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DEPARTAMENTO DE CATEQUESIS

DIA DEL CATEQUISTA


21 de Agosto de 2016

DOMINGO XXI DEL TIEMPO ORDINARIO


Día del Catequista 2

SUBSIDIOS PARA LA CELEBRACIÓN


DEL DÍA DEL CATEQUISTA


1. Mensaje a todos los catequistas de Colombia
Mons. José Miguel Gómez Rodríguez, Obispo Facatativá y
Presidente de la Comisión de Catequesis de la CEC

2. Video – Saludo a todos los catequistas de Colombia


Mons. José Miguel Gómez Rodríguez, Obispo Facatativá y
Presidente de la Comisión de Catequesis de la CEC

3. Diez ideas clave de los mensajes del actual Papa Francisco


a los catequistas.
Subsidio para la reflexión

4. Guión para la celebración de la Santa Misa. Domingo XXI


del tiempo ordinario
Para los que celebran el día del catequista el 21 de agosto.

5. Hora Santa – Dios es misericordia


Para prepararnos al día del catequista

6. Celebración de la Palabra – Envío de lo catequistas


Esta celebración para cuando hay ausencia de presbítero.

7. Bendición de los catequistas


Bendición especial para aquellos que se dedican al ministerio
de la catequesis


Día del Catequista 3

PRESENTACIÓN

El próximo 21 de agosto se celebra el día del catequista. Esta es una


buena oportunidad para encontrarse, celebrar la eucaristía, rezar juntos,
profundizar en su vocación, formarse y festejar el llamado que el Señor
Jesús les ha hecho a ser catequistas.
El Departamento de catequesis de la Conferencia Episcopal de
Colombia quiere ofrecerles a los delegados de catequesis de las
jurisdicciones eclesiásticas, a los párrocos, a los coordinadores de
catequesis, este sencillo material que como se puede observar en el índice,
contiene variados materiales para ayudar a organizar este evento, tan
importante para la vida de nuestra Iglesia católica que peregrina en
Colombia.
Es fundamental que se valore la tarea de la catequesis como un
ministerio imprescindible, delicado, complejo y verdaderamente urgente en
nuestro tiempo. No podemos dejar pasar este día sin insistir sobre uno de
los elementos ineludibles en la vida y en la acción del catequista. Me
refiero a la oración sencilla, frecuente, confiada y abierta, no sólo a la
petición, sino también a la alabanza al Señor; y, muy especialmente, a la
meditación y, ojalá también, a la contemplación que debe precederla, como
base nuestro diálogo con el Señor.
Desde el Departamento de catequesis de la CEC agradecemos a todos
los catequistas de Colombia por haber atendido la llamada del Señor para
contribuir a la acción catequética de la Iglesia y los encomendamos al
Señor Jesús, para que Él les siga guiando en tan alto ministerio.

Que Dios les pague con una gozosa experiencia de su amor y de su


misericordia.

P. Francisco Mejía Montoya


Director
Departamento de Catequesis
Conferencia Episcopal de Colombia


Día del Catequista 4

MENSAJE A LOS CATEQUISTAS

+ JOSÉ MIGUEL GÓMEZ RODRÍGUEZ


OBISPO DE FACATATIVÁ
PRESIDENTE DE LA COMISIÓN EPISCOPAL DE CATEQUESIS
CONFERENCIA EPISCOPAL DE COLOMBIA


Día del Catequista 5

MENSAJE A LOS CATEQUISTAS


Bogotá D.C., agosto 21 de 2016
Muy amados Catequistas de Colombia:

Con ocasión del día y de la semana de los catequistas les hago llegar
mi saludo de felicitación y de reconocimiento.

Ustedes han acogido la gracia de una llamada profunda que los pone
en un lugar privilegiado del misterio de la transmisión y la educación de la
fe de los creyentes. Gracias a sus esfuerzos, muchas veces apenas
reconocidos y muchas veces realmente agotadores, generaciones enteras
han aprendido los fundamentos de la fe y de la vida en Cristo. Su paciencia
y su perseverancia son un verdadero tesoro en las parroquias. Reciban,
pues, nuestro homenaje de gratitud y afecto.

Permítanme, además, animarlos para que sigan entusiasmados en su


labor y para que continuemos consolidando las opciones propias del
NUEVO PARADIGMA de la Catequesis, tal y como se presenta en el
documento "Orientaciones Comunes para la Catequesis en Colombia", que
seguramente ya han estudiado como se debe. La Catequesis solo se
entiende en el contexto del proceso evangelizador por etapas (cf. DGC 49) y
debe educar la fe y la conversión iniciales hasta su madurez fundamental,
iniciando convenientemente en la fe y en la vida cristiana a todos los
llamados por Dios.

Necesitamos estudiar más y crecer más en una espiritualidad propia.


Seguiremos unidos, apoyándonos en todo y buscando juntos los mejores
caminos.

Reciban, con mi bendición, la certeza de que todos los Obispos de


Colombia valoramos su trabajo y los queremos mucho.

+ JOSÉ MIGUEL GÓMEZ RODRÍGUEZ


OBISPO DE FACATATIVA
PRESIDENTE DE LA COMISIÓN EPISCOPAL DE CATEQUESIS


Día del Catequista 6


DIEZ IDEAS CLAVE DE LOS MENSAJES
DEL ACTUAL PAPA FRANCISCO
A LOS CATEQUISTAS1








SUBSIDIO PARA LA REFLEXIÓN DE LOS CATEQUISTAS



1 DEPALMA, Paula Marcela. Diez ideas clave de los mensajes del actual Papa Francisco a los catequistas. PPC : Madrid. 2013, Pg 5-

8. En: https://issuu.com/ppcmexico/docs/queridos_catequistas_issuu


Día del Catequista 7


El Papa Francisco siempre ha estado cerca de los catequistas. Así lo
ha demostrado en su discurso a los participantes del primer Congreso
Internacional sobre la Catequesis del 27 de septiembre de 2013 y así lo
hacia como parte de su programa pastoral, cuando era arzobispo de
Buenos Aires, todos los años en el día del catequista. Además de la
celebración para esta fecha preparaba una carta en un tono cercano y
provocador dirigido a todos los catequistas de la arquidiócesis.

Presentamos diez claves que pueden ayudarnos en la lectura de sus


mensajes a los catequistas: cinco en relación a la persona del catequista y
cinco en relación a los encuentros de catequistas.

QUIÉN ES CATEQUISTA
El cat equist a
El entonces arzobispo de la ciudad porteña es un a
de Buenos Aires presenta al catequista como un per sona
místico, como una persona enraizada en la enr aiz ada en
la Palabra de
Palabra de Dios, como un testigo, como un
D io s
miembro del Pueblo de Dios…

1. ADORADORES QUE ENSEÑAN A ADORAR Y A


CONTEMPLAR

Catequista, en primer lugar, es aquel que hace experiencia de Dios.


Es un “místico” que es capaz de hacer que el catequizando, niño o adulto,
también la haga desde su propio camino. “Solo en la contemplación del
misterio de Amor que vence distancias y se hace cercanía, encontraremos la
fuerza para no caer en la tentación de seguir de largo, sin detenernos en el
camino”.2

La adoración es ciertamente la posibilidad de relación: solo el amor


vence las distancias y nos hace compasivos. Por eso, es necesaria también
la preparación de los catequizandos para la contemplación. Ello es posible
si se hace de la catequesis una iniciación, un proceso, un itinerario:

“Hoy más que nunca se hace necesario enseñar a adorar a nuestros


catequizandos, para que nuestra catequesis sea verdaderamente
iniciación y no solo enseñanza.”3

2. HOMBRES Y MUJERES DE LA PALABRA


2 Carta del cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ, Arzobispo de Buenos Aires a los catequistas (agosto de 2002).

Adorarás al Señor, tu Dios, y a Él solo rendirás culto.


3 Ibíd


Día del Catequista 8

Si bien el centro de la catequesis está en esta iniciación a la vida


cristiana, el catequista ha de ser también maestro y educador: es un
pedagogo de la comunicación. “El catequista está llamado a ser un
pedagogo de la comunicación. Quiere y busca que
el mensaje se haga vida”. 4 El catequista
Esta pedagogía de la comunicación no está pedagogo de la
desencarnada sino que se hace presente a partir comunicación
de una “mirada sanadora, acogedora”, porque
palabra y vida no son separables en este estilo comunicativo. Se trata de
una mirada que valora, que dignifica, que da la palabra a los interlocutores.

