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NOMBRE:

S3 PNP Randy Israel REYNA MOZOMBITE

CATEDRATICO:
CMDTE PNP
Jámbico, ZAPATA VEGA

CURSO:
TECNICA DE CONTROL FISICO (REDUCCION Y
CONDUCCION DE DETENIDOS INTELIGENCIA
OPERATIVO POLICIAL)

TEMA:
USO EXCESIVO DE LA FUERZA

PIURA - PERU

2016
USO EXCESIVO DE LA
FUERZA
INTRODUCCIÓN
El mantenimiento de la ley y el orden no solo es una responsabilidad de las
autoridades civiles. Se trata de una tarea que compete a la policía,
especialmente equipada, organizada y capacitada para esas misiones, como la
Policía Nacional del Perú.

Una de las funciones de las fuerzas Policiales de un Estado es afrontar


situaciones de violencia, tensiones y disturbios internos. Los disturbios y
tensiones internas son situaciones para las cuales no existe una definición
jurídica, ni tratado internacional que defina claramente su contenido. Los
disturbios pueden causar un elevado nivel de violencia. A veces, la línea que
separa los disturbios y otras situaciones de violencia interna de
los conflictos armados se difumina, y la única forma de categorizar situaciones
particulares es examinarlas caso por caso.

El mantenimiento de la ley y el orden es una tarea compleja. A veces, los


funcionarios encargados de hacer cumplir la ley deben tener mucho coraje para
enfrentar a multitudes enfurecidas y posiblemente armadas. Es necesario contar
con una fuerza adecuadamente formada, profesional y disciplinada, para calmar
o dispersar a una muchedumbre sin recurrir a la fuerza. Es un gran desafío para
las fuerzas policiales o de seguridad, que a veces están mal preparadas o
equipadas para la tarea.

Los participantes de este grupo nos encontramos plenamente comprometidos en


desarrollar el presente trabajo de investigación de manera clara y extensa para
el mejor entendimiento del mismo, así como destacar uso adecuado de la fuerza
policial en situaciones de violencia, tensiones y disturbios internos así mismo
emitir sugerencias para un adecuado manejo de la fuerza desde el punto de vista
policial.
I

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA


A. CARACTERIZACION DE LA PROBLEMÁTICA.- La Policía Nacional del
Perú se enfrenta cada vez a nuevos conflictos, cada vez más estructurales,
pero igual de desafiantes. En ese sentido la conflictividad social nos sigue
desafiando como pacificadores comunitarios.
En este contexto, la PNP sigue comprometida en la construcción de la paz y
la transformación personal, espiritual, social y cultural a través de proceso de
investigación, educación y acción, acompañando a las comunidades del país
en la transformación no violenta de conflictos, la búsqueda de la justicia y
el desarrollo.

Es necesario, como aspecto prioritario, tener un concepto claro y objetivo de


lo que significa "fuerza"; en el accionar policial, debe entenderse como: "El
medio compulsivo a través del cual el efectivo policial logra el control de una
situación que atenta contra la seguridad, el orden público, la integridad y la
vida de las personas dentro del marco de la ley", aplicándose mediante un
acto discrecional, legal, legítimo y profesional; no obstante, debemos
tomar conciencia que todo empleo excesivo de la fuerza se convierte en
violencia y es visto como un acto arbitrario, ilegal, ilegítimo y no profesional,
con lo cual debe quedar claro para los efectivos policiales que "FUERZA NO
ES VIOLENCIA".

Desde la óptica del policía, no existe claridad alguna sobre lo que implica un
uso adecuado de la fuerza; a pesar de existir un manual de Derechos
Humanos aplicados a la función policial, el personal policial no tiene definido
cuál es el grado de fuerza que corresponde a cada situación de violencia,
tensión o disturbio interno; se supone que el uso de la fuerza debe ser
utilizada como último recurso hacia una resistencia ilegal; la incertidumbre
que tiene el policial es saber que surge de la tensión entre las necesidades
de usar la fuerza, las reacciones y consecuencias que deriva de este uso y
la línea política que se sigue en ese momento.
II

MARCO TEORICO
1.1 ANTECEDENTES.- Se ha buscado bibliografía o trabajos Monográficos
que guarden relación con presente trabajo de investigación habiéndose
encontrado muy pocos antecedentes sobre el particular.

