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HUNGRY CITIES

CITY AUDIT TEMPLATE


“MEXICO CITY
(ZONA METROPOLITANA DEL VALLE
DE MÉXICO)”

GUÉNOLA CAPRON, COORD.

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA METROPOLITANA


AZCAPOTZALCO

JUNIO DE 2016

Autores:
Ana Luisa Diez, UAM-Azcapotzalco
Anavel Monterrubio, UAM-Azcapotzalco
Héctor Hidalgo, UAM-Azcapotzalco
Jesús Morales, UAM-Azcapotzalco
Jill Wigle, Carleton University
José Castro, UAM-Azcapotzalco
Ma. Cristina Sánchez-Mejorada, UAM-Azcapotzalco
María Concepción Duarte T., UAM Azcapotzalco
María Teresa Esquivel, UAM-Azcapotzalco
René Flores, UNAM

1
Significado e integración de la Zona Metropolitana del Valle de México..............................4

1. Introducción..................................................................................................................... 6

2. Demografía de la ZMVM...............................................................................................12

3. Geografía de la ciudad..................................................................................................24

3.1 Entorno físico natural...............................................................................................24

3.2 Clasificación de las áreas habitacionales de la ZMVM por tipo de poblamiento......26

3.3 Pobreza y marginación............................................................................................32

4. Datos económicos de la Zona Metropolitana del Valle de México.................................37

4.1 Principales sectores y actividades en la Zona Metropolitana del Valle de México. . .37

Sectores de actividad.................................................................................................37

4.2. Tamaño de la fuerza laboral, empleo y desempleo.................................................39

4.3. Distribución de ingresos..........................................................................................41

Algunos indicadores de pobreza................................................................................41

Chapter 5: Informal Economy............................................................................................45

5.1 Overview..................................................................................................................45

5.2 Size and Importance of the Informal Economy........................................................45

5.3 Types of Informal Economic Activity by Sector.........................................................49

5.4 Types of Activity in the Food Sector.........................................................................51

5.5 Spatial distribution of informal markets/activities......................................................54

5.6 Policies towards Informal Food Markets/Vendors....................................................55

6. Urban Food System......................................................................................................58

6.1 Las fuentes de alimentos y los alimentos que llegan a la ciudad.............................60

6.2 Flujos de alimentos y el movimiento de estos dentro de la ciudad...........................63

6.3 Tipología y ubicación espacial de los puntos de venta de alimentos para los
hogares.......................................................................................................................... 71

Reflexiones preliminares............................................................................................79

2
6.4 Agricultura urbana y peri-urbana..............................................................................80

6.5 Datos sobre el cambio de precios de los alimentos dentro de la ciudad en el tiempo
...................................................................................................................................... 85

6.6 El impacto de las crisis en el precio de los alimentos en México.............................95

El papel de las crisis...................................................................................................97

El caso mexicano.....................................................................................................102

6.7 Dietas Urbanas y Patrones de Consumo...............................................................108

6.8 Inseguridad alimentaria..........................................................................................114

Escala Mexicana de Seguridad Alimentaria..............................................................114

Inseguridad alimentaria en México...........................................................................115

La inseguridad alimentaria en la Ciudad de México.................................................118

Patrones de Gastos en alimentos............................................................................121

6.9 Las políticas de combate al hambre en México.....................................................124

Combate al hambre desde el punto de vista institucional federal.............................124

Programas sociales de la Ciudad de México por tipo de dimensión que atienden y


entidad responsable.................................................................................................126

Bibliografía...................................................................................................................... 129

Anexos............................................................................................................................ 133

3
Significado e integración de la Zona Metropolitana del Valle de México
El Consejo Nacional de Población (SEDESOL, CONAPO e INEGI, 2012:25) define como
Zona Metropolitana al “conjunto de dos o más municipios donde se localiza una ciudad de
50 mil o más habitantes, cuya área urbana, funciones y actividades rebasan el límite del
municipio que originalmente la contenía, incorporando como parte de sí misma o de su
área de influencia directa a municipios vecinos, predominantemente urbanos, con los que
mantiene un alto grado de integración socioeconómica” 1; en esta definición se incluye
además a aquellos municipios que por sus características particulares son relevantes para
la planeación y política urbanas. Adicionalmente, se definen como zonas metropolitanas
todos aquellos municipios y delegaciones que contienen una ciudad de un millón o más
habitantes, así como aquéllos con ciudades de 250 mil o más habitantes que comparten
procesos de conurbación con ciudades de Estados Unidos de América”.

En México existen 59 zonas metropolitanas conformadas por 367 municipios, de los


cuales 263 son municipios centrales; 43 municipios exteriores definidos con base en
criterios estadísticos y geográficos, y 61 municipios exteriores definidos con base en
criterios de planeación y política urbana7 (SEDESOL, CONAPO e INEGI, 2012).

Territorialmente, la Zona Metropolitana del Valle de México es un conglomerado formado


por las 16 delegaciones del Distrito Federal, 58 municipios del Estado de México y un
municipio del estado de Hidalgo, según la delimitación CONAPO-INEGI-SEDESOL (2012)
(Ver Mapa 1 y anexo 1).

Mapa 1.- Demarcaciones político administrativas que integran la Zona Urbana de la


Ciudad de México

1
Zona Metropolitana: Agrupación en una sola unidad de municipios completos que comparten una ciudad
central y están altamente interrelacionados funcionalmente. También se consideran a los centros urbanos
mayores a un millón de habitantes aunque no hayan rebasado sus límite municipal y a los centros urbanos de
las zonas metropolitanas transfronterizas mayores a 250 mil habitantes SEDESOL/CONAPO (2014).

4
Fuente: OCIMSIG UAM-A en base al Marco Geoestadístico Municipal 2010 ver 5A del
Instituto Nacional de Estadística y Geografía

5
1. Introducción

María Teresa Esquivel (UAM Azcapotzalco)

Durante la Colonia la Ciudad de México, entonces capital de la Nueva España, concentró


el poder sociopolítico y económico; este sistema se aglomeró de manera notoria en la
capital; dejando de lado a varias regiones y estableciendo un sistema de ciudades
orientado hacia la minería y la exportación a la metrópoli española.

Con la guerra de Independencia grandes volúmenes de población se incorporan a las


fuerzas independentistas, disminuyendo la mano de obra disponible para la agricultura, la
minería y otras actividades básicas, rompiendo con ello, el equilibrio urbano del país. La
Ciudad de México pierde su hegemonía comercial, cultural y política; se viene a menos la
prosperidad minera y agrícola de la región del Bajío (principales escenarios de la lucha); y
se afecta la economía de la región comprendida a lo largo del camino México-Veracruz.

El conflicto generó importantes flujos migratorios de los centros urbanos de tamaño


reducido hacia las grandes ciudades, en busca de seguridad. En tan solo un año (entre
1810 y 1811), la Ciudad de México aumentó de 150,000 a 170,000 personas.

Aunque la hegemonía de la Ciudad de México siempre ha sido un rasgo característico de


la historia urbana del país, no fue sino hasta mediados del siglo XIX cuando
definitivamente tomó un lugar fundamental en la dinámica demográfica y urbana nacional.

Porfirio Díaz, posibilitó la integración territorial y la inserción económica del país al


mercado mundial. A nivel nacional, el desarrollo ferroviario y las rutas que se
establecieron hacia el norte y hacia el Golfo de México, lograron la interconexión de las
ciudades del norte del país al conjunto de urbes del altiplano. Paralelamente, grandes
zonas y numerosos poblados del sur y del Pacífico se desintegraron de dicho sistema de
transporte. Este proceso centralizó definitivamente la vida nacional en la Ciudad de
México, adquiriendo ésta el impulso demográfico que la convertiría en una ciudad
decisivamente predominante. Su importancia en la historia nacional es clara: fue asiento
del mayor de los imperios indígenas, capital del virreinato, centro del imperio francés y el

6
área urbana desde donde han emanado las decisiones que han afectado definitivamente
el desarrollo de México.

La posición de la Ciudad de México en el centro de la República y la gran cantidad de vías


de comunicación con que cuenta, han repercutido en su prosperidad económica. La
Ciudad de México ejerce una influencia económica, social, política y cultural no solo en su
área inmediata, sino en todo el país.

A lo largo del siglo XX, el crecimiento económico del país y su dinámica demográfica
determinó la transformación de México de una nación esencialmente rural a otra
fundamentalmente urbana. De los 13.6 millones de habitantes que tenía México al iniciar
el siglo XX, sólo 1.4 vivían en asentamientos denominados ciudades (que en ese
entonces alcanzaba un total de 33). En el sistema urbano nacional predominaban las
ciudades pequeñas en donde habitaba casi la mitad de la población urbana, y el resto se
asentaba en 6 ciudades de tamaño medio, siendo la Ciudad de México y Guadalajara las
principales, con 345 mil habitantes la primera y 101 mil, la segunda (Garza, 2002:8).

Durante la etapa revolucionaria (de 1910 a 1921), la población total registró una reducción
de 825 mil personas. El movimiento armado contribuyó a la concentración de población en
algunas ciudades y al impulso de un proceso migratorio rural-urbano, particularmente
hacia la Ciudad de México. De esta manera, la población urbana creció en 317 mil
individuos, mientras que la rural disminuyó en un 5.5% resultado de la movilización de la
población hacia las ciudades que ofrecían mayores garantías de seguridad (Gutiérrez de
MacGregor, 2003).

A lo largo de las primeras cuatro décadas del siglo XX, mientras el país creció a una tasa
del 0.9% anual, la Ciudad de México lo hizo a una tasa de 3.8%, resultado del crecimiento
social (migración) muy por encima del natural.

La décadas de los años 40 y 50 constituyeron una primera etapa del milagro económico
mexicano, el proceso de industrialización sustitutiva de importaciones aceleró el
crecimiento económico, estimulando el desarrollo urbano y prolongándose estas
tendencias hasta 1980, década a partir de la cual y como resultado de la transformación
social, económica y espacial de México, el país se convierte en una nación
hegemónicamente urbana, con un sistema ciudades de corte macrocéfalo (es decir, una
gran ciudad –la Ciudad de México- que se distingue del resto del sistema), al tiempo de la
enorme dispersión de la población en asentamientos humanos de diversos tamaños. Este

7
crecimiento explosivo se concentró en las principales ciudades del país (México,
Guadalajara, Monterrey y Puebla).

En 1940 la Ciudad de México participaba con 33.5% del PIB nacional, y dos décadas
después esta participación alcanzó su mayor nivel llegando a 37.3%, poniendo de
manifiesto la alta concentración urbana y económica en la capital del país. Entre 1951 y
1960 el crecimiento promedio anual en la Ciudad de México era de 8.06% mientras que
en el resto del país era de 5.16%.2

Con la industrialización por sustitución de importaciones (ISI), la Zona Metropolitana de


Ciudad de México (ZMCM) se convirtió en el epicentro de la economía nacional. “En 1980,
el PIB metropolitano fue dominado por los servicios comunales y sociales (32,6% del PIB
total), y en segundo lugar, por la industria manufacturera (23,7%). En cuanto al mercado
laboral, la industria fue el sector más importante (51,3% del empleo total), seguida por el
comercio (25,5%)”3

A partir de la década de los sesentas, la concentración económica empezó a ceder y la


brecha del PIB entre la capital y el promedio del resto de las regiones disminuyó. Esto
continuó en las siguientes décadas. Así, del 2000 al 2006, mientras el PIB promedio anual
en la Ciudad de México crecía 1.7%, el resto del país lo hacía a 3.2%. Esto es, se
incrementaba la diferencia a 1.5%, mientras que la participación de la capital en el PIB
nacional caía a 20.3 por ciento (Ángeles-Castro, 2013).

A partir de la segunda mitad del siglo XX, en la mayor parte de las grandes urbes del
mundo y las ciudades mexicanas no han sido la excepción, se generaliza un proceso de
desindustrialización y terciarización a su interior que impacta no sólo su morfología, sino
fundamentalmente su funcionamiento. De 1980 a 1990, considerada como la “década
perdida”, el impacto que en el territorio tiene la crisis se manifiesta en la desaceleración
que sufre la Ciudad de México y en la disminución de la importancia de las cuatro
principales metrópolis. Esto va a marcar el inicio de la transformación del sistema urbano
nacional: de ser típicamente preeminente con una sola ciudad en la cúspide se convierte

2
Ángeles-Castro, Gerardo. (2013). Crecimiento económico y desarrollo humano en la ciudad de México con
respecto a un entorno nacional: una perspectiva neoclásica y dualista. Economía, sociedad y territorio,13(42),
431-457. Recuperado en 15 de febrero de 2016, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?
script=sci_arttext&pid=S1405-84212013000200006&lng=es&tlng=es.
3
Parnreiter, Christof. (2002). Ciudad de México: el camino hacia una ciudad global.EURE (Santiago),28(85),
89-119. Recuperado en 15 de febrero de 2016, de http://www.scielo.cl/scielo.php?
script=sci_arttext&pid=S0250-71612002008500006&lng=es&tlng=es. 10.4067/S0250-71612002008500006.

8
en uno de corte polinuclear, donde la actividad económica y la población se tienden a
concentrar en unas cuantas metrópolis (Garza, 2010:84).

La geografía económica del país y el sistema urbano nacional se transforman como


resultado de los cambios en la economía y el mercado laboral de Ciudad de México y en
particular del sistema urbano. Así, en 1980, el rasgo principal del sistema urbano fue la
alta concentración de la población, de las migraciones y de la economía en Ciudad de
México, que se manifestaba en que el “37,7% del PIB nacional se originaba en la ZMCM,
mientras que en la industria manufacturera y los servicios comunales y sociales la
participación metropolitana llegó casi a la mitad de la producción nacional” 4 Sin embargo,
entre 1980 y 1998, se registra una reducción notable de la primacía urbana económica de
Ciudad de México: “su contribución al PIB nacional cayó un 13,9%, resultando en una
participación en el PIB nacional del 32,4%. Esta reducción se debe principalmente a una
caída drástica de la participación del sector manufacturero metropolitano, que pasó del
47% en 1980 al 29% en 1998” 5

Para fines de los años ochenta, la Ciudad de México y su zona metropolitana eran 5.7
veces más grande que la zona metropolitana de Guadalajara que le seguía en tamaño. En
la frontera norte, Tijuana y Ciudad Juárez conservaron su tradicional dinámica, 6
consolidándose como las principales sedes maquiladoras del país. También se inicia la
conformación de la primera megalópolis mexicana cuando las zonas metropolitanas de la
Ciudad de México y de Toluca se traslapan (Garza, 2010:46) y se visualiza la formación
de la región polinuclear en el centro del país, formado por las zonas metropolitanas de la
Ciudad de México, Toluca, Puebla, Cuernavaca, Querétaro y Pachuca.

Para finales del siglo XX, la situación de la ZMCM cambia drásticamente, de ser el
epicentro de la economía nacional, se observa un declive de la industria manufacturera
(tanto en la producción como en el empleo). “Entre 1980 y 1998, la participación de la
industria en el PIB de Ciudad de México bajó un 19.5%, cayendo a menos del 20% de la
producción metropolitana. Con una reducción del 40%, el declive de la industria fue aún
más acentuado en cuanto al mercado laboral”.7

4
Parnreiter, Christof. (2002).
5
Mientras en 1980 la industria fue el sector más concentrado en Ciudad de México, en 1998 los sectores más
centralizados fueron los "servicios comunales, sociales y personales", y en segundo lugar, los "servicios
financieros, seguros, actividades inmobiliarias y de alquiler" Parnreiter, Christof. (2002).
6
Entre 1990 y el 2000, crecieron a tasas de 5.5 y 4.4% respectivamente (Garza, 2002).
7
Parnreiter, Christof. (2002).

9
En cuanto al empleo, la situación no fue diferente, la participación de Ciudad de México
en el empleo nacional urbano bajó de 1980 a 1998 del 40 al 24. Pero estas pérdidas
fueron más graves en el caso de la industria manufacturera cayendo la participación a
menos de la mitad del nivel de 1980, mientras el comercio y los servicios perdieron 31 y
20% de su participación, respectivamente. 8

El colapso del modelo de Industrialización por Sustitución de Importaciones, “fue más que
nada el colapso de su planta industrial” y cómo ésta se concentraba altamente en la
ZMCM, no es de sorprender que esta ciudad fue la más perjudicada. 9

Si bien en 1980 Ciudad de México fue una ciudad industrial, una década después se
había convertido en una ciudad especializada en los servicios. Este descenso de Ciudad
de México junto con la creación de nuevos polos de crecimiento es resultado de una
dispersión de la industria manufacturera hacia el norte del país y también hacia la región
centro.

Así, podemos hablar de una crisis profunda que la ZMCM paso en los años 80 vinculada
con el colapso de la industrialización por sustitución de importaciones. Se crean nuevas
ciudades industriales como resultado de la reorientación de la producción mexicana hacia
mercados externos. Paralelamente se da un ascenso del sector de los servicios
avanzados en Ciudad de México, concentrando las actividades claves para la
globalización de la economía mexicana. Entonces, como señala Parnreiter (2002) se
puede concluir que la ZMCM asume funciones de una ciudad global.

Con la globalización se crearon nuevas ciudades industriales, restando aún más la


participación de la ZMCM en el PIB y en el empleo nacional. Sin embargo, la globalización
favoreció la concentración de ciertas actividades económicas en Ciudad de México.
“Estas actividades son las que se relacionan con el control económico, y en particular, con
la gestión de la inserción cada vez más profunda de México en el mercado mundial”
(Parnreiter, 2002), De ahí que se hable de que la Ciudad de México se está
transformando de una metrópolis nacional hacia una "bisagra" entre la economía
mexicana y la economía global”.

Así, al iniciarse el siglo XXI, México es considerado ya una nación altamente urbanizada.
El patrón preeminente es francamente sustituido por el de concentración polinuclear en el

8
Parnreiter, Christof. (2002).
9
Parnreiter, Christof. (2002).

10
que aumentan el número de grandes ciudades de más de 500 mil personas y disminuyen
su importancia las urbes medianas y pequeñas.

11
2. Demografía de la ZMVM
María Teresa Esquivel Hernández (UAM Azcapotzalco) y

René Flores Arenales (UNAM)

La Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) es una de las cinco mayores
concentraciones poblacionales y de fuerza laboral del mundo, y una de las dos más
grandes de América Latina.10 Se extiende sobre una superficie de más de 200 mil
hectáreas cuadradas, en donde viven alrededor de 21 millones de ´personas y abarca tres
entidades político administrativas diferentes, con autoridades, formas de gestión y
planeación distintas, pero también con procesos económicos, políticos, sociales y
territoriales en muchos casos comunes y complementarios. En la parte formada por la
Ciudad de México11 se concentran los servicios de educación, salud, profesionales,
culturales y financieros, por lo que ejerce fuerte influencia sobre el resto de la metrópoli e,
incluso, del país.

Al iniciar el siglo XX, la Ciudad de México era un asentamiento de unos 345 mil habitantes
que en sólo tres décadas pasa a ser una gran ciudad que rebasa el millón de personas. El
crecimiento demográfico de la capital durante estos primeros 30 años del siglo pasado va
a ser el resultado de una migración proveniente de las zonas rurales combinado con un
crecimiento natural lento.12 Espacialmente, el 98 por ciento de la población del área
urbana de la Ciudad de México estaba contenida dentro de los límites de los 12 cuarteles
13
de la llamada Ciudad Central y el dos por ciento restante habitaba las delegaciones de
Azcapotzalco y Coyoacán.

El modelo de crecimiento por sustitución de importaciones que inicia el país en la década


de los años 40, encuentra en la Ciudad de México su sede principal y fortalece un patrón

10
Es difícil determinar el tamaño total de cada una de esas ciudades y cuál es la más grande de todas debido
a que generalmente incluyen territorios de más de una demarcación política administrativa y han conurbado
pueblos y ciudades más pequeños durante su proceso de crecimiento.
11
Antes llamado Distrito Federal.
12
Este crecimiento natural lento era el resultado, en aquellos años, de una natalidad alta (45 nacimientos por
mil habitantes) pero también de una mortalidad elevada que se mantenía en aproximadamente unas 28
defunciones por mil habitantes. La esperanza de vida también era muy baja, de menos de 35 años al
nacimiento
13
Actualmente forman parte de las delegaciones centrales: Miguel Hidalgo, Benito Juárez, Venustiano
Carranza y Cuauhtémoc.

12
concentrador de capital y de población, de actividad política, industrial y financiera. Este
modelo económico motivó que creciera a un ritmo nunca antes visto. La población se
asentó en el territorio acompañada de procesos espaciales diversos que modificaron su
estructura urbana. El papel jugado por la Ciudad de México en el desarrollo económico
del país la convierte en el lugar de destino más importante de las corrientes migratorias
nacionales, lo que provoca que para 1950, según datos censales, la población de la
capital alcance poco más de tres millones de personas.14

De 1950 a 1970 hay una franca expansión del área urbana de la Ciudad de México sobre
los municipios colindantes del Estado de México, en donde se ubicarán actividades
industriales.15 Las políticas implementadas en la Ciudad de México para contener el
crecimiento de la mancha urbana, originan la salida de población que se asienta sobre los
municipios mexiquenses más cercanos,16 iniciando con ello la etapa denominada de
metropolización.

En esta etapa buena parte del crecimiento poblacional fue resultado del continuo arribo de
inmigrantes provenientes de las áreas rurales empobrecidas17 (Unikel, 1974). Para los
años setenta la inmigración llegó a representar hasta el 30 por ciento del crecimiento
demográfico, la cual se combinó con la alta fecundidad (60 por ciento) y con la
incorporación de nuevos municipios y su población a partir del proceso de conurbación
(10 por ciento).18 La metrópoli creció a ritmos muy elevados, a tasas de 4.88 por ciento
anual entre 1950 y 1960; y de 1960 a 1970, la tasa ascendió a 5.22 por ciento.

Esta dinámica dio lugar a una estructura poblacional formada mayoritariamente por
jóvenes. Sin embargo, a partir de la década de los setenta disminuye la fecundidad y los
flujos migratorios se revierten (disminuye la entrada de migrantes y aumenta la salida de
población), configurando un nuevo patrón demográfico:19 el crecimiento de la metrópoli
disminuye paulatinamente y su población inicia un proceso gradual de envejecimiento.

14
Esquivel María, René Flores y Gabriela Ponce (2006). “Dinámica demográfica y espacial de la Zona
Metropolitana del Valle de México” en: Cruz, Espacios Metropolitanos 2. Población, planeación y políticas de
gobierno. Editorial de la Red de Investigación Urbana y Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco,
15-46.
15
Primero hacia Tlalnepantla y poco después hacia Naucalpan y Ecatepec. Estos municipios presentaron de
1950 a 1970 tasas de crecimiento superiores al 13%.
16
Nezahualcóyotl, Atizapán de Zaragoza, Chimalhuacán, Cuautitlán, Tultitlán, Coacalco, Huixquilucan y la
Paz.
17
Tan solo de 1970 a 1980, 3, 248,000 inmigrantes llegaron a la Ciudad de México.
18
http://www.nexos.com.mx/?p=11769
19
A partir de los años ochenta, la ZMCM se volvió “un exportador neto de población, pues empezaron a
abandonar la ciudad más personas de las que llegaban a vivir a ella (el saldo negativo ascendió a 133 mil
personas entre 1995 y 2000)”. http://www.nexos.com.mx/?p=11769

13
Las modalidades que adquiere la distribución de la población en el territorio metropolitano
han traído como consecuencia un marcado comportamiento diferencial a su interior que
se manifiesta, por un lado, en tasas de crecimiento de más de 20.5 por ciento anual entre
1950-1960 y de 9.6 por ciento entre 1970-1980 en las delegaciones periféricas y en los
municipios conurbados del Estado de México, mientras que la Ciudad Central reduce su
tasa de crecimiento de 2.3 por ciento anual entre 1950-1960 a –1.11 por ciento en la
década siguiente.20

A partir de los años ochenta, el modelo de desarrollo nacional basado en la sustitución de


importaciones y en el crecimiento del mercado interno, entra en crisis dejando el paso a
otro patrón basado en la apertura generalizada de la economía nacional y en una nueva
forma de articulación con la economía mundial.21 A nivel territorial la entrada del
neoliberalismo y la globalización se manifiesta en el descenso significativo del ritmo de
crecimiento de la metrópoli: la tendencia histórica de ser el destino principal de los
procesos migratorios del país se modifica, 22 pero también el crecimiento natural disminuye
con el descenso de la fecundidad iniciado una década antes. A pesar de lo anterior, la
metrópoli experimenta un ritmo importante en la expansión de su mancha urbana.23

El periodo de máximo crecimiento urbano en la historia de la ciudad, es el de 1960 a


1990, ya que su superficie se incrementó en más de 400 por ciento, al pasar de 40,000
hectáreas en 1960 a más de 171,000 en 1990 y, en este crecimiento, las colonias
populares jugaron un papel protagónico. Durante la última década del siglo pasado, ese
tipo de asentamientos continuó representando la forma más común de expansión urbana,
lo que dio como resultado que para el año 2000, el 60 por ciento del total del suelo urbano
habitacional en toda la ZMVM estaba ocupado por colonias populares producto de
procesos de autoconstrucción de las viviendas. 24

20
Esquivel, Flores y Ponce, 2006: 9.
21
Duhau Emilio (editor), (2012). Ciudad de México: La construcción permanente de la metrópoli, Organización
Latinoamericana y del Caribe de Centros Históricos, pág.11.
22
Esta reorientación de los flujos de población se inicia en los ochenta, y ya para la segunda mitad de los
años noventa, la ZMVM como conjunto, registra saldos migratorios cercanos al equilibrio. Cabe señalar que a
pesar de que la capital del país siendo uno de los destinos preferenciales de los flujos migratorios se ha
convertido paralelamente en la zona que expulsa más población. Con ello se dio un giro a la tendencia
histórica de la metrópoli (Esquivel y Flores, 2003. “Edad Mediana y Anillos de crecimiento en la Zona
Metropolitana del Valle de México Análisis por delegación y municipio, 2000” OCIM, UAM-Azcapotzalco)
23
Esta no correspondencia entre dinámica demográfica y dinámica espacial ha sido explicada por las
modalidades que adoptan los procesos de distribución de la población y de las actividades en el territorio
metropolitano.
24
Cálculo del Observatorio Urbano de la Ciudad de México (formado a partir de un acuerdo entre el Centro de
la Vivienda y Estudios Urbanos –CENVI- y la UAM-A) que fue publicado en Consejo Nacional de Población,
Escenarios Demográficos y Urbanos de la ZMCM 1990-2010, 1998.

