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Neopentecostalismo emergente:

Pistas para el futuro de iglesias


neopentecostales jóvenes
Gerardo Corpeño
Profesor de Teología
Seminario Teológico Centroamericano

Las iglesias neopentecostales jóvenes están buscando un sano equilibrio


entre mantener los mejores elementos de su herencia e ir más allá de los
elementos negativos. Algunos rasgos eclesiológicos del neopentecostalismo
conocido hoy son organización jerárquica, con la autoridad centrada en el
pastor (especialmente si es apóstol), administración de tipo empresarial y
mega iglesias que explotan la difusión televisiva. Cuatro desafíos para las
iglesias neopentecostales emergentes serán ¡a transición de un liderazgo
"papal" al sacerdocio universal, del entretenimiento al discipulado, de una
orientación por el mercado a una orientación a la misión, y del modelo de
iglesia "catedral" al modelo de iglesia "parroquial".
Palabras clave: neopentecostal, iglesias jóvenes, apóstol, mega iglesia, dis-
cipulado, misional, Latinoamérica, televisión

Young neo-Pentecostal churches are seeking a healthy balance between


maintaining the best elements of their heritage and moving beyond the nega-
tive ones. Some ecclesiological marks of neo-Pentecostalism as it is known
today are hierarchical organization with authoi-it\> centered in the pastor (es-
pecially if he is an apostle), administration modeled on the business world,
and megachurches that exploit television. Four challenges for emerging
neo-Pentecostal churches will be the transition from "papal" leadership to
universal priesthood, jrom entertainment io discipleship, from markei orien-
tation to missional orientation, and from a "cathedral" church model to a
"parish " model.
Key words: neo-Pentecostal, young churches, apostle, megachurch, disci-
pleship, missional, Latin America, television

INTRODUCCIÓN

El presente artículo es sobre neopentecostalismo, pero a la


vez no lo es. Lo es en cuanto trata del presente y del posible
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futuro de este importante y a la vez controversial movimiento en


Latinoamérica. Sin embargo, no lo es en el sentido que pretende ir
más allá del estado actual del movimiento.
Cada vez más se percibe el surgimiento de iglesias neopen-
tecostales que, bajo un liderazgo joven, a la vez que mantienen
muchos de los elementos de sus antecesores, están empezando a
romper con otros de ellos. En esta tensión se percibe la búsqueda
de un sano equilibrio entre rescatar los elementos mejores de su
herencia, por un lado, e ir más allá de los elementos negativos,
por el otro.
Es la tesis de este ensayo que en la medida que se acerquen a
ese equilibrio su futuro será promisorio. Para desarrollar la tesis,
primero se describirán los rasgos distintivos del neopentecostalis-
mo como actualmente se conoce. Luego, partiendo de este ethos,
se presentará en la segunda parte del artículo algunos desafíos
clave para intentar vislumbrar el futuro de las iglesias neopente-
costales emergentes.

ALGUNOS DISTINTIVOS ECLESIALES


DEL NEOPENTECOSTALISMO ACTUAL

Uno de los movimientos teológico-eclesiásticos más influyentes


hoy en día en América Latina es el movimiento neo pentecostal... Ha
influido a las iglesias evangélicas históricas y tradicionales corno a las
pentecostales clásicas y a la Iglesia Católica Romana. Soslayar este mo-
vimiento puede resultar muy peligroso para el desarrollo futuro de las
iglesias evangélicas.'

Así subraya David Suazo la importancia de ponerle atención al


Neopentecostalismo en América Latina. A continuación se verán
tres rasgos clave para entender mejor la eclesiología de este mo-
vimiento y el ethos en el que surgen las iglesias neopentecostales
' David Suazo, "Movimiento neo pentecostal: Origen y desarrollo" (no-
tas de la materia Movimientos Teológicos Contemporáneos en América Latina,
Seminario Teológico Centroamericano, 2009), 1. Aunque tal vez sea prematuro
intentar un análisis histórico del neopentecostalismo, sus orígenes pueden remon-
tarse a la década de los ochenta, cuando, luego de un despertar carismático en
iglesias históricas en Estados Unidos, como la Episcopal, dicho despertar fue
adoptado por grupos independientes, provocando el fenómeno no antes visto de
iglesias carismáticas sin afiliación denominacional. Ibid., 2.
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jóvenes.

Gobierno jerárquico y apostólico

Uno de los distintivos del movimiento neopentecostal en


cuanto a su eclesiología es su organización jerárquica, la cual está
basada en el "redescubrimiento" del ministerio apostólico y la
consiguiente restauración de los cinco ministerios (basada en una
relectura de Ef. 4:11-12). Según el teólogo pentecostal Bernardo
Campos, la recuperación de los dones de evangelista y profeta se
empezó a gestar en el pentecostalismo clásico, pero aún faltaba el
carisma del apóstol para poder hablar hoy de un quintuple minis-
terio, más completo e integral.

Hasta no hace mucho los ministerios reconocidos por la gran mayoría de


pentecostales en el mundo eran el evangelistico. el profético (con reser-
vas), el pastoral y d docente, reservando con estricto rigor el ministerio
apostólico para la iglesia cristiana del primer siglo, aunque en un sentido
amplio siempre fue aceptado como vigente.
En efecto, los pentecostales reconocíamos como vigente el ministe-
rio apostólico, pero el sentido que le dábanlos era equiparado a la obra
evangelística del misionero fundador en campos blancos, es decir de la
fundación de iglesias en lugares (localidades, países o regiones) donde
nunca antes se había predicado el evangelio.' , 2

Según muchos de los proponentes de este movimiento apostólico,


es una renovación que hacía falta para terminar de empoderar a
los creyentes a su máxima capacidad evangelística y misionera.
Detrás de este hallazgo, se percibe una reacción al desgaste
institucional de las estructuras eclesiales, de las iglesias históricas
principalmente, pero también del mismo pentecostalismo, pues la
renovación de este tuvo más énfasis en lo litúrgico y en la expe-
riencia cultual que en lo organizacional y ministerial. Es posible
que este desgaste fuera lo que propiciara esta reforma eclesiástica,
la cual vino a renovar estructuras que se habían quedado obsole-
tas e incapaces de enfrentar los desafíos de los nuevos tiempos.

