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MEDICINA ANDINA

La revista Volveré Nº 44, dedicada al tema de medicina andina, es una continuación de la edición
Nº 43. En ella nuevamente el profesor Efraín Cáceres Chalco, docente principal de la Universidad
San Antonio Abad del Cusco, presenta dos interesantes artículos: El primero dedicado
al wayrasqa o mal del viento y el segundo a la qhaqya/enfermedad del rayo o illapa, como parte
de sus investigaciones fundamentadas en testimonios, llevadas a cabo en el espacio andino del
distrito de T’uqruyuq (Espinar-Cusco).
Los nombres autóctonos de las anteriores y las actuales enfermedades significados en la lengua
quechua, permiten reconocer, en primer lugar, la existencia de un sistema originario de salud-
enfermedad típicamente andina, sustentada en una cosmovisión donde se entrecruza un
paralelismo mitológico de los elementos naturales con los sobrenaturales. En segundo lugar,
llaman poderosamente la atención que en ese sistema andino de salud-enfermedad, el viento, el
rayo y los lugares fuertes de la Pachamama, considerados como seres vivos con los que interactúa
cotidianamente el poblador andino, se conviertan en los agentes que ocasionan enfermedades, no
conocidas ni nombradas por la medicina moderna.
Las citadas enfermedades, no atacan como una bacteria o un virus, sino que entran en el cuerpo
de la persona, para ocasionarle una serie de malestares. Su tratamiento, tampoco significa atacar
directamente a la enfermedad dentro del cuerpo del enfermo para eliminarla. Sino por el contrario,
conforme a las investigaciones del autor, se trata de sacar la enfermedad del cuerpo del runa para
que se retire y se vaya a otro lugar donde es su morada, y deje de molestar a la persona. El
tratamiento, de las enfermedades conforme dice el autor, no lo puede llevar a cabo el médico en
los hospitales, sino el paqu o altomesayuq mediante el ritual terapéutico reintegrador que articula
lo simbólico con el uso de medicinas naturales, dentro de una totalidad llamada tecnología médica
andina.
El viento, el principal agente que causa el wayraspqa, según el autor, se presenta en diferentes
formas que tienen sus propias denominaciones. Es muy valioso, por ejemplo, que el autor haya
logrado identificar hasta 17 denominaciones de vientos, la mayoría en la lengua quechua, que
pueden entrar al cuerpo de las personas para ocasionarle múltiples enfermedades. Eso pues
significa que el poblador andino, tiene una terminología médica específica altamente
especializada, con su significado para cada tipo de viento.
Por su parte, la qhaqya/enfermedad del rayo o illapa, desde la información recolectada por el
autor, es la caída del rayo sobre la persona. La persona que sobrevive enferma de qhaqya, con
síntomas bastante específicos y tratamientos que se encuentran bien descritos en el artículo. Pero
también, se convierte en un escogido, que después se convierte en un paqu, que sabe conversar
con el lenguaje simbólico que media la hoja sagrada de la coca.
El otro apartado importante del presente número de Volveré, es la exposición de reseñas de tres
libros importantes relacionados con la cultura y el mundo andino. En primer, lugar se trata del
libro de la autoría de Chiara Albertin (ed.), titulada: De las costumbres antiguas de los naturales
del Pirú (2008). El propósito del libro es editar fielmente un manuscrito que se encuentra en la
Biblioteca Nacional de Madrid, con el título De las costumbres antiguas de los naturales del
Pirú, de autor es desconocido. El segundo libro fue escrito por Fernanda Macchi, bajo el título
de:Incas ilustrados: reconstrucciones imperiales en la segunda mitad del siglo XVIII(2009).
La obra escrita entre los siglos XVII y XVIII, periodo de transición entre el barroco y la
ilustración, íntimamente a la historia española y europea. Finalmente, el libro de la autoría de
PRATEC, está relacionado con el Cambio climático y diálogo de saberes (2012). En ella trata
sobre el cambio climático y la presentación de estrategias campesinas de los Andes Centrales del
Perú, para mitigar sus efectos desde la perspectiva de la adaptación.
Por último, como parte de la tarea asumida por la Biblioteca de Antropología Andina (BAA) del
IECTA, con el mundo pan andino y sus estudiosos, se incluye la segunda parte de su catálogo
bibliográfico electrónico sobre Medicina Andina, con sus correspondientes reseñas. Invitamos a los
lectores a disfrutar del riquísimo patrimonio cultural andino presentado en esta serie de la revista
Volveré.

