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PROCEDIMIENTO: Ordinario

MATERIA: Divorcio unilateral

DEMANDANTE: Jacqueline Denisse Laluna Cadot

RUN: 22.634.254-3

ABOGADO PATROCINANTE: Pía Ángel Lacroix Arias

RUN: 17.599.349-5

DEMANDADO: Luis Alberto Larraín Hurtado

RUN: 7.159.214-3

*******

EN LO PRINCIPAL, Demanda divorcio unilateral por culpa; en el PRIMER

OTROSÍ, conjuntamente, demanda compensación económica; en el SEGUNDO

OTROSÍ, acompaña documentos; en el TERCER OTROSÍ, medios de prueba; en

el CUARTO OTROSÍ, reserva de acciones; en el QUINTO OTROSÍ, forma de

notificación; en el SEXTO OTROSÍ, solicitud que indica; y en el SÉPTIMO

OTROSÍ, patrocinio y poder.

S.J.L. DE FAMILIA

JACQUELINE DENISSE LALUNA CADOT, bailarina, uruguaya, domiciliada en

Calle Antonio Varas N° 569, Depto. 603, comuna de Providencia, ciudad de

Santiago, a US. respetuosamente digo:

Demando, en procedimiento ordinario de divorcio, a LUIS ALBERTO LARRAÍN

HURTADO, empresario, chileno, domiciliado en Calle Visviri N° 505, Depto. 603,

comuna de Las Condes, ciudad de Santiago, el divorcio por las causales N° 1 y N°


5 del artículo 54 de la ley 19.947, de matrimonio civil, en razón de los siguientes

antecedentes de hecho y fundamentos de derecho que paso a exponer:

I. LOS HECHOS

Con el demandado contrajimos matrimonio el día 17 de julio del año 2003, el que

fue inscrito bajo el N° 514 en la circunscripción de Providencia, ante el Oficial de

Registro Civil respectivo. El régimen patrimonial pactado en el matrimonio fue de

separación de bienes, y éste no ha sido modificado.

No quiero seguir teniendo relación alguna derivada del contrato de matrimonio

celebrado con el demandado. De nuestra unión no existen hijos comunes.

Desde iniciado nuestro matrimonio, e incluso antes de él, el demandado

presentaba conductas celópatas que fueron aumentando con el correr de los años.

Producto de ellas, llegó al punto de impedirme totalmente trabajar, incurriendo en

acciones violentas con mis empleadores, compañeros de trabajo y el público que

me seguía. Así, consiguió que dejaran de contactarme para la realización de

espectáculos revisteriles. Además, con su prepotencia, destruyó totalmente las

posibilidades que tenía de internacionalizar mi carrera, como fue mi objetivo

profesional desde un principio al venirme a trabajar a Chile.

El demandado es dueño de numerosos restaurantes por lo que siempre ha estado

ligado a la vida bohemia, aumentando sus excesos con el alcohol, drogas y

medicamentos sujetos a control de psicotrópicos con el paso de los años. Como

consecuencia de sus celos y adicciones, comenzaron a hacerse cada vez más

frecuentes las actitudes violentas, convirtiéndome en víctima de amenazas –incluso

de muerte-, agresiones físicas y psicológicas que aumentaron durante el transcurso

de nuestro matrimonio. Me ofendía por mi profesión, me gritaba sin importar la

presencia de amigos y de otras personas, que era “una cualquiera” y que si no

fuera por él nadie me conocería en este país.


En una ocasión, me encontraba con el demandado en el Casino de Viña del Mar,

quien se molestó y comenzó a gritarme. Ante todos los presentes, me agarró

fuertemente del brazo y me zamarreó hasta que tropecé y caí. En el momento que

estaba en el suelo comenzó a darme puntapiés, dejando moradas mis piernas. En

virtud de dicho suceso, los guardias del establecimiento le solicitaron que hiciera

abandono del lugar.

Debido al profundo miedo que le tengo al demandado, hace casi un año que no

compartimos habitación. Y, desde principios de marzo de este año cuando el

demandado fue internado en una clínica, vivo en la casa de una amiga,

encontrándome más segura y tranquila desde aquel momento.