14
Así, mientras la Ciudad de México crece a ritmos muy bajos, incluso de 1980 a 1990
registró tasas negativas (el terremoto de 1985 fue un factor determinante en esa
situación), los municipios conurbados se constituyen en áreas de recepción de migrantes
expulsados de la Ciudad de México, y registraron en promedio tasas de crecimiento por
arriba del 2.5 por ciento anual. En esta movilidad residencial intrametropolitana también
incidió, entre otros factores, el ritmo creciente de formación de nuevos hogares con un
número cada vez menor de miembros, que encontraron una solución habitacional en el
acceso informal a suelo barato o a una vivienda de interés social en la periferia.

De 1990 al 2000, la ZMVM registró un aumento de poco menos de tres millones de


habitantes; el 86.4 por ciento de este incremento se llevó a cabo en los municipios
conurbados del Estado de México, el 13 por ciento en el Distrito Federal y 0.6 por ciento
en Tizayuca, Hidalgo.

En la última década, la dinámica demográfica y espacial de la ZMVM ha presentado


importantes cambios. Se trata de procesos que ya se habían presentado desde décadas
atrás, y que en los años recientes han tomado nuevas dimensiones. Por un lado, la
creciente expansión urbana ha generado una periferia heterogénea y fragmentada, por el
otro, las áreas centrales han perdido población aunque se han realizado intentos no
siempre exitosos de redensificación y rescate de estas zonas céntricas. Además, nuevas
áreas de la ciudad se han especializado y adquirido funciones de centralidad.

Ya en la primera década del siglo XXI, del 2000 al 2010, la ZMVM tuvo una ganancia neta
de 1.72 millones de residentes, y casi el 86 por ciento de este incremento poblacional se
asentó en los municipios conurbados y sólo 14.3 por ciento en la Ciudad de México. Es de
señalar que las cuatro delegaciones centrales, luego de décadas de creciente
despoblamiento, tuvieron un aumento de casi 29 mil personas en esta década.

15
Plano 2.1

Fuente: Programa de Ordenamiento de la ZMVM, 2012: 12

La gráfica de la evolución de las tasas de crecimiento poblacional de la ZMVM muestra


cómo lo que hasta 2015 fue el D.F. mantiene tasas por debajo del uno por ciento, pero
positivas. Los municipios mexiquenses de crecer al 3.31 por ciento anual en el periodo
1990-1995, pasan a 1.16 por ciento para el último quinquenio considerado (2005-2010).
Como era de esperarse, las mayores tasas son registradas por Tizayuca, municipio que
se incorpora en el año 2000 a la ZMVM, y a partir de entonces registra ritmos de
crecimiento muy elevados pasando de 4.75 por ciento en el primer periodo, a 12.41 por
ciento anual en el último lustro (Gráfica 1).

16
Gráfica 2.1

Como puede apreciarse en la Gráfica 2, la Ciudad de México con el tiempo ha disminuido


su peso poblacional en el total metropolitano, mientras que los municipios lo han
aumentado. Esta tendencia continuará, de acuerdo a las proyecciones de población para
el 2030. Así, mientras que en el año 2000 el 46.78 por ciento de los habitantes de la
ZMVM residían en la Ciudad de México, en el 2010 solo representaron el 44 por ciento y,
según las proyecciones del Consejo Nacional de Población más recientes, del total de
residentes en la ZMVM para el año 2030. Para este año, se estima que se alcanzará una
población de 23.13 millones de personas, el 36.5 por ciento habitará en la capital del país,
es decir, un porcentaje cada vez mayor de la población metropolitana residirá en alguno
de los 60 municipios conurbados (59 municipios mexiquenses y uno del estado de
Hidalgo).

17
Gráfica 2.2

Fuentes: INEGI. Censos de población y Vivienda, 2000 y 2030 y CONAPO. Proyecciones


de población.

Entre otros procesos demográficos, con la reducción de la fecundidad iniciada en los años
setenta y la disminución de la tasa de migración neta, la población metropolitana inició un
proceso gradual de envejecimiento que se traduce en el tiempo en una pirámide de
población cuya base (población joven) tiende a reducirse, mientras que la cúspide, en
donde se ubica la población de más edad, paulatinamente adquiere mayor peso
porcentual (Gráfica 3). El Programa de Ordenamiento de la ZMVM, de 2012, señala que la
edad media de la metrópoli era de 31 años en 2010, lo cual expresa el peso de la
población joven y el potencial de mano de obra que tiene esta región urbana para
incorporarse a las actividades productivas. La cuarta parte son menores de 15 años, el
68.2 por ciento están en el grupo de 15 a 64 años, y el resto (6.2 por ciento) son personas
de 65 y más años. Éstos se concentran en la Ciudad de México, principalmente en las
delegaciones centrales y también en algunos de los municipios más cercanos a la capital
y de más antigua conurbación. De acuerdo a algunas estimaciones 25 la edad media para
la población de la ZMVM pasará de los mencionados 31 años a cercad de 36 años entre
2010 y 2030.

25
Giorgulli Silvia y Vicente Ugalde (2014). Gobierno, territorio y población: las políticas públicas en la mira. El
Colegio de México.834 pp.

18
Las pirámides de edad muestran que la Ciudad de México tiene las estructuras por
edades más envejecidas que las de los municipios del Estado de México y que Tizayuca
en Hidalgo (Gráficas 4, 5 y 6). En el 2010, la Ciudad de México registró una edad mediana
de 33.3 años, mientras que en los municipios mexiquenses conurbados la edad que divide
a la población es de 29.9 años y 29.8 para Tizayuca. Según proyecciones al 2030 la edad
media de la población que radicará en la Ciudad de México será de 38.7 años, mientras
que la población que habite en los municipios conurbados del Estado de México tendrá
una edad mediana de 35.4 años y Tizayuca de 35.1 años.26

Gráfica 2.3

Habrá que prever que debido al gran número de jóvenes que estarán entrando en la edad
de formar un hogar y al incremento de las separaciones y divorcios, la demanda de
vivienda se incrementará a una tasa de crecimiento mayor que la de la población.
Además, debido al envejecimiento de la población y el aumento de la esperanza de vida,
se incrementará la demanda de pensiones y jubilaciones y de los servicios de salud que
necesitan los adultos mayores.

26
Giorgulli y Ugalde (2014).

19
Gráfica 2.4

20
Gráfica 2.5

Gráfica 2.6

21
Como es obvio, como resultado de los distintos momentos que ha seguido el crecimiento
demográfico y urbano de la ZMVM, hay grandes diferencias entre las unidades políticas
del más antiguo poblamiento y las que se han incorporado más recientemente a la
metrópoli.27 Esto queda más claro si observamos la distribución de la población por
grandes grupos de edad para el año 2000 trabajada por el OCIM-UAM-Azcapotzalco
(Planos 1 y 2).

Es importante recordar que el proceso de envejecimiento de la ZMVM y particularmente


de la Ciudad de México, es resultado no sólo de la disminución de la fecundidad y la
mortalidad, con el aumento correspondiente en la esperanza de vida, sino también de la
migración como componente fundamental de la dinámica demográfica. Particularmente
importante ha sido la migración intrametropolitana resultado de los diversos procesos
urbanos que a lo largo del tiempo se han registrado en la ZMVM, determinando la forma
como se distribuye la población en el territorio: los jóvenes que buscan formar su propio
hogar tendrían que emigrar hacia zonas cada vez más alejadas de su localidad de origen
para conseguir vivienda a precios accesibles. 28 Si permanecen en la ZMVM, vivirán en
una delegación o municipio diferente al que nacieron y, en ese nuevo lugar, tendrán a sus
hijos con lo que provocarán cambios en las características demográficas tanto de los
lugares de donde partieron como de aquellos a los que decidan tomar como lugar de
residencia. De ahí que se conformen zonas muy jóvenes y otras muy envejecidas.

27
Esquivel y Flores, 2003: 5.
28
Esquivel y Flores, 2003: 20.

22
Plano 1 Plano 2

Finalmente, con el paso del tiempo y con el proceso natural de sustitución de las
generaciones, a la larga es factible pensar que se producirá un rejuvenecimiento en las
zonas que ahora están más envejecidas y, al contrario, un envejecimiento de las áreas
que actualmente predominan los jóvenes.

23
3. Geografía de la ciudad

María Teresa Esquivel y José Castro (UAM Azcapotzalco)

3.1 Entorno físico natural


La ZMVM se asienta en la Cuenca del Valle de México. Se trata de una llanura lacustre
rodeada de un cinturón volcánico con una altitud mínima de 2,200 metros sobre el nivel
del mar, las montañas y volcanes que lo rodean alcanzan elevaciones de más de 5,000
metros. Cuenta con varios ríos como el Magdalena, la Piedad, los Remedios, así como
con manantiales y lagos: Chalco, Xaltocan, Xochimilco, Texcoco, Zumpango. Las
condiciones físico geográficas de la Cuenca han favorecido a lo largo de su historia, su
poblamiento.

Mapa 3.1.- Distribución espacial de los usos del suelo de la Zona Metropolitana de la Ciudad
de México

24
Fuente: OCIMSIG UAM-A con base en Conjuntos de Datos Vectoriales de Uso del Suelo y Vegetación, Escala 1:250,000 -
Serie V, INEGI 2012,2013

Al sur de la Cuenca (Mapa 3.1) se ubica la mayoría de las áreas de valor ambiental 29 de la
ZMVM, éstas ocupan 88,442 has, y se localizan mayoritariamente dentro del perímetro de
la Ciudad de México en la zona denominada Suelo de Conservación”. 30 Es una zona cuya
problemática está fuertemente vinculada al crecimiento irregular y desordenado de la
mancha urbana, a las actividades clandestinas de transformación del suelo y tala de
árboles, así como a incendios e invasiones. El POZMVM estima que las zonas de Suelo
de Conservación pierden por lo menos una hectárea cada día y los mecanismos legales,
administrativos y económicos no han logrado detener su grave deterioro.

En el Suelo de Conservación habita casi un millón de personas y más del 10% de su


superficie está dedicada a usos urbanos, el 34.6% es de uso forestal y el 16 % son
matorrales, pastizales y actividades pecuarias diversas y de libre pastoreo, o agricultura
de muy baja rentabilidad.

El 49% de la superficie de la ZMVM corresponde al sector agrícola, el 57% de ésta se


ubica en el Estado de México (POZMVM, 2011:155). 31 El sector rural forestal y
agropecuario de la ZMVM es de muy baja productividad y se encuentra también en
procesos de degradación ambiental y deforestación. 32 Se trata de agricultura tradicional y
minifundista (97% de las unidades de producción son de menos de cinco hectáreas) que
se expande sobre zonas boscosas y a menudo se cultiva en laderas. El 77% de la
superficie agrícola es de temporal con muy baja productividad y en proceso constante de
degradación ambiental, sólo el 33% es agricultura de riego.

Se comercializa en la ciudad solamente el 28% de la producción, lo que nos habla de la


poca vinculación que existe entre las actividades agrícolas y el enorme mercado de la
29
“Las áreas de valor ambiental son indispensables para mantener el ecosistema de la Cuenca del Valle de
México, no solo por su valor paisajístico e intrínseco, sino también por sus nexos vitales con el ciclo
hidrológico, el clima y el suelo” (Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México,
Versión preliminar. Actualización 2011. En línea:
http://www.economia.unam.mx/cedrus/descargas/POZMVM.pd, pág.47)
30
Se les considera como Suelo de Conservación por factores como su gran valor en las dinámicas ecológicas
regionales, ocupa el 59% de la superficie del Distrito Federal y se distribuye de la siguiente manera: al sur del
D.F. cubre las extensiones de la Sierra de las Cruces, Sierra del Ajusco y del Chichinautzin; al oriente, la
Sierra de Santa Catarina, las planicies lacustres de Xochimilco-Tláhuac y el Cerro de la Estrella; al norte, se
distribuye en la Sierra de Guadalupe y el Cerro del Tepeyac (Ibid:47).
31
“El mayor porcentaje de concentración de suelo agrícola con respecto al total de la superficie por estado de
la ZMVM está en Hidalgo con 61% de su superficie y seguido por el Estado de México con 48%, el Distrito
Federal solo cuenta con 25% de suelo agrícola del total de su superficie” (op. cit. pág.155).
32
“El mayor porcentaje de concentración de suelo agrícola con respecto al total de la superficie por estado de
la ZMVM está en Hidalgo con 61% de su superficie y seguido por el Estado de México con 48%, el Distrito
Federal solo cuenta con 25% de suelo agrícola del total de su superficie” (POZMVM, 2011:155).

25
metrópoli. Esto nos lleva a reconocer que el sector agropecuario es una actividad que
marca y anticipa la trayectoria de los cambios que se darán en el uso del suelo: se pasa
de forestal a agrícola, y de agrícola a usos urbanos.

Las áreas verdes dentro de la ZMVM experimentan también diversos problemas y riesgos.
Solo hay un enorme espacio boscoso al sur y poniente de ésta, mientras que el resto de
las áreas verdes que se ubican al interior de la mancha urbana se encuentran muy
fragmentadas y dispersas, por lo que no inciden favorablemente en el clima ni impactan la
calidad de vida de los habitantes (POZMVM, 2011:53).

La expansión desordenada de la mancha urbana sobre estas áreas, resultado de la


dinámica demográfica y urbana, de las condiciones de pobreza de la población y de falta
de capacidad de las autoridades para hacer cumplir la ley, han tenido un impacto
prácticamente irreversible y un proceso descendente en la calidad y abundancia de dichas
superficies verdes y arboladas (POZMVM, 2011:55).

Cabe señalar que la urbanización ejerce una fuerte presión sobre las Áreas Naturales
Protegidas, el suelo de conservación y las zonas agrícolas, poniendo en riesgo los efectos
positivos que estas áreas podrían brindar a la ciudad, desde el punto de vista ambiental.

3.2 Clasificación de las áreas habitacionales de la ZMVM por tipo de poblamiento


La dinámica demográfica de las unidades político administrativas que integran a la ZMVM
responde a un patrón de urbanización que se caracteriza por la pérdida o estancamiento
de la población en la ciudad central y el crecimiento periférico en los municipios de las
entidades vecinas.

Entre 2005 y 2010, la superficie de las localidades urbanas de la ZMVM creció casi
18,800 has, alcanzando una superficie total de 146,032 hectáreas para el 2010. El 68% se
produjo en los municipios del Estado de México, el 31 % en los municipios de Hidalgo y
sólo 1% correspondió al Distrito Federal.33

Las modalidades de ocupación del territorio son resultado de la coexistencia de diversos


procesos: el Distrito Federal prácticamente ya no expande su frontera urbana y ha iniciado
una fase de recuperación y densificación de algunas áreas centrales. En contraste, las

33
Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México. Actualización 2012. Síntesis
ejecutiva. En línea: http://conduse.mx/documentos/generales/9_pozmvm_digital_2012.pdf

26
áreas urbanas de los municipios metropolitanos del Estado de México e Hidalgo registran
una fuerte expansión periférica combinada con el despoblamiento de las áreas más
consolidadas.

Esto queda más claro cuando vemos la dinámica del parque habitacional metropolitano:
para el 2010, la ZMVM contaba con un total de 6’510,353 viviendas. El 51.8% de éstas se
ubicaban en los municipios metropolitanos del Estado de México, el 42.2% se localizaban
en el Distrito Federal y sólo 6% en los municipios del estado de Hidalgo que forman parte
de la metrópoli. Del 2005 al 2010 hubo en la ZMVM un aumento de 1.7 millones de
viviendas, de éstas casi 6 de cada 10 se asentaron en los municipios conurbados del
Estado de México, el 30.9% en el Distrito Federal, y 9.9% se ubican en los municipios
metropolitanos del estado de Hidalgo (POZMVM, 2012).

En cuanto a superficie de las localidades urbanas, tenemos que de 2005 al 2010 el


crecimiento total fue de casi 18,800 hectáreas. El 87.7% de este crecimiento total, son
producto de la expansión periférica como resultado de la creación de nuevos
asentamientos tanto formales como informales. El 12.2% de las hectáreas restantes son
resultado del proceso de incorporación de localidades rurales a localidades urbanas. El
68% del crecimiento total de la superficie se desarrolló en los municipios del Estado de
México y el 31% en los del estado de Hidalgo, y sólo el 1% de crecimiento se llevó a cabo
en el D. F. (POZMVM, 2011: 142).

Es importante señalar que esta dispersión que caracteriza el crecimiento de los


municipios metropolitanos, ya no es resultado del crecimiento de las colonias populares
como venía sucediendo en las décadas anteriores. Ahora, los nuevos proyectos de
vivienda de interés social, son los principales promotores de la expansión metropolitana,
al ubicarse a distancias cada vez más alejadas de los centros urbanos y dejando grandes
vacíos entre éstas.

Una forma de clasificar las áreas habitacionales de la metrópoli es la metodología de tipos


de poblamiento. Los tipos de poblamiento reflejan formas diferentes de ocupación del
territorio, por ello esta clasificación se basa fundamentalmente en el origen de la
urbanización de un área determinada de la ciudad, en función de dos criterios básicos: a)
fecha de urbanización y b) forma de producción del espacio habitacional (Connolly, 2005).

La metodología de tipos de poblamiento parte de los siguientes supuestos:

27
“La forma de producción del espacio habitacional es un concepto que
conjuga la condición legal original del asentamiento, los principales
agentes sociales involucrados en la urbanización y en la producción de
vivienda, la duración de los procesos de construcción y los rangos de
precios de acceso consiguientes. A estos criterios se les agregan otros,
tales como indicadores socio-demográficos y densidad, para lograr una
clasificación más fina. La selección de criterios se justifica bajo la
hipótesis de que estos factores inciden de manera significativa en la
determinación de las características actuales de las áreas y sus
tendencias de cambio. Esta forma de diferenciar los espacios
habitacionales reconoce la relación entre los procesos de producción de
las áreas construidas, la fisonomía de las mismas y las características
sociales de los residentes (Connolly, 2005:2).

Como se puede apreciar en el cuadro 3.1 y en el mapa 3.2, prácticamente la mitad de la


población y de las viviendas de la ZMVM se ubican en las ageb´s catalogadas como
colonias populares, le siguen en importancia los conjuntos habitacionales y después los
pueblos conurbados. Sin embargo, su dinámica es diferenciada.

Cuadro 3.1. Distribución porcentual de la población y las viviendas por tipo


de poblamiento, 2010
Viviendas
Población
particulares
Tipo de Poblamiento total
habitadas
%
%
1.1 Ciudad colonial 0.22 0.23
1.2 Ciudad central 6.03 7.52
1.3 Cabecera conurbada 1.94 1.86
2.1 Conjunto habitacional 18.14 18.77
2.2 Residencial medio 6.73 7.59
2.3 Residencial alto 1.50 1.63
3.1 Colonia popular 48.19 46.48
3.2 Pueblo conurbado 9.49 8.99
3.3 Pueblo no conurbado 6.97 6.25
4.1 Predominantemente no habitacional 0.80 0.69
4.2 Uso no habitacional 0.00 0.00
Total 100.00 100.00
Fuente: OCIMSIG UAM-A, base de Ageb´s y manzanas. Censo de Población y Vivienda 2010,
Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

De acuerdo a los datos del Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de
México, de 1990 al 2005, las modalidades de poblamiento que más crecen en la ZMVM

28
son los pueblos conurbados y las zonas residenciales altas.34 Las vías informales de
acceso a la vivienda (colonias populares y pueblos conurbados) continúan siendo
predominantes y registran un ligero incremento (2%) en el mismo periodo; mientras que
los conjuntos habitacionales y zonas residenciales medias y altas, considerados las vías
formales de acceso a la vivienda, reducen ligeramente su capacidad de absorción al
pasar de 26.5% al 25% (POZMVM,2011: 144).

El mismo Programa apunta a la existencia de dos rasgos dominantes del crecimiento de


la población urbana en el territorio y que forman parte de un patrón estructural: a) un
crecimiento “atomizado y disperso” impulsado por pueblos conurbados que incorporan
nuevos asentamientos en condiciones de localización cada vez más distantes de las
centralidades metropolitanas y en el que participan también de manera importante, los
conjuntos habitacionales (que corresponden a la vía formal) y, b) una expansión continua
también por la vía informal, en la modalidad de colonias populares periféricas que
continúan siendo predominantes pero con una tendencia moderada hacia reducir su
participación en el total metropolitano (POZMVM, 2011:145).

34
El primer tipo con una población que crece 55% y el segundo con un crecimiento de 33%
(POZMVM,2011:143).

29
Mapa 3.2.- Clasificación por Tipo de Poblamiento de las Áreas Geoestadísticas Básica 2010

En consecuencia, de 2000 a 2005, los pueblos conurbados, los conjuntos habitacionales y


las colonias populares, absorbieron 89% del crecimiento poblacional de la ZMVM. El
mayor incremento relativo corresponde a los conjuntos habitacionales (pasando de
representar el 12% del crecimiento poblacional al 21%). En esos mismos años, los
pueblos conurbados incrementaron su participación del 29% al 37%, mientras que la
modalidad predominante que son las colonias populares redujeron su peso porcentual,
pasando de 59% al 31% (POZMVM, 2011: 146 y 147).

30
Mapa 3.3. Densidad de población por Área Geoestadística Básica 2010

Fuent
e: OCIMSIG UAM-A con base en el Censo General de Población y Vivienda, 2010. INEGI.

Es importante reconocer que los distintos tipos de poblamiento implican diferentes formas
de ocupación del territorio, lo cual produce en consecuencia, densidades distintas. Los
conjuntos habitacionales son el tipo de poblamiento que registra mayores densidades, 35
seguido por el Centro Histórico;36 y por las colonias populares.37 Cabe destacar que el tipo
de poblamiento denominado “otros” registró un incremento de 257% entre 1990 y 2005, y
los conjuntos habitacionales y las áreas residenciales altas, en el mismo periodo se
densificaron en forma importante (34% los primeros y 24.4% los últimos)
(POZMVM,2011:150).

35
Para el 2005, los conjuntos habitacionales registraron una densidad de 205.7 habitantes por hectárea, con
un incremento del 34% de 1990 al 2005.
36
Es importante señalar que el tipo de poblamiento Centro Histórico, redujo su densidad entre 1990 y 2005 en
un -28% pasando de 208.9 habitantes por hectárea a 150.6. Esto es resultado del desplazamiento de
viviendas por actividades económicas que elevan el rendimiento de los inmuebles, a pesar de la
implementación del Bando 2 en el año 2000.
37
Entre 1990 y 2005, las colonias populares tuvieron un incremento de 11.4% registrando una densidad de
157.4 habitantes por hectárea para el 2005.

31
A nivel de unidades político administrativas, el mapa 3.3 es indicativo de que los
municipios y delegaciones más densamente poblados están ubicados hacia el centro y el
oriente.38 La densidad promedio de la ZMVM en el 2005 era de 129.9 habitantes por
hectárea. El Distrito Federal registró las densidades más altas (166.3 habitantes por
hectárea), le sigue el Estado de México con 116.4 e Hidalgo con 37.7. Es importante
destacar que de 1990 al 2005, el Distrito Federal registró un incremento importante en su
densidad de 33.5%, mientras que el Estado de México tuvo un aumento de 18.3% en el
periodo considerado.

3.3 Pobreza y marginación

El Programa de Ordenación de la ZMVM señala que la pobreza y la marginación tienen un


patrón centro periferia donde las delegaciones del Distrito Federal (con excepción de
Milpa Alta) se encuentran en mejores condiciones de bienestar o menor marginación,
mientras que los municipios de la periferia metropolitana más alejados del núcleo central
presentan mayores rezagos. Este patrón de desigualdad se amplía hacia el norte con la
incorporación de más municipios, sobre todo del Estado de Hidalgo (2011: 121).

