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REVISTA DE MÚSICA

Año XXVIII - Nº 283 - Marzo 2013 - 7 €


Año XXVIII - Nº 283 - Marzo 2013

DOSIER
El cuarteto de cuerda:
Discurso y diálogo
ENCUENTROS
Stéphanie Argerich
habla de Bloody Daughter
ACTUALIDAD
Claudio Abbado
DISCOS
I Vespri Siciliani
de Verdi
NOV
EDA
3 CD

DES marzo

5 CD

2 CD

El maestro
Joaquín Rodrigo,
compositor del universal
1 CD
Concierto de Aranjuez,
es nuestro
personaje del mes.

16 CD 21 CD
29,95 € 42,95 €
Marzo nos trae interesantes novedades. Las transcripciones de obras de Wagner y Verdi, por Liszt. Composiciones para piano
del holandés Ten Holt. El tercer volumen de la obra orquestal de Respighi. Las Cantatas de Rimsky-Korsakov, recoge lo mejor
de su obra coral. Las obras mas innovadoras del británico Henry Purcell, en 16 CDs por sólo 29,95 €. La edición más completa
de la obra del maestro Rodrigo, en 21 CD por sólo 42,95 €. Excelentes grabaciones al mejor precio.
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AÑO XXVIII - Nº 283 - Marzo 2013 - 7 €

2 OPINIÓN DOSIER 81
El cuarteto de cuerda
CON NOMBRE Cuatro voces conversando
PROPIO Jesús Ángel León 82
6 Claudio Abbado ¿Existió un cuarteto
Arturo Reverter de cuerda español?
Miguel Ángel Marín 86
8 AGENDA La gran tradición
interpretativa
12 ACTUALIDAD Jesús Trujillo Sevilla 90
NACIONAL La etapa de la renovación
Juan García-Rico 94
32 ACTUALIDAD
INTERNACIONAL ENCUENTROS
Stéphanie Argerich
Rodrigo Carrizo Couto 98
42 ENTREVISTA
Rossen Milanov LA GUÍA 101
Juan Antonio Llorente

46 Discos del mes EDUCACIÓN


Pedro Sarmiento 102
47 SCHERZO DISCOS
Sumario JAZZ
Pablo Sanz 103

CONTRAPUNTO
Norman Lebrecht 104

Colaboran en este número:

Julio Andrade Malde, Roberto Andrade, Rafael Banús Irusta, Emili Blasco, Alfredo Brotons Muñoz, José Antonio Cantón, Rodrigo Carrizo
Couto, Jacobo Cortines, José Luis Fernández, Fernando Fraga, Germán Gan Quesada, Manuel García Franco, José Antonio García y García,
Juan García-Rico, Fernando Herrero, Bernd Hoppe, Paul Korenhof, Antonio Lasierra, Norman Lebrecht, Jesús Ángel León, Juan Antonio
Llorente, Bernardo Mariano, Miguel Ángel Marín, Santiago Martín Bermúdez, Joaquín Martín de Sagarmínaga, Enrique Martínez Miura, Blas
Matamoro, Erna Metdepenninghen, Juan Carlos Moreno, Antonio Muñoz Molina, Josep Pascual, Enrique Pérez Adrián, Javier Pérez Senz,
Paolo Petazzi, Víctor Pliego de Andrés, Francisco Ramos, Elisa Rapado Jambrina, Arturo Reverter, Barbara Röder, David Rodríguez Cerdán,
Pablo Sanz, Pedro Sarmiento, Aurelio M. Seco, Christian Springer, José Luis Téllez, José Luis Temes, Eduardo Torrico, Jesús Trujillo Sevilla,
Asier Vallejo Ugarte, Claire Vaquero Williams, Pablo J. Vayón, Juan Manuel Viana, José Luis Vidal, Reinmar Wagner.

Esta revista ha recibido una ayuda a la edición del Ministerio de


PRECIO SUSCRIPCIÓN:
por un año (11 Números) Educación, Cultura y Deporte
Esta revista es miembro de ARCE, Asociación de Revistas Culturales
de España, y de CEDRO, Centro Español de Derechos Reprográficos.
España (incluido Canarias) 70 €.
Europa: 105 €. SCHERZO es una publicación de carácter plural y, desde el año 2012,
EE.UU y Canadá 120 €. cuenta con la colaboración de la Fundación BBVA, manteniendo su
Méjico, América Central Con la colaboración de: carácter de revista no adscrita a ningún organismo público ni privado.
y del Sur 125 €. La dirección respeta la libertad de expresión de sus colaboradores. Los
textos firmados son de exclusiva responsabilidad de los firmantes, no
siendo por tanto opinión oficial de la revista.

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OPINIóN
EDITORIAL

OPINIÓN NUEVOS TIEMPOS A PESAR DE TODO

omo cada año al principio del mes de marzo, Musika-Música

C muestra en Bilbao una de las formas más eficaces de acercar la


música clásica a las nuevas audiencias: la naturalidad, la cercanía y
esa ausencia de formalidad que no implica falta de respeto y que
hace más fácil el acceso a lo que se desconoce y hasta se teme. Musika-
Música cumple doce años y ya hay, por tanto, una generación de jóvenes
aficionados de la que puede decirse, en cierto modo, que es su hija espi-
ritual, que le debe lo que empezó siendo una curiosidad y hoy es una
pasión. De eso se trata. Y apasionar a los jóvenes no es tan fácil con la
música clásica. Pero hay que seguir. Al margen muchas veces de lo que
los sistemas reglados introducen en su educación, todavía hay orquestas y
teatros que, a pesar de la crisis, o precisamente por ella, son conscientes
de la importancia de mantener sus programas pedagógicos, de acercar a
su propuesta a los que, además, no se merecen un alejamiento social de
los conciertos o de las representaciones de ópera, más aún cuando la
financiación pública de los mismos es tan importante.
A otras orquestas, las británicas, les daba un consejo de cara a atraer
público joven el presidente y director ejecutivo de operaciones internacio-
nales de Universal Music, Max Hole: “Bailad más y vestíos de otra mane-
ra”. Naturalmente, buena parte del mundo del clásico se llevó las manos a
la cabeza, eso sí, con cuidado, pues Hole manda demasiado en la primera
multinacional discográfica y quizá se sienta ofendido y piense que no vale
la pena invertir en publicidad en quien no comulga con sus principios.
Pero he aquí que Hole tiene sesenta y un años, es decir, no es un produc-
to de la peor era del crossover sino de la mejor del rock, de aquella que
supo hacer del LP una filosofía del consumo —y el disfrute y la filosofía—
de la música en todo el mundo, de aquella que —Richard Branson— sacó
de un producto como Tubular Bells desde una línea aérea hasta una dis-
cográfica todavía en activo. Sabe pues lo que dice —ahí están las carreras
de Amy Winehouse o Eminem— cuando afirma que “los promotores de
música clásica deben usar estrategias de la música pop”. Habla de estrate-
gias, no de versiones o de arreglos y lo hace desde la posición de quien
es el primer interesado en que el negocio prospere. La música clásica no
pertenece al pasado sino al siempre de lo que su nombre indica y meterla
en el gueto es empezar a matarla poco a poco, basta con esperar a que
mueran sus últimos mohicanos. Hole habla de Dudamel como ejemplo a
seguir y lo cierto es que el panorama internacional apuesta por directores
jóvenes —Lionel Bringuier, Ryan Wigglesworth— dispuestos a asumir ese
papel de frontman que Hole extrae del rock con el afán, se supone, de
ser bien entendido por todos, por los que saben lo que quiere decir y por
quienes se temen que signifique lo peor. Estar al frente de una orquesta
asumiendo la responsabilidad de programar pero también la de ofrecer
una imagen que refleje un proyecto atractivo podría no estar en el hori-
zonte de los directores de hace sólo veinte años pero hoy es, cada vez
más, una cuestión innegociable.
Y es que los tiempos cambian. Y en todo. También en las posibilida-
des de la información, la crítica o la investigación de la música. Por eso en
SCHERZO comenzamos este mes una nueva etapa claramente orientada
hacia el presente en crisis y el futuro tras ella. Así, ya está disponible y a
pleno funcionamiento la edición digital de la revista que los suscriptores a
la misma podrán descargarse cada mes íntegramente mientras quienes
están interesados en una parte específica de nuestro contenido podrán
hacer lo propio con cada sección. El papel, la fidelidad a nuestros lectores
de siempre, no impedirá que, con su permiso, pensemos en que ellos y
nosotros nos merecemos seguir juntos en la misma aventura.

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OPINIÓN

La música extremada
CUATRO CUARTETOS
Diseño
de portada
Argonauta
Foto portada:
Amanda Stevenson

Edita: SCHERZO EDITORIAL S.L.


C/Cartagena, 10. 1º C
28028 MADRID
Teléfono: 913 567 622
FAX: 917 261 864
Internet: www.scherzo.es
E mail:
Redacción: redaccion@scherzo.es
Administración: revista@scherzo.es
Presidente: Santiago Martín Bermúdez
A LATE QUARTET

U
n golpe de azar enriquece y tres cuartetos seguidos, para mantener
ahonda inesperadamente la durante más de dos horas ese grado
REVISTA DE MÚSICA percepción de la música. Al fin extremo de ensimismamiento y confa-
Director: Luis Suñén y al cabo la música uno la bulación? Me lo vuelvo a preguntar al
experimenta en medio del flujo diario día siguiente del concierto, cuando veo
Redactor Jefe: Enrique Martínez Miura
de su vida, no en los reinos neutros de —azares de la vida— una película que
Edición: Arantza Quintanilla la estética, y es eso lo que a veces nos trata precisamente de un imaginario
Maquetación: Iván Pascual permite descubrir perspectivas que de cuarteto de cuerda especializado en
otro modo no habríamos intuido. Un Beethoven, A Late Quartet, de Yaron
Secciones viernes ártico por la tarde voy al Carne- Zilberman. Cuatro actores formidables
Discos: Luis Suñén gie Hall a escuchar al Cuarteto Miró —Christopher Walken, Philip Seymour
Educación: Pedro Sarmiento y
tocando los tres Cuartetos Rasumovski Hoffman, Catherine Keener, Mark Iva-
Joan-Albert Serra de Beethoven. Es el día en el que nir— son los miembros del Cuarteto
Jazz: Pablo Sanz empiezo a recuperarme de un viaje Fugue, que lleva veinticinco años de
Libros: Enrique Martínez Miura muy largo, muy estimulante, muy ago- veteranía, y que está ensayando nada
tador: el primer día que voy a un con- menos que el Op. 131 de Beethoven.
Consejo de Dirección: Manuel García Franco,
Santiago Martín Bermúdez, Barbara McShane, cierto después de ese duradero trastor- La interpretación es un ejercicio de ese
Enrique Pérez Adrián, Pablo Queipo de Llano no que causan los vuelos transoceáni- virtuosismo arrebatado y claustrofóbico
Ocaña, Arturo Reverter cos, más aún si vienen acompañados que quizás sólo exista en un cuarteto
Departamento Económico: José Antonio Andújar de un exceso de exposición pública. En de cuerda. La película progresa con
esas circunstancias, la promesa de la una tensión tan sin pausa como la del
Departamento de publicidad música parece aún más tangible: des- cuarteto mismo, con su ascenso gra-
Cristina García-Ramos (coordinación)
cristinaramos@scherzo.es pués de la agitación y la intemperie, el dual de intensidades imposibles. Los
Magdalena Manzanares recogimiento de una pequeña sala de actores imitan con bastante solvencia
magdalena@scherzo.es cámara; después del ruido, de la dis- los ademanes de los músicos, pero a
persión, su antídoto, la concentración quienes escuchamos a lo largo de la
Relaciones externas: Barbara McShane de unos cuartetos, de un largo progra- película es a los miembros del Cuarteto
Suscripciones y distribución: Choni Herrera ma regido a lo largo de sus variaciones Brentano. Los siete movimientos del
suscripciones@scherzo.es por una perfecta unidad. El espacio Op. 131 revelan mejor todavía su rique-
Colaboradores: Cristina García-Ramos acentúa esa sensación: la sala Weill, la za poliédrica cuando aparecen y des-
más pequeña del Carnegie Hall, es aparecen a lo largo de una historia que
Impresión menos una sala de conciertos que una tiene, entre otras cosas, una familiari-
GRÁFICAS AGA caja de resonancia, con su escenario dad de postal del Nueva York de los
Depósito Legal: M-41822-1985
palladiano, sus ángulos redondeados y músicos, el Upper West Side donde
ISSN: 0213-4802
sus paneles de madera: una cámara viven tantos de ellos, a una distancia de
cerrada y perfecta para la música de unas pocas estaciones de metro del Lin-
Scherzo Editorial, S. L. , a los efectos previstos en el
artículo 32.1, párrafo segundo del vigente TRLPI, se cámara. En ella parece que uno puede coln Center y del Carnegie Hall, en una
opone expresamente a que cualquiera de las páginas de percibir con más nitidez la novedad geografía delimitada al sur por la Jui-
Scherzo-Revista de música, o partes de ellas , sean lliard School y al norte por la Manhat-
que tuvieron estos cuartetos en el tiem-
utilizadas para la realización de resúmenes de prensa.
Cualquier acto de explotación (reproducción, po de su estreno, no amortiguada ni tan School of Music.
distribución, comunicación pública, puesta a disposición, siquiera por los dos siglos de su perma- Ese es también mi barrio. Una de
etc.) de la totalidad o parte de las páginas de Scherzo- nencia canónica. Cuando llega el Ada- las cosas que más me gustan de él es
Revista de música, precisará de la oportuna autorización,
que será concedida por CEDRO mediante licencia dentro gio prodigioso del primero de todos, a precisamente la mezcla vecinal de la
de los límites establecidos en ella. uno lo estremece la contemporaneidad vida y la música. En A Late Quartet
de su despojamiento emocional: esa reconozco lugares, escenarios, tipos
música no viene del pasado; está humanos. Y sobre todo la tristeza sere-
© Scherzo Editorial S.L. empezando a existir, está sucediendo na de la despedida que sobrecoge
Reservados todos los derechos. ahora mismo. siempre en el Op. 131.
Se prohíbe la reproducción total o parcial por ningún
medio, electrónico o mecánico, incluyendo fotocopias, ¿Qué destreza, qué resistencia física
grabados, o cualquier otro sistema, de los artículos e intelectual hacen falta para tocar los Antonio Muñoz Molina
aparecidos en esta publicación sin la autorización expresa
por escrito del titular del Copyright.

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OPINIóN

Música reservata
EL COLOR DEL TIEMPO

s conocida la afirmación de Wagner en el sentido de pero aquí también timbre y armonía van de la mano, pese

E que, en su música, armonía y orquestación eran insepa-


rables. El timbre asumía así un protagonismo sin prece-
dentes en la música europea: verticalidad (armónica) y
transversalidad (color) se manifiestan en su obra como pro-
piedades interrelacionadas, y sólo desde esta perspectiva
a que la materia sea disímil.
El problema es más complejo en el comienzo de Tristan
und Isolde. La frase inicial plantea una incógnita armónica
en que, más allá de su significado, resulta llamativo el modo
en que se juega con la masa y el color: el famoso acorde del
pueden entenderse algunas de sus más significativas aporta- tercer compás es el momento de mayor masa, pero también
ciones. Un ejemplo especialmente cualificado lo suministra la de mayor saturación tímbrica, lo que incrementa su ambi-
frase con que se inicia Parsifal: la carencia de acompaña- güedad y su misterio al quedar resaltado de modo tan rotun-
miento y, consecuentemente, la ambigüedad amónica y do. Dos clarinetes y dos fagotes, junto a los violonchelos,
modal, corren parejas con la ambigüedad rítmica. En la sim- sustentan el tritono fa-si, el corno inglés y dos oboes hacen
ple escucha, esa monodia es punto menos que ilegible desde lo propio con la cuarta re sostenido-sol sostenido que se le
la perspectiva compaseada: es un admirable ejemplo de pro- superpone: cuando la música avanza cromáticamente hacia
sa musical, cuyo sentido procede de su tímbrica, de la singu- su resolución parcial sobre el acorde de séptima de domi-
laridad del color aportado por fagotes y clarinetes al unísono nante, la masa y el timbre se adelgazan para concluir tan
de violines y violonchelos con la adición del corno inglés sólo con cuatro solistas de lengüeta doble (dos fagotes, cor-
(originalmente, el oboe contralto alemán) en los compases no inglés y primer oboe). De una sonoridad sinfónica en
dos, tres y cuatro (la frase tiene que la cuerda se duplica en las
seis en total). El timbre resultante maderas, hemos pasado a otra
es una mixtura que varía su colo- camerística simultáneamente con
ración en ese tramo central. La la simplificación de la armonía: el
cuestión no es baladí: esas notas, silencio que sigue (previo a la rea-
desgajadas del conjunto, se aso- parición del mismo material un
ciarán más tarde a la idea argu- semitono más arriba) sirve, no
mental de la lanza como un leit- solamente para incrementar la ten-
motiv independiente: la interven- sión, sino también como prolon-
ción del corno inglés es una espe- gación del enigma armónico pre-
cie de cursiva de la escritura, un cedente, como si el texto afirmase
subrayado. La ambigüedad armó- la improcedencia de cualquier
nica de la frase adquiere de tal pregunta. El desasosiego provoca-
modo una significación particular: do por un comienzo semejante no
podría hablarse de grafismo sono- alcanzará respuesta hasta la con-
ro. La ausencia de verticalidad, en clusión de la obra. Se comprende
el sentido convencional, transfor- entonces (y solamente entonces)
ma el timbre en una suerte de que el acorde de Tristan era en
dimensión para-armónica que realidad el acorde sobre el segun-
otorga al melos una lógica formal do grado (con la quinta rebajada y
que solamente se revelará más la sensible añadida) de la tonali-
adelante: el tiempo difiere su sen- dad de la menor, implícita (y nun-
tido, pero anticipa su singularidad ca enunciada) del preludio: ese
merced al color. mismo acorde de si mayor que
En Das Rheingold, la radicali- clausurará el texto y que —
dad del arranque nace de la idea enmascarado— sintetiza ese ins-
contraria. Ahora, la tonalidad se tante de vértigo en que el deseo
establece sin modificaciones des- se revela a los protagonistas en el
de el primer compás al último de los 136 de que consta el instante de beber el filtro casi en la conclusión del primer
preludio: un acorde de mi bemol mayor de inmovilidad acto: el descubrimiento de la pulsión amorosa y la muerte
pétrea que, paulatinamente, cubrirá seis octavas y que par- en que esa pulsión se consumará metafóricamente se mate-
tiendo del contrafagot y los contrabajos en su registro más rializan a través de la misma armonía. El sinfonismo, simple
profundo acabará incorporando la totalidad de la orquesta. alusión todavía inconcreta en el comienzo del discurso, se
La idea permite situar en primer término, no ya el color ins- realiza en su plena integridad en su clausura: código musical
trumental sucesivamente cambiante, sino también la masa y código poético son una misma cosa.
sonora. Timbre y masa: variables desconocidas en la músi- Si Parsifal anticipa formalmente a Debussy, Tristan und
ca de la época, la conciencia de cuya relevancia constructi- Isolde anticipa a Freud: el ansia sexual persigue su propia
va no se alcanzará hasta décadas más tarde. En el arranque aniquilación en el orgasmo, Eros y Tánatos son aspectos
de Das Rheingold la música es una entidad monolítica e complementarios de un proceso único que, musicalmente,
intransitiva, cuyo sentido, inmanente, coincide con la pro- se materializa a través de la identidad armónica del principio
pia materialidad del sonido: es un tiempo cósmico, un y el fin. A través de esa unión inseparable de armonía y de
tiempo al margen del tiempo de los hombres, de las figuras timbre, Tristan und Isolde, más allá de su extemporáneo
que habitarán el drama. Aquí, la música carece de la labili- medievalismo, interpela así al arcano central de la existencia.
dad que exhibe ese preludio de Parsifal de estructura pro-
vocativamente no lineal, sucesión de placas temáticas inde-
pendientes a guisa de hojas sueltas del libro de tiempo: José Luis Téllez

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CON NOMBRE PROPIO

CON NOMBRE PROPIO


La batuta de las mil luces

CLAUDIO ABBADO

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nos cincuenta años lleva Clau- será sin duda su presencia en las serie
dio Abbado consagrándose a Arriaga y Barbieri de Ibermúsica los
la dirección musical. Una días 24 y 25 de este mes con dos pro-
carrera larga y provechosa que gramas ocupados por obras de Bee-
ha alcanzado su total plenitud en estos thoven, Haydn y Mozart.
últimos años. Cualquier nuevo Abbado ha de llevarse todas las
encuentro con el maestro milanés, que palmas; por su granada madurez, por
cumplirá 80 años el próximo 26 de sus actividades pedagógicas, por su
junio, es una magnífica experiencia. Lo permanenaención a lo actual; por su

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CON NOMBRE PROPIO


CLAUDIO ABBADO

modernidad y claridad proverbiales, al paladín. Pocos nos han trasladado con


concepto preciso, al criterio expositi- tanta propiedad los pentagramas de
vo, a la preocupación estilística, a la Nono, de Ligeti o Kurtág. Y pocos nos
autoridad, al dominio de la forma y al han brindado el repertorio de la
rigor musical, características que han Escuela de Viena y sus antecedentes
venido definiendo el hacer de este con ese refinamiento y maestría. Claro
heredero de Víctor de Sabata pasado que si volvemos la mirada hacia atrás
por las aulas vienesas de Swarowsky, nos encontramos con una apolínea
se han sumado en los últimos lustros manera de entender el clasicismo y
ese poso que da la experiencia, el una especial viveza en la exposición
conocimiento profundo y el saber del barroco. Contempla el romanticis-
mirar a la muerte cara a cara. Pocos mo un tanto distanciadamente, sirvien-
gestos tan sugerentes como el suyo do en todo momento la transparencia
para mostrar, en ese impecable dibujo de las texturas y los puntos fundamen-
de volutas, en ese leve adelanto, de tales de la estructura, huyendo en lo
milésimas de segundo, de la batuta a posible del pathos y de las exposicio-
cada entrada real, en esa forma directa nes en exceso densas.
y precisa de perfilar las anacrusas; en
ese movimiento elegante y abarcador Arturo Reverter
de la muñeca.
Cada nueva aventura musical de
Abbado es por tanto un acontecimien- Madrid. Auditorio Nacional. 24,
to que traspasa, que penetra y que nos 25-III-2013. Lucas Macías
deja ver las verdades auténticas de la Navarro, oboe. Orquesta Mozart.
música de cualquier tiempo. En la más Director: Claudio Abbado. Obras
vanguardista el director italiano ha de Beethoven, Mozart y Haydn.
sido en todo momento un esforzado

DISCOGRAFÍA RECIENTE

BACH: Pasión según San Mateo. SCHäFER, VON OTTER, SCHREIER, KEENLySIDE, A. SCHMIDT,
MATTEI, SCHwEDISCHER RUNDFUNKCHOR, TöLZER KNABENCHOR. FILARMóNICA DE BERLíN. MUSICOM
9835-37. 1998.
— Conciertos de Brandemburgo nºs 1-6. ORQUESTA MOZART. EN VIVO, REGGIO EMILIA,
21.4.2007. DG 477 8908.
BEETHOVEN: Conciertos para piano nºs 1-5. MAURIZIO POLLINI. FILARMóNICA DE BERLíN.
TRIPLE CONCIERTO. LONQUICH, GRINGOLTS, BRUNELLO. JOVEN ORQUESTA SIMON BOLíVAR. DG 00289
477 7244. 1994/2007.
— Fidelio. STEMME, KAUFMANN, FISCHESSER, STRUCKMANN, HARNISCH, STREHL, MATTEI. CORO
ARNOLD SCHOENBERG. MAHLER CHAMBER ORCHESTRA. EN VIVO, LUCERNA 12 y 15.8.2010. Decca
478 2551. 2011.
BRUCKNER: Sinfonía nº 9. FILARMóNICA DE VIENA. DG 471 032-2. 2001.
DEBUSSY: Prélude à l’après-midi d’un faune, Trois Nocturnes, Pelléas et
Mélisande, suite. PAHUD, CORO DE LA RADIO y FILARMóNICA DE BERLíN. DG 471 332-2. 2003.
HINDEMITH: Kammermusik nº 4. MAHLER CHAMBER ORCHESTRA (+ WEILL: Concierto
de violín). DG 476 4144. 2011.
MAHLER: Sinfonía nº 2. GVAZAVA, LARSSON, ORFEóN DONOSTIARRA. ORQUESTA FESTIVAL DE
LUCERNA. (+ DEBUSSY: La Mer). DG 477 508-2. 2004.
MOZART: 5 Sinfonías; Conciertos para violín. GIULIANO CARMIGNOLA. Archiv 477 7598.
477 7371.
— Conciertos para piano nºs 20 y 27. MARIA JOãO PIRES. ORQUESTA MOZART. DG 4790075.
2012.
— Conciertos para trompa. ALESSIO ALLEGRINI. ORQUESTA MOZART. Archiv 477 8083. 2011.
— Sinfonía concertante para vientos K 297b. Concierto para flauta y arpa. NAVARRO,
Peter Fischli

CARBONARE, SANTANA, ALLEGRINI. ORQUESTA MOZART. Archiv 477 9329. 2011.


PERGOLESI: Stabat Mater. HARNISCH, MINGARDO. CONCIERTO VIOLíN EN SI MAyOR.
CARMIGNOLA. Salve Regina en re. KLEITER. ORQUESTA MOZART. Archiv 477 8077. 2009.
— Missa S. Emidio, Salve Regina in fa, È dover che le luci” – “Manca la guida al
lucha denodada, y hasta el momento pie”, Laudate pueri Dominum. CANGEMI, MINGARDO, ROMANO. CORO DE LA RADIOTELEVISIóN
victoriosa, contra el cáncer. Sus inter- SUIZA. ORQUESTA MOZART. Archiv 477 8463. 2010.
pretaciones de este tiempo han adqui- — Confitebor tibi, Domine, Chi non ode e chi non vede, Salve Regina en la, Dixit
rido una pátina especial, dotada de Dominus. HARNICH, KLEITER, BOVE. CORO DE LA RADIOTELEVISIóN SUIZA. ORQUESTA MOZART.
singulares luces, a menudo sombrías, Archiv 477 8465. 2010.
pero siempre matizadas. Son emocio- RACHMANINOV: Concierto para piano nº 2. Rapsodia sobre un tema de
nantes sus apariciones en Lucerna, con Paganini. yUJA wANG. MAHLER CHAMBER ORCHESTRA. DG 477 9308, 2011.
un conjunto de extraordinarios músi- STRAVINSKI: Concierto para violín. BLACHER. MAHLER CHAMBER ORCHESTRA. (+ BERG:
cos amigos. A la técnica, de una Concierto para violín). DG 476 3069, 2005.

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AGENDA

Cocerti
AGENDA MÁS MÚSICA DE PABLO QUEIPO DE LLANO

V
uelve Pablo Queipo
de Llano (Bilbao,
1971) el compositor
neobarroco del que el
crítico Pablo J. Vayón,
hablando de su primer disco
—Veinticinco fugas a cuatro
voces— destacaba su “íntimo
deseo por seguir consideran-
do la melodía y la armonía
tonal clásica como los pilares
que deben sostener el arte
musical”. Queipo de Llano
se califica a sí mismo como
“neobarroco”, lo que no le
extrañará a quien repare en
que se trata de un especialis-
ta en la época y más precisa-
mente en Antonio Vivaldi, a
cuya figura dedicó una nota-
ble monografía: El furor del
prete rosso. Pero aquí nos
interesa el compositor que él mismo llama “Tributo Pablo Queipo de Llano:
de la mano del Ensemble vivaldiano”, que incluye evo- Concerti. Ensamble
Guidantus ofrece sus con- caciones climáticas y hasta Guidantus. Enchiriadis
ciertos, sinfonías y fugas en temáticas pero, sobre todo, (Diverdi). Fundación
un disco que, publicado por la intención por mantener un Scherzo. Gabinetto
Enchiriadis, recoge unas diálogo más allá del tiempo Armonico. 2013.
cuantas muestras de lo que y sus consecuencias.

En el centenario de Richard wagner


UNAS CUANTAS CARTAS

C
on prólogo, traducción y selección de Blas
Matamoro, Fórcola ha publicado un precio-
so tomito —bellamente ilustrado— que, bajo
el título Cartas sobre Luis II de Baviera y
Bayreuth, reúne unas cuantas misivas —inéditas en
castellano hasta ahora— de Richard Wagner a dis-
tintos familiares, amigos y colegas. El nexo entre
todas ellas es la figura regia que las agavilla en el
título —y el teatro a la vez obsesión y símbolo—
pero también el contexto que crea Matamoro en su
prólogo, un verdadero relato animado de lo que
sucedía —y cómo— en el arte de la época. La
selección de cartas se completa con el texto La
casa de los festivales escénicos de Bayreuth que
escribió Wagner con motivo de la colocación de su
primera piedra el 22 de mayo de 1872.

Richard Wagner: Cartas sobre Luis II de Baviera


y Bayreuth. Edición de Blas Matamoro. Fórcola,
Madrid, 2013. 192 páginas. 15,50 euros.

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AGENDA

XVIII Ciclo de Grandes Intérpretes


SOKOLOV Y UCHIDA:
NO HAY QUIEN DÉ MÁS

E
ste mes el Ciclo de de los Impromptus,
Grandes Intérpretes D. 899 y las raramen-
que organiza la Funda- te interpretadas Tres
ción Scherzo y patroci- piezas, D. 946 de

Fotos: Rafa Martín


na El País presenta un cartel Schubert y la Sonata
imbatible. El lunes 11 vuelve nº 29, op. 106 de
el gran Grigori Sokolov a su Beethoven.
casa madrileña. Esta vez no Por si fuera poco,
con Rameau o con Johann el día 19, la no menos gran-
Sebastian Bach sino con un de Mitsuko Uchida se Madrid. Auditorio Nacional. 11-III-2013. Grigori Sokolov,
programa con obras separa- enfrenta a dos grandes con- piano. Obras de Schubert y Beethoven. 19-III-2013.
das entre sí tan sólo un ciertos mozartianos —el nº Mahler Chamber Orchestra. Pianista y directora: Mitsuko
puñado de años, fundamen- 27 y el nº 25— en su doble Uchida. Obras de Mozart y Bartók.
tales en el catálogo de sus faceta de pianista y directora
compositores y que signifi- —de la que hay excelentes
can un hito en la transición muestras fonográficas— y en Con ella, nada menos que la programa que no sólo por su
definitiva del último clasicis- un programa que se comple- Mahler Chamber Orchestra, formato pasará a la ya nutri-
mo a un romanticismo algo tará con el Divertimento una de las mejores orquestas da historia del Ciclo de
más que en agraz. Se trata para cuerdas de Béla Bartók. de cámara del mundo, en un Grandes Intérpretes.

Necrología
JOSÉ MARÍA FRANCO GIL

C
on la misma discreción Guerrero. Todo ello y su
con la que realizó peculiar sentido del humor
siempre su trabajo, (un humor leve e inteligen-
pasó el maestro José te) le hacían conversador
María Franco Gil estos últimos inagotable. Pero debo decir
años retirado de la vida musi- que su mayor frustración —
cal, en el sentido “social” de discreta, como todo en él—
la expresión. Hasta que hace fue siempre el desinterés de
unos días corrió entre todos la música española hacia la
quienes le quisimos la triste obra de su padre, a quien
noticia de su fallecimiento. adoraba y admiraba.
Con su desaparición, a Había nacido en Madrid
los 85 años, se nos va una en 1927. Además de excelen-
parte de la vida musical te músico era Ingeniero
española de varias décadas. Industrial. Tras estudios
Pues tanto por su propia musicales con Arbós, con su
valía como en cuanto hijo padre y en el conservatorio Grupo Alea, desde su crea- Con pena he comproba-
del excelente compositor, madrileño, estudia la direc- ción hasta principios de los do en estos días de su falle-
pianista y musicógrafo José ción de orquesta en París, años 70. Muchos le conoci- cimiento que hay ya toda
María Franco Bordóns y de Hilversum y Siena. Su prime- mos en los conciertos en el una generación de músicos
la gran figura intelectual que ra titularidad será la de la Teatro Real con motivo del españoles a los que su nom-
fue su madre, Consuelo Gil, Orquesta Nacional de Guate- muy prestigioso concurso de bre poco o nada les dice. Y
vivió desde la cuna rodeado mala (1960-1964). Luego, Composición Arpa de Oro. es que él no fue nunca un
de músicos y artistas. Fue, volverá a menudo al podio Otros, en su trabajo de con- “director estrella”, ni cobró
por ejemplo, el último discí- de varias orquestas america- certación y montajes operísti- millonadas por sus concier-
pulo de maestro Arbós, que nas. En España se hará cargo cos en la Escuela Superior de tos. Pero que estas nuevas
sólo por amistad con su de la entonces muy activa Canto, donde fue catedrático generaciones sepan que sin
padre accedió a darle clases Orquesta de Cámara de desde su fundación. Por José María Franco Gil el bri-
de violín, pese a estar ya Madrid, sucediendo a su fun- supuesto y entre medias, sali- llante panorama musical
retirado y ciego. Era una de dador, Ataúlfo Argenta. Entre das al exterior como promo- español que han (¡hemos!)
las pocas personas vivas que otras mil colaboraciones — tor y embajador de la nueva heredado, hubiera sido más
aún habían charlado con Orquesta Nacional, Sinfónica música española: Alemania, pobre.
Joaquín Turina, con Conrado de Madrid…—, fundamental Polonia, Bélgica, Estados
del Campo o con Jacinto fue su trabajo al frente del Unidos… José Luis Temes

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283-Pliego 1 nuevo_207-pliego 1 21/02/13 13:38 Página 10

AGENDA

Semana de Música Religiosa


FLANDES EN CUENCA

L
a LII edición de la Semana de Música Religiosa de

52
Cuenca, que tendrá lugar del 23 al 31 de marzo, la
conforman un total de diecinueve conciertos, dos litur-
gias, (el Domingo de Ramos y el Domingo de Resu-
rrección), un concierto didáctico, una vídeo-instalación de
Ana de Alvear, con música de Eduardo Polonio, así como
las ya habituales Jornadas que este año constarán de cuatro
conferencias, dos visitas guiadas a la Catedral (una acústica
y otra a la colección de tapices flamencos), y la proyección

SMRC
de una película sobre el compositor italiano Carlo Gesual-
do, cuya singular figura estará presente en diferentes
momentos a lo largo de la Semana con motivo del cuarto
centenario de su muerte. Bélgica —representada por intér-
pretes de primera fila como Herreweghe o Dombrecht— SEMANA DE MÚSICA RELIGIOSA DE CUENCA
será este año el país invitado a través de la gran época de la LII Semana de Música Religiosa. Cuenca, 23/31-
música flamenca. 2013
III-2013. www.smrcuenca.es
2 3. 0 3 / 31. 0 3

Del Liceu al Palau FL AN DE S


REGI ÓN I NVI TADA

EL FESTIVAL FANTASMA SEMANA


www.smrcuenca.es MÚSICA RE
c U e n

L
os responsables de los adornado con buenas pala- alarga extraordinariamente de la temporada propia de
tres principales equi- bras —que si suma de la programación hasta el Savall (no lo han nombra-
pamientos musicales esfuerzos, que si nueva ima- verano: ¿conocen otro festi- do artista en residencia de
catalanes —Gran Tea- gen renovada, que si Barce- val que dure casi seis milagro) y los conciertos
tro del Liceo, Auditori de lona no puede permitirse meses? organizados ex profeso
Barcelona y Palau de la perder una cita de prestigio Por su parte, el Palau para el festival. La verdad,
Música— han decidido sal- europeo, etc.—, y han pre- también ha sido generoso da pena ver como se
var de la quema el Festival sentado conjuntamente a al poner bajo el logo festi- empeñan en salvar un
de Música Antigua de Bar- los medios el XXXV Festival valero algunos de los con- nombre sin dotarlo de per-
celona, manifestación musi- de Música Antigua de Bar- ciertos de su propia tem- sonalidad propia. Para
cal con más de tres décadas celona con el mismísimo porada, como la versión de esto, podían haber resuci-
de historia a sus espaldas y alcalde de la ciudad, Xavier concierto de El Holandés tado el Festival Internacio-
que agonizaba entre la des- Trias, presidiendo la rueda errante que dirigirá en nal de Música de Barcelo-
idia y la incompetencia de prensa. La cita inaugural junio Marc Minkowski al na, o algo mucho más
manifiesta de sus gestores. ha sido un notable concier- frente de Les Musiciens du honesto y serio con los
Pero, como la crisis no da to de Jordi Savall y Le Con- Louvre, las sesiones contribuyentes: no organi-
para muchas alegrías, y no cert des Nations en el Liceu, bachianas a cargo del RIAS zar un festival fantasma.
se constata la más mínima dedicado a la tragédie lyri- Kammerchor y Concerto Porque, puestos a montar
voluntad política de afrontar que, con fragmentos de Köln (Motetes) y Jean-Gui- festivales de esta manera,
un festival con verdadera Alceste, de Lully, Alcione, hen Queyras (Suites), y un también pueden fundar el
personalidad y ambiciosa de Marais y Les Borèades, de recital de Savall, entre otras Festival Internacional de
programación propia, dise- Rameau, que forma parte de citas. En cuanto al Auditori, Teatro de Barcelona: sólo
ñada por un director artísti- su temporada. De hecho, el responsable del festival en tienen que escoger unos
co de prestigio, las tres ins- Liceu ha sido muy generoso solitario desde que la Fun- cuantos montajes de las
tituciones han optado por porque, sin haberlo anun- dación La Caixa, que lo temporadas existentes y
poner sobre la mesa, como ciado anteriormente en su fundó en 1977, se desen- presentarlos bajo nueva
si de un intercambio de cro- programa general, ha cedi- tendió del asunto, incluye identidad. No es serio, ni
mos se tratara, aquellos do al festival otras dos gran- una relevante velada proporciona el más míni-
espectáculos de sus respec- des propuestas: un concier- bachiana —John Eliot Gar- mo prestigio, pero no me
tivas programaciones que, to de Joyce DiDonato y el diner al frente del Coro negarán que es mucho más
más o menos, tendrían montaje de Lucio Silla pro- Monteverdi y los English barato.
encaje en un festival de gramado del 21 de junio al Baroque Soloists (Misa en
música antigua. Lo han 7 de julio, circunstancia que si menor)—, los conciertos Javier Pérez Senz

ACLARACIÓN
En relación al artículo Las orquestas: a partir de ahora,  que aparecía en el dosier dedicado a Música y crisis en el número
282 de SCHERZO, la Orquesta Sinfónica de Euskadi nos comunica que no piensa efectuar ninguna reducción en su plantilla.

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283-Pliego 1_207-pliego 1 25/02/13 12:49 Página 11

AGENDA

Por el sentido social y artístico de su trayectoria


PIERRE BOULEZ, PREMIO FUNDACIÓN BBVA
FRONTERAS DEL CONOCIMIENTO

E
l Premio Fundación pe Albera, director de Con-
BBVA Fronteras del trechamps Éditions; Cristó-
Conocimiento en la bal Halffter, compositor,
categoría de Música director de orquesta, miem-
Contemporánea ha sido bro de la Real Academia de
concedido en su quinta edi- Bellas Artes de San Fernan-
ción a Pierre Boulez, según do y premio Fundación
el acta del jurado por “ser BBVA Fronteras del Conoci-
no sólo un compositor de miento en Música Contem-
primer nivel que mira con poránea en 2009; Winrich
determinación hacia el Hopp, director artístico de
futuro, sino también una Musikfest Berlin (Berliner
personalidad comprometida Festspiele) y del ciclo de
en todos los aspectos de la conciertos Música Viva;
reflexión y la transmisión Johannes Kalitzke, composi-
de la música”. Y añade: “El tor y director de orquesta de
conjunto de sus actividades la Komische Oper Berlin;
revela su agudo sentido de Martin Kaltenecker, catedrá-
la responsabilidad intelec- tico asociado de Musicolo-
tual y social como artista en compositora y académica covik, director artístico de gía de la Universidad Dide-
la época moderna”. Dicho de Bellas Artes del Instituto la Universidad Konservato- rot París VII y Dimitri Vassi-
jurado ha estado presidido de Francia y actuando rium de Viena. El resto de lakis, pianista del Ensemble
por Edith Canat de Chizy, como secretario Ranko Mar- los miembros fueron Philip- Intercontemporain.

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283-Pliego 2_Actualidad 22/02/13 13:52 Página 12

ACTUALIDAD
BARCELONA

ACTUALIDAD La ópera de Offenbach vuelve a Barcelona

EL TRIUNFO DE LOS VILLANOS


Gran Teatro del Liceo. 4-II-2013. Offenbach, Los cuentos de Hoffmann. Michael
Spyres, Laurent Naouri, Kathleen Kim, Natalie Dessay, Tatiana Pavlovskaia,
Susana Cordón, Michèle Losier, Carlos Chausson, Francisco Vas, Manel Esteve
Madrid. Director musical: Stéphane Denève. Director de escena: Laurent Pelly.
Escenografía: Chantal Thomas. Vestuario: Pelly y Jean-Jacques Delmotte.
Iluminación: Joël Adam.

A. Bofill
BARCELONA
Anunciada como nueva
coproducción entre la
Ópera de San Francisco,
la de Lyon y el Liceu, el
montaje de Los cuentos
de Hoffmann estrenado
en el coliseo barcelonés
se parece mucho al mon-
taje que Laurent Pelly estre-
nó hace diez años en Lau-
sanne, también con esceno-
grafía de Chantal Thomas y
NACIONAL

dramaturgia de Agathe Méli-


nand. Similitudes aparte,
estamos ante un buen mon-
taje, bañado en tonos grises
que se inspiran en las inquie-
tantes obras del pintor belga
León Spilliaert; acierta Pelly
en la atmósfera de la obra
maestra de Jacques Offen-
bach, subrayada por una
poética iluminación y narra-
da con ágil ritmo teatral y Michael Spyres y Natalie Dessay en Los cuentos de Hoffmann
golpes de ingenio: lo mejor,
el paseo en grúa de la muñe- Naouri con una sabia y preci- hicieron subir a lo más alto la
ca Olympia y su vals en pati- sa caracterización de las cua- temperatura operística de la
nes, muy divertido. Todo tro encarnaciones del mal velada. El papel de Olympia
funciona con claridad y efi- que representa el cuádruple fue a parar a manos de la
cacia teatral, pero queda en papel de Lindorf, Coppélius, coreana Kathleen Kim, mag-
el aire una sensación de frial- Docteur Miracle y Dappertut- nífica por gracia escénica y
dad y distanciamiento que to: asombra su absoluta brillantez en sus agudos. Muy
choca con la calidez y el liris- maestría vocal y una presen- bien Susana Cordón (Stella) y
mo de la partitura. Offen- cia escénica admirable con algo más discreta Tatiana
bach murió sin dejar una ver- gestos y movimientos de una Pavlovskaia (Giulietta), den-
sión definitiva y entre las elegancia y eficacia teatral tro de un sólido trabajo de
opciones posibles, el Liceu, absoluta. En su debut en el equipo en el que destacaron
que no programaba este Liceo, el tenor estadouniden- Michèle Losier, Carlos Chaus-
gran título desde hace 23 se Michael Spyres ofreció un son, Francisco Vas y Manel
años, opta por la escrupulo- Hoffmann cantado con gusto Esteve Madrid.
sa edición integral de y bellos matices líricos, pero El Liceu dedicó la fun-
Michael Kaye y Jean-Chris- la falta de brillantez y poten- ción al periodista y crítico
toph Keck. Stéphane Denè- cia en su registro agudo le musical Agustí Fancelli, falle-
ve, un muy buen director, restó impacto en un papel cido el 2 de febrero, a los 55
mantuvo el nervio dramático que en las últimas representa- años. Noche de tristeza y
y un lirismo contenido, sin ciones liceístas tuco como pena por la pérdida de un
exceso de azúcar, pero el protagonistas de lujo a Alfre- colega admirado —ejerció el
sonido orquestal resultó do Kraus y Neil Shicoff. Al oficio de periodista con
demasiado áspero y contun- final, la gran soprano france- decencia, humildad y
dente. Muy buena, en cam- sa Natalie Dessay renunció al extraordinario talento— y un
bio, la  actuación del coro, anunciado reto de abordar las amigo que supo compartir
ágil en el movimiento teatral, cuatro amantes de Hoffmann con generosidad, alegría y
brillante y con matices voca- en este montaje y sólo inter- desbordante humanidad el
les más refinados. pretó el papel de Antonia, placer de la amistad. Descan-
En el plano vocal, el gran pero, eso sí, lo bordó con un se en paz.
triunfador del reparto fue el lirismo, una elegancia y una
barítono francés Laurent delicadeza en los matices que Javier Pérez Senz
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ACTUALIDAD
BADAJOZ / BARCELONA

Ante una nueva etapa

ENÉRGICO RESURGIR DE LA OEX


Palacio de Congresos. 17-I-2013. Isabel Monar, soprano. Orquesta de Extremadura. Director: Álvaro Albiac.
Obras de Berlioz y Dukas.
BADAJOZ

Al borde del precipicio, a canciones berliocianas con Ayudó desde luego el acom- ción y aliento a cada instru-
un paso de la desapari- una finura extraordinaria, pañamiento del maestro mento. Pero más allá de esta
ción estuvo el verano luciendo una voz homogé- valenciano, que prefirió res- componente visual, cabe des-
pasado la aún joven nea y bien proyectada, que tar opulencia instrumental a tacar su claridad expositiva y
Orquesta de Extremadura se recogía de forma bellísima tapar la voz de la cantante. su detalladísimo trabajo sobre
(fundada en el año 2000). en los pianissimi, como en el La Sinfonía de Dukas los matices, que se apreció de
A última hora, la situación final de El espectro de la rosa, debió de resultar un desafío forma muy especial en la
pudo reconducirse, y el con- en el que Albiach logró una para los profesores del con- extraordinaria variedad de
junto ha iniciado una nueva sonoridad tersa y delicadísi- junto extremeño, pues es dinámicas del movimiento
etapa de la mano del director ma de la orquesta. Monar obra de gran virtuosismo y lento, que fraseó con delecta-
valenciano Álvaro Albiach atacó la Villanelle de arran- que apenas se programa, un ción la cuerda de una OEX
(Liria, 1968), quien ha prepa- que algo fría, y el tema le reto que superaron con nota equilibrada en todas sus fami-
rado en tiempo récord una quedó falto de brillo, esmal- movidos (y removidos) por lias. Fue una visión intensa y
programación austera, pero te e incisividad, pero a partir un Albiach que se convirtió bien expuesta, con algún
no exenta de interés. El cuar- de la segunda canción, su en un auténtico tornado emborronamiento en los esta-
to programa de abono fue voz se asentó, lo que le per- sobre el podio. Para el públi- llidos del tercer tiempo, pero
buena prueba de ello, al reu- mitió matizar y regular de co resulta muy atractiva la bien calibrada entre lirismo y
nir las hermosísimas e inten- forma exquisita, muy espe- gestualidad del nuevo titular exaltación, robusta y límpida.
sas Nuits d’été de Berlioz con cialmente en los temas más de la orquesta, amplia, como Respuesta entusiasta del
la muy poco escuchada Sin- introspectivos, como en ese si deseara abarcar a todo el público, que casi llenaba el
fonía en do de Dukas. tenebroso Sur les lagunes, conjunto en un solo abrazo, auditorio pacense.
La soprano valenciana que resultó un prodigio de enérgica, como si él mismo
Isabel Monar penetró las concentración expresiva. pretendiera insuflarle vibra- Pablo J. Vayón

Ibercamera

CANCIONES CON DEMASIADA GRACIA


Barcelona. Palau de la Música. 29-I-2013. Patricia Petibon, soprano; Susan Manoff, piano. Obras de Hahn,
Copland, Barber, Poulenc, Gershwin, Canteloube, Nin, Obradors, Turina, Falla y otros.

E
Felix Broede

l recital de Patricia Peti- PATRICIA PETIBON hwin: afortunadamente, no


bon en la temporada de hizo nada mientras su com-
Ibercamera se le atragan- pañera tocó, muy bien por
tó a más de un abonado — cierto, otro Preludio.
en el descanso se escucha- Petibon convenció por
ron quejas y algunos espec- expresividad y relieve vocal
tadores de anfiteatro abando- en las canciones de Barber,
naron la sala antes del final, Poulenc, Canteloube, y no
visiblemente irritados por los salió mal librada en su meri-
gags de la soprano francesa. toria incursión en el mundo
Ciertamente, su empeño en de la canción española de
romper las convenciones del concierto, con piezas de Nin,
género teatralizando las can- Obradors, Turina y Falla, ver-
ciones es muy loable, pero tidas con atractivos matices
claro, el problema es la pero con un sentido del rit-
medida, y en esta ocasión el mo poco natural. Hubo
exceso de muecas, ladridos, superabundancia de gags en
maullidos y otras gracias inquietud artística, combinó cuatro Canciones populares Satie y en la pirotécnica pie-
antes, durante y después de canciones francesas, nortea- americanas de Copland, za de Isabelle Aboulker, Je
la interpretación de algunas mericanas y españolas. Inició pero el abuso de los gags t´aime, que acabó con Peti-
canciones resultó cargante. el viaje liederístico con cua- acabó restado valor musical bon en medio de la platea de
Estuvo bien acompañada en tro canciones de Reynaldo a las obras. Incluso, Petibon Palau. Para despedir al públi-
el Palau por la pianista norte- Hahn que fueron dichas con se dedicó a barrer el suelo co sin tanto desmelene, opta-
americana Susan Manoff, exceso de sofisticación, y del escenario y hasta pasó la ron por una dulce versión de
compañera habitual en sus acto seguido, ataviadas con escoba por las teclas del pia- Over the Rainbow.
recitales, y el programa, a plumas y sombrero de cow- no mientras Manoff tocaba
medida de su versatilidad e boy, interpretaron con gracia un rítmico Preludio de Gers- Javier Pérez Senz

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ACTUALIDAD
BARCELONA / BILBAO

Temporada de la OBC

PÉRDIDA DE PULSO
Barcelona. Auditorio. 25-I-2013. Alisa Weilerstein, violonchelo. Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cata-
luña. Director: Lawrence Foster. Obras de Montsalvatge, Dvorák y Brahms. 16-II-2013. OBC. Director:
Pablo González. Obras de Albéniz, Turina y Chaikovski.

L
a crítica de dos concier- poderosa técnica, muy buen director ofreció mucho en la resultados fueron buenos, y
tos, situados a casi un sonido, todo eso se dio en su versión de la Cuarta de hubieran sido mejores si no
mes de distancia, nos interpretación de la parte Brahms que cerró concierto: se hubiera caído a veces en el
permite tomar el pulso a la solista del Concierto para corrección, por supuesto, exceso sonoro, algo que va
OBC, mediada su tempora- violonchelo y orquesta de control de la exposición, siendo motivo de preocupa-
da. Y bien: el paciente ha Dvorák, una partitura muy algunos pasajes interesantes, ción en la evolución de la
estado mejor. Aquí hemos brillante y muy adecuada a pero en general una versión orquesta. En la segunda par-
dado cuenta de su buena las cualidades de Weilerstein, un tanto monótona, en te, un poco no se sabe a san-
salud en los pasados meses, que también estuvo muy momentos casi amazacotada, to de qué, una buena Quinta
y ahora hay que decir que, concertante (por ejemplo, al pesante, y a veces (principio, de Chaikovski, si bien los
sin que su estado sea grave, alimón con la flauta en un tercer movimiento) ruidosa: metales siguieron restallando
ha empeorado o, si se permi- pasaje famoso del primer no sabríamos decir si el tim- un poco (en parte, cierto, es
te la licencia pedagógica, no movimiento). No obstante, bal excesivo y reverberante se la partitura), bien planteada
ha progresado adecuada- faltó a su interpretación, si debió al instrumentista o a la entre el punto más que acep-
mente. Veámoslo. En el pri- no limpieza, sí transparencia acústica, difícil, del Auditori. table, recomendable, de his-
mer concierto reseñado la y se echó de menos mayor En ese nivel poco satisfac- teria (¡es Chaikovski, no es
expectación se cifraba espe- sensibilidad, mayor senti- torio se movió la primera par- Brahms!) y la oscura grave-
cialmente en la actuación miento, señaladamente en el te del concierto dirigido por dad. Estupendo el trompa
(que no presentación; eso tan “cantable” Adagio. Foster, el titular de la orquesta, Pablo solista en el irremediable-
fue, jovencísima ella, tam- antiguo titular de la OBC, González, una parte de músi- mente bello solo del segundo
bién de solista con la orques- revalidó su crédito de direc- ca española, con un Albéniz, tiempo, y buenas intervencio-
ta, en 2000) de la violonche- tor eficaz en este Dvorák. la rapsodia sinfónica Catalo- nes de las maderas y, con la
lista Alisa Weilerstein, que Previamente había dado una nia, no muy interesante y salvedad indicada, de los
esta temporada además es versión de la Desintegración todavía menos en la versión, metales.
uno de los “retratos de artis- morfológica de la chacona ruidosa, superficial, demasia- En resumen: la OBC pare-
ta” de la OBC (y no “artista de Bach, de Xavier Montsal- do “típica” y demasiado poco ce haber perdido en estos con-
residente” como por error vatge, que no fue más allá de “francesa” de González. Mejo- ciertos el buen pulso que ha
escribimos en el caso de Vik- una correcta lectura, en todo raron las cosas en las Danzas tenido durante este curso. Sólo
toria Mullova en anterior caso menos de lo que mere- fantásticas de Turina, donde, cabe esperar que sea algo
comentario). La fama que ce esa singular partitura, que aquí sí, el director supo com- momentáneo y que lo recupe-
precede a esta singular vio- encierra más potencias de las binar un punto de exotismo y re pronto y con firmeza.
lonchelista es, sin duda que Foster y la OBC supie- la brillantez colorista con un
merecida. Vigor, agilidad, ron actualizar. Tampoco el tratamiento elegante. Los José Luis Vidal

Momentos

MINIATURAS ROSSINIANAS
Teatro Arriaga. 11-II-2013. Anna Bonitatibus, soprano; Marco Marzocchi, piano. Obras de Rossini.
BILBAO

Los Péchés de vieillesse estas miniaturas y por otras destacó la sentida interpreta- grama estarían para muchos
(Pecados de vejez) son igualmente encantadoras. No ción de una pieza de horizon- los motivos de que este reci-
piezas breves, felices, es música de altos virtuosis- te melancólico: La légende de tal no acabase levantando
sonrientes y simpáticas mos, por supuesto, sus aspi- Marguerite, paráfrasis france- verdaderas pasiones, aun-
que Rossini escribió en raciones no van por ahí, así sa del aria Una volta c’era un que para otros —y así se
sus últimos años de vida, que hace falta ser muy artis- Re de La Cenerentola. comentaba en los corrillos—
definitivamente retirado del ta para sacar adelante con Eso sí, son más de vein- aún estaba demasiado pre-
mundo de la escena, para razonable éxito un concierto te años en primera línea y la sente el recital que acababa
entretenimiento de los invita- así. Pero la mezzo italiana lo voz, aún plena y muy lírica, de ofrecer, sólo unos días
dos que solía reunir en su es, sumando a su inmaculada los va empezando a notar. atrás, Patricia Petibon en la
casa de Passy. Florecen en línea de canto una dicción Además, Marco Marzocchi Sociedad Filarmónica. Como
ellas la vena melódica del muy clara y una amplia gama fue un buen acompañante tantas veces, las compara-
compositor, su espontanei- expresiva que le permite dar pero un solista más bien ciones son inevitables a la
dad lírica y su formidable a cada pieza el tono preciso, humilde. Su pianismo se par que injustas. En cual-
sentido del humor. Anna a cada frase el color conve- volvió gris en la ejecución quier caso, una estupenda
Bonitatibus se presentó en el niente, a cada nota el acento de ese largo Prélude soi- noche rossiniana.
Arriaga con un programa adecuado. Fue un recital de disant dramatique. Ahí o en
compuesto por varias de “momentos”, y entre ellos la escasa variedad del pro- Asier Vallejo Ugarte
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283-Pliego 2_Actualidad 22/02/13 13:52 Página 15

ACTUALIDAD
BILBAO

Temporada de la BOS

DE MAHLER AL MUNDO
Bilbao. Palacio Euskalduna. 1-II-2013. María Espada, soprano.
Sinfónica de Bilbao. Director: Michael Sanderling. Obras de
Schubert y Mahler. 7-II-2013. David Krakauer, clarinete. BOS.
Director: Lawrence Foster. Obras de Golijov y Dvorák. 15-II-
2013. Fazil Say, piano. BOS. Director: Günter Neuhold.
Obras de Lazkano, Mozart, Say y Liszt.

MICHAEL SANDERLING
Marco Borggreve

D
uró poco —una sema- (1996), también del argenti-
na larga— la polémica no, es un sereno y atractivo
sobre la fusión de las homenaje a Astor Piazzolla
dos orquestas vascas, pero escrito para orquesta de
sí lo suficiente para que a la cuerda. Ante estas dos obras
bilbaína le tocase ofrecer en inéditas en la historia de la
pleno vendaval uno de sus BOS, la Novena de Dvorák
conciertos de abono. Si lo volvió la mirada a la tradi-
que quería era reivindicar- ción a través de una lectura
se, no podía tener entre firme, limpia y centrada, ale-
manos una música más ade- jada de excesos y libre de
cuada que la de la Cuarta extravagancias.
de Mahler, la más ligera, En contraste, Fazil Say es
feliz y optimista de todas un pianista gesticulante,
sus sinfonías. Michael San- excéntrico y un punto his-
derling —hijo del histórico trión, pero toca francamente
Kurt— incidió en sus perfi- bien, con claridad y buena
les más líricos e hizo cantar línea. No se entendió con
divinamente a la cuerda, Neuhold en el Concierto nº
aunque sin ocultar que, en 12 de Mozart (juguetón y
ella, el Mahler de las som- vitalista el turco, sobrio y
bras se va atisbando aquí y monocorde el austriaco),
allá. En el onírico movi- pero en su obra Nirvana
miento final, como antes en Burning, ardiente y atractiva
una serie de lieder de Schu- dentro de su convencionali-
bert, María Espada reafirmó dad, logró hacerse con el
su musicalidad, su aéreo mando de la interpretación.
fraseo y su lirismo de buena Antes la orquesta había inter-
escuela. pretado Mugarri (2010), una
Con Lawrence Foster al de esas obras oscuras de
frente, el Concierto de Car- Ramón Lazkano basadas en
naval mantuvo el nivel e el Laboratorio de tizas de
incluso lo subió en los Sue- Jorge Oteiza, y finalmente
ños y plegarias de Isaac el recreó con suficiente intensi-
Ciego (1994), de Osvaldo dad la atmósfera poética que
Golijov, pieza de sones mar- planea sobre Los preludios
cadamente hebreos en la de Liszt.
que se lució el clarinetista
David Krakauer. Last round Asier Vallejo Ugarte

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283-Pliego 2_Actualidad 25/02/13 12:51 Página 16

ACTUALIDAD
BILBAO / CANARIAS

Protestada la producción de Livermore

VÍSPERAS POLÉMICAS
Bilbao. Palacio Euskalduna. LXI Temporada de la ABAO. 16-I-2013. Verdi, Les vêpres siciliennes. Lianna
Haroutounian, Gregory Kunde, Vladimir Stoyanov, Dimitri Ulianov, Dario Russo, Nuria Lorenzo, Fernando
Latorre, Manuel de Diego, Vincenç Esteve, Eduardo Ituarte, Javier Galán. Coro de Ópera de Bilbao.
Sinfónica de Euskadi. Director musical: John Mauceri. Director de escena: Davide Livermore. Producción
Teatro Regio di Torino, ABAO-OLBE y Teatro Nacional de São Carlos de Lisboa.

E. Moreno Esquivel
C
ree David Liver- se semejante resbalón.
more que el con- Vocalmente, eso
texto histórico sí, apenas hubo fisu-
que dio lugar a las vís- ras. Gregory Kunde
peras sicilianas de parece estar viviendo
1282 no era muy dis- una nueva juventud, y
tinto al actual: si nadie que escuchase
entonces eran los fran- esos acentos vibrantes
ceses quienes mante- y esos agudos rutilan-
nían sometidos a los tes le echaría los cin-
ciudadanos de Paler- cuenta y nueve años
mo, hoy son “la dicta- que estaba a punto de
dura mediática y la cumplir. Compensó la
casta política” quienes relativa aridez de su
arrebatan la libertad al voz con una valentía a
pueblo. Por eso trasla- prueba de bombas. Su
da la acción de la ópe- partenaire femenina,
ra a nuestro tiempo, a Lianna Haroutounian,
la Sicilia actual, toman- es en buena medida
do como punto de una soprano de agu-
partida el asesinato dos, pero su Hélène
del juez Giovanni Fal- estuvo bien provista
cone a manos de la de matices a lo largo
mafia siciliana, acaeci- de toda la noche, con
do en mayo de 1992. detalles de gran nivel
Despliega su pues- aquí y allá. Imponente
ta en escena una críti- el bajo Ulianov, de
ca muy afilada a la Ita- voz profunda, emisión
lia de hoy, y en parti- un tanto cavernosa y
cular a sus políticos, a canto más que deco-
quienes ridiculiza en roso. Tan bien rodea-
el tercer acto con la do, Stoyanov no pudo
recreación de una ocultar sus debilida-
gran orgía en el Parla- des vocales, pero es
mento italiano. Sor- cantante muy profe-
prenden en ella su sional y acabó cum-
inteligencia, su estéti- pliendo a su altura
ca, su valentía, pero habitual. Los secunda-
también su fluidez rios estuvieron franca-
narrativa, su fuerza mente bien y sólo el
teatral, su intensidad coro, con un peso
dramática, y es una nada menor en esta
lástima que sus res- ópera, estuvo lejos del
ponsables fuesen Lianna Haroutounian y Gregory Kunde en Las vísperas sicilianas de Verdi nivel que solía ofrecer
sonoramente abuchea- años atrás. Por lo
dos por buena parte del la actualidad política y social gos se hiciesen insoporta- demás, la intensa labor de
público, aunque también eso de nuestro entorno. En ellas bles, o pueden ser ambas John Mauceri al frente de la
tiene su explicación. Estamos se vieron imágenes del 15-M, cosas a la vez, cualquiera Sinfónica de Euskadi hizo
ante un montaje estrenado concentraciones a favor de la sabe, pero se montó en el aún más lamentable que
en Turín en la versión italia- sanidad pública, protestas Euskalduna una bronca tre- estas funciones puedan aca-
na de la ópera. Por supuesto, antes los desahucios, rostros menda, de esas que se dan bar recordándose antes por
sin ballet. Pero la versión de varios líderes políticos muy de cuando en cuando. un tropezón innecesario
francesa, ofrecida por la (Obama, Merkel, Berlusconi, Y se montó además sin nin- (aquellas Vísperas abuchea-
ABAO, no puede eludir esa Zapatero, Aznar…) y tantas guna necesidad, pues le das…) que por sus extraordi-
media hora larga de ballet, cosas más. Puede ser que las habría bastado a la ABAO narios valores musicales y
así que hubo que poner un imágenes hiriesen sensibili- con traer la versión italiana escénicos.
parche, que consistió en una dades, puede ser también (sin ballet) y la puesta en
serie de proyecciones sobre que esos treinta minutos lar- escena tal cual para ahorrar- Asier Vallejo Ugarte

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ACTUALIDAD
LA CORUÑA

Ciclo de la OSG y ballet

FEBRERILLO LOCO
Palacio de la Ópera. 25-I-2013. David Quiggle, Natalia
Tchitch, violas. Sinfónica de Galicia. Director: Pietro Rizzo.
Obras de Brahms, Rosinskij y Chaikovski. 1-II-2013. Casey
Hill, oboe. OSG. Director: Josep Pons. Obras de Martínez
Campos y Shostakovich. 10-II-2013. Centro Coreográfico
Galego. OSG. Director: Jonathan Webb. Chaikovski,
Cascanueces. 14-II-2013. Ayazo Zemba, Alicia González
Permuy, pianos; Luis Piedrahita, narrador. OSG. Director:
Víctor Pablo Pérez. Obras de Dvorák y Saint-Saëns.

WLADIMIR ROSINSKIJ
LA CORUÑA

Febrerillo loco nos ha ción con la OSG, una precio-


traído un poco de todo: sa versión abreviada, para
estrenos, ballet, la visita niños, del Cascanueces, de
de la Filharmonía y hasta Chaikovski: el director, Jona-
un nuevo director para la than Webb, se mostró muy
OSG. Estreno absoluto de complacido por la profesio-
Taymir, para dos violas y nalidad de los componentes
orquesta, de Rosinskij: su de la Sinfónica que dan lo
obra constituye un homenaje mejor de sí mismos incluso
a la homónima península en actuaciones sabatinas un
siberiana donde vivió duran- poco especiales. También
te doce años; excelente ver- tuvo carácter extraordinario
sión de los dos violistas y la el concierto de Carnaval,
orquesta; se completó el pro- cuya amable definición per-
grama con una discreta lec- mitió, no obstante, escuchar
tura de la Obertura trágica, tan buena música como la
de Brahms y una estimable Obertura Carnaval, de Dvo-
Tercera Sinfonía, de Chai- rák, o el Carnaval de los ani-
kovski. Javier Martínez Cam- males, de Saint-Saëns; en
pos (23 años) ganó el Premio esta última obra, hubo un
Andrés Gaos de la Diputa- narrador de lujo: el humoris-
ción coruñesa en 2011; su ta coruñés, Luis Piedrahita;
original Concertino para dirigió Víctor Pablo Pérez y
oboe y orquesta, Cliffs of actuaron como pianistas Aya-
Moher, gustó mucho al ko Zemba y Alicia González
público; actuación soberbia Permuy. Ha sido presentado
de Casey Hill y de un Pons el nuevo director de la Sinfó-
siempre acertado en el nica: el joven ruso (38 años),
repertorio contemporáneo; Dima Slobodeniouk; se hará
una formidable versión de la cargo de la OSG durante las
Octava Sinfonía de Shosta- siguientes tres temporadas, a
kovich completó el concier- partir de octubre de este
to. El Centro Coreográfico año.
Galego, que dirige Mercedes
Suárez, realizó, en colabora- Julio Andrade Malde

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ACTUALIDAD
MADRID

A la búsqueda de la magia original

DE INTERÉS MUSICOLÓGICO
Teatro Real. 29-I-2013. Matthias Goerne, Victor von Halem, Kwangchul Youn, Johannes Martin Kränzle,
Anna Larsson, Simon O’Neill. Pequeños Cantores de la JORCAM, Balthassar-Neumann-Chor. Balthassar-
Neumann-Ensemble. Director: Thomas Hengelbrock. Wagner, Parsifal (versión de concierto).

Javier del Real


MADRID

Es Parsifal obra en cierto cial al conjunto, que es


modo pararreligiosa —fes- menos brillante, más opaco y
tival escénico sagrado la menos denso que uno
definía el autor—, de sín- moderno. El empaste y la afi-
tesis, poblada de símbolos nación son defendibles, pero
y de sugerencias espiritua- los metales no tienen la lumi-
les, una reflexión profunda nosidad que se necesita y las
sobre una manera de ver la cuerdas a veces no se oyen.
vida y la muerte. Hay mucho Se busca una magia que no
de mística, de mensaje espiri- se consigue.
tual; y una idea clave: la de Para ello habría sido pre-
redención. Si partimos de esta Parsifal de Wagner en versión de concierto en el Teatro Real ciso que Hengelbrock, un
base, la interpretación que director musical, conocedor
aquí se juzga quedó lejos de por su buena definición de conjunto defendieron con del oficio, ordenado y juicio-
alcanzar los grados de lirismo Klingsor a partir de un instru- ciertos apuros a dos caballe- so, fuera además un artista
dramático y de trascendencia mento homogéneo de baríto- ros y dos escuderos (los otros inspirado y capaz de trascen-
deseados. Aunque las voces no de carácter. Enferma dos fueron niños de una der, de alcanzar una dimen-
cumplieron con dignidad. El Angela Denoke, actuó, parti- agrupación de Dortmund). sión espiritual a través de su
mejor fue Kwangchul Youn, tura en mano, la contralto Lo novedoso de esta fraseo —más bien alicorto—,
de escasa presencia física Anna Larsson, de color en recreación concertante venía de su planificación —en oca-
pero de instrumento sólido y exceso oscuro y cavernoso y dado por la presencia en la siones confusa—, de su
bien puesto, aunque tocado apreturas arriba. Goerne fue escena de una orquesta, una impulso —relativo. Su sempi-
de un vibrato bastante acusa- el barítono engolado e insufi- buena orquesta, constituida terno gesto de brazos abier-
do. Queda lejos de los gran- ciente en la franja superior, por instrumentos originales, tos, sin batuta, no ayudó
des bajos de antaño, pero feamente abierta, que cono- construidos a imagen y mucho a que la interpreta-
puede ser delicado y sensible cemos. Von Halem es ya semejanza de los utilizados ción tomara vuelo. Ciertos
o pleno y firme. mayor y temblón. El Coro nos en el estreno de 1882. Cues- pasajes del tercer acto, como
O’Neill tiene un timbre pareció regular, algo escaso tión interesante, sin duda, los Encantos de Viernes Santo
tenoril picudo y poco grato y de potencia y no del todo afi- sobre la que aporta luz en el o el mismo y elevado cierre,
un color claro, lo que no vie- nado, aunque las voces blan- programa de mano Minkus dejaron mucho que desear.
ne mal a Parsifal. Es eficaz. cas de la JORCAM lo hicieron Teske, y que proporciona
Como Kränzl, que sorprendió bien. Cuatro miembros del una pátina sonora muy espe- Arturo Reverter

Ciclo de la Universidad Autónoma de Madrid

EN RECUERDO DE LUZ
Madrid. Auditorio Nacional. 25-I-2013. Marta Infante, mezzosoprano; Jordi Ricart, barítono. El Concierto
Español. Director: Emilio Moreno. Músicas festivas en el Madrid del siglo XVIII: tonadillas y zarzuelas.