II. EL DERECHO

El artículo 54 inciso 1° de la Ley de Matrimonio civil número 19.947, establece la

posibilidad de demandar el divorcio, por parte de uno de los cónyuges, cuando ha

habido una falta imputable al otro, siempre que ésta constituya una violación grave

de los deberes y obligaciones que impone el matrimonio, tornando así intolerable

la vida en común. A su respecto, el artículo 131 del Código Civil indica que, tanto

marido y mujer, se deben respeto y protección recíprocos. En consecuencia, ha

quedado en evidencia el incumplimiento por parte del demandado de estos

deberes que impone el vínculo matrimonial, al recurrir en actitudes que violentan

física y psicológicamente a la actora.

Por su parte, el artículo 54 de la ya mencionada ley 19.947 no sólo establece una

causal genérica de divorcio sanción, sino que también indica un catálogo causal

específico en su inciso segundo. Así, se incurrirá en dicha causal si se atenta contra

la vida o maltrata gravemente la integridad física o psíquica del cónyuge, según lo


dispuesto en el numeral 1 del respectivo catálogo. De esta forma, el demandado ha

configurado la causal expuesta, al golpear en reiteradas ocasiones a la demandante

y anularla psicológica, social y profesionalmente. Es claro que la demandante se

encuentra sumamente afectada con esta situación, ya que ha generado un miedo

insostenible al demandado, habiendo dejado el hogar común para resguardarse de

sus malos tratos y procurar el bienestar de su integridad personal.

Junto con ello, el numeral 5 del citado artículo establece como otra de las causales

del divorcio por culpa el “alcoholismo o drogadicción que constituya un impedimento

grave para la convivencia armoniosa entre los cónyuges”. El demandado, producto de

su vida profesional, se encuentra sumido en una serie de adicciones a distintas

sustancias, lo que sin duda ha mermado la convivencia conyugal por las actitudes

violentas, exacerbadas por el consumo de aquellas.

POR TANTO, en mérito de lo expuesto, disposiciones legales invocadas y lo

dispuesto en los artículos 54, 56, 57, 60, 67, 69, 70, 85, 86, 87 y 88 de la Ley N° 19.947

de Matrimonio Civil, artículo 131 del Código Civil y artículos 55 y siguientes de la

Ley Nº 19.968, sobre Los Tribunales de Familia y demás normas pertinentes;

SOLICITO A US.: Sírvase tener por interpuesta demanda de divorcio por las

causales del artículo 54 de la ley N° 19.947, de Matrimonio Civil, mencionadas en

el cuerpo de esta demanda, en contra de Luis Alberto Larraín Hurtado, someterla a

tramitación conforme a derecho y, en definitiva, declarar el divorcio del

matrimonio celebrado entre las partes, por las causales y motivos señalados,

ordenar la subinscripción de la sentencia ejecutoriada al margen de la partida de

matrimonio, y condenar en costas al demandado.

PRIMER OTROSÍ: Que conjuntamente con la acción deducida en lo principal de

esta presentación, vengo en demandar, en procedimiento ordinario de divorcio, a

Luis Alberto Larraín Hurtado, empresario, chileno, domiciliado en Calle Visviri N°


505, Depto. 603, comuna de Las Condes, ciudad de Santiago, por compensación

económica, en virtud de los siguientes antecedentes de hecho y fundamentos de

derecho que paso a exponer:

I. LOS HECHOS

Con respecto a las causas de la compensación, por economía procesal, doy por

íntegramente reproducido lo expuesto en el capítulo I) de lo principal.

A ello, agrego que antes de venirme a Chile, estudié en academias de canto y baile

en Uruguay, las cuales me habilitan artística y profesionalmente para ejercer como

bailarina y vedette en revistas y en diversos espectáculos de varieté. He ejercido

como tal desde el año 2000, con 17 años. Desde el año 2003, al contraer matrimonio

con el demandado, fueron decreciendo las ofertas de trabajo, por motivo de las

actitudes violentas y groseras de mi cónyuge con todas las personas que me

rodeaban en el ambiente laboral. Con todo esto, tenía que hacerme cargo

completamente del hogar común, debido al machismo que detentaba el

demandado.

Así, por lo expuesto, mi desarrollo profesional se vio severamente limitado por la

necesidad de atender el hogar común. Lo mismo pasó con mis posibilidades de

estudio y especialización en danza y en teatro, así como con las ofertas

internacionales que en algún momento recibí.

