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Comunismo primitivo

Por comunismo primitivo, comunidad primitiva, o modo de producción primitivo,


se entiende, en la teoría marxista, una etapa del desarrollo de las formaciones
económico-sociales, caracterizadas por el bajo nivel de desarrollo de las fuerzas
productivas, la propiedad colectiva de los medios de producción (la tierra y las
herramientas rudimentarias) y la distribución igualitaria de los productos. Es el primero
de los modos de producción que Marx definió como estados de la evolución de la
historia económica.

Características
En el comunismo primitivo, los seres humanos estaban organizados en grupos,
dedicados a la caza, pesca y recolección. La actividad productiva humana se basaba en
la cooperación simple. Para Marx, este tipo de asociación cooperativa era una necesidad
inexorable debido al desamparo en que se encontraba el individuo aislado en la
naturaleza. Como consecuencia de su modo de vida, el humano primitivo no concebía la
posibilidad de la propiedad privada de la tierra y de los demás medios de producción;
pero lo que sí concebía era lo que Marx describió en sus Manuscritos Económico-
filosóficos de 1844 como "propiedad privada general" que en el ejemplo de la
comunidad de mujeres era una especie de propiedad sexual de la comunidad hacia el
cuerpo de la mujer. Con el capitalismo esta se transforma en la "propiedad privada
exclusiva" que en este caso se denominó "matrimonio". Tan sólo algunos instrumentos
y bienes les pertenecían en propiedad personal.

En el comunismo primitivo la producción estaba directamente definida por las


necesidades colectivas, y entre el acto sustancial de la creación y lo creado no había
ninguna mediación social y, por tanto, ninguna ruptura epistemológica.

Esta forma de vida corresponde al periodo que los prehistoriadores han denominado
Paleolítico, y no fue sino con el desarrollo de la agricultura y la ganadería, realizado
durante el Neolítico que permitió una primera especialización y división social del
trabajo, como describe el historiador Vere Gordon Childe con sus conceptos de
Revolución neolítica (en la que las aldeas campesinas aún conservaban buena parte del
igualitarismo social) y la posterior Revolución urbana (cuando ya aparecen claramente
las clases sociales y el poder político y religioso).

El desarrollo primitivo de las fuerzas productivas no creaba excedente alguno después


de cubrir las necesidades más perentorias, por lo tanto, era imposible la acumulación de
bienes. Como el desarrollo de las fuerzas productivas era insuficiente para que el trabajo
excedentario de unas personas liberara a otras personas de la necesidad de trabajar,
también era imposible la explotación.

Al ser una sociedad basada en el autoabastecimiento, todas sus relaciones sociales eran
comunitarias, y al no ser una sociedad dividida en clases sociales no era necesario
ninguna clase de Estado para su regulación.
Este modo de producción fue sustituido, dependiendo del lugar o la época, bien por el
modo de producción esclavista o bien por el modo de producción feudal, ya fuera por
desarrollo propio o como resultado de la conquista.

 La división del trabajo se hacía de acuerdo a la edad y al sexo, lo cual significa


que los niños y las mujeres realizaban trabajos que su estado físico les
permitiera.
 La teoría del matriarcado (hoy muy puesta en cuestión y matizada por la
antropología moderna) consideraba que en este tipo de sociedad la autoridad del
grupo la representaban las mujeres. Lo mismo ocurría con la práctica de la
poliandria (múltiples compañeros sexuales para cada mujer). Actualmente se
acepta la idea general de que eran comunes las sociedades matrilineales,
actualmente presente en culturas como la de los iroquenses. La antropología
nunca ha considerado que haya existido una sociedad matriarcal.
 Las herramientas de trabajo eran muy rudimentarias, pues estaban hechas de
piedra, madera o hueso.
 Los tipos de familia que se identificaron son las siguientes:

1. Consanguínea: Los grupos conyugales se separan por generaciones. Todos los


miembros de una misma generación pueden copular entre sí, estando prohibido
hacerlo con un miembro de la generación anterior (padres, tíos) o posterior
(hijos, sobrinos).
2. Punalúa: Aparece la prohibición de encuentros sexuales dentro de la misma
generación, primero entre hermanos uterinos y luego se extiende a más grados
(primos, primos segundos, etc), formándose grupos de hermanas o primas que
copulan con un grupo de hermanos o primos.
3. Sindiásmica: En el régimen de matrimonio por grupos, o quizás antes, se
formaban parejas conyugales por un tiempo más o menos largo, en la que eran
mutuamente «cónyuges principales» entre varias otras uniones sexuales.

