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REVISTA DE ESTUDIOS

115
REVISTA DE REVISTA DE ≥ Marzo 2017

DE JUVENTUD
ESTUDIOS ESTUDIOS
DE JUVENTUD DE JUVENTUD

≥ Marzo 2017 | Nº115 Jóvenes: bullying y ciberbullying 115 Jóvenes: bullying y ciberbullying

Jóvenes: bullying y ciberbullying


Este monográfico muestra de forma amplia la magnitud del acoso
escolar y el ciberbullying en un análisis desde diferentes perspectivas.
El objetivo de este número es que el lector pueda tener una visión
completa y de conjunto, tanto del análisis de la situación, como de
las diferentes acciones público-privadas que se están llevando a cabo
para tratar de paliar el acoso escolar, tanto a nivel autonómico como
nacional, con algunos ejemplos de éxito realizados en otros lugares del
mundo.

Contamos con expertos muy destacados en esta materia que han


revisado este problema que afecta a niños, niñas y adolescentes de
forma grave.

Así, hemos dividido el proyecto en bloques temáticos que analizan


la problemática desde el marco legal, acciones institucionales muy
destacadas, las principales consecuencias sobre la salud de las víctimas
y el importante papel de las familias ante el acoso. También hemos
querido dar un lugar a los medios de comunicación y fundaciones de
empresas que están contribuyendo a mejorar la sensibilización social
a través de buenas prácticas en la difusión del acoso escolar. Por
último, presentamos el importante papel de las líneas de ayuda como
estrategias de prevención, detección e intervención frente al acoso
escolar con los ejemplos del Teléfono ANAR en España y Perú.
≥ Marzo 17 | Nº
Jóvenes: bullying y ciberbullying

115
REVISTA DE
ESTUDIOS Coordinadores:
DE JUVENTUD Benjamín Ballesteros y Leticia Mata
Fundación ANAR (Ayuda a Niños y Adolescentes
en Riesgo)
REVISTA DE
ESTUDIOS
DE JUVENTUD

Director
Javier Dorado Soto

Coordinación del número


Benjamín Ballesteros y Leticia Mata
Fundación ANAR (Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo)

Ilustraciones
Peter Jojaio

Catálogo general de publicaciones oficiales


http://www.publicacionesoficiales.boe.es

Edición
© Instituto de la Juventud

Redacción
Observatorio de la Juventud en España
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Fax: 91 782 74 27
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Libro impreso con papel reciclado al 60%
libre de cloro 
ISSN: 0211-4364
NIPO PAPEL: 684-16-002-8
NIPO EN LÍNEA: 684-16-003-3
Dep. Legal: M-41.850-1980

Maquetación e impresión
Arias Montano Comunicación

Las opiniones publicadas en este número


corresponden a sus autores.
El Instituto de la Juventud no comparte
necesariamente el contenido de las mismas.
≥ Marzo 17 | Nº
Jóvenes: bullying y ciberbullying

115
REVISTA DE
ESTUDIOS
DE JUVENTUD Coordinadores:
Benjamín Ballesteros y Leticia Mata
Fundación ANAR

EL TEMA | pág. 5

Introducción | pág. 7
Jorge Cardona. Catedrático de Derecho Internacional. Universidad de Valencia. Miembro del Comité de los Derechos
del Niño de Naciones Unidas.

Marco legal del acoso escolar en España


1. Aspectos jurídicos del acoso y ciberacoso escolar. | pág. 13
Leticia Mata Mayrand. Abogada experta en las áreas del menor y familia. Directora del teléfono ANAR.

2. La jurisdicción de menores ante los casos de bullying y ciberbullying. | pág. 31


Concepción Rodríguez González del Real. Magistrada. Titular del Juzgado nº1 de Menores de Madrid.

Algunos ejemplos institucionales ante el acoso escolar


3. El Plan Director para la convivencia y mejora de la seguridad en los centros educativos
y sus entornos. | pág. 57
David Teatino Gómez. Inspector Jefe del Cuerpo Nacional de Policía. Área de Seguridad Ciudadana del Gabinete de
Coordinación y Estudios y Rosa María Tourís López. Alférez de la Guardia Civil. Área de Estadística del Gabinete de
Coordinación y Estudios. Secretaría de Estado de Seguridad.

4. Los protocolos contra el acoso escolar en las comunidades autónomas: el ejemplo del nuevo protocolo
de actuación y el Equipo de Apoyo para los centros educativos de la Comunidad de Madrid. | pág. 81
Cristina Sánchez Tallafigo. Inspectora y Coordinadora del Protocolo de acoso escolar en la Consejería de Educación
de la Comunidad de Madrid.

5. Promover la convivencia en los centros educativos: el protagonismo del alumno. | pág. 97


José Antonio Luengo Latorre. Vicesecretario del COP de Madrid y profesor de la Universidad Camilo José Cela.

6. El “Buentrato”, programa de prevención del acoso escolar, otros tipos de violencia


y dificultades de relación. Una experiencia de éxito con alumnos, profesores y familia. | pág. 115
José Luis Blanco López. Director General de Evaluación y Cooperación Territorial del CNIIE.
Ministerio de Educación y Graciela Sánchez Ramos. Psicóloga experta en infancia y adolescencia.
Responsable del Programa Buentrato-ANAR.

El importante papel de la familia frente al acoso escolar


7. Las familias ante el acoso escolar. | pág. 139
Pepa Horno Goicoechea y Francisco Javier Romeo Biedma. Psicólogos y consultores en infancia,
afectividad y protección en Espirales Consultoría de infancia.
Buenas prácticas en la difusión del acoso escolar
8. Diarios sobre el bullying: un documental acerca del acoso escolar. | pág. 155
Alevizos Stefanos. Psicólogo. ONG “La Sonrisa del Niño”, coordinador del departamento de sesiones interactivas y
preventivas y del departamento de consejería infantil y Peter Dankmeijer. Profesor. Consultor senior en
temas de gays y lesbianas, en áreas de capacitación, educación y prevención de enfermedades (VIH/SIDA).

9. #No bullying: una acción integral contra el acoso escolar. | pág. 167
Lorenzo Cooklin Díaz. Director General de la Fundación Mutua Madrileña y Director de Comunicación,
Identidad Corporativa y RSC del Grupo Mutua.

10. La fuerza del valiente está en el corazón. | pág. 179


Elena Aniz Díaz. Miembro de la Subdirección de Imagen Corporativa en Mediaset y
Malena Gómez Fridman. Subdirectora de Imagen Corporativa en Mediaset.

Consecuencias sobre la salud del acoso escolar


11. Repercusiones sobre la salud del maltrato entre iguales: acoso escolar y ciberacoso. | pág. 195
María Angustias Salmerón Ruiz. Pediatra de la Unidad Adolescencia del Hospital Universitario “La Paz” y
Carolina Inostroza Quezada. Médico Interno Residente de Medicina del Adolescente. Pontificia Universitaria
Católica de Chile.

12. Relación entre el bullying, autolesiones, ideación suicida e intentos autolíticos en niños
y adolescentes. | pág. 207
Juan José Carballo Belloso. Psiquiatra infanto-juvenil. Psiquiatría del niño y del adolescente. Departamento de
Psiquiatría del Hospital Universitario “Gregorio Marañón” y Julián Gómez Peñalver. MIR Psiquiatría. Servicio de Psi-
quiatría. Hospital Universitario de “La Princesa”.

Líneas de ayuda: recurso contra el acoso escolar


13. El aporte de las líneas de ayuda a niños, niñas y adolescentes en la problemática del bullying:
el caso Perú. | pág. 221
Germán Guajardo Méndez. Abogado experto en protección a la infancia y adolescencia. Director de la Fundación
ANAR-Perú.

14. Teléfono ANAR: la herramienta de prevención, detección e intervención frente al acoso escolar y el
ciberbullying en España. | pág. 239
Benjamín Ballesteros Barrado. Doctor en Psicología. Director de Programas de la Fundación ANAR.

MATERIALES | pág. 261

COLABORAN EN ESTE NÚMERO | pág. 275


EL TEMA Jóvenes: bullying y Ciberbullying
EL TEMA Este monográfico muestra de forma amplia la magnitud del acoso
escolar y el ciberbullying en un análisis desde diferentes perspectivas. El
objetivo de este número es que el lector pueda tener una visión completa
y de conjunto, tanto del análisis de la situación, como de las diferentes
acciones público-privadas que se están llevando a cabo para tratar de
paliar el acoso escolar, tanto a nivel autonómico como nacional, con
algunos ejemplos de éxito realizados en otros lugares del mundo.

Contamos con expertos muy destacados en esta materia que han


revisado este problema que afecta a niños, niñas y adolescentes de forma
grave.

Así, hemos dividido el proyecto en bloques temáticos que analizan


la problemática desde el marco legal, acciones institucionales muy
destacadas, las principales consecuencias sobre la salud de las víctimas
y el importante papel de las familias ante el acoso. También hemos
querido dar un lugar a los medios de comunicación y fundaciones de
empresas que están contribuyendo a mejorar la sensibilización social a
través de buenas prácticas en la difusión del acoso escolar. Por último,
presentamos el importante papel de las líneas de ayuda como estrategias
de prevención, detección e intervención frente al acoso escolar con los
ejemplos del Teléfono ANAR en España y Perú.
INTRODUCCIÓN Jóvenes: bullying y ciberbullying
¿Es el acoso escolar un fenómeno nuevo? Sin duda, no. El maltrato psicológico,
verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un
tiempo determinado en el aula, ha existido tradicionalmente. Entonces ¿Qué es lo
que ha cambiado ahora para convertirse en un grave problema? En mi opinión, la
frecuencia, la intensidad y las formas.

Existe la clara conciencia de que la frecuencia del acoso escolar ha aumentado


en los últimos años, que la intensidad en el ejercicio del mismo también se ha
incrementado y que las formas se han multiplicado, llegando hasta el acoso a
través de las redes sociales.

Estamos ante un problema social de magnitud que se encuadra dentro del marco
de la violencia contra los niños. Es cierto que se trata de una violencia diferente a
la tradicional, pues no es una violencia del adulto contra el niño, sino entre iguales.

Desde una perspectiva de derechos de las niñas y niños, las claves ante este
fenómeno son, en primer lugar, identificar las causas a fin de poder eliminarlas
y prevenir esa violencia. En segundo lugar, establecer recursos que permitan
detectar su existencia a fin de poder actuar. En tercer lugar, tener protocolos
de actuación para saber cómo actuar cuando el fenómeno se ha producido y
evitar la revictimización. En cuarto lugar, actuar rápidamente con el niño o niña
víctima a fin de minimizar el daño y ayudarle en su recuperación y rehabilitación.
Finalmente, establecer mecanismos socio educativos en relación al (o los)
victimario para su corrección y reinserción.

En estas acciones se deben encontrar implicados todos los actores: educadores,


familia, compañeros, psicoterapeutas y otros profesionales…

Pero es importante analizar este problema desde una perspectiva amplia y no


aislada. El acoso escolar es una manifestación de la violencia contra los niños y
niñas. Y aunque tiene características y causas propias, tiene también otras muchas
compartidas con otros fenómenos vinculados con la violencia contra los niños y
niñas.

Es este un elemento esencial. La sociedad ha ido adquiriendo conciencia poco


a poco de la necesidad de erradicar ciertas violencias que estaban ancladas en
nuestra cultura. El mejor ejemplo es la violencia de género. Aunque sigue siendo
una lacra que flagela nuestra sociedad y es raro el día que no conocemos una
nueva manifestación (lo que nos obliga a no bajar la guardia e intensificar los
esfuerzos para erradicar esta violencia), también es cierto que la mayor parte
de nuestra sociedad ya no consiente, no sólo la violencia física, sino tampoco la
violencia psicológica o verbal contra una mujer. Sin embargo, desgraciadamente,
sigue ausente la reacción social cuando un adulto da un cachete a un niño o niña,
le insulta, le somete a castigos humillantes, etc. Cuando en la calle se escucha a
un padre decirle a su hijo que es un inútil, que no sirve para nada, lo amenaza con
encerrarle en un cuarto oscuro o sin cenar, no es frecuente encontrar a nadie que
reaccione contra ese padre. Esa misma actitud, sin embargo, sí produce ya un
reproche social si viene referida a una mujer.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 9


Nuestro umbral de aceptación de violencia contra los niños y niñas es más bajo
que en relación a cualquier otro grupo de personas. Como si ellos no fueran
sujetos de derecho titulares del derecho a no ser objeto de violencia. Como si
fueran objetos (propiedad de sus padres, educandos de los profesores…) con los
que se puede hacer lo que se quiera para conseguir el resultado de educarles y
formarles.

Y en ese tipo de sociedad, los propios niños han pasado a tener también un bajo
umbral de tolerancia respecto de la violencia entre iguales. No quiero decir que
esta sea la causa principal, pero sin duda está relacionada con algunas de las
principales causas.

Por ello, es necesario no analizar este fenómeno del acoso escolar de forma
aislada, sino comprender la necesidad de prevenirlo, eliminarlo y reparar sus
consecuencias en el marco de una amplia estrategia que tenga por finalidad
erradicar la violencia contra los niños y niñas de forma integral.

El Comité de Derechos del Niño, órgano al que tengo el privilegio de servir,


recomendó a España en 2010 que, al igual que había elaborado su excelente ley
integral de violencia de género, estableciera una estrategia y una ley integral de
violencia contra la infancia que abarque el fenómeno de la violencia contra los
niños de una forma holística. Siete años después poco se ha avanzado en este
terreno. Se constituyó una subcomisión parlamentaria que llegó a la conclusión de
que dicha estrategia integral era necesaria. Pero, hasta la fecha, nada más se ha
hecho.

Yo deseo agradecer a la Fundación ANAR el trabajo y esfuerzo que, todos


los días del año, realiza en el marco de la lucha contra la violencia infantil. Una
línea de ayuda como la de la Fundación ANAR y una actividad de prevención,
sensibilización y formación como la que lleva a cabo esta Fundación, son
elementos esenciales de una buena estrategia integral.

Pero no le corresponde a la Fundación ANAR elaborar esa estrategia, sino a


las administraciones públicas. No obstante, trabajos como la coordinación de
este número de la revista suponen una llamada de atención sobre uno de los
fenómenos que lejos de reducirse, están creciendo, y es una contribución al
desarrollo de una sociedad más justa, en la que se contemple al niño como un
ciudadano, con sus derechos y obligaciones, que no pertenece a nadie, que nadie
tiene el derecho a pegarle y que, muy al contrario, por ser un sujeto en evolución
que se encuentra en situación de vulnerabilidad en una sociedad adultocéntrica,
necesita medidas especiales de protección.

La Fundación ANAR ha demostrado a lo largo de toda su trayectoria una


profesionalidad extraordinaria, realizando un trabajo siempre en perspectiva
de derechos. Y puedo decirlo públicamente porque les he visto trabajar en
directo. Son muchos los niños y niñas españoles (y de otros países donde la
Fundación también actúa o asesora a los que lo hacen) que han visto protegidos y
restaurados sus derechos gracias a ese trabajo.

Por todo ello, permítanme que termine estas líneas, desde mi vocación y posición
defensora de los derechos de los niños y niñas, con un profundo agradecimiento
a la Fundación ANAR por su trabajo, en general, y por la coordinación de este
número de la revista en particular.
(1)
Las opiniones versadas en
estas líneas representan Jorge Cardona(1).
exclusivamente la opinión del Catedrático de Derecho Internacional Universidad de Valencia
autor y no la de la institución a
la que sirve. Miembro del Comité de Derechos del Niño de Naciones Unidas

10 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Jóvenes: bullying y ciberbullying

Marco legal del acoso escolar en


España
Leticia Mata Mayrand. Abogada experta en las áreas de menor y familia. Directora del Teléfono
DOCUMENTOS ANAR.

1 Aspectos jurídicos del acoso y


ciberacoso escolar
El acoso escolar puede abordarse desde muchos ámbitos y uno de ellos es el jurídico. Estamos ante
un tipo de violencia entre iguales, es decir, ejercida por menores de edad hacia otros menores y
constitutiva, en muchas ocasiones, de una o varias infracciones penales.
El acoso escolar va a producir siempre y en mayor o menor grado un daño psicológico o emocional a
la víctima y a sus familiares. En ocasiones, junto a este daño psicológico, se producen también daños
físicos y/o materiales. Todos ellos son merecedores de una reparación económica.

Por otro lado, en los casos de acoso y ciberacoso escolar, estaremos en presencia de la responsabilidad
civil prevista en el art. 1903 del Código Civil, que recaerá sobre los titulares de los centros docentes
o de los representantes legales de los menores acosadores dependiendo del tipo de acoso escolar y
donde se produce. Se trata de una responsabilidad civil por actos ajenos, pero por culpa propia (culpa in
vigilando o in educando).
El objetivo de este artículo es ofrecer una visión global sobre las implicaciones legales de la violencia
escolar, analizando y abordando todas estas cuestiones.

Palabras clave: Delito contra la integridad moral; Delito contra la intimidad


del menor; Delito de inducción al suicidio; Delito de acoso; Responsabilidad
civil de los centros escolares; Culpa in vigilando; Valoración de los daños
morales.

I. Introducción
El acoso escolar en nuestro país ha existido, existe al día de hoy y,
lamentablemente, seguirá existiendo si no se consiguen adoptar las
medidas adecuadas y se dotan a los agentes que deben intervenir de los
recursos necesarios para su prevención, detección e intervención, y si no
nos implicamos todos en su erradicación. El suicidio del adolescente Jokin
Ceberio en Hondarrubia (año 2004), víctima de acoso escolar, hizo tomar
conciencia de este problema en nuestro país por primera vez.

Al día de hoy, aún no disponemos de datos o cifras oficiales que nos ayuden
a valorar la magnitud de este problema. El último estudio del Ministerio de
Educación es de hace siete años (2010). En él se indicaba que un 4% de los
alumnos españoles lo sufrían.

Sin embargo, informes elaborados por entidades sociales como la Fundación


(1) ANAR en colaboración con la Fundación Mutua Madrileña o la Fundación
Fundación ANAR y Fundación Save The Children dan cifras muy diferentes.
Mutua Madrileña, abril 2017 “II
Estudio sobre Acoso Escolar
y Ciberbullying” https:// El último informe de la Fundación ANAR y la Fundación Mutua Madrileña
www.anar.org/wp-content/ sobre acoso escolar , publicado el pasado 27 de abril, se basa en las llamadas
uploads/2017/04/INFORME-II-
ESTUDIO-CIBERBULLYING.pdf. atendidas a través de la línea de ayuda al menor y de la línea de atención

Jóvenes: bullying y ciberbullying 13


del adulto y la familia del Teléfono ANAR durante los últimos cuatro años
(2013-2016). Este informe, al igual que los otros dos publicados en 2016 en
relación a esta problemática, son los únicos informes a nivel nacional que
han sido elaborados teniendo en cuenta la experiencia de los afectados,
tanto de los menores de edad que sufrían este tipo de violencia como de
sus familiares. Durante esos cuatro años, el Teléfono ANAR atendió 113.374
llamadas relacionadas con el acoso escolar, que dieron lugar a 3.933 casos
donde un menor de edad estaba siendo víctima de acoso o ciberacoso
escolar y necesitaba de la orientación, ayuda e, incluso, intervención de los
profesionales del Teléfono ANAR. Sólo en el año 2016, se han atendido 52.966
llamadas relacionadas con acoso escolar (lo que supone un incremento
del 128% con respecto al año 2015) y se han abordado 2.570 casos (lo que
supone un incremento del 87,7% con respecto al año 2015).

Por otro lado, el informe de la Fundación Save The Children publicado en


febrero de 2016(2), se basa en la encuesta de 21.487 estudiantes de la ESO
de entre 12 y 16 años. De acuerdo a ese informe, un 9,3% de esos estudiantes
ha sufrido acoso y un 6,9% ciberacoso. Si estos resultados se extrapolan al
conjunto de la población, el número de víctimas se eleva a 111.000 y 82.000
menores de edad respectivamente.

Ante estos datos, debemos hablar no de hechos aislados sino de un


fenómeno social que afecta a todos los centros escolares públicos y privados
y del que, al día de hoy, todos estamos concienciados. Terminar con el acoso
escolar es responsabilidad de todos. Los expertos señalan que la violencia
entre iguales deja más secuelas en los menores que la sufren, que aquélla
que pudiera ejercer sobre ellos un adulto y, si la situación no se trata desde
el primer momento que se detecta y de forma adecuada, puede producir
traumas en la vida adulta. El acoso y ciberacoso escolar deja secuelas en los
niños y niñas que lo sufren y constituye un atentado contra su dignidad y una
clara vulneración de sus derechos fundamentales (art. 10.1 CE).

II. Definición del acoso escolar


Antes de abordar cualquier análisis sobre este fenómeno social es importante
delimitar los conceptos de acoso y ciberacoso escolar, para saber cuándo
estamos en presencia de un caso de este tipo.

En este sentido, cabe traer a colación la definición que sobre acoso escolar
dio D. Olweus(3), pionero en la investigación de la violencia entre iguales:

“El acoso es una conducta de persecución física y/o psicológica


que realiza un alumno contra otro, al que elige como víctima de
repetidos ataques. Esta acción, negativa e intencionada, sitúa a la
víctima en una posición de la que difícilmente puede salir por sus
propios medios”.

De acuerdo con esta definición, para estar en presencia de un caso de acoso


(2)
y ciberacoso escolar deben concurrir las siguientes características:
Fundación Save The Children,
febrero 2016 “Yo a eso no juego,
Bullying y Ciberbullying en la  La existencia de una desigualdad de poder entre el agresor y la víctima (es
Infancia”.
https://www.savethechildren.es/ decir, un desequilibrio de fuerzas a nivel físico, social o psicológico).
sites/default/files/imce/docs/
yo_a_eso_no_juego.pdf.
• Una intención clara de hacer daño.
(3)
Olweus. D. (1998) “conductas • Una reiteración o permanencia en el tiempo de este tipo de conductas, es
de acoso y amenaza entre
escolares”. Madrid: Morata. decir, que no se trate de hechos aislados.

14 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Se trata de violencia entre iguales, por lo tanto, los acosadores y víctimas
son en la mayoría de los casos menores de edad alumnos del mismo centro
escolar, y esta violencia se produce dentro del entorno escolar (aula,
instalaciones del colegio, ruta, actividades extraescolares, etc.) o fuera del
entorno escolar a través de un dispositivo móvil.

La Instrucción 10/2005, de la Fiscalía General del Estado, sobre el tratamiento


del Acoso Escolar desde el Sistema de Justicia Juvenil señala lo siguiente:

“(...) debe deslindarse el acoso escolar de los incidentes


violentos, aislados u ocasionales entre alumnos o estudiantes. El
acoso se caracteriza, como regla general, por una continuidad en
el tiempo, pudiendo consistir los actos concretos que lo integran
en agresiones físicas, amenazas, vejaciones, coacciones, insultos
o en el aislamiento deliberado de la víctima, siendo frecuente que
el mismo sea la resultante del empleo conjunto de todas o de
varias de estas modalidades. La igualdad que debe estructurar
la relación entre iguales degenera en una relación jerárquica de
dominación-sumisión entre acosador/-es y acosado. Concurre
también en esta conducta una nota de desequilibrio de poder,
que puede manifestarse en forma de actuación en grupo, mayor
fortaleza física o edad, aprovechamiento de la discapacidad de la
víctima, etc.”.


Por lo que respecta al ciberacoso escolar o ciberbullying, éste comparte las


mismas características que el acoso escolar tradicional (antes enunciadas),
si bien este tipo de acoso escolar tiene unas características propias que lo
hacen diferente del otro:

• La utilización de las nuevas tecnologías por los acosadores,


fundamentalmente, las redes sociales y los chats.

• La aparición de otro tipo de daños como la vulneración o el ataque a la


intimidad y privacidad del menor, por ejemplo, con la difusión de fotos o
videos comprometidos de él sin su consentimiento.

• Los menores testigos o espectadores son muchos más que en el acoso


escolar tradicional.

• Este acoso se puede realizar en cualquier momento y desde cualquier


lugar, de tal forma, que no solo se produce en el entorno escolar, sino
que continúa después, no cesa y persigue al menor hasta su casa y
hasta la hora de dormir, lo cual agrava el daño psicológico en el menor
de edad víctima (puede llegar a tener un alcance de 24 horas los 7 días
del año).

III. Aspectos penales del acoso y ciberacoso escolar


Actualmente, el Código Penal no prevé un tipo penal de “acoso escolar”.
Por este motivo, a la hora de dictar sentencias condenatorias por
conductas constitutivas de acoso o ciberacoso escolar, nuestros Juzgados y
Tribunales aplican diferentes tipos penales ya existentes en el Código Penal
dependiendo de la situación e intensidad del acoso, siendo además bastante
frecuente que estemos en presencia de un concurso real de delitos.

Estos tipos penales son los siguientes:

Jóvenes: bullying y ciberbullying 15


Art. 138 a 142. Delito de homicidio o asesinato

En los últimos años, hemos conocido a través de los medios de comunicación


casos graves de acoso escolar que han ocurrido en nuestro país, que han
conmocionado a la sociedad civil y ha hecho reaccionar a las instituciones. En
cinco de estos casos, la víctima terminó quitándose la vida.

Al día de hoy, no tenemos constancia que, en nuestro país, se haya dictado


una sentencia condenatoria por homicidio o asesinato en un caso de acoso
escolar. Sí en otros países, donde el/la menor de edad acababa perdiendo la
vida como consecuencia de las lesiones sufridas. En un caso así podríamos
hablar, en función de los hechos e intencionalidad, de un homicidio doloso
(art.138 CP), de un homicidio por imprudencia grave (art.142 CP) o, incluso,
de un asesinato (art.139 CP) si concurre alguna de las circunstancias que se
enumeran en ese artículo.

Art. 143. Delito de inducción al suicidio

El acoso escolar causa en casi todos los menores de edad que lo sufren unos
daños psicológicos que, dependiendo de la gravedad o duración del mismo,
pueden ser de mayor o menor medida, provocando en el peor de los casos
ideaciones o intentos de suicidio. En el informe de la Fundación ANAR y la
Fundación Mutua Madrileña sobre ciberbulluying(4), publicado en septiembre
de 2016, se indica textualmente lo siguiente:

“El miedo intenso y paralizante y el rechazo al contexto escolar va


a desencadenar problemas de rendimiento muy característicos,
ansiedad, baja autoestima y, en último extremo, conductas autolesivas,
pensamientos de suicidio e incluso intentar terminar con su vida como
forma de huir y de acabar con la situación de acoso escolar.

Este comportamiento extremo se observó en casi el 10% de las víctimas de


acoso escolar incluido el ciberbullying, lo que muestra la gravedad y grado
de desesperación con la que en muchos casos llegan a nosotros los niños y
adolescentes que nos llaman”.

Por este motivo, uno de los posibles delitos cuya comisión se valora ante un
caso de acoso escolar que, desgraciadamente, termine con el suicidio del
menor de edad víctima, es el de inducción al suicidio. Ahora bien, debemos
tener presente que, para estar en presencia de este delito, los Tribunales
comparten el criterio de que es no es posible la inducción por dolo eventual,
sino que es necesario que haya existido un dolo directo. Siguiendo este
criterio, en el caso de Jokin, la Audiencia Provincial de Guipúzcoa, en su
(4) Sentencia 178/2015, vino a confirmar la condena de acoso escolar, pero sin
Fundación ANAR y Fundación
Mutua Madrileña, septiembre
embargo consideró la no existencia de un delito de inducción al suicidio
de 2016 “I Informe sobre porque los acosadores no le maltrataron para que se suicidase, ni tenían la
Ciberbullying según los
afectados”. https://www. intención de despertar en él ideaciones suicidas.
anar.org/wp-content/
uploads/2017/03/INFORME-
I-ESTUDIO-BULLYING.
pdftechbiz/it/magazine/16-03/ Art. 147 a 156.ter. Delitos de lesiones.
ff_free?currentPage=all
En el último informe de la Fundación ANAR y la Fundación Mutua Madrileña
(5)
Fundación ANAR y Fundación sobre acoso escolar(5), publicado el pasado 27 de abril, se señala que el
Mutua Madrileña, abril 2017 “II principal tipo de acoso escolar observado por los profesionales del Teléfono
Estudio sobre Acoso Escolar
y Ciberbullying” https:// ANAR, a través de la atención de las llamadas que por este motivo han
www.anar.org/wp-content/ recibido durante los últimos cuatro años, ha sido los insultos y palabras
uploads/2017/04/INFORME-II-
ESTUDIO-CIBERBULLYING.pdf ofensivas (en el año 2016, se produjeron en un 71,1% de los casos). No

16 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


obstante, son frecuentes también las agresiones físicas, mediante golpes,
patadas y empujones que, además, en el año 2016 se ha incrementado de
forma notable respecto al año 2015 (un 51,5% frente al 43,7%). Es decir, en
los casos de acoso escolar tradicional, el que se produce presencialmente, se
siguen viendo agresiones físicas que llegan a constituir delitos de lesiones.

Art. 169 o 172. Delitos de amenazas o coacciones

Las amenazas y coacciones también son habituales en los casos de acoso


escolar y ciberacoso escolar.

Las amenazas, en los casos de acoso escolar, suelen ser contra la integridad
física del menor o la de su familia (“si lo cuentas te enteras…”, “el próximo tu
hermanito…”), o contra su intimidad como, por ejemplo, la amenaza de contar,
publicar o difundir conversaciones, imágenes o vídeos comprometidos de
la víctima que de forma subrepticia o no están en posesión del acosador o
acosadores.

Las coacciones constituyen todas aquellas conductas de acoso escolar


que buscan que la víctima realice actos contra su voluntad. Es habitual
encontraros con casos de vejaciones muchas veces de carácter sexual, que
van acompañadas de amenazas para conseguir que el/la menor víctima
guarde silencio, que no lo cuente ni pida ayuda a ningún adulto. Con ellas,
el acosador busca ejercer un dominio sobre su víctima sometiéndola a su
voluntad y haciéndose así poderoso frente a los demás. De esta forma, se
produce ese desequilibrio de poder del que antes hablábamos necesario para
estar ante una situación de acoso o ciberacoso escolar.

Art. 172.ter. Delito de acoso u hostigamiento

La Ley Orgánica 1/2015 ha introducido en el artículo 172.ter del Código Penal


este nuevo delito que tipifica conductas graves que, en muchas ocasiones,
no podían ser calificadas por los Tribunales como delitos de amenazas o
coacciones. Tal como señala Ramón Escribano Garés(6), a través de este
nuevo tipo penal, “se trata de regular todos aquellos supuestos en los que,
sin llegar a producirse necesariamente el anuncio explícito de causar un mal,
(esto es la amenaza en particular), o sin que se haya ejecutado el acto de
violencia que exige la coacción, sin embargo se producen conductas que son
reiteradas en el tiempo y por medio de las cuales, se menoscaba gravemente
la libertad y sentimiento de seguridad de la víctima, a la que se somete por
ello a persecuciones, vigilancias constantes, llamadas reiteradas u otros actos
de hostigamiento”.

(6)
Escribano Garés, Ramón.
24/05/2015. Post editado
Art. 173.1. Delito contra la integridad moral
sobre “Delito de acoso tras
la reforma del Código Penal”. Dispone este artículo: «el que infligiera a otra persona un trato degradante,
https://abogadoescribanogares.
com/delito-de-acoso-tras-la- menoscabando gravemente su integridad moral será castigado con la pena
reforma-del-codigo-penal/ de prisión de seis meses a dos años».
(7)
Martínez Esteban, Tamara.
26/04/2010. “El Acoso Cabe traer aquí a colación lo indicado por la Juez Tamara Martínez
Escolar: Principales aspectos Esteban(7), en relación a ese delito:
jurídico-penales y principales
actuaciones punitivas y
preventivas”. DCHOpenal_ “La jurisprudencia —STS núm. 819/2002 (Sala de lo Penal), de 8
MENORESdebate_Cs4.indd, mayo—, considera que el delito de trato degradante requiere la
páginas 359-385. Publicado
por VLex. presencia de dos elementos:

Jóvenes: bullying y ciberbullying 17


1. Un elemento medial, como sería el de infligir a una persona un
trato degradante.

2. Un resultado, como es el de menoscabar gravemente su


integridad moral. De este modo, la acción típica, consiste en
infligir a otra persona un trato degradante, de forma que se siga
como resultado y en perfecta relación causal un menoscabo
grave de su integridad moral.

En cuanto al primer elemento, el trato degradante, en opinión de


la jurisprudencia se debe entender como «aquel que pueda crear
en las víctimas sentimientos de terror, de angustia y de inferioridad
susceptibles de humillarles, de envilecerles y de quebrantar, en
su caso su resistencia física o moral”, a través de una conducta
continuada o una sola, suficientemente grave para ser calificado de
degradante.

En el acoso escolar, la violencia persistente, con el empleo


combinado de medios físicos y psíquicos, supone una dinámica de
dominación que busca la denigración y exclusión de la víctima, de
contenido, por lo tanto, a un específico trato degradante.

En lo referente al resultado, entendido como el menoscabo a


la integridad moral, se debe considerar como un bien jurídico
autónomo protegido por la norma, cuya esencia radica en la
necesidad de proteger la inviolabilidad de la persona, constituyendo
una realidad diferente a derechos como a la vida, a la integridad
física, a la libertad o al honor (tal y como se ha expresado con
anterioridad). De tal modo, implica rebajar a la persona a la
condición de cosa, ubicándola en la categoría de medio, generando
de este modo una vejación u humillación.”

Art. 178 a 183. Delitos de agresión y abuso sexual

Lamentablemente, en el contexto del acoso escolar, se han llegado a producir


actos contra la indemnidad y libertad sexual del menor o de la menor
víctima constitutivos de un delito de agresión, abuso sexual o grooming
(embaucamiento con fines sexuales a una menor de 16 años). El último
informe de la Fundación ANAR y la Fundación Mutua Madrileña sobre acoso
escolar(8), publicado el pasado 27 de abril, refleja un porcentaje de alrededor
3,5 de los casos atendidos por acoso escolar en el Teléfono ANAR durante
los últimos cuatro años, donde se produjeron actos contra la indemnidad y
libertad sexual de los menores de edad víctimas.

Art. 197. Delitos contra la intimidad del menor

De acuerdo con la encuesta del INE de octubre del 2016, mientras que a
los diez años un 25,4% de los niños/as disponen de un móvil con catorce lo
posee un 90,1%.

Los chicos y chicas adolescentes desean tener un teléfono móvil que les
(8)
Fundación ANAR y Fundación
permita estar en los chats y redes sociales en los que están sus compañeros
Mutua Madrileña, abril 2017 “II y amigos. Suelen tener siempre un perfil muy activo, suben constantemente
Estudio sobre Acoso Escolar
y Ciberbullying” https:// fotos, vídeos y comentarios, buscan a través de todo ello su visibilidad o,
www.anar.org/wp-content/ incluso, su popularidad y, así, sentirse parte de su grupo de iguales y no
uploads/2017/04/INFORME-II-
ESTUDIO-CIBERBULLYING.pdf excluido.

18 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


La baja percepción de riesgos en la adolescencia provoca que muchos
jóvenes no vean las consecuencias de volcar en las redes sociales toda
su privacidad e intimidad y de hacerse o dejarse hacer fotos o vídeos
de carácter íntimo, incluso, sexual utilizando cualquier dispositivo móvil.
Tampoco ven riesgo en compartir esa información, fotos o vídeos privados de
otros sin su consentimiento, ni son conscientes de las implicaciones legales
que eso puede conllevar.

En los casos de ciberacoso escolar es frecuente ver que los acosadores


amenazan o, incluso, llegan a difundir o publicar esas imágenes o vídeos
comprometidos que, si bien se obtuvieron inicialmente con el consentimiento
de la víctima, su difusión no ha sido consentida.

La última reforma del Código Penal operada por la Ley Orgánica 1/2015, de
30 de marzo, introduce en el apartado 7 del artículo 197 un nuevo tipo penal
para poder perseguir por vía penal la difusión o divulgación de imágenes o
grabaciones íntimas de una persona contra su voluntad, aunque éstas hayan
sido obtenidas inicialmente con su consentimiento. Hasta ese momento,
en estos casos no estábamos en presencia de un delito, por lo que la
persona afectada solo podía acudir a la jurisdicción civil para reclamar una
posible indemnización por los daños y perjuicios morales causados como
consecuencia de esa difusión, pero ahora ya sí.

Art. 189.5. Delito de posesión o acceso a sabiendas a material de


pornografía infantil

Debemos tener presente que, con la última reforma del Código Penal
se introduce por primera vez en nuestra legislación una definición de
pornografía infantil (art.189 CP). De acuerdo con esta definición, aquellas
fotos o grabaciones que representen de manera visual a un/a menor de
edad participando en una conducta sexualmente explícita, real o simulada o
representen sus órganos sexuales, serán calificadas como pornografía infantil
y su posesión para uso propio o, incluso, el mero acceso a sabiendas a las
mismas constituye un delito penal.

Art. 205 a 210. Delitos de calumnia e injurias

Estaremos ante una calumnia cuando una persona acuse a otra de haber
cometido un delito a sabiendas de que esa acusación es falsa y siempre que
la persona a la que se imputa esa comisión y el delito estén determinados.

La injuria es toda acción o expresión que lesiona la dignidad de otra persona,


perjudicando gravemente su reputación o su autoestima.

El responsable de un delito de injurias o calumnias puede quedar libre de


responsabilidad penal si el ofendido o su representante legal, actuando en su
nombre, le perdona de forma expresa antes de que se inicie la ejecución de la
pena establecida en la sentencia condenatoria firme.

La reparación del daño también comprenderá siempre la publicación de la


sentencia de condena contra la persona que profirió la injuria o la calumnia.
El Juez o Tribunal decidirá en qué forma y cuándo debe publicarse esta
sentencia.

En cuanto al tratamiento penal del acoso y ciberacoso escolar, debemos


tener muy presente que, ante un caso de este tipo de violencia, quienes debe

Jóvenes: bullying y ciberbullying 19


intervenir en primer lugar son los progenitores o tutores de los menores
implicados y el centro escolar. De hecho, la propia Instrucción 10/2005 de la
Fiscalía General del Estado sobre acoso escolar, hace alusión a la importancia
de solucionar los conflictos en el colegio porque es el ámbito natural donde
se produce y porque pueden aplicar medidas más inmediatas y efectivas que
los Juzgados.

No se quiere decir con esto que, ante un caso de acoso o ciberacoso escolar,
la única vía de solución sea la educativa y que no debamos acudir también
a la vía judicial, sobre todo en aquellos casos más graves donde estamos
en presencia de posibles delitos. Ahora bien, hemos de tener en cuenta
que si los menores acosadores tienen menos de catorce años no tienen
responsabilidad penal y, por lo tanto, no se les podrá imputar ningún delito.

En este sentido, el artículo 3 de la Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero,


reguladora de la Responsabilidad Penal del Menor, establece lo siguiente:

“Cuando el autor de los hechos mencionados en los artículos


anteriores sea menor de catorce años, no se le exigirá responsabilidad
con arreglo a la presente Ley, sino que se le aplicará lo dispuesto
en las normas sobre protección de menores previstas en el Código
Civil y demás disposiciones vigentes. El Ministerio Fiscal deberá
remitir a la entidad pública de protección de menores testimonio de
los particulares que considere precisos respecto al menor, a fin de
valorar su situación, y dicha entidad habrá de promover las medidas
de protección adecuadas a las circunstancias de aquél conforme a lo
dispuesto en la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero”.

De acuerdo con este precepto, si el Fiscal de Menores recibe una denuncia


por acoso o ciberacoso escolar y comprueba que los menores acosadores
no tienen cumplidos los catorce años, procederá al archivo del expediente,
si bien antes pondrá en conocimiento del centro educativo la denuncia
y documentación complementaria, para que sea el propio centro el que
active el protocolo contra el acoso escolar. Igualmente, podrá dar traslado
a los organismos de protección correspondientes para que verifiquen la
situación familiar el menor acosador. Aunque en estos casos no concurra
responsabilidad penal sí existirá, sin embargo, una responsabilidad civil
por los daños y perjuicios ocasionados de la que, como luego veremos,
responderá solidariamente el centro escolar y/o los representantes legales del
menor acosador, de acuerdo al artículo 1.903 del Código Civil.

Si los menores acosadores tienen entre 14 y 17 años será de aplicación la Ley


Orgánica 5/2000, de 12 de enero, reguladora de la Responsabilidad Penal
del Menor y normas complementarias y, en consecuencia, desde la Fiscalía
de Menores se incoará un expediente de reforma para investigar los hechos
y, dependiendo de su gravedad, se podrán adoptar medidas cautelares que
pueden dar lugar al internamiento del menor acosador en un centro de
protección.

Tal como viene a señalar la Jueza Tamara Martínez Esteban(9), “una vez
(9)
que los hechos son denunciados y puestos en conocimiento del Fiscal, el
Martínez Esteban, Tamara. sistema de justicia penal juvenil debe ofrecer una adecuada respuesta, tanto
26/04/2010. “El Acoso
Escolar: Principales aspectos al acosador (o acosadores) como a la víctima, que debe girar en torno a tres
jurídico-penales y principales ejes (los cuales coinciden parcialmente con los objetivos de la LORRPM),
actuaciones punitivas y
preventivas”. DCHOpenal_ como son los siguientes:
MENORESdebate_Cs4.indd,
páginas 359-385. Publicado • Protección de la víctima con cesación inmediata del acoso.
por VLex.

20 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


• Respuesta educativa-sancionadora al acosador, atendiendo a sus
circunstancias psicológicas, sociales y familiares y también según
la gravedad de los hechos cometidos.

• La reparación de daños y perjuicios por parte del agresor, si


procede”.

Con respecto a este procedimiento judicial y las medidas a imponer, figura


en esta misma revista un artículo de Dña. Concepción Rodríguez, Magistrada
titular del Juzgado de Menores número 1 de Madrid y, lógicamente, lo
prudente es remitirme a él.

Por último, indicar que si los acosadores son mayores de edad se les podrá
exigir responsabilidad penal y civil conforme al Código Penal, por el proceso
penal ordinario regulado en la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

IV. ASPECTOS CIVILES DEL ACOSO Y CIBERACOSO


ESCOLAR
Como se indicaba antes, el acoso y ciberacoso escolar constituye una vulneración
de los derechos fundamentales del menor de edad que lo sufre y provoca en él o
ella unas secuelas o daños psicológicos, que muchas veces se extiende también
a sus familiares. En ocasiones, a esos daños psicológicos se suman también
daños físicos como consecuencia de las agresiones y daños materiales. El último
informe de la Fundación ANAR y la Fundación Mutua Madrileña sobre acoso
escolar(10), publicado el pasado 27 de abril, señala lo siguiente:

“En el relato de los menores y sus familias vamos a encontrar como


el acoso escolar está afectando diariamente a la víctima, en el plano
emocional, superando su capacidad de afrontamiento y reforzando
su sentimiento de indefensión que el acosador se va a encargar de
potenciar a través de sus amenazas, para que así, el fenómeno no
trascienda.

Ansiedad, tristeza, miedo, aislamiento social, soledad y baja


autoestima son las principales secuelas psicológicas detectadas.
También el entorno de la víctima se ve afectado presentando con
gran frecuencia problemas similares a las víctimas”.

Frente a estos daños, los padres de los/las menores víctimas podrán iniciar
las acciones de responsabilidad civil necesarias para obtener una reparación
de los mismos mediante la correspondiente indemnización.

¿Qué es la responsabilidad civil?

La responsabilidad civil es la obligación de reparar un daño causado a un


tercero por acciones u omisiones propios, interviniendo culpa o negligencia.
El artículo 1.902 del Código Civil señala, en este sentido, lo siguiente:

“El que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa
o negligencia, está obligado a reparar el daño causado”.

La responsabilidad civil, a diferencia con la responsabilidad penal, tiene


siempre carácter patrimonial, es decir, al responsable civil se le podrá exigir una
(10)
Fundación ANAR y Fundación cantidad económica en concepto de indemnización por el daño producido.
Mutua Madrileña, abril 2017 “II
Estudio sobre Acoso Escolar La responsabilidad civil puede traer causa de un contrato (responsabilidad
y Ciberbullying” https://
www.anar.org/wp-content/ contractual) o puede ser exigida sin que exista aquél (responsabilidad
uploads/2017/04/INFORME-II-
ESTUDIO-CIBERBULLYING.pdf
extracontractual).

Jóvenes: bullying y ciberbullying 21


A diferencia con la responsabilidad penal, que es siempre personal y recaerá
exclusivamente en la persona que cometió el delito, la responsabilidad civil,
en determinados casos, puede recaer de forma solidaria o subsidiaria en
un tercero. Es decir, la responsabilidad civil puede ser directa o indirecta.
Es directa cuando la persona autora del daño y la persona responsable es
la misma, mientras que será indirecta cuando a persona autora del daño es
diferente a la persona responsable del mismo.

Para exigir la responsabilidad civil derivada de un daño o perjuicio se deberá


ejercer la correspondiente acción ante la jurisdicción civil, salvo que este
daño o perjuicio sea como consecuencia de la comisión de un delito, en cuyo
caso el perjudicado por el delito podrá exigir la responsabilidad civil en el
propio proceso penal, pudiendo ser cuantificada en la sentencia que ponga
fin al procedimiento.

Cuando se comete un hecho delictivo, el autor incurre en una responsabilidad


penal (salvo que sea menor de 14 años), asumiendo el cumplimiento de
la pena o medida impuesta en la sentencia, y en una responsabilidad civil
derivada de los daños producidos por la comisión de la infracción penal.

En este sentido, el artículo 116.1 del Código Penal señala: “toda persona
criminalmente responsable de un delito o falta lo es también civilmente si
del hecho se derivasen daños o perjuicios (…)”. Por otro lado, el artículo 112
de la Ley de Enjuiciamiento Criminal dice: “ejercitada sólo la acción penal,
se entenderá utilizada también la civil, a no ser que el dañado o perjudicado
la renunciase o la reservase expresamente para ejercitarla después de
terminado el juicio criminal, si a ello hubiere lugar”.

No obstante, si el autor del delito es menor de edad, la responsabilidad civil


será asumida solidariamente por sus padres, por establecerlo así el artículo
1903 del Código Civil: “los padres son responsables de los daños causados
por los hijos que se encuentren bajo su guarda”, y el art. 61.3 de la Ley
5/2000, de 12 de enero, reguladora de la Responsabilidad Penal del Menor:
“cuando el responsable de los hechos cometidos sea un menor de dieciocho
años, responderán solidariamente con él de los daños y perjuicios causados,
sus padres, tutores, acogedores y guardadores legales o de hecho, por este
orden (…)”.

En los casos de acoso y ciberacoso escolar, se le podrá también exigir


responsabilidad civil solidaria al centro escolar por los daños causados por
sus alumnos menores de edad durante el tiempo en que se hallen bajo la
vigilancia del profesorado y desarrollando actividades, extraescolares o
complementarias, de acuerdo a lo señalado por el art. 1.903 del Código Civil
en su párrafo quinto:

“Las personas o entidades que sean titulares de un Centro docente


de enseñanza no superior responderán por los daños y perjuicios
que causen sus alumnos menores de edad durante los períodos
de tiempo en que los mismos se hallen bajo el control o vigilancia
del profesorado del Centro, desarrollando actividades escolares o
extraescolares y complementarias”.

Se trata de una responsabilidad civil por hechos ajenos, pero por culpa
propia (que se denomina in educando –cuando se trata sobre todo de los
padres- y culpa in vigilando –cuando se trata sobre todo del centro escolar- y
esta culpa se presume). Los padres o el centro escolar, pese a no ser los que
han causado los daños, asumen la responsabilidad civil de los mismos por

22 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


haber desatendido el deber de vigilancia y de educación de e los menores
acosadores que son los que realmente produjeron los daños.

Cabe aquí traer a colación lo señalado por Pilar Muñoz Mendo(11):

“Los padres tienen un deber de cuidado, asistencia, compañía


y atención que durante ciertos momentos del día se traslada a
otras personas que, en realidad, no hacen sino colaborar con las
familias en el deber de formación académica, personal y social
de los menores. Realmente existe una base de confianza de los
padres respecto del centro donde estudia y se forma su hijo que
se debe traducir, entre otras cosas, en un deber de vigilancia del
centro respecto del menor, inherente a la actividad educativa que
desarrolla.

Es relativamente frecuente, por desgracia, que en este ámbito se


produzcan accidentes de menor o mayor importancia que generan
daños y lesiones no sólo de carácter físico sino también psicológico
y moral para el menor e incluso, según la gravedad de los hechos,
también para su familia. La cuestión es delicada porque en ella se
ven inmersas personas que aún no tienen plena capacidad, por falta
de edad y de madurez, para discernir lo que objetivamente puede
estar bien o mal, lo que puede ser generador de riesgos o lo que
puede causar un resultado dañoso para ellos mismos o para otra
persona. De ahí la necesidad de ese deber de vigilancia, control y
cuidado de los centros educativos”.

En relación a la concurrencia de la responsabilidad civil de los centros


escolares y de los padres de los menores acosadores ante un caso de
acoso o ciberacoso escolar y a la pregunta de si una desplaza o excluye a
la otra, considero que, cuando los daños se producen durante el periodo de
tiempo en que los menores de edad se hallan bajo el control vigilancia del
profesorado, quién debe responder civilmente de los mismos es el centro
escolar y no los padres, dado que en esos periodos de tiempo los padres
no pueden ejercer sus deberes de vigilar y educar a sus hijos/as, quedando
estas funciones traspasadas a los profesionales del centro docente. No
obstante, cada vez es más frecuente ver que el acoso escolar se produce
(11)
Muñoz Mendo, Pilar. Septiembre no solo presencialmente en el entorno escolar sino también a través de las
de 2009. “Responsabilidad nuevas tecnologías, mediante la utilización de un dispositivo móvil. En esto
civil de los titulares de centros
docentes”. Diario La Ley, Nº casos, las conductas o acciones lesivas de los acosadores se producen dentro
7231, Sección Dossier, Editorial
LA LEY. Publicado por Wolters
y fuera del entorno escolar. En estas situaciones, es decir, cuando estamos
Kluwer. http://guiasjuridicas. en presencia de ciberacoso escolar o ciberbullying, considero que sí podría
wolterskluwer.es/Content/
Documento. aspx?params= ser responsables civiles los padres junto al centro escolar porque no han
H4sIAAAAAAAEAMtMSbF1j observado la diligencia debida en su obligación de educar y vigilar a sus
TAAASMDMwMjtbLUouLM_
DxbIwMDSw NzQxOQQGZ hijos, controlando el uso por estos de las nuevas tecnologías y enseñándoles
apUt- ckhlQaptWmJO
cSoAr14kKDUAAAA=WKE a ser respetuosos con los demás a través de ellas.

(12) No obstante, en este punto hay diversidad de opiniones. Así, por ejemplo,
Colás Escandón, Ana María.
Junio 2016, “Consecuencias
Ana Mª Colás Escandón(12) va más allá al señalar lo siguiente:
jurídicas del acoso escolar:
responsabilidad del acosador, “A mi juicio, tanto el titular del centro educativo como los padres del
de sus padres y del centro
educativo”. Escritos Jurídicos
menor acosador son civilmente responsables, y de forma solidaria,
TFW 6/2016. The Family de los daños que se hayan derivado del bullying cometido. En primer
Watch, Instituto Internacional
de Estudios sobre la Famillia. lugar, el centro educativo es responsable por culpa in vigilando
http://www.thefamilywatch.org/ y por culpa in educando. No ha vigilado adecuadamente a los
wp-content/uploads/12-escrito-
juridico-acoso-escolar.pdf menores para evitar que se lleven a cabo este tipo de conductas que,

Jóvenes: bullying y ciberbullying 23


recordaremos, han de ser reiteradas en el tiempo (…). Y, además, no
ha educado adecuadamente, esto es, no ha adoptado en su colegio
las medidas educativas necesarias para concienciar a sus alumnos
de las consecuencias que un comportamiento de acoso puede tener
entre sus compañeros y para sancionarlo en caso de producirse.

En segundo lugar, los padres también son responsables y dicha


responsabilidad se fundamenta, en primer término, en la culpa in
educando en que han incurrido con sus hijos. Es cierto que cuando
un menor causa daños en el centro educativo, como regla general,
la responsabilidad del titular del centro desplaza la de los padres
de aquél. Sin embargo, considero que las características especiales
de los comportamientos que pueden ser calificados como bullying,
hacen que, en este supuesto concreto, la responsabilidad parental
no quede excluida, sino que concurra, de modo solidario, con la del
centro educativo (…)”

No obstante lo anterior, el artículo 1903 del Código Civil, en su párrafo


sexto, señala que no concurre esta responsabilidad civil solidaria de los
padres y de los centros escolares “cuando prueben que emplearon toda la
diligencia de un buen padre de familia para prevenir el daño”. Es decir, por
lo que se refiere al centro escolar en un caso de acoso o ciberacoso escolar,
únicamente quedarán exonerados de responsabilidad civil cuando logren
acreditar la no existencia del nexo causal entre el daño ocasionado a la
víctima y la actuación de los centros educativos, probando que actuaron de
manera diligente, activando todos los mecanismos de control necesarios para
solventar la situación.

Para dar mayor claridad a todos estos conceptos jurídicos, a continuación,


se citan dos sentencias dictadas en relación a la responsabilidad civil de los
centros docentes ante casos de acoso escolar.

1.- Sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona, Sección 1ª, nº 28/2010,


de 27 de enero, por la que se condena a un centro escolar a pagar a los
demandantes (padres de un alumno de ese centro víctima de acoso escolar)
una indemnización de 13.203€ por los daños morales causados a ese menor
de edad por parte de otros compañeros del centro escolar.

“Los hechos precedentes son acreditativos de una situación de


hostigamiento al menor (…), prolongada en el tiempo, y que ha
persistido incluso después del incidente del día 10 de octubre
de 2006, que ha de conllevar responsabilidad del centro escolar
demandada pues excepción hecha de la sanción disciplinaria
impuesta a los responsables de la agresión del día 24 de octubre
de 2005, no consta la adopción de ninguna medida de prevención,
ni que por el indicado centro se ideara un plan de actuación y
seguimiento que permitiera conocer y valorar la situación del
indicado menor.

No puede admitirse el argumento de la imprevisibilidad ni el de


fuerza mayor, a pesar de la dificultad que puedan tener tanto
los profesionales del centro escolar como el núcleo familiar para
obtener del menor afectado información directa y veraz sobre
los acontecimientos, pues es bien conocida la natural tendencia
al silencio que aflige a los menores que se hallan en situaciones
similares y que ha sido destacada por los estudiosos del tema y por

24 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


la propia Fiscalía General del Estado en su Instrucción 10/2005 sobre
el tratamiento del acoso escolar desde el sistema de justicia juvenil,
en la que se indica que “el silencio de las víctimas y de los testigos,
cuando no de los propios centros, ha contribuido al desconocimiento
de la magnitud del problema”.

La responsabilidad que debe reiterarse del centro escolar tiene su


fundamento en el artículo 1903 citado más arriba que invierte la
carga de la prueba e impone al centro la obligación de acreditar que
actuó con la diligencia de un buen padre de familia para prevenir el
daño, presumiéndose de lo contrario que hubo una falta de control
que le es imputable, y si bien no podemos ignorar la dificultad que
conlleva en algunos casos efectuar completa prueba en tal sentido,
no ha ocurrido así en el caso que nos ocupa, en el que a pesar de
que el centro escolar tenía constancia, a la vista de los graves hechos
del día 24 de octubre de 2005, de la situación en que se encontraba
el menor, no se aporta prueba acreditativa del seguimiento
efectuado, que pudo y debió llevarse a cabo, por lo que el daño que
finalmente ha resultado era previsible, concurriendo los requisitos
que para este tipo de responsabilidad establece el Tribunal Supremo
al señalar en la sentencia de 17 de diciembre de 2004 que “la esencia
de la culpa consiste en no prever lo que pudo y debió ser previsto
o en la falta de adopción de las medidas necesarias para evitar el
evento dañoso”.

2.- Sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, Sección 8ª, nº 373/2014,


de16 de septiembre, por la que se condena a un centro escolar a pagar a los
demandantes (padres de un alumno de ese centro víctima de acoso escolar)
una indemnización de 10.000€ por los daños morales causados a ese menor
de edad por parte de otros compañeros del centro escolar.

“El presente procedimiento tiene por objeto el examen de la


actuación del centro escolar, en tanto que garante de la seguridad
de los menores que asisten al mismo, lo que debe hacerse a la luz de
lo dispuesto en el artículo 1903-5 del Código civil, conforme al cual,
“las personas o entidades que sean titulares de un centro docente
de enseñanza no superior responderán por los daños y perjuicios
que causen sus alumnos menores de edad durante los períodos
de tiempo en que los mismos se hallen bajo el control o vigilancia
del profesorado del Centro, desarrollando actividades escolares o
extraescolares y complementarias.

La responsabilidad de que trata este artículo cesará cuando las


personas en él mencionadas prueben que empelaron toda la
diligencia de un buen padre de familia para prevenir el daño”.

La responsabilidad que debe reiterarse del centro escolar tiene su


fundamento en el artículo 1903 del Código Civil que invierte la carga
de la prueba e impone al centro la obligación de acreditar que actuó
con la diligencia de un buen padre de familia para prevenir el daño,
presumiéndose de lo contrario que hubo una falta de control que le
es imputable, y si bien no podemos ignorar la dificultad que conlleva
en algunos casos efectuar completa prueba en tal sentido, no ha
ocurrido así en el caso que nos ocupa, en el que a pesar de que el
centro escolar tenía constancia por medio de la tutora de Salvador,
a la vista del grave incidente de noviembre de 2010 (arizonita), de

Jóvenes: bullying y ciberbullying 25


la situación en que se encontraba el menor, no se aporta prueba
acreditativa del seguimiento efectuado, que pudo y debió llevarse a
cabo, por lo que el daño que finalmente ha resultado era previsible,
concurriendo los requisitos que para este tipo de responsabilidad
establece el Tribunal Supremo al señalar en la sentencia de 17 de
diciembre de 2004 EDJ 2004/255234 que “la esencia de la culpa
consiste en no prever lo que pudo y debió ser previsto o en la
falta de adopción de las medidas necesarias para evitar el evento
dañoso”.

En este caso por parte del colegio no se tomaron las medías


de vigilancia y control que tenía a su disposición, ni adoptó
ninguna adicional, hasta que tiene conocimiento de su intención
de suicidio, inicia aquel expediente y otorga al niño acosado un
acompañamiento por un docente, por un hecho que califican de
aislado y que no fue tal.

Tales comportamientos omisivos son claramente susceptibles


en generar en el menor un daño moral obviamente resarcible,
constituyendo un hecho notorio y hasta máxima de experiencia la
penosidad que deriva del acoso para el que lo sufre, en condiciones
como las relatadas, por sus propios compañeros de modo reiterado,
que le dejan en situación de clara indefensión, por parte además de
quién asume la posición de garante de su seguridad psíquica y moral
en sustitución de los padres”.

Se puede apreciar en todas las sentencias relacionadas con casos de acoso o


ciberacoso escolar, la importancia de la prueba para acreditar una situación
de este tipo. Tal como señala Sandra Gálvez Melguizo(13):

“La jurisprudencia existente en la materia, demuestra la importancia


que para la acreditación de un supuesto de bullying supone la
actividad probatoria, pues numerosas sentencias desestiman las
acciones de reclamación, ya sea en vía penal o en vía civil por
no haber quedado debidamente acreditada la inactividad del
centro escolar o bien la actuación de los menores supuestamente
acosadores. Es fundamental que desde que existe conocimiento de
actuaciones contra un menor, de carácter vejatorio o humillante y de
un modo intencionado, se comiencen a recabar pruebas que acrediten
estos actos, pues si bien en un origen pueden ser hechos puntuales, es
muy posible que finalmente se conviertan en supuestos de claro acoso
escolar. Y esto es aplicable tanto en las conductas que puedan realizar
el/los acosadores, como en las actuaciones que se realicen por parte
del centro escolar o los padres de los posibles responsables del acoso,
por lo que se debe procurar, en la medida de lo posible, que quede
constancia de todas las comunicaciones dirigidas a éstos tendentes
a avisar o a solucionar estas situaciones en principio puntuales –
(13)
Gálvez Melguizo, solicitud de tutorías, solicitud de reuniones, reclamaciones ante los
Sandra. Diciembre 2015. padres del acosador/es...–. Igualmente, y dado que, en la actualidad,
“Bullying, marco legal y
jurisprudencial”. Revista de la mayoría de las situaciones de bullying tienen su mayor repercusión
la Asociación Española de
Abogados Especializados
en las redes sociales y diferentes medios de difusión accesibles y
en Responsabilidad Civil y comúnmente usados por los menores (Facebook, YouTube, Twitter,
Seguro. ISSN-e 1887-7001, nº
55. Páginas 45-60. http://www. Tuenti, Instagram, WhatsApp, etc.…) se debe de intentar realizar y
asociacionabogadosrcs.org/ conservar un seguimiento de todo aquello que pueda servir como
doctrina/doctrina_55_sandra_
galvez.pdf medio probatorio ante los tribunales”.

26 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


La responsabilidad civil solidaria de los centros escolares se refiere por igual a
centros docentes públicos y privados. La reclamación de esta responsabilidad
cuando se trate de un centro público se hará a través de la jurisdicción
contencioso-administrativa y no de la civil, al ser de aplicación la regulación
sobre la responsabilidad patrimonial de la Administración Pública, prevista
en la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común
de las Administraciones Públicas. Ha de tenerse presente que, en la práctica,
cuando se trata de centros públicos, son muy pocas las sentencias donde
se ha responsabilizado al centro de una situación de acoso escolar, mientras
que, tratándose de centros privados, nos encontramos con un mayor número
de sentencias condenatorias, responsabilizando al centro escolar.

Por otro lado, debemos tener presente que si el daño se produce en un


centro de enseñanza no superior pero el causante es mayor de edad, y por
tanto responsable de sus actos, también puede haber responsabilidad del
centro escolar si se aprecia concurrencia de responsables.

Por último, cabe hacer una breve mención a cómo se valoran


económicamente los daños cuando estos son morales o psicológicos, a la
hora de fijar la correspondiente indemnización.

Los daños psicológicos o morales son indemnizables, pero resulta


complicado cuantificar económicamente los mismos al objeto de fijar la
indemnización. Por esto motivo, los Órganos Judiciales vienen determinando
la cantidad indemnizatoria aplicando el Baremo de la Ley sobre
Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor. Sin
embargo, tenemos que tener presente que el uso del baremo es solo a nivel
orientativo no vinculante y, por lo tanto, los órganos judiciales no tienen que
acudir a él para calcular este tipo de indemnizaciones.

Como señala Sandra Gálvez Melguizo(14), “casos del uso del baremo de
accidentes de tráfico se encuentran por ejemplo en la Sentencia de la
Audiencia Provincial de Valencia nº 442/2012, de 10 de julio, en la que lo que se
ha tenido en cuenta para la concesión de la indemnización han sido los días que
el menor estuvo sometido al acoso escolar y, además, considerando estos días
no impeditivos: “Por lo expuesto el daño sufrido por la actora es esencialmente
psicológico y moral, sin perjuicio de su somatización en síntomas físicos. En
virtud de lo anterior, debe considerarse ajustada la valoración de 28,88 euros/
día durante 18 meses, aplicándose por analogía el baremo valorativo de la Ley
sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor y
la cuantía fijada en el mismo por día no impeditivo”.

V. Conclusiones
Como se señalaba en la introducción, cuando nos referimos al acoso
escolar debemos hablar ya de un fenómeno social del que todos estamos
(14) concienciados. El acoso escolar afecta a los niños, niñas y adolescentes, pero
Gálvez Melguizo,
Sandra. Diciembre 2015. también a sus familias y a todos los centros escolares públicos y privados.
“Bullying, marco legal y
jurisprudencial”. Revista de Las competencias en materia de educación están transferidas a las
la Asociación Española de
Abogados Especializados comunidades autónomas. Todas ellas han aprobado un protocolo frente al
en Responsabilidad Civil y acoso escolar (a excepción de La Rioja que está terminando el suyo). Cada
Seguro. ISSN-e 1887-7001, nº
55. Páginas 45-60. http://www. comunidad su propio protocolo…, lo que impide una actuación coordinada
asociacionabogadosrcs.org/ frente al problema, cuestión que considero fundamental para luchar contra
doctrina/doctrina_55_sandra_
galvez.pdf esta violencia.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 27


Por este motivo, seguimos echando en falta la existencia de un protocolo
básico de carácter estatal contra la violencia escolar que constituya un
instrumento básico para garantizar la coordinación interinstitucional en la
prevención, detección e intervención de la violencia escolar, así como la
existencia de unos estándares mínimos en la atención de los casos de acoso
y ciberacoso escolar, al igual que existe un “Protocolo Básico de Intervención
contra el Maltrato Infantil”, aprobado por el Observatorio de Infancia del
Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

También se echa en falta la no disposición de datos oficiales sobre violencia


escolar a nivel nacional, que nos permita tener un conocimiento riguroso de
la dimensión del problema y, en consecuencia, adoptar políticas o medidas
proporcionadas y realmente eficaces para combatirlo.

En mi experiencia, como directora del Teléfono ANAR, puedo decir que es


extraño encontrar a estas alturas que un centro educativo no tome medidas
cuando detecta un caso de acoso o, incluso, ciberacoso escolar. El problema está
en que muchas veces no se detecta por el centro y una de las causas principales
de esto es la falta de personal, la falta de formación y la falta de recursos de
asistencia necesarios para la prevención (que es fundamental) como para la
detección e intervención inmediata ante un caso de acoso escolar.

Como vimos anteriormente, al día de hoy, el Código Penal no prevé un tipo


penal de “acoso escolar”. Por este motivo, en estos casos, los Juzgados y
Tribunales aplican en sus sentencias condenatorias diferentes tipos penales
ya existentes en el Código Penal dependiendo de la situación e intensidad del
acoso, siendo además bastante frecuente que estemos en presencia de un
concurso real de delitos. Los diferentes tipos penales han sido citados en este
artículo.

Ante un caso de este tipo de violencia, quienes deben intervenir en primer


lugar son los progenitores o tutores de los menores implicados y el centro
escolar. Con ello no se debe obviar que, ante casos más graves donde
estamos en presencia de posibles delitos, debamos acudir también a la vía
judicial. Ahora bien, hemos de tener en cuenta que si los menores acosadores
tienen menos de catorce años no tienen responsabilidad penal y, por lo tanto,
no se les podrá imputar ningún delito.

Si el autor del delito es menor de edad, la responsabilidad civil será asumida


solidariamente por sus padres, por establecerlo así el artículo 1903 del
Código Civil y el art. 61.3 de la Ley 5/2000, de 12 de enero, reguladora de
la Responsabilidad Penal del Menor. No obstante, en los casos de acoso y
ciberacoso escolar, se le podrá también exigir responsabilidad civil solidaria
al centro escolar por los daños causados por sus alumnos menores de edad
durante el tiempo en que se hallen bajo la vigilancia del profesorado y
desarrollando actividades, extraescolares o complementarias, de acuerdo a lo
señalado por el art. 1.903 del Código Civil. Únicamente quedarán exonerados
de esa responsabilidad civil cuando logren acreditar que actuaron de manera
diligente, activando todos los mecanismos de control necesarios para
solventar la situación.

Referencias bibliográficas

Colás Escandón, Ana María. Junio 2016, “Consecuencias jurídicas del acoso escolar: responsabilidad
del acosador, de sus padres y del centro educativo”. Escritos Jurídicos TFW 6/2016. The Family Watch,
Instituto Internacional de Estudios sobre la Famillia. http://www.thefamilywatch.org/wp-content/
uploads/12-escrito-juridico-acoso-escolar.pdf

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Escribano Garés, Ramón. 24/05/2015. Post editado sobre “Delito de acoso tras la reforma del Código
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según los afectados”. https://www.anar.org/wp-content/uploads/2017/03/INFORME-I-ESTUDIO-
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Fundación ANAR y Fundación Mutua Madrileña, abril 2017 “II Estudio sobre Acoso Escolar
y Ciberbullying”. https://www.anar.org/wp-content/uploads/2017/04/INFORME-II-ESTUDIO-
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https://www.savethechildren.es/sites/default/files/imce/docs/yo_a_eso_no_juego.pdf

Gálvez Melguizo, Sandra. Diciembre 2015. “Bullying, marco legal y jurisprudencial”. Revista de la
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Martínez Esteban, Tamara. 26/04/2010. “El Acoso Escolar: Principales aspectos jurídico-penales y
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centros docentes”. Diario La Ley, Nº 7231, Sección Dossier, Editorial LA LEY. Publicado
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Olweus. D. (1998). “Conductas de acoso y amenaza entre escolares”. Madrid: Morata.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 29


Concepción Rodríguez González del Real. Magistrada. Titular del Juzgado nº 1 de Menores de
DOCUMENTOS Madrid.

2 La jurisdicción de menores ante los


casos de bullying y ciberbullying

Los centros escolares deben ser lugares seguros donde los menores puedan ejercer el derecho a la
educación y el libre desarrollo de su personalidad. Pero el acoso escolar no solo infringe este derecho,
sino también la integridad moral de niños y adolescentes. En los últimos años se ha venido observando
un fuerte incremento del acoso escolar y una gran preocupación de la ciudadanía respecto del mismo.
No sabemos si en realidad hay un incremento o si ahora los casos salen más a la luz. Lo que si se
observa es un agravamiento de los mismos como consecuencia del desarrollo de las nuevas tecnologías
y su uso generalizado por niños y adolescentes. Se produce así una amplificación de sus efectos con
graves consecuencias para las víctimas. La Jurisdicción de menores puede dar respuesta puntual a estos
casos desde la reeducación y la resocialización, pero la clave para solventar el problema es la prevención
y educación de nuestros menores.

Palabras clave: Acoso y ciberacoso escolar, prevención, protección de la


víctima, medidas, reinserción

1. Definicion de acoso escolar


Como pone de manifiesto la Instrucción de la FGE 10/2005 sobre el
tratamiento del acoso escolar desde el sistema de justicia juvenil hasta hace
bien poco tiempo el acoso escolar se caracterizó por ser un fenómeno oculto,
pese a haber estado presente desde siempre en las relaciones entre los
menores en los centros educativos y hasta hace poco se consideraba algo
inevitable y en cierta manera ajeno a las posibilidades de intervención del
sistema penal.

El Dictamen del Comité Económico y Social de 23 de diciembre de 2009


(2009/C 317) sobre Espacios urbanos y delincuencia juvenil considera que el
acoso es una manifestación más de violencia en los jóvenes si bien referido al
ámbito del espacio urbano en el entorno escolar. Por lo tanto, no respondería
solo a un fenómeno dentro de la escuela. Por el contrario, la Resolución del
Parlamento Europeo de 21 de junio de 2007, sobre la delincuencia juvenil, el
papel de las mujeres, la familia y la sociedad (2007/2011(INI)) lo considera
exclusivamente como un fenómeno dentro de la escuela y pidió, en este
contexto, a los Estados miembros que den a las autoridades escolares las
directrices adecuadas para seguir un procedimiento moderno de resolución
de conflictos en el ámbito escolar mediante instituciones mediadoras en las
que participen conjuntamente alumnos, progenitores, docentes y servicios
competentes de las entidades locales.

Estima que: “es absolutamente necesario proporcionar la formación


adecuada a los docentes para que puedan gestionar la heterogeneidad de

Jóvenes: bullying y ciberbullying 31


la clase, desarrollar una pedagogía basada, no en amonestaciones, sino en
la prevención y la solidaridad, y evitar la estigmatización y marginación
tanto de los menores infractores como de sus condiscípulos que son sus
víctimas”.

Así, la Resolución del Parlamento Europeo considera que el acoso


escolar comprende un catálogo de conductas, en general permanentes o
continuadas en el tiempo y desarrolladas por uno o más alumnos sobre
otro, creando en la víctima sentimientos de terror, de angustia e inferioridad
con el fin de quebrantar la integridad física y moral. También se hace eco
de los efectos negativos que producen entre los jóvenes los juegos, la
televisión e Internet, así como la explotación de la imagen de menores
víctimas o infractores, porque los medios de comunicación rozan en
numerosas ocasiones la vulneración de los derechos fundamentales de los
niños y contribuyen a propagar la banalización de la violencia.

En principio debemos afirmar que no existe un concepto consensuado


sobre acoso escolar. Se han dado varias definiciones desde distintos
ámbitos, poniendo el énfasis en uno u otro aspecto. No existe tampoco una
definición legal de acoso escolar. Debido a ello es muy frecuente que se le
defina por sus características.

2. Características del acoso escolar


El acoso escolar se suele definir por sus características, entre las que
podemos destacar que:

1. Puede integrar una gran variedad de conductas o comportamientos de


diferente gravedad.

2. Todas ellas van encaminadas a atentar contra la dignidad de la persona.

3. El carácter repetido de los actos o comportamientos de maltrato en


el tiempo. Si bien también la jurisprudencia ha señalado que no es
imprescindible la reiteración de comportamientos y un solo hecho
siempre que tenga la intensidad suficiente para atentar contra la
integridad moral puede ser suficiente para apreciar un delito de
acoso(1).