Para el análisis de la pobreza y la marginalidad, es importante incluir la dimensión


territorial. Y esto es posible a través del concepto de segregación socio espacial. El
Programa de Ordenación de la ZVM la define como una categoría de análisis que mide la
distribución diferenciada de los grupos sociales en el territorio, en términos de su
concentración relativa.

El Programa señala que la homogeneidad socioterritorial se conecta con problemas


sociales, como la delincuencia, drogadicción, no asistencia a la escuela e inactividad
juvenil, mientras que la mezcla en el territorio de individuos pertenecientes a distintos
grupos de ingreso, genera situaciones de mayores beneficios para sus integrantes y para
la población urbana en conjunto (POZMVM,2011: 123).39

El análisis de la segregación espacial para el período 2000-2005 muestra una tendencia

38
Iztapalapa en el 2010 era la delegación más poblada, seguida por Cuauhtémoc y Benito Juárez. En el
Estado de México son los municipios de Ecatepec y Nezahualcóyotl, los que albergan más población.
39
Para el año 2010, la ZMVM registró un total de 2,772,984 habitantes pobres los cuales se encuentran
dispersos por toda la superficie de la ZMVM.

32
general en toda el área metropolitana hacia el incremento del fenómeno, es decir,
aumenta la homogeneidad social del espacio. De los 96 municipios de la ZMVM, los
únicos que disminuyeron sus niveles de segregación (incrementaron su mezcla social)
fueron 11: Juchitepec, Tlalmanalco, Cocotitlán, Huixquilucan, Naucalpan, Jilotzingo, Isidro
Favela, Atizapán de Zaragoza, Pachuca, Mineral de la Reforma, Epazoyucan (mapa 3.4).

Mapa 3.4. ZMVM: Grado de Marginación, 2010

Fuente: Elaboración PUEC-UNAM con base en datos de la CONEVAL, 2010. Citado por POZMVM,
2011: 122.

Con fines de elaborar un análisis más fino, el Programa Ordenamiento de la ZMVM cruza
las variables de ingreso con la de segregación (mapa 3.5) y concluye que las zonas
menos segregadas, es decir, aquéllas que tienen mayor mezcla social, coinciden con los
espacios de mayores ingresos promedio y se localizan en la zona surponiente de la
ZMCM. En contraste, las zonas con mayor segregación (es decir, más homogéneas) se
ubican en las partes habitadas por población de menores ingresos, como la zona oriente y
norte del Distrito Federal y de forma general en el resto de la zona metropolitana
exceptuando un área en el nororiente (Pachuca y Mineral de la Reforma)
(POZMVM,2011:128).

33
Mapa 3.5. Segregación e ingreso promedio mensual por municipio, 2010

Fuente: Elaboración PUEC-UNAM con base en datos del INEG 2010, CONEVAL, 2000 y 2005.
Citado por POZMVM, 2011: 129

Otra forma de acercarnos al estudio de la pobreza es la propuesta elaborada por el


Consejo Nacional de Población, quien ha desarrollado un índice que permite clasificar a la
Áreas Geoestadísticas Básicas Urbanas (AGEB) del país, por el impacto global de las
carencias que sufre la población por la falta de acceso a la educación, a los servicios de
salud, las viviendas inadecuadas y la falta de bienes. El Índice de Marginación Urbana
está integrado por diez indicadores para cuatro dimensiones. (ver cuadro 3.2)

34
Cuadro 3.2. Dimensiones e indicadores del índice de marginación urbana 2010
Dimensión Indicador
% de población de 6 a 14 años que no asisten a la escuela
Educación
% de población de 15 años y más sin educación básica completa

% de población sin derechohabiencia a servicios de salud


% de hijos fallecidos de mujeres de 15 a 49 años

Salud % de viviendas particulares habitadas sin drenaje a la red pública o fosa séptica

% de viviendas particulares habitadas sin excusado con conexión de agua


% de viviendas particulares habitadas con piso de tierra
% de viviendas particulares habitadas con algún nivel de hacinamiento
Bienes % de viviendas particulares habitadas sin refrigerador
Fuente: CONAPO Índice de Marginación Urbana, 2010.

Mapa 3.6. ZMVM, Índice de Marginación Urbana por Ageb, 2010

Fuente: OCIMSIG UAM-A con base a Índice de Marginación Urbana 2010 Consejo Nacional de
Población

En el mapa 3.6 se muestra la distribución espacial de la clasificación de las AGEBS


urbanas de la Zona Metropolitana del Valle de México de acuerdo con el índice de
Marginación Urbana. Esto es consistente con los análisis anteriores, es decir, se mantiene
e patrón centro periferia el cual indica que las delegaciones del Distrito Federal (menos

35
Milpa Alta) se encuentran con menos marginación, mientras que los municipios de la
periferia metropolitana más alejados del núcleo central presentan mayores rezagos.
También se observa una diferencia entre la zona poniente y la oriente.

36
4. Datos económicos de la Zona Metropolitana del Valle de México

Anavel Monterrubio (UAM Azcapotzalco)

El objetivo de este capítulo es mostrar un panorama muy general acerca de las


condiciones económicas de la Zona Metropolitana del Valle de México, mediante algunos
indicadores sobre el mercado laboral y el ingreso

4.1 Principales sectores y actividades en la Zona Metropolitana del Valle de


México

Sectores de actividad
Distribución económica sectorial

Con base en Censo Económico (2014), en el cuadro 1 se presenta un panorama


económico general de la participación relativa por sector de actividad del Distrito Federal y
del Estado de México.

Cuadro 4.1. Participacióó n ecónóó mica del DF y Edó de Meó xicó

Total Comercio Manufactura Servicios

Distrito Edo de Distrito Edo de Distrito Edo de Distrito Edo de


Federal México Federal México Federal México Federal México

Unidades 410.202 531.236 210.621 290.148 31.413 52.022 168.168 189.066


económicas

Personal 2.311.338 1.908.024 788.728 749.096 361.110 532.845 1.161.500 626.083


ocupado
(personas)

% con respecto al total nacional

Unidades 9,7 12,6 5,0 6,9 0,7 1,2 4,0 4,5


económicas

37
Personal 10,7 8,8 3,7 3,5 1,7 2,5 5,4 2,9
ocupado
(personas)

Fuente: INEGI, Censos Económicos, 2014. Disponible en http://www3.inegi.org.mx/sistemas/cce2014/comparar.aspx

 Lo que se observa en el cuadro es, de alguna manera, el resultado de los cambios


en la estructura económica de la ciudad principalmente la desindustrialización y
terciarización, que han generado generar una demanda de trabajo cada vez más
especializada y diferenciada.

 En cuanto a la relación entre personal ocupado y unidades económicas, lo que se


observa es que aunque el Estado de México registra un número mayor de
unidades económicas que el DF, éste último tiene la mayor cantidad de personal
ocupado (en promedio seis personas por unidad económica, frente a cuatro
personas por UE en el Estado de México)

 Respecto al total nacional, por sector de actividad, el que corresponde a las


unidades económicas relacionadas con la manufactura representa la aportación
nacional relativa más baja en las dos entidades, mientras que la más alta es en
comercio para el caso del Estado de México y los servicios para el caso del Distrito
Federal.

 En cuanto a la aportación del empleo generado a nivel nacional, el porcentaje más


alto lo representa el DF y se concentra en el sector servicios, lo cual se debe a una
tendencia a la especialización en actividades terciarias, en particular en el sector
financiero, en las telecomunicaciones, los transportes, la investigación y desarrollo
que cubre necesidades del mercado nacional y global.

Estas condiciones y cambios en la estructura económica de la ciudad conciben grados de


especialización en el territorio (tipo de actividad preponderante), lo cual marca notorias
diferencias salariales y en la calidad del empleo.

A continuación se presentan algunos datos sobre empleo e ingresos.

38
4.2. Tamaño de la fuerza laboral, empleo y desempleo

Cuadro 4.2. Población de 12 y más años por sexo según condición de actividad económica

Al 12 de junió de 2010

Total Población económicamente Población no No


activa económicamente especificado
activa
Delegación o municipio
Sexo

Ocupada Desocupada

Zona metropolitana 15 718 367 8 277 996 430 267 6 904 252 105 852

Hombres 7 497 378 5 135 233 309 505 1 982 140 70 500

Mujeres 8 220 989 3 142 763 120 762 4 922 112 35 352

Delegaciones 7 110 465 3 841 465 193 610 3 017 165 58 225

Hombres 3 350 128 2 258 242 131 437 920 594 39 855

Mujeres 3 760 337 1 583 223 62 173 2 096 571 18 370

Municipios conurbados 8 607 902 4 436 531 236 657 3 887 087 47 627

Hombres 4 147 250 2 876 991 178 068 1 061 546 30 645

Mujeres 4 460 652 1 559 540 58 589 2 825 541 16 982

Fuente: INEGI. Dirección General de Estadísticas Sociodemográficas. Censo de Población y Vivienda 2010.
www.inegi.org.mx (12 de septiembre de 2012).

 De acuerdo con el Censo de 2010, el mercado laboral metropolitano de la ZMVM


(PEA), está constituido por poco más de 8.7 millones de personas que representan
el 55.4 por ciento de la población total metropolitana de 12 años y más (cuadro 2).
Un poco más de 50 por ciento de la población está concentrada en el rango de
edad de 20 a 44 años, lo que refleja un mercado laboral relativamente joven
(aunque cada vez menos)

39
 Por otro lado, el grado de escolaridad de la población económicamente se
concentra en educación media y superior, lo que refiere un grado de
profesionalización de la PEA relativamente alto (cuadro 3)

Cuadro 4.3. Población de 12 y más años por nivel de escolaridad según condición de actividad
económica

Al 12 de junio de 2010

Total Población económicamente Población no No


activa económicamente especificado

Nivel de escolaridad activa

Ocupada Desocupada

Total 15 718 367 8 277 996 430 267 6 904 252 105 852

Sin escolaridad y preescolar 517 681 172 841 8 893 326 672 9 275

Primaria a/ 3 499 453 1 498 360 73 913 1 899 712 27 468

Secundaria incompleta 2 560 436 1 362 954 75 743 1 108 063 13 676

Secundaria completa 2 066 442 1 011 578 57 569 983 635 13 660

Estudios técnicos o comerciales con


primaria terminada 118 009 46 196 1 927 68 359 1 527

Educación media superior b/ 3 638 877 1 981 059 109 603 1 534 917 13 298

Educación superior c/ 3 242 151 2 178 489 101 500 953 835 8 327

No especificado 75 318 26 519 1 119 29 059 18 621

a/ Incluye a la población que tiene al menos un grado aprobado en primaria.

b/ Incluye a la población que tiene al menos un grado aprobado en estudios técnicos o comerciales con secundaria
terminada, preparatoria o bachillerato y normal básica.

c/ Incluye a la población que tiene al menos un grado aprobado en estudios técnicos o comerciales con preparatoria
terminada, profesional (licenciatura, normal superior o equivalente), maestría y doctorado.

Fuente: INEGI. Dirección General de Estadísticas Sociodemográficas. Censo de Población y Vivienda 2010.
www.inegi.org.mx (12 de septiembre de 2012).

40
4.3. Distribución de ingresos

Algunos indicadores de pobreza

 De acuerdo con datos del Consejo Nacional para la Evaluación de la pobreza en


México, la Zona metropolitana del Valle de México (ZMVM), en 2010 registró 34.4
por ciento de su población en pobreza (6, 966,610 personas), la cual se
encontraba distribuida en los 75 municipios que la integran.

 Las zonas con mayor número de pobres se localizaron en la periferia de ZMVM,


principalmente en los municipios del estado de México e Hidalgo, sobre todo en los
municipios de Ecatepec de Morelos, Nezahualcóyotl (Estado de México) y la
delegación Iztapalapa en el Distrito Federal.

 En cuanto a la población en pobreza extrema, en la ZMVM vivían en esta


condición 875,823 personas y los municipios que concentraban el mayor número
de pobres extremos eran Ecatepec de Morelos y Nezahualcóyotl en el Estado de
México e Iztapalapa en el Distrito Federal; mientras que los porcentajes más bajos
los tuvieron las delegaciones Benito Juárez y Milpa Alta en el Distrito Federal en un
rango que fluctuaba entre 0.3 y 5 por ciento.

Para el año 2014, en materia de ingresos, se notan diferencias sustanciales entre el DF y


los municipios del Estado de México. En el caso del DF la brecha entre la población
vulnerable a la pobreza y quienes no lo son es, en mucho, más amplia que en el caso del
Estado de México (cuadro 4)

Cuadro 4.4. Indicadóres de póbreza 2014 para el Distritó Federal y el Estadó de Meó xicó

41
Total % Distrito Estado de
nacional Federal México
Indicadores % %
(millones de (miles de (miles de
personas) personas) personas)

Pobreza

Población en situación de pobreza 55,3 46,2 2.502,5 28,4 8.269,9 49,6

Población en situación de pobreza moderada 43,9 36,6 2.351,9 26,7 7.063,0 42,4

Población en situación de pobreza extrema 11,4 9,5 150,5 1,7 1.206,9 7,2

Población vulnerable por carencias sociales 31,5 26,3 2.465,5 28,0 3.944,8 23,7

Población vulnerable por ingresos 8,5 7,1 706,2 8,0 1.554,1 9,3

Población no pobre y no vulnerable 24,6 20,5 3.146,0 35,7 2.904,4 17,4

Privación social

Población con al menos una carencia social 86,8 72,4 4.967,9 56,3 12.214,6 73,3

Población con al menos tres carencias sociales 26,5 22,1 597,3 6,8 2.856,6 17,1

Indicadores de carencia social

Rezago educativo 22,4 18,7 779,5 8,8 2.550,6 15,3

Carencia por acceso a los servicios de salud 21,8 18,2 1.759,1 19,9 3.280,3 19,7

Carencia por acceso a la seguridad social 70,1 58,5 4.081,8 46,3 10.108,6 60,6

Carencia por calidad y espacios en la vivienda 14,8 12,3 480,2 5,4 1.715,8 10,3

Carencia por acceso a los servicios básicos en la


vivienda 25,4 21,2 145,7 1,7 2.061,0 12,4

Carencia por acceso a la alimentación 28,0 23,4 1.031,5 11,7 3.550,3 21,3

Bienestar

Población con ingreso inferior a la línea de


bienestar mínimo 24,6 20,6 723,3 8,2 3.346,8 20,1

Población con ingreso inferior a la línea de


bienestar 63,8 53,2 3.208,6 36,4 9.823,9 58,9

Fuente: estimaciones del CONEVAL con base en el MCS-ENIGH 2010, 2012 y 2014.

Por otro lado, respecto de los ingresos de la PEA ocupada y condición de ocupación, el
cuadro 5 muestra que aunque la población ocupada es mayor en el Estado de México, las
diferencias salariales con el Distrito Federal son notorias.

42
 El porcentaje de la población que no recibe ingresos en el DF, corresponde a la
mitad de la que no recibe ingresos en el Estado de México.

 Por otro lado, en cuanto a la concentración de quienes reciben los salarios más
altos es notoria la importancia de este sector de la PEA en el DF.

 En el DF se observa una mayor polarización por ingreso salarial, mientras que en


el Estado de México la distribución relativa es más homogénea.

Cuadro 4.5. Población ocupada por nivel de ingresos en el Distrito Federal y el Estado de México.
Segundo trimestre de 2014

Indicador de ingreso Distrito Federal % Edo de México %

Total de población ocupada por nivel


de ingresos 4032035 100 6864982 100

Hasta un salario mínimo 343878 8,5 739408 10,8

Más de 1 hasta 2 salarios mínimos 886069 22,0 2005438 29,2

Más de 2 hasta 3 salarios mínimos 788210 19,5 1832983 26,7

Más de 3 hasta 5 salarios mínimos 603569 15,0 1010314 14,7

Más de 5 salarios mínimos 345982 8,6 256906 3,7

No recibe ingresos 103780 2,6 310029 4,5

No especificado 960547 23,8 709904 10,3

Fuente: Elaboración propia con base en Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. Conjunto de datos sobre población
ocupada. http://www.inegi.org.mx/est/lista_cubos/consulta.aspx?p=encue&c=4

Figura 4.1 Nivel de ingresos de la población en la ZMVM. Segundo trimestre de 2014

43
Fuente: Elaboración propia con base en Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. Conjunto de datos sobre población
ocupada. http://www.inegi.org.mx/est/lista_cubos/consulta.aspx?p=encue&c=4

44
Chapter 5: Informal Economy

Jill Wigle (Carleton University, Ottawa)


with Ana Luisa Díez
and Héctor Hernán Hidalgo
(UAM Azcapotzalco, Mexico City)

5.1 Overview
In this document, “Mexico City” refers to the Federal District of Mexico City, unless
otherwise specified. As outlined earlier in this document, there are approximately 58
municipalities in the State of Mexico and one municipality in the State of Hidalgo that
comprise the larger metropolitan Mexico City area. Research to date for this part of the
audit is focused on the Federal District.

5.2 Size and Importance of the Informal Economy


In Mexico, the national statistics agency (INEGI, 2015, p. 14) defines the informal
economy as:

The set of economic activities carried out by individuals who, because of the
context in which they work, cannot call upon the legal or institutional framework
required for their economic integration.

INEGI (2015, p. 15) defines the informal sector in the following way:

All those economic market activities operating from household resources, without
being a business that is identifiable or independent of the household. The
operational criterion for determining the non-independence of production units with

45
regard to households are: the absence of conventional accounting practices, the
improbability of balanced assets and liabilities, and the lack of a distinction
between household and business assets or the lack of a distinction between
business and household expenses (e.g. electricity and telephone costs, vehicle
use, etc).40

According to INEGI, there were 1,238,243 people over the age of 15 years employed in
the informal sector in 2015 (Q3) in the Federal District. Of the total number of people
employed in the informal sector in 2015, approximately 768,980 (62.1%) are men and
469,263 (37.8%) are women. As such, informal sector employment represents
approximately 28.8% of the 4,293,316 employed people in 2015 in the Federal District.

Esquivel (2010) found that overall informal employment in Buenos Aires is more extensive
than employment in the informal sector, given that informal employment exists outside of
the informal sector. In fact, Esquivel (2010) found that less than half of all informal
employment was connected to the informal sector in Buenos Aires. There are similar
findings for urban Mexico in 2009, where 27% of employment is based in the informal
sector, compared to 45.8% for informal employment (Table 5.1).

These figures, however, are higher for women in Mexico, who constitute 31.8% of those
employed in the informal sector and 57.8% of those engaged in informal employment.
Based on more recent data (2015), another study found that approximately 50.5% of total
employment in the Federal District is informal, with men (50.3%) and women (50.7%)
participating in almost equal proportions (STPS, 2016).

40
Informal economy in Spanish: “Conjunto de actividades económicas realizadas por los individuos que, por el
contexto en que lo hacen, no pueden invocar a su favor el marco legal o institucional que corresponde a su
inserción económica”. Informal sector in Spanish: todas aquellas actividades de mercado que operan a partir
de los recursos de los hogares, pero sin constituirse como empresas como una situación identificable e
independiente de esos hogares. El criterio operativo para determinar la situación no indenpendiente de las
unidades de producción con respecto al hogar, lo da la ausencia de prácticas contables convencionales,
susceptibles de culminar en un balance de Activos y Pasivos: el que no realicen, quiere decir que no hay una
distinción entre el patrimonio del hogar y el de la empresa, ni tampoco hay una distinción entre los flujos de
gasto del negocio de los del hogar (por ejemplo, gastos de electricidad y teléfono, uso de vehículos, etcétera).

46
Table 5.1: Infórmal (nón-agricultural) emplóyment and its cómpónents, Mexicó (2009)

Total Women Men Urban Rural

In 1,000 and as a % of non-agricultural employment

Persons in informal 20,257.5 9,065.9 11,191.6 10,462.6 9,794.9


employment (53.7%)
(57.8%) (50.8%) (45.8%) (65.9%)

Persons employed in 12,860.8 4,993.2 7,867.6 6,162.0 6,698.8


the informal sector (34.1%)
(31.8%) (35.7%) (27.0%) (45.1%)

Persons in formal 222.8 42.7 180.1 125.1 97.7


employment in the
informal sector (0.6%) (0.3%) (0.8%) (0.5%) (0.7%)

Persons in informal 7,619.5 4,115.4 3,504.1 4,425.7 3,193.9


employment outside
the informal sector (20.2%) (26.2%) (15.9%) (19.4%) (21.5%)

Source: WIEGO, 2015, p. 134.

As presented in Figure 5.1, the overall figure for informal employment in the Federal
District is slightly lower than the national average of 59.1%. Informal employment in the
adjacent State of Mexico, an area that includes 58 municipalities included in the broader
metropolitan zone of Mexico City, is similar to the national average.

47
Figure 5.1: Informal employment as a percentage of total employment by federal
entity, 2013

Source: INEGI, 2013, cited from OIT, 2014, p.5.

Table 5.2 presents the breakdown of the employed workforce in the Federal District, where
women represent over 60% of unpaid workers. This may be compared with data found for
informal sector employment in Mexico presented in Table 5.3 (although the grouping of
categories is slightly different, thus undermining clear comparisons).

Table 5.2: Breakdówn óf emplóyed wórkfórce, Federal District (2015)

Type of worker Total (#) Men (%) Women (%)

Salaried employees 3,142,815 54.4 45.6

Own-account workers 844,196 58.1 41.9

Employers 189,034 73.1 26.9

Unpaid workers 117,271 39.4 60.6

Totals 4,293,316 55.5 44.5

Source: STPS, 2016, p. 3.

48
As evident in Table 5.3, 66.5% of women’s employment in the informal sector fall into the
category of “employers, own account workers and as members of producers’
cooperatives”. This figure is higher than the 60.6% of employment in the informal sector for
the same category for urban Mexico.

Table 5.3: Composition of employment in the informal sector by status in


employment, Mexico (2009)
Status in employment Total Women Men(%) Urban(%) Rural(%)
(%) (%)
Employers, own account 56.0 66.5 49.3 60.6 51.8
workers & MPCs*
Contributing family workers 8.8 15.7 4.4 7.3 10.2
Employees 35.2 17.8 46.3 32.1 38.1
Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0
*MPCs = Members of producers’ cooperatives
Source: Herrera et al, 2012, p. 134.

[To do: We have not yet been able to locate detailed comparable data for the informal
workforce in the Federal District. In addition, we have not been able to locate official data
pertaining to the number of businesses operating in the informal sector in the Federal
District. A visit with an INEGI specialist is required to refine/locate data.]

5.3 Types of Informal Economic Activity by Sector

Table 5.4 presents a breakdown of formal economic activity by sector in the Federal
District. We have not yet located comparable data for informal employment, but a recent
WIEDO study (2015) provides figures for particular sectors, as outlined in Table 5.5.
Unfortunately, this data does not follow the same economic structure as presented in Table
5.4, undermining its comparability.

49
Table 5.4: Emplóyment by ecónómic sectór, natiónal and Federal District (2015)

Employment by National Federal District


Economic
Total (#) Men Women(%) Total (#) Men Women(%)
Sector
(%) (%)

Agriculture/fishing 6,794,620 89.3 10.7 42,171 74.4 25.6

Manufacturing 8,148,538 62.7 37.3 399,814 64.3 35.7

Extractive 427,383 84.1 15.9 14,985 79.4 20.6


industries and
electricity

Construction 4,037,194 96.7 3.3 202,877 92.5 7.5

Trade 9,723,597 48.6 51.4 888,218 53.8 46.2

Transportation 2,507,270 89.0 11.0 357,510 82.2 17.8


and
communications

Other services 16,573,928 45.1 54.9 2,059,525 45.8 54.2

Government & 2,229,268 62.4 37.6 294,245 55.4 44.6


international
organizations

Not specified 292,858 70.7 29.3 33,971 52.3 47.7

Totals 50,734,656 62.0 38.0 4,293,316 55.5 44.5

Source: STPS, 2016, p. 5.

50
Table 5.5 highlights that the highest levels of informal employment are in trade (41.5%),
with even higher rates for women (50.1%).

Table 5.5: Nón agricultural emplóyment by sex, fórmal/infórmal nature and kind óf activity,
Mexicó, 2009

Both (%) Women (%) Men (%)

Total Form Inform Total Form Inform Total Form Inform


al al al al al al

All non- 100. 100.0 100.0 100. 100.0 100.0 100. 100.0 100.0
agricultural 0 0 0

Manufacturin 18.6 22.9 14.8 16.0 17.6 14.9 20.4 26.2 14.8
g

Construction 9.3 4.5 13.5 0.7 1.3 0.3 15.5 6.4 24.2

Trade 33.9 25.0 41.5 39.3 24.5 50.1 30.1 25.4 34.6

Transportati 5.5 5.1 5.9 1.5 2.9 0.5 8.4 6.5 10.3
on

Other 32.7 42.4 24.2 42.5 53.8 34.2 25.7 35.5 16.1
services

Source: WIEDO, 2015, p. 136.

[To do: We continue to search for more detailed, disaggregated data on the breakdown of
informal economic activity by sector within Mexico City. This will likely require a visit to an
INEGI office to meet with a data specialist.]

