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CASO CHAPARINA

Caso Chaparina. Exigen cárcel para exministro Sacha Llorenti


A cuatro años de la represión policial de los indígenas del oriente boliviano en Chaparina.
Justicia. Dirigente de la Subcentral Tipnis anunció acto de desagravio para las víctimas.
A pesar de haber transcurrido cuatro años de la violenta represión en Chaparina en contra de los indígenas que
marchaban por el Tipnis, las heridas siguen abiertas. Laida Núñez, vicepresidente de la Subcentral del Territorio Indígena
Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), exige justicia y que el proceso no quede en la impunidad. “Está fresco el
recuerdo de nosotras, cuando los policías nos empezaron a golpear sin piedad, sin discriminar a mujeres embarazadas
que incluso abortaron, niños y ancianos”, comentó la dirigente originaria. Exige celeridad en las investigaciones y cárcel
para el exministro de Gobierno y actual embajador ante la ONU, Sacha Llorenti.
Además contra las otras autoridades que participaron en ese tiempo, tal es el caso del viceministro Marcos Farfán, el
excomandante Nacional de la Policía, Jorge Santisteban, y demás responsables de la represión del 25 de septiembre de
2011. Acto de desagravio. La líder indígena anunció para hoy en las oficinas de la Subcentral Tipnis de Trinidad, que van
a implorar justicia y sanción a los responsables de la masacre por parte de uniformados policiales.
Dijo que los indígenas orgánicos de tierras bajas y altas están seguros de que jamás se rompió la cadena de mando, y
que la orden de la represión salió desde el Palacio de Gobierno. Como dirigentes indígenas se sienten traicionados por el
gobierno de Evo Morales, “por ello, seguiremos firmes en nuestra lucha en la defensa del territorio”, exclamó.
Defensa de los casos Chaparina y Caranavi quiere presentar denuncia ante la justicia internacional
A cuatro años de la represión a indígenas del TIPNIS y a más de cinco de la intervención a una protesta en Caranavi,
donde murieron dos jóvenes, las víctimas no encuentran justicia en Bolivia.
A cuatro años de la intervención policial a la VIII marcha indígena de tierras bajas, y a más de cinco de la represión a los
pobladores del municipio de Caranavi, la defensa de las víctimas en estos dos casos coinciden en afirmar que la justicia
en Bolivia está plenamente politizada y que, por lo tanto, sólo quedan las instancias internacionales para juzgar a los
verdaderos culpables. Si bien en ambos casos se prepara una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos (CIDH) contra las autoridades del Estado, no existe una fecha exacta para que ello suceda. La defensa asegura
que aún está a la espera de una coordinación con algunas instituciones internacionales y que esta información no se
hará pública hasta que la delegación encargada de plantear esta acusación retorne al país, una medida que asumen por
cuestiones de seguridad y estrategia.
Caso Caranavi, entre el desconocimiento y el hermetismo del Órgano Judicial Entre el 7 y 8 de mayo del 2010, se suscitó
una brutal represión policial en el municipio de Caranavi. Comunarios de esta región protagonizaron un bloqueo de
caminos en demanda del cumplimiento de la promesa electoral que Evo Morales había hecho para la construcción de
una fábrica de procesamiento de cítricos.
El conflicto se saldó con la vida de dos personas. Mario Hernani murió por el impacto de una granada de gas, y Mario
Callisaya, por balines disparados por la policía. A más de cinco años de este suceso, tres de los inicialmente acusados:
Sacha Llorenti (exministro de Gobierno durante el suceso y actual Embajador de Bolivia ante la ONU); Óscar Nina
(Excomandante general de la Policía de ese entonces, y actualmente preso por supuestos nexos con el narcotráfico), y
Gustavo Torrico (exviceministro de Régimen Interior, y actual asambleísta departamental de La Paz por el MAS), fueron
excluidos del caso y tan sólo cuatro policías de bajo rango fueron imputados. "Esperamos la oportunidad de ir a la Corte
Interamericana de Derechos Humanos.
Definitivamente no nos interesa nada de los que pueda ocurrir aquí en Bolivia, porque con este gobierno no se va a
conseguir justicia", manifestó a ANF el abogado de las víctimas, Jorge Quiroz. Según el jurista, el caso actualmente se
encuentra estancado, ya que desde la salida de la fiscal asignada al caso, Patricia Santos, se desconoce un avance del
proceso, o de la asignación a un nuevo fiscal para el avance del juicio.
