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UNIDAD EDUCATIVA “JULIO MARIA MATOVELLE”

RELIGIOSAS OBLATAS

NOMBRE: JHON VILLARREAL FECHA: 2011-02-23

TRABAJO DE EDUCACION AMBIENTAL

TEMA: La Deforestación

DEFORESTACION DE LA SELVA ECUATORIANA

"Si el país no le apuesta en serio y a largo plazo a la forestación y


reforestación, en 15 o 20 años tendremos problemas graves de
provisión de madera", puntualizó Carrasco.
Según el Centro de Levantamientos Integrados de Recursos
Naturales por Sensores Remotos el país pierde entre 168.000 y
198.000 hectáreas anuales de bosques.
Además, sólo el 48 por ciento de la superficie total del país, de
256.370 kilómetros cuadrados, mantiene su cobertura natural,
indicó el Subsecretario.
Carrasco precisó que el proceso de deforestación del país ha causado la desaparición casi total de los
bosques madereros en la sierra andina.
El Funcionario afirmó que las provincias con mayor deforestación en el país son la costera de Esmeraldas y
las amazónicas de Napo, Pastaza, Morona y Zamora.

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, alertó sobre el aumento de la frontera agrícola en la Amazonía,
que reduce cada año decenas de miles de hectáreas de selva para zonas de cultivo o dedicarlas a la
ganadería. Correa destacó la labor del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIAP), inexistente al
inicio de este gobierno, y muy importante porque desarrolla semillas más productivas y alimento para el
ganado.En 2008 Ecuador tenía 9,5 millones de hectáreas de bosques, 1,5 millones menos que en 1990. El
gobierno se ha propuesto reforestar un millón de hectáreas en los próximos 10 años. De esos 9,5 millones
de hectáreas, cuatro millones son áreas protegidas y el resto figura en proyectos de conservación, como
Socio Bosque y otros planes. Entre 2000 y 2008 Ecuador perdió 74. 330 hectáreas de bosques por año, lo
cual situa al país ligeramente por encima del promedio mundial (70 mil hectáreas anuales). Los datos se
obtuvieron mediante un estudio que realizó el Ministerio del Ambiente al levantar la línea base de
deforestación en el país, por medio de la utilización de imágenes satelitales para ubicar bosques, cultivos y
cuerpos de agua.

Incremento de la Deforestación

300
1000hasec
X 1000

200
táreas
has

100

0
1980

1982

1984

1986

1988

1990

1992

1994

1996

Años
PORCENTAJE DE BOSQUES TALADOS EN LA SELVA

De acuerdo a datos emitidos por el Ministerio del Ambiente, en el Ecuador los bosques ocupan la mitad de
todo el territorio nacional, es decir, 130.002 km2.

Según los datos del “CLIRSEN”, Centro de Levantamientos Integrados de Recursos Naturales por Sensores
Remotos, en 1991 existían 13'462.654 hectáreas de bosques húmedos, secos y manglares, mientras que
para el 2000, el área con cubierta vegetal se registró en 11'679.822, lo cual da una tasa anual del 1,47 %
deforestando es decir 1´782.832 hectáreas deforestadas, para el 2004 se estima que han desaparecido
aproximadamente unas 792.000 hectáreas más, quedando así un total de 10´887.822 hectáreas de
cobertura forestal en el Ecuador.

Hasta hace 10 años, el 80% de la madera que se utilizaba en el Ecuador provenía de los bosques de la
provincia de Esmeraldas y el 20% de la Región Amazónica, pero esta relación ha cambiado, debido a que en
los últimos años ha sido sobre explotado por parte de las empresas madereras sin correcto y oportuno
control, es así que el tráfico de la madera, en la actualidad " el 60% sale posiblemente de Esmeraldas y el
40% de la Región Amazónica", lo que nos da a entender que el gremio maderero busca otras áreas forestales
para su explotación.

La deforestación de la selva amazónica cayó un 49% entre agosto del 2009 y junio de este año en la
comparación interanual. Eso lo anunció el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales.

Según el sistema de detección de la deforestación en tiempo real del Inpe, entre agosto del 2009 y junio del
2010 la selva amazónica perdió 1 810,81 km², contra 3 538,51 km² en el mismo período del año anterior. En
junio, la destrucción de la selva amazónica sumó 24 374 km². Pese a que los datos de Deter apuntan a una
fuerte caída de la destrucción de la selva para todo el año-calendario 2009/2010, el director del Inpe,
Gilberto Camara, procuró mostrar cautela y recordó que los datos consolidados sobre la deforestación son
obtenidos por el sistema Proyecto de Monitorización de Deforestación en la Amazonia Legal, que tiene una
metodología diferente al Deter. De acuerdo con los datos, el estado de Pará fue el que presentó mayor
deforestación en junio del 2010, con 160,63 km².

