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ADORACIÓN EUCARÍSTICA CON ADOLESCENTES 2017

“Te pedimos te arrodilles delante de Jesús, lo mires sobre el altar y hagas un minuto de profundo silencio”.

En los cielos y la tierra sea por siempre alabado


El corazón amoroso de Jesús Sacramentado.

Padrenuestro, Ave María y Gloria al Padre.

CANTO

Guía: Ponte más cómodo ahora, te puedes sentar o quedarte de rodilla.

UN LECTOR (sale a leer): (Los demás de rodillas)


Estamos ante Ti, para alabarte, bendecirte y adorarte, Tú nos has llamado, Señor, y hemos respondido a esta llamada.
Ayúdanos a apartarnos de todo lo que nos separa de Ti. Que el tiempo que estemos aquí sea totalmente tuyo. Entra en nuestro
corazón, habita en él. Danos tu luz para que podamos alejarnos de las tinieblas y sepamos dónde está el bien. ¡Ven Señor!
¡Ven a nuestro corazón! ¡Que no nos separemos nunca de Ti!

LECTURA A DOS COROS. (De pie)

L.- Te adoramos como a nuestro Dios. L.- Corazón de Jesús,


R. Te obedecemos como a nuestro Señor. R.- ámanos.
L.- Te amamos como nuestro Padre. L.- Corazón de Jesús,
R.- Te pedimos como a nuestro Dador. R.- conviértenos.
L.- Te damos gracias como a nuestro Bienhechor. L.- Aquí tienes mi cabeza
R.- Te amamos porque eres bueno. R.- para conocerte
L.- Corazón de Jesús, L.- Aquí tienes mi lengua
R.- míranos. R.- para alabarte
L.- Corazón de Jesús, L.- Aquí tienes mis manos
R.- háblanos. R.- para servirte
L.- Corazón de Jesús, L.- Aquí tienes mis rodillas
R.- escúchanos. R.- para adorarte
L.- Corazón de Jesús, L.- Aquí tienes mis pies
R.- guíanos. R.- para seguirte
L.- Corazón de Jesús, L.- Aquí tienes mi corazón
R.- perdónanos. R.- para amarte.

Guía: “Tal vez hace mucho tiempo que no estás un rato a solas con Jesús Eucaristía. “Ábrele tu corazón,
Aprovecha este momento, déjalo que entre en él, pon todo ahora, en el corazón de Jesús”. (Breve momento de
silencio).
“Jesús está en esta Eucaristía, dónde nos espera siempre. Nos ponemos de rodillas para hacer una comunión
espiritual y despedirnos así de Jesús.

Todos: Creo Señor mío que éstas realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma; pero, no pudiendo hacerlo ahora
sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo y me uno todo a Ti; Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
Canto final