"Probablemente haya un Fiscal, pero no se nos ha hecho conocer, o sea que hay un hermetismo terrible, por eso que
nosotros no tenemos ni la más mínima esperanza de que en la justicia boliviana se pueda llegar a un acuerdo", dijo.
Quiroz aseguró que, pese al tiempo trascurrido, las familias de los fallecidos aún son instigadas por personas
presuntamente simpatizantes del oficialismo, que insisten en llegar a un acuerdo, un hecho que evidencia el carácter de
persecución e intimidación que impulsó el gobierno continuamente.
Finalmente, el abogado aseguró que el único recurso que queda de aquí en adelante, es la presentación de una
denuncia formal ante el CIDH, lugar donde, según Quiroz, se establecerán los auténticos grados de responsabilidad de
los implicados.
El caso Chaparina, otro eslabón extraviado para la justicia Un hecho que guarda cierta semejanza con el caso Caranavi es
la violenta represión a la marcha del TIPNIS porque se trató de una intervención de la policía a un grupo que ejercía una
medida de protesta y porque, nuevamente, el acusado inicial fue el exministro Sacha Llorenti.
El 25 de septiembre de 2011, centenares de indígenas de tierras bajas protagonizaron la VIII Marcha Indígena que se
trasladaba desde la ciudad de Trinidad hasta la ciudad de La Paz, en protesta por el anuncio de la apertura de una
carretera por el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), hecha por el gobierno. Durante su recorrido,
la marcha fue brutalmente reprimida por un operativo policial que intentó interrumpir el paso de los marchistas en la
localidad de Chaparina. Gases lacrimógenos y golpes fueron utilizados contra hombres, mujeres y niños, algo que generó
gran consternación en la población nacional. "Durante todo este tiempo, el Ministerio Público, y seguro por órdenes del
gobierno, ha emitido varias resoluciones con las que ha ido sacando a muchas personas, y una de esas personas
beneficiadas ha sido el exministro Sacha Llorenti", señaló a ANF, Claudia Lecoña, abogada de Olga Flores, una de las
denunciantes de este caso. Según la jurista, el gobierno del MAS nunca asumirá la responsabilidad sobre la vulneración
de derechos que se hizo contra los indígenas de tierras bajas, y prueba de ello es que muchos de los principales
implicados también fueron sobreseídos del hecho, entre ellos, Sacha Llorenti.
"Fueron excluidas personas a las que habíamos denunciado como el exviceministro Marcos Farfán, Boris Villegas y varios
coroneles, sólo acusa a cinco personas: Oscar Muñoz Colodro, y cuatro policías que han surgido supuestamente de la
investigación que ha hecho el Ministerio Público", dijo. Lecoña indicó que los mencionados cinco acusados deberán
pasar a un juicio oral por los delitos de incumplimiento de deberes, allanamientos, vejaciones, tortura y lesiones graves y
leves, privación de libertad y coacción. "El gobierno ha supuesto la ruptura de mando. Eso es mentira, hay declaraciones
de Boris Villegas, quien trabajó con Llorenti, que negó tal ruptura y que dijo que fue el exministro de gobierno dio la
orden y que los comandantes se comunicaban con él a cada hora y que coordinaban con Farfán", señaló.
La abogada aseguró que con una denuncia a la CIDH se logrará la apertura de un nuevo proceso para acusar a los
verdaderos responsables del caso Chaparina. También aclaró que esta acción se la hace de manera particular, y descartó
el acompañamiento de otros denunciantes. Finalmente, Lecoña lamentó que pese a que la etapa preparatoria debió ser
de sólo seis meses, ya son cuatro años y sólo el 2015 se presentó una acusación formal, y que a la fecha los acusados no
fueron notificados para dar curso al juicio oral, por lo que sólo queda la demanda internacional como un opción de
justicia. "Tenemos dos estrategias. La primera sería esperar que termine el juicio, pero viendo esta situación de
incertidumbre y de encubrimiento del gobierno, nos vamos a inclinar por la segunda opción que es presentar esta
demanda hasta fin de año", aseveró.