Es una mirada que reconoce hijos de Dios en todos. Reconoce


personas amadas por Dios, historias habitadas, y las interpreta a partir del
Evangelio. Es una mirada que también busca fuera, no solo en los
catequizandos sino en todos. Es una mirada que descubre, en definitiva la
dignidad en la pobreza.
Este estilo catequístico es posible si el catequista es una persona
cercana a la Palabra de Dios y encuentra en ella la fuente inspiradora de
toda su pedagogía.

3. TESTIGOS MÁS QUE MAESTROS

La catequesis es, por un lado, transmisión de la fe y del mensaje y,


por el otro, es testimonio y encuentro. Se debe hacer hincapié en este
aspecto vincular de los encuentros en catequesis: la catequesis no se
comprende sin ser testimonio de vida y sin ser relación de projimidad
entre catequistas y catecúmenos.

La projimidad es así la forma característica con la que se relaciona


todo catequista. Pero, si bien el catequista es un pedagogo de la
comunicación y de las relaciones interpersonales, también es cierto que
antes que nada es un testigo que vivido personal y comunitariamente el
misterio de la salvación, eso es lo que transmite.

“Necesitamos de la experiencia fundante de una fe sencilla, que se hace


vida y cultura. Tenemos que habituarnos al infatigable esfuerzo del
discernimiento comunitario que nos ayude a despojarnos de todo aquello
que haga lento, viejo y pesado nuestro ser discípulos misioneros”.5


4 Intervención del cardenal Jorge Mario Bergoglio, SJ, arzobispo de Buenos Aires y Primado de la Argentina, en el

Encuentro Arquidiocesano de Catequesis (EAC). 2005.


5 Carta del cardenal Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, a los catequistas (21 de agosto de 2008)


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4. ARTESANOS DEL CUIDADO

A partir de la projimidad como modelo de relación, se propone que


los catequistas sean “artesanos del cuidado”. Este cuidado se entiende
como un hacerse cargo de la realidad y hacerse
cargo de los demás.
Los catequistas son
Se trata ciertamente de una opción artesanos del
personal y social. En el caso de los educadores cuidado
y catequistas, significa hacerse cargo de los
chicos como parte de su tarea educativa y
misionera: “Cuando alguien siente que se están haciendo cargo de su
problema, descansa, confía, camina con más fuerza, madura. Cuando
alguien siente que lo cuidan, que lo cuidan bien, no que lo asfixian al
cuidarlo, se siente persona y crece en libertad”.

No solo es hacerse cargo de las personas individualmente. También


significa hacerse cargo de un grupo, de un barrio, de un país y crearla junto
a la “civilización del cuidarnos mutuamente” y de superar la indiferencia
que paraliza”.

5. CIUDADANOS SIN FRONTERAS

La misión del catequista se comprende entre el arraigo y la misión.


El arraigo hace referencia a un lugar concreto, a la ciudad. Más aún, la
misión y el ministerio catequístico se inserta en este lugar concreto: “Dios
habita en la ciudad” y es allí donde debemos buscarlo y es allí donde está
la Iglesia (2011).

Si nosotros vivimos en la ciudad y


Dios habita en la ciudad, es llamativo que Los catequistas
el entonces arzobispo no deje de hablar de miran y actúan
“salir fuera”, de ir a la “periferia”.
compasivamente en
Justamente es en el contexto concreto, en
el que se hunden nuestras raíces, donde la periferia
hay un centro y una periferia. Y periferia
se refiere a los necesitados, a los marginados, a los pobres, a los que tienen
problemas de cualquier tipo y también a los que se encuentran en la
periferia religiosa, es decir a los que tienen fe o no lo viven con plenitud.
“Salir fuera” es mirar compasivamente a los más y hacerse cargo de la
realidad concreta y palpable de la ciudad. Los catequistas no pueden
quedarse dentro las fronteras de la parroquia o de la catequesis sino que
han de mirar y actuar compasivamente en la periferia.

Ciertamente la nueva evangelización requiere para Bergoglio agentes


pastorales arraigados y misioneros, personas con hondas raíces y de una fe


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profunda para anunciar sin fronteras el mensaje de salvación. Anunciar


consiste, desde estas raíces, en “salir fuera”, salir a la periferia. Y la
posibilidad de esta vida de arraigo y expansión reside en una certeza: el
amor de Dios y la fe en Jesús.

QUÉ HACEMOS EN LA CATEQUESIS

§ ¿Dónde estamos y hacia dónde nos dirigimos?


§ ¿Qué aportes concretos de los mensajes del actual papa podemos
asimilar en nuestras catequesis?

Presentamos otras cinco claves que se traslucen en sus


intervenciones que pueden ayudar a reflexionar sobre el desarrollo de los
encuentros de catequesis.

6. EL CAMINO JUNTOS

La catequesis no es un hecho estático sino que se trata de un


proceso, de un camino que hacen juntos el catequista y los chicos o
adultos. Hacer este camino juntos y desde la autenticidad personal es la
clave del crecimiento personal. No se trata de dar contenidos abstractos
sino de escuchar las propias inquietudes y las de los demás y de buscar
respuestas juntos. A esto llama Bergoglio el “camino de los
trascendentales”. Porque es camino lleno de esperanza, conduce a la
verdad y nos deja vislumbrar la belleza.

En este sentido, la catequesis es un proceso, y el catequista es un


“testigo de cómo se camina con un compañero de ruta cercano, con alguien
que se hace prójimo”. Ciertamente este camino no puede recorrerse desde
una distante cortesía ni desde la distancia sino desde la propia vida y
experiencia, desde nuestra “verdad”. Y catequizar es para Bergoglio
compartir esa verdad mientras vamos de camino.
Es preciso entonces que la catequesis sea un recorrido común por el
camino de la verdad, la bondad y la belleza: la catequesis puede ser una
experiencia bella, que nos anime al bien y en la que andemos en verdad, en
nuestra verdad más concreta y más comunitaria.

7. EL TESTIMONIO Y LA ENSEÑANZA

Los encuentros de catequesis han de Los catequistas


incluir de manera creativa y armónica el
son modelos de
testimonio y la enseñanza. Los maestros y
los catequistas son modelos de vida, vida
comparten su vida, la que han transitado con
toda la honestidad posible. En este sentido, y
ante el peligro de enciclopedismo, no es posible


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reducir los encuentros a mera doctrina. Ciertamente, la catequesis es


educación en la fe, es decir, que enseña a poner a Jesucristo en el centro de
la vida, y la transforma.

8. LA RELACIÓN DE PROJIMIDAD

Recordemos que, para Bergoglio, la catequesis consiste en el


encuentro entre el catequista, que vive su fe y el niño o adulto que busca.
Es un camino desde el dolor y el miedo hacia la plenitud, porque asume las
realidades concretas de cada catequizando a quien ayuda a descubrir que
Dios habita en nosotros.

Al catequista le toca entonces saber “auscultar” los interrogantes, las


dudas, los sufrimientos y las esperanzas de los catequizandos y recordar
que Dios habita en sus corazones: “Nuestra tarea será simplemente ¡y nada
menos! Ayudar a develar, a explicitar la presencia de Aquel que ya está y
tiene el poder de hacer plena toda la vida” (2010).

9. LA DIMENSIÓN MISTAGÓGICA DE LA CATEQUESIS

En continuidad con la comprensión del catequista como un místico,


reforzar la dimensión mistagógica de la catequesis se vuelve un desafío.
Ello supone catequistas que sean adoradores y que ayuden a los
catequizandos a reconocer el paso de Jesús en sus vidas. Esta dimensión
mistagógica va de la mano de la expresión festiva. Los símbolos, la liturgia,
la oración no pueden faltar en este camino de iniciación y profundización,
que suele orientarse a la celebración sacramental. Se vuelve necesario
crear espacios de celebración y de fiesta capaces de expresar al misterio del
que los catequizandos son testigos.

10. LA DIMENSIÓN COMUNITARIA Y LA PERTENENCIA SOCIAL

Una novedad del pensamiento del entonces arzobispo


latinoamericano consiste en reforzar el sentido de pertenencia social y
comunitaria. Como hemos señalado, la catequesis se inserta en una
localidad concreta, en una diócesis, en una parroquia, en un contexto
específico. Por ello ha de ser inculturada para “salir a la periferia”.
Necesita de “discípulos misioneros”, en términos de Aparecida, con hondas
raíces culturales y una mirada salidora y misionera. Ello trae como
consecuencia la revalorización de la vida comunitaria y algunas acciones
concretas como traer testigos y protagonistas de la vida social y eclesial,
celebrar en comunidad, compartir nuestra historia personal y colectiva…

Además, en consonancia con la pertenencia a un contexto concreto, a


una Iglesia diocesana, a una comunidad particular, Bergoglio recuerda la
importancia de recuperar la identidad, la memoria y la pertenencia de un


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pueblo que se sabe peregrino, en camino y en hacer memoria de sus


protagonistas.