Puno, "Ciudad del Lago Sagrado de los Incas", marzo de 2014.

Porfirio Enríquez Salas


Director
enriquezporfir@yahoo.es

"MEDICINA ANDINA"
La medicina andina, su puesta en valor, sus dimensiones míticas, y su reproducción, es el
tema de la presente edición de la revista Volveré.

Para el mayor entendimiento de esta práctica material y simbólica, hay que remitirla al
horizonte que le da sentido y significado, en otras palabras a la visión del mundo sobre la
que sustenta. Con una herencia de varios siglos, este conjunto de saberes ha sabido, a
través de sus diagnósticos y tratamientos, reproducir un estilo de vida que sólo se entiende
en la medida en que entendamos que el ser humano, sólo adquiera visibilidad, en la media
en que los insertemos en su comunidad y en el cosmos.
Cuerpo, ayllu y mundo, constituyen una sola unidad, algo que al quebrajarse, ya que sea
por falta de compromisos asumidos (económicos, rituales, políticos, etc.), puede
desencadenar una enfermedad. Por lo mismo, un adecuado diagnóstico y tratamiento,
tiene y debe considerar esos aspectos. Estas ideas muy bien desarrolladas y
sistematizadas en el trabajo de Luis Enrique “Katsa” Cachiguango.
El trabajo de Gerardo Fernández Juárez, nos proporciona abundante material teórico y
etnográfico para comprender la práctica del Kharisiris. Y más aún nos indica los problemas
de la interacción entre un sistema médico andino con el sistema médico dominante
occidental, llamado científico.
En el fondo queda de manifiesto, que entre estos dos sistemas médicos existe una
percepción del cuerpo diametralmente diferente. En el mundo andino, el cuerpo es la
expresión del cosmos, mientras que para Occidente, es un ente autónomo, que se regula
en forma independiente. Interesante resulta notar como la cultura andina, ve en la figura
del Kharisiris, a los organismos del estado, a los curas y porque no, a las iglesias
evangélicas. Esta figura, la del Kharisiris, que extrae parte del cuerpo de los seres
humanos, se le simboliza con las fuerzas de Occidente que operan bajo el mismo
procedimiento, ya sea en el cuerpo como en las almas. La mejor terapia para la acción del
Kharisiris es la carne del ombligo, o sea, el retorno a la unidad con la madre, que es
también, a la madre tierra. La identidad opera entonces como el antídoto para la
enajenación de los cuerpos y de las almas.

Esperamos con la edición de estos trabajos, además de la guía bibliográfica ofrecida,


entregar a nuestros lectores, nuevos insumos para una mejor comprensión y valorización
de la medicina andina.
BERNARDO GUERRERO JIMÉMEZ
Presidente IECTA
Medicina andina
La cosmovisión de los Kallawayas

En su sesión del 2 y 3 de diciembre, 2003, la UNESCO decretó a la medicina y a la


