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PRIMEROS AUXILIOS PSICOLOGICOS:

https://www.coursera.org/learn/pap/lecture/XHePG/v1-2-trastorno-por-estres-agudo-y-trastorno-por-estres-
postraumatico

Hoy vamos a empezar a trabajar sobre los primeros auxilios psicológicos.


Posiblemente los que usted conozca son los otros primeros auxilios,los médicos, los que se aplican en la carretera.

Y si yo le pregunto, ¿qué son?


Usted me dirá algo asi como bien, son un conjunto de procedimientos o unas técnicas que se aplican a las
personas que han sufrido daño en un accidente, en espera de que llegue la ambulancia.

Correcto, así es.

Pero entre esos primeros auxilios, los no psicológicos y los psicológicos, hay una
importantísima diferencia que me gustaría que le quede clara desde el principio.

Los primeros auxilios psicológicos son una técnica de intervención que no espera que llegue una ambulancia en
sentido figurado, es decir, son una técnica de intervención por sí mismos.

Se utilizan con personas que acaban de sufrir el impacto de una noticia, o bien un accidente, o bien han sido
víctimas de un atentado o han vivido una catástrofe, es decir, personas que están en shock que se sienten
vulnerables y que están tratando de entender lo que les ha ocurrido y las consecuencias de lo que ha pasado.

Básicamente, los primeros auxilios picológicos tienen como objetivo proteger a estas personas de sufrir más daño,
un daño físico o un daño psicológico que podría ocurrir en la gestión de ese momento difícil, donde las personas
están con dificultades para manejarse, para entender y está también en tratar de calmar a estas personas.

Y esto segundo es muy importante porque cuanto más nerviosas, más activadas estén las personas, más aumenta
la posibilidad de que sufran secuelas tras lo que les acaba de ocurrir.

Así que generar un ambiente calmado, tranquilo en el que ofrecer información y contener a las personas, a sus
familiares tenerles en un lugar seguro será una forma de evitar que la situación que están viviendo genere más
secuelas de las necesarias, lo que nosotros llamamos el daño secundario, que se produce después del impacto y
después del daño primario que sería el original, el que no es evitable.

Eso sí, igual que en los primeros auxilios médicos en los de la carretera, se nos inculca cuando nos sacamos el
carnet de conducir que debemos de estar entrenados y sino estamos entrenados mejor pedimos ayuda pero
tocamos poco al accidentado,

en los primeros auxilios psicológicos debemos ser consciente de que hay que estar entrenados para la aplicación
de esta técnica, de este procedimiento.

No hace falta ser psicólogo, ni psiquiatra, ni médico, ni trabajador de la salud pero sí se tiene que haber aprendido
qué son, qué no son y cómo aplicar los primeros auxilios psicológicos.

Y esto es lo que usted y yo vamos a hacer a partir de ahora, durante esta semana y cuatro semanas más.

¿Cuándo hay que aplicar los primeros auxilios psicológicos?

Bien, los primeros auxilios psicológicos están indicados desde inmediatamente después del impacto de lo que ha
ocurrido, ya sea una crisis cotidiana o una emergencia masiva y hasta aproximadamente unas 72 horas después.

No quiere eso decir, que transcurridas 72 horas las personas afectadas que han vivido una situación muy dura,
traumática incluso, no necesiten ayuda ni intervención ni asesoramiento.

Solo quiero decir que los primeros auxilios psicológicos son la técnica adecuada en las primeras 72 horas tras el
impacto.
Luego, si hace falta, utilizaremos otros procedimiento que quedan fuera de este curso.

¿Cuáles son los objetivos de los primeros auxilios psicológicos?


Bien, el primero, el básico es reducir el nivel de estrés producido tras el impacto de la noticia o del evento
traumático. Pero también es muy importante, conectar a la persona o las personas afectadas con su red de apoyo.