Bergoglio propone en este aspecto acoger a los testigos de la historia


próxima, escudriñar los caminos del pueblo y de la historia y el peregrinar
de las iglesias diocesanas. Por ejemplo, propone acoger en los encuentros
a personas, ancianos, que ha vivido estos momentos históricos para que
cuenten sus razones, sus ideales y sus luchas. El diálogo, la escucha y el
respecto han de estar en la base de nuestra comprensión histórica por
encima de las narraciones excluyentes y condenatorias.


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GUIÓN PARA LA
CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA
Domingo XXI del tiempo ordinario

Día del Catequista


Domingo 21 de agosto de 2016


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Memoria Biográfica de Pio X

José Sarto, después Pío X, nació en Riese, poblado cerca de Venecia,


Italia en 1835 en el seno de una familia humilde siendo el segundo de diez
hijos.

Todavía siendo niño perdió a su padre por lo que pensó dejar de


estudiar para ayudar a su madre en los gastos de manutención de la
familia, sin embargo ésta se lo impidió y pudo continuar sus estudios en el
seminario gracias a una beca que le consiguió un sacerdote amigo de la
familia.

Una vez ordenado fue vicepárroco, párroco, canónigo, obispo de


Mantua y Cardenal de Venecia, puestos donde duró en cada uno de ellos
nueve años. Bromeando platicaba que solamente le faltaban nueve años de
Papa.

En 1903 al morir León XIII fue convocado a Roma para elegir al nuevo
Pontífice. En Roma no era candidato para algunos por no hablar francés y
él mismo se consideraba indigno de tal nombramiento.

Durante la elección los Cardenales se inclinaron en principio y por


mayoría por el Cardenal Rampolla, sin embargo el Cardenal de
Checoslovaquia anunció que el Emperador de Austria no aceptaba al
Cardenal Rampolla como Papa y tenía el derecho de veto en la elección
papal, por lo que el Cardenal Rampolla retiró su nombre del
nombramiento. Reanudada la votación los Cardenales se inclinaron por el
Cardenal Sarto quien suplicó que no lo eligieran hasta que una noche una
comisión de Cardenales lo visitó para hacerle ver que no aceptar el
nombramiento era no aceptar la voluntad de Dios. Aceptó pues convencido
de que si Dios da un cargo, da las gracias necesarias para llevarlo a cabo.

Escogió el nombre de Pío inspirado en que los Papas que eligieron


ese nombre habían sufrido por defender la religión.

Tres eran sus más grandes características: La pobreza: fue un Papa


pobre que nunca fue servido más que por dos de sus hermanas para las
que tuvo que solicitar una pensión para que no se quedaran en la miseria a
la hora de la muerte de Pío X; la humildad: Pío X siempre se sintió indigno
del cargo de Papa e incluso no permitía lujos excesivos en sus recámaras y
sus hermanas que lo atendían no gozaban de privilegio alguno en el
Vaticano; la bondad: Nunca fue difícil tratar con Pío X pues siempre estaba
de buen genio y dispuesto a mostrarse como padre bondadosos con quien
necesitara de él.


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Una vez que fue elegido Papa decretó que ningún gobernante podía
vetar a Cardenal alguno para Sumo Pontífice.

Dentro de sus obras destaca el combate contra dos herejías en boga


en esa época: Modernismo, la cual la combatió en un documento llamado
Pascendi estableciendo que los dogmas son inmutables y la Iglesia si tiene
autoridad para dar normas de moral; la otra herejía que combatió fue la del
Jansenismo que propagaba que la Primera Comunión se debía retrasar lo
más posible; en contraposición Pío X decretó la autorización para que los
niños pudieran recibir la comunión desde el momento en que entendía
quien está en la Santa Hostia Consagrada. Este decreto le valió ser llamado
el Papa de la Eucaristía.

Fundó el Instituto Bíblico para perfeccionar las traducciones de la


Biblia y nombró una comisión encargada de ordenar y actualizar el Derecho
Canónico. Promovió el estudio del Catecismo.

Murió el 21 de agosto de 1914 después de once años de pontificado.

Ritos iniciales

En el nombre del Padre,


y del Hijo,
y del Espíritu Santo.

El pueblo responde:

Amén.

El Señor, que dirige nuestros corazones


para que amemos a Dios, esté con todos ustedes.

El pueblo responde:

Y con tu espíritu.

Monición introductoria de la Misa

Llamados por el Señor para celebrar la fe en Jesús Resucitado, nos hemos


reunido hoy en torno al altar de la Palabra y de la Eucaristía. Este banquete
que se sirve sin distinción ni preferencias, es un banquete de misericordia
del Señor que nos llama a la vivencia de la fidelidad en el camino del Señor.
Participemos comunitariamente de esta experiencia de amor y salvación
poniendo en las manos del Señor el ministerio de los catequistas y su
abnegada labor en bien de la formación y educación de la fe de tantos


Día del Catequista 16

hermanos nuestros.

Acto penitencial

Hermanos,
Al comenzar esta celebración eucarística,
pidamos a Dios que nos conceda
la conversión de nuestros corazones;
así obtendremos la reconciliación
y se acrecentará nuestra comunión
con Dios y con nuestros hermanos.

Señor, ten misericordia de nosotros


El pueblo responde:
Porque hemos pecado contra Ti.

El sacerdote prosigue:
Muéstranos, Señor, tu misericordia.
El pueblo responde:
Y danos tu salvación.

Dios todopoderoso
tenga misericordia de nosotros,
perdone nuestros pecados
y nos lleve a la vida eterna.

El pueblo responde:

Amén.

Oración colecta

O
h Dios,
que unes los corazones de tus fieles en un mismo deseo,
concede a tu pueblo amar lo que mandas
y desear lo que prometes,
para que en medio de las inconstancias del mundo,
permanezcan firmes nuestros corazones
donde se hallan las verdaderas alegría.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo
y es Dios por los siglos de los siglos.


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Liturgia de la Palabra

Monición a la Liturgia de la Palabra


La Palabra de Dios es siempre un llamado a experimentar el amor de Dios
que se hace misericordia en la comunidad cristiana. Abramos el oído y el
corazón para responder a la llamada del Señor a participar del banquete de
salvación.

Lectura del libro de Profeta Isaias 66, 18-21

Así dice el Señor: «Yo vendré para reunir a las naciones de toda lengua:
vendrán para ver mí gloria, les daré una señal, y de entre ellos despacharé
supervivientes a las naciones: a Tarsis, Etiopía, Libia, Masac, Tubal y Grecia,
a las costas lejanas que nunca oyeron mi fama ni vieron mi gloria; y
anunciarán mi gloria a las naciones. Y de todos los países, como ofrenda al
Señor, traerán a todos sus hermanos a caballo y en carros y en literas, en
mulos y dromedarios, hasta mi monte santo de Jerusalén –dice el Señor–,
como los israelitas, en vasijas puras, traen ofrendas al templo del Señor. De
entre ellos escogeré sacerdotes y levitas» –dice el Señor–.

Palabra de Dios

Salmo 116,1.2

R/. Vayan al mundo entero y proclamen el Evangelio

Alaben al Señor, todas las naciones,


aclámenlo, todos los pueblos. R/.

R/. Vayan al mundo entero y proclamen el Evangelio

Firme es su misericordia con nosotros,


su fidelidad dura por siempre. R/.

R/. Vayan al mundo entero y proclamen el Evangelio

Lectura de la carta a los Hebreos 12,5-7.11-13

Han olvidado la exhortación paternal que les dieron: «Hijo mío, no rechaces
la corrección del Señor, no te enfades por su reprensión; porque el Señor
reprende a los que ama y castiga a sus hijos preferidos.» Acepten la
corrección, porque Dios los trata como a hijos, pues, ¿qué padre no corrige
a sus hijos? Ninguna corrección nos gusta cuando la recibimos, sino que


Día del Catequista 18

nos duele; pero, después de pasar por ella, nos da como fruto una vida
honrada y en paz. Por eso, fortalezcan las manos débiles, robustezcan las
rodillas vacilantes, y caminen por una senda llana: así el pie cojo, en vez de
retorcerse, se curará.

Palabra de Dios

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Aleluya.

