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En el texto Tacones, Siliconas, Hormonas y otras críticas al sistema sexo-género Andrés

García Becerra expone principalmente dos aspectos: en primer lugar cómo las experiencias
transexuales y travestis son un ataque a las construcciones binarias heterosexistas, y en
segundo lugar de qué manera estas experiencias han sido vulneradas por las construcciones
ya mencionadas. Un ejemplo de esto, que es mencionado brevemente por el autor, es la
cultura drag. El nombre proviene del renacimiento, y se refería a los actores hombres que se
vestían de mujer (Dressed As Girl) para las representaciones teatrales. Los y las drag serán
entonces hombres que llevan al extremo estereotipos asociados a lo femenino: Drag
Queens, y mujeres que toman estereotipos masculinos: Drag Kings.
“Configuramos nuestra naturaleza en los tránsitos, las transformaciones y las
intervenciones del cuerpo para tornarlo en propio” (García, 121), esta frase dicha en
referencia a las personas trans es aplicable también a la cultura drag. Así como “las
hormonas, las siliconas, los tacones […] pueden convertirse en elementos de rebeldía y
liberación” (García, 121), el maquillaje, los vestidos extravagantes, las pelucas y los corsets
pueden serlo. En el drag se pone en duda lo que se considera masculino y femenino a través
llevarlo al extremo, no puede ser ubicado dentro de categorías binarias, y la existencia de
esta cultura presenta un choque a las construcciones sociales heterosexistas. Como dice
RuPaul, una de las más reconocidas drags desde los años 80s hasta la actualidad: “Tiene
política en su centro […] Es un gran jódanse. Así que la idea de limitarse a una identidad –
es como, no me interesa, soy un cambia formas. Voy a volar y usar todos los colores, y no
voy a etiquetarme con un color.” (RuPaul*).
Esta práctica de la misma manera, aunque no de manera equiparable, que las personas
transexuales va a chocar con los pilares de las construcciones sociales. Y por ende, será
atacada y tendrá connotaciones negativas en los espacios tradicionalistas, “para que la gente
haga drag, y lo vuelva su profesión en una cultura dominada por lo masculino, deben
atravesar mucha guerra emocional, porque la sociedad dice ‘no se supone que tú hagas
eso’.”(RuPaul). Toma mucha valentía para un individuo salir de los esquemas y
reconocerse a sí mismo fuera de los parámetros binarios, de enfrentarse a la sociedad y a
través de esto interpelarla al mostrar sus quiebres.

*Citas de RuPaul tomadas de la entrevista a The Guardian del 8 de marzo del


2018, traducción mía.