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CARACTERÍSTICAS Psicoevolutivas

DE LOS ALUMNOS
DEL PRIMER CICLO
DE EDUCACIÓN PRIMARIA.

Los niños y niñas de primer ciclo se manifiestan activos, imaginativos y


entusiastas.
Aprenden a partir de la realidad cercana y sienten una gran curiosidad por el
mundo que van descubriendo.
Durante este primer ciclo de Educaci6n Primaria los alumnos experimentan un
notable desarrollo psicomotor, cognitivo, personal, social y moral, así como un
importante avance en la adquisici6n del lenguaje.
Hemos observado que los alumnos de este año tienen mayor capacidad de trabajo con
respecto a otros cursos anteriores.

Desarrollo psicomotor.
El desarrollo psicomotor del niño implica el fortalecimiento progresivo del control
sobre la postura y la respiraci6n. A esta edad, los niños afirman su lateralidad
definitiva ( izquierda, derecha ) y otros obtienen un cierto dominio segmentario de
las diferentes partes de su cuerpo. Poco a poco toman conciencia de los elementos que
integran su esquema corporal y adquieren la capacidad de manifestarlos de forma
coordinada e independiente. Su atención se hace más firme y pueden mantenerle
durante más tiempo.
Debido a las características ambientales del barrio (excesivo ruido) se observa en los
escolares de este Centro una gran hiperactividad, tono de voz elevado, nerviosismo, y
escasa concentración. Es importante practicar algunas técnicas de relajaci6n y
respiración en clase.

Desarrollo cognitivo.
Entre los 6 y 8 años, los niños organizan su pensamiento sobre su vivencia personal
de la realidad. A esta edad, no pueden desligar su razonamiento de la experiencia, ni
de la previa manipulación

de lo que las rodea. Por tanto, necesitan estar en constante relación con las cosas.
Sus recursos para analizar la realidad son todavía frágiles y limitados.

Sin embargo, con una adecuada estimulación y manipulación los van perfec-
cionando y alcanzan algunas metas. Establecen relaciones entre los elementos.

Ordenan los objetos seg6n criterios de semejanza y diferencia. Clasifican objetos en


determinadas situaciones.

Diferencian ,con cierta dificultad, algunos de los cambios que se producen en los
elementos que conocen ( forma, posición, cantidad.)
Memorizan fácilmente en situaciones que les resultan conocidas y que viven con
cierta constancia.
Desarrollo del lenguaje.
Por su necesidad de abrirse al exterior y a los demás, estos niños y niñas entran en
el “dialogo socializado”.
Amplían sus posibilidades de comprensi6n y expresión, sobre todo gracias al
enriquecimiento de su vocabulario:
Entienden palabras que entrañan comparación y términos contrarios.
Describen por semejanzas y diferencias.
Incorporan en su expresión nociones referidas al espacio y al tiempo.
Asimismo, van asimilando las estructuras básicas de su lengua, por lo que sus
construcciones gramaticales se hacen cada vez más correctas.

Con frecuencia nos encontramos con niños que pronuncian mal, que construyen
mal las frases o que utilizan palabras incorrectas. Esto último puede ser debido a
que, en familia no les corrigen en el momento sus fallos.

Desarrollo social.
A esta edad se interesan mucho por la opinión de los adultos (padres, profesores) y
establecen con ellos vínculos de estrecha dependencia. Los mayores representan para
ello modelos de conducta.

Respecto a sus hermanos y hermanas, pasan por un periodo conflictivo (celos,


rivalidades). Sobre todo con los mas pequeños, que suele derivar finalmente en
simpatía y aceptación.;
Su relación con los compañeros es inestable y pasajera. Los amigos no son siempre
los mismos y su trato personal es, casi siempre, provisional.

Mientras duran estas relaciones son intensas e incondicionales. Los niños olvidan
fácilmente sus frecuentes desavenencias y enfados.