1.2 BASES TEORICAS LA VIOLENCIA.- La violencia es una acción ejercida


por una o varias personas en donde se somete que de manera intencional
al maltrato, presión sufrimiento, manipulación u otra acción que atente
contra la integridad tanto físico como psicológica y moral de
cualquier persona o grupo de personas.
"La violencia es la presión síquica o abuso de la fuerza ejercida contra una
persona con el propósito de obtener fines contra la voluntad de la víctima".

1.3 MARCO CONCEPTUAL.- En la gran mayoría de las acciones policiales no


está involucrado el uso de la fuerza pública, ni tampoco necesariamente en
aquellos comportamientos que son considerados como abusivos o
inadecuados. Sin embargo, la distribución del uso de la fuerza por parte de
la policía, la economía de su uso, por decirlo de otra manera, puede tener
un alto costo social tanto en términos de la integridad física de las personas
como de la calidad de la “seguridad pública” y del nivel de deterioro de las
relaciones entre policía y comunidad. El uso abusivo de la fuerza por parte
de la policía es uno de los elementos que puede Favorecer, o reforzar, la
pérdida de confianza por parte de la población hacia las policías, y sin
confianza por parte de la comunidad, como conocen todas las policías del
mundo, la posibilidad de realizar un trabajo adecuado en materia de
seguridad se ve seriamente comprometido.

La preocupación por el fenómeno del uso de la fuerza policial ha propiciado


una serie de distinciones de relevancia conceptual y empírica. Una
distinción importante es la que se plantea entre brutalidad policíaca y uso
innecesario de la fuerza. La brutalidad es un acto consiente de causar daño
más allá del control de una situación, mientras que el uso innecesario
puede reflejar la incapacidad de manejar una situación, ya sea por falta de
entrenamiento adecuado u otros motivos. El uso innecesario de la fuerza
puede ser un error de buena fe en un intento por manejar una situación, la
brutalidad nunca es de buena fe. La importancia de la distinción reside en
que las causas de ambos tipos de mal uso de la fuerza son, muy
probablemente, de naturaleza diversa. El uso innecesario puede resolverse
con una mejor capacitación técnica, mientras que la brutalidad refleja un
problema mucho más profundo. Como rasgo sistemático de su
funcionamiento, la brutalidad policial refleja no solamente las carencias de
una capacitación profesional, aspecto sobre el que recaen, en el caso
mexicano, casi todas las recomendaciones cuando existe algún escándalo
de abuso de la fuerza pública. La brutalidad policíaca, como rasgo
sistemático, repito, refleja también inadecuación de los objetivos y la
ideología institucional y de sus reglas culturales cotidianas. Representa
también el fracaso de los mecanismos de control y transparencia
involucrados en un sistema de rendición de cuentas.

Otra definición recurrida es la del uso excesivo de la fuerza, ésta puede


entenderse como el uso de mayor fuerza de la necesaria según la
evaluación que daría a una situación particular un policía altamente
calificado. La idea es que los mejores estándares profesionales sean la
vara de medida sobre el exceso de fuerza para manejar una situación. En
otros casos se habla de fuerza razonable o no razonable. La idea presenta
cierta vaguedad, pero este rasgo parece ser inevitable, y está guiada por
dos elementos a considerar: se debe aplicar la fuerza necesaria para poder
controlar a un sospechoso si éste se resiste y para eliminar una amenaza
si ésta se presenta. El grado de la amenaza (hacia personas presentes o
hacia el propio policía) y de la resistencia determinan el nivel de fuerza
necesario. La fuerza debe cesar cuando el sospechoso está controlado y
la amenaza removida. El entrenamiento debe ser guiado por estos
criterios.102 Claro que uno de los problemas inexpurgables es cómo
determinar con claridad si se cumple o no este uso “razonable” en
situaciones concretas, tanto las que pueden observar investigadores en
campo como aquellas que se analizan en investigaciones judiciales.

