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Shalom Alejem:

La paz se con vosotros, Ángeles asistentes, Ángeles celestiales, del Rey de Reyes, el Santo bendito sea
Él.

Vuestra llegada sea en paz, Ángeles de la paz, Ángeles celestiales, del Rey de Reyes, el Santo bendito
sea Él.

Bendecidme con la paz, Ángeles de la Paz, Ángeles celestiales, del Rey de Reyes, el Santo bendito
sea Él.

Vuestra estadía sea en paz, Ángeles de la Paz, Ángeles celestiales, del Rey de Reyes, el Santo
bendito sea Él.

Al irse esté en paz, Ángeles de la Paz, Ángeles celestiales, del Rey de Reyes, el Santo bendito sea
Él.

Ángeles de la Paz, Ángeles celestiales, del Rey de Reyes, el Santo bendito sea Él.

Porque Su enviado ordenará cuidarte en todos tus caminos. D"s guardará tu salida y tu llegada,
desde ahora y para siempre.

Mujer virtuosa – Eshet Jail:

A una mujer virtuosa, ¿quién puede hallar? Es más preciosa que las perlas. El corazón de su esposo confía en
ella; nada le faltará a él. Ella le prodiga el bien y no el mal, todos los días de su vida. Ella se procura la lana y el lino,
con gusto hace las labores de sus manos. Se asemeja a nave de mercaderes, que desde lejos buscan su sustento.
Se levanta cuando aún es de noche, proporciona sustento para su familia y alimento a sus mozas. Lo pensó y
compró un campo, con el fruto de su trabajo plantó una vid. La fortaleza es su ceñido, el esfuerzo dirige sus brazos.
Percibe que su labor es compensadora, entonces ni de noche apaga su luz. La rueca ocupa sus manos, con ellas
maneja el huso. Extiende su mano hacia el pobre, sus manos abre al menesteroso. Su casa no teme al frío de la
nieve, pues toda su familia esta vestida de grana. Ella hace sus tapices, sus vestidos son de lino y púrpura.
Renombrado es su esposo en la ciudad cuando se sienta entre los ancianos del lugar. Teje una tela y la vende, un
ceñidor vende al mercader. La fuerza y la dignidad son su ropaje. Mira con confianza el porvenir. Abre su boca con
sabiduría. En su lengua esta la ley de la bondad. Vela siempre por la marcha de su hogar, y no come el pan de la
pereza. Sus hijos crecen y la hacen feliz. Su esposo también la loa: "muchas mozas han procedido con virtud, mas
tú a todas sobrepasaste". Engañosa es la gracia, vana la bella, pues la mujer temerosa de D"s es digna de elogios,
séanle concedidos los frutos de su trabajo. Puedan sus obras loarla en las ciudades.

Kidush – Santificación

Día sexto. Se concluyó (de ser creados) los cielos y la tierra, y todos sus ejércitos. Y terminó Di-s
en el día séptimo la obra que había hecho, y descansó en el día séptimo de toda la creación que
hizo. Y bendijo Di-s el día séptimo, y lo consagró, porque en él reposó de toda Su obra, que había
creado Di-s para hacer.

Con el permiso de los señores:


(Para la vida)

Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del Universo, que creas el fruto de la vid.
(Amén)
Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del Universo, que nos santificaste con Tus preceptos y
te deleitaste con nosotros; y con amor y agrado nos has impartido Tu Santo Shabat, en
conmemoración de la obra de la creación, pues él es el primero de los días de Santa
Convocación, recuerdo del Éxodo de Egipto y Tu Shabat Santo nos has impartido con amor y
agrado. Bendito eres, Oh Señor, que santificas el Shabat.
(Amén)

Bendición a los Hijos

Luego del Kidush, los padres bendicen a sus hijos vivenciando así, la milenaria tradición. Con sus
manos por encima de la cabeza de cada hijo, dice la siguiente bendición:

La bendición para los varones es:

Iesimejá E-lo-him keEfraim uke Menashé. Quiera Di-s hacerte como Efráim y Menashé.
Iebarejejá A-do-nai Veishmereja, Iaer A-do-nai Que Di-s te bendiga y te proteja, que
Panav Eleja Vijuneka, Isá A-do-nai Panav resplandezca Su Rostro hacia ti y te dé gracia,
Eleja Veiasem Lejá Shalom. que vuelva Su Rostro hacia ti y te conceda la
paz.

La bendición para las mujeres es:

Iesimejá E-lo-him keSará, Rivká Rajel veLeá. Quiera Di-s hacerte como Sará, Rivká Rajel y
Iebarejejá A-do-nai Veishmereja, Iaer A-do-nai Leá.
Panav Eleja Vijuneka, Isá A-do-nai Panav Que Di-s te bendiga y te proteja, que
Eleja Veiasem Lejá Shalom. resplandezca Su Rostro hacia ti y te dé gracia,
que vuelva Su Rostro hacia ti y te conceda la
paz.

Bendición del pan

Se toman dos panes (jalot) y se bendice:

Baruj Atá A-do-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del
HaMotzí Lejem Min HaAretz. Universo, que extraes el pan de la tierra.

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