ACTIVISTAS VEN ENCUBRIMIENTO DEL ESTADO EN EL CASO CHAPARINA
Apuntan a los jefes de Estado, al exministro Sacha Llorenti y al exviceministro Marcos Farfán como responsables de la
violenta represión a la marcha indígena. Activistas de derechos humanos coincidieron en señalar que mientras el
presidente Evo Morales esté en el poder no habrá justicia para las víctimas de la represión a los indígenas de Chaparina,
que se dio el 25 de septiembre de 2011. "El Poder Ejecutivo es el responsable de la represión; creo que han sido los
ministros y el Presidente los responsables, y han evadido responsabilidades con la Policía, deberíamos cambiar este
Gobierno para que se avance en este caso”, afirmó Julieta Ojeda, integrante de Mujeres Creando, que acompañó a los
indígenas en la VIII Marcha en Defensa del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).
En 2011, el Gobierno anunció oficialmente la construcción de la carretera hacia el TIPNIS y los pueblos indígenas que
vivían en dicho territorio reclamaron que no se haya realizado la consulta previa para saber si ellos aceptaban o
rechazaban tal ruta. Por lo tanto, realizaron la marcha pacífica para reunirse con Morales en La Paz, pero fueron
reprimidos con excesiva violencia en Chaparina. Ojeda recordó que días antes de la represión llegaron varios policías a
esa zona. "Lo que no estaba claro era el grado de violencia con el que se iba a dar la represión”, afirmó.
El líder indígena de tierras bajas, Lázaro Tacoo, declaró que pese a haber transcurrido cinco años de la represión, el
Órgano Judicial no hizo nada para esclarecer el hecho y dijo que en aquella oportunidad los mandatarios de Estado
dijeron que no era necesaria una consulta previa porque no se trataba de hidrocarburos.
"La protección del Estado a la cabeza del gobierno del MAS hace que la justicia no avance, por eso acudimos a la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos”, señaló. Tacoo coincidió en que la represión de Chaparina fue "brutal”
y que "los responsables son los padres de la patria, los ministros y viceministros, que deberían asumir esta
responsabilidad”, aseguró.
La activista de Derechos Humanos, Olga Flores, calificó a la represión en Chaparina como otro caso de "impunidad
aberrante del país” y afirmó que se debe juzgar a las personas por su grado de responsabilidad, como al exministro de
Gobierno Sacha Llorenti, al exviceministro Marcos Farfán y otros. "El comandante de la Policía es el Presidente, que
imparte órdenes por medio del Ministro de Gobierno y la Policía no hubiera hecho nada sin su orden”, señaló.
Para la presidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, Amparo Carvajal, el actual ministro de Gobierno,
Carlos Romero, está entre los responsables. "Sacha estuvo en lo de Caranavi, en lo de Chaparina era Romero. Yo estaba
presente, en San Ignacio, fue él quien dio la orden”, dijo. Agregó que "la justicia sólo es para algunos, mientras que
otros están libres”. El diputado masista Édgar Montaño dijo que no hay impunidad y que la investigación avanza.
"Nadie ha estado detrás de esto, la Fiscalía tiene libertad para acelerar las investigaciones”, aseguró.
SOMOS SUR
CHAPARINA: 5 VERDADES Y 5 MENTIRAS
Ya van casi dos años que estuvimos ahí en CHAPARINA con un equipo de comunicadores. Nunca me olvidaré aquella
larga noche en que trasladamos heridos, grabamos testimonios desgarradores, compartimos un abrazo, un pan y café
ahi donde las monjas de Yucumo. Mientras la noticia ya circuló casi al instante, hubo SILENCIO de parte de las
autoridades.
PRESIDENTE EVO MORALES: ¿QUÉ HIZO DURANTE LA REPRESIÓN QUE SE EXTENDIÓ POR 17 HORAS? ¿POR QUÉ
ENCUBRE Y PREMIA A GENTE QUE DEBE SER JUZGADA?
