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ANTIDIARREICO

Uno de los medicamentos más utilizados en la actualidad para tratar la diarrea son los inhibidores de
la motilidad intestinal, entre los que destacan los opioides, como por ejemplo la loperamida y el
difenoxilato

Síntesis de la loperamida
Tras el descubrimiento de la petidina, se comienza a manipular con dicha molécula. Se realizaron
diferentes ensayos hasta que finalmente se obtuvo la síntesis de dos nuevos fármacos antidiarreicos:
difenoxilato y loperamida. La estructura 3,3-difenilpropil de ambas moléculas se asemeja a la
estructura existente en la metadona y otros medicamentos con propiedades anticolinérgicas.
El laboratorio Janssen Pharmaceutica patentó como analgésico en 1959 el difenoxilato. El
descubrimiento de sus propiedades antidiarreicas fue completamente fortuito: se observaba una
disminución considerable de la cantidad de deposiciones en las jaulas de animales de
experimentación tratados con difenoxilato. Este fármaco se absorbe bien desde el tracto digestivo,
pese a ello apenas tiene efecto analgésico, puesto que presenta un rápido metabolismo hepático. Sin
embargo, la capacidad de causar estreñimiento permanecía inalterada. Por ello, fue comercializado
como antidiarreico. El difenoxilato fue formulado junto a pequeñas cantidades de atropina, para
tratar de retrasar la absorción intestinal del mismo.
Posteriormente se sintetizó la loperamida, que tiene como principal ventaja que apenas se absorbe
desde el tracto digestivo –por ejemplo, cuando se administra una dosis de 2mg, se absorbe al plasma
sanguíneo únicamente 2ng/ml–; a causa de ello, ha llegado a ser el antidiarreico preferido en la
mayoría de las situaciones.
La loperamida, como se ha mencionado anteriormente es un opiáceo y un derivado sintético de la
piperidina. Se trata de una droga efectiva contra la diarrea generada por gastroenteritis o enfermedad
inflamatoria intestinal, se encuentra en distintos países bajo los nombres comerciales: Fortasec,
Lopex, Imodium... Fue descubierta en el año 1969 por la empresa Janssen Pharmaceutica

Mecanismo de acción
La loperamida es un agonista de los opioides, que como la morfina, tienen efectos astringentes
significativos. Este tipo de fármacos aumentan el tiempo de tránsito intestinal y la absorción de agua,
además de reducir los movimientos de masa del colon. Aunque todos los opioides tienen efecto
astringente, no se utilizan como antidiarreico por su potente efecto sobre el sistema nervioso central.
La loperamida, sin embargo, no cruza la barrera hematoencefálica, y por ello no tiene efecto
analgésico ni adictivo, pero mantiene su capacidad antidiarreica.
La loperamida es un agonista de receptores μ-opiáceos, que inhibe la liberación de prostaglandinas y
acetilcolina en el plexo mientérico de Auerbach, reduciendo el peristaltismo intestinal. Al disminuir
el tránsito intestinal, aumenta la absorción de agua y electrolitos, disminuyendo la frecuencia y la
cantidad de deposiciones realizadas por el paciente que ingiere loperamida. Estas deposiciones se
vuelven más viscosas, debido al menor contenido de agua. También presenta, en menor medida,
cierto efecto antisecretor. Además incrementa el tono del esfínter anal, disminuyendo la
incontinencia. En la tabla 1 se observa los principales efectos de la loperamida sobre el tracto
gastrointestinal.

Farmacocinética
La administración por vía oral de la loperamida presenta una absorción del 40% en el tracto
digestivo. Las concentraciones máximas se alcanzan a las 2 horas de la administración de una
solución oral y a las 4,5 horas, en el caso de administrarse una cápsula. Se desconoce la distribución
de la loperamida, ni tampoco si atraviesa la placenta o si se excreta en la leche materna.
Aproximadamente, el 97% se une a las proteínas plasmáticas. El fármaco se metaboliza en el hígado,
tiene una semivida de 10,8 horas. El 30% de la dosis se elimina por las heces sin alterar. La
eliminación urinaria asciende a menos del 2%.