- Bernardo Campos. "El post pentecostalismo: Renovación del liderazgo y


hermenéutica del Espiritu", Cyberjournal for Pentecostal-Charismatic Research
(primavera 2003), http://w\vw.pctii.org/cyberj/cyberj 13/bemado.html.
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En palabras de Juan Carlos Ortiz, lider prominente del inicio del


movimiento de renovación neopentecostal y ex miembro de las
Asambleas de Dios: "Fuimos notando que algunos de nuestros
sistemas de organización iban siendo una traba más bien que una
ayuda... A vino nuevo ciertamente le es indispensable un odre
nuevo".'
No obstante, hay otra cara de la moneda. Algunos han cues-
tionado el uso y abuso del tema del apostolado por varios de los
líderes carismáticos y la estructura piramidal y jerárquica que
está tras este movimiento." Emilio Antonio Núñez advierte que
el pentecostalismo clásico carecía de semejante jerarquización y
del protagonismo dado en el neopentecostalismo a sus apóstoles.

El movimiento Pentecostal no debe su origen a un personaje sobresa-


liente ni a ningún líder religioso. Se originó en un avivamiento espon-
táneo que surgió casi sirnultáneamente en varios lugares del mundo,,.
Los líderes de los primeros tiempos del Pentecostalismo del siglo XX
tenian el concepto de "un liderazgo sin líderes",,, La tendencia moderna
a magnificar posiciones personales y estructuras de gobierno eclesiástico
son como una desviación de la naturaleza misma del Pentecostalismo
histórico,'

Tatnbién se vuelven problemáticos los temas de la auto de-


signación de los apóstoles y la delimitación (o ilimitación) de su
poder. ¿Cómo y por quiénes son nombrados? ¿Quién evalúa o
regula su función? Según Campos,

El lider carismático que realiza un ministerio apostólico, cual es la de ser


fundador de una comunidad pentecostal, declarará a sus discípulos haber
recibido su Autoridad del mismo Dios, Este es un poder que se Impone
mediante la fuerza del Espíritu y los creyentes que buscan consagrarse
lo aceptarán de rnuy buena gana, pues goza del privilegio de la unción
divina y la sucesión apostólica le ha venido por "imposición de manos"

^ Carlos Galeb, Fuego vine a echar en la tierra, 192, citado en Samuel


Beberían, Dos décadas de renovación en América Latina: Un análisis histórico
de ¡a renovación carismática en América Latina (1960-1980) (Guatemala: Edi-
ciones SA-BER. 2002), 18,
'' Véase, por ejemplo, Emilio A, Núñez, El movimiento apostólico contem-
poráneo (Guatemala: Marlor, 2001),
' Ibíd,, 8,
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del Presbiterio a través de un apóstol ya consagrado.''

Es probable, como Campos sugiere en este artículo, que esta


auto elección del apóstol, sin consenso alguno de la grey o de la
institución, sea en parte una reacción a la burocracia e institucio-
nalización de las iglesias históricas, donde la autoridad reside en
la institución y los estatutos que la regulan y no en el líder caris-
mático.

Aquí [en las iglesias tradicionales] la Denominación es la que controla


el poder; ella unge, consagra, ordena y sanciona al "sacerdote". Si hay
disconformidad, es el líder el llamado a retirarse de la congregación. El
grupo, no obstante, es infalible.'

Sin embargo, lo opuesto es igualmente peligroso, o más, pues-


to que ahora, bajo un manto de una espiritualidad superior, el lla-
mado apóstol corre el riesgo de abusar del poder que se le ha
designado por vía directa desde arriba. Nuevamente en palabras
de Campos,

El líder carismático ejerce poder (y también abusa de él) gracias a que el


grupo que lo sigue ha sido mental izado en la creencia de que si el mismo
Dios ha erigido al líder, nadie, sino el mismo Dios, puede destituirlo. El
grupo carismático no tiene, así, poder de censura sobre el líder Si di-
siente con el líder, puede a lo más desligarse de su tutela, pero de ningún
modo socavar los cimientos ideológico-religiosos del "poder divino" del
líder."

Aunque este movimiento de renovación apostólica represente


un avance en la flexibilidad y dinamismo eclesial, siguen pen-
dientes los temas de en quién reside el poder y el uso que se le
da. Todo parece indicar que el poder solo ha cambiado de manos,
pero en algunos casos se sigue institucionalizando y hasta sacrali-
zando (lo más peligroso), pues si el líder carismático o apóstol ha
sido designado por Dios, ¿quién podrá cuestionarlo, o regular su
campo de acción? Así el apóstol puede fácilmente convertirse en
un líder vitalicio y, en el peor de los casos, en un jerarca caudillo.
De hecho, en algunas mega iglesias neopentecostales actuales los
'' Campos, "El post pentecostalismo".
' Ibid.
^ Ibid.
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fundadores carismáticos. al envejecerse, están pasando la estafeta de


liderazgo a algún miembro de su familia, por lo general hijo o yerno,
creando una especie de dinastía, donde el poder de la iglesia siempre
queda en manos "seguras".

Organización de tipo empresarial

Otro de los distintivos eclesiales del neopentecostalismo es la


influencia que ha tenido el mundo empresarial y el marketing en
sus principios organizacionales y de liderazgo. Esta influencia es
un factor decisivo a la hora de explicar el éxito ministerial de mu-
chas de sus iglesias. De hecho, los criterios clave que determinan
quién es hoy un apóstol (además, por supuesto, de los milagros),
son de índole pragmático. Tienen que ver con la eficiencia admi-
nistrativa y organizacional del líder, la cual se ve reflejada en el
crecimiento numérico de la iglesia.
Así lo atestigua uno de los apóstoles contemporáneos de éxito
internacional, Guillermo Maldonado. En su libro El ministerio del
apóstol, Maldonado, además de dedicar mucho espacio a enfati-
zar los milagros como señal bíblica del apostolado conternporá-
neo, habla de otros rasgos para identificar a un apóstol, a los que
denomina frutos. Dentro de ellos se encuentran:

1) La edificación de iglesias de la ciudad; centros regionales, donde se


entrenan los ministerios de Efesios 4.11. 2) El establecimiento o planta-
ción de iglesias llenas de poder, que se multiplican rápidamente y que
son de gran influencia en la ciudad. 3) La influencia de la autoridad apos-
tólica en la ciudad. El verdadero apóstol llega, con la gracia que Dios le
ha dado, a tocar a políticos, presidentes, hombres y mujeres del gobierno,
senadores, alcaldes y empresarios... 4) La influencia en los medios de
comunicación, la educación y la construcción de edificios; en la compra
de tierras, la economía, los negocios, el sistema Judicial, etcétera.''