E
l nombre de Luz Martín aliento ni la sonrisa. La Uni- La ausencia a última hora, cia) o Blas de Laserna (con
León-Tello estará para versidad Autónoma de por enfermedad, de la sopra- su popularísimo Trípili), ade-
siempre asociado a su Madrid, a cuyo equipo perte- no navarra, fue cubierta con rezados con conciertos de
inconfundible manera de necía como docente (como absoluta dignidad por la otros autores muy activos en
tocar las castañuelas, que le una de las mayores expertas mezzosoprano Marta Infante, el Madrid de la época, como
llevó a colaborar en los con- de nuestro país en las ense- aunque el cambio de tesitura Jayme Facco o Francisco
juntos más afamados de la ñanzas del método Orff), obligó a realizar algunos Corselli. El programa se
música antigua, incluidos los quiso recordarla dentro de pequeños cambios en el pro- cerró con dos piezas descu-
de Jordi Savall o Christophe su XL Ciclo de Grandes grama. El concierto fue una biertas por la propia Luz —
Coin, iluminando con su arte Autores e Intérpretes de la auténtica fiesta, con frag- pues también era investiga-
y gracia sus interpretaciones, Música con un concierto a mentos de zarzuelas y tona- dora—, un Fandango y una
con lógica disposición para cargo de otro de los grupos dillas escénicas de Luis Marcha en la que, sin duda,
los aires de danza y los rit- con los que había colabora- Misón, Pablo Esteve, José de Ruperto Chapí también se
mos de la música española. do en múltiples ocasiones, El Nebra (la recientemente había inspirado para el cele-
Nos dejó el mes de abril del Concierto Español de Emilio recuperada Iphigenia en Tra- bérrimo preludio de El tam-
pasado año, tras una larga Moreno, y los cantantes cia), Antonio Rodríguez de bor de granaderos.
lucha con la enfermedad en Raquel Andueza y Jordi Hita (Las segadoras de Valle-
la que nunca perdió el des- Ricart. cas, Las labradoras de Mur- Rafael Banús Irusta
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AECNTTURA
EVL IID
S TAAD
MADRID

Universo barroco

BELLEZA Y DESENGAÑO
Madrid. Auditorio Nacional. 10-II-2013. Sunhae Im, soprano; Julia Lezhneva, mezzo; Christophe Dumaux,
contratenor; Jeremy Ovenden, tenor. Orquesta Barroca de Friburgo. Director: René Jacobs. Haendel, Il trionfo
del Tempo e del Disinganno.

E
l primer oratorio de órgano, violonchelo, arpa, apenas audible y su entona-

Marco Borggreve
RENÉ JACOBS
Haendel parece tener laúd; no tanto, en cambio, la ción fue dudosa en más de
una fortuna especial primer oboe. Bajo la direc- un pasaje. Debe reconocer-
dentro de la vida musical ción de Jacobs, vibrante y tal se, desde luego, la entrega
madrileña, porque en poco vez demasiado expeditiva en con que cantó su última aria.
más de cuatro años lo hemos algunos números, la respues- La mezzo Lezhneva (Placer),
podido escuchar en dos ta del conjunto fue de todo de superior potencia, se
alternativas tan interesantes punto formidable. La música, mostró propensa a rozar el
como radicalmente disímiles. con su maravillosa variedad grito e incurrió en algunos
El Teatro Real lo programó dentro de la unidad, consti- trucos para disimular sus
en una producción de sofisti- tuyó el ineludible eje dramá- nada brillantes agilidades.
cada puesta en escena dirigi- tico, tanto en arias como en Muy insulsa su lectura de
da por Jürgen Flimm y direc- recitativos, de este oratorio, Lascia la spina, momento
ción musical de Paul McCre- cuyo moralizante texto ale- contrapunteado, eso sí, por
esh. En aquella ocasión, la górico está claro que en un imaginativo acompaña-
orquesta fue de instrumentos absoluto sintoniza con la miento instrumental. Tosco y
modernos; ahora, se ha con- sensibilidad moderna. Ahora de emisión desdibujada el
tado con una de plantilla his- bien, aunque la obra se tra- tenor Ovenden como el
tórica y por cierto que de las dujo de manera irreprocha- Tiempo. Puede que el mejor
grandes del panorama, la ble en este apartado, es Tiempo y Desengaño. La sala fuera el contratenor Dumaux
Orquesta Barroca de Fribur- indudable que depende por grande del Auditorio se reve- (Desengaño), pero su voz
go, de sonoridad homogé- completo para el efecto final ló excesiva para el volumen quedaba encerrada en un
nea, tersa y ricamente colo- del rendimiento de los cua- general de los cantantes ámbito muy reducido. Así y
reada; tiene además entre tro solistas vocales que escogidos. En especial, la todo, el éxito fue apoteósico.
sus filas varios solistas muy encarnan los arquetipos soprano Im (Belleza), de ani-
sobresalientes: concertino, invocados, Belleza, Placer, ñado timbre, rindió de modo Enrique Martínez Miura

Temporada de la OCNE

MEMORIA DE DOS INTERPRETACIONES


Madrid. Auditorio Nacional. 3-II-2013. Pablo Ferrández, violonchelo. Coro y Orquesta Nacionales de España.
Director: Oleg Caetani. Obras de Ibarra, Saint-Saëns y Shostakovich. 10-II-2013. Sergei Khachatrian, violín.
ONE. Director: Juanjo Mena. Obras de Beethoven y Schoenberg. 17-II-2013. ONE. Director y piano: Christian
Zacharias Obras de Mozart y Bruckner.

Q
ueremos resaltar dos ello—, logró una calidad de planteamiento general acep- antoja caprichoso e incohe-
interpretaciones. Por canto, una fusión y un toque table no fueron del todo sufi- rente. En el Concierto para
un lado la del poema poético magníficos. ciente porque, frente a ello, violonchelo nº 1 de Saint-
sinfónico Pelleas und Meli- Previamente Mena había observamos rudeza sonora, Saëns brilló la afinación
sande de Schoenberg cuya colaborado sin problemas algunas transiciones no intachable, el gusto y la
compleja polifonía y rico con el estupendo violinista resueltas, codas poco traba- expresividad del joven
entrelazado temático fueron que es Khachatrian, austero, jadas, ausencia de lirismo y Pablo Ferrández, que ha de
bien expuestos bajo la dies- serio y muy joven, que tocó destemple de los metales. agrandar en lo posible un
tra y amplia batuta de Mena, un Beethoven moroso, sóli- Caetani, como se sabe sonido muy noble. Este con-
que supo dar al conjunto la do, afinadísimo y pulcro. No hijo de Markevich, a quien cierto se cerró con una buen
oportuna pátina expresionis- tiene el perfume poético de recuerda ahora mucho, es versión, con todo en su sitio
ta. Por otro, la del Concierto una Fischer, pero es muy director seguro, de batuta y una colaboración del Coro
para piano nº 23 de Mozart, bueno. Por su parte, Zacha- corta y de excesivo codilleo. muy aceptable, de la Sinfo-
en las manos, pianísticas y rias edificó con tino la Sinfo- Dirigió Silensis de Ibarra, nía nº 13, Babi Yar, de
directoriales, de Zacharias, nía nº 3, Wagner, de Bruck- obra ganadora del Concurso Shostakovich. Echamos en
que si en el primer movi- ner (versión de 1889, que BBVA de 2010, en la que, falta una agresividad, unas
miento no acabó de estable- nos complace menos que las como dijimos en su día, texturas y unos acentos más
cer la claridad de voces y de anteriores). Buen comienzo, apreciamos una escritura dramáticos y conmovedores.
ataques necesaria —su corre- acertada estructuración de por bloques bien elaborada, El bajo Abdrazakov, opaco y
teo sobre un instrumento sin acontecimientos, algunos con pasajes refinados en los destemplado.
tapa y con el teclado frente pianos logrados, un trío del que mandan las láminas,
al público contribuyeron a Scherzo estupendo y un aunque el discurso se nos Arturo Reverter

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ACTUALIDAD
MADRID

Ciclo de la ORCAM

LO QUE PUDO SER


Madrid. Auditorio Nacional. 21-I-2013. Luis Fernando Pérez, piano. Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid.
Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid. Director: Antoni Ros Marbà. Obras de Díez, Falla, Debussy y Britten.

N
o dejaba de tener LUIS FERNANDO PÉREZ fue del alto nivel que podía
atractivo el programa esperarse en esta versión,
ofrecido por Ros al porque el maestro empezó
frente de los conjuntos de forma muy metronómica,
madrileños, pero por unas de poco encanto sonoro.
cosas u otras, quedó un poco Irrumpió Pérez con un soni-
en lo que pudo haber sido y do perlado, poético, pero se
no fue. Como pórtico se fue contagiando del relativo
daba en estreno absoluto prosaísmo de la batuta. Una
Ligeramente se curva la luz, realización de buen tono,
de la madrileña Consuelo pero inferior a la posible con
Díez, y no es que sea una estos mimbres.
obra hueca: tiene contenido Tampoco se cuajó una
poético que se desarrolla equilibrada reproducción de
acertadamente en el coro, los Nocturnos debussyanos:
aunque esto no justifique esa Las Nubes fueron unos sopo-
simulación de marcha sonora ríferos flecos de nube, lo que
que en un tramo se hace eje- mejoró en Fiestas, pero las
cutar a sus componentes. Sirenas, con incorporación
Pero esto es pura anécdota. de dieciséis miembros feme-
Se insiste en que el coro sila- ninos del coro, tampoco lle-
bee la palabra “ligeramente” garon a captarnos con su
y esto se arropa en un juego encanto.
rítmico con amplias interven- Adecuados, sugerentes,
ciones de percusión y viento entonces la de un rayo de sol te, otorgó el mismo premio con atmósfera y con vigor
que desembocan en tutti en medio de un cielo oscurí- que luego daría a las Noches los Cuatro interludios mari-
orquestales arbitrarios, ¡y en simo que nos vuelve a cubrir en los jardines de España, nos de Benjamin Britten.
medio de esto desgranan las hasta el final de la obra. que no es que se hicieran en
flautas el más popular coral Saludó la autora y el una interpretación inmacula- José A. García y García
de Bach! La sensación es público, indiscriminadamen- da, pero son otra cosa. Y no

Liceo de Cámara

JANO
Madrid. Auditorio Nacional. 22-I-2013. Cuarteto Ebène. Obras de Mozart, Mendelssohn y arreglos
de jazz, pop y bandas sonoras.

C
omo Jano, el Cuarteto Libertango) se escucharon en
Ebène tiene dos caras, CUARTETO EBÈNE arreglos que suponían autén-
una mira al repertorio ticos trabajos compositivos y
consagrado de la gran músi- versiones tan lúdicas como
ca de cámara; la segunda — refinadas y virtuosísimas. En
que adopta bajo el nombre la primera parte, el Ebène
de “El otro Ebène”— al jazz, había empezado su concierto
al pop o las partituras cine- con una lectura de sonoridad
matográficas. No suelen coin- algo dura del Divertimento K.
cidir ambos rostros en un 137 de Mozart y, sobre todo,
mismo concierto, como sí una intensísima lectura del
ocurrió en la sesión del Liceo Cuarteto op. 13 de Mendels-
de Cámara que se recoge. Se sohn; toda una reivindicación
podrá discutir si la opción de de esta obra extraordinaria
dedicar una parte de la vela- que sin renunciar a los indu-
da a páginas ligeras era opor- dables referentes beethove-
tuna o no en una serie de la nianos hizo plena justicia a la
naturaleza y calado de la de cuentas es el lema del cas elegidas (Misty, Foot- originalidad y maestría del
madrileña, pero lo indudable presente curso— ciertamente prints, Nature boy, Misirlou joven compositor.
es que la elección proporcio- acusado. Por otro lado, no de Pulp Fiction, Unrequited,
nó un contraste —que a fin puede negarse que las músi- Come together, All Blues y Enrique Martínez Miura
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ACTUALIDAD
MADRID

Ciclo de la ORTVE

HALFFTEROFILIA
Madrid. Teatro Monumental. 11-I-2013. Andreas Häfliger, piano. Sinfónica de Radio Televisión Española. Director:
Carlos Kalmar. Obras de Mahler, Bartók, Schubert y Bach-Berio. 18-I-2013. ORTVE. Director: Carlos Kalmar. Obras de
Halffter y Ravel. 1-II-2013. ORTVE. Director: Aziz Shokhakimov. Obras de Prokofiev, J. L. Turina, Bartók y Beethoven.

Marco Borggreve
tro buen concierto de prende siempre trabajando y detallista, de la que retengo
Carlos Kalmar, que sus cientos de horas de su culminación, un magnífi-
mostró en el Adagio esfuerzo dejan entrever la co pas de deux ejecutado
de la Décima de Mahler su meticulosa forja de los mate- entre la flauta y el violín
batuta incisiva y nerviosa, riales y las bondades de la concertino, frente a otros
haciendo avanzar sus estruc- forma, siempre refinada. momentos de menor interés.
turas con una vehemencia Autoconsciente de su valía, El erudito e ingenioso Cons-
inusitada. Como me gusta tal vez altivo, culterano siem- tant Lambert —demasiado
hablar de solistas, comento pre, domina como pocos su ingenioso incluso— decía en
la presencia del pianista oficio. El material de las Música a la vista reflexio-
Andreas Häfliger en el Terce- Cuatro piezas deriva en par- nando sobre la savia popular
ro de Bartók. Otros más te de su segunda ópera, que la melodía exótica es
recogidos son sus mundos Lazarus, soberbia en lo tan perfecta que no cabe en
genuinos, pero sacó a relucir orquestal, y en ellas la gran ella ningún tipo de amplia-
su clase en el nocturnal Ada- forma está tratada con expre- ción como tal, sino sólo
gio religioso, y además tiene sividad y vigor. En la tercera tocarla de punta a punta una
un colorido que se comple- de las piezas, con un interlu- y otra vez. Algo de esto
menta bien con la policromía dio barroco, la obra dialoga sucedió en las Canciones
orquestal. Estuvo muy acer- consigo misma, con su ima- campesinas húngaras de
tado Kalmar, con idioma bar- gen del pasado, como lo Bartók, ejemplo de folclore
tokiano, deliberadamente hace con la propia historia ANDREAS HAEFLIGER recogido al modo científico,
áspero y estridente. También de la música. Carlos Kalmar con su armonización e ins-
firmó luego una sorprenden- dirigió la obra con fe en ella, flojo como director, pero tra- trumentación tan personales
te, por serena, Inacabada de esperanza de que al público ía en la alforja dos propues- y total respeto a la materia
Schubert. le gustara (lo que, en parte, tas de enjundia. Ofrecía Dos original.
Al olímpico Cristóbal logró) y claridad. piezas sinfónicas de José
Halffter la inspiración lo sor- Aziz Shokhakimov era Luis Turina, de escritura muy J. M. Sagarmínaga

Ciclo Una tradición olvidada

LA MAESTRÍA DE DON CONRADO


Madrid, Fundación Juan March. 13-II-2013. Cuarteto Bretón. Obras de Bretón, Beethoven y Del Campo.

P
or enfermedad de prescindir de esa CUARTETO BRETÓN en triunfo. Muy bien
Anne-Marie North y de literatura, que hoy supieron reproducir
su prevista sustituta, Bir- nos parece rancia y todo ello los cuatro ins-
git Kolar, el primer atril hubo barata —“¡Oh, la trumentistas, que logra-
de ocuparlo Krzysztof Wis- vida! Esa eterna ron una interpretación
niewski. Él y sus compañe- cadena a través de tan clara y consistente
ros, Antonio Cárdenas, Iván lo infinito!” son las como expresiva. De
Martín y Jonh Stokes, hicie- primeras pala- mayor entidad que las
ron un magnífico y meritorio bras— y centrar- de las otras dos obras,
trabajo en el montaje de una nos en la música, el Cuarteto nº 3 de Bre-
obra tan compleja y extensa que es sólida, bien tón y el nº 4 de Beetho-
(45 minutos) como el Cuar- estructurada, bien ven, seguramente
teto nº 8 de Conrado del trabajada y traba- menos ensayadas. La
Campo, de 1913, que cono- da, en buena medi- edición es del propio
cía en esta ocasión su estre- da cromática, desarrollada los contrapuntos entre chelo cuarteto, que está en el cami-
no mundial y que lleva ado- sobre severos contrapuntos, y viola sobre pizzicati del no de realizar, y grabar, la
sados a cada uno de los cua- como explica en sus notas segundo, las cantilenas y los integral de las catorce parti-
tro movimientos un progra- Fernando Delgado García. agresivos choques de las turas de esta serie camerísti-
ma “psicológico poético-sen- Destaquemos en este cuatro voces del tercero y las ca. Que haya suerte y la
timental y en cierto modo breve espacio la robustez y disonancias y alternancias debida protección.
autobiográfico” escrito por el variedad del primer movi- entre lo cortesano y lo pasto-
propio autor. Hemos de miento, los ecos populares y ril del cuarto, que se cierra Arturo Reverter

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ACTUALIDAD
MADRID

Ibermúsica

FALTÓ UN PELDAÑO
Madrid. Auditorio Nacional. 5, 6-II-2013. Leonidas Kavakos, violín. Royal Concertgebouw Orchestra. Director:
Mariss Jansons. Obras de Bartók, Chaikovski, Strauss y Bruckner.

L
a calidad de la orquesta manera de exponer, su gesto MARISS JANSONS la que se expuso el Allegro
holandesa, que cumple claro, preciso, elegante, que moderato.
este año su 125 aniversa- dibuja sinuosas volutas; su Desde los latidos iniciales
rio, parece inmutable, sea característica forma de acari- Muerte y transfiguración se
quien sea el que se sitúe en el ciar compases con la mano nos brindó con un perfecto
podio. Y así hemos podido derecha tras pasarse la batu- equilibrio y unas magníficas
solazarnos de nuevo en estos ta a la izquierda. Es artista continuidad y fluidez narrati-
dos conciertos con su extraor- ordenado, que no deja de vas. Cierto es que faltó ten-
dinaria unidad de ataque, sus mirar la partitura, de una sión y que la gran y definito-
sedosas cuerdas, envueltas lógica musical aplastante, ria progresión postrera, que
siempre en un espectro que deja tocar. ha de elevar la música a las
penumbroso, sus nobles y Por todo ello disfrutamos alturas, no tuvo el impulso y
redondas maderas —pese a mucho en estas dos sesiones, calibración deseados. Como

Marco Borggreve
los deslices de uno de sus en los que todo fluyó de tampoco encontramos estas
oboes—, sus metales, contun- manera natural. Claro que se virtudes en la gradación de
dentes y empastados. La pueden preferir acercamien- las codas de la Séptima de
sonoridad global es equilibra- tos más cálidos, más encen- Bruckner, usualmente inicia-
da, confortable, sin que nunca didos o más humanistas. das muy arriba por la batuta.
se perciba en ella la más míni- Pero cómo no admirar los sonido y un mecanismo de Momentos mágicos, como el
ma mota o desajuste. claroscuros, el refinamiento, primer orden. La construc- extenso pasaje previo al cie-
Con un instrumento así la delicadeza en los cantabi- ción de la Quinta Sinfonía rre del primer movimiento,
es difícil hacer las cosas mal. le o el estricto control rítmico de Chaikovski fue impeca- en el que las cuerdas cantan,
Y no las hace, por supuesto, en el Concierto para violín ble. Versión que podríamos en un crescendo celestial,
Jansons, un músico de sólida nº 2 de Bartók, donde Kava- calificar de apolínea, sin ese con apoyo del timbal, el tema
formación y atinado criterio. kos —entrevistado en esta pathos del que otros abusan que abre la obra, no tuvieron
Conoce muy bien las reglas revista hace un mes— mos- y que ofreció algún detalle la adecuada intensidad.
de su oficio. Siempre nos ha tró temple, igualdad tímbri- memorable como el de la
gustado de él su serena ca, transparente y cristalino finura mendelssohniana con Arturo Reverter

Juventudes musicales

TEMIRKANOV: SIN DESPEINARSE


Madrid. Auditorio Nacional. 30-I-2013. Javier Perianes, piano. Filarmónica de San Petersburgo. Director:
Yuri Temirkanov. Obras de Prokofiev, Schumann y Chaikovski.
V.V. Potnov

D
urante la primera parte YURI TEMIRKANOV estamos acostumbrados y
del concierto, Javier que finalizó en apoteosis.
Perianes tocó el Con- Por cierto, que el vals es muy
cierto para piano de Schu- afeminado en su pura delica-
mann con la musicalidad y el deza de florista pero, ya que
buen gusto en él proverbia- no Chaikovski, hay que
les. Pulsación meticulosa, hacer constar que casi todos
sonido bonitiño, ciertos fra- sus valses sí salieron del
seos suyos muy líricos casan armario. De la Orquesta de
bien con el estilo romántico y San Petersburgo, empastadí-
la transparencia de esta obra sima y brillante, sólo bonda-
del gran autor alemán. Me des pueden predicarse.
agradaron sobre todo los Oiga, ¿y la Sinfonía Clási-
tiempos extremos —eché en el mimo de Yuri Temirkanov chaikovskiana, uno de sus ca de Prokofiev? Para él fue
falta más vibración y varie- en algo que fue más que un hits indudables. De impeca- un paseo; de tempi muy
dad en el central, aunque mero acompañamiento. ble introducción, el desarro- vivaces en los movimientos
suela encararse con cierta ¡Termirkanov! Ahí es llo siguió análogas pautas, extremos, con una maravillo-
monotonía— y el tercero nada. Era un desaparecido conducido sin tropiezos, con sa nivelación de planos
tuvo un adecuado aire prima- en combate hasta que Juven- mano elástica y magistral, sonoros, ritmos y dinámicas,
veral, como la espléndida e tudes nos lo trajo el curso con las dosis justas de drama además de graciosa en perfi-
incontenible floración que es. pasado escoltado por Rach- y el dilema entre fatum y fe, les y recovecos.
Su Schumann pasó la prueba maninov y Shostakovich. en versión globalmente
respaldado por la atención y Ahora tocaba “su” Quinta menos ominosa de lo que J. Martín de Sagarmínaga
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ACTUALIDAD
MADRID

CNDM Bach Modern y Retrato IV del Plural Ensemble

RETRATOS Y DESENFOQUES
Madrid. Auditorio Nacional. 19-II-2013. Isabelle Faust, violín. Obras de Bach, Lachenmann y Kurtág. 20-
II-2013. Plural Ensemble. Director: Fabián Panisello. Obras de Paris, Murail, Levinas y Mantovani.

T
odo retratista sabe que de Nice de Vigo (incómoda

CNDM
tan importante es la cara en su servilismo pero no
que se pretende transfi- enteramente desapegada del
gurar en arcilla, píxel o pincel fotograma) ni su humor pre-
como la luz o el fondo que la visiblemente hosco e histéri-
contornean. Ningún rostro, co, poco afín a la mordaci-
por así decirlo, es plenamen- dad surrealista de las imáge-
te elocuente en el vacío. En el nes, lo cierto es que discurso
(cuarto) Bach Modern del entre anempático (a lo Jonny
CNDM programado el pasado Greenwood) y formalista
19 de febrero le tocó a la estuvo salpicado de excelen-
poderosa Isabelle Faust retra- tes pasajes rápidos (como las
tar al Kantor a la luz de su corcheas bombeadas del car-
violín (en anteriores sesiones naval o las líneas del piano
el pianista Nicolas Hodges y trilero) y una tímbrica ade-
el chelista Lluís Claret habían cuada a la fisonomía de la
tomados los focos), pero la imagen. Por otro lado, los
improbable comparsa de Hel- rayos declinantes de Murail,
mut Lachenmann (con la Toc- inspirados en el verniano Le
catina de 1986) y György rayon vert, sonaron todo lo
Kurtág (con cuatro de los Sig- iridiscentes y tornasolados
nos, juegos y mensajes, 1989- que debían, con unas grada-
2004), no estuvo a la altura de ciones del clarinete sobre
la premisa dialéctica del ciclo. vibrato perfectamente des-
Como teloneros de Bach y de plazadas sobre la implacable
sus monumentales Sonatas y descomposición métrica. No
Partitas, sólo había dos obstante, la espectacular
opciones: o bien seguirle liturgia electrónica del Con-
(dialécticamente) la corriente certo pour un piano espace
con barroquismos más o nº 2 de Levinas, tan metapia-
menos miméticos o bien lle- Isabelle Faust en el Auditorio Nacional nístico como las mejores
varle la contraria (retórica- obras para tecla de López
mente) a base de gritos y la genial caligrafía bachiana? fue un señor retrato. Se trata- López, fue la sorpresa de la
pataletas para generar un ver- El caso es que nunca debie- ba del IV de la serie de Con- velada: una liturgia eléctrica
dadero contraste —cosa que ron programarse obras seme- ciertos del BBVA y en este o caverna pianística oficiada
ciertas obras de terroristas jantes a la sombra de las agu- caso el tema era de carácter por un lisztiano Alberto
musicales como Wolfgang jas catedralicias del violín grupal, como suelen serlo los Rosado de hombros hundi-
Mitterer o Raphael Cendo bachiano. ¡Y encima no uno mejores programas de Pani- dos en la que trompa y trom-
podrían haber logrado. El cualquiera, sino el de Faust! sello (el nombre del Plural, peta surgen del abisal enjam-
caso es que Kurtág y Lachen- Salió la alemana al coso vesti- como imaginan, no es fortui- bre de la mesa de mezclas
mann empequeñecieron al da de mariposa o colibrí, to). La Francia del siglo XXI como el desgañitado instru-
lado del Kantor hasta volver- anuncio subliminal de que su era el asunto: la Francia elec- mento de un Miles Davis. Por
se enanos de rojo capirote y aleteo no iba a dar tregua. troacústica y espectralista de último, la más metódica
sus obras, emparedadas entre Efectivamente: su Bach fue la postvanguardia a la que D’un rêve parti de Mantovani
las Partitas nº 2 BWV 1004 y lenguaraz, agilísimo, de frase- tanto le van los espectróme- se arrogaba los sones de la
nº 3 BWV 1006 y la Sonata nº os vertiginosos como las ser- tros del IRCAM como el tec- discoteca —como el Asyla de
3 BWV 1005, tuvieron el mis- pentinas de una gimnasta. Y no del quartier latin. Le per- Adès o algunas piezas de
mo efecto que esos sorbetes como sucede con los mejores donamos a Panisello que Gander—, pero hasta llegar
que se sirven en las comidas arcos que se atreven con las entre la terna de jóvenes al previsible encadenado de
de postín para limpiar el pala- Sonatas y Partitas, los ata- galos (François Paris, pulsos graves argumentó con
dar (y también le sirvieron a ques de Faust sonaron tan Michaël Levinas y Bruno solidez contrarritmos, acen-
Faust para destensar los polifónicos como cualquiera Mantovani) incluyera de for- tos, y escaleras acórdicas con
bíceps). ¿Qué podían aportar de esas transcripciones a dúo ma un tanto subrepticia los una maquinaria tímbrica muy
ese ejercicio de levísima acu- o a trío que abundan en el Treize couleurs du soleil cou- bien engrasada. Panisello
puntura micropuntillística de repertorio. Y aún más. En fin, chant de Murail datados en impartió la lección francesa
Lachenmann (después de la un delirio de técnica y expre- 1978, ya que se justifican por con su habitual severidad
BWV 1006, el Stradivarius de sividad que rayó las estrellas la consanguinidad estética. metronómica, y gracias a ello
Faust ni debió enterarse que del panteón como un célere Aunque no convenciera del todo sonó, como siempre,
alguien andaba trasteando en meteoro. todo el concepto metatextual aseado y en su sitio.
su mástil) o el discurso autís- El retrato del día siguien- de la (renuente) banda sono-
tico (y derivativo) de Kurtág a te, por el contrario, sí que ra de Paris para el À propos David Rodríguez Cerdán

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ACTUALIDAD
MÁLAGA / MURCIA

XIX Ciclo de Música Contemporánea

MÚSICA ALGORÍTMICA
25-I-2013. Sinfónica del CEEM. Director: Ara Vartanian. Obras de Bacewicz, Chitchian y Gubaidulina. 26-I-2013.
Filarmónica de Málaga. Director: José Luis Estellés. Obras de Davies, Kast-Chernin, Iamus Computer y Núñez.
MÁLAGA

La reducción de su conte- vo Díaz-Jerez, que ha sabido actuación. El resultado obte- dos de su quimérica estruc-
nido no ha sido un obstá- filtrar la indiferenciabilidad nido es una obra de escasa tura en la que ritmos y textu-
culo para que se haya del resultado musical de esta complejidad técnica para los ras tímbricas fluyen y se
producido un verdadero obra respecto a las escritas músicos y fácil seguimiento interaccionan en un refinado
acontecimiento en la últi- por compositores de música para el oyente, no exenta de juego de ecos.
ma edición del Ciclo de contemporánea. Uno de los apuntes expresivos en su dis- El cambio que supone la
Música Contemporánea de secretos de este proyecto es curso. Estellés, extraordinario música algorítmica como
Málaga, que ha estado dedi- haber programado al supe- clarinetista que va afianzán- nuevo paradigma artístico no
cado a la mujer compositora. rordenador Iamus para cono- dose cada vez más en su hizo olvidar la relevancia
El hecho es que en el último cer el lenguaje musical huma- faceta de director, dio vida a que tuvo el día anterior la
concierto tuvo lugar el estre- no y así poder hacer partitu- la partitura con natural senti- joven Orquesta Sinfónica del
no absoluto de la obra ras siguiendo la notación do recreativo, consciente de Centro Experimental de Estu-
Adsum (Estoy presente), estándar que permitan ser la importancia del momento, dios Musicales que en Mála-
dedicada a la memoria de interpretadas por músicos. ya que era la primera vez ga dirige el armenio Ara Var-
María Zambrano y realizada Esta particularidad ha sido que se producía un estreno tanian. Su interpretación del
por el Proyecto Iamus pro- resaltada por las prestigiosas de una obra con este origen cuento musical Fairytale
movido por el Grupo de Estu- revistas científicas Nature y computacional. Las obras Poem de Sofía Gubaidulina
dios de Biomimética de la Discover Magazine como un Streamlines de la británica supuso una enorme satisfac-
Universidad de Málaga, que acontecimiento de significati- Tansy Davies, Heaven is clo- ción para el público que era
dirige el catedrático del Área va importancia en cuanto a sed de la uzbeka Elena Kats- testigo de un magnífico tra-
de Ciencias de la Computa- los avances que se están pro- Chernin y Donde se forjan bajo pedagógico y un gran
ción e Inteligencia Artificial duciendo en la fusión de las quimeras de Nuria Núñez entusiasmo entre los jóvenes
de dicha institución universi- ciencia y arte. hicieron buena la mirada músicos que se entregaron
taria, Dr. Francisco J. Vico. Ha La Orquesta Filarmónica femenina en la creación con denuedo a las indicacio-
contado con la colaboración de Málaga y el director José musical, destacando los efec- nes de su maestro.
artística y musical del pianista Luis Estellés se convertían en tos sonoros de la pieza de la
y compositor tinerfeño Gusta- verdaderos pioneros con esta compositora gaditana surgi- José Antonio Cantón

Ciclo de Grandes Conciertos

VITALIDAD Y ELEGANCIA
Auditorio Víctor Villegas. 24-I-2013. Sol Gabetta, violonchelo. Filarmónica Checa. Director: Krzysztof Urbanski.
Obras de Smetana y Dvorák. 2-II-2013. Arabella Steinbacher, violín. Sinfónica Nacional de Washington.
Director: Christoph Eschenbach. Obras de Bartók, Beethoven y Mozart.

La presencia de estas dos Urbanski, pleno de vitalidad consideradas diez mejores precisa conjunción de agi-
MURCIA

orquestas ha dado rele- en la claridad de sus indica- orquestas norteamericanas, gantado cuarteto. La elegan-
vancia al Ciclo de Gran- ciones que manifestó inme- la Sinfónica Nacional de cia fue la constante de este
des Conciertos en línea diatamente en Sarka, enérgi- Washington tiene toda la concierto acrecentada por la
con las grandes citas sin- co poema sinfónico pertene- impronta técnica y brillo de actuación de la violinista
fónicas habituales en ciente al conocido ciclo Má sonido que caracterizan a alemana Arabella Steinba-
temporadas anteriores. En Vlast de Bedrich Smetana las grandes formaciones cher en el Concierto nº 5
ambos casos se ha contado que abría este monográfico estadounidenses. La incor- “Turco” de Mozart, obra de
con la actuación de dos programa checo. El concier- poración del pianista y claras connotaciones galan-
jóvenes solistas de cuerda to se completó con una director alemán Eschenbach tes que la solista acentuó en
que van ocupando un lugar magnífica interpretación de a su titularidad significa el Adagio, momento de ple-
significativo en el panorama la Séptima Sinfonía de Dvo- mantener la tradición de nitud en su actuación. Una
internacional. La argentina rák que no hizo sino confir- esta orquesta en seguir con cuidada interpretación del
Sol Gabetta transitó con mar la natural empatía de la savia europea para su Concierto para orquesta, Sz
absoluto dominio por el esta formidable orquesta con pódium, buscando siempre 116 de Bartók puso de
Concierto op. 104 de Dvorák el repertorio que le es pro- evidentes criterios de seguri- manifiesto el alto equilibrio
integrándose perfectamente pio. Este hecho facilitó la dad artística. Esta cualidad de las secciones instrumen-
con la orquesta, generándo- exhibición de las cualidades quedó patente desde la ver- tales de la orquesta, entre
se un binomio de perfecta de Urbanski que, segura- sión orquestal de la áspera a las que el metal y la percu-
comunión de estilo y len- mente, cristalizarán en una la vez que genial Gran fuga, sión sonaron con especial
guaje. A ello contribuyó la gran carrera musical. op. 133 de Beethoven. La brillantez.
emergente figura del joven Aun sin pertenecer al completa sección de cuerda
director polaco Krzysztof privilegiado grupo de las dejó patente su calidad y José Antonio Cantón
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ACTUALIDAD
OVIEDO

Aplausos para el chelista Pablo Ferrández

“ E spa ña en el cora zón ”


BEETHOVEN SIN
MAYÚSCULAS
Auditorio Príncipe Felipe. 14-II-13. Pablo Ferrández,
violonchelo. Sinfónica del Principado de Asturias. Director:
Rossen Milanov. Obras de Wagner, Schumann y Beethoven.

Marta Barbón / OSPA

Rossen Milanov y la OSPA


OVIEDO

Rossen Milanov eligió el para dar vida a una música


sexto concierto de abono que, precisamente sin ener-
de la OSPA para cambiar gía, fluye indecisa, anhelan-
la disposición de la te. Este estilo contemplativo
orquesta sobre el escena- se observó también en las
rio. No sabemos si la exigencias dinámicas, dema-
decisión responde a un siado equilibradas para una
hecho puntual o si se preten- poética compositiva vital,
de instaurar un orden nuevo dramática y de contrastes,
pero, en cualquier caso, no incluso cuando habla de pas-
nos parece una decisión tores y flautas. Sólo logramos
especialmente relevante, ni encontrar atisbos de interés
para sacar partido del reper- en el cuarto movimiento, al
torio del concierto, ni para que también faltó sinceridad
extraer lo mejor de la OSPA, dramática y sobró precau-
una orquesta que debería ción. Incluso la gestualidad
centrarse, sobre todo, en cre- meliflua del director pareció
cer artísticamente como con- chocar de lleno con una
junto. La disposición vienesa línea sonora obligatoriamen-
requiere de una cierta cultu- te densa, de cuerpo definido
ra y control que no resulta y homogéneo. Los Murmu-
fácil de asimilar de un día llos del bosque de Wagner,
para otro. del tercer acto de Sigfrido, se
La Sexta Sinfonía de Bee- prestaron mejor al cuidado
thoven no fue de lo mejor de pictoricismo de Milanov.
la noche. Milanov rebuscó Resultó interesante el tra-
sin duda en la partitura, y bajo del chelista español
extrajo de los músicos líneas Pablo Ferrández, un instru-
melódicas por aquí y colores mentista que, pese a su
por allá, pero sin encontrar juventud, posee grandes
la esencia de la obra sino, cualidades como intérprete.
más bien, desvirtuándola. En Su versión del Concierto
la versión fallaron varias para violonchelo en la
cosas. Una de las más llama- menor, op. 129 de Schu-
tivas fue la relajación con mann dejó momentos tanto

JOSÉ RAMÓN ENCINAR


que se tomó la continuidad de serena inspiración como
motívica. Dio la impresión de refrescante vitalidad,

www.joseramonencinar.com
de que el director búlgaro se siempre dentro de un nota-
contenta con la mera con- ble nivel de comunicación
templación de los motivos de con el público.
la obra, sin ejercer sobre la
orquesta la tensión necesaria Aurelio M. Seco

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ACTUALIDAD
OVIEDO

Gran actuación de Juan Jesús Rodríguez

DON CARLO DE GIANCARLO


Oviedo. Teatro Campoamor. 24-I-13. Verdi, Don Carlo. Felipe Bou, Stefano Secco, Juan Jesús Rodríguez, Luiz-Ottavio
Faria, Iván García, Ainhoa Arteta, Alex Penda, Itziar De Unda, Jorge Rodríguez-Norton, Alberto Núñez, Eliana Bayón.
Sinfónica del Principado de Asturias. Director musical: Corrado Rovaris. Director de escena: Giancarlo del Monaco.

Alfonso
Juan Jesús Rodríguez y Felipe Bou en Don Carlo de Verdi en el Teatro Campoamor de Oviedo

J
uan Jesús Rodríguez es enorme Jesucristo crucifica- de Britten pero que en Verdi, algo falto de carisma, en
uno de los mejores can- do, sin paño de pureza. Cre- un repertorio donde todo se escena y cantando. En
tantes españoles de la emos que no había necesi- nota, no logró estar a la mis- momentos tan bellos como
actualidad, un artista que, ya dad de exagerar tanto el ma altura. La versión resultó Ella giammai m’amo resultó
sea dentro del mundo de la mensaje de Verdi, que habrí- consistente, y poco más. La evidente que las característi-
zarzuela, donde goza de una amos entendido igual si todo tensión dramática existió cas líricas del papel le venían
envidiable trayectoria, ya sea hubiera estado en su sitio. sólo por momentos. Acom- grandes, a pesar de la belle-
cantando ópera, siempre Pero como si innovar fuera pañando resultó más cómo- za de su timbre y su calidad
ofrece lo mejor de sí mismo conditio sine qua non, el do para los cantantes que como cantante. De una estre-
con un rigor profesional dig- director de escena italiano para el público más exigen- lla del calibre de Ainhoa
no de todo elogio. Por eso quiso refundir la obra en te, que vio como alguna de Arteta se esperaba más, aun-
no sorprendió que fuese el exceso, convirtiendo a Felipe las páginas más bellas de la que éste fuera su debut en el
artista más destacado del II en el asesino de Don Car- obra se aligeraba en exceso. papel. Resolvió el personaje
reparto del Don Carlo servi- lo y al representante de la Los hombres cantaron de Elisabetta con acierto, con
do en el Campoamor como Inquisición en una quisicosa mejor que las mujeres. Gustó una línea de canto esbelta y
último título de una tempo- semidesnuda y un tanto mucho el trabajo de Stefano aristocrática, que también
rada que, todo hay que esperpéntica. Hubo falta de Secco quien, con una voz no podría haber sido más
decirlo, ha sido bastante dis- perspectiva sin duda, incluso del todo adecuada para el homogénea y natural. La
creta. La producción era a la hora de diseñar el movi- papel de Don Carlo, resolvió interpretación de Alex Penda
conocida, un trabajo de miento escénico, un tanto con brillantez todos los resultó convincente, pero
Giancarlo del Monaco, de incómodo, para el público y momentos líricos, sobre todo también algo crispada. Gustó
estética atractiva y bien los cantantes. En general las cuando colocaba su voz en algo más el trabajo de Luiz-
documentada pero de dra- innovaciones dramáticas un elegantísimo registro agu- Ottavio Faria, un impresio-
maturgia tan arriesgada que resultaron forzadas e irreales, do. Eso sí, su saber estar nante inquisidor, cantando y
incluso estuvo algo fuera de quizás porque, cuando escénico es manifiestamente actuando. El Coro de la Ópe-
lugar. Por alguna razón, Del hablamos de España, de sus mejorable. Juan Jesús Rodrí- ra de Oviedo pareció sentir-
Monaco dotó al Don Carlo leyendas y sus vergüenzas, guez resolvió su actuación se algo incómodo ante algu-
de Verdi de una personali- nada parece estar claro. con elegancia, profundidad nas exigencias de la puesta
dad un tanto extravagante. El La versión musical fue de interpretativa y una voz en escena, pero ofreció una
director de escena italiano Corrado Rovaris, director que siempre presente que sentó participación de calidad.
sacó los colores a la Iglesia el año pasado firmó un nota- bien al Marqués de Posa.
mostrando la imagen de un ble trabajo en el Peter Grimes Felipe Bou fue un Felipe II Aurelio M. Seco
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ACTUALIDAD
PAMPLONA / SANTIAGO

Giancarlo del Monaco sitúa la ópera de Puccini en la Roma ocupada

LA ESTÉTICA DEL NAZISMO


Baluarte. 10-II-2013. Puccini, Tosca. Annalisa Raspagliosi, Jorge de León, Marco di Felice, Alberto Feria, Marco
Moncloa, Emilio Sánchez. Orfeón Pamplonés. Escolanía del Orfeón Pamplonés. Sinfónica de Navarra. Director
musical: Will Humburg. Director de escena: Giancarlo del Monaco. Decorados: Daniel Bianco. Vestuario: Jesús Ruiz.
PAMPLONA

Explica así Giancarlo de pre cuidado vestuario de sivo Sacristán y Emilio Sán-
Monaco las razones de Jesús Ruiz. Tal vez otra pro- chez como Spoletta (quizá el
situar su Tosca en la con- tagonista hubiera dado al que supo crear con su perso-
vulsa Roma del otoño de montaje una orientación naje el carácter más sinuo-
1943: “Tras el golpe de diferente, pero la soprano so). Will Humburg dirigió
estado de julio de ese Annalisa Raspagliosi, aparte con experiencia y temperatu-
mismo año, Mussolini es de tener una hermosa voz y ra teatral a una disciplinada
retirado del poder y la Italia una elegante línea de canto, Orquesta Sinfónica de Nava-
sublevada firma un armisti- muy en la línea de las lírico- rra, a la que se sumaron el
cio con los aliados. Alemania spinto italianas, resulta una buen hacer del Orfeón Pam-
reacciona de inmediato y elegante dama que se pasea plonés —situado en el lateral
ocupa gran parte de Italia”, por el escenario como la de la sala, lo que produjo un
creando, como él mismo gran diva que nunca deja de gran efecto en el Te Deum—
dice, “un nuevo régimen del ser Floria Tosca, un tanto aje- , y los divertidos chavales de
terror”. Sin embargo, más allá na a los acontecimientos. la Escolanía del propio Orfe-
del cambio de época, no Jorge de León, cada vez De León y Raspagliosi en Tosca ón, en cuyo movimiento se
hemos asistido a una visión más afianzado en el papel de apreció, como en gran canti-
muy diferente de la obra, y Cavaradossi, obtuvo un un Scarpia apropiado en sus dad de detalles, la conocedo-
realmente no se nos transmi- merecido aplauso por su maneras y su intencionado ra mano del regista italiano.
te esa crueldad añadida. Por absoluta entrega y sus ardo- fraseo, aunque tal vez le fal- En suma, fue un espectá-
desgracia, la época nazi (y lo rosos acentos, en una sala tó un punto de siniestro culo de impecable factura y
hemos comprobado en que no le obligaba a forzar cinismo. evidente temperatura teatral.
muchas ocasiones) ha llega- sus medios naturales, ofre- Muy meritorio el equipo Pero el drama ya lo habían
do a crear su propia estética. ciendo un convincente retra- de secundarios españoles, sabido crear de modo magi-
Los decorados de Daniel to del pintor revolucionario, con especial mención para stral Puccini y sus libretistas
Bianco tienen un perfecto presentado aquí como un Alberto Feria (algo caverno- hace más de un siglo.
acabado, un poco a lo Ezio ensangrentado San Sebas- so, pero sonoro Angelotti),
Frigerio, al igual que el siem- tián. Marco di Felice resultó Marco Moncloa en un expre- Rafael Banús Irusta

Ciclo de la RFG

DIRIGIR BIEN ES MUY NECESARIO


Auditorio de Galicia. 31-I-2013. Daniel Hope, violín. Real Filharmonía de Galicia. Director y viola:
Philipp Dukes. Obras de Telemann, Barber, Wirén, Vivaldi y Britten. 14-II-2013. RFG. Director: Fabien
Gabel. Obras de Wagner, Stravinski y Beethoven.

El programa preparado de Barber y la desfasada e positor. Muy bien ambos de este juguete neoclásico.
SANTIAGO

por el violinista Daniel insustancial Serenata para solistas, pero la dirección no En la segunda parte, la
Hope y el viola Philipp cuerda del sueco Dag Wirén se supo si fue de Dukes, del Sinfonía nº 8 de Beethoven,
Dukes ejerciendo también completaron la faena. En la concertino o de nadie. no vaya a ser que tanta
las funciones de director segunda parte, las cosas Dirección, y buena, la modernidad atragante a más
para una orquesta de las mejoraron con la participa- hubo con Fabien Gabel, un de uno, aunque haciendo
características de la Real ción de Daniel Hope, que se joven maestro con criterio. caso a Pierre Boulez, hay
Filharmonía de Galicia era un lució interpretando El verano Elegir El idilio de Sigfrido, que ampliar el repertorio y
tanto sospechoso, pues salvo de Las cuatro estaciones de una de las pocas obras de no temer al público. Gabel
una obra juvenil de Britten, el Vivaldi con menos de la Wagner adecuadas a la plan- demostró en ella su criterio
resto parecía inadecuado o mitad de los efectivos tilla numérica de la orquesta propio ofreciendo una lectu-
de escaso interés. orquestales utilizados por es muy sensato y con ello se ra con fuertes contrastes
Así fue, especialmente en Dukes para Telemann, de los alcanzó una interpretación dinámicos, muy marcada y
la primera parte, en la que que tuvo una excelente res- razonablemente buena de la vigorosa que tuvo muy bue-
Dukes tocó e hizo como que puesta y vivaldiano sonido. maravillosa obra. El concier- na respuesta de la orquesta.
dirigía un concierto para vio- Ambos finalizaron la sesión to para orquesta de cámara En conclusión, la de Fabien
la de Telemann, que sonó a con el Concierto para violín Dumbarton Oaks de Stra- Gabel fue una de esas tardes
cualquier cosa menos a la y viola escrito por un Britten vinski permite exprimir lo en las que se sale plenamen-
música del compositor con- de veinte años, que ofrece el mejor de la orquesta y la te satisfecho del Auditorio.
temporáneo de Haendel y interés de poder oír los pri- interpretación consiguió
Bach. El machacado Adagio meros pasos del gran com- poner de relieve las virtudes José Luis Fernández

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ACTUALIDAD
SEVILLA

Estreno español de una ópera de Janácek

RARA PAREJA
Teatro de la Maestranza. 5-II-2013. Janácek, Sárka. Mascagni, Cavalleria rusticana. Mark S. Doss,
Roman Sadnik, Christina Carvin, José Manuel Montero. Dolora Zajick, Alexandra Rivas, José Ferrero,
Viorica Cortez. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla y Coro de la A. A. del Teatro de la Maestranza. Direc-
tor musical: Santiago Serrate. Director de escena: Ermanno Olmi.

Guillermo Mendo
Christina Carvin en Sárka de Janácek en el Teatro de la Maestranza

La ocurrencia del teatro revisada ópera de Janácek nografía de Pomodoro, por alzaron del suelo una gigan-
SEVILLA

La Fenice de romper la no ha contado con las cir- otra parte, era rígida, oscura tesca y horrorosa cruz de
tradicional pareja de cunstancias más favorables. y grandilocuente. La coloca- hierro que no hacía más que
Pagliacci-Cavalleria y El público sevillano le ha dis- ción de los cantantes en una perturbar la representación.
sustituir la obra de Leon- pensado una acogida más plataforma lejana no favore- Vocalmente el protago-
cavallo por la Sárka del bien fría, y es explicable, ya ció el equilibrio con la nismo lo obtuvo Dolora
checo no parece tener un que en este teatro aún no se orquesta, que tapaba las Zajick, poderosa y dramáti-
sólido fundamento ni un han representado los gran- voces. De éstas la mejor, sin ca, quizás un tanto excesiva.
futuro muy prometedor. Son des títulos del compositor, de duda, la de Christina Carvin, Ferrero cantó muy bien su
óperas muy distintas de con- la Jenufa a De la casa de los amplia y limpia, una Sárka siciliana, pero la afección
cepción, de estilo, de tradi- muertos; sólo La zorrita con una presencia escénica gripal anunciada por mega-
ción, pero esas diferencias astuta, en 2004, que, difícil impactante. En el polo fonía se hizo notar en su
precisamente no justifican de como es esa fábula para un opuesto el Ctirad de Roman adiós a la madre, que encar-
por sí emparejarlas, y es una público no familiarizado con Sadnik, entre la desafinación naba una Viorica Cortez ya
banalidad argumentar que se tal lenguaje, pasó sin pena ni y el estrangulamiento. Sobrio muy pasada. Doss estuvo
trata de dos historias de gloria. y expresivo Mark S. Doss, y seguro como Alfio, y Alexan-
amor. ¿Qué ópera no lo es? Si Sárka, comenzada en brillante Montero. El coro a dra Rivas correcta como
el laureado cineasta Erman- 1888, abandonada después, medias ante tras extraña Lola. El coro, más suelto que
no Olmi, autor de las dos y no estrenada hasta 1925, fonética. Serrate, que sustitu- en la primera parte. El públi-
puestas en escena, ha queri- tiene el interés de proporcio- ía a Stefano Ranzani, salió co también más satisfecho y
do establecer un diálogo nar ciertas claves de la pro- airoso, aunque comprensi- preguntándose qué tenía
entre el mundo legendario ducción operística del maes- blemente faltaban matices. que ver una ópera con otra.
de las guerreras mitológicas tro moravo, pero la historia Mucho mejor estuvo en Pero a lo mejor me equivo-
y el de las pasiones meridio- de la salvaje amazona, conta- Cavalleria, con una lectura co, la pareja funciona, y se la
nales, sencillamente no lo ha da por el prolífico Julius controlada y fluida. La esce- rifan los teatros.
conseguido, y así el estreno Zeyer, deja bastante que nografía aquí era luminosa y
en España de la primeriza y desear como libreto. La esce- el espacio diáfano, hasta que Jacobo Cortines
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283-Pliego 2_Actualidad 25/02/13 16:00 Página 29

ACTUALIDAD
VALENCIA

Una historia bien contada

GRANDES INVITADOS
Palau de les Arts. 24-I-2013. Verdi, I due Foscari. Plácido Domingo, Ivan Magrì, Guanqun Lu, Gianluca
Buratto. Director musical: Omer Meir Wellber. Director de escena: Thaddeus Strassberger.
VALENCIA

Estrenada en el Teatro
Argentina de Roma en
1844, esta ópera pertene-
ce a los llamados “años
de galera” de Verdi. La
partitura contiene arias,
concertantes y cabalettas
de gran fuerza dramática y
dificultad vocal, pero siendo
un Verdi estimable, no es ni
de lejos el más grande.
En este montaje coprodu-
cido por Los Angeles, Viena,
Milán y Valencia, el equipo
encabezado por el estadou-
nidense Thaddeus Strassber-
ger contó el argumento con
claridad y brillantez. La
excepción a la primera la
constituyeron los letreros
proyectados, al comienzo de
cada acto, sobre el telón tras-
lúcido del proscenio; a la
segunda, la pobreza de esce- Plácido Domingo, Ivan Magrì y Guanqun Lu en I due Foscari de Verdi en el Palau de les Arts
nografía, vestuario y coreo-
grafía al comienzo del tercer desde el punto de vista de la conservar por muchos años. Coro y orquesta cumplie-
acto. La inundación que vino técnica vocal y la musicali- Otro joven, el tenor italiano ron con bastante más que
luego remontó el vuelo con dad, sino también escénica- Ivan Magrì se confirmó como corrección a las órdenes dic-
creces. mente. No menos maravilla tenor de gran potencia, pero tadas, como de costumbre
No sería fácil concebir un la china Guanqun Yu, como también propenso a la aper- aparatosamente pero esta
papel más adecuado para el cabía esperar de quien es la tura del timbre y a los porta- vez muy eficazmente, por el
Plácido Domingo reciente- última ganadora de Operalia menti. Su compatriota el bajo director israelí.
mente trasformado como poseedora de una lozanía y Gianluca Buratto sirvió el
barítono, que compone un una calidez tímbrica que la papel de malo de la película Alfredo Brotons Muñoz
Francesco no sólo impecable adecuada técnica le debería con llamativa solvencia.

52
SMRC
SEMANA DE MÚSICA RELIGIOSA DE CUENCA

2013
2 3. 0 3 / 31. 0 3

FL AN DE S
REGI ÓN I NVI TADA

SEMANA DE
www.smrcuenca.es MÚSICA RELIGIOSA
c U e n c a

29
283-Pliego 2_Actualidad 25/02/13 12:22 Página 30

AECNTTURA
EVL IID
S TAAD
VALENCIA
SAVALL

Ciclo de la Orquesta de Valencia

TRES GRANDES SOLISTAS


Valencia. Palau de la Música. 1-II-2013. Frank Peter Zimmermann, violín.
Orquesta de Valencia. Director: Yaron Traub. Obras de Berg y Bruckner. 8-II-
2013. Truls Mørk, violonchelo. OV. Director: Yaron Traub. Obras de Bizet,
Schumann y Beethoven. 15-II-2013. Roberto Díaz, viola. OV. Director: Yaron
Traub. Obras de Britten, Walton y Elgar.

F.P. ZIMMERMANN

ROBERTO DÍAZ
TRULS MØRK

S. de Bourgies

Franz Hamm

J Henry Fair
E
n su cuarta visita al Palau, Frank suficiente de claridad. Antes y des-
Peter Zimmermann volvió a dejar pués, fue precisamente esta virtud la
impresión de aquel alto magisterio que también destacó en especial. Así,
que distrae la atención de una destreza en una Sinfonía de Bizet radiante en
técnica por ello tanto más asombrosa sus movimientos rápidos fue sobre
para centrarla en un contenido emocio- todo el lento el que propició las más
nal de la más densa, profunda, desga- altas cotas de asombro. Esporádica-
rradora melancolía. Cuando, al comien- mente (donde más gravemente en la
zo de la segunda sección del primer cuarta sección del Allegretto, a costa
movimiento de su Concierto “A la de las maderas), en la Séptima de Bee-
memoria de un ángel”, Berg pide al thoven los metales se impusieron con
solista que en el curso de una treintena exceso, pero el conjunto resultó muy
de compases pase por tres diferentes satisfactorio, con alternancia juiciosa-
espíritus, scherzando, vienés y rústico, mente ponderada entre propulsión y
en pocas ocasiones como en esta habrá respiración.
tenido esa precisión una consecuencia El siguiente programa bien podría
tan inspiradora. En la Quinta de Bruck- haber cerrado cualquier edición de los
ner, la orquesta y Traub, que en el famosos Proms de Londres. Allí nos
acompañamiento del Concierto se habí- transportó inmediatamente el agudo de
an comportado con extrema sutileza, los violines en el arranque del primero
sacaron toda la artillería, pero con una de los Interludios marinos de “Peter
afinación de la puntería igualmente Grimes”, al que siguieron una radiante
irreprochable. mañana de domingo, un Claro de luna
Truls Mørk cumplió en esta que, de con el elusivo punto rítmico muy bien
no haber cancelado por enfermedad cogido y una Tempestad no fiada ínte-
hace un par de años, habría sido su gramente al brío. El Concierto para vio-
séptima actuación en el Palau de la la de Walton también cautivó desde el
Música, quinta con la Orquestra de comienzo con un Andante comodo de
València y Yaron Traub. Repitió el amplio aliento, pero en el que el pasa-
Concierto de Schumann, que en 1999 je de bravura se integró con naturali-
ya ofreció con la BBC y Andrew Davis. dad. Ahí y en toda la obra, el chileno
Apoyado en un dominio técnico pare- Roberto Díaz, que debutaba en Valen-
jo o aún superior que entonces, su cia, exhibió entonación inmaculada y
manera de tocar diríase sin duda hasta ataque de irreprochable limpieza. En la
haber ganado en tono conversacional segunda parte se contó con minucia
y sus texturas en calidez, con un cada episodio del Falstaff de Elgar,
manejo del arco sin costuras y en las pero personalmente me quedaría sobre
secciones lentas cautivador, aunque todo con los bien contrastados humores
mostrando asimismo capacidad para el del segundo interludio.
ataque musculoso. La orquesta prestó
atención al solista y aportó una dosis Alfredo Brotons Muñoz
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ACTUALIDAD
VALLADOLID / ZARAGOZA

Una sinfonía de Bruckner y conciertos de Vivaldi

EQUILIBRIO PROGRAMADOR
Valladolid. Auditorio. 1-II-2013. Sinfónica de Castilla y León. Director: Alejandro Posada. Obras de García
Abril, Kodály y Hindemith. 8-II-2013. Jean-Yves Thibaudet, piano. SCyL. Director: Josep Pons. Obras de Ravel
y Bruckner. 12-II-2013. Il Giardino Armonico. Director: Giovanni Antonini. Obras de Vivaldi.

P
roblemas de funciona- dache que levantaron clamo- de la Pavana para una comparación. Un Bruckner
miento de la orquesta. res. Religiosidad solemne infanta difunta fue una ver-
sólido y bien trabajado, claro
Una burocracia insoste- que evoca perfectamente el dadera joya. y directo, con una espléndi-
nible desconocedora de lo tríptico que se encuentra en da actuación del trompa
El flamante director del
que supone un instrumento Colmar. Solvente realización solista y una prestación de
Liceo trabajó a conciencia la
cultural, ha dificultado con- global de este interesante Cuarta de Bruckner obte- las cuerdas que mantuvo el
trataciones, con exageradísi- programa. niendo de la orquesta el equilibrio sonoro con la fuer-
mas y nada usuales exigen- Thibaudet traduce el sonido de los buenos días, za del metal. A esta fiel ver-
cias. Ojalá se trate de simple Concierto en sol mayor de coincidente con desafíos desión le faltó únicamente ese
inexperiencia y no obedezca Ravel con idiomatismo, plus de pasión interna, nada
esta índole. Tenia recientísi-
a motivaciones más oscuras. expresión cálida, magnífico ma la versión de la Séptimafácil de obtener en las cicló-
Buenos detalles en los colorido y pulsación exacta. peas sinfonías del maestro
por la Orquesta del Concert-
conciertos celebrados. Dos Una gran versión bien acom- gebouw, pero se salvó con de Linz.
estrenos en los atriles de la pañado por Pons. El regalo gran dignidad la posible Antonini es un virtuoso
orquesta. La pimpante de la flauta, luciéndose
suite del ballet La gita- JEAN-YVES THIBAUDET en los seis conciertos de
nilla de García Abril, de Vivaldi programados.
escritura de buen oficio Violín, flauta, oboe,
e inspiración melódica fagot y continuo. Ocho
nos supo a poco ¿Por profesores con adecua-
qué no programar la do estilo aunque los
partitura completa? problemas de afinación
Optimista y alegre es la de los instrumentos de
suite de Háry János de época dificulten el nece-
Kodály en la que intervi- sario empaste. Estas
no como cimbalón Tün- obras de cámara piden
de Balbastre. Más seria un mayor número de
es la procedente de la profesores para conse-
ópera Mathis der Maler guir una mayor diversi-
de Hindemith interpre- dad. La que faltó a este
tada profundamente, buen concierto que
desde una gran calidad pecó en algunas ocasio-
Rafa Martín

que ha originado gran- nes de monotonía.


des versiones. Recuerdo
las de Argenta y Celibi- Fernando Herrero

XIX Temporada de Conciertos de Primavera

LA ÉPOCA DE LA INQUIETUD
Auditorio. 12-II-2013. Jean-Yves Thibaudet, piano. Deutsches Symphonie-Orchester Berlin.
Director: James Conlon. Obras de Wagner, Bernstein y Dvorák.

Años cuarenta. Noche pese a todo, en la vida cabe férreo respeto a la obra, sin nía del Nuevo Mundo que
ZARAGOZA

neoyorquina. En un bar, algo de fe en el futuro. De robar la función convirtién- jugó casi todas sus bazas en
tres hombres y una mujer eso va el poema de W. H. dola en un concierto para el brío del Allegro con fuoco.
beben y hablan de sus Auden que provocó la escri- piano, el solista lionés superó Tras la previsible aclamación,
inquietudes, miedos y tura de The age of anxiety, el carácter desagradecido y Conlon sorprendió con un
esperanzas. Toman luego segunda sinfonía de Berns- divagatorio de su rol demos- encore insólito: un interludio
un coche —sólo canturre- tein, escrita entre 1948 y 1949 trando rica expresividad y de Lady Macbeth de Mtsensk
an cosas deprimentes— y y revisada en los sesenta para una técnica impecable que de Shostakovich, música gro-
van a un piso donde se entre- ampliar la parte del piano pasaron bastante inadverti- tesca y furiosa que cerró el
gan a la equívoca alegría del obbligato. Ayuno de explica- das. Recibió aplausos corteses arranque de un ciclo cuya
jazz. Cuando la borrachera se ción sobre el argumento, el pero sin bravos. Entusiasta celebración es en sí misma
disipa, la áspera realidad se respetable difícilmente pudo fue en cambio la reacción una buena noticia. En esta
impone: todos vuelven a sus apreciar la finura y la veraci- mayoritaria ante un preludio época de inquietud.
vidas grises tan solitarios y dad del trabajo de Conlon, de Los maestros cantores
angustiados como antes. Y orquesta y Thibaudet. Con correcto sin más y una Sinfo- Antonio Lasierra

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ACTUALIDAD
ALEMANIA

ACTUALIDAD Música para una esquizofrenia

SUEÑOS SIN RETORNO


Staatstheaters. 9-II-2013. Rihm, Jakob Lenz. David Pichlmaier, Stephan
Bootz, Peter Koppelmann, Andreas Wagner. Director musical: Michael Cook.
Director de escena: Lothar Krause.

Matthias Creutziger
DARMSTADT
Se afirma en su despedi-
da en 1792: “Murió sin
entristecer a nadie, sin
que nadie lo echara de
menos”. Jacob Michael
Reinhold Lenz, conocido
autor dramático de Los
soldados, vocero del
movimiento Sturm und
Drang, autodenominado
INTERNACIONAL

hermanito de Goethe, murió


tras confusos años de vaga-
bundaje por Europa, medio
loco, en una sucia calleja de
Moscú. Su destino entró en
la literatura gracias al relato
Lenz de Georg Büchner,
quien describe, acudiendo a
diversas fuentes, el comienzo
de la esquizofrenia de Lenz
durante su estadía de dos
semanas en Alsacia, en casa
del párroco Oberlin. La
noveleta de Büchner es uno
de los primeros estudios de David Pichlmaier en Jakob Lenz de Wolfgang Rihm
enfermedad mental que apa-
recen en la literatura. gasa. Musicalmente, Rihm va entre Kaufmann y el párroco
Con su ópera de cámara sobreponiendo a los distin- Oberlin —un Peter Koppel-
Jacob Lenz creó Wolfgang tos encuentros los elementos mann vivazmente activo y un
Rihm en 1978 junto con su de su pegote. Descubre el Andreas Wagner con pleni-
libretista Michael Fröhling acorde de Lenz, la tensión y tud vocal— y los monólogos
una réplica musical y estética la resolución ocultas. Si quie- de Lenz se sitúan estática-
de la obra bücheriana. Con re hablar de Goethe suena mente en los espacios. Esto
un aplicado ejercicio de un clave, un sonido que nos evoca lo lejano, lo distante y
pegote sonoro, Rihm pasa lleva a su época. Las cuerdas lo extraño de dichos espa-
revista a cada una de las en el extremo agudo y las cios. Así resulta, por parado-
estaciones de la desdicha voces en el extremo grave, ja, tan cercano este Jakob
padecida por Lenz, bajo la penetrantes sonidos del Lenz con su percutiente
denominación de Cifras de oboe, estridencias del clari- locura expuesta ante el cora-
la destrucción del Estar fue- nete, machacantes golpes de zón del escucha.
ra de sí. Rihm tiene fuertes percusión, aportan sus diver- David Pichelmaier es un
afinidades con la palabra sos colores. El espíritu ínti- Lenz de canto penetrante y
oral y es un destacado ensa- mamente derrumbado de potente, y de un alma libre y
yista. Con su obra ha puesto Lenz, el empuje de su locura pugnaz. Stephan Bootz
una piedra miliar en el teatro respiran por los poros del resuelve al dulce y generoso
musical contemporáneo. excelente juego del Conjunto Oberlin con sólido cuidado.
El viaje de Rihm y Büch- de Cámara del Teatro Estatal Todas las voces en la cabeza
ner narra, por una parte, el de Darmstadt. La pulcra de Lenz flotan en la altura
encuentro de Lenz con el puesta en escena de Lothar sonora y en el canto vibrante
párroco Oberlin y su protector Krause, concentrada en lo del resto del reparto, siempre
Kaufmann y, por otra parte, su esencial, comparte aquel perfectamente afinado. Una
íntima soledad, las voces que arrebato. El escenario es un mágica noche en Darmstadt,
lo amenazan y atropellan, la intrincado conjunto de cubos que en el fluyente destino de
debilidad de su carácter y sus blancos con unas blancas la conciencia de la vivencia
intentos suicidas. figuras que representan las musical abre una herida. Una
Esta ópera de cámara se voces que acechan en la noche que ha dejado su hue-
representa en la bodega del mente de Lenz. Sobre los lla gracias al genio de Lenz,
Teatro Estatal, propicia a este cubos se representan las Büchner y Rihm.
género. Al fondo del peque- escenas de sus alucinacio-
ño escenario hay un telón de nes. Las conversaciones Barbara Röder
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ACTUALIDAD
ALEMANIA

Una cumbre del arte teatral

MERECIDAS HONRAS A BRITTEN


Deutsche Oper. 25-I-2013. Britten, Peter Grimes. Christopher Ventris, Michaela Kaune,
Markus Brück. Director musical: Donald Runnicles. Director de escena: David Alden.
BERLÍN

David Alden cuenta la su canto perfectamente arti- de vídeo con unos paisajes existencial de los monólogos
historia del marginal Gri- culado y hasta en las esce- de nubes. En el último acto de Grimes. Christopher Ven-
mes, que sustituye el lin- nas actuadas, idealmente alcanza Alden un poderoso tris, a pesar de algún riesgo
chamiento a cargo de los resueltas. carácter tabernario y fantas- en las notas expuestas, dio al
aldeanos por el suicidio, Una buena parte de la mal que lo acerca al Woz- protagonista una tristeza
con un retrato alternativo fascinación que irradia esta zeck bergiano, con grotes- penetrante y cautivadora. Su
del protagonista como puesta en escena surge de cas escenas de travestidos y expresivo canto tuvo una
actuante y como víctima. su carácter visual. Paul la siempre presente multi- fuerza inmensa y, desde el
Aun las supuestas figuras Steinberg construyó para la tud gesticulante, agresiva y imponente principio, alcanzó
positivas de la trama como escenificación un tablado amenazante. lo notable. Michaela Kaune
Balstrode y Ellen Orford son con muros de madera rústi- Donald Runnicles, al fue una Ellen de expansivo
vistas por Alden como ca y unas piezas decorativas frente de la Orquesta de la lirismo lo mismo en el
ambivalentes, finalmente móviles como mesas y ban- Ópera Alemana de Berlín, encuentro con el discípulo o
paralizadas ante un Grimes cos, inestables, fáciles de dotó a la partitura de Britten el diálogo con Balstrode. El
al que han demostrado soli- levantar, más un bolardo con una opulenta alfombra resto del elenco mostro una
daridad y protección frente que sugiere una atmósfera musical. Los interludios mari- fuerte y convincente compe-
a la furia de la masa. Para portuaria, sillones acolcha- nos, con su trémula lumino- netración con los distintos
ello es muy importante la dos que describen un inte- sidad, resultaron arrebatado- personajes.
intervención del coro, impo- rior tabernario y, en ciertos res. Lo mismo, el lirismo
nente en su sonoridad, en momentos, una proyección escénico de Ellen y el peso Bernd Hoppe

Ópera coreográfica

FLOTAN LOS ESPÍRITUS


Berlín. Schiller Theater. 3-II-2013. Hosokawa, Matsukaze. Barbara Hannigan, Charlotte Hellekant, Frode Olsen,
Kai-Uwe Fahnert. Director musical: David Robert Coleman. Directora de escena: Sasha Waltz.

