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Guy James – La vida personal del psicoterapeuta

LA FORMACION PARA CONVERTIRSE EN PSICOTERAPEUTA


La persona debe demostrar que es adecuada para encarnar el papel y cumplir los deberes de
su posición. Hay que intentar determinar quiénes entre los interesados serán los más
adecuados para convertirse en psicoterapeutas.
Es necesario que el novicio inicie un período de práctica y aprendizaje. Los aprendices
aprenden de sus maestros los secretos y misterios de su oficio. La formación consiste a la vez
en una instrucción detallada y en una experiencia supervisada.
El proceso por el que se llega a iniciar el estudio de la psicoterapia compromete a la totalidad
del ser y pesa sobre la personalidad misma. El lugar destacado que se concede a la
autoconsciencia, y a la exploración de los procesos internos, obliga al terapeuta en formación a
salir al encuentro de la propia vulnerabilidad, las propias debilidades y el dolor personal.
Sensibiliza también al estudiante ante los conflictos, los traumas y las obsesiones sin resolver.
Deben incorporarse o integrarse con comodidad en la personalidad del psicoterapeuta, con el
fin de facilitar las relaciones interpersonales y el proceso terapéutico en vez de entorpecerlos.
Lo que “es” una persona se vuelve más importante que lo que “sabe”.
No es sorprendente que durante la formación de un psicoterapeuta se produzcan cambios de
personalidad, algunos de ellos promotores del desarrollo y otros destructivos. Estos cambios
suelen incluir la alteración de los valores y perspectivas sobre el mundo en constante
evolución.
Asumir el papel de psicoterapeuta compromete por completo la personalidad del estudiante, su
orientación o perspectiva sobre el mundo está íntimamente entrelazada con la naturaleza de su
trabajo.
La multiplicidad de perspectivas crea una tensión entre la actitud “estética” y la “científica” que
influye sobre el terapeuta durante su trayectoria. Hay un conflicto latente para el
psicoterapeuta, que debe ser a la vez científico y artista mientras practica la psicoterapia. La
cosmovisión y la perspectiva personal del terapeuta trascienden el mero “saber” e influye en el
“ser”. El aprendizaje implicado en el proceso de esta empresa puede alterar el mismo estilo de
vida y la personalidad del terapeuta, influyendo en las relaciones interpersonales dentro y fuera
de su trabajo.
La interacción entre la formación del psicoterapeuta y su estilo de vida también se da en otros
aspectos. La propensión a lo psicológico se define como un rasgo que conlleva la
disponibilidad a reflexionar sobre la significación y la motivación de la conducta, los
pensamientos y los sentimientos que uno mismo abriga y también los demás. Los terapeutas
se vuelven más propensos a lo psicológico durante la formación requerida para seguir una
carrera de psicoterapia. Pesa sobre su vida y sus relaciones privadas. Volverse más propenso
a lo psicológico afecta al conjunto de la personalidad y las perspectivas de la persona.
La decisión personal de seguir esta carrera es sólo el primer paso. A continuación viene la
admisión en la formación universitaria en psicoterapia, completar con buen éxito los trabajos
académicos y prácticos necesarios, la experiencia supervisada necesaria para la obtención de
credenciales y la aprobación de todos los exámenes que conducen a la licenciatura. El proceso
de formación se examinará prestando especial atención a la interacción entre el proceso de
enseñanza y la vida y las relaciones personales del psicoterapeuta en formación.

Admisión a la formación universitaria


Elección de la disciplina y la graduación académica
No existe un único programa que otorgue un título en psicoterapia; no existe una disciplina
propia de la “psicoterapia”.
Después de haber decidido iniciar la formación para el ejercicio de la psicoterapia, el terapeuta
potencial debe decidir qué grado académico y qué disciplina seguir.
Más importante es el descubrimiento de que las semejanzas y las experiencias vitales entre las
distintas disciplinas de la salud mental son mucho más abundantes y notables que las
diferencias.
Los productos finales, los licenciados, son sorprendentemente semejantes, y proceden a
desempeñar papeles casi idénticos. Los que sí actúan como terapeutas comparten muchas
más semejanzas que diferencias.
La persona que desee convertirse en psicoterapeuta debe decidir que disciplina, además del
nivel académico correspondiente, elegir a fin de practicar la psicoterapia. Hay una interacción
entre diversas variables, como los intereses y las capacidades personales, los recursos
económicos, la motivación, las normas locales y la dinámica de la personalidad; no ha
aparecido una pauta definitiva relacionada con la elección de la disciplina o el nivel académico.
Muchos caminos llevan a la práctica de la psicoterapia. Los psicoterapeutas experimentados se
parecen más funcionalmente de lo que se diferencian a través de las distintas disciplinas y
especialidades.

Admisión a la formación académica


La admisión en un programa avanzado de formación en psicoterapia es la primera “puerta” o
“rito de paso” en la jornada para convertirse en psicoterapeuta.
En un mundo ideal, sólo los dotados para la práctica de la psicoterapia serían admitidos a los
programas apropiados de enseñanza. A los inadecuados para esta profesión se les negaría la
admisión, y se los orientaría para que se dedicaran a otra labor.
El resultado de la situación actual es más bien desalentador. El primer problema radica en
decidir qué es lo que se ha de evaluar para determinar la aptitud para esta profesión. A menudo
se evalúa la aptitud en términos de capacidad académica, pero ésta, puede no tener relación
con la aptitud para el ejercicio de la psicoterapia. Es imposible predecir el grado de
competencia que tendrá el futuro psicoterapeuta.
La mayoría de los programas intentan evaluar otra variable: la del potencial médico. Se intenta
determinar si la persona posee, o es capaz de adquirir, las cualidades y características
necesarias para una práctica clínica competente. Se emplean varios criterios en el intento de
predecir la labor futura del psicoterapeuta: declaración de propósitos del solicitante, su
autobiografía, cartas de referencia y su comportamiento y actitud durante las entrevistas
personales. La validez y sinceridad de las declaraciones autobiográficas de propósitos del
solicitante, brindan datos sobre la autovaloración de sus fuerzas, capacidades, experiencias,
habilidades, debilidades y motivaciones. El examen cuidadoso de los comentarios y
observaciones del aspirante podría suministrar indicios sobre la presencia o ausencia de las
características deseables, y clarificar zonas para una futura investigación.
Las entrevistas personales pueden resultar más útiles para la evaluación de la aptitud
profesional que los criterios basados en el rendimiento académico, que con frecuencia se
utilizan en las decisiones de admisión.
Para que las comisiones de admisión elijan con éxito a los solicitantes interesados, y limitar de
este modo la admisión sólo a los aptos para la profesión de psicoterapeuta, se necesitan más
investigaciones que determinen los criterios que permitan del mejor modo posible evaluar y
predecir un buen ajuste profesional.

Los no admitidos
Los programas de formación hacen todo lo posible por admitir sólo a las personas adecuadas
para la práctica de la psicoterapia. Se considera a todos los estudiantes admitidos al programa
poseedores del potencial profesional necesario para merecer una oportunidad de recibir la
formación académica de la psicoterapia.
La mayoría de los estudiantes que solicitan matricularse en estos programas son rechazados.
Se supone que sólo son admitidos los más aptos, mientras que los rechazados son los menos
capacitados. Esto no siempre sucede. Procedimientos de admisión defectuosos, a veces
pueden tener como consecuencia el rechazo de un solicitante capacitado, o la aceptación de
una persona inadecuada para ejercer la psicoterapia.
Entre los rechazados es probable que haya algunas personas capacitadas para ser buenos
psicoterapeutas. No sólo se sabotean los planes inmediatos del solicitante de alcanzar sus
metas profesionales, sino que se pone en tela de juicio el sentimiento de vocación subyacente
y la aptitud que pudo haber motivado su solicitud.
Si se decide que el rechazo es justificable, y refleja la falta de aptitud del solicitante, puede este
elegir varios caminos posibles. Pueden darse pasos con la esperanza de ser considerado apto
para la formación avanzada y lograr finalmente ser admitido. Hay muchas carreras en las
profesiones asistenciales, que pueden satisfacer estos deseos. Pueden hallar otros modos de
trabajo terapéutico, como participar como voluntario en alguna obra comunitaria.
El solicitante precavido se presentará a varios programas a la vez, para asegurarse que al
menos será admitido en uno de ellos. Es de esperar que los que son aptos para ejercer la
psicoterapia persigan la admisión hasta que se la concedan. Es difícil aceptar la probabilidad
de que se niegue a la profesión la contribución de muchas personas brillantes y adecuadas
porque no han conseguido ser admitidos en los cursos de formación requeridos.
Entre los rechazados para recibir una formación superior en psicoterapia están los que con
justicia se consideran inadecuados. Parece necesario y conveniente que se niegue la admisión
a los que son incapaces de demostrar la suficiente formación académica. Es importante que a
los que se muestran incapacitados para la práctica de la psicoterapia, y posean escaso
potencial médico, se les niegue la formación necesaria para volverse psicoterapeutas. Muchos
de los solicitantes que son rechazados están verdaderamente incapacitados para seguir esta
profesión.
Estas personas tienen las mismas opciones que los aptos a los que se les niega admisión. Se
les presenta un obstáculo que los obliga a replantearse su deseo de convertirse en
psicoterapeuta y su preparación para conseguir esta meta. Los que sienten que este rechazo
está justificado pueden intentar tomar medidas para adaptarse mejor a la profesión, o cambiar
de dirección y elegir otra carrera. Los que sienten que ha sido injusto seguirán intentando
alcanzar su meta. El alto índice de profesionales incapacitados en activo indica que muchas
personas sin aptitudes para ejercer como psicoterapeutas logran finalmente ser admitidos en
programas de formación. Son necesarios aún nuevos obstáculos para excluir a los aspirantes
inadecuados antes de que inicien el estudio de esta profesión.

Los admitidos
A una relativa minoría se la acepta para recibir formación académica. La carta de aceptación
supone una llave soñada, que abre la primera puerta que conduce al ejercicio de la
psicoterapia. Esta oportunidad de acceder a la formación sirve como la afirmación inicial de la
profesión, y el respaldo del sentimiento vocacional del solicitante. Para los que ya son
verdaderamente aptos para el papel de psicoterapeuta, empieza una larga y satisfactoria
trayectoria durante la que la persona desarrollará aún más plenamente los rasgos y las
habilidades necesarios para tener éxito como terapeuta. Para los no adecuados, esto señala el
comienzo de una difícil e intensa lucha por lograr ser compatibles con un papel que, tanto
profesional como personalmente, resulta muy exigente.

Los años de formación


Levinson propone que la fase de desarrollo de la madurez temprana, la “fase del novicio”, se
caracteriza por:
1. La formación de un sueño, y la atribución del mismo a un lugar en la estructura de la
vida
2. La formación de relaciones con consejeros
3. La formación de una ocupación
4. La formación de relaciones amorosas, el matrimonio y una familia; la fase del desarrollo
adulto que coincide con la admisión en un curso de formación a nivel universitario en las
profesiones de la salud mental.
La transición que se produce durante los años de formación que conducen al ejercicio de la
psicoterapia comprende por lo general las tres primeras fases del noviciado de Levinson. Esta
es una época de cambios vivificantes, como también de ajustes difíciles. En el pasado, el
proceso educativo se centraba en la adquisición de conocimientos, ahora se subraya el
desarrollo de las aptitudes dentro del más amplio contexto de la consciencia y el cambio
personales. Lo más importante es lo que la persona es, y en lo que se está convirtiendo. La
personalidad del terapeuta es el instrumento primordial de cambio. La naturaleza única
personal, de la formación requerida conlleva un amplio despliegue de agentes de tensión y
riesgos asociados, que deben superarse con éxito antes de que los aspirantes estén
preparados para ejercer la profesión.

Agentes de tensión en la enseñanza a nivel universitario


La fase inicial discurre dentro del programa de una universidad. Al iniciar la formación
universitaria, los estudiantes sufren graves situaciones de estrés, consecuencia de cambios en
el trabajo, en las condiciones económicas, en la vida personal, en la escuela y en las relaciones
familiares. Estos agentes de tensión tendían a promover ansiedad intensa, depresión,
perturbaciones del sueño y gran cantidad de enfermedades físicas durante los primeros seis
meses pasados en la facultad. La mayoría de los cambios de vida relacionados con comienzo
del trabajo universitario son difíciles de evitar.

-Naturaleza inespecífica del trabajo psicoterapéutico


Uno de los agentes de tensión iniciales con que se topa el psicoterapeuta en formación es la
cualidad indefinida, compleja y efímera de la teoría psicoterapéutica.
Al terapeuta en formación le es muy difícil afrontar la complejidad de la tarea que tiene por
delante sin sentirse abrumado o desalentado. La amplia variedad de sistemas de diagnosis,
orientaciones teóricas y técnicas terapéuticas puede resultar confusa y desazonadora.
El estudiante necesita mucho tiempo para desarrollar un sentimiento de control y competencia.
La naturaleza de la formación requiere que el estudiante “trate” a pacientes reales antes de
sentirse preparado para hacerlo. El nuevo terapeuta debe enfrentarse con las exigencias del
tratamiento de pacientes. Los estudiantes experimentan una considerable tensión relacionada
con su propio sentimiento de falta de aptitud y fracaso.
La naturaleza indefinida de una curación constituye una fuente adicional de estrés para el
estudiante. Es difícil anticipar los rasgos concretos de su éxito. Las ganancias que se obtienen
con el tratamiento son con frecuencia muy limitadas, y el importe de la beca del estudiante de
psicoterapia suele ser escaso. Esta falta de claridad, concisión y mensurabilidad de las
ganancias añade otra fuente de ansiedad para el estudiante, ya preocupado por los problemas
de la competencia y el control de la profesión.

-Disposición psicológica
La disposición psicológica se ve reforzada y acrecentada por la prolongada socialización y el
proceso de formación que conducen a la licenciatura y a la práctica profesional. Esto provoca
un aumento de interés por las primeras experiencias, los recuerdos, las emociones y las
motivaciones relacionados con el comportamiento humano. Hay una intensa concentración en
el mundo interior.
Pensar psicológicamente de manera constante puede provocar que el estudiante se sumerja
en el análisis y la introspección de forma desmesurada, entorpeciendo la espontaneidad y la
objetividad. Esto suele repercutir negativamente sobre las relaciones interpersonales.
Aprender cómo “desconectar” constituye una tarea difícil de dominar, tanto como aprender a
“cómo conectar”.

-Psicopatología personal
Otra fuente de tensión es la tendencia a hallar síntomas propios de psicopatología. En algunos
casos, puede tratase del mal reputado “síndrome de la facultad médica”, por el que el
estudiante llega a creer que padece cualquier enfermedad que está estudiando. Este proceso
puede exacerbarse aún más por la tendencia del estudiante a “sobre-identificarse” con los
pacientes y sus distintas dolencias, creyéndose más parecido a ellos de lo que suele ser cierto.
La tensión propia de la vida del estudiante, junto con los cambios puede producir o exacerbar
una psicopatología ya presente. Padecen períodos de intensa ansiedad, depresión de tres o
más días consecutivos, y serias perturbaciones del sueño, sin relación con el hecho de
estudiar. El descubrimiento de una psicopatología emocional personal, sea real o imaginaria,
puede resultar un agente de tensión sumamente grave para el estudiante.

-Valores y perspectivas cambiantes


Los terapeutas en formación tienden a experimentar cambios significativos en creencias
religiosas, perspectivas políticas y actitudes personales. Estos parecer ir en la dirección
“liberal”.
La formación con orientación psicológica presenta una amplia diversidad de puntos de vista y
experiencias representadas por los pacientes, con lo que aumenta la tolerancia hacia ella. Esto
parece tener como resultado una reorientación de los valores y creencias personales en una
dirección más liberal, por razones que todavía no conocemos.
Sea cual fuere la causa del cambio de valores y creencias, se trata de una creciente fuente de
tensión para el terapeuta en formación. A menudo estos cambios provocan puntos de vista
diferentes de los de sus padres y miembros de su familia. Las nuevas actitudes y creencias
pueden conducir a desacuerdos, discusiones, comunicaciones tensas y alienación. Puede
llevar a un profundo sentimiento de aislamiento y soledad.

-Cambios de personalidad
El sentimiento de alienación a veces se agrava por la dificultad que tiene el estudiante en
aceptar la propia percepción de los muchos cambios internos que ocurren durante sus años de
formación. No son sólo las reacciones de los demás las que resultan extenuantes, sino la
propia incomodidad del estudiante frente a los cambios internos que normalmente suceden con
rapidez.
Puede tener dificultades para comprender la naturaleza de los cambios que lo acompañan, y
más todavía para explicarlos a los demás. Aún pueden carecer del menor indicio de lo que les
“espera por delante”. Esto se agrava aún más por los cambios de personalidad que a veces
derivan de la elaboración de problemas emocionales sin resolver durante la enseñanza. La
psicoterapia personal que tenga lugar durante éste período acrecienta la probabilidad de que
se produzcan estos cambios. Esto provoca un período de rápido y a veces notable cambio, que
puede resultar difícil de asimilar no sólo para el estudiante sino para su familia y sus amigos.

-Competencia
El aspecto más evidente de la competencia comprende el rendimiento académico. Dado que la
capacidad académica pasada constituye un factor crítico de tanta envergadura en el proceso
de admisión, que ejerce una selección discriminatoria para iniciar el curso, los que son
admitidos tienden a ser estudiantes excelentes. La competencia por iniciar este tipo de estudios
es feroz, y los admitidos son normalmente gente sobresaliente y a menudo ocupan los
primeros niveles de su promoción. Son admitidos para recibir la formación porque han
aprendido a competir y triunfar en medios académicos. Los estudiantes acostumbrados a ser
los mejores de la clase descubren ahora que casi todos son tan brillantes como ellos, o todavía
más. Ahora es más difícil obtener la calificación más alta de su clase, o aún un sobresaliente.
Esto obliga a algunos estudiantes a reajustar la percepción que tienen de sí mismos, y a
disminuir sus expectativas. Estos reajustes parecen ir acompañados de estrés y tensión
nerviosa.
Una fuente de estrés más característica de la enseñanza superior para convertirse en
psicoterapeuta implica la capacidad clínica o la destreza psicológica. Las personas
particularmente aptas para una carrera de psicoterapia pueden evidenciar cualidades,
destrezas y aptitudes ausentes en los menos adecuados a ese rol. Los diversos índices de
aprendizaje, cambios de personalidad y desarrollo personal provocarán que algunos
estudiantes sean más adecuados que otros para las tareas psicoterapéuticas.

-Relaciones con los miembros de la facultad


Los estudiantes pueden pensar que sus relaciones con los distintos miembros de la facultad
son ambivalentes y emocionalmente tensas. Dicho miembro desempeña el rol dual del que
ayuda y el que evalúa.
Aunque positivas, pues las interacciones de apoyo con los miembros de la facultad reducen en
gran medida el estrés del estudiante de psicoterapia, las interacciones negativas, conflictivas y
tensas con dichos miembros pueden ser una fuente muy significativa de tensión, ansiedad y
depresión para el estudiante. Los miembros de la facultad son figuras autoritarias, los sustitutos
paternos que pueden tener un gran poder sobre el destino del estudiante. Son los que evalúan
el rendimiento académico, la capacidad potencial médica y la aptitud terapéutica. Esto puede
movilizar los sentimientos del estudiante en relación con pasadas figuras autoritarias, como sus
padres, y estas relaciones previas pueden teñir o contaminar la relación actual con un miembro
determinado de la facultad. Esto a veces provoca una distorsión, que puede ser causa de que
el estudiante perciba al profesor como más protector o docto de lo que realmente es, lo que
termina en una desilusión o una ofensa, o como más crítico y severo de lo que el profesor
intenta parecer, creándose un sentimiento de desconfianza y temor. Las características
subyacentes de personalidad y las experiencias previas del estudiante influyen en el nivel de
tensión e incomodidad experimentadas en estas relaciones.
Casi todos los programas imponen cierto tipo de exigencias académicas. En la mayoría de los
programas de formación existe el intento de trascender los meros requerimientos académicos,
e incluir la exigencia de cierto nivel de capacidad médica, potencial profesional y aún, lo que
resulta más vago, cierta estabilidad emocional personal para continuar los estudios y
licenciarse en ellos. Esto puede implicar tanto un proceso organizado y formal, o bien informal y
excluido de toda normativa oficial. La mayoría de los miembros de la facultad intenta la
exclusión de los que, por consenso del claustro, no son aptos para la profesión. Los miembros
de la facultad no sólo son responsables de proporcionar a los estudiantes la capacidad
necesaria para la práctica médica competente, sino que también deben eliminar a los que no
son aptos para la profesión.
Es necesario que exista cierto grado de familiaridad e intimidad para una buena formación y
evaluación, de modo que tanto estudiantes como profesores intentan alcanzar un cierto grado
de interacción personal. Este doble vínculo, la necesidad y el temor de ser conocido, puede
generar en el estudiante una significativa incomodidad y tensión nerviosa.

La reducción del estrés de la formación universitaria


Los estudiantes de psicología de primer año con redes de apoyo preexistentes, y los que eran
capaces de procurársela fácilmente durante los primeros meses de facultad, experimentan
durante este período una reducción significativa del estrés y la tensión nerviosa. Los
estudiantes socialmente aislados padecían mayores riesgos de desarrollar distintos tipos de
inconvenientes físicos y emocionales. El número y la calidad de los contactos sociales, y la
presencia de una red de apoyo significativa moderaban o reducían el efecto de los agentes de
tensión inherentes a la enseñanza. El apoyo emocional de un cónyuge o ser querido, junto con
relaciones de apoyo de compañeros y colegas, resultaba muy útil para reducir el estrés de los
estudiantes de psiquiatría.
Cuanto con mayor frecuencia los estudiantes podían interactuar con los miembros del
profesorado fuera del aula, menos probable era que experimentaran estrés relacionado con la
salud o problemas emocionales.
Además de la necesidad de apoyo social y relaciones asistenciales, se han identificado otros
factores de ayuda para reducir el estrés relacionado con la formación en psicoterapia. El juego
y las actividades lúdicas, las vacaciones o el tiempo libre, la lectura, las actividades creativas y
el ejercicio físico acrecientan en gran medida el goce general de la vida de los estudiantes,
mientras reducen al mismo tiempo su estrés y su tensión. Desarrollar una vida activa separada
de los estudios, y no considerar la enseñanza como la vida en su totalidad, ayuda a mantener
el equilibrio necesario para afrontar el estrés de manera útil.

Las compensaciones de la formación universitaria


Es un período de cambios y desarrollo muy estimulante. Algunos de los cambios y las
decisiones más importantes de la vida del estudiante suceden durante este período, pesando
sobre el curso posterior de la vida adulta. El proceso de formación para convertirse en
psicoterapeuta provoca distintas formas de desarrollo positivo, tanto profesionales como
personales.
Los estudiantes desarrollan relaciones más maduras como resultado de la enseñanza que
reciben mientras se preparan para la práctica de la psicoterapia. Tienden a confiar en sí
mismos, estar menos a la defensiva y se muestran más humildes en sus interacciones con los
amigos y la familia. Tienden a ser menos autoritarios y más tolerantes ante la diversidad y la
ambigüedad. Estos cambios promueven un funcionamiento más estable y saludable, y un buen
ajuste social.
Además de estos cambios de personalidad positivos, asociados con la enseñanza de la
psicoterapia, también se producen varios cambios relacionados con la profesión. El estudiante
obtiene una ganancia significativa en conocimientos y comprensión, que lo capacita para
tolerar los períodos en que pueda dudar de sí mismo, con una autoconfianza basada en el
sentimiento realista de la propia competencia y capacidad.

Internados y trabajos de campo


Todo programa de formación psicoterapéutica incluye una o más experiencias de trabajos de
campo, lo que procura al estudiante un entrenamiento in situ en la práctica profesional.
Permiten que los estudiantes desempeñen un rol profesional, bajo la supervisión directa de un
psicoterapeuta competente experto y licenciado, que sirve como modelo, instructor y evaluador
del terapeuta. Los supervisores suelen ser miembros de la misma disciplina de los estudiantes.
Algunos estudiantes harán prácticas en dos o cuatro sitios antes de licenciarse, mientras que a
otros se les asigna sólo uno o dos.
Aunque la experiencia en el campo de trabajo es una exigencia para la licenciatura en casi
todos los programas universitarios, implica detalles de formación que son evidentemente
distintos de los de la instrucción académica tradicional. Tiene sus propias compensaciones y
riesgos.
La experiencia en el campo de trabajo obliga a asumir la condición de aprendiz en mayor grado
que el requerido en el nivel de formación e instrucción en el aula. Se espera que los
estudiantes observen, imiten y obedezcan a sus supervisores a fin de que dominen las técnicas
de la curación. A no ser que las técnicas se dominen con destreza, más mal que bien resultará
para los que se someten a la atención del psicoterapeuta. Aunque este sea un período con
entusiasmo y rápido aprendizaje, también lo es de serias evaluaciones y graves exámenes.

Transiciones y cambios
En el aula los estudiantes son libres de considerar gran variedad de ideas, teorías y
perspectivas de manera ideal, sin que pesen sobre ellos censuras ni prejuicios. Sus faltas o
errores no tienen graves consecuencias. Su condición de novatos inspira tolerancia y paciencia
al profesor sensible, que advierte la dificultad de aprender y asimilar gran abundancia de datos
e información. Hay un cierto grado de empatía por los trastornos emocionales significativos y
los cambios de personalidad que experimentan muchos estudiantes durante los primeros años
de formación en psicoterapia. Tanto el cuerpo de profesores como los estudiantes reconocen
que las expectativas deben ser realistas y adecuarse a este nivel concreto de enseñanza.
Esta situación cambia cuando el estudiante se traslada del aula al trabajo de campo. Ya no es
un observador de la práctica de la psicoterapia, es un participante ofreciendo un servicio, lo que
requiere más seguridad e iniciativa. Esta transición es difícil, implica un elemento de
competencia. Los estudiantes pueden ser entrevistados y sus credenciales examinadas para
decidir cuáles serán los aceptados para ocupar el número especifico de plazas disponibles de
prácticas. Esto suele implicar una competencia directa con los compañeros del aula, un
proceso a menudo sumamente incómodo. En otros, los estudiantes deben competir con
alumnos de otros centros.
Los que son simplemente designados a un centro particular son conscientes de que esto es el
resultado de algún tipo de proceso de examen que intenta medir las necesidades de un sitio
particular en relación con las aptitudes, la experiencia y la personalidad del estudiante.
Los internos y los estudiantes indican que siguen experimentando el mismo tipo de
competencia profesional, con otros estudiantes en trabajos de campo, en sus programas de
formación in situ. Las preocupaciones suelen generar tensión, envidia y una feroz competencia
entre internos y estudiantes.
Los estudiantes, que empiezan a practicar en un trabajo de campo o un internado fuera de su
localidad, padecen múltiples tensiones relacionadas con la nueva ubicación. Se enfrentan con
las tensiones prácticas asociadas con el traslado a una nueva zona geográfica, como también
con el dolor que acompaña la pérdida de la familia y los sistemas emocionales de apoyo. Aún
los asignados a su propia localidad pueden perder contacto con profesores y amigos con los
que antes se veían regularmente. Se pierden algunos elementos del sistema de apoyo con que
se contaba durante las primeras fases de la enseñanza, aumentando la necesidad de
establecer nuevas relaciones con las figuras de autoridad, los compañeros y los colegas.
Quizá la transición más difícil sea la necesidad de redefinir al estudiante que va convirtiéndose
en profesional. Está obligado a percibir que ya no resulta útil funcionar del modo pasivo,
indeciso y provisional propio de un estudiante menos experimentado. Es necesario funcionar
con mayor autonomía, con confianza, decisión y competencia relativas. Las expectativas, tanto
de los pacientes como de los supervisores, es que el estudiante exhiba un nivel aceptable de
capacidad, madurez y estabilidad personal. A algunos estudiantes ajustarse a estas
expectativas les es significativamente un proceso tenso y difícil.
Las dudas sobre la competencia profesional y la adecuación personal son frecuentes. Se
sienten a menudo incapaces de proporcionar al paciente los cuidados adecuados. El proceso
evolutivo resultante asociado con la transición de estudiante a psicoterapeuta se caracteriza a
menudo por un alto grado de estrés, incomodidad y conflictos interiores. La mayor parte
navega por estas aguas peligrosas con una razonable buena estrella.

Las relaciones con el supervisor


En el rito de transición que lleva a la práctica de la psicoterapia, hay una alta carga de emoción
y significaciones. Al principio, suelen ser dolorosamente conscientes de las limitaciones e
inadecuaciones de sus aptitudes y habilidades. El miedo a la evaluación y la crítica puede
provocar que el estudiante se muestre precavido, reservado y desconfiado. Si el estudiante ha
tenido experiencias positivas con las figuras investidas de autoridad, puede acercarse a su
supervisor con ansiedad, apertura y expectativas positivas. La mayoría de los supervisados
reconocen que tienen mucho que aprender de sus supervisores en términos de capacidad
clínica y aptitud profesional.
El supervisor también aporta expectativas. Sea consciente de ello o no, por lo general actúa
con la necesidad interior de demostrar su superior conocimiento o experiencia, pues su
sentimiento de utilidad como supervisor depende en gran parte de su capacidad de señalar
errores de omisión o exceso del estudiante. La idealización, la dependencia y las expectativas
de los estudiantes pueden ser una carga adicional para el supervisor, que siente la necesidad
de parecer omnisciente y satisfacer todos los anhelos y exigencias de los estudiantes.
La relación con el supervisor se caracteriza por una variedad de papeles conflictivos, que
complican todavía más la interacción.
Además de la enseñanza de conocimientos y técnicas, es necesario que el supervisor sirva
como modelo de trabajo y decoro profesionales. Incluye las múltiples facetas del
funcionamiento como psicoterapeuta y profesional de la salud mental, y la adopción del
comportamiento y actitudes propios de la disciplina particular.
Otro papel que desempeña el supervisor es de ayudante, y asistente. Intenta apoyar, afirmar y
consolar al estudiante, de modo similar al de un padre que brinda consuelo a su hijo. Es el
supervisor el que brinda confianza al estudiante, en relación con su capacidad y valor.
El supervisor funciona como evaluador y crítico del funcionamiento y la competencia del
estudiante. Debe evaluar los progresos del estudiante como terapeuta en formación.
Aunque a menudo las relaciones de supervisión son fuente de estrés e incomodidad para el
estudiante, es una de las relaciones más importantes de la formación del psicoterapeuta. No
sólo proporciona entrenamiento y apoyo, sino que también influye de manera significativa en la
práctica futura del estudiante.

Evaluación de la aptitud y la ineptitud


Evaluación de la capacidad clínica y el desempeño profesional. Se presta plena atención a la
capacidad del estudiante para actuar de manera útil, estable y coherente en sus relaciones
profesionales con pacientes, que se muestran a veces perturbados e irrazonables. En estas
situaciones, los inadecuados para el rol de psicoterapeuta suelen ser incapaces de actuar de
manera apropiada y eficaz. Es una oportunidad importante para eliminar a los no adecuados
para la práctica de la psicoterapia.
Para los estudiantes, es importante tener derecho al proceso, acceso y debida apelación. Debe
hacerse hincapié en el remedio, de haberlo, y no sólo en la expulsión.
Resulta vital la importancia de la evaluación y selección durante la experiencia en el trabajo de
campo.

La reducción del estrés en los internados y los trabajos de campo


Para superar el estrés derivado de la pérdida de los sistemas de apoyo, los problemas
inherentes a la reubicación física, la transición del estudiante al practicante y la competencia
entre internos y estudiantes, los centros de los trabajo de campo deben procurar crear grupos
de desarrollo, orientaciones bien planificadas y oportunidades de interacciones significativas,
tanto para los internos que los abandonan como para los que ingresan. Procurando obtener un
ambiente abierto y estructurado, caracterizado por la honestidad y el apoyo, los estudiantes
tendrán la oportunidad de afrontar mejor los muchos agentes de tensión inherentes a esta
experiencia.
Para aminorar el estrés asociado con las relaciones de supervisión, sugieren que los
problemas sean discutidos abierta y honestamente tan pronto como sea posible por el
supervisor y el estudiante, para permitir una mutua contribución sobre los límites y parámetros
de la relación.
El estrés asociado con la evaluación de la competencia profesional, y la aptitud o ineptitud,
puede reducirse en gran medida para ambas partes mediante evaluaciones escritas periódicas
coherentes y bien definidas, a intervalos regulares. Debería garantizar al estudiante el derecho
de revisión y un proceso justo cuando haya una diferencia pronunciada de opinión.
Parece importante que los profesores mantengan una estrecha comunicación con los
estudiantes en el lugar de prácticas y sus supervisores, mientras dure el internado y la
actividad en el sitio de trabajo de campo. Un contacto tan estrecho puede proporcionar una
fuente de defensa, tanto para el estudiante como para el supervisor del trabajo de campo, si
surge algún problema.

Las recompensas de los internados y los trabajos de campo


Aunque es un período de cierta ansiedad y estrés, el entrenamiento in situ recibido en los
internados y los lugares donde se realizan las prácticas tiene como resultado un desarrollo
sustancial y el aumento de la capacidad clínica, la destreza y la confianza. Esta es la
oportunidad de practicar finalmente la psicoterapia. Los cambios de personalidad, la
adquisición de aptitudes y el sentimiento incrementado de competencia que acompaña esta
oportunidad son gratificantes en extremo.
La mayoría siente que es durante la experiencia del internado cuando aprenden realmente
cómo ejercer la psicoterapia y actuar en el rol de psicoterapeuta. El sentimiento de estar “a un
paso” de entrar en la profesión da energías al estudiante durante la fase de prácticas de su
formación.

Evaluación de la efectividad de los programas de enseñanza


No hay datos fiables disponibles sobre si los programas de formación son efectivos para dotar
a sus estudiantes de las aptitudes y características de personalidad necesarias para producir
los factores requeridos para obtener buenos resultados terapéuticos.
Los estudiantes tienden a carecer del conocimiento y la experiencia necesarios sobre
diagnósticos, tratamientos, base científica e historia de la psicología, desarrollo humano,
psicofarmacología, medicina forense, epidemiologia y sociología. El interno típico carece de la
experiencia sanitaria suficiente para funcionar de manera autónoma, tanto durante el año de
internado como después.
Es imposible saber si la satisfacción con la enseñanza recibida es señal de verdadera
competencia clínica, eficacia general y aptitud para el rol de psicoterapeuta.

Tendencias futuras
La mayor conciencia pública y el alza del consumo del cuidado de la salud están produciendo
una desmitificación de la práctica de la psicoterapia y aumentando su responsabilidad. Es
probable que esto provoque una demanda pública todavía mayor de programas de evaluación
que midan la eficacia de los programas de enseñanza en la formación de los futuros
psicoterapeutas.
Entre los muchos problemas de la formación todavía por resolver se cuenta la continua
controversia entre los que consideran la práctica de la psicoterapia una ciencia y los que la
consideran un arte. Las perspectivas sobre la psicopatología, el tratamiento y las más amplias
visiones del mundo todavía complican más la complejidad de este debate. Es probable que
estas perspectivas cambiantes influyan en las futuras tendencias de la formación de los
psicoterapeutas.

La transición al profesional en activo


El papel de psicoterapeuta se convierte en un estilo de vida, un modo de experimentar y
analizar los sentimientos, la conducta y los acontecimientos, que llega a ser más un modo de
ser que simplemente un modo de saber. Varios factores adicionales se aúnan en la preparación
de la persona para ejercer la psicoterapia. Seguir un tratamiento psicoterapéutico personal,
elegir una orientación teórica, decidir una especialidad y obtener las credenciales estatales y
nacionales para una práctica independiente.

Terapia personal
Existe una extendida creencia entre los psicoterapeutas según la cual la terapia personal es
una preparación deseable, sino necesaria, para poder dirigir un tratamiento. La terapia personal
proporciona una valiosa experiencia de aprendizaje, y promueve un grado más alto de
estabilidad emocional y salud mental.
Uno de los motivos más comunes para exigir o recomendar la psicoterapia para los terapeutas
en formación es que experimentar el rol de paciente aumenta la consciencia que tiene el
estudiante del proceso terapéutico. Se espera que, otorgando al estudiante esta oportunidad de
asumir el rol del paciente, se le dará una mejor apreciación de lo que los pacientes consideran
útil.
La terapia personal proporciona al estudiante la oportunidad de observar a otro psicoterapeuta
en acción. El psicoterapeuta experimentado demuestra la capacidad, la confianza y la
competencia que son deseables para el estudiante, y lo ayuda a incorporar características
personales únicas a su propio estilo profesional. Una experiencia feliz o satisfactoria de la
terapia personal es una oportunidad excelente de formación con respecto al valor y la
efectividad del tratamiento.
Una razón mucho más convincente, para aconsejar o exigir que los terapeutas en formación
inicien una psicoterapia personal, es consecuencia del hecho de que muchos de los que se
inician en la profesión han experimentado, o siguen experimentando, perturbaciones
emocionales que van de moderadas a graves. La psicoterapia personal ayuda a aumentar la
capacidad del terapeuta para guiar el tratamiento, exponiendo los puntos oscuros y resolviendo
los debilitantes problemas de contratransferencia, que entorpecerían su efectividad terapéutica.
La psicoterapia personal también puede ayudar al estudiante durante los años de formación a
tolerar las presiones, el estrés y las tensiones inherentes al proceso de formación en
psicoterapia. No sólo el estrés relacionado con la formación puede exacerbar una
psicopatología preexistente, sino que también suele precipitar nuevas dolencias y dificultades.
La preparación para convertirse en psicoterapeuta puede precipitar otro tipo de problemas
interpersonales, que pueden hacer aconsejable la psicoterapia personal.
Además del temor relacionado con las reacciones de los demás, algunos estudiantes pueden
demorar el inicio de una terapia personal por su propia creencia de que una medida semejante
confirma su ineptitud para la práctica.
La terapia personal del estudiante acrecentará su aptitud, eliminando puntos oscuros y
mejorando su empatía y su autoconsciencia, aumentando así tanto la calidad de sus futuros
servicios como del actual desempeño general.

La elección de una orientación teórica


Selección y dominio de una orientación teórica particular, que informe y guie el propio punto de
vista de la psicopatología y sus tratamientos. El psicoterapeuta que empieza a ejercer
habitualmente se identifica con una o dos de estas perspectivas particulares, adoptando las
técnicas de tratamiento y las metas de las que son sus favoritas. La elección de qué teoría de
la personalidad adoptar, y qué enfoque terapéutico asociado con ella utilizar, es el resultado de
un proceso sumamente complejo, que implica muchos factores e influencias. Intervienen
factores relacionados con el aprendizaje y la personalidad individual del psicoterapeuta.
Los psicoterapeutas tienden a seleccionar una orientación teórica como resultado (en orden de
importancia), de preferencias personales deliberadas, nacidas de la experiencia médica, los
propios valores y filosofía, el aprendizaje en la facultad y posterior, las experiencias vitales, la
experiencia de internado y su capacidad percibida para facilitar la auto-comprensión. Muchos
de estos factores se determinan accidentalmente, por lo que la elección de orientación es en
gran parte el resultado de una opción consciente, influida por acontecimientos fortuitos.
Existe la creencia muy difundida de que los factores más influyentes en esta selección de una
orientación teórica son la dinámica de la personalidad y las características particulares del
terapeuta en formación. Para el psicoterapeuta, sus métodos y técnicas son inseparables de
sus cualidades como persona. Las preferencias y los estilos teóricos están muy influenciados
por la personalidad y el medio de los practicantes. Cada psicoanalista tiene alguna actitud
idiosincrásica hacia los supuestos teóricos que lo guían en la práctica.
Hay diferencias en cómo los psicoterapeutas ven su propia constitución de personalidad,
diferencias relacionadas con la elección de la orientación teórica.
La elección de la orientación teórica es el resultado de las características de la personalidad,
relacionadas con la distinción del psicoterapeuta en cuanto a científico o en cuanto a artista.

Aunque los psicoterapeutas señalan que la decisión es consciente y deliberada, y se adopta


durante el aprendizaje, el internado o los primeros trabajos tras la licenciatura, algunos han
señalado que el proceso quizá sea más sinuoso e indirecto de lo que cabría suponer. Algunas
personas han hecho su elección de orientación antes de empezar los estudios. Ya sea el
resultado de la terapia personal, la experiencia de la propia vida o la influencia de los primeros
profesores, estas personas pueden en realidad elegir asistir a un programa particular,
basándose en la compatibilidad percibida con la orientación teórica de sus profesores.
Los que inician los estudios sin haber decidido un determinado punto de vista suelen
experimentar una creciente presión para que adopten una decisión, a medida que avanzan en
su formación académica y su internado. Esta presión para la adopción de una decisión
definitiva crea bastante tensión al terapeuta, que puede sentirse forzado a proclamar una rígida
lealtad a una perspectiva particular, mientras que al mismo tiempo se atacan, se distorsionan y
se devalúan contribuciones valiosas de otras orientaciones.
Los psicoterapeutas siguen mostrando tendencia a identificarse con orientaciones teóricas
específicas estrechamente definidas.
Quizá la relación que existe entre la personalidad del psicoterapeuta y la elección de
orientación sea lo que potencie el interminable debate entre los practicantes.
La práctica de la psicoterapia es más que una ocupación: es un estilo de vida. La orientación
teórica propia se convierte en una cosmovisión que influye las propias percepciones y
perspectivas, proporcionando un marco de referencia para organizar los datos y las
experiencias de la vida, tanto dentro como fuera del consultorio. La elección de la orientación
teórica constituye un aspecto muy importante de la transición al profesional en actividad.
Parece probable que la elección y utilización de una orientación teórica particular experimenten
cambios significativos a lo largo de los años de práctica profesional.
Esta decisión tiene un peso significativo sobre la vida del psicoterapeuta.

Elección de una especialidad


El estudiante puede verse expuesto a una gran variedad de orientaciones teóricas, técnicas de
tratamiento y teorías sobre la etiología y la curación de múltiples formas de psicopatologías.
Aunque los estudiantes suelen disfrutar de la oportunidad de examinar y experimentar una
amplia variedad de problemas, desórdenes y perspectivas pueden tener una sensación
subyacente de incomodidad al darse cuenta de que probablemente completarán su formación
con conocimientos muy escasos sobre muchas cosas, pero sin experiencia particular sobre
ningún aspecto práctico en concreto. Un aspecto importante de la transición de estudiante a
profesional en activo implica centrar la atención en aspectos muy concretos para conseguir una
formación más especializada, y examinar zonas de experiencias más definidas.
Esta tendencia a la especialización recibe la influencia de muchas variables. Quizá la más
evidente sea el peso de la personalidad particular del terapeuta. La dinámica personal, la
experiencia de la vida, la cosmovisión filosófica y los valores posiblemente determinarán el tipo
de paciente con el que el psicoterapeuta se sienta más cómodo en el ejercicio de su profesión.
No importa cuáles sean las preferencias personales del médico novicio, la naturaleza de la
primera fuente de trabajo influirá en amplia medida sobre el tipo de clientes que someterá a
tratamiento. Las necesidades económicas y las duras realidades de la competencia profesional
pueden obligar a muchos a aceptar primeros empleos que quizá no permitan el lujo de
especializarse en el tratamiento de un determinado tipo de población. Con el tiempo, la
creciente experiencia y la reputación obtenida por el éxito con un determinado tipo de paciente
otorgarán a la mayoría de los terapeutas un cierto grado de libertad, limitando su campo de
acción hasta dedicarse a una zona de especialidad escogida. Los que llevan a cabo una
práctica profesional independiente tienen total libertad para determinar aquellos con los que
trabajarán y los que remitirán a algún colega.
Obtención de credenciales profesionales
La mayor parte de los estados regulan la práctica de la psicoterapia, a fin de proteger la
seguridad y el bienestar público. Hasta que el psicoterapeuta ha obtenido la licencia o la
certificación necesaria, debe practicar la terapia bajo la supervisión directa de otro profesional
licenciado. Otro importante rito del paso de estudiante a profesional en activo es la obtención
del reconocimiento oficial y la certificación de competencia clínica, estando capacitado por una
licenciatura o registro colegial. Mientras este no se haya obtenido, el profesional será
considerado como estudiante y novato, no importa cuál sea su nivel de experiencia. Esta
certificación representa el respaldo de los colegas de la profesión.
A fin de capacitarse para la licenciatura o certificación, el aspirante debe dar pruebas
suficientes de haber completado con éxito un programa aceptable de nivel universitario, que
cumpla el tipo y la cantidad de trabajo requerido por una jurisdicción dada.
La obtención del respaldo oficial de la propia competencia como terapeuta y el consiguiente
reconocimiento de la comunidad son factores importantes en la formación de la autoafirmación
y autoestima del psicoterapeuta en activo.
Proporciona al nuevo terapeuta un sentimiento de identidad y definición como psicoterapeuta y
miembro de una disciplina particular dentro de la práctica de la psicoterapia.

Aptitud versus ineptitud


Entre los que se sienten atraídos por la práctica de la psicoterapia están los que no son aptos
para su ejercicio. Para estos, los factores de este proceso de transición suelen ser difíciles. Si
los problemas son lo bastante graves, el terapeuta personal puede intentar disuadir al
estudiante de que prosiga los estudios de psicoterapia. Como el terapeuta personal puede
servir como modelo y colega respetado, además de otras muchas capacidades y roles
transferenciales, a veces las preocupaciones intensamente expresadas pueden ser suficientes
para convencer al estudiante de que siga alguna otra carrera.
Los terapeutas recién licenciados que son contratados para ocupar puestos clínicos en
hospitales, universidades, centros de asesoramiento y clínicas suelen ser al principio
examinados por colegas que creen que un diploma no es sinónimo de competencia. Los que
no son considerados aptos para la práctica pueden no ser contratados, o despedidos al cabo
de un período de prueba.
El propósito del examen de credenciales, los exámenes escritos y las entrevistas orales es la
evaluación de la competencia clínica y la aptitud profesional del psicoterapeuta.
Las ambigüedades propias de los aspectos de selección ocasionalmente suelen poner trabas a
estudiantes adecuados para la profesión, o incluso impedirles ejercerla. La mayor parte de los
que son aptos para ejercer la psicoterapia atravesarán este período de transición superando
sus muchos obstáculos, y accederán a la práctica.

Ajustes personales
Este período de transición implica una reorganización de las expectativas personales y de las
autopercepciones. Ya no es aceptable alegar ignorancia cuando se enfrenta uno con las
necesidades de los pacientes, o las expectativas de los colegas. Los psicoterapeutas que
entran en este período de transición están en la fase de asentamiento de Levinson, que se
caracteriza por dos tareas: establecer el propio sitio en la sociedad; y trabajar por la obtención
del mayor progreso y conocimiento. Estas tareas son de difícil realización y a menudo se
asocian con un significativo grado de estrés.
Las personas que atraviesan esta metamorfosis encuentran fuerza, apoyo y aliento al
experimentar sentimientos de desarrollo personal, madurez y confianza.
Puede haber períodos de incredulidad y desconcierto, mientras la persona se ajusta a la
realidad de que ha alcanzado la meta y ha completado el viaje. Esto provoca sentimientos de
alivio, anticipación, orgullo y una sensación reforzada de dignidad personal y profesional.
Aunque la persona se prometa en secreto “nunca más”, tiene la sensación subyacente de que
seguirá formándose, aprendiendo y desarrollándose. Este período de transición marca un final,
pero también sirve como un principio: ahora empieza para el estudiante una larga trayectoria
como psicoterapeuta.
Resumen
El psicoterapeuta que ha completado con éxito su formación universitaria, y está preparado
para iniciarse en la profesión se caracteriza por una madurez que comprende rasgos como
humildad, participación selectiva, capacidad de encuentro, conceptualización evolutiva y
aceptación de la culpa.
1. La humildad del psicoterapeuta en maduración es el resultado del reconocimiento
creciente de que no sabe gran cosa de la vida de sus pacientes. Reconoce que es limitado lo
que sabe de la vida, la experiencia, los sentimientos y los pensamientos del paciente. Esta
humildad crea un profundo respeto por las perspectivas del paciente y por la utilidad y el valor
de la cooperación, la apertura, la comunicación y el compromiso, aunque reconoce la
importancia de su propia destreza y capacidad para producir el cambio terapéutico, el terapeuta
competente tiene conciencia de que las opiniones, las intuiciones y las creencias del paciente
constituyen un aspecto esencial del proceso que lleva a la curación.
2. Saber cuándo y cómo participar en el proceso de desarrollo del paciente. El terapeuta
competente evita hablar en exceso o demasiado pronto. Sabe cómo estimular la autonomía, la
independencia y la autoconfianza en sus clientes, resistiendo el impulso de ir a rescatarlos,
dominarlos o controlarlos innecesariamente. También evita hablar demasiado poco, y se resiste
ante toda tendencia a mostrarse reservado, altivo, prohibitivo o punitivo. El psicoterapeuta
experimentado sabe cuándo dar adecuadamente apoyo, enfrentarse, interpretar o guardar
silencio.
3. Capacidad de reunirse con sus clientes de manera legítima. De una manera auténtica,
el psicoterapeuta eficaz es capaz de experimentar intimidad e inmediatez con los pacientes,
evitando la tendencia a mostrarse demasiado reservado o demasiado exhibicionista. Es capaz
de entrar en la relación terapéutica con una espontaneidad, una inmediatez y una apertura que
vivifican cada encuentro, creando una atmósfera eléctrica de anticipación. Son capaces de
aceptar la responsabilidad por sus propios pensamientos, opiniones, sentimientos y conductas
en relación con el paciente. Resisten la tendencia a mostrarse a la defensiva, y a ser evasivos o
abusivos. La capacidad de encontrarse con los clientes con legitimidad aporta claridad y
frescura al encuentro terapéutico, facilitando el desarrollo y el cambio.
4. Experimenta una dinámica conceptualización en constante crecimiento sobre sí mismo,
el mundo, la naturaleza de la psicopatología y el tratamiento, y el desarrollo de la personalidad.
Tienen la capacidad de aprender y cambiar creencias e ideas sólidamente establecidas.
Reciben de buen grado las nuevas opiniones, y no sienten la menor necesidad de ponerse a la
defensiva ante pasadas teorías o perspectivas. Hay una actitud de apertura mental, junto a la
capacidad de pensar críticamente y con claridad. Reconoce que esta perspectiva abierta
permite la asimilación de nuevos datos y experiencias en el intento de obtener un mayor grado
de exactitud y certeza. Esta capacidad provoca el continuo desarrollo y la mejora de la
competencia profesional y la calidad de los servicios prestados a los pacientes durante su
práctica psicoterápica.
5. Aprende a aceptar los límites de su competencia, reconociendo que cometerá errores
desafortunados en habilidad, capacidad de juicio y diagnóstico, que en ocasiones causarán
fallas de tratamiento, servicio ineficaz o daño. No se hace falsas ilusiones respecto a los límites
personales, que son a menudo dolorosamente evidentes durante su ejercicio profesional. A
medida que un terapeuta se desarrolla y mejora, debe aceptar la realidad de que los primeros
pacientes a los que ha tratado pueden no haber recibido la calidad de atención que los que
visita en la actualidad. Es necesario que el psicoterapeuta aprenda a vivir con los errores
pasados y las faltas previas, al mismo tiempo que debe sentirse alentado por su progreso.
Tras completar el período de formación, durante la transformación de estudiante en profesional
en activo, es cuando la persona adquiere un sentimiento de competencia y confianza en sí
misma: “Sentido de finalidad”, que motiva y vivifica al psicoterapeuta sobre una base
continuada durante su vida profesional. Ya no esperan simplemente ser capaces de ayudar;
creen y saben que son capaces de prestar un servicio competente y eficaz. El profesional en
activo puede ofrecer un necesario sentimiento de esperanza y optimismo a los que están
desesperados.

La fusión de la vida personal con la profesional


El fin de la fase de la enseñanza formal del terapeuta refleja la unión entre un sentimiento de
vocación y un estilo de vida o modo de ser. Se produce la creciente sensación de haberse
convertido en terapeuta.
Asumir el rol de psicoterapeuta configura las perspectivas vitales de la persona. Es una
experiencia absorbente que influye en todas las relaciones interpersonales y en las
experiencias de la persona. Hay una interacción continua entre la personalidad del
psicoterapeuta y la práctica de la psicoterapia. La influencia de la práctica psicoterapéutica
sobre la vida personal y las relaciones del terapeuta es asombrosamente profunda.

TENDENCIAS FUTURAS EN LA PRACTICA DE LA PSICOTERAPIA


El contexto de la práctica profesional
Ha habido una notable reducción en el número de individuos que recurren a la psicoterapia,
particularmente en el caso de los que eligen a los terapeutas privados, cuyos servicios por lo
general resultan más caros.
Ha habido un rápido crecimiento del número de practicantes, de lo que resulta una
competencia intensa en algunas regiones del país. Esto causó la necesidad de aplicar
estrategias y anuncios publicitarios agresivos, por parte de terapeutas que encuentran este tipo
de actividad incómoda y ajena a su naturaleza y formación.
Durante las pasadas dos décadas, los terapeutas emigran de los centros públicos de salud
mental y los hospitales psiquiátricos estatales al sector privado. Es probable que los muchos
beneficios asociados con la práctica independiente, y la creciente desilusión con los cambios y
los ajustes del sector público, hagan de esta una opción atractiva también en el futuro. Esta
tendencia probablemente continuará; la mayoría de los psicoterapeutas decidirá ejercer una
práctica independiente, al margen de otros posibles compromisos laborales.
A pesar de la tendencia creciente de los terapeutas a dedicarse a la práctica privada, el
aumento de la competencia, las rápidas innovaciones, el creciente consumismo y la
disminución del número de clientes han hecho que algunos lleguen a la conclusión de que la
práctica profesional solitaria se habrá extinguido antes del cambio de siglo. Muchos
psicoterapeutas pueden decidir unirse en prácticas de grupo, que permiten la especialización y
los intercambios de pacientes.
Los psicoterapeutas también actúan en otros contextos. También ofrecen sus servicios al
comercio y a la industria, se dedican con frecuencia a actividades preventivas. Algunos
terapeutas forman parte de la plantilla de una empresa, a fin de ofrecer consultas continuadas y
terapia personal a los empleados. En otros casos, las empresas contratan actividades
conjuntas de la localidad, para brindar servicios profesionales a sus empleados sobre una base
de referencia directa. Los psicoterapeutas van descubriendo que las empresas y la industria
privada están dispuestas a utilizar regularmente sus servicios.
Los terapeutas están ocupando puestos entre el personal de los centros médicos universitarios,
los hospitales privados y las clínicas dedicadas a la salud, trabajando de cerca con los médicos
y las enfermeras, a fin de proporcionar un servicio más comprensivo y completo a los pacientes
que padecen cáncer, tienen problemas cardíacos o neurológicos, enfermedades
psicosomáticas y una amplia variedad de incapacitaciones físicas. Están siendo contratados en
número creciente por las organizaciones de mantenimiento de la salud (HMOs), empresas
multidisciplinarias dedicadas al cuidado de la salud apadrinadas por compañías privadas de
seguros.
Las futuras fronteras pueden abarcar otras disciplinas, como el derecho, los medios de
comunicación, la educación, la política pública y el gobierno, la diplomacia internacional, la
aplicación de la ley y la reforma penal. A fin de mantenerse al día con los rápidos avances y
cambios que se suceden en el campo, al terapeuta le será útil pensar de manera creativa sobre
el modo de hacer accesibles sus servicios al público.
Será necesario que los psicoterapeutas sean flexibles e innovadores, a fin de ajustarse a estos
cambios.
La mayor competencia y un mercado laboral en constante cambio pueden ser fuente de
considerable ansiedad para los futuros terapeutas. Algunos individuos pueden desalentarse al
descubrir que los muchos años de preparación y el gran costo financiero de la enseñanza para
convertirse en terapeuta no garantizan un empleo adecuado o ingresos suficientes, al menos,
inmediatamente después de la graduación. Es alentador recordar que, aunque pueda cambiar
el contexto de la prestación de servicios, es probable que continúe en el futuro la necesidad de
contar con ellos. Habrá de forma casi indudable futuras demandas de ayuda de los que
padecen enfermedades mentales y desequilibrios emocionales. Los servicios de los
psicoterapeutas seguirán siendo solicitados aunque se reduzcan los fondos sociales y cambien
las prioridades políticas y económicas. Los futuros terapeutas seguirán encontrando formas de
aplicar su experiencia en gran variedad de contextos.
La naturaleza y el contexto de sus esfuerzos profesionales pueden cambiar de forma
pronunciada durante el curso de una carrera en psicoterapia. Necesitarán elasticidad y
flexibilidad para facilitar el ajuste personal y la adopción de una nueva dirección, en respuesta a
las pautas cambiantes de la prestación de servicios.

El tipo de terapia ofrecida


Una amplia variedad de formas de psicoterapia son útiles para tratar la enfermedad mental. Los
psicoterapeutas a menudo son eficaces para reducir el dolor emocional y aumentar la
adaptación personal. Los costos crecientes de la psicoterapia, las coberturas reducidas de las
compañías de seguros y las exigencias crecientes de los consumidores sobre la eficacia y la
eficiencia se combinan para agudizar la controversia sobre qué tipo de tratamiento debe ofrecer
el terapeuta en el futuro.

La cuestión de la eficacia
Casi cualquier clase de psicoterapia es efectiva para aliviar la alteración emocional.
Ciertas formas de terapia pueden ser más eficaces para tratar tipos particulares de enfermedad
mental. La terapia cognoscitiva de la conducta y la psicoterapia interpersonal son tan efectivas
para reducir los síntomas asociados con la depresión como el tratamiento corriente con
psicofármacos. Los psicoterapeutas se verán presionados por las organizaciones
profesionales, los grupos de consumidores y las compañías de seguros para que ofrezcan esa
forma de tratamiento a los individuos en cuestión.

La cuestión de la eficiencia
El problema de la eficiencia se ha convertido en una preocupación fundamental durante los
últimos años. En vista de las reducciones de los fondos gubernamentales destinados al apoyo
público de la asistencia de la salud mental, y de la creciente vacilación de las compañías de
seguros para cubrir aún parcialmente el costo de la psicoterapia, no resulta sorprendente la
actual preocupación creciente por un tratamiento eficaz y eficiente a un costo razonable. Entre
las muchas modalidades actuales de tratamiento, su extensión y su costo varían ampliamente.
Si puede demostrarse de forma concluyente que la terapia breve es tan buena como las formas
tradicionales más prolongadas de tratamiento, si no mejor, en el futuro los psicoterapeutas
pueden estar obligados a adquirir experiencia en estas modalidades de tratamiento, sin
importar sus preferencias o sus creencias personales.

El aumento del consumismo


El psicoterapeuta ya no es considerado una figura misteriosa que debe ser reverenciada y
obedecida ciegamente. El cliente contemporáneo, informado y educado, acude al terapeuta
con una multitud de preguntas, demandas y expectativas. Los pacientes de terapia tienen el
derecho a esperar resultados. Los psicoterapeutas se encuentran con clientes cada vez más
informados, que desean participar activamente en los objetivos por alcanzar y la evaluación
continua del proceso del tratamiento. Los consumidores se están volviendo más agresivos al
exigir a los profesionales una prestación de servicios satisfactorios.

Resumen
Los psicoterapeutas deberán demostrar en el futuro de manera más exhaustiva que la forma de
tratamiento que ofrecen mejorará efectivamente y con eficacia el tipo de psicopatología
presentado por cada paciente concreto. Si los descubrimientos de las investigaciones indican
que ciertas formas efectivas de la psicoterapia rinden más en proporción a su costo y son más
eficaces que otras, también estas tendrán que ser adoptadas por los psicoterapeutas que
deseen permanecer en activo. Las terapias a corto plazo se contarán entre las consideradas
como más efectivas y eficaces; cuando se tomen en consideración todos los factores, es
posible que los terapeutas deban formarse en relación con estos enfoques, para la
supervivencia futura de la profesión.
A algunos psicoterapeutas puede serles más difícil dar cabida a un arsenal de distintas
orientaciones teóricas y modalidades de tratamiento. Sólo una o dos orientaciones teóricas son
por lo general preferidas y mantenidas a lo largo del ejercicio profesional, con muy poco cambio
o adaptación.
La necesidad creciente de justificar la eficacia de las propias técnicas de tratamiento, y el
enfoque propio ante los consumidores y las compañías de seguros, puede poner a la defensiva
a algunos profesionales. Será útil que los futuros terapeutas reconozcan que la práctica
responsable exige que estas cuestiones sean adecuadamente tratadas. Necesitarán estar tan
informados y conscientes como sea posible de los últimos datos de los estudios de los
resultados de los tratamientos, a fin de garantizar que su modo de terapia está respaldado por
los descubrimientos de la investigación actual.
A los terapeutas del futuro que sean capaces de adoptar un amplio conjunto de aptitudes
profesionales, técnicas y modalidades contemporáneas de tratamiento, les será probablemente
más fácil mantener una práctica “general”, aceptando una vasta variedad de pacientes que
representen diversos grupos de diagnóstico. Los que sean incapaces o no estén dispuestos a
ejercer distintas formas terapéuticas pueden necesitar especializarse en una o dos formas de
tratamiento, viendo sólo a los pacientes para los que esas modalidades sean efectivas. La
tendencia a la especialización probablemente aumentará, permitiéndoles practicar la forma de
psicoterapia en que se sientan más compatibles y competentes, pero limitando el número de
pacientes adecuados para sus técnicas de tratamiento.

Problemas planteados por el reembolso


Hay tres factores que complican la cuestión del reembolso por la prestación de servicios
psicoterapéuticos: el precio de la terapia ha subido incesantemente; la disponibilidad del
gobierno a cubrir parte o la totalidad del costo de tales servicios ha disminuido con la
administración actual; muchas compañías privadas de seguros han reducido
pronunciadamente las bonificaciones por servicios psicoterapéuticos para pacientes externos,
disminuyendo tanto el porcentaje del reembolso como el número total de sesiones de terapia
cubiertas.

Asunción por el paciente


Menos terapeutas dedicados a la práctica privada están dispuestos a aceptar que sus clientes
asegurados paguen sólo su parte proporcional del gasto. Exigen cada vez con mayor
frecuencia que paguen los honorarios en su totalidad en cada sesión, y luego esperen que las
compañías de seguro les reembolsen directamente, con lo que el profesional se libera de
esperar ansiosamente a que se le pague. La gente puede tener que pagar su psicoterapia
como paciente externo.

HMOs y PPOs
HMOs (Health Maintenance Organizations): Si el miembro de admisión del personal considera
que no está justificada una psicoterapia, la persona en busca de tratamiento debe costeárselo
ella misma o acudir a otro sitio. Si se considera necesaria la terapia, el número de sesiones
suele limitarse a un máximo de 20 por año. Algunos se quejan de que la atención adecuada del
paciente no es siempre la preocupación dominante al decidir los tratamientos. Aunque los
programas de seguro paguen una cuota predeterminada a los psicoterapeutas empleados por
la HMO, no dan reembolso por los servicios de terapeutas ajenos a su organización.
PPOs (Preferred Provider Plans – Planes de Provisión Preferencial): intentan controlar el
reembolso pagado por los servicios terapéuticos. Ejerce el control de los honorarios que han de
cobrarse al consumidor, y luego para un porcentaje predeterminado de esta suma. A los
terapeutas que aceptan este tope como pago total por los servicios prestados, y que satisfacen
las credenciales requeridas, se les permite unirse a la red asistencial. El porcentaje de
reembolso desciende por la terapia que se prolonga más de quince o veinte sesiones.

Pago diferido y DRGs


Otra forma de controlar el reembolso de las compañías de seguros por asistencia sanitaria.
Los pacientes se clasifican en grupos según su diagnostico (DRGs – Diagnosis Related
Groups), y a los hospitales se les paga una suma fija por los servicios que prestan basándose
en el costo medio nacional por cada diagnóstico concreto.
Hay demasiada diversidad entre los pacientes y sus respuestas a las diversas técnicas de
tratamiento como para que sea posible semejante uniformidad.

Examen de colegas
Estos programas de examen, para vigilar la calidad y la eficacia de los servicios prestados,
requieren que los terapeutas rellenen periódicamente largos cuestionarios e informes sobre el
diagnóstico, los métodos y objetivos del tratamiento y su probable fecha de conclusión sobre un
paciente en particular. Este plan es después evaluado por una comisión de examen que
determina si representa un tratamiento efectivo y eficaz.
A los psicoterapeutas se les pedirá en el futuro que justifiquen y documenten sus servicios
asistenciales de modo más completo si desean seguir cobrando reembolsos de terceras partes.
Es probable que la actual tendencia a controlar la escalada de precios se convierta en una
política permanente.