Sacha Llorenti ordenó reprimir a la VIII marcha indígena, confirman tres ex autoridades
(Red Erbol).- El ex ministro de Gobierno Sacha Llorenti dio la orden para reprimir a la VIII marcha Indígena en defensa del
TIPNIS, instruyó “armar un show” con policías heridos y propuso premiar a los participantes del operativo, reveló el ex
director de Régimen Interior Boris Villegas a dos fiscales que investigan el Caso Chaparina, versión que luego fue
corroborada por el ex viceministro de Régimen Interior Marcos Farfán y por el ex subcomandante de la Policía coronel
Oscar Muñoz Colodro. El actual embajador de Bolivia ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) manifestó
reiterativamente que ni él ni el Presidente Evo Morales ni el Vicepresidente Álvaro García Linera habían dado la orden
de reprimir a los indígenas defensores del Territorio indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) el 25 de
septiembre de 2011. Llorenti declaró a la prensa que hubo “ruptura de cadena de mando” y la Fiscalía lo excluyó del
caso. El Vicepresidente García Linera aseguró en su respuesta escrita a la Fiscalía sobre el caso Chaparina, que ni el
Presidente Morales, ni el entonces ministro de Gobierno ni su autoridad sabían de la intervención policial a la VIII
marcha indígena. “El señor Vicepresidente ha sido muy concreto en responder (el cuestionario), que ni el Presidente ni
el Vicepresidente, ni el Ministro de Gobierno de ese entonces tenían conocimiento de la intervención del 25 de
septiembre”, informó la fiscal Patricia Santos. (1) Santos acotó que el Vicepresidente no respondió si se rompió el
mando en la orden emitida para ejecutar la intervención, porque no correspondía, debido a que en el interrogatorio sólo
se lo habría consultado si tenía conocimiento de esa acción. “El cuestionario (enviado por la Fiscalía) fue muy claro sobre
si él conocía de la intervención y el respondió que no”, insistió la representante del Ministerio Público.
Sin embargo, el 29 de septiembre de 2011 García declaró públicamente que el Gobierno conoce quien dio la orden para
reprimir la marcha indígena en defensa del TIPNIS, pero dijo que divulgaría el nombre sólo a la comisión que investigaría
los hechos violentos, según una publicación de Página Siete. “Nosotros ya sabemos lo que ha sucedido, nosotros ya
tenemos (el nombre), internamente hemos hecho un conjunto de averiguaciones, pero aguántese, no sea desesperado”,
respondió García Linera a un periodista que le consultó sobre quién dio la orden de intervención, recordó Página Siete.
Sacha Llorenti dio la orden. En su declaración ampliatoria ante la comisión del Ministerio Público integrada por los
fiscales Roger Velásquez y Patricia Santos, el ex director de Régimen Interior Boris Villegas reveló el 1 de agosto pasado
en el penal de Palmasola, Santa Cruz, donde se encuentra detenido de manera preventiva por el caso red de extorsión,
que el ex ministro de Gobierno Sacha Llorenti dio la orden para reprimir a la VIII marcha indígena del TIPNIS.
La determinación fue transmitida por Villegas a la tropa policial que se encontraba en Chaparina, luego de los forcejeos
que hubo el 24 de septiembre donde estuvo canciller David Choquehuanca. “Los oficiales allí reunidos expresaron su
malestar con esta orden, tanto así que (el ex viceministro Marcos) Farfán y mi persona salimos al patio para
comunicarnos con Llorenti. Fue enfático (Sacha) al señalar que esa orden debería cumplirse sí o sí esa noche, con las
consecuencias políticas que ello acarrearía...”, relató Villegas. Estas revelaciones coinciden con el informe ampliado de
intervención policial del ex viceministro de Régimen Interior Marcos Farfán, entregado a la comisión de fiscales que
investiga el hecho. El documento, al que tuvo acceso Erbol, indica que día antes de la intervención hubo cierta
resistencia de la cúpula policial, a cargo del contingente de uniformados desplazados en el lugar, porque alegaban que
primero debía cumplirse ciertos requerimientos logísticos para acatar las órdenes de La Paz. Farfán, en su informe, hace
referencia a una reunión que sostuvieron él y el ex director de Régimen Interior Boris Villegas con los mandos policiales
en el cuartel de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (UMOPAR), en la localidad de Yucumo, la noche del 24 de
septiembre, oportunidad en la cual los uniformados hicieron algunas observaciones a la orden de intervención.