Los individuos, las personas vivimos en comunidad y poder contar con esas personas, tanto familiares como
vecinos, como líderes comunitarios y líderes religiosos si la persona es creyente, nos ayuda a sentirnos arropados,
nos ayuda a sentirnos mejor y nos ayuda mucho ver la solidaridad de las otras personas cuando nosotros estamos
mal.

Por lo tanto, conectar a los afectados con su red de apoyo es una forma de mitigar las consecuencias de lo que
está ocurriendo.

Un tercer objetivo importantísimo, es potenciar las estrategias de afrontamiento de las personas afectadas.

Todos, usted, yo, todos tenemos determinadas estrategias para hacer frente a cosas difíciles.
La mayoría de nosotros hemos tenido you otras vivencias traumáticas, hemos tenido pérdidas, hemos sufrido
situaciones muy complicadas.

Y tenemos una serie de recursos, de capacidades que nos han funcionado o nos han ayudado y sabemos más o
menos qué cosas nos hacen bien y qué cosas nos dificultan poder manejarnos con lo que nos ha ocurrido.
Es muy importante que los afectados puedan ser conscientes de que tienen una experiencia, que tienen recursos y
por lo tanto estimularles a pensar cómo han hecho frente a otro tipo de situaciones similares, les ayudará a darse
cuenta de que posiblemente, aunque sea difícil también podrán manejarse con lo que acaba de ocurrir.

El cuarto objetivo es también prioritario de cara a la prevención de las secuelas después de un hecho traumático.

Lo que vamos a intentar a través de los primeros auxilios psicológicos es fomentar la autonomía de las personas
afectadas, que estas puedan volver a tomar decisiones aunque sean pequeñas, que puedan tratar de recobrar el
control sobre su vida que acaba de perderse por el impacto de lo que haya ocurrido.

Por tanto, los primeros auxilios psicológicos no deben de ser nunca una forma de sobreprotección, con eso no
ayudamos a los afectados.

¿Cómo deben ser pues, los primeros auxilios psicológicos?


Primero y por encima de todo, deben aportar calma y modelar respuestas saludables.
Los primeros auxilios psicológicos deben aportar ayuda que no sea intrusiva, deben facilitar si una persona quiere
hablar pero sin presionarla.
No debemos someter a las personas afectadas a interrogatorios, sino simplemente acercarnos a ellas y
preguntarles si necesitan algo.

Muchas veces, las personas saben incluso mejor que nosotros cuál es la primera necesidad que tienen en un
momento determinado y nosotros no debemos censurar esas necesidades.

¿Y qué no deben ser los primeros auxilios psicológicos?


Bien, no son una terapia, no son una forma de diagnóstico, ni siquiera son una técnica de desactivación los
conocidos defusing y debriefing.

Los primeros auxilios psicológicos no deben de ser jamás una forma de abordar muy en profundidad y con muchas
verbalizaciones lo que ha ocurrido, eso que es muy útil y muy necesario quedará siempre para etapas posteriores
a las primeras 72 horas después de un impacto.

Para acabar, quisiera recalcar algo que considero muy importante. Las personas a las que vamos a proveer
primeros auxilios psicológicos están en una situación de alta vulnerabilidad, acaban de vivir una pérdida, un
accidente, quizá varias pérdidas, están sufriendo.

Están de alguna manera tratando de ajustar lo que acaba de ocurrir a lo que ellos tenían previsto, lo que ellos
pensaban que iba a ser su vida. Y normalmente esta es una situación de altísima dificultad y muchas veces
de mucho sufrimiento.

En ese contexto, debemos ser especialmente honestos y confiables.


Es decir, no debemos hacer promesas que luego no podemos cumplir.

A veces, llevados por la compasión, a veces llevados por la empatía nos gustaría poder solventar para estas
personas cosas que no están en nuestras manos.

Si lo prometemos en un momento de vulnerabilidad y luego no mantenemos la palabra, les haremos más daño que
si honestamente les decimos mire, trataré de averiguar si puedo ayudarle en esto y sino puedo, se lo diré.
También es muy importante tratar de preservar la dignidad y confidencialidad de todo lo que ocurre.