C
omo ópera coreográfica
Bernd Uhlig

registro expuesto, la primera


denomina Sasha Waltz con un claro y luminoso ins-
la composición Matsu- trumento sopranil que se alza
kaze de Toshio Hosokawa hasta esféricas dimensiones,
con libreto de Hannah Düb- manejado con absoluta sobe-
gen basado en la homónima ranía, y la segunda como una
pieza de teatro No de Zeami mezzo con enérgico y pro-
estrenada en 2001 en el Thé- fundo timbre. Ambas voces
âtre Royal de la Monnaie de se mezclan a la perfección y
Bruselas. El Teatro Schiller la elevan la visión de las dos
ha presentado el 3 de febre- enamoradas hasta un expre-
ro en coproducción con las sivo delirio. En su recuerdo,
óperas de Luxemburgo, Var- la soprano eleva encantado-
sovia y Berlín. La recepción res trinos y coloraturas. Waltz
fue entusiasta por parte de Suma, cree ver en un sueño compositor describe princi- sitúa a las cantantes como
un público predominante- a dos figuras femeninas de palmente con efectos de espíritus sobre un telar de
mente juvenil. sal que son ambas hermanas. collage de superficies sono- casi invisibles cuerdas y ante
La historia de las dos her- Con una coreografía de ras. Arpas y campanas descri- un telón de hilos finamente
manas Matsukaze y Murasa- carácter asiático, Waltz esbo- ben el sonido del viento y las tejidos (escena diseñada por
me que aman durante toda za un fascinante y extraño gotas de la lluvia entrelaza- Pia Maier Schriever y Chiharu
su vida al mismo hombre sin mundo, especialmente por el dos con un encadenado y fla- Shiota) que evoca una telara-
ninguna contradicción senti- rico movimiento de los bra- meante lenguaje musical que ña, un seto espinoso y un
mental, pertenece a un clási- zos, que se entrecruzan y se David Robert Coleman con- diseño de cerámica craquela-
co del teatro japonés. Años extienden formando impre- duce de modo imponente al da, al cual están encadena-
más tarde de sus muertes, las sionantes imágenes corpora- frente de la Capilla Estatal de das. Ambas solistas sostienen
almas de las hermanas vuel- les. Son brazos que se entre- Berlín, el Vocal Consort de el artístico y preciso desafío
ven a la tierra en busca de su tejen como ramas de una Berlín y cuatro solistas voca- con un estupendo garbo cor-
amado. Un monje que desde copa de árbol o sugieren el les, de las cuales destacan las poral. Un lamentoso canto
el comienzo de la historia oleaje del mar. Se refuerza sorprendentes Barbara Han- hablado desciende del monje
sigue a una multitud de pere- esta impresión cuando se oye nigan y Charlotte Hellekant vestido de negro, a cargo de
grinos por las costas de el murmullo marino, que el en sus dúos escritos para un un Frode Olsen con madura

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ACTUALIDAD
ALEMANIA

y zumbante voz de bajo. Kai- les, una suerte de ecos leja- (vestuario de Christine Bir- cubriendo a un danzarín,
Uwe Fahnert completa el nos, están a cargo de un con- kle). Al final caen del cielo, fuerte imagen del definitivo y
cuarteto con su lirismo bari- junto vestido de seda cruda entre estallidos de tormenta, eterno descanso.
tonal en el papel del Pesca- con finos matices que van del unas ramas secas que pare-
dor. Las intervenciones cora- azul oscuro al gris luminoso cen bastones del Mikado, Bernd Hoppe

Año wagneriano de Kent Nagano

EL ANILLO DEL COMPROMISO


Bayerische Staatsoper. 23, 24, 25, 27-I-2013. Wagner, Der Ring des Nibelungen. Ninna Stemme, Simon
O’Neill, Tomasz Konieczny, Lance Ryan, Stefan Margita, Ulrich Ress. Director musical: Kent Nagano.
Director de escena: Andreas Kriegenburg.
MÚNICH

Entre febrero y junio de bién para comparar la Erda

Wilfried Hösl
2012, la Ópera de Bavie- de Catherine Wyn-Rogers en
ra fue dosificando las El oro, corta de posibilida-
cuatro entregas del Anillo des, frente al peso dramático
wagneriano en un mon- que le aportó la contralto
taje firmado por Andreas china Qiulin Zhang en Sieg-
Kriegenburg, que en enero fried. O ver la evolución de
se han podido ver juntas en Wotan/caminante en una
dos ocasiones. La más tenta- pugna que igualó a Tomasz
dora, la segunda tanda, que Konieczny y Thomas J.
se ha ofrecido en sólo cinco Mayer frente a un Eglis Silins
días, con uno de respiro de menor consistencia. Inclu-
entre las dos últimas jorna- so para contrastar los Sieg-
das. De ahí que la habitual fried de los dos americanos:
imaginaria de japoneses el canadiense Lance Ryan y
compitiese en número con Stephen Gould, perfecto físi-
los visitantes españoles. Las camente el primero; mejor
razones que han posibilitado Escena de El ocaso de los dioses de Wagner vocalmente en su día el de
la hazaña en un espacio de Virginia. Si en los más de
tiempo tan reducido hay que El oro con ayuda de acerta- cos se superponen en perpe- treinta papeles de una pro-
buscarlas en el desdobla- das proyecciones en las tuum mobile. ducción convencional es difí-
miento de personajes, enco- aguas del río, la inclusión de La Bayerisches Staatsor- cil valorar el trabajo de todos
mendados a distintos intér- un interminable número de chester volvió a demostrar su en su medida, en casos tan
pretes de acuerdo con el títu- claqué para la presentación calidad de perfecto instru- excepcionales como éste la
lo. La idea ha partido de en Walkyria del campo de mento wagneriano, tan pre- complicación es mayor. Aun
Kent Nagano, que en este su los Héroes exasperó al públi- ciso como la orquesta de así, es obligado destacar a
año de despedida como co. Hasta el punto de boico- Bayreuth. Frente a ella, algunos representantes de la
director musical del lugar ha tear con falsas ovaciones Nagano siguió con rigor de saga nibelunga. Como el
querido darse un gran baño para provocar el final la metrónomo los tempi, que a tenor eslovaco Stefan Margi-
wagneriano, habida cuenta coreografía creada por su veces dejaba reposar moro- ta, a quien hemos visto en
que en julio, además de directora Zenta Haerter. Sin samente. No faltaron por ello Madrid en el reciente Boris,
enfrentarse a Tannhäuser, conseguirlo, por lo que el algunas discrepancias en que convirtió a Loge en un
Tristán e Isolda y Parsifal, remate de la fiesta se tradujo Walküre. O tal vez fuera por gozoso juguete, similar al
repetirá fortuna con la Tetra- en sonoro abucheo. Las llevar al límite a Siegmund Mime que compuso Ulrich
logía al completo, cumplien- cosas cambiaron con Sieg- para entusiasmo del especta- Ress. El barítono Johannes
do así con el compromiso fried, el montaje mejor plan- dor ávido de sangre, viendo Martin Kränzle dibujó un
que en un año como este teado, donde el realismo y cómo Simon O’Neill, conver- convincente Alberich mien-
Múnich tiene con Richard los aportes feéricos se alter- tido en un joven héroe apa- tras, en la nómina de bajos,
Wagner. Especialmente, con naban en buena armonía, paguenado, aceptaba el reto Thorsten Grümbel, superaba
El oro del Rin y La Walkyria, dejando traslucir por medio para salir triunfante. El tenor en posibilidades como Fasolt
estrenadas aquí en 1869 y un regusto furero. Como la neozelandés ha sido una de al fratricida Fafner de Steven
1870, respectivamente. Por escena del bosque ante la las grandes apuestas de esta Humes. Muy buena Okka
esa razón, se suponía de guarida del Fafner-dragón, Tetralogía, junto con Ninna von Damerau, destacando
obligado cumplimiento dedi- con árboles formados por Stemme, deslumbrante como como Flosshilde en el trío de
carles un mimo especial. Sin una mezcla de castellets y la Brünnhilde de Götterdäm- hermanas, así como en el
embargo, el trabajo de Krie- cuerpos suspendidos en raci- merung, superando con cre- cometido de primera Norna.
genburg para ambas resulta mo. La gran traca no obstan- ces el memorable rasero que Por último, mención especial
ser el más flojo del conjunto. te la guardó Kriegenburg había colocado Catherine a la soprano rusa Anna
En primer lugar, por conce- para El ocaso, presentando la Nagelstadt al mismo perso- Viroslanski por su cristalina
derle demasiado protagonis- morada gibichunga como un naje en Siegfried, superior a dicción como la voz del pája-
mo al cuerpo de baile que, si paraíso de cristal, perfecto su vez al de Evelyn Herlitzius ro del bosque.
bien funciona como paisaje para el consumo y los exce- en Walküre… La multiplici-
humano, transmutándose en sos, donde los planos escéni- dad de papeles serviría tam- Juan Antonio Llorente
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ACTUALIDAD
AUSTRIA / BÉLGICA

René Jacobs y sus músicos salvan una tediosa producción escénica

UN ACUARIO ES MÁS EMOCIONANTE


Theater an der Wien. 31-I-2013. Haendel, Radamisto. David Daniels, Florian Boesch, Sophie Karthäuser,
Patricia Bardon, Jeremy Ovenden. Director musical: René Jacobs. Director de escena: Vincent Boussard.
Decorados: Vincent Lemaire. Vestuario: Christian Lacroix.
VIENA

Pese a su éxito inicial, resulta poco creíble que este David Daniels, quien no

M. Rittershaus
Radamisto sólo puede tremendo drama familiar siempre halló la deseada dul-
contarse con dificultad entre las casas reales de zura y seguridad en el ata-
entre las grandes óperas Armenia y Tracia, que parte que de las extremadamente
de Haendel. Escrita en 1720 de un episodio de Tácito, virtuosísticas coloraturas de
como primera obra para la pueda tener un desenlace un papel que Haendel confió
recién creada Royal Aca- favorable para todos. en el estreno, no a un castra-
demy of Music y presentada Los tonos más excitantes to, sino a la célebre Marghe-
hasta 1728 en cuatro versio- de esta nueva producción rita Durastanti. Sophie Kar-
nes, su dramaturgia muestra llegaron del foso orquestal. thäuser, Polissena de voz cla-
pese a todo evidentes flaque- La Orquesta Barroca de Fri- ra pero algo agresiva, el
zas. René Jacobs no ha titu- burgo trabaja con una admi- agradable y flexible color
beado en presentar la que es rable riqueza tímbrica y una tenoril de Jeremy Ovenden
para él, en conjunto, la ver- enorme paleta expresiva. (Tigrane) y el algo ligero Ful-
sión más convincente, la de Con ella apoya Jacobs a un vio Bettini (Farasmane) com-
1721. Con ello se producen reparto que, siguiendo el cri- Daniels y Bardon en Radamisto pletaron el conjunto. Lo peor
generosos cortes, y la figura terio del director, responde fue el poco inspirado monta-
del oficial Tigrane, infeliz- más a la pasión que a obte- manera muy personal para je, en el que unos peces de
mente enamorado de Polis- ner simplemente gratos soni- caracterizar al despótico Tiri- oro permanentemente pro-
sena, se convierte de papel dos. Bajo esta premisa, el date. A pesar de algunas yectados hacían alusión a los
travestido en tenor. Lo mejor barítono Florian Boesch, notas forzadas, Patricia Bar- sueños de poder en sentido
de la partitura, como el cuar- siempre presente en escena, don como Zenobia lo logró freudiano. Sin duda, un
teto final, logró salir sin es quien mejor lo consigue, de manera no menos inten- acuario es más emocionante.
embargo a la luz. aprovechando las exigentes sa. No lo tuvo tan fácil el
La acción es confusa y líneas haendelianas de Radamisto del contratenor Christian Springer

El director de escena enmienda la plana a Puccini

MANON EN EL METRO
Teatro de la Moneda. 24-I-2013. Puccini, Manon Lescaut. Eva-Maria Westbroek, Brandon Jovanovich,
Aris Argiris, Giovanni Furlanetto. Director musical: Carlo Rizzi. Director: Mariusz Trelinski.
BRUSELAS

Al menos cinco autores plateada que representó la Manon estuvo desde el prin- presentado como una especie
trabajaron en el libreto de casa de Geronte (Boris cipio destinada a terminar de vaquero que no convenció
Manon Lescaut, la tercera Kudlicka). Tampoco existían como una mujer de la vida. mucho como el personaje,
ópera de Puccini, pero no la plebe, los estudiantes o los Fue una lástima que Eva- encontró al menos un exce-
da la impresión de que el invitados de Geronte. El coro Maria Westbroek tuviera que lente intérprete en Aris Argi-
resultado fuera al agrado no desempeña ningún papel hacer su estreno en el papel ris, un extraordinario baríto-
de Mariusz Trelinski, el a la hora de contar la acción de Manon en una escenifica- no. Giovanni Furlanetto hizo
director de la nueva produc- del texto o de la música. El ción que imposibilitaba cual- lo mejor que pudo el papel
ción del Teatro de la Mon- estudiante Edmondo fue con- quier verdadera interpreta- de Geronte, aquí retratado
naie. Así que añadió su pro- vertido en un limpiador ciego ción o evolución del persona- como un decadente y cruel
pia versión e imprimió el del metro, pero al menos je y no evocó ninguna emo- mafioso. Julien Dran cantó un
resumen en el programa de la estuvo presente en el escena- ción. Su voz de soprano fue dulce Edmondo. Los papeles
ópera. Dio un nombre dife- rio, cosa que no ocurrió con exuberante y amplia con secundarios ocultos y el coro
rente a cada acto: Matrix, muchos de los personajes ricos y calurosos colores en sonaron bien. El director
Poder, Ruina y Entre dos secundarios. Geronte luego las agudos, que estuvieron a musical Carlo Rizzi propor-
mundos y presentó una pues- se hizo con el papel del capi- veces algo apretados pero cionó pasión y emoción a
ta en escena que pasó por tán del barco y después de la siempre resplandecientes. Puccini y estuvo atento a los
alto el texto y la música de la muerte de Manon apareció Brandon Jovanovich fue un colores y sutilezas de la parti-
partitura original. Se olvidó inmediatamente una nueva joven y atormentado Des tura aunque podía haber
de Amiens, París y Nueva mujer al lado de Des Grieux: Grieux, y su actuación muy bajado el volumen de vez en
Orleáns: los decorados de los una rubia con enormes gafas convincente. Su fuerte voz de cuando. La Orquesta del Tea-
cuatro actos estaban forma- de sol y un impermeable, tenor triunfó en la parte más tro de la Monnaie tocó ade-
dos por un enorme vestíbulo igual que su predecesor. Olví- agotadora, pero podía haber cuadamente.
de una estación de metro con dense de la joven ingenua tenido más flexibilidad y
un sofá blanco y una cortina destinada al convento. Esta matices italianos. Lescaut, Erna Metdepenninghen

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ACTUALIDAD
ESTADOS UNIDOS / REINO UNIDO

Opera Lafayette

EXOTISMOS
Frederick P. Rose Hall. 31-I-2013. David, Lalla Roukh. Marianne Fiset, Nathalie Paulin, Emiliano González-
Toro, Bernard Deletré. Opera Lafayette. Director musical: Ryan Brown. Director de escena: Bernard Deletré.
NUEVA YORK

La Opera Lafayette, con sino en Italia e incluso en viajó hasta ahí para una fun- Osmin de Mozart, que consi-
base en Washington D.C. Rusia; Königin von Saba de ción con trapos y todo el boa- gue su Blondchen india en el
y fundada por el director Goldmark, Aida de Verdi, la to del siglo XVIII. Lalla Roukh final feliz— mostró un sober-
musical Ryan Brown en inacabada Salammbó de —la historia de una princesa bio ritmo cómico que iguala-
1995, estaría considerada Musorgski todas escritas más india prometida con el rey de ba su habilidad vocal. Natha-
menor de edad en gran o menos en la década poste- Samarkanda, que no conoce lie Paulin fue igual de buena
parte de los Estados Uni- rior. Incluso más cercana fue personalmente, sin embargo en su papel de la taimada
dos, así que es compren- Pêcheurs de perles de Bizet, está enamorada de un humil- Mirza; y Marianne Fiset lució
sible que a pesar de una que se estrenó en París un de pero persistente juglar (no dulce e idiomáticamente en
creciente madurez y visión, año después de la de David hace falta devanarse los sesos su papel de la sufrida prome-
aun le queda la impetuosi- y con un libretista en común, para adivinar quién es)— tida. Las dos sopranos pare-
dad de la juventud. Y espero el prolífico Michel Carré. tuvo unos mínimos decora- cían oscuramente atractivas
que siga así, una parte del Audiblemente a David le fal- dos pero un maravilloso ves- con sus saris, calzas y velos.
placer de las interpretaciones ta el genio juvenil de Bizet, tuario diseñado por el indio En el papel del pretendiente
de la Lafayette es su sentido pero de todos modos era un Poonam Bhagat y una coreo- disfrazado, Emiliano Gonzá-
del humor, que le gusta de músico digno, y Lalla es una grafía casi “autentica” de Anu- lez-Toro mostró una voz y un
vez en cuando meter la pata obra encantadora, bien cons- radha Nehru y su grupo Kala- estilo excelentes, aunque su
en nombre de la diversión. truida, fácil de escuchar y nidhi Dance que llenó con técnica no estuvo demasiado
Su especialidad ha sido el escrita con elegancia para la encanto el escenario durante suelta. El pequeño coro se
barroco francés y rarezas clá- voz. Se escucha como si fue- los importantes números de mostró soberbio y también la
sicas tempranas, pero recien- ra un agradable vin de pays; ballet. Y el director Bernard orquesta, dirigida por Brown
temente ya está acercándose se sabe que no sea un grand Deletré, que redujo el diálogo con su usual elegancia de
a la época romántica, y con cru, pero mientras se lo bebe a un mínimo efectivo y bien movimientos como si fueran
su interpretación a finales de da mucho placer. declamado, mantuvo el pasos de ballet. Esta última
enero de la ópera cómica de Al igual que la Opera espectáculo en jovial movi- creación de la Opera Lafayet-
1862 Lalla Roukh de Félicien Lafayette ha avanzado en el miento cuando hacía falta a la te —al igual que muchas
David, (que vi antes de su tiempo, también lo ha hecho vez que se dedicó a sacar su anteriores— fue grabada por
viaje a Nueva York,) ha con sus escenificaciones que lado dulcemente sentimental. Naxos, y cualquiera que bus-
alcanzado esa meta. ya son cada vez más detalla- Deletré, por supuesto, es que una novedad, algo fuera
Lalla Roukh es una de las das. El encantador descubri- más conocido por su voz, de lo normal en ópera, debe
primeras óperas “exóticas” miento del año pasado, Le Roi pero aquí también hizo un investigar la oferta.
de moda de aquella época, et le fermier de Monsigny, trabajo doble con el papel
una tendencia popular no interpretada una vez por del base-bouffe de Baskir — Patrick Dillon
sólo en Francia y Alemania, María Antonieta en Versailles, una versión más tierna del

Ópera con dobles

RECUERDOS
Royal Opera House Covent Garden. 4-II-2013. Chaikovski, Evgeni Onegin. Simon Keenlyside,
Krassimira Stoyanova, Pavol Breslik, Elena Maximova. Director musical: Robin Ticciati. Director de
escena: Kasper Holten.
LONDRES

Se esperaba mucho más búlgara Krassimira Stoyano- árboles de color naranja vertiginosas. Afortunada-
de esta producción de va— pocas oportunidades sanguina, vestidos de noche mente, el bien preparado
Kasper Holten. Pero este para actuar. negros, una escena de coro estuvo soberbio, y
ecalculó mal la sofistica- Sin embargo, Keenlyside borrosa nieve arremolinán- sonó auténticamente ruso.
ción de su público al es irreprimible y dio su pro- dose como las que se podría Los papeles de cantantes
aferrarse a una idea pia imaginativa y viril inter- ver desde un tren atravesan- invitados estuvieron muy
—que la ópera tiene que ver pretación, haciendo que do la estepa. El tenor eslova- bien interpretados. Holten
con la memoria— y luego sobrara su doble. En la esce- co Pavol Breslik fue lírico e volverá, sin duda, para
machacar con esa percep- na de la carta, la pobre Sto- intenso como Lenski, la hacer cosas mejores, y una
ción. Así que Onegin y yanova se vio obligada a per- mezzo rusa Elena Maximova vez que la interpretación
Tatiana tuvieron un par de manecer de pie y cantar se mostró como una vigoro- musical se haya rodado un
dobles bailarines. Estos mientras nuestra atención se sa Olga. Pero algo estaba poco más, habrá mejores
representaban en danza la centró en la bailarina. descentrado en el foso de la interpretaciones que la del
emoción, dejando a los can- Los decorados, inspira- orquesta, las velocidades de estreno.
tantes —el barítono británi- dos por Gerhard Richter, Robin Ticciati basculaban
co Simon Keenlyside y la resultaron muy hermosos: entre demasiado lentas y Fiona Maddocks
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ACTUALIDAD
HOLANDA

Primer Rossini serio en la Nederlandse Opera

TELL SIN FOLCLORE


Het Muziektheater. 27-I-2013. Rossini, Guillaume Tell. Marina Rebeka, Eugénie Warnier, Helena Rasker,
John Osborn, Vincent Ordonneau, Nicola Alaimo, Christian Van Horn, Roberto Accurso, Marco Spotti,
Patrick Bolleire. Filarmónica de Holanda. Director musical: Paolo Carignani. Director de escena: Pierre
Audi. Decorados: George Tsypin.
ÁMSTERDAM

El éxito de la puesta en de Rossini por encima de los a la libertad como apoteosis. cias del bel canto de Rossini.
escena de Les troyens de aspectos folclóricos y del La elección de intervalos El tenor norteamericano
Berlioz, sorprendente- romántico marco entre mon- después de los actos primero John Osborn no sólo mostró
mente la grand opéra tañas suizas. En la estilizada y cuarto dio a Audi la opor- sus espléndidas dotes voca-
francesa, durante más de producción con decorados de tunidad de relacionar la gran les, sino también su cariño
un siglo símbolo de la George Tsypin y vestuarios escena de la conspiración por la ópera francesa en
burguesía, la tradición y de Andrea Schmitt-Futerer, con la intimidad del siguien- general. Estilísticamente, sólo
el conservadurismo, se evitó por completo toda refe- te dúo de amor, pero eso sig- le superó la soprano france-
ha convertido en un ele- rencia al folclore, montañas y nificó que el director musical sa Eugénie Warnier, que con
mento del repertorio de la acontecimientos históricos. Paolo Carignani tuvo que su claro timbre y maravillosa
Ópera de los Países Bajos. Sólo quedaron la ballesta y la reducir el efecto del gran dicción hacía desear que la
En 2009, Audi presentó La manzana, pero sólo estuvie- final del segundo acto. En partitura incluyera un aria
juive de Halévy, un año más ron presentes en una escena términos de tradición operís- para Jemmy, el hijo de Tell.
tarde Christof Loy produjo su en la que eran necesarios. tica se podría considerarlo Tell fue espléndidamente
criticada versión de Les Al mismo tiempo, Audi una pérdida, pero salió bien interpretado por el barítono
vêpres siciliennes de Verdi, y se encargó de que esta pro- musicalmente, y su enfoque Nicola Alaimo y la contralto
a principios de este año, ducción conjunta con la en la humanidad e intimidad Helena Rasker dio una repre-
Audi presentó la primera Metropolitan Opera fuera fiel fue más interesante que los sentación conmovedora en el
escenificación de la Ópera a la historia. El largo y algo efectos superficiales que se pequeño papel de su mujer,
de los Países Bajos de Gui- tedioso primer acto siguió relacionan con la grand opé- Hedwige. En los papeles de
llaume Tell, que fue también los acontecimientos del libre- ra. Después de una interpre- Gesler y Walter Fürst, Chris-
la primera producción del to, pero durante la conspira- tación algo vacilante durante tian van Horn y Marco Spotti
teatro de una ópera seria de ción en el segundo acto y la la obertura y la primera esce- se mostraron excelentes aun-
Rossini. siguiente escena de la capi- na, la Orquesta Filarmónica que un poco tiesos vocalmen-
Preguntado por las razo- lla, las líneas se hacían más de los Países Bajos tocó muy te, pero la única que realmen-
nes de esta recuperación de abstractas. En la escena final, bien y el Coro de la Ópera te decepcionó durante esta
una grand opéra, Audi expre- Audi creó una sugerencia de de los Países Bajos aprove- larga pero poderosa interpre-
só su fascinación por los escenas paralelas con los chó la oportunidad brindada tación fue Marina Rebeka con
temas universales como la acontecimientos en el barco en esta producción de mos- su metálico timbre y defec-
religión, el nacionalismo y — de Gesler, vistas por la gente trar su alto nivel profesional. tuosa pronunciación.
en Guillaume Tell— la lucha en la orilla como una especie Los solistas cumplieron
por la libertad. Elevó la ópera de fata morgana, un himno con la mayoría de las exigen- Paul Korenhof

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ACTUALIDAD
ITALIA

Segundo montaje verdiano de Robert Wilson

GÉLIDO PRISMA
Teatro Comunale. 5-II-2013 Verdi, Macbeth. Dario Solari, Jennifer Larmore, Riccardo Zanellato,
Roberto De Biasio. Director musical: Roberto Abbado. Director de escena: Bob Wilson.
BOLONIA

En la hermosa velada to, cada color, cada elemento sudario?) que permanece sus- opciones de los intérpretes.
inaugural de la tempora- ha sido ideado con meditada pendida en el aire. El vacío y Con razón, a menudo Rober-
da del Teatro Comunale finura y está cargado de sig- la heladora inmovilidad defi- to Abbado se movía en direc-
de Bolonia, el Macbeth nificado. Wilson define con nen de modo clarísimo la for- ción contraria a la de la géli-
dirigido por Roberto los medios típicos de su tea- zada falsedad del carácter da estilización, estableciendo
Abbado era para Bob tro el mundo de Macbeth con festivo del brindis de Lady con la escena una atractiva
Wilson su segundo mon- resultados de nítida caracteri- Macbeth. dialéctica. El director musical
taje verdiano después de zación. Sólo algunos ejem- Y Roberto Abbado reco- expuso con gran intensidad
Aida. Para Wilson, Macbeth plos: Wilson no muestra nun- gió de forma directa las suge- las características de esta
es un prisma con muchas ca el rostro de las brujas (por rencias procedentes de la obra maestra, sin tratar de
facetas, una tragedia que, la oscuridad y porque está escena, eligiendo para el enmascarar los desniveles
dada la trama “muy oscura, velado), evitando la barba y brindis un tempo un poco cualitativos, ni el salto estilís-
llena de violencia” debe “ser el aspecto obsceno que pres- más lento del que quizá pre- tico señalado por la admira-
llenada de luces”. En verdad, cribe el libreto y dejando al firiera para otro contexto, y ble aria introducida en 1865.
aquí hubo luces lívidas e espectador la interpretación reforzando así el impacto de La excelente acústica del tea-
inquietantes, pero sobre todo de estas indescifrables criatu- esta página. Naturalmente, en tro vino a paliar algunos lími-
prismas, claroscuros. Algunas ras como proyecciones de la la misma escena, la angustia tes de potencia vocal de los
escenas, como la inicial de conciencia de Macbeth o de y el terror de Macbeth ante el válidos intérpretes: Dario
las brujas, aparecen inmersas cualquier otra manera. La fantasma del hombre que ha Solari fue un noble Macbeth,
en la oscuridad. Una fila de escena del banquete y el hecho asesinar tienen el Riccardo Zanellato un buen
pequeños tubos luminosos brindis aparece bloqueada en acento musical que requie- Banquo, Jennifer Larmore
dibuja una sutil línea al bor- una inmovilidad casi comple- ren, pero en eso la rigurosa una Lady quizá un poco dis-
de del escenario que hiere la ta: los invitados de Macbeth estilización de Wilson no continua, pero admirable en
vista incluso en la oscuridad están parados al fondo, no queda afectada; porque aquí los lívidos, exangües colores
total. Su presencia es otras aparece la sombra de Ban- y en otras muchas ocasiones vocales de la escena del
veces un elemento escénico quo asesinado y no va a sen- el espacio creado por el sonambulismo. Digno Mac-
de fuerte sugestión. Imposi- tarse a su sitio, pero descien- director de escena, escenó- duff de Roberto De Biasio.
ble describir un espectáculo de desde lo alto una sillita grafo e luminador se revela
en el que cada luz, cada ges- cubierta por un paño (¿un abierto a la música y a las Paolo Petazzi

Prosiguen las celebraciones verdianas en la Scala

OPRESORES Y OPRIMIDOS
Teatro alla Scala. 1-II-2013. Verdi, Nabucco. Leo Nucci, Liudmila Monastirska, Vitali Kovaliov, Aleksandr
Antonenko, Veronica Simeoni. Director musical: Nicola Luisotti. Director de escena: Daniele Abbado.
MILÁN

En la Scala, la celebración aspectos fue potenciada con momentos más líricos e inte- guibles: en la concepción del
del bicentenario del naci- gran vigor por la dirección de riorizados, aun en la delicade- director todo se mueve a la
miento de Verdi prosigue Nicola Luisotti, en un todo sin za sumisa de la muerte. El búsqueda del pueblo hebreo,
con su tercera ópera, desequilibrios. Y las voces bajo Vitali Kovaliov, al que como si fuera una proyec-
Nabucco (1842), su pri- formaban un reparto de alto habíamos apreciado como ción. La planta escénica de
mer gran éxito. En la Italia de nivel, empezando por el coro Wotan en Walkyria, fue un Alison Chitty era esencial y
entonces era un punto de estupendamente preparado Zaccaria muy válido, sobre eficaz: en lugar del templo,
referencia inevitable para Ver- por Bruno Casoni. Nabucco todo en el primer acto (tal vez un campo de lápidas (que
di en un drama de tanto ner- era Leo Nucci, que todavía la profecía que sigue al Va recordaba al distinto cons-
vio coral, concentrado en la hoy, a los setenta años, inter- pensiero hubiera requerido truido por Eisenmann como
peripecia de una colectividad, preta el papel con plena medios vocales todavía mayo- monumento de los judíos de
el Mosè de Rossini, pero son autoridad y sin fisuras voca- res). En la breve y bellísima Berlín) y en las imágenes de
inmediatamente evidentes las les. En la difícil parte de Abi- parte de Fenena se admiró la patria perdida contrapues-
distancias entre esta obra gaille se presentaba en el tea- mucho a la joven Veronica ta al desierto. Los vídeos de
maestra y la irrupción de una tro milanés Liudmila Monas- Simeoni. Un Ismaele de lujo Luca Scarzella se servían de
personalidad nueva en tirska, formidable en la fuerte fue Aleksandr Antonenko. manera muy atractiva de los
Nabucco, incluso en sus exaltación de la sed de poder La dirección escénica de mismos elementos y perso-
aspectos más elementales, en de la hija ilegítima de Nabuc- Daniele Abbado proponía la najes que veíamos sobre la
el calor de la participación, co y los aspectos agresivos trama en clave no naturalísti- escena, creando otra dimen-
en la urgencia expresiva, en que prefiguran la vocalidad ca, tanto que los asirios opre- sión al fondo.
el ímpetu feroz. En la Scala, la de Lady Macbeth, pero igual- sores como los israelitas
fuerza de choque de estos mente convincente en los parecían difícilmente distin- Paolo Petazzi
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ACTUALIDAD
MALTA

Nace una nueva convocatoria en la isla del Mediterráneo

BARROCO EN MARCOS
DE ÉPOCA
La Valeta. Teatru Manoel. 9/26-I-2013. Festival Internacional Barroco.
MALTA

Más allá del concepto de instrumen- en 1731 por deseo de Antonio Manoel
tos de época, Malta ha puesto al ser- de Vilhena, uno de los grandes Maes-
vicio para su Festival Barroco de La tres de la orden de caballeros que die-
Valeta un despliegue de privilegia- ron carácter a la isla. Fue Zerafa el ele-
dos espacios en la isla —palacios, gido para el encore que remató el con-
iglesias, albergues— contemporáneos cierto estrella de esta edición, a cargo
de la música programada. El proyecto, de la Orchestra of the Age of Enlighten-
que cuenta con la financiación del ment, retrasmitido por la cadena televi-
Gobierno maltés, además de patrocinios siva Arte y oficiado en la deslumbrante
privados, calentará motores para el co-catedral de San Juan, que alberga
bienio 2017-2018, cuando Malta ostente entre otras joyas el mayor cuadro de
dos puestos de honor en el marco de la Caravaggio. Tras un programa en el que
Comunidad Europea. Primero, la presi- alternaban Bach (Magnificat), Vivaldi
dencia; después, la capitalidad cultural. (Gloria) y Haendel (Zadok the priest), al
Ello supone “la culminación de un sue- que se sumaron las voces de la Schola
ño gestado a lo largo de muchos años” Cantorum de Oxford, el público recibió
por su director artístico, Kenneth Zam- como muestra de reconocimiento a los
mit Tabona,
que aspira a
convertir La
Valeta cada
invierno en
“la Meca de
la música
barroca”. Para
su primera
edición, con-
cretada en 17
espectáculos,
amén de una
gran perfor-
mance urba-
na para llevar
la música a
todos los rin-
cones, han
pasado entre The Orchestra of the Age of Enlightenment en la Catedral de San Juan.
otros por la
isla desde el King’s Consort al Combat- aplausos un Hosanna del compositor
timento Consort Amsterdam o Les nativo. “Al descubrir esta obra en los
Talens Lyriques. Sin olvidar las aporta- archivos que nos abrieron me quedé
ciones propias, como la Filarmónica de fascinado”, comenta a SCHERZO Ste-
Malta, columna vertebral de la agenda, phen Carpenter, director ejecutivo de la
o la Capella Sanctae Catherinae, que orquesta. “Nunca antes había escuchado
presentó un atractivo programa en tor- música maltesa, y me pareció emocio-
no a la Polifonía italiana del siglo XVII nante recuperar una pieza que no se
en Malta, recordando el peso que aquí había escuchado desde hace más de
tuvo la cercana potencia a través de doscientos años. En estos casos, en lo
Sicilia. Dan fe de ello los distintos archi- primero que piensas es en influencias
vos, que atesoran manuscritos de com- —¿Bach? ¿Haendel? ¿Corelli?…— y, cla-
positores como Monteverdi. Aunque ro está que las hay en alguien que los
entre los objetivos fijados para el futuro estudió antes de regresar a Malta para
esté la propuesta de dar a conocer la quedarse. No obstante, por encima de
obra de los creadores locales del todo se percibe una voz muy personal;
momento. Como Girolamo Abos, Fran- el sabor maltés que le aporta y que,
cesco Azopardi o Benigno Zerafa, cuya siendo reconocible como barroco, es
obra convivió en perfecta armonía con distinto al del resto de los compositores
la de la familia Bach en el concierto europeos del momento”.
ofrecido por la Joven Orquesta Atlánti-
ca en el mágico Teatru Manoel, erigido Juan Antonio Llorente

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ACTUALIDAD
PORTUGAL / SUIZA

Ópera-soliloquio

MUJER ANTE EL ABISMO


Fundación Gulbenkian. 19-I-2013. Saariaho, Émilie. Barbara Hannigan. Director musical: Ernest Martí-
nez-Izquierdo. Director de escena: Vasco Araújo.
LISBOA

Una ópera del alma, don- mujer de aquél o amante del soluciones imaginativas, evi- vestidos de aséptico blanco)
de la protagonista es la otro. Tampoco la materni- tando imaginativamente la supo aliar la precisión del
conciencia, con sus tur- dad, que perpetúa a la espe- grandilocuencia de tomarse gesto, delicado o enfático,
bulencias, hablando por cie pero no al individuo. Por a sí mismos demasiado en con la plasticidad corpórea y
boca de una mujer. Una el contrario, entiende que serio. Entre los hallazgos, reluciente pedida por la parti-
mujer, como en obras será la obra que deje lo que destacaríamos los bailarines, tura. Y los músicos tradujeron
semejantes de Schoenberg garantice que su existencia unas veces espectros, otras adecuadamente tal propósito.
(Erwartung) o Poulenc (La no habrá sido anodina, y al alegorías, otras danzantes sin Musicalmente, Saariaho refor-
voix humaine). La primacía final por el libreto de Amin más, también el rompecabe- mula el clásico “prima la
del principio reflexivo aso- Maalouf —en la cuarta cola- zas formando las imágenes musica, poi le parole”, aun-
ciado a la mujer y en general boración entre ambos— sea del Vesubio en erupción, las que parece querer darle la
al ser humano. Pero Kaija por antítesis indudablemente proyecciones, la iluminación. vuelta. Su escritura está basa-
Saariaho (1952) acentúa bien tristanesco. Encargo conjunto Émilie fue Barbara Hanni- da en la trasmutación de tim-
que, al contrario de sus de la Ópera de Lyon, la Fun- gan, soprano tal vez dema- bres y ritmos, en la filigrana y
obras anteriores, esta Émilie dación Gulbenkian y el Bar- siado lírica para esta mujer, transparencia de las texturas
no tiene como motor la bican Centre, Émilie, ópera- pero no debe regateársele y la sutileza de las combina-
ausencia de un hombre, lue- soliloquio, comprime la una prestación impresionan- ciones armónicas. Una músi-
go se trata de una mujer noche del 1 de septiembre te, una actuación entonada ca que se quiere el gráfico del
emancipada, en sentido figu- de 1749 en 70 minutos. Obra en el canto melopeico o no ritmo respiratorio de Émilie,
rado y en el estricto, porque que renuncia a la acción, declaradamente lírico (con ilustrativo de la vida del cuer-
Émilie du Châtelet fue tam- remitiendo a un palco tradi- ocasionales paroxismos), po y el alma, ópera como
bién señora de su destino, de cional para problema del Hannigan dio una articula- acción generada por música y
su devenir. Una mujer que escenógrafo. Con este enfo- ción clara, perfecta y sonora teatro. Saariaho, presente en
comprende que para su futu- que, André E. Teodósio y del francés. la sala, salió a saludar.
ra memoria no le servirá Vasco Araújo estuvieron glo- El maestro Martínez-
haber sido hija de éste o balmente bien, brindando Izquierdo (él y los músicos Bernardo Mariano

Éxito de Massenet gracias a la excelente dirección de actores de Elmar Goerden

DRAMA AMOROSO EN LA SALA DE TRÁNSITO


Basilea. Theater. 7-II-2013. Massenet, Manon. Maya Boog, Andrei Dunaev, Andrew Murphy, Eugene Chan, Karl-
Heinz Brandt, Ashley Prewett, Andrea Suter, Lilia Tripodi, Rita Ahonen. Director musical: Enrico Delamboye.
Director de escena: Elmar Goerden. Decorados: Silvia Merlo, Ulf Stengl. Vestuario: Lydia Kirchleitner.
BASILEA

No es la estación de cale- estilo se dejase meter por su con ellos. obtener una parecida paleta
sas en Amiens, sino el familia en un convento, es El montaje funciona tam- de tonalidades expresivas,
aeropuerto europeo de algo que no nos lo creemos. bién por el magnífico trabajo pero le faltó una mayor
Basilea-Mulhouse lo que Todo lo demás sí. Es absolu- artesanal de Elmar Goerden, redondez en el piano así
nos recibe: pantallas con tamente sorprendente cómo que ha mantenido un realis- como algo de brillo en el for-
horarios de vuelos, una el director teatral alemán mo casi cinematográfico has- te. Eugene Chan dio al primo
máquina de bebidas que no consigue trasladar la historia ta la muerte de Manon. Este de la protagonista un mayor
funciona, un aparato de foto- de Manon a este ambiente momento resulta, precisa- formato, como Andrew
matón, donde el capitán moderno. ¿La casa de París? mente en esta sórdida atmós- Murphy a Des Grieux padre,
poco antes de subirse al Una sala de embarque don- fera, de un gran efecto. Tam- si bien Karl-Heinz Brandt
avión hace el amor con la de unos pasajeros recién lle- bién gracias a Maya Boog, resultó algo pálido como Gui-
azafata. El primo de Manon, gados se han situado. El que se entregó en cuerpo y llot. Del foso orquestal surgie-
Lescaut, es un guardia de seminario se encuentra en la alma a su concepción escéni- ron tonos agradables, debi-
seguridad enloquecido por capilla, el casino de juego en ca. Hasta en lo vocal demos- dos a la conocedora y variada
las armas, el Caballero Des la sala de espera de primera tró la soprano un enorme batuta de Enrico Delamboye.
Grieux un polvoriento auto- clase y el camino a la depor- valor: su delicada canción de La Orquesta Sinfónica de
estopista y la propia protago- tación es un modesto pasillo amor en el segundo acto fue Basilea no tuvo ningún pro-
nista aparece con toda su donde los guardias de segu- de una conmovedora senci- blema con esta música llena
parafernalia femenina por el ridad se reúnen con los pri- llez, y a medida que iban de colores evanescentes, aun-
control de pasaportes, sioneros, vestidos con monos avanzando las emociones que algunas líneas podrían
haciéndonos ver que ya ha de trabajo anaranjados que supo dar a su voz matices haber sonado considerable-
tenido tras de sí algunos éxi- recuerdan a los de los reclu- trágicos y desesperados. mente más precisas.
tos como modelo. sos de Guantánamo, para Andrei Dunaev como Des
Que una chica de este hacerse una foto de recuerdo Grieux trató asimismo de Reinmar Wagner
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ACTUALIDAD
SUIZA

Tatiana Gürbaca presenta un implacable montaje

NEGRO RIGOLETTO
ENTRE AVES DE RAPIÑA
Theater. 3-II-2013. Verdi, Rigoletto. Aleksandra Kurzak,
Saimir Pirgu, Quinn Kelsey, Christof Fischesser, Judith
Schmid, Valeri Murga, Cheyne Davidson. Director musical:
Fabio Luisi. Director de escena: Tatiana Gürbaca.
Decorados: Klaus Grünberg. Vestuario: Silke Willrett.

Hans Jörg Michel

Schmid, Pirgu, Kurzak y Kelsey en Rigoletto de Verdi


ZÚRICH

Una signo ya antes de Gürbaca se pierde en la


alzarse el telón: dejamos acumulación de gestos realis-
a un lado el lujoso rojo y tas de teatro e imágenes sim-
es el color negro el que bólicas. Un mismo espacio
se eleva sobre un escena- único —una gigantesca
rio igualmente negro. mesa— sirve para agrupar y
Tatiana Gürbaca narra su separar a la gente, creando
Rigoletto no desde la belleza nada más que confusión. La
de la música, sino desde la sociedad masculina en la
terrible historia. Lo que este corte de Mantua quiere mos-
Duque de Mantua realmente trarse como una implacable
quiere tampoco es fácil de jaula de aves de rapiña. Pero,
saber en Verdi: de modo en realidad, los señores pare-
apasionado canta sobre pro- cen más bien sacados de una
fundos sentimientos de clase de adolescentes dedi-
amor, para poco después cados a hacerse bromas fáci-
volver con una prostituta les entre ellos.
barata. Tatiana Gürbaca lo Quinn Kelsey cantó un
describe por completo como Rigoletto de voz tronante y
un frío y poderoso calcula- poderosa. El barítono
dor. De manera poco impli- hawaiano supo dar a su per-
cada permanece al margen sonaje todos los matices, des-
de lo que ocurre en la esce- de los conmovedores accesos
na, sólo para cantar su céle- de doliente piedad hasta los
bre cancioncilla ante la paté- violentos deseos de vengan-
tica Gilda, y luego arrojarle za. Saimir Pirgu fue un
un par de billetes a la cara. Duque lleno de sutilezas esti-
Pero la joven, que aún siente lísticas e impecable línea. La
amor por él (teniendo en Gilda de Aleksandra Kurzak
cuenta las escasas experien- tuvo muchos instantes emoti-
cias eróticas que ha tenido) y vos, pero a su hermosa voz le
está dispuesta a sacrificarse, faltó un poco de flexibilidad
¿lo hubiera hecho realmente y ligereza en el agudo. Fabio
ante tan humillante situa- Luisi fue una vez más un
ción? Gürbaca no sabe dar- maestro contra el que no
nos aquí la respuesta. Y tuvieron que luchar los can-
Rigoletto, que está junto a tantes por sus dinámicas,
ellos, ¿no hubiera sacado buscando siempre la claridad
inmediatamente la navaja y presencia de la orquesta.
para clavársela a su odiado
señor? Reinmar Wagner

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283-Entrevista_Actualidad 21/02/13 23:29 Página 42

ENTREVISTA

ROSSEN MILANOV: La inclinación por la música ¿tiene que ver


con su familia?
No pertenezco a una familia musi-

“HAY QUE
cal, profesionalmente hablando. Tanto
mi padre como mi madre, que perte-
necen a la primera generación familiar
que se instaló en Sofia, eran ingenie-

CONSEGUIR QUE ros. Las únicas huellas podría encon-


trarlas si me remito hasta mi abuela,
una campesina humilde que cantaba

LOS NUEVOS como solista en la iglesia local, y sen-


tía verdadera pasión por la música. En
Bulgaria, durante la época comunista,
el gobierno contaba con un sistema

PÚBLICOS SE muy preciso para identificar a aque-


llos que tenían aptitudes musicales.
Con seis años, mis padres me llevaron

SIENTAN LIBRES” a la escuela de música del barrio para


pedir a los profesores que valorasen
las mías. Como dijeron que tenía buen
oído y sentido del ritmo, me compra-
ron un violín, que fue mi primer ins-
trumento. Así empezó todo.

L
a Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA) puso ¿Su formación es netamente americana, o al
Nuevo Continente llegó con ideas sólidas?
en febrero de 2012 su batuta titular para el próximo lustro en
Estaba bien preparado cuando lle-
manos de Rossen Milanov, después de año y medio de gué, porque me había fogueado sufi-
deliberaciones. Una decisión cocinada a fuego lento, por cientemente. Ya se sabe el sistema uti-
recurrir al lenguaje culinario, tan familiar para un amante de los lizado en el periodo comunista para la
enseñanza, influenciado en gran
fogones como el director búlgaro, que se ha propuesto dotar a su medida por los profesores que tenía-
agrupación sinfónica de un sabor personal que la haga destacar en mos en Bulgaria, formados en su
el menú largo y estrecho del panorama musical español. Lo hará, mayor parte en los conservatorios de
porque es hombre de palabra. Tanto que, al tomar posesión, Moscú o San Petersburgo. Aunque
otros habían estudiado en Alemania y
prometió hablar castellano al incorporarse a sus filas… y arrancó la Austria. Era una mezcla interesante de
temporada dirigiéndose a los medios en la lengua de Cervantes. docencia. Cuando marché a los Esta-
Aunque para este largo interrogatorio prefirió recurrir al inglés, dos Unidos en 1990, justo después de
la caída del Telón de Acero, acababa
idioma en el que más se expresa desde que fijó su residencia en de terminar mis estudios en el Conser-
Estados Unidos, trabajando con las principales orquestas, de dos de vatorio de Sofia. Las cosas se habían
las cuales es máximo responsable. puesto difíciles en Bulgaria. Allí no
tenía nada más alto a lo que aspirar;

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ENTREVISTA
ROSSEN MILANOV

no se veía futuro para alguien como yo, lo mismo el público de Oviedo que el importante para mí.
a punto de cumplir los 17. Tenía claro de Gijón o Avilés, y esto nos proporcio- ¿Tiene un esquema de trabajo standard con
haber estudiado todo lo que podía, na la posibilidad de mostrarnos como todas sus orquestas?
pero quería aprender más, y decidí el una agrupación extremadamente flexi- Definitivamente no. Cada una se
salto a América. Con el tiempo fui des- ble, y satisfacer las diversas necesidades mueve en un entorno totalmente singu-
cubriendo que lo que aprendí en Bul- que se nos puedan plantear al margen lar. No creo que exista una sola receta
garia estuvo muy bien. Que poseía una de los típicos clásicos programas estruc- que pudiera funcionar con todas. Pen-
formación con bases tan sólidas que turados como es habitual: una obra sando en mi trabajo, me doy cuenta
muy pocos en Estados Unidos las tie- pequeña para abrir, un concierto y una que cosas que hago con mi orquesta de
nen hoy. Exceptuando esos centros sinfonía… Ofreciéndoles lo mismo Bulgaria funcionarían sólo allí, del mis-
puntuales de educación musical. Pienso quince veces al año a los abonados. Me mo modo que las que aplico en las
por eso que los siguientes pasos en mi parece que en este momento nos senti- estadounidenses sirven únicamente
formación americana tienen más que mos capaces de desarrollar una activi- para cada una de ellas. Eso es lo que
ver con el lado práctico que con el dad que en pocos lugares del mundo se pretendo en Asturias. En este punto, a
puramente educacional. En América fui puede. Para empezar, contamos con partir de plantearnos cuál es aquí nues-
descubriendo el modo de conseguir una excelente infraestructura, y un audi- tro papel, surge la pregunta del millón:
una mayor eficiencia, y otros aspectos torio precioso en Oviedo, ideal como ¿Qué queremos hacer?
que se deben dominar en la música base desde la que desarrollar una activi- Ha aparecido la palabra receta, primer indi-
para tener éxito. dad más allá de los conciertos. La gran cio de su amor por la cocina…
En Bulgaria lo ven como un héroe: Músico pregunta que surge llegando a este pun- Claro que sí, y también hablaría en
búlgaro del año en 2005; Premio a la to es cómo hacerte valer ante el públi- esos términos para dar respuesta a la
Extraordinaria Contribución a la Cultura co, convenciendo a unos para que ven- pregunta anterior: mirar con qué ingre-
Búlgara después… gan a descubrirnos y a otros para que dientes contamos y, a partir de ahí,
Intento ayudar a muchos jóvenes, regresen a ver lo que estamos haciendo. decidir qué plato podemos preparar.
para que comprendan que no necesitan La OSPA, aparte de su orquesta de Bulgaria, Aquí tenemos marisco, por ejemplo,
marcharse del país para sacar adelante es la única europea que dirige frente a tan- también productos ecológicos, y
su potencial artístico. Para ello creamos tas norteamericanas como apuntaba. ¿Es leche… Y te preguntas, siempre
hace casi 20 años la primera orquesta distinto el sistema de trabajo a un lado y hablando en metáfora, ¿qué podemos
en la historia de Bulgaria con carácter otro del Atlántico? cocinar con todo esto? Es preciso apli-
privado, pensada para aquellos cuyas En lo que tiene que ver con los car un buen método organizativo,
aspiraciones no eran tanto convertir en ensayos, sí. Probablemente en Europa observar los distintos componentes de
el futuro una afición en su medio de se les dedique más tiempo. En cuanto a trabajo, desde los músicos o la audien-
vida, como, con el desarrollo de sus la relación con los músicos, no encuen- cia hasta tu propio comportamiento.
aptitudes, compartir con otros la músi- tro diferencias. Los músicos son siem- Hablar con la gente por la calle y pre-
ca más grande. Lo hemos podido obser- pre los mismos, vayas donde vayas. En guntarle qué es lo que más le interesa
var no sólo con los propios músicos; Japón, Estados Unidos, Alemania o de lo que yo puedo hacer. Podrías sor-
también con la audiencia que acude a España, son un colectivo muy especial prenderte con las respuestas. Estoy
sus conciertos, que no tiene nada que con el que no me resulta nada difícil convencido de que en Asturias el ele-
ver con la que asiste a los programas de encontrar una lengua para relacionar- mento clave es el contacto con las per-
la Filarmónica u otras orquestas tradi- nos. Todos hablamos un idioma común, sonas de toda la Comunidad. Te identi-
cionales. En este caso es mucho más que es la música. La diferencia funda- ficarías con la mayor parte de ellas. No
joven, con gustos más eclécticos y mental radica en comprender exacta- es un secreto que la edad de una gran
mucha capacidad de emocionarse, algo mente qué es lo que los músicos nece- parte de los abonados con los que
para mí muy importante. Si quieres que sitan para sentirse satisfechos en la cuenta la OSPA —más de un 60 por
una institución musical sobreviva en el sociedad en que se mueven. Aunque ciento— está por encima de los 65
futuro tienes que intentar encontrar el me da la impresión de que en Europa años. En Oviedo sólo tenemos 12 con
modo de atraer a la audiencia más no somos suficientemente activos en lo menos de 26… y en Gijón, ninguno. Es
joven, implicándoles como parte de lo que respecta a la defensa de nuestro por ahí por donde asoma el desafío de
que estás haciendo. derecho a existir. Creo que deberíamos atraer público de treinta o cuarenta.
Hace poco tiempo decía que quiere hacer serlo mucho más. Ésta es tal vez la ¿Cómo convencerles para que vengan?
de Asturias su segundo hogar ¿Cuál es el mayor diferencia que veo en relación ¿Qué tipo de experiencia querrían vivir
primero? con lo que ocurre en los Estados Uni- con nosotros? ¿Qué podríamos hacer
Por el momento vivo en Filadelfia, dos, donde cada cual intenta por su para complacerles y que se vayan con
porque paso mucho tiempo en Estados parte ser, digamos, un emprendedor, una grata impresión? Eso es lo que
Unidos, ya que aparte de que el núme- aunque este término resulte extraño quiero intentar hacer ahora, diseñando
ro mayor de conciertos de mi agenda aplicado en el mundo del arte. Cada programas que ofrezcan diferentes
los dirijo allí, soy director musical la Sin- cual tiene un producto e intenta ver experiencias desde la orquesta. Sensa-
fónica de Princeton y la Symphony in C quién se lo compra. No sólo eso: su ciones que nunca hayan experimentado
en Candem, New Jersey. Pero mi base meta es convencer en el terreno de la en la música clásica. Que se sientan
principal europea es Asturias. Y estoy música clásica a las nuevas generacio- libres: sin dejarse intimidar por desco-
encantado, porque tengo muchos pla- nes. Y eso funciona a favor de la capta- nocer lo que se les ofrece, ni por el
nes pendientes con la OSPA. No voy a ción de futuro público para los concier- código en su indumentaria ni por la for-
decir para hacerla crecer, porque lo del tos. En Europa nos regimos por viejos ma en que han de comportarse. Que no
crecimiento es un término muy relativo. esquemas y nos falta suficiente poder piensen que la música es un arte frío e
Hablaría más de enfocar juntos el cami- de convicción. Eso es algo por lo que impenetrable. Que pueden abordarla
no que pretendemos seguir en Asturias, queremos luchar en Asturias desde los por distintas puertas de acceso —la
donde la orquesta tiene una arraigada diferentes sectores de la Orquesta, fiján- lateral, la delantera, incluso a través del
tradición. Con audiencias muy distintas donos como objetivo la mayor parte hall principal o el garaje—, sin encon-
a lo largo y ancho del Principado. No es posible de la Comunidad. Esto es muy trar bloqueada ninguna. Me gustaría

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ENTREVISTA
ROSSEN MILANOV

hacerles disfrutar la experiencia. Como calibrar el momento y vislumbrar las posi- ejemplo, porque es un estilo por el que
a alguien a quien quieres servir un gran bilidades de una orquesta? estoy completamente enamorado; fasci-
banquete a base de manjares que nun- Definitivamente sí. Y no sólo de una nado por sus colores orquestales. Me
ca ha probado y le sobrepasas con orquesta. Puede ser un test perfecto gustaría presentar obras en las que
algunos platos que le pueden resultar para todos, desde el director a cual- pudiésemos mostrar todos los colores
pesados. No estaría mal que, al probar quiera de los músicos. En Beethoven que somos capaces de crear. Por eso es
uno de ellos, se sorprenda porque el encontramos una increíble combina- por lo que en uno de mis primeros con-
sabor le parece delicioso. Eso quiero ción de dos factores tan importantes en ciertos introduje la Iberia de Debussy.
hacer: conciertos en los que el oyente la música como las estructuras y la Ha estrenado obras de contemporáneos,
reciba desde el escenario, de modo intensidad emocional. A Beethoven no ¿está también interesado en esta música?
informal, pautas que le ayuden a dige- se le puede tocar sólo con una parte Muchísimo. Me parece que es alta-
rir, y a encontrarle el punto placentero del cerebro, porque en sus composicio- mente gratificante trabajar sobre una
a lo que le sirves. Suministrarles un nes tienes que prestar muchísima aten- obra desde el momento en que ha sido
mapa que les oriente en la audición de ción tanto a los elementos racionales concebida hasta aquél en el que se da
la pieza. Si es preciso, se hace alguna como emocionales, y no puedes permi- por concluida con su ejecución. Conti-
pausa, para después volver y escuchar tirte concederle más importancia a una núo manteniendo muy buena relación
la obra completa que ahora compren- parte que a la otra. Por eso creo que su con creadores cuyas obras interpreté en
derán. Vivir una experiencia completa- música es idónea en alguna medida el pasado por primera vez, cuya música
mente distinta a lo que conocían. para comprobar, como preguntaba, el tengo pensado seguir haciendo. Desgra-
Podría funcionar con ese público en la nivel de la orquesta. Escuchar como ciadamente, no tanto en España como
franja de edad de los 30 o los 40, que suena una sinfonía de Beethoven per- en Bulgaria o Estados Unidos, donde me
necesita que le expliquen los porqués mite, no diré que medir el grado de ha gustado implicarme en el proceso de
que puedan resultarles útiles. entrenamiento de la orquesta, sino el la creación… Uno de los pasos impor-
¿Con qué calidad de músicos se ha encon- grado de experiencia común: en el sen- tantes que pretendí dar en España, y así
trado en España? timiento entre los músicos de hacer lo he hablado con los músicos, es ver
Por lo que tengo entendido, la música juntos. Analíticamente podemos con qué tipo de nueva música nos que-
mayor parte de las orquestas españolas, juzgar lo que estamos haciendo en la remos familiarizar a través de un concur-
con excepción de las más antiguas de orquesta, pero también nos permite so de composición. Para la primera edi-
Madrid y Barcelona, se formaron hace comprobar con bastante precisión el ción, cuyo plazo se cerró a mediados de
20 o 25 años, todas casi al mismo tiem- mensaje emocional y filosófico que nos febrero, hemos dedicado una semana
po. Y para su creación se recurrió a transmite. Es, en mi opinión, Beethoven entera a interpretar las obras finalistas
concursos internacionales, por lo que el compositor perfecto al que regresar del certamen. Como paso siguiente, me
sus componentes proceden de todas las de forma periódica, porque nos permi- gustaría que el público, dependiendo
partes del mundo. A partir de este razo- te ver cómo evolucionan las cosas en lo del número de obras seleccionadas por
namiento, quería decir que el nivel de que respecta a inspiración, si todo está el jurado, tenga la palabra final para
las dos orquestas españolas que conoz- donde estaba o si vamos progresando. escuchar más de un trabajo y decidir la
co, la OSPA y la de Tenerife, debo cali- ¿Y además de Beethoven? ganadora. Me gustaría implicarme y
ficarlo de internacional. Con un alto Otro repertorio que considero cerca- conocer la música que se está haciendo
nivel profesional, habida cuenta de que no, ya desde el punto de vista genético en España. Sin embargo, medio año des-
sus músicos, para conseguir una plaza, al proceder de esa parte del mundo, es pués de mi llegada oficial a la orquesta
han debido competir. Por otra parte, el eslavo que, por otra parte, esta no había recibido ni un solo sobre remi-
basándome también en el argumento orquesta no lo ha tocado con frecuencia tiéndome una nueva partitura. Ni una
de las diversas procedencias, quizás en el pasado. Por otra parte, siento simple carta de un editor diciéndome:
porque la gente viene de distintas especial inclinación por la música del bienvenido. Nos gustaría presentarte
escuelas, siempre queda espacio para siglo XX. En particular, me fascina la algunos de los compositores que repre-
conseguir un sonido más uniforme esti- inconmensurable creatividad y diversi- sento para que veas lo que están escri-
lísticamente. La orquesta de Oviedo no dad que surge entre la última década biendo. Lo contrario a lo que ocurre en
es una excepción, por lo que uno de del siglo XIX y los años 40 o 50 del siglo Estados Unidos, donde no pasa un mes
los objetivos que quiero convertir en XX. Entre otras razones por esa función sin que reciba cinco o seis partituras o
prioritarios en mi trabajo musical con que se le atribuye a la música como informaciones relacionadas con nuevas
ella es ayudar a conseguir un estilo más reflejo de la sociedad desde una pers- creaciones. Es verdad que hoy estas
uniforme. Para lograrlo, tendremos que pectiva histórica y social. Mi principal cosas se resuelven rápidamente on line,
dispensarle mucha concentración y interés no está sólo en las piezas escri- pero es tanta la información por esta vía,
mucha dedicación. El punto de partida tas por razón de la música en sí misma, que los compositores, una vez que dan
es contar con una orquesta muy versá- sino intentando vislumbrar su importan- a luz una nueva pieza deben venderla
til, capaz no sólo de tocar en uno o dos cia desde un punto de vista universal. de modo más activo. Me encanta descu-
estilos distintos. Que sepa expresarse Mi interés en la OSPA, y la relación que brir obras nuevas, pero el proceso sería
sin ningún tipo de acento extranjero, pretendo establecer como músico, es tal muy laborioso si tuviese además que dar
sin referirme con este término al país vez no necesitar recurrir a ese reperto- con el compositor. O con el editor, soli-
donde nació el compositor que estemos rio que le gustaría hacer a un director citando un listado de las obras que me
interpretando. Uno de los factores más más joven que yo. En lo que me apete- quiere recomendar. Ese trabajo es suyo;
destacables en las orquestas internacio- ce indagar es en las razones por las que es la parte del negocio que a ellos les
nales que gozan de mejor reputación es una música determinada puede conver- corresponde, como a los agentes la de
su versatilidad: la capacidad de tocar en tirse en parte de la historia. En la próxi- presentarte a los artistas que llevan en
diferentes estilos y sonar a muy autén- ma temporada, de la que no puedo dar cartera.
ticas cuando tocan. detalles precisos, pretendemos hacer Entre los títulos del repertorio español que
Repasando su primera temporada en la una interesante exploración en el papel ha dirigido está El sombrero de tres picos.
OSPA, el único nombre que se repite es el político de la música. Este año he con- ¿Cómo se siente con esta música?
de Beethoven. ¿Lo considera clave para tado con mucha música francesa, por Lo acabamos de grabar incluso para

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ENTREVISTA
ROSSEN MILANOV

un disco en el que aparecerá junto a hecho de estar sobre el escenario con


Petruchka y otras obras escritas para alguien con quien se entienden. En
los Ballets Rusos de Diaghilev. Para el estos años he establecido muy buenas
Sombrero, en lugar de la mezzo que relaciones con músicos de primera cla-
demanda la partitura, hemos elegido en se, que estarían dispuestos a considerar
esta ocasión una auténtica cantaora de su presencia en Asturias si se les propo-
flamenco: Ginesa Ortega. Para mí, Falla ne. Por otra parte, hay que valorar el
es uno de los compositores más gran- ofrecimiento de todos aquellos que vie-
des que ha dado este país. Por origina- nen a preguntarte de qué modo pueden
lidad y por el modo de reflexionar ayudar en momentos como éste, actitud
sobre la música popular. En ese punto muy habitual en Estados Unidos, donde
lo entiendo, porque el flamenco me determinadas personas se sienten orgu-
encanta, aunque no se trate de música llosas por la simple satisfacción de
enraizada en Asturias. Pero conecta con haber hecho posible aquello.
la idea que internacionalmente se tiene Empezando como cantante de coro, llega-
del idioma musical español, un estilo ría a la ópera como un fenómeno natural,
que fascinó a los compositores france- ¿es su nueva pasión?
ses que buscaron inspiración en España Siempre me ha gustado. Con ella
y lo español. Como Debussy. Incluso a tuvieron lugar algunos de mis primeros
otros como Rimski-Korsakov para su contactos con la música. De no haber
Capricho español. sido director, en algún momento podría
Se ha referido a la grabación de un disco. haber barajado como segunda opción la
En momentos de crisis, ¿van a continuar el de cantante. Me ha fascinado a lo largo
camino emprendido en este terreno? de los años el enorme sacrificio y la
Las grabaciones son muy importan- dedicación que se requieren para can-
tes para una orquesta. Yo no veo en un tar. Y puesto que encuentro esta música
disco algo para colocar en la estantería, como algo natural, me gusta implicarme
sino un vehículo para educar al público a fondo en los resultados. Como uno
y un medio para calibrar el estado de más del equipo. Aparte de vivir una
una orquesta. Todo en la música clásica experiencia que difiere mucho de la del
es tan sutil, que resulta necesario con- director sinfónico, que transciende lo
tar con estos documentos. De modo unidimensional. Por una parte, debido
que mientras podamos hacerlo, segui- al tipo de relación que estableces entre
remos grabando. Aparte de que todos la orquesta y el elenco de cantantes y,
aquellos que han disfrutado con el con- por otra, en el contexto general de la
cierto quieren tener un recuerdo de dramaturgia a través del director escéni-
aquel momento. Y por encima de todo, co. En la ópera, donde al tiempo eres el
entre mis objetivos está dar a conocer centro, controlando todo, y alguien que
lo que se está haciendo en la música en no precisa ser visto como los que están
este rincón de España tan rico en cultu- sobre las tablas, se pueden vivir algunas
ra. Lograr hacer de la OSPA una orques- de las experiencias más importantes
ta que resulte familiar no sólo en Espa- que proporciona la música.
ña, también en el resto de Europa. ¿Cómo recuerda la reciente Lady Macbeth
Los problemas financieros también afectan de Mstensk con que debutó en la Komische
a las giras y al contrato de solistas. Oper de Berlín?
Me parece una reflexión oportuna a Posiblemente como la mejor expe-
la que querría responder de otro modo. riencia de mi vida, teniendo en cuenta
La crisis no tiene por qué obligar a que Shostakovich es uno de mis com-
recortes en la calidad. Por el contrario, positores preferidos y de la obra, ¿qué
hay que intentar que cada concierto se vamos a decir de nuevo? Pasaría horas
convierta en un acontecimiento del hablando de ella, aunque son muchos
mayor nivel artístico posible. Si debo los que tendrían más cosas que decir
elegir entre un gran artista y otro no tan que yo.
sobresaliente, en tiempos de crisis hay ¿Tiene más compromisos pendientes?
que apostar por el primero. Una cosa es Tengo ofertas, pero desgraciada-
no programar en estos momentos las mente no me lo permite el modo en
grandes sinfonías de Mahler, o gastar que tengo estructurada mi agenda entre
enormes sumas en algo que no es nece- la OSPA y mis dos orquestas estadouni-
sario. Pero jamás sacrificaría la presencia denses.
de un solista de primera línea que pue- La OSPA tiene vinculación con la tempora-
da ofrecer junto a la OSPA un concierto da de ópera de Oviedo, ¿contará con usted
con el mayor grado de calidad posible. en alguna ocasión?
La crisis no sólo ataca a España; tam- Claro que sí. Hemos mantenido con-
bién al resto del mundo. Y muchos de versaciones para dirigir algún título, no en
esos grandes músicos están de acuerdo la próxima temporada, sino en la siguien-
en colaborar en momentos como estos. te. Me encantaría estar con mis músicos
En música, como en todo en la vida, en el foso del Teatro Campoamor.
quieres poder contar con la gente que
te gusta. Y ellos también valoran el Juan Antonio Llorente

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D I S C O S
EXCEPCIONALES

LOS DISCOS XCEPCIONALES


DEL MES DE MARZO
La distinción de DISCOS EXCEPCIONALES se concede a las novedades discográficas que a juicio
del crítico y de la dirección de la revista presenten un gran interés artístico o sean de absoluta referencia.

