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“AÑO DEL BUEN SERVICIO AL CIUDADANO”

ESCUELA PROFESIONAL DE TECNOLOGIA MÉDICA

ESPECIALIDAD: LABORATORIO CLINICO Y ANATOMIA PATOLOGICA

ASIGNATURA: Embriología y Genética

TEMA: Malformaciones congénitas del aparato genital Masculino

criptorquidia

DOCENTE: OBTRA. ISABEL Sifuentes Pecho

ESTUDIANTES:

Cuadros Heidinger Noelia Angielly

Carnero Cuba Jefferson Jordan

Trucios Acosta Francisco Pablo

Alfonso Sánchez Marcos

Muñoz Molina Edgar

Yauri Castro, Pamela

SEMESTRE ACADÉMICO: 2017-I

CICLO: IV

1
I

TEMA

Malformaciones congénitas del aparato genital

Masculino: Criptorquidia

2
II

DEDICATORIA

No todas las personas tenemos la oportunidad de educarnos y formarnos

profesionalmente, porque para ello se necesita dedicación y entrega total al estudio,

dedico este trabajo de investigación a mis padres en reconocimiento a su esfuerzo

y sacrificio que hacen para brindarme siempre lo mejor y poder iniciar y culminar mi

carrera profesional.

3
III

AGRADECIMIENTO

Agradezco infinitamente a Dios por estar guiándome en mi largo camino y a Mis

Padres por e s t a r brindándome todo su apoyo incondicional, en los buenos y

malos momentos durante esta etapa de mi formación profesional.

A mi Docente quien comparte sus conocimientos, demostrando paciencia y

dedicación durante la etapa de estudio e inculcando valores en mi formación.

A mis Compañeras/os con quienes comparto en nuestras aulas conocimientos,

alegrías y tristezas, practicando el compañerismo día a día.

4
IV

RESUMEN

La criptorquidia es la anomalía genital más común en el recién nacido varón y a

pesar de que su evaluación y tratamiento han progresado con las décadas, siguen

existiendo muchas controversias al respecto. En todo niño, el examen físico genital

debe buscar la presencia de las gónadas en el escroto, en su ausencia, debe tratar

de distinguirse si la anomalía es unilateral o bilateral, definiéndose con la mayor

precisión posible la posición de estas y distinguiéndose entre testículo criptórquido,

ectópico y retráctil junto con la valoración de la existencia de tejido testicular funcional

a través de estudios hormonales. El tratamiento puede ser hormonal o quirúrgico, este

último no se recomienda antes del año de edad además corresponde a la terapia más

exitosa para reubicar el testículo en el escroto en aquellos pacientes con gónadas en

posición inguinal alta, abdominal o en posición ectópica, o en aquellos en los que la

terapia hormonal ha fallado. Por otro lado, la terapia hormonal se recomienda en

mayor medida cuando las gónadas están en posición inguinal media, baja o escrotal

alta. El tratamiento apunta a reducir, aunque no siempre logra evitar los posibles

problemas a largo plazo de infertilidad y cáncer de testículo.

5
INDICE

TEMA PÁGINA
Dedicatoria --------------------------------------------------------------------------------------------------------------3
Agradecimiento --------------------------------------------------------------------------------------------------------4
Resumen ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------5
Introducción--------------------------------------------------------------------------------------------------------------7
Capítulo 1
Fundamento teórico -------------------------------------------------------------------------------------------------9
Clasificación ----------------------------------------------------------------------------------------------------------- 10
Incidencia ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------12
Capítulo 2
2.1 fisiología de descenso testicular y etiopatogenia ------------------------------------------13
2.2 como se diagnostica --------------------------------------------------------------------------------16
2.3 Tratamiento --------------------------------------------------------------------------------------------18
2.3.1 Cirugía --------------------------------------------------------------------------------------------21
2.3.2 Embriológicamente ---------------------------------------------------------------------------22
2.3.3 Inyecciones -------------------------------------------------------------------------------------23
2.4 Causas ---------------------------------------------------------------------------------------------------23
2.5 Consecuencias ----------------------------------------------------------------------------------------24
2.6 Síntomas ------------------------------------------------------------------------------------------------25
2.7 pruebas y exámenes -----------------------------------------------------------------------------------25
2.8 expectativas – pronostico ---------------------------------------------------------------------------26
2.9 posibles complicaciones ------------------------------------------------------------------------------26
Epidemiología prevalencia y factores de riesgo
Conclusiones ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------27
Bibliografía -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------29
Web grafía -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------30
Anexos -----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------31