Resumen
Una de las razones del éxodo de los psicoterapeutas del sector público al privado ha sido la
reducción de los fondos estatales para los servicios de terapia y las restricciones del tipo y la
duración del tratamiento.
Los factores económicos que han producido estas restricciones en el sector público han
pesado también sobre el sector privado. Los que se dedican a la práctica privada deben
enfrentarse a muchos de los mismos problemas sobre los fondos y el control del tipo y la
duración del tratamiento. Los futuros psicoterapeutas seguirán luchando por encontrar el
equilibrio entre las realidades económicas y las necesidades del paciente.
Como los psicoterapeutas se ganan la vida fundamentalmente mediante los reembolsos por los
servicios prestados a sus pacientes, los problemas sobre el pago de esos servicios son de
importancia fundamental para la mayoría. Será importante que el terapeuta esté al corriente de
los nuevos cambios en los programas y las condiciones de las compañías de seguros.
Dada la tendencia a que el pago por terceras partes sea más controlado, los futuros
psicoterapeutas se enfrentarán con la necesidad de cooperar o espabilarse por su cuenta. Las
crecientes restricciones y controles ofrecerán un desafío al terapeuta que desee asegurar a la
vez un modo propio de vida adecuado y una buena calidad de atención del máximo número
posible de clientes. Los que se dedican parcial o totalmente a la práctica privada deben decidir
si están dispuestos a cooperar con la política de las compañías de seguros, utilizadas por sus
pacientes para el reembolso total o parcial de los honorarios psicoterapéuticos. Si el terapeuta
decide hacerlo, será necesario destinar el tiempo suficiente de consulta para los formularios y
cuestionarios requeridos. Será necesario documentar las técnicas y los objetivos del
tratamiento a fin de demostrar la calidad y la eficacia del servicio. El terapeuta deberá aceptar
las limitaciones impuestas por las compañías de seguros sobre los honorarios aceptables y la
duración del tratamiento. Las frustraciones inherentes a una burocracia creciente presentaran
un formidable desafío a los que deseen recibir los pagos de una compañía.
Como los honorarios actuales por el servicio de terapia son elevados para el paciente medio,
los terapeutas comprobarán que sólo una relativa minoría podrá permitirse sus servicios. Se
verán obligados a limitar su práctica sólo a los bastante ricos como para permitirse semejantes
tarifas, o reducir sustancialmente sus honorarios profesionales a fin de volverlos más
accesibles al paciente medio.
Estas difíciles decisiones pueden obligarlos a reconsiderar los motivos por los que se han
dedicado a su profesión. Los futuros terapeutas deben asegurar que todos tengan acceso a un
tratamiento adecuado, sin que importen las prioridades políticas y económicas cambiantes. Es
posible que esto impulse a algunos terapeutas a ofrecer sus servicios a cierta cantidad de
personas por unos honorarios reducidos, mientras que provocará que otros cooperen
plenamente con las exigencias y la política de los pagos por terceras partes, sin que importen
el consumo de tiempo y la frustración que impliquen. Es probable que los métodos cambiantes
del reembolso obliguen a los terapeutas a encontrar formas innovadoras de proporcionar sus
servicios a un amplio espectro de individuos en busca de tratamiento.
Es posible que la disminución de reembolsos por terceras partes lleve a una reorganización
entre los psicoterapeutas que prestan servicios al público.

Futuras tendencias en la formación de los psicoterapeutas


Los estudiantes necesitarán adquirir una multiplicidad de técnicas y modalidades de
tratamiento a fin de satisfacer la diversidad creciente de exigencias de los consumidores y
empleados. A medida que los psicoterapeutas se inicien en nuevos campos, como la atención
integral de la salud, la medicina forense y los medios de comunicación, necesitaran una
formación innovadora que capacite a los estudiantes para adaptar técnicas de tratamiento a
nuevos contextos.
Aunque los psicoterapeutas encuentran nuevos contextos para la prestación de sus servicios,
la realidad es que muchos están empezando a reconocer que las oportunidades de empleo son
cada vez más limitadas y competitivas. Llegará el momento en que evidentemente haya una
sobreabundancia de psicoterapeutas que tendrán dificultades en obtener un empleo adecuado.
A medida que la competencia aumenta, pueden llegar a verse desplazados fuera del campo de
la psicoterapia por los practicantes de nivel doctoral, que cuentan con mayor instrucción y
formación.
Los programas de formación que preparan para el ingreso a la profesión de la psicoterapia
seguirán adaptándose en el futuro a las demandas y las necesidades cambiantes de un campo
cada vez más competitivo y especializado. Hasta que no tenga lugar alguna uniformidad y
cooperación entre las diversas disciplinas del campo de la psicoterapia, los estudiantes
deberán asumir la responsabilidad de elegir un programa que los prepare para una carrera
larga y satisfactoria como psicoterapeutas.

La necesidad de una unidad interdisciplinaria


Las disputas territoriales entre psiquiatras y psicólogos son legendarias, y en los últimos años
han entrado también en controversia los asistentes sociales y los asesores matrimoniales y
familiares. Los psiquiatras prescriben medicinas. Por lo general, los asistentes sociales poseen
experiencia sobre los recursos y los sistemas comunitarios. Los asesores matrimoniales y
familiares pueden conceptualizar problemas desde una perspectiva familiar. Los practicantes
de las diversas disciplinas terminan desempeñando roles casi idénticos después de la
graduación. Se desencadena una batalla por el reconocimiento público y en igualdad de
condiciones. Si sigue creciendo la competencia por la obtención de fondos y pacientes, parece
inevitable que continúen las disputas interdisciplinarias.
El público sería mucho mejor atendido si la mentalidad presente, preservadora de la
supervivencia de los más aptos, fuera reemplazada por la colaboración y la mancomunidad de
recursos entre psiquiatras, asistentes sociales, asesores matrimoniales y familiares y
psicólogos. El aumento de la competencia entre psicoterapeutas puede causar el refinamiento
de las técnicas, mejores formas de tratamiento y la calidad de la enseñanza, si pueden
invertirse las actuales tendencias a las facciones políticas y las rivalidades. Los psicoterapeutas
que deseen centrar sus energías y recursos en proporcionar una atención de calidad a los
pacientes, comprobarán que la cooperación interdisciplinaria facilita significativamente este
empeño. Es de esperar que este deseo lleve finalmente a una mayor colaboración y una menor
confrontación futura entre los psicoterapeutas capaces de ver más allá de las actuales fuentes
de controversia.
Quizá la unidad y la cooperación deban lograrse primero a un nivel individual, para pasar
después a una escala mayor. Los futuros terapeutas deben intentar trascender semejantes
rivalidades, y quizá sean capaces de facilitar la unión final de psicólogos, asesores, psiquiatras
y asistentes sociales, provocando una relación profesional más satisfactoria y una mejor
atención de los pacientes.

Resumen
Los cambios en el contexto de la práctica profesional, los tipos de terapia ofrecidos y las pautas
de reembolso requerirán adaptaciones continuas en el modo en que se forme a los
psicoterapeutas para su posterior desempeño laboral. Estos cambios harán necesario que los
psicoterapeutas en activo alteren el modo en que llevan a cabo su trabajo, a fin de mantenerse
al nivel de las necesidades y las exigencias en continua transformación.
Una de las tendencias más estimulantes del campo de la psicoterapia se da en el área de la
investigación centrada en las causas subyacentes de la enfermedad mental. En el futuro, las
pruebas acumuladas sobre la etiología de distintas formas de psicopatología cambiarán la
naturaleza de las intervenciones llevadas a cabo por los psicoterapeutas.
Ha habido una verdadera revolución en el modo de llevar a cabo este tipo de investigación, y el
resultado es una mayor sofisticación y agudeza de los procesamientos de investigación y los
conceptos teóricos. Llegado el momento, ciertos programas de tratamiento mostraran ser más
efectivos que otros. Aunque algunos terapeutas puedan seguir diversificándose y manteniendo
una práctica general en psicoterapia, otros favorecerán un aumento de la especialización,
restringiendo su trabajo profesional a grupos de pacientes y modalidades de tratamiento muy
específicos. Los psicoterapeutas del futuro comprobarán que esta especialización permite una
mayor experiencia en un área más centralizada. La profesión de la psicoterapia se fragmentará
en una serie de grupos bien definidos de especialidad, que comparten una médula común de
conocimiento, poseyendo al mismo tiempo aptitudes y técnicas específicas de cada
especialidad concreta.
Aunque los adelantos en el conocimiento de la etiología y el tratamiento de la psicopatología
producirán cambios significativos y estimulantes en la profesión de la psicoterapia, otros
factores también pueden alterar la práctica futura. Los psicoterapeutas tratan la patología de la
sociedad tal como se expresa en sus miembros individuales. Los futuros terapeutas se
encontraran al intentar aliviar el dolor psíquico de sus pacientes.
Los futuros desarrollos y adelantos en la práctica de la psicoterapia incluirán, según es de
esperar, una mayor atención al cuidado que se dispense a sí mismo el terapeuta. Ayudar a los
terapeutas a afrontar con mayor eficacia la influencia de la práctica profesional sobre su vida y
sus relaciones personales, mientras encuentran modos más eficaces de reducir la incidencia
del agotamiento y el deterioro mental, mejorará en gran medida la calidad de la atención a los
pacientes, así como también aumentará su propia satisfacción personal.
El poder duradero de la figura arquetípica del chamán o curandero indica que siempre habrá
psicoterapeutas de una clase u otra. Sea cual fueren los cambios futuros de la formación y la
práctica de la psicoterapia, sin duda algunos individuos selectos continuarán llevando alivio a
los que están sumidos en el dolor psíquico. Cuando el futuro terapeuta busque un sentimiento
más profundo de significación personal y relación con lo divino, es posible que sea más capaz
de tratar esos mismos problemas y preocupaciones entre los pacientes que experimenten una
sensación de alienación e insignificancia, en medio de una existencia caótica. Esta evolución
espiritual, tiene la capacidad de influir la práctica de la psicoterapia de manera significativa en
los próximos años.

COMENTARIOS FINALES SOBRE UNA CARRERA EN PSICOTERAPIA


La decisión de llegar a ser y seguir siendo un psicoterapeuta refleja un compromiso con algo
más que un conjunto de suposiciones teóricas y técnicas profesionales. La vida del
psicoterapeuta expresa una interrelación exclusiva entre “llegar a ser” y “ser”, al
comprometerse el practicante con una tarea vitalicia de desarrollo personal y desenvolvimiento
continuado de sí mismo y de los demás. El terapeuta maduro sigue siendo una persona
razonablemente contenta durante toda la vida, tanto dentro del consultorio como fuera de él.
Se puede aprender a hacer lo difícil. Estos profesionales ingresan en la profesión, y logran a
menudo niveles aceptables de competencia y fortuna. El terapeuta verdaderamente destacado
tiene algo más que capacidad y conocimientos. Hay una tendencia que capacita a estas
personas para llevar a cabo lo imposible. Pueden combinar el rol de terapeuta con su
peregrinaje personal por la vida de manera natural y cómoda, que parece eliminar los posibles
conflictos de rol, las tensiones y las fuentes de deterioro mental. El terapeuta equilibrado
constantemente comparte su sentido de la perspectiva y su cosmovisión.
Lo que prepara a algunos psicoterapeutas de mucho talento para ser útiles a los demás, es el
hecho de que estos terapeutas hayan sido a la vez heridos y curados lo que los capacita para
ofrecer ayuda a otras personas que padezcan dolor psíquico. Pero esto ciclo herido/curado es
un proceso continuo, que requiere que el terapeuta posea varias relaciones personales
curativas en su propia vida privada. Puede haber una continua sensación de curación o
finalidad, derivada de una experiencia religiosa personal o la identificación con una significativa
causa social, política o filosófica.
Como consecuencia de aprender a disfrutar de los esfuerzos terapéuticos, sean cuales fueren
la dificultad y el estrés asociados periódicamente con la práctica profesional, el terapeuta
actualizado es capaz de mantenerse relativamente optimista, enérgico, comprometido y
realizado. No sólo es el curandero herido capaz de ayudar si los demás están psicológicamente
heridos, sino que puede experimentar la curación personal continua como consecuencia de
estas relaciones especiales.
No es el sentimiento subyacente de necesidad lo que motiva al psicoterapeuta maduro para
continuar haciendo psicoterapia, ocurre que el terapeuta totalmente integrado sigue trabajando
y viviendo “terapéuticamente” por un sentimiento de gratitud, anticipación y respeto por la
dignidad y la reciprocidad de la experiencia humana. Es un sentimiento de profunda atención lo
que engendra sentimientos espontáneos de calor y optimismo, a menudo experimentados tanto
dentro del consultorio como fuera de él. El terapeuta maduro disfruta de su trabajo, y recibe de
buen grado los beneficios personales derivados de los encuentros íntimos con los pacientes.
El psicoterapeuta maduro, que expresa su atención y compromiso a los demás del modo
inspirado por preocupaciones, será capaz, según es de esperar, de hacer lo imposible,
promoviendo el desarrollo tanto de sí mismo como de los demás a lo largo de toda una carrera
profesional y más allá todavía.
Kriz – Corrientes fundamentales en psicoterapia
1. INTRODUCCIÓN: LAS RAÍCES DE LA PSICOTERAPIA
El Hombre es un ser social. Depende en lo físico y en lo psíquico, desde sus necesidades más
elementales, de sus prójimos, de sus padres en primer lugar. En gran medida tmb las
estructuras que hacen posible su experiencia y favorecen su integro desarrollo, están
socialmente dadas mucho antes de que él pise el escenario de la vida: los resultados del
trabajo social y de otros procesos de interacción (lenguaje, escritura, conoc. Científico, pautas
sociales, etc.). un rasgo singular del ser humano es además su conciencia reflexiva: la
conducta humana no esta determinada por los instintos y los estímulos naturales del
ambiente(“señales”) como por una estructuración significativa de su experiencia y la posibilidad
de anticipar en el pensamiento esa conducta y sus probables consecuencias, a fin de obrar
intencionalmente. Estas estructuras de sentido están determinadas socialmente e inmersas en
procesos de signos (estímulos sociales con significado aprendido). Las representaciones y
expectativas diferenciadas, propias y ajenas, acerca de la conducta o la sensibilidad “normal”
hacen que los seres humanos dentro de la comunidad social se muestren particularmente
sensibles a desviaciones de esa normalidad (los márgenes de tolerancia son diferentes en
distintas épocas y sociedades).
Siempre existieron en la comunidad social H que de palabra o de obra procuraron aliviar esos
menoscabos psíquicos, somáticos, conductuales. Así, se supone que las prácticas
psicoterapéuticas son tan antiguas como la humanidad. Los comienzos de la psicoterapia
profesional no se sitúan antes de fines del siglo XIX. La fecha de referencia fue la primer obra
de Sigmund Freud, la interpretación de los sueños en 1900, o en 1895 los Estudios sobre la
histeria. Estos escritos son el acta de nacimiento de un abordaje psicoterapéutico que habría
de difundirse con el nombre de “psicoanálisis”. En esa época psicoterapia y psicoanálisis
freudiano se solían considerar idénticos.

1.1 La imagen del hombre en la antropología y en la psicología de la época de Freud


Freud nació el 6 de mayo de 1856 en Freiberg (Moravia). Lo que en esa época dictaba criterios
era en buena medida la Biblia; o mejor dicho, interpretaciones corrientes de la Biblia. La
segunda variedad de racismo científico fue la monogenia, contrapuesta a la poligenia;
interpretaba a su modo la Biblia en orden a las diferencias raciales: todos los pueblos
descendían, en efecto, de Adán y Eva por obra del acto de la creación, pero las diferentes
razas eran el resultado de una degeneración que se producía en grados variables a partir del
estado de perfección del paraíso terrenal. La caída había sido mínima en el caso de los
blancos, y máxima, en el de los negros. Las mujeres se tuvieron que clasificar a la debida
distancia detrás de los hombres en la jerarquía.

1.2 La imagen medica del ser humano


La época en que Freud estudio medicina en Viena se situaba en el extremo de una oscilación
intelectual: de una época de fe (eclesiástica), ya superada, se había pasado a una imagen del
mundo en extremo determinista, mecanicista, materialista y somatogenetica. La explicación
naturalista-somatogenetica de las enfermedades mentales se remontan a Hipócrates (430-377
a.C.). Este dividió las perturbaciones en tres categorías: melancolía, manía y frenitis (fiebre
cerebral), y supuso que su causa era una mezcla defectuosa de los humores con repercusión
sobre el cerebro. Pasados unos siglos, esta teoría se olvido; transcurrió entonces un largo
periodo en que la enfermedad mental se consideraba castigo divino de personas pecadoras y
malvadas o signo de posesión diabólica y se la trataba en consecuencia, a saber: se encerraba
a esas personas y se las martirizaba o se las juzgaba y quemaba en la hoguera por brujería.
En el siglo XVII, este delirio de brujería llega a su apogeo en Europa y en América. Cuando en
el Siglo XIX este fanatismo religioso cedió, se encerró a los “locos” en manicomios que eran
prisiones, a menudo encadenados y fijados a los muros. En el siglo XIX estuvo dominado por la
revolución cientificotecnica, cuyo progreso promovía una cosmovisión materialista; por eso se
negó existencia a lo que no se pudiera demostrar con métodos físico- químicos; y en los
modelos explicativos y clasificatorios de enfermedades mentales, que se empezaron a
elaborar, se recurrió al esquema somatogenetico con toda naturalidad. Como las afecciones
psíquicas se consideraban casi exclusivamente enfermedades del encéfalo, la psiquiatría era
en lo esencial una neurología, sobre todo porque la patología del cerebro había podido
demostrar, con los métodos de las ciencias naturales, que determinadas zonas de aquel se
relacionaban con funciones psíquicas específicas. En Alemania, a mediados del siglo XIX,
Griesinger sostuvo que en todo diagnostico de una perturbación psíquica había que especificar
una causa fisiológica. Kraepelin (1856-1926) propuso en su Manual de psiquiatría un sistema
de clasificación de las enfermedades mentales que insistía en sus causas orgánicas. Pasteur
introdujo la teoría de los gérmenes como agentes patógenos hasta el florecimiento de las
técnicas de vacunación hacia fines del siglo, influyeron el descubrimiento del bacilo de la
tuberculosis y del cólera por Robert Koch.

1.3 Precursores de Freud


Soren Kierkegaard (1813-1855), fundador del existencialismo, y Friedrich W. Nietzsche,
partiendo uno y otro de posiciones muy distintas (de orientación cristiana el primero, y
anticristiana el segundo), se convirtieron en precursores de la psicología profunda en tanto
pusieron de relieve sentimientos sutiles, subconscientes (Nietzsche, con su “voluntad de
poderío”, influyo sobre Alfred Adler). En los escritos de de Arthur Schopenhauer se registran
experiencias psicológicas de la vida cotidiana y observaciones de procesos icc.
Eduardo von Hartmann había escrito una Filosofia de lo icc. Dostoievski en Rusia, describieron
el influjo de factores sociales y psíquicos en la génesis de conflictos y enfermedades mentales.
Pero antes de Freud estas ideas no se ensamblaron en una teoría coherente ni, menos aun, se
aplicaron en concreto y de manera sistemática al tratamiento de enfermos. El propio Mesmer
entendía que la histeria era rigurosamente una perturbación física y atribuyo sus logros
terapéuticos a la acción de un fluido magnético.
James Braid quien experimento en Inglaterra con la hipnosis estaba convencida de que los
fenómenos por él investigados obedecían a causar fisiológicas (además creía en la frenología,
es decir, en que las capacidades intelectuales se podían determinar por la forma de la cabeza).
El propio Charcot sostuvo al comienzo una posición somatogenetica acerca de la histeria; solo
cuando sus alumnos lo engañaron con un paciente a quien le habían sugerido síntomas
histéricos por medio de hipnosis, empezó a interesarse también por causas no somáticas.
Freud se atuvo al paradigma de la medicina mecanicista /somática y de la ciencia natural. El
psicoanálisis se inspiro en modelos científicos de la mecánica, la hidrodinámica y la
neurofisiología. Además Freud caracterizo los procesos psíquicos como”estados
cuantitativamente comandados de unas partes materiales comprobables.

1.4 El nacimiento del psicoanálisis


Mientras estudiaba medicina en Viena, Freud conoció al medico Joseph Breuer, precursor en la
aplicación de la hipnosis; en 1885-1886, estudio con Charcot en la Salpetriere, el gran hospital
de mujeres de Paris. Estados histéricos, en particular tics, parálisis, anestesias, perturbaciones
de la conciencia y del lenguaje, así como ceguera, era en aquel tiempo formas de enfermedad
relativamente más frecuentes que hoy. Esto muestra por lo demás el fuerte influjo de factores
sociales en el cuadro sintomático de la histeria. Originalmente se relaciono con el útero (en
griego Hystera significa útero). En cambio, a las demás perturbaciones se las incluia de manera
global bajo designaciones generales como las incluia de manera global bajo designaciones
generales como “locura”, “extravió” o “manía”; esto fue así hasta que Kraepelin introdujo su
clasificación. Jean M. Charcot y su discípulo y continuador Pierre Janet investigaron
sistemáticamente el nexo entre histeria e hipnosis. Ellos demostraron ante todo que los
síntomas histéricos podían ser inducidos por medio de la hipnosis, hecho este que sugería la
inferencia inversa: los síntomas histéricos se adquirían en un estado anímico excepcional,
semejante a aquella. La histeria no raramente era producto de una vivencia traumática. Se
hablo de trauma psíquico (lesión) y de la génesis traumática de los síntomas histéricos. De
regreso a Viena, Freud se instalo como psiquiatra y trabajo de nuevo con Breuer quien
investigaba tmb la aplicación de la hipnosis. Observaciones que hizo con Bernheim inspiraron
a Freud la técnica de asociación libre, q elaboro desp de que se separo de Breuer. Tmb de
Bernheim recogió Freud la idea de transiciones fluidas entre la salud y la enfermedad. En
contra de Charcot, quien opinaba que la capacidad de ser hipnotizado era ya un síntoma
histérico, Bernheim sostuvo la tesis de que todos los seres humanos eran hipnotizables hasta
cierto grado. Breuer enseñaba ya que la escisión de la conciencia no era el resultado de una
degeneración del histérico sino un fenómeno secundario, adquirido a raíz de una vivencia
nociva. El descubrimiento de Breuer consistió en que estos síntomas histéricos s relacionaban
con escenas impresionantes pero olvidadas (traumas) que el individuo había vivido. Breuer
hacia que los pacientes en estado de hipnosis recordaran esas escenas y las describieran con
palabras y gestos; así el trauma era revivido como si fuera actual. Tras el despertar se
observaba la liberación de los síntomas. Breuer llamo “catártico”, purificador, a este proceso. El
verdadero punto de partida de este trabajo fue el tratamiento de Anna.O (designa a Berta von
Pappenheim). Anna O. nunca sano por completo y debió recurrir dsp a la morfina.
Brear opinaba que la causa de la histeria eran vivencias traumáticas y afectos no manifestados
sino retenidos. La energía estancada de estos afectos era almacenada en lo icc y se
trasformaba en síntomas. Freud iba mas allá; no se trataba de una sofocación de afectos
movida por circunstancias exteriores cuanto de exigencias pulsionales sexuales que no se
habían podido manifesté en razón de instancias morales. Esta energía se trasmudaba en
síntomas corporales, lo que Freud llamo conversión. Esa insistencia en la energía de la pulsión
sexual, la libido fue el motivo de alejamiento de Breuer. Pronto Freud trocó la técnica de la
hipnosis por la de la asociación libre, en la cual el paciente era exhortado a declarar con
libertad todo canuto se le ocurría. De esta manera descubrió un fenómeno: la resistencia. Dsp
introdujo la interpretación de sueños como “camino real” hacia lo icc y elaboro el concepto de
“transferencia”.

1.5 Freud y sus discípulos


Desde 1902 se reunió semanalmente en casa de Freud la “sociedad psicoanalítica de los
miércoles” a la q pertenecieron Adler, Kaen, Reitler y Stekel. Tmb Abraham, Ferenczi, Jones,
Jung, Rank y Reich. En 1908 se reunió el Primer Congreso de psicoanálisis. En 1910 se fundo
en Nurember la Asociación psicoanalítica Internacional (presidente Jung).

1.5.1 Alfred Adler


El primero en separarse de Freud fue A.Adler(1870-1937). En 1911 renuncio, junto con nueve
socialistas a la Sociedad psicoanalítica de Viena. Llamo a su doctrina “psicología individual”;
designación nada feliz para un abordaje de orientación psicosocial. Diversos aspectos de la
teoría de Adler reaparecen en otras corrientes como la terapia guestaltica de FriedrichS. Perls y
en la terapia racional-emotiva de Albert Ellis

1.5.2 Carl Gustav Jung


(1875-1961) de 1900 a 1909 fue medico.en 1912 apareció su libro donde llevo el concepto de
libido mas allá de acepción estricta de energía sexual hasta darle el significado de energía
anímica. Lo icc constituye para él “el suelo materno de donde brota la conciencia” e incluye
contenidos personales provenientes de la ontogénesis – el icc personal-, así como contenidos
colectivos, provenientes de la filigénesis- el icc colectivo. En oposición a la psicología individual
de Adler, la psicología de los complejos de Jung no ha producido hasta hoy variantes. Eric
Neumann fue discípulo de Jung.

1.5.3 Otros discípulos de Freud


Stekel rechazo la teoría de la libido, la técnica del análisis y de la interpretación de los sueños.
Stekel elaboro una variedad de psicoanálisis breve, el llamado “método activo”.
Karl Abraham (1877-1925) fue uno de los discípulos mas allegados da Freud e hizo notables
aportes a la difusión teórica e institucional del psicoanálisis en Alemania. En 1908 fundo un
grupo análogo al de Viena:la Sociedad psicoanalítica de Berlín. Fundo la Policlínica
psicoanalítica y el Instituto de Formación, en el que estudiaron o enseñaron muchos analistas
como Melanie Klein, Karen Horney, Erich Fromm y Rene Spitz. Abraham se destaco por una
ampliación de la teoría de la libido (y su división en seis estadios) y por aportes a la teoría del
desarrollo del carácter, así como a la sicopatología psicotica y su terapia psicoanalítica.
Sandor Ferenczi averiguo las fases de desarrollo del “sentido de realidad”: desde la
omnipotencia absoluta de la experiencia intrauterina hasta el pensamiento y la acción dirigidos
al mundo objetivo. En el afán de fortalecer el “yo” del paciente, Ferenczi le brindaba cuidados
maternales y lo mimaba como a niño pequeño. Michael Balint discípulo de Sandor Ferenczi se
ocupo, mucho antes q Rene Spitz, de las relaciones de objeto del niño pequeño.
1.6 La dispersión (ulterior) el movimiento psicoanalitico
Ernest Jones fundo el llamo “comité”; pertenecieron además de Freud, cinco partidarios jurados
del psicoanálisis que eran Kart Abraham, Ferenczi, Ernest Jones, Otto Rank y Hanns Sachs.
Cada uno de sus miembros había recibido de Freud, en signo de alianza, un anillo con una
gema labrada; por eso se los conoció como “los portadores del anillo”. Bajo el gobierno nazi se
produjo su destrucción casi total en Alemania y Austria. La editorial psicoanalítica, con sede en
Viene y en Leipzig, fue cerrada, y sus libros fueron destruidos.
Como Freud y muchos de sus discípulos eran judíos, tuvieron que emigrar para no ser
asesinados en los campos de concentración. Freud emigro en 1938 a Londres, acompañado
de su hija y discípula Anna (1895-1982).

1.7 La influencia de Freud sobe otras orientaciones terapéuticas


Corrientes terapéuticas de orientación filosófica, cuyos representantes conocieron la obra de
Freud pero no pertenecieron al círculo de sus discípulos, se influyen tmb en la psicología
profunda. Víctor E. Frankl fue primero discípulo de Adler. Su logoterapia, en que lo central es la
pregunta por el sentido, se condisera “la tercera corriente de psicoterapia de Viena”. El
fundador del “análisis existencial”, Ludwing Binswanger, el segundo orientador de esta
corriente, Medard Boss. La meta de su tratamiento psicoterapéutico es llegar a entender la
estructura de la existencia humana y volver a disponer de las posibilidades mas autenticas de
la existencia.
Un fuerte sobre el desarrollo de las denominadas “terapias corporales” fue Wilhelm Reich.
Enseño que la libido ocupa el cuerpo entero y no solo las zonas erógenas. Reich sostuvo ideas
socialistas. En los EEUU de mediados del siglo XX, en una extrañísima campaña so pretexto
de razones económicas y de política de salud, todos sus libros fueran prohibidos, destruidos
sus “acumuladores de orgon”, y sus escritos, quemados en presencia de agentes del gobierno.
Reich murió en prisión.
Carl Rogers el fundador d la “terapia centrada en el cliente” s ha difundido con el nombre de
“psicoterapia de dialogo”. Fue el primero en llevar a cabo intensos trabajos de investigación
empírica sobre los procesos de la psicoterapia y las cualidades necesarias de los
psicoterapeutas. La psicología humanista ha recibido el influjo de freud y del psicoanálisis, aun
cuando junto a este y al conductismo ha sido caracterizada como el tercer gran “movimiento”
psicológico del siglo XX. En el humanismo y el existencialismo, la psicología humanista quiere
concebir al hombre en su realidad social cotidiana, como totalidad organismica orientada por el
sentido, con la meta de su autorrealización y su autonomía (ligada a lo social). Estos aspectos
cobran particular relieve en las formas de terapia humanista a que pertenecen algunos de los
abordajes expuestos : la terapia centrada en el cliente de Rogers, la terapia guestaltica de
Perls, el psicodrama de Moreno, la logoterapia de Frankl, la bioenergética de Lowen y el
análisis transaccional de Berne.

12. LAS RAÍCES DE LAS TERAPIAS HUMANISTAS


Junto al psicoanálisis y al conductismo, la “psicología humanista” se suele definir como “tercera
corriente” o “tercera fuerza”. El concepto de “terapias humanistas” define un haz mas laxo de
variadísimos abordajes, reunidos no tanto por una teoría común cuanto por una imagen del
hombre bastante homogénea, y concordancias básicas en los principios del trabajo terapéutico.
Esta heterogeneidad teórica se explica por el hecho de que la psicología humanista nació como
un movimiento que reunía abordajes distintos, desarrollados independientemente unos de
otros, cuyos principales representantes (Buhler, Malsow, Rogers) solo en 1962 fundaron, en los
EEUU, la “sociedad de psicología humanista”.
Entre las corrientes principales de las terapias humanistas se cuentan la terapia guestaltica de
Fritz Perls y la psicoterapia del dialogo (o psicoterapia centrada en el cliente) de Carl Rogers.
La psicología y la terapia humanistas se caracterizan por el empeño en producir una
renovación de la psicología, donde “psicología” se entiende menos como termino (o sea, como
concepto retórico referido a una disciplina científica) que como topos (o sea, como guía para la
acción). Las raíces filosóficas se deben buscar sobre todo: en el existencialismo, en la
fenomenológica, en el humanismo clásico y en el humanismo socialista, en el humanismo
francés moderno (Ponty, Sartre, Camus).
12.1 Las raíces filosóficas
El existencialismo, que se remonta al danés Soren Kierkegaard (1813-1855) y al alemán
Friedrich Nietzche (1844- 1900) (entre otros representas alemanes K. Jaspers, M. Heidegger,
Ludwing Binswanger), influyo en la psicología humanista sobre todo a través de Martin Buber.
El existencialismo busca, mas allá de valores absolutos, normas establecidas, roles y
fachadas, al hombre “real” en su existencia genuina y “desnuda”. Las preguntas por el ser y el
sentido del mundo ya no se contemplan sino en la dimensión del tiempo, donde el ser humano
tiene que cuestionarse una y otra vez en su soledad, su cuidado y su angustia, y se encuentra
siempre por el camino de autodevenir. Es así puesta en duda la “esencia del hombre”, el
hombre solo puede ser aprehendido “desde adentro”, como ser autónomo, en su temporalidad
y su finitud. El hombre es aquello en lo cual se convierte cada vez en virtud de su obrar: esa es
su esencia. Como dice Sastre el hombre esta “condenado a la libertad”. Buber, enraizado como
Kierkegaard en la certeza religiosa, la significación de la relación yo-tú en tanto “encuentro” sin
finalidad, sin codicia, sin preconcepto.
El humanismo se manifestó primero en el Renacimiento en oposición al dogmatismo de la
Edad Media. Es (re) descubierto el “hombre nuevo” como individuo y en su singularidad; por
imitación de las formas de vida de los griegos y los romanos, se glorifica al individuo que se
autorrealiza, que se sitúa “mas allá del bien y del mal” (como el superhombre de Nietzche).
La fenomenológica parte de la experiencia sensible del ser humano y tras la serie de los
fenómenos busca su esencia autentica. La ya citada concepción de Sastre, “el hombre esta
condenado a la libertad”, se convierte con Merleau-Ponty en “el hombre esta condenado al
sentido”; esto supone una nítida oposición al humanismo clásico, que veía al hombre
determinado desde adentro, por los rasgos de su personalidad, y dejaba en un segundo plano
al mundo, pero tmb una oposición con el humanismo socialista, para el cual el mundo y las
relaciones sociales (sobre todo las materiales) eran lo determinante.

12.2 Las raíces en la psicología de la Gestalt


La psicología de la gestalt ejerció considerable influjo sobre las ideas de la psicología
humanista. La psicología de la Gestalt sostiene que en la percepción, en el pensamiento, en las
acciones voluntarias y en las series de movimientos se abre paso una organización total que
responde a leyes generales de la forma (Gestalt) y a orientaciones dinámicas. Esta “tendencia
a la conducta ordenada” le permitió explicar por que un organismo puede en muchos casos
seguir existiendo aunque haya sufrido lesiones considerables. Los enunciados de Metger
respecto de “seis rasgos distintivos del trabajo sobre lo viviente”.
1) La Gestalt no es arbitraria: a lo vivo no se lo puede “forzar a la larga contra su propia
naturaleza”; solo es posible hacer que se despliegue aquello que ya existía en el material
mismo como posibilidad.
2) Las fuerzas configuradotas son interiores: “las fuerzas e impulsiones que realizan la Gestalt
anhelada tienen su origen esencialmente en el mismo ser del asesorado”. En el dominio de
lo vivo, solo serán duraderas las Gestalten que se formen por el despliegue de fuerzas
interiores, sustentadas y restablecidas por estas
3) Los momentos del trabajo no son arbitrarios: el ser vivo no puede esperar a que otros lo
cuiden en un momento determinado. Ante todo tiene sus tiempos e instantes fecundos.
4) La velocidad del trabajo no es arbitraria: procesos de crecimiento, de maduración, de
curación tienen su ritmo propio y no pueden ser apresurados.
5) Es preciso tolerar los rodeos:
6) El proceso es reciproco. “el proceso del cuidado es reciproco…”.

12.3 La imagen del hombre de la psicología humanista


Iacov Levy Moreno, psiquiatría (y filosofo) elaboro una psicoterapia de grupos en la que
conflictos psíquicos e interhumanos se representaban y actuaban en escenas creadoras,
teatrales: “el psicodrama”.
Algunos aspectos básicos de la imagen del hombre de la psicología humanista siguiendo a
volver, están agrupadas en cuatro puntos donde expresa sus ideas básicas:
a) Autonomía e interdependencia social: el hombre, desde su dependencia biológica y
emocional postnatal, aspira a independizarse de controles externos. Esto tiene q ver con la
autonomía y con el tener q ser socialmente responsable: “solo un individuo que es
responsable por si mismo puede asumir responsabilidades frente a ala comunidad”
b) Autorrealización: para explicar la satisfacción de muchas necesidades primarias son
apropiados los modelos psicoanalítico y conductista de la regulación del organismo por el
principio de homeostasis.
aunque esas necesidades estén satisfechas, el organismo permanece activo, vivo,
afanosos de tomar iniciativas y aspirando a desplegar sus capacidades creadoras.
c) Orientación por la meta y el sentido: además de las bases materiales de su existencia,
representaciones axiológicas humanistas como libertad, justicia y dignidad del hombre
plasman la vida y la acción. es esencial a la fijación de metas que trascienden al ser “por la
búsqueda de sentido y cumplimiento más allá de la propia existencia”.
d) Totalidad: junto cola psicología de la gestalt la psicología humanista considera al “organismo
humano como gestalt, como todo orgánico significativo, y pone el acento en el carácter total
de sentimiento y razón, de cuerpo y alma”.

Los procesos de crecimiento y de autorrealización dependen de la satisfacción de necesidades


básicas. Abraham Maslow habla de jerarquía de necesidades: fisiológicas, de seguridad, de
contacto social, y de confirmación y estima. Solo cuando están satisfechas estas cuatro
necesidades de carencia, aparecen las necesidades de crecimiento y autorrealización.

13. TERAPIA GUESTALTICA (PERLS)


La raíz que la psicología humanista tiene en la psicología de las gestal se expresa en las
concepciones de la terapia guestaltica de Frederick (Fritz) Salomón Perls (1893-1970) y de su
esposa Lore. Desempeñaban un papel central en esta terapia la ley del cierre (Wertheimer) y el
efecto Zeigarnik (las acciones inconclusas se conservan en la memoria con preferencia);
además de la insistencia en la estructuración figura-fondo así como las ideas de la
autoactualizacion y del cotejo activo con el mundo exterior.
En la década de 1940 busco una denominación mas apropiada, estuvo a punto de escoger
“psicoterapia de la existencia” pero prefirió “terapia guestaltica” para diferenciarse con claridad
de las corrientes nihilistas del existencialismo (sobre todo de Camus y de Sastre). Perls sufrió
una crisis personal que duro varios años, durante la cual se ocupo de fenomenológica y
existencialismo, así como de psicología de la Gestalt. En su condición de judío debió escapar a
Holanda en 1933; se radico dsp en Sudáfrica. En la década de 1960 se formaron en los EEUU
dos distintas corrientes de terapia guestaltica. En la “costa oeste” (por influjo de Perls, Claudio
Naranjo, y James s. Simkin), surgió la orientación mas bien individualista e intensada en el
despliegue de la personalidad. En la “costa este”, en cambio, la terapia guestaltica se
desarrollo como abordaje de tratamiento psicoterapéutico (por influjo de Lore Perls, Paul
Goodman e Isadore From).

13.1 teoría y práctica terapéutica


Es insuficiente esta visión de la terapia guestaltica como mera orientación practica. Es cierto
que su “imagen del mundo” y el espectro de sus técnicas concretas de intervención se
presentan entretejidas en un pie de igualdad con la teoría hasta formar un todo. Tal vez la
terapia guestaltica sea entonces aquella variedad terapéutica en la cual la cosmovisión
filosófica ha reactuado con mas intensidad sobre el abordaje mismo.
Las ideas básicas de la filosofía de vida de la terapia guestaltica han sido formuladas del
siguiente modo por el discípulo de Perls, Eric Marcus (a979), quien parte de nueve
mandamientos nucleares tomados de Naranjo(1970):

1.”Vive ahora. Ocúpate del presente, no del pasado o del futuro”. El pasado y el futuro son
fantasías, ideas.
2.”Vive aquí. Ocúpate de lo que esta presente, no de lo ausente”. Es preciso tramitar muchos
“negocios inconclusos” del pasado, cerrar “figuras inacabadas”, para poder vivir aquí y ahora.
3. “deja de representarte cosas. Experimenta la realidad”. La terapia consiste en lo esencial en
ayudar al cliente a distinguir entre su fantasía y la realidad.
4. “Deja de racionar innecesariamente. Es mejor probar y ver” ¡experimenta contigo mismo!
5.”exprésate en lugar de manipular, explicar, justificar y juzgar”.
6.”entrégate al desagrado y al dolor como a la alegría. No restrinjas tu percatación
(awareness)” ¡No evites nada!
7. “no aceptes ningún “deber ser” o “tener que ser” que no sean los tuyos propio. No adores
ídolos”
8. “Asume la plena responsabilidad de tus acciones, sentimientos, pensamientos”
9. “Acéptate (y acepta a los demás) como eres ahora (y como ellos son ahora)”. “solo si
aceptamos lo inevitable del estado actual, podremos aceptar percataciones nuevas, desarrollar
otras, y probar nuevas maneras de ser en el momento que sigue”.

Según esto, la vida humana, en el sentido de la “filosofía” de la gestalt, es un proceso


progrediente, un deslizarse de situación en situación, caracterizada cada una, en lo interior, por
necesidades, sentimientos, experiencias; y en lo exterior, por percepciones, contactos,
diálogos, encuentros, qeu se entretejen siempre de una manera compleja y total, aunque la
conciencia, en consonancia con las necesidades, destaque en cada caso aspectos singulares
(“figuras”). La vida es en cada instante un cautivante experimento con las propias posibilidades
y experiencias; toda desmentida de necesidades, todo estrechamiento de las posibilidades de
vivencia y de conducta, toda evitación del contacto consigo mismo y/o con el mundo, expresan
y al mismo tiempo sustentan una perturbación. En la exposición que sigue, para articular las
perspectivas de estos diversos conceptos, tomaremos como eje el de “asimilación”: la
recepción y elaboración de elementos ajenos con miras al propio crecimiento.

13.2 Asimilación y crecimiento


Ningún organismo es tan autárquico que pueda existir solo, desde si mismo y crecer. Por es
vida y crecimiento sobrevienen por principio en el cortejo con el mundo. Ilustra esto con un
ejemplo elemental, la nutrición: para satisfacer el hambre, el hombre tiene que entrar primero
en contacto con el mundo. Este acometimiento del mundo es un acto de agresión (premisa
positiva y necesaria de la vida).
El alimento tiene q ser ahora asimilado al cuerpo; para ello es preciso morderlo, masticarlo y
percibir su sabor para así separar lo nutritivo y deseado de lo venenoso e indeseado. Lo
primero es recibido por el cuerpo, es disgregado y destruido por la masticación y la digestión, y
solo de esta manera un material ajeno puede ser asimilado por el cuerpo y servir al proceso de
crecimiento como algo propio del cuerpo.
Este ejemplo puede trasladarse en principio a los demás procesos de cotejo con el mundo, y
del metabolismo biológico, al “metabolismo anímico-espiritual”.
El crecimiento implica la transformación – definida como asimilación- de lo ajeno (al organismo)
en propio (del organismo). Tanto la destrucción de lo ajeno, que es premisa de su construcción
como algo propio, como el acercamiento a eso ajeno del mundo, y su incorporación, son actos
de agresión “dental”. Ya los psicólogos de la gestalt Kofka y Goldstein destacan el “encuentro
creador” del sujeto con el mundo; en este encuentro, en armonía con el estado de la necesidad
en cada caso, se destacan unidades de sentido (como figura) sobre lo circunstante (como
fondo).
Se pueden indicar dos perturbaciones de la asimilación, que tmb desempeña importante papel
en el psicoanálisis freudiano como mecanismos de defensa: introyeccion y proyeccion.
Introyeccion es la recepción de un material indigesto (no digerido), qu entonces permanece
como un elemento extraño y no asimilado. Proyeccion es el rehusamiento de toda recepción de
material incluido el que de manera originaria y propia pertenecía al organismo. Así,
determinadas partes no son reconocidas como “propias” sino que las proyecta al medio como
“ajenas”.

13.3 Dialogo, encuentro y autorregulación


Como el hombre es un ser social, su mundo es siempre social, es decir que su contacto con
aquel, su experiencia, o bien se hace en relación inmediata con otras personas, o bien si se
trata de “cosas” del mundo, tiene que tomar en cuenta al menos las necesidades e intereses de
las demás personas. En el caos optimo, se produce un encuentro humano: “yo y tu aquí y
ahora”. Este dialogo modifica algo en los participantes y ens. Relación reciproca y con el resto
del mundo.
El si-mismo abarca los sistemas parciales “yo”, “ello y “personalidad” (que no se debe confundir
con “persona”, para Perls sinónimo de “si-mismo”). Del ello provienen las necesidades del
organismo, que son recogidas por el yo, donde aparecen como intenciones concientes de
acción hacia el mundo exterior.
Esta clasificación funcional del si-mismo en el proceso de la “autorregulación organismica” se
aclara un poco mas en conexión con el denominado “ciclo de contacto”, según el cual trascurre,
en el caso típico, el cotejo del organismo con el ambiente. Si se logra el contacto
correspondiente con el medio, la figura se cierra, se hunde en el fondo y deja sitio a una figura
nueva. Este ciclo de contacto trascurre según 4 pasos:
1. Pre-contacto: del organismo o del medio surgen un anhelo o un estimulo que se convierten
en figura.
2. Toma de contacto: el anhelo se convierte en fondo y se recorta como figura una “imagen de
búsqueda” de las posibilidades de satisfacción.
3. Consumación del contacto: en el contacto como tal, cuerpo y medio son fondo, mientras se
viven de manera intensiva la figura y el contacto. la persona integra es capturada por el
vivenciar (percibir, sentir).
4. Pos-contacto: el proceso e contacto ha llegado a su termino, el si-mismo se difumina, la
figura retrocede hacia el fondo.
La autorregulación organismica, o sea, el permanente cotejo de estos ciclos de contacto con
procesos de formación guestaltica flexibles e íntegros, es, según Perls, la base del crecimiento
y de la maduración a lo largo de la vida. Si una toma de contacto se interrumpe se genera una
gestal o situación incompleta, q pugna por su cierre. Pero por el efecto Zeigarnik, justamente
las Gestalten no cerradas tienden a aflorar de continuo en al conciencia. Así “la evitación de
conflictos exteriores tiene por consecuencia la creación de conflictos interiores”.

13.4 Perturbaciones del contacto y estrategias de dominio


El contacto con el medio en el encuentro con el “tu”, pro tmb consigo mismo, se entreteje
íntimamente con el concepto de “limite”: solo donde existe un límite se puede producir un
contacto porque sin ese límite no sobrevendría más que una fusión indiferenciada. El limite es
al mismo tiempo el lugar el encuentro y de la separación.
Lo que se suele denominar neurosis es una maniobra protectora frente a una amenaza grave.
Estas maniobras operan como perturbaciones de los límites del contacto en la forma de cuatro
mecanismos: ya definimos dos de las formas de estas perturbaciones del contacto, a saber, la
introyeccion y la proyeccion. Las otras dos son:
la retroflexión, la persona vuelca sobre si misma impulsos (Agresividad) que normalmente
están dirigidos hacia afuera, hacia un objeto determinado. Si dsp la persona siente en ella
misma estas tendencias agresivas o no bloquea de manera completa esta conducta agresiva,
como se lo exige “la cc moral”, una parte de esta energía se volcara sobre ella misma en la
forma de reproches y sentimiento de culpa.
En la confluencia, los contactos en que el organismo se fusiona con su medio son para él mas
importantes que su propia identidad.
A manera de resumen se puede decir: “el introyectador hace lo que los otros esperarían de él;
el proyectador hace a los demás lo que él les reprocha; el confluente patológico no sabe quien
hace que a quien; y el retroflectador se hace a si mismo lo que querría perpetrar en otros”.
Perturbaciones del contacto todavía más severas son la deflexión, en la que se evita todo
contacto estrecho con el mundo exterior, y la desensibilizacion, en que el estado de alerta y las
sensaciones s reducen a un mínimo.

13.5 Fases del contacto y de la terapia


Perls distingue cinco fases o capas con que el individuo ha envuelto su si-mismo autentico
como encapas de cebolla, y que en al terapia s tienen que elaborar de afuera hacia adentro.
Caracterizaremos brevemente estas fases en la secuencia que va desde afuera hacia adentro
1. fase del cliché: el individuo no es capaz de alcanzar encuentros intensos; tiene una
conducta inauténtica, retórica, regida por clisés, ritualizada.
2. fase del juego de roles: pautas rígidas de rol y una espontaneidad escasa ayudan a evitar
un contacto demasiado intenso consigo mismo y con el medio
3. fase de bloqueo (“impasse”): la coraza protectora de 1 y 2 y los usuales clisés de conducta
han probado ser ineficaces, se difunde una sensación de vació, de desconcierto y de
ausencia de salidas
4. fase de implosión: se recurre primero a determinados programas extraídos de la
concepción que el ind tiene de si mismo, pero que están demasiado dirigidos hacia lo
interno
5. fase de explosión: las necesidades y los sentimientos que habían sido bloqueados,
segregados, evitados, s expresan ahora de una manera que es plenamente adecuada a la
situación y al medio.
6. fase de elaboración: permite que el individuo integre en el orden de la vivencia la identidad
nueva, ensanchada y establezca cotejos cognitivos con esta realidad total nueva.
7. fase conclusiva de modificación de la conducta: la nueva identidad es sondeada, puesta a
prueba y de esta manera afirmada en el orden de la conducta, por una vía experimental y
creadora.

13.6 Aspectos y técnicas de la intervención


“la toma de conciencia de sentimiento indeseados y la capacidad de tolerarlos son las
condiciones sine qua non de una tratamiento logrado”.
La terapia guestaltica no se centra en el material sino en el proceso mismo. En la conducta
aquí y ahora, en las estrategias de dominio, en la modalidad del contacto con el medio y
consigo mismo aparecen las gestalten incompletas, no cerradas.
Psicoterapia. Psicología online
1) El problema de la definición de la psicoterapia
Dada la pluralidad de enfoques psicoterapéuticos, existe una amplia gama definiciones. Feixas
y Miro(1993) intentan recabar lo común de las diversas definiciones, y definen la psicoterapia
como:
“un tratamiento ejercido por un profesional autorizado que utiliza medios psicológicos para
ayudar a resolver problemas humanas en el contexto de una relación profesional. Algunas
definiciones resaltan el valor del proceso interpersonal entre paciente y terapeuta como
característico de la psicoterapia, otras destacan fines específicos en términos de la
personalidad del paciente, o de sus pautas de comportamiento…”. Aunque la mayoría de los
terapeutas suelen ser psicólogos o psiquiatras, tmb otros profesionales como consejeros y
trabajadores sociales suelen ejercer esta actividad.
La diversidad tmb se refiere al “contenido” de la actividad siendo este el producto de la
interacción de diversos factores: las características del paciente, del terapeuta y de la relación.
Los motivos para comenzar un tratamiento son diferentes.

2) Desarrollo histórico de la psicoterapéutica


Sus raíces se remontan hasta diferentes tipo de saberes desarrollados en la cultura occidental
y procedentes de la magia, la medicina, la filosofía y la religión. Actividades q se refieren al
hecho de que la vida humana es inherentemente problemática. La convivencia subjetiva y
relacional genera problemas que suele ser clasificados como conducta anormal o desviada
socialmente

a) Sociedades primitivas:
en las sociedades tribiales primitivas las explicaciones sobre las causas de la anormalidad
están conectadas a metáforas sobrenaturales y místicas. Son de tipo animistas. La enfermedad
se ve como un fenómeno de posesión, un alma extraña ocupa el lugar del alma del paciente.
La ceremonia terapéutica consistía en un ritual, ejercido por un hechicero o chaman, que tiene
como objetivo la expulsión del alma posesiva. La practica exorcista como ejecución de este
ritual puede adaptar 3 formas:

 Expulsar al espíritu maligno mediante procedimiento “mecánicos”: ruidos, malos olores,


golpeándolo.
 Transferir el espíritu maligno a otro ser: un animal
 Intentar extraer el espíritu maligno por medio de conjuros o prodecimientos psíquicos.

b) Grecia y el mundo antiguo:


Es en Grecia donde surge el origen de la psicoterapia actual. Se produce una transición desde
el animalismo hasta la mentalidad racional.
Aristóteles se refiere a los distintos usos de la palabra para fines curativos.
Platón habla de cómo el “discurso bello” produce un estado de armonía en todas las partes del
alma. Piensan que hay algo de la locura que puede calmarse por medio de la palabra.
En diferentes escuelas filosóficas se cultivaban formas de o estilos de vida con su propio
entrenamiento psicológico: técnicas de autocontrol, recitación, memorización y control de la
dieta. Otra alternativa consistía en el control de las pasiones que generaban excesos
irracionales, se modifica las falsas opiniones que la generaban mediante ejercicios escritos o
verbales de meditación y concentración (antecedente cognitivo).
Grecia es la cuna de la medicina occidental. Hipócrates (s. IV a.C.) atribuye causas naturales a
las enfermedades. Postula la existencia de 4 “humores” (sangre, flema, bilis amarilla y bilis
negra) que se localizan en determinados órganos (corazón, cerebro, hígado y bazo) y que a su
vez se asocian a temperamentos específicos (sanguíneo, flemático, colérico y melancólico). La
salud resultaría del equilibrio de tales humores y la enfermad de su desequilibrio.
Galeno (128-200) dividió las causas de las enfermedades en orgánicas y mentales. Entre las
causas mentales se encontraban: las decepciones amorosas, problemas económicos, excesos
de alcohol, temores, la menstruación,etc. Ante esto el proponía la guía de un tutor o pedagogo
que aconsejaba como llevar una vida serena.
c) Edad media y renacimiento:
La iglesia jugo un papel central al considerar los trastornos mentales como producto del diablo.
El pecado se constituye en la raíz de todo mal y la confesión en el procedimiento terapéutico
para evitarlo. Se inventa la Hoguera, se captura los herejes y brujas. Se los tortura. Se le
llamaba la quema de brujas inquisitorial. La iglesia empieza a plantear otra forma de tratar la
locura que no es la hoguera. En el año 1500 aparece San Ignacio Loyola. En su libro
“Ejercicios Espirituales” donde anticipaba métodos como el manejo de imágenes (imaginar que
esta en otro lugar), jerarquías de acercamiento a problemas y especificidad de tareas. Aparece
tmb Gilberto Jofré en el siglo XV creo el primer hospital psiquiátrico de occidente.

d) Siglos XVI a XVIII


Aparecieron una serie de intelectuales que ofrecieron un enfoque más humanista de los
enfermos mentales.
Vives defiende la causa de los pobres y marginados incluso marginados por demencia o
rareza. Paracelso enfatizo en que la influencia de los astros era la que producía el trastorno
mental (de ahí el termino lunático). Se va humanizando la asistencia de los enfermos mentales
se empieza a pensar en causas psicológicas y sociales de la enfermedad mental.

e) Siglo XVIII y comienzo del XX


Dos nombres destacados de este siglo: Gall estaba convencido q determinadas funciones
corporales y emocionales estaban controladas por determinadas áreas del cerebro. Afirmaba
que la forma del cráneo se relacionaba con el grado de extensión y preponderancia de las
zonas cerebrales y que en base a ello se podía estudiar el carácter. Llamo a este método de
diagnostico “frenológica”; Mesmer defendió que las personas tenían un fluido en el cuerpo de
carácter magnético que cuando se desequilibraba hacia enfermar a la persona. Propuso
restaurar ese desequilibrio con el uso de imanes, para después evolucionar hasta la interacción
del magnetismo del terapeuta y el del paciente. Consistía en la colocación de imanes cerca del
paciente, la ingesta de un fluido de hierro y pases de mano de imanes por determinadas zonas
corporales. Magnetoterapia. Braid retomo estas prácticas las reformulo como un estado de
“sueño nervioso”. Para explicarlo acuño el termino “hipnosis”.

f) De la hipnosis al psicoanálisis
Francia era el centro de los avances médicos en Europa, en concreto de la neurología.
Resurge el interés por la hipnosis en dos grandes centros o escuelas: la Escuela de Nancy
(con Liebault y Berheim) y La Escuela de la Salpetriere en torno a Charcot. En ambos centros
estudio Freíd. Charcot explicaba la hipnosis como un proceso neurológico. La parálisis de la
histeria podía reproducirse y eliminarse bajo hipnosis, según su concepción porque activaba
una lesión neurológica especifica. Janet estudio con Charcot y se intereso en la hipnosis como
vía de estudio de la “Mente subconsciente”. El método catártico fue descrito por Breuer(aunque
Janet ya lo practicaba).
Brear trabajo con Freud, producto de esto Freud escribió “estudios sobre la histeria (1895)”.
Donde aparece el caso de Anna O.
Sigmund Feud (1856-1939) comenzó su práctica abordando numerosos casos de histeria. En
un principio practico el método catártico que desarrollo con Breuer. Hacia desaparecer los
síntomas pero no que volvieran a aparecer, no modificaba la estructura icc subyacente. Fue
descubriendo los procesos defensivos del Yo que rechazaban los recuerdo y emociones
insoportables y la importancia de la relación terapéutica para vencer y trabajar contra tales
resistencias icc, lo que le llevo a abandona el método catártico y a desarrollar la asociación
libre. Abandono la sugestión. La asociación libre se realizaba sobre el material que el paciente
traía a consulta.

g) El desarrollo de la psicoterapia hasta la actualidad.


La psicología clínica se constituyo en los EEUU a principios del siglo XX. En Europa la
concepción dominante del tratamiento era médica o bien derivada de la orientación
psicoanalítica freudiana.
A partir de las dos guerras mundiales la intervención de los psicólogos en los asuntos sociales
y públicos fue creciéndolos psicólogos comienzan a generar modelos terapéuticos ajenos al
psicoanálisis y los presenta como alternativas mas científicas a este. Roger sobre 1943 crea la
terapia centrada en el paciente como una alternativa nueva de psicoterapia, e inicia un proceso
de investigación sobre la relación terapéutica. Desde el ámbito académico se acentúa el
conductismo y la terapia de conducta. Esta se propone que los trast mentales sin base
organiza son trastornos aprendidos, derivados de las leyes del condicionamiento y por lo tanto
susceptibles de ser modificados en base aun reaprendizaje. Los conductistas Eysenck, Skinner
y Wolpe desarrollan esta nueva concepción. Eysenck: cuestiona la efectividad de la
psicoterapia psicoanalítica; Skinner desarrolla su paradigma del condicionamiento operante; y
Wolpe demuestra que la psicoterapia conductista es aplicable y efectiva en el tratamiento de la
neurosis sin recurrir a los procedimientos largos y costosos de la terapia psicoanalítica. La
crítica es que tiene una imagen del hombre demasiado mecanizada y olvidada de los aspectos
más subjetivos.
Hay un doble rechazo: al modelo sicoanalítico que se considera excesivamente especulativo y
del conductista que se considera demasiado reduccionista y mecanicista. Las nuevas
alternativas son la psicología humanista,- Rogers; el modelo sistémico de terapia fliar (Bateson
JAckson, Haley, Minuchin) y el modelo cognitivo (Ellis, Beck, Meichenbaum, Mahoney,etc). En
los últimos años las tendencias más actuales en el campo de la psicoterapia son:
1º la tendencia a la investigación de resultados. Constatación que la psicoterapia es mas
efectiva que el placebo y el no tratamiento. Todos los tratamientos son efectivos
2º tendencia impulsada hacia la búsqueda de modelos eclécticos o integrativos. Selecciona el
tipo de terapia en función del paciente-problema-terapeuta
3º la tendencia creciente hacia la terapia breve, bajo criterios de efectividad y eficiencia.

A .MODELOS PSICODINAMICOS
1. reseña histórica:
El psicodinamico hace referencia a aquellos modelos en los que el conflicto intrapsiquico tiene
un papel central. El psicoanálisis fue creado por Freud. Su obra fue influenciada por Hrbat
quien mantenía una idea asociacionista de la conciencia, incluia un nivel conciente y otro
preconsciente, de Fechner saco el concepto de censura, de Brucke y Meynert recoge
conceptos como el de los procesos primarios y secundarios, de Brentano el concepto de yo
como fc autónoma. Feixas y Miro dividen en 4 el desarrollo de la obra de Freud:
 1. la etapa prefundacional(1886-1895): clasifica neurosis y busca un método de tratamiento
 2. la etapa fundacional ( 1895-1895): desarrollo del método de asociación libre y el
abandono de la teoría de las experiencias traumáticas (seducción infantil).
 3. la etapa de la Psicología del ello(1900-1914). Se fundamenta en el concepto de libido, se
entiende como la fuente de energía del psiquismo, la pulsión sexual, que puede reprimirse,
descargarse, sublimarse,etc.las transformaciones de la libido regulan la elección de objeto y
la formación del carácter o estructura psíquica. Elabora la noción de icc en una primera
tópica, los sueños como realizaciones icc de deseos, la descripción de la estructura mental
en cc- pcc- icc, la descripción de los mecanismos de defensa y la diferencia psicosexual-
estructural entre h y m.
 4. la etapa de la Psicología del Yo (1814-1939): desarrolla su segunda teoría de la
estructura mental, la segunda tópica, que se organiza con fuerzas psíquicas en conflictos
entre el Ello, el Yo y el Superrío. Introduce el concepto de pulsión de muerte (thanatos). Los
principales disidentes del psicoanálisis freudiano fueron: Adler desarrolla su psicología
individual centrada en el sentimiento de inferioridad y su compensación; Jung desarrolla su
concepto de icc colectivo. El psicoanálisis actual se caracteriza por el desarrollo de varias
corrientes: los que propugnan un énfasis en el yo y las relaciones objetales (Rappaport,
Anna F); otra línea destaca el papel de las experiencias tempranas en el funcionamiento de
la personalidad (Klein, Mahler y Bowlby). Una tercer tendencia intenta aplicar psicoanálisis a
patologías como la psicosis y los trastornos de personalidad (From, Reichman,Kernberg).
Una cuarta línea destaca el papel de los aspectos psicosociales en el desarrollo (Fromm,
Ericsson, Sullivan, etc). Otra quinta línea aplica formas breves de psicoterapia psicoanalítica
basadas en la investigación (Mann, Malan). La sexta línea retoma el psicoanálisis para
volver a sus fuentes a partir de la obre de J.Lacan y de su tesis icc estructurado como un
lenguaje. La séptima, la mas actual, intenta acercar el psicoanálisis a los modelos de la
psicología cognitiva (Bowlby, Aireti, Erdelyi).
2. Conceptos fundamentales:
Se suele definir al psicoanálisis desde 4 niveles:
1. Un método de investigación de los significados mentales icc
2. Un método de psicoterapia basado en la interpretación de las relaciones transferencia les,
resistencia y deseos icc.
3. Un conjunto de teorías psicológicas sobre el funcionamiento de la mente (meta psicología) y
teoría clínica sobre los trastornos mentales y su tratamiento
4. Un enfoque filosófico o general para entender los procesos de las culturas y la actividad
social.

Los conceptos fundamentales del psicoanálisis se formulan a través de los cinco modelos que
Freud desarrollo sobre la actividad psíquica:
 Modelo topográfico: distinguía 3 niveles de cc :icc pcc y cc
 Modelo dinámico: desde esta perspectiva los fenómenos mentales son el resultado de
fuerzas en conflicto. El síntoma es una solución de compromiso.
 Modelo económico: se ocupa de los procesos energéticos que regulan la actividad mental.
Estos procesos son el principio de placer y el de realidad. La libido es la fuente energética.
 Modelo genético: se ocupa del desarrollo evolutivo del sujeto, en concreto de sus procesos
icc. Se lo denomina desarrollo psicosexual. Fase oral, anal, “falca”, “genital”.
 Modelo estructural. Pertenece a la última etapa de la producción de freud. Se distinguen 3
estructuras mentales: el ello, el supero yo y el yo.

3. método terapéutico:
Se basa en tres procesos fundamentales: La asociación libre, el análisis de los fenómenos de
Transferencia y Contra transferencia y el análisis de la resistencia.

