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¿Qué es el pensamiento abstracto y por

qué necesitas potenciarlo?

El pensamiento abstracto es una capacidad exclusivamente humana. Se refiere a la disposición de


las personas para crear ideas originales o plantear situaciones que nos ayuden a anteponernos a
posibles escenarios.
Desarrollar este tipo de pensamiento requiere una desconexión parcial con el mundo material y el
hallazgo de relaciones y vínculos con lo que no vemos, es decir, con las ideas, las nociones y el
mundo inmaterial.
Sin embargo, el hecho de que sea una cualidad exclusivamente humana no quiere decir que todas las
personas puedan desarrollarla. El pensamiento abstracto es innato en algunas personas, mientras en
otras requiere de formación y constancia.

Ventajas del desarrollo del pensamiento


abstracto
Alguien podría decir que no hay nada mejor que vivir el día a día y mantenernos con los pies en la
tierra a todas horas. Y en cierta forma, lleva razón. Sin embargo, así como es necesaria la capacidad
pragmática para cualquier asunto cotidiano, a veces es preciso levantar un poco la mirada y ver todo
con cierta perspectiva.
El pensamiento abstracto nos permite justamente esa mirada, de la cual se derivan numerosos
beneficios como los siguientes:

 Análisis de probabilidades y escenarios alternativos. En cierta forma, el pensamiento


abstracto consiste en viajar a otros escenarios y mundos, tal como lo hacemos cuando vamos al
cine o leemos un libro. Pero no sólo por el hecho de viajar; al contrario, la idea es extraer de
ello algo útil para nuestro presente.
 Impulsa la creatividad. La búsqueda de nuevas ideas y conexiones con el mundo inmaterial
potencia nuestra capacidad creativa, muchas veces limitada por los recursos materiales que
tenemos a mano.
 Ayuda a la formación de criterio personal. Cuando acudimos a este tipo de pensamiento,
estamos fortaleciendo nuestros criterios ante determinadas situaciones o contextos. Lo
contrario sería que otros pensaran en nuestro lugar.
 Favorece la independencia personal. El pensamiento abstracto también nos hace personas
más libres, independientes y autónomas. En últimas, de lo que se trata es de bucear un poco en
nosotros mismos y encontrar de esta forma las respuestas que buscamos aplicar en la realidad.
Pensamiento abstracto: utilidad en la
gestión empresarial
Un gerente necesita, más que cualquier otra persona del engranaje corporativo, una visión integral de
la empresa que gestiona. Es indispensable tener perspectiva y saber anticiparse a diferentes
escenarios para la buena marcha del negocio.
Todas estas herramientas las proporciona el pensamiento abstracto, pues permite que su mirada se
proyecte al plano de las ideas y emprenda el hallazgo, no siempre fácil ni inmediato, de soluciones
con sentido práctico.
Se suele creer que la toma de decisiones es una labor netamente pragmática, es decir, en la que sólo
intervienen elementos de la realidad tangible. Sin embargo, es sobre todo un proceso que surge de
ideas, análisis y consideraciones previas.
O dicho en pocas palabras: la visión a largo plazo, la formación de un criterio propio, la capacidad
de análisis y la toma de decisiones, labores fundamentales para todo gerente de una empresa, se
pueden impulsar recurriendo de vez en cuando al pensamiento abstracto. La gestión no es sólo
materia; también es ideas.