
tentativa.

Inc. 12 ADMINISTRACIÓN FIDUCIDARIA, DE FONDOS COMUNES DE INVERSIÓN Y DE CONTRATOS DE LEASING

12. El titular fiduciario, el administrador de fondos comunes de inversión o el dador de un contrato de leasing, que
en beneficio propio o de un tercero dispusiere, gravare o perjudicare los bienes y de esta manera defraudare los
derechos de los co-contratantes;

a) El fideicomiso es un contrato por medio del cual una persona (fiducidante) transmite la propiedad fiducidaria
de bienes determinados a otra (fiducidario), quien se obliga a ejercerla en beneficio de quien se designe en
dicho contrato (beneficiario), y transmitirlo al cumplimiento de un plazo o condición, al fiducidante, al
beneficiario o al fideicomiso.

b) El fondo común de inversión es un patrimonio integrado por valores mobiliarios con oferta pública, materiales
preciosos, divisas, instrumentos emitidos por entidades financieras, dinero, etc., pertenecientes a diversas
personas. La administración, inversiones, operaciones, custodia, etc, relativas a este patrimonio están a cargo
del “administrador de fondos comunes”.

c) El leasing es un contrato en el cual una de las partes (dador) se obliga a entregar un bien a otra (tomador) para
que lo use y goce, y esta pagará un canon por ello. Hasta aquí es similar a una locación, pero lo que lo distingue
es que es un contrato con opción a compra a favor del tomador, si éste decide comprar el bien, los montos
pagados periódicamente serán descontados del precio total del mismo.

124
Derecho Penal II
Sujetos activos: pueden ser fiduciario, administrador del fondo o dador del leasing.

Acción: consiste en DISPONER (vender, ceder, permutar), gravar (hipotecar, prendar) o perjudicar (Ej: alquilar el bien a
bajo precio o sin pedir garante). La acción debe estar encaminada a obtener un beneficio propio o de un 3ro, y como
contrapartida a defraudar al co-contratante.

Para que se configure el delito es necesario que la acción cause perjuicio patrimonial.

El DELITO ES DOLOSO, consiste en saber que con su acción perjudicará al contratante. Se consuma al producirse el
perjuicio patrimonial. Es admisible la tentativa.

Inc. 13 EJECUCIONES EXTRAJUDICIALES PERJUDICIALES

13. El que encontrándose autorizado para ejecutar extrajudicialmente un inmueble lo ejecutara en perjuicio del
deudor, a sabiendas de que el mismo no se encuentra en mora, o maliciosamente omitiera cumplimentar los recaudos
establecidos para la subasta mediante dicho procedimiento especial.

El autor del delito es quien está autorizado a ejecutar extrajudicialmente el inmueble, por ej: el caso del acreedor
hipotecario.

El art. Contempla 2 hipótesis:

a- Que el autor ejecute el inmueble, a sabiendas de que el deudor no se encuentra en mora.


b- Que el autor ejecute el inmueble, omitiendo maliciosamente cumplir los recaudos establecidos para la subasta
mediante dicho procedimiento especial.

Se trata de DELITOS DOLOSOS (la ley dice “a sabiendas” y “maliciosamente”) que se consuman con la ejecución o
remate del inmueble. Es admisible la tentativa.

Inc.14 OMISIÓN DE CONSIGNAR EL PAGO EN LAS LETRAS HIPOTECARIAS

14. El tenedor de letras hipotecarias que en perjuicio del deudor o de terceros omitiera consignar en el título los pagos
recibidos. (Inciso incorporado por art. 82 de la Ley N° 24.441 B.O. 16/1/1995)

Las letras hipotecarias son títulos valores. Estas letras tienen cupones para instrumentar las cuotas de capital o
intereses. Quien haga el pago tendrá derecho a que se le entregue el cupón, a que los pagos parciales se anoten en el
cuerpo de la letra.

Sujeto activo: Es el tenedor de la letra hipotecaria.

Acción: consiste en omitir con asignar en el título los pagos recibidos. Se trata de una omisión dolosa, el autor sabe que
al omitir consignar el pago en el titulo le causará perjuicios al deudor.

Se requiere la existencia de un perjuicio patrimonial efectivo.

Inc. 15 DEFRAUDACIÓN MEDIANTE EL USO DE UNA TARJETA DE COMPRA, CRÉDITO O DÉBITO

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Derecho Penal II
15. El que defraudare mediante el uso de una tarjeta de compra, crédito o débito, cuando la misma hubiere sido
falsificada, adulterada, hurtada, robada, perdida u obtenida del legítimo emisor mediante ardid o engaño, o mediante
el uso no autorizado de sus datos, aunque lo hiciere por medio de una operación automática. (Inciso incorporado por
art. 1° de la Ley N° 25.930 B.O. 21/9/2004)

El engaño no lo sufre la víctima, sino un tercero (ej: un comerciante) o una máquina (ej: cajero automático). Es un
DELITO DOLOSO, no está tipificada la forma culposa.

- tarjeta: (de compra, crédito o debito) al instrumento material, generalmente de plástico magnético o de
cualquier otra tecnología que sirve para la identificación del usuario.
- Tarjeta de crédito: Es la que entrega una entidad emisora a su cliente para que realice compras en los comercios
adheridos al sistema. Con esta tarjeta, el usuario tiene un crédito (con límite) para realizar sus compras. A fin
de mes recibe el resumen de gastos en su cuenta y debe realizar el pago.
- Tarjeta de débito: Es aquella que las instituciones bancarias entregan a sus clientes para que efectúen sus
compras. Tiene la particularidad de que, al efectuarse la compra, inmediatamente el importe de lo comprado
le es debitado de una cuesta de ahorro o corriente bancaria.
- Tarjeta de compra: Es aquella que una institución comercial entrega a sus clientes para realizar compras pero
solo en su establecimiento o sucursales (Ej: easy).
MEDIO:

a) mediante el uso de la tarjeta: Debe tratarse de una tarjeta de compra, de crédito o débito falsificada,
adulterada, hurtada, robada, perdida u obtenida del legítimo emisor mediante ardid o engaño.
b) Mediante el uso de los datos del usuario o de la tarjeta: Debe tratarse de un uso no autorizado. Ej: compras
por teléfono o por Internet, contratar servicios, etc. Que perjudican patrimonialmente al titular de la tarjeta.
SE REQUIERE DE UN PERJUICIO PATRIMONIAL.
Inc. 16 DEFRAUDACIÓN MEDIANTE TECNICA DE MANIPULACIÓN INFORMÁTCA

16. El que defraudare a otro mediante cualquier técnica de manipulación informática que altere el normal
funcionamiento de un sistema informático o la transmisión de datos. (Inciso incorporado por art. 9° de laLey N° 26.388,
B.O. 25/6/2008)

El fraude informático se logra mediante cualquier técnica de manipulación informática (ej: virus, gusanos) que altere,
modifique el normal funcionamiento de un sistema informático o la transmisión de datos.

Los delitos cometidos manipulando un sistema informático, como un “cajero automático”, dieron lugar a opiniones y
fallos contrarios. Para muchos se trataba de hurto, para otros de estafa.

Fallos: “se debe investigar el delito de estafa, porque el cajero automático solo será el instrumento más no la víctima.

ESTUDIO PARTICULARIZADO DE CADA UNA DE LAS FIGURAS DEL ART. 174

Inc. 1 - ESTAFA DE SEGURO

ARTICULO 174. - Sufrirá prisión de 2 a 6 años:

1º. El que para procurarse a sí mismo o procurar a otro un provecho ilegal en perjuicio de un asegurador o de un dador
de préstamo a la gruesa, incendiare o destruyere una cosa asegurada o una nave asegurada o cuya carga o flete estén
asegurados o sobre la cual se haya efectuado un préstamo a la gruesa;

126
Derecho Penal II
El fin perseguido debe ser el de obtener un provecho ilegal (para sí o para otro), en perjuicio de un asegurador o de un
dador de préstamos a la gruesa. Ej: cobrar el seguro, en otros casos librarse de un préstamo a la gruesa.

*El seguro es un contrato por el cual el asegurador se obliga mediante una prima o cotización a resarcir un daño o
cumplir la presentación convenida si ocurre el evento previsto.

*Préstamo a la gruesa es un contrato por el cual una persona da a otra cierta suma de dinero sobre objetos expuestos
a riesgos marítimos, bajo la condición de que, si los objetos perecen, el dador pierde la suma prestada; por el contrario,
si llegan a buen puerto, el tomador debe devolver la suma prestada más un premio estipulado.

Elemento subjetivo: es un hecho DOLOSO, que se consuma con el incendio o destrucción del bien asegurado u objeto
de un préstamo, aunque el provecho no se obtenga realmente. Si el incendio o destrucción constituyen un delito contra
la seguridad pública, este absorbe al delito del art. 174 inc. 1°.

Inc. 2 – APROVECHAMIENTO DE INCAPACIDAD

ARTICULO 174. - Sufrirá prisión de 2 a 6 años:

2º El que abusare de las necesidades, pasiones o inexperiencia de un menor o de un incapaz, declarado o no declarado
tal, para hacerle firmar un documento que importe cualquier efecto jurídico, en daño de él o de otro, aunque el acto
sea civilmente nulo;

Estrictamente no encuadra en la estafa (porque no hay engaño menor o incapaz), ni tampoco en el abuso de confianza.
Pero, se la puede considerar más cercana a la estafa porque el agente actúa con dolo desde el principio.

Acción: Consiste en ABUSAR de las necesidades, pasiones o inexperiencias de un menor o de un incapaz para hacerle
firmar un documento que importe cualquier efecto jurídico. Debe existir relación causal entre la acción de abusar y la
suscripción del documento.

Ej: el caso del sujeto que presta dinero a un menor a alto interés para que lo destine a drogas o al juego.

Es un DELITO DOLOSO, que se consuma cuando el menor o incapaz firma el documento que importe cualquier efecto
jurídico. No interesa que el documento sea o no nulo.

Se trata de un DELITO DE PELIGRO, por lo tanto, es suficiente con que exista el peligro de un daño para el menor o
incapaz o para un tercero. El daño potencial debe ser PATRIMONIAL.

Sujeto activo: puede ser cualquiera, no es necesario que sea el tutor o curador.

Sujeto pasivo: debe ser un menor o incapaz.

*Por menores debe entenderse menores de 18 años. En cuanto a los menores emancipados o autorizados para ejercer
el comercio, existirá delito si el documento que se les ha hecho firmar se refiere a actos para los cuales la ley no los
capacitaba.

*Por incapaces debe entenderse todo incapaz de hecho; y el estado de incapacidad debe ser notorio y manifiesto de
modo que el autor se haya podido dar cuenta que trataba con un incapaz.

127
Derecho Penal II
Es un DELITO DOLOSO, el dolo consiste en reconocer la minoridad o incapacidad de la víctima, no obstante lo cual se
abusa de ella.

Inc. 3 – DEFRAUDACIÓN POR USO DE PESAS O MEDIDAS FALSAS

ARTICULO 174. - Sufrirá prisión de 2 a 6 años:

3º. El que defraudare usando de pesas o medidas falsas;

El hecho consiste en usar como ardid pesas o medidas falsas, es decir, inexactas o adulteradas. El autor del delito puede
ser tanto el que entrega como el que recibe la mercadería.

La figura se puede considerar como una forma de ESTAFA AGRAVADA, ya que su escala penal (de 2 a 6 años) es mayor
que las de los art. 172 y 173.

El DELITO ES DOLOSO, por lo tanto, el autor debe saber que las pesas o medidas son falsas y no obstante, utilizarlas
perjudicando a la otra parte.

Inc. 4 – FRAUDE EN LOS MATERIALES DE CONSTRUCCIÓN

ARTICULO 174. - Sufrirá prisión de 2 a 6 años:

4º. El empresario o constructor de una obra cualquiera o el vendedor de materiales de construcción que cometiere, en
la ejecución de la obra o en la entrega de los materiales, un acto fraudulento capaz de poner en peligro la seguridad de
las personas, de los bienes o del Estado;

Si los materiales usados por el constructor o los vendidos para la construcción son de calidad inferior a lo debido. El
fraude debe recaer sobre la sustancia, calidad o cantidad de los materiales usados por el constructor para ejecutar la
obra o entregarlos por el vendedor para construirla.

Autores: pueden ser empresario o constructor, o el vendedor de los materiales cuando los entrega. Si el culpable fuese
un empleado público, sufrirá, además, inhabilitación especial perpetua.

El acto fraudulento debe ser capaz de poner en peligro la seguridad de las personas, de los bienes o del estado. Es
suficiente con que sea capaz de crear peligros, no siendo necesario que éste se materialice realmente. Si se hubiese
producido el desmoronamiento o el derrumbe del edificio, es aplicable el art. 187 (delito contra la seguridad pública).

Inc. 5 – FRAUDE EN PERJUICIO DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

ARTICULO 174. - Sufrirá prisión de 2 a 6 años:

5º. El que cometiere fraude en perjuicio de alguna administración pública.-

Su particularidad reside en que el sujeto pasivo es la “Administración pública”. Ej: El estado nacional, provincial o
municipal, las entidades autónomas o autárquicas.

128
Derecho Penal II
Sujeto activo: Puede ser cualquier persona, pero si fuese empleado público sufrirá además de la pena establecida, una
inhabilitación especial perpetua. Aplicable también a los incisos 3 y 4 de este mismo artículos.

Inc. 6 – FRAUDE RESPECTO DE MATERIAS PRIMAS, PRODUCTOS, MAQUINAS, EQUIPOS U OTROS BIENES DE CAPITAL

ARTICULO 174. - Sufrirá prisión de 2 a 6 años:

6°.- El que maliciosamente afectare el normal desenvolvimiento de un establecimiento o explotación comercial,


industrial, agropecuaria, minera o destinada a la prestación de servicios; destruyere, dañare, hiciere desaparecer,
ocultare o fraudulentamente disminuyere el valor de materias primas, productos de cualquier naturaleza, máquinas,
equipos u otros bienes de capital. (Inciso incorporado por art. 2° de la Ley N° 25.602 B.O.20/6/2002)

ESTUDIO PARTICULARIZADO DE CADA UNA DE LAS FIGURAS DEL ART. 175

FIGURAS:

1) APROPIACIÓN DE COSAS PERDIDAS O DE TESOROS


2) APROPIACIÓN DE COSA HABIDA
3) APROPIACIÓN DE PRENDA
4) DESNATURALIZACIÓN DEL CHEQUE

1) APROPIACIÓN DE COSAS PERDIDAS O DE TESOROS


ARTICULO 175. - Será reprimido con multa de mil pesos a quince mil pesos:

1º. El que encontrare perdida una cosa que no le pertenezca o un tesoro y se apropiare la cosa o la parte del tesoro
correspondiente al propietario del suelo, sin observar las prescripciones del Código Civil;

La acción de “apropiarse” debe ser entendida no como el simple acto de tomar la cosa, sino como el acto de adueñarse
de ella.

La cosa debe ser PERDIDA, no basta que sea abandonada. Una cosa es abandonada, cuando el propietario,
voluntariamente, se desprende de la posesión material de la cosa, sin animo de volver a recuperarla, en cambio, si el
propietario, involuntariamente, pierde la posesión material de la cosa, pero conserva el ánimo de volver a recuperarla,
se trata de una cosa perdida.

Si la cosa es “abandonada” quien se apropia de ella NO COMETE DELITO, ya que la apropiación, en este caso, es una
forma de adquisición de dominio. Si la cosa es perdida, quien la encuentra no está obligado a tomarla, pero si la toma,
se convierte en depositario de ella. Y si el depositario no puede apropiarse de la cosa, si lo hace, se convierte en
depositario infiel, y por ende en defraudador.

El delito también puede recaer sobre un “tesoro”, entendiéndose por tal a todo objeto que no tiene dueño conocido,
y que está oculto o enterrado en un inmueble, sea de creación antigua o reciente, con excepción de los objetos que se
encuentren en los sepulcros, o en los lugares públicos destinados a dar sepultura a los muertos.

Si una persona descubre un tesoro en un fundo ajeno, la regla general es que la propiedad del tesoro corresponde
mitad al descubridor y mitad al dueño del fundo.
129
Derecho Penal II
Elemento subjetivo: Es un DELITO DOLOSO, el dolo requiere en el autor el conocimiento de que la cosa es perdida o
de que el tesoro no le corresponde totalmente y, además, la intención de apropiarse de ellos. Es autor del delito el que
encontró la cosa perdida o el que descubrió el tesoro.

Consumación: la consumación no se produce en el momento de encontrar la cosa, sino en el momento en que el sujeto
se apropia de ella, por ej: cuando se ofrece en venta la cosa encontrada.

Bien jurídico: cuando la cosa es perdida, se protege el dominio, posesión o tenencia de quien la perdió, y además, su
derecho a que le sea devuelta. Si se trata de un tesoro, se protege el derecho del propietario del fundo a que se le
entregue parte del tesoro que le corresponde.

2) APROPIACIÓN DE COSA HABIDA

ARTICULO 175. - Será reprimido con multa de mil pesos a quince mil pesos:

2º. El que se apropiare una cosa ajena, en cuya tenencia hubiere entrado a consecuencia de un error o de un caso
fortuito;

Acción: Consiste en APROPIARSE de una cosa ajena, lo que caracteriza a esta figura es que el autor entra en la tenencia
de la cosa a causa de un error o de un caso fortuito.

ERROR  Los casos más frecuentes se dan en la entrega de mercaderías. Ej: un repartidor, por error, lleva un cajón de
vino a un domicilio distinto. El que lo atiende cree que se trata de un obsequio y lo recibe. Luego se da cuanta que es
un error, y en vez de devolverlo, se apropia consumiéndolo.

Puede ser un error sobre LA COSA ENTREGADA (entregando una cosa por otra, de diversa calidad o de mas cantidad) o
sobre LA PERSONA A QUIEN SE ENTREGA (se le da a una persona confundiéndola con otra).

En todos los casos, EL ERROR DEBE SER ESPONTANEO, si hubiese sido provocado intencionalmente por el autor del
delito, habría estafa.

POR CASO FORTUITO  El autor entra en posesión de la cosa a consecuencia de factores naturales, como ser el viento
o las aguas. Ej: una camisa es llevada por el viento hasta el fundo de quien se apropia. También se comprenden los
hechos de los animales. Ej: un animal huye de la casa del dueño y se refugia en el fundo de un vecino, el cual se lo
apropia.

Si bien en el aspecto civil el caso fortuito exime de responsabilidad, en la figura penal que estudiamos solo funciona
como causa material de la tenencia de la cosa y por lo tanto, no tiene que ser imprevisible o inevitable.

Elemento Subjetivo: Es un DELITO DOLOSO, el dolo requiere en el autor el conocimiento de haber entrado en la
tenencia de la cosa por error o caso fortuito + la intención de apropiarse de ella.

130
Derecho Penal II
Consumación: Se produce con la apropiación de la cosa. Esta puede o no coincidir con el momento de recepción de la
cosa.

3) APROPIACIÓN DE PRENDA

ARTICULO 175. - Será reprimido con multa de mil pesos a quince mil pesos:

3º. El que vendiere la prenda sobre que prestó dinero o se la apropiare o dispusiere de ella, sin las formalidades legales;

El deudor entrega a su acreedor (acreedor prendario) una prenda, es decir, una cosa mueble, en garantía de una
obligación que contrae. Si el deudor no cumple con su obligación, el acreedor prendario puede vender el bien y cobrarse
del producido, pero debe hacerlo de acuerdo a las formalidades legales.

El autor del delito es el “acreedor prendario”, es decir, el que prestó el dinero sobre la cosa dada en prenda. Hay 2 tipos
de prenda:

a) Con desplazamiento: cuando la cosa prendada se desplaza, pasa a manos del acreedor (este queda en
poder de la cosa).
b) Sin desplazamiento: cuando la cosa no pasa a manos del acreedor, queda en manos del deudor.
La figura en cuestión solo se refiere a la prenda con desplazamiento. La figura presupone que la obligación ha vencido
sin que el deudor haya pagado su deuda. Si el acreedor ha dispuesto de la cosa antes del vencimiento, se da el caso
más grave del art. 173 inc.2, porque ha realizado actos de disposición sobre una cosa que debe entregar o devolver. Lo
mismo ocurre si se dispone de la cosa después de que el deudor haya pagado la deuda.

Se trata de un DELITO DOLOSO, el autor debe saber que dispone de una cosa que ha sido dada en prenda.

4) DESNATURALIZACIÓN DEL CHEQUE

ARTICULO 175. - Será reprimido con multa de mil pesos a quince mil pesos:

4º. El acreedor que a sabiendas exija o acepte de su deudor, a título de documento, crédito o garantía por una
obligación no vencida, un cheque o giro de fecha posterior o en blanco.-

Esta disposición tiene como fin reprimir una actividad extorsiva de los usureros fomentada a raíz del art. 302 que castiga
la emisión de un cheque sin provisión de fondos.

Se habla de DENATIRALIZACIÓN DEL CHEQUE, porque EL CHEQUE ES UNA ORDEN DE PAGO, y el prestamista
desnaturaliza esa función al usarlo como garantía al poder coaccionar o extorsionar al deudor.

Acción: consiste en exigir o aceptar del deudor, un cheque o giro (expresiones equivalentes) de fecha posterior o en
blanco, a titulo de documento (cuando tiene por objeto probar la existencia de una obligación), crédito (cuando tiene
por objeto documentar una obligación que se renueva) o garantía (si tiene por objeto asegurar el cumplimiento de una
obligación) por una obligación no vencida.

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Derecho Penal II
Autor: Es el ACREEDOR que debe actuar DOLOSAMENTE. La expresión “a sabiendas” = intencionalmente, es decir, con
la intención de usar el cheque, si fuese necesario de modo extorsivo.

Consumación: El delito se consuma al RECIBIRSE EL CHEQUE. Es un DELITO INSTANTÁNEO Y DE MERO PELIGRO. Admite
tentativa.

IV bis – USURA

ARTICULO 175 bis. - El que, aprovechando la necesidad, la ligereza o la inexperiencia de una persona le hiciere dar o
prometer, en cualquier forma, para sí o para otro, intereses u otras ventajas pecuniarias evidentemente
desproporcionadas con su prestación, u otorgar recaudos o garantías de carácter extorsivo, será reprimido con prisión
de 1 a 3 años y con multa de $3.000 a $30.000

La misma pena será aplicable al que a sabiendas adquiriere, transfiriere o hiciere valer un crédito usurario.

La pena de prisión será de 3 a 6 años, y la multa de $15.000 a $150.000, si el autor fuere prestamista o comisionista
usurario profesional o habitual.

Sujeto Activo: Es cualquier persona que dé el préstamo o intervenga en él como mediador. Si fuese un prestamista
usurario profesional o habitual LA PENA SE AGRAVA.

Sujeto Pasivo: Es el que recibe el préstamo y paga o promete, bajo cualquier forma, ventajas evidentemente
desproporcionadas con lo que ha recibido (la desproporción debe ser entre el préstamo y la contraprestación – ventaja
o interés pagado o prometido-.

Elemento subjetivo: es un DELITO DOLOSO, el dolo radica en la conciencia y la voluntad de cometer el hecho,
aprovechándose de la necesidad, ligereza o inexperiencia de la víctima.

*Necesidad: Es la situación apremiante de necesitar algo sin dilación. Ej: la victima pide dinero al usurero para pagar la
hipoteca de su casa que esta próxima a vencer.

*Ligereza: sin reflexionar, sin meditar adecuadamente.

*inexperiencia: falta de experiencia de la víctima en éste tipo de operaciones.

Se puede apreciar que lo fundamental es la necesidad de la víctima, porque ni la inexperiencia ni la ligereza son
suficientes para incriminar el préstamo si la víctima no se encontraba en situación de necesidad ec. apremiante.

V- QUEBRADOS Y OTROS DEUDORES PUNIBLES

La denominación de este capítulo ha sido criticada, dado que no se refiere a los delitos que se reprimen, sino a los
autores de los mismos.

132
Derecho Penal II
QUIEBRA = Cuando un deudor cae en un estado de insolvencia patrimonial, de modo tal, que con los bienes que tiene
no puede cumplir con sus obligaciones. En estos casos a pedido del propio deudor insolvente o de sus acreedores,
corresponde que un juez declare en quiebra al deudor, luego se liquidarán los bienes existentes del deudor y lo
obtenido se distribuye entre los distintos acreedores.

Ni la quiebra, ni el concurso, en si mismos, constituyen delitos. Lo que la ley penal reprime son ciertas maniobras ilícitas,
fraudulentas o culposas, en que pueden haber incurrido los quebrados o concursados.

Antes nuestro CP remitía a las conductas previstas en la ley mercantil y se limitaba a fijar la pena para cada caso.
Actualmente hay autonomía del CP en materia de delitos de quiera.

Bien jurídico protegido: Éste capítulo, por medio de sus distintos delitos, tiende a proteger la incolumidad del
patrimonio como prenda común de los acreedores, procurando que ellos puedan cobrar a sus deudores, ejecutando
bienes, en igualdad de condiciones con otros acreedores.

DIVERSAS FIGURAS

1) QUIEBRA FRAUDULENTA (Art. 176)


2) QUIEBRA CULPOSA (Art. 177)
3) RESPONSABILIDAD POR LA QUIEBRA DE UNA PERSONA JURÍDICA (Art. 178)
4) CONCURSO CIVIL FRAUDULENTO (Art. 179 – 1ra parte)
5) ISOLVENCIA FRAUDULENTA (Art. 179 – 2da parte)
6) CONNIVENCIA MALICIOSA (Art. 180)

1) QUIEBRA FRAUDULENTA (Art. 176)

ARTICULO 176. - Será reprimido, como quebrado fraudulento, con prisión de 2 a 6 años e inhabilitación especial de 3
a 10 años, el comerciante declarado en quiebra que, en fraude de sus acreedores, hubiere incurrido en algunos de los
hechos siguientes:

1º Simular o suponer deudas, enajenaciones, gastos o pérdidas;

2º No justificar la salida o existencia de bienes que debiera tener; substraer u ocultar alguna cosa que correspondiere
a la masa;

3º Conceder ventajas indebidas a cualquier acreedor.

La quiebra en sí misma, no es delito; pero si lo es, si se origina por actos dolosos (fraudulentos) o culposos del deudor.

Elementos del delito: A, B y C

Presupuestos del delito:

133
Derecho Penal II
A) Que el autor sea un “comerciante” = “individuos que ejercen por cuenta propia actos de comercio,
haciendo de ello su profesión habitual”. (SUJETO ACTIVO: COMERCIANTE – SUJETO PASIVO:
ACREEDORES).
B) Que exista “declaración de quiebra” del comerciante. Sin declaración de quiebra previa, el juez penal
no podrá tomar intervención en el asunto. La declaración de quiebra es un elemento del tipo, no un
requisito de punibilidad, ya que las acciones del autor son típicas en relación a una quiebra declarada,
no a una simple cesación de pagos.

Elemento Subjetivo: es un DELITO DOLOSO, a la quiebra fraudulenta se llega por el C) actuar fraudulento intencional
del deudor. Por eso se requiere que haya actuado en “fraude a sus acreedores”.

No es necesario que el propósito de defraudar se concrete, es suficiente con que haya existido dicho propósito. Por lo
tanto es un DELITO DE PELIGRO, basta que el daño sea POTENCIAL.

Consumación y tentativa: Depende del momento en que se realiza el acto fraudulento. Si se lo llevó a cabo antes de la
declaración de quiebra y también antes de ese momento se produjo el resultado de disminuir el patrimonio, la
consumación se produce al declararse la quiebra, ya que es a partir de esa declaración cuando se completa el tipo y el
autor adquiere la calidad de tal; si fue posterior a esa declaración, la consumación se da cuando efectivamente se operó
la disminución del patrimonio. En los actos que son anteriores a la declaración de quiebra no hay posibilidad de
tentativa, en los posteriores a la declaración de quiebra, la tentativa es posible.

Conductas fraudulentas: Son los actos del deudor en perjuicio de la masa de acreedores. LA ENUMERACIÓN ES
TAXATIVA.

1° SIMULAR, SUPONER DEUDAS, ENAJENACIONES, GASTOS O PÉRDIDAS: Consiste en presentar como existentes
deudas que en realidad no existe. También se pueden simular ventas (Ej: venta de maquinas de la empresa), gastos y
pérdidas (Ej: gastos de enfermedades, facturas de farmacia, indemnizaciones). El objetivo del deudor es disminuir el
patrimonio en fraude de los acreedores, de modo tal que haya menos para distribuir entre ellos.

2° NO JUSTIFICAR LA SALIDA O EXISTENCIA DE BIENES QUE DEBIERA TENER; SUSTRAER U OCULTAR ALGUNA COSA
QUE CORRESPONDIERE A LA MASA: Consiste en que el deudor haya hecho desaparecer bienes de su patrimonio
omitiendo decir o probar donde se encuentran. Es decir, sacar o esconder cosas de manera que los acreedores, el
síndico o el juez de la quiebra no puedan conocer su existencia. Las cosas que integran el patrimonio del deudor,
corresponden a la masa de acreedores a partir de la “fecha de cesación de pagos”, por lo tanto, los actos de sustracción
u ocultación deben ser posteriores a ese momento.

3° CONCEDER VENTAJAS INDEBIDAS A CUALQUIER ACREEDOR: El Ppio. básico de la quiebra es la IGUALDAD DE LOS
ACREEDORES. Se viola el mismo si el deudor concede indebidamente alguna ventaja a algún acreedor.

Si el acto del deudor es anterior a la declaración de quiebra, el delito se consuma al quedar firme la resolución judicial
que declara la quiebra. Si el acto es posterior a la declaración de quiebra, el delito se consuma en el momento en que
se lleva a cabo el acto. La tentativa no es admisible.

2) QUIEBRA CULPOSA (Art. 177)


ARTICULO 177. - Será reprimido, como quebrado culpable, con prisión de un mes a un año e inhabilitación especial de
dos a cinco años, el comerciante que hubiere causado su propia quiebra y perjudicado a sus acreedores, por sus gastos
134
Derecho Penal II
excesivos con relación al capital y al número de personas de su familia, especulaciones ruinosas, juego, abandono de
sus negocios o cualquier otro acto de negligencia o imprudencia manifiesta.

ES EL ÚNICO DELITO CULPOSO DENTRO DEL TÍTULO DE LOS DELITOS CONTRA LA PROPIEDAD. LA quiebra es delito si se
produce por actos de negligencia o imprudencia del deudor.

Presupuestos del delito:

C) Que el autor sea un “comerciante”


D) Que exista “declaración de quiebra” del comerciante

Acción: Consiste en que el comerciante hubiere causado su propia quiebra.

Aspecto subjetivo: Es un DELITO CULPOSO. Tiene que haber una relación causa – efecto entre los actos culposos y la
quiebra; pero si la quiebra no se produce por ellos, sino por otras circunstancias causales, no habría quiebra culposa
sino quiebra causal y esto no es un delito.

ACTOS CULPOSOS + PERJUICIO A LOS ACREEDORES ES UN DELITO DE DAÑO EFECTIVO, el perjuicio debe
haberse producido

Consumación: se produce con la declaración de quiebra firme. No es admisible la tentativa, dado que es una figura
culposa.

Conductas culposas: la enumeración de actos culposos NO ES TAXATIVA, es enunciativa, dado que al final del art. Se
expresa “o cualquier otro acto de negligencia o imprudencia manifiesta”. Basta con que realice una de las sgtes.
Conductas, si realiza varias no cambia el delito, sigue siendo culposo. En el caso de que el deudor hay incurrido en actos
fraudulentos y también en actos culposos, debe descartarse el concurso real entre quiebra fraudulenta y culposa: SOLO
HABRÁ QUIEBRA FRAUDULENTA, la figura más grave absorbe a la menos grave.

• GASTOS EXESIVOS CON RELACION AL CAPITAL Y AL NÚMERO DE OERSINAS DE SU FAMILIA: Para determinar
si los gastos son excesivos, se debe tener en cuenta el capital del deudor y el numero de personas de la familia
del deudor que debe mantener, educar, vestir, etc.
La doctrina entiende que se trata de gastos personales y no de gastos para la empresa, fábrica o negocio.

• ESPECULACIONES RUINOSAS: Consiste en realizar cualquier tipo de operación para obtener dinero de
inmediato, aún a costa de la ruina o perjuicio patrimonial. Ej: revender a $50 la mercadería que le ha costado
$500.

• JUEGO: El solo hecho de jugar y apostar no configura la conducta culposa, es necesario que haya jugado de
más y perdido grandes sumas, que en relación a su patrimonio no podía arriesgar.

135
Derecho Penal II
• ABANDONO DE SUS NEGOCIOS: Consiste en que el deudor actúe con descuido, despreocupación por sus
negocios, es decir, se trata de actos de negligencia del deudor que implican una disminución de sus negocios,
de sus ganancias y por consiguiente de su patrimonio de modo tal que lo lleven a la quiebra.