cultura Kallawaya como patrimonio oral e intangible de la humanidad en una declaración
sobre la cosmovisión de los Kallawayas llamándola “ejemplo eminente del patrimonio
cultural inmaterial de la humanidad”.
El país de los Kallawayas – o, palabras administrativas, la provincia Juan Bautista
Saavedra de Bolivia con una población de 24.502 habitantes (en un 97%
quechua/aymara hablantes, 2005) - es un caso característico de altos niveles de
desarrollo andino autóctono, tanto a nivel social y económico como cultural. Sus ayllus
abrigados por una geografía relativamente inaccesible y por un aislamiento “de puerta
cerrada y ventana abierta”, supieron defender y mantener en forma bastante integral su
cultura desde el tiempo del Tawantinsuyo y sin cerrarse hacia afuera. Sus médicos y
herbolarios continuaban el tradicional servicio externo con sus viajes internacionales
desde tiempos del inca. Hasta que en 1985 les llegó “el progreso” con la construcción
de unos caminos transitables para vehículos.
Se les abrió la puerta desde afuera con una invasión de mercancías que comenzó a
socavar, reducir e involucionar la economía tradicional de la comunidad por las
relaciones desiguales de intercambio, como también por los altos costos del transporte
y de los servicios que ofrecen los comerciantes. Otras consecuencias del plan de
integración nacional eran: la emigración de la juventud, el debilitamiento de la
cosmovisión, religión y cultura andinas; la invasión de sectas foráneas y la llamada
‘apertura ideológica'; la desintegración de las estructuras sociales de la comunidad
tradicional; la duda y el menosprecio de la tecnología agropecuaria tradicional; y su
reemplazo por una economía de mercado y dinero com elementos y procesos de la
tecnología moderna, de tranportes, comodidades y consumo modernos. Al final
podemos preguntarnos: ¿Progreso ¿para quienes...?
En esta edición presentamos tres artículos del Dr. Juan van Kessel. En su primer aporte
describe el perfil socio-económico tradicional del país de los Kallawayas, todavía en
plena vigencia en la última década del siglo XX, con su explotación agropecuaria
organizada según el sistema tradicional del archipiélago vertical que abarca un máximo
de diferentes niveles ecológicos y que circula en base al trueque y a las recuas de
llamas. El segundo artículo, titulado “Vida y fuerza del ayllu kallawaya”, trata del
bienestar y la salud en el concepto andino, que considera la vida única y universal de la
Pachamama, y en que participan – para bien y para mal – todas sus partes humanas,
naturales y espirituales. El autor expone que la salud y el bienestar del ayllu kallawaya
implica – aparte de su comunidad humana – también la de su tierra, aguas y cerros; sus
vientos, lluvias y clima; su flora y fauna natural y domesticada; de los antepasados:
gentiles, cristianos y muertos nuevos. Con el título del tercer aporte – ‘el saber
kallawaya’ – el autor introduce el tema de la cosmovisión y la ética andinas las que
forman el fundamento de la etno-agronomía, la medicina kallawaya; es la oportunidad
de presentar los estudios etnográficos de los mejores investigadores contemporáneos
que salen ‘interrogando y aprendiendo’; es también la oportunidad de una crítica
fundamental al método científico con que pretendemos conocer la ‘pacha-vivencia’: el
saber experiencial profundo de los kallawayas y sus yachac (“los que saben”).
IECTA presenta esta edición 30 de la revista VOLVERÉ como adhesión a la
proclamación de la UNESCO sobre la cultura kallawaya declarada “patrimonio de la
humanidad”; pero al mismo tiempo no dejamos de expresar nuestra honda preocupación
por el peligro de un nuevo foco de etno-turismo que esta declaración podría crear.
Podemos sospechar las consecuencias, negativas más que positivas, para los
Kallawayas cuando interminables filas de extranjeros se aprietan con avidez y curiosidad
a sus ventanas y penetran con sus miradas en la intimidad de sus vidas; cuando se les
abre la puerta desde afuera... Opinamos que a la declaración de la UNESCO le faltaría
políticas de respeto a este patrimonio de la humanidad.

LECTURA DE SIMBOLOGÍAS Y SIGNIFICADOS

Todo el ande en Latinoamérica, en el mes de febrero, se encuentra desarrollando las


fiestas de carnavales.
Pero esta festividad tiene diferentes connotaciones a los carnavales que los españoles
trajeron al espacio andino, pues los carnavales para los indígenas andinos es una fiesta
profundamente ritual propiciatorio de la reproducción, tanto en el campo de la agricultura
en la chacra, así como en la actividad de la crianza de sus animales en los corrales. Los
carnavales para el occidente son una fiesta de diversión y de un día en la que el pueblo
toma por asalto, metafóricamente, el poder para divertirse como especie de una válvula
de escape frente a la presión de lo cotidiano y el orden establecido. Por esta razón el
carnaval tienen en la ciudades una carácter violento de juego con agua, pintura, betún y
harina o talco y con el ingrediente sexual.
Mientras que los carnavales indígenas andinos desarrollan primero el rito de
agradecimiento y propiciatorio para la reproducción, ya que la Pachamamase halla en
plena gestación, por lo tanto los runas tienen que ayudarla en esa su labor de gestación
[puquy], esta es la razón por la que todos los objetos que intervienen en la fiesta tienen
un carácter sexual, p.e. solo en esta fiesta se puede utilizar el pinkullu, instrumento
musical precolombino de viento que simboliza al falo, por esta razón que el pinkullu solo
se puede usar en los meses en que la pachamama se halla gestando y después de la
cosecha desde mayo a septiembre solo se toca la quena [qina]. Los carnavales indígenas
andinos son coloridos con presentación de danzas, las canciones versan más en una
comparación y asociación del runa con la naturaleza, esto se percibe en las letras del los
diferentes carnavales como el siguiente carnaval Chumbivilcano (Chumbivilcas -
Cusco):