BACH: STRAUSS:
Misa en Si menor BWV 232. Der Rosenkavalier.
CÉLINE SCHEEN, YETZABEL ÁRIAS RENÉE FLEMING, FRANZ HAWLATA,
FERNÁNDEZ, PASCAL BERTIN, SOPHIE KOCH, DIANA DAMRAU,
MAKOTO SAKURADA, STEPHAN FRANZ GRUNDHEBER, JONAS
MCLEOD. LA CAPELLA REIAL DE KAUFMANN. CORO PHILHARMONIA DE
CATALUNYA. LE CONCERT DES VIENA. FILARMÓNICA DE MÚNICH.
NATIONS. Director: JORDI SAVALL. DIRECTOR: CHRISTIAN THIELEMANN.
2 DVD ALIA VOX AVDVD 9896 3 CD DECCA 478 1507
Savall le tiene cogida la medi- Todo fluye, respira y brilla, se
da a esta monumental obra balancea en los delicadísimos
bachiana y estamos ante una aires valsísticos del segundo
versión que, con el paso de acto y nos lleva en volandas
los años, irá adquiriendo con- hacia un final muy felizmente
dición de mítica. E.T. Pg. 76 labrado. A.R. Pg. 71

BRITTEN: The turn of the SZYMANOWSKI:


screw. MIAH PERSSON, TOBY Sonatas para piano nºs 1- 3
SPENCE, SUSAN BICKLEY. opp. 8, 21, 36.
FILARMÓNICA DE LONDRES. Director GAJUSZ KESKA, piano.
musical: JAKUB HRUSA. Director de 2 CD DUX 0893/0894
escena: JONATHAN KENT.
FRA MUSICA 770002 003114
Este disco es de veras memo-
rable, por el itinerario que
La definición del ahogo, la parecen diseñar las sonatas
sugerencia de lo ambiguo, la mismas y por la encendida,
angustia de la protagonista virtuosa, introspectiva y tam-
innominada, lo turbador de bién teatral lectura general
los niños, la perspectiva de lo de Keska. S.M.B. Pg. 72
fantasmal y lo erótico: todo
es inquietante en esta pro-
puesta. S.M.B. Pg. 51

RÓZSA: Concierto para VIVALDI:


violín. Concierto para La Senna festeggiante.
cuerdas. Tema, variaciones y YETZABEL ARIAS FERNÁNDEZ, MARTÍN
final. JENNIFER PIKE, violín. ORO, SERGIO FORESTI.
FILARMÓNICA DE LA BBC. LA RISONANZA.
Director: RUMON GAMBA. Director: FABIO BONIZZONI.
CHANDOS 10738. GLOSSA GCD 921513
Aunque centrado en el Con- Una extraordinaria versión
cierto para violín, el tercer que no tiene nada que envi-
volumen de la obra orquestal diar a la de Alessandrini para
posee el interés de incluir la Vivaldi Edition de Naïve,
dos partituras de Rózsa que acaso es un punto más
mucho menos divulgadas exaltada y de contrastes más
pero en absoluto menores. desmedidos. P.J.V. Pg. 72
J.M.V. Pg. 68

SCIARRINO: Macbeth.
OTTO KATZAMEIER, ANNA
RADZIEJEWSKA, RICHARD ZOOK,
SONIA TURCHETTA, THOMAS
MEHNERT. VOKALENSEMBLE NOVA.
KLANGFORUM WIEN.
Director: EVAN CHRIST.
2 CD COL LEGNO WWE 20404
Se trata de la aventura dra-
mática no sólo más ambicio-
sa de este autor en el campo
de la ópera, sino también del
mayor logro de Sciarrino en
el género dramático. F.R.
Pg. 69

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283-Pliego Estud_Actualidad de Discos 21/02/13 22:42 Página 47

DISCOS Año XXVIII – nº 283 – Marzo 2013

Rafa Martín
BADÍA

LARROCHA
ACHÚCARRO

Carlos Arrogante
JÁUREGUI SOLÉ PRISUELOS

EL PIANO ESPAÑOL

M
uchas novedades pianísticas protagonizadas por música y
músicos españoles se dan cita estos días. Empezando por
un par de recuperaciones muy interesantes. Por orden
cronológico, el recital de Tonadillas y Canciones amatorias de
Enrique Granados a cargo de Conchita Badía y Alicia de Larro-
cha (La Mà de Guido-Diverdi). Es una grabación histórica de
verdad, que ha ido y ha venido y que merece estar siempre dis-
ponible. Más moderna pero ya no menos histórica es la que Joa-
SUMARIO quín Achúcarro registró en su día de la Fantasía, op. 17 y la
Kreisleriana de Robert Schumann. Fue para la entonces revitali-
zada Ensayo, la firma mítica de Antonio Armet en la que años
ACTUALIDAD: antes se habían dado a conocer las grabaciones del gran Este-
ban Sánchez. Achúcarro grabó varios discos para Ensayo y aho-
El piano español . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 47 ra recoge éste la casa italiana La Dolce Volta (distribuida en
España por Harmonia Mundi), la de la Vespa rosa en su logo y
REFERENCIAS: que ya tiene en su escudería a otro grande, grandísimo: Aldo
Verdi: I vespri siciliani. F.F.. . . . . . . . . . . . . . . 48 Ciccolini. Adolf Pla, por su parte, aporta su grano de arena en el
necesario esfuerzo por mantener viva la maravillosa música de
Frederic Mompou y completa en La Mà de Guido la integral de
ESTUDIOS: su obra pianística en doble presentación: tal cual en cuatro com-
Matizaciones. Beethoven y Brüggen. J.T.S.. . . 50 pactos o con el añadido del libro L’etern recomençar en versión
Horror desde el ventanal. S.M.B. . . . . . . . . . . 51 catalana o castellana.
Teatralidad. Don Giovanni. A.R. . . . . . . . . . . 51 Dos mujeres deciden abrir su propio sello para ellas mismas,
con la idea de controlar todo el proceso y a la vista de las venta-
Baluarte de la resistencia. Cádiz. M.G.F.. . . . . 52 jas y los inconvenientes del caso: Eulalia Solé (www.eulaliaso-
le.com) y Judith Jáuregui (BerliClassics-Diverdi). La donostiarra
REEDICIONES: homenajea a Alicia de Larrocha con un disco que incluye la Sui-
Convicción natural. Schuricht. E.P.A.. . . . . . . 53 te española de Albéniz, los Valses poéticos de Granados y las
Cuatro piezas españolas de Falla. La barcelonesa propone una
Resumen vienés. E.P.A. . . . . . . . . . . . . . . . . . 54 selección de preludios y fugas de El clave bien temperado de
Universal: Historias de ópera. F.F... . . . . . . . . 55 Johann Sebastian Bach en las tonalidades que corresponderían a
las letras del apellido de su autor.
DISCOS de la A a la Z . . . . . . . . . . . . . . . . 56 Y en el terreno de la música de ahora mismo, Mario Prisue-
los propone el disco cuyo contenido había anticipado en distin-
tos recitales. Su título Visiones. Compositores para el siglo XXI. Y
DVD de la A a la Z . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 76 su contenido, obras de Mario Carro, Héctor Parra, Alberto Carre-
tero, Hermes Luaces, José Minguillón y Joan Magrané (Verso-
ÍNDICE DE DISCOS CRITICADOS . . . . . . . . 80 Diverdi).
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Giuseppe Verdi

I VESPRI SICILIANI

Como antes Rossini, un James Levine que aprove-


REFERENCIAS

grabada el 10 de mayo de nombres avalan felices resulta-


Bellini y Donizetti, Verdi 1969 en el Camden Theatre de dos: el protagonismo de Maria cha dos conjuntos de sobera-
escuchó el canto de sire- Londres y emitida por la BBC Callas, la Elena más completa no nivel, muy involucrados en
nas parisino donde, tras en febrero del año siguiente, que puede escucharse, capaz estas tareas profesionales (la
adaptar I lombardi como tras figurar en sellos dichos de soportar la tesitura terrible- Nueva Filarmonía y el John
Jérusalem, compuso ya “piratas” (Arkadia, Ponto), fue mente exigida a la que suma Alldis Coro) cuenta con una
directamente destinada a insertada en 2004 en el catálo- su singular temperamento dra- protagonista excepcional: Mar-
su Ópera Les vêpres sici- go Opera Rara, con el cuidado mático, la única en exponer al tina Arroyo. Pese a que necesi-
liennes, estrenada en la con que este sello efectúa sus completo la fascinante caden- te indulgencias por la manera
por entonces Academia publicaciones, sumando con cia escrita por Verdi a favor de tan poco lograda que saca
Imperial de Música en ello un nuevo valor añadido al Sofia Cruvelli (aunque la grie- adelanta el bolero, piedra de
1855 (luego vendrían el registro. Un magnífico trabajo ga calcule mal el fiato con el toque para una voz spinto
magno Don Carlos así de dirección, permite a Mario consecuente desliz) y la única como la suya, compensando
como los obligados dan- Rossi (el ballet está dirigido que tras el dramatismo de toda tal límite la voz, hermosísima e
zables para los estrenos fran- por Ashley Lawrence) al frente su parte puede plegarse a las inmaculadamente homogénea
ceses de Trovatore y Otello). de la disciplinada orquesta y sinuosidades del bolero final y el canto de una exposición
Aunque hubo de respetar las coros de la BBC, solventar, o pese a su otro desliz en el mi realmente magistral por enci-
condiciones del género grand- al menos reducir, las incapaci- bemol sobreagudo. En fin, una ma de un temperamento a
opéra (asunto histórico, esce- dades de un por lo demás pre- protagonista que da al perso- veces demasiado sobrio o
nas de masas, cinco actos con parado y trabajado cuarteto naje la estatura furibunda y tímido, si se compara con el
bailables), en Les vêpres los solista para enfrentarse con vengativa de la patriota junto a documento anterior dejado
personajes y en consecuencia sus respectivas responsabilida- la entrega de una mujer por Callas. Plácido Domingo,
su vocalidad son afines a la des (Jacqueline Brumaire, Jean ardientemente enamorada. A siempre un poco limitado por
trayectoria del maestro italia- Bonhomme, Neilson Taylor y su altura está el imponente algunas secciones de la com-
no: una soprano más bien dra- Ayhan Baran). Por tanto, con- Procida de Boris Christoff y plicada tesitura del papel (el
mática que repentinamente ha sigue que su escucha resulte casi también el interesante tenor afirmó que Arrigo es el
de cerrar su tarea con una tan informativa y testifical Monforte de Enzo Mascheroni, personaje que más problemas
página de complicada agi-
lidad, un tenor agudo de
fuerza pero con arranques
de delicado lirismo, un
barítono-padre con las
cualidades privadas y
públicas en conflicto aso-
ciadas a este tipo de perso-
najes inaugurado años
atrás con Nabucco y un
bajo de estatura vocal y
expresiva asociable a sus
tres anteriores compañeros
de aventura. Traducida al
italiano I vespri se estrenó
a finales de 1855 en Parma y como disfrutable. Un DVD un barítono de la época algo le reportó), espléndido de voz,
como tal emprendió una irre- captado en Ámsterdam en ninguneado por rivales de más musicalísimo y con variado
gular carrera en escenarios de 2010 recoge también la ver- atractiva e inmediata proyec- fraseo, apasionado y volunta-
todo el mundo. Olvidada sión francesa de esta ópera ción. El Arrigo de Giorgio rioso hasta se atreve con la
durante decenios, resurgió en verdiana asimismo muy al Kokolios-Bardi, sin poder asi- exigidísima nota aguda del
Alemania a finales de los pasa- completo, pero la desnuda y milarse a estos compañeros, Addio en el duettino del acto
dos años cuarenta aligerada sobre todo disparatada pro- cumple sin hacer el ridículo V que Verdi define como
con cortes (a menudo el del ducción de Christof Loy, de porque la voz responde de “melodía”. Sherrill Milnes
ballet Las cuatro estaciones una crueldad gratuita al límite sobra a sus (un poco reduci- posee los medios de Monforte
que alcanza casi la media hora de lo soportable, minimiza un das) intenciones. En el foso, aunque los emplee intermiten-
de duración), práctica que se interés que no acaba por ele- una batuta ejemplar, modélica temente acertado para definir
hizo habitual seguidamente; la var una digna dirección (Paolo en planteo y resultado: Erich un personaje que merecería
RAI del cincuentenario de la Carignani) y un cuarteto solis- Kleiber, al que sólo se le pue- mayor profundidad y variedad
muerte del compositor no la ta con solícita disposición y de echar en cara los cortes sicológicas. Asimismo, Rugge-
tuvo en cuenta y sí el Maggio mejor rendimiento (Barbara efectuados en la partitura. Esta ro Raimondi sale adelante
Fiorentino de ese 1951; la pri- Haveman, Burkhard Fritz, Ale- versión, “pirateada” continua y como un Procida que, sin
mera versión oficial de estudio jandro Marco-Buhrmester, abundantemente, acabó por embargo, nos permite imagi-
hubo de esperar a 1973, mien- Bálint Szabo) en el apartado fortalecerse sonoramente, tras nar con un mayor y más oscu-
tras que cuatro años atrás actoral que en el canoro. una mejora aportada por el ro colorido de bajo y un mejor
merecía por parte inglesa una Dejando de lado la depu- sello Diva, gracias a Testa- aprovechamiento dramático
cuidada recuperación cantada rada lectura en alemán de ment, aunque esta definitiva del papel. En el resto del equi-
en el original francés. Esta 1951 con dos titanes, Helge edición no incluya la obertura po, con papeles en proporción
citada lectura merece por esa Rosvaenge en Arrigo y Hein- de la ópera y sí lo hagan las bastante menores que los cua-
decisiva consideración un rich Schlusnuss en Monforte precedentes ediciones. tro cantantes que dominan el
puesto importante en la disco- (Myto), en la primavera floren- La grabación RCA de 1973, cotarro, destaca la Ninetta de
grafía. Les vêpres siciliennes tina de ese mismo año, tres dirigida espléndidamente por Maria Ewing, el Roberto de
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James Morris, el Daniele de yen en otros colegas en com- tro bien coloreado que se tura boloñesa que viene
Leo Goeke, el Vaudemont de petencia como desde luego debilita un tanto en las notas amparada por la dirección de
Richard van Allan y el Tebaldo Domingo, así como Mario altas, pero que dice muy bien Chailly muy atenta su conteni-
de Kenneth Collins, en otras Ortica o incluso Kokolios-Bar- el texto y canta con aprecia- do dramático y a reflejar por
ocasiones titulares de primeros di. Cheryl Studer sigue a raja- bles intenciones. Carlo Taglia- lo tanto las motivaciones ínti-
cometidos. tabla las minuciosas indicacio- bue fue un gran barítono de mas de los personajes aunque
En 1989 Riccardo Muti lle- nes de Muti y su voz es bella y filiación verdiana, estatura que sin dejar de lado los instantes
vó I vespri siciliani (o sea, dotada (algo menos en la zona aún mantiene en esta ocasión de mayor espectáculo escéni-
también cantada en italiano) a grave tan exigida para tantos pese a encontrarse ya, con 57 co. Coro y orquesta suenan
la Scala milanesa, objeto de momentos de la parte de Ele- años, en la recta final de su convenientemente apoyando
grabación audio (EMI) y vídeo na), pero transmite la incómo- carrera. El Procida de Boris la labor de los cuatro solistas
(VL Klassic). Una producción da sensación de que todo está Christoff resulta aún más que, al menos, bajo la unifica-
de Pier Luigi Pizzi, elegante, expuesto y cantado sin que imponente que cuatro años dora batuta cantan todos el
respetuosa, sencilla y conve- una creíble (o convencida) atrás en Florencia. No hay fra- mismo Verdi. Susan Dunn, de
niente, ambientada en la épo- motivación interior la sustente. se que el impresionante bajo carrera efímera tanto o más
ca de su composición y cuya Giorgio Zancanaro suple una no resalte, no cincele con un que la de Cerquetti, tiene
esencia mantuvo el regista voz dotada pero no precisa- presencia y potencia ejempla- como ésta suficiente material
milanés en sucesivas represen- mente atractiva, con un canto res en personaje que, para col- para ser una relevante Elena
taciones que, asimismo, fue- y una concepción de plausi- mo, parece hecho a medida de siempre disminuida y apurada,
ron captadas e incorporadas al bles resultados, mientras que su agobiante y arrolladora per- desde luego, en la trampa final
catálogo videográfico: Busetto el Procida de Ferruccio Furla- sonalidad. de la molesta siciliana, pues es
2002 en Dynamic (Amarilli netto impresiona por el volu- En 1986 el Comunale de así como el compositor define
Nizza, Renzo Zulian, Vladimir men y colorido en su uniforme Bolonia bajo la dirección del al bolero. Dunn se luce en
Stoyanov, Orlin Anastassov y capacidad de caracterización. entonces titular Riccardo puntuales momentos, como el
la batuta de Stefani Ranzani) y Mario Rossi en la RAI de Chailly (DVD NVC ARTS) de Arrigo, ah parli a un core
Parma 2010 en Cmajor (Dessì, Turín de 1955 (Myto) encuen- ofreció unas funciones que (sin resolver del todo la
Armiliato, Nucci, Giacomo tra un buen soporte instru- permitieron a la obra verdiana cadencia) y en otros pasa un
Prestia y Massimo Zanetti en mental y coral y un sólido instalarse por primera vez en poco como de puntillas, siem-
foso). Muti, está bien claro, cuarteto canoro. Comenzando el catálogo visual. Se encargó pre alardeando de una impor-
realiza una lectura de ánimos con la esplendorosa Elena de el montaje a uno de los direc- tante, cálida y bellísima dota-
toscaninianos, con excelente Anita Cerquetti, una de las últi- tores de escena italianos más ción instrumental. Tal como
arquitectura, tempi vivaces, mas y grandes sopranos dra- prestigiosos: Luca Ronconi, suena la del Arrigo de Veriano
dinámicas contrastadas, ata- máticas a la italiana, de carrera quien prescindió del ballet y Luchetti, hermosura tímbrica
ques agresivos, es decir, unas lamentablemente corta. Una pintó una Sicilia de lujuriosa unida a un cuidado por el
Vespri llenas de vida, energía y voz formidable desde cual- vegetación, respetuosa con el matiz y el canto que puede
fortaleza aunque no olvide la quier ángulo a describir, don- contenido de la ópera, con un redimirle de una parte en prin-
cipio ajena a unas
posibilidades dema-
siado líricas para el
papel como son las
suyas y que pone de
manifiesto en puntua-
les situaciones. Eleva
el nivel desde luego
el generoso Monforte
de Leo Nucci y el
punzante Procida de
Bonaldo Giaiotti, más
efectivo a medida
que va calentando
motores. Este bajo
existencia de momentos líricos de el calificativo de “suntuoso” udinés es quien más
de luminoso esplendor, instan- se impone sobre cualquier constancias ha dejado
tes que la batuta sabe desta- otra adjetivación. Como tal registradas del perso-
car. Maneja un buen coro y la sonido viene acompañado de naje. A destacar que
excelente orquesta que estaba un empuje vocal de similar Ninetta es una joven-
modelando, además, a su gus- calibre, evidencian que la císima Anna Caterina
to y disfrute. El problema es el soprano merece catalogarse Antonacci.
reparto que, en principio, no como una entidad vocal esen- tufillo algo perceptible a pro- Aisladamente, han dejado
está a la altura de los plantea- cialmente verdiana. Le falta ducción reducida de medios y testimonios en discos de diver-
mientos directivos. Chris algo de la imaginación exposi- en la que parece plantear una sos catálogos live dignos de
Merritt no está mal elegido tiva de otras sopranos que recreación de la manera en ser recordados (todos en italia-
para la incorporación de Arri- suplen así las carencias instru- que en la época se representa- no), las Elenas de Antonietta
go si se piensa en quien estre- mentales de punto de partida, ba esta ópera. Un concepto Stella, Leyla Gencer, Montse-
nó el papel: Louis Gueymard, como ocurre, poniendo un que a la postre funciona y que rrat Caballé, Raina Kabaivans-
un émulo de Adolphe Nourrit ejemplo muy esclarecedor, convierte a esta lectura, visual- ka o Margherita Roberti; Arri-
y Gilbert Louis Duprez, los con Renata Scotto que ha deja- mente hablando, en una de las gos, tan diferentes, de Nicolai
tres tenores como el nortea- do en vivo dos Elenas muy de mayor recomendación, sin Gedda, Gianni Raimondi,
mericano selectos cantantes atendibles, una con Gianan- olvidar las varias anteriormen- Mario Filippeschi o Pedro
rossinianos. El problema de drea Gavazzeni en la Scala te citadas de la que es respon- Lavirgen; llamativos Monfor-
Merritt es que, si bien tiene 1970 (Myto), otra con Muti en sable Pizzi. Pero Bolonia gana tes, de Cornell McNeil, Giu-
registro (incluido un despren- Florencia 1978 (Gala), respec- a Busetto y a Parma, pese a seppe Taddei, Giangiacomo
dido re bemol sobreagudo), tivamente apuntalada por dos posibles y ciertas matizaciones Guelfi y Aldo Protti; y Procidas
carece del colorido, anchura y inolvidables Monfortes, Piero individuales, en la mejor del calibre de Giulio Neri o
volumen asociados a un tenor Cappuccilli y Renato Bruson. redondez y rendimiento del Nicola Rossi-Lemeni.
verdiano de estas característi- Junto a Cerquetti, Mario Orti- cuarteto central. De ahí que se
cas, requisitos que sí conflu- ca es un sonoro Arrigo de cen- destaque esta ejecución. Lec- Fernando Fraga
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Frans Brüggen

MATIZACIONES
barroco las instruccio- modernizados. A pesar de que (Adagio de la Cuarta). Por lo
nes dadas en los Brüggen apuesta con acierto general, los principios interpre-
diversos tratados per- por una sección de cuerda bas- tativos historicistas suelen fun-
miten una considera- tante nutrida (9/8/6/6/3), ésta cionar mejor en las Sinfonías
ble libertad (los tempi deja al descubierto su inevita- Primera y Segunda que en las
pueden ser modera- ble fragilidad frente a los duros restantes. Como ustedes saben,
dos —a la alemana— y agresivos ataques de las la Heroica, la Pastoral y la
o extremos —a la ita- trompas o los no siempre fáci- Novena pulverizan muchos de
liana—, el fraseo pue- les de empastar golpes de tim- los criterios estilísticos preesta-
de ser más ornamenta- bal (excesivamente presentes blecidos. Y como en la mayo-
do —a la francesa—, en la Séptima y en la Octava). ría de las integrales con instru-
se admiten algunas Los motivos de este desequili- mentos de época, son precisa-
formas de improvisa- brio son ya conocidos: las mente estas tres sinfonías las
ción, distintas solucio- cuerdas de tripa, la barra armó- más controvertibles. La Tercera
nes de articulación, nica menor, el alma más fina… carece de ese heroísmo del
una cierta diversidad Obviamente, comparada que habla su título (la aérea y
en las combinaciones con las orquestas modernas (y grácil Marcha Fúnebre raya lo
BEETHOVEN: Sinfonías. instrumentales…). En cambio, teniendo en cuenta que éste es decorativo y el Finale también
REBECCA NASH, soprano; WILKE TE los criterios musicológicos el repertorio matriz de agrupa- resulta demasiado festivo y
BRUMMELSTROETTE, mezzo; MARCEL aplicados al repertorio román- ciones como la Filarmónica de contrastante). La Sexta es, a
BEEKMAN, tenor; MICHAEL TEWS, bajo. tico constriñen demasiado al Viena, la Sinfónica de Chicago pesar de una bien descrita tor-
LAURENS COLLEGIUM & CANTORIJ, intérprete. No deja de sorpren- o el Concertgebouw), la menta y de un luminoso Alle-
ROTTERDAM. ORQUESTA DEL SIGLO der, pues, que algunos ele- Orquesta del Siglo XVIII juega gretto final, un festival de dan-
XVIII. Director: FRANS BRÜGGEN. mentos de esta metodología con considerables desventajas, zas populares con un Andante
5 CD GLOSSA GCDSA 991116 hayan calado, aunque con las ya que, a pesar del interés que molto mosso injustamente fru-
(Diverdi). 2011. 358’. DDD. N PN lógicas reservas, en la visión sus particulares coloraciones gal. Y la Novena es la más dis-
general de estas obras (Jan- despiertan en numerosos pasa- cutible de todas: Brüggen se

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l primer director en llevar sons y Rattle, sin ir más lejos, jes y de la musicalidad y finura halla demasiado preocupado
al disco una sinfonía beet- han manifestado su interés por del director, la agrupación sue- por los detalles tímbricos,
hoveniana con criterios los procedimientos concretos na —repito, comparativamente dinámicos y de articulación
historicistas fue Franzjosef del flautista y director). hablando— sin demasiado fue- como para arrojar una imagen
Maier con su Collegium En esta nueva integral, gra- lle y sus trazos se antojan general de integridad. El Ada-
Aureum. Aquella experimental bada en Rotterdam en octubre excesivamente finos… Todo gio molto e cantabile es abso-
Heroica fue publicada a de 2011, Brüggen matiza, desti- ello resta aliento visionario y lutamente intrascendente —no
mediados de los 70 por la y aquilata los principios rebeldía al visionario y rebelde sólo por su rapidísimo y fluc-
BASF/Harmonia Mundi. Llega- expuestos en la antigua de Phi- Beethoven y sitúa su música tuante tempo— y el Finale es
da la década de los 80, Monica lips, ya en origen, mucho más en un marco temporal tan bastante caótico —la orquesta
Huggett/Roy Goodman (Nim- templados que los de sus opo- ambiguo (demasiado heredero y el débil, aunque no peque-
bus, 1982-1988) y Frans Brüg- nentes. De hecho, se sirve de de ciertos estilemas barrocos) ño, coro son claramente insufi-
gen (Philips, 1984-1992) tempi bastante más liberados como impreciso, contradicien- cientes. En cuanto a los solistas
emprenden por vez primera la de prejuicios históricos que sus do, a veces, el propio carácter permítanme lanzar una pre-
realización de una integral, colegas de corriente y que revolucionario de la música gunta al aire: ¿Con base en qué
dentro de las mencionadas otros de diferente gremio, aun- del de Bonn. Con la reducción criterio filológico se ha selec-
premisas instrumentales e que con parecidas preocupa- casi total de vibrato, ciertos cionado a un grupo de voces
interpretativas. Poco después ciones restauradoras (Chailly). pasajes de la cuerda producen tan pequeñas y rupestres? El
vendrían los Norrington, Gar- También su Orquesta del Siglo un “efecto acordeón” que, en cuarteto participante en el
diner o Hogwood, que com- XVIII se destaca por encima de mi imaginario personal, suena estreno comprendía lo mejor
pletarían sus respectivos ciclos la gran mayoría de sus compe- a cualquier cosa menos a Beet- de cada cuerda en la escena
con mayor celeridad que el tidoras por lucir unos timbres hoven (esto sucede —es un vienesa contemporánea. Son-
holandés. Como ya saben, este más sedosos y cálidos. Hay solo ejemplo— en el mi bemol tag y Unger eran divas de fama
tipo de ejecuciones de las Sin- mucho nivel, por ejemplo, y el re en unísono de los clari- internacional y serían dedicata-
fonías de Beethoven se carac- entre las maderas: Lisa Bezno- netes y el quinteto de cuerda rias de papeles protagonistas
terizan por unos tempi mucho siuk en el primer atril de flau- en la denominada “llamada del en óperas de Weber —la pri-
más rápidos y contrastantes tas, Eric Hoeprich en el de cla- destino” del primer tiempo de mera— y de Donizetti y Bellini
(en atención a las polémicas rinetes y Frank de Bruine en el la Quinta). —la segunda. Haizinger padre
indicaciones metronómicas del de oboes —aunque el solo de En estas interpretaciones fue un muy admirado intérpre-
compositor), un vibrato escru- este último en el Allegro con de Brüggen y la Orquesta del te de Florestan y Seipelt era el
pulosamente controlado y una brio de la Quinta resulte, segu- Siglo XVIII —basadas en la primer bajo de la compañía del
notable rusticidad en los tim- ramente por instigación del publicitada edición corregida Theater an der Wien. En el
bres, agudizada en ciertos director, desconcertante. Sin de Jonathan del Mar (1984- presente registro los caballeros
pasajes con aires de danza, embargo, creo que la entidad 2000)— hallamos buenas dosis ensalzan la labor de las discre-
siempre enfocados desde una tímbrica de la Orquesta del de gallardía, nobleza y perso- tas damas.
perspectiva casi folclórica. En Siglo XVIII se amolda mucho nalidad (Allegro molto de la A pesar de la Novena y de
mi opinión, estos previsibles mejor a Haydn y Mozart que a Segunda, Allegro ma non trop- todo lo dicho, si desean tener
argumentos empiezan a ser ya Schubert y Beethoven. Soy de po de la Cuarta, Finale de la una integral de las Sinfonías
tópicos y demasiado reduccio- los que piensan que, en este Quinta, Allegro vivace e con de Beethoven con criterios
nistas y opresores. Y, además, último repertorio, los instru- brio de la Séptima, etc.) pero, historicistas e instrumentos de
producen un efecto contrario mentos originales son más que también, encontramos dinámi- época, es muy posible que
al resultante de la aplicación una solución un problema aña- cas chiclosas y manierismos ésta sea la opción más reco-
de los criterios históricamente dido. El equilibrio es más com- diversos (Larghetto de la mendable.
informados en autores más plicado que en las orquestas de Segunda) o acentos enfáticos y
antiguos. En el repertorio instrumentos modernos o caprichosos aires danzantes Jesús Trujillo Sevilla
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Jakub Hrusa

HORROR DESDE EL VENTANAL


rianos, el ambiente “góti- cambio de localización, el ges- dor y narrativo, que pone en
co”, son muy adecuados tus de cada personaje, inclui- nuestros labios la miel del mis-
para esta ópera. Como dos los “aparecidos” (¿acaso terio, lo canta el tenor que
demuestra Jonathan Kent tienen gestus social los seres de hace Quint; Pears, en su día).
en este DVD que ahora otro mundo?). Es una de las óperas de
comentamos, ese icono no El reparto es espléndido, cámara de Britten, como La
es obligatorio ni fatal. Vale media docena de intérpretes violación de Lucrecia o Albert
este otro: los años cincuen- sensacionales. Uno de ellos, Herring. Trece instrumentistas
ta del siglo XX, los años en ya lo dijimos, es un niño que que nunca se fingen gran con-
que Britten compuso y todavía no es un adolescente, junto ni pretender crear una
estrenó esta ópera, una de y esa es una de las dificultades atmósfera sinfónica. La direc-
las mayores del siglo, pese de esta ópera, aquí muy bien ción resulta menos sencilla en
a su economía de medios. resuelta. La sueca Miah Pers- un caso así por la cantidad de
Kent es una de esas men- son es aquí lo contrario de la detalles y matices propios del
tes teatrales que enriquece Poppea de Barcelona que camerismo, donde el músico
lo que toca, y su base aquí comentábamos hace poco. no puede refugiarse “en la
es la dirección de actores Qué versatilidad, para conver- familia”. El joven director che-
(asombroso Thomas Par- tirse ahora en esta institutriz co Jakub Hrusa, estrella ascen-
fitt, un niño de doce años, pacata, afeada, con sus com- dente o ya ascendida, domina
en el papel de Miles) y la plejos y obsesiones. La voz la situación y establece compli-
BRITTEN: The turn creación de un ambiente, en maravillosa de Miah Persson cidad entre el grupo musical y
of the screw. MIAH este caso con Paul Brown. El domina esta ópera con su la propuesta escénica de Kent
PERSSON (La institutriz), ventanal es punto de perspecti- bello timbre, con la potencia y Brown. Éste es uno de los
TOBY SPENCE (Quint), SUSAN BICKLEY va, mas también ámbito de inti- de la voz que crece hacia el secretos de que las cosas fun-
(Mrs. Grose), GISELLE ALLEN (Miss midad que protege, pero al forte y se eleva al agudo con cionen en el teatro lírico: esa
Jessel), JOANNA SONGI (Flora), mismo tiempo es un bastidor naturalidad que provoca esca- complicidad. No siempre unos
THOMAS PARFITT (Miles). que se hace lago, que se hace lofrío, con la construcción buenos músicos tienen razones
FILARMÓNICA DE LONDRES. Director techo, que acoge, abarca, compleja de un personaje ino- para respetar tanto la escena a
musical: JAKUB HRUSA. Director de incluso amenaza. El pequeño cente y oscuro. Probablemen- la que sirven. Aquí, sí. La tarea
escena: JONATHAN KENT. ámbito de acción es un peque- te, uno de los grandes papeles de Hrusa y el grupo surgido de
Escenografía y figurines: PAUL ño escenario giratorio dentro de esta enorme cantante, que la Filarmónica de Londres no
BROWN. Director de vídeo: de otro de movilidades eficaces ha sido Fiordiligi, Condesa, es sencilla, pero es grata, por-
FRANÇOIS ROUSSILLON. en las transiciones entre las Gretel, Sophie… Toby Spence que lo que sucede en escena
FRA MUSICA 770002 003114 numerosas y breves escenas. hace uso de su voz de tenor tiene legitimidad. Todo casa,
(Harmonia Mundi). 2011. 133’. N PN La definición del ahogo, la lírico con capacidades ligeras todo funciona. Magistral.
sugerencia de lo ambiguo, la para añadir una excelente Con ésta podemos contar
angustia de la protagonista construcción de Quint, “perso- ya una media docena de ver-

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s inolvidable La vuelta de innominada, la turbación y lo naje fantasmal” que, en pala- siones de la ópera en DVD,
tuerca de Luca Ronconi turbador de los niños, la pers- bras de Miah Persson, sorpren- acaso haya más. Destaquemos,
que vimos en La Zarzuela pectiva de lo fantasmal y lo de porque no actúa como un de antes, la de Stuttgart
en los noventa. Era el icono erótico: todo es inquietante en aparecido, esto es, como el (Steuart Bedford, puesta de
indiscutible, en muchos senti- esta propuesta, de acuerdo aparecido habitual de las pelí- Michael Hampe, con Helen
dos equivalente al del esplén- con el texto de James, Piper y culas de terror. Bastante más Field, Arthaus, una versión
dido film The innocents, de Britten, y nada es contundente breve, el papel del otro ser de “muy Ronconi”), el film de la
Jack Clayton, que adaptaba a ni definitivo. No es una ópera ultratumba, Miss Jessel, BBC dirigido por Katie Mitchell
Henry James con una fidelidad “de miedo” (¿las hay?), sino adquiere igual nivel artístico (Lisa Milne, City of London,
considerable… aunque sabe- una transposición de una obra en la voz de Giselle Allen. Sor- batuta de Hickox, Opus Arte)
mos que la narrativa ambigua de James, que como buen prendente la veracidad y el y, en fin, la puesta de Luc
es muy poco adecuada para poeta de la narración se halla- calor que imprime la veterana Bondy con Mireille Delunsch a
verse en teatro o en cine, don- ba mejor en lo prometedor del Susan Bickley al papel del partir de una función del Festi-
de todo es corpóreo (“está viaje que en la llegada. La fide- ama de llaves. En cuanto a val de Aix-en-Provence (Mah-
ahí”) y bastante definido. lidad de Kent y Brown es la de Joanna Songi, en Flora, hay ler Chamber, con Daniel Har-
Como reclamaba alguien ante la imaginación creativa, lejos que decir lo de siempre: es ding, Bel Air). La dirigida por
cierta pieza en que una dama del ruido que oculta los senti- una línea plena de soprano, Hrusa y Brown, protagonizada
habla con sus muertos: que el dos y que se adueña a menu- no de una niña. En fin, ya nos por una maravillosa Miah Pers-
autor nos aclare si esta señora do de los escenarios de hoy. hemos referido a Thomas Par- son, será desde ahora una refe-
está loca o es que de veras Es asombroso ver, una escena fitt, con lo que completamos rencia imprescindible.
habla con muertos. Caramba. tras otra, cómo resuelven este pequeño reparto de seis
El icono de los tiempos victo- ambos las situaciones, cada personajes (el Prólogo evoca- Santiago Martín Bermúdez

Yannick Nézet-Séguin

TEATRALIDAD

R
MOZART: Don Giovanni. (Don Ottavio), JOYCE DIDONATO MAHLER CHAMBER ORCHESTRA. espira teatralidad esta ver-
ILDEBRANDO D’ARCANGELO (Don (Donna Elvira), LUCA PISARONI Director: YANNICK NÉZET-SÉGUIN. sión concertante, impul-
Giovanni), VITALI KOVALIOV (Leporello), MOJCA ERDMANN 3 CD DEUTSCHE GRAMMOPHON sada desde el podio por
(Commendatore), DIANA DAMRAU (Zerlina), KONSTANTIN WOLFF 4779878 (Universal). 2011. 174’. DDD. el joven y aprovechado cana-
(Donna Anna), ROLANDO VILLAZÓN (Masetto). VOCALENSEMBLE RASTATT. N PN diense Nézet-Séguin. Su batu-
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ESTUDIO

tienen, prendidos de la rec- vulgares. Ciertos toques de más elástico y dúctil el segun-
toría, una continuidad dra- gola no perjudican su emisión. do, que delinea un Leporello
mática muy conveniente, Lo mejor es Il mio tesoro, can- correcto, justo de comicidad,
acentuada por el buen uso tado con arrojo y cierta fiere- que no de bufonería, con una
del sforzando. Pero le za, ajustadas las agilidades y buena aria del Catalogo. Su
ponemos algunos reparos. con la temible y extensa volata colega ha mejorado mucho en
En la obertura, por ejemplo, realizada en un solo aliento. la parte principal desde que
con ese afán de los moder- ¡Hay que ver cómo recuerda tuviéramos ocasión de escu-
nos de acelerar indiscrimi- su timbre al del Domingo chársela en teatro hace tres
nadamente, se pierden líne- joven! temporadas. Es más flexible
as de canto, que quedan Fiereza, y mucha, la que ahora, más elegante y dice con
oscurecidas por unos vien- despliega Diana Damrau en su más finura el recitativo; capea
tos muy contundentes. En el aria di furore Or sai chi l’ono- con soltura la zona aguda y se
acompañamiento de Dalla re, con catorce la naturales defiende sin problemas en los
sua pace se le ve demasiado agudos como catorce soles y graves, mientras el centro, que
ta, apoyada en una inspirada y complaciente, en cambio, con una escalada no escrita al re5. no es bello y suena con fre-
bien equilibrada Mahler Villazón, que canta a tropezo- Vibrante, decidida, penetrante. cuencia áspero, es fornido y
Chamber Orchestra, es vital, nes. El Trío de las máscaras Claro que su voz, de lírico- rotundo. Intenta cantar refina-
animada, bien proporcionada suena muy fuerte, nada sutil. ligera, de mucho metal es ver- damente la Serenata, pero
de tempi, por lo común lige- Por supuesto que hay dad, igual sería más adecuada resulta un tanto artificioso.
ros, excelentemente concerta- momentos muy felices, como para una Zerlina (una Susanna Está muy sólido en su enfren-
da. En ciertos aspectos sigue la el cuarteto Non ti fidar, o de Bodas mucho mejor, sin tamiento con la estatua del
estela de la de Abbado de misera o el sexteto Sola, sol in duda), que es aquí una sopra- Finale II.
1998, también en vivo y tam- buio loco. Y el Finale II, la no en exceso leve, aniñada, El Comendador de Kova-
bién DG —aunque con escena escena del Comendador, apa- tipo soubrette, Mojca Erdmann, liov es digno, sin más. A la
de Peter Brook— y con la mis- rece bien construido desde el que sale del paso con decoro. voz, que nos recuerda algo a la
ma orquesta, pero la del italia- terrorífico acorde de séptima Impecable la camaleónica Joy- del histórico Kurt Boehme, le
no se nos antoja más aérea, disminuida, con una satisfac- ce DiDonato, una mezzo muy falta redondez y amplitud,
mediterránea, de línea más toria distribución de tempi, lírica con ribetes sopraniles. Su pero mantiene el tipo y se inte-
fina, y tenía un Don —Simon acentos y volúmenes. timbre, pese a todo, tiene gra con acierto en el trío. Wolff
Keenlyside— de voz más bari- Los cantantes componen metal, es consistente, y goza es un Masetto lírico, cumplidor
tonal, más maleable, más ade- un equipo en general bien de evidente punch. Se defien- y eficaz. En el continuo maneja
cuada, bien que la dicción de ensamblado y conjuntado, de bien por arriba, cantando resueltamente el fortepiano
D’Arcangelo sea, como es lógi- aunque a nuestro juicio desen- sin pestañear una página tan Benjamin Bayl, que hace unas
co, más auténtica. tona algo Villazón, que no está comprometida como es Mi tra- semanas dirigió con fortuna
Nézet-Séguin da cierta en estilo. Cierto es que a Don di, en la que, tras un recitativo Agrippina de Haendel en
libertad a sus cantantes — Ottavio le viene bien una voz magníficamente dicho, Oviedo. La grabación es muy
como ya hicieran en el pasado lírica más robusta de lo habi- demuestra dominar la colora- buena y se escucha todo con
otros maestros, así Mackerras tual para sacar al personaje de tura y estar en posesión de un claridad y adecuada perspecti-
o Jacobs— para adornarse de su acostumbrado linfatismo, muy buen sentido para las va. Con ella inicia Deutsche
vez en cuando y practicar pero siempre que entone con transiciones y ligaduras entre Grammophon una serie de sie-
libremente las apoyaturas; de justeza. No está muy fino el periodos. te en la que se contendrán las
manera bastante discreta, esa tenor mejicano en la primera D’Arcangelo y Pisaroni tie- principales óperas mozartianas
es la verdad, y en general les aria y sus recitativos, dentro de nen quizá instrumentos dema- según vayan siendo interpreta-
proporciona el lecho idóneo, una general y bien vista flui- siado similares de bajo cantan- das en Baden-Baden.
de tal forma que parecen dez, excelentemente contrasta- te. Más cavernoso, oscuro y
cómodos y asentados y man- da por la batuta, son un tanto duro de emisión el primero, Arturo Reverter

Víctor Pablo Pérez

BALUARTE DE LA RESISTENCIA
FRANCISCO SANTIAGO (Oficial inglés 2º, sobre el asedio de Cádiz por año 1886. Es una de las obras
Fraile 2º). CORO DE LA COMUNIDAD DE las tropas napoleónicas hacia capitales del músico madrileño
MADRID. SINFÓNICA DE GALICIA. Direc- 1812, mientras el pueblo, con- y pertenece al momento cum-
tor: VÍCTOR PABLO PÉREZ. vocado en cortes, se daba la bre de sus facultades creado-
DEUTSCHE GRAMMOPHON primera Constitución que tuvo ras, no olvidemos que cuatro
0028947648963 (Universal). 2008. 62’. España. meses antes había dado a
DDD. N PN El estreno de Cádiz, zar- conocer La Gran Vía. La zar-
zuela en dos actos cuyos auto- zuela Cádiz es en realidad un

I
rrumpe en el mercado dis- res, Chueca, Valverde y Javier sainete, y como ya hemos
cográfico una grabación de Burgos en el libreto, titula- dicho, fue un éxito, aunque su
esperada y dilatada su apari- ron como episodio nacional fortuna quedó marcada desa-
ción demasiado tiempo. cómico-lírico dramático, influi- gradablemente con los aconte-
Hablamos de la zarzuela dos probablemente por el epi- cimientos del 98, constituyen-
CHUECA Y VALVERDE: Cádiz. La grabación se efectuó sodio de Galdós de ese título, do una triste ironía, la alegría
Cádiz. ISABEL REY (Curra), JOSÉ BROS en el Teatro Auditorio de San despertó extraordinaria expec- y el carácter avasallador de su
(El Rubio), ANA IBARRA (Una mamá, Lorenzo de El Escorial en sep- tación y lo muestra el hecho música se convirtieron en los
Una negrita), CARLOS BERGASA (Don tiembre de 2008 y supone en de que en la reventa se llegó a mismos verdugos de aquella
Cleto, Lorenzo), EMILIO SÁNCHEZ (Un el mundo discográfico una pagar por una butaca quince España que la vio nacer. Con
negrito), LUIS ÁLVAREZ (Un ciego), première, que con intención o pesetas, cuando en Apolo ser todos los números de
SONIA GANCEDO (Señorita 1ª), VICTORIA sin ella se ha hecho coincidir estaría por el orden de las cua- Cádiz verdaderas joyas musi-
MARCHANTE (Señorita 2ª), GONZALO con el bicentenario de La tro o cinco, figurémonos lo cales, la marcha (pasodoble
BURGOS (Oficial inglés 1º, Fraile 1º), Pepa, pues su asunto versa que suponía esa cantidad el final del acto 1º), culminó
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ESTUDIO / REEDICIONES

sobre todas en la impresión de La obra tiene varias carac- patriota en Cádiz. Canción del ciego que confor-
la multitud. Ello fue su gloria y terísticas dignas de destacarse. Uno de los grandes logros ma el nº 9, que contiene las
su ruina a la vez: al compás de Es graciosa y movida y la par- de este impoluto registro es su famosas interrupciones y ono-
sus marciales y vibrantes fra- titura sólo va a recrear o los plasticidad al conseguir plas- matopeyas de Chueca y hace
ses marcharon nuestros solda- momentos patrióticamente mar en algunos de sus núme- las funciones del cuplé que se
dos en los dolorosos tiempos importantes o los de evoca- ros el colorido y ambiente del pueden añadir letras alusivas
de nuestra guerra de Cuba y ción costumbrista, en este caso cuadro goyesco. A ello han tanto a la vida cotidiana, a la
Filipinas. Se la maldijo como da cabida a una serie de cua- contribuido dos de las voces situación política y a asuntos
exaltadora de la loca aventura dros costumbristas gaditanas más importantes de la lírica teatrales. El Coro de la Comu-
y se hizo de ella un símbolo en los que los protagonistas española actual y un buen nidad de Madrid está presente,
de la patriotería populachera. populares —El Rubio y Curra, plantel de comprimarios con prácticamente, en toda la obra,
Y en la reacción que siguió a y el pueblo en general— se buenas intervenciones vocales. bien empastado con una mag-
la catástrofe se la proscribió. describirán tipológicamente. Isabel Rey y José Bros de nífica intervención al igual que
Al conjuro de la guerra de Se trata realmente de una obra peculiar gracia y excelentes en la Orquesta Sinfónica de Gali-
Marruecos fue resucitada por coral. Musicalmente el coro el dúo de Curra y El Rubio, a cia logran un cuadro vistoso y
Primo de Rivera y puso de representa la fuerza que aglu- ritmo de calesa, pareja digna solemne con la mítica marcha
moda la ya histórica marcha y tina a los personajes y de de la novela de Armando Pala- a ritmo de pasodoble (nº 5) y
con ella la zarzuela que la dio hecho el pueblo es el persona- cio Valdés, Los majos de en el 2º acto con la Marcha de
origen. Hoy ciento veintiséis je mejor perfilado. Chueca Cádiz. Les acompañan Carlos la Constitución (nº 10). Sobre-
años después del estreno el puso a Cádiz una de sus más Bergasa como Lorenzo, Ana saliente la labor directorial de
patrioterismo exaltado está en bellas partituras, rebosante de Ibarra en uno de los números Víctor Pablo Pérez que consi-
franca decadencia. La ausencia inspiración, de color local, de más entrañables de la obra, gue el equilibrio musical que
de esta zarzuela en los escena- ambiente de época, bullan- por su delicadeza, poder cari- la obra exige: El patriotismo,
rios también se ha hecho guera y sarcástica. Su música caturesco y riqueza instrumen- mezclado con el buen humor
patente. Quizás las razones se adapta al momento históri- tal junto a Sonia Gancedo y y el natural alegre y optimista
expuestas y la compleja esce- co y al rincón andaluz, expre- Victoria Marchante, en la Pol- del pueblo gaditano. No hay
nografía y acción que da pie a sando con acierto las situacio- ca de los ingleses (nº 7); Emilio obra de Chueca que no tenga
números episodios hayan con- nes más varias; y es que don Sánchez en el tango habanera algo nuevo. La espera ha
tribuido a ello. Recuerdo la Federico estuvo ligado siem- con el Coro y danza de los merecido la pena.
última vez que fue vista en pre a los ideales de la multitud negritos (nº 8), y la interven-
otoño de 1996. y fue satírico en La Gran Vía y ción de Luis Álvarez en la Manuel García Franco

Carl Schuricht

CONVICCIÓN NATURAL
Orquesta Sinfónica de la Radio los madrileños de la importan- cualquier artificio, con un apa-
de Stuttgart entre los años 1951 cia del entonces rechazado sionamiento y fuoco que no
y 1966. Los archivos de la SWR Brahms y cuyo testigo fue conoce la retórica ni el falso
conservan 125 grabaciones de recogido brillantemente por trascendentalismo. A destacar
este director con la orquesta Argenta, discípulo de Schu- también una Quinta de Schu-
de la emisora, registros que ya richt). En 1950, con 70 años, bert y una Renana de Schu-
empezaron a publicarse en aceptó finalmente el puesto de mann (ambas de 1960) autén-
años pasados, algunos comen- director invitado permanente ticas marcas de la casa, de
tados en estas páginas, y que de la Sinfónica de la Radio de lirismo, brío y musicalidad de
ahora han aparecido en un pri- Stuttgart, conjunto con el que altos vuelos (dudo mucho que
mer álbum de 20 CDs (más un permaneció prácticamente has- la Renana se pueda hacer
DVD, Hänssler 93140), com- ta su muerte a los 86 años y mejor), por no hablar de una
pletándose el lanzamiento con con la que hizo numerosos straussiana Doméstica (1960)
COLECCIÓN CARL este segundo volumen que conciertos y grabaciones, tanto que, sin alcanzar las cotas de
SCHURICHT II. ahora se reseña. Recordemos en vivo como en los estudios precisión ni el brillo de un
Obras de Beethoven, que Carl Schuricht fue de los de la emisora. Reiner, un Karajan o un Szell
Schubert, Schumann, Brahms, directores (con Furtwängler, Los diez CDs de este en esta misma obra, logra sin
Weber, Strauss, Wolf, Walter, Klemperer, Erich Klei- álbum contienen obras del embargo una convincente,
Chaikovski, Liszt, Reger, ber y Böhm) que, nacidos repertorio tradicional más idiomática, entusiasta y anima-
Debussy, Reznicek, Raphael y antes de fin de siglo, recibie- alguna incursión en la música da recreación cuyos matices
Oboussier. Ensayos de Brahms ron su educación interpretativa moderna, como pueden ver en expresivos la hacen incluso
y Wagner. SINFÓNICA DE LA RADIO en una época marcada a la vez la cabecera. De Beethoven más atractiva que las versiones
DE STUTTGART. por la tradición clásico-román- encontramos unas recreacio- de los tres citados y la conec-
10 CD HÄNSSLER 93292 (Diverdi). tica y las obras entonces con- nes ligeras, claras, intensas y tan con la más auténtica de
1951-1966. 653’. Mono/Stereo. ADD. temporáneas de Bruckner, animadas de las Sinfonías Pri- Clemens Krauss. Hasta aquí lo
H PM Mahler, Strauss y Reger. Este mera (1961), Tercera (1952), más destacado, aunque no hay
gran maestro (muy apreciado Cuarta (1959), Quinta (1953) que olvidarse de las dos sensa-
por Celibidache) no fijó su y Sexta (1957), no especial- cionales oberturas de Weber

H
abitual en nuestras pági- residencia después de la gue- mente precisas, siguiendo la (Euryanthe, Oberon, 1962,
nas de discos por diver- rra en un lugar fijo, sino que línea interpretativa de su ciclo 1953), del poco interpretado
sas grabaciones en los fue de invitado en numerosas EMI con la Orquesta del Con- poema de Liszt Lo que se escu-
sellos Decca, EMI, DG, Orfeo y orquestas en las que dejó servatorio de París. Lo mismo cha en la montaña (1961), de
Hänssler, recibidas siempre recuerdo imborrable con sus cabría decir de su lírico y la deliciosa Serenata italiana
con alegría y emoción por crí- visitas (los viejos del lugar siempre cantado Brahms, (1957) de Hugo Wolf, del
tica y público, Carl Schuricht todavía hablan maravillas de cuyas Sinfonías Primera minucioso y coloreado Mar
(1880-1967) aparece de nuevo sus conciertos con la ONE en (1953), Tercera (1964) y Cuar- (1952) de Debussy o de las
entre nosotros con este valioso la década de los sesenta, ta (1964) suponen impecables Variaciones y fuga sobre un
segundo volumen de grabacio- orquesta con la que logró lecciones de estilo, naturales y tema de Hiller (1953) de
nes hechas al frente de la entre otras cosas convencer a absolutamente carentes de Reger. Del resto, a destacar el
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infrecuente Hamlet (1960) de ción realmente pasmosos para contralto de Brahms, existen numerosas grabacio-
Chaikovski y obras del XX de teniendo en cuenta que el Hermann Hirschfelder como nes en diversos sellos y sería
Blacher, Günter Raphael y maestro tenía entonces 86 solo de viola en la Serenata un verdadero delito olvidarnos
Robert Oboussier que prácti- años. Las grabaciones, algunas italiana de Wolf y Roman por ejemplo de su Mozart o su
camente son estrenos en cual- en mono, le hacen plena justi- Schimmer como violín en el Bruckner, pero para abrir boca
quier discografía. Unas atracti- cia al director y a la orquesta y Concierto de Oboussier. y familiarizarse con este gran
vas, fascinantes y aleccionado- captan plenamente todos sus Por tanto, álbum indispen- director, este álbum es una
ras sesiones de ensayos abundantes matices interpreta- sable protagonizado por uno oportunidad única, con la ven-
(Segunda de Brahms y frag- tivos. Mencionemos también a de los principales directores taja de que está lanzado al
mentos orquestales de Parsi- tres excelentes solistas que representantes de la gran tra- mercado a precio razonable (5
fal, 1966) nos muestran a colaboran en algunas obras: la dición centroeuropea. El lega- € y pico por disco).
Schuricht en su salsa, con una contralto norteamericana do de Schuricht no termina
lucidez y poder de comunica- Lucretia West en la Rapsodia aquí, pues como hemos dicho Enrique Pérez Adrián

Filarmónica de Viena

RESUMEN VIENÉS
el sello amarillo en esta más espectacular y superficial aunque fenomenalmente toca-
publicación se componen que intensa. do (preferibles sus segundas
exclusivamente de reedicio- Los discos 12 y 13 son seis versiones con Berlín). Los CDs
nes, es decir, todo era cono- Sinfonías de Haydn por Karl 19 y 20 están dedicados a
cido, aunque algunas de Böhm (de la nº 88 a la 92, más Schubert, y es de nuevo Carlos
estas grabaciones estaban la Concertante). El firmante no Kleiber quien se lleva la palma
descatalogadas y eran de ha oído una interpretación tan con sus extraordinarias Tercera
difícil localización. Las repa- clara y diferenciada de la nº 88 e Incompleta, como hemos vis-
samos brevemente en las como ésta, aunque el impulso, to frecuentemente en las pági-
líneas que siguen. humor y alegría que requiere nas de SCHERZO. Böhm apa-
EDICIÓN FILARMÓNICA DE El álbum se abre con el esta música (Bernstein dixit) rece otra vez con una acepta-
VIENA. Sinfonías de Mozart, ciclo completo de las Sinfoní- aquí se halla totalmente ausen- ble Quinta, y Gardiner com-
Haydn, Beethoven, Schubert, as de Mozart que James Levine te. Siempre es agradable escu- pleta notablemente este apar-
Mendelssohn, Schumann, grabó en Viena entre 1984 y char estas versiones, sobre tado con su bien estructurada
Brahms, Bruckner, Chaikovski, 1990 (discos 1 a 11), un vasto todo por la orquesta, aunque a y coherente Novena a la que se
Dvorák, Mahler, Sibelius y Shos- proyecto que no tuvo dema- la larga, si se oyen las seis le añade el Canto de los espíri-
takovich. Directores: James Levi- siado predicamento cuando se seguidas, la impaciencia y el tus sobre las aguas, un Lied
ne, Karl Böhm, Leonard Berns- publicó a principios de los aburrimiento hacen mella en el para coro y orquesta sobre tex-
tein, Claudio Abbado, Carlos noventa. La aproximación es oyente, que siente incluso to de Goethe en el que inter-
Kleiber, John Eliot Gardiner, Car- tradicional, obviamente lejos cómo le crece la barba. Todo viene el Coro Monteverdi. El
lo Maria Giulini, Herbert von de los Hogwood, Pinnock, está en su sitio, faltaría más, y 21 es todo de Mendelssohn,
Karajan, Lorin Maazel, Myung- Harnoncourt o cualquier vesti- como se ha dicho todo es de con Italiana y Reforma en
Whun Chung, Pierre Boulez. gio de instrumentos históricos; una indiscutible profesionali- manos de Gardiner, quien
50 CD DEUTSCHE GRAMMOPHON todo está excelentemente dad, aunque esta retórica, este ofrece también tres movimien-
00289 479 0718 (Universal). 1971-1994. tocado, en la línea de los fraseo con plomo en las alas y tos de la Italiana (2º a 4º) en
2923’. ADD/DDD. R PM Böhm, Marriner, Tate o Mac- acentos de otros tiempos, no su versión revisada de 1834.
kerras, aunque quizá menos facilitarán la escucha a los Los 22 y 23 tienen las 4 Sinfo-

L
a Filarmónica de Viena refinado y sentimental que oyentes de hoy. Era mejor su nías de Schumann por Berns-
siempre ha tenido un aquéllos. Es un ciclo brillante, Mozart, más ligero, vivo y tein, románticas y exaltadas,
especial sentido de la mer- objetivo, elegante, brioso, algo expresivo, aunque estas versio- con muy buen nivel de con-
cadotecnia gracias tanto a sus toscaniniano y “nunca aburri- nes de Haydn, fuera de catálo- junto a pesar de sus exagera-
excelentes cualidades artísticas do” (never boring, dice la críti- go hace tiempo, pueden ser un dos contrastes. En los 24 al 26
que la hacen una de las mejo- ca británica). Es lo que la buen modelo de cómo tocaba encontramos el ciclo Brahms
res y más apreciadas orquestas orquesta buscaba entonces la Filarmónica de Viena a prin- por tres directores: Bernstein
del mundo, como por el evi- (fue una sorpresa para todos cipios de los setenta con uno (fenomenal en Primera, algo
dente olfato empresarial que que los propios músicos vie- de sus Kapellmeister favoritos. menos conseguido en Segun-
tiene para promocionarse. neses lo eligiesen a él para Los discos 14 a 18 están da, y extraordinario en la ober-
Esto ha supuesto que sus gra- este integral hecho para con- compuestos por las 9 Sinfonías tura Fiesta académica), Giulini
baciones hayan sido publica- memorar el bicentenario del de Beethoven dirigidas por (memorable y bien planificada
das y comercializadas en múl- compositor en 1991), quizá varias batutas: Bernstein (Pri- Tercera) y Carlos Kleiber (per-
tiples ocasiones y en las más con las miras puestas en el mera, Tercera y Novena), fecto en su clara, efusiva y a
variadas circunstancias: Decca mercado americano, pues Abbado (Segunda y Cuarta), veces austera Cuarta).
al principio y EMI, Deutsche Jimmy es enormemente popu- Carlos Kleiber (Quinta y Sépti- Los discos 27 al 32 están
Grammophon y Sony después lar en los EEUU. A pesar de ma) y Böhm (Sexta y Octava). dedicados a Bruckner, con
han enriquecido nuestras dis- que el firmante se queda con Lo mejor, lo de Kleiber, como Abbado (Primera, Cuarta y
cotecas con infinidad de regis- otras interpretaciones (Krips ya hemos dicho repetidamente Quinta), Karajan (Séptima y
tros de las más variadas ten- sobre todo, pero también desde estas mismas páginas, Octava) y Giulini (Novena). El
dencias y estilos, desde los Szell, Fricsay, Karajan e inclu- por su brillo y minuciosa ciclo Bruckner de Abbado con
populares valses y polcas de la so Harnoncourt), no hay que intensidad, lo mismo que la Viena se frustró y no llegó a
familia Strauss hasta la Segun- negarle el pan y la sal a Levi- Pastoral de Böhm, uno de sus buen puerto, aunque los testi-
da Escuela de Viena, aunque ne, que a pesar de su tono registros sinfónicos más acerta- monios que disponemos sean
es en el gran repertorio sinfó- “prosaico y seco” al decir de dos junto a su célebre Cuarta de excelente factura, especial-
nico centroeuropeo, desde algunos críticos, logra excelen- de Bruckner. Lo demás tiene mente Primera y Quinta (a
Haydn hasta Bruckner, donde tes respuestas orquestales (la un nivel alto, por ejemplo la pesar del error en la coda
más ha brillado el imponente excelsa calidad de los vieneses excelente Novena de Berns- final). Séptima y Octava son
legado de esta orquesta única. es indiscutible) de no muy tein. Lo más discutible, lo de dos muestras bien representa-
Los 50 CDs que ahora nos trae acertada justeza de expresión, Abbado, aséptico y distante tivas del último Karajan, preo-
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cupado sobre todo en la belle- rutina hace acto de presencia mo que la Octava, mientras preferibles las versiones filma-
za sonora y el color de la en las versiones de Maazel a que la Sexta por Boulez, clarísi- das, con comentarios del pro-
orquesta antes que en cual- pesar de las excelsas interpre- ma, intensa y más cerebral de pio Bernstein sobre las obras
quier otra consideración. La taciones orquestales. lo deseable, cierra este aparta- en el caso del músico soviético.
Novena de Giulini es lo mejor Del 38 al 47 están dedica- do mahleriano. Sibelius apare- En suma, muy atractivo y
de este apartado, profunda y dos a Mahler: Segunda, Terce- ce en los discos 48 y 49 con las apetecible álbum de la Filar-
espiritual, inspirada y vehe- ra, Cuarta y Novena por Abba- Sinfonías Primera, Segunda, mónica de Viena, un refrito
mente, posiblemente sea el do, Quinta y Octava por Quinta y Séptima, en todos los vienés con sinfonías de todo
mejor Bruckner que nos dejó Bernstein y Sexta por Boulez, casos dirigidas por Bernstein, tipo dirigidas por los habitua-
este director. Los CDs 33 al 35 ya vistas y comentadas en múl- brillantes, intensas, paladeadas les maestros de la casa. Todo
están ocupados por el dema- tiples ocasiones desde estas hasta sus últimas consecuen- tiene un nivel muy elevado a
siado germánico Chaikovski páginas. Recordemos las exce- cias y con un indiscutible entu- pesar de algunas pegas
(Sinfonías nºs 4 a 6) de Kara- sivamente asépticas Segunda y siasmo que sin duda arrastrará expuestas, como ya han visto,
jan, muy bien tocado y mejor Novena de Abbado, que ha a cualquier amante de estas si bien se puede adquirir con
aquí que en sus versiones ber- superado ampliamente estas obras. El álbum se cierra, disco plena confianza. Buenas gra-
linesas. Dvorák aparece en los versiones con otras posteriores 50, con las Sinfonías Sexta y baciones en todos los casos y
discos 36 y 37, con Myung- (Festival de Lucerna), si bien Novena de Shostakovich, tam- acertada presentación con un
Whun Chung dirigiendo Sexta haya que destacar sus memora- bién por Bernstein, de irrepro- artículo de Clemens Hellsberg
y Séptima, y Lorin Maazel en bles Tercera y Cuarta. La chable fervor y convicción, sobre la orquesta en los tres
las Octava y Novena, irrepro- Quinta por Bernstein es uno aunque tengamos que apuntar idiomas habituales.
chables en todos los casos, de sus hitos indiscutibles de su que en estos últimos casos
aunque un inevitable punto de segundo ciclo Mahler, lo mis- (Sibelius, Shostakovich) son Enrique Pérez Adrián

Universal Opera!

HISTORIAS DE ÓPERA

C
on unas cuantas y varia- (4782679). Estrella exclusiva t i d o 4779112), Christa Ludwig
das reediciones operísti- que fue de Philips, la inmensa Nemori- (mandona Fricka), Bartoli
cas (un total de 21 obras (como artista) Jessye Norman no de (encantador Cherubino) y —se
en 20 volúmenes), la hoy Uni- disfruta de una preponderante Roberto puede incluir aquí— Maria
versal ha trazado una pequeña presencia, no toda del mismo Alagna Ewing cual vehemente Ismai-
historia de la ópera y al mismo nivel dentro siempre de su junto a la lova (4779118) dejan bien alto
tiempo un mínimo pero esco- incuestionable categoría: inten- Adina de el pabellón mezzosopranil. En
gido resumen de lo que ha sa Leonore de Fidelio Gheorg- la cuerda de bajo, aparte de los
sido la trayectoria durante cua- (4782485), algo despistada hiu (478 wagnerianos Robert Hale
tro décadas (entre 1952 y Santuzza (4782672), suntuosa 2491), sin faltar la presencia de (Holandés, 4782503) y James
1996) de sus sellos Decca, en Antonia de Los cuentos de “Dos de los Tres” (Pavarotti Morris (un muy buen Wotan),
especial, englobando también Hoffmann (4782675), pintores- ausente): Domingo como apa- destacan el fecundo Kurt Moll
a Philips, Deutsche Grammop- ca pero musicalísima Carmen sionado Edgardo y Carreras (Rocco, Ochs, el Viejo Convic-
hon y Archiv. Del Barroco al (4782488) e inatacable Sieglin- como Pinkerton y el Rodolfo to de Shostakovich, Hunding)
siglo XX, es decir, de Haendel de (4779135). Cheryl Studer, pucciniano. Además de Neil y el inmenso Samuel Ramey
y Rameau a Britten y Shostako- durante un tiempo la soprano Shicoff (Don José), Francisco que se balancea entre Raimon-
vich; en medio, populares títu- más mimada de la casa, reapa- Araiza (Tamino, Hoffmann, do de Donizetti y los cuatro
los de Mozart, Beethoven, Ver- rece en heroínas tan divergen- Almaviva rossiniano), Sergei malvados de Hoffmann. Preci-
di, Wagner, Puccini, Donizetti, tes (y de desiguales resultados) Larin (Sergei de la Mtsensk), samente esta versión de la
Rossini, Bizet, Mascagni, Leon- cual la Lucia donizettiana Gary Lakes (Siegmund), Giu- ópera de Offenbach recoge la
cavallo, Offenbach, Strauss. (4779121), la mozartiana con- seppe Giacomini (Turiddu) y, edición de Michael Kaye con
Con el genérico título de Ope- desa Almaviva (4779124) y la destacando como se merece, numerosas páginas nuevas.
ra!, a precio de crisis, con un hoffmanniana Giulietta. Anna Kraus como imbatible aunque También andan por aquí, solu-
formato sencillo, por la colec- Tomowa-Sintow de la mano algo maduro Alfredo de Tra- cionando partes convenientes
ción se pasean algunos de los de Karajan por supuesto, es viata (4782500), junto a Te y en sustanciosa mezcla gene-
nombres más asociados a la tanto una importante Marscha- Kanawa, la Annina de ¡Olga racional, Plinio Clabassi, Hil-
multinacional del disco, unos llin del Caballero straussiano, Borodina! y Dimitri Hvoros- degard Behrens, José van
pocos aún en activo, en inter- que comparte con la siempre tovski que, por otro lado y Dam, Kurt Rydl, Jennifer
pretaciones a menudo asocia- echada para adelante Agnes estilo es también Alfio. En esta Smith, Simone Alaimo, Ilde-
das indeleblemente a la res- Baltsa y la deliciosa Janet Perry misma cuerda baritonal, hay brando d’Arcangelo, Heather
pectiva carrera. Como es el (4779131), como la más humil- representantes de variedad Harper, Aage Haugland,
caso del excepcional Peter Gri- de Primera Dama de La flauta geográfica: Ingvar Wixell (Mar- Domenico Trimarchi, Charles
mes de mozartiana, enfrente de la deli- cello), Carlos Álvarez (insolen- Castronovo, Ezio Flagello, Eva
Jon Vic- ciosa Pamina de Edith Mathis te Tonio), Juan Pons (solventes Lind, John Tomlinson… En
k e r s (4779115). Tres italianas lla- Sharpless y Enrico), Thomas conjunto destaca la lectura de
(47826 man la atención: Mirella Freni Allen (animoso Fígaro rossinia- Marc Minkowski de Hippolyte
69), gra- en emocionante Butterfly no, 4782497), Lucio Gallo (el et Aricie de Rameau
bado con (4779128) y en su tercera Mica- mismo, pero mozartiano), Bo (4779393), enriquecida por un
C o l i n ela bizetiana discográfica (la Skovhus (viril Almaviva mozar- buen reparto. A tan exquisita
Davis en menos atractiva de las tres), la tiano), Simon Keenlyside (ines- batuta y a otras ya citadas, se
su pleni- delicada Mimì de Katia Riccia- perado Silvio de Leoncavallo) suman las de Bichkov, Tate,
tud de relli (4782494) y la sensual hasta el más veterano Robert Chailly, Haitink, Gardiner,
1979 y que hace compatible Nedda de Barbara Frittoli. Hay Merrill, grandioso Amonasro. Muti, Marriner, Pidò, Von
con el espléndido Radamès de constancia de tenores de tres Berganza (Suzuki), Baltsa Dohnányi, Mehta, Levine,
27 años atrás, en tan buena generaciones, incluyendo a (ahora Rosina y Segunda Chung, Sinopoli, Ozawa y
compañía como la Aida de Vickers y terminando con el Dama mozartiana), Von Otter Abbado. Nada menos.
Leontyne Price, la Amneris de muy temperamental Canio de (Nicklausse), Sarah Walker
Rita Gorr y la batuta de Solti José Cura (4782672) y el diver- (enérgica Dejanira de Hercules, Fernando Fraga
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DISCOS ALMEIDA:

CRÍTICAS de la A a la Z
Magalhaes. Tanto la pequeña son tan impresionantes como en
La Spinalba o sea El viejo loco. masa orquestal como las voces la célebre versión de Glenn
Luis rodriGues (arsenio), catia comprometidas se oyen con Gould. Aunque este álbum no
moreso (dianora), ana Quintana agrado y ponen con solvencia es la pareja ideal del registro
(spinalba), fernando Guimaraes sus manos —y sonidos— a la comentado en junio pasado, a
(ippolito). os músicos do tejo. obra. causa del apagado sonido, resul-
director: marcos MAGALHAES. ta de gran interés musical. Tal
3 cd naXos 8.660319-21 (ferysa). Blas Matamoro vez RCA reedite el álbum de
2011. 207’. ddd. N PN estudio; acaso exista alguna gra-
bación de concierto del Libro II
n uestra BACH: de El clave completo…
espesa igno- El clave bien temperado. Libro
rancia acerca II BWV 870-893. sviatosLav Roberto Andrade
de la ópera ricHter, piano.
portuguesa es 2 cd meLodYa meL cd 10.02030
menos densa (diverdi). 1973. 149’. add. R PN BURGMÜLLER:
gracias a la Obertura de la ópera “Dionys”
presente grabación. Además, en
junio de op. 5. Sinfonía nº 2 en re mayor
estamos ante una figura funda- 2012 comen- op. 11. Concierto para piano y
cional como la de Francisco té en estas orquesta en fa sostenido menor
António de Almeida, que vivió páginas una op. 1. Leonard Hokanson, piano.
en la primera mitad del siglo grabación del sinfónica de WuppertaL. director:
XVIII, entre inciertas fechas, primer libro Gernot scHmaLfuss.
estudió en Italia y escribió la pri- de El clave mdG Gold 335 0817-2 (diverdi). 1998.
mera ópera de Portugal, bien bien temperado realizada en un 78’. ddd. N PN
que con libreto italiano, La concierto que el pianista ucra-
pazienzia di Socrate. Sus pala- niano ofreció en Moscú en abril este Burgmü-
bras se deben a Alexandre de de 1969. Melodya publica ahora ller, Norbert
Gusmao, personaje de la corte y el Libro II, registrado en estudio (1810-1836),
quizá también libretista de la 4 años después. Aunque la de familia de
presente entrega, cuyo estreno información no es precisa, pare- músicos, no
data de 1739. ce tratarse de la grabación que alcanzó noto-
La obra recibe con atención Richter realizó entre 1972 y 73 riedad ni sus
y buena factura la herencia de la en el castillo Klessheim de Salz- obras se han afincado en el
ópera barroca napolitana, con burgo, publicada en su día por repertorio. Desde 1830, cuando
Alessandro Scarlatti de maestro, RCA. Sea como fuere, el entu- rompe su amistad con Spohr, su
más alguna intervención de siasmo suscitado por el registro salud es precaria y muere seis
coloratura que recuerda a Haen- en vivo se atenúa un tanto aho- años después. Y su poca noto-
del. La orquestación es estricta y ra: el apagado sonido de Melod- riedad se comprende mal al
funcional, basada en las cuerdas, ya es inferior al de RCA y carece escuchar la pujante y bien
con un tratamiento igualmente de la presencia e inmediatez de estructurada Obertura para
eficaz de los recitativos. Se suce- la toma en concierto. Existe otra orquesta op. 5, en la mejor for-
den arias variadas (irónicas, versión —parcial— del Libro II ma romántica.
picarescas, sentimentales, de mucho mejor grabada, la selec- La incompleta Sinfonía nº 2,
furor, amorosas), salpicadas por ción de 12 números, fechada en a la que falta el último movi-
dúos y pequeños conjuntos, has- 1973, que figura en el álbum miento, es un buen trabajo, aun-
ta la sucinta apoteosis de dicha Richter en Budapest. que le falte la pujanza de la
final. Almeida es un melodista Pero la interpretación es mencionada Obertura. El des-
cuidadoso y elegante, a la vez excepcional. Como en el con- arrollo temático queda algo irre-
que un hombre de teatro exper- cierto de Moscú, Richter convier- soluto en la parte central del
to. Todo se agradece en nombre te cada uno de los 24 dípticos Allegro moderato, que pese a
de la documentación histórica y preludio-fuga en una creación eso tiene envergadura más que
la amabilidad de una corte sun- personalísima. El cambio de suficiente. Como el conjunto de
tuosa y cosmopolita como la de modo o tonalidad suscita con- la sinfonía, con su apacible y lar-
Juan V. trastes muy acusados que dan al go Andante y el sustancioso
La versión es autorizada, conjunto una variedad fascinan- Scherzo. Y en las mismas formu-
higiénica, cuidadosa y sometida, te. La elasticidad rítmica, la níti- laciones se cierra el disco con la
con evidencia, a las órdenes de da articulación, la claridad de la interpretación del Concierto
un especialista como el maestro polifonía y el impulso del fraseo para piano, al que Burgmüller

