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MARCO TEORICO

Problemática
Si bien uno de los mayores problemas que se encuentra dentro del estado de
San Francisco de Campeche, es sin duda la inseguridad en el transito vial, es
común ver en nuestras calles el problema de vehículos sin las bases de
seguridad para el conductor así como de otros que portan unificaciones a los
vehículos de dos pasajeros, esto a medida de seguridad es un riesgo donde
además del pasajero-conductor, los daños podrían afectar a terceros, es
importante destacar que algunas normas arbitrarias como las infracciones
por no portar bien un vehículo son casi nulas porque no existe una educación
vial adecuada.
ANTECEDENTES
Cuando O. W. Wilson publicó la primera edición de este libro en 1950, definió
lo último en el arte de administración de policías. En 1950, el ideal
representaba, por regla general, una reacción sumamente burocrática ante el
estilo politizado y poco profesional de los cuerpos de policía que había en
muchas ciudades, pueblos, condados y estados. Wilson, que ingresó a las filas
de la policía durante la época de la prohibición en la que la corrupción era
enorme, creía, al igual que algunos de sus contemporáneos más brillantes,
que la policía debía librarse de las influencias políticas —que en aquellos
tiempos eran casi todas malas— y que este ideal se debía desear y buscar
con ahínco. En los 26 años transcurridos entre la primera y la cuarta edición
de Administración de la policía, la sociedad estadounidense sufrió un cambio
enorme. Entre 1950 y 1976, la policía se encontró en medio de un
movimiento en pro de los derechos civiles, desórdenes urbanos, índices de
delincuencia que aumentaban velozmente, violencia política, mítines contra
la guerra, una serie de movimientos de liberación, una Corte Suprema que
remozó el procedimiento penal en Estados Unidos y un movimiento laboral
cada vez mayor de militantes de sus propias filas. Como estas presiones y
fuerzas hacían de la policía un tema de investigación muy interesante, en
esos años también se registró el inicio de los estudios académicos y las
investigaciones sistemáticas de temas relacionados con la policía y las
políticas policíacas. Por primera vez las actividades policíacas dejaron de ser
tema casi exclusivo de autores-practicantes como Wilson y su mentor August
Vollmer. Los conocimientos relativos a las políticas y prácticas policíacas
aumentaron gracias a las perspectivas y los métodos de científicos políticos,
especialistas en administración, sociólogos, investigadores y otros más ajenos
al campo de la policía. En los años siguientes, los cuerpos de policía —lo
mismo que la sociedad— cambiaron enormemente. No obstante, las cuatro
ediciones de Administración de la policía seguían definiendo lo último en su
campo. Wilson dominaba su materia y tuvo una enorme capacidad para
mantener al día Administración de la policía basándose en muchas fuentes.
Lo más importante quizá fue que para la tercera y cuarta ediciones se le unió
como coautor Roy C. McLaren, que había sido su alumno en la Universidad de
California, Berkeley. Además, sin lugar a dudas, Wilson tenía los pies bien
puestos en el mundo real de las actividades policíacas. Fue superintendente
de la Policía de la policía.
BIBLIOGRAFIA:
James J., et al. Administración de la policía (5a. ed.), McGraw-Hill
Interamericana, 1997. ProQuest Ebook Central,
http://ebookcentral.proquest.com/lib/uacamsp/de8-05-20
17:36:22.tail.action?docID=3195144.
Creado de uacamsp en 2018.