Esclavitud
La esclavitud, como institución jurídica, es una situación por la cual una persona (el
esclavo) es propiedad de otra (el amo); es una forma particular de relaciones de
producción, característica de un determinado nivel de desarrollo de las fuerzas
productivas en la evolución de la historia económica. Esclavismo es la ideología que
sustenta la esclavitud.

Registro de un esclavo recien nacido, de nombre Bruno, en Cuba. Año 1868.


La esclavitud se remonta a la Edad Antigua, aunque no de forma equivalente en todas
las civilizaciones. Parece que su origen histórico proviene de la práctica de aprovechar
como mano de obra a los cautivos en las guerras, como alternativa a otra posibilidad
también usual: sacrificarlos. También fue la suerte de algunos pueblos conquistados.
Otra vía para llegar a la condición de esclavo era la esclavitud por deudas1 o apremio
individual. El florecimiento cultural de la Atenas de Pericles o de la Roma clásica
estaba fundamentado en una economía basada en la fuerza de trabajo esclava.
Aristóteles sostuvo que la esclavitud es un fenómeno natural. Con la transición del
esclavismo al feudalismo, a partir de la crisis del siglo III, la mayor parte de la fuerza de
trabajo ya no era esclava. No obstante, la esclavitud no desapareció, y se mantuvo como
una condición social más o menos marginal, según las zonas, durante toda la Edad
Media y toda la Edad Moderna, renovándose su utilización masiva durante la
colonización de América. El movimiento antiesclavista se desarrolló a partir de finales
del siglo XVIII, culminando con la abolición de la esclavitud en la mayor parte de los
países del mundo, no sin fuertes resistencias (como la Guerra de Secesión en Estados
Unidos).

El Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y de su Abolición se celebra


el 23 de agosto, mientras que el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud se
celebra el 2 de diciembre. Los tratados internacionales contemporáneos (Convención
sobre la Esclavitud, 1926) recogen la prohibición de la esclavitud, que se considera
como un crimen contra la humanidad. No obstante, sigue existiendo arraigada
culturalmente en determinados países (India, Sudán, Mauritania) y ha reaparecido en
otros bajo ciertas condiciones excepcionales, como es el caso de la mano de obra
infantil esclava en el Sudeste asiático o determinados tipos de prostitución en todo el
mundo.

La esclavitud en la Antigüedad[editar]
Artículos principales: Esclavitud en la Antigua Grecia, Esclavitud en la Antigua Roma y Esclavitud
en la Biblia.

Antiguo Egipto

Los primeros escritos en los que se tiene constancia de la presencia de esclavos en una
gran civilización es en Mesopotamia durante la época sumeria, si bien muy limitada. En
el Antiguo Egipto un número de esclavos suficiente como para tener cierta importancia
social se dio solamente en algunos periodos, especialmente en el Imperio Nuevo. El
origen de los esclavos provenía de las conquistas y no existía una regulación jurídica
sobre los mismos. También eran recogidos por los traficantes de esclavos los niños
abandonados, por ejemplo, en la puerta de las casas o en la columna lactaria, cuando el
pater familias no quería reconocer su paternidad, ya que él poseía el poder del «ius
exponendi». Un hombre libre también podía convertirse en esclavo para tener que pagar
una multa por haber cometido algún delito.