Estas marcas del apóstol contemporáneo tienen que ver en


buena parte con el éxito administrativo y organizacional. No
distan mucho de los criterios por los cuales un empresario o
gerente es promovido hasta llegar a ser el CEO de la empresa o

' Guillemio Maldonado. El ministerio del apóstol (Miami: ER.I Publica-


ciones, 2006). 74.
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corporación.'"
Ahora bien, reconocer la influencia del mundo empresarial en
la organización de las iglesias neopentecostales no necesariamen-
te es una crítica. Al contrario, uno de los elementos dignos de
destacar de esa influencia es el espíritu emprendedor y dinámico
que caracteriza a la mayoría de los líderes neopentecostales. Los
principios empresariales pueden ser herramientas para realizar la
misión de la iglesia. Lo peligroso es que en muchos casos se están
convirtiendo en fines en sí mismos. Así, el problema es su uso
acrítico y el riesgo de traicionar la verdadera misión de la iglesia
permitiendo que los medios secuestren a los fines.

Mega iglesias y difusión mediática

Otro distintivo, también controversial, de la eclesiología


neopentecostal, ha sido el fenómeno de las mega iglesias y su re-
lación con los medios de comunicación, mayormente televisivos.
Sobre este fenómeno hay al menos dos posturas encontradas. Por
un lado están los que sostienen que es una auténtica señal de la
bendición de Dios y del avance del evangelio; y por el otro, los
detractores que lo ven como un desvío del auténtico cristianismo
bíblico y señal de un tipo de secularización de la iglesia y decai-
miento en la calidad espiritual de sus miembros.
Representando la primera postura, un autor dice:

Hoy más que nunca estamos a las puertas del más grande avivamiento de
la historia de las naciones de América Latina y en especial nuestra ama-
da Centroamérica. Una de las características es la transición de iglesias
pequeñas a iglesias grandes o mega iglesias... Los beneficios que estas
mega iglesias aportan a la sociedad, especialmente en el área de educa-
ción y salud, son grandes... Las oportunidades que hoy se presentan son
incalculables para cumplir con la misión de extender el reino de Dios en
América Latina."
'" En este sentido no debería sorprender que un libro acerca del pastor de la
iglesia más grande del mundo tenga como título: David Yonggi Cho, CEO. Escri-
to por tres eruditos en la administración, el libro expone lafilosofíaadministrati-
va y los conceptos de liderazgo del pastor Cho. Sung Kook Kim, Ki Bok Baek y
Yeon Choi, David Yonggi Cho, CEO (Buenos Aires: Editorial Peniel. 2008).
" Rony M. Cordero Arias, "Las mega iglesias y su impacto en
Centroamérica", El Mensajero: Revista Informativa del Cristianismo Evangélico
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En el otro extremo, los críticos no estarían de acuerdo con es-


tas declaraciones. Al contrario, advierten de serios peligros detrás
del fenómeno de las mega iglesias.

El campo religioso se ha vuelto presionado por la idolatría del iglecreci-


miento y de las atnbiciones megalómanas... En este esquema, las iglesias
"verdaderas" son las iglesias grandes, aquellas que tienen lugares de es-
tacionamiento y funcionan con grandes presupuestos financieros, aunque
su grandeza en número y en espacio se equipare con la irrelevancia del
mensaje cristiano que ofrecen, de cara a las demandas contemporáneas y
las exigencias biblicas.'-

Puede haber algo de verdad en estas dos posturas extremas,


pero las dos pecan tanto en simplismo como en exceso. La prime-
ra lo hace con su triunfalismo ingenuo, mientras que la segunda,
con su énfasis demasiado pesirnista y descalificador.
El fenómeno de megas iglesias debe ser entendido en cierta
forma como consecuencia de los dos rasgos anteriores: por una
parte, el liderazgo jerárquico y la "actualización" del ministerio
apostólico, y por otra, la influencia del mundo empresarial en la
organización y liderazgo eclesial.
La influencia del movimiento de mega iglesias, tanto en su
filosofía ministerial como en su estructura organizacional, vie-
ne desde los Estados Unidos, donde el fenómeno no nace del
"Neopentecostalismo" ni se limita a él." De hecho, muchas de
las iglesias neopentecostales en Guatemala están siguiendo los
principios y estrategias de mega iglesias como Willow Creek
Community Church (Bill Hybels) y Saddleback Church (Rick
Warren).'" Por supuesto, tampoco en América Latina todas las
de Centroamérica I (septiembre 2007): 31.
'- Arturo Piedra. "Lo nuevo en la realidad del protestantismo latinoameri-
cano", en Hacia dónde va el protestantismo: Herencia y prospectivas en América
Latina, ed. Arturo Piedra. Sidney Rooy y H. Femando Bullón (Buenos Aires:
Ediciones Kairos, 2003), 16.
'^ Os Guinness, El fenómeno de las mega iglesias: Una perspectiva critica
(Terrassa. Barcelona: CLIE, 2003). 22-23.
''' La Iglesia Cristiana Vida Real en Guatemala aplica la famosa visión de
los cinco propósitos que recomienda Rick Warren en su libro La iglesia con pro-
pósito (Miami: Editorial Vida. 1998), incluyendo el esquema del diamante de
béisbol. Por supuesto, lo hacen con adaptaciones, pero la filosofía organizacional
Neopentecostalismo emergente 63

mega iglesias son neopentecostales, aunqtie la mayoría sí.


Un análisis crítico de este fenómeno no es el propósito prin-
cipal de este artículo, pero se abordará tácitamente en la segunda
parte, donde se verán algunos desafíos para el neopentecostalis-
mo emergente. Por el momento, se considérala la relación de las
rnega iglesias con los medios de comunicación.
Uno de los distintivos de las mega iglesias neopentecostales,
al menos en Guatemala, es el uso que sus líderes dan a los medios
de comunicación, principalmente la televisión, para la difusión de
su mensaje. Enlace, la cadena hispana de la Trinity Broadcasting
Network (TBN), ha logrado crear "una clientela trasnacional, en
la que participan conocidos lideres protestantes de cada país".''
Esto, según Arturo Piedra, ha creado

una manera distinta de ser iglesia ("iglesia del aire", "iglesia sateli-
tal" o "iglesia cibernética") que también reclama la lealtad religiosa
de sus seguidores, los cuales en su mayoría pertenecen a las iglesias
establecidas","'