Lectura del santo evangelio según san Lucas 13, 22-30

En aquel tiempo Jesús pasaba por ciudades y aldeas enseñando y se


encaminaba hacia Jerusalén. Uno le preguntó: «Señor, ¿son pocos los que
se salvan?». Él les dijo: «Esfuércense en entrar por la puerta estrecha, pues
les digo que muchos intentarán entrar y no podrán. Cuando el amo de la
casa se levante y cierre la puerta, se quedarán fuera y llamarán a la puerta
diciendo: “Señor, ábrenos”; pero él les dirá: “No sé quiénes son”. Entonces
comenzarán a decir: “Hemos comido y bebido contigo, y tú has enseñado
en nuestras plazas”. Pero él les dirá: “No sé de dónde son. Aléjense de mí
todos los que obran la iniquidad”. Allí será el llanto y el rechinar de
dientes, cuando vean a Abrahán, a Isaac y a Jacob y a todos los profetas en
el reino de Dios, pero ustedes se vean arrojados fuera. Y vendrán de
oriente y occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino
de Dios. Miren: hay últimos que serán primeros, y primeros que serán
últimos».

Palabra del Señor

Homilía

Oración universal o de los fieles

Presidente: En respuesta a la llamada universal de la salvación,


presentemos nuestra oración confiada al Señor, que siempre nos escucha:
R. Sálvanos, Señor, por tu misericordia
Padre Santo, te presentamos nuestra oración por la Iglesia y sus ministros,
para que siempre sea “casa de acogida” y lugar de misericordia. Te
rogamos, Señor.

Padre Misericordioso, te presentamos nuestra oración por los gobernantes
de las naciones y especialmente por los de Colombia, para que


Día del Catequista 19

promoviendo la paz y el desarrollo, construyan verdaderos senderos de


comunión y fraternidad. Te rogamos, Señor.

Padre de todos, te presentamos nuestra oración por los que sufren y viven
en soledad y abandono, para que la experiencia de comunidad cristiana los
haga sentirse amados y acogidos. Te rogamos, Señor.

Padre de amor, te rogamos por nuestros catequistas, para que cada día
sean mejores pedagogos de la fe y lleven a todos el mensaje de la
salvación. Te rogamos, Señor.

Padre Todopoderoso, te rogamos por quienes no te conocen o han


abandonado la Iglesia, para que escuchen tu llamada y experimenten tu
bondad y misericordia. Te rogamos, Señor.

Oremos en silencio.

Oración conclusiva
Oh Padre,
Tú que nos has llamado a formar un pueblo en tu misericordia,
acoge las oraciones que llenos de fe te presentamos
y atiende nuestras necesidades.
Por Cristo, nuestro Señor.

Liturgia Eucarística

Bendito seas, Señor, Dios del universo,


por este pan,
fruto de la tierra y del trabajo del hombre,
que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos;
él será́ para nosotros pan de vida.

Bendito seas por siempre, Señor.

Bendito seas, Señor, Dios del universo,


por este vino,
fruto de la vid y del trabajo del hombre,
que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos;
él será́ para nosotros bebida de salvación.

Bendito seas por siempre, Señor.


Día del Catequista 20

En el momento de ofrecer
el sacrificio de toda la Iglesia,
oremos a Dios, padre todopoderoso.

El pueblo se pone de pie y responde:

El Señor reciba de tus manos este sacrificio,


para alabanza y gloria de su nombre,
para nuestro bien
y el de toda su santa Iglesia.

Oración sobre las ofrendas

O
H Señor, que por el sacrificio único de tu Hijo
adquiriste para Ti un pueblo de adopción,
concede propicio a tu Iglesia
los dones de la unidad y de la paz.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO DOMINICAL IX
El día del Señor

V. El Señor esté con ustedes


R. Y con tu espíritu

V. Levantemos el corazón
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios


R. Es justo y necesario

E
n verdad es justo bendecirte y darte gracias,
Padre santo, fuente de la verdad y de la vida,
porque nos has convocado a tu casa
en este día de fiesta.

Hoy tu familia,
reunida en la escucha de tu Palabra,
y en la comunión del Pan único y partido,
celebra el memorial del Señor resucitado,
mientras espera el domingo sin ocaso
en el que la humanidad entera
entrará en tu descanso.


Día del Catequista 21

Entonces contemplaremos tu rostro


y alabaremos por siempre tu misericordia.

Con esta gozosa esperanza,


y unidos a los Ángeles y a los Santos,
cantamos unánimes
el himno de tu gloria:

Santo, Santo, Santo es el Señor Dios del universo.


Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.

PLEGARIA EUCARÍSTICA III

El sacerdote, con las manos extendidas, dice:

Santo eres en verdad, Padre,


y con razón te alaban todas tus criaturas,
ya que por Jesucristo, tu Hijo, Señor nuestro,
con la fuerza del Espíritu Santo,
das vida y santificas todo,
y congregas a tu pueblo sin cesar,
para que ofrezca en tu honor
un sacrificio sin mancha
desde donde sale el sol hasta el ocaso.

Junta las manos y, manteniéndolas extendidas sobre las ofrendas, dice:

Por eso, Padre, te suplicamos


que santifiques por el mismo Espíritu
estos dones que hemos separado para Ti,

Junta las manos y traza el signo de la cruz sobre el pan y el cáliz conjuntamente, diciendo:

de manera que sean


Cuerpo y + Sangre de Jesucristo,
Hijo tuyo y Señor nuestro,

Junta las manos.

que nos mandó celebrar estos misterios.


Día del Catequista 22

Porque Él mismo,
la noche en que iba a ser entregado,

Toma el pan y, sosteniéndolo un poco elevado sobre el altar, prosigue:

TOMAD Y COMED TODO DE ÉL,


PORQUE ESTO ES MI CUERPO,
QUE SERÁ ENTREGADO POR VOSOTROS.

Muestra el pan consagrado al pueblo, lo deposita luego sobre la patena y lo adora haciendo
genuflexión.

Después prosigue:

Del mismo modo, acabada la cena,

Toma el cáliz y, sosteniéndolo un poco elevado sobre el altar, prosigue:

tomó el cáliz,
dando gracias te bendijo,
y lo pasó a sus discípulos, diciendo:

Se inclina un poco.

«TOMAD Y BEBED TODOS DE ÉL,


PORQUE ÉSTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE,
SANGRE DE LA ALIANZA NUEVA Y ETERNA,
QUE SERÁ DERRAMADA POR VOSOTROS Y POR MUCHOS
Y POR TODOS LOS HOMBRES
PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS.

HACED ESTO EN CONMEMORACIÓN MÍA».

Muestra el cáliz al pueblo, lo deposita luego sobre el corporal y lo adora haciendo genuflexión.

Este es el Sacramento de nuestra fe.

Y el pueblo prosigue, aclamando:

Anunciamos tu muerte,
proclamamos tu resurrección.
¡Ven, Señor Jesús!

Así́, pues, Padre,


al celebrar ahora el memorial
de la pasión salvadora de tu Hijo,
de su admirable resurrección y ascensión al cielo,


Día del Catequista 23

mientras esperamos su venida gloriosa,


te ofrecemos, en esta acción de gracias,
el sacrificio vivo y santo.

Dirige tu mirada sobre la ofrenda de tu Iglesia,


y reconoce en ella la Victima
por cuya inmolación quisiste devolvernos tu amistad,
para que,
fortalecidos con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo
y llenos de su Espíritu Santo,
formemos en Cristo un solo cuerpo y un solo espíritu.

Que él nos transforme en ofrenda permanente,


para que gocemos de tu heredad
junto con tus elegidos:
con María, la Virgen Madre de Dios,
los Apóstoles y los Mártires,
San Pío décimo
y todos los santos,
por cuya intercesión
confiamos obtener siempre tu ayuda.

Te pedimos, Padre,
que esta Victima de reconciliación
traiga la paz y la salvación al mundo entero.
Confirma en la fe y en la caridad
a tu Iglesia, peregrina en la tierra:
a tu servidor, el Papa Francisco
a nuestro Obispo N.,
Al Orden episcopal, a los presbíteros y diáconos,
y a todo el pueblo redimido por Ti.

Atiende los deseos de esta familia


que has congregado en tu presencia.

En el domingo, día en que Cristo


ha vencido a la muerte
y nos ha hecho participes de su vida inmortal.

Reúne en torno a Ti, Padre misericordioso,


a todos tus hijos dispersos por el mundo.

A nuestros hermanos difuntos


y a cuantos murieron en tu amistad
recíbelos en tu reino,
donde esperamos gozar todos juntos


Día del Catequista 24

de la plenitud eterna de tu gloria,

Junta las manos.

Por Cristo, Señor nuestro,


por quien concedes al mundo todos los bienes.

Toma la patena con la Hostia y el Cáliz, los eleva, y dice:

Por Cristo, con Él y en Él,


a Ti, Dios Padre omnipotente,
en la unidad del Espíritu Santo,
todo honor y toda gloria
por los siglos de los siglos.

El pueblo aclama:

Amén.