Antigua Grecia

La esclavitud como práctica social y económica fue usual en la antigüedad greco-


romana, y ambas pueden considerarse las primeras sociedades «esclavistas» al estar
sustentada su base económica por este sistema. El estatus social y el papel de los
esclavos era considerado inferior, sin valor o inexistente en relación a una persona libre.
La sociedad de la Antigua Grecia tenía fundamentada filosóficamente la esclavitud que,
para Aristóteles era la garantía indispensable para que los hombres libres pudieran
dedicar su tiempo a la política y buen gobierno de la ciudad. En la Antigua Roma la
práctica de la esclavitud se regula, en algunas ocasiones al mínimo detalle,
estableciéndose la manumisión como fórmula de liberación de los esclavos, siempre con
causa. Del siglo V a. C. al siglo I es la época de mayor implantación y extensión de la
esclavitud. Las guerras de conquistas emprendidas por la República romana significaron
la adquisición de numerosos esclavos.

Estos protagonizaron tres guerras serviles y la última fue la más sangrienta (la de
Espartaco). Dichas rebeliones fueron una causa de la caída de la república. Durante el
Imperio romano empieza a remitir sobre todo por el agotamiento de las fuentes
tradicionales de suministro de nuevos esclavos como resultado de la finalización de la
expansión territorial romana (siglo I).

Imperio romano, 200 AD

La noción de esclavitud, en la Antigua Roma, designaba las condiciones sociales más


dispares. Un esclavo podía ser, tanto un criado o sirviente como el ministro de
Economía del emperador, el profesor de griego y latín de los hijos de un legislador
romano como un gladiador. Los esclavos no poseían una habitación donde dormir,
simplemente se acostaban en el suelo en cualquier rincón de la casa. Cada romano de
mediana fortuna poseía, por lo menos, un par de esclavos. Salía de su casa acompañado
generalmente por uno mientras el otro permanecía encerrado en casa. Los esclavos
comían las sobras de la comida de sus amos, lo que, en un pueblo con hambre, podía
significar comer mejor que muchos hombres libres. La línea divisoria entre los hombres
libres y los esclavos era muy importante. Los primeros no podían, legalmente, ser
sometidos a tortura, ni quemados vivos ni apaleados. Los esclavos sí, por sus propios
amos o por un juez.2

Los esclavos no podían casarse ni ejercer la paternidad. El dueño de los hijos de los
esclavos era el pater familias. Los mercaderes de esclavos recogían a los bebés
abandonados que estaban expuestos en los santuarios para convertirlos en esclavos.
Había esclavos que llegaban a ocupar cargos públicos en la administración de los bienes
de sus amos pero también podían ser trabajadores del campo o artesanos: la mayoría de
los artesanos o alfareros en Arezzo, por ejemplo, eran esclavos. Si no eran campesinos
podían ser criados en el servicio doméstico. Un esclavo podía ser un cantante que
cantaba para el amo, un arquitecto que construía para el príncipe, o un gramático.3

§Edad Media[editar]

En Europa, durante la Edad Media, persistió en zonas marginales, como Escandinavia,


sobre todo de tipo agrario (al ser una sociedad rural) y doméstico, y en el Imperio
Romano, con el avance del cristianismo, se fue suavizando la situación de los esclavos,
con la subida al poder de Constantino I el Grande, ya se estaba produciendo una síntesis
entre la romanidad cristiana y la germanidad pagana, lo que introdujo en el Imperio la
servidumbre germánica, que fue legalizada como castigo más benigno que la condena a
muerte, por el mismo Constantino mediante un edicto en el 322. Existe un intenso
debate entre historiadores respecto a la cronología, las causas y las formas en que se
produjo la desaparición de la esclavitud. Las posturas que sitúan la desaparición del
sistema esclavista en fecha más temprana, en la época de las invasiones bárbaras del
siglo V, serían las de los historiadores marxistas, incluido el propio Karl Marx; por otro
lado, autores como Georges Duby o Pierre Bonnassie la sitúan en el siglo XI, en medio
de la llamada revolución feudal. Según este último autor, el auge del esclavismo se daría
en el siglo VII, en plena Alta Edad Media.4

En todo caso, los siervos del siglo XII, a diferencia de los del siglo II, eran libres, o más
bien semi-libres, y gozaban de una serie de derechos y al menos en teoría podían
denunciar a su señor si violaba esos derechos, pero estaban atados por compromisos de
trabajo a la tierra y al señor feudal. En el mundo musulmán y en Bizancio también se
mantuvo la tradición, recogiendo las antiguas costumbres romanas. A finales del siglo
XV, la esclavitud en Europa era muy reducida, aunque ello más por razones de escasez
que por desarrollo moral o filosófico, ya que la misma fue trasladada y sumamente
extendida en el nuevo continente por las potencias europeas
Roldán jura fidelidad a Carlomagno. Manuscrito de un cantar de gesta, c. siglo XIV.