4. En tercer lugar, el abuso de poder, es decir, la existencia de una


situación de desequilibrio de poder o desigualdad de fuerzas entre
agresor y víctima.

5. El centro escolar como escenario. Si bien no quiere decir que parte de
las conductas constitutivas de acoso también se pueden desarrollar
en otros ámbitos. Así García Esteban(2) entiende que si se realiza en
otros ámbitos son acoso, pero no escolar. Entendemos que carece de
importancia jurídico penal, pero no desde el punto de vista jurídico civil
(1)
STS n.° 819/2002, de 8 de mayo. respecto del centro docente cuando se realizan fuera del centro escolar
y de horario escolar. No obstante, como son conductas continuadas en
(2)
GARCIA ESTEBAN, el tiempo, en líneas generales es frecuente que algunas se desenvuelvan
MARIANO DAVID. Cuestiones dentro de centro y otras fuera de él.
problemáticas en algunas
tipologías de delitos cometidos
por menores 8violencia de 6. La minoría de edad penal tanto del acosador como de la víctima. No
género, violencia doméstica, necesariamente se desenvuelve entre menores de edad. Lo cierto es que
acoso escolar y delitos contra
la libertad e indemnidad sexual) para que pueda tener una respuesta desde el ámbito penal es necesario
Cuadernos digitales 37, 2015
CGPJ.
que el agresor sea mayor de 14 años y menor de 18 años.

32 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


3. Normativa
Antes de abordar la normativa debemos aclarar que la solución al acoso
escolar no viene desde la mano de la sanción o el paso del menor por el
proceso penal, sino más bien desde la educación y la prevención. Ello no
quiere decir que se dejen impunes comportamientos en el ámbito escolar que
son claramente incardinables en los tipos previstos en el Código Penal.

Desde esta perspectiva no podemos más que compartir la afirmación de


algunos autores como Subijana Zunzunegui al afirmar que: “La política
pública en materia de acoso escolar debe integrar componentes preventivos
y reactivos, evitando, en todo momento, la tendencia, abonada por la
necesidad de ubicar en el punto neurálgico de la agenda política temas
de gran calado mediático, de desplazar al campo penal la discusión de los
problemas sociales”(3).

Toda la regulación viene a proclamar el respeto a la dignidad de la persona y


el respeto a su integridad moral.

3. 1. Normativa internacional

La prohibición de la tortura, tratos inhumanos y degradantes se recoge en


varios textos internacionales:

Ya el art. 5 de la Declaración Universal de Derechos del ciudadano y del


hombre, aprobado por Organización de Naciones Unidas en 1948 proclamaba
la prohibición de la tortura y los tratos inhumanos y degradantes.

También el art. 7 del Pacto Internacional de derechos civiles y políticos (ONU


16 de noviembre de 1966) se hace eco de tal prohibición.

Conviene, así mismo, destacar la Convención de Organización de Naciones


Unidas contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o
degradantes de 10 de diciembre de 1984.

El art. 3 de la Convenio Europea de Derechos Humanos, de Roma de 4 de


noviembre de 1950, también prohíbe la tortura y otros tratos inhumanos y
degradantes. Convenio sujeto a la fiscalización por parte del Tribunal Europeo
de Derechos Humanos.

Especial mención debe recibir la Convención de Derechos del Niño de 20


de noviembre de 1989, que es una norma internacional vinculante ratificada
por España sin reserva. Así podemos observar que en el art 37 se reconoce
la obligación de los Estados de garantizar la prohibición de tratos crueles,
inhumanos, degradantes. En igual sentido el art 3,3 señala que los Estados
miembros se asegurarán que las autoridades, instituciones y personal
encargado del cuidado y educación de los niños cumplan con su seguridad
y lleven a cabo una supervisión adecuada. Por último, podemos destacar
los arts. 19, 27, 29, que específicamente hacen referencia a la educación.
Este último precepto señala que la educación desarrollará en el niño:
“su personalidad y capacidades, el respeto a los derechos y libertades
(3) universales, el respeto a los padres, el compromiso solidario y la participación
Subijana Zunzunegu.I El
acoso escolar: una lectura social.”
victimológica de la legislación
penal (sustantiva y procesal) Este derecho a la educación reconocido en la Convención como expone
cuaderno de Derecho judicial
94/2006, CGPJ. Oñate Cantero exige que los centros escolares se configuren como un lugar

Jóvenes: bullying y ciberbullying 33


seguro para poder maximizar en sus alumnos la oportunidad de aprender, “en
pleno proceso de formación emocional y de relación con sus semejantes”.
Como expone la autora: “Trivializar y banalizar el acoso escolar no sólo es el
mayor obstáculo para afrontarlo, sino que el aprendizaje de la indefensión y
la adopción de un modelo de relación basado en la falta de respeto forman
parte del mensaje que nuestros escolares reciben de una sociedad que los
abandona a su suerte”(4).

3.2. Normativa nacional

La Constitución Española de 29 de diciembre de 1978, acoge la normativa


internacional formando parte del Ordenamiento Jurídico interno los tratados
internacionales ratificados por el Estado Español.

Pero específicamente tenemos que destacar el art 15 de la CE que afirma que:


“todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en
ningún caso, puedan ser sometidos a torturas, ni a penas o tratos inhumanos
o degradantes...”. También el art 10. reconoce: “la protección del derecho a la
dignidad de la persona, derechos inviolables inherentes y el libre desarrollo
de la personalidad”.

La tortura y los tratos inhumanos o degradantes son graduaciones de una


misma conducta consistente en la humillación o degradación de la dignidad
de la persona, tal y como ha venido a poner de manifiesto la Jurisprudencia
del TEDH a la hora de interpretar el art. 3 de la Convención de Derechos
Humanos de Roma de 4 de noviembre de 1950(5).

La LORPM 5/2000 de 12 de enero no regula tipos penales, es una norma de


naturaleza eminentemente procesal que se aplicará a los menores mayores
de 14 años y menores de 18 que hubieran cometido hechos constitutivos
de delito conforme al Código Penal y las leyes penales especiales. Sí regula
las medidas a imponer, las reglas de imposición y de ejecución. La LORPM
se encuentra desarrollada por el Reglamento 1774/2004 de 30 de julio que
desarrolla la Ley en orden a la ejecución de las medidas, la intervención de
los equipos técnicos y el régimen disciplinario de los centros.

El Código Penal no regula específicamente el acoso escolar sino dentro de


la figura del acoso, este se encuentra regulado en el Título VII Delitos contra
la integridad moral en los artículos 171 a 177. Así se regula en acoso de forma
genérica de tal suerte que se puede aplicar la normativa en los distintos
ámbitos, como el laboral, educativo, etc.

El artículo 13 de la LO 1/1996, de Protección Jurídica del Menor obliga a los


docentes y responsables de centros educativos a prestar a todo alumno el
auxilio inmediato que precise, comunicando a las autoridades las situaciones
de riesgo que afecte a un menor.

El artículo 9 quáter, apartado 2, de la Ley 26/2015, de 28 de julio, de


(4)
Oñate Cantero, A, Acoso y modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia
violencia escolar. Precisión regula entre los deberes de los menores los relativos al ámbito escolar en
terminológica e implicaciones
jurídicas, Estudios de Derecho donde recoge la obligación de que: “Los menores tienen que respetar a los
Judicial Nº volumen: 94, pág. 2.
profesores y otros empleados de los centros escolares, así como al resto
(5) de sus compañeros, evitando situaciones de conflicto y acoso escolar en
SSTEDH caso Irlanda contra el cualquiera de sus formas, incluyendo el ciberacoso”.
Reino Unido de 18 de enero de
1978, caso Campbell y Cosans
contra el Reino Unido de de 25 Por último, la Instrucción 10/2005 de la Fiscalía General del Estado sobre el
de febrero, caso Labzov contra tratamiento del acoso escolar desde el sistema de justicia juvenil, aunque,
Rusia de 16 de junio de 2005.

34 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


no es una norma legal, pero nos permite conocer la posición de la Fiscalía
General del Estado en algunas cuestiones que suscita el tratamiento legal del
acoso escolar.

4. Tipo penal delito contra la integridad moral


Como ha puesto de manifiesto Subijana Zunzunegui el art. 173 del CP fue
inicialmente fuertemente criticado por su ambigüedad y falta de taxatividad,
pero también lo es que ha sido objeto de una interpretación precisa y
perfilada por el Tribunal Supremo a lo largo de estos años.

El acoso escolar es incardinable dentro de la descripción típica del art. 173


que se encuentra incluido en el Título VII del CP, es decir, nos encontramos
dentro de los delitos contra la integridad moral. La jurisprudencia del Tribunal
Supremo estima que la integridad moral comprende todas las facetas de la
personalidad: la identidad individual, el equilibrio físico, la autoestima o el
respeto ajeno que debe acompañar a todo ser humano(6).

El bien jurídico protegido por este tipo penal es la dignidad humana, y así, el
derecho de toda persona a ser tratada como tal, sin ser humillada o vejada,
cualesquiera que sean las circunstancias en las que se encuentre y la relación
que tenga con otra persona.

En lo que respecta a la estructura típica del delito entienden la doctrina


y la jurisprudencia que estamos ante un delito de resultado, como hemos
afirmado, en el que la conducta típica consistiría en infligir a otra persona un
trato degradante. El dolo debe abarcar conocimiento y voluntad.

El resultado típico debe ser un menoscabo de la integridad moral, cuyo


concepto ha sido perfectamente perfilada por el TEDH(7), que liga el derecho
a la integridad moral a la inviolabilidad o incolumidad de la persona humana,
en consecuencia, el derecho a ser tratado como un ser humano libre por el
(6) mero hecho de serlo. En todo caso debe mediar entre la actividad típica y el
SSTS de la sala 2ª de 8 de mayo resultado una relación de causalidad, y el resultado debe ser objetivamente
de 2002; 20 de julio de 2004;
22 de enero de 2015; 10 de imputable a la conducta típica.
febrero de 2015, entre otras.
En todo caso, lo que sí resulta claro, y así lo ha establecido ya la
(7)
STEDH n.° 2/1978, de 18 enero jurisprudencia, es que no se identifica ni se requiere la producción de una
caso Irlanda contra el Reino lesión psíquica que de darse sí integraría el tipo penal de las lesiones(8).
Unido”, n.° 3/1978, de 25 abril,
“caso Tyrer”, y n.° 1/1982, de
25 de febrero “caso Campbell El maltrato debe alcanzar un nivel mínimo de severidad. Debemos recordar
y Cossans”, n.° 6/1980, de que en Derecho Penal rige el principio de intervención mínima y de
6 noviembre de 1980, “caso
Guzzardi”, n.° 13/1989, de 7 de subsidiariedad, ese nivel mínimo de severidad depende de las circunstancias
julio “caso Soering”, n.° 27/1991,
de 20 de marzo, “caso Cruz
del caso, tales como duración del tratamiento, sus efectos físicos y mentales
Varas y otros”, n.° 49/1991, de y en algunos casos el sexo, edad y estado de salud de la víctima. En ciertos
30 de octubre “caso Vilvarajah”.
casos el hecho podrá tener su trascendencia en el ámbito educativo o
(8) administrativo frente a las autoridades académicas, pero ha de quedar fuera
STS de la sala 2ª n° 489/2003
de 2 de abril. del ámbito penal. Así se ha pronunciado el TEDH a la hora de interpretar
y aplicar el art. 3 del CEDH exigiendo un nivel mínimo de severidad en
(9)
En igual sentido SS.T.E.D.H. el concepto de tortura o trato inhumano o denigrante. En este sentido la
de 25 de febrero de 1982 caso Sentencia de 18 de enero de 1978 en el caso Irlanda contra Reino Unido
Campbell y Cosans contra el
Reino Unido); la de 2 de junio establece que el concepto de malos tratos o tortura estipulado se refiere sólo
de 2005 caso Novoselov contra
Rusia y 16 de junio de 2005
a los casos que revisten una cierta gravedad, y que esta gravedad mínima ha
caso Labzov contra Rusia de estimarse de acuerdo con las circunstancias del caso y de la víctima(9).
(10) La expresión “trato degradante” de acuerdo con el Tribunal Supremo(10)
STS de la sala 2ª n° 819/2002,
de 8 de mayo. presupone una cierta permanencia, o al menos repetición, del comportamiento

Jóvenes: bullying y ciberbullying 35


degradante, pues en otro caso no habría “trato” sino simplemente de “ataque”.
Mantiene Subijana Zunzunegui(11) que el trato degradante alude a todas
aquellas situaciones que produzcan un sentimiento de humillación o sensación
de envilecimiento, ante los demás o ante sí mismo, si bien, entendemos, que
para que la conducta sea subsumible en el art.173 del CP es necesario un
mínimo de severidad desde el punto de vista objetivo.

Entiende el Tribunal Supremo que cuando existe una multiplicidad de


partícipes origina en el ánimo del agente una situación de desamparo que
facilita la comisión delictiva y que debe tener adecuada respuesta en la
concurrencia de la agravante de superioridad. Pero el abuso de superioridad
no es inherente al delito, porque el mismo puede ser perfectamente cometido
por una sola persona, no requiriendo participación colectiva alguna. En
los supuestos en que los agresores conozcan perfectamente tal situación
numérica y esta sea aprovechada para la comisión delictiva, minimizando que
no anulando la defensa de la víctima, será de apreciar la citada agravante.

Sin embargo, en varias decisiones el Tribunal Supremo ha entendido


apreciable el delito con respecto a actuaciones puntuales de particular
intensidad en su ataque al bien jurídico, como en la STS n.° 819/2002, de 8
de mayo, la cual afirma: “siempre que en esa conducta única se aprecie una
intensidad lesiva para la dignidad humana suficiente para su encuadre en el
precepto; es decir, un solo acto, si se prueba brutal, cruel o humillante puede
ser calificado de degradante si tiene intensidad suficiente para ello”; también
en las SSTS n.° 489/2003, de 2 de abril, y 5 de junio de 2003.

4.1. El ciberacoso

El acoso como el resto de las actuaciones humanas va evolucionando cómo


evolucionan las costumbres, el ambiente, etc. Las formas de acoso de hoy
son diferentes probablemente a las que se cometían en el pasado, aunque
todas tengan en común el constituir un atentado contra la integridad moral.
Esta evolución se observa claramente en todas las manifestaciones de la
delincuencia juvenil. Nuestros menores cada vez permanecen menos tiempo
en la calle y más tiempo en el uso de las nuevas tecnologías, por ello venimos
observando un claro cambio en el tipo de delitos cometidos en la Jurisdicción
de menores. Un claro ejemplo es el ciberacoso o ciberbullying.

Destaca la Cuerda Arnau(12) que en Reino Unido es frecuente denominar


“happy slapping” (golpeando felizmente o plácidamente sería una traducción
aceptable) a las conductas, generalmente de menores, consistentes filmar la
agresión u hostigar físicamente a otro con la especifica finalidad de difundir
esas imágenes, en definitivas conocidas en España como ciberbullying.
Destaca la autora que se trata de una terminología minoritaria entre nosotros
y que efectivamente sus manifestaciones, se han producido en el contexto
de una dinámica de acoso escolar, razón por la cual se puede considerar
una modalidad más de acoso, sin perjuicio de que pudiera tener autonomía
a efectos de recibir una calificación jurídica independiente. Como hemos
puesto de manifiesto en este tipo de actos no solo se atenta contra la
(11)
Subijana Zunzunegui, ob cit. integridad moral, sino también, contra otros bienes jurídicos como la imagen
o intimidad. Estaríamos en consecuencia, ante un concurso de delitos que
(12)
Cuerda Arnau, ML Menores y debe resolverse conforme al art. 177 del CP.
redes sociales: protección penal
de los menores en el entorno Entendemos que, en realidad, es una modalidad mixta o una modalidad de
digital, Cuadernos Digitales de
Formación Nº30, 2013. acoso en que se utilizan las nuevas tecnologías surgida en los últimos años.

36 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


En esta modalidad los actos de acoso se registran a través de dispositivos
móviles y seguidamente se cuelgan en internet en las redes sociales. Una
vez captado por el dispositivo se transmiten rápidamente entre los menores
(WhatsApp...), lo que definitivamente destruye a la víctima, que se ve pública
y generalmente denigrada.

Cuerda Aranau(13) afirma que el ciberbullying es un acoso moral entre


jóvenes que tiene lugar con el empleo de las TIC. Entiende la autora que
esta última es su única peculiaridad, pues por lo demás comparte las
características definitorias y consecuencias jurídicas que se predican del
llamado “acoso escolar” o acoso entre menores, pues este adjetivo no se
refiere tanto al entorno en que se produce cuanto al hecho de que tiene
lugar entre “escolares “, esto es, entre menores. Afirma que por lo tanto,
el ciberbullying participa de las notas definitorias del acoso. También el
elenco de conductas es amplísimo y van desde las agresiones físicas que
son colgadas en internet y rápidamente difundidas en la red, crear un
perfil falso suplantando la identidad del acosado para enviar mensajes
comprometedores o delictivos; entrar su e-mail enviando mensajes íntimos,
ofensivos, pidiendo dinero; colgar en Internet imágenes, reales o ficticias, de
la víctima, etc.

Debe tenerse en cuenta que, por las propias especialidades de Internet,


cualquier dato o información vertidos a la red incrementa exponencialmente
sus posibles conocedores, pero es que, además, deja una huella indeleble en
el tiempo que permite que otros chacales del sufrimiento ajeno se unan al
hostigamiento con posterioridad (p. ej. en un foro, en redes sociales como
Facebook, Tuenti o Twitter).

Estos hechos atentan no solo atenta contra la integridad moral, sino también
contra la intimidad o la imagen, según el art. 197 CP.

Existen pocas resoluciones sobre este tipo de acoso. Encontramos el Auto de


la Audiencia de Madrid de 7 de junio de 2011, en el que se resuelve sobre la
posibilidad de autorización judicial a fin de obtener el IP, pese a encontrarnos
en presencia de un delito menos grave.

“Por lo tanto, aunque los delitos investigados no lleven aparejadas penas


que tengan la consideración de graves, no podemos dejar de lado otras
conductas que de otro modo sería imposible su persecución, puesto que
muchos de los delitos producidos a través de la red requieren de una
averiguación de las direcciones de IP”.

Más interesante resulta el Auto de la Audiencia Provincial de Santander de 25


de mayo de 2012, de esta resolución se desprende las notas características
para poder apreciar que existe ciberacoso, afirma:

“El maltrato o acoso escolar, conocido popularmente en los


medios de comunicación pero también en el ámbito de la
sociología y la educación por el término anglosajón “bullying”
(literalmente, intimidación o acoso, derivado del sustantivo
“bully”, matón/a y del verbo “to bully”, meterse con alguien,
intimidarle) -”ciberbullying” cuando se comete utilizando la
informática e internet, también denominado “ciberacoso”- es un
fenómeno frecuente en nuestros días y que en ocasiones pasa
desapercibido, consistiendo en una acción reiterada a través de
diferentes formas de acoso u hostigamiento hacia un alumno
(13) llevado a cabo por un compañero o, más frecuentemente, por
Cuerda Arnau, ob cit.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 37


un grupo de compañeros, en el que la víctima se encuentra en
una situación de inferioridad respecto al agresor o agresores,
manifestándose no solo a través de peleas o agresiones físicas,
sino que con frecuencia se nutre de un conjunto de intimidaciones
de diferente índole que dejan al agredido sin respuesta, tales
como intimidaciones verbales (insultos, motes, siembra de
rumores), intimidaciones psicológicas (amenazas para provocar
miedo o simplemente para obligar a la víctima a hacer cosas
que no quiere ni debe hacer), agresiones físicas, tanto directas
(peleas, palizas o simplemente “collejas”) como indirectas
(destrozo de materiales personales, pequeños hurtos, etc.) y
aislamiento social, bien impidiendo a él o la joven participar, bien
ignorando su presencia y no contando con él en las actividades
normales entre amigos o compañeros de clase.

O, más brevemente, podríamos afirmar que el “bullying” abarcaría un


catálogo de conductas, en general permanentes o continuadas en el tiempo
y desarrolladas por uno o más alumnos/as sobre otro/a, susceptibles de
provocar en la víctima sentimientos de terror, de angustia e inferioridad
idóneos para humillarle, envilecerle y quebrantar, en su caso, su resistencia
física y moral”.

4.2. El nuevo delito de stalking del art. 172 ter

La Ley 1/2015 de 30 de marzo de reforma del CP recoge un nuevo delito de


acoso, castigando todas aquellas conductas que menoscaben gravemente
la libertad y la seguridad de la víctima a la que se somete a una vigilancia
constante, persecuciones u otros actos de hostigamiento.

De acuerdo con la Exposición de Motivos de la Ley, este nuevo delito


está destinado a ofrecer respuesta a conductas de indudable gravedad
que, en muchas ocasiones, no podían ser calificadas como coacciones o
amenazas. Se trata de todos aquellos supuestos en los que, sin llegar a
producirse necesariamente el anuncio explícito o no de la intención de
coartar la libertad de la víctima, (coacciones), se producen conductas
reiteradas por medio de las cuales se menoscaba gravemente la
libertad y sentimiento de seguridad de la víctima, a la que se somete a
persecuciones o vigilancias constantes, llamadas reiteradas, u otros actos
continuos de hostigamiento.
(12)
Véase: “Manifiesto Cluetrain”. Se trata de un delito común, ya que el texto utiliza la expresión “el que”.
Disponible en: https://
es.wikipedia.org/wiki/
Por tanto, puede cometerse por cualquier persona, en nuestro caso sería
Manifiesto_Cluetrain un menor de edad. De la misma manera, utiliza el término “persona” para
(13)
referirse al sujeto pasivo del delito.
“También se han utilizado otros
nombres para referirse a este Alude Cuerda Arnau(14) a cyberstalking, destacando que las notas que
grupo de la población, como
Generación V (por virtual),
comúnmente definen al bullying y al stalking son distintas, pues, pese a
Generación C (por comunidad la ambigüedad y dificultad definitoria que encierra esta nueva forma de
o contenido), Generación
Silenciosa, Generación de denominar a algunos actos de hostigamiento, presenta rasgos que lo alejan
Internet o incluso Generación de las conductas de acoso escolar.
Google, cuyas características
comunes que los definen
son las tecnologías de la Ahora bien, lo que se sanciona en el stalking es el acoso o acecho obsesivo,
información y comunicación insistente, reiterado y no consentido a otra persona que perturbe gravemente
(TIC)” (Fernández-Cruz y
Fernández-Díaz, 2016, 97). el desarrollo de su vida cotidiana. En el cyberstalking van desde llamar por
teléfono, enviar cartas, correos electrónicos, vigilar y seguir a alguien a
(14)
Cuerda Arnau, ob cit, pág 4. distancia, etc.

38 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Requiere:

1. Existencia de actos de acoso de distinta naturaleza eso sí de forma


continuada.

2. Falta de consentimiento de la víctima.

3. Que estos hechos provoquen una alteración grave en le vida cotidiana.

4. Comúnmente conocido como el delito de stalking.

5. Solo serán perseguibles mediante denuncia de la persona agraviada o su


representante legal.

La primera condena fue la del Juzgado de Instrucción número 3 de Tudela,


Navarra, que dictó sentencia, de fecha 23 de marzo de 2016 condenando por
un delito del art. 172 ter.

Siguiendo la resolución, las conductas que comprende el tipo penal serían:

1. La de vigilar, perseguir o buscar su cercanía física: entiende la resolución


que incluirían conductas tanto de proximidad física como de simple
observación a distancia y a través de dispositivos electrónicos como GPS
y cámaras de video vigilancia.

2. También la de establecer o intentar establecer contacto con ella a través


de cualquier medio de comunicación o por medio de terceras personas.
En consecuencia, incluye pues, tanto la tentativa de contacto el propio
contacto consumado.

3. Así mismo, comprende el uso indebido de sus datos personales para la


adquisición de productos o mercancías, el contrato de servicios o hacer que
terceras personas se pongan en contacto con ella: entrarían en este supuesto
casos en que el sujeto activo publica un anuncio en Internet ofreciendo algún
servicio que provoca que la víctima reciba múltiples llamadas.

4. Atentar contra su libertad o el patrimonio o contra la libertad o


patrimonio de otra persona próxima a ella. No se especifica qué clase
de atentado contra la libertad o patrimonio. Es decir, si se trata de los
ya específicamente tipificados en el Código Penal, o bien si se incluyen
también conductas no tipificadas como delito. Alguna parte de la
doctrina defiende la inclusión de la amenaza de atentado a la libertad,
y de la amenaza y atentado contra la vida y la integridad física. Pese a
que estos ya se encuentran tipificados en el correspondiente delito de
amenazas o coacciones, también lo están los correspondientes delitos
contra el patrimonio y contra la libertad.

El bien jurídico infringido por el stalking es la libertad en general, pero también


podría infringirse otros bienes jurídicos como el honor, la integridad moral o
la intimidad. Las conductas de stalking afectan al proceso de formación de la
voluntad de la víctima, en tanto que la sensación de temor e intranquilidad o
angustia que produce el repetido acechamiento por parte del acosador le lleva a
cambiar sus hábitos, sus horarios, sus lugares de paso, sus números de teléfono,
cuentas de correo electrónico, e incluso de lugar de residencia y trabajo.

De acuerdo con la Exposición de Motivos de la Ley 1/2015 de 30 de marzo,


se protege asimismo el bien jurídico de la seguridad. Esto es, el derecho al
sosiego y a la tranquilidad personal. No obstante, sólo adquirirán relevancia
penal las conductas que limiten la libertad de obrar del sujeto pasivo, sin que
el mero sentimiento de temor o molestia sea punible.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 39


5. Concurso de delitos
Los delitos de acoso en general, y el acoso escolar en particular no suelen
cometerse aisladamente, sino que suelen aparecer con una generalidad de
conductas constitutivas de otros tipos penales, entre los que encontramos a
modo ejemplificativo:

a) Delito de lesiones (arts. 147 y ss del Código Penal).

b) Delito de amenazas (arts. 169 a 171 del CP).

c) Delito de coacciones (art. 172 del CP).

d) Delitos de injurias y calumnias (arts. 205 a 210 del CP).

e) Delito de agresiones o abusos sexuales (arts. 178 y ss del CP).

f) Delito de homicidio doloso (art. 138 del CP).

g) Delito de asesinato (art. 139 del Código Penal).

h) Delito de homicidio imprudente (art. 142 del CP).

i) Delito de inducción al suicidio (art. 143,1CP).

Cuando, además del atentado a la integridad moral penado en el art. 173.1,


se produjere lesión o daño a la vida, integridad física, salud, libertad sexual
o bienes de la víctima o de un tercero, el art. 177 señala que se castigarán
los hechos separadamente, excepto cuando aquél ya se halle especialmente
castigado por la ley.

La finalidad de la regla concursal recogida en el art. 177 no es otra que


configurar los delitos contra la integridad moral como una realidad
axiológica, propia, autónoma e independiente de otros delitos cometidos en
el curso de los hechos como el derecho a la vida, a la integridad física, a la
libertad en sus diversas manifestaciones o al honor(15).

En este sentido se pronuncia la sentencia del Tribunal Supremo nº 1218/2004


de TS, Sala 2ª, de lo Penal, 2 de noviembre de 2004, al afirmar:

“No cabe la menor duda que tanto nuestra Constitución como el CP.
configuran la integridad moral como una realidad axiológica, propia,
autónoma e independiente de aquellos derechos, y tan evidente es así
que el art. 177 del CP. establece una regla concursal que obliga a castigar
separadamente las lesiones a estos bienes de los producidos a la integridad
moral. De aquí se deduce también que no todo atentado a la misma,
necesariamente, habrá de comportar un atentado a los otros bienes jurídicos.
En consecuencia, es posible a imaginar la existencia de comportamientos
típicos que únicamente quiebren la integridad moral sin reportar daño alguno
a otros bienes personalísimos.”

6. Ley orgánica de responsabilidad penal del menor


(LORPM)
Como pone de manifiesto la exposición de motivos de la LORPM, esta es
formalmente penal y materialmente sancionadora educativa. Estamos en
presencia de un derecho de prevención especial, no de prevención general,
(15)
SSTS de la sala2ª de 5 de junio lo que se persigue con las medidas del art. 7 de la LORPM no es tanto
de 2003, 2 de noviembre de retributiva o de sanción, sino más bien de reinserción y resocialización del
2004 y 22 de febrero y 30 de
junio de 2005, entre otras. menor.

40 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


La LORPM se encuentra fuertemente adaptada a la Convención de derechos
del niño y acoge el modelo de la responsabilidad. Se convierte así a los
menores mayores de 14 años y menores de 18 en responsable penal de los
hechos que cometa y que sean constitutivo de un delito. Ahora bien, ello les
convierte en titulares de derechos y garantías procesales. Pero a los menores
no se les impone penas previstas para adultos, sino solo medidas específicas
de contenido educativo para su reinserción y resocialización.

En cuanto al ámbito de aplicación de la LORPM, la misma se aplica a menores


mayores de 14 y menores de 18 años que hubieran cometido hechos, acciones
u omisiones, constitutivas de delito conforme al Código Penal y las Leyes
penales especiales. España acoge el criterio bilógico puro por lo que solo se
tiene en cuenta el aspecto cronológico de la edad.

Por lo tanto, cuando el autor del acoso sea un menor de 14 años, entonces no
será de aplicación la Ley y el hecho será impune. Así el art. 3 de la Ley señala
que cuando el Ministerio Fiscal esté conociendo de una causa y aparezca
que el autor es menor de 13 años, entonces, solicitará el sobreseimiento del
expediente y pondrá el hecho en conocimiento de la Entidad Pública de
Menores por si hubiera que adoptar una medida respecto del menor pero
ya desde el ámbito de protección al amparo de la Ley 1/1996 de 15 de enero
de Protección Jurídica del menor. Ahora bien, el hecho de que no exista
responsabilidad penal no quiere decir que no exista una responsabilidad civil
de los padres que se podrá reclamar ante la Jurisdicción civil conforme a los
artículos 1902 y sig. del CC.

Por lo tanto, quedaran excluidos de la Jurisdicción de menor ante un hecho


de acoso escolar:

1. Menores de 14 años. Sujetos a la Ley 1/1996 de 15 de enero de protección


jurídica del menor.

2. Mayores de 18 años. Jurisdicción de adultos. Por la propia naturaleza


del delito de acoso escolar este se da en el ámbito de menores en edad
escolar.

6.1. Desistimiento, conciliación y reparación

Dada la naturaleza especial del proceso penal de menores nos tenemos que
plantear varias cuestiones procesales en torno al mismo.

Las normas internacionales han establecido las bases del derecho penal
juvenil, Así debemos destacar: Las Reglas Mínimas de ONU para la
administración de Justicia de Menores de 20 noviembre 1985 y la Convección
de 20 de noviembre 1989. Esta normativa internacional acoge el principio
de intervención mínima, el principio de subsidiariedad y el principio de
oportunidad. Estas normas entienden que el menor, aunque cometa un delito,
no necesariamente tienen que pasar por un proceso penal y que en ocasiones
pasar por un proceso penal es perjudicial para el menor. No debemos olvidar
que lo que se pretende es el bienestar del menor.

Como expone Subijana Zunzunegui(16) “el Derecho penal, en la tarea de


evitación de las conductas violentas en el contexto educativo, constituye el
(16) último recurso en manos del Estado”.
Subijana Zunzunegui, El
acoso escolar una lectura Todo ello lleva a plantearon las siguientes cuestiones ante un delito
victimólogica de la legislación
penal, pág11. de acoso escolar: ¿Puede no incoarse expediente de reforma? ¿Puede

Jóvenes: bullying y ciberbullying 41


acordarse la medición, conciliación y reparación? ¿Puede no incoarse
expediente de reforma? ¿Puede acordarse la medición, conciliación y
reparación?

La respuesta la encontramos en los artículos 18, 19 y 51,3 de la LORPM.

El artículo 18 prevé el desistimiento en la incoación del expediente de


reforma. El precepto permite que el Ministerio Fiscal pueda desistir de la
incoación del expediente cuando los hechos denunciados constituyan delitos
menos graves sin violencia o intimidación en las personas. En este caso debe
darse traslado de lo actuado a la entidad pública de protección de menores
por si hubiera que adoptar una medida de protección prevista en la Ley 1/96
de 15 de enero de protección jurídica del menor.

La Instrucción de la Fiscalía1/2005 sobre el acoso escolar, tras recomendar


prescindir de la persecución penal en casos leves de acoso escolar, ahora
bien, indica que “incluso las denuncias que hagan referencia a hechos en
principio leves, si se cometen con la nota de habitualidad o reiteración en el
tiempo, deben dar lugar como regla general a la incoación de un expediente”.

Compartimos este criterio, pues, aunque el delito del art 173 del CP exige
una severidad mínima, pueden existir conductas que, ante la habitualidad y
reiteración, impidan la aplicación del art 18 de la LORPM, entendemos que
la reiteración de hechos, demuestra la existencia de déficits y problemas en
el menor y hace necesaria una intervención educativa y, en consecuencia, la
incoación de expediente de Reforma.

El art. 19 LORPM recoge la conciliación, la reparación o la realización de una


tarea socioeducativa a cuyo favor hubiera informado el Equipo Técnico. Por lo
tanto, distinguimos entre:

a. La conciliación, se entiende producida “cuando el menor reconozca el


daño causado y se disculpe ante la víctima y ésta acepte sus disculpas”.

b. La reparación, consiste en “el compromiso asumido por el menor con la


víctima o perjudicado de realizar determinadas acciones en beneficio de
aquellos o de la comunidad, seguido de su realización efectiva”.

c. La realización de tareas socioeducativas a cuyo favor hubieran informado


los Equipos Técnicos.

Tenemos que tener en cuenta que, aunque la LORPM alude a la conciliación y


reparación, el Reglamento que desarrolla la LORPM habla de mediación como
concepto sinónimo a aquellas.

La conciliación consiste en que el menor pide disculpas a la víctima y estas


son aceptadas por ella. En la reparación, además, se compromete a realizar
una determinada actividad en favor de la víctima o de un tercero, seguida
de su realización efectiva. También el menor puede realizar una determinada
actividad socioeducativa a cuyo favor hubiera informado el Equipo Técnico.

Todas ellas ponen fin al expediente ya iniciado, por lo tanto, el Ministerio


Fiscal lo pondrá en conocimiento del Juez de menores a fin de proceder al
sobreseimiento del expediente de reforma.

Para su aplicación es necesario que se trate de un delito menos grave, es


decir con violencia o intimidación no grave, por lo tanto, el precepto es
plenamente aplicable a los delitos de acoso escolar cuando este no se
presente con violencia o intimidación grave.

42 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


El legislador también prevé la conciliación durante la ejecución de la medida
en el art. 51,3 de la LORPM, permitiendo que también en esta fase procesal se
produzca la conciliación del menor con la víctima. Así el Juez podrá dejar sin
efecto la medida impuesta en cualquier momento de su cumplimiento, si el
juez lo estima que el tiempo cumplido de medida es suficiente reproche. De
esta forma establece el precepto que:

“La conciliación del menor con la víctima, en cualquier momento en


que se produzca el acuerdo entre ambos a que se refiere al art. 19 de
la presente Ley, podrá dejar sin efecto la medida impuesta cuando
el Juez así lo acuerde, a propuesta del Ministerio fiscal o del Letrado
del menor y oídos el Equipo técnico y la representación de la entidad
pública de protección o reforma de menores”.

En este caso la conciliación corresponderá llevarla a cabo a la Entidad


Pública de Reforma. No prevé la aplicación limitación alguna en cuando al
delito o en cuanto a la medida. No obstante, entendemos, que en todo caso
se deberán respetar los periodos de seguridad impuestos por el legislador
para el cumplimiento de la medida en determinados delitos y que impiden su
modificación(17).

6.2. Medidas cautelares

La siguiente cuestión que debemos plantearnos a la vista de las


especialidades de la LORPM es si: ¿Se pueden adoptar medidas cautelares
en el delito de acoso escolar? ¿Se pueden adoptar medidas cautelares de
internamiento?

A tal respecto tenemos que tener en cuenta que las medidas cautelares
vienen reguladas en el art. 28 de la LORPM. De acuerdo con el precepto para
su adopción es necesario la existencia de indicios racionales de la comisión
de un hecho delictivo o riesgo de que el menor eluda u obstruya la acción
de la justicia o atente contra los bienes jurídicos de la víctima. Concurriendo
estos requisitos el Juez de menores adoptará la medida en medio abierto,
estas solo será la libertad vigilada, la prohibición de acercamiento o
comunicación y la convivencia con otra persona familia o grupo educativo.
Estas medidas se celebran en trámite escrito.

Para las medidas de internamiento se tendrá en cuenta la gravedad del


hecho, las circunstancias personales del menor en especial el riesgo de fuga
y el hecho de haber cometido hechos anteriores de análogas características.
En este caso se celebrará una comparecencia a instancia del Ministerio Fiscal
o de la acusación particular, oídos el letrado del menor y el representante del
Equipo Técnico y la entidad pública de reforma. La duración será de hasta
6 meses prorrogables a instancia del Ministerio Fiscal por otros tres meses
como máximo.

6.3. Prueba pericial

La Instrucción de la Fiscalía 10/2005 considera especialmente recomendable


(17)
Periodos de seguridad en que en los casos de acoso escolar acordar como diligencia instructora la prueba
las medidas no pueden ser pericial psicológica de la víctima. Que consiste en el examen pericial de la
modificadas conforme a los
art.13 y 51 de la LORPM. Estos se víctima a efectos de su evaluación psicológica, por entender que “podrá” ser
introducen en el art9 y 10 de la un indicio del acoso el representado por el hecho base de que el menor haya
LORPM con la reforma 8/2006
de 4 de diciembre sufrido:

Jóvenes: bullying y ciberbullying 43


1. Modificaciones de carácter;

2. Brusco descenso en el rendimiento escolar;

3. Abandono de aficiones;

4. Depresión;

5. Negativa a asistir al centro escolar.

Consideramos que, aunque inicialmente puede constituir un indicio a la hora


de incoar expediente, no obstante, estos hechos pueden tener explicaciones
alternativas, por lo que habrá de tratarse de excluir otras posibilidades.
Entendemos que puede ser de ayuda a efectos de acreditar la existencia de
un delito de acoso escolar, pero por sí sola no tiene entidad suficiente para
sustentar una condena, salvo que venga avalada o corroborada por otras
pruebas en el acto de juicio oral.

6.4. Proceso penal de menores. especialidades

La LORPM regula un procedimiento basado en los principios de flexibilidad,


agilidad, publicidad restringida de las actuaciones procesales, intervención de
los Equipos técnicos y utilización de un lenguaje comprensible para el menor.

El procedimiento consta de dos partes bien diferenciadas la fase de


instrucción a cargo del Ministerio Fiscal y la fase de audiencia o juicio a cargo
del juez de menores.

El procedimiento penal de menores es el único procedimiento en España en


que la instrucción corresponde al Ministerio Fiscal, pero el Ministerio Fiscal
no es un órgano jurisdiccional conforme al art. 120 de la CE por lo que no
puede acordar diligencias restrictivas de derechos fundamentales ni medidas
cautelares, las cuales conforme al art. 23,3 de la LORPM corresponden al
Juez de Menores. Así el art. 2 del Reglamento que desarrolla la LORPM
1774/20004 de 30 de julio salvo la detención el resto de diligencias
restrictivas de derechos fundamentales deberán ser solicitadas por la policía
al Ministerio Fiscal, para que por su conducto sean solicitados al Juez de
menores.

En la fase de juicio las especialidades se centran en cuanto a la protección de


víctima del acoso escolar, generalmente menores de edad.

La reforma 4/2015 de 27 de abril que traspone en la LECrim la directiva


2012/29 sobre el Estatuto de la víctima en el proceso penal y recoge una
serie de especialidades para la protección de la víctima menor de edad.

Estas son de aplicación al proceso penal de menores conforme a la


disposición final 1º de la LORPM. Especialmente encontramos los artículos
433, 448 y 701 bis en la LECrim.

El art. 433 de LECrim afirma que en los supuestos de los testigos victimas
menores de edad, en atención a su la falta de madurez o cuando resulte
necesario para evitarles los graves perjuicios de la victimización secundaria,
podrá acordarse que se les tome declaración mediante la intervención de
expertos. Con esta finalidad, podrá acordarse también que las preguntas
se trasladen a la víctima directamente por los expertos o, incluso, excluir
o limitar la presencia de las partes en el lugar de la exploración de la
víctima. En estos casos, el Juez dispondrá lo necesario para facilitar las
partes la posibilidad de trasladar preguntas o de pedir aclaraciones a la

44 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


víctima, siempre que ello resulte posible. El juez ordenará la grabación de la
declaración por medios audiovisuales.

También los artículos 448 y 707 LECrim señalan en dos momentos procesales
diferentes, la instrucción o la fase de juicio oral, que la declaración de los
testigos menores de edad y de las personas con capacidad judicialmente
modificada podrá llevarse a cabo evitando la confrontación visual de los
mismos con el inculpado, utilizando para ello cualquier medio técnico que
haga posible la práctica de esta prueba.

Tenemos que poner de manifiesto que el legislador al trasponer la Directiva


2012/29 proclama una serie de derechos, pero estos deben ser atemperados
con los derechos y garantías procesales del menor expedientado. En
concreto respecto al procedimiento previsto en el art 433 de la LECrim, la
Jurisprudencia del TEDH(18) ha exigido para ser respetuoso con el derecho
a un proceso justo y equitativo artículo 6.3 d) CEDH deberán respetarse los
derechos del inculpado:

1. Debe ser informado de que se va a oír a la víctima menor de edad.

2. Debe tener una oportunidad de observar dicha exploración, bien en


el momento en que se produce o después, a través de su grabación
audiovisual.

3. Debe tener la posibilidad de dirigir preguntas al menor, de forma directa


o indirecta, bien durante el desarrollo de la primera exploración o en una
ocasión posterior.

Si la inculpación es posterior se le da a conocer la existencia de la


exploración,

4. Acceder a su contenido mediante su grabación audiovisual.

5. Tener la posibilidad procesal de cuestionarla, ya sea en fase de


investigación o en el juicio oral.

6. Poder pedir una ampliación sobre aquellos aspectos adicionales sobre los
que la defensa considera deben ser interrogados.

Lo que se pretende en el art. 433 de la LECrim es tomar una sola declaración


a la víctima grabarla y reproducirla en el acto de juicio oral, de tal suerte
que pese al art. 741 de la LECrim que exige la práctica de las pruebas en el
acto del juicio, permita sustentar una posible sentencia condenatoria. Con
ello busca evitar la victimización secundaria y el olvido del hecho frecuente
en estas edades. Pero es una prueba excepcional y requiere estar dotada de
garantías que contrarresten una posible vulneración del derecho a la defensa.
La naturaleza y finalidad de este procedimiento viene recogido en la famosa
sentencia de 16 de junio de 2005 del Tribunal de Justicia de la UE conocido
como caso Pupino en el que se acusaba a una maestra de escuela de haber
maltratado a niños menores de seis años en el momento de suceder los
hechos, el Tribunal de Justicia de la UE señala que los Estados miembros de
la UE deben establecer mecanismos para que las victimas vulnerables puedan
prestar declaración protegiendo su seguridad.
(18)
STEDH caso P.S. contra
Alemania 26 de marzo 1996;
S.N. contra Suecia, de 2 de 7. Las medidas del artículo 7 de la LORPM
julio de 2002; STEDH caso AM
contra Italia 14 de diciembre
1999; STEDH caso A.S .contra Una de las especialidades previstas en la LORPM es que a los menores sólo se les
Finlandia 28 de septiembre
de 2010.
puede imponer las medidas específicamente reguladas en el art.7 de la LORPM,

Jóvenes: bullying y ciberbullying 45


medidas de contenido educativo y no penas previstas para adultos, por ello nos
preguntamos: ¿Qué medidas se pueden imponer a los menores responsables de
un delito de acoso escolar? ¿Se pueden imponer medidas de internamiento? ¿Se
pueden interponer medidas de internamiento en régimen cerrado?

Para dar respuesta a estas preguntas tenemos que acudir a las reglas de
imposición de medidas reguladas en los arts. 9 y 10 de la LORPM.
A continuación, abordamos ambos preceptos que regulan las reglas de
duración de las medidas dado que las medidas y su duración no solo tienen
en cuenta el hecho cometido y su gravedad, sino también la edad del menor
al establecer la LORPM franjas sancionadoras de edad y sus circunstancias
personales familiares y sociales.

7.1. Regla general de duración de las medidas

En cuanto a la duración de las medidas la LORPM como regla general


establece que la medida no podrá exceder de dos años. La prestación en
beneficio de la comunidad no podrá superar las 100 horas. La permanencia
de fin de semana no podrá superar las 8 permanencias. Las acciones
u omisiones imprudentes no podrán ser sancionadas con medidas de
internamiento en régimen cerrado. Pero esta regla general tiene importantes
modificaciones.

Así, solo se impondrán medidas de internamiento en régimen cerrado cuando


los hechos sean:

1. Los tipificados como delito grave por el Código Penal o las leyes penales
especiales.

2. Siendo tipificados como delitos menos graves sean cometidos con


violencia o intimidación en las personas o se pongan en grave riesgo
la vida o integridad física de las mismas. A este supuesto respondería
el delito de acoso escolar que en la mayor parte de los supuestos se
devuelve con actos de violencia e intimidación en las personas.

3. Siendo tipificados como delitos menos graves se cometan en grupo o el


menor perteneciere o actuare al servicio de una banda, organización o
asociación, incluso de carácter transitorio.

En estos supuestos:

Si el menor tuviera 14 o 15 años tendrían una duración de 3 años, las


prestaciones de servicio en beneficio de la comunidad de hasta 150 horas de
prestaciones de servicios y las permanencias de fines de semana en cetro
podrían llegar hasta 12.

Si el menor tuviera 16 o 17 años las medidas tendrían una duración de hasta 6


años, las prestaciones de servicio en beneficio de la comunidad de hasta 200
horas y las permanencias de fines de semana en cetro podrían llegar hasta 16.

En esta última franja de 16 o 17 años si el hecho reviste extrema gravedad y se


entiende que reviste extrema gravedad cuando existe reincidencia la medida
será necesariamente de internamiento en cerrado de 1 a 6 años seguido
de una Libertad Vigilada de hasta 5 años. Solo podrá ser modificada si ha
transcurrido 1 año de la duración de la medida de internamiento impuesta.

En consecuencia, no siendo el delito de acoso del art. 173 un delito grave


conforme al CP, cuando el delito de acoso escolar se desenvuelva con
violencia o intimidación en las personas o se ponga en riesgo la vida o

46 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


integridad física de las mismas se puede acordar la medida de internamiento
en régimen cerrado. De acuerdo con el precepto sería igualmente aplicable
cuando la actuación fuera grupal, si bien esta previsión tiene escasa acogida
desde la jurisdicción de menores, dado que olvida el legislador que la
delincuencia juvenil por naturaleza es una delincuencia grupal. Así Oñate
Cantero destaca que el delito de acoso suele ser un delito de naturaleza
grupal(19). Lo cierto es que no suele ser apreciado jurisprudencialmente dado
que esta circunstancia ya está prevista como agravante y como elemento del
tipo en muchos delitos. En consecuencia, no puede ser considerado el menor
de peor condición que el adulto, por ello no se aplica en la práctica.

7. 2. Medidas de internamiento

En el delito de acoso escolar, en consecuencia, cabe la posibilidad de acordar


un internamiento incluso en régimen cerrado. Si el menor tiene 16 o 17 años
y los hechos revisten extrema gravedad por existir reincidencia entonces
la medida a imponer medida será necesariamente un internamiento en
cerrado de 1 a 6 años seguido de una L-V hasta 5 años. Solo podrá modificar
la medida una vez transcurrido un año de la duración de la medida de
internamiento impuesta.

No obstante, hay que recordar que conforme al art. 37 de la Convención


de Derechos del niño y a las Regla 14 de las Reglas Mínimas ONU para la
administración de justicia de menores las medidas privativas de libertad
solo podrán ser acordadas como último recurso y por el tiempo mínimo
imprescindible.

Cuando además en los hechos cometidos se incurre también en un delito


con pena superior a 15 años en el CP; de homicidio del art. 139 del CP; de
asesinato del art. 138; una agresión sexual del art. 179 CP; la agresión sexual
agravada del art180 del CP, produciéndose un concurso entre el delito
de acoso y alguno de los enumerados, la medida será necesariamente un
internamiento en régimen cerrado cualquiera que sea su edad.

Entonces la duración será:

a) Si el menor tiene 14 o 15 años de edad, la medida a imponer


necesariamente será una medida de internamiento en régimen cerrado
de 1 a 5 años de duración, complementada en su caso por otra medida de
libertad vigilada de hasta 3 años.

b) 16 o 17 años de edad, una medida de internamiento en régimen cerrado


de 1 a 8 años de duración, complementada en su caso por otra de
libertad vigilada con asistencia educativa de hasta 5 años. Solo podrá ser
modificada la medida trascurrida la mitad de la duración de la medida de
internamiento impuesta.

En definitiva, cuando el acoso escolar se cometa con delitos gravísimos


como homicidio, asesinato, agresión sexual la medida necesariamente será
un internamiento en régimen cerrado. Lo mismo sucederá cuando el menor
tenga 16 o 17 años y el hecho revista extrema gravedad al existir reincidencia.

7.3. Prohibición de acercamiento y comunicación

El abanico de medidas recogidas en el art. 7 de la LORPM es muy amplio,


así encontramos: el tratamiento ambulatorio; la asistencia a centro de
(19)
Oñate Cantero A, ob cit, pág. 2. día; la libertad vigilada; la prohibición de aproximarse o comunicarse con

Jóvenes: bullying y ciberbullying 47


la víctima; la convivencia con otra persona, familia o grupo educativo;
las prestaciones en beneficio de la comunidad; la realización de tareas
socioeducativas; la amonestación; la prohibición de acercamiento. Pero de
todas ellas las medidas más utilizadas son la libertad vigilada y la prohibición
de acercamiento y comunicación con la víctima, su familia y persona que el
juez designe, o de comunicarse con ella telefónica, telemáticamente o de
cualquier otra forma oral visual o escrita. Por eso nos centraremos en estas
dos medidas, sin perjuicio, de que se puedan poner cualesquiera otras de las
enumeradas en el art. 7 de la LORPM.

La prohibición de acercamiento y comunicación con la víctima se introduce


en el elenco de medidas del art. 7 de la Ley con la reforma 8/2006 de 4
de diciembre, pero el legislador no distingue entre medidas principales y
accesorias en dicho precepto, como si sucede en derecho penal de adultos.

Es una medida mero-asegurativa, es decir, no tiene contenido educativo. No


obstante, el legislador en el art. 7 de la LORPM permite imponer una o varias
medidas con independencia que sean uno o varios hechos. Lo habitual es
imponer junto con esta medida otra de contenido educativo.

El legislador no prevé el control electrónico, por lo que no es posible el control


electrónico como en derecho penal de adultos, dado que las restricciones de
derechos deben ser objeto siempre de interpretación restrictiva. Esta falta de
previsión no responde a un olvido del legislador, por el contrario se evita dado
que podría estigmatizar al menor y afectar a la confidencialidad.

Cuando se acuerde la medida y el menor expedientado y la víctima acudan


al mismo centro escolar, se produce un conflicto de intereses entre su
derecho a la educación y el cumplimiento de la medida, esto puede suponer
el que el menor expedientado tenga que abandonar el centro educativo
a fin de cumplir la distancia establecida por el Juez de Menores. En este
caso prevalece necesariamente la protección de los derechos de la víctima,
en especial su seguridad, por lo que el menor expedientado deberá ser
trasladado de centro escolar.

7.4. Libertad vigilada

La medida de libertad vigilada es una de las más frecuentemente impuestas


en la práctica por los Juzgados de Menores, supone un seguimiento que
realiza el Juez a los menores permite imponer reglas de conducta: 1.ª
Obligación de asistir con regularidad al centro docente correspondiente, si
el menor está en edad de escolarización obligatoria, y acreditar ante el Juez
dicha asistencia regular o justificar en su caso las ausencias, cuantas veces
fuere requerido para ello. 2.ª Obligación de someterse a programas de tipo
formativo, cultural, educativo, profesional, laboral, de educación sexual, de
educación vial u otros similares. 3.ª Prohibición de acudir a determinados
lugares, establecimientos o espectáculos. 4.ª Prohibición de ausentarse del
lugar de residencia sin autorización judicial previa. 5.ª Obligación de residir
en un lugar determinado. 6.ª Obligación de comparecer personalmente ante
el Juzgado de Menores o profesional que se designe, para informar de las
actividades realizadas y justificarlas. 7.ª Cualesquiera otras obligaciones que
el Juez, de oficio o a instancia del Ministerio Fiscal, estime convenientes para
la reinserción social del sentenciado.

En consecuencia, es una medida con contenido en blanco por lo que permite


abordar los déficits que presenta el menor en los distintos ámbitos. También

48 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


permite la adopción de reglas de conductas entre las que encontramos
someter al menor a programas especializados, por lo tanto, permite adoptar
reglas de conducta prevista y cualesquiera otras encaminadas a la reinserción
y reeducación del menor infractor, reglas de conducta que le permitan
interiorizar el hecho para no volverlo a cometer. En especial programas
educativos que aborden el respeto a los otros alumnos, a la diversidad, la
empatía, el control de impulsos, etc.

8. Responsabilidad civil
El legislador acoge en el art61,3 de la LORPM la responsabilidad civil
solidaria de los padres, tutores, acogedores o guardadores legales o de
hecho por este orden. El sistema diseñado por el legislador cumple una
doble finalidad: En primer lugar, dar mayor protección a las víctimas al
liberarlas de tener que probar la culpa del responsable civil, protegiéndolas
también frente a la frecuente insolvencia de los menores, al ampliar el
círculo de los responsables solidarios con él. En segundo lugar, conseguir
una mayor implicación de los padres y demás responsables en el proceso
de socialización de los menores, imponiéndoles las consecuencias civiles
de las infracciones que éstos cometan por la trasgresión del conjunto de
deberes que tienen sobre ellos.

8.1. Naturaleza de la responsabilidad civil en la LORPM

El sistema recogido en el art. 61.3 de la LORPM es calificado en la exposición


de motivos como revolucionario. Desconozco si es o no revolucionario, lo que
está claro es que se aparta de la responsabilidad civil prevista en el Código
Civil y en el Código Penal. Estamos en presencia de una responsabilidad
objetiva basada en la imputación objetiva y ajena a toda idea de culpa o
negligencia. Los enumerados en el art. 61,3 de la LORPM responden, aunque
hubieran actuado con la diligencia debida. Solo se podrá moderar cuando
acredite que no ha favorecido la conducta del menor, pero no excluir.

Nos debemos plantear si los centros docentes se encuentran o no incluidos


dentro del art. 61.3 de la LORPM. También si es o no compatible con la de los
padres o no.

El art. 61,3 ha sido objeto de muchas interpretaciones en relación con la


expresión “por este orden”. Una postura inicial mantenía una interpretación
literal del supuesto(20), entienden que el precepto establece un sistema
de responsabilidad civil solidaria de carácter objetivo de forma sucesiva y
excluyente, a las personas y en el orden enumerado por el art. 61.3 de la LO
5/2000. Mantienen una interpretación literal afirmando que la enumeración
(20)
SAP Lleida sección 1ª, nº recogida en el art. 61,3 de la LORPM es exclusiva y excluyente, desde esta
187/2015 de 13 mayo 2015, Rec.
10/2015; Las Palmas de Gran
perspectiva respondería en primer término los padres, solo a falta de estos
Canaria sec 1º nº 213/2013 de 26 los tutores, y así sucesivamente. Pero esta interpretación se encuentra en la
noviembre 2013, Rec. 672/2013.
actualidad superada y no es compatible con la enumeración del artículo, dado
(21) que pueden concurrir más de uno de los enumerados en el citado precepto.
SAP de Cantabria de 23 de
diciembre de 2003; SAP de la Ello dio lugar a una segunda posición que mantiene la posición acumulativa
Rioja de 8 de enero de 2015. según la cual pueden concurrir uno o varios de los enumerados en el precepto.
(22) A su vez se desdobla en dos corrientes, la acumulativa solidaria(21) en la que
SAP de las Palmas, sec2º de 15 todos los responsables están en el mismo plano de igualdad, la subsidiaria(22)
de noviembre de 2013.
conforme la cual responderá el primero, si es insolvente el segundo y así
(23) sucesivamente. Una tercera postura ecléctica que entiende que hay que ir a
SAP de Álava, sec1ª, nº46/09 13
de febrero de 2009. quien desarrolle las efectivas funciones tuitivas respecto del menor(23).

Jóvenes: bullying y ciberbullying 49


Aunque no existe pronunciamiento del Tribunal Supremo, dado el difícil acceso
casacional, la mayor parte de la jurisprudencia se mantiene a favor de dos
interpretaciones, de un lado la acumulativa solidaria según la cual podrían
concurrir varios de los enumerados en el art. 61,3 de la LORPM, entre ellos
los padres y el centro docente. De otro lado, la ecléctica, material, lógica y
sistemática, que considera que debe atenderse a las efectivas facultades que
los diversos responsables tengan atribuidas sobre el menor en el momento
de acaecer los hechos que determinen su responsabilidad, facultades que
se corresponden con los consiguientes deberes jurídicos de educación y de
control o vigilancia del menor, pudiendo recaer solo en el centro escolar(24).

La Instrucción FGE 10/2005, de 6 de octubre, sobre el tratamiento del acoso


escolar desde el sistema de justicia juvenil la considera incluida, al afirmar:

“A estos efectos puede fundamentarse la petición en la figura del


guardador del art. 61.3 de la LORPM, en la que puede incluirse
también al centro docente, por ser quien en esos momentos está
ejerciendo funciones de guarda.

También cabrá anclar la reclamación dirigida contra el centro


educativo en el art. 1903.5 CC, pues no debe, a este respecto,
olvidarse la cláusula general de supletoriedad contenida en
el artículo 4.3 del Título Preliminar del Código Civil. Si para
fundamentar la responsabilidad de los centros docentes ha de
acudirse al Código Civil habrán de tenerse muy presentes los
criterios de interpretación que al respecto viene manteniendo la Sala
Civil del Tribunal Supremo”(25).

Por lo tanto ambas son válidas o bien se incluye a los centros docentes
dentro de concepto de guardadores de hecho del art. 61.3 de la LORPM, o
bien, responderán de forma subsidiaria por aplicación de la disposición final
primera en relación con el art. 120 CP.

Los centros docentes suelen celebrar contratos de seguros con compañías


aseguradoras a fin de garantizar los riesgos que surjan en relación con la
responsabilidad civil derivada de la actividad desarrollada. Con ocasión de
esta garantía suelen surgir problemas en orden a la legitimación activa y
pasiva de dichas compañías aseguradoras.

También estarán legitimadas activamente las Compañías de Seguros que


hubieran indemnizado a los perjudicados hasta el límite de la indemnización,
de conformidad con art. 64 de la LORPM en el ejercicio de la acción
subrogatoria del art. 43 de la Ley de 8 de octubre de 1980.

A su vez, el art. 63 LORPM recoge una regla de responsabilidad civil


directa de los aseguradores hasta el límite contratado, según la cual: “los
aseguradores que hubiesen asumido el riesgo de las responsabilidades
(24) pecuniarias derivadas de los actos de los menores a los que se refiere
SAP de Santa Cruz de Tenerife,
sec2º 9-10-2007, nº645/2007. la presente Ley serán responsables civiles directos hasta el límite de la
de Guipúzcoa, Sección 1ª,
Sentencia 43/2009 de 10 Feb. indemnización legalmente establecida o convencionalmente pactada, sin
2009, Rec. 1029/208. perjuicio de su derecho de repetición contra quien corresponda”. Acción
(25) de repetición prevista en el art. 76 de la Ley de contrato de seguro de 8 de
SSTS (Sala de lo Civil), de 21 octubre de 1980.
noviembre 1990, núm. 524/1993,
de 20 mayo, núm. 210/1997, de
10 marzo núm. 178/1999, de 8 La reiterada jurisprudencia del Tribunal Supremo señala que la solidaridad
marzo, núm. 349/2000, de 10 propia de las acciones de responsabilidad extracontractual del art. 1902 CC
abril y núm. 1266/2001, de 28
diciembre)”. excluye el litis consorcio pasivo necesario, siendo la responsabilidad civil

50 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


solidaria, el perjudicado puede dirigir su acción contra cualquiera de los que
considere responsables del evento(26).

Por lo que no se da un litisconsorcio pasivo necesario en los vínculos de


solidaridad que se producen entre los varios causantes de un hecho dañoso
y sus respectivas entidades aseguradoras, ya que en materia de culpa
extracontractual la situación de litisconsorcio pasivo necesario no resulta
forzosa, porque la responsabilidad de los art. 1.902 y 1.903 del CC es solidaria,
Sentencias del Tribunal Supremo de fechas 19 de Enero de 1.988 , 24 de
Marzo de 1.988 , 24 de Junio de 1.992 , 19 de Diciembre de 1.995 , entre otras
muchas(27).

La legitimación para ejercitar la acción civil en el seno del procedimiento de


menores solo la ostentan el Ministerio Fiscal, los perjudicados y las compañías
aseguradoras que se tengan por partes interesadas, y carecen de ella las
personas contra las que se dirija la acción civil, de modo que no pueden traer al
proceso a otros posibles responsables civiles. En definitiva, en el proceso penal
de menores no puede el responsable civil traer al proceso a otras personas.

Por lo tanto, la existencia de un contrato de seguro no exime a responsable civil


de la responsabilidad, añadiendo que la acción directa que el artículo 76 de la
Ley de Contrato de Seguro de 8 de octubre de 1980 confiere al perjudicado
y sus herederos es de ejercicio facultativo por parte de aquéllos, y que ello
no impide que los declarados responsables civiles en un proceso civil o penal
puedan en virtud del contrato de seguro, ejercitar el derecho de repetición
contra la entidad aseguradora, de acuerdo con el art. 1144 del CC(28).

8.2. La moderación y sus características

La segunda cuestión que debe ser abordada en torno a la responsabilidad


civil prevista en el precepto es la moderación. Debemos destacar que la
moderación por su propia naturaleza no es apreciable de oficio, ni al alza ni
a la baja, sino que es de justicia rogada, por lo que tiene que ser alegada e
invocada por los responsables civiles. La carga de la prueba recae en quien
la invoca, es decir por los enumerados en el art. 61,3 de la LORM(29). Es de
carácter discrecional por Jueces y Tribunales, ahora bien, se acceda o no a la
moderación, cualquiera que sea la decisión ha de ser motivada de conformidad
con el art 120 CE y 438,3 de la LOPJ. La moderación como excepciona la regla
general debe ser interpretada restrictivamente por jueces y tribunales.

La sentencia de la Audiencia Provincial de Valencia, SEC. 5ª, S 20-6-2008


señala que: “En cuanto a los criterios para determinar el concreto porcentaje
(26) de moderación, se ha de estar al caso concreto, pero ha de tenerse en cuenta
En este sentido SAP de Santa
Cruz de Tenerife, Sección 5ª,
que la regla general ha de ser la no moderación o la no rebaja en absoluto,
Sentencia 388/2012 de 31 dada la dicción legal, de la que resulta la excepcionalidad de la moderación”.
octubre de 2012, Rec. 13/2012

(27)
SAP de Las Palmas, Sección 1ª, 8.3. Favorecer la conducta del menor; empleo de la diligencia debida
213/2013 de 26 noviembre de
2013, Rec. 672/2013.
La jurisprudencia menor fundamenta la facultad de moderación en los
(28) esfuerzos desplegados por los progenitores para socializar adecuadamente
SAP de Cádiz, Sección 4ª,
221/2012 de 29 junio de 2012, a sus hijos. En definitiva, se fundamenta en la “buena gestión del proceso
Rec. 26/2012. educativo del hijo”. Se discute si la moderación debe basarse en un juicio
(29) genérico a la gestión educativa, o por el contrario debe apoyarse en
En este sentido SAP Asturias circunstancias concretas directamente relacionadas con el supuesto litigioso
núm. 145/2003 (Sección 2ª), de
22 mayo. que de un modo especial aconsejen una atenuación de la responsabilidad.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 51


Pues bien, esta última es la posición mayoritaria al fundamentarse en la
mayor parte de los casos en las circunstancias personales, familiares y
sociales del menor. Quien informa sobre esa gestión suelen ser los Equipos
Técnicos en su informe, por eso en la mayor parte de las sentencias la
jurisprudencia se basa en ellos.

9. Responsabilidad civil cuando los hechos son cometidos


por menores de 14 años
Cuando los hechos sean cometidos por un menor de 14 años queda exento de
responsabilidad penal conforme a la LORPM, ahora bien, ello no quiere decir
que no surja la responsabilidad civil de los padres del menor art. 1903,2 CC.

De acuerdo con el precepto los padres son responsables de los daños


causados por los hijos que se encuentren bajo “su guarda”. La obligación
de responder corresponde a ambos progenitores siempre que los dos
tengan la guarda del menor. El fundamento de la responsabilidad de los
padres se encuentra en una presunción iuris tantum de culpa “in vigilando”
o “in educando”. Pero se trata de una responsabilidad extracontractual
cuasiobjetiva, los padres quedan liberados cuando acrediten que han obrado
con la diligencia de un buen padre de familia. Existe una inversión de la carga
de la prueba a favor del perjudicado, recae así la carga de la prueba en los
padres. Por lo tanto, de naturaleza distinta a la del art61,3 de la LORPM.

Los requisitos para que prospere:

1. La existencia de un daño.

2. Una acción u omisión en la que intervenga cualquier tipo de culpa o


negligencia.

3. Una relación de causalidad entre la acción u omisión y el daño ocasionado.

Estamos en presencia de una responsabilidad cuasi objetiva, por lo tanto,


produce una inversión de la carga de la prueba, pero puede el responsable
quedar liberado si acredita que actuó con la diligencia debida. Debe ser los
padres, en consecuencia, quien acredite que actuó con la “diligencia debida”
o de un “buen padre de familia”.

En igual sentido cuando los hechos son cometidos por un menor de 14 años
dentro de un centro docente y en horario escolar responde el centro docente.
Así el art. 1903,6 CC señala que las personas o entidades que sean titulares de un
centro docente de enseñanza no superior responderán por los daños y perjuicios
que causen sus alumnos menores de edad durante los períodos de tiempo en
que los mismos se hallen bajo el control o vigilancia del profesorado del centro,
desarrollando actividades escolares o extraescolares y complementarias.

Esta responsabilidad se encuentra vinculada a la obligación que la Ley


Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor impone en
el art. 13: la obligación a toda persona o autoridad de comunicar a la autoridad
o sus agentes las situaciones de riesgo que puedan afectar a un menor sin
perjuicio de prestarle el auxilio inmediato que precise. Esta obligación tiene
su fundamento, a su vez, en el art. 3,3 de la Convención de Derechos del niño
que proclama que los Estados miembros se aseguraran que las autoridades,
instituciones y personal encargados del cuidado y educación de los niños
garanticen su seguridad y lleven a cabo una supervisión adecuada.

52 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Por lo tanto, los centros docentes privados responden cuando los hechos
sucedan en sus dependencias y en horario escolar. Pero también se extiende esta
responsabilidad a otros supuestos como son al periodo del trasporte escolar, las
actividades extraescolares, las vistas culturales o los viajes de fin de curso.

También en este caso estamos en presencia de una responsabilidad civil


cuasiobjetiva. Esta, como hemos expuesto, exige culpa o negligencia. Se
produce una inversión de la carga de la prueba a cargo de los centros que
desarrollan una actividad en principio susceptible de producir daño. No habrá
responsabilidad cuando las personas mencionadas en el precepto acrediten que
emplearon toda la diligencia de un buen padre de familia para prevenir el daño.

Cuando se trata de un centro público, sin embargo, entran en juego el art.


139 y ss. de la Ley 30/92 de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las
Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común que
regula la responsabilidad por el funcionamiento del servicio público docente
no universitario.

Son muchas dudas, en ocasiones, las que puede suscitar la jurisdicción


competente, pero ante la duda sobre si la jurisdicción competente es
administrativa o civil, tenemos que entender que prevalece la competencia de la
jurisdicción contencioso-administrativa cuando nos encontremos ante un centro
público(30), cualquiera que se la persona física a las que también se dirijan.

10. Non bis in idem


Los problemas que se pueden suscitar en el entorno escolar, al concurrir
junto con una normativa administrativa otras de orden penal, es el poder
incurrir en que la prohibición de que un solo hecho pueda ser doblemente
sancionado. En los supuestos de acoso escolar puede ocurrir que el menor
expedientado haya cumplido una sanción en el ámbito escolar o educativo y
posteriormente se incoe expediente de reforma en la Jurisdicción de menores
por el Ministerio Fiscal y tras la instrucción del expediente y la celebración
del juicio pueda ser objeto de una medida de las recogidas en el art. 7 de
la LORPM. Este problema debe ser resuelto desde la óptica de la triple
identidad. A tal respecto debemos recordar que conforme a la jurisprudencia
más reciente la prohibición de duplicidad de sanciones administrativa y
penal sólo se dará cuando concurra una triple identidad de sujeto, hecho y
fundamento, entendida, esta última, como identidad de interés protegido(31).
Desde esta perspectiva no es suficiente la mera dualidad de normas sobre un
mismo supuesto de hecho en el ámbito escolar y en el ámbito penal.

A mayor abundamiento incluso cuando la conducta enjuiciada haya sido


ya objeto de sanción disciplinaria en el ámbito escolar, no está excluida
su persecución y sanción penal. En este sentido el Tribunal Constitucional
mediante sentencia dictada por el Pleno n° 2/2003, de 16 de enero mantiene
la compatibilidad. Esta sentencia se aparta de la doctrina jurisprudencial
anterior y permite la imposición de una sanción en vía penal, cuando en su
duración se tienen en cuenta la primera sanción administrativa impuesta.

Referencias bibliográficas
(30)
STS de la sala 3ª de 14de marzo
De la Cuerda Arnau, Ml (2013): “Menores y redes sociales: protección penal de los menores en el entorno
de 2002.
digital”, Cuadernos Digitales de Formación Nº30, 2013.
(31)
STC n° 2/1981 de 30 de enero García Esteban, MD (2015): “Cuestiones problemáticas en alguna tipología de delitos cometidos por menores
y STS n° 234/1991, de 10 de (violencia de género, violencia doméstica, acoso escolar y delitos contra la libertad e indemnidad sexual)”,
diciembre. Encuentro de jueces de menores, CGPJ, MADRID.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 53


Oñate Cantero, A (2006): “Acoso y violencia escolar. Precisión terminológica e implicaciones jurídicas”, en El
mobbing desde la perspectiva social, penal y administrativa, Estudios de Derecho Judicial Nº:94.

Sanchez García, Ma. (2007): “Violencia en la escuela: tratamiento penal del acoso escolar desde el sistema del
Derecho penal de menores”, en Los derechos fundamentales en la educación, CGPJ, Madrid.

Subijana Zunzunegui, IJ. (2006): “El acoso escolar una lectura victimólogica de la legislación”, en El mobbing
desde la perspectiva social, penal y administrativa, CGPJ, Madrid.

54 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Jóvenes: bullying y ciberbullying

Algunos ejemplos institucionales


ante el acoso escolar
David Teatino Gómez. Inspector jefe del Cuerpo Nacional de Policía, Área de Seguridad Ciudada-
DOCUMENTOS na, del Gabinete de Coordinación y Estudios. Secretaría de Estado de Seguridad.
Rosa María Tourís López. Alférez de la Guardia Civil, Área de Estadística, del Gabinete de Coor-
dinación y Estudios. Secretaría de Estado de Seguridad.

3 El Plan Director para la convivencia y


mejora de la seguridad en los centros
educativos y sus entornos
El Plan Director para la convivencia y mejora de la seguridad en los Centros educativos y sus entornos
acaba de cumplir diez años de vigencia, a lo largo de los cuales se ha visto avalado por la excelente
acogida que año tras año viene recibiendo por parte de la comunidad educativa. En este periodo ha
pasado a convertirse en la pieza angular de la actividad del Ministerio del Interior en relación con la
infancia y la juventud, absorbiendo a otros planes y actuaciones orientados al mismo grupo poblacional,
y dilatando su marco de acción inicial hasta convertirse en la herramienta que capitaliza la mayor parte
de las actuaciones preventivas de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en este ámbito. Al
mismo tiempo, este Plan se ha mostrado como una herramienta muy flexible, que ha sabido adaptarse
en este tiempo a las nuevas necesidades y a las nuevas amenazas que, asociadas con frecuencia al mal
uso de las nuevas tecnologías, han ido surgiendo en el entorno de nuestra juventud.

Palabras clave: juventud, convivencia, detección, colaboración, acoso,


ciberacoso, víctima.

La Convención Internacional de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas


(CDN), firmada en 1989, en su artículo 19, establece que “los Estados Parte
adoptarán las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas
apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso
físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación,
incluido el abuso sexual, mientras que el niño se encuentre bajo la custodias
de sus padres, de un tutor o de cualquier otra persona que le tenga a su
cargo”.