4. El psicoanálisis según Lacan:


Desarrolla una teoría del sujeto que supone un retorno radical a Freud a través de su
formulación del icc estructurado como un lenguaje. El icc se estructura mediante 3 registros: lo
imaginario, lo simbólico y lo real. Lo imaginario hace referencia a las identificaciones del sujeto
con una serie de imágenes. Lo simbólico hace referencia a la entrada del lenguaje en la
formulación de lo icc. Lo real hace referencia a lo que escapa a al simbolización del lenguaje.
El paciente no sabe cuanto durara su sesión, ya que esta puede ser interrumpida en cualquier
momento por el analista como ocasión para que surga el deseo icc. La sesión se centra en el
desarrollo de la cadena de significantes, a través de la asociación libre y las reglas
terapéuticas.
Soren Kierkegaard
Nació en Copenhague el 5 de mayo de 1813 y falleció el 11 de Noviembre de 1855. Era
jorobado y tenía una pierna mas larga que otra. Su padre era un rico comerciante, quien influyo
a Kierkegaard por sus fantasías morbosas. K estudio teología y filosofía en la Universidad de
Copenhague donde conoció la filosofía hegeliana, contra la que reacciono con apasionamiento.
Abandona toda práctica religiosa y se dedica a gozar de la vida universitaria.
Tenia 9 hermanos, 6 de ellos murieron según K porq su padre maldigo a Dios cuando era niño.
Su formación religiosa se la debió sobre todo a su padre, un hombre melancólico que se
apasiono por la filosofía después de retirarse de los negocios. K escuchaba y presenciaba las
charlas de filosofía de su padre con sus amigos.
Tras la muerte de su padre en 1838 se concentro en problemas religiosos. Por ello su filosofía
se ha caracterizado como un existencialismo cristiano. En 1840 se comprometió con Regine
Olson, de 17 años, un año dsp se separa por su incapacidad para aceptar ese vínculo a causa
de su naturaleza melancólica y su vocación filosófica. El compromiso en esa época era un
acuerdo entre familias, donde tenía mucha importancia el dinero; era una transacción con cada
uno de los hijos y se firmaba por ambas flias. Cuando se rompe el compromiso, la ley danesa
no permite volver a casarse. Él se autoculpa diciendo que una voz le dice que tiene que seguir
a Dios. Esto lo realiza para salvar a su novia y conseguir q ella se pueda volver a casar. Decide
destinar el resto de su vida a escribir filosofía, y escribió casi un libro por año (más de 20
obras). La herencia recibida de su padre fue lo que le permitió dedicarse por completo al
pensamiento filosófico.
Su solitaria niñez, su apariencia física poco común, el carácter melancólico y religioso de su
padre, su vida disoluta en Copenhague, el tardío acercamiento a su padre y sus primeras
experiencias religiosas, su renuncia al matrimonio, etc., son todas experiencias de vida que
bien podrían esgrimirse como explicación de su obra.
La filosofía del danés tiene 3 características: esta encuadrada dentro del romanticismo, es una
respuesta a Hegel y esta teñida por una introspección marcada por la propia historia de K.

EL HOMBRE Y LA ELECCIÓN DE LA VIDA.


En su teoría presenta 3 estadios fundamentales en el camino de la vida: el estético, el ético y el
religioso.

Estético:
Quiere decir lo inmediato y sensual que es el punto inicial de vida de todo hombre. Una vida
basada en el plano estético lleva solo a la desesperación. Ya que según K el hombre lleva en si
algo mas que no será satisfecho por una vida sensual. Este algo mas es lo eterno. El término
que mejor describe este llamado del espíritu en el mundo sensual es la angustia. La angustia
es una indicación de que el hombre tiene lo eterno en si mismo. Sin lo eterno no habría
angustia. El hombre que a través del llamado de la desesperación ha sentido la ineficiencia de
una vida en al esfera estética y en al desesperación, y no permanece allí, es suficientemente
maduro para elegir algo mas y entrar en la esfera ética. El esteta vive su vida como un teatro. K
representa al estético en los mitos literarios de :
 Don Juan : representa el poder y el placer de la seducción inmediata que alinea sus
conquistas, una junta otra, es la pura fuerza del eros. seducción y conquista
permanente, no concreción, es mas importante la caza que la presa. Importa el
acto de la seducción. Evita la posesión porq el éxito de la seducción pone fin al
placer.
 Fausto: novela de autor alemán. Encarna en cambio el juego del conocimiento. Es un señor
que firma un pacto demoníaco que obliga a Fausto a la búsqueda sin descanso del
conocimiento absoluto. Tmb es seductor pero de una sola mujer. Se conquista
gracias a la superioridad intelectual.
El esteta esta privado de un contenido real, de la propia subjetividad: existe solamente en la
imaginación por que no se ha elegido nunca a si mismo en la realidad. Se muestra como un
enigma. Así, la libertad pierde sentido porque el simple pensar me presenta varias maneras de
actuar. La voluntad libre consiste precisamente en la elección y en la realización de lo elegido.
La vía estética de la vida es un hedonismo refinado, que consiste en una búsqueda de placer y
el cultivo de las apariencias y las formalidades. El hombre esta preso de sus sentidos, esclavo
de sus deseos y estados anímicos, regulado por el principio de placer.
Todos estos periodos tienen un momento de caída donde la persona siente que esto no
alcanza: K dice que es el “efecto de lo eterno” en el H, sensación de vacío que indica que hay
algo mas y que no puede alcanzarlo y se angustia: sensación del periodo estético, ese algo
mas que no se puede alcanzar es lo eterno: Dios. Si el hombre no escucha este llamado de la
angustia va a caer en un periodo posterior que es más grave: la desesperación. La angustia
funciona como pasaje a la segunda etapa. El H se conforma con una vida placentera, la
preocupación es arrancarle el máximo placer posible, aunque desemboque en la nostalgia. lo
bueno es lo que satisface, lo bello o agradable. Escala en el ser personal: Existencia.

Ético:
Implica un intenso y apasionado compromiso con el deber y con obligaciones sociales y
religiosas incondicionales. La vida ética esta caracterizada por la seriedad y consistencia de las
elecciones morales. El H tiene que cumplir con las obligación de lo social, lo familiar, la
formalidad, es el periodo en el que esta mas agarrado de las normas. El punto de fuga de este
periodo es la fatiga. Se aburren y se cansan de esa vida, de cumplir con todas esas
obligaciones, de ser siempre meticulosa y dedicada. La fatiga es la llave para el camino
superior. El hombre descubre en si mismo la verdad, que es la subjetividad. Se decide por le
matrimonio, una profesión, una actividad social, etc. Escala en el ser personal: ser en sí.

Religioso:
Periodo en el que uno se somete a la voluntad de dios, pero, al hacerlo, encuentra la autentica
libertad. Se llega a este estadio mediante una relación subjetiva muy personal y autentica con
Dios por medio de la fe. Paso definitivo que tiene que dar el hombre. Solo si renuncia a si
mismo, para superar las limitaciones que la realidad le impone, accede a lo trascendente, a
Dios y a la verdadera individualidad. La persona es tal por ser existencia dialogada entre el yo
humano y el Tú de Dios. El H es verdaderamente persona cuando sale al encuentro de Dios.
Ese dialogo verdadero con Dios K lo llamo “salto de fe”. El periodo religioso esta basado en el
reconocimiento de la ineficiencia del esfuerzo humano. Este periodo para K no tiene falla, ya
que se puede vivir la vida plenamente en comunicación con Dios. Escala en el ser personal:
Trascendencia.

LA ANGUSTIA
Sentimiento que aferra y domina al hombre. Es una voz de alarma, aunque puede ser también
la tentación para un nuevo pecado. Tomar decisiones es lo que trae angustia y esto va
aparejado con la idea de pecado original y de eternidad (muerte). La elección es lo que
angustia tanto al hombre.
La encarnación es una paradoja: porque significa la aparición de lo infinito en el tiempo que
ninguna mente humana puede terminar de comprender, y porq Dios, libre de culpa, debe ser
absolutamente diferente del hombre, cuyo destino yace en la falsedad desde que vive en el
pecado. Ante esta paradoja surge la fe.
El hombre se encuentra entre dos polos: La nada: el pecado, es lo mundano y lo absoluto: es
lo máximo Dios.
El hombre debe elegir entre ellos. El ser del hombre oscila entre la nada de la cual viene y la
opción por lo absoluto. La angustia es el resultado de esa tensión, de tener que elegir. Para K
esa tensión dialéctica que tiene el hombre encuentra su cause en Jesucristo, es el concepto
que une a la nada y lo absoluto. Jesucristo es hombre y es Dios, es la mezcla perfecta en una
misma persona y al mismo tiempo. En Jesucristo se sintetizan tiempo y eternidad.
En el seguimiento a Jesucristo esta la solución para la existencia humana. El hombre no se
salva si no es pegando el salto de la fe, salto por el cual opta por Dios. Salto cualitativo entre lo
que entiende la inteligencia humana y lo que acepta por fe.

Temas fundamentales que trabaja K:


 Libertad / Ser
 estético/ ético/ Religioso
 elección- Angustia
 Mal / Pecado : Es la nada, el no ejercer la propia libertad, el quedarse distraído con los
placeres, con el divertimiento, con lo mundano. Por eso la necesidad del salto, el mal es no
constituirse como persona frente a Dios, no confirmar la propia existencia. . La nada y lo
absoluto son dos principios opuestos. La diferencia radica en que el h cuenta con una
voluntad, con una libertad que lo lleva a la angustia y a al desesperación o a la redención.
Si el hombre ignora el llamado a lo absoluto, sentirá angustia y luego desesperación. Si el
hombre se da cuenta de su situación, entonces y solo entonces realizara el salto y vivirá en
la vía religiosa.
Combatir el mal es ser mas fuerte que esa nada, es llenar con la fe esa muestra de lo absoluto
que es la angustia. La salvación del H radica en el hecho de elegir, no cualquier cosa si no esto
o aquello con compromiso, porq cada acto nos constituye, nos hace o no quedarnos en
estadios inferiores, nos hace avanzar hasta los brazos de Dios.

K realiza una doble escritura:


 Literaria: “Diario de un seductor” (es el resultado de la ruptura de su No casamiento)
 filosófica:
 “Tratado de desesperación”
 “Temor y temblor”: se centra en el mandamiento de Dios según el cual Abraham ha de
sacrificar la vida de su hijo Isaac, violando las convicciones éticas de Abraham. Al someterse
al mandato de Dios da muestra de su fe, aunque no lo comprenda. Esta “suspensión de la
ética” permite a Abraham alcanzar un autentico compromiso con Dios. Para evitar la
desesperación ultima, el hombre tiene que dar un salto de fe similar en una vida religiosa.
Uno esta llamado a ello por el sentimiento de angustia que es un temor a la nada.
 “El concepto de angustia”: Cap. V: la inocencia es ignorancia. La Biblia niega al
hombre en estado de inocencia el conocimiento de la diferencia entre el bien y el mal rompe
la vara sobre todas meritorias fantasías católicas. En este estado hay paz y reposo, pero hay
al mismo tiempo otra cosa que no es guerra ni agitación ¿q es ello? Nada, pero ¿Qué efecto
ejerce? Nada. Engendra angustia. Este es el profundo misterio de la inocencia: que es al
mismo tiempo angustia.
La angustia es la realidad de la libertad como posibilidad antes de la posibilidad. Por eso no
se encuentra ninguna angustia en lo animal; justamente por que éste, en su naturalidad, no
esta determinado como espíritu. Quien se hace culpable por angustia es inocente: no fue el
mismo, sino la angustia, un poder extraño que hizo presa en él, un poder que él no amaba,
del cual, por el contrario, se apartaba angustiado; y sin embargo es culpable: se había
hundido en la angustia, a la que amaba a la vez que temía, o hay en el mundo nada mas
ambiguo que esto. El hombre es una síntesis de lo psíquico y lo corpóreo; pero una síntesis
inconcebible cuando los dos términos no son unidos en un tercero. Este tercero es el espíritu.
El espíritu tiene angustia de sí mismo. El espíritu no puede librarse de sí mismo; tampoco
puede comprenderse a si mismo, mientras se tiene a si mismo fuera de si mismo; de la
angustia no puede huir porque la ama; amarla, no puede propiamente, pues que la huye. Es
ignorancia, pero una brutalidad anormal, sino una ignorancia determinada por el espíritu, pero
que es angustia precisamente por que es una ignorancia de la nada. Aun reina la inocencia
pro baste que resuene una palabra para que se concentre la ignorancia. Dios dijo a Adán:”tan
solo del árbol de la ciencia del bien y del mal no puedes comer”. Adán no entendió estas
palabras pues ¿Cómo había de entender estas palabras, si esta distinción era el resultado de
gustar la fruta del árbol?
La prohibición despertó el deseo, se obtiene en lugar de la ignorancia un saber, un saber de
libertad. La prohibición le angustia, pues la prohibición despierta la posibilidad de la libertad
en él. Solo existe la posibilidad de poder, como una forma superior de la ignorancia y como
una expresión superior de la angustia, porque este poder en sentido superior es y no es;
porque ama y huye en sentido superior. A las palabras de la prohibición siguen las palabras
de la sanción: tú morirás. Adán no ha entendido lo expresado. De este modo es llevada la
inocencia hasta el extremo. Es presa de la angustia en su relación con lo prohibido y con el
castigo. No es culpable y sin embargo hay en ella una angustia, como si estuviese perdida.
La inocencia puede hablar; por tanto posee en el lenguaje la expresión para todo lo espiritual.
Gustavo Cataldo - Verdad e Interioridad en Kierkegaard.
Kierkegaard, heredero del idealismo alemán y en polémica con Hegel, parte de esta misma
concepción del sistema. En el Postcriptum afirma que “un sistema y un todo cerrado son unas
ola y misma cosa; por lo tanto, mientras el sistema no está acabado, no hay sistema”. Señala q
“un fragmento de un sistema es un sin sentido”. Para él todo sistema, aseverado como tal,
constituye una “falta de honestidad”. No cabe sistema, sino en un mundo de ideas puras. La
subsuncion y reducción de lo real a lo ideal es lo que faculta todo pensamiento sistemático. La
existencia para K es una noción cercana a la de individualidad. La existencia separa las cosas
del pensamiento y las pone fuera de la inmanencia; precisamente, existencia es ex sistere, “ser
fuera”. De allí que una existencia puramente pensada sea una contradicción. El pensamiento
solo concibe esencias. “la realidad no se deja expresar con el lenguaje de la abstracción, porq
el plano en que ésta se halla no es el de la realidad, sino el de la posibilidad…”.
Hegel piensa la verdad en términos de totalidad "la verdad es un todo”, además introduce la
dialéctica en dicha totalidad ideal. Esta intenta insertar el movimiento en el plano ideal y
además recuperar el valor de lo negativo como motor del despliegue dialéctico. Lo real avanza
hasta a través de la negacion, hacia una realidad superior y más plena, es lo que hegel
denomina aufheben. La expresión designa suprimir o derogar como guardar o conservar.
La crítica de Kierkegaard a la dialéctica hegeliana avanza, en primer lugar, en dirección a negar
la posibilidad de introducir el movimiento en un plano puramente ideal. Idea y movimiento
constituyen dos determinaciones contradictorias. Ni el movimiento es pensamiento, ni es
posible comprender el movimiento a través del pensamiento.
El concepto hegeliano q más crítica es el de “mediación dialéctica”: la aufheben. Según K la
existencia es una realidad imposible de sintetizar. En la existencia no hay síntesis posible. La
relación entre la existencia e interioridad es lo que K llama “pensamiento subjetivo”. El modelo
de este pensamiento es el cristianismo. La formulación kierkegaardiana “la verdad es la
subjetividad” encuentra su plena expresión en la vida de fe.
El puro saber objetivo implica distancia, desasimiento, descompromiso; la fe, por el contrario,
comporta un “interés infinito”, personal y apasionado por la propia felicidad eterna. La verdad
cristiana, pues, sobre todo es una “verdad existencial”. Si cabe hablar de “subjetivizacion” es en
el sentido preciso en que la verdad no permanece exterior al sujeto, sino que se interioriza en
una verificación existencial. Si resulta hablar de “relativización”, lo es sólo en el sentido en que
al reflexión se dirige ya no a un puro objeto, desligado del sujeto, sino al modo como la verdad
se relaciona con un sujeto particular existente.
Todos los problemas reales – existenciales – son necesariamente apasionados. “…pues la
existencia, cuando s tiene conciencia de ella, produce pasión”. En tanto el pensamiento
objetivo es desinteresado para ser objetivo, el pensamiento subjetivo se caracteriza por el
“interés infinito” que tiene el que existe, justamente, por la existencia.

Carpeta:
Kierkegaard es el filosofo mas mundano, va viendo la realidad, lo que ocurre, lo que le pasa a
la gente, por eso dice que al vida de las personas se vive subjetivamente, por ello esta en
contra de Hegel que es sistemático y objetivo, “idealismo hegeliano”. K dice que lo previo es
Dios. El filósofo posterior a K es Jaspers.
Jean–Paul Sartre - El existencialismo es un humanismo (A)
Quisiera defender al existencialismo de una serie de reproches que se le han formulado, se nos
ha reprochado:
 el invitar a la gente a permanecer en un quietismo de desesperación, porque si todas
las soluciones están cerradas, consideraríamos q la acción en este mundo es imposible.
Desembocaríamos en una filosofía contemplativa, dado que contemplar es un lujo, nos
conduce a una filosofía burguesa. (reproches comunistas).
 que subrayamos la ignominia humana, que mostramos lo turbio, lo viscoso, y que
desatendemos ciertas bellezas risueñas. Segun Mlle. Mercier critica católica, que hemos
olvidado la sonrisa del niño.
 Que negamos la realidad y la seriedad de las empresas humanas, puesto que si
suprimimos los mandamientos de Dios y los valores inscriptos en la eternidad, no queda mas q
la estricta gratuidad, pudiendo cada uno hacer lo que quiere.(reproches cristianos).

Entendemos por existencialismo una doctrina que hace posible la vida humana y que, por otra
parte, declara que toda verdad y toda acción implica un medio y una subjetividad humana. El
reproche esencial que se nos hace es que ponemos el acento en el lado malo de la vida
humana. Se asimila fealdad a existencialismo. Me pregunto si el cargo que le hacen es, no de
pesimismo, sino más bien de optimismo. En el fondo, lo que asusta en la doctrina que voy a
tratar de exponer ¿no es el hecho de que deja una posibilidad de elección al hombre?
¿A qué se llama existencialismo?
La mayoría de los que utilizan esta palabra se sentirán incómodas para justificarla. Lo que
complica las cosas es que hay dos especies de existencialistas: los primeros, que son
cristianos, entre los cuales yo colocaría a Jaspers y a Gabriel Marcel, de confesión católica; y
por otra parte los existencialistas franceses y a mi mismo. Lo que tienen en común es que
consideran que la existencia precede a la esencia o que hay que partir de la subjetividad.
Consideramos un objeto fabricado: cortapapel, este objeto:
 Ha sido fabricado por un artesano que se ha inspirado en un concepto.
 Con una técnica de producción previa que forma parte del concepto
 Tiene una utilidad definida, no se puede suponer un hombre que produjera un cortapapel
sin saber para qué va a servir ese objeto.
Diríamos entonces que la esencia (conjunto de recetas q permiten producirlo y definirlo)
precede a la existencia. Se puede decir que la producción precede a la existencia. Todos
tenemos adentro de nuestra cabeza la esencia del abrecartas, el concepto, cada uno tendría
esa esencia previa.
Al concebir un Dios creador, este Dios se asimila a un artesano superior, admitimos siempre
que la voluntad sigue mas o menos al entendimiento, o por lo menos lo acompaña, y que Dios,
cuando crea, sabe con precisión lo que crea. Dios produce al hombre siguiendo técnicas y una
concepción. Por lo tanto si pensamos con respecto a la vida de cada uno, esta idea de esencia
la tendría Dios.
En el siglo XVIII, en el ateismo de los filósofos, la noción de Dios es suprimida, pero no pasa lo
mismo con la idea de que la esencia precede a la existencia. Esta idea la encontramos en
Voltaire y Kant.
El existencialismo ateo, de Sastre, declara que si Dios no existe, hay por lo menos un ser en el
que la existencia precede a la esencia, un ser que existe antes de poder ser definido por
ningún concepto, y que este ser es el hombre. Al no existir Dios la esencia única puede
aparecer posterior a la existencia, no hay nada previo.
¿Qué significa aquí la existencia precede a la esencia? Significa que el hombre empieza por
existir, se encuentra, surge en el mundo, y que después se define. El hombre tal como lo
concibe el existencialista, si no es definible, es porque empieza por no ser nada. Solo será
después. Así, pues, no hay naturaleza humana.
El hombre no es otra cosa que lo que él se hace. Este es el primer principio del existencialismo.
Es también lo que se llama la subjetividad. El hombre empieza por existir, es decir, que
empieza por ser algo que se lanza hacia un porvenir, y que es consciente de proyectarse hacia
el porvenir. Por ello tiene una dignidad mayor que la piedra. El hombre es ante todo un
proyecto que se vive subjetivamente, el hombre será lo que habrá proyectado ser.
Pero si verdaderamente la existencia precede a la esencia, el hombre es responsable de lo que
es. El primer paso del existencialismo es poner a todo hombre en posesión de lo que es, y
asentar sobre él la responsabilidad total de su existencia. Es responsable de todos los
hombres.

Hay dos sentidos de subjetivismo:


 Elección del sujeto individual por si mismo
 Imposibilidad para el hombre de sobrepasar la subjetividad humana. Sentido profundo del
existencialismo.
Cuando decimos que el hombre se elige, entendemos que cada uno de nosotros se elige, pero
al elegirse, elige a todos los hombres. Al crear al hombre que queremos ser, no cree al mismo
tiempo una imagen del hombre tal como consideramos que debe ser. Elige ser esto o aquello
es afirmar el mismo tiempo el valor de lo que elegimos, porq nunca podemos elegir mal; lo que
elegimos es siempre el bien, y nada puede ser bueno para nosotros sin serlo para todos. Soy
responsable para mi mismo y para todos, y creo cierta imagen del hombre que yo elijo;
eligiéndome, elijo al hombre. En resumen: la existencia se va demostrando en las elecciones.
El H va avanzando en la medida que va eligiendo, tomando decisiones. Es responsable de sí.
“el hombre esta condenado a la libertad”. El H elige y en la medida que lo hace compromete la
idea universal del hombre. “me elijo a mi mismo y elijo al hombre”. El hombre es el resultado de
sus decisiones. La acción es elegir. Toda elección por naturaleza es buena, porq el H siempre
elige lo bueno.

El existencialista suele declarar que el hombre es angustia. Significa q el hombre que se


compromete y que se da cuenta de que es no sólo el que elige ser, sino también legislador, que
elige al mismo tiempo que a si mismo a la humanidad entera, no puede escapar al sentimiento
de su total y profunda responsabilidad. Incluso cuando la angustia se enmascara, aparece. Es
esta angustia la que Kierkegaard llama la angustia de Abraham. No se puede dejar de tener en
la decisión que toma, cierta angustia. La angustia es la condición misma de su acción: porq
esto supone que enfrentan una pluralidad de posibilidades, y cuando eligen una, se dan cuenta
que sólo tiene valor porque ha sido la elegida. Y esta especie de angustia que es la describe el
existencialismo, veremos que se explica además por una responsabilidad directa frente a los
otros hombres que compromete.
El hombre es angustia porque es una acción que hay que tomarla, porq esa acción tiene
consecuencia y es la angustia que esta dentro del hombre. Hombre libre 100% responsable de
su vida, vive subjetivamente.
El hecho de tomar decisiones trae 2 consecuencias:
 Angustia
 Da cuenta de que tiene todo por hacer y que puede hacer todo. Aparece el Desamparo
(sensación que viene con la sensación de elegir. Todo esta por construirse y depende de
vos y es responsabilidad de uno, por eso el hombre se ve desamparado. El desamparo
tiene que ver con una mirada hacia el futuro y todo lo que hay por hacer.

Dostoievsky escribe: “si Dios no existiera, todo estaría permitido”. Este es el punto del
existencialismo. En efecto, todo esta permitido si Dios no existe y, en consecuencia, el hombre
está abandonado, porq no encuentra ni en si ni fuera de si una posibilidad de aferrarse. No
encuentra ante todo excusas. No hay determinismo, el hombre es libre, el hombre es libertad.
Por ello la existencia precede a la esencia, no hay nada determinado previamente. El hombre
esta condenado a ser libre, condenado, porq no se ha creado a si mismo, libre porq una vez
arrojado al mundo es responsable de todo lo que hace. El hombre está condenado a cada
instante a inventar al hombre. “el hombre es el porvenir del hombre”.ninguna moral general
puede indicar lo que hay que hacer, no hay signos en el mundo. Los católicos dirán: si, hay
signos. Admitámoslo: soy yo mismo el que elige el sentido que tienen. El desamparo implica
que elijamos nosotros mismo nuestro ser.

Sartre (1905-1980). Nace y muere en Paris. Filosofo francés ateo. Toda su vida en pareja con
Simone de Beauvoir, se conocen en la universidad de Zorbona en el 29. fue una pareja muy
libre. Sastre se ocupo de formular la filosofía existencialista desde su propia versión. Fue la
más exitosa. Hace un doble trabajo de escritura. Escribe literatura en el año 50 “La nausia”
(personaje angustiada existencialmente) y “las moscas” su obras mas conocidas, y tmb escribe
filosofía. Ambas escritos tienen contenidos existencialistas. Sastre muere de cáncer. Después
de 53 años de relación, en el 75, Simone de Beauvoir se va a vivir con él. Cuando están juntos
ella escribe “la ceremonia del adiós” describiendo la muerte de Sastre. Ambos escribieron libros
que revolucionan el siglo. Simone de Beauvoir “el segundo sexo” y Sastre “el ser y la nada”.
Kierkegaard habla de la cc y el yo. Sastre va en contra de la idea del icc, dice que el individuo
es conscientemente responsable. Los existencialistas son caracterizados como pesimistas.
Sastre fue el existencialista más famoso, filosofo de la posguerra. Su idea principal fue que la
esencia del hombre no aparece hasta que nace. Es un autor teatral.
Gestalt de vanguardia: Claudio Naranjo
Es un psiquiatra nacido en Chile donde realizo sus estudios de medicina en Santiago de Chile.
Tiene 56 años (Cuando se edito la entrevista).Es nacionalizado estadounidense, paso por las
universidades de Harvard y California. Fue discípulo de Perls, fue uno de sus tres sucesores.
Actualmente trabaja en la formación de gestaltistas, formando terapeutas integrativos de
diversas corrientes contemporáneas y tradicionales.
Cuando estaba atravesando la pubertad, a raíz de haber faltado a clases durante el primer año
de humanidades por un viaje fliar, los padres invitaron a pasar el verano con ellos a un ex
compañero de colegio del padre que a pesar de sus cuarentitantos años, el lo veía como un
adolescente, un buscador. La idea fue que lo preparara para las materias escolares. Esta
persona influyo muchísimo en el y en su elección de este tipo de psicoterapia, ya que fue el
primero en mostrarle los libros orientales, hablarle de la medicina natural, de la homeopatía,
etc.
A la hora de elegir una carrera universitaria dudo mucho entre medicina o música, y por la
preocupación de sus padres porque eligiera una carrera que le brindara seguridad, y por dudar
de su talento musical, eligió la carrera de medicina. Al tercer año de la carrera estuvo a punto
de dejar hasta que tuvo la cátedra de psiquiatría con un psicoanalista. Lo que mas le llego fue
Freud, que hasta el día de hoy le tiene un gran respeto. El cuenta que coincidió su encuentro
con Freud con la idea de “arreglarse la cabeza”.
La Gestalt la conoció a través del libro “The Gestalt Therapy”, le ocasionó mucho impacto los
ejercicios gestalticos y la idea general de aplicar la noción de figura- fondo a los hechos de la
vida emocional y de la personalidad.
A Fritz Perls lo conoció con 72 años en un festejo con escritos en el cual Naranjo escribió
sobre “el enfoque centrado en el presente” que a Fritz le gusto mucho y allí tomaron contacto.
El origen de la historia de la terapia Gestalt comenzó por Frits. Naranjo afirma que era una
persona que tenia una noción general de las ideas de la psicología de la forma, pero no tenia el
conocimiento en detalle. No tenía la formación de un buen psicólogo que ha pasado por una
cátedra que se estudie psicología de la forma, pero afirma también que hoy no existiría la
Gestalt en el mundo sino fuera por el genio y creatividad de Fritz.
Naranjo no cree que lo que se llama teoría de la Gestalt en la psicología académica influyera
mucho en la psicoterapia de Fritz, piensa que influyo en el rotulo que le puso a su psicoterapia.
Mucho más importante que la psicología gestaltica fue el legado del psicoanálisis. Perls era
esencialmente un neofreudiano. Aunque es importante aclarar que continuó sus trabajos con
las ideas de Reich que tenia una percepción aguda del presente y de los actos de las
personas en el presente y, entonces, en lugar de detenerse a interpretar el presente en relación
con el pasado, oía a una persona que estaba diciendo cosas con su palabra y con su cuerpo,
veía inmediatamente la realidad emocional a través del lenguaje corporal.
A Perls no le interesaban mucho los detalles de la formación de figura. Su idea original fue
usar la metáfora de figura-fondo como una alternativa a hablar de conciente e inconciente.
Inconciente es simplemente lo que no es figura en el momento, lo que esta relegado al fondo
de la mente. Un poco por rebelión contra Freud prefirió ampararse en la gestalt. Pero yo creo
que su maniobra fundamental frente a Freud fue establecer una educación: “El psicoanálisis se
conjuga con la psicología asociacionista que esta pasada de moda; la terapia que yo hago es
una expresión de la teoría moderna, la teoría que l gente inteligente reconoce, y que ha dejado
atrás el asociacionismo: la psicología de la forma”. Entonces al ponerle a su psicoterapia
“psicoterapia de la forma”, “psicoterapia Gestalt”, se amparo propagandisticamente en lo que
estaba de moda en el mundo científico
A la pregunta de si la psicoterapia es una ccia, respondo que en la psicoterapia primero viene
el acto terapéutico y luego la teorización. La vida tiene una riqueza mucho mayor que la ccia.
En la psicoterapia el factor afectivo y el intuitivo llegan mucho mas lejos
Es importante saber que la gestalt n se formula en términos de psicopatología, no tiene por ej
una teoría sobre neurosis, habla en general de la perturbación de la autorregulación

LA PERSONA DE LOS GESTALTISTAS


Es la práctica clínica y no la teoría lo que constituye el meollo de la gestalt.
La gestalt no se origino dentro de un marco teórico, sino que el marco se le quiso poner para
que el mundo académico e intelectual no viera a la psicoterapia desprotegida. Podría ser
igualmente buena sin ese marco teórico, pero perls comprendió astutamente que era necesario
para ser reconocido en los años de la década de los cincuenta, que era una época de
monopolio del psicoanálisis, donde aun no entraban todos los caminos humanistas. Es
necesario tener presente que todas estas terapias entraron por la brecha que abrió la gestalt,
que fue la primera que tuvo la suficiente fuerza para plantarse frente al psicoanálisis y
proponerse como un camino mas rápido que además podía abordar ciertos casos para los que
el psicoanálisis no servia. Ese era el reto de Perls.
De modo que yo creo(claudio naranjo) que la búsqueda de un marco teórico no obedece
genuinamente a una motivación científica, que es el deseo gratuito de conocer, sino que es un
deseo que continúan teniendo los gestaltistas de ponerle una vestimenta mas decente a su
propia terapia. Es un no estar satisfecho con que sea una buena terapia.
A mi criterio la Gestalt funciona por dos pilares:
1. la atención o la conciencia: el secreto del percatarse, de la toma de conciencia. No la ccia
intelectual, sino el sentir en el cuerpo, el sentir tus emociones. Eso es un cincuenta por ciento
de lo que el paciente hace en la gestalt, poner atención.
2. la espontaneidad: es una fe de que si uno se deja ir ( se tu mismo, no te falsees) , esa
espontaneidad se va a autoorganizar aunque sea caótica en el momento.
Entre el ser verdadero y el ser conciente esta la parte del paciente.. pero el terapeuta también
hace algo. Tiene técnicas que están manejadas por dos manos, una mano es la confrontativa,
es decir la reducción del ego, y la otra mano es apoyar lo autentico del paciente un estar allí
para estimular la expresión de lo genuino.

ASPECTO INTEGRATIVO DE LA GESTALT DISTINTO A LA GESTALT ORTODOXA.


Es la idea, formar a los gestaltistas sin ese marco desde el que forman en la escuela de Nueva
York. Se sugiere que lean cosas muy distintas, por mas que no sean obras de terapeutas
getstalticos. Esto ayuda a entender la mente humana y la psicoterapia. Según Naranjo no se
excluiría la literatura psicoanalítica sobre los mecanismos de defensa y recomendaría en
especial la visión de Buber sobre la relación yo/tu. “solo el sano reconoce al sano”, “solo la
persona integrada reconoce a la persona integrada”. Yo creo que el maestro en este asunto de
lo psicológico, del sanar y del desarrollo espiritual es una persona que ve mas allá, por el nivel
de su ser y por el recorrido que lleva.
La manera de hacer terapia de Naranjo es haciendo que la gente se haga terapia unos a otros.
Algo muy importante en su terapia que es traído de oriente es el trabajar con uno mismo. El
afirma que ha querido encarnar las reglas de la terapia de la gestalt y transformar la práctica
psicoanalítica en ejercicios psicoanalíticos supervisados, en ejercicios de observación de la
mente, de observación de la fantasía, del pensamiento, d e los estados mentales y afectivos. El
potencial de ayuda que hay entre la gente es enorme, que la gente sometida a psicoterapia no
puede evitar la tentación de tornarse en terapeuta. Yo creo que es un factor salvador en un
momento en que la situación colectiva critica depende mucho de factores psicológicos del
bienestar de las relaciones humanas . Asíque mas que interesarme en formar terapeutas , me
he interesado en despertar el potencial terapéutico de la persona que esta haciendo su propio
reconocimiento de si mismo , y parte de mi trabajo ha consistido en transformar los grupos en
sistemas autoorregeneratorios.
TERAPIA GUESTALTICA
4. LAS TRANSACCIONES DE LA RESISTENCIA.
El sujeto encauza su energía de modo de entablar un contacto satisfactorio con el ambiente, o
bien se resiste al contacto. Si siente que sus esfuerzos van a dar fruto lo enfrentara con
confianza. Pero si sus esfuerzos no rinden el fruto deseado, se queda con una larga lista de
sentimientos turbadores: ira, confusión, fastidio, resentimiento, impotencia, decepción, etc.
Entonces debe desviar su energía en un determinado numero de formas, todas las cuales
reducen las posibilidades de una interacción plena de contacto con el ambiente.
Los derroteros específicos que adopte esta interacción desviada colorearan su estilo de vida
personal, según el orden de preferencia que establezca entre los canales accesibles.
Hay cinco grandes canales de interacción resistente, y cada uno de ellos tiene un estilo
expresivo que le es particular:
1) introyeccion
2) proyección
3) retroflexión
4) deflexión
5) Confluencia

El introyector invierte su energía en incorporar pasivamente lo que el medio le proporciona.


Apenas se molesta en aclarar sus necesidades o preferencias. Mientras permanece en esta
etapa, si el mundo actúa en desacuerdo con sus necesidades, debe consagrar su energía a
conformarse con tomar las cosas como vienen.

El proyector rechaza algunos aspectos de si mismo, adscribiéndoselos al ambiente. Si este es


demasiado diverso, a veces tendrá razón, pero la mayor parte del tiempo cometerá graves
errores, renunciara a la parte que le toca en la conducción de la energía, y se sentirá impotente
para efectuar un cambio por si mismo

El retroflexor abandona cualquier tentativa de influir sobre el medio, convirtiéndose en una


unidad aislada y autosuficiente, reinvirtiendo su energía en un sistema exclusivamente
intrapersonal e imponiendo restricciones al trafico entre el ambiente y el.

El deflexor actúa con relación a su ambiente a la buena de Dios, salga mal o salga bien, pero
generalmente sale mal. Así o no invierte suficiente energía para obtener una retribución
razonable ola invierte al tuntún de modo que se desperdicia. Acaba agotado, escasamente
retribuido y en un total fracaso.

El concluyente sigue los caminos trillados. Esto le supone un gasto mínimo de energía en
elección personal: no tiene más que dejarse llevar por la corriente

Introyeccion:
Es el modo genérico de interacción entre el individuo y su ambiente. El niño acepta cualquier
cosa que no experimente instantáneamente como nociva. Acepta el alimento en la forma que
se lo ofrecen o lo escupe. Al ppio no puede reelaborar la sustancia para que le siente mejor,
como lo hará mas adelante cuando empiece a masticar. Desde que mastica aprende a
reestructurar lo que ingiere, pero antes de eso traga confiadamente cualquier alimento que le
den, y lo mismo traga impresiones acerca de la naturaleza de su mundo. De esta nec inicial de
tomar las cosas como vienen o desembarazarse de ellas cada vez que puede, deriva su notoria
nec de confiar en el medio.
Los “deberías” empiezan temprano y a menudo tienen escasa congruencia con lo que el niño
siente que son sus necesidades. La rendición en un comienzo, se olvida dsp. Así la entidad
extraña rige al sujeto, manteniéndolo incomodo propenso a rebeliones inesperadas, frustrado
cada vez que su sistema de valores de segunda mano resulta incompatible con sus
necesidades presentes. La persona, que se ha tragado entero los valores de sus padres
cuando nota que el mundo cambia a su alrededor, se deja vencer por la angustia y se encierra
en una actitud defensiva. El manejo de su energía opera en apoyo de las normas introyectadas
, y al mismo tiempo procura mantener su conducta lo mas integrada posible con el sentido del
bien y del mal que h recibido de los demás.
Aunque este de acuerdo con el mundo real en que vive, la paga a un precio demasiado
elevado si renuncia a ella a un sentido de libre elección en la vida.
Cuando el ajuste al mundo falla, el individuo no solo tiene que seleccionar aquello que quiere y
con lo cual esta dispuesto a identificarse, sino que además debe resistir las presiones e
influencias que no quiere uy que seguirán ejerciéndose sobre el. Acá empieza la lucha. A
ciertas edades el conflicto cobra una intensidad critica ( 2 años y adolescencia). Se plantea un:
yo estoy primero y mi “bienestar” dsp. Vemos que a los dos años opone a todo un “no”
indiscriminado, y en la adolescencia preferiría que lo echen de la escuela antes que someterse
a las imposiciones ajenas. Simultáneamente aumenta el poder de reestructurar lo que existe.
El movimiento que va de la temprana discriminación reactiva a la discriminación creativa esta
representado por la aparición de la masticación. Masticar es el prototipo de la actividad que
hace asimilable el mundo a las propias necesidades, si originariamente no lo era. Aquí empieza
el conflicto que dura toda la vida…entre tomar la vida como es o cambiarla.
La tarea primordial para deshacer la introyeccion consiste en establecer dentro del individuo un
sentido de las elecciones que le son accesibles, y su capacidad para diferenciar entre yo y tú.
Uno de los mas sencillos entre los numerosos procedimientos que pueden emplearse para este
fin es hacerle formular al paciente pares de oraciones referentes a si mismos y al terapeuta…
ej: yo creo que….roxi es la mas linda….jaja chiste chiste….es un embole estoooo), para luego
sondear cuantas representan juicios personales, espigados de su propia experiencia, y cuantos
son meras repeticiones de prejuicios recibidos de otras personas a lo largo de su vida.
Cualquier experiencia que intensifique en el paciente el sentido del yo es un paso fundamental
para deshacer la introyeccion.
La triada constituida por la impaciencia, la pereza y la voracidad opone poderosos
impedimentos para elaborar lo que se introyecta. No tolerar la diferencia inevitable, es no
tolerar la agresión requerida para alterar las diferencias, antes que puedan ser digeridas por el
org sano. La impaciencia por comer algo rapidamente, la pereza cuando hay que esforzarse
mucho para deglutirlo, la voracidad por tener lo mas posible lo mas pronto posible: todas estas
tendencias conducen a la introyeccion.
Debemos distinguir entre agresión y amargura. La amargura se conforma con justificarse a si
misma y la agresión pretende cambiar algo. El cambio en si mismo aunque carezca de
dirección y forma reanima la energía del sistema y muestra que es un sujeto que esta
reviviendo.

Proyección:
El proyector es un individuo que no puede aceptar sus propios actos porque “no debería”
actuar o sentir así. El sujeto no reconoce su culpa y la deposita en cualquiera menos en si
mismo. La técnica terapéutica se apoya en a creencia básica de que nosotros creamos nuestra
propia vida, y que al reconocer como propias nuestras creaciones cobramos coraje para
cambiar nuestro mundo. La aceptación no es fácil. Cuando las proyecciones se han
consolidado en autoapoyo paranoide, las dificultades aumentan. En esta etapa el proyector
siente que cualquiera que no esta a su favor esta en su contra y se opone a reasumir sus
propias características con una violencia tan desesperada que puede dejar a l terapeuta
imposibilitado de actuar.
La proyección no rehuye invariablemente el contacto. La capacidad de proyectar es una
reacción natural del hombre.
La diferencia entre una observación normal que nos pasa a cada uno, día a día , y una
proyección neurótica es que la primera tiene un conocimiento del origen y lo anuncia a modo
de suposición, y en cambio, en la proy neuro se desconoce el origen y sin embargo se afirma
con certeza absoluta.

Retroflexión:
Es la función hermafroditita por la que el sujeto vuelve sobre si mismo lo que querría hacerle a
otro, o se hace a si mismo lo que querría que otro le hiciera. Condensa su universo psíquico y
sustituye con la manipulación de su propio yo lo que considera vanos anhelos de recibir
atenciones ajenas. La retroflexión pone de relieve la capacidad del hombre de desdoblarse en
un observador y un observado. El hombre habla consigo mismo. La dolorosa capacidad del
hombre de ser su propio juez inficiona su vida entera.
En todo este amor que vuelca sobre si sigue latiendo el introyecto genérico: ej:” mis padres no
me prestaran ninguna atención”. Lo que no se ha permitido descubrir es que esto no significa:
“nadie me prestara ninguna atención”…y por lo tanto se ve obligado a responderse…”tengo
que atenderme por mi cuenta”.
Quizá resuelva retroflexionar sobre si los impulsos tiernos u hostiles, que inicialmente debieron
estar dirigidos hacia alguna persona. Rabietas golpes, gritos fueron anulados. Resurge
entonces el introyecto básico: “no debo enojarme con ellos” en torno al cual se origino la
defensa retroflexiva. Y vuelve la cólera sobre si mismo.
En su mejor aspecto la retroflexión pude servir para autorrectificarse y contrarrestar las
limitaciones reales de la naturaleza humana. Pensar es un proceso retroflexivo, un modo sutil
de conversar con uno mismo y orientarse en los asuntos del a vida que son complejos.
La retroflexión reiterada bloquea las salidas al mundo.
Por desgracia en la retroflexión la escisión puede causar aberración interna y stress porque
permanece autocontenida y no se convierte en la actividad necesaria. El movimiento hacia el
desarrollo consistiría en redirigir la energía de modo que abriera la lucha interna la meta
perseguida es que el sujeto tienda al contacto con la alteridad pero antes hay que proceder a la
elaboración de la lucha interna
Cuando se trata de deshacer el proceso retroflexivo se generan ejercicios de relajación de la
musculatura o aflojamiento del sistema de acción, esto mueve al sujeto hacia si mismo y no
hacia los otros. Todo movimiento que corta la paralización y restituye energía vital al sistema
promueve la restauración eventual del contacto con el mundo exterior. Lo que se necesita para
deshacer la retroflexión es volver a la autoconciencia que acompaño sus comienzos. Cuando
sep lo que esta pasando en su interior, su energía movilizada podrá buscar salida en la fantasía
o en la acción.

Deflexión:
La deflexión es una maniobra tendiente a soslayar el contacto directo con otra persona, un
medio de enfriar el contacto real. Se quita calor al dialogo mediante la verborrea, tomando a
risa lo que se dice, evitando mirar al interlocutor, hablando abstractamente en vez de
especificar, yéndose por las ramas, etc. Aunque la deflexión es por lo general auto limitadora
puede resultar útil. Hay situaciones demasiado candentes como para alejarlas y de las que
conviene apartarse..ej el lenguaje de la diplomacia que es famoso por su habilidad para
sortear la expresión insidiosa. O las explicaciones sobre sexualidad a sus hijos.
El conflicto empieza cuando el sujeto se habitúa a la deflexión

Confluencia:
Es la ilusión que persiguen quienes prefieren limar diferencias a fin de atemperar la
experiencia de la novedad. Uno se compromete mediante un convenio superficial.
Esto se suele experimentar en las relaciones de pareja en donde cuando uno rompe con la
confluencia advienen los sentim de culpa o rencor. El que lo rompe se siente culpable y la
victima exige obtener algo del ofensor.
Otro ejemplo es la confluencia realizada con la sociedad. La persona ajusta sus actos y decires
a lo pautado por la sociedad.
Los antídotos de la confluencia son el contacto, la diferenciación y la enunciación clara. El
sujeto debe empezar a experimentar las elecciones, nec y sentimientos que son
exclusivamente suyos y que no tienen porque coincidir con los de las demás personas
Reseña de El segundo sexo de Simone de Beauvoir.
1 .INTRODUCCIÓN
1.1 ¿Es licito preguntarse que es una mujer?
Para los que dicen que la feminidad esta en peligro esta claro que “todo ser humano hembra no
es necesariamente una mujer” sino que necesita participar de esa realidad misteriosa que es la
feminidad”.
La filosofía ya no cree en entidades fijas que definan el carácter de la mujer, afirma que “la
palabra mujer no tiene ningún contenido”, y que la mujer es simplemente un ser humano.
Beauvoir afirma que esto es demasiado abstracto y que puede deberse a la mala fe, puesto
que “todo ser humano concreto esta siempre y singularmente situado”, y que la humanidad
sigue dividiéndose en dos categorías (hombre y mujer) cuyos destinos son diferentes. Es lícito
por lo tanto preguntarse que es una mujer.

1.2 La mujer como Otro.


Ningún individuo o colectividad se define como UNO sin enfrentarse directamente a otro. Todo
sujeto “pretende afirmarse como lo esencial constituyendo al otro en lo inescencial, en objeto”.
Esto es lo que el hombre ha hecho con la mujer, el blanco con el negro, y el nativo con el
inmigrante. Pero hay una diferencia: el negro y el inmigrante pueden afirmarse como sujetos al
desear que el blanco y el nativo perezcan mientras que la mujer “no puede desear que el
hombre desaparezca”. La característica de la mujer es que cumple la función de “Otro en el
seno de una totalidad cuyos miembros son necesarios recíprocamente”. Pero precisamente
esa reciprocidad no supone una liberación de la mujer, así como el amo y el esclavo están
unidos por una nec económica reciproca y no por eso el esclavo es libre.

1.2 La tentación de la inautenticidad


La mujer puede intentar afirmarse como sujeto pero esto significaría “rechazar ser el Otro,
rechazar la complicidad con el hombre”, lo que tendría como consecuencia “perder todas las
ventajas que la alianza con la casta superior puede conferir”. Esto algunas pocas lo llevan a
cabo y por eso sufren una represalia social. A la pregunta de porque no lo hacen todas las
mujeres si la mayor aspiración del ser humano es afirmarse en sujeto respondemos, porque
junto a esa tendencia natural hallamos otra contraria cuyo núcleo es la tentación de huir de su
propia libertad constituyéndose de este modo en cosa, esta vía nefasta es el camino fácil de
quien evita la angustia y la tensión de llevar una existencia autentica”.

1.3 Adopción de una perspectiva moral existencialista


Esta moral consiste en afirmar que “todo individuo que desea justificar su existencia siente una
constante necesidad de trascenderse”. El problema es que la mujer, que por ser ser humano es
una libertad autónoma, “se halla y se escoge en un mundo en el que los hombres le imponen
que se reduzca a ser el Otro, se pretende fijarla en objeto reduciéndola a la inmanencia, puesto
que su trascendencia será perpetuamente trascendida por otra conciencia esencial y soberana”

2. DESTINO.
2.1Llos datos de la biología
La biología recoge datos que pueden ser objetivos en el caso de los animales pero nunca
pueden ser objetivos en la especie humana puesto que “mientras que los animales constituyen
especies dadas de las cuales es posible brindar descripciones estáticas, la humanidad es un
incesante devenir”.
“La mujer es de todas las hembras mamíferos, la mas profundamente alienada aunque también
la mas violentamente rebelde de dicha alineación”. Afirma que “la mujer es mas débil pero tmb
dice que la debilidad no se revela como tal mas que a la luz de un determinado contexto
económico y social, y la mujer puede luchar para cambiar ese contexto puesto que el hombre
no es una especie natural sino una idea histórica”

2.2 El punto de vista del psicoanálisis


El psicoanálisis afirma que no es el cuerpo-objeto descripto por los sabios lo que existe
concretamente sino el cuerpo vivido por el sujeto. Es decir “que no es la naturaleza la que
define a la mujer sino que es ella misma la que se define al hacer suya la naturaleza a través
de su vida emotiva”.
Simone le hace dos reproches al psicoanálisis:
Detrás de todas las afirmaciones psicoanalíticas hay postulado metafísicos de modo que
“utilizar su lenguaje es adoptar una filosofía” en la que la definición de la mujer “ha sido
elaborada a partir del modelo masculino” ya que se la define como hombre mutilado”.
Y el segundo reproche se basa en que sin querer negar que la sexualidad juega en la vida
humana un papel considerable, lo cierto es que esta no es más que uno de los aspectos de
una “búsqueda de ser mas original”.
Además el psicoanálisis le da tanta importancia a la sexualidad y al “inconciente colectivo” que
llega a ser determinista: “dicen que tal transferencia, tal sublimación, no llego a realizarse en tal
persona; nunca suponen que quizás esa persona rechazo libremente esa realización y que
quizás tenia sus razones”
La mujer es un ser que “se debate entre el rol de objeto que se le propone y la reivindicación de
su libertad.” Para conocer “la situación total en la que la mujer se halla deberemos conocer
también la estructura económica y social del mundo en el que se encuentra.”

2.3 El pto de vista del materialismo histórico


La conciencia que la mujer toma de si misma no esta definida solamente por su sexualidad,
sino que “refleja una situación que depende de la estructura de la sociedad”

2.4 Conclusión
“El cuerpo, la vida sexual y las técnicas solo existen concretamente para el hombre en tanto y
en cuanto este las incorpora en la perspectiva global de su existencia”

3. HISTORIA
Simone estudia el proceso mediante el cual la “realidad femenina” se constituyo. Su conclusión
es que incluso hoy día, “la mujer necesitara de un esfuerzo moral mucho mayor que el del
hombre para poder escoger el camino de la independencia”. “la mujer se conoce y se escoge
no en tanto que existe para si sino en la medida en que el hombre la define”

4.MITOS
4.1 La mujer es a la vez el Otro como naturaleza y el Otro como igual.
Desde el momento en que el sujeto busca afirmarse , el Otro, que lo limita y lo niega, se
convierte en una necesidad puesto que el sujeto solo se realiza a través de esa realidad que se
le opone. Esta es la razón por la cual la vida del hombre nunca alcanza la plenitud sino que es
movimiento, lucha y carencia. El hombre macho se enfrenta a la naturaleza, la domina, se la
apropia, pero esta no puede colmarlo porque o no se realiza mas que como una oposición
abstracta, o se somete pasivamente al deseo del hombre. En ninguno de los dos casos hay
presencia del otro ya que cada conciencia pretende ser el único sujeto soberano, cada
conciencia intenta realizarse reduciendo las otras conciencias a la esclavitud”. Este drama
puede ser superado gracias al libre reconocimiento del otro como objeto y como sujeto en un
movimiento reciproco.
La conclusión es que “aunque incapaz de realizarse en soledad, el hombre se siente en peligro
cuando se relaciona con sus iguales resultando su vida una empresa difícil e insegura. El
hombre busca en la mujer el Otro como naturaleza y como igual, es por eso que se la
representa de manera ambivalente: como odio y amor, como bien y mal.

5. EL MITO DE LA MUJER EN LA VIDA COTIDIANA


No hay en el hombre un hiato entre la vida pública y la vida privada, cuanto mas se afirma en la
acción y el trabajo, mas viril se lo considera. Sin embargo los éxitos autónomos de la mujer,
como ser profesional, se hallan en contradicción con su feminidad puesto que a la verdadera
mujer se le pide hacerse objeto, conformarse con ser el Otro. La mayoría de las mujeres
aceptan el fácil camino del sometimiento: “es sin duda mas confortable someterse ciegamente
que esforzarse en realizarse”.
Simone de Beauvoir, palabra de mujer
Falleció el 14 de abril de 1986.
Beauvoir y Sartre intentaron reinventar la pareja, el amor, y la sexualidad, soslayando la familia,
el matrimonio y los roles sexuales estereotipados.
Hasta los años 70 nunca milito en ninguna agrupación feminista, aunque en sus prólogos
apoyaba la lucha por la maternidad feliz. Ya en noviembre de 1949, poco después de la
aparición de El segundo sexo afirmaba ser feminista.
Beauvoir contribuyo a redefinir el feminismo de la segunda mitad del siglo xx politizando las
cuestiones privadas y reclamando no solamente la igualdad formal, sino también la libre
expresión personal. Con el Movimiento de Liberación Femenina (M L F) fue mas lejos en
la militancia, participo en las manifestaciones, firmo peticiones y manifiestos.
El éxito de El segundo sexo se debe en parte al escándalo que provoco su aparición y a la
extraordinaria pareja Sartre- Beauvoir. El libro refleja las crecientes aspiraciones de miles de
mujeres para quienes el derecho al voto o la igualdad constitucional de los sexos no regulaban
la cuestión. Simone saco a luz del día las vivencias intimas de las mujeres: la vergüenza de la
menstruación, el sufrimiento de los embarazos, la monotonía infinita del trabajo domestico, etc.
Hasta los años setenta Simone pensaba que la solución vendría individualmente, por la
independencia del trabajo remunerado, y colectivamente por la revolución socialista. Todavía
en el otoño de 1968 pensaba que la solución del problema de las mujeres solo podrá existir el
día en que exista una solución global y lo mejor que pueden hacer las mujeres es ocuparse de
otras cosas que no sean ellas mismas. Cambio de opinión con su aparición en el MLF. Desde
entonces rechazo el socialismo como líder de las mujeres y promovió movimientos autónomos
no mixtos.
La conclusión del segundo sexo esta muy clara: la igualdad destruirá la diferencia de los sexos,
afortunadamente, añade Simone, porque entonces las diferencias individuales podrán
revelarse en toda su diversidad. Beauvoir rechaza la diferencia. No admite ninguna diferencia
por razón del sexo, todo es producto de la situación social y cultural.
Según Rudinesco, Simone es la primera que conecta la problemática de la emancipación con
las teorías psicoanalíticas de la sexualidad femenina
Hannah Arendt y Heidegger
Para heidegger se abrió en Marburgo un oportunidad, de un tipo especial de “propiedad”, tuvo
allí un encuentro, que según confesara mas tarde su mujer Elfride, surgió “la pasión de su
vida”.
A principio de 1924, había llegado a Marburgo una joven estudiante judía de 18 años, deseosa
de estudiar con Bultmann y Heidegger y ella era HANNAH ARENDT.
A los 17 años ya se le había despertado una curiosidad por la filosofia, dominaba idiomas como
el griego y el latín, la filosofía se había convertido en ella, toda una aventura y en Berlín había
oído hablar también de Heidegger.
Ella era una mujer muy fuerte subjetivamente, despertaba la admiración de todos los
estudiantes de la universidad y cuando comenzaba hablar, todo callaban para oírla, al poseer
un rico conocimiento filosófico investido por un romanticismo singular.
Los estudiantes la llamaban la verde por un vestido elegante que sabía portar, representaba
con una mezcla de seguridad y timidez,
El la obligatoria entrevista de admisión al seminario de Bultmann fue ella quien puso de entrada
las condiciones para su participación y ello trataba de que no debería a ver ningún comentario
antisemita, lo cual fue aceptado.
En dicho seminario conoció a Hans Jonas con el cual contrajo una amistad.
Ella vivía en una buhardilla, cerca de la universidad.
Dif. De dicc.: Piso de una casa inmediatamente debajo del tejado, por lo general con el techo
inclinado, que se utiliza normalmente para guardar trastos, aunque puede acondicionarse como
vivienda.
Fue en esa buhardilla donde durante dos meses desde febrero de 1924, recibió a su maestro
Martín Heidegger, totalmente en secreto.
La joven había atraído la atención de Heidegger durante dos semestres, cuando al principio de
febrero la invito para una conversación en su despacho, así con sus visitas a su despacho fue
como la joven fue agradándole a Heidegger, ah diferencia de las entrevistas con Bultmann, se
comportaba con mucha timidez, le faltaba la voz frente a este hombre que admiraba y con el
cual se sintió inmediatamente atraída.
El 10 de febrero escribió Heidegger su primera carta a Hannah, donde alababa sus cualidades
psíquicas y espirituales y la estimula a permanecer fiel a si misma, fue una carta objetiva y a su
vez llena de afecto.
El gran maestro a puesto los ojos en ella, días después vuelve a escribirle pero ya mas
informalmente, y dos semanas mas tarde le envía unas líneas que permiten suponer el
comienzo de la intimidad psíquica.
Fue en este mes de febrero también que Heidegger presento en el seminario de Bultmann una
interpretación del comentario de Lucero sobre el capitulo tercero del Génesis, ósea, sobre el
Pecado Original.
Hannah acepta las reglas de juego en este asunto amoroso, lo más importante era el secreto
riguroso, ya que Heidegger tenía una mujer ambiciosa que cuidaba la reputación de la familia y
dos hijos, mas los 17 años que le llevaba a esta joven.
Mensajes cifrados Iván de aquí para allá, acordaban citas precisas, hasta el minuto, un sutil
sistema de signos mediante lámparas encendidas y apagadas, ventanas y puertas abiertas,
señalaban ocasiones y peligros.
Hannah hacia todo lo posible para facilitarle la doble vida a Heidegger, ella acataba todo lo
dicho y organizado por él.
Nunca Hannah se atrevió a pedirle a Heidegger que se dedicara a ella sola.
Heidegger ama a Hannah, la toma en serio, como una mujer que lo comprende más que nadie
y la convierte en su Musa de SER Y TIEMPO, sin ella no podría a ver escrito la obra, pero en
ningún momento se persuadirá que puede aprender de ella.
En las vacaciones de verano del año 1924, ella vuelve a la casa de sus parientes donde
escribe un autorretrato cifrado, el cual se lo envía, por sentir que realmente no estaba ella
presente en esa relación. Ella no puede darse a conocer pero en “LAS SOMBRAS”, que era el
nombre del texto, con el cual puede darse a conocer, y escribiéndolo en tercera persona.
Califica su Amor de “UNA FIRME ENTREGA A UN UNICO”, bajo un estado de ánimo pobre,
caído.
Habla de una vida en sombras, de un amor que todavía no ha llegado a cumplidamente al
mundo, falta algo primordial que lo llama ESPACIO INTERMEDIO DEL MUNDO, lo que separa
a los amantes del mundo común es el hecho de que ellos carecen de mundo, de que el mundo
entre los amantes esta quemado.
Este espacio intermedio del mundo no solo es borrado por la pasión, sino también por la
coacción (acción violenta) exterior de mantener el secreto, donde el amor no puede mostrarse
allí también se pierde el criterio de distinción entre realidad e imaginación.
Mantener el asunto en secreto era definitivamente el juego de Heidegger. Desde el punto de
vista de Hannah, tenia que ser él quien hiciera algo por convertir esta relación en una realidad,
pero no lo hace, la entrega de ella era una dicha para el, y no debería desprenderse ninguna
responsabilidad.
Hannah Arendt demostrara todavía lo bien que ha entendido a Heidegger, mejor de lo que él se
ha entendido a si mismo. Ella responderá complementariamente a su filosofia, y le dará aquella
mundanidad,
Def, dicc: Dicho de una persona: Que atiende demasiado a las cosas del mundo, a sus
pompas y placeres.
Que todavía le falta, responderá con una filosofia de la NATIVIDAD (en cada nacimiento
humano, nace también, una nueva forma de vivir), responderá con una filosofia de la pluralidad,
a la critica de la “caída” en el mundo del “uno”, replicara con el “amor mundi”.
Solo así surgirá de la filosofia de Heidegger un todo completo, pero este hombre no lo notara,
el no leerá los libros de Hannah Arendt, o lo ara de forma pesada y lo que lea lo ofenderá.
Cuando en 1955 aparece el gran libro de Hannah, LOS ORIGENES DEL TOTALITARISMO,
ella organiza una visita a Heidegger, y al final desiste de su propósito.
Heidegger anhela los deliciosos instantes del encuentro, pero no aspira a tener a Hannah
siempre junto a el, esa posición corresponde a su mujer Elfride, propone a Hannah a principio
de 1925 un traslado a Heidelberg, junto a su amigo Kart Jaspers. No se trata de un final de la
relación solo es una separación espacial.
Probablemente esperaba que Heidegger la detenga, pero eso no sucedió, Heidegger sugiere
por propia iniciativa que ella se aleje, el no tenia una táctica de por medio esta ves.
Diez años después, escribe a Heinrich Blucher, quien para ella será todo, amante, amigo,
hermano, padre y compañero: “ME PARECE IMPOSIBLE TODAVIA QUE HAYA PODIDO
CONSEGUIR LAS DOS COSAS, EL GRAN AMOR Y LA IDENTIDAD CON LA PROPIA
PERSONA, POR FIN SE TAMBIEN LO QUE PROPIAMENTE ES DICHA”.
En unión con este amigo del sufrimiento en el exilio, ella podrá experimentar la unidad de
entrega y encuentro con sigo misma. Para conservarse así misma, quiere alejarse de
Heidegger, a finales de 1924, pero no logra deshacerse de el.
Aunque le oculta su dirección en Heidelberg, en su interior espera secretamente que el la
buscara y encontrara.
Por medio de Hans Jonas averigua Heidegger la dirección en Heidelberg, y las cartas vuelven
a circular.
En la primavera, Heidegger se dirige a suiza para una conferencia y le propone encontrarse en
un pequeño pueblo de la ruta, y así sucedió. Hannah le cuenta de sus amoríos y el la felicita
por lo que ella se ofende, y frente a esto, Heidegger le da ha entender que él esta por encima
de todas las pasiones y que lo que ella hace es con el motivo de desprenderse de él. Ella se
retira, no contesta a sus cartas, pero luego llegara una nueva incitación, una suplica, una
declaración de amor, y ella acude.
Fue en un viaje a Nuremberg al final de los años veinte, ella estaba de viaje con una amiga y
recibe una carta de Heidegger, que la llama, ella no lo duda y suspende dicho vieja con su
amiga.
Seis años mas tarde de la despedida de Marburgo, ella escribe su libro sobre “Rahel
Varnhagen y esconde Finckenstein”, la cual habla de una fracasada relación, se tiene la
impresión de que aquí la autora elabora experiencias y desencantos propios.
En el dicho libro cuenta que la dama quería que el conde se pronunciara por ella, no solo en el
salón sino también, ante su familia. No le concedía el regalo de la VISIVILIDAD, entonces tenia
al menos que decidirse por la RUPTURA, continua Hannah diciendo en el libro que la dama fue
humillada sobre todo porque el conde dejó las cosas a su cargo y así hizo posible que la inercia
de las circunstancias triunfara sobre la historia de amor, “es el vencedor”.
“y ha conseguido lo que quería, que su vida, su destino se enseñoreara sobre sus
pretensiones, sin comprometerse en lo bueno o lo malo, sin empeñarse a fondo”, escribe
Hannah.
El destino, el trabajo y el hecho de que Heidegger estaba afiliado al partido Nazi, los separo por
muchos años y cuando Hannah encuentra de nuevo a Heidegger en 1950, escribe a blucher
(su amigo del exilio):
“EN EL FONDO ME SIENTO FELIZ SIMPLEMENTE POR LA CONFIRMACION DE QUE YO
TENIA RAZON AL NO OLVIDAR…”
Terapia existencialista - Ludwig Binswanger
Ludwing Binswanger es el primer terapeuta existencialista en los años 30.

UN POCO DE HISTORIA:
Nació el 13 de abril de 1881, en Suiza, estudio bajo la tutela de Carl Jung e hizo su internado
con Eugen Blevler, compartiendo el interés por esquizofrenia.
Jung le presento e Freíd en 1907.
Enfermo y recibió la visita de freíd, la amistad entre ellos duro hasta la muerte de freíd en 1939,
a pesar de sus divergencias teóricas.
En los primeros años de la década de los 20, cultivo interés sobre las obras de Husserl,
Heidegger, Buber, inclinándose paulatinamente hacia una perspectiva existencialista más que
freudiana. Estudio y escribió hasta su muerte en 1966.