Rito de la Comunión

Jesucristo nos ha unido en un solo corazón y una sola alma:


por eso, todos juntos, nos atrevemos a decir:

Padre nuestro, que estás en el cielo,


santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

Con las manos extendidas, el sacerdote solo prosigue, diciendo:

Líbranos de todos los males, Señor,


y concédenos la paz en nuestros días,
para que, ayudados por tu misericordia,
vivamos siempre libres de pecado
y protegidos de toda perturbación,
mientras esperamos la gloriosa venida
de nuestro Salvador Jesucristo.

Junta las manos.


Día del Catequista 25

El pueblo concluye la oración, aclamando:

Tuyo es el reino,
tuyo el poder y la gloria,
por siempre, Señor.

Después el sacerdote, con las manos extendidas, dice en voz alta:

Señor Jesucristo,
que dijiste a tus Apóstoles:
"La paz os dejo, mi paz os doy";
no tengas en cuenta nuestros pecados,
sino la fe de tu Iglesia
y, conforme a tu palabra,
concédele la paz y la unidad.

Junta las manos.

Tú que vives y reinas


por los siglos de los siglos.

El pueblo responde:

Amén.

El sacerdote, vuelto hacia al pueblo, extendiendo y juntando las manos, añade:

La paz del Señor esté siempre con ustedes.

El pueblo responde:

Y con tu espíritu.

Luego, si se juzga oportuno, el diácono, o el sacerdote, añade:

Dense fraternalmente la paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,


ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
danos la paz.

Éste es el Cordero de Dios,


que quita el pecado del mundo.


Día del Catequista 26

Dichosos los invitados a la cena del Señor.

Señor, no soy digno


de que entres en mi casa,
pero una palabra tuya
bastará para sanarme.

Rito de conclusión

Oración después de la comunión

C
Ompleta, Señor, en nosotros
la obra redentora de tu misericordia,
condúcenos a tan alta perfección
y mantennos en ella de tal forma
que podamos agradarte en todo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

El Señor esté con ustedes.

El pueblo responde:

Y con tu espíritu.

El sacerdote bendice al pueblo, diciendo:

La paz de Dios, que supera toda inteligencia,


guarde sus corazones y sus pensamientos
en el conocimiento y en el amor de Dios
y de su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén

Y la bendición de Dios todopoderoso,


Padre, Hijo + y Espíritu Santo,
descienda sobre ustedes y permanezca siempre.

El pueblo responde:

Amén.

Pueden ir en paz.

El pueblo responde:

Demos gracias a Dios.


Día del Catequista 27

HORA SANTA
DIOS ES MISERICORDIA

“Tener un corazón misericordioso


no significa tener un corazón débil.
Quien desea ser misericordioso
necesita un corazón fuerte, firme,
cerrado al tentador, pero abierto a Dios”
Papa Francisco


Día del Catequista 28

HORA SANTA
Dios es Misericordia

PRIMER MOMENTO

SACERDOTE: Bendito alabado y adorado sea Jesús en el


Santísimo Sacramento del Altar.
TODOS: Sea para siempre bendito y alabado.

ANIMADOR 1: La presencia de Cristo en la Eucaristía es


obra de la gran MISERICORDIA de Dios.
ANIMADOR 2: Cristo se ha quedado con nosotros porque
conoce intensamente las necesidades del
hombre.

ANIMADOR 1: Cristo se ha quedado con nosotros porque


hombre como nosotros experimentó la
soledad, la angustia, la amargura.
ANIMADOR 2: Y el que comprendió al hombre quiso
quedarse con el hombre para ser aliento,
apoyo:
TODOS: AMIGO DE LOS HOMBRES.

ANIMADOR 1: Esta hora Santa es un momento de profunda


comunión con el Señor de las misericordias
Dios de todo consuelo.
ANIMADOR 2: En esta hora Santa, Cristo nos dará el Pan
siempre nuevo de su Palabra. No hay Dios
tan grande como nuestro Dios.

NO HAY DIOS TAN GRANDE

No hay Dios tan grande como Tú,


¡ no lo hay ¡, no lo hay ¡ (2)
no hay Dios que pueda hacer las cosas
como las que haces Tú (2).

No es con espada ni con ejército


es con tu Santo Espíritu (2)
y la Iglesia se moverá (salvará) (3)
con tu Santo Espíritu.

Una voz clama en el desierto


y anuncia a Jesucristo, (2)
y todo valle se calmará


Día del Catequista 29

todo collado se abajará,


todo camino se allanará
con tu Santo Espíritu.

ANIMADOR 1: Escuchemos ahora la Palabra de Dios.


LECTOR: Evangelio de san Juan 3, 16-21
16
Porque tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que
todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna. 17 Porque Dios
no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo
se salve por él. 18 El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está
juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. 19 Este
es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a
la luz, porque sus obras eran malas. 20 Pues todo el que obra el mal detesta
la luz, y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. 21 En
cambio, el que obra la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus
obras están hechas según Dios. Palabra del Señor.

Guía para la reflexión

El Evangelio nos propone las palabras dirigidas por Jesús a


Nicodemo: “Dios, amó tanto al mundo, que dio a su Hijo unigénito”.
Escuchando esta Palabra, dirigimos la mirada de nuestro corazón a Jesús
Crucificado y sentimos dentro de nosotros que Dios nos ama, nos ama de
verdad, y ¡nos ama mucho! Esta es la expresión más sencilla que resumen
todo el Evangelio, toda la fe, toda la teología: Dios nos ama con amor
gratuito y sin límites. Así nos ama Dios. […]

San Pablo nos recuerda: “Pero Dios, que es rico en misericordia --no
olvidarlo nunca, es rico en misericordia-- por el gran amor con que nos
amó, precisamente cuando estábamos muertos a causa de nuestros
pecados, nos hizo revivir con Cristo”. La Cruz de Cristo es la prueba
suprema del amor de Dios por nosotros: Jesús no ha amado “hasta el
extremo”, es decir, no solo hasta el último instante de su vida terrena, sino
hasta el extremo límite del amor. Si en la creación el Padre nos ha dado la
prueba de su amor inmenso dándonos la vida, en la Pasión de su Hijo nos
ha dado la prueba de las pruebas: ha venido a sufrir y morir por nosotros.
Y esto por amor. Así de grande es la misericordia de Dios, porque nos ama,
nos perdona con su misericordia, Dios perdona todo y Dios perdona
siempre.

SILENCIO

SEGUNDO MOMENTO

ANIMADOR 1: Dios es amor y su amor:


Día del Catequista 30

TODOS: ES DE PADRE.

ANIMADOR 2: Su amor es infinito.


ANIMADOR 1: El amor de Dios nos invita al amor. El amor
de Dios nos invita:
TODOS: A DAR AMOR.
ANIMADOR 2: Como Dios nos ama.
TODOS: AMEMOS NOSOTROS.

Amémonos de corazón,
no de labios ni de oídos (2)
para cuando Cristo venga (2)
nos encuentre reunidos,
para cuando Cristo venga
nos encuentre reunidos.

Un mandamiento nuevo os doy


que os améis unos a otros
como yo os he amado
os améis también vosotros.

Como puedo yo orar


enojado con mi hermano (2);
Dios no escucha la oración
Si no me he reconciliado.

Tu rebaño en Ti confía
y esperando tu venida
para cuando Cristo venga (2)
nos encuentre con María.

ANIMADOR 1: San Pablo nos dice que la conversión a Dios


consiste en descubrir su MISERICORDIA. Es
tener ese amor que es paciente, y benigno.
Escuchemos.

LECTOR: PRIMERA CARTA A LOS CORINTIOS 13, 1-6


1
Si hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, pero no tengo
amor, no sería más que un metal que resuena o un címbalo que aturde. 2 Si
tuviera el don de profecía y conociera todos los secretos y todo el saber; y
si tuviera fe como para mover montañas, pero no tengo amor, no sería
nada. 3 Si repartiera todos mis bienes entre los necesitados; si entregara mi
cuerpo a las llamas, pero no tengo amor, de nada me serviría.4 El amor es
paciente, es benigno; el amor no tiene envidia, no presume, no se engríe; 5


Día del Catequista 31

no es indecoroso ni egoísta; no se irrita; no lleva cuentas del mal; 6 no se


alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Palabra de Dios

Guía para la reflexión

El verdadero tesoro del hombre es el amor de Dios, que llena de


sentido los empeños de todos los días, las fatigas" y las caídas, y nos ayuda
también a afrontar las grandes pruebas. Quisiera preguntarles: ¿en dónde
está tu tesoro? ¿Cuál es para ti la realidad más importante, más preciosa, la
realidad que atrae tu corazón como un imán? ¿Puedo decir que es el amor
de Dios?" Algunos responderán: 'Padre, pero yo soy uno que trabaja, que
tiene familia, para mí la realidad más importante es sacar adelante mi
familia, el trabajo… Claro, es cierto, pero ¿cuál es la fuerza que mantiene
unida a la familia? Es justamente el amor de Dios que da sentido a los
pequeños empeños cotidianos y también ayuda a afrontar las grandes
pruebas. Este es el verdadero tesoro del hombre". Salir adelante en la vida
con amor, con ese amor que el Señor sembró en nuestros corazones",

El amor de Dios no es algo vago, un sentimiento genérico; el amor de


Dios tiene un nombre y un rostro: Jesucristo. Porque no podemos amar el
aire, amamos personas y esa persona es Jesús. Es un amor que da valor y
belleza a todo lo demás: a la familia, al trabajo, al estudio, a la amistad, al
arte, a cada actividad humana. Y llena de sentido también, las experiencias
negativas, porque nos permite ir más allá, no quedarnos prisioneros del
mal, sino que nos va ir más allá, nos abre siempre a la esperanza, al
horizonte final de nuestro peregrinar. Así, incluso las fatigas y las caídas
encuentran sentido (Papa Francisco).