Nuevamente, este fenómeno es parte del enfoque empresarial,


por un lado, y de la globalización, por otro. En este sentido, se
enfatiza la importancia de la imagen pública y el alcance que la
iglesia y el evangelio pueden lograr a través de estos medios de
difusión. Aunque a simple vista este deseo sea loable, algunos han
advertido del peligro que puede haber detrás de esta mentalidad.
Por ejemplo, el comunicólogo evangélico Dennis Smith hace
varias críticas de este fenómeno mediático. Primero, "la iglesia
electrónica se ha convertido en un potente vehículo para el merca-
deo individualizado de bienes simbólicos"." El mayor riesgo acá

de fondo se mantiene, Carlos I, Morales E,, Asistente de Gerencia de la Iglesia


Cristiana Vida Real, entrevista personal, Guatemala, 16 de septiembre 2009,
" Piedra. "Lo nuevo", 13, Además de Enlace, debe agregarse en el caso
de Guatemala Canal 27; y en El Salvador, Canal 27 (de la Iglesia El Camino) y
Canal 17 (del Tabernáculo Biblico Bautista Amigos de Israel),
'" Ibíd,, 12,
" Dennis A, Smith, "Televisión religiosa en Guatemala: La experiencia
pentecostal" (ponencia presentada en el III Congreso Panatnerícano de
Cornunícación, Buenos Aires, 12-16 de julio de 2005), 19. littp://rolandoperez,
files.wordpress,com/2009/02/tv-religiosa-en-guateniala-dennis-smíth,pdf
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es llegar a convertir el evangelio en un producto de consumo de


tipo espiritual, y que en el intercambio de "mercadería sagrada" el
resultado quede a la suerte de las leyes de la oferta y demanda y
de quién es el telepredicador más apto y mediático.
Segundo, "los telepredicadores guatemaltecos se ofrecen
como intermediarios con la trascendencia", lo cual, de acuerdo a
Smith, en un país con fuertes tradiciones chamánicas (como lo es
Guatemala) podría reforzar en el ámbito religioso el autoritaris-
mo y populismo tan arraigados en la cultura política de América
Latina."*
Por último. Smith cuestiona el impacto que estos telepredica-
dores han tenido en la sociedad, pues

no han logrado ganar espacio en los medios comerciales. Ellos conti-


núan operando en el gueto de los medios religiosos, los cuales no han
demostrado la capacidad de incidir de manera importante en la sociedad
en general.'''

Como conclusión de esta primera parte del artículo, se agrega


una advertencia del pastor y ahora activista norteamericano Brian
McLaren. Citando a Marshal McLuhan, el famoso filosofó de la
tecnología, McLaren advierte que cada innovación trae apareja-
da una amputación. Por ejemplo, "cuando inventas la rueda, tus
piernas se vuelven más débiles. Cuando inventas la televisión, tu
capacidad de estar presente se debilita. Cuando inventas el am-
plificador, tu voz se vuelve más débil".-" McLaren concluye que:

Es necesario reflexionar seriamente acerca de esto... Siempre debemos


usar [la tecnología] con precaución, recordando que Jesús modeló encar-
nación personal, no proyección y amplificación... En vista de la tecnolo-
gía, la pregunta queda: ¿Qué es lo que la iglesia reunida puede hacer que
nadie más puede hacer?^'

'" Ibid.. 18.


'" Ibid.
^^ Becky Garrison. "Technology and the Gospel", 1 de septiembre de 2008.
http://www.christianitytoday.eom/ct/2008/januaryweb-only/102-33.0.html.
2' Ibid.
Neopentecostalismo emergente 65

La respuesta que se dé a esta pregunta servirá para aclarar el


rol distintivo de la iglesia para el futuro y el uso apropiado de la
tecnología y los medios de comunicación.

DESAFÍOS DE CARA AL FUTURO PARA LAS


IGLESIAS NEOPENTECOSTALES EMERGENTES

La primera parte del artículo ha descrito rasgos característi-


cos de la eclesiología neopentecostal actual para entender el ethos
donde emergen las iglesias neopentecostales jóvenes. En esta se-
gunda parte, se sugerirán algunos retos que estas iglesias jóvenes
tendrán que enfrentar de cara al futuro. La tesis es que su relación
con sus antecesores será de continuidad pero también de disconti-
nuidad, de identificación con su herencia pero a la vez de reacción
a ciertos elementos ante los cuáles se busca un equilibrio. Se intu-
ye que el futuro de estas iglesias jóvenes dependerá de la medida
en que se muevan en ese péndulo entre continuidad y discontinui-
dad y busquen un sano equilibrio. A continuación, se seíialarán
cuatro grandes desafíos.^^

De un liderazgo "papal" al sacerdocio universal

En la primera parte, el análisis de la renovación apostólica y de


la influencia empresarial en las iglesias neopentecostales deja cla-
ro que su liderazgo ha venido a oxigenar la iglesia, empoderando
a su membresía. Este es el elemento que debe rescatarse y sobre
el cual el liderazgo neopentecostal emergente debe seguir profun-
dizando. A la vez, tiene los desafíos de ir eliminando el esquema
piramidal centrado en la figura de un solo líder carismático y de
evitar los excesos del uso de poder.
Afortunadamente los nuevos líderes neopentecostales están
dando muestras de encaminarse hacia esa dirección. A diferencia

Por supuesto, estos no son los únicos desatlos. pero son importantes en
función de las tres características vistas en la primera parte. Tampoco estos de-
saflos son exclusivos del neopentecostalismo. pero por ser este el sector actual
más dinámico y "contemporáneo" de la Iglesia en Guatemala al menos, se aplican
principalmente a él.
66 KAIROS No. 48 /enero -Junio 2011

de algunos modelos de gobierno en iglesias establecidas, que son


jerárquicos y resaltan la figura del líder o apóstol, las iglesias más
recientes muestran apertura a un gobierno más democrático, parti-
cipativo y hasta cierto punto igualitario." Por ejemplo, por el lado
de las iglesias neopentecostales establecidas, Maldonado dice que
el modelo bíblico para la iglesia es el siguiente:^"

Jesús, Rey
(Cabeza de la iglesia entera)

Apóstol
(cabeza)
O
Profeta (gobierna con el apóstol)
O
Ministerios (Etesios 4.11 )
O
Anciano
<>
Diácono
O
Creyentes
Por otro lado, como representativo de las iglesias neopente-
costales más jóvenes está el modelo de la Iglesia Cristiana Vida
Real en Guatemala:
I pastor II pastor ¡[pastor l^fPastor principal|>[~pastor|| pastor || pastoT]^'

También la reciente iglesia Casa de Libertad en Guatemala


opta por un sistema de gobierno con autoridad compartida. Según

" De hecho, el mismo título de "apóstol" tan popularizado en ciertos cír-


culos neopentecostales parece estar desapareciendo poco a poco del vocabulario
de estas iglesias más Jóvenes. Otras iglesias están dándole un nuevo significado,
menos autocrático y jerárquico y más democrático y misional (caso de la iglesia
neopentecostal en Argentina de los pastores Pablo Deiros y Carlos Mraida). Véa-
se ln Sik Hong. ¿Una iglesia posmoderna? En busca de un modelo de iglesia y
misión en la era posmoderna (Buenos Aires: Ediciones Kairos. 2001). 54-56.
Más allá del nuevo significado del título, la actitud Jerarquizante y controladora
se está moderando.
^* Maldonado. El ministerio del apóstol, 93.
-^ Morales, entrevista personal. 16 de septiembre 2009.
Neopentecostalismo emergente 67

SU pastor general.

