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Universidad de la Sabana

Magíster en Asesoría Familiar y Gestión de Programas para la Familia


NATURALEZA RELACIONAL DEL SER HUMANO
Naturaleza Humana, Cultura Y Técnica
Luz Graciela Moreno Roldán
María Julián Jaramillo Gómez

Después de ver la película “un milagro para Helen” podemos destacar algunos comportamientos

y actitudes de sus personajes, desde el punto de vista de la cultura y su influencia en la vida de

estos.

a. la naturaleza

Podemos conectar, en la película, la naturaleza con la condición particular de la niña, su

enfermedad y sus limitaciones. Esta realidad propia de Helen es la base sobre la cual se va

construyendo su propia cultura; “la acción de cultivar, significa la acción mediante la cual el

hombre se ocupa de sí mismo, no quedando en puro estado natural” (Alvira, R citado en Yepes

S, & Echavarría A., 1996, p. 243).

“La naturaleza del hombre es precisamente el despliegue de su ser hasta alcanzar ese bien

final que constituye su perfección. Todos los seres alcanzan su verdadero ser cuando culmina el

proceso de su desarrollo, pero este se da especialmente en el hombre” (Yepes S, & Echavarría

A., 1996, p.54). Retomando las escenas de la vida de Helen, su conducta “inadaptada” fue lo

que le impulsó a descubrirse a sí misma por medio de la institutriz, quien sirvió de medio para

avanzar hacia su perfección. Es decir que su naturaleza humana que fue impactada por la

enfermedad, logró desarrollar las condiciones necesarias para lograr su fin: el conocimiento y

aprendizaje. Helen logra su plenitud cuando descubre la verdad a partir de su inteligencia,

después de un largo camino de acciones repetidas hasta lograr el hábito; «lo natural en el hombre
no se alcanza al principio, sino al final» Santo Tomás de Aquino, citado en Yepes S, &

Echavarría A, (1996, p.55).

b) la cultura

La Cultura, según (Yepes, 1996) “significa la acción mediante la cual el hombre se ocupa

de sí mismo, no quedando en puro estado natural” (p.211). En este sentido retomamos el entorno

social y cultural donde se desarrolló la vida de Helen, su unidad familiar siempre atentos y

buscando posibles soluciones, se observa la conducta de la madre de la menor, quien siempre se

aferró a su capacidad para entender, conocer y cultivar todas las cualidades y virtudes de su hija,

busca una institutriz porque nunca estuvo conforme en dejar su hija en su estado

natural. Observando la historia de vida de la institutriz vemos cómo a partir del estilo de vida

que vivió, logró sumergirse según (Yepes, 1996) en el “pozo profundo donde habitan los

sentimientos más poderosos, realidad creadora de la que brotan ideas, proyectos, imágenes,

mundos nuevos que acabarán saliendo al exterior” (p.211) y logró extraerse, trascender para

lograr desarrollar acciones de conocimiento de sí misma, es decir que ella descubre sus

debilidades para lo cual desarrolla ciertas habilidades de afrontamiento que se encuentran al

interior de su ser, así logró ella cultivarse, generando en su ser un deseo y un interès por el

conocimiento, frente a lo cual se apropió de actitudes que le permitieron alcanzar niveles de

conocimiento, formación y satisfacción.

En la película vemos también, cómo después de varios días de Experimentar con la

asociación de objetos y el lenguaje de señas, finalmente Helen se apropia del conocimiento y

comienza a utilizarlo y a relacionarse a través de él con sus padres; y esta experiencia cambia

totalmente la dinámica de relación entre ellos, genera una conexión más fuerte y cargada de

sentimientos. Incluso, Helen logra pronunciar una palabra, gracias a la interiorización de las
nuevas experiencias, relacionándolas con recuerdos de la infancia. Con todo esto se demuestra

como, “el origen de toda cultura es el núcleo creativo y afectivo de la persona, una sabiduría que

crece hacia dentro, porque se cultiva, para después salir fuera” (Yepes S, & Echavarría A., 1996,

p.243).