3) RESPONSABILIDAD POR LA QUIEBRA DE UNA PERSONA JURÍDICA (Art. 178)

ARTICULO 178. - Cuando se tratare de la quiebra de una sociedad comercial o de una persona jurídica que ejerza el
comercio, o se hubiere abierto el procedimiento de liquidación sin quiebra de un banco u otra entidad financiera, todo
director, síndico, administrador, miembro de la comisión fiscalizadora o gerente de la sociedad o establecimiento fallido
o del banco o entidad financiera en liquidación sin quiebra, o contador o tenedor de libros de los mismos, que hubiere
cooperado a la ejecución de alguno de los actos a que se refieren los artículos anteriores, será reprimido con la pena
de la quiebra fraudulenta o culpable, en su caso. Con la misma pena será reprimido el miembro del consejo de
administración o directivo, síndico, miembro de la junta fiscalizadora o de vigilancia, o gerente, tratándose de una
sociedad cooperativa o mutual.

En nuestro derecho las personas jurídicas no pueden delinquir, y si bien un ente puede ser declarado en quiebra, los
actos dolosos o culposos los realizan personas humanas que lo representan o dirigen, ellos son los responsables de la
quiebra y también los que hubiesen cooperado en la ejecución de los actos fraudulentos o culposos.

Los contadores y tenedores están incluidos en la enunciación de culpables, esto se debe a que los que dirigen o
representan al ente, como directores, gerentes, administradores, etc., se valen de ellos para realizar las operaciones
ilícitas.

Entes comprendidos: sociedades comerciales, personas jurídicas que ejerzan el comercio y los bancos u otras entidades
financieras en que se hubiere iniciado el procedimiento de liquidación en quiebra.

4) CONCURSO CIVIL FRAUDULENTO (Art. 179 – 1ra parte)


ARTICULO 179. - Será reprimido con prisión de 1 a 4 años, el deudor no comerciante concursado civilmente que, para
defraudar a sus acreedores, hubiere cometido o cometiere alguno de los actos mencionados en el artículo 176.

Los DEUDORES NO COMERCIALES son declarados en CONCURSO CIVIL.

El art. Comprende la hipótesis de que el deudor concursado incurra en algún ACTO DOLOSO de los mencionados en el
art. 176 (quiebra fraudulenta). No están contemplados los actos culposos del concursado civilmente.

La figura en general es igual que la de la “quiebra fraudulenta”, solo se diferencia en los presupuestos del delito: a) EL
AUTOR DEBE SER UN NO COMERCIANTE – b) DEBE EXISTIR DECLARACIÓN DE CONCURSO CIVIL

5) ISOLVENCIA FRAUDULENTA (Art. 179 – 2da parte)


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Derecho Penal II
ARTICULO 179. – 2da parte: Será reprimido con prisión de 6 meses a 3 años, el que durante el curso de un proceso o
después de una sentencia condenatoria, maliciosamente destruyere, inutilizare, dañare, ocultare o hiciere desaparecer
bienes de su patrimonio o fraudulentamente disminuyere su valor, y de esta manera frustrare, en todo o en parte, el
cumplimiento de las correspondientes obligaciones civiles.

Se contempla el caso del deudor que maliciosamente causa su propia insolvencia o disminuye su patrimonio, buscando
FRUSTRAR (en todo o en parte) el cumplimiento de obligaciones civiles, en el momento y los medios indicados por la
ley. Es un DELITO DOLOSO

MEDIOS: inutilizar, dañar o hacer desaparecer bienes de su patrimonio, o en disminuir fraudulentamente el valor de
dichos bienes. Ej: demoler la casa hipotecada.

MOMENTO en el que se llevan a cabo los actos: Durante el curso de un proceso o después de una sentencia
condenatoria.

SUJETO ACTIVO: Deudor o un 3ro (fiador – mandatario) - SUJETO PASIVO: Acreedor de la obligación.

Se CONSUMA al frustrar todo o en parte el cumplimiento de la obligación. Es un DELITO INSTANTÁNEO y ADMITE LA


TENTATIVA.

6) CONNIVENCIA MALICIOSA (Art. 180)


ARTICULO 180. - Será reprimido con prisión de 1 mes a 1 año, el acreedor que consintiere en un concordato, convenio
o transacción judicial, en virtud de una connivencia con el deudor o con un tercero, por la cual hubiere estipulado
ventajas especiales para el caso de aceptación del concordato, convenio o transacción.

La misma pena sufrirá, en su caso, todo deudor o director, gerente o administrador de una sociedad anónima o
cooperativa o de una persona jurídica de otra índole, en estado de quiebra o de concurso judicial de bienes, que
concluyere un convenio de este género.

Es necesario distinguir entre la acción delictiva del acreedor, y la acción delictiva del deudor, director, gerente o
administrador.

La Connivencia, es el ACUERDO FRAUDULENTO (verbal o escrito). Su objeto debe ser estipular ventajas especiales a
favor del acreedor, para que éste consienta el acuerdo. Los pagos o ventajas deben hacerse con bienes que no
pertenezcan a la masa de acreedores, es decir, con bienes de un 3ro o de un fallido; porque de lo contrario habría
quiebra fraudulenta o concurso civil fraudulento.

PARA EL ACREEDOR: La acción consiste en consentir un acuerdo preventivo o resolutorio, convenio o transacción
judicial, en virtud de la connivencia con el deudor o con un 3ro.

PARA EL DEUDOR – DIRECTOR – GERENTE O ADM: La acción consiste en concluir el convenio fraudulento con el
acreedor.

VI- USURPACIÓN

137
Derecho Penal II
USURPAR: Quitar, despojar a alguien de lo que es suyo. En el código, el termino usurpación designa genéricamente a
varios delitos contra la propiedad que recaen sobre inmuebles.

FIGURAS:

1- DESPOJO
2- DESTRUCCION O ALTERACION DE LIMITES
3- TURBACION DE LA POSESION
4- USURPACIÓN DE AGUAS

1- DESPOJO O USURPACIÓN PROPIA.


ARTICULO 181.- Será reprimido con prisión de seis meses a tres años:

1º el que por violencia, amenazas, engaños, abusos de confianza o clandestinidad despojare a otro, total o
parcialmente, de la posesión o tenencia de un inmueble o del ejercicio de un derecho real constituido sobre él, sea que
el despojo se produzca invadiendo el inmueble, manteniéndose en él o expulsando a los ocupantes;

La disposición protege la posesión, la tenencia de un inmueble y el ejercicio de un derecho real sobre él (usufructo,
uso, habitación, etc.)

Acción: Consiste en despojar del inmueble, ya sea en forma total o parcial, al poseedor o tenedor, empleándose para
ello los medios indicados en la ley. El despojo, consiste en privar, desposeer a otro, del inmueble que ocupa, usa o
disfruta  EXIGE EL DESAPODERAMIENTO.

El despojo se puede producir invadiendo el inmueble, impidiéndole la entrada al poseedor o tenedor, expulsando a los
ocupantes, etc. No es requisito que el usurpador penetre en el inmueble, si bien este es el medio más común de
cometer el delito.

MEDIOS: Violencia, amenazas, engaños, el abuso de confianza o la clandestinidad.

-Violencia: Puede recaer sobre las personas (Ej: sacar a empujones al ocupante del inmueble) o sobre las cosas (Ej:
colocar un candado en la puerta del inmueble para que el ocupante no entre). Se debe tener en cuenta que dentro del
concepto de violencia quedan incluidos los medios hipnóticos o narcóticos.

- Amenazas: Consisten en anunciar a otro un mal futuro, con el objeto de infundirle temor y poder desapoderarlo del
inmueble.

- Engaño: Consiste en el despliegue de medios engañosos tiene por objeto lograr la entrega u ocupación del inmueble.
Ej: una persona se hace pasar falsamente por inspector municipal y luego de inspeccionar se queda en la casa.

Difiere de: A) la estafa, porque en ésta mediante el engaño se priva del titulo o derecho sobre el inmueble. B) de la
usurpación, porque aquí hay despojo material del inmueble, pero la victima no es privada de su titulo o derecho sobre
el inmueble.

- Abuso de confianza: La forma mas común es la interversión del titulo, que consiste en que el usurpador invierta,
cambie, mejore, el titulo que le dio la tenencia, pretendiendo continuarla a otro título mejor. Ej: el inquilino que se
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Derecho Penal II
arroga título de dueño. – persona a la cual se entregan las llaves de la casa para que haga reparación (albañil, plomero,
pintor, etc.) y aprovecha para instalarse.

- Clandestinidad: Consiste en que el despojo se llevare a cabo ocultamente o con precauciones de modo que el sujeto
pasivo ignora los hechos.

Elemento subjetivo: Es un delito DOLOSO, el autor debe obrar con voluntad de despojar, y puede consumarse:
invadiendo el inmueble, manteniéndose en el o expulsando a su ocupantes.

Es un DELITO INSTANTANEO que se consuma con el DESPOJO. ADMITE LA TENTATIVA, dado que el autor puede realizar
actos tendientes a despojar sin lograr consumar la usurpación.

2- DESTRUCCION O ALTERACION DE LÍMITES

ARTICULO 181.- Será reprimido con prisión de 6 meses a 3 años:

2º el que, para apoderarse de todo o parte de un inmueble, destruyere o alterare los términos o límites del mismo; (Ej:
cercos).

Acción: Consiste en DESTRUIR (eliminar) O ALTERAR (cambiar de lugar, correr) los términos o límites de un inmueble,
es decir, las señales que dividen dos terrenos e indican donde termina uno y comienza otro. Lo fundamental es que
sean FIJOS Y PERMANENTES.

Elemento subjetivo: Para que constituya usurpación, es necesario que el autor haya actuado para apoderarse de todo
o parte de un inmueble. Por el contrario, si solo tuvo el propósito de apoderarse de los materiales o causar un perjuicio,
habrá delito de hurto o daño. Es un DELITO DOLOSO, el dolo es específico, es INSTANTÁNEO, y se consuma con la
destrucción o alteración del término o limite. Admite la tentativa.

Sujetos: son los ocupantes de inmuebles vecinos.

3- TURBACION DE LA POSESION

ARTICULO 181.- Será reprimido con prisión de 6 meses a 3 años:

3º el que, con violencias o amenazas, turbare la posesión o tenencia de un inmueble.

“Turbarla” hace referencia a la realización de actos materiales que perturben o limiten el pacífico uso y goce de la
posesión. Ej: los obreros que penetran al comercio del patrón y permanecen en él obstruyendo, sin despojarlo, su uso
y goce por éste.

MEDIOS: Violencias o amenazas  SOLO EN ESTOS CASOS EL ACTO TURBATIVO SERA PUNIBLE (es taxativo).

Elemento Subjetivo: es un DELITO DOLOSO. La consumación se produce con los actos turbativos y puede prolongarse,
ya que se trata de un DELITO PERMANENTE.

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Derecho Penal II
4- USURPACIÓN DE AGUAS

ARTICULO 182. - Será reprimido con prisión de 15 días a 1 año:

1º El que ilícitamente y con el propósito de causar perjuicio a otro sacare aguas de represas, estanques u otros
depósitos, ríos, arroyos, fuentes, canales o acueductos o las sacare en mayor cantidad que aquella a que tenga derecho;

2º El que estorbare el ejercicio de los derechos que un tercero tuviere sobre dichas aguas;

3º El que ilícitamente y con el propósito de causar perjuicio a otro represare, desviare o detuviere las aguas de los ríos,
arroyos, canales o fuentes o usurpare un derecho cualquiera referente al curso de ellas.

La pena se aumentará hasta 2 años, si para cometer los delitos expresados en los números anteriores, se rompieren o
alteraren diques, esclusas, compuertas u otras obras semejantes hechas en los ríos, arroyos, fuentes, depósitos, canales
o acueductos.

Inc. 1 EXTRACCIÓN ILÍCITA DE AGUAS

Acción: sacar aguas de forma ilícita, es decir, sin derecho.

El delito se puede cometer:

a- Sacando aguas que no le corresponden (el autor carece totalmente del derecho a sacar aguas).
b- Sacando aguas en mayor cantidad que aquella a la que tiene derecho
Las aguas pueden ser públicas o privadas. Pueden ser aguas de represas, estanques u otros depósitos, de ríos, arroyos,
fuentes, etc., pero siempre debe tratarse de aguas consideradas inmuebles por su naturaleza.

Es un DELITO DOLOSO, requiere que el actor actúe con el propósito de causar un perjuicio a otro. No es necesario que
el perjuicio se concrete, basta con que exista el propósito de causarlo.

(Este propósito se exige explícitamente en los inc. 1 y 3, y está implícito en el 2).

Inc. 2 ESTORBAR EL EJERCICIO DE LOS DERECHOS SOBRE AGUAS

Acción: Consiste en estorbar (molestar, obstaculizar, imposibilitar) el ejercicio de los derechos que un tercero tuviere
sobre las aguas. Es un DELITO DOLOSO, se requiere el propósito de causar un perjuicio.

Ej: obstaculizar el paso de ganado hacia las aguas.

Inc. 3 REPRESAR, DESVIAR O DETENER AGUAS

Acción: consiste en represar, desviar o detener las aguas de los lugares indicados en la ley. Esta acción debe ser ILÍCITA.

Es un DELITO DOLOSO, se requiere de dolo específico porque el autor debe actuar con el propósito de causar un
perjuicio.

AGRAVANTES  La última parte del art. 182 contempla agravantes aplicables a los 3 incisos. El delito se agrava si se
ROMPEN O ALTERAN diques, esclusas, compuertas u otras obras semejantes. LA PENA AUMENTA HASTA 2 AÑOS.

140
Derecho Penal II

VII- DAÑOS

1- DAÑO SIMPLE

ARTICULO 183. - Será reprimido con prisión de quince días a un año, el que destruyere, inutilizare, hiciere desaparecer
o de cualquier modo dañare una cosa mueble o inmueble o un animal, total o parcialmente ajeno, siempre que el hecho
no constituya otro delito más severamente penado.

En la misma pena incurrirá el que alterare, destruyere o inutilizare datos, documentos, programas o sistemas
informáticos; o vendiere, distribuyere, hiciere circular o introdujere en un sistema informático, cualquier programa
destinado a causar daños. (Párrafo incorporado por art. 10 de la Ley N° 26.388, B.O. 25/6/2008)

En la mayoría de los casos, el delito de daño se comete por odio o por venganza, no animándose a usar la violencia
contra esa persona.

Acción: CAUSAR DAÑO, consiste en DESTRUIR, INUTILIZAR, HACER DESAPARECER O “DE CUALQUIER OTRO MODO
DAÑAR”, por lo tanto la enumeración no es taxativa.

- Destruir: es dañar de tal forma la cosa, que prácticamente cese la existencia de la cosa. Ej: quemar una
alfombra.
- Inutilizar: Es dañar de forma tal que la cosa deja de ser apta para su destino. Ej: cortar una manguera.
- Hacer desaparecer: Consiste en poner la cosa fuera del alcance del poder del dueño o tenedor, de moto que
no la pueda recuperar o que sea imposible su uso. Ej: liberar al pájaro de su jaula.

El objeto del daño SIEMPRE DEBE SER TOTAL O PARCIALMENTE AJENO. Por lo tanto no hay delito si la cosa es
totalmente propia o carece de dueño.

Puede ser un MUEBLE, un INMUEBLE o un ANIMAL, y actualmente por ley están incluidos los DATOS, DOCUMENTOS,
PROGRAMAS O SISTEMAS INFORMÁTICOS, esto quiere decir, que se sancionan no solo los daños a bienes tangibles,
sino también a bienes intangibles.

Daño o sabotaje informático: Contemplado en el 2do párrafo. Consiste en alterar, destruir o inutilizar datos o
documentos, programas o sistemas informáticos. Comprende también los daños causados por virus informáticos =
programas introducidos en un equipo que se propagan a otros equipos por medio de programas o archivos a los que
se adjunta, pudiendo producir daños en el software o en el hardware. Algunos solo causan molestias (Ej: envío de
correo electrónico a todas las direcciones de correo que haya en nuestro equipo), otros causan daños importantes
como por ej: tomar el control de nuestro equipo, extraer datos confidenciales. Colgar el sistema, borrar toda la
información, etc.

Elemento subjetivo: se trata de un DELITO DOLOSO. El dolo consiste en el conocimiento de que la cosa es ajena y en la
intención de dañarla. La forma culposa no está contemplada, por lo tanto quien cause un daño por imprudencia o
negligencia no será castigado penalmente, aunque si tendrá resp. Civil.

141
Derecho Penal II
El delito de daños es un DELITO MATERIAL E INSTANTÁNEO, se consuma en el momento de la destrucción, inutilización,
desaparición o daño de la cosa. Puede llevarse a cabo por ACCIONES (es lo mas común) o por OMISIÓN. Es admisible la
TENTATIVA.

El delito de daños es SUBSIDIARIO, se aplica siempre que no constituya otro delito mas severamente penado (robo,
incendio, etc.).

DAÑOS AGRAVADOS

ARTICULO 184. - La pena será de tres (3) meses a cuatro (4) años de prisión, si mediare cualquiera de las circunstancias
siguientes:

1. Ejecutar el hecho con el fin de impedir el libre ejercicio de la autoridad o en venganza de sus determinaciones;

2. Producir infección o contagio en aves u otros animales domésticos;

3. Emplear substancias venenosas o corrosivas;

4. Cometer el delito en despoblado y en banda;

5. Ejecutarlo en archivos, registros, bibliotecas, museos o en puentes, caminos, paseos u otros bienes de uso público;
o en tumbas, signos conmemorativos, monumentos, estatuas, cuadros u otros objetos de arte colocados en edificios o
lugares públicos; o en datos, documentos, programas o sistemas informáticos públicos;

6. Ejecutarlo en sistemas informáticos destinados a la prestación de servicios de salud, de comunicaciones, de provisión


o transporte de energía, de medios de transporte u otro servicio público.

(Artículo sustituido por art. 11 de la Ley N° 26.388, B.O. 25/6/2008)

Inc. 1  La agravante es el fin que persigue el autor: ejecutar el daño con el fin de impedir el libre ejercicio de la
autoridad o en venganza de sus terminaciones. Ej: una persona es demorada por averiguación de antecedentes, y
cuando sale de la comisaría rompe los cristales de un patrullero.

Inc. 2  La agravante se debe a las cosas dañadas. Ej: aves, animales domésticos.

Inc. 3 El delito se agrava por el medio empleado: veneno o sustancias corrosivas, los cuales demuestran una mayor
peligrosidad en el delincuente.

Inc. 4  La agravante se debe al LUGAR Y AL MODO DE COMISIÓN. Ej: en despoblado y en banda. Ambas circunstancias
deben concurrir para que se configure la agravante.

Inc. 5 El delito se agrava por los OBJETOS DAÑADOS. Ej: archivos, registros, museos, puentes, caminos, estatuas, etc.
Sobre los cuales existe un interés general en que se conserven sea por ser de uso público o por su valor científico,
artístico, cultural, etc.

Inc. 6  Haciendo referencia a los daños causados en sistemas informáticos, el delito se agrava porque los SISTEMAS
INFORMÁTICOS dañados están DESTINADOS A EMPRESAS DE SERVICIO PÚBLICO, como servicios de salid,
comunicaciones, energía, transporte.

142
Derecho Penal II
LEY Nº 24.192 - ESPECTACULOS DEPORTIVOS

Régimen penal

ARTICULO 1º — El presente capítulo se aplicará a los hechos previstos en él, cuando se cometan con motivo o en
ocasión de un espectáculo deportivo, sea en el ámbito de concurrencia pública en que se realizare o en sus
inmediaciones, antes, durante o después de él.

ARTICULO 2º — Cuando en las circunstancias del artículo 1º se cometieren delitos previstos en el libro segundo, título
I, capítulo I, artículos 79 y 81, inciso 1, letras a) y b), 84 y capítulos II, III y V, y los previstos en el título VI, artículos 162
y 164 del Código Penal, siempre que no resultaren delitos más severamente penados, las penas mínimas y máximas se
incrementarán en un tercio. El máximo no será mayor al máximo previsto en el Código Penal para la especie de pena
de que se trate.

ARTICULO 3º — Será reprimido con prisión de uno a seis años, si no resultare un delito más severamente penado, el
que introdujere, tuviere en su poder, guardare o portare armas de fuego o artefactos explosivos en las circunstancias
del artículo 1º. En todos los casos se procederá al decomiso de las armas o artefactos.

ARTICULO 4º — Serán reprimidos con prisión de un mes a tres años siempre que no correspondiere pena mayor, los
dirigentes, miembros de comisiones directivas o subcomisiones, los empleados o demás dependientes de las entidades
deportivas o contratados por cualquier título por estas últimas, los concesionarios y sus dependientes, que consintieren
que se guarde en el estadio de concurrencia pública o en sus dependencias armas de fuego o artefactos explosivos. En
todos los casos se procederá al decomiso de las armas o artefactos.

ARTICULO 5º — Será reprimido con prisión de uno a seis años el que instigare, promoviere o facilitare de cualquier
modo, la formación de grupos destinados a cometer alguno de los delitos previstos en el presente capítulo.

ARTICULO 6º — Será reprimido con prisión de un mes a dos años, el que resistiere o desobedeciere a un funcionario
público encargado de la tutela del orden, o a la persona que le prestare asistencia a requerimiento de aquél, en las
circunstancias del artículo 1º.

ARTICULO 7º — Será reprimido con prisión de un mes a tres años el que impidiere, mediante actos materiales, aunque
sea momentáneamente, la realización de un espectáculo deportivo en un estadio de concurrencia pública.

ARTICULO 8º — Será reprimido con prisión de seis meses a tres años el que destruyere o de cualquier modo dañare
una cosa mueble o inmueble, total o parcialmente ajena en las circunstancias del artículo 1º.

143
Derecho Penal II
ARTICULO 9º — Será reprimido con prisión de seis meses a tres años el que, sin crear una situación de peligro común
impidiere, estorbare o entorpeciere, el normal funcionamiento de los transportes e instalaciones afectadas a los
mismos, hacia o desde los estadios en las circunstancias del artículo 1º.

ARTICULO 10. — Los jueces impondrán como adicional de la condena, una o más de las siguientes penas accesorias:

a) La inhabilitación de seis meses a cinco años para concurrir al tipo de espectáculos deportivos que haya motivado la
condena. El cumplimiento se asegurará presentándose el condenado en la sede policial de su domicilio, en ocasión de
espectáculos deportivos como el que motivó la condena, fijando el tribunal día y horario de presentación. El juez podrá
dispensar total o parcialmente, en resolución fundada, dicha presentación;

b) La inhabilitación de uno a quince años para desempeñarse como deportista, jugador profesional, técnico,
colaborador, dirigente, concesionario, miembro de comisiones o subcomisiones de entidades deportivas o contratado
por cualquier título por estas últimas;

c) La inhabilitación perpetua para concurrir al estadio o lugar en el que se produjo el hecho, según lo previsto en el
artículo 1º.

ARTICULO 11. — Cuando alguno de los delitos de este capítulo hubiese sido cometido por un director o administrador
de un club deportivo, dirigente, miembro de comisiones directivas o subcomisiones, en ejercicio o en ocasión de sus
funciones, será reprimido, además, con multa de cien mil (100.000) a un millón de pesos (1.000.000).

La entidad deportiva a la que pertenezca el mismo, será responsable en forma solidaria de la pena pecuniaria que
correspondiere.

Sin perjuicio de ello el juez interviniente, por resolución fundada, podrá ordenar la clausura del estadio por un término
máximo de sesenta (60) días.

ARTICULO 12. — En el juzgamiento de los delitos indicados precedentemente, entenderá la justicia penal ordinaria,
nacional o provincial, según corresponda

VIII- DISPOSICIONES GENERALES

Este capítulo contempla disposiciones generales sobre algunos delitos contra la propiedad y establece una EXCUSA
ABSOLUTORIA a favor de det. Personas en el Art. 185.

ARTICULO 185. - Están exentos de responsabilidad criminal, sin perjuicio de la civil, por los hurtos, defraudaciones o
daños que recíprocamente se causaren:

1. Los cónyuges, ascendientes, descendientes y afines en la línea recta;

2. El consorte viudo, respecto de las cosas de la pertenencia de su difunto cónyuge, mientras no hayan pasado a poder
de otro;

144
Derecho Penal II
3. Los hermanos y cuñados, si viviesen juntos.

La excepción establecida en el párrafo anterior, no es aplicable a los extraños que participen del delito.

En estos casos, el autor esta EXCENTO DE RESPONSABILIDAD PENAL, pero NO DE LA CIVIL.

Se comprenden tanto las formas SIMPLES y también las AGRAVADAS de estos delitos. Se aplica solo a los delitos de
HURTO, DEFRAUDACIÓN O DAÑOS (queda incluida la estafa por ser una defraudación). No están comprendidos los
delitos de ROBO, EXTORSIÓN, USURPACIÓN.

La exención funciona en virtud del parentesco, por ello NO SE APLICA A LOS EXTRAÑOS QUE PARTICIPEN EN EL DELITO
(es decir, cómplices primarios y secundarios).

El artículo establece requisitos para algunas situaciones de parentesco para que se de la exención, en el caso del inc.2:
que las cosas, objeto del delito, no hayan pasado a poder de otro, y en el inc.3: que los hermanos y cuñados vivan bajo
el mismo techo.

Bolilla 12
Bien jurídico protegido.
145
Derecho Penal II
El bien jurídico protegido es la seguridad pública. Creus habla de la seguridad común diciendo que es la
"situación real en que la integridad de los bienes y las personas se halla exenta de soportar situaciones peligrosas
que la amenacen".
Las personas o bienes que se protegen en otros Títulos del Cód. Penal son determinados en cuanto titulares de
esa protección (la vida de la víctima del homicidio, la tenencia del tenedor en el hurto, etc.); aquí se da una
característica diferencial que es la de proteger bienes indeterminados de la amenaza de un peligro común; entonces
esos titulares están en principio indeterminados, y que el peligro se tiene que extender a un número indeterminado de
personas; amenaza a toda una comunidad o colectividad.
Es así que Molinario concluye que dos cosas caracterizan a los delitos contra la seguridad común: la
colectividad y la indeterminación.
Las acciones típicas que los constituyen son todas ellas generadoras de un peligro efectivo para esa integridad,
sea en forma de peligro concreto (por ejemplo la causación del incendio o el estrago propiamente dicho); sea en forma
de peligro abstracto (ej la tenencia de armas de guerra y explosivos).

Sistematización. El título VII “De los delitos contra la Seguridad Publica” consta de 4 Capítulos:
I-Incendio otros estragos.
II- Delitos contra la seguridad de los medios de transporte y de comunicación.
III- Piratería
IV- Delitos contra la salud pública. Envenenar o adulterar aguas potables o alimentos o medicinas.

Concepto de peligro común.

Los delitos de peligro, son aquellos en los que el sujeto no requiere la lesión del bien jurídico, sino que basta
con que la conducta del agente, sea la puesta en peligro del mismo, es decir la amenaza a éste.
En estos tipos de delitos , el peligro que generan las acciones típicas es un peligro común, es decir, aquel en el
que las posibilidades de dañar bienes jurídicos se extiende a un número indeterminado de personas que son titulares de
ellos, implica una amenaza a los de toda una comunidad o colectividad.
Las características de esas acciones indican que su autor no puede limitar su eventual poder vulnerante a
determinados bienes o a determinadas personas, este puede extenderse a cualquiera de los componentes de la
comunidad o colectividad.
En los que se requiere la comprobación de que la acción ha puesto en una
Concreto situación de peligro real a un bien jurídico.

Este peligro puede ser

Su consumación es suficiente con un peligro virtual (la pura acción


Abstracto
peligrosa) para el bien jurídico sin necesidad de un peligro efectivo.

A. Art 186. Incendio y otro estragos.

El primer Capítulo de este Título desarrolla las figuras genéricas del estrago.
Los otros Capítulos abarcan formas menos genéricas del bien jurídico tutelado como la protección contra
acciones que afectan los medios de transporte, la piratería y los delitos contra la salud.
El texto anterior del art. 186 reunía el incendio, la explosión y la inundación para definir en forma separada el
estrago. Pero la nueva redacción los distingue uno del otro, es decir le otorga autonomía a cada uno. Teniendo en
cuenta la redacción actual, el estrago sería la forma genérica de denominación de esta clase de conductas, entre las que
el incendio, la explosión, la sumersión, etc. resultan la especie.
Tipo objetivo:
Las acciones típicas mencionadas por el artículo 186 son las de causar (generar, iniciar, producir) incendio,
explosión o inundación
✓ Estrago es un daño de tal magnitud que afecta o amenaza a una gran cantidad de personas o bienes, componentes de
toda una colectividad o de parte de ella.

I. Incendio.
146
Derecho Penal II
El incendio típico del art 186 es el fuego peligroso, que se caracteriza por su expansibilidad, a causa de que, en
sí mismo, es incontrolable, aunque pueda ser controlado por una particular acción del hombre (por ej mediante tareas
de apagamiento) o neutralizado por acontecimientos naturales (lluvia).
No basta cualquier expansibilidad del fuego, sino la que se traduce en la posibilidad de su extensión a bienes
distintos de aquel en el que se originara y que sean indeterminados. Cuando el fuego no puede afectar más que a
bienes circunscriptos, además de aquel en el que se produjo inicialmente, sin posibilidad de extenderse a otros, se
puede salir de la figura para entrar en la de daño.
En este caso la acción típica es encender el fuego que origina el peligro común y este peligro debe ser
concreto; pero también basta la acción del que utiliza un fuego encendido por otro para hacerlo peligroso
(avivándolo. alimentándolo, etc.) es decir generando, por medio de una conducta causal, el peligro mediante el fuego.

II. Explosión.
La explosión es la liberación súbita (instantánea) y violenta de energía.
Es típicamente suficiente con que ella ocurra, cualquiera que fuere su fuente o mecánica: combustión (pólvora),
compresión (vapor), percusión (nitroglicerina), etc. Tiene que ser una explosión de suficiente magnitud para crear un
peligro común, la explosión que carezca de esa calidad quedara fuera de la punibilidad, a menos que pueda castigársela
como tentativa.
La consumación ocurre cuando se produce la explosión que ha creado el peligro común.

III. Inundación.
Para Soler, inundación es el desastre producido por el desencadenamiento del poder agua. Creus da un
concepto más detallado diciendo que es "la invasión de las aguas en terrenos que no constituyen sus cauces ni sus
depósitos naturales".
La doctrina coincide ampliamente en que este delito está constituido por la creación de un peligro común
mediante un daño. No cualquier caudal de agua configura este delito, sino sólo el que tiene cierta magnitud. No
importa si el acometimiento de las aguas ocurre de forma súbita, rápida o impetuosa, o gradual y lentamente, siempre
que no se pueda controlar por medios comunes; a su vez, tampoco importa cuál ha sido el medio utilizado por el autor
para lograr la inundación.
Tipo subjetivo
Se trata de una figura dolosa que requiere del agente el conocimiento de la naturaleza y la aptitud destructiva
del medio empleado y la voluntad, teniendo conocimiento de ello, de crear el peligro común, (sea por incendio,
explosión, o inundación). Donna sólo admite el dolo directo con respecto a la acción de causar incendio. El resto de la
doctrina coincide en que también es posible el dolo eventual.
Consumación y tentativa
Por ser delitos de peligro concreto, son delitos de resultado, de comisión instantánea, y admiten la tentativa.
Así, se consuma la acción cuando se produce el fuego peligroso, cuando ocurre la explosión o cuando se produce el
desencadenamiento de la fuerza del agua. Algunos ejemplos de tentativa citados por la doctrina se vinculan con la
intención del autor de utilizar cualquiera de esos medios para crear un peligro común, sin que pueda lograr su objetivo
por causas ajenas a su voluntad, como por ejemplo, quien comenzó el fuego en distintos bienes o áreas pero sea que
por intervención de terceros o por efecto de la naturaleza, la propagación del fuego no se produce; o con la colocación
de un artefacto explosivo que no llega a detonar por causas extrañas a la intención del autor que lo instaló.

B. Artículo 189 bis. Fabricación, suministro, adquisición de o tenencias de material explosivo, toxico, etc.

Art 189 bis primer párrafo:


“El que, con el fin de contribuir a la comisión de delitos contra la seguridad común o causar daños en las
maquinas o en la elaboración de productos, adquiriere, fabricare, suministrare, sustrajere o tuviere en su poder
bombas, materiales o aparatos capaces de liberar energía nuclear, materiales radiactivos o sustancias nucleares, o
sus desechos, isotopos radiactivos, materiales explosivos, inflamables, asfixiantes, tóxicos o biológicamente
peligrosos, o sustancias o materiales destinados a su preparación, será reprimido con reclusión o prisión de cinco a
quince años…”

Se trata de un delito de peligro abstracto que exige que de alguna manera se afecte el bien jurídico protegido.

