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Universidad de Guadalajara

CULagos

Facultad de psicología

3er. Semestre

“Análisis de la pelicula Dias de furia”

Carmona Ramirez Itzel

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Guzman Ramirez Ana Cecilia

217303341

Arjona Salas Geraldine

217303457
Introducción

En este trabajo hablaremos sobre los aspectos generales de la pelicula ​“Dias


de furia” protagonizada por Michael Douglas, así como de un análisis y un
diagnóstico del trastorno explosivo intermitente (F63.8), conforme a los
criterios diagnósticos del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos
mentales en su versión cinco (DSM-V) y la Clasificación internacional de
enfermedades version diez (CIE 10).

Abordaremos también diferentes etiologias: Psicoanalítica, biológica,


cognitiva y humanista; esto con el fin de dar una potencial causa al trastorno
mental revisado.

El trastorno explosivo intermitente (TEI) es un trastorno externalizante que se


caracteriza por episodios recurrentes de agresividad producidos por la
imposibilidad de controlar impulsos, aunque en el pasado se lo consideraba
un trastorno no muy común, con la modificación de los criterios diagnósticos
(DSM-IV al DSM-V ) se ha incluido a un mayor número de sujetos. Entre las
consecuencias de estos episodios, se citan la frecuente atención médica por
accidentes, los daños a propiedad ajena y la disfuncionalidad derivada de
malas relaciones interpersonales, incluidas las laborales y las familiares.

Estas situaciones traspasan los escenarios clínicos y producen un impacto


social, económico y legal que merece especial atención. ​(Zapata J. y Palacios
J., 2015).

La agresividad como tal no se considera anormal; por lo tanto, para calificar


una conducta como agresiva, se debe tener en cuenta el contexto, las
consecuencias del acto, la relación con el estímulo, la cultura, entre otros
aspectos.
La conducta agresiva impulsiva que se presenta en forma de ataques o
estallidos recurrentes, de rápida instauración y resolución (menos de 30 min),
que ocurren en respuesta a un estímulo precipitante menor o incluso sin un
desencadenante evidente, en los sistemas de clasificación, se han utilizado
diversos términos para describir la agresividad impulsiva.

La Asociación Americana de Psiquiatría (APA) En el DSM-V se añadió la


sección de Trastornos destructivos del control de impulsos y la conducta. En
esta versión se especificó la frecuencia, la naturaleza y la gravedad de los
ataques.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud, en el CIE-10, contiene la


categoría diagnóstica Trastornos de los hábitos y del control de impulsos, y
dentro de esta incluye “Otros trastornos de los hábitos o del control de
impulsos”, entre los cuales aparece el TEI, pero sin unos criterios bien
definidos, más bien similares a los del DSM-V.

William, el protagonista de la película es un oficinista aparentemente


tranquilo, pero desde el inicio de la película vemos que tiene una reacción un
poco fuera de lo común al bajarse de su auto estresado por el tráfico, decide
irse caminando a casa, sin embargo no muestra indicios de enojo o
agresividad ante la situación. Poco despues al avance, podemos observar
que la acumulacion de emociones negativas se descarga al ingresar a una
tienda de autoservicio a comprar un refresco, William al pensar que el precio
no es “justo” destruye la tienda y es ahí donde se muestra el primer arrebato
de agresividad característico de del trastorno explosivo intermitente. Sus
características familiares no son muy favorables, ya que está separado de su
mujer y ella le niega la visita a su hija para el dia de su cumpleaños. Su
actitud indica frustración y cada episodio que vive incrementa más su
excitación, aumentando la violencia de sus reacciones, esto le trae
consecuencias legales, al ser buscado por la policía.

No se mencionan acontecimientos traumáticos en la infancia de William ni


factores biológicos o genéticos que pudieran tener un papel activo en la
desencadenación de los episodios agresivos. A falta de historia clínica y
aspectos relevantes de su vida, con la existencia y duración de los arrebatos,
el inexistente motivo de estos o un motivo particularmente pequeño, el
deterioro de sus relaciones interpersonales y su actitud ante sus actos;
podemos hacer un diagnóstico clínico de William con trastorno explosivo
intermitente, no se explica mejor por otro trastorno mental, ni involucra
ningún consumo de sustancias.

