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La perspectiva de género en el análisis de la situación de salud

El ASIS con perspectiva de género tiene el propósito general de revelar las conexiones
entre las relaciones de género y la situación o problema de salud detectada o por
detectar. Como han declarado Artiles y Alfonso (2011), su objetivo es identificar la
criticidad de las desigualdades de género en relación con el problema, la forma de
cómo tales desigualdades afectan y pueden ser influidas mediante intervenciones; los
factores que le contribuyen y las estrategias más adecuadas para su abordaje. 2

Teniendo en cuenta lo anterior, para los equipos básicos de salud se convierte


entonces en una herramienta de mayor utilidad, al darle una lectura diferente a los
problemas de salud que tiene su población.

Otra vez desde la praxis docente de quienes suscriben este trabajo, compartimos la
importancia que le otorgamos a que los (as) encargados (as) de realizar el ASIS con
esta perspectiva, usen lentes para observar con mayor nivel de resolución la realidad
de vida, de acuerdo a los contextos socio-históricos específicos.

En un taller realizado en la Escuela Nacional de Salud Pública con la participación de


prestadores (as) y directivos (as) de salud del primer nivel de atención, se pudo
constatar algo que ya había sido detectado con anterioridad y es la identificación de
desigualdades de género, por convertirse en inequidades según su carácter injusto o
desproporcionado, consideradas obvias en tanto naturales y culturalmente
comprensibles, lo que les restaba importancia e impacto sobre las acciones de salud a
desarrollar al no identificarse como problemas y por tanto no existir en el plan de
acciones para su solución.

Lo anteriormente enunciado ha sido llamado "ceguera de género", que no es exclusiva


del campo de la salud y es una más dentro de las cegueras a otras diversidades.
Ceguera que además afecta el ámbito de formación de conocimientos. 4

La "ceguera", la falta de diálogo culturalmente competente entre los actores sociales


involucrados en el ASIS y las lecturas cuantitativas sesgadas, por ser en muchos casos
únicamente privilegiadas, han determinado la existencia de paradigmas que sustentan
las acciones emanadas del ASIS. Uno de ellos, quizás el más tradicional y conocido no
solamente en nuestro país, es el "materno-infantil", que concibe a las mujeres como
madres, esposas y responsables exclusivas de la reproducción y del cuidado de la
prole, lo que naturaliza tanto roles como estereotipos dentro y fuera del ámbito salud.

Esto nos lleva a la reflexión sobre la diferencia entre los significantes de intenciones
tales como "atender mujeres" e "incluir la perspectiva de género en los procesos de
atención", pero más allá de ello, sobre la importancia de no dejar de atender también
a los hombres, cosa que con cierta frecuencia ocurre, aun cuando los abordajes
científicos a la reproducción humana continúan sin aceptar la inmaculada concepción.

INTRODUCCIÓN

A lo largo de la historia; el hombre en su preocupación y ocupación por buscar una


respuesta a sus problemas de salud, unos ya resueltos, otros por resolver, ha
mostrado un interés permanente por conoce la situación de salud, no solo individual,
sino familiar y comunitario.
Es conocido que los problemas actuales en el medio ambiente, la inequidad social y la
crisis económica reinante promueven determinados perfiles de vivir, enfermar y morir,
dicho de esta forma, pudiera interpretarse como algo normal, inevitable e
indisolublemente ligado a los problemas del desarrollo, sin embargo, los problemas
aún por resolver, los que reemergen producto de las condiciones actuales y los que
pueden aparecer constituye una preocupación constante de los sistemas de salud que
buscan de manera incansable responder a las múltiples demandas de salud que
reclama la humanidad.

En este reto constante en que se han encontrado profesionales de la salud,


organizaciones gubernamentales, colegios médicos y sistemas de salud entre otros; se
han diseñado múltiples estrategias, pero indiscutiblemente el consenso más
generalizado a partir de 1978 es que la Atención Primaria de Salud (APS) es la función
central y núcleo principal de los Sistemas de Salud y que sólo su desarrollo como
estrategia hace posible nuevas metas en pro de la salud de la humanidad. 1

El Análisis de Situación de Salud (ASIS) es considerado como el insumo básico para la


toma de decisiones en el sector salud. Conocer y comprender la complejidad en que se
desarrollan los procesos de salud, enfermedad y calidad de vida de las poblaciones,
permite la adecuada y pertinente planeación de intervenciones desde el estado y la
misma comunidad.

Este instrumento recoge una serie de procesos sistemáticos y analíticos que permiten
caracterizar, medir y explicar el proceso salud-enfermedad del individuo, las familias y
las comunidades, generando una mirada comprensiva de las diversas dimensiones de
este proceso como insumo para orientar la construcción de políticas que se desarrollan
a través de acciones sectoriales e intersectoriales concretas, que contribuyen a
modificar de manera positiva la situación de salud de la población.

En el análisis de las determinantes sociales se reconoce la salud como un producto


histórico social; donde las enfermedades son el resultado de las interacciones sociales,
biológicas, culturales, históricas y políticas de los individuos y colectividades, esto hace
que el centro del ASIS sean las personas que comparten un mismo territorio inmersas
en dinámicas y posiciones sociales que permiten expresar distintos grados de
vulnerabilidad.

El fin último de cualquier intervención en salud, es el desarrollo de autonomía de las


personas y colectivos. Luego de ubicar los diferentes territorios, el centro del análisis y
de reconocimiento estará en las etapas del ciclo vital, del conjunto de características
que los conforman (género/raza/etnia/clase social/capacidad mental,
física,/sexualidad) y realizar análisis de equidad que puedan mostrar las desigualdades
existentes o no por estas condiciones con el fin de avanzar en la reducción de brechas
y aplicar con equidad los recursos sociales que contribuyan a modificar las condiciones
de vida de las poblaciones favoreciendo el modo de gestión de los servicios de salud
con eficiencia y participación social.