147
Derecho Penal II
Las acciones típicas son adquirir, fabricar, suministrar, sustraer o tener en su poder, los elementos
señalados por el artículo: bombas, materiales o aparatos capaces de liberar energía nuclear, materiales radiactivos o
sustancias nucleares, o sus desechos, isótopos radiactivos, materiales explosivos. Se tiene que tratar a su vez, de
objetos idóneos para producir los desastres o estragos previstos en el Capitulo, o los daños a que puede referirse el
elemento subjetivo. Quedan marginados de la tipicidad los que, aun pudiendo ser encuadrados en la precedente
enunciación, carecen de esa idoneidad (por ej materias explosivas cuyo efecto no pasa de producir meros estruendos).
También es punible, de acuerdo con la redacción de la norma, la fabricación, adquisición, suministro y
tenencia de sustancias o materiales destinados a su preparación.

Fabricar Suministrar Adquirir Sustraer Tenencia


Elaboración, sea por Es dar o entregar los Implica la acción de aquel Se trata de desposeer los El autor posee bajo
medios manuales, objetos, materiales o que los obtuvo en objetos o materiales en su poder las cosas,
mecánicos o químicos, de sustancias que enumera propiedad, aun cuando no poder un tercero. incluyéndose los
una determinada sustancia, la norma sin que cobre los tenga en su poder o Debe ser entendida con casos de
que puede estar integrada relevancia el carácter o custodia el mismo alcance introducción o
por otras. el título de esa entrega otorgado para las figuras transporte de las
Pero también comprende a o dación de robo, hurto. mismas,
la reelaboración o la personalmente o
transformación o el por un tercero bajo
perfeccionar las sustancias la vigilancia del
ya existentes, de manera que agente.
sean aptas e idóneas de
liberar energía capaz de
generar un peligro común

Tipo subjetivo
Se trata de un delito doloso. El reproche penal no está compuesto únicamente de la comprobación objetiva de
estas conductas y materiales, sino que, para que se considere infringida la norma, debe acreditarse un propósito o una
intención que acompañe la conducta típica: esto es la que la tenencia, la sustracción, la fabricación o la adquisición,
tenga como fin la contribución a la comisión de delitos contra la seguridad común o la finalidad de causar daños en
las máquinas o en la elaboración de productos.
Cuando el agente actúa con voluntad de contribuir a un determinado delito y este se produce o se tienta, la
acción típica punible es la de participación en el, pero cuando no se dio efectivamente ni la comisión ni la tentativa de
ese particular delito, la punibilidad autónoma de las conductas previstas por el articulo indica que el mismo es aplicable
pese a la determinada dirección de la voluntad del agente; el tipo se presenta, por tanto, como subsidiario de la
participación en la tentativa o en la consumación del delito que inicialmente había sido comprendido por la
culpabilidad del sujeto.
Consumación y tentativa
El hecho se consuma con la actividad misma. Las acciones descriptas en el tipo indican que el delito se
consuma al adquirir, fabricar, suministrar, sustraer o tener bombas o las materias o aparatos que se detallan en el
artículo.
Es un delito de peligro abstracto, que no necesita la efectiva utilización del objeto en los delitos o en la
producción de los daños que persigue el elemento subjetivo.
Cabe agregar que la consumación plural de varias de estas acciones no multiplica el delito (p. ej. el que fabrica
y suministra). Admite la tentativa, excepto en los casos de fabricación, porque se da como delito consumado con el
solo hecho de comenzarla (aunque no se haya completado).
Inc. 1 párrafo 2°: Contribución e Instrucción para preparación de materiales o sustancias explosivas.

“… La misma pena se impondrá al que, sabiendo o debiendo saber que contribuye a la comisión de delitos contra
la seguridad común o destinados a causar daños en las máquinas o en la elaboración de productos, diere
instrucciones para la preparación de sustancias o materiales mencionados en el párrafo anterior…”

La acción típica es la de dar instrucciones, es decir el que dicta o indica cuáles son los pasos a seguir o las
proporciones o los materiales para la preparación de alguna sustancia o material.
Las instrucciones tienen que estar destinadas a que el receptor de aquellas pueda producirlas o armar los
materiales, por sí mismo o dirigiendo a terceros.

148
Derecho Penal II
Como en el caso anterior, las instrucciones de fabricación deben estar destinadas a causar daños en las
máquinas o en la elaboración de productos.
En el dictado de instrucciones pueden contribuir una o varias personas, pues la intervención puede vincularse
a diversas etapas del proceso de fabricación. Incluso pueden serlo en distinto tiempo y en distintos lugares. Creus
señala que tanto es punible el que las imparte a una persona como quien procura vulgarizar los conocimientos por
medios que pueden llegar a un gran número de personas.
Tipo subjetivo
La ley también exige, como en el caso anterior, un conocimiento y aceptación previos a su conducta, que
constituye el elemento subjetivo de la figura. Pero en este caso, la exigencia es mayor pues, a diferencia de la
contemplada en el primer párrafo, no sólo es punible aquel que conoce con certeza que sabe que contribuye a la
comisión de un delito contra la seguridad común, sino aquel que debería saber que contribuye. Este deber de presumir
es sancionado con la misma pena tanto para el que actúa con dolo directo como para aquel que lo hizo de manera
culposa o sin tomar los debidos recaudos. Por tal motivo, aquel que actúa con dolo eventual, lógicamente quedará
alcanzado por la sanción.
Consumación y tentativa
El delito se consuma con el hecho de impartir las instrucciones, aunque las mismas no sean utilizadas pero es
indispensable que alguien reciba las instrucciones. Por ello, las instrucciones no sólo deben ser verbales y personales,
sino que pueden encontrarse impresas, o manuscritas o dibujadas mediante esquemas o trasmitirse por cualquier medio
electrónico (por e-mail o por mensaje de texto).
Creus señala que este delito admitiría la tentativa en casos concretos tales como realizar un folleto con las
instrucciones sin que llegue a distribuirse, o cuando se exponen las instrucciones que nadie recibe, por inexistencia de
persona alguna que logre escucharlas.
Inclusive entiende que se daría el caso de tentativa de delito imposible cuando el medio para suministrar las
instrucciones es inadecuado para que sean receptadas por terceros como por ejemplo un micrófono descompuesto. Pero
todos estos son casos especiales y deben ser analizados en el contexto del caso concreto y la responsabilidad debe ser
valorada y apreciada a la luz de la prueba recogida en la investigación

Inc. 1 párrafo 3° Tenencia de materiales.

“… La simple tenencia de los materiales a los que se refiere el párrafo que antecede, sin la debida autorización
legal, o que no pudiere justificarse por razones de su uso doméstico o industrial, será reprimida con prisión de
TRES (3) a SEIS (6) años…”

Acción típica: Consiste en tener -sin autorización- alguno de los materiales mencionados en el párrafo 1°, y no poder
justificar esa tenencia por razones de uso doméstico o industrial.
La tenencia implica que el sujeto puede disponer físicamente del objeto en cualquier momento, sea que lo tenga -
corporalmente- en su poder, o en algún lugar donde lo haya "guardado" o dejado para su disposición (p. ej. escondido
en lugares de difícil acceso) y se puede ejercer a nombre propio o de un tercero (p. ej. quien es tenedor del objeto de
otro para ocultarlo).
Elemento normativo: El tenedor debe carecer de autorización legal y no habrá tipicidad si la posee. Sin embargo
cabe aclarar que, para que la autorización sea legal, debe estar expedida por autoridad competente, en alguno de los
supuestos en que legalmente puede otorgarla. De tal modo, en los casos donde la ley prohíbe en absoluto el uso de
materiales por particulares, no es debida la autorización dada por la autoridad competente a uno de éstos. Así, afirma
Creus que “la existencia de autorización legítimamente otorgada elimina la tipicidad”.
Ahora si el agente tiene en su poder los materiales a que se refiere el párrafo primero -sin autorización legal-, si
justifica dicha tenencia por razones de uso doméstico o industrial, la conducta será atípica.
El delito es doloso, siendo admisible el dolo eventual. Se requiere el conocimiento del carácter del objeto y de la
ausencia de autorización, sumado a la voluntad de tenerlo bajo esas circunstancias, sin necesidad de que se verifique
algún otro elemento subjetivo.
Consumación y tentativa La doctrina mayoritaria considera que se trata de un delito de peligro abstracto, que se
consuma con la sola acción de tener el objeto -cuya posesión no se puede justificar por el uso doméstico o industrial-
careciendo de autorización y con independencia de su empleo. Creus agrega que " la consumación puede darse tanto
cuando el objeto se ha tenido inicialmente sin autorización, como cuando se lo siguió teniendo después de caducada
ella” No es admisible la tentativa.

149
Derecho Penal II
Art 189 bis. Inc 2 simple tenencia y portación

“La simple tenencia de armas de fuego de uso civil, sin la debida autorización legal, será reprimida con
prisión de 6 (SEIS) meses a 2 (DOS) años y multa de MIL PESOS ($ 1.000.-) a DIEZ MIL PESOS ($ 10.000.-).
Si las armas fueren de guerra, la pena será de DOS (2) a SEIS (6) años de prisión.
La portación de armas de fuego de uso civil, sin la debida autorización legal, será reprimida con prisión de
UN (1) año a CUATRO (4) años.
Si las armas fueren de guerra, la pena será de TRES (3) años y SEIS (6) meses a OCHO (8) años y SEIS
(6) meses de reclusión o prisión.
Si el portador de las armas a las cuales se refieren los dos párrafos que anteceden, fuere tenedor autorizado
del arma de que se trate, la escala penal correspondiente se reducirá en un tercio del mínimo y del máximo.
La misma reducción prevista en el párrafo anterior podrá practicarse cuando, por las circunstancias del
hecho y las condiciones personales del autor, resultare evidente la falta de intención de utilizar las armas portadas
con fines ilícitos.
En los dos casos precedentes, se impondrá, además, inhabilitación especial por el doble del tiempo de la
condena.
El que registrare antecedentes penales por delito doloso contra las personas o con el uso de armas, o se
encontrare gozando de una excarcelación o exención de prisión anterior y portare un arma de fuego de cualquier
calibre, será reprimido con prisión de CUATRO (4) a DIEZ (10) años”

Armas de uso civil Prisión y multa

Simple tenencia
Armas de uso de guerra Prisión
(Sin autorización
legal)
Se reduce la pena correspondiente en un 1/3
Armas de uso civil del mínimo y máximo

Portación Prisión
Sin El portador es tenedor De las condiciones del autor y
Armas de uso de guerra
autorización autorizado las circunstancias del hecho
legal resulte la falta de intención
de utilizar amas para fines
ilícitos

En los 2 casos
Se impone inhabilitación especial por el doble
de la condena
A. Simple tenencia

Tipo objetivo
a) Sujeto activo: Puede ser cualquiera que carezca de la autorización legal para la tenencia de las armas de fuego de
que se trate. Cabe aclarar que aún los miembros de las fuerzas armadas y de seguridad se encuentran obligados a contar
con la autorización pertinente.
b) Acción típica: Consiste en tener armas de fuego -de uso civil o de guerra- sin la debida autorización legal. La
tenencia supone que el agente puede disponer físicamente del arma en cualquier momento, llevándola en su poder, o
dejándola "guardada" en algún lugar y teniéndola a su disposición (p. ej. escondida) IG6.
En tal sentido, se ha resuelto que no basta con que el arma se encuentre en el domicilio familiar con conocimiento del
imputado, si éste carecía del poder de hecho que le permitiera disponer de aquélla.
La tenencia debe ser flagrante porque sólo así se pone en peligro la seguridad común .Puede ser a nombre propio o de
un tercero.
c) Elemento normativo: Lo constituye la ausencia de la "debida autorización legal". La tenencia legítima de armas de
fuego de uso civil y de guerra se acredita a través de la credencial correspondiente y se encuentra regulada en los arts.
150
Derecho Penal II
14 y 29 de la ley 20.429, arts.53, 90y ss. del decreto 395/75, y resoluciones del Ministerio de Defensa y del Registro
Nacional de Armas de acuerdo a los arts.2 de la ley 24.490 y 3 del decreto 232/94. Dado que el delito requiere que el
tenedor carezca de autorización legal, no habrá tipicidad si el agente cuenta con ella.
d) Objetos de la acción: Son las armas de fuego de uso civil o de guerra (hipótesis conminada con una pena mayor).
Son armas de fuego aquéllas que "utilizan la energía de los gases producidos por la deflagración de pólvoras para
lanzar un proyectil a distancia".
✓ Son de uso civil las que taxativamente enuncia el art 50 del decreto 395/75 -pistolas, revólveres, pistolones de
caza, carabinas, fusiles, fusiles de carga tiro a tiro, repetición o semiautomático, escopetas de carga tiro a tiro y
repetición, todos hasta cierto calibre y -asimismo-las enumeradas en su art 6 como de uso civil deportivo.
✓ Las armas de guerra son las especificadas por el art 40 del decreto 395/75 177 -todas las previstas en el art 1de
dicho decreto y que no están incluidas en el art.5° taxativamente como armas de uso civil, y que se clasifican
como de uso exclusivo para las instituciones armadas, de uso para la fuerza pública, de uso prohibido y de uso
civil condicional.
En cualquier caso, se requiere que el arma se encuentre en condiciones de ser utilizada, ya que si no funciona, o no es
apta para ser usada como tal, desaparece toda posibilidad de peligro y la conducta es atípica.
Tipo subjetivo
Se trata de un tipo activo doloso, que requiere el conocimiento del carácter del objeto 179 y de la ausencia de
autorización, y la voluntad de tenerlo de ese modo.

B. Portación de armas de fuego

a) Sujeto activo: Puede ser cualquier persona que no se encuentre autorizada para la portación de armas de fuego.
b) Acción típica: Consiste en portar -sin autorización- un arma de fuego de uso civil o de guerra (hipótesis que se
encuentra más severamente penada).
Se entiende por portación el traslado del arma en condiciones de ser utilizada efectivamente como tal, es decir,
cargada y al alcance del agente. Al respecto, la jurisprudencia ha considerado -prácticamente- que se trata de un delito
de propia mano, al señalar que, a diferencia de la tenencia, la portación no es susceptible de ser compartida, pues si
bien la primera sólo implica contar con la posibilidad de disponer del arma, la portación requiere llevarla
corporalmente y en condiciones inmediatas de uso.
c) Elemento normativo: Al igual que en el caso de la tenencia, es necesario que el agente carezca de la "debida
autorización legal" para portar armas. La portación de armas de guerra y de uso civil se encuentra regulada en los arts.
88 y 112 -respectivamente- del decreto 395/75. Si la autorización fue dada por la autoridad competente, cuando
legalmente podía ser otorgada, no habrá tipicidad.
d) Objeto de la acción: Son las armas de fuego de uso civil o de guerra. Como se apuntó, es requisito que el arma se
encuentre en condiciones de ser utilizada, de modo que si no funciona, o no es apta para ser usada como tal, desaparece
la posibilidad de peligro y la conducta es atípica
Se trata de un delito doloso. Y se consuma con la simple portación del arma.
✓ Atenuante por ser legítimo portador(INC. 2°, PÁRRAFO 5°)
La ley prevé una reducción de la escala penal, en un tercio del mínimo y del máximo, cuando quien sea hallado
portando el arma de uso civil o arma de guerra, sea una persona que posee autorización para la tenencia de armas, pero
no para portarlas.
Podría considerarse que la razón de ser de la atenuante radica en que hay una menor afectación del bien
jurídico 201, o más razonablemente, que hay un reproche menor para formularle al autor que cuenta -al menos- con el
permiso de tenencia correspondiente.
✓ Atenuante por ausencia de fines ilícitos.
También se puede atenuar la pena con la misma escala señalada en el punto que antecede, cuando por las
circunstancias del hecho y las condiciones personales del autor, resulte evidente la falta de intención de utilizar las
armas portadas con fines ilícitos.
A diferencia de la atenuante del párrafo 5° que es formal, aquí queda en manos del juez su aplicación, ya que el
texto legal señala que "podrá practicarse" dicha reducción.
Las circunstancias del hecho y las condiciones personales del autor deben hacer presumir que éste no utilizaría
dichas armas para cometer hechos delictivos, es decir que su conducta no debe aparecer como un acto preparatorio en
el desarrollo de un plan criminal.
La referencia a las circunstancias de los hechos no parece desacertada pues dependiendo de aquéllas podría -o
no- colegirse una finalidad ilícita del autor.

151
Derecho Penal II
Sin embargo, la mención de "las condiciones personales” resulta poco feliz ya que parece representar una
manifestación del llamado "derecho penal de autor" -incompatible con la Constitución Nacional-, al apuntar a la
conducción de vida del agente o los peligros que se pueden esperar del mismo. Tampoco se hace referencia a qué
circunstancias personales hay que remitirse, lo que dificulta aún más la interpretación de la norma. Solo podría
considerarse que esas condiciones son las vinculadas con determinado estado socia!, cultural, económico, laboral, etc.,
que harían ver al sujeto como desvinculado del quehacer delictivo habitual, distinguiéndolo de otros individuos
("delincuentes") circunstancia que corrobora la vulneración del derecho penal de acto.
En los dos casos anteriores la norma impone una inhabilitación por el doble de la condena.

✓ Agravante para el autor que registra antecedentes o goza de una exención de prisión o excarcelación

La norma en su último párrafo también prevee una agravante.


Esta ópera cuando el autor tiene "antecedentes penales". Esos antecedentes tienen que referirse a otros hechos
cometidos contra las personas -previstos en el libro n, Título l, del Cód. Penal-o con el uso de arma -por ejemplo el
abuso sexual con armas, aunque no resultaría necesario que el uso de armas integre expresamente la figura típica de
que se trate.
Si bien el texto legal utiliza la expresión "antecedentes" parece suficiente que el agente registre, al menos, una
sentencia condenatoria anterior en su contra.
También opera cuando el autor goza de una excarcelación o exención de prisión por un proceso anterior, y
teniendo en cuenta la ubicación sistemática de la agravante, esas formas provisorias de libertad deben haber sido
concedidas en procesos donde se le imputen al autor sucesos dolosos –también cometidos contra las personas o con el
uso de armas
Art 189 inc. 3: acopio y fabricación ilegal de armas

“El acopio de armas de fuego, piezas o municiones de éstas, o la tenencia de instrumental para producirlas,
sin la debida autorización, será reprimido con reclusión o prisión de CUATRO (4) a DIEZ (10) años.
El que hiciere de la fabricación ilegal de armas de fuego una actividad habitual será reprimido con
reclusión o prisión de CINCO (5) a DIEZ (10) años.”

 1° párrafo
b) Acción típica: son dos: "acopiar y la tenencia instrumental”.
El "acopio" se puede definir como la reunión considerable de materiales superior a lo que el uso común o deportivo
pueda justificar y con finalidades distintas a la de colección.
La tenencia consiste en tener los instrumentos para producir armas de fuego. Basta que el agente los tenga a su
disposición, sin autorización legal.
c) Objetos de la acción: Los objetos deben ser armas de fuego tanto de uso civil como de guerra, ya que la ley no
realiza distingos al respecto. La expresa referencia a "armas de fuego" significa que quedan excluidas de la disposición
las armas blancas. También son objeto del delito las municiones y piezas de armas de fuego -de uso civil y de guerra-
y las piezas de éstas. Municiones son los proyectiles que dispara el arma. Piezas son las partes que componen el arma
(cargador, cañón, por ejemplo).
En cuanto a la tenencia, serán objetos los instrumentos para producir armas de fuego. Se trata de los mecanismos,
aparatos o instrumental que permiten su elaboración, siempre y cuando estén en condiciones de ser utilizados.
Tipo subjetivo
Se trata de una figura dolosa. Requiere del sujeto activo el conocimiento de que lo que 'se acopia son armas,
municiones o piezas de aquéllas, y la voluntad de acopiarIas.
En el segundo caso, el conocimiento de la tenencia del instrumental para producir armas, y la voluntad de obrar de ese
modo
CONSUMACIÓN y TENTATIVA
El delito se consuma cuando se alcanza la magnitud requerida para que exista acopio de los elementos antes descriptos.
O en su caso con la simple tenencia en poder del agente de los materiales a que se refiere la ley.

 2° párrafo
a) Acción típica: Consiste en la fabricación ilegal de armas, de modo habitual. La acción de fabricar consiste en hacer o
producir un arma, realizando los pasos necesarios -ensamble de partes o instrumentos- hasta alcanzar el producto
terminado, listo para el uso.
152
Derecho Penal II
b) Es requisito del tipo que las acciones descriptas se realicen con habitualidad. No basta la acción individual y aislada
del agente, sino que éste debe dedicarse a ello, lo que supone objetivamente la repetición de actos. De todos modos, la
conducta del autor que se encuentre en poder de piezas, o instrumentales, etc., pero que no encuadre en esta figura por
ausencia de habitualidad, podría constituir una tenencia de instrumental para la producción de armas o un acopio de
piezas (parr.1).
Tipo subjetivo
Se trata de un tipo doloso, que requiere por parte del agente el conocimiento de que realiza la acción típica y la
voluntad de proceder de esa manera. La "habitualidad" supone en el agente un "hábito" que se infiere de la pluralidad
de acciones típicas. Algunos autores entienden que la "habitualidad" es un elemento subjetivo del tipo distinto del dolo,
por lo que la reiteración de actos es solo un indicio del ánimo del agente, que bien puede no existir pese a aquélla.
El delito se consuma con la sola acción de fabricar.

Art 189 bis inc. 4 entrega de un arma fuego


Será reprimido con prisión de UN (1) año a SEIS (6) años el que entregare un arma de fuego, por cualquier
título, a quien no acreditare su condición de legítimo usuario.
La pena será de TRES (3) años y SEIS (6) meses a DIEZ (10) años de prisión si el arma fuera entregada a
un menor de DIECIOCHO (18) años.
Si el autor hiciere de la provisión ilegal de armas de fuego una actividad habitual, la pena será de
CUATRO (4) a QUINCE (15) años de reclusión o prisión.
Si el culpable de cualquiera de las conductas contempladas en los tres párrafos anteriores contare con
autorización para la venta de armas de fuego, se le impondrá, además, inhabilitación especial absoluta y perpetua, y
multa de DIEZ MIL PESOS ($ 10.000.-)

a) Acción típica es la de entregar un arma de fuego a una persona que no reúne la condición de legitimo usuario (para
tener o portar un arma de fuego). La entrega puede ser por cualquier título, de modo que quedan comprendidos, entre
otros actos jurídicos, la compraventa, donación, alquiler, etc. sea a título oneroso o gratuito.
La conducta requiere la entrega material de la cosa y la recepción de ella por otra persona, asi como la puesta a
disposición del objeto, no interesa cual sea la finalidad del autor al hacer entrega del arma; la conducta resulta típica si
se dan las circunstancias que enumera la figura. El "legítimo usuario" de armas es aquel que cuenta con la autorización
legal para el uso de ellas.
b) Sujeto activo puede ser cualquier persona, incluso quien se dedica habitualmente a la venta legal de armas.
c) El delito es doloso y exige el conocimiento de que la persona a quien se hace entrega del arma de fuego carece de la
autorización de tenencia y uso de ella y la voluntad de realizar la conducta.
d) Se consuma con la entrega o con la puesta a disposición del arma.
e) Agravante: (2°,3°, 4° párrafo.)
El delito prevé una mayor penalidad cuando la entrega del arma se hiciere a una persona menor de dieciocho
años. “La pena será de tres años y seis meses a diez años de prisión si el arma fuera entregada a un menor de dieciocho
años”.
Si el arma fuere provista a una persona mayor de esa edad pero menor de veintiun años, el hecho no queda
alcanzado por la agravante, pero, como el menor de veintiun años carece de la edad legal para ser legítimo usuario, la
conducta queda enmarcada en la figura simple (art 189 bis).
La pena será de cuatro a quince años de prisión o reclusión “si el autor hiciere de la provisión ilegal de armas
de fuego una actividad habitual”. Esta mayor punición alcanza no solo a quienes carecen de autorización para
comercializar armas de fuego, sino también a quienes las poseen. Solo que en este caso es de aplicación además, la
pena de inhabilitación especial absoluta y perpetua y de multa de diez mil pesos previstas en el tercer párrafo.
El artículo 189 párrafo tres establece una pena conjunta de inhabilitación especial absoluta y perpetua y multa
de diez mil pesos, que concurre con la pena privativa de libertad que correspondiere, si el autor de las conductas
previstas en los párrafos anteriores (entrega indebida de armas de fuego, entrega indebida a un menor de dieciocho
años y provisión ilegal de armas de fuego como actividad habitual), “contare con autorización para la venta de armas
de fuego”. Se trata de una hipótesis de mayor punición para el agente que, estando autorizado para la comercialización
de armas de fuego, realiza alguna de las conductas previstas en los párrafos anteriores.
153
Derecho Penal II
El artículo 189 bis inc.5. Omisión, asignación irregular y adulteración del número o grabado de armas de fuego

Será reprimido con prisión de TRES (3) a OCHO (8) años e inhabilitación especial por el doble del tiempo
de la condena el que, contando con la debida autorización legal para fabricar 1 omitiere su número o grabado
conforme a la normativa vigente, o asignare a DOS (2) o más armas idénticos números o grabados.
En la misma pena incurrirá el que adulterare o suprimiere el número o el grabado de un arma de fuego."

 1°parrafo.
Tipo objetivo
a) Sujeto activo: Sólo puede ser aquel que cuenta con autorización legal para la fabricación de armas conforme las
normas vigentes.
b) Situación típica: El agente debe estar fabricando o haber fabricado un arma, a la que tiene la obligación de asignarle
un número o grabado.
c) Omisión: Consiste en omitir, al fabricar el arma, el número o grabado que la identifica. Si bien la norma que se
comenta hace referencia al objeto del delito simplemente como "armas", una interpretación sistemática lleva a concluir
que la omisión típica es con respecto a las armas "de fuego".
El número o grabado es la identificación que las normas aplicables exigen que toda arma posea, consistente en la marca
de fábrica y número de serie, colocados en las partes más importantes del objeto (por ejemplo, en el cañón o en la
armadura). Entonces la acción que se pune consiste en que el agente, incumpliendo la reglamentación vigente, no la
estampa.
Tipo subjetivo
Se trata de un delito doloso donde la omisión la realiza el agente en forma voluntaria conociendo el deber que le
corresponde.
Consumación y tentativa. El delito se consuma con la sola omisión de la numeración o grabado sin que el tipo exija
un resultado. No parece admisible la tentativa.

 2° párrafo.
Tipo objetivo
a) Sujeto activo: El tipo no trae requisitos sobre el autor, pudiendo ser cualquier persona.
b) Acción típica: Es adulterar o suprimir el número o grabado de un arma de fuego. El número o grabado es, como ya
se señalara, aquel que sirve para identificarla y que debe reunir los requisitos que las normas aplicables establecen.
✓ La adulteración supone por parte del sujeto activo una maniobra que modifica total o parcialmente el número o
grabado del arma, por ejemplo a través de la erradicación de uno de sus números y sobre estampado de otro.
✓ La supresión es la acción a través de la cual se elimina por completo el número del arma, ya sea quitando
chapas o placas identificatorias que posea o por procedimientos abrasivos o de limado realizados sobre la
numeración o grabado estampado en alguna de las partes o piezas del objeto.
Tipo subjetivo
Es una figura dolosa. El sujeto debe conocer la calidad del objeto -arma- y el destino individualizador que la
numeración o grabado tienen, y actuar con voluntad de adulterarlos o suprimirlos.
Consumación y tentativa. El delito se consuma con la adulteración o supresión de la numeración o grabado de un
arma de fuego y no requiere ningún resultado ulterior. Es admisible la tentativa.

Delitos contra la seguridad de los medios de transporte y comunicación.


Art 190 párrafo 1. “Sera reprimido con prisión de dos a ocho años, el que a sabiendas ejecutare cualquier
acto que ponga en peligro la seguridad de una nave, construcción flotante o aeronave”.
La ley habla de cualquier acto, con lo cual se extiende a todos los que originan el particular peligro que afecta
a la seguridad del medio, ya recaigan sobre el medio mismo (daños en su estructura, sistema de mandos o de
propulsión), sobre las vías que utiliza ( por ej colocando obstáculos en los canales de navegación, volando sin
aviso en los corredores aéreos reconocidos), sobre su personal, sobre accesorios de seguridad, sobre los
objetos transportados, sobre signos de señalización (por ej colocar un falso faro) etc.
Esos actos tienen que haber creado un peligro para la seguridad del medio de transporte, debe tratarse de un
peligro concreto, que efectivamente se haya corrido.
Los enunciados en el artículo son objetos del delito en cuanto constituyen medios de transporte o de
permanencia de personas o cosas sobre el agua o sobre el espacio aéreo (por ej plataformas espaciales). No es
154
Derecho Penal II
indispensable que estén afectados a un uso público, ni interesa quien sea el titular de su dominio, ya que el
acto peligroso es punible en cuanto amenaza la seguridad común, no la propiedad. Los objetos tienen que
estar actualmente destinados a prestar servicios, aunque no es indispensable que este prestándolo
efectivamente en el momento en que se realiza el acto que va a originar el peligro (por ej afectar el timón de
una nave que se encuentra en dique seco a punto de ser botada).
El tipo contiene un elemento subjetivo: la ejecución del acto debe ser a sabiendas. De modo que se requiere
que el autor conozca el carácter peligroso del acto para la seguridad de la nave, aeronave o construcción
flotante, pero no que, a la vez, desee crear ese peligro, o sea para que aparezca el elemento subjetivo típico, el
agente debe conocer la naturaleza de su acto y conocer, con certeza, su esquema causal con relación al
peligro que puede crear, lo cual no descarta que pueda existir el querer crearlo.
El delito se consuma al realizar el acto que pone en peligro la seguridad de los objetos. La sola realización
del acto sin que el peligro se haya producido puede dejar el hecho en tentativa. El dolo está constituido por el
conocimiento cierto del carácter peligroso del acto y la voluntad de realizarlo pese a ese conocimiento, pero
no es indispensable la voluntad expresa de crear ese peligro.
Agravantes por los resultados ocurridos en el medio de transporte. El segundo párrafo del artículo 190
fija una pena de seis años de reclusión o prisión, “si el hecho produjere naufragio, varamiento o desastre
aéreo”.
El naufragio es el hundimiento de la nave hasta más allá de sus cubiertas superiores, aunque queden fuera del
agua partes ínfimas de su estructura. Puede producirse en cualquier curso o depósito de aguas navegables
(mares, ríos lagos), ya este actualmente en curso de viaje o se encuentre en dársenas o puertos, si sigue
afectada al servicio, de modo que el hundimiento produzca peligro común para las personas o cosas. El
varamiento es encallar por asentamiento de los planos inferiores de la nave en el lecho de las aguas o por el
aprisionamiento de parte de sus obras vivas por sectores de ese lecho (rocas, bancos de arena).
Desastre aéreo es el accidente con gran daño de la aeronave, sea por su precipitación cuando ya está en vuelo,
sea por decolaje defectuoso o aterrizaje forzoso o anormal en las operaciones inmediatamente anteriores o
posteriores, o sea es el accidente que se produce en el acto del transporte, aunque la conducta peligrosa del
autor se haya realizado con anterioridad.
Agravantes por los resultados en las personas. El párrafo tercero del articulo 190 castiga con pena de seis
a quince años de reclusión o prisión, “si el hecho causare lesión a alguna persona”, y con pena de la misma
naturaleza, de diez a veinticinco años, “si ocasionare la muerte”.
Atentado ferroviario. Artículo 191. “El que empleare cualquier medio para detener o entorpecer la marcha
de un tren o para hacerle descarrilar, será reprimido”:
1-Con prisión de seis meses a tres años, si no se produjere descarrilamiento u otro accidente
2-Con prisión de dos a seis años, si se produjere descarrilamiento u otro accidente
3-Con reclusión o prisión de tres a diez años, si a consecuencia del accidente, resultare lesionada alguna
persona
4-Con reclusión o prisión de diez a veinticinco años, si resultare la muerte de alguna persona”.
En primer lugar es una característica de este delito el objeto de las acciones: tiene que tratarse de un tren,
aunque no es necesario que se trate de un tren destinado al uso público.
La acción típica es la de emplear un medio cualquiera destinado a lograr las finalidades típicas- que se
delinean en los elementos subjetivos- de detener el tren, entorpecer su marcha o hacerlo descarrilar. Para
Núñez, el medio utilizado, “incluso para detener o entorpecer la marcha del tren, debe ser un medio capaz de
producir un descarrilamiento u otro accidente ferroviario”, lo que parece una restricción no contenida ni
siquiera implícitamente en la estructura normativa; de modo que esta más de acuerdo con ella la tesis que
considera como medio típico todo aquel que entraña, con la detención o entorpecimiento del tránsito del
vehículo, un peligro para la seguridad del transporte, aunque ese peligro no pueda concretarse con relación al
vehículo mismo y solo sea estimable de modo abstracto.
En su figura básica se consuma por el empleo del medio con la finalidad típica, sin necesidad de resultado
alguno. La culpabilidad dolosa requiere no solo la aplicación del medio conociendo su aptitud para detener o
entorpecer la marcha del tren o para hacerlo descarrilar, sino la que se realiza con la voluntad de poner en
obra esa aptitud.
155
Derecho Penal II
Atentados contra comunicaciones ferroviarias. Artículo 192. “Sera reprimido con las penas establecidas
en el artículo anterior en sus casos respectivos, el que ejecutare cualquier acto tendiente a interrumpir el
funcionamiento de un telégrafo o teléfono destinado al servicio de un ferrocarril”.
Aquí la ley parece acentuar la idea de peligro abstracto, puesto que el acto idóneo para interrumpir el
funcionamiento, ya es considerado peligroso por ella. En cuanto a los modos de comisión y consumación,
vale lo dicho respecto del artículo 191. Pero hay una restricción estricta del tipo en cuanto a los objetos; ellos
tienen que ser instalaciones de telégrafos o teléfonos destinados al servicio de un ferrocarril, por lo que no
basta que un telégrafo o un teléfono, aunque sea público, se utilicen eventualmente con motivo del servicio
ferroviario.
Atentados contra trenes y tranvías en marcha. Artículo 193. “Sera reprimido con prisión de un mes a un
año, si el hecho no importare un delito más severamente penado, el que arrojare cuerpos contundentes o
proyectiles contra un tren o tranvía en marcha”.
El delito se consuma con el lanzamiento del proyectil (todo objeto que es lanzado por un medio que
multiplica la fuerza del brazo del hombre y que, prolongando su alcance, le da un mayor poder empuje o
penetración), o cuerpo contundente (cualquier objeto cuya resistencia lo torna apto para producir daños en el
medio de transporte o en las personas por el transportadas). La ley castiga el peligro abstracto que la
conducta significa para la seguridad del medio de transporte. Es un delito subsidiario; el artículo 193 del
código penal se aplica solo cuando la misma conducta de arrojar el proyectil o cuerpo contundente no asume
la característica de otro delito más severamente penado, que puede pertenecer a este mismo título o a otro
distinto. Es delito doloso que requiere el conocimiento del carácter del medio contra el cual se atenta y la
voluntad de arrojar el proyectil o cuerpo contundente contra él.
Entorpecimiento de transportes y servicios. Artículo 194. “El que sin crear una situación de peligro
común, impidiere, estorbare, o entorpeciere el normal funcionamiento de los transportes por tierra, agua o
aire o los servicios públicos de comunicación, de provisión de agua, de electricidad o de sustancias
energéticas, será reprimido con prisión de tres meses a dos años”. El bien jurídico inmediatamente protegido
es la eficiencia del transporte o del servicio público, su normal cumplimiento y prestación. La ley como
presupuesto del delito, descarta de manera expresa, que se haya suscitado un peligro concreto, realmente
corrido por sectores de personas u objetos determinados.
Los objetos sobre los que debe recaer la acción son los transportes por tierra, agua o aire y los servicios
públicos de comunicación, de provisión de agua, electricidad o sustancias energéticas. Los primeros pueden
estar afectados al transporte público o privado, al paso que los segundos solo quedan comprendidos en los de
carácter público, o sea, los destinados a ser utilizados por un número indeterminado de personas.
El hecho se consuma cuando la acción ha impedido, estorbado o entorpecido el transporte o el servicio,
tratándose de un delito de resultado, que admite tentativa, la cual se constituye con los actos idóneos que
procuran la perturbación o el entorpecimiento, pero sin éxito.
El dolo requiere el conocimiento del carácter de los objetos sobre los que recae la acción y la voluntad de
impedir, estorbar o entorpecer.
Abandono de servicio. Artículo 195. “ Seran reprimidos con prisión de un mes a un año, si el hecho no
importare un delito más severamente penado, los conductores, capitanes, pilotos, mecánicos y demás
empleados de un tren o de un buque, que abandonaren sus puestos durante sus servicios respectivos antes de
llegar a puerto o al termino del viaje ferroviario”.
El delito se consuma con el abandono. Es un delito de peligro abstracto, que no requiere ningún resultado
originado en las omisiones del agente. Por ello es imposible la tentativa. El abandono tiene que ser doloso,
requiriéndose el conocimiento del autor de prestar el servicio que se omite y la voluntad de omitir su
prestación.
Artículo 196. “Sera reprimido con prisión de seis meses a tres años el que por imprudencia o negligencia o
por impericia en su arte o profesión o por inobservancia de los reglamentos u ordenanzas, causare un
descarrilamiento, naufragio u otro accidente previsto en este capítulo.
Si del hecho resultare muerta o lesionada alguna persona, se impondrá prisión de uno a cinco años”.