5.4 Types of Activity in the Food Sector

“Food products, beverages and tobacco” is an increasingly important sub-sector of the


manufacturing sector in the Federal District (Table 5.5). With an average growth of 2.2%,
this sub-sector was one of the only two manufacturing subsectors to display positive
growth rates from 2000 to 2006. Another study showed that between 1999 and 2006, this

51
sub-sector increased its share of the manufacturing sector’s contribution to the Federal
District’s GDP from 21% to 27%, even as the overall contribution of the manufacturing
sector to the Federal District’s GDP declined (CEFP, 2009).

Table 5.5: Rate of growth (%) of the manufacturing sector, by subsector (2000-2006)

Source: CEFP, 2009, p. 17.

More recently, INEGI appears to have separated this sub-sector into two separate
categories: (1) food industry and (2) beverages and tobacco. More recent data (2013) is
available at the national level; we are looking into obtaining disaggregated data for the
Federal District, with a focus on the informal sector.

A significant focus of the food industry subsector pivots around Mexico City’s food terminal.
The 327-hectare Central de Abastos is the largest of its kind in the world, with 5,000
businesses and over 300,000 visitors per day. Food arrives at the terminal on a daily basis
by truck from other states in Mexico. The food terminal provides approximately 70,000 jobs
directly related to its activities, and it represents a central hub in the extensive network of
formal and informal food-related activities in Mexico City, with vendors of all scales and
types purchasing wholesale supplies for sale or processing elsewhere. In this way, the
terminal connects with thousands of small businesses and markets, both formal and
informal, scattered across Mexico City.

52
At the neighbourhood scale, many older communities have a traditional public food
market, selling both domestic and imported foodstuffs. Although considered a formal
market regulated by the local state, these markets also attract informal vendors of all
kinds. One of the largest public markets is located in the historic centre of Xochimilco,
serving as a regional food hub for both sellers and vendors alike in the southern part of the
city and sustaining a vibrant informal market surrounding formal market areas. Other large
informal market areas include those located in Tepito and La Merced in central Mexico
City.

There are many informal food activities taking place in private homes in the form of small
retail operations or home-based restaurants (cocinas económicas). The profitability of the
latter often depends on their location and access to customers with higher disposal
incomes. Home-based restaurants in Copilco el Bajo in Coyoacan, for example, benefit
from the proximity of well-paid office workers who are able to pay $70-80 pesos for their
mid-day meal (comida).

In expensive mixed-use residential areas such as the Condesa or Roma, a network of


informal food vendors on bicycles serve those working in lower-wage positions such as
construction, valet parking services and private security for restaurants and bars. On
weekends, fresh produce is also sold directly by producers from the back of their trucks to
local residents in many different neighbourhoods. These kinds of informal and highly
mobile food vending activities are difficult to map. In addition, mapping exercises are
challenged by the necessity of mobility among many vendors who previously worked in
fixed stalls (puestos fijos), but who now must move constantly (torear) to avoid detection
by police, especially in the historic centre and other public parks and plazas targeted by
the local state’s crackdown on informal vending in the public sphere (Crossa, 2009).

While informal food vending on the Mexico City metro has always been a mobile activity,
these activities are now more clandestine because of higher levels of surveillance by
transit police. Outside of metro stations, informal activities continue to cluster around
entrances and exits to take advantage of the millions of residents using the metro on a

53
daily basis. Similarly, informal vendors work at thousands of street corners and busy
intersections across the city, selling everything from sweets to water to newspapers as
cars wait at traffic lights or are stalled by the city’s notorious traffic jams. Again, the mobility
of these activities makes them difficult to fix on a map. Finally, there are new initiatives to
recycle organic waste in Mexico City. These include separate waste containers in places
such as public parks (with low-level compliance) as well as municipal collection services
for organic waste. Much of the latter is separated at the back of municipally-owned trucks
by informal workers.

[To do: We continue to search for more detailed, disaggregated data on the breakdown of
types of formal/informal activity in the food sector within Mexico City. This will likely require
a visit to an INEGI office to meet with a data specialist.]

5.5 Spatial distribution of informal markets/activities

We have been able to locate some information on the spatial distribution of public markets,
tianguis (mobile street markets that move among different city neighbourhoods) and
“concentrations” (concentraciones) (see Figure 5.2). Of these categories, it is most likely
that “concentrations” may be informal, however, the map does not distinguish between
“formal” and “informal”. More detailed information on the spatial distribution of fixed market
activities is available in sub-districts such as Azcapotzalco.

Figure 5.2: Spatial distribution of public markets, tianguis and “concentrations”

54
Source: Hector Hernan Hidalgo.

5.6 Policies towards Informal Food Markets/Vendors

As noted above, the geography of informal food markets and selling activities in Mexico
City is both complex and dynamic, with particular spatial patterns and temporal logics –
and these are increasingly subject to both restrictive state policies related to public space,
streets, plazas and parks, as well as permissive state-led, market-oriented policies

55
towards the redevelopment of specific commercial, residential and tourist zones in
downtown Mexico City through upzoning, changes to land use regulation and area-specific
plans. Together, these policies have either restricted or displaced the activities of informal
food vendors, especially in higher-income and central areas of the city. Some of the most
notable policies include:

 The Civic Culture Law of the Federal District (2004): establishes a code of conduct for
civilians in public places and spaces. Police can impose sanctions on citizens who
contravene acceptable civic conduct specified by law, including the sale of products
without proper authorizations. This policy has been linked to New York City’s “broken
windows” policy and is also linked to the securitization of real estate investments to
encourage higher-end urban redevelopment in select areas (see Becker and Muller,
2013).

 The “Rescue” Programme for the Historic Centre (2000-): includes a series of ongoing
and related initiatives intended to redevelop the historic centre as a more densely
populated, mixed-use district. A major thrust includes the “Reordering of the Public
Sphere in the Historic Centre” (Reordenamiento de la Vía Pública del Centro Histórico)
which is targeted at restricting the activities of informal vendors. Over the past 10-15
years, hundreds of informal vendors have been evicted from sidewalks, streets, parks
and parks in the historic centre. Some groups of vendors were moved to fixed market
stalls, but many did not stay because of high costs and poor locational attributes. Many
of these initiatives are geared at attracting tourists, such as the development of
pedestrian streets with bilingual signage (English/Spanish). This plan has unfolded in
phases and through different but inter-connected projects over time, moving outwards
from the Zócalo to more difficult zones such as La Merced. Overseen by a special
authority (Autoridad de Centro Historico).

 Urban redevelopment and displacement of livelihoods: informal vendors have also


been displaced by the redevelopment of the Alameda Park and Garibaldi Plaza in
downtown Mexico City, and by the make-over of the central plaza in Coyoacan. As
mentioned previously, the activities of informal vendors are also restricted on the
metro. A police presence in all of these spaces ensures that the displacement of

56
informal vendors is enforced. Moreover, many of the urban redevelopment projects are
designed to physically connect with one another (e.g. historic centre-Alameda-Paseo
de la Reforma corridor), limiting the access of informal vendors to increasingly large
swaths of the downtown area where there is better access to people with disposable
incomes than in the poorer periphery of the city – and where informal vending
actitivites are less likely to be controlled or as lucrative.

57
6. Urban Food System

María Concepción Huarte T. (UAM Azcapotzalco)

En la Zona Metropolitana del Valle de México habitan más de veinte millones de


habitantes, para satisfacer la demanda de alimentos diarios 41 de esta población se
requiere de la producción agropecuaria del ámbito rural del país, de la riqueza marítima
de sus litorales, incluso de las importaciones de alimentos en momentos de déficit de la
producción nacional.

En la actualidad la ciudad de México continua con su rol histórico como el principal centro
económico, político y urbano del país42. El incremento de su población, el crecimiento y la
expansión de la ciudad demanda de infraestructura y equipamiento urbano acorde a estos
cambios, en específico el abasto y el comercio de alimentos impacta en la creación de
nuevos canales de distribución y comercialización de productos agropecuarios y
pesqueros. En este sentido, se considera que la demanda de alimentos determina los
procesos de su producción y comercialización y no a la inversa, pues son las ciudades
que con su crecimiento y expansión imponen los ritmos de producción, circulación y
consumo alimentario (Rello 1989:791), que en el caso de la Ciudad de México ha ejercido
una fuerte influencia a nivel regional.

Para el desarrollo del sistema alimentario urbano la participación del Estado ha jugado un
papel importante primero como regulador del mercado, promotor de la producción,
regulador del consumo -por medio de las importaciones de alimentos básicos y de la
comercialización- y ahora como desregulador de las actividades económica y la de
facilitador para la inserción de los sistemas de distribución bajo las directrices de la
economía global.
41
La demanda de se estima en 226 toneladas diarias de alimentos equivalente al 30% del consumo de
alimentos del país en el 2003 (Felipe Torres Torres 2003:40).
42
En el país las tres cuartas partes de la población habitan en 383 ciudades que integran el sistema urbano
Nacional, quienes generan alrededor del 97% del PIB nacional. Se distinguen 59 zonas metropolitanas con el
58.8% de la población, juegan un papel importante en el desarrollo económico y urbano del país, por su papel
como territorios de vinculación económico funcionales a partir de los flujos de intercambio de insumos,
productos y personas (Anavel Monterrubio 2013: 1).

58
El sistema alimentario urbano de la Zona Metropolitana del Valle de México actualmente
está integrado por el abasto más que por la producción de alimentos, el cual esta
delimitado por un esquema territorial centralizado y jerarquizado por una infraestructura
de mercados en el Centro Histórico de la Ciudad cuyo rol en el abasto y comercialización
fue de primer orden, el antiguo mercado de La Merced, el mercado de Jamaica, el
mercado de Sonora, La Lagunilla, Mixcalco, entre otros integraban este gran sistema de
comercialización. En 1982 se inaugura una gran infraestructura de abasto y
comercialización integrada por la Central de Abastos de la Ciudad de México (CedaCM)
en Iztapalapa, para dar respuesta a la demanda de instalaciones propias para atender el
arribo, el acopio y la comercialización de alimentos agropecuarios para Zona
Metropolitana de la Ciudad de México y su posterior distribución hacia otros estados de la
república.

Actualmente la Ceda C.M. conjuntamente con los 329 mercados públicos del Centro
Histórico, los mercados delegacionales, las Centrales de Abasto Central de Pescados y
Mariscos La Nueva Viga en la delegación Iztapalapa, la Central de Abastos de Ecatepec,
la Central de Abastos Atizapán de Zaragoza, la Central de Abastos Emiliano Zapata en
Cuautitlán de Izcalli, la Central de Abasto Tultitlán A.C. y la Central de Abastos de
Chicoloapan, los mercados sobre ruedas, los tianguis, las tiendas de barrio y
conveniencia, las grandes cadenas comerciales de supermercados, hipermercados,
bodegas de abasto conforman el eje del sistema urbano de abasto y distribución de
alimentos en la Ciudad de México (Conacca 2016). Se distingue la Central de Abastos de
la Ciudad de México del conjunto de centrales por su capacidad de almacenamiento y
manejo de volúmenes de alimentos agrícolas y abarrotes entre otros. Un porcentaje de los
alimentos que llegan a la ciudad de México son para su distribución y consumo otro más
para su procesamiento y elaboración de productos industrializados que se destinan para
el consumo nacional y/o para la exportación.

A la Ceda de la C.M. concurre un conjunto de mayoristas por la variedad y cantidad de


productos para el abastecimiento de la red de mercados públicos, mercados sobre
ruedas, tianguistas, tiendas de autoservicio, restaurantes, hoteles, tiendas de barrio y

59
consumidores en general no solo de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México sino
también de otras entidades del país, lo que representa esquemas de triangulación con
incremento en los precios de los productos para el consumidor final43. Cabe señalar que la
Ceda C.M. se compra y distribuye el 30% de la producción hortofrutícola nacional y el
valor de los productos de compra y venta es alrededor de 9 mil millones de dólares
anuales (http://ficeda.com.mx/ 2016).

Los sistemas de abasto de alimentos son mecanismos complejos, heterogéneos que


implican procesos logísticos, tecnológicos e involucran a múltiples actores para su
desarrollo, asimismo requieren de esquemas de financiamiento y crédito para las distintas
fases que se presentan entre la producción y el consumo de los alimentos. Una de esas
fases es la transportación de los alimentos como enlace básico entre las regiones
productoras y las consumidoras. En el caso de la Ciudad de México el sistema carretero y
ferroviario tienen vital importancia para el abasto de alimentos, el ferrocarril 44 tiene
capacidad para carga pesada, largos recorridos a bajo costo, es utilizado para la
transportación de la producción de granos básicos y de la importación ya que conecta con
los puertos y fronteras del país. La red de carreteras 45 creadas bajo el modelo económico
de “desarrollo hacia adentro” rodea a la ciudad de México por distintos rumbos, pese a su
saturación y condiciones físicas de deterioro los flujos de alimentos llegan a los
principales puntos de abasto.

6.1 Las fuentes de alimentos y los alimentos que llegan a la ciudad.

Las fuentes de alimentos varían de acuerdo al tipo de producto o bien de la época del
año. De acuerdo a los reportes emitidos por la Secretaría de Agricultura, Ganadería,

43
La Ciudad de México sin ser productor funge como centro de distribución de granos básicos al enviar cerca
de cien mil toneladas de maíz hacia Veracruz, Puebla, Oaxaca, Chiapas, Guerrero, entre otros (Gasca
Zamora 2003:77).
44
El sistema ferroviario posee una estructura radial concéntrica, con ejes longitudinales que convergen en la
ciudad de México, y privilegia su conexión hacia la frontera norte, y su déficit hacia el sur y sureste.
45
El país se cuenta con una red de 333 mil Km de carreteras, en el caso de la Zona Metropolitana de la
Ciudad de México se identifican: al Norte la autopista México Querétaro, al Este la autopista México Pachuca
y la carretera libre a Pachuca, Carretera México Tulancingo libre y de cuota, la Carretera México Calpulalapan;
hacia la Ciudad de Puebla por la carretera México Calpulalpan, y la autopista México Puebla, hacia el Oeste la
autopista México Toluca y la carretera libre a Toluca, por el Sur la autopista México Cuernavaca y la carretera
libre a Cuernavaca. http://www.sct.gob.mx/

60
Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación 2015 (SAGARPA), los 32 estados de la republica
participan en la producción agropecuaria para el abasto de la Ciudad de México. Por
ejemplo: en la producción del maíz grano participan 25 estados de la república mexicana,
para el arroz palay participan 8 estados, para el chile verde lo hacen 23, para el frijol 24;
mientras que para la producción de ganado participan 29 estados (Infosiap 2016).

Los grupos de alimentos que llegan a la ciudad de México son:

1. Granos46 los cuales provienen de los estados de Sinaloa, Sonora en el noroeste, Jalisco
y Michoacán en el occidente, Guanajuato, Estado de México en el centro norte, Veracruz
en el golfo y Chiapas en el Pacífico. Se reporta que para el pasado mes de octubre de
2015, la producción de maíz fue superior en 114 mil toneladas con respecto al 2014. Más
de la mitad de la producción de cereales la aportaron los estados de Guanajuato, Hidalgo,
y Puebla (ibid).

Este grupo de alimentos arriba a la Ciudad de México por medio del transporte carretero
de trailer, camiones de carga previamente embalado y por el sistema ferroviario nacional,
sobre todo proveniente de los puntos del noreste y golfo del país.

2. Hortalizas (verduras y legumbres) la producción nacional de estos alimentos es


considerada relevante por su autosuficiencia y excedentario debido a las condiciones
climatológicas, y su participación en la exportaciones de algunos de sus productos por
ejemplo el jitomate y aguacate. Su producción proviene de los estados del noroeste, como
Sinaloa, del norte Chihuahua, del centro norte Guanajuato, el centro Puebla, Estado de
México, del occidente Michoacán, también participan los estados de Querétaro, Veracruz,
Sonora, Tamaulipas, Jalisco entre otros.

46
Los granos básicos que integran la dieta de ingesta nacional y de la población de bajos ingresos son: el
maíz, el frijol, el trigo y el arroz.

61
3. Frutas, de acuerdo con la información de SAGARPA, la producción de frutas es
considerado como un sector fuerte de la producción del campo que también se dirige
hacia las exportaciones. En México existe una gran variedad de frutas, entre las que se
distinguen la naranja, la manzana, el aguacate, la fresa, el plátano, el limón entre otros,
provienen de los estados de Michoacán, Veracruz, Zacatecas, Sonora, Chihuahua,
Oaxaca, y otros.

Por las características propias de estos dos tipos de alimentos su transportación carretera
se realiza en camiones de carga, tráileres algunos con sistemas de refrigeración y
atmosfera controlada para su mantenimiento.

4. Productos Pecuarios (carne bovina, porcina y aves) La producción de alimento


proteínico tiene un crecimiento significativo en los últimos años, en primer lugar la carne
de ave, en segundo lugar de ganado bovino y en tercer lugar de carne porcina. Los
estados que sobresalen por su producción de diversos tipos de carne son Sonora,
Sinaloa, Jalisco, Nuevo León, Veracruz, Puebla, Guanajuato, Yucatán, Hidalgo Estado de
México, Coahuila Zacatecas, Oaxaca, Durango, Querétaro, Aguascalientes, Chiapas entre
otros (Infosiap 2016).

En el país se localizan un total de 1,152 rastros (infraestructura que sirve para el sacrificio
de animales) Municipales (891), Privados (149) y Tipo Inspección Federal (112), destaca
este último tipo de rastro por su capacidad para el sacrificio de animales, cabe señalar
que los estados que destacan por que cuentan con este tipo de infraestructura son Nuevo
León, Sonora, Jalisco, Veracruz, Puebla Guanajuato, Michoacán, Zacatecas, México, Baja
California, Hidalgo, Coahuila, San Luis Potosí, entre otros (Infosiap 2016).

El transporte de los productos pecuarios es considerado como un medio estratégico para


ofrecer productos inocuos y de alta calidad. Se ha recurrido a una logística efectiva en el
transporte por trailers y camiones de animales que van desde el punto de su criadero
hacia los puntos intermedios y la planta de sacrificio, por medio de camiones con
dimensiones e infraestructura propia para su traslado. No obstante, esto depende del
tamaño de la producción, de la localización de los centros productores, y los volúmenes

62
de traslado, así como la capacidad económica del productor, los intermediarios o
comercializadores para utilizar traileres con tecnología adecuada.

5. Leche, fermentos lácteos y huevo, estos son alimentos básicos de la dieta alimentaria
por su fuerte nivel de nutrientes sobre todo para la población infantil y adolescente. En los
últimos años el estado de mayor producción lechera es Jalisco, sobresale también la
Región Lagunera integrada por parte de los territorios de Coahuila y Durango, además de
los estados de Chihuahua, Guanajuato, Veracruz y Aguascalientes entre otros.

Con respecto al huevo destaca el incremento de la producción en los últimos dos años
según los avicultores mexicanos47, motivo por el cual se considero que los niveles de la
importación de huevo y ovoproductos se mantuvieron estables durante 2015. Los estados
productores de huevo que destacan son Jalisco, Puebla, Veracruz, Torreón, Campeche,
Guanajuato y Yucatán entre otros.

6. Pescados y mariscos, para la producción de estos alimentos participan 31 estados de


la república, destacan los estados con litorales marítimos como Sinaloa, Sonora, Baja
California Sur, Baja California Norte, Campeche, Nayarit, Yucatán y Veracruz por su
producción. Los estados cuya producción es de acuacultura son: Aguascalientes,
Coahuila, Chihuahua, Durango, Guanajuato, Hidalgo, México, Morelos, Nuevo León,
Puebla Querétaro, San Luis Potosí, Tlaxcala y Zacatecas (Siap Conapesca: 2016).

En este tipo de productos se requiere de la utilización de tráileres con cámaras frigoríficas


que permiten la frescura y la calidad de los alimentos hasta el mercado para su
comercialización.

6.2 Flujos de alimentos y el movimiento de estos dentro de la ciudad

47
La Unión Nacional de Avicultores señalan que la producción del huevo se recuperó a partir del 2014,
estimaron un incremento del 2% para el 2015 a lo igual que un incremento en el consumo de huevo a 21.7%
per cápita con respecto al 2014(http://www.elsitioavicola.com/).

63
A partir de la información expuesta se puede afirmar que una gran proporción de los
alimentos que llegan a la Zona Metropolitana de la Ciudad de México es producida en las
distintas regiones que integran al país, estos productos arriban de diversas formas, en
una combinación de sistemas tradicionales y modernos altamente tecnificados de abasto
y distribución de los alimentos. Cabe señalar que los cambios estructurales de la
economía mexicana en las últimas décadas del siglo XX hacia una economía abierta
implicaron modificaciones en los sistemas de abasto, distribución y de consumo de los
alimentos (Torres S: 2010, Gazca: 2003, Torres T: 2003). Estas modificaciones se realizan
principalmente en las zonas metropolitanas del país, pues tienen un alto nivel de
concentración de población consumidora con ingresos supuestamente más estables y
patrones culturales de consumo alimenticio diversos, que requieren ser satisfechos.

En el contexto de la “globalización” de la economía y de las ciudades los impactos sobre


los procesos de abasto y distribución urbana de los alimentos, se expresan en el territorio
de manera contrastante en áreas con mayor desarrollo, densidad demográfica y
concentración de los recursos, y en áreas marcadas por niveles de pobreza, segregación
y exclusión social. En el caso de las primeras es evidente la presencia de grandes redes
internacionales de establecimientos comerciales que operan con estrategias de mercado
homogéneas a escala intercontinental, éstas coexisten con algunas formas tradicionales
de abasto y distribución tal es el caso del mercado público, tiendas tradicionales entre
otras. En el segundo caso las formas tradicionales de abasto como son pequeñas tiendas
de barrio cuyos espacios reducidos son el resultado de la adaptación de la vivienda en las
zonas populares periféricas, si a caso, la existencia de un mercado público contribuye a la
satisfacción de sus necesidades.

En el caso de la Zona Metropolitana del Valle de México, el sistema de abasto y


distribución de alimentos se desarrolla con base en la coexistencia de los medios
tradicionales de abasto regulados por la autoridad local 48, así como por los medios
“modernos” de manera diferenciada por su infraestructura, estrategias de mercado y
localización en el territorio. Esta situación ha permitido oportunamente el flujo de

48
Tanto del gobierno de la Ciudad de México y en el caso de los municipios metropolitanos por la autoridad
Municipal.

64
alimentos hacia la ciudad de México y su sistema de operación hace posible el suministro
de los mismos.

La infraestructura de vías de comunicación, los sistemas de transporte y la participación


de los intermediarios49 de los productos agropecuarios y pesqueros en la ciudad,
desempeñan un rol importante para el flujo de alimentos en la ciudad, a pesar de que la
intervención de este último no implica que el producto llegue de manera directa al
consumidor y el que las cadenas productivas sin valor agregado afecte el precio final del
producto. Resulta relevante el que en ocasiones el productor desempeñe también la
función de distribuidor, para lo cual requiere el establecimiento de relaciones con los
industriales, con el capital financiero, la administración local, y los consumidores.

Gráfica 6.1: Distribución de Alimentos.

Sistema de tiendas Mercados Supermercados y


para el abasto social cadenas de la G.D.
Mayoristas
y urbano
Tiendas de abarrotes y
Programas Sociales de
comercios de
alimentos Tiendas de
proximidad
aAlimentos conveniencia y
Tiendas Sindicales
franquicias
Tianguis y mercados
ambulantes

Mercados públicos

Otras concentraciones
comerciales
Industria Producción
Alimentaria
Agropecuaria

Fuente: Torres Salcido Gerardo: 2010: 59

De acuerdo con Torres Salcido el esquema de distribución de alimentos puede dar una
idea de los diversos procesos que se presentan en el caso de la Ciudad de México, donde

49
Los intermediarios son agentes claves porque despliegan procesos técnicos, logísticos y mercadológicos en
las distintas fases del abasto (Torres T. 2014: 4).

65
el mercado mayorista juega una posición central por sus vínculos directos con los
productores agropecuarios que le permite una participación amplia en los diferentes
canales comerciales de alimentos, así como en la distribución social (2010:59).

Este modelo de distribución se encuentra en proceso de transición, en el cual los


mercados mayoristas tienden a ser desplazados a un rol secundario por la Gran
Distribución, la cual consiste en la integración vertical de las tareas y al acortamiento de
los canales de distribución. (Ibid). Esta situación se deriva de los procesos de
desregulación del sector comercial por la adopción de políticas neoliberales, la
desregulación de la inversión extranjera directa en el ramo, la incorporación de
innovaciones logísticas, organizacionales y tecnológicas que favorecen la movilización de
grandes volúmenes de productos alimentarios desde las fuentes productoras, hacia la
distribución para el consumidor final, es decir en la generación de un sistema de
suministro, acopio y distribución al por menor (Gasca, Torres. 2014:5).

Esta situación ha llevado a una coexistencia en el abasto, acopio, distribución y


comercialización de los productos por los mayoristas tradicionales, los mayoristas
modernos, y los grandes mayoristas que cuentan con sus propios centros de logística de
distribución.

