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ADMITO QUE PERDÍ DEMASIADO TIEMPO.

Demasiado tiempo perdido en preocuparme de más por cosas que nunca ocurrieron y que
yo llamaba "problemas"; en hacer caso de gente "experta" que le ponía obstáculos a mi
creatividad y minaba mi confianza; en permanecer dentro de relaciones con personas que
basaban su vida en envidia, intransigencia y límites pequeños; en elegir parejas que
defendían hasta la muerte vínculos tóxicos y controladores, en vivir una vida que NO ME
CORRESPONDÍA VIVIR, pero que yo aceptaba por el dogma del deber ser.
¿Quién sería yo ahora si las cosas no hubieran ocurrido asi? No lo sé. ¿Hubiera sido todo tan
diferente? Es probable. Sin embargo, hay una cosa que SÍ te puedo asegurar:
Terminé eligiendo que lo que soy ahora fuera gracias a que todo ocurrió así.
Mi felicidad actual, el amor por lo que hago, la pasion por mi profesión, el vínculo sólido con
mis semejantes, el respeto a la libertad de los demás, la construcción de una familia y un hogar
estables, en fin, todo aquello que me llena de plenitud es resultado directo de mis elecciones en
el pasado, pero sobre todo DEL APRENDIZAJE, EN ESE PASADO, DE LO QUE NO DESEABA
REPETIR EN MI FUTURO.
Por eso te digo que no reniegues de tu pasado, HÓNRALO y sácale toda la experiencia que
puedas.
Por más errores que hayas creido cometer, por más sufrimiento, humillaciones o pérdidas que
hayan habido entonces, eres lo que eres gracias a el. Sólo cuando alguien acepta y está en paz
con su pasado es que puede construir un presente que le llene de orgullo y felicidad.
No vivas tampoco ahí como hace tristemente tanta gente que sufre, míralo de soslayo y sigue
adelante, viviendo tu presente y considerando tu futuro. Porque al final, siempre hay tiempo
para darle sentido y usarlo a tu favor.
Vicente Herrera-Gayosso