156
Derecho Penal II
Interrupción o entorpecimiento de comunicaciones. Artículo 197. “Sera reprimido con prisión de seis
meses a dos años, el que interrumpiere o entorpeciere la comunicación telegráfica, telefónica o resistiere
violentamente el restablecimiento de la comunicación interrumpida”.
Tiene que tratarse de una interrupción o un entorpecimiento para el servicio mismo (comunicación), en tal
sentido no será suficiente, para redondear el tipo, la mera afectación material de la instalación (aparatos,
líneas), ni la mera interrupción o entorpecimiento de una comunicación determinada que no extienda sus
efectos al servicio dentro de una generalidad.
En primer lugar el tipo supone el hecho de la comunicación ya interrumpida, por lo que el autor puede ser
tanto el agente del anterior delito, cuanto un tercero extraño a él. La resistencia debe ser violenta, con lo que
la norma estaría exigiendo una oposición de hecho contra las personas que procuran restablecer el servicio,
pero no sería típico cualquier otro procedimiento tendiente a impedir la reparación.
Delitos contra la salud pública. Bien jurídico protegido. Los atentados contra la salud se incluyen entre
los delitos contra la seguridad común como creadores de peligro para una comunidad, es decir, para la salud
pública, entendiéndose por tal aquella de la que goza el público en general, indeterminadamente. En otras
palabras, es el estado sanitario de la población lo que se protege. También se comprende en el capítulo la
protección de la sanidad animal y vegetal, pero siempre teniendo preséntela incidencia con que ese
menoscabo puede repercutir sobre la salud de la población de una comunidad en general o respecto de
sectores de ella.
Concepto de salud pública. La salud pública es la disciplina encargada de la protección de la salud a nivel
poblacional. En este sentido, busca mejorar las condiciones de salud de las comunidades mediante la
promoción de estilos de vida saludables, las campañas de concientización, la educación y la investigación.
Para esto, cuenta con la participación de especialistas en medicina, biología,
enfermería, sociología, estadística, veterinaria y otras ciencias y áreas.

Envenenamiento o adulteración de aguas potables o alimentos o medicinas. Artículo 200. “Sera


reprimido con reclusión o prisión de tres a diez años y multa de pesos diez mil a pesos doscientos mil, el que
envenenare, adulterare o falsificare de un modo peligroso para la salud, aguas potables o sustancias
alimenticias o medicinales destinadas al uso público o al consumo de una colectividad de personas”.
Las acciones típicas son las de envenenar, contaminar o adulterar; las tres son modos de alteración de las
sustancias. Envenena el que agrega a la sustancia otra, de suyo toxica o que se vuelve toxica al mezclarse con
aquella; no es indispensable, mezclar o agregar veneno, sino hacer venenosa la sustancia que es objeto del
delito. Adultera el que cambia (agregando o quitando) las calidades de la sustancia, menoscabando sus
propiedades para su utilización por el hombre.
Quedan comprendidos en el tipo aquel envenenamiento o adulteración que alcanzan la característica de ser
peligrosos para la salud; las acciones deben ser realizadas, por tanto, de manera que resulten idóneas para
constituir ese peligro; si tal característica está ausente, se estará fuera del tipo, sin perjuicio de supuestos de
tentativa.
El peligro de que hablamos puede estar constituido tanto por el de la causación o favorecimiento de
enfermedades, como por otros resultados físicos o fisiológicos anormales, incluidos los que tienen como
consecuencia eliminar el equilibrio que constituye el bienestar de los individuos, aunque sea temporalmente
(por ej producir estados nauseosos o de cansancio). El peligro puede revertir sobre un sector de la comunidad
(mujeres, niños, ancianos), siempre que se trate de sujetos indeterminados, o los resultados puedan
extenderse a estos.
Objetos del delito son las aguas potables, las sustancias alimenticias y las sustancias medicinales. Las aguas
potables son las que tienen aptitud para ser ingeridas por las personas, directamente o utilizándolas para el
cocimiento de alimentos. Sustancia alimenticia es todo solido o líquido que normalmente ingiere el hombre a
fin de alimentarse, cualquiera que sea su valor alimenticio, aunque sea mínimo. Sustancia medicinal es todo
solido o líquido normalmente empleado con el fin de curar enfermedades o preservar la salud, cualquiera sea
su modo de administración (ingestión oral, inyectables, fricción, contacto, adherencia).
Pero para que estos elementos puedan ser objeto del delito, tienen que estar destinados al uso público o al
consumo de una colectividad de personas. La ley agrega a las aguas y sustancias de uso público, las
157
Derecho Penal II
destinadas al consumo de una colectividad, entendiéndose por tal grupo de personas, de cierta magnitud
(cuarteles, hospitales, escuelas, fábricas, etc.), puesto que entonces también aparece peligro común al resultar
indeterminados los sujetos que pueden beber las aguas, ingerir los alimentos o emplear los medicamentos.
El hecho se consuma con la realización de la acción de envenenar o adulterar. Aunque la ley requiere que el
envenenamiento o adulteración convierta la sustancia en peligrosa para la salud, es esta una característica que
debe adquirir el objeto, pero no es necesario que la acción haya creado efectivamente peligro concreto para la
salud publica; el delito esta igualmente consumado cuando, habiéndose advertido la acción, el elemento es
totalmente desafectado de su destino. Es admisible la tentativa porque se puede iniciar cualquiera de las
acciones sin completarlas o completarlas sin conseguir que el objeto se torne peligroso para la salud por falta
de idoneidad del medio, en cuyo caso nos encontramos ante una tentativa de delito imposible.
Formas dolosas y culposas. El dolo supone el conocimiento del carácter y destino del objeto, así como el de
la naturaleza de lo agregado, extraído, o del efecto contaminante y la voluntad de envenenar o adulterar, pero
es imprescindible el dolo directo; el tipo es perfectamente compatible con el eventual.
El art 203 del código penal dispone “Cuando alguno de los hechos previstos en los artículos anteriores fuere
cometido por imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión, o por inobservancia de los deberes
a su cargo, se impondrá multa de pesos cinco mil a pesos cien mil; si tuviere como resultado enfermedad o
muerte se aplicara prisión de seis meses a cinco años”.
Por lo tanto son comisibles culposamente cualesquiera de los hechos previstos en los tres articulo anteriores;
se contemplan, por consiguiente la conducta de quien culposamente envenena o adultera aguas potables,
alimentos o medicinas; del que por culpa trafica con alimentos o medicinas peligrosas para la salud cuya
nocividad esta disimulada, y la del que culposamente propaga una enfermedad peligrosa y contagiosa para
las personas. La figura culposa que se construye sobre la base del art 200 no ofrece dificultades; no asi las
otras dos.
Propagación de enfermedades peligrosas y contagiosas. Artículo 202. “Sera reprimido con prisión o
reclusión de tres a quince años, el que propagare una enfermedad peligrosa y contagiosa para las personas”.
Lo que el tipo prohíbe es la propagación de la enfermedad (es decir, la multiplicidad de afectados con
posibilidad de que otras personas lo sean) y no la creación de peligro de propagación. Propaga, por tanto, el
que logra que una pluralidad de personas se vean afectados por la enfermedad que puede seguir
difundiéndose a otras, cualquiera que sea el procedimiento adoptado para conseguirlo, y que puede ser el
contagio (transmisión directa o indirecta de la enfermedad que padece el propio agente u otra persona a
terceros) o la difusión artificial de los gérmenes.
Lo propagado debe ser una enfermedad peligrosa y contagiosa para las personas. Enfermedad es el proceso
patológico en desarrollo. Es peligrosa cuando puede poner en peligro de las personas o provocarles graves
secuelas dañosas en su salud. Es contagiosa cuando puede transmitirse del afectado a quien no lo está.
La consumación depende del criterio que se adopte con relación al concepto típico de la acción de propagar.
Aquellos que lo consideran hecho de puro peligro piensan que para la consumación es suficiente el acto de
propagación, entendiéndose por tal el de difusión de los gérmenes, aunque no se hubiese afectado a persona
alguna, al paso que los que lo conciben como un hecho de daño requieren que se haya producido ya la
afección en alguna persona o en una pluralidad de ellas; para estos, el acto de difusión de los gérmenes solo
podría aparecer, en su caso, como tentativa.
El dolo requiere el conocimiento del carácter de la enfermedad y la voluntad de propagarla o la aceptación de
su propagación; con esta última afirmación queda claro que es admisible el dolo eventual.
Ley 12.331 y la transmisión de enfermedades venéreas. Por el artículo 18 de la ley 12.331 se reprime con
la pena establecida en el artículo 202 del código penal, a “quien sabiéndose afectado de una enfermedad
venérea transmisible, la contagia a otra persona”. Se trata propiamente de un delito contra la salud pública,
dada la fácil transmisibilidad de la enfermedad venérea y sus posibilidades de extenderse a un número
indeterminado de personas.
La acción típica es la de contagiar a una persona una enfermedad venérea transmisible. Contagia quien
transmite a otro la enfermedad que padece; a diferencia de lo que ocurre en el artículo 202 del código penal,
aquí es suficiente la transmisión de la enfermedad a una sola persona; la transmisión a distintos sujetos
multiplica el delito. Lo contagiado debe ser una enfermedad venérea transmisible, es decir, una de las que
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Derecho Penal II
comúnmente se transmiten por el trate sexual (sífilis, blenorragia, y chancro blando, según la medicina);
queda descartada la enfermedad que, aunque habiendo sido contagiada por el trato sexual, no está incluida en
la clasificación de las venéreas. El síndrome de inmuno deficiencia adquirida (sida) plantea dudas sobre su
inclusión en el tipo que se comenta, ya que su contagio por vía sexual es uno de los tantos medios
considerados como posible para poner en contacto a la sangre infectada con un individuo sano, factor
determinante del contagio. En ausencia de una ley especial corresponderá aplicar el artículo 202 del código
penal, si se dan las características de dicho delito (propagación).
Autor solo puede ser quien está afectado por la enfermedad venérea que transmite, ya que únicamente él
puede contagiar. Sin embargo, el delito no descarta casos de complicidad.
Pero además de estar afectado por la enfermedad venérea transmisible, el autor debe saberse afectado. No es
suficiente la duda sobre el padecimiento o su carácter y, menos incluso, la vigencia del deber de saber. Solo
quien conoce con certidumbre que está afectado de una enfermedad venérea transmisible puede incurrir en la
conducta típica.
El delito se consuma con el contagio, con la transmisión de la enfermedad al sujeto pasivo. Es un delito de
daño que admite la tentativa.
Es delito doloso que requiere en su contenido cognoscitivo datos específicos: que el agente se sepa afectado
de una enfermedad venérea transmisible- no se puede extender a la figura la forma culposa prevista por el art
203 del código penal-. Cualquier especie de error o duda sobre esa materia colocara al agente al margen de la
culpabilidad típica. Pero la exigencia subjetiva no se transforma aquí en exigencia de dolo directo; el delito
también puede darse con dolo eventual.
Venta de medicamentos sin autorización. Artículo 201. “Las penas del articulo precedente se aplicaran al
que vendiere, pusiere en venta, suministrare, distribuyere o almacenare con fines de comercialización aguas
potables, sustancias alimenticias o medicinales o mercaderías peligrosas para la salud, disimulando su
carácter nocivo”.
Las acciones previstas son todas ellas medios de poner en circulación los objetos entre personas
determinadas. El simple tráfico privado, realizado con personas determinadas, queda fuera del tipo, sin
perjuicio de su punibilidad por distintas figuras.
Los objetos del delito son medicamentos o mercaderías. Pero tiene que tratarse de medicamentos o
mercaderías peligrosas para la salud. El peligro se da si el medicamento o la mercadería pueden producir
daños en la salud por su utilización normal. El medicamento mercadería debe, por si, ser susceptible de
dañar la salud; en tal sentido, no basta con la falta de calidad del objeto para cumplir su finalidad, aunque
indirectamente sus carencias puedan repercutir sobre la salud de las personas.
Para el tipo no son suficientes las acciones enunciadas si no van acompañadas de la disimulación del carácter
nocivo. El delito requiere, en todos los supuestos, una especie de doble acción; disimular el carácter nocivo y
vender; disimular el carácter nocivo y entregar, etc. La disimulación requiere que el agente oculte el carácter
nocivo del objeto mediante un acto positivo o negativo, cuando la ley lo obliga a actuar, ocultación que
puede ocasionar error en el receptor del objeto sobre su carácter.
El delito se consuma con la realización del acto de tráfico que lleva a cabo con la disimulación indicada. Es
un delito de peligro abstracto.
Las exigencias cognoscitivas del dolo requieren el conocimiento del carácter nocivo del objeto y,
volitivamente, el querer transferirlo disimulándolo; en otras palabras, el autor debe querer disimular y
realizar el acto de tráfico.
Otros supuestos. Suministro infiel e irregular de medicamentos.
Artículo 204. “ Sera reprimido con prisión de seis meses a tres años el que estando autorizado para la venta
de sustancias medicinales, las suministrare en especie, calidad o cantidad no correspondiente a la receta
médica, o diversa de la declarada o convenida…”.
La conducta típica es la de suministrar. Sostiene la doctrina que suministrar significa aquí despachar el
medicamento o expenderlo con un destino determinado, aunque parte de ella parece admitir que también
queda comprendido el acto de aplicarlo o darlo a ingerir. Lo que aquí se castiga, es el suministro que importa
el expendio, aunque no se trate propiamente de una venta. Se discute, si solo queda contemplado el expendio

159
Derecho Penal II
en dosis terapéuticas, o también el expendio al por mayor. La literalidad de la ley lo indica y la protección del
bien jurídico lo impone; sin duda alguna, la venta al por mayor también debe tener un destino terapéutico.
Son objetos tanto los medicamentos que se preparan para ser expendidos al público cuando alguien los
solicita, como los específicos que se expenden ya preparados. Es un delito propio que solo puede cometerlo
quien de conformidad con las leyes y los reglamentos está autorizado para la venta de sustancias medicinales
(farmacéuticos, auxiliares, directores de laboratorio). La conducta puede ser asumida materialmente por el
agente o perpetrada por intermedio de un tercero; si este carece de la calidad necesaria para ser autor y
conoce la falta de correlación de lo que entrega con lo recetado, declarado o convenido, podrá ser castigado
como participe principal.
El delito es de mera actividad y de peligro abstracto, se consuma con el hecho del suministro (expendio), sin
necesidad de efecto posterior alguno. No parece concebible la tentativa. El dolo se integra con el
conocimiento de la distinta especie, calidad o cantidad del medicamento y de la ignorancia del receptor sobre
esa diversidad. Volitivamente se requiere la voluntad de suministrar el medicamento infielmente, es decir, a
quien ignora la diversidad de especie, calidad o cantidad respecto de lo recetado, declarado o convenido, solo
puede operar, por consiguiente, el dolo directo.
Suministro con inobservancia de requisitos reglamentarios. La cláusula 2da del articulo 204 reprime con
la misma pena del suministro infiel de medicamentos al que “estando autorizado para la venta de sustancias
medicinales, las suministrare sin la presentación y archivo de la receta de aquellos productos que según las
reglamentaciones vigentes no pueden ser comercializados sin ese requisito”.
La culpabilidad típica es distinta de la del suministro infiel, en el irregular ella se conforma con el
conocimiento del deber de requerir la receta para suministrar la sustancia o de archivarla (conservar) y la
voluntad de omitir el cumplimiento de tales deberes.
Suministro irregular culposo. El artículo 204 bis dispone una multa de pesos cinco mil a pesos cien mil
“cuando el delito previsto en el artículo anterior se cometiere por negligencia”. La actitud del legislador al
enunciar solo a la negligencia como acción comisiva, no es del todo incorrecta, pues los casos de
imprudencia que se pueden plantear como posibles no dejaran de ir a parar a un actuar doloso, dada la
particular estructura de los tipos.
Ejercicio ilegal del arte de curar. Artículo 208. “Sera reprimido con prisión de quince días a un año:
1. El que, sin título ni autorización para el ejercicio de un arte de curar o excediendo los límites de su
autorización, anunciare, prescribiere, administrare o aplicare habitualmente medicamentos, aguas,
electricidad, hipnotismo o cualquier medio destinado al tratamiento de las enfermedades de las
personas, aun a título gratuito.
2. El que, con título o autorización para el ejercicio de un arte de curar anunciare o prometiere la
curación de enfermedades a término fijo o por medios secretos o infalibles.
3. El que, con título o autorización para el ejercicio de un arte de curar, prestare su nombre a otro que no
tuviere título o autorización, para que ejerza los actos a que se refiere el inciso 1) de este artículo”.
Lo que se protege en las distintas figuras previstas en este artículo es la salud pública, el bienestar físico,
psíquico y fisiológico de personas indeterminadas, que puede verse directamente afectado por el cuidado que
le presten agentes idóneos para hacerlo o indirectamente por el desvío de los eventuales pacientes del
tratamiento idóneo.
Todas las figuras del artículo son de peligro abstracto.
Las acciones típicas previstas por el articulo 208 inc 1) son las de enunciar, prescribir, administrar y aplicar.
Anuncia el que publicita o comunica a una pluralidad de personas la realización a su cargo de un tratamiento
médico o relacionado con cualquier rama del arte de curar. Prescribe el que indica la utilización del medio
curativo. Administra el que suministra el medio. Aplica el que emplea el medio sobre el paciente,
haciéndoselo ingerir, incorporándolo a su cuerpo de cualquier otro modo o realizando cualquier otra
actividad sobre el paciente (por ej hipnotizándolo), o con referencias a él (oraciones, ritos,etc.).
Los autores pueden ser a) quienes carecen de título para el ejercicio de curar, b) quienes carecen de
autorización para ejercerlo y c) quienes, contando con autorización para ejercer el arte, lo hacen excediendo
sus límites.

160
Derecho Penal II
La ley se refiere aquí al título que acredita la capacitación de una determinada persona en un específico arte
de curar, son los títulos reconocidos por el Estado, cualquiera que haya sido la institución otorgante (pública
o privada, nacional o extranjera).
La autorización es el permiso otorgado por la autoridad competente para que una persona ejerza un
determinado arte de curar, cuando carece de título o posee uno que no ha sido reconocido por el Estado.
Logicamente, estas autorizaciones se limitan temporal, material y territorialmente. Quien habiendo sido
autorizado realiza las conductas típicas, cuando ya la autorización ha vencido, ejerce sin autorización, pero
quien, aún vigente la autorización que se le otorga, realiza conductas comprendidas en ella, lo hace
excediendo los límites de la autorización.
El delito admite la aplicación de los principios de la complicidad, salvo cuando ella se concreta en el
préstamo del nombre para ejercer, que se pune autónomamente.
Es un delito de peligro abstracto, que se consuma con la realización de las conductas prohibidas, aunque no
haya mediado un peligro concreto para nadie, menos aún que se haya producido algún resultado dañoso en la
salud de las personas. Se da el delito aunque el tratamiento sea científicamente correcto e idóneo para curar o
prevenir y aunque haya logrado con éxito esas finalidades. Dado el carácter del delito, no es admisible la
tentativa.
El dolo requiere, en el aspecto volitivo, la finalidad de realizar la conducta típica como tratamiento de las
enfermedades de las personas, aunque medie en el agente el conocimiento de que no es considerado curativo
por la lex artis. A la voluntariedad debe sumarse el conocimiento de los demás aspectos objetivos del tipo,
particularmente a la ausencia de título valido o de autorización, o de sus límites; el error sobre tales
circunstancias puede excluir la culpabilidad.
Lo que se debe anunciar o prometer (inc 2°) es la curación de la enfermedad a término fijo o por medios
secretos o infalibles. Es delito propio, que solo puede cometerlo un agente que posea título valido o
autorización para ejercer el arte de curar enfermedades. Cuando no se den esas características en el autor, la
conducta solo podrá caber en el curanderismo del artículo 208 inc 1°.
Es un delito de peligro abstracto, que se consuma con la mera actividad de anunciar o prometer, pero a
diferencia de lo que ocurre con el del inc 1° no requiere habitualidad, por lo cual es suficiente un solo acto.
Es un hecho doloso que requiere la voluntariedad de asumir alguna de las conductas típicas. La doctrina
exige malicia, entendiendo por tal el conocimiento de que se anuncia o promete algo que no es real; se dice
que el profesional que cree en lo que anuncia o promete “puede ser un ignorante o un torpe, pero no es un
charlatán”.
En el inc 3° (préstamo de nombre) para que se dé la acción típica, tiene que haber una suplantación de la
personalidad del autorizado por el no autorizado; este debe actuar como si fuera la persona autorizada. No
basta sustituir al autorizado en los actos curativos, es necesario, además, simular su identidad, atender como
si fuera el quien lo hace; cuando ello no ocurra, el agente (el autorizado) podrá ser cómplice del delito de
curanderismo, pero no cometerá el delito del art 208 inc 3°.
El consentimiento del agente para que el tercero no autorizado utilice su nombre puede ser expreso o tácito;
en este segundo caso se tratara de una omisión consentidora. El tercero tiene que ser una persona carente de
titulo o autorización, que, a su vez, sea autor de actos de curanderismo. El agente del delito del art 208 inc 3°
es un cómplice del autor del delito del art 208 inc 1°, que la ley pune autónomamente, pero, si en un plano
lógico no se da esa complicidad, tampoco se dará el delito del inc 3°.
El hecho se consuma con la realización del acto de curanderismo por parte del tercero, utilizando la identidad
del autorizado. No es admisible la tentativa.
El dolo requiere el conocimiento de que el tercero carece de título o autorización para ejercer el arte de curar
y, por tanto, que realizara actos de curanderismo y la voluntad de prestar el nombre para que lo ejerza. Solo
es compatible con el dolo directo.
Tráfico y tenencia de estupefacientes. La ley 23737 modif. Por la ley 24424. Principales disposiciones.
La ley 23737 alcanza las dimensiones de un verdadero Código de Estupefacientes, abarcando un contenido
que va desde reglas de tipificación específicamente relacionadas con estupefacientes o de modificación de
otras leyes , hasta preceptos de índole administrativa, pasando por disposiciones procesales y de

161
Derecho Penal II
determinación de la competencia, regulación de medidas curativas y educativas, consagración de agravantes
genéricas, e incluso normas específicas de la autoría en casos de delitos propios o especiales.
Los delitos relacionados directa y especialmente con estupefacientes son los de producción y tráfico ilegales (
art 5), introducción ilegitima ( art 6), organización y financiación del tráfico ilegal (art 7), infidelidad de
personas autorizadas a manejar o producir estupefacientes (art 8), prescripción o suministro ilegitimo (art 9),
facilitamiento del uso (art 10), difusión pública del uso (art 12), tenencia ilegitima (arts. 14 y 15)
introducción ilegitima de precursores y productos químicos (art 24), información ilegitima (art 28), y
falsificación de recetas (art 29). Asimismo, se prevén circunstancias agravantes para algunos de estos delitos.
Merced a la ley 24424 se modificó la ley 23737 (art 5 y 23) incorporando nuevos tipos (art 26 bis y 29 bis), y
sobre todo, regulando las situaciones de lo que la doctrina ha denominado arrepentido (art 29 ter), y agente
encubierto (art 31 bis y ss.) con repercusiones sobre la punibilidad y las reglas procesales, agregando normas
de este último carácter (art 33, parra 2°, 33 bis y 34 bis).
Residuos peligrosos. Ley 24051. Esta ley, trae normas administrativas sobre el control de diversas
actividades referidas al proceso que se inicia con la generación de ciertos residuos y que termina con su
disposición final. Define lo que se considera residuo peligroso, su vigencia espacial, diversos trámites
administrativos obligatorios para los generadores y los transportistas, modifica el régimen de la
responsabilidad civil de estos, establece sanciones administrativas para las infracciones de esa naturaleza y
un régimen penal.
El art 55° de la ley citada contiene en su párrafo 1° un tipo doloso en el que se penaliza a quien “utilizando
los resultados a que se refiere la presente ley, envenenare, adulterare, o contaminare de un modo peligroso
para la salud, el suelo, el agua, la atmosfera o el ambiente en general”. En el párrafo 2° del artículo se prevé
una circunstancia que agrava la pena; es para el caso de que “el hecho fuere seguido de la muerte de alguna
persona”.
El art 56° de la misma ley establece un tipo culposo y castiga a quien hubiese cometido los mismos hechos,
pero “por imprudencia o negligencia o por impericia en el propio arte o profesión o por inobservancia de los
reglamentos u ordenanzas”. El párrafo último de esta norma también establece la misma circunstancia
agravante que el anterior, agregando, con los mismos efectos, la de enfermedad de alguna persona.
El art 57° de la ley aclara que “cuando alguno de los hechos previstos en los dos artículos anteriores se
hubiesen producido por decisión de una persona jurídica, la pena se aplicara a los directores, gerentes,
sindicatos, miembros del consejo de vigilancia, administradores, mandatarios o representantes de la misma
que hubiesen intervenido en el hecho punible, sin perjuicio de las demás responsabilidades penales que
puedan existir”.
El art 58° de la norma analizada establece la jurisdicción federal para el ejercicio de las acciones penales que
nacen de ella.

Bolilla 13
Delitos contra el Orden Público
Del análisis de los distintos delitos previstos en este título, resulta evidente que el bien jurídico que se
protege es la paz y tranquilidad pública, (sensación) que resulta de la confianza general en el mantenimiento
de la paz social.
Esta tipificación penal, que protege a la sociedad en general, resguarda la convivencia de todos los
habitantes de la Nación, y se dirige a disuadir aquellas conductas que provocan perturbación y serias
alteraciones en el desenvolvimiento de la vida en comunidad.
Los delitos contra el orden público, configuran hechos criminales perturbadores de la vida colectiva,
por los efectos (miedo, temor, intranquilidad) que producen en el sentimiento de los individuos en general,
162
Derecho Penal II
frente a la incertidumbre de que tales hechos se llevarán a cabo. Son delitos peligro porque no hay daño
directo sino que se trata de un peligro de dañar potencialmente. Tienen una finalidad preventiva. Se pena no
una acción sino una medida preparatoria.

Los delitos considerados contra el orden público son:

1. instigación a cometer delitos


2. incitación a sustraerse del servicio militar
3. asociación ilícita
4. asociación ilícita agravada
5. intimidación publica
6. incitación a la violencia colectiva
7. apología del crimen
8. otros atentados contra el orden publico
9. asociaciones ilícitas terroristas y financiación del terrorismo.

1) Instigación a cometer delitos

Art. 209: “El que públicamente instigare a cometer un delito determinado contra una persona o
institución, será reprimido, por la sola instigación, con prisión de dos a seis años, según la gravedad del
delito y las demás circunstancias establecidas en el artículo 41”

La apelación al público debe producir el temor social o intranquilidad general de que el hecho delictuoso
vaya a producirse. Se refiere al temor de que se cometa el hecho al cual el instigador mueve, por eso no debe
tratarse de un temor vago sino claramente concreto. Resulta indiferente la naturaleza del delito instigado. Lo
que procura es prevenir la fomentación la comisión de un delito.

Tipo objetivo

Sujeto activo: puede ser cualquier persona.


Sujeto pasivo: Debe distinguirse aquí al sujeto pasivo de la instigación del art 209, que debe ser una
generalidad de personas indeterminadas; del sujeto pasivo del delito que cometa el instigado, que conforme a
la norma, deber ser una persona determinada o una institución pública.
Acción típica. Consiste en instigar públicamente (es decir a un destinatario indeterminado o por alguien "no
personalmente convocado) a cometer un delito determinado contra una persona o institución.
Instiga quien -con sus manifestaciones- impulsa, determina o crea en el sujeto pasivo la voluntad de
cometer un delito determinado y concreto (individualizado según las circunstancias de tiempo, lugar y modo
ej matar) ya sea como autor o partícipe, de modo tal que aparezca indicado no solo el hecho ilícito sino
también la persona o institución contra la cual se instiga la comisión de un delito. Por ejemplo: instigar a
robar al presidente de la Cámara de Diputados. No basta la instigación a "intentar el delito", ni la instigación
a proceder contra un grupo indeterminado de personas. Se excluyen la instigación a cometer contravenciones
y los delitos culposos.
El hecho instigado debe ser un delito de cualquier naturaleza. No es requisito que el delito instigado
se produzca y ni siquiera que haya empezado a cometerse
La instigación tiene que ser seria.
Elemento subjetivo: se trata de una figura dolosa. El autor del delito debe saber que con su conducta
mueve o determina a un sujeto pasivo que -en un primer tramo- es indeterminado, a la realización de un
delito concreto, con la particularidad de que se exige que tenga la voluntad de que el hecho instigado se
realice efectivamente.
También es necesario que sepa que el medio que eligió para exteriorizar su voluntad es de
trascendencia pública y que, por tanto, existe la peligrosa posibilidad de que alguien acoja la instigación.
163
Derecho Penal II
La penalidad para el instigador a cometer delitos es de 2 a 6 años de prisión, debiendo tener el juez
en cuenta- para fijar la pena- la gravedad del delito y las demás circunstancias indicadas en el artículo 41
(por ejemplo: los medios empleados, edad, educación, costumbre del sujeto, etc.).
Consumación: el autor es punible por la sola instigación. Esto significa que el delito se consuma por el solo
hecho de instigar, aun cuando ninguno de los instigados lleve al cabo el delito al cual se lo instigo. Es un
delito de peligro.
Es necesario tener presente que si el delito instigado se ejecutare o se tentare por alguno de los instigados,
el instigador seria participe del delito ejecutado o tentado, debiéndose aplicar el artículo 45 (in fine una
persona deter. instiga a otra persona deter. De cometer un hecho deter) y no el art 209 (instigar públicamente
aun publico indet. De personas de….)