Este proceso, definido como una de las funciones esenciales de la Salud Pública a partir
del año 2000 ha sido objeto como refiere la Dra. Silvia Martínez Calvo de grandes
controversias teóricas; tanto en su propia metodología, utilización, aplicabilidad y
resultados, pero es innegable su importancia en la práctica sanitaria cubana de los
últimos años, una vez que permite caracterizar, medir y explicar el perfil de salud-
enfermedad de una población, incluyendo los daños y problemas, así como sus
determinantes, de ahí la importancia de su constante perfeccionamiento 3

Si analizamos el desarrollo de la Atención Primaria de Salud en Cuba, podemos ver


como en cada una de sus etapas a partir de un constante perfeccionamiento del
Sistema Nacional de Salud (SNS) se ha necesitado de nuevos enfoques que permitan
trazar y cumplir metas superiores, todo ello en busca de satisfacer las demandas de
salud de la población cubana.

A partir del año 1984, con el desarrollo del Programa del Médico y Enfermera de la
Familia en Cuba 4 y hasta nuestros días se ha tratado de perfeccionar la realización del
ASIS en todos los niveles del sistema, sobre todo por los equipos de salud en la APS;
sin embargo, su aporte no ha sido reconocido en toda su dimensión, viéndose limitado
su valor de uso en los servicios como proceso que singulariza el trabajo del médico y
enfermera de la familia. 5

Lo dicho anteriormente puede tener múltiples explicaciones, lo cierto es que no puede


verse de manera aislada como un problema único del Sistema de Salud en el contexto
de una sociedad cambiante de forma acelerada, de ahí su necesario perfeccionamiento,
tratando de que; ya sea como herramienta, instrumento, metodología o proceso
responda siempre al momento histórico donde se desarrolle y sobre todo a la
búsqueda de solución a los problemas de salud de la comunidad.

El ASIS tiene como propósito básico entender las causas y consecuencias de los
diferentes problemas de salud en la comunidad, y se concibe como un tratamiento
interdisciplinario y flexible en su aplicación. Para su realización se requiere de un
análisis integral relacionado con el contexto, los riesgos, los servicios de salud, los
daños a la salud en las personas y las familias, así como la participación de la
población y otros sectores en la identificación y solución de los problemas presentes en
la comunidad.

Por todo lo anterior el Análisis de la Situación de Salud debe verse como parte de la
práctica necesaria en la Atención Primaria de Salud, que persigue identificar las
características socio psicológicas, económicas, históricas, geográficas, culturales y
ambientales que inciden en la salud de la población, así como los problemas de salud
que presentan los individuos, las familias y la comunidad en su conjunto, para
desarrollar acciones que contribuyan a su solución.

Los procesos de perfeccionamiento constante en que ha estado inmerso el Sistema de


Salud a través de la historia, han perseguido un objetivo supremo, elevar el nivel de
salud de la población cubana, hoy, a más de 50 años de su creación, esto no ha
cambiado, sólo que se requieren nuevas decisiones que no se han hecho esperar para
continuar perfeccionándolo, una de ellas es, rescatar la utilización del Análisis de la
Situación de Salud como la herramienta más importante de los profesionales que
laboran en la Atención Primaria de Salud y que su aplicación consecuente redunde en
el mejoramiento del estado de salud de los cubanos y cubanas, de hoy y de mañana.
Lo expresado anteriormente nos ha motivado a la realización de esta revisión con el
objetivo de contribuir al perfeccionamiento del Análisis de la Situación de Salud en la
Atención Primaria de Salud.
El Análisis de la Situación de Salud con Enfoque de Género en la
Atención Primaria de Salud. Una necesidad

A través de la historia, junto a cambios y transformaciones económicas, políticas


sociales y culturales, fue también cambiando el modo de relacionarse de hombres y
mujeres, el lugar que cada uno de ellos ocupó, y las diversas formas de subordinación
de la mujer. Reflexionar sobre este asunto permite conocer cómo las diferencias
biológicas fueron acentuándose hasta convertirse en justificaciones para las
desigualdades sociales. Las diferencias sexuales ubican a las personas en un lugar
distinto frente a los hijos, la pareja y el proyecto de vida, y estas diferencias muchas
veces se trasladan al plano social para justificar situaciones de desigualdad, derechos y
obligaciones de hombres y mujeres. Está demostrado que las diferencias de origen
fisiológico devienen de la existencia de condiciones, enfermedades o riesgos que son
exclusivos de cada sexo. 6

En términos de equidad, el sector salud de muchos países del mundo se enfrenta a la


exigencia de responder no solo a las necesidades y riesgos particulares ligados a la
función reproductiva que recae exclusiva o predominantemente sobre el sexo
femenino, sino también a la desventaja social que como grupo exhiben las mujeres
frente a los hombres, en relación con los niveles de acceso y control sobre los recursos
y procesos para proteger su propia salud y la de los demás. Mínima ha sido, por tanto,
la atención dirigida a aspectos de salud de las mujeres no vinculados directamente a
su función reproductiva, como mínima ha sido la consideración dada a las
circunstancias del ambiente social y económico que afectan su habilidad para proteger
y promover la salud propia y la de sus familias.

La categoría género identifica las características socialmente construidas que definen y


relacionan los ámbitos del ser y el quehacer femeninos y masculinos dentro de
contextos específicos. Se podría entender como la red de símbolos culturales,
conceptos normativos, patrones institucionales y elementos de identidad subjetiva que,
a través de un proceso de construcción social, diferencia los sexos, y al mismo tiempo,
los articula dentro de relaciones de poder sobre los recursos. El enfoque de género es
el método que permite desarrollar conocimientos concretos sobre la situación de las
mujeres con respecto a los hombres en el mundo. Su sentido filosófico es,
precisamente, contribuir a visualizar las relaciones de poder y subordinación de las
mujeres y conocer las causas que las provocan. 7-8

La introducción de consideraciones de género en el Análisis de la Situación de Salud,


visualiza las distintas maneras en que las construcciones sociales de lo masculino y lo
femenino moldean diferencialmente los perfiles de salud y de participación sanitaria de
mujeres y hombres. Estas desigualdades se manifiestan no sólo en términos de la
exposición diferencial a los riesgos, sino de manera fundamental, en la cuota de poder
de que disponen mujeres y hombres para enfrentar dichos riesgos, proteger su salud e
influir en la dirección del proceso de desarrollo sanitario. Dicha cuota, de manera
generalizada, ha privilegiado a los hombres y ha situado a las mujeres en una posición
de desventaja y subordinación.