En este sentido, nuestra Constitución (CE), comienza diciendo que “la


Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y
promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama
su voluntad de proteger a todos los españoles y pueblos de España en
el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas
e instituciones”. Por otra parte, el artículo 10 dice que “la dignidad de la
persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo
de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son
fundamento del orden político y de la paz social”.

Además, el artículo 39.4 CE apunta que “los niños gozarán de la protección


prevista en los acuerdos internacionales que velan por sus derechos”.

A pesar de tan tempranos antecedentes, no fue hasta marzo de 2006,


cuando el Gobierno, con el acuerdo de los sindicatos de enseñanza,
Organizaciones de Centros Educativos y Asociaciones de Madres y Padres de
Alumnos (AMPAS), aprobó un “Plan para la mejora de la convivencia escolar”,
con la finalidad de fomentar hábitos y conductas que promovieran la

Jóvenes: bullying y ciberbullying 57


convivencia en estos entornos. El Ministerio del Interior cooperó en el diseño
de dicho Plan a través de su participación en el Observatorio Estatal de la
Convivencia Escolar y la Prevención de Conflictos y de otras iniciativas en la
misma línea como el portal de la convivencia del Ministerio de Educación.

Posteriormente, el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana en su reunión


de 20 de abril de 2006, acordó la constitución de un Grupo de Trabajo
de Juventud y Seguridad que, coordinado por la Secretaría de Estado de
Seguridad, contó con la participación del entonces Ministerio de Educación
y Ciencia, la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), el
Instituto de la Juventud, el Consejo de la Juventud de España y las secciones
de juventud de los sindicatos CC.OO y U.G.T. con el objeto de proponer
medidas, en el campo de la cooperación policial, con las Administraciones
Públicas y los agentes sociales, para contribuir a abordar las materias de
seguridad relacionadas con los jóvenes.

Una de las conclusiones del citado grupo de trabajo se materializó con la


firma, en diciembre del mismo año, de un Acuerdo Marco entre el Ministerio
de Educación y Ciencia y el Ministerio del Interior para la convivencia y
mejora de la seguridad escolar. En el marco de las conclusiones alcanzadas
por el grupo de trabajo, y a fin de desarrollar dicho Acuerdo, se convino en
la necesidad de elaborar un “Plan Director para la Convivencia y Mejora de
la seguridad escolar” que recogiera las líneas de actuación a seguir en la
materia, con los siguientes objetivos:

• Responder de manera coordinada y eficaz a las cuestiones relacionadas con


la seguridad de niños y jóvenes en la escuela y su entorno, fortaleciendo la
cooperación policial con las autoridades educativas en sus actuaciones para
mejorar la convivencia y la seguridad en el ámbito escolar.

Para ello se quería poner a disposición de los responsables de la


comunidad educativa, directivos, personal docente y Asociaciones de
Madres y Padres de Alumnos, los conocimientos técnicos y la colaboración
de expertos policiales para la prevención, detección y solución de los
eventuales episodios de violencia, acoso u otros actos delictivos que
pudieran producirse en estos entornos y que afectasen a cualquiera de
los agentes intervinientes en el proceso educativo: alumnos, profesores y
comunidad escolar, fomentando la corresponsabilidad en la denuncia de
las infracciones detectadas.

• Mejorar el conocimiento de los menores y jóvenes sobre los recursos


policiales para la prevención de la delincuencia y protección de las
víctimas, y sobre las cuestiones de seguridad ciudadana que inciden
en materias como acoso escolar, bandas juveniles, acceso a drogas y
alcohol, vandalismo, xenofobia o racismo, impulsando la celebración de
actividades, charlas y conferencias en los centros escolares dirigidas a los
alumnos e impartidas por expertos policiales.

• Contribuir a concienciar a los alumnos de la necesidad de erradicar


las conductas violentas del ámbito escolar, buscando el desarrollo de
conductas proactivas en el rechazo y denuncia de tales comportamientos
e informarles de los recursos de que la sociedad dispone para ayudarles.

• Mejorar la vigilancia policial en las inmediaciones de los centros escolares.

• Articular mecanismos e instrumentos de coordinación permanentes en


todo el territorio nacional, entre los expertos policiales y las autoridades

58 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


docentes, comunidad educativa, asociaciones de padres y madres de
alumnos y otras organizaciones.

• Cooperar con el Ministerio de Educación en el Plan para la Mejora de


la Convivencia Escolar a través de la participación en el Observatorio
Estatal de la Convivencia Escolar y la Prevención de Conflictos y de otras
iniciativas como el portal de la convivencia.

Todos estos objetivos junto con las líneas de actuación a seguir en esta
materia se plasmaron finalmente en la aprobación de la Instrucción 3/2007
del Secretario de Estado de Seguridad, por la que se ponía en marcha el Plan
Director, con una vigencia inicial de dos años, que fue objeto de renovaciones
periódicas mediante distintas instrucciones del Secretario de Estado de
Seguridad, hasta la publicación de la instrucción 7/2013, que aprueba el texto
actualmente vigente y confiere al Plan carácter permanente, insertándolo
dentro de las líneas de actuación a largo plazo del Ministerio del Interior.

Actualmente, se puede decir que el Plan Director está consolidado y goza de


amplia aceptación en la gran mayoría de los centros educativos de nuestro
país, con los que existe una comunicación corriente y de manera periódica
para la trasmisión recíproca de información y efectuar la solicitud de las
actividades que contempla entre los diferentes actores que intervienen. En
consecuencia, el Plan Director se ha convertido en la herramienta a través de
la que el Ministerio del Interior canaliza prioritariamente todas sus actuaciones
en relación con la problemática, de cualquier naturaleza, que pueda afectar a
los menores o a los entornos escolares, hasta el punto de que gradualmente
ha ido absorbiendo a otros planes o actuaciones que incidían sobre el mismo
ámbito de actuación, aunque desde un punto de vista diferente. Éste ha
sido el caso del “Plan Estratégico de Respuesta Policial al Consumo y Tráfico
Minorista de Drogas en los Centros Educativos y sus Entornos”, regulado en
origen por la Instrucción de la Secretaría de Estado de Seguridad 25/2005 y
sus sucesivas actualizaciones, que se centraba inicialmente en la reducción de
la oferta de drogas a los consumidores más jóvenes, principalmente a través
de actividades de vigilancia policial y desarticulación de puntos de venta de
estas sustancias en el entorno de los centros escolares. Actuaciones que han
acabado quedando englobadas en las funciones de vigilancia de los centros
escolares previstas en el Plan Director.

Objetivos y contenidos del Plan Director para la


convivencia y mejora de la seguridad en los centros
educativos y sus entornos
El Plan Director persigue de manera clara establecer canales permanentes
que traten de mejorar la coordinación entre el Ministerio del Interior, a través
de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, con la comunidad educativa, todo
ello con el propósito de dar cumplimiento a los mandatos legales vigentes.
Su ámbito de actuación queda limitado a los menores de edad dentro del
entorno escolar, es decir, al colectivo de personas que se encuentra por
debajo de los 18 años.

Al hablar de niños y niñas y la juventud, es necesario determinar que en


nuestro país dicha población alcanza unas cifras significativas, tal y como
refleja el gráfico 1. No obstante, en el último año, los datos registrados
(8.307.360) presentan un ligero descenso con respecto a 2015 (8.314.271).
Una tendencia que viene produciéndose desde 2013.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 59


Gráfico 1. Población menores de edad, Españoles/Extranjeros.

MENORES DE EDAD
8.500.000
8.400.000
8.300.000

8.364.567
8.362.305
8.200.000

8.330.369

8.307.360
8.336.511
8.290.639

8.314.217
8.100.000

8.192.166
8.000.000

8.033.426
7.900.000
7.800.000

7.845.520
7.700.000
7.600.000
7.500.000
2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016

Fuente: 2007-2016 (INE).

Según la publicación elaborada por la Subdirección General de Estadística


y Estudios del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (“Las cifras de la
educación en España. Estadísticas e indicadores correspondientes al curso
2014-2015”), de 22 de febrero de 2017, en el curso 2014-2015 el alumnado del
sistema educativo asciende a 10.858.260. De ellos, 8.101.473 (74,6%) alumnos
cursan enseñanzas de Régimen General no universitarias. Como así recoge
este documento, la escolarización es prácticamente absoluta cuando se
refiere a estudiantes de 3 años (94,9%) a los 16 años (95,1%). Sin embargo,
ésta disminuye gradualmente a medida que aumenta la edad de los alumnos
y alumnas, alcanzado tasas por encima del 70% hasta la edad de los 19 años
(73,0%).

En relación al alumnado de enseñanzas de Régimen General no universitarias,


el 68,0% asisten a centros públicos y el 25,6% a centros concertados, siendo
tan solo el 6,4% el que se encuentra escolarizado en instituciones de carácter
privado no concertado.

Además, el 8,6% del alumnado matriculado en enseñanzas de Régimen


General no universitarias es de nacionalidad extranjera. La distribución de
este alumnado se produce de manera desigualdad por todo el territorio
nacional, así Illes Balears reúne el 14,1% y La Rioja el 13,7%.

Para alcanzar sus objetivos, el Plan cuenta con los correspondientes


instrumentos de coordinación, evaluación, control y seguimiento, y con la
identificación de los distintos agentes necesarios para su puesta en práctica,
articulándose a través de cuatro líneas de actuación fundamentales:

1. Conferencias y actividades en los centros escolares dirigidas a los alumnos


centradas en la realización de charlas, visitas y actividades en centros
escolares, dirigidas a los menores y jóvenes e impartidas por miembros de
los Cuerpos de Seguridad. Las líneas básicas a desarrollar mediante dichas
actividades eran las siguientes:

• Facilitar información general a los menores y jóvenes de los principales


problemas de seguridad que les afectan como colectivo, prestando
especial atención a los siguientes aspectos:

60 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


— Consecuencias del acoso escolar en quienes lo padecen, así como
de la responsabilidad de todos de combatirlo y denunciarlo.

— Prevención del consumo de drogas y alcohol por los menores y


jóvenes.

— Otras cuestiones como bandas juveniles, conductas incívicas y


vandálicas, racismo y xenofobia, riesgos de seguridad asociados a
las nuevas tecnologías etc.

— Ventajas de fomentar hábitos y conductas que promuevan la


mejor convivencia frente a los conflictos o actos de violencia entre
alumnos o con otros miembros de la comunidad educativa.

• Sensibilizar y orientar a los alumnos sobre aquellos comportamientos


que pueden derivar en acciones violentas o delictivas, fomentando los
valores de responsabilidad, igualdad, respeto y convivencia.

• Facilitarles herramientas para la prevención de conflictos y para evitar


el riesgo de convertirse en víctimas de determinadas conductas como
abusos o agresiones sexuales, acoso escolar, acceso a determinados
contenidos de Internet, etc.

• Inculcar la necesidad de comunicar o solicitar ayuda a los padres y


profesores, respecto de los hechos que se produzcan en el interior o
fuera del centro escolar, cuando la gravedad de la situación lo aconseje.

• Mejorar su conocimiento y confianza en relación con el funcionamiento


de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y el servicio público
que prestan a la comunidad.

2. Mecanismos de comunicación y colaboración con la comunidad


educativa. El objetivo fundamental de esta línea de actuación consistía
en facilitar a los directivos, al personal docente y las Asociaciones de
Madres y Padres de Alumnos de los centros que desearan participar
en el programa mecanismos de comunicación y colaboración con los
expertos policiales en materia de menores y de jóvenes, con la finalidad
de ofrecerles la posibilidad de concertar reuniones con los expertos
policiales para obtener de los mismos asistencia técnica y apoyo en las
siguientes materias:

• Información general sobre los problemas de seguridad que implican


mayor riesgo para los menores y jóvenes, buscando mejorar su
conocimiento y la adquisición de pautas de detección de los
comportamientos y actitudes que suelen manifestar los jóvenes que los
padecen:

— Acoso escolar.

— Consumo y tráfico de estupefacientes y alcohol.

— Violencia contra la comunidad escolar y los centros.

— Actividad de grupos o bandas violentas de carácter juvenil.

— Abusos y agresiones sexuales.

— Maltrato en el ámbito familiar.

— Riesgos asociados a Internet y las nuevas tecnologías.

— Comportamientos racistas y xenófobos.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 61


• Mecanismos de prevención a desarrollar por la comunidad educativa
para evitar estos problemas en el ámbito escolar y mejorar la seguridad
de los centros.

• Detección y solución de episodios problemáticos concretos que se


pudieran plantear en el centro escolar.

• Asistencia individualizada a padres de menores en situación de


riesgo, bien como víctima o autores de comportamientos violentos
en el centro escolar o en los ámbitos en los que se desarrolla su
personalidad.

3. Mejorar la vigilancia de las inmediaciones de los centros escolares.


Estas actuaciones, aunque inicialmente focalizadas en la prevención
de las situaciones de consumo y tráfico de drogas, fueron ampliándose
gradualmente a la prevención de todo tipo de episodios violentos
relacionados con los menores y los jóvenes, buscando mejorar la
seguridad global del entorno escolar, y se realizaban bajo criterios de
colaboración entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las
Policías Locales de las principales ciudades.

4. Otras actuaciones, de carácter complementario, dirigidas a los alumnos,


y orientadas en buena medida a promover un clima de confianza entre
la juventud y las fuerzas de seguridad, que comprendían actividades
tales como exhibiciones y demostraciones policiales, jornadas de puertas
abiertas en las dependencias policiales, convocatorias de concursos, etc.

Las diferentes líneas de actuación que comprende el Plan Director, la


sensibilidad de los objetivos perseguidos y la particularidad de que sus
principales destinatarios fueran menores de edad, hicieron desde el primer
momento especialmente delicados todos los aspectos relacionados con
la determinación y elaboración de los contenidos a impartir y del material
didáctico complementario, siendo especialmente compleja la formación
que de los funcionarios responsables de su ejecución, contándose desde el
inicio con la colaboración del Ministerio de Educación para la elaboración de
material educativo específico.

Una de las principales características de este Plan que lo diferencia


claramente de la mayoría de los planes promovidos desde el Ministerio
del Interior, desde su concepción inicial hasta el día de hoy, ha sido su
carácter eminentemente voluntario. Son los distintos centros escolares los
que deciden, en función de sus circunstancias específicas, incorporarse
al Plan. También deciden la temática y contenido de las distintas charlas
o actuaciones a desarrollar y los destinatarios, así como, en caso de ir
dirigidas al alumnado, su rango de edades, lo que, aunque le aporta una gran
flexibilidad para adaptarse a nuevas necesidades, indirectamente y de forma
inevitable también supone una cierta pérdida de control sobre su evolución y
sobre la capacidad para orientar sus prioridades.

De este modo, por un lado las actuaciones del Plan han dado cabida a
nuevas preocupaciones, como la prevención de la aparición en la escuela de
comportamientos proclives a la violencia de género o a cualquier forma de
discriminación por razón de sexo u orientación sexual, a la que no se prestó
atención inicialmente; y por otro lado, se ha constatado una evolución de
las preocupaciones de la comunidad escolar, que han pasado de centrarse
prioritariamente durante los primeros años en los problemas derivados del
consumo de drogas y alcohol o relacionados directamente con el acoso

62 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


escolar, a los derivados del uso de las nuevas tecnologías, sin perjuicio de que
las mismas sean actualmente probablemente el principal canal de comisión
y difusión de muy diverso tipo de conductas catalogables como actos de
acoso escolar.

En paralelo a esta evolución también se ha producido una progresiva


ampliación de los actores participantes. Como plan nacido en el ámbito del
Ministerio del Interior sus ejecutantes naturales han sido desde su origen las
Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado: Policía Nacional y Guardia Civil,
exigiéndose de cada Cuerpo policial la articulación de una estructura de
implantación y ejecución territorial a tres niveles: nacional, provincial y local,
a los que se superponen las funciones de coordinación correspondientes a las
distintas Delegaciones y Subdelegaciones del Gobierno, y las de seguimiento
asumidas por la Secretaría de Estado de Seguridad.

Con el tiempo, a este esfuerzo se ha incorporado, además de diversas


policías locales; el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, a
través de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género en lo
referente a la prevención de la violencia sobre la mujer, y de la Secretaría
de Estado de Igualdad en materia de formación y colaboración en las
actividades que se vienen realizando en el entorno escolar en todos los
aspectos relacionados con la prevención de la aparición en la escuela de
comportamientos de violencia de género o discriminación por razón de sexo
u orientación sexual; y la Fundación ANAR (Ayuda a Niños y Adolescentes
en Riesgo) que, en virtud del convenio de colaboración suscrito con el
Ministerio del Interior realiza, en esta y otras áreas, una importante labor
de asesoramiento, ayuda y conexión inmediata con las Fuerzas y Cuerpos
de Seguridad, que complementa la actuación realizada por éstas. También
se prevé la cooperación con otros organismos públicos con competencia
en la materia como el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes a través
de la participación en el Observatorio Estatal de la Convivencia Escolar
y la Prevención de Conflictos y en otras iniciativas como el portal de la
convivencia; o el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, por medio del
Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), en lo tocante
a las conductas discriminatorias y racistas.

En suma, el Plan Director se ha convertido con el paso de los años en


un instrumento de gran utilidad para canalizar la actuación preventiva
e informativa del Ministerio del Interior en los entornos escolares y
para encauzar las relaciones institucionales con otros organismos con
responsabilidades en estos ámbitos, que cuenta con una gran aceptación por
parte de la comunidad escolar. Al mismo tiempo hay que poner en valor su
flexibilidad, al haber sido capaz de demostrar una importante capacidad de
adaptación a la evolución en las amenazas existentes para los menores y los
jóvenes, y a las preocupaciones que en relación con las mismas albergan sus
progenitores y los centros escolares.

El Plan Director a través de los datos estadísticos


Entre 2007 y 2013, los datos estadísticos se recogían, registraban y
codificaban siguiendo una metodología específica. De esta forma, y
atendiendo a la sistemática establecida en este periodo, los datos finales
son el resultado de realizar el cómputo de los correspondientes a cada año
escolar (septiembre a junio), y no a años naturales (enero a diciembre).
Es a partir del año 2013, cuando se modifica la técnica estadística inicial,

Jóvenes: bullying y ciberbullying 63


empleándose el segundo criterio mencionado para el cómputo de los datos
estadísticos (años naturales). Es por lo que para que las estadísticas cumplan
una de sus características esenciales, la comparabilidad, en la presentación
de los datos de este artículo se ha optado por la última medida estadística.
Así pues, si se cotejan los datos aquí reflejados con los publicados por el
Ministerio del Interior hasta el momento, los datos correspondientes a la
serie histórica 2007-2013 no coinciden con los difundidos anteriormente,
ya que las publicaciones atienden a la metodología vigente en cada serie
histórica. Asimismo, en relación al año 2007 sólo existen datos del 4º
trimestre (septiembre-diciembre), debido a la fecha de inicio y puesta en
funcionamiento del Plan Director.

Gráfico 2. Total actividades informativas.

TOTAL ACTIVIDAD INFORMATIVAS


36.366
32.093
29.894
25.747

19.052
14.362
9.339
7.658
5.401
501

2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016

Fuente: 2007-2016 (Ministerio del Interior)

La gráfica 2, relativa al conjunto de las actividades informativas realizadas


por los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en los centros
escolares, muestra un crecimiento indudable de dichas prácticas año a año,
fruto de esta demanda por la sociedad educativa y padres y madres de
los alumnos y alumnas para abordar las problemáticas más comunes entre
la comunidad escolar. Entre las cuestiones que plantean estas actividades
se encuentran contenidos muy diversos como son el acoso escolar, actos
vandálicos, racismo, xenofobia y cualquier forma de intolerancia, las
bandas juveniles, consumo de drogas y alcohol, los peligros de las nuevas
tecnologías, riesgos y seguridad en internet y redes sociales y la violencia
sobre la mujer.

Se ve claramente como en nueve años, si partimos del año 2008, se han


multiplicado por siete la cifra de “charlas” y actividades explicativas en el
marco de este Plan Director.

Las cifras que figuran desglosadas a continuación corresponden a la serie


histórica 2013-2016, teniendo en cuenta que con la entrada en vigor el 13 de
julio de 2013 de la Instrucción 7/2013, los datos de ese año solo contabilizan
las actividades informativas del último trimestre (septiembre a diciembre).
Solo se exponen los datos del periodo mencionado, ya que con anterioridad a

64 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


2013 no se registraban de manera diferenciada por temáticas las actividades
informativas realizadas, por lo que no es posible desagregar datos en este
sentido. (Tabla 1)

Tabla 1. Total actividades informativas por contenido.


2013-2016 (Ministerio del Interior)
ACTIVIDADES INFORMATIVAS 2013 2014 2015 2016 Total

Charlas Acoso escolar 1.259 7.068 7.955 10.961 27.243

Charlas Bandas Juveniles 161 804 798 685 2.448

Charlas Nuevas Tecnologías 2.804 14.581 15.143 16.296 48.824

Charlas Drogas y Alcohol 757 4.436 4.745 4.491 14.429

Charlas VdG 702 3.005 3.452 3.933 11.092

TOTAL CHARLAS 5.683 29.894 32.093 36.366 104.036

Si se analizan las cifras de las actividades informativas correspondientes a


“acoso escolar” (Tabla 1), al igual que ocurre con la totalidad de las “charlas”
(Gráfico 2), se produce un aumento importante, situándose esta materia
como la segunda más común entre las actividades de esta naturaleza detrás
de la referida a las Nuevas Tecnologías y el uso de las redes sociales.

Por poner un ejemplo, en el año 2016, las “charlas” sobre acoso escolar
sumaron el 30,14% del total. Esta cifra viene a poner de relieve la importancia
en la actualidad de esta problemática, principalmente ante el conocimiento
de ciertos hechos de especial gravedad.

A continuación, y teniendo en cuenta que no se disponen de datos de las


Comunidades Autónomas de Cataluña y País Vasco, puesto que el Plan no
se aplica en estas dos regiones, la distribución geográfica de las actividades
informativas y “charlas” impartidas a lo largo del territorio nacional, tomando
como referencia 2016, es la siguiente (Gráfico 3 datos acoso escolar, y Tabla 1
Anexo, total de “charlas” todas las materias):

Gráfico 3. Actividades informativas sobre acoso escolar por CC.AA. 2016


(Ministerio del Interior)

Hasta 100

100-200

201-300

301-700

Más de 700

Jóvenes: bullying y ciberbullying 65


Andalucía, Madrid, Comunitat Valencia y Castilla-La Mancha son las regiones
en las que se han desarrollado un mayor número de estas actividades por
parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las Policías
Locales.

A lo largo del Plan Director también se contemplan, dentro de las iniciativas


y medidas a seguir, otras actividades distintas de las informativas, como son
las reuniones de coordinación con diferentes instituciones y organismos.
De esta forma, de manera habitual se celebran reuniones con Delegaciones
y Subdelegaciones de Gobierno, con los Ayuntamientos, en las aulas
hospitalarias, con las Federaciones que agrupan a Asociaciones de Padres y
Madres de Alumnos, e incluso en las Universidades.

En este sentido, en el año 2016, y en relación al ámbito escolar, los datos que
arrojan el Plan indican que han mantenido 22.923 reuniones con personal
docente y 2.525 con AMPAS (gráficos 4 y 5).

Gráfico 4. Total reuniones informativas con personal docente.


2007-2016 (Ministerio del Interior)
TOTAL REUNIONES PERSONAL DOCENTE

25622
23778 23505 22923

17792
16453
14640
11654 12515

2602

2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016

Gráfico 5. Total actividades informativas con AMPA`s.


2007-2016. (Ministerio del Interior)
TOTAL REUNIONES AMPAS

2525
2318 2225
2038 2112 2018
1804 1856
1673

414

2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016

De igual forma, en este último año, el Plan Director se ha aplicado en 6.462


centros de media por trimestre, es decir, media de centros educativos
participantes en el Plan ubicados en demarcación de Policía Nacional,

66 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Guardia Civil y Policía Local. En los que, a la vez, se han realizado 109.877
servicios de vigilancia, encaminados a la detección de actividades ilícitas y
todo tipo de acciones violentas o antisociales relacionadas con los menores
de edad y la juventud, tratando de esta forma mejorar de forma integral la
seguridad en el entorno escolar.

Por otra parte, y en el marco del Plan Director, en el año 2016, se han
celebrado un total de 6.216 actividades complementarias entre las que
destacan las exposiciones de efectos y material policial, exhibiciones de
unidades policiales, y visitas a centros policiales, especialmente, con motivo
de celebraciones locales y jornadas de puertas abiertas. La finalidad buscada
con estas actividades de carácter complementario del Plan es, siempre
dentro de un ambiente distendido y de cercanía, favorecer que los y las
alumnas tengan un conocimiento de los distintos Cuerpos policiales y de
la labor que ejercen en beneficio de la sociedad en su conjunto, así como
fomentar valores de igualdad, respeto y convivencia entre los menores
de edad, y generar cuotas de confianza entre la juventud y los miembros
policiales.

Los datos expuestos muestran, en definitiva, la evolución seguida por


este Plan Director y la gran aceptación que ha despertado desde su
aprobación. Sin duda, los datos avalan la gran utilidad y eficacia de esta
iniciativa.

Violencia y convivencia escolar


La Instrucción de la Fiscalía General del Estado 10/2005, de 6 de octubre,
sobre tratamiento del acoso escolar desde el sistema de Justicia Juvenil,
define el conocido bullying, violencia horizontal, violencia entre iguales, o
violencia entre compañeros, y dice que “se caracteriza, como regla general,
por una continuidad en el tiempo, pudiendo consistir los actos concretos
que lo integran en agresiones físicas, amenazas, vejaciones, coacciones,
insultos o en el aislamiento deliberado de la víctima, siendo frecuente que el
mismo sea la resultante del empleo conjunto de todas o de varias de estas
modalidades”. Es pues que, la nota principal que debe existir, es decir, la
igualdad que debe ponderar en la relación entre iguales se transforma en
una relación de jerarquía y dominación-sumisión entre los que acosan y el
que resulta acosado. Como establece esta Instrucción “concurre también en
esta conducta una nota de desequilibrio de poder, que puede manifestarse en
forma de actuación en grupo, mayor fortaleza física o edad, aprovechamiento
de la discapacidad de la víctima etc.”

La Fiscalía considera en su instrucción que todas las modalidades de acoso


son actos agresivos en sentido amplio, sean físicos, verbales o psicológicos,
aunque no toda agresión da lugar a acoso necesariamente, si bien valora
como especialmente graves dos formas de acoso: el emocional o psicológico,
debido a su escasa visibilidad, ya consista en conductas activas tendentes a
impedir la participación en el grupo de la persona afectada, o en conductas
pasivas de exclusión o aislamiento; y el acoso en grupo, por la difuminación
del sentimiento de culpa y de la conciencia de responsabilidad de los autores.
En cualquier caso, la Fiscalía concluye que conceptualmente el acoso escolar
tiene lugar entre iguales y requiere de una cierta continuidad o reiteración,
debiendo, por tanto, distinguirse estas conductas de los incidentes violentos,
aislados u ocasionales, que propiamente no pueden calificarse como acoso
aunque puedan constituir episodios de violencia escolar.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 67


El Defensor del Pueblo, en el informe “Violencia escolar: el maltrato entre
iguales en la educación secundaria obligatoria”, considera que la “prevención
sin duda es fundamental para evitar que un alumno se convierta en
maltratador. Pero también lo es que exista un clima social y una conciencia
personal y colectiva en la que sea palpable el rechazo hacia este tipo
de conductas”. No obstante, a veces la prevención no es suficiente, y se
producen situaciones que conllevan actos de la violencia en la escuela o su
entorno.

El informe se hace eco de la distinción entre violencia escolar y acoso,


siguiendo el criterio de los principales expertos en la materia. De acuerdo
con ello, se considera que violencia escolar es cualquier tipo de violencia que
se dé en los centros escolares, ya sea dirigida al alumnado, al profesorado
o a los objetos, y que puede ser puntual u ocasional. Y se refieren a acoso
cuando esta violencia escolar, que es repetitiva y frecuente, tiene la intención
de intimidar u hostigar a las víctimas. En concreto, para que pueda hablarse
de acoso habrían de cumplirse los siguientes criterios: que la víctima se sienta
intimidada, que se sienta excluida, que perciba al agresor como más fuerte,
que las agresiones vayan aumentando en intensidad, y que preferentemente
tengan lugar en el ámbito privado. No obstante, el propio informe reconoce
que la diferencia entre acoso y maltrato se reduce generalmente a una
valoración meramente cuantitativa, relacionada con la frecuencia o
reiteración de las conductas que integran los actos de que se trate.

Las infracciones más graves que tienen lugar y vulneran la convivencia


escolar pueden llegar a constituir un delito. De esta forma, en un acto de
acoso escolar tiene cabida numerosas tipologías delictivas, si se atiende al
abanico de infracciones penales que se recogen en nuestro Código Penal.
Tradicionalmente en nuestro ordenamiento no se ha dado un tratamiento
unitario al acoso escolar, lo que puede generar cierta dificultad para la
correcta identificación y tratamiento de estas conductas.

En general, se ha considerado que los actos de acoso escolar o “bullying”


pueden constituir delito de trato degradante, tipificado en el artículo 173.1 del
Código Penal, cuando tengan entidad suficiente para producir un menoscabo
grave de la integridad moral de la víctima, o impliquen actos de humillación
de carácter reiterado que, sin llegar a constituir trato degradante, supongan
grave acoso. Cuando estos actos se traduzcan además en la comisión de
otros tipos delictivos (lesiones, coacciones, amenazas etc.) se imputará en
concurso con aquellos.

Si los hechos tienen lugar mediante medios digitales nos podemos encontrar
con el ciberacoso escolar o cyberbullying. Igualmente, estas conductas
pueden ser muy variadas, pudiendo traducirse en ataques o amenazas
directas, difusión de rumores o mensajes hirientes o imágenes humillantes,
exclusión de grupos en línea, etc. Desde un punto de vista penal los actos
concretos en los que se materializa esta modalidad de acoso pueden ser,
con frecuencia, constitutivos de delitos de descubrimiento y revelación
de secretos, tipificados en los artículos 197 y siguientes del Código Penal,
aunque dada la transversalidad de estas conductas también pueden serlo de
otros delitos como daños informáticos, usurpación del estado civil, amenazas,
etc.

Las recientes reformas del Código Penal no han acabado con el tratamiento
fragmentario del acoso y sus modalidades, si bien han introducido nuevos tipos
penales que permiten sancionar conductas que con anterioridad podían, en

68 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


ocasiones, quedar impunes, en la medida en que no se traducían en agresión
directa ni suponían menoscabo grave de la integridad moral de la víctima. En
este sentido, la Ley Orgánica 1/2015 ha introducido un nuevo tipo de delito de
acoso u hostigamiento recogido en el artículo 172 ter del Código Penal conocido
por su denominación inglesa como stalking, o cyberstalking en aquellos
supuestos en los que se utilizan dispositivos tecnológicos, y en los que, sin llegar
a concretarse una amenaza o coacción, se producen conductas reiteradas por
medio de las que se coarta gravemente la libertad y sentimiento de seguridad de
la víctima sometiéndola de forma persistente a actos concretos de persecución
o vigilancia, llamadas u otros actos continuos de hostigamiento.

También se ha introducido en el apartado 7 del artículo 197 la modalidad de


ciberacoso conocida como sexting, penalizando la difusión sin autorización
de imágenes o grabaciones de una persona obtenidas con su anuencia en un
domicilio o en un lugar fuera del alcance de la mirada de terceros, cuando
menoscabe gravemente la intimidad personal de la víctima. Lógicamente,
todos estos hechos también pueden constituir simultáneamente delito
contra la integridad moral del artículo 173.1, en atención a las circunstancias
concurrentes en su comisión.

Del citado informe del Defensor del Pueblo también se pueden extraer otras
concusiones de interés que, en sus líneas generales, siguen siendo válidas
y se encuentran corroboradas por los datos estadísticos recopilados por la
Secretaría de Estado de Seguridad: los resultados mostraron que la mayor
incidencia del maltrato se producía entre los doce y catorce años de edad,
durante el primer ciclo de educación secundaria obligatoria, descendiendo
paulatinamente a partir de los dieciséis años. Asimismo, de acuerdo con
las manifestaciones de las propias víctimas, las formas de abuso más
frecuentemente eran las agresiones verbales, sufridas aproximadamente en
una tercera pate de los casos; seguidas por las agresiones físicas indirectas,
tales como esconder las pertenencias de la víctima; el aislamiento o la
exclusión social; y las amenazas para intimidar. Las agresiones físicas, directas
o indirectas, se daban en porcentajes mucho más reducidos que, en sus
formas más graves, como chantajes, amenazas con armas o abuso sexual,
tenían una incidencia muy inferior.

En contraposición a las víctimas, hay que situar a los autores de los hechos
ilícitos contra la convivencia escolar. En este sentido, es preciso determinar si
los autores son menores de edad, si son menores de catorce años o si por el
contrario son personas adultas.

La Ley 5/2000, reguladora de la responsabilidad penal de los menores, en su


artículo 1 dice que:

1. Esta Ley se aplicará para exigir la responsabilidad de las personas


mayores de catorce años y menores de dieciocho por la comisión
de hechos tipificados como delitos o faltas en el Código Penal o las
leyes penales especiales.

2. Las personas a las que se aplique la presente Ley gozarán


de todos los derechos reconocidos en la Constitución y en el
ordenamiento jurídico, particularmente en la Ley Orgánica 1/1996,
de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor, así como en la
Convención sobre los Derechos del Niño de 20 de noviembre de
1989 y en todas aquellas normas sobre protección de menores
contenidas en los Tratados válidamente celebrados por España.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 69


De esta manera, los menores de catorce años no serán responsables
penalmente en virtud de lo establecido en esta Ley, aunque pueden ser
objeto de otras medidas de distinta naturaleza (no penal). En cambio, los
mayores de dieciocho años sí incurren en responsabilidad penal, de acuerdo
con la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal.

Así pues, la violencia y la delincuencia en el ámbito escolar es muy extensa,


comprendiendo diversas representaciones que llevan a dibujar perfiles delictivos
distintos, que van desde la comisión de actos de carácter leve hasta delitos graves.
Los datos que a continuación se exponen, de manera detallada y específica
en relación a la delincuencia que afecta a la convivencia escolar, proceden del
Sistema Estadístico de Criminalidad (SEC), cuya gestión, de acuerdo con el
Real Decreto 400/2012, de 17 de febrero, compete al Gabinete de Coordinación
y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad, y cuya finalidad es la
explotación estadística de los datos que se graben por las Fuerzas y Cuerpos
de Seguridad del Estado, y por algunas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad
dependientes de las Comunidades Autónomas y Cuerpos de Policía Local.

En el caso concreto que nos ocupa, a continuación se recoge la información


estadística consignada en el SEC sobre infracciones penales contra la
convivencia escolar en España, tomando como contexto o ámbito de
comisión de tales hechos los centros docentes y las residencias estudiantiles,
independientemente de la edad del agresor o autor. Sin embargo, en relación
a los datos de las victimizaciones, la información incluida en este artículo se
refiere a personas menores de dieciocho años, y que adquieren la condición
de víctimas dentro del ámbito escolar.

Gráfico 6. Total infracciones penales contra convivencia escolar. 2007-2016.


(Ministerio del Interior SEC)

TOTAL INFRACCIONES PENALES CONTRA


CONVIVENCIA ESCOLAR
4.600 4491
4204
3883 3815
3725
3530 3439 3491 3477
3.450 3312

2.300

1.150

0
2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016

Del análisis de los resultados registrados por las Fuerzas y Cuerpos de


Seguridad, en la serie histórica 2007-2016, se distingue una disminución de
los delitos contra la convivencia escolar en España. De esta forma, podemos
apreciar que, en 2016, se ha conocido un total de 3.477 hechos, lo que
supone un -6,65% menos con respecto al año anterior, cifras que se sitúan en
niveles similares a los de 2012.

70 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Gráfico 7. Infracciones penales contra convivencia escolar.
2016. (Ministerio del Interior SEC)

Delitos violentos
contra las personas
6,5%

Delitos leves y faltas


70,8%

Delitos violentos
contra el patrimonio
5,7%

Delitos violentos contra


la libertad
10,7%

Delitos violentos contra


la libertad e
indentidad sexual
Delitos graves 5,3%
de calumnias/injurias
1,0%

Sin embargo, si se analiza el total de las infracciones penales conocidas


desagregadas en función de la concreta tipología penal, la mayoría de éstas
corresponden a delitos leves y faltas, suponiendo un 70,8% del total.

Gráfico 8. Infracciones penales conocidas en centros docentes y residencias


estudiantiles. 2016. (Ministerio del Interior SEC)

Hasta 25

26-50

51-150

151-225

Más de 225

A nivel territorial (Gráfico 8), son las comunidades de Madrid, Andalucía y


Comunitat Valenciana, las que aúnan valores superiores en relación a las
infracciones penales conocidas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, en
2016. (Además ver Tabla 3 Anexo serie histórica 2007-2016).

Por otra parte, en el Sistema Estadístico de Criminalidad (SEC), se realiza una


diferenciación entre dos conceptos, víctima y victimización. El concepto de
victimización hace referencia al número de hechos denunciados por personas

Jóvenes: bullying y ciberbullying 71


en los cuales manifiestan ser víctimas o perjudicados con ocasión de alguna
infracción penal. Se diferencia del concepto de víctima, ya que éste se
identifica con personas individuales. Se opta por la exposición de las cifras de
victimizaciones, ya que con ello se muestra de manera más fiable la realidad
criminal.

Gráfico 9. Victimizaciones por infracciones penales contra convivencia escolar.


2007-2016. (Ministerio del Interior SEC)

VICTIMIZACIONES POR INFRACCIONES PENALES


CONTRA CONVIVENCIA ESCOLAR
3.000 2.772

2.500 2.210
1.986 1.930 1.885 2.020
2.000 1.859 1.789 1.939 1.963

1.500

1.000

500

0
2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016

En 2016, según se aprecia en el gráfico 9, las victimizaciones que han sido


registradas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad suman un total de 2.020,
es decir, un 2,9% más que en el año 2015.

Atendiendo a los datos, según el sexo de las víctimas, hay que señalar que, en
general, son más numerosas las víctimas de sexo masculino que las de sexo
femenino.

Gráfico 10. Victimizaciones por infracciones penales contra convivencia escolar y sexo.


2007-2016. (Ministerio del Interior SEC)

VICTIMIZACIONES POR INFRACCIONES PENALES CONTRA


CONVIVENCIA ESCOLAR

Se desconoce
0%

FEMENINO
44%
MASCULINO
56%

En concreto, en la serie histórica 2007-2016, las victimizaciones que


pertenecen al sexo masculino alcanzan el 56%, frente al 44% de las de sexo
femenino.

72 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Gráfico 11. Victimizaciones por infracciones penales contra convivencia escolar por
grupos de edad. 2007-2016. (Ministerio del Interior SEC)

VICTIMIZACIONES POR INFRACCIONES PENALES CONTRA


CONVIVENCIA ESCOLAR

Hasta 6 años
4%
7 -10 años
10%
14-15 años
33%

11-13 años
33%
16-17 años
20%

Tal y como figura en la información registrada en el Sistema Estadístico de


Criminalidad (SEC) (gráfico 11) se aprecia que entre 2007 y 2016, el 66% del
conjunto de las víctimas recae sobre el grupo de edad de once a quince años.

La mayoría de las victimizaciones registradas, un 90,4% recae sobre personas


de nacionalidad española. (Gráfico 12).

Gráfico 12. Victimizaciones por infracciones penales contra convivencia escolar por


nacionalidad. 2016. (Ministerio del Interior SEC)

VICTIMIZACIONES MENORES HECHOS OCURRIDOS EN


CENTROS DOCENTES 2016
OCEANIA
0,0%
OTROS PAISES
0,1%

RESTO EUROPA 0,3%

UNION EUROPEA 3,2%


ESPAÑA
90,4%
AFRICA 2,5%

AMERICA 3,3%

ASIA 0,2%

Jóvenes: bullying y ciberbullying 73


El ciberacoso en el Plan Director
Como se puede apreciar de todo lo expuesto, el Plan Director no se
centra de modo exclusivo en el problema del acoso escolar, sino que
éste queda englobado dentro de un conjunto más amplio de actividades
preventivas, entre las que, como ya se ha señalado, actualmente están
cobrando mayor preeminencia las relacionadas con Internet y las nuevas
tecnologías debido tanto a los riesgos inherentes a las mismas como al
desconocimiento que sobre estas materias sueles tener los progenitores,
provocando una relativa reorientación del Plan hacia este objeto. En
cualquier caso, lo cierto es que buena parte del mal uso de las nuevas
tecnologías protagonizado por los jóvenes consiste en su utilización para
la comisión de actos que, en términos amplios, encajan dentro de este
concepto de acoso escolar.

Red.es, entidad pública empresarial del Ministerio de Energía, Turismo y


Agenda Digital que depende de la Secretaría de Estado para la Sociedad
de la Información y la Agenda Digital, define el ciberacoso escolar o
ciberbullying como un tipo concreto de ciberacoso aplicado en un
contexto en el que únicamente están implicados menores. Se puede definir
el ciberbullying de una manera sencilla y concisa como el daño intencional
y repetido infligido por parte de un menor o grupo de menores hacía otro
menor mediante el uso de medios digitales. Los métodos más habituales
son:

• Ataques directos: insultos o amenazas enviadas directamente a la


víctima a través de redes sociales, mensajería instantánea y correo
electrónico, robo de contraseñas para el secuestro y cierre de perfiles
en redes sociales, y envío de virus informáticos.

• Publicaciones y ataques públicos: difusión de rumores, mensajes


hirientes, fotos o videos humillantes, o exclusión de grupos en línea.

• Uso de otras personas y mecanismos para ejercer el ciberacoso:


suplantación de identidad y creación de perfiles falsos en redes sociales
y para enviar mensajes amenazantes.

Según sus estudios los actores participantes en la ejecución de estas


conductas son, por lo general, los mismos que en el caso del acoso
escolar tradicional: el acosador, la víctima y los espectadores. En términos
generales no existe una diferencia sustancial con las formas tradicionales
de acoso, más allá del medio a través del cual se comenten, aunque esta
diferencia es suficiente para marcar algunas distinciones importantes,
ya que, por un lado la sensación de anonimato propia de las nuevas
tecnologías proporciona capacidades a menores que nunca antes se
hubieran atrevido a cometer estos hechos, y por otro sus consecuencias
puedan verse considerablemente agravadas por el acceso permanente
a la víctima y por la rapidez y extensión de su difusión. Se trata de
un problema emergente que, sin duda, está teniendo gran impacto
entre los jóvenes y del que se hacen eco con frecuencia los medios de
comunicación por sus graves consecuencias en algunos casos.

La nueva realidad propiciada en los entornos escolares por la aparición


del fenómeno del ciberacoso, y las demandas de la comunidad escolar en
relación en esta problemática, han marcado la evolución del Plan Director
en los últimos años, dando pie a la inclusión en el mismo de acciones
específicas de sensibilización y formación dirigidas a concienciar a los

74 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


menores y los jóvenes, así como a sus padres y a la comunidad educativa
en su conjunto, sobre el uso responsable de las nuevas tecnologías y
los riesgos que las mismas pueden implicar, promoviendo, a su vez,
la comunicación a su entorno familiar, educativo o a las Fuerzas de
Seguridad de los hechos de los que puedan ser víctimas o testigos.
Asimismo se ha instado a la Policía Nacional y a la Guardia Civil a reforzar
y actualizar la información on line que se ofrece a los jóvenes a través
de sus respectivas cuentas en redes sociales y otros medios telemáticos,
sobre aquellas cuestiones que afectan a su seguridad.

Para dar respuesta a estas necesidades e intentar adelantarse a su


futura evolución, la Secretaría de Estado de Seguridad ha implantado
recientemente en el contexto del Plan Director una herramienta
informática que tiene por objeto garantizar la cualificación necesaria
de los funcionarios policiales encargados de su ejecución, mediante
la creación de un repositorio común desde el que se ofrece material
actualizado relativo al uso seguro de las nuevas tecnologías e Internet, y
proporcionando el apoyo necesario a las unidades policiales competentes
en el desarrollo de programas de formación en la materia.

A este respecto, y siguiendo esta misma línea de actuación, es de destacar


que, el 20 de octubre de 2014, la Secretaría de Estado de Seguridad y
la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la
Información suscribieron un acuerdo de colaboración para el desarrollo
de actividades de formación de los miembros de las Fuerzas y Cuerpos
de Seguridad que participan en la ejecución del Plan. Estas actuaciones
han ido orientadas a la impartición de cursos monográficos en la materia
dirigidos a estos agentes, a la creación de contenidos específicos para
la formación pedagógica en materia de nuevas tecnologías y menores,
y al suministro de materiales para las charlas en los centros escolares
adaptados a las necesidades y grupos de edad de sus destinatarios.
Este acuerdo ha sido objeto de renovación periódica desde su firma y ha
abierto una vía de colaboración que se espera poder mantener a largo
plazo, habiendo posibilitado hasta la fecha proporcionar una formación
especializada a más de doscientos funcionarios policiales.

En lo que se refiere a los datos estadísticos relacionados con la


cibercriminalidad, hay que señalar que los datos aportados al Sistema
Estadístico de Criminalidad (SEC) se refieren a víctimas menores de
dieciocho años, pero sin delimitar el contexto ámbito escolar. Asimismo
hay que indicar que se aprecian algunas diferencias significativas en
relación con los datos relativos a otras manifestaciones de violencia o
acoso relativas a menores.

Si desagregamos las cifras de victimizaciones en relación a la concreta


tipología delictiva sufrida en el ámbito de la cibercriminalidad, la
mayoría de las infracciones penales se incardinan dentro de los delitos
de amenazas, aunque también hay importante porcentaje de delitos de
contacto mediante tecnología con menor de dieciséis años con fines
sexuales y de corrupción de menores/incapacitados que, en muchos casos
son protagonizados por adultos y que, por tanto, quedan fuera de los
términos de relación entre iguales que caracterizan a las conductas de
acoso, en cualquiera de sus modalidades. (Gráfico 13).

Jóvenes: bullying y ciberbullying 75


Gráfico 13. Victimizaciones personas menores de edad por cibercriminalidad.2016.
(Ministerio del Interior SEC)

VICTIMIZACIONES CIBERCRIMINALIDAD MENORES 2016


TIPO DE HECHO

USURPACIÓN DE ESTADO CIVIL ABUSO SEXUAL


4,7% 5,0%
PORNOGRAFÍA DE MENORES ACCESO ILEGAL
1,7% INFORMÁTICO
3,3%
OTRAS ESTAFAS
ACOSO SEXUAL
6,9%
INJURIAS 1,6%
5,2%
DESCUBRIMIENTO/
REVELACIÓN DE SECRETOS
8,6%
AMENAZAS
33,0%
DELITO DE CONTACTO
MEDIANTE TECNOLOGÍA
CON MENOR DE 16 AÑOS
CON FINES SEXUALES
10,5%

CORRUPCIÓN DE MENORES/
INCAPACITADOS
10,0% COACCIONES RESTO
4,8% 4,6%

Además, si observamos el perfil de la víctima en relación a la


cibercriminalidad, se aprecia como dato curioso en este supuesto, y a
diferencia de lo que denotan los datos de victimizaciones de menores de
edad en relación a hechos ocurridos en el entorno escolar, que la cifra de
las víctimas de sexo femenino es más numerosa que las de sexo masculino
(Gráfico 14).

Gráfico 14. Victimizaciones por infracciones penales contra convivencia escolar por


nacionalidad. 2016. (Ministerio del Interior SEC)

VICTIMIZACIONES CIBERCRIMINALIDAD MENORES 2016

SE DESCONOCE
0,1%

MASCULINO
37,8%
FEMENINO
62,1%

76 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


ANEXO
Tabla 1. Actividades informativas por CC.AA y provincia.
2013-2016 (Ministerio del Interior)
ACTIVIDADES INFORMATIVAS 2013 2014 2015 2016 Total
ANDALUCÍA 400 1.831 1.896 2.626 6.753
Almería 56 181 265 226 728
Cádiz 107 330 358 417 1.212
Córdoba 7 111 140 156 414
Granada 30 202 212 256 700
Huelva 16 114 57 95 282
Jaén 58 262 203 429 952
Málaga 52 250 250 334 886
Sevilla 74 381 411 713 1.579
ARAGÓN 21 192 218 297 728
Huesca 3 53 61 60 177
Teruel 5 32 35 45 117
Zaragoza 13 107 122 192 434
ASTURIAS 3 203 287 217 710
Asturias 3 203 287 217 710
ILLES BALEARS 19 103 119 184 425
Illes Balears 19 103 119 184 425
CANARIAS 143 666 714 597 2.120
Las Palmas 103 410 374 401 1.288
Santa Cruz de Tenerife 40 256 340 196 832
CANTABRIA 9 93 79 120 301
Cantabria 9 93 79 120 301
CASTILLA - LA MANCHA 57 506 558 763 1.884
Albacete 4 58 106 134 302
Ciudad Real 25 285 250 299 859
Cuenca 7 67 73 68 215
Guadalajara 0 32 80 154 266
Toledo 21 64 49 108 242
CASTILLA Y LEON 44 384 433 625 1.486
Ávila 10 42 33 101 186
Burgos 9 44 66 100 219
León 6 87 83 86 262
Palencia 1 20 13 17 51
Salamanca 1 22 49 42 114
Segovia 6 21 37 76 140
Soria 2 18 30 42 92
Valladolid 9 104 110 139 362
Zamora 0 26 12 22 60
CEUTA 0 29 38 29 96
Ceuta 0 29 38 29 96
COMUNITAT VALENCIANA 76 466 743 1.078 2.363
Alicante/Alacant 16 159 276 386 837
Castellón/Castelló 16 140 252 277 685
Valencia/València 44 167 215 415 841
EXTREMADURA 11 82 203 277 573
Badajoz 7 76 109 152 344
Cáceres 4 6 94 125 229
GALICIA 107 447 387 603 1.544
A Coruña 44 231 162 329 766
Lugo 35 60 71 87 253
Ourense 8 38 26 38 110
Pontevedra 20 118 128 149 415
MADRID 263 1.605 1.772 2.948 6.588
Madrid 263 1.605 1.772 2.948 6.588
MELILLA 0 29 26 29 84
Melilla 0 29 26 29 84
MURCIA 74 292 293 285 944
Murcia 74 292 293 285 944
NAVARRA 30 64 100 163 357
Navarra 30 64 100 163 357
LA RIOJA 2 76 89 120 287
La Rioja 2 76 89 120 287
Total 1.259 7.068 7.955 10.961 27.243

Jóvenes: bullying y ciberbullying 77


Tabla 2. Total infracciones penales contra convivencia escolar.
2007-2016. (Ministerio del Interior SEC)
TIPOLOGÍA PENAL 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016

DELITOS VIOLENTOS
CONTRA LAS 180 169 169 197 178 176 205 211 424 227
PERSONAS

Homicidio doloso/
1 2 1 2 0 0 3 0 0 0
asesinato

Delitos graves de
118 106 96 124 94 83 93 93 287 93
lesiones

Riña tumultuaria 6 2 0 2 0 0 1 0 0 0

Inducción cooperación
0 0 0 0 0 0 0 0 0 0
al suicidio

Delitos graves de malos


55 59 72 69 84 93 108 118 137 134
tratos ámbito familiar

DELITOS VIOLENTOS
CONTRA EL 360 358 306 298 215 243 179 136 380 197
PATRIMONIO

Robos con violencia e


91 87 73 64 63 81 46 41 44 48
intimidación

Extorsión 3 0 2 3 3 6 1 5 6 4
Delitos graves de daños 266 271 231 231 149 156 132 90 330 145

DELITOS VIOLENTOS
159 148 139 135 142 146 173 166 403 373
CONTRA LA LIBERTAD

Detenciones ilegales/
5 9 2 4 5 2 6 3 8 4
secuestros

Delitos graves de
109 89 97 92 79 77 78 67 230 133
amenazas/coacciones

Trato degradante 30 35 27 27 46 45 72 82 143 208

Malos tratos habituales


15 15 13 12 12 22 17 14 22 28
en el ámbito familiar

DELITOS VIOLENTOS
CONTRA LA LIBERTAD
172 168 138 139 149 139 153 162 158 183
E INDEMNIDAD
SEXUAL
Agresiones sexuales 47 45 38 31 23 33 35 22 30 28
Pornografía de menores 12 7 7 11 4 4 13 16 6 7

Resto delitos contra la


libertad e indemnidad 113 116 93 97 122 102 105 124 122 148
sexual

DELITOS GRAVES DE
27 20 18 20 11 13 17 16 33 36
CALUMNIAS/INJURIAS

TOTAL DELITOS 898 863 770 789 695 717 727 691 1.398 1.016

DELITOS LEVES Y
3.593 3.341 3.113 3.026 2.835 2.722 2.585 2.800 2.327 2.461
FALTAS

TOTAL DELITOS Y
4.491 4.204 3.883 3.815 3.530 3.439 3.312 3.491 3.725 3.477
FALTAS

78 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Tabla 3. Infracciones penales contra convivencia escolar, por provincias. 2007-2016.
(Ministerio del Interior SEC)
PROVINCIA HECHO 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016
Albacete 20 27 29 25 40 42 41 33 46 38
Alicante/Alacant 273 257 220 231 233 210 178 217 224 215
Almería 100 103 68 100 81 89 68 74 88 80
Araba/Álava 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0
Asturias 75 71 60 78 64 56 76 85 84 66
Ávila 26 24 19 27 16 17 21 20 18 21
Badajoz 78 62 61 45 62 39 57 58 60 38
Balears (Illes) 120 114 127 136 153 119 126 162 124 146
Barcelona 51 1 1 0 2 0 1 0 0 3
Bizkaia 0 0 1 0 0 0 0 0 1 0
Burgos 24 25 18 23 27 24 29 19 27 39
Cáceres 43 37 26 17 20 16 18 24 29 13
Cádiz 205 176 155 149 140 157 149 149 184 157
Cantabria 41 31 46 58 33 41 38 41 38 38
Castellón/Castelló 55 65 50 65 54 54 54 43 37 32
Ceuta 16 22 22 30 21 8 9 7 10 20
Ciudad Real 43 39 45 41 32 39 42 51 43 29
Córdoba 76 94 75 65 85 98 66 74 67 67
Coruña (A) 102 93 72 73 67 63 65 81 64 69
Cuenca 15 15 14 19 13 21 9 15 15 16
Desconocida 8 0 1 0 0 0 0 0 0 0
EXTRANJERA 0 2 0 0 0 2 1 1 1 3
Gipuzkoa 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0
Girona 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0
Granada 102 131 142 128 102 106 76 74 91 83
Guadalajara 36 25 40 20 23 22 20 31 35 30
Huelva 83 61 65 64 62 62 55 56 65 52
Huesca 16 21 19 23 12 13 9 12 13 9
Jaén 69 67 61 60 43 50 53 48 50 37
León 51 40 43 34 45 34 39 43 39 41
Lleida 1 0 0 0 0 0 0 1 0 0
Lugo 15 17 10 13 17 19 18 15 21 20
Madrid 754 683 663 636 575 560 527 528 657 614
Málaga 273 233 211 200 223 178 165 160 157 188
Melilla 33 33 47 27 13 13 21 13 11 29
Murcia 159 143 96 134 151 131 99 135 157 141
Navarra 30 30 15 28 25 25 26 27 27 12
Ourense 11 10 15 13 11 18 20 11 12 8
Palencia 11 9 14 7 9 7 18 16 17 20
Palmas (Las) 241 224 242 181 162 192 192 200 230 188
Pontevedra 71 66 67 71 72 61 56 72 76 61
Rioja (La) 23 24 24 39 18 22 27 16 18 22
Salamanca 41 18 25 23 23 31 18 31 28 22
Santa Cruz de Tenerife 170 209 221 176 119 131 142 127 108 130
Segovia 12 9 9 19 25 10 9 5 21 8
Sevilla 289 246 210 217 205 196 185 264 234 236
Soria 5 10 4 3 7 7 8 4 4 1
Tarragona 80 51 0 1 0 0 0 0 0 2
Teruel 16 12 9 7 4 9 7 7 6 2
Toledo 61 80 80 78 84 73 74 59 64 83
Valencia/València 265 288 277 254 210 222 237 238 253 216
Valladolid 58 56 46 64 37 54 57 47 65 46
Zamora 15 7 17 10 8 13 8 9 12 5
Zaragoza 129 142 101 103 102 85 98 88 94 81
Total 4.491 4.204 3.883 3.815 3.530 3.439 3.312 3.491 3.725 3.477

Jóvenes: bullying y ciberbullying 79


Referencias bibliográficas:

Instrucción 10/2005, de la Fiscalía General del Estado, sobre el tratamiento del acoso escolar desde el
sistema de justicia juvenil.

Instrucción 25/2005, de la Secretaría de Estado de Seguridad, sobre la puesta en marcha de un “Plan


Estratégico de Respuesta Policial al Consumo y Tráfico Minorista de Drogas en los Centros Educativos y
sus Entornos”.

“Violencia Escolar: el maltrato entre iguales en la educación secundaria obligatoria (1999-2006). Nuevo
estudio y actualización del informe 2000”. Defensor del Pueblo 2007.

Instrucción 3/2007, de la Secretaria de Estado de Seguridad, sobre la puerta en marcha de un “Plan


Director para la convivencia y mejora de la seguridad escolar”.

Instrucción 9/2009, de la Secretaría de Estado de Seguridad, para dar continuidad al “Plan Director
para la convivencia y mejora de la seguridad escolar”.

Instrucción 9/2011, de la Secretaría de Estado de Seguridad, para dar continuidad al “Plan Director para
la convivencia y mejora de la seguridad escolar”.

Instrucción 7/2013, de la Secretaría de Estado de Seguridad, sobre el “Plan Director para la convivencia
y mejora de la seguridad en los centros educativos y sus entornos”.

http://www.chaval.es/chavales/sites/default/files/Monografico%20Proteccion%20ante%20virus%20
y%20fraudes_Red.es.pdf “Capacitación en materia de seguridad TIC para padres, madres, tutores y
educadores de menores de edad. Monográfico ciberacoso escolar (ciberbullying)” Red.es.

Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (2017). “Las cifras de la educación en España. Estadísticas e
indicadores correspondientes al curso 2014-2015”.

80 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Cristina Sánchez Tallafigo. Inspectora y Coordinadora del Protocolo de acoso escolar en la
DOCUMENTOS consejería de Educación de la comunidad de Madrid.

4 Los protocolos contra el acoso escolar


en las Comunidades Autónomas:
el ejemplo del nuevo protocolo de
actuación y el Equipo de Apoyo
para los centros educativos de la
Comunidad de Madrid

En el presente artículo, se sitúa el protocolo de actuación en situaciones de acoso escolar elaborado por
la Subdirección General de Inspección Educativa de la Consejería de Educación, Juventud y Deporte
de la Comunidad de Madrid, en el marco general de protocolos existentes en otras Comunidades
Autónomas, así como la creación y funciones específicas del Equipo de Apoyo, dependiente de la
Subdirección General de Inspección Educativa, dentro de las actuaciones desarrolladas por la Consejería
de Educación al amparo de lo establecido en su Plan de lucha contra el acoso escolar. De este modo, se
obtiene una visión en perspectiva de las medidas y actuaciones de la Comunidad de Madrid en el marco
general de desarrollo de estrategias similares en el ámbito nacional.

Palabras clave: acoso escolar, ciberbullying, protocolos de actuación,


prevención y detección, unidades específicas de apoyo

El protocolo de actuación contra el acoso de la


Comunidad de Madrid en perspectiva con los de otras
Comunidades Autónomas
Mucho ha llovido desde las primeras publicaciones que alertaban sobre el
desarrollo de situaciones de acoso escolar entre iguales iniciadas por Dan
Olweus, en los años 70.

Aquellos estudios pioneros, contextualizados en el ámbito de los países nórdicos,


en los que se desmitificaban ideas tales como que la violencia en la escuela
curtía, o que la violencia entre iguales era cosa de niños y bromas sin importancia,
se trasladaron después al mundo anglosajón, debiendo esperar, en España, a los
años 80, para encontrar los primeros estudios adaptados a nuestro contexto.

Enmarcados en el ámbito de las investigaciones sobre el maltrato entre


iguales y la mejora de la convivencia en los centros educativos, los distintos
trabajos y estudios sobre el acoso escolar, experimentaron un aumento
exponencial al difundirse casos y situaciones de extrema gravedad, que
hicieron patente ante la sociedad un problema que, si bien ha existido
siempre, no se había considerado como tal.

En este sentido, la visibilización del acoso, la sensibilización de la sociedad


y la toma de conciencia de la trascendencia de este forma de maltrato y

Jóvenes: bullying y ciberbullying 81


violencia entre iguales -que daña con graves consecuencias a todos los que
se ven implicados en él-, ha dado lugar al desarrollo, con carácter sistemático,
de instrumentos de actuación protocolizados destinados a que los centros
educativos de las distintas Comunidades Autónomas cuenten con una
secuencia de actuaciones pautadas, destinadas a una intervención rápida y
eficaz, diseñada para garantizar los derechos de las víctimas y a hacer cesar
las situaciones de hostigamiento.

El interés social ha repercutido en el desarrollo, por parte de las distintas


Administraciones educativas, de distintas iniciativas y planes encaminados a lograr
una actuación integral, exhaustiva y coordinada entre las diferentes instancias
implicadas, a fomentar la prevención -la mejor estrategia para evitar que se
lleguen a producir situaciones de acoso escolar y un elemento clave para la mejora
de la convivencia en los centros educativos-, y a ofrecer instrumentos claros y
precisos para orientar y guiar la intervención en casos de posible acoso, de modo
que todos los centros cuenten con instrumentos, recursos y medios adecuados
para facilitar el diagnóstico y la intervención que haga cesar la situación.

En este sentido, interesa valorar el progreso en el desarrollo de estos


protocolos e instrumentos de intervención, por cuanto implican y representan
la apuesta efectiva y sin ambages, de todas las Comunidades Autónomas por
frenar y erradicar este problema en los centros educativos.

Este objetivo, implícito en las leyes educativas -que propugnan las relaciones
respetuosas y libres de prejuicios, así como la resolución pacífica de los
conflictos como fines y objetivos inherentes a todo proceso educativo-, ha ido
tomando cuerpo a través de distintas iniciativas, muchas de las cuales se han
incorporado a los usos y trabajo de los centros docentes, a través, a su vez, de
disposiciones normativas que obligan a los centros a la intervención en caso
de posibles situaciones de acoso, señalando la importancia y trascendencia de
que la comunidad educativa cuente con la formación necesaria, instrumentos y
materiales adecuados para que los profesores tengan nociones e información
precisa de qué es el acoso escolar, cómo detectarlo y cómo intervenir
de manera que sus acciones neutralicen y erradiquen el problema. Estas
actuaciones vienen, en todos los casos, acompañadas de la necesidad de
implementar medidas preventivas destinadas a mejorar la convivencia y a
minimizar las situaciones de riesgo y vulnerabilidad, trabajando los principios
de empatía, cohesión grupal, aceptación de las diferencias como un valor
enriquecedor y estrategias de aprendizaje para la resolución pacífica de
los conflictos. Algunas Comunidades articulan estas iniciativas a través de
planes específicos, mientras que en otros casos, las medidas preventivas se
incorporan a los planes de convivencia y de acción tutorial.

Como veremos a continuación, las Comunidades Autónomas que no


contaban con instrumentos o protocolos específicos, se han ido dotando de
ellos, mientras que aquellas que ya contaban con instrumentos, orientaciones
o incluso protocolos, los han ido actualizando para incorporar nuevas
situaciones que reclamaban cabida en ellos: principalmente el ciberacoso
escolar o ciberbullying, fenómeno derivado del acceso, cada vez más
precoz, de los menores al mundo de las tecnologías de la información y la
comunicación y, concretamente, a las redes sociales, cuyo uso maximiza el
impacto de las situaciones de acoso, convirtiendo a la víctima en blanco de
un número indefinido e incontrolable de observadores, vulnerando además
el espacio privado de hogar, de modo que ni siquiera con el regreso a casa,
se siente a salvo y segura. Asimismo, esta línea de maltrato entre iguales ha
derivado en el desarrollo de formas de violencia de control en las relaciones

82 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


de pareja de los adolescentes, todo lo cual ha dado lugar al desarrollo de
actuaciones específicas para prevenir estas situaciones.

El Ministerio de Educación ha realizado un compendio de la mayoría de


los protocolos existentes en las distintas Comunidades Autónomas, que
se pueden consultar a través de su página web: http://www.mecd.gob.es/
educacion-mecd/mc/convivencia-escolar/recursos/guia.html

A continuación y sin ánimo de exhaustividad, repasaremos algunos de los


protocolos existentes en distintas Comunidades Autónomas, antes de centrarnos
específicamente en el de la Comunidad de Madrid. Se destacan aquellos
aspectos más relevantes, así como el marco normativo en el que se insertan.

Castilla-La Mancha
La Comunidad contaba con un protocolo de actuación en caso de maltrato
entre iguales, publicado por Resolución de 20 de enero de 2006, que ha
sido revisado y actualizado mediante la Resolución de 18 de enero de 2017,
que establece un protocolo específico para situaciones de acoso escolar en
los centros docentes púbicos no universitarios de CLM. De acuerdo con la
fundamentación normativa, esta revisión viene motivada por el desarrollo
de nuevas formas de maltrato entre iguales en el ámbito del acoso, como el
ciberbullying, así como por la creciente sensibilización de la sociedad ante
toda forma de maltrato y discriminación entre iguales.

El protocolo integra medidas de prevención y sensibilización con aspectos


clave para la detección y un protocolo de intervención, que parte de la
denuncia de una situación de posible acoso, conlleva la constitución de una
comisión de acoso, el desarrollo de un plan de intervención -orientado a la
realización de actuaciones con todos los participantes (agresor/es, acosado,
observadores, docentes, familia)-, así como instrucciones pautadas de puesta
en conocimiento de la situación ante las autoridades educativas y otras
instancias tales como la Fiscalía de Menores, Servicios Sociales, etc.

Se insiste en la importancia de un buen sistema de prevención a través de


actuaciones de sensibilización destinadas a la mejora de la convivencia
en los centros, que deben integrarse en los documentos institucionales,
desde el Proyecto educativo a la Programación general anual. Se destaca
la importancia de la participación coordinada y unívoca de la comunidad
educativa para el correcto funcionamiento y aplicación de los instrumentos.

Se facilitan anexos para el desarrollo del protocolo, así como materiales y


recursos externos para el trabajo y asesoramiento en la materia.

El protocolo es sintético, integral, exhaustivo y de aplicación obligada para


los centros públicos, para los privados concertados, que deben adaptarlo
a sus normas de convivencia, y en ciertos aspectos para los privados, que
tienen la obligación de recoger las denuncias e informar de manera inmediata
de la situación de acoso a la Inspección Educativa.

En la resolución reguladora se incluyen los anexos del protocolo, las medidas


preventivas y documentos de apoyo, que incluyen referencias legislativas y
recursos externos.

Región de Murcia

Mediante la Resolución de 4 de abril de 2006, de la Dirección General de


Ordenación Académica, se dictan instrucciones en relación con situaciones

Jóvenes: bullying y ciberbullying 83


de acoso escolar en los centros docentes sostenidos con fondos públicos
que imparten enseñanzas escolares. Esta Resolución se ampara en el marco
normativo que recoge la obligación de los centros de incorporar acciones
preventivas del acoso escolar específicas en los planes de convivencia,
así como la obligación de poner en marcha actuaciones destinadas a la
detección y comunicación de estas situaciones. Por ello, las Instrucciones
precitadas desarrollan una serie de pautas de actuación para facilitar a los
centros sostenidos con fondos públicos la detección e intervención de acoso
entre escolares. La Resolución se acompaña de una serie de anexos para el
desarrollo de las actuaciones.

El proceso se inicia con la puesta en conocimiento de la dirección de los


centros, por parte de cualquier miembro de la comunidad educativa, de la
existencia de acoso escolar o de indicios razonables. En un primer momento
de la fase de detección, el director, a través del jefe de estudios, encargará al
tutor de la presunta víctima que reúna información facilitándole un Anexo de
indicadores incluido en la Resolución. Si de esta información se confirma la
existencia de indicios, el director podrá establecer las medidas de urgencia
que se consideren oportunas y dará indicación al tutor, o persona que designe,
para continuar con el proceso de verificación, para lo cual se establece una
secuencia de entrevistas, facilitándose pautas para su desarrollo. La Resolución
contempla la posibilidad de que el director, constatada la situación de acoso,
requiera la actuación del Equipo de Orientación Educativa y Psicopedagógica
Específico para la Convivencia Escolar.

A partir del informe generado por las actuaciones de verificación, el director


decidirá la incoación de expediente disciplinario, si procede. En este caso,
informará por escrito a la Fiscalía de Menores y, si el autor o autores son
menores de 14 años, se informará también a la Consejería competente en
materia de protección de menores.

Se incluyen medidas de intervención con la víctima, el agresor o agresores


y los observadores. Los Anexos facilitan indicadores para la detección y
un modelo de informe de la situación detectada. Si bien las actuaciones se
detallan en la Resolución, no se incluyen modelos de anexos para cada una
de dichas actuaciones, por lo que, si bien se pautan acciones concretas, se
deja a criterio de los centros la formulación escrita de las mismas.

El director asume toda la responsabilidad en el desarrollo del proceso.

A su vez, la Comunidad ha desarrollado un documento denominado Protocolos


AVE -Protocolos de apoyo inmediato y coordinado a víctimas escolares-,
de fecha 16 de febrero de 2015, que incluye uno específico de atención a
estudiantes objeto de acoso escolar. Se presentan pautas para la detección,
intervención y seguimiento con carácter general, orientativo y no prescriptivo.

Cantabria

De acuerdo con el art. 48.1 del Decreto 53/2009, de 25 de junio, que regula la
convivencia escolar y los derechos y deberes de la comunidad educativa en
la Comunidad Autónoma de Cantabria, la Consejería de Educación ha puesto
a disposición de los centros educativos un protocolo de actuación ante una
posible situación de acoso escolar.

Se trata de un protocolo de carácter orientativo, dado que cada centro


educativo puede decidir qué procedimiento seguir y qué medidas adoptar en
situaciones de acoso escolar.

84 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Incluye breves definiciones, indicadores y principios de actuación
(confidencialidad y discreción, celeridad, urgencia e intervención efectiva).

Se inicia con la comunicación al equipo directivo de una situación de


posible acoso escolar. A partir de este momento, se constituye un equipo de
valoración, formado por el director, el orientador y un profesor. Se determina
la comunicación inmediata de la situación a la Inspección Educativa y a la
Unidad de Convivencia.

La secuencia de acciones continúa con la verificación de la situación


(mediante observación y una serie de entrevistas para las que se ofrecen
guiones) -actuación destinada a consolidar los indicios de la fase anterior-,
que concluye con la emisión de un informe, el desarrollo de una reunión de
valoración -a la que puede asistir la Inspección de centro según la gravedad
del caso- y la remisión de un informe a la Inspección Educativa. Asimismo,
es el momento en que el director, a la vista del informe presentado por los
responsables que han reunido la información, puede determinar la incoación
de expediente disciplinario.

En caso de confirmarse la situación de acoso escolar, se establecen distintas


acciones de comunicación: a las familias de los implicados, a la Inspección
Educativa, a la Unidad de Convivencia y a los profesores de los alumnos
implicados. Además, se puede dar traslado de la situación, en su caso, a la
Policía Nacional, Guardia Civil, Fiscalía de Menores y Servicios Sociales. Se
hace constar que la Policía siempre remite a la Fiscalía las denuncias recibidas
y que el centro, en caso de detectar posible situación de desprotección
de alguno de los menores implicados, debe remitir informe a los Servicios
Sociales. Se proponen medidas de actuación con la víctima, agresor/es,
observadores, grupo, familias y toda la comunidad educativa.

El protocolo resulta bastante exhaustivo y facilita pautas precisas de


actuación, tanto a nivel interno como externo, estableciendo cauces
específicos de traslado de la situación a la autoridad educativa, así como a
otras instancias administrativas y judiciales, modelos para el desarrollo de las
distintas acciones, pautas para entrevistas, actuaciones con los implicados,
diagrama de actuaciones e información sobre recursos.

Comunidad Valenciana

La Orden 62/2014, de 28 de julio, actualiza la normativa que regula la


elaboración de los planes de convivencia y se establecen los protocolos de
actuación e intervención ante supuestos de violencia escolar, incluyendo en
su Anexo I el correspondiente al acoso escolar y ciberacoso. Este Anexo debe
incorporarse al plan de convivencia de los centros sostenidos con fondos
públicos.