Mientras tanto, la carrera del demandado siempre fue en ascenso. Él siempre ha

sido empresario del rubro de pubs y restaurantes, teniendo diversos locales y

participación en diversas sociedades, amasando una fortuna de varios miles de

millones de pesos. Sin ir más lejos, sólo en propiedades su patrimonio alcanza una

suma cercana a los 1.600 millones de pesos.


En cuanto a ingreso por pensión alimenticia, no procede por no existir hijos del

vínculo matrimonial entre las partes. Asimismo, no existe haber de la sociedad

conyugal por haber contraído el vínculo bajo el régimen patrimonial de separación

de bienes.

II. EL DERECHO

Respecto al DERECHO DE COMPENSACIÓN ECONÓMICA, la jurisprudencia

ha señalado que “la compensación económica que se refiere al artículo 61 de ley 19.947, de

matrimonio civil, es una cantidad en dinero o especies, que tiende a equilibrar la situación

de la mujer que por dedicarse al hogar común y a la crianza de los hijos, no tuvo el tiempo

ni la oportunidad de poder desarrollarse en su persona, para poder sustentarse por sí misma

económicamente, acorde con el estatus en que se desenvolvió”1.

Dentro de los supuestos que exige la ley para el nacimiento de este menoscabo

resarcible, es claro que se da en el caso de autos aquel referido a la dedicación de la

mujer al hogar común, pues como consecuencia de ello, no pude ejercer una

actividad remunerada constante durante el matrimonio, sumado al hecho de no

lograr desarrollarme profesionalmente en la medida que quise y pude, razón por la

cual nace, respecto de mi persona, el derecho a solicitar, por parte del demandado,

la compensación del desequilibrio patrimonial gestado durante el matrimonio, el

cual además se proyectará luego de declarado el divorcio. Así ha sido expuesto en

el artículo 61 de la ley 19.947, de matrimonio civil.

Se trata de un derecho que tiene su fundamento en el principio de protección del

cónyuge más débil, de acuerdo al artículo 3 de la ya mencionada ley de

Matrimonio Civil, y las bases de su establecimiento son tanto la protección y

Ilma. Corte de Apelaciones de Santiago 21/12/06, N° de ingreso 4165-2006, citado por PIZARRO
Wilson, Carlos y VIDAL Olivares, Álvaro; La compensación económica por divorcio o nulidad
matrimonial, Ed. Legal Publishing, Santiago de Chile, 2009, p.57.
confianza creada por uno de los cónyuges que se ha dedicado al cuidado del hogar

común acerca de la conservación del vínculo y los efectos jurídicos derivados del

estatuto protector del matrimonio, así como el empobrecimiento que arrastra el

cónyuge más débil, y que al término del matrimonio pierde su causa2.

Cabe precisar que la compensación económica tiene por objetivo asegurar que la

desigualdad experimente un empeoramiento en el futuro, de lo que se sigue que

las bases de su fijación se determinan al momento de producirse el divorcio.

El artículo 62 del mismo cuerpo legal establece diversos parámetros para la fijación

de esta compensación, los que se dan en el caso sublite:

a. Duración del matrimonio: El matrimonio con el demandado se ha

prolongado por 10 años. La convivencia común duró casi los 10 años

correspondientes al matrimonio, hasta marzo de 2013, período durante el cual me

dediqué casi en exclusivo al cuidado del hogar común, preocupándome de todo

quehacer doméstico, así como del bienestar del cónyuge.

b. Situación patrimonial de ambos: Por lo expuesto, la situación patrimonial

del demandado se encuentra en una posición superior a la mía, pues tiene altos

ingresos por sus locales comerciales, rentas y participación en sociedades distintas,

mientras que yo me encuentro cesante y de allegada en la casa de una amiga, quien

ha cubierto los gastos en los que he incurrido desde marzo del año en curso.

c. Edad y estado de salud del cónyuge beneficiario: Tengo actualmente 30

años de edad y no presento problemas de salud, ello gracias al sano estilo de vida

que siempre he llevado. Sin embargo, es claro que con el paso del tiempo los gastos

relacionados al tema van aumentando cada vez más, haciéndose indispensables

ciertos controles médicos periódicos o exámenes que permitan descartar cualquier

tipo de enfermedad que pudiera afectarme.