En Casa de Libertad hemos optado por un estilo de gobernanza colegia-


do, a través de un Consejo de Ancianos, entre los cuales el pastor general
funge como el primero entre iguales, pero siempre sujeto a la guianza
general del Consejo.^''

Estos modelos organizacionales son más consensuados y me-


nos jerárquicos, en donde la figura del líder principal ya no es tan
dominante. Según los expertos en liderazgo contemporáneo, los
líderes del futuro deben aprender a pasar de un liderazgo basado
en jerarquías a uno basado en redes de trabajo. Así, Eddie Gibbs,
profesor del Fuller Theological Seminary y experto en liderazgo
y cultura contemporánea, comenta:

Las organizaciones jerárquicas son demasiado engorrosas y monolíticas


para operar efectivamente en un contexto de diversidad y cambios rápi-
dos e impredecibles. Las redes de trabajo, por otro lado, son flexibles,
reaccionan fácil y capacitan, precisamente porque no tienen un centro de
control y pueden crecer de manera exponencial."

Estas redes de trabajo, agrega Gibbs, pueden ser brazos de


un centro común (que provee inspiración y recursos pero evita el
control) o no tener centro en absoluto.

En este último caso, su identidad se representa por la suma de las partes.


Más que desarrollar y duplicar una maquinaria organizativa por medio
de una jerarquía burocrática extendida, la expansión en redes es más pa-
recida al crecimiento de un organismo.'"

Así, explica Gibbs, los líderes del mañana están llamados a


ser como jardineros, líderes que no controlan, sino que cultivan.
Concluye su argumento diciendo que "el liderazgo en un medio
ambiente de complejidad y caos como este es un asunto de cómo
ser y no de cómo hacer".-"

-'' Francisco Bendfeldt. pastor general de Casa de Libertad, entrevista por


correo electrónico. Guatemala. 1 de octubre de 2009.
''' Eddie Gibbs, Liderar en una cultura de cambios: Las claves del lideraz-
go del futuro (Buenos Aires: Editorial Peniel, 2007), 69.
^' Ibid., 70.
'" Ibid.
68 K A I R O S No, 4 8 / e n e r o - j u n i o 2011

Los liderazgos de las iglesias neopentecostales más jóvenes se


encuentran en esa transición entre estructuras jerárquicas y orga-
nizaciones basadas en redes de trabajo, ¿Hasta qué punto la cen-
tralidad del líder principal se seguirá manteniendo, o no? Esto de-
penderá no solo de la estructura organizacional, sino también de
la actitud de ese líder, si está dispuesto a hacerse a un lado a favor
de empoderar a otros. En ese sentido los nuevos líderes neopente-
costales harían bien en tomar en cuenta el comentario de Gibbs de
que el liderazgo del futuro será más un asunto de cómo ser que de
cómo hacer. Esto a su vez apunta al principio básico del liderazgo
modelado por Jesús, el principio de entrega, sacrificio y servicio.
En una cultura de historia caudillista y dictatorial como la de
Latinoamérica, la iglesia y sus lideres están llatnados a ser una
contracultura y no a repetir esos esqueinas. El liderazgo cristiano
debe hacer eco a las palabras del maestro cuando dijo que, aunque
los reyes de las naciones se enseñorean de ellas y ejercen dominio
sobre ellas, entre sus discípulos no será asi, sino que aquel que
quiera ser el lider principal, debe convertirse en el siervo principal
de todos (Mr. 10:42-45). Esto es lo que se tiene en mente cuando
se habla de que el primer desafio para las iglesias neopentecos-
tales emergentes es pasar de un liderazgo "papal" al sacerdocio
universal. Urge un liderazgo menos autoritario y jerárquico y más
demociático y participativo. Un liderazgo que se preocupe por
ernpoderar a los creyentes para ejercer su sacerdocio. Un lideraz-
go que no sea un estorbo para ver con claridad al verdadero líder
de todos, quien no vino a ser servido, sino para servir.

Del entretenimiento al entrenamiento

Un elemento que caracterizó al pentecostalismo desde su ini-


cio fue su fuerte énfasis en el evangelismo. Posteriormente el
Neopentecostalismo llevó este principio aún más lejos. Lo hizo,
por un lado, implementando esfuerzos más agresivos y profesio-
nalizados y, por otro, buscando una nueva audiencia que no había
sido alcanzada por los pentecostales: la gente de clase media y
alta, los profesionales y empresarios. Para alcanzarla, las iglesias
neopentecostales echaron mano a estrategias similares a las del
Neopentecostalismo emergente 69

mundo del marketing, aunque en el caso de Latinoamérica su in-


fluencia más directa probablemente venía de algunas mega igle-
sias de los Estados Unidos.
Uno de los líderes que ha tenido una influencia decisiva es
Warren, con su famoso libro La iglesia con propósito. Una de las
características de su modelo es ser una iglesia seeker sensitive, es
decir, una iglesia sensible y amigable al no creyente que está en
búsqueda de la fe, pero que no quiere saber de iglesia. Muchas
iglesias en América Latina, sobre todo las neopentecostales, han
procurado adoptar este modelo. Así, más de una mega iglesia
neopentecostal en Guatemala orienta el servicio dominical al visi-
tante, mientras que las manifestaciones distintivamente pentecos-
tales se reservan para un culto entre semana.
Los beneficios que este énfasis ha traído son varios, como, por
ejemplo, partir de las necesidades de la gente, predicación de te-
mas relevantes y prácticos y mejor atención en los diferentes mi-
nisterios. No obstante, este énfasis también puede traer a la postre
algunas deficiencias serias. Una evidencia elocuente es el giro que
ha dado la iglesia de Willow Creek, cuyo fundador, Bill Hybels, es
uno de los pioneros del estilo eclesial seeker sensitive. Según un
reportaje en la revista Christianity Today en 2008,

Después de modelar un acercamiento seeker sensitive al iglecrecimiento


por tres décadas. Willow Creek Community Church ahora piensa dirigir
sus servicios dominicales a creyentes maduros que buscan crecer en su
fe.'"

Este cambio radical resulta de una autoevaluación del área de


discipulado y crecimiento espiritual que la iglesia realizó junto
con otras seis iglesias asociadas. Los resultados fueron publicados
en un libro cuyo coautor fue Greg Hawkins, pastor ejecutivo de
Willow Creek.''