El protocolo presenta una estructura de actuaciones sintética: arranca con


la comunicación al ED por parte de cualquier miembro de la comunidad
educativa que tenga conocimiento o sospechas de que se pueda estar
produciendo una situación de acoso. Esta comunicación da lugar a las
primeras actuaciones: el equipo directivo recaba información rápidamente,
el equipo de intervención planifica con celeridad los recursos, secuencia
de entrevistas, etc. que debe llevarse a cabo, al tiempo que se establecen
propuestas de medidas de urgencia. Se contempla la aplicación de medidas
disciplinarias en su caso. Se recogen distintas vías de comunicación de la
incidencia: a la comisión de convivencia del consejo escolar, al Registro

Jóvenes: bullying y ciberbullying 85


central y a la Inspección de Educación. Se contempla que si la situación
se agrava o sobrepasa las competencias o capacidad del centro, éste lo
comunicará a la Inspección para que, si lo estima oportuno, se requiera
el asesoramiento o intervención de la Unidad de Atención e Intervención
del Plan de prevención de la violencia y promoción de la convivencia de la
Comunidad Valenciana de la Dirección Territorial correspondiente.

En la referencia a la comunicación a las familias de los alumnos implicados,


se hace constar que, si el centro lo considera oportuno, recomendará
a las familias la denuncia ante las Fuerzas de Seguridad del Estado.
Se refleja el seguimiento por la Inspección del centro y la Unidad de
Atención e Intervención y finalmente, se presenta la definición de medidas
de tratamiento individualizado con la víctima, agresor/es, así como de
sensibilización con observadores, familias y resto de alumnado. Se remite,
con carácter orientativo a Guía web de la Consellería.

La secuencia de acciones establecida es sintética, precisa y abierta. La


principal ventaja es que el modelo es adaptable a otras problemáticas de
convivencia, por lo que se facilita la actuación de los centros a través de un
esquema común. El único anexo modelo es el de comunicación a la Fiscalía
de Menores de las situaciones que pudieran constituir falta o delito penal.

Gobierno de Aragón
Desde 2008, al amparo del Acuerdo para la mejora de la convivencia escolar
en los centros educativos, la Comunidad cuenta con un documento genérico,
denominado Protocolos de actuación ante un conflicto grave con violencia
entre alumnos, aplicable tanto a situaciones de acoso escolar como a otros
conflictos de convivencia que impliquen violencia entre iguales. Este protocolo,
que estructura las distintas actuaciones de detección e intervención en cuatro
fases, se halla actualmente en proceso de revisión y actualización en el marco
del I Plan integral contra el acoso escolar (2016-2018).

Debido a su carácter genérico, se hace constar que “Se trata de protocolos


orientativos que necesitan ser contextualizados en los centros” para, tras un
periodo de utilización, ser incluidos en los documentos institucionales.

La serie de protocolos presenta un mismo modelo adaptado a distintas


situaciones. Incluye fases generales de 1) detección y control de la situación,
2) estudio y valoración, 3) instrucción de expediente disciplinario, en su caso
y 4) medidas de apoyo y seguimiento. Se ofrecen referencias a documentos
de apoyo.

Estos protocolos vienen a complementar los contemplados en la Guía


“Cuento contigo”, si bien, el correspondiente al acoso escolar incluido
en dicha Guía -a la que remite el protocolo genérico considerando
recomendable su aplicación en supuestos de acoso escolar-, resulta
muy exhaustivo y detallado en todas sus acciones, desde la prevención
hasta el plan de intervención, pasando por la comunicación a instancias
administrativas y judiciales, en su caso. Todas las actuaciones se presentan
como recomendaciones, sin carácter prescriptivo en ningún caso.

Comunidad Foral de Navarra

La Comunidad foral cuenta con un Protocolo desarrollado al amparo del


Decreto Foral 47/2010 (recientemente modificado por el Decreto Foral 57/
2014) y en la Orden Foral 204/2010, de 16 de diciembre, del Consejero de

86 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Educación, por la que se regula la convivencia en los centros educativos
no universitarios públicos y privados concertados de la Comunidad Foral
de Navarra. Su art. 15, sobre el acoso escolar, establece la obligación de los
centros de investigar todo conducta sospechosa de acoso, y de aplicar, en el
ejercicio de su autonomía, un protocolo de actuación, cuya responsabilidad
compete al director.

Se establece que el plan de convivencia de cada centro contendrá un


protocolo de actuación contra el acoso, así como los responsables de su
aplicación. Se ofrece un modelo para que cada centro lo asuma o lo adapte y
se implementan orientaciones para ciberacoso y violencia de género.

Se presenta un esquema de actuaciones muy detalladas que incluye un


cronograma de aplicación. Destaca que la persona responsable de realizar
la toma de información del caso podrá será liberada de parte de sus clases
para desarrollar esta función. Una vez dictaminada la situación, se comunica
a Inspección y se puede recurrir a la Asesoría para la convivencia. De acuerdo
con el cronograma, el tercer día se establece un plan de intervención. Al final
del proceso, se emite informe a la Inspección educativa.

Las actuaciones se acompañan de anexos de carácter orientativo.

País Vasco

Esta Comunidad desarrolló ya en el curso 2004/05 una Guía de actuación


en los centros educativos ante el acoso escolar en los centros educativos
de la CAPV que incluye un protocolo de actuación que determina los pasos
que deben seguir los centros educativos en los casos en que se detecte o
se tenga conocimiento de una posible situación de acoso escolar. La Guía
ha sido modificada y actualizada en dos ocasiones con el fin de dar entrada
a nuevas situaciones como el ciberbullying o para ampliar los contenidos
referidos a la prevención de la violencia sexista, ampliando la importancia
del acoso sexual o sexista. La Guía incluye un capítulo introductorio sobre
el acoso, el protocolo de actuación ante casos de acoso escolar y una serie
de anexos. El protocolo obedece a la necesidad de garantizar una actuación
rápida, eficaz y efectiva en casos de acoso escolar.

La aplicación del protocolo está regulada mediante una Resolución de


la Vicenconsejera de Educación sobre las instrucciones que regulan la
aplicación del protocolo de actuación ante situaciones de acoso escolar en
los centros docentes no universitarios de la CAPV, de fecha 18 de enero de
2016. El protocolo tiene un carácter básico y preceptivo, si bien se contempla
la posibilidad de que cada centro, en virtud de sus circunstancias y en el
marco de las normas de convivencia establecidas, lo adapte, ampliándolo.

El protocolo establece una base previa a la apertura del protocolo que se


iniciará a partir de la denuncia de posible situación y que implica un periodo
de indagaciones para dictaminar la existencia o no de acoso y la pertinente
apertura del protocolo. En ese momento inicial, se constituye un equipo de
seguimiento del caso. Se determina que se informará a Inspección Educativa
a la mayor brevedad desde que se tiene conocimiento.

A continuación, se pauta el procedimiento de toma de información


destinada a la adopción de las medidas oportunas. Así, en el caso de que
no se verifique la situación de acoso, se establece el desarrollo de medidas
preventivas. Si, por el contrario, se dictamina la existencia de acoso escolar,
se desarrolla un Plan de actuación, que incluya las medidas oportunas para la

Jóvenes: bullying y ciberbullying 87


resolución de la situación conforme con las establecidas en la propia Guía. Se
establece que en los casos de especial gravedad o en los que haya indicios
de delito, se comunicarán los hechos al Ministerio Fiscal.

Se incluye un anexo que sintetiza las fases de actuación y una serie de anexos
para realizar y consignar el resultado de todas las actuaciones previstas, así
como modelos de informe para las distintas instancias implicadas.

Junta de Andalucía

Mediante la Orden de 20 de junio de 2011, por la que se adoptan medidas


para la promoción de la convivencia en los centros docentes sostenidos
con fondos públicos y se regula el derecho de las familias a participar en el
proceso educativo de sus hijos, se establece el protocolo de actuación en
supuestos de acoso escolar (Anexo I).

El protocolo, que parte de una breve síntesis de características,


manifestaciones y consecuencias del acoso escolar, incluye las siguientes
fases de desarrollo: cualquier miembro de la comunidad educativa que tenga
conocimiento de una posible situación de acoso informará al ED o al tutor u
orientador que, a su vez, comunicará los hechos al director. Se llevarán a cabo
medidas inmediatas de recopilación de información y, en su caso, se aplicarán
medidas de urgencia que incluirán tanto las que garanticen la seguridad de la
presunta víctima como las cautelares dirigidas al alumno o alumna acosador/a,
informándose a la Inspección de Educación del inicio del protocolo. Se dará
traslado de la situación a las familias de los alumnos implicados, así como al
resto de profesionales que atienden al alumno acosado, todo ello con la debida
confidencialidad y protección de la intimidad de los menores afectados.

A continuación, el equipo directivo llevará a cabo un proceso de recogida


de información a partir de distintas fuentes y consignará el resultado en un
informe. A partir de ese momento, la dirección del centro procederá a la
aplicación de las medidas disciplinarias oportunas y todo ello se comunicará
a la comisión de convivencia del centro y mediante informe, al Servicio
Provincial de Inspección Educativa.

Asimismo, el equipo directivo establecerá el conjunto de medidas y


actuaciones específicas de intervención individualizada con la víctima y el/
los agresor/es, así como actuaciones de sensibilización destinadas al resto del
alumnado y alumnado observador. También se incluyen actuaciones con las
familias y con el profesorado y el personal de administración y servicios. La
Inspección realizará el seguimiento del caso.

Se ha desarrollado, además del anterior, un protocolo específico de actuación


en casos de ciberacoso, regulado por las Instrucciones de 11 de enero de
2017 de la Dirección General de Participación y Equidad en relación con las
actuaciones específicas a adoptar por los centros educativos en la aplicación
del protocolo de actuación en supuestos de acoso escolar ante situaciones
de ciberacoso. En él, se distinguen dos situaciones posibles: 1) situaciones
de ciberacoso entre iguales y 2) cuando el menor es víctima de ciberacoso
por un adulto. En este protocolo, pautado y bastante preciso, se establece
además, la creación de un Equipo provincial de seguimiento del acoso escolar
y el ciberacoso por cada Delegación Territorial.

Los centros tienen acceso a numerosos recursos, estudios, planes de autoanálisis


y materiales a través de la página web de la Consejería de Educación.

88 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


El protocolo de actuación contra el acoso de la
Comunidad de Madrid
La Consejería de Educación, Juventud y Deporte de la Comunidad de
Madrid, a través de la Viceconsejería de Organización Educativa y de la
Subdirección General de Inspección Educativa, ha elaborado un protocolo
de actuación destinado a detectar, intervenir y hacer cesar la situación de
acoso escolar y cuya aplicación resulta preceptiva para todos los centros
públicos y sostenidos con fondos públicos, a tenor de las Instrucciones de
las Viceconsejerías de Educación no Universitaria, Juventud y Deporte y
Organización Educativa sobre la actuación contra el acoso escolar en los
centros docentes no universitarios de la Comunidad de Madrid, de entrada en
vigor el día 2 de noviembre de 2016.

El protocolo forma parte del Plan de lucha contra el acoso escolar aprobado
el por el Gobierno de la Comunidad, que incluye una batería de medidas de
carácter permanente y estructural para prevenir el acoso y para erradicarlo.
El plan contempla una serie de acciones institucionales, entre las que se
cuenta, además de la publicación del protocolo de actuación, la creación de
un Observatorio de la convivencia, formación específica para la comunidad
docente o la constitución de un Equipo de apoyo específico para intervención
en casos de especial gravedad o complejidad, así como elaboración de
recursos y materiales para los centros educativos, campañas publicitarias, etc.

El nuevo protocolo de actuación contra el acoso escolar se enmarca, a su vez,


en la Guía de actuación contra el acoso escolar en los centros educativos,
elaborada por la Subdirección General de Inspección Educativa, que revisa
y actualiza el material disponible para los centros desde el curso 2012: el
denominado Protocolo para la corrección y sanción de las situaciones de
acoso escolar en los centros docentes no universitarios de la Comunidad
de Madrid, que hasta la fecha de entrada en vigor del nuevo, era de uso
recomendable, pero no obligado.

La revisión y actualización de la documentación destinada a los centros para


la lucha contra el acoso escolar, constituyó una actuación preferente dentro
del Plan general de actuación de la Inspección Educativa correspondiente al
curso 2015-16, regulado por la Resolución de la Viceconsejería de Organización
Educativa de 16 de septiembre de 2015. Para el desarrollo de esta tarea, se
constituyó un equipo interterritorial formado por Inspectores pertenecientes a
las cinco Direcciones de Área Territorial de Madrid, cuyo resultado es la Guía de
actuación contra el acoso escolar que contiene el protocolo de actuación.

La Guía se estructura en cuatro capítulos: el primero se dedica a la


conceptualización del acoso escolar y el objetivo es facilitar la información
clave, sintética pero exhaustiva, de la naturaleza, manifestaciones,
consecuencias del problema y responsabilidades legales. El segundo apartado
se dedica a la prevención e incluye medidas de formación y sensibilización
dirigidas a la comunidad educativa, facilitando orientaciones claras y precisas
a los centros para la incorporación de estas medidas a sus documentos
institucionales y a sus actuaciones habituales. El tercer apartado se dedica a
facilitar a los centros indicadores y estrategias para la detección de y el cuarto
desarrolla de forma exhaustiva el nuevo protocolo de actuación.

El objetivo final es facilitar a los centros educativos en un documento único las


claves, instrumentos y herramientas para desarrollar una lucha eficaz contra el
acoso, un sistema sencillo para la detección de situaciones de acoso o riesgo

Jóvenes: bullying y ciberbullying 89


de acoso y un protocolo de intervención destinado a garantizar los derechos
básicos de los alumnos y la seguridad jurídica de los centros. La finalidad de
integrar esta información en un documento único es doble:

1. Transmitir la idea de que para obtener resultados positivos en la lucha


contra el acoso escolar en sus distintas manifestaciones, el problema tiene
que abordarse antes de que se manifieste, por lo que deben fomentarse
estrategias y actuaciones destinadas a la prevención y cuyo ámbito de
diseño y desarrollo parta de los documentos institucionales y se concrete
en la acción docente transversal y en las tareas tutoriales.

2. Establecer un protocolo de actuación que estructure las acciones de


los centros educativos en las situaciones de posible acoso escolar en
una doble dirección: la intervención interna -garantizando la seguridad
del alumno presuntamente acosado mediante el establecimiento de
un Plan de intervención individualizado en el que intervenga un grupo
de actuación creado específicamente para el caso y desarrollando las
medidas disciplinarias establecidas al efecto en el Decreto 15/2007-, y la
puesta en conocimiento y comunicación del caso a otras instancias.

Esta Guía contiene una serie de novedades con respecto a la documentación


anterior, a la que sustituye:

• Incorporación del ciberbullying como apartado con entidad propia y densa


conceptualización, destinado a contextualizar el fenómeno imparable de la
omnipresencia de las TIC en el mundo de los adolescentes, nativos digitales,
cuyas vidas transcurren sincronizadas a sus dispositivos móviles y a las
redes sociales, a las que se trasladan las relaciones presenciales. Se parte de
datos significativos tales como el retraso en la edad de inicio en el uso en
dichas redes o el hecho de que un tercio de los contactos de los menores en
Internet son desconocidos. Asimismo, se clasifican los distintos indicadores
y manifestaciones de ciberacoso escolar, así otros delitos informáticos de
los que los menores pueden ser víctimas (grooming, sexting) o autores
(difusión de imágenes o información personal de otros sin autorización),
sin conciencia crítica de sus acciones y llevando a cabo actuaciones de
autovulneración de su privacidad e intimidad. Se incluye también un
apartado que aborda la violencia digital de control, cuya manifestación en
las relaciones sentimentales de los adolescentes ha ido adquiriendo una
dimensión preocupante. Se promueve la adquisición de una competencia
digital basada en el respeto y la capacidad crítica y se ofrecen a los centros
indicaciones de actuación, así como medidas para desarrollar actuaciones
de mejora de la convivencia digital.

• Incorporación de un apartado específico sobre identidad y diversidad de


género, destinado a facilitar información y estrategias para la prevención
de toda forma de discriminación en el ámbito educativo y, concretamente,
el acoso homofóbico y transfóbico por razón de identidad de género,
en aplicación del art. 31.3 de la Ley 3/2016, de 22 de julio, de Protección
Integral contra la LGTBifobia y la Discriminación por Razón de Orientación
e Identidad Sexual en la Comunidad de Madrid.

• Se incide en la importancia del desarrollo de actuaciones preventivas como


principal estrategia en la lucha contra el acoso escolar. La prevención es la
mejor herramienta de la que disponen los centros docentes ya que, además
de evitar situaciones de acoso, dota a las comunidades educativas de
formación, sensibilización y conocimiento de los recursos disponibles para
actuar de manera inmediata con el fin de corregir y erradicar las situaciones

90 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


de acoso. Se trata, en suma, de que los centros revisen y actualicen sus
planes y estructuras organizativas con el fin de favorecer el desarrollo de
actuaciones preventivas desde una perspectiva proactiva, para lo cual
resulta fundamental que este trabajo se lleve a cabo bajo los principios
de participación y coordinación y que refleje el compromiso claro y sin
fisuras de la comunidad educativa en la tolerancia cero al acoso escolar. Se
insiste en la importancia de una buena formación, la extensión de buenas
prácticas y una correcta elaboración y diseño de acciones destinadas a
lograr un clima adecuado de respeto en la convivencia del centro a través
de documentos y planes preceptivos, como el Plan de convivencia o el
Plan de acción tutorial, revisión de objetivos de la Programación general
anual, de aspectos organizativos y curriculares, colaboración con otras
administraciones, etc. Se destaca la importancia de planificar acciones
tutoriales orientadas a potenciar la empatía, la resolución pacífica de
conflictos, la valoración positiva de la diferencia y las habilidades sociales.

• Incorporación, en el apartado de detección de acoso escolar y situaciones


de riesgo, de la aplicación Sociescuela, un test sociométrico para la
detección precoz e intervención en situaciones de acoso escolar, elaborado
por Javier Martín Babarro, profesor e investigador de la Facultad de
Psicología de la UCM. Durante el curso escolar 2015-16, se inició el pilotaje
del uso de esta herramienta, ofreciéndose en convocatoria abierta a
los centros, si bien limitada inicialmente a un número determinado de
participantes. El número de solicitudes desbordó las expectativas y la
aplicación se implementó en todos los centros solicitantes, con buenos
resultados de acuerdo con las valoraciones obtenidas. Mediante la
realización de un breve cuestionario por parte de los alumnos de cada
grupo de clase, la aplicación traza mapas grupales en los que se detecta a
los alumnos en situación de vulnerabilidad por encontrarse aislados o sin
redes sociales de apoyo. Es preciso recordar la importancia que los grupos
de iguales tienen en el problema del acoso escolar, no sólo porque en
general, en la estructura del grupo se encuentra muchas veces la raíz de la
percepción de uno de sus miembros como diferente -lo que puede llevar
a que sea señalado y objeto de burla-, sino también porque, de acuerdo
con numerosos estudios, la actitud que el grupo de observadores asume
ante una situación de acoso, determina que ésta pueda ser fácilmente
neutralizada y eliminada (cuando el grupo rechaza la conducta del
acosador) o reforzada (cuando el grupo se muestra indiferente, pasivo o
aplaude el liderazgo negativo del/los acosador/es). La herramienta, cuya
génesis se remonta a 2005, y que se aplica con carácter institucional
en otras comunidades autónomas, describe los mapas de grupos y las
relaciones internas de sus miembros, genera tanto heteroinformes como
autoinformes, y en función de las variables obtenidas, propone medidas
preventivas concretas para la reconducción de las situaciones de riesgo,
mediante al creación de círculos de apoyo entorno a los alumnos aislados,
aprovechando para ello los datos de alumnos prosociales. La aplicación
sociométrica se ha ido adaptando a las necesidades de los centros y
permanece en constante actualización.

• Revisión del protocolo existente y reconversión en un documento que


estructura actuaciones secuenciadas y muy pautadas cuya principal
novedad es la incorporación de un plan de intervención específico
e individualizado, que garantiza una actuación integral mediante
la intervención con todos los participantes (agredido, agresor/es,
observadores, equipo docente, ambas familias).

Jóvenes: bullying y ciberbullying 91


• Todo este material, junto con otros recursos de apoyo para el trabajo de
los centros, se ha alojado en una página web denominada Mejora de la
convivencia y clima social de los centros docentes, que permite su manejo
modular y un acceso rápido e intuitivo a toda la información.

Centrándonos ya en el protocolo de actuación, su aplicación está regulada


en las Instrucciones de las Viceconsejerías de Educación no Universitaria,
Juventud y Deporte y Organización Educativa sobre la actuación contra el
acoso escolar en los centros docentes no universitarios de la Comunidad de
Madrid.

El protocolo presenta unas instrucciones de aplicación, precisa los principios


generales de actuación, incorpora un diagrama de intervención, un resumen
de manifestaciones e indicadores para la detección y una serie de siete
anexos para la intervención.

El objetivo primordial es pautar acciones de intervención desde el momento


en que se tiene sospecha de que puede estar produciéndose un caso de
acoso escolar o se recibe en un centro la denuncia de su posibilidad. Estas
acciones están destinadas a salvaguardar los derechos básicos de la víctima,
así como a garantizar la seguridad jurídica de los centros en sus actuaciones.
Por lo tanto, los centros quedan obligados a activar el protocolo en el
momento en que se recibe la denuncia de una posible situación de acoso,
siendo los directores los responsables directos de su aplicación. En todo
momento del procedimiento, los directores podrán solicitar el asesoramiento
de la Inspección Educativa, así como la intervención, en casos de especial
gravedad o complejidad, del Equipo de apoyo especializado, cuya creación y
funciones se abordarán más adelante.

Todas las actuaciones del protocolo deberán desarrollarse bajo los principios
de confidencialidad, sigilo y diligencia.

La secuencia de actuaciones del protocolo


La secuencia básica de las actuaciones se compone de las siguientes fases:

1. Notificación de hechos susceptibles de constituir acoso escolar.

2. Fase de averiguaciones: toma de información relativa a la notificación.

3. Reunión para determinar si la situación denunciada constituye o no acoso


escolar.

4. Desarrollo de la intervención en caso de acoso escolar mediante el


desarrollo del Plan de intervención específico, con seguimiento y
evaluación periódicos.

5. Comunicación de la situación de acoso escolar a la Fiscalía de Menores,


en su caso.

6. Comunicación de la situación de acoso al Director/a de Área Territorial


correspondiente.

Pasando al análisis detallado, el protocolo se inicia con la notificación al director


o directora del centro de la existencia de indicios de posible acoso escolar
(Anexo I. a). En este primer anexo, que da lugar a la activación del protocolo,
se recoge la información básica (hechos denunciados, presunta víctima,
presuntos agresores, posibles testigos, etc.). Se añade un Anexo I. b, destinado
específicamente a los alumnos del centro, con el fin de que, en caso de que

92 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


sean testigos de alguna situación que consideren acoso escolar, lo pongan
en conocimiento del director, aunque pueden hacerlo desde el anonimato.
Esta posibilidad se consideró un aspecto importante, dado que el acoso
suele manifestarse de forma soterrada, a espaldas de las figuras de autoridad
(profesores), en momentos en que no se hallan presentes, y dado que es en
la naturaleza y configuración del grupo en el que se encuentra el origen de la
discriminación violenta que supone el acoso escolar: el diferente es elegido
por un líder o líderes negativos para adquirir poder a través de una relación de
dominio-sumisión que, si no es rechazada por el grupo (que teme denunciar
o que observa con indiferencia), progresa rápidamente, incrementando el
sufrimiento de la víctima. Por ello, se ofrece a los alumnos posibles testigos la
posibilidad de denunciar la situación, rompiendo la ley del silencio.

A partir de la notificación inicial, la primera actuación consiste en la indagación


y toma de información: el/la director/a, con carácter inmediato, designará a
dos docentes, para que el menor tiempo posible, recaben información con
datos fehacientes, a partir de los datos consignados en el Anexo I.a o I. b.
Para ello, les entregará el Anexo II, que incluye una descripción de todas las
manifestaciones de acoso escolar en sus distintas modalidades (agresiones
físicas, verbales, emocionales, ciberbullying, acoso sexual, violencia de género
y LGTBifobia), así como apartados para consignar el lugar y fecha del hecho, la
especificación de la reiteración o frecuencia y los testigos y evidencias.

Una vez reunida la información, el director convocará a una reunión a los


profesionales que han reunido la información, al jefe de estudios o jefe de
estudios adjunto, al tutor del alumno presunta víctima del acoso, al orientador
o quien desempeñe sus funciones en los centros privados concertados, a los
docentes que han reunido la información del Anexo II y al profesor técnico de
Servicios a la comunidad, en su caso. El objetivo de esta reunión, de la que se
levantará acta conforme al Anexo III, es determinar, a partir de la información
recabada, si existen o no indicios de acoso, establecer medidas de urgencia,
si proceden, diseñar y aplicar con carácter inmediato, en caso de que se
verifique la existencia de acoso escolar, el plan de intervención específico, así
como las medidas disciplinarias correspondientes.

El Anexo III incluye la presentación sintética de las tres posibles situaciones


que pueden darse en dicha reunión:

1) No se verifican indicios de acoso: en este caso, se revisan y potencian


medidas preventivas de mejora del convivencia, de acuerdo con la batería
propuesta en el capítulo de Prevención de la Guía de actuación contra el
acoso escolar.

2) Sí hay indicios de acoso escolar. En este caso, se implementa el


apartado de evidencias y se procede a la activación, en esta misma
reunión, del plan de intervención, de acuerdo con el Anexo IV.
Asimismo, es el momento de trasladar la información a la Inspección
Educativa. Se incluye la puesta en marcha de las medidas disciplinarias
correspondientes, de acuerdo con lo establecido en el Decreto
15/2007, de 19 de abril, por el que se establece le marco regulador de la
convivencia en los centros docentes de la Comunidad de Madrid.

3) No hay evidencias suficientes y la información recopilada no permite


obtener conclusiones concluyentes, en cuyo caso, se abrirá un nuevo
periodo de toma de información que culminará con la repetición de esta
reunión.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 93


El plan de intervención se desarrolla por extenso en el Anexo IV, que engloba
tres documentos: 1) El Anexo IV. a contiene el diseño base, genérico y modelo
del plan, e incluye la constitución de un grupo de actuación específico, cuya
composición queda a elección de los centros -si bien siempre debe figurar
el director-, modelos de actuaciones específicas con el alumno acosado,
con el alumno acosador, con las familias de ambos, con el equipo docente,
con los grupos de alumnos espectadores, así como la referencia obligada
a la frecuencia de evaluación del plan. Es importante destacar que siendo
obligatoria la puesta en marcha de un plan de intervención individualizado y
adaptado, las actuaciones que se presentan son orientativas, pudiendo cada
centro, en función de su naturaleza, etapa educativa y circunstancias del caso
concreto, adaptarlas o implementarlas. 2) Anexo IV. b: la concreción del plan
específico del centro para la situación verificada de acoso, con indicación
expresa del responsable de cada una de las actuaciones pautadas. 3) Anexo
IV.c: modelo de acta de seguimiento del plan con expresión del cumplimiento
de cada una de las medidas (sí/no), la valoración de sus efectos (positivos/
negativos/irrelevantes) y la propuesta de continuidad (sí/no).

El Anexo V establece el modelo de comunicación del caso a la Fiscalía de


Menores, con indicación de las medidas educativas del plan de intervención,
así como de las medidas disciplinarias.

El Anexo VI es el informe dirigido al Director/a del Área Territorial


correspondiente. Incorpora los datos esenciales del caso, adjunta copia de
los Anexos II, III y IV.b, indicación de las medidas disciplinarias adoptadas
así como fechas de comunicación del caso a las familias de los alumnos
implicados, a la Fiscalía de Menores, Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del
Estado y otras instituciones, en su caso.

Se incluyen, finalmente, un modelo de acta orientativo para guiar las


reuniones con las familias de los alumnos.

El equipo de apoyo
Dentro de las medidas destinadas a facilitar la lucha contra el acoso escolar a
los centros educativos, se ha creado una unidad específica de asesoramiento y
ayuda en situaciones de complejidad o gravedad que así lo requieran: el Equipo
de apoyo dependiente de la Subdirección General de Inspección Educativa.

Así, mediante Resolución de 10 de mayo de 2016, la Viceconsejería de


Organización Educativa dicta instrucciones a la Subdirección General de
Inspección Educativa para el asesoramiento en materia de prevención e
intervención en situaciones de acoso escolar y ciberacoso. Entre dichas
instrucciones destaca la de “Informar y asesorar a los equipos directivos, en
casos de acoso y ciberacoso colaborando en su análisis y valoración y, en su
caso, elaborando propuestas de intervención”. Para ello, se crea un Equipo de
apoyo integrado por un Inspector de Educación, que actúa como coordinador,
y dos asesores técnico-docentes del cuerpo de Profesores de enseñanza
secundaria, de la especialidad de Orientación educativa. Estos profesionales
pueden solicitar, a su vez, la intervención de miembros de otras administraciones,
tales como Servicios Sociales, Salud mental, Cuerpos de seguridad del estado,
Fiscalía de Menores, lo cual hace efectivo el principio de coordinación entre
Administraciones, fundamental para abordar con éxito casos complejos que
requieran de la puesta en marcha de medidas o actuaciones multidisciplinares.

Las principales actuaciones del Equipo se centran en la respuesta a consultas


de los centros educativos en relación con posibles casos de acoso escolar,

94 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


analizando la información facilitada para determinar si pueden encuadrarse
en el tipo del acoso escolar o se trata de conflictos de convivencia de otra
naturaleza, ofreciendo pautas de actuación acordes con la Guía de actuación
contra el acoso escolar y con el protocolo de actuación, presentando los
recursos más acordes para la intervención de los centros.

Además, el Equipo lleva a cabo intervenciones presenciales, desplazándose


a los centros en casos de especial gravedad para llevar a cabo labores de
asesoramiento, entrevistas con todos los agentes implicados en los procesos de
detección e intervención (equipos directivos, tutores, orientadores, profesores
técnicos de Servicios a la comunidad, etc.). Se ofrecen pautas de actuación,
se analizan los procedimientos ya realizados, se solventan dudas y se facilita
asesoramiento para la reorientación del caso cuando es necesario. El Equipo
ofrece a los centros que lo requieren, ante la complejidad o gravedad de la
situación planteada, un asesoramiento especializado, una visión técnica amplia,
con perspectiva objetiva y que, además de implicar la revisión y asesoramiento
sobre el desarrollo del protocolo, ofrece también pautas pedagógicas, educativas,
de acción tutorial, trabajo con los alumnos afectados y sus familias, etc. Se trata,
por tanto, de actuaciones de calado, amplio espectro y complejas, que abordan la
situación desde distintas perspectivas y destinadas a que aquellos centros que se
sienten desbordados por la complejidad del caso, obtengan una respuesta rápida
y efectiva de profesionales cualificados y formados en estrategias de prevención,
detección y corrección del acoso escolar.

Además, el equipo atiende -de acuerdo con la función de colaborar con la


red de centros de formación-, las solicitudes de actuaciones formativas tanto
de la red de la Consejería de Educación, como de otras administraciones,
tales como ayuntamientos, etc., ofreciendo charlas sobre el protocolo de
actuación, acciones tutoriales preventivas destinadas a la mejora de la
convivencia y erradicación de riesgo de acoso escolar, etc.

Las actuaciones del equipo se llevan a cabo, previa demanda, en centros


públicos, privados o concertados y se atiende a todas las etapas educativas.

Conclusiones
En este repaso por una muestra de los protocolos de actuación en casos de
acoso escolar existentes en distintas Comunidades Autónomas, se pone de
manifiesto que todos comparten una serie de rasgos, que permiten trazar los
elementos comunes de la actuación que, hoy por hoy, se lleva a cabo en los
centros docentes para erradicar el acoso escolar y para actuar en los casos
en que se detectan indicios, así:

• Obligación de todo miembro de la comunidad educativa de poner en


conocimiento del equipo directivo las situaciones de posible acoso escolar
de las que hayan sido testigo o tenido indicios o conocimiento.

• Responsabilidad del/a director/a del centro de poner en marcha


actuaciones ante la denuncia de indicios.

• Primera fase de la actuación: indagación para la verificación de la


denuncia o indicios detectados, que incluye recogida de información,
evidencias, testigos y entrevistas con los implicados, en su caso.

• En caso de verificarse la situación, establecimiento de medidas de urgencia,


si proceden, y puesta en conocimiento de la Inspección educativa.

• En general, pero no siempre, recurso a asesoramiento externo a través de


unidades o equipos especializados en convivencia.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 95


• Establecimiento de medidas de intervención fundamentalmente
con los tres agentes del triángulo del bullying (acosado-acosador/
es-observadores), aunque se suelen incluir, en general, actuaciones
específicas con las familias de todos los implicados, equipos docentes y
resto de la comunidad educativa.

• Traslado de la información en caso de verificarse el acoso a los


responsables educativos de la Comunidad correspondiente y a otras
instancias tales como la Fiscalía de Menores, Servicios Sociales.

• Principios generales de actuación: celeridad, confidencialidad, prudencia y


efectividad en garantizar los derechos de las víctimas.

• Combinación de la actuación pedagógica y tutorial con medidas


disciplinarias reguladas por Decretos/ Órdenes de convivencia, derechos y
deberes de los alumnos, etc.

• Importancia asignada a la prevención, instándose a los centros a


desarrollar medidas de prevención y sensibilización, destinadas a erradicar
el problema antes de que se plantee, trabajando la empatía, el respeto por
la diferencia y la resolución pacífica de conflictos.

• Tendencia extendida a la revisión de los documentos ya existentes:


modificaciones y actualizaciones en curso.

• Oferta a los centros de recursos complementarios a los protocolos a través


de guías, manuales o materiales para el trabajo de prevención o actuación
en caso de intervención en situaciones de acoso escolar.

• Progresiva implementación de servicios adicionales: servicios telefónicos


de urgencia, o 24 horas, unidades específicas de convivencia, planes
integrales de lucha contra el acoso, etc.

• Progresiva implementación de temática y situaciones vinculadas con el


acoso: ciberbullying, acoso homofobico, acoso sexista, etc.

Las principales diferencias se encuentran en:

• El grado de obligatoriedad de emplear el protocolo que se ofrece:


preceptivo o recomendable, si bien se insiste en la necesidad de que
todos los centros cuenten con un protocolo de actuación, que puede
corresponderse con el ofrecido o implementarse y adaptarse.

• Establecimiento de plazos preceptivos para el desarrollo de determinadas


fases de la actuación protocolizada (toma de información, emisión de
informes, etc.).

• Número y destinatarios de informes de comunicación de la situación, una


vez verificada.

En definitiva, con diferencias en el grado de concreción de fases y


actuaciones, así como en el establecimiento de modelos más o menos
fijos, el estudio comparado de una muestra de protocolos de actuación
en situaciones de acoso escolar de distintas Comunidades Autónomas,
revela la importancia creciente atribuida por las Administraciones a la
necesidad de dotar a los centros educativos de instrumentos pautados y
bien estructurados destinados a facilitar su intervención en situaciones de
acoso escolar, bajo los principios de garantía de los derechos de la víctima y
tolerancia cero a esta forma de violencia.

96 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


José Antonio Luengo Latorre. Vicesecretario del COP de Madrid y profesor de la Universidad
DOCUMENTOS Camilo José Cela.

5 Promover la convivencia en los centros


educativos: el protagonismo del
alumno
Promover la convivencia pacífica en los centros educativos es cosa de todos. De toda la comunidad
educativa. Y de su contexto. Pero especialmente, debe ser asunto también del alumnado. Dotarle de
protagonismo resulta esencial en el desarrollo de proyectos que pretendan erradicar la violencia y el
maltrato en las relaciones interpersonales. Entre los diferentes agentes y, por supuesto, entre los iguales.
El presente texto pretende acercar al lector el marco conceptual que da cuerpo a este tipo de iniciativas
y resaltar de modo expreso los numerosos ejemplos de buenas prácticas y de modelos de concreción
de la ayuda entre iguales como paradigma de interpretación de la realidad e intervención en materia de
promoción de la convivencia pacífica y democrática en los contextos educativos. Se ilustran así prácticas
y modelos que vienen desarrollándose ya desde hace dos décadas en nuestro país, en un claro ejemplo
de compromiso y la implicación de muchos centros y comunidades educativas por el trabajo bien hecho
y el desarrollo de planes que incorporen en el corazón de su ideario la creación de propuestas de trabajo
colaborativas, participativas y de entendimiento, relación interpersonal y resolución pacífica de conflictos.

Palabras clave: Ayuda entre iguales, alumnado Ayudante, Ayudantes TIC,


alumnos mediadores, mediación escolar, tutoría entre iguales, convivencia en
centros educativos, prevención acoso escolar

La ayuda entre iguales: aspectos introductorios


Lo que hagan los centros educativos para prevenir, detectar e intervenir
contra el acoso escolar importa y mucho. Puede parecer esta afirmación una
perogrullada, si bien parece necesario y conveniente seguir insistiendo en
esta idea para alcanzar cotas de eficiencia, utilizando los medios de los que
disponemos para alcanzar nuestros objetivos en el menor tiempo posible y
con procedimientos aplicables y sostenibles. El compromiso y disposición con
el que las comunidades educativas deciden hacer frente al acoso entre iguales
desde la perspectiva de la prevención y la pronta detección, sin perjuicio de la
adecuada intervención, por supuesto, son elementos esenciales para fijar los
(1) objetivos y actuar con criterio, planificación y confianza.
http://www.abc.es/familia/
educacion/abci-diez-claves-
para-centros-educativos- Existen claves(1) y elementos que permiten definir, planificar y afrontar esta
acaben-acoso-201603231558_ tarea en los centros educativos; escenarios para la acción que, de forma
noticia.html
integrada, deben permitir la configuración de planes sencillos, pero de
(2) largo recorrido. Hablamos de planes que se concreten en acciones sencillas,
ursos para la elaboración de
programas para la prevención accesibles y asequibles en los siempre complejos dibujos organizativos de
del acoso escolar en los centros
educativohttp://www.educa2.
los centros; acciones, asimismo, bien hechas y, sobre todo, compartidas por
madrid.org/web/educamadrid/ todos. Ese parece ser el esquema que funciona(2). El equipo directivo y la
principal/files/2ab4125c-3630-
4d91-a63a-167876709252/ comisión de convivencia en el centro de las operaciones, y en su órbita, con
RECURSOS_Prevenci%C3%B3n_
protagonismo y proactividad, tres equipos, cuando menos, imprescindibles.
Acoso_Escolar%2020_10_16.
DEF.pdf?t=1488273793929 (1) Los delegados de convivencia del profesorado, un equipo formado por

Jóvenes: bullying y ciberbullying 97


algunos profesores, tutores a poder ser, coordinados por una figura que
pueda representarlos y guiar su trabajo; (2) los delegados de convivencia
de cada clase, representado también por un pequeño equipo; y (3), los
delegados de convivencia del alumnado del centro, auténticos motores
en los procesos de información y sensibilización para la promoción de la
convivencia y la prevención del acoso escolar. Una estructura pensada
por y para la generación de modelos, entornos y prácticas de convivencia
pacífica, que no huya ni esconda los conflictos y que muestre el corazón
de la respuesta rápida y pertinente, en la planificación e intervención
participada. Pocas cosas, insisto, bien hechas, sencillas y conocidas y
compartidas por todos los miembros de la comunidad educativa.

El modelo: un plan integral, definido por un proyecto educativo, un plan


de convivencia operativo y eficaz, y unas normas elaboradas y decididas
entre todos; una escuela pensada de modo colectivo; una visión del centro
educativo entendido como comunidad solidaria, centrada en el apoyo
mutuo, en la confianza entre los miembros; agentes activos coordinados y
con funciones claras; y entre estos agentes, el alumnado como motor de la
reflexión y ayuda con los compañeros; y, por supuesto, tiempo para hacer y
pensar juntos, padres, profesores y alumnos; tiempo para desarrollar la acción
tutorial con los grupos de alumnos, para definir y vestir un compromiso
conjunto por la convivencia saludable y contra el acoso, prevenirlo,
detectarlo, actuar con rapidez y criterio educativo.

El papel de los compañeros en el desarrollo de acciones para el tratamiento


de los conflictos en los centros educativos tiene trayectoria suficiente(3) en
nuestro país como para alejar definitivamente las dudas sobre su eficacia
y pertinencia. Diferentes modelos, bien documentados y asentados en
prácticas contrastadas. Modelos que han permitido dar respuesta sustantiva
y han contribuido a hacer de no pocos centros educativos ejemplos visibles
de modos de actuar consistentes y resistentes. Diferentes denominaciones:
alumnos mediadores, alumnos ayudantes, tutoría entre iguales... Y
diferentes modelos de intervención también. Con un objetivo común: al
menos, contribuir a desarrollar buenas prácticas de convivencia y definir
pautas para la prevención y resolución de conflictos.

En el supuesto que nos ocupa, es necesario resaltar una idea. La acción con el
alumnado y del alumnado debe partir de criterios y parámetros que permitan
trabajar con grupos de alumnos comprometidos e implicados sin que las
costuras de la organización y de las necesidades de unos y de otros, incluidas
las derivadas del desarrollo ordinario de los planes de estudio, salten en
pedazos o configuren un marco inalcanzable. O escasamente sostenible sin
apoyos externos.

Pocas cosas, bien hechas, pensadas colectivamente y compartidas. Ese


es, probablemente, el reto. El alumnado de cada centro, todo el alumnado,
(3)
debe conocer el compromiso y el convencimiento de caminar hacia un
El modelo de alumno ayudante centro libre de acoso. Alejado de comportamientos en los que la violencia
a discusión: la opinión de los
alumnos participantes y sus y el maltrato, en cualquiera de sus dimensiones, aflore de modo cotidiano.
beneficiarios (Andrés, S. y Y el equipo directivo debe dar muestras de esa visión de modo estable
Barrios, Á., 2006)
http://www.investigacion- y natural. La apuesta por configurar de un equipo de delegados de
psicopedagogica.org/revista/
articulos/9/espannol/Art_9_129.
convivencia (o alumnos ayudantes), preferentemente de los últimos cursos
pdf de educación secundaria, es, seguramente, un buen principio. No solo.
(4)
Un equipo de chicos y chicas que puedan integrarse en un proyecto de
Aprendizaje y Servicio: http:// aprendizaje y servicio(4) y contribuyan con su trabajo a afianzar la idea
roserbatlle.net/aprendizaje-
servicio/ de que esto-de-la-convivencia-pacífica y del-borra el acoso(5) va en serio.

98 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Porque ellos pueden ser muchos e importantes: agentes que dan ejemplo,
hablan, escuchan y, también, explican y argumentan. Y cuidan, protegen,
acompañan. Y, en ocasiones, contribuyen, junto al profesorado, al siempre
complejo proceso de mediar en situaciones específicas de conflicto.

Porque son muchos e importantes los que defienden la solidaridad, y aceptan


también, claro, el error, pero comentado, reflexionado. Con un fin, aprender
de lo que pasa y ser, poco a poco, mejores cada día. Individualmente. Y como
grupo, como colectivo. No se hace referencia aquí a chicos y chicas con perfil
de vigilantes, con chalecos visibles que les signifiquen. Hablamos, más bien,
de alumnos y alumnas que, formados adecuadamente por los miembros
de la comunidad educativa responsables de la convivencia en el centro
(delegados de convivencia del profesorado, tutores, miembros de la comisión
de convivencia, incluso grupos mixtos con la incorporación de padres y
madres...) desarrollen acciones planificadas para la información, sensibilización
y formación de los alumnos del centro, con sesiones específicas y materiales
preparados por el propio centro. Alumnos que se convierten en modelos, en
referentes. Alumnos que marcan un estilo y muestran el rostro de implicación
del centro por extender una idea central. Podemos erradicar el acoso. No el
conflicto o los conflictos. Estos habrá que atenderlos, y resolverlos. O más
bien, modificar su estructura y características, de modo que puedan ser
gestionados saludablemente; y no generen sufrimiento innecesario. Pero adiós
a la violencia, al maltrato. Ese es el norte hacia el que dirigirse.

Ni siquiera en este modelo es necesaria (aunque sí conveniente) la capacidad


para mediar (aprendizaje complejo, sin duda). Sino más bien de comunicar,
de ayudar a profundizar en las ideas, en los hechos. Ayudar a pensar. Juntos.
No faltan en el mercado programas, planes y proyectos. Pero necesitamos,
antes, durante y después, estructuras y agentes. Y acciones combinadas. Y
sostenidas. En un plan integral. En el que los padres y madres, por cierto,
deben estar también presentes. Alejémonos de la visión corta y mezquina
que supuso en los años sesenta y setenta del siglo pasado la definición de los
denominados programas y materiales a prueba de profesores. Esos-que eran
tan-buenos-que suplirían-la-incapacidad-de-los-docentes-para-innovar... Sin
desperdicio esta miserable visión.

Alumnos y alumnas que ayudan(6). Y se comprometen. Y son mostrados.


Y se muestran. Se hacen visibles por las aulas. Y en los blogs y webs de los
centros. Y traen un soplo de aire fresco a cualquier estructura y organización.
Alumnos y alumnas que, con la adecuada planificación representan la
reflexión, la información y la formación conjuntas. Y también la detección
y derivación, en su caso. Pero especialmente la acción directa con los
compañeros para reflexionar sobre conceptos, prácticas, experiencias.
Convertidos en referentes como delegados de convivencia del alumnado
del centro. Un grupo que con el paso de cada curso dará entrada a nuevos
miembros, consolidando y extendido la influencia. Un grupo que en poco
tiempo podrá alcanzar niveles de capacitación suficiente que permita,
incluso, la formación de nuevos integrantes, y, con ello, la extensión de la
(5)
Borra el acoso: https://
idea, del modelo, de la visión. Son los mejores agentes.
www.youtube.com/
watch?v=fsMDdKlHoT4

(6)
Equipos de convivencia del alumnado
Blog Educación y desarrollo
social: https://blogluengo. La ayuda entre iguales es considerada desde hace tiempo un potente
blogspot.com.es/2013/02/ catalizador de cualquier iniciativa que tenga por objeto en un centro
proyecto-de-alumnos-
ayudantes-en-tic.html educativo promover la convivencia pacífica, resolver o gestionar

Jóvenes: bullying y ciberbullying 99


adecuadamente los conflictos que se producen en el normal desarrollo de
las relaciones interpersonales entre compañeros y, por supuesto, prevenir,
detectar y actuar en situaciones de acoso o violencia entre iguales.

En la práctica cotidiana, el desarrollo de programas de ayuda entre iguales


en los centros educativos suele llevarse a la práctica en modelos y formatos
diferentes. Algunos muy diferentes. Y no es inhabitual encontrar modelos
que, enmarcados en un mismo concepto específico (por ejemplo, alumnos
mediadores), adoptan, sin embargo, objetivos y caminos muy diferentes en
su implementación y recorrido prácticos. Y, claro, presumiblemente también
en los resultados obtenidos. Pero es la interacción entre iguales, con todo
su potencial lo que guía, sin duda, el espíritu de este tipo de modelos de
trabajo en las comunidades educativas. Apelando siempre al protagonismo
del alumnado en su más exquisita esencia. Protagonismo para pensar en
la convivencia, generar convivencia, vivir las relaciones personales en la
comunidad educativa desde una concepción del diálogo y la participación en
la toma de decisiones sobre normas de conducta, la escucha y la implicación
conjunta en los proyectos, y en la vivencia de una manera de interpretar el
hecho de convivir y construir conjuntamente una comunidad educativa.

Con independencia de la forma concreta que adopten los programas de


ayuda, el objetivo de los niños y jóvenes participantes consiste en ofrecer
apoyo emocional y amistad a los compañeros que estén en situación de riesgo.
Los ayudantes suelen seleccionarse por sus características personales y su
disposición a ayudar a los demás. Dependiendo de la naturaleza del programa,
pueden tener la misma edad que sus compañeros o ser algo mayores. Por regla
general, el programa se centra en la creación de equipos entre los participantes
y en proporcionar a los ayudantes conocimientos adicionales sobre el carácter
de este tipo de relación. Un programa típico de preparación comienza con un
período de orientación en el que los alumnos aprenden los fundamentos, los
valores y los fines de la postura de ayuda (Cowie, 2008).

Los compañeros que prestan la ayuda participan en actividades prácticas,


pueden colaborar en acciones diferentes(7), algunas fuera del horario escolar,
como apoyo en las tareas escolares, o contribuyendo con apoyo emocional a
alumnado en situación de vulnerabilidad por alguna circunstancia.

En los centros educativos vienen desarrollándose no pocos modelos y


programas que, inspirados en la participación y colaboración activa en la
resolución de conflictos en los centros educativos, se han mostrado eficaces
como prácticas para la prevención, detección e intervención en situaciones
(7)
IES Joaquín Araujo, conflictivas de naturaleza interpersonal y, en algunos casos, en situaciones de
Fuenlabrada (Madrid):
http://ies.joaquinaraujo.
acoso escolar. No es este el espacio para describirlas todas, si bien conviene
fuenlabrada.educa.madrid.org/ resaltar modelos de intervención basados en la mediación entre iguales
wordpress/?page_id=1974.
(Fernández y Orlandini., 2001), el proyecto SAVE (Ortega y del Rey, 2001), el
(8) modelo integrado de mejora de la convivencia (Torrego, J.C., 2000, 2003, 2006),
Aprendizaje cooperativo y
prevención de la violencia.
la tutoría entre iguales (González Bellido, 2015), el aprendizaje cooperativo(8)
http://www.deciencias.net/ (Díaz-Aguado, Martínez y Martín, 2004), los equipos de ayuda(9) (Avilés, Torres
convivir/1.documentacion/D.
cooperativo/AprendizajeAC_ y Vian, 2008) y el proyecto de alumnos ayudantes TIC (Luengo, J.A., 2013,
Prevencion_Diaz-Aguado_8p. 2014), específicamente diseñado este último para desarrollar contextos en red
pdf.
de información y sensibilización entre iguales para la prevención de riesgos y
(9) promoción del buen uso de las tecnologías de la información y comunicación
Equipos de ayuda, maltrato
entre iguales y convivencia por niños y adolescentes. Este último modelo, desarrollado en la Comunidad de
escolar
http://www.investigacion-
Madrid durante los últimos cuatro cursos escolares (2013-2017) asienta sus bases
psicopedagogica.org/revista/ en principios sencillos para la innovación educativa: (1) pocas cosas, (2) bien
articulos/16/espannol/
Art_16_289.pdf. hechas y (3) compartidas por todos (Luengo, 2014).

100 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Cuadro I

Entre los objetivos de un Programa de Alumnado Ayudante, se pueden mencionar, entre


otros, los siguientes:
• Fomentar la colaboración, el conocimiento y búsqueda de soluciones en problemas
interpersonales en el ámbito escolar.
• Reducir los casos de acoso entre alumnos o alumnas.
• Disminuir la conflictividad y, con ello, la aplicación de medidas sancionadoras.
• Mejorar la seguridad de todos los miembros de la comunidad educativa.
• Favorecer la participación directa del alumnado en la resolución de conflictos de la
escuela.
• Crear canales de comunicación y de conocimiento mutuo entre educadores y
educadoras y alumnado, mejorando la autoestima de todos los y las participantes en
el programa.
• Establecer una organización escolar específica para tratar las formas violentas de
afrontar los conflictos.
• Incrementar los valores de ciudadanía a través de la responsabilidad compartida y la
implicación en la mejora del clima afectivo de la comunidad.
Algunas funciones del Alumnado Ayudante son:
• Ayudar a sus compañeros y compañeras cuando alguien les molesta o necesitan que
los escuchen. No les aconseja, sino que les escucha.
• Liderar actividades de grupo en el recreo o en clase.
• Ayudar a otro compañero o compañera cuando tenga alguna dificultad con un
profesor o profesora, mediando para la resolución del conflicto.
• Ayudar a otros compañeros o compañeras en la organización de grupos de apoyo en
tareas académicas, o como Alumnado Ayudante en alguna materia que se le dé bien.
• Ayudar a alumnos o alumnas que estén tristes o decaídos por algún problema
personal y que necesiten que alguien les escuche o les preste un poco de atención.
• Acoger a los recién llegados al centro y actúa como acompañante.
• Facilitar una mejora de la convivencia en el grupo.

(Tomado de Junta de Andalucía: Programa de alumnado ayudante(10))

Muchos alumnos son capaces de ayudar a sus compañeros sin necesidad


de haber desarrollado actividades de formación para tal fin. Esta es una
evidencia. La capacidad para empatizar, acompañar, apoyar, reforzar la
encontramos en muchos alumnos y alumnas de modo natural. La ayuda
entre compañeros forma parte de un tipo de habilidad emocional y de
relación interpersonal para la que algunos alumnos y alumnas parecen estar
especialmente dotados. No obstante, la formación en ayuda entre iguales
puede incorporar habilidades y competencias que mejoran sensiblemente
las capacidades iniciales y capacitan para desarrollar acciones en situaciones
especialmente delicadas, ligadas de modo ordinario a la colaboración,
apoyo, cuidado y ayuda de compañeros especialmente vulnerables. Pero es
importante acotar una serie ideas esenciales en estos procesos:

Ayudar no es mediar. Esto representa una obviedad, pero no siempre parece


estar claro. Muchos programas denominados de alumnos mediadores no
incorporan en absoluto las habilidades de la mediación en sus programas
formativos, ni, más importante, en sus desarrollos prácticos.
(10)
Recursos Educativos sobre La mediación es un proceso complejo, que requiere formación específica y que
convivencia Junta de Andalucía:
http://www.juntadeandalucia. está orientada a la gestión, modificación y, en su caso, resolución de conflictos
es/educacion/webportal/web/ interpersonales. No es sencillo plantear este escenario para alumnado de
convivencia-escolar/materiales/
bibliografia/ayudante educación secundaria y mucho menos para la educación primaria.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 101


Los programas de mediación(11) se han desarrollado, no obstante, entre
alumnos de educación secundaria. Si bien precisan de una supervisión
exquisita por parte del profesorado encargado del desarrollo del plan.

Los programas de mediación(12) se han configurado asimismo en torno


a equipos mixtos, formados por profesores y alumnos, que definen y
desarrollan modelos de trabajo compartidos, profundamente colaborativos,
con funciones específicas y de amplio espectro (tomado de Plan de
Convivencia IES Madrid Sur(13), Madrid, p.12):

• Fomentar el diálogo como forma habitual de relación entre los miembros


de la comunidad educativa.

• Formar y mantener un equipo de mediadores/as competentes y con


las destrezas y habilidades necesarias para resolver, en la medida de lo
posible, los conflictos que puedan surgir en nuestra comunidad educativa.

• Crear estilos de resolución de conflictos que no conlleven necesariamente


la sanción y/o el enfrentamiento entre las partes, fomentando el diálogo, la
comprensión y el entendimiento entre las partes.

• Prevenir los conflictos (favoreciendo experiencias de éxito para todo el


alumnado, evitando que haya personas excluidas, facilitando entornos
agradables, limpios, decorados con detalle).

• Fomentar la implicación y participación de todos los miembros de la


Comunidad Educativa.

• Favorecer el intercambio de experiencias y la comprensión entre


alumnado procedente de diferentes culturas.

• Crear momentos de encuentro para fomentar los valores del equipo y la


pertenencia al mismo.

(11) El acoso entre iguales, sin embargo, no representa un ámbito especialmente


Consultar Blog de Mediación adecuado para el desarrollo de acciones de mediación. Partiendo de la
del IES Las Musas, de Madrid.
http://mediacionlasmusas. necesidad de diferenciar los conceptos(14) de conflicto entre iguales y
blogspot.com.es/
situación de acoso o maltrato entre iguales, el marco de la mediación entre
(12) iguales puede entenderse, adecuadamente supervisado y orientado, para la
Mediación de conflictos: caso
práctico. https://www.youtube.
acción en situaciones de conflicto entre compañeros, fruto de la complejidad
com/watch?v=rPiIe-zzdkM que atesoran las relaciones interpersonales en el día a día, especialmente en
las edades que son de referencia. Es importante considerar que una situación
(13)
IES Madrid Sur, Madrid: ies. de conflicto entre iguales (no gestionada o no adecuadamente gestionada)
madridsur.madrid.educa.madrid.
org/PLANCONVIVENC.doc. puede derivar en una situación de acoso.

(14) Gran parte de los programas desarrollados por los centros que llevan
Acoso o maltrato entre iguales: aparejada la denominación de programas de mediación son, en realidad,
Conducta de persecución física
y/o psicológica que realiza un programas de ayuda entre iguales, asentados por supuesto en la formación
alumno o alumna contra otro,
al que elige como víctima de
del alumnado en determinadas capacidades específicas relacionadas con
repetidos ataques. Esta acción de modo genérico las habilidades emocionales, como, por ejemplo, acoger
negativa e intencionada, sitúa a
la víctima en posiciones de las a los alumnos recién incorporados al centro, ser sensible a las necesidades
que difícilmente puede salir por que puedan manifestar compañeros especialmente vulnerables, dialogar y
sus propios medios” (Olweus,
1993). Conflicto: Es una escuchar, detectar posibles situaciones de conflicto interpersonal o de acoso
situación en la que dos o más
personas entren en oposición
en el aula y empatizar y ayudar a compañeros en situaciones de dificultad.
o desacuerdo porque sus
posiciones, valores, intereses,
aspiraciones, deseos o
necesidades son incompatibles, Algunos modelos de ayuda entre iguales
o, al menos, se perciben como
tales. (Mediación de conflictos Los programas de ayuda entre iguales se configuran como un escenario de
en instituciones educativas,
Torrego, J.C., 2000. Narcea). trabajo de gran utilidad para la promoción y mejora de la convivencia pacífica

102 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


en los centros educativos y, especialmente, para la prevención, detección e
intervención en situaciones de violencia entre iguales y acoso escolar.

En el origen. Los delegados de clase

En educación secundaria, debe señalarse, en primer lugar, a los delegados de


clase como figuras con valor y significado propio en materia de prevención
y detección de situaciones problemáticas. Según lo establecido en el Art.
77 del RD 83/1996 de 26 de enero, por el que se aprueba el. Reglamento
Orgánico de los Institutos de Educación Secundaria. Funciones de los
delegados de grupo, corresponde a los delegados de grupo:

• Fomentar la convivencia entre los alumnos de su grupo.

• Colaborar con el tutor y con la junta de profesores del grupo en los temas
que afecten al funcionamiento de éste.

• Colaborar con los profesores y con los órganos de gobierno del instituto
para el buen funcionamiento del mismo.

Se hace referencia a funciones tasadas y, por tanto, perfectamente


definibles en cualquier marco de planificación para la suma de esfuerzos de
agentes educativos especialmente señalados en materia de promoción de
convivencia. La posibilidad de contar con estas figuras en los procesos y
acciones para la prevención de situaciones de acoso escolar se considera un
elemento de gran relevancia en el recorrido a desarrollar. Puede resultar de
interés la configuración de un equipo de delegados que, conjuntamente con
el Equipo Directivo y otros equipos que se detallan a continuación, puede
convertirse en un efectivo y activo grupo de agentes para la prevención y la
detección. No obstante, es un hecho que no siempre los alumnos elegidos
como delegados de clase disponen de las habilidades y valores que deben
entenderse como referentes en el contexto que estamos describiendo. No es
un modelo que haya funcionado para la promoción de la convivencia.

Los alumnos ayudantes de cada grupo-clase (en ocasiones, alumnos


mediadores, o mejor, integrantes de equipos mixtos de mediación: profesores
y alumnos).

Por tanto, no es infrecuente que centros educativos implicados en esta


materia definan un procedimiento para la elección de alumnos ayudantes
en convivencia, en ocasiones denominados alumnos mediadores, de manera
que se garantice la representación de cada grupo con la implicación de un
alumno o alumna que aporta un valor añadido a la visión y vivencia de la
convivencia en cada grupo-clase. Entendidas sus funciones individualmente,
en colaboración con cada tutor en la prevención y detección de situaciones
conflictivas, pero también como grupo, que reflexiona y opina, conjuntamente
con los delegados de convivencia de otros sectores de la comunidad
educativa, en el diseño y desarrollo de acciones para la prevención, este
conjunto de alumnos y alumnas puede y debe contribuir en gran medida en las
distancias cortas del día en día en cada clase, en las actividades de prevención
y detección propias de la acción tutorial y, esto es importante, en la visibilidad
de la relevancia que el centro otorga a este tipo de procesos.

(15) Aspecto importante a considerar puede ser la posibilidad de contar con estas
Consultar: La mediación figuras en educación primaria(15), de modo singular en 6º curso. La definición
entre iguales en educación
primaria (Valdivia, R. Trabajo de estas figuras para la colaboración con los tutores puede coadyuvar de
Fin de Grado, 2015). http://bit. manera sensible en la percepción del alumnado de la relevancia e importancia
ly/2j0UFdP

Jóvenes: bullying y ciberbullying 103


que el centro educativo da y va a dar a las relaciones entre alumnos.
Hablaríamos, pues, de alumnos y compañeros sensibilizados con:
• Promover el adecuado clima de convivencia.
• Colaborar en la propuesta de actuaciones encaminadas a mejorar la
convivencia en el centro.
• Colaborar en la prevención y detección de posibles casos de acoso escolar
y ciberbullying en el grupo-clase.
• Informar a otros miembros del equipo de los casos de los que puedan
tener información o conocimiento.
• Recibir y gestionar información directa o indirecta de los alumnos. Ayudar,
en su caso, a canalizar la solicitud de apoyo externo a alumnos que
puedan verse comprometidos en ese tipo de situaciones.
• Participar en la información y sensibilización de alumnos.

La existencia de figuras de referencia(16) en el aula entre los compañeros,


que han sido elegidos por el grupo con arreglo a funciones previamente
señaladas es, sin lugar a dudas, un elemento no pequeño en cualquier
proceso que pretenda definirse para la prevención de conductas de maltrato
o violencia entre iguales. Este tipo de modelo concretaría la idea plasmada en
el Modelo integrado(17) de gestión de la convivencia (Torrego y Villaoslada,
2004). Hablamos de modelos testado(18) y experimentados, de amplia
trayectoria ya en nuestro sistema educativo (Torrego y Galán, 2008).

En este contexto, el centro contaría con un grupo-equipo de ayudantes,


pertenecientes a cada uno de los grupos clase y elegidos por el grupo según
características previamente definidas, que desarrollaría una labor preventiva
a nivel grupal y también, por ende, en el contexto de la comunidad educativa
(Fernández, 2008) (19).
Entre las tareas fundamentales que este tipo de ayudantes desarrollan, se
(16) encuentran:
De especial interés: IES
Las Américas, de Parla: La • Acoger al recién llegado.

mediación escolar en la
Comunidad de Madrid: Análisis • Detectar y ayudar a compañeros tristes y poco integrados.

del impacto de la formación en
el profesorado y alumnado en el • Apaciguar y favorecer el diálogo en situaciones de conflicto entre
IES Las Américas de Parla.
http://www.ammediadores. compañeros por enfados, peleas, malas relaciones, etc.

es/nueva/wp-content/
uploads/2014/12/6.3.pdf • Promover actividades de mejora de la convivencia en sus grupos clase.

(17) • Pertenecer y participar en el equipo de ayudantes.
Torrego y Villaoslada. Modelo
integrado de regulación de Este modelo de trabajo con y de iguales está viviendo sus procesos de ajuste
la convivencia y tratamiento
de los conflictos: http://bit. y adaptación, incluso, en la etapa de educación primaria.
ly/2hKE9ys
En una línea de desarrollo próximo a este modelo, es imprescindible citar,
(18)
Torrego y Galán, 2008: asimismo, los modelos de ayuda entre iguales en los que la idea y experiencia
Investigación evaluativa sobre de la mediación se hace práctica. La mediación escolar persigue la gestión
el programa de mediación de
conflictos en centros escolares. y resolución (o, en su caso, reducción y modificación) de los conflictos
Revista de Educación, 347.
Septiembre-diciembre 2008,
interpersonales que se dan en el contexto de la convivencia de los centros
pp. 369-394. educativos (Ortega y del Rey, 2006). Se constituye, pues, como un método
(19)
para la gestión de los conflictos en el que las partes implicadas y enfrentadas
Los programas de ayuda para recurren de forma voluntaria a una tercera persona, imparcial, que facilita
la mejora de la convivencia
en instituciones educativa. el proceso para llegar a acuerdos satisfactorios para las partes. Se trata de
(Fernández, I., 2008). https:// una negociación de naturaleza cooperativa que habilita espacios para la
dialnet.unirioja.es/descarga/
articulo/2912320.pdf búsqueda de soluciones en un contexto de confidencialidad e interés mutuo

104 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


por la resolución (Torrego, 2008). Si bien aquí nos referimos de manera
expresa a los conflictos que viven los iguales en su cotidiano y complejo
aprendizaje de la relación interpersonal, los procesos de mediación escolar
pueden abordar conflictos entre cualquier integrante de la comunidad
educativa. Los mediadores, ordinariamente configurados en este modelo
por equipos mixtos (profesorado y alumnado) busca romper las asimetrías
de poder entre las partes del conflicto, y, desde la neutralidad, abonar el
terreno para la comunicación y expresión de emociones, sentimientos, ideas,
necesidades e intereses (Fernández, 2008). Son numerosas las experiencias
que se están desarrollando siguiendo este modelo de intervención para la
mejora de la convivencia en los centros educativos (Ver cuadro II).

Cuadro II

Consultar:

• Programa de Mediación en el IES Madrid Sur(20), de Madrid.

• Programa de ayuda entre iguales IES Luis Buñuel(21), de Zaragoza.

• Colegio Esclavas(22) de Chamberí, Madrid.

• Programa de alumnos ayudante mediador(23). Miguel Vaquero IES Miguel Catalán,


Silvia Hernández CIFE Juan de Lanuza. Adaptado de Isabel Fernández.

• IES San Juan Bautista(24), Madrid.

• El modelo en el IES San Juan Bautista(25) de Madrid. TVE La aventura del Saber
(enero, 2017).

(20) • IES Miguel Catalán(26), Coslada (Madrid).


Premio Defensor del
Menor en la Comunidad de • Blog Convivencia y Aprendizaje Cooperativo(27) (UAH).
Madrid 2007: https://drive.
google.com/file/d/0B0j74_
gjfAMvb2lCdDdHZS1JSXM/view
(pp. 151-238)
Este modelo de trabajo entre pares abrió ya hace más de una década una
(21)
http://ieslbuza.es/ayuda-entre- manera de afrontar los conflictos interpersonales entre iguales en los centros
iguales/ educativos. Y ha venido a contribuir, sin duda, a vertebrar metodologías de
(22) trabajo en las que el protagonismo de los compañeros y compañeras ha
http://www.elmundo.es/ adquirido un realce sustancial en el manejo de las situaciones conflictivas,
madrid/2017/01/09/5872
336b268e3e635b8b4630.html muchas de ellas, al menos en no pocos casos, origen de posibles situaciones
acoso entre iguales, en las que la condición de superioridad jerárquica, la
(23)
https://convivencia.files. intencionalidad y la reiteración acaban por hacerse presentes y patentes.
wordpress.com/2014/05/
modelo_vaquero_hernandez.
pdf
Los alumnos ayudantes: trabajando con “los mayores” del centro educativo
(24)
http://www.20minutos.es/ La terminología utilizada en los modelos de intervención de alumnado en
noticia/2658138/0/alumnos-
ayudantes/programa-acoso- gestión de conflictos interpersonales en sentido amplio incorpora conceptos
escolar/instituto-san-juan- diferentes que, en ocasiones, pueden llegar a generar interpretaciones
bautista/
confusas sobre modos de colaboración, funciones y actividades a desarrollar.
(25) Entre otros, se sugieren términos ya citados como mediación entre iguales
http://www.rtve.es/alacarta/
videos/la-aventura-del-saber/ (Torrego et al., 2000), tutoría entre iguales (González Bellido, 2015) o ayuda
aventurajacoso/3880812/
entre iguales (Fernández y Orlandini, 2001).
(26)
http://cifesabinanigo.catedu.es/ En esta modalidad se aboga por el modelo de alumnado ayudante de
wp-content/uploads/2016/04/ mayor edad en el centro educativo (3º/4º de ESO) desde la consideración
Modelo-Ayudante-Mediador-
IES-Catalán.pdf de la posibilidad de ayuda (1) mediante la colaboración con los tutores en el
desarrollo de sesiones de información y sensibilización de alumnado de cursos
(27)
http://www3.uah.es/ superiores a grupos de menor edad del propio centro o de centros del entorno,
convivenciayaprendizaje y (2) en el contexto de colaboración como agentes de convivencia del centro
cooperativo/

Jóvenes: bullying y ciberbullying 105


(ver cuadro a continuación). Ambas funciones pueden ser perfectamente
compatibles, organizando formación, tiempos y espacios para ello.

Se hace referencia, pues, a un modelo de alumnos y alumnas ayudantes como


agentes de la convivencia. Con habilidades y competencias específicas para
su intervención:
• Capacidad para comunicar, informar, sensibilizar.
• Sensibilidad y buen trato con los compañeros.
• Receptividad y capacidad de observación.
•  Capacidad para la colaboración, la acogida de compañeros o iguales.
• Capacidad para la ayuda y el acompañamiento: estar con, charlar,
escuchar a los que están atravesando por situaciones personales o
interpersonales complejas.
• Interés y disposición para colaborar en iniciativas de aprendizaje
cooperativo, solidaridad y aprendizaje-servicio.
• Capacidad para la ayuda, no para la vigilancia y el control.
• Habilidad para colaborar en el desarrollo de acciones que mejoren la
relación entre iguales.
• Capacidad de comunicación y argumentación.
• Los círculos de amigos
Se trata de un modelo desarrollado en escuelas como la Saint Francis School
de Kitchener (Ontario, Canadá) o la Helen Hansen School de Cedar Falls (Iowa,
(28) EEUU), donde se ponen en marcha círculos de compañeros y compañeras con
Sancho, C. (2012). Propuestas el objetivo de establecer nexos de relación interpersonal entre el alumnado
inclusivas de mejora desde
un enfoque metodológico y y, en su caso, también con docentes utilizando la empatía, y las relaciones de
organizacional.
http://www.rinace.net/rlei/
atención mutua. Muy propio de los modelos de educación inclusiva(28), la
numeros/vol7-num1/art7.pdf idea se concreta en que un grupo de alumnos y alumnas, que pueden estar
acompañados de algún profesor, se constituyen en un grupo de ayuda y que, de
(29)
Proyecto de Alumnos forma voluntaria, apoyan a alumnos que tienen menos amigos en la escuela, o
Ayudantes TIC: http://
ayudantesticsur.blogspot. los que acaban de llegar al centro, o que tienen dificultades para relacionarse. En
com.es general, a los más vulnerables Se trata de un proyecto organizado esencialmente
https://blogluengo.blogspot.
com.es/2013/02/proyecto-de- para incrementar la participación y cohesión interpersonal y social, con
alumnos-ayudantes-en-tic.html importante repercusión como modelo de compromiso y conducta en el centro y
(30) en toda la comunidad educativa Thomas, Walker y Webb, (1998).
El Proyecto Ayudantes TIC
en la Aventura del Saber
TVE2: https://www.youtube. La ayuda entre iguales desde la información y sensibilización de los más
com/watch?v=PlniMuNiN-
I&feature=youtu.be pequeños
(31) Una modalidad de intervención basada en este modelo es el Proyecto de
Materiales del Proyecto Alumnos Ayudantes TIC(29) puesto en funcionamiento en la Comunidad
Alumnos Ayudantes TIC: http://
ayudantesticsur.blogspot. de Madrid(30) a partir del trabajo desarrollado por centros educativos
com.es/2016/05/proyecto-
ymateriales-curso-201516.html
y asentado en la idea del trabajo compartido, generador de redes de
colaboración entre centros y etapas de educación secundaria y primaria y
(32)
El proyecto de Ayudantes
basado en la generosidad digital como elemento dinamizador y de difusión
TIC en Extremadura: http:// de las prácticas desarrolladas y de los materiales(31) elaborados. El proyecto
enmarchaconlastic.educarex.es/
ayudantes de Alumnos Ayudantes TIC ha alcanzado un nivel de implementación notable
en diferentes zonas de Madrid y España(32).
(33)
Blog CRIF Las Acacias,
Comunidad de Madrid: http://
Sus principios, objetivos y componentes ilustran una propuesta(33) para
blog.crifacacias.es/2017/03/ la promoción del buen uso de las TIC por niños y adolescentes, basada en
el-proyecto-de-alumnos-
ayudantes-tic-en-10-principios/ cuatro ejes fundamentales:

106 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


• Es necesario trabajar la información y la sensibilización cuanto antes,
especialmente en las franjas de edad en las que el conflicto grave no ha
aflorado en el marco de las relaciones interpersonales entre compañeros.
• Es necesario hacerlo trabajando desde los valores esenciales: principios
sustantivos de consideración de la intimidad y privacidad personal,
respeto, ayuda mutua, empatía y solidaridad.
• Hemos de aprovechar el conocimiento disponible y la capacidad de
persuasión que atesoran los alumnos de mayor edad y formarlos para que
puedan desarrollar actividades de información y sensibilización con los
grupos de menor edad.
• La posibilidad de crear redes de trabajo en colaboración entre centros
educativos (o entre etapas educativas). Institutos de educación
secundaria(34), por ejemplo, que trabajan en la información y
sensibilización del alumnado de los últimos cursos de educación primaria
de los CEIP de la zona. Y alumnado de secundaria que presta su ayuda al
centro en materia de información y sensibilización trabajando activamente
con el señalado alumnado de primaria del propio centro (centros
concertados y privados).
En el contexto de este proyecto, el presente modelo sugiere la posibilidad
de organizar el equipo de ayudantes de convivencia del alumnado bajo
los parámetros de colaboración y ayuda en los procesos de información y
sensibilización a desarrollar según la concreción en cada aula del Plan de
Acción Tutorial del centro. No hablaríamos, pues, de equipos de alumnos
formados en mediación (sin perjuicio, por supuesto, de aprovechar toda la
experiencia en este sentido que puedan tener un buen número de centros en
la región, o de posibles decisiones ex novo de trabajar en ese modelo por parte
del centro educativo) sino, más bien, de la formación alumnos ayudantes en la
tarea de informar y sensibilizar a alumnado de cursos inferiores.