Cuando se analiza esta situación con un enfoque de género, se sostiene la iniquidad


entre hombres y mujeres, y se coloca a uno y otro sexo en desventaja frente al acceso
y control de los recursos necesarios para proteger la salud. Sin embargo, son muchos
los esfuerzos que hoy en día se dirigen a corregir este desequilibrio entre la posición de
las mujeres y los hombres frente a los recursos, tratando de buscar un estado de
desarrollo ideal en el cual las relaciones de género sean equitativas.

El sector salud, como otros, no puede estar ajeno a esta realidad, la cual debe tenerse
en cuenta en el diseño de sus políticas. Por esta razón hemos decidido tratar el tema,
teniendo en cuenta que existen hoy más que nunca las condiciones para introducir en
los programas de formación de recursos humanos en salud la perspectiva de género.

La APS en Cuba, a partir del fortalecimiento que plantea la nueva estrategia sanitaria
cubana, tiene el reto de perfeccionar su sistema gerencial, de modo tal que permita el
logro de los objetivos que se propone el sistema para elevar la salud de la población
cubana.9

La incorporación de la categoría género en el cumplimiento de funciones por los


profesionales de la Atención Primaria de Salud es débil aún, falta la apropiación
consciente en los decisores y de los propios profesionales en cuanto a la magnitud con
que al género determina la salud y la enfermedad; el condicionamiento de género, se
analiza como una variable más y no como real condición de vida, involucrada en las
desigualdades en el acceso y distribución de los recursos; es insuficiente el
reconocimiento de perfiles epidemiológicos de género en el ASIS y en el sistema de
vigilancia epidemiológica. El Análisis de la Situación de Salud debe ser realizado con un
enfoque de género que ponga de manifiesto la situación diferenciada de hombres y
mujeres, para poder actuar en correspondencia en cada sexo y tratar de disminuir al
máximo las iniquidades.

La calidad de la atención con enfoque de género debe incluir desde ofrecer un trato
digno, la limpieza y señalización adecuada de los locales hasta la participación activa
de los/las pacientes en las decisiones terapéuticas; en todos los casos las/los
prestadoras/es de los servicios de salud tendrán en cuenta, para las normas de
atención, los factores inherentes al condicionamiento de género.

Se propone no restringir la categoría género solamente a lo femenino, sino que sea


utilizada como herramienta conceptual, que enriquezca los marcos explicativos del
proceso salud-enfermedad; que modifique el levantamiento de los perfiles
epidemiológicos y recontextualice los procesos de planificación de acciones en salud.
Para ello, es necesario considerar que las producciones culturales construidas sobre la
diferencia sexual, mediante estereotipos, ideales, normas y regulaciones; tanto en
usuarias/os como en prestadoras/es del sistema de salud, han condicionado esquemas
de necesidades y demandas (con sesgo de género), posibilitando, limitando o hasta
impidiendo, riesgos y responsabilidades en los servicios, que desde ahora exigen una
respuesta efectiva para incrementar la calidad de la atención.

El sesgo de género afecta a uno y otro sexo en la investigación y la asistencia


sanitaria; por una parte, se ha mantenido repetidamente la ausencia de cohortes
femeninas y se han privilegiado los estudios biomédicos sobre el sexo masculino
generando sus aplicaciones al sexo femenino, sin tener en cuenta la diversidad
biológica. 10

Según la Dra Leticia Artilles la inclusión de la perspectiva de género en el


perfeccionamiento de los servicios de salud requiere de:

La voluntad política de hacerlo.


 Establecer una estrategia de formación de recursos humanos que incluya la
perspectiva de género en la formación así como la capacitación de los actores
de salud.
 Reconocer la diversidad biológica y la inequitativa distribución del poder
 Eliminar las actitudes de los/las médicos/ as frente a los estereotipos de
clasificación de las demandas de los problemas de salud según sexo (varones,
demandas más serias; mujeres, demandas más emocionales).
 Reconocer como marcadores de riesgo factores que desde el enfoque de género
comprometen la salud de mujeres y hombres.
 Incorporar la contribución de roles y funciones en la esfera de lo público y lo
privado, de la vida cotidiana y de la articulación entre éstos para realizar el
diagnóstico, clínico y epidemiológico, asumiendo la existencia de perfiles
epidemiológicos de género.
 Alcanzar la calidad en la atención y la prestación de los servicios de salud con
enfoque de género potencia los derechos, la dignidad, la autonomía y el poder
de los/las prestadores/as y es exponente de la calidad del desarrollo y del
decoro con que una sociedad cuida de los suyos.

Para obtener y analizar información con perspectiva de género, es necesario

partir del reconocimiento de la desigualdad entre los sexos, dentro y fuera del ámbito
reproductivo biológico, incorporar más allá de un enfoque funcionalista el impacto del
desempeño del roles, de sobrecargas sociales diferenciales, asignadas y asumidas
sobre el proceso salud-enfermedad, tomar en cuenta las necesidades, contribuciones,
los riesgos y las oportunidades particulares de cada sexo no sólo desde las diferencias
biológicas, sino también, desde la forma en que se articulan las posiciones de mujeres
y hombres en lo social, político y económico. Dicho de ésta manera pudiera pensarse
que es fácil para los profesionales de la Atención Primaria de Salud, sobre todo para
los médicos y enfermeras de la familia la incorporación de este enfoque en el Análisis
de la Situación de Salud de la población que atienden, sin pensar que resultará en una
mayor carga de trabajo a partir de nuevas normativas o metodologías, nada más lejos
de la realidad actual.