PIZARRO Wilson, Carlos y VIDAL Olivares, Álvaro, ídem, p.133.


d. Situación previsional: La desventaja económica en que me encuentro

actualmente frente al demandado se expresa, no sólo en la evidente disparidad

remuneracional actual, sino también en la pensión de vejez futura a que puedo

aspirar, pues carezco de cotizaciones de este carácter, esperándome una pensión

bajísima cuando jubile. Mientras tanto, el demandado gozará de una pensión de

vejez ostensiblemente superior a la mía en el futuro. Además, como dueño de

diversos bienes inmuebles, vehículos y poseedor de acciones y derechos sociales en

diversas sociedades de inversiones, podrá tener muchos más ingresos de los

correspondientes por capitalización individual.

e. Cualificación profesional y posibilidades de acceso al mercado laboral:

Las condiciones en que deberé enfrentar mi vida posteriormente se me hacen muy

difíciles. Aunque mi estado de salud es bueno, correspondiente a mi edad y a mi

estilo de vida como mencioné, las posibilidades de desarrollarme profesionalmente

no son muchas. La carrera de bailarina y vedette es corta, debido a la aparición de

nuevas figuras femeninas juveniles, por lo tanto, quedarían pocos años para poder

desempeñarme como tal. Así también, considerando que en el ambiente revisteril y

de espectáculos mi nombre ha sido manchado por los episodios de violencia

realizados por el demandado, menos posibilidades tengo de reincorporarme

laboralmente.

Los artículos 65 y 66 de la ley en análisis establecen diversas maneras de asignar la

obligación de pago de compensación económica, entre las que destaca la entrega

de una suma de dinero, acciones u otros bienes, pudiendo enterarse en una o

varias cuotas reajustables tratándose de dinero, la que además constituye la forma

idónea al caso.

Toda esta situación me implicó un grave perjuicio económico. Para efectos de

estimar la cuantía de los ingresos que dejé de percibir durante el período en que he

estado casada con el demandado y que serán probados en su oportunidad durante

el juicio, es menester explicar más en detalle el mercado en el cual actúan las

vedettes de mi calidad y tipo.


Cabe precisar que el trabajo de vedette es una actividad independiente que

se desarrolla dentro del rubro de la entretención para adultos, de tipo nocturno y

desempeñado preferentemente por mujeres jóvenes, de no más de 40 años, y que

consiste en bailar, cantar e interpretar actuaciones bajo un cierto libreto que nos es

entregado previo a cada función, para su ensayo y preparación.

En el mundo de los espectáculos nocturnos las artistas que desarrollamos la

actividad de vedettes nos clasifican según los atributos físicos, la simpatía, talento,

nacionalidad y profesionalismo, características que son tomadas en cuenta por los

empresarios y productores del rubro, según el perfil socioeconómico del público

objetivo (target) al que se dirigen dichos espectáculos.

Las vedettes, por tanto, son de distintas clases, pudiendo encontrar en el mercado,

desde las más modestas, hasta las vedettes de talla internacional entre las cuales

me encuentro, y que son las preferidas por los clubes más exitosos y exclusivos de

Latinoamérica y Chile, dirigidos a un público de altísimo nivel socioeconómico,

entre los cuales asisten con regularidad connotados personajes públicos,

empresarios, políticos y diplomáticos del más alto nivel.

De esta manera, cabe señalar que hasta antes del matrimonio era permanentemente

contratada por los clubes, centros de eventos y productoras de mayor prestigio del

país, (Passapoga, Club Platinum, entre otros) no sólo para actuar en dichos eventos

sino también para grabar comerciales y hacer sesiones de fotografía publicitaria en

revistas, cosas que con el tiempo me vi forzada a dejar de hacer por los continuos

maltratos físicos y psicológicos de los que fui víctima por parte del demandado.

Pues bien, los honorarios que en la actualidad se pagan por actuar en un evento a

las vedettes de la talla internacional, oscilan entre uno y dos millones de pesos,

pudiendo actuar en un promedio de dos a cuatro eventos por semana.