Poco a poco va desapareciendo su egocentrismo y aprenden a escuchar a los demás.


Estas buenas relaciones con los compañeros vienen determinadas por la necesidad del
grupo que tienen.
El nivel socio económico del barrio donde está ubicado este Centro es de tipo medio.
En la población no existe un arraigo claro de pueblo o comunidad.

Desarrollo moral.
Estos niños y niñas no tienen todavía ideas claras sobre el bien y el mal. Tienden a
respetar las normas que los adultos les dan porque se inclinan a actuar guiados por
las consecuencias de la acción (premios, castigos) y por la importancia que tiene
para ellos la persona que les manda (padre, maestros).Desde ahí irá formándose su
conciencia ética y moral.
CARACTERÍSTICAS
PSICOEVOLUTIVAS
DE LOS Niños
DE 2º CICLO DE
EDUCACION PRIMARIA

Las características evolutivas del alumnado del segundo ciclo de la Educación


Primaria, cuyas edades oscilan entre los ocho y diez años, son un desarrollo
continuado del anterior ciclo. Estas características varían en profundidad entre el
inicio y el final de las etapas de Educación Primaria, momento en el que el
alumnado alcanza, por lo general, el estadio de operaciones formales, que supone
cambios decisivos en su forma de-aprender y relacionarse.

Desarrollo Psicomotor-.
El conocimiento básico del cuerpo ya está superado por la mayoría del alumnado
y prosigue el proceso de estructuración corporal. Es un ciclo marcado por una sensible
mejora en todos los aspectos como consecuencia de que apenas se producen cambios
estructurales en el cuerpo, lo que posibilita que los movimientos sean más eficaces y
económicos, mejoren las coordinaciones y se estabilicen la dominancia lateral y
ocular.
El hecho de que se produzca una maduración neurológica significativa implica
una mejora en el equilibrio. También la hay en la flexibilidad de la columna y se
alcanza una progresión de independencia de los segmentos corporales, lo que va a
propiciar la diferenciación entre contracción-descentración.

Con respecto a la percepción espacial, ya se es capaz de situar izquierda y derecha


en los demás y de orientarse con respecto a los objetos. En cuanto a la percepción
temporal son capaces de hacer asociaciones y reproducir estructuras rítmicas
conocidas.

Debido a las características ambientales del barrio, excesivo ruido, se observa en


los escolares de este centro gran hiperactividad, tono elevado de voz, nerviosismo y es-
casa concentración. Es importante practicar algunas técnicas de relajación y
respiración en clase.

Desarrollo Cognitivo-.
Continuaran en el estadio de operaciones concretas lo cual les obliga a manipular
(los objetos, el lenguaje...) para alcanzar los conceptos que se proponen y que va
aumentando en complejidad.
Manejan con soltura los símbolos en sustitución de las cosas (dibujos,
gráficos..., lo que facilita y permite desarrollar sus aprendizajes. Comienzan a
realizar reflexiones sistemáticas sobre las actividades que llevan a cabo, por lo que
intentan ordenar, clasificar y comparar.

Son capaces de formar, progresivamente, conceptos de número, espacio, tiempo o


velocidad cada vez más abstractos, en vías de llegar a las operaciones formales
propiamente dichas.

Utilizan, en muchas ocasiones, más la memoria que la inteligencia para


aprender, por lo que es conveniente favorecer l6s situaciones de experimentación y
manipulación, de manera que adquieran realmente nuevos esquemas y formas de
relacionar los aprendizajes anteriores y no se limiten a una memorización mecánica
y automática.

Desarrollo del lenguaje-.