WAKATAY CHIKCHIPAY (Carnavales)


Mayupatapis qanri tiyanki wakatay
Qaqaq sikinpis qanri tiyanki chikchipay,
Mayu imataq apasunkiman wakatay
Qaqa imataq ñit’isunkiman chikchipay.
Mayu apaqtin qaqañitiqtin wakatay
Mayu apaqtin qaqañitiqtin chikchipay.
Ima mamayki maskhamusunki wakata
Hayk’a taytayki maskhamusunki chikchipay.
Mamayki kaqpas taytayki kaqpas wakatay
Mamayki kaqpas taytayki kaqpas chikchipay.
Mayana juniuq chaupichampicha wakatay
Mayana juniuq chaupichampicha chikchipay.

Traducción
Wakatay tu que vives en las orillas del río,
Chikchipay tú que vives en la base de la roca.
Cuidado que el río te lleve wakatay,
Cuidado que la roca te aplaste chikchipay.

Cuando te lleve el río o te aplaste la roca wakatay


Cuando te lleve el río, te aplaste la roca chikchipay
Que madre te buscara wakatay
Que padre te buscara chikchipay

Si es que tu madre si es que tu padre wakatay


Si es que tu madre si es que tu padre chikchipay
Estará en el centro de mayana juniuq wakatay
Estará en el centro de mayana juniuq chikchipay.

A través de ésta revista electrónica “Volveré”, difundimos los diferentes estudios sobre
la cultura, cosmovisión, organización, tecnología e identidad andina. Por esta razón, en
este número, que corresponde al mes de Marzo, presentamos un número de artículos
dedicados a los símbolos y significados construidos por los indígenas andinos, como un
código de mensajes subyacentes a partir de su lenguaje quechua, contexto pachamama y
agua finalmente a través de la interrelación con compañeros de la vida en este caso el
sapo:
Primer artículo: de César Jara Luna, “Lexicografía quechua: hacia un diccionario
monolingüe pandialectal”, parte por señalar que la ausencia de una crítica lexicográfica
sincrónica se ha dejado notar en todos sus campos, razón por la cual en este trabajo se
intenta analizar los diccionarios sincrónicos; ya que la reflexión meta lexicográfica y
crítica mesurada de los diccionarios existentes se hace imprescindible para alcanzar el
propósito de mejorar la práctica lexicográfica en el quechua.
La práctica lexicográfica ha pasado de tarea de meros aficionados a trabajo especializado
de lingüistas. De esta forma se ha dado un nuevo salto en la composición de los
diccionarios quechuas con el trabajo más científico de los lingüistas. Sin embargo, éstos
tampoco han podido superar la vieja corriente bilingüe de los diccionarios desde la
publicación del primer Lexicón bilingüe de fray Domingo de Santo Tomás en 1560 a
favor de un monolingüe quechua. Incluso la Academia Mayor de la Lengua Quechua
sucumbió a los encantos de la tradición bilingüe en la composición de su diccionario en
1995.
Segundo artículo: de Sergio Gonzáles Miranda, analiza la oportunidad y riesgo que le
plantea la globalización a las comunidades indígenas andinas, a través del concepto
tiempo y espacio, empleando la visión de agua como un elemento vital y ritual. Des esta
forma ofrece una propuesta, basada en la teoría de Sergio Boisier, que podría resolver el
dilema entre globalización y desarrollo endógeno en las sociedades indígenas andinas.
Después de un desarrollo esclarecedor de tema a través de Naira Pacha(Tiempo
antiguo); Jicha Pacha (Tiempo actual) y Jutir Pacha (Tiempo futuro), concluye que los
runa/haqi indígenas andinos, deben entender que su cultura es un capital cognitivo de
gran importancia económica en las sociedades del conocimiento y, por lo mismo, deben
poner en valor sus tradiciones, costumbres y saberes para enfrentar los desafíos de la
globalización.
Tercer artículo: titulado “Visión y Función del Sapo en el Sistema Médico Indígena
Andino”, el autor expone cómo el símbolo sapo, significa toda una suerte de mensajes
complejos en diferentes circunstancias de la cotidianeidad. Por lo tanto, el
batracio hamp’atu [sapo] goza de muy buena estimación, porque, en la visión de la
cultura andina, tiene un significado simbólico, cuya lectura se presenta a partir de cinco
aspectos: como símbolo de la Pachamama, dinero, batracio sagrado, como agente
meteorológico y finalmente en el campo de la salud como medicamento o agente de
maleficios.
Los tres artículos aún cuando son diferentes, pudieran pensarse que no tienen una unidad
temática, pero presentan un común denominador dedicada al tema cultural de símbolos y
significados en la lengua, visión de espacios y de elementos de la cultura indígena andina.
Esperamos que los lectores de la revista hallen en estos materiales información para
comprender y construir proyectos de desarrollo autónomo con identidad propia para los
indígenas andinos.