Diferentes etiologías que pueden dar causa al trastorno.

➢ Enfoque Humanista:

La psicología humanista plantea que: El hombre autorrealizado tiene apertura


frente a las relaciones interpersonales en la familia, en el trabajo, y en las
posiciones directivas; valora al individuo sobre la base de lo que es; tiene
sentimiento de comunidad, de identificación, simpatía y afecto. Sus relaciones
son profundas y valiosas; es capaz de retirar la frontera del yo, puede ser
amable con todas las personas.

El protagonista de la historia podría no tener sus necesidades básicas


satisfechas y expresa su insatisfacción mediante los arrebatos agresivos
porque no “sabe” otra manera de hacerlo.
➢ Enfoque biológico:

No existe una causa específica del TEI, aunque se han demostrado algunas
alteraciones biológicas que interactuaron con algunos factores psicosociales y
producirían la conducta agresiva.
Por ejemplo: La disminución en la función del sistema serotoninérgico se
asocia con agresividad impulsiva. Los sujetos con TEI presentan una
reducción en los sitios de unión del transportador de serotonina (5-HTT)
(Neurotransmisor). Sin embargo, la película no da a conocer aspectos de este
tipo sobre William.

➢ Desde la genética según el DSM-V:

Los familiares de primer grado de sujetos con TEI tienen mayor riesgo de
presentar conductas agresivas impulsivas. De hecho, en estudios en familias
y gemelos se ha estimado la heredabilidad de la agresividad impulsiva en un
50%. No se da a conocer información de este aspecto en la película.

➢ Aspectos Cognitivos:

Se han descrito alteraciones en pruebas que buscan evaluar las funciones


ejecutivas y la cognición social. por ejemplo, los sujetos con TEI tienen peor
desempeño en tareas que involucran organización y percepción lo cual en
parte se atribuye a una impulsividad cognitiva Igualmente se ha encontrado
un procesamiento deficiente de la información social, en el que se presume
hostilidad en las acciones de los demás.

Si existen indicadores de hostilidad social en el personaje, sobre todo


marcados en su pobre capacidad de tolerancia ante las actitudes de los
demás.
➢ Aspectos Psicoanalíticos:

Esta corriente plantea que es una personalidad formada bajo la opresión del
discurso como un mandato supremo, en donde no hay lugar para cuestionar y
que se rige bajo el “deber ser” más el temor a no ser aceptado y ser aislado.

En algunas veces el sujeto presenta una amnesia del episodio violento o no


acepta su responsabilidad subjetiva negando su violencia como mecanismo
de defensa ante la intención de aminorar la culpa. Dejando fuera el pedir
disculpas presentando así una culpa no expresada dando paso a la angustia.

Por lo cual se puede ver desde la perspectiva de la lucha entre el Ello,


moviéndose continuamente por el principio del placer inmediato y luchando
por que las pulsiones primarias rijan la conducta del sujeto
independientemente de las consecuencias y el Yo que hace conciente a la
persona de las consecuencias y aplaca las pulsiones que emanan de él
utilizando mecanismos de defensa.

Podemos ver en William esto, que en momentos en los que se trata de su


familia es cuando intenta olvidar todo el daño que ha hecho anteriormente
intentando remediarlo, pero cayendo fácilmente en cualquier tentación o
cualquier suceso que reactive estas actitudes de violencia.
Bibliografía

1. American Psychiatric Association., Kupfer, D. J., Regier, D. A.,


Arango López, C., Ayuso-Mateos, J. L., Vieta Pascual, E., &
Bagney Lifante, A. (2014). DSM-5: Manual diagnóstico y
estadístico de los trastornos mentales (5a ed.)
2. O.M.S.: CIE-10. Trastornos Mentales y del Comportamiento.
Décima Revisión de la Clasificación Internacional de las
Enfermedades. Descripciones Clínicas y pautas para el
diagnóstico. Organización Mundial de la Salud, Ginebra, 1992.
3. De la Serna, M. (2015). Trastorno Explosivo Intermitente.
4. Barlow, D. H., & Durand, V. M. (2003). Psicopatología. Thomson.