Se plantea, así, la propuesta que a continuación se detalla y que ha de


contribuir a la configuración de un equipo de ayudantes de convivencia
del colectivo de alumnos en el centro, preferentemente de 3º o 4º curso de
ESO, conocido por toda la comunidad educativa, que opera como referencia
para la ayuda, insistimos, de los tutores en los procesos desarrollados y
actividades para informar, formar y sensibilizar sobre la necesaria prevención
de situaciones de acoso entre iguales y ciberbullying.

Los alumnos ayudantes realizarían, consecuentemente, actividades de:

• Colaboración con los tutores de grupo en el desarrollo de actividades


de información y sensibilización de alumnado de cursos inferiores sobre
contenidos relacionados con el desarrollo de valores pro-sociales: respeto,
ayuda entre iguales, colaboración, solidaridad, empatía.

• Colaboración con los tutores de grupo en el desarrollo de actividades


de información y sensibilización de alumnado de cursos inferiores sobre
contenidos relacionados con la conceptualización de los fenómenos de
acoso escolar y ciberbullying.

Con los siguientes pasos a seguir

(34)
• Selección del alumnado ayudante. Presentación de la iniciativa y
Blog El País (Escuelas en sensibilización en grupos de ESO desde la perspectiva del Aprendizaje-
red): http://elpais.com/
elpais/2015/05/24/escuelas_ Servicio. Para la elección de los alumnos ayudantes se sugiere partir de la
en_red/1432445400_143244. voluntariedad de estos para formar parte del equipo, si bien en algunos
html

Jóvenes: bullying y ciberbullying 107


centros pueden concretarse planes de desarrollo con la participación de
alumnos y alumnas que ya formen parte de algún tipo de experiencia
relacionada con experiencias de apoyo o mediación entre iguales en
situaciones de conflicto. Parece adecuado presentar la iniciativa a los
cursos de 3º de ESO; esta circunstancia permite mantener, al menos
durante dos cursos escolares (3º y 4º) los equipos que se formen durante
el proceso, sin perjuicio, lógicamente, de la incorporación de nuevos
alumnos al inicio de cada curso escolar.

• Información a padres y madres de la iniciativa planteada y del interés de


sus hijos en formar parte activa de la misma. Gestión de autorizaciones.

• Formación del alumnado ayudante. El proceso de formación del alumnado


para el desarrollo de las actividades sugeridas lleva aparejada de modo
ordinario la duda sobre la formación de los formadores. Y, en esa misma
línea, la reflexión sobre si el profesorado del centro está adecuadamente
formados para llevar adelante un proyecto de esta naturaleza y/o si
precisan de alguna formación complementaria que habilite de una manera
eficiente la tarea a desarrollar.

• La planificación que se detalla a continuación configura, al menos, tres


posibles escenarios para su desarrollo:

Cuadro III

Planificación de la organización del proyecto

Tomado de: Ejes para la planificación (2): los Equipos de ayuda en convivencia y el Equipo para la
Prevención del acoso escolar y del ciberacoso del centro educativo(35).

Opción 1
El centro y agentes responsables de la configuración del trabajo de equipos de ayudantes cuentan
con formación y experiencia suficiente para trabajar con el alumnado seleccionado para la actividad
como equipo de ayudantes de convivencia del centro. Este es un contexto a considerar en un
porcentaje importante de centros en la actualidad. Muchos centros educativos y profesores cuentan
con experiencia contrastada en el diseño e implementación de este tipo de proyectos y, por tanto,
con bagaje de formación más que suficiente para abordarlo sin dificultad alguna. Los contenidos de
trabajo a desarrollar con el alumnado pueden, asimismo, ser tratados con las sugerencias de actividad
que se detallan en los Anexos I y II: Ejemplificaciones para el desarrollo de las sesiones de información
y sensibilización del Plan de Acción Tutorial del Documento(36) “Recursos para la organización de
programas para la prevención del acoso escolar en los centros educativos”
(35)
Ejes para la planificación: Opción 2
http://www.educa2.madrid. El centro y agentes responsables de la configuración del trabajo de equipos de ayudantes cuentan
org/web/convivencia/recursos- con formación inicial para trabajar con el alumnado seleccionado para la actividad como equipo de
a-nivel-de-centro/-/visor/ ayudantes de convivencia del centro. No son pocos los centros que van acumulando experiencia en este
ejes-para-la-planificacion-
tipo de proyectos de innovación basados en el fomento del protagonismo del alumnado para colaborar
2-los-equipos-de-ayuda-en-
convivencia-y-el-equipo-para-la- en la prevención, detección e intervención en conflictos interpersonales en el alumnado y en situaciones
prevencion-del-acoso-escolar- de acoso escolar y ciberacoso, si bien precisan de alguna actividad de apoyo a través de la formación
y-del-ciberacoso-del-centro- para adquirir competencia esencial y autosuficiencia de modo estable. En este tipo de escenario se
educativo?p_p_col_pos=1 sugiere la posibilidad de organización de actividades de formación en centro, con modalidades como
el Grupo de Trabajo o el Seminario de formación. No obstante, pueden encontrarse materiales para
(36) desarrollar los contenidos de trabajo con el alumnado en las sugerencias de actividad que se detallan
http://www.educa2.madrid.org/
en los citados Anexos I y II: Ejemplificaciones para el desarrollo de las sesiones de información y
web/convivencia/recursos-a-
nivel-de-centro sensibilización del Plan de Acción Tutorial.

Asimismo, se proponen los siguientes materiales, accesibles en la red:


(37)
http://www4.ujaen.
• La gestión de los conflictos en el aula. Factores determinantes y propuestas de intervención(37)
es/~apantoja/mis_libros/
gestion_confli_05.pdf (Pantoja, 2005).

• Habilidades de comunicación(38) (Dulcic y Fajardo).


(38)
https://convivencia.files. • Y específicamente para educación primaria: La resolución creativa de conflictos. Manual de
wordpress.com/2008/11/
Actividades(39) (Kreidler, 2007).
habilidades_de_
comunicacionfuhem_cip26p.pdf
Opción 3
El centro y agentes responsables de la configuración del trabajo de equipos de ayudantes no cuentan
(39)
http://www.oei.es/historico/ con formación para trabajar con el alumnado seleccionado para la actividad como equipo de ayudantes
noticias/spip.php?article273 de convivencia del centro y desarrollar un proyecto como el que es de referencia. Amén de lo expresado

108 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


en puntos anteriores sobre sugerencias de material de apoyo para el trabajo, se entiende que este
escenario llevaría implícita la necesidad de orientación y formación específica, bien a través de las
modalidades citadas en la opción 2 o en formato especifico de curso a través de la red formación.

Preferentemente, durante el primer cuatrimestre del curso. La iniciativa plantea el trabajo en un mínimo
de cinco sesiones, planificadas según posibilidades y opciones organizativas del centro y en función
del grupo de alumnos seleccionados. Las sesiones de formación incorporan tres módulos esenciales de
contenido más las sesiones de ensayo: (1) Habilidades esenciales de comunicación a grupos pequeños y
técnicas básicas para la comunicación eficaz; (2) Sesión de trabajo sobre el fenómeno del acoso escolar,
sus consecuencias, prevención, detección e intervención; (3) Sesión sobre la práctica del respeto y ética
en las relaciones en la comunicación en red y prevención del ciberacoso; (4 y 5) Sesiones de ensayo de
las exposiciones. Ver Anexos I y II: Ejemplificaciones para el desarrollo de las sesiones de información y
sensibilización del Plan de Acción Tutorial (ya citados).

El modelo puede completarse con la configuración de un equipo de ayudantes


del centro, de los grupos de mayor edad, conocidos y visibilizados por las
acciones que desarrollan; no solo podrían llevar a efecto intervenciones de
sensibilización con el alumnado de primaria, de centros de la zona o del propio
centro, sino también con el alumnado de los dos primeros cursos de la ESO en
el propio centro, tanto en centros públicos como concertados, sino que podrían
desarrollar experiencias de alumnos ayudantes que recogen preocupaciones y
escuchan a los más pequeños en espacios y tiempos, planificados especialmente
para ello en los recreos, con un sistema de turnos, por ejemplo.

Cuadro IV
La experiencia del Colegio Alkor de Alcorcón, contada por sus protagonistas
Tomado de: Ejes para la planificación (2): los Equipos de ayuda en convivencia y el Equipo para la
Prevención del acoso escolar y del ciberacoso del centro educativo
Ana García-Trevijano y Nuria Velasco, Coordinadoras del proyecto “Orejas Amigas (Aula de escucha)”
Sin condiciones. Te escucho.
Vivimos deprisa. Todos corremos y tenemos poco tiempo. Es así en casa, en el trabajo, en el colegio.
Solo que a veces no podemos seguir, continuamos inmersos en nuestra rutina pero hay un nudo en
nosotros que ya no nos deja correr, trabajar, y a veces, ni siquiera comer o dormir. Entonces hay que
hablar. La palabra cura. La palabra dicha porque la prisionera, la que dejamos dentro de nosotros y se va
enquistando, esa, esa solo hace daño. Pensando todo esto (en un momento de esos en que uno se para)
y algunas cosas más (pues son varios años ya los que llevamos sacando adelante proyectos dentro de
nuestro Plan de Convivencia) surge Orejas amigas. Y es que si hay algo mejor todavía que soltar lo que
se nos ha anudado es que alguien esté al otro lado, tomando nota de lo que decimos, poniéndose en
nuestro lugar, escuchándonos, sin condiciones. No es mucho, pero en estos tiempos que corren (como
nosotros) a veces parece demasiado. Por eso decidimos apostar por este espacio en el que los alumnos
son los protagonistas, este lugar en el que no hay juicios, ni prejuicios, donde uno puede desahogarse y
hasta solucionar sus problemas. Aprender y estar bien. No hay mejor binomio. Puedes parar un poco y
leer lo que viene a continuación. Y quién sabe, igual, algún día, tú también eres una oreja amiga.
El detonante, la chispa que provocó la apertura del aula de Orejas Amigas del Colegio Alkor fue una
sesión formativa de los chicos y chicas del Proyecto de Alumnos Ayudantes TIC. Al terminar, una alumna
de primaria solicitó hablar con ellos para contarles un problema que había tenido y pedir ayuda y
consejo. La intervención resultó muy provechosa y acertada por lo que pensamos en la conveniencia de
organizar esta ayuda de manera más “oficial”.
Para ello organizamos al equipo constituido por los alumnos voluntarios del grupo de Delegados de
´Buentrato´ y Alumnos Ayudantes TIC, preparamos sesiones básicas de formación en mediación y
resolución de conflictos insistiendo mucho en saber diferenciar los casos que incumben al aula y pueden
solucionarse a ese nivel y aquellos otros que, por sus características, deben ser derivados a los tutores o
a Orientación.
Asimismo, pactamos espacios y tiempos. Los alumnos trabajarían siempre de dos en dos para asegurar
la objetividad y sentirse apoyados. De esta manera, los alumnos del centro saben que todos los
miércoles, en la hora del recreo tienen a su disposición una pareja de alumnos en un aula fija que estarán
encantados de escucharles y aconsejarles.

“El Aula de escucha de Orejas amigas es una iniciativa presentada por Nuria, una profesora del colegio
y Ana, la orientadora a raíz de la influencia del proyecto de Alumnos Ayudantes TIC y Delegados de
´Buentrato´. Vieron que se necesitaba este apoyo para ofrecer esta ayuda a los alumnos con problemas.
Antes de comenzar el proyecto nos dieron unas pequeñas charlas sobre mediación para que pudiéramos
realmente ayudar a quien lo necesitaba estando más capacitados para ello. Invertimos tiempo en
organizarlo. Además, es una iniciativa que se realiza en los patios por lo que requiere por parte de los
alumnos que formamos parte del proyecto bastante compromiso y, de alguna forma, un sacrificio. La
recompensa de sentir que ayudas a alguien y como te lo agradecen crea una satisfacción inmensa.
A veces es difícil dar la confianza requerida a los alumnos para esta actividad `pues tienen que sentir
que estás plenamente a su lado, transmitirles la seriedad y compromiso del momento.
Fue un poco difícil al principio, pero después de ver que su reacción era completamente positiva, y que
acudían a nosotros con confianza, sin miedo y cómodos, nosotros mismos nos sentíamos más a gusto,
pues veíamos que el esfuerzo puesto para que este proyecto saliera adelante valía la pena.”
(Henar Pereda, alumna coordinadora Alumnos Ayudantes TIC 2014-15)

Jóvenes: bullying y ciberbullying 109


“Somos un grupo de estudiantes, tanto del Proyecto de ´Buentrato´ de ANAR como de Alumnos
Ayudantes TIC, a los que se nos propuso formar parte de un proyecto llamado Orejas amigas. Es
un aula de escucha activa, donde nosotros, los mayores, ejercemos de moderadores respecto a los
problemas con los que nos vienen los más pequeños de la ESO y de primaria. A esta actividad se asiste
voluntariamente y solo sí las partes quieren de verdad solucionarlo, nosotros no podemos obligar a
nadie a querer resolver un conflicto. Nuestra tarea no es dictarles la solución a su discusión, sino guiarlos
para que ellos lleguen hasta ella mediante ejercicios de empatía y escucharse el uno al otro. Como es
lógico, vas a hacer más caso a una norma en la que has colaborado que a una que te han impuesto.
Así de sencillo, aplicamos este método con los chavales. Nosotros, aun así, les podemos dar consejos
para que el resultado sea mejor, pero son ellos los que deciden cómo acabar el problema. Con esto,
conseguimos que aprendan a llegar a acuerdos entre ellos y a respetar las ideas y el punto de vista
de los demás. Nosotros, obviamente, también aprendemos de esta experiencia a cómo afrontar los
problemas y cómo ayudar a los demás. Es una experiencia genial.”
(Lucía Montero, alumna coordinadora Proyecto ´Buentrato´ (ANAR)

“Se podría decir que formar parte de Orejas amigas es una de las experiencias más bonitas que he
tenido desde que me involucré en convivencia en el proyecto de Alumnos Ayudantes TIC. Es una
satisfacción personal cuando ves que esas personas; las cuales han depositado en ti su confianza,
te confían sus problemas e inquietudes pensando que tú serás capaz de ayudarles. En cierto modo
se podría decir que Orejas amigas no son solo esas sesiones de ayuda, sino que se amplía a otros
ambientes, como podrían ser los recreos o el comedor. El resto de alumnos va cogiendo confianza
contigo y tratándote como a un igual, no como a una figura de autoridad. Y la confianza y el cariño
crecen notablemente. Al formar parte de este proyecto también maduras y aprendes, te das cuenta de
la importancia de las acciones y de cómo estas pueden llegar a afectar en la vida de los demás. También
aprendes técnicas de moderación y llegas a comprender más los problemas de cada edad; ya que los
problemas de un niño de 5º de primaria se diferencian en gran medida con los de la ESO. He tenido la
oportunidad de hacer frente a problemas mayores y problemas de menor rango. Se podría decir que a
lo largo de este año me ha dado tiempo a comprender más el pequeño mundo que es nuestro colegio. Y
por ello, os recomiendo que os involucréis en cualquier proyecto de esta índole. Cuando la gente forma
parte de este proyecto, tan especial, crece como persona por los valores aprendidos y por la madurez
acumulada. La pregunta final sería: ¿Quién no querría formas parte de Orejas amigas? ¿Quién no querría
ayudar al resto de gente desinteresadamente? No dudéis; Orejas amigas es un proyecto que hay que
vivir, aprovechar la oportunidad que os ofrece el colegio. Podréis cambiar la vida a alguien. Lo digo por
experiencia propia...”

(Carla Maruente, alumna coordinadora Alumnos Ayudantes TIC 2015-16).

Estos equipos de ayudantes podrían desarrollar, asimismo talleres en los


Colegios Públicos de educación infantil y primaria con padres de alumnado
de 5º y 6º de primaria (o con padres de alumnado de esta edad en centros
concertados o privados), y talleres con padres de los cursos de educación
secundaria. La intervención, implementada ya en diversos centros, versaría
sobre el trabajo que realizan los ayudantes en materia de sensibilización, con
el uso de los materiales didácticos trabajados con el alumnado de menor
edad. Los alumnos de estos equipos de ayudantes podrían llevar a efecto,
asimismo, funciones de tutoría entre iguales (ver siguiente modelo) de
grupos de alumnado de menor edad, en el contexto de acogida, escucha,
apoyo y, en su caso derivación al profesorado de demandas específicas de
(41)
Programa Cibermentores en la
ayuda por parte de los alumnos.
Comunidad de Madrid: http://
www.educa2.madrid.org/web/
convivencia/programas/-/visor/ Cuadro V
programa-cibermentores
Consultar también:
(42)
Ciberayudantes IES Goya: • Programa Cibermentores(41)
https://alumnosayudantes.
wordpress.com/ • Programa Ciberayudantes(42) (IES Parque Goya, Zaragoza)
cibervoluntariado/
• “Así se trabaja contra el acoso entre iguales”: Reporteros 360(43) (Telemadrid).
(43) • De especial interés la experiencia del IES Madrid Sur, en Madrid con alumnado de 3º y 4º de ESO y
Reporteros 360 (Telemadrid): Bachillerato que forman parte del Equipo de Mediación del Centro, junto con profesores. Ver Plan de
http://www.telemadrid.es/ Convivencia(44), p. 14).
programas/reporteros-360-
acoso-escolar
Un programa de especial relevancia en este modelo de intervención y ayuda
(44) entre iguales lo representa el programa Buentrato(45) que la Fundación
IES Madrid Sur: http://ies.
madridsur.madrid.educa.madrid. ANAR desarrolla en Colegio e Institutos. El proyecto trabaja por convertir a
org/planes_y_proyectos.htm los adolescentes en agentes activos de cambio en su comunidad educativa.
(45)
Un objetivo que se consigue a través del empoderamiento de un pequeño
Fundación ANAR: https://www. grupo de alumnos que, apoyado por profesionales de la Fundación siguiendo
anar.org/anar-en-colegios-e-
institutos/ un plan específico de formación y trabajo colaborativo, se encarga de formar

110 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


a sus iguales en el buen trato y ayudar a resolver algunos conflictos que los
alumnos mantengan con otros compañeros.

El modelo de Tutoría entre iguales (tutoría 1 a 1)

Los programas de tutoría entre iguales (Durán, 2006)(46) (peer tutoring)


están avalados y amparados desde hace más de 30 años por la investigación
educativa y son recomendados como práctica de éxito por la UNESCO,
especialmente en la medida en que contribuyen a la inclusión efectiva y
estable de todo el alumnado. Nos referimos en este apartado a un modelo de
tutoría de 1 a 1. Esta es la referencia. Se trata de un plan que apuesta por la
ayuda entre iguales desde la concepción del apoyo individual, de la referencia
estable. Un modelo de gran interés, sin duda, y muy útil en el desarrollo de
cualquier iniciativa que pretenda promover la prevención de la violencia y el
maltrato entre iguales, su detección y los procesos de intervención.

La tutoría entre iguales(47) es una estrategia educativa práctica y efectiva


para la convivencia escolar. Este recurso nace en el contexto de experiencias
de colaboración que un alumno ofrece a otro compañero del centro o clase
tras una petición expresa de ayuda. Tradicionalmente la tutoría entre iguales
se ha aplicado para favorecer el aprendizaje de materias curriculares como,
por ejemplo, los idiomas o las matemáticas.

Sin embargo, en este caso, los centros educativos pueden adaptar este
recurso de participación y prevención para favorecer el desarrollo educativo,
personal y social. Este es el escenario que describimos específicamente en
estas líneas. Diferentes estudios demuestran que implementando un sistema
de ayuda entre iguales, se pueden aprovechar las capacidades, habilidades
y puntos fuertes de los alumnos para enriquecer sus propias vidas y las de
los demás. Por otro lado, este modelo puede contribuir a ayudar al alumnado
a resolver otros problemas o dificultades como, por ejemplo, el paso de
la escuela primaria a secundaria, la adaptación a un nuevo instituto, los
conflictos entre iguales no relacionados con la violencia, etc.

Destaca el programa TEI(48) desarrollado por González Bellido, que inicia su


desarrollo en el 2002 y el proceso de implementación en centros educativos
de primaria y secundaria en el 2003. Un magnífico programa de convivencia
institucional que implica a toda la comunidad educativa, orientado a mejorar
la integración escolar y trabajar por una escuela inclusiva y no violenta. El
modelo se basa en la tutorización emocional entre iguales donde el respeto,
la empatía y el compromiso son los pilares básicos de su desarrollo en los
(46) centros educativos. Hablamos de un escalado en esta acción de apoyo y
Aula. Tutoría entre iguales:
algunas prácticas.Núm.153 -
ayuda entre iguales, en las que alumnos de cursos superiores se hacen cargo
Julio, Agosto 2006: http://www. del apoyo de alumnos de cursos inferiores: así, por ejemplo, (1) en educación
grao.com/revistas/aula/153_154-
tutoria-entre-iguales-algunas- secundaria, los alumnos de 3º son tutores emocionales de los de 1º; (2) en
practicas/tutoria-entre-iguales- educación primaria, los alumnos de 5º son tutores emocionales de los de
la-diversidad-en-positivo
3º; (3) en infantil, los alumnos de 5 años son tutores emocionales de los de
(47) 3 años. Con una diferencia básica de dos cursos escolares, esta función de
El Programa TEI en TVE: TVE
2: https://www.youtube.com/ ayuda podría concretarse también otros cursos.
watch?v=X1t9ZrJsF_M
La tutoría entre iguales tiene un carácter institucional(49); los objetivos
(48)
Programa TEI: http://
(ver Cuadro VI) del modelo no abordan un conjunto de acciones aisladas
programatei.com/programa-tei/ realizadas por los alumnos, sino que considera y habilita implica la creación
(49)
de una cultura general por la paz y la no violencia que afecta a toda la
Programa TEI en Radio-TV comunidad educativa y que requiere de la participación de todos los agentes
Agüimes: https://www.youtube.
com/watch?v=2YRy7O3yAE8 y sectores educativos. Resulta de especial interés la creación de una red de

Jóvenes: bullying y ciberbullying 111


centros TEI Tolerancia Cero, en la que están integrados todos los centros que
aplican, comparten y desarrollan iniciativas, materiales y buenas prácticas en
la prevención de la violencia y el acoso escolar con este modelo.

Cuadro VI
(Tomado de: Tutoría entre iguales. IES Front Marítim(50), Barcelona. p. 46)
Los objetivos del Programa TEI:
• Sensibilizar a la toda la comunidad educativa sobre los efectos de la violencia.
• Concienciar a la comunidad educativa sobre las causas de la violencia e informar sobre las
consecuencias personales, sociales y educativas.
• Facilitar el proceso de integración de alumnos, hacia una educación inclusiva.
• Crear un referente (tutor/a) para favorecer la autoestima y disminuir la inseguridad que provocan los
espacios y las situaciones desconocidas.
• Empoderar al alumnado como sujeto dinámico de la convivencia, en la prevención de la violencia.
• Desarrollar la empatía y el compromiso individual y del grupo clase (espectadores) ante el
sufrimiento de las víctimas de actos de violencia y acoso escolar.
• Compensar el desequilibrio de poder y fuerza propio de la violencia y el acoso desde una perspectiva
preventiva y disuasoria.
• Integrar la “TOLERANCIA CERO” respecto a la violencia y maltrato, como un rasgo de identidad del
centro educativo.
• Desarrollar y compartir la RED DE CENTROS TEI, TOLERANCIA CERO respecto a la violencia y el
acoso escolar.

Una experiencia especialmente notable en la aplicación y desarrollo de este


modelo de tutoría entre iguales está representada por el Proyecto Pigmalión,
desarrollado en la Comunidad Valenciana(51), con notables réplicas en la
Comunidad de Aragón(52), entre otras.

Algunas ideas para concluir


Nada de lo que se desarrolle en un centro educativo para nuestro alumnado
deberíamos llevarlo a efecto sin el protagonismo y empoderamiento de éste.
Nada para nuestros alumnos y alumnas sin nuestros alumnos y alumnas
podría ser la referencia. Su capacidad para hacerse presente de forma
activa y comprometida en los procesos de promoción de la convivencia
pacífica y de relaciones interpersonales saludables entre los diferentes
agentes de las comunidades educativas, pero especialmente entre chicos
y chicas, es inestimable. Los diferentes modelos que permiten trabajar con
niños, niñas y adolescentes en este tipo de planes y, especialmente en la
prevención, detección e intervención en situaciones de violencia y maltrato
entre pares llevan tiempo evidenciando sus resultados y sostenibilidad. La
elaboración de planes(53) específicos con estos objetivos ha de sustentarse
en el trabajo con y de alumnos y alumnas, favoreciendo su implicación y su
(50)
IES Front Marítim: http://www.
capacidad, entre otras acciones importantes, para comunicar, para informar,
noalacoso.org/TEI.pdf sensibilizar, ayudar y apoyar a los compañeros más vulnerables. Los modelos
(51)
referenciados en este texto representan una humilde exposición de las
Proyecto Pigmalión (Valencia): alternativas innovadoras que los centros educativos de nuestro país llevan
http://pilarperezesteve.es/
proyecto-pigmalion-tutoria- tiempo desarrollando con gran eficacia y eficiencia.
entre-iguales/

(52) Referencias bibliográficas


IES Mar de Aragón. Proyecto
Pigmalión: Avilés J.M., Torres N., Vian M.V. (2008). Equipos de ayuda, maltrato entre iguales y convivencia escolar.
http://sapereaude3.blogspot. Education and Psychology. Nº 16. Vol. 6(3). P. 863-886.
com.es/2017/03/proyecto-
Cowie, H. (1998). La ayuda entre iguales. Cuadernos de Pedagogía, nº 270. Junio. Praxis. Barcelona. (p.
pigmalion-segundo-curso.html
57-59).
(53) Díaz Aguado, M.J.; Martínez, R. y Martín, G. (2004). Programa de prevención de la violencia y lucha
Mejora de la convivencia y clima contra la exclusión desde la adolescencia: INJUVE.
social en centros educativos en
la Comunidad de Madrid Durán, D. (2006). Tutoría entre iguales: la diversidad en positivo. Aula. Tutoría entre iguales: algunas
http://www.educa2.madrid.org/ prácticas. Núm.153-154
web/convivencia/recursos

112 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Fernández, I. y Orlandini, G. (2001). La ayuda entre iguales: un proyecto de innovación educativa para la
mejora de la convivencia. Cuadernos de Pedagogía. 304 (p.97-100).

González Bellido, A. (2015). Programa TEI. Tutoría entre iguales. Innovación Educativa, n. º 25, 2015: pp.
17-32.

Luengo, J.A. (2013). Promover valores y ética en las relaciones digitales: la necesidad de actuar cuanto
antes. Avances en Supervisión Educativa, Revista de la Asociación de Inspectores de Educación de
España, mayo de 2013. nº 18.

Luengo, J. A. (2014): Guía de ciberbullying, prevenir y actuar. Madrid: COP. (pp. 57-69). Recuperado de
http://www.copmadrid.org/webcopm/recursos/CiberbullyingB.pdf

Ortega, R. (2001). El programa de ayuda entre iguales en el contexto del proyecto Sevilla Antiviolencia,
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Ortega, R, y del Rey, R. (2006). La mediación escolar en el marco de la construcción de la convivencia


y la prevención de la violencia. Avances en Supervisión Educativa, nº 2. Recuperado de https://avances.
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Thomas, G., Walker, D. Webb, J. (1998). The making of the Inclusive School. London: Routledge United
Nations Educational Scientific and Cultural Organization. (1994). Declaración de Salamanca. Informe
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Torrego, J.C. (coord.) (2000). Mediación de conflictos en instituciones educativas: manual para la
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Torrego, J.C. (Coord.). (2003): Resolución de conflictos desde la acción tutorial. Madrid. Consejería
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Torrego, J.C. (Coord.). (2006). Modelo integrado de mejora para la convivencia: estrategias remediación
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Otros Recursos
Consejería de Educación, Juventud y Deporte. Comunidad de Madrid. Ejes para la planificación: los
Equipos de ayuda en convivencia y el Equipo para la Prevención del acoso escolar y del ciberacoso del
centro educativo. Recuperado de http://www.educa2.madrid.org/web/convivencia/recursos/-/visor/ejes-
para-la-planificacion-2-los-equipos-de-ayuda-en-convivencia-y-el-equipo-para-la-prevencion-del-acoso-
escolar-y-del-ciberacoso-del-centro-educativo.

Programa SAVE contra la violencia escolar (Sevilla). Recuperado de http://www.mecd.gob.es/dctm/


revista-de-educacion/articulosre326/re32617.pdf?documentId=0901e72b8125db20.

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Para saber más


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Aguirre, A. y otros (2005). La mediación escolar. Una estrategia para abordar el conflicto. Barcelona: Graó.

Avilés, J.M. (2013). Análisis Psicosocial del Ciberbullying: Claves para una Educación. Moral. Papeles del
Psicólogo, Vol. 34(1), pp. 65-73. Recuperado de http://www.papelesdelpsicologo.es/pdf/2172.pdf.

Avilés, J.M. (2013): Bullying y ciberbullying: apuntes para un proyecto antibullying. Revista CONVIVES
(en línea). Revista digital de la Asociación CONVIVES, Vol. 3. pp. 4-15. Madrid. Recuperado de https://
drive.google.com/file/d/0BwmG_rAXpAZfOGVRZUZyc29xUTQ/view.

Avilés, J.M. (2015). Proyecto Antibullying. Madrid: CEPE.

Caño, M. y Moncosí, I. (2016). Sistemas de ayuda entre iguales en la etapa secundaria obligatoria:
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Cowie, H. y Fernández, F.J. (2006). Ayuda entre iguales en las escuelas. Desarrollo y retos. Revista
electrónica de investigación psicoeducativa. Nª 9. Vol. 4 (2). Pp. 201-310. Recuperado de http://www.
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114 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Graciela Sánchez Ramos. Psicóloga experta en infancia y adolescencia. Coordinadora del Pro-
DOCUMENTOS grama “Buentrato- ANAR”.
José Luis Blanco López. Director General de Evaluación y Cooperación Territorial del CNIIE.
Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

6 El ‘Buentrato’, programa de
prevención del acoso escolar, otros
tipos de violencia y dificultades de
relación. Una experiencia de éxito con
alumnos, profesores y familia
El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte colabora activamente y de forma bilateral con la
Fundación ANAR dentro del ámbito de la convivencia escolar y la preocupación compartida por el
bienestar de todo el alumnado que conforma el sistema educativo español.
El ‘Buentrato’ es un programa cuyos orígenes se remontan al año 2007 en ANAR-Perú y que cuenta con
6 años de desarrollo en España. Unicef - Naciones Unidas reconoció este programa en el año 2010 por
ser un ejemplo de “Buenas Prácticas de Participación Infantil en la defensa de los derechos del niño”
El CNIIE apoya el desarrollo del ‘Buentrato’ en las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla desde el
año 2012 por su carácter innovador en la prevención del acoso escolar, otros tipos de violencia y las
dificultades de relación.
El objetivo de este artículo es explicar el programa ‘Buentrato’ como respuesta preventiva y de
carácter colaborativo, en la que un grupo de adolescentes participantes ofrecerá, a través de la ayuda
entre iguales, una respuesta positiva a los conflictos que se desarrollan en los centros escolares. Este
programa de formadores trasmite los valores y habilidades sociales, contrarias a la violencia que
padecen y ejercen los menores de edad (acoso escolar, violencia de género, violencia ascendente y
violencia intrafamiliar).

Palabras clave: ‘Buentrato’, Respeto a las diferencias, dificultades de


convivencia, acoso escolar, individualismo, comunidad, responsabilidad social,
ayuda entre iguales, aula de escucha, modelos sanos de referencia, agentes
activos de cambio, resolución de conflictos, participación infantil.

Introducción
El ‘Buentrato’ es un Programa de participación infantil que invierte la palabra
maltrato en ´buentrato´ presentándola con un sentido positivo y como una
respuesta que se opone en espejo frente al primer concepto.

Consiste en dar formación en valores y en habilidades básicas contrarias


a la violencia a alumnos voluntarios de segundo ciclo de secundaria para
que ellos a su vez se conviertan en “formadores” de sus compañeros de
cursos inferiores, representando modelos sanos de referencia para ellos, y
fomentando un trato que facilite la convivencia entre iguales.

Después de estar formados, realizan una acción a favor del ‘buentrato’. Una de
ellas es la conocida como “Aula de Escucha”, un espacio donde los adolescentes
pueden pensar con la compañía de estos alumnos voluntarios y reflexionar sobre
las preocupaciones o dificultades que comparta cualquier compañero.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 115


Se realizan sesiones conjuntas de los jóvenes con padres y con profesores
para que pongan en común sus preocupaciones y busquen alternativas de
solución a sus conflictos.

Esta formación tiene como objetivo promover el buen trato entre iguales
y con adultos y prevenir el maltrato en sus diversas modalidades, además
de fomentar que los alumnos adquieran responsabilidad social y una
participación activa en sus comunidades. En estas sesiones, tanto los alumnos
como los padres y profesores adquieren herramientas de comunicación y
habilidades sociales para favorecer el buen trato entre compañeros y con los
adultos que los rodean.

Los orígenes del ‘Buentrato’: la responsabilidad colectiva


y el concepto de comunidad
El programa comienza de forma anecdótica cuando un niño de 11 años llama
al Teléfono ANAR pidiendo ayuda por una situación personal. Los psicólogos
que atienden la llamada, le escuchan con atención y le acompañan a pensar
qué hacer con ese problema. Tras haberlo resuelto, se pone en contacto de
nuevo con ANAR para agradecer la ayuda recibida y pregunta “¿qué puedo
hacer yo por vosotros?”

Los psicólogos de ANAR, le invitan a valorar su propuesta y a planificarla


para que sea útil para otros chicos/as. A la pregunta del niño: “¿qué puedo
hacer yo por los demás? subyace la idea de comunidad: “Yo soy porque
nosotros somos”, la ayuda mutua, y el compromiso con los demás. Los
psicólogos de ANAR identifican muy bien este concepto en la demanda del
niño, saben que convivir es tener en cuenta al otro, y que eso favorece tanto
al individuo como al grupo. Es un beneficio para todos.

Con este método que parte de los filósofos griegos y su idea del “bien
común”, se produce una multiplicidad de beneficios, un efecto de cascada en
el alumnado.

Este hecho es la base del programa ‘Buentrato’ y es sobre la que descansa


toda su filosofía: ayudar a los compañeros. Señala la importancia de la
responsabilidad colectiva, de tener interiorizado la idea de comunidad,
donde los demás no sólo no me son ajenos, sino que sin tener en cuenta al
otro no es posible la convivencia, porque mi propio bienestar depende de un
bienestar común.

La base del ‘Buentrato’ es entender que el ser humano no es individualista, es


un ser social que necesita cooperar con los demás.

Caldeiro, G (2017, p.1)

“La propuesta de trabajo cooperativo, se entiende como una


asociación entre personas que van en busca de ayuda mutua
en tanto trabajan juntos para alcanzar objetivos comunes.
El Aprendizaje Cooperativo se caracteriza por crear una
interdependencia positiva. Su rendimiento depende del esfuerzo de
todos los miembros del grupo.

El trabajo en grupo permite que los alumnos se unan, se apoyen


mutuamente, que tengan mayor voluntad, consiguiendo crear más y
cansándose menos”.

David W. Johnson - Roger T. Johnson Edythe J. Holubec (1999), sostuvieron que:

116 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


“Los miembros del grupo tienen la convicción de que habrán de irse
a pique o bien salir a flote todos juntos, y que si uno de ellos fracasa,
entonces fracasan todos. En segundo lugar, cada miembro del grupo
asume la responsabilidad, y hace responsables a los demás, de realizar
un buen trabajo para cumplir los objetivos en común. En tercer lugar,
los miembros del grupo trabajan codo a codo con el fin de producir
resultados conjuntos. Hacen un verdadero trabajo colectivo y cada
uno promueve el buen rendimiento de los demás, por la vía de ayudar,
compartir, explicar y alentarse unos a otros Esfuerzos individuales
articulados en un grupo cooperativo cobran más fuerza”.

Objetivos del programa: la convivencia en las aulas


A veces confundimos el acoso con dificultades de relación que pueden
surgir en cualquier vínculo. A esta edad, púberes y adolescentes están
construyendo sus propios recursos personales para hacer amigos, para
investigar qué cosas pueden compartir con los demás, averiguar qué les
puede gustar a sus iguales e iniciar amistades. Este proceso es complejo, y a
veces aparecen conflictos típicos de la edad evolutiva.

Del testimonio de muchos alumnos y alumnas, sabemos que no les eligen


para jugar o para compartir tiempos y espacios de recreo, en ocasiones lo
que hay detrás de eso, son dificultades personales para adaptarse a una
nueva situación que exige construir otros recursos propios en una nueva
etapa, que hay que atender y acompañar desde otro lugar que no responde
al acoso escolar, por ejemplo:

1. IMPONER/SOMETER Alumnos que quieren imponer sus criterios a los


demás. (Lo que los alumnos llaman “es un marimandón/a” o la conocida
como líder en el grupo de las chicas).

Mijares (1992, p.15) sostiene que:

“Convivir es vivir con otro y no para el otro ni contra el otro”.

Siguiendo esta afirmación, imponer los criterios es borrar al otro, es


someterle.

Convivir es respetar los rasgos del otro que no son ideales, son reales,
son diferentes a lo esperado. Lo que llamamos respeto, es la posibilidad
de comprender al amigo o compañero sin enjuiciarlo, aceptar el rasgo
que caracteriza al compañero, el rasgo diferencial, que aunque yo no lo
entienda o lo comparta, es suyo, de mi compañero, no lo puedo anular, ni
borrar. Por ejemplo, tener distintos gustos, cuando a un niño no le gusta el
fútbol y prefiere jugar con sus compañeras y el resto de sus compañeros
le aíslan o le rechazan por no compartir intereses comunes. Lo que
subyace a este ejemplo es la imposición del mismo criterio para todos.

2. AISLAMIENTO: chicos/as que no pueden arriesgarse a compartir con


otros cosas personales, porque creen que lo suyo no es importante, y
entonces no dan oportunidad a que los demás les conozcan.

3. CONFLICTOS RELACIONALES conflictos que surgen cuando aparece un


tercer amigo y surgen los celos y una dificultad de reorganizar la amistad
en función de los lugares que hay que construir en este nuevo vínculo.

4. RECHAZO A LO DIFERENTE El encuentro con lo raro, lo inesperado, lo


nuevo, lo que no encaja con lo anterior y conocido o con lo esperado

Jóvenes: bullying y ciberbullying 117


y deseado, aparece siempre como un desencuentro respecto de
lo considerado natural o normal, poniéndolo en crisis. Cuando las
diferencias no pueden ser puestas en palabras, habladas, jugadas,
aparece el malestar: borrar las diferencias con violencia, echar la culpa a
todo lo de fuera; el odio etc.

Niños y adolescentes necesitan compañía y escucha para: afrontar


todas estas dificultades, poder desarrollar habilidades que les permitan
establecer vínculos, convivir con los compañeros e incluirse socialmente.
Estas situaciones forman parte de la convivencia y no se trata de acoso
escolar, pero no por ello hay que restarle importancia, por eso el objetivo
principal del programa ‘Buentrato’ es mejorar las relaciones que se
establecen con los compañeros y con los adultos. Los conflictos forman
parte de toda relación humana, es necesario escucharlos y atenderlos.
Silenciarlos genera mucho malestar, incluso si se enquistan pueden llegar
a convertirse en casos de acoso escolar.

El objetivo principal del programa ‘Buentrato’ es facilitar la convivencia


y prevenir la violencia en cualquiera de sus formas (violencia ascendente
y descendente, violencia de género, acoso escolar, xenofobia, resolución
de conflictos de forma violenta, mal trato hacia el profesorado, maltrato
infantil, ciberacoso etc.) en los centros escolares.

Lo hacemos dando protagonismo a los adolescentes y convirtiéndoles en


agentes activos de cambio en sus comunidades educativas y en modelos
sanos de referencia de los alumnos más pequeños, porque pensamos que
nadie mejor que los propios adolescentes para comunicarse y transmitir
sus ideas a otros compañeros. Ellos no escuchan de la misma forma a los
adultos que a los iguales.

Construcción histórico-social: algunos de los orígenes del


acoso escolar y de las dificultades de convivencia a las
que atiende el programa ‘Buentrato’
Si el ser humano es de naturaleza socio-histórica y hay una relación dialéctica
entre estructura social e individual, hay que preguntarse qué modelo
de socialización y educación ofrecemos a nuestros adolescentes para
relacionarse con los demás. Para poder intervenir con ellos, es necesario
acudir al origen o raíz de algunos de los problemas de convivencia que se
producen diariamente en la vida cotidiana de los alumnos.

La adolescencia es una etapa evolutiva que se caracteriza fundamentalmente


por la despedida de la identidad infantil. Dejan de ser niños pero tampoco
son adultos. Tienen que construir una nueva identidad a partir de lo recibido
en la familia, en el grupo de pares y en el contexto escolar y social.

Desde el programa ‘Buentrato’ hacemos un análisis de los roles adolescentes


y los valores que se les transmite hoy día a los jóvenes desde la televisión
publicidad, series, películas, literatura, dispositivos multimedia, medios de
comunicación etcétera con los que forman parte de su identidad en esta
etapa evolutiva. La cultura actual determina parte de la forma de ser de
nuestros jóvenes.

(Cucco, 1997) se ha dedicado durante muchos años a realizar un análisis


pormenorizado de los valores que se transmiten desde nuestro sistema social
y cómo estos influyen en la forma de relacionarnos con otros.

118 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


A continuación enumeraremos algunos de ellos:

1. La estructura social promueve relaciones que tienen su base en el


individualismo, donde mis necesidades son las que importan y las de
los demás me son ajenas e indiferentes. Por ello nos encontramos en los
centros escolares afirmaciones de los alumnos del tipo: “si un amigo mío
está sufriendo una situación injusta o de acoso escolar, no tengo duda
que le voy a ayudar, sin embargo si es solamente un compañero, no. Su
sufrimiento no me compromete”.

El individualismo es uno de los rasgos esenciales de nuestra cultura que


tiene unas consecuencias perjudiciales en la convivencia. “Voy a mi rollo”,
“Voy a mi bola”, “paso”, “no es mi problema” son expresiones cotidianas
con las que los adolescentes legitiman su forma de responder a las
necesidades de los otros. Consideran que no tienen ninguna obligación ni
ética ni moral de brindar ayuda al compañero. Esto ocurre habitualmente
cuando en el aula observan cómo uno o varios alumnos se burlan de
otro, le rechazan, hacen el vacío o le critican… Por regla general suelen
responder con el “pasotismo”. Consideran que el sufrimiento ajeno no les
incumbe salvo cuando se trata de un vínculo estrecho, un amigo o amiga.

¿Cuáles son las fuentes desde las que van conformando el individualismo?

Tanto el ámbito escolar como social están definidos por la competitividad:


lo que importa es la consecución de los objetivos propios, y las
necesidades de los demás no me incumben.

En la Escuela los resultados académicos se consiguen mayoritariamente


de forma individual. No se suelen utilizar metodologías de trabajo
cooperativo en las que los éxitos propios deriven de una colaboración en
equipo con otros compañeros. Con estas condiciones, es muy difícil que
los alumnos vayan interiorizando la idea de responsabilidad colectiva y
del interés común. Si mi bienestar no depende del de los demás, entonces
puedo “ir a mi bola”.

Caballero (2009, p.49-50) sostiene que:

“Nos sorprendemos del comportamiento de nuestros estudiantes


y pretendemos ignorar que parte de los motivos de tales
comportamientos están en los modelos de relación interpersonal
y de solución de problemas a los que están expuestos. Nuestros
escolares viven en esa contradicción: se les ofrece un modelo, pero
se les exige otro de comportamiento”.

“Si planteo como modo de conseguir mis objetivos prioritariamente


el individualismo o la competitividad (y eso es lo legítimo en
este sistema social, económico, de socialización, de relación…,
(…) el resultado “lógico” (dentro de la lógica del mercado) es la
confrontación competitiva y la consecución de beneficios en el
menor tiempo posible”.

“Si el otro no importa, si sólo es un medio para que “mis” fines,


necesidades y deseos se cubran, cualquier cosa vale, todo es posible,
todo es legítimo”.

“En definitiva, el mercado genera en los individuos el deseo (de


tener poder, de consumir, de poseer inmediatamente) y nos
escandalizamos de que lo quieran cumplir”.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 119


“Éstas, y no otras, son las reglas del juego que definen las formas de
relación entre las personas, colectivos y comunidades (…)”.

“Si el que triunfa en este sistema no es ni el más solidario, ni el más


sabio, ni el más coherente, ni el más esforzado, ni el más sensible,
sino el que tiene más suerte, amigos más influyentes, poderosos o
menos escrúpulos (…), entonces ¿qué hago yo aquí, en la escuela,
seis horas al día?”.

Este modelo de socialización dificulta el desarrollo solidario entre


compañeros y hace obstáculo a la creación de una comunidad entre
iguales. El conocido lema: “todos para uno y uno para todos”, no es la
tónica habitual de las aulas de nuestros escolares. Frente al sufrimiento
del compañero aparecen el silencio y la indiferencia, legitimada por la idea
de que si me limito solamente a observar una injusticia, no paso a formar
parte de la misma, porque simplemente “no estoy haciendo nada malo”.

A esta idea hay que añadir la figura del alumno o los alumnos alentadores
de una situación injusta contra otro compañero pero que sin embargo
no ejecutan la acción. Está muy arraigada en el mundo escolar la idea de
que solamente el que lleva a cabo el acto es el responsable y culpable del
mismo, aquellas personas que han favorecido las condiciones para que
ese hecho se de son consideradas exentas de toda responsabilidad frente
a lo ocurrido. Lo que subyace a esta forma de concebir las relaciones
humanas es un individualismo feroz.

El concepto de responsabilidad colectiva e interés común, se debe


empezar a construir en las escuelas si queremos evitar el acoso escolar. Si
los alumnos forman su identidad a partir de valores como este, podremos
resolver los problemas de convivencia y dar una respuesta adecuada a los
conflictos de convivencia que tienen lugar en los centros escolares.

El acoso escolar se sostiene gracias a todos esos alumnos espectadores


que actúan por omisión o consentimiento, legitimados y respaldados
por una sociedad en la que se fomenta el individualismo y la convicción
que el sufrimiento del otro me es ajeno y por tanto no me incumbe hacer
nada. Se hace necesario empezar a fomentar en las Escuelas la idea de un
“nosotros”. La ayuda mutua debe formar parte de nuestro imaginario social.

En los sistemas educativos no existe una trayectoria de trabajo


cooperativo. La mayor parte del sistema de evaluación se basa en
valorar aquellos aprendizajes o trabajos realizados de forma individual.
Las actividades dentro del aula están organizadas desde la experiencia
individual.

Realizar las tareas de manera colectiva supone un grado de complejidad


muy grande que requiere de una organización institucional que
lo sostenga, sin embargo, los beneficios que se obtienen de esta
metodología son muy importantes. Supone una mayor toma de conciencia
del propio proceso de enseñanza y aprendizaje, mayor protagonismo,
se construyen vínculos que implican crear una comunidad, y se permite
que el alumnado se socialice desde el cuidado, el respeto y la solidaridad.
El hecho de que los logros propios dependan a su vez de los ajenos,
permite a los alumnos ir construyendo una identidad colectiva, que va
a predisponer al alumnado a intervenir en una situación de acoso, ya
que si el compañerismo forma parte de la vida cotidiana del centro se
va a generalizar a la convivencia. Por tanto podemos concluir que el

120 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


aprendizaje cooperativo es una herramienta no sólo académica sino
también de convivencia.

Por otro lado cada vez hay más chicos repetidores que abandonan los
estudios antes de acabar la secundaria, con pocas expectativas de futuro.
La estructura individualista-competitiva, fomenta las diferencias entre
unos alumnos y otros. En la clase hay un pequeño grupo de alumnos que
protagonizan los éxitos y el reconocimiento y otro grupo que apenas
interviene, que fracasa y no alcanza los objetivos mínimos requeridos para
pasar de curso. Los alumnos de riesgo se encuentran con frecuencia en
este último grupo. En muchos casos su principal protagonismo se produce
en situaciones en las que destacan de forma negativa. La realización de
tareas de manera colectiva ayudaría a que no se produjera esa situación
de discriminación negativa.

Como a los adolescentes no les enseñamos adecuadamente el verdadero


concepto de vivir en sociedad: “los demás no sólo no me son indiferentes
sino que yo soy porque somos”, nos parece necesario ahondar en esta
idea como una clave fundamental para facilitar la convivencia y para
trabajar desde cualquier programa educativo que quiera mejorarla. En el
‘Buentrato’ incidimos muchísimo en este aspecto como clave transversal a
todas las fases del programa.

Si acudimos a un concepto filosófico africano conocido como “Ubuntu”


podemos percibir la diferencia entre concebir a los otros como parte de
mi felicidad y concebirlos como contrincantes o adversarios.

“Ubuntu es una regla ética sudafricana enfocada en la lealtad de las


personas y las relaciones entre éstas. La palabra proviene de las lenguas
zulú y xhosa. Ubuntu es visto como un concepto africano tradicional.”

“Hay varias traducciones posibles del término al español, las comunes son:

• “Humanidad hacia otros”.

• “Soy porque nosotros somos”.

• “Una persona se hace humana a través de las otras personas”.

• “Una persona es persona en razón de las otras personas”.

• “Todo lo que es mío, es para todos”.

• “Yo soy lo que soy en función de lo que todos somos”.

• “La creencia es un enlace universal de compartir que conecta a toda la


humanidad.”

• “Humildad”.

• “Empatía”.

“Una persona con Ubuntu es abierta y está disponible para los demás,
respalda a los demás, no se siente amenazado cuando otros son capaces
y son buenos en algo, porque está seguro de sí mismo ya que sabe que
pertenece a una gran totalidad, que se decrece cuando otras personas son
humilladas o menospreciadas, cuando otros son torturados u oprimidos”

2. El consumo de cosas materiales tiene tanto peso en los adolescentes que
parte de la identidad queda definida por lo que se tiene y no por lo que se
es, quedando las relaciones sociales mediadas por las cosas. La máxima de

Jóvenes: bullying y ciberbullying 121


Descartes “Pienso luego existo” queda relegada por “Tengo luego existo”.
Por ejemplo un adolescente que tenga moto tiene más éxito social y es
más valorado por su grupo de iguales que uno que no lo tenga, al igual
que una adolescente que va vestida a la moda frente a otra que lleve ropa
que no está relacionada con lo actual. Estos valores pueden ser motivos de
exclusión del grupo de iguales, de no elección de un compañero.

3. En el mundo actual prima la inmediatez, todo debe ser “aquí, ahora y ya”.
Esto provoca grandes dificultades a los adolescentes para tolerar cualquier
frustración que les presente la vida cotidiana. Si no pueden soportar que
el mundo no sea como quieren y esperan, les resultará muy complicado
resolver los conflictos que forman parte de toda relación social.

4. Si además las cosas deben ser resueltas de manera inmediata no se


puede tomar distancia del problema, ni pararse a pensar y reflexionar
sobre lo ocurrido para buscar la solución adecuada. Por el contrario van
a pasar del estímulo recibido directamente a la acción sin que medie
el pensamiento. Hay un predominio de la acción en detrimento de la
palabra, del lenguaje y la reflexión.

5. Respecto a la identidad adolescente ¿qué características valoran los


adolescentes en el chico o la chica para que éste/a sea guay o popular?

Lo que los alumnos valoran como guay es el chico “fuerte”, que va


de “malote”: aquel que no expresa sus sentimientos porque lo puede
todo. Este es un modelo que también se está generalizando a las chicas
adolescentes, y también ellas empiezan a considerar que reconocer sus
errores y mostrar fragilidad es quedar como unas idiotas.

Si para ser reconocido por el grupo de iguales el chico tiene que


comportarse como un “malote”, se va a ver obligado a meterse con los
demás, faltarle el respeto al profesor, pegarse etc. Todo esto genera
graves dificultades de relación en nuestros jóvenes.

Los valores sociales con los que los adolescentes


construyen su identidad
• Adolescencia es una etapa evolutiva de rebeldía, de lucha por la libertad
y las cosas injustas pero los adolescentes describen a los chicos “guays”
enganchados a mucha dependencia (consumo de bienes materiales,
drogas…).

• Adolescencia es un momento en el que la amistad se convierte en un


elemento primordial alrededor del cual giran la mayoría de vivencias,
sin embargo observamos que hay muchos conflictos y peleas, porque
se valora que los chicos sean “unos malotes, se metan en líos, falten el
respeto a la autoridad de adultos y profesores etc”.

• Adolescencia es investigar, descubrir, ensayar y equivocarse para


aprender pero en esta etapa comprobamos que hay mucha droga. Si
la adolescencia tiene que ser un lugar de encuentro con otro ¿cómo es
posible el encuentro con droga de por medio?

La sociedad en la que vivimos da mucho valor a los éxitos mientras que


castiga los fracasos. No se valoran positivamente los errores y se asignan
juicios despectivos a: los temores y vergüenzas frente a lo desconocido, o
al reconocimiento del error. Por ejemplo, normalizamos el uso del refrán “A

122 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


veces se gana y a veces se pierde” en lugar de “a veces se gana y a veces se
aprende”. Esta situación nos obliga a esconder estos sentimientos humanos,
por ello los adolescentes sólo se pueden enfrentar a la novedad a través de las
drogas, de modo que si hacen el ridículo, si se comportan torpemente ante su
primera vez de cualquier situación, puedan achacarlo a que esa torpeza es la
consecuencia de la droga. De ese modo se salvan del mote “pardillo/a”.

Teniendo en cuenta que la adolescencia es una etapa evolutiva de


aprendizaje social y que todo aprendizaje implica una etapa inicial de
inexperiencia, desacierto, ensayo, torpeza etc. se deberían normalizar y
valorar estas actitudes como parte de cualquier aprendizaje humano.

Dificultades en la resolución de conflictos: el perdón


interpretado como humillación
Siguiendo la línea explicada en el punto anterior, sobre la dificultad de los
adolescentes para reconocer un error, en nuestro trabajo con ellos observamos
que una gran mayoría tienen dificultades para resolver conflictos y reparar el
daño causado a otro porque consideran que pedir perdón es humillarse.

Reconocer que han hecho algo mal, que se han equivocado lo experimentan
como algo denigrante y lo relacionan con una personalidad débil. Nuestra
sociedad tiene una cultura en la que se premia el acierto y se castiga el error,
por eso es mejor no reconocer que nos hemos confundido. Desde el dicho
popular “ a veces se gana y a veces se pierde” que comentábamos en el
punto anterior, el mundo se concibe dividido en ganadores y perdedores,
vencedores y vencidos. Desde ahí, a los adolescentes les cuesta mucho
sustituir el verbo perder por aprender.

El otro miedo subyacente es el del rechazo. “Si pido disculpas y no me


perdona quedaré como un pardillo”. Los adolescentes tienen mucho miedo
a desnudarse, a exponerse ante los demás. Expresar sus sentimientos de
arrepentimiento es considerado por el grupo de iguales como un signo de
debilidad. Lo que ellos valoran como guay es el chico que no expresa sus
sentimientos porque lo puede todo. Este es un modelo que como hemos
dicho anteriormente, también se está generalizando a las chicas adolescentes,
y también ellas empiezan a considerar que reconocer sus errores y mostrar
fragilidad es quedar como unas “idiotas”, proyectar una imagen ridícula.

Este concepto del perdón deriva de una sociedad enferma de exitismo, en la


que hay que demostrar constantemente que todo nos va bien y que tenemos
una trayectoria llena de éxitos. Hay una falta de humildad presente en nuestra
cultura. Reconocer nuestras limitaciones es una acción que tiene poca cabida
en una sociedad egocéntrica en la que existe mucho miedo a la crítica.

Desde esta posición, la resolución de conflictos se complejiza. El programa


‘Buentrato’ brinda una oportunidad constante a los adolescentes de
comprobar que reconocer el daño causado y repararlo, es una experiencia que
genera mucho bienestar y que enriquece y permite el crecimiento personal.

Alumnos del ‘Buentrato’: agentes activos de cambio y


modelos sanos de referencia
Cuando reflexionamos con los adolescentes sobre todos estos valores, hacen
un análisis muy crítico, manifiestan su desacuerdo y responden ofreciendo su
tiempo y dedicación para hablar a los más pequeños sobre otra forma de ser

Jóvenes: bullying y ciberbullying 123


adolescente. Reivindican poder ser ellos mismos, sin seguir modas impuestas,
sin quedar atrapados en cánones de belleza y respetando las diferencias.

Lo que observamos en los centros escolares, es que la mayoría de alumnos


tienen ganas de construir un mundo más humano, más solidario y más justo,
pero se sienten presionados por una serie de valores que les someten a una
forma de relación no saludable que produce numerosos desencuentros.
Los adolescentes están expuestos a estos valores diariamente a través de
la televisión, de la sociedad de consumo en la que están inmersos, de la
reproducción constante de formas de relación individualista etc.

Lo que perseguimos con el programa ‘Buentrato’ es que los alumnos puedan


romper las cadenas de ese sometimiento social a dichos valores y tengan
la oportunidad de construir formas de relacionarse más saludables, que le
lleven a reconocer a los demás, respetar las diferencias y que les permita
relacionarse de forma más saludable. Esto sólo lo pueden conseguir con la
compañía de otros alumnos, es decir juntos, y con la ayuda de los adultos
que les rodean, por eso estamos siempre respaldando y supervisando sus
iniciativas, y por ello trabajamos en grupo.

Formamos a los adolescentes, debatimos y reflexionamos con ellos sobre


preocupaciones que les afectan. Escuchamos sus miedos, una escucha libre
de prejuicios que no dictamina lo que tienen que hacer.

Las sesiones formativas las impartimos con alumnos de 3º y 4º de la ESO


con el fin de que ellos se conviertan en formadores de sus compañeros más
pequeños de 1º y 2º ESO y en modelos de referencia saludables.

La reflexión de los valores negativos y la comunicación de los saludables, son


los propios alumnos los q se los transmiten a otros a través de unas sesiones
que imparten a 1º y 2º ESO. Ahí radica una de las claves del programa, los
adolescentes cobran protagonismo y les damos poder para que se sientan
capaces de hacer algo por mejorar la convivencia de su centro, eso repercute
en su autoestima y en su identidad, que junto a los elementos de análisis
que les brindamos en la formación para que sean capaces de interpretar
las problemáticas y buscar alternativas, se traduce a acciones concretas de
mejora de la convivencia que veremos más adelante.

Los objetivos que tienen los adolescentes que imparten las sesiones a 1º y 2º
ESO son:

1. Brindar herramientas a los alumnos más jóvenes que les permitan afrontar
la presión de grupo de una forma saludable.

2. Transmitir valores que fomentan la convivencia, el encuentro y el respeto


a las diferencias.

3. Ofrecerles su ayuda y orientación para que puedan gestionar


adecuadamente las malas experiencias de relación

4. Brindarles elementos de análisis con los que puedan identificar tanto


problemas de convivencia como la resolución de conflictos.

La presión de grupo o la influencia social y la necesidad


de ser reconocidos por su grupo de iguales
Los adolescentes están invadidos por numerosas sensaciones que le son
nuevas. Al perder su lugar y posición infantil quedan descolocados y

124 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


tienen que volver a buscar qué lugar ocupan en el mundo. Encontrar un
nuevo espacio en el que sentirse reconocidos y acogidos es para ellos
una necesidad vital a la que da respuesta el grupo de pares, por eso para
el adolescente muchas veces es más importante reír las gracias que los
compañeros hacen en clase y conseguir con ello una complicidad que le
ayuda a ubicarse, que por ejemplo atender la explicación del profesor, o
detener una situación que hace sufrir a quien tienen al lado.

Si lo pensamos en términos psicológicos, se juegan más cosas con el


reconocimiento de sus iguales que con los adultos, y muchas veces estas dos
condiciones se presentan como opuestas: “si ríes las gracias en contra de un
compañero o del profesor eres de los míos, si no lo haces eres un pardillo”.
Que se descanten por la primera opción y no por la segunda no significa que
no tengan respeto al profesor, quieran pasar de él, muestren desinterés por
los estudios o quieran hacer daño a un compañero. Lo que observamos es
que la mayoría de adolescentes, sino todos, les preocupa ver sufrir a alguien;
aprobar la asignatura y tener buena relación con el profesor, pero la opinión
de los demás tiene tanto peso que a veces tienen que renunciar a ello en
contra de lo que les gustaría.

Los adolescentes están sometidos a una presión de grupo muy grande que
dicta de forma implícita que el alumno que hace reír al resto de compañeros,
aún a costa del profesor o de otro compañero, recibe una valoración muy
alta por sus iguales, lo que se traduce a que es mejor aceptado, respetado y
buscado por los demás.

La mayoría de las veces el alumnado no tiene el objetivo de faltar el respeto


al docente o a un compañero, sino de buscar la aprobación del grupo de
iguales, sin embargo ambas acciones se vuelven incompatibles cuando se
realizan en un espacio y un tiempo inadecuados. Hacer una gracia en clase a
priori no tiene nada malo, salvo cuando eso implica dañar a un compañero o
que el grupo se desconcentre durante un periodo de tiempo tal, que impide
volver a la tarea académica y cumplir el objetivo necesario para esa clase
concreta.

Cuando los alumnos han interiorizado y asumido que aquel que tiene la
capacidad de hacer reír a la clase es uno de los mejores valorados, estamos
ante una encrucijada compleja de resolver, puesto que esto les coloca
muchas veces en la tesitura de elegir entre: ser reconocido por su grupo de
iguales y encontrar un lugar importante en el mismo, o atender la explicación
del profesor y prestar atención a sus estudios, a costa muchas veces de ser
tachado de “pardillo”.

El grupo de iguales, moldea el comportamiento, la acción del alumno


individual, a través de las actitudes y acciones que valora en sus iguales,
asignando etiquetas a los compañeros que condicionan su forma de pensar
sobre sí mismo, de sentir y de actuar.

Erich Fromm escribía en su libro El arte de amar: “El ansia de relación es


el deseo más poderoso del hombre, la pasión fundamental, la fuerza que
aglutina a la especie humana, al clan, a la familia, a la sociedad”

Este deseo es el que empuja a los alumnos a reproducir ciertos


comportamientos con los que incluso la mayoría de las veces no se sienten
identificados ni cómodos, y que sin embargo llevan a cabo para tener el
sentimiento de pertenencia a su grupo de iguales y sentirse reconocidos por
sus compañeros y respetados por ellos. Por ejemplo: reír las gracias a los

Jóvenes: bullying y ciberbullying 125


compañeros que se meten con otros; animar en una pelea; excluir o ignorar a
un miembro del grupo, beber alcohol etcétera…

Es importante dar fuerza a los adolescentes para que puedan encontrar su


lugar junto a sus iguales sin que esa identidad tenga que pasar por meterse
con otros compañeros, excluir a alguien, seguir una moda consumista que
les atrapa y merma su libertad, renunciar a sus estudios u oponerse al
profesorado. Es cierto que la adolescencia se caracteriza por cierta rebeldía
y que a veces definen su identidad por la oposición entre generaciones, de
ahí que cuestionen tanto al profesorado, sin embargo si esa oposición no se
transforma en pregunta por las diferencias esenciales entre las generaciones,
estamos ante una sumisión. La búsqueda de: “quién soy yo” la tienen que
construir sin someterse ni oponerse al adulto.

Si ayudamos a los adolescentes a canalizar la rebeldía por otro camino


más saludable, a cuestionar a sus generaciones ascendentes de forma
creativa y a desarrollar una postura crítica sobre las cosas que las grandes
empresas del consumo les quieren imponer, estaremos evitando que se vean
obligados a elegir entre los que representan el liderazgo en su grupo de
pares y los demás, o entre sus iguales y el profesorado. Ambos lejos de ser
incompatibles, se complementan. Su identidad la tienen que jugar en otro
terreno que no es este. Pero para ello necesitan de la compañía adecuada de
los adultos y de una interpretación adecuada de la realidad que los atañe.

El ‘Buentrato’ fomenta el apoyo grupal para transformar la presión de grupo


negativa en presión positiva y canalizarla hacia algo constructivo y saludable.

El respeto a las diferencias:

Mijares (1992, p.15) define la convivencia como: “Convivir es vivir con otro,
y no para el otro ni contra el otro”. En nuestro trabajo con adolescentes
observamos que se produce verdadera convivencia entre los jóvenes cuando
hay cuidado y respeto a las diferencias sin someterse a los demás, sin
adquirir un determinado comportamiento presionados por la moda, como
comentábamos anteriormente, y sin imponer el punto de vista propio al otro.

En los centros escolares nos encontramos con que muchas de las relaciones
que se producen entre los alumnos a nivel grupal se basan en la sumisión de
muchos miembros del grupo a los deseos del que asume el rol de líder o bien
en la oposición a este. Es difícil que se produzca un respeto a las diferencias
que permita convivir con el que se tiene al lado sin caer en ninguno de los
polos opuestos sumisión-oposición.

Esto ocurre por muchos motivos, entre ellos porque nuestra sociedad
concibe lo diferente en términos cualitativos de bueno o malo asignando un
juicio de valor a la categoría: diferencia. Frente a la diferencia uno tiene que
ser mejor que otro.

Lo diferente siempre nos interpela, abre una pregunta a cerca de uno mismo
y de la posición o el lugar que ocupa respecto a los demás. Nos exige nuevas
respuestas, nuevas identidades y nuevos vínculos. Este cuestionamiento es
una oportunidad para desarrollar nuevas capacidades, crecer, evolucionar e
integrarnos socialmente, sin embargo nuestra sociedad interpreta lo diferente
como una amenaza, como algo que puede ponernos en riesgo. Frente a
esta lectura de la realidad no cabe otra respuesta que controlar lo diferente
y aislarlo para intentar que no nos haga interrogarnos y mantener nuestro

126 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


equilibrio psicológico. Por este motivo los adolescentes separan, apartan,
aíslan a los chicos/as que piensan de forma diferente a ellos, que tienen
distintos gustos musicales, ideológicos, diferentes modos de vivir y entender
la adolescencia etcétera.

Es necesario que desde la sociedad y la institución educativa podamos


acercarnos a lo diferente sin emitir un juicio de valor y sin posicionarnos
desde la competencia, solo así podremos descubrir lo diferente y
enriquecernos con ello. Este es uno de los objetivos que se trabaja a través
del programa ‘Buentrato’.

Acciones a favor del ‘Buentrato’

Después de las charlas que los alumnos de 3º y 4º ESO dan a los compañeros
más pequeños de 1º y 2ºESO sobre todos los aspectos mencionados
anteriormente, se continúa el trabajo a lo largo de todo el curso escolar. Los
primeros invitan a los segundos a que cuenten con y confíen en ellos, así
como a hacer cosas juntos con el objetivo de que a todos les resulte cómodo
pasar tiempo con sus iguales en el centro escolar.

Algunas de estas acciones concretas que llevan a cabo a favor del ‘buentrato, son:

1. Apadrinamiento de alumnos de 1º y 2º ESO por parte de los mayores en un


IES de la Ciudad Autónoma de Melilla, financiada por el Centro Nacional
de Investigación e Innovación Educativa del Ministerio de Educación.

2. Cadena de favores de un IES de la Ciudad Autónoma de Ceuta, financiado


por el CNIIE y de otro del municipio de Coslada (Madrid).

3. Intervención en los recreos en conflictos entre iguales Aula de Escucha,


en dificultades entre profesor-alumno o acompañando a alumnos que
se sienten solos y necesitan buscar la escucha de un igual etcétera en
Madrid y Ceuta.

4. Acogida de los alumnos nuevos que son trasladados desde otros centros
a mitad de curso

5. Organizar juegos en los recreos para integrar a los alumnos de 1º y 2ºESO.

6. Detener peleas, pedir ayuda para intervenir con un/a compañero/a que lo
están pasando mal etc.

Aula de escucha (Madrid) o punto de comunicación (Ceuta)

Los alumnos del ‘Buentrato’ además de formar a sus compañeros más


pequeños, intervienen en los recreos en conflictos entre iguales, en
dificultades entre profesor-alumno o acompañando a alumnos que se sienten
solos y necesitan buscar la escucha de un igual.

Ponen en marcha acciones como el “Punto de comunicación” en Ceuta. Es


un aula donde han atendido a alumnos procedentes de otros países como
menores inmigrantes no acompañados de Marruecos o refugiados de la
Guerra de Siria, aislados de su grupo de iguales debido a problemas para
comunicarse en castellano.

Los alumnos del ‘Buentrato’ en Ceuta son en su mayoría musulmanes


que hablan árabe magrebí o dariya, dialecto que le permite comunicarse
medianamente con alumnos procedentes de otros países árabes. Son

Jóvenes: bullying y ciberbullying 127


chicos que se sienten muy solos a los que los jóvenes del ‘Buentrato’ les
han ofrecido su escucha y les han brindado una compañía solidaria y un
acompañamiento en la integración de su nueva y difícil realidad.

“El Aula de Escucha” es una acción similar que han desarrollado en Madrid.
Los alumnos del ‘Buentato’ se han agrupado por equipos de 3 o 4 alumnos
que se han ocupado de atender durante el recreo a sus compañeros con
problemas de convivencia. Se han elaborado protocolos de actuación para
abordar las diferentes situaciones a las que tenían que hacer frente.

Su intervención la realizan siempre desde una escucha libre de prejuicios,


que no juzga la acción del alumno que tienen delante sino que le acompañan
a pensar sobre lo ocurrido, y a que tome conciencia por sí mismo de su
responsabilidad en la situación. Esta posición permite que el compañero que
acude a pedir ayuda, pueda escucharse a sí mismo sacar toda su potencia y
transformar su comportamiento.

Ingala (2017, p.1)

“Se puede transmitir la capacidad de escucha desprejuiciada, como


recurso que cualquier ser humano puede llegar a usar, del que
puede disponer en cada momento que le sea requerido, es decir,
se puede aprender a escuchar porque forma parte de los recursos
estructurales de nuestro aparato psíquico.” Todos nos podemos
beneficiar de esta escucha”

La comunidad educativa: ¿qué seríamos capaces de


conseguir todos juntos?
Consideramos muy importante trabajar con los padres y los profesores como
pilares fuertes del cambio, por ello tenemos sesiones de escucha mutua de
sus dificultades y problemas y búsqueda de alternativas entre padres e hijos,
y alumnos y profesores.

En palabras de Martínez, S. (2016, p.5)

“Familia y escuela se necesitan, se complementan y se repiensan.


Ambas están en constante proceso de reconocimiento, de
aproximación, de establecer un entramado de relaciones, en
busca de un equilibrio mutuo y de espacios cálidos, cercanos y
de confianza, donde se compartan encuentros que favorezcan la
creación de relaciones cordiales, amables, basadas en el respeto,
la escucha, el diálogo y la implicación de todas las personas que
componen la comunidad educativa”

Padres y profesores son partes inseparables de la compleja trama de la


comunidad educativa, siendo radicalmente irreductibles el uno al otro, a la
vez que absolutamente indisociables.

Para hacer posible el ‘Buentrato’, tenemos que dar cuenta de la relación


dialéctica entre la estructura familiar y la educativa, entre los que se da
procesos de interacción. En toda comunidad se da un sistema vincular donde
ocurren procesos complejos que implican a todas las partes integrantes, no
sólo afectándolas, también constituyéndolas como tal.

Es necesaria la participación de todas las partes, para mejorar la convivencia


escolar, cada uno desde su lugar, y los alumnos necesitan sentir la cercanía de
los adultos.

128 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


En el programa ‘Buentrato’ los padres pueden apoyar desde el AMPA.
En los encuentros con los alumnos refuerzan la labor de estos, dialogan
conjuntamente, comparten sus dificultades de relación y buscan alternativas
de solución a las mismas tratando de generalizar todo lo aprendido
a la relación familiar. La experiencia es que se establecen vínculos de
comunicación muy gratos entre ellos y surge una necesidad de tener más
encuentros inter generacionales.