Cusco, marzo de 2007

Antp. Efraín Cáceres Chalco


Director

EDITORIAL

EL ROL DEL YATIRI EN LA CULTURA ANDINA

El Yatiri traducido al español significa: "sabio", es la persona que sabe, el que conoce, el que
pronostica, el que cura enfermedades y orienta a las personas y a la comunidad para que
proyecten su futuro.

En la concepción del mundo andino, el Yatiri es considerado como la autoridad espiritual, moral
y ético, que enseña con el ejemplo. Con tal investidura y reconocimiento el Yatiri se convierte
en el maestro y consejero de las familias y la comunidad.

En la vida andina, el Yatiri como autoridad espiritual, desempeña un rol mediador entre el
hombre y la naturaleza, entre el hombre y los espíritus tutelares del mundo andino, tales como:
El Achachila, (espíritu protector que mora en las altas montañas), La Pachamama, (la madre
tierra), Tapani, (espíritus enterrados en las comunidades), Uywiri (espíritu protector del hogar),
Añchañchu, (espíritu del mal) que vigilan la vida entera de los pueblos andinos.

Cualquiera persona no puede ser Yatiri, tiene que tener ciertas cualidades especiales y alguna
marca física de nacimiento, que le da cierto poder para diagnosticar y pronosticar los
acontecimientos futuros. Por ello en esta nueva edición se incluyen los artículos: como hacerse
Yatiri, bueno te cuento mi sueño, curarse con el cha'makani y finalmente "cuando los saxras
entran en los cuerpos…", testimonio de un yatiri todos ellos describen las características y las
funciones que desempeña el Yatiri en las comunidades andinas. Además se incluye
actualidades, lingüística andina y reseña de textos publicados a temas andinos recientemente
publicados.

Francisco Mamani Cañazaca

EDITORIAL
LA HOJA DE COCA EN EL MUNDO ANDINO

Desde las épocas prehispánicas, para el hombre andino la hoja de coca no es únicamente
para chacchar o akulliña (masticar la coca para extraer su contenido); sino, que es usada en
desarrollo social, cultural y económico de la cultura andina, en razón de que la coca en la
vida andina tiene múltiples fines es usada como un complemento para la alimentación, la
salud, la agricultura, la ganadería, la construcción de casas; para sacar suerte, para
conversar, para ceremonias religiosas y rituales andinos. Por ello, los investigadores que
reconocen el valor de la coca como un recurso mágico religioso lo llaman "hoja sagrada de
los incas"; y los que reconocen sus propiedades alimenticias y curativas la consideran como
"el architónico del reino vegetal", ya que en su estado natural se constituye en la
multivitaminas para los herederos de los pueblos andinos. En síntesis, la coca tanto en el
pasado como en el presente, tiene importancia vital para la sobrevivencia de los pueblos
originarios.