Evidentemente, dado el grado al que había llegado la policía durante el


encargo de Wilson en Chicago, había espacio para muchas mejoras y para las
actividades policiacas en general. A partir de ese motín y de las dos ediciones
anteriores de Administración de la policía los cambios han seguido. Hemos
aprendido mucho de lo que las policías pueden y no pueden hacer. Los
administradores de la policía han adquirido más información gracias a una
mejor preparación y entrenamiento, al desarrollo de su carrera y a la
aplicación, a las actividades policíacas de estilos y filosofías que han resultado
exitosas en otros campos del quehacer humano. Una lección fundamental es
que las organizaciones policiacas no son tan singulares como se había
supuesto y que lo que funciona en otros marcos también puede hacerlo para
la policía. A nivel de la calle, hemos visto una serie de arreglos organizativos
alternativos, desde variantes de los equipos de policías, hasta los modelos de
actividades policiacas orientados a los problemas, los cuales se están
adoptando en la actualidad en todo el país. Aun cuando resolver problemas
siempre ha formado parte de un buen trabajo policiaco, cuando se publicó la
cuarta edición de este libro, en 1976, las actividades policiacas orientadas a
los problemas no existían como concepto definido. Éste tampoco estaba
generalizado en 1989, cuando murió Roy McLaren. No obstante, estamos
seguros de que tanto Wilson como McLaren habrían aprobado el movimiento
hacia las actividades policiacas orientadas a los problemas y la comunidad.
Fyfe conoció a McLaren cuando los dos trabajaban en las instalaciones que
compartían la Fundación de la Policía y el Foro de Investigaciones de
Funcionarios de la Policía (PERF por sus siglas en inglés). Fyfe era miembro
fundador de la Fundación y McLaren supervisaba la meta del PERF
encaminada a crear la Comisión para la Acreditación de Organismos para la
Aplicación de la Ley y sus reglamentos. Este material quizá no sea el mismo
que escribieron Wilson y McLaren, pero las actividades policiacas también
son muy diferentes ahora de lo que fueron entonces. Si Wilson y McLaren
siguieran entre nosotros, pensamos que los dos habrían insistido en que se
incluyera este material y, con toda probabilidad, en escribirlo ellos mismos.
No obstante, estas contradicciones no indican que Fyfe, Greene y Walsh no
están de acuerdo con la tradición Wilson/McLaren. La tradición
Wilson/McLaren sirve para presentar XXV Prefacio

Bibliografía
Fyfe, James J., et al. Administración de la policía (5a. ed.), McGraw-Hill
Interamericana, 1997. ProQuest Ebook Central,
http://ebookcentral.proquest.com/lib/uacamsp/detail.action?docID=3195144
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Creado desde uacamsp en 2018-05-2018
BASES TEORICAS
 Ley de vialidad en Campeche
 Tránsito y control
 De los derechos y Obligaciones de los peatones
 Del uso de pasos y puentes peatonales
 De la vigilancia del transito
 Prohibiciones de transito
 De las normas complementarias de circulación
 Capacitación y Educación vial
 De los programas de prevención y educación vial
 Reglamento de Transito

Bibliografía
Poder Legislativo del Estado de Campeche (Septiembre, 2016) Ley de
Vialidad, tránsito del Estado de Campeche. Datos alojados en un sistema de
Gobierno legítimo vía internet.
http://legislacion.congresocam.gob.mx/images/legislacion/reglamentos_leye
s/reglamento_de_la_ley_de_vialidad_transito_y_control_vehicular.pdf.Recup
erado 20 mayo 2018.

CONCLUSIÓN
Muchas de las bases necesarias y legales que se menciona como lo es la ley
de vialidad en el estado de Campeche tiene muchas fallas con las cuales las
autoridades correspondientes no llegan a tomar medidas justas y
preventivas, logrando ocasionar la desmoralización, la falta de educación
legal, de tránsito y vial que con el paso del tiempo se producen siniestros que
pudiesen atentar la vida del peatón o en su caso, del conductor, también es
importante hablar sobre los derechos y obligaciones del peatón, ha pasado
que en los pasos peatonales, por falta misma de la educación vial y peatonal,
no se logran comprender con gran exactitud las normas que se deben incluir
y respetar, el caso de un accidente dentro de un paso peatonal es de quien
no mira en su primera instancia la aproximación de un vehículo y el riesgo
pasa de precaución a peligro, dando como resultado un caos vial, es aquí en
donde se recalca, al momento de introducir las leyes viales, las autoridades
correspondientes hacen omiso el derecho que tiene un peatón y se le da
preferencia a los automóviles.
De igual Forma la vigilancia de transito es un proceso muy poco común en las
calles, avenidas y vías donde la contingencia vehicular y los peatones no dan
lugar a la tolerancia porque no existe un elemento vial para dar indicaciones
correctas al paso de cada uno de los mencionados, los semáforos se hacen
por obtener un orden de destino circulatorio correcto, solo que en ocasiones
de las veces que sucede, el paso peatonal justo antes del cierre de un
semáforo y ante la ignorancia de un elemento vial, llega a transgredir una de
las leyes de vialidad relacionado con los pasos peatonales, como manera
preventiva, causal y en tiempo de brevedad, es necesario y obligatorio
capacitar con mayor auge a las autoridades de peritaje, vial y públicas para el
dominio correcto de la ley de vialidad como sus artículos que conllevan
orden, disciplina y educación vial.