Distribuyen y ordenan bastante bien las palabras y las oraciones en el espacio-
tiempo y conocen y dominar, aunque con ciertas dificultades aun, la normativa de
los dos códigos. Todavía presentan muchas dudas ortográficas por lo que hay que
continuar afianzando este aspecto.
Amplían considerablemente el vocabulario y ya son capaces de definir palabras.
La sintaxis empieza a racionalizarse y las oraciones se construyen con mas palabras
que en el ciclo anterior. Aun hay problemas con las concordancias de genero y
numero y con algunas conjugaciones.
En lo referente a la lectura, suele realizarla ya con cierta fluidez; aunque pueden
presentar algunos tropiezos. Por eso es fundamental trabajar la compresión lectora.

Desarrollo Social-.
Tienen mayor autonomía en relación con sus padres tanto para buscarse sus
propias juegos como para "salir de apuros". Tienen una gran vitalidad: juegan, se
pelean, hablan todos a la vez, se entusiasman, compiten...Es este un campo en el que
es posible desarrollar una interesante acción educativa, centrando la actividad del
alumnado.

Manifiestan gran interés por lo que ocurre fuera de la familia. El compañerismo es


típico de estas edades y la pertenencia al grupo es el núcleo vital en torno al cual se
desenvuelven sus actividades.

Desarrollo Moral-.

Adquieren cierta flexibilidad en sus criterios morales: la ley ya no es tan rígida


y absoluta, sino que su adecuado o inadecuado cumplimiento puede interpretarse en
función de las intenciones de los que. la deben obedecer.

Comienzan a abandonar la moral familiar por la moral del grupo de sus


compañeros, lo que puede generar cierta agresividad hacia los adultos.
Habitualmente, en seguida se adapta y colaboran en el trabajo que propone el
profesor o profesora. Si hay que destacar algo importante en este tercer ciclo es, sin
duda, su carácter terminal dentro de la etapa en que se encuentra. Ello va a marcar el
modo de hacer en el ciclo, tanto del profesorado como de los alumnos y alumnas,
pues, quiérase o no, el finalizar una etapa educativa lleva consigo alcanzar o no los
objetivos previstos en ella y, por tanto, la determinación de suficiencia o insuficiencia
de los aprendizajes adquiridos.

Una de las metas de este tercer ciclo será llegar a la Educación Secundaria
en las mejores condiciones para garantizar su superación sin dificultades. Esta no
será tarea exclusiva de este ciclo sino, también de los anteriores.

Desde el punto de vista psicológico se hace imprescindible destacar la llegada


del alumnado al estadio de operaciones formales en torno a los doce años, es decir,
durante el curso final de este ciclo. Esto significa que los estudiantes poseen una
capacidad de abstracción en grado suficiente como para poder manejar todo tipo de
conceptos sin necesidad de la concreción y manipulación a la que se venía sometida
hasta este momento.

No obstante, considerando que la evolución es algo continuo, no mecánico


y diferente en cada persona, hay que tener en cuenta que el último curso de este ciclo
resultará de transición para la mayoría del alumnado: unos habrán entrado de lleno
en el estadio de operaciones formales, mientras otros lo irán alcanzando a lo largo del
año o, incluso, pueden hacerlo en el curso siguiente. Es una complejidad con la que
hay que contar.
Hechas estas aclaraciones, pasamos a señalar las características evolutivas
y de aprendizaje de los alumnos y alumnas del tercer ciclo de la Educación Primaria,
cuyas edades oscilan entre los diez y los doce años:

- Alcanzan el estadio de operaciones formales, lo que supone para ellos la


posibilidad de manejar conceptos sin necesidad de relacionarlos directa y
concretamente con la experi6ncia sensible.

- Son capaces, por tanto de generalizar los aprendizajes adquiridos y


relacionados con situaciones ajenas a su realidad.

- Trabajan rigurosamente con el lenguaje de los símbolos sin necesidad de


referencias empíricas.

- Realizan deducciones lógicas.

- Elaboran conocimientos sistemáticos, pudiendo llevar a cabo


experimentaciones cortas y de ejecución no excesivamente compleja.

- Manejan conceptos mensurables de espacio y tiempo.