Con la llegada de los Españoles al mundo andino, los extirpadores de idolatrías han asociado
el consumo y uso de la coca con los aspectos estructurales rebeldes de la religiosidad
andina; posteriormente otros han presentado al consumo de la hoja de coca como el peor
mal demoniaco causante de la miseria de los indígenas. Por la tanto decían que debe
erradicarse. Como podemos ver desde la colonia existen pronunciamientos en contra de la
persistencia del uso de coca como medio de desarrollo socioeconómico por parte de los
andinos. Posteriormente, a partir de 1940 se le señala a la coca como "una grave
toxicomanía" causante de una serie de retrasos físicos y mentales en la población usuaria.
Ello por contener cocaina, siendo calificada dicha sustancia como peligrosa, por lo que se
prohibió el tráfico y consumo a nivel mundial; recomendándose así su erradicación. Sin
embargo en un contexto social y cultural específico, los estudios de los médicos Carlos
monje y Fernando cabieses permitieron objetar las anteriores conclusiones; por ello el
consumo de la hoja de coca persiste en la actualidad en el Perú , Bolivia, Ecuador, Norte de
Chile y Norte de Argentina.

Considerando el rol que desempeña la coca en la vida económica actual de los países andinos,
los diversos artículos que se incluyen en la presente revista se analizan la relevancia
cultural, económica, social y política de la coca; tanto en su aspecto de uso tradicional,
como el aspecto del uso moderno de la hoja de coca, para la elaboración de la pasta básica
de cocaína que requiere gran cantidad de coca; lo cual definitivamente afecta al consumo
diario de la población indígena.

Francisco Mamani Cañazaca.

MEDICINA ANDINA TRADICIONAL

"Volveré" presenta en este número como eje temático la medicina andina tradicional, con el
propósito de contribuir a la reflexión y a la valoración de la riqueza existente al respecto
entre los pueblos originarios de los Andes.

Mientras la medicina occidental, que es analítica y segmentaria, divide el organismo humano


en varios componentes y realiza estudios fitoquímicos y experimenta en laboratorios los
principios activos contenidos en las plantas medicinales, las culturas originarias de América,
durante milenios han aprendido a curarse con diversos elementos naturales y sencillos
rituales mágicos religiosos, los que -adecuadamente aplicados- logran óptimos resultados no
sólo en el restablecimiento de la salud de los individuos, sino de la salud de la comunidad.

Esto porque para los pueblos andinos la concepción y la práctica de la medicina tradicional
significa entender la salud como un todo en equilibrio armónico, donde participan el hombre,
la naturaleza y las deidades andinas, estableciéndose una dinámica comunicacional entre
estos tres elementos. Precisamente cuando se rompe esta armoniosa interrelación entre los
elementos mencionados, aparecen las enfermedades que muchas veces en forma errónea
son interpretadas como castigo divino.

Para restablecer la alteración del equilibrio que genera la enfermedad, se acude a la figura
del QULLIRI (médico aymara), que es un especialista en la medicina autóctona y conocedor
de las propiedades curativas de las plantas medicinales, la preparación de los brebajes para
cada enfermedad y los procedimientos rituales aplicables para cada caso.

Además, el QULLIRI conoce la psicología de su gente, lo que le permite crear una


atmósfera de confianza con sus pacientes y el pueblo, y los éxitos de sus curaciones no sólo
los atribuye a su experiencia personal, sino a la intervención de poderes divinos; de allí que
cobra gran importancia el aspecto mítico-religioso.

En relación a lo expuesto, el presente número de la Revista Electrónica Volveré contiene:


"De mi corazón nomás he aprendido: formación y educación de los curanderos en el Sur
Andino", artículo del antropólogo Efraín Cáceres, que interpreta –en base a testimonios de
médicos andinos- los procesos comunicativos de los ritos terapéuticos; "Mundo ankari: la
medicina callawaya", una detallada reseña efectuada por el sociólogo Juan van Kessel a la
serie de publicaciones de la antropóloga Ina Rösing; y bibliografía actualizada de medicina
tradicional. Además, las secciones de Nuevos Libros, Literatura, Lingüística y noticias de
actualidad, entre otras informaciones.

FRANCISCO MAMANI CAÑAZACA.


Profesor de la UNJBG, Tacna - Perú