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LA PRATICA ADMINISTRATIVA DEL TRABAJO SOCIAL Y LOS

LOGROS A ALCANZAR EN EL DESARROLLO DE LAS


COMUNIDADES
Vamos a entender el Trabajo Social ya no como una acción organizada e
institucionalizada para modificar el medio social y mejorar las condiciones de vida que
resultan negativas o perjudiciales para ciertos grupos, sino como una profesión (solo
hasta el momento) encargada de potenciar la concientización y expresión de las
contradicciones y necesidades sociales y educar, en una práctica transformadora, las
posibilidades de solución a través de la vida activa y constructiva del hombre y
la sociedad.
El Trabajo Social basado en el principio de autodesarrollo promueve la participación y
cooperación en la potenciación de la realidad y el crecimiento hacia estadios
superiores de integración social en beneficio de la satisfacción de necesidades sociales.
Mas que un ambito de intervencion o actuacion, el trabajo social comunitario es una
forma de intervenir, un estilo, casi, de entender el trabajo social. Por lo que en este
ensayo abordamos el trabajo comunitario de una forma de intervencion social que se
plantea una unión indisoluble entre lo teoríco y lo practico; su objetivo es la promoción
de la calidad de vida y la reducción de los problemas sociales desde una perspectiva de
la intervención. Conocemos como trabajo social comunitario a la forma de
intervencion profesional con la comunidad, donde se trabaja para intentar satisfacer
unas necesidades basicas sociales y personales con la participación y ayuda del
individuo, grupos y comunidad.

El trabajo social comunitario es equivalente a la participacion de la comunidad, siendo


su principal objetivo, ayudar a la fomentación o crecimiento individual y grupal para
conseguir la satisfacción de las necesidades sociales, intentando que la división
intervenga en la solución de sus problemas. Pero debe existir un trabajo que permita la
creatividad a nivel de la comunidad, las ocasiones de trabajo voluntario, y es el trabajo
social el que permite y ayuda a lo espontaneo o convertirse en colectivo y comunitario,
partiendo de condiciones posibles, ampliandolas y utilizando todas las potencialidades
presentes en el trabajo social.

Consideramos como la participación social a "los procesos sociales a través de los


cuales los grupos, las organizaciones, las instituciones o los diferentes sectores (todos
los actores sociales incluida la comunidad), intervienen en la identificación de las
cuestiones de salud u otros problemas afines y se unen en una sólida alianza para
diseñar, poner en práctica y evaluar las soluciones". Dicho de otra forma, participar
significa, "que la gente intervenga estrechamente en los procesos económicos,
sociales, culturales y políticos que afectan sus vidas". La participación social y
comunitaria es también sistémica por naturaleza, refiriéndose a la interacción de
muchos actores dentro del sistema social. De igual forma se reconoce que las medidas
particularmente para la salud en el nivel local serán el resultado de una alianza que se
negocia continuamente a medida que van cambiando las condiciones y dinámica en
una sociedad, localidad o grupo social.
El trabajo social comunitario se estructura perfectamente con las otras formas de
entender y llevar a la práctica el trabajo social. Los modelos individuales de trabajo
social, grupales o familiares no hacen que a un nivel mucho más amplio y genérico que
podemos pensar en un grupo comunitario. Hablar de trabajo social pasara por la
concienciación y la movilización de la población. Mientras que otras formas de
entender el trabajo social tienen como objetivo primordial cambiar los sujetos, el
trabajo social comunitario busca cambiar y transformar realidades que por ellas
mismas se convierten en negativas para la calidad de vida de las poblaciones. Se hace
evidente, pues, que aquello fundamental que tiene que poder el ejercer el trabajador
social comunitario es traspasar el poder a los sujetos. La mejor forma de hacerlo es
que estos aprendan a gestionar su entorno (el barrio, la población, la comunidad).
Participar en aquello que pasa, dejando atrás posiciones apáticas de los hombres y las
mujeres, de los niños y las niñas, de los adolescentes y jóvenes, de la gente mayor. El
trabajo comunitario no se centra en franjas de edad ni en tipologías problemáticas que
afectan en las poblaciones. Dado el mayor nivel de abstracción del trabajo social
comunitario, con respecto a los otros niveles o ámbitos, consideramos, que más que
una realidad estrictamente delimitada, el trabajo social comunitario, se configura
como una mezcla de todo ello, con tantas variaciones como comunidades diferentes
que existen y proyectos y programas de intervención. Aunque se puede señalarse que
el trabajo social comunitario supone en desafío profesional, independientemente del
marco institucional y de la relación contractual que vincule al profesional con la
comunidad. Este desafío pone en juego los valores de solidaridad, participación,
convivencia para ayudar a la comunidad en la toma de conciencia sobre sus
necesidades, su situación y sus posibilidades de cambio.

El desarrollo de proyectos sociales es una alternativa para el trabajo comunitario, ha


sido parte de una experiencia sumamente gratificante y significativa en nuestro
proceso de formación académica. Consideramos que nuestros conocimientos,
capacidades, habilidades, destrezas y actitudes se han puesto en acción, de tal modo
que ha permitido una perspectiva distinta del quehacer profesional y llegado el
momento de nuestro desempeño como profesionales, nos permitirá una comprensión
más amplia sobre algunas cuestiones fundamentales que todo profesional debe
abordar. Es así que reconocemos la posibilidad de diseñar, ejecutar y evaluar modelos
de intervención social en determinadas problemáticas sociales.

Se tienta a tener un carácter público, esto es que las acciones están a la vista de todos
los actores sociales. Esto implica compartir con otros asociados los procesos y
resultados, pudiendo ser fuente de conflictos entre intereses opuestos. Así mismo se
limita considerablemente el poder del trabajador social

En definitiva, el trabajo social comunitario es un acción con y de la comunidad, no es


una acción para ni sobre la comunidad, aunque no se debe minusvalorar el efecto de
estas últimas, especialmente, si producen una ampliación de derechos sociales. No
obstante, si conviene señalar como presupuesto básica del trabajo social comunitario
la participación de la comunidad en los procesos de intervención, y ello solo es posible
cuando se organizan acciones contando con la comunidad, las cuales sean sentidas
como propias por aquella organización vinculada a la sociedad
Bibliografía:
http://tesis.uson.mx/digital/tesis/docs/22043/conclusi%C3%B3n.pdf

http://revistas.ujat.mx/index.php/hitos/article/view/962/1181