“… en plena reunión, a eso de las 22:00 Hrs. del sábado, llamé al Ministro Llorenti. Para el efecto Boris Villegas y mi
persona nos retiramos unos minutos de la sala de reunión, y en el corredor contiguo nos comunicamos con el Ministro
para exponerle el conjunto de limitaciones y dificultades existentes si se actuara y se diera cumplimiento a sus
instrucciones de evacuar el campamento indígena ese domingo en la madrugada, indicándome, por el contrario, el
Ministro, que si había resistencia de los mandos policiales para el cumplimiento de sus órdenes se les ofrezca aunque
sea premios, condecoraciones y reconocimientos presidenciales si era necesario”, se lee en el informe de Farfán. (2)
“No obstante esa explicación, agrega la ex autoridad, el Ministro reiteró, de manera contundente, que el operativo
debía ejecutarse en la madrugada del domingo 25. Le advertimos del riesgo de la violencia en esas condiciones y de que
no había llegado el requerimiento fiscal. El ministro me respondió que ese tema de la Fiscalía se hallaba en proceso
porque había la denuncia de intento de homicidio al Canciller”. En su indagatoria, Villegas menciona la reunión con los
mandos policiales a los que Farfán hace referencia. En ese encuentro, según el ex director de Régimen Penitenciario,
Farfán retransmitió la orden del ex ministro Llorenti de intervenir la marcha en defensa del TIPNIS que se dirigía a La Paz.
“… quien dio la orden para intervenir la marcha fue el Ministro de Gobierno Sacha Llorenti, quien retransmitió esa orden
directamente al contingente policial que se encontraba allá fue el Viceministro Marcos Farfán, quien llegó la noche del
24 de septiembre de 2011. En esa reunión el Viceministro Marcos Farfán les expresó que existía una orden del gobierno
para intervenir esa marcha, como prueba de aquello incluso existe una grabación que ha sido hecha pública…”, indica
Villegas en su declaración. En la indagatoria, que fue tomada por los fiscales Velásquez y Santos en el penal de
Palmasola, el ex funcionario del Ministerio de Gobierno retieró que la orden para reprimir a la marcha indígena la dio
Sacha Llorenti el 24 de septiembre de 2011, pero fue suspendida para el día siguiente por falta de elementos logísticos,
entre ellos la cinta masking que pidieron los policías para maniatar a los movilizados. Antes del operativo de represión,
el Gobierno había dispuesto el envío de vehículos de transporte interdepartamental para trasladar a los indígenas hacia
sus lugares de origen. Erbol, a través de fuentes militares, conoció del viaje no autorizado de un avión Hércules
perteneciente a la Embajada de Estados Unidos hacia San Borja con idéntico motivo, pero que después tuvo que
suspenderse por “las consecuencias diplomáticas”. Por otro lado, el ex subcomandante de la Policía, coronel Oscar
Muñoz Colodro, reveló que ocho horas antes del operativo de represión contra indígenas que defendían el TIPNIS, el
chofer del entonces ministro de Gobierno Sacha Llorenti entregó alrededor de 30 mil bolivianos para financiar los gastos
de esa acción. La confesión de la ex autoridad policial se encuentra transcrita en el acta de declaración ampliatoria que
brindó el 25 de febrero pasado en su calidad de imputado, ante la comisión de fiscales de materia e investigadores de la
Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen. (3) “Es de su conocimiento que se hace presente el chofer del Ministro
(Sacha Llorenti), con algo de Bs. 30.000 para cubrir todos aquellos gastos que se presenten en aquellos acontecimientos,
que también están reflejados en los informes que cursan en el cuaderno de investigaciones”, señala Muñoz y también
identifica acciones de logística el día del operativo y que dejó un saldo de indígenas maltratados. “Así también es de su
conocimiento del (ex viceministro de Gobierno) señor Marcos Farfán que al retornar la caravana de la localidad de San
Borja compra combustible y cinco funcionarios del Ministerio de Gobierno se suben a esos buses con destino a
Rurrenabaque”, agrega. El ex subcomandante general de la Policía señaló a Carolina Vertiz de haber procedido con la
contratación de las flotas para obligar a los indígenas que se trasladen a sus lugares de origen. El representante policial
no da mayores detalles sobre esa tarea y tampoco de la compra de cintas masquin que se utilizó para amordazar a los
movilizados. “Pasados unos minutos, ya la voz de activarse el operativo llegan las camionetas, casi simultáneamente
llega una vagoneta oscura con vidrios raybanizados que se estaciona unos 50 metros delante de la que yo me
encontraba… ese es el momento en que se procede la evacuación (entiéndase represión) de los indígenas a los buses
que habían sido llevados para dicho fin contratados por Carolina Vertiz y ese es el momento en que vienen las
camionetas que se tenían disponibles en la zona, juntamente con las siete camionetas con sus respectivos conductores
dispuestos por la Fuerza de Tarea Conjunta”, detalla el ex comandante policial Oscar Muñoz.