6
INTRODUCCIÓN

La criptorquidia es la anomalía genital más común en el recién nacido, esta es

definida como la ausencia del testículo en su posición escrotal normal, aunque la

gónada sea palpable y no esté oculta. Algunos autores utilizan el término criptorquidia

exclusivamente para referirse al descenso incompleto del testículo, con ubicación

dentro del trayecto normal hacia el escroto y distinguen a la ectopia testicular y al

testículo retráctil. La evaluación y el tratamiento de la criptorquidia han progresado

durante décadas pasadas. Sin embargo, a pesar de que esta condición ha sido

extensamente estudiada, los conocimientos sobre sus causas y su fisiopatología aún

siguen siendo limitados. El término ectopia testicular se ha reservado para referirse a

una posición anormal del testículo fuera del trayecto habitual del descenso hacia el

escroto, pudiendo estar localizado en región femoral, perineal, abdominal o transversa

; mientras que el testículo retráctil se caracteriza por no estar en el fondo del escroto,

pero puede ser llevado a dicha posición sin maniobras dolorosas y permanecer en

posición normal luego de la manipulación; no debe ser considerado retráctil cuando

este no permanece en el fondo del escroto. Los testículos mal descendidos pueden

hallarse en el camino normal del descenso, llamándose criptórquidos, o bien

encontrarse fuera de dicho camino normal, llamándose ectópicos. Desde un punto de


7
vista clínico, es importante distinguir si el testículo es palpable o no, determinar la

altura del testículo según el trayecto inguinal, si la criptorquidia es uni o bilateral, si es

aislada o forma parte de un síndrome polimalformativo. Asimismo, la criptorquidia

puede ser congénita o adquirida, en este último caso el testículo estuvo presente en

el escroto y luego ascendió para ubicarse de modo permanente en posición anómala.

Además, su enfoque diagnóstico y de tratamiento sigue generando controversias. De

acuerdo a diferentes estudios publicados se ha encontrado que la criptorquidia afecta

entre 1,6% y 5,7% de los recién nacidos a término, con una incidencia mayor del 30 a

40% en recién nacidos pre término. Los testículos pueden descender al escroto

espontáneamente durante el primer año de vida, generalmente en los tres primeros

meses de vida en el 75% de los recién nacidos a término y en el 90% de los recién

nacidos prematuros; así, la prevalencia de criptorquidia disminuye entre 0,8% y 1,2%

en el primer año de vida. El riesgo de testículos no descendidos es diez veces mayor

en los gemelos de sexo masculino si está presente en uno de ellos, 3,5 veces más

alto en los varones que tienen un hermano con testículos no descendidos y 2,3 veces

mayor en los hombres cuyo padre hubieran padecido la condición6 . Entre 1% y 3%

de testículos previamente descendidos podrían ascender a una situación de

criptorquidia, observándose una prevalencia entre 0,8% y 2,5% a los tres años de vida

y hasta 2,6% a los seis años. Dada la frecuencia del problema, el conocimiento sobre

el tema es particularmente importante para los profesionales de la salud. El objetivo

de la presente revisión es evidenciar las características del descenso testicular normal

y aspectos de la etiología, fisiopatología, clínica, tratamiento y pronóstico en el

paciente con criptorquidia.

8
CAPITULO 1

1.1. FUNDAMENTO TEÓRICO

La criptorquidia es la falta de descenso testicular completo uno o bilateral,

encontrándose la gónada fuera del escroto. El teste puede encontrarse en cualquier

localización de su recorrido normal, tanto abdominal como inguinal, o ectópico. Si se

logra descender a la bolsa, pero el testículo no permanece en la misma, recuperando

rápidamente su posición original, también debe ser valorado.

No se considera patológico el testículo retráctil o teste en ascensor, provocado por

el reflejo cremastérico, que aparece a los tres meses, exaltado. Este consiste en que

el testículo queda alojado en posiciones bajas en el conducto inguinal, pero que se

lleva con facilidad a la bolsa, tanto manualmente como de forma espontánea,

especialmente en situaciones de aumento de temperatura como en baños

de agua templada o durante cuadros febriles, permaneciendo un tiempo en el escroto.

Esta situación termina en la adolescencia, con unos testículos de localización normal.

La anorquia es la ausencia de testículo en cualquier localización.

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1.2. CLASIFICACIÓN

Síndrome del escroto vacío o maldescenso testicular

Testículo criptorquídico (83%):

• Palpable (68%): inguinal, supraescrotal.

• No palpable (15%): ausente (9%)

(anorquia, monorquia), abdominal (6%).

Testículo oscilante (15%): retráctil, en ascensor.

• Testículo ectópico (2%).

Clínica

Testículo no palpable: criptorquidia, atrofia o inexistente.

Testículo palpable fuera del escroto: criptorquídico, retráctil o ectópico.

Quirúrgica

Testículo extracanalicular, intracanalicular (inguinal) y abdominal.

• Teste en ascensor. Aunque permanece la mayor parte del tiempo en el escroto,

ante determinados estímulos (frío, reflejo cremastérico exagerado, etc.), puede

ascender a la zona inguinal. Constituye una variante fisiológica.