“Educar no es una mera transmisión de conocimientos. Consiste en transmitir ideales y

tareas vitales, pero eso tan sólo se consigue por medio de una relación de amistad, también entre

el educador y el discípulo: los lugares donde más se aprende son aquellos en los que reina la

confianza” (Yepes S, & Echavarría A., 1996, p.256). En razón a la diferencia en el trato entre sus

padres, quienes por lástima no le exigían nada en cuanto a tener un comportamiento socialmente

adecuado, y la institutriz, con su carácter fuerte y persistente; fue necesario separar a la niña de

sus padres, para conseguir una buena relación de la institutriz con Helen, que les permitiera

conectarse para poderle transmitir el conocimiento y educarla integralmente.

Aprender a ser hombre o mujer consiste en aprender a dirigirse a uno mismo y lograr la

armonía del alma gracias a la educación moral de los sentimientos. Conducir la propia vida es

aprender el arte de vivir (Yepes S, & Echavarría A., 1996, p.256), esto es lo que buscaba

claramente la institutriz, no simplemente instruir a la niña en comunicación, sino principalmente,

enseñarle a comportarse y a socializar adecuadamente; para lo cual necesito de mucha

perseverancia en la repetición de las conductas aceptables, hasta lograr romper con la

permisividad de sus padres que le permiten comportarse como un animal.

c) la técnica.

Entendiendo la técnica como medio de apropiación del mundo (Yepes S, & Echavarría

A., 1996, p.249), podemos destacar la creatividad con que la institutriz, mediante la exploración

táctil asociada al lenguaje de señas, logra que Helen adquiera unos conocimientos y un lenguaje
con el que se puede comunicar de mejor manera, con las demás personas y con el mundo que la

rodea. De esta manera suple las deficiencias sensoriales, que impiden que la niña adquiera dichos

conocimientos de la manera tradicional que todo niño lo haría; a través de la visión y la audición.

“El símbolo es una de las maneras que el hombre tiene de materializar lo espiritual y de superar

la distancia que le separa de las realidades de las que quiere apropiarse” (Yepes S, & Echavarría

A., 1996, p. 251).

La técnica utilizada por la institutriz, para enseñar un nuevo lenguaje comunicacional se

basa en enseñar el auto-control, a incorporar un comportamiento adecuado en sus diversos

escenarios de interacción. La institutriz, logró cambiar la vida de la Helen a partir de una

pedagogía basada en disciplina con amor, bloqueando las conductas inapropiadas a partir de

rutinas conductuales de buenos modales. “La técnica mecánica repite, la ciencia repite; el artista

hace siempre piezas únicas, como el educador” (Yepes S, & Echavarría A., 1996, p. 257).

Influencias de la naturaleza, la técnica y la cultura en las relaciones intra y extra

familiares:

El temor a lo desconocido, propio de los seres humanos, hace que las metodologías poco

ortodoxas de la institutriz, sean rechazadas por la familia; debido al desconocimiento de su

efectividad. Viendo la cultura como “expresión de la verdad vista por una subjetividad” (Yepes

S, & Echavarría A., 1996); se puede entender que la institutriz, partiendo de algunas experiencias

vividas en su infancia, tenga una apreciación un poco diferente de la realidad, que le permite un

mejor entendimiento de las necesidades y capacidades de Helen.

En cuanto al estilo de relaciones al interior de la familia, se veían afectadas por la

naturaleza autoritaria y controladora del jefe del hogar, logrando dominio y dependencia para la

toma de decisiones y actuación frente a la dinámica familiar. Igualmente se observa como la


técnica empleada por la institutriz, influyó en la vida de la organización familiar al generar

resultados positivos para el mejoramiento de las relaciones familiares. “El hombre necesita de los

símbolos, y también de los signos, para relacionarse con lo ausente, para ampliar el radio de la

realidad poseída” (Yepes S, & Echavarría A., 1996, p.251)

Referencias Bibliográficas

Yepes Stork, R. (1996). Fundamentos de antropología. Un ideal de la excelencia humana.


Pamplona: Eunsa.