En la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, las empresas que manejan grandes


volúmenes de alimentos para su comercialización son:

Tabla 6.1 Principales empresas comerciales de alimentos Ciudad de México


Hiper Mercados Mega Comercial Mexicana

Walmart Supercenter

Soriana Hiper Mercados

Tiendras Chedrahui

Club de Precios City Club

Sams Club

Jointventure

66
Comercial Mexicana Cotsco

Súper Mercados y Walmart Vips, Porton


Tiendas de
Comercial Mexicana, Sumesa
autoservicios
Soriana

Superama

Chiedrahui

Bodegas Bodega Comercial Mexicana

Súper Mercado Bodega Aurrera


de Barrio

Tiendas de Oxxo, 7 eleven Super City, City Market


Conveniencia
K extra

Fuente: http://www.antad.net/asociados/autoservicios

Cabe señalar que la oferta de alimentos por estas empresas va desde lo muy básico a
través de las tiendas de barrio, hasta lo mas sofisticado incluso alimentos importados
como los son los grandes supermercados y las tiendas de membresía. En el caso de la
cadena Walmart además de las tiendas y supermercados, manejan los restaurantes Vips,
Porton y Toks que ofrecen comida preparada, bebidas no alcohólicas y alcohólicas
(cerveza y vino) localizadas próximas a sus tiendas y por distintos rumbos de la ciudad.

Este panorama es el resultado de una serie de negociaciones entre las firmas nacionales
y las empresas internacionales en la idea de eliminar las cadenas que no producen valor y
si encarecen los procesos de acopio, la distribución de alimentos, pero también por un
control oligopólico del mercado de alimentos por lo que buscan establecer relaciones con
productores para que estos entreguen sus productos de manera directa incluso ya
embalados, a sus centros de distribución logística.

67
Con respecto a los alimentos básicos que conforman la canasta básica de la dieta
nacional, la participación de empresas de carácter vertical es una muestra del control de
las distintas fases de la cadena alimenticia. Ejemplo de este proceso se encuentra en las
empresas siguientes.

La producción de granos básicos como el maíz base para la elaboración de la tortilla 50, es
adquirida por dos grandes empresas nacionales de larga presencia en México y también a
nivel internacional son los Grupo Maseca S.A.B. de C.V. del Grupo GRUMA y Grupo
MINSA S.A.B. de C.V. ésta última es subsidiaria de la empresa Promotora Empresarial de
Occidente de S.A. de C.V., consideradas ambas como un grupo oligopólico que define los
precios de los productores de grano.

La empresa GRUMA es considerada la empresa líder a nivel mundial en la producción de


maíz con una presencia en 100 países en los cinco continentes, su intervención en el
ramo va desde la producción de maíz, su procesamiento y generación de productos
diversos así como su distribución y comercialización a través de empresas subsidiarias
como MINSA, la venta de maquinaria para la producción de tortillas en bajo volumen, ha
desarrollado marcas globales con presencia en los mercados internacionales tales como
MASECA, MISION, GUERRERO, TORTI RICAS y TOSTY. GRUMA cotiza en al Bolsa
Mexicana de Valores en la cual registro un aumento en su precio de 152% en 2013 y de
59% en el 2014 asimismo, logró ventas netas por $49,334 mil millones de pesos con un
margen de ganancia del 30%. Cuenta con 20 plantas de procesamiento en el país en los
estados de Nuevo León, Baja California Norte y Sur, Sonora, Sinaloa, Nayarit, Chihuahua,
Tamaulipas, Veracruz, Jalisco, Guanajuato, Estado de México, Yucatán y Chiapas
(www.gruma.com.2016).

Por su parte la empresa MINSA segunda empresa productora de maíz participa con el
23.5% de la producción nacional, tiene 6 plantas en los estados de Coahuila, Sinaloa,
México, Jalisco, Veracruz y Chiapas y dos más en los Estados Unidos, con una capacidad
instalada de 800 mil toneladas de maíz procesado cuya comercialización se estima en el
90% de los ingresos de la compañía. MINSA opera con 51 almacenes en México y
distribuye sus productos a tortillerías, al gobierno mexicano Red de Abasto Social
50
El consumo promedio del mexicano percápita es de 80 kilos anuales.

68
(DICONSA) y Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), a
comerciantes, mayoristas, y a cadenas de supermercados. La harina de maíz la entrega a
contratistas de transporte independientes cuyos costos son absorbidos por éstos últimos
(http://www.minsa.com/).

La leche y sus derivados son considerados como productos de la canasta básica


alimentaria en México. Actualmente este alimento es manejado por trescientas diez
empresas entre las que sobresalen Lala y Ganaderos Productores de Leche Pura A.C.
Alpura, por su base productiva que les permite generar el 80% de este producto.

La empresa Lala es de origen nacional en la Comarca Lagunera en el norte del país cuyo
crecimiento y expansión a lo largo y a lo ancho del territorio nacional le permite la
presencia en 12 estados de la república, también ha llegado a otros países como
Guatemala, Nicaragua y Estados Unidos. Su forma de operar es por medio de relaciones
y convenios con los propietarios de establos en el norte del país de la Comarca Lagunera
para la adquisición de la leche, su posterior procesamiento para la generación de
productos lácteos como yogurt, queso, crema, mantequilla y otros, así como la
distribución, comercialización y venta. Cuentan con 17 plantas, 161 centros de distribución
en todo el país, atienden medio millón de puntos de venta que sirve directamente. Tienen
distribuidores mayoristas que atienden puntos de venta adicionales, la distribución de toda
la gama de sus productos se realiza en misceláneas, mini supers, tiendas de almacenes
de gran escala, clubes de precios, panaderías, dependencias gubernamentales y
restaurantes. Sus principales clientes son WalMart, Sams Soriana, Comercial Mexicana,
Bodega Aurrera y Oxxo (www.grupolala.com).

A diferencia de Lala, la empresa Alpura es una empresa integrada por 254 socios que se
dedica al criadero de ganado bovino con 180 establos y la producción de 2 millones de
litros de leche en sus dos plantas pasteurizadoras, tienen 15 centros de distribución, 60
distribuidores en el país distribuyen sus productos a los supermercados, tiendas de
conveniencia, misceláneas, tiendas de abarrotes etc. (www.alpura.com)

69
Pollo y huevo, estos productos son de los que más se consume en México incluso se
considera que tiene el primer lugar como país consumidor de huevo. En este negocio
participan varias empresas con distintos niveles de capital invertido, entre estas sobresale
BACHOCO S.A.B. de C.V. como empresa líder en la producción y comercialización de
pollo y huevo de origen nacional compite con Pilgrims Pride y Tyson Food Inc., empresas
norteamericanas. Bachoco participa en todos los canales de distribución de pollo vivo,
pollo procesado, y de valor agregado tanto a la carne de pavo y res, asimismo de la
elaboración y comercialización de cerdo vivo y de producción comercialización de huevo
blanco, café y alimentos balanceados para animales de granja y domésticos. Todo esto lo
realiza por medio de una extensa red de distribución refrigerada la cual se inicia en las
nueve plantas de proceso hacia los 64 puntos de distribución y venta propiedad de la
compañía, en una flotilla de transporte equipada propia, sus principales clientes son
mayoristas, tiendas de autoservicio, minoristas y cadenas institucionales. Los principales
estados que participan en la producción son Aguascalientes y Querétaro, durante 2014
generó 25 mil empleos directos (http://bachoco.com.mx/).

La carne de res ha registrado un crecimiento en el consumo diario de los habitantes de las


urbes mexicanas, de diez empresas que tienen una fuerte presencia en su acopio en sus
100 centros de procesamiento y comercialización resalta SUKARNE cuya participación en
el ramo va desde la compra de ganado joven a los ganaderos productores para su crianza
y engorda, la relación con agricultores productores de granos por medio de financiamiento
y créditos para la compra de cosechas que servirán de alimento al ganado, el
establecimiento de plantas con avances tecnológicos con áreas de sacrificio (TIF), líneas
de corte y procesamiento así como, el empaque, embarque, distribución y
comercialización de los productos en los que incursiona con carne de puerco y pollo
(http://www.sukarne.com/2016) Cuenta con la red más grande de distribución con más de
140 mil centros de venta y consumo en el país, en la Ciudad de México tiene seis centros
incluye su presencia en la Central de Abastos de la Ciudad de México. Su participación en
el 2011 fue del 16% de la producción nacional, generó el 76% de las exportaciones de
carne, sus principales clientes lo integran mayoristas y minoristas como tiendas de
autoservicio, restaurantes y público en general. Tiene presencia en los estados de Baja
California, Sinaloa, Nuevo León, Michoacán y en el centro del país, en SUKARNE laboran
diez mil trabajadores.

70
6.3 Tipología y ubicación espacial de los puntos de venta de alimentos para los
hogares.

La comercialización de los alimentos en la Zona Metropolitana del Valle de México, está


integrado por una diversidad de comercios tanto públicos como privados, mayoristas y
menudistas. Como se menciono anteriormente, la Central de Abastos de la Ciudad de
México es el punto de llegada de productos agropecuarios, en el que predominan los
productos hortofrutícolas, aves y cárnicos, abarrotes y víveres en una superficie de 327
ha., según información del Fideicomiso de la Ceda C.M. ahí se recibe en promedio a 127
millones 750 mil personas anualmente, arriban dos mil tráileres, 150 camiones Torton, 57
mil vehículos para el abasto y des abasto de productos diariamente
(http://ficeda.com.mx/).

Aunado a esta gran central comercial se identifican las centrales de abasto de los
municipios del área metropolitana y los mercados públicos cerrados controlados por la
autoridad local tanto a nivel delegacional como municipal, estos integran una red
centralizada de locales comerciales para la oferta de productos perecederos para el
conjunto de población urbana.

Tabla 6.2 Mercados públicos de la Ciudad de México


Delegación Número de locales superficie % total de
Mercados mercados

Álvaro Obregón 16 1876 31, 893 4.86

Azcapotzalco 19 3537 62, 321 5.78

Benito Juárez 16 3723 61,842 4.86

Coyoacán 22 3542 66, 635 6.69

Cuajimalpa 5 405 15,032 1.52

Cuauhtémoc 39 14,248 217, 308 11.85

Gustavo A 51 1994 202,549 15.50


Madero

Iztacalco 16 3145 49,554 4.86

71
Iztapalapa 20 3027 76,443 6.08

Magdalena C. 5 354 7,339 1.52

Miguel Hidalgo 19 6671 93,851 5.78

Milpa Alta 9 743 18,814 2.74

Tláhuac 19 1463 35,252 5.78

Tlalpan 20 1483 48,702 6.08

Venustiano C. 42 15,501 226,431 12.77

Xochimilco 11 2298 30,654 3.34

Total 329 72,011 1,244,620 100

Fuente: SEDECO 2016

Los mercados públicos de la Ciudad de México desempeñan un papel importante en el


abasto y consumo de barrio de alimentos básicos para la población de la ciudad, tanto los
que se ubican en las delegaciones Cuahutémoc, Venustiano Carranza correspondientes
al Centro Histórico de la Ciudad como los que se localizan en las delegaciones de
Gustavo A Madero, Milapa Alta, Xochimilco, Tlahuac, pues representan la oportunidad
para amplios sectores de la población de medios y bajos recursos acceder al abasto de
alimentos y bienes diversos. Mercados como La Merced, Sonora, Jamaica tienen una
larga tradición en el consumo de sectores populares de distintos rumbos de la ciudad, que
a pesar de su distancia continúan acudiendo para la satisfacción de necesidades
alimentarias, en especial se convierten en puntos de gran atracción en épocas de
festividades y tradiciones culturales.

Otro mercado del Centro Histórico como el mercado de San Juan, es una opción para
encontrar una gran variedad de productos perecederos poco comunes en otros mercados,
que van desde productos de mar, como productos asiáticos, muy demandados por los
restaurantes de la Ciudad. Por otro lado, mercados como el de Hidalgo con oferta
culinaria típica para el consumo de empleados de la zona, y otros más que acuden a
disfrutar los platillos atractivos en las fondas y puestos de alimentos preparados a precios
económicos. La postura del gobierno de la Ciudad de México a través de sus instancias
administrativas prevén una serie de medidas para el mejoramiento de infraestructura y

72
estructura física de los mercados públicos, en la idea de aprovechar la infraestructura,
planear esquemas de financiamiento y apoyos económicos para los locatarios así como la
promoción en general de su consumo.

Además de esta infraestructura pública se distinguen el tianguis como la forma más


antigua del comercio en pequeño de origen prehispánico, el tipo de productos que ofrecen
son mixtos, tanto artículos básicos perecederos como saldos de ropa, artículos para la
limpieza, antojitos, comida preparada y otros. Estos comerciantes no cuentan con
financiamiento ni créditos y sus permisos para vender los otorga la Secretaría de
Desarrollo Económico (SEDECO) y las autoridades delegacionales.

Los 1,420 mercados sobre ruedas mantienen rutas itinerantes por distintas colonias de la
ciudad se establecen periódicamente en un lugar, la oferta de productos son similares a la
del tianguis, ofertan productos perecederos con precios y pesos regulados cuentan con
acuerdos y permisos de la Secretaria de Comercio y Fomento Industrial. A este tipo de
mercados acuden en ocasiones la población de distintos estados de la republica y
delegaciones de la Ciudad de México a vender sus productos del campo, antojitos, granos
y artesanías de manera directa al consumidor, de igual manera acuden comerciantes
informales a vender sus productos de diversa índole y procedencia incluyendo la comida
preparada, jugos y frutas.

Tabla 6.3 Unidades económicas de venta al por menor


en la Z.M.C.M 2016
Tipo de mercancías venta al por menor Unidades de % U.C.E..
Comercios
Establecidos

Abarrotes Ultramarinos y Misceláneas 107,088 52

Carnes Rojas 13,493 6.5

Aves 14,231 6.9

Pescados y Mariscos 987 0.4

Frutas y Verduras 23,684 11.4

Semillas, granos alimenticios, Chiles 5,233 2.5


secos, especias.

73
Leche, otros productos lácteos, y 5,634 2.7
embutidos

Dulces y materias primas para 13,836 6.9


repostería

Paletas de hielo y helados 4,184 2

Otros alimentos 8895 4.3

Bebidas no alcohólicas 2324 1.1

Mini súper 5099 .45

Supermercado 922 2.4

Fuente: DENUE INEGI 2016.

Las tiendas de abarrotes son establecimientos que ofrecen productos al menudeo de


consumo básico como leche, huevo, aceite, frijol, arroz, pan, azúcar, lácteos, enlatados,
embutidos, botanas, bebidas alcohólicas y no alcohólicas, cervezas, harinas, galletas y
pastelillos industrializados, objetos de higiene personal, de limpieza, de uso domestico,
otros productos más. Las misceláneas comercializan en menor variedad de productos
industrializados como toda la barra de botanas, galletas, pan de caja industrializado,
dulces, cigarros, bebidas embotelladas. De acuerdo con el Directorio Nacional de
Unidades Económicas (DENUE 2016) de INEGI, en la Zona Metropolitana de la Ciudad
de México predominan en 52% las tiendas de abarrotes, ultramarinos y misceláneas, este
comercio de proximidad es recurrido por los habitantes de la ciudad para resolver
necesidades básicas e inmediatas.

De alguna manera los datos obtenidos del DENUE expresan las preferencias de
alimentos y los medios para adquirirlos, el comercio al menudeo es una opción que sigue
atrayendo al público para la satisfacción de su necesidades, la escasa presencia de los
establecimientos de productos pesqueros expresa su poca demanda que puede
responder a hábitos de consumo.

Es común en la ciudad encontrar accesorias para el comercio al por menor de productos


perecederos como las recauderías, pollerías, carnicerías, pescaderías, marisquerías,

74
tiendas de semillas, granos, chiles y especias, cremerías, paleterías, dulcerías, materias
primas, tiendas de bebidas embotelladas no alcohólicas etc., las cuales siguen siendo una
opción para el consumo de barrio en la ciudad por su proximidad y el contacto cara a cara
entre comerciante y consumidor.

Tabla 6.4 Establecimientos de alimentos


preparados en la ZMCM 2016
Establecimientos de Comida %
Preparada

Comedor para empresas 0.1

Alimentos para ocasiones 0.1


especiales

Alimentos en unidades 0.002


ambulantes

Alimentos a la carta y comida 11.79


corrida

Pescados y Mariscos 2.74

Antojitos 18.71

Tacos y Tortas 19

Cafeterías, fuente de sodas, 14.8


refresquerías

Restaurantes de autoservicio 1.05

Pizzas, pollo rostizado, 8.52


hamburguesas, hotdog

Restaurantes de Alimentos para 14.82


llevar

Otros servicios de alimentos 8.28


para llevar

Fuente: DENUE INEGI 2016.

Existen una serie de comercios de barrio que venden alimentos preparados para el
consumo inmediato, tales como las loncherías, cafeterías, taquerías, fondas, torterías,
pizzerías y otros más. Aunado a estos los restaurantes y los servicios diversos para la

75
preparación de alimentos, integran una oferta de alimentos diarios en horarios muy
amplios donde la población resuelve su necesidad de alimentarse ante la dinámica de la
vida urbana.

Otro tipo de establecimientos que ofrecen alimentos básicos, perecederos, preparados y


productos duraderos se encuentra en las tiendas de grandes superficies de membresía
como Cotsco, Sams Club, City Market entre otros, este tipo de almacenes ofrecen sus
productos al por mayor para el público en general, no obstante, sus precios se
condicionan al pago de efectivo, tarjeta de debito y tarjeta de crédito por lo que su acceso
se vuelve más selectivo dirigido a la población de mayores niveles socioeconómicos que
demandan alimentos masificados, estandarizados y relativamente baratos que ofertan
estas firmas.

Tabla 6.5 Unidades económicas de venta


al por mayor de alimentos en la Z.M.C.M.
Tipo de mercancías venta al por mayor % U.E.M.

Abarrotes Ultramarinos y Misceláneas 34

Carnes Rojas 8.2

Aves 5.1

Pescados y Mariscos .29

Frutas y Verduras 10.2

Huevo 4.3

Semillas, granos alimenticios, Chiles 6.4


secos, especias.

Leche, otros productos lácteos 8.3

Embutidos 1.65

Dulces y materias primas para 6.3


repostería

Pan y pasteles 2.

Botanas y frituras 2.

Conservas alimenticias .97

Miel .19

Otros alimentos 3

76
Bebidas no alcohólicas hielo. 6.

Fuente: DENUE INEGI 2016.

De acuerdo a los datos del DENUE 2016, se identificó que entre los establecimientos al
mayoreo predominan los centros destinados a la venta de abarrotes, frutas y verduras así
como de productos lácteos, la escasa oferta de pescados y mariscos expresa una baja
demanda de este tipo de alimentos.

Paralelamente a la existencia de estas modalidades de ofertas de productos, el comercio


informal callejero (Duhau, Giglia: 2007: 30) es considerado como otra fuente de consumo
de alimentos que en los últimos años del siglo XX se ha extendido por la ciudad. Sobre
sale los puestos de comida callejera en puntos estratégicos de constante tránsito de
personas, como los son las entradas a las estaciones del metro, bases de autobuses,
microbuses, en las banquetas de avenidas de la ciudad, afuera de hospitales, escuelas,
mercados, iglesias, próximos a las bases de sitios, etc., este tipo de alimentos carecen de
condiciones mínimas de higiene y frescura en su preparación, pues los comerciantes no
cuentan con infraestructura propia para mantener los alimentos ni agua potable para su
preparación, motivo por el cual estos alimentos son considerados poco saludables aún así
son consumidos sobre todo por trabajadores oficinistas y población de bajos ingresos
bajos.

De acuerdo a la información del Directorio Nacional de Unidades Económicas DENUE


(INEGI 2014) la distribución de las unidades económicas de comercio al por menor de
alimentos en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México (ZMCM) se concentran en la
delegación Iztapalapa, en los municipios de Ecatepec de Morelos y Nezahualcóyotl
principalmente. Dependiendo del tipo de alimentos participan otras localidades como
Gustavo A. Madero, Cuauhtémoc, Venustiano Carranza, Chimalhuacan y Naucalpan
(Anexo I).

Por otro lado con respecto a la localización de los supermercados que comercializan
alimentos al por menor, la mayoría de éstos se concentran en Ecatepec, Iztapalapa,
Cuautitlán, Naucalpan y Tlalnepantla, por su parte los mini-súper tienen mayor presencia

77
en Ecatepec, Cuauhtémoc, Benito Juárez, Naucalpan, Gustavo A. Madero y
Nezahualcóyotl (Anexo II).

En relación al comercio al por mayor el comportamiento es similar con respecto al


comercio por menor. Las localidades con mayor presencia de comercios al mayoreo son
Iztapalapa, Ecatepec, Cuauhtémoc, Nezahualcóyotl, Venustiano Carranza, Tlalnepantla,
Iztacalco, Naucalpan, Álvaro Obregón, Azcapotzalco, Miguel Hidalgo (Anexo III).

Por lo que respecta a los establecimientos de alimentos preparados, sobresale la ciudad


central de la Ciudad de México las delegaciones de Cuauhtémoc, Benito Juárez, Miguel
Hidalgo, Venustiano Carranza, además de Iztapalapa, Coyoacán y Cuajimalpa se
distinguen por ser las localidades que concentran este tipo de establecimientos. No
obstante, también se distinguen los municipios de Ecatepec, Nezahualcóyotl (Anexo IV).

Reflexiones preliminares.

El sistema alimentario de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México integrado por una


diversidad de fuentes de abasto y distribución de alimentos atiende a una población
desigual en relación a sus ingresos y segregación socio espacial.

El sistema de abasto y comercialización de productos alimenticios se caracteriza por la


permanente competencia entre los mercados públicos frente a las grandes empresas
mayoristas y al menudeo por un lado, tiendas de abarrotes y misceláneas de barrio frente
a las tiendas de conveniencia por el otro, cuyas tendencias indican una disminución de los
sistemas tradicionales de venta. En el primer caso los locatarios de los mercados públicos
están en total desventaja con las grandes empresas que tienen capacidad de inversión en
la difusión de sus promociones comerciales (productos, crédito de compra a meses sin
intereses etc.) a través de los medios de comunicación como radio, televisión, prensa,
volantes informativos de ofertas a domicilio, entre otros. Además de contar con horarios
muy amplios de servicio, (el ejemplo de algunas tiendas de Superama, las tiendas de
conveniencia funcionan las 24 hrs. del día), lo que permite que la población que labora

78
todo el día pueda acudir al final de la jornada a realizar sus compras, ante estas
condiciones los mercados no tienen posibilidad de competir. Por otro lado los
supermercados satisfacen gustos y hábitos culturales de distintos tipos de dietas
alimenticias que atienden aspectos de salud, bienestar, variedad de productos, etc., los
mercados manejan bajo volumen y oferta de productos, carecen de sistemas de
administración moderna, sus condiciones sanitarias son poco higiénicas, de ahí que
demanden apoyo de las autoridades locales para su renovación física y apoyos
financieros.

El panorama se traduce en un desigual acceso a los productos y a las formas de


comercialización, así se delimita que las familias de bajos ingresos acuden a las tiendas
de proximidad de comercios tradicionales, mercados sobre ruedas y tianguis para la
realización de las compras diarias sobre todo por la falta de recursos.

Los sectores medios y altos aprovechan las ofertas y promociones de las firmas
mayoristas y al menudeo, porque tienen condiciones para desplazarse sobre todo en
automóvil hasta los grandes centros comerciales, a realizar compras de mayor volumen y
realizar pago de servicios o aprovechar la infraestructura de ocio que estos espacios
brindan.

Existe un sector de la población que utiliza los diversos medios de comercialización de


productos, por un lado en búsqueda de alimentos frescos acude a los mercados públicos
para su compra, por el otro, para la adquisición de los productos no perecederos como la
latería o artículos de limpieza para el hogar asiste a los supermercados.

Es evidente que las grandes empresas controlan de manera oligopólica las fuentes
productivas, distributivas y los mercados de comercialización, estas empresas logran
definir los volúmenes y los precios de la producción de alimentos básicos y necesarios
para la dieta nacional.

79
Las preferencias de los consumidores por los alimentos esta en función de patrones
culturales de consumo y de los ingresos económicos de la población, de sus posibilidades
de desplazamiento y localización.