Además, el ex director de Régimen Interior reveló en su declaración ampliatoria que el ex ministro de Gobierno y el ex
viceministro de Régimen Interior, Sacha Llorenti y Marcos Farfán, respectivamente, tenían la opción de frenar la
represión policial a la VIII marcha indígena. (4) “Cuando yo llego al lugar conjuntamente al Dr. Farfán la intervención ya
habían comenzado, el vehículo se detiene a una prudente distancia y Farfán llama a Llorenti y se me instruye dirigirme al
lugar del conflicto y reportar directamente al ministro Llorenti cada diez minutos del desarrollo del conflicto, vale decir,
que tanto el Dr. Farfán como Viceministro de Gobierno y el Ministro Sacha Llorenti tenían opción de detener esa
intervención ya que la misma no duró minutos sino duró horas; incluso mi persona comunicó directamente al Ministro
Llorenti con el Gral. Muñoz Colodro en plena zona de operaciones y el Ministro Llorenti en ningún momento ordenó
detener esa intervención, cuando me devolvió mi teléfono el Ministro Llorenti lo único que me dijo fue mantenme
informado de todo cada cinco minutos…”, se lee en la declaración de Villegas.
Show y premios
Boris Villegas reveló el 1 de agosto que en el Caso Chaparina, el ex ministro Llorenti promovió un “show mediático” con
policías heridos para justificar la represión.“Busca a los que están más jodidos, 5 o 6 policías y embarcarlos en el mismo
avión con el canciller. Yo le dije que eso no era necesario... No importa, es necesario que hagamos show, yo voy a
mandar ambulancias para que los recojan y tal cometido fue cumplido... En pleno aeropuerto Llorenti y el canciller
dieron una conferencia de prensa consiguiendo el respaldo a la acción del Gobierno y el repudio internacional a los
marchistas que supuestamente habían secuestrado a (David) Choquehuanca”, asegura. (5) En su declaración
ampliatoria, Villegas confirmó también que el gobierno infiltró personal de inteligencia en la movilización indígena, y que
entre los infiltrados no solo había policías, sino también militares. “… yo me llevé una sorpresa llegando a Yucumo
porque también encontré que la marcha estaba infiltrada, monitoreada y seguida por inteligencia militar que también se
encontraba en el lugar…”, detalló. Villegas y Farfán corroboraron que el ex Ministro de Gobierno y actual embajador de
Bolivia ante la ONU Sacha Llorenti instruyó ofrecer a la plana mayor de la Policía Boliviana premios, condecoraciones e
incluso reconocimiento presidenciales para que acaten la orden de intervención a la VIII marcha indígena el 25 de
septiembre de 2011 en Chaparina. Al respecto, el comandante de la Policía Boliviana general Alberto Aracena admitió
que la cabo Angélica Dayana Cáceres Ramírez, – policía infiltrada supuestamente por el gobierno en la VIII marcha
indígena para “secuestrar” el 25 de septiembre de 2011 al canciller David Choquehuanca y así responsabilizar a los
indígenas– recibió un memorándum de felicitación por su trabajo. (6) “Conozco de un memorándum de felicitación por
el trabajo que fue cumpliendo (la cabo), pero, en su momento accederán a cualquier información”, dijo Aracena, en una
rueda de prensa realizada en la ciudad de La Paz. Agregó que su autoridad instruyó al inspector general de la Policía
canalizar esta denuncia e iniciar con las investigaciones internas pertinentes para determinar si lo develado por los
activistas realmente corresponde a la verdad de los hechos.