De acuerdo a las cifras del Colegio de Ingenieros Forestales de Pichincha indican que únicamente de la
provincia de Esmeraldas salen mensualmente entre 30.000 y 35.000 metros cúbicos de madera, esto
equivale a una columna aproximada de 1.000 trailers llenos con trozas y tablones de madera,
desconociendo el porcentaje legal e ilegal. A nivel nacional y de acuerdo al monitoreo realizado por el
CLIRSEN se estima un promedio de deforestación de 198.000 hectáreas de bosques durante cada año. Si
esta situación se mantiene, de acuerdo a los cálculos, el Ecuador quedaría totalmente deforestado en el año
2050 a pesar de que el 37% de los bosques están declarados como Reservas Naturales Protegidas, que
equivale al 18% del territorio Nacional.
Según un estudio publicado conjuntamente por la FAO y el PNUMA, cada año se pierden en el mundo unos
11,3 millones de hectáreas de bosques tropicales. Las perdidas en 75 países del área tropical de América del
Sur y Central, Asia y África se reparten de la siguiente manera: 23 países de Latinoamérica perdieron 5,6
millones de hectáreas (un área que equivaldría a la superficie total de Costa Rica); y 36 países de África
perdieron 3,67 millones; y 16 países de Asia, dos millones. Como puede apreciarse, la mitad de la
deforestación de bosques tropicales que se lleva a cavo tiene lugar en Latinoamérica.
En la Amazonia Brasileña entre los años 70 y 80 se talaron 42,6 millones de hectáreas. Si no se halla un
remedio, hacia el año 2.025, el Hemisferio Sur no dispondrá de bosques aprovechables.
En los EE.UU. fue talado el 95% de sus bosques originales, y cabría aplicar a Europa un porcentaje mayor. Se
calcula que para el año 2.010, todos los bosques naturales del noroeste de los EE.UU. habrán desaparecido.
Solo quedarán en pie los bosques naturales y otros espacios protegidos. En Canadá se cortan cerca de
300.000 ha. de bosques cada año, y el Gobierno continúa dando licencia de tala prácticamente gratuitas.
A principio del siglo XX, la Argentina tenía más de cien millones de ha. De bosques naturales. A inicio de la
década de los noventa la superficie arbolada apenas llegaba a los 35 millones de ha. Y cada año se pierden
por la tala, para aprovechar la madera, unas 500 mil ha. En ocasiones, maderas valiosas que deberían usarse
en la construcción de muebles se destinan a postes y traviesas.

La mitad de la deforestación de los '80 se produjo en sólo seis países, Brasil, Indonesia, R. D. Del Congo,
México, Bolivia y Venezuela. Los bosques tropicales secos, los manglares, los bosques húmedos de la zona
templada de América del Norte han experimentado también pérdidas muy elevadas. En los últimos 200
años, África ha perdido el 52 % de sus selvas tropicales, Asia el 42 %, y Centroamérica y Sudamérica el 37 %.

TABLAS ESTADISTICAS SOBRE PÉRDIDA DE ESPECIES ANIMALES Y VEGETALES

Muchas especies vegetales están amenazadas


Aunque casi toda la publicidad en los últimos años se ha referido
a animales en peligro, existen también muchas especies
vegetales susceptibles de extinguirse. En realidad, 20.000
especies, o sea cerca de 10% de las plantas con flores, corren
ahora cierto riesgo, y una vez más el hombre y sus actividades
representan la mayor amenaza. Se ha introducido en las distintas
zonas nuevos animales y plantas que han dominado a las
especies nativas. También se desbrozan superficies cada vez más extensas de tierra para dedicarlas a la
agricultura, destruyendo la vegetación nativa.

Especies de aves perdidas


Para las aves existe la misma pauta que para los mamíferos. De las
casi 8.700 especies de aves que existían en 1600 se han extinguido
94. Entre las especies vivas, 187 corren actualmente cierto tipo de
peligro. También, en este caso, las islas son las más afectadas: Nueva
Zelanda, Madagascar, Guadalupe (México), Rodrigues (océano
Índico), las Antillas y las islas Hawai perdieron varias especies.
En América del Norte las extinciones más trágicas fueron las del
periquito o cotorra de Carolina (Conuropsis carolinensis) y la de la
paloma viajera (Ectopistes migratorius), cuyo último representante murió en el zoológico en 1914. Ambas
especies existieron originalmente en cantidades tan grandes que oscurecían el cielo cuando migraban.
QUE PASA CON LA MADERA QUE SALE DE LA SELVA

Pero no toda la culpa recae sobre los agricultores pobres y los leñadores, de la rápida deforestación, ya que
si se tiene una mayor perspectiva se aprecia un incremento en la demanda y el comercio de productos
forestales; las medidas políticas y las subvenciones que fomentan la reconversión (para recolección
maderera o agricultura y ganadería) favorecen asimismo ese proceso. El comercio internacional de madera,
pasta y papel registra una cifra de 114.000 millones de dólares anuales; el 90% del comercio internacional
de madera procede de los bosques templados y boreales.