6.4 Agricultura urbana y peri-urbana

María Teresa Esquivel Hernández (UAM Azcapotzalco)

Ma. Cristina Sánchez Mejorada (UAM Azcapotzalco)

La agricultura urbana y periurbana (AUP) 51 puede ser definida como el cultivo de plantas y
la cría de animales en el interior y en los alrededores de las ciudades. La agricultura
urbana y periurbana proporciona productos alimentarios de distintos tipos de cultivos
(granos, raíces, hortalizas, hongos, frutas), animales (aves, conejos, cabras, ovejas,
ganado vacuno, cerdos, cobayas, pescado, etc.) así como productos no alimentarios
(plantas aromáticas y medicinales, plantas ornamentales, productos de los árboles).
Puede incluir la silvicultura —para producir frutas y leña—, y la acuicultura a pequeña
escala.
Con la agricultura urbana y periurbana se logra maximizar la producción de diversos
productos agropecuarios (especialmente hortalizas y frutas frescas). Son varias las
ventajas asociadas a esta actividad, entre ellas podemos destacar el utilizar los mismos
recursos locales como mano de obra, espacios, agua y desechos sólidos y químicos;
generar productos de autoconsumo y venta en el mercado, contribuyendo con ello a la
disminución de la pobreza, y a la seguridad alimentaria52 y nutricional; además
proporciona productos no tradicionales como medicinas o especias, recicla desechos para
la nutrición de plantas y animales y así como elimina terrenos baldíos que podrían
terminar en basureros. Permite también acortar la distancia entre productores y
consumidores y con ello favorece la reducción de precios y el desabasto de productos.
Por sus características, se diferencia de otros sistemas ya que abarca una amplia gama

51
Este apartado está en gran parte tomado del capítulo” La Ciudad de México” en el libro Las Ciudades más
verdes en América Latina y el Caribe. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura
FAO
http://www.fao.org/ag/agp/greenercities/es/CMVALC/ciudad_de_mexico.html
52
La Seguridad Alimentaria implica que los alimentos estén disponibles en cualquier momento, que todas las
personas tengan medios de acceso a éstos, que sea nutricionalmente adecuados en términos de calidad,
cantidad y variedad y que sean aceptados en su contexto cultural.

80
de productos, participan en el proceso una diversidad de actores y las condiciones de
producción son diversas.53
En México, la agricultura urbana se practica en zonas urbanas, sub-urbanas y peri
urbanas de las ciudades. En la Ciudad de México existen las chinampas, se crían
borregos en predios desocupados, se cultivan nopales en terraza, se produce leche en
Iztapalapa y Nezahualcóyotl, cerdos en Atzcapotzalco y se crían conejos y aves en
numerosos traspatios. Esta producción es respuesta a la pobreza y falta de oportunidades
de la población, aunque también se vincula con prácticas de tradición familiar.

Las zonas de la ciudad donde se lleva a cabo actividad agropecuaria tienen, además de
las características físicas antes mencionadas, una serie de servicios e infraestructura
propios de la ciudad que han sido usadas y adaptadas por los productores para producir
en un entorno urbano cambiante.

Dentro de la ZMCM estos sistemas urbanos de producción se localizan en tres espacios


diferentes (Soriano):

Tabla 6.6 Espaciós y sistemas de próduccióó n agricultura urbanós en la ZMCM


Modelo de Sistemas de
Espacio Sistemas de producción animal
producción producción agrícola
Ganado de carne y leche,
Urbano Nuevo Huerto familiar
Aves de traspatio, cerdo y conejos
Ganado de carne y leche,
Verduras y flores, huerto familiar,
Sub-urbano Chinampa Aves de traspatio, cerdos y conejos,
invernaderos,
animales de tracción
Ganado de carne y leche,
Nopal-verdura, huerto familiar, Aves de traspatio, cerdos y conejos,
Peri-urbano Terrazas
maíz, agrosilvopastoral animales de tracción,
Abejas, agrosilvopastoril
Fuente: Losada et al, 1998, en Soriano

La población económicamente activa ocupada en actividades agropecuarias en la Ciudad


de México asciende a unas 16 000 personas, en 11 543 unidades de producción familiar.
Unas 22 800 ha de tierra se dedican a la producción de cultivos, principalmente en las
delegaciones de Tlalpan, Milpa Alta, Tláhuac y Xochimilco. Casi el 90 % de la producción
agrícola se realiza en condiciones de temporal, y el 80 % de la superficie cultivable
53
Véase el trabajo “Alternativas para desarrollar la producción agrícola en áreas urbana y peri-urbana” en
www.incap.int/portaleducativo/index.php/es/recursos/reservorio-san/doc_view/421-ficha-tecnologica-3-
alternativas-de-produccion-urbana

81
corresponde a cultivos cíclicos, principalmente avena forrajera y maíz. La producción de
plantas de flor, flor de Nochebuena y avena forrajera genera más de la mitad del valor
total de los cultivos cíclicos. El nopal se cultiva en 4 300 ha, más del 90 % de la superficie
de cultivos perennes, principalmente en Milpa Alta. La población ganadera del Distrito
Federal se estima en unas 6 650 cabezas de ganado bovino, 30 000 cerdos, 10 000
ovinos y 220 000 aves de corral.

La agricultura periurbana se practica en las delegaciones de altitud media y alta que


presentan menores densidades de población, como Xochimilco, Tlalpan, Milpa Alta,
Magdalena Contreras, Álvaro Obregón y Cuajimalpa de Morelos. Generalmente, las
parcelas cuentan con superficies de entre 1 y 3 ha y se utilizan para la producción de
maíz, amaranto, nopal, avena, chícharo (guisante o arveja), ebo (veza forrajera) y árboles
frutales y hortalizas. En estos espacios también se lleva a cabo la cría de ganado,
(principalmente borregos y becerros de engorde semiestabulados), conejos, cerdos,
equinos y aves de corral.

Más cerca de la ciudad, la agricultura suburbana se concentra en las zonas bajas de las
delegaciones de Xochimilco y Tláhuac, que anteriormente se consideraban periurbanas y
que ahora han quedado “encerradas” dentro de la ciudad, con densidades habitacionales
medias. Prevalecen los sistemas de chinampas y de tablas (largas fajas de tierra que
antes fueron chinampas donde han desaparecido los canales circundantes), normalmente
con superficies de 1 ha o menos. Son zonas que generalmente utilizan aguas tratadas
para el riego de hortalizas, maíz y plantas ornamentales. En la mayoría de los poblados
todavía se puede encontrar ganadería de traspatio (borregos, conejos, aves y equinos),
así como pequeñas explotaciones de ganado lechero semiestabulado y porcino.

La agricultura propiamente urbana es aún muy incipiente en la Ciudad de México. No está


todavía extendida la idea de cultivar dentro de las zonas propiamente urbanas, y la alta
densidad de edificación hace que los espacios verdes sean escasos o de poca extensión.
Además, el complejo sistema de acopio y distribución de alimentos subsidiados, junto con
el rápido crecimiento de los supermercados que venden hortalizas y la mayor
disponibilidad de alimentos importados, han garantizado un flujo constante de alimentos
para abastecer a todas las clases sociales. Comprar alimentos en vez de producirlos
continúa siendo la opción más atractiva para la mayoría de los habitantes de la capital.

82
Sin embargo, la agricultura urbana ha pasado a ocupar un lugar destacado en la agenda
política del Gobierno del Distrito Federal gracias a los esfuerzos de la Secretaría de
Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (SEDEREC) del gobierno del Distrit
Federal y a las iniciativas de ONG, organizaciones vecinales y colectivos juveniles. Se
centra en aportar recursos para la producción orgánica, en huertos comunitarios,
parcelas o traspatios, para el autoconsumo y como fuente de ingresos derivada de la
venta de excedentes al mercado local. Entre 2007 y 2012, la Secretaría invirtió cerca de 6
millones de USD en 2 800 proyectos de agricultura urbana —incluyendo huertos en
casas, unidades habitacionales y centros de readaptación social—, lo que benefició
directamente a 15 700 habitantes de la ciudad. En la convocatoria de este año del
Programa Comunitario de Mejoramiento Barrial se incorporó esta iniciativa para ser
financiada con mayores recursos.

La sociedad civil ha tenido asimismo una participación significativa en la promoción de la


agricultura urbana. Una iniciativa notable es la del Huerto Romita es un huerto
demostrativo de unos 56 m2, situado en el corazón de la Ciudad de México, que
proporciona un espacio comunitario para la producción de hortalizas y en el que se
enseñan técnicas de permacultura. También se desarrollan actividades con huertos
escolares y se instalan huertos individuales a domicilio y de carácter comunitario para uso
de la vecindad. De la misma manera, en otras zonas urbanas de la delegación de
Iztapalapa, algunas organizaciones de vecinos han impulsado pequeños proyectos de
producción hortícola urbana, mientras que la Asamblea Comunitaria Miravalle, en la sierra
de Santa Catarina, ha establecido huertos de hortalizas, nopal y plantas medicinales en
los que se utilizan envases plásticos reciclados, captación de agua pluvial y abono
orgánico. Otra experiencia destacable es el establecimiento de ferias de productos
orgánicos —como los mercados El Cien y Tianguis Alternativo, ubicados en el centro—
que permiten a los productores ecológicos vender directamente a los consumidores.

Otro caso que destaca es el del “Molino”. El lugar fue una fábrica de tabiques y también
sirvió de basurero. Desde hace casi tres años poco más de 20 personas integrantes de la
Unión Cananea (de origen, solicitantes de vivienda) decidieron limpiar el lugar y
establecer una infraestructura mínima para la producción de hortalizas y plantas
medicinales y aromáticas. Lo hicieron con la asesoría y apoyo económico de la Secretaría
de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (SEDEREC). Se instalaron 36
platabandas (una especie de grandes jardineras) de 16 metros de largo por 1.25 de

83
ancho, un sistema sencillo de riego por aspersión, dos cisternas de 13 mil litros de
capacidad y una olla de captación de agua de lluvia con espacio para 80 mil litros.
Asimismo, un espacio para cría de conejos y producción de composta (con las excretas y
orines de estos animales) y lombricomposta, y otras instalaciones que buscan completar
un sistema holístico: un temascal, dos baños secos ahorradores de agua y algunos
adobes para construir un centro agroecológico para capacitación, todavía en proceso.

La producción consiste en calabacita, pepinos, zanahoria, betabel, rábano, tomate, ejotes,


brócoli, cebollita cambray, chícharo, col, coliflor, acelgas, lechugas, fresas y rabanitos y
una gran cantidad de hierbas medicinales y aromáticas (sembradas en las orillas para
ahuyentar a los insectos), como lavanda, té limón, romero, cilantro albahaca, muicle,
ajenjo, árnica, sábila, menta, hierbabuena, epazote, mentol e incluso toloache. El 75% es
para autoconsumo y el resto se vende para comprar insumos.

Diversas iniciativas del Gobierno y del sector privado están creando "azoteas verdes" en
toda el área urbana de la Ciudad de México. La Secretaría de Desarrollo Urbano y
Vivienda del Distrito Federal ha promovido la instalación de huertos en los tejados con
sistemas de hidroponía, mientras que la Secretaría de Medio Ambiente tiene un programa
para la “naturalización” de azoteas con plantas suculentas con el que se pretende reducir
el impacto ambiental de los contaminantes atmosféricos. Hasta la fecha, el programa ha
ayudado a instalar camas de plantas suculentas en más de 12 300 m2 de azoteas, en
escuelas, hospitales, el Museo de Historia Natural y otros edificios civiles. Algunos de los
grandes edificios corporativos también albergan azoteas verdes. Un grupo de
planificadores urbanos, llamado Efecto Verde, se ha propuesto como meta que el 40 % de
la superficie urbanizada de la ciudad esté cubierta con vegetación de bajo mantenimiento
hacia el año 2030. Recientemente, Efecto Verde ha acondicionado una superficie de 265
m2, la azotea verde del Papalote Museo del Niño, en la que ha instalado 1 593
hidromaceteros con diferentes especies de plantas.

[Faltaría completar la información sobre la agricultura urbana y periurbana en el Estado


de México sobre la cual no tenemos mucha información]

María Teresa Esquivel Hernández (UAM Azcapotzalco)

Jesús Morales (UAM Azcapotzalco)

84
6.5 Datos sobre el cambio de precios de los alimentos dentro de la ciudad en el
tiempo

Para el CONEVAL, la canasta básica es un conjunto de bienes y servicios indispensables


para que una familia pueda satisfacer sus necesidades básicas de consumo a partir de su
ingreso. La canasta básica mexicana contempla alrededor de 80 artículos, entre los
cuales encontramos productos para la despensa y servicios (como transporte eléctrico).

Para determinar el contenido final en la canasta básica, se toman en cuenta familias


promedio, ingresos y encuestas. La Encuesta Ingreso-Gasto de los Hogares (ENIGH)
emitida por el INEGI proporciona los gastos asociados de los hogares en 580 bienes y
servicios.

De acuerdo a su importancia en el consumo familiar (INEGI, 2011 a), de los 80 productos


que componen la canasta básica (Banxico, 2012), en los primeros 20 se pueden encontrar
alimentos (leche, tortillas, carne y huevo), energéticos (gasolina, electricidad, gas
doméstico) y transporte (autobús urbano, taxi colectivo) entre otros productos esenciales
para satisfacer las necesidades primarias de una familia.

Al comparar los incrementos del salario con los del índice general de la canasta básica
podemos apreciar la disparidad entre uno y otro. Si al salario nominal (salario mínimo
diario percibido por los trabajadores) le descontamos el incremento de los precios (índice
general) obtenemos el salario real, el cual puede considerarse como un indicador de la
capacidad de compra de los trabajadores.

El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) es un indicador económico cuya


finalidad es la de medir a través del tiempo la variación de los precios de una canasta fija
de bienes y servicios representativa del consumo de los hogares. Es el instrumento
estadístico por medio del cual se mide el fenómeno económico que se conoce como
inflación. Fuente: http://www.banxico.org.mx/politica-monetaria-e-inflacion/material-de-
referencia/intermedio/inflacion/elaboracion-inpc-udis.html).

85
Gráfica 6.2 La inflación en México

86
Para actualizar mensualmente las líneas de bienestar mínimo y bienestar, el CONEVAL
toma en cuenta los cambios del valor de las canastas alimentaria y no
alimentaria utilizando el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) calculado y
publicado por el INEGI. Cabe señalar que en enero de 2011 el INPC tuvo algunas
modificaciones.

Gráfica 6.3 Evolución mensual de la canasta alimentaria (enero 2008-diciembre


2015)

87
Gráfica 6.4 Evolución mensual de la canasta alimentaria más la no alimentaria y del
Índice Nacional de Precios al Consumidor (2008-2015)

88
Existen varias canastas básicas, ya que diversas instituciones, tanto públicas como
privadas, pueden generar y generan sus propias canastas. Dependiendo del propósito de
las mismas pueden ser clasificadas como:

a) Canastas reales. Elaboradas a partir de encuestas sobre lo que la gente consume


cotidianamente y sirve para conocer los cambios en el poder adquisitivo de los
salarios.
b) Canastas recomendables. Elaboradas para indicar lo que se debe consumir para
alcanzar un determinado bienestar social.

La canasta básica, entendida como un subconjunto de los productos incluidos en el


cálculo del Índice Nacional de Precios al Consumidor, es un conjunto de 82 productos, los
cuales son determinados con base en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los
Hogares (ENIGH), por el Instituto Nacional de Geografía e Informática (INEGI).
(http://www.profeco.gob.mx/transparencia/transfocaliza/Nota_Productos_canastas_basica
s.pdf).

Gráfica 6.5 Índice de precios de la canasta básica


- Variaciones acumuladas -

89
Enero - agosto
2004 – 2014
- Por ciento -

FUENTE: Elaborado por la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos con


información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Secretaría de Desarrollo Económico del Distrito Federal.

La Dirección General de Abasto, Comercio y Distribución de esta secretaría ofrece en su


página54 web un listado de productos, a los cuales llama “canasta básica” y cuyos
productos son:

Tabla 6.7 Productos de la Canasta Básica de la SEDESO del Distrito Federal

54
La lista de productos puede ser consultada a través de la siguiente dirección URL:
http://www.sedecodf.gob.mx/sedeco/index.php?
option=com_content&view=category&layout=blog&id=112&Itemid=496

90
91
Según datos del partido PT y Convergencia en el 2009 la canasta básica aumento
63.14%, al pasar de 812.98 pesos a 1326.32 pesos, mostrando que el poder adquisitivo
de la población ha disminuido.

En la tabla 1 sobre los precios de la canasta básica se observa que el primer grupo de
productos consiste en productos comestibles, por lo cual se entiende que son productos
indispensables o muy necesarios para los mexicanos, comestibles que ingieren en la dieta
de la familia promedio; el comparativo productos comestibles en relación a su punto de
venta (Tienda de abarrotes, mercado público, mercado sobre ruedas y tianguis) y el
respectivo precio del lugar, puede observarse que por ejemplo el primer producto, el
aceite, es más barato en la tienda de abarrotes, y si observamos los precios y su lugar de
adquisición, la tendencia indica que el lugar donde se adquieren los alimentos a un menor
costo es en el tianguis, donde del total del productos revisados (31), 14 veces resulta el
tianguis el lugar donde es más barato comprar estos bienes, seguido por el mercado
público, la tienda de abarrotes y el mercado sobre ruedas.; así, si se comprasen todos los
productos de este primer grupo en cualquiera de los lugares, es el tianguis donde el costo
sería menor resultando 843.93 pesos, mientras que el lugar más caro es la tienda de
abarrotes.

92
Tabla 6.8. Preciós de la canasta baó sica 2016 (abril)

Mercado
Tiendas Mercado Menor
No. Producto sobre Tianguis
Abarrotes Público precio
ruedas
ABARROTES
COMESTIBLES
1 Aceite (1-2-3) 20,64 21,5 23,63 22,17 20,64
2 Alimento para 9.16 9.25 11.38 11.71 9.16
bebé "Gerber"
Etapa 1
3 Atún en Aceite 11.91 12.04 12.17 11.08 11.08
Dolores o Nair
(140 Grs)
4 Azúcar 18,12 13,5 13,83 13,33 13,33
5 Bolillo 1,47 1,5 1,48 1,48 1,47
6 Café de Grano 148.85 148.50 130.92 142.92 130.92
"Internacional o
Portales" (908
Grs)
7 Café Soluble 42,97 40,67 42,29 39,69 39,69
Nescafé (95 Grs)
8 Cajeta Coronado 56,08 60,88 56,25 53,13 53,13
(550 Grs)
9 Chiles jalapeños 7.57 7.19 8.29 8.83 7.19
La Costeña (220
Grs)
10 Chocolate Choco 57.28 49.50 50.75 45.75 45.75
Milk en Polvo
(800
Grs)
11 Chocolate Ibarra 52,88 55,92 53,25 53,25 52,88
Barra (540 Grs)
12 Concentrado de 42.57 45.38 39.75 39.54 39.54
Pollo, Knorr
Suiza (450
Grs)
13 Galletas María 34,8 32,75 37,25 34,93 32,75
Gamesa (850
Grs)
14 Gelatina D’gari 8,46 8,92 8,54 8,5 8,46
140 Grs
15 Harina de Maíz 12,36 12,25 14,75 12,88 12,25
Minsa
16 Harina de Trigo 14,86 14,25 13,17 14,44 13,17
Tres Estrellas
17 Huevo Blanco 30,46 26,08 26,25 25,75 25,75

93
Mercado
Tiendas Mercado Menor
No. Producto sobre Tianguis
Abarrotes Público precio
ruedas
18 Leche 17,06 16,35 16 15,9 15,9
Condensada
Nestlé (397 Grs)
19 Leche en Polvo 56,16 57,38 54,71 51,36 51,36
Nido (360 Grs)
20 Leche 12.21 12.79 12.04 11.25 11.25
Evaporada
Carnation Clavel
(470 Grs)
21 Mayonesa Mc 22,9 20,67 24,25 21,21 20,67
´Cormick (390
Grs)
22 Mermelada Mc 17,38 21 19,88 17,08 17,08
´Cormick (350
Grs)
23 Miel Carlota (500 57,97 56,75 52,88 55,87 52,88
Grs)
24 Mostaza Mc 14,47 14 16,25 16,15 14
´Cormick (210
Grs)
25 Pan de Caja 27,45 27,31 27,38 27,38 27,31
Bimbo Grande
(680 Grs)
26 Pan de Dulce 5,82 5,5 5,66 5,66 5,5
27 Pasta para Sopa 5.50 5.13 5.58 4.96 4.96
La Moderna (200
Grs)
28 Puré de Tomate 22.04 20.00 22.25 20.42 20.00
La Costeña (800
Grs)
29 Sal Refinada La 8,79 8,25 8,17 9,75 8,17
Fina
30 Sardina Calmex 22,24 24,5 22,42 22,13 22,13
(425 Grs)
31 Té en sobres Mc 19,16 18,25 15 14,63 14,63
´Cormick (250
Grs)
32 Tortillas de Maíz 10.14 11.50 10.82 10.82 10.14
(Tiendas de
Autoservicio)
TOTAL 889,7 879,44 857,22 843,93 843,93
FUENTE: http://elinpc.com.mx/canasta-basica-mexicana/

94
Jesús Morales (UAM-Azcapotzalco)

6.6 El impacto de las crisis en el precio de los alimentos en México

Existe una tendencia en México sobre el hecho de alimentarse pareciera ser más caro, y
es que el precio de los alimentos de mayor calidad y más nutritivos o sanos parece
confírmalo; hay una diferencia notablemente con respecto de los alimentos menos
nutritivos, lo que se cristaliza en el precio de los mismos, esto aunado a las crisis
económicas recurrentes a nivel mundial, ha detonado el aumento del precio de los
alimentos, lo que ha dificultado el acceso a comida de calidad a las personas con
menores recursos.

Se ha dicho que resulta imprescindible para una sociedad justa, equitativa y en


condiciones de igualdad, que su población tenga acceso a una alimentación sana, que le
permita desarrollarse plenamente, poniendo en las mismas condiciones nutricionales
tanto a ricos como a pobres; sin embargo esta premisa dista de la realidad, ya que la
sociedad mexicana se encuentra bajo condiciones de desigualdad ante un aspecto que
debería estar resuelto: que la alimentación de las personas, sea accesible y justa su
distribución

Por otro lado, existen algunos aspectos sociales que inciden en la ingesta de una
alimentación de calidad , como el papel de la educación a la hora de alimentarse; y es que
se presenta en la actualidad una desinformación sobre cómo comer; en general la
mayoría de la población desconoce concretamente como llevar una dieta balanceada;
sumado al aspecto educativo, hay que distinguir el papel de los medios de comunicación,
y la influencia que poseen ante la sociedad para informar o dirigir nuestros hábitos
alimenticios, por medio de comerciales, información y campañas que a toda costa intentan
vender productos de X o Y calidad nutritiva.

En este sentido, la necesidad biológica del hombre por alimentarse es inexorable, por
tanto resulta pertinente plantear algunos aspectos generales sobre los patrones de la
alimentación y posteriormente, cómo impactan las crisis en los precios de los alimentos. .

En cuanto al acceso a una correcta alimentación ésta se encuentra relacionada


directamente con los ingresos, por tanto, en un país como México donde los índices de

95
pobreza resultan tan altos, es difícil asegurar que su población se alimente de forma
idónea; la pobreza en México para investigadores como Julio Boltvinik es un fenómeno
que no se ha medido de manera acertada, y menos aún por las propias autoridades, en
su documento Evolución de la pobreza y la estratificación social en Mexico2012-2014,
afirma que la pobreza por ingresos en México ha alcanzado a más de 100 millones de
personas al termino del 2014, lo que equivale a 84.3 % de la población La
Jornada/22/VII/15, este escenario se recrudece si además de mencionar que los índices
de desempleo han aumentado y el subempleo ha ganado terreno, traduciéndose en la
pauperización del poder adquisitivo de los mexicanos, así desde 1996 la pobreza en
México no ha sido menor a 80 millones de mexicanos.

Gráfica 6.6

96
El papel de las crisis
A partir de los años 70´s, con la imposición del neoliberalismo como modelo económico,
se puede observar un panorama de crisis en potencia a escala global, las acciones y
consecuencias producto del propio capitalismo son muestra de ello, ambos modelos de
producción han dado muestra de ser altamente cambiantes, característica que deja como
influencia inestabilidad a nivel mundial, propiciando además etapas de transición opacas,
pero que dejan huella a todos niveles y en todos los países, tanto positivas como
negativas; algunas de estas consecuencias heredadas desde hace más de cuatro
décadas son por ejemplo:

“Alza inusitada de precios de los bienes básicos, déficit alimentario en los países
más pobres, revueltas de la población por el encarecimiento de los alimentos,
proliferación de plantas de etanol, no sólo en los países desarrollados sino en los
subdesarrollados; inusitados procesos de recuperación productiva junto con

55
En el eje X se representan los años tomados como caso de estudio, y en el eje Y el número en
millones de pobres. Grafica obtenida del documento Evolución de la pobreza y la estratificación
social en México 2012-2014.

97
desabasto de productos básicos y financiarización de los bienes alimentarios; lo
que genéricamente se ha dado en llamar, la crisis alimentaria mundial” (Rubio,
SCIELO México),

Lo anterior se ha presentado en distintas latitudes. Las opacas transiciones de las que se


hace mención, son producto de otras más amplias, es decir, transiciones sociales,
económicas y políticas que ocurren a escala global. Para Blanca Rubio (2016) estas
transiciones son recurrentes por lo que han de seguir presentándose.

Gráfica 6.7

FUENTE: esquema presentado por la Dra. Blanca Rubio en la Jornada de Debate


“Desafíos de la soberanía alimentaria en una sociedad globalizada” con la conferencia El
sistema agroalimentario mundial y su impacto en América Latina, en El Centro de
Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) UNAM 26 de
Mayo de 2016.

El esquema anterior ejemplifica los procesos mundiales que ha atravesado la economía


ante la inclinación hacia un modelo capitalista, estos ciclos económicos acompañados de
largas transiciones que moldean el esquema actual a nivel mundial.