Esto requiere, de manera impostergable, de una mayor preparación no solo al personal


del sector salud, vinculado directamente a este proceso, sino también a todos los
lideres formales y no formales de la comunidad, de los representantes de los otros
sectores vinculados con la producción social de salud y de una mayor sensibilización de
los decisores a nivel local.

Conclusiones

Lo primero que debemos hacer es concientizar el ASIS de nuestra población como la


herramienta más valiosa en el desempeño de nuestras funciones y que con la
introducción de este enfoque simplemente estaremos dando una lectura diferente de la
información que disponemos con un nivel de análisis superior de los problemas de
salud, esto, con seguridad nos permitirá un abordaje mucho más integrador en la
explicación del proceso salud-enfermedad de nuestra población con una mayor
visibilidad de nuestra realidad de hoy y a las prevenibles consecuencias del mañana.
DeCS: ENFERMEDADES OCUPACIONALES/epidemiología; MEDICINA
OCUPACIONAL/legislación y jurisprudencia; FACTORES DE RIESGO.

En las últimas tres décadas ha cambiado la naturaleza de la medicina ocupacional en el


mundo desarrollado. Las manifestaciones evidentes y clásicas de las enfermedades
ocupacionales han sido cada día menos frecuentes.

Convencionalmente la epidemiología ocupacional debe centrar su atención en la


identificación y control de enfermedades y los riesgos relativos al trabajo. Estas
enfermedades son aceptadas como enfermedades ocupacionales, que tienen una particular
exposición en el trabajo como causa necesaria. Sus manifestaciones evidentes y clásicas
han sido cada día menos frecuentes; y algunas formas de enfermedad, como por ejemplo, la
parálisis debida a la exposición al plomo, la silicosis, el manganismo y la aplasia de la
médula ósea por la inhalación de benzol han desaparecido. Hoy día la máxima
preocupación está en los efectos subclínicos o a largo plazo de las exposiciones
ocupacionales. Establecer una relación causa-efecto ante la manifestación de una
enfermedad y una exposición ocupacional requiere el estudio de un grupo de individuos, y,
a veces, de extensas poblaciones. Es necesario, por lo tanto, un enfoque epidemiológico.

Una enfermedad ocupacional típica representa el extremo de un continuo, el otro extremo


viene representado por las enfermedades relacionadas con el trabajo, cuya etiología es
ocupacional solo en un menor grado, e incluso aquellas enfermedades cuya etiología es
mayormente no ocupacional, pero cuyas manifestaciones se agravan o se exarceban debido
a factores ocupacionales, pueden considerarse como enfermedades relacionadas con el
trabajo.1-3

Las enfermedades relacionadas con la ocupación, caracterizadas por un largo y silente


período de latencia entre el inicio de la exposición al factor causal y la manifestación de la
enfermedad están adquiriendo cada vez más importancia en Medicina Ocupacional.
Muchas enfermedades degenerativas crónicas pertenecen a esta categoría, como por
ejemplo las enfermedades músculoesqueleticas, las cardiovasculares y diversos trastornos
pulmonares.4 Cada enfermedad o lesión tienen su propia epidemiología, de ahí que términos
como epidemiología del cáncer, de los accidentes y de las enfermedades cardiovasculares
sean de un uso común.

La salud ocupacional descansa para su investigación en las herramientas que le brinda la


Epidemiología. Hasta hace poco el concepto de la enfermedad profesional denotaba un
síndrome patológico clínico causado por un riesgo específico a un tipo particular de trabajo
en el ambiente laboral. Los estudios epidemiológicos han sacudido el concepto de
especificidad, pues la prevalencia y la incidencia de algunas enfermedades generales
pueden también estar influenciadas por la ocupación. Estas enfermedades se caracterizan
por tener una etiología multicausal, y sus manifestaciones pueden ser indistinguibles de las
enfermedades generales. Hay autores que afirman que la patología profesional a lo largo de
este siglo se ha vuelto más universal, extendiéndose a colectivos que antes estaban
aparentemente a salvo de ellas, y al mismo tiempo, sus manifestaciones han devenido más
sutiles, dificultando así la identificación laboral que originó sus causas.
Cuando una relación causal entre una exposición ocupacional y una enfermedad específica
es clara, la enfermedad se define como ocupacional, tanto médica como por lo general
legalmente. Sin embargo, el trabajo y las condiciones de trabajo pueden, además, contribuir
al desarrollo de morbilidad no específica, ya sea causando o agravando procesos, o
indirectamente a través del estilo de vida asociado a la ocupación del trabajador.
Conceptualmente, las enfermedades relacionadas con el trabajo comprenden una amplia
gama de morbilidad, relacionada de un modo u otro- no necesariamente causal-con la
ocupación, el trabajo o las condiciones del trabajo. Las enfermedades ocupacionales
clásicas constituyen un extremo de un continuo, mientras que los trastornos cuya conexión
con la ocupación es débil o incierta, se sitúan en el otro extremo:

1. Enfermedad ocupacional.
2. Factor de riesgo ocupacional.
3. Enfermedad relacionada con la ocupación.
4. Factores de riesgos no ocupacionales.
5. Enfermedad común.

De acuerdo con la definición de la OMS2 las enfermedades relacionadas con el trabajo son
procesos multifactoriales en los que la ocupación, el trabajo o las condiciones de trabajo
pueden ser uno de los muchos factores etiológicos. Las enfermedades ocupacionales
clásicas se excluyen de este concepto.