•'° Matt Branaugh, "Willow Creek's 'Huge Shift': Influential Megachurch


Moves Away from Seeker-Sensitive Services", Christianity Today. 52/6 (iunio
2008): 13, http://ww\v.christianitytoday.com/ct/2008/june/5' 13.html.
' ' Greg L. Hawkins y Cally Parkinson, Reveal: Wher-e Are You? (Barring-
ton, Illinois: Willow Creek Association, 2007).
70 KAIROS No. 48 / enero - junio 2011

El análisis... sugirió que el impacto evangelístico fue mayor entre los


que se identificaron como "cercanos a Cristo" o "cristocéntricos" que
entre los nuevos asistentes a la iglesia. Además, un cuarto de los que se
identificaron como "cercanos a Cristo" o "cristocéntricos" se describió a
sí mismo como "estancado" espiritualmente o "insatisfecho" con el rol
de la iglesia en su crecimiento espiritual. Aún más alarmante a Willow
Creek: aproximadamente un cuarto del segmento "estancado" y el 63 por
ciento del segmento "insatisfecho" contemplaban dejar la iglesia."

Según el reportaje, Hawkins había anunciado que Willow


Creek cambiaría sus servicios de media semana por clases de
Biblia y teología.^' Por otra parte, Greg Pritchard, autor de Willow
Creek Seeker Services,^^ dijo a la misma revista que la iglesia "es-
porádicamente ha reconocido que no estaba enseñando una teolo-
gía bíblica suficientemente robusta y necesitaba darle al barco un
giro significativo".''
Otro ejemplo menos conocido, pero igual de aleccionador, es
la Community Church of Joy en Phoenix, Arizona, con cerca de
6,700 miembros, un raro y doloroso caso de una mega iglesia en
transición a ser una iglesia misional. Su pastor, Walt Kallestad, en
una especie de confesión personal, escribe lo siguiente:

Nosotros nos convertimos poco a poco sin darnos cuenta en una iglesia
de entretenimiento evangelístico. Contratábamos a los mejores músicos
que podíamos. Utilizábamos los principios de marketing y procmáhamos
mantener contentas a las personas por amor al evangelio... Nos conver-
timos en una iglesia orientada a los programas, atrayendo a los consu-
midores que estaban en búsqueda de los últimos y mejores productos
religiosos."'

Kallestad concluye diciendo:

A pesar de que nuestra iglesia era una gran organización, algo faltaba.
Nos convertimos en una organización que competía en el mercado con

" Branaugh. "Willow Creek's "Huge Shift"'.


" Ibid.
^'' G. A. Pritchard. PVillow Creek Seeker Services: Evaluating a New Way of
Doing Church {Grand Rapids: Baker Books, 1996).
" Branaugh, "Willow Creek's "Huge Shift"'.
^'' Walt Kallestad, "Redefining Success: Moving from Entertainment to
Worship". Theology, News, and Notes (otoño 2008): 5.
Neopentecostalismo emergente 71

Otras iglesias orientadas a los programas y lo hacíamos bien, pero esto


no estaba logrando nuestra misión —no estábamos creando discípulos
empoderados."

Estos dos ejemplos deberían ser suficientes para hacer que la


iglesia evangélica latinoamericana en general, y las nuevas gene-
raciones de neopentecostales en particular, reflexionen seriamente
sobre la importancia del discipulado y la enseñanza bíblico-teo-
lógica para corregir o evitar posibles extremos. En Latinoamérica
la realidad no es muy diferente de la descrita en los dos casos.
Cada día se reconoce más el analfabetismo bíblico y la crisis de la
enseñanza de la palabra de Dios en las iglesias.'*
Afortunadamente cada vez más las iglesias neopentecostales
jóvenes están dándose cuenta de este vacío de discipulado y re-
flexión seria en la palabra de Dios. Parecen estar despertando a la
realidad que no basta con los programas, por muy entretenidos y
profesionales que sean, si no hay un sólido fundamento bíblico
para llevar a los cristianos a una genuina madurez en Cristo.
Finalmente, hay que precisar que el discipulado no se trata de
un mero entrenamiento ministerial o gerencial, el cual es útil y
se ha estado haciendo, pero no basta. Tampoco debe verse como
un adoctrinamiento, ni la mera transmisión de información o teo-
ría abstracta. Más bien, como diría el teólogo e historiador Pablo
Deiros, hay que pasar de una ortodoxia a una ortopraxis, es decir,
aterrizar la teología en el contexto de la vivencia cotidiana del cre-
yente.^' Toda ortodoxia está llamada a convertirse en sana prácti-
ca cristiana; de lo contrario debería cuestionarse su categoría de
"sana doctrina". Como advierte nuevamente Deiros, "El verbo

" Ibid., 6. Véase también Walt Kallestad, ""Showtime!' No More: Could


Our Church Shift from Performance to Mission?". Leadership Journal (otoño
2008). http://www.christianitytoday.com/le/2008/fall/l3.39.html.
Cabe aclarar que esta crisis de la palabra no es exclusividad de las igle-
sias neopentecostales. También muchas de las iglesias conservadoras autodeno-
minadas "de la sana doctrina" están enfrentando el mismo problema. Tal vez esta
crisis se halla detrás de la enseñanza muy tradicional y hasta legalista que ha
primado en muchas iglesias históricas.
Pablo Deiros y Carlos Mraida. Latinoamérica en llamas: Historia
y creencias del movimiento religioso más impresionante de todos los tiempos
(Nashville: Editorial Caribe. 1994). 284.
72 KAIROS No. 48 / enero -junio 2011

que la Biblia le hace conjugar al discípulo de Cristo no es 'apren-


der', sino 'seguir'. La ortodoxia nunca puede remplazar una vital
relación con Dios y un comprometido seguimiento de Cristo".''"

De una orientación por el mercado


a una orientación a la misión

Un reto que es decisivo para los años venideros de las iglesias


neopentecostales, y en el cual todos los demás retos quedan eng-
lobados, es el de pasar de una iglesia guiada por el mercado a una
iglesia orientada a la misión. Con decir esto, no se están desechan-
do todos los principios del mundo empresarial que han ayudado
a las iglesias en su organización y ministerio de alcance. Al con-
trario, algunos de ellos pueden contribuir al mejor cumplimiento
de la misión. Lo que sí se está diciendo es que la misión, basada
en el modelo de misión de Jesús en las Escrituras, debe regular
y reorientar los principios empresariales, y no al revés. Lo que
sigue, entonces, es una propuesta para reenfocar la filosofía de
la iglesia en cuanto a cuál es su llamado primario y fundamental.
Como se mencionaba en la sección anterior, el exitoso mo-
delo de la iglesia orientada al mercado y guiada por principios
del mundo empresarial, que tantos resultados cuantificables trajo,
está empezando a ser cuestionado.'" Robert Webber, por ejemplo,
dice que "los nuevos libros sobre la iglesia del futuro se están
alejando del exitoso modelo orientado al mercado y están recupe-
rando la naturaleza misional de la iglesia"."^ Cita a George Barna,
uno de los principales abogados del modelo de iglesia guiada por
el mercado, quien escribe:

"O Ibid.
"" Esta crítica se ha dado con claridad en Norteamérica (la meca del mo-
delo de la market driven church) por varios líderes de las "iglesias emergentes",
iglesias que pretenden responder a los desafios que supone el vivir en una cultura
posmodema y, algunos dirían con mayor precisión, postcolonial. Por otro lado,
mucha de la crítica ha venido también de América Latina, especialmente de los
sectores asociados con la Fraternidad Teológica Latinoamericana.
''- Robert E. Webber, The Younger Evangelicals: Facing the Challenges of
the New World (Grand Rapids: Baker Books, 2002), 132.
Neopentecostalisnio emergente 73

Por varías décadas, la iglesia ha invertido grandes sumas de dinero


para mejorar la tecnología, incrementar los números y los edificios, y
tener credenciales más impresionantes como medios para influir en la
sociedad. Estos elernentos nos han fallado; en nuestro esfuerzo por servir
a Dios, hemos sacado a Dios mismo del juego,"

Pero, ¿qué es lo tan negativo del modelo que tanto éxito y bo-
nanza ha traído a la iglesia? ¿Por qué cambiarlo ahora, si parece
ser muy efectivo y funcional? De acuerdo con Webber, su mayor
problema es que este modelo "está tan inmerso en la cultura, que
ha quedado atrapado en ella".""
El modelo misional, por su parte, pretende recuperar el rol
contracultural de la iglesia. En este nuevo modelo,

la iglesia no debe buscar integrarse tanto con la cultura, o bautizar la


cultura. En vez de eso, la iglesia debe verse a si misma como una misión
hacia la cultura. La iglesia como instrumento de Dios está llarnada a
llevar a cabo la misión de Dios en la cultura,^'

Para esto la misión debe de tomar distancia de la cultura (o al-


gunos de sus elementos) que pretende afectar."'' La otra diferencia
en este nuevo paradigma es que no está tan centrado en hacer co-
sas o en asistir a la iglesia, sino en ser la iglesia y en la proyección
de ella hacia fuera a la comunidad o sociedad, incluyendo la labor
contracultural."'

43
Ibíd,, citando a George Bama según Eddie Gíbbs. Church Next: Quantum
Changes in How We Do Ministry (Downers Grove. Illinois- interVarsiïy Press
2000),) 37,
"" V\febher, The Younger Evangelicals 132
"' Ibid,
Este modelo misional se diferencia del eni'oque clásico de las misiones,
La diferencia básicamente radica en que mientras ei enfoque clásico pone la mi-
rada hacía afuera del país de origen del tnísíonero. el modelo misional ve a su
propia cultura como campo de misión. La misión (en singular) ya no se percibe
tanto como algo que hay que hacer (o que unos pocos tienen que hacer allá fuera),
sino como algo que la iglesia tiene que ser. Uno de los pioneros en este enfoque
fue el misionero a la India y misionólogo Lesslíe Newbigín,
Aunque es necesario precisar que el acercamiento contracultural de la
misión también está siendo replanteado para dar paso a un modelo transformacío-
nal. Es decir, se ha reconocido que hay un elemento más positivo y complemen-
tario que tiene que ver con la transfomiacíón de la cultura y no solo la critica de
sus elementos nocivos.
74 KAIROS No. 48 /enero -junio 2011

Tal vez lo más trascendental de este enfoque es que recuerda a


la iglesia su carácter distintivo en medio de la cultura, cualquiera
que esta sea. Lo que la iglesia del futuro y los líderes jóvenes, sean
neopentecostales o no, deberán preguntarse hoy es, ¿cuál es el
aporte distintivo y único que la iglesia está llamada a hacer y que
ninguna otra organización puede realizar? O, dicho en lenguaje
empresarial, ¿cuál es el verdadero negocio de la iglesia, que la
diferencia del resto del mundo?

Del modelo de iglesia "catedral"


al modelo de iglesia "parroquial"

En el enfoque misional el qué de la misión debe moldear el


cómo, y no al revés. Esto tiene implicaciones profundas en cuanto
a cambios no solo litúrgicos u organizacionales de forma, sino
también estructurales y filosóficos de fondo. Cambios radicales
relacionados con todo un replanteamiento de la manera en que la
iglesia es iglesia y las implicaciones que esto conlleva en el evan-
gelismo, discipulado, misión, etc.
Una de esas implicaciones medulares tiene que ver con la
orientación de la iglesia hacia la comunidad. Una iglesia misio-
nal traspasa las cuatro paredes de su templo y se encarna en la
comunidad, para ser la sal y la luz en medio de sus luchas y ne-
cesidades. Esto conduce a un replanteamiento del evangelismo
y discipulado. En la sección anterior se habló de la importancia
de formar discípulos y no solo entretener a las personas. Aquí se
puede agregar que los discípulos no se forman en una burbuja
cómoda y segura llamada "iglesia" o "templo". Todo lo contrario,
los auténticos discípulos se forman afuera, donde están llamados a
ser bendición y servir a su comunidad, especialmente a los menos
favorecidos de ella.
El discipulado, como afirnia McLaren, es una moneda de dos
caras. Por un lado es un llamamiento a aprender un nuevo camino
de vida, caracterizado por el amor a Dios y al prójimo (incluyendo
al enemigo). La otra cara tiene que ver con el apostolado, no en
un sentido eclesiástico, sino misional: uno es llamado para ser
Neopentecostalismo emergente 75

enviado."'*

En este sentido, el evangelismo se convierte no en reclutar refugiados


que buscan escapar de la tierra para ir al cielo en un vuelo de egoísmo
espiritual, sino en reclutar revolucionarios que buscan traer las buenas
nuevas sanadoras del cielo a la tierra.''''