Cuando hay emergencias, sobretodo si son masivas suelen acudir los medios de comunicación, que quieren hacer
su labor de información, hacen una buena labor y muchas veces nos ayudan a los profesionales a divulgar pautas,
a tratar de entender lo que necesitan los afectados, pero por el otro lado a veces quieren saber detalles,
informaciones que vulneran el derecho de confidencialidad de las personas afectadas.

Y nosotros como proveedores de primeros auxilios psicológicos debemos ser muy escrupulosos con esto.

Y por último una obviedad, cuando aplicamos primeros auxilios psicológicos a una comunidad o incluso solo a una
familia, podemos encontrarnos con un amplio espectro de culturas, religiones, maneras de ver el mundo, maneras
de pensar, de decidir.

La persona que está aplicando primeros auxilios psicológicos debe ser extraordinariamente sensible frente a esa
diversidad, debe acomodar su vestimenta,su lenguaje, su forma de proceder, incluso su enfoque a esa diversidad
de las personas a las que damos primeros auxilios psicológicos.

Bienvenidos.

En este vídeo vamos a explicar el trastorno por estrés agudo y el trastorno por estrés postraumático.

El trastorno por estrés agudo es una reacción normal a una situación de estrés excepcional cuando nuestras
capacidades de afrontamiento se ven superadas por la magnitud del hecho que acabamos de vivir.

Es transitorio, suele aparecer durante las seis primeras semanas de que hemos vivido ese hecho traumático y es
relativamente grave.
En los dos manuales de clasificación diagnostica de trastornos por excelencia CIE-10 y el DSM cinco ahora ya en
su versión más actual, lo categorizan en el DSM quizás un poco más patologizándolo un poquito más, en cambio
en el CIE normalizándolo.

Es una reacción normal ante un hecho de estas características que como hemos dicho es transitorio con lo cual
remite a lo largo de, pues las horas o los días siguientes al hecho.
Las diferencias básicas serían que mientras en el DSM solo incluye síntomas físicos prolonga un poquito más su
duración y de hecho lo define como el precursor del estrés postraumático, en el CIE da más énfasis a ese carácter
transitorio, a esa corta duración y da énfasis, pone más énfasis en bueno, en el carácter normalizador de este tipo
de reacciones.

¿Cuáles serían entonces los conceptos claves en el trastorno de estrés postraumático?


Pues, el trastorno de estrés postraumático sí que estamos hablando de trastorno más grave, es un trastorno
planificado que se alarga en el tiempo, Sí, también es debido a un, a como respuesta a un hecho traumático, a una
vivencia de un estrés mayor de lo normal pero este trastorno no remite, no tiene cura sin ayuda profesional.
Hay algunos sitios que pueden encontrar, que pueden leer que el trastorno por estrés postraumático es un
trastorno por estrés agudo malgestionado, ¿no?, apuntando un poco a esa definición que daba el DSM.
La clave aquí sería que la duración de los síntomas, nos empezaríamos a preocupar si estos síntomas durasen
más de un mes.
¿Qué criterios diagnósticos se dan para el trastorno por estrés postraumático?
Bueno pues, que haya habido una exposición real a un hecho traumático, un hecho traumático es que nuestra
integridad física, nuestra vida esté en peligro o la vida de un ser querido, o la integridad física de un ser querido o
que veamos cómo la vida, la integridad física de alguien está en peligro y que finalmente veamos un asesinato,
o que presenciemos a un acto delictivo en otra persona, una violación o una muerte, ¿no?

Por ejemplo, en montaña presenciar la muerte de un compañero sería un hecho traumático.