SILENCIO

TERCER MOMENTO

ANIMADOR 1: Ha llegado la hora:


TODOS: DEL REENCUENTRO
ANIMADOR 2: La humanidad debe reencontrarse:
TODOS: CON CRISTO
ANIMADOR 1: ¿Quién nos llama?
TODOS: CRISTO
ANIMADOR 2: ¿Quién nos lo pide?
TODOS: CRISTO
ANIMADOR 1: ¿Quién nos lo exige?
TODOS: CRISTO
ANIMADOR 2: Cristo se entregó plenamente y de su
plenitud todos hemos recibido:
TODOS: GRACIAS INFINITAS


Día del Catequista 32

ANIMADOR 1: Tal vez admiramos a Cristo, pero Cristo no


quiere ser admirado; Cristo quiere ser
imitado y Cristo quiere:
TODOS: QUE LO SIGAMOS

MI PENSAMIENTO

Mi pensamiento eres tú, Señor(3)


mi pensamiento eres tú.

Porque tú me has dado la vida,


porque tú me has dado el existir,
porque tú me has dado cariño,
me has dado amor. (2)

Mi alegría eres tú, Señor(3)


mi pensamiento eres tú.

Mi fortaleza eres tú, Señor(3)


mi pensamiento eres tú.

ANIMADOR 1: Dios es misericordia y nos invita a la


misericordia. Escuchemos.

LECTOR: DEL EVANGELIO DE SAN MATEO, 5,7

Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.


Palabra de Dios.

Guía para la reflexión

El hombre está llamado a usar misericordia con los demás. El


hombre alcanza el amor misericordioso de Dios en cuanto el mismo
internamente se transforma en el espíritu de tal amor hacia el prójimo.
Debemos purificar nuestras acciones y nuestras intenciones:
siempre damos y recibimos; recibimos y damos.
El amor misericordioso es sumamente necesario entre aquellos que
están más cercanos: esposos, entre padres e hijos: entre amigos. Es
indispensable en la educación, en el trabajo. La misericordia hace el
mundo más humano.
El perdón es la condición fundamental de la reconciliación. Si
suprimimos el perdón: nos queda un mundo de justicia fría e irrespetuosa,
donde cada cual reclamará sus derechos. Debemos perdonar a todos y
siempre. Lo que han recibido gratuitamente: darlo gratuitamente.
.


Día del Catequista 33

SILENCIO

CUARTO MOMENTO

ANIMADOR 1: Después de la resurrección, los apóstoles


conocieron al Señor:
TODOS: EN LA FRACCIÓN DEL PAN
ANIMADOR 2: ¿Cómo conocerá el mundo a Jesucristo?

ANIMADOR 1: Nosotros lo daremos a conocer. ¿Cómo?


TODOS: VIVIENDO COMO HERMANOS
ANIMADOR 1: Dios nos expresó su misericordia
enviándonos a su Hijo y ahora su Hijo nos
envía a todos:
CORO: A CONSTRUIR UN MUNDO RICO EN MISERICORDIA

MENSAJERO DE LA PAZ

Es hermoso ver bajar de la montaña


los pies del mensajero de la paz.

El Señor eligió a sus discípulos,


los mandó de dos en dos.

Los mandó a las ciudades,


y lugares donde iba a ir El.

La cosecha es abundante,
les dijo el Señor al partir.

Pidan al dueño del campo


que envíe más obreros a la mies.

Al entrar en una casa,


saluden anunciando la paz.

Cuando alguien no los reciba


la paz a ustedes volverá.

El Reino de Dios está cerca,


a todos anunciarán.

Los que a ustedes los reciban


me habrán recibido a mí.


Día del Catequista 34

ORACIÓN COMUNITARIA

SACERDOTE: Oremos a Dios nuestro Padre:

ANIMADOR 1: Para que no deje de ser misericordioso con


nosotros.
TODOS: SEÑOR ESCÚCHANOS, SEÑOR ATIÉNDENOS

ANIMADOR 2: Oremos a Dios nuestro padre para que abra


nuestro corazón a sus inspiraciones.
TODOS: SEÑOR ESCÚCHANOS, SEÑOR ATIÉNDENOS

ANIMADOR 1: Oremos a Dios nuestro Padre, por los pobres,


los perseguidos, los abandonados, los tristes,
los desesperados, los huérfanos, las viudas,
para que nuestra caridad con ellos sea viva y
operante.
TODOS: SEÑOR ESCÚCHANOS, SEÑOR ATIÉNDENOS
ANIMADOR 2: Oremos por la Iglesia, el Papa Francisco,
nuestro Obispos N. todos los Sacerdotes,
Religiosos, Religiosas, Misioneros,
Catequistas, para que sean ellos el ejemplo
que inspire al pueblo a vivir la verdadera
misericordia.
TODOS: SEÑOR ESCÚCHANOS, SEÑOR ATIÉNDENOS

Oración del Catequista

En sólo coro todos entonan esta oración

Señor, me has elegido para ser catequista.


Has puesto tu mirada en mí, sin merecerlo,
y me has confiado un grupo de personas,
para que en Tu nombre siembre el Evangelio en su corazones
y la semilla germine y de buen fruto,
un fruto de oración, de servicio, de amor, de entrega
de una vida moral exigente y evangélica,
de la celebración de los sacramentos…
Una vida que sea un seguimiento a Jesucristo
con radicalidad y exigencia.

Ilumíname para que con Tu Gracia y el don del Espíritu Santo,


pueda realizar la misión de catequista que me encomiendas.
Haz que no sólo confíe en mis fuerzas,
sino que siempre me apoye en las tuyas.
Mira con bondad a todos los que me has confiado,


Día del Catequista 35

para que la Buena Noticia que les transmito


sea bien acogida en sus corazones.
Ayúdales en todo lo que necesiten.
Protégelos y acompáñalos siempre.

Haz, Señor, que todos los catequistas,


vivamos con ilusión nuestro ministerio,
nos formamos bien para ello,
y seamos siempre conscientes de que nuestra
tarea la realizamos en nombre de la comunidad
de la que formamos parte.

Señor, gracias por hacerme catequista.


Gracias por que siempre estás conmigo.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo


Como era en un principio ahora y siempre
Por los siglos de los siglos. Amén.

Nos diste Señor el pan del cielo


R/ Que contiene en sí todo deleite.

Oremos

I
lumina, Señor, con la luz de la fe nuestros corazones
y abrásalos con el fuego de la caridad,
para que adoremos resueltamente en espíritu y en verdad
a quien reconocemos en este Sacramento
como nuestro Dios y Señor.
Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

SACERDOTE: Señor, bendícenos


Bendice a nuestra comunidad.
Bendice a nuestros catequistas
Bendice a nuestros niños, jóvenes, ancianos.
Bendícenos a todos.
Jesucristo perdona a tu pueblo y no dejes de
ser:
TODOS: RICO EN MISERICORDIA

Se procede a la bendición con el Santísimo.


Día del Catequista 36

CELEBRACIÓN DE LA PALABRA
ENVÍO DE LOS CATEQUISTAS

“Ustedes son la sal de la tierra.


Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?
Mt 5,13


Día del Catequista 37

CELEBRACIÓN DE LA PALABRA
ENVÍO DE LOS CATEQUISTAS

Ritos iniciales

Canto

En el nombre del Padre,


y del Hijo,
y del Espíritu Santo.

El pueblo responde:

Amén.

El Señor esté con ustedes

El pueblo responde:

Y con tu espíritu.

Monición introductoria

Nuestra comunidad se reúne en torno a la mesa de la Palabra para


festejar esta fecha tan significativa para nuestra Iglesia diocesana: el día
del catequista.