Los factores ocupacionales también pueden agravar, acelerar o exacerbar enfermedades con
orígenes no ocupacionales. En este caso, el trabajo está relacionado con estas condiciones,
aunque no de forma etiológica. Finalmente, el trabajo puede tener efectos rehabilitadores
beneficiarios en ciertas condiciones patológicas, siempre que los trabajadores afectados
estén correctamente asignados a sus puestos de trabajo de acuerdo con sus capacidades y
limitaciones.1

Ya que es posible mejorar las condiciones de trabajo, las patologías relacionadas con el
trabajo son, al menos en principio, prevenibles. Sin embargo, antes de poder conseguir una
prevención efectiva, el problema debe identificarse y cuantificarse. Por lo tanto, la
investigación epidemiológica tiene un papel importante en este proceso.

CATEGORÍAS DE ENFERMEDADES RELACIONADAS CON LA OCUPACIÓN:

Las enfermedades relacionadas con el trabajo pueden tener diferentes clasificaciones:

a) De acuerdo con la exposición laboral:

1- Cáncer ocupacional.

* Producidos por metales y químicos.


* Producidos por radiaciones ionizantes.
* Producidos por campos magnéticos.
* Producidos por polvo mineral y fibras.
2. Enfermedades no malignas.

* Asma.
* Dermatosis.
* Efectos neuroconductuales.
* Ruidos y vibraciones.
* Trastornos músculoesqueleticos.
* Estrés del trabajo.
* Trabajo y embarazo.5

b) Categorías grandes de enfermedades:

1- Cáncer.
2- Enfernedades respiratorias crónicas no específicas (ECIR).
3- Trastornos músculoesqueleticos.
4- Enfermedades coronarias.
5- Respuestas conductuales y síntomas psicosomáticos.4

ALGUNAS PATOLOGÍAS RELACIONADAS CON LA OCUPACIÓN Y SUS


PRINCIPALES FACTORES DE RIESGO

1- Cáncer

Hace mucho tiempo se reconoció que algunos tipos de cáncer estaban asociados con
exposiciones ocupacionales. La primera observación la hizo Sir Percival Pott, quien en
1775 observó una elevada ocurrencia de cáncer de escroto entre los deshollinadores. En
1895, Rehon informó sobre 3 casos de cáncer de vejiga urinaria entre 45 trabajadores de
una fábrica de tintes de anilinas. En un principio se creyó que era la anilina, pero estudios
posteriores en otros países demostraron que los agentes causantes eran la naftalina y la
benzidina. Desde entonces, muchas exposiciones ocupacionales han sido identificados
como carcinógenos seguros o probables.

La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) ha llevado a cabo un


programa para evaluar el riesgo carcinogénico de los agentes químicos en humanos.6 Por
ello, existe la clasificación siguiente:

* Grupo 1: Carcinógenos para el hombre (evidencia suficiente).


* Grupo 2A: Probablemente carcinógenos para el hombre.
* Grupo 2B: Posiblemente carcinógenos para el hombre.
* Grupo 3: No clasificables en cuanto a su carcinogenicidad para el hombre.
* Grupo 4: Probablemente no carcinógenos para el hombre.

2- Enfermedades respiratorias crónicas inespecíficas (ERCI).

El comité de expertos de la OMS en identificación y control de las enfermedades


relacionadas con el trabajo,2 señala que la ERCI es un término general utilizado para
describir los grupos de procesos en los que existe expectoración crónica y/o hipoventilación
en reposo y/o durante el ejercicio. Estos procesos incluyen (la bronquitis crónica, el
enfisema y el asma bronquial). Todas estas enfermedades pueden exacerbarse aguda o
crónicamente y complicarse por infecciones respiratorias (IRA). En algunas de ellas pueden
hallarse involucrados mecanismos inmunológicos. Son, indudablemente, enfermedades de
etiología múltiple y representan un ejemplo clásico de los trastornos que pueden tener su
origen principalmente con el trabajo, así como estar relacionados con fenómenos sociales
de urbanización e industrialización.

Ej: Polvo de algodón ____ Bisinosis

Se señala que “el concepto ocupacional es más legal que médico”, por lo que hay una serie
de factores de riesgo en ERCI, que no necesariamente se enmarcar en el ámbito laboral,
como pueden ser el consumo de tabaco, la contaminación del aire, las condiciones
atmosféricas, los factores socioeconómicos, los factores familiares y genéticos, la
predisposición atópica, la reactividad bronquial, las enfermedades respiratorias infantiles, y
finalmente las exposiciones ocupacionales

La bronquitis crónica se ve con mucha frecuencia en mineros, panaderos,


siderometalúrgicos, obreros de las fundiciones, fábricas de papel, los granjeros y los
trabajadores del algodón, entre otros. Por otra parte, existen numerosas causas conocidas de
asma relacionada con el trabajo, como son la exposición a metales, plásticos, productos
químicos orgánicos, productos farmacéuticos, productos vegetales y animales. En general,
se desconoce la prevalencia de asma relacionadas con el trabajo.8

El asma bronquial relacionada con el trabajo, es un trastorno con obstrucción generalizada


de las vías aéreas, que está provocado por la inhalación de sustancias o materiales que
manufactura o usa directamente un trabajador, o por aquellas que están presentes
incidentalmente en el lugar de trabajo.9

3- Trastornos músculoesqueleticos

Los trastornos músculoesqueleticos o del sistema osteomiarticular (SOMA) relacionados


con el trabajo resultan un problema significativo a nivel mundial. La solución de estos
problemas ha estado últimamente concentrada en los aspectos médicos y de rehabilitación y
los costos de la compensación al trabajador. Es tiempo de formular estrategias con el
objetivo de prevenir estos trastornos, y localizar las causas en el ambiente de trabajo que
puedan estar actuando como factores de riesgo. En el libro Work Related Musculosckeletal
Disorders se plantea que los trastornos del SOMA relacionados con el trabajo son, por
definición, un fenómeno relacionado con la ocupación, y que a esta definición se ha llegado
a partir de muchos estudios de asociación causal; no obstante, existen algunas lagunas en
los resultados de estudios sobre el dolor lumbar que aún necesitan de más estudios de
asociación.10