TIPO DE GRABACIÓN DISCOGRÁFICA

N novedad absoluta que nunca antes fue editada en disco o cualquier otro soporte de audio o vídeo
H es una novedad pero se trata de una grabación histórica, que generalmente ha sido tomada de un concierto en vivo o
procede de archivos de radio
R se trata de grabaciones que ya han estado disponibles en el mercado internacional en algún tipo desoporte de audio o de
vídeo: 78 r. p. m., vinilo, disco compacto, vídeo o disco video digital

PRECIO DE VENTA AL PÚBLICO DEL DISCO

PN precio normal: cuando el disco cuesta más de 15 €


PM precio medio: el disco cuesta entre 7,35 y 15 €
PE precio económico: el precio es menor de 7,35 €

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asignó el Op. 1, que fue su obra


más celebrada en vida y que Lisa Batiashvili, alice sara ott, christian thielemann
compuso para realizar él mismo
la parte solista, como así fue en PLASTICIDAD EXPRESIVA
su estreno en Kassel en enero
de 1830, tarea que repitió en
otras ocasiones y localidades. BRAHMS: Concierto para Dicho eso, la que tal vez sea la
Una observación: A pesar de violín en re mayor op. 77. C. particularidad más destacable
que MDG hace hincapié en la SCHUMANN: Tres en el disco es el afán de solista
restitución del sonido “vero” de Romanzas para violín y piano y director por dotar a la parti-
la sala en sus carpetillas, no es op. 22. Lisa BatiasHviLi, violín; tura brahmsiana de una
excesivamente nítida esta toma aLice sara ott, piano. extraordinaria plasticidad
en la Stadhalle de Wuppertal. staatskapeLLe de dresde. director: expresiva. Para ello se pone en
cHristian tHieLemann. juego una inteligente combina-
José Antonio García y García deutscHe GrammopHon ción de flexibilidad agógica y
4790086 (universal). 2012. 48’. ddd. un trabajo dinámico milimétri-
N PN camente detallista. La plasma-
BUXTEHUDE: ción de los reguladores, por
Obras para órgano. simone Lisa Batiashvili es uno de los ejemplo, resalta el fraseo con muy buena lectura a conside-
steLLa, órgano. nombres más conspicuos del vitalidad y consigue transmitir rar entre las mejores de los
6 cd BriLLiant 94422 (cat music). listado de jóvenes intérpretes una sensación de pálpito tre- últimos años.
2011. 416’. ddd. N PE que protagoniza el actual cir- mendamente eficaz. Al mismo Como complemento, se
cuito violinístico. Tiene, ade- tiempo que la georgiana ahor- insertan tres miniaturas de Cla-
Brilliant ofre- más del tópico matiz glamuro- ma un discurso realmente exu- ra Schumann, para las que el
ce la obra so que parece haberse impues- berante, la batuta, más implica- sello alemán echa mano de
completa to como perfil comercial, todas do que en otras ocasiones, se otra de sus nenas predilectas,
para órgano las virtudes técnicas que cabría esfuerza por corresponder de Alice Sara Ott. Ambas, pianista
de Dietrich esperar en el estándar profe- forma creativa, proponiendo el y violinista, van sobradas y se
Buxtehude a sional. Por tanto, no abunde- diálogo en vez de limitarse a esfuerzan por añadir un toque
cargo del mos en detalles sobre la pulcri- seguir el monólogo solista con de delicadeza que las tres
organista y clavecinista florenti- tud de su entonación, la preci- corrección. La preciosa caden- romanzas admiten bien.
no Simone Stella, que ha sido sión de su arco o el virtuosis- za de Busoni sirve como
también intérprete de la integral mo de su mano izquierda. impresionante sello para una Juan García-Rico
de su obra para clave editada
anteriormente en el mismo
sello. Ya son varias las ediciones cos, quizás con el objetivo de dad a la industria fonográfica interpretarlo con el parco acom-
disponibles de la integral para darles más variedad. Hubiera hizo que el mencionado sello se pañamiento de un órgano. Sea
órgano de Buxtehude, entre las tenido más encanto la grabación viera obligado a cerrar después como fuere, la versión de Car-
que se puede destacar la de Ton en el órgano de la Marienkirche de la publicación de los prime- wood posee, en mi opinión, una
Koopman por haber extendido de Lübeck, donde Buxtehude ros nueve. Por suerte, otro sello mayor carga dramática que la de
su amor por el compositor a la trabajó la mayor parte de su vida británico, Hyperion, que tam- Ravens. Figuran, asimismo, cin-
totalidad de la obra escrita que o un sonido más acorde con las bién ha pasado por serios aprie- co antífonas: Praise our Lord, all
ha llegado hasta nosotros. Cata- obras si se hubiera hecho en tos económicos, decidió retomar ye Gentiles, Unto the hills mine
logada por Georg Karstädt en su uno o varios de los órganos que el proyecto. Todas las obras con eyes I lift, Make ye joy to God all
publicación de 1974, la parte se conservan de aquella época texto latino están ya plasmadas the earth, Turn our captivity, O
correspondiente al instrumento en Alemania del norte, pero no en trece volúmenes; toca ahora Lord y This day Christ was born.
rey de la música eclesiástica se se puede pedir todo y a cambio el turno de las obras con texto
extiende de la BuxWV 136 a la disponemos de la más barata de inglés y, desde luego, qué mejor Eduardo Torrico
BuxWV 225 y está dividida en todas las ediciones disponibles, manera de comenzar con la que
dos partes. La primera está for- interpretada con suficiente seguramente es su composición
mada por los preludios, tocatas, corrección. cimera: The Great Service. Esta- CASALS:
fugas, canzonas y demás formas mos ante una enorme paradoja: Obra para piano. jordi cameLL,
libres de este estilo y la segunda José Luis Fernández Byrd era un recalcitrante católi- piano.
incluye los preludios corales, co al que no quedó otro reme- coLumna música 1cm0284
tan ligados a la liturgia reforma- dio que trabajar para las cortes (diverdi). 2011. 62’. ddd. N PN
da, además de tres magníficat, BYRD: anglicanas de Isabel I y Jacobo
aunque la 225 es una canzonetta The Great Service in the Chapel II tras el advenimiento de la e sta graba-
que debería estar en el primer Royal. tHe cardinaLL’s musick. reformada Iglesia de Inglaterra, ción supone
grupo. Simone Stella realizó la roBert QuinneY, órgano. director: la cual vetaba el latín en los ser- todo un
grabación en un órgano cons- andreW carWood. vicios religiosos. Debió hacer de documento
truido en 2006 por Francesco HYperion cda67937 (Harmonia tripas corazón no sólo para de referencia
Zain e instalado en la basílica de mundi). 2012. 59’. ddd. N PN ganarse el pan de cada día, sino absoluta para
San Antonio en Padua, graba- para que su vida no corriera los estudiosos
ción realizada totalmente en dos H ace ahora peligro. No se conoce la fecha ni de la figura del gran Pau Casals,
días de setiembre y cinco del quince años, el motivo de The Great Service, ya que es la primera vez que se
mes siguiente de 2011. Un traba- Andrew Car- aunque se da por sentado que registra la integral de su música
jo intenso, pues recoge la totali- wood acome- tuvo que ser un acontecimiento para piano, instrumento que
dad de las obras para órgano tió uno de los de Estado de relevancia. En el conocía sobradamente ya desde
incluidas en el catálogo de Kars- proyectos número 279 de nuestra revista sus primeros años de formación.
tädt, con la excepción de las más intere- teníamos ocasión de comentar la Jordi Camell se acerca a cada una
BuxWV 154 y 216, excepción santes relacionados con la poli- muy convincente lectura que de de las diecinueve obras que con-
motivada seguramente porque fonía renacentista: grabar toda la esta obra hacen Simon Ravens y tiene este registro con un respeto
se han conservado tan sólo frag- música vocal de William Byrd. Musica Contexta, quienes optan y esmero dignos de tenerse en
mentariamente. Stella no sigue Dicho proyecto, que debía com- por doblar voces con instrumen- cuenta. En tal actitud radica uno
el orden del catálogo sino que prender una veintena de discos, tos de viento. Carwood, en cam- de los secretos de este excelente
opta por mezclar diversos tipos arrancó en ASV Gaudeamus, bio, se mantiene fiel a la tradi- trabajo que abre la Colección
de obras en cada uno de los dis- pero la crisis que sacude sin pie- ción seguida desde 1922 de Pau Casals emprendida por

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Columna Música. c uando a la ner, con claridad de manos y poco conocido hasta ahora,
Las cuatro primeras piezas, imaginación magnífica digitación, quien evi- autor de una música que tiene
escritas en la última década del buscando dencia sus cualidades y buen indiscutibles con la de Rameau,
siglo XIX, están cargadas de repertorio no concepto tanto en los Estudios que fue su maestro, pero es
honda emotividad, siendo un habitual se le op. 10 como en el Op. 25. Hay capaz de incorporar algunas
ejemplo de que el entonces añade la que añadir que se incluyen en novedades, como un tratamiento
joven músico tenía su mirada competencia esta grabación, reproducible orquestal que empieza a asumir
puesta en los sones que le vení- técnica y la musicalidad necesa- también en lectores de SACD, el estilo de las escuelas clásicas
an del centro de Europa más rias aparecen productos tan bien los Tres Nuevos Estudios de centroeuropeas. El nutrido equi-
que en la música popular de su hechos como este disco que nos 1839-1840, compuestos para ser po instrumental que usa aquí
tierra catalana o en la música de ofrece dos rarezas del repertorio integrados en el Méthode des Rousset (una veintena de instru-
salón tan de moda en aquella del siglo XX. Ni hay espacio ni Méthodes de Moscheles et Fétis. mentos de cuerda) le permite
época. Destacan la Balada por tiene demasiado sentido analizar Es interesante la digresión reforzar los efectos instrumenta-
el equilibrio de su contrapunto, en una reseña breve las causas del propio intérprete, en esta les más brillantes, como crescen-
que recuerda la belleza de la del olvido que padecen Georgy ocasión, acerca del instrumento di y contrastes de dinámicas de
música interna de Schumann, y Catoire (1861-1926) y Percy empleado, que se incluye en las todo tipo, que se encuadran en
la Petita masurca por la gracia Sherwood (1866-1939) pero el notas de carpetilla. un tono convincentemente tea-
con la que desarrolla su particu- del primero debiera ser en reali- tral, que acoge igual las exalta-
lar sentido rítmico. En la breve- dad un purgatorio previo a la José Antonio García y García das escenas de conjunto con la
dad de los Tres preludis orgànics recuperación definitiva porque ternura de los momentos más
se condensa la sólida formación es un compositor muy interesan- intimistas. Todo se desarrolla
polifónica de Pau Casals, uno de te, un ruso de origen francés DAUVERGNE: con la fluidez entre escenas
los secretos de la grandeza de que vivió los inicios de la Revo- Hercule mourant. andreW característica de la ópera france-
su expresión como violonchelis- lución. Su Concierto, op. 21 foster-WiLLiams (Hercule), sa, incluidos los números de
ta único en la historia. En ellos (1909) es un interesantísimo cru- véroniQue Gens (déjanire), emiLiano danza que se desperdigan por
Jordi Camell consigue los mejo- ce de Rachmaninov y Medtner, GonzáLez toro (Hilus), edWin los cinco actos de la obra. No es
res momentos de esta graba- más el Prokofiev menos violento crossLeY-mercer (philoctète), juLie fácil encontrar números memo-
ción, de manera elocuente en el y hasta con unos toques de…, fucHs (iole), jaëL azzaretti (dircé, rables, pero sí una música de
Andante y en el Moderato, don- créanme, Messiaen en el croma- una tesaliana, una cautiva), aLain una nobleza clásica y de gran
de el piano llega a transfigurarse tismo de la orquestación —en el Buet (Los celos, júpiter), jennifer refinamiento, adornada con sutil
en órgano, dentro del mejor final de la obra, por ejemplo. El BorGHi (juno), romain cHampion (el elegancia.
estilo busoniano, la misma anglo-alemán Percy Sherwood gran sacerdote de júpiter, un A esta sensación contribuye
impresión que deja el Prélude, es mucho más tradicional y su tesaliano). Les cHantres du centre también un elenco que tiene a
pieza de hermosa factura con la Concierto nº 2 (1932-1933) ) res- BaroQue de versaiLLes. Les taLens su principal figura en la Deyani-
que termina este disco. ponde a unos parámetros tardo- LYriQues. director: cHristopoHe ra de la soprano Véronique
Quatre romances sense rrománticos y epigonales menos rousset. Gens, una de las históricas del
paraules e Instantània cierran el atractivos que la muy evidente 2 cd aparte ap042 (Harmonia mundi). Barroco francés, que se muestra
periodo de juventud del autor. personalidad de Catoire. Por 2011. 138’. ddd. N PN como buena dominadora del
En ellas se aprecia una emoción éste, sobre todo, vale, y mucho, canto declamado y sabe expri-
contenida en la que la música este disco que nos presenta a un impresionan- mir con eficacia los colores más
está hecha para sí, para su ínti- formidable pianista japonés, te la capaci- intensos y dramáticos de su voz.
mo disfrute. Este sentimiento se Hiroaki Takenouchi, sobrado de dad de la Como su confidente Dircé, Joël
agudiza en las Dues cançons de clase y excelentemente acompa- academia Azzaretti, que hace también
bressol en las que Jordi Camell ñado por Martin Yates y la Real francesa para otros dos breves papeles, mues-
hace todo un alarde de sensibili- Orquesta Nacional de Escocia. rescatar y tra un brillante registro agudo y
dad con un pianismo de gran poner en una excelente prosodia. Jennifer
altura. Casals compuso estas Claire Vaquero Williams valor su pasado musical, enten- Borghi es una intensa Juno en
canciones de cuna en plena diendo por “academia” la trama su dúo con el rol alegórico de
madurez, como las cinco con las de organismos oficiales de dis- los Celos y la joven Julie Fuchs,
que concluye esta grabación, CHOPIN: tinta naturaleza, sellos discográ- voz muy ligera y pequeña, por
entre las que destacan el Cor de Estudios. HardY rittner, piano. ficos y conjuntos musicales fuer- momentos casi blanca, resulta
pastors y la subsiguiente versión mdG scene 904 1747-6 (diverdi). 2012. temente subvencionados que se conmovedora en su lamento de
adaptada del intérprete, que lle- 62’. ddd. N PN dedican a esta tarea, aunque no entrada como la princesa cautiva
na de color y ampulosidad la exclusivamente, ni siquiera de Iole y mantiene el tipo en los
idea original. Un interesante y e jemplar forma prioritaria, ya que en la dúos con Deyanira (bien conse-
acertado homenaje de Jordi interpretación mayoría de los casos se trata de guido el contraste entre los dos
Camell al maestro en el que de los Estu- grupos de extraordinario presti- tipos de mujer por su timbre y
demuestra su sólida formación dios del pola- gio internacional, que son su expresión) y con Hilus, al
donde se equilibran destreza co, quizá requeridos en las mejores esce- que pone voz el tenor suizo de
pianística y capacidad expresiva, algo transmu- nas del mundo con repertorios origen chileno Emiliano Gonzá-
cualidades muy patentes de este tados en su variadísimos. Es el caso de Les lez Toro con línea que tiende
registro absolutamente recomen- sonoridad habitual, como ocurre Talens Lyriques, el conjunto del más a lo dramático que a lo líri-
dable por su calidad artística y en el nº 3 del Op. 10 o en nº 6 clavecinista Christophe Rousset co. El Hércules de Andrew Fos-
su realización técnica. al ser la ejecución en un piano que protagoniza la recuperación ter-Williams se hace esperar (no
Conrad Graf (c. 1835) cuya de esta tragedia lírica que el entra en escena hasta el Acto
José Antonio Cantón sonoridad, especialmente en los compositor Antoine Dauvergne III), pero su poderosa voz de
registros medio y grave, es algo (1713-1797) y el libretista Jean- bajo-barítono se adueña pronto
más sorda que en los actuales. François Marmontel (1723-1799) de la obra, convirtiéndose en un
CATOIRE: Se ha buscado, como comentan presentaron en la ópera parisina dignísimo partenaire de Gens,
Concierto para piano y las notas de carpetilla (del pro- en 1761, provocando una fuerte no sólo por su potencia y su
orquesta op. 21. SHERWOOD: pio Rittner) un piano con el que división de opiniones entre críti- vigor, sino también por una
Concierto para piano y Chopin pudo contar durante su cos y seguidores del género. notable agilidad en el fraseo. De
orquesta nº 2 en mi bemol estancia en Viena, y sobre el Recién aparecida en Ricercar línea algo menos distinguida es
mayor. Hiroaki takenoucHi, piano. que escribía a su familia, ponde- La Veneciana, una comédie- el Filoctetes del barítono Edwin
reaL orQuesta nacionaL de rándolo, en diciembre de 1830. ballet de 1768, esta grabación Crossley-Mercer. Otros dos
escocia. director: martin Yates. Nada que reprochar a la pone definitivamente en el bajos, Alain Buet y Romain
dutton cdLX. 2012. 66’. ddd. N PN excelente labor de Hardy Ritt- mapa a un compositor muy Champion, completan con efica-

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cia la nómina de solistas. Muy


recomendable para los amantes jos van immerseel
de la ópera francesa del XVIII.
¿AUTENTICIDAD?
Pablo J. Vayón

DEBUSSY: Prélude à l’après- puedo uno decir—, aunque


DOHNÁNYI: midi d’un faune. La mer. reconozca las líneas y hasta el
Obra completa para piano solo. Images. anima eterna BruGGe. color: me gusta, me interesa”;
vol. 1. martin roscoe, piano. director: jos van immerseeL. o, al contrario: “esto es minús-
HYperion cda67871 (Harmonia ziG-zaG territoires zzt1313 culo en comparación con las
mundi). 2011. 80’. ddd. N PN (diverdi). 2012. 78’. ddd. N PN propuestas sinfónicas más des-
tacadas”).
Quizá por su L a autenticidad. En nuestro Casi dos décadas de con-
cosmopolitis- tiempo se invoca mucho la cepto orquestal debussyano
mo (las reso- autenticidad, no sólo porque pasan en secuencia en este
nancias hún- sea una moda (la moda es res- programa hermoso, sugerente,
garas, que las petable en cuanto que es que susurra más que declama:
hay, no son el “modificación”, y aquí segui- atención, por ejemplo, a los ción. No es Carmen, eso sería
objetivo últi- mos a Ortega, claro), sino por- murmullos del viento y el mar excesivo; más bien se trata de
mo de su música), su adscripción que acaso sea una necesidad. (entiéndanme: por seguir el una suite como la raveliana,
a un posromanticismo conserva- Si alguien se vale de la autenti- título de Debussy al tercer más delicada y con mayor
dor y su permanencia en Hungría cidad para disfrazar su caren- movimiento de La mer), esto vocación aún de recitar en voz
en los negros años del dictador cia o su falsedad, eso es otra es, el momento en que las tenue (no en voz baja: tenue).
fascista Miklós Horthy, Ernö Doh- cosa, y nada tiene que ver con gamas dinámicas ceden, para Tal vez la autenticidad no sea
nányi (1877-1960) no ha conse- agrupaciones como la de que el aficionado se haga car- un punto de llegada, sino una
guido la relevancia de sus com- Immerseel, la orquesta Anima go del sentido de esta secuen- búsqueda. Interesa más el
patriotas Béla Bartók o Zoltán Eterna de Brujas. Immerseel y cia de contrastes por parte de camino hacia ese Dorado de lo
Kodály, lo que no impide que sea su orquesta empezaron con el Immerseel, y por qué todo auténtico que el final del viaje,
un compositor que raramente Barroco y han llegado al siglo esto suena “de otro modo”. O no vaya a ser que nos encon-
decepciona. Virtuoso del piano, XX. Quienes estén siquiera un ese abrirse del día mediante la tremos con un desengaño.
la producción de Dohnányi para poco acostumbrados a incorporación etérea de una y Mientras, grupos y directores
el instrumento se inició en fecha Debussy y escuchen este disco otra madera al comenzar como éstos consiguen concier-
tan temprana como 1884 y se comprobarán que aquí su soni- Gigues (Imágenes, II) en busca tos así, hermosos recitales,
extendió hasta 1951 con las Tres do es distinto: más leve, menos de un crescendo de dinámicas, camino de la autenticidad, que
piezas singulares, una de las sinfónico, acaso más grácil sí, pero sobre todo de colores, no tienen por qué alzarse con
obras recogidas en este primer (una completa ausencia de lo de incorporaciones instrumen- unánime aprobación, pero que
volumen, en el que también figu- “contundente”, admitiendo tales. Parecido planteamiento: incluyen culminaciones como
ran las Cuatro rapsodias (1902- siempre que Debussy no es el inicio de Les parfums de la las señaladas, y la Iberia en
1903), Winterreigen (1905), Pasto- Bruckner). No tiene por qué nuit, Iberia II. Y ya que esta- general. No por eso hay que
ral (1920) y una transcripción del parecernos una solución ideal. mos en Iberia: háganme caso, desdeñar el muy sugerente
Vals del ballet Coppélia de Deli- Es una opción de la que sería déjense seducir por el encanto arranque del disco con un
bes. Todas ellas, tanto en el mezquino decir sólo que es hispano-visto-por-franceses-de- sinuosísimo Fauno. Son casi
aspecto expresivo como en el for- “muy interesante” y que aporta antaño de los tres movimien- 80 minutos y pueden saber a
mal, técnico y sonoro, beben del su opción de belleza y su tri- tos de esta Iberia (ésta, preci- poco.
gran pianismo romántico, con buto de inquietud sonora samente), y comprobarán que
Liszt y Schumann como referen- (“esto no era del todo así — se trata de otro tipo de seduc- Santiago Martín Bermúdez
tes más evidentes. Algo que el
compositor no esconde, sobre
todo en la colección Winterrei- L a música sos tiempos del generoso Rameau definía a la escuela
gen, diez bagatelas que son todo para clave mecenazgo de la música a car- francesa de clave y que Rousse-
un homenaje a los maestros del de Jacques go de la realeza, de modo que au elogió en Duphly: la limpi-
romanticismo pianístico. Ésta, sin D u p h l y él tuvo que ganarse la vida dez del toque, de la digitación.
duda, es la obra más interesante (1715-1789) con modestia al menos relati- Las demostraciones de
de este primer volumen de lo que marca el va dedicado a la enseñanza de fuerza tanto por parte del autor
promete ser una valiosa integral. final de una hijos de familias nobles. Para- como del intérprete abundan,
No muy atrás se sitúan las Cuatro era de la composición france- doja sólo aparente, es ahora pero quizá la más impresionan-
rapsodias, la última de las cuales sa para ese instrumento tanto cuando la distancia en el tiem- te se oye pronto: una Medée
se basa en un tema muy caro a como su muerte coincide con po nos permite apreciar mejor que literalmente levanta al
toda la generación romántica y en la toma de la Bastilla. Y, como que sus contemporáneos las oyente del asiento (disco I, pis-
especial a Liszt como es el del aportación tardía, su obra, virtudes y los valores de una ta 3). Pero puede quien aún
Dies iræ gregoriano. La buena e publicada en cuatro libros escritura diáfana, de melodías disfrute más con destellos de
imaginativa labor de Martin Ros- entre 1744 y 1768, registra definidas, que desde luego se sutileza como la forma en que
coe, quien ya para el sello ASV minuciosamente los cambios halla bastante más próxima a en el arranque de La Tribolet
había grabado una primera apro- producidos en la literatura Balbastre o, sobre todo, Rame- (II, 6) la mano izquierda sigue
ximación a Dohnányi, permite para teclado durante el barro- au, que a la introspección a y por momentos parece antici-
disfrutar esta música de principio co, y con su repetido uso del veces de gran abstracción de par “por lo bajinis” la línea
a fin. llamado “bajo albertino” los Couperin. principal en la derecha.
(acompañamiento a base de La música contiene muchas Álbum muy recomendable
Juan Carlos Moreno acordes desplegados) incluso piezas de carácter, y en su para conocedores de Duphly
parece anticipar las posibilida- amplia selección (27 pistas) desde luego, pero también para
des que aportará el piano. Ya Rousset parece mantener siem- quienes gustando del clave
DUPHLY: en vida no fue un personaje pre reservada una cuota de barroco francés aún desconoz-
Piezas para clave. cHristopHe especialmente celebrado: atención al afecto con que el can a este compositor, uno más,
rousset, clave. cuando se mudó de su Ruán fueron escritas pensando en inmerecidamente olvidado.
2 cd arte ap043 (Harmonia mundi). natal a París hacía ya tiempo personas conocidas. También a
2011. 128’. ddd. N PN que habían pasado los glorio- la característica que según Alfredo Brotons Muñoz

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DVORÁK:
Sinfonía nº 9 “Del Nuevo alissa Weilerstein, daniel Barenboim
Mundo”. Concierto para
violonchelo op. 104. mario CARTER EN ÓRBITA
BruneLLo, vioLoncHeLo. orQuesta
nacionaL de La academia de santa
ceciLia de roma. director: antonio ELGAR: Concierto para Du Pré y Wispelwey resuelven
pappano. violonchelo y orquesta en mi como nadie— y que Baren-
2 cd emi 9 14102 2. 2011-2012. 87’. menor op. 85. CARTER: boim quizá ve esta música de
ddd. N PE Concierto para violonchelo y otro modo, menos trascenden-
orquesta. BRUCH: Kol te, menos honda de lo que le
d os CD al Nidrei. aLissa WeiLerstein, pareciera con su mujer al lado
precio de violonchelo. staatskapeLLe BerLin. —pero qué bien negocia con
uno, si no director: danieL BarenBoim. Weilerstein el movimiento final
nos equivo- decca 478 2735 (universal). 2012. aun a pesar de que el sonido
camos. Nin- 62’. ddd. N PN de la Staatskapelle de Berlín
gún aficiona- peque en algún momento de
do necesita La mejor forma de quitarle a un punto acerado de más.
introducción a estos dos gran- este disco morbo innecesario Dicho lo cual, es innegable como muchas de las de sus
des hits del sonido grabado, dos es pensar antes de oírlo que a que ésta es una gran versión últimos tiempos— y por sus
de las obras más conocidas y Jacqueline du Pré en su mejor del concierto elgariano —es poco más de veinte minutos ya
más bellas de Antonín Dvorák versión del concierto de Elgar decir, de una de las cumbres valdría la pena este disco y
en su edad madura, cuando ter- la acompañaba Barbirolli y no del repertorio— y que la obra con creces. Es una forma
mina de componer sus sinfonías Barenboim. Y que los milagros sigue provocando para bien a inmejorable de poner en órbita
para dar paso a los cuatro poe- ocurren una vez en la vida. Y las nuevas generaciones. Lo definitivamente, tras la primera
mas sinfónicos y las óperas fina- que antes que Du Pré estuvie- más interesante del disco es, grabación de Jan Vogler y Kris-
les. ¿Hay algo más bello que el ron Harrison y Pitt, Navarra y sin duda, el Concierto para tjan Järvi (Neos), esta obra
Largo de la Sinfonía del Nuevo Tortellier, y después de ella violonchelo de Elliott Carter, el maestra de un compositor de,
Mundo o el Adagio del Concier- Wispelwey o Gabetta. Y que recientemente fallecido com- entonces, 93 años a quien aún
to op. 104? Lo que tal vez sí cada uno es como es. Partien- positor norteamericano, uno le quedaban otros diez de
necesite el aficionado es una do de esa base veremos mejor de los grandes del siglo XX, vida. Kol Nidrei es un muy
justificación para grabar de nue- las cualidades de Alissa Wei- ocurrente y original, dueño de buen complemento —magnífi-
vo la sinfonía en cuestión, que lerstein, su sonido redondo, una voz inconfundible, com- camente tocado además—
es una de las constantes del profundo, su línea limpísima, plejo cuando quería y más para esta revelación de una
sonido grabado. No nos corres- su capacidad cantabile. Adver- directo cuando igualmente le gran artista a la que seguir
ponde hacerlo a nosotros, aun- tiremos también que le falta un venía bien. Este concierto, muy de cerca.
que nos baste señalar la pode- cierto empaque expresivo — escrito en 2001, es una obra
rosa teatralidad, de lógica no ese arranque traicionero que magnífica —y tan bien medida Claire Vaquero Williams
sólo sinfónica, sino dramática,
del planteamiento de Pappano.
¿Será por su experiencia en los FERNÁNDEZ GUERRA: para aliviar de las tensiones y de bergiana y al uso de un tejido
fosos líricos? Hay una fuerza y Workin’ problems. Oceánicas. la atmósfera “dramática y tre- instrumental puntillista, echa
una garra en esta nueva y enési- Interstellar sound. Los niños menda” de las otras obras, sobre mano del melodismo debussysta
ma lectura de la Sinfonía “Nue- han gritado. francesca caLero, todo, dice Fernández Guerra, de con el fin de alcanzar una plasti-
vo Mundo” que permite reco- soprano; pedro adarraGa, barítono. los territorios de “tragedia y cidad sonora de conjunto que es
mendar oírla para convencerse trío arBós. neopercusión. dolor” que expresa Los niños lo que más convence en esta
de que siempre es posible dar verso vrs 2121 (diverdi). 2011. 53’. han gritado. La realidad es que partitura sin duda ambiciosa.
un paso más allá y decir algo ddd. N PN el punto de partida de esta pie- Más modestas, las dos pie-
que, hasta el momento, “no se za, pensada para soprano, barí- zas con las que se inicia este
ha dicho exactamente así”. En e l sello Ver- tono, flauta, clarinete, violín, programa, el trío Workin’ pro-
cuanto al Concierto de violon- so, en su violonchelo, piano y dos percu- blems, y Oceánicas, para piano
chelo, sirve como siempre para dedicación a sionistas, presenta más crispa- solo, son, sin embargo, de gran
lucimiento de un virtuoso, aquí la música ción en el texto de base, la Oda sofisticación y de fácil escucha.
Mario Brunello, aunque es sabi- española a los niños de Madrid muertos La primera parece un esbozo de
do que el virtuoso ha de saber actual, saca a por la metralla, de Vicente Alei- un cuarteto de cuerdas y es ahí,
dar ese cante y ese susurro y la luz un dis- xandre, que en su translación a en la insinuación de los motivos
esa turbación de lectura que co consagrado a obras muy la partitura, pues el tejido sono- y en la colisión de los diferentes
exige el que fue el concierto recientes de Jorge Fernández ro se mueve en unos tonos sua- timbres, donde radica su atracti-
para violonchelo por excelen- Guerra (n. 1952), en versiones ves, con un manejo, por parte vo. Llama la atención en la pieza
cia. Brunello lo canta, lo agita, de unos músicos que conocen del autor, tan preciso y refinado para piano Oceánicas, dividida
lo sugiere. Las frases inolvida- de primera mano este material: en la plantilla instrumental que en tres secciones, la fuerte deu-
bles de esta hermosa obra rea- el Trío Arbós y Neopercusión, el receptor casi se olvida, en la da que mantiene aquí Fernández
parecen, también ahora, como que han formado en los últimos escucha, del desgarro contenido Guerra con el estilo del Ligeti de
cosas “no dichas nunca del todo años con el nombre de Ensem- en el poema. Y esto no es sino los Études pour piano: mismo
así”. Todos italianos (Pappano, ble Residencias. A tenor de lo un logro del compositor, quien carácter emocional y uso del
de origen): solista, director y que escribe el propio Fernández sabe otorgar de un color sonoro piano como si se tratara de dos
conjunto, la Santa Cecilia de Guerra en las páginas del libre- altamente atractivo a unos textos teclados sonando a distintas
Roma (Pappano es titular de to, da la sensación de que esta- poco gratificantes. Aunque Fer- velocidades.
ésta, como lo es del Covent mos ante un disco ideado más nández Guerra confiesa estar
Garden). ¿Una muestra de que por el compositor que por los sometido, durante la concepción Francisco Ramos
la sociedad civil y artística resis- editores, pues el músico cuenta, de la obra, a las piezas dramáti-
te la presión de “le mani sulla a propósito de la obra Intereste- cas “con números” más recono-
città”? En cualquier caso, dos llar sound —título, por cierto, cidas de la modernidad (Le mar-
nuevas referencias para un her- que parece remitir a los prime- teau sans maître y Pierrot lunai-
moso repertorio. ros discos de Pink Floyd— que re), lo cierto es que el lenguaje
esta obra, de tono ligero, es ide- empleado aquí, si bien recurre
Santiago Martín Bermúdez al, en el centro mismo del disco, al canto hablado de raíz schoen-

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FROBERGER: s egundo y
Toccata II FbWV 102. Partita último volu-
FbWV 620. Tombeau FbWV 632. men de la
Ricercar IV FbWV 404. Toccata V integral de
FbWV 105. Capriccio VI FbWV las serenatas
506. Partita FbWV 615. Fantasía para orquesta
II FbWV 202. Toccata III FbWV de Robert
103. Lamentation FbWV 633. Fuchs (1847-1927) que, en ver-
aLejandro casaL, clave y órgano. sión de la Orquesta de Cámara
encHiriadis en 2032 (diverdi). 2010. de Colonia, bajo la dirección de
64’. ddd. N PN Christian Ludwig, ha publicado
el sello Naxos. No hay sorpre-
aunque él sas. Si en las dos primeras sere-
nació en Stutt- natas este maestro austriaco con
gart, el estilo bien ganada fama de conserva-
de Johann dor convencía merced a la gra-
Jacob Frober- cia melódica y al refinamiento
ger (1616- tímbrico de su música, aquí la
1667) debe inspiración no raya a la misma
más a su maestro italiano Fresco- altura. Es más, el sutil encanto
baldi y a los laudistas y clavecinis- de aquellas partituras deriva
tas franceses (Couperin ante todo) aquí en empalago, sobre todo
que a la tradición de su propio en la Serenata nº 3 (1878) para
país. Las tocatas, por ejemplo, tie- cuerdas, dedicada por el compo-
nen un sentido improvisatorio, sitor a su Alteza Imperial Isabel
una libertad en el pulso rítmico de Austria, la malograda Sissi.
inconfundiblemente italianas, Sólo el Finale alla zingarese ayu-
mientras que los tombeaux, médi- da a sobrellevar una obra car-
tations y lamentationes respon- gante de tan relamida. Tampoco
den plenamente al origen que sus se salva la Serenata nº 5, en la
títulos sugieren. En esta última que Fuchs rinde homenaje a
clase de obras se encuentran Johann Strauss II a través de
curiosidades como una medita- citas de sus más populares
ción sobre la propia muerte futura melodías, tratadas de una forma
del propio compositor, un tombe- aun más edulcorada si cabe.
au a la memoria de una persona Sólo la Serenata nº 4 (1895) pre-
que murió en brazos del propio senta real interés, tanto por su
Froberger tras caer por una esca- carácter menos circunstancial
lera durante una fiesta u otro a la como por la evocadora sonori-
del emperador Fernando III, para dad que las dos trompas suman
las cuales se dan unas indicacio- a la orquesta de cuerda y un tra-
nes que prácticamente no son bajo armónico más atrevido, sin
tales sino concesiones de libertad que ello signifique traicionar la
casi absoluta al intérprete. devoción de Fuchs hacia el cla-
Huelga decir que para afron- sicismo. Es, sin duda, la joya de
tar de manera convincente este un disco por lo demás bien
repertorio es menester no sólo téc- interpretado.
nica, cosa de la que, al clave lo
mismo que al órgano, Alejandro Juan Carlos Moreno
Casal (Sevilla, 1970) demuestra
andar casi sobrado, sino sobre
todo una sensibilidad muy profun- GABRIELI:
da para moverse en el juego entre Sacræ symphoniæ. eX catHedra.
la libertad rítmica y el silencio. Así, His majestYs saGButts & cornetts.
en las tocatas impone un rigor concerto paLatino. director: jeffreY
métrico que ocasionalmente raya skidmore.
en lo solemne, mientras que en las HYperion cda67957 (Harmonia
partitas y demás prima la fantasía, mundi). 2012. 66’. ddd. N PN
esa capacidad para retardar o ade-
lantar una nota en aquella mínima L a riqueza
fracción de segundo que convierte cultural
una ejecución correcta en una generada por
auténtica interpretación, una recre- la Serenísima
ación, un mensaje que se antoja República de
gestado en el momento mismo de Venecia es
su formulación. Gran debut, que apabullante,
ojalá tenga pronta continuación. todo tipo de manifestaciones
artísticas dejó su representación
Alfredo Brotons Muñoz en elevado grado y la música es
una de las más destacadas.
Adrian Willaert y Giovanni
FUCHS: Gabrieli fueron algunos de los
Serenatas nº 3-5. orQuesta de más relevantes creadores de la
cámara de coLonia. director: escuela veneciana, caracteriza-
cHristian LudWiG. da por la policolaridad, los cori
naXos 8.572607 (ferysa). 2009-2010. spezzati, a los que invitaba la
69’. ddd. N PN estructura arquitectónica de la

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basílica de San Marcos y sus


dos órganos opuestos. El que Cuarteto Arditti
no haya estado en Venecia y
dentro de la basílica es difícil IMPORTANTE RECUPERACIÓN
que pueda disfrutar totalmente
de la música de Gabrieli y del
resto de las escritas para ser GERHARD: Cuartetos de para extraer la personalidad del
interpretadas allí. cuerda nºs 1 y 2. Chacona para Primero dentro de un más que
Entre lo más notable escrito violín solo. CUARTETO ARDITTI. notorio entronque de esta pági-
por él para San Marcos están las AEON AECD 1225 (Diverdi). na con los cuartetos finales de
denominadas Sacræ symphoniæ, 2011. 54’. DDD. N PN Schoenberg. Algún efecto,
obras corales con acompaña- como el pp sul ponticello del
miento de instrumentos, funda- E ste disco hace justicia a los final del Allegro assai inicial,
mentalmente de viento y apoyo importantes cuartetos de cuerda parece ya mirar a la evolución
de órgano. De éstas, se publica- de Gerhard, los dos únicos con- tímbrica posterior del composi-
ron dos colecciones, una en servados de los al parecer cinco tor. El Grave nos presenta al
1597 y otra segunda y póstuma que escribiera. La grabación es Gerhard más doliente y pesi-
en 1615. Si la primera se mantie- contemporánea de un concierto mista en tanto que el tiempo
ne aún dentro de los cánones de barcelonés en que el Arditti conclusivo suena áspero y ace- obra en la por lo demás ins-
la polifonía renacentista, en la sumó a la del patriarca de la rado. En el Segundo Cuarteto, trumentalmente espléndida
segunda se dan ya las influen- vanguardia histórica catalana la Gerhard depuró su escritura, interpretación del Arditti. La
cias del stile nuovo que alcanza- música de Benet Casablancas. acercándose al nivel mínimo referencia bachiana no puede
ría su máximo esplendor con Es casi un tópico reconocer la de acontecimientos sonoros estar más clara en la compleja
Monteverdi. Esto se aprecia cla- adecuación de idioma con que de un Webern, aunque no y extensa Chacona para vio-
ramente en el motete O Jesu mi el veterano conjunto traduce las pocos rasgos pudieran tam- lín solo, que Irvine Arditti
dulcissime que figura en el disco músicas de avanzada, incluida, bién verse como procedentes recrea en una soberana lectu-
y que trató de muy diferente claro está, la del autor de La de Bartók. Hay quizá un pun- ra que potencia especialmente
manera en cada una de las dos dueña, bien es verdad que en to del dogmatismo de la van- la dimensión de la polifonía
recopilaciones. ocasiones con una cierta seque- guardia sin concesiones de virtual. Estupenda grabación.
Este disco contiene cuatro dad y lejanía. Pero es de todo comienzos de los sesenta, al
sinfonías sacras de la primera punto evidente su habilidad menos así queda reflejada esta Enrique Martínez Miura
edición, cinco de la segunda y
una décima cuyo manuscrito se
conserva en Kassel, el motete a Un minucio- soprano Calleo, muy bien secun- haendeliano.
17 voces en 4 coros Exultet so trabajo dada por una contralto camerís- Este es el Haendel “italiano”
iam angelica turba, del que entre manus- tica y oratorial de fuste como que entre Roma y Nápoles asi-
encontramos otra versión a 14 critos, edicio- Krull. Las tomas son de una mila más que aporta; es decir,
voces en 3 coros en la edición nes históricas depurada sucesión de planos interesante en sí mismo pero
de 1615. No todos los motetes y contempo- que nos llevan, sin dificultad, al también y sobre todo por lo
fueron escritos para la basílica ráneas ha conciso y divertido tabladillo de que él ya apunta y el conoce-
de San Marcos, algunos tenían permitido a Ryan Brown estable- un teatro pequeño, todavía dor de su obra posterior sabe
como destino su interpretación cer la realidad actual de esta impregnado de la cortesana reconocer. Así por ejemplo, el
en fiestas solemnes que se deliciosa recuperación gretryana seguridad anterior a la revolu- diálogo que la voz entabla con
celebraban con asistencia del y llevarla a cabo de comienzo al ción en ciernes. los instrumentos en la primera
Dux en otras importantes igle- fin. Se advierte en la grabación aria de Mira Lilla gentile —más
sias venecianas, como la de que es el maestro de cuanto Blas Matamoro vivo el violín, más sentimental
Santi Giovanni e Paolo o la del ocurre. Ante todo, por el brillo (y lento) el violonchelo (de cin-
Santissimo Redentore y así es esmaltado de su orquesta, límpi- co cuerdas, por cierto, como
posible ocurriera en el caso del da, enérgica, alerta a los meno- HAENDEL: muy probablemente fue el
soberbio y solemne In res detalles, expresiva de situa- Mira Lilla gentile (dos empleado en su momento)— o
ecclessis. ciones variables que van desde versiones). Tra le fiamme (Il el significativo papel que las
La interpretación del con- la sátira mordaz a la elegante consiglio) HWV 170. maderas (flautas y oboe) asu-
junto Ex Cathedra, formado por sentimentalidad, del coqueteo al ANÓNIMO: La caduta di men en Tra le fiamme se nos
voces, dos tiorbas y dos coros, embrollo y el final feliz y edifi- Icaro. VALENTINA VARRIALE, soprano. aparecen como deliciosos ejer-
se apoya en la de los conjuntos cante. Una doncella encantadora MUSICA PERDUTA. Director: RENATO cicios o pruebas de recursos
instrumentales His Majestys y astuta, un tutor rijoso, un cria- CRISCUOLO. que en Inglaterra se desarrolla-
Sagbutts & Cornetts y Concerto do canallesco y un rico humani- BRILLIANT 94426 (Cat Music). 2010- rán en plenitud.
Palatino, ambos integrados por tario e ilustrado hacen a la 2012. 69’. DDD. N PE Valentina Varriale canta con
dos cornetas y tres sacabuches. población de esta comedia de voz de notables claridad y fres-
El resultado es espléndido, con cámara donde confluyen la C ontiene cura, rica en armónicos sin el
una sensación espacial muy observación social mozartiana, este disco más mínimo vibrato involunta-
bien conseguida y una irrepro- la galantería francesa y la carpin- cuatro canta- rio, sí con el justo que sensible-
chable musicalidad tanto vocal tería del teatro italiano diecio- tas pero úni- mente se reserva con fines de
como instrumental. chesco, todo servido con una camente dos intensificación expresiva en el
orquestación sutil y concisa, textos. Mira remate de algunas notas tenidas
José Luis Fernández melodías sencillas y vocalidades Lilla gentile con sobrado fiato (Pien di nuo-
sin exigencia de extensión pero sólo presenta la alternativa vo e bel Liletto, de Tra le fiamme,
eficaces en cuanto a dicción y entre violín o violonchelo en el constituye el caso más evidente
GRÉTRY: situaciones. obbligato, y se considera que la en este sentido), y también con
Le Magnifique. EMILIANO GONZÁLEZ El elenco, muy vigilado por primera es la original o al limpia, fácil coloratura.
TORO (Octave), ELIZABETH CALLEO Brown en lo que hace a estilo, menos anterior. Las otras dos Un acompañamiento técnica
(Clémentine), MARGUERITE KRULL prosodia y caracteres, tiene esos comparten los versos del carde- y estilísticamente irreprochable,
(Alix), KARIM SULAYMAN (Fabio), medios vocales indefinidos, pro- nal Pamphili, pero en todo lo más unas tomas profundas y
DOUGLAS WILLIAMS (Laurence). OPERA pios del género, y es de pareja demás difieren más que bastan- equilibradas, aumentan el calor
LAFAYETTE. Director: RYAN BROWN. excelencia. Destaca, notoria- te, con ventaja para la única de de la recomendación.
NAXOS 8.660305 (Ferysa). 2011. 80’. mente, en el papel más compro- estas obras que cuenta con
DDD. N PE metido para los cantantes, la lugar numerado en el catálogo Alfredo Brotons Muñoz

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HAENDEL: HASSE:
Giulio Cesare in Egitto. marie- Arias de Didone abbandonata.
nicoLe LemieuX (Giulio cesare), La Gelosia. Or la nube
karina Gauvin (cleopatra), romina procellosa de “Artaserse”. vaLer
Basso (cornelia), emöke BarátH Barna-saBadus, contratenor.
(sesto), fiLippo mineccia (tolomeo), HofkapeLLe müncHen. director:
joHannes Weisser (achilla), miLena micHaeL Hofstetter.
storti (nireno), GianLuca Buratto oeHms oc 830 (Galileo mc). 2011.
(curio). iL compLesso Barocco. 62’. ddd. N PE
director: aLan curtis.
3 cd naÏve op 30536 (diverdi). 2012. un septua-
221’. ddd. N PN genario Has-
se, parece
al veterano que dijo, refi-
Alan Curtis riéndose a un
(77 años y al quinceañero
pie del cañón Mozart: “Este
con el entu- jovenzuelo nos mandará a todos
siasmo de un al olvido”. Su predicción se
veinteañero) cumplió: se cuentan por cente-
le cabe el honor de haber dirigido nares los compositores de méri-
la primera grabación completa de to de los que rara vez se escu-
una ópera haendeliana con crite- cha algo debido a la abrumado-
rios historicistas. Fue Admeto, en ra sombra que sobre ellos pro-
1977. Desde entonces, Curtis ha yecta Mozart. Pero en vida Has-
grabado al frente de Il Complesso se gozó de gran éxito en todas
Barocco otras catorce óperas del las formas musicales, y aquí
compositor sajón, al tiempo que tenemos una prueba más de que
anuncia tres más para los próxi- sus contemporáneos no estaban
mos meses. El director norteame- del todo equivocados; de hecho,
ricano, y esa es su gran virtud, ha suma un grano nada desprecia-
podido rodearse para estos pro- ble a una recuperación no
yectos de elencos vocales nota- espectacular, pero sí sostenida.
bles, cuando no sobresalientes. El aspecto del estro de Has-
Pero los resultados no han sido se que antes y más fuertemente
siempre satisfactorios, a excep- impresionará será sin duda su
ción de los obtenidos en Rodelin- inspirado estilo de composición
da, Tolomeo y, quizás, Floridante. para la voz, donde se perciben
Curtis afronta ahora la más céle- muchas influencias (de su maes-
bre de las óperas de Haendel, tro Scarlatti principalmente),
Giulio Cesare, y lo hace de nuevo pero también una identidad
con un reparto de relumbrón, en artística personal e inconfundi-
el que destacan las canadienses ble. La sensación más frecuente
Marie-Nicole Lemieux y Karina en el oyente es la de estar asis-
Gauvin en los roles protagonistas. tiendo a ejercicios acrobáticos
La primera hace un Giulio Cesare de máximo riesgo, pero siempre
convincente; la segunda hace una con la seguridad de que no se
Cleopatra aceptable. Lo mejor, en sobrepasarán los límites de lo
el apartado vocal, es la formidable posible; lo contrario, vaya, de la
Cornelia de Romina Basso y el que tantas veces produce, por
rutilante Tolomeo de Filippo ejemplo, Beethoven.
Mineccia, quien con este papel El otro factor que hace muy
está golpeando con fuerza en la recomendable este disco es la for-
puerta que da acceso al parnaso midable exhibición de medios
en el que tienen cabida los mejo- que en él hace el joven contrate-
res contratenores. El Sesto de nor rumano Valer Barna-Sabadus
Emöke Baráth es, con diferencia, (Arad, 1986). El timbre es delicio-
lo más flojo de la grabación, en so, ni gutural ni nasal en absolu-
tanto que la labor de Johannes to, igual de redondo en todos los
Weisser, Milena Storti y Gianluca registros y sin vibrato alguno.
Buratto no pasa de discreta. Lo Igualmente pasmosa es la agili-
del apartado orquestal es ya hari- dad con que se mueve, siempre
na de otro costal. Curtis no se afinado, por las más escarpadas
caracteriza por dirigir con excesi- cordilleras de coloratura que se
vo vigor, pero aquí está más ente- encuentra. Y no menos la capaci-
co que nunca. El sonido que des- dad que demuestra no sólo para
prende Il Complesso Barocco es la regulación dinámica, sino para
por momentos desvaído, pese a el adelgazamiento de la franja
los esfuerzos de su concertino, sonora con pasmosa naturalidad.
Dimitri Sinkovski, por mantener el El contraste entre estas dos últi-
tipo. Este Giulio Cesare no llega a mas virtudes se hace evidente en
fiasco, pero está muy lejos del de el que establece entre las arias
René Jacobs, del de Marc Min- Chiama mi pur così y Cadrà fra
kowski o del más reciente de poco in cenere, ambas de Didone
George Petrou. y aquí yuxtapuestas (pistas 4 y 5).
Sólo un tempo más lento y una
Eduardo Torrico pulsación rítmica menos marcada

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de lo aconsejable hacen que, en LECLAIR: e l Mandel- incluía, aparte de piezas publica-


cambio, en las secciones extre- Conciertos para violín op. 7. Luis ring es uno das en la Selva morale e spiritua-
mas de Bei labbri che Amore, de otavio santos, violín. Les muffatti. de esos cuar- le, en la póstuma Misa y salmos
La Gelosia (pista 7) no produzca director: peter van HeYGHen. tetos que, de 1650 y en dos misceláneas de
continuamente el efecto embele- ramée ram 1202 (diverdi). 2010. 78’. despacito y los años 20, tres pequeños Salve
sador que por momentos logra. ddd. N PN con buena Regina inéditos, escritos para tres
La orquesta, que comienza letra, se está voces y continuo. Las piezas de
ofreciendo una pujante versión Hace poco situando en la primera línea del ese manuscrito se unen en este
de la obertura de Didone, en el más de dos panorama mundial de la música CD a recientes hallazgos de un
resto se comporta muy servicial- años, el violi- de cámara. Como dicen los ita- par de manuscritos en el Vatica-
mente con la música tanto como nista Luis Ota- lianos, piano, piano, si va lonta- no y la Biblioteca Nacional de
con el solista. Tomas cálidas pero vio Santos no. Después de un espléndido París con música de Frescobaldi,
espaciosas. grabó para el Shostakovich, de un luminoso que han preservado en algunos
sello Ramée Schumann y de un Janácek de casos versiones primitivas de
Alfredo Brotons Muñoz un excelente disco conteniendo alta intensidad, emprende ahora obras editadas o recogidas en
cuatro sonatas para violín y conti- una nueva integral Mendelssohn otros manuscritos conocidos des-
nuo de Jean-Marie Leclair y vuel- a la que da inicio con este disco de antiguo (como el de Turín).
HOLMBOE: ve ahora a ofrecer otra soberbia sensacional. Los Cuartetos op. 13 El organista Maurizio Croci
Música de cámara. vol. 2. interpretación de los cinco con- y op. 12 (compuestos en ese ha reunido en el conjunto Il
ensemBLe midtvest. ciertos para violín incluidos en la orden) son obras archigrabadas Pegaso a tres estupendas voces
dacapo 8.226074 (ferysa). 2011. 70’. Op. 7 del compositor francés. en las que ninguna interpreta- barrocas (los tenores Mirko Gua-
ddd. N PN Cinco, pues aunque esta recopila- ción puede eludir la huella de dagnini y Makoto Sakurada y el
ción publicada en 1737 contiene Beethoven, pero el Mandelring bajo Christian Immler) y a la tior-
modernismo seis conciertos, parece que el nº suma a esa influencia una vitali- bista Evangelina Mascardi. Los
que no renie- 3 es para flauta u oboe. El violi- dad muy encendida que nos tres cantantes conocen bien el
ga de la tona- nista, tan ligado a Sigiswald Kuij- recuerda que, después de todo, estilo de la música monteverdia-
lidad, tradi- ken y La Petite Bande, donde ha estamos ante la música de un na y sus versiones, sugerente-
ción clásica y sido concertino, colabora en esta joven que aún no ha llegado a mente acompañados por un con-
cultura popu- ocasión con otro conjunto barro- los veinte. No se trata sólo de tinuo dulce y flexible, resultan
lar de su co denominado Les Muffatti, más los movimientos extremos, sino impecables en dicción y orna-
Dinamarca natal, ésos son los tres joven pero también de gran cali- del sentido del canto desplega- mentación. Los dos tenores tie-
pilares sobre los que se asienta la dad, que trabaja bajo la responsa- do en la Canzonetta del Op. 12 nen instrumentos bien diferentes,
música de Vagn Holmboe (1909- bilidad del maestro belga Peter o en el elegantísimo Intermezzo lo que aporta una variedad espe-
1996). Conocido sobre todo por van Heyghen. Admirador de los del Op. 13. Todo está tocado cial en el color y la expresión,
su producción sinfónica, el sello grandes violinistas italianos, la con delicadeza, con claridad, bien reflejada no sólo en los tríos
DaCapo se ha propuesto descu- música de Leclair persigue la con transparencia, con coheren- sino en el Salve Regina a dúo de
brir al melómano curioso la inte- fusión de los estilos francés e ita- cia estilística y con absoluta con- la Selva y en las piezas que can-
gral de su obra de cámara. Y, una liano, cosa que en la Op. 7 está vicción, como si la vida les fuera tan a solo (Sakurada hace un
vez escuchado este disco, hay plenamente conseguida. Efectiva- en ello. Por supuesto, la presen- bellísimo Laudate Dominum
que reconocer que si una cosa no mente, hay momentos en que cia del Cuarteto en mi bemol de también de la Selva, de un liris-
le faltaba a Holmboe era imagina- nos parece estar escuchando a 1823 es mucho más que anecdó- mo luminoso). En un órgano
ción. Al menos en estas sabrosas Vivaldi y otros en los que parece tica: de aliento clásico, es mues- moderno (2008) de la Basílica de
composiciones, todas ellas conce- es Rameau quien está presente. tra elocuente del dominio del la Santa Trinidad de Berna, Croci
bidas para plantillas instrumenta- La cantabile luminosidad italiana adolescente Mendelssohn de las interpreta con vigor y elegancia
les diferentes. Así, encontramos se fusiona con el sentido francés técnicas y las formas tradiciona- la música frescobaldiana.
desde una Sonata para violonche- de la armonía y la elegancia. Los les. Además, la interpretación es
lo solo op. 101 (1968-1969) hasta el Conciertos nº 4 y nº 6 son parti- igualmente diáfana, con un Alle- Pablo J. Vayón
Sexteto op. 114 (1973), para flauta, cularmente demostrativos de ello, gro moderato de marcado carác-
clarinete, fagot, violín, viola y vio- pero esta consideración puede ter mozartiano, un Minuetto muy
lonchelo, pasando por Eco op. 186 extenderse a todo el conjunto. juguetón y una doble fuga final MOZART:
(1991), para clarinete, violonchelo También su virtuosismo como en la que se escucha hasta la Apollo et Hyacinthus K. 38.
y piano; Aspects op. 72 (1957), gran violinista que fue está bien última semicorchea de la viola. andreW kennedY (oebalus), kLara
para quinteto de viento, y el presente y las exigencias técnicas No serán tres obras maestras, ek (melia), sopHie Bevan
Quartetto medico op. 70 (1956), al solista son muy notables, pero pero están en el camino, y esa (Hyacinthus), LaWrence zazzo
para flauta, oboe, clarinete y pia- están salvadas con gran eficacia y es la gran lección que nos da el (apollo), cHristopHer ainsLie
no. Algunos dirán que es música brillantez por Santos. Hay bastan- Mandelring en estos 76 minutos (zephyrus). orQuesta de cLassicaL
sin pretensiones, y no es así, pues tes discos de Leclair disponibles, verdaderamente brillantes. opera. director: ian paGe.
al menos una pretensión hay: que pero éste es uno de los mejores. LYnn ckd 938 (Lr music). 2011. 77’.
el oyente pase un rato agradable Además de que los conciertos Asier Vallejo Ugarte ddd. N PN
escuchándola, dejándose seducir para violín de la Op. 7 ponen cla-
por su encanto tímbrico, sus rit- ramente de manifiesto sus carac- H abrá que
mos a veces exóticos (el Finale de terísticas como compositor y vir- MONTEVERDI: recordar que
la Sonata para violonchelo tiene tuoso del instrumento, están muy Salve Regina. FRESCOBALDI: Apollo et
un pie en los Balcanes y el otro en bien interpretados y su calidad Piezas para órgano. iL peGaso. Hyacinthus
Bach) y su sentido del humor, sonora es también excelente. director: maurizio croci. es la segunda
como en el delicioso Quartetto Otro acierto Luis Otavio Santos y BriLLiant 94286 (cat music). 2012. labor teatral
medico, así llamado porque Holm- de la editora Ramée. 55’. ddd. N PE de un niño
boe lo escribió para cuatro músi- de once años que, andando el
cos aficionados que eran eso, José Luis Fernández e n 2011 se tiempo, se convertiría en uno de
médicos… El compositor logra, dio a conocer los mayores talentos musicales
pues, su muy loable propósito. ¿O el hallazgo
es que todo en esta vida han de MENDELSSOHN: que hizo el
ser dramas, experimentos y pro- Cuartetos en mi bemol op. 12 y musicólogo
fundidades metafísicas? Un disco en la menor op. 13. Cuarteto en Luigi Collarile
que vale mucho la pena. mi bemol. cuarteto mandeLrinG. en la Univer-
audite 92.656 (diverdi). 2011. 76’. sidad de Breslavia: un manuscrito
Juan Carlos Moreno ddd. N PN con obras de Monteverdi que

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de toda la historia. Se estrenó d ada la OFFENBACH: a partir de


con gran éxito el 13 de mayo de abundancia Un marido tras la puerta. Las grabaciones
1767, en el curso de una fiesta de registros fábulas de la Fontaine. GaBrieLLe tomadas a la
de la Universidad de Salzburgo, de referencia pHiLponet, soprano; anaÏk moreL, orquesta de
para la que había sido compues- del Concierto mezzo; stépHane maLBec-García, la RTVE en el
ta por especial encargo. El autor para piano tenor; marc centurri, barítono. reaL Teatro Monu-
del libreto fue el padre benedic- nº 2 de Cho- fiLarmónica de LiverpooL. director: mental entre
tino Rufinus Widl, profesor de pin es muy posible que esta vasiLi petrenko. septiembre de 2010 y junio de
latín que también había escrito grabación pase inadvertida. Y LiverpooL Lpoffcd 00211 (ferysa). 2012, el sello Verso ha confor-
el drama hablado Clementia sería una lástima, y no tanto por 2012. 64’. ddd. N PN mado un volumen de tres discos
Croesi (La clemencia de Creso), esta obra, por muy bien inter- dedicados a la obra orquestal de
antes de los impares de cuyos pretada que esté (y lo está), infinito pare- Gonzalo de Olavide (1935-
cinco actos sus alumnos (de sino por aquella otra que en ce el catálogo 2005), uno de los compositores
entre doce y veintiún años de principio le sirve de acompaña- de Offenbach españoles de la segunda mitad
edad) interpretaron las tres par- miento pero que de inmediato y, por lo mis- del siglo XX menos atendidos
tes, un prólogo y dos coros, de se convierte en la verdadera mo, inagota- por la fonografía. La empresa es,
esta ópera. El argumento se joya del disco. Se trata del poe- ble de sorpre- sobre todo, iniciativa de Arturo
edulcoró añadiendo el personaje ma sinfónico Estepa, de sas. Esta vez Tamayo, un director que siem-
de Melia a fin de evitar las con- Zygmunt Noskowski (1846- toca a un acto cómico si los hay, pre se declarara entusiasta del
notaciones homosexuales conte- 1909), un compositor como con todos los ingredientes de sus legado del autor madrileño. El
nidas en el original procedente mucho conocido por haber sido libretistas Delacour y Morand: una conjunto orquestal de Olavide
de las Metamorfosis de Ovidio. el maestro de Karol Szyma- novia recién casada, todavía con cubre un período de 37 años. A
No se busque aquí a Mozart: nowski, pero que, a tenor de lo el vestido nupcial, que se cansa la década de los años 60, perte-
la persona ya ha nacido y es un escuchado, es de los que valen precozmente de un marido al que nece la obra Índices, mientras
genio, pero el músico aún se la pena. Que su música aparez- suponemos no conoce carnal- que los años 70 están represen-
está formando. Ya ha viajado ca en este trabajo auspiciado mente; una amiga pizpireta que la tados por cuatro piezas: Sine
por toda Europa y se ha familia- por el Instituto Nacional Fryde- incita a reconciliarse con él o a die, Clamor II, la Sinfonía
rizado con los principales esti- rik Chopin de Varsovia se debe recurrir a un insistente admirador “Homenaje a Falla” y Cante in
los, pero todavía no es capaz a la labor de Noskowski en la español; un fugitivo que cae a la memoriam García Lorca, esta
más que de imitarlos ingenua- conservación y difusión del alcoba de la recién casada entran- última, para voces solistas, coro
mente, sin personalidad. Los legado de su compatriota, sobre do por la chimenea; un marido y orquesta. El siguiente bloque
textos en latín apenas los entien- todo a través de la creación en que, según reza el título está está ocupado por obras de los
de, y les pone música sin siquie- Zelazowa Wola, la localidad detrás de la puerta y al que, salvo años 80: Estigma, Oda II (para
ra plantearse relaciones profun- natal de Chopin, de un espacio en el final, oímos desde fuera de voces y orquesta) y Orbe-Varia-
das entre ritmo literario y musi- dedicado a su memoria. Y eso la escena, puerta por medio o tions. A los años 90 pertenece
cal. Aun así, contiene algunos que éste, en el círculo familiar buscando una llave en el jardín Tránsito. El ciclo se cierra con
momentos estupendos: el que de Noskowski, había sido una del amanecer. De más está decir Concertante-divides, de 2001. La
más el nº 8, un delicioso dúo figura poco menos que aborre- que los diálogos son desopilantes primera pieza, Índices, es la más
entre Oebalus y Melia (pista 17) cida… Escrita en 1896 y consi- y los números musicales, llenos sorprendente de todo el progra-
cuyo motivo reaparecerá en Sen- derada el primer poema sinfóni- de ingenio, melodismo sencillo y ma, pues, aparte de superar la
ti l’eco, segunda aria de Rosina co polaco, Estepa toma su inspi- citas en plan de homenaje paródi- prueba del tiempo, se perciben
en La finta semplice. ración de una novela de co (ejemplo: el quinteto Buona en ella rasgos de visionario. En
Esta versión, muy apreciable Henryk Sienkiewicz, A sangre y sera del rossiniano Barbero de un momento en que la escritura
ya sólo por el hecho de respetar fuego, que narra las luchas Sevilla). Completa la recuperación puntillista era moneda corriente,
en su redacción original todos entre polacos y cosacos en el una media docena de canciones el autor español, en plenos cur-
los recitativos, adolece de una siglo XVII. No obstante, más basadas en fábulas de la Fontaine, sos de Darmstadt, y ante la mira-
dirección incapaz de extraer vir- que cualquier arrebato belicoso cuyos textos se prestan a la verba da atenta de Stockhausen, con
tualmente un solo acento de lo que domina en esta música offenbachiana, ya que son narrati- quien estudiara allí Olavide,
intensidad de una orquesta por es la evocación lírica de la vos, irónicos, lejanamente morali- alterna preciosistas juegos tím-
lo demás sumamente disciplina- inmensidad de la estepa ucra- zantes y dan lugar tanto al canto bricos con secuencias estáticas
da. Y el nivel de los cantantes es niana, presente ya desde las fra- como al recitado con intención que adelantan el procedimiento
superior, pero tampoco mucho. ses iniciales de la cuerda. Efusi- escénica. Los intérpretes están que seguirá Ligeti a partir de
A Klara Ek, que en lo demás está va, contrastada y muy bien conducidos con energía y humor 1971 en Melodien y el Double
irreprochable, el timbre se le orquestada, se trata de una obra por quien ha concertado la fun- Concerto. Olavide parece buscar
vuelve algo clueco en las colora- que se escucha con auténtico ción, y cumplidamente por el pia- salidas a la vía puntillista reinan-
turas del nº 4 (pista 9). Sophie placer. Y más en esta versión nista Nicolai Krügel en el caso de te en Europa y la obra siguiente,
Bevan, la otra soprano, es más que firma Philippe Herreweghe, las canciones. Las voces son sufi- Sine die, es un paso más en este
regular, pero tampoco destaca vibrante y de una transparencia cientes, si no memorables, y las sentido. La orquesta toma un
por ninguna virtud particular. De y claridad milagrosas. Pero el partes habladas tienen desenfado, carácter más compacto, pero sin
los dos contratenores gusta más disco no acaba ahí, sino que claridad y ritmo. que haya que hablar de deuda
Christopher Ainslie, pero princi- como se ha dicho al principio alguna con Xenakis o el mismo
palmente por descarte de los incluye también el segundo de Blas Matamoro Ligeti; más bien tiende a una
ahuecamientos en que incurre el los conciertos chopinianos. revisitación del gusto por la pro-
otro. Y el tenor Andrew Ken- Como era de esperar con tal liferación de motivos de un
nedy cumple sin más. director, priman aquí los crite- OLAVIDE: Berg. Aparece ya el tono lirico
rios históricos, de ahí que para Índices. Sine die. Clamor II. que los analistas de Olavide han
Alfredo Brotons Muñoz la parte solista se haya optado Sinfonía “Homenaje a Falla”. visto continuamente en su obra.
por un fortepiano Erard de Cante in memoriam García Lorca. Olavide controla el tono expresi-
1849, similar a los usados por Estigma. Oda II. Orbe-Variations. vo de la pieza y alcanza momen-
Chopin. Alexander Lonquich le Tránsito. Concertante-divides. tos de gran belleza.
NOSKOWSKI: extrae todo el provecho posi- caroLe sidneY, soprano; maGdaLena Hacia la mitad de los años
Estepa. CHOPIN Concierto para ble, aunque de nuevo es Herre- LLamas, mezzo; josé manueL 70, el músico compone sus dos
piano nº 2. aLeXander LonQuicH, weghe quien se impone por la montero, tenor; ricHard ritteLmann, piezas orquestales más ambicio-
fortepiano. orcHestre des cHamps- expresividad y calidez del soni- barítono. coro Y sinfónica de rtve. sas. Clamor II y la Sinfonía
éLYsées. director: pHiLippe HerreWeGHe. do que extrae de la orquesta. director: arturo tamaYo. “Homenaje a Falla”, que supo-
nif nifccd 031 (diverdi). 2011. 52’. 3 cd verso vrs 2128 (diverdi). 2012. nen dos logros incontestables.
ddd. N PN Juan Carlos Moreno 194’. ddd. N PN Clamor aún sorprende por la