En las reuniones de padres de inicio de curso los alumnos del ‘Buentrato’


explican a los padres de 1º y 2º ESO el programa. Es una iniciativa que los
primeros agradecen bastante pues les da mucha tranquilidad cuando saben
que los alumnos mayores pueden ayudar a sus hijos más pequeños, con la
integración de principio de curso, a la vez que observan que hay modelos
sanos de referencia en los que sus recién aterrizados hijos pueden fijarse. A
los padres les preocupa mucho con quiénes van sus hijos y qué valores tienen
estos.

También se realizan encuentros entre los alumnos y los profesores.

Los alumnos del ‘Buentrato’ tienen sesiones con los profesores con el
objetivo de analizar sus problemáticas y buscar soluciones a las mismas.

Uno de los problemas que complican la convivencia es la falta de


entendimiento entre profesores y alumnos, generados por la falta de tiempo
para pararnos a pensar y escucharnos, así como por los espacios tan
saturados y la necesidad de mejorar algunas habilidades de profesores y
alumnos para gestionar el aula y crear un buen clima.

Los modelos coercitivos basados en el miedo al castigo, dificultan las


relaciones, sin embargo el diálogo, la escucha, y la búsqueda conjunta de
soluciones justas facilitan la convivencia.

Para crear un buen clima escolar es necesario que los profesores escuchen
un poco más allá de lo manifiesto y observable a los alumnos, y que estos
respeten a los profesores. Las conductas disruptivas y las faltas de respeto
contribuyen a crear malestar.

En el encuentro entre profesores y adolescentes intentan buscar soluciones a


estas situaciones. Los alumnos explican todo lo aprendido en el programa así
como las funciones realizadas, y reciben un reconocimiento que potencia su
autoestima y su motivación para seguir trabajando.

La creatividad de los adolescentes


A lo largo del año, los alumnos realizan campañas de publicidad para difundir
el mensaje del ‘buentrato’ en toda su comunidad educativa, y plasman sus
iniciativas para mejorar la convivencia en trabajos creativos muy buenos:
vídeos, videoclips, canciones, pósters, murales, cómics, obras de teatro,
campañas de publicidad de whatsApp, etc.

Fomentar la capacidad creativa de los jóvenes es un recurso que les


ayuda a desarrollar una reflexión profunda del mundo que les rodea y
entrenar su capacidad crítica. Además es un medio para dar a conocer sus
preocupaciones y los asuntos que les afectan.

Es muy importante recoger la creatividad de los jóvenes y reconocerla como


parte de un aprendizaje, una transmisión.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 129


Participación infantil: foro de jóvenes
Dentro de muchos institutos se fomenta un tipo de aprendizaje basada en la
adquisición de conocimientos memorística, donde el que sabe es el profesor
y el que no sabe es el alumno. El proceso de enseñanza y aprendizaje
bajo esta perspectiva es considerado de forma unidireccional: el alumno
permanece en silencio y de él se espera que se esfuerce en aprender lo que
se le manda, estudie lo que se le indica y obedezca. Desde esta posición, no
se tiene en cuenta la capacidad del alumno y la potencia que tiene cuando se
le deja participar en la comunidad educativa junto a otros alumnos.

Por la propia estructura de la institución: tiempos y organización rígida,


donde los alumnos interaccionan la mayor parte del tiempo con los

130 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


compañeros de su misma clase y no con otros, la gran parte del trabajo que
se realiza con los alumnos no tiene en cuenta la participación infantil. Existen
distintas concepciones erróneas de lo que es la participación, así nos lo hizo
ver Roger en su escalera, donde los tres primeros ítem no se consideran
participación en sí misma.

Observamos que cuando a los adolescentes se les hace protagonistas de


sus acciones, se les escucha, y se les permite decidir las actuaciones que les
parecen más adecuadas llevar a cabo, el rendimiento en el programa y la
motivación mejoran.

Fomentar la participación infantil implica que puedan trabajar junto con otros
alumnos de su edad, incluso realizar acciones con los más pequeños. De esta
forma el conocimiento teórico se transforma en práctico y el aprendizaje es
mayor.

Recomendamos que desde los centros escolares no solamente se transmita


un saber sino que también se rescate la potencia de los adolescentes.

Consejo de la Juventud de España (1999 p.19)

“A partir del siglo XX, aparece un nuevo concepto social de la


infancia, los niños y, especialmente, las niñas se consideran una
ciudadanía con unas necesidades específicas”.

“A finales del siglo XX, los niños y las niñas empiezan a contemplarse
como un grupo social, con una serie de derechos reconocidos a nivel
internacional.”

“La Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño de


1989, porque se decidió completar la Declaración de los Derechos
del Niño de 1959 y cubrir los vacíos legales existentes”.

Santa (2012, p.8-9)

La mayoría de las personas, digan lo que digan, entienden la Participación


infantil como preciudadanía, es decir, que los niños “tienen que hacer como
si participaran, pero sin poder decidir libremente”.

“Libertad de opinión” (art. 12º):“el niño (y la niña) tiene derecho


a expresar sus opiniones y a que éstas sean tenidas en cuenta en
todo aquello que les afecte. Con tal fin se dará oportunidad de ser
escuchado en todo procedimiento judicial o administrativo que
afecte al niño, ya sea directamente o por medio de un representante
o de un órgano apropiado, en consonancia con las normas del
procedimiento de la ley nacional”.

“La participación infantil no es un fin en sí misma, tiene el valor


de ser un medio para el cambio social que lleve a la mejora de la
calidad de vida de las personas, incluidos obviamente los niños. Es
un componente fundamental para el aprendizaje de la ciudadanía y
el respeto a la democracia.”

Al finalizar el curso escolar realizamos un Foro de Jóvenes en el que


participan alumnos seleccionados de todos los centros educativos, con el
fin de seguir empoderando a los jóvenes. Durante tres días están trabajando
sobre temas que les preocupan y le afectan: las relaciones de convivencia con
sus iguales, con sus padres, profesores, las relaciones de pareja y la violencia
de género, el ocio saludable, el respeto a las diferencias etc.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 131


Resultados del programa:

Los resultados del programa son muy positivos, mejora la convivencia y


alumnos que han sufrido acoso pasan de ser víctimas a ayudantes que tratan
de evitar que otros sufran lo mismo que ellos. También nos comunican que
la metodología que empleamos ayuda mucho a los profesores a reflexionar y
les da herramientas para afrontar problemáticas de los adolescentes frente a
la que se veían sin recursos.

• El programa ‘Buentrato’ ayuda a tomar conciencia a los adolescentes


que el acoso escolar lejos de ser un juego tiene graves consecuencias
psicológicas. Después de participar en él reconocen ser sensibles al
sufrimiento ajeno.

• El ‘Buentrato’ pone palabra al dolor y transmite que los alumnos juntos son
capaces de decir: ¡basta al maltrato! A la mayoría de los adolescentes no
les resulta indiferente el dolor ajeno, sin embargo no se atreven a actuar
individualmente. El ‘Buentrato’ fomenta el apoyo grupal para transformar
la presión de grupo negativa en presión positiva y canalizarla hacia algo
constructivo y saludable.

• Después de participar en el programa se sienten capaces de ayudar


a quien lo necesita y de intervenir en situaciones injustas para un
compañero. Detectan problemas que se producen en el aula o en los
recreos; avisan de las peleas que se van a producir o que ya han tenido
lugar. Consiguen que los conflictos no se enquisten; cuando los problemas
de relación no se hablan ni son escuchados, no pueden ser pensados ni
reparados, esto hace que los conflictos entre iguales se mantengan a lo
largo de todo un curso o incluso una etapa escolar. Lo que logran estos
alumnos a través del Aula de Escucha es que sus iguales puedan sentirse
escuchados y puedan pensar, por qué ha ocurrido un conflicto y qué hacer
a partir de él.

• Aumenta su autoestima cuando comprueban que son capaces de preparar


e impartir charlas a sus compañeros más pequeños y de ayudarles, así
como superar el miedo escénico.

• Gracias a la cohesión de grupo construyen un auto concepto de alumnos


ayudantes de sus compañeros y de su comunidad educativa. Son
conscientes que la convivencia es cosa de todos y están comprometidos
con el sufrimiento ajeno. Posición que les ayuda a transmitir a los
compañeros que no se pueden quedar indiferentes cuando ven a alguien
que lo está pasando mal. La etiqueta de “chivato” no tiene cabida.

• Toman la iniciativa para implementar acciones que mejoran la convivencia,


sintiéndose respaldados y apoyados por los adultos que participan en el
programa (profesores, padres, coordinadores de ANAR).

• Reflexionan sobre las causas que originan dificultades en la convivencia:


impaciencia, no tener en cuenta al otro, no respetar las diferencias,
elección del momento adecuado para resolver un conflicto etc.

• Cuando se les escucha y se les toma en cuenta sienten que lo que tienen
que decir/hacer tiene sentido y aumenta su creatividad y sus ganas de
seguir haciendo cosas.

• Algunas de las palabras que utilizan para definir la participación en el


programa son: compromiso, trabajo en equipo, colaboración, transmitir

132 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


valores, ayuda, resolver conflictos de otro modo, aprendizaje, enseñar,
reflexionar, compartir, mejorar como persona, crecimiento etc

• Se convierten en modelos de referencia para otros compañeros. Los más


pequeños necesitan ver otras formas de pensar, sentir, comportarse.
Cuando los alumnos del ‘Buentrato’ van a dar charlas, muestran otras
formas de vivir la adolescencia. Einstein decía “no hay nada que se pueda
conseguir sino ha sido imaginado previamente” Lo que los alumnos hacen
es dar posibilidad a imaginar otra forma de ser adolescente.

Algunas claves para que funcionen los programas de


convivencia
1. Carácter de voluntariedad. Es importante que los alumnos puedan elegir si
quieren o no participar, y dedicar un tiempo a investigar cuál es su deseo,
pues el programa debe conectarse con este.

2. Incorporar desde el inicio el concepto de responsabilidad colectiva: los


demás no sólo no me son ajenos, sino que sin tener en cuenta al otro no
es posible la convivencia “Soy porque nosotros somos y en función de lo
que todos somos” Mi bienestar individual depende del colectivo. (Para
evitar situaciones injustas o de acoso escolar hay que fomentar el apoyo
grupal, transformar la presión de grupo negativa en presión positiva y
canalizarla hacia algo constructivo y saludable).

3. Participación infantil: es imprescindible escuchar a los jóvenes, interesarnos


por lo que piensan y sienten. Darles voz, acompañarles y apoyarles para
que puedan llevar a cabo iniciativas en su comunidad escolar. El instituto
debe ser un lugar que los estudiantes sientan como propio.

4. El instituto debe ser un espacio para el encuentro entre las distintas
generaciones, donde no sólo se va a transmitir un saber sino donde se
han de rescatar las potencias propias de los jóvenes.

5. Dar prioridad a las diferencias porque enriquecen a los participantes,


ayudan a hacerse preguntas, crear y abordar dudas y a experimentar la
necesidad de investigar con otros. Es necesario acercarse a las diferencias
sin emitir un juicio de valor que categorice en términos de bueno o malo.

6. Analizar lo social, qué valores se transmiten hoy en día a los jóvenes desde
los medios de comunicación, la publicidad, las series, las películas etc.

7. Fomentar el acompañamiento solidario entre los jóvenes, que los alumnos


sepan que pueden contar con otros. En el ‘buentrato’ los mayores
acompañan a los más pequeños. En palabras de los adolescentes “al ser
sus iguales confían más en nosotros que en un psicólogo que no conocen
de nada”.

8. Trabajar el ‘contraconsenso’. Es importante que en el imaginario social


exista un ‘contraconsenso’, si hoy está aceptada la idea del “todo vale” los
alumnos del ‘buentrato’ con su mera presencia transmiten “no todo está
permitido”.

9. Ser algo para el otro: los adolescentes necesitan saber que aquello que
piensan, sienten y proponen tiene un sentido para otro.

10. Trabajar con toda la comunidad educativa. Entre todos podemos. ¿Qué


seríamos capaces de construir todos juntos?

Jóvenes: bullying y ciberbullying 133


Notas sobre neurociencia con el programa del CNIIE
El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte colabora activamente y de
forma bilateral con la Fundación Anar dentro del ámbito de la convivencia
escolar y la preocupación compartida por el bienestar de todo el alumnado
que conforma el sistema educativo español.

En este marco de responsabilidad y protección de la infancia y la


adolescencia el Ministerio de Educación ha elaborado el Plan Nacional de
Neurociencia aplicada a la educación, que nos aporta la base epistemológica
para el cambio profundo que la metodología necesita en este nuevo
paradigma educativo.

Las neurociencias nos aportan un conocimiento profundo de todos los


mecanismos neurocognitivos que intervienen en el desarrollo de nuestros
pequeños genios, el programa ‘Buentrato’ constituye un sustrato transversal
de primera categoría en el control de las emociones y de su localización en
nuestro cerebro; el sistema límbico.

Las emociones no han evolucionado como sentimientos conscientes,


permanecen alojadas en la parte más antigua de nuestro cerebro y
de ahí afloran, a veces, demasiado frecuentemente por encima de las
cogniciones.

Es importantísimo seguir avanzando y potenciando programas de calidad


como el del ‘Buentrato’ de la Fundación ANAR.

Que consolidamos con el “Buentrato”?

Resolver los conflictos de forma pacífica… múltiples estudios basados en la


neurociencia nos recuerdan los cambios cerebrales que se producen en los
niños sometidos a entornos violentos, la importancia de las neuronas espejo y
cómo influye en el neurodesarrollo de la personalidad la crianza en ambientes
de agresión.

Los conceptos de empatía, imagen refleja, tolerancia a la frustración, locus de


control, se potencian, educan y modelan desde el aula. El Programa ´Buen-
trato´ nos enseña con resultados empíricamente demostrados que hay que
confiar en la fuerza de la educación.

El “Buentrato” es una protección integral, un cuidado exquisito de todas las


necesidades de los niños-as, de forma simultánea e interrelacionadas, así
debemos atenderlos.

Un conocimiento profundo de la neurobiología del desarrollo nos permitirá


una intervención educativa adecuada en cada una de esas etapas claves
del proceso evolutivo de niño a adulto y prevenir todo tipo de accidentes,
muchas veces, producidos por la negligencia y el desconocimiento.

Las singularidades del desarrollo neurobiológico durante la Educación


Preescolar están signadas por la urgencia e importancia de lo ineludible.

Debemos velar por el cumplimiento de los Derechos del Niño desde la


coordinación institucional, como ejemplo este programa de colaboración
entre el Ministerio de Educación Cultura y Deporte y la Fundación ANAR.

Establecer desde la educación verdaderos códigos de conducta en todos los


lugares donde hay niños, Este código deontológico de respeto a la infancia
y a la adolescencia ha de estar presente en toda la vida, educativa, familiar y
social de nuestros alumnos.

134 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


“Como no me vas a querer.. si soy capaz de soñar todos los sueños,
Incluso el más lindo de todos; Soñar que tú me amas”.

(Jairo Anibal Niño)

Reflejamos nuestra experiencia con adolescentes en esta carta:

Referencias bibliográficas:

Aguirre, A. y otros (2005). La mediación escolar. Una estrategia para abordar el conflicto. Barcelona:
Graó.

Ayerbe, P. (2000). Convivencia y violencia en la ESO: aspectos didácticos organizativos, en Lorenzo, M.;
Garcia, M.D.; Torres, J.A.; Ortega, J.A.; Debón, S. y Notoria, A. (eds) Las organizaciones educativas en la
sociedad neoliberal. Granada, Grupo editorial universitario, 339-368.

Caballero, A. (2009) La crisis de la Escuela Educadora. Laertes.

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136 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Jóvenes: bullying y ciberbullying

El importante papel de la familia


frente al acoso escolar

Jóvenes: bullying y ciberbullying 137


Pepa Horno Goicoechea. Psicóloga y consultora en infancia, afectividad y protección en “Espira-
DOCUMENTOS les Consultoría de Infancia”.
F. Javier Romeo Biedma. Psicólogo y consultor en infancia, afectividad, protección y comunica-
ción interpersonal en “Espirales Consultoría de Infancia”.

7 Las familias ante el acoso escolar


Las familias pueden desempeñar un papel clave en la prevención, detección e intervención contra el
acoso escolar. Identificar el acoso como una forma de violencia entre niños, niñas y adolescentes es el
primer paso para comprender la relación entre afecto, poder y violencia, la diferencia como un elemento
de exclusión social así como la corresponsabilidad en la erradicación del acoso. Las familias pueden
prestar atención a tres indicadores básicos de detección: el aislamiento, el cambio de carácter y la
revelación del acoso. Y cuando se detecta el acoso, las familias deben asegurarse de nombrar el acoso
como tal, mostrar congruencia emocional como adultos y empatía hacia los niños, niñas y adolescentes,
evitando la culpabilización y desarrollando respuestas proactivas desde la responsabilidad. El artículo
recoge estrategias para abordar el acoso desde las familias desde una educación emocional positiva.

Palabras clave: Familias, acoso escolar, poder, consciencia corporal,


revelación, entorno de seguridad.

1. El acoso como forma de violencia entre niños, niñas y


adolescentes
La violencia se define como “el uso deliberado de la fuerza física o el poder,
ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o
un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar
lesiones, muerte, daño psicológico, trastornos en el desarrollo, o privaciones y
atenta contra el derecho a la salud y a la vida de la población” (OMS, 2002).

Por lo tanto, la violencia es una vulneración de los derechos humanos de la o


las víctimas, supone siempre un daño psicológico (además del daño físico o
riesgo de sufrirlo) que debe ser evaluado y se basa en el abuso de poder en
la relación entre quien agrede y quien sufre la agresión.

Existen diferentes formas de violencia, y en concreto la violencia interpersonal


es la que se ejerce por parte de una persona contra otra, y la violencia entre
niños, niñas y adolescentes es aquella en la que tanto quien agrede como
quien padece la agresión son menores de 18 años. Por ello ambos han de ser
considerados como niños o niñas y, por lo tanto, como sujetos de protección.

Dentro de la violencia existe también una gradación, un continuo que va


desde una agresión puntual hasta el maltrato, que es la forma más extrema
de violencia donde las agresiones son continuadas y sistemáticas, o bien
especialmente intensas. En el caso de la violencia entre niños, niñas y
adolescentes a ese maltrato, cuando sucede en un entorno grupal, se le ha
llamado acoso. En el acoso las agresiones son muy intensas o se repiten con
frecuencia y de modo impredecible para la víctima, y al mismo tiempo son
agresiones intencionadas por parte de quien agrede y focalizadas siempre en
una persona. Es importante tener presente que al acoso no se llega siempre
por una gran intensidad en la agresión, sino por esa repetición cotidiana
de la agresión. Por eso a veces es difícil de detectar, porque las primeras

Jóvenes: bullying y ciberbullying 139


agresiones, las emocionales, suceden de forma sutil pero constante. Suelen
tener más que ver con hacer el vacío, o con el aislamiento o el rechazo
y un entorno sin la formación adecuada puede trivializar las agresiones,
considerándolas “algo normal a estas edades”.

Respecto al acoso escolar además es necesario que las familias tengan claras
tres especificidades:

1. Que se llame “escolar” no significa que el acoso suceda solo en la escuela.


Cuando un niño, niña o adolescente está siendo acosado puede serlo en
todos sus espacios de relación. Estos espacios incluyen no solo la escuela
sino las redes sociales, los espacios de ocio del barrio o los espacios
deportivos entre otros. Además, es importante tener en cuenta que cuando
el acoso sucede en un municipio pequeño, el acoso afecta a toda la vida
del niño, niña o adolescente, porque todos los espacios de relación están
unidos entre sí. En una gran ciudad es posible preservar espacios de relación
diferenciados, pero en un pueblo pequeño no (Horno y Ferreres, 2016).

2. El acoso se da entre niños, niñas y adolescentes. Lo que quiere decir


que tanto la víctima como el agresor o la agresora son niños y deben
ser tratados como tales. Sin embargo, que ambos sean niños, niñas o
adolescentes no quiere decir que no exista una relación de poder entre
víctima y agresor. Sin esa posición de poder quien agrede no podría
hacerlo.

3. Aunque el acoso se produzca por parte de un niño contra otro en concreto,


es importante ser consciente de la dimensión grupal del acoso. Es una
forma de maltrato que se da en presencia del grupo, bien en la escuela,
en las redes sociales, o en cualquier otro espacio de relación. El grupo
desempeña un papel fundamental en la erradicación del acoso. Pero
las personas pertenecientes a ese grupo pueden participar del mismo
asumiendo un rol de observador, de testigo pasivo, de testigo activo, de
colaborador o de incitador del acoso (Díaz-Aguado et al., 2004). Estos
roles no son excluyentes entre sí ni tampoco estáticos en el tiempo.

Ante el fenómeno del acoso, las familias desempeñan un papel clave en tres
niveles:

1. La prevención de cualquier forma de violencia entre niños, niñas y


adolescentes. El papel de las familias como agente de prevención es
clave en el fenómeno del acoso escolar. Pero para poder afrontar ese
rol preventivo de una forma eficaz es necesario que las familias puedan
plantearse que:

1.1. Sus niños, niñas y adolescentes pueden ser víctimas de alguna forma


de violencia.

1.2. Sus niños, niñas y adolescentes pueden ejercer violencia sobre otros


niños, niñas o adolescentes.

1.3. Sus niños, niñas y adolescentes pueden estar siendo testigos de


formas de violencia ejercidas por otros niños, niñas y adolescentes
en un grupo al que ellos pertenecen o en espacios de relación que
comparten con ellos.

2. La detección de cualquier forma de violencia entre niños, niñas y


adolescentes, en especial de la que sus niños, niñas y adolescentes puedan
estar viviendo como víctimas o ejerciendo como agresores o agresoras.

140 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


3. La erradicación de cualquier forma de violencia entre niños, niñas y
adolescentes que esté sucediendo en los espacios de relación donde
conviven sus niños y niñas. Las familias tienen un papel esencial cuando
se detecte un caso de acoso escolar para su erradicación temprana y
la recuperación del daño vivido no solo por la víctima sino por todo el
grupo donde el acoso ha tenido lugar.

2. Claves para la comprensión del acoso entre niños,


niñas y adolescentes
Para poder ejercer un rol activo y responsable en la erradicación del acoso
escolar, los padres, madres y otros adultos de referencia han de conocer las
claves que hacen posible todas las formas de violencia. De este modo podrán
desarrollar su función preventiva, trabajando de forma activa y consciente
estos contenidos con los niños, niñas y adolescentes en el hogar. También
podrán volver a estos elementos si les toca intervenir en el proceso de
recuperación de un caso de acoso vivido por sus niños, niñas y adolescentes
o en el grupo en el que estos conviven.

La primera clave de toda forma de violencia es el manejo del poder en las


relaciones interpersonales. La violencia está basada en un abuso de poder
en la relación interpersonal entre quien agrede y quien recibe la agresión. Es
decir, una persona no ejerce violencia contra quien quiere sino contra quien
puede, porque para poder ejercer violencia sobre alguien, sea un niño o un
adulto, la persona tiene que haber logrado antes una posición de poder sobre
el otro que le permita abusar de él o ella.

El poder se puede definir como “la capacidad para influir en otra persona”. Es,
por lo tanto, un concepto a priori neutro. No es algo negativo tener poder, el
problema es el uso que la persona hacer de ese poder. Porque es como “una
moneda de dos caras”. Tener poder sobre otra persona brinda la posibilidad de
hacer bien y de hacer daño juntos, porque se puede utilizar esa influencia para
hacer sentir bien al otro, enseñarle o ayudarle; o se puede utilizar esa misma
influencia para hacerle daño. Si la persona no tiene poder, no puede hacer daño.

Hay cuatro formas de lograr una posición de poder sobre otra persona: el
amor, la autoridad, la fuerza y la diferencia social (Horno, 2009).

• El amor: Una persona tiene poder sobre aquellas personas que la aman.
Sobre esas personas puede influir, hacerlas sentir queridas, valiosas, únicas
y elegidas, o hacerlas sentir poco valiosas, prescindibles, inútiles o no
queridas. Muchos de los casos de acoso empiezan en el marco de una
relación de amistad que se rompe o de una relación de pareja destructiva
entre adolescentes (Paz y Fernández, 2014).

• La autoridad: una persona tiene poder sobre todas aquellas personas que
le reconozcan un rol de autoridad, bien personal o social. Quienes educan
han de tener autoridad sobre los niños, niñas y adolescentes o no podrán
educarles porque los niños y niñas no les seguirán. Pero también pueden
usar la autoridad que los niños y niñas les reconocen para dañarlos. Pero
en un colegio no solo los adultos tienen autoridad. Los alumnos mayores
juegan un rol de autoridad sobre los más pequeños. Y en una clase hay
niños y niñas a quienes se les otorga una posición de autoridad porque
tienen mayor liderazgo, porque son mejores jugando al fútbol, quienes
antes se inician en algún tema... Hay muchos motivos por los que los niños
y niñas pueden otorgarle autoridad a otro chico o chica.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 141


• La fuerza física: una persona tiene poder sobre todos los que sean más
débiles físicamente. Esa fuerza física la puede utilizar para protegerles o
para hacerles daño. Un padre que ve que su hijo va a cruzar la calle y viene
un coche usará su fuerza física de forma protectora y positiva para agarrar
al niño e impedir que le atropellen, pero también la puede usar de manera
negativa para pegarle una bofetada, donde lo que hay es un desahogo
personal y un daño para el niño. En una clase, todos los niños o niñas que
son más fuertes físicamente pueden abusar de esa fuerza. Y si un niño
o niña que es más débil físicamente quiere agredir a alguien más fuerte
físicamente, es probable que busque el apoyo de otros niños y niñas porque
en grupo tendrá una posición de mayor fuerza. Por eso en grupo se dan
grados de violencia que raramente se dan de forma individual, porque los
niños y niñas (a los adultos les ocurre igual) se sienten más poderosos.

• La diferencia social: una persona tiene poder sobre todas las personas
o colectivos que por alguna característica son minoritarios o están en
posición de inferioridad. Las desigualdades sociales crean estructuras de
poder que posibilitan la violencia. El acoso escolar ocurre especialmente
contra los grupos vulnerables, entre los que conviene destacar a los niños
y niñas de nacionalidades, razas o etnias minoritarias, niños y niñas de
orientaciones sexuales minoritarias, niños y niñas con alguna discapacidad,
niños y niñas que viven en centros de protección o en acogimiento o los
niños y niñas adoptados. También contra niños y niñas que son vividos
por el grupo como “diferentes” por algún motivo: el niño con gafas, la niña
obesa o el adolescente que tartamudea, por ejemplo. Una diferencia que
podría ser enfocada como una riqueza para el grupo puede ser también
enfocada como motivo de exclusión.

Por todo ello, una de las estrategias esenciales para la prevención y


erradicación del acoso escolar es enseñar a los niños, niñas y adolescentes
a reconocer y elegir a quién quieren dar poder en su vida. Enseñarles a
vincularse a aquellos que los cuidan. Enseñarles a tener como referentes a
admirar y seguir a personas con valores que madres, padres y otros adultos
de referencia deseen para sus niños y niñas. Enseñarles a no situarse en
posiciones de desigualdad o amenaza física.

Pero también enseñarles a ser conscientes del poder que tienen ellos sobre
otras personas, para hacerse responsables de utilizar ese poder de forma
positiva. Porque a menudo la violencia, en lo que tiene de abuso de poder, es
la salida más fácil y rápida para obtener lo que uno desea. Es una tentación
y la persona tiene que elegir de forma consciente el camino más difícil: el de
la honestidad, el afrontamiento del conflicto y asumir la libertad del otro para
darle o no darle lo que desea.

Conviene detenerse algo más en la relación entre el afecto, el poder y la


violencia (Horno, 2009) de cara a la erradicación del acoso escolar. Muchas
familias cuando surgen los primeros indicadores de violencia tienden a
posicionar a los niños, niñas y adolescentes desde “Si te quisiera no te haría
esto”, “Si te hace esto no es tu amigo” o “Eso no se le hace a una amiga”. Se
plantean el amor y la violencia como excluyentes, como vivencias que no
pueden darse juntas en una misma relación.

Sin embargo, es importante ser conscientes de que los modelos afectivos


internalizados de muchas personas incluyen formas de violencia psicológica
como pautas de relación normalizadas: el chantaje, la manipulación, la
amenaza o la culpabilización forman parte de la forma de relacionarse en

142 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


muchos hogares. Además, no todos los vínculos afectivos son positivos,
existen vínculos afectivos negativos, que son dañinos para las personas,
pero eso no los hace menos vínculos ni menos fuertes. Los niños, niñas y
adolescentes pueden generar amistades dañinas con la misma fuerza e
intensidad que las amistades positivas.

Por eso es necesario trabajar con los niños, niñas y adolescentes la diferencia
entre “querer bien” y “querer mal”. Alguien que “quiere bien” es alguien
que le cuida, alguien que le abraza, alguien que comparte sus secretos y
guarda los que él o ella comparte, que nunca le humilla ni le ridiculiza ante los
demás, alguien que le ayuda cuando tiene un problema y que buscará ayuda
en un adulto en caso de no poder ayudarle él mismo. Alguien que le “quiere
mal”, por el contrario, es alguien que le ignora, que no le saluda, que no se
preocupa por cómo se siente o lo que necesita, alguien que le amenaza con
abandonarle, alguien que le chantajea con contar sus secretos, alguien que le
propone hacer cosas dañinas o alguien que cuando sufre o tiene un problema
no le ayuda ni busca ayuda.

Una de las formas más habituales de violencia entre niños, niñas y


adolescentes es la exclusión del grupo. Y es un elemento que está
relacionado con la diferencia entre “querer bien” y “querer mal”. Una persona
que le “quiere bien” es una persona que le integra afectivamente en su grupo.
Una persona que le “quiere mal” es una persona que le aísla, que le enfrenta
a los demás niños y niñas o incluso a su familia, una persona que niega ser su
amigo o que le amenaza repetidamente con dejarle solo o sola.

El acoso se da especialmente contra los grupos vulnerables. Pero el motivo


por el que estos grupos o esas personas se encuentran en situación de
vulnerabilidad es doble. Por un lado, por el valor social negativo que se
otorga a la diferencia que los caracteriza. Por otro, por las condiciones de
violencia estructural y desigualdad en las que socialmente se les obliga a
vivir. El ejemplo pueden ser las personas con discapacidad física, sensorial
o psíquica. La sociedad afronta la discapacidad como una carencia en vez
de una característica diferencial. Y en nuestra sociedad existe una violencia
estructural contra las personas con discapacidad desde el momento en
que no se les garantizan las condiciones para desarrollarse plenamente en
condiciones de igualdad respecto a las personas sin discapacidad.

Por todo ello, la segunda clave a trabajar en las familias es el valor que se otorga
a la diferencia, a quien es diferente del niño o la niña por algún motivo. Todas
las personas somos diferentes, esto es simplemente un hecho más, un elemento
que nos caracteriza. Puede haber características más o menos habituales,
pero no hay dos personas iguales, del mismo modo que no hay personas o
características mejores o peores. Sin embargo, en la medida en que se afronta la
diferencia desde el miedo, como una amenaza o como un problema se crean las
condiciones para la violencia. Y si se afronta la diferencia desde la carencia y la
desigualdad se promueve la exclusión social de estos colectivos o personas.

Contemplar la diferencia como una mera condición descriptiva de la persona


sin otorgarle valor afectivo alguno es una de las estrategias clave de la
erradicación de toda forma de violencia. E incluso en muchos casos se puede
afrontar bien la diferencia como una riqueza, como algo deseable por lo que
tiene de aprendizaje para todas las personas.

La tercera clave para comprender el acoso está relacionada con el ámbito de


relación y los códigos que se establecen en cada ámbito. No se trata solo de

Jóvenes: bullying y ciberbullying 143


los modelos de relación afectiva que se establecen o de cómo afrontar las
diferencias que caracterizan a todas las personas sino de incorporar pautas
de protección específicas ajustadas a cada ámbito de relación. El objetivo
último es convertir cualquier entorno de convivencia y desarrollo de niños,
niñas y adolescentes en un entorno de seguridad, donde la violencia no se dé
sencillamente porque el entorno no la permita.

En la escuela hay pautas de protección específicas que las familias deben


promover de forma activa: la formación de los educadores y educadoras
sobre la temática del acoso y las estrategias de prevención; el trabajo de los
contenidos temáticos como parte también del currículo escolar; el diseño
de los espacios físicos de forma segura pensando no solo en los criterios
básicos contemplados ya en la legislación sobre espacios educativos sino en
aspectos como los espacios al aire libre, las entradas y salidas del centro, la
localización y el acceso a los servicios de los niños, niñas y adolescentes; las
pautas de coordinación del equipo educativo en las actividades escolares; la
intervención que se realiza en la vigilancia de los recreos; el acompañamiento
en situaciones de crisis; etc. Son elementos que las familias deben promover
como parte de la comunidad educativa.

Pero existe otro ámbito donde las familias desempeñan un papel clave a la
hora de generar las condiciones protectoras para el acceso y uso del niño,
niña o adolescente a ese entorno: internet, los móviles y las redes sociales.
Las redes sociales son un ámbito de relación específico para los niños, niñas y
adolescentes que no se puede obviar. Los padres, madres y otros adultos de
referencia deben conocer ese entorno de relación y sus códigos, formar parte de
ese entorno y proporcionar a los niños y niñas pautas específicas de protección
para que puedan manejarse con seguridad en esos espacios virtuales.

Hay elementos sencillos pero esenciales de responsabilidad de las familias,


como mantener los ordenadores en los espacios comunes de la casa, utilizar
filtros de seguridad, establecer edades de acceso a los móviles y las redes
sociales acordes con la madurez de cada niño o niña para poder manejarlas,
enseñar a los niños y niñas a manejar los códigos de seguridad de las
redes, etc. Son elementos innegociables del proceso educativo hoy en día y
herramientas esenciales de la prevención del acoso, que como se mencionó
al principio, puede que se inicie en la escuela pero se generalizará a las redes
sociales, multiplicando de forma exponencial el daño para el niño, niña o
adolescente víctima de acoso. No puede aislarse en ningún momento del
proceso del acoso, y a la violencia ejercida en el ámbito de relación directa
se añade el maltrato psicológico derivado de la agresión verbal o física
continuada, la humillación pública, la difusión de contenidos falsos, o de la
difusión de su privacidad que creía compartir en un entorno seguro y ve
expuesta públicamente. A ese acoso generalizado a través de las redes sociales
se le llama “ciberbullying”. Todo esto sin entrar en otras problemáticas de
violencia en las redes sociales como el grooming o el sexting (Bartrina, 2012).

Y la última clave para comprender el acoso tiene que ver con el papel del
grupo y el entorno en el acoso. En los programas de erradicación del acoso,
la estrategia que se ha demostrado más eficaz es el trabajo con los niños,
niñas y adolescentes testigos del acoso promoviendo su corresponsabilidad.
Esta clave conlleva dos elementos esenciales.

Por un lado, trabajar la empatía con el dolor ajeno y la comprensión de


la vivencia de la víctima. Sobre este aspecto es necesario que las familias
comprendan que la empatía no se educa solo desde la conexión emocional

144 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


con el otro, sino que el primer paso para la empatía con el otro es la conexión
con los propios estados emocionales. En la medida en que un niño, niña
o adolescente puede reconocer su tristeza, su rabia o su miedo, ponerles
nombre y darles forma, podrá reconocer esas mismas emociones en los
demás. En este sentido, tiene un papel clave la emoción de la tristeza, ya
que favorece la quietud, la conexión interior y la elaboración de los duelos.
Si las familias educan a los niños y niñas impidiéndoles de forma sistemática
las pequeñas tristezas de la vida diaria, entonces están dificultando también
el desarrollo de la empatía en ellos. Un buen ejemplo de este proceso es
la tolerancia a la frustración, que no deja de ser un microduelo que el niño
o niña vive cuando no logra aquello que desea. Si las familias siempre dan
lo que el niño, niña o adolescente quiere, y no le enseñan a gestionar su
frustración, tampoco podrá respetar fácilmente los límites que los demás
le marquen, empezando por los otros niños, niñas o adolescentes. Permitir
(no buscar ni provocar intencionadamente) la frustración y la tristeza que
conlleva enseña a los niños y niñas dos elementos clave: la regulación de sus
propios límites y el respeto a los límites que les marcan los demás, así como
la comprensión de la tristeza en sí mismos y en el otro.

Además, la conexión con los propios estados emocionales viene


condicionada por la consciencia corporal. Las emociones surgen de las
vivencias, y estas son sensoriales, motoras y corporales. La consciencia
corporal es el primer elemento clave de la conexión emocional con el interior.
Pero lograr que los niños, niñas y adolescentes tengan una consciencia clara
de sus sensaciones corporales y que aprendan a utilizar estas sensaciones
corporales como criterios de protección requiere un trabajo de consciencia
por parte de las familias. Deben aprender a respetar las sensaciones
corporales de sus niños y niñas y ayudarles a nombrarlas y darles forma. A
este proceso se le llama “mentalización” o “función reflexiva” (Bateman y
Fonagy, 2016). Es el proceso por el que madres, padres u otros adultos de
referencia dan forma a la experiencia vivencial y corporal del niño o niña.
Una forma que ellos por sí mismos no pueden darle, sobre todo cuando
esa vivencia emocional es muy invasiva, tanto en positivo (por ejemplo, la
excitación nerviosa el día anterior a su cumpleaños) como en negativo (por
ejemplo, el enfado que les inunda cuando están cansados).

Pero la condición para poder cumplir esa función de mentalización de la


experiencia vivencial del niño es la propia consciencia de madres, padres y
otros adultos de referencia sobre sus estados corporales, sus necesidades y sus
vivencias, de forma que puedan diferenciarlas de las de los niños y niñas. Por
lo tanto, es el autocuidado de las familias, especialmente de madres y padres,
y no tanto el cuidado de los niños y niñas, lo que va a ser condición para
generar niños, niñas y adolescentes capaces de conectar emocionalmente con
las necesidades del otro. Del mismo modo que es la conexión emocional con
su interior lo que va a posibilitar al niño o niña conectar con las emociones del
otro. El trabajo a través de la dimensión corporal mediante el baile, los juegos
físicos compartidos o metodologías específicas como el Focusing (Stapert y
Verliefde, 2011) van a ser imprescindibles para su desarrollo.

Un segundo elemento para trabajar la corresponsabilidad es disponer de


mecanismos de participación significativa en las familias y las escuelas,
de forma que los niños, niñas y adolescentes aprendan que son capaces de
transformar el entorno en el que viven, que no están impotentes, que tienen
un margen real de acción para ayudar y cambiar las cosas. Los programas
de intervención en acoso escolar que mayor eficacia han demostrado han

Jóvenes: bullying y ciberbullying 145


sido los basados en la intervención con los testigos, que cuando se implican
y se alían con las víctimas, aíslan al agresor o agresora que abandona el
acoso al encontrar que no solo no es eficaz sino que le aísla del grupo y le
deja solo o sola (ver el programa finlandés KiVa: http://www.kivaprogram.
net/spain). Por lo tanto, lo que más debe importar a madres, padres u otros
adultos de referencia no es tanto pensar que sus niños y niñas puedan estar
siendo víctimas de acoso, como plantearse qué es lo que van a hacer en el
caso seguro de que lo presencien. Porque en la medida en que se impliquen
reducirán no solo el acoso que esté sucediendo en ese momento sino la
probabilidad de ser ellos mismos víctimas en el futuro.

Pero para lograr esa implicación, la corresponsabilidad tiene que ser una
vivencia presente en las familias, que deben acostumbrar a sus niños y niñas
a participar de las decisiones familiares, a corresponsabilizarse de las tareas
del hogar de forma gradual acorde con su edad, a vivenciar cada día que son
capaces de aportar de forma significativa, no solo de recibir de los adultos.
Esa vivencia de corresponsabilidad la generalizarán a sus otros entornos de
convivencia. Por el contrario, si los niños, niñas y adolescentes crecen en
un entorno sobreprotector que les da las cosas hechas y no les educa en la
corresponsabilidad, cuando llegue el momento y surjan las dificultades se
sentirán sobrepasados y sin recursos personales para poder afrontarlas.

3. Indicadores de detección de un caso de acoso que


sean visibles para las familias
La dinámica del acoso está construida sobre el secreto que fuerzan quienes
agreden sobre sus víctimas y sobre quienes observan, de modo que los
indicadores de detección de situaciones de acoso van a ser especialmente
invisibles para las familias hasta que la situación está muy avanzada. Por eso
la sensibilización respecto a indicadores clave es especialmente relevante.

El primer indicador es el aislamiento social. Durante la infancia los niños y las


niñas están aprendiendo cómo funciona el mundo a todos los niveles, incluido
el nivel social. Por eso es importante que tengan iguales en distintos ámbitos
con quienes ir descubriendo las relaciones sociales de forma constructiva: en
el centro educativo, en una asociación de ocio y tiempo libre, entrenando un
deporte o disfrutando de alguna actividad fuera del colegio. En ese desarrollo
habrá niños y niñas con mayor extroversión y más amistades, y en otros casos
(un niño más tímido, una niña más introvertida) tendrán un círculo más reducido,
pero en el que se sientan bien igualmente. Cuando llega la adolescencia,
comienza un desarrollo de la identidad aún más importante a través de pares,
con los cambios emocionales propios de la edad, y serán frecuentes cambios
de humor con las amistades, enamoramientos apasionados pero fugaces y
descubrimiento de grupos y afinidades que cambian con el tiempo. Todo esto
se enmarca en el desarrollo normal y saludable. Sin embargo, para los niños,
niñas y adolescentes víctimas de acoso el primer impacto es el aislamiento:
muchos de sus iguales o bien se suman a las agresiones, o bien se mantienen
aparte para evitar ser víctimas a su vez. De modo que la primera pregunta que
pueden hacerse las familias es “¿Conozco a las amistades de mi hijo o hija? ¿Sé
cómo se comportan con él o con ella?”. Y lo más sencillo es invitar regularmente
a merendar, a estudiar, a ver una película en casa… y ver cómo funcionan las
relaciones sociales (e intervenir cuando sea necesario).

El segundo indicador de que un niño, niña o adolescente está sufriendo algún


tipo de violencia (que puede no ser acoso, pero que siempre será importante

146 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


investigar), es el cambio de carácter. Es necesario diferenciar la evolución
del carácter con la edad de un cambio drástico (y a peor): el niño que era
alegre ahora se muestra alicaído, la niña que era tranquila ahora se muestra
agresiva, el adolescente que iba bien en los estudios empieza a suspender
varias asignaturas, la adolescente que reía con frecuencia hace semanas que
no sonríe. Y en esos casos la clave estará en la comunicación, en el abordaje
directo pero cuidadoso del origen de esos cambios y de ese malestar.

Desafortunadamente, en muchos casos el primer indicador que detecta una


familia es el último: la revelación. A menudo el niño, niña o adolescente ha
ido dejando pistas de que está sufriendo, y por eso es importante hacer
caso (y tomar las acciones oportunas) desde las revelaciones de situaciones
iniciales, antes de que avance la situación de acoso. Pero si el acoso ya
está establecido, la revelación por parte del niño, niña o adolescente (o el
descubrimiento por parte de la familia por otros medios) es el momento en
el que transmitirle cuatro mensajes clave: 1) “Te creo” (para contrarrestar el
pacto de silencio); 2) “Eres muy valiente por habérmelo dicho (o por haber
aguantado eso)” (para validar su experiencia y empoderar en la dirección
de pedir ayuda); 3) “No es tu culpa” (para empezar a trabajar contra la
culpabilización externa e interna) y 4) “Vamos a buscar una solución para que
vuelvas a sentirte bien” (y hacerlo, para resolver el problema).

4. La vivencia de las familias ante el acoso


Lo ideal sería que las familias identificasen las situaciones de violencia lo más
pronto posible, antes de que se consoliden como acoso tanto en las víctimas,
en quienes agreden y en quienes lo observan. Sin embargo, la realidad es que
los casos se detectan cuando el proceso de acoso está ya muy avanzado. La
vivencia de las familias entonces puede ser un elemento más de tensión que
incremente la violencia (especialmente cuando se pone en funcionamiento
la culpabilización), o por el contrario un punto de toma de consciencia y de
vuelta a una situación de protección para todas las partes implicadas. Por
todo esto, los padres y las madres, y los adultos de la familia en general,
pueden seguir ciertas pautas para la recuperación del equilibrio.

Cuando se identifica una situación de acoso, la primera respuesta que es


necesario cultivar en las familias es nombrar la realidad del acoso. La agresión
concreta que da la alarma entre los adultos no es más que la punta de un
iceberg que lleva mucho tiempo desarrollándose en la vida de los niños, niñas
y adolescentes, y que pueden haber normalizado como “En este colegio
ocurren estas cosas” o “Cuando juegas en el parque del barrio te arriesgas
a que te suceda algo así”. Las familias deben poder nombrar la situación de
forma clara, para que las víctimas salgan del círculo de victimización en que
las han encerrado. Decir “Eso no es una broma, eso es violencia y no tendría
que haberte pasado”, “Eso no es arreglar un problema, eso es una agresión y
no va a continuar así” es el primer paso para que las víctimas puedan empezar
a tomar consciencia de que las experiencias de acoso no son “algo normal
que pasa en la vida”, sino que han sido situaciones de agresión que no se han
detectado antes, pero que a partir de ese momento se van a atajar.

Es necesario complementar la dimensión cognitiva con la afectiva de la


congruencia emocional. Las familias deben manifestar su dolor y su rabia.
Y al hacerlo han de intentar no inundar a los niños, niñas o adolescentes. El
descubrimiento suele realizarse cuando se produce una situación extrema que
revela que el proceso llevaba ya cierto tiempo, y que el nivel de ocultación

Jóvenes: bullying y ciberbullying 147


ante los adultos se había mantenido durante un periodo prolongado. La
respuesta habitual más frecuente en las familias es la angustia y la culpa por no
haberlo visto y por no haber actuado antes: “¿Cómo ha podido pasar esto?”,
“¿Cómo no me he enterado antes?” y “¿Qué más no estaré viendo?” son las
preguntas que surgen inmediatamente. Si el acoso se ha descubierto por una
situación especialmente intensa, la víctima estará en una situación de máxima
tensión, de modo que la respuesta de las madres, los padres y otros adultos
de referencia pueden acabar de desestabilizarla. Así que la siguiente pauta
es que las personas adultas se escuchen interiormente, o que se desahoguen
con alguien adulto externo al problema, para después estar en disposición
de acoger al niño, niña o adolescente. Es importante saber que las víctimas
(y en cierto grado también quienes agreden y quienes observan) habrán
interiorizado la situación como un modelo de relación normalizado, y que van
a necesitar de la consciencia de los adultos para poner palabras a su vivencia
emocional. Por eso no es momento de dejarse llevar por la angustia propia,
pero sí de nombrar la experiencia de la víctima: “Has tenido que pasar mucho
miedo, ¿no?, puedes empezar a desahogarte que te escucho”, “Ha debido de
ser muy angustiante, ¿verdad?, si quieres puedes contarme cómo lo has vivido
tú”. De las tres emociones básicas relacionadas con la protección (miedo,
tristeza y rabia), las víctimas han experimentado sentimientos relacionados
con el miedo (la incertidumbre de cuándo será la siguiente agresión, miedo a
que los demás o su familia se enteren, a que le hagan daño) y con la tristeza (la
sensación de soledad y aislamiento), y el primer paso para la recuperación será
desarrollar también los sentimientos de rabia. Ahí, el ejemplo de los adultos de
referencia es imprescindible para una canalización sana del enfado: “Yo como
adulto estoy muy enfadado con que hayas sufrido esa situación. No es justo, tú
te mereces que te traten bien”. A partir de mensajes como este, el niño, niña o
adolescente que ha sufrido acoso puede comenzar a interiorizar el respeto que
merece y el enfado ante la vulneración de su integridad. El manejo del enfado
en las personas adultas del entorno es clave en la educación desde el afecto:
la rabia es un afecto que habla de protección de valores, y necesitan verlo
actuado sanamente tanto quienes sufren la agresión (“Yo que soy mayor estoy
muy enfadado con esta situación y tú tienes derecho a enfadarte también,
porque no tendría que haber ocurrido y tendrías que sentirte a gusto en el
colegio/barrio/internet”) como quienes agreden (“Yo como adulto estoy muy
enfadado con lo que has hecho, entiendo que puedas pasarlo mal a veces, pero
eso no justifica que se lo hagas pasar mal a otros y tenemos que ver cómo vas
a arreglarlo”) y quienes observan (“Yo como tu padre/madre tengo un enfado
monumental con que hayas estado viendo situaciones como esta y no me
hayas dicho nada. Entiendo que no quieras enfrentarte a solas, pero los valores
de nuestra familia se definen por el respeto a todas las personas. Cuéntame
cómo has vivido tú la situación para quedarte sin pedir ayuda, y vamos a ver
qué podemos hacer para mejorarlo”).

En esta línea va a ser necesario un trabajo de empatía con todas las partes
implicadas, entendiendo la empatía como “la capacidad de percibir cómo se
siente otra persona desde su propio punto de vista, sin perder el punto de
vista propio”. La empatía va a servir para comprender las vivencias de cada
niño, niña o adolescente (como víctima, como testigo o como quien agrede),
para poder conducirlas a una solución positiva para todas las partes. En las
familias va a suponer un esfuerzo, la empatía consiste en separarse de la
vivencia cotidiana, el “Pero si yo ya conozco a mi hijo/hija”, e investigar algo
como “Yo me sentiría así en esa situación, pero ¿cómo se siente mi hijo o hija
para haber hecho o tolerado eso?”.

148 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Todo el sistema de acoso se ha mantenido mediante un pacto de silencio entre
quienes agreden, las víctimas y el entorno que favorece (o que no impide)
las agresiones. Eso implica que va a ser muy bajo el nivel de autoestima de
todas las partes implicadas (de quienes agreden y quienes observan también,
porque con una autoestima sana hubieran hecho algo distinto), de modo
que hay que evitar la culpabilización (que perpetuaría los sentimientos de
inferioridad que llevan a la agresión, al acoso o a la inacción como testigos)
y trabajar desde la responsabilidad. Es necesario trabajar con la víctima
que no es culpable del acoso (aunque muchas veces quienes la agreden
se lo hayan hecho creer), y que puede hacer cosas para protegerse, como
pedir ayuda y hablar, como está haciendo. Es necesario también trabajar con
quienes agreden su responsabilidad respecto a sus propios actos: han hecho
daño conscientemente, y ahora tienen que asumir tanto de dónde surge ese
impulso agresor (es probable que hayan sufrido otras violencias y que esa sea
la manera, dañina e inadecuada, de expresarlo, así que tendrá que aprender a
pedir ayuda, y recibirla para resolver el origen) como la reparación del daño
(simbólicamente, reparar el daño no solo resulta beneficioso para la víctima,
sino que también les permite a quienes han agredido empezar a trabajar sus
propias experiencias de violencia con un modelo más asertivo). Y es necesario,
por último, trabajar con quienes observan, desde la responsabilidad en el
entorno tanto hacia otros niños, niñas y adolescentes como hacia sí mismos,
para evitar posibles agresiones en el futuro.

Y si bien en el momento del descubrimiento de la situación de acoso son


importantes todos los aspectos anteriores, que se despliegan en la escucha y
la conversación con los niños, niñas y adolescentes, el otro elemento clave es la
proactividad: el acoso no se resuelve por sí solo, y ahí las madres, los padres y
los adultos de referencia tienen que buscar respuestas efectivas para detener
el acoso y para que se reparen los daños, sabiendo que sus actuaciones serán
modelos a interiorizar por todos los niños, niñas y adolescentes implicados. En
este aspecto hay dos actuaciones clave. En primer lugar está la intervención
con los adultos del entorno donde se ha producido el acoso (con el centro
educativo, o con educadores de la asociación, o con monitores de centro
deportivo…): lo ideal es que se produzca una colaboración, pero la falta de ella
no debe conducir a la inacción ni a la perpetuación de la situación (los padres
y las madres deben transmitirle a la víctima que merece respeto y que van a
luchar por conseguirlo). Por otro lado, la revelación de una situación de acoso
exige extender la red de personas de seguridad, tanto de iguales (es momento
de invitar a amigos y amigas a casa, o si no tiene, implicar a primos, vecinas,
compañeros y compañeras de otras actividades seguras) como de adultos
(según el proverbio africano que dice “Es necesaria una tribu para educar a un
niño o niña”, habrá que buscar personas adultas de referencia con quienes se
pueda confiar, como familiares, padres y madres de las amistades de los niños,
niñas y adolescentes, educadores, entrenadoras...).

5. Estrategias para abordar el acoso con los niños y niñas


en las familias
La responsabilidad última de la prevención y erradicación del acoso corresponde
a los adultos a cargo de ese espacio educativo, tanto familias como escuela.
Precisamente por eso, una estrategia clave para la erradicación del acoso será
enseñarles a pedir ayuda al adulto, a buscar un referente de protección y
seguridad cercano. El mensaje protector por excelencia tanto por parte de las
familias como por parte de la escuela a los niños, niñas y adolescentes ha de ser

Jóvenes: bullying y ciberbullying 149


“Pide ayuda”, no “Sé fuerte” o “Defiéndete solo”. Por mucho que se introduzcan
estrategias de mediación para la erradicación del acoso, esos procesos de
mediación siempre han de ser guiados y supervisados por un adulto que
garantice ese entorno de seguridad y el manejo adecuado de la situación.

Las familias han de trabajar las habilidades para la revelación del dolor y
sufrimiento que estén viviendo sus niños y niñas, venga de quien venga. Pero
esas habilidades van a requerir varios elementos clave. El primero ya ha sido
mencionado, una conexión emocional fluida con el interior y una adecuada
consciencia corporal en el niño, niña o adolescente (Stapert y Verliefde, 2011). Sin
ese nivel de conexión difícilmente el niño o la niña va a revelar el acoso porque
a veces puede darse el caso de que ni siquiera sea consciente de estar siendo
agredido, sobre todo cuando quien le agrede utilice la violencia psicológica,
la manipulación, el chantaje o la amenaza y especialmente cuando exista una
relación afectiva de amistad o de pareja entre adolescentes con esa persona.

El segundo elemento clave para promover las habilidades de revelación


en los niños, niñas y adolescentes es generar una comunicación honesta
y fluida en las familias. Si existe una comunicación honesta y fluida, los
niños, niñas y adolescentes recurrirán a sus familias cuando tengan miedo,
o dudas o cuando se sientan mal. Les parecerá tan obvio hacerlo como
cuando recurrían a sus padres porque no sabían resolver un problema de
matemáticas (ver Faber y Mazlish, 2013; Gordon, 2006; Kashtan, 2014).

Pero esa comunicación es, una vez más, el resultado de una vivencia
mantenida en la cotidianidad. Las familias donde esos cauces de
comunicación existen son familias acostumbradas a conversar en las comidas,
casi siempre sin la televisión encendida para poder hacer escucha activa
real de lo que se están contando los unos a los otros; los padres tienen por
costumbre compartir sus vivencias cotidianas de forma gradual según la
edad del niño pero constante a lo largo de toda su vida y no ocultan sus
propios estados emocionales, dándoles forma y poniéndoles palabras para
que los niños, niñas y adolescentes puedan aprender a reconocer en ellos
estados similares. Familias, en definitiva, donde existen dos elementos claves:
presencia física y afectiva y consciencia por parte de los adultos.

Y una vez que se ha cultivado la consciencia corporal y conexión emocional


interior en el niño o niña y se ha creado una comunicación honesta y fluida
en la familia, hay que romper la dinámica del secreto que sustenta el acoso.
Y para ello existe una pauta educativa de protección muy útil: la diferencia
entre los “buenos secretos” y los “malos secretos”. En el acoso quien
agrede siempre intenta que las víctimas mantengan en secreto lo que está
sucediendo para salir impune y poder prolongarlo.

Por eso esta clave educativa cumple una función preventiva esencial. Los
secretos forman parte de la intimidad de las personas y en principio se
guardan. Esos son los “buenos secretos”. Revelar un “buen secreto” es ser
un “chivato”. Pero existen los “malos secretos”, en los que pasa lo contrario:
revelar un “mal secreto” es ser un buen amigo, ser protector. Los “malos
secretos” son de tres tipos: los que conllevan que el propio niño, niña o
adolescente se haga daño; los que conllevan hacer daño a una tercera
persona; y los que impliquen hacer algo que los niños, niñas o adolescentes
nunca podrían hacer delante de sus padres.

Estos criterios son esenciales, porque a veces los “malos secretos” vienen
legitimados de forma inconsciente dentro de la misma familia. Un ejemplo

150 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


claro sería cuando los abuelos compran a los niños golosinas que sus padres
les tienen prohibidas y les dicen “Pero esto es un secreto entre tú y yo, no se
lo digas a mamá que se enfadará”. No se trata de no comprar las golosinas
(al menos no siempre), pero sí de que el adulto, en este caso el abuelo
o la abuela, asuman la responsabilidad de la decisión ante los padres. El
argumento al niño debería ser algo como “Cómetelas con tranquilidad, que ya
hablaré yo con mamá y si se enfada, lo hará conmigo porque he sido yo quien
te las ha comprado”. Este ejemplo en algo pequeño se puede generalizar a la
cotidianidad y a otros secretos mucho más graves y dañinos. El acoso es un
“mal secreto” porque implica hacerse daño a uno mismo y a otras personas.
Y como “mal secreto” ha de ser revelado.

Y para concluir, se resumen las estrategias de actuación de las familias que se


han ido planteando y que surgen de forma natural al poner consciencia en las
claves temáticas del acoso y en la vivencia de las familias ante el mismo.

1. Pensar en los niños y niñas no solo como posibles víctimas, sino como
posibles agresores y seguros testigos de violencia en el ámbito escolar.
De este modo las familias cuando aborden el tema lo harán centrados ante
todo en promover la corresponsabilidad de los niños, niñas y adolescentes
ante la erradicación del acoso que presencien y en la revelación del que
puedan llegar a vivir.

2. Enseñar a los niños, niñas y adolescentes a gestionar el poder en sus


relaciones interpersonales, de forma que puedan ser conscientes de
a quién quieren dar poder en su vida. Pero también enseñarles a ser
conscientes de sobre quiénes tienen ellos poder, para aprender y hacerse
responsables de utilizar ese poder de forma positiva.

3. Promover en los niños, niñas y adolescentes la conexión emocional con


su interior y la consciencia corporal. Solo en la medida en que los niños,
niñas y adolescentes sean capaces de conectar con sus propios estados
emocionales y sus propias sensaciones, podrán conectar emocionalmente
con los de los demás.

4. Promover modelos afectivos sanos en las relaciones familiares, donde


el amor esté unido al cuidado y al respeto, eliminando de la educación el
chantaje, la amenaza, el castigo violento física o emocionalmente, la culpa
o la manipulación.

5. Promover la visión de la diferencia como un hecho más, como una


característica descriptiva y común a todas las personas. Todos somos
diferentes, y la diferencia no debe implicar desigualdad. La desigualdad
es una forma de violencia estructural que genera vulnerabilidad en los
colectivos y personas con características minoritarias.

6. Promover entornos de seguridad en el desarrollo de los niños, niñas y


adolescentes. Promover pautas para que los entornos de convivencia de
niños, niñas y adolescentes sean entornos de seguridad en la escuela, en
las familias, en los espacios de ocio o deportivos y en las redes sociales.

7. Promover los mecanismos de participación significativa de niños, niñas y


adolescentes en las familias y la escuela, que les sirvan para fomentar su
corresponsabilidad en la prevención y erradicación del acoso.

8. Promover las habilidades para la revelación en los niños, niñas y


adolescentes: generar una comunicación honesta y fluida, promover su
consciencia emocional y corporal, enseñarles a pedir ayuda y la diferencia
entre los “buenos” y “malos” secretos.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 151


9. Demandar que existan en las escuelas mecanismos de denuncia
anónimos y accesibles directamente para los niños, niñas y adolescentes
(número del teléfono del menor visible y accesible, buzones de denuncia,
que los niños, niñas y adolescentes sepan dónde acudir a la policía o a
servicios sociales).

10. Y si llega la revelación de un caso de acoso:

1. Actuar de manera proactiva desde la responsabilidad, evitando la


culpabilización.

2. Nombrar la realidad del acoso, para que los niños, niñas y


adolescentes tomen consciencia de la situación.

3. Expresar las emociones que genera en padres, madres y adultos de


referencia de forma congruente emocionalmente. Legitimar la rabia
como emoción protectora.

4. Escuchar desde la empatía, pero transmitiendo también los valores


propios.

5. Ampliar la red de apoyo, tanto entre iguales como por parte de otros
adultos protectores.

Referencias bibliográficas

Bartrina, M.J. (2012). Análisis y abordaje del acoso entre iguales mediante el uso de las nuevas
tecnologías. Barcelona: Generalitat de Cataluña (Departamento de Justicia: Centro de Estudios Jurídicos
y Formación Especializada).

Bateman, A. y Fonagy, P. (2016). Tratamiento basado en la mentalización para trastornos de la


personalidad. Bilbao: Desclée De Brouwer.

Cava Mesa, M.J. (2011). Familia, profesorado e iguales: claves para el apoyo a las víctimas de acoso
escolar. Intervención Psicosocial, 20(2), 183-192.

Del Barrio, C., Barrios, A., Van der Meulen, K., y Gutiérrez, H. (2003). Las distintas perspectivas de
estudiantes y docentes acerca de la violencia escolar. Estudios de la Juventud, 62/03. Madrid: Instituto
de la Juventud de España.

Díaz-Aguado, M.J., Martínez, R., y Martín, G. (2004). La violencia entre iguales en la escuela y en el ocio.
Estudios comparativos e instrumentos de evaluación. Madrid: Instituto de la Juventud.

Faber, A. y Mazlish, E. (2013). Cómo hablar para que sus hijos le escuchen y cómo escuchar para que sus
hijos le hablen. Barcelona: Medici.

Gordon, T. (2006). Técnicas eficaces para padres. Barcelona: Medici.

Horno, P. (2009). Amor y violencia: la dimensión afectiva del maltrato. Bilbao: Descleé De Brouwer.

Horno, P. y Ferreres, A. (2016). Los municipios ante la violencia entre niños, niñas y adolescentes. Guía
de actuación ante las diferentes formas de violencia entre niños, niñas y adolescentes en el ámbito
municipal. Madrid: UNICEF Comité Español.

Kashtan, I. (2014). Ser padres desde el corazón. Compartir los regalos de la compasión, la conexión y la
elección. Barcelona: Acanto.

Organización Mundial de la Salud (2002). Informe mundial sobre la violencia y la salud. Ginebra: OMS.

Paz, J.I., y Fernández, P. (2014). El novio de mi hija la maltrata: ¿Qué podemos hacer? Guía para madres
y padres con hijas adolescentes que sufren violencia de género. Andalucía: Instituto Andaluz de la Mujer.

Save the Chidren (2014). Acoso escolar y ciberacoso: propuestas para la acción. Madrid: Save the
Children.

Stapert, M. y Verliefde, E. (2011). Focusing con niños. El arte de comunicarse con los niños y los
adolescentes en el colegio y en casa. Bilbao: Ed. Desclée.

152 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Jóvenes: bullying y ciberbullying

Buenas prácticas en la difusión del


acoso escolar

Jóvenes: bullying y ciberbullying 153


Alevizos Stefanos. Psicólogo. ONG “La Sonrisa del Niño”. Coordinador del departamento de
DOCUMENTOS Sesiones Interactivas y Preventivas y del departamento de Consejería Infantil.
Peter Dankmeijer, Gale. Profesor. Consultor senior en temas de gays y lesbianas, en áreas de
capacitación, educación y prevención de enfermedades (VIH/SIDA).

8 Diarios sobre bullying: un documental


acerca del acoso escolar
De acuerdo a la organización Mundial de la Salud (2010), el bullying es un importante problema de salud
pública ya que sus consecuencias se prolongan hasta la edad adulta. Hay una cantidad significativa de
investigación que se centra en él y en métodos eficaces para su prevención y concienciación, especialmente
en las escuelas. Asimismo, el uso de nuevos materiales audiovisuales e interactivos ayuda a modernizar las
escuelas y hacer atractivo el proceso educativo, tanto para los alumnos como para los formadores.
Sobre la base de lo anterior la Red Europea Antibullying ha producido un documental titulado “Diarios
sobre el Bullying”, para informar a estudiantes, profesores y padres sobre el mismo y algunas de sus
formas específicas, tales como acoso sexual, homofóbico, por origen étnico o país de origen, además del
el acoso físico y verbal.
El miembro griego de la Red Europea Antibullying, “The Smile of a Child”, que también ejerce la
Presidencia de dicha Red, propone esta película como herramienta de información y prevención contra
el bullying con una metodología de uso inherente.

Palabras clave: Bullying, Diarios sobre el Bullying, documental, nuevas


tecnologías, proceso educativo, concienciación

Introducción
La Red Europea Antibullying (EAN, por sus siglas en inglés), creada en
enero de 2013 en el marco de un proyecto homónimo financiado por la UE,
se estableció oficialmente en Bruselas como asociación internacional sin
ánimo de lucro en marzo de 2015. EAN es una red activa de organizaciones
que trabajan en toda Europa para combatir el acoso y la violencia escolar
reuniendo a organizaciones que trabajan en su prevención y la intervención.

Actualmente, la red EAN reúne a 21 miembros de 16 Estados miembros de


la UE. Los miembros de la red participan en las áreas de prevención y lucha
contra el acoso escolar en todas sus diversas formas y han demostrado una
experiencia significativa en la ejecución de proyectos europeos en su contra.
El distinguido Profesor de Psicología y experto mundial en el área del bullying
y el ciberbullying, Dan Olweus, sirve como miembro honorario de la Junta, al
igual que el Profesor Peter Smith, Profesor Emérito en el Departamento de
Psicología, Goldsmiths, de la Universidad de Londres, Reino Unido.

La asociación tiene los siguientes objetivos de utilidad internacional sin


ánimo de lucro:

i) Producir, desarrollar y compartir información sobre políticas y buenas


prácticas en relación con el acoso y la violencia escolar.

ii) Desarrollar las capacidades de sus miembros a través del intercambio de


buenas prácticas y conocimientos especializados y la implementación de
cursos, talleres, etc.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 155


iii) Ayudar a los niños y jóvenes, así como a los padres y maestros, a
responder al acoso y violencia escolar.

iv) Sensibilizar al público en lo que se refiere a la prevención y la respuesta


al bullying.

v) Vigilar e influir en las políticas a nivel nacional y europeo formulando


recomendaciones a instituciones internacionales como la Comisión Europea,
el Parlamento Europeo, el Consejo de Europa y las Naciones Unidas.

vi) Potenciar vínculos entre los miembros de los países europeos, así como
con otras asociaciones europeas que trabajan en esta área.

Para alcanzar los objetivos mencionados, EAN ha desarrollado hasta el


momento algunas herramientas como:

• Una Guía de Buenas Prácticas. EAN ha publicado una Guía Europea


de Buenas Prácticas contra el Bullying que incorpora una selección de
ejemplos anteriores de buenas prácticas dentro de los Estados miembros.

• Una aplicación interactiva para smartphones que recoge y promueve las


mejores prácticas en el campo.

• Un documento sobre la estrategia EAN, que incluye recomendaciones


destinadas a desarrollar una estrategia europea común contra el acoso.

• Una campaña de concienciación a nivel de la UE sobre la necesidad de


institucionalizar un Día Europeo Contra el Bullying.

Los miembros de la EAN organizan conferencias periódicas nacionales e


internacionales sobre bullying y ciberbullying.

Y, finalmente, ha producido el documental “Diarios sobre el Bullying” con el


fin de sensibilizar sobre el problema.

Las actividades emprendidas por la Red Europea Antibullying con el objetivo de


combatir el acoso y la violencia escolar en Europa son, entre otras, las siguientes:

• Lanzamiento de campañas informativas y de sensibilización a nivel


nacional y europeo.

• Facilitación de reuniones para los miembros a nivel bilateral y multilateral


con el fin de intercambiar información, buenas prácticas y experiencias y
reforzar el desarrollo de sus capacidades.

• Creación de herramientas útiles tanto para los miembros como para otros
beneficiarios.

• Organización de conferencias, seminarios, cursos y otros eventos


internacionales.

• Participación en conferencias, seminarios, cursos y otros eventos.

• Desarrollo de una conciencia común a nivel nacional, europeo e


internacional.

• Realizar investigaciones en campos relacionados con el bullying y la


violencia escolar en cooperación con centros de investigación, centros
educativos o universidades.

• Obtener, cobrar y recibir dinero y fondos por medio de contribuciones,


honorarios, donaciones, suscripciones, legados, subvenciones y cualquier
otro método lícito.

156 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Diarios sobre el Bullying
El documental de Bullying Diaries incluye entrevistas a personas que
estuvieron involucradas en situaciones de acoso en la escuela u otros lugares
como víctimas o como autores. El objetivo de la película es describir el
fenómeno y señalar sus causas.

Las historias comenzaron con chistes, burlas en el patio de la escuela entre


compañeros, y evolucionaron a acoso, que traumatizó emocionalmente a los
involucrados. Este trauma tiene un efecto en su vida adulta. La pregunta que
se plantea es “los niños hablaron, ¿vamos a escuchar?” La percepción común
es que el acoso escolar es un hecho inevitable durante los años de colegio
o instituto, porque los estudiantes pueden participar fácilmente en burlas
y peleas. La clave es distinguir la diferencia entre una broma y el acoso, ya
que burlarse de las características sociales o físicas de otra persona puede
ser ofensivo o humillante. Georgia (18 años) como víctima de bullying en
años escolares describe lo doloroso que fue para ella y cómo le llevó a un
intento de suicidio. Devan (16 años) y Stefanos (25 años) revelan cómo sus
compañeros convirtieron su vida en un infierno.

El documental “Diarios sobre el Bullying” fue filmado en Grecia y en el Reino


Unido. Fue creado durante el proyecto europeo «Red Europea Antibullying»
(European Antibullying Network), que fue concedido por el programa
Daphne III. La película fue creada por “The Smile of a Child” y el resto de
socios del proyecto, es decir, 16 organizaciones, que trabajan en el campo del
bullying en 12 países de la UE. La duración de la película es de 51 minutos y
da la oportunidad a niños y niñas de hablar de su experiencia como víctimas
o autores. Distinguidos profesores de Europa, como Dan Olweus (Profesor
de Psicología), Akis Giovazolias (Profesor Asistente de Psicología en la
Universidad de Creta) y otros científicos, profesores y periodistas, que son
activistas contra el bullying, tratan de comprender y cubrir todos los aspectos
de éste.

Los puntos principales que se incluyen en el documental son:

• Tipos de acoso físico.

• Tipos de acoso sexual.

• Tipos de acoso verbal .

• Tipos de acoso homofóbico.

• Tipos de acoso debido a la raza y país de origen.

Al mismo tiempo, los miembros de la comunidad científica cuestionan la


existencia del bullying.

Algunos de los testimonios de los estudiantes (frases) en la película son:

• «El bullying es como una prisión. Tú no puedes hacer nada. Estás tan
asustado que no puedes hacer nada. Simplemente te sientas, esperas
y esperas hasta que no te encuentras bien. Tampoco la persona que lo
hace.» Estudiante de 6º curso.

• «Llegué a un punto donde odiaba a la gente.» Estudiante de Secundaria.

• «Nunca fui un niño fuerte. No podía salir con otros chicos. Yo era un poco
más afeminado y otros niños no querían ningún contacto conmigo.»
Hombre, 25 años.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 157


• «Me llamaron “negro”, dijeron que traerían al Amanecer Dorado.»
Estudiante de 6º curso.

El documental tiene tres objetivos principales:

1. Sensibilización.

2. Mostrar las emociones de una persona que sufre el bullying.

3. Señalar las causas que emergen de este fenómeno centrándose también


en la perspectiva del que acosa.

Es una película relevante para los estudiantes (niños y niñas), pero también
para los padres y tutores, los profesores y la comunidad científica.

Necesidad de conciencia
Muchas encuestas a nivel europeo revelan las altas tasas de bullying entre
los estudiantes. Sin embargo, éstas están en constante cambio porque, como
indica el Informe de las Naciones Unidas sobre “La violencia contra los niños”
(2006), cuanto más consciente es el público sobre un tema, mayor es la tasa
de incidentes denunciados (Pinheiro 2006: 122). Desde esta perspectiva, el
bullying se considera un problema con predicción negativa (NCSR, 2002).

La investigación, la intervención y la prevención deben dirigirse a toda la


comunidad escolar, como estudiantes, padres, maestros y material escolar
(Rigby, 2008). Las encuestas tienen una brecha en cuanto a la cultura
escolar, el sesgo de las intervenciones de las escuelas, los valores de la
clase y el papel de los espectadores. Se han creado muchos instrumentos
para sensibilizar a los estudiantes sobre el bullying. La “Guía Europea de
Buenas Prácticas contra el Acoso Escolar” incluye intervenciones que han
sido evaluadas, implementadas en el aula y que han tenido un impacto
en las actitudes del grupo (Red Europea Antibullying, 2014). También son
innovadores, viables, fáciles de reproducir y contribuyen al diseño de políticas
para aliviar el acoso escolar.