Estos trastornos del SOMA no son específicos de los países en vías de desarrollo, a pesar
de las nuevas tecnologías y la organización del trabajo. estos constituyen un problema de
salud ocupacional en los países industrializados, existiendo numerosos estudios de tipo
longitudinal que han encontrado asociación entre diferentes ocupaciones y dolencias, según
regiones del cuerpo y sexo.11-13 Sin embargo, la realidad para los países en desarrollo es
mucho más severa si consideramos que la distribución de los empleos es diferente según el
tipo de país; por ejemplo, en Inglaterra solo el 2,5 % de la fuerza laboral están empleados
en la agricultura, mientras que en África, Asia y América Latina es el principal renglón. La
estructura de la economía define mucho la carga de trabajo y los riesgos en el ambiente
laboral.14 Alrededor del 40-80 % de trabajadores en países en desarrollo y del 10-20 % en
los países industrializados están expuestos a trabajo forzado especialmente en la
agricultura, en la industria y en algunos servicios; y no solo se habla de la carga de trabajo,
sino también por las simultáneas exposiciones al calor, los riesgos de accidente, el polvo y
los factores químicos. Además, el efecto de la carga del trabajo forzado se agrava con la
malnutrición y enfermedades crónicas y parasitarias.15

En países de África, sobre todo en períodos de grandes cosechas, aumentan estos trastornos
principalmente en mujeres, por la sobrecarga a la que están sometidas. un ejemplo claro lo
muestra Sekimpi en un capítulo del libro Ocupacional Health in Developing Countries,
donde, además, expresa que en ocasiones los diseños de herramientas y maquinarias no
están acordes con la talla ni las características del país que las importa, unido todo esto a los
problemas de la influencia cultural.16

Los trastornos músculoesqueleticos como el dolor lumbar y otros dolores musculares


debido a posiciones incómodas al sentarse y posturas de trabajo erradas, son comunes en la
industria, sobre todo en el personal que requiere estar sentado o de pie mucho tiempo sin
poder cambiar de posición. Es frecuente encontrar que los diseños en el ambiente laboral de
sillas, mesas, herramientas de trabajo y maquinarias no se toman en consideración la
relación que estos deben tener con el cuerpo del trabajador, para que este no tome posturas
inadecuadas que puedan provocarle fatiga y trastornos del SOMA.17

El dolor de la espalda es un síntoma, no una enfermedad, tiene una etiología multifactorial


y ocurre frecuentemente en toda la población, en todas las edades, en todos los estratos
sociales, y en todas las ocupaciones.4 No obstante, los problemas de espalda son más
comunes en los trabajos pesados que en los ligeros. los accidentes y los microtraumas
repetitivos son causas importantes de trastornos lumbares; agacharse, sentarse, levantar
pesos, sobre todo las cargas inesperadas son factores que constribuyen al dolor de espalda.
La vibración de todo el cuerpo es otra causa probable.4,11,18 Hay estudios realizados en
empresas de transporte en Cuba, que reflejan esta relación entre choferes y el padecimiento
de dolor lumbar.19

Los factores de riesgo del ambiente laboral han sido descritos y estudiados por diferentes
autores,13,20-22 sobre todo, los relacionados con levantamiento de cargas pesadas, posturas
inadecuadas, trabajo repetitivo y organización inadecuada del trabajo. Hay estudios muy
serios donde se ha encontrado relación de causa-efecto entre trastornos del SOMA y el
estrés, y factores psicosociales.11,23,24

Como se ha planteado anteriormente la magnitud de los problemas del SOMA tienen un


alcance mundial y afectan tanto a países industrializados con moderna tecnología, como a
países en vías de desarrollo, por lo que resulta una necesidad realizar estrategias para
prevenir estos trastornos. Se han revisado varios artículos donde se plasman algunas de
estas interesantes estrategias,13,25,26 todos coincidentes en el trabajo que se debe realizar para
mejorar las condiciones ergonómicas en las cuales laboran los obreros.

La magnitud incapacitante e invalidante en ocasiones de estos trastornos, ocasionan una


serie de problemas a la salud de la población trabajadora con la consiguiente repercusión
económico-social, tanto para el trabajador como para el país. Resulta objeto de análisis para
los representantes de la Salud Ocupacional en nuestro país el estudio de estas patologías
multicausales, por lo que es una obligación de la Epidemiología Ocupacional en estrecha
relación con los médicos de empresa llevar a cabo diferentes estudios en este sentido, con el
propósito de caracterizar la morbilidad con incapacidad que provocan estas afecciones, para
después proponer estrategias de prevención que influyan en una posterior reducción de la
incidencia de estos trastornos.

4- Enfermedad coronaria

La enfermedad coronaria (EC) es el principal contributor a la mortalidad cardiovascular e


incluso a la mortalidad general, en los países más industrializados. Algunos factores de
riesgo bien conocidos explican cerca de la mitad de su ocurrencia. Entre ellos se incluye la
edad, el sexo, el colesterol sérico, la presión arterial, el tabaquismo y la obesidad. La otra
mitad del riesgo se atribuye a factores no tan bien establecidos, como son las variables del
estilo de vida, la inactividad física, el tipo de personalidad, la diabetes y el apoyo social.27
También se plantean exposiciones a sustancias químicas como el disulfuro de carbono, los
nitratos orgánicos, el arsénico, los disolventes orgánicos; así como riesgos de otra
naturaleza, entre los que se encuentran el estrés, el estrés calórico, la exposición al frío, la
inactividad física y los trabajos por turnos.28