TEORÍA:
Psicología existencial es una escuela de pensamiento, una tradición teórica, de investigación y
practica, pero no existe un único fundador como en la freudiana, de hecho sus raíces vienen
del trabajo de un diverso grupo de filósofos en la segunda mitad del siglo 19, especialmente de
Soren, Kierkegaard y de Nietsche:
Ambos era tan distintos como el día y la noche, Kierkegaard, interesado en recuperar la
profundidad de la fe de la seca religión de Copenhague en esos días.
Nietsche, al contrario, famosos por si celebre exclamación “Dios ha muerto”.
Ambos se acercaron a la filosofía desde la perspectiva de la gente real, ese era el punto de
partida.
Gente real envuelta en las dificultades de la vida cotidiana, ambos creían que la existencia
humana no podía reducirse a sistemas racionales complejos, ya fuese religiosos o filosóficos.
Ambos estaban mas cerca de ser poetas que lógicos, ellos, y recientemente unos cuantos
psicólogos han estado luchando contra una corriente de siglo de filosofía altamente
sistemática, racional y lógica y contra una psicología reducida a la fisiología y el
comportamiento.

FENOMENOLOGIA:
Complejo y cuidadoso estudio de los fenómenos, constituye una invención del filosofo Edmund
Husserl.
Los fenómenos están constituidos por el contenido de la consciencia, las cosas, cualidades,
relaciones, eventos, pensamientos, imágenes, memorias, fantasías, actos etc., que
experimentamos.
La fenomenologia es un intento de permitir que estas experiencias nos hablen, que las vivamos
para que las podamos describir de la manera más imparcial, como la objetividad en ciencia
experimental, pero sin deshacernos de la subjetividad.
La filosofía moderna como la ciencia separa al mundo en dos, el material concebido como
objetivo y la subjetiva o conciente e inclinándose hacia la objetividad.
Los fenomenólogos no están de acuerdo y dicen que toda experiencia esta tenia por lo
subjetivo, es la verdadera realidad y no la objetiva como pretenden los científicos. Debemos
abrirnos a la experiencia, dejando de lado nuestras ideas y creencias, sin negarla. Debemos
apartar, poner entre paréntesis a la realidad objetiva.

TERAPIA EXISTENCIALISTA
Su esencia es la relación (encuentro) terapéutico.
Es una APERTURA ante otro, depende más de ti.
Transferencia y contratansferencia son parte naturales del encuentro sin abuzar de ellas, ni
dejándolas de lado. El terapeuta es mas natural con su paciente, escucha, incluso opina,
expone sus experiencias y emociones.
“Ser natural” implica un reconocimiento por parte del paciente de sus propias diferencias
internas.
Es un dialogo, no un monologo del terapeuta, ni del paciente, el análisis tiene como meta “La
autonomía de paciente”, en el sentido de cómo se le enseña a un niño a andar en bicicleta por
un tiempo y finalmente dejarlo ir solo.
La esencia es el DASEIN (ser humano-ser y estar ahí), es responsabilidad y libertad en la
propia vida, por lo que depende que el sujeto cambiar su vida.
La adherencia al mundo vivencial, debemos saber de que estamos hablando!, por ello su
aplicación es natural.

Sus objetivos: (Binswanger)


Descubrir en el cliente el diseño del mundo, su visión, conocer su mundo vivido, el vivenciar, el
modo para expresar la connotación de la experiencia emocional de sujeto, de lo que vivió.

Comprender su mundo

FISICO (Unwelt) SOCIAL (Mitwelt) PERSONAL (Eigenwelt)


Cosas, casas tus relaciones tu mente, cuerpo si es que
Árboles, auto, etc. con los otros, con tu es parte importante de
Cultura. quien eres.

También la relación con:


El tiempo, como percibe el pasado/ presente/ futuro/ si vive del pasado/ o en el futuro/ si
percibe la vida como una aventura larga, etc.
El espacio, tu mundo es abierto/ cerrado/ intimo/ vasto/ acogedor o frió/ tiene tu vida
movimiento/ inmóvil, etc.
Otro objetivo es descubrir el Modo de vivir del sujeto:
Singular: solos, autosuficientes.
Dual: mas como un tu y yo, y no un yo solo.
Plural: pensando en si mismo, en términos de pertenencia a algo amas amplio, por ejemplo el
estado, religión, etc.
Anónimo: quiero, secreto, escondido detrás de la vida.

La mayoría de nosotros vivimos en todos los Modos de tiempo en tiempo y de lugar en lugar.
Los terapeutas existenciales, permiten a sus pacientes revelarse a si mismos, en sus propias
palabras, en sus propios espacios temporales.
El lenguaje del analista es metafórico porque la vida es compleja y rica como para expresarla
en prosa.
Vivir en forma AUTENTICA, implica ser consciente de uno mismo, de nuestras circunstancias
(LANZAMIENTO), de nuestro mundo social (CAIDA), de lo inevitable como ANSIEDAD, CULPA
Y MUERTE.
Aceptar todo esto como acto de AUTOAFIRMACION, implica: comprensión, compasión, y
participación.
Quien no es AUTENTICO, ya no esta creciendo, simplemente “ES” (INAUTENTICIDAD),
cambia la apertura por la cerradura, lo dinámico por lo estático, esta persona se detuvo.
Los existencialistas evitan las clasificaciones, cada persona es única, solo empezamos con
diferentes MATERIALES BASICOS (genética, cultura, familia, naturaleza), que son base y a
partir de aquí empezamos e “CREARNOS A NOSOTROS MISMO”, en virtud de ELECCIONES
que hacemos.
O podemos ir a la autoridad, la pareja, el mercado, para que me guié y entonces caer en lo que
SARTRE llamo LA MALA FE.
Otra forma de INAUTENTICIDAD es la NEUROSIS EXISTENCIALISTA, este esta mas atento a
que tiene que elegir y ello lo angustia tanto que se sobresatura, entra en pánico, o cambia su
neurosis existencialista por una ansiosa y culposa, encuentra algo menos fuerte, un objeto
fóbico, obsesivo o compulsivo, una enfermedad, etc.
BINWANGER, considera que también es elegir un tema simple o pocos temas que permita que
la existencia sea dominada por estas.

EXISTENCIA
“Nose para que estoy aquí, hasta que no haya vivido mi vida, no haya comenzado a
construirme”.
“Nuestra existencia precede nuestra esencia”, yo me creo a mi mismo aunque herede cosas, la
naturaleza aporte para que elija, es en ese momento que comienzo a elegir el inicio de mi
construcción, elijo entre los MATERIALES BASICOS disponibles, diferentes para cada
individuo, pero lo que si compartimos todos es el HACERNOS A NOSOTROS MISMOS.
El hecho de que me existencia precede mi esencia es que no se para que estoy aquí, hasta
que haya vivido mi visa, lo que soy no esta determinado por dios, por las fuerzas de la
naturaleza, por mi genética, sociedad y familia.
Cada uno de ellos me provee de materiales básicos para llegar a SER lo que soy, pero es lo
que escojo ser en la vida, lo que hace que sea yo.
“el artista es el modelo del existencialismo”.
Ala esencia de la humanidad que todos compartimos y nos hace diferentes de los otros
animales es la falta de esencia, el estar “determinados”.
No podemos ser reducidos a procesos físicos y químicos, o psicológicos, nuestros futuros no
pueden predecirse con estadísticas sociales.

LANZAMIENTO:
Somos lanzados al mundo que no elegimos, posteriormente encojemos nuestros modos de
vida para hacernos a nosotros mismos. Yo conciente y libre, no estoy separado de aquello
físico y determinado.
Yo no vengo determinado, yo elegiré que ser, que tipo de vida llevar, sin embargo nuestro
cuerpo si es determinado, pero interactuamos con el, lo vivenciamos, por un lado somos
nuestro cuerpo, nuestro cuerpo somos nosotros.
Cuando lo deseamos, caminamos o hablamos o percibimos, pensamos y actuamos con el, “a
través de el”.
Es difícil la vida sin el, peo al mismo tiempo es como cualquier cosa, puede dañarse, resistirse,
podemos perder un órgano u función. Pero seguimos siendo nosotros.

EL MUNDO, a veces entra en nosotros por ejemplo al ponernos una válvula en el corazón,
otras veces entramo nosotros en el, al usar un teléfono.
“el mundo es lo físico y determinado”
Estamos atrapados en el mundo y el mundo en nosotros, y no hay manera de saber donde
termina uno y donde empieza el otro.
LANZAMIENTO, es también que nacemos en un MUNDO SOCIAL, establecido de ante mano,
nuestra sociedad nos precede, como la cultura, el lenguaje, padres, de los cuales dependemos
en la niñez.
Incluso de adultos “dependemos de otros”, caemos “victimas del otro”, cuando decimos “esas
personas están mirándonos”, o el NOSOTROS “nosotros no hacemos eso”, o el ELLOS “ellos
no les gusta nada eso”.
Pagamos con nuestra LIBERTAD y nos permitimos esclavizarnos por nuestra sociedad, esto es
la “CAIDA”.
Binswanger, lo piensa a dicha CAIDA, mas positivamente, diciendo que es AMPLITUD hacia
los otros, “yo-hacia-ti”, y al amor.
Nos abrimos hacia los demás (DASEIN), no estamos cerrados en nosotros mismos.

DASEIN, es la existencia continua, “ESTAR Y SER AQUÍ”, es la APERTURA (Heidegger), es lo


que permite al mundo revelarse, tiene potencial por naturaleza.
La cualidad principal es el cuidado /atención), el estar ahí es estar envuelto en el mundo, en los
demás y en nosotros mismos, comprometidos con la vida, podemos hacer muchas cosas, pero
el descuidar no es una de ellas.

ANSIEDAD: (Angst)
Es un estado del ser sin un objeto bien definido, a diferencia del miedo, esta se produce por la
incertidumbre de nuestro futuro, ya que ante esto lo único que tenemos que hacer el ELEGIR,
estamos “condenados al escoger”, como dijo SARTRE: “lo único que no podemos escoger es
no escoger”.
La ansiedad vive en el mundo personal, con la culpa.
La vida es dura, el MUNDO FISICO, nos provee del dolor como del placer, el SOCIAL, puede
conducirnos a la angustia y soledad, así como al amor y al afecto. Nunca tendremos suficiente
información para tomar buenas desiciones, como tampoco podemos llevarlas a cabo, cuando
creamos que estamos listos y moriremos ante de lograrlo.
Algunos existencialistas, hablan de la ANSIEDAD, como la NADA, ya que no estamos
determinados, a veces sentimos como si fuéramos a caer en la nada, nos gustaría ser rocas,
objetos determinados.
La ansiedad no es un inconveniente temporal que nos pueda quitar el terapeuta, es parte del
SER humano.
Así el existencialismo carece o da poca vías para evitar las RESPONSABILIDADES, derivadas
de las propios actos, no podemos echarle la culpa al ambiente a la genética, a nuestros padres,
al alcohol o drogas.

CULPA, deuda, la responsabilidad con nosotros mismos, si no hacemos lo que sabemos que
deberíamos hacer, sentimos culpa, hemos tomado una deuda con nosotros mismo, con nuestro
potencial.
Como el DASEIN es siempre una cuestión de potencial por principio natural, nunca se vera
satisfecho del todo. Por ello siempre hasta cierto punto, estaremos en deuda, con el DASEIN.
(Con nuestro ser).

Ser AUTENTICOS, es “Vivir la Vida lo Mejor Posible”, y por ello debemos aceptar cuestiones
inevitables como son la ANSIEDAD, LA CULPA Y LA

MUERTE: la cual tratamos de evadirla pero eso no ayuda, nos metemos en el MUNDO
SOCIAL, trabajando, haciendo cosas para sacarla de nuestra mente.

“Evadir la Muerte es evadir la Vida”.

Heidegger nos llama a “Ser-hacia-la-muerte”.


Somos la única criatura consciente de su propio final y al conocer esto hacemos cosas para
olvidarlo.
La consciencia de muerte, hace que la vida tenga mas valor, que el amor hacia una hija o algún
familiar, valla mas allá de un simple arreglo familiar.
“Tenemos tan poco tiempo para estar juntos”
Cuando eres verdaderamente consciente de que vas a morir cada momento que pierdes, se
pierde para siempre.
Propuesta ética-política de Hannah Arendt.
Hannah postula diferentes elementos de la condición humana para condicionar la acción
política, con fe en nuestra libertad como posibilidad de cambio. En un mundo donde el egoísmo
la corrupción son tan evidentes.

LIBERTAD: es una facultad metafísica de la autodeterminación, es una calificación de la


voluntad, que es limitada y creativa. Lo propio del sujeto (contingente) es posible solo si, su
libertad es positiva, es decir que pueda cambiar cuando quiera, no será porque este
determinado por el contexto, sino porque existe autodeterminación (facultad metafísica). Donde
los actos humanos son determinados, la libertad allí es negativa u/o política. Si sus actos son
contingentes hay libertad positiva.
La libertad se asume a partir de la posibilidad de cambio, no determinado por la naturaleza
como en los animales. Es la capacidad de decir si o no, a lo que venga dado de afuera (elegir).

EFECTOS ÉTICOS Y ESTÉTICOS: Son parte de la creatividad humana, pero también hay
efectos políticos de la creatividad.

NATALIDAD: es un concepto suyo empleado en la acción política “en cada nacimiento


humano, nace también una nueva forma de vivir”. El hombre tiene la suprema capacidad
creadora políticamente ya que es libre para hacerlo, tiene una libertad mental, para afirmar y
negar, para elegir.

La libertad negativa es que el poder inmoviliza al hombre, la ausencia de coerción. Que el


poder posea el derecho de reunión, de petición, de ser libres del miedo y de la pobreza.
Para Arendt, la libertad política, es poder participar, tener el derecho de participar en el
gobierno.

LIBERTAD Y PODER:
Se implican mutuamente, el poder es capacidad de actuar en concierto, y la libertad publica es
participación publica.
El poder se lo alcanza con la unión de las fuerzas de las mayorías organizadas.
Libertad y poder son responsabilidad pública del hombre y la ACCION, es la actitud política, es
una forma de vida. “la acción es la materia prima de la política”.

ARENDT CLASIFICA LAS FORMAS DE VIDA ACTIVAS COMO:


La labor: actividad ligada a las necesidades vitales de cuerpo, sin necesitar de otro.
La fabricación: producir bienes artificiales de uso.
La acción: que es la actitud política como forma de vida, participar en lo público.
Entonces, la política como participación publica y que nos reconozcamos como entes libres,
que podamos autodeterminarnos, para poder creer que la posibilidad de mejorar la realidad
publica depende de lo que estemos dispuestos a construir.

VALORES QUE FOMENTAR PARA LA PARTICIPACIÓN PUBLICA:


La comprensión:
No depende del conocimiento, este no le asegura su desarrollo como tampoco una
participación política digna y justa. Es por ello que critica a la filosofía de Heideggeriana,
diciendo que es un discurso altamente intelectual y abstracto pero sin amor y carente de un
estilo amable.
Ella piensa que el mundo debe ser romantizado y dejar de lado, lo objetivo y arrogante.
Lo contrario de lo emocional no es lo racional, sino la incapacidad de dejarse conmover.
Ella critica al ensimismamiento (encerrarse, no participar) y por ello la reivindicación de la
comprensión y el valor de la Philia (amor fraterno) como principal impulsor de una autentica
actividad política.

¿A que nos lleva la insensibilidad, la incapacidad de sufrir por el dolor ajeno?


Afirma que la objetividad fría y aristocrática no se allá en el principio de la comprensión, ahí que
disponerse o dejarse afectar por la felicidad o por la desgracia.
En el compromiso con lo publico, nivel de maduración ética propio de los que superan el
egocentrismo, sus intereses propios, la solidaridad es un principio que puede inspirar y guiar la
acción (actividad política), en cuanto participa la razón capaz de deliberar por los intereses no
solo de los oprimidos, sino de toda la comunidad, sin sentimentalismos que responden a
intereses particulares.
Tampoco es que la responsabilidad nazca de un ideal absoluto de perfección humana, Harendt
nunca propuso una esencia universal del hombre sino un lazo universal entre los hombres,
una amistad, pero no en el sentido de amigo-enemigo, sino en que uno no soporte que el otro
este oprimido y degradado.
El amor por su naturaleza no es de este mundo es la fuerza mas poderosa de todas las fuerzas
humanas antipoliticas.
Su propuesta de política y philia no se redujo a un discurso sino que realmente ella lo puso en
práctica en la participación política constante.

Libertad, Promesa y Justicia en la Política:


Propone conjugar libertad y justicia en la política, siempre que el conjunto ejerza su libertad
positiva para estar a disposición de cumplir sus respectivas promesas. Justicia como el
cumplimiento de un pacto que garantice libertad y creatividad de hacer promesas, es posible la
concordancia entre el querer y el deber, el cumplimiento de normas previamente establecidas
que no minimicen la facultad creadora de la acción.
Cabe así reformar la ley, si es que esto es resultado de un acuerdo consensual, la meta no es
el consenso normativo sino la acción social colectiva orientada a una superación creativa de los
problemas políticos.
Pero la efectividad del cumplimiento de un pacto depende de que los individuos cumplan con
sus promesas y en el reconocimiento de la libertad de uno mismo para que así nos
responsabilicemos.
Si no cumpliéramos las promesas, no seriamos capases de lograr el grado de identidad y
continuidad que producen a la persona, un cuerpo político que es resultado del pacto, se
convierte en verdadera fuente de poder. De otra manera tendríamos subordinación y no acción
ni poder.

Libertad y perdón en Política:


A través del perdón podemos protegernos del resentimiento y sed de venganza que tanto
afecto a la historia política. Evitamos malos recuerdos que nos dañan, el hombre libre cambia
de opinión y comienza otra vez. Ya que no se puede cambiar el pasado, ni provocarse una
amnesia total, Harendt rebindica al perdón cristiano.
Nietzsche, deriva todo los males humanos de la supuesta impotencia de no-poder querer hacia
atrás: castigamos porque no podemos deshacer lo hecho y queda sed de dominar a otros de
ahí el resentimiento y la sed de venganza.
Harendt dice que la incapacidad para deshacer lo que se a echo va ligada a una imposibilidad
de tener un conocimiento confiable de los motivos, del porque fue. A partir del perdón se confía
en la libertad humana porque se confía en que el hombre puede cambiar de opinión y
comenzar otra vez. Solo así se es libre, cambiando de opiniones y comenzando otra vez, el
poder de iniciar algo nuevo.

CONCLUSIÓN:
La filosofía de Harendt es esperanzadora con un pensamiento frágil, sostiene la contingencia
del hombre y por ello cuestiona al determinismo histórico, el ser humano tiene la posibilidad de
cambiar gracias a la facultad de la libertad (positiva, aunque este termino ella no lo utiliza). Y
por esa libertad es que el ser humano no solo puede autodeterminarce sino también ser
creativo.
Libertad política para Harendt no es liberación, el hombre ya no debe esperar ser sometido
para ejercer la acción, no debe esperar a la libertad negativa para ejercer la participación
pública.
Es el ejercicio de la libertad positiva que puede crear espacios políticos, no debemos
esperar que los gobiernos sean honestos o que la cultura política sea democrática para
interesarnos en lo publico.
Perls - El enfoque guestaltico
- El hombre moderno vive en un estado de vitalidad mediocre, se ha convertido en un autómata
angustiado aunque su mundo le ofrezca una amplia variedad de oportunidades para crecer y
disfrutar.
No sabe lo que quiere y tampoco sabe averiguar como conseguirlo, parece que siente que el
tiempo de pasarlo bien ya se ha pasado, que fue en la niñez y en la juventud, llegado a la
madurez abdica su vida misma.
Se mueve mucho pero su cara expresa su falta de interesa real, en lo que esta haciendo, ha
perdido toda espontaneidad de expresar sentimientos y sentir.
Es hábil para hablar de sus males seudopsiquiatrico de sus conflictos, pero no para
enfrentarlos, todo es reducido a lo intelectual y verbal.
Pasa horas tratando de recobrar el pasado y moldear el futuro, sus actividades del presente no
son mas que tareas que hay q cumplir.
- En los últimos cincuenta años, ha habido un aumento en el entendimiento que el hombre tiene
de si mismo, de sus mecanismos fisiológicos como psicológicos, es un juego intelectual sin
ninguna utilidad para la vida cotidiana, si no para perpetuar conductas presentes y
satisfactorias. Justificamos nuestra infelicidad actual con vivencias pasadas , utilizamos el
conocimiento del hombre para justificar tanto las conductas socialmente contractivas como las
auto destructivas.
Sin embargo la psiquiatría como la psicología nunca tuvieron la intención de hacer estas
justificaciones de los comportamientos neuróticos que impiden vivir plenamente. Si no que su
objetivo es el ayudarnos a llegar al autoconocimiento y a la satisfacción. Tal vez la psiquiatría
llego a esto porque sus defensores colocaron sus teorías como dogmas.
En lugar de abandonar o cambiar una teoría cuando no coincide con los hechos, ellos dan
vueltas los hechos de las conductas para ajustarlas a las teorías. Esto no ayuda ni para
aumentar el entendimiento, ni para ayudar al hombre en su vida para resolver sus problemas.

EL ENFOQUE GUESTALTICO:
Inicialmente fue una escuela dedicada al estudio de la percepción, se propone a aprehender
los fenómenos psíquicos en su totalidad, sin disociar los elementos del conjunto en que se
integran y fuera del cual pierden significado.
El proceso de la percepción es la formación de la guestalt denominada también pareja figura –
fondo. Guestalt palabra alemana que significa, una configuración, forma, la forma particular en
que se organizan las partes individuales que la constituyen.

La premisa básica que la guestalt es que la naturaleza humana se organiza en formas o


totalidades y es vivenciada por el individuo en estos términos.
La elección de los elementos se realiza por medio de factores reunidos debajo del INTERES,
se organiza lo percibido con relaciones en totalidades significativas.
Si hay interés la escena aparece organizada lo cadente de interés retrocede al fondo y quedara
el objeto con importancia en primer plano.
A medida que el interés cambia, su percepción de las cosas, del lugar en el que están, incluso
de si mismo se modifican. Lo que esta en primer plano y al fondo pueden intercambiarse, no
son estáticos.

Homeostasis (segunda premisa)


Proceso por el cual el organismo mantiene su equilibrio, y por lo tanto su salud en medio de
condiciones que varían , el organismo satisface necesidades y dado que sus necesidades son
muchas y cada una altera el equilibrio , el proceso de adaptación – homeostasis transcurre
todo el tiempo .
Si el organismo permanece en estado de desequilibrio durante demasiado tiempo y es capas
de satisfacer sus necesidades , esta enfermo .
Cuando el proceso falla el organismo muere.
Es proceso de autorregulación ya que por procesos psicológicos internos el efecto es
sensorialmente percibido o sentido (awareness , darse cuenta , alerta , percatarse ) por
ejemplo se siente como sed con sus síntomas de sequedad de la boca e intranquilidad y
psicológicamente se siente como deseo de beber .
El organismo aprende cuales son sus nuevas necesidades y a encontrar los medios
adaptativos para satisfacerlas.
El organismo también tiene necesidad de contacto al igual que necesidades psicológicas, estas
se experimentan cada vez q el desequilibrio psicológico es perturbado al igual que lo
fisiológico. Los procesos psicológicos no pueden disociarse de los fisiológicos.
En término de guestalt la necesidad dominante del organismo se convierte en la figura en
primer plano y las demás cosas retroceden al menos temporalmente al fondo.
Para pasar a otra cosa una vez satisfecha la necesidad el individuo tiene q ser capas de sentir
lo que necesita y saber manejarse a si mismo y a su ambiente , si o si debe haber una
interacción organismo – ambiente .

LA DOCTRINA HOLISTICA
El hombre es un organismo unificado, sin embargo esto fue ignorado por las escuelas
tradicionales de psiquiatría y psicoterapia que operaban en la división mente – cuerpo.
Desde que surgió la medicina psicosomática la brecha entre actividad mental y física se achico
El hombre funciona en dos niveles cualitativamente diferentes , pensamiento y actuar . La
actividad mental es la capacidad de usar símbolos , dicha actividad puede ser el pensar , la
atención , el darse cuenta y la voluntad , es decir llevar a cabo acciones para lograr objetivos .
En cada una de estas actividades mentales la dependencia y relación de lo que hacemos y lo
que pensamos es muy clara , actividad física y mental son del mismo orden , manifestaciones
del ser del hombre :

Fantasía: Actividad del ser que mediante el uso de símbolos, tiende a reproducir la realidad en
una escala disminuida, disminuida en el sentido que es una conducta mental que permite el
ahorro de energía , al tratar de determinar que hacer con un problema ante una situación
determinada , reproduciéndolo en la mente , anticipo en fantasía lo que ocurrirá en la realidad ,
aunque esta anticipación fantaseada y la situación real no sean absoluta .
La actividad mental actúa para el individuo como ahorro de tiempo, energía , y trabajo físico .
Cuando yo fantaseo y dirijo mi atención a un problema, uso una pequeña parte de mi energía
disponible para producir una cantidad mayor de energía corporal .
Así la actividad mental es actividad de la persona total que se lleva a cabo en un nivel
energético inferior al de aquellas actividades denominadas físicas, estas requieren menos
gasto de sustancia corporal .
La conducta mental permite también enriquecernos.
Lo que hace el sujeto es clave de lo que piensa y lo que piensa de lo que hace, y lo que le
gusta hacer .
Entre los niveles de pensar y hacer hay una etapa intermedia de “jugar a “ , representar roles ,
el paciente juega a muchas cosas , en psicoterapia con tan solo conseguir q preste atención a
sus acciones , a sus fantasías y a sus representar roles , el mismo llegara a saber su
significado por medio de la experiencia de si mismo en los tres niveles .

LIMITE DE CONTACTO:
Ningún individuo es autosuficiente, el individuo puede existir únicamente en un campo
ambiental, es parte de ese campo. Su comportamiento es función del campo total que lo
incluye tanto a el como a su ambiente, la relación entre el y su ambiente determina su
conducta.
Si la relación es mutuamente satisfactoria el comportamiento del individuo es normal y si es
conflictiva el comportamiento es descrito como anormal como sucede con el neurótico .
El ambiente no crea al individuo como tampoco el individuo no crea al ambiente , cada uno es
como es .
El limite de contacto entre el individuo y su ambiente es donde ocurren los eventos psicológicos
(pensamientos , acciones , conducta y emociones ) según el modo de la relación entre ambos ,
según el modo como el individuo funciona en su ambiente .
Los eventos psicológicos ya nombrados son nuestro modo de vivenciar y enfrentar los
acontecimientos de límite de contacto.
Actuamos mediante dos sistemas, sensorial y motor.
El sistema sensorial da una orientación y el sistema motor le da a los medios para manipular,
ninguno es función del otro , son funciones del ser humano total .
El ambiente y el organismo de reciprocidad, ninguno es victima del otro , es una relación de
opuestos dialécticos .
El sistema de orientación descubre lo que es requerido (necesidad ) , se percibe cuales son los
objetos que satisfaceran sus necesidades una vez que el sistema de orientación a hecho su
tarea el organismo tiene que manipular el objeto que necesita de tal modo que el balance
organismito que reestablezca ( homeostasis ) , que la guestalt se complete
La acción efectiva es acción dirigida hacia la satisfacción de la necesidad dominante, si
ocurriera que por alguna perturbación el individuo es incapaz de percibir sus necesidades o de
manipular el ambiente para lograr satisfacerlas , entonces se comportara de un modo
desorganizado , intentara hacer demasiadas cosas a la vez .
El neurótico ha perdido o tal vez nunca tubo la capacidad de organizar su comportamiento de
acuerdo a una jerarquía indispensable de necesidades . Literalmente no puede concentrarse.
En terapia, tiene que aprender a distinguir entre miles de necesidades y como atenderlas
sucesivamente. Tiene que aprender a descubrir y a identificarse con sus necesidades, a como
quedarse junto a una situación el tiempo suficiente para completar la guestalt y seguir adelante
con otros asuntos .
Organización mas ambiente es igual a campo .
Además de todo lo nombrado hasta ahora que el hombre debe tener para satisfacer sus
necesidades, este también tiene actitudes hacia aquellas cosas en el ambiente que pueden
facilitar o entorpecer su búsqueda de satisfacción.
Freud se refirió a esto al decir que los objetos en el mundo reciben una catexis, en
términos gestalticos, diríamos que estos objetos se convierten en figuras.
Los objetos deseables porque ayudan a satisfacer son de catexis positivas , y los que
perturban el equilibrio son de catexis negativa .
Cada una de las necesidades requiere de gratificación inmediata, la primera forma emocional
que asume la excitación generada por la presencia de una necesidad es la Impaciencia, es la
base de la catexis positiva, por el contrario El miedo, es la base de todas las catexis negativas
el cual se vivencia como un peligro indiferenciado, basta con que aparezca un objeto definido
con el cual enfrentarse para que el miedo se constituya en Temor.
El individuo quiere apropiarse de aquellos objetos o personas en el ambiente que tienen una
catexis positiva esto es que el individuo Contacta su ambiente. A los objetos o personas que
tienen catezis negativa se los quiere aniquilar o remover del campo, esto es aplicable tanto a
nuestra fantasía como al mundo real.
Otra forma de encarar la situación y al objeto con catezis negativa es por medio de la
Aniquilación mágica o fugándose del campo del peligro, ambos son medios de Retraerse. La
aniquilación mágica es un retirarse parcial, un sustituto para el retiro verdadero.
El retraerse o Retirarse no es ni bueno ni malo es un modo de enfrentar el peligro, podemos
saber si es o no patológico únicamente mediante nuestras respuestas a las siguientes
preguntas: ¿retraerse de que? ¿Retraerse hacia que? , y ¿ retraerse por cuanto tiempo? . Lo
mismo puede decirse del contacto, algunas formas de contacto no son en absoluto sanas:
personas que tienen que mantenerse en continuo contacto con uno “los pegotes “como otras
personas que son profundamente retraídas.
Una de las características del neurótico es que ni puede establecer un buen contacto, ni puede
organizar su retiro.
El aburrimiento ocurre cuando tratamos de quedarnos en contacto con un objeto que no es de
nuestro interés, y rápidamente extinguimos toda la excitación, nos cansamos y nos aburrimos.
Queremos retraernos de las situaciones al no encontrar una excusa adecuada el sobre
contacto también se torna doloroso y lo expresamos como aburridos.
Así el contacto y el retiro son descripciones de los modos como enfrentamos eventos
psicológicos, son los modos que tenemos para tratar en el limite de contacto con objetos en el
campo.
En el campo organismo – ambiente las catezis positivas (contacto) y negativas (retiro) es una
unidad diferenciada biológicamente en organismo y ambiente, psicológicamente en lo propio y
lo otro, científicamente en subjetivo y objetivo.
La guestalt esta cerrada, es cuando el objeto catexial sea positivo o negativo apropiado o
aniquilado, contactado o alejado, tanto el objeto como la necesidad asociada desaparecen del
ambiente.
Contactar es formar una guestalt, retraerse es cerrarla por completo.
Este contactarse y retirarse son las funciones mas importantes de la personalidad integral. Son
los procesos positivos y negativos de los procesos psicológicos mediante los cuales vivimos.
Son aspectos diferentes de la misma cosa por lo cual hay que tener la capacidad de
discriminarlos, esta puede confundirse como también puede funcionar malamente y al ocurrir
esto el individuo se hace incapaz de reaccionar adecuadamente y por ende lo describimos
como neurótico .
Si el contacto es demasiado prolongado se torna inefectivo y doloroso, si el retiro es demasiado
prolongado llega a intervenir en el proceso de la vida. El contacto y el retiro, en su forma
rítmica, son nuestros medios de satisfacer nuestras necesidades, de continuar los procesos.
La fuerza básica que energiza toda nuestra acción, es la Emoción .
Las emociones son el lenguaje mismo del organismo, modifican la excitación básica de
acuerdo a la situación ante la cual nos encontramos. La excitación se transforma en emociones
específicas y a su vez las emociones son transformadas en acciones sensoriales y motoras.
Las emociones energizan la catezis y movilizan los medios que tenemos para satisfacer
necesidades.

MECANISMOS NEURÓTICOS
El nacimiento de la Neurosis:
El enfoque gestaltico, que considera al individuo como una función del campo
organismo/ambiente y que considera su conducta como reflejo de sus relaciones dentro de
este campo.
La interacción entre ambos, el individuo y si ambiente en el marco de un campo continuamente
en cambio, y es por ello que las formas técnicas de interacción deben ser igualmente fluidas y
cambiables.
Lo que nos concierne a nosotros como psicólogos son las constelaciones siempre cambiantes
de un individuo también siempre cambiante.
Cuando el individuo se hace incapaz de alterar-sus-técnicas de manipulación, y de interacción,
surge la neurosis.
Esta congelado en su modo caduco de actuar, esta aun en peores condiciones para enfrentar
sus necesidades de sobrevivencia incluyendo las sociales. Una sociedad que contiene un gran
numero de individuos neuróticos ha de ser una sociedad neurótica, dado que el individuo y el
ambiente son elementos de un todo único que es el campo, ningún puede imputarse como
responsable de los males del otro, ambos están enfermos .
El hombre que tiene vivir en un contacto significativo con su sociedad sin ser tragado
completamente por ella y sin retirarse completamente de ella es el hombre bien integrado, el
hombre que reconoce el limite de contacto entre si y su sociedad, limite de reconocer el
organismo del ambiente, lo propio y lo no, en la neurosis los disturbios del limite operan
primordialmente a través de cuatro mecanismos: introyeccion, proyección, confluencia y
retroflexión.
Por otra parte, el ideal de una comunidad democrática es crear una sociedad con las mismas
características, una comunidad en la cual a medida que sus necesidades lo determinen, cada
miembro participe en beneficio de todos.
La homeostasis también gobierna a tal sociedad del mismo modo que el cuerpo responde
primero a sus necesidades dominantes, también la sociedad responderá primero a las suyas ,
pero al igual que el cuerpo – como – un – todo lucha por preservar a cualquiera de sus
miembros q se vea amenazado , así también una comunidad bien regulada donde se ve
amenazada la comunidad entera si fuera necesario se unirán en la lucha contra dicha
amenaza.
Pareciera que el hombre nació con un sentido de equilibrio social y psicológico, cada
movimiento que realiza en el plano psicológico o social es un movimiento dirigido a encontrar
ese balance. Cuando estos movimientos lo llevan a un conflicto con la sociedad porque su
búsqueda del límite de contacto o el punto de equilibrio se ha propasado transgrediendo los
limites de aquella, lo denominamos criminal.
La búsqueda de equilibrio lo lleva a hacerse cada vez mas a un lado, permitiendo que la
sociedad obre con demasiado peso sobre el, que lo sobrecargue con sus exigencias,
alejándolo al mismo tiempo del vivir social, a empujarlo y moldearlo pasivamente, lo
denominamos neurótico. El neurótico no puede ver claramente sus propias necesidades y por
lo tanto no las puede satisfacer, tiende a ver a la sociedad mas grande que la vida y a si mismo
mas pequeño. En contraste con el neurótico, el criminal tiende a verse a si mismo mas grande
que la vida y a la sociedad mas pequeña.

¿ que es lo que hay en el campo organismo – ambiente que permite surgir tales
perturbaciones en el equilibrio?
Surge cuando el individuo y el grupo cualquiera sea (estado, familia, coro, amigos, etc.)
experimentan simultáneamente necesidades diferentes y el individuo es incapaz de distinguir
cual es la necesidad dominante. El individuo que forma parte de este grupo vivencia su
necesidad de contacto con el como uno de sus impulsos psicológicos de sobrevivencia mas
importantes , pero cuando al mismo tiempo siente una necesidad personal , que para
satisfacerla requiere retiro del grupo surgen los problemas , es aquí donde tiene q ser capas de
tomar una decisión precisa , cuando no puede discriminar , cuando no puede tomar una
decisión o sentirse satisfecho con la decisión que ha tomado ni hace buen contacto ni se retira
adecuadamente y ambos ambiente y sujeto se ven afectados.
El sujeto tiene necesidad de contacto con un grupo de manera innata, la tendencia hacia lo
ritual, es decir hacia la identificación social. La perversión de esta necesidad parece estar tras
las neurosis compulsivas y obsesivas que se manifiestan en necesidades aparentemente tan
absurdas como la de lavarse las manos cada veinte minutos, este tipo de rito obsesivo siempre
tiene raíces sociales y personales.
El ritual le brinda a tales experiencias orden, forma y objetivo, en término guestalticos
podríamos decir que el ritual contribuye a ser mas clara la guestalt.
El rito refuerza el valor de sobrevivencia que tiene la vida en grupo, une a la gente. El
ejercitarse aumenta la coordinación de los participantes y al mismo tiempo aumenta su
capacidad de actuar como grupo en defensa de las necesidades del mismo.
La magia que no es mas que manipulación fantaseada del ambiente sirve para incrementar el
valor del grupo como medio de lograr sus metas , se la utiliza para invocar el apoyo de poderes
benéficos aquellos que tendrían una catexis positivas y para aniquilar poderes amenazadores .
Únicamente con la participación de la personalidad integrada se consigue ese sentimiento se
existencia intensificada, de integración, sin disminuir la conciencia plena del individuo y del
grupo, del si – mismo y del otro y de la pertenencia del individuo al grupo.
Ahora supongamos que en el transcurso de la actividad grupal o del ritual el individuo toma
conciencia de su necesidad personal que aparece más dominante que su participación en el
ritual. Tenemos entonces tres posibilidades: retirarse, forjar su necesidad completamente
empujándola al fondo y obligarla, al menos temporalmente a que desaparezca, o también
puede bacilar entre sus necesidades y las necesidades del grupo. En este ultimo caso intentara
tener un contacto con el ritual, dándole una ubicación de dominancia, pero no lo consigue.
Estará ahora ante un conflicto entre el miedo y la impaciencia. Bajo esta afirmación inofensiva
subyace la una serie de confusiones que pueden llegar a la neurosis. Conteniendo los cuatro
mecanismos de perturbaciones de límites que la terapia guestaltica encuentra tras la neurosis.
Todas las perturbaciones neuróticas surgen de la incapacidad del individuo por reencontrar y
mantener el equilibrio adecuado entre el mismo y el resto del mundo. El neurótico es el hombre
sobre el cual la sociedad actúa con demasiada fuerza y su neurosis es una maniobra defensiva
para protegerse a si – mismo.
Las neurosis traumática son esencialmente configuraciones de defensa como un intento del
individuo por protegerse de un choque ambiental donde ya no existe un “el “ si no solamente un
“ ellos “ . Al protegerse de esta situación es posible que desarrolle esquemas rígidos de
conducta y estos persistirán durante largo tiempo incluso después que ya no haya peligro.
Fueron suscitados por un trauma , las perturbaciones de limite que existen en la mayoría de
las neurosis son mucho menos dramáticas que estas , son mas bien interferencias en el
proceso de crecimiento y auto – reconocimiento , mediante los cuales logramos el autoapoyo y
la madures .
KRIZ – FUNDAMENTOS DE LAS TERAPIAS SISTEMICAS
Introducción en la problemática
La primera parte del siglo XX estuvo dominada por el psicoanálisis y la psicología profunda; la
década de 1950 por la terapia de la conducta; la de 1960 por la humanista y la de 1970 por los
abordajes sistémicos.
Podemos atribuir a los abordajes de psicología profunda los conceptos de inconsciente,
conflicto y energía; a las terapias de la conducta los de aprendizaje, estimulo-reacción y
cognición; a los abordajes humanistas, los de encuentro, crecimiento y autonomía; y a los
sistémicos, los de circularidad, comunicación, estructura, ecología y evolución. Los partidarios
de los abordajes humanistas suelen referirse a una tercera fuerza al referirse a su propia
corriente. Los que sostienen los puntos de vista sistémicos mencionan el concepto de “cambio
de paradigma”. Este concepto se debe a Kuhn, se refiere a un vuelco revolucionario de la
entera imagen del mundo. Kuhn no habla de paradigmas hoy, sino de matrices de una
disciplina.
El abordaje sistémico cuestiona modelos explicativos. Se han cuestionado, la causalidad lineal
(usual) de la forma A-B; el supuesto básico de que todo tiene una causa y que por lo tanto
reviste una importancia particular averiguar el porqué. El punto de vista sistémico le opone la
causalidad circular o circularidad, en que A y B se influyen entre sí según un complejo proceso
en red (por mediación de otros elementos C, D, etc.). Estos sistemas son concebidos casi
siempre de manera dinámica, se trata de cambios en el tiempo, en los cuales todo influjo de A
sobre otros elementos revierte sobre A; esta perspectiva recibe el nombre de autorreferencia.
La averiguación del “cómo” es, más importante que la del “porqué”.
El ordenamiento por medio de fluctuaciones es el que documenta el concepto de estructuras
disipativas. El sistema depende de las condiciones de contorno.
“Autopoiesis” –autoorganizacion- (del griego autos – por sí mismo, y poiein –crear) es un
concepto central de la moderna teoría de sistemas.
Digresión sobre el “sistema” de la “familia”
Lo común es que se nos remita a abordajes centrales, básicos, sobre todo a la “Teoría general
de sistemas” (Ludwig von Bertalanffy), a la “Teoría de la información” (Claude Shannon), a la
“Cibernética” (Norbert Wiener) y a la “Antropología cultural sistémica” (Gregory Bateson). Pero
no está muy clara la exacta contribución de estas teorías a la noción de sistema de la familia.
Para definiciones del concepto de sistema se recurre de preferencia a Hall y Fagen (1956): “Un
sistema es un conjunto de objetos junto con relaciones entre los objetos y sus propiedades”,
definición bastante curiosa porque se mencionan objetos y sus propiedades, entre los cuales
se consideran relaciones; y no está claro qué serían unos objetos sin propiedades. Parece más
razonable definir un sistema como un conjunto de objetos y determinadas relaciones entre
estos: precisamente estas relaciones son las propiedades.
Parece verosímil que la familia se pueda considerar como un sistema. Watzlawick escribe: la
interacción puede ser considerada como un sistema, de modo que se vuelva aplicable la teoría
general de sistemas. Sistemas interhumanos son dos o más comunicadores que definen la
índole de su relacion.
Se deben caracterizar de una manera un poco más precisa sistema, elemento (o bien objeto) y
relacion: “un sistema es un conjunto de elementos y en un conjunto de relaciones que se
definen entre esos elementos del conjunto”. Es común y atinado distinguir entre relaciones de
un solo elemento, diádicas, tríadicas, etc., según que hagan falta uno, dos, tres o más
elementos en orden a la relacion.
En el marco de la terapia familiar sistémica se puede considerar en el nivel inferior un sistema
cuyos elementos sean las personas y cuyas relaciones sean comunicaciones, en cuyo caso
parece razonable suponer que estas relaciones son por lo menos diádicas, en vista de la idea
de que es imposible no comunicar.
En el marco de la terapia, este sistema carece de interés porque de lo que en ella se trata es
de pautas típicas de comunicaciones, de relaciones entre estas comunicaciones. Hace falta
entonces, para el sistema del nivel 1 un metasistema cuyos elementos sean las relaciones
(comunicaciones del nivel 1) y cuyas relaciones se produzcan entre comunicaciones, es decir
que sean relaciones de relaciones.
Los sistemas del nivel 2 son enunciados sobre comunicaciones. Metaniveles (o bien jerarquías
de sistemas) se pueden formar no solo en orden a las relaciones, sino también en orden a los
elementos. Si se escogen los elementos para formar jerarquías de sistemas, respecto del nivel
siguiente de la jerarquía (o nivel de organización) un sistema se convertirá en elemento de un
sistema supraordinario. Se suele decir entonces que por encima del sistema familia se
encuentran sistemas supraordinados, metasistemas (o suprasistemas), por ejemplo, la
sociedad. Si miramos esto en la dirección inversa, la familia se puede caracterizar como un
subsistema de la sociedad.
En la práctica se opera como si existieran los sistemas y sus jerarquías tal como se puede
hablar de los niveles de un edificio.
Los sistemas son creaciones cognitivas de sujetos cognoscentes; la respuesta a la pregunta
por los elementos que pertenecen a cierto sistema dependerá del interés a que respondan la
explicación y el conocimiento: de la perspectiva que el sujeto cognoscente haya adaptado.
Tal vez sea solo aconsejable escoger la comunicación porque la relacion terapeuta-cliente es
siempre comunicativa (salvo el caso de las terapias corporales) y porque los demás miembros
de la familia entran en competencia con el terapeuta dentro del mismo esquema sistémico.
Conviene al terapeuta intervenir en esa relacion de competencia entrando en el sistema familia
e intentando llevarlo a un equilibrio nuevo. Se trata de un procedimiento que en la terapia
familiar se procura llevar a cabo con sesiones frecuentes.
Un cambio de alternativa para evitar esa competencia consiste en que el terapeuta comunique
lo menos posible, intervenga poco y produzca señalamientos escasos pero claros (que haga
estallar bombas comunicativas desde afuera para que el sistema se vea expulsado de un
equilibrio consuetudinario y se activen en un nivel diferente sus capacidades de
Autoorganización). Este es el procedimiento escogido por la “escuela de Milan”, agrupada en
torno de Selvini Palazzoli, que organiza para una familia sesiones separadas por unas seis
semanas más o menos en las que se practica una intervención sistémica radical. Ludewig
señala que los sistemas vivos no pueden ser modificados de manera deliberada sino que, por
medio de influjos perturbadores, se los puede mover a que abandonen su actual forma
estructural para que después se organicen ellos de nuevo de manera autónoma. Este autor
indica una perturbación significativa en calidad de intervención terapéutica sistémica.
Todos estos sistemas ejercen su acción conjugada no solo respecto del paciente enfermo sino
que algo semejante les sucede (con otros sistemas) a los demás miembros de la familia. Si se
supusiera que solo esta jerarquía existe y que la familia es el único metasistema posible para
un individuo, se caería, en el plano de la consideración de las jerarquías sistémicas, justamente
en aquel pensamiento lineal monocausal que la terapia sistémica quiso superar.
Las perspectivas de la terapia sistémica pueden aportar un cambio de punto de vista: las
enfermedades psíquicas, que hasta ese momento se consideraban individuales
(desencadenadas por conflictos internos, por un proceso de aprendizaje, un pensamiento
erróneo o lo que fuera), se analizan ahora con relacion a su papel y su función en las
estructuras comunicativas del sistema social.
Con la misma consecuencia con la cual el síntoma individual es examinado según su papel
dentro de la estructura familiar, se puede estudiar desde luego la estructura familiar especifica
según su papel dentro de la estructura de la sociedad. Wilhelm Reich no solo considero los
síntomas como resultado de la relacion padres-hijo sino que entendió que los padres
inconscientemente actuaban por encargo de la sociedad. La inteligencia de los roles de los
miembros individuales y de la familia como un todo que concurre de manera sustancial a
determinar las transacciones que se producen en su seno, no es asunto solo del individuo
aislado pero tampoco de la familia privada, sino que es, sobre todo, asunto de la sociedad.
El sistema familia se sitúa entre individuo y sociedad.
Si la perspectiva se centra en la familia y no se considera enfermo a un paciente individual sino
a la familia misma, se hablara consecuentemente del paciente individualizado; es aquel que
tiene los síntomas. Los usos del lenguaje y las maneras de ver se vuelven problemáticos si se
los toma prestados de concepciones tradicionales y se los traslada sin más a las
constelaciones sistémicas. Desde Freud sabemos que, vistos dentro de un contexto más
amplio, los síntomas de la enfermedad son al mismo tiempo recursos que la persona emplea
para desempeñarse en la lucha por la vida en las circunstancias dadas. Es inadecuado hablar
de un sistema enfermo, lo mismo que se presenta como enfermedad desde determinada
perspectiva aparece, desde otra, como el recurso del sistema para organizarse en las
circunstancias imperantes o adaptarse al contexto.
Raíces de los abordajes sistémicos
La terapia sistémica es sobre todo terapia de familia, rara vez terapia de pareja y casi nunca
terapia de grupo, se cultiva desde la década de 1950. La terapia sistémica se aplica en general
solo al abordaje estratégico del grupo de Milan, nucleado en torno de Mara Selvini Palazzoli.
Casi todos los abordajes terapéuticos incluyen aspectos sistémicos. Reich describe con mucho
detalle las redes sistémicas entre conflictos, pautas de comunicación para la defensa y el
dominio (estructuras del carácter), y las consiguientes tensiones en sistemas de músculos;
aquellas pautas y estas tensiones se mantienen unas a otras: una respiración superficial
contribuye a sofocar ciertos sentimientos; los músculos que se adaptan a la respiración
retenida estorban a su vez la respiración profunda y, de este modo, los sentimientos más
intensos. Reich toma en cuenta también, sistemas sociales.
Poner de relieve una estructura básica de juegos víctima, perseguidor, salvador, e insistir en
que estos roles presentan alternancia dinámica supone, elementos sistémicos.
También Freud tomó en cuenta aspectos sistémicos: el síntoma es concebido como una
operación significativa del organismo que solo se puede comprender en el contexto de la
reconstrucción de una interacción temprana padres-hijo. Y el psicoanalista no interpreta las
manifestaciones de su paciente como lo haría un observador objetivo; más bien es asunto del
análisis el proceso que se desenvuelve entre él mismo y el paciente.
Adler, hacia fines de la década de 1920, incluyo familias enteras en el marco de su
asesoramiento pedagógico; la constelación familiar desempeña un papel nuclear en sus
concepciones. Ejerció notable influjo sobre los neo-freudianos –Horney, Fromm, Sullivan-, que
destacaron la conexión de los síntomas con factores socioculturales y situaron la relacion
madre-hijo, en el primer plano del análisis. Sullivan, recogió aspectos de teoría de la
información para estudiar las relaciones interhumanas de los esquizofrénicos.
Aspectos sistémicos se encuentran también en Frankl en su explicación de la angustia de
expectativa; y su forma de intervención consistente en la intención paradójica reaparece con
ligeras modificaciones como una de las más importantes variedades de intervención de los
abordajes sistémicos. El psicodrama de Moreno incluye muchos factores sistémicos; no se
suele organizar dentro del sistema social en que se producen los síntomas, sino dentro del
grupo terapéutico, pero el hecho mismo de que las posiciones de los demás miembros del
sistema tengan que ser representadas por otros actores del grupo permite experimentar con
ellas, se pueden acondicionar y experimentar distintas estructuras sistémicas. Hacia fines de la
década de 1930, Moreno ensayo trabajar con parejas y familias desde perspectivas sistémicas.
En los intentos de explicación de la esquizofrenia David Levy señalo el nexo entre rasgos
patógenos de la madre y perturbaciones del hijo. Fromm-Reichmann definió en 1948 la madre
esquizofrenógena, y con anterioridad a 1950 numerosos estudios elaboraron diversos rasgos
de la familia del esquizofrénico, incluyendo también el rol del padre.
A comienzos de la década de 1950, con el concepto de lazo simbiótico, se tomaron en cuenta
pautas de relaciones patógenas en el seno de la familia en general.
En la década de 1950 cobraron vuelo la elaboración de concepciones específicas y de técnicas
de intervención así como el trabajo sistemático con pacientes. La terapia familiar trató al
comienzo principalmente familias de esquizofrénicos. Los terapeutas de familia quedaron
disponibles para poner a prueba nuevos abordajes, en el caso de los incurables
esquizofrénicos.
Ya existía considerable bibliografía especializada cuando apareció en 1956 el famoso trabajo
de Bateson, Jackson, Haley y Weakland, que reinterpretaba esa afección en el marco de la
teoría del doble vínculo en términos sistémicos, como perturbación relacional. Este trabajo
esbozaba la teoría de la esquizofrenia como comunicación perturbada, a saber, como la única
reacción posible a un contexto interhumano absurdo e intolerable; esto dio fuerte impulso al
ulterior desarrollo de la terapia familiar.
Este trabajo de investigación empírica y teórica corrió paralelo a la elaboración de de abordajes
terapéuticos concretos.
Virginia Satir trabajo con familias desde 1951, e influyó en considerable medida sobre el
desarrollo de la terapia familiar.
En 1959, Satir, Jackson y Riskin fundaron el MRI en Palo Alto. En la década de 1960 se
sumaron Watzlawick, Haley, Weakland, Bell. Bateson, uno de los padres de los abordajes
sistémicos colaboró con ese instituto de 1961 a 1963, y del mismo modo en 1961 y 1962 se
mantuvieron contactos regulares con Erickson, el fundador de la hipnoterapia moderna.
Gracias a sus programas de formación en terapia familiar, dirigidos por Satir hasta 1967, el MRI
fue conocido también en Europa como una de las células germinales de la terapia familiar. La
escuela de Palo Alto recibe además la designación de escuela de la comunicación en terapia
familiar. Satir hizo su aporte con la elaboración de cuatro tipos de comunicación.
Minuchin, introducido en la terapia familiar por Ackerman, elaboró en la década de 1960 en
Filadelfia un influyente abordaje que ha recibido el nombre de terapia familiar estructural:
atiende a la diferenciación del sistema familiar en subsistemas, a su deslinde y a sus
estructuras de interacción. Junto con Minuchin trabajó de 1967 a 1976 Haley, quien provenía
del MRI e hizo también una notable contribución al abordaje estructural. El propio Haley es
además fundador de un abordaje de orientación marcadamente sistémica, la terapia familiar
estratégica.
A fines del siglo XVIII se sabía que enfermos mentales graves tenían escasas posibilidades de
mejorar se los dejaba en el seno de su familia. Se comprobaban mejorías sorprendentes si se
colocaba a los enfermos en familias ajenas, hecho este que los sistemas teóricos aplicados a la
enfermedad psíquica no atinaban a explicar. En el pensamiento patogenético del siglo XVIII la
enfermedad mental se consideraba causada también por la sociedad; esta visión social se fue
perdiendo cada vez más en el siglo XIX a medida que la enfermedad psíquica se interiorizaba e
individualizaba.
Lo que hoy existe es una gran cantidad de abordajes muy diferenciados cuyo punto en común
consiste en prestar particular atención a procesos que ocurren en el contorno social inmediato
del paciente individualizado y en intervenir terapéuticamente en ese plano.