Imputación formal contra Sacha Llorenti
El ex director de Régimen Interior del Ministerio de Gobierno Boris Villegas emitió en septiembre de 2011 un informe al
ministro del área de ese entonces Wilfredo Chávez, en el que confirma que su antecesor, Sacha Llorenti, instruyó
intervenir la VIII marcha indígena en la madrugada del 25 de septiembre en Chaparina, incluso a pesar de una inicial
objeción de los jefes policiales asentados en Yucumo. (7) El Movimiento Sin Miedo (MSM) presentó un memorial a la
comisión de fiscales del caso Chaparina en el que se destaca los aspectos más importantes del “Informe VMRIP-DGRI-
135-2011” de fecha 29 de septiembre de 2011, suscrito por Villegas Rocabado, y que apuntan a que la represión policial
en Chaparina fue instruida en su planificación y ejecución desde el Ministerio de Gobierno. Confirmando que se produjo
una reunión en la noche del 24 de septiembre, sobre la que se presentó un video, Villegas informa: “A puerta cerrada el
Dr. (Marcos) Farfán trasmitió a los oficiales que allí se hallaban reunidos, que existía una instrucción directa desde La Paz
emanada por autoridades superiores del Gobierno que se debía intervenir la marcha al amanecer del domingo y
posteriormente evacuar a los indígenas a sus respectivas comunidades en buses”. “Debido a la insistencia de los oficiales
y ante el notorio malestar que aquella orden había provocado el Dr. Farfán con mi persona salimos de la habitación al
patio de UMOPAR desde donde el referido se comunicó, desde mi teléfono, a La Paz con el entonces Ministro de
Gobierno Sacha Llorenti para hacerle conocer esa situación (…) Una vez colgada la llamada me comunicó a mí en
primera instancia que la respuesta de postergación había sido negativa y que el operativo debía realizarse ese amanecer
de manera impostergable, con los medios logísticos que se contaran en ese momento”, señala el memorial del MSM
rescatando partes del informe oficial de Villegas al ex ministro Chávez. Tras las revelaciones de Villegas, en caso de que
el Ministerio Público no revoque la resolución que excluye a Sacha Llorenti del caso Chaparina se apelará al juez, que
conozca la causa, para que cite de forma directa al ex ministro de Gobierno por lo ocurrido el 25 de septiembre de 2011,
anunció la abogada del MSM Aida Camacho. La jurista dijo a Erbol que se hará una conversión de acciones para que de
forma directa sea el juez quien convoque a Lorenti, que actualmente funge como embajador de Bolivia ante la ONU. (8)
Camacho explicó que por ahora corresponde a la fiscal adjunta Rosario Venegas pronunciarse por la revocatoria de la
resolución de rechazo a los procesos contra el ex ministro Llorenti, ya que existen todos los indicios, presunciones y
elementos suficientes como para establecer que él fue quien dio la orden. “Sacha Llorenti es la persona que ha
determinado que la violación de los derechos humanos se plasmen, ya que él ha sido el que ha articulado y preparado,
junto con la Policía Nacional, todas las acciones que debían llevarse a cabo para reprimir a los hermanos indígenas”,
aseveró la jurista y anunció que se agotará la vía interna antes de acudir a tribunales internacionales. “Tratándose de
delitos de lesa humanidad, de delitos contra los derechos humanos, las puertas de los tribunales internacionales están
abiertas para conocer y sancionar al Estado boliviano por la represión propiciada contra los hermanos indígenas”,
advirtió Camacho y señaló que el actual ministro de Gobierno Carlos Romero también debe ser convocado a declarar por
la comisión de fiscales que investiga el caso Chaparina, porque conoció y aprobó el plan de intervención a la VIII marcha
indígena cuando fungía como titular de la cartera de la Presidencia. “Nosotros hemos solicitado que el doctor Carlos
Romero, Ministro de Gobierno, en aquel momento Ministro de la Presidencia, debe ser convocado a declarar, porque
según las declaraciones de la ex ministra Cecilia Chacón, él, junto al Vicepresidente y Presidente del Estado, además del
Canciller, estuvieron monitoreando la represión en Chaparina, y él ha conocido de la planificación que hizo la Policía y ha
sido parte de la aprobación del plan de represión de Chaparina”, afirmó Camacho. Rafael Quispe, ex autoridad del
Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq), pidió a la directora funcional de las investigaciones del
caso Chaparina, Patricia Santos, hacer la imputación formal contra Sacha Llorenti. “Queremos pedirle a la fiscal Patricia
Santos de una vez hacer la imputación formal contra Sacha Llorenti, y pedirle al Presidente (Evo Morales), que
inmediatamente si tiene algo de ética y moral, traiga a Sacha Llorenti y esté en la cárcel como merece, y los demás
también que participaron en la acción”, manifestó.
Preguntan a Evo: ¿Qué hizo durante la represión de 17 horas? ¿Por qué encubre y premia a gente que debe ser juzgada?