- Dominan perfectamente el lenguaje verbal, 10 que les permite, a su vez,


organizar adecuadamente el pensamiento mediante sus funciones de
comunicación, representación y regulación de conductas.

- Son capa6es de reflexionar sobre su' propia actividad en todos los


órdenes y también en los nuevos contenidos que van adquiriendo. Así,
pueden profundizar en conocimientos teóricos (sobre lengua,
matemáticas, ciencias, etc.) antes inalcanzables.

- Se desarrollan físicamente de forma importante, por lo que continua


siendo decisivo para ellos el ejercicio físico, el 'deporte, "los juegos...

- Continúan independizándose de los adultos, resultando fundamental


para ello su inclusión en grupos de iguales.

- Colaboran con el profesorado en sus trabajos de aula sin mayores


dificultades, pues, como ya quedó apuntado, no presentan, en general,
graves problemas de adaptación interna ni de socialización.

- Son sensibles a los estímulos de los demás, por lo que es un momento


educativo de gran interés para despertar 1as actitudes positivas en
función de su formación futura e integración social apropiada.

- Desarrollan estrechos lazos de amistad entre compañeros.


- Evolucionan gradualmente hacia posiciones superiores de autonomía
moral, con criterios propios para juzgar sus actuaciones personales.

- Crean, paulatinamente, su auto concepto, mediante la valoración de su


imagen ante sí mismos y ante los demás. Para ello tiene gran
importancia el concepto que los adultos (el profesorado, en este caso, es
decisivo) tienen de ellos y les ponen de manifiesto.

Estos son los rasgos más comunes y generales para el alumnado del tercer
ciclo, con la advertencia, ya hecha anteriormente, de que pueden aparecer en mayor o
menor grado, según los condicionantes personales y socioculturales de cada alumno
y alumna. Hay que recordar, nuevamente, que la incorporación al estadio de
operaciones formales se producirá, paulatinamente, en diferentes momentos para
cada estudiante a lo largo del último año del ciclo, lo que aconseja plantear objetivos
en las programaciones de aula que sean generalizables y sin excesiva dificultad para
la mayoría del alumnado.

CARACTERÍSTICAS PSICOEVOLUTIVAS DEL ALUMNADO DEL TERCER

CICLO DE EDUCACIÓN PRIMARIA.

El periodo de edad comprendido entre los diez y los doce años, que se corresponde con
el Tercer Ciclo de Educación Primaria, está caracterizado por unos rasgos evolutivos
que afectan al desarrollo cognitivo, psicomotriz y socioafectivo de los niños/as.

Desarrollo cognitivo.

Al igual que en el 2ª Ciclo de Primaria, los/as niños/as se encuentran en plena etapa


del periodo que Piaget denominó de las operaciones concretas. En este período, se
inicia el pensamiento lógico, que le facilitará la resolución de problemas, la
utilización de la representación mental de los hechos y que no necesariamente va a
requerir operar sobre la realidad para resolverlo. Pero si hay que tener en cuenta, que
las operaciones concretas están estructuradas y organizadas en función de
fenómenos concretos, sucesos que suelen darse en su presente cercano. Aún no es
capaz de hacer uso del pensamiento abstracto, por lo que sus operaciones siguen
ligadas a la manipulación de los objetos y a las características reales de su mundo.

Una de las características de esa lógica-concreta es la reversibilidad operatoria. La


operación posee la posibilidad de ordenar mentalmente los acontecimientos hacia
delante y hacia atrás en el espacio y en el tiempo. Así pues, su pensamiento se vuelve
reversible, ya no se centra en un solo aspecto de la situación u objeto que está
observando, se vuelve más objetivo y reflexivo, entiende y aplica operaciones lógicas
que le permiten interpretar las experiencias y razonar. Otra característica de esta
etapa es lo que Piaget denominó la noción de conservación o la toma de conciencia de
que dos estímulos, que son iguales en longitud, peso o cantidad, permanecen iguales
ante la alteración perceptual, siempre y cuando no se hay agregado ni quitado nada.