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plantilla que maneja: electrónica PALAU: Creator Spiritus. tHeatre of den a ser tan pulcras que conlle-
y orquesta. No estrenada en Concierto levantino para voices. ars nova copenHaGen. van el riesgo de resultar monó-
vida del autor, la obra, en un guitarra y orquesta. Concierto nYYd Quartet. director: pauL tonas. No obstante, el trabajo
principio, parece seguir los dramático para piano y HiLLier. contiene algunas partituras
pasos de Déserts, en la que orquesta. rafaeL serraLLet, Harmonia mundi Hmu 807553. soberbias, como el Stabat Mater
Varèse alternaba el sonido gra- guitarra; Bartomeu jaume, piano. 2010. 75’. ddd. N PN (1985), puro Pärt en lo que tiene
bado y la orquesta, pero allí joven orQuesta de La GeneraLitat de pureza y simplicidad de len-
donde al francoamericano hacía vaLenciana. director: manueL guaje, y otras sorprendentes,
irrumpir el ruido para distorsio- GaLduf. como Ein Wallfahrtslied (Un
nar el discurso, Olavide opta pmv010 (diverdi). 2007-2008. 52’. canto de peregrinación, 1984),
por un diálogo entre cinta y ddd. N PN cuyas notas repetidas le dan un
orquesta, en lo que no es sino aire obsesivo e inquietante,
una adopción moderna del anti- si un cortejo extraño en el compositor. Aun-
guo concierto con solista. fúnebre de que no tan redondo como el dis-
Extensa y a veces ensimismada, músico se c oinciden en el mercado dos co de ECM, un trabajo también
con largas y originales secuen- recuerda en discos con obras vocales de muy recomendable.
cias de calma, con los sonidos Valencia carácter sacro de Arvo Pärt
de la orquesta mantenidos, esta como multitu- (1935) que no defraudarán a sus Juan Carlos Moreno
Clamor II es una rara avis de la dinario, ese seguidores. Especialmente el de
modernidad en España. Sin fue el de Manuel Palau (1893- ECM, en el que se encuentra
embargo, la Sinfonía es más 1967). En su tierra Palau marcó una de sus partituras recientes RAVEL:
ambiciosa, también una pieza una época de un lado por los más ambiciosas, intensas y, por Obras orquestales. vol. 1.
más plena. Efectivamente, el muchos cargos institucionales qué no, también hermosas: orQuesta nacionaL de LYon.
Homenaje a Falla es la obra que ocupó y honores que reci- Lamento de Adán. Para coro y director: Leonard sLatkin.
más madura de las que integran bió, y del otro como paradigma orquesta de cuerda, fue un naXos 8.572887 (ferysa). 2011. 68’.
el presente programa. Olavide no tan renombrado pero tal vez encargo de Estambul y Tallin, ddd. P PE
alcanza un notable equilibrio incluso más acabado que el tam- capitales de la cultura europea
entre un uso moderno de la bién valenciano Joaquín Rodrigo de 2010 y 2011 respectivamente, L as de
orquesta y el tratamiento de de lo que llegó a conocerse que conoció su estreno en la Detroit y
material ajeno, casi siempre como neocasticismo. Empléese basílica bizantina de Santa Irene Lyon son las
velado: cantos del folclore, citas este término en sentido meliorati- en la primera de esas fechas. En orquestas que
de Falla… Olavide muestra vo o peyorativo, lo cierto es que él, el compositor estonio pone dirige este
abiertamente sus cartas: el dis- no se sabe de ninguna actividad música a un poema del monje californiano
curso habrá de ser a partir de de creación musical más potente san Silouan el Athonita, en el de Los Ange-
ese momento de carácter conso- en ese lugar y momento concre- que el bíblico Adán, en nombre les, de sangre judía ucraniana (al
nántico. Cualquier experimenta- tos. El modelo se basaba en com- de la humanidad que encarna, parecer, Slatkin es transforma-
ción con el lenguaje quedará binar enseñanzas aprendidas da vía a su sufrimiento ante la ción de Zlotkin). Slatkin se acer-
aparcada al tomarse elementos normalmente en Francia (Palau pérdida del paraíso. Es, sin ca a los setenta años, que cum-
pertenecientes a la tradición, a con Ravel entre otros) e inspira- duda, una de las partituras más plirá en 1914, y acaso tenga para
la música histórica. Todas las ciones locales. De los resultados dramáticas escritas por Pärt en entonces disponible una auténti-
obras que siguen asumen esta constituyen dos muestras muy los últimos años y también de ca integral del Ravel orquestal.
tendencia y el resultado, desde cabales las dos obras reunidas en las más convincentes por la ¡Otra más!, exclamarán muchos
el Cante in memoriam García este disco, fechadas en 1947 variedad de acentos que emplea aficionados. Bueno, es cierto que
Lorca, de 1979, hasta la conclu- (Concierto para piano) y 1954 en sus distintas secciones, siem- hace falta aportar algo nuevo
siva Concertante-divides, es (Concierto para guitarra, revi- pre al servicio de realzar la después de la cantidad de parcia-
decepcionante, mostrando el sión de la primera versión de potencia expresiva del texto. El les e integrales para orquesta de
músico su lado más conserva- 1946), respectivamente grabadas resto del programa no es menos este enorme compositor (que,
dor. Olavide abandona su deli- en el curso de sendos conciertos emocionante, aunque en el fon- hace cien años, estrenaba su
cado trazo en los timbres y los ofrecidos en Castellón y Alicante do se trate de arreglos de pági- Daphnis et Chloé y sus Valses
interesantes juegos entre durante la temporada 2007-2008. nas algo más antiguas. La narra- nobles y sentimentales, por decir
orquesta y solistas, para aliarse Serrallet, muy favorecido tiva L’Abbé Agathon, por ejem- sólo dos títulos de 100 y 101
con un material que deviene por la toma de sonido, juega plo, originalmente estaba escrita años). Asómense a la discografía
hinchado, redundante e insus- principalmente la baza de una para soprano y octeto de violon- que proponemos en el Ravel de
tancial, tal vez superado el articulación de extraordinaria chelos, mientras que aquí se Jankélévitch publicado por Anto-
autor por un afán de trascen- nitidez. Por su parte, Jaume escucha en versión para coro nio Machado Libros y la Funda-
dencia. Los efectos fáciles y la aporta sobre todo sensibilidad femenino y orquesta de cuerda. ción Scherzo hace un par de
simplicidad del lenguaje se para los matices de color y fra- Especial mención merecen años: es de vértigo. Pero estamos
multiplican hasta el exceso en seo. Tienen como consecuencia Nana estonia y Nana de Navi- ante una batuta en plena madu-
estas cinco obras, en las que el el Concierto levantino una luz y dad, ambas piezas escritas origi- rez creativa y con una orquesta
recurso a textos poéticos (Lor- el Concierto dramático una gra- nalmente para Jordi Savall, la que, entre sus obligaciones artís-
ca, santa Teresa y el mismo vedad que en ambos casos el desaparecida Montserrat Figue- ticas y morales, está la de hacer
Olavide) y el tratamiento de la acompañamiento orquestal no ras y su hija Arianna Savall. sonar y recrear de manera per-
voz como elemento retórico, hace sino subrayar a las expertas Tonu Kaljuste se encarga de diri- manente la música francesa.
acaban por empañar un corpus órdenes del maestro Galduf. gir todo el programa y lo hace Una música que, además, es
de obras, las de este ciclo para con una entrega y una sabiduría muy rica y muy inspirada, y de
orquesta, que ofrece sus más Alfredo Brotons Muñoz encomiables, de ahí unas versio- lo mejor del mundo: hace cien
inspirados instantes en el inicio, nes en las que el recogimiento años ocurría en Francia lo que
allí donde el lenguaje se supo- espiritual no va reñido con el en tantos países, tenían músicos
ne que no está aún definido. A PÄRT: sentido dramático. A lo que se de lo mejorcito, y a cambio tení-
veces, la intuición y el experi- Lamento de Adán. coro de La une una toma de sonido porten- an militares y políticos que pre-
mento, aunque éste no aparez- radio Letona. voX cLamantis. coro tosa, que hace que de verdad paraban el desastre para su pro-
ca nunca forzado, pueden origi- de cámara fiLarmónico estonio. creamos estar en el interior de pio país. Puede un francés sen-
nar obras de mucho más atracti- sinfonietta de riGa. orQuesta de una iglesia. tirse orgulloso de Ravel, pero a
vo que las organizadas con cámara de taLLin. director: tonu El segundo disco es más cambio tiene que olvidar lo otro;
medios masivos. kaLjuste. predecible. Paul Hillier es otro o engañarse. Las naciones se
ecm 2225 (diverdi). 2007-2011. 69’. admirador incondicional del edifican y mantienen sobre las
Francisco Ramos ddd. N PN estonio, pero sus versiones tien- herencias de gente como Ravel,

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por eso hay que mentir en lo SCHNITTKE:


otro; o desenmascararlo, caram- 12 Bussverse. Stimmen der
ba. Veremos lo que nos reserva Natur. miemBros e invitados deL
2014: acaso la conclusión de la sWr vokaLensemBLe de stuttGart.
integral Ravel por la Orquesta director: marcus creed. jocHen
de Lyon y Slatkin, que empieza scHorer, vibráfono.
con este feliz CD; y también una HÄnssLer sacd 93.281 (diverdi).
enorme literatura sobre la prime- 2011. 55’. ddd. N PN
ra gran guerra y la responsabili-
dad de los irresponsables ejérci- e l Conjunto
tos, cortes y clase política. Por el vocal de la
momento, este primer disco ya Radio de
merece la pena por sí solo. Stuttgart
Como sabe todo aficionado (Sudoeste)
con discos en casa, un CD hay presenta
que “pincharlo” para poderlo unos cuantos
probar. Bien, en este caso, para registros de considerable interés
comprobar la magistral Rapsodie para el sello Hänssler. La perfec-
espagnole, en la que Slatkin des- ta afinación como base, la deli-
pliega hermosas sonoridades cada emisión que no excluye
lentas, pinchen un minuto del exclamaciones o gritos, lleva a
Preludio en la noche y un ratito este coro mixto de 30 voces a
de la Habanera: verán lo que es alturas angelicales. Comprué-
bueno, cuando la lentitud no es benlo con este disco de salmos
simplemente tensa y nerviosa, de Schnittke. Junto a anunciados
sino riqueza de atmósferas. El discos con obras de Villa-Lobos
CD concluye con el Bolero, y ahí y Carl Orff, nos llegan los casi
Slatkin consigue una hermosa cincuenta minutos de los 12
lectura, pero hay demasiada Bussverse o Salmos penitenciales
competencia para destacar este (obra de 1988 preparada durante
fonograma entre tantos y tantos los agitados años anteriores que
(de nuevo remitimos a la disco- llevaron a lo que se conoce
grafía del libro citado). En cam- como la “caída del muro”), con
bio, el CD comienza con una textos rusos de la segunda mitad
Alborada del gracioso de lo más del siglo XVI, la época de Iván,
sugerente, sinfónico y danzante la época del débil Feodor, cuña-
(no a la vez, sino en secuencia). do y antecesor de Boris Godu-
La Pavana hace tiempo que no nov. Schnittke los encontró de
es vista como aquella página forma azarosa, y aquello fue un
juvenil y fácil de este composi- feliz hallazgo. Oyendo esos tex-
tor: Slatkin le da ese equilibrio tos, que no comprendemos pero
necesario (imprescindible) para que vemos traducidos en inglés,
que la página se mueva entre la oyendo esa música de Schnittke
rigidez del guardainfante y la y la voces del Conjunto vocal de
gracia lánguida de la infanta Stuttgart, evocamos el Andrei
misma que lo lleva. Hay danzas Rubliev de Tarkovski (y también
que, más que bailadas, son los iconos de Rubliev mismo,
caminadas, desde la vivaz polo- por qué no), como si la evoca-
nesa hasta la evolución de esta ción de una época abarcara evo-
menina, cuyos pies parecen no caciones de épocas contiguas y
moverse cuando avanza. el destino del pueblo ruso se
Como puede verse por los retratara no sólo en las épicas
títulos, hay una primacía españo- dolorosas de antaño, sino tam-
la en el programa de este CD. La bién en el canto de los ángeles
obertura mágica de Schéhérazade sin esperanza.
acaso sugiere que en el imagina- Y esa desesperanza parece
rio francés de hace cien años no necesitar texto cuando, con
todavía podían ir unidos el exo- un duodécimo canto a boca
tismo español con lo oriental. Era cerrada, sin palabras, concluye
España el oriente inmediato, veci- la secuencia. El relato se enri-
no, entrañable, admirado y algo quece con dramaticidades con-
desdeñado. No parece que esté cretas (filípica, lamento, oración,
hecho aposta, pero no hay que incluso súplica por la propia
esquivar tal sentido al integrarse vida ante la cuchilla asesina: en
aquí esa página algo menos visi- este caso, el canto sexto, desga-
tada que las otras. En fin, este rrador) y hay referencias a la fe
Ravel español (España, inspira- y a la historia. La belleza de
ción habitual de Ravel, especial- estas líneas, que parecen sose-
mente querida: era vasco) inau- gadas y que en rigor disimulan
gura una integral que promete tensos relatos y situaciones, se
mucho. A pesar de la riqueza impone en un recital hermoso y
fonográfica raveliana reciente e angélico. Los Salmos concluyen
histórica. Como siempre decimos: y aún queda una pista de algo
calidad y precio, todo justifica la más de cuatro minutos para
presencia de este CD. Voces de la naturaleza, para
diez voces femeninas y vibráfo-
Santiago Martín Bermúdez no, una pieza coral más “van-

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guardista”, por decirlo así, si no


fuera por el abuso de este con- jennifer pike, rumon Gamba
cepto, una obra de una belleza
penetrante, también sin texto, DESCUBRIMIENTOS
con uno de esos diminuendos,
más bien un perdendosi que
concluye el recital con una RÓZSA: Concierto Duisburgo, Walter, Ormandy y
magia que te deja en suspenso. para violín. Concierto Bernstein, intérpretes posterio-
Magnífico conjunto el dirigido para cuerdas. Tema, res de la obra.
por Marcus Creed. variaciones y final. jennifer pike, Las hondas raíces magiares
violín. fiLarmónica de La BBc. de Rózsa afloran nuevamente
Santiago Martín Bermúdez director: rumon GamBa. en el Concierto para cuerdas,
cHandos 10738 (Harmonia mundi). compuesto en Nueva York en
2011-2012. 75’. ddd. N PN 1943, es decir al mismo tiempo
SCHUBERT: que su compatriota Bartók
Die schöne Müllerin. eric tappY, aunque centrado en el Con- redactaba su Concierto para
tenor; ruBen LifscHitz, piano. cierto para violín, probablemen- orquesta. La mayor agresividad
cLaves 50-1105 (Gaudisc). 1974. 71’. te la página no cinematográfica de algunas de sus secciones
add. N PN más popular de Miklós Rózsa, el apunta ya a las formidables anchas en este repertorio de
tercer volumen que Chandos bandas sonoras del género corte neorromántico y ascen-
Hacía mucho consagra a su obra orquestal negro que Rózsa compondrá en dencia cinematográfica. Su
que no sabía- posee el interés de incluir dos fechas cercanas para Billy Wil- Concierto para cuerdas renue-
mos de este partituras del músico húngaro der (The lost weekend, Double va la discografía tras los valio-
tenor suizo, mucho menos divulgadas pero indemnity), aunque sin renun- sos testimonios de Csaba con
nacido en en absoluto menores. Es el caso ciar a ese arrebatado lirismo — los Virtuosi di Kuhmo (Ondi-
Lausana en de Tema, variaciones y final, marca de fábrica del autor de ne, 1989) y Jackson al frente
1931 y que composición temprana (1933) Spellbound— que, en el movi- de la Sinfónica de Berlín
fuera, en los años sesenta y perteneciente a la estancia de su miento central, se adelanta una (Koch, 1992). En el Concierto
setenta, un referente en la inter- autor en París y anterior en cua- década al que hará las delicias para violín, la bellísima sonori-
pretación de oratorios y también tro años a su bautismo cinema- del célebre Concierto para vio- dad de la joven Jennifer Pike y
de óperas de Monteverdi y tográfico. Entre la nostalgia del lín (1953-1954), obra glorificada el matizado acompañamiento
Mozart. Su dedicación al lied fue solo de oboe inicial, que parece por su dedicatario Heifetz, cuya de Gamba exaltan toda la sen-
menor, aunque también resalta- reflejar la tristeza de quien ha fama se avivaría años después sualidad y la energía de esta
ble. Se recupera ahora una anti- dejado atrás —quizá para siem- gracias, precisamente, a otro fil- obra, logrando una nueva refe-
gua grabación, nunca publicada, pre— familia y amigos, y la vita- me de Wilder, The private life of rencia que sumar al mítico
del ciclo La bella molinera de lidad de los ritmos húngaros Sherlock Holmes (1970), para registro de Heifetz con Hendl
Schubert, que registrara en 1974 que inundan su desarrollo, Róz- cuya crepuscular banda sonora (RCA, 1956), por encima de los
en la Radio de Hilversum al calor sa elabora un discurso que, si Rózsa retomará parte de su más recientes —y notables—
de tres recitales ofrecidos en en lo melódico, suena ya al música. de McDuffie/Levi (Telarc,
Ámsterdam, Lausana y Aix-en- compositor de madurez, en lo Rumon Gamba —lo ha 1999) y Khitruk/Yablonsky
Provence. tímbrico llamó sin duda la aten- demostrado sobradamente en (Naxos, 2007).
Siempre fue grato escuchar ción de maestros como Munch, anteriores registros para el mis-
a Tappy por su manera directa responsable de su estreno en mo editor— se mueve a sus Juan Manuel Viana
de decir y emitir, su franqueza al
exponer y modular. El timbre,
de tenor lírico-ligero, no bello, escogen tempi muy prudentes y pliega a la letra con inteligencia. menor (el D. 94) con la carga
era penetrante, directo, claro, en a veces demasiado morosos a En el número postrero, Des expresiva de una de las mayo-
punta, algo desguarnecido de nuestro juicio, como sucede en Baches Wiegenlied, nos parece res: el D. 804, con su Andante
armónicos pero viril. El fraseo el nº 4, Danksagung an den que el piano anda un poco des- basado en el tercer entreacto de
era nítido, inteligible, la expre- Bach, o en el nº 6, Der Neugieri- angelado, pero la voz, que, hay Rosamunde. Si el Diogenes
sión, calurosa, el temperamento, ge, en donde admiramos el arte que repetir, no era bella, consi- parece no exprimir al máximo el
evidente, comunicativo. La pro- de los reguladores. Notas altas gue una sorprendente dulzura lirismo de ese bellísimo movi-
yección del sonido no poseía abiertas pero musicales. En tímbrica. miento, los diferentes temas del
trabas o estrangulamientos apre- general, buena acentuación, Allegro ma non troppo están
ciables y la voz circulaba, ligera buen control rítmico y ligereza, Arturo Reverter muy bien delineados y el Minue-
y dúctil, en toda la gama, bien aire y donosura. to está cubierto de unas sombras
es cierto que con sonidos en En Des Müllers Blumen, nº perfectamente evocadas que,
algún caso excesivamente abier- 9, aplaudimos lo tenue y quedo SCHUBERT: después, el Allegro moderato
tos, aunque su técnica le permi- de la emisión. En el siguiente, Cuartetos D. 94 y D. 804. final no logra disipar del todo.
tía resolver el pasaje de registro Tränenregen, la calidez y en Andante D. 3. cuarteto dioGenes. Más redonda y acabada resulta
sin especiales problemas y sin Mein! y Der Jäger, nºs 11 y 14, la BriLLiant 94315 (cat music). 2012. la interpretación del D. 94, aun-
recurrir a la fea emisión isósce- agilidad, apuntalada por un pia- 63’. ddd. N PE que la sonoridad de los violines
les. Porque el instrumento, no no siempre flexible y atento, se vuelve a veces (arranque del
bien cubierto en ocasiones, unido a la voz como un guante. r ecibimos Minuetto, algunos pasajes en
resonaba arriba y percutía, sólo Pause, nº 12, nos informa sobre con los bra- fortissimo del Presto final) un
con pasajeras estridencias o la facilidad para alcanzar sonori- zos abiertos poco estridente. Entre un cuarte-
esfuerzos. dades levísimas y aéreas. En Die una nueva to y el otro, el breve y enigmáti-
Tappy sabía lo que se traía liebe Farbe, nº 16, encontramos integral de co Andante D. 3 merece una
entre manos cuando grabó esta frases perfectamente ligadas y los cuartetos interpretación atenta a su tono
versión del ciclo schubertiano, medias voces muy aceptables. de Schubert, sereno y a sus reminiscencias
bien adaptado a su voz y en la Claro que en el nº 17, Die böse y más aún a precio Brilliant, liederísticas, dando así un plus
tonalidad original, que era la Farbe nos desagrada lo descar- aunque quizás a este joven cuar- de interés a este meritorio —
que cantaba el propio composi- nado de la emisión de las notas teto le quede todavía camino pese a todo— primer paso de
tor. Encontramos algunos agudas. Enseguida nos reconci- para situarse al lado de los gran- una integral de seguramente
momentos emotivos y expresi- liamos al escuchar las finuras y des. En este primer volumen ha vaya a más.
vos muy loables. Por lo general, los pianísimos del nº 18, Trockne optado por equilibrar la laxitud
él y su pianista y amigo Lifschitz Blumen, en donde la voz se de una obra relativamente Asier Vallejo Ugarte

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SCRIABIN:
Estudios op. 8. Seis Preludios evan christ
op. 13. Cinco Preludios op. 16.
Sonata nº 10 op. 70. Poema MÚSICA ENTRE SOMBRAS
Vers la flamme op. 72. oLLi
mustonen, piano.
ondine 1184-2 (diverdi). 2011. 68’. SCIARRINO: ga al disco una grabación
ddd. N PN Macbeth. otto tomada del Festival de Salzbur-
katzameier (macbeth), go de 2011 de la ópera que
B rillante y anna radziejeWska (Lady Sciarrino compusiera en 2002,
diferente reci- macbeth), ricHard zook Macbeth, a partir del texto de
tal en torno a (Banquo), sonia turcHetta (Hijo Shakespeare. Se trata de la
la figura de de Banquo), tHomas meHnert aventura dramática no sólo
Alexander (duncan). vokaLensemBLe nova. más ambiciosa de este autor en
Scriabin de la kLanGforum Wien. director: evan el campo de la ópera, sino
mano de un cHrist. también del mayor logro de
pianista deslumbrante y preciso 2 cd coL LeGno WWe 20404 Sciarrino en el género dramáti-
en intenciones. Olli Mustonen (diverdi). 2012. 107’. ddd. N PN co. Nunca antes este músico
muestra esta vez a través del había alcanzado el equilibrio debe a que Sciarrino consigue,
autor ruso que es un pianista p ocos compositores son tan que aquí ofrece entre texto con estos medios, una intensi-
atento a los detalles y sobre todo fieles a un estilo como Salvato- cantado (o musitado, en dad en el discurso que a otros
al sonido, especialmente cuidado re Sciarrino (n. 1947). Se puede muchas ocasiones) y tratamien- les hubiera llevado a recurrir a
y matizado, con unas versiones asegurar que su peculiar estéti- to instrumental. Sin abandonar un arsenal aparatoso pero
radiantes e intensas, ciertamente ca del sonido, entre aforística y nunca su especial gusto por el insustancial. Amparado en la
también por momentos descon- velada, está presente en su empleo de voces temblorosas, densidad del tejido instrumen-
certante. El intérprete parece que obra desde el principio, desde que parecen provenir, en cada tal y en unas voces que jamás
dibuja especialmente mejor las sus piezas de cámara de los una de sus intervenciones, de obedecen al canon del bel can-
obras de juventud (estudios y últimos años 60. Aunque esta muy lejos, como inseguras (se to, sino a unas formas más
preludios), donde se expresa con particular música entre som- piensa siempre en el mundo naturalistas, como si estética-
más libertad y emoción que en bras, que es la que crea Sciarri- fantasmagórico de Pelléas et mente se retrocediera en el
las dos últimas sonatas incluidas no con su paleta, no parece Mélisande) y desprovistas de tiempo y se echara mano de la
aquí, donde la sensación es de convenir al género de la ópera, energía vital y que necesitan pureza expresada por Monte-
cierta frialdad y distancia (tam- lo cierto es que el autor sicilia- de un tiempo en escena para verdi en su seconda prattica,
bién podrían tildarse sus inter- no ha compuesto ya diez pie- tomar cuerpo, y sin abandonar Sciarrino consigue encadenar
pretaciones de experimentales). zas destinadas a los escenarios, tampoco el músico su fervor momentos de especial febrili-
En general es un disco muy des- si bien, en algunos casos, con por los timbres apagados, muy dad (escenas 3ª y 4ª del acto
tacado, de una técnica inapelable medios muy reducidos. Sola- tamizados, a punto muchas primero) y de una serenidad
y una musicalidad (siempre con- mente Luci mie traditrici había veces de romperse, el conjunto fascinante (la portentosa esce-
trolada) cuidada y perseverada superado la hora y cuarto de de esta ópera, su resultado glo- na 1ª del acto tercero).
desde la poética más melancóli- duración y había exigido una bal, presenta una fortaleza
ca. El suyo es un Scriabin de plantilla importante. Ahora lle- extraordinaria. La razón se Francisco Ramos
bella factura, tan preciso en su
aspecto rítmico como en equili-
brio y nitidez, de donde brotan que termina son así”, diríamos), desde esa nada tiene que ver con la van-
circunspección y evocación, al en la tensión apertura debussyana que se pre- guardia y que toma a Messiaen
tiempo que también brío y carác- de lo trágico- tende crescendo hasta la eclosión por testigo (no por modelo, sino
ter. La articulación del intérprete irrisorio, y así final: apogeo e coda, pasando por testigo, ya saben) y que evo-
es tersa e impoluta (quizás dema- ha sabido tra- por casi (casi) todos los matices luciona entre diatonismo y cro-
siado seca en ciertos pasajes), ducirlo este del silencio como motivo y ori- matismo, entre minimal y heren-
perfilada con regularidad y minu- Trío formado gen de lo sonoro, y de evocacio- cia francesa. Por lo demás, aten-
ciosidad, aunque esto contraste en Hamburgo hace apenas siete nes de otros compositores de ción a estas tres jóvenes instru-
con una apuesta por el pedal años por tres damas alemanas, nuestro tiempo: Messiaen en Uni- mentistas, al espléndido Trío
fuerte, desconcertante a veces excelentes instrumentistas: Karla soni y en otras ocasiones; des- Boulanger, que un día se unieron
por tantas resonancias. El pianis- Haltenwanger (piano), Birgit Erz pués de todo, Messiaen es el y decidieron llamarse así en
ta finlandés completa un disco (violín), Ilona Kindt (violonche- homenajeado en este trío, y Mes- honor a Lili y a Nadia.
técnicamente inapelable, musi- lo). La obra tiene la dificultad del siaen, aunque francés, aunque
calmente con un acercamiento a virtuosismo y la expresión, de la maestro de Boulez, es mucho Santiago Martín Bermúdez
Scriabin admirable, aunque intimidad y el grito. Como tantas más que gramática y brillo, es
momentáneamente turbe por una obras de cámara señeras. Y por alma, es fe, todas esas cosas que
frialdad huérfana de calidez eso se puede esperar de este Trío a menudo faltan en obras de la SILVESTROV:
esencial. un Op. 67 insuperable. Por esa segunda mitad del siglo. Dice Canciones sacras. coro de cámara
pieza ya merece la pena oír este Vasks de su trío: “Describe un de kiev. director: mikoLa HoBdicH.
Emili Blasco CD. Y, de paso, esa página juve- difícil viaje a través de la miseria, ecm 2279 (diverdi). 2008. 77’. ddd.
nil que es el “otro trío”, el Op. 8. la decepción y el sufrimiento de N PN
Ahora bien: ¿y esa obra, Epi- amar, y todo eso constituye el
SHOSTAKOVICH: sodi e Canto perpetuo, secuencia centro de atención del canto”. No La atracción
Tríos opp. 8, 67. VASKS: Episodi de ocho episodios (¿movimien- es cuestión de extenderse en una de los com-
e Canto perpetuo. trío tos?) del compositor letón Peter reseña así, pero hay que subrayar positores
BouLanGer. Vasks, nacido en 1946 y creador que esta obra de 1985 tiene un rusos por la
profiL 8148812045 (diverdi). 2010. sobre todo de obras corales, qué interés mayúsculo. Versiones del tradición
68’. ddd. N PN es esa página que no es nueva, Op. 67 de Shostakovich encontra- musical de la
sino que al parecer se remonta a rán ustedes aquí y allá, aunque es liturgia orto-
a nadie ha de sorprenderle que 1985? Bueno: espero que no se cierto que la del Boulanger es doxa viene de lejos y está claro
el Trío Boulanger nos traiga en tomen ustedes como un tópico el magnífica. Hay que aprovechar la que ni siquiera el largo paréntesis
este recital una referencia nueva, que veamos en Vasks, letón y oportunidad de enfrentarse a esta soviético ha podido con ella. Más
indiscutible, del Trío op. 67 de músico, un creador de sonidos media hora que dura Episodi e bien todo lo contrario, pues el
Shostakovich, una obra maestra llenos de alma, de espíritu (“ellos Canto perpetuo, una música que colapso del régimen se vio casi

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de inmediato acompañado por el


viraje de muchos creadores hacia esa-pekka salonen
la religión y cierto misticismo
bajo cuyo paraguas conviven hoy MONKEY BUSINESS
desde las fórmulas hechas y la
vaciedad más absoluta hasta la
devoción auténtica o que, al SHOSTAKOVICH: Orango: no es todavía el fruto arranca-
menos, está tan bien facturada Prólogo. Sinfonía nº 4 op. 43. do con disimulo a la represión,
que pasa como tal. Es el caso de rYan mckinnY (el animador), sino la creación alegre de un
las obras, todas ellas escritas entre jordan BriscH (voz de la multitud), equipo de artistas que creen
2006 y 2008, que conforman el micHaeL faBiano (zoólogo), euGene que realmente llega un mundo
programa de este bello disco. Su Brancoveanu (orango), YuLia van nuevo y más feliz, y que hay
autor, el ucraniano Valentin Sil- doren (suzanne). Los anGeLes que pelearlo.
vestrov, revive en ellas la liturgia master cHoraLe. fiLarmónica de ¿Cómo es posible que
ortodoxa de un modo que evoca Los anGeLes. director: esa-pekka Orango haya estado oculta
las composiciones corales sacras saLonen. durante tantos años? La musi-
de Chaikovski y Rachmaninov, 2 cd deutscHe GrammopHon cóloga Olga Digonskaia descu-
aunque con la inclusión de voces 479 0249 (universal). 2011. 97’. ddd. brió un manuscrito de este
femeninas en un intento de vin- N PN principio de ópera (unas cuan- la conciencia de Shostakovich
cular también estos pentagramas tas páginas en reducción pia- y no le abandonará nunca. Es
a una espiritualidad más popular. podría Orango haber sido una nística), con un libreto de Ale- el arranque del periodo cono-
Sus referentes son deliberada- ópera satírica, una opereta, xei Tolstoi y Alexandr Starcha- cido como el Gran Terror. Ya
mente arcaicos, pero los medios una variante más del estro de kov que recuerda mucho una ha sucedido lo de Lady Mac-
empleados por Silvestrov son los Shostakovich que dio lugar a pieza de Maiakovski como La beth de Msensk, y hay un refle-
de su tiempo, de ahí una música esas joyas que son la ópera La chinche (Maiakovski se había jo de pesadilla y miedo en el
que suena antigua a la vez que nariz o el ballet El perno: el suicidado en par de años último movimiento, plagado
actual y cuyo mayor logro, muy humor, el desenfado, la crítica, antes). La obra iba a contribuir de imágenes cargadas de senti-
bien reflejado por la interpreta- todo ello regado con música en el Bolshoi de Moscú a la do. Empezaron a ensayar la
ción y la grabación, es la capaci- que a veces parece ligera (y en celebración del decimoquinto sinfonía y la prohibieron. El
dad de crear una atmósfera de eso se adelanta a muchos cole- aniversario de la Revolución, arte mordió el polvo, llegó el
recogimiento y silencio, de ecos y gas posteriores, como los ame- ay. Shostakovich le adjudicó comandante y mandó parar. La
resonancias que invitan a la devo- ricanos del norte de hoy), con música de El perno, precisa- Cuarta no se oirá hasta 1961,
ción. Un trabajo excelente. una base sonora de un rigor mente, y de otras piezas teatra- dirigida por Kondrashin. Pero
innegable. Lo que ahora llega les y cinematográficas que la fortuna de la misma ha cre-
Juan Carlos Moreno con este CD es un fragmento tenía entre manos. El musicó- cido, y ahora figura en un
de un todo que no fue, o que logo Gerard McBurney ha puesto de honor en la integral
no pudo ser. Es un Shostako- orquestado lo que falta (menos del compositor.
SOLER: vich de vanguardia, si entende- la parte que coincide con El Salonen plantea un muy
Meditació. Obras para piano. mos por vanguardia el que se perno, claro) dentro del espíri- atractivo álbum doble con
miGueL áLvarez-arGudo, piano. encamina por senderos inex- tu de las músicas de por estas obras más o menos tem-
La mÀ de Guido LmG 2111 (diverdi). plorados y lo hace con sabidu- entonces de nuestro composi- pranas y con su toque de mal-
2012. 73’. ddd. N PN ría y desenfado, sin pathos ni tor. Peter Sellars y Salonen ditas, una porque no siguió
dramatismo, sin excesiva auto- estrenaron estos treinta y tan- adelante y otra porque estuvo
e l piano ha estima y sin bendiciones oficia- tos minutos, que no eran sino desaparecida un cuarto de
acompañado les (lo contrario de la vanguar- el Prólogo de Orango, obra siglo. El nervio y la garra, la
siempre a dia que conocemos como tal). sobre la utopía entonces objetividad a ultranza, el rigor
Josep Soler Es también un Shostakovich vigente de poder conseguir de planteamiento: esas son las
desde sus pri- con menos aristas que el que una nueva especie a partir del bazas de un gran director con
meros estu- vendrá más tarde, después de mono y el ser humano. su orquesta y un excelente
dios musica- los castigos, amenazas y la El caso de la Cuarta Sinfo- equipo vocal para estas dos
les y a este instrumento ha dedi- pasión (la pasión según Dimi- nía, poco posterior, tiene algo partituras de vida truncada y
cado un número importante de tri). No hay acritud en esta que ver, pero ahí ya se ha ope- ahora recuperada.
obras. Una panorámica de su música juvenil (el compositor rado la transformación, el
producción pianística como la tenía veintiséis años), la sátira monstruo ya ha penetrado en Santiago Martín Bermúdez
que propone este CD debería
despertar, al menos, la curiosi-
dad del oyente hacia la actividad esfuerzo tiene un premio. En otro registro tríos, sonatas para piano y vio-
creativa del compositor y real- este sentido, la labor del pianista atractivo del lín, múltiples cuartetos y quinte-
mente lo consigue. En primer también tiene un papel destaca- perseverante tos (entre las dos formaciones se
lugar por lo representativo del do y justo es reconocerlo. No es Howard She- cuentan más de cincuenta
programa, genuino Soler, en el una música fácil para el intérpre- lley: esta vez obras), además del Gran Septeto,
que apreciamos todas las te —como tampoco lo es para el el disco va entre otros. El lenguaje de
influencias que han conformado oyente— pero Álvarez-Argudo dedicado a ambos respira gran encanto
su lenguaje. En segundo lugar, ofrece unas versiones técnica y música romántica prácticamente melódico y riqueza rítmica: qui-
porque mantiene el interés del musicalmente impecables. desconocida para el gran públi- zás la música de Onslow sea
oyente sin renunciar a nada y sin co, cuyos compositores dejaron más ingenua, con constantes
rebajar exigencias, sin concesio- Josep Pascual huella, pero no concretamente demostraciones de virtuosismo
nes. La música de Soler es exi- por sus aportaciones al instru- (a pesar de que la inspiración no
gente y demanda una audición mento. Spohr dejó diez sinfoní- le falta), que la de Spohr, quien
atenta. Pero la severidad, y a SPOHR: as, cuatro conciertos para clari- imprime más brillo en su escritu-
menudo un lirismo doloroso, Sonata para piano op. 125. nete y diecisiete para violín, ora- ra y acusa mejor talento para
características éstas que definirí- Rondoletto op. 149. ONSLOW: torios, óperas y lieder, además con el instrumento rey de la
an esta música de modo brevísi- Sonata para piano op. 2. Seis de su célebre Concierto para época. Las interpretaciones res-
mo, proporciona al oyente una piezas. Tocata op. 6. HoWard cuarteto de cuerdas y orquesta; piran extroversión y optimismo,
experiencia enriquecedora. Al sHeLLeY, piano. mientras que Onslow se prodigó pulcritud y detallismo con las
final, uno siente que la experien- HYperion cda67947 (Harmonia especialmente en el terreno de articulaciones. El timbre del pia-
cia ha valido la pena, que el mundi). 2011. 78’. ddd. N PN la música de cámara, con varios nista siempre procura la elegan-

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cia y el buen gusto, así como la


calidez y la suavidad. Las versio- christian thielemann
nes de Shelley se adaptan a cada
autor y estilo con compromiso y DE PURA CEPA
eficiencia, transmitiendo a las
partituras un pulso interior y una
razón de ser. Excelentes y lumi- STRAUSS: Der personaje. Pero, a despecho de
nosas interpretaciones para unas Rosenkavalier. renée no dominar en la misma medi-
obras que, empero lo dicho fLeminG (marschallin), da que sus antecesoras el arte
anteriormente, son fiel retrato franz HaWLata (ochs), sopHie del glissando, del rubato y del
estilístico de cada autor. kocH (octavian), diana damrau dibujo en arco, cómo no reco-
(sophie), franz GrundHeBer nocerle a Fleming su muy refi-
Emili Blasco (faninal), jonas kaufmann (tenor nada introspección de final del
italiano), irmGard viLsmaier acto primero, donde tiene
(marianne), WoLfGanG aBLinGer- como oponente al fogoso
STEFFANI: sperrHacke (valzacchi), jane Octavian de Sophie Koch, que
Tu m’aspettasti al mare. M’hai HenscHeL (annina). se muestra, con una voz de
da piangere un dì. Io voglio tHeaterkindercHor am HeLmHoLtz- mezzo lírica, adecuada a la
provar. Placidissime catene. Già GYmnasium karLsruHe. coro parte, dúctil y coloreada, mati- muy discutible, consigue salvar
tu parti. E perché non pHiLHarmonia de viena. zada y contrastada, sin exage- los agudos, incluso el espinoso
m’uccidete. No, no, no, non fiLarmónica de múnicH. director: raciones inconvenientes, que si natural, con decoro. Claro
voglio se devo amare. Libertà! cHristian tHieLemann. se suelen dar en los pasajes en que el edificio entero no pros-
Libertà! danieLa mazzucato, 3 cd decca 478 1507 (universal). los que el joven noble ha de peraría con tanta precisión sin
soprano; caroLYn Watkinson, 2009. 204’. ddd. N PN aparentar que es una fémina. la poderosa batuta que con-
mezzo, pauL essWood, contratenor; Bien que su timbre se algo cierta el conjunto, la de un ins-
joHn eLWes, tenor; Wouter möLLer, H ay copiosa literatura fono- opaco. pirado Thielemann, que domi-
violonchelo. director y clave: aLan gráfica sobre esta ópera. No Diana Damrau es la sopra- na, marca, acentúa y frasea
curtis. hace mucho comentábamos en no lírico-ligera que conoce- con elocuencia.
arcHiv 479 0823 (universal). 1981. estas páginas una antigua ver- mos, segura en los ataques, Es en verdad una dirección
55’. ddd. R PN sión de los años sesenta de fácil en el sobreagudo y que musical de primer orden, que
Glyndebourne con Caballé da perfecta imagen, con su nos recuerda en algunos
L os obispos como Mariscala. Muy estima- vibrato stretto y sus pianissimi, aspectos la siempre tan alaba-
ya no son lo ble, aunque la soprano catala- de las frágiles emociones de la da de un Carlos Kleiber, quizá
que eran en na, tan delicada y suave, no núbil Sophie. Menos mal que la suma de la elegancia en su
los siglos XVII destacara precisamente por su Hawlata, un bajo resultón, nos término ideal. La Orquesta
y XVIII… ¿o naturalidad y su canto fuera a da aquí, en esta función des- Filarmónica de Múnich está
sí? Tan cono- la postre un punto artificioso. arrollada en Baden-Baden en radiante y se deja llevar y
cedores de las No es el caso de Renée Fle- enero de 2009, la mejor de sus mecer por la espiritual y, a la
pasiones amorosas como Agosti- ming, protagonista de esta imágenes; aquella en la que se vez, sensual rectoría, que sabe
no Steffani (1654-1728) quizás reciente grabación y una de las muestra relativamente conteni- otorgar el máximo esplendor y
haya todavía algunos o muchos; princesas Werdenberg más do, con una expresividad bas- el lirismo más depurado a la
pocos, desde luego, tan buenos acreditadas de la actualidad. La tante justa y un adecuado con- partitura, algo que advertimos
músicos. Esta selección de los soprano norteamericana posee trol del parlato, fluido y comu- ya en el comienzo de la obra,
ochenta dúos vocales que —ade- todavía un timbre carnoso, ya nicativo, gracioso pero no prueba de fuego para los ins-
más de veinte óperas— compuso no tan cálido como antaño, bufonesco. Por supuesto no trumentistas y su mentor. Todo
puede resultar un complemento pero apoyado en una emisión puede evitar alguno de sus fluye, respira y brilla, se balan-
muy estimable al rescate de su firme, bien que levemente habituales defectos: emisión cea en los delicadísimos aires
figura que acaba de llevar a cabo aquejado de una nada disimu- frecuentemente estrangulada, valsísticos del segundo acto y
una estrella del momento como lada guturalidad. El fraseo es colorido mate, pasajeros engo- nos lleva en volandas hacia un
Cecilia Bartoli. Pero por sí misma pulcro, la dicción nítida, el lamientos, falta de rotundidad final muy felizmente labrado,
ya valdría la pena prestarle aten- acento cuidadoso y los regula- en los graves. con un trío Mariscala-Octavian-
ción, pues la música es particu- dores, medias voces incluidas, El resto del extensísimo Sophie de magnífica planifica-
larmente recomendable para están en su justo sitio. reparto funciona prácticamente ción, ya desde el sforzando
quienes quieran conocer a un Es una de las bazas de la sin mácula. Ponemos algunos inicial de la trompeta y del
compositor que en vida gozó de interpretación, si bien no nos reparos al un poco temblón canto superior de Fleming, que
honores iguales cuando no supe- hace olvidar a las más eximias Faninal de Grundheber, a la se demora a la postre en un
riores a los de contemporáneos Marschallin del pasado, la ele- estridente zona aguda de la soberbio y esperado rallentan-
suyos como Haendel (a quien gante y gentil Reining, la Marianne de Vilsmaier y al do. La grabación es técnica-
probablemente conoció en exquisita Schwarzkopf, la tenor italiano de Kaufmann, en mente irreprochable. A pesar
Hanover), Bach o Biber. Cuenta espontánea y carnal Della su más acusada fase de aplica- de las motas apuntadas, le
por añadidura con cuatro exce- Casa, que penetraba de mane- ción de la gola en cada una de damos la excelencia.
lentes cantantes y un par de ins- ra directa y fulgurante como las notas de su aria, en la que,
trumentistas tan competentes ninguna otra en el generoso de todas formas, en un estilo Arturo Reverter
como los que más. Todos ellos
demuestran que, ¡ya en 1981!, se
podía hacer música barroca con STRAUSS: tiene algunas rostro de un Strauss jovencísi-
rigor estilístico incontestable y Lieder. vol. 6. eLizaBetH Watts, peculiarida- mo, que nos canta con schu-
emoción irresistible. soprano; roGer viGnoLes, piano. des dignas manniana ternura y sutiles
HYperion cda67844 (Harmonia de reseñarse, gotas armónicas de Wolf en
Alfredo Brotons Muñoz mundi). 2012. 67’. ddd. N PN pues reúne Die erwachte Rose y Begeg-
los Krämers- nung, por otra a un Strauss un
tras los volúmenes anteriores, piegel op. 66 poquito más adulto, cuya origi-
dedicados a algunas de las con un buen número de exqui- nalidad y lenguaje armónico
series de Lieder más conocidas sitas piezas inéditas del com- son ya inconfundibles —en
del compositor, esta sexta positor que datan de ambos Wir beiden wollen springen o
entrega de la integral de can- extremos de su tarea composi- los cinco Kleine Lieder (publi-
ciones de Richard Strauss con- tiva. Por una parte, vemos el cados como Op. 69)—, y por

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último, al genial Strauss de


Malven, pieza contemporánea Gajusz keska
de los célebres Vier letzte Lie-
der, cuya magra escritura para HISTORIA DE UN HOMBRE ENCENDIDO
piano nos hace sospechar que
su destino era servir de base
para una versión orquestal. SZYMANOWSKI: casi el doble, donde hay tiem-
Pese al largo camino que Sonatas para piano nºs po para la introspección, mas
separa a estas canciones, cier- 1- 3 opp. 8, 21, 36. también para variaciones temá-
to es también que la iridiscen- Gajusz keska, piano. ticas y métricas y de modula-
te, flexibilísima escritura vocal 2 cd duX 0893/0894 (diverdi). 2008- ción, de todo, casi veinte
del compositor da unidad a 2009. 85’. ddd. N PN minutos con horror al vacío.
todo el recorrido, que la ten- Eso, en cuanto a la Segun-
dencia straussiana de ornar la atención a la Segunda Sona- da. La Primera Sonata es obra
línea de ascensos a deliciosos ta, en la mayor, op. 21, de de un joven de 21-22 años, y
agudos suspendidos ya está 1911, año en que Szymanows- es ambiciosa y amplia, toda
presente en los Op. 88 — ki cumple los veintinueve. Los una “dama sonata” que va más
recordemos que a pesar de su muy bellos ciclos vocales están allá del ejercicio de estilo: una
número de opus tan alto se al llegar, y El Rey Roger vendrá obra maestra temprana de un Pablo Neruda): “esta es la his-
trata de piezas juveniles— y es pronto. Hay que prepararle el miembro de aquel movimiento toria de un hombre encendi-
especialmente disfrutable en camino dionisíaco con cosas patriótico que había renuncia- do”. Las tres contienen fugas,
Blick von oberem Belvedere. La como este appassionato, hijo do a la insurrección (siempre el colmo de lo constructivo: no
facilidad de Elizabeth Watts del énfasis pianístico tardorro- aplastada de manera sangrien- hay contradicción. Espléndido
para planear sobre estos cielos mántico y precursor de la ta), la Joven Polonia, que en pianista Gajusz Keska que,
vocales es deslumbrante desde embriaguez de momentos muy música es más tardío que en como es lógico, no sólo es
los Kleine Lieder hasta los hermosos de este compositor las letras y las artes plásticas. especialista en Szymanowski,
Krämerspiegel —para muestra que no siguió el camino de sus Pero en esta obra no está toda- sino también en Chopin, el
se pueden escuchar Der Stern compañeros de generación vía el universo sensual, religio- grande e inevitable. Este disco
o Hast du ein Tongedicht voll- (Bartók, Stravinski, Webern, so, profundamente expresivo es de veras memorable, por el
bracht— y corre pareja a la entre otros). Atención (de nue- de Szymanowski. Sí lo está en itinerario que parecen diseñar
capacidad de escucha, provo- vo): es un peligro que escuche la Sonata op. 36, de 1917, en las sonatas mismas hasta el
cación y reacción de las usted esos casi diez minutos, plena guerra, en la que no insuperable Op. 36, y por la
manos de un veterano como porque si lo hace se llevará el combate debido a su lesión en encendida, virtuosa, introspec-
Vignoles, pleno de armónicos disco a casa. Arrebatador. la pierna. Más de veinte minu- tiva y también teatral lectura
brillantes, de jugosas réplicas, Todo muy medido, sin duda, tos seguidos con diversidad de general de Keska (de nuevo:
de inquietas polifonías. La aci- en partitura (102 años después, divisiones internas, contiguas y no hay contradicción). Una
dez irónica de los textos del Dios mío) y en interpretación continuas: presto, andante, docena de años decisivos en la
Krämmerspiegel es algo que del joven virtuoso polaco fuga, moderato, scherzando… vida de nuestro gran composi-
no pasa inadvertido ni a Watts Gajusz Keska (pronúnciese Aquí Dionisos baila y se con- tor, que parece haber regresa-
ni a su atento pianista y se Gaiush Kenska, más o menos, torsiona, y cuando se detiene do, por fin, tras un largo viaje
incorpora brillantemente al no tenemos sonidos suficientes es para beber, jadear y reco- en que permaneció quién sabe
vivo juego de ambos músicos. en castellano), que completa el brar fuerzas. Es la obra maestra si oculto.
Op. 21 con una segunda tanda anunciada por las otras dos. Y
Elisa Rapado Jambrina temática mucho más amplia, (diríamos con palabras de Santiago Martín Bermúdez

fabio Bonizzoni

FELICIDAD
VIVALDI: La Senna ciudad de los canales. La es, flautas dulces) sólo en los
festeggiante. YetzaBeL obra se acoge al género de la lugares indicados en la parti-
arias fernández (La edad serenata, un tipo de composi- tura. Los solistas son estupen-
de oro), martín oro (La virtud), ción a mitad de camino entre dos: la joven soprano cubana
serGio foresti (el sena). La la cantata y la ópera, que Yetzabel Arias Fernández
risonanza. director: faBio solía representarse al aire aporta una sensualidad y una
Bonizzoni. libre. La pieza, que cuenta calidez notables a todas sus
GLossa Gcd 921513 (diverdi). 2012. con libreto de Domenico participaciones, el contrate-
78’. ddd. N PN Lalli, es de carácter alegórico: nor argentino Martín Oro fra-
La Edad de Oro y La Virtud sea con un gusto exquisito y
vivaldi escribió La Senna fes- vagan por un espacio desola- el bajo italiano Sergio Foresti
teggiante en 1726 en el marco do en busca de la felicidad no sólo da solidez al conjun-
de las celebraciones que el que les ofrecerá el río Sena, una obertura a la francesa en to, sino que demuestra sobra-
embajador francés en Vene- acogiéndolos y conduciéndo- la segunda parte y la apari- da agilidad para una parte
cia, Jacques-Vincent Languet, los ante el rey francés a quien ción de algunos otros rastros que es francamente complica-
conde de Gergy, había orga- colman de alabanzas. de estilo francés, domina prin- da. Una extraordinaria ver-
nizado con motivo de la ono- Aunque la obra hace uso cipalmente el carácter italiano, sión que no tiene nada que
mástica de Luis XV (entonces, profuso de la parodia, esto es, luminoso, brillante y vitalista envidiar a la de Alessandrini
un joven de 16 años), aunque de préstamos de música ante- de la más típica música vival- para la Vivaldi Edition de
es muy posible que el home- rior del propio compositor, diana, que es bien marcado Naïve, que acaso es un punto
najeado fuera también el car- resulta un todo de notable en la interpretación de un más exaltada y de contrastes
denal Ottoboni, protector de coherencia y homogeneidad. Bonizzoni que usa un equipo más desmedidos.
Corelli y Haendel en Roma, Pese al empleo de típicos rit- camerístico (12 cuerdas) y
que estaba de paso por la mos con puntillos, el uso de hace uso de los vientos (obo- Pablo J. Vayón

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ZELENKA:
Magnificat ZWV 107. O
VARIOS
magnum mysterium ZWV 171.
Missa Nativitatis Domini ZWV MY BELOVED SPAKE.
8. Chvalte Boha silného ZWV Antífonas de Purcell y Humfrey.
165. BarBora sojková, soprano; iestYn davies, contratenor; james
markéta cukorvá, contralto; tomás GiLcHrist, tenor; david stout, barítono;
kráL, bajo. musica fLorea. director: neaL davies, bajo. coro deL st. joHn’s
marek srYncL. coLLeGe de camBridGe. st. joHn’s
suprapHon su 4111-2 (diverdi). sinfonia. director: andreW netHsinGHa.
2012. 60’. ddd. N PN cHandos cHan 0790 (Harmonia
mundi). 2012. 70’. ddd. N PN
c ompositor
todavía consi- pelham Hum-
derado acce- frey es el pri-
sorio por el mer gran
gran público, músico surgi-
la discografía do tras la
de Jan Dismas Guerra Civil y
Zelenka ha crecido a ritmo admi- la Restaura-
rable en los últimos años. Y ello ción originada con la unificación
ha sido así gracias a la contribu- de las monarquías inglesa, esco-
ción de músicos que, como él, cesa e irlandesa en la persona de
han nacido en la República Che- Carlos II. Humfrey falleció prema-
ca. Por ejemplo, Marek Sryncl, turamente, a los 27 años, y eso
director de Musica Florea, grupo supone que su importancia den-
que parece reverdecer viejos lau- tro de la historia de la música
reles tras unos años un tanto errá- haya quedado reducida a la cir-
ticos (formidable su anterior cunstancia de haber sido maestro
registro, en este mismo sello en la Chapel Royal de Henry Pur-
Supraphon, dedicado a otro com- cell, en quien dejó una profunda
positor checo, Antonín Reiche- huella. Su producción es, por tal
nauer). El mayor atractivo de la motivo, pequeña: una treintena
presente novedad radica en dos de piezas litúrgicas, poco más de
obras: la Missa Nativitatis Domini veinte canciones seculares, tres
y el motete Chvalte Boha silného, odas de carácter profano y dos
la única obra de Zelenka escrita mascaradas. Su obra más conoci-
su lengua vernácula que se ha da es la antífona O Lord my God,
conservado. Fueron veintiuna las incluida en esta grabación, en la
misas compuestas por el bohe- cual se constata una cierta remi-
mio entre 1711 y 1741, de las cua- niscencia dowlandiana. En cual-
les sólo la mitad han sido llevadas quier caso, el protagonista del dis-
al disco. Esta versión de la Missa co no es él, sino Purcell. Pero el
Nativitatis Domini aparece muy Purcell más infrecuente, es decir,
poco después de la de Nicolo aquél dedicado a escribir música
Sokoli, al frente del Marburger religiosa, tan alejada de los fastos
Bachchor y L’Arpa Festante, para de sus grandes odas o de sus
Genuin. La diferencia principal composiciones para la escena.
estriba en que Stryncl prefiere Figuran siete antífonas (seis con
emplear trompas en lugar de las texto inglés y una con texto lati-
trompetas que figuran en la parti- no), entre ellas la muy sentida My
tura. En cuanto al motete, había beloved spake. De entre los
dos lecturas anteriores, realizadas muchos y muy buenos coros sur-
ambas con criterios e instrumen- gidos en las dos grandes universi-
tos modernos. Soberbiamente dades inglesas, el del St. John’s
cantado por el bajo Tomás Král, College de Cambridge es uno de
esta nueva versión se sitúa muy los que goza de mayor reconoci-
por encima de las dos ya existen- miento. Y con toda justicia, pues
tes. Completan la grabación un sus decenas de grabaciones son
Magnificat en do mayor y un en verdad modélicas. Formado
motete navideño, O magnum íntegramente por voces masculi-
mysterium, que tienen, en mi opi- nas, con dieciséis niños coristas,
nión, un interés menor. La inter- ha estado durante casi tres déca-
pretación es magnífica tanto en el das dirigido por David Hill, quien
apartado vocal como en el instru- ahora ha cedido el testigo a
mental. Los miembros del coro se Andrew Nethsingha. El coro apa-
van turnando en las arias y, aun- rece aquí acompañado por la St.
que no se trate de voces de pri- John’s Sinfonia, agrupación instru-
mera fila, todos cumplen a satis- mental fundada hace apenas dos
facción. La orquesta ofrece un años con motivo del quinto cente-
sonido terso y pleno de matices. nario del colegio. Entre los solistas
El disco se me antoja imprescindi- vocales encontramos al contrate-
ble para los amantes de la música nor Iestyn Davies, al tenor James
de Zelenka y, en general, para Gilchrist y al bajo Neal Davies, es
todo buen barroquista. decir, la crème de la crème…

Eduardo Torrico Eduardo Torrico

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CANCIONES DE AMOR CONCIERTOS DAS HIMMLISCHE LEBEN. EL RUISEÑOR Y LA ROSA.


PORTUGUESAS DEL NORTEAMERICANOS Obras de Mahler y Liszt. anne Obras de Grieg, Hahn, Purcell,
SIGLO XVIII. PARA CLARINETE. scHWaneWiLms, soprano; cHarLes Strauss, Berg, Krenek, Viardot,
sandra medeiros, joana seara, Obras de Carter y Corigliano. spencer, piano. Schumann y Brahms. cHen reiss,
sopranos. L’avventura London. eddY vanoostHuYse, clarinete. onYX 4103 (Harmonia mundi). 2012. soprano; cHarLes spencer, piano.
director: zak ozmo. fiLarmónica de BruseLas. director: 64’. ddd. N PN onYX 4104 (Harmonia mundi). 2012.
HYperion cda67904 (Harmonia pauL meYer. 72’. ddd. N PN
mundi). 2012. 71’. ddd. N PN aeon aecd 1230 (diverdi). 2011. 50’. H ay ocasio-
ddd. N PN nes en las Ya hace
L as cancio- que es más a l g u n o s
nes portugue- c omo buen difícil que en meses que la
sas de amor conocedor otras el dedu- s o p r a n o
que se anun- del repertorio cir cuál ha Chen Reiss
cian en la —no olvide- sido el crite- pudo ver la
carátula son mos su rio que se ha elegido para selec- edición de su
una muestra extensa tra- cionar y relacionar los Lieder primer trabajo discográfico
de las llamadas modinhas, un yectoria pre- que aparecen en una compila- como solista junto a la orquesta
género muy extendido en Portu- via como clarinetista—, Paul ción determinada. Este álbum L’arte del mondo. Su fresco
gal y en Brasil del que se tienen Meyer nos ofrece, desde el dedicado a Liszt y Mahler toma recorrido por las complejas
referencias a partir de mediados podio de una competente el título de una de las más cele- arias clásicas elegidas no estaba
del siglo XVIII. Aunque sus orí- Orquesta Filarmónica de Bruse- bradas piezas de este último — exento de algunas imperfeccio-
genes son inciertos, parece ser las, dos muestras señeras y de la Das himmlische Leben, es decir, nes en las agilidades, pero tam-
que la modinha se inicia en Bra- producción concertante estadou- la vida en el cielo—, incluyendo poco de brillo, talento y encan-
sil, colonia portuguesa hasta su nidense (casi deberíamos decir en consonancia páginas como to. Lo que nos ocupa hoy es su
independencia en 1822, como neoyorquina) para su instrumen- Urlicht o Wo die schönen Trom- debut como intérprete de can-
un derivado popular de la moda, to, hermanadas por un común peten blasen, que se cuentan ciones, un género en el que la
tipo de canción para una o dos lenguaje modernista y por la entre las más místicas e irreales joven soprano israelita se des-
voces muy extendida en Portugal espléndida prestación, ya desde de su autor. A pesar de su inten- envuelve con acierto y una des-
en los salones de la aristocracia y el agilísimo arranque de la pri- so erotismo, tampoco puede tacable, marcada personalidad.
semejante a los españoles tonos mera obra, de Eddy Vanoos- decirse que el extraordinario No hay que olvidar que, pese a
humanos. Comenzó allí su pene- thuyse, a quien solo Michael poema Oh! Quand je dors de la innegable calidad interpreta-
tración brasileña en Salvador de Collins había precedido (Deuts- Victor Hugo hable más de la rea- tiva de Charles Spencer, su fle-
Bahia y la interacción con las for- che Grammophon, 1999; Warner lidad que de la ensoñación. Sin xibilidad agógica suele depen-
mas musicales propias de las cul- Classics, 2005) en afrontar disco- embargo, al observar otros Lie- der en gran proporción de la
turas indígena y africana dio gráficamente ambas partituras. der incluidos, da la impresión de iniciativa de su acompañado: si
lugar a una transformación del En una clara línea expresio- que Schwanewilms y Spencer, Reiss logra sonar tan libre, inge-
género que, aunque nunca tuvo nista, el Concierto de Corigliano, más que plantear un relato o un nua, tierna y luminosa como
reglas fijas, se caracteriza por un fechado en 1977, nos recuerda la diálogo de autores, han elegido requieren las piezas elegidas es
peculiar sentido del ritmo o por trascendencia de la escritura sus piezas favoritas de ambos por la fuerza resolutiva de su
una singular melancolía que se solista en el catálogo del compo- autores, con el fin de disfrutar de inspiración. Esta energía es pal-
podrían considerar precursores sitor, cuya última aportación al los momentos ingeniosos de Um pable también en la elección
de la música de Heitor Villa- género, Conjurer, nos visitó en schlimme Kinder ärtig zu del hilo conductor del disco,
Lobos. Tras esa transformación el pasado Festival de Canarias: el machen y Verlorne Müh’, la pues no se trata de una compi-
retornó a Portugal, donde vio conservadurismo instrumental y expansiva atmósfera de Fischerk- lación casual de piezas protago-
incrementada su popularidad armónico, en la línea de un Mar- nabe o la fuerza narrativa de los nizadas por dos de los más fre-
fuera ya de los salones aristocrá- tinu maduro, de su movimiento relatos de Ich ging mit Lust y die cuentes símbolos amorosos del
ticos. Es decir, otro caso más de central (Elegy) contrasta eficaz- Lorelei, que cobran aún más romanticismo y fin de siglo,
“las idas y las vueltas”, que tan mente con el despliegue virtuo- fuerza por lo que eluden decir, sino de un cuidado recorrido
de actualidad han puesto Fahmi sístico, en articulación y registro, por lo que nos sugieren entre por los contextos emocionales
Alqhai y Arcángel. de la primera sección, Cadenzas, líneas. Se puede observar que el en los que aparecen. Entre los
Las sopranos Sandra Medei- animada por una turbulenta agi- tipo de sonido elegido por los más sugestivos se encuentran
ros y Joana Seara interpretan en tación central y por un muy dos músicos es más objetivo que los Lieder y mélodies sobre rui-
el disco una serie de modinhas moderado toque jazzístico que basado en la resonancia, espe- señores que se incluyen en el
portuguesas con el acompaña- desemboca, en Antiphonal Toc- cialmente al piano. También es grupo inicial —Eros—, donde
miento de un conjunto formado cata, en un movimiento rítmico fácil percibir que ambos han nos seducen las esplendorosas
por violín, flauta, dos guitarras, implacable, apoyado por metales pensado con calma lo que dese- líneas con las que Grieg, Berg,
violonchelo y percusión, bajo la y percusión, antes de arribar a an transmitir, expresándolo a tra- Hahn y Krenek recrean al pája-
dirección del guitarrista y laudis- una conclusión tan agreste como vés de tiempos tranquilos, de ro soñador. También destacan
ta bosnio Zak Ozmo. Como espectacular. inflexiones textuales apropiadas algunos de los dedicados a la
corresponde al género, la selec- Más abstracto en su plantea- al contenido y cuidadosamente soledad de la rosa —Zur Rosen-
ción es muy variada pues va miento, y de tejido orquestal conjuntadas como dúo. El resul- zeit de Grieg o Meine Rose de
desde la rítmica y danzable, tan sugerente (así, en el uso de la tado de tan buena educación es, Schumann—, sin desmerecer a
brasileira, Ganinha, mina percusión) pese a su discontinui- no obstante, un poquito proble- los situados en la órbita del
Ganinha a las melancólicas, tan dad, la propuesta de Elliott Carter mático porque el estatismo de mito o el humor. Aunque se
portuguesas, Tempo que breve —escrita en 1996 para el clarine- las atmósferas sería más apropia- podrían discutir algunas atribu-
passaste o Foi por min, foi pela te de Alain Damiens y el Ensem- do para un concierto en directo ciones (tanto Heidenröslein
sorte. Buena parte son anóni- ble Intercontemporain, quienes en una cálida sala de lo que lo como A nightingale sang in
mas, pero también encontramos lo grabaron para Virgin tres años resulta servido a través de los Berkeley Square son más bien
otras, como las atribuidas al más tarde— pertenece de pleno micrófonos de una grabación de canciones de amor), aunque es
compositor Marcos Portugal, derecho a su estilo tardío, en que estudio. La percepción del deta- cierto que los niveles de aten-
cultas y elaboradas. En resu- el impulso melódico se hace más lle perfecto no nos compensa la ción al texto varían un poquito
men, un disco que se escucha evidente y el control formal cede falta de riesgo, de tensión diná- según el idioma en que se can-
con muito prazer y es merece- ante una desinhibida búsqueda mica y agógica que nos conduz- te, el resultado es un disco ágil,
dor de una buena y saludable de contrastes, escorada en este ca hacia los puntos culminantes fácil de escuchar, pleno de
recomendación. caso hacia lo scherzante. de cada pieza. melodías dúctiles.

José Luis Fernández Germán Gan Quesada Elisa Rapado Jambrina Elisa Rapado Jambrina

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EL ANILLO DEL NIBELUNGO
DG y el MET presentan El anillo
del Nibelungo de Robert Lepage.
Con un reparto de lujo encabezado
por Bryn Terfel (el mejor “Wotan”
de su generación), Deborah Voigt
(Brunnhilde) y Jonas Kaufmann
(Siegmund), esta premiada producción
está destinada a ser la versión de
referencia del siglo XXI.