Como los primeros testigos de la resurrección, los cristianos estamos


llamados a ser evangelizadores y testigos del Señor en nuestra vida
cotidiana. Este ministerio propio de la Iglesia, al cual todos estamos
llamados en virtud del bautismo, lo ejercitan los catequistas de un modo
especial en nombre de nuestra comunidad.

Hoy, en nuestra celebración, vamos a enviar a los catequistas que


tendrán la tarea de evangelizar a todos en nuestra comunidad.

Acto penitencial

Hermanos,
Para participar con fruto en esta celebración, reconozcamos nuestros
pecados.

Tú que eres alegría de los creyentes, danos tu luz.


SEÑOR, TEN PIEDAD


Día del Catequista 38

Tú que eres la esperanza de toda la humanidad, danos tu luz.


CRISTO, TEN PIEDAD
Tú que eres el camino, la verdad y la vida, danos tu luz.
SEÑOR, TEN PIEDAD

Dios todopoderoso
tenga misericordia de nosotros,
perdone nuestros pecados
y nos lleve a la vida eterna.

El pueblo responde:

Amén.

Oremos

D
ios Padre, que has confiado a tu Iglesia
la misión de anunciar el evangelio de Jesucristo
a los hombres de todos los tiempos,
envía tu Espíritu sobre estos catequistas,
a fin de que todos ellos sean fieles
dispensadores de la Palabra de la verdad,
desempeñando a la perfección su ministerio.
Por Jesucristo nuestro Señor

El pueblo responde:

Amén.

Liturgia de la Palabra

Monición

El catequista vive enraizado en la comunidad: en comunidad escucha la


Palabra de Dios, comparte su fe, celebra y se compromete. Desde la
comunidad se siente enviado y actúa en su nombre. Escuchemos con
atención.

Lectura de la carta del Apostol San Pablo a los Tesalonicenses 1, 4-10

Bien sabemos, hermanos amados de Dios, que él nos ha elegido, pues


cuando les anuncié nuestro evangelio, no fue solo de palabra, sino también
con la fuerza del Espíritu Santo y con plena convicción. Saben cómo nos
comportamos entre ustedes para su bien. Y ustedes siguieron nuestro
ejemplo y el del Señor, acogiendo la Palabra en medio de una gran


Día del Catequista 39

tribulación, con la alegría del Espíritu Santo. Así llegaron a ser un modelo
para todos los creyentes de Macedonia y de Acaya. No solo ha resonado la
palabra del Señor en Macedonia y en Acaya desde su comunidad, sino que
además su fe en Dios se ha difundido por doquier, de modo que nosotros
no teníamos necesidad de explicar nada, ya que ellos mismos cuentan los
detalles de la visita que les hicimos: cómo los convirtieron a Dios,
abandonando los ídolos, para servir al Dios vivo y verdadero, y vivir
aguardando la vuelta de su Hijo Jesús desde el cielo, a quien ha resucitado
de entre los muertos y que nos libra del castigo futuro. Palabra de Dios.

Salmo 66

R. Que todos los pueblos conozcan tu bondad.

Ten piedad de nosotros y bendícenos;


vuelve, Señor, tus ojos a nosotros.
Que conozcan la tierra tu bondad
y los pueblos tu obra salvadora.

R. Que todos los pueblos conozcan tu bondad.

Las naciones con jubilo te canten,


porque juzgas al mundo con justicia;
con equidad tú juzgas a los pueblos
y riges en la tierra a las naciones.

R. Que todos los pueblos conozcan tu bondad.

La tierra ha producido ya sus frutos,


Dios nos ha bendecido.
Que nos bendiga Dios
y que le rinda honor el mundo entero.

R. Que todos los pueblos conozcan tu bondad.

Lectura del Santo Evangelio Según San Mateo 5, 13-16

Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la
salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Ustedes
son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de
un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del
celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de
casa. Brille así su luz ante los hombres, para que vean sus buenas obras y
den gloria a su Padre que está en los cielos. Palabra del Señor.


Día del Catequista 40

Breve homilía

Presentación de los símbolos

Monición

Para realizar la misión de catequista necesitan una buena formación


humana. (Un catequista introduce solemnemente una luz encendida).

Para realizar la misión de catequista necesitan una buena formación


espiritual. (Un catequista introduce de forma solemne la Palabra de Dios).

Para realizar la misión de catequista necesitan una buena formación


doctrinal. (Un catequista introduce solemnemente el Catecismo de la Iglesia Católica).

Rito de Renovación y Envío de los Catequistas

Celebrante: Hermanos y hermanas catequistas, hoy están aquí en la


presencia de Dios en esta celebración y en medio de esta asamblea, porque
quieren renovar su compromiso de continuar la noble y sacrificada tarea de
seguir sirviendo a Dios y a la Iglesia como catequistas y también para
enviar a este nuevo grupo de catequistas que Dios ha llamado a trabajar en
su viña y que ellos han respondido con generosidad y alegría. La Iglesia les
envía a realizar el mandato, que ha recibido del mismo Señor, Jesús:
“vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva”. Por eso, antes de ir
a cumplir esta misión, queremos saber su disposición y libertad para
hacerlo. Por lo tanto, les pregunto:

Celebrante: ¿Quieren comprometerse a ser catequistas en esta comunidad


a la que pertenecen?
Todos: Sí quiero

Celebrante: ¿Están dispuestos a crecer y profundizar en su formación


humana, cristiana, catequética y espiritual para que puedan transmitir
mejor cada día el mensaje de salvación a los catequizandos que se les
encomienden?
Todos: Si, estoy dispuesto.

Celebrante: ¿Están dispuestos a proclamar el mensaje de Jesús tal y como


la Iglesia lo transmite y aceptar las mismas normas que ella nos da?
Todos: Sí, estoy dispuesto.

Celebrante: ¿Se comprometen a trabajar unidos con nuestro Obispo,


sacerdotes, coordinadores y con el Plan Pastoral de la Diócesis, siendo
signo de unión y fraternidad entre todos?
Todos: Sí, me comprometo.


Día del Catequista 41

Celebrante: Ya que están dispuestos a cumplir con las exigencias del


trabajo evangelizador, aceptan y renuevan su compromiso como
catequistas.

Todos los catequistas leen en voz alta

Yo N., movido por divina inspiración, quiero colaborar con Jesús en la


construcción del reino de Dios, llevando el mensaje de salvación a los
catequizandos que se me encomienden.
Por eso, en estos momentos, ante la mirada amorosa del Padre Dios, de su
Hijo Jesucristo, del Espíritu Santo y de esta comunidad eclesial, quiero
comprometerme a ser catequista.

Asumo con alegría esta responsabilidad siendo consciente de que esta tarea
me traerá gozos, sacrificios y sufrimientos. Pero sé también que contaré
siempre con la ayuda de Dios.

Que la intercesión de la Virgen María me ayude a llevar a buen término esta


misión que Jesús y la Iglesia me confían.
Amén.

Celebrante: Que el Señor selle con su bendición este compromiso que ante
su altar han profesado. Dios que comenzó en ustedes esta obra buena, El
mismo la lleve a su feliz término.

En el nombre del Señor y en el nombre de la Iglesia, yo los envío a ser


testigos fieles de Jesús en su tarea como catequistas.
Amén

Todos: Demos gracias a Dios.

Entrega de la Cruz

Celebrante: Hermanos catequistas, recibid esta Cruz, signo del amor de


Cristo y de la misión que hoy reciben.

Todos los nuevos catequistas: Gracias, Señor, por la misión que me


confías.

Entrega de la Biblia

Recibe la Palabra de Dios para que la transmitas fielmente, a fin de que


cobre fuerza y vigor en el corazón de los hombres.
Profesión de fe


Día del Catequista 42

Creo en Dios, Padre Todopoderoso,


Creador del cielo y de la tierra.

Creo en Jesucristo su único Hijo Nuestro Señor,


que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo.
Nació de Santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos y está sentado
a la derecha de Dios Padre, todopoderoso.
Desde allí va a venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo,


la Santa Iglesia católica la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne y la vida eterna.
Amén

Oración de los fieles

Oremos, hermanos, a Dios por las necesidades de la Iglesia y del mundo,


por nosotros y, de modo especial, por quienes se dedican a la tarea de
catequizar en nuestra parroquia: Escúchanos Señor

1. Por la Iglesia, presente en todo el mundo, para que no cese en su


empeño por anunciar el Evangelio a todos los hombres, roguemos al
Señor.
2. Por el Papa, los obispos, los presbíteros, los diáconos y demás
ministros de la Palabra, para que sean fieles transmisores de la
misma y testigos de su fuerza salvadora, roguemos al Señor.
3. Por todos los que trabajan en la obra de evangelización y la
catequesis, para que ni el fracaso los desanime, ni el éxito les
envanezca, y puedan decir como San Pablo: “Todo lo puedo en aquél
que me conforta, Cristo Jesús”, roguemos al Señor.
4. Por todos los que han de ser catequizados a lo largo de este curso
que ahora comenzamos, para que el Espíritu Santo los ilumine y los
asista, roguemos al Señor.
5. Por todos los que nos hemos reunido, para que el Señor despierte y
sostenga en nosotros el sentirnos Iglesia y la conciencia de la propia
responsabilidad en la obra de la evangelización y de la catequesis,
roguemos al Señor.