Existen también diversos trabajos en la actualidad donde se busca la presencia de dichos


factores de riesgo en determinados sectores, principalmente los profesionales (predominio
del trabajo intelectual), como causa predisponente de las afecciones cardiovasculares. Es
conocido que en el transcurso del aprendizaje médico y la presión de la práctica clínica, los
médicos se ven sometidos a situaciones de estrés y gran carga de trabajo que pueden traer
como resultado la adquisición de hábitos dañinos. En 1997, se realizó un estudio de tipo
transversal en el Hospital General Docente “Julio Trigo López”, con la finalidad de conocer
el comportamiento de las afecciones cardiovasculares entre los trabajadores de la salud en
ese hospital; y se supo que en el período analizado (2 años) las afecciones cardiovasculares
representaron una tasa de 10,64 x 100 trabajadores, la hipertensión arterial estuvo situada
en primer lugar con una tasa de 6,31, seguida por las cardiopatías isquémicas con 2,4. Los
trabajadores más afectados fueron los médicos, los administrativos y las enfermeras, y los
hombres ligeramente más afectados que las mujeres. El hábito de fumar y el estrés fueron
factores que pudieron estar involucrados en los resultados del estudio.29

5- Respuestas conductuales y síntomas psicosomáticos

Varios factores relacionados con el trabajo pueden provocar estrés mental. Los estresantes
importantes son las condiciones ergonómicas adversas y el trabajo por turnos, una
sobrecarga de trabajo, poca carga de trabajo junto con aburrimiento, infrautilización de
habilidades psicológicas, discrepancias entre expectativas y capacidades por un lado, y el
papel en la organización por otro, junto a un desarrollo insatisfactorio de la carrera, peligro
físico, malas relaciones personales en el trabajo, así como también una mala estructura
organizativa y atmósfera.2,30 Los factores físicos, como la exposición al ruido, a menudo
actúa como estresante; y algunas exposiciones químicas (metales pesados y disolventes
orgánicos) pueden causar síntomas neurotóxicos que pueden confundirse con los síntomas
del estrés.

Es importante darse cuenta de que el estrés relacionado con el trabajo y los problemas
psicosociales en el terreno doméstico a menudo se hallan entrelazados y se agravan unos a
otros. Juntos pueden llevar a una conducta poco saludable y esto aumenta la morbilidad,
tanto directa como indirectamente; por eso, se debe adoptar un enfoque holístico en los
estudios epidemiológicos sobre los problemas psicosociales relacionados con el trabajo.
Los rápidos cambios que están teniendo lugar hoy día en la vida laboral en todo el mundo
(la industrialización urbanización, emigración de la mano de obra, al menos en los países
industrializados), acentúan muchos problemas psicosociales e incrementan el peso relativo
de los factores psicoso-ciales de la salud ocupacional.

Sintomatología psicosomática y conductual como consecuencia del estrés relacionado al


trabajo: En todo el mundo es muy frecuente encontrar síntomas psicosomáticos y de
conducta en las poblaciones trabajadoras.31,32 En Suecia, por ejemplo, 1 de cada 3 adultos
sufre de síntomas de malestar, trastornos del sueño, fatiga, abatimiento o ansiedad; 1 de
cada 7 está exhausto al final de la jornada laboral; la mitad de los hombres y las ¾ partes de
las mujeres sufren crisis nerviosas una o más antes de los 60 años, el 10 % de los hombres
tienen problemas relacionados con el alcohol, y el índice de suicidio es de 2,03 x 10 000
hab.32 Según informes de distintos países, aproximadamente la mitad de la población no
está satisfecha con su trabajo y las ¾ partes de los que consultan a psiquiatrías relacionan
sus problemas con la falta de satisfacción en el trabajo, o en la incapacidad de relajarse.32

El estrés relacionado con el trabajo puede influir en la salud directamente o a través de la


inducción de un estilo de vida poco saludable. El fumar se ha asociado con la tensión y la
ansiedad y también a altos niveles de carga en el trabajo.2,33 El abuso del alcohol también
puede estar relacionado con el estrés en el trabajo y a un sentimiento de insuficiencia, y
puede convertirse en un método de escaparse del estrés. El comer demasiado, con
frecuencia se ha relacionado con la ansiedad, y la falta de ejercicio físico puede estar
relacionada con el agotamiento psiconeurótico o con una carga de trabajo demasiada pesada
(tener 2 empleos). Todos estos hábitos influyen en la salud de manera negativa; por
ejemplo, la relación entre fumar y ciertas enfermedades como la enfermedad coronaria,
varias formas de cáncer y trastornos gastrointestinales.

El abuso del alcohol causa muchos trastornos, entre los que están un exceso de mortalidad
general, cirrosis hepática, trastornos cardiovasculares, daños en el sistema nervioso,
accidentes y suicidios. Los efectos directos psicosomáticos del estrés relacionado con el
trabajo incluyen trastornos mentales, enfermedad psicógena de masas, síntomas
gastrointestinales, sintomatología cardiovascular (palpitaciones, arritmias, dolor torácico,
así como hipertensión y enfermedad coronaria), síntomas respiratorios (hiperventilación),
síntomas del SN (reacciones neurótóxicas, insomnio, debilidad, desfallecimiento, dolor de
cabeza) y síntomas genitales (frigidez e impotencia).32 Todas estas manifestaciones pueden
servir como indicadores de efectos en los estudios sobre el estrés relacionado con el trabajo.

Los mecanismos patogénicos de estas reacciones son ciertamente complicadas y de


diversos tipos. Se han considerado como más destacados 2 tipos de mecanismos, las
reacciones neuroendocrinas, que involucran a los ejes hipotálamo-adrenomedular e
hipófiso-adrenocortical; y las reacciones del sistema inmune.2,32 En este sentido, se ha
utilizado el nivel de catecolaminas en sangre o en orina para valorar el estrés. En los
estudios epidemiológicos, se podrían desarrollar otras medidas bioquímicas para indicar
alteraciones en estos sistemas, como marcadores del estrés.

