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Por qué no te has casado… aún

Del libro de: Tracy Mcmillan

El ‘padre’ de todas estas máscaras es el miedo, que es lo contrario al amor. Así que si queremos que
el AMOR llegue a nuestras vidas, lo primero que tenemos que hacer es vencer el miedo a sentirnos
vulnerables y a que nos lastimen.
1 Eres una bruja… O cómo la ira y el miedo te impiden casarte. “Piensas que eres tan lista, que
estás poniendo límites, o quizás eres una curiosa intelectual y te gusta debatir mucho. Pero la verdad
es que estás enojada. Con tu mamá. Con la farmacéutica. Con Sarah Palin. Pero, sobre todo, tal vez
con los hombres. Estás más que enojada porque pueden lastimarte, porque tienen el poder de
rechazarte, porque parece que prefieren niñas de 23 años en lugar de una mujer poderosa y
encantadora como tú”.
2 Eres superficial… O cómo conseguir lo que quieres y otras mentiras. “No te conformarás con algo
que sea bueno, tiene que ser ideal. Quieres que se te cumpla cada deseo y necesidad, de
preferencia ahora, al encontrar, salir y desposarte con la persona que lo tiene todo. Olvides que
nadie tiene todo, ¡y menos tú! El problema del perfeccionismo es que es muy deshumanizante. Hace
que veas a los demás no como humanos sino como objetos o cosas”.
3 Eres una zorra… O por qué el sexo sin compromiso quizá no te lleve al matrimonio. “No quiero
sonar como político conservador, pero he llegado a una conclusión similar, aunque por razones
completamente diferentes: el sexo casual es la mayor mentira que haya existido. Siempre será una
cosa que trae bebés al mundo, construye y destruye reinos, y hace que la gente mate a su consorte.
Así que si eres del tipo de mujer que se enreda en relaciones sexuales que no te llevarán al
matrimonio (y tú quieres casarte), tendrás que replantearte tu enfoque sobre el sexo”.
4 Estás loca… O cómo lidiar con tu Courtney Love interior. “La locura tiene que ver con la intensidad.
Es estar fuera de control emocional, actuando contra tus propios intereses en las relaciones; con
mucho drama, siendo demandante, susceptible, celosa, insegura y otros estados psicológicos que
los hombres no buscan como cualidades en la madre de sus hijos. También incluye desórdenes
alimenticios, llorar después del sexo y cualquier otra cosa que imagines que Courtney Love pudiera
hacer”. Dicho de otra forma, “la intensidad es cuando una relación normal te resulta tediosa”.
5 Eres egoísta… O el matrimonio es cuestión de dar, no de recibir. “Es cuando te acercas a los
hombres en función de ti misma: cómo te hacen sentir, cómo te hacen ver, qué llevarán a tu vida o
qué no. El egoísmo hace que las personas se comporten como niños, que quieren lo que quieren
cuando lo quieren. Piensan que el mundo gira en torno a ellos, y no pueden ver cómo sus acciones
afectan a los demás. O pueden verlo pero no sentirlo, o no les importa. Por esta razón, ser egoísta
hace que la vida en común sea imposible. Porque no puedes juntarte (o casarte) con un niño. Sólo
puedes cuidarlo”.
6 Eres un desastre… O necesitas ordenar tu vida. “Está relacionado con tener problemas. Si tienes
algo que no dejarías (o podrías dejar) que el hombre de tus sueños viera, puedes estar segura de
que, al menos en parte, eso contribuye a que sigas soltera. Me refiere a problemas de conducta,
emocionales o psicológicos suficientemente serios para interponerse en tu camino hacia el altar. Hay
una sencilla manera de saber si algo está afectando tu habilidad para relacionarte, y ésta es si
quieres mantenerlo en secreto. Estar en una relación seria, del tipo que llega al matrimonio, requiere
que te muestres tal como eres”.
7 Te odias… O sólo puedes amar a un hombre en la medida en que te amas a ti misma. El autoodio
se trata de no ser lo suficientemente bueno. No es que en realidad no seas suficientemente buena.
Es la parte de ti que quiere que creas que no lo eres, y tiene algunas maneras muy ingeniosas de
hacerlo. Suele emerger cuando lo que quieres está justo al alcance de tus manos… pero, de pronto,
se aparece este zumbido negativo de baja frecuencia. Te convences de que lo que estabas a punto
de alcanzar, eso por lo que estabas lista, va a esfumarse. El autoodio empieza tu sabotaje”.
8 Eres mentirosa… O cómo te engañas y otras tragedias. Hay mil maneras de mentir en una
relación, pero sólo una importa: cuando tú te mientes. El autoengaño quizá sea la cosa más
destructiva que puedes hacerle a tus prospectos para una relación sana y feliz. Si no estuvieras
autoengañándote, estarías forzada a reconocer todas las formas en que el sexo casual, la ira, el
miedo, el perfeccionismo y la locura afectan tus relaciones o la falta de ellas. Y no reconocerlas te
mantiene atorada”. Una cosa más: “mentir siempre está motivado por una cosa: conseguir lo que
quieres”. Pero ojo porque “una relación fuerte requiere de dos personas que sean auténticas, con
ellas mismas y con los demás. Un chico auténtico ‘olfateará’ tus mentiras y se alejará”.
9 Eres un chico… O cómo acceder a tu feminidad y descubrir que eres una joya. “Hablo de tu
feminidad interna. Lo Femenino (sí, con mayúscula) no tiene que ver necesariamente con encajes,
tacones o arcoíris y unicornios. Lo Femenino es cuando me refiero a algo que tienen tanto hombres
como mujeres, de igual manera que ambos tienen algo masculino. Y así como la tierra tiene un polo
norte y uno sur, los opuestos se atraen. (…) Las relaciones cercanas siempre tienen una interacción
entre estas dos fuerzas, la Masculina y la Femenina. Las dos partes en una relación no pueden tener
el mismo papel al mismo tiempo, al igual que, en un baile de salón, los dos no pueden ser el que
baile para atrás. (…) Un hombre que encuentre, viva o ame a una mujer que sea muy consciente y
muy centrada en su lado Femenino es, por decirlo de manera simple, un hombre mejor, más
consciente y centrado”.
10 Eres impía… O si pudieras cambiar sola, ya lo habrías hecho. “El amor es lo que los humanos
deben aprender en esta tierra, si realmente deciden buscarlo en la vida y mirar qué hay más allá del
dinero y los premios. Amar a alguien es aceptar sus defectos. Casarte con alguien es darle el regalo
de ser amado a pesar de sus defectos. Eso te incluye. El amor significa posibilidades. El espíritu es
la solución para tu supuesto “problema” de soltería: ya sea que haya pocos hombres o que necesites
“establecer” con uno, o incluso si eres de cascos un poco ligeros, el espíritu hace posible realizar
cosas que parecen imposibles, poco probables o en contra de todo pronóstico. Te dirán que
necesitas una pareja que tenga la edad justa o la belleza adecuada, o tenga el número adecuado de
óvulos. Pero el espíritu dice que eso puede ser cierto, pero no verdad. Hay una diferencia. (…) Como
ves, todo se trata del cambio interno. No importa cómo llegues; podrías intentar desde un baile
espiritual, pasando por la meditación hasta trabajar como voluntaria en un basurero. Eso es
personal”.

Fuente: http://biancamihumildeopinion.blogspot.com/2013/10/por-que-no-te-has-casado-aun.html