Bajo este marco, en la actualidad, a nivel mundial, nos encontramos en una etapa de
transición, en la que pueden distinguirse dos fases que han permeado la reciente forma
de organización económica, traduciéndose en crisis coyunturales y estructurales, estas

98
dos fases son: la fase “neoliberal” con predominio agroalimentario, y la fase del “cambio
de paradigma”, entre estos dos tipos podemos caracterizar a la sociedad mexicana actual,
veamos:

 Fase neoliberal con predominio agroalimentario (1970-2008)

Es una etapa caracterizada por un orden agroalimentario global, donde los países
desarrollados implementan políticas económicas sobre los países menos desarrollados,
una etapa donde los mercados se expandieron sobre todo el mundo, con empresas
multinacionales, agroindustrias fuertes, y subordinación ante los intereses económicos
de las potencias mundiales.

Los métodos para llevar a cabo la implementación de las medidas de corte neoliberal,
fueron, por ejemplo, en el caso de México, el Tratado de Libre Comercio, mecanismos
que se convirtieron en las herramientas para poder introducir mercancías, empresas
extranjeras y vender productos en países en vías de desarrollo; una de las
consecuencias más dramáticas a causa de estas medidas se presentaron en el campo,
donde los pequeños productores fueron desplazados de a poco por productores
mucho más grandes y con más recursos, la entrada sin aranceles de productos
importados a menor costo, inundando los mercados con estas mercancías generando
inestabilidad y la relegación de economías nacionales de menor poder, así el campo
estaba siendo objeto de la desarticulación por intereses internacionales, orillando al
campo nacional a su rendición, ante una batalla injusta, lo que se ha traducido en la
profundización de las desigualdades sociales.

En el nuevo milenio comienza a gestarse un ruptura en el orden mundial, como afirma


(Rubio, SCIELO México), Estados Unidos entra en una crisis que se manifiesta en la
pérdida del control sobre los precios del petróleo pronosticando una debilidad
anunciada, el ascenso del conjunto BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica)
mismo que empieza a modificar las dinámicas en el manejo en los precios del petróleo,
arrastrando con esta jugada a todas las demás materias primas. Estos procesos
trastocaron la dinámica de las potencias tradicionales, pudiendo hablar incluso de un
proceso de revalorización de los países en vías de desarrollo; el impulso a los
agrocombustibles, mismos que se producen con granos que resultan ahora elementos
útiles no solo para la alimentación, sino que se revalorizan en el ámbito energético, el
impulso del etanol y el biodiesel son muestra de ello.

99
En este periodo surge un lapso de bonanza, en países productores de materias primas,
bonanza que no duraría mucho, cabe señalar que algunos de estos países obtuvieron
beneficios y vieron reflejados los resultados en su economía, ayudando a la vez al
combate a la desigualdad social, por ejemplo, Brasil y Ecuador, no así México.

Tabla 6.9 Pórcentajes de disminucióó n de la póbreza y desigualdad sócial en AL

País Año base de medición % Año de bonanza %

Brasil 2003 35.7 2013 15.1

Bolivia 2000 66.4 2013 39

Ecuador 2000 64.4 2014 22.5

Argentina 2000 57.4 2013 4.7

FUENTE: “Desafíos de la soberanía alimentaria en una sociedad globalizada” con la


conferencia El sistema agroalimentario mundial y su impacto en América Latina, en El
Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH)
UNAM 26 de Mayo de 2016.

 Cambio de paradigma (2008-?)

A partir de la crisis del 2008, se observa una ruptura en el orden agroalimentario


mundial, y uno de los factores que influyeron en este cambio de paradigma fue el
aumento en la intervención del sector financiero-especulativo; los fondos de
inversión trasladaron millones de dólares para el control de productos agrícolas,
generando ganancias especulativas, “…a partir de 2007 el volumen de capitales
invertidos en los mercados agrícolas se quintuplicó en la Unión Europea y aumentó
siete veces en Estados Unidos” (Rubio, Mundo Siglo XXI)

El proceso de bursatilización o financiarización de los cereales, a partir de los años


2000 trajo como consecuencia un exponencial aumento, tendencia que se
mantendría por lo menos en la primera década del nuevo milenio.

Gráfica 6.8

100
FUENTE: http://www.mundosigloxxi.ciecas.ipn.mx/pdf/v04/13/03.pdf

Esta crisis represento para los países con una soberanía alimentaria débil, un
problema de desabasto, e incremento intenso en el precio de los mismos,
generando además descontento social

“una crisis que afecta la alimentación, más que la producción, que beneficia
fundamentalmente a los países desarrollados y emergentes que cuentan
con una producción agropecuaria fuerte y excedentes para la exportación,
a la vez que golpea a aquellos países que se sometieron a los tratados de
libre comercio y desmantelaron sus agriculturas” (Rubio, Mundo Siglo XXI).

Dicha crisis no llegó sola, detona también la crisis energética, la inmobiliaria,


financiera y productiva, propiciando un reacomodo geopolítico

Cabe señalar que además de esta crisis estructural, coyuntural y sistémica, el papel
de la naturaleza influyó medianamente. Las siguientes dos graficas dan cuenta del
papel de la naturaleza y cómo esta puede afectar los procesos productivos en el
campo:

Gráfica 6.9

101
El caso mexicano

Podría decirse que en México la situación en torno a la pobreza e inseguridad alimentaria


no han tenido una relevancia mediática. Según el Banco Mundial, América Latina y
México han sido de las zonas que más han “aguantado estoicamente” los volátiles precios
de los alimentos, en parte gracias a la articulación de sus políticas públicas; mientras que,
por otra parte, especialistas como Jordan Schwartz, economista en jefe del Banco
Mundial señala que América Latina y el Caribe sí se han visto afectados en parte debido a
“la especulación de los mercados de los productos básicos, la explosiva demanda de
cereales para forraje desde Asia y al uso de la tierra para cultivos de biocombustibles en
vez de cultivos comestibles.” (Janssen, 2012), y es que uno de los problemas que pueden
propiciar el aumento en el costo de los alimentos en AL y el Caribe dice, son los costos
logísticos y de transportación de los propios alimentos; de acuerdo con datos del Banco
Mundial se calcula que los gastos logísticos representan entre 16% y el 26% del PIB, y
entre el 18% y el 32% del valor de los productos, en comparación con alrededor del 9%
del PIB y del valor de los productos en los países de la Organización de Cooperación y
Desarrollo Económicos (OCDE).

De acuerdo con el Banco Mundial las principales consecuencias de los altos precios en
los alimentos son, entre otros el reemplazo de alimentos de alto contenido nutricional por,
alternativas de menor calidad, la reducción en la cantidad consumida y el austero uso en

102
servicios preventivos de salud, además de que el aumento de precios en los alimentos
provoca en los niños un crecimiento retardado de manera progresiva. (Food and
Agriculture Organization of the United Nations, 2014)

Es claro que con las crisis económicas, el precio de los alimentos aumenta, y las
personas dejan de adquirir ciertos alimentos.

La diferencia de precios entre los tipos de alimentos responde a una lógica, afirma Esther
Vivas, profesora del Máster de Agricultura Ecológica de la Universidad de Barcelona, “…
las instituciones, a la hora de destinar sus ayudas, inclinan la balanza del lado de las
grandes empresas que producen alimentos de forma industrial, propiciando que el precio
de estos pueda mantenerse bajo. Así, “Los vínculos entre la administración pública y las
grandes empresas privadas son muy estrechos: lo estamos viendo con el sistema
bancario o las constructoras. También en agricultura y alimentación”, asegura Vivas. “Las
ayudas a la agricultura benefician a los grandes empresarios y no al pequeño campesino,
y mucho menos a la agricultura ecológica”.” (Bargueño, 2014), esto responde a la lógica
del neoliberalismo donde los apoyos y subsidios económicos por parte del gobierno se
destinan a las empresas grandes, viéndose relegados los pequeños productores, ante
acciones claramente desventajosas, poniendo al alcance de los consumidores productos
más baratos, pero de menor calidad nutricional generando mayores ganancias para los
empresarios 56.

Aumento de los precios de los alimentos

Datos del Reporte sobre las condiciones de competencia en el sector agroalimentario,


realizado por la Comisión Federal de Competencia Económica dan muestra de un
aumento en el precio de los alimentos en México en el periodo de 2005 a 2014,
aumento de 23.2 puntos porcentuales, dejando ver que es en México el rango más
alto entre los países miembros de la OCDE. El mismo reporte refiere que el huevo es
el producto más encarecido en el 2015, con un incremento acumulado del 150%; por
su parte la carne de 2005 a 2015 el precio subió 89.1%; los cereales (tortillas,
derivados del maíz, pan, galletas, pastas y harinas de trigo, arroz y cereales

56
Aunque el estudio fue hecho en el Reino Unido, ejemplifica algunas características
similares que ocurren en México y América Latina, donde la proliferación de políticas
públicas neoliberales, desdeñan la producción nacional, aventajando al capital extranjero o
el privado nacional, bajo la consigna de una mayor productividad.

103
preparados) aumentaron 87.15, las frutas y legumbre se reflejaron en un aumento de
70%; aumentos que se disparan entre los países miembros de la OCDE, donde
México es la excepción.

Gráfica 6.9

104
(Roldán, 2015)

105
PRODUCTOS CLAVE

El precio de la tortilla

A lo largo del 2016 a nivel metropolitano se ha estado experimentando un constante


aumento en el precio de la tortilla, mismo que ha afectado el bolsillo de las personas, de
acuerdo a Sagarpa no hay razón para este aumento en el precio.

José Calzada Rovirosa, titular de Sagarpa indico el 11/02/2016, en una gira de trabajo
por Colima que existen excedentes en la producción de maíz blanco, por tanto no hay
razón para el aumento.

Durante el año comercial 2014/15 la producción de maíz (blanco y amarillo) registro un


aumento de 11.5 % en comparación con el año pasado, cerrando con un estimado de
25.3 millones de toneladas.

Un problema focalizado

De acuerdo a las declaraciones de funcionarios de la Procuraduría Federal del


Consumidor (Profeco) el precio de la tortilla ha aumentado de manera “focalizada”, sobre
todo en negocios de algunas ciudades con “fluctuaciones estables”, en lugares como
Hermosillo, Sonora, donde se han detectado precios de 20 a 24 pesos por kilo.

Cámara Nacional del Maíz Industrializado

Empresarios tortilleros por su parte informan que el aumento en el precio de la tortilla es


a causa del incremento en los insumos para producir el mismo alimento, insumos como
energía eléctrica y agua, además de que en los últimos meses el grano básico para la
elaboración de la tortilla también a aumentado de precio.

Huevo

106
Gráfica 6.11

Limón

Tabla 6.10 Cuadró cómparativó multianual del preció del limóó n (x kilógramó)

19 19 20 20 20 20 20 20 20 20 20 20 20 20 20 20 20 20 20
98 99 00 01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 14 15 16

3. 5. 4. 3. 4. 5. 3. 3. 4. 6. 4. 6. 7. 8. 6. 9. 13 9. 11
63 22 90 73 12 48 70 59 61 19 99 70 18 71 75 12 .4 93 .3
5 7

Aumento del precio 2015

Sube el precio del limón en el primer trimestre de 2015

En el primer trimestre de 2015 el limón se vendió en $13.00 pesos el kilogramo en la


Central de abastos y al consumidor hasta en los $25.00 pesos

En 2014 se presentaron precios históricamente altos en los últimos 14 años llegando a


venderse hasta en los $80.00 pesos el kilogramo

Gráfica 6.12

107
Precio internacional del limón 2010-2015

Ma. Cristina Sanchez Mejorada (UAM Azcapotzalco)

6.7 Dietas Urbanas y Patrones de Consumo

El Instituto Nacional de la Nutrición aplicó en 1995 por primera vez la Encuesta Urbana de
Alimentación y Nutrición en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México (ENURBAL)
misma que se volvió a aplicar en 2002 y 2007.
La ENURBAL 200257 muestra que la desnutrición infantil presenta actualmente una
prevalencia real muy baja en la Cd de México, DF, con una tendencia manifiesta a
disminuir en relación con la Enurbal 1995. La desnutrición se concentra
fundamentalmente en las familias con mayor pobreza urbana, en las cuales presenta una
prevalencia del doble de la observada en todo el estrato inferior. Sin embargo, esta
situación no debe conducir a considerar que la desnutrición infantil es un problema
resuelto. Aún siendo baja la prevalencia relativa, su magnitud absoluta es importante
debido a la alta concentración de población en la Ciudad: 3.6% de niños con desnutrición
de alto riesgo significan alrededor de 12,500 niños en esta condición en el medio urbano
del DF. A ellos habría que sumar los niños desnutridos de las zonas rurales del DF y a los
que viven en la calle o en zonas de alta marginación que no estaban asignadas a una
AGEB en el año 2000 y por tanto no formaron parte del marco muestral de esta encuesta.
La desnutrición es un fenómeno complejo que tiene sus causas en una diversidad de
factores entre los que se incluyen: la ingesta de alimentos; el entorno del hogar;
57
Encuesta Urbana de Alimentación y Nutrición en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México. Estratos de
Bajos Recursos. INN Salvador Zubirán. 2002

108
características de la vivienda; servicios e infraestructura; hábitos de alimentación e
higiene; el estado de salud de la madre, entre otros. La prevalencia de la desnutrición
adquiere gran relevancia, sobre todo cuando se presenta durante la infancia. Una
deficiente satisfacción de los requerimientos nutricionales en los niños, particularmente
durante los primeros años de vida, deja huellas irreversibles y permanentes. En el 2007 58
el 4.9% de la población preescolar presenta bajo peso (27,745 niños) y el 13.3% déficit de
talla (73,755 niños). En 2012, de acuerdo con información obtenida a partir de las
mediciones realizadas a menores de 5 años en la ENSANUT, se encontró que 10.2%
presentó baja talla, 1.5% bajo peso y 0.4% emaciación. La prevalencia de baja talla en la
entidad fue menor al total nacional (13.6%). Resalta que entre 2006 y 2012 se incrementó
la prevalencia de bajo peso y baja talla en los menores de cinco años de la Ciudad de
México; sin embargo, conviene tomar estos resultados con cierta reserva debido al
tamaño de muestra para este grupo poblacional. Esta concentración de desnutrición se
presentó en mayor proporción en los niveles socioeconómicos más bajos. No debiera
tampoco dejarse de lado que la mayor pobreza y marginación en la Cd de México se
concentra en los municipios conurbados del Estado de México. Desde esta perspectiva,
la desnutrición en la Ciudad de México es aún de gran magnitud y dista mucho de ser un
problema resuelto.
Tabla 6.11 Indicadores de desnutrición para población menor de cinco años en la
Ciudad de México, 2006 y 2012
CATEGORÍA 2006 2012

Bajo peso 0.3 1.5

Baja talla 9.7 10.2

Emaciación 1.2 0.4

Fuente: Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, 2006 y 2012

Por otra parte, la disminución de la desnutrición no implica una tendencia a mejorar el


estado de nutrición de la población de escasos recursos. Por el contrario, en la Ciudad de
México se observa una peligrosa transición de la mala nutrición por deficiencia a la mala
nutrición por exceso y desequilibrio, sin que se pueda apreciar un incremento de la
población bien nutrida. La obesidad se presenta como un problema emergente de suma
gravedad. Su prevalencia aumenta conforme a la edad de los individuos hasta afectar,

58
Encuesta Urbana de Alimentación y Nutrición en la Zona Metropolitana del Estado de México. Estratos
Bajos. 2007. INN Salvador Zubirán

109
después de los 50 años, al 39% de las mujeres y al 34% de los hombres. Si consideramos
a la población con sobrepeso, prácticamente tres de cada cuatro personas de más de 50
años manifiestan una condición de mala nutrición por sobrealimentación. Los grupos de
preescolares y escolares presentaron prevalencias de sobrepeso y obesidad de 13.1% y
23.9%. En los últimos años, la Ciudad de México ha presentado un aumento generalizado
de sobrepeso y obesidad en escolares, adolescentes y adultos. Según los datos de la
ENSANUT, en 2012, 8.2% de los niños menores a cinco años, 35.2% de los escolares (5-
11 años), 38.9% de los adolescentes (12-19 años) y 73.9% de los adultos (20-65 años)
padecían sobrepeso u obesidad. En 2012 se presentaron en prensa los resultados del
Censo de Peso y Talla en población de 6 a 12 años de escuelas primarias públicas del
Distrito Federal 20102011, refiriendo que 43% de los niños y 37% de las niñas de entre 6
y 12 años de edad presentan problemas de sobrepeso u obesidad. Dicha condición se
incrementa a mayor edad, encontrándose prevalencias de 30.8% en los adolescentes,
72.8% en adultos y 84% en adultos mayores.
La alta prevalencia de sobrepeso y obesidad resulta preocupante debido a las
consecuencias sobre la salud de quienes padecen estos problemas, como es la relación
existente con el desarrollo de enfermedades crónico degenerativas como la diabetes,
hipertensión y enfermedades cardiovasculares, con las implicaciones que ello tiene tanto
para la salud de las personas como las presiones sobre los sistemas de salud encargados
de atenderlos.
La anemia también se manifestó como un importante problema de salud en la población,
sobre todo en la preescolar, en especial entre los 12 y los 36 meses. Es en el grupo de
menores de 24 meses donde se observa la mayor prevalencia (46%). En el grupo de edad
preescolar, la prevalencia fue de 21% y en escolares de 11.5%. Se requiere mayor
investigación acerca de las causas de esta situación y el desarrollo de acciones concretas
para enfrentarla. En la Ciudad de México, los resultados de la ENSANUT fueron los
siguientes: la prevalencia de anemia en niños de 1 a 4 años de edad en 2012 fue de
23.1%; en los niños en edad escolar fue de 10.1%; en adolescentes (12-19 años) fue de
6.3%; mientras 6.8% de los adultos (entre 20 y 59 años) y 15.4% de los adultos mayores
(más de 60 años) la presentaron.
Se detectaron prevalencias considerables de glicemias mayores a 200 g/dl en la
población mayor de 20 años de edad (4.8%). Esta condición se incrementa conforme
avanza la edad hasta duplicarse al llegar a más de 60 años. Las glicemias prediabéticas

110
(140-200 g/dl) se encuentran en un mayor porcentaje en sujetos con obesidad (6.9%), lo
que confirma el riesgo de padecer diabetes en estos sujetos.
La encuesta revela una prevalencia muy elevada de diabetes mellitus entre la población
mayor de 30 años de la Ciudad de México: 14.5%. Después de los 50 años de edad la
prevalencia se eleva al 20%. Una tercera parte de los diabéticos ignora que padece esta
enfermedad. Este problema está claramente relacionado con los hábitos de alimentación,
sedentarismo y obesidad.
La mayor parte de la población ignora por completo o tiene conocimiento erróneo de la
relación entre los hábitos de alimentación y el riesgo de padecer enfermedades crónicas.
Es prácticamente nulo el acceso de la población a conocimientos de nutrición que le
permitan adquirir un criterio racional acerca de su consumo alimentario. Esto se refleja en
un patrón de alimentación caracterizado por un bajo consumo de frutas y verduras, lo que
se traduce en un pobre consumo de fibra dietética y antioxidantes, así como un alto
consumo en alimentos industrializados y de origen animal, y, en consecuencia, alto
consumo de azúcares y harinas refinadas y grasas saturadas.
Es preocupante la escasa actividad física de los habitantes de la Ciudad de México. Esta
situación se asocia con los graves problemas de obesidad y diabetes documentados en
esta encuesta y también con el acelerado incremento en la morbimortalidad por
enfermedades crónicas no transmisibles ocurrido en los años recientes en la Ciudad y en
el país.
Con respecto a la dieta de la población estudiada, los resultados reportan que la tortilla,
aceite y azúcar se encuentran entre los alimentos más frecuentemente consumidos por
los cuatro niveles socioeconómicos. En cuanto a los alimentos ricos en proteína, la leche
es el que más se consume por la población en general, seguida por el huevo en los
niveles socioeconómicos más bajos (I y II) y las aves en los niveles más altos (III y IV). En
la población de estudio se reporta un consumo de frutas y verduras por debajo de las
recomendaciones que permiten prevenir enfermedades no transmisibles.
La aparición de la obesidad es uno de los fenómenos actuales más importantes en el
escenario de la salud a nivel mundial. Las encuestas nacionales de salud han revelado
que México no es la excepción al confirmar la tendencia creciente de la prevalencia de
sobrepeso y obesidad en sujetos de todas las edades, especialmente en los adultos de
ambos sexos. La obesidad es un fenómeno multifactorial vinculado al estilo de vida, uno
de cuyos componentes es el consumo de dietas energéticas. Estudios experimentales y
clínicos, como el de Pedro Arroyo, Alvar Loria y Oscar Méndez (2004) vinculan la

111
ingestión de mayores cantidades de energía con la densidad energética y la diversidad de
la dieta y a nivel poblacional también hay evidencias sugerentes en este sentido. No se
conoce la magnitud y la variabilidad de la densidad energética así como la diversidad de
la dieta disponible en los hogares mexicanos, ni sus tendencias recientes. La información
de las encuestas de ingreso-gasto de los hogares del Instituto Nacional de Estadística,
Geografía e Informática (INEGI), realizadas desde 1992 con periodicidad bienal, es la
que permite explorar estos fenómenos.
En sus conclusiones los autores establecen que el análisis de la dieta en función del
ingreso familiar indica que los hogares rurales y urbanos que tienen mejor economía
introducen cambios en su alimentación que aumentan la cantidad de energía disponible,
así como la diversidad, apetecibilidad y densidad energética de la dieta, especialmente los
primeros. Estas observaciones son consistentes con el riesgo creciente de obesidad en la
población. Sin embargo, dada la complejidad del fenómeno, es difícil asignar a los
cambios descritos un peso específico en la etiología de la obesidad en México.
Si bien la dieta urbana disponible registró menos energía total que la rural, dicho
nutrimento procedía de alimentos más diversos y con tendencias ascendentes en rubros
como los quesos maduros, el pan, las carnes, los pescados y la leche. Se trató de una
dieta más apetecible por una mayor disponibilidad de alimentos de densidad energética
media y no sólo de aceites vegetales. Otra diferencia fuerte de la dieta urbana fue la
mayor disponibilidad de verduras y frutas. La disponibilidad de cantidades significativas de
estos alimentos da lugar a una menor densidad energética de la dieta. Como se mencionó
antes, esta dieta induce menos saciedad y si bien el volumen de alimento que se
consume es mayor, el efecto neto es que la ingesta de energía disminuye. Es de interés
anotar que, en ambos patrones dietarios, las bebidas azucaradas, ya fueran bebidas
preparadas con base en frutas o refrescos embotellados, contribuyeron con un aporte
importante de energía y que, en los hogares rurales, los refrescos aumentaron su
disponibilidad durante la década estudiada.
Se cree que las dietas que consideran más opciones de preparación y de consumo de
platillos, además de ofrecer más ventajas para la salud, son más agradables para el
consumidor. Es esta una de las razones por las que se incorporan grasas y otros
alimentos de densidad media. Al respecto, debe de recordarse que comemos lo que nos
gusta y casi nunca lo hacemos en función de lo bueno y lo malo que los productos
alimenticios nos pueden aportar. En la multifactorialidad de la obesidad, la apetecibilidad,
la capacidad saciadora y la diversidad de la dieta son algunos de los factores explicativos.

112
Son elementos de un modelo de aspiraciones que explica estos cambios por el impulso
humano para acceder a una mejor calidad de vida. En el caso de las familias urbanas,
otros factores que influyen en las decisiones para adquirir alimentos influyen, además, los
mensajes de los medios de comunicación, tanto en la vertiente de la comercialización
como de la llamada mercadotecnia social.
Otro instrumento como una encuesta realizada por Consulta Mitofsky, resultado de una
muestra realizada entre 1,000 mexicanos mayores de 18 años, describe los hábitos
alimenticios de la población. Cada semana los mexicanos consumen los siguientes
alimentos con esta frecuencia:
Bebidas. Agua natural: más de cinco veces; Refrescos: más de tres veces: Jugos de
fruta: tres veces.
Alimentos Verduras y cereales: más de tres veces; Carnes rojas: tres veces; Frituras,
ensaladas, fritangas, embutidos, comida enlatada, tacos preparados en la calle y sopas
instantáneas: más de dos veces por semana.
•Pescados y mariscos: menos de dos veces por semana.
El país ocupa el primer lugar en obesidad en adultos, según datos de la Organización
para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y es uno de los principales
países consumidores de refresco en el mundo. Aunque los mexicanos consumen agua
natural al menos una vez por más de cinco días a la semana, los refrescos forman parte
de su dieta más de tres veces por semana, mientras que alimentos como ensaladas y
pescados son consumidos menos de tres y dos veces respectivamente.
Casi la mitad de los mexicanos (49.3%) asocia la comida chatarra con las papas y frituras,
mientras que los refrescos se ubican con 16.4% y quesadillas con 12.5 por ciento. Este
tipo de comida es consumido con mayor frecuencia entre hombres jóvenes de entre 18 y
29 años.
La mayoría de los habitantes realiza sus comidas en casa. Sin embargo, al hacerlo fuera,
prefieren con mayor frecuencia tacos (31.7%), tortas (18.6%) y comida corrida (10.4%).
Aunque el 86.7% de los habitantes asegura preocuparse por el contenido nutricional de
sus comidas, los factores que más influyen al momento de escoger sus alimentos son: el
sabor, aroma y aspecto.
La mayor parte de las personas encuestadas asegura comer sanamente (73%), masticar
varias veces sus bocados (69.8%) y disfrutar sus alimentos (68.1%). En cuanto a hábitos
negativos, el 55.4% asegura comer rápidamente y el 26.2% ingerir sus alimentos de pie.