Las intervenciones fueron implementadas principalmente por maestros


e incluyen una variedad de actividades, utilizando tecnología, teatro y
psicoterapia. No se indica o evalúa qué técnica es más útil o fácilmente
implementada por los profesores.

Hay una brecha en la literatura sobre la utilización de la tecnología en la


educación para la concientización sobre el bullying. Es este el fin, por tanto,
con el que la Red Europa Antibullying creó la película (documental) “Diarios
del Bullying”.

Al mismo tiempo, otra encuesta señaló la importancia de las películas como


un método de información sobre el bullying. En 2012, 6 organizaciones
de 6 países europeos realizaron una encuesta sobre el acoso escolar que
completaron 16.227 estudiantes de educación secundaria de Bulgaria,
Estonia, Grecia, Italia, Letonia y Lituania.

Algunos hallazgos interesantes de esta encuesta fueron:

• Los estudiantes de Bulgaria, Grecia e Italia solicitaron más información


sobre este tema.

• Al mismo tiempo, la mayoría de los estudiantes de los seis países


consideran las películas, los debates sobre el tema dentro de la escuela y

158 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


las discusiones abiertas como el método más efectivo para informar a los
estudiantes sobre el fenómeno del bullying.

Películas digitales en el aula


En otro proyecto europeo, 5 organizaciones investigaron durante 2 años
cómo utilizar películas para combatir la homofobia (equipo del proyecto
ARES, 2015). Este proyecto contempló una multitud de películas que se
pueden utilizar para la educación, y puede integrar Diarios sobre el Bullying
en un contexto más amplio.

Podríamos categorizar las películas que se utilizan en el aula en 4 tipos:

1. Historias dramáticas que se hacen específicamente con un propósito


educativo y para el aula.

2. Documentales que son inherentemente educativos pero pueden ser


usados tanto dentro como fuera de las aulas.

3. Otras películas, a menudo largometrajes, que se hacen para el cine o la


televisión.

4. Partes de películas, generalmente fragmentos muy cortos, que no se


desarrollaron con ánimo educativo, pero se pueden utilizar para realizar
una discusión crítica.

Las historias dramáticas para el uso en el aula son a menudo relativamente


cortas, entre 10 y 30 minutos. Esta longitud ayuda a enfocar el contenido
y el mensaje de la película hacia un objetivo específico y deja un amplio
espacio para la discusión del argumento. Las historias dramáticas como esta
funcionan principalmente como un disparador de las emociones, el diálogo y
la discusión. El espacio amplio después de la película permite una discusión
de seguimiento en profundidad, a veces también en la forma de ejercicios
interactivos que ayudan a explorar las emociones y los temas relacionados.

En el proyecto ARES hubo una interesante discusión sobre dos películas


holandesas con diferentes objetivos y métodos. El corto “Ruben” (https://
www.youtube.com/watch?v=fqvwBnHj0RI) representa a un chico alegre,
ligeramente afeminado y tímido, de quien se burlan en la escuela y golpean
al descubrir que es gay. Al final del metraje el personaje principal, Ruben,
casi se suicida. Esta película es un ejemplo típico de una película tradicional
anti-homofobia y antibullying. El personaje principal, la víctima, es gay. Se
invita al espectador a identificarse con el personaje principal y empatizar
con su situación. Al mostrar las consecuencias negativas del acoso y la
discriminación se da una razón para posicionarse en contra de éstos.

La creencia es que la creación de “empatía” conducirá automáticamente a


la comprensión y la desaprobación de la conducta negativa, y por lo tanto
ser eficaz en la lucha contra el acoso. La investigación demuestra que esto
funciona a menudo (Batson y Ahmad, 2009). Sin embargo, las experiencias
con este corto en diferentes contextos han demostrado que esto no siempre
es así y que “suscitar empatía”, aunque sea una estrategia muy fuerte, no es
suficiente y no siempre funciona. Por ejemplo, en una clase con niños de clase
baja que se identifican fuertemente con el comportamiento masculino, “Ruben”
no provoca empatía, sino burla. Tal grupo de estudiantes percibe que Rubén es
afeminado y le califican de “mariquita”, y su juicio es que al romper las reglas
heteronormativas del comportamiento masculino, “merece” ser acosado.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 159


En contraste, en un grupo con principalmente niñas, esta película puede
funcionar muy bien. “Ruben” es filmado en el campo holandés y parece que
sólo hay dos partes: la víctima y los autores, que actúan en bloque. Esto
puede ser representativo de los valores y normas del campo, donde se espera
que los jóvenes no destaquen. El reconocimiento de este contexto es mayor
en el campo - y “Rubén” funciona mejor en contextos rurales. Dentro del
debate internacional, “Ruben” también fue preferido por los socios de los
países de Europa Central y de Italia, en parte porque se podían identificar con
su contexto (Dankmeijer, 2015).

Por otro lado, también se debatió el corto “Caged” (http://orvel.me/


caged-2013/), que va de dos niños, David y Niels, que son mejores amigos.
Después de un tiempo, David descubre que Niels es gay. Su grupo presiona
a David para que deje de ser amigos de Niels o bien le excluya. Este grupo
también pinta la bicicleta de Tim (el novio de Niels) de color rosa. Al final,
David tiene que elegir entre su amistad o quedarse en su grupo homófobo e
hipermasculinizado. Después de ser torturado emocionalmente, finalmente se
decanta por su amistad con Niels. Este corto es muy diferente de “Ruben”.

El personaje principal es David, que es heterosexual. Niels no es afeminado,


sino un tipo guapo y seguro de sí mismo. En una escena, es sorprendido
besando a Tim y, en lugar de dejar de hacerlo, sigue besándolo mientras
mira desafiante al grupo homófobo que se acerca. El objetivo no es suscitar
empatía hacia Niels, sino conseguir que los espectadores heterosexuales se
identifiquen con David y piensen en el dilema entre la verdadera amistad y la
presión negativa de los compañeros. Esta película se sitúa en el contexto de
una gran ciudad. Los otros actores están mucho más desarrollados y tienen
sus propias personalidades y roles. Cada uno desafía a otros de diferentes
maneras, lo que puede ser más típico de un contexto metropolitano.

Esta película es también más popular en las escuelas encuadradas en


ciudades. La discusión internacional sobre esta película fue bastante
acalorada porque los socios holandeses y británicos (de las zonas
occidentales y metropolitanas) favorecieron fuertemente a “Caged”
y no podían entender por qué otros socios preferían un enfoque más
melodramático como “Ruben”. Pero los otros socios consideraron la actitud
fuerte y segura de Niels, el beso abierto y el ambiente urbano no eran
realistas en sus países.

Los documentales se utilizan a menudo en las aulas. Muchos documentales


están hechos para la televisión y se pueden descargar libremente, lo que
los hace fácilmente accesibles para los profesores. La mayoría de los
documentales, como el de Diarios sobre el Bullying, usan la narración de
cuentos por las víctimas y a veces también por otros como “narración”, o
como dicen más exactamente en los países de habla francesa: “testimonios”.

Los testimonios son también el núcleo de la educación sobre el acoso y la


discriminación. Al invitar a una persona de un grupo victimizado a la clase,
haciendo las veces de formador, los estudiantes pueden experimentar
de primera mano cómo es estar en una posición de víctima y, a menudo,
estereotipada. Parece que en realidad no importa mucho lo que dice el
educador, sino que es más importante la autenticidad de la discusión
inicial y las posteriores (Buijs, 2017). La investigación también demuestra
que este efecto de “modelado de roles” puede ser replicado mostrando
testimonios en la gran pantalla (Felten et all, 2015). Debido a que el mensaje
emocional subyacente es más importante que el contenido del testimonio,

160 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


los formadores deben tener cuidado de que en la discusión de discusión
las emociones de los estudiantes conecten con las de los modelos. La
investigación también demuestra que la simple inducción de la empatía con
los hablantes no es suficiente para cambiar el comportamiento: es importante
ilustrar que el modelo tuvo que superar los retos, pero encontró maneras de
hacerlo y tuvo éxito (Bandura, 2001).

Los largometrajes son menos utilizables en una clase tradicional, pero pueden
ser útiles en entornos de educación más informal, como para los adultos
jóvenes. Una agradable noche de cine se puede combinar con un intercambio
de puntos de vista. En la última década, se han producido numerosas
películas que pueden utilizarse de esta manera.

Los clips cortos, como los artículos de la campaña pública, los anuncios y
los videoclips musicales pueden ser otra buena manera de involucrar a los
jóvenes. Por ejemplo, al mostrar una serie de anuncios, los jóvenes pueden
comparar y discutir los estereotipos en los medios de comunicación y
reflexionar sobre los mensajes sociales y normativos que se dan en ellos. En
los últimos años, con la creciente disponibilidad de cámaras y herramientas
de edición de películas, también es posible pedir a los estudiantes que
hagan sus propios vídeos. Esto fue hecho por ejemplo en el proyecto
europeo NISO (http://www.gale.info/en/projects/niso-project-the-voice-
out-method) donde los estudiantes - después de revisar diferentes tipos
de películas y vídeos y de aprender a filmar y editar - hicieron sus propios
cortos contra el acoso homofóbico y los utilizaron para ayudar a la
educación de otros compañeros.

El uso metodológico de los Diarios del Bullying en el aula


La interacción entre el espectador y una película, un programa de televisión,
un tráiler o un vídeo de YouTube es esencial. Una película cumple un
propósito y su análisis por un espectador depende de su experiencia.

Para que el documental sea utilizado de la manera más efectiva, es necesario


que el facilitador que planea usarlo siga un plan de acción determinado.
Según Kittelberger / Freisleben (1994), Kanakis (1999) y Sofos / Kron (2010),
se proponen cinco (5) fases para la organización de estas acciones, a saber:

i. Análisis educativo y documentación,

ii. Preparación,

iii. Proyección de la película,

iv. Procesamiento de la película, y

v. Evaluación de la película e intervención educativa.

Antes de la implementación del programa, los profesores asistieron a un


seminario organizado por el Supervisor de Educación para la Salud de la 2ª
sección de Atenas. La participación fue voluntaria.

Se trató de un seminario de 4 horas, fuera del horario escolar y se celebró


en las instalaciones del Centro Europeo de Niños Desaparecidos y
Explotados del Sureste, un departamento de la ONG “The Smile of a Child”.
El instructor del seminario fue el psicólogo Stefanos Alevizos. Los profesores
representaron el papel de los estudiantes y el psicólogo fue el educador. El
curso se llevó a cabo siguiendo el siguiente procedimiento:

Jóvenes: bullying y ciberbullying 161


I. Análisis educativo y documentación

Durante esta fase, es necesario que los docentes hayan observado el


documental “Diarios del Bullying”, y hayan preparado las actividades siguiendo
las metodologías propuestas (ver “Procesamiento de la película”), metodologías
consideradas adecuadas para trabajar con películas. Paralelamente, deben
examinar también la infraestructura material y técnica, así como la calidad y
adecuación del proyector, el brillo de la sala y la calidad del sonido.

II. Preparación
Aparte de la preparación de la sala y la infraestructura material y técnica,
se propone que en este punto el facilitador prepare a los niños para la
proyección de películas y cree una atmósfera positiva de cooperación.
Algunas de las actividades propuestas para alcanzar este objetivo:

• Hacer una introducción proporcionando un resumen general sobre el


contenido del video, así como los objetivos de la actividad.

• Explicar el razonamiento detrás de esta actividad y el valor del contenido


de la película.

Por último, para lograr un procesamiento exitoso del documental, los


profesores tendrán que tener en cuenta lo siguiente:

• La selección de la ubicación: debe ser un lugar con el mínimo ruido, donde
las personas no estén continuamente entrando y saliendo, para evitar
distraer la atención de los niños.

III. Proyección de la película
En este punto procederemos a la proyección de la película. Los niños verán
toda la película una vez, sin interrupción, y el facilitador no intervendrá
hablando o de ninguna otra manera durante la proyección.

IV. Procesamiento de la película
En el estudio “Utilización de la película digital en el aprendizaje electrónico”
(Sofos, 2016) se describe un enfoque metodológico para el uso de los
contenidos de las películas o de los programas televisivos. El modelo de
análisis de una película incluye cuatro dimensiones (Faulstich, 2008). La
primera dimensión se refiere al tipo, la categoría y el contenido de la película.
Durante esta fase, lo que hay que responder es “¿de qué trata esta película?”.
La segunda dimensión se refiere a “quiénes” son los personajes principales y
su papel en la película. La tercera dimensión se refiere a “cómo”, tales como
las técnicas que se utilizan en la trama. La última dimensión está asociada
con el “por qué”, como el propósito, los mensajes y las actitudes que se
promueven a través de la película.

El procedimiento fue:

1. La presentación del tráiler documental (https://www.youtube.com/


watch?v=WHHeBarHu9Q) a los alumnos: el profesor explica la trama y las
características técnicas del documental (duración, producción, basado en
historias reales). Al final de la película los participantes deben responder a
algunas preguntas

a. El grupo “QUÉ”: La tarea de este grupo fue especificar el tema de la


película y centrarse en:

162 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


i) Los tipos de bullying.

ii) La forma en la que se expresan.

b. El grupo “QUIÉN”. La tarea de este grupo era prestar atención a las
historias de bullying y señalar:

i) Los personajes principales de cada historia.

ii) El desarrollo de la historia basado en las reacciones de los niños.

c. El grupo “CÓMO”. La tarea de este grupo fue asistir a las escenas de
bullying y hacer una lista sobre la forma en que se presentan haciendo
referencia a:

i) La música de la escena.

ii) Los sonidos.

iii) La iluminación.

iv) La apariencia física de los personajes principales.

v) Los testigos de las escenas de bullying.

d. El grupo “POR QUÉ”. Las pautas señalaban:

i) Los mensajes.

ii) Los estereotipos.

iii) El dilema de los personajes principales.

iv) Las necesidades de los estudiantes cubiertas por la película.

El maestro informa a los estudiantes de que verán la película una vez.


Cada miembro puede tomar notas y al final compartirlas y comunicarlas al
resto del grupo.

2. Se dividió a los participantes en cuatro grupos mediante sorteo.

3. El siguiente paso fue la proyección de la película.

4. Después de la proyección de la película cada grupo debatió durante 20


minutos y respondió a las preguntas de arriba según el grupo en el que
estuvieran.

5. Los participantes discutieron durante 15 minutos las preguntas que


correspondían a todos los grupos. El objetivo era clarificar los mensajes, el
alcance percibido y las emociones que la película provocó en el espectador.

El segundo enfoque metodológico propuesto para el uso de la película se


llama Conjunto de Contenidos, que también se describe en el estudio “uso de
la película digital en el aprendizaje electrónico” (Sofos, 2016).

El procedimiento es el siguiente:

• El profesor prepara un conjunto de conceptos, que están relacionados con


el tema y el argumento de la película. Algunos conceptos sugeridos son:

AMOR AYUDA IRA EXTRAÑOS TRISTEZA AMISTAD


TOCAR REGALOS ERROR JUEGO CUERPO MIEDO
REGLA DE LA ROPA INTERIOR* CONFIANZA SECRETO
ESPACIO PRIVADO DERECHO ALEGRÍA
*Nadie debe tocarnos allí donde el cuerpo está generalmente cubierto por ropa interior.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 163


• Después de la proyección de la película, cada niño selecciona tres
conceptos del conjunto que siente que son más adecuados.

• Luego, a partir de estos tres conceptos, crea una breve exposición (verbal
o por escrito) con el objetivo de mostrar los puntos básicos y los mensajes
de la película.

• El siguiente paso es exponérselo a todos sus compañeros.

• El resto de los niños y el facilitador observan y registran:

— Los puntos en los que los niños están de acuerdo.


— Los puntos en los que los niños no están de acuerdo.
— Los mensajes que se destacaron de la película.
• Tiene lugar una discusión.

v. Evaluación de la película y de la intervención educativa

Durante la reflexión sobre la actividad, se propone que el profesor discuta lo


siguiente con los niños:
• La calidad de la película.
• Los resultados cognitivos.
• La metodología utilizada.
• El potencial para el desarrollo personal de los niños (lo que pueden hacer
si alguien les pide que mantengan un secreto así, dónde puedan recurrir
para buscar ayuda, etc.).

Conclusión
Como conclusión, se señala que es importante que las herramientas de
prevención utilicen las nuevas tecnologías, de forma que sean atractivas para
los niños y los docentes. También es importante capacitar a los profesores
sobre cómo usar todos la tecnología en las aulas.

Por último, se observa que los niños deben ser informados de todas las
formas de violencia escolar y de bullying (por ejemplo, acoso homofóbico o
por origen étnico y país de origen) para cubrir todas las cuestiones y evitar
que el bullying en el contexto escolar.

Se proponen los siguientes puntos:

• Evaluar el impacto de “Diarios del Bullying” la concienciación infantil sobre


éste.

• Evaluar si los maestros encontraron beneficiosos el uso de “Diarios del


Bullying” a la hora de educar sobre el bullying en el aula.

• Examinar las percepciones de los profesores con respecto a la efectividad


de los “Diarios del Bullying” en relación con la prevención de éste.

Referencias bibliográficas

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to favour and support the social inclusion of LGBT young adult people and reduce homophobia and
transphobia. Florence: ENFAP http://www.gale.info/doc/aresproject/ARES_Educational_Guideline.pdf,
retrieved 19/04/2017.

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Bandura, A. (2001). Social cognitive theory: An agentic perspective. Annual Review of Psychology, 52,
1-26.

Batson, C. D., & Ahmad, N. Y. (2009). Using empathy to improve intergroup attitudes and relations.
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Bulletin of the World Health Organization 2010;88:403-403. doi: 10.2471/BLT.10.077123.

Buijs, L. (2017). Niet overtuigen maar raken. Pleidooi voor een eigentijdse aanpoak van LHBT-voorlichting
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Dankmeijer, P. (2015). ARES Video Lesson. Amsterdam: GALE (https://www.youtube.com/


watch?v=dmSfvuIVZ1k&list=PLJUy5i8I6XIbNnMQsscSKpEPLd1sTdhts&index=5), retrieved 18/04/2017.

Felten, H., Emmen, M., Keuzenkamp, S. (2015). Do the right thing. De plausibiliteit van interventies voor
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Kanakis, I. (1999). Teaching and learning with moderne educational means. Athens: Grigoris [in Greek].

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Rep. Charalambis, Project Coordinator: Joanna Tsiganou). In: SPS (Ed. D. Verevi) The Project Research
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Pinheiro, S. P. (2006). World Report on Violence Against Children. Geneva: UN Publishing Services and
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fourth generation and digital means. Athens: ION [in Greek].

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Sitios web

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Retrieved in 10/04/2017.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 165


Lorenzo Cooklin Díaz. Director General de la Fundación Mutua Madrileña y Director de Comuni-
DOCUMENTOS cación, Identidad Corporativa y RSC del Grupo Mutua.

9 #NoBullying: Una acción integral


contra el acoso escolar
La aparición en medios de comunicación de casos de acoso escolar de consecuencias fatales ha hecho
que la sociedad se sensibilice con este problema que sufren chicos y chicas en una de las edades más
sensibles, la adolescencia. La Fundación Mutua Madrileña ha iniciado una línea específica de actuación
para ayudar a acabar con el acoso y el ciberacoso escolar, en la que colabora con la Fundación ANAR.
Ambas entidades han puesto en marcha la campaña #NoBullying. Acabar con el bullying comienza en
ti, una acción integral que se lleva a cabo fundamentalmente en redes sociales y centros escolares.
La campaña hace hincapié en la figura del “espectador”, es decir los chicos y chicas que son testigos del
bullying y que ríen y callan la acción del acosador. La campaña hace un llamamiento a la actuación de
estos testigos, como vía para revertir el acoso escolar.
La mayor complejidad de la campaña #NoBullying es que se dirige a un público objetivo (chicos
y chicas de entre 11 y 16 años) de edad complicada que se comunica por medios novedosos y con
unas formas peculiares de consumir información. Los resultados demuestran que esta campaña de
concienciación pública ha llegado al objetivo y empezamos a observar cambios en la conducta de los
chicos que se detallan en el presente artículo.

Palabras clave: acoso escolar, bullying, redes sociales, campaña

1. Antecedentes
El acoso escolar es un problema juvenil que ha existido siempre, pero que
se ha incrementado en los últimos años. El suicidio de algunos menores que
sufrían acoso escolar, reflejados por los medios de comunicación, como los
(1)
Simon, P, 2015, El infierno de casos de Arancha, de 16 años, en Usera (Madrid)(1), de Alan, de 17 años, en
Aranzazu y su acosador, El
Mundo, consultada el 24 de abril
Barcelona(2), o de Diego González, de 11 años, en Leganés(3), sensibilizaron
de 2017 en la web: http://www. ante el acoso escolar a la opinión pública que ahora se muestra más receptiva
elmundo.es/madrid/2015/05/
27/5564ded5268 para combatir y erradicar esta lacra social.
e3ee6148b4593.html
Mutua Madrileña, en su compromiso con la sociedad, desarrolla a través de
(2)
Álvarez, R, 2015, “Acosaron la Fundación Mutua Madrileña una línea de trabajo centrada en la juventud.
a Alan desde los 14 años, Dentro de este colectivo pone especial interés en la ayuda a la infancia y
su suicidio es un crimen
social”, El Mundo, consultada juventud en riesgo de exclusión.
el 24 de abril de 2017 en la
web: http://www.elmundo. A finales de 2015, el Patronato de la Fundación Mutua Madrileña aprobó
es/sociedad/2015/12/30/
5682ca5322601d8c0f8b4632. desarrollar una línea de acción social específica dirigida a luchar contra
html.
el acoso escolar a través de acciones de concienciación del alumnado,
(3) formación del profesorado y estudio de este problema.
Durán, L, 2016, Diego, de 11
años, antes de suicidarse:
“No aguanto ir al colegio”,
Para ello, eligió a la Fundación ANAR, de Ayuda a Niños y Adolescentes en
El Mundo, consultada el Riesgo, como el mejor aliado en este ámbito, dada la experiencia y larga
24 de abril de 2017 en la
web: http://www.elmundo. trayectoria de esta organización no gubernamental en la ayuda a los niños
es/madrid/2016/01/20/ y jóvenes afectados por este problema (fundamentalmente a través de su
569ea93246163fd12b8b4626.
html Teléfono de Atención y Ayuda al Menor en Riesgo).

Jóvenes: bullying y ciberbullying 167


En marzo de 2016, la presidenta de la Fundación ANAR, Silvia Moroder, y el
presidente de la Fundación Mutua Madrileña, Ignacio Garralda, firmaron el
acuerdo de colaboración que suponía el pistoletazo de salida de la campaña
conjunta contra el acoso escolar que se denomina #NoBullying. Acabar con
el bullying comienza en ti.

2. Campaña #NoBullying

2.1. Objetivo

En la actualidad los adolescentes son chicos y chicas tremendamente


preocupados por su imagen, que sienten la necesidad de integrarse en
grupos y tribus para ser aceptados, por lo que no pertenecer a uno de ellos
puede hacerles sentir anulados. Además, están muy conectados al mundo a
través de las redes sociales, pero a la vez están muy solos. Ante una realidad
tan dura como la que viven muchos chicos y chicas en el colegio, se decidió
que la campaña ampliara el ámbito de actuación tradicional, -limitado al
contacto directo con la juventud en los colegios-, a las redes sociales, que
son el soporte de comunicación más utilizado por la juventud de hoy en día,
con el objetivo de incrementar la concienciación entre los adolescentes sobre
el acoso escolar.

Para lograr llegar a nuestro público objetivo a través de su canal de


comunicación más habitual analizamos, ayudados por la agencia de
comunicación digital 101, el perfil de los y las adolescentes de hoy en día: sus
hábitos de conducta, la manera de relacionarse y, sobre todo, las principales
vías de comunicación entre ellos para poder conseguir el mayor alcance
posible.

Como público objetivo se trabajó con los y las adolescentes de entre 11 y


16 años, que es el rango de edad donde más casos de acoso se registran. Un
colectivo que utiliza las redes sociales como principal medio de comunicación
para interactuar entre ellos y con la sociedad.

En el caso de las charlas presenciales en colegios, impartidas por psicólogos


de la Fundación ANAR, se limitó a los cursos de 6º de Primaria, 1º de la ESO y
2º de la ESO, entre 11 y 14 años.

La iniciativa está diseñada para impactar simultáneamente en la población


más susceptible de padecer acoso escolar a través de diferentes canales y
soportes.

2.2. Estrategia

Para definir la estrategia de comunicación, se establecieron dos puntos de


análisis:

• Principales inconvenientes de la comunicación entre adolescentes:

— Efímera. El interés es un tema efímero y no reflexionan sobre los


mensajes que reciben.

— Unívoca. Utilizan mensajes claros y simples. No se molestan en


descifrar mensajes complejos.

— Visual. Transmiten y reciben mensajes a través de imagen y vídeo. El


texto pasa a un segundo plano.

168 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


• En una situación de acoso escolar intervienen tres perfiles: el acosador, el
acosado y los espectadores de la situación.

De entre los tres, el espectador (o ‘bystander’, como se le conoce en


el Reino Unido) es una figura de vital importancia en una situación de
bullying por los siguientes motivos:

— Son elementos fundamentales para que el acoso sea efectivo. El


acosador busca la presencia de otros compañeros que aplaudan y se
hagan cómplices de ese acto, a la vez que busca empoderarse y callar
a su entorno para reafirmar su figura.

— Son susceptibles de modificar su comportamiento. La mayoría de


las ocasiones el efecto espectador se produce por una dilución de
la responsabilidad de los presentes, no por una intención de hacer
daño.

Desde este punto de vista, los espectadores tienen incluso más poder
que los acosadores para que la situación de acoso se perpetúe.

Se conocen campañas orientadas a empoderar al acosado y a castigar al


acosador, pero no aquellas enfocadas en los espectadores, una figura que
se demuestra tan importante dentro del problema del acoso escolar.

Por ello se decidió dirigir el mensaje de la campaña a aquellos chicos y


chicas que en su día a día pueden presenciar situaciones de bullying para
concienciales sobre la necesidad de actuar y no permanecer impasibles.

2.3. Concepto creativo

A través de la definición de las situaciones más habituales de acoso escolar


se estructuró el concepto creativo de la campaña. Los jóvenes que son
testigos de situaciones de acoso muchas veces no son conscientes de que,
precisamente con esa actitud, están ayudando al acosador a mantener ese
hostigamiento hacia el chico, lo que les convierte, de alguna forma, en un
acosador más.

Al identificar al público objetivo y lo que queríamos conseguir, se definió el


concepto creativo: #NoBullying. Acabar con el bullying comienza en ti, bajo
dos claims principales según las actitudes que permiten que esa situación
de hostigamiento permanezca: “Reírte con el bullying te transforma en
cómplice” y “Tu silencio antes el bullying te transforma en cómplice”.

2.4. La imagen gráfica

¿En qué modo transforma a un joven su actitud ante el acoso escolar? Para
encontrar la forma gráfica de ilustrar ese cambio, se analizó la procedencia
de la palabra bullying.

El inicio de bullying viene del bullbaiting, una práctica llevada a cabo en el


siglo XVII en Inglaterra en la que perros de presa hostigaban a toros en una
persecución sangrienta. Esa figura de hostigador, el que persigue a otro
insistentemente para hacerle daño, se ha trasladado hoy en día al acosador
escolar. Chicos y chicas que atosigan a otros haciéndoles la vida imposible.
El resultado fue una estrategia basada en el impacto visual recuperando la
figura de un perro de presa que representa al acosador y que simboliza esos
valores negativos de quien acosa.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 169


2.5. Diseño y difusión de la campaña

Basándonos en la información del análisis de consumo de información del


público objetivo definido para la campaña, creamos una imagen fácilmente
identificable para los jóvenes, que generase recuerdo, pero no rechazo, y
que cumpliese el objetivo pretendido. En base a esto, enfrentamos la cara
de un joven con la de un perro de presa para simbolizar precisamente que,
con el apoyo o la pasividad ante una situación de bullying, poco a poco los
espectadores también se convierten en cierto modo en acosadores. (ver
imagen 1 y 2).

IMAGEN 1 IMAGEN 2

Una vez definida la imagen, el siguiente paso era establecer una estrategia de
comunicación que permitiese llegar al público joven. Para ello, identificamos
el contenido más consumido por ellos y los canales sociales con mayor
número de usuarios de entre 11 y 16 años: Instagram y YouTube.

En estos canales el contenido audiovisual es el rey por lo que la campaña


se basó en la creación de dos vídeos de apenas 20 segundos(4,5), que
mostraban dos situaciones habituales de acoso en las aulas, cada uno
haciendo referencia a los claims de la campaña que fueron distribuidos en
YouTube e Instagram.

Además de los vídeos, se adaptó el mensaje central para poder difundirlo en


redes sociales. Para ello, la conversación estuvo concentrada alrededor del
(4) hashtag #NoBullying. Con esto facilitamos que se generase una conversación
Fundaciones Mutua Madrileña
y ANAR, Vídeo Tu Silencio en torno al mensaje que, además, nos permitía analizar en tiempo real si la
ante el bullying te transforma
en cómplice, consultado por
campaña estaba funcionando tal y como esperábamos.
última vez el 24 de abril de
2017: https://www.youtube.com/
watch?v=NepWqGEjZh8 2.6. Lanzamiento
(5) El lanzamiento de los vídeos se realizó el 26 de abril de 2016 durante una
Fundaciones Mutua Madrileña
y ANAR, Vídeo Reírte con convocatoria de prensa con medios de comunicación que acudieron a
el bullying te transforma en
cómplice, consultado por última
conocer los resultados del primer estudio sobre bullying según los afectados
vez el 24 de abril de 2017: realizado por las fundaciones Mutua Madrileña y ANAR. Los vídeos se
https://www.youtube.com/
watch?v=Yi9Pbax_jMY presentaron a los medios congregados y se distribuyeron en pendrive y vía

170 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


videocomunicado, utilizándose como recurso para ilustrar los resultados del
estudio y apareciendo en los principales informativos televisivos en prime
time ese día.

2.6.1. Youtubers e influencers

El alcance de la acción dependía del respaldo del mayor número de personas


posibles. Por ello, nos apoyamos en influencers y youtubers, personajes
que admiran y a los que se sienten más cercanos los adolescentes. Además
de la difusión del vídeo a través de pre rolls, también pedimos a personas
influyentes del deporte, redes sociales, la música e incluso política, que
vistieran la camiseta de la campaña y enviaran su mensaje de rechazo al
bullying a través de redes sociales.

Los futbolistas Xabi Alonso, Luis Figo o Daniel Carvajal, los presentadores
Adriana Abenia o José Corbacho, grupos de música para adolescentes, como
Auryn o Sweet California y otras caras conocidas como Santiago Segura,
Melendi, Irene Villa, el político Albert Rivera y los youtubers AlexBy11, Alex
Amelie o Happip son algunos ejemplos de la colaboración obtenida de forma
desinteresada.

3. Apoyos institucionales
La iniciativa contra el acoso escolar fue presentada a diversas instituciones
que mostraron su apoyo, como el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte
con motivo del Día Mundial contra el Acoso Escolar.

Posteriormente, en junio de 2016 el Consejo Superior de Deportes, a través


de la Fundación Deporte Joven, se adhirió a la campaña #NoBullying con
el fin de difundir la iniciativa entre deportistas a través de las federaciones,
organismos deportivos y organizaciones de competiciones.

Esta alianza contribuyó a la adhesión a la campaña de numerosos


deportistas, especialmente a lo largo de los Juegos Olímpicos de agosto,
cuando nuestros medallistas olímpicos compartieron en sus perfiles en las
redes sociales sus mensajes contra el acoso escolar, apenas un mes antes de
la vuelta al colegio.

4. Resultados de la campaña en medios y redes sociales


Desde el momento del lanzamiento, se generaron múltiples conversaciones
alrededor de la campaña llegando a ser trending topic nacional en Twitter a
través del hashtag #NoBullying.

Se contabilizaron 27 millones de impresiones de los vídeos en redes sociales


y el vídeo superó los dos millones de visualizaciones en redes sociales.

Alrededor de 200 influencers, celebrities y deportistas apoyaron la campaña


dotándola de mayor alcance y credibilidad, a la vez que ha permitido una
difusión sostenida en el tiempo.

Adicionalmente, los medios de comunicación se hicieron eco de la misma por


lo que el alcance no solo se limitó a los usuarios de las redes sociales, sino a
toda la sociedad en general. El vídeo se emitió 44 veces en informativos de
televisión, generalmente para acompañar noticias sobre acoso escolar.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 171


5. Experiencia en colegios
Simultáneamente a la estrategia en redes sociales, la campaña contra
el acoso escolar se ha desarrollado a través de sesiones presenciales e
interactivas en colegios impartidos por psicólogos de la Fundación ANAR.
En ellos, a través de juegos de rol, vídeos y otras actividades en grupo se
intenta concienciar al alumnado acerca de qué es y qué no es acoso y se les
muestran herramientas para prevenirlo o atajarlo.

Estos talleres se han estado impartiendo desde abril de 2016 entre alumnos
de 6º de Primaria, 1º y 2º de la ESO, ya que los perfiles de 11 a 14 años se
consideran los que tienen mayor riesgo de sufrir una situación de acoso
escolar.

En 2016 se realizaron un total de 237 talleres en 85 colegios de la Comunidad


de Madrid, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Comunidad Valenciana con
los que se llegó a un total de 5.900 alumnos.

Al finalizar cada una de estas charlas, los alumnos contestaron


voluntariamente a una encuesta sobre su conocimiento, percepción y opinión
acerca del problema, así como sobre la utilidad de las sesiones y el impacto
que en ellos había tenido los vídeos de la campaña #NoBullying.

En cuanto al género de los alumnos encuestados, se representa en


porcentajes similares, siendo ligeramente mayor el número de mujeres; en
torno al 55% de mujeres frente al 45% de varones. Sin embargo, en 2º de la
ESO la proporción de chicas es algo inferior a los de chicos (48,5% frente a
51,5%). (Ver tabla 1)

TABLA 1. 

GÉNERO DEL MENOR


55,3 56,9
55,2
51,5
48,5
44,8 44,7
43,1

Total 6º Primaria 1º ESO 2º ESO


Mujer Varón

Base: total entrevistas válidas; total (566); 6º de Primaria (216), 1º de la ESO (277) y 2ª de la ESO

172 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


El cuestionario que se les pasó a los alumnos incluyó algunas preguntas
relativas al conocimiento y valoración que los alumnos y alumnas tenían de la
campaña #NoBullying. Acabar con el bullying comienza en ti. En concreto, se
pidió que valoraran las frases de la campaña y el logo de la misma:

¿Te parece adecuada para prevenir el acoso escolar la frase “Reirte con el
bullying te transforma el cómplice”?

La mayoría de alumnos de los distintos cursos consideró que la frase “Reírte


con el ‘bullying’ te transforma en cómplice”, utilizada por la Fundación ANAR
y Mutua Madrileña, es adecuada para prevenir este tipo de violencia entre
iguales; así lo creían un 87,9% del total de alumnos entrevistados: el 91,7% de
los de 6º de Primaria y 93,2% de 2º de la ESO. El curso donde menos adecuado
consideran este lema es en 1º de la ESO, pero todavía con un porcentaje muy
elevado de conformidad con el eslogan (85,0%). (Ver tabla 2).

TABLA 2. 

¿ESTÁS DE ACUERDO CON LA FRASE:


"REIRTE CON EL ‘BULLYING’ TE TRANSFORMA EN CÓMPLICE"
91,7% 93,2%
87,9%
85,0%

12,1%
9,8%
6,9% 5,5%
2,3% 1,4% 2,9%
1,3%

Total 6º Primaria 1º ESO 2º ESO

SÍ NO NS/NC

Base: total entrevistas válidas; total (566); 6º de Primaria (216), 1º de la ESO (277) y 2ª de la ESO (73).

Y ante la pregunta, ¿la frase “Acabar con el bullying comienza en ti”, te


parece adecuada para prevenirlo? El 97,3% de alumnos de 2º de la ESO
que participaron en el taller consideran que es una frase adecuada para
prevenirlo, seguido del 89,4% de estudiantes de 6º de Primaria y del 81,2%
de 1º de la ESO (85,6% sobre el total de alumnos de los tres cursos). Cabe
destacar que un 14,0% de alumnos de 1º de la ESO no está de acuerdo con
dicha frase (Ver tabla 3).

Jóvenes: bullying y ciberbullying 173


TABLA 3. 

¿ESTÁS DE ACUERDO CON LA FRASE:


"ACABAR CON EL BULLING COMIENZA EN TI"
97,2%
89,4%
85,6%
81,2%

14,0%
10,9% 8,8%
3,5% 4,8%
1,8% 1,4% 1,4%

Total 6º Primaria 1º ESO 2º ESO

Base: total entrevistas válidas; total (566); 6º de Primaria (216), 1º de la ESO (277) y 2ª de la ESO (73).
SÍ NO NS/NC

Como conclusión, se podría afirmar que las frases utilizadas para llevar
a cabo la campaña contra el bullying’ han sido bien acogidas por los
estudiantes objeto de estudio.

En el cuestionario a los alumnos también se les preguntó acerca del logo de


la campaña (ver imagen 3)

IMAGEN 3

Ante la pregunta, ¿qué te sugiere este logo? Que se formuló a los alumnos
de forma abierta con posible respuesta múltiple, las distintas opciones se
agruparon según el porcentaje de entrevistados que han citado alguna de las
referencias de la misma área temática.

En todos los cursos se resaltan especialmente las referencias a la agresividad


(61,6% de media), sobre todo en cuanto a que “no hay que hacer bullying
porque es malo, te come”, aunque con diferencias notables: es en 2º de la ESO
donde se resalta con más fuerza (75,4%) y menos en 1º de la ESO (55,6%).

174 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


En cuanto a las medidas activas, es decir, las referencias a que hay que
prevenir o actuar, son sensiblemente inferiores en número (20,8%). Son más
habituales en 6º de Primaria y 1º de la ESO (27,4% Y 21,7% respectivamente) y,
por el contrario, muy escasas en 2º de la ESO (1,4%).

Las referencias a los efectos del bullying no alcanzan en conjunto el 5% de


menciones; el mejor de los casos son los de 6º de Primaria, con un 6,9%.

En este apartado las citas el porcentaje de indefinición (no contestan) se


sitúa entre el 22% y el 25% en los cursos de la ESO y en el 14% en 6º de
Primaria. (Ver tabla 4)

TABLA 4. 

¿QUÉ TE SUGIERE EL LOGO UTILIZADO DURANTE LA CAMPAÑA?

61,6%
REFERENCIAS A LA 64,6%
55,6%
AGRESIVIDAD 75,4%

No hay que hacer 45,5%


49,3%
bullying/ es malo/ te 40,1%
63,0%
come
Te convierte en un 11,4%
12,1%
monstruo/para matones/ 12,3%
5,5%
agresor peligroso
3,6%
Causa, sufrimiento y 6,0%
2,9%
miedo 1,4%
0,7%
Boca acosador para 0,5%
0,4%
comerse a la víctima 2,7%
1,2%
Otras referencias a la
2,1%
agresividad 2,8%
20,8%
REFERENCIAS A 27,4%
21,7%
PREVENIR / ACTUAR 1,4%

Prevenir / no hay que 5,3%


6,5%
reírse del bullying / no es 5,8%
0,0%
broma
Que nos unamos todos/ 4,5%
3,7%
juntarlos para que sean 5,8%
0,0%
amigos/que paremeos
Ayudar/ no quedarse 4,0%
6,0%
callado/ no dejar solo a 3,6%
1,4%
nadie
No insultar / silencio 3,5%
7,0%
(boca tapada es símbolo 2,5%
0,0%
de silencio a los insultos)
Que paren de atacar los 1,6%
0,5%
atacadores / callar al 2,5%
agresor / que el fuerte no 0,0%
1,9%
Otras referencias a 3,7%
1,5%
prevenir / actuar 0,0%
4,9%
REFERENCIAS A LOS 6,9%
4,3%
EFECTOS DEL BULLYING 2,8%
Consecuencias graves 3,6%
(causa dufrimiento y 6,0%
miedo) / es serio, 2,9%
peligroso 1,4%
1,1%
Que el bullying perjudica 0,9%
1,4%
a todo el mundo 0,0%

El bullying es dañar a la 0,2%


0,0%
víctima / persona 0,0%
1,4%
agredida
21,2%
14,0% 24,5%
No sabe/ no contesta
21 ,9%

Total 6º Primaria 1º ESO 2º ESO

Base: total entrevistas válidas; total (566); 6º de Primaria (216), 1º de la ESO (277) y 2ª de la ESO (73).

Jóvenes: bullying y ciberbullying 175


Otras acciones de la campaña
Además de estas dos acciones en redes sociales y colegios, ejes de la
iniciativa #NoBullying. La Fundación Mutua Madrileña ha elaborado junto
a la Fundación ANAR diversos estudios sobre el problema del acoso
escolar(6,7,8) basados en el registro de llamadas del Teléfono ANAR. Estos
estudios han permitido cuantificar la realidad del problema, seguir su
evolución y definir el perfil de las víctimas y su sufrimiento*.

Para reforzar las iniciativas y poder llegar a padres y profesores, dos


actores muy importantes también en el acoso escolar, llevamos a cabo
las conferencias sobre bullying y ciberbullying en el auditorio de Mutua
Madrileña, cuyos vídeos están disponibles en el canal de la Fundación
Mutua en la web de la Fundación(9,10), y en ellas participaron importantes
personalidades del mundo de la docencia, los cuerpos nacionales de
seguridad, el mundo jurídico y la Fundación ANAR, entre otros.

Continuidad de la campaña
La campaña #NoBullying. Acabar con el bullying comienza en ti nació con
vocación de continuidad y con la idea de ir evolucionando según lo vaya
(6)
Fundaciones ANAR y Mutua haciendo la situación del bullying en nuestro país que iremos midiendo con
Madrileña, I estudio sobre el los estudios periódicos del problema que realizamos conjuntamente con la
bullying según los afectados,
consultado por última vez el 24 Fundación ANAR.
de abril de 2017: http://www.
acabemosconelbullying.com/ En 2017 está previsto proseguir con las charlas en colegios intentando llegar
recursos/pdf/INFORME_I_%20
ESTUDIO_BULLYING.pdf a más alumnos de más centros escolares en más comunidades autónomas.

(7) En cuanto a las redes sociales actualmente se está evolucionando la


Fundaciones ANAR y
Mutua Madrileña, I estudio creatividad, manteniendo la idea de que el bullying se puede frenar si los
sobre ciberbullying según testigos o espectadores que se ríen o lo silencian actúan e incorporando el
los afectados, consultado
por última vez el 24 de concepto del testigo-espectador al ciberbullying, pues estudios realizados en
abril de 2017: http://www.
el marco de esta campaña han visto que uno de cada cuatro casos de acoso
acabemosconelbullying.com/
recursos/pdf/INFORME_I_%20 escolar ya se comete a través de las redes sociales.
ESTUDIO_CIBERBULLYING.pdf
Para la actualización de la campaña volvemos a enfrentarnos a un público
(8)
Fundaciones ANAR y Mutua objetivo difícil de sorprender. Como hemos mencionado anteriormente
Madrileña, II estudio sobre en este artículo, los y las adolescentes a los que nos dirigimos están
acoso escolar y ciberbullying
según los afectados, consultado acostumbrados a consumir todo tipo de imágenes espectaculares. Por
por última vez el 27 de
abril de 2017: http://www.
eso, este año es necesario continuar con la idea de crear una imagen muy
acabemosconelbullying.com/ impactante que nos les deje indiferentes, presentando el bullying como algo
recursos/pdf/INFORME_II_
ESTUDIO_CIBERBULLYING.pdf terrible y desagradable.

(9) El objetivo es que los jóvenes, al ver la campaña, sientan un total rechazo
Fundación Mutua Madrileña,
Conferencia sobre educación:
del acoso escolar y, así, ayuden a poner freno a este enorme problema. En
El Acoso Escolar Actitud de los esta ocasión, incluiremos un mensaje de esperanza: acabar con él está en tu
padres y educadores, auditorio
Mutua Madrileña, 1 de febrero mano.
de 2017, consultado por última
vez el 24 de abril de 2017:
http://www.fundacionmutua.es/
Canal-Fundacion-Mutua.html Conclusiones
(10) La campaña contra el acoso escolar de las fundaciones ANAR y Mutua
Fundación Mutua Madrileña,
Conferencia sobre educación:
Madrileña utiliza simultáneamente varios canales de comunicación con
Ciberbullying, cómo detectarlo mensajes adaptados y dirigidos al público objetivo en cada una de ellos:
y actuar, auditorio Mutua
Madrileña, 8 de febrero de 2017,
consultado por última vez el 24 • Redes Sociales. Campañas lanzadas a través de los perfiles de las
de abril de 2017: http://www. fundaciones Mutua Madrileña y ANAR dirigidas a los y las adolescentes en
fundacionmutua.es/Canal-
Fundacion-Mutua.html la franja de edad más habitual de sufrir bullying.

176 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


• Charlas presenciales en colegios para alumnos de 6º de Primaria, 1º de la
ESO y 2º de la ESO y recursos orientativos para el profesorado.

• Medios de Comunicación. Sensibilización y difusión de datos obtenidos


con estudios del problema y sensibilización.

• Recursos por escrito y comunicación oral. Recursos


específicos para padres y profesores, centralizados en la web
www.acabemosconelbullying.es, así como a través de conferencias y foros
de debate.

Con la acción en redes sociales, dirigidas al público más joven, -los


adolescentes de entre 11 y 16 años-, un público difícil de sorprender, que
consume principalmente vídeo y audio, que utiliza las redes sociales para
comunicarse, al que hay que llegar con mensajes claros y unívocos, hemos
conseguido llegar a ellos, captar su atención y llamar a la acción sobre el
poder que tiene el espectador del acoso escolar. Con nuestra campaña, el
espectador, es decir los chicos y chicas que presencian el bullying pero solo
ríen o callan, son llamados a la acción como medio para poder revertir la
situación de la víctima y acabar con el acoso escolar.

Referencias bibliográficas

Álvarez, R, 2015, “Acosaron a Alan desde los 14 años, su suicidio es un crimen social”,
El Mundo, consultada el 24 de abril de 2017 en la web: http://www.elmundo.es/
sociedad/2015/12/30/5682ca5322601d8c0f8b4632.html.

Durán, L, 2016, Diego, de 11 años, antes de suicidarse: “No aguanto ir al colegio”, El Mundo, consultada el
24 de abril de 2017 en la web: http://www.elmundo.es/madrid/2016/01/20/569ea93246163fd12b8b4626.
html.

Fundaciones Mutua Madrileña y ANAR, Vídeo Tu Silencio ante el bullying te transforma en cómplice,
consultado por última vez el 24 de abril de 2017: https://www.youtube.com/watch?v=NepWqGEjZh8.

Fundaciones Mutua Madrileña y ANAR, Vídeo Reírte con el bullying te transforma en cómplice,
consultado por última vez el 24 de abril de 2017: https://www.youtube.com/watch?v=Yi9Pbax_jMY.

Fundaciones ANAR y Mutua Madrileña, I estudio sobre el bullying según los afectados, consultado
por última vez el 24 de abril de 2017: http://www.acabemosconelbullying.com/recursos/pdf/
INFORME_I_%20ESTUDIO_BULLYING.pdf.

Fundaciones ANAR y Mutua Madrileña, I estudio sobre ciberbullying según los afectados, consultado
por última vez el 24 de abril de 2017: http://www.acabemosconelbullying.com/recursos/pdf/
INFORME_I_%20ESTUDIO_CIBERBULLYING.pdf.

Fundaciones ANAR y Mutua Madrileña, II estudio sobre acoso escolar y ciberbullying según los
afectados, consultado por última vez el 27 de abril de 2017: http://www.acabemosconelbullying.com/
recursos/pdf/INFORME_II_ESTUDIO_CIBERBULLYING.pdf.

Fundación Mutua Madrileña, Conferencia sobre educación: El Acoso Escolar Actitud de los padres y
educadores, auditorio Mutua Madrileña, 1 de febrero de 2017, consultado por última vez el 24 de abril de
2017: http://www.fundacionmutua.es/Canal-Fundacion-Mutua.html.

Fundación Mutua Madrileña, Conferencia sobre educación: Ciberbullying, cómo detectarlo y actuar,
auditorio Mutua Madrileña, 8 de febrero de 2017, consultado por última vez el 24 de abril de 2017: http://
www.fundacionmutua.es/Canal-Fundacion-Mutua.html.

Simon, P, 2015, El infierno de Aranzazu y su acosador, El Mundo, consultada el 24 de abril de 2017 en la


web: http://www.elmundo.es/madrid/2015/05/27/5564ded5268e3ee6148b4593.html.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 177


Elena Aniz Díaz. Miembro de la Subdirección de Imagen Corporativa de Mediaset.
DOCUMENTOS Malena Gómez Fridman. Subdirectora de Imagen Corporativa de Mediaset.

10 La fuerza del valiente está en el


corazón
En enero de 2017 Mediaset España, a través de su proyecto de comunicación social 12 Meses, lanzó
la campaña “Se buscan valientes contra el acoso escolar”. El presente artículo es un viaje a través del
proceso racional y creativo con el que nos hemos enfrentado desde la gestación de la campaña hasta
la emisión de todas las piezas que la componen; la motivación para llevarla a cabo, el proceso de la
elección del mensaje elegido así como la apuesta por la expresión artística como vehículo idóneo para
llegar a la juventud. Pensamos que un mensaje positivo es clave para afrontar un tema que atormenta
a muchos niños y niñas en las aulas. Nuestro mensaje se centra en los testigos para reconvertirlos
en valientes y demostrar que para luchar contra el acoso no se necesitan puños porque la fuerza del
valiente está siempre en el corazón.

Palabras clave: juventud, acoso escolar, valientes, testigos, rap, arte.

1. Introducción
12 Meses, el proyecto de comunicación social de Mediaset España, nació en
el año 2.000, en la entonces Telecinco, con un único objetivo: sensibilizar a
la sociedad española acerca de aquellos temas sobre los que es importante
poner foco para conseguir cambios tanto a nivel de concienciación de los
espectadores como los que se refieren a lograr una mayor implicación de
organismos e instituciones competentes en los mismos.

Somos conscientes, como grupo audiovisual, de la importancia que tiene


comprometerse socialmente con los espectadores día a día. Por eso, 18
años después de su lanzamiento desde 12 Meses seguimos con el firme
compromiso de ahondar, de manera responsable, sobre temas que tienen
que ver con ámbitos tan variados como son el respeto al medio ambiente, la
promoción de la igualdad entre mujeres y hombres, el fomento de hábitos de
vida saludable y la educación basada en valores y el respeto, entre otros.

12 Meses es además un programa intrínseco a la empresa y como tal todo el


proceso creativo se origina y desarrolla desde dentro de la misma. Creemos
que, de esta manera, se puede llegar a la audiencia con un concepto
meditado y propio. Entendemos que solamente podremos comunicar
con convicción si mucho antes de lanzar un mensaje se ha interiorizado
en profundidad por todos los profesionales que conforman los diferentes
equipos de canales, programas, informativos y se ha enriquecido con las
aportaciones que todos ellos ofrecen.

Uno de los pilares centrales para valorar el éxito de 12 Meses es que,


pese a que Mediaset España es una empresa privada, no contempla
su comercialización en la actualidad porque si lo hiciéramos podría
comprometerse el mensaje. Precisamente esta independencia es uno de los

Jóvenes: bullying y ciberbullying 179


puntos que hacen que este proyecto se haya convertido en referente para
gran parte de la población española en materia de concienciación social.

Tenemos la enorme suerte de tomar el pulso a la actualidad a diario pero


también somos escrupulosos ante la responsabilidad añadida que implica
lanzar mensajes de esta naturaleza ya que sabemos que nuestras campañas,
al igual que los contenidos que emitimos en nuestros programas, tienen un
gran nivel de penetración en todos los hogares españoles.

Sirva este preámbulo para sentar las bases de 12 Meses y entender cómo
una vez elegido el mensaje y su materialización, la implicación de todos los
canales, programas e informativos es total, convirtiendo a 12 Meses en un
mensaje global que se articula a lo largo de la programación de los diferentes
canales y webs y RRSS del grupo. De esta manera aseguramos una difusión
del mensaje con contenido adecuado a cada tipo de público para conseguir
nuestro único objetivo: la implicación social para cambiar desde la base
aquellas situaciones que consideramos injustas o perjudiciales.

En estos años hemos conseguido el respaldo de la audiencia creando un


sello de calidad sobre todas las campañas que llevamos a cabo. No nos
mueven los más de 60 premios que hemos recibido en estos años. Nos
mueve el servicio al público (que no servicio público) y para eso seguiremos
12 Meses trabajando. Con este artículo queremos ilustrar el proceso creativo
de la campaña “Se Buscan Valientes” contra el acoso escolar, qué razones
han movido a poner en marcha la maquinaria de Mediaset España e invertir
todos nuestros recursos, cómo hemos decidido cuál es el mensaje que hemos
trasladado no solo a la juventud, sino también a los padres y madres y a los
educadores y profesoras y los resultados que hemos obtenido de nuestras
comunicaciones.

Como paso previo a entender el proceso racional y creativo que existe


detrás de una campaña con tanta repercusión como “Se buscan valientes,”
describimos a continuación el modelo de gestación de campaña que se sigue
para todas y cada una de las causas desarrolladas por 12 Meses.

2. Antecedentes: Identificación de la causa


12 Meses es un proyecto vivo, que se mueve según las necesidades que
detectamos en la sociedad española. Por lo tanto, la elección de campañas
no es fruto de la casualidad, sino que actuamos como “termostato social”
evaluando aquellas situaciones que tienen trascendencia para un grupo
heterogéneo de la población y en el que pensamos que podemos aportar
algo. Sabemos que llegamos a millones de hogares y de ahí que desde 12
Meses extrememos al máximo nuestra responsabilidad de cara a dar una
información veraz, sin provocar la alarma social y, sobre todo, con pautas que
sirvan a los espectadores para afrontar una situación.

Para decantar la balanza hacia una causa o hacia otra, son varios los criterios
por los que nos regimos:

Universalidad: Nos debemos a un público heterogéneo que representa a la


totalidad de la población española. Mediaset España, a través de sus canales
de televisión (Telecinco, Cuatro, Divinity, Boing, Energy, FDF y BeMad) tiene
contenidos segmentados para toda la audiencia con potencialidad, por tanto,
de impactar en ella con independencia de su género, condición económica o
edad. Las campañas de 12 Meses van dirigidas a todos los públicos por lo que

180 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


su mensaje debe ser adecuado para garantizar que sea accesible tanto a los
diferentes grupos de edad como a los diferentes estratos sociales.

Debate social: Como medio de comunicación la actualidad forma parte de


nuestra idiosincrasia. Por este motivo ponemos foco especialmente sobre
aquellos temas que copan nuestros informativos y sobre los que pensamos,
además, que podemos contribuir, si no a paliar, si a fomentar la conciencia
responsable necesaria para conseguir cambios. Si conseguimos generar
debate social contribuiremos a impulsar cambios en la sociedad.

Es importante diferenciar debatir de alarmar. Nuestro objetivo jamás es


asustar al espectador para conseguir que modifique una conducta pero
sí lo es generar un debate desde el núcleo más pequeño y cercano, como
puede ser fomentar el diálogo dentro de la familia, hasta propiciarlo en el
ámbito más general al convertirnos en altavoz de personas y causas que, rara
vez, tienen presencia protagonista en espacio de máxima audiencia con un
enfoque que va mucho más allá de un lema de una campaña de marketing
para convertirse en la espina dorsal de programas que articulan gran tiempo
de su comunicación al servicio de la causa con reportajes de investigación,
mesas redondas, entrevistas en profundidad a expertos en la materia etc.

Bidireccionalidad: Aunque tradicionalmente la televisión se entiende como


un proceso de comunicación unidireccional en el que hay un emisor que
emite un mensaje a través del canal (televisión), a un receptor (espectador),
sin que haya ningún tipo de retroalimentación entre emisor y receptor, en la
actualidad la comunicación directa con nuestros espectadores es vital.

A este cambio en el proceso comunicativo ha contribuido en gran medida la


irrupción de las redes sociales convirtiéndose en herramientas fundamentales
para la bidireccionalidad. De esta manera, las redes sociales de 12 Meses se
han erigido en un elemento vivo y prioritario para canalizar las peticiones
que nuestros espectadores y espectadoras envían. No olvidamos en ningún
momento del proceso de creación que nos debemos a la audiencia y
sopesamos cualquier aportación que desde el otro lado de la pantalla nos
llegue, por pequeña que sea o por insignificante que a priori pueda parecer.
La experiencia en este campo nos ha enseñado en este sentido que no hay
causa pequeña. Lo importante es el altavoz que se le dé para conseguir un
gran mensaje.

Implicación de la audiencia: Sin el respaldo de nuestros espectadores no


tendría sentido nuestra labor. La relación de confianza entre 12 Meses y
la audiencia se ha creado a lo largo de los años. Hemos aprendido con la
reacción que han mostrado ante nuestras campañas y nos hemos dado
cuenta que para realizar labores de concienciación es imprescindible implicar
a los espectadores en la solución del problema. Aquí radica uno de los puntos
fuertes identificativos de nuestra comunicación social.

El espectador debe percibir que él puede contribuir en la medida de sus


posibilidades a paliar o a mejorar una realidad. Éste es el motivo por el que
en todas nuestras campañas el espectador es parte prioritaria de la misma.
Para propiciar un cambio social, es imprescindible que la audiencia entienda
que puede ser la protagonista de ese cambio. Sólo de esta manera se
comprende la reacción tan positiva que los espectadores demuestran ante
los temas que abordamos desde 12 Meses.

Pero sin duda alguna la principal innovación que ha llevado a cabo 12


Meses en el ámbito de la comunicación social es la positividad de las

Jóvenes: bullying y ciberbullying 181


campañas. Esto no significa, evidentemente, que la causa lo sea pero
estamos convencidos de que el espectador se identifica con las causas
siempre que el mensaje que le transmitamos se presente, no solo de una
manera atractiva, sino sobre todo que contenga una visión positiva. Es
imprescindible en comunicación social convencer al receptor de que por
muy dura que sea la temática que le presente, no está todo perdido y es
la pieza clave para conseguir un gran cambio. Tenemos probado que las
personas se mueven a largo plazo por mensajes que no provocan rechazo
social.

El objetivo de nuestras campañas, por lo tanto, no es la recaudación de


fondos para la que quizás el uso de imágenes impactantes pueda resultar
efectivo de cara a conseguir un resultado rápido con gran impacto sobre la
audiencia para provocarle una reacción inmediata. Sabemos que en estos
casos no cambia sobre el espectador su posición ante un tema social, por
lo que consideramos que no sería una manera adecuada para trasladar el
tipo de mensaje que pretendemos que origine cambios. El ejemplo más
claro en estos años ha sido la campaña que promovimos en 2012 a favor de
la donación de órganos en la que el lema “Eres perfecto para otros” (http://
www.mediaset.es/12meses/campanas/eres-perfecto-para-otros/) apelaba a la
solidaridad desde un punto de vista positivo y luminoso. La campaña obviaba
la muerte y la situación por la que tiene que pasar una familia a la hora de
donar los órganos de un ser querido.

En 24 horas de campaña conseguimos la cifra récord de 8.000 solicitudes de


tarjetas de donantes. Y lo que para nosotros era más importante, la campaña
fue fundamental para propiciar la comunicación dentro del entorno familiar.
Ese era realmente nuestro objetivo. La tarjeta de donantes fue el símbolo
creado y usado para conseguir que, cuando llegue el momento duro y
delicado en el que los familiares tienen que tomar rápidamente la decisión de
donar o no los órganos de su familiar fallecido, no duden a la hora de hacerlo
porque en vida ya lo habían hablado. Esto facilita enormemente la labor de
los profesionales de la salud que necesitan con urgencia la respuesta positiva
de los familiares de un posible donante de órganos.

Consensuar el mensaje: Una vez recopilada toda la información sobre un


tema llega el momento más complejo, ¿Cuál es el mensaje que queremos
trasladar a la audiencia? Y lo que es todavía más complicado, ¿cómo
conseguimos conectar con la audiencia para transmitirle ese mensaje?

Somos expertos en comunicación y, como tal, somos muy cuidadosos ante


la responsabilidad añadida que entrañan los contenidos de corte social (y
en especial aquellos que van dirigidos a menores o a públicos vulnerables).
Somos conscientes de que cuando lanzamos por antena un mensaje tiene
una repercusión inmediata sobre gran parte de la población. Por este motivo,
una vez analizado en profundidad el tema que queremos tratar, testamos el
mensaje con reconocidos expertos en el área sobre la que queremos incidir
para recibir su feedback y realizar las modificaciones que sean necesarias
para estar seguras que la campaña tendrá éxito.

Es imprescindible este trabajo conjunto para conseguir grandes resultados. A


modo de ejemplo de estas simbiosis están, por ejemplo, el trabajo con la ONT
en campaña de donación de órganos, con Policía Nacional en la de la lucha
contra la trata de mujeres y niñás con fines de explotación sexual o el trabajo
desarrollado junto a la Sociedad Española de Neurología en detección precoz
de los síntomas de ictus.

182 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


3. ¿Por qué hacer campaña contra el acoso escolar?
Siguiendo con la metodología que hemos explicado hasta el momento,
teníamos muy clara la necesidad social de realizar una campaña orientada a
prevenir el acoso escolar. Partíamos de una iniciativa del Consejero Delegado
de Mediaset España, Paolo Vasile, para atacar el acoso escolar de una manera
global a través del programa “Proyecto Bullying” y de una campaña de 12
meses. La violencia en las aulas cubre el principio de universalidad. Es un
problema que afecta a la juventud en los centros de toda España. Afecta no
sólo a los niños y niñas sino también al profesorado, a los padres y madres
y por lo tanto se convierte en un problema que desestabiliza a la sociedad.
Además, no solo marca la infancia, sino que en muchas ocasiones, las
secuelas que dejan tanto el acoso como el ciberacoso se convierten en un
lastre para las futuras relaciones interpersonales del adulto.

Con la aparición de nuevas formas de comunicación, el acoso escolar


traspasa las aulas para convertirse en muchas ocasiones en un acoso
24 horas al día los 365 días del año. Uno de cada cuatro casos de acoso
escolar sufre cyberbullying, aumentando la cifra a cuatro de cada diez casos
conforme aumenta la edad de las víctimas. (Fundación Mutua Madrileña,
Fundación Anar, 2016; 71).

Los medios de comunicación se han convertido desde hace años en


una pieza clave para denunciar las situaciones de acoso escolar (Ramón
Navarrete-Galiano Rodríguez, 2009; 339-345) Sacar a la luz los casos de
acoso escolar y formular una denuncia pública es imprescindible para
desterrar del imaginario español que el acoso escolar es una cuestión de
niños, chiquilladas entre compañeros que no hay que tener en cuenta.

El punto de partida para luchar contra el acoso escolar lo teníamos muy claro:
el bullying no es una cuestión de niños. Ante el acoso escolar los medios
de comunicación tenemos que adoptar una responsabilidad extrema y en
ningún caso podemos mirar hacia otro lado. Al contrario, debemos poner foco
para alertar a las comunidades educativas y a los padres y madres sobre las
diferentes maneras de acoso, dar pautas claras acerca de cómo detectarlo
cuanto antes para facilitar herramientas para su eliminación. Además, pensamos
que debemos informar a la juventud de los recursos de los que disponen para
luchar contra él y de la importancia que tiene en cualquier caso denunciar ante
las autoridades competentes cualquier tipo de violencia en las aulas. Por lo
tanto, los objetivos que pusimos en la mesa de trabajo para afrontar la causa
fueron concienciar, ayudar a detectar y combatir desde dentro el acoso escolar.

Cuando nos enfrentamos ante la idea de abordar el acoso escolar teníamos


claro que era imprescindible hacerlo desde un punto de vista responsable
con la dificultad añadida de lanzar un único mensaje que impactase en la
juventud pero que también llegara a la población adulta para hacer partícipes
en la lucha contra el acoso también a las escuelas y a los padres y madres.
En definitiva el reto estaba en crear una campaña que llegase a todos los
agentes que tienen un papel protagonista en el acoso escolar.

El reto vital de nuestra campaña contra el acoso escolar radicaba en


conseguir que la audiencia hiciera suya la campaña y se implicara de tal
manera que sintiera con nuestro mensaje que cada uno de nosotros podemos
ser parte de la solución. Solo así se consiguen cambios. El reto era difícil ante
un rompecabezas con muy pocas piezas. En el acoso escolar siempre hay
víctimas y agresores.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 183


Decidimos extrapolar esta situación a otro tipo de violencia en la que existen
estas dos figuras: la violencia de género. La sensibilización en contra de la
violencia machista ha sido parte de nuestra columna vertebral con mensajes
dirigidos hacía la víctima e incluso con mensajes pioneros en los que por
primera vez pusimos foco en el agresor eliminando la culpabilidad que se
generaban muchas veces con campañas dirigidas únicamente a la mujer como
si ella fuera la responsable de la situación de violencia que le estaba marcando.

Precisamente en ese análisis comparativo entre los dos tipos de violencia


caímos en la cuenta de que además de agresor y víctima en ambas
situaciones había un agente mucho más numeroso: los testigos. El mensaje
dirigido a ellos articuló la campaña “Doy la cara” que lanzamos en 2014
en la que poníamos el foco en la importancia de la implicación social de
cualquier testigo como herramienta de lucha ante la violencia de género.
De esta manera, los presentadores de Informativos Carme Chaparro y
David Cantero lanzaban un mensaje directo “Doy la cara por las mujeres
que se sienten invisibles, por las que no tienen voz, por las que tienen
miedo y no tienen fuerzas. Por ti. Doy la cara contra la violencia de género”
www.mediaset.es/12meses/campanas/doylacara/DOYLACARA-violencia-
genero_2_1895805109.html.

En el caso de la violencia de género queríamos buscar la implicación de


la audiencia para conseguir su compromiso con la víctima y que ante la
violencia machista la sociedad entera tenía que reaccionar. En la campaña
contra la esclavitud de mujeres y niñas con fines de explotación sexual
que lanzamos en el año 2015 llegamos todavía más lejos con el claim “la
trata es un asunto de todos” con el que animábamos a denunciar cualquier
sospecha de trata ante el teléfono habilitado por la policía para ese fin. En
tres meses de campaña, estas llamadas de denuncia aumentaron, según
datos facilitados por Policía Nacional, en un 1000%. http://www.telecinco.es/
elprogramadeanarosa/2015/julio/30-07-2015/cosido-campana-con-la-trata-
no-hay-trato-exito_2_2027580020.html

Por lo tanto, en las situaciones de violencia de género los testigos de estas


situaciones tienen una implicación primordial para denunciar y de esta
manera acompañar a la víctima para ofrecerle un respaldo ante el agresor.

Volviendo al acoso escolar, nos dimos cuenta que estábamos obviando al


agente más numeroso en todos los casos: los testigos. Hay más testigos que
víctimas o acosadores por lo que decidimos centrarnos en ellos. Los testigos
son los observadores, muchas veces pasivos, de la violencia escolar. Teníamos
que conseguir empatizar con ellos y trasladarles un mensaje en el que no solo
aceptaran su responsabilidad, sino que adoptaran una posición activa.

El mensaje de la campaña, por tanto, tenía que ir dirigido a ellos con el


problema añadido de que en el bullying tanto acosado como acosador
y testigos, son menores. Por lo tanto, si somos escrupulosos ante una
comunicación dirigida a un público adulto, lo somos aún más con
comunicación dirigida a un público juvenil. La audiencia adolescente y la
infantil son tremendamente exigentes. Si un mensaje no cala en ellos la
primera vez que lo reciben, difícil será que den una segunda oportunidad.

Es muy complicado, además, adoptar como adultos la estructura de


pensamiento de la juventud. Si el mensaje que ofrecemos es moralista o
paternalista no sólo no conseguiremos nuestro objetivo, sino que, además,
podemos conseguir una reacción opuesta y será imposible poder llegar a

184 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


ellos con un nuevo mensaje. La juventud tiende a ser gregaria y, además,
hoy en día es digital. Teníamos que conseguir que el mensaje tuviera tres
fases: aceptación, interiorización personal y exteriorización social. Estábamos
seguros de que conseguir pasar cada una de esas fases sería vital para llegar
a provocar los cambios deseados.

Fase de aceptación: Que el mensaje debe llamar la atención del público


objetivo al que va dirigido es obvio. Las campañas de 12 Meses conviven en la
parrilla publicitaria junto a una gran cantidad de mensajes comerciales entre
los que tienen que destacar. En el caso de una campaña de comunicación
contra el acoso escolar teníamos que competir, además, con los diferentes
consumos televisivos (a través de internet, redes sociales etc.) que tienen los
y las adolescentes, con lo que la competencia para conseguir esa llamada de
atención todavía era mucho mayor.

La comunicación en todos los casos tiene que ser visualmente atractiva, de


manera que invite a la audiencia no solo a no cambiar de canal, sino, además,
a generar interés suficiente para que ante un nuevo impacto de comunicación
acepte el mensaje de tal manera que le suscite interés para querer volver
a verlo. Llevado al terreno de la campaña contra el acoso escolar, fuimos
en todo momento conscientes de que teníamos que pasar por el proceso
de selección de la juventud para convertirnos en una autoridad reconocida
por ella. Sabíamos que la música en esta ocasión no era el jingle de un spot
publicitario. Debía convertirse en protagonista absoluta para conseguir esa
aceptación previa a una interiorización posterior.

Fase de interiorización personal: Cada una de nuestras campañas se dirige no


solo a todos los espectadores, sino lo que es más importante, a cada uno de
ellos. La audiencia está compuesta de seres individuales que conviven en un
entorno social. Ese entorno social, además, será diferente según el estrato al
que pertenecen. Por lo tanto contamos con la dificultad de tener un mensaje
universal en el que el individuo interiorice el contenido y lo adecue a su
situación personal. Esto se torna todavía más complicado cuando necesitamos
que el mensaje sea adoptado por un adolescente que se convierta a su vez en
prescriptor de la campaña ante el resto del grupo. De ahí la importancia en la
elección de los elementos creativos de la campaña y de la elección del personaje
público elegido como representante de 12 Meses para expandir el mensaje.

Fase de exteriorizacion social: Desde 12 Meses pedimos cambios.


Pretendemos ser catalizadores en mentes individuales de acciones colectivas.
Nuestra campaña tiene que lograr traspasar la pantalla televisiva para que
sea adoptada como propia por los espectadores y que sean ellos los que se
conviertan en embajadores de la causa. Ponemos las bases para la acción
pero pedimos la implicación ciudadana. Ahí radica el éxito de 12 Meses.
Somos el inicio de un camino pero la andadura la realizamos siempre junto a
nuestros espectadores porque son ellos los que amplifican nuestra campaña
utilizando las herramientas de las que disponen para hacerlo.

En el caso de la lucha contra el acoso escolar este punto era totalmente vital.
Nuestro objetivo era que los testigos se dieran cuenta de que ellos podían
frenar el acoso escolar. Sabíamos que estaban ahí y que muchas veces no
sabían cómo actuar. Nuestro objetivo fue la generación de una conciencia
colectiva para la manifestación de un batallón de valientes que recorriera las
aulas. Nosotros sabíamos que los valientes ya estaban dentro de ellas y que
sólo necesitaban un pequeño empujón para animarles a hacer pública su
condición de valientes.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 185


4. ¿Cómo nace la idea?
Es muy difícil que una idea nazca sola y brote en medio de un desierto,
podría pasar, no decimos que no… pero es muy raro que una idea aparezca
en medio de la nada. Quizá sucedió así en el cerebro del primer ser humano
que pensó, se le encendió una luz y a eso se le llamó ¡IDEA!, como la típica
bombilla de los dibujos animados.

Según nuestra experiencia las cosas suceden de diferente manera. Para que
nazca una idea, primero hay que crear el ambiente. Hay que propiciar un
caldo de cultivo donde se enciendan diferentes chispazos. Conexiones que
con sus destellos van descubriendo caminos de ida y de vuelta, caminos
que se cruzan y se convierten en carreteras. Carreteras que se ensanchan
en autopistas, donde miles de impulsos circulan a gran velocidad y dónde
uno de ellos se coloca en cabeza. La cabeza de la flecha que se clava en
el centro de la diana y entonces sí, se enciende una guirnalda entera de
bombillas.

Digamos que es así como visualizamos el proceso creativo. Un proceso que


tiene lugar a la hora de escribir un libro, pintar un cuadro, componer una
melodía o elaborar una campaña publicitaria.