¿Qué características tiene el trastorno por estrés postraumático?
Pues se define porque reexperimentamos el hecho de forma intrusiva y de hecho como tenemos las
reexperimentaciones intentamos evitar todo aquello que nos pueda recordar, nos pueda hacer pensar en el
suceso.
Estamos como más nerviosos, ¿no?, tenemos una hiperactivación a raíz del hecho traumático.
Hemos comentado que la duración es superior a un mes debemos pedir ayuda y lo más importante para
considerarse un trastorno, esto sirve para cualquier trastorno categorizado en el DSM, es que tiene que haber una
vida, una afectación de la vida cotidiana.

¿Qué significa una afectación de la vida cotidiana?


Que nos dificulte una plena o una vida satisfactoria en nuestros diferentes ámbitos de desarrollo, véase
profesional, familiar, social, ¿no?, que nos dificulte nuestras relaciones en casa, que nos dificulte estar con nuestros
amigos, que nos dificulte la ejecución normal de nuestro trabajo, el desempeño laboral, eso sería la afectación de la
vida cotidiana.

Veamos más detalladamente los síntomas y empezaremos por los del trastorno de estrés agudo.
Hay cinco ejes. Hemos dicho que hay una hiperalerta, ¿no?, la hiperalerta, ¿en qué se concreta?
Pues sobre todo en dificultades para con el sueño, tanto insomnio, que no podamos dormir como que nos
despertemos durante la noche, como que luego nos despertemos y you no nos podamos volver a dormir,
estaremos más irritables, más nerviosos, saltaremos a la mínima, ¿no?, cualquier portazo nos hará reaccionar de
forma exagerada más de lo normal.

El siguiente eje es la re-experimentación, el hecho de tener flashbacks, ¿no?, volver a experimentar todo lo que
pasó en el hecho traumático y es una re-experimentación intrusiva, nosotros no nos ponemos a pensar en ello sino
que son pensamientos que nos vienen a la cabeza y pesadillas, soñamos constantemente con el hecho traumático
con lo cual esto hace que en la medida de lo posible intentemos evitar todos los lugares, las personas que nos
recuerden al hecho traumático, entramos en una especie de anestesia emocional, ¿no?, estamos como embotados
y tenemos la sensación de que no vamos a ser capaces de continuar con nuestra vida.

El cuarto eje son los síntomas disociativos.

¿Qué significan síntomas disociativos?


Tenemos una sensación de irrealidad, de que no somos nosotros mismos, de que estamos como en stand by, que
vemos nuestra vida desde fuera, que como una sensación de estar sin estar, de que las cosas no están pasando,
de que no puede ser, de que es un sueño.

Incluso podemos llegar a no recordar o a olvidar, a ser incapaces de recordar momentos concretos del
hecho traumático que se nos borran, tenemos un agujero ahí en la mente.

Y el último eje es el deterioro de la capacidad funcional.


Nos encontramos mal, sufrimos, nos cuesta más realizar cualquier tipo de actividad normal de las que hacíamos
antes, dejamos de hacer muchas cosas de las que hacíamos antes del suceso y eso hace que dejemos de llevar
una vida normal, normal entendiéndose de la que llevábamos antes de que nos pase el hecho traumático.
En cambio en la sintomatología del trastorno por estrés postraumático nos vamos a fijar sobre todo en tres ejes.
Uno que denota el nivel de hiperactivación que tenemos, estamos en estado de hiperalerta.

Tenemos dificultades para conciliar el sueño pero también nos cuesta mucho concentrarnos, no somos capaces de
estar en una actividad durante mucho tiempo y menos una actividad que nos consuma a nivel mental, y estamos
más irritables de lo normal, incluso podemos tener estallidos de cólera ante cosas o ante situaciones que antes no
nos provocaban estos enfados.

También tenemos re-experimentación, ¿no?, la misma definición que hemos dado antes también sirve para el
trastorno de estrés postraumático, ¿no?, los flashbacks, los pensamientos intrusivos de imágenes, de recuerdos
que vienen a nuestra mente, revivimos el hecho traumático, incluso pueden ser flashbacks pues no se,
en cualquiera de los sentidos incluso olfactivos, en la gente que ha sufrido incendios, incendios fuertes, tienes, les
dura ¿no?, el olor a quemado, están haciendo una actividad en su vida diaria, al cabo de unas semanas que ha
pasado el incidente y les vuelve el olor a quemado, ¿no?