113
Una alimentación balanceada acompañada de 30 minutos de ejercicio diario son
necesarios para mantener un estado óptimo de salud. Sin embargo gran parte de los
mexicanos piensa que realizar este tipo de actividad física es una práctica difícil (42.8%),
así como comer a la misma hora (42.2%) e ingerir verduras (30.6%). El 48% de los
mexicanos afirma que comer sanamente es caro y esta opinión se percibe con mayor
frecuencia en el sureste del pais, la región con los más altos niveles de pobreza en
México.

6.8 Inseguridad alimentaria

Escala Mexicana de Seguridad Alimentaria


La Escala Mexicana de Seguridad Alimentaria (EMSA) considera 12 preguntas con
opciones de respuesta “sí” o “no”, en las cuales se valora si durante los últimos tres
meses por falta de dinero o recursos, adultos y menores han presentado alguna de las
siguientes condiciones:
o Una alimentación basada en poca variedad de alimentos o Dejaron de desayunar,
comer o cenar o Comieron menos de lo que piensa debía comer o Sintieron hambre, pero
no comieron o Comieron una vez al día o dejaron de comer todo un día
Para el total de hogares donde no habitan menores de dieciocho años de edad se
identifican aquellos en los que algún adulto, por falta de dinero o recursos, al menos: no
tuvo una alimentación variada; dejó de desayunar, comer o cenar; comió menos de lo que
debería comer; se quedaron sin comida; sintió hambre, pero no comió; o hizo sólo una
comida o dejó de comer durante todo el día.
En el caso del total de hogares donde habitan menores de dieciocho años de edad se
identifican aquellos en los que por falta de dinero o recursos, tanto las personas mayores
como las menores de dieciocho años: no tuvieron una alimentación variada; comieron
menos de lo necesario; se les disminuyeron las cantidades servidas en la comida;
sintieron hambre, pero no comieron; o hicieron una comida o dejaron de comer durante
todo el día. Así, la categorización en seguridad o inseguridad alimentaria en base a la
EMSA de acuerdo al número de respuestas positivas se realiza de la siguiente forma:
Severo Los hogares sólo con adultos que contestan afirmativamente de cinco a seis
preguntas; los hogares con menores de edad que responden de ocho a doce preguntas
de la escala.

114
Moderado Los hogares sólo con adultos que responden afirmativamente de tres a cuatro
preguntas de la escala. Para los hogares con menores de dieciocho años, se consideran
aquellos que contestan afirmativamente de cuatro a siete preguntas de la escala.
Leve Los hogares conformados sólo por mayores de dieciocho años que contestan
afirmativamente de una a dos preguntas de la escala. En el caso de los hogares con
menores de edad, se consideran a aquellos que contestan afirmativamente de una a tres
preguntas de la escala.
Seguridad Alimentaria Los hogares constituidos sólo por adultos y los hogares con
menores de edad que no responden de manera afirmativa a ninguna de las preguntas de
la escala.

Jesús Carlos Morales (UAM Azcapotzalco)

Inseguridad alimentaria en México


La Escala Mexicana de Seguridad Alimentaria realiza estudios para conocer la percepción
de las personas, la siguiente grafica expresa una escala de seguridad con base en cuatro
puntos: seguro alimentario, inseguro alimentario leve, inseguro alimentario moderado e
inseguro alimentario severo.

Gráfica 6.13

115
FUENTE: Revista Nexos, ¿Cuál es el estado de la seguridad alimentaria en México:
http://economia.nexos.com.mx/?p=101

Tabla 6.12

116
FUENTE:Revista Nexos, ¿Cuál es el estado de la seguridad alimentaria en México:
http://economia.nexos.com.mx/?p=101

La grafica 6.10 nos permite observar que más de la mitad de la población se sentía con
seguridad alimentaria del 2010 al 2014, incluso se observa un ligero ascenso, mientras
que la inseguridad alimentaria leve en color rojo permanece relativamente igual, casi con
un 20% de la población en este rubro,

La tabla 6.12 es una desagregación por quintiles de ingreso a nivel rural y urbano del
2014, y lo que puede observarse es que, los dos primeros quintiles de ingreso (los
sectores más pobres de la población) presentan mayor distancia de los quintiles 3,4 y 5,
en relación al grado de inseguridad alimentaria, es decir, los más pobres si perciben esta
inseguridad latente, se dibuja un diferenciación importante, entre el quintil 1 y el 5, la
diferencia es de por ejemplo 15.92%; del total de hogares revisados por quintiles, 59.16%
representan estar en seguridad alimentaria, una cifra preocupante, puesto que si esta
cantidad es más del 50 % de la población, el restante 40.84% manifiesta estar ante algún

117
grado de inseguridad alimentaria, y aún más alarmante, del total revisado, 10.26% afirma
presentar inseguridad alimentaria severa, ¿Quién esta población? ¿Quién la compone? y
¿Qué se está haciendo para combatir este problema?

Tabla 6.13

FUENTE: Revista Nexos, ¿Cuál es el estado de la seguridad alimentaria en México:


http://economia.nexos.com.mx/?p=101

La tabla 6.13 ejemplifica la constante que se observa por años, la existencia de una
mayor inseguridad alimentaria dentro del sector rural, el campo, pese a ser el lugar donde
se cultiven la mayoría de los alimentos, sigue siendo un sector descuidado por parte de
los gobiernos en turno.

Ma. Cristina Sánchez Mejorada (UAM-Azcapotzalco)

La inseguridad alimentaria en la Ciudad de México59

En la Cumbre Mundial de Alimentación del año 1996 se estableció que un hogar goza de
seguridad alimentaria cuando sus integrantes tienen en todo momento acceso físico y
económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades
alimenticias y sus preferencias en cuanto a los alimentos a fin de llevar una vida activa y
sana.

59
La información de este apartado se basa en el “Diagnóstico de la Seguridad Alimentaria y Nutricional de la
Ciudad de México” Consejo de Evaluación de la Política Social del Distrito Federal. GDF 2015

118
El 17 de septiembre de 2009 se publicó la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutricional para
el Distrito Federal (LSAN), la cual tiene por objeto establecer las actividades estratégicas
prioritarias para la SAN, y garantiza el derecho universal a la alimentación y a la seguridad
alimentaria para todos los habitantes del Distrito Federal. Después de casi dos décadas
de luchas sociales se reconoció el derecho a la alimentación en la Constitución Política de
los Estados Unidos. Mediante decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación con
fecha de 13 de octubre de 2011, se adicionó un párrafo tercero al artículo 4o.
recorriéndose en el orden los subsecuentes y un segundo párrafo a la fracción XX del
artículo 27. De tal manera que el artículo cuarto señala ahora que “Toda persona tiene
derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad. El Estado lo garantizará.”
Las disposiciones de la Ley institucionalizan la política en la materia al mandatar la
creación y puesta en marcha del Sistema del Distrito Federal para la Seguridad
Alimentaria y Nutricional (SDFSAN) y la elaboración del Programa de Seguridad
Alimentaria y Nutricional (PSAN) como el instrumento de planeación del SDFSAN que
define responsables y, a partir del proceso de diagnóstico y evaluación que realiza,
elabora estimaciones de recursos presupuestales para las actividades, acciones y metas
para el logro de la seguridad alimentaria y nutricional. Para dar cumplimiento a la LSAN,
el 16 de octubre de 2013 se publicó el Acuerdo por el que se mandata la creación del
SDFSAN como el instrumento que coordine la aplicación de programas y acciones para
garantizar la seguridad alimentaria de la población. En dicho Acuerdo se establece que la
Secretaría de Desarrollo Social del Distrito Federal (SEDESO), el Sistema para el
Desarrollo Integral de la Familia del Distrito Federal (DIF-DF), y el Fideicomiso para la
Construcción y Operación de la Central de Abasto de la Ciudad de México, emitirán los
Lineamientos de Operación.
El SDFSAN dio origen a la creación de un nuevo programa social, Aliméntate, cuyas
Reglas de Operación se publicaron el 27 de marzo de 2015, mismo que se sumó a otros
programas y acciones para garantizar la seguridad alimentaria de la población, tales como
Desayunos Escolares; los programas de Comedores Comunitarios, Públicos y Populares;
la Pensión Alimentaria para Adultos Mayores de 68 años residentes en el Distrito Federal;
el programa apoyo a Madres Solas residentes en el Distrito Federal; así como
mecanismos para el abasto de alimentos.
El concepto de seguridad alimentaria, de este modo, incorpora aspectos que incluyen la
disponibilidad alimentaria como aspecto relevante para la ingesta de alimentos; sin
embargo, adicionalmente, considera cuestiones como el ingreso de los hogares, la

119
producción, el abasto de alimentos, las prácticas y hábitos alimentarios, entre otros, las
cuales inciden en el consumo de alimentos de las personas y, en última instancia, en el
estado nutricional.
La transición nutricional en la que se encuentra la Ciudad de México ha originado que la
problemática alimentaria se vuelva más compleja, pues aunque persisten todavía sectores
de la población que padecen hambre y no tienen los medios suficientes para tener acceso
a la alimentación, los principales problemas se presentan en las prevalencias de
desnutrición, anemia, sobrepeso y obesidad.
Resultados sobre la seguridad alimentaria en la Ciudad de México con base en la EMSA
a partir de la ENGASTO 2013
Como aportación de este estudio, la categorización de la carencia de acceso a la
alimentación en los hogares de la Ciudad de México se realizó con base en la EMSA para
la Ciudad de México a partir de los datos de la ENGASTO 2013.
En la Tabla 6.14 se presentan los resultados del análisis sobre las experiencias de
seguridad e inseguridad alimentaria de 1,785 hogares; ajustando por el factor de
expansión, esta información es representativa de 2,542,000 hogares de la Ciudad de
México. De esta forma, se observa que la prevalencia de inseguridad alimentaria en
cualquiera de sus modalidades es de 29.4%; 16.5 en inseguridad leve, 9.3 en inseguridad
moderada y 3.5 en inseguridad severa.
Tabla 6.14 Seguridad alimentaria en la Ciudad de México con base en la EMSA, 2013
(ENGASTO)
CATEGORÍA PORCENTAJE

Seguridad alimentaria 70.6

Inseguridad leve 16.5

Inseguridad moderada 9.3

Inseguridad severa 2.6

Fuente: Estimaciones propias con información de la ENGASTO 2013

120
En términos de carencia en el acceso a la alimentación, esto significa que el 12.9% de los
hogares en la Ciudad de México presentan dicha condición, lo que equivale a 326,000
hogares (Tabla 6).
La transición nutricional por la que atraviesa la Ciudad de México, al igual que el resto del
país, ha originado que los problemas asociados a la alimentación no se limiten a la falta
de ingesta de alimentos, sino que incluya, además, problemáticas más complejas
asociadas con la mala alimentación tales como sobrepeso y obesidad.

Patrones de Gastos en alimentos


En la alimentación y la nutrición intervienen una gama de factores entre los que se
incluyen las decisiones que las personas y sus familias toman respecto al tipo de
alimentos que consumen, su frecuencia y variedad. Estas decisiones, a su vez, pueden
estar influidas por la educación, preferencias, hábitos o información con la que se cuenta
en el hogar, así como las condiciones económicas y de acceso a los alimentos. (Martínez
y Villezca, 2003).
En la Tabla 6.15 se presenta información sobre el gasto promedio trimestral en alimentos
por hogar para cada decil de ingreso. Se observa que los hogares en deciles más altos
(VI-X) son los que registran el mayor gasto trimestral en alimentos. Por ejemplo,
comparado con el gasto en alimentos por hogar en el decil de ingreso más bajo, se tiene
que lo destinado para alimentos en los hogares del decil más alto es 3.5 veces mayor
(decil I: $7,810.0 pesos vs decil X: $27,099.1 pesos). Sin embargo, los resultados son
diferentes cuando se analiza la proporción del gasto total que destinan los hogares al
rubro de alimentos.

121
Tabla 6.15 Gasto promedio trimestral por hogar en alimentos, por decil del ingreso
en la Ciudad de México, ENIGH 2014
DECIL DEL INGRESO GASTO TOTAL GASTO EN PROPORCIÓN
GASTO TOTAL ALIMENTOS RESPECTO AL
TOTAL

Pesos Pesos %

I $26,062.60 $7,810.00 39.60%

II $21,900.70 $8,736.00 41.00%

III $23,986.30 $9,742.90 41.50%

IV $29,092.40 $11,426.90 41.50%

V $31,744.80 $12,235.90 40.30%

VI $38,263.90 $12,889.30 35.80%

VII $41,953.80 $14,605.70 36.10%

VIII $55,347.90 $15,964.30 31.90%

IX $73,186.00 $21,720.60 31.60%

X $142,364.10 $27,099.10 22.50%

Fuente: Estimaciones propias con información de la Encuesta Ingreso y Gasto de los


Hogares (ENIGH), 2014

En la siguiente tabla (6.16) se presenta información sobre el gasto promedio del hogar
según tipo de alimento, donde sobresale que el 34.3% del gasto en alimentos se destina a
aquellos que son consumidos fuera del hogar, seguido de las carnes (17.1%), cereales
(9.4%) y la leche y sus derivados (8.1%). En contraste, se observa que el gasto en azúcar
y mieles (0.3%); café, té y chocolate (0.5%); aceites y grasas (0.6%); especias y aderezos
(0.6%), tubérculos (0.8%) y leguminosas y semillas (0.9%) son las categorías en las que
se destina la menor proporción del gasto en alimentos.

Tabla 6.16 Gasto promedio trimestral por hogar en alimentos, bebidas y tabaco en la
Ciudad de México y distribución por tipo de alimento, 2014

122
CATEGORÍA GASTO DISTRIBUCIÓN
TRIMESTRAL POR TIPO DE
ALIMENTOS

PESOS %

Cereales $1,388.40 9.40%

Carnes $2,535.60 17.10%

Pescados y mariscos $272.80 1.80%

Leche y sus derivados $1,226.10 8.30%

Huevo $296.90 2.00%

Aceites y grasas $92.80 0.60%

Tubérculos $122.50 0.80%

Verduras y legumbres $893.80 6.00%

Leguminosas y semillas $138.80 0.90%

Frutas $655.70 4.40%

Azucar y mieles $51.40 0.30%

Café, té y chocolate $70.90 0.50%

Especias y aderezos $82.10 0.60%

Otros alimentos diversos $1,055.60 7.10%

Bebidas alcohólicas y no alcohólicas $706.60 4.80%

Tabaco $147.00 1.00%

Consumidos fuera del hogar $5,082.60 34.30%

Alimentos, bebidas y tabaco $14,819.60 100.00%

Fuente: Estimaciones propias con información de la Encuesta Ingreso y Gasto de los


Hogares (ENIGH), 2014.

6.9 Las políticas de combate al hambre en México

Jesús Morales (UAM-Azcapotzalco)

123
Combate al hambre desde el punto de vista institucional federal
Con la llegada del presidente Enrique Peña Nieto al gobierno federal, se implementó una
política social que ha buscado combatir la pobreza, desnutrición y la marginación social,
la “Cruzada nacional contra el hambre”, desde este punto de vista, el propio programa
reconoce la existencia de un panorama difícil ante un sistema económico complejo que
propicia la misma desigualdad que busca combatir, por tanto pretende implementar una
política pública en materia de alimento, el sector salud, la educación de calidad y vivienda
digna, se suma así a la causa el Sistema Nacional contra el Hambre (SinHambre), creado
en 2013, con cinco instrumentos e instancias base:

 “La Comisión Intersecretarial de la Cruzada Nacional Contra el Hambre como


mecanismo de coordinación entre dependencias del gobierno federal para la
aplicación, operación, supervisión y evaluación de las acciones de política pública.
Está encabezada por la Secretaría de Desarrollo Social.

 Los acuerdos integrales para el desarrollo social incluyente con las entidades
federativas y municipios, que tienen como objetivo definir coordinadamente con los
gobiernos locales las acciones e inversiones a nivel territorial.

 El Consejo Nacional que actúa como mecanismo de convocatoria, coordinación y


diálogo entre los sectores público, privado y social.

 El Comité de Alimentación está conformado por personas expertas en el ámbito de


la academia, la investigación y especialistas en el tema.

 Los Comités Comunitarios que tienen como finalidad articular la participación


social en la Cruzada y colaborar activamente en la identificación de las
necesidades, la definición de las prioridades locales y también de las acciones.”
(Social, 2016)

Mientras que estos son los objetivos:

“1 Cero hambres a partir de una alimentación y nutrición adecuada de las personas en


pobreza multidimensional extrema carencia de acceso a la alimentación.

2 Eliminar la desnutrición infantil aguda y mejorar los indicadores de peso y talla de la


niñez.

124
3 Aumentar la producción de los alimentos y el ingreso de los campesinos y pequeños
productores agrícolas.

4 Minimizar las perdidas post-cosecha y de alimentos durante su almacenamiento,


trasportación, distribución y comercialización.

5 Promover la participación comunitaria para la erradicación del hambre.” (Social,


2016)

Resultados en números

De acuerdo con una investigación realizada mediante el procesamiento de 300 mil


bases de datos independientes oficiales y publicas de beneficiarios de la estrategia
social a nivel localidad publicada por Milenio, la estrategia llevada a cabo por el
gobierno “ha cumplido a medias” con su propósito y ha dejado huecos estadísticos
que apuntan a que se falsean los datos.

Entre las críticas que se hacen a la política pública encaminada durante el sexenio de
Peña Nieto son, que la Cruzada tiene fallas desde su inicio, en parte por una carencia
metodológica que no permite identificar a las personas en verdadera pobreza extrema
o carencia alimentaria. Se afirma que la cobertura es desigual en las diferentes
entidades del país, puesto que en los estados donde la pobreza es extrema, extensa y
sistémica, la cobertura es menor al 40%, de hecho el problema se focaliza y se hace
más agudo a nivel municipal. Afirma Milenio que de los 150 municipios más pobres del
país, donde más del 32% de la población vive en pobreza extrema donde la
alimentación es casi nula, la cobertura del programa corresponde al 41%; mientras
que los 150 municipios con el menor grado de pobreza extrema, la cobertura promedio
es de 137%. Además de esta inequitativa cobertura, hay algo poco claro, se presenta
una manipulación engañosa, del 22% del padrón (877 mil beneficiarios) carece de
alguno de los programas que impactan directamente la alimentación, ya se Prospera,
Programa de Apoyo Alimentario, Pensiones a Adultos Mayores o Programa de
Comedores Comunitarios, ellos más bien reciben otro programa como Seguro
Popular.

Los mismo ocurre con los objetivos y expectativas, puesto que un reporte de la
Auditoria Superior de la Federación (ASF) indica que la cruzada no ha combatido de
manera suficiente el hambre, la estrategia planeaba para el 2014 cubrir a 5.3 millones

125
de personas y para el 2015 a 7.1 millones de personas, contrario a los 4.5 millones
que se (DATALAB, 2016) atendieron en 2015. Esta, como otras estrategias que se han
llevado a cabo en el país en contra de rezago alimentario parece no ser suficiente ante
un problema de importancia nacional, como en otros sexenios, sigue existiendo
información insuficiente, desvío de recursos, suspicacia en cuando al manejo de los
mismos y una clara insuficiencia operativa, además una falta de planeación que logre
metas y objetivos transexenales, no solo programas que sirvan como mérito de un
gobernante en turno.

Cristina Sánchez Mejorada (UAM-Azcapotzalco)

Programas sociales de la Ciudad de México por tipo de dimensión que atienden y entidad
responsable

Tabla 6.17

ENTIDAD PROGRAMA DIMENSIONES DE SEGURIDAD ALIMENTARIA Y NUTRICIONAL

Disponibilidad Acceso Consumo/Ingesta Utilización


Biológica/
Nutrición

SEDESO D.F. Programa Aliméntate * * *

Pensión alimentaria para adultos *


mayores de 68 años, 2015

Comedores Públicos 2015 * * *

Comedores Comunitarios 2015 * * *

SEDEREC Programa de agricultura *


sustentable a pequeña escala

Cultura alimentaria, artesanal, *


vinculación comercial y fomento a
la interculturalidad y ruralidad de la
Ciudad de México

Programa de desarrollo *
agropecuario y rural

SEDU D.F. Programa de servicios SaludArte * * *

126
DIF D.F. Comedores Populares 2015 * * *

Programa de Desayunos * * *
Escolares 2015

Programa de entrega de * * *
despesnsas a población en
condiciones de vulnerabilidad
2015

Azcapotzalco Programas de atención y * * *


alimentación en los CENDI'S

Programa por tu familia: Pesemos * * *


menos, vivamos más

Programa de entrega de barras * *


nutricionales a niños de primaria

Cuajimalpa de Programa de desarrollo y * * *


Morelos asistencia social

Programa de apoyo a grupos *


prioritarios y vulnerables

Programa de desarrollo y * *
asistencia social

Iztacalco Programa Nutrición para tu Familia * * *

Programa Bebé sano: Mamá feliz * * *

Iztapalapa Programa de alimentación en los * * *


CENDI'S

Programa Mejorando la * * *
Alimentación en Adultos Mayores

Programa de Apoyo para el * *


desarrollo de la Infancia PADI

La Magdalena Programa de nutrición * * *


Contreras
Programa de apoyo a personas * * *
con discapacidad

Programa de apoyo para adultos * * *


mayores

Programa de seguridad * * *
alimentaria

127
Miguel Hidalgo Programa de desarrollo social "La * * *
Protectora"

Programa servicios alimentarios * * *


en los CENDI'S

Milpa Alta Programa Integral de apoyo a los *


productores de nopal 2015

Programa "Huehuetlatoli" * * *

Programa para el desarrollo rural *


sustentable de Milpa Alta 2015

Tlalpan Programa de ayudas sociales

Programa gosques comestibles y


huertos urbanos

Programa delegacional de
desarrollo rural 2015

Xochimilco Programa alimentos a Centros de * * *


Desarrollo Infantil

Atención integral a jefas de familia * *


en vulnerabilidad social

Programas despensas básicas a * * *


población vulnerable

Programas de semillas y
fertilizantes

Fuente: Elaboración propia a partir de las Reglas de Operación 2015.

128
Bibliografía
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Anexos

ANEXO 1

Delegaciónes y Municipiós que integran la Zóna Metrópólitana del Valle de Meó xicó

ENTIDAD CLAVE NOMBRE ENTIDAD CLAVE NOMBRE

ESTADO DE MÉXICO
09002 Azcapotzalco 15038 Isidro Fabela
09003 Coyoacán 15039 Ixtapaluca
09004 Cuajimalpa de Morelos 15044 Jaltenco
09005 Gustavo A. Madero 15046 Jilotzingo
09006 Iztacalco 15050 Juchitepec
CIUDAD DE MÉXICO

09007 Iztapalapa 15053 Melchor Ocampo


09008 La Magdalena Contreras 15057 Naucalpan de Juárez
09009 Milpa Alta 15058 Nezahualcóyotl
09010 Álvaro Obregón 15059 Nextlalpan
09011 Tláhuac 15060 Nicolás Romero
09012 Tlalpan 15061 Nopaltepec
09013 Xochimilco 15065 Otumba
09014 Benito Juárez 15068 Ozumba
09015 Cuauhtémoc 15069 Papalotla
09016 Miguel Hidalgo 15070 La Paz
San Martín de las
09017 Venustiano Carranza 15075 Pirámides
ESTADO DE MÉXICO

15002 Acolman 15081 Tecámac


15009 Amecameca 15083 Temamatla
15010 Apaxco 15084 Temascalapa
15011 Atenco 15089 Tenango del Aire
15013 Atizapán de Zaragoza 15091 Teoloyucan
15015 Atlautla 15092 Teotihuacán
15016 Axapusco 15093 Tepetlaoxtoc
15017 Ayapango 15094 Tepetlixpa
15020 Coacalco de Berriozábal 15095 Tepotzotlán
15022 Cocotitlán 15096 Tequixquiac
15023 Coyotepec 15099 Texcoco
15024 Cuautitlán 15100 Tezoyuca
15025 Chalco 15103 Tlalmanalco

133
15028 Chiautla 15104 Tlalnepantla de Baz
15029 Chicoloapan 15108 Tultepec
15030 Chiconcuac 15109 Tultitlán
15031 Chimalhuacán 15112 Villa del Carbón
15033 Ecatepec de Morelos 15120 Zumpango
15034 Ecatzingo 15121 Cuautitlán Izcalli
Valle de Chalco
15035 Huehuetoca 15122 Solidaridad
15036 Hueypoxtla 15125 Tonanitla
15037 Huixquilucan HIDALGO 13069 Tizayuca

Fuente: INEGI, Marco Geoestadístico Municipal 2010 ver 5A

134