WAGNER: EL ANILLO DEL NIBELUNGO


Blythe / Erdmann / Kaufmann /
König / Morris / Owens /
Siegel / Terfel / Voigt / Westbroek
Metropolitan Opera
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El oro del Rhin La Valquiria El ocaso Sigfrido WAGNER’S DREAM


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BacH-rossini

D jordi savall

CRÍTICAS de la A a la Z
HACIA EL MITO
BACH: Misa en si Auditorio Nacional de Música
menor BWV 232. el 20 de abril de 2010. De ahí,
céLine scHeen, YetzaBeL el gran interés que suscitó en
árias fernández, sopranos; pascaL mí el anuncio de este libro-
Bertin, contralto; makoto DVD-CD del maestro de Igua-
sakurada, tenor; stepHan mcLeod, lada. Realizado en julio de
bajo. La capeLLa reiaL de 2011 durante un concierto
V
cataLunYa. Le concert des celebrado en la abadía de
nations. director: jordi savaLL. Fontfroide de Narbona, el
director de vídeo: andY sommer. elenco vocal difiere bastante
2 dvd aLia voX avdvd 9896 a/d del que Savall empleó en
[+ 2 sacd: 102’]. (son jade). 2013. Madrid y, dos días antes, en
206’. N PN Barcelona. Repiten sólo la
soprano Céline Scheen y el
es difícil hallar unanimidad o tenor Makoto Sakurada, pero
tan siquiera mayoría a la hora lo que a priori pierde en algu-
de establecer cuál es la lectura nos aspectos (no está el con- cantantes están a una altura
referencial de una obra cum- tratenor Damien Guillon, cuyo excepcional, pero el gran pro-
D

bre de la música de todos los lugar ocupa Pascal Bertin) lo tagonista de este registro es el
tiempos, como es, por ejem- compensa sobradamente en coro de la Capella Reial de
plo, la Misa en si menor de otros (la parte de bajo es para Catalunya, con un empaste y
Johann Sebastian Bach. De el excepcional bajo Stephan una fuerza descomunales. Le
entre las decenas y decenas de McLeod, que toma el rol que Concert des Nations, con Man-
versiones que he tenido la oca- antes era de Andreas Wolf). fredo Kraemer de concertino,
sión de escuchar de esta Misa Tras haber escuchado estos pone el broche áureo a una
(conciertos, grabaciones disco- dos discos y tras haber visto el interpretación realmente
gráficas o transmisiones por DVD, mi conclusión es que memorable. Los dos SACDs y
radio o televisión; con instru- Savall le tiene cogida la medi- el DVD se completan con otro
mentos modernos o antiguos; da a esta monumental obra DVD que contiene diversas e
con coro convencional o a una bachiana y que estamos ante interesantes entrevistas relacio-
voz por parte…), la que más una versión que, con el paso nadas con esta grabación.
honda huella me ha dejado fue de los años, irá adquiriendo
la que Jordi Savall ofreció en el condición de mítica. Todos los Eduardo Torrico

BELLINI: actores realmente interesante, al presente y que saca adelante a


I puritani. marioLa cantarero donde cada solista adquiere una Riccardo gracias a oficio, hallan-
(elvira), joHn osBorn (arturo), scott definición satisfactoria, en medio do su mejor participación en el
Hendricks (riccardo), riccardo de un (excelente) coro asimismo heroico dúo con el Giorgio de
zaneLLato (Giorgio). coro de La bien descifradas sus motivacio- Zanellato, éste sí más centrado
nederLandse opera. fiLarmónica nes. Pocas veces el contenido de en repertorio y personaje, quien
HoLandesa. director musical: la acción ha sido tan claramente desde luego aprovecha su her-
GiuLiano careLLa. director de expuesto y ampliado con escenas mosa aria para destacar y desta-
escena: francisco neGrín. director complementarias a la principal, carla, dentro de una prestación
de vídeo: misjeL vermeiren. obligando a sus responsables a en conjunto de completa digni-
opus arte 1091 (ferysa). 2009. 183’. mostrarse en escena sin que dad. Cantarero comienza tímida-
N PN carezcan en ese momento de mente en el dúo con Giorgio
intervenciones vocales o, cuando haciendo presagiar una mala
s in detallar cantan, marcándoles tanta gesti- noche; mejora algo dentro de esa
demasiado culación que les acerca, por misma contención en la siciliana,
época y lugar momentos, al exceso, como si se desgrana desigual un Vieni, al
de la acción, tratara de una obra verista. Lo tempio con destellos imprevistos
N e g r í n que es menos respetable es que de calidad, gana enteros en la
emplaza estos cambie el remate de la ópera, ya escena de la locura con un Vien,
Puritani en que el final feliz se convierte en diletto muy enriquecido y, arro-
una comuni- trágico al morir Arturo bajos las pada por el tenor, se muestra
dad entre reli- balas de sus enemigos (muerto, más segura en el dúo del acto III.
giosa y mili- sigue cantando con la soprano). Osborn, bregado en tenores ros-
tar, en unos espacios cerrados, Montaje que tiene un eco conve- sinianos y en aquellos otros que
fríos, amenazadores, acerados niente en la dirección vigorosa, necesitan un registro agudo
(en el sentido exacto del térmi- siempre un poco tendente a la generoso, es el que más adhesio-
no) y, en consecuencia, agresi- aceleración, rica de colorido, nes suscita. Por la línea canora, el
vos, con un vestuario a la par (de voluminosa y contrastada de respeto estilístico y por contar
Louis Désiré), características que Carella. A favor de la batuta: eje- con los requisitos instrumentales
poco tienen que ver con la músi- cuta la concienzuda edición críti- de Arturo aunque la voz no sea
ca belliniana. Compensa tal apro- ca de Fabrizio Della Seta, con especialmente bella ni brillante.
ximación visual, dulcificada un partes musicales nuevas, una de Algo brusco el Valton de Daniel
tanto y menos agobiante en el ellas (dúo final) ya conocida gra- Borowski, aceptable la Enrichetta
acto III, con el constante e insóli- cias a Bonynge, Sutherland y de Fredika Brillembourg y muy
to movimiento de decorados (de Pavarotti. Hendricks es un baríto- animado el sir Bruno de Grego-
Es Devlin) y un manejo de los no que pulsa repertorios distintos rio González. Sin subtítulos en

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d v d
BacH-rossini

español, añade un bonus de CHAIKOVSKI:


complementaria información. Iolanta. STRAVINSKI:
Perséphone. ekaterina
Fernando Fraga scHerBacHenko (iolanta), paveL
cernocH (vaudémont), dimitri
uLianov (rey rené), WiLLard WHite
PERGOLESI: (ibn-Hakia), aLeXei markov (robert),
Il Flaminio. juan francisco GateLL paveL kudinov (Bertrand), pauL
(polidoro), Laura poLvereLLi Groves (eumolpo), dominiQue BLanc
(flaminio), marina de Liso (perséfone). coro de La jorcam.
(Giustina), vito priante (Bastiano), coro intermezzo. sinfónica de
sonia YoncHeva (agata). accademia madrid. director musical: teodor
Bizantina. director musical: currentzis. director de escena y
ottavio dantone. director de vídeo: peter seLLars. escenografía:
escena: micHaL znaniecki. director GeorGe tsYpin.
de vídeo: tiziano mancini. teatro reaL tr 9701 (diverdi). 2012.
2 dvd artHaus 101653 (ferysa). 187’. N PN
2010. 183’. N PN
H ace algo
el teatro más de un
Valeria Mori- año, el espec-
coni de Jesi, táculo que
ciudad natal recoge este
del músico, DVD causó
ha servido auténtica sen-
para esta sación. Peter
curiosa repo- Sellars auna-
sición y vaya ba los desti-
la noticia por nos de dos obras “malqueridas”,
delante porque la habilidosa por decirlo de alguna manera.
dirección escénica toma la De Perséphone se ha dicho de
pequeña sala, en su práctica tota- todo para colocarla con menos-
lidad, como proscenio. El tablado cabo entre las otras obras grie-
convencional aloja parte de la gas de Stravinski (Apolo, Edipo,
escenografía, en cuyo fondo Orfeo). A Iolanta se la ha desde-
actúa la sumaria orquesta, pulcra- ñado como obra menor con
mente conducida por Dantone. libreto de cuento de hadas faci-
Pero los comediantes entran y lón. Pero llegó Sellars y aunó
salen por las quintas, por el pasi- ambas obras, y las potenció. Es
llo central de la platea, por dos cierto, hay que admitir que tie-
altas galerías laterales donde hay nen muy poco que ver la una y
sumarios elementos escenográfi- la otra. Pero que desde que este
cos, de modo que el teatro se ilu- espectáculo se estrenó en el
mina o se oscurece total o parcial- Real ya no se puede considerar
mente, según los momentos, dan- a Iolanta una prima pobre de la
do gran dinamismo a las accio- troupe de Chaikovski, y la revi-
nes, siempre con una matizada y sión de esta ópera por ese
atenta dirección de actores. medio nos obliga a reconocer en
La obra es el habitual tejido este título una experiencia tem-
de enredos amorosos, servido prana del Simbolismo Ruso (y la
en dialecto napolitano con ceguera es tema favorito de los
momentos de italiano canónico, simbolistas: Les aveugles, de
según el rango social de las per- Maeterlinck, se estrena dos años
sonas. Pergolesi la acompaña antes que Iolanta al otro lado de
con su comedido estro melódi- Europa).
co, arias estróficas y alguna En cuanto a Perséphone, cada
invención más recordable que el vez vemos más claro que lo que
conjunto. Los remates son rápi- resulta desconcertante es la impo-
dos conjuntos y el acompaña- sibilidad de clasificar esta obra,
miento es sucinto y funcional. que no es ni ballet, ni ópera, ni
El elenco resulta ser de una oratorio, ni puro teatro recitado, y
homogénea eficacia, donde se que tiene parte de todos estos
nota la doble instrucción dada géneros. Hemos hablado en estas
por el par de directores. La toma páginas del venturoso resultado
de vídeo lo pone de relieve. Cabe de Sellars a la hora de aunar estas
destacar a Polverelli, que tiene a dos obras en un solo espectáculo,
su cargo las páginas más compro- es más: del acierto que es añadir
metidas, confiadas a una mezzo a Iolanta, antes del apoteosis
lírica con expresividad dramática final, el canto de los querubines
y exigente coloratura. Gatell, de la Liturgia de san Juan Crisós-
sobrado de medios, es un destila- tomo, donde el Coro canta de
do tenor de gracia que une a su manera sublime. Decíamos que
musicalidad impecable una bella en Chaikovski la redimida es
figura de galán, un encanto natu- Iolanta; en Sellars, el redimido es
ral y un fino arte de comediante. Vaudémont, el redentor, y quién
sabe si Sellars no ha tenido ahí un
Blas Matamoro acierto y una intuición asombro-

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d v
d i sd c o s
rossini-varios

sos. Espléndida dirección orques- u na buena contraste con la protagonista titu- encuentra su continuación lógica
tal del ahora habitual Teodor alternativa a lar. Orfila ya se ha constituido en la labor del equipo vocal, de
Currentzis y dos excelentes repar- las parejas como un Alidoro de referencia una uniformidad implacable y de
tos para una y otra obra, el pri- videográficas tantas veces lo ha interpretado, una inatacable filiación rossinia-
mero con la angelical Ekaterina hoy ideales sacando buen jugo a su impor- na. Sobresale el Faraone de
Scherbachenko como princesa de de Angelina y tante página solista con esa voz Esposito, un cantante de hermo-
intenso lirismo, apoyada por Cer- R a m i r o tan personal que le caracteriza y sa y noble vocalidad que ha ido
noch, Ulianov y el magnífico (DiDonato- distingue. Sapiencia, elegancia, creciendo a través de varias pres-
Willard White, todo un lujo para Flórez o gracia, humor y ósmosis con el taciones en el festival y que da al
el papel de Ibn-Hakia, que Sellars Garanca- escenario es lo que desde el foso personaje su auténtica estatura
planteaba como sabio de otra Brownlee) es la reunida en esta proyecta Palumbo. No hay que vocal y, además, escénica. No
raza, de otra civilización. ejecución genovesa, publicada pedirle más. tanto ocurre con Zanellato,
Señalábamos que Iolanta anteriormente en el sello TDK, espléndida voz de bajo (incluso
transmite su vestimenta a Persé- asimismo en dos inexplicables Fernando Fraga más sonora y poderosa que la de
fone y su ceguera al mistagogo DVDs. La producción de Curran, su compañero) pero que el can-
Eumolpo, único papel solista según datos que pueden aportar tante no sabe utilizar en pro de
cantado de la obra de Stravinski decorados (en plan art déco per- ROSSINI: un Mosè que, si bien cantado en
y Gide: es un himno homérico, mitiendo cambios a vista del Mosè in Egitto. riccardo general (especialmente en la
y Homero fue ciego, como Tire- público) y vestuario (bien encaja- zaneLLato (mosè), áLeX esposito famosa plegaria), carece de la
sias, y la ceguera es trasunto de do en aquéllos), sitúa la acción a (faraone), oLGa senderskaia esperada autoridad, solemnidad
“luz interior”, mas también de principios del siglo XX, sin que el (amaltea), dimitri korcHak y presencia que merecería el per-
limitación: no serás por comple- argumento gane mucho ni tam- (osiride), sonia Ganassi (elcia), Yijie sonaje. Ganassi se mueve en este
to como un dios. Sellars enri- poco se obstaculice la compren- sHi (aronne). coro Y orQuesta deL repertorio como pez en el agua y
quece la propuesta con los bai- sión de la obra. Más acertado es teatro comunaLe de BoLonia. la tesitura de Elcia (otro papel de
larines camboyanos, jóvenes ins- el marcaje actoral, en ópera que director musical: roBerto aBBado. Colbrand asumido por esta mez-
truidos en el milenario ballet de (todo sea dicho) facilita la labor director de escena: GraHam vick. zo) es la que le corresponde a
la corte, que los jemeres rojos al responsable por muy torpe e director de vídeo: tiziano mancini. sus medios; sin embargo, espera
trataron de suprimir mediante el incompetente que sea. Hay pues, opus arte 1093 (ferysa). 2011. 170’ al final del acto II para exhibirse
asesinato en masa. Casi lo consi- humor y ternura a partes comple- N PN al máximo y entonces en su mag-
guieron. La actriz Dominique mentarias, clara definición de los nífica página solista, sin la menor
Blanc y el tenor Paul Groves, personajes y competente aprove- v ick había duda, arrasa. También Osiride se
con el coro en una de sus mejo- chamiento de la disponibilidad escenificado sitúa en las coordenadas vocales
res prestaciones, garantizaron el natural de los actores. Aunque en la Royal y estilísticas de Korchak; única-
alto nivel de recitado y de canto no es la mejor opción escénica Opera en mente empañado su canto por
solista. que se encuentre a mano del 1997 un alguna que otra nota aguda que
Sabemos que no ha conven- interesado, sí resulta disfrutable extraordinario necesitaría algo más de proyec-
cido por completo este experi- sin sobresaltos negativos, aunque montaje del ción o redondez. Amaltea suena
mento en el formato más frío del sea en el apartado musical y Moisés francés vigorosa en la voz de Senders-
DVD que en el cálido del direc- canoro donde el interés se renue- de Rossini kaia y Yijie Shi, otro tenor surgi-
to, pero creemos que a partir de va. Ganassi es una Angelina por lo que do de la cantera pesarense, da un
ahora estas dos obras, y en impecable, por línea de canto, era previsible la expectación des- especial realce a Aronne. Enea
especial la menospreciada Iolan- estilo y medios, cualidades ya pertada ante su nuevo trabajo, Scala (Mambre) y Chiara Amarú
ta, se verán de otro modo. Así lo reconocibles en la lectura de seis ahora la original versión italiana (Amenofi) se integran sin proble-
entendieron en enero pasado en años atrás en Pésaro que el pro- de la misma obra 14 años des- mas en un equipo que ha sido de
el Liceu, en las dos audiciones pio festival grabó en disco. pués. La decepción se hizo notar los más sólidos y consistentes de
en versión de concierto que Domina el papel en toda su com- in situ, no por la trasposición del las últimas ediciones del festival.
Gergiev dirigió con Netrebko en plicada escritura vocal, con un tema al momento actual, sino por El coro, a la altura de las exigen-
el teatro de las Ramblas. Ha sido adecuado complemento como la incapacidad del espectáculo cias de la responsabilidad a su
una de las importantes aporta- notable actriz. Se pueden contar de dar solvencia a tan ambicioso cargo. Realización competente
ciones de Sellars; hay en él una voces para Angelina más atracti- proyecto. Con alusiones a perso- de Mancini, pese a las dificulta-
mente y un corazón que resul- vas o “simpáticas” (como aque- najes más o menos reconocibles des inherentes al montaje. Sin
tan gigantescos para el teatro llas dos citadas anteriormente), del presente de la política inter- subtítulos en español, muy dis-
lírico. En este DVD, además, el pero la labor de Ganassi es nacional y con referencias bien frutable el complemento que gira
aficionado disfrutará mucho con modélica. Similares juicios mere- explícitas a la situación de la en torno a la realización del
los extras, que iluminan la pro- ce el Ramiro de Siragusa, domi- Palestina actual, existe a favor montaje.
puesta de Sellars y su impresio- nador de la terrible tesitura agu- suyo cierta coherencia en la plas-
nante equipo. Sellars, por otra da del personaje, con un legato mación de la idea, pero el resul- Fernando Fraga
parte, mimó de manera especial de manual para las partes de can- tado final acaba por resultar algo
la filmación que ahora nos llega. to spianato, con un colorido embarullado, de gratuita cruel-

Santiago Martín Bermúdez


vocal, en realidad, no demasiado
bonito. Es el trabajo del excelen-
dad, en el que se entremezclan
detalles de genialidad con otros
RECITALES
te artista el que suple esa defi- de rebuscada aparatosidad (a
ciencia. Para Don Magnifico y veces en contra del disfrute de la MARTIN HELMCHEN.
ROSSINI: Dandini se cuenta, respectiva- música) que, a la postre, lo que pianista.
La Cenerentola. sonia Ganassi mente, con dos intérpretes espe- consigue es contar una historia Obras de Bach, Bach-Liszt y
(angelina), antonino siraGusa cializados en el repertorio bufo que es, por supuesto, más fruto Beethoven. director de vídeo:
(ramiro), aLfonso antoniozzi (don italiano en general y en el rossi- de la imaginación del regista que pierre-martin juBan.
magnifico), marco vinco (dandini), niano en particular. Así, Anto- del autor del texto operístico. ideaLe audience 3079808 (ferysa).
simón orfiLa (alidoro), carLa di niozzi con modales muy a lo Con el consabido desfase entre 2011. 83’. N PN
censo (clorinda), paoLa Gardina Bruscantini (con quien estudió) lo que se está viendo y lo que se
(tisbe). coro Y orQuesta deL exhibe una comicidad tan certera está escuchando. Desde el foso, e ste DVD incluye el concierto
teatro carLo feLice de Génova. como controlada, mientras que sin embargo, sí llega un sonido que realizó en julio de 2011 el
director musical: renato paLumBo. Vinco da a Dandini la intercam- de inmediata relación con la pianista Martin Helmchen (en el
director de escena: pauL curran. biable e imponente estatura obra, merced a la escrupulosa marco del XVIII edición del Festi-
director de vídeo: andrea doriGo. canora y escénica. Las dos her- labor (pese a algún indefendible val de Verbier), donde interpretó
2 dvd artHaus 107 311 (ferysa). manastras, caricaturescas como corte) del otro Abbado, con un obras de tanta envergadura como
2006. 169’. R PN corresponde, ofrecen el debido clima que contagia o que la Sonata “Hammerklavier” de

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d v d
puccini-varios

Beethoven o televisión, se
la Primera pueden ver,
Partita de sin subtítulos,
Bach, entre en alemán,
otras partitu- inglés o fran-
ras de Liszt. cés. El prime-
En el recital ro es una
se aprecia un comedia
pianista muy urdida sobre
completo, un las imagina-
artista que se expresa lúcidamen- rias reacciones que, en el públi-
te cuyos frutos son dignos de co de su época, tuvieron dos far-
mucha admiración. Helmchen, sas con músicas de Offenbach:
que tiene muy buenos dedos, Les deux aveugles y Croquefer.
toca vitalmente y con dinamismo, Ambas contenían indirectas sáti-
ofrece unas interpretaciones ági- ras sobre los poderes de la Euro-
les y ligeras, llenas de conse- pa coetánea, incluyendo al
cuencia y virtudes para con las emperador francés Napoleón III,
partituras. El inconveniente (si lo del cual un hermano sugiere al
hay), viene a la hora de estilizar a músico que las componga.
cada autor, pues el solista ilustra Szabó se concentra en la
una forma de tocar sin demasia- dirección de actores: Tamás
das distinciones entre ellos. La Jordan hace de Offenbach y
esencia siempre es la misma: cla- Janos Kulka, del duque de
ridad sonora, articulaciones suti- Morny. Ellos, como el resto del
les, y un sonido basado en una elenco, incluidos los cantantes
expresividad muy sensible pero que representan las farsas,
poco diversificada. De su Bach, Graham Clark y Laurence Dale,
al igual que de su Beethoven y cumplen con brillo sus tareas.
de su Liszt, emanan mucha musi- Lo demás es el consabido gusto
calidad y sensibilidad: son unas del director por la evocación de
versiones pulcras, decididas e ambientes pretéritos, aquí
intensas que abogan por la armo- servidos por un delicioso teatro-
nía artística y por la fidelidad al bombonera neobarroco de
texto. Su indudable y positiva Kekskemet, en Hungría,
musicalidad revierte en una for- poblado por un suntuoso
ma de tocar siempre sorprenden- vestuario de Györgyi Szakács.
te por su naturalidad y esponta- El otro filme es un documental,
neidad. Pero quizás a su Beetho- que vale por una novela de
ven le falte más profundidad tan- misterio y detectives, acerca de
to en los movimientos lentos las vicisitudes de las partituras
como en el inicial (se echa en fal- que Offenbach dejó más o
ta un sonido más denso y un dis- menos rematadas para Los
curso más conmovedor). Su Bach cuentos de Hoffmann,
es creativo e imaginativo con la estrenada póstuma y que, por
ornamentación, con más ligereza obra de un par de incendios,
que gravitación, de expresión dejaron incompleta la consulta
fresca y radiante. Y Liszt en sus de la obra. Raoul Gunsbourg le
manos destila con elocuencia hizo unos añadidos que
dulzura y emoción, delicadeza y permitieron, durante décadas,
autoridad sonora. En resumen, rellenar el cuadro veneciano,
estamos ante un gran músico en incluido un septeto de su
el que por encima de todo prima invención. Alojó en él una
una forma de tocar vital y satis- barcarola tomada de otra obra
factoria. offenbachiana y que, por
paradoja, pasó a ser la página
Emili Blasco más popular de esta ópera. Por
fin, gracias a unos manuscritos
en poder la Opéra Comique
parisina, de la familia del
VARIOS músico y de un par de
coleccionistas —uno
norteamericano, faltaba más—,
la pesquisa tuvo remate y
EL SECRETO DE tenemos la oportunidad de ver
OFFENBACH. la obra tal como se supone la
director de vídeo: itsván szaBó. EL autorizaría hoy Offenbach, sin
MANUSCRITO perder barcarola ni septeto. La
DESAPARECIDO. LA HISTORIA película está documentada y
DE “LOS CUENTOS DE sigue un fluyente relato con los
HOFFMANN”. director de vídeo: personajes “reales”, materiales
GéraLd caiLLat. de la época, trozos de puestas
euroarts 2012 (ferysa). 1995 149’. en escena y visita a los lugares
R PN del caso, en primer lugar la
legendaria escalera.
aviso a navegantes: los dos fil-
mes, inicialmente hechos para la Blas Matamoro

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índice

ÍNDICE DE DISCOS CRITICADOS


Almeida: Spinalba. corigliano. vanoost- Holmboe: Música de reiss/spencer. onyx.76
rodrigues, moreso, huyse/meyer. aeon. 76 cámara. vol. 2. Schnittke: Bussverse.
Quintana/ magalhaes. Dauvergne: Hercule midtvest. dacapo. . 66 creed. Hänssler. . . . 69
naxos. . . . . . . . . . . . 58 mourant. foster-Wil- Leclair: Conciertos para Schubert: Cuartetos
Bach: Clave bien liams, Gens, fuchs/ violín. santos/Heyghen. D. 94, 804. diogenes.
temperado. ii. richter. rousset. aparte. . . . 60 ramée. . . . . . . . . . . 66 Brilliant. . . . . . . . . . 70
melodya. . . . . . . . . 58 Debussy: Prélude. La Mendelssohn: Cuartetos — Schöne Müllerin.
— Misa en si menor. mer. Images. immerseel. opp. 12, 13. tappy/Lifschitz.
scheen, árias, Bertin/ zig-zag. . . . . . . . . . 61 mandelring. audite. 66 claves. . . . . . . . . . . 70
savall. alia vox. . . . 78 Dohnányi: Obra para Monteverdi: Salve Schuricht, Carl. director.
Beethoven: Sinfonías. piano solo. vol. 1. Regina. croci. obras de Beethoven,
Brüggen. Glossa. . . . 52 roscoe. Hyperion. . 61 Brilliant. . . . . . . . . . 66 schubert y otros.
Bellini: Puritani. cantare- Duphly: Piezas. rousset. Mozart: Apollo et Hya- Hänssler.. . . . . . . . . 55
ro, osborn, Hendricks/ arte. . . . . . . . . . . . . 61 cinthus. kennedy, ek, Sciarrino: Macbeth. kat-
carella. opus arte. . 78 Dvorák: Sinfonía 9. Bevan/page. Lynn.. . 66 zameier, radziejewska,
Beloved Spake. antí- pappano. emi.. . . . . 62 — Don Giovanni. d’ar- zook/christ.
fonas de purcell y Edición Filarmónica de cangelo, kovaliov, col Legno. . . . . . . . 71
Humfrey. davies, Viena. sinfonías. varios. damrau/nézet-séguin. Scriabin: Estudios.
Gilchrist, stout/ neths- dG.. . . . . . . . . . . . . 56 dG.. . . . . . . . . . . . . 53 mustonen. ondine. . 71
ingha. chandos. . . . 75 Elgar: Concierto Noskowski: Estepa. Secreto de Offenbach.
Brahms: Concierto para para violonchelo. Herreweghe. nif. . . 67 szabó. euroarts. . . . 81
violín. Batiashvili/ Weilerstein/Barenboim. Offenbach: Marido tras la Shostakovich: Orango.
thielemann. dG. . . 59 decca. . . . . . . . . . . 62 puerta. philponet, morel mckinny, Brisch, fabia-
Britten: Turn of the Fernández Guerra: centurri/petrenko. Liver- no/salonen. dG. . . . 71
screw. persson, sence, Oceánicas. trío arbós. pool. . . . . . . . . . . . . 67 — Tríos opp. 8, 67. Bou-
allen/Hrusa. fra verso. . . . . . . . . . . . 62 Olavide: Obras para langer. profil. . . . . . 71
musica. . . . . . . . . . 53 Froberger: piezas para orquesta. tamayo. Silvestrov: Canciones
Burgmüller: Sinfonía 2. clave. casal. verso. . . . . . . . . . . . 67 sacras. ecm. . . . . . . 71
schmalfuss. mdG. . 58 enchiriadis. . . . . . . . 63 Ópera. antología. uni- Soler: Obras para piano.
Buxtehude: Obras para Fuchs: Serenatas 3-5. versal. . . . . . . . . . . . 57 álvarez-argudo, La mà
órgano. stella. Ludwig. naxos. . . . . 63 Palau: Conciertos. serra- de Guido. . . . . . . . . 72
Brilliant. . . . . . . . . . 59 Gabrieli: Sacræ llet/Galduf. pmv. . . 68 Spohr: Sonata para
Byrd: Great Service. car- symphoniæ. skidmore. Pärt: Lamento de Adán. piano. shelley.
wood. Hyperion.. . . 59 Hyperion. . . . . . . . . 63 kaljuste. ecm.. . . . . 68 Hyperion. . . . . . . . . 72
Canciones de amor por- Gerhard: Cuartetos de — Creator Spiritus. Steffani: Dúos. mazzuca-
tuguesas del siglo XVIII. cuerda. arditti. aeon.64 Hillier. Harmonia to, esswood/curtis.
medeiros seara/ozmo. Grétry: Magnifique. mundi. . . . . . . . . . . 68 archiv. . . . . . . . . . . 73
Hyperion. . . . . . . . . 76 González toro, calleo, Pergolesi: Flaminio. Strauss: Lieder. vol. 6.
Casals: Obra para piano. krull/Brown. naxos. 64 Gatell, polverelli, prian- Watts/vignoles.
camell columna Haendel: Cantatas. te/dantone. arthaus. 79 Hyperion. . . . . . . . . 73
música. . . . . . . . . . . 59 varriale/criscuolo. Ravel: Obras orquestales. — Rosenkavalier.
Catoire: Concierto para Brilliant. . . . . . . . . . 64 vol. 1. slatkin. fleming, Hawlata,
piano. takenouchi/ — Giulio Cesare in Egit- naxos. . . . . . . . . . . 68 koch/thielemann.
Yates. dutton. . . . . . 60 to. Lemieux, Gauvin, Rossini: Cenerentola. decca. . . . . . . . . . . 73
Chaikovski: Iolanta. Basso/ curtis. naïve. 65 Ganassi, siragusa, anto- Szymanowski: Sonatas
scherbachenko, cer- Hasse: Arias. niozzi/palumbo. para piano. keska.
noch, ulianov/current- Barna-sabadus/ Hofstet- arthaus. . . . . . . . . . 80 dux. . . . . . . . . . . . . 74
zis. teatro real. . . . 79 ter. oehms. . . . . . . . 65 — Mosè in Egitto. zane- Verdi: Vísperas sicilianas.
Chopin: Estudios. Helmchen, Martin. pia- llato, esposito, senders- varios. . . . . . . . . . . 50
rittner mdG. . . . . . 60 nista. obras de Bach, kaia/abbado. opus Vivaldi: Senna festeggian-
Chueca y Valverde: Bach-Liszt y Beethoven. arte. . . . . . . . . . . . . 80 te. arias, oro,
Cádiz. rey, Bros, iba- ideale audience. . . . 80 Rózsa: Concierto para foresti/Bonizzoni.
rra/pérez. dG.. . . . . 54 Himmlische Leben. violín. pike/Gamba. Glossa. . . . . . . . . . . 74
Conciertos norteameri- obras de mahler y Liszt. chandos.. . . . . . . . . 70 Zelenka: Missa Nativitatis
canos para clarinete. schwanewilms/spencer. Ruiseñor y la rosa. obras Domini. sryncl.
obras de carter y onyx. . . . . . . . . . . . 76 de Grieg, Hahn y otros. supraphon. . . . . . . . . 75

80
283-dosier 21/2/13 13:23 Página 81

D O S I E R

EL CUARTETO
DE CUERDA:
DISCURSO Y
DIÁLOGO
E
l título de las memorias del
Cuarteto Guarneri, Indivisible
por cuatro, daba una idea de lo
que la formación representa, de
la necesaria homogeneidad, de lo
cerrado de la propuesta en el mejor
sentido de la palabra. También
participación razonable en un diálogo
a cuatro, como decía Goethe, el
cuarteto de cuerda ocupa un puesto
nuclear no ya en lo camerístico sino en
la completa historia de la música y su
repertorio posee el mismo peso que
cualquier otro en la evolución de
estilos y lenguajes. Este dosier analiza
algunos de sus aspectos fundamentales.
Ivanpascual.es

81
283-dosier 21/2/13 13:23 Página 82

D O S I E R
EL CUARTETO DE CUERDA

CUATRO VOCES CONVERSANDO

E
l barón Fürnberg poseía una hermosa hacienda
campestre en Weinzierl, no lejos de Viena. Le gus-
taba reunir en ella a sus amigos para organizar
unas soirées musicales que llegaron a alcanzar
renombre en toda la comarca. A menudo invitaba con tal
propósito al cura de su parroquia, al administrador de la
finca, al violonchelista Albrechtsberger, hermano del
conocido contrapuntista, y a Joseph Haydn, a la sazón
un muchacho de dieciocho años que Fürnberg mantenía
como empleado a tiempo parcial. Al percibir que Joseph
prometía como compositor, pensaba recomendarlo al
conde Morzin para que éste lo acogiera bajo su mece-
nazgo. Pero antes de separarse de él, tuvo a bien encar-
garle algo de música para estrenarla en su casa en com-
pañía de Albrechtsberger, el administrador y el cura.
Más o menos así nació el primer cuarteto de cuerda de
Haydn. Los músicos de Weinzierl no sabían que estaban
tocando con alguien a quien la historia reservaría los títulos
honoríficos de padre de la sinfonía y del cuarteto de cuer-
da, con el gran impulsor de la forma sonata —ese drama
abstracto del que a partir de entonces se nutriría la músi-
ca—, con el compositor unánimemente respetado cuyo
prestigio no cesaría de crecer en vida y se prolongaría inde-
finidamente más allá de su muerte, aunque el tiempo hubie-
ra de modular esa fama con innumerables matices.
El siglo XIX, sin discutir la importancia de Haydn, lo
miró con distancia y con frialdad. “No tuve más remedio
que ser original”, dijo el maestro en declaración que para
algunos constituye una síntesis concentradísima de su esté-
tica. Su perfil, en efecto, tenía poco que ofrecer a las pasio-
nes románticas. Fue a partir de las primeras décadas del
siglo XX cuando volvió a despertarse un interés creciente ta mucho de ser regular y homogénea, presenta sin embar-
por su obra. Rimski lo calificó como el mejor orquestador go una dirección inequívoca hacia ese reparto equitativo de
de todos los tiempos. Stravinski lo reconoció como un papeles en la distribución del material temático. Medio siglo
modelo. Ese renacido interés no ha cesado de crecer hasta más tarde, en una carta dirigida a su amigo el compositor
el presente y se ha convertido a menudo en confesado Carl Friedrich Zelter, Goethe se referiría al cuarteto de cuer-
entusiasmo, pero también ha llegado a provocar la revisión da con una metáfora que ha hecho fortuna: “una conversa-
de algunas ideas tradicionales respecto a su figura. ción entre cuatro personas razonables”.
Algunos musicólogos ponen hoy en tela de juicio la perti- Al lado de ese proceso, y a medida que avanzamos cro-
nencia de los títulos de paternidad sobre la sinfonía y el cuar- nológicamente por los sesenta y ocho cuartetos de Haydn,
teto. Por lo que se refiere al segundo, no faltan los que encontramos cada vez más a menudo originalidades que
defienden que ese honor debería compartirlo con Boccheri- por aquel entonces no dejarían de sorprender: innovaciones
ni. Otros se obcecan en discutirlo invocando la existencia de en la estructura de las reexposiciones de la forma sonata,
numerosos antecedentes de músicos menores. En todo caso, utilización de la doble variación, integración de la fuga en
y más allá de las diatribas académicas, la obra de Haydn, que el estilo clásico, evolución de los minuetos desde su tradi-
practicó el cuarteto a lo largo de toda su vida, sigue siendo el cional carácter galante hacia el aire juguetón de los scherzi,
observatorio natural para dilucidar cualquier cuestión sobre etc… Con todo ello se asienta un género cuya paternidad
su origen, su asentamiento o su temprana evolución. no sin razón se le atribuye, y que estaría destinado a gozar
En sus inicios, los cuartetos de Haydn guardan un inne- desde entonces de un prestigio especial entre los composi-
gable parentesco con la serenata o casación y el divertimen- tores, los intérpretes y los melómanos más cultivados. Al
to. De hecho, los diez primeros son calificados como diver- cuarteto de cuerda le aguardaba un lugar de privilegio den-
timenti. Todos ellos constan de cinco movimientos, inclu- tro de la música de cámara y pronto sería considerado
yen dos minuetos, y su estilo melódico delata todavía la como el género superior de expresión del compositor, el
admiración del joven compositor por Carl Philipp Emanuel más puro, el más despojado de cualquier ingrediente ajeno
Bach. A lo largo de muchos años, Haydn seguiría alternan- a la estricta sintaxis musical. Desde Haydn hacia el presen-
do aún la calificación de divertimenti con la de quartetto, y te, casi todos los grandes creadores lo han practicado, y su
sólo a finales de la década de 1780, abandona definitiva- evolución y su historia son, a menudo, el avance o la pre-
mente la primera denominación para adoptar en exclusiva monición de las innovaciones que otras formas más popula-
la segunda. Sus cuartetos experimentan una evolución hacia res habrían de ir incorporando con posterioridad.
una estructura cada vez más “conversacional”, menos Se ha dicho con frecuencia que el cuarteto de cuerda
dependiente del monólogo del primer violín y cada vez más parece ser el ámbito en el que los compositores escriben
definida por el diálogo a cuatro. Aunque esta evolución dis- para sí mismos y para aquellos que se encuentran quizá

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EL CUARTETO DE CUERDA

Portada de primer violín de los Cuartetos de cuerdas, K.387, 421, 458


de Mozart

mejor dotados para comprenderlos: los intérpretes. En vida respeto. Mozart, tan prolífico en otros ámbitos, empleó tres
de Haydn, sus cuartetos nunca se interpretaron en Viena años en la redacción de los seis cuartetos con los que res-
fuera del ámbito privado. La primera colección destinada a pondió a la Op. 33 de Haydn. Beethoven no comenzó su
una interpretación pública fue el Opus 54, que conoció su primera serie de cuartetos, la Op. 18, hasta que hubo cum-
primera interpretación en los Hannover Square Rooms de plido los treinta años de edad. Brahms terminó su Op. 51
Londres, donde el cuarteto tenía ya una concepción más cuando había rebasado los cuarenta. Es como si los compo-
comercial. La tradición vienesa que parecía obcecarse en sitores se acercaran al cuarteto con un temor reverencial,
preservar el cuarteto para el salón y el disfrute privado de conscientes de que se probaban a sí mismos en un territorio
los músicos, pervivió a lo largo de los años hasta bien recóndito donde debían encontrarse la verdad y la belleza,
entrado el siglo XIX. Es sabido que Joachim gustaba de lejos de los gustos del gran público y del peso de las consi-
organizar sesiones de música de cámara en sus giras de deraciones sociales.
conciertos por Europa con los mejores músicos locales de Los intérpretes, al menos los más lúcidos y responsa-
cada ciudad en la que actuaba. bles, también se han acercado siempre al mismo con devo-
La combinación de todos estos factores confirió al cuar- ción, conocedores de la superioridad del género, pero tam-
teto un carácter ambivalente y en cierto modo contradicto- bién de que todos los problemas técnicos e interpretativos
rio. Era el campo ideal para la expresión de las ideas más de la música de cámara (ritmo, afinación, articulación, fra-
íntimas del compositor, pero al mismo tiempo, el género seo, empaste, intención) adquieren en esta especialidad su
donde éste debía demostrar su virtuosismo creador, y el máximo grado de dificultad. Y a todo ello, se suma en el
aire abstracto, destilado, despojado de elementos acceso- cuarteto un problema general y previo que terminará por
rios, otorgaban a su escritura un innegable componente afectar a todos los demás: se trata de la toma de decisiones.
académico. Es precisamente en ese ámbito de la asunción, En cualquier clase de interpretación colectiva debe que-
el experimento y la superación de las viejas normas, donde dar claro a quién corresponde fijar criterio. En la interpreta-
encuentra cauce el instinto más especulativo y avanzado del ción orquestal es obvio que ese papel corresponde en
compositor. La parte más arriesgada y más visionaria de la exclusiva al director. Resulta evidente que un ensayo de
producción beethoveniana no se encuentra en las sinfonías orquesta no puede convertirse en una asamblea ni en un
ni en los conciertos sino en las últimas sonatas para piano y foro de debate sobre las innumerables cuestiones que cual-
en los cuartetos. El grado de complejidad formal y de rique- quier interpretación plantea. Siguiendo la inercia, cabría
za expresiva de los últimos, en modo alguno puede encon- pensar que el primer violín del cuarteto debe asumir las fun-
trarse en sus composiciones más conocidas y populares. ciones del director. No faltan ejemplos de extraordinarios
cuartetos gobernados artísticamente por personalidades
Tiempo de espera dominantes (Rosé, Végh, Dubinsky). Sin embargo, en nues-
tros días resultaría complicado encontrar casos análogos. El
No es extraño que el cuarteto llegara pronto a operar como intérprete profesional de cuarteto debe atesorar no sólo una
factor intimidatorio en los grandes compositores. Después técnica instrumental sobresaliente, sino también una esmera-
de Haydn, casi todos se acercaron al género con lentitud y da y rigurosa educación musical. No resulta fácil imaginar

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EL CUARTETO DE CUERDA

cómo un músico de esas características pueda aceptar some-


terse durante muchos años al criterio exclusivo de otro.
Las relaciones personales entre los miembros de
muchos grandes cuartetos no siempre han sido un reflejo
de su buena relación musical. Alexander Schneider —del
Cuarteto de Budapest— decía con humor que es mucho
más fácil convivir con la propia esposa que con los tres cuando predominen los elementos horizontales —y no sólo
colegas del cuarteto, “especialmente después de los tres pri- los contrapuntísticos—, puede parecer deseable resaltar la
meros años”. Debería constituir motivo de reflexión el diversidad de las voces, y hasta en ocasiones, acentuar el
hecho de que el buen entendimiento musical prevalezca en dramatismo colocando el foco sobre las diferencias.
muchos cuartetos durante largo tiempo por encima del
deterioro de las relaciones personales. Acaso ello se deba a Unidad y diversidad
que la compleja cuestión de la toma de decisiones no se
plantea en términos de dominación ni sometimiento, sino Tocar en cuarteto significa oscilar entre esos dos principios.
desde criterios estrictamente musicales. Exige sometimiento a los demás en aras de un principio de
¿Cuáles deben ser las premisas esenciales de la interpre- unidad, y capacidad para preservar la propia identidad en
tación en cuarteto? ¿Se trata de homogeneizar cuatro volun- orden a salvaguardar el principio de diversidad. El cuartetis-
tades, o más bien de crear un ámbito donde poner de relie- ta debe ser capaz de hablar con convicción y firmeza, pero
ve precisamente las diferencias en un diálogo a cuatro? En también de escuchar con atención. Esa flexibilidad musical
su ensayo Playing quartets: a view from inside, David y humana constituye la única respuesta moderna posible al
Waterman plantea la cuestión central con claridad y acierto: problema de la toma de decisiones, porque en esa comple-
“¿Es música concebida esencialmente para una interpreta- ja práctica queda cifrado el resultado de la propia evolución
ción común y compartida, con diálogo e interacción entre del género hacia una progresiva equiparación de la impor-
individuos que intencionadamente preservan sus diferen- tancia de las partes. Si el predominio del primer violín en
cias? ¿O el hecho de que participe más de un intérprete es los cuartetos tempranos de Haydn puede demandar buenas
un accidente de las limitaciones instrumentales? Dicho de dosis de liderazgo, el descarnado dramatismo de las cuatro
otro modo, imaginemos que una persona pudiera milagro- voces de la Grosse Fuge beethoveniana lo hace estéticamen-
samente tocar los cuatro instrumentos a la vez ¿Eliminaría te inviable.
eso algo esencial en la interpretación de un cuarteto de Planteamientos como el de Steinhardt sobre la enfati-
Beethoven?”. zación de las diferencias en el vibrato, deben someterse
En el magnífico libro que David Blum les dedicó, los —y él lo sabe mejor que nadie— a ciertos límites. Resulta-
miembros del Cuarteto Guarneri defienden sin complejos rán muy apropiados cuando se quiera subrayar la hetero-
sus diferencias. Requerido sobre esta cuestión por el autor, geneidad de los materiales, o cuando se busque poner el
Arnold Steinhardt responde: “Cuanto más se desarrollan foco sobre el dramatismo de las transformaciones expresi-
nuestras personalidades musicales, más improbable resulta vas de un tema, pero jamás será de aplicación, pongamos
que pensemos igual. De hecho, en algunos aspectos no pue- por caso, para la exposición del tema del segundo movi-
do imaginar a cuatro músicos más diferentes entre sí que miento de La muerte y la doncella. Para ese momento
nosotros. Por ejemplo, se podría pensar que la primera cosa coral, es seguro que Schubert hubiera deseado un vibrato
que debería fijar un cuarteto de cuerda es una idea uniforme homogéneo. De otro modo, no sólo se resentiría el
respecto al vibrato. Pues bien, cada uno de los nuestros no empaste del conjunto, sino que se pondría en peligro la
deja de tener un carácter personal inconfundible”. propia afinación.
El Cuarteto Melos, sin embargo, resalta el principio de la Lo ideal es que cada miembro del cuarteto domine
unidad. Al ser entrevistado en Madrid hace algunos años, todas las variedades de vibrato (dedo, muñeca, brazo) y
Peter Buck, su violonchelista, sostenía que cada uno de además, que se practique a menudo en conjunto la técnica
ellos escuchaba a los demás desde el interior del mismo del senza vibrato, tan útil para asentar la afinación y tan
cuerpo sonoro, porque se percibían como un único instru- sugestiva para buscar determinados colores. Conviene, des-
mento. Wilhelm Melcher afirmaba en la misma entrevista de luego, no renunciar a ningún elemento de la paleta
que el cuarteto es un único instrumento tocado por cuatro expresiva y a disponer de una amplia gama de opciones
personas. para aplicar la más adecuada en cada momento. Algunos
No es fácil optar entre ambas posturas sin reservas. Y es cuartetos optan por tocar senza vibrato la primera exposi-
que la conveniencia de remarcar la unidad o la diversidad ción del coral del Heiliger Dankgesang del Op. 132 de Beet-
no dependerá de un principio general sino, más bien, del hoven. Luego lo añaden progresivamente a medida que se
tipo de escritura al que nos estemos refiriendo, y de modo desarrolla el crescendo consiguiendo así un efecto expresi-
muy esencial, del predominio de los elementos verticales u vo de elevación de la temperatura sumamente eficaz.
horizontales en la misma. Los ataques de los acordes, los Cualquier consideración sobre el vibrato nos pone ense-
pasajes en unísonos o en octavas, los momentos corales, no guida en contacto con el problema de la afinación. También
admitirán otro principio que el de la unidad. Sin embargo, en este aspecto, el cuartetista debe buscar siempre los com-

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EL CUARTETO DE CUERDA

promisos necesarios entre las demandas verticales y hori- pierde su espíritu. He aquí un caso extraordinariamente
zontales de la escritura. La afinación expresiva, tan caracte- claro para subrayar la heterogeneidad de los elementos. En
rística de los cantantes y de los instrumentistas de cuerda, la simultaneidad del pulso complejo y preciso con la liber-
debe estar siempre dispuesta a ceder a las exigencias armó- tad del vuelo melódico reside gran parte de la intención
nicas del conjunto. A la hora de cantar, siempre tenderemos musical de esta página. La voz que canta debe adiestrarse
a acercar la sensible a la tónica, o a rebajar la séptima de en la práctica del rubato interno o rubato a tempo, para
dominante para acercarla a la resolución natural sobre la coincidir con el pulso rítmico en los puntos precisos (ictus
tercera del acorde de tónica. Pero el cuartetista deberá man- melódicos, cambios armónicos).
tener siempre esas “querencias expresivas” dentro de cier- Cuando el tema va transitando de un instrumento a otro,
tos límites. Cuando el bajo toca la fundamental del acorde lo natural es mantener su carácter. Pero también esta regla
de dominante, ese “estiramiento” de la sensible debe ser admite excepciones. La transformación expresiva de un
algo menor. En general, las terceras mayores, que exigen tema que desarrolla sus contornos en voces diversas,
cierta elevación por motivos melódicos, deben ceder al encuentra una ocasión magnífica para resaltar ese cambio
contrapeso que demandan los motivos armónicos. Cuentan de iluminación en manos de instrumentistas diferentes.
que Casals, cuando tocaba en cuarteto, afinaba siempre un Aunque el tratamiento de los temas con variaciones admite
poco alto las dos cuerdas graves del violonchelo, sin duda planteamientos muy diversos, uno tiende a pensar que
con la intención de comprimir hacia arriba las quintas para cuando el tema ya ha impuesto su presencia y su aliento,
aligerar un poco esa necesidad de temperar las sensibles y tiene más sustancia lo que varía que lo que permanece. En
las terceras en las voces superiores. Más allá de la dificultad las Variaciones del tiempo lento del Kaiser Quartett no tie-
que para un profano puedan suponer estas cuestiones, ne sentido mantener siempre en primer plano la presencia
debe advertirse cuán diferente y complejo es el problema del tema. Eso equivaldría a enfatizar lo obvio. El interés se
de la afinación en el cuarteto de cuerda si se lo compara desplaza precisamente a lo demás, al entorno, a la glosa del
con otras formaciones con piano, en las cuales este instru- primer violín de la primera variación, o los contrapuntos de
mento introduce un criterio de afinación temperada que la segunda y la tercera, o a la armonización que desvela los
cancela estos debates. claroscuros ocultos del tema en la cuarta y última.
Con respecto a los problemas que se derivan de la Es imposible compendiar aquí las innumerables cuestio-
dirección compartida, uno de los más conocidos (aunque nes que la interpretación en cuarteto suscita. Pero esta bre-
ciertamente no sea el más difícil) es el de decidir a quién ve muestra, aunque sumaria y esquemática, ya desvela una
corresponde el gesto anacrúsico que da una entrada y defi- necesidad central: el cuartetista debe cultivar muy especial-
ne un tempo. No siempre corresponde a quien tiene los mente el ejercicio del análisis. Esto desarrollará su capaci-
valores rítmicos más breves o más estables. Es obvio que la dad para distinguir e intercambiar roles con toda naturali-
entrada del primer Allegro del Op. 59, nº 1 de Beethoven dad. No siempre es aconsejable fiarse del instinto. Lo que
le corresponde al chelo. El segundo violín y la viola dibuja- en ocasiones parece una voz principal destinada al primer
rán el acompañamiento con su batería de corcheas obede- plano, puede ser en realidad un comentario o una guarni-
ciendo a la anacrusa de aquél. En los problemas técnicos ción de un elemento sustantivo que se oculta tras una apa-
de la interpretación en cuarteto, casi nunca cabe establecer riencia más anodina o estática. Existen en la literatura cuar-
reglas fijas. Momentos de una complejidad rítmica extraor- tetística innumerables ejemplos de “roles disfrazados”. De
dinaria, como los que tan a menudo podemos encontrar en ahí la necesidad de un análisis concienzudo y consciente
Bartók, y no digamos en el temible Cuarteto de Webern — que preceda a la toma de decisiones durante los ensayos.
donde las indicaciones agógicas superan con mucho al Esa disposición al análisis colectivo es una de las primeras
número de compases—, exigirán siempre soluciones dise- exigencias para un cuartetista. Al no existir el criterio de un
ñadas “a medida”. director, la concepción de la obra emerge de un análisis a
Y ya que hemos hablado de acompañamiento, repare- cuatro, donde cada uno debe comprender con exactitud las
mos en los peligros que a veces dicho rol representa. Cual- grandes líneas agógicas y dinámicas, la dosificación de las
quier instrumentista se siente tentado a participar del carác- tensiones, los criterios que afecten al tempo, la articulación,
ter expresivo del tema que acompaña, pero eso no siempre el fraseo, etc… y no sólo en cuanto a la ejecución de la pro-
es aconsejable. En los compases 53 y ss. del Andante del pia parte, sino también a las de los demás.
Cuarteto “Rosamunda” de Schubert, la viola puede fácil- A la hora de llevar a efecto la idea, la función del direc-
mente contagiarse de la expresividad del tema del primer tor queda reemplazada por la invención de un código
violín, pero lo propio es que permanezca en su ostinato rít- colectivo de gestos, miradas, anacrusas, ademanes, donde
mico, y que lo haga bien amalgamada con las semicorcheas cada uno, según el rol que desempeña en cada instante,
del segundo violín, reservando el carácter expresivo para la manda, sugiere, obedece o subraya, integrado en un siste-
melodía. Cuando se producen estas texturas donde han de ma de signos que debe garantizar la cohesión del conjunto.
convivir un acompañamiento “motórico” con una melodía Ese sistema no es siempre ni en exclusiva fruto del debate
expresiva, la tendencia de los acompañantes a plegarse teórico. Lo ideal es que termine por emerger de la práctica
demasiado a las inflexiones de la voz principal constituye de manera espontánea.
un serio peligro de balbuceo rítmico. Tocar en cuarteto es, como invocaba Goethe, participar
Pensemos, por ejemplo, en el Adagio molto e mesto del razonablemente en un diálogo a cuatro. Pero también,
cuarteto beethoveniano ya citado. En los compases 84 y ss. mucho más que eso. El lenguaje, por fortuna, no agota con
se produce la reexposición del tema principal, pero ahora analogías ni metáforas la sustancia de la menos conceptual
la viola mantiene una textura de fusas que debe amalga- de las artes. Quien haya tocado en cuarteto con alguna per-
marse con los seisillos del segundo violín y los pizzicati severancia, no olvidará con facilidad esa sensación indes-
del chelo, todo ello para sostener la maravillosa melodía criptible de percibir la propia identidad integrada en el
del primer violín. Es evidente que se hace necesario mante- todo, pero no de una manera mística ni pasiva, sino cons-
ner los elementos mecánicos con pulso firme y fe en el ciente y participativa, a través de una red de complicidades
metrónomo. Sin embargo, ello no puede inducirnos al que se convierte en cuaderno de viaje por el mundo apasio-
error de privar al primer violín de la imprescindible libertad nante de la interpretación colectiva.
para dibujar los contornos expresivos de su canto. Si se le
obliga también a él a tocar metronómicamente, la melodía Jesús Ángel León

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EL CUARTETO DE CUERDA

¿EXISTIÓ UN CUARTETO
DE CUERDA ESPAÑOL?

S
eguramente algunos aficionados a la música de cámara
se habrán planteado en alguna ocasión la misma pre-
gunta que encabeza este artículo. El surgimiento ex
novo del cuarteto de cuerda durante la década de 1760
cristalizaría pronto en unos resultados artísticos extraordina-
rios que han acabado formando parte del canon interpretati-
vo: los 68 cuartetos de Haydn, los 23 de Mozart y, ya en la
transición al siglo siguiente, los 17 de Beethoven. El cuarteto
se expandió entonces con enorme rapidez por toda Europa
y se convirtió pronto en el género instrumental más sofistica-
do entre los compositores y el más apreciado entre los oyen-
tes. Una pléyade de autores franceses, italianos, alemanes e
ingleses, hoy rara vez interpretados en la sala de conciertos,
contribuyeron a la consolidación del cuarteto. Pero ¿cómo
Manuscrito de un cuarteto de Brunetti
afectó a España esta extraordinaria invención musical? ¿es
que acaso aquí no se cultivó el cuarteto de cuerda?1
(6), Pablo Rosquillas (1), Pedro Santamant (1) y José Teixi-
Una historia desenfocada dor (6). La primera conclusión que se desprende de este lis-
tado es que, con la excepción de Boccherini, ninguno de
Según la historia al uso, la narración sobre los inicios del estos compositores resulta familiar a los aficionados, lo que
cuarteto en España descansa sobre dos compositores pre- seguramente dificultará que se sientan seducidos para acer-
sentados como figuras aisladas que trabajaron —así se cre- carse a sus obras. Incluso el entendido tendrá dificultades
ía— ajenos a la evolución del cuarteto en Europa: Manuel para reconocer a muchos de ellos, con la excepción quizá
Canales (1747-1786), el primer autor español que abordó el de Brunetti, Corselli y Ferandiere. Esto no puede ser más
género en 1774, y Juan Crisóstomo de Arriaga (1806-1826), comprensible sabiendo que de muchos de estos autores
quien en 1824 publicó en París sus tres impresionantes cuar- carecemos incluso de la más mínima información biográfica,
tetos. Esta imagen ha sumido a estudiosos y aficionados en por no mencionar la completa ausencia de grabaciones o
una paradoja desconcertante: ¿cómo se podía explicar que el ediciones de su música, sin más conocimiento que algunas
género camerístico más cultivado en toda Europa con miles fuentes musicales aún sin estudiar. De tal suerte que los
de piezas creadas fuera aquí en apariencia casi desconocido, Cuartetos de Reynoso fueron descubiertos hace pocos
con sólo algunos ejemplos aislados? meses y el Cuarteto de Santamant sonó en 2012 por primera
Como en otros episodios de la historia de la música en vez en tiempos modernos. Es previsible que futuras investi-
España, el problema principal no era la inexistencia del gaciones encuentren cuartetos hoy desconocidos.
género, sino una visión distorsionada que excluía a los com- Llama igualmente la atención que casi dos tercios de
positores extranjeros asentados en tierras españolas. Se aña- este repertorio sean obras de sólo tres compositores: Boc-
de que los espacios privados asociados al cuarteto son, por cherini, Brunetti y Almeida, resultado de sus obligaciones al
su naturaleza, difíciles de documentar y que los repertorios servicio de la realeza. Pero entender la poca visibilidad que
camerísticos han ocupado un lugar muy secundario en la ha tenido este patrimonio exige tener presente que ninguno
investigación sobre el siglo XVIII eclipsados por la música de ellos nació en suelo español. Esta circunstancia debiera
religiosa y la teatral. Estos tres condicionantes impedían ver ser irrelevante para una historia de la música en España
lo que ahora, a la luz de los últimos estudios, empieza a entendida como espacio geográfico, y no como categoría
emerger con claridad: el cuarteto de cuerda fue un género estilística ni mucho menos nacional. No sólo porque sus
firmemente establecido en España ya en la década de 1770 carreras compositivas se desarrollaron casi exclusivamente a
con Madrid y su entorno como principal centro de produc- la sombra de instituciones y mecenas españoles. También
ción. Si recordamos que también en estos mismos años se porque la práctica totalidad de sus extensos catálogos de
compusieron en España los primeros quintetos y tríos de música de cámara, que rondan las seiscientas obras, fueron
cuerda, podemos entonces considerar este momento como concebidos e interpretados en España. Sin embargo, su
un punto de inflexión en nuestra historia de la música ins- lugar de nacimiento ha provocado que, durante muchas
trumental, un cambio que los manuales podrán explicar décadas, estos autores no formaran parte de nuestra historia
como el paso del periodo galante al clasicismo. Otra cues- de la música a ojos de los musicólogos españoles. Algo tan
tión distinta es determinar las causas que han obstaculizado absurdo como si Haendel no fuera parte de la historia de la
la integración del cuarteto español en la sala de conciertos, música inglesa o Lully de la francesa, como si Korngold o
una circunstancia que no parece vaya a cambiar en breve. Weill fueran desterrados de la historia estadounidense. La
Un listado de los cuartetos compuestos en España en el influencia de Brunetti y, sobre todo, de Boccherini en sus
tercio final del siglo XVIII —algunos perdidos— ronda los contemporáneos hispanos es de tal calibre que sin ellos la
dos centenares y medio, un corpus modesto pero de ciertas música de cámara en España hubiera sido sustancialmente
dimensiones. Además de Canales (14 cuartetos) y Arriaga distinta y, cabe imaginar, mucho más pobre. Es más: desde
(3), la nómina de autores incluye a João Pedro Almeida Mot- España, Boccherini se dejó sentir en Europa. El parecido
ta (24), Enrique de Ataide y Portugal (6), Luigi Boccherini casi clónico del comienzo del Cuarteto K. 80 que el joven
(84), Gaetano Brunetti (58), Francesco Corselli (1), Fernando Mozart compuso en Italia a comienzos de 1770 con respec-
Ferandiere (6), Tomás Iriarte (6), Ramón Monroy (6), Juan to al Trío op. 1, nº 6 de Boccherini no deja dudas sobre la
Oliver Astorga (6), Giuseppe Ponzo (6), José María Reynoso fuente de inspiración del salzburgués.

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EL CUARTETO DE CUERDA

Surgimiento y consolidación

La segunda conclusión al confec-


cionar un listado con los cuarte-
tos compuestos en España es de
índole cronológica, pues el esta-
blecimiento del género coincide,
a rasgos generales, con el resto
de Europa. La década que trans-
curre entre los Cuartetos op. 1 de
Boccherini (1761) y los Cuartetos
op. 17 de Haydn (1771) marca la
década del surgimiento del cuar-
teto, precisamente de la mano de
los dos autores que más contribu-
yeron a su gestación, según todos
los testimonios de los contempo-
ráneos. Al menos en este terreno,
no puede decirse que la vida
musical española presente nin-
gún retraso con respecto a Euro-
pa. Entre 1769 y 1772, Boccherini
compuso los tres primeros opus
creados en suelo hispano (Opp. 8, 9 y 15, con seis obras Espacios: del salón a la iglesia
cada uno), sucedidos a los pocos años por nada menos que
cuatro colecciones compuestas por Brunetti (Opp. 2, 3, 4 y Es un lugar común enfatizar el vínculo intrínseco entre el
5) y dos por Canales (Opp. 1 y 3). En las décadas siguientes primer desarrollo del cuarteto y los espacios selectivos y
hasta la invasión napoleónica, se añadiría un número de reservados (la excepción es Londres, donde el cuarteto se
cuartetos discreto pero relevante de otros compositores acti- integró ocasionalmente en los conciertos públicos). En
vos en España. Esta primera etapa del género llegaría hasta Madrid, al igual que en el resto de la Europa continental, el
la década de 1820, con los tres cuartetos de Arriaga y los género estuvo desde el comienzo asociado a las reuniones
tres del menos conocido Diego de Araciel, estos últimos privadas de la realeza y la aristocracia y a las veladas erudi-
compuestos en Milán (fechas exactas desconocidas). Tras tas de las academias ilustradas. Por ejemplo, la condesa-
más de cincuenta años de florecimiento, los autores espa- duquesa de Benavente celebraba academias con cuartetos
ñoles dejaron de interesarse por el cuarteto, hasta su tímida en su palacio de La Alameda (entonces a las afueras de
recuperación en la década de 1860, ya en un contexto esté- Madrid) y el conde de Peñaflorida hacía lo mismo en su
tico completamente distinto. palacio de Bergara (Guipúzcoa). Esta función primordial del
Es fundamental recordar que los oyentes y aficionados género explica que, en primera instancia, Boccherini desti-
españoles también pudieron escuchar multitud de cuartetos nara la mayoría de sus cuartetos al infante don Luis de Bor-
extranjeros que llegaban con sorprendente rapidez a bón (hermano de Carlos III), Brunetti al príncipe de Asturias
Madrid, sobre todo de autores asentados en Austria, Francia (luego Carlos IV) y Canales al duque de Alba, aunque las
e Inglaterra. Fue entonces cuando las redes comerciales de colecciones de Joseph Texidor y de un desconocido Enri-
música se establecieron sólidamente a través de alianzas que Ataide seguramente fueron concebidas para un público
estratégicas que cruzaban las fronteras de los países. Como más amplio conformado por aficionados.
en el resto del continente, Haydn fue sin duda la figura más No consta que en España se ejecutaran cuartetos en con-
apreciada y difundida también en España, cuya obra dejó ciertos públicos. Tampoco que los interpretaran cuartetos
una impronta extraordinaria que está todavía pendiente de estables, sino más bien una mezcla de músicos profesionales
una evaluación precisa. Pero la investigación está empezan- y aficionados habilidosos, como eran los casos del propio
do a desvelar sorprendentes conexiones entre libreros espa- príncipe de Asturias y del polígrafo Tomás de Iriarte. Los
ñoles y editores extranjeros afincados en París, Londres, Cuartetos op. 9 de Boccherini están dedicados “ai signori
Viena y Venecia, entre otras ciudades. A través de estos diletanti di Madrid” y los Cuartetos de Gebart (impresos en
canales llegaron a Madrid literalmente centenares de cuarte- Madrid) a los “profesores y aficionados de música”, mientras
tos de Abel, Johann Christian Bach, Bertoni, Bréval, Cambi- que los Cuartetos de Ataide describen a su autor como
ni, Davaux, Demachi, Eichner, Grassmann, Gehot, Giardini, “caballero aficionado”. Que fueran los amateurs sus prime-
Gossec, Gyrowetz, Kammel, Lidl, Mozart, Myslivececk, ros destinatarios explica varios rasgos estilísticos de algunas
Pichl, Pleyel, Rauzzini, Ricci, Richter, Sacchini, Stamiz, de estas obras, como su articulación en sólo dos movimien-
Vachon, Vanhal, Viotti y Wranizky, entre otros. No puede tos, el empleo de variaciones sobre melodías pegadizas y
decirse que este listado de compositores resulte familiar a una técnica interpretativa asequible, excepto para el violín
cualquier aficionado. Que los autores más aclamados primero. El caso del cuarteto profesional y estable formado
entonces sean hoy —con la excepción de Haydn y por miembros de la familia Font asentado en la pequeña
Mozart— perfectos desconocidos para el oyente medio evi- corte del infante don Luis en Arenas de San Pedro (Ávila)
dencia la pobre imagen que aún tenemos sobre el desarro- parece ser una excepción, como lo había sido el formado
llo de este género en el siglo XVIII. Y también las dificulta- por Nardini, Manfredi, Cambini y Boccherini durante los
des que ha tenido el cuarteto, pese a lo que pudiera parecer años sesenta en Italia, tenido como el primer cuarteto de la
a primera vista, en integrarse en toda su dimensión en la historia en un sentido moderno. Esta circunstancia está, de
sala de conciertos. El repertorio cuartetístico de esta etapa nuevo, en sintonía con Europa, donde los cuartetos profe-
interpretado hoy en vivo se reduce esencialmente a los sionales no surgen hasta el cambio de siglo, cuando la escri-
cuartetos de Haydn, Mozart, Beethoven y, mucho más dis- tura cuartetística se hizo técnicamente más compleja.
cretamente, Boccherini. En el caso particular de España, la conservación de

87
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EL CUARTETO DE CUERDA

cuartetos en archivos eclesiásticos es tan amplia que invita el mundo de simetrías y desarrollo motívico de Haydn fren-
a imaginar su ejecución en estos contextos, por extraño te al caleidoscopio delicado e íntimo de Boccherini. Como
que pueda parecernos hoy. De hecho, la interpretación en cabe esperar, su influencia también se dejó sentir entre los
recintos eclesiásticos de otros géneros instrumentales como autores españoles, sobre todo en los primeros años con la
la música orquestal y violinística está bien documentada. El expansión de los nuevos géneros camerísticos para los que
Santuario de Aránzazu y las catedrales de Albarracín, Astor- aquí no siempre existían modelos propios. Los cuartetos de
ga, Ávila, Burgos, Málaga, Mondoñedo, Valencia y Zarago- Canales, por ejemplo, contienen de principio a fin abun-
za, entre otras iglesias, conservan un pequeño pero valioso dantes rasgos boccherinianos, evidenciados por el uso del
corpus de cuartetos de diversos autores, mientras que el ritmo sincopado, la repetición de pequeñas células motívi-
catálogo con la obra de guitarra de Fernando Ferandiere cas, el tono melancólico y la gran amplitud de recursos tím-
menciona “seis adagios en cuartetos para las iglesias”, qui- bricos y dinámicos. Un caso distinto son los cuartetos de
zá inspirados por las Siete últimas palabras de Cristo en la Brunetti, uno de los repertorios instrumentales españoles
Cruz de Haydn que tanto circularon por las iglesias espa- más interesantes por descubrir, en los que se aprecia una
ñolas e hispanoamericanas. ¿Pero en qué momentos con- gran variedad de texturas, formas, articulaciones de movi-
cretos vinculados a las celebraciones religiosas se pudo mientos, tonalidades y compases. Este corpus presenta un
interpretar un cuarteto? El caso de la catedral de Ávila es sofisticado tratamiento de los motivos en la estela haydnia-
particularmente sorprendente, pues un grupo de obras de na, frente a la costumbre boccheriniana de presentar
cámara de Cramer, Friedrich Schwindl, Oliver Astorga y muchos materiales poco desarrollados. El caso es que en la
Haydn, lleva en sus portadas la siguiente reveladora ins- Europa de finales del siglo XVIII, el cuarteto de cuerda era
cripción: “es propio de la santa apostólica iglesia catedral el género de cámara más refinado, rodeado de un aura de
de Ávila, para las academias de música”, esto es, un espa- prestigio asociado a los espacios selectos en los que se
cio desvinculado de la liturgia pero no del clero. Una cone- interpretaba. Y en este proceso España jugó un papel que,
xión institucional y funcional tan expresa deja pocas dudas si bien no fue estelar, le permitió participar en una de las
sobre el uso de esta música, aunque la escasa documenta- mayores transformaciones musicales que se dieron con la
ción conocida no permita precisar los detalles de esta prác- llegada de la modernidad.
tica. Podríamos incluso plantear la existencia de una espe-
cie de cuarteto da chiesa entendido como un rasgo funcio- Miguel Ángel Marín
nal más que técnico.

Modelos
1
El texto que sigue es una síntesis del capítulo “El surgimiento del
Haydn y Boccherini (junto a Mozart poco después) fueron cuarteto y la consolidación de la sonata”, en José Máximo Leza, ed.,
los referentes indiscutibles del cuarteto para sus contempo- El siglo XVIII, en Historia de la Música en España e Hispanoaméri-
ráneos. Cada uno supo crear su personal universo creativo: ca, vol. 4, Madrid, Fondo de Cultura Económica, en prensa.

PARA ESCUCHAR
Quienes estén interesados en descubrir cómo suenan los mà de Guido), que complementan la estupenda graba-
primeros cuartetos compuestos en España cuentan con ción que hiciera el Cuarteto Cassadó con los Stradivarius
algunas grabaciones que les pueden reportar más de una del Palacio Real (RTVE). La cuidada selección de los cuar-
sorpresa. Como cabe esperar, Boccherini está bien atendi- tetos de Almeida que registró el Cuarteto New Budapest
do en el mercado discográfico, aunque no cuenta todavía resulta sorprendente por la frescura de esta música. Del
con una integral de referencia. Pueden destacarse los cuarteto de Santamant no hay registro comercial, aunque
registros de The Revolutionary Drawing Room (CPO) y al menos puede escucharse una grabación parcial en el
del Cuarteto Borciani (Naxos). De Brunetti , en cambio, portal Youtube por el Cuarteto Qvixot empleando cuer-
solo hay dos grabaciones comerciales: la excelente del das de tripa. Por cronología, la etapa de surgimiento y
Cuarteto Schuppanzigh (CPO) y la más reciente del Cuar- consolidación del cuarteto español culmina con los de
teto Carmen Veneris (Lindoro), además de otras interpre- Arriaga, de los que hay una soberbia lectura del Cuarteto
taciones de valor en el portal Youtube. Los doce cuartetos Casals (Harmonia Mundi). Aunque no son cuartetos en un
de Canales están grabados por el Cuarteto Cambini en sentido convencional, merece la pena mencionar la gra-
unos registros que, pese a algunos desajustes, muestran bación que hiciera el Cuarteto Manuel Canales de la
bien la originalidad de este compositor (Sociedad Españo- popular versión para cuarteto de la ópera Una cosa rara
la de Musicología y La mà de Guido). Esta misma forma- de Vicente Martín y Soler en un arreglo de la época (Insti-
ción acaba de presentar varios cuartetos de Teixidor (La tuto Valenciano de la Música).

PARA INTERPRETAR

El panorama de las ediciones disponibles para la interpre- 16 cuartetos finales de los 50 conservados (eds. Miguel
tación de esta música todavía dista mucho de ser el dese- Ángel Marín y Jorge Fonseca, ICCMU, 2012). Del Concer-
able. De nuevo, Boccherini es el que cuenta con la mayo- tino a cuatro de Corselli , pese a su nombre un cuarteto
ría de sus cuartetos —pero aún no todos— publicados en típico de la etapa de gestación del género, hay también
ediciones comerciales, no siempre acompañadas de un una edición moderna (eds. Judith Ortega y Joseba Berro-
aparato crítico. Canales es el único compositor de quien cal, ICCMU, 2010). Los intérpretes que se han lanzado a
está disponible la integral (ed. Manuel Simarro, ICCMU, tocar cuartetos no editados han empleado manuscritos o
2001), mientras que de Brunetti se acaban de editar sus impresos de la época.

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EL CUARTETO DE CUERDA

LA GRAN TRADICIÓN INTERPRETATIVA

E
n sus Apuntes biográficos sobre Joseph Haydn, Georg tetos Opp. 18, nº 4, 74, 130 o 131 de Beethoven y del K. 465
August Griesinger describe el anecdótico origen del de Mozart descubrimos un fraseo rígido, sin fantasía y con
cuarteto de cuerda en el castillo del barón Karl escaso legato (sobre todo en los registros más antiguos,
Joseph von Fürnberg. Desde aquella fortuita asocia- como los del cuarto movimiento del Op. 130 beethoveniano
ción entre dos violinistas, un viola y un violonchelista hasta o el Menuetto de la mencionada obra mozartiana). Su graba-
la fundación del primer cuarteto estable habrán de transcu- ción del Cuarteto de “Las arpas” de 1929 nos ofrece, quizá,
rrir varias décadas. De hecho, no será hasta las postrimerías su mejor y más evolucionado rostro, aunque la expresión
del siglo XVIII, cuando Ignaz Schuppanzigh, virtuoso del sea más bien liviana, abunden los portamenti, la afinación
violín adolescente, pasa a ocupar el primer atril de un con- no sea siempre impecable y la agógica no sea todo lo flexi-
junto auspiciado por el Príncipe Lichnowsky con la misión ble que hoy creemos indispensable. El vibrato de Anton
de interpretar con cierta regularidad en su palacio vienés Ruzicka, el viola, era además bastante feo (como se puede
los Cuartetos de Haydn y Mozart y estrenar los Op. 18 de apreciar, por ejemplo, en su entrada en el compás 10 del
Beethoven. primer tiempo del Op. 131 de Beethoven). No obstante, los
Alrededor de 1804, Schuppanzigh crea su propia agru- discos del Rosé son suculentas rodajas de historia y nos
pación, la primera en trabajar a conciencia el repertorio acercan a la pionera escuela cuartetística vienesa del XIX.
existente. Su última plantilla estrenará los últimos Cuartetos Con el cambio de siglo florecen nuevas agrupaciones
de Beethoven y el Cuarteto “Rosamunde” de Schubert. Con que dejan una valiosa impronta discográfica, como el ame-
posterioridad, componentes del grupo de Schuppanzigh se ricano Flonzaley Quartet (1902-1928). Adolfo Betti y Alfred
unirán al violinista húngaro Joseph Böhm (maestro de Pochon, los violinistas, discípulos del eximio maestro belga
Joseph Joachim), formando el contemporáneo y efímero César Thomson, fueron junto con el violonchelista Iwan
Böhm Quartett. Los Cuartetos Jansa (surgido de la suma de D’Archambeau, los miembros fijos de este conjunto. A pesar
las fuerzas del violinista Leopold Jansa y de antiguos colabo- de su tersura tímbrica (Adeste Fideles, 1928), parecidos con-
radores de Schuppanzigh), Mayseder (activo entre 1817 y dicionantes fraseológicos y expresivos a los antes mencio-
1860. Joseph Mayseder era discípulo de Schuppanzigh), nados aquejan sus interpretaciones (su Lento del Cuarteto
Hellmesberger (que nace en 1849 de las cenizas del Jansa, Americano de Dvorák, de 1920, es pudoroso y rupestre).
con Joseph Hellmesberger padre como primer violín) y Joa- Aparte de Mozart y del primer y último Beethoven, el Flon-
chim (quizá el más célebre cuarteto de su tiempo, creado en zaley llevó al disco también primigenias interpretaciones
1869 por el ya mencionado Joseph Joachim) completarán la del Cuarteto nº 15 de Schubert, del Primero de Smetana, del
primera generación de la fundacional escuela vienesa. Op. 41, nº 1 de Schumann o de La alondra de Haydn.
A imagen del Schuppanzigh surgen otros conjuntos en Coincidiendo con el primer desarrollo de la poderosa
territorio alemán, como el Möser (el primer cuarteto estable industria discográfica nacen nuevos cuartetos como el
berlinés, fundado por el violinista y compositor Karl Zoellner (fundado en 1903 en Nueva York, por Joseph
Möser), el Müller Quartett (procedente de Braunschweig, Zoellner —también alumno del ilustre Thomson), el Klinger
formado por cuatro hermanos) o el Gewandhaus (constitui- (Berlín, 1905; grupo que debe su nombre a Karl Klinger, su
do en 1808 por los cuatro primeros atriles de la decana primer violín, concertino de la Filarmónica Berlinesa) o el
orquesta de Leipzig). Otros conjuntos pioneros fueron el London String Quartet (Londres, 1908; invención del viola
parisino Baillot Quatuor (creado en 1814 por el violinista Harry Waldo Warner y el chelista Charles Warwick Evans).
Pierre Baillot) y la londinense Beethoven Quartet Society Ya en la década de los 10 se incorporan al mapa fonográfi-
(en funcionamiento a partir de 1845). co internacional el Cuarteto Pro Arte (creado en Bruselas en
1912 por el violinista Alphonse Onnou); el Wiener Konzert-
A 78 revoluciones por minuto verein (el primer grupo de Adolf Busch, con componentes
de la Filarmónica de Viena, debutante en Salzburgo en
En los últimos años del siglo XIX florecen conjuntos de lar- 1913. Busch fundará su propio conjunto, el Busch Quartett,
ga historia que mantendrán vigente la gran tradición deci- al acabar la Primera Guerra Mundial, de él hablaremos más
monónica en pleno siglo XX. Hablamos del Cuarteto Rosé, adelante); el Cuarteto de Budapest (al que nos referiremos,
el original Ysaÿe (fundado en 1886 por el gran violinista también, una líneas más abajo); el Cuarteto Léner (agrupa-
belga Eugene Ysaÿe, grupo —por cierto— que estrenaría el ción húngara que inicia su andadura en 1918, llevando al
Cuarteto de Debussy en 1893), el Bohemio (Budapest, disco en la década de los 20 la primera integral beethove-
1891; rebautizado en 1918 como Cuarteto de Praga. Su niana); y el Quatuor Calvet (1919, obra del violinista francés
segundo violín fue Josef Suk) o el Capet (París, 1893; crea- Joseph Calvet y volcado —a pesar de que su Beethoven en
do por el primer violín Lucien Capet y responsable de las Telefunken goce de una notoria popularidad— en el reper-
primeras grabaciones de los Cuartetos de Ravel y Debussy). torio de su país).
El primero de ellos, el mencionado Rosé Quartett posee Los siguientes 20 años se verán jalonados por los triun-
una importancia histórica especial. La célebre agrupación fos de las siguientes agrupaciones: el Amar Quartett (funda-
sigue la tradición del Hellmesberger (recordemos que do en 1921 en Berlín por el violista y compositor Paul Hin-
Arnold Rosé, concertino de la Filarmónica de Viena hasta la demith, en compañía del violinista Licco Amar, y disuelto 8
firma del Anschluss, había sido discípulo de Carl Heissler, años más tarde); el Beethoven (el primer cuarteto profesio-
viola en el Hellmesberger Quartett). Rosé funda su agrupa- nal con proyección internacional de origen ruso, constituido
ción en Viena en 1882. Los testimonios fonográficos existen- en 1922 y responsable del estreno de la práctica totalidad de
tes, efectuados entre 1909 y 1936, nos brindan unan imagen los Cuartetos de Shostakovich, cuya integral es pionera); el
parcial e imprecisa de su arte. En sus registros de los Cuar- Komitas (fundado en 1924 por estudiantes aventajados del

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EL CUARTETO DE CUERDA

Conservatorio Chaikovski de Moscú, aún en activo); el


Kolisch (capitaneado por el violinista vienés Rudolf Kolisch
y responsable de la primera integral schoenbergiana, 1937);
el Krettly (1925-1935, dirigido por el violinista Robert Krettly
y cuyos violonchelistas fueron nada menos que Pierre Four-
nier y André Navarra); el Stratton (surgido hacia 1930 gracias
al entusiasmo de su primer violín y fundador Alfred Stratton,
reconvertido en los estertores de los 40 en el Aeolian Quar-
tet); o el Loewenguth (fundado en la década de los 30 por
su primer violín, el parisino Alfred Loewenguth).