Pues esto en el TEPT seguirían teniendo estas sensaciones a lo largo del tiempo.
Igual que pasaba en el TEA, toda esta malestar,
toda esta activación, toda esta re-experimentación hace que evitemos
todo aquello que nos recuerda al hecho traumático,
tanto personas como lugares como noticias que nos puedan recordar a,
si bien es cierto en que hay momentos en que buscamos sobre todo al principio,
tendemos a buscar información sobre el hecho, una exposición a veces masiva
y nociva a las noticias de lo ocurrido, luego cualquier cosa que
nos recuerde al hecho nos remueve y de alguna forma intentamos evitarlo.
El trastorno por estrés agudo es bastante común,
you que la mayor parte de la población ha sufrido un hecho traumático en su vida,
un hecho traumático que puede ser la muerte de un familiar,
a lo largo de nuestra vida se nos fallecen nuestras personas queridas y esos
son experiencias traumáticas, que nos diagnostiquen una enfermedad grave o
que se le diagnostique una enfermedad grave a un familiar cercano, ¿no?,
no tienen porque ser hechos traumáticos de gran envergadura,
¿no?, todos tenemos en nuestra vida diaria hechos traumáticos.
Por lo tanto si que la mayor parte de gente las ha vivido.
Sin embargo, la prevalencia del estrés agudo,
claro con el paso del tiempo va disminuyendo,
hemos dicho que es un trastorno transitorio y que va disminuyendo.
¿Esto qué implica?
Implica que las tasas y los estudios de epidemiología varíen un poco,
sobre todo en función de la cultura o del entorno donde se hagan estos estudios.
Los datos más fiables son los relacionados a que pese a que se
da en todas las edades, sí que hay un poco de diferencia en a nivel de sexos, ¿no?
Se observa mayor trastorno por estrés postraumático,
por estrés agudo en aquellas mujeres que han padecido o
padecen algún tipo de abuso físico o sexual, ¿no?
En cambio en hombres hay mayor prevalencia en aquellos que son,
que se dedican a, al combate o que han
padecido algún tipo de agresión física.
¿Dónde podemos encontrar trastornos por estrés agudo de forma generalizada, no?
Pues en situaciones de trauma extremos, en desastres naturales grandes,
pues por ejemplo en el tsunami que vivió hace unos años,
que se vivió hace unos años, en huracanes que han habido en los Estados Unidos,
en este tipo de situaciones, las primeras reacciones,
lo que vemos de forma generalizada es reacciones de trastorno por estrés agudo.
En cambio el trastorno por estrés postraumático hay una grande
diferencia en función de dónde estamos viendo esta epidemiología,
si es un territorio que tiene un conflicto abierto o no,
y si es cierto que la mayor parte de
gente no llega a desarrollar trastorno de estrés postraumático afortunadamente,
un 65% de los adultos se recuperan sin secuelas del hecho traumático.
No quita que hayan tenido trastorno por estrés agudo,
quizás han tenido una reacción de estrés agudo,
que ha ido disminuyendo paulatinamente, han tenido,
se les han aplicado unos buenos primeros auxilios psicológicos,
se les han dado unas buenas pautas y la persona ha podido salir sin
más complicaciones de esta situación traumática.
Sin embargo, si queda un 35% que queda desarrollando TEPT.
Estaríamos iii que no se ha gestionado bien el trastorno por estrés agudo.
Sea como sea, de donde venga el trastorno por estrés postraumático si es porque
habían factores de riesgo, si es porque no se había gestionado bien el momento
inicial, porque no ha habido un buen seguimiento,
no ha habido una buena prevención, sí que es cierto que también en
este trastorno se observa más prevalencia en mujeres que en hombres.
Mujeres estamos cercanos a un 10% y en hombres ahondaría en
4%.