Igualmente, existen otros dos principios que caracterizan el pensamiento de los


niños/as de estas edades:

- El principio de identidad, o capacidad de darse cuenta de que un objeto sigue siendo


el mismo aún cuando cambie de forma.

- El principio de descentralización, que lleva al niño/a a poder concentrarse en más


de una dimensión importante. Esto se relaciona con una disminución del
egocentrismo; el niño va a ser capaz de comprender que otras personas pueden ver la
realidad de forma diferente a él/ella.

Por otro lado, en este período operacional, se perfecciona la capacidad memorística y se


desarrolla la atención y la constancia en la tarea, muy útiles en el proceso del
enseñanza-aprendizaje.

En líneas generales, el/la niño/a en estas edades, que coinciden con la etapa
educativa de Primaria, debe poder realizar las siguientes operaciones intelectuales:

- Elaborar representaciones para asimilar una realidad que se construye a partir de la


propia actividad.

- Captar códigos convencionales y mostrar una fluidez gradual en su uso (lectura,


escritura, lenguaje musical...).

- Buscar nuevas informaciones y estructurar de nuevo las que ya posee.

- Analizar, lo que le permitirá captar y disociar cualidades distintivas de objetos y


fenómenos, que antes no era posible por su globalidad. Así, clasificará objetos en
categorías cada vez más abstractas y ordenará series de acuerdo a una dimensión
particular (longitud, peso…).

- Construir “abstracciones” a partir de la propia experiencia.

- Dominar el lenguaje, que se convierte en un instrumento que coopera en la


evolución cognitiva y afectivo-social ayudando al pensamiento a mantener y
sistematizar el resultado de la acción y a planificarla en el futuro. Es decir, el
lenguaje se vuelve más socializado y reemplaza a la acción.

- Trabajar con números.

- Comprender los conceptos de tiempo y espacio.

- Distinguir entre la realidad y la fantasía.


Desarrollo psicomotriz.

Los niños/as de este 3º Ciclo, que recordemos sus edades están comprendidas entre
los 10 y los 12 años, se encuentran inmersos en una etapa de cambio, donde algunos
alumnos afianzarán el equilibrio motor conseguido en el Ciclo anterior y otros
comenzarán los cambios característicos de la adolescencia.

El crecimiento, el aumento de musculatura, los primeros signos externos puede


provocar un cierto desequilibrio que llevará a la formación de una nueva imagen
corporal. El papel de la E. Física en este terreno será fundamental.

Desarrollo socio-afectivo.

Los/as niños/as de diez a doce años poseen mayor autonomía con relación a sus
padres. Son ahora los amigos/as y sobre todo los compañeros/as el núcleo vital de sus
actividades. Evolucionan progresivamente en cuanto a su autonomía moral, con
criterios propios para juzgar sus actuaciones personales.

Diferencian entre la realidad y la fantasía.

Sus estados emocionales son intensos, tanto los alegres como los tristes. Pero son
de corta duración. Se olvidan pronto de las causas que provocaron dichas emociones.

Se comienza a forjar su personalidad. Se forma su propio concepto, mediante la


valoración de su imagen ante ellos mismos y ante los demás. Les importa mucho el
concepto que los adultos (muy especialmente el profesorado) tienen de ellos/as. Son
receptivos ante los estímulos de los demás. Esto, desde el punto de vista educativo es
muy aprovechable para fomentar actitudes positivas que facilite una integración
social adecuada

Sus actuaciones se realizan cada vez con mayor responsabilidad, por lo que
disminuyen los conflictos.

A esta edad ya se posee la capacidad de observar situaciones desde distintos


puntos de vista, iniciándose así el concepto de la "relatividad" de las cosas.

Se desarrolla su razonamiento lógico. Esto le va a permitir reflexionar y opinar


sobre las explicaciones de los adultos, desarrollándose así su espíritu crítico.