La investigación sobre la respuesta de conducta y la sintomatología psicosomática


generalmente recae en el uso de entrevistas y cuestionarios. Estas técnicas pueden aportar
resultados válidos solo si se dejan en manos de investigadores expertos y especializados,
pero parecen tan sencillas que tienen el peligro de ser utilizadas por investigadores sin la
experiencia suficiente. La mayoría de las situaciones que dan lugar a sintomatología
psicosomática y de conducta, como pueden ser la agresividad, la depresión, el insomnio; o
las enfermedades psicosomáticas como la hipertensión arterial, o la úlcera péptica están tan
llenas de conflictos emocionales que es difícil no encontrar respuestas sesgadas a las
preguntas. Como el ambiente social general tiene también un gran impacto en el individuo,
siempre es necesario incorporar muchas preguntas relacionadas con la situación general de
la vida en todas las encuestas sobre los riesgos ocupacionales.

Anexo 1 Carcinógenos ocupacionales para los que existe evidencia suficiente:

Exposición _________________________________________________ Principales


órganos afectados

* Aminobifenil _______________________________________________ Vejiga


* Arsénico y ciertos compuestos __________________________________ Piel y pulmón
* Asbesto ___________________________________________________ Pulmón, pleura,
y peritoneo
* Benceno ___________________________________________________ Médula ósea
* Benzidina __________________________________________________ Vejiga
* Di (clorometil) éter y clorometil éter de grado técnico _________________ Pulmón
* Cromo y ciertos compuestos ____________________________________ Pulmón
* Alquitrán ___________________________________________________ Piel
* Pez de alquitrán ______________________________________________ Piel
* Aceites minerales (algunos) ______________________________________ Piel
* Gas mostaza _________________________________________________ Tracto
respiratorio
* Naftalina____________________________________________________ Vejiga
* Níquel y compuestos de ________________________________________ Fosas, senos
nasales y pulmón
* Petróleo de esquisto Piel
* Hollín _______________________________________________________ Piel y
pulmón
* Cloruro de vinilo_______________________________________________ Hígado

Anexo 2 Procesos industriales asociados casualmente con el cáncer en el hombre.

Proceso _______________________________________________________ Principales


órganos afectados
* Producción de aluminio __________________________________________ Pulmón
* Reparación y fabricación de calzado ________________________________ Médula
ósea, senos nasales
* Fabricación de muebles _________________________________________ Fosas y
senos nasales
* Fabricación de alcohol isopropílico ________________________________ Fosas y
senos nasales
* Fundición siderometalúrgica ______________________________________ Pulmón
* Industria del calzado____________________________________________ Vejiga y
médula ósea
* Minería de hematita en el subsuelo _________________________________ Pulmón
(con exposición a radón)

La Salud Ocupacional es el área de la Salud Pública dedicada a la prevención de las


enfermedades y lesiones relacionadas con el trabajo. Al igual que la Salud Pública, la Salud
Ocupacional descansa sobre la Epidemiología, ciencia que permite realizar la vigilancia de
los procesos y condiciones, describir los patrones de presentación de la enfermedad,
identificar los potenciales factores causales, adoptar las necesarias medidas de control y
evaluar la eficacia de las intervenciones.12

Cada enfermedad o lesión tiene su propia epidemiología. De ahí que términos como la
epidemiología del cáncer, la epidemiología de los accidentes o la epidemiología de las
enfermedades cardiovasculares sean de uso común. El término Epidemiología Ocupacional,
puede considerarse como una abreviatura de Epidemiología de las Enfermedades
Ocupacionales, que estaría de acuerdo con una clasificación centrada en la enfermedad. Por
otro lado, la Epidemiología Ocupacional también podría considerarse centrada en los
determinantes, en cuyo caso abarcaría el estudio de todas las consecuencias para la salud,
tanto deletéreas como preventivas, resultantes de factores ocupacionales.

El estudio epidemiológico de las enfermedades relacionadas con el trabajo puede ser tanto
descriptivo como etiológico. La principal función en la Epidemiología Ocupacional es
asociar la presencia de morbilidad a exposiciones en el trabajo, es decir, el estudio de la
ocurrencia de enfermedades en relación con los determinantes relacionados con el trabajo.
Por lo tanto, la Epidemiología Ocupacional se ocupa de la relación de ocurrencia entre las
enfermedades relacionadas con el trabajo y los factores que determinan su aparición y
curso.12
En resumen, esta disciplina es el estudio sistemático de la distribución y causas de
enfermedades y lesiones relacionadas con los riesgos del ambiente de trabajo.19,20 Los
diseños y métodos analíticos usados en ella son esencialmente los mismos que los aplicados
en estudios de enfermedades no ocupacionales. Sin embargo, existen algunas características
importantes de la Epidemiología Ocupacional que la distinguen de otras áreas de la
Epidemiología, por ejemplo, algunas enfermedades son primariamente ocupacionales en
origen como la neumoconiosis (sílice, asbesto, polvo de carbón), los trastornos músculo
esqueléticos provocado por la vibración del martillo neumático, y lesiones oculares por
exposición ocupacional a rayos láser, etc. Por otra parte, existen muchas enfermedades y
lesiones que no han sido confirmadas como relacionadas con el trabajo, entonces el
esclarecimiento entre distinguir los factores de riesgos ocupacionales o no que las provocan
es una tarea de los epidemiólogos. Otra particularidad de esta especialidad es que la
población objeto de estudio es la trabajadora

Por intensidad de la afección :

 Enfermedad Profesional LEVE: cuando requiere un tratamiento sencillo.


 Enfermedad Profesional GRAVE: cuando precisa un tratamiento prolongado.
 Enfermedad Profesional MUY GRAVE: cuando requiere un tratamiento prolongado
e incapacita para el trabajo.
 Enfermedad Profesional MORTAL: cuando ocasiona el fallecimiento.

Por el agente causante:

 Enfermedades Profesionales producidas por agentes químicos


 Enfermedades Profesionales producidas por agentes físicos
 Enfermedades Profesionales debidas a agentes biológicos
 Enfermedades Profesionales debidas a inhalación de sustancias y agentes no
comprendidos en otros apartados
 Enfermedades Profesionales de la piel causadas por sustancias y agentes no
comprendidas en alguno de los otros apartados
 Enfermedades Profesionales debidas a agentes cancerígenos