Por lo antes dicho, y haciendo un cálculo austero y conservador, he perdido la

posibilidad de trabajar al menos dos eventos semanales, por al menos los últimos 5
años, en que me vi obligada por el demandado a dejar de trabajar. Así, deduzco

una suma total de $780.000.000 (setecientos ochenta millones de pesos), resultante

de la fórmula: 2 eventos perdidos por semana, por 260 semanas equivalentes a

cinco años, por un $1.500.000 en promedio, más el traspaso del 50% de los fondos

que tenga el demandado en su cuenta de capitalización individual de AFP, a mi

cuenta de capitalización individual de AFP.

Asimismo, el artículo 80 de la Ley 20.255, sobre reforma previsional, establece que

en caso de “hacer lugar a la acción de compensación económica el juez, cualquiera haya

sido el régimen patrimonial del matrimonio, podrá ordenar el traspaso de fondos desde la

cuenta de capitalización individual afecta al DL 3.500, del cónyuge que deba compensar a la

cuenta de capitalización del cónyuge compensado”, hasta el “50% de los recursos

acumulados en la cuenta de capitalización individual del cónyuge que debe compensar,

respecto de los fondos acumulados durante el matrimonio”.

POR TANTO, en mérito de lo expuesto, disposiciones legales invocadas y lo

dispuesto en los artículos 61 y siguientes de la Ley N° 19.947 de Matrimonio Civil,

y artículos 55 y siguientes de la Ley Nº 19.968, sobre Los Tribunales de Familia y

demás normas pertinentes;

SOLICITO A US.: Sírvase conjuntamente con la demanda incoada en lo principal,

tener por interpuesta demanda de compensación económica en contra de Luis

Alberto Larraín Hurtado, someterla a tramitación conforme a derecho y, en

definitiva, condenarle al pago de $780.000.000.- (resultante de la fórmula: 2 eventos

perdidos por semana, por 260 semanas equivalentes a cinco años, por un

$1.500.000 en promedio, es igual a $780.000.000), más el traspaso del 50% de los

fondos que tenga el demandado en su cuenta de capitalización individual de AFP,

a mi cuenta de capitalización individual de AFP, a título de compensación

económica, con expresa condena en costas, mediante el pago en dinero en efectivo


o mediante la dación en pago de los siguientes bienes que forman parte del

patrimonio del demandado:

1. Departamento ubicado en Avenida el Golf 100, departamento 705, comuna

de las Condes.

2. Local comercial ubicado en General Holley 125, Providencia.

3. Automóvil Nissan 370 Z, año 2012, placa patente NM JK 12.

4. Camioneta Ford F 150, año 2011, placa patente KL HW 36

SEGUNDO OTROSÍ: Sírvase tener por acompañado certificado de matrimonio

habido entre las partes.

TERCER OTROSÍ: Sírvase US. tener presente que, para acreditar los hechos

señalados en lo principal y primer otrosí, me valdré de todos los medios de prueba

que la ley pone a nuestra disposición, especialmente, documental, declaración de

parte, testimonial, exhibición de documentos e informe de peritos.

CUARTO OTROSÍ: Ruego a US. tener presente que me reservo las acciones civiles

y criminales derivadas de los hechos señalados en lo principal de esta demanda.

QUINTO OTROSÍ: Sírvase notificarme de las resoluciones que dicte en la presente

causa, mediante mensaje a la siguiente casilla de correo electrónico:

pia.lacroix.a@gmail.com , en virtud de lo dispuesto en el inciso final del artículo 23

de la ley 19.968, de tribunales de familia.

SEXTO OTROSÍ: Sírvase autorizarme para la presentación de escritos

debidamente digitalizados y suscritos, mediante correo electrónico dirigido a la

casilla habilitada por el tribunal para tales efectos.


SÉPTIMO OTROSÍ: Vengo en designar abogado patrocinante y conferir poder a la

abogada habilitada para el ejercicio de la profesión doña Pía Ángel Lacroix Arias,

cédula nacional de identidad N° 17.599.349-5, domiciliada para estos efectos en

calle Santa María N°0200, comuna de Providencia, ciudad de Santiago, con las

facultades comprendidas en ambos incisos del artículo 7 del Código de

Procedimiento Civil, las cuales se dan por íntegramente reproducidas.

POR TANTO,

A USÍA RESPETUOSAMENTE PIDO: tenerlo presente.

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Jacqueline Denisse Laluna Cadot Pía Ángel Lacroix Arias