También se puede considerar que el uso policial de la fuerza es excesivo,


o ilegal, a partir del resultado de una queja o juicio por maltrato policial.
Finalmente puede preguntarse la opinión de los propios ciudadanos
involucrados en encuentros con uso de la fuerza por parte de la policía. La
importancia de este punto de vista reside en que si la ciudadanía siente
como excesivo el uso de la fuerza, esto tendrá como consecuencia el
deterioro de las relaciones más allá de que bajo otra mirada el uso de la
fuerza pudo haber sido considerado como necesario o razonable. El
problema con esta última forma de evaluar como excesivo el uso de la
fuerza, es que la gran mayoría de las personas consideran que ésta fue
usada de manera excesiva.

a) Estrategias metodológicas para medir el uso y/o abuso de la fuerza


policial.- Los intentos de descripción y/o explicación de los fenómenos
de uso de la fuerza policial se han realizado desde distintas perspectivas.
En particular, cuando se trata la realidad latinoamericana, la principal
perspectiva ha sido la de la denuncia de la violencia en sus diferentes
formas, bajo la modalidad de documentar violaciones a los derechos
humanos. Dichos trabajos realizan buenas reconstrucciones de los
acontecimientos detrás de algunos connotados casos de abuso policial,
pero la tendencia de los trabajos subraya más el testimonio y la defensa
jurídica de los derechos violentados que la búsqueda de causas
genéricas para su ocurrencia. Existen pocos abordajes sobre la
incidencia, nivel y posibles factores explicativos del uso de la fuerza.
Una perspectiva que busca desbrozar los patrones del uso de la fuerza
ha sido el analizar el problema desde una descripción del trabajo policial
que incluye tanto sus estructuras organizativas como las prácticas
policiales cotidianas y las reglas culturales que las guían la fuerza. Sin
embargo, un posible sesgo de esta información es que puede ser más
un indicador organizacional (de su capacidad, disposición o estrategia
en la recopilación de quejas o de la confección de reportes de
actividades) que un indicador del comportamiento de la policía en la
sociedad.

III

MARCO LEGAL NACIONAL


1.1 EXTRACTOS LITERALES DE LAS LEYES

DECRETO LEGISLATIVO N° 1186


QUE REGULA EL USO DE LA FUERZA POR PARTE DE LA POLICÍA
NACIONAL DEL PERÚ

DEFINICIÓN DE TÉRMINOS

a) Arresto: Es el acto de autoridad que permite aprehender a una persona con


fines de identificación, retención, procedimiento administrativo e incluso por la
supuesta comisión de un delito, pudiendo recurrir de manera compulsiva a
ejercer control sobre ésta empleando los medios de policía.
b) Intervención policial: Es el acto inherente del personal policial en el ámbito
de sus funciones, atribuciones y competencias, así como la materialización de
las tareas establecidas en un plan de operaciones con la finalidad de controlar
un incidente, emergencia o crisis.
c) Uso arbitrario de la fuerza: Es todo uso de la fuerza no justificado, con
incumplimiento de los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad, y
que afecta derechos fundamentales.
CONSIDERACIONES, CIRCUNSTANCIAS, CONDUCTA Y REGLAS
GENERALES PARA EL USO DE LA FUERZA

INTERVENCIONES
Art. 4.- Intervenciones policiales
4.1. El uso de la fuerza en las intervenciones policiales se sustenta en las
funciones, instrucciones y responsabilidades de los planes de operaciones
correspondientes a la unidad policial en la que presta servicios el efectivo policial.
4.2. Las intervenciones policiales no previstas en los planes de operaciones, se
fundamentan en el cumplimiento del deber y se sustentan en las atribuciones,
funciones y competencias que le otorga la ley al efectivo policial.

CONSIDERACIONES PARA LA APLICACIÓN DE LOS PRINCIPIOS DE


LEGALIDAD, NECESIDAD Y PROPORCIONALIDAD
Artículo 6.- Consideraciones.-Para la aplicación e interpretación de los
principios de uso de la fuerza contenidos en el artículo 4 del Decreto Legislativo,
deberá tenerse en cuenta las siguientes consideraciones:
6.1. Para el principio de legalidad: La legalidad implica la sujeción de la fuerza
pública al mandato de la ley, la atribución de emplear la fuerza contra las
personas tiene límites, condiciones y protocolos, explícitos y previamente
establecidos, para el ejercicio legítimo de este recurso.
6.2. Para el principio de necesidad: El nivel de cooperación, resistencia activa
o pasiva, agresión o grado de oposición, que realiza un presunto infractor
frente a una intervención de la autoridad policial, tomando en cuenta la
peligrosidad de su accionar, los elementos que emplee, la intensidad de la
agresión y las condiciones del entorno en que se desarrolla.
6.3. Para el principio de proporcionalidad: En la aplicación del principio de
proporcionalidad, el nivel de fuerza y los medios empleados para alcanzar el
objetivo legal buscado deben ser concordantes y proporcionales a la
resistencia ofrecida, la intensidad de la agresión o amenaza, la forma de
proceder y el peligro que representa la persona a intervenir o la situación por
controlar.