2) Asociación ilícita simple


Art. 210: “Será reprimido con prisión o reclusión de 3 a 10 años, el que tomare parte de una asociación o
banda de tres o más personas destinadas a cometer delitos por el solo hecho de ser miembro de la
asociación. Para los jefes u organizadores de la asociación, el mínimo de la pena será de 5 años de prisión
o reclusión”

El delito afecta en sí mismo la tranquilidad de la población en general, por cuanto el fenómeno de la


delincuencia organizada implica, por esa sola circunstancia, una razonable amenaza para la seguridad
personal y una mayor cuota de alarma socia1.
Se trata de un delito autónomo, formal, y de peligro abstracto (se busca evitar la formación de este tipo de
bandas o asociaciones que buscan cometer delitos.) Es además una infracción de pura actividad, que
incrimina actos preparatorios de los eventuales delitos que la asociación puede llegar a cometer.
Tipo objetivo
Sujeto activo: Se trata de un tipo plurisubjetivo que exige la concurrencia de al menos tres integrantes, no
fijando un número máximo. Para ser autor no se requiere característica especial alguna, sin embargo, la pena
se agrava para quienes revisten la calidad de jefes u organizadores de la asociación.
Son jefes los que mandan, los que tienen autoridad sobre otros miembros de la asociación, sea la totalidad de
ellos o una parte.
Son organizadores los miembros de la asociación que han actuado en su establecimiento, ordenamiento o
constitución
Acción: consiste en tomar parte en una asociación o banda de tres o más personas y que este destinada a
cometer delitos. Tomar parte es querer participar, ser miembro de la asociación, pertenecer a ella.
El solo hecho de ser miembro de la asociación es punible sin que sea necesario que se ejecute los delitos
que formaban parte del plan delictivo.
La pena que al delincuente le corresponde por asociación ilícita se aplicara independientemente de la que
puede corresponder por los delitos cometidos por la banda y en los cuales él hubiese participado, como autor,
instigador o cómplice.
Ejemplo: si los miembros de una banda comenten robo agravado, a ellos se les aplica la pena por
asociación ilícita y la pena para robo agravado, debiéndose graduar la escala penal de conformidad al artículo
55.
Para que exista asociación ilícita se requieren los siguientes elementos materiales:
• Que exista asociación o banda:
Asociación: es la unión voluntaria de personas, con carácter más o menos permanente o estable y cierto
grado de organización.
De 3 o más personas: para que la asociación encuadre en la figura, sus miembros deben ser tres o más. ¿Qué
pasa si uno de ello es inimputable? La doctrina mayoritaria afirma que tiene que por lo menos ser tres las
personas imputables.
• Que este destinada a cometer delitos (indeterminados ej.5 robos): la asociación es ilícita cuando sus
miembros se asocian para cometer delitos. La asociación puede ser ilícita desde el comienzo, o puede
empezar siendo lícita y luego transformarse en ilícita.
164
Derecho Penal II
La asociación debe tener como fin la actividad delictuosa en general, la ejecución de una pluralidad de
planes delictivos y no simplemente la ejecución de un plan para cometer algunos delitos determinados,
porque lo que tipifica a la asociación ilícita es el peligro de la variedad y repetición de los atentados
criminales, lo cual en definitiva, implica amenazar la paz y la tranquilidad pública, que es el bien jurídico
protegido. Ej el clan Puccio.
Presupuestos.
a) Acuerdo previo: Se exige como presupuesto un acuerdo previo entre los miembros para constituir la
asociación. Requiere un acuerdo de voluntades. no necesariamente expreso, pero sí -al menos- tácito. que
puede estar dado por actividades unívocamente demostrativas de la existencia de la asociación. En definitiva.
la finalidad del acuerdo es la de cometer delitos. Tiene que haber un concurso de conformar una asociación.
b) Permanencia: Es lo que distingue la asociación ilícita de la simple participación criminal en la que se
requiere un mero acuerdo criminal. La organización debe tener cierta permanencia vale decir una relativa
estabilidad que revele la existencia de un contexto delictivo plural dedicado a un fin criminoso. Esto se hace
necesario ya que la pluralidad delictiva que la constituye demanda una actividad continuada incompatible con
una cooperación instantánea.
Excluye asociaciones que se organizan de improviso o en forma instantánea y transitoria, para una
finalidad criminal determinada.
c) Organización: se requiere la cohesión del grupo en orden a la consecución de los fines delictivos
comunes, elemento que cabe considerar manifestado a través de la distribución y rotación de roles
entre los integrantes de la organización. Si bien se requiere cierto grado de organización, no es
necesario un funcionamiento grupal de acuerdo a un régimen estatutario o codificado específico.

Tipo subjetivo. Dolo directo


Requiere conocer que se integra la asociación y sus objetivos y que al menos la componen tres
miembros -aunque no se conozcan entre sí-; también debe existir en el sujeto activo la voluntad de ligarse por
el pacto y la finalidad delictiva, cuyo conocimiento debe probarse respecto de cada individuo.
La finalidad del acuerdo criminal tiene que ser la de ejecutar actos calificados por la ley como delitos
del derecho penal pues si éstos no estuvieran tipificados como tales no habría ilicitud de la asociación. Se
exige dolo directo, aunque para algún sector de la doctrina la figura también admite dolo eventual
Consumación y tentativa
“por el solo hecho de ser miembro de la asociación” Se consuma con el acuerdo de voluntades o
pacto delictuoso, en forma individual para cada miembro cuando éste ingresa a la asociación ya constituida,
o en forma simultánea cuando, por primera vez, se logra el número mínimo de tres miembros.
Es un delito permanente que no admite la tentativa y cuya comisión se prolonga hasta el momento en
que la asociación como tal concluya, ya sea por disolución, por detención de uno de los integrantes o por
sobreseimiento o absolución de uno de sus integrantes o miembros, si la misma está integrada por tres
sujetos. Lo mismo ocurre si uno de los miembros se desvincula del grupo.

Asociación ilícita agravada: (no ha tenido vigencia esta figura)

Art. 210bis: se impondrá reclusión o prisión de 5 a 20 años al que tomare parte, cooperare o ayudare a la
formación o al mantenimiento de una asociación ilícita destinada a cometer delitos cuando la acción
contribuya a poner en peligro la vigencia de la Constitución Nacional, siempre que ella reúna al menos
dos de las siguientes características:
a) Estar integrado por 10 o más individuos
b) Poseer una organización militar o de tipo militar
c) Tener estructura celular
d) Disponer de armas de guerra o explosivos de gran poder ofensivo
e) Operar en más de una de las jurisdicciones políticas del país.
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Derecho Penal II
f) Estar compuesta por uno o más oficiales o suboficiales de las Fuerzas Armadas o de seguridad.
g) Tener notorias conexiones con otras organizaciones similares existentes en el país o en el exterior.
h) Recibir algún apoyo, ayuda o dirección de funcionarios públicos.

Se trata de un tipo de asociación ilícita calificada, que además de las características que distinguen a
toda asociación ilícita -enunciadas en el arto 210- debe poseer dos cualesquiera de las ocho propiedades que
determina el tipo y ser significativamente peligrosa para el mantenimiento del orden constitucional.

Tipo objetivo

Sujeto activo: Para alguna doctrina, el tipo abarca tanto al miembro como al promotor y a quienes prestan
una ayuda material para mantenerla. Pero para otros, el promotor sólo presta una ayuda o cooperación para
formarla u organizarla, pero no la integra y destacan que éste debe ser penado como instigador. No obstante,
se entiende que los sujetos descriptos en el tipo son todos autores, independientemente del grado de aporte
que hayan realizado, ya que aquí el código deja de lado las reglas de la participación contenidas en la parte
general. Acción típica: Exige distintas conductas: "tomar parte; cooperar o ayudar a formar o mantener la
asociación", la cual está destinada a cometer delitos..”. (Ejemplo: la asociación ilícita que comete
indiscriminadamente robos, asaltos a bancos, secuestros extorsivos, etc.; con el objetivo de tener dinero para
armas y consumar una rebelión que haga posible cambiar la Constitución Nacional)
✓ Circunstancia agravante: “Cuando la acción contribuya a poner en peligro la vigencia de la Constitución
Nacional”. Es decir debe afectar la vigencia del ordenamiento jurídico fundamental que organiza la Nación
(p. ej., la asociación que propugne idóneamente la eliminación de alguno de los poderes del Estado). Basta
que suceda esto para que el sujeto sea punible, no es necesario que el peligro se concrete.
✓ Concurrencia de al menos dos de las características enunciadas en el tipo:
a) Por lo menos diez sujetos deben formar parte de la asociación. No se tienen en cuenta, para integrar
este número mínimo los que solamente colaboran o prestan ayuda.
b) Organización de tipo castrense, diseñada como milicia armada o no. Importa la existencia de una
estructura vertical, jerarquizada por cuadros y sometida a principios castrenses como la disciplina, la
subordinación y el valor.
c) Se caracteriza por el anonimato de sus miembros y la consiguiente dificultad para individualizarlos.
El sistema de células es aquel en que la asociación se compone de distintos grupos, formado
separadamente, cuyos integrantes no tienen conocimiento de quiénes son los integrantes de los otros,
circunstancia que, además de potenciar su capacidad operativa, impide o dificulta la identificación de
sus componentes.
d) Disponer de armas de guerra o explosivos de gran poder ofensivo Se refiere a elementos o materiales
cuyas características se encuentran establecidas en la ley nacional de armas y explosivos 20.429 y sus
decretos reglamentarios 395/75 y 302/83, lo que deja fuera las municiones, las armas blancas y las de
fuego que no estén comprendidas en dicha ley. Disponer es tener esos elementos en forma concreta,
aunque la asociación no pueda proveerlas a todos los integrantes y aunque no hayan sido utilizadas.
No basta que las porte alguno de los miembros, sino que el armamento debe constituir un acervo del
grupo.
e) Operar en más de una de las jurisdicciones políticas del país: Se refiere a la ciudad de Buenos Aires
y a las provincias. Creus sostiene que "operar" significa que esté constituida, que tenga su sede
principal o derivaciones (permanentes o transitorias) en esos territorios.
f) Estar compuesta por uno o más oficiales o suboficiales de las Fuerzas Armadas o de seguridad
Excluye a los soldados, combatientes y personal civil o administrativo de la fuerza, salvo que ostenten
el grado requerido por la norma.
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Derecho Penal II
g) Tener notorias conexiones con otras organizaciones similares existentes en el país o en el exterior.
h) Recibir algún apoyo, ayuda o dirección de funcionarios públicos. La ayuda puede ser tanto de
carácter económico como material. Es necesario que quienes la presten revistan la calidad de
'funcionario' al momento de brindarla

Tipo subjetivo: El dolo abarca el conocimiento de los elementos descriptos en el tipo objetivo y la voluntad
de realizarlos. Cada uno de los sujetos activos debe saber que la asociación reúne al menos dos características
de las enumeradas taxativamente en el tipo y que con su accionar contribuye a poner en peligro la vigencia de
la Constitución Nacional.
3) Intimidación Pública:

Art. 211: Sera reprimido con prisión de 2 a 6 años, el que, para infundir temor público o suscitar tumultos
o desordenes, hiciere señales, diere voces de alarmas, amenazare con la comisión de un delito de peligro
común, o empleare otros medios materiales normalmente idóneos para producir tales efectos. Cuando
para ello se empleara explosivos agresivos químicos o materias afines, siempre que el hecho no constituya
delito contra la seguridad pública, la pena será de prisión de 3 a 10 años.

Se contempla el caso del individuo que quiere alterar la paz y la tranquilidad de la sociedad, provocando un
temor general en la población, desordenes o tumultos, pudiéndose valer para lograrlo de diversos medios o
actos, como ser: hacer señales, dar voces de alarma, amenazar con cometer un delito de peligro común, o
emplear otros medios materiales para producir los mismos efectos.
Tipo objetivo
a) Sujeto activo: Puede ser cualquiera que realice la acción típica.
b) Sujeto pasivo: Debe existir una generalidad indeterminada a quien intimidar. No es necesario que el autor
tenga a la vista al público, pero sí que el público recepte la intimidación. La acción tiende a influir sobre un
número indeterminado de personas.
Será atípica si está destinada a infundir temor a una o más personas determinadas
c) Acciones típicas: Se pueden distinguir las siguientes:
✓ Hacer señales: es dar aviso o advertir de algún riesgo inexistente, por medios manuales o mecánicos
(p. ej., tocar campanas o sirenas). Frente al peligro real y concreto, quien hace señales, aunque
infunda temor, no realiza una conducta típica. Tienen que ser lo suficientemente expresivas para
hacer creer que hay peligro o para anunciarlo.
✓ Dar voces de alarma: Son manifestaciones verbales, directamente o por medio de comunicación oral,
suficientemente sostenida y audible.
✓ Amenazar con la comisión de un delito de peligro común: Es anunciar la realización de alguno de los
delitos previstos en el título de los delitos contra la seguridad común u otros que puedan afectar a un
número indeterminado de personas o bienes. La amenaza puede ser hecha en cualquier modo y forma
y por cualquier medio.
✓ Emplear otros medios materiales: como por ejemplo la producción de estruendos por medios
mecánicos, la deflagración de elementos en el cielo, etc. Quedan excluidos los medios morales (ej.
aplausos), salvo para la amenaza de cometer un delito de peligro común.
 Se requiere la idoneidad de los medios, que se da cuando se une, a la posibilidad de trascender
públicamente, la aptitud de aquellos de infundir temor público o suscitar tumultos o desórdenes. La unión
de las dos características indica, que si bien el delito no necesita para consumarse el logro de los
resultados propuestos, sí es necesario que la acción haya creado la posibilidad de alarma, del tumulto o del
desorden, como peligro que haya existido realmente.
Tipo subjetivo: Todos los actos del autor deben ser realizados con el fin de infundir temor público o suscitar
tumultos o desordenes. Este propósito constituye el dolo específico de la figura.

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Consumación: el delito queda consumado al realizarse cualquier acto tendiente a provocar temor público,
tumulto o el desorden (ejemplo: dar el grito de alarma, al amenazar con cometer el delito de peligro común,
etc.)
Agravante: cuando el autor para su propósito hubiese empleado explosivos agresivos químicos o
materialmente afines, el delito se agrava y la pena a aplicar es de 3 a 10 años, “siempre que el hecho no
constituya delito contra la seguridad pública”.
En este último, se deduce que la acción siempre debe quedar en grado de intimidación, pues si ello va más
allá y crea un peligro común, habrá un delito contra la seguridad pública. Ejemplos: si una persona provoco
una explosión, pero esta no solo asusta, sino que pone en peligro la vida humana, es la figura del art. 186
inciso 4°.

4) Incitación a la violencia colectiva:

Art 212: “será reprimido con prisión de 3 a 6 años, el que públicamente incitare a la violencia colectiva
contra grupos de personas o instituciones por la sola incitación”.
La acción consiste en incitar a la violencia colectiva y debe llevarse de un modo tal que pueda llegar a un
número indeterminado de personas, ya que el texto dice públicamente.
Incitar significa impulsar, estimular para que se lleve a cabo algo. A diferencia de la instigación, en donde
la acción o la actividad del actor es fundamentalmente psicológica, la incitación encierra la idea de una
actividad material por parte del actor.
Otra diferencia con la instigación está en la penalidad. La instigación a cometer delitos determinados lleva
pena de 2 a 6 años de prisión. La incitación a la violencia colectiva lleva de pena 3 a 6 años de prisión.
La figura de la incitación a la violencia colectiva encierra la idea de que el autor debe incitar a que la
violencia sea ejercida por un gran número de personas (ejemplo: incitar a la población contra los negros
contra los judíos, contra los católicos, contra los abogados, etc.) o contra instituciones.
El delito se consuma por la sola incitación, sin la necesidad de que se concreten los actos de violencia
colectiva.

Apología del delito:

Art. 213: “será reprimido con prisión de 1 mes a 1 año, el que hiciere públicamente y por cualquier medio
la apología de un delito o de un condenado por delito”.
La acción consiste en hacer apología del crimen. Apología es el discurso oral o escrito en defensa de algo.
Hacer apología del crimen es defender los actos criminales, presentarlos como loables, legítimos, meritorios
o convincentes.
La apología puede ser:
• De un delito: La alabanza debe referirse a la conducta que el delito muestra en concreto y debe
tratarse de un delito efectivamente cometido y no hacer una mera alusión al delito como figura jurídica. Este
delito puede estar consumado o tentado. Quedan excluidas las contravenciones, lo mismo que la apología del
suicidio o suicida, de un vicio o de una doctrina política o social. Un ejemplo sería cuando se alaba o se
pondera el asalto a un banco o el acopamiento de un cuartel o la toma de una comisaria, etc.
• De un condenado por un delito: En carácter de autor, instigador o cómplice, así declarado por
sentencia condenatoria que se encuentre firme. Por ejemplo: cuando se elogia al condenado fulano
por haber cometido el hecho delictivo sea el asalto a un banco, la toma de una comisaria, etc.
La apología del crimen atenta contra la paz y la tranquilidad pública, porque con ella se hace creer a la gente
que lo criminal es legítimo o que los culpables son víctimas o personas loables por lo que han hecho,
induciendo de este modo a la población a levantarse contra la ley.
La acción debe ser pública. Puede llevarse a cabo por medio de diarios, revistas, televisión, internet,
conferencias, representaciones, etc.

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Tipo subjetivo: Se trata de un hecho doloso. El dolo consiste en saber que lo que se alaba es un delito o un
condenado por delito y no obstante, querer presentarlo como loable. La doctrina admite el dolo eventual.

Consumación y tentativa. Es un delito de pura actividad, se consuma con la realización pública de la


apología sin importar el efecto que tenga. No admite la tentativa.

5) Imposición y combate de ideas:


Art.213 bis: será reprimido con reclusión o prisión de 3 a 8 años, el que organizare o tomare parte en
agrupaciones permanentes o transitorias, que sin estar comprendidas en el artículo 210 de este código,
tuvieron por objeto principal o accesorio imponer sus ideas o combatir las ajenas por la fuerza y el temor, por
el solo hecho de ser miembro de la asociación.
La acción, consiste en organizar o tomar parte en agrupaciones que tuvieran como objeto principal o
necesario imponer sus ideas o combatir las ajenas por la fuerza o el temor. La agrupación no tiene límite de
tiempo, pues puede ser permanente o transitoria.
La finalidad de imponer ideas o combatir ideas ajenas por la fuerza o el temor, excluye del marco de la
tipicidad a las agrupaciones que únicamente procuran imponer por la violencia, un liderazgo o primar en
ciertos sectores sociales, sin responder a un ideario (por ejemplo: las llamadas patotas) dicha finalidad puede
ser principal o accesoria. Principal cuando la agrupación existe para ella, y accesoria cuando, existiendo para
otra distinta (por ejemplo: confesiones religiosas, defensa de principios morales o estructuras sociales),
admite la utilización de los medios violentos para imponer sus convicciones conjuntamente con otros medios
(por ej.: propaganda).
La agrupación, puede ser permanente o transitoria. Permanente es la que se ha constituido para subsistir
por un tiempo más o menos prolongado. La transitoria puede ser eventual o temporal. Es eventual cuando
impone la idea o la combate en una cierta coyuntura social y desaparece cuando cesa la coyuntura, la
temporal es la que se constituye para intervenir en acontecimientos relacionados con la idea (por ej. Campaña
electoral) sin pretensiones de subsistir después de él.
El delito es doloso, con un elemento subjetivo especial: el fin de la agrupación debe ser el de imponer sus
ideas o combatir las ajenas por la fuerza o el temor. El autor del delito, puede ser punible, debe conocer los
fines de la agrupación. Las ideas que se tratan de imponer o combatir puede ser sobre política, religión, arte,
etc.; la ley no especifica. Los medios utilizados por la agrupación deben ser la fuerza y el temor.
Diferencias con la asociación ilícita:
La asociación ilícita se forma para cometer delitos indeterminados; o sea, tiene como objeto la actividad
ilícita en general (privaciones de libertad, secuestros, robos, etc.). Imposición de ideas o combate de estas,
solo se
forma para ejecutar actos de violencia contra las personas o grupos de ideas diferentes, sea sobre religión,
política, cuestiones raciales, etc.
6) Represión de actos u omisiones discriminatorias (ley 23592)
El artículo 3 de la ley 23.592 establece, que el que pune con prisión de un mes a tres años a “los que
participaren en una organización o realizaren propaganda basados en ideas o teorías de superioridad de una
raza o de un grupo de personas de determinada religión, origen étnico o color, que tengan por objeto la
justificación o promoción de la discriminación racial o religiosa en cualquier forma”. Además, el párrafo 2°
del mismo artículo castiga con igual pena a quienes por cualquier medio alentaren o incitaren a la
persecución o el odio contra una persona o grupos de personas a causa de su raza, religión, nacionalidad o
ideas políticas.
Se diagraman en la norma tres tipos distintos. Uno, cercano al del art 213 bis: participar en una
organización que realice propaganda basados en ideas o teorías de superioridad de una raza o de un grupo de
personas de determinada religión origen étnico o color, en cuanto a esas ideas o teorías “tengan por objeto la
justificación o promoción de la discriminación racial o religiosa en cualquier forma”. Los otros dos aparecen
más cercanos a los de incitación a la comisión de delitos y a la violencia colectiva, y son los de realizar
propaganda de aquellas ideas o teorías y de alentar o incitar a la persecución y al odio.

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La redacción de la norma no es del todo correcta. Tal como está dará pie a dificultades de orden
constitucional, porque una interpretación extensiva a los tipos puede hacer peligrar la integridad de la
prohibición de punir las ideas y, por el otro lado, puede volverse en contra de la protección pretendida por el
legislador.
7) Ley 24.192 sobre violencia en espectáculos deportivos:
El artículo 5° de la ley 24.192 reprime con prisión de 1 a 6 años al que “instigare, promoviere o facilitare
de cualquier modo, la formación de grupos destinados a cometer alguno de los delitos”; según los arts. 3°, 4°
y 6° a 9° y los agravados del art 2° de dicha ley.
Art. 2º.- Cuando en las circunstancias del art. 1º se cometieren delitos previstos en el Libro Segundo, Título
I, Capítulo I, arts. 79 y 81, inc. 1º, letras a) y b), 84 y capítulos II, III y V, y los previstos en el Título VI, arts.
162 y 164 del Cód. Penal, siempre que no resultaren delitos más severamente penados, las penas mínimas y
máximas se incrementarán en un tercio. El máximo no será mayor al máximo previsto en el Código Penal
para la especie de pena de que se trate
Art. 3º.- Será reprimido con prisión de uno a seis años, si no resultare un delito más severamente penado, el
que introdujere, tuviere en su poder, guardare o portare armas de fuego o artefactos explosivos en las
circunstancias del art. 1º. En todos los casos se procederá al decomiso de las armas o artefactos.
Art. 4º.- Serán reprimidos con prisión de un mes a tres años siempre que no correspondiere pena mayor, los
dirigentes, miembros de comisiones directivas o subcomisiones, los empleados o demás dependientes de las
entidades deportivas o contratados por cualquier título por estas últimas, los concesionarios y sus
dependientes, que consintieren que se guarde en el estadio de concurrencia pública o en sus dependencias
armas de fuego o artefactos explosivos. En todos los casos se procederá al decomiso de las armas o
artefactos.
Art. 6º.- Será reprimido con prisión de un mes a dos años, el que resistiere o desobedeciere a un funcionario
público encargado de la tutela del orden, o a la persona que le prestare asistencia a requerimiento de aquél, en
las circunstancias del art. 1º.
Art. 7º.- Será reprimido con prisión de un mes a tres años el que impidiere, mediante actos materiales,
aunque sea momentáneamente, la realización de un espectáculo deportivo en un estadio de concurrencia
pública
Art. 8º.- Será reprimido con prisión de seis meses a tres años el que destruyere o de cualquier modo dañare
una cosa mueble o inmueble, total o parcialmente ajena en las circunstancias del art. 1º.
Art. 9º.- Será reprimido con prisión de seis meses a tres años el que, sin crear una situación de peligro
común impidiere, estorbare o entorpeciere, el normal funcionamiento de los transportes e instalaciones
afectadas a los mismos, hacia o desde los estadios en las circunstancias del art. 1º.
Delitos contra la seguridad de la Nación
En este tipo de delitos, el bien jurídico protegido es el Estado en sus relaciones internacionales, pues las
figuras contempladas atentan contra la existencia o integridad territorial del Estado (ejemplo: traición,
conspiración para la traición, delitos que comprometen la paz y la dignidad de la Nación).
1) Traición
Art. 214: “será reprimido con reclusión o prisión de 10 a 25 años o reclusión o prisión perpetua y en uno u
otro caso, inhabilitación absoluta perpetua, siempre que el hecho no se halle comprendido en otra disposición
de este código, todo argentino o toda persona que deba obediencia a la Nación por razón de su empleo o
función pública, que tomare las armas contra esta, se uniere a sus enemigos o les prestare cualquier ayuda o
socorro”.
La Constitución Nacional en el artículo 119, define traición: “la traición contra la Nación consistirá
únicamente en tomar armas contra ella, o en unirse a sus enemigos prestándoles ayuda o socorro”.
El Código Penal, en el artículo 214 contempla 3 supuestos de traición: a) tomar armas contra la Nación, b)
unirse a sus enemigos, c) prestarles cualquier ayuda o socorro.
Tomar armas contra la Nación: consiste en tomar parte activa en la guerra, al servicio del enemigo, o por lo
menos armarse y prepararse para tal participación
No se requiere haber combatido efectivamente, sino que es suficiente haberse enrolado bajo bandera en
algún cuerpo enemigo destinado a combatir.
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Derecho Penal II
Unirse al enemigo prestando ayuda y socorro: consiste en cualquier actitud que mejore la condición bélica
del enemigo, en el detrimento de la situación bélica de nuestro país. El solo hecho de unirse al enemigo no
basta, pues es necesario además que se le preste ayuda y socorro.
Ejemplo: realizar actos de espionaje, facilitar información, facilitar la entrada del enemigo en nuestro
territorio, ayudar a fugar a los prisioneros de guerra, entregar armas o bienes que aumenten el poderío bélico
del enemigo, etc.
La corte suprema ha entendido que no comete el delito quien presta ayuda a las fuerzas enemigas impulsado
por el terror o para salvarse de las depredaciones. En estos supuestos, el hecho es justificado por el estado de
necesidad.
Sujeto activo: puede tratarse de un argentino (nativo o naturalizado) o de un extranjero que deba obediencia
a la Nación por razón de su empleo o función pública.
Elemento subjetivo y consumación: El delito es doloso y se consuma al tomarse las armas contra la Nación o
al unírseles al enemigo prestándole ayuda o socorro.
Forma agravada:
Art. 215: será reprimido con reclusión o prisión perpetua, al que cometiere un delito previsto en el artículo
procedente, en los casos siguientes:
• Si ejecutare un hecho dirigido a someter total o parcialmente a la Nación al dominio extranjero o a
menoscabar su independencia o integridad.
• Si indujere o decidiere a una potencia extranjera a hacer la guerra contra la Republica.
• Si perteneciere a las fuerzas armadas
Primera hipótesis: el sujeto activo toma las armas contra la Nación o se une a sus enemigos prestándoles
ayuda o socorro y en esa situación ejecuta hechos dirigidos a someter a la Nación al dominio extranjero, o
bien hechos dirigidos a menoscabar la independencia o integridad de la Nación. Basta con que los hechos
estén dirigidos a obtener los fines señalados; no interesa que el propósito sea alcanzado o no.
Segunda hipótesis: el sujeto que toma las armas contra la Nación o que se une al enemigo prestándole ayuda
o socorro, previamente debió haber inducido a la potencia extranjera a hacer la guerra contra la Argentina.
La Tercera hipótesis de agravación: que el autor pertenezca a las fuerzas armadas- obedece a la derogación
del Código de Justicia Militar por la ley 26.394.
Escala penal: nótese que mientras la figura básica es alternativa (reclusión o prisión de 10 a 25 años o
reclusión o prisión perpetua), para la forma agravada la pena es directamente reclusión o prisión perpetua.
Conspiración para la traición: art.216: “será reprimido con reclusión o prisión de 1 a 8 años, el que tomare
parte en una conspiración de dos o más personas, para cometer el delito de traición, en cualquiera de los
casos comprendidos en los artículos precedentes, si la conspiración fuere descubierta antes de empezar su
ejecución”.
La acción consiste en tomar parte en una conspiración de dos o más personas para cometer el delito de
traición.
Conspiración es la reunión secreta de personas, destinada a la comisión de un delito, que en el caso del
artículo 216, es el de traición. Este artículo castiga a quienes se reúnan con la finalidad de tomar las armas
contra la Nación o unirse a sus enemigos prestándoles ayuda y socorro.
En esta disposición la ley castiga actos preparatorios del delito de traición, que ni siquiera son de principio
de ejecución de dicho delito y que no podrían ser penados ni aun como tentativa del mismo.
Elemento subjetivo: el hecho es doloso, la conspiración se realiza para cometer la traición. Es un dolo
específico.
Consumación: el delito se consuma cuando los individuos conciben de común acuerdo la finalidad de
cometer la traición.
Se requiere que la conspiración fuere descubierta antes de empezar su ejecución. Por el contrario, si la
ejecución ya hubiese comenzado, el hecho no encuadra en esta figura, sino en la de traición.
Extinción de la pena: art. 217: “quedara eximido de pena el que revelare la conspiración a la autoridad, antes
de haberse comenzado el procedimiento.
2) Delitos que comprometen la Paz y la Dignidad de la Nación

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Derecho Penal II
El bien jurídico protegido en este caso son las relaciones pacíficas y amistosas de nuestro Estado con otros
Estados, y también la dignidad de nuestro país, pues se reprimen hechos capaces de llevar a la Argentina a un
conflicto con otros países..
A. Actos materialmente hostiles: art. 219: “será reprimido con prisión de uno a seis años el que por actos
materialmente hostiles no aprobados por el Gobierno nacional, diere motivos al peligro de una
declaración de guerra contra la Nación, expusiere a sus habitantes a experimentar vejaciones o
represalias en sus personas o en sus bienes o alterare las relaciones amistosas del Gobierno argentino
con un Gobierno extranjero. Si de dichos actos resultaren hostilidades o la guerra, la pena será de 3 a
15 años de reclusión o prisión.
Cuando los actos procedentes fuesen cometidos por un militar, los mínimos de las penas previstas en este
artículo se elevaran a 3 y 10 años respectivamente. Asimismo, los máximos de las penas previstas en este
artículo se elevaran respectivamente a 10 y 20 años”.
La acción consiste en ejecutar actos materiales hostiles, por ejemplo: actos de guerra, reclutamiento de
tropas para agredir al país extranjero, atacar sus naves, apresar a sus soldados, invadir territorios, etc.
Antijuricidad: para que el hecho sea antijurídico es preciso que el acto sea hostil, que no haya sido aprobado
por el gobierno nacional.
La Constitución Nacional facultaba al congreso y al Poder Ejecutivo, para autorizar a los particulares a
ejecutar ciertos actos bélicos (67, inciso 22, facultaba al congreso a conceder patentes de corso y de
represalias y a reglamentar las presas).
Patentes de corso: es la autorización que el Estado otorga a los particulares propietarios de buques, para que
estos recorran los mares para apresar por la fuerza a los buques y mercaderías de los enemigos. (En la
constitución se suprimen las patentes de corso, pero se sigue facultando al Poder Ejecutivo para ordenar
represalias y establecer reglamentos para las presas).
Para que el acto hostil no autorizado por el gobierno, sea punible, es preciso que de lugar a alguna de las
situaciones previstas en la norma:
• Que diere motivo al peligro de una declaración de guerra contra la Nación. Ejemplo: si el país
extranjero víctima de los actos hostiles reclama explicaciones al gobierno argentino, o si ejecuta
represalias, o si dirige un ultimátum, etc.
• Expusiere a sus habitantes a experimentar vejaciones o represalias en sus personas o bienes. Ejemplo:
como respuesta del acto hostil, el país extranjero manifiesta que va a tomar represalias contra
habitantes de nuestro país o contra bienes de estos.
• Alterare las relaciones amistosas del gobierno argentino con un gobierno extranjero. Ejemplo: el país
agredido retira sus representantes diplomáticos o manifiesta que no habrá de comerciar más con
nuestro país, etc.
Sujeto activo: puede ser cualquier persona, argentina o extranjera, particular o funcionario público. El hecho
puede encuadrar en la ley argentina, aun cuando se cometa fuera de nuestro territorio, por aplicación del
artículo 1° del Código Penal.
La figura contempla como agravantes, el hecho de que los actos realizados resultaren hostilidades o la
guerra, o que los actos hostiles fuesen cometidos por un militar.
B. Violación de inmunidades de Jefes de Estado o Representantes Extranjeros
Art. 221: será reprimido con prisión de 6 meses a 2 años, el que violare las inmunidades del jefe de un Estado
o del representante de una potencia extranjera.
Jefe de Estado: es la autoridad máxima del gobierno de un país. (Ej.: un presidente, un primer ministro, un
rey, un regente, etc., y en el caso de la santa sede, el Papa.)
Representantes de una potencia extranjera: funcionarios que ejercen la representación oficial de un Estado
extranjero. (Ej.: embajadores, ministros, residentes, encargados de negocios, y tratándose de la santa sede,
son los legados, nuncios e internuncios).
La acción consiste en violar las inmunidades de las personas mencionadas. Tanto el jefe de Estado como los
agentes diplomáticos, gozan de ciertas inmunidades impuestas por la costumbre y la practica internacional,
dichas inmunidades son la inviolabilidad de la persona y la extensión de jurisdicción local.