TERAPIA INDIVIDUAL SISTEMICA: COMUNICACIÓN Y PARADOJA


Una terapia individual sistémica en el sentido estricto del concepto sería aquella en que un
terapeuta se tratara a sí mismo tomando en cuenta aspectos sistémicos. Terapia individual es
más bien un concepto tomado de la psicoterapia usual, en que un terapeuta trabaja con un
cliente individual. Este concepto parece indicar que no siempre se da por evidente la
participación de dos personas, cliente y terapeuta, y que la dinámica del trabajo terapéutico
está presidida por un sistema complejo de comunicaciones y de relaciones.
En 1967 apareció un libro muy conocido en que tres autores del grupo de Palo Alto,
Watzlawick, Beavin y Jackson expusieron resumidamente sus experiencias y concepciones
teóricas sobre la pragmática de la comunicación humana. El concepto de pragmática se centra,
dentro de la semiótica (ciencia de los signos), en la aplicación y el efecto de los signos en
orden a la comunicación. A diferencia del aspecto sintáctico, que tematiza la relacion de los
signos entre sí (gramática) y del aspecto semántico, que considera la relacion de los signos
con los objetos designados, el aspecto pragmático trata de los signos en su relacion con sus
usuarios.
Comunicación denota toda conducta dentro de una situación interhumana. No se refiere
únicamente a las palabras sino que incluye todos los aspectos paralingüísticos, la mímica, los
gestos, la postura corporal, etc. A la comunicación sobre la comunicación se la llama
metacomunicacion; es posible comunicar también acerca de la metacomunicacion, lo que sería
una metametacomunicacion.
Watzlawick elabora algunas propiedades fundamentales (pragmáticas) de la comunicación
humana: los cinco axiomas. Estos axiomas son la base de la teoría del doble vínculo que
explica la esquizofrenia como una perturbación de la comunicación, dada a conocer por
Bateson, Jackson, Haley y Weakland en 1956. De esta “teoría del doble vinculo” –y, en relacion
con ella, del análisis de la comunicación paradójica y perturbada- se siguen estrategias para
una terapia sistémica.
Axiomas pragmáticos y perturbaciones de la comunicación
1. Axioma 1: es imposible no comunicar
Toda conducta dentro de una situación interhumana es comunicación. Conducta no tiene
opuesto porque aún quedarse como muerto es conducta. Guardar silencio ante una pregunta
puede ser muy elocuente: es imposible que no signifique nada.
Perturbaciones de la comunicación:
Se encuentran sobre todo en el terreno de la esquizofrenia. El esquizofrénico se comporta
como si intentara no comunicar.
2. Axioma 2: toda comunicación presenta un aspecto de contenido y uno relacional
de tal manera que el segundo comanda al primero y por eso es una
metacomunicacion.
El lenguaje es por excelencia creador de relaciones. Los enunciados nunca son enteramente
unívocos, ya por el hecho de que todo enunciado se puede entender en sentido irónico. Schulz
von Thun indica que en toda comunicación, además de los aspectos contenido objetivo y
contexto se pueden considerar también otros dos: autorrevelación del emisor y apelación al
receptor. Watzlawick no toma estos dos últimos aspectos en la práctica, porque no les
interesan los motivos (íntimos) sino que se ocupan solo de la conducta (observable).
Perturbaciones de la comunicación
Se producen a menudo como contaminación de los niveles contextual y del contenido. Para
sobrellevar una controversia sobre una cuestión objetiva, es preciso estar de acuerdo en el
nivel contextual, uno tiene que estar de acuerdo en estar en desacuerdo. Si una de las partes o
las dos cuestionan esto, el resultado puede ser una gran confusión.
Cuando los comunicadores no se confirman entre si las definiciones contextuales que van
implícitas en cada enunciado, sino que atribuyen al otro motivos diferentes.
3. Axioma 3: la índole de un contexto está condicionada por las puntuaciones que
introduce el participante.
El tiempo es un fenómeno en continuo fluir; para cada situación, permite descubrir una
precedente y otra consecuente. Según el axioma 1, en toda situación producen conductas los
dos participantes. Se introduce una puntuación cuando esta serie infinita de conductas es
descompuesta en partes y es, estructurada de un modo determinado. La secuencia…a-b-a-b-
a-b-a… se puede articular de diferentes maneras. Estas articulaciones son objeto de
interpretación causal.
Perturbaciones de la comunicación
Además de la divergencia en la interpretación causal existe otro fenómeno que puede dar lugar
a perturbaciones, la profecía que crea las bases para su propio cumplimiento. Si alguien cree
que otros le tienen encono, los tratará con tanta prevención y desconfianza que estos se
comportarán de manera sospechosa, y la persona lo tomará como confirmación de su
conjetura.
4. Axioma 4: la comunicación humana se vale de modalidades digitales y
analógicas. Las comunicaciones digitales tienen una sintaxis lógica compleja y
variada pero una semántica insuficiente en el terreno de lo contextual. Las
comunicaciones analógicas, por el contrario, poseen este potencial semántico,
pero carecen de la sintaxis lógica requerida para una comunicación unívoca.
Digital es la coordinación artificial, aprendida por convención, de signos y contenidos, por
ejemplo, la secuencia de signos g-a-t-o para el animal gato.
Es Analógica la coordinación, cuando existe una relacion de semejanza básica entre el
contenido y el signo (distintivo), por ejemplo, entre la imagen de un gato y el animal gato.
El aspecto de contenido de una comunicación se trasmite prevalentemente por vía digital
(palabras), el aspecto contextual lo hace por vía analógica (mímica, gestos, tono de la voz).
Perturbaciones de la comunicación
Responden con frecuencia a los ya esbozados problemas de la plurivocidad y la dificultad de
traducción.
5. Axioma 5: los decursos de la comunicación interhumana son simétricos o bien
son complementarios, según que la relacion entre los participantes se base en
una igualdad o en una diferencia.
Las perturbaciones en estas interacciones simétricas y complementarias provienen sobre todo
de una opción rígida, excluyente, entre una de las dos posibilidades, mientras que si la relacion
de ambos participantes es buena, aquellas dos formas concurren y se pueden intercambiar de
una manera enteramente flexible.
Conceptos y aspectos de la comunicación desde el punto de vista sistémico
Un sistema consiste en una colección de elementos y en relaciones definidas sobre esta
colección. En los abordajes de terapia sistémica muchos conceptos provienen de otros
dominios de la ciencia, en particular de la teoría general de sistemas (Ludwig von Bertalanffy),
la cibernética (Norbert Wiener), la teoría de la información (Claude Shannon), transformados y
redefinidos para su aplicación, de manera más metafórica que precisa, con arreglo a las
síntesis conceptuales del antropólogo cultural Gregory Bateson.
a. Realimentación y regulación: circularidad o realimentación (feedback): el influjo de un
elemento A sobre otros B, C, etc., revierte sobre A. En la cibernética se distingue entre
realimentación positiva y negativa: en la positiva, la desviación respecto de un valor
normal conduce a una desviación más grande, y a su vez esta a una todavía mayor; el
sistema explota. En la negativa esa misma desviación se corrige por la activación de
mecanismos que operan en el sentido contrario y reconducen el sistema a su estado
inicial. Un sistema con realimentación negativa muestra una considerable estabilidad.
b. Sistemas cerrados y abiertos: en los cerrados solo existen relaciones entre los
elementos del propio sistema. En los abiertos, además existen relaciones entre
elementos del sistema y otros elementos que no pertenecen al sistema. Los sistemas
vivos son por principio abiertos porque intercambian con el medio, materias, energía o
información.
c. Homeostasis, calibración, función de los niveles: en lugar de equilibrio o de
estabilidad se habla también de homeostasis (morfostasis cuando se escoge la
perspectiva según la cual un sistema mantiene su estructura en medio de la variación
de las condiciones del ambiente).
Se ha producido un giro en la consideración de los sistemas; interesan menos los procesos
estáticos que los evolutivos; no importa tanto la manera en que un sistema se mantiene en
equilibrio cuanto su desarrollo. A la morfostasis, la estabilidad dentro de un ambiente que varia,
se contrapone la morfogénesis, el cambio estructural que se vuelve necesario ante
modificaciones demasiado grandes del ambiente. Estos procesos se suelen consumar por
saltos discontinuos cuyo resultado no se puede prever con exactitud. Tras uno de estos saltos
el sistema reencuentra un equilibrio; durante el salto fue necesaria una realimentación positiva,
pero ahora se restablece una realimentación negativa. El sistema se calibra en otro nivel, el
sistema es apartado del equilibrio hasta el punto en que en otra forma tiene que encontrar una
nueva estructura de equilibrio, que se mantiene estable (al comienzo).
Paradojas comunicativas y doble vínculo
Una paradoja es una contradicción que deriva de una deducción consecuente con partir de
premisas exentas de contradicción.
En la vida cotidiana se pueden dar indicaciones que sean paradójicas, es decir, insostenibles
lógicamente. En el momento en que la persona A acepta este juego, ya ha perdido. Watzlawick
llama a esto una paradoja pragmática. La posibilidad de encontrar una salida adecuada está en
metacomunicar, es decir, en señalar la imposibilidad lógica de acatar la exhortación.
Esta salida puede estar bloqueada por estar prohibido metacomunicar y/o por el hecho de no
ser trasparente la paradoja lógica que está en la base de la exhortación. En los dos casos la
persona queda encerrada. Resta todavía una alternativa, y es que la persona intente no actuar
y no comunicar. Pero como esto es imposible, puede al menos elegir un estado parecido
comportándose de un modo extravagante (esquizofrénico); una reacción desarreglada, que en
el sentido de los esquemas de normalidad no es una reacción, tampoco puede ser falsa, o sea
que de esta manera no se pierde en aquel juego.
La esquizofrenia es una reacción adecuada frente a situaciones insostenibles, formulada por
Bateson en el marco de la teoría del doble vinculo.
Características esenciales del “doble vinculo”
a. Dos o más personas mantienen entre ellas una relacion que para una o para todas tiene
una elevada importancia vital psíquica y/o física (la constelación típica es la de madre-
hijo).
b. Dentro de este contexto, se produce una comunicación que: 1. Enuncia algo; 2. Enuncia
algo sobre el propio enunciado, y 3. Está compuesta de modo que los dos enunciados
se niegan uno al otro o son incompatibles entre sí. En el caso de una definición de yo o
de tu, la persona definida es solo si no es, y a la inversa.
c. El receptor de esta comunicación no puede sustraerse de la estructura relacional así
construida ni por metacomunicacion ni por retraimiento. Aunque carece de sentido
lógico, la comunicación es una realidad pragmática. Es imposible no reaccionar a ella,
pero es imposible también dejar de comportarse de manera paradójica porque la
comunicación misma es paradójica.
Para la génesis de una esquizofrenia se agregan otros dos elementos:
d. Un doble vínculo frecuente o crónico induce expectativas habituales de difícil
modificación respecto de la naturaleza de las relaciones humanas, expectativas que a
partir de cierto momento ya no necesitan de ulterior refuerzo.
e. La conducta paradójica causada por el doble vínculo tiene a su vez los
correspondientes retroefectos, y esto eterniza determinadas estructuras de
comunicación. Si se la aísla artificialmente, la conducta del participante en la
comunicación que se ve más evidentemente perturbado reúne los criterios clínicos de la
esquizofrenia.
Génesis y causar no se deben entender en sentido lineal-causal. El doble vinculo no causa la
esquizofrenia en el sentido de la causa y el efecto. El fenómeno esquizofrenia ocurre por obra
de una perspectiva del observador dirigida a determinada persona, cuando en verdad la
estructura relacional típica, dentro de la cual aquella se encuentra, puede ser caracterizada por
el doble vínculo. Las relaciones de doble vínculo son recíprocas. En las familias
esquizofrénicas son asunto cotidiano paradojas comunicativas o notables discordancias y
contradicciones en la comunicación.
Terapia individual de orientación sistémico-comunicativa
Aunque en la terapia se incluya solo a un individuo, el terapeuta puede tratar de aprehender,
desde una perspectiva sistémica, las estructuras de interacción familiares relacionadas con los
síntomas, el modo en que los demás miembros de esta tal vez reaccionen frente a los cambios
del paciente y planear sus intervenciones en consecuencia.
Se trata de la intervención terapéutica en casos en los que el paciente se ha apresado a sí
mismo en una suerte de doble vínculo. El rasgo típico del ser humano es su conciencia
reflexiva, una persona no se comunica y establece relaciones solo con otras personas sino
también consigo misma. Las paradojas pragmáticas pueden tener acción eficaz en el dialogo
interior y no solo en la comunicación con otros.
Watzlawick ha mostrado que muchas veces el problema consiste exclusivamente en el intento
de solucionarlo. Es el esfuerzo de querer resolverlo el que genera el problema. Es el intento de
solución el que crea el problema. Pero tan pronto como sucede esto, la persona se encuentra
en una situación compulsiva: el problema existe realmente y todo intento de resolverlo en este
plano lo vuelve aun más manifiesto. El paciente, deberá salirse del plano de los intentos de
solución y saltar a un metaplano para zafar del problema-solución-trampa. Llaman a esto
soluciones de segundo orden.
Un recurso terapéutico importante para obtener esas soluciones de segundo orden es el doble
vínculo terapéutico que tiene prácticamente la misma estructura que el doble vínculo
patológico.
Doble vinculo terapéutico:
a. Presupone una relacion estrecha la situación psicoterapéutica, que tiene mucha
importancia vital para el paciente y le despierta gran expectativa.
b. En esta situación se imparte una exhortación de tener cierta conducta, construida de
manera que: 1. Refuerce la conducta que el paciente querría cambiar; 2. Presente este
refuerzo como medio para el cambio, y 3. Produzca una paradoja porque el paciente es
exhortado a cambiar no cambiando. Entra con su patología en una situación
insostenible. Si obedece a la exhortación, demuestra que por lo menos en parte tiene su
conducta bajo control conciente y la puede modificar. Si ofrece resistencia a la
exhortación, solo lo puede hacer por medio de una conducta no sintomática, con lo que
de igual manera se alcanza el fin del tratamiento.
c. La situación psicoterapéutica impide al paciente sustraerse de la paradoja o deshacerla
por la vía de traerla a discurso y comentario. La exhortación es una realidad pragmática:
el paciente no puede dejar de reaccionar a ella, pero no puede hacerlo según su
manera habitual, sintomática.
El doble vínculo terapéutico, es denominado también intervención paradójica o prescripción del
síntoma. La formulación precisa de la intervención paradójica se tiene que ajustar en lo posible
al contexto específico del paciente para que suene creíble como prescripción. Esto requiere
notable creatividad de parte del terapeuta.
Lo importante es apartar al paciente de la solución (de orden primero), que constituye el
problema.
Watzlawick:
a. Se aplican soluciones de orden segundo a soluciones de orden primero, toda vez que
estas no solo no aportan solución alguna sino que ellas mismas constituyen el problema
que es preciso resolver.
b. Mientras que las soluciones de orden primero responden casi siempre al sentido común,
las de orden segundo a menudo presentan una apariencia absurda, inesperada e
irracional: son, por su naturaleza, sorprendentes y paradójicas.
c. Las soluciones de orden segundo conciernen a seudo soluciones que crean el
problema; los problemas por resolver son abordados aquí y ahora. Se modifican así los
efectos, no las presuntas causas de la situación de que se trata; por eso la pregunta
decisiva es ¿Qué?, no ¿por qué?
d. Las soluciones de orden segundo arrancan la situación por resolver el círculo vicioso
paradójico, autorreferido, dentro del cual se desenvolvieron hasta este momento los
intentos de solución, y la insertan en un marco nuevo, más amplio.
La intervención concreta debe elaborarse desde un muy cuidadoso análisis del problema, que
permita alcanzar una definición neta y precisa de este e incluya una investigación de las
soluciones ensayadas hasta el momento así como una clarificación de las metas del
tratamiento.
Este procedimiento desempeña un papel central en la terapia familiar y en sus abordajes
estratégicos.
PAUL WATZLAWICK – JANET HELMICK BEAVIN – DON D. JACKSON
TEORIA DE LA COMUNICACION HUMANA
Marco de referencia
La historia del conocimiento occidental es, la historia de la emancipación progresiva con
respecto al pensamiento clásico, una emancipación nunca deseada sino impuesta en las
profundidades del inconsciente.
Consideremos las siguientes situaciones distintas
Un fenómeno permanece inexplicable en tanto el margen de observación no es suficientemente
amplio como para incluir el contexto en el que dicho fenómeno tiene lugar. La imposibilidad de
comprender las complejidades de las relaciones que existen entre un hecho y el contexto en
que aquel tiene lugar, entre un organismo y su medio, o enfrenta al observador con algo
misterioso o lo lleva a atribuir a su objeto de estudio ciertas propiedades que quizás el objeto
no posea. Las ciencias de la conducta parecen basarse todavía en una visión monádica del
individuo y del método, consagrado por el tiempo, que consiste en aislar variables. Ello resulta
particularmente evidente cuando el objeto de estudio es la conducta perturbada. Si a una
persona que exhibe una conducta alterada se la estudia en aislamiento, la investigación debe
ocuparse de la naturaleza de su estado y, de la naturaleza de la mente humana. Si los límites
de la investigación se amplían con el propósito de incluir los efectos de esa conducta sobre los
demás, las reacciones de estos últimos frente a aquellas y el contexto en que todo ello tiene
lugar, entonces el foco se desplaza desde la monada artificialmente aislada hacia la relación
entre las partes de un sistema más amplio. El observador de la conducta humana pasa de un
estudio deductivo de la mente al estudio de las manifestaciones observables de la relacion.
El vehículo de tales manifestaciones es la comunicación.
El estudio de la comunicación humana puede subdividirse en las tres áreas: sintáctica,
semántica y pragmática, establecidas por Morris y seguidas por Carnap para el estudio de la
semiótica (la teoría general de los signos y los lenguajes). Aplicadas al marco de la
comunicación humana, la primera abarca los problemas relativos a transmitir información,
constituye el campo fundamental del teórico de la información, cuyo interés se refiere a los
problemas de codificación, canales, capacidad, ruido, redundancia y otras propiedades
estadísticas del lenguaje: problemas de índole sintáctica. El significado constituye la
preocupación central de la semántica. Toda información compartida presupone una convención
semántica. La comunicación afecta a la conducta y este es un aspecto pragmático. Estas tres
áreas son interdependientes.
La pragmática son los efectos de la comunicación sobre la conducta. Estos dos términos,
comunicación y conducta se usan virtualmente como sinónimos pues los datos de la
pragmática no son solo palabras que están al servicio de la sintáctica y la semántica sino
también sus concomitantes no verbales y el lenguaje corporal. Agregaríamos a las conductas
personales los componentes comunicacionales inherentes al contexto en que la comunicación
tiene lugar. Toda conducta es comunicación y toda comunicación, afecta a la conducta.
No solo nos interesa el efecto de una comunicación sobre el receptor, sino también el efecto
que la reacción del receptor tiene sobre el emisor.
Este enfoque comunicacional de los fenómenos se basa en las manifestaciones observables
de relacion en el sentido más amplio, esta conceptualmente más cerca de las matemáticas
que de la psicología tradicional, pues, las matemáticas constituyen la disciplina que se
ocupa de manera más inmediata de las relaciones entre entidades y no de su naturaleza.
Noción de función y relacion
El paso más significativo en el desarrollo del pensamiento matemático moderno fue el
surgimiento gradual de un nuevo concepto del número desde Descartes hasta nuestros días.
La noción de cero como número resultaba impensable, las magnitudes negativas no tenían un
lugar propio en la realidad del mundo clásico. El cambio decisivo tuvo lugar en 1591, cuando
Vieta introdujo las letras como notación en lugar de los números. La idea de los números como
magnitudes discretas quedo relegada a un lugar secundario, y nació el poderoso concepto de
variable. En contraste con un número que significa una magnitud perceptible, las variables no
tienen significado propio, sino que solo resultan significativas en su relacion mutua. Con la
introducción de variables se logro una nueva dimensión de información y así se formo la nueva
matemática. La relacion entre variables constituye el concepto de función. Para Spengler son:
signos que representan una conexión que carece de todos los rasgos típicos de la magnitud,
forma y significado único, un conjunto unificado que adquiere así existencia como un número.
Toda la ecuación, aunque escrita en nuestra desafortunada notación como una pluralidad de
términos es, en realidad, un único numero.
Existe un pararelismo sugestivo entre el surgimiento del concepto matemático de función y el
despertar de la psicología al concepto de relacion. Desde Aristóteles se concebía la mente
como una serie de propiedades o características de las que el individuo estaba dotado en
mayor o menor grado, tal como contaba con un cuerpo esbelto o robusto, con cabello pelirrojo
o rubio, etc. El final del siglo pasado fue testigo del comienzo de la era experimental en
psicología que trajo consigo la introducción de un vocabulario mucho más refinado aunque no
esencialmente distinto en un aspecto: seguía estando constituido por conceptos singulares y no
muy relacionados. Tales conceptos eran los de las funciones psíquicas, no están relacionados
con el concepto matemático de función y quienes los utilizaban no se proponían referirse a él.
Las sensaciones, percepciones, apercepciones, la atención, la memoria y varios otros
conceptos se definían como tales funciones, y se realizó y todavía se realiza, un enorme
trabajo para estudiarlas en aislamiento artificial. La memoria está directamente relacionada con
la posibilidad de observar un sistema dado. Para un observador que está en posesión de toda
la información necesaria, cualquier referencia al pasado y, por ende, a la existencia de una
memoria en el sistema, es innecesaria. Dicho observador puede explicar la conducta del
sistema por su estado actual.
La memoria no es algo objetivo que un sistema posea o no, sino un concepto que el
observador invoca para llenar la brecha que existe cuando una parte del sistema es
inobservable. Cuanto menor es el número de variables observables, en mayor medida se verá
obligado el observador a considerar los hechos del pasado como si desempeñaran un papel en
la conducta del sistema. Así la memoria en el cerebro es solo parcialmente objetiva, por lo cual
no resulta extraño que a veces se haya pensado que sus propiedades son insólitas o incluso
paradójicas.
Cuando el vocabulario de la psicología experimental se extendió a los contextos
interpersonales, el lenguaje de la psicología siguió siendo monádico. Conceptos tales como
liderazgo, dependencia, extroversión e introversión, crianza y muchos otros, se convirtieron en
el objeto de detallados estudios. Una vez que se produce esta cosificación, ya no se reconoce
que el término no es más que una expresión que sintetiza una forma particular de relacion en
curso.
Todos los niños aprenden en la escuela que el movimiento es algo relativo que solo puede
percibirse en relacion con un punto de referencia. Ese mismo principio rige virtualmente para
todas las percepciones y para la experiencia que el hombre tiene de la realidad. Solo se
pueden percibir relaciones y pautas de relaciones y ellas constituyen la esencia de la
experiencia.
En toda percepción hay un proceso de cambio, movimiento o exploración. La esencia de
nuestras percepciones no son cosas sino funciones y estas, no constituyen magnitudes
aisladas sino signos que representan una conexión… una infinidad de posiciones posibles de
carácter similar…
Información y retroalimentación
Freud termino con muchas de las cosificaciones de la psicología tradicional cuando introdujo su
teoría psicodinamica de la conducta humana.
La teoría psicoanalítica está basada en un modelo conceptual acorde con la epistemología
prevaleciente en la época de su formulación. La conducta es el resultado de una interacción
hipotética de fuerzas intrapsiquicas que obedecen a las leyes de conservación y transformación
de la energía imperantes en el campo de la física donde, para citar a Norbert Wiener cuando
describe esa época, “El materialismo aparentemente había ordenado su propia gramática, y
dicha gramática estaba dominada por el concepto de energía”. El psicoanálisis clásico siguió
siendo en esencia una teoría sobre los procesos intrapsíquicos, de modo que incluso cuando la
interacción con las fuerzas externas era evidente, se la consideraba secundaria, como sucede
con el concepto de beneficio secundario. En general, la interdependencia entre el individuo y su
medio siguió siendo objeto de muy poca atención dentro del campo psicoanalítico, y es
precisamente aquí donde el concepto de intercambio de información, esto es, de comunicación,
se hace indispensable. Hay una diferencia básica entre el modelo psicodinamico
(psicoanalítico) por un lado, y cualquier conceptualización de la interacción entre el organismo
y el medio, por el otro; y dicha diferencia puede volverse mas clara a la luz de la siguiente
analogía. Si el pie de un caminante choca contra una piedra, la energía se transfiere del pie a
la piedra; esta ultima resultara desplazada y se detendrá en una posición que está totalmente
determinada por factores tales como la cantidad de energía transferida, la forma y el peso de la
piedra y la naturaleza de la superficie sobre la que rueda. Si el hombre golpea a un perro en
lugar de una piedra, aquel puede saltar y morderlo. En tal caso, la relacion entre el puntapié y
el mordisco es de índole muy distinta. El perro obtiene la energía de su propio metabolismo
para su reacción. Lo que se transfiere ya no es energía, sino mas bien información. Esta es
básicamente la diferencia entre la psicodinamica freudiana y la teoría de la comunicación como
principios explicativos de la conducta humana. Pertenecen a distintos órdenes de complejidad:
el primero no puede ampliarse y convertirse en el segundo y este no puede tampoco derivarse
del primero: se encuentran en una relacion de discontinuidad conceptual.
En tanto la ciencia se ocupo del estudio de relaciones lineales, unidireccionales y progresivas,
de tipo causa-efecto, una serie de fenómenos muy importantes permaneció fuera del inmenso
territorio conquistado por el conocimiento científico durante los últimos cuatro siglos. Esos
fenómenos tienen como denominador común los conceptos relacionados de crecimiento y
cambio. Hace aproximadamente 2500 años el escenario estaba ya preparado para una de las
grandes controversias epistemológicas que ha continuado hasta nuestros días: la lucha entre el
determinismo y la teleología. Para volver al estudio del hombre, el psicoanálisis pertenece
claramente a la escuela determinista mientras que la psicología analítica de Jung, parte en
grado considerable del supuesto de una “entelequia” inmanente en el hombre.
El advenimiento de la cibernética puso fin a todo esto demostrando que los dos principios
podían unirse dentro de un marco más amplio, criterio que se hizo posible gracias al
descubrimiento de la retroalimentación.
La retroalimentación puede ser positiva o negativa; la homeostasis, estado constante,
desempeña un papel importante en el logro y el mantenimiento de la estabilidad de las
relaciones. La retroalimentación positiva lleva al cambio, a la perdida de estabilidad o de
equilibrio. En ambos casos, parte de la salida de un sistema vuelve a introducirse en el sistema
como información acerca de dicha salida. En el caso de la retroalimentación negativa, esa
información se utiliza para disminuir la desviación de la salida con respecto a una norma
establecida –de ahí que se utilice el adjetivo negativa- mientras que, en el caso de la
retroalimentación positiva, la misma información actúa como una medida para aumentar la
desviación de la salida y resulta así positiva en relacion con la tendencia ya existente hacia la
inmovilidad o la desorganización.
Los sistemas interpersonales pueden entenderse como circuitos de retroalimentación, ya que la
conducta de cada persona afecta la de cada una de las otras y es, a su vez, afectada por
estas. La entrada a tal sistema puede amplificarse y transformarse así en cambio o bien verse
contrarrestada para mantener la estabilidad, según que los mecanismos de retroalimentación
sean positivos o negativos. Los estudios sobre familias que incluyen a un miembro
esquizofrénico dejan muy pocas dudas acerca de que la existencia del paciente es esencial
para la estabilidad del sistema familiar, y ese sistema reaccionará rápida y eficazmente frente a
cualquier intento, interno o externo, de alterar su organización. Se trata de un tipo indeseable
de estabilidad. Los mecanismos de retroalimentación positiva o negativa que necesariamente
poseen presentan formas específicas de interdependencia o complementariedad. La
estabilidad no es un punto final estéril incluso en un medio relativamente constante sino más
bien, para utilizar la conocida frase de Claude Bernard: la estabilidad del medio interno es la
condición para la existencia de vida libre.
Los sistemas que se autorregulan –sistemas con retroalimentación- requieren una filosofía
propia en la que los conceptos de configuración e información son tan esenciales como los de
materia y energía lo fueron a comienzos de este siglo. No existe un lenguaje científico
suficientemente refinado como para constituirse en el vehículo necesario para su explicación.
Redundancia
En los sistemas naturales se logra cierta conservación de la adaptación. Las adaptaciones
anteriores no quedan destruidas cuando se encuentran otras nuevas; la búsqueda no
necesariamente tiene que iniciarse desde el comienzo como si nunca antes se hubiera
alcanzado una solución.
Si se confiere la capacidad para acumular adaptaciones previas para su uso futuro, ciertos
agrupamientos de configuraciones se vuelven repetitivos y más probables que otros.
El proceso estocástico (cadena) se refiere a las leyes inherentes a la frecuencia de símbolos o
hechos. De acuerdo con la teoría de la información, los procesos estocásticos muestran
redundancia o constricción, dos términos que pueden ser usados indistintamente con el
concepto de configuración. Configuraciones que no tienen ningún significado explicativo o
simbólico.
La redundancia ha sido ampliamente estudiada en dos de las tres áreas humanas de la
comunicación, la sintáctica y la semántica. De Shannon, Carnap y Bar-Hillel puede extraerse
que cada uno de nosotros posee vastos conocimientos acerca de la legitimidad y la
probabilidad estadística inherentes tanto a la sintáctica como a la semántica de las
comunicaciones humanas. Desde el punto de vista psicológico, ese conocimiento resulta
particularmente interesante por el hecho de hallarse casi por completo fuera de la percatación
humana. Conocer un idioma y saber algo acerca de un idioma son dos tipos muy diferentes de
conocimiento.
La redundancia pragmática, es similar a la redundancia sintáctica y semántica. En esta área
somos particularmente sensibles a las incongruencias: la conducta que está fuera de contexto
o que muestra algún otro tipo de comportamiento al azar o de falta de restricción nos
impresiona de inmediato como mucho mas inadecuada que los errores meramente sintácticos
o semánticos en la comunicación. Y es en esta área donde menos percibimos aquellas reglas
que se siguen en la comunicación eficaz y se violan en la comunicación perturbada. La
comunicación nos afecta de continuo, incluso nuestra autoconciencia depende de la
comunicación. Hora dice: “para comprenderse a sí mismo, el hombre necesita que otro lo
comprenda. Para que otro lo comprenda, necesita comprender al otro”. Estamos en
comunicación constante y somos casi incapaces de comunicarnos acerca de la comunicación.
La búsqueda de configuraciones constituye la base de toda investigación científica. Cuando
hay configuraciones hay significación. Las aseveraciones no siempre pueden tomarse por su
valor aparente, y mucho menos en los casos de psicopatología –esto es, que las personas
pueden decir algo y significar otra cosa-. Hay interrogantes cuyas respuestas pueden estar por
completo fuera de nuestra percepción, entonces la necesidad de un enfoque distinto se hace
evidente. Las propias reglas de conducta e interacción pueden exhibir los mismos grados de
concienciación que Freud postuló para los lapsus y los actos fallidos: 1. Pueden estar
claramente dentro del campo de la conciencia de una persona, en cuyo caso la técnica del
cuestionario y otras técnicas simples del tipo pregunta-respuesta pueden utilizarse; 2. Una
persona puede no tener conciencia de ellas pero ser capaz de reconocerlas cuando alguien se
las señala; o 3. Pueden estar tan lejos de la conciencia que aunque se las defina
correctamente y se los señale la persona no puede verlas. Bateson ha refinado esta analogía
con los niveles de conciencia y planteado el problema en términos de nuestro marco
conceptual actual:
…a medida que ascendemos en la escala de órdenes de aprendizaje, llegamos a regiones de
configuración más y más abstractos, que están cada vez menos sometidas a la inspección
consciente. Cuanto más abstractas, cuando más generales y formales son las premisas a partir
de las cuales organizamos nuestras configuraciones, más profundamente se hunden estas en
los niveles neurológicos o psicológicos y menos accesibles resultan al control consciente.
El hábito de la dependencia es mucho menos pasible de percepción para el individuo que el
hecho de haber recibido ayuda en una ocasión determinada. Puede aceptar esto último, pero
tomar conciencia de la configuración del siguiente nivel de complejidad, esto es, del hecho de
que, luego de haber pedido ayuda, suele morder la mano que lo alimenta, puede resultarle
excesivamente difícil.
Nuestra comprensión de la interacción humana se ve favorecida por el hecho de que el cuadro
es distinto para un observador externo. Este se parece a alguien que no comprende ni las
reglas ni el objetivo del ajedrez y observa el desarrollo de una partida. Pronto se hace evidente
para el observador que la conducta de los jugadores exhibe diversos grados de repetición, de
redundancia, a partir de lo cual puede sacar conclusiones provisorias. La redundancia mucho
mayor de la alternación de movimientos prevalece en la teoría que construye el observador
sobre la redundancia menor del enroque, y aunque la aparente contradicción no encuentre
solución, aquel no debe necesariamente abandonar las hipótesis formuladas hasta ese
momento.
Las pautas complejas y las pautas dentro de pautas, en el nivel interpersonal (en una serie de
entrevistas psicoterapéuticas) son de naturaleza increíblemente repetitiva y estructurada.
No existe ninguna relacion necesaria entre el hecho y la explicación, la formación de
conceptos.
Metacomunicacion y el concepto de cálculo
Un cálculo, según Boole, es un método que se basa en el empleo de símbolos, cuyas leyes de
combinación son conocidas y generales, y cuyos resultados admiten una interpretación
congruente. Tal representación formal es concebible en la comunicación humana. Cuando los
matemáticos, en lugar de utilizar las matemáticas como un instrumento para computar, hacen
de ese instrumento mismo el objeto de su estudio, utilizan un lenguaje que no forma parte de
las matemáticas, sino que se refiere a ella. Siguiendo a Hilbert este lenguaje se denomina
metamatemáticas. La estructura formal de las matemáticas es un cálculo, la metamatemática
es ese cálculo expresado.
Cuando dejamos de utilizar la comunicación para comunicarnos y la usamos para comunicar
algo acerca de la comunicación, utilizamos conceptualizaciones que no son parte de la
comunicación, sino que se refieren a ella. Hablamos aquí de metacomunicacion. La
investigación sobre la metacomunicacion presenta dos desventajas significativas. La primera
es que en el caso de la comunicación humana, no hay por el momento nada comparable al
sistema formal de un cálculo. La segunda, estrechamente relacionada con la primera: mientras
que los matemáticos poseen dos lenguajes (números y símbolos algebraicos para expresar las
matemáticas, y el lenguaje natural para referirse a las metamatemáticas), nosotros estamos
básicamente limitados al lenguaje natural como vehículo tanto para la comunicación como para
la metacomunicación.
Buscamos redundancias pragmáticas que no son magnitudes o cualidades simples y estáticas,
sino configuraciones de interacción análogas al concepto matemático de función; anticipamos
que tales configuraciones tendrán las características que habitualmente se encuentran en los
sistemas tendientes a objetivos prefijados y que contienen mecanismos de control de errores.
Denominamos “formalmente indeterminable” más bien que “carente de significado” a cada acto
aislado de conducta. Un acto de conducta a puede deberse a “X” motivo. Hasta que la mente
humana no se abra a la inspección externa, las inferencias y los informes subjetivos
introspectivos son los únicos elementos con que contamos, y evidentemente, ninguno de ellos
es fidedigno. Si observamos que la conducta a efectuada por un comunicante provoca otra
conducta en el otro, al tiempo que evidente excluye conductas, entonces es posible postular un
teorema metacomunicacional. Lo que se sugiere aquí es que toda interacción puede definirse
como secuencias de movimientos estrictamente gobernados por reglas acerca de las que es
correlevante que estén o no en el campo de conciencia de los comunicantes con respecto a las
cuales pueden hacerse aseveraciones metacomunicacionales significativas. Existe un cálculo
aun no interpretado de la pragmática de la comunicación humana, cuyas reglas se observan en
la comunicación eficaz y se violan en la comunicación perturbada.
Jaspers postuló una dicotomía metodológica en toda investigación psicológica, basada
respectivamente, en la comprensión y la explicación:
…nos sumergimos en la situación psíquica y comprendemos genéticamente por empatía como
un hecho psíquico surge a partir del otro.
… una serie de fenómenos aparecen habitualmente relacionados y, a partir de ello, ofrecemos
explicaciones causales. …las combinaciones psíquicas significativas también han sido
llamadas causalidad interna, indicando así la brecha insalvable entre las conexiones genuinas
de la causalidad externa y las conexiones psíquicas que solo pueden tildarse de causales por
analogía.
Es imposible identificar completamente el pensamiento en términos de configuraciones con el
concepto de explicación que ofrece Jaspers. Las reglas de la comunicación humana no
explican nada por sí mismas; antes bien, constituyen en sí mismas su mejor explicación, tal
como los números primarios son pero no explican nada.
Conclusiones
El concepto de la caja negra
La investigación sobre los fenómenos de la mente resulta difícil debido a la falta de un punto
arquimedico fuera de la mente. La psicología y la psiquiatría son autorreflexivas: el sujeto y el
objeto son idénticos, la mente se estudia a sí misma y todo supuesto tiende inevitablemente a
la autovalidación. La imposibilidad de observar el funcionamiento de la mente ha llevado en los
últimos años a adoptar el concepto de la caja negra, tomado del campo de la telecomunicación.
El concepto se aplica en forma más general al hecho de que los equipos electrónicos son ya
tan complejos que a veces resulta más conveniente pasar por alto la estructura interna de un
aparato y concentrarse en el estudio de sus relaciones especificas entre entradas y salidas. Tal
conocimiento no resulta esencial para estudiar la función del aparato dentro del sistema más
amplio de que forma parte. No es necesario recurrir a ninguna hipótesis intrapsiquicas
imposible de verificar en última instancia, y es posible limitarse a las relaciones observables
entre entradas y salidas, esto es, a la comunicación. Este enfoque, caracteriza una importante
tendencia reciente en la psiquiatría que apunta a considerar los síntomas como una de las
múltiples formas de entrada al sistema familiar y no como una expresión de conflictos
intrapsíquicos.
Conciencia e inconsciencia
La atribución de significado, es una idea que resulta esencial para la experiencia subjetiva de
comunicarse con otros, pero que, según hemos comprobado, es objetivamente imposible de
determinar a los fines de la investigación sobre la comunicación humana.
Presente versus pasado
La conducta está determinada, por lo menos en parte, por la experiencia previa, la búsqueda
de causas en el pasado evidentemente no es fidedigna. Ya se mencionaron las observaciones
de Ashby sobre las peculiaridades de la memoria como una construcción hipotética. No solo
está principalmente basada en pruebas subjetivas y, por ende, puede sufrir la misma distorsión
que la exploración debería eliminar, sino que todo lo que la persona A dice acerca de su
pasado a la persona B esta inextricablemente ligado a la relacion actual entre esas dos
personas y también determinado por ella. Si se observa en forma directa la comunicación entre
el individuo y los otros seres significativos de su vida eventualmente es posible identificar
configuraciones de comunicación que encierran importancia para el diagnostico y permiten
planificar la estrategia más apropiada para la intervención terapéutica. Este enfoque constituye
la búsqueda de una configuración en el aquí y ahora, más que dar significado simbólico,
causas pasadas o motivaciones.
Efecto versus causa
Las causas posibles o hipotéticas de la conducta asumen importancia secundaria, y el efecto
de la conducta surge como el criterio de significación esencial en la interacción de individuos
estrechamente relacionados. En general, entendemos que un síntoma es un fragmento de
conducta que ejerce efectos profundos sobre todos los que rodean al paciente. En tal sentido
podría establecerse una regla empírica: cuando el por qué de un fragmento de conducta
permanece oscuro, la pregunta ¿para qué? puede proporcionar una respuesta válida.
La circularidad de las pautas de comunicación
Todas las partes del organismo forman un círculo. Por lo tanto, cada una de las partes es tanto
comienzo como fin (Hipócrates).
Si bien en las cadenas progresivas lineales de causalidad tiene sentido hablar acerca del
comienzo y el fin de una cadena, tales términos carecen de sentido en los sistemas con
circuitos de retroalimentación. En un círculo no hay comienzo ni fin. El hecho de pensar en
términos de tales sistemas nos obliga a abandonar la noción de que, por ejemplo, el hecho a
ocurre primero y el hecho b está determinado por la aparición de a.
La relatividad de lo “normal” y lo “anormal”
Las primeras investigaciones en psiquiatría se llevaron a cabo en hospitales mentales y
apuntaban a clasificar pacientes. No carecía de importancia el hecho de descubrir ciertos
estados orgánicos, tales como la parálisis general progresiva. El siguiente paso práctico
consistió en incorporar la distinción conceptual entre normalidad y anormalidad al lenguaje
legal, y de ahí los términos cordura y alienación. Cuando se acepta que desde un punto de
vista comunicacional, un fragmento de conducta solo puede estudiarse en el contexto en que
tiene lugar, los términos cordura y alienación pierden prácticamente su significado como
atributos de individuos. La misma noción de anormalidad se vuelve cuestionable, pues ahora
se acepta en general que el estado del paciente no es estático, sino que varía según la
situación interpersonal y según la perspectiva subjetiva del observador. Cuando los síntomas
psiquiátricos se entienden como la conducta adecuada a una situación interaccional dada,
surge un marco de referencia que es opuesto a la visión psiquiátrica clásica. Las
consecuencias de la aplicación de criterios divergentes en los enfoques etiológicos y
terapéuticos también presentan grandes discrepancias. El punto de vista comunicacional es
algo más que un mero ejercicio intelectual.

Algunos axiomas exploratorios de la comunicación


La imposibilidad de no comunicar
El término comunicación se utilizo de dos maneras: como título genérico de nuestro estudio, y
como una unidad de conducta definida de un modo general. Seguiremos denominando
comunicación al aspecto pragmático de la teoría de la comunicación humana. Se llamara
mensaje a cualquier unidad comunicacional singular o bien se hablara de una comunicación
cuando no existan posibilidades de confusión. Una serie de mensajes intercambiados entre
personas recibirá el nombre de interacción. Las pautas de interacción constituyen una unidad
de un nivel aun más elevado en la comunicación humana.
Una vez que se acepta que toda conducta es comunicación, ya no manejamos una unidad-
mensaje monofónica, sino más bien con un conjunto fluido y multifacético de muchos modos de
conducta, todos los cuales limitan el significado de los otros. Los diversos elementos de este
conjunto son susceptibles de permutaciones muy variadas y complejas, que van desde lo
congruente hasta lo incongruente y paradójico. Nuestro interés estará centrado en el efecto
pragmático de tales combinaciones en las situaciones interpersonales.
No hay nada que sea lo contrario de conducta. No hay no-conducta, es imposible no
comportarse. Si se acepta que toda conducta en una situación de interacción tiene un valor de
mensaje, es comunicación, se deduce que uno no puede dejar de comunicar. Incluso cuando
se está solo, es posible sostener diálogos en la fantasía. Tiene siempre valor de mensaje:
influyen sobre los demás, quienes, a su vez, no pueden dejar de responder a tales
comunicaciones y también comunican.
Que el mensaje emitido sea o no igual al mensaje recibido constituye un orden de análisis
importante pero distinto, pues, en última instancia, debe basarse en evaluación de datos
específicos, introspectivos y proporcionados por el sujeto, que preferimos dejar de lado en la
exposición de una teoría de la comunicación desde el punto de vista de la conducta.
La imposibilidad de no comunicarse constituye una parte integral del dilema esquizofrénico.
Cualquier comunicación implica un compromiso y, por ende, define el modo en que el emisor
concibe su relacion con el receptor, cabe sugerir que el esquizofrénico se comporta como si
evitara todo compromiso al no comunicarse.
“No es posible no comunicarse”.
Los niveles de contenido y relaciones de la comunicación
Toda comunicación implica un compromiso y, por ende, define la relacion. Una comunicación
no solo transmite información sino que, al mismo tiempo, impone conductas. Según Bateson,
estas dos operaciones se conocen como los aspectos referenciales y conativos de toda
comunicación.
El aspecto referencial de un mensaje trasmite información y, por ende, en la comunicación
humana es sinónimo de contenido del mensaje. Puede referirse a cualquier cosa que sea
comunicable al margen de que la información sea verdadera o falsa, válida, no válida o
indeterminable. El aspecto conativo se refiere a qué tipo de mensaje debe entenderse que es, y
por ende, en última instancia, a la relacion entre los comunicantes.
Las relaciones rara vez se definen deliberadamente o con plena conciencia. Parecería que
cuanto más espontánea y sana es una relacion, mas se pierde en el trasfondo el aspecto de la
comunicación vinculado con la relacion.
Lo importante para nuestras consideraciones es la conexión que existe entre los aspectos de
contenido (lo referencial) y relacionales (lo conativo) en la comunicación. Una computadora
necesita información (datos) e información acerca de esa información (instrucciones). Las
instrucciones son de un tipo lógico superior al de los datos; constituyen matainformación, son
información acerca de información, y cualquier confusión entre ambas llevaría a un resultado
carente de significado.
Para la comunicación humana, esa misma relacion existe entre los aspectos referencial y
conativo: el primero transmite los datos de la comunicación, y el segundo, cómo debe
entenderse dicha comunicación. La relacion también puede expresarse en forma no verbal. La
relacion puede entenderse claramente a partir del contexto en el que la comunicación tiene
lugar.
El aspecto relacional de una comunicación, resulta, idéntico al concepto de metacomunicacion.
La capacidad para metacomunicarse en forma adecuada constituye no solo condición sine qua
non de la comunicación eficaz, sino que también está íntimamente vinculada con el complejo
problema concerniente a la percepción del self y del otro. Es posible construir mensajes, sobre
todo en la comunicación escrita, que ofrecen indicios metacomunicacionales muy ambiguos.
Las ambigüedades de este tipo no constituyen las únicas complicaciones posibles que surgen
de la estructura de niveles de toda comunicación. Las confusiones o contaminaciones entre
estos niveles –comunicación y metacomunicacion- pueden llevar a impasses idénticos en su
estructura a los de las famosas paradojas en el campo de la lógica.
“Toda comunicación tiene un aspecto de contenido y un aspecto relacional tales que el
segundo clasifica al primero y es, por ende, una metacomunicacion.”
La relacion clasifica o incluye, el aspecto del contenido, aunque en el análisis lógico es
igualmente exacto decir que la clase está definida por sus miembros y, por ende, cabe afirmar
que el aspecto del contenido define el aspecto relacional.
La puntuación de la secuencia de hechos
La puntuación organiza los hechos de la conducta, y por ende, resulta vital para las
interacciones en marcha. Desde el punto de vista cultural, compartimos muchas convenciones
de puntuación que, si bien no son ni más ni menos precisas que otras visiones de los mismos
hechos sirven para reconocer secuencias de interacción comunes e importantes.
La falta de acuerdo con respecto a la manera de puntuar la secuencia de hechos es la causa
de incontables conflictos en las relaciones.
En la psicoterapia de parejas, a menudo sorprende la intensidad de lo que en la psicoterapia
tradicional se llamaría una distorsión de la realidad por parte de ambos cónyuges. A menudo
resulta difícil creer que dos individuos puedan tener visiones tan dispares de muchos
elementos de su experiencia en común. El problema radica fundamentalmente en su
incapacidad para metacomunicarse acerca de su respectiva manera de pautar su interacción.
Dicha interacción es de una naturaleza oscilatoria que, puede continuar hasta el infinito y está
casi invariablemente acompañada por las típicas acusaciones de maldad o locura.
Las matemáticas proporcionan una analogía descriptiva: el concepto de una “serie alternada
infinita”. Las series de este tipo fueron estudiadas de manea lógica y persistente por primera
vez por el sacerdote austriaco Bolzano poco antes de su muerte, cuando, según parece, se
hallaba dedicado al estudio del significado de la infinitud.
Una secuencia puede agruparse o puntuarse de varias maneras distintas, pero aritméticamente
correcta. El resultado es un límite diferente para la serie según la manera en que se elija
puntuar la secuencia de sus elementos, resultado que consternó a muchos matemáticos,
incluyendo a Leibniz. En la comunicación, como sugiere Bateson, el dilema surge de la
puntuación espúrea de la serie, a saber, la pretensión de que tiene un comienzo y es este
precisamente el error de los que participan en tal situación.
“La naturaleza de una relacion depende de la puntuación de las secuencias de comunicación
entre los comunicantes”.
Comunicación digital y analógica
En la comunicación humana, es posible referirse a los objetos de dos maneras totalmente
distintas. Se los puede representar por un símil, tal como un dibujo, o bien mediante un
nombre. Lo normal es utilizar el “nombre”, escrito o hablado, es decir, la palabra. Estos dos
tipos de comunicación-uno mediante una semejanza autoexplicativa y el otro, mediante una
palabra-son, equivalentes a los conceptos de las computadoras analógicas y digitales,
respectivamente. Se utiliza una palabra para nombrar algo, la relacion entre el nombre y la
cosa nombrada esta arbitrariamente establecida. Las palabras son signos arbitrarios que se
manejan de acuerdo con la sintaxis lógica del lenguaje. Se trata solo de una convención
semántico del lenguaje español y fuera de tal convención, no existe otra correlación entre
ninguna palabra y la cosa que representa, con la posible aunque insignificante excepción de las
palabras onomatopéyicas. Como señalan Bateson y Jackson: “no hay nada parecido a cinco en
el número cinco: no hay nada particularmente similar a una mesa en la palabra mesa”.
En la comunicación analógica hay algo particularmente similar a la cosa en lo que se utiliza
para expresarla. Es más fácil referir la comunicación analógica a la cosa que representa. La
diferencia entre ambos modos de comunicación se volverá algo más clara si se piensa que, por
ejemplo, por mucho que escuchemos un idioma extranjero por la radio no lograremos
comprenderlo, mientras que es posible obtener con facilidad cierta información básica
observando el lenguaje de signos y los llamados movimientos intencionales, incluso cuando los
utiliza una persona perteneciente a una criatura totalmente distinta. La comunicación analógica
tiene sus raíces en periodos mucho más arcaicos de la evolución y, por lo tanto, encierra una
validez mucho más general que el modo digital de la comunicación verbal relativamente
reciente y mucho más abstracto.
La comunicación analógica es todo lo que sea comunicación no verbal. El término debe incluir
la postura, los gestos, la expresión facial, la inflexión de la voz, la secuencia, el ritmo y el ritmo
de las palabras mismas, y cualquier otra manifestación no verbal de que el organismo es
capaz, así como los indicadores comunicacionales que inevitablemente aparecen en cualquier
contexto en que tienen lugar una interacción.
El hombre es el único organismo que utiliza tanto los modos de comunicación analógicos como
los digitales. No cabe duda de que el hombre se comunica de manera digital; de hecho, la
mayoría, si no todos, de sus logros civilizados resultarían impensables sin el desarrollo de un
lenguaje digital. Ello asume particular importancia en lo que se refiere a compartir información
acerca de objetos y a la función de continuidad temporal, inherente a la transmisión de
conocimiento. Existe un vasto campo donde utilizamos en forma casi exclusiva la comunicación
analógica, a menudo sin introducir grandes cambios con respecto a la herencia analógica
recibida de nuestros antepasados mamíferos. Se trata aquí del área de la relacion. Bateson ha
demostrado que las vocalizaciones, los movimientos intencionales y los signos de estado de
ánimo de los animales constituyen comunicaciones analógicas para definir la naturaleza de sus
relaciones antes que para hacer aseveraciones denotativas acerca de los objetos. Lo que el
animal entiende no es por cierto el significado de las palabras, sino el caudal de comunicación
analógica que acompaña al habla. La comunicación se centra en aspectos relacionales, el
lenguaje digital carece casi por completo de significado. A los niños, los tontos y los animales
se les ha atribuido siempre una intuición particular con respecto a la sinceridad o insinceridad
de las actitudes humanas, pues resulta muy fácil proclamar algo verbalmente pero muy difícil
llevar una mentira al campo de lo analógico. Un gesto o una expresión facial pueden revelar
más que cien palabras.
Si recordamos que toda comunicación tiene un aspecto de contenido y un aspecto relacional
cabe suponer que comprobaremos que ambos modos de comunicación no solo existen lado a
lado, sino que se complementan entre sí en cada mensaje.
El aspecto relativo al contenido se transmite en forma digital, mientras que el aspecto relativo a
la relacion es de naturaleza predominantemente analógica.
En esta correspondencia radica la importancia pragmática de ciertas diferencias entre los
modos digital y analógico de comunicación.
Algunas de las características de las computadoras se aplican también a la comunicación
humana: el material del mensaje digital es de mucha mayor complejidad, versatilidad y
abstracción que el material analógico. La comunicación analógica no tiene nada comparable a
la sintaxis lógica del lenguaje digital. En el lenguaje analógico no hay equivalentes para
elementos de tan vital importancia para discurso como “si… luego”, “o… o”, y muchos otros, y
que la expresión de conceptos abstractos resulta tan difícil, si no imposible, como en la
escritura ideográfica primitiva, donde cada concepto solo puede representarse por medio de
una similitud física. Además, el lenguaje analógico comparte con la computación analógica la
falta del negativo simple, esto es, de una expresión para no.
Cabe preguntarse si todos los mensajes analógicos no tienen esta cualidad curiosamente
ambigua. La comunicación analógica carece de calificadores para indicar cuál de los dos
significados dispares está implícito, y tampoco cuenta con indicadores que permitan establecer
una distinción entre pasado, presente o futuro.
En su necesidad de combinar estos dos lenguajes, el hombre, sea como receptor o emisor,
debe traducir constantemente de uno al otro, y al hacerlo debe enfrentar curiosos dilemas. En
la comunicación humana la dificultad inherente a traducir existe en ambos sentidos. No solo
sucede que la traducción del modo digital al analógico implica una gran pérdida de información,
sino que lo opuesto también resulta sumamente difícil: hablar acerca de una relacion requiere
una traducción adecuada del modo analógico de comunicación al modo digital. Podemos
imaginar problemas similares cuando ambos modos deben coexistir. Según Haley:
Cuando un hombre y una mujer deciden legalizar su vinculo mediante una ceremonia
matrimonial, se plantean un problema que persistirá durante su vida marital: ahora que están
casados, ¿siguen juntos porque lo desean o porque deben hacerlo?
“Los seres humanos se comunican tanto digital como analógicamente. El lenguaje digital
cuenta con una sintaxis lógica sumamente compleja y poderosa pero carece de una semántica
adecuada en el campo de la relacion, mientras que el lenguaje analógico posee la semántica
pero no una sintaxis adecuada para la definición inequívoca de la naturaleza de las relaciones.”
Interacción simétrica y complementaria
En 1935, Bateson describió un fenómeno de interacción que observo en la Tribu Latmul de
Nueva Guinea y que en su libro “Naven”, publicado un año después, examinó con mayores
detalles. Denominó a este fenómeno, cismogénesis y lo definió como un proceso de
diferenciación en las normas de la conducta individual resultante de la interacción acumulativa
entre los individuos. Este concepto que posee un valor heurístico que va más allá de los límites
de cualquier disciplina particular, fue elaborado por Bateson en Naven de la siguiente manera:
Cuando definimos nuestra disciplina en términos de las reacciones de un individuo frente a las
de otros individuos, se hace inmediatamente evidente que debemos considerar que la relacion
entre dos individuos puede sufrir alteraciones de tanto en tanto, incluso sin ninguna
perturbación procedente del exterior. No solo debemos considerar las reacciones de A ante la
conducta de B, sino que también debemos examinar la forma en que ello afecta la conducta
posterior de B y el efecto que ello tiene sobre A.
Muchos sistemas de relacion manifiestan una tendencia hacia el cambio progresivo.
Cabe describir los cambios progresivos de este tipo como cismogénesis complementaria.
Existe otro patrón de relaciones entre individuos o grupos de individuos que también contiene
los gérmenes del cambio progresivo. Por ejemplo, si encontramos que la jactancia es el patrón
cultural de conducta en un grupo, y que el otro grupo responde a aquel con jactancia, puede
desarrollarse una situación competitiva en que la jactancia da lugar a mas jactancia, y así
sucesivamente. Este tipo de cambio progresivo podría denominarse cismogénesis simétrica.
Los dos patrones descriptos han llegado a utilizarse sin hacer referencia al proceso
cismogénico, y en la actualidad se los suele denominar simplemente interacción simétrica y
complementaria. Puede describírselos como relaciones basadas en la igualdad o en la
diferencia. En el primer caso, los participantes tienden a igualar su conducta reciproca, y así su
interacción puede considerarse simétrica. En el segundo caso, la conducta de uno de los
participantes complementa la del oro, constituyendo un tipo distinto de gestalt y recibe el
nombre de complementaria. La interacción simétrica se caracteriza por la igualdad y por la
diferencia mínima, mientras que la interacción complementaria está basada en un máximo de
diferencia.
En una relacion complementaria hay dos posiciones distintas. Un participante ocupa lo que se
ha descripto de diversas maneras como la posición superior o primaria mientras el otro ocupa
la posición correspondiente inferior o secundaria. Una relacion complementaria puede estar
establecida por el contexto social o cultural, o ser el estilo idiosincrásico de relacion de una
diada particular. Es importante destacar el carácter de mutuo encaje de la relacion en la que
ambas conductas, disimiles pero interrelacionadas, tienden cada una a favorecer a la otra.
Ninguno de los participantes impone al otro una relacion complementaria, sino que cada uno de
ellos se comporta de una manera que presupone la conducta del otro, al tiempo que ofrece
motivos para ella: sus definiciones de la relacion encajan.
Un tercer tipo de relacion es la metacomplementaria, en la que A permite u obliga a B a estar
en control de la relacion mediante idéntico razonamiento, podríamos arreglar la
pseudosimetría, en la que A permite u obliga a B a ser simétrico. Nos interesa saber cómo se
comporta la pareja sin distraernos tratando de averiguar porqué (creen ellos que) se comportan
así. Si los miembros utilizan los múltiples niveles de comunicación para expresar distintas
pautas a distintos niveles, pueden surgir resultados paradójicos de gran importancia
pragmática.
“Todos los intercambios comunicacionales son simétricos o complementarios, según que estén
basados en la igualdad o en la diferencia.”
Resumen
Birdwhistell dice que un individuo no comunica; participa en una comunicación o se convierte
en parte de ella. Puede moverse o hacer ruidos… pero no comunica. De manera similar, puede
ver, oír, oler, gustar o sentir, pero no comunica. No origina comunicación sino que participa en
ella. La comunicación como sistema no debe entenderse sobre la base de un simple modelo de
acción y reacción. Como sistema, debe entenderse a un nivel transaccional.
La imposibilidad de no comunicarse hace que todas las situaciones en las que participan dos o
más personas sean interpersonales y comunicacionales; el aspecto relacional de tal
comunicación subraya aun mas este argumento. La importancia pragmática, interpersonal, de
los modos digital y analógico radica no solo en su supuesto isomorfismo con los niveles de
contenido y de relacion, sino también en la inevitable y significativa ambigüedad que tanto el
emisor como el receptor enfrentan en lo relativo a los problemas de traducción de una
modalidad a la otra. La descripción de los problemas de puntuación se basa precisamente en la
metamorfosis subyacente del modelo clásico de acción-reacción. El paradigma simetría-
complementariedad es, quizá, lo que más se acerca al concepto matemático de función, siendo
las posiciones de los individuos meras variables con una infinidad de valores posibles, cuyo
significado no es absoluto sino que surge solo en la relacion reciproca.

La organización de la interacción humana


Introducción
El pautamiento de las comunicaciones recurrentes es la estructura de los procesos de
comunicación.
La profecía autocumplidora abarca más que la puntuación específica de una única secuencia
comunicacional: posee valor capital la repetición de ese patrón de comunicación a lo largo del
tiempo y en una variedad de situaciones. El concepto de patrón en la comunicación representa
repetición o redundancia de hechos. Un patrón es información transmisible mediante la
presencia de ciertos hechos y la no presencia de otros. Si todos los hechos posibles de una
clase dada ocurren al azar, no hay patrón y no hay información.
La unidad de estudio será el nivel superior siguiente al de nuestro examen previo, es decir, la
organización de mensajes secuenciales, primero en general, y luego considerando en forma
especifica el desarrollo de sistemas interaccionales.
La interacción como sistema
Cabe considerar la interacción como un sistema, y la teoría de los sistemas generales permite
comprender la naturaleza de los sistemas interaccionales. La teoría de los sistemas generales
no se refiere tan solo a sistemas biológicos, económicos o de ingeniería. Esas teorías de
sistemas particulares tienen tantos conceptos en común que ha surgido una teoría más
general, que estructura las similitudes en isomorfismos formales. Uno de los pioneros en este
campo, Bertalanffy, describe esa teoría como la formulación y derivación de principios que son
validos para los sistemas en general.
La evidente y muy importante variable del tiempo debe ser una parte integral de nuestra unidad
de estudio. Las secuencias de comunicación son el material inseparable de un proceso cuyo
orden e interrelaciones, que se dan a lo largo del tiempo, serán nuestro objeto de interés aquí.
Para Lennard y Bernstein, un sistema consiste en una interacción, y ello significa que debe
tener lugar un proceso secuencial de acción y reacción para que podamos describir cualquier
estado del sistema o cualquier cambio de estado.
Definición de un sistema
Hall y Fagen dicen que un sistema es “un conjunto de objetos así como de relaciones entre los
objetos y entre sus atributos”, en el que los objetos son los componentes o partes del sistema,
los atributos son las propiedades de los objetos y las relaciones mantienen unido al sistema. En
última instancia, cualquier objeto es especificado por sus atributos. Mientras que los objetos
pueden ser seres humanos individuales, los atributos son sus conductas comunicacionales. La
mejor manera de describir los objetos interaccionales consiste en verlos no como individuos,
sino como personas que se comunican con otras personas. Aceptando que siempre existe
alguna clase de relacion, por espurea que sea, entre dos objetos cualesquiera, Hall y Fagen
consideran que las relaciones a ser consideradas en el contexto de un conjunto dado de
objetos dependen del problema de que se trate, quedando incluidas las relaciones importantes
o interesantes y excluidas las que son triviales o no esenciales. La decisión sobre cuáles son
las relaciones importantes y cuales las triviales dependen de la persona que trata el problema,
esto es, la cuestión de la trivialidad depende del interés de cada uno.
Lo importante es el aspecto relacional (conativo) de la comunicación humana. Los sistemas
interaccionales serán dos o más comunicantes en el proceso, o en el nivel, de definir la
naturaleza de su relacion.
Medio ambiente y subsistemas
Otro aspecto importante de la definición de un sistema es la definición de su medio. Según Hall
y Fagen, “para un sistema dado, el medio es el conjunto de todos los objetos cuyos atributos al
cambiar afectan al sistema y también aquellos objetos cuyos atributos son modificados por la
conducta del sistema”.
Cualquier sistema dado puede ser subdividido a su vez en subsistemas. Los objetos
pertenecientes a un sistema pueden considerarse como parte del medio de otro sistema.
…los sistemas orgánicos son abiertos, entendiéndose por ello que intercambian materiales,
energías o información con su medio. Un sistema es cerrado si no existe importación o
exportación de energía en cualquiera de sus formas, tales como información, calor, materiales
físicos, etc, y, por ende, no hay cambio de componentes, siendo un ejemplo de ello una
reacción química que tiene lugar en un recipiente aislado y sellado.
Con el desarrollo de la teoría de los subsistemas abiertos jerárquicamente ordenados, ya no es
necesario aislar artificialmente el sistema y su medio; ambos encajan en forma significativa
dentro del mismo marco teórico.
Con este modelo conceptual resulta fácil ubicar un sistema interaccional diádico dentro de una
familia más grande, una familia ampliada, una comunidad y un sistema cultural. Tales sistemas
pueden (con impunidad teórica) superponerse con otros subsistemas, pues cada miembro de la
díada participa en subsistemas diádicos con otras personas e incluso con la vida misma. Los
individuos que se comunican se estudian en sus relaciones horizontales y verticales con otras
personas y otros sistemas.
Las propiedades de los sistemas abiertos
Totalidad
Cada una de las partes de un sistema está relacionada de tal modo con las otras que un
cambio en una de ellas provoca un cambio en todas las demás y en el sistema total. Esto es,
un sistema se comporta no solo como un simple compuesto de elementos independientes, sino
como un todo inseparable y coherente.
Si las variaciones en una de las partes no afectan a las otras o a la totalidad, entonces dichas
partes son independientes entre sí y constituyen un montón que no es más complejo que la
suma de sus elementos. Este carácter sumatorio puede ubicarse en el otro extremo de un
continuo hipotético de totalidad, y cabe decir que los sistemas siempre se caracterizan por
cierto grado de totalidad.
Para Ashby, la ciencia, durante dos siglos ha explorado sistemas que son intrínsecamente
simples o bien susceptibles de ser reducidos a sus componentes más elementales. Recién
cuando Fisher publicó en la década de 1920 su obra sobre experimentos realizados con
abonos agrícolas, se pudo reconocer claramente que existen sistemas complejos que no
permiten la variación de un único factor por vez, pues son tan dinámicos y están tan
interconectados que la alteración de un factor actúa de inmediato como causa de
modificaciones en los otros, quizás en muchos de ellos. Hasta hace muy poco, la ciencia tendió
a eludir el estudio de tales sistemas, centrando su atención en los que eran simples, y, sobre
todo, reducibles.
En el estudio de algunos sistemas no era posible evadir por completo la complejidad. La
ciencia de hoy también está dando los primeros pasos hacia la investigación de la complejidad
como objeto de estudio por derecho propio.
En el estudio de la interacción humana proponemos que el contraste se establezca entre los
enfoques centrados en el individuo y la teoría de la comunicación. Cuando la interacción se
considera como un derivado de propiedades individuales tales como roles, valores,
expectativas y motivaciones el compuesto es un montón sumatorio que puede dividirse en
unidades más básicas (individuales). En contraste, a partir del primer axioma de la
comunicación, según el cual toda conducta es comunicación y resulta imposible no
comunicarse, se deduce que las secuencias de comunicación serian recíprocamente
inseparables; en síntesis, que la interacción es no-sumativa.
Otra teoría de la interacción que está en contradicción con el principio de la totalidad es la de
las relaciones unilaterales entre elementos. Sobre todo cuando la relacion es complementaria,
resulta fácil perder de vista la totalidad de la interacción y desmenuzarla en unidades
independientes linealmente causales.
Retroalimentación
Desde el advenimiento de la cibernética y el descubrimiento de la retroalimentación, se ha
comprobado que la relacion circular altamente compleja constituye un fenómeno muy distinto
de las nociones causales más simples y ortodoxas, pero no menos científico. La
retroalimentación y la circularidad constituyen el modelo causal adecuado para una teoría de
los sistemas interaccionales. La naturaleza específica del proceso de retroalimentación es de
interés mucho mayor que el origen y a menudo, que el resultado.
Equifinalidad
En un sistema circular y automodificador, los resultados no están determinados tanto por las
condiciones iniciales como por la naturaleza del proceso o los parámetros del sistema.
Idénticos resultados pueden tener orígenes distintos, porque lo decisivo es la naturaleza de la
organización. Para Von Bertalanffy la estabilidad de los sistemas abiertos se caracteriza por el
principio de equifinalidad, esto es, en contraste con los estados de equilibrio de los sistemas
cerrados, que están determinados por las condiciones iniciales, el sistema abierto puede
alcanzar un estado independiente del tiempo y también de las condiciones iniciales y
determinado tan solo por los parámetros del sistema.
Si la conducta equifinal de los sistemas abiertos está basada en su independencia con
respecto a las condiciones iniciales, entonces no solo condiciones iniciales distintas pueden
llevar al mismo resultado final, sino que diferentes resultados pueden ser producidos por las
mismas causas. Las características de la génesis o el producto son mucho menos importantes
que la organización de la interacción.
Para Jackson, históricamente, la concepción del trauma psicógena en la etiología parece estar
cambiando desde las ideas originales de Freud acerca de un suceso traumático único hasta el
concepto de un trauma repetitivo. El paso siguiente no sería quien le hace qué a quien, sino
cómo quién hace qué.
Lo dicho acerca de los orígenes (etiología) puede aplicarse también al cuadro clínico resultante
(nosología). Para tomar una vez más a la esquizofrenia como ejemplo, existen dos maneras de
comprender este término: como el nombre de una entidad nosológica fija o como el de un
modo de interacción. Una de las características más significativas de los sistemas abiertos es
la conducta equifinal, sobre todo en contraste con el modelo de los sistemas cerrados. El
estado final del sistema cerrado está completamente determinado por las circunstancias
iniciales que, por lo tanto, pueden considerarse como la mejor explicación de ese sistema: en el
caso de un sistema abierto, sin embargo, las características organizativas del sistema pueden
incluso hacer que se llegue al caso extremo de independencia total con respecto a las
condiciones iniciales: el sistema constituye entonces su mejor explicación, y el estudio de su
organización actual es la metodología adecuada.
Sistemas interaccionales estables
Los sistemas caracterizados por la estabilidad son los sistemas de estado constante. Para Hall
y Fagen, un sistema es estable con respecto a algunas de sus variables si estas variables
tienden a permanecer dentro de límites definidos.
Relaciones estables
Las que son: 1.importantes para ambos participantes, y 2. Duraderas. Además de su
importancia practica como instituciones sociales o culturales, tales grupos vitales con historia
son de particular importancia heurística para la pragmática de la comunicación. Existe la
necesidad de repetir secuencias comunicacionales que llevan a las consecuencias a largo
plazo de los axiomas y las patologías.
Se ve cómo y no por qué, opera el sistema interaccional. Podría establecerse una analogía
muy simplificada con el funcionamiento de un modelo favorito, la computadora. La forma en
que la máquina trabaja puede describirse en términos de su lenguaje, de circuitos de
retroalimentación, sistemas de entrada-salida, etc. La computadora puede funcionar porque
está conectada con una fuente de energía; o bien podría funcionar de determinada manera
debido a la naturaleza de sus partes constitutivas; en un sentido teleológico, puede funcionar
como lo hace porque fue diseñada para determinado fin. En la visión general, el por qué de la
energía y el propósito (impulso y necesidad, en términos psicológicos) no puede dejarse de
lado; pero tampoco es posible hacerlo con la naturaleza del funcionamiento, esto es, el cómo.
Ambos problemas pueden examinarse por separado, al menos por el momento, y como sucede
con problemas similares en otros campos; en la física existe una conocida discontinuidad de
modelos.
Limitación
Una de las razones para asumir una posición tan estricta es la de que podría haber factores
identificables intrínsecos al proceso de la comunicación, aparte de la motivación y el simple
hábito, que sirven para vincular y perpetuar una relacion.
Podríamos encuadrar a tales factores dentro de la noción del efecto limitador de la
comunicación, señalando que en una secuencia comunicacional, todo intercambio de mensajes
disminuye el número de movimientos siguientes posibles. En el extremo más superficial, ello
implica una reformulación del primer axioma, esto es, que en una situación interpersonal uno
está limitado a comunicarse. El contexto puede ser más o menos restrictivo, pero siempre
determina hasta cierto punto las contingencias. El contexto no consiste solo en factores
institucionales, externos. Los mensajes manifiestos intercambiados se vuelven parte del
contexto interpersonal particular y ejercen limitaciones sobre la interacción posterior. Las
paradojas interpersonales son recíprocas ye interpenetradas, de modo que se produce lo que
los ingenieros de sistemas llaman oscilación existiendo entre ambos participantes un vínculo
complejo, insostenible, y, no obstante, aparentemente ineludible.
Reglas de la relacion
En toda comunicación los participantes se ofrecen entre sí definiciones de su relación o, cada
uno trata de determinar la naturaleza de la relación. Cada uno de ellos responde con su propia
definición de la relacion, que puede confirmar, rechazar o modificar la del otro. Tal proceso en
una relacion estable no puede quedar fluctuante o sin resolver.
Jackson ha llamado regla de la relacion a esta estabilización de su definición; se trata de una
formulación de las redundancias observadas en el nivel relacional, incluso con respecto a una
gama variada de áreas de contenido. Esta regla puede aplicarse a la simetría o a la
complementariedad, a una puntuación particular, la impenetrabilidad interpersonal reciproca o
algún otro de los múltiples aspectos de la relacion. Se observa en esas circunstancias una
extrema limitación de las conductas posibles en alguna de las dimensiones, cosa que
determina una configuración redundante, lo cual movió a Jackson a caracterizar a la familia
como un sistema gobernado por reglas. Ello no significa qué leyes gobiernan la conducta
familiar, a priori, sino más bien, como señala Mach refiriéndose a la ciencia en general, que…
las reglas para reconstruir un gran número de hechos pueden encerrarse en una expresión
única.
La familia como sistema
La teoría de las reglas familiares se adecua a la definición inicial de un sistema como estable
con respecto a algunas de sus variables si estas variables tienden a mantenerse dentro de
límites definidos, y, de hecho, esto lleva a una consideración más formal de la familia como
sistema.
Este modelo para la interacción familiar fue sugerido por Jackson cuando introdujo el concepto
de homeostasis familiar. Observando que las familias de los pacientes psiquiátricos a menudo
sufrían repercusiones drásticas cuando el paciente mejoraba, Jackson postuló que estas
conductas y quizá, por lo tanto, la enfermedad del paciente, eran mecanismos homeostáticos
que intervenían para que el sistema perturbado recuperara su delicado equilibrio.
 Totalidad: dentro de la familia la conducta de cada individuo está relacionada con la de
los otros y depende de ella. Toda conducta es comunicación, y, por ende, influye sobre
los demás y sobre la influencias de estos. Los terapeutas de familia que logran aliviar el
problema por el cual se los consultó enfrentan a menudo una nueva crisis.
 No sumatividad: el análisis de una familia no es la suma de los análisis de sus
miembros individuales. Hay características del sistema, patrones interaccionales, que
trascienden las cualidades. Muchas de las cualidades individuales de los miembros, en
particular la conducta sintomática, son, de hecho, inherentes al sistema. Los síntomas
del paciente parecen proteger al cónyuge, y para corroborarlo, el comienzo de los
síntomas esta correlacionado habitualmente con un cambio en la situación de vida del
cónyuge, un cambio que podría producirle ansiedad. El patrón interaccional
característico de tales parejas es designado por Fry como control dual.
 Retroalimentación y homeostasis: el sistema actúa sobre las entradas (acciones de
los miembros o del medio) al sistema familiar y las modifica. Algunas familias pueden
soportar grandes reveses e incluso convertirlos en motivos de unión; otras parecen
incapaces de manejar las crisis más insignificantes. Aun más extremas son las familias
de los pacientes esquizofrénicos, que no pueden aceptar las manifestaciones
inevitables de madurez en el hijo y que contrarrestan estas desviaciones tildándolas de
enfermas o nocivas. Es cuando llegamos al problema de la retroalimentación que se
hace necesario revisar la terminología para clarificar la teoría. Se ha llegado a identificar
el término homeostasis con estabilidad o equilibrio, no solo aplicado a la familia sino
también en otros campos. Existen dos definiciones de homeostasis: 1. Como un fin o
estado, específicamente la existencia de cierta constancia frente al cambio (externo), y
2. Como un medio: los mecanismos de retroalimentación negativa que intervienen para
minimizar el cambio. La ambigüedad de este doble uso y las posteriores aplicaciones
amplias del término han limitado su utilidad como una analogía precisa o un principio
explicativo. En la actualidad resulta más claro referirse al estado constante o la
estabilidad de un sistema, que en general se mantiene mediante mecanismos de
retroalimentación negativa.
Todas las familias que permanecen unidas deben caracterizarse por cierto grado de
retroalimentación negativa, a fin de soportar las tensiones impuestas por el medio y por
los miembros individuales. Las familias perturbadas son particularmente refractarias al
cambio y a menudo demuestran una notable capacidad para mantener el status quo
mediante una retroalimentación predominantemente negativa, como lo observó
Jackson.
También existe aprendizaje y crecimiento en la familia y es aquí donde más erróneo
resulta un modelo homeostático puro, pues dichos efectos están más cerca de la
retroalimentación positiva. La diferenciación entre conducta, refuerzo y aprendizaje y el
crecimiento y alejamiento final de los hijos indican que, si bien desde cierto punto de
vista la familia está equilibrada por la homeostasis, por otro lado existen importantes
factores simultáneos de cambio, un modelo de la interacción familiar debe incorporar
estos y otros principios dentro de una configuración más compleja.
 Calibración y funciones escalonadas: la importancia del cambio y la variación radica
en la premisa implícita de cierta estabilidad fundamental de la variación, una noción
que, ha quedado oscurecida por el doble uso del término homeostasis. La expresión
más exacta para este rango fijo es la calibración, la regulación del sistema que como se
verá, es equivalente al concepto más especifico de regla, ya definido. El cambio en la
calibración es una función escalonada. Una función escalonada ejerce a menudo un
efecto estabilizador. Las funciones escalonadas permiten lograr efectos más
adaptativos. También en las familias las funciones escalonadas ejercen un efecto
estabilizador: la psicosis constituye un cambio brusco que recalibra el sistema e incluso
puede ser adaptativo. Los cambios internos virtualmente inevitables (la edad y la
maduración de padres e hijos) pueden modificar la regulación del sistema, sea
gradualmente desde adentro o en forma drástica desde afuera, según la forma en que
el medio social incida sobre esos cambios (con exigencias de educación superior,
servicio militar, etc.).
Los mecanismos homeostáticos observados clínicamente por Jackson pueden ser
fenómenos incluso más complejos que los que se examinan aquí. Si ciertos
mecanismos homeostáticos se producen habitualmente como respuesta a una
desviación con respecto a las reglas familiares, entonces constituyen un patrón de
orden superior caracterizado por el romper y restaurar un patrón a lo largo de unidades
de tiempo más largas.
Existe una calibración de la conducta habitual o aceptable, las reglas de una familia o
las leyes de una sociedad, dentro de los cuales suelen funcionar los individuos o los
grupos.
En un nivel estos sistemas son muy estables, pues una desviación en la forma de la
conducta fuera del rango aceptado se ve contrarrestada. En otro nivel, el cambio se
produce a lo largo del tiempo, lo cual creemos se debe, a la amplificación de otras
desviaciones y puede llevar a un nuevo estado del sistema (función escalonada).
Resumen
La interacción humana es un sistema de comunicación, caracterizado por las propiedades de
los sistemas generales: el tiempo como variable, relaciones sistema-subsistema, totalidad,
retroalimentación y equifinalidad. Los sistemas interaccionales se consideran el foco natural
para el estudio del impacto pragmático a largo plazo de los fenómenos comunicacionales. La
limitación y el desarrollo de reglas familiares llevan a una definición e ilustración de la familia
como un sistema gobernado por reglas.