• Teste retráctil. Durante la exploración se logra descender el escroto, pero en

cuanto se libera vuelve a ascender.

• Criptorquidia supraescrotal o deslizante. Junto al anillo inguinal externo.

10
• Criptorquidia inguinal o canalicular. Situada entre los dos anillos inguinales. De

fácil palpación.

• Criptorquidia intraabdominal. Próxima al anillo inguinal interno (a 1-2 cm).

Habitualmente precisa laparoscopia diagnóstica y terapéutica.

• Criptorquidia tardía o testículo ascendente.

En escroto inicialmente; el teste asciende al crecer el niño pero no el cordón

espermático.

Hernia isolateral.

• Testículo ectópico. El que tras descender por una vía anómala se encuentra fuera

del recorrido normal de descenso, en una gran variedad de posiciones anómalas:

perineal, pubpeneano, femoral, inguinoperineal...

• Anorquia. Ausencia de testículo; 8-10% de los testes no palpables. Puede

asociarse a malformaciones renales y uretrales o ser secundario a

una torsión prenatal.

11
1.3. INCIDENCIA

• La criptorquidia es el trastorno de la diferenciación sexual más frecuente.

• La frecuencia depende de la edad gestacional, el peso al nacimiento, la edad

posnatal (tabla I) y los conceptos utilizados, pasando del 4% en recién nacidos a

menos del 1% a los 12 meses.

• La mayoría de los testículos van a descender en el primer año de la vida, sobre

todo en los 3 primeros meses. El testículo que no ha descendido al año raramente

desciende espontáneamente.

• Antecedentes familiares en el 16-20% de los casos.

• La criptorquidia unilateral es 10-15 veces más frecuente que la bilateral, y la

derecha 2-3 veces más frecuente que la izquierda.

12
CAPITULO 2

2.1. FISIOLOGIA DEL DESCENSO TESTICULAR Y

ETIOPATOGENIA

- FISIOLOGIA DEL DESCENSO

Teoría Hutson sobre descenso testicular bifásico (la más aceptada)

• 1ª etapa intra o transabdominal.

A los 35 días de vida intrauterina la gónada diferenciada masculina está cerca del

polo inferior del riñón, y desciende por la cavidad abdominal hasta situarse junto al

orificio inguinal interno (semana 15).

• Permanece en esta situación 10 semanas más (descanso intermedio).

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• 2ª etapa inguinoescrotal o transinguinal

(25-35 semanas). Reinicia un segundo descenso a través del canal inguinal hasta

llegar al escroto en la semana 35.

• Genéticos. Cromosoma Y, gen SRY, etc. (diferenciación gonadal).

• Hormonales. Testosterona (células de Leydig), hormona antimülleriana (células

de Sertoli), hCG materna, LH, y FSH fetales.

• Estructurales. Desarrollo anatómico normal de testículo, conducto inguinal y

Gubernaculum testis (ligamento escrotal que fija polo inferior del testículo a escroto).

• Nerviosos. Nervio genitocrural (importante en la 2ª fase).

Cualquier alteración de estos factores reguladores pueden producir criptorquidia.

Aun así, la forma idiopática es muy frecuente.

Tipos de criptorquidia

Testículos no descendidos congénitos o criptorquidia verdadera

Ausencia del testículo en bolsa escrotal. Puede palparse en el canal inguinal, pero

no es posible descenderlo manualmente hacia el escroto.

Testículos ausentes o anorquia

En este caso el testículo realmente no está presente en ningún punto, ni en el

escroto ni en el canal, ni incluso en el abdomen. Para llegar a este diagnóstico son

necesarias pruebas complementarias, como la ecografía o incluso la exploración

quirúrgica.

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Testículo ectópico

Si se encuentra en una localización distinta al trayecto habitual del canal inguinal

(por ejemplo, en localización subcutánea)

Testículos no descendidos adquiridos

Se trata de testículos que, aunque inicialmente no estaban en bolsa, descienden

durante el primer año de vida, pero posteriormente vuelven a ascender. En la

actualidad se considera que hasta el 40% de los testículos no descendidos al

nacimiento que bajan espontáneamente pueden requerir tratamiento quirúrgico más

tarde, por lo que el seguimiento es necesario hasta los 5-10 años.

Testículo en ascensor

Este tipo de criptorquidia es el resultante de tener un reflejo cremastérico exagerado,

es decir, el testículo no está en la bolsa escrotal pero consigue descenderse con

medidas manuales, por lo que no es una criptorquidia real. Sin embargo, estos niños

tienen más riesgo de que el testículo no descienda de forma definitiva, por lo que es

necesario su seguimiento a largo plazo.

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2.2. COMO SE DIAGNOSTICA

El diagnostico de criptorquidia es clínico mediante la exploración testicular. Se

recomienda revisar los testículos a los 15 días, 6 meses, 12 meses y 2 años de edad.

Observar el aspecto