La utilidad de la madera es variable: leña,


carbón, madera industrial (fabricación de
ladrillos, curación del tabaco, papel...). El
consumo de papel (sobre todo el papel para
prensa periódica y destinado a embalajes) se
incrementa más rápidamente que cualquier otro
producto forestal (2/3 partes de la producción
mundial de papel se obtiene a partir de madera
virgen y sólo un 4% se fabrica usando materiales
no madereros como el algodón o la paja de
arroz; el resto proviene de papel desechado).
Todo esto, que puede parecer un impulso a corto plazo para la economía nacional, a menudo acaba en una
doble pérdida económica y ecológica, mucho después de que haya finalizado la actividad maderera.

Si los países desarrollados usan la madera con algunos fines ya vistos, los países subdesarrollados usan el
80% de la madera como combustible, ya que viene a ser del orden de 1344 millones de metros cúbicos, que
equivalen a 450 millones de toneladas de carbón. Para el Tercer Mundo, la importancia económica de los
recursos forestales, puede estimarse en función de los más de 200 millones de personas que viven en los
bosques y de los otros más de 2000 millones de habitantes rurales que dependen directamente del
abastecimiento de leña como energía doméstica.

El bosque proporciona al hombre producción de madera y productos no madereros como alimentos,


piensos, pescados y medicinas. Las poblaciones pastoriles dependen casi exclusivamente de la leña para
cocinar, para sus edificaciones y para construir corrales para guardar a sus animales de noche y prevenir las
incursiones de los depredadores. La mayoría de los 2500 millones de personas que actualmente viven en las
zonas rurales de los países tropicales, dependen fuertemente de la leña para su uso doméstico (cocina y
calefacción), aunque también se usa como combustible en industrias rurales como alfarería, fabricación de
ladrillos, herrerías y curado de carne, pescado y tabaco; de ahí que este sector (suministro de leña y carbón
vegetal para centros urbanos de algunos países subdesarrollados como Asia y América Latina) ha
experimentado una evolución favorable en cuanto a la generación de empleos.

En resumen, que es precisamente el bosque el mejor ejemplo de área natural que contribuye decisivamente
al bienestar humano, actuando como amortiguador de las reacciones del entorno; además de la producción
de madera y otros productos, los bosques influyen en el clima local y regional haciéndolo generalmente más
templado.

Industria maderera.

Las explotaciones madereras constituyen una causa importante


de deforestación en el Sudeste de Asia, África central y hasta
cerca de 1990, África occidental. La tala suele dañar más árboles
de los que derriba. Los productores madereros del noroeste de
América del Norte y Siberia, a menudo reponen la cubierta
arbórea mediante plantaciones, o dejan que el área se regenere naturalmente por el proceso de sucesión,
aunque mientras se establece la comunidad vegetal, se produce la erosión y la degradación del suelo. Al
desarrollarse la colonización y la infraestructura en selvas tropicales, y bajar los costes del transporte en el
decenio de 1980, la explotación maderera empezó a desempeñar un papel primordial en el proceso de
deforestación; desde estas fechas la producción de madera en las selvas tropicales se ha multiplicado por
34.

Ganadería.

El sobre pastoreo impide la regeneración de las especies


madereras, transformando paulatinamente el bosque en sabanas
o pastos; este proceso a veces se acelera por incendios
deliberados para obtener un brote de hierba de breve duración.
En general, el sobre pastoreo es una importante causa de
degradación de las formaciones arboladas abiertas de las zonas
tropicales, que tienen una especial relevancia en las sabanas
africanas.

Agricultura.

La agricultura de tala y quema, un tipo de agricultura itinerante muy


practicado por los pequeños agricultores de las regiones tropicales y
campesinos pobres, fue la responsable del 45% de la deforestación en
África y Asia en 1980; tras unos pocos años de cultivo, muchos suelos sólo
pueden sustentar pradera y matorral por lo que la agricultura tiene que
trasladarse a otros bosques que acondicionan para el cultivo, en este caso
mediante la tala de las cubiertas vegetales y el fuego.

Los silvicultores de todo el mundo han talado bosques naturales para abrir
hueco a plantaciones más rentables.