La revolución, con Beethoven como epicentro

En la década de los 30 soplan nuevos vientos. Hasta enton- Cuarteto Checo de Praga, 1914
ces habían sido moneda de cambio los ataques imprecisos,
los glissandi excesivos e injustificados, las puntuales desafi-
naciones, los sonidos espurios, los desencuentros en el fra-
seo, los manierismos, la rigidez en los tempi… Con el
Busch Quartett (y sus sucesores directos) se superan
muchos de estos arcaísmos y la expresión se condensa y
trasciende a un nuevo mundo sonoro y artístico, más libre,
hondo y humano… Buena prueba de ello son sus registros
de La muerte y la doncella del 36 o el Quinteto con clarine-
te brahmsiano del 37, con un excelente Reginald Kell. La
gran revolución interpretativa, sin embargo, tiene como
objetivo la obra de Beethoven. En sus registros de los Cuar-
tetos del de Bonn (grabados para Victor y EMI entre 1932 y
1942), el Busch sembrará la semilla que habrá de germinar
en el futuro inmediato. Aunque todavía prevalezcan los ine-
vitables portamenti —presentes en, por ejemplo, el Lento Cuarteto de Londres, 1918
assai del Op. 135 (1933) o la Cavatina del Op. 130 (1941)—,
éstas son las primeras ejecuciones de las Sagradas Escrituras
beethovenianas con una óptica renovada. Los visionarios
Adagio ma non troppo del Op. 127 (1936) y Molto adagio
del Op. 132 (1937) se ven inundados, respectivamente, por
un sentimiento de resignada desolación y por premonicio-
nes de terribles tragedias. Es ésta además la mejor época del
conjunto, ya que Busch congrega a su alrededor a su her-
mano Hermann al violonchelo, a Gösta Andreasson al
segundo violín y Karl Doktor a la viola. El empaste y la den-
sidad tímbrica son asombrosos.
El terror ante el auge de los fascismos y el dolor de la
Segunda Guerra Mundial socavarán violentamente la sensi-
bilidad artística universal. En aquellos días, siguiendo la
senda del Busch, el Budapest String Quartet transforma aún
más la visión global del repertorio. Formado por discípulos
del violinista Jenö Hubay y el violonchelista David Popper, Cuarteto de Budapest, 1931
el Cuarteto de Budapest es la primera agrupación de funcio-
namiento verdaderamente democrático. Su actividad arran-
ca en 1917 pero es en la década de los 40 cuando hace sus
aportaciones más sustanciosas. Son los años en los que sus
componentes son el colosal Josef Roisman, Alexander Sch-
neider, Boris Kroyt y Mischa Schneider. Aunque en otras
grabaciones del conjunto (como el temprano Cuarteto Op.
76, nº 1 de Haydn —del 26— o el Quinteto con clarinete de
Mozart con el excepcional, tímbrica y musicalmente, Benny
Goodman —del 38—) reconocemos unas maneras persuasi-
vas y personales, son, de nuevo, sus Cuartetos Opp. 95,
127, 131, 132 o 135 de Beethoven, registrados entre los
años 1940 y 1945 para la compañía Columbia, los que testi-
monian una evolución con respecto a los postulados
impuestos por Busch y los suyos: los tempi se tensan y
equilibran, la expresión se aquilata, los manierismos del
pasado se difuminan y la destreza técnica se magnifica.
El Végh Quartet es el siguiente protagonista en esta
renovación lingüística y estética. La agrupación nace en
Budapest en 1940, cuando Sándor Végh —hasta entonces
primer violín del Cuarteto Húngaro— cede su atril a Zoltán
Székely para formar precisamente su propio conjunto. Has- Cuarteto Végh de Budapest, 1954

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EL CUARTETO DE CUERDA

ta su disolución, acaecida en 1980, la agrupación mantiene (algo que demuestra ya en su grabación del Cuarteto de
prácticamente la nómina original: además de su fundador y Debussy. EMI, 1954). A pesar de los rumores (solía decirse
primer violín, Sándor Zöldy, Georges Janzer y Paul Szabo. que, durante sus últimas giras, sus componentes no se diri-
Su primera integral beethoveniana, grabada en 1952, consti- gían la palabra), la agrupación llegó a unos niveles de
tuye un paso más en la instauración del nuevo lenguaje entendimiento, de comunión espiritual, de unanimidad
cuartetístico. A pesar de algunas puntuales debilidades de expresiva y elocuencia en sus diálogos jamás conocidos
arco y languideces fraseológicas del propio Végh, el con- hasta la fecha. Sus interpretaciones están embebidas en una
junto alcanza unos elevadísimos niveles de compromiso elegancia aristocrática, una nobleza de espíritu, una canta-
expresivo, unidad arquitectónica y transparencia polifónica, bilità, una riqueza de ideas, un rigor y una hondura que
que les sitúa igualmente en una privilegiada posición histó- hacen que sus registros de los 60 y 70 de Mozart, Beetho-
rica (la excepcionalidad e inspiración del violinista y direc- ven, Schubert, Schumann o Brahms (Philips) sigan estando
tor húngaro estuvieron siempre fuera de toda duda). El hoy completamente vigentes y constituyan los modelos
Cuarteto Végh hará también fama con sus Cuartetos de Bar- cerrados a partir de los cuales evolucionarán las generacio-
tók, sus registros de los 50 para Decca (Brahms, Smetana, nes posteriores. Desde el punto de vista técnico, el Italiano
Kodály…) y su postrero retorno al corpus beethoveniano era infalible y su sonido bellísimo. En 1977, un ataque
(1972-1974, Valois). isquémico aparta a Farulli del conjunto, que pone fin a su
Por el pedregoso camino queda el valeroso intento del historia tres años más tarde.
joven Paganini Quartet, cuya incompleta integral beethove- Aquella generación de los 40 fue, de todos modos,
niana para RCA (1947-1953) intenta también actualizar sus esplendorosa, ya que en ella surgen, además del Italiano,
presupuestos expresivos con los hallazgos de los Cuartetos los Cuartetos Borodin, LaSalle, Tátrai, Juilliard, Amadeus,
Busch y de Budapest presentes, a partir de unos principios Janácek y Vlach. Formado en Moscú en 1945 por alumnos
arquitectónicos y psicológicos muy equilibrados, una sol- de Mikhail Terian —viola del Komitas—, el Borodin fue un
vencia técnica notoria y una más que resaltable belleza de campeón en la defensa de los repertorios rusos, un valioso
sonido (este grupo formado en Washington en 1946 por el intérprete de Beethoven y el interlocutor perfecto de Svia-
violinista Henri Temianka y el chelista Robert Maas tañía los toslav Richter (Franck, Dvorák…). Fundado en Colorado en
Stradivari que pertenecieron al compositor y virtuoso del 1946 por el violinista de origen alemán Walter Levin, el
violín italiano —de ahí su nombre). Sin embargo, su visión LaSalle fue un valeroso e histórico defensor de los autores
de Beethoven no alcanza la trascendencia de las agrupacio- de la Escuela de Viena y otros compositores más modernos
nes reseñadas (buen ejemplo de ello es su inconexa ejecu- como Nono, Ligeti o Lutoslawski. El Tátrai vio la luz en
ción de la Canzona di ringraziamento del Op. 132). El Budapest en 1946. Su nombre provenía de su primer violi-
Paganini es en cierta medida heredero de la escuela franco- nista, Vilmos Tátrai. Vinculado a la famosa Juilliard School
belga, ya que Maas procedía del Pro Arte Quatuor. de Nueva York, el Juilliard debutó en 1946. Su mayor éxito
Otros conjuntos surgidos en las décadas de los 30 y 40 acaeció en los años 70 y 80, época en la que fue gobernado
fueron el mencionado Cuarteto Húngaro (Budapest, 1935- por el violinista Robert Mann y el chelista Samuel Rhodes.
1972; excepcional intérprete de Bartók que se despide con Aunque trabajó seriamente el gran repertorio, es especial-
unos corpulentos, elegantes, vitalistas y emocionantes mente admirado por su labor como intérprete de música del
Cuartetos dedicados a Haydn, con un inolvidable —casi siglo XX, de Debussy a Carter (Sony). El legendario Cuarte-
septuagenario— Székely en el primer violín); el norteameri- to Amadeus, formado en 1947 por los violinistas Norbert
cano Hollywood String Quartet (fundado en 1939 por su Brainin y Siegmund Niessel y el violonchelista Peter Schid-
primer violín, Felix Slatkin, y su esposa y chelista, Eleanor lof, refugiados judíos en Inglaterra, tuvo por campo de
Aller, padres del director Leonard Slatkin; especialmente experimentación el gran repertorio clásico-romántico cen-
volcado en la música del siglo XX); el austríaco Barylli troeuropeo (DG). Los Cuartetos Janácek (fundado en 1947
Quartett (1939, inquilino de la Musikverein vienesa entre por estudiantes del Conservatorio de Brno); y el Vlach
los años 1951 y 1960: su primer violín y fundador, Walter (alumbrado por el violinista, director y profesor Josef Vlach
Barylli, era el concertino de la Filarmónica); el inglés Phil- en Praga en 1949) cierran la magnífica década de los 40.
harmonia Quartet (creado en Liverpool a principios de la
misma década por Henry Holst, el otrora concertino de la La generación de los 60
Filarmónica de Berlín); el francés Pascal Quatuor (nacido en
los primeros 40 por instigación del viola Léon Pascal, Los 60 trajeron una avalancha de grandes nombres, impor-
excomponente del Calvet); o el checo Cuarteto Smetana tantísimos para la historia del cuarteto de cuerda: el Talich
(activado por Antonin Kohout en Praga en 1943). (agrupación fundada en 1964 en Praga por el violinista Jan
Talich en homenaje a su tío, el director Vaclav Talich, volca-
El Cuarteto Italiano, la consolidación del nuevo estilo da en el repertorio checo); el Guarneri (conjunto norteame-
ricano de copiosa discografía cuya carrera arranca en Ver-
En 1945 el violinista Paolo Borciani, la violinista Elisa mont en 1964); el Gabrieli (formación vinculada a la Univer-
Pegreffi y el violonchelista Franco Rossi, colaboradores des- sidad de Essex, fundada en 1966 por el violinista y director
de su época estudiantil, fundan el Nuovo Quartetto Italiano. Kenneth Sillito); el Kodály (creado en 1965 en Budapest;
En el 51, ya con el viola Piero Farulli en sus filas, el conjun- trabajadores incansables, excelsos intérpretes de los Cuarte-
to es rebautizado con el nombre de Quartetto Italiano, con tos del autor de Háry Janos —Hungaroton— y firmantes de
el cual debuta ese mismo año en el Festival de Salzburgo. una estilizada y refinada integral de Haydn —Naxos); el
Allí el conjunto mantendrá un fructífero encuentro con Wil- Lindsay String Quartet (agrupación inglesa que inicia su
helm Furtwängler, durante el cual interpretarán juntos el actividad en 1965 en la Universidad de Keele, de cuyo insti-
Quinteto con piano de Brahms. Como recordará años más gador, el profesor de filosofía Lord Lindsey, toma su nom-
tarde Pegreffi, el concepto de Furt fue para ellos “una reve- bre); el Panocha (formado en el Conservatorio de Praga en
lación, como si debajo de nosotros se abriera el infinito”. 1968 por el violinista Jirí Panocha, consagrado especialmen-
Por su parte, Borciani confesará que aquella experiencia les te a los autores eslavos); el Fitzwilliam (conjunto inglés
marcará para toda su vida. A partir de entonces, el Quartet- compuesto por graduados de la Universidad de Cambridge
to Italiano alcanzará una mayor libertad expresiva e irá con- en 1968, responsable de memorables versiones de los
virtiéndose, paso a paso, en el primer cuarteto moderno Cuartetos de Franck, Delius, Sibelius o Borodin —Decca); el

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EL CUARTETO DE CUERDA

Vermeer (hijo, como el Guarneri, del Marlboro Music Festi-


val que ve la luz en 1969); o el Cleveland (invento del violi-
nista Donald Weilerstein, instructor del Cleveland Institute
of Music, que data de 1969).
Pero en esta última generación destacan, por razones
obvias, el Melos Quartett y el Tokyo String Quartet. La prime-
ra de ambas agrupaciones nace en Stuttgart en 1965 gracias a
la alianza de cuatro instrumentistas cuyos nombres permane-
cerán unidos para siempre: Wilhelm Melcher, los hermanos
Gerhard y Hermann Voss, y Peter Buck (sólo el segundo vio-
lín fue sucedido, tras su muerte, por Ida Bieler). Sus largos
años de colaboración con DG (firmaron su primer contrato
en exclusiva con la compañía alemana en 1969) dieron sucu-
lentos frutos: las soberbias integrales de Cuartetos de Men- Cuarteto Melos de Stuttgart, 1969
delssohn, Schumann, Brahms y Cherubini o su excelente
pero un punto circunspecto Mozart (los Cuartetos Haydn y
los Quintetos con Franz Beyer y Piero Farulli), la dramática
integral de los Cuartetos de Schubert y el desolador Quinteto
de cuerda (con Rostropovich) del mismo compositor. En sus
posteriores andanzas para Harmonia Mundi, el Melos des-
lumbrará a sus admiradores con sus arrolladores Cuartetos de
Janácek, el fenomenal Quinteto de Bruckner o sus nuevos
acercamientos al terminal universo schubertiano: sus aún
más estremecedores Cuartetos nºs 12 a 15. Sus interpretacio-
nes bullen con un fraseo de efusivo relieve, sonoridades fero-
ces o vaporosas, grandísima concentración, tempi general-
mente reposados, dotados de una tensión sin dudas, y un
impactante aliento trágico. La disolución del Melos Quartett
se hizo inevitable al fallecer Wilhelm Melcher en 2005.
En 1969, cuatro jóvenes instrumentistas formados con
Hideo Saito en la Escuela de Música Toho Gauken de Chofu,
deciden crear el Tokyo String Quartet. Al año siguiente se
instalan en Nueva York donde completarán sus respectivas Cuarteto LaSalle, 1975
formaciones y obtendrán la especialización en música de
cámara con Robert Mann y Raphael Hilyer en la Juilliard
School. Kohichiro Harada, Yoshiko Nakura, Kazuhide Isomu-
ra y Sadao Harada dieron así vida al último gran titán cuarte-
tístico de nuestro tiempo. Por sus filas pasarán distintos com-
ponentes que dejarán su particular e imborrable huella
(como el extraordinario Peter Oundjian, primer violín entre
1981 y 1995, o el segundo violín Kikuei Ikeda, que se incor-
pora al grupo en 1974) pero, desde pronto, el Tokio imprimi-
rá su particular sello: un virtuosismo arrollador, una belleza
de sonido incomparable (en sus últimos años sus componen-
tes tocaban los ya mencionados Stradivari de Paganini), un
revelador pensamiento artístico, una versatilidad asombrosa y
una expresión tan flexible y variada como profunda y pertur-
badora… El Tokio alcanzará cimas inconquistables en los
más diversos territorios: los Quintetos K. 515 y 516 (con Pin-
chas Zukerman, RCA), el Quinteto con clarinete (con Richard
Stolzman, RCA) o los Cuartetos K. 575, 589 y 590 (Biddulph)
de Mozart, los Cuartetos Prusianos (DG) y los Op. 76 (Sony) Cuarteto Lindsay, 1988
de Haydn, los Cuartetos (Vox) y el Quinteto con clarinete de
Brahms (con Richard Stolzman y Jon Manasse, RCA y Harmo-
nia Mundi), los Cuartetos de Ravel y Debussy (Sony y RCA),
los de Bartók (DG)… aunque la cima indiscutible de su dis-
cografía es, muy posiblemente, su insuperable integral beet-
hoveniana (la primera de su autoría, publicada por RCA, el
prototipo contemporáneo en este repertorio, superior incluso
a la más reciente y también excepcional de Harmonia Mun-
di). Su despedida, anunciada para el año en curso, cierra uno
de los capítulos imprescindibles de la música de cámara de
todos los tiempos.

Jesús Trujillo Sevilla

Las fotografías que ilustran este artículo son cortesía de la Sociedad


Filarmónica de Bilbao y proceden del libro La Sociedad Filarmóni-
ca de Bilbao. Documentación. Fundación BBK, Bilbao, 1998. Cuarteto Tokio, 1989

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D O S I E R
EL CUARTETO DE CUERDA

LA ETAPA DE LA RENOVACIÓN

A
l analizar la tradición interpretativa del mundo cuar- Finalmente, el aspecto que resultó, quizá, más determinan-
tetístico nos percataremos rápidamente de que esta- te en el proceso de decantación del que nos venimos ocupan-
mos ante un campo cuya evolución ha sido mayor do fue la expansión que, entre 1970 y 2000, experimentó el
que la de cualquier otro de la música de cámara. El mercado discográfico. Para cualquier cuarteto con aspiraciones
motivo es consecuencia directa de lo que tal vez sea el profesionales se imponía la necesidad de existir fonográfica-
secreto mejor guardado de cuantos constituyen el sancta- mente. Los sellos pasaron así a tener en buena medida la sar-
sanctórum de cualquier agrupación musical: la compleja tén por el mango, ostentando la posibilidad de seleccionar los
combinación de personalidades artísticas individuales para nombres llamados a marcar tendencias futuras. En este senti-
dar lugar a otra resultante que sea unitaria y colectiva a la do, podríamos clasificar la casuística en cuatro grandes grupos.
vez. La naturaleza de ese esquema estandarizado de cuatro Por una parte, podríamos citar cuartetos lanzados por disco-
instrumentos desnudos que, desde hace 250 años ha ido gráficas fuertemente comprometidas con su cantera nacional.
imponiendo sus reglas a compositores e intérpretes, encie- El modelo seguido por las checas Supraphon o Praga Digitals,
rra en su arriesgado equilibrio entre potencial expresivo y sirve como ejemplo, respecto a cuartetos como el Panocha, el
austeridad de medios, servidumbres y exigencias que son la citado Prazak y su alter ego2, el Kocian, o el Parkanyi. Estos
mayor prueba de fuego a la que puede enfrentarse un con- sellos ofrecían a los conjuntos la posibilidad de darse a cono-
junto. Por ello, los retratos que ofrece a lo largo del tiempo cer más allá de fronteras que, hasta hace muy poco, marcaban
nos permite observar con nitidez esa evolución asombrosa. todavía distancias férreas respecto al circuito internacional. Al
Si preguntásemos a músicos de cuarteto, la mayoría nos mismo tiempo, los cuartetos han correspondido presentando
aseguraría sentirse muy cercanos al enfoque de los grandes al mundo un repertorio de autores locales que, de otra mane-
conjuntos de los primeros tiempos fonográficos. Confesarán ra, probablemente habrían quedado eclipsados, estos conjun-
su admiración por los artífices de aquellos primitivos regis- tos nos han dejado buenos ejemplos de solvencia y talento
tros de sonido sucio, grabados de un solo trazo, sin trampa anclándose en un repertorio clásico-romántico que defienden
ni cartón. Sin embargo, si escuchamos esos mismos docu- con la honestidad de quienes, sin ser de los que se llevan la
mentos junto a ellos, no tardarán en aparecer pequeños gui- fama, sí cardan —y muy bien— la lana.
ños de desaprobación frente a formas de tocar y expresar Por otra parte, en el extremo opuesto, tenemos conjun-
que hoy día serían inasumibles aun por el más laxo de los tos cuyo empuje discográfico no ha sido el que correspon-
arcos. En efecto, las diferencias de planteamiento en cuanto dería a su categoría artística, como por ejemplo el cuarteto
a timbre, tratamiento rítmico y otras muchas cuestiones técni- suizo Sine Nomine y el británico Endellion, acreedores
cas marcan claras diferencias entre el ayer y el hoy de la ambos de trayectorias fonográficas menos desiguales por
interpretación cuartetística. Intentaremos, pues, delimitar con parte de sus sellos respectivos3.
claridad los principales rasgos de esa evolución interpretativa Ese gran señor deseado por todo buen vasallo se les
y sus artífices, retomando a principios de la década de los 70 apareció en forma de bendición discográfica a varios con-
el recorrido histórico iniciado en el artículo anterior. juntos a los que Klaus Heymann echó el lazó para Naxos.
Aparte del justamente aclamado Kodály, otro grupo húnga-
Cualquier tiempo pasado… ro, el Cuarteto Éder, supo aprovechar la oportunidad que se
le brindaba asumiendo importantes integrales4 sin que les
…no fue, necesariamente, mejor. Cuartetos como el Busch, el temblara el pulso. Algo parecido le ocurrió al Maggini, cuar-
Budapest, el Amadeus o el Végh habían alcanzado una esta- teto británico cuyo rastro olfateó el sabueso empresario ale-
tura artística de tal nivel que suponían un referente ineludible mán hasta adoptarlo como muro de carga sobre el que tra-
para los conjuntos del último cuarto del siglo XX. Sin embar- zar otro ambicioso proyecto de su sello discográfico, basa-
go, estos nuevos grupos, nacidos ya en plena democracia do en este caso en autores británicos y nórdicos5.
camerística, tenderían rápidamente a desmantelar algunos de En último lugar, en tiempos propicios para eso que se
los pilares de la vieja escuela como era, por ejemplo, la obso- ha dado en llamar “reinventarse” a uno mismo, tenemos
leta jerarquización que establecía la preponderancia del pri- casos cada vez más frecuentes de grupos que han asumido
marius1. Hechos como éste, unidos a los estándares de per- su propia producción discográfica como vía comercial. Un
fección que los aficionados empezaban a demandar como caso sobresaliente de esa forma de autonomía artístico-
resultado del consumo masivo de discos, traerían consigo dos empresarial es el Cuarteto Ysaÿe6, grupo surgido en 1984 en
consecuencias fundamentales: el reparto de protagonismos y las aulas del Conservatorio de París y que recientemente ha
responsabilidades entre los cuatro atriles de cualquier conjun- creado su pequeño sello homónimo.
to y la obligación de conseguir ejecuciones cada vez más lim-
pias y minuciosas. En cuartetos creados a finales de los años Viejos nombres para gente nueva
60, como el Melos de Stuttgart o el Tokio, se aprecian con
toda claridad los efectos de esos cambios. Un cuarteto de cuerda es una realidad en permanente evo-
Otro factor distintivo de toda esta gran etapa fue la lución. El proceso de maduración del conjunto viene dado
importancia que adquirieron los concursos en el proceso por la de cada uno de sus componentes de manera indivi-
de “selección natural” de los grupos que marcarían las dual y, sobre todo, la metamorfosis que su pasta sonora
siguientes décadas del género. Competiciones internaciona- vaya experimentando con la progresiva adaptación de sus
les como las célebres Evian-Bordeaux, Wigmore-Londres y miembros. Si a ese mecanismo inevitable en cualquier con-
muchas otras serían a partir de entonces trampolín y esca- junto le sumamos la eventualidad de que uno o varios de
parate inicial para multitud de grupos como los Tacács, Pra- esos integrantes puedan ser reemplazados por diversos
zak o Hagen, hoy afirmados de manera indiscutible. motivos, entonces la conclusión es que, bajo un mismo

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EL CUARTETO DE CUERDA

CUARTETO ARTEMIS CUARTETO CASALS

nombre podemos tener conjuntos cuyas señas de identidad tiones como la pulcritud de ejecución, el brío en la acentua-
tímbrica sean, como poco, sensiblemente distintas. Eviden- ción y la observación milimétrica de la partitura, los antece-
temente, son y han sido muy pocos los cuartetos que, tras dentes que más espolearon al Alban Berg. Sus interpretacio-
una trayectoria dilatada, se hayan resistido a perder el nes resumían todo lo hecho hasta ese momento y, además,
nicho de mercado de su nombre-marca comercial. La añadían un punto de homogeneidad tímbrica grupal que
mayoría ha procurado por todos los medios a su alcance hacía del sonido del cuarteto vienés el de un único instru-
mantener vivo el ente nominal, aun cuando la plantilla ori- mento tocado, además, de manera extraordinariamente vir-
ginal pueda haber quedado en minoría —e incluso desapa- tuosa. Sorprendían, además, por el distanciamiento emocio-
recido por completo— ante las nuevas incorporaciones. nal que imponían a sus lecturas, impregnando sus trabajos
De los varios los ejemplos que podríamos citar, escogere- de un matiz de profundización intelectual nunca antes
mos dos por su especial relevancia entre los conjuntos en acti- puesto en juego de tal manera. Sus actuaciones se resolvían
vo a fecha de hoy. El primero de ellos es el Cuarteto Borodin, en un nivel de perfección inmaculada, estableciendo a par-
fundado como tal —aunque durante un periodo inicial se tir de entonces un estándar que ninguno de los grupos
denominó Cuarteto de la Filarmónica de Moscú— en 1945 por siguientes se atrevería a dejar de lado. Su manera de abor-
cuatro nombres que cualquier aficionado debería poder recitar dar Mozart, Schubert o la Segunda Escuela de Viena se con-
de carrerilla: Rostislav Dubinski, Nina Barshai, Rudolf Barshai virtió en referencial pero, donde los ABQ dieron la gran
y Valentin Berlinski7. La plantilla fue cambiando sucesivamen- campanada fue en Beethoven, convirtiendo su lectura de
te a lo largo de décadas a excepción del incombustible violon- los dieciséis en un superventas ineludible a partir de enton-
chelista, que se mantuvo en activo hasta su muerte en 2007, a ces. Tras algunas transformaciones iniciales, su plantilla9
los 83 años. El segundo ejemplo es, si cabe, más conocido, quedó conformada en 1981 por Günter Pichler, Gerhard
pues se trata del ya mencionado Cuarteto de Tokio, conjunto Schulz, Thomas Kakuska y Valentin Erbén. Tras más de dos
que ha conocido diversas plantillas y de cuya formación origi- décadas de éxito constante, la muerte de Kakuska en 2005 y
nal tan sólo se han mantenido hasta hoy Kikuei Ikeda y la incapacidad del conjunto para reemplazar su falta10 preci-
Kazuhide Isomura, como segundo violín y viola respectiva- pitaron la desaparición del grupo en 2008.
mente. Mención aparte merece el caso extraordinario del Muchos cuartetos intentaron seguir la estela del Alban Berg
Cuarteto Gewandhaus de Leipzig, cuyo nombre ha permane- en distintos momentos, pero tal vez ninguno consiguió acer-
cido activo desde 1808. Obviamente, los músicos que desde carse a su nivel —e incluso en ciertos aspectos, superarlo—
1983 ocupan sus cuatro atriles8 nada tienen que ver con los como un jovencísimo conjunto húngaro que, en 1975, surgió
que, ya un siglo antes, leían esas mismas particellas. como un auténtico ciclón: el Cuarteto Tacács. Durante los cin-
co o seis años siguientes a su presentación, los Tacács se
Los 70, una década prodigiosa merendaron la mayoría de premios en concursos internaciona-
les, lo que les permitió dar el salto al primer plano y, de paso,
En 1970 aparece en escena el Cuarteto Alban Berg, inaugu- en 1983, despedirse de las estrecheces con las que aún se vivía
rando el que sería uno de los periodos más intensos y revo- en la Europa del Este para instalarse en los Estados Unidos.
lucionarios del mundo camerístico y abriendo con llave Schubert, Haydn y, sobre todo, Beethoven y Bartók han sido
maestra una puerta hacia la modernidad. Las transformacio- desde entonces los terrenos más reveladores de su repertorio.
nes que cuartetos como el Lindsay, el Guarneri o el Talich A su perfección técnica e inaudito virtuosismo, los húngaros
habían empezado ya a producir no tardarían en dar resulta- añadieron desde el primero momento un importante grado de
dos. Pero fueron, sobre todo, las aportaciones de otro gru- agresividad en la acentuación y una característica concepción
po que ya hemos mencionado, el Cuarteto Melos, en cues- del color que llevan sus interpretaciones a posiciones cercanas

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EL CUARTETO DE CUERDA

al expresionismo. Pese a los cambios sufridos por su plantilla11, tención en los que se mantenía la música antigua14. Llegó,
el grupo ha sabido mantener sus señas de identidad con cohe- pues, su influencia al mundo del cuarteto y no tardaron en
rencia durante la mayor parte de su existencia. dejarse notar sus efectos diversificados básicamente en tres
En ese camino de experimentación sobre los límites alternativas: conjuntos que proclamaban la autenticidad de
expresivos, especialmente dinámicos y agógicos, aún más sus instrumentos de época, por una parte; cuartetos 100%
lejos que el conjunto húngaro llegaron los planteamientos historicistas en su forma de tocar, pero con instrumentos y
de un grupo norteamericano nacido un par de años des- cuerdas actuales, por otra; y, finalmente, grupos que sin
pués. Hablamos, no cabe duda, del Cuarteto Emerson, acogerse estrictamente a esa opción, sí asimilaban algunos
nombre con el que Eugene Drucker, Philip Setzer, Lawren- de los elementos más característicos de la praxis historicista.
ce Dutton y David Finckel se han convertido desde enton- Pese a los pronósticos iniciales, desde aquellos primeros
ces en una referencia para oyentes sedientos de sensacio- años 80 hasta hoy, el número de cuartetos de cuerda con
nes fuertes e imborrables. Sus versiones del repertorio instrumentos antiguos que ha llegado a cuajar en el circuito
romántico y de la primera mitad del s. XX no dejan indife- internacional no sobrepasa la media docena. La causa de
rente, especialmente por la descarga de adrenalina que este discretísimo número radica en la escasa cantidad de
generan. Otro de sus rasgos característicos, posteriormente repertorio propiamente cuartetístico que existe en el perio-
adoptado por otros, es la costumbre de intercambiar los do en el que los instrumentos antiguos son claramente dis-
roles de primer y segundo violín. tintos de los tradicionales15.
Para cerrar la nómina de esta década que, como ya habrá Dejando de lado ensembles como el Purcell Qt., cuya
comprobado el lector, resultó difícilmente repetible, hemos de plantilla no es exactamente la de un cuarteto de cuerdas en
referirnos a dos conjuntos peculiares. Se trata de los Cuartetos el sentido clásico de la expresión, el primer ejemplo relevan-
Kronos y Arditti, dos auténticos outsiders por su dedicación te de esta tipología lo encontramos en Londres en 1982,
casi exclusiva al terreno de la música contemporánea. El pri- nacido por la asociación de músicos que en aquel momento
mero se ha situado a medio camino entre los conjuntos tradi- mantenían una frenética actividad orquestal, camerística y
cionales y los más abiertamente jazzísticos, del tipo Turtle solista, como Simon Standage, Micaela Comberti, Trevor
Island Qt. En su repertorio encontramos obras de autores Jones o Jennifer Ward Clarke: el Cuarteto Salomon. Hacia las
como Pärt, Górecki, Reich, Glass o Piazzolla. En el caso de los mismas fechas, en Washington, al cobijo del ingente entra-
muchachos12 de Irvine Arditti, estamos ante un conjunto insos- mado smithsoniano, nacía el Cuarteto Smithson. Jaap Schrö-
layable para conocer la producción de la mayoría de compo- der ha sido todos estos años el alma máter de ese conjunto,
sitores de la segunda mitad del siglo XX. No por casualidad apenas difundido en Europa en comparación con la gran
fue el conjunto residente de los cursos de verano de Darms- actividad desarrollada en Norteamérica. Pero el más conoci-
tadt entre 1982 y 1996. do de todos ellos es, sin duda, el Cuarteto Mosaïques. Surgi-
do bajo la influencia del mítico Cuarteto Végh16, la plantilla
Los mimados del baby-boom del Mosaïques cuenta con nombres tan destacados como
Erich Höbarth, Andrea Bischof, Anita Mitterer y Christophe
El derroche de energía desplegado durante la década de los Coin. Por último, hay que citar al Cuarteto Festetics, conjun-
setenta produjo un espectacular aumento en el número de to húngaro aparecido a principios de los noventa cuyo inte-
cuartetos profesionales surgidos a partir de 1980. Coinci- rés por las interpretaciones sobre instrumentos originales se
diendo con el nacimiento comercial del disco compacto, los combina con la tradición camerística centroeuropea.
sellos discográficos diseñaron campañas publicitarias multi- La influencia de las maneras de tocar del historicismo se
nacionales para los grupos que previamente habían apadri- ha proyectado en términos generales sobre los cuartetos tra-
nado, cuidado y hasta mimado con esmero. Entre todos los dicionales, impulsándoles a regenerar sus usos y a revisar
ejemplos posibles, hay dos que resultan paradigmáticos. sus técnicas interpretativas. Aspectos como el fraseo, la arti-
El primero de ellos es el Cuarteto Hagen, curioso experi- culación, la cantidad y el tipo de arcadas y, por descontado,
mento genético-musical formado casi exclusivamente por el tan traído y llevado asunto del tipo, cantidad y amplitud
los miembros de una misma familia austriaca13. Pese a lo que del vibrato, son aspectos que resumen ese conjunto de
podría temerse, más allá del aspecto anecdótico, el grupo prácticas. Esta influencia llega a ser de tal calibre que hoy
ofreció unos primeros resultados artísticos sobresalientes. día nos resultaría difícil encontrar algún conjunto cuyas for-
Gidon Kremer les invitó a debutar en el Festival Lockenhaus, mas no se hayan visto, de una u otra forma, modificadas
punto a partir del cual la proyección del grupo fue en conti- por efecto de los usos historicistas. Incluso, entre ambas
nuo ascenso, espoleado por los nutritivos cuidados del alternativas, como apuntábamos, podremos hallar conjuntos
entonces todopoderoso sello Deutsche Grammophon. Sin como el Cuarteto Buchberger —uno de los que primero
embargo, como les ocurre a la mayoría de los niños actores, aplicó tales prácticas—, tocando a la manera antigua en ins-
una vez que los modositos adolescentes salzburgueses trumentos modernos, encordados en tripa o similar17.
empezaron a salir creciditos en las fotos, la magia mediática
del invento se desvaneció, dejando como resultado a un Generación iPod
conjunto artísticamente muy interesante vagando errática-
mente por un páramo de semi-orfandad discográfica. La potentísima generación de cuartetos que actualmente
Menos fulgurante pero más progresiva y continuada ha encabezan el circuito de las salas de concierto y los catálo-
resultado la trayectoria del Cuarteto de Leipzig, un grupo de gos discográficos se ha fraguado en las últimas dos décadas.
1988, competencia directa del ya citado Cuarteto Gewand- Se trata de conjuntos caracterizados por varios rasgos distin-
haus con cuyos miembros compartían atriles, codo con tivos comunes. Poseen, por lo general, una excelente for-
codo, en la célebre orquesta de Leipzig. Su seriedad de plan- mación técnica y su posibilidad de acceso a grabaciones es
teamientos, lo impecable de sus realizaciones y un vastísimo netamente superior a la de cualquier otra época pasada.
repertorio les ha granjeado la confianza del sello MDG. Obviamente, no todos, ni de igual manera, asumen, incor-
poran o rechazan la manera de interpretar de generaciones
El contagio historicista anteriores pero, evidentemente, parten de un conocimiento
mucho más amplio. El aperturismo a estilos musicales para-
El vendaval de los instrumentos originales se expandió des- lelos es otra de sus características, no siendo infrecuente
de principios de los ochenta y desbordó los diques de con- encontrar grupos en cuyos trabajos y programas de concier-

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EL CUARTETO DE CUERDA

to tienen cabida estilos muy distintos. Ese mismo aperturis- La marca España
mo se produce también respecto a las técnicas interpretati-
vas, diluyéndose cada vez más las fronteras entre músicos Este panorama de eclosión internacional de cuartetos jóve-
de antigua, de clásica, etc. En este sentido, son cada vez nes con gran calidad tiene varios y espléndidos ejemplos
más numerosos los casos de músicos que cambian el violín españoles. El Cuarteto Casals, surgido en 1997 en las aulas
y el arco con los que han trabajado durante la mañana en madrileñas de la Escuela Reina Sofía y afincado en Barcelo-
una orquesta sinfónica por otro violín y un arco barroco na, se ha ganado a pulso un prestigio mundial que lo sitúa
con el que tocan por la tarde en un ensemble historicista. entre los mejores grupos de esta generación. Capaces de
Lógicamente, esos músicos acaban fundiendo ambos mun- afrontar Haydn, Arriaga, Brahms, Debussy o Bartók con
dos cuando tocan con su cuarteto. Se trata, en resumen, de ímpetu y enorme versatilidad, tienen en el colorido tonal
una generación de músicos técnicamente mejor formados una de sus mayores virtudes. Atesoran en Harmonia Mundi
que sus maestros y que, además, han crecido con la reali- una discografía ecléctica en la que destacan dos bombones
dad virtual de la música grabada como objetivo de perfec- que no se deben dejar escapar: Toldrá y Boccherini.
ción final a conseguir. Por supuesto, parece lógico sospe- El Cuarteto Quiroga, como segundo gran ejemplo, con-
char que algo —o mucho, tal vez— de espontaneidad, de trarresta su todavía breve experiencia con una sólida prepa-
capacidad de riesgo o de comprensión global del fenómeno ración. Se ha formado con distintos miembros del Alban
musical en su contexto cultural se pueda haber perdido en Berg, del LaSalle y del Hagen y los buenos pronósticos ini-
ese proceso de máxima especialización. ciales van confirmándose día a día. Su equilibrio entre fres-
La nómina de buenos ejemplos es larga. Extraigamos de cura y rigor, por ejemplo, quedó patente en un extraordina-
ella, en primer lugar, al Cuarteto Artemis, creado en Berlín rio debut discográfico —Statements, 2011— humilde en
en 1989 y cuya trayectoria ha contado con la tutela de presentación pero con una altísima calidad musical.
padrinos como el Alban Berg, el Juilliard o el Emerson. A Finalmente, el Cuarteto Bretón es el más joven de los
pesar de haber sufrido varios, quizá demasiados cambios en tres. Cuenta desde su nacimiento en 2004 con el importante
su plantilla18, ha sabido hasta ahora mantener su ADN sono- aval de haber grabado para el sello Naxos, algo que, de con-
ro, tal vez por la versatilidad que exige ser uno de los pocos firmarse futuros proyectos sobre música española para cuar-
conjuntos que intercambian los roles de primer y segundo teto, le supondrían un significativo potencial de proyección.
violín. El Cuarteto Belcea, otro de los grupos que tuvieron
la oportunidad de formarse con el Alban Berg hacia la mis- Juan García-Rico
ma época, comparte con el Artemis, además de sello disco-
gráfico, cierta semejanza de repertorio y la tendencia a los 1
La terminología tradicional designaba como primarius al primer
cambios de plantilla. violín del cuarteto.
Si atendemos a la calidad de los trabajos discográficos, 2
Los cuartetos Prazak y Kocian nacieron, ambos, en Praga en 1972 y,
hemos de resaltar especialmente dos conjuntos: el Cuarteto durante bastante tiempo, se disputaron a Pavel Hula como primer
Jerusalén y el Cuarteto Zemlinsky. Acerca de los primeros, violín. En 2010, Hula se decidió definitivamente por la plantilla del
sus resultados en Haydn y Schubert han cosechado la acla- Cuarteto Prazak, sustituyendo a Václav Remes.
mación unánime internacional y les ha permitido llegar a 3
Claves y Warner.
ser una de las joyas de la corona del sello Harmonia Mundi. 4
Han grabado las integrales de Mozart y Shostakovich.
Sobre el conjunto checo, aunque su discografía no sea toda- 5
Han grabado para Naxos obras de Walton, Britten, Bax, Ireland,
vía extensa, su impresionante calidad combinada con unas Bridge y Maxwell Davies, entre otros.
buenas dosis de sencillez y naturalidad, les ha granjeado la 6
No confundir con el cuarteto del mismo nombre aparecido en
simpatía de medio mundo a la vez que algunos de los galar- 1886, dado que no existe ninguna relación entre ambos.
dones más prestigiosos. No resulta tan unánime la opinión 7
Aunque en un principio el violonchelista fue Mstislav Rostropovich,
internacional acerca de otros dos grupos que, sin embargo, éste renunció al puesto a las pocas semanas en favor de Berlinski.
sí cuentan con un respaldo casi podría decirse que incondi- 8
Frank-Michael Erben, Conrad Suske, Olaf Llaman y Jürnjakob Timm.
cional en sus respectivos países: hablamos del cuarteto nor- 9
En 1970, Günter Pichler, Klaus Maetzl, Hatto Beyerle y Valentin
teamericano Pacifica y el alemán Mandelring. Erbén.
Concluyamos hablando de tres jovencísimos grupos. 10
Antes de morir, Thomas Kakuska propuso a su alumna Isabel
Desde posiciones muy cercanas al historicismo, pero en la Charisius como su sustituta, papel que desempeñó con eficacia
opción instrumentos modernos, resultan muy interesantes durante las tres últimas temporadas del cuarteto.
las propuestas del Cuarteto Arcanto, formado por Antje 11
Originalmente, Gábor Takács-Nagy, Károly Schranz, Gábor Ormai
Weithaas, Daniel Sepec, Tabea Zimmermann y Jean- y András Fejér. Desde 1994 hasta 2005, Edward Dusinberre, Sch-
Guihen Queyras. Distinto es el enfoque del Cuarteto Kuss, ranz, Roger Tapping y Fejér.
un fantástico grupo volcado principalmente hacia reperto- 12
Desde su creación, en 1974, el cuarteto ha renovado su plantilla
rios preferiblemente contemporáneos y experimentales. en numerosas ocasiones. A fecha de hoy, sólo Arditti pervive de la
Por último, alguna de las propuestas más excitantes de los formación primigenia, estando acompañado por Ashot Sarkissjan,
últimos años proviene del Cuarteto Ebéne, un grupo todo- Ralf Ehlers y Lucas Fels.
terreno, de enorme versatilidad, y una calidad asombrosa 13
Lukas, Angelika, Veronika y Clemens Hagen. Posteriormente,
que plantea mestizajes entre exquisitas realizaciones del Angelika fue reemplazada por Rainer Schmidt.
repertorio clásico-romántico e incursiones en el mundo del 14
En aquel momento, circunscrita aún a la música medieval, rena-
jazz y la música cinematográfica. De hecho, no es extraño centista y barroca.
que cualquiera de sus programas pueda terminar con algún 15
El repertorio de estos grupos se “reduce”, casi exclusivamente, a
bis de los propios miembros del cuarteto cantando a cap- Haydn, Mozart y parcialmente Beethoven o Schubert.
pella el arreglo de un tema pop. Un poco en la línea plu- 16
Erich Höbarth, primer violín y fundador del Cuarteto Mosaïques,
riestilística iniciada en los ochenta por conjuntos como el había formado parte del Cuarteto Végh durante algún tiempo.
Cuarteto Brodsky, los chavales del Ebéne incorporan deter- 17
La tipología de cordajes que se usa actualmente es muy amplia. A
minados usos y estrategias procedentes del universo multi- modo de resumen, podríamos clasificarla en tres grandes grupos:
media, consiguiendo con gran talento e imaginación con- metal, tripa y mixta, con entorchados y núcleo combinados.
vertir al oyente tradicional en un todo un fan de la música 18
El grupo acaba de anunciar la sustitución de su violinista y funda-
de cámara. dora Natalia Prishepenko por la violinista letona Vineta Sareika.

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ENCUENTROS

STÉPHANIE ARGERICH:

E
l largometraje firmado
por Stéphanie Argerich
“SOY LA HIJA DE (Berna, 1975), Bloody
Daughter, lo define su

UNA DIOSA” joven autora como “un


retrato de familia”, pero
la razón por la que hablamos de esta
película en SCHERZO es que la
protagonista del filme no es otra que
Martha Argerich, su madre. Su padre
es el pianista Stephen Kovacevic.
La mítica intérprete abre las puertas
de su intimidad de una manera como
sólo se puede hacer ante un hijo.
Descubrimos así aspectos
desconocidos (e incluso
perturbadores) de la diva argentina.
Aspectos que van mucho más allá de
la música y que han conseguido ya
para Bloody Daughter un importante
premio en el Festival de Biarritz.
La película, una coproducción franco-
suiza, recibió su estreno mundial en el
Festival de Roma y seguirá su
andadura en Rio de Janeiro y Buenos
Aires antes de llegar a España en fecha
aún por determinar. SCHERZO
mantuvo una extensa charla con su
joven directora.

La idea de Bloody Daughter viene de lejos.


En efecto. Hace diez años que
pienso en esta película. Al comienzo
estaba yo sola con mi pequeña cámara
siguiendo a mi madre en Japón,
Argentina o Varsovia. Pero al trabajar
sola perdí el ánimo y pasé a otras
cosas. Aunque tras el nacimiento de
mi primer hijo, me volvieron las ganas
y el coraje para enfrentarme al caos de
la maternidad. O sea que puede decir-
se que este es un proyecto que viene
de muy lejos. Mi madre como tema y
personaje para filmar siempre me ha
fascinado.
¿Cómo se trabajó el guion de este docu-
mental? ¿Fue escrito antes, durante o en la
fase final de montaje?
De hecho, la narración fue estruc-
turada antes y durante el rodaje. Yo
sabía qué temáticas quería tratar, pero
fue durante el montaje cuando hubo
que replantearse todo el filme. Olvidar
las intenciones, las fantasías y enfren-
tarse a la materia existente. Buscar
dónde se encuentra la emoción. Tenía-
mos definidas ciertas situaciones de
antemano, aunque obviamente yo no
sabía lo que iba a pasar. Por ejemplo,
yo quería una escena con mi madre en
la que habláramos de la maternidad
durante mi embarazo. Pero no tenía

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STÉPHANIE ARGERICH

idea del contenido de esa charla. La decir que yo la veía en pijama al vol- tenía una gran imaginación. Puede que
escena final en la que todas las hijas ver del colegio a las 4 de la tarde. No la relación no sea evidente… pero yo
nos reunimos con mi madre y habla- es una broma, ni un gag pensado para encuentro esta magia en la forma en
mos de la pedicura [risas] fue una la película, sino que es mi realidad. que ella pudo vencer al cáncer. Pero
situación que yo he provocado, pero He visto muchos documentales sobre el soy supersticiosa, y no me gusta dema-
no tenía ni idea de lo que íbamos a mundo de la música clásica, pero jamás he siado hablar de estas cosas. Pero hay
hablar al reunirnos las cuatro. visto algo parecido a Bloody Daughter. ¿Es algo muy extraordinario en la forma
Suena casi a una especie de “improvisa- usted consciente de haber hecho algo casi en que venció al cáncer.
ción cinematográfica”. sin precedentes? Es un tema fascinante. Ser la hija de una
Cierto. Esa es la magia del docu- ¡Pues tendría que haber más! En diosa, ¿es una carga? ¿Es algo que le ayuda?
mental. Pero lo que no se improvisa es todas las otras áreas existen documenta- Es las dos cosas. Por un lado vivir
la constitución del dosier de produc- les así: rompedores, iconoclastas y muy con alguien como mi madre es algo
ción para obtener financiación [risas]. íntimos. ¿Por qué no en la música clási- profundamente inspirador. Alguien que
Ahí tuve que explicar cuál era su ca? A mí lo que me interesa es mostrar está en contacto directo con un univer-
visión del personaje y lo que quería la realidad de la gente, tal como son. so mágico y maravilloso. Pero por otro
explicar. El hecho de que mi madre También es verdad que soy bastante lado cuando me miro a mí misma me
sea conocida no es suficiente, pues alérgica a los retratos convencionales pregunto a menudo qué hago con mi
sobre mi familia se pueden hacer 150 sobre los grandes músicos clásicos. vida. ¿Quién soy yo? Es inevitable com-
películas. Había que encontrar un Lo sorprendente es que su madre haya pararse con ella… pero desde que soy
punto de vista y un hilo conductor. aceptado “jugar el juego”. pequeña soy consciente de que jamás
Supongo que para usted Martha Argerich ¿Y por qué no? Mi madre nos ha podré llegar a su altura. Crecer con una
no es la leyenda del piano, sino “mamá”. dado un espíritu libre. Nos ha criado carga así no es nada fácil a la hora de
Cierto. Pero las cosas no están tan con una noción de verdad y libertad desarrollar la confianza en uno mismo.
separadas como parece. Ella es mi muy fuertes. No es alguien que haya Aparte, ella es alguien con una perso-
madre, pero también es una pianista jugado nunca el juego de las formas. nalidad magnética muy poderosa. De la
legendaria. Pero a partir del momento Algo sorprendente acerca de su madre es que es muy difícil mantenerse a distan-
que se transforma en tema de una que debe de ser de las pocas personalida- cia. Separarse de ella requiere de una
película, ella se convierte en persona- des de la música clásica que logra traspa- fuerza hercúlea.
je, y lo difícil es conseguir que esta sar los muros culturales y ser conocida ¿Y cómo era estar con ella de niña?
especie de personaje de ficción sea incluso por el público no especializado. Tuve una infancia muy feliz. Llena
coherente con la imagen muy personal Es que ella es un personaje. de libertad. Un recuerdo que tengo es
que yo tengo de ella. Es necesario Ya. Todo el mundo la conoce. que siendo pequeña yo me metía
saber tomar una cierta distancia. No. Se sorprendería usted de la entre las patas del piano y me queda-
Cuando veo a mi madre en el esce- cantidad de gente que no tiene ni idea ba dormida acunada por el sonido de
nario, lo íntimo y lo público se mez- de quién es. mi madre practicando.
clan. O sea: es mi madre, pero la com- En un momento de la película, usted afir- Y los otros protagonistas, sus hermanas o
parto con miles de personas. A menu- ma: “Soy la hija de una diosa”. ¿Puede Stephen Kovacevich, ¿cómo han reaccio-
do tengo la impresión de que el acto desarrollarlo? nado ante esta película?
de filmar es un poco una respuesta a Obviamente, hay una nota de No es un tema simple. Mi padre
este dilema, además de ser la prolon- humor. Y espero que la gente lo tenía mucho miedo de prestarse a par-
gación de una mirada. El acto de fil- entienda… aunque nunca se sabe ticipar en este proyecto, y de hecho lo
mar a mi madre es un acto muy íntimo [risas]. En todo caso, mi madre es un he filmado muy poco. Sólo hemos
que se transforma en un hecho públi- verdadero monstruo sagrado. Con una estado tres días en su casa de Londres.
co a partir del momento en que la belleza y un talento descomunales. A Y hubo momentos muy duros, como
película es una realidad. veces uno tiene la impresión de que la escena del reconocimiento de la
¿Puede decirse que esta película es tera- no es humana, al verla de cerca. Apar- paternidad. Aparte, a mi padre le
péutica para usted? te hay alrededor de ella todo un com- molestaba mucho que yo estuviera en
Sin duda. ponente mágico en el cual yo creo fir- su casa con dos tipos desconocidos
¿La hizo pensando en un espectador ideal? memente. Es algo un poco infantil y que lo filmaban todo el tiempo. Al
En absoluto. La verdad es que difícil de explicar… pero creo que en contrario, a mi madre el rodaje le divir-
jamás me he planteado a qué público este mundo hay seres que están apar- tió mucho y se prestó con ganas al jue-
iba dirigida. Hice esta película por te. En una categoría única y especial. go. Pero volviendo a mi padre, al ver
motivos puramente egoístas [risas]. De Sin duda, mi madre forma parte de la película terminada se calmó, aunque
hecho, estoy llena de curiosidad por esos seres excepcionales. se quejó de algo gracioso: de aparecer
ver las reacciones del público. ¿Puede explicar lo de la magia? poco al final [risas]. Lo que no entien-
Pero usted es consciente de que su espec- Es algo asombroso. Usted sabe lo de es que él estuvo ausente en mi
tador potencial evidente es el amante de de la enfermedad de mi madre. Tuvo vida, y que yo me críe con mi madre.
la música clásica, aunque su película ape- un cáncer de cuarto grado en los pul- O sea que al final termina bien.
nas trate de música. ¿Cree que estarán mones. Y ese cáncer desapareció Sí. Ahora mi padre puede verse sin
decepcionados? como si nada. Es algo muy especial. problemas y le gusta. Curiosamente, a
No veo por qué. Si admiran a mi Tiene que ver también con una cierta la que le cuesta verse en pantalla es a
madre, estarán contentos de descubrir manera de aprehender la realidad. Yo mi madre. Cree que está “demasiado”
otras facetas de su vida. Es posible sé que su padre de pequeña le conta- metida en la película. Se encuentra
incluso que algunos se escandalicen ba historias mágicas, que a veces le fea, que dice cosas sin interés, no le
porque no les gusta ver a Martha Arge- daban miedo. Pero ella adoraba eso. gusta verse en pijama, etc. Como dice
rich en pijama. Pero ése es su proble- Su padre fue su gran inspiración, pues en la película, lo que se ve en pantalla
ma, no el mío. Es así como yo la he le abrió los ojos a un mundo de hadas, no corresponde a la imagen que ella
visto siempre. No es algo casual mos- lleno de fantasía, en el que mi madre tiene de sí misma. Ella se ve en otra
trarla así. Es parte de mi vida. Quiere era la princesa encantada. Su padre época. En cuanto a mis hermanas,

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STÉPHANIE ARGERICH

Lyda parece apreciar la película, y en conmigo y con mi hermana. Es algo cubre” Buenos Aires. Se enamora y
el estreno en Roma la vi feliz. Creo difícil de comprender. luego se olvida porque pasa a otra
que le hizo bien. El caso de Annie es ¿Y ahora ha logrado comprender? cosa. Pero cuando la dejan en paz, es
más complicado. De hecho, no sé Comprender es una palabra muy feliz en Argentina.
bien qué es lo que piensa de esto. grande. Pero la entiendo mejor. Y de Argentina, siguiendo el hilo de su
Lamentablemente, es la menos pre- Entiendo que en esa época estaba per- película, pasamos a Japón. ¿Qué le pasa a
sente de las hermanas y dado que dida. Igualmente comprender la com- los japoneses con su madre?
vive muy lejos, en Estados Unidos, pleja relación que tuvo con su propia La adoran y le aseguro que es un
casi no participa. En todo caso, esta madre me ha ayudado mucho. amor recíproco. Para los japoneses
película remueve cosas en nuestro Su madre y el padre de Lyda nunca fueron ella es, fuera de broma, una diosa.
interior, como nuestras angustias una real pareja. Una divinidad. Una especie de Buda
infantiles. No. Fue algo pasajero. Intentaron musical [risas]. Es algo muy sorpren-
La película da la impresión de que su uni- vivir juntos, pero no duraron ni un dente, en serio. Ella se siente verdade-
verso es un gran matriarcado. Los hombres mes. Charles Dutoit fue otra cosa. Esa ramente feliz en Japón, donde tiene su
sólo parecen meros invitados que están de fue una verdadera historia de amor propio festival en Beppu. Los japone-
paso en su vida y en la de su madre. en la que intentaron llevar adelante ses son maravillosos en su amor por el
Es verdad [risas]. una pareja, pero que funcionó por un detalle, y miman a mi madre de forma
El director de orquesta suizo Charles tiempo. Lo mismo vale para mi exquisita. Hacen todo lo humanamen-
Dutoit, padre de su hermana Annie, casi padre. te posible para que ella se sienta a
no aparece en la película. ¿Es porque no Tengo entendido que su madre dijo una gusto: desde las flores que más le gus-
quiso participar o es una decisión suya vez: “amo la música, pero no me gusta ser tan hasta la comida pasando por tener
como directora? músico”. ¿Le molesta lo que implica una siempre listo a su masajista favorito.
Lo he decidido yo. Aparece un carrera profesional? Aparte, ellos no la agobian con pedi-
poco en entrevistas de archivo. Pero mi Habría que preguntarle a ella qué dos y no la hacen tocar demasiado. Y
intención nunca fue hacer un retrato quiso decir, pero es verdad que los algo muy gracioso: la quieren espe-
de familia exhaustivo, haciendo partici- viajes constantes y las presiones no le cialmente porque consideran que
par a todos los padres y a todo el mun- gustan demasiado. Es un estilo de vida parece físicamente japonesa. Y ella
do. En un momento dado, se impusie- muy agotador. No le gusta viajar sola misma está de acuerdo y se siente un
ron ciertas necesidades editoriales. ni tocar sola. poco japonesa.
¿Por qué Bloody Daughter? Si no me equi- ¿Cuál es su relación con Argentina? Usted sabe bien que en varias ocasiones
voco, en castellano podríamos traducirlo Las pocas veces que fui a Buenos he intentado conseguir una entrevista con
como “jodida hija”, ¿verdad? Aires me sentí realmente en casa. Me su madre. Sin éxito, a pesar de su media-
Sí [risas] pero en realidad así es reconocía en la gente. Todo me era ción. Somos muchos periodistas los que
como me llama mi padre a modo de muy familiar, y me dio pena no formar queremos saber: ¿cuál es el problema de
broma. Él tiene hijos varones de otras realmente parte de esa gente tan cer- Martha Argerich con los periodistas?
relaciones, y a veces me presenta cana a mí. Pero es también cierto que ¿Tiene un problema? [risas] Ahora,
como su “bloody daughter”. Me gusta me siento extranjera en Argentina. Y hablando en serio, creo que lo que le
mucho el punto agridulce de la expre- es que tanto mi abuela como mi madre molesta es la formalidad. La entrevista
sión “bloody daughter”. Es el tono que han generado una desconexión de la bloquea porque no es algo espontá-
quise darle a mi película. Argentina y ese pasado porteño que es neo. ¿Por qué hablar con un periodista
Hablando de padres e hijos, en su película muy fuerte. Piense que mi madre no con quien no tiene ninguna afinidad?
hay un momento especialmente fuerte. vio a su padre durante más de 15 Eso no le gusta. Pero sobre todo su
Cuando nos enteramos que a su madre le años. Ni siquiera ahora entiendo bien verdadero problema es con los críti-
quitaron la custodia de su primera hija. a qué se debe esa desconexión de mi cos. No los soporta.
Sí… es algo muy fuerte. De madre con Argentina, pero es evidente Hay un rasgo de su madre que todos los
hecho, la “bloody daughter” del título que yo tengo muchos deseos de buce- que la conocen destacan de forma unáni-
no soy sólo yo. También es ella en ar en ese pasado argentino y compren- me: su generosidad.
cierta medida. Y no podría hacer una der finalmente qué es lo que se ha Así es. Una mujer muy generosa en
película alrededor de la maternidad desconectado y por qué. un medio profesional en el que la
sin tocar un tema tan enorme. Esta Es raro ver a Martha Argerich en Buenos generosidad brilla por su ausencia. Es
cuestión era algo tabú en mi familia. Aires hablando francés. tan generosa que muy a menudo han
Pero lo cierto es que yo me he lanza- Es que el francés es la lengua de abusado de ella. Nosotras sus hijas
do como un kamikaze sobre esta his- nuestra familia. Nosotras no hablamos vemos a qué punto se aprovecha la
toria. Incluso he filmado un diálogo español en casa. gente alrededor de ella. No sabe decir
entre mi madre y Lyda que no fue uti- Me da la impresión de que Martha Arge- no y tiene miedo de generar hostilidad
lizado en el montaje final. Debía ser rich es una especie de símbolo nacional en y sentimientos negativos. A veces es
la segunda vez en la vida que habla- Argentina. Una metáfora del orgullo patrio, más fácil para ella hacer lo que le
ban de esto. Muchas cosas eran como Maradona, salvando las distancias. piden y pasar a otra cosa. Que la dejen
incomprensibles igualmente para mí En efecto, y esa es una carga muy en paz.
hasta que pude entrevistar a mi pesada. A mi madre eso no le parece Si su madre no fuera Martha Argerich,
madre al respecto. Puede decirse que muy natural. No le gusta que le cuel- ¿podría existir su película Bloody Daughter?
la historia de Lyda es la cara oscura guen etiquetas. Creo que sí. Esta historia de fami-
de la diosa. ¿A ella le gusta ir a Buenos Aires? lias complejas puede existir perfecta-
La otra cara de la maternidad. No siempre. Pero la última vez que mente fuera del universo creativo.
Sin duda. Es parte de una realidad estuvo me dijo: “qué bonito es Buenos Creo que es una historia con la que
muy compleja. La maternidad también Aires. Hay mucha más alegría de vivir mucha gente podría sentirse identifica-
es eso, pues nada está nunca garanti- que en Ginebra o Bruselas”. Lo cual, da. Más allá de sus protagonistas.
zado. Una pregunta que me hago es seamos francos, no es muy difícil
cómo pudo mi madre ser tan diferente [risas]. A su manera, ella también “des- Rodrigo Carrizo Couto

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GUÍA

LA GUÍA DE SCHERZO
MADRID
TEATRO DE LA ZARZUELA
CNDM Jovellanos, 4. Metro Banco de España. Tlf.: (91) 5.24.54.00. http://teatro-
(Centro Nacional de Difusión Musical) delazarzuela.mcu.es. Director: Paolo Pinamonti. Venta localidades:
c/ Príncipe de Vergara, 146, www.entradasinaem.es, Teatros Nacionales y cajeros o teléfono: 902 22
Teléfono: 91 337 02 34 / 40 49 49. Horario de Taquillas: Venta anticipada, de 12 a 18 horas, sábados
www.cndm.mcu.es y domingos de 15 a 18 h. Días de representación, de 12 h., hasta
Localidades: comienzo de la misma. Los sábados y domingos que no haya represen-
Auditorio Nacional: taquillas, teatros del INAEM, 902 22 49 49 y tación las taquillas permanecerán cerradas.
www.entradasinaem.es - Museo Reina Sofía: entrada libre hasta completar
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Una entrada por persona). (excepto lunes, martes y días 28 y marzo, a las 20 horas. RECITAL V:
Ciclo SERIES 20/21 – Ciclo Obras de L. de Pablo, C. A. Bernao- 29 de abril), a las 20:00 horas Christiane Iven, soprano. Burkhard
FRONTERAS la, G. Erkoreka y R. Lazkano (domingos 18 h.). Dirección Musi- Kehring, piano. Programa: M.
AUDITORIO NACIONAL DE cal: Cristóbal Soler / Óliver Díaz. Ravel, F. Schubert y O. Messiaen.
MÚSICA. Sala de Cámara Ciclo UNIVERSO BARROCO Dirección de Escena: Ignacio Gar- Coproducen el Teatro de la Zarzue-
Viernes, 1. 19:30h. AUDITORIO NACIONAL DE cía. Orquesta de la Comunidad de la y el Centro Nacional de Difusión
FRETWORK MÚSICA. Sala de Cámara Madrid. Coro del Teatro de La Zar- Musical.
RICHARD BOOTHBY, director Viernes, 22. 19:30h. zuela.
Michael Chance, contratenor LES TALENS LYRIQUES
New wine in old Bottles CHRISTOPHE ROUSSET, director
Obras de O. Gough, J. Woolrich, H. Lamentaciones nocturnas ORCAM
Purcell, E. Costello, T. Dun, R. Marc Antoine Charpentier: Leccio- www.orcam.org
Vaughan Williams, S. Wilkinson y nes de tinieblas
Martes 26 de marzo DE 2013. 19:30 Jordi Bernàcer, director
D. Druce
HORAS
Ciclo BACH MODERN
AUDITORIO NACIONAL. SALA M. de Falla Suite Homenajes
Ciclo SERIES 20/21 – Ciclo A AUDITORIO NACIONAL DE
SINFÓNICA F. Ibarrondo “Izarbil”, para cuarteto
AUDITORIO NACIONAL DE MÚSICA. Sala de Cámara
de saxofones y orquesta*
MÚSICA. Sala de Cámara Viernes, 8. 19:30h.
ORQUESTA DE LA COMUNIDAD M. Mussorgsky /M. Ravel Cuadros
Miércoles, 13. 19:30h. ANDREA BACCHETTI, piano
DE MADRID de una exposición
bcn 216 Obras de J. S. Bach y L. Berio
JOVEN ORQUESTA DE LA COMU-
IÑAKI ALBERDI, acordeón y
NIDAD DE MADRID *Estreno absoluto. Obra encargo
dirección Ciclo JAZZ
SIGMA PROJECT AEOS-Fundación Autor
Monográfico Sofia Gubaidulina AUDITORIO NACIONAL DE
MÚSICA. Sala de Cámara
Ciclo SERIES 20/21 – Ciclo M Sábado, 2. 20:00h.
MUSEO NACIONAL CENTRO DE MALIA
SEVILLA
ARTE REINA SOFÍA. Auditorio 400 MALIA, voz; ALEXANDRE SAADA,
Lunes, 4. 19:30h. piano, kalimba y vibráfono; JEAN- TEATRO DE LA MAESTRANZA
GRUPO SAX-ENSEMBLE DANIEL BOTTA, guitarra y contra- Paseo de Cristóbal Colón, 22 41001 Sevilla
JOSÉ LUIS TEMES, director bajo; LAURENT SÉRIÈS, batería Teléfono 954223344 - www.teatrodelamaestranza.es
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Día 4 de marzo Coro de la A. A. del Teatro de la
CUARTETO TOKYO y JAVIER Maestranza
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TEATRO REAL Obras de Mozart, Webber y Brahms bao en coproducción con los Tea-
Información y venta: 902 24 48 48. www.teatro-real.com tros del Canal de Madrid, Teatro
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Ópera horas; domingo, 18.00 horas. Direc- ENTRE SEVILLA Y TRIANA de derón de Valladolid y Teatro de la
Così fan tutte. Wolfgang Amadé tor musical: Daniel Oren. Solistas: Pablo Sorozábal Maestranza
Mozart.. Nueva producción del Tea- Patrizia Ciofi, Juan Diego Flórez, Dirección musical, Juan García
tro Real. Marzo: 2, 4, 6, 9, 12, 15, Mariusz Kwiecien. Coro y Orquesta Rodríguez Día 17 de marzo (Versión concier-
17. 19.00 horas; domingo, 18.00 Titulares del Teatro Real. Dirección de escena, Curro Carreres to)
horas. Director musical: Sylvain Principales intérpretes, Carmen LA PRINCESA DE NAVARRA de
Cambreling/Till Drömann (12, 15, Las noches del Real Solís, José Julián Frontal, Ángel Jean-Philippe Rameau
17 de marzo). Director de escena: Joyce DiDonato (mezzosoprano) y Garó, Alejandro Roy Director, Hervé Niquet
Michael Haneke. Solistas: Anett Alan Curtis (director musical). Mar- Orquesta Sinfónica de la US-CSMS Orquesta Barroca de Sevilla
Fritsch, Paola Gardina, Juan Fran- zo: 8. 20.00 horas. Obras de: Anto-
cisco Gatell, Andreas Wolf, Kerstin nio Cesti, Domenico Scarlatti, Clau-
Avemo, William Shimell. Coro y dio Monteverdi, Geminiano Giaco-
Orquesta Titulares del Teatro Real. melli, Antonio Vivaldi, Giuseppe
Orlandini, Adolph Hasse, Georg
Ópera en versión de concierto Friedrich Händel, Giovanni Porta y
Roberto Devereux. Gaetano Doni- Christoph Gluck. Il Complesso
zetti. Marzo: 3 (18.00 horas) y 7 Barocco. Las noches del Real.
(20.00 horas). Director musical:
Andriy Yurkevych. Solistas: Edita Programa pedagógico
Gruberova, Vladimir Stoyanov, ¡Movimientos! La danza de la punta
Sonia Ganassi, José Bros, Mikeldi al tacón. Danza. Desde 7 años.
Atxalandabaso, Simón Orfila. Coro Coproducción del Teatro Real y de
y Orquesta Titulares del Teatro la Fundación Antonio Gades. Fun-
Real. ciones escolares: 13, 14 y 15 (10.30
y 12.00 horas). Funciones familia- C/ Fernández de los Rios, 50 - 28015 Madrid -Tel.: 91 543
Les pêcheurs de perles. Georges res: 16 (12.00 y 17.00 horas) y 17 94 41. Fax: 91 543 94 74
Bizet. Marzo: 25, 28 y 31. 20.00 (11.00 y 13.00 horas). Sala Gayarre
info@elargonauta.com www.elargonauta.com
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283-Pliego final master 21/2/13 13:15 Página 102

EENDCUUCEANCTIRÓONS

LA VUELTA AL MUNDO

L
a música del mundo será objeto durante el curso que
viene de la mirada de dos avezadas expertas: Laia Serra
y Noemí Rubio. En una intensa vuelta al mundo van a
conocer e investigar los ejemplos más diversos de cier-
tas prácticas y formas de aprendizaje musical que en parte
nos resultan novedosas. Lo interesante de este viaje que
recorre algo más de doce países es que no lo harán como
musicólogas, cargadas con la grabadora, ni pedagogas de
papel pautado, sino que el viaje es una búsqueda