Día del Catequista 43

Oración conclusiva

E
scúchanos, Señor Jesús,
y condúcenos por tu camino.
Tú que vives y reinas
por los siglos de los siglos. Amén

Rito de la Comunión

Terminada la oración de los fieles el ministro se acerca al lugar en que se guarda la Eucaristía, toma
el copón con el Cuerpo del Señor, lo pone sobre el altar y hace una genuflexión.

Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza,


nos atrevemos a decir:

P
adre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

Después, si lo juzga oportuno, invita a los fieles con estas o parecidas palabras:

Dense fraternalmente la paz.

A continuación, el ministro hace genuflexión, toma el Pan y, elevándola un poco sobre el copón, la
muestra al pueblo, diciendo:

Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.


Dichosos los invitados a la cena del Señor.

Y, juntamente con el pueblo, añade:

Señor, no soy digno de que entres en mi casa,


pero una palabra tuya bastará para sanarme.

Si también el ministro comulga, dice en voz baja:

El Cuerpo de Cristo me guarde para la vida eterna.

Y comulga el Cuerpo de Cristo.


Día del Catequista 44

Después toma el copón, se acerca a los que quieren comulgar y, elevando un poco el Pan, la muestra a
cada uno y dice:

El Cuerpo de Cristo.

El que va a comulgar responde:

Amén.

Rito de Conclusión

Oración

E
n el nombre y con la gracia de Cristo Salvador,
vayan y anuncien con gozo su Palabra.
Guiados por el Espíritu de Dios,
esfuércense por servir a sus hermanos
como lo hizo Cristo,
que no vino a ser servido, sino a servir.
Que el Señor esté en su corazón y en sus labios,
para que puedan anunciar dignamente su Evangelio.
Por Jesucristo Nuestro Señor.

Bendición final

Queridos catequistas, al finalizar esta celebración eucarística con motivo


de su envío, les quiero transmitir el agradecimiento de toda la comunidad
parroquial, por su inapreciable labor:

En nombre de Dios les quiero transmitir su especial ayuda para esta


misión. Por eso dispónganse para recibir la bendición:

Que el Espíritu Santo vaya transformándolos día a día y los haga más
parecidos a Jesús, les ayude en su caminar y en su esfuerzo por construir
un mundo más fraterno. Amén.

Qué el Espíritu Santo les ayude a vivir en lo esencial, a vivir en la verdad;


que quite de ustedes la rutina, la pereza y el miedo, y haga brotar la vida
en su corazón para responder mejor a la misión recibida. Amén.

Vayan y anuncien la Buena Noticia y proclamen el amor de Dios con la


Palabra y el testimonio de la vida. Siéntanse apoyados por la comunidad
cristiana. Amén.

Si el ministro es un laico invoca la bendición de Dios y se santigua, diciendo:


Día del Catequista 45

El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
Amén.

Luego el ministro despide al pueblo:

En el nombre del Señor, pueden irse en paz.

El pueblo responde:

Demos gracias a Dios.


Día del Catequista 46

BENDICIÓN DE LOS CATEQUISTAS

Bendición especial
para aquellos que se dedican
al ministerio de la catequesis


Día del Catequista 47

Canto inicial

En el nombre del Padre,


y del Hijo,
y del Espíritu Santo.

Amén

Dios, Padre misericordioso,


que quiere que todos los hombres se salven,
esté con todos ustedes.

Y con tu espíritu.

Monición

La actividad pastoral de la Iglesia necesita de la colaboración del mayor


número de cristianos, para que las comunidades y cada uno de los
creyentes alcancen la maduración de su fe y la proclamen siempre
mediante la celebración, el compromiso y el testimonio de su vida.

Son los catequistas quienes prestan esta colaboración, cuando llevan a


cabo la iniciación cristiana de otros y cuando los van instruyendo y
formando integralmente como discípulos de Cristo. Los catequistas,
iluminados por la Palabra de Dios y la doctrina de la Iglesia, comunican a
los catecúmenos lo que ellos antes aprendieron a vivir y a celebrar.

Ahora, bendecimos al Señor por estos cooperadores nuestros e imploramos


sobre ellos la gracia del Espíritu Santo, ya que la necesitan para este
servicio eclesial.

Lectura de la Carta del Apóstol San Pablo a los Romanos 10,9-15


¡ Qué hermosos los pies de los que anuncian el Evangelio !

Si tus labios profesan que Jesús es el Señor y tu corazón cree que Dios lo
resucitó de entre los muertos, te salvarás. Por la fe del corazón llegamos a
la justificación, y por la profesión de los labios, a la salvación. Dice la
Escritura: “Nadie que cree en él quedará defraudado”. Porque no hay
distinción entre judío y griego, ya que uno mismo es el Señor de todos,
generoso con todos los que lo invocan. Pues “todo el que invoca el nombre
del Señor se salvará”. Ahora bien, ¿cómo van a invocarlo, si no creen en
él?, ¿cómo van a creer, si no oyen hablar de él?; y ¿cómo van a oír sin
alguien que proclame?; y ¿cómo van a proclamar, si no los envían? Lo dice
la Escritura: “ ¡Qué hermosos los pies de los que anuncian el evangelio!”.
Palabra de Dios


Día del Catequista 48

Salmo responsorial
Sal 95 (96), 1-2ª. 2b-3. 7-8ª. 10

R. Cuenten las maravillas del Señor a todas las naciones

Canten al Señor un cántico nuevo,


canten al Señor, toda la tierra;
canten al Señor, bendigan su nombre. R.

Proclamen día tras día su victoria.


cuenten a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R.

Familias de los pueblos, aclamen al Señor,


aclamen la gloria y el poder del Señor,
aclamen la gloria del nombre del Señor. R.

Digan a los pueblos: “El Señor es rey,


él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente.” R.

El celebrante, según las circunstancias, exhorta brevemente a los presentes, explicándoles la lectura
bíblica, para que perciban por la fe el significado de la celebración.

PRECES

Dios quiere que todos los hombres se salven. Invoquémoslo pues,


diciendo:

Atrae hacia ti a todos los hombres, Señor.

Haz que todo el mundo conozca que tú, Padre, eres el único Dios
verdadero y que Jesucristo tu Hijo, es tu enviado. R.

Manda obreros a tu mies, para que tu Nombre sea glorificado en todas las
naciones. R.

Tú que enviaste a los discípulos a proclamar el Evangelio, ayúdanos a


propagar la victoria de la cruz de Cristo. R.

Haz que seamos dóciles a la predicación de los apóstoles y sumisos a la


verdad de nuestra fe. R.

Tú que nos llamas hoy a tu servicio a favor de nuestros hermanos, haz que
seamos ministros de tu verdad. R.


Día del Catequista 49

Guarda a los ministros de tu santa Iglesia, para que, al enseñar a los demás,
seamos hallados fieles en tu servicio. R.

Que la gracias del Espíritu Santo dirija nuestros corazones y nuestros


labios, para que permanezcamos siempre en tu amor y en tu alabanza. R.

Oración de bendición

S
eñor, con tu bendición + paternal,
robustece la decisión de estos servidores tuyos,
que desean dedicarse a la catequesis;
haz que lo que aprendan meditando tu palabra
y profundizando en la doctrina de la Iglesia
se esfuercen por comunicarlo a sus hermanos
y así, junto con ellos, te sirvan con alegría.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

R. Amén

Conclusión del Rito

Dios, que en Cristo ha manifestado su verdad y su amor,


Los haga testigos del Evangelio
Y de su amor en el mundo. R. Amén

Jesús, el Señor, que prometió a su Iglesia


que estaría con ella hasta el fin del mundo,
confirme sus obras y sus palabras. R. Amén

El Espíritu del Señor esté sobre ustedes,


Para que puedan ayudar
A los ministros de su palabra. R. Amén

Y a todos ustedes, que están aquí presentes,


Los bendiga Dios todopoderoso,
Padre, Hijo + y Espíritu Santo. R. Amén

Canto