La comunicación paradójica
La naturaleza de la paradoja
En la naturaleza de la paradoja hay algo que encierra importancia pragmática inmediata, e
incluso existencia, para todos nosotros, la paradójica no solo puede invadir la interacción y
afectar nuestra conducta y nuestra salud mental, sino que también pone a prueba nuestra
creencia en la congruencia y, por ende, en el sentido final de nuestro universo. La máxima de
Hipócrates es que “lo semejante cura a lo semejante”, y encierra un potencial terapéutico
significativo.
Definición
La paradoja es una contradicción que resultará de una deducción correcta a partir de premisas
congruentes. Las “falsas paradojas” están basadas en un error oculto en el razonamiento o en
alguna falacia intencionalmente incluida en el argumento. Sin embargo, ya a esta altura la
definición se vuelve borrosa, pues la división de paradojas en reales y falsas es relativa.
Los tres tipos de paradojas
1. “Antinomia”: se utiliza a veces como equivalente de “paradoja”. Las paradojas que
surgen en sistemas formalizados, tales como la lógica y las matemáticas. Según Quine,
una antinomia crea una autocontradicción mediante modos aceptados de razonamiento.
Stegmüller define una antinomia como una aseveración que es contradictoria y
demostrable. Toda antinomia es una contradicción lógica aunque como se verá, no toda
contradicción lógica constituye una antinomia.
2. Antinomias semánticas o definiciones paradójicas: paradojas que difieren de las
antinomias solo en un aspecto importante: no aparecen en los sistemas lógicos o
matemáticos, y por ende, no están basadas en términos tales como clase formal y
numero, sino que surgen más bien de algunas incongruencias ocultas en la estructura
de niveles del pensamiento y del lenguaje.
3. Paradojas pragmáticas: Surgen en el curso de las interacciones y determinan allí la
conducta. Es posible dividirlas en instrucciones paradójicas y predicciones paradójicas.
En síntesis hay tres tipos de paradojas:
1. Paradojas lógico-matemáticas (antinomias).
2. Definiciones paradójicas (antinomias semánticas).
3. Paradojas pragmáticas (instrucciones paradójicas y predicciones paradójicas).
Estas corresponden dentro del marco de la teoría de la comunicación humana, a las tres áreas
principales de esta teoría: el primer tipo, a la sintaxis lógica; el segundo a la semántica; y el
tercero a la pragmática.
Paradojas lógico-matemáticas
“La clase de todas las clases que no son miembros de sí mismas”. Está basada en las
siguientes premisas: una clase es la totalidad de todos los objetos que poseen una
determinada propiedad; así todos los gatos pasados, presente y futuros comprenden la clase
de los gatos. El resto de todos los otros objetos en el universo pueden considerarse como la
clase de los no-gatos, pues todos esos objetos tienen una propiedad definida en común: no son
gatos. Cualquier aseveración según la cual un objeto pertenece simultáneamente a ambas
clases constituiría una simple contradicción, pues nada puede ser un gato y no serlo al mismo
tiempo. La existencia de esta contradicción demuestra simplemente que se ha violado una ley
básica de la lógica, y la lógica no sufre menoscabo alguno por ello. Las clases pueden ser
miembros de sí mismas o no.
La teoría de los tipos lógicos de Russell postula el principio fundamental de que, todo lo que
incluya a la totalidad de un conjunto no debe ser parte del conjunto. La paradoja de Russell se
debe a una confusión de tipos o niveles lógicos. Una clase pertenece a un tipo superior que el
de sus miembros; para postularla tuvimos que ascender un nivel en la jerarquía de tipos. Decir
que la clase de todos los conceptos es en sí misma un concepto no es falso, sino que carece
de significado. Se trata de un distingo importante, pues si la aseveración fuera simplemente
falsa, entonces su negación tendría que ser verdadera, lo cual no sucede.
Definiciones paradójicas
El ejemplo de la clase de todos los conceptos constituye un puente que nos permite pasar de
las paradojas lógicas a las semánticas. “Concepto” en el nivel inferior (miembro) y en el nivel
superior siguiente (clase) no son idénticos. El mismo nombre “concepto” se utiliza en ambos
casos y así se crea una ilusión lingüística de identidad. Los indicadores del tipo lógico deben
emplearse toda vez que exista la posibilidad de que surja una confusión de niveles. En estos
casos la raíz del mal está en incongruencias del lenguaje antes que de la lógica.
Quizá la más famosa de todas las antinomias semánticas sea la del hombre que afirma con
respecto a si mismo: “Estoy mintiendo”. Esta aseveración es verdadera solo si no lo es, que el
hombre miente solo si dice la verdad y, viceversa, es veraz cuando miente. En este caso, no
resulta posible utilizar la teoría de los tipos lógicos para eliminar la antinomia, pues las palabras
o las combinaciones de palabras no tienen una jerarquía de tipos lógicos. Fue Russell el
primero en encontrar una solución. Sugiere que todo lenguaje tiene una estructura con
respecto a la cual, en el lenguaje, nada puede decirse salvo que puede haber otro lenguaje que
trate la estructura del primero y tenga a su vez una nueva estructura, y que quizá, no existan
limites para esta jerarquía de lenguajes. Esta sugerencia se convirtió en lo que ahora se
conoce como la teoría de los niveles del lenguaje. En analogía con la teoría de los tipos
lógicos, esta teoría protege contra una confusión de niveles. Postula que en el nivel más bajo
del lenguaje se hacen aseveraciones con respecto a objetos. Campo del lenguaje de objetos.
Cuando queremos decir algo sobre ese lenguaje, debemos utilizar un metalenguaje, y un meta-
metalenguaje si queremos hablar sobre ese metalenguaje, y así sucesivamente en una
regresión teóricamente infinita. En la teoría de los niveles del lenguaje, este tipo de
autorreflectividad de las aseveraciones que implican su propia verdad o falsedad, constituyen
el equivalente del concepto de autopertenencia de una clase en la teoría de los tipos lógicos;
ambas constituyen afirmaciones carentes de sentido.
Las paradojas pragmáticas
Las instrucciones paradójicas
Los ingredientes esenciales de esta contingencia son los siguientes:
1. Una fuerte relacion complementaria (oficial y subordinados).
2. Dentro del marco de esa relacion, se da instrucción que se debe obedecer, pero
también desobedecer para obedecerla.
3. La persona que ocupa la posición de inferioridad en esta relacion no puede salir fuera
del marco y resolver así la paradoja haciendo un comentario sobre ella, es decir,
matecomunicando acerca de ella.
Una persona atrapada en tal situación se encuentra en una posición insostenible. Las
paradojas pragmáticas, sobre todo las instrucciones paradójicas, son de hecho mucho más
frecuentes de lo que se podría suponer.
La importancia práctica de las paradojas fuera del campo de la psicopatología solo ha sido
señalada por Wittgenstein: los diversos disfraces semi-chistosos de la paradoja lógica son de
interés solo en la medida en que nos recuerdan que es indispensable una forma seria de la
paradoja para comprender adecuadamente su función.
Ejemplos de paradojas pragmáticas
Es imposible comportarse de manera congruente y lógica dentro de un contexto incongruente e
ilógico. Es difícil comunicarse acerca de la comunicación.
Las autodefiniciones paradójicas del tipo de la del mentiroso son muy frecuentes. Su
importancia pragmática se hace más evidente si recordamos que estas aseveraciones no solo
expresan un contenido carente de sentido lógico, sino que también definen la relacion del self
con el otro. Cuando surgen en la interacción humana, no importa tanto que el contenido
(información) carezca de sentido como que la relacion (instrucción) no pueda eludirse ni
tampoco entenderse claramente.
Quizá la forma más frecuente en que la paradoja interviene en la pragmática de la
comunicación humana, es a través de una instrucción que exige una conducta específica, que
por su misma naturaleza solo puede ser espontánea. El prototipo de este mensaje es: “¡sé
espontáneo!”. Todo aquel que enfrenta esta instrucción se encuentra en una posición
insostenible, pues para obedecerlo tendría que ser espontáneo dentro de un marco de
sometimiento, de no-espontaneidad. Algunas de las variaciones de este tipo de instrucción
paradójica son:
a. Debes amarme
b. Quiero que me domines
c. Debería gustarte jugar con los chicos, como a los otros padres
d. No seas tan obediente
e. Sabes que eres libre de irte, querido; no te preocupes si comienzo a llorar.
En términos de simetría y complementariedad, estas instrucciones son paradójicas, porque
exigen simetría dentro del marco de una relacion definida como complementaria. La
espontaneidad florece en la libertad y desaparece con la restricción. La libertad misma es
similar a la paradoja. Para Sartre, la única libertad que no tenemos es la de no ser libres.
Las ideologías tienen particular tendencia a mezclarse en los dilemas paradójicos, sobre todo si
su metafísica consiste en una antimetafisica.
Es inherente a la naturaleza de la paradoja el hecho de que las ecuaciones basadas en ella no
resulten. Cuando la paradoja contamina las relaciones humanas, aparece la enfermedad.
Un impasse lógico indica que ninguna aseveración hecha dentro de un marco de referencia
dado puede salir al mismo tiempo de ese marco, por así decirlo, y negarse a sí misma.
Afirmaba lo que negaba y negaba lo que afirmaba.
El lavado de cerebro se basa casi exclusivamente en la paradoja pragmática.
La teoría del doble vinculo
Los efectos de la paradoja en la interacción humana fueron descriptos por primera vez por
Bateson, Jackson, Haley y Weakland en 1958. Supusieron que el esquizofrénico debe vivir en
un universo donde las secuencias de hechos son de tal índole que sus hábitos
comunicacionales no convencionales resulten en cierto sentido adecuados. Esto los llevó a
postular e identificar ciertas características esenciales de tal interacción, para las cuales
crearon el término doble vínculo.
Los ingredientes de un doble vínculo pueden describirse de la siguiente manera:
1. Dos o más personas participan en una relacion intensa que posee un gran valor para la
supervivencia física y/o psicológica de una, varias o todas ellas. Esas relaciones
intensas existen e incluyen pero no se limita a la vida familiar: también abarcan la
situación de enfermedad, la dependencia material, el cautiverio, la amistad, el amor, la
lealtad hacia un credo, una causa o una ideología, los contextos que están bajo la
influencia de las normas sociales o la tradición y la situación psicoterapéutica.
2. En ese contexto, se da un mensaje que está estructurado de tal modo que: a. afirma
algo, b. afirma algo de su propia afirmación. Ambas afirmaciones son mutuamente
excluyentes. Si el mensaje es una instrucción es necesario desobedecerlo para
obedecerlo; si es una definición del self o del otro, la persona así definida es esa clase
de persona solo si no lo es, y no lo es si lo es. El significado del mensaje es
indeterminado.
3. Se impide que el receptor del mensaje se evada del marco establecido por ese
mensaje, sea metacomunicandose (comentando) sobre el o retrayéndose. Aunque el
mensaje carezca de sentido desde el punto de vista lógico, constituye una realidad
pragmática: el receptor no puede dejar de reaccionar a él, pero tampoco puede
reaccionar a él en forma apropiada (no paradójica), pues el mensaje mismo es
paradójico. Esta situación suele estar determinada por la prohibición más o menos
explícita de manifestar que se tiene conciencia de la contradicción o, del verdadero
problema implícito. Es probable que una persona en una situación de doble vinculo se
vea castigada por tener percepciones correctas, y sea definida como mala o loca
incluso por insinuar que puede haber una discrepancia entre lo que realmente ve yo lo
que debería ver.
Esta es la esencia del doble vínculo.
El problema relativo a la patogenicidad del doble vínculo se ha transformado en el aspecto más
debatido y peor comprendido de la teoría, por lo cual es necesario examinarlo antes de
proseguir con nuestro tema.
El mundo en que vivimos está lejos de ser lógico. Todos hemos estado expuestos a dobles
vínculos, a pesar de lo cual casi todos nosotros nos hemos ingeniado para conservar nuestra
cordura. La mayoría de tales experiencias son aisladas y espurias, aunque en su momento
puedan ser de naturaleza traumática. Es muy distinta la situación cuando el contacto con los
dobles vínculos es duradero y se convierte gradualmente en una expectativa habitual. Esto se
aplica en particular a la infancia, ya que todos los niños tienden a llegar a la conclusión de que
lo que les sucede ocurre en todo el mundo: es la ley del universo. No se trata de un trauma
aislado, sino más bien de un patrón definido de interacción. Si un doble vínculo da lugar a
conducta paradójica, entonces esa misma conducta a su vez, crea un doble vínculo para quien
lo estableció. Una vez que dicho patrón ha comenzado a actuar, carece de sentido preguntar
cuándo, cómo, y por qué se estableció, pues, los sistemas patológicos exhiben una cualidad de
tipo círculo vicioso, curiosamente autoperpetuadora. Cuando el doble vínculo se ha convertido
en el patrón predominante de comunicación y cuando la atención diagnóstica está limitada al
individuo manifiestamente más perturbado, la conducta de este individuo satisface los criterios
diagnósticos de la esquizofrenia. Solo en este sentido puede considerarse el doble vínculo
como agente causal y, por ende, patógeno. Esquizofrenia como un patrón de comunicación
especifico.
Podemos agregar dos criterios a las tres características esenciales del doble vínculo; para
definir su conexión con la esquizofrenia:
4. Cuando el doble vínculo es duradero, posiblemente crónico, se convertirá en una
expectativa habitual y autónoma con respecto a la naturaleza de las relaciones
humanas y el mundo en general, una expectativa que no requiere refuerzo ulterior.
5. La conducta paradójica impuesta por el doble vínculo es, a su vez, un doble vinculo y
lleva a un patrón de comunicación autoperpetuador. La conducta del comunicante mas
manifiestamente perturbado satisface los criterios clínicos de la esquizofrenia si se la
examina en forma aislada.
Los dobles vínculos no son tan solo instrucciones contradictorias, sino verdaderas paradojas.
Las contradicciones impuestas por el diario vivir no son patógenas.
El principal distingo entre las instrucciones contradictorias y las paradójicas consiste en que,
frente a una instrucción contradictoria, se elige una y se pierde, o se sufre, la otra alternativa.
Frente a una instrucción contradictoria, la elección es lógicamente posible. La instrucción
paradójica impide la elección misma, nada es posible y se pone así en marcha una serie
oscilatoria autoperpetuante.
El efecto paralizante de la paradoja pragmática no se limita en modo alguno a los primates o a
los mamíferos en general. Incluso los organismos con un sistema nervioso y un cerebro
relativamente rudimentarios son igualmente vulnerables a los efectos de la paradoja. El
fenómeno afecta a alguna ley fundamental de la existencia.
Hay efectos que los dobles vínculos tienden a producir en la conducta. En toda secuencia
comunicacional, cualquier intercambio de mensajes disminuye el número de posibles jugadas
siguientes. En el caso de los dobles vínculos, la complejidad del patrón se ve particularmente
limitada y solo unas muy pocas reacciones resultan pragmáticamente posibles:
1. Paranoide: Frente al insostenible absurdo de su situación, es probable que una persona
llegue a la conclusión de que debe estar pasando por alto indicios vitales, ya inherentes
a la situación ya que le ofrecen los interactores significativos. Para los demás, la
situación parece muy lógica y congruente. Se verá obsesionado por la necesidad de
encontrar esos indicios, de conferir sentido a lo que sucede en él y a su alrededor, y
eventualmente se verá obligado a extender esta búsqueda de indicios y de sentido a los
fenómenos más improbables y dispares. Un ingrediente esencial en una situación de
doble vínculo es la prohibición de percibir la contradicción implícita.
2. Hebefrenico: Obedecer a todos los mandatos en forma completamente literal y
abstenerse manifiestamente de todo pensamiento independiente. En lugar de lanzarse
a una búsqueda interminable de significados ocultos, esa persona descarta a priori la
posibilidad de que existe otro aspecto en las relaciones humanas aparte del más literal y
superficial, o bien, de que un mensaje debe tener más significado que otro.
3. Catatónico: La tercera reacción posible seria apartarse de toda relacion humana. Ello
puede lograrse mediante el aislamiento físico en la medida de lo posible y, además,
cerrando los canales de entrada de la comunicación cuando el aislamiento no basta por
sí solo para lograr el efecto deseado. Con respecto a la clausura de las entradas, es
necesario referirse una vez más al fenómeno de defensa perceptual. Una persona que
se defiende de esta manera le parecería retraída, inabordable y autista a un observador.
Estas tres formas de conducta frente a la indeterminabilidad que plantean los dobles vínculos
reales o habitualmente esperados sugieren, como lo señalan en su trabajo original los autores
de la teoría, los cuadros clínicos de la esquizofrenia, esto es, de los subgrupos paranoide (1),
hebefrenico (2) y catatónico (3).
La comunicación esquizofrénica es en sí mismo paradójica, por lo cual impone una paradoja a
los otros comunicantes, y ello completa el círculo vicioso.
Predicciones paradójicas
La paradoja deriva su fuerza y su encanto del hecho de que solo resulta concebible como una
interacción en curso entre dos personas.
Cuando se consideran sus consecuencias pragmáticas surgen dos conclusiones
sorprendentes.
Si el doble vínculo determina una conducta muy similar a la de los subgrupos paranoide,
hebefrenico y catatónico de la esquizofrenia, respectivamente, parecería que las predicciones
paradójicas estuvieran relacionadas con conductas que sugieren la inercia y la abulia típicas de
la esquizofrenia simple.
No solo el pensamiento lógico sino también la confianza nos hacen vulnerables a esta clase de
paradoja.
Si el esquizofrénico intenta no comunicarse, entonces la solución para ese dilema es el uso de
mensajes indeterminables que afirman con respecto a si mismos que no afirman nada.
Las predicciones paradójicas desempeñan un papel en las relaciones humanas.
 Confianza – el dilema de los prisioneros: en las relaciones humanas, toda predicción
está relacionada de una u otra manera con el fenómeno de la confianza. No hay en la
naturaleza de la comunicación humana ninguna manera de hacer que otra persona
participe en la información o en las percepciones que están exclusivamente al alcance
de uno. En el mejor de los casos, el otro puede confiar o no, pero jamás puede saber.
La actividad humana quedaría virtualmente paralizada si la gente actuara únicamente
basándose en información de primera mano sobre las percepciones. La gran mayoría
de todas las decisiones están basadas en la confianza de un tipo u otro. Así, la
confianza siempre está relacionada con resultados futuros y, más específicamente, con
la posibilidad de predecirlos. Los psiquiatras están bien familiarizados con los cónyuges
que llevan una vida de silenciosa desesperación, obteniendo un mínimo de gratificación
de sus experiencias en común. Sin embargo, tradicionalmente la razón de su desgracia
se busca en la supuesta patología individual de uno de ellos o de ambos. Quizá se les
haga el diagnostico de depresivos, pasivo-agresivos, auto-agresivos, sadomasoquistas,
etc., pero tales diagnósticos evidentemente no logran captar la naturaleza
interdependiente de su dilema, que puede existir al margen de la estructura de la
personalidad y residir exclusivamente en la naturaleza de su juego de relacion. Es como
si dijeran: “La confianza me haría vulnerable, por lo tanto, tengo que elegir lo más
seguro”, y entonces, la predicción inherente es: “El otro se aprovechará de mi”.
Este es el punto donde casi todos los cónyuges se detienen en la evaluación y
definición de su relacion. Pero quienes tienen una mentalidad más aguda no pueden
detenerse allí.
En cuanto se deduce la decisión más razonable, siempre aparece otra decisión aún
más razonable.
Resumen
Una paradoja es una contradicción lógica que resulta de deducciones congruentes a partir de
premisas correctas. De los tres tipos de paradoja –lógico-matemática, semántica y pragmática-
esta última nos interesa aquí debido a sus consecuencias en la conducta. Las paradojas
pragmáticas se distinguen de la contradicción simple sobre todo en que la elección constituye
una solución en esta última, pero no es siquiera posible en la primera. Los dos tipos de
paradojas pragmáticas son las instrucciones paradójicas (doble vinculo) y las predicciones
paradójicas.

Paradojas en psicoterapia
La ilusión de las alternativas
Para el caballero, la mujer aparece como virgen inocente, una reina, una bruja y una prostituta,
pero su poder sobre él es el mismo bajo todas estas apariencias hasta que deja de sentirse
obligado a elegir y a caer en otra situación desesperada y, llega a poner en duda la necesidad
de la elección en sí misma. En tanto esta clase de mujer pueda atrapar al hombre en un doble
vinculo por medio de una inacabable ilusión de alternativas, ella tampoco puede ser libre y
permanece atrapada en una ilusión de alternativas que implica como únicas elecciones
posibles la fealdad o la promiscuidad.
El termino ilusión de alternativas fue utilizado por primera vez por Weakland y Jackson en un
trabajo sobre las circunstancias interpersonales de un episodio esquizofrénico. Al tratar de
hacer la elección acertada entre dos alternativas, los pacientes esquizofrénicos enfrentan un
dilema típico: debido a la naturaleza de la situación comunicacional, no pueden tomar una
decisión acertada, porque ambas alternativas son parte integral de un doble vínculo y el
paciente “pierde si lo hace y pierde si no lo hace”. No hay alternativas reales entre las que se
“debe” elegir la “correcta”, pues el mismo supuesto de que la elección puede y debe hacerse
constituye una ilusión. Esta es la diferencia básica entre un doble vínculo y una simple
contradicción. Comprender la ausencia de elección equivaldría a reconocer no solo las
“alternativas” manifiestas ofrecidas, sino también la verdadera naturaleza del doble vinculo. La
imposibilidad de escapar de la situación de doble vinculo y de examinarla desde afuera,
constituyen ingredientes esenciales del doble vínculo. Las comunicaciones paradójicas
invariablemente envuelven a todos los afectados: imposibilidad de generar cambio alguno
desde adentro y el hecho de que un cambio puede sobrevenir solo si se sale fuera del patrón.
Este problema relativo a una intervención eficaz, destinada a provocar un cambio en tal
sistema, será considerado a continuación:
El “juego sin fin”
Una vez iniciado el juego, los jugadores ya no pueden volver fácilmente a su modo normal de
comunicación previo. De acuerdo con la regla de inversión del significado, el mensaje “dejemos
de jugar” significa “continuemos”. Para interrumpir el juego sería necesario salir fuera de él y
comunicarse sobre él. Habría que construir ese mensaje como un metamensaje, pero
cualquiera fuera el calificador que se utilizara con tal fin estaría, a su vez, sujeto a la regla del
significado y seria inútil. El mensaje dejemos de jugar es indeterminado, pues: 1. Es
significativo al nivel de los objetos (como parte del juego) y en el metanivel (como un mensaje
acerca del juego); 2. Los dos significados son contradictorios, y 3. La naturaleza peculiar del
juego no provee un procedimiento que permita a los jugadores decidirse por uno u otro
significado. Esta indeterminabilidad les impide detener el juego una vez que ha comenzado.
Llamamos juegos sin fin a estas situaciones.
Cabe argumentar que el dilema no es ineludible, y que el juego podría terminarse a voluntad
utilizando simplemente el mensaje opuesto, esto es, sigamos jugando. Las reglas del juego no
tienen en cuenta la posibilidad de metamensajes, y un mensaje que propone el fin del juego, es
un metamensaje. Según las reglas del juego, todo mensaje forma parte del juego y ninguno
esta exceptuado de ello.
Una vez que se establece el acuerdo original con respecto a la inversión del significado, los dos
jugadores ya no pueden modificarlo, pues para ello tendrían que comunicarse, y sus
comunicaciones constituyen la sustancia misma del juego. Ello significa que, en este sistema,
es imposible generar cambio alguno desde adentro.
La cualidad terapéutica de la intervención del mediador se hace más clara en comparación con
otro ejemplo de un juego sin fin en el cual, por la naturaleza de la situación, no existe la
posibilidad de recurrir a la intervención de un tercero.
Posibilidad (de intervención externa) constituye un paradigma de la intervención
psicoterapéutica. El terapeuta, como alguien de afuera puede proveer lo que el sistema mismo
es incapaz de generar un cambio de sus propias reglas. El terapeuta puede imponer a este
nuevo juego de relacion reglas que son apropiadas para sus fines terapéuticos. La intervención
terapéutica eficaz está sometida a un importante factor temporal. El hecho de que el terapeuta
cuente con un limitado periodo de gracia para alcanzar su meta parece ser inherente a la
naturaleza de la relacion humana.
Antes de que transcurra mucho tiempo, el nuevo sistema se consolida hasta el punto en que el
terapeuta se ve casi inextricablemente apresado en él y, a partir de ese momento, es mucho
menos capaz de provocar un cambio que a comienzos del tratamiento. Ello resulta
particularmente cierto en el caso de familias con un miembro esquizofrénico: su capacidad de
absorber todo lo que amenace su rígida estabilidad es notable.
Un terapeuta consulta a otro cada vez que se siente envuelto en el juego de su paciente o
paciente, pues solo planteando este problema a otro colega puede salir del contexto en el que
ha quedado atrapado.
Prescripción del síntoma
La comunicación terapéutica debe trascender los consejos que habitual, pero ineficazmente
dan los protagonistas mismos, así como sus amigos y familiares.
Un síntoma siempre es involuntario y autónomo. Pero esta no es más que otra manera de decir
que un síntoma es un fragmento de conducta espontanea, tan espontanea que incluso el
paciente la experimenta como algo incontrolable. Es esta oscilación entre la espontaneidad y la
coerción lo que hace que el síntoma sea paradójico, tanto en la experiencia del paciente como
en su efecto sobre los demás.
Si una persona desea influir sobre la conducta de otra, tiene básicamente dos maneras de
hacerlo. La primera consiste en tratar de que el otro se comporte de manera distinta. Este
enfoque fracasa en el caso de los síntomas, porque el paciente no ejerce un control deliberado
sobre esa conducta. El otro enfoque, consiste en hacer que se comporte como ya lo está
haciendo. Ello equivale a una paradoja del tipo “se espontaneo”. Si un terapeuta indica al
paciente que realice su síntoma, está exigiendo una conducta espontanea, y mediante esa
instrucción paradójica le impone un cambio en la conducta. La conducta sintomática ya no es
espontanea; al someterse a la instrucción del terapeuta, el paciente sale fuera del marco de su
juego sintomático, que hasta ese momento carecía de reglas para modificar sus propias reglas.
No podría haber dos cosas más distintas que lo que se hace “porque no puedo evitarlo” y esa
misma conducta realizada “porque mi terapeuta me dijo que lo hiciera”.
La técnica de prescribir el síntoma (como una técnica de tipo doble vínculo destinada a
eliminarlo) parece estar en clara contradicción con aquellos principios de la psicoterapia de
orientación psicoanalítica que prohíben la interferencia directa en los síntomas.
Una manera de no encarar la conducta sintomática sería la de provocar un cambio en solo una
de las personas que participan en una relacion estrecha.
Si se indica a un paciente que lleve a cabo su síntoma y que comprueba que se puede librar de
él, creemos que ello equivale al resultado del insight en el psicoanálisis clásico, aunque no
parece alcanzarse insight alguno. Incluso en la vida real, el fenómeno siempre presente del
cambio, rara vez está acompañado por insight: las mas de las veces uno cambia sin saber por
qué. Desde un punto de vista comunicacional, posiblemente la mayoría de las formas
tradicionales de psicoterapia estén más orientadas hacia los síntomas de lo que parece a
primera vista. El terapeuta que pasa por alto las referencias del paciente a su síntoma, indica
así, en forma más o menos abierta, que por el momento nada pasa si se tiene ese síntoma y
que lo único que importa es lo que está detrás de él. Es probable que esta actitud permisiva
con respecto al síntoma haya sido objeto de demasiada poca atención como factor curativo.
La literatura correspondiente a la terapia de la conducta crea la impresión de que el terapeuta
(que solo se ocupa de su paciente individual) no ve ninguna conexión reciproca entre esos dos
fenómenos y, de requerirse sus servicios, volvería a considerar el nuevo problema en
aislamiento monádico.
Es probable que la técnica de prescribir el síntoma haya sido utilizada por los psiquiatras
intuitivos desde hace largo tiempo. En la psicoterapia de la esquizofrenia, la misma técnica
constituye una táctica importante dentro del análisis directo de Rosen. La expresión
“prescripción del síntoma” apareció por primera vez con el grupo Bateson. Este grupo clarifico
explícitamente la naturaleza paradójica, de tipo doble vinculo, de esta técnica.
Dobles vínculos terapéuticos
La prescripción de los síntomas es solo una de las numerosas y variadas intervenciones
paradójicas que pueden resumirse bajo el término de dobles vínculos terapéuticos; ellas son
solo una clase de comunicación terapéutica, y hay muchos otros enfoques que se han
empleado tradicionalmente en psicoterapia. Las comunicaciones paradójicas como factores
curativos desde el punto de vista de la comunicación, constituyen las intervenciones más
complejas y eficaces que conocemos. Resulta difícil imaginar que los dobles vínculos
somáticos puedan ser rotos por otra cosa que no sean contra-dobles vínculos, o juegos sin fin
que puedan quedar interrumpidos por algo de menor complejidad que un contra-juego. Lo que
hizo enloquecer a una persona debe servir para devolverle la cordura. Esto no niega la
tremenda importancia de la actitud humana del terapeuta hacia su paciente o que la firmeza, la
comprensión, la sinceridad, el calor y la compasión no tengan lugar en este contexto, ni implica
tampoco que lo único importante sean artimañas, juegos y tácticas. La psicoterapia resultaría
inconcebible sin esas cualidades en el terapeuta. Esas cualidades no bastan por sí solas para
tratar las complejidades paradójicas de la interacción perturbada.
Desde el punto de vista estructural, un doble vínculo terapéutico es la imagen en espejo de uno
patógeno.
1. Presupone una relacion intensa, situación psicoterapéutica, que encierra un alto valor
de supervivencia y de expectativa para el paciente.
2. Se imparte una instrucción que: a. refuerza la conducta que el paciente espera
modificar; b. implica que ese refuerzo constituya el vehículo del cambio, y c. crea así
una paradoja, porque se le dice al paciente que cambie permaneciendo igual. Se lo
coloca en una situación insostenible con respecto a su patología. Si obedece, ya no es
cierto que no puede evitarlo; lo hace, y esto, lo hace imposible, cosa que es el propósito
de la terapia. Si en un doble vinculo patógeno el paciente pierde si lo hace y pierde si
no lo hace, en un doble vínculo terapéutico cambia si lo hace y cambia si no lo hace.
3. La situación terapéutica impide que el paciente se retraiga o disuelva de otra manera la
paradoja haciendo comentarios sobre ella. Aunque la instrucción sea lógicamente
absurda, constituye una realidad pragmática: el paciente no puede dejar de reaccionar
frente a ella, pero no puede hacerlo en su forma sintomática habitual.
Un doble vínculo terapéutico obliga siempre al paciente a salir fuera del marco establecido por
su dilema. Este es el paso que no puede dar por sí solo, pero que se hace posible cuando el
sistema original se amplia para constituir un sistema más amplio que ahora incluye a un
experto de afuera. Ello no solo permite que todos los afectados observen el sistema previo
desde afuera, sino también la introducción de metarreglas que el viejo sistema no podía
generar desde adentro.
La elección de la instrucción paradójica adecuada es sumamente difícil y si queda el menor
resquicio, el paciente por lo común no tendrá dificultades en descubrirlo y podrá eludir así la
situación supuestamente insostenible planeada por el terapeuta.
Ejemplos de dobles vínculos terapéuticos
El paciente paranoide a menudo extiende su búsqueda de sentido a fenómenos totalmente
periféricos y no relacionados, ya que la percepción correcta de la cuestión central (la paradoja)
y cualquier comentario sobre ella están fuera de su alcance. Lo que resulta tan notable en la
conducta paranoide es la suspicacia extrema, acompañada por una virtual incapacidad para
someter esas sospechas a una prueba definitiva que las resolvería en uno u otro sentido.
Mientras que el paciente parece arrogante y omnisapiente, exhibe enormes lagunas en cuanto
a experiencia de vida, y la instrucción constante contra la percepción correcta ejerce un doble
efecto: le impide llenar esos vacios con la información adecuada y también fortalece sus
sospechas.
Jackson ha descripto una técnica específica para la interacción con pacientes paranoides, a la
que se refiere simplemente cómo enseñar al paciente a ser mas suspicaz.
No solo el marco psicoanalítico, sino también la mayoría de las situaciones psicoterapéuticas,
abundan en dobles vínculos implícitos. La naturaleza paradójica del psicoanálisis fue percibida
por uno de los más tempranos colaboradores de Freud, Hans Sachs, quien según se dice,
manifestó que un análisis termina cuando el paciente comprende que podría proseguir
eternamente, una aseveración extrañamente reminiscente del principio del budismo Zen, según
el cual es esclarecimiento llega cuando el discípulo comprende que no hay secreto alguno, que
no hay una respuesta final y que no tiene sentido seguir haciendo preguntas. Para una amplia
consideración de este tema, se remite al lector a Jackson y Haley: se preguntaron: ¿Cuál sería
la conducta adecuada en la situación psicoanalítica? Con este enfoque parecería que la única
reacción madura frente a todo el ritual que significan el diván, las asociaciones libres, la
espontaneidad impuesta, los honorarios, etc., consistiría en rechazar toda situación. Esto es lo
que el paciente no puede hacer. El escenario está preparado para un contexto comunicacional
muy peculiar. Algunas de las paradojas más notables incluidas en él son las siguientes:
a. El paciente espera que el analista sea un experto que, le dirá que debe hacer. El
analista responde haciendo que el paciente se haga cargo de sus dificultades y asuma
la responsabilidad por el curso del tratamiento, exigiendo espontaneidad, y
estableciendo reglas que limitan su conducta. Se le dice al paciente: sea espontaneo.
b. Cualquiera sea la conducta del paciente en esa situación, siempre enfrenta una
respuesta paradójica. Si dice que no mejora, se le responde que ello se debe a su
resistencia, pero que resulta útil porque ofrece una mejor oportunidad para comprender
su problema. Si afirma que cree estar mejorando, se le dice que también intenta
resistirse al tratamiento huyendo hacia la salud antes de haber analizado su verdadero
problema.
c. El paciente se encuentra en una situación en la que no puede comportarse en forma
adulta, a pesar de lo cual, cuando no lo hace, el analista interpreta su conducta como
un residuo de la infancia, y por ende, inadecuado.
d. Otra paradoja reside en la cuestión de si la relacion analítica es compulsiva o voluntaria.
Por un lado, se le dice constantemente al paciente que su relacion es voluntaria y
simétrica. Si el paciente llega tarde, o pierde una sesión o viola de alguna otra manera
cualquiera de las reglas, se hace evidente que, la relacion es compulsiva,
complementaria y que el analista ocupa la posición de superioridad.
e. La posición de superioridad del analista se hace evidente toda vez que se invoca el
concepto de inconsciente. Si el paciente rechaza una interpretación, el analista siempre
puede alegar que le señala al paciente algo que este no puede percibir porque es
inconsciente. Si el paciente afirma no tener conciencia de algo, el analista puede
rechazar su afirmación diciendo que si fuera inconsciente, el paciente no podría
referirse a ello.
La situación misma es virtualmente un complejo doble vínculo terapéutico en que el paciente
cambia si lo hace y cambia si no lo hace. Esto se aplica también a la psicoterapia en el sentido
más amplio.
Se supone que los médicos curan. Ocupan la posición complementaria de superioridad en la
relacion médico-paciente en tanto su tratamiento sea eficaz. Cuando sus esfuerzos fracasan,
las posiciones se invierten: la naturaleza de la relacion médico-paciente está dominada por la
imposibilidad de tratar la enfermedad del paciente y el médico se encuentra en la posición de
inferioridad. Es probable que se vea colocado en una situación de doble vínculo por los
pacientes que, por motivos a menudo recónditos, no pueden aceptar un cambio en el sentido
de la mejoría o para quienes es más importante ser superior al otro en cualquier relacion,
incluyendo al médico, a pesar del malestar y el dolor que ello pueda producirles. Es como si
estos pacientes comunicaran a través de sus síntomas: “ayúdeme, pero yo no dejare que lo
haga”.
Casos de dolor psicógeno suelen ser particularmente adecuados para la psicoterapia breve
basada en la comunicación paradójica. La imposición de un doble vinculo terapéutico a
menudo puede comenzar desde el primer contacto, incluso con la llamada telefónica que hace
una persona para arreglar la primera entrevista. Si el terapeuta está razonablemente seguro en
cuanto al carácter psicogénico del síntoma, puede advertir a la persona que lo llama que, en
muchas ocasiones las personas experimentan una acentuada mejoría antes de tener su
primera entrevista, pero que se trata de un alivio momentáneo en el que no se debe depositar
esperanzas. Si el paciente no ha experimentado mejoría alguna cuando acude a su primera
entrevista no se habrá hecho mal alguno y el paciente apreciará la preocupación y la previsión
del terapeuta. Si se siente mejor, el escenario está preparado para una ulterior estructuración
del doble vinculo terapéutico. El paso siguiente puede ser la explicación de que la psicoterapia
no alivia el dolor, pero que el paciente mismo puede por lo general modificar el momento del
dolor y aumentar su intensidad.
El terapeuta en ningún momento sugiere que deban tratar de sentirse mejor; mantiene la
misma actitud escéptica frente a la mejoría.

Epilogo
El existencialismo y la teoría de la comunicación humana: un enfoque
El hombre no puede ir más allá de los límites fijados por su propia mente: sujeto y objeto son
idénticos en última instancia, la mente se estudia a sí misma, y es probable que cualquier
aseveración acerca del hombre en su nexo existencial lleve a los mismos fenómenos de
autorreflectividad que generan la paradoja.

HALEY – ESTRATEGIAS EN PSICOTERAPIA


LOS SINTOMAS COMO TACTICA DE LAS RELACIONES HUMANAS
La existencia de especialistas cuya profesión consiste en modificar la personalidad ha
despertado un interés más científico hacia los métodos y teorías de tal modificación.
La teología occidental explicaba el hecho de que una persona modificara su tipo de vida
sentando como premisa que esta modificación solo se efectuaba cuando se producían ciertos
cambios en las relaciones de la persona con alguna divinidad, proceso en el que generalmente
intervenía algún sacerdote. Con el viraje hacia la terapéutica laica apareció la suposición,
coincidente con el pensar racional, de que los individuos cambian cuando alcanzan una mayor
comprensión de sí mismos. El terapeuta era el agente que facilitaba esta comprensión y se
creía que quien deseaba cambiar podía hacerlo si se le mostraban los errores de su plan de
vida.
A partir de Sigmund Freud se empezó a considerar al hombre como un ser mucho menos
racional, aunque todavía se pensaba que podía cambiar por medio de la comprensión de sí
mismo. Freud aceptó la idea de que el conocimiento de uno mismo ocasiona el cambio, pero
añadió que el individuo que sufre ha de llegar a conocer la manera en que sus formas actuales
de pensar y percibir están relacionadas con su pasado y con sus ideas inconscientes. La
psiquiatría empezó a poner el acento sobre las formas en que el individuo se relaciona con las
demás personas más que en sus procesos internos. Continuó aceptándose la premisa de que
el cambio se debía al aumento de la conciencia de sí mismo.
Describir los síntomas psiquiátricos como si fuera posible aislarlos de los problemas generales
de la sociedad implica siempre un exceso de simplificación. Los males del individuo no son
separables del ámbito social que él crea y habita y no es lícito en buena conciencia separar a
aquel de su medio cultural y etiquetarlo de sano o enfermo. Parece existir un grupo de
personas aquejadas de lo que cabria llamar síntomas psiquiátricos específicos, que acuden al
médico en busca de psicoterapia.
Freud dio vida al psicoanálisis como método para tratar con una clase especifica de gente. Se
encontró enfrentado con la incapacidad general de los métodos de su tiempo para aliviar a ese
tipo de personas que van de medico en medico sin conseguir modificar su estado. A partir de
entonces se han ido perfeccionando los métodos de psicoterapia. Todo el mundo acepta que la
personalidad puede experimentar cambios importantes provocados por vía verbal. El
procedimiento terapéutico que se aplique a un enfermo depende de lo que el terapeuta crea
que hay que modificar en él.
En los últimos años la psiquiatría y la psicología han dejado de insistir en los procesos que
ocurren en el interior del individuo para ocuparse más de sus relaciones con las otras
personas. La psicoterapia, que es una técnica que se desarrolla por definición en el seno de
una relacion interpersonal, solamente es describible cuando se enfoca el estudio de la
conducta en el marco de esta relacion.
He aquí una lista de ideas y conceptos corrientes en psiquiatría: alucinaciones, ansiedad,
aprendizaje, compulsión, conciencia, conflicto edipico, consolidación, delirios, depresión,
emociones, fantasías, fobias, frustración, ideas, impulsos, inconsciente, insight, integración,
inteligencia, introyeccion, necesidades, oralidad, pensamientos, percepción, proyección,
regresión, represión, rol, supresión, temor, transferencia, trauma, y, yo.
Toda esta terminología describe aquellos procesos que se supone ocurren dentro del individuo
y, en consecuencia, resulta inapropiada para referirse a la conducta de psicoterapeuta y
paciente en la relacion mutua. Sullivan, hizo todo lo posible para describir las relaciones
interpersonales con los conceptos y teorías que se habían aplicado a los procesos individuales.
La descripción última de las relaciones se hará en términos de pautas de comunicación en una
teoría de sistemas circulares.
Una de las ventajas que se derivan de estudiar la psicoterapia en términos de conducta en vez
de procesos intrapsíquicos consiste en objetivar tal estudio, puesto que los procesos interiores
se conocen siempre por inferencia. Ninguno de los términos psiquiátricos enumerados
anteriormente se refiere a algo observable, sino a deducciones derivadas de la observación de
la conducta. Tan solo recientemente han empezado los psiquiatras a incluirse a sí mismos en la
descripción de sus pacientes. Basan su diagnostico en la forma en que el paciente les
responde, pero en su informe diagnostico no hacen constar más que supuestos procesos
internos del paciente.
El psiquiatra, no pudiendo describir rigurosamente la conducta comunicativa, se ve obligado a
quedarse en lo anecdótico. En un tiempo era corriente describir los síntomas como defensa
contra una idea; en cambio, al prestar mayor importancia a las relaciones interpersonales, se
acostumbra cada vez mas definir aquellos como una forma de tratar con otra persona. Estas
distintas definiciones representan una solución de continuidad en la historia de la psiquiatría. El
paso del sistema individual al interpersonal obliga a lanzar por la borda la mayor parte de la
terminología usada hasta ese momento.
Cuando estudiamos los síntomas psiquiátricos desde el punto de vista de la relacion entre dos
personas, entramos en el terreno de la comunicación, y debemos describir al individuo en
términos aplicables al intercambio comunicativo entre dos o más personas. En este sentido
tienen que estar presentes dos tipos de fenómenos para que un síntoma psiquiátrico sea
propiamente tal: la conducta del paciente ha de tener una influencia extremada sobre alguna
otra persona y, además, el paciente ha de indicar de algún modo que no puede conducirse de
otra forma. Generalmente los síntomas caen en dos categorías opuestas; a cada uno de ellos
corresponde otro comparable en el otro extremo. El síntoma específico tiene menos
importancia que las pautas formales que los pacientes tienen en común.
Desde el punto de vista de la comunicación, la conducta sintomática representa una
incongruencia entre un nivel de mensaje y un nivel metacomunicativo. El paciente hace algo
exagerado (o evita hacerlo) e indica que no puede dejar de obrar así. La mayoría de los
síntomas neuróticos representan un tipo de conducta extrema que el paciente acompaña con
una indicación de que no puede remediarla.
La clasificación más útil de los síntomas psiquiátricos seria la que consiguiera explicar cómo se
perpetua el síntoma y como puede modificarse.
Los síntomas de un paciente se perpetuán por la forma en que este se comporta y por la
influencia de otras personas íntimamente relacionadas con el. De aquí que la táctica
psicoterapéutica deba encaminarse a persuadir al individuo para que cambie de conducta y a
sus íntimos para que modifiquen su comportamiento hacia él. En la medida en que el terapeuta
es también un íntimo del paciente, es posible cumplir ambos fines simultáneamente.
Definición de la relacion
Cuando dos personas se encuentran por vez primera y dan inicio a una relacion entre ellas,
tienen ante sí una amplia gama de posibilidades. Conforme van definiendo la relacion que han
de mantener, deciden conjuntamente qué tipo de conducta comunicativa ha de prevalecer en
ella. Seleccionan cierta clase de mensajes entre todos los tipos posibles y se ponen de acuerdo
en utilizarlos. Separan así mediante la definición mutua de la relacion, lo que está incluido en
esta y lo que ha de quedar fuera de ella. Cada mensaje que intercambian refuerza por su
propia existencia la línea que se han trazado o sugiere la introducción de un cambio en la
misma para incluir un nuevo tipo de mensajes. La relacion es definida por la presencia o
ausencia de mensajes intercambiados entre las dos personas. Este acuerdo no es fijo y
estático, sino que evoluciona constantemente conforme uno u otro proponen nuevos tipos de
mensajes o las modificaciones de la situación ambiental provocan cambios en su conducta.
Cuando la comunicación se realiza en un solo nivel, la elaboración o definición de la relacion es
una simple cuestión de presencia o ausencia de mensajes. En tal caso no habrá
probablemente dificultad alguna en las relaciones interpersonales. No obstante, los seres
humanos no solo comunican, sino que comunican sobre su comunicación; no solo dicen algo,
sino que califican y subrayan lo que dicen. Cuando se califica un mensaje incongruentemente,
surge una situación más compleja que la que supone la simple presencia o ausencia de un
mensaje en la relacion.
Ningún mensaje intercambiado entre dos personas existe separadamente de otros mensajes
que lo acompañan y califican. Los mensajes humanos pueden calificarse mediante cuatro
factores: a. el contexto en que se manifiestan, b. los mensajes verbales, c. las modulaciones
vocales y lingüísticas, y d. los movimientos corporales. No es lo mismo que una persona
censure a otra con una sonrisa o con un gesto de enfado. La presencia de una u otro define la
relacion entre ambas tanto como la misma censura verbal.
Cuando se hace una afirmación cuya existencia indica un tipo de relacion y se califica con otra
que la niega, las dificultades en las relaciones interpersonales resultan inevitables.
No es posible dejar de calificar un mensaje. Todos tenemos que dar un tono de voz a nuestros
mensajes verbales e, incluso cuando no hablamos, hemos de adoptar una postura o situarnos
en un contexto que califica nuestro silencio. La ausencia de un mensaje puede calificar a otro;
la duda o la pausa prestan a la frase un significado distinto del que hubiera tenido sin ellas.
Cuando un mensaje clasifica o califica a otro, puede hacerlo en forma congruente, afirmándolo,
o bien incongruentemente, negándolo. Juzgamos el tipo de relacion que una persona establece
con nosotros no por lo que dice, sino por cómo lo dice. Cuando respondemos con nuestra
propia definición de relacion, lo hacemos a los múltiples niveles de mensaje de la otra persona.
El control de la relacion
Cuando una persona comunica un mensaje a otra, realiza con este acto una maniobra para
definir la relacion. Mediante lo que dice y la forma en que lo dice esta indicando: “este es el tipo
de relacion que hemos de mantener entre nosotros”. La otra persona se encuentra así con el
problema de aceptar o rechazar esta maniobra. Le cabe la posibilidad de dar validez al
mensaje, aceptando así la definición de relacion del otro, o responder con una maniobra propia
para definirla de distinto modo. También puede aceptar la maniobra de su interlocutor, pero
calificando esta aceptación con un mensaje que indica que le concede al otro continuar con su
maniobra.
En cualquier intercambio entre dos personas, éstas no solo se tienen que ocupar del tipo de
conducta que ha de caracterizar su relación, sino también de cómo se ha de calificar o
etiquetar esta conducta.
En el encuentro entre dos personas ambas se enfrentan con dos problemas: a. ¿Qué mensajes
o tipos de conducta han de caracterizar su relación? y b. ¿Quién ha de controlar lo que ocurra
en esta relacion, y la definición de la misma? La naturaleza de la comunicación humana
plantea siempre estos problemas y las relaciones interpersonales pueden clasificarse según las
distintas formas de enfocarlos o resolverlos.
Nadie puede evitar verse envuelto en la competición con otra persona por la definición de la
relación con ella. Todo el mundo está constantemente ocupado en definir sus relaciones o
contrarrestar la definición de los demás. Cuando una persona habla, está señalando
inevitablemente qué tipo de relacion tiene con la otra. Con lo que dice, indica: este es el tipo de
relacion en que digo esto. Quien permanece callado indica también el tipo de relacion con el
otro, ya que al no hablar está calificando la conducta de este. Así como no es posible dejar de
calificar un mensaje, tampoco se puede dejar de indicar cuál es el tipo de conducta que ha de
prevalecer en la relacion. Si una persona desea evitar la definición de su relacion con otra y
habla por ello tan solo del tiempo, da a entender que el tipo de comunicación entre ellos ha de
ser neutral, lo que define la relación.
Nadie escapa a la necesidad de definir su relacion con el otro o intentar el control de la misma.
Ningún mensaje es simplemente informativo, todos influyen o mandan. Todo mensaje de una
persona a otra tiende a definir el tipo de intercambio que ha de establecerse entre ellas. Es
imposible que nadie renuncie completamente a favor del otro a toda iniciativa sobre el tipo de
conducta que han de mantener en su relacion. En cuanto indica que quiere hacerlo así esta ya
controlando cual tiene que ser el tipo de relacion: uno en el que ha de ser el otro quien escoja
conducta a seguir. Entre paciente y psicoterapeuta hay paradoja, pues la comunicación se
establece siempre en dos niveles: a. dígame lo que he de hacer, y b. obedezca mi orden y
dígame lo que he de hacer. En cuanto alguien no quiere controlar la definición de relacion,
controla necesariamente el tipo de relacion que se establece, puesto que decide que sea una
relacion de la que él no tenga el control.
En la relacion que mantienen dos personas, ambas elaboran conjuntamente el tipo de relacion
al indicar la clase de conducta que han de observar entre ellas. Comportándose de
determinada forma, definen la relacion calificándola con su conducta. El manifestarse desvalido
influye sobre el otro tanto o más que el comportamiento autoritario. La persona desvalida
puede conseguir los cuidados de otra y, depender de ella, pero actuando así define el tipo de
relacion al reservarse para sí el papel de ser cuidado.
Cuando la relacion entre dos personas se estabiliza, ambas han llegado a un acuerdo mutuo
sobre el tipo de conducta que han de seguir. Se trata de un acuerdo que se establece
implícitamente por medio de lo que dicen y como lo dicen al responderse entre sí. Para
describir una determinada relacion son necesarios al menos algunos términos rudimentarios
que permitan diferenciar los distintos tipos que existen.
Si consideramos todos los tipos de conducta comunicativa que pueden establecerse entre dos
personas, cabe clasificarlos groseramente en dos grandes grupos: en uno se incluyen las
formas de conducta que definen una relacion como simétrica y en el otro las que la definen
como complementaria. Simétrica es aquella en la que se intercambia el mismo tipo de conducta
entre dos individuos: uno y otro pueden indistintamente tomar la iniciativa, criticarse,
aconsejarse, etc. Este tipo de relacion tiende a ser competitiva: cuando uno manifiesta haber
tenido éxito en alguna empresa, el otro señala que también él ha conseguido objetivos de
dificultad similar. Los dos, en esta relacion, acentúan su igualdad o simetría.
Complementaria es la que se establece cuando dos personas intercambian tipos diferentes de
conducta. Una da y la otra recibe o una enseña y la otra aprende. Su conducta se
complementa; una se halla en posición superior y la otra es secundaria, puesto que una ofrece
ayuda y la otra la acepta, una da consejos y la otra los sigue, etc.
La relacion entre dos personas no es siempre la misma en todas las circunstancias y, tiene
características diferentes para las distintas áreas en que puede manifestarse. Las relaciones
pueden cambiar de naturaleza con rapidez, como ocurriría en el caso de dos personas que se
turnaran para enseñarse distintas ramas del saber.
Hay ciertos tipos de mensajes que definen más la clase de relacion que otros.
Llamaremos maniobras al tipo de mensaje que pone en duda la naturaleza de la relacion. Estas
maniobras se intercambian constantemente en cualquier relacion y son características de
relaciones inestables en las que las dos personas buscan una definición común de su relacion.
Las maniobras para definir la relacion se dividen en dos grupos: a. peticiones, ordenes o
sugerencias para que la otra persona haga o diga algo o piense o sienta de tal forma, y b.
comentarios sobre la conducta comunicativa del otro.
Cuando alguien hace un comentario sobre la conducta de otra persona, se plantea
inmediatamente la cuestión de si él mismo es o no adecuado al tipo de relacion que mantiene.
En ocasiones una persona permite que la otra ponga en práctica determinada maniobra.
Siempre que alguien permite a otra que defina la relacion, o le fuerza a ella, esta ya definiendo
tal relacion, en un nivel superior, como complementaria. Habremos de añadir a las dos clases
de relacion citadas (simétrica y complementaria), una tercera, la metacomplementaria. La
persona que establece una relacion metacomplementaria con otra controla las maniobras de
esta y, por lo mismo, su modo de definir la relacion entre ellas.
Puesto que todo el mundo ha de encararse con el problema de qué tipo de relaciones ha de
establecer con otras personas y de quien ha de ser el que controle el tipo de relacion, es de
suponer que existen medios más o menos corrientes de manejar tales problemas. La
psicopatología puede concebirse también como un grupo de métodos especiales para obtener
el control de la relacion.
Si los síntomas son vistos como un modo de tratar a otras personas, el terapeuta se entregara
a la tarea de hallar métodos que eviten el uso de estos modos sintomáticos y estimulen en el
paciente el desarrollo de otras formas de establecer y tratar sus relaciones.
Los varios métodos de psicoterapia tienen en común un tipo particular de interacción entre
terapeuta y paciente y qué es esta interacción, más que la conciencia o la falta de conciencia
por parte del paciente, la que produce el cambio terapéutico.
Cuando un paciente mejora, su compañero o compañera se perturba emocionalmente y se
comporta de forma que niega la mejoría. Al síntoma se le puede considerar no solo como una
forma en que el paciente trata a otra persona, sino también como parte de un acuerdo
implícitamente elaborado en colaboración con ésta.
El aspecto crucial de un síntoma es la ventaja que proporciona al paciente en cuanto al control
de lo que ha de suceder en la relacion con el otro. El síntoma supone un considerable
sufrimiento a vivir en un mundo de relaciones sociales sobre las que tienen escaso control.
Marido y mujer contribuyen a perpetuar el síntoma y satisfacen con él necesidades propias. No
obstante, ambos tienen otras necesidades y, aun cuando el síntoma puede ser un compromiso
mutuo, tiende también a ser inestable.
Entre terapeuta y paciente la cuestión inmediata que surge es sobre quién ha de controlar el
tipo de conducta que han de seguir. El paciente que maniobra para fijar el tiempo y el lugar
también maniobrará para controlar lo que se diga al empezar la relacion.
No es patológico el querer obtener el control de la relacion, pero la persona que intenta ganarlo
y niega a la vez que lo esté haciendo manifiesta una conducta sintomática. En toda relacion
que se estabiliza, hay un acuerdo sobre quien ha de controlar determinadas zonas de la
relacion. Las relaciones difíciles son aquellas en que las dos personas no pueden definir
mutuamente los diversos aspectos de las mismas. Cuando uno quiere el control de un aspecto,
el otro también, y se encuentran. Este encuentro puede resolverse en una lucha abierta, en una
actitud de sabotaje o en una resistencia pasiva, así como puede establecerse de forma cruda y
manifiesta o infinitamente matizada y sutil.
Las relaciones difíciles no producen necesariamente síntomas psiquiátricos. La relacion se
hace patológica cuando una de las dos personas maniobra para limitar la conducta de la otra
sin reconocerlo o pretendiendo que hace lo contrario.
Cuando una persona fija la conducta de otra negando a la vez que lo hace, la relacion empieza
a adquirir características peculiares.
Cuando se ofrecen a una persona dos indicaciones incompatibles y que exigen una respuesta,
puede responder dando a entender que no responde a indicación alguna. La denominación
formal para designar esta secuencia comunicativa, es la de paradoja.
La idea de los tipos de comunicación paradójica procede de las paradojas de Russell en los
sistemas de clasificación. Paradoja es una indicación que califica conflictivamente a otra, ya
sea simultáneamente o en un momento distinto. La paradoja no es necesariamente evidente
cuando una persona ordena a otra que realice determinado acto, pero es manifiesta cuando
esta persona da como orden el que no se sigan sus órdenes o indicaciones. Entonces no es
posible obedecer la indicación ni desobedecerla. Esta paradoja se da porque una indicación es
calificada por la otra, ambas pertenecen a distintos niveles de clasificación. En cambio, si dos
indicaciones se hallan al mismo nivel de abstracción, como hazlo y no lo hagas, se contradicen
entre sí. No existe contradicción cuando los niveles son diferentes; la clase y el elemento que
pertenece a ella no pueden contradecirse, sino tan solo chocar paradójicamente. Este tipo de
comunicación es corriente en las relaciones humanas y particularmente manifiesto en cierto
tipo de ellas.
Denominaremos planteamiento de una paradoja a la secuencia comunicativa que se establece
cuando una persona da órdenes conflictivas. La respuesta del receptor puede ser de diversos
tipos: finalizar la relacion, denunciar que se le coloca en una situación imposible o responder
dando a entender que no responde a la otra persona. Responder con una comunicación
paradójica. Cuando una persona responde a otra indicando que no quiere responderle, se
establece una relacion paradójica.
Cuando dos personas intentan controlar el tipo de relacion fijando cada una la conducta de la
otra, se pone de manifiesto que siempre gana la que plantea situaciones paradójicas. La otra
no puede definir la relacion obedeciendo ni negándose a obedecer, ya que se le pide que haga
ambas cosas simultáneamente.
Lo desafortunado de las relaciones paradójicas consiste en que la persona que plantea
paradojas obtiene el control de una zona determinada de la conducta, pero al hacerlo así obliga
a la otra a responder de forma similar y perpetua la relacion conflictiva.
La ganancia primaria de la conducta sintomática en una relacion consiste en definir las reglas
que la rigen. La frustración impuesta por la conducta sintomática radica en que no puede uno
recibir ni alabanzas ni reproches por ser quien establece aquellas reglas. Si una persona es
incapaz de pedir algo por sí misma y tiene que negar que está pidiendo, tampoco puede
hacerse cargo de la responsabilidad de recibir; y es sabido que uno ha de hacerse cargo de su
propia conducta en una relacion si quiere que alguna vez se le agradezcan los resultados.,
Puesto que toda persona que se comunica con otra impone reglas a la conducta de esta, el
intercambio entre terapeuta y paciente se centrara inevitablemente sobre quien ha de ser el
que disponga tales reglas. Es importantísimo que el terapeuta sepa tratar satisfactoriamente la
cuestión de si es el o el paciente quien ha de controlar el tipo de relacion entre ellos. Ninguna
forma de tratamiento puede evitar este problema, que ocupa un lugar central y cuya resolución
es el origen del cambio terapéutico.
El paciente perpetúa sus dificultades cuando consigue el control de la psicoterapia, puesto que
continúa gobernando mediante métodos sintomáticos. Si se describe el tratamiento de curso
favorable como un proceso en el que el terapeuta mantiene el control del tipo de relacion con el
paciente, se hace necesario tomar en consideración las tácticas que pueden usarse para
conseguir el control de la relacion con otra persona, y por lo tanto, influir sobre sus emociones y
sensaciones somáticas. Los cambios terapéuticos surgen del planteamiento de paradojas
terapéuticas comunes a todos estos métodos de psicoterapia.