Esto significa que la iglesia toda, como cuerpo de Cristo, nece-


sita volcarse hacia su comunidad para poder transformarla. Como
diría Karl Barth, la comunidad de Jesucristo no es una realidad
que exista para sí misma, sino que existe porque tiene una misión
en el mundo. Además, no habla solamente con palabras, sino tam-
bién "en su actitud específica hacia los problemas del mundo y es-
pecialmente en su servicio mudo para con todos los postergados,
débiles y necesitados".'" Esta afirmación adquiere pertinencia hoy
más que nunca, porque, cómo señala McLaren en uno de sus li-
bros sobre qué significa ser misional en un mundo posmoderno,
"en un mundo pluralista como el nuestro, una religión es valorada
sobre la base de los beneficios que brinda a sus no adhérentes"."
Parte del problema, sin embargo, es que la iglesia ha pasado
largo tiempo en una especie de narcisismo eclesiástico. Este en-
simismamiento ha hecho que los evangélicos creen una subcultu-
ra aislada y con mínimo impacto en la sociedad. En palabras de
Junior Zapata, uno de los líderes evangélicos en Guatemala que
está provocando a la iglesia a repensar su misión y lo que significa
ser cristiano en la cultura actual:

Los cristianos hacemos todo dentro del cristianismo. Tenemos nuestros


eventos cristianos, conferencias y conciertos cristianos, música cristiana,
teatro cristiano y literatura cristiana (más libros que literatura). Escuelas

Brian McLaren, "A Radical Rethinking of Our Evangelistic Strategy".


Theology, News, and Notes (otoño 2004): 5.
"'" Ibid.
'" Karl Barth, Esbozo de Dogmática. Colección Presencia Teológica (San-
tander: Editorial Sal Terrae, 2000). 61.
'' Brian D. McLaren, A Generous Orthodoxy: Why I Am a Missionat,
Evangelical, Post/Protestant, Liberal/Conservative, Mystical/Poetic, Biblical,
Charismatic/Contemplative, Eundamentalist/Calvinist, Anabaptist/Anglican,
Methodist, Catholic, Green, Incarnational, Depressed-Yet-Hopeful, Emergent,
Unfinished Christian (Grand Rapids: Zondervan, 2004). 121.
76 KAIROS No. 48 / enero -Junio 2011

cristianas, empresas cristianas... Y nos alegra pensar en todo "lo cristia-


no" que tenemos, pero se nos olvida que nuestros niños y Jóvenes nece-
sitan aprender a ser héroes no en el cristianismo, sino en el mundo donde
Dios los ha puesto.'-

Toda esta subcultura cristiana crea una especie de burbuja, en


la cual el cristiano vive en un mundo irreal y, lo peor, descompro-
metido con la sociedad y sus luchas. Sin embargo, como recuerda
acertadamente Zapata:

El Cristianismo no se vive en un mundo rodeado de cristianos, con una


familia, libros y medios cristianos, etc. El cristianismo es vivir con los
más olvidados y necesitados (Mt. 25). Y por esta tendencia a vivir en
peceras protegidas por los gruesos vidrios de la subcultura cristiana, en
lugar de ser pescadores nos hemos convertido en cuidadores de peceras."

Sí, el cristianismo se vive allá afuera del templo, allí donde


nuestro mundo vive sus luchas y libra sus batallas. Sobre todo se
vive siendo sensible y solidario con el dolor y clamor de aquellos
que están marginados de la sociedad.
Ahora bien, esto requiere un cambio de paradigma en la es-
tructura eclesial, de pasar de un modelo de iglesia "catedral" a
un modelo "parroquial". En los primeros siglos de la iglesia, en
cada ciudad o comunidad había una sola congregación, aunque se
reuniera en distintos lugares, y el pastor se veía a sí mismo como
pastor no solamente de la gente que asistía al culto, sino también
de toda la comunidad.^" Desafortunadamente, se ha perdido este
entendimiento de iglesia," pero es un buen momento para recupe-
rarlo, no viendo la iglesia como un fin en sí mismo, sino como un
medio de bendición a la comunidad donde Dios la ha puesto. Hoy
muchas iglesias evangélicas se ubican afuera de la ciudad, en los

" .iunior Zapata. La generación emergente (Miami: Editorial Vida, 2005),


152.
" Ibid.. 153.
''^ .lusto González, "El evangelio y la postmodemidad" (grabación de la
conferencia 5 de las Conferencias Teológicas. Seminario Teológico Centroameri-
cano. 2005).
^^ La iglesia católica más o menos ha mantenido este concepto eclesial de
parroquia. Tienen un modelo similar las denominaciones protestantes históricas,
como la anglicana y la relonnada.
Neopentecostalismo emergente 77

suburbios, y muchos de sus miembros vienen de diferentes partes,


de manera que se pierde el sentido de la iglesia para la comunidad.
Si una iglesia hoy quiere ser en verdad misional, debe pensar
seriamente en cambiar de un modelo catedral a un modelo parro-
quial. En este modelo, "En vez de medir el éxito de la iglesia por
su nivel de asistencia, se medirá por su capacidad de despliegue
hacia su comunidad".^"^ Las iglesias del futuro en este sentido de-
berían parecerse a gasolineras, donde los miembros llegan a recar-
gar combustible y a animarse mutuamente, pero con el propósito
no de quedarse allí por mucho tiempo, sino de salir de nuevo al
mundo, el campo de misión.
¡Ojalá en el futuro haya menos iglesias de tipo catedral,
preocupadas solamente por llenar sus templos y abastecer materia
prima para sostener una gran maquinaria eclesiástica, y más igle-
sias de tipo parroquial, que no se consideran fines en sí mismas,
sino como instrumentos de Dios y señales del reino para transfor-
mar su comunidad!

CONCLUSIÓN

Este artículo ha sido un intento de vislumbrar y alumbrar el


futuro de las iglesias neopentecostales que están emergiendo, par-
tiendo del ethos del Neopentecostalismo conocido. Se ha sugeri-
do que en la transición hay una tensión entre la continuidad y la
discontinuidad. Algunas de las iglesias neopentecostales jóvenes,
aunque mantienen elementos de sus antecesores, se muestran a
la vez críticas de otros elementos. Están buscando un equilibrio
entre la renovación y dinamismo espiritual, por un lado, y la inte-
gridad y solidez bíblica, por el otro. Además, hay cierta reacción
al abuso de poder y el templocentrismo.
La sección sobre los retos y desafíos ha pretendido ser un es-
tímulo para que estas iglesias jóvenes y vibrantes sigan en la bús-
queda de ese equilibrio, con criterios bíblico-teológicos que les
ayuden a no repetir los errores de otros. Lanza una humilde invi-
tación a que la iglesia neopentecostal del mañana, así como toda
comunidad cristiana, sea no solo relevante a la cultura y la época,

^^ McLaren, "A Radical Rethinking": 6.


78 KAIROS No, 48 / enero -junio 2011

sino, sobre todo, fiel al propósito divino por el cuál fue diseñada.
Es una invitación a que se parezca más a su fundador y Señor, tan-
to en el qué como en el cómo. En una frase, es un llamado a que
la iglesia y su liderazgo aprendan no solo cómo hacer la iglesia,
sino, sobre todo, cómo ser la iglesia.
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