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La inviolabilidad de la persona significa que el Estado que recibe al funcionario, debe prevenir y evitar
todo daño, violencia u ofensa sobre el mismo, sea material o moral, provenga de las autoridades o de la
población.
La exención de jurisdicción local significa que el funcionario no puede ser sometido a las leyes ni a los
tribunales locales.
Elemento subjetivo. Consumación: el delito es doloso, el dolo consiste en conocer la calidad de la víctima,
ej.: jefe de Estado extranjero y violar su inmunidad. Se consuma al violar esos privilegios. Tratándose de
Jefes de Estado, las inmunidades los benefician aun cuando se encuentren de incognito, ya que aun en esos
casos poseen calidad de Jefes de Estado. Pero en esos casos, es necesario que el autor del delito lo haya
reconocido como tal, es decir, que sepa que se trata del jefe de un Estado extranjero. No ocurre lo mismo con
los agentes diplomáticos, ya que estos revisten dicha calidad cuando se encuentran en nuestro país como
representantes y no como turistas.

C. Revelación de Secretos políticos, militares, industriales o tecnológicos. Menosprecio de símbolos


Nacionales.
Art 222: “Sera reprimido con reclusión o prisión de 1 a 6 años, el que revelare secretos políticos,
industriales, tecnológicos o militares concernientes a la seguridad, a los medios de defensa o a las relaciones
exteriores de la Nación.
En la misma pena incurrirá el que obtuviere la revelación del secreto.
Si la revelación u obtención fuese cometida por un militar, en el ejercicio de sus funciones el mínimo de la
pena se elevara a 3 años y el máximo de la pena se elevara a 10 años. Será reprimido de 1 a 4 años el que
públicamente ultrajare la bandera, el escudo o el himno de la Nación o los emblemas de una provincia
argentina”.
La acción consiste en revelar secretos políticos, industriales, tecnológicos o militares. Lo revelado debe ser
realmente secreto, porque si ya ha adquirido notoriedad por alguna razón, no habrá secreto y quien
posteriormente lo comente no comete delito.
Los secretos deben ser concernientes a la Seguridad de la Nación, a sus medios de defensa o a sus
relaciones exteriores. La inclusión de los secretos industriales y tecnológicos (ej: revelar el código fuente del
software que maneja los radares de la Fuerza Aérea Argentina), al igual que la agravante por ser el autor un
militar, en el ejercicio de sus funciones, el mínimo se debe a la ley 26.394.
El autor del delito puede ser cualquier persona, pero lo común es que el secreto sea revelado por los
funcionarios encargados de guardarlo o por los que también tienen esta obligación por haber conocido el
secreto en virtud de su empleo, oficio, etc. Si es un militar, aumenta la pena.
El delito es doloso, pero no requiere que el sujeto actúe con el propósito específico de comprometer la
seguridad de la nación, sino que basta con que revele el hecho sabiendo que es secreto y que concierne a
dichas cuestiones. La consumación se produce en el momento de la revelación.
El articulo 222 en su 2da parte reprime al que obtuviere la revelación del secreto. La obtención del secreto
debe ser indebida, pues de lo contrario no habría delito.
No interesan los medios de que se valga el espía para obtener la revelación del secreto político o militar. La
figura es dolosa y se consuma al obtener el secreto. Admite tentativa. Sujeto activo puede ser cualquiera,
argentino o extranjero.
Agravante: se agrava el delito si fuese cometido por un militar en el ejercicio de sus funciones.
D. Menosprecio de símbolos Nacionales:
La acción consiste en ultrajar (ofender o menospreciar) la bandera el escudo o el himno de la Nación o los
emblemas de una provincia argentina.
El ultraje debe ser público y puede cometerse tanto por actos materiales (quemar, romper, ensuciar, pisotear,
escupir, etc.) como por escrito o verbalmente (insultos, burlas, silbatinas, etc.) y aun mediante gestos
ofensivos de desprecio (ej: no pararse ante la ejecución del himno nacional). Los objetos sobre los que recae
la acción son la bandera, el escudo, el himno nacional o los emblemas de una provincia (quedan excluidos los

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Derecho Penal II
símbolos municipales). El delito es doloso. Se consuma por el acto que implica ultraje. Admite la tentativa.
Sujeto activo: cualquier persona, nacional o extranjera.
E. Ley 13.985: Espionaje y Sabotaje:
Se sostiene que la ley 13.985, del 11 de octubre de 1950, sin derogar expresamente los artículos que
regulaban la materia en el código penal, asignando distintas penalidades a figuras de espionaje y sabotaje,
luego de las derogaciones que sobre ella practico la ley 16.648, ha sustituido y modificado implícitamente las
regulaciones de aquellos artículos (222 a 224), por tratar de la misma materia que ellos y ser posterior.
Espionaje: la ley 13.985 trata los siguientes delitos: a) violación de secretos, b) intrusión, c) reproducciones
prohibidas y d) divulgación de secretos.
a) Violación de secretos:
• Figuras básicas: el artículo 2 de la ley 13.985 reprime con prisión de 1 a 10 años al que procurare,
buscare, revelare, remitiere o aprovechare noticias, documentos, informaciones, u objetos de orden
político, social, militar o económico que deban permanecer secretos en función de la seguridad, de la
defensa o de las relaciones exteriores de la Nación.
• Figuras agravadas: el artículo 3 de la mencionada ley, reprime con prisión de 2 a 15 años al que
cometiere los delitos anteriores “sirviéndose de su empleo, función, estado, o misión”, y con pena de
8 a 25 años de prisión, o prisión perpetua, al agente que “actuare al servicio o en beneficio de una
potencia extranjera”, normas que no aparecen ni en los textos originales del cogido ni en los de la ley
21.338.
b) Intrusión: el art 4 de la ley 13.985 reprime con prisión de 1 a 8 años al que “con cualquier ardid o
engaño o mediante efracción o escalamiento se introdujere en una obra cualquiera de defensa, puesto,
servicio, deposito, almacén, construcción de defensa nacional, o en todo otro establecimiento militar,
o en un barco, aeronave, vehículo, servicio o establecimiento industrial organizado o empleado por la
autoridad competente en el interés de la defensa nacional”.
c) Reproducciones Prohibidas: el art 5 de la ley 13.985 pena con prisión de un mes a cuatro años al que
“ careciendo de permiso de autoridad competente, tomare fotografías, ejecutare dibujos, operaciones
topográficas, geológicas o reproducciones por cualquier medio, método, de zonas, obras o materiales
situados dentro de un radio prohibido por la autoridad en razón de la defensa nacional”, y con igual
sanción al que “copiare, imitare, vendiere, distribuyere, publicare o retuviere dichas reproducciones”.
d) Divulgaciones de datos no destinados a la publicación: la ley 24.198 derogo el art. 6 de la ley 13.985,
que punía la publicación o divulgación de datos no destinados a ser publicados o divulgados, con lo
que se ha vuelto a la situación anterior a la ley 23.077, dichas conductas ya no quedan reguladas
como atentados a la seguridad de la Nación y su punibilidad solo podrá aparecer si se dan los tipos del
art 157 o de algunas de las figuras de los delitos contra la Administración.
Sabotaje: el artículo 7° de la ley 13.985 pune con prisión de 1 a 25 años al que por cualquier medio
desorganizare, destruyere, deteriorare, o inutilizare, en todo o en parte, temporal o definitivamente,
documentos, objetos, materiales, instalaciones, servicios o industrias de cualquier naturaleza, con el propósito
de perturbar, retardar o impedir el desarrollo militar, económico, financiero, social, científico o industrial de
la Nación, agregando que, cuando los actos fueran realizados al servicio o en beneficio de una potencia
extranjera se podrá imponer al culpable prisión perpetua”.
• delitos culposos: el artículo 10 de la ley 13.985 reprime con prisión de 1 mes a 5 años o con multa de
10 mil pesos (de la vieja moneda, de la época de la ley 16.648) al que por imprudencia, impericia,
negligencia o inobservancia de los reglamentos permitiese o facilitase la comisión de cualquiera de
los actos previstos por esta ley.
• Punibilidad especial y excusa absolutoria: la ley 13.985 parifica en su artículo 12 inciso e, la pena de
la tentativa en los casos de espionaje y sabotaje con la autoría, regulando en el art. 13, de modo
particular, las penas de inhabilitación especial y absoluta y declara que el art. 14 “ exento de sanción
penal a quien, habiendo incurrido en los actos calificados como delito por esta ley, los denuncie ante
las autoridades civiles o militares antes de haberlos consumado”, facultando para declarar exento de
pena al que “luego de haber consumado el delito lo denuncie a las autoridades civiles o militares y
procure el arresto de los coautores o cómplices”.
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Derecho Penal II

Delitos contra los Poderes Públicos y el Orden Constitucional


El bien jurídico tutelado es el Estado en sus relaciones internas, pues las figuras contempladas atentan contra
sus bases constitucionales (ej: rebelión, sedición, etc.).
Orden constitucional: es el orden jurídico impuesto por la Constitución, en nuestra organización, dicho orden
se asienta sobre ciertos conceptos como el de soberanía del pueblo, democracia representativa, división de
poderes y sistema federal.
Poderes públicos: son los órganos creados por la misma Constitución para asegurar el cumplimiento de sus
normas.
Atentados contra el orden constitucional y la vida democrática
A) Rebelión:
Art. 226: “Serán reprimidos con prisión de 5 a 15 años los que se alzaren en armas para cambiar la
constitución, deponer alguno de los poderes públicos del Gobierno nacional, arrancarle alguna medida o
concesión o impedir, aunque sea temporariamente, el libre ejercicio de sus facultades constitucionales o su
formación o renovación en los términos y formas legales.
Si el hecho descripto en el párrafo anterior fuese perpetrado con el fin de cambiar de modo permanente el
sistema democrático de gobierno, suprimir la organización federal, eliminar la división de poderes, abrogar
los derechos fundamentales de la persona humana o suprimir o menoscabar, aunque sea temporariamente, la
independencia económica de la Nación, la pena será de 8 a 25 años de prisión.
Cuando el hecho fuere perpetrado por personas que tuviesen estado, empleo o asimilación militar, el
mínimo de las penas se incrementaría en un tercio”.
La acción consiste en alzarse en armas (tomar parte en un levantamiento armado), persiguiendo alguno de
los propósitos enunciados en la disposición: cambiar la Constitución, disponer alguno de los poderes
públicos, etc.
Debe tratarse de un levantamiento colectivo, (ejecutado por un número importante de personas), organizado
(debe obedecer a una organización o plan previo), armado (que los integrantes tengan armas de cualquier
tipo) y que haya tomado estado público (haber trascendido, ser notorio. Mientras no alcance este carácter,
podrá constituir conspiración- art 233-, pero no rebelión).
El delito es de dolo directo y se consuma por el solo hecho de alzarse en armas, persiguiendo alguno de
estos propósitos:
1. Cambiar la Constitución Nacional: sea en forma total o parcial. Nuestra Constitución establece el
modo legítimo de cambiar o modificar sus propias normas (art. 30 CN); de manera tal que es lógico
que sea ilícito perseguir tal finalidad, por medio de un levantamiento armado.
2. Deponer alguno de los poderes públicos del Gobierno nacional: en estos casos, la acción delictiva no
tiende a suprimir alguno de los poderes públicos, sino a destruir a las personas que lo desempeñan.
Ejemplo: deponer al Presidente, o a los legisladores nacionales, o a los jueces de los tribunales
nacionales, etc.
3. Arrancarle a alguno de los poderes públicos alguna medida o concesión.
4. Impedir a alguno de los poderes públicos, el libre ejercicio de sus facultades constitucionales: el
impedimento puede ser permanente o temporal, pero no basta con que se estorbe el tratamiento de una
cuestión determinada, sino que se requiere que se impida en forma genérica, el ejercicio de la facultad
correspondiente.
5. Impedir a alguno de los poderes públicos, su formación o renovación en los términos y formas
legales: en esta hipótesis, el alzamiento procura impedir que se constituya alguno de los poderes
públicos, o que se renueve su integración.
Figura agravada: están previstas en el segundo párrafo del art. 226. Si concurren estas finalidades, la pena
será de 8 a 25 años de prisión. Dichas finalidades son: cambiar de modo permanente el sistema democrático
de gobierno, suprimir la organización federal, eliminar la división de poderes, abrogar los derechos
175
Derecho Penal II
fundamentales de la persona humana, suprimir, menoscabar, aunque sea temporariamente, la independencia
económica de la Nación.
Figura agravada por la calidad del autor: está prevista en el 226, párrafo tercero, según el cual, si el hecho de
la rebelión, fuese perpetrado por personas que tuvieran estado, empleo o asimilación militar, el mínimo de la
pena se incrementaría en un tercio.
Esta resolución se adoptó para adecuar el texto a las normas vigentes del código de Justicia Militar,
teniendo en cuenta el mayor deber de disciplina que tiene el agente.
Amenaza de rebelión: art. 226 bis: “el que amenazare publica o idóneamente con la comisión de alguna de
las conductas previstas en el artículo 226, será reprimido con prisión de 1 a 4 años”.
La acción consiste en amenazar con cometer el delito de rebelión, sea en su forma básica o en sus formas
agravadas.
La amenaza debe ser publica e idónea, es decir que debe llegar a un número indeterminado de personas y
debe estar rodeada de circunstancias que hagan pensar que la rebelión amenazada puede producirse.
Tiene que tratarse de una verdadera amenaza en el sentido expresado, no bastara con la mera publicación o
difusión de doctrinas o manifestaciones encaminadas a derrocar el gobierno o a destruir o reemplazar la
libertad establecida en la Constitución por un régimen de Fuerza.
Concesión de Poderes Tiránicos:
Art. 227: “Serán reprimidos con las penas establecidas en el art. 215 para los traidores a la Patria, los
miembros del congreso que concedieran al Poder Ejecutivo Nacional y los miembros de las legislaturas
provinciales que concedieren a los Gobernadores de provincia, facultades extraordinarias, la suma del poder
público o sumisiones o supremacías, por las que la vida, el honor o la fortuna de los argentinos queden a
merced de algún gobierno o de alguna persona (art. 29 CN).
El texto fue tomado del art. 29 de la CN, por el cual se trataba de evitar que se repitiera la concesión de la
suma del poder público, tal como había ocurrido con respecto al brigadier general D. Juan Manuel de Rosas.
El art. 29 de la CN, expresa: “el Congreso no puede conceder al Poder Ejecutivo Nacional, ni a las
legislaturas provinciales, ni a los gobernadores de provincia, facultades extraordinarias, ni la suma del poder
público, ni otorgarles sumisiones o supremacías por las que la vida, el honor y la fortuna de los argentinos
queden a merced de gobiernos o persona alguna. Actos de esta naturaleza, llevan consigo una nulidad
insanable y sujetaran a los que formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de los infames
traidores a la Patria”.
De ambos artículos (227 C.P y 29 C.N), surge que la disposición constitucional es más amplia: el Código
Penal solo castiga a los legisladores nacionales o provinciales; la Constitución Nacional castiga a todos los
que formulen, consientan o firmen los actos de concesión de poderes tiránicos, quedando así comprendidos
no solo los legisladores, sino también el individuo al cual se le conceden esas facultades ya que al aceptarlas,
“consiente” el acto.
Debe prevalecer el texto constitucional, de manera que serían sujetos activos del delito no solo los
legisladores nacionales o provinciales, sino también el Presidente de la Nación o los gobernadores de
provincia que consientan o acepten la concesión de poderes tiránicos.
La acción consiste en conceder poderes tiránicos al Presidente de la Nación (por parte de los legisladores
nacionales), o a los gobernadores de provincia (por parte de los legisladores provinciales). Las formas en que
se pueden otorgar poderes tiránicos según se desprende del art. 227, son las siguientes:
a) Concesión de facultades extraordinarias, es decir, más amplias que las ordinarias otorgadas por la
constitución y las leyes nacionales o provinciales.
b) Concesión de la suma del poder público: consiste en reunir en un solo individuo el poder público que
la constitución distribuye entre los 3 órganos supremos: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
c) Concesión de todo tipo de sumisiones o supremacías: que pongan a merced de algún Gobierno o de
alguna persona la vida, la fortuna y el honor de los habitantes.
Consentir la Rebelión:
Art. 227 bis: “serán reprimidos con las penas establecidas en el artículo 215 para los traidores a la Patria, con
la disminución del art 46, los miembros de algunos de los 3 poderes del Estado nacional o de las provincias
que consintieran la consumación de los hechos descriptos en el artículo 226, continuando en sus funciones o
176
Derecho Penal II
asumiéndolas luego de modificada por la fuerza de la constitución o depuesto alguno de los poderes públicos,
o haciendo cumplir las medidas dispuestas por quienes usurpen tales poderes… (1° párrafo).
En esta figura es importante destacar quienes pueden ser sujetos activos y como se debe manifestar el
consentimiento de la rebelión para construir el hecho ilícito.
Sujeto activo:
• Miembros del Poder Ejecutivo nacional o provincial (ejemplo: Presidente, Vicepresidente,
Gobernadores, Vicegobernadores)
• Miembros del Poder Legislativo, nacional o provincial (Legisladores)
• Miembros del Poder Judicial, nacional o provincial (Jueces)
La ley reprime la acción de consentir la rebelión. Para que el consentimiento o aceptación de la rebelión sea
punible, el sujeto debe manifestarlo a través de alguna de las conductas que indica la ley, a saber:
a) Continuando en sus funciones, luego de la rebelión.
b) Asumiéndolas luego de modificada por la fuerza la Constitución, o luego de haberse depuesto alguno
de los poderes Públicos.
c) Haciendo cumplir las medidas dispuestas por quienes usurpen tales poderes; es decir, las medidas
dispuestas por quienes, a raíz de la rebelión, han usurpado los poderes públicos.
Colaborar con autoridades de Facto:
227 bis, 2do párrafo: “Se aplicará de uno a ocho años de prisión o reclusión e inhabilitación absoluta por el
doble de la condena, a quienes, en los casos previstos en el párrafo anterior, aceptaren colaborar continuando
en funciones o asumiéndolas, con las autoridades de facto, en algunos de los siguientes cargos: ministros,
secretarios de Estado, subsecretarios, directores generales o nacionales o de jerarquía equivalente en el orden
nacional, provincial o municipal, presidente, vicepresidente, vocales o miembros de directorios de
organismos descentralizados o autárquicos o de bancos oficiales o de empresas del Estado; sociedades del
Estado, sociedades de economía mixta, o de sociedades anónimas con participación estatal mayoritaria, o de
entes públicos equivalentes a los enumerados en el orden nacional, provincial o municipal, embajadores,
rectores o decanos de universidades nacionales o provinciales, miembros de las fuerzas armadas o de policía
o de organismos de seguridad en grados de jefes o equivalentes, intendentes municipales, o miembros del
ministerio público fiscal de cualquier jerarquía o fuero, personal jerárquico del Parlamento Nacional y de las
legislaturas provinciales. Si las autoridades de facto crearen diferentes jerarquías administrativas o cambiaren
las denominaciones de las funciones señaladas en el párrafo anterior, la pena se aplicará a quienes las
desempeñen, atendiendo a la análoga naturaleza y contenido de los cargos con relación a los actuales.”
Al igual que en el caso anterior, previo a la conducta del agente debe haber existido una rebelión triunfante
con la finalidad de cambiar la constitución o deponer alguno de los poderes públicos.
La acción reprimida en este segundo párrafo del art 227 bis es aceptar colaborar con las autoridades de facto.
Agravante para cualquier delito:
Art. 227 ter: “El máximo de la pena establecida para cualquier delito será aumentado en un medio, cuando la
acción contribuya a poner en peligro la vigencia de la Constitución Nacional. Esta disposición no será
aplicable cuando las circunstancias mencionadas en ella se encuentren contempladas como elemento
constitutivo o calificante del delito de que se trate”.
Esta figura es aplicable a cualquier delito (ej: homicidio, secuestro, defraudación, etc.) cuya comisión
contribuya a poner en peligro la vigencia de nuestra Constitución.
El delito de que se trata debe reunir el requisito objetivo que indica el texto legal, es decir, el delito debe
contribuir a poner en peligro la vigencia de la Constitución Nacional y no es necesario que el peligro se
concrete. Subjetivamente, es necesario que el autor del hecho tenga conciencia de que su acción puede poner
en peligro la vigencia de la Constitución.
B) Sedición
La figura básica de la Sedición está prevista en el artículo 229.
Art. 229: “Serán reprimidos con prisión de uno a seis años, los que, sin rebelarse contra el gobierno nacional,
armaren una provincia contra otra, se alzaren en armas para cambiar la Constitución local, deponer alguno de
los poderes públicos de una provincia o territorio federal, arrancarle alguna medida o concesión o impedir,

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Derecho Penal II
aunque sea temporalmente, el libre ejercicio de sus facultades legales o su formación o renovación en los
términos y formas establecidas en la ley”.
Así como la rebelión importa un ataque contra los poderes públicos y el orden constitucional nacional, la
sedición constituye un ataque contra esos mismos bienes, pero en el orden provincial.
En la sedición, la acción típica puede consistir en alguno de los siguientes hechos:
i. Armar una provincia contra otra
ii. Alzarse en armas contra la constitución o contra los poderes públicos provinciales, procurando alguno
de los propósitos definidos en la norma.
I. Armar a una provincia contra otra: consiste en organizar en una provincia, la ejecución de actos de
hostilidad contra otra provincia.
El artículo 127 de la Constitución Nacional expresa: “Ninguna provincia puede declarar ni hacer la guerra a
otra provincia. Sus quejas deben ser sometidas a la corte Suprema de Justicia y dirimidas por ella. Sus
hostilidades de hecho son actos de guerra civil, calificados de sedición o asonada, que el gobierno federal
debe sofocar y reprimir conforme a la ley”.
II. Alzarse en armas contra la constitución o los poderes públicos provinciales, persiguiendo alguno de
los propósitos previstos por la ley.
Esto coincide en líneas generales con la figura de rebelión. La diferencia radica en que, mientras en la
rebelión el ataque se dirige contra la Constitución Nacional o el gobierno nacional, en la sedición se atenta
contra la constitución local o gobierno local.
El hecho es doloso. El dolo consiste en el conocimiento y voluntad por parte del sujeto de que está armando
una provincia contra la otra, o de que se está alzando en armas contra la constitución o los poderes públicos
de una provincia. Aunque se exige dolo directo, las finalidades que guíen al autor son indiferentes, siempre
que quieran hostilizar a una provincia actuando a través de otra como entidad de derecho público.
Consumación: el delito se consuma cuando se realizan las acciones típicas, sin importar que luego entren en
guerra o en algún tipo de conflicto armado.
C) Motín
Art. 230: “Serán reprimidos con prisión de 1 a 4 años:
1. Los individuos de una fuerza armada o reunión de personas, que se atribuyeren los derechos del
pueblo y peticionaren a nombre de este (art 22 de la CN)
2. Los que se alzaren públicamente para impedir la ejecución de las leyes nacionales o provinciales o de
las resoluciones de los funcionarios públicos nacionales o provinciales, cuando el hecho no constituya
delito más severamente penado por este Código”.
El artículo 22 de la Constitución Nacional expresa lo siguiente:
“El pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta
Constitución. Toda fuerza armada o reunión de personas que se atribuya los derechos del pueblo o peticione
a nombre de este comete el delito de sedición”.
Entiende Soler que, aunque la disposición del Código Penal (art. 230, inc., 1) no lo diga expresamente (por
reproducir el texto constitucional), el delito se consuma mediante el levantamiento colectivo.
Este tipo de levantamiento puede ser armado o sin armas, lo que interesa, en todo caso, es que sea capaz de
hacer frente a la autoridad.
Para que el levantamiento encuadre en este primer caso del artículo 230, es preciso que sus integrantes “se
atribuyan los derechos de pueblo y peticionen a nombre de este”. Es obvio, sin embargo, que dado el carácter
colectivo del levantamiento, la petición adquirirá los caracteres de una imposición, de una verdadera
coacción sobre la autoridad, a fin de obtener lo que se peticiona. De ahí que suela verse a esta figura como
una forma de atentado contra la autoridad.
En este punto, presenta alguna dificultad distinguir entre esta forma de motín y los casos de rebelión o
sedición, cuando estas se ejecutan para arrancar a algún poder público alguna medida o concesión.
Algunos autores (Moreno, Fontan Balestra) fundan la diferencia en el hecho de que, en el caso del art 230,
inciso 1, los amotinados se atribuyen los derechos de pueblo y peticionan a nombre de este, lo cual no ocurre
en la rebelión ni en la sedición.

178
Derecho Penal II
Soler, entiende que en el motín, aun cuando la petición adopte la forma de una verdadera imposición,
implicara un menor grado de violencia que en la rebelión o en la sedición. En el motín hay una amenaza
latente, mientras que en las otras dos, hay amenaza patente.
La segunda forma de motín consiste en alzarse públicamente para impedir la ejecución de leyes o
resoluciones nacionales o provinciales.
El alzamiento debe ser público. Algunos autores entienden que debe realizarse sin armas y que allí radica la
diferencia entre esta figura y los casos de rebelión o sedición, en que se pretende impedir a algún poder
público el ejercicio de las facultades que le otorga la Constitución Nacional o provincial, según los casos.
Soler, por el contrario, no busca la diferencia en el hecho de que se proceda con o sin armas. Para este autor,
la diferencia reside en que, en esos casos de rebelión o de sedición, se tiende a impedir el ejercicio de una
función constitucional, en forma genérica, mientras que en esta figura de motín, se tiende a impedir, en forma
específica, la ejecución de una medida concreta.
Así como en la figura del inciso 1° suele verse una forma de atentado. La figura del art. 230 inciso 2°, se
aplica cuando el hecho no constituya delito más severamente penado. Tanto en el caso del inciso 1° como del
2°, el hecho puede llevarse al cabo tanto contra las autoridades nacionales como contra las provincias. En
ambos casos el hecho es doloso.
D) Disposiciones Comunes a los capítulos precedentes:
Los arts. 231 y 232 deben interpretarse en forma concordante:
Art. 231: “Luego que se manifieste la rebelión o sedición, la autoridad nacional más próxima intimará hasta
dos veces a los sublevados que inmediatamente se disuelvan o retiren, dejando pasar entre una y otra
intimación el tiempo necesario para ello. Si los sublevados no se retiraren inmediatamente después de la
segunda intimación, la autoridad hará uso de la fuerza para disolverlos. No serán necesarias, respectivamente,
la primera y segunda intimación, desde que los sublevados hicieren uso de las armas”.
Art.232: “En caso de disolverse el tumulto sin haber causado otro mal que la perturbación momentánea del
orden, sólo serán enjuiciados los promotores o directores, a quienes se reprimirá con la mitad de la pena
señalada para el delito”.
Respecto al art. 231, si bien la disposición dice autoridad nacional, debe entenderse que comprende tanto a
la autoridad nacional como a la provincial, ya que la norma se aplica tanto a los casos de rebelión como a los
de sedición.
Producido el alzamiento, según cual sea el fin propuesto, quedaran consumados los delitos de rebelión o de
sedición. Sin embargo, si los sublevados aún no han hecho uso de las armas, la autoridad deberá intimarles
para que se disgreguen. Después de la primera intimación, tendrá que dejarse pasar el tiempo necesario para
que la manifestación pueda disolverse y si no se produce la dispersión, deberá intimarse por segunda vez.
Recién después de producida la 2da intimación sin que los sublevados se dispersen, la autoridad podrá
disolver la manifestación usando la fuerza.
Si los sublevados usaren las armas, la autoridad podrá emplear la fuerza directamente, sin cumplir el
requisito de las intimaciones.
Según reza el artículo 232, si la manifestación se disgrega sin causar otro daño más que la perturbación
momentánea del orden, los manifestantes serán impunes, solo serán penados los promotores o directores, a
quienes se reprimirá con la mitad de la pena establecida por el delito.
Sin embargo es necesario, que la disolución obedezca a un arrepentimiento colectivo y voluntario.
Colectivo, porque no basta con el abandono de uno o de algunos de los manifestantes, si la rebelión o la
sedición continúan, serán punibles todos los integrantes, aun los que hayan escapado o se hayan entregado
voluntariamente. Voluntario, porque si la sublevación se disuelve cuando ya ha habido uno de las armas por
parte de los sublevados, se entiende que no hay arrepentimiento voluntario, sino que los sublevados han sido
vencidos por la autoridad, y en tal caso son punibles todos los integrantes y no solo los promotores o
directores.
Conspiración para la Rebelión o la Sedición:
Art. 233: “El que tomare parte como promotor o director, en una conspiración de dos o más personas para
cometer los delitos de rebelión o sedición, será reprimido, si la conspiración fuere descubierta antes de
ponerse en ejecución, con la cuarta parte de la pena correspondiente al delito que se trataba de perpetrar”.
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La conducta consiste en tomar parte como promotor o director en una conspiración para cometer los delitos
de sedición o rebelión.
La pena aplicable será la 4ta parte de la correspondiente a sus delitos de rebelión o sedición, según el cual,
de ellos se intentara realizar, si la conspiración fuere descubierta ates de comenzar la ejecución de los delitos
intentados.
Esta figura importa un acto preparatorio punible, respecto de los delitos de rebelión o sedición. De no
existir esta figura, el hecho no sería punible ni aun a título de tentativa, ya que todavía no existiría comienzo
de ejecución de los delitos planeados.
A los efectos de esta disposición, debe entenderse por promotores o directores, aquellos que concibieron,
organizaron, adoctrinaron, planearon o condujeren el levantamiento
Seducción de tropas y usurpación de mando militar:
Es otra disposición común a los delitos de rebelión y sedición y también donde se incriminan actos
preparatorios con respecto a aquellos delitos.
Art. 234: “El que sedujere tropas o usurpare el mando de ellas, de un buque de guerra, de una plaza fuerte o
de un puesto de guardia o retuviere ilegalmente un mando político o militar para cometer una rebelión o una
sedición, será reprimido con la mitad de la pena correspondiente al delito que trataba de perpetrar. Si llegare
a tener efecto la rebelión o la sedición, la pena será la establecida para los autores de la rebelión o de la
sedición en los casos respectivos”.
• Seducción de tropas.- consiste en la realización de actos tendientes a convencer a sus efectivos,
sobre la convivencia o necesidad del levantamiento de armas. Es un delito doloso.
• usurpación de mando de tropas, de un buque de guerra, de una plaza fuerte o de un puesto de
guardia: consiste en tener al mando ilegítimamente, deponiendo a la autoridad legítima. Se requiere
que el hecho se ejecute para cometer rebelión o sedición, pues de lo contrario no encuadraría en la
norma. Es un hecho doloso.
• Retención ilegitima de mando político militar: el individuo, en este caso, retiene un mando que,
habiendo pertenecido a él, ya no le pertenece. El sujeto ejerce el mando sin derecho. Al igual que en
el caso anterior, se requiere que el sujeto persiga el propósito de cometer rebelión o sedición. Pero, a
diferencia de la hipótesis anterior, el mando retenido no solo puede ser militar, sino también político
(presidente de la Republica, gobernadores de provincia, legisladores, ministros, etc.). Es un delito
doloso.
En caso de llegar a consumarse la rebelión o la sedición, la pena aplicable será la correspondiente a esos
delitos, de modo que no hay concurso entre aquellas penas y la correspondiente a los delitos previstos en el
art 234. En otras palabras: por tratarse de actos preparatorios de rebelión o de sedición, los hechos
incriminados en el art. 34 son absorbidos por la consumación de aquellos delitos.