PSICOTERAPIA DE MATRIMONIOS
No hay ningún método ortodoxo para el tratamiento de un matrimonio. No existe descripción
formal de lo que es un matrimonio patológico ni teoría sobre qué cambios tienen que
provocarse. El enfoque psicodinamico, con su énfasis en la teoría de los roles, lleva a estudiar
los problemas individuales de marido y mujer y no a describir la relacion matrimonial.
Nuestra atención se centrara en el conflicto matrimonial y la formación de los síntomas.
Indicaciones de la psicoterapia de matrimonios
Se diferencia de la psicoterapia individual en que su objeto es la relacion matrimonial y no las
fuerzas intrapsiquicas del individuo; de la psicoterapia familiar, en que el énfasis de esta recae
en la totalidad familiar, dentro de la cual el problema suele estar típicamente representado por
un niño. El termino psicoterapia de matrimonios refiere a los tratamientos en que el
psicoterapeuta se entrevista con los dos cónyuges a la vez. Existen muchas variantes: algunos
ven a los dos por separado, otros mantienen entrevistas regulares con uno y ocasionales con
el otro y también hay psicoterapeutas que tratan al marido o a la mujer y recomiendan al otro
cónyuge que se trate con otro especialista. Cuando el psicoterapeuta se limita a practicar una
psicoterapia individual y se niega a ver a la pareja del paciente, se trata de una psicoterapia
matrimonial indirecta. Gran parte del tiempo de la psicoterapia individual se dedica a discutir
asuntos matrimoniales y, además, si el individuo cambia, también cambia (o finaliza) la relacion
matrimonial.
Hay situaciones en las que la psicoterapia de matrimonios esta específicamente indicada:
a. Cuando han fracasado los métodos de psicoterapia individual. Es frecuente en estos
casos que el paciente se halle comprometido en una relación matrimonial que inhibe su
mejoría y perpetua su conflicto hasta tal punto que la psicoterapia individual no puede
producir un cambio de consideración.
b. Cuando no pueden usarse los métodos de psicoterapia individual. Puesto que la
psicoterapia individual consiste casi siempre en contrarrestar los ofrecimientos del
paciente, el psicoterapeuta no puede nada si el paciente nada ofrece. La psicoterapia
matrimonial es entonces uno de los pocos métodos factibles.
c. Cuando un paciente experimenta súbitamente una serie de síntomas coincidiendo con
un conflicto matrimonial. Aunque la mayoría de pacientes tienden a restar importancia a
sus conflictos conyugales (de hecho parece que el síntoma puede usarse para negar
tales problemas), hay ocasiones en que la relacion es evidente. Aunque el inicio del
síntoma puede comprenderse siempre como el resultado de un cambio en la relacion
familiar, en algunos casos la conexión es tan evidente que está indicada la psicoterapia
matrimonial.
d. Cuando es solicitado por una pareja que se ve impotente para resolver sus conflictos.
No obstante, a pesar que esta indicación parece clara, no es raro que en estas
circunstancias algunos psicoterapeutas aconsejen el tratamiento individual por
separado. Lo corriente es que uno de los cónyuges, generalmente la mujer, solicite el
tratamiento de la pareja y el otro lo acepte a regañadientes. Sin embargo, suelen
tratarse los dos, ya que en el matrimonio, cuando uno es desgraciado también lo es el
otro.
e. Cuando se cree que la mejoría de un paciente ha de provocar el divorcio o la
presentación de síntomas en su cónyuge. Si un paciente con síntomas graves dice que
su matrimonio es perfecto y su cónyuge se manifiesta de acuerdo, es probable que la
mejoría de aquel tenga tales resultados. La insistencia del paciente en que su vida
familiar es ideal, señala la posibilidad de que acaben por aparecer síntomas patológicos
en alguno de sus familiares. La responsabilidad del psicoterapeuta que provoca un
cambio no se limita al paciente, sino que se extiende también a los familiares.
Temas formales del matrimonio
Cuando un hombre y una mujer deciden que su unión sea solemnizada y legalizada con una
ceremonia matrimonial, se enfrentan con un problema que persistirá durante todo su
matrimonio: ¿permanecen juntos, una vez casados, porque lo desean o porque están
obligados a ello? Los conflictos del matrimonio surgen en el contexto de una relacion más o
menos voluntaria. Se trata de una relacion de cómo prefiere definirla la pareja.
El matrimonio parece funcionar mejor cuando existe un equilibrio entre los aspectos voluntarios
y obligados de la relacion. El matrimonio feliz define su unión como voluntariamente escogida,
pero la pareja esta no obstante obligada por la ley y la costumbre a permanecer unida a través
de los conflictos que vayan surgiendo. Cuando el divorcio es demasiado fácil, falta algo que
obligue a la pareja a sobrellevar los problemas; cuando es demasiado difícil, el matrimonio
puede sospechar que sigue unido porque no tiene otro remedio. Ambos extremos pueden
hacer difícil la convivencia matrimonial.
El matrimonio obligado es como la relacion entre los compañeros de celda en una cárcel.
Marido y mujer están juntos por obligación, pero no saben si, en caso de poder escoger,
seguirían juntos voluntariamente. La mujer que sufre depresiones intensas da a entender a su
marido que es incapaz de vivir sola. El marido que bebe siempre que la mujer demuestra que
no puede vivir sin él. El que un esposo le diga al otro que no puede vivir sin él no debe tomarse
siempre como un cumplido; muchas veces va implícita la idea de que es así porque no puede
ser de otra forma. Cuando los cónyuges empiezan a pensar que su relacion es obligada, las
cosas no suelen ir bien.
Cuando el matrimonio continúa aunque uno de los cónyuges no reciba buenos tratos del otro,
se establece un tipo de relacion obligada.
El matrimonio puede vivir oscilaciones extremas que llevan a la pareja al psicoterapeuta con el
propósito de que les ayude a separarse. Algunas se separan y vuelven a unirse una y otra vez,
mostrándose incapaces de estar tanto unidas como separadas. El principal problema de estos
casos es descubrir qué es lo que parecen desear más. En ocasiones no buscan sino excusas
para volver a reunirse sin que ninguno de ellos tenga que ser el primero en dar su brazo a
torcer. En las situaciones de separación reiterada más complejas suele darse el caso de que
uno de los cónyuges desea separarse del otro, pero, cuando este accede, cambia de opinión y
se reconcilian por un tiempo.
La marcha del matrimonio
Aunque la información que cada uno tiene del otro al contraer matrimonio puede ser mínima, lo
corriente es que se haya establecido ya una forma de relacionarse. El acto del matrimonio
entre dos personas, que representa típicamente la concesión de que se quieren, requiere un
tipo diferente de relacion y puede provocar cambios bruscos de conducta. En general, los tipos
de relacion que aparecen en el matrimonio existían ya de alguna forma antes de la ceremonia.
La gente muestra una notable habilidad para escoger la pareja capaz de satisfacer sus
necesidades, aunque más tarde insistan en que se casaron sin pensar en ello.
El proceso de elaborar una relacion matrimonial satisfactoria puede verse como la preparación
de un convenio, no tratado abiertamente, entre dos personas. La vida en común ofrece gran
cantidad de aspectos en los que la pareja debe ponerse de acuerdo.
Cada nueva situación en que se encuentre una pareja recién casada obliga a establecer reglas
implícitas o explicitas. Al repetirse la misma situación, se ratifica o modifica la regla establecida.
Estas reglas son las siguientes: a.las que la pareja acuerde verbalmente, como puede ser el
derecho del marido a salir una noche a la semana con sus amigos; b.las que, aun sin ser
mencionadas, cuentan con el acuerdo tácito de la pareja, como es la de que el marido debe
consultar a la mujer antes de tomar decisiones de importancia; y c.las que, aunque las aprecia
un observador, serian negadas por la pareja, como puede ser el que a la esposa le
corresponda siempre un papel más defensivo y al marido mas acusador. La pareja no puede
eludir el establecimiento de estas reglas: siempre que llegan a un acuerdo, se establece una de
ellas. Aun cuando convinieran en comportarse con toda espontaneidad, establecerían la regla
de que han de tener tal conducta.
Además de sentar las reglas, la pareja tiene que ponerse de acuerdo también en quien es el
que ha de establecerlas en cada uno de los distintos aspectos del matrimonio. El proceso de
elaborar una regla determinada implica siempre la resolución del problema de quien ha de
establecerla. En los primeros días de matrimonio, tanto él como ella se muestran dispuestos a
conceder la autoridad al otro en los diversos aspectos de la relacion, pero siempre acaba por
establecerse una lucha a este respecto.
Es inevitable que la pareja establezca otra serie de reglas: las que han de seguirse para
resolver los desacuerdos. El proceso de elaborar los conflictos sobre las reglas se traduce en
una serie de metarreglas, o sea reglas para establecer las reglas.
Si fuera posible disponer una relacion matrimonial llegando a un acuerdo sobre las reglas,
quién ha de establecerlas y cómo aplicarlas, el matrimonio seria un asunto bastante racional.
En cambio, es evidente que no lo es. Las parejas se sorprenden a sí mismas luchando con
gran intensidad emocional y de la forma más irracional por cuestiones sin importancia. Esta
intensidad de los sentimientos que suscita el problema de quien ha de establecer las reglas del
matrimonio parece tener varios orígenes. Una causa importante es que marido y mujer se han
educado en el seno de familias distintas, donde se les ha imbuido una serie de reglas implícitas
y explicitas acerca de cómo deben tratarse entre sí las personas. La persona que se casa,
entra en trato íntimo con otra educada en una institución diferente. La pareja ha de reconciliar
esperanzas, a veces contradictorias, que tienen toda la fuerza emocional de leyes vitales. La
mujer educada en una familia en la que estuviera prohibida la expresión abierta de las
emociones se sentirá desconcertada cuando su marido manifieste intensamente sus
sentimientos, aun cuando se haya casado con él precisamente por ese motivo. El hombre cuya
madre estaba orgullosa de ser una excelente ama de casa se acostumbrara difícilmente a una
mujer que no lo sea y tal vez llegue incluso a considerar su incapacidad como una cuestión
personal. En ocasiones es difícil darse cuenta de lo sutiles que son las formas de conducta que
aprendemos en nuestras familias, donde estamos expuestos a millones de mensajes a lo largo
del tiempo. El cambio de una familia a otra es una situación comprometida en la que el conflicto
es inevitable.
La descripción del matrimonio en términos de elaborar reglas para vivir en común es otra
posible forma de estudiarlo como un proceso de definición de relaciones. Cualquier regla
establecida por una pareja define un tipo determinado de relacion. La regla de que el marido ha
de consolar a la esposa cuando esta tenga algún conflicto define la relacion como
complementaria. El convenio de que la esposa tiene el mismo derecho que el marido en las
cuestiones económicas equivale a la definición mutua de una relacion simétrica en este
terreno. En un matrimonio razonablemente feliz la pareja es capaz de establecer relaciones
complementarias y simétricas en los diversos aspectos de su vida matrimonial. El marido
puede cuidar de su mujer y esta aceptarlo y viceversa, siendo ambos capaces de intercambiar
el mismo tipo de conducta. Cuando la pareja es incapaz de formar uno de estos tipos de
relacion, el matrimonio queda limitado. Si uno de los cónyuges tuvo experiencias desgraciadas
con ciertos tipos de relacion, es posible que no los permita en su matrimonio. La imposibilidad
de aceptar una serie de tipos de relacion crea un matrimonio que somete a privaciones
emocionales a ambos esposos.
Conflictos matrimoniales
Los conflictos matrimoniales giran alrededor de las siguientes causas: a.desaveniencias sobre
las reglas de la vida en común, b.desaveniencias sobre quien ha de establecerlas, y c.intentos
de implantar reglas incompatibles entre sí.
Durante un breve periodo después del matrimonio, cada uno de los esposos procura pasar por
alto las discrepancias que surgen. Después de un tiempo la pareja empieza a enzarzarse en
una lucha competitiva y a expresar sus opiniones. Tras esta competencia vienen
modificaciones en la relacion y cada cual se muestra dispuesto a alcanzar un compromiso. Es
frecuente que vayan demasiado lejos en sus concesiones mutuas, lo que deja el terreno
abonado para un nuevo conflicto.
Cuando marido y mujer son incapaces de competir y expresar lo que piensan, se tratan según
técnicas elusivas y evitan discutir ciertos aspectos de su relacion. Con cada nueva elusión se
ensancha más y más el terreno de lo intocable, hasta que al fin no hay ningún tema del que
hablar con tranquilidad completa. Una de las funciones del psicoterapeuta de matrimonios es
provocar la competición y la expresión libre entre la pareja, con el fin de que no continúen
castigándose indirectamente el uno al otro por faltas que nunca han sido verbalizadas. En el
extremo opuesto se halla la pareja que se estabiliza en una relacion que requiere una lucha
constante. Se intercambian demostraciones repetidas de cariño, pero no llegan a ponerse de
acuerdo sobre qué aspectos de la vida matrimonial corresponde controlar a cada cual.
Los conflictos más fáciles de resolver en el matrimonio son los relativos a qué reglas ha de
seguir la pareja. Siempre es posible un compromiso que resuelva la situación.
Así como las desavenencias suelen referirse a que reglas hay que seguir, las pugnas
emocionales tienden a girar alrededor de quien es el que ha de establecerlas, problema que ya
no es tan fácil de resolver mediante un compromiso. Es más fácil poner en duda una regla de
conducta que discutir quien ha de establecerlas. Definir a quien corresponde esta última
actividad en el matrimonio da siempre origen a una pugna entre la pareja, en la que se
emplean: amenazas, ataque físico, retirada, sabotaje, resistencia pasiva e impotencia o
incapacidad física para hacer lo que el otro quiere. Esta pugna no es en forma alguna
patológica; solo llega a serlo cuando uno de los esposos intenta poner límites a la conducta del
otro indicando a la vez que no es él quien obra así. Para ello es precisa la conducta
sintomática, producto de una relación patológica.
Cuando el tema de discusión entre dos personas se centra en quien ha de dictar las reglas,
ambas se comportan como si se estuvieran violando derechos fundamentales. La cuestión de
los derechos presupone un complicado proceso de calificación en todas las discusiones. Los
malos tratos físicos ocasionados aparentemente por cuestiones de poca importancia obedecen
en realidad a una pugna matrimonial a este nivel de control.
Si los cónyuges se comunicaran tan solo a un único nivel de mensajes, los conflictos serian
más fáciles de resolver, puesto que no se generarían círculos conflictivos. La gente no se
comunica a un solo nivel de mensaje, sino que intercambian mensajes que definen un tipo de
relacion a un nivel y otro tipo incompatible a un nivel distinto. El conflicto que se produce no es
fácil de resolver, y, de hecho, suele provocar una respuesta que lo perpetua. Si acepta el
extremo secundario de una relacion complementaria haciendo lo que ella pide, se encuentra
ante una paradoja, puesto que lo que ella pide es que él le diga lo que tiene que hacer. Es el
mismo tipo de paradoja que se plantea cuando alguien ordena que se le desobedezca.
La proposición de dos tipos de relacion incompatibles puede ocurrir siempre que exista una
incompatibilidad entre la regla que define una relacion y el tipo de relacion implícito en el hecho
de quien define la relacion. No puede aceptar una definición sin la otra, a menos que haga
algún comentario que redefina la situación. Lo más probable es que se muestre indignado sin
saber exactamente por qué, mientras su mujer también se indignara de que se moleste por tan
poca cosa.
Otra posible causa de conflicto matrimonial es la incompatibilidad entre las metarreglas
establecidas para resolver las desavenencias sobre las reglas y las propias reglas.
El conflicto entre los componentes de un matrimonio puede surgir en varios terrenos: a.
conflicto sobre el tipo de reglas que se han de seguir en el trato interpersonal y, por lo tanto,
sobre qué tipo de relacion han de mantener; b. conflicto sobre quien ha de dictar las reglas,
definiéndose los tipos de relacion según la forma en que se elabore este conflicto, y c. conflicto
sobre la incompatibilidad de dos niveles.
Cuando existe una lucha sobre quien ha de controlar la relacion, el placer del acto sexual pasa
a ser una cuestión secundaria, si es que no se olvida. Las relaciones sexuales se convierten
meramente en una forma de elaborar el conflicto sobre la relacion.
El proceso de elaborar una relacion sexual forma parte del problema más vasto de definir la
relacion de forma mutuamente satisfactoria. Las sutiles maniobras preliminares al acto sexual
son formalmente semejantes a otras tácticas de la vida en común. No es necesario tratar
explícitamente los aspectos sexuales del matrimonio en el curso de la psicoterapia matrimonial;
conforme la pareja vaya elaborando sus relaciones en otros terrenos, la relacion sexual se hará
también menos conflictiva.
La existencia de una conducta sintomática en uno de los cónyuges dificulta la elaboración de la
relacion sexual. El problema es difícil de resolver, puesto que los intentos de mejorar la
situación se encuentran con el problema de que el síntoma, por definición, es algo ajeno a la
voluntad de la persona. La impotencia o la eyaculación precoz del varón colocan igualmente a
la mujer en una situación de riesgo constante de frustración si se decide a iniciar la relacion
sexual; tiene que dejar que sea él quien realice el acto cuando quiera, y, sin embargo no puede
culparle de algo de lo que no es responsable. Quien está casado con un enfermo sintomático
se encuentra ante mensajes incompatibles; su conducta está constantemente limitada por su
pareja, pero al propio tiempo no lo está, puesto que la conducta de esta es calificada de
involuntaria.
Cuando se establece una comunicación paradójica en un matrimonio, los conflictos que surgen
son del tipo que más difícilmente puede resolver la pareja sola. Estas situaciones no se
presentan únicamente con síntomas patológicos, sino también con cualquier serie incompatible
de mensajes.
Estas paradojas, cuando ocurren en el terreno de lo sexual, constituyen temas que aparecen a
lo largo del matrimonio como definiciones incompatibles de la relacion. El marido define una
relacion simétrica cuando estimula a la mujer a que inicie las relaciones sexuales y, si le indica
también que no debe hacerlo, define la relacion como complementaria. Estas dos definiciones
incompatibles colocan a la mujer en una situación paradójica; el único camino que le queda es
responder a su vez con una definición incompatible, lo que puede hacer de forma normal o por
medio de síntomas.
Es posible enfocar los síntomas como producto de una relacion calificada con definiciones
incompatibles. Los síntomas que impiden a la mujer las relaciones sexuales no son más que
expresiones de sus sentimientos de culpa y temores acerca de lo sexual, pero también se
puede pensar que esta conducta involuntaria le sirva para pedir menos a su marido, si este le
ha dicho, en forma tal que no puede ser acusado de ello, que así debía hacerlo. La mujer que
no puede entregarse a su marido en una relacion complementaria, pero insiste en que el
controle la relacion, puede provocar en su compañero una impotencia que resulta conveniente
para ambos. Si uno de los cónyuges pide que se haga algo y, al propio tiempo, que no se haga,
una de las respuestas posibles es ser incapaz de hacerlo, lo que equivale a indicar que la
conducta de uno es involuntaria. La fisiología del ser humano parece colaborar en esta
situación hasta el punto de producir síntomas somáticos.
Resistencia al cambio
El matrimonio que tiene dificultades no puede enfocar racionalmente sus problemas. Cuando el
terapeuta intenta producir un cambio, se encuentra con dos problemas principales que
dificultan la modificación de la relacion.
Uno es la persistencia con que uno y otro cónyuge siguen protegiéndose mutuamente. Una
pequeña prueba suele revelar que se están protegiendo de diversas formas, manteniendo así
la estabilidad del sistema.
Una de las funciones de las peleas matrimoniales parece consistir en dar ocasión a que los
participantes dejen de protegerse el uno al otro por un tiempo. Es típico que marido y mujer se
den a entender mutuamente cuales son los temas que les resultan demasiado sensibles para
ser aireados. Cuando sale a relucir uno de estos, responden con ansiedad o enojo, de modo
que la discusión se da por terminada y no vuelve a tocarse tal tema. Si uno de los cónyuges
descubre que uno de estos puntos sensibles constituye un problema importante en la relacion
matrimonial, es frecuente que se abstenga de discutirlo por consideración al otro. A menudo el
cambio solo es posible si se discute la situación, no necesariamente por la comprensión que
se obtenga, sino porque se modifican las reglas sobre quien ha de hablar de que. Esto es, si
una mujer ha establecido la regla implícita de que no debe hablarse de determinado tema y el
marido decide ponerlo sobre el tapete, este acto significa un cambio en la relacion totalmente
independiente de la luz que la discusión puede arrojar sobre él.
Aunque podría considerarse como un aspecto natural del matrimonio que ambos cónyuges se
protejan, hay tipos de protección que no son tan afables como parecen. Si una mujer limita sus
propias capacidades y realizaciones para no superar a su marido, no siempre le hace un favor.
Por lo general, siempre que un cónyuge protege al otro existe por medio la satisfacción de
alguna necesidad no expresada. Esto puede ser perfectamente normal si el matrimonio no está
en conflicto, pero, generalmente, alguna de las dos partes sale perdiendo. Cuando se consigue
que uno de los dos abandone su conducta protectora, también lo hace el otro y se producen
cambios en la relacion. Otro aspecto de este tipo de conducta es la confusión sobre quién es el
que protege a quien. Es bastante típico que, cuando un esposo prefiere no hablar de cierto
tema para proteger al otro, se está engañando a sí mismo.
Una de las formas más serias de resistencia al cambio en un matrimonio es la que se presenta
con la aparición de síntomas en uno o en los dos cónyuges. La pareja utiliza el síntoma para no
definir su relacion y eludir así el enfrentarse con el conflicto matrimonial. Los psicoterapeutas
que solamente practican tratamientos individuales no descubren a veces hasta qué extremo la
relacion intima con un miembro de la familia ejerce una profunda influencia sobre la evolución
del enfermo hacia la mejoría.
Generalmente los síntomas no protegen solo al individuo, como una defensa intrapsíquica, sino
también al cónyuge y al propio matrimonio.
Cuando se explora un matrimonio con síntomas, se descubre que los síntomas de uno de los
esposos están íntimamente entrelazados con los del otro.
Es imposible que uno de los esposos tenga síntomas graves sin que el otro participe en la
situación, pero en ocasiones los aspectos de interrelación que tiene el síntoma no se
manifiestan inmediatamente.
Intervención terapéutica
El psicoterapeuta de matrimonios acostumbra reunir a la pareja y explicarles a los dos la
conveniencia de que se expresen abiertamente para que puedan rectificar los errores
cometidos y obtengan una comprensión más profunda (insight) de sus problemas. Pero, el que
se diga esto a la pareja, no significa necesariamente que el cambio terapéutico sea producido
por la expresión de los propios sentimientos, la corrección de los errores de interpretación o la
obtención del insight. No ha de confundirse la explicación que del proceso terapéutico se da al
paciente con la causa que produce verdaderamente el cambio.
El argumento de que el insight y la autocomprension son el factor primordial en el cambio
terapéutico no está suficientemente demostrado. Algunas parejas experimentan un cambio
después de un tratamiento directivo sin insight alguno. Otras manifiestan una comprensión
considerable, en especial de sus motivaciones inconscientes y de los efectos de lo pasado
sobre la conducta presente, y sin embargo continúan manteniendo sus conflictos. La
comprensión y la expresión de los propios sentimientos no pueden separarse de los efectos del
contexto terapéutico en que ocurren. Las variaciones en la relacion con el terapeuta pueden
producir un cambio con apariencias de ser un paso hacia la comprensión.
Efecto de la tercera persona
Cuando una pareja acude al psicoterapeuta, la mera existencia del triangulo terapéutico
posibilita la presentación de cambios en la relacion matrimonial. Una de las cosas que ha de
cambiar en la relacion de los esposos es la forma en que intentan hacer uso de terceras partes.
Al tratar imparcialmente el psicoterapeuta a uno y otro esposo se comporta diferente a los
demás. Desarma la pareja y evita sus maniobras habituales. Muchas de las maniobras que los
esposos usan habitualmente para provocar la respuesta del otro pueden perder su eficacia
cuando se emplean contra dos personas a la vez, especialmente si la tercera no se deja
provocar fácilmente.
El terapeuta no puede mantenerse neutral en sus comentarios; su voz, su expresión, el
contexto circunstancia o el simple hecho de escoger una determinada frase para preguntar
acerca de algo introducen un cierto sentido directivo en la situación. Cuando el terapeuta se
muestra directivo, se definen y redefinen continuamente las formas de coalición entre él y cada
uno de los esposos, lo que constituye un aspecto crucial en este tipo de tratamiento.
Otro efecto de la presencia del terapeuta es el cambio que se produce cuando cada uno de los
esposos tiene la oportunidad de observar al otro en su trato con él. El psicoterapeuta establece
un modelo a seguir por los otros dos. El psicoterapeuta puede evitar también que le manejen
con maniobras habituales para ellos para provocar a su pareja.
La dificultad de la pareja para aceptar una relacion complementaria entre si es profundamente
afectada por el hecho de que, al solicitar los servicios de un psicoterapeuta, se colocan
individual y conjuntamente en una relacion complementaria con él. Cuando el psicoterapeuta
colabora en esta relación haciéndose cargo de la misma, como tienden a hacer la mayor parte
de psicoterapeutas matrimoniales, acepta este tipo de relación. Para que la pareja le preste
atención tiene que ser una figura autoritaria, aunque no tan omnipotente que aquella sienta la
necesidad de derribarlo de su pedestal. La aceptación por parte de uno y otro cónyuge de tal
figura autoritaria, y por lo tanto la aceptación de una relacion complementaria, forma parte del
proceso de elaborar tipos diferentes de relacion entre sí.
Definición de las reglas
Además de mediar en el matrimonio con su mera presencia, el psicoterapeuta interviene
activamente redefiniendo la interacción de las dos personas entre sí. En las primeras fases del
tratamiento sus comentarios e instrucciones tienden a ser permisivos mientras estimula a los
esposos a que se expresen en un contexto en el que cada uno de ellos puede contar con una
atención imparcial. Una forma de estimular la discusión abierta es definir el consultorio como un
lugar especial, una tierra de nadie, donde las reglas son diferentes de las que rigen las
situaciones ordinarias, y donde pueden discutirse cuestiones que cada uno tiene en la mente
pero que siempre han procurado eludir. A veces el psicoterapeuta prohíbe incluso que ciertos
temas se traten fuera de las sesiones, para que se discutan tan solo en este lugar especial.
Conforme la pareja va expresando sus ideas y sentimientos, el terapeuta hace comentarios que
o bien suelen remarcar el lado positivo de la interacción terapéutica o bien redefinen la
situación como diferente, si no opuesta, a la definición que los esposos dan de ella.
El énfasis en lo positivo se realiza típicamente cuando el psicoterapeuta redefine los motivos o
propósitos de la pareja. Siempre que resulta posible, el psicoterapeuta define la situación como
si la pareja intentara conseguir una intimidad con medios equivocados o dejándose llevar por
fuerzas mas allá de su control. También el retrato que cada uno de los cónyuges hace del otro
se redefine de una forma positiva. Cuando el psicoterapeuta redefine positivamente a uno de
los cónyuges, no se trata solo de darle apoyo, sino que dificulta el que la pareja continúe con
su sistema usual de clasificación. El terapeuta se califica a sí mismo como aquel que clasifica
la pareja; insistiendo en lo positivo, lo hace de tal modo que no es fácil oponérsele.
El otro tipo de comentarios del psicoterapeuta consiste en poner de manifiesto lo contrario de lo
que la pareja dice.
El psicoterapeuta redefine también el tipo de relacion de la pareja. Insistiendo sutilmente en el
aspecto opuesto o diferente de una relacion, socava los medios que utilizan los cónyuges para
definir la relacion y les obliga a definirla de forma distinta y, por lo tanto, a experimentar un
cambio.
Otro resultado de estimular a la pareja a que cada uno hable del otro es hacer explicitas
muchas de las reglas matrimoniales implícitas o disimuladas. Una vez conseguido esto, son
más difíciles de seguir. También es posible restar eficacia a los mecanismos de protección
mutua mediante un comentario. Los conflictos sobre las reglas a seguir pueden resolverse
animando a la pareja a discutir su vida en común y elaborar compromisos con un
psicoterapeuta que remarca los aspectos positivos. Los conflictos acerca de quién ha de dictar
las reglas requieren una dirección más activa por parte del psicoterapeuta.
Problemas relativos a quien ha de dictar reglas
El psicoterapeuta no debe discutir nunca explícitamente este conflicto con la pareja. El
psicoterapeuta insistirá en los sentimientos propios de la situación. Referirse explícitamente al
problema del control puede agravarlo. Las instrucciones específicas que da el psicoterapeuta
alcanzan su máxima eficacia cuando están encaminadas a resolver la pugna sobre quien ha de
dictar las reglas de la relacion.
Cualquier comentario que haga un psicoterapeuta tiene aspectos directivos, aun cuando se
limite a llamar la atención del paciente sobre determinado punto, pero en la psicoterapia de
matrimonios es frecuente dirigir específicamente a la pareja para que se comporte según
ciertas líneas. Es conveniente clasificar las indicaciones directivas del terapeuta en dos tipos:
las que sugieren que la pareja cambie de conducta y las que sugieren que continúen con la
misma conducta que hasta entonces.
El mero consejo de que se traten de forma más razonable raramente es atendido, y si lo es, no
suele dar buenos resultados. La pareja, al igual que el paciente individual, solo admite que se
le indique una dirección más productiva y no que se intente cambiarla por completo. Si un
psicoterapeuta indica a una pareja que cambie de conducta, es muchas veces porque aquella
lo ha pedido así y, por lo tanto, está siguiendo la dirección que le ha señalado la propia pareja.
En general, cuando se provocan los consejos del terapeuta, estos siguen la línea propuesta por
quienes los provocan y perpetuán el conflicto. Únicamente da consejos cuando a él le parece
conveniente y no cuando le provocan a ello. La función principal del silencio es eludir el
comportarse según los términos del propio paciente. El psicoterapeuta que permanece en
silencio deja de emprender aquellas acciones que situarían a la pareja en el camino de una
relacion más satisfactoria. Guardar silencio cuando uno se siente provocado por la pareja
puede ser necesario, pero es una pérdida de tiempo cuando el psicoterapeuta podría dar
instrucciones que facilitarían a la pareja la consecución del cambio.
A una pareja hay que darle instrucciones de apariencia insignificante, con el fin de que sus
implicaciones no se manifiesten de inmediato. Una vez dado el consejo, la pareja podrá tratarlo
al principio a la ligera, pero, si lo aplica a un tema de importancia o lo sigue durante varias
semanas, tendrá repercusiones en la relacion entre ambos. Cuando se instruye al marido o a la
mujer para que cambie de conducta, faltando a las reglas matrimoniales que tenían
establecidas, la instrucción debe ser tan mínima que parezca trivial.
Es difícil hallar el modo de dirigir a la pareja hacia un cambio de sus formas habituales de
conducta cuando estas son conflictivas.
Es frecuente que un consejo directivo parezca una solicitud de conducta diferente cuando no lo
es.
Estimular a una pareja a seguir su conducta habitual es, paradójicamente, una de las formas
más rápidas de producir un cambio. Esta línea de acción puede ser premeditada o bien ser la
consecuencia natural del hecho de estimular a la pareja a expresarse por sí solos. La mayoría
de las técnicas que insisten ostensiblemente en la importancia de la comprensión pueden
considerarse también como una estimulación sutil de la conducta habitual. Este procedimiento
difiere totalmente de la forma en que los esposos manejan habitualmente el problema; uno de
ellos le pide al otro que abandone cierta conducta y el resultado es la continuación de la
misma. Cuando el psicoterapeuta permite y estimula la conducta habitual, la persona en
cuestión tiende a abandonarla.
El psicoterapeuta, al aceptar la conducta de la pareja, empieza a hacerse con el control de esta
conducta y se sitúa inmediatamente en el centro del problema: ¿Quién ha de dictar las reglas
de la relación? Aunque a la pareja no le es fácil oponerse al tipo de relacion que el
psicoterapeuta prescribe, si ya es la que mantienen, pueden responder a la idea ajena
definiendo la relacion por sí mismos, con lo que se produce un cambio. Si el psicoterapeuta va
más allá y anima a la mujer a sacrificarse y al marido a que intente oponerse a ella y fracase, la
pareja tendrá que cambiar la relacion entre sí para no ser manejada por el terapeuta.
El psicoterapeuta dispone de diversos medios para redefinir las peleas: puede sugerir al
matrimonio que sus peles no tienen fin porque no expresan lo que realmente piensan,
explicarle que son una forma de provocar mutuamente una respuesta emocional que ambos
necesitan, decirle que cuando uno y otro empiezan a sentirse íntimamente unidos se asustan y
se pelean o explicarles a ambos que se pelean porque sienten en su interior que ninguno de
ellos se merece un matrimonio feliz. La pareja solo puede desautorizar entonces al
psicoterapeuta peleándose menos.
Cuando el psicoterapeuta estimula al matrimonio a comportarse de la forma que le es habitual,
obtiene cierto control de la conducta del mismo porque todo lo que haga queda definido como
hecho bajo su dirección. En este momento le es posible cambiar de técnica para provocar un
cambio, que puede consistir en una expansión de los límites del tipo de relacion de la pareja o
en el paso a una relacion de tipo distinto.
También puede provocarse un cambio en la relación aceptando lo que la pareja ofrece o
estimulando a ambos cónyuges a comportarse de la forma habitual en cada uno de ellos para
sugerir más tarde una variación.
Una estimulación similar de la conducta habitual es la que ocurre cuando el psicoterapeuta
instruye a dos cónyuges que están alejados el uno del otro para que mantengan cierta
distancia entre si y no se arriesguen a aproximarse demasiado durante un tiempo; cuando
ordena a una pareja pasiva que eviten el pelearse pero que busquen en su pensamiento que
es lo que les gustaría decirse el uno al otro.
Es frecuente que las instrucciones dadas a un esposo en presencia del otro tengan efecto
sobre ambos. La pareja o estará de acuerdo con el psicoterapeuta, pero la idea de este
continuara ejerciendo su efecto sobre ellos. Si el desacuerdo es manifiesto, el terapeuta puede
sugerir que prueben a mantener una relacion mas intima y comprobar que les angustia. Para
demostrar que no es así, tendrán que relacionarse más íntimamente. Si se angustian al
intentarlo, aceptan la interpretación del terapeuta y, por lo tanto, le aceptan a él cómo alguien
capaz de conseguir un cambio; si no se angustian, su relación se hace más intima, que es la
finalidad del terapeuta.
Cuando el terapeuta dispone una situación encaminada a provocar un cambio y dentro de este
contexto, anima a la pareja a que continúe como habitualmente, esta se encuentra en una
situación difícil de manejar si no es experimentando el cambio deseado. El problema se le
complica a la pareja si el terapeuta consigue que la conducta habitual se convierta en algo
penoso, y es muy frecuente que, al redefinirla de una forma diferente, se haga realmente
penosa para la pareja. Esta forma diferente consiste en redefinir como algo positivo un
comportamiento negativo o viceversa. Puesto que los síntomas de uno de los cónyuges
resultan siempre penosos para el otro, se puede sugerir que el síntoma es una forma de
castigo. Definir tal síntoma como una forma de castigo dificulta su existencia. En ocasiones se
le pide a la mujer o al marido que, cuando el otro se queja de un síntoma, le pregunte por que
le castiga. Esta pregunta provoca una negación, pero también, al propio tiempo, una inhibición
de la experiencia sintomática.
Una variedad del método de estimular a la pareja a seguir su conducta habitual consiste en
indicar a uno de los esposos que estimule al otro a mostrar su conducta sintomática.
Generalmente el marido o la mujer se oponen a la conducta sintomática de su cónyuge, pero
también la estimulan. Cuando el terapeuta les instruye para que se limiten a estimularla, suele
producirse una respuesta drástica.
Aunque no parece tener gran importancia que el terapeuta ordene a un esposo que estimule al
otro a manifestar su conducta habitual, se produce siempre un trastorno intenso en el
matrimonio, porque esta orden hace blanco en el problema crucial del mismo: quien ha de
definir el tipo de relacion entre los cónyuges.
Modificación de la estabilidad de un sistema. Resumen
La pareja que tiene dificultades tiende a perpetuar su conflicto intentando resolverlo de tal
forma que continúa. El propósito del terapeuta no es tan solo cambiar o ampliar los tipos de
relación de la pareja, sino también provocar un cambio en sus formas de mantener la
estabilidad del sistema matrimonial. Es preciso modificar las variables correctivas del sistema, a
fin de que este mismo pueda cambiar.
La consulta de una pareja al psicoterapeuta de matrimonios es un intento por su parte de
encontrar medios más satisfactorios de perpetuar su relacion. El psicoterapeuta tiene diversos
medios de proporcionar una oportunidad para el cambio: estimula la discusión para resolver el
conflicto, hace de consejero y juez razonablemente imparcial, estimula a la pareja a examinar
motivaciones de las que pueden no estar conscientes, explicita muchas maniobras usadas por
el matrimonio y de este modo las dificulta, y engendra el habito de tratar los temas más
delicados. Aparte de la discusión, la estimulación de la comprensión y los nuevos puntos de
vista que se ofrecen en el curso de la psicoterapia de matrimonios, existe otra causa de
cambio: la situación paradójica en que se coloca a la pareja si continúa su conducta conflictiva
en el curso del tratamiento. Las estrategias paradójicas del psicoterapeuta de matrimonios son
formalmente similares a las que se usan en la psicoterapia individual.
El terapeuta se sitúa en la posición propia de un experto y renuncia muchas veces a aconsejar
directamente a la pareja, como sería de esperar de aquel.
La cuestión de por qué son evidentes las situaciones paradójicas en psicoterapia está
relacionada con la de cómo se produce el cambio y por qué es este tan difícil para la pareja si
no recibe ayuda. No es corriente dar consejos en psicoterapia y, si se dan, no suelen
obedecerse. Es posible postular causas psicodinamicas profundas para explicar la dificultad del
cambio en una relacion matrimonial, pero también puede enfocarse el problema desde el punto
de vista de la relacion mas que desde el individual. Cada una de las personas que participan en
una relación tiende a gobernar la conducta del otro y cuando una de ellas da señales de iniciar
un cambio, la otra tiende a reaccionar contra este aunque pueda atenuar el sufrimiento
subjetivo.
La pareja, como el individuo, tiende a reaccionar de igual forma en su relacion con el terapeuta,
y cuando se le pide directamente que cambie, responde persistiendo en la misma línea de
conducta. Las diversas tácticas de que dispone el terapeuta para no indicar directamente un
cambio ponen en evidencia las paradojas de la situación terapéutica, puesto que aquel tiene
que encontrar la forma de inducir el cambio sin pedir que ocurra. Cuando estimula
paradójicamente un aumento en la conducta conflictiva, en el contexto de una situación
encaminada a curarla, es cuando más probabilidades tienen de provocar el cambio deseado.
El psicoterapeuta dispone una situación en la que las parejas pueden aprender otras formas de
conducta mientras se las fuerza a abandonar los métodos antiguos que provocaban conflictos.
Mediante advertencias, consejos y ejemplos, el terapeuta ofrece métodos de resolver el
conflicto. Mediante la imposición de paradojas terapéuticas fuerza a la pareja a desarrollar
nuevas formas de relacionarse entre sí y a la vez la libera de las pasadas.

LAS PARADOJAS TERAPEUTICAS


Los cambios que experimenta una persona en el curso de la psicoterapia consisten en
modificaciones de la intensidad emocional, cambios de la ideología o sistema de creencias y
cambios en la conducta que muestra en sus relaciones con los demás.
El cambio se debe a una mayor comprensión por parte del paciente de sus problemas y
dificultades. La línea psiquiátrica tradicional sigue la idea de que la persona cambia cuando se
hace más conciente del qué y el porqué de sus actos. Los que defienden este punto de vista
dicen también que la simple comprensión no es suficiente y que es necesaria la relacion con el
psicoterapeuta, la elaboración de la resistencia a ciertas ideas y algo a lo que se suele llamar
integración emocional de la comprensión. Existen muchas formas de psicoterapia, tales como
las basadas en el condicionamiento y algunos tipos de tratamiento hipnótico y directivo, que no
prestan atención alguna a la comprensión de sí mismo.
La causa del cambio tal vez radique en la autocomprension sola, pero también es posible que
el cambio sea producido independientemente por la autocomprension por una parte y por otro
factor distinto por otra. “La causa del cambio reside en lo que todos los métodos de
psicoterapia tienen de común: las paradojas terapéuticas que aparecen en la relacion entre
psicoterapeuta y paciente”.
Cuando en la escena no se incluye más que a una sola persona, las explicaciones quedan
limitadas a esta. Siempre que se dice que la autocomprension produjo un cambio será
razonable preguntar qué modificaciones relacionales ocurrieron en la vida del interesado en el
momento del cambio.
Un factor común a todas las formas de psicoterapia es la forma en que los psicoterapeutas
plantean paradojas al paciente. Estas paradojas son en ocasiones bien manifiestas y otras
resultan difíciles de reconocer, especialmente si el psicoterapeuta cree con tanta certeza en
determinados supuestos previos que no ve las implicaciones de lo que hace. A veces la
situación paradójica aparece más manifiesta cuando ocurre fuera de lo familiar o corriente.
Cuando se examina este método de inducir el cambio desde el punto de vista de las técnicas
de la psiquiatría occidental más que de la teoría, surgen similitudes sorprendentes. El maestro
Zen pone al discípulo en una situación paradójica esencialmente igual a la que hemos visto en
los diferentes tipos de psicoterapia considerados en esta obra, pues el psicoterapeuta dispone
una situación de benevolencia que define como la que ha de facilitar el cambio, permite o
estimula al paciente a proseguir su conducta habitual y le somete a una prueba penosa que se
prolonga mientras el paciente sigue sin modificar su conducta.
El problema de la clasificación
La psicopatología es posible porque el hombre es un animal clasificador y que el cambio ocurre
cuando una persona ha de resolver paradojas planteadas en los términos de su sistema de
clasificación. El hecho de que podamos clasificar el mundo como real o irreal permite plantear
problemas en términos de la naturaleza de la realidad, como hacen los maestros Zen.
Igualmente, cuando clasificamos las relaciones en dominantes, humillantes, voluntarios o
involuntarios, etc., quedamos envueltos en los problemas de clasificación fundamentales para
los síntomas psiquiátricos.
Cuando un hombre divide los fenómenos del mundo, incluyéndose a sí mismo, en clases, se
enfrenta con el enorme problema de mantener diferentes niveles de clases. El acto de clasificar
ya plantea por si mismo problemas inmediatos. Crear una clase de objetos significa
automáticamente crear otra clase no formada por estos objetos. Quien intenta eludir el
sufrimiento, divide el mundo en sufrimiento y no sufrimiento y hace así ambos conceptos
inseparables, porque en su clasificación la existencia del uno depende de la existencia del otro.
Suponer la existencia de la bondad es crear simultáneamente la maldad.
Cada mensaje que se intercambia clasifica algún otro mensaje y es a su vez clasificado por él,
de modo que puede surgir la paradoja siempre que un elemento de una clase califica también
la clase.
Cuando estas paradojas de clasificación aparecen en el trato de las personas entre sí, se hace
manifiesto el dilema humano. La mujer que decide no ser dominante queda atrapada en un
problema de clasificación. Cuanto más se esfuerza en manifestarse desamparada para situarse
en la clase de los seres no dominantes, tanto más domina con su conducta a los otros
forzándoles a cuidar de ella. Siempre que una persona ofrece a otra una clase de conducta que
es incongruente con otra clase de conducta que la califica, se plantea una paradoja; el dirigente
que insiste en que todo el mundo ha de ser igual, impone la igualdad y plantea así una
paradoja a quien intenta equipararse a él.
Cada mensaje comunicado clasifica y es clasificado por otro mensaje que a su vez clasifica los
otros dos y así una y otra vez formando un círculo interminable. Cuando estos niveles de
mensaje son incongruentes entre sí, la confusión y el conflicto en la relacion son inevitables.
Ciertos aspectos de la vida humana son más susceptibles a los problemas de clasificación y
ellos son el objeto principal de la psicoterapia. Los aspectos de la clasificación más importantes
para la psicopatología conducen a paradojas planteadas por los psicoterapeutas.
Relaciones voluntarias y obligadas
La psicoterapia es calificada inicialmente como una relacion voluntaria. Se advierte al paciente
que es el mismo quien acude voluntariamente en busca de ayuda y que el éxito del tratamiento
dependerá de su disposición a colaborar y continuar la relacion a pesar de todas las
dificultades que puedan surgir. Dentro de la relacion voluntaria, el psicoterapeuta indica que la
relacion es obligada insistiendo en que el paciente ha de acudir puntualmente a las horas
acordadas y definiendo sus intentos de finalizar el tratamiento como resistencias al cambio. El
paciente se halla ante una definición paradójica de la relacion obligada en un contexto de
voluntariedad.
Dentro de este ambiente de obligatoriedad define la relación como voluntaria aunque solo lo
sea inconscientemente. En algún momento el terapeuta pone a prueba este hecho indicando al
paciente que no tiene que acudir a las entrevistas si no desea hacerlo. El paciente acepta con
frecuencia esta maniobra y continúa la relacion con el terapeuta, que sigue oponiéndose, a
pesar del ambiente de voluntariedad, a que falte a las entrevistas o interrumpa el tratamiento.
En otras ocasiones el paciente se niega a continuar y entonces entra en acción la fuerza para
volverlo a llevar al tratamiento hasta el momento en que el terapeuta vuelve a repetir la prueba.
La resolución de este problema es el final del tratamiento.
El paciente duda siempre si el psicoterapeuta le visita voluntariamente o porque le pagan.
Generalmente el psicoterapeuta define la relacion como una de las más intimas en la vida
humana, el paciente debe confiarle todo a quien está interesado en todos los detalles de su
personalidad. El psicoterapeuta da a entender simultáneamente que cuando la entrevista
termina, no tiene ningún interés en ver al paciente fuera del consultorio. El interés y la
preocupación del psicoterapeuta se presentan en un contexto en el que no se desea compartir
ningún otro aspecto de la vida social del enfermo. Al paciente le es difícil discernir el interés o
desinterés del psicoterapeuta y la naturaleza voluntaria u obligada de la relación.
Cuando se desea descifrar por que una persona se preocupa de si su relacion es voluntaria u
obligada, lo mejor es explorar su historia familiar. El ser humano puede estar sumido en una
atmosfera de incertidumbres desde la infancia hasta la edad adulta. Aquí tienen su origen los
problemas de dependencia, las amenazas de abandono y los temores de separación. En casos
acentuados el niño llega a poner a prueba la definición de relación escapándose u originando
dificultades para ver si sus padres le quieren realmente. Con frecuencia estas acciones
confunden más que aclaran la situación. En ciertos tipos de familias, como las que tienen un
hijo esquizofrénico, parece existir una excesiva preocupación acerca de las compañías que el
niño escoge fuera de casa. El resultado es muchas veces que animan al niño a que busque
amigos fuera de casa y luego se oponen a ello cuando lo hace.
El mismo problema sigue existiendo cuando una persona ya madura abandona su familia. El
conflicto provocado por esta incertidumbre, particularmente si el cónyuge define
simultáneamente la relación como voluntaria y obligada, puede conducir a conflictos
matrimoniales y, por último, a la relacion con un psicoterapeuta que tendrá por núcleo este
tema.
Culpa y disculpa
Quien es culpado de algo puede aceptar su culpa o negarla y también, si no se le culpa. Puede
agradecerlo o declararse él mismo culpable. En psicoterapia el paciente se encuentra con una
relación en la que no se le culpa ni se le disculpa, pero que contiene ambos mensajes a la vez.
El psicoterapeuta trata al paciente como si este no pudiera comportarse de otra forma. Se le
supone movido por fuerzas fuera de su control y provocado por pensamientos y fantasías de
las que es inconsciente. Por mucho que se haga sufrir a sí mismo y a los demás, no es
culpable de ello. El contexto de la psicoterapia se basa en la premisa de que el paciente puede
remediar esta situación, pues de lo contrario no necesitaría tratamiento. A la vez que absuelve
al paciente de toda culpa, el psicoterapeuta atiende especialmente a la participación de aquel
en la provocación de sus propios conflictos. Este doble nivel se ve claramente en la forma en
que los psicoterapeutas manejan la resistencia del paciente; la resistencia es un fenómeno
involuntario, pero se espera que el paciente sepa vencerlo.
La disposición del paciente a culpar a las damas es aceptada de forma paradójica. En la
psicoterapia familiar la culpa y la disculpa de los padres se hace mas manifiesta. Es
característico que el psicoterapeuta diga a los padres del niño con conflictos que no han de
sentirse culpables de las dificultades de este, pero también que, si cambian de
comportamiento, tales dificultades desaparecerán.
El dominio mediante la renuncia del dominio
El paciente que consulta sus problemas con un psicoterapeuta desea confiarse a un experto
que pueda y quiera ayudarle. Su problema fundamental suele consistir en la forma en que trata
a las personas que intentan ayudarle. El encuentro con el psicoterapeuta es distinto porque
este es un experto que se hace cargo de la situación pasando la responsabilidad al paciente. El
psicoterapeuta asume la actitud de un experto pero se desentiende de la labor de aconsejar y
pone en manos del paciente la iniciativa de lo que haya de acontecer.
Cuando uno es dirigido abiertamente por otra persona, es posible manejar a esta, pero si no es
dirigido en absoluto el problema del control no se plantea. Si alguno limita la conducta de otro
dando a entender a la vez que no la hace, surge una situación paradójica. Esta norma de dirigir
y negar a la vez la dirección es típica de la psicoterapia. El paciente no puede seguir las
instrucciones ni negarse a hacerlo si se le enfrenta con ambos mensajes simultáneamente. Los
métodos que ha usado hasta entonces para provocar la dirección por parte de otros u oponerse
a ella no le sirven ya ante esta paradoja terapéutica.
Tal paradoja es todavía más clara en el tratamiento no directivo, especialmente en el momento
en que el paciente intenta controlar al terapeuta con sus medios habituales, o sea la conducta
sintomática. El psicoterapeuta puede usar una de las dos tácticas siguientes o ambas:
estimular al paciente para que lleve la iniciativa de lo que acontece y diga cuanto piense o
sugerirle que el síntoma no es lo importante y que hay que ocuparse de lo que hay detrás de él.
Si la paciente continua insistiendo en los síntomas, el psicoterapeuta se muestra permisivo.
Tanto en el tratamiento directivo como en el no directivo, los intentos del paciente para controlar
al terapeuta mediante su conducta sintomática son aceptados de tal forma que no pueden
proseguir. El paciente, cuando se le permite controlar al terapeuta o se le anima a ello, se
siente dirigido por el terapeuta que le ordena que le dirija y tiene que abandonar este tipo de
conducta.
El paciente que intenta usar la mejoría o el empeoramiento para obtener el control del
psicoterapeuta se encuentra con que este le indica que el origen del cambio está en su propio
interior y no en la relacion con él. La definición de este cambio como espontaneo se presenta
en un contexto en el que se da por supuesto que es el terapeuta quien provoca el cambio y que
para ello le paga el paciente.
Freud en su método recalcó la importancia de influir lo menos posible en el paciente, evitando
el dar consejos o instrucciones y el entrometerse en la conducta y pensamientos espontáneos
de aquel. Intentando influir sobre el paciente lo menos posible en el contexto de una relacion
cuyo único propósito era conseguir tal influencia, Freud proponía la paradoja básica del método
terapéutico.
Juego y seriedad
Una de las tareas principales en el trato con otras personas es clasificar su conducta, y si lo
que dicen es realmente lo que quieren decir. La estructura de la psicoterapia es una mezcla
peculiar de juego y seriedad absoluta. Tipo de juego en el que los participantes maniobran
entre sí, pero que sin embargo es definido como la propia esencia de la vida real. La entrevista
se considera como una situación especial regida por reglas deferentes de las de la vida
ordinaria que permiten al paciente una mejor expresión de sí mismo. El paciente tiene que
responder dentro de este contexto como un ser humano a otro. En el tratamiento no directivo
se le pide que responda espontáneamente a un hombre que no responde y que no es
espontaneo. El psicoterapeuta sugiere que las dificultades con que para ello tropieza el
paciente son expresión de las dificultades que tiene para mantener relaciones satisfactorias
con los demás. La relacion del paciente con el psicoterapeuta no tiene igual en la vida humana,
pero el segundo se pregunta por qué el primero no le responde como en la vida ordinaria.
La prueba en un contexto benévolo
La psicoterapia tiene por fin ayudar a los infortunados que no pueden resolver sus problemas
por sí mismos y el contexto básico de la psicoterapia es la benevolencia. El paciente tiene que
atravesar dentro de este contexto una prueba penosa y punitiva que varía según el tipo de
tratamiento. Tiene que exponer los aspectos más delicados de su vida a una persona que no
devuelve las confidencias y explicarle todas sus insuficiencias a quien no tiene aparentemente
ninguna. En el tratamiento directivo se le pide que emprenda él mismo una actividad
autopunitiva y en los métodos de descondicionamiento que se enfrente con las circunstancias
ansiógenas que procuraba evitar. Si se trata de una psicoterapia familiar, la familia tiene que
explicar los detalles de su vida desgraciada a un hombre que es, a no dudar, un satisfecho
marido y padre de familia. En el tratamiento de psicóticos el paciente se encuentra a veces con
que se le impone un tratamiento que no desea y cuyas penalidades, como el electrochoque o la
lobotomía, se le ofrecen por su propio bien.
Si el terapeuta fuera simplemente benévolo, el paciente podría hallar la forma de manejarlo. Si
fuera meramente un hombre que proporciona situaciones punitivas, aquel tendría derecho a
escoger a otro terapeuta. No obstante, cuando el terapeuta dispone en un contexto benévolo
una situación penosa que se prolonga hasta que el paciente cambia, la respuesta de este ha
de ser experimentar un cambio espontaneo. Cuando se presenta tal cambio, terapeuta y
paciente pueden estar de acuerdo en que es debido a la sinceridad de su relacion y a la mejor
autocomprension lograda por el paciente.
Resistencia al cambio
La teoría psiquiátrica tradicional tiene su propia lógica interna. Si un paciente sufre a causa de
sus conflictos, el consejo y la persuasión encaminados a cambiar su forma de vida habrían de
aliviarle. Si no es así, resulta igualmente lógico deducir que no puede cambiar por qué esta
movido por fuerzas interiores que impiden que sus intentos de hacerlo lleguen a buen término.
Estas fuerzas pueden entenderse en términos de tendencias inconscientes o ideas reprimidas
o de condicionamientos pasados, según la orientación teórica de cada cual. Los pacientes se
resisten a experimentar cambios que habían de redundar en su propio interés.
La lógica de la teoría psiquiátrica tradicional depende del hecho de que su foco de atención se
centra exclusivamente en el individuo. Si se pasa el acento de este a sus relaciones, resulta
lógico explicar la resistencia del paciente al cambio como el resultado de una red de relaciones
en la que esta envuelto, incluyendo la relacion con el psicoterapeuta. Pierde importancia la
autocomprension y la ganan las estrategias paradójicas.
Cuando se pasa del punto de vista individual al estudio de las relaciones, se observan al
menos dos tipos de pautas relacionales: las que quedan limitadas a ciertos tipos de relación y
otras, mas abstractas, que son universales dada la naturaleza misma del formar y mantener
relaciones.
Es al nivel de las pautas abstractas, que aparecen sea cual sea el tipo de relacion, donde se
encuentra la solución, o explicación, de muchas de las paradojas que se han descrito en las
relaciones terapéuticas. Parece posible que las relaciones se formen, perpetúen y cambien de
acuerdo con leyes o reglas sobre las que el individuo tiene escaso o nulo control. La posibilidad
de estas leyes solo se hace aparente con el estudio de las relaciones vivas y queda oscurecida
cuando el foco de atención recae sobre el individuo o un grupo artificial de personas no
relacionadas entre sí.
Las relaciones entre personas íntimas son comparables a un mecanismo cibernético: aquellas
funcionan entre sí como reguladores que reaccionan en forma activada por el error a la
conducta de los demás. Una vez aceptado que cada persona funciona como regulador en
relación a los demás y que la función de un regulador es amortiguar el cambio, se deduce
fácilmente de la primera ley de las relaciones: cuando una persona da a entender que inicia un
cambio en su relacion con el otro, este actuara de forma que amortigüe y modifique tal cambio.
El psicoterapeuta tiene que eludir la indicación directa del cambio y procurar provocarlo
mientras remarca algún otro aspecto de la relacion, como es, por ejemplo, la autocomprension
obtenida. No pidiendo al paciente que cambie, el psicoterapeuta dispone una situación
paradójica: en un contexto designado para conseguir el cambio, no lo solicita. La estimulación
de la conducta sintomática es una buena táctica terapéutica.
La aceptación de esta ley de las relaciones humanas explica muchos aspectos de la
psicoterapia que son peculiares y de naturaleza paradójica. Cada vez que un miembro de la
familia intente introducir un cambio en el sistema provocara en los demás una actuación
encaminada a amortiguar tal cambio y, reforzara el sistema familiar. Dada la naturaleza de las
relaciones en general, debe tenerse en cuenta la resistencia al cambio y es preciso usar
estrategias paradójicas para disponer un contexto en el que el cambio pueda realizarse.
Si se da por supuesto que la causa del cambio es la mayor conciencia de sí, resulta fácil
describir al paciente que ha cambiado como alguien que esta más conciente de sí mismo. Si la
causa del cambio es una situación que fuerza al paciente a responder de forma diferente, su
estado después del cambio es menos fácil de describir y solo puede decirse que responde
diferentemente, no muestra ya una conducta sintomática y se relaciona con la gente de forma
distinta. El cambio de los individuos será mejor comprendido cuando aumente nuestro
conocimiento de la naturaleza de los cambios revolucionarios en las sociedades. Las pautas de
organización que el individuo aprende en el seno de su familia parecen reflejar e influir las
estructuras políticas de la cultura en que viven.
El cambio que ocurre en el curso de la psicoterapia parece ser discontinuo. Se efectúa por
fases. En un momento dado sufre gran angustia y al cabo de un momento siente alivio. La
excesiva preocupación por los síntomas se convierte típicamente en una falta de interés por
ellos y en la búsqueda de nuevos intereses. El paciente muestra mayor flexibilidad en sus
relaciones con otras personas y es de suponer que los cambios que experimenta en el terreno
de las relaciones le inducen a modificar también sus sistemas de clasificación.
Al extender la descripción al psicoterapeuta se revela este como una persona que no solo
ayuda al paciente a comprenderse mejor, sino que le plantea además una serie de paradojas
que le obligan a cambiar. Es posible que las explicaciones del cambio terapéutico sean
totalmente diferentes cuando se haya dibujado las leyes fundamentales de las relaciones
humanas y puedan describirse los síntomas sociales orgánicos que dan por resultado el que
haya personas que quieren cambiar y otras dispuestas a hacerlas cambiar.
La psicoterapia es una profesión única. El psicoterapeuta no dispone de más instrumento de
trabajo que de sí mismo. Por mucho que se hable de técnica, la psicoterapia seguirá siendo un
arte.
GREGORY BATESON – ESPIRITU Y NATURALEZA
Introducción
El espíritu pasó a ser un reflejo de grandes y numerosas partes del mundo natural que está
fuera del pensador. La naturaleza refleja los aspectos más complejos de la gente, los estéticos,
los intrincados, los refinados.
La sabiduría, la gracia corporal del ser humano, y aun su hábito de fabricar objetos hermosos,
son tan animales como su crueldad. La palabra animal significa dotado de espíritu.
Las ideas excesivamente simplistas desplazan siempre a las más elaboradas, y lo vulgar y
detestable desplaza siempre a lo hermoso. Y sin embargo lo hermoso persiste.
La materia organizada era sabia y refinada en comparación con el cuadro que hoy traza del
espíritu humano el materialismo ortodoxo y gran parte de la religión ortodoxa.
En la década de 1950 tenía a mi cargo dos tareas docentes: era instructor de médicos
psiquiatras residentes de un hospital para enfermos mentales de Palo Alto, dependiente de la
Dirección de Veteranos de Guerra y de jóvenes beatniks de la Escuela de Bellas Artes de
California, en San Francisco.
A los psiquiatras les plantee un desafío en la forma de un pequeño examen escrito, diciéndoles
que cuando el curso finalizara tenían que comprender las preguntas allí formuladas. En la
primera pregunta se pedían breves definiciones de: a. sacramento1 y b. entropía2.
Los jóvenes psiquiatras de esa década eran incapaces de responder a cualquiera de las dos
preguntas.
Con los alumnos de bellas artes fui más directo. Percibí que suponían que yo era una
encarnación del demonio, que vendría a increparles donde estaba el sentido común que
producía guerras atómicas y pesticidas. En esos días se creía que la ciencia era ajena a los
valores y que no estaba guiada por emociones.
Lleve dos bolsas de papel; de una de ellas saque un cangrejo recién cocinado y lo puse sobre
el escritorio, diciéndoles más o menos esto: “quiero que me den argumentos que me
convenzan de que este objeto es el resto de una cosa viviente. Si quieren pueden imaginar que
son marcianos y que en Marte están habituados a ver cosas vivientes, siendo ustedes mismos
seres vivos; pero, desde luego, nunca han visto cangrejos o langostas. Hasta allí llegaron, tal
vez llevados por un meteorito, un cierto número de objetos como este. Deben examinarlos y
arribar a la conclusión de que son restos de cosas vivas. ¿Cómo llegarían a esa conclusión?”.
La pregunta a los psiquiatras era la misma que a los artistas: ¿hay una especie biológica de
entropía?
Ambas preguntas se vinculaban con la noción subyacente de una línea divisoria entre el mundo
de lo viviente (donde se trazan distinciones y la diferencia puede ser una causa) y el de las
bolas de billar y las galaxias no vivientes (donde las fuerzas y los choques son las causas de
los sucesos). Son los dos mundos que Jung llamo creatura (lo viviente) y pleroma (lo no
viviente).
“Rompan ustedes la pauta (pattern) que conecta los diversos rubros de la enseñanza, y
forzosamente destruirán con ello toda calidad”.
Otro título posible de este libro seria: la pauta que no conecta.
¿Cuál es la pauta que conecta a todas las criaturas vivientes?
Mi clase con los beatniks era con gente que no eran científicos y cuyos espíritus tenían incluso
un sesgo anticientífico. Su inclinación era estética. Estos estudiantes tratarían al narciso con
reconocimiento y empatía. Cuando digo estético quiero decir, sensible a la pauta que conecta.

1
El signo exterior y visible de una gracia interior y espiritual.
2
Grado en que las relaciones entre los elementos componentes de cualquier agregado de ellos están mezcladas,
indiscernidas e indiferenciadas, y son impredecibles y aleatorias (secuencia de sucesos en la que no hay modo de
predecir el suceso siguiente de una índole determinada a partir del suceso o sucesos que lo han precedido, y si el
síntoma obedece a las regularidades de la probabilidad. Los sucesos que llamados aleatorios son siempre
miembros de algún conjunto limitado. La caída de una moneda común es aleatoria: cada vez que se la arroja, la
probabilidad de que la vez siguiente caiga cara o ceca no se modifica. Su aleatoriedad esta dentro del conjunto
limitado: no hay otras alternativas a considerar más que cara o ceca). Lo opuesto es la negentropia, el grado de
ordenamiento, diferenciación o predecibilidad en un agregado de elementos.
Los enfrente con una pregunta: ¿Cómo se relacionan ustedes con este ser? ¿Qué pauta los
conecta a él?
“Ustedes tienen los patrones, los criterios con los que pueden contemplar al cangrejo para
hallar que también él lleva consigo los mismo patrones”. Mi pregunta era mucho más
complicada de lo que supuse. Miraron el cangrejo y lo primero que observaron fue que es
simétrico. Luego que no lo era. “Una tenaza es más grande que la otra, pero ambas están
formadas por las mismas partes”. Las dos tenazas del cangrejo se caracterizan por encarnar
relaciones similares entre las partes. Siempre figuras, formas y relaciones; algo que
caracterizaba al cangrejo como miembro de creatura, como cosa viviente.
La anatomía del cangrejo es repetitiva y rítmica. Los biólogos profesionales hablan de
homología filogenética para referirse a esa clase de hechos de los cuales un ejemplo es la
semejanza formal entre los huesos de mis extremidades y los de las extremidades de un
caballo.
Otra clase de hechos es lo que ellos llaman homología seriada3.
Las partes de un cangrejo están conectadas por diversas pautas de simetría bilateral,
homología serial, etc., conexiones de primer orden. Al contemplar el cangrejo y la langosta
volvemos a encontrar una conexión por pauta: conexión de segundo orden, u homología
filogenética4.
Una pauta propia de la especie es homología filogenética debemos descartar las magnitudes a
favor de las formas y figuras, pautas y relaciones. La anatomía gruesa exhibe tres niveles o
tipos lógicos de proposiciones descriptivas:
1. Las partes de cualquier miembro de creatura pueden compararse con otras partes del
mismo individuo para obtener las conexiones de primer orden.
2. Los cangrejos pueden compararse con las langostas o los hombres con los caballos, y
se encontraran similares relaciones entre las partes, obteniendo así las conexiones de
segundo orden.
3. La comparación entre cangrejos y langostas puede compararse con la comparación
entre hombres y caballos, dándonos conexiones de tercer orden.
La pauta que conecta es una metapauta. Es una pauta de pautas. Es esa metapauta la que
define esta amplia generalización: que son las pautas que conectan.
El espíritu es vacío, es ninguna-cosa, nada. Solo existe en sus ideas5, y también estas son
nadas. Las ideas son lo único inmanente, corporizado en sus ejemplos, y los ejemplos son,
nuevamente nadas.
Yo tenía dos bolsas de papel. En una estaba el cangrejo. En la otra tenia la grande y hermosa
concha vacia de un molusco.
Todas las espirales de este mundo, salvo los remolinos que se producen en las aguas, los
torbellinos de viento y las galaxias, están hechas de cosas vivientes.
Una espiral es una figura que conserva su forma, sus proporciones, a medida que crece en una
de sus dimensiones por adición en el extremo abierto. No hay espirales verdaderamente
estáticas.
La espiral no tiene simetría bilateral, ni está dividida en partes.
Tenían que descubrir: a. que toda simetría y división era en cierto modo el resultado, el saldo,
del hecho de crecer; b. que el crecimiento impone exigencias formales; y c. que una de estas
exigencias es satisfecha por la forma en espiral.