REGLAS GENERALES PARA EL USO DE LA FUERZA


Art. 7.- Uso de la fuerza.- El uso progresivo y diferenciado de la fuerza es la
graduación y adecuación, por parte del personal policial, de los medios y
métodos a emplear teniendo en cuenta el nivel de cooperación, resistencia o
agresión que represente la persona a intervenir o la situación a controlar.
Art. 8.- Niveles de resistencia.- El personal policial al intervenir a una o varias
personas en el cumplimiento de sus funciones, deberá hacer un uso diferenciado
y progresivo de la fuerza considerando los siguientes niveles de resistencia:

CIRCUNSTANCIAS Y CONDUCTA
EN EL USO DE LA FUERZA
Artículo 10.- Circunstancias y Reglas de Conducta en el uso de la fuerza
10.1. En caso de ausencia de peligro real e inminente de muerte o lesiones
graves, el personal de la Policía Nacional del Perú, observando lo
prescrito en los artículos 4, 6 y el numeral 7.2 del Decreto Legislativo,
seguirá el siguiente procedimiento:
a) Individualizar a la persona o personas a intervenir teniendo en cuenta
el nivel de resistencia.
b) Dar una clara advertencia de su intención de usar la fuerza, con tiempo
suficiente para que ésta se tome en cuenta.
10.2. Este procedimiento no se observará cuando esta advertencia resultara
evidentemente inadecuada, dadas las circunstancias o el tipo de
intervención obligue al uso de la fuerza, de forma inmediata, en los niveles
de control físico y tácticas defensivas no letales.

RESPONSABILIDADES - RESPONSABILIDADES
Art.12.- Comunicación.- Toda actuación policial en defensa de la persona, la
sociedad o el Estado que conlleve el uso de la fuerza, y en particular el
arma de fuego, deberá comunicarse al superior jerárquico o jefe
inmediato, mediante parte, acta, informe o el documento según
corresponda.
Art.13.- Tratamiento en caso de heridos o muertos.- Toda intervención policial
con uso de la fuerza que tenga como resultado heridos o muertos, será
informada de inmediato y por escrito a la comisaría de la jurisdicción o
dependencia con funciones de investigación.
Art. 14.- Órdenes manifiestamente ilícitas.- El personal de la Policía Nacional
del Perú no puede alegar obediencia a órdenes superiores, cuando
dichas órdenes para el uso de la fuerza, y en particular del arma de
fuego, son manifiestamente ilícitas. En caso de haberse ejecutado,
también serán responsables los superiores que dieron dichas órdenes
ilícitas.

1.2 RECOLECCIÓN DE DATOS REALACIONADOS – posibles excesos de


uso de la fuerza

En el material se ve que unos policías disparan contra un sujeto que está


tendido en el suelo y que está agonizando. Luego, un agente le dice a un
compañero la siguiente frase: “asegúralo, de lejos”.

Las imágenes fueron grabadas por el colombiano Henry Holguín, ya que


los hechos ocurrieron frente a su vivienda, situada en la segunda etapa de
la urbanización Los Bancarios, en Piura.

Ese mismo día, en conferencia de prensa, el entonces jefe de la Divincri de


Piura, Luis Zúñiga, dijo que el operativo permitió abatir a los cuatro
integrantes de la banda ‘Los nuevos injertos del norte’ que supuestamente
tenían planeado secuestrar a un empresario y asaltar una entidad
financiera. Sin embargo, según Cuarto Poder, no hay evidencia de que
esos hechos iban a ocurrir.

Holguín indicó que tuvo que irse del Perú porque unos policías, a bordo de
un patrullero, lo detuvieron e intimidaron en Piura. Antes de partir, en abril
del 2016, entregó el video a la Fiscalía, pero no hubo ningún avance en las
investigaciones.
Las personas que aparecen en el video son Gian Marco Fiestas Aquino
(25) y Hugo Yajahuanca Tineo (39). Este último registra 5 balazos en el
cuerpo que, de acuerdo al examen de balística forense, no fueron
disparados a corta distancia. Cuarto Poder indicar que la frase “asegúralo,
de lejos” explica el motivo por el cual no aparece evidencia de una ejecución
extrajudicial.

Percy Ipanaqué, abogado de las víctimas, afirmó que estos actos


constituyen delitos de lesa humanidad, por lo que pidió una rápida
investigación.