El castillo de Orava, en Eslovaquia, uno de los más representativos de la sociedad feudal.

Feudalismo es la denominación del sistema político predominante en la Europa


occidental de los siglos centrales de la Edad Media (entre los siglos IX al XV, aunque
no hay acuerdo entre los historiadores sobre su comienzo y su duración, y ésta varía
según la región),1 y en la Europa Oriental durante la Edad Moderna, caracterizado por la
descentralización del poder político; al basarse en la difusión del poder desde la cúspide
(donde en teoría se encontraban el emperador o los reyes) hacia la base donde el poder
local se ejercía de forma efectiva con gran autonomía o independencia por una
aristocracia, llamada nobleza, cuyos títulos derivaban de gobernadores de Imperio
carolingio (duques, marqueses, condes) o tenían otro origen (barones, caballeros, etc.).

El término «feudalismo» también se utiliza historiográficamente para denominar las


formaciones sociales históricas caracterizadas por el modo de producción que el
materialismo histórico (la historiografía marxista) denomina feudal.2

Como formación económico-social, el feudalismo se inició en la Antigüedad tardía con


la transición del modo de producción esclavista al feudal; a partir de la crisis del siglo
III y sobre todo con la disolución del Imperio romano de Occidente (siglo V) y la
formación de los reinos germánicos y el Imperio carolingio (siglos VIII y IX).

Fundamentado en distintas tradiciones jurídicas (tanto del derecho romano como del
derecho germánico -relaciones de clientela, séquito y vasallaje-), el feudalismo
respondió a la inseguridad e inestabilidad de la época de las invasiones que se fueron
sucediendo durante siglos (pueblos germánicos, eslavos, magiares, musulmanes,
vikingos). Ante la incapacidad de las instituciones estatales, muy lejanas, la única
seguridad provenía de las autoridades locales, nobles laicos o eclesiásticos, que
controlaban castillos o monasterios fortificados en entornos rurales, convertidos en los
nuevos centros de poder ante la decadencia de las ciudades.

Desde el punto de vista institucionalista, el feudalismo fue el conjunto de instituciones


creadas en torno a una relación muy específica: la que se establecía entre un hombre
libre (el vasallo), que recibía la concesión de un bien (el feudo) por parte de otro
hombre libre (el señor), ante el que se encomendaba en una ceremonia codificada (el
homenaje) que representaba el establecimiento de un contrato sinalagmático (de
obligaciones recíprocas).3 Esta serie de obligaciones recíprocas, militares y legales,
establecidas entre la nobleza guerrera; giraba en torno a tres conceptos clave: señor,
vasallo y feudo. Entre señor y vasallo se establecían las relaciones de vasallaje,
esencialmente políticas. En el feudo, entendido como unidad socio-económica o de
producción, se establecían relaciones de muy distinta naturaleza, entre el señor y los
siervos; que desde la historiografía marxista se explican como resultado de una coerción
extraeconómica por la que el señor extraía el excedente productivo al campesino. La
forma más evidente de renta feudal era la realización por los siervos de prestaciones de
trabajo (corveas o sernas); con lo que el espacio físico del feudo se dividía entre la
reserva señorial o reserva dominical (donde se concentraba la producción del excedente)
y los mansos (donde se concentraba la producción imprescindible para la reproducción
de la fuerza de trabajo campesina). En otras formas, los siervos se obligaban a distintos
tipos de pago; como una parte de la cosecha o un pago fijo, que podía realizarse en
especie o en moneda (forma poco usual hasta el final de la Edad Media, dado que en
siglos anteriores la circulación monetaria, y de hecho todo tipo de intercambios, se
reducían al mínimo), a los que se añadían todo tipo de derechos y monopolios
señoriales.4