3
Homología es la semejanza formal entre dos organismos, tal que las relaciones entre ciertas partes de A son
similares a las relaciones entre las correspondientes partes de B. Dicha semejanza formal es evidencia de una
relacion evolutiva.
4
Filogenia es la historia evolutiva de la especie.
5
La menor unidad del proceso espiritual es una diferencia o distinción, o noticia de una diferencia. Lo que en el
lenguaje corriente se llama una idea parece ser un agregado complejo de tales unidades. Pero en el lenguaje
corriente se vacilaría en llamar una idea, por ejemplo, a la simetría bilateral de una rana o al mensaje de un único
impulso neuronal.
La concha del caracol porta su procronismo6: el registro de cómo resolvió sucesivamente, en su
propio pasado, un problema formal de formación de pauta. También ella proclama su
pertenencia a la pauta de las pautas que conecta.
Fuimos adiestrados para pensar en las pautas como cosas fijas. Para comenzar a pensar
acerca de la pauta que conecta lo correcto es considerarla primordialmente como una danza de
partes interactuantes, y solo secundariamente fijada por diversas clases de límites físicos y por
los límites que imponen de manera característica los organismos.
Una historia es un pequeño nudo o complejo de esa especie de conectividad que llamamos
relevancia.
Sea cual fuere el significado de la palabra historia, el pensar en términos de historias no aísla a
los seres humanos como algo distinto de la estrella de mar, las anemonas, los cocoteros y los
narcisos.
El contexto y la relevancia no han de ser solo características de la llamada conducta, (historias
proyectadas en la acción), sino también de esas historias interiores, las secuencias de la
conformación de la anemona. Debe haber relevancia en cada eslabón de la filogenia y entre un
eslabón y el siguiente.
Es como si la sustancia de que estamos hechos fuera totalmente trasparente y por ende
imperceptible, y como si las únicas apariencias de que podemos percatarnos fueran las
quebraduras y los planos de fractura de esa matriz trasparente. Los sueños y los perceptos y
las historias son quebraduras e irregularidades de una matriz uniforme y atemporal.
Les estoy brindando la noción de contexto, de pauta a lo largo del tiempo.
Cuando voy a ver a un psicoanalista freudiano, al entrar en su consultorio creo algo que
podemos llamar un contexto, que al menos simbólicamente queda limitado y aislado al cerrar la
puerta. La geografía de la habitación y la puerta es utilizada como representación de algún
extraño mensaje no geográfico.
Yo voy al analista con historias insertas en mi propio ser. Las pautas y secuencias de mis
experiencias infantiles están insertas en mí. Mi aprendizaje aconteció dentro de mi secuencia
vivencial de lo que hicieron esos otros importantes.
El analista ha cobrado importancia en los últimos tiempos y el paciente siente que debe verlo
como a un padre, pues nada tiene significado si no se lo ve en algún contexto. A esta visión se
la llama transferencia y es un fenómeno general en las relaciones humanas. Es una
característica universal de toda interacción entre personas, porque, después de todo, la
conformación de lo sucedido ayer entre tú y yo pasa a conformar nuestra manera de reaccionar
hoy uno frente al otro. Y esa conformación es, una transferencia del aprendizaje anterior.
Pensamos mediante historias. El analista debe estirarse o encogerse para amoldarse al lecho
de las historias infantiles de su paciente. Al referirme al psicoanálisis he limitado la idea de lo
que es una historia, sugiriendo que tiene algo que ver con el contexto, un contexto decisivo que
no está del todo definido y por consiguiente debe ser examinado.
Y la noción de contexto se liga a la de significado. Desprovistas de contexto, las palabras y las
acciones carecen de todo significado.
Sea cual fuere el significado de la palabra contexto, es una palabra apropiada, necesaria, para
describir todos estos procesos tan remotamente vinculados.
Supongamos que la evolución ocurrió y pasemos luego a preguntarnos por la naturaleza de la
homología. Preguntémonos que es un cierto órgano, de acuerdo con la luz que arroja sobre
ello la teoría evolutiva.
Es el contexto lo que fija el significado y tiene que ser el contexto receptor lo que provee de
significado a las instrucciones genéticas.
Se le atribuye significado al órgano considerando que desempeña un cierto papel en
secuencias de interacción entre el ser vivo y su ambiente. Llamo a esto contexto temporal. La
clasificación temporal corta trasversalmente la clasificación espacial de los contextos. La
embriología es formal.
Desde tierna edad se les inculca que la manera de definir algo es hacerlo mediante lo que
supuestamente es en si mismo, no mediante su relacion con otras cosas.

6
La verdad general de que los organismos portan evidencias de su crecimiento anterior. Es a la ontogenia (proceso
de desarrollo del individuo; la embriología mas todos los cambios que puedan imponer el ambiente y el habito)
como la homología a la filogenia.
La mayoría de nosotros recordamos que se nos dijo que el sustantivo es “el nombre de una
persona, lugar o cosa”, y también cuan aburrido era descomponer o analizar oraciones. Hoy
podría decirse a los niños que un sustantivo es una palabra que mantiene una cierta relacion
con un predicado, que el verbo mantiene una cierta relación con un sustantivo que es su sujeto,
y así sucesivamente. Podría utilizarse como base de las definiciones la relacion, y cualquier
chico se daría cuenta de que algo falla en la oración: “ir” es un verbo.
Podrían habernos enseñado algo acerca de la pauta que conecta: que toda comunicación
exige un contexto, que sin contexto no hay significado, y que los contextos confieren significado
porque hay una clasificación de los contextos. El lenguaje mismo es una forma de
comunicación. La estructura de lo que entra debe de algún modo reflejarse en la estructura de
lo que sale. La anatomía debe contener un análogo de la gramática, porque la anatomía en su
totalidad es una trasforma de material de mensaje, que debe configurarse de acuerdo con el
contexto. Configuración contextual no es sino otra manera de designar a la gramática.
Hay una pauta de pautas de conexión.
Ha de observarse que ha habido, y aun hay, en el mundo muchas epistemologías, diferentes y
hasta contrastantes entre sí, que han subrayado por igual la existencia de una unidad suprema
y la idea de que esa unidad suprema es estética. La similitud de estas visiones permite confiar
en que la gran autoridad de la ciencia cuantitativa puede ser insuficiente para rechazar una
belleza unificadora suprema.
Nuestra pérdida del sentido de la unidad estética fue un error epistemológico. Ese error puede
ser más serio que todas las pequeñas demencias que caracterizaron a esas epistemologías
más viejas, que coincidían en la unidad fundamental.
En la historia de la biología, Lamarck propuso su teoría del transformismo (evolución) que
partiendo de los protozoos, marchaba en sentido ascendente hasta el hombre y la mujer.
La biosfera de Lamarck era una cadena. La unidad epistemológica fue conservada.
En los cincuenta años subsiguientes se asistió al aumento exponencial de la Revolución
Industrial, al triunfo de la Técnica sobre el Espíritu, de modo tal que la epistemología
correspondiente a El origen de las especies fue una tentativa de excluir al espíritu como
principio explicativo. Luchar contra molinos de viento.
El pensamiento se asemeja a la evolución en que es un proceso estocástico.
Lo que debe investigarse y describirse es una vasta red o matriz de material entrelazado de
mensajes y de tautologías, premisas y ejemplificaciones abstractas.
La lógica es incapaz de abordar circuitos recurrentes sin generar paradoja, y las cantidades no
son precisamente la materia de que se componen los sistemas de comunicación complejos.
La lógica y la cantidad resultaron ser expedientes inapropiados para describir a los organismos,
sus interacciones y su organización interna.
John Von Newmann apunto hace treinta años en su teoría de los juegos, que las ciencias del
comportamiento carecen de un modelo reducido que cumpla en la biología y la psiquiatría el
papel que la partícula newtoniana cumplió en la física.
Es posible y conveniente pensar acerca de muchos problemas de orden y desorden en el
universo biológico y contamos hoy con una considerable provisión de instrumentos de
pensamiento que no utilizamos, en parte porque ignoramos muchas intelecciones actualmente
disponibles y en parte porque no queremos aceptar aquello que se deriva como principios
necesarios a partir de una concepción clara de los dilemas humanos.

Todo escolar sabe…


La ciencia como el arte, la religión, el comercio, la guerra y hasta el dormir, se basa en
presupuestos. Difiere de la mayoría de las otras ramas de actividad humana en esto: no solo
los senderos por los cuales discurre el pensamiento científico están determinados por los
presupuestos de los hombres de ciencia, sino que el objetivo de estos últimos es la
comprobación y revisión de los viejos presupuestos y la creación de otros nuevos.
Los católicos y los marxistas han meditado sobre los últimos 2500 años de pensamiento
humano o algo se les ha contado al respecto, y ambos reconocen en alguna medida la
importancia de los presupuestos filosóficos, científicos y epistemológicos7. A ambos es difícil
7
Epistemología es la rama de la ciencia combinada con una rama de la filosofía. Como ciencia, la epistemología es
el estudio de la manera en que determinados organismos o agregados de organismos conocen, piensan y deciden.
Como filosofía, es el estudio de los límites necesarios y otras características de los procesos del conocimiento, el
enseñarles, porque asignan tanta importancia a los presupuestos y premisas “correctos” que
toda herejía se convierte para ellos en una amenaza de excomunión. Cualquiera que sienta la
posible amenaza de una herejía se cuidara de tomar conciencia de sus propios presupuestos y
llegara a adquirir una cierta pericia en estas cuestiones.
Aquellos a quienes ni siquiera se les ocurre que es posible estar equivocado no pueden
aprender otra cosa que habilidades practicas.
Enunciar de manera formal o explicita una premisa o presupuesto es desafiar la bastante sutil
resistencia, no de un pensamiento contradictorio con el enunciado sino de la cultivada sordera
a que apelan los niños para mantener apartados los pronunciamientos de los padres, maestros
y autoridades religiosas.
Vale la pena tratar de reconocer provisionalmente ciertos presupuestos básicos que todos los
espíritus deben compartir o, a la inversa, definir el espíritu mediante la enumeración de esas
características comunicacionales básicas.
1. La ciencia nunca prueba nada
La ciencia a veces mejora las hipótesis y otras veces las refuta, pero probarlas es otra
cuestión, y esto tal vez no se produzca jamás, salvo en el reino de la tautología8 totalmente
abstracta.
La verdad significaría una correspondencia precisa entre nuestra descripción y lo que
describimos, o entre nuestra red total de abstracciones y deducciones y alguna comprensión
total del mundo exterior. En este sentido, la verdad no es asequible. Nunca podremos reclamar
haber alcanzado un conocimiento definitivo de nada.
El único fundamento que tienes es la preferencia por la respuesta más simple y tu confianza en
que mi desafío implicaba de hecho que la secuencia era ordenada y estaba incompleta. El
hecho siguiente nunca esta a tu alcance. No tienes otra cosa que tu esperanza en la
simplicidad y el hecho siguiente siempre puede conducirte al próximo nivel de complejidad.
La pauta puede ser modificada o quebrada por adición, por repetición, por cualquier cosa que
te fuerce a percibirla de otro modo y estos cambios no pueden jamás ser predichos con total
certidumbre, pues todavía no han sucedido.
No sabemos eficientemente de que manera el presente conducirá hacia el futuro.
La predicción no puede ser nunca absolutamente válida, y por ende la ciencia no puede nunca
probar una generalización o siquiera verificar un solo enunciado descriptivo y de esa forma
arribar a una verdad definitiva.
La ciencia es una manera de percibir y de conferir sentido, a nuestros perceptos. La percepción
solo opera sobre la base de la diferencia. Toda recepción de información es forzosamente la
recepción de noticias acerca de una diferencia y toda percepción de diferencia está limitada por
un umbral: lo subliminal no será grano aprovechable en nuestro molino. El conocimiento será
función de los umbrales de los medios de percepción con que contamos.
No solo no podemos predecir el próximo instante del futuro, sino que, en un plano más
profundo, tampoco podemos predecir la próxima dimensión de lo microscópico, lo
astronómicamente remoto o lo geológicamente antiguo. La ciencia, como método de
percepción está limitado, al igual que todos los demás métodos de percepción, por su
capacidad para recoger los signos exteriores y visibles de la verdad, sea lo que fuere esto
último.
La ciencia indaga, no prueba.
2. El mapa no es el territorio, y el nombre no es la cosa nombrada
En todo pensamiento, o percepción, o comunicación de una percepción, hay una trasformación,
una codificación, entre la cosa sobre la cual se informa y lo que se informa sobre ella. La
relacion entre esa cosa misteriosa y el informe sobre ella suele tener la índole de una
clasificación, la asignación de una cosa a una clase. Poner un nombre es siempre clasificar y
trazar un mapa es en esencia lo mismo que poner un nombre.
Tal vez, solo el hemisferio dominante del cerebro traza el distingo entre el nombre y la cosa o
nombrada, o entre el mapa y el territorio; el hemisferio simbólico y afectivo es probablemente
incapaz de hacer esas distinciones. Siempre habrá, muchísimas situaciones en las que la
respuesta no está guiada por la distinción lógica entre el nombre y la cosa nombrada.
pensamiento y la decisión.
8
Conjunto de proposiciones conectadas entre sí en el que no puede ponerse en duda la validez de los nexos que las
unen. No se postula que las proposiciones sean verdaderas.
3. No hay experiencia objetiva
Toda experiencia es subjetiva. Son nuestros cerebros los que fabrican las imágenes que
creemos percibir.
Es significativo que toda percepción tiene las características de una imagen. Un dolor está
localizado en algún sitio; tiene comienzo y un fin, una ubicación y se destaca de lo que lo
rodea, a manera de trasfondo. Estos son los elementos componentes de una imagen. La
experiencia de lo exterior siempre esta mediada por determinados órganos sensoriales y vías
neurales. Los objetos son creación mía, y mi experiencia de ellos es subjetiva, no objetiva.
Muy pocas personas dudan de la objetividad de datos sensoriales tales como el dolor o sus
imágenes visuales del mundo exterior. Nuestra civilización tiene profundas raíces en esta
ilusión.
4. Los procesos de formación de imágenes son inconscientes
Hasta un dolor es ciertamente una imagen creada.
Los procesos de la percepción nos son inaccesibles; solo tenemos conciencia de los productos
de esos procesos y, desde luego, son esos productos los que necesitamos. Estos dos hechos
generales son para mí el comienzo de la epistemología empírica: primero, que yo no tengo
conciencia de los procesos de construcción de las imágenes que conscientemente veo, y
segundo, que en estos procesos inconscientes aplico toda una gama de presupuestos que se
incorporan a la imagen terminada.
Las imágenes que vemos son en realidad fabricadas por el cerebro o espíritu.
Para crear la apariencia de profundidad en las imágenes que forjamos al mirar el mundo a
través de cinco claves principales:
1. Tamaño de la imagen física sobre la retina: no podemos ver esta imagen, de modo
que sería más exacto decir que la primera clave de la distancia es el ángulo que el
objeto subtiende en el ojo. Este ángulo tampoco es visible. La clave de la distancia
sobre la cual informa el nervio óptico es, el cambio en el ángulo subtendido. Es
imposible construir en palabras una descripción aceptable de lo que debe de
suceder en el más simple acto de visión. El lenguaje no suministra medio alguno de
expresión para lo que no es conciente.
2. Contraste en el brillo: la alternancia de iluminación, como la alternancia de tamaño,
creaba la apariencia de una aproximación y retroceso.
La secuencia de experimentos mostraba luego que estas dos claves (tamaño y brillantez)
podían jugar entre sí creando una contradicción. Ciertas claves predominan sobre otras.
En la paralaje9 normal, cuando miramos desde la ventanilla de un tren en movimiento, los
objetos próximos nos parecen quedar rápidamente detrás, mientras que por otro lado las
montañas lejanas van quedando atrás tan lentamente que, por comparación con las vacas, casi
parecen viajar con el tren.
Los procesos inconscientes de formación de imágenes creaban la imagen apropiada.
La maquinaria de la percepción creaba la imagen según las reglas de la paralaje, reglas que
expusieron por primera vez los pintores del Renacimiento; y todo este proceso, la creación de
la imagen con sus intrínsecas conclusiones tomadas de las claves de la paralaje, sucedía bien
fuera de mi conciencia. Las reglas del universo que creemos conocer están profundamente
incorporadas a nuestros procesos de percepción.
La epistemología, en el nivel de la historia natural, es en su mayoría inconsciente y difícil de
modificar.
No existe un libre arbitrio contra las órdenes inmediatas de las imágenes que la percepción
presenta al ojo del espíritu, pero merced a una ardua practica y a la autocorrección es posible
alterar esas imágenes.
El fenómeno de la formación de imágenes es un misterio. No sabemos cómo se produce, ni
para qué.
Tiene una especie de sentido adaptativo presentar a la conciencia solo las imágenes, sin
desperdiciar proceso psicológico en la toma de conciencia de su producción, pero lo cierto es
que no existe una razón clara y primordial por lo cual debamos utilizar imágenes, ni tampoco,

9
Apariencia de movimiento en los objetos observados que se crea cuando el ojo del observador se mueve con
respecto a ellos; la diferencia entre la posición aparente de los objetos vistos con un solo ojo y su posición aparente
vistos con el otro ojo.
en verdad, para que seamos consientes de un fragmento cualquiera de nuestros procesos
anímicos.
Puede especularse que tal vez la formación de imágenes sea un método conveniente o
económico de pasar información a través de algún tipo de interfase. Cuando una persona debe
actuar en un contexto situado entre dos maquinas, es conveniente que estas suministren su
información a esa persona en forma de imágenes.
El sistema contiene dos interfases: sistema sensorial-hombre y hombre-sistema efector. Es
concebible que en un caso de esta índole tanto la información10 de entrada como la de salida
puedan procesarse en forma digital, sin transformación en un modo icónico. Este último es más
conveniente, no solo porque, siendo humano, soy un productor de imágenes anímicas, sino
también porque en estas interfases las imágenes son económicas o eficientes. Los mamíferos
producen imágenes porque sus procesos espirituales deben habérselas con muchas interfases.
Tal vez sea muy positivo que no sepamos demasiado acerca del trabajo de producción de las
imágenes perceptuales. Somos libres de creer lo que nos dicen nuestros sentidos.
5. La división del universo percibido en partes y totalidades es conveniente y puede
ser necesaria, pero ninguna necesidad determina de qué modo debe practicársela
La explicación debe nacer siempre de la descripción, pero la descripción de la que nace
contendrá siempre, necesariamente, características arbitrarias como las que hemos
ejemplificado aquí.
6. Las secuencias divergentes son impredecibles
De acuerdo con la imagen popular de la ciencia, todo es, en principio, predecible y controlable;
y si algún suceso o proceso no lo es en el presente estado de nuestro conocimiento, con un
poco mas de conocimiento y con un poco mas de habilidad practica podremos predecir y
controlar las variables indomadas.
Esta concepción es errónea, no solo en los detalles sino por principio. Es posible definir
grandes clases de fenómenos en que la predicción y el control son simplemente imposibles,
por razones muy fundamentales pero muy comprensibles.
Cuanto más precisos sean mis métodos de laboratorio, más impredecibles serán los sucesos.
Sometida a una tensión11, una cadena se romperá en su eslabón más débil. Hasta ahí, es
posible predecir. Lo difícil es saber cuál es el eslabón más débil antes de que se rompa.
Podemos conocer lo genérico, pero lo específico escapa a nosotros. Una buena cadena es
homogénea, y no hay predicción posible. Como no podemos saber exactamente cuanta tensión
se necesitara para quebrar la cadena.
Como no podemos decir donde comenzara el cambio, tampoco podemos decir cuándo
comenzará.
Al final, habrá siempre una diferencia que servirá como núcleo para el cambio.
Para que el proceso se inicie se necesita un núcleo, un punto diferenciado, que en el caso de
una solución sobresaturada puede ser, un cristal microscópico.
La filosofía de Marx, siguiendo a Tolstoi, insiste en que los grandes hombres que han sido los
núcleos históricos de profundos cambios o invenciones sociales son irrelevantes, en cierto
sentido, con respecto a los cambios que ellos precipitaron.
Los marxistas dirían que debe haber un eslabón más débil, que bajo las fuerzas sociales o
tensiones apropiadas ciertos individuos serán los primeros en iniciar una tendencia, y que no
importa quienes sean.
Importa quién inicia la tendencia.
Es una tontería afirmar que no importa qué individuo actúe como núcleo del cambio. Esto es
precisamente lo que hace impredecible la historia del futuro. El error marxista es un simple
desacierto grosero en tipificación lógica, una confusión del individuo con la clase.
7. Las secuencias convergentes son predecibles
Los componentes de una jerarquía russelliana son entre sí como el miembro a la clase, como
la clase a la clase de clases, o como la cosa nombrada al nombre.
Lo importante acerca de las secuencias divergentes es que nuestra descripción de ellas se
refiere a individuos, en especial a moléculas individuales.
10
Cualquier diferencia que importa.
11
Falta de entropía: condición que se produce cuando el ambiente externo o una enfermedad interna impone a la
capacidad de ajuste del organismo demandas excesivas o contradictorias. El organismo, habiendo agotado ya las
alternativas neutrales de que dispone, carece de flexibilidad y la necesita.
El movimiento de los planetas dentro del sistema solar, la tendencia de una reacción química
en una mezcla iónica de sales, el impacto de las bolas de billar, todos estos son fenómenos
predecibles porque nuestra descripción de los sucesos se refiere al comportamiento de
inmensas multitudes o clases de individuos. Esto es lo que hace que la estadística tenga
alguna justificación científica, siempre y cuando el especialista en estadística recuerde en todo
momento que sus enunciados solo están referidos a agregados de individuos.
En este sentido, las llamadas leyes probabilísticas actúan como mediadoras entre las
descripciones del comportamiento del individuo y las del comportamiento de la grosera
multitud.
Sea como fuere, en los procesos estocásticos12, así de la evolución como del pensamiento, lo
nuevo solo puede arrancar de lo aleatorio. Y para que lo nuevo arranque de lo aleatorio,
cuando ocurre que se presenta y si es que ocurre, se requiere alguna suerte de dispositivo
selectivo que dé cuenta de la persistencia y vigencia de la nueva idea. Alguna especie de
selección natural, con toda su perogrullada y su tautología, debe prevalecer. Lo nuevo, para
persistir, debe ser de tal suerte que dure más que sus alternativas. Entre las ondas de lo
aleatorio, la que más perdura es la que perdura más que aquellas ondas que no perduran
tanto. Esa es la teoría de la selección natural.
8. “Nada puede provenir de la nada”
Las máximas medievales son:
a. La ley de la conservación de la materia y su inversa, la que dice que no puede
esperarse que aparezca ninguna materia nueva en el laboratorio (nada puede
crearse de la nada por poder divino).
b. La ley de conservación de la energía y su inversa, que no puede esperarse que
aparezca nueva energía en el laboratorio.
c. El principio que demostró Pasteur: no puede esperarse que aparezca nueva materia
viviente en el laboratorio.
d. El principio de que no puede crearse un nuevo orden o pauta sin información.
Son reglas de expectativa más que leyes de la naturaleza.
Nuestro principal interés radica en la última proposición de la serie, la que dice que en los
ámbitos de la comunicación, la organización, el pensamiento, el aprendizaje y la evolución,
nada puede provenir de la nada sin información.
Esta ley difiere de las leyes de conservación de la energía y de la masa por cuanto no hay en
ella ninguna clausula que niegue la destrucción y perdida de información, pauta o entropía
negativa. La pauta y/o la información es con toda facilidad tragada por lo aleatorio. Casi
cualquier perturbación, aun el mero movimiento browniano13, los destruirá. La información
puede ser olvidada o confundida. Los libros que contienen los códigos pueden perderse.
Los mensajes dejan de serlo cuando nadie puede leerlos. Cualquier regularidad, para estar
dotada de significado debe encontrar regularidades complementarias, tal vez habilidades
humanas, y estas habilidades son tan evanescentes como las pautas mismas.
La habilidad para responder al mensaje se genera en el reverso, en la otra cara del proceso de
evolución: es la co-evolucion14.
Paradójicamente, la profunda verdad parcial de que nada puede provenir de la nada en el
mundo de la información y la organización se topa con una notable contradicción en la
circunstancia de que el cero, la total ausencia de todo suceso indicador, puede ser un mensaje.
La carta que tú no escribes, las disculpas que no ofreces, el alimento que no le dejas en el
plato al gato: todos ellos pueden ser mensajes suficientemente y eficaces porque el cero
puede, dentro del contexto, ser significativo; y quien crea el contexto es el receptor del
mensaje. Esta capacidad de crear contexto es una aptitud del receptor y adquirirla es su mitad
de la co-evolucion antes mencionada. Debe hacerlo mediante el aprendizaje o mediante una
mutación15 afortunada, o sea, mediante una incursión exitosa en lo aleatorio. En cierto sentido,
el receptor debe estar predispuesto para el descubrimiento apropiado cuando este se produce.
12
Una secuencia de sucesos es estocástica si combina un componente aleatorio con un proceso selectivo, de
manera tal que solo le sea dable perdurar a ciertos resultados del componente aleatorio.
13
El movimiento en zigzag, continuo e impredecible, de las moléculas, causado por el choque de unas contra otras.
14
Sistema estocástico de cambio evolutivo en el que dos o más especies interactúan de modo tal que los cambios
en la especie A preparan el terreno para la selección natural de los cambios en la especie B. los cambios posteriores
en la especie B preparan el terreno para la selección de cambios más similares en la especie A.
La predisposición puede servir para seleccionar componentes de lo aleatorio que así se
convierten en información nueva.
Epigénesis16 es la palabra preferida de Waddington para el campo central de sus intereses,
cuyo antiguo nombre era embriología. Ella subraya el hecho de que todo paso embriológico es
un acto de devenir (génesis en griego) que debe construirse sobre (epi en griego) el statu quo
ante inmediatamente anterior. De hecho, de acuerdo con la teoría convencional no existe en
este caso ninguna información nueva.
Idealmente, la epigénesis debería parecerse al desarrollo de una compleja tautología en la que
nada se agregara una vez establecidos los axiomas y definiciones.
En contraste con la epigénesis y la tautología, que constituyen los mundos de la réplica, esta
todo el reino de la creatividad, el arte, el aprendizaje y la evolución, en que los procesos de
cambio en curso se alimentan de lo aleatorio. La esencia de la epigénesis es la repetición
predecible; la esencia del aprendizaje y la evolución, la exploración y el cambio.
En la transmisión de la cultura humana la gente siempre trata de repetir o replicar, de pasar a la
próxima generación las habilidades y valores de los progenitores, pero ese intento falla
inevitablemente, porque la trasmisión cultural está conectada con el aprendizaje, no con el
ADN17. El proceso de trasmisión de la cultura es una especie de hibrido o mezcla de los dos
ámbitos. Debe procurar recurrir a los fenómenos del aprendizaje a los fines de la repetición
puesto que lo que tienen los progenitores fue aprendido por ellos.
Es interesante que entre los dos mundos se encuentre el fenómeno cultural de la explicación:
el cartografiar, sobre la tautología, los sucesos no conocidos.
Los dominios de la epigénesis y de la evolución están tipificados, en un nivel más profundo, por
los paradigmas gemelos de la segunda ley de la termodinámica: 1.que las operaciones
probabilísticas aleatorias siempre se tragaran el orden, la pauta y la entropía negativa pero
2.que para la creación de un nuevo orden son indispensables las operaciones de lo aleatorio,
la plétora de alternativas no resueltas (entropía). En lo aleatorio los organismos recogen
nuevas mutaciones, y allí encuentra sus conclusiones el aprendizaje estocástico. La evolución
tiene un punto culminante: la saturación ecológica de todas las posibilidades de diferenciación.
9. El numero es diferente de la cantidad
Los números son el producto del recuento; las cantidades, el producto de la medición. Es
verosímil que los números sean exactos, porque existe una discontinuidad entre cada entero y
el siguiente: entre “dos” y “tres” hay un salto; pero en el caso de la cantidad, no existe ese
salto, y por ello es imposible que una cantidad cualquiera sea exacta. La cantidad es siempre
aproximada.
Existe un subconjunto de pautas a cuyos miembros se los llama comúnmente números. No
todos los números son producto del recuento; los más pequeños y más frecuentes, a menudo
no son contados sino reconocidos como pautas de un solo vistazo.
El número es el mundo de la pauta, la Gestalt y el cálculo digital; la cantidad es el mundo del
cálculo analógico18 y probabilístico.
La distinción entre números y cantidades no es trivial.
10. La cantidad no determina la pauta

15
Un vástago puede diferir de sus progenitores por las siguientes razones: 1.cambios en el ADN llamados
mutaciones, 2.reordenamiento de los genes en la reproducción sexual, 3.cambios somáticos que el individuo
adquiere durante su vida como respuesta a la presión del ambiente, el habito, la edad, etc, y 4.la segregación
somática, perdida o reordenamiento de genes en la epigenesis que da por resultado fragmentos tisulares de
configuración genética diferenciada. Los cambios genéticos son siempre digitales, pero la teoría moderna prefiere
suponer que la evolución se compone de cambios pequeños. Los grandes contrastes evolutivos son la consecuencia
de la combinación de gran número de cambios mutativos pequeños.
16
Los procesos de la embriología concebidos en su relacion, en cada estadio, con el statu quo ante.
17
Genética: la ciencia de la genética se ocupa de todos los aspectos de la herencia y variación de los organismos, y
de los procesos de crecimiento y diferenciación dentro del organismo.
Genotipo: conjunto de formulas y mandatos que constituyen el aporte hereditario a la determinación del fenotipo
(conjunto de proposiciones que integran la descripción de un organismo real; la apariencia y características de un
organismo real).
18
Digital: una señal es digital si existe discontinuidad entere ella y otras señales de las que deba distinguírsela. Si y
no son ejemplos de señales digitales. Cuando una magnitud o cantidad en la señal es utilizada para representar una
cantidad que varía de manera continua en el referente, se dice que la señal es analógica.
Es imposible, en principio, explicar una pauta cualquiera invocando una única cantidad; pero un
cociente entre dos cantidades es ya el comienzo de una pauta. Cantidad y pauta son de
diferente tipo lógico y no se amoldan entre sí en un mismo acto de pensamiento.
Todo cambio de pauta que suceda será impredecible o divergente.
11. En biología no hay “valores” monótonos
Un valor monótono es aquel que o bien solo aumenta, o bien solo disminuye. La curva que lo
representa no tiene quebraduras; o sea, nunca pasa del aumento a la disminución o viceversa.
Las sustancias, objetos, pautas o secuencias de experiencia que son deseadas por el hombre
y en algún sentido, buenos para su organismo nunca son tales que una mayor cantidad de
ellos sea siempre mejor que una cantidad menor. Para todos los objetos y experiencias hay
una cantidad que tiene valor óptimo. Por encima de esa cantidad, la variable se vuelve toxica;
por debajo de ella, el ser humano siente privación.
Esta característica no se cumple en el caso del dinero, que es siempre transitivamente
valorado. Se supone que una mayor cantidad de dinero es siempre mejor que una menor
cantidad. Probablemente en el caso de todos los componentes de una relacion, es mejor una
cantidad suficiente que un exceso. Hasta de la psicoterapia podemos tener un exceso. Una
relacion sin querellas es aburrida, y una relacion con demasiadas querellas es toxica. Lo
deseable es que la relación tenga un grado óptimo de conflictos. El dinero, si en lugar de
considerarlo en si mismo lo evaluamos por los efectos que produce en los seres humanos que
lo poseen, se vuelve toxico mas allá de cierto punto. La filosofía del dinero, el conjunto de
presupuestos que hacen que el dinero sea cada vez mejor cuanto más tengamos de él, es
completamente antibiológica. Parece que a las cosas vivas puede enseñárseles esta filosofía.
12. A veces lo pequeño es hermoso
Cada uno tiene adicción al tamaño que es. El grandor o la pequeñez originan problemas
puramente físicos que afectan al sistema solar, a los puentes y a los relojes de mano; pero
además estos problemas, hay otros que son propios de los conglomerados de materia viva, ya
se trate de seres individuales o de ciudades enteras.
El cambio de una de las variables deja al descubierto un valor crítico de la otra.
El crecimiento añade otro orden de complejidad a los problemas del grandor de las cosas
vivas. El interrogante que se plantea es si él ha de alterar las proporciones del organismo. Los
problemas de la limitación del crecimiento son enfrentados de distinto modo por diferentes
seres vivos.
En algunos animales superiores, el crecimiento es controlado. El ser alcanza un tamaño, o
edad, o etapa en que el crecimiento simplemente se detiene. Sometidas a ese control, las
células dejan de crecer y de dividirse. Cuando los controles ya no operan, el resultado es el
cáncer.
Poseemos un conocimiento notablemente escaso del sistema de mensajes que controla el
crecimiento. Debe existir todo un sistema de interconexiones hasta ahora apenas estudiado.
13. La lógica es un modelo deficiente de la causa y el efecto
Utilizamos las mismas palabras para referirnos a secuencias lógicas y a secuencias de causa y
efecto.
Pero los “si… entonces…” de la lógica del silogismo son muy distintos de los “si… entonces…”
de la causa y el efecto. En una computadora, que opera por causa y efecto, en la que un
transistor pone en movimiento al otro, las secuencias de causa y efecto se emplean para
simular la lógica.
Cuando las secuencias de causa y efecto se vuelven circulares, la descripción o trazado de
esas secuencias en la lógica atemporal se torna autocontradictoria. Se generan paradojas que
la lógica pura no puede tolerar.
Los “si… entonces…” de la causalidad contienen tiempo, mientras que los “si… entonces…” de
la lógica son atemporales. De esto se desprende que la lógica es un modelo incompleto de la
causalidad.
14. La causalidad no opera hacia atrás
La lógica a menudo puede ser invertida, pero el efecto nunca precede a la causa. Los griegos
se inclinaban a creer en lo que luego se denomino causas finales; pensaban que la pauta
generada al final de una secuencia de sucesos podía considerarse de algún modo, causal
respecto del derrotero seguido por esa secuencia. Esto condujo a todo el asunto de la
teleología (telos significa el fin o finalidad de una secuencia de sucesos).
Los pensadores de la biología se enfrentaron con el problema de la adaptación19. Parecía que
las tenazas del cangrejo estaban para agarrar cosas. La dificultad siempre residía en hacer
retroceder el razonamiento desde la finalidad de las tenazas a la causa de su desarrollo.
Durante mucho tiempo se considero herético en biología creer que las tenazas estaban allí
porque eran útiles. Esta creencia contenía la falacia teleológica, una inversión de la causalidad
en el tiempo.
El pensamiento lineal20 progresivo siempre generara o bien la falacia teleológica (de que el fin
determina el proceso), o bien el mito de alguna instancia sobrenatural de control.
Cuando los sistemas causales se tornan circulares un cambio en una parte cualquiera del
círculo puede considerarse como causa de un cambio, en un momento posterior, en cualquier
variable y en cualquier lugar del círculo.
15. Por lo común, el lenguaje solo destaca uno de los aspectos de una interacción
cualquiera
Siempre hablamos como si una cosa pudiera tener cierta característica. Así está hecho nuestro
lenguaje.
Pero esta manera de hablar no es correcta para la ciencia o la epistemología. Para pensar
correctamente, conviene suponer que todas las cualidades y atributos, adjetivos, etc., se
refieren al menos a dos conjuntos de interacciones en el tiempo.
El lenguaje afirma de continuo, mediante la sintaxis de sujeto y predicado, que las cosas de
alguna manera tienen cualidades y atributos. Una manera más precisa de hablar insistiría en
que las cosas son producidas, en que se las concibe separadas de otras cosas y en que sus
relaciones internas y su comportamiento en relacion con otras cosas y con el hablante son lo
que las torna reales.
Es preciso tener bien en claro esta verdad universal: sean lo que fueren las cosas en su mundo
pleromático y cosístico, solo pueden ingresar en el mundo de la comunicación y del significado
merced a sus nombres, sus cualidades y sus atributos.
16. Las palabras “estabilidad” y “cambio” describen unas partes de nuestras
descripciones
“Estable” suele utilizarse como un adjetivo aplicado a una cosa. El objeto estable no se
modifica bajo el impacto o la tensión derivados de alguna variable interna o externa, o quizá,
resiste el paso del tiempo.
Si empezamos a investigar que hay detrás de este uso de la estabilidad, hallaremos una amplia
gama de mecanismos. En el nivel más simple, tenemos la dureza o la viscosidad físicas,
cualidades descriptivas de las relaciones de impacto entre el objeto estable y algún otro. En
niveles más complejos, toda la masa de procesos interconectados llamada vida puede estar
involucrada en hacer que nuestro objeto perdure en un estado de cambio capaz de mantener
ciertas constantes necesarias, como la temperatura del cuerpo, la circulación de la sangre, la
cantidad de glucosa en la sangre, o aun la vida misma.
Cuando utilizamos la palabra estabilidad al referirnos a cosas vivas o a circuitos que se
autocorrigen, deberíamos seguir el ejemplo de las entidades sobre las cuales hablamos. Esta
estabilidad es el resultado de cambios continuos en las descripciones de la postura del
acróbata y de la ubicación de su polo de equilibrio.
Nuestros enunciados acerca de la estabilidad de entidades vivas deben ser siempre rotulados
con referencia a cierta proposición descriptiva, de modo tal que la tipificación de la palabra
estable resulte clara. Toda proposición descriptiva debe caracterizarse según la tipificación
lógica de sujeto, predicado y contexto.
Todo enunciado acerca del cambio exige las mismas precisiones. Tanto lo que cambia cuanto
lo que sigue siendo lo mismo son proposiciones descriptivas, pero de orden diferente.
Siempre que un científico tiene ante sí una lista, por un impulso natural empieza a clasificar u
ordenar sus miembros. El agrupamiento que yo he fijado es el siguiente:

19
Características de un organismo mediante la cual parece ajustarse mejor a su ambiente y modo de vida. El
proceso de lograr ese ajuste.
20
Lineal es un término especializado de la matemática, relacion entre variables tal que, al representarla en
coordenadas cartesianas ortogonales, se obtiene una línea recta. Lineal progresiva es la relacion entre una serie de
causas o argumentos en que la secuencia no vuelve al punto de partida. Lo opuesto de lineal es no lineal, y lo
opuesto de lineal progresiva es recurrente.
 Primer grupo: incluye los presupuestos 1 a 5 que parecen aspectos conexos del
fenómeno necesario de la codificación. La proposición de que la ciencia nunca prueba
nada se reconoce fácilmente como un sinónimo de la distinción entre mapa y territorio:
ambas derivan de los experimentos de Ames y de la generalización de la historia natural
en el sentido de que no hay experiencia objetiva. El criterio que resulta indispensable es
el de la simplicidad versus la complejidad. El análisis de las totalidades y las partes en
la proposición 5 es una formulación de una clase común de trasformación que tiene
lugar en los procesos que llamamos descripciones.
 Segundo grupo: las proposiciones 6, 7 y 8 forman este grupo que se ocupa de las
cuestiones referidas a lo aleatorio y lo ordenado. La idea de que lo nuevo solo puede
sacarse de lo aleatorio esta en casi total contradicción con la inevitabilidad de la
entropía.
 Tercer grupo: se oponen, en la proposición 9, el número y la cantidad. El tipo de
pensamiento referido a la cantidad se asemeja en muchos aspectos al que gira en torno
del concepto de energía, en tanto que el concepto de numero esta mucho más
íntimamente vinculado con los de pauta y negentropia. Este grupo incluye las
proposiciones de 9 a 12.
 Cuarto grupo: lo constituyen las proposiciones de 13 a 16.

GREGORY BATESON: UN PENSAMIENTO (COMPLEJO) PARA PENSAR LA


COMPLEJIDAD. UN INTENTO DE LECTURA/ESCRITURA TERAPEUTICA – GUIDO LAGOS
GARAY
Tuvo “académica” formación científica, en biología (tempranamente trabaja con su padre-
William Bateson- “fundador” de la genética), en antropología (investigador conjunto con su
primera esposa, Margaret Mead), Bateson es un personaje no fácilmente encasillable en
disciplina alguna. Se mueve en todas las ciencias humanas: comunicación, etnología y
antropología, psiquiatría/psicología, genética, filosofía, biología, zoología, etología y etiología,
cibernética, etc y etc. Él se interesa en la historia natural de las ideas o en la ecología de la
mente.
Sobre el personaje, a modo de provocación
Bateson busca sentar las bases para poder construir un modo reflexivo tal, que pueda dar
cuenta de las complejidades que configuran el proceso de aquello que llamamos pensar,
reflexionar, idear, mentalizar, etc. Busca dar cuenta de cómo se configuran esos procesos
mentales que suponemos superiores y solo exclusivos del homo sapiens-sapiens. El busca
poner en evidencia que la acción de (auto-meta) reflexión que nos lleva a pensar sobre nuestro
pensamiento (la conciencia superior), pese a la estética y a la simplicidad aparente –tanto del
acto realizado como del objeto que observamos con dicha acción (auto-meta) reflexiva- no es
asunto simple para el desarrollo y para la evolución de nuestras propias vidas. Para Bateson la
(auto-meta) reflexión sobre nuestros modos reflexivos tiene profundas consecuencias en el
modo de “sentir (se) (en el) mundo”.
La aparente contradicción y autoreferencialidad del “proyecto batesoniano” se hace evidente: él
intenta complejizar nuestros modos reflexivos para así poder abrir caminos que nos permitan
reflexionar acerca de la complejidad misma. Bateson busca-con la (auto-meta) reflexión-
complejizar aun mas lo que ya es, de por sí mismo, bastante complejo. Ese es el asunto central
y esa será la obsesión que recorrerá toda su obra: complejizar la complejidad.
Para Bateson aquello que llamamos “realidad” no es algo tan simple como para postular que
lisa y llanamente esa realidad se “proyecta” o se “representa” en nuestras mentes. Las ideas,
entendidas como reflejos internos de una realidad entendida como un mundo externo a
nosotros, no le satisface en absoluto. Para él, dicha realidad, no es sino una red muy compleja
de relaciones, procesos y también extrañas y paradojales interconexiones de diferentes planos,
niveles y componentes, entre los cuales nosotros estamos también comprendidos: ese estar
comprendidos es bastante más complejo que el hecho de ser simples observadores externos y
pasivos de dicha realidad. Nuestra mente no es un “espejo-pantalla” en el cual se reflejen (o
donde se atrape) un mundo exterior independiente a nosotros mismos. En Bateson la realidad
es algo bastante más densa que algo así como un objeto extendido allí afuera de nosotros.
Nuestra relacion con dicha realidad es mucho más sofisticada que un mero aceptar y creer que
nos hacemos- en el espíritu- algo así como una representación interna de ella. En esa realidad,
nosotros estamos enredados… literalmente: los humanos somos seres en-red-dados. Y asumir
ello no puede tener sino consecuencias radicales en el modo de “sentir (nos) en el mundo”.
En Bateson encontraremos observación inter y transdisciplinaria. En ello radica la dificultad y/o
la imposibilidad de encasillarlo en alguna disciplina. Todo ello no es un hecho arbitrario ni
muchos menos trivial. Bateson se mueve y se desplaza entre diferentes disciplinas, y lo hace
de un modo tal que siempre intentará ubicarse por encima de los límites de cualquiera de esas
disciplinas. Es esa libertad de mirarlo todo desde ningún lugar ya predefinido (que en términos
batesoniano es análogo a mirarlo todo desde la mayor cantidad de lugares posibles) lo que le
da la frescura y la libertad que emana de su reflexión. Bateson todo lo toca sin comprometerse
con absolutamente nada que ya haya tocado aquello que él se encuentra observando. Su
modo reflexivo no es solamente un pensamiento provocador, estamos frente a una verdadera
transgresión de las metodologías disciplinarias. Se trata de una reflexión sub-versiva, y ello en
la acepción etimológica de dicho término. Bateson se encuentra siempre por debajo del verso
(instalado) porque todo lo ve y lo observa desde un lugar que es inubicable. Y ese lugar
inubicable es lo que aquí llamamos observación transdisciplinaria.
La singularidad y la potencialidad del pensamiento batesoniano se debe a la amplitud de su
alcance y también a su generalidad. El desafía los (pre)supuestos básicos e incluso los
métodos en los que descansan las diferentes ciencias en las que el mismo incursionó. El
objetivo de esa actitud intelectual es evidente: se pretende poner de manifiesto las
epistemologías en las que descansan los fragmentadores formatos disciplinarios. Para
Francisco Varela toda época es ciego a los fundamentos de lo que toma por cierto y evidente.
La actitud intelectual de Bateson busca develar la invisibilidad de esos fundamentos
disciplinarios. Allí radica lo más profundo del trasfondo trasgresor de su pensamiento. Trata de
construir una superficie descriptiva que sustentan los diferentes modos de pensamiento: él
intenta develar y hacer sentir las bases mismas que han configurado históricamente el
conocimiento científico occidental surgido en el Renacimiento.
Bateson buscará situarse en los confines de un pensamiento abierto, global, holístico, macro y
meta abarcador, tanto del objeto sobre el que reflexiona, como también del vínculo que dicho
objeto establece. Se busca generar un modo reflexivo que contenga en si mismo las
condiciones y el contexto que hacen posible que –tanto el objeto como la reflexión sobre el-
emerjan.
Bateson buscara siempre generar relaciones nuevas entre los fenómenos y procesos que
analiza. No observa “objetos” aislados, sino relaciones entre ellos para así poder establecer
conexiones nuevas entre lo que el observa. Se trata siempre de construir puentes nuevos; esas
nuevas relaciones establecidas son sus “pautas (patterns) que conectan”, en la nomenclatura
que el mismo nos propone. Ofrece un desafío radical a la lógica occidental que nos ha
acostumbrado a métodos –inductivos y/o deductivos- para establecer ligazones o relaciones.
Formatos sesgados para establecer conexiones que solo pueden conducirnos a observar
líneas mecánicas de causalidad entre aquello que observamos. Bateson reflexiona y conecta
de un modo abductivo, es decir, el nos propone relacionar todos aquellos eventos o sucesos
que caen bajo su observación. Construir o revelar “analogías formales” entre los fenómenos
que se encuentran bajo su aguda mirada. En su “método reflexivo” (abducción) se logran
amalgamar (fundir-fusionar) la necesaria creatividad con el rigor analítico necesario a la
reflexión académica. Toda reflexión es desde luego una creación, que contiene siempre, un
componente lúdico. Bateson trata de fundir el rigor intelectual con la creatividad y el juego. La
reflexión puede y debe ser una actividad lúdica para que de dicho componente lúdico emerja la
novedad de la reflexión.
La abducción batesoniana es creativa por cuanto permite hacer surgir relaciones nuevas allí
donde la cultura, el conocimiento instalado y el sentido común, tienden a mantenerlas ocultas.
Al establecer relaciones que desconciertan, que confunden (co-fundir, fusionar, conectar) y que
asombran (sacan de la sombra, develan) que él está buscando forzar al receptor de su
discurso a dejar de lado las certezas generadas en sus (pre)supuestos cognitivos para así
quedar (abiertos a reflexionar) de un modo diferente al habitual. Nos fuerza a reflexionar
creativamente. Se trata de descubrir nuevos modos de pensar aquello que ya se ha pensado.
Se trata de empujar al auditorio a re-contextualizar constantemente sus modos cognitivos. El
brujo crea contextos y él es un brujo extraordinario. Genera contextos de y para la reflexión.
Siendo profesor de un centro de estudios superiores se comentaba que Bateson sabía algo
que nunca quería decir, que el escondía algo respecto de lo que hablaba en clases.
Sospechaban los estudiantes que él no decía todo lo que podía decir. Siempre ocultaba algo de
su reflexión. Bateson no puede sino concluir en un darse cuenta (awareness) que él piensa de
una manera diferente a la que se acostumbra a reflexionar entre los otros profesores. Su modo
de razonar era diferente al modo de razonamiento del resto de sus colegas. Más tarde dirá que
su epistemología –definida por él como el conocer cómo se conoce aquello que se conoce- era
diferente. Comienza entonces a intentar establecer los fundamentos de dicha otra
epistemología, ello significa partir a la búsqueda de dar respuesta a ¿cómo se configuran las
ideas que sobre las ideas nos (con)formamos?
Bateson buscará “los principios y los (pre)supuestos básicos de toda la organización del
pensamiento”, y esa búsqueda no la realizará siempre de un modo conciente. Él sólo se dará
cuenta que ese es un modo de definir una posible pauta que conecte toda su búsqueda, una
forma de unificar su pensamiento, hacia los finales de su vida, en “Espíritu y naturaleza” (1979)
al ofrecernos allí un pequeño (auto)análisis retrospectivo de toda su obra. El define en ese
texto las preguntas que han atravesado sus reflexiones: ¿Cómo sucede que pensamos aquello
que pensamos? ¿Qué vinculo(s) hay (o son posibles de establecer) entre las particulares
vivencias experienciales de una vida particular con los modos de constitución del pensamiento
del sujeto que ha experienciado dicha vida? ¿Qué existe de particular en la naturalidad de una
vivencia que conduzca al experimentador de dicha vida a pensar en lo que piensa y a pensarlo
del modo como él lo piensa?
Hay en esas preguntas un desplazamiento de la mirada. Se apunta siempre al contexto que
posibilita la reflexión. No puede haber un punto en la observación, cuando lo que se pretende
observar son no puntos, sino redes de relaciones y al mismo tiempo las complejidades entre
los diferentes niveles de conexión que entre dichas redes se puedan encontrar y/o establecer.
La mirada de Bateson de desplaza, desde los objetos hacia las relaciones y hacia las diversas
y paradojales formas de interacción entre esas relaciones; se interesa por los procesos y sus
extrañas lógicas, como también se interesa en las lógicas de las conexiones de dichos
procesos con la totalidad (contexto) que los contiene. En esa búsqueda de relaciones y de
relaciones entre relaciones, (meta-relaciones) él lucha, por sobrepasar los límites que, para ese
objetivo, le imponen las estructuras profundas de nuestro lenguaje articulado (idioma). Las
estructuras sintáctico-gramaticales de nuestros lenguajes no son las más adecuadas para dar
cuenta (describir) los procesos, ni mucho menos los nexos entre esos procesos. Nuestro
lenguaje es siempre un lenguaje hipostasiante, cosificante, por cuanto está organizado en una
lógica de linealidad estructural interna (sujeto+verbo+predicado) que sólo permite una
descripción lineal y/o mecánicamente causal de aquello que el lenguaje esta describiendo. Una
descripción no puede dar cuenta de nada. Sólo se trata de un “mapa” posible para representar
un “territorio” que no es atrapable nunca en descripción alguna.
Bateson explicitará su convicción de que nuestra lógica occidental de razonamiento se
encuentra con dificultades enormes para dar cuenta la estructura y el funcionamiento de
procesos que no son linealmente causales. Él intentará superar dicha limitación lingüística
mediante pequeños cuentos, historias que se encadenan unas dentro de otras como en un
enorme circulo recursivo. Su lenguaje es siempre metafórico, irradiante. Contextual y
configuracional.
Hacia una “epistemología” para el cambio cultural
Metáforas para abrir los arcos perceptivos
Modos de conexión batesoniana:
1. “Los hombres son mortales, Sócrates es un hombre, entonces, Sócrates es mortal”
2. “La hierba muere, los hombres mueren, entonces, los hombres son hierba”
Este segundo silogismo, el silogismo batesoniano – para así confrontarlo al clásico silogismo
Aristotélico, el primero- nos permite ofrecer un muy buen ejemplo de las posibilidades y
potencialidades terapéuticas que pudiesen contener las pautas que conectan que Bateson nos
invita a construir.
Es la “analogía formal”, algo así como una similaridad de algún tipo, que se puede establecer
entre los dos silogismos, lo que nos empuja a aceptar y buscar algún rasgo en común para
conectar ambas afirmaciones, y vincular hombres y hierba. Es dicha analogía formal, y el
peculiar modo de presentarla, la que nos deja abiertos a una reflexión más amplia que la
simple evidencia empírica de que nosotros, los homo sapiens-sapiens, no somos pasto. Se
busca conducirnos a construir alguna otra relacion posible para conectar los seres humanos
con la hierba.
A primera vista, es claro que algo no cuadra, si aceptamos la invitación a una reflexión más
profunda es casi obvio que nosotros también somos hierba. Y darse cuenta de la importancia
de ese “también” es la apertura para abrirnos a explorar otros modos de establecer relaciones.
Algo tenemos en común con el pasto, alguna conexión es posible realizar entre nosotros
humanos y la hierba. Una pauta que nos conecte. La relacion es “abducible” y de nuestra
capacidad y creatividad reflexiva dependerá evidenciarla, y aun mas, tal vez experienciarla.
Será la vivencia de aquella pauta que nos conecta a la hierba la que inaugurara en nosotros lo
que él denomina la ecología de la mente.
Al dirigir nuestra atención hacia la extrañeza de la analogía formal entre los silogismos
presentados intenta provocarnos a buscar alguna de las “pautas que conectan” nuestro vivir
con el vivir del pasto. La abducción batesoniana nos insta a dirigir nuestra observación hacia
los posibles espacios comunes a establecer entre los hombres y el pasto. Bateson siempre
trata de conectar relaciones de un modo diferente, busca construir nuevos vínculos entre los
procesos que se observan. Si no vemos dichas otras relaciones posibles entre el pasto y el
hombre, ello se explica mas por nuestra lineal y unilateral forma de pensar que por el hecho de
que dichas relaciones no existan. Porque finalmente la ceguera civilizatoria no es no ver… es
mas bien no saber pensar complejamente sobre aquello que vemos. Se trata de abrir la mirada,
no dejarse seducir por el objeto, porque en el fondo, el objeto es inaugurado por la mirada que
sobre él nosotros posamos.
Nuestra epistemología es la limitante. Bateson nos habla de una “perversión epistemológica”:
nosotros no sabemos reflexionar sobre los fundamentos de nuestros propios pensamientos.
Castramos y reducimos nuestra propia observación sobre el mundo que observamos y
construimos ese mundo. Nuestros modos lineales de reflexión cierran muchos otros modos de
establecer relaciones entre múltiples procesos fragmentados que sin embargo sí están y
pueden ser conectados de algún modo. Nuestro modo lineal de reflexión nos impone una sola
relacion posible, dejándonos ciegos así al inmenso arco de otras relaciones construibles y a
descubrir. Bateson buscará siempre poner en evidencia esos otros arcos relacionales. Esas
son sus “pautas(patterns) que conectan”. El cambio cultural es aprender a ver de un modo
diferente.
Los múltiples niveles de cuestionamientos ofrecidos, pueden ser conectados entre sí. Bateson
no busca empujarnos a intentar respuestas sino más bien pretende desencadenarnos un
proceso de búsqueda de otras preguntas posibles. Y ello para que esas nuevas preguntas
(autoformuladas) nos desplacen del nivel en el que las preguntas (ofrecidas) están planteadas.
Bateson intenta conducirnos directamente a un meta-nivel de cuestionamiento que se ubica en
el centro mismo de la lógica del psicoanálisis.
Es la dificultad misma para entender plenamente cual es la pregunta de fondo que se plantean
lo que nos dejan abiertos hacia una enormidad de otros tipos de cuestionamientos posibles
frente al enigma planteado. Bateson busca y provoca que veamos mas, nos empuja a que
nuestros arcos de percepción (sensación) posibles se hagan más amplios. Y ello lo logra por
cuanto nosotros para intentar siquiera responder la pregunta planteada, deberemos
cuestionarnos internamente respecto de qué es lo que nos está preguntando, cuál es la
pregunta a responder e incluso, cuál es la pregunta misma. Bateson no busca respuestas,
busca generar y producir un contexto de aprendizaje en el cual la respuesta a la pregunta
planteada pierde importancia. Él pretende enseñarnos a pensar, no en respuestas, sino en
nosotros mismos.
Bateson busca cuestionarios respecto de los modos como nosotros generamos nuestra propia
reflexión. Y todo ello a través del simple mecanismo de plantear preguntas que nos
interpelemos respecto de los modos de causalidad en los que estamos habitualmente
acostumbrados.
Da por el suelo con las conexiones y explicaciones mecánicas que en nombre del psicoanálisis
se desarrollan. Bateson desarrolla cuestionamientos generales al método psicoanalítico.
Sobre el compromiso y la actitud intelectual
Civilización esquizofrénica y sobre todo esquizogena será su más aguda y radical afirmación
en el sentido de la actual cultura que vivimos. La obra de Bateson es también un pensamiento
que apunta a generar las bases para la construcción de un modo diferente; y desde luego, un
mundo mejor que el que actualmente vivimos y que con nuestros modos reflexivos,
reproducimos.
Su trabajo intelectual es una empresa militante por y para la transformación cultural: nos
transformemos en seres humanos abiertos a un necesario cambio cultural; que debe apuntar a
terminar con aquello que él llama patologías civilizatorias de la cultura (occidental). La etiología
de dichas patologías es muy clara y evidente: actualmente (post-renacimiento) se ha ido
desarrollando una perversión epistemológica en nuestros hábitos cognitivos y es allí donde
radican las raíces mismas de la crisis civilizatoria.
A Bateson no le gusta nuestro mundo y lo hace explicito; no se siente cómodo allí, y nos ofrece
una grata invitación para hacernos cómplices en su transformación. Por ello dijimos que la suya
es una obra militante por y para la transformación cultural. Bateson no solo reflexiona sobre
externidades a él. Su (auto-meta)reflexión apunta siempre a revisar también las bases de su
propio modo de pensar(se). Él tiene plena conciencia respecto de la tonalidad emocional que
guía y conduce su propio pensamiento. Reflexiona sintiendo lo que su reflexión le está
produciendo e intenta además dirigir los posibles efectos que dicha reflexión pueda
desencadenar en el receptor de su pensamiento. Si que existe manipulación, hay
evidentemente una búsqueda de seducción o de empatía emocional; intenta implicar al otro
para un proyecto común. Apunta a trastocar, consciente de sus intentos, la epistemología de
quien lo lee o de quien lo escucha. Nos encontramos frente a un pensamiento abierta y
explícitamente comprometido. Siento en mi-mismo, lo que me fusiono al otro, y ese es el
asunto cuando de establecer pautas que conecten se trata. Pero en la actitud comprometida
uno busca fusionar al otro, invitándolo a hacerse co-mplice de la intencionalidad que guía la
acción comprometida. Se invita a establecer un puente para realizar una empresa en com(o)un.
Según Bateson, aquel mundo mejor solo podrá emerger a partir de una revisión y reformulación
muy profunda de nuestros propios hábitos de pensamiento. Las patologías civilizatorias radican
en epistemologías erradas enraizadas en lo más profundo de nuestros modos de conocer.
Finalmente, pensar…sentir y actuar, no son procesos fácilmente diferenciables.
La mente y la naturaleza, dos caras de un mismo proceso
Una de las ideas centrales de la epistemología que inaugura Bateson es el postulado de que la
estructura de la mente y de la naturaleza son ambas reflejos la una de la otra. Aprender
(mental) no es un fenómeno del todo diferente de la “evolución” (naturaleza). Siempre será
posible construir “abducciones” (analogías formales de algún tipo) entre esos procesos; y si ello
es así, se debe en lo profundo a que los procesos de aprendizaje mental. Bateson postula que
la evolución no es sino el proceso por el cual la naturaleza aprende. Nuestros procesos de
endoculturizacion (aprendizaje de los modos de aprender), sin ser los mismos, no son del todo
diferentes a los procesos de evolución de la vida. La mente y la naturaleza constituyen una
unidad.
La epistemología (aprender como aprendemos) deja de ser una filosofía abstracta para
transformarse en una rama de la historia natural.
Abrir los campos perceptuales
Quien pretenda poner en evidencia la red de relaciones en las que se desenvuelven nuestras
vidas y como esas relaciones se enmarañan una con otras se encuentra intentando encontrar
formas comunes a procesos disimiles y diversos. Esa es la búsqueda de la pauta que conecta
en Bateson. Se trata de vivenciar existencialmente la mayor cantidad de relaciones que
circundan (contextualizan) y dan forma a nuestras vidas. Finalmente todo está conectado con
todo.
Las teorías son cognitivas, pertenecen al mundo del conocimiento, al mundo de las ideas como
el gustaba llamar. En Bateson todo conocer es un hacer y todo hacer es un conocer. El intento
de Bateson es que teorías se transformen en actitudes de vida. El mundo de las ideas de
Morin, la “noosfera” de Chardin, es parte constitutiva del proceso evolutivo de los seres vivos.
Debemos ver y sentir todos los arcos relacionales que configuran nuestras vidas.
Sobre pequeñas historias y cuentos
Observar y vivenciar los múltiples planos contextuales que configuran nuestras vidas, de eso
se trata. La lectura de Bateson busca la apertura de la percepción; solía decir que dos
descripciones son mejores que una. La lectura de Bateson permite ampliaciones de conciencia
generando procesos existenciales que facilitan el darnos cuenta de las complejidades que dan
forma a nuestra existencia. Este darnos cuenta se traduce, casi por acto de magia, en una
nueva manera de observar, de observarse, de estar en el mundo. Es fundamental notar que la
obra de Bateson es unitaria e integral. Él desarrolla contenidos cognitivos, conceptos, pero al
mismo tiempo asume en la actitud de su escritura y reflexión aquello que va descubriendo
cognitivamente. Su forma escritural envuelve contextualmente sus reflexiones conceptuales. En
él no hay separación posible entre forma y contenido. La forma está en el contenido y el
contenido es la forma.
Bateson cuenta historias, extrañas, desconcertantes, historias terriblemente simples pero a la
vez con-fundidoras. Bateson esconde algo, decían sus alumnos, enmaraña historias, unas
dentro de otras. Bateson obliga al lector a reflexionar de una forma no acostumbrada en
nuestra cultura. El pensamiento del lector se va cerrando en torno a si mismo. Su instrumento
de cambio es la metáfora. El sentido abierto al receptor. La precisión es reductora. La confusión
de la metáfora es ampliadora por cuanto fuerza al pensamiento a reflexionar en torno a si
mismo, a (auto-meta)reflexionar.
Esto de contar historias metafóricas será sistematizado por Watzlawick y su grupo en sus
terapias de inducciones paradojales.
Aquí existe un punto de acercamiento entre las metáforas batesonianas y los trances
hipnóticos de Erickson. El punto es la con-fusión. En un mundo lleno de supuestas certezas,
con una ciencia que pretende dar cuenta objetivamente de la realidad, la confusión se erige en
un principio para el cambio personal y cultural. Estar confuso es quedar abierto a las
abducciones batesonianas. La confusión obliga a buscar y a establecer relaciones nuevas allí
donde perdemos las certezas. Quedamos abiertos a generar/nos nuevas explicaciones. Se nos
fuerza a establecer nuevas pautas de conexiones. Se nos hace necesario reordenar nuestro
mundo. Ampliar la mirada. Abrir los arcos perceptuales. Es el reencuadre de los
psicoterapeutas.
El contexto, siempre el contexto
El contexto es un concepto capital en toda la obra. Los tipos lógicos son cambios y
desplazamientos de contexto. El doble vinculo es una particular situación contextual que
genera otros contextos atrapadoramente esquizogenicos. El contexto es siempre información,
es comunicación. Ampliar contextos es observar más y mejor. No situarse en un solo punto de
observación. Relativizar las certezas. Abrir la mirada a la multiobservacion. La abducción
batesoniana permite asumir, si no todo, al menos gran parte del contexto, por cuanto obliga a
ampliar la reflexión para generar el significado. La metáfora batesoniana abre la reflexión,
destruye la certeza. Gran parte de su obra es absolutamente contextual. Intenta forzar al lector
a observar el contexto en el que se encuentra con la escritura, observación y meta-
observación.
Los procesos, las relaciones, la creatividad de lo nuevo, quedan fuera de la educación
institucionalizada. Se les adiestra en las certezas cognitivas. En suma se les conduce a no ver
el bosque por cuanto se les dirige la mirada hacia los arboles. Lo globalizante, la comprensión
de los procesos, una verdadera mirada macroscópica, holística, ecológica de la mente diría
Bateson, sigue ausente en la enorme mayoría de nuestras sacrosantas instituciones
educacionales.