Luego de mostrar dos videos, uno con la transcripción de las revelaciones del ex subcomandante de la Policía general
Óscar Muñoz Colodro, en sentido de que la cadena de mando nunca fue rota, que el ex ministro Llorenti ordenó la
represión y que la misma fue ejecutada por miembros de la Fuerza de Tarea Conjunta, y otro con declaraciones del
Presidente a la cadena CNN en las que asegura que la represión en Chaparina fue decidida unilateralmente por la Policía,
el principal dirigente del MSM Juan Del Granado lanzó varias preguntas al Primer Mandatario.
“Hemos escuchado (en el video de la entrevista con CNN) que él recibió un informe vía Vicepresidente (Álvaro García
Linera) y convocó de inmediato a una reunión de gabinete, estamos hablando de las tres y media o cuatro de la tarde
(del 25 de septiembre). Primera pregunta: Señor Presidente Evo Morales, ¿qué hizo esa reunión de gabinete, qué
determinó esa reunión de gabinete?”.
Del Granado siguió con sus preguntas. “¿Qué hizo el presidente Evo Morales entre las tres y media de la tarde, cuando
recibió el informe, y las cinco de la tarde cuando el Ministro de Gobierno (Sacha Llorenti) se comunica con Muñoz
Colodro, en medio del operativo represivo?” Muñoz Colodro dijo en la inspección ocular en Chaparina que conversó
telefónicamente con Llorenti, en pleno operativo, y éste no preguntó nada sobre el desarrollo del mismo.
“¿Qué hizo señor Presidente Evo Morales hasta las siete y media de la noche del 25 de septiembre, mientras se
desplegaba la brutal golpiza a los dirigentes y marchistas indígenas?”, preguntó otra vez el jefe del MSM. La represión a
los indígenas en Chaparina comenzó alrededor de las 15:30 del domingo 25 de septiembre de 2011 y culminó a las 08:30
del día siguiente: ¿Qué hizo usted Presidente Morales mientras se realizaba el brutal operativo represivo a los
marchistas?, preguntó Del Granado.
Además, el jefe del MSM indagó: “¿Qué hizo usted Presidente Evo Morales hasta las ocho y media de la mañana del día
siguiente, mientras culminado el operativo, se trasladaba brutalmente a las madres separadas de sus hijos, a los
marchistas divididos en buses y se los intentaba trasladar en aviones desde Rurrenabaque a sus puntos de origen?”.
Finalmente, “Presidente Morales, ¿por qué no destituyó de inmediato a todo el Alto Mando Policial, empezando por
Santiesteban (ex comandante general de la Policía)?; ¿por qué en lugar de destituir a los jefes policiales los premia y
nombra pocas semanas después al coronel Maldonado como Comandante General y por qué premió a Sacha Llorenti
como embajador boliviano ante las Naciones Unidas?”
A su turno, la presidenta de la IX Marcha en defensa del TIPNIS Berta Bejarano, una de las afectadas por la represión
policial a la VIII Marcha indígena, exigió al Presidente Morales que explique por qué encubre a las personas que deben
ser juzgadas por ordenar golpear y amordazar a los indígenas en Chaparina, y en vez de castigarlos los premia
designándolos en cargos importantes.
“Nosotros los indígenas preguntamos: ¿Quién dio la orden (para reprimir a la VIII marcha), quién manda en este Estado
boliviano? ¿no es usted, señor Presidente? Entonces, ¿por qué encubre a aquellas personas que tienen que ser juzgadas
donde corresponda y al contrario usted está premiando en cargos que representan a este estado boliviano?”
La dirigente, a nombre de los indígenas que fueron amordazados, golpeados y separados de sus hijos en la violenta
represión, reiteró su pedido de justicia para que las autoridades judiciales cumplan con su trabajo de manera imparcial
para que los hechos no queden en la impunidad. “Los indígenas afectados en la represión le reiteramos al gobierno que
no aceptaremos que esto quede sepultado porque los pueblos indígenas también tenemos derechos”, afirmó.
Ante los medios de comunicación, Bejarano reiteró que el Presidente Evo Morales se declaró enemigo del movimiento
indígena desde el momento en que la VIII marcha indígena en defensa del TIPNIS fue reprimida de una manera violenta,
y lamentó que el Mandatario no haya tenido “conciencia de la gente humilde, de mis hermanos indígenas, de los niños
que marchaban en defensa de su casa”.