Índice
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 1 Etimología
 2 Definición de feudalismo
o 2.1 Definición institucionalista
o 2.2 Definición marxista
 3 Uso del término «feudalismo»
 4 Antecedentes
o 4.1 Un nuevo poder
o 4.2 Entorno, tareas y división de la nueva sociedad
 5 El vasallaje y el feudo
o 5.1 El homenaje y la investidura
o 5.2 La encomienda. La organización del feudo
 6 Los estamentos sociales
o 6.1 Clero
o 6.2 Ejército
 6.2.1 La caballería en los reinos de Hispania
o 6.3 Campesinado
o 6.4 Burguesía
 7 Final
 8 Economía feudal
 9 Crisis del feudalismo
 10 Véase también
 11 Referencias
 12 Bibliografía
 13 Enlaces externos

§Etimología[editar]
La palabra «feudalismo» es un término erudito y tardío (siglo XVII), que deriva de la
palabra «feudo» (del latín medieval, feodum o feudum)5 por intermedio del adjetivo
«feudal». Los términos «feudo» y «feudal» son mucho más antiguos. En su forma
latina, la única empleada originalmente en los documentos, «feudo» (fevum) se remonta
al siglo X, pero no se expandió su uso hasta el siglo XI. Por su parte «feudal» (feodalis)
data del siglo XI.6

§Definición de feudalismo[editar]
Existen en general dos definiciones de feudalismo.

§Definición institucionalista[editar]

Conjunto de instituciones que respaldan compromisos generalmente militares, entre un


hombre libre, el vasallo (vasallus, vassus) y un hombre libre en situación superior. El
primero recibe del segundo un feudo (feodum, feudum) para su mantenimiento.

[P]uede definirse el feudalismo como un conjunto de instituciones que crean y rigen


obligaciones de obediencia y servicio –principalmente militar– por parte de un hombre libre,
llamado «vasallo», hacia un hombre libre llamado «señor», y obligaciones de protección y
sostenimiento por parte del “señor” respecto del «vasallo», dándose el caso de que la
obligación de sostenimiento tuviera la mayoría de las veces como efecto la concesión, por parte
del señor al vasallo, de un bien llamado «feudo».

François-Louis Ganshof7

§Definición marxista[editar]

Modo de producción con unas peculiares formas de relación socioeconómica, situado


entre el esclavismo de la Antigüedad y el capitalismo moderno. Concretamente, se
entiende como un conjunto de relaciones de producción y dependencia entre el
campesino y el señor, propietario de la tierra que aquél usufructúa, en un momento de
predominio de la agricultura como fuente de riqueza.

Un sistema bajo el cual el estatus económico y la autoridad estaban asociados con la tenencia de
la tierra y en el que el productor directo (que a su vez era poseedor de algún terreno) tenía la
obligación, basada en la ley o el derecho consuetudinario, de dedicar cierta parte de su trabajo o
de su producción en beneficio de su superior feudal.

Maurice Dobb8
El feudalismo se puede entender también como consecuencia de la ruptura de todas las
estructuras de poder antiguo tras la caída del Imperio Romano. El poder estatal se
fragmenta y es asumido por los grandes propietarios de tierras, los señores. Cada señor
se convierten en juez, administrador, cobrador de impuestos y líder militar de la
comarca que controla. Este poder de los señores feudales recibía el nombre de ban. Los
campesinos ofrecían sus servicios en trabajo (corveas) o pagaban un impuesto o tributo
al señor feudal a cambio de protección.

Pese a la ausencia de control estatal, el sistema feudal no era una anarquía. Entre los
señores se forman relaciones feudovasalláticas de subordinación. Los señores débiles se
subordinaban a un señor más poderoso. En la cima de estas relaciones de vasallaje
estaba el rey, a quien todos los señores declaraban estar sometidos.

La postura habitual entre los medievalistas distingue dos procesos:

Un complejo de compromisos militares, que, junto con la disgregación del poder


político, conlleva una privatización de funciones públicas en beneficio de una minoría
de libres privilegiados.