Como hemos comentado anteriormente, desde 12 Meses siempre buscamos


que nuestras campañas transmitan un mensaje positivo. Es fundamental
que las personas sientan que su aportación es importante. Que la suma
de pequeños cambios conlleva grandes cambios. Pero sobre todo, saber
transmitir que esa aportación está al alcance de su mano. A veces esto es
lo más difícil. Por nuestra experiencia anterior en las campañas articuladas
contra otro tipo de violencia como lo es la de género, pensábamos que en
los testigos podía estar la clave de todo el mensaje. Pero documentarse,
investigar y estudiar a los expertos es imprescindible para conseguir el guion
adecuado. Nuestros referentes en la campaña han sido Método Kiva, Save
The Children, Fundación ANAR y NACE (no al acoso escolar).

Método Kiva:

Cuando decidimos afrontar la campaña contra el acoso escolar desde el


punto de vista de un mensaje no dirigido ni al acosador ni a la víctima
nos encontramos con el método Kiva, el método finlandés que centra su
trabajo en el cambio de actitud por parte de aquellos que ni acosan, ni son
víctimas. Es decir, son testigos, para que apoyen a la víctima. El método
Kiva se instaura dentro de los propios colegios para prevenir y enfrentar el
acoso a partir del cambio de actitudes y de actuación de los alumnos para la
convivencia respetuosa.

Este método contra el acoso escolar arroja una gran esperanza ante este
grave problema, ya que en Finlandia, los casos de acoso escolar se han
reducido en más de un 60% y no se ha vuelto a producir ningún caso de
violencia alarmante (Gómez Antolinos, 2015: 84).

En nuestra búsqueda de un mensaje adecuado nos centramos en las


organizaciones que en España más trabajo están realizando contra el acoso
escolar. Nos parece vital, como hemos apuntado anteriormente, acudir a
los expertos para analizar en profundidad todo su trabajo para que, de esta
manera, podamos extraer conclusiones que vertebren finalmente nuestra
campaña de comunicación social.

186 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Fundación ANAR:

La Fundación ANAR lleva más de 20 años escuchando a niños y adolescentes


que acuden a esta organización en busca de ayuda. Pensamos que si la
juventud ha confiado en ellos durante todo este tiempo, desde Mediaset
España teníamos el deber de informarnos y estudiar todo lo que tenían que
decir en materia de acoso escolar para ver cómo, posteriormente, podíamos
incluir su mensaje dentro del nuestro.

El acoso escolar es violencia entre iguales en el entorno escolar cometida de


forma reiterada y a lo largo del tiempo. Para que haya acoso escolar debe
existir una desigualdad de poder, un desequilibrio de fuerzas a nivel físico,
social y psicológico que crean en la víctima sentimientos de indefensión.
El uso, además, de las redes sociales, ha originado el fenómeno del
cyberbullying por el que el acoso traspasa las aulas y persigue a la víctima las
24 horas del día. (Fundación ANAR, Fundación Mutua Madrileña. 2016:17).

Fundación ANAR nos dio por tanto la clave para diferenciar acoso escolar de
cualquier chiquillada o broma de mal gusto entre amigos. Era necesario que
nuestra campaña transmitiera a la perfección qué es acoso escolar y como
no es necesaria la violencia física para que haya bullying (de la misma manera
que en violencia de género la violencia psicológica puede ser tan aterradora
como un puñetazo o la violencia de género también se puede ejercer con el
uso de las nuevas tecnologías como vehículo para amenazar y aterrar).

Save the children:

Save the children centra sus esfuerzos, en materia de lucha contra el


acoso escolar, en la prevención del mismo desde el centro educativo con
talleres destinados a que padres y madres puedan identificar los casos de
bullying y para que se generen espacios donde los niños puedan compartir
sus experiencias. El fin último de esta organización es incidir sobre las
administraciones regionales para que se instauren protocolos de actuación en
los centros educativos.

Pese a lo que se pueda pensar, hay más víctimas de acoso y ciberacoso


entre los estudiantes de primer ciclo de la ESO que entre los de segundo
ciclo y también son más los niños y niñas que se reconocen como
agresores en este primer ciclo (Calmaestra, Escorial, García, del Moral,
Perazzo, Ubrich 2016:12). Por lo tanto, nuestro mensaje debía ir dirigido
no sólo a los y las adolescentes, sino que tenía que llegar también a la
preadolescencia por encontrarse en esta etapa los principales actores de
este fenómeno escolar.

NACE: Tutoría entre iguales

A raíz de la modificación del sistema educativo en 1990 por el que los niños
de 12 años abandonaban primaria para ingresar en el instituto, los casos de
acoso escolar aumentaron de forma alarmante.

El programa de tutoría entre iguales (TEI), promueve un sistema por el


que los alumnos mayores toman la responsabilidad de cuidar al alumno
recién llegado. Este programa fomenta la convivencia en las aulas dando
peso y responsabilidad a los que ni acosan ni son acosados. Se pone así
de manifiesto la importancia de involucrar a los testigos contra el acoso
escolar.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 187


Una vez analizada toda la información de la que disponíamos teníamos muy
claro que efectivamente el mensaje de la campaña de 12 Meses iría dirigido
a los testigos. Nuestro reto, conseguir llegar a ellos para que dejaran de
lado su papel como observadores pasivos. Decidimos acercarnos a ellos
de una manera activa, dando por hecho su implicación social. Los testigos
se convertirían a partir de ahora en #valientes. Ellos serán los que rompan
el círculo del acoso escolar atreviéndose a dar un paso adelante ante una
situación de injusticia. ¿A qué persona no le gusta ser valiente?

Si las tres partes fundamentales de cualquier narrativa en prosa son


planteamiento, nudo y desenlace, podríamos decir que nos encontramos en
el nudo o cogollo de la creación de esta campaña.

Reinventar la palabra VALIENTES ha sido uno de los grandes aciertos, ya


que con nuestra redefinición, incorporamos nuevos atributos, adjetivos y
características que están al alcance de nuestra mano y que, a la vez, tienen el
poder de cambiar una situación.

A partir de ahora, valiente ya no es una figura épica que lucha con su espada
ante un dragón... Sentir empatía es de valientes. Fomentar el pensamiento
crítico, expresar emociones, pedir ayuda, apreciar la diversidad, apoyar y
defender a la víctima...Todos estos rasgos de valentía son los que queremos
potenciar en la sociedad a través de nuestra campaña “Se buscan Valientes”.

Pero empecemos por el principio del proceso creativo. Lo primero que hicimos
fue ponernos en el lugar de la víctima y nos hicimos una pregunta clave, ¿cómo
vive un chico que sufre bullying a diario? No nos resultó complejo imaginar la
escena con la historia de un niño que carga en su espalda una mochila. Una
mochila que tiene un peso sobrehumano, un peso que ninguna persona puede
cargar en soledad diariamente. Un niño al que le da miedo ir a la escuela
porque sabe que en cualquier situación, acecha el peligro.

Ese miedo con el que convive de manera cotidiana causa estragos en el


cerebro, distorsionando la realidad y en lugar de las asignaturas normales, él
tiene cuadernos con materias muy distintas:

• Ortografía del insulto.

• Amenazas aplicadas.

• Recreación del olvido.

• Golpes a conciencia.

• Humillación pública.

Esta fue la primera escena que pusimos en nuestra mesa de trabajo y la que
iniciaba en un origen el spot de la campaña.

Presentamos la víctima a través de una metáfora visual, describimos su soledad,


miedo y tristeza sin necesidad de mostrar golpes o violencia. Queríamos incidir
de esta manera que en el acoso escolar no sólo la víctima sufre de una manera
física sino que, además, los daños psicológicos son enormes.

Empezamos así a dibujar el story board de esta historia encadenando


imágenes llenas de poesía.

Un niño delgado, quizá fuera el más bajito de la clase, transmitía la fragilidad


que necesitábamos. Porque a veces la diferencia que te hace distinto al resto
te coloca en el punto de mira y los otros te hacen sentir desnudo, vulnerable

188 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


y frágil. Y por qué no decirlo, te hacen sentir débil, porque no encuentras las
herramientas necesarias para defenderte o porque no has desarrollado las
habilidades sociales que te permiten superar esa situación.

La luz de la habitación tenía que ser tenue y triste, el horario escolar estaría
clavado en la pared recordando cada momento del suplicio cotidiano. El
niño introduce en la mochila los libros de su pesadilla y los carga sobre su
espalda. Ese peso que le acompañaría durante todo el día. Le vemos salir de
la habitación con su silueta encorvada y hundida.

En la siguiente escena se encuentra rodeado, en el epicentro de un círculo


conformado por otros chavales. Una luz cenital baña la escenografía,
remarcando una circunferencia en el suelo y delimitando la fina línea entre el
bien y el mal, entre la luz y la oscuridad.

Buscamos, de manera intencionada, que esta situación fuera inquietante y


simbólica. Que nos hiciera preguntarnos qué van a hacer esos compañeros
casi tétricos que le rodean, ¿cuál es la intención de ese círculo de personas
que le observa? ¿Grabar la escena con sus móviles? ¿Insultarle? ¿Humillarle?

Hasta que uno de ellos rompe la tensión y da un paso adelante entrando en


el círculo de luz. Y en seguida una chica hace lo mismo y sucesivamente se
van sumando compañeros y compañeras colocándose a su lado. Y entonces
el niño levanta la barbilla y mira a cámara, su rostro se ilumina, su sonrisa se
dibuja en sus labios, su espalda se yergue, sus hombros se enmarcan y todo
él y cada parte de su cuerpo transmite un cambio de actitud, un cambio de
emociones y de sentimientos.

La mochila ya no pesa, su mirada es alegre, ya no está solo, a su lado hay un


puñado de valientes que le apoyan, lo respetan y le quieren. Ahora podrá
afrontar cualquier tropiezo o dificultad de otra manera. Podrá superar y
aprender de los conflictos como parte natural del proceso de crecer.

Así es cómo conseguimos dotar de esperanza un presente tan oscuro.

El elemento más característico e importante de “Se buscan valientes” es


sin duda “rap”. Siguiendo con la metáfora que hemos usado anteriormente
se trata de la punta de la flecha que atraviesa el centro de la diana, y
sin embargo, pese a lo que se pueda pensar, fue el último impulso en
incorporarse a la autopista de ideas. Llegamos al final del recorrido y
quizá al momento más emocionante y crítico del proceso creativo, cuando
te das cuenta de que tienes una gran historia, pero no tienes el canal de
comunicación para llegar al interlocutor correcto. En nuestro caso nos
planteamos llegar a un público muy exigente y de difícil acceso. Había que
llegar a ellos, los jóvenes, si no el esfuerzo no tendría sentido.

La música es un lenguaje universal que no entiende de barreras, de idioma,


edad o clase social. Pero sobretodo tiene la capacidad de tocar corazones, de
aflorar sentimientos y en definitiva de emocionar.

El rap es un lenguaje directo, es poesía contemporánea, es honesto y


sobretodo es su idioma. Queríamos apoyar la poesía visual que ya teníamos
desarrollada con la poesía literaria del rap arropado por esas bases
insistentes del hip hop. Estaba claro que esta combinación iba a ser potente.

Solo nos faltaba la elección del artista, alguien capaz de defender todos los
valores de nuestra campaña, alguien que conectase desde su experiencia.
Un valiente que representase a nuestro nuevo batallón de valientes. Un líder

Jóvenes: bullying y ciberbullying 189


que se ha ganado a pulso nuestra admiración por su tesón, por su lucha de
superación, por su generosidad y humildad.

Desde el primer momento en que planteamos dotar de música a la imagen


pensamos que Juan Manuel Montilla, “El Langui”, que ya tenía vinculación con la
empresa por su participación en series y programas, era el artista más adecuado
para hacerlo. Tuvimos la enorme suerte de contar con su colaboración desde el
primer momento en el que hablamos con él. Le enganchó la historia, entendió
el concepto y en una labor colaborativa desarrollamos conjuntamente la letra
y la base musical. Había nacido el rap de los valientes. Pero tal y como nos
encomendó Paolo Vasile, faltaba musicalmente una última pieza. Introducir un
coro con voces de niños y niñas que amplificase el estribillo de la canción.

“Se buscan valientes” debía resultar pegadizo y muy atractivo. La mezcla de


coros melódicos dentro de una base rítmica de rap, en principio, resulta como
agua y aceite. Era un reto complejo que requería un oído y una producción
musical fina y arriesgada y, por supuesto, valiente. Esta combinación tan
audaz proporciona un resultado único, despegando la pieza del nicho
estilístico para dotarla de un sentido universal.

“The Wall” de Pink Floyd fue nuestra inspiración. Buscamos un coro que
cumpliese nuestras expectativas y lo encontramos. El Coro Encanto encarna
con el porcentaje perfecto de clasicismo y fuerza. Así es como nos lanzamos
a la segunda y última fase de grabación, dando como resultado un HIMNO
con el que se identifican niños, jóvenes y adultos.

El rap “Se buscan valientes”, es música, es inspiración y es un lema a través


del cual se han unido cientos, miles e incluso millones de personas con un
mismo fin, con un mismo objetivo, luchar juntos contra el acoso escolar.

Con nuestra campaña hemos querido aportar nuestro granito de arena que ayude
a sensibilizar y concienciar sobre un problema social que nos atañe a todos.

5. ¿Hemos encontrado valientes?


Es difícil medir el éxito de una campaña de comunicación en el que
vendemos intangibles, en este caso la virtud humana de la valentía, la fuerza
de voluntad para llevar adelante una acción a pesar de los impedimentos que
se presenten para poder llevarla a cabo.

No podemos medir estadísticamente cuántos escolares se han convertido en


valientes, o a cuantos hemos inspirado para dejar a un lado, no la cobardía
pero si la indiferencia, muchas veces no por maldad sino por el miedo a ir
contra la norma o contra el grupo.

Lo que sí sabemos es que el rap de la campaña se ha convertido en sólo tres


meses en un himno contra el acoso escolar con 15 millones de visualizaciones
en internet. Nos hemos sentido realmente abrumados por la implicación
de las asociaciones de padres y madres, colegios de educación infantil y
primaria e institutos y de la de los y las escolares de esos centros no solo
por la ayuda que han realizado a la hora de propagar el mensaje por todos
los centros de España sino por convertirse en protagonistas de sus propias
versiones, adoptando como propio el mensaje de “El Langui” y demostrando
que la expresión artística es una vía de comunicación imprescindible para
llegar donde muchas veces es más complicada la comunicación verbal.

La audiencia siempre nos sorprende y en esta ocasión no podía ser menos.

190 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Nos han llegado versiones del rap interpretado en euskera, gallego, valenciano,
catalán, inglés, italiano, lengua de signos etc. demostrando que no solo
la causa, como decíamos al principio del artículo, es universal sino que el
mensaje también lo es. Nos han enseñado que el uso del rap les ha servido de
inspiración a la hora de crear sus propios versos y rimas contra el acoso escolar
que nos han mandado y que poco a poco hemos ido publicando a través de
nuestras redes sociales. La campaña incluso ha traspasado las fronteras. Varias
editoriales francesas y alemanas de libros de texto para alumnos nos han
solicitado incluir “Se buscan valientes” como material para que ellos desde sus
países puedan trabajar con sus alumnos y alumnas.

Aulas libres de violencia son la base de una sociedad justa, con chicos y
chicas capaces de desarrollar un espíritu crítico y una empatía hacia sus
semejantes. Es básico desarrollar estas herramientas emocionales desde
una edad temprana para que en un futuro se conviertan en miembros de
una sociedad con principios morales tan básicos (pero lamentablemente tan
vulnerados) como son la justicia, la igualdad o la solidaridad. Pero el bullying
no es solo un problema escolar, sino que es un problema social y, por lo tanto,
afecta además de a los propios menores, a sus padres y madres, a los centros
educativos y a diferentes organismos de la administración. Desde todos ellos
nos han llegado mensajes de agradecimiento y de apoyo a la campaña y una
vez más, la bidireccionalidad comunicativa ha sido clave para el éxito de la
misma.

El acoso escolar no es una estadística. Detrás de cada caso hay menores y


familias afectadas. Sebuscanvalientes.com se ha convertido en una web de
trabajo para muchos centros que utilizan los materiales que hemos creado
como punto de partida para generar un debate en las aulas y despertar
de esta manera la conciencia de aquellos valientes que no se atrevían o no
sabían cómo serlo.

Sin duda el mayor éxito de “Se buscan valientes contra el acoso escolar”,
es que nuestra campaña ya no es nuestra y que a partir de ahora, la palabra
valiente quedará para siempre asociada a la lucha contra el acoso escolar.

Son miles los mensajes que nos han llegado no solo desde la juventud, sino
también de sus padres y madres, educadores y organismos institucionales
a través de la web y de las redes sociales. Pero tenemos claro que por un
solo mensaje como el que recibimos al día siguiente de lanzar la campaña,
volveríamos a hacerla de nuevo: “¡Gracias! Vuestra campaña me ha ayudado a
levantar el teléfono y sentir una voz humana detrás que nos ayude a mi hijo y
a mí. Muchas gracias!”

Si algo nos ha demostrado “Se buscan valientes” es que desde un principio


teníamos razón. La fuerza del valiente no está en los puños. ¡La fuerza del
valiente está en el corazón!

Referencias bibliográficas

Calmaestra, Escorial, García, del Moral, Perazzo, Ubrich (2016) Yo a eso no juego. Bullying y
ciberbullying en la infancia.

Gomez Antolinos, Iris (2015) El bullying y el método Kiva.

Fundación ANAR, Fundación Mutua Madrileña. (2016). Acoso escolar: I Estudio sobre el “ciberbullying”
según los afectados.

Navarrete-Galiano, Ramón (2009) Estudios sobre el Mensaje Periodístico.vol.15 Los medios de


comunicación y la concienciación social en España frente al acoso escolar.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 191


Jóvenes: bullying y ciberbullying

Consecuencias sobre la salud del


acoso escolar

Jóvenes: bullying y ciberbullying 193


María Angustias Salmerón Ruiz. Pediatra de la Unidad de Adolescencia
DOCUMENTOS del Hospital Universitario “La Paz”.
Carolina Inostroza Quezada. Médico Interno Residente de Medicina del adolescente. Pontificia
Universidad Católica de Chile.

11 Repercusiones sobre la salud del


maltrato entre iguales: acoso escolar y
ciberacoso
El acoso escolar y el ciberacoso son tipos de maltrato contra los que la infancia tiene derecho a ser
protegida, siendo una realidad social de alta complejidad que no sólo afecta al ámbito escolar o a
las TIC sino a la sociedad en general. Su frecuencia real es desconocida debido a que no existe una
definición internacionalmente aceptada, los instrumentos de medida no están estandarizados y los
artículos científicos actuales tienen una limitada evidencia científica. La víctima y el agresor son niños
o adolescentes y ambos requieren de una intervención precoz y un adecuado abordaje. El impacto
sobre la salud de la violencia entre iguales es muy similar al de cualquier tipo de maltrato, con un índice
mayor de depresión grave y suicidio en el ciberbullying por una alta victimización en tiempo y espacio.
Los profesionales de la salud, en muchas ocasiones, son los primeros profesionales consultados por los
síntomas físicos que provoca la violencia entre iguales, siendo lo más frecuente las cefaleas o el dolor
abdominal. El abordaje de los casos debe ser interdisciplinar y multidisciplinar, siendo necesaria la
realización de protocolos coordinados entre todos los profesionales implicados.

Palabras clave: maltrato entre iguales, violencia entre iguales, acoso escolar,
bullying, ciberbullying

1. Introducción
La violencia entre iguales es una realidad que ha existido siempre;
afortunadamente en los últimos años hay un aumento de la concienciación
social de las repercusiones que tiene sobre el niño que lo sufre (víctima) y
una necesidad de conocer cuáles son los factores implicados que determinan
que en la infancia se necesite o se haya aprendido la violencia como una
forma válida de relación (agresor).

La violencia entre iguales comprende dos realidades actualmente: el acoso


escolar y el ciberacoso escolar o ciberbullying. Ambas son formas de maltrato
contra las que todos los niños y niñas tienen derecho a ser protegidos
(European Union, 2016). En la actualidad, no existe una definición consensuada
a nivel internacional ni unos instrumentos estandarizados de medida por lo que
la epidemiología real es desconocida (Selkie H, et al. 2016).

El ciberacoso escolar ha planteado un gran reto en los últimos años.


Inicialmente fue tratado como una realidad al margen del propio acoso
escolar, sin embargo, el ciberacoso escolar es una prolongación del
acoso presencial pero utilizando un espacio de maltrato diferente, las
nuevas tecnologías, que lo diferencian en pequeños matices del acoso
escolar presencial (ver punto 4) pero en esencia son muy similares al ser
ambos formas de maltrato. En la actualidad, en la mayoría de los casos
de acoso, coexisten ambas formas porque los adolescentes están en las

Jóvenes: bullying y ciberbullying 195


TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) y si agreden o son
agredidos en el mundo analógico, también lo hacen en internet.

Los riesgos de las TIC y los profesionales de la salud

Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) son todas aquellas


herramientas y programas que tratan, administran, transmiten y comparten
la información mediante soportes tecnológicos. Entre los adolescentes los
soportes utilizados por excelencia son los smartphone y las tabletas, que han
desbancado a los ordenadores. Las TIC abarcan desde las clásicas como la
radio y la televisión a las nuevas tecnologías centradas fundamentalmente en
internet y todos los dispositivos electrónicos conectados a la red (Salmerón
M.A, 2015a p. 18-19).

Internet tiene múltiples beneficios y bien usada puede tener múltiples usos:
a nivel educativo, de obtención de información en múltiples formatos, de
comunicación con otras personas, como herramienta de trabajo, permite
colaboraciones sin tener que estar presente físicamente, etc. Por otro lado
no está exenta de riesgos, siendo un grupo especialmente vulnerable los
adolescentes (Salmerón M.A, 2015a p. 18-19).

Internet es una herramienta llena de oportunidades que ha avanzado


enormemente en la última década, provocando que muchos adultos como
padres y profesionales de diferentes ámbitos, que son responsables de
educar y enseñar a la infancia y adolescencia, tengan el nuevo reto de
formarse en el uso responsable y adecuado de las TIC, para garantizar sus
derechos y su propia seguridad y la de los niños. A pesar de que sea una
necesidad patente aún no se han adaptado las formaciones de pregrado,
postgrado y doctorado de profesores, médicos, abogados…, siendo en la
actualidad un aprendizaje autodidacta y en muchos casos no reglado; las
dificultades siguen siendo las mismas en la actualidad que hace diez años.

Las TIC también tienen riesgos para la salud y es importante conocerlos, incluidos
los profesionales de la salud, para poder protegerse adecuadamente de ellos,
pues muchos de dichos riesgos impactan directamente y de forma negativa
sobre el niño en su bienestar físico y mental (Salmerón M.A, 2015b p. 12).

Para entender los riesgos de las TIC hay que diferenciar dos etapas diferentes:

• En los menores de dos años. Es una etapa crucial en el desarrollo


psicoevolutivo: el establecimiento del apego y el desarrollo del vínculo, el
desarrollo de la psicomotricidad fina y gruesa junto con el establecimiento
del lenguaje son imprescindibles en esta edad. Por otro lado el aprendizaje
del control de las frustraciones y los tiempos es otro elemento básico.
Se sabe que el uso de pantallas en esta edad de forma habitual interfiere
directamente en el desarrollo y en el sueño, por tanto el mensaje es limitar
su uso lo máximo posible.

• En los preadolescentes y adolescentes. El riesgo más frecuente es el


acceso a información inadecuada para la edad y el que tiene un mayor
impacto para la salud es el ciberacoso por la alta probabilidad de
depresión grave y suicidio. Pero no son los únicos: el uso adecuado de la
identidad digital, conducta adictiva a internet y problemas relacionados
con el sueño y la atención, entre otros.

El papel del profesional de la salud es fundamental en la prevención,


debe favorecer una educación adecuada en la población sobre los

196 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


riesgos y oportunidades de las TIC. También, es su misión la detección y
tratamiento precoz de quienes sufren violencia entre iguales, actuando de
forma coordinada con los distintos sectores involucrados y activando los
mecanismos necesarios de protección a la víctima y detección y seguimiento
del agresor (Salmerón M.A, 2015a p.19).

Por último, es esencial entender que tanto víctima como agresor son niños,
que precisan de ayuda para salir de su situación y por tanto, han de ser
objeto de cuidado e intervención de los profesionales de la salud y de todos
los sectores involucrados (educación, CCFFSE, trabajo social, justicia, las
familias y los propios niños y adolescentes). No dar una respuesta oportuna y
eficaz conlleva un maltrato institucional.

2. Definición
La violencia entre iguales se define de forma genérica como el maltrato
donde el agresor y la víctima son niños o adolescentes. En el acoso escolar
puede haber: maltrato físico, psicológico, sexual y violencia de género.

En el caso del ciberacoso es el maltrato a través de internet y puede afectar


a cualquier persona en línea independientemente de la edad. Aunque hay
diversos tipos de maltratos en la red, los subtipos de ciberacoso que afectan
al niño y adolescente son: el ciberacoso escolar (ciberbullying), ciberacoso
sexual (grooming) y violencia de género.

Ciberacoso escolar (ciberbullying) y acoso escolar


No existe actualmente una definición única del concepto de ciberbullying a
nivel internacional; diversas instituciones nacionales e internacionales han
intentado llegar a un consenso, sin conseguirlo.

Para las Naciones Unidas (UN), en el año 2009 el ciberbullying se planteó


como una extensión del bullying tradicional en el ciberespacio; y ya en la
Asamblea general de 2014 este fenómeno se describe como agresión y
violencia, lo cual concuerda con las características planteadas por la Unión
Europea (EU), que lo propone como una forma de agresión psicológica y
verbal por parte de una o más personas mediante el uso de las TIC (European
Union, 2016); así, el enfoque del ciberbullying queda enmarcado en una
vulneración de los derechos del niño y de su bienestar, reconociéndolos como
formas de violencia contra las que ellos tienen derecho a ser protegidos
(Save the Children, 2016 p.19). Finalmente, cabe señalar que para las UN es
necesario sólo un acto de manifestación de violencia en línea para determinar
el acoso a través de internet, lo cual difiere de otras definiciones disponibles
de ciberacoso escolar.

Según la definición clásica de D. Olweus (1983), pionero en la investigación


del maltrato entre iguales, el acoso es una conducta de persecución física y/o
psicológica que realiza un alumno contra otro, al que elige como víctima de
repetidos ataques. Esta acción, negativa e intencionada, sitúa a la víctima en
una posición de la que difícilmente puede salir por sus propios medios.

Según esta definición, podemos establecer que cuando hablamos de acoso


escolar, se constatan las siguientes características:

• La intención de hacer daño (físico, verbal o psicológico).

• El desequilibrio de poder, que hace a la víctima impotente para salir de


esta situación por sí sola.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 197


• La reiteración de las conductas: es otro elemento distintivo del acoso escolar,
que permite diferenciarlo del conflicto aislado. La repetición de las conductas
dañinas produce en la víctima una merma progresiva de la autoestima y
apuntala la relación de dominio-sumisión que caracteriza este maltrato entre
iguales. Si bien, el propio Olweus (1999) considera que un solo episodio puede
darse con tanta virulencia que sea suficiente para establecer una relación de
dominación duradera (Consejería de educación cultura y deporte, 2017 p 9).

En España, (Grupo de trabajo de la guía de ciberacoso para profesionales de


la salud, 2015 p 15) ciberbullying se define como “el daño repetido (no es un
hecho aislado), intencional y consecuente ejercido por un menor o grupo de
menores contra otro menor mediante el uso de medios digitales”.

Grooming
Ciberacoso ejercido deliberadamente por un adulto, (o dos niños con
diferencia de edad suficiente para establecer una relación y un control
emocional), sobre un niño con el fin de obtener imágenes de pornografía
infantil o abuso sexual. El principal riesgo es enviar imágenes con contenido
sexual (sexting) a desconocidos. Es un delito tipificado (Grupo de trabajo de
la guía de ciberacoso para profesionales de la salud, 2015 p 17).

Violencia de género
La ONU, en su Declaración de 1993, define la violencia de género como “todo
acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda
tener como resultado un daño o un sufrimiento físico, sexual o psicológico para las
mujeres, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o privación arbitraria
de la libertad, tanto si se producen en la vida pública o privada” (Naciones Unidas,
1993). Esta definición clásica excluye a las parejas de igual sexo.

Las TIC han permitido que ese control pueda ejercerse a cualquier hora y lugar
y permita nuevas formas de maltrato a la pareja como la geolocalización.

3. Epidemiología y frecuencias
La proporción de uso de TIC por la población infantil (de 10 a 15 años),
según el Instituto Nacional de Estadística (INE, 2016 p3) es, en general,
muy elevada. Así, el uso de ordenador entre los menores es prácticamente
universal (94,9%), mientras que el 95,2% utiliza Internet. Por vez primera, el
número de menores usuarios de Internet supera al de ordenador.

Por sexo, las diferencias de uso de ordenador y de Internet apenas son


significativas, como en años anteriores. La evolución de los resultados según
la edad sugiere que el uso de Internet y, sobre todo, del ordenador, es una
práctica mayoritaria en edades anteriores a los 10 años. Por su parte, la
disposición de teléfono móvil se incrementa significativamente a partir de los
10 años, hasta alcanzar el 93,9% en la población de 15 años. La disposición
de móvil aumenta 2,8 puntos respecto a 2015 y crece por tercer año
consecutivo. Así, repuntó 3,5 puntos en 2015 y 0,4 en 2014.

La prevalencia de ciberacoso y acoso escolar es desconocida debido


a la ausencia de una definición comúnmente aceptada y no tener unas
herramientas objetivas de detección. La medición del fenómeno difiere de
país a país y de estudio a estudio. De este modo, las prevalencias son tan
variables como entre 1-30% para la perpetración del ciberbullying y del
3-72% para la victimización por ciberbullying.

198 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


En EE.UU, se publicó una revisión de la literatura hasta junio de 2015,
para informar acerca de prevalencia de ciberbullying en adolescentes
estadounidenses. Entre 1.447 manuscritos analizados, tan solo 81 cumplieron
criterios de inclusión (que representan 58 estudios únicos). La calidad de los
estudios fue variable, siendo en general baja, con tasas de prevalencia del
ciberbullying que variaron ampliamente, con 1% a 41% para agresor, y de 3%
a 72% para víctimas; con una superposición de agresor y victimización, del
2,3% al 16,7% (Selkie H, et al. 2016).

Las dimensiones del fenómeno son igualmente preocupantes en Europa. El


informe en 2014 de la Net Children Go Mobile Report (que incluyó 7 países y
3.500 niños de la misma edad) mostró un 12% de víctimas de ciberbullying
(Mascheroni, G. and Ólafsson, K 2014 p 108).

En España, (Save the Children, 2016) junto a un equipo de investigación


experto, realizaron un estudio con muestra representativa de ámbito estatal y
autonómico. Se aplicó una encuesta a 21.487 estudiantes entre 12 y 16 años de
Educación Secundaria Obligatoria (1º ESO a 4º ESO). En la encuesta se realizó
la distinción entre ciberacoso ocasional que se refiere a una frecuencia de “una
o dos veces” y frecuente a una repetición de entre “una o dos veces al mes”
hasta “más de una vez a la semana”. Los resultados muestran que un 6,9% se
considera víctima de ciberacoso, destacando que el 5,8% de forma ocasional y
el 1,1% frecuentemente. Respecto al acoso presencial, el 8% víctima ocasional,
frente al 1,2% frecuente. Dichas cifras son similares a las publicadas por INTECO
en 2011, el 5,9% de los niños habían sido víctimas de ciberacoso. (Grupo de
trabajo de la guía de ciberacoso para profesionales de la salud, 2015 p28).

La violencia de género en adolescentes es una realidad a la que se le ha prestado


atención recientemente y por tanto se desconoce la frecuencia real en este grupo
etario. En la macroencuesta sobre violencia de género (Ministerio de Sanidad,
2015 p 374) el 4.3% de las jóvenes entre 16 y 24 años habían sufrido control por
parte de sus parejas actuales, cifras que aumentaban hasta el 41,9% en parejas
pasadas, dicha prevalencia es superior al resto de grupos de edad analizados.

4. Diferencias entre el acoso escolar y el ciberacoso


(Grupo de trabajo de la guía de ciberacoso para
profesionales de la salud, 2015 pp 19-21)
La mayoría de los autores en la actualidad consideran que el acoso escolar
y ciberacoso son violencia entre iguales y por tanto un tipo de maltrato que
comparten características comunes: la intencionalidad, la diferencia de poder
entre la víctima y el agresor y no ser un hecho aislado.

La diferencia principal entre el acoso presencial y el ciberacoso es que el espacio


de maltrato es diferente: en el ciberacoso son las TIC y en el acoso escolar el centro
escolar. Las TIC permiten una falsa sensación de anonimato al permitir ocultar la
identidad cuando se crean o comparten contenidos, una mayor audiencia de los
contenidos y una mayor velocidad en la difusión de los mismos, ocasionando:
a. Mayor victimización: siendo constante y a mayor velocidad. La víctima
está sometida al maltrato en cualquier lugar, solo es necesario tener un
dispositivo electrónico y a cualquier hora; 24 horas al día siete días a la
semana, provocando un mayor riesgo de depresión grave y suicidio.
b. Se desdibujan los perfiles al ser las TIC un lugar que genera una falsa
sensación de anonimato y disminuye la posibilidad de empatía al no
presenciar la reacción de la víctima.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 199


5. Repercusiones sobre la salud del maltrato entre
iguales
El impacto sobre la salud de la violencia entre iguales es muy similar a la de
cualquier tipo de maltrato, con síntomas a corto, medio y largo plazo. Si se
detecta precozmente y se actúa de forma adecuada, tanto con la víctima
como con el agresor y los observadores, las repercusiones son escasas. Por
el contrario, si el maltrato perdura en el tiempo las secuelas permanecerán
e incluso pueden quedar para toda la vida. Por ello es muy importante la
prevención, la detección y el abordaje precoz.
La clínica más frecuente son los síntomas físicos de origen psicosomático,
tanto en las víctimas como en los agresores y los observadores: dolor
abdominal, trastornos del sueño, cefalea, fatiga, enuresis secundaria, pérdida
de apetito, pérdida de peso, tics, mareos y vértigo. Los síntomas psicológicos
de mayor prevalencia son: ansiedad, depresión, baja autoestima e ideación
suicida. Algunas alteraciones de la conducta pueden ser muy indicativas:
bajada en el rendimiento escolar, ausencias repetidas a clase, dejar de
conectarse a internet o conectarse con mayor frecuencia de la habitual,
mostrarse frustrado, triste o enfadado después de usar el ordenador o el
teléfono móvil o no querer hablar sobre el tema si se le interroga.
a. Síntomas clínicos en la víctima (Salmerón Ruiz M.A, 2013; Grupo de trabajo
de la guía de ciberacoso para profesionales de la salud, 2015 pp 48-55).
i. Corto y medio plazo: son síntomas físicos, psicológicos y cambios en
la conducta (ver tabla 1). Generalmente, los primeros que aparecen
son los cambios de comportamiento pero suelen ser muy sutiles
y no percibidos por el entorno. Los síntomas físicos son los más
frecuentes y los que hacen acudir al pediatra, en muchas ocasiones
son los primeros profesionales consultados, de ahí la importancia de la
formación para favorecer una detección precoz de los casos.
ii. Largo plazo:
1. Cuadros compatibles con estrés postraumático.
2. Dificultad de relación y fobias sociales.
3. Mayor probabilidad de desarrollar enfermedades psiquiátricas,
como los trastornos de conducta alimentaria.
b. Síntomas clínicos en el agresor.

Es importante saber las motivaciones que llevan a un niño a necesitar ejercer


la violencia, en ocasiones no son conscientes del daño que producen y lo que
empezó como una “broma” se convierte en un maltrato, pero hay que tener
en cuenta que en otras, el agresor tiene una historia previa de dificultades
personales, familiares y/o sociales y son una forma de pedir ayuda o la forma
de comunicarse que ha aprendido. Es necesaria una historia minuciosa y
tratar las causas. En estos niños, una medida coercitiva aislada por sí sola no
es eficaz en la mayoría de los casos.
El número de estudios publicados sobre los síntomas en el agresor son
escasos, sin embargo los disponibles muestran que pueden presentar (Grupo
de trabajo de la guía de ciberacoso para profesionales de la salud, 2015 p36):
i. Ansiedad y conductas depresivas.
ii. Síntomas psicosomáticos.
iii. Problemas académicos.

200 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


iv. Desajuste social.
v. Aislamiento.
vi. Consumo de tóxicos.
vii. Baja autoestima.

Al analizar las características de personalidad afectadas en víctima y


agresor de la violencia entre iguales, destaca que ambos tienen problemas
de autoestima y de habilidades sociales comunicativas. Es llamativo que
el agresor además tiene afectación de habilidades sociales de asertividad
y resolución de conflictos, y también dificultad en empatía cognitiva y de
asertividad (Save the Children, 2016 p 70).

6. Actuación de los profesionales de la salud


a. Historia clínica

El entorno psicosocial de cada persona influye directamente sobre la salud,


especialmente en la infancia y adolescencia. La historia clínica debe recoger
aspectos de la dinámica y situación familiar, social, escolar y de las TIC con el
objetivo de detectar precozmente cualquier situación de violencia.

Temas a abordar:

• Del entorno escolar: curso académico, centro escolar, rendimiento


académico, dificultades académicas, relaciones con los compañeros,
relaciones con los profesores, clima escolar, así como todo lo que le guste
y lo que no le haga sentirse bien en el centro, situaciones conflictivas
propias o de otros compañeros.

• De las relaciones afectivas con iguales y de pareja: grupo de referencia,


pertenencia a dicho grupo, dinámica del grupo, situaciones que le hicieron
sentir mal o incómodo, si se ha visto forzado a hacer algo que no desea,
pareja en la actualidad, dinámica de pareja, entre otras.

• De las TIC: valorar prácticas de riesgo en su uso y en tiempo de uso para
descartar un eventual uso problemático o adictivo de éstas. indagar acerca
de tiempo diario dedicado a las mismas, el lugar (casa, escuela, otros),
los momentos (mientras come, está en la cama, cuando está aburrido), la
finalidad (redes sociales, ver vídeos, diversas aplicaciones, fotografía, etc.),
a qué contenidos accede (como contenidos inadecuado para su edad o
acceso a comunidades peligrosas), qué contenidos publica, si tiene un perfil
abierto o privado y cuántos seguidores tiene actualmente, aclarando si son
conocidos o no y si son o no de su misma edad o cercana. Por otra parte es
importante preguntar si algún amigo ha intimidado o sufrido intimidación a
través de las mismas, y finalmente preguntar si él/ella ha sido víctima, si ha
(1) agredido alguna vez, o si ha sido testigo y cómo ha actuado en dicho caso
El Parte de Lesiones es el
documento para comunicar (protegiendo a la víctima, apoyando al agresor o ignorando lo sucedido).
“lesiones sospechosas de actos
delictivos” en el acto médico, hay
diferentes formatos según cada
comunidad autónoma. b. Actuación en consulta ante la violencia entre iguales

(2) i. Datos clínicos a recoger en la historia clínica: en caso de violencia


Hoja de comunicación a TS.
Obligatoria cumplimentar
escolar debe recoger textualmente y entre comillas el relato del niño, no
por profesional sanitario, poner nombres de los agresores y en todos los documentos que sean
profesores y CCFFSSE.
Descargable en: http://www. cumplimentados [informe médico, parte de lesiones(1), comunicado a
observatoriodelainfancia.msssi. Trabajo Social (TS)(2)] debe ir con el diagnóstico de sospecha de acoso
gob.es/productos/home.htm

Jóvenes: bullying y ciberbullying 201


escolar o ciberacoso porque hay un porcentaje de casos que no son acoso
escolar y el posible agresor es un niño y puede ser acusado sin motivo.

1. Acoso escolar o ciberacoso: tiempo de evolución, centro escolar


y lugar del centro donde se realiza el maltrato (baños, patio,
pasillos), curso de los supuestos niños que agreden, tipo de acoso
(físico, psicológico, sexual o rechazo). En los casos de ciberacoso
recoger el nombre de la red social o juego donde lo acosan.
2. Grooming: tiempo de evolución, nombre de la red social o página
web a través de la cual se hizo envío de las imágenes o vídeos y
alias usado por el agresor (suelen utilizar un nombre falso). Si se ha
llegado a quedar con el agresor cara a cara tratar como abuso sexual.
ii. Cómo actuar en caso de ciberacoso escolar o acoso escolar: en
los casos de ciberacoso siempre hay que descartar que no vaya
acompañado de un acoso escolar presencial, debe explorarse siempre
a la víctima y comprobar que no existen lesiones físicas.
1. Maltrato físico: en el caso de existir indicios de agresión física hay
que realizar:
a. Parte de lesiones dirigido a fiscalía de menores(3).
b. Hoja de comunicación a TS.
c. Hoja de comunicación a centro escolar(4).
d. Citar en consulta posteriormente para asegurar coordinación y
valorar situación de la víctima.
2. Maltrato psicológico: la principal diferencia con el maltrato físico
es que no es necesario en una primera instancia hacer parte de
lesiones, debe prevalecer la actuación en el centro escolar y una
(3)
En los casos en los que el
investigación previa incluyendo la mediación escolar.
agresor sea menor de edad
como ocurre en la violencia a. No realizar parte de lesiones inicialmente. En caso de duda
entre iguales el parte de de poder ser conducta delictiva, contactar con participación
lesiones será dirigido a Fiscalía
de Menores. En los casos en los ciudadana(5).
que el agresor sea mayor de 18
años como en la mayoría de los b. Realizar punto b,c,d según apartado anterior.
casos de grooming será dirigido
al Juzgado de Guardia.
En los casos de ciberbullying hay que asesorar a las familias respecto a cómo
(4) guardar las pruebas y conseguir alejar a la víctima del agresor:
Hoja de comunicación de casos
de violencia entre iguales • Proteger las pruebas mediante captura de pantalla (teléfono) o imprimir
entre centro sanitario y centro
escolar. Descargable en http:// pantalla en el ordenador y obtener certificado digital en https://www.
www.adolescenciasema.org/
wp-content/uploads/2015/09/
egarante.com/productos/eg-web/. No borrar ningún comentario, foto, etc.
Herramientas-en-consulta- que pueda servir de prueba hasta no ser guardado.
ciberacoso1.pdf (p 18-19).
• Denunciar a la plataforma lo ocurrido: la mayoría de las redes sociales
(5)
Participación ciudadana es una pinchando en los comentarios ofensivos, hay una opción para denunciar a
Unidad del Cuerpo Nacional la plataforma.
de Policía que entre otras
muchas funciones colabora
activamente en la prevención y
• Borrar los comentarios ofensivos: para que no sean compartidos ni se
detección de casos de maltrato mantengan.
entre iguales. En la actualidad
la Unidad de Adolescencia • Eliminar al agresor de todos los perfiles de las redes sociales con el fin de
de la Paz colabora de forma
coordinada con el delegado evitar que pueda seguir agrediendo a la víctima.
de zona, para consultar dudas
y actuar de forma coordinada. iii. Grooming: es un acto delictivo que debe ser denunciado de forma
https://www.policia.es/org_
central/seguridad_ciudadana/ inmediata. En muchas ocasiones tras el grooming se esconden redes
unidad_central_part_ciudada/ de pornografía infantil (fotos de abuso sexual infantil), es nuestra
part_ciudadana_participacion.
html obligación asegurar que sea denunciado para proteger a otros

202 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


niños que también puedan ser víctimas. Hay que realizar siempre
exploración física y preguntar si ha quedado con el agresor para
descartar agresión sexual.
1. Agresión sexual: actuar según protocolo de abuso sexual infantil
(consultar protocolo tipo: http://www.madrid.org/dat_oeste/
descargas/13_14/Protocolo_Abuso_y_Maltrato_Infantil_
Mostoles_2013.pdf)
2. Grooming:
a. Denunciar a la policía o guardia civil.
b. Parte de lesiones dirigido al juzgado de guardia.
c. Hoja de comunicación a TS(2).
d. Hoja de comunicación a centro escolar en el caso de que el
agresor sea otro niño del centro(4).
e. Citar en consulta posteriormente para asegurar coordinación
y valorar situación de la víctima.
El procedimiento para guardar las pruebas en caso de grooming es diferente
al ciberbullying dada la gravedad:
• No manipular ninguno de los dispositivos electrónicos implicados, esto
incluye no apagar el dispositivo si estaba encendido.
• No acceder ni borrar o alterar ningún documento que pueda ser
considerado como una posible prueba, y ello aunque la víctima pueda
sentir aprensión o vergüenza respecto a su contenido.
• Denuncia inmediata a la policía, llevando consigo todos los dispositivos
implicados.
No existen datos sobre lo que ha ocurrido con los casos de violencia entre
iguales investigados. En la Unidad de Medicina de la Adolescencia de La Paz,
aún son datos preliminares sin publicar, el 25% de los casos sospechosos no
eran finalmente acoso escolar; niños que se consideraban víctimas cuando
eran agresores, otros tipos de violencia familiar o problemas de convivencia
intrafamiliar eran lo más frecuente.

7. Prevención del acoso escolar y ciberacoso desde los


servicios de salud (Salmerón Ruiz M.A, 2013; Grupo de
trabajo de la guía de ciberacoso para profesionales de
la salud, 2015 pp 87-99)
Es obligación de todos los profesionales que trabajan con niños y de la
sociedad en general velar por el cumplimiento de la convención de los
derechos del niño. Los pediatras en particular, tienen que saber dar una
respuesta adecuada ante cualquier tipo de maltrato e involucrarse en la
prevención y detección precoz de los casos.

Respecto al ciberacoso, la Academia Americana de Pediatría (Schurgin


O’Keeffe G y Clarke-Pearson K, 2011) anima a todos los pediatras a aumentar
sus conocimientos sobre las TIC, dado que están en una posición privilegiada
para educar a los pacientes y a las familias con respecto a las complejidades
del ciberespacio y dar a conocer a los padres los desafíos sociales y de salud
que la juventud experimenta en línea.

La prevención primaria del ciberacoso y acoso escolar está enfocada en


evitar su aparición, con recomendaciones dirigidas a las familias y entregando

Jóvenes: bullying y ciberbullying 203


información directamente al niño y al adolescente en consultas programadas
de revisión de salud o por demanda asistencial, para indicarles pautas
sobre el uso seguro y responsable de las TIC y alertarles sobre sus riesgos
(descargar hojas de información para los padres y adolescentes en: (http://
www.adolescenciasema.org/wp-content/uploads/2015/09/Herramientas-en-
consulta-ciberacoso1.pdf).

El objetivo de la prevención secundaria es detectar precozmente a aquellos


niños y adolescentes que puedan estar padeciendo o provocando el
ciberacoso o acoso escolar o que sean espectadores o colaboradores del
mismo. Para lo anterior es fundamental la búsqueda activa del problema y
la detección temprana de síntomas, para evitar la realización de pruebas
complementarias innecesarias, y la intervención precoz, para evitar
consecuencias a largo plazo.

Por último, la prevención terciaria es una intervención que se realiza ante


situaciones violentas ya consolidadas y su objetivo es ofrecer ayuda a los
implicados, asesorarles y minimizar los daños, principalmente depresión
grave y suicidio, además de controlar a los agresores.

8. Puntos de mejora y dificultades en el abordaje en la


actualidad
Tras la exposición de cuáles son las repercusiones sobre la salud del maltrato
entre iguales y saber qué es un tipo de violencia sobre la que todos los niños
deben estar protegidos está claro que es necesario tomar medidas urgentes
para que se actúe de forma correcta. Es cierto que en los últimos años la
concienciación social ha aumentado, el tratamiento de los casos en los
centros escolares ha mejorado de forma ostensible estableciendo planes de
actuación y los profesionales de la salud cada vez demandan más formación
para la atención adecuada a estos pacientes, aún así queda mucho por hacer.

Sería aconsejable que se creara un observatorio del buen trato infantil o


contra la violencia en la infancia y la adolescencia, al igual que existe contra
la violencia a las mujeres, para fomentar la prevención, detección, actuación,
formación e investigación coordinada de la violencia en este grupo de
edad que incluyese a la infancia, a las familias, a los CCFFSE, a la fiscalía de
menores, a organizaciones sociales, a educación, servicios sociales y sanidad.

En la actualidad existen múltiples protocolos en salud que abordan la actuación


ante la violencia en la infancia, con formas de actuación diferentes según la
comunidad autónoma, que dificulta una atención adecuada y coordinada y la
obtención de datos reales. Ninguno de esos protocolos en la actualidad incluye
de forma sistemática y reglada el acoso escolar y el ciberacoso. En el área de
salud aún queda mucho camino por recorrer pero en educación el panorama
actual es similar. A nivel educativo existen protocolos específicos de actuación
ante la violencia entre iguales, según cada comunidad autónoma pero pocos
que aborden la detección y abordaje de cualquier tipo de violencia detectada en
el centro escolar, como puede ser la violencia intrafamiliar.

Si los protocolos en cada área aún son deficitarios, más aún si cabe es
la actuación coordinada al no existir documentos oficiales de referencia
ante los casos de violencia entre iguales. Uno de los principales problemas
detectados en salud es que los centros escolares no derivan a las víctimas
para ser valoradas por su pediatra y mucho menos a los agresores por lo
que se hace muy compleja una adecuada prevención secundaria y terciaria.

204 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Por otro lado, el apoyo a las familias que sufren un caso de acoso entre sus
hijos y la ayuda real tanto para la víctima como para el agresor es altamente
deficitaria. Una de las principales dificultades en salud para la atención
adecuada de estos pacientes es el escaso tiempo asignado a cada paciente,
entre 5-10 minutos según la presión asistencial y el tiempo de demora para
ser valorado en salud mental que son de uno a varios meses salvo casos de
extrema gravedad con dificultad en poder ofrecer visitas con periodicidad
suficiente para que el tratamiento sea eficaz.

Otro punto clave es la formación a todos los niveles, en la actualidad es casi


autodidacta y según las inquietudes de cada uno. No existen formaciones
de pregrado o postgrado regladas ni en educación, sanidad o derecho que
aborden el maltrato en la infancia ni la violencia entre iguales, por lo que
los licenciados actuales se encontrarán con las mismas dificultades en su
desempeño profesional que en las décadas anteriores.

Por último es necesario una conciencia social general de la necesidad


de favorecer el buen trato a la infancia en un sentido amplio: no siendo
permitida ningún tipo de violencia contra la infancia, dotando a los padres
de la posibilidad de educar realmente a sus hijos mejorando la conciliación
familiar y favoreciendo la educación en positivo, creando un clima de
convivencia escolar adecuada donde no se centre todo en los resultados sino
en las capacidades de cada niño, educando en valores y en la diversidad. La
violencia escolar es un problema social, cuyo espacio de maltrato es el centro
escolar porque es el lugar donde está la infancia, al igual que en ciberacoso
son las TIC, pero es un problema social mucho más complejo que requiere un
análisis más profundo con una respuesta global.

9. Conclusiones
El manejo de los casos de violencia entre iguales tiene que ser
multidisciplinar y en coordinación con el centro escolar, TS y CCFFSE. El
papel del profesional de salud consiste en la prevención, la detección y
tratamiento precoz del maltrato entre iguales.

El uso de las TIC tiene múltiples beneficios para las personas, sin embargo
también entraña riesgos. El ciberacoso aunque no es el más frecuente es el
más grave por la asociación con depresión grave y suicido.

El ciberacoso se define como un tipo de maltrato similar en esencia al acoso


tradicional y que puede afectar a cualquier persona en línea independientemente
de su edad. Sin embargo, dadas las características particulares del medio que
utiliza, el afectado tiene mayor posibilidad de victimización.

Para obtener cifras certeras acerca del fenómeno se necesita unificar la


definición de ciberacoso y acoso escolar y realizar estudios de mejor calidad
metodológica.

Es necesario un alto índice de sospecha por parte de los profesionales de


la salud, dado que la sintomatología y la clínica asociada tanto para víctima
como para agresor puede ser muy variada.

Cabe destacar, que en casos de acoso escolar psicológico o ciberacoso sin


agresión física, la primera opción no es denunciar ni hacer parte de lesiones,
a menos que exista violencia física, sospecha de delito o no se obtenga
respuesta desde el centro escolar, dado que lo que debe primar es la
mediación escolar. Por el contrario, en los casos de acoso sexual siempre se
debe denunciar de forma inmediata.

Jóvenes: bullying y ciberbullying 205


Por último, es esencial entender que tanto víctima como agresor son
niños que precisan de ayuda para salir de su situación y por tanto, han
de ser objeto de cuidado e intervención de los profesionales de la salud
y de todos los sectores involucrados de modo multidisciplinar y que,
independientemente de quién lo detecte, se deben beneficiar de todos los
organismos involucrados. De este modo, el no dar una respuesta oportuna y
eficaz conlleva un maltrato institucional.

Tabla 1. Síntomas clínicos de la víctima a corto y medio plazo

Somatizaciones Estado de ánimo Cambios de hábito

Cefalea. Cambios bruscos sin En el uso de internet.


Dolor abdominal. explicación. Ausencias escolares frecuentes.
Diarrea. Tristeza/apatía. Bajo rendimiento académico.
Cambios de peso. Indiferencia. Cambios/ausencia amistades.
Mareos. Respuestas agresivas. Falta defensa ante bromas.
Pérdida fuerza +/- imposibilidad Reservas en la Miedo a salir de casa.
andar. comunicación. Aumento dependencia de los
Insomnio. adultos.
Elección espacios escolares.
Lesiones físicas inexplicables.

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de Pediatría Social, no. 21, pp. 12-13. [En Línea] Disponible en: http://www.pediatriasocial.es/Articulo.
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206 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Juan José Carballo Belloso. Psiquiatra Infanto-Juvenil. Psiquiatría del niño y del adolescente.
DOCUMENTOS Departamento de Psiquiatría del Hospital Universitario “Gregorio Marañón.
Julián Gómez Peñalver. MIR Psiquiatría. Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario “La
Princesa”.

12 Relación entre el bullying,


autolesiones, ideación suicida e
intentos autolíticos en niños y
adolescentes
El comportamiento suicida y las autolesiones no suicidas en adolescentes constituyen un problema
de salud pública tanto por su elevada prevalencia como por las consecuencias que suponen para el
individuo, su familia y la sociedad. Las causas de estas conductas son múltiples e incluyen complejas
interacciones entre factores de vulnerabilidad individual y estresores. Entre los estresores vitales que
se han asociado a la conductas autolesivas suicidas y no suicidas se encuentra el bullying. Sin embargo,
la mayoría de la información acerca de la relación entre el bullying y los pensamientos y conductas
autolesivas proviene de estudios transversales, lo que ha limitado el poder establecer una verdadera
relación de causalidad. El objetivo del presente trabajo es presentar una revisión de los estudios
longitudinales llevados a cabo hasta la fecha en los que se haya evaluado de forma prospectiva la
relación entre el bullying y las conductas autolesivas suicidas y no suicidas. Los resultados de la presente
revisión sistemática confirman los resultados de investigaciones transversales y apoyan los obtenidos
en estudio de metaanálisis que sugieren una fuerte asociación causal entre experiencias de bullying
en la infancia y el posterior desarrollo de pensamientos y/o conductas autolesivas, lo que subraya la
importancia de una adecuada detección de este factor de riesgo potencialmente modificable.

Palabras clave: bullying, suicidio, autolesión, adolescencia, infancia.

Introducción
El comportamiento suicida entre los adolescentes es un problema de salud
pública con graves repercusiones en la salud y el bienestar. En los últimos
años, este tipo de comportamiento se ha vuelto más prevalente y con más
consecuencias sociales (Gastaminza X, Herreros O, Ortiz V, Gracia R, &
Sánchez F., 2006). El suicidio es una de las principales causas de muerte entre
adolescentes en Europa (Kokkevi et al., 2012) y en todo el mundo (Picazo-
Zappino, 2014). El comportamiento suicida es complejo y suele considerarse
como un continuo que va desde una idea de muerte o de suicidio, al intento
de suicidio hasta el suicidio consumado. Los límites entre estas situaciones son
borrosos: los pacientes fluctúan de un comportamiento a otro con el tiempo o
con las circunstancias, sin necesariamente pasar por los puntos intermedios.

Por otra parte, la adolescencia es el periodo de mayor riesgo de “conductas


autolesivas no suicidas”, definidas como “la destrucción deliberada del tejido
corporal sin intención suicida” (Mathew K. Nock & Favazza, 2009). La tasa de
autolesiones en adolescentes oscila entre el 5 y el 37% en muestras comunitarias
(Muehlenkamp, Claes, Havertape, & Plener, 2012) comparado con la tasa del 4%
en adultos (Briere & Gil, 1998). Este tipo de conductas tienden a iniciarse entre
los 12 y los 14 años (Jacobson & Gould, 2007), por lo que los individuos en ese

Jóvenes: bullying y ciberbullying 207


grupo de edad son una población de riesgo. Las discrepancias en el estudio del
suicidio de los adolescentes pueden deberse en parte a dificultades en cuanto
a la forma en que se definen los diferentes comportamientos de suicidio y
autolesión (Matthew K. Nock, Holmberg, Photos, & Michel, 2007).

Es importante establecer definiciones claras que distingan entre conductas


autolesivas con intención de morir (autolesiones suicidas) y aquellas
que no tienen intención de morir (autolesiones no suicidas) (Matthew K.
Nock & Kessler, 2006). Además, también es importante diferenciar entre
conductas suicidas distintas, como ideas suicidas, planes de suicidio
e intentos de suicidio (Matthew K. Nock et al., 2007). La aclaración de
estos conceptos permitirá a los investigadores y a los clínicos detectar la
presencia, la frecuencia y las características de los diferentes pensamientos y
comportamientos suicidas y autolesivos no suicidas entre los adolescentes.

No obstante, existe una elevada comorbilidad entre comportamientos suicidas


y no suicidas, siendo predictores uno de los otros. Esta elevada comorbilidad
se ha explicado en base a que comparten factores de riesgo similares y
también a que presentan funciones equivalentes, siendo la regulación
emocional y la función social interpersonal las más estudiadas. La hipótesis
de la regulación del afecto es la función que ha recibido un mayor apoyo
empírico (Klonsky, 2007; Messer & Fremouw, 2008). Esta hipótesis propone
que las conductas autolesivas sirven para poner fin a estados emocionales
desagradables, pese a las consecuencias negativas que dichas conductas
puedan tener a largo plazo (Chapman, Gratz, & Brown, 2006). Otros autores
enfatizan la función social de las conductas autolesivas. Así, estas conductas
pueden ser un medio de comunicación social (Hagen, Watson, & Hammerstein,
2008; Zetterqvist, Lundh, Dahlström, & Svedin, 2013) afirman que algunos
individuos se sirven de las conductas autolesivas para influir en otras personas
cuando otras formas de comunicación no han tenido éxito.

En el estudio de la etiología de las conductas autolesivas tanto suicidas


como no suicidas se han descrito diversos factores de riesgo. Entre los
factores de riesgo psicosociales más importantes se encuentran los
acontecimientos vitales. Así por ejemplo, dos tercios de los comportamientos
suicidas se desencadenan tras un acontecimiento negativo. En la infancia y
la adolescencia se ha postulado que la influencia de los eventos adversos
tempranos es doble: por un lado un acontecimiento estresante puede
precipitar la conducta suicida en ese momento (Lewinsohn, Rohde, & Seeley,
1996), y por otro lado, el antecedente de adversidad temprana actúa como
factor de riesgo para el comportamiento suicida en adultos (Brown, Cohen,
Johnson, & Smailes, 1999; Fergusson, Woodward, & Horwood, 2000).

La importancia de detectar factores de riesgo prevenibles y desarrollar


intervenciones de cara a la disminución de la conducta suicida es uno de
los objetivos de la Organización Mundial de la Salud. En mayo de 2013, la
66ª Asamblea Mundial de la Salud adoptó el primer Plan de acción sobre
salud mental de la historia de la OMS. La prevención del suicidio forma parte
integrante de este plan, que se propone reducir un 10%, para el 2020, la tasa
de suicidio en todos los países.

Entre los acontecimientos vitales estresantes potencialmente prevenibles que


se han asociado a la conductas autolesivas suicidas y no suicidas se encuentra
el bullying. El bullying suele definirse como la conducta repetitiva agresiva que
un individuo o un grupo de iguales con un mayor poder dirigen a la víctima
(Lereya, Copeland, Costello, & Wolke, 2015). Según la Academia Americana de

208 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


Psiquiatría del Niño y del Adolescente el bullying es una experiencia común
para muchos niños y adolescentes: hasta la mitad de todos los niños son
intimidados en algún momento durante sus años escolares, y al menos el 10%
son intimidados regularmente. El comportamiento de intimidación puede ser
físico o verbal. También se considera bullying la exclusión social sistemática.
Los niños tienden a usar intimidación o amenazas físicas, independientemente
del sexo de sus víctimas. La intimidación por las niñas es más frecuentemente
verbal, normalmente siendo otra chica el objeto de sus ataques. El bullying
se ha extendido con las nuevas tecnologías, mediante el correo electrónico,
las redes sociales y la comunicación online conformando nuevas formas de
intimidación como el cyberbullying.

Los resultados de estudios recientes sobre el impacto de las experiencias


de intimidación por iguales en la infancia en la salud física muestran que el
bullying puede modificar las respuestas al estrés y aumentar los procesos
inflamatorios con consecuencias evidentes a largo plazo similares a las
estudiadas en los casos de maltrato infantil (Copeland et al., 2014).

Una de las asociaciones más controvertidas ha sido la relación entre el bullying


y las conductas autolesivas, con gran repercusión social y en los mass media.
La mayoría de la información acerca de la relación entre estas variables ha sido
estudiada mediante estudios transversales, lo que limita el poder concluir una
verdadera relación de causalidad. Esta limitación ha hecho que muchos autores
plantearan que la asociación descrita pudiera ser espúrea y venir explicada por
otras variables de confusión (socieconómicas, familiares, relacionales, ambiente
familiar, entre otras) o mediadoras (variables psicológicas y de salud mental
de las víctimas, por ejemplo depresión). Dada la relevancia del problema
del bullying por parte de iguales tanto por su alta prevalencia, como por sus
potenciales efectos sobre el desarrollo de conductas de alto riesgo como son
las autolesivas, se ha impulsado la realización de estudios prospectivos que
pudieran arrojar luz en las verdaderas relaciones entre la intimidación por pares
en la infancia y el desarrollo posterior de conductas autolesivas tanto suicidas
como no suicidas.

El objetivo del presente trabajo es presentar una revisión de los estudios


longitudinales llevados a cabo hasta la fecha en los que se haya evaluado de
forma prospectiva la relación entre el bullying y las conductas autolesivas
suicidas y no suicidas.

Metodología
La revisión estuvo guiada por el Protocolo PRISMA (Liberati et al., 2009).

Las 2 preguntas principales que se querían resolver con la revisión


sistemática fueron:

¿Existe una asociación entre haber sido víctima de bullying en la infancia y


presentar posteriormente pensamientos y/o conductas autolesivas suicidas?
¿Existe una asociación entre haber sido víctima de bullying en la infancia y
presentar posteriormente pensamientos y/o conductas autolesivas no-suicidas?

Fuentes de información

Se realizó una amplia búsqueda electrónica en MEDLINE (PubMed, www.ncbi.nlm.


nih.gov/pubmed) por dos autores independientes (JJC y JGP), seleccionando los
artículos publicados desde el inicio de la base online hasta el último acceso el 31

Jóvenes: bullying y ciberbullying 209


de marzo de 2017. También se realizó una búsqueda manual entre las referencias
de todos los artículos y revisiones de texto completo seleccionados de la
búsqueda electrónica. Se aplicó restricción de idioma, incluyendo únicamente
artículos escritos en inglés y en español y restricción de edad, incluyendo filtros
para publicaciones sólo de niños y adolescentes (0-18 años).

Búsqueda:
La búsqueda en la base de datos electrónica seleccionada se realizó
utilizando el siguiente algoritmo:

((“NSSI”[Title/Abstract] OR “nonsuicidal self directed violence”[Title/


Abstract] OR “Self Mutilation”[Title/Abstract] OR “Automutilation”[Title/
Abstract] OR “Suicide”[Title/Abstract] OR “Suicide attempt”[Title/Abstract]
OR “Self-harm”[Title/Abstract])) AND “Bullying”[Title/Abstract]

Selección de estudios
Dos autores (JJC y JGP) realizaron independientemente la evaluación
de elegibilidad de los estudios. Los conflictos se resolvieron mediante la
discusión de cada artículo, hasta que se llegó a un consenso.

Tipos de publicaciones
Esta revisión sistemática incluyó ensayo clínico, estudio comparativo, carta,
revisiones, metaanálisis y estudios prospectivos realizados con sujetos humanos.

Tipos de participantes / población


Los sujetos analizados en los estudios incluidos debían haber sufrido una
experiencia de bullying por parte de compañeros antes de los 18 años.

Tipos de estudio
Se seleccionaron sólo estudios longitudinales en los que se evaluara de
una forma prospectiva la relación entre bullying y la aparición de conducta
autolesiva suicida o no suicida.

Criterios de inclusión y exclusión


Los textos completos de los estudios posiblemente pertinentes se evaluaron
para determinar si eran seleccionados para la revisión de acuerdo con los
siguientes criterios de inclusión:

Estudio longitudinales Bullying antes de los 18 años.

El objetivo principal del estudio era investigar la relación entre bullying y


pensamientos y conductas autolesivas suicidas y/o no suicidas.

Se aplicaron los siguientes criterios de exclusión:

Se excluyeron cartas, guías, recomendaciones de expertos, casos clínicos,


ensayos, revisiones y metaanálisis.

Se excluyeron estudios en los que se llevaran a cabo evaluaciones de


intervenciones terapéuticas.

Estrategia de búsqueda secuencial


La búsqueda inicial arrojó 254 entradas. Después de la búsqueda bibliográfica
inicial, todos los títulos de los artículos fueron seleccionados para eliminar

210 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


publicaciones irrelevantes, estudios in vitro y en animales, informes de
casos, series de casos, estudios retrospectivos y artículos de revisión. A
continuación, se seleccionaron los estudios basándose en los datos obtenidos
de la selección de los resúmenes. En la etapa final, se examinaron los textos
completos de los trabajos seleccionados para confirmar la elegibilidad del
estudio, siguiendo los criterios de inclusión y exclusión.

Resultados y discusión
En la figura 1 se puede ver el proceso por el que se llegan a incluir los 12
trabajos que conforman la revisión sistemática. Estos 12 trabajos han sido
resumidos y se ha extraído la información relevante que se incluye en la Tabla 1.

Tabla 1. Estudios prospectivos sobre la asociación entre bullying y los pensamientos


y conductas autolesivas suicidas y no-suicidas
REFERENCIA MUESTRA TIPO DE INSTRUMENTOS RESULTADOS
ESTUDIO DE MEDIDA
(Geoffroy et N=1168 “Quebec Bullying: Asociación longitudinal
al., 2016) Edad:13 años Longitudinal Adaptación entre victimización a los
CI: Niños nacidos Study of Child de la escala: 13 años y presencia de
en Quebec desde Development” Self report ideación y conducta suicida
1997 hasta 1998 Estudio Victimization dos años más tarde.
seguidos hasta la longitudinal Scale. Haber sido víctima de
edad de 15 años. poblacional. bullying por los compañeros
Pensamientos a la edad de 13 años
y conductas incrementa dos veces el
autolesivas: riesgo de presentar ideación
1 pregunta sobre suicida a los 15 años (OR =
ideación suicida 2,27; IC del 95% = 1,25-4,12)
en el último año y tres veces el riesgo de
presentar un intento de
suicidio (OR = 3,05, IC del
95% = 1,36-6,82) a la edad
de 15 años.
Estos riesgos se mantienen
estadísticamente
significativos incluso cuando
se controlan por variables
de confusión, problemas de
salud mental y suicidabilidad
previa.
Aquellos adolescentes que
fueron víctimas de bullying
a los 13 y a los 15 años
presentaron el mayor riesgo
de ideación suicida (OR =
5,41, IC del 95% = 2,53-11,53)
y de intento de suicidio (OR
= 5,85, IC del 95% = 2,12-
16,18) a los 15 años.

(Lereya et al., N=4026 2 cohortes Bullying: Los niños víctimas de


2015) (ALSPAC) de estudios Bullying and bullying por parte de sus
N= 1420 (GSMS) longitudinales Friendship compañeros tenían un
poblacionales. Interview mayor riesgo de presentar
conductas autolesivas
Edad: Schedule que los que no habían
19-25 años (ALSPAC) sufrido bullying y esto era
CI: participantes Reportado independiente de si habían
con datos de por padres o sufrido maltrato en la
victimización en paciente (GSMS) infancia.
infancia. En ambas muestras
aproximadamente el 40%
Conducta
de los sujetos que habían
autolesiva: padecido bullying habían
A través de 2 sufrido también maltrato en
ítems de CIS-R la infancia.
en ambas Los efectos del maltrato
cohortes infantil en la salud mental en
(incluye tanto la etapa adulta joven estaban
parcialmente relacionados
conducta con el haber sufrido bullying
autolesiva en la infancia
suicida como no Los sujetos que habían
suicida). presentado sólo bullying
comparados con los que
habían sufrido sólo maltrato
presentaron mayor riesgo
de conducta autolesiva en el
estudio ALSPAC (OR=1·7, IC
del 95%= 1·1-2·6).
En el estudio no se distingue
entre conductas autolesivas
con intención o sin intención
suicida (self-harm).

Jóvenes: bullying y ciberbullying 211


(Kidger et al., N=4036 ALSPAC. Bullying (14 La percepción del ambiente
2015) Edad: 14 años Estudio años): escolar a los 14 años se
CI: Datos de longitudinal Los asocia a pensamientos
exposición a poblacional. participantes y conductas autolesivas
estresores y datos rellenaban suicidas y no suicidas dos
de follow-up una encuesta años más tarde.
cumplimentados. enviada por Adolescentes que se sienten
correo postal (9 rechazados y no se llevan
preguntas sobre bien con sus compañeros
experiencias en en el colegio presentan
el colegio) un mayor riesgo de
Pensamientos autolesionarse en el futuro
y Conducta que los que sí tienen buenas
autolesiva (16 relaciones en el colegio
años): y este mayor riesgo se
cuestionario mantiene incluso al controlar
autoaplicado. por posibles variables de
confusión.
La relación entre la pobre
percepción escolar y la
conducta autolesiva es
un poco más alta en la
conducta autolesiva suicida
comparada con la conducta
autolesiva no-suicida

(Bowes, N=6928 Avon Bullying: Los niños que reportaron


Wolke, Edad: Evaluación Longitudinal Adaptación de haber sido intimidados por
Joinson, inicial a los 12 Study of Parents Olweus Bullying un hermano varias veces a
Lereya, & años. Evaluación and Children in Questionnaire. la semana tuvieron más del
Lewis, 2014). prospectiva a los the UK(ALSPAC) doble de probabilidades
18 años Estudio Conducta de presentar conducta
CI: Incluidos longitudinal autolesiva: autolesiva a los 18 años en
en estudio de poblacional. A través de 2 comparación con aquellos
cohorte desde el items de Clinical que no fueron. intimidados
nacimiento. Interview por sus hermanos (OR 2,56,
Schedule IC del 95%, 1,63-4,02).
(CIS-R) Estos resultados se
mantuvieron invariables al
controlar por variables de
confusión.
Si se considerara la
existencia de una relación
causal, la fracción atribuible
a la población sugiere que el
19.3% (IC del 95%, 7.6-29.6)
de la conducta autolesiva
observada a los 18 años
podría explicarse por ser
víctima de bullying.
En el estudio no se distingue
entre conductas autolesivas
con intención o sin intención
suicida (self-harm).

Klomek et al., N=317 Estudio Bullying: Los adolescentes que


2013) Edad: 13-18 años longitudinal en Se evaluó perpetraban bullying y
en evaluación 6 colegios del mediante tenían algún otro factor
inicial estado de Nueva adaptación de de riesgo suicida como
CI: Participantes York. escala de OMS. depresión o ideación
fueron suicida en el momento de
considerados Pensamientos la evaluación inicial eran los
a riesgo de y conductas que presentaban un mayor
conducta suicida. autolesivas: riesgo de reportar ideación
Se utilizó la suicida y/o conducta suicida
escala Suicidal a los 2 años comparados
Ideation con adolescentes sin
Questionnaire antecedentes de bullying
para la ideación pero con otros factores de
suicida e ítems riesgo de conducta suicida.
del instrumento
DISC-IV para Este resultado enfatiza que
evaluar la el incordio frecuente sobre
conducta otros compañeros durante
autolesiva los años de la educación
suicida. secundaria incrementa
el riesgo de ideación y
conducta suicida por
encima del establecido por
otros factores de riesgo de
suicidio conocido.

212 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 17 | nº 115


(Lereya et al., N=4810 Estudio Bullying (8, 10 Los resultados de este
2013) Edad:16-17 años longitudinal años): estudio indican que existe
CI: Sujetos del poblacional Niños versión una asociación directa
estudio de (ALSPAC). del Bullying entre haber padecido
seguimiento de and Friendship bullying en la infancia
cohorte desde el Interview y el presentar ideación
nacimiento. Schedule suicida o autolesiones en la
Padres y adolescencia.
profesores: 1 Muchos de los adolesce