Situación de los funcionarios públicos:


Art. 235: “Los funcionarios públicos que hubieren promovido o ejecutado alguno de los delitos previstos en
este Título, sufrirán además inhabilitación especial por un tiempo doble del de la condena.- Los funcionarios
que no hubieren resistido una rebelión o sedición por todos los medios a su alcance, sufrirán inhabilitación
especial de uno a seis años.- Aumentase al doble el máximo de la pena establecida para los delitos previstos
en este Título, para los jefes y agentes de la fuerza pública que incurran en ellos usando u ostentando las
armas y demás materiales ofensivos que se les hayan confiado en tal calidad”.
Si el sujeto activo de alguno de los delitos previstos es un funcionario público; además de la pena para el
delito, se le impone la inhabilitación especial por doble tiempo al de la condena. Es una forma agravada por
calidad de sujeto activo.
El 2do párrafo del artículo contempla el caso de los funcionarios que, estando obligados a resistir una
rebelión o una sedición, haya omitido hacerlo, teniendo medios adecuados a su alcance. (Omisión de actuar).
Si el funcionario no pudo resistirse al alzamiento por falta de medios, no será punible. En estos casos
previstos en el 2do párrafo, la pena aplicable será solamente la de inhabilitación especial de 1 a 6 años.

180
Derecho Penal II
El 3er párrafo fue incluido por la ley 13.945, sobre tenencia y tráfico de armas y explosivos. Castiga a los
jefes y agentes de la fuerza pública que toman parte del alzamiento armado usando u ostentando los
instrumentos ofensivos que les hayan confiado en virtud de su función pública.
Concurso de delitos:
Art. 236: “Cuando al ejecutar los delitos previstos en este Título, el culpable cometiere algún otro, se
observarán las reglas establecidas para el concurso de hechos punibles”.
Fontan Balestra entiende que la disposición hace aplicable las normas del concurso de delitos, cuando al
ejecutar alguno de los hechos contenidos en este título, se cometieran otros ajenos al mismo (ejemplo: hurtos,
daños, etc.) pero no cuando se cometieran varios delitos de los previstos en este título.
Soler, en cambio, entiende que dicha conclusión solo es válida cuando se trata de delitos progresivos
(ejemplo: producida la rebelión, la pena aplicable es la del art. 226, y no existe concurso con respecto a la
conspiración previa, por tratarse de delitos progresivos); pero las normas del concurso se aplican aun entre
diversos artículos de este título. Por esto Soler concluye que esta norma no es necesaria.

Bolilla 14
Delitos contra la administración pública

1. Bien jurídico protegido:


La protección penal de este título se justifica en virtud de que el correcto desempeño de la función pública
constituye un requisito indispensable en el desarrollo del sistema democrático.
El concepto de administración pública que interesa al derecho penal no se limita a la esfera administrativa del
gobierno sino que abarca, además, a sus órganos legislativo y judicial. No sólo en sus funciones específicas
sino también en la típica función administrativa de todos ellos.
Se entiende que las conductas que se tipifican en este Título son las que afectan al normal, ordenado y legal
desenvolvimiento de la función de los órganos del Estado, en todas las ramas de sus tres poderes, a lo que se
agrega el interés en el decoro o prestigio de la administración pública.

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Derecho Penal II
Estos delitos pueden ser obra de funcionarios públicos (cuando el incumplimiento de sus deberes perturba
dicho normal funcionamiento). Pero, en algunos casos, hay delitos que requieren necesariamente la
participación de un funcionario público y también de un particular.

2. Conductas que lesionan el ejercicio de la función pública:

A. Atentado y resistencia contra la autoridad:


ARTICULO 237. - Será reprimido con prisión de un mes a un año, el que empleare intimidación o fuerza
contra un funcionario público o contra la persona que le prestare asistencia a requerimiento de aquél o en
virtud de un deber legal, para exigirle la ejecución u omisión de un acto propio de sus funciones.

El normal desenvolvimiento de la administración pública exige que los funcionarios que la integran
puedan actuar con libertad al momento de ejecutar sus decisiones. En consecuencia, el bien jurídico
protegido en esta figura es la libertad de determinación del funcionario en el ejercicio de su función pública.

 Comete atentado contra la autoridad el que por medio de la intimidación o fuerza, exige, al funcionario
público para que éste haga o se abstenga de hacer (ejecución u omisión) un acto propio de su función que
no había sido dispuesto voluntariamente ni comenzado. Hay atentado, también, de parte del tercero, cuando
éste ejercita violencia sobre el que ha comenzado ya su acción directa sobre otra persona para imponerle
algo y esta persona “no ofrece resistencia”.
 Existe resistencia, si la persona se opone, valiéndose de medios violentos, a la acción directa del
funcionario sobre ella ejercida para hacerla cumplir algo.
Tipo objetivo
Sujeto activo: puede ser cualquiera, pero si es funcionario público la figura se agrava en razón del artículo
238, inciso 3.
Sujeto pasivo: debe ser un funcionario público, en el ejercicio de sus funciones, pero también puede
tratarse de la persona que le prestare asistencia a su requerimiento o en virtud de un deber legal. Este deber
legal le incumbe a quien no teniendo competencia para proceder en el caso, tiene ese deber o le ha sido
impuesto por ley material.
Acción típica: consiste en emplear la intimidación o fuerza contra un funcionario público para exigirle que
ejecute u omita un acto propio de sus funciones.
El atentado es posible hasta tanto el sujeto pasivo ponga en ejecución su decisión de realizar u omitir
el acto funcional porque de haberlo hecho se estará ante un caso de resistencia.
En este sentido, la jurisprudencia sostiene que para que exista atentado a la autoridad es menester que
el acto funcional no haya sido iniciado, ya que la contemporaneidad entre la violencia y el acto del
funcionario es el rasgo más firme que distingue la resistencia del atentado
Los medios son el uso de intimidación o de fuerza.
Tipo subjetivo: la figura es dolosa; se requiere un dolo específico: que el autor obre para exigirle al
funcionario la ejecución u omisión de un acto propio de sus funciones. En su aspecto cognoscitivo exige el
conocimiento de la calidad especial del sujeto pasivo y que el acto exigido está dentro de la esfera de las
atribuciones del funcionario.
Consumación y tentativa: La doctrina coincide en que se trata de un delito de peligro, que se consuma por
la sola acción de emplear fuerza o intimidación con la finalidad expresada, siendo irrelevante que el autor
consiga o no la ejecución u omisión del acto funcional.
Según lo entiende parte de la doctrina, la tentativa no resulta posible

Figuras agravadas del atentado:


ARTICULO 238. - La prisión será de seis meses a dos años:
1) Si el hecho se cometiere a mano armada. Se funda la agravante en el mayor poder intimidante que posee
quien emplea un arma, así como también en las menores posibilidades de defensa y en el mayor peligro

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corrido por la víctima. No es necesario que el arma, propia o impropia sea usada, pero el autor debe ejecutar
el delito portándola en forma ostensible e intimidante.
2) Si el hecho se cometiere por una reunión de más de tres personas. Coincide la doctrina en que el
agravamiento atiende al mayor poder intimidante del modo de cometer el hecho. Se exige la comisión por un
grupo de cuatro o más personas que, actuando como tal (presente en el lugar y tiempo del hecho-
preordenadamente o no), emplee intimidación o fuerza contra el funcionario o su asistente con la finalidad
prevista por el art. 237. Si bien no es necesario el acuerdo previo, en todos debe estar presente el elemento
subjetivo indispensable para que se configure la agravante: obrar con el objetivo común de atentar
3) Si el culpable fuere funcionario público. Se agrava por la mayor obligación que tiene el funcionario de
permitir el normal desarrollo de la administración, y que le impone el deber de observar las normas con
mayor cuidado que el ciudadano común.
4) Si el delincuente pusiere manos en la autoridad. En el caso de ser funcionario público, el reo sufrirá además
inhabilitación especial por doble tiempo del de la condena. Para la doctrina mayoritaria, la agravante atiende
a la mayor significación ofensiva del hecho para la autoridad y a un mayor peligro para el sujeto pasivo. La
acción típica consistiría en ejecutar actos de fuerza sobre la persona del sujeto pasivo, siempre que el autor no
obre a mano armada. Ejemplo: aplicarle golpes, empujones o sujetarlo.

B. Resistencia y desobediencia a un funcionario público:


ARTICULO 239. - Será reprimido con prisión de quince días a un año, el que resistiere o desobedeciere a
un funcionario público en el ejercicio legítimo de sus funciones o a la persona que le prestare asistencia a
requerimiento de aquél o en virtud de una obligación legal.

El bien protegido es la libertad de acción de la autoridad pública. Se lesiona el orden de la administración


pública atacando el libre ejercicio de la actividad funcional, cuando se resisten o desobedecen las órdenes
impartidas por las autoridades.

Tipo objetivo
Sujeto activo: tanto en la resistencia como en la desobediencia, puede ser cualquier persona. La calidad de
funcionario del sujeto activo no agrava el delito
Sujeto pasivo: debe ser un funcionario público en el ejercicio de sus funciones. También puede serlo la
persona que presta asistencia al funcionario
Acción típica: consiste en resistir o desobedecer. En el delito “resistencia a la autoridad”, el autor trata de
impedir la ejecución del acto del funcionario. Se impide o se traba el ejercicio legítimo de la función cuando
el funcionario ya está actuando. Ej. el detenido que forcejea con el agente policial que trata de llevarlo a la
comisaria. Se ha afirmado que si medió un abuso por parte de los policías que obligó a los acusados a
defenderse más aún cuando no existía motivo justificante para la detención y posterior traslado a la
comisaría, corresponde absolver a los imputados por el delito de resistencia a la autoridad
Elemento subjetivo. Se trata de un delito doloso. En que el autor en el aspecto cognoscitivo, debe saber que
se resiste a un acto legítimo de la autoridad pública; mientras que, en el volitivo, debe obrar con la finalidad
de impedir u obstaculizar la ejecución de un acto funcional, por lo que sólo es posible el dolo directo.
Consumación y tentativa: La resistencia se consuma con el empleo de los medios típicos -intimidación o
fuerza- hacia la persona del funcionario o la que le prestare asistencia a su requerimiento o en virtud de un
deber legal. La tentativa, en consecuencia, no resulta admisible.

Distinciones entre atentado/resistencia/ desobediencia:

Atentado Resistencia Desobediencia


El acto no ha sido dispuesto El acto ya ha sido dispuesto.
voluntariamente ni ha
comenzado.
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El actor obliga al funcionario a El funcionario ya tomó la decisión Consiste en la negativa a
decidirse por la realización o no pero el actor actúa para impedir la obedecer la orden dada por el
del acto (ejecución/omisión) realización del acto. funcionario en el ejercicio de sus
funciones. Ej: no cumplir lo
dispuesto por un juez, la madre
que se niega a entregar al hijo a
pesar de haber sido intimidada
en forma legal por el juez
El bien jurídico protegido es la Lo que se protege es la libertad de acción del funcionario público.
libertad de decisión del
funcionario publico
Se consuma con el solo hecho de Se consuma en el momento de Se consuma en el momento en que
emplear fuerza o intimidación para oponerse o resistirse al funcionario la negativa se concreta en forma
la finalidad ya expresada. público. ostensible

Atentados leves:
ARTICULO 241. - Será reprimido con prisión de quince días a seis meses:
1 El que perturbare el orden en las sesiones de los cuerpos legislativos nacionales o provinciales, en las
audiencias de los tribunales de justicia o dondequiera que una autoridad esté ejerciendo sus funciones;
2 El que sin estar comprendido en el artículo 237, impidiere o estorbare a un funcionario público cumplir
un acto propio de sus funciones.
Se asemejan más hacia el atentado ya que no existe ninguna orden hacia el actor. Ambos casos son
dolosos.
En el inc 1, la consumación se produce al perturbar efectivamente el orden. En el caso de sesiones de
los cuerpos legislativos, el delito no se puede cometer por un miembro de dicho cuerpo; fuera de este caso,
puede cometerlo cualquier persona. Si se trata de audiencias de los tribunales, el hecho podrá ser consumado
por cualquier asistente
En el inc 2, se refiere a que no haya mediado intimidación o fuerza. El delito se consuma con el acto
que impide o estorba el acto propio del funcionario; por lo general se trata de hechos en donde el actor
emplea la astucia; por ejemplo: cortar los cables del teléfono o inutilizarlo.

Violación de fueros:
ARTÍCULO 242. - Será reprimido con multa de pesos setecientos cincuenta a pesos diez mil e
inhabilitación especial de uno a cinco años, el funcionario público que, en el arresto o formación de
causa contra un miembro de los poderes públicos nacionales o provinciales, de una convención
constituyente o de un colegio electoral, no guardare la forma prescripta en las constituciones o leyes
respectivas.
Así sucede con el presidente y el vicepresidente, los gobernadores y vicegobernadores, ministros,
legisladores, miembros de la corte y de las cámaras de apelaciones. Los legisladores, a su vez, no son
responsables por los discursos u opiniones emitidos desempeñando su función legislativa.
Acción: consiste en arrestar o formar causa a algunas de las personas mencionadas, sin respetar sus
inmunidades.
Sujetos: autor del delito solo podrá serlo un funcionario policial o un juez, pues solo ellos tienen facultad
para proceder, respectivamente, al arresto o formación de la causa. Sujeto pasivo: es el funcionario que goza
de inmunidad.
Elemento subjetivo. Consumación: el hecho es doloso. El dolo consiste en el conocimiento de que se
arresta o forma causa a alguien que goza de inmunidades a ello. El delito se consuma, según el caso, con el
arresto o con la formación de la causa.

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Incumplimiento de los deberes procesales:
ARTICULO 243. - Será reprimido con prisión de quince días a un mes, el que siendo legalmente citado
como testigo, perito o intérprete, se abstuviere de comparecer o de prestar la declaración o exposición
respectiva. En el caso del perito o intérprete, se impondrá, además, al reo, inhabilitación especial de un
mes a un año.
Cuando son debidamente citados, los testigos tienen la obligación de comparecer en el juzgado y declarar, en
tanto que los peritos e intérpretes tienen la obligación de prestar la exposición que se les haya requerido.
Acción. Consumación: la acción consiste en no comparecer o, compareciendo, en negarse a prestar la
declaración o exposición requerida. El delito se consuma con la abstención de comparecer o de prestar la
declaración o exposición requerida.; la actitud debe ser dolosa, pues no habrá delito, por ejemplo, si el sujeto
no puede concurrir por estar enfermo.
El sujeto activo de este delito, el testigo, el perito o el intérprete.
El secreto profesional: el sujeto debe presentarse al juzgado y recién en el momento en que se le pida que
declare, debe manifestar que no puede hacerlo en virtud del secreto profesional. Las personas que están
facultadas a declarar por oficio, no están obligadas a comparecer en el juzgado.

3. Conductas que lesionan la persecución delictiva:

Falsa denuncia:
ARTICULO 245. - Se impondrá prisión de dos meses a un año o multa de pesos setecientos cincuenta a
pesos doce mil quinientos al que denunciare falsamente un delito ante la autoridad.
La denuncia debe ser:
a) Falsa (quien denuncia debe saber que el hecho denunciado no ha existido, o que existió pero en forma
diferente)
b) De un delito (sea de los contenidos en el código penal o en las leyes especiales; quedan fuera de la figura las
denuncias falsas o contravenciones)
c) Hecha ante una autoridad (puede tratarse de autoridad judicial- juez o fiscal- o policial
Elemento subjetivo. Consumación: es un delito doloso, consistiendo el dolo en saber que lo que se denuncia
es falso, total o parcialmente. El delito se consuma con la denuncia. Sujeto activo puede ser cualquier persona

Encubrimiento y lavado de activos de origen delictivo:


La ayuda dispensada al autor de un delito, sea ocultándolo para eludir la acción de justicia, sea comprando,
guardando, escondiendo, etc, los objetos provenientes del delito, sea de cualquiera de los modos previstos por
la ley, pero siempre de carácter posterior al hecho y no mediando promesa anterior al mismo, constituye, en
general, encubrimiento.
El encubrimiento es un delito autónomo y requiere dos presupuestos:
a) Existencia previa de un delito. Es presupuesto ineludible sea que se trate de un delito consumado o
solo tentado. Debe tratarse de un delito. La ayuda al autor de una falta o contravención, no constituye
encubrimiento
b) Inexistencia de promesa o acuerdo anterior al delito. Si el individuo hubiera prometido o acordado
ayudar al delincuente con anterioridad a la comisión del delito habría participación y no encubrimiento.
A. Favorecimiento personal (inc a):
1.- Será reprimido con prisión de seis (6) meses a tres (3) años el que, tras la comisión de un delito
ejecutado por otro, en el que no hubiera participado:

a) Ayudare a alguien a eludir las investigaciones de la autoridad o a sustraerse a la acción de ésta.


Acción: la acción consiste en “ayudar” a alguien. Se lo ayuda para eludir investigaciones de la autoridad o
sustraerse a la acción de esta. También se lo puede ayudar cuando se allanan todos los inconvenientes que
puede encontrar a su paso para que pueda eludir o sustraerse a la acción de la autoridad. El encubridor deber
saber que a la persona a quien oculta o ayuda es un perseguido por la justicia, y su propósito debe ser el de
ayudarlo a eludir o sustraerse de la justicia
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Elemento subjetivo. Consumación: No comete el delito quien ayuda a alguien, por ejemplo, por prestarle
ciertos cuidados elementales impuestos por algún deber de humanidad, tal el caso del que cuida al herido o
de albergue al hambriento, etc. Es un delito doloso, el dolo consiste en el conocimiento, por parte de quien
presta la ayuda. La consumación se produce cuando se ayuda a alguien

B. Favorecimiento real (inc. b):


b) Ocultare, alterare o hiciere desaparecer los rastros, pruebas o instrumentos del delito, o ayudare al
autor o partícipe a ocultarlos, alterarlos o hacerlos desaparecer.
El autor obstaculiza la acción de la justicia al “procurar” que desaparezcan los rastros, pruebas o
instrumentos del delito. Ej: borra rastros, oculta doc, etc.
Acción: las conductas consisten en ocultar, alterar o hace desaparecer los rastros, pruebas o instrumentos del
delito; o en ayudar al autor o participe a ocultar, alterar o hacer desaparecer los rastros, etc. Ocultar= guardar,
esconder una cosa. Alterar=transformar, cambiar una cosa en otra. Hacer desaparecer= suprimir la cosa.
¿Qué es lo que se oculta, altera o se hace desaparecer?
Rastros: son huellas o marcas que quedan sobre los distintos objetos que tienen relación con el delito.
Pruebas: son los medios con los que se puede determinar quien fue el autor del delito
Instrumentos del delito: son los elementos que se utilizaron para cometer el delito
Elemento subjetivo: el hecho es doloso. El dolo consiste en el conocimiento de que se están realizando las
acciones típicas, sumado a la voluntad de borrar los rastros, pruebas, etc.
Consumación: el delito se consuma cuando se realiza alguna de las conductas típicas.

C. Receptación de cosas (INC C):


c) Adquiriere, recibiere u ocultare dinero, cosas o efectos provenientes de un delito
Elemento subjetivo: es un delito doloso, es necesario que el encubridor sepa que las cosas que adquiere,
recibe u oculta provienen de un delito. No interesa que el autor sepa o no de que delito provienen.
Consumación: La conducta se consuma cuando el encubridor realiza alguna de las conductas típicas.
D. No denunciar (INC d)
d) No denunciare la perpetración de un delito o no individualizare al autor o partícipe de un delito ya
conocido, cuando estuviere obligado a promover la persecución penal de un delito de esa índole.
Acción: la conducta puede consistir en:
-No denunciar la perpetración de un delito; y en
-No individualizar al autor o participe de un delito ya conocido, estando obligado a promover la persecución
penal de un delito de esa índole.
En cuanto a la primera de las conductas típicas, hay que aclarar algunos conceptos. Según establece el
código procesal penal en su artículo 174 “Toda persona que se considere lesionada por un delito cuya
represión sea perseguible de oficio o que, sin pretender ser lesionada, tenga noticias de el, podrá denunciarlo
al juez, al agente fiscal o a la policía”. En cuanto al art 175 establece que “La denuncia. Podrá hacerse por
escrito o verbalmente; personalmente, por representante o por mandatario especial. “La denuncia deberá
contener, en cuanto fuere posible, la relación del hecho, con las circunstancias del lugar, tiempo y modo de
ejecución”
La segunda de las conductas típicas consiste en la no individualización del autor o participe de un
delito ya conocido, en este caso, para que el delito se configure basta con que no se ponga en conocimiento
de la autoridad, quienes son los responsables del mismo
Elemento subjetivo: para ambas conductas, el delito es doloso. El dolo consiste en el conocimiento por parte
del encubridor de que debe efectuar la denuncia o individualizar a los responsables de un delito; y la voluntad
de realizar dichas conductas, en menosprecio de las normas.
Consumación: el delito se consuma con la omisión de la conducta debida.

E. Ayuda a asegurar el producto o provecho del delito (INC E):


e) Asegurare o ayudare al autor o partícipe a asegurar el producto o provecho del delito.

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Acción: la conducta consiste en asegurar o ayudar a que el autor o participe, asegure el producto o provecho
del delito. El autor del encubrimiento no actúa en beneficio propio, sino a favor del autor o participe del
delito
Elemento subjetivo: el hecho es doloso. El dolo consiste en conocer y querer asegurar o ayudar al autor
participe, a que se haga del producto o provecho del delito. El delito se consuma cuando se realiza la acción
típica.

Evasión y quebrantamiento de la pena:


Evasión: consiste en que el individuo que se halla legalmente detenido, se evada empleando violencia en las
personas o fuerza en las cosas
ARTICULO 280. - Será reprimido con prisión de un mes a un año, el que hallándose legalmente detenido se
evadiere por medio de violencia en las personas o fuerza en las cosas.
La acción consiste en evadirse por medio de la fuerza en las cosas o violencia en las personas. Puede
producirse de edificio (cárcel, comisaria, etc), como también del vehículo en el cual se transporta al individuo
hasta el lugar de encerramiento
Violencia de personas: Véase lo expresado sobre ello al tratar el delito de robo. Con relación a la
intimidación cabe la misma remisión. Solo resta destacar, que si las violencias causan lesiones hay concurso
de delitos.
Fuerza en las cosas: la fuerza debe recaer sobre los elementos predispuestos para el encerramiento, sea del
edificio o del vehículo en que se lo traslada. La fuerza debe ser obra del que fuga; así, no es punible el que se
fuga aprovechando el boquete abierto en la pared por otra persona. Se trata de un delito doloso. Se consuma
cuando el sujeto obtiene la libertad, aunque este sea por muy breve tiempo. Por sus características, admite
tentativa
Sujeto activo, es el individuo que se halle “legalmente detenido”, es decir, privado de su libertad. La
detención debe ser legal, es decir, formalmente procedente.

 Favorecimiento de evasión:
ARTICULO 281. - Será reprimido con prisión de un mes a cuatro años, el que favoreciere la evasión de
algún detenido o condenado, y si fuere funcionario público, sufrirá, además, inhabilitación absoluta por
triple tiempo
La acción consiste en favorecer la evasión. La consumación se produce con la evasión, es decir,
cuando el detenido o condenado obtiene su libertad ilegalmente. Los simples actos de ayuda, como ser
entregas de limas o herramientas, por si solos no alcanzan a consumar el delito. Sujeto activo puede ser
cualquiera, pero la ley establece que si se trata de un funcionario público además de la pena de prisión se le
aplicara inhabilitación absoluta por triple tiempo del de la condena.
Culpa del funcionario: ARTICULO 281. 2DA PARTE. Si la evasión se produjere por negligencia de un
funcionario público, éste será reprimido con multa de pesos argentinos mil a pesos argentinos quince mil
Esta figura es culposa. Sujeto activo solo puede serlo un funcionario público. Entre la negligencia del
funcionario y la evasión del detenido o condenado debe existir relación de casualidad. El monto de la pena de
multa fue actualizado por ley 24286.
Quebrantamiento e inhabilitación: ARTICULO 281 bis. El que quebrantare una inhabilitación
judicialmente impuesta será reprimido con prisión de dos meses a dos años.
La acción consiste en quebrantar una inhabilitación impuesta por la justicia (ej: el medico inhabilitado
judicialmente para ejercer su profesión que igual sigue atendiendo pacientes). Es un delito doloso. El hecho
se consuma cuando se quebranta la inhabilitación judicialmente impuesta. Es posible la tentativa.

4. Violación de sellos y documentos: La administración pública necesita asegurar la identidad o


conservación de una cosa o documento y para ello pone sellos y archiva documentos de toda clase. Si
esa seguridad se viola, se produce una perturbación en el normal desenvolvimiento de la
administración pública.

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ARTICULO 254. - Será reprimido con prisión de seis meses a dos años, el que violare los sellos puestos por
la autoridad para asegurar la conservación o la identidad de una cosa. Si el culpable fuere funcionario
público y hubiere cometido el hecho con abuso de su cargo, sufrirá además inhabilitación especial por doble
tiempo. Si el hecho se hubiere cometido por imprudencia o negligencia del funcionario público, la pena será
de multa de pesos setecientos cincuenta a pesos doce mil quinientos.
Acción: consiste en violar los sellos. Supone un acto previo de la autoridad: la autoridad ha puesto el sello
con el propósito de que se conserve o no se altere la identidad de una cosa. el sello tiene como significado la
prohibición del Estado de llegar basta la cosa; de manera tal que viola el sello no solo el que lo rompe, sino
también aquel que lo levanta y lo mantiene intacto, o el que corta los hilos que van de sello a sello sin romper
estos.
Elemento subjetivo: el delito contempla la forma dolosa en los párrafos 1 y 2. En estos casos el actor puede
ser un particular o un funcionario público. La forma culposa se contempla en el párrafo 3 donde el actor solo
puede ser un funcionario público. La forma culposa implica que la conducta negligente o imprudente del
funcionario haya dado oportunidad a que otro sujeto cometa la violación
Sustracción o inutilización de objetos de prueba o conservados: ARTÍCULO 255. - Será reprimido con
prisión de un (1) mes a cuatro (4) años, el que sustrajere, alterare, ocultare, destruyere o inutilizare en todo
o en parte objetos destinados a servir de prueba ante la autoridad competente, registros o documentos
confiados a la custodia de un funcionario público o de otra persona en el interés del servicio público. Si el
autor fuere el mismo depositario, sufrirá además inhabilitación especial por doble tiempo. Si el hecho se
cometiere por imprudencia o negligencia del depositario, éste será reprimido con multa de pesos setecientos
cincuenta ($ 750) a pesos doce mil quinientos ($ 12.500).
La forma dolosa consiste en sustraer, alterar, ocultar, destruir o inutilizar, en todo o en parte los objetos,
registros o documentos que indica el texto:
a) Los objetos destinados a servir de prueba ante la autoridad competente;
b) Los registros o documentos confiados a la custodia de un funcionario público o de otra persona en el interés del
servicio público o de otra persona en el interés del servicio público.
Se consuma con la sola realización de estos actos sin que sea necesario ningún resultado. Es susceptible de
tentativa. Sujeto activo: puede ser cualquiera, pero la ley establece que si fuera el mismo depositario se le
aplicara además inhabilitación especial. La forma culposa solo admite como sujeto pasivo al depositario.
Implica que la imprudencia del depositario haya dado oportunidad a que otro sujeto cometa el hecho
dolosamente.

5. Conductas que lesionan la titularidad y legalidad del ejercicio de la función publica

A) Usurpación de autoridad: ARTÍCULO 246. - Será reprimido con prisión de un mes a un año e
inhabilitación especial por doble tiempo: 1 El que asumiere o ejerciere funciones públicas, sin título o
nombramiento expedido por autoridad competente; 2 El que después de haber cesado por ministerio de la ley
en el desempeño de un cargo público o después de haber recibido de la autoridad competente comunicación
oficial de la resolución que ordenó la cesantía o suspensión de sus funciones, continuare ejerciéndolas; 3 El
funcionario público que ejerciere funciones correspondientes a otro cargo. El militar que ejerciere o retuviere
un mando sin autorización será penado con prisión de uno (1) a cuatro (4) años y, en tiempo de conflicto
armado de dos (2) a seis (6) años, siempre que no resultare un delito más severamente penado

INC 1: Contempla la usurpación de funciones. La acción consiste en asumir o ejercer funciones públicas, sin
título o nombramiento. El sujeto activo solo puede serlo en particular. La actitud debe ser dolosa, es decir con
voluntad y conocimiento de usurpar una función que no le corresponde. El delito es de pura actividad; se
consuma con el acto de asumir o ejercer la función.
INC 2: Contempla la “permanencia ilegal en la función”. En el caso de cesantía o suspensión por resolución,
en imprescindible que la resolución le haya sido comunicada al actor.
INC 3: Contempla la “usurpación por extensión de funciones”. La acción consiste en que el funcionario
público ejerza funciones correspondientes a otro cargo. Se trata de funciones que no le corresponden;
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funciones para los cuales no es competente. El hecho es doloso; el dolo consiste en saberse incompetente
para saber la función. El hecho se consuma al ejercer el acto funcional que no le corresponde. Sujeto activo,
solo puede serlo un funcionario
Usurpación de títulos u honores: ARTICULO 247. - Será reprimido con prisión de quince días a un año el
que ejerciere actos propios de una profesión para la que se requiere una habilitación especial, sin poseer el
título o la autorización correspondiente. Será reprimido con multa de setecientos cincuenta a doce mil
quinientos pesos, el que públicamente llevare insignias o distintivos de un cargo que no ejerciere o se
arrogare grados académicos, títulos profesionales u honores que no le correspondieren.
En el primer párrafo, la acción consiste en ejercer actos propios de una profesión que requiere habilitación
especial.
En el segundo párrafo, el delito puede adoptar dos formas
A) Llevar públicamente insignias o divisas de un cargo que no se tiene. Las insignias o divisas deben ser
las que corresponden a un cargo público, dado que se trata de un delito contra la administración pública. La
acción debe llevarse a cabo públicamente.
B) Arrogarse públicamente grados académicos, títulos profesionales u honores que no le corresponden.
-Grados académicos: títulos máximos que otorgan las instituciones de enseñanza superior oficiales o
autorizadas por el Estado (ej: doctorado, licenciatura, etc)
-Títulos profesionales: son los que correspondan a las profesiones reglamentadas por el Estado (ej: abogado,
medico, contador, etc)
-Honores: son las distinciones oficiales autorizadas por la ley, como ser diplomas especiales
Elemento subjetivo. Consumación: El delito requiere dolo (saber que la insignia es de un cargo que no se
tiene o que el titulo o grado no le corresponde); no está prevista la forma culposa. En ambos casos el delito se
consuma al llevar públicamente la insignia o distintivo.

6. Conductas corruptoras de la función pública:

A) Abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionarios públicos:


El bien jurídico específicamente protegido es el cumplimiento normal y legal de los actos de los funcionarios
públicos.
Lo que caracteriza el contenido de ilicitud de este tipo penal radica en el uso abusivo o arbitrario de la
función pública, en tanto es utilizada como instrumento para violar la Constitución o las leyes.

✓ Abuso de autoridad.
ARTICULO 248. - Será reprimido con prisión de un mes a dos años e inhabilitación especial por doble
tiempo, el funcionario público que dictare resoluciones u órdenes contrarias a las constituciones o leyes
nacionales o provinciales o ejecutare las órdenes o resoluciones de esta clase existentes o no ejecutare las
leyes cuyo cumplimiento le incumbiere.

Dictado
Carácter
comisivo Resoluciones u órdenes ilegales

Tres modalidades de Ejecución


abuso de autoridad.

Carácter
omisivo Inejecución Leyes

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I. Carácter comisivo.
Tipo objetivo
a) Sujeto activo: Sólo puede ser autor de este delito el funcionario público con competencia para dictar o para
ejecutar las resoluciones u órdenes que se mencionan en la figura.
b) Acción típica: Desde el punto de vista estrictamente objetivo las conductas involucradas en el aspecto
comisivo de esta figura no contienen en sí mismas ninguna particularidad que refleje su ilicitud, ye que
consisten en los actos funcionales de dictar o ejecutar una resolución o una orden. Sólo merece ser aclarado que
el segundo supuesto comisivo (ejecución) significa realizar el contenido de la resolución o la orden dictada, por
lo cual es preciso que previamente se haya efectuado el primer supuesto comisivo por parte de otro funcionario
o del mismo que lo ejecuta, pues de lo contrario la ejecución del acto contrario a la ley o la Constitución será
atípica.
c) Objeto de la acción: En el contenido del acto que se dicta o ejecuta se encuentra la primera circunstancia
que caracteriza la ilicitud de esas conductas. La resolución o la orden en cuestión deben ser contrarias a las
constituciones o leyes, nacionales o provinciales.
Por resolución se entiende cualquier disposición, ya tenga carácter general o particular, emanada de la
autoridad pública que cree, extinga o modifique derechos, facultades, obligaciones o cargas de terceros o del
Estado.
Una orden se considera la disposición de un acto que deba ser realizado por terceros sobre ellos
mismos o por funcionarios sobre terceros, que puede o no reconocer una resolución anterior.
La contrariedad de la resolución o la orden con la norma violada puede reconocer dos motivos. El
primero consiste en que el acto implica el ejercicio de una facultad que el funcionario no tiene, sea porque no
se encuentra prevista o porque expresamente ha sido prohibida. El segundo radica en que si bien el acto se
encuentra dentro de las facultades conferidas al funcionario, en el caso en particular los supuestos fácticos
que autorizan su ejercicio están ausentes.
Tipo subjetivo.
La circunstancia que, fundamentalmente, confiere contenido ilícito a las conductas que se incluyen en
este tipo penal radica en su aspecto subjetivo, ya que es aquí donde se exhibirá el carácter abusivo o
arbitrario de dichas conductas.
Teniendo en cuenta que la finalidad de esta figura consiste en sancionar acciones que impliquen la
utilización de la función pública como instrumento para violar la Constitución y las leyes, se entiende que el
dolo exige: la voluntad del sujeto de violar la Constitución o la ley dictando o ejecutando una resolución u
orden sabiendo que ello implica una facultad que la Constitución o la ley no confieren o expresamente
prohíben, o que no se presentan las circunstancias fácticas en las que la Constitución o la ley autorizan su
dictado o ejecución.
Consumación: se consuma al dictarse o ejecutarse la resolución u orden contraria a las constituciones o
leyes, o al no ejecutarse las leyes cuyo cumplimiento le incumbe. La figura tiene carácter subsidiario: queda
excluida no solo por los delitos más graves (ejemplo: prevaricato del juez; allanamiento ilegal) sino también
por dos delitos más leves (ej: casos de delitos contra la libertad individual, omisión de promover la
persecución de delincuentes).

II. Carácter omisivo.


a) Sujeto activo: En este caso sólo podrá ser autor de esta figura el funcionario público le incumbe el
cumplimiento de la ley que no ha sido aplicada.
c) Omisión: Se caracteriza por la circunstancia de que el funcionario prescinde de la ley, como si ella no
existiera. Son supuestos en los que no se hace ni se ejecuta o cumple lo que la ley manda expresamente hacer
al funcionario dentro de su órbita. Es preciso que el funcionario haya tenido la posibilidad de ejecutar la ley
cuya omisión se le impura.
Tipo subjetivo

190
Derecho Penal II
El supuesto omisivo requiere la voluntad del sujeto de no ejecutar la ley cuando sabe que se ha presentado
una situación que exige su aplicación, que ello le compete funcionalmente, y que no se la ejecuta no obstante
la posibilidad de hacerlo.

Concepto de funcionario público.


Art 77 “…Por los términos “funcionario público” y “empleado público”, usados en este código, se designa a
todo el que participa accidental o permanentemente del ejercicio de funciones públicas sea por elección
popular o por nombramiento de autoridad competente”.

B.Cohecho y tráfico de influencias:


Los delitos de este Capítulo reprimen algunos de los actos de corrupción que pueden cometer los
funcionarios en el ejercicio de la función pública.

COHECHO:
1. Cohecho pasivo:
ARTÍCULO 256. - Será reprimido con reclusión o prisión de uno a seis años e inhabilitación especial
perpetua, el funcionario público que por sí o por persona interpuesta, recibiere dinero o cualquier otra
dádiva o aceptare una promesa directa o indirecta, para hacer, retardar o dejar de hacer algo relativo a
sus funciones.

Tipo objetivo
a) Sujeto activo: sólo puede ser un funcionario público, tal como fue definido en el art. 77. Quedan excluidos,
por razones de especialidad, los magistrados del Poder Judicial o del Ministerio Público (art. 257, Cód. Penal).
b) Acción típica: La figura en análisis es de las que requieren la actuación de otro autor (codelincuencia
necesaria), pues el sujeto activo no puede recibir o aceptar si no hay alguien que dé, ofrezca o prometa algo.
La norma castiga al funcionario que recibe o acepta, ya sea directamente o por personas interpuestas,
dinero, dádivas de cualquier tipo, o bien la promesa de ellas, a fin de hacer, retardar o dejar de hacer algo
relativo a sus funciones.
Las acciones típicas, entonces, son dos: recibir dinero o cualquier otra dádiva y aceptar una
promesa.
Recibe el que entra en la tenencia material del objeto que se le entrega; acepta el que admite recibir en
el futuro lo que se le promete.
Los objetos que puede el funcionario recibir son, según dice la ley, dinero o cualquier otra dádiva.
Suele definirse el dinero como el valor representado por la moneda de curso legal, nacional o
extranjera, apta para el cambio monetario.
En cuanto a la dádiva, si bien para algunos debe consistir en algo dotado de valor económico,
creemos que debe incluir todo aquello que se represente como beneficio, aunque no se le pueda señalar un
valor de índole económica. Pero de lo que no hay duda es que la dádiva requiere la existencia de algo que se
puede dar y recibir en sentido material
En cuanto a la aceptación de una promesa, ella debe referirse a la entrega de dinero o de cualquier
otra dádiva. La promesa puede ser directa o indirecta, según se la formule explícita o implícitamente.
Tipo subjetivo:
Estamos ante un tipo doloso, que sólo admite dolo directo.
Además, exige un elemento subjetivo del tipo distinto del dolo: que el autor reciba el dinero o la
dádiva, o acepte la promesa para hacer, retardar o dejar de hacer algo relativo a sus funciones.
En el cohecho hay, entre el funcionario y quien le ofrece, la dádiva o le promete algo, un acuerdo
venal para que aquél haga u omita algún acto funcional.
El acuerdo entonces, debe hacerse sobre actos u omisiones futuros de modo que si el particular paga
cuando el acto ya fue realizado. No estaremos ante un cohecho, salvo cuando lo abonado sea en virtud de una
promesa anterior.
El funcionario debe conocer y aceptar el contrato venal con la finalidad mencionada.
191
Derecho Penal II
Consumación y tentativa. El delito se consuma con el perfeccionamiento del pacto, ya sea al recibir o al
Aceptar, no interesa si luego el funcionario cumple o no la promesa efectuada al recibir el dinero o la dádiva,
o al aceptar la promesa
-Cohecho pasivo agravado:
ARTÍCULO 257. - Será reprimido con prisión o reclusión de cuatro a doce años e inhabilitación especial
perpetua, el magistrado del Poder Judicial o del Ministerio Público que por sí o por persona interpuesta,
recibiere dinero o cualquier otra dádiva o aceptare una promesa directa o indirecta para emitir, dictar,
retardar u omitir dictar una resolución, fallo o dictamen, en asuntos sometidos a su competencia.

El bien jurídico afectado es la normal y legal administración de justicia, que se lesiona cuando los jueces y
miembros del Ministerio Público se corrompen para fallar o dictaminar en un determinado sentido.
El delito castiga la corrupción del encargado de discernir justicia que es, por lo que significa y comprende, la
más grave de las corrupciones administrativas.
Sujeto activo: jueces y miembros del Ministerio Público.
Acción: la acción es la de recibir dinero o dadiva o aceptar promesa o dadiva. Esta figura es también de
aquellas que requieren la actuación de otra persona (codelincuencia necesaria), pues el autor no puede recibir
o aceptar si no hay alguien que dé, ofrezca o prometa algo. En este sentido, hará falta la existencia de un
acuerdo venal entre el funcionario corrupto y el que decide pagarle o prometerle.
Elemento subjetivo. Es un delito doloso. El dolo consiste en el conocimiento por parte sujeto activo y su
voluntad de actuar en función del acuerdo previo.
Consumación: el delito se consuma cuando el magistrado recibe el dinero u otra dadiva o acepta la promesa
directa o indirectamente para emitir, dictar, retardar u omitir dictar una resolución.

2. Cohecho activo:
ARTICULO 258. - Será reprimido con prisión de uno a seis años, el que directa o indirectamente diere u
ofreciere dádivas en procura de alguna de las conductas reprimidas por los artículos 256 y 256 bis.
Si la dádiva se hiciere u ofreciere con el fin de obtener alguna de las conductas tipificadas en los artículos
256 bis, segundo párrafo y 257, la pena será de reclusión o prisión de dos a seis años.
Si el culpable fuere funcionario público, sufrirá además inhabilitación especial de dos a seis años en el
primer caso y de tres a diez años en el segundo.

a) Cohecho activo simple (1° parte) ARTICULO 258. – “Será reprimido con prisión de uno a seis años, el
que directa o indirectamente diere u ofreciere dádivas en procura de alguna de las conductas reprimidas
por los artículos 256 y 256bis primer párrafo”

Sujeto activo: Puede ser cualquiera, si se trata de un funcionario público la pena se agrava.
Acción típica: Las acciones típicas son dar u ofrecer dádivas a un funcionario público.
Da el que entrega, ofrece el que promete, lo que guarda un estricto paralelismo con las conductas
previstas por las formas de cohecho pasivo.
La entrega o promesa pueden efectuarse directa o indirectamente, según se realicen o no por medio de
una persona interpuesta.
El tipo exige que la oferta surja del tercero, aunque puede llegarse al acuerdo venal por sugerencia o
propuesta del funcionario. Lo fundamental será que el tercero entregue u ofrezca la dádiva libremente, por
propia decisión.
Elemento subjetivo. Consumación: el delito es doloso; el autor debe tener como fin que el funcionario
realice la conducta del art 256. La consumación se produce en el acto de dar la dadiva; si solo hubo
ofrecimiento, se consuma en el acto de ofrecer.

b) Cohecho activo agravado (2° parte)


Si la dádiva se hiciere u ofreciere con el fin de obtener alguna de las conductas tipificadas en los artículos
256 bis, segundo párrafo y 257, la pena será de reclusión o prisión de dos a seis años.
192
Derecho Penal II
Acción: consiste en dar u ofrecer dadivas a un magistrado del Poder Judicial o del ministerio público.
Elemento subjetivo. Consumación: el delito es doloso. El autor debe tener como fin que el magistrado
realice la conducta del art 257. La consumación se produce en el acto de dar la dadiva.

Tráfico de influencias:
-Tráfico de influencias pasivo:
ARTICULO 256 bis — Será reprimido con reclusión o prisión de uno a seis años e inhabilitación especial
perpetua para ejercer la función pública, el que por sí o por persona interpuesta solicitare o recibiere
dinero o cualquier otra dádiva o aceptare una promesa directa o indirecta, para hacer valer
indebidamente su influencia ante un funcionario público, a fin de que éste haga, retarde o deje de hacer
algo relativo a sus funciones.
Si aquella conducta estuviera destinada a hacer valer indebidamente una influencia ante un magistrado
del Poder Judicial o del Ministerio Público, a fin de obtener la emisión, dictado, demora u omisión de un
dictamen, resolución o fallo en asuntos sometidos a su competencia, el máximo de la pena de prisión o
reclusión se elevará a doce años.

Si bien se trata de una figura cercana al cohecho, el bien jurídico tutelado no es exactamente el mismo, ya
que lo que se busca es la imparcialidad o la objetividad como medio para que la función pública defienda los
intereses generales y no los particulares. Se lucha contra un entendimiento familiar y patrimonialista de la
función pública.
a) Tráfico de influencia pasivo simple: 1° párrafo
Sujeto activo: puede ser cualquiera.
Acción típica: El verbo típico es solicitar o recibir -dinero u otra dádiva- o aceptar una promesa.
Por supuesto que el funcionario ante el que se ejerce influencia no debe ser parte del acuerdo entre el autor y
el tercero, porque en ese caso estaríamos ante un cohecho pasivo mediante persona interpuesta.
Tipo subjetivo
Estamos ante un tipo doloso, que sólo admite dolo directo. El autor debe realizar las acciones típicas
ya explicadas para hacer valer indebidamente su influencia ante un funcionario. Lo que constituye un
elemento subjetivo del tipo distinto del dolo.
Hacer valer indebidamente la influencia debe ser entendido como ejercer predominio o fuerza moral
sobre otra persona, en este caso un funcionario público, a fin de que éste' haga, retarde o deje de hacer algo
relativo a sus funciones.
Consumación: se consuma cuando el sujeto solicita la dadiva o cuando la recibe o cuando acepta la promesa
directa o indirectamente.

B) Tráfico de influencia pasivo agravado: 2° párrafo


El último párrafo del artículo eleva el monto máximo de la pena a doce años cuando la conducta del autor
estuviera destinada a hacer valer indebidamente su influencia ante un magistrado del Poder Judicial o del
Ministerio Público, a fin de obtener la emisión, dictado, demora u omisión de un dictamen, resolución o fallo
en asuntos sometidos a su competencia.
Acción: remite a la acción analizada anteriormente en el primer párrafo
Elemento subjetivo: es un delito doloso. El dolo consiste en el conocimiento y voluntad de realizar alguna
de las conductas descriptas anteriormente.
Consumación: el delito se consuma cuando el sujeto solicita a dadiva o cuando la recibe o cuando acepta la
promesa directa o indirectamente.

 Soborno trasnacional:
ARTICULO 258 bis — Será reprimido con reclusión de uno (1) a seis (6) años e inhabilitación especial
perpetua para ejercer la función pública el que, directa o indirectamente, ofreciere u otorgare a un
funcionario público de otro Estado o de una organización pública internacional, ya sea en su beneficio o
de un tercero, sumas de dinero o cualquier objeto de valor pecuniario u otras compensaciones, tales como
193
Derecho Penal II
dádivas, favores, promesas o ventajas, a cambio de que dicho funcionario realice u omita realizar un acto
relacionado con el ejercicio de sus funciones públicas, o para que haga valer la influencia derivada de su
cargo, en un asunto vinculado a una transacción de naturaleza económica, financiera o comercial.

Acción: la conducta consiste en ofrecer u otorgar objetos de valor pecuniario u otros beneficios como
dadivas, promesas, etc a un funcionario público de otro Estado para que realice u omita realizar un acto en el
ejercicio de sus funciones.
Elemento subjetivo: es un delito doloso. El dolo rece en el conocimiento por parte de quien ofrece u otorga
un soborno a un funcionario de otro estado,
Consumación: El delito se consuma cuando se realiza la oferta, o bien cuando se otorgan objetos de valor
pecuniario

 Admisión y ofrecimiento de dadivas:


ARTICULO 259. - Será reprimido con prisión de un mes a dos años e inhabilitación absoluta de uno a
seis años, el funcionario público que admitiere dádivas, que fueran entregadas en consideración a su
oficio, mientras permanezca en el ejercicio del cargo. El que presentare u ofreciere la dádiva será
reprimido con prisión de un mes a un año.

Lo que distingue a esta figura de las anteriores es la falta de acuerdo venal entre los sujetos del delito
Admisión de dadivas: la acción consiste en admitir dadivas que le fuesen entregadas al funcionario en
consideración a su oficio. El delito es doloso. Se consuma al admitir la dadiva y no es posible la tentativa
Ofrecimiento de dadivas: la acción consiste en presentar u ofrecer la dadiva. Subjetivamente es un hecho
doloso. El delito queda consumado al ofrecer la dadiva.

B) Malversación de caudales públicos:

Se tutela la regular inversión y aplicación de los bienes públicos dentro de la misma órbita de la
administración o la ordenada inversión de las sumas destinadas a gastos. No se pretende proteger a la
administración pública contra una lesión de carácter patrimonial, lo que se quiere asegurar que el dinero y
otros activos patrimoniales existentes que se ponen a disposición del funcionario público sean administrados
con las finalidades previstas.
Malversar significa invertir mal.
Los bienes que constituyen el objeto de la mala inversión deben ser, en principio, bienes públicos. No
obstante lo dicho, no basta la calidad de funcionario público del sujeto activo, ni de los bienes públicos del
objeto: se requieren que ambos elementos estén unidos. No cualquier funcionario público puede incurrir en
estos delitos, sino solo aquellos que estén facultados para manejar y administrar bienes públicos.
No son considerados bienes públicos todos los que sean propiedad del estado, sino solo aquello que el
estado posee en su carácter de ente de derecho público; no entraría en este concepto, aquello que el estado
explota como empresario.

✓ Aplicación de fondos diferentes a la destinada:


Art. 260. - Será reprimido con inhabilitación especial de un mes a tres años, el funcionario público que
diere a los caudales o efectos que administrare una aplicación diferente de aquella a que estuvieren
destinados.
Si de ello resultare daño o entorpecimiento del servicio a que estuvieren destinados, se impondrá además
al culpable, multa del veinte al cincuenta por ciento de la cantidad distraída.

Sujeto activo: Debe tratarse de un funcionario público que, además, se encuentre en una especial situación
funcional derivada de su carácter de administrador de los bienes a los que se refiere la figura. Es
administrador quien está facultado administrativamente para aplicar los bienes a las finalidades legalmente
determinadas, es decir que tenga la facultad dispositiva sobre ellos.
194
Derecho Penal II
Acción: consiste en dar una aplicación distinta a aquella a la cual estaban destinados. El destino que se da a
los bienes debe ser distinto del que tenían asignado, pero siempre dentro de la esfera de la administración
pública. El hecho se agrava si de la malversación resultare daño o entorpecimiento del servicio al cual
estuvieran asignados los bienes.
Objeto: la norma hace referencia a caudales o efecto; los cuales quedan constituidos por los bienes públicos.
Estos bienes deben estar sujetos a una finalidad específica destinada por ley, reglamento u orden de autoridad
competente. En la medida en que este destino no haya sido establecido no puede considerarse que los bienes
puedan ser objeto de malversación, pues su utilización dentro del orden administrativo ha quedado librada a
la discreción del funcionario público que los administra.
Elemento subjetivo: es un delito doloso. El funcionario tiene conocimiento del destino que deben tener los
caudales o efectos que administra.
Consumación: se consuma por el solo hecho del cambio de destino
Circunstancia agravante
En la última parte del artículo se establece que el daño o entorpecimiento del servicio al que estaban
destinados los bienes agrava la figura.
El daño se caracteriza como todo efecto perjudicial en la prestación del servicio, que no necesariamente debe
ser de carácter patrimonial (p. ej., que se paralice la prestación o se encarezca el costo del servicio); mientras
que entorpecimiento significa cualquier inconveniente que se registre de acuerdo a la normal prestación del
servicio (p. ej., el retardo o la dificultad para prestarlo).
Se exige que este resultado debe ser imputable a la malversación. Si se produce a causa de cualquier otra
condición no se configura este supuesto, aunque haya contribuido en alguna medida, no preponderante, al
resultado

✓ Peculado:
ARTÍCULO 261. - Será reprimido con reclusión o prisión de dos a diez años e inhabilitación absoluta
perpetua, el funcionario público que sustrajere caudales o efectos cuya administración, percepción o
custodia le haya sido confiada por razón de su cargo.
Será reprimido con la misma pena el funcionario que empleare en provecho propio o de un tercero,
trabajos o servicios pagados por una administración pública.
En el primer párrafo de este artículo se describe el delito de peculado, en el segundo el de peculado de
trabajos y servicios.
Se entiende que en estos delitos confluyen varios bienes jurídicos. Al normal funcionamiento de la
administración pública en su aspecto patrimonial que tutela la figura anterior, aquí se agrega la propiedad, la
seguridad de los bienes públicos y la confianza depositada en el funcionario encargado del manejo de esos
bienes.
✓ Peculado.
a) Sujeto activo: Este tipo penal también requiere una doble característica en el sujeto, ya que no basta que se
trate de un funcionario público si no que sea aquel al que le ha sido confiada, en razón de su cargo, la
administración, percepción o custodia del bien.
b) Objeto: En sentido idéntico al tipo penal contenido en el art. 260 se refiere aquí a caudales o efectos, por lo
cual caben las mismas consideraciones efectuadas anteriormente.
c) Acción: El verbo sustraer descripto en el tipo penal remite a la idea de que el objeto debe ser separado o
apartado de la esfera de la administración pública en la que legalmente se encuentra. Es importante tener en
cuenta que la sustracción no implica meramente un cambio de destino dentro de la administración, se exige que
el bien sea extraído de ese ámbito.
Tipo subjetivo: Este consiste en el conocimiento del carácter de los bienes y la situación funcional que los
vincula con el sujeto, y la voluntad de separar el objeto del ámbito administrativo.
Consumación y tentativa: Varios autores han sostenido la necesidad de que exista lesión patrimonial a la
administración pública para considerar consumado el peculado. Otra posición entiende que el delito se
consuma con la separación del bien de la esfera administrativa, y que no se exige un efectivo perjuicio de ese

195
Derecho Penal II
carácter a la administración, ni tampoco un entorpecimiento o daño en el normal desenvolvimiento de su
actividad patrimonial.
✓ Peculado de trabajos y servicios.
Aprovechamiento de servicios y trabajos: la acción consiste en emplear, en provecho propio o de terceros,
trabajos o servicios pagados por una administración pública.
El delito se consuma con el solo aprovechamiento, sin que se requiera otro perjuicio para la administración.
Desde el punto de vista del sujeto activo, el hecho constituye un enriquecimiento a costa de la
administración, ya que no valerse de esos servicios abonados por la administración tendría que haberse
procurado servicios similares a su costa.

 Malversación por culpa:


ARTICULO 262. - Será reprimido con multa del veinte al sesenta por ciento del valor substraído, el
funcionario público que, por imprudencia o negligencia o por inobservancia de los reglamentos o deberes
de su cargo, diere ocasión a que se efectuare por otra persona la substracción de caudales o efectos de que
se trata en el artículo anterior.

Esta figura, comúnmente denominada malversación culposa, consiste en una forma irregular de
imprudencia de idéntica estructura a las que se prevén en los arts. 254 y 255 ya comentados.
Por ende, caben las mismas consideraciones expuestas al respecto, particularmente en lo relativo a la
relación que debe existir entre la imprudencia del funcionario y la conducta dolosa del tercero.
Es un delito culposo. El delito se consuma cuando la otra persona comete la sustracción. De modo
que si no media sustracción por parte de un tercero, la mera conducta negligente, imprudente del funcionario,
no configura este delito. Siempre se requiere que haya sido la conducta culposa del funcionario lo que haya
posibilitado la sustracción.
El que cometa la sustracción puede ser un tercero ajeno a la administración o bien otro funcionario o
empleado de la misma. En el primer caso, el que ejecute la sustracción, estará cometiendo un delito contra la
propiedad. La figura del art 262 no se aplica si media acuerdo doloso entre el funcionario encargado de los
bienes y el individuo que los sustrae. En tal caso el funcionario estará cometiendo el delito del art 261, primer
párrafo, y el otro individuo será su cómplice primario.

-Equiparación de funciones: ARTÍCULO 263. - Quedan sujetos a las disposiciones anteriores los que
administraren o custodiaren bienes pertenecientes a establecimientos de instrucción pública o de
beneficencia, así como los administradores y depositarios de caudales embargados, secuestrados o
depositados por autoridad competente, aunque pertenezcan a particulares.
Los establecimientos a los cuales se refiere la disposición, son establecimientos privados, ya que si fueran
públicos, sus bienes y administradores estarían encuadrados en los artículos 260 y 262.

 Demora injustificada en los pagos:


ARTÍCULO 264. - Será reprimido con inhabilitación especial por uno a seis meses, el funcionario público
que, teniendo fondos expeditos, demorare injustificadamente un pago ordinario o decretado por autoridad
competente.
En la misma pena incurrirá el funcionario público que, requerido por la autoridad competente, rehusare
entregar una cantidad o efecto depositado o puesto bajo su custodia o administración.

1°párr. Demora injustificada de pagos:


Sólo puede ser autor de este delito el funcionario público que, por atribución funcional normal o
asignada accidentalmente por autoridad competente, tiene a su cargo hacer efectivo u ordenar el pago.
Los pagos en los cuales el funcionario demora, pueden ser ordinarios, es decir periódicos o bien
decretados por autoridad competente (son los pagos extraordinarios que no se efectúan periódicamente). El
delito se consuma por la sola demora, la cual podrá consistir en no dar la orden de pagar o en no efectuar el

196
Derecho Penal II
pago en tiempo oportuno. Para que la demora constituya delito se requiere que el funcionario tenga “fondos
expeditos”, es decir, que tenga fondos disponibles destinados a efectuar los pagos.

2°párr. Negativa a entregar bienes:


El funcionario se niega a entregar bienes, que están bajo su custodia o administración. El delito se
consuma habiéndosele requerido la entrega de los bienes, el funcionario se negare a entregarlos. Si la demora
en los pagos o la negativa a entregar los bienes, estuviesen determinados por algo más que una mera
desobediencia (ejemplo: cambio de destino, sustracción, etc.) el hecho no encuadra en esta disposición sino
en la de los artículos anteriores
Elemento subjetivo: en ambos casos la acción es dolosa; el dolo consiste en la voluntad de demorar o no
entregar, sabiendo que está obligado a hacerlo

C) Negociaciones incompatibles en el ejercicio de la función pública: ARTÍCULO 265. - Será reprimido


con reclusión o prisión de uno a seis años e inhabilitación especial perpetua, el funcionario público que,
directamente, por persona interpuesta o por acto simulado, se interesare en miras de un beneficio propio
o de un tercero, en cualquier contrato u operación en que intervenga en razón de su cargo. Esta
disposición será aplicable a los árbitros, amigables componedores, peritos, contadores, tutores,
curadores, albaceas, síndicos y liquidadores, con respecto a las funciones cumplidas en el carácter de
tales.
El bien jurídico protegido es la imparcialidad con que deben desempeñar sus funciones los funcionarios
públicos y las personas a las cuales la ley o un mandato judicial les encargan intervenir o cuidar los intereses
de terceros.
Acción: Consiste en interesarse en cualquier contrato u operación en que intervenga el funcionario en razón
de su cargo. Este interés, es un interés personal y económico. Se trata de casos en donde el sujeto interviene
por un lado como funcionario público, y por otro lado, como un simple particular que se interesa en un
negocio.
Sujeto activo: es el empleado o funcionario público o las personas que la ley enumera. El autor puede
intervenir en el asunto directamente o por interpuesta persona; también puede cometer el delito mediante acto
simulado.
Elemento subjetivo: es un delito doloso. El dolo recae en el conocimiento por parte del funcionario de que
interviene en un contrato u operación en razón de su cargo
Consumación: se consuma en el momento en que el autor se interesa del asunto

D) Exacciones ilegales:
ARTICULO 266. – Será reprimido con prisión de uno a cuatro años e inhabilitación especial de uno a
cinco años, el funcionario público que, abusando de su cargo, solicitare, exigiere o hiciere pagar o
entregar indebidamente, por sí o por interpuesta persona, una contribución, un derecho o una dádiva o
cobrase mayores derechos que los que corresponden.

La exacción ilegal se presenta cuando el funcionario público exige al particular una contraprestación
indebida, en nombre y a beneficio del Estado (art. 266), y se agrava si después la convierte en provecho
propio (art. 268)

Acción: consiste en solicitar, exigir, hacerse pagar o hacerse entregar indebidamente una contribución.
Elemento subjetivo: El elemento subjetivo es el dolo, y consiste en el conocimiento que tiene el autor acerca
de que lo exigido es indebido. El sujeto actúa abusando de su cargo y produciendo temor en la victima
Consumación: el delito se consuma al solicitar o exigir. Si la acción consiste en hacerse pagar o entregar o
en cobrar mayores derechos que le corresponden, el delito se consuma cuando se produce la recepción de lo
pretendido
Sujeto activo: autor, es el funcionario público, por si o por interpuesta persona.

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Derecho Penal II
Formas agravadas: ARTICULO 267. - Si se empleare intimidación o se invocare orden superior, comisión,
mandamiento judicial u otra autorización legítima, podrá elevarse la prisión hasta cuatro años y la
inhabilitación hasta seis años.

 Concesión:
ARTÍCULO 268. - Será reprimido con prisión de dos a seis años e inhabilitación absoluta perpetua, el
funcionario público que convirtiere en provecho propio o de tercero las exacciones expresadas en los
artículos anteriores.

La concusión, que es también una exacción, se presenta cuando el funcionario exige arbitraria y
violentamente la entrega de una dádiva, toda vez que, como el Estado no puede recibir dádivas, resulta
evidente que desde el inicio el agente requiere para sí y no para la administración.
Acción: La acción es la de convertir. En la concusión el autor no entrega el producto de la exacción del
estado, sino que lo convierte en provecho propio o de un tercero.
Diferencias de la exacción con el cohecho, la extorsión y la estafa:
En la exacción se exige algo y la victima entrega lo exigido. En el cohecho el que da dinero o la dadiva, lo
hace porque quiere
En la exacción el funcionario pide, exige. En el cohecho el funcionario se limita a recibir o a aceptar.
En la extorsión, una de sus formas consiste en simular autoridad pública o falsa orden de la misma. En la
exacción el autor es realmente un funcionario público.
En la estafa siempre está presente el ardid o engaño, en la exacción no.

Enriquecimiento ilícito de los funcionarios públicos y empleados públicos:


-Empleo de informaciones reservadas: ARTICULO 268 (1). - Será reprimido con la pena del artículo 256,
el funcionario público que con fines de lucro utilizare para sí o para un tercero, informaciones o datos de
carácter reservado de los que haya tomado conocimiento en razón de su cargo.
Ej: el funcionario del ministerio de economía que ante el dato reservado de que se va a hacer una devaluación
invierte la mayor parte de su capital en comprar dólares
Acción: consiste en utilizar para si o para un tercero, informaciones o datos de carácter reservado. Por datos
o informaciones quedan comprendidos todo tipo de antecedentes, medidas, proyectos, etc. Los datos o
informaciones deben ser reservados. El solo hecho de ser funcionario y aprovechar el dato reservado, no
basta, es necesario además que haya tomado conocimiento de el en razón de su cargo
Elemento subjetivo. Consumación: el delito es doloso; el dolo consiste en conocer y querer utilizar la
información, pero la figura además exige un elemento subjetivo especifico: el fin de lucro. La consumación
se produce al utilizar el informe o datos con fines de lucro.
-Enriquecimiento injustificado: ARTICULO 268 (2) — Será reprimido con reclusión o prisión de dos a
seis años, multa del cincuenta por ciento al ciento por ciento del valor del enriquecimiento e inhabilitación
absoluta perpetua, el que al ser debidamente requerido, no justificare la procedencia de un enriquecimiento
patrimonial apreciable suyo o de persona interpuesta para disimularlo, ocurrido con posterioridad a la
asunción de un cargo o empleo público y hasta dos años después de haber cesado en su desempeño. Se
entenderá que hubo enriquecimiento no sólo cuando el patrimonio se hubiese incrementado con dinero,
cosas o bienes, sino también cuando se hubiesen cancelado deudas o extinguidas obligaciones que lo
afectaban. La persona interpuesta para disimular el enriquecimiento será reprimida con la misma pena que
el autor del hecho.
El enriquecimiento debe ser considerable. Para establecer si es o no apreciable, hay que tener en cuenta los
bienes que tenía el sujeto antes de asumir el cargo.
Acción: consiste en no justificar la procedencia de un enriquecimiento patrimonial apreciable.
Elemento subjetivo: el enriquecimiento puede ser del funcionario o de la persona interpuesta por el para
disimularlo. Ambos son punibles con la misma pena. El hecho es doloso
Consumación: Fontan Balestra, considera que el delito se consuma con el enriquecimiento y que la tentativa
no resulta punible. Otros autores, entienden que se consuma al “no justificarse la procedencia del
198
Derecho Penal II
enriquecimiento”. Para que exista el delito, el enriquecimiento se debe haber producido posteriormente a la
asunción del cargo o empleo público y hasta dos años después de haber cesado en su desempeño.
-Omisión de la declaración jurada: ARTICULO 268 (3) — Será reprimido con prisión de quince días a dos
años e inhabilitación especial perpetua el que, en razón de su cargo, estuviere obligado por ley a presentar
una declaración jurada patrimonial y omitiere maliciosamente hacerlo. El delito se configurará cuando
mediando notificación fehaciente de la intimación respectiva, el sujeto obligado no hubiere dado
cumplimiento a los deberes aludidos dentro de los plazos que fije la ley cuya aplicación corresponda. En la
misma pena incurrirá el que maliciosamente, falseare u omitiere insertar los datos que las referidas
declaraciones juradas deban contener de conformidad con las leyes y reglamento os aplicables.
La ley dice maliciosamente, por lo tanto el autor debe obrar dolosamente: sabe que está obligado a presentar
la declaración y omite hacerlo. El delito se consuma cuando transcurre el plazo para presentarla. Para la
consumación, también se requiere que el sujeto activo debe haber sido notificado en forma fehaciente de que
debe presentar la declaración jurada.
-Omisión de falseamiento de datos: el delito es doloso. Los datos incorrectos o falsos se deben a la
existencia de malicia por parte del sujeto activo. La pena es de prisión de 15 a 2 años y de inhabilitación
especial perpetua. El delito se consuma cuando se presenta la declaración jurada con datos falsos o sin todos
los mismos.

E) Prevaricato:
Lo que específicamente se protege es la correcta administración de justicia, procurándose que los actos
relativos a ella sean realizados con la mayor honestidad, prudencia y legalidad.

 Del juez y auxiliares de justicia y personas equiparadas:


ARTÍCULO 269. - Sufrirá multa de pesos tres mil a pesos setenta y cinco mil e inhabilitación abso