§Uso del término «feudalismo»[editar]


El fracaso del proyecto político centralizador de Carlomagno llevó, en ausencia de ese
contrapeso, a la formación de un sistema político, económico y social que los
historiadores han convenido en llamar feudalismo, aunque en realidad el nombre nació
como un peyorativo para designar el Antiguo Régimen por parte de sus críticos
ilustrados. La Revolución francesa suprimió solemnemente "todos los derechos
feudales" en la noche del 4 de agosto de 1789 y "definitivamente el régimen feudal",
con el decreto del 11 de agosto.

La generalización del término permite a muchos historiadores aplicarlo a las


formaciones sociales de todo el territorio europeo occidental, pertenecieran o no al
Imperio Carolingio. Los partidarios de un uso restringido, argumentando la necesidad
de no confundir conceptos como feudo, villae, tenure, o señorío lo limitan tanto en
espacio (Francia, Oeste de Alemania y Norte de Italia) como en el tiempo: un "primer
feudalismo" o "feudalismo carolingio" desde el siglo VIII hasta el año 1000 y un
"feudalismo clásico" desde el año 1000 hasta el 1240, a su vez dividido en dos épocas,
la primera, hasta el 1160 (la más descentralizada, en que cada señor de castillo podía
considerarse independiente); y la segunda, la propia de la "monarquía feudal"). Habría
incluso "feudalismos de importación": la Inglaterra normanda desde 1066 y los Estados
cruzados (siglos XII y XIII).9

Otros prefieren hablar de "régimen" o "sistema feudal", para diferenciarlo sutilmente del
feudalismo estricto, o de síntesis feudal, para marcar el hecho de que sobreviven en ella
rasgos de la antigüedad clásica mezclados con contribuciones germánicas, implicando
tanto a instituciones como a elementos productivos, y significó la especificidad del
feudalismo europeo occidental como formación económico social frente a otras también
feudales, con consecuencias trascendentales en el futuro devenir histórico.10 Más
dificultades hay para el uso del término cuando nos alejamos más: Europa Oriental
experimenta un proceso de "feudalización" desde finales de la Edad Media, justo
cuando en muchas zonas de Europa Occidental los campesinos se liberan de las formas
jurídicas de la servidumbre, de modo que suele hablarse del feudalismo polaco o ruso.
El Antiguo Régimen en Europa, el Islam medieval o el Imperio bizantino fueron
sociedades urbanas y comerciales, y con un grado de centralización política variable,
aunque la explotación del campo se realizaba con relaciones sociales de producción
muy similares al feudalismo medieval. Los historiadores que aplican la metodología del
materialismo histórico (Marx definió el modo de producción feudal como el estadio
intermedio entre el esclavista y el capitalista) no dudan en hablar de "economía feudal"
para referirse a ella, aunque también reconocen la necesidad de no aplicar el término a
cualquier formación social preindustrial no esclavista, puesto que a lo largo de la
historia y de la geografía han existido otros modos de producción también previstos en
la modelización marxista, como el modo de producción primitivo de las sociedades
poco evolucionadas, homogéneas y con escasa división social -como las de los mismos
pueblos germánicos previamente a las invasiones- y el modo de producción asiático o
despotismo hidráulico -Egipto faraónico, reinos de la India o Imperio chino-
caracterizado por la tributación de las aldeas campesinas a un estado muy
centralizado.11 En lugares aún más lejanos se ha llegado a utilizar el término feudalismo
para describir una época. Es el caso de Japón y el denominado feudalismo japonés,
dadas las innegables similitudes y paralelismos que la nobleza feudal europea y su
mundo tiene con los samuráis y el suyo (véase también shogunato, han y castillo
japonés). También se ha llegado a aplicarlo a la situación histórica de los periodos
intermedios de la historia de Egipto, en los que, siguiendo un ritmo cíclico milenario,
decae el poder central y la vida en las ciudades, la anarquía militar rompe la unidad de
las tierras del Nilo, y los templos y señores locales que alcanzan a controlar un espacio
de poder gobiernan en él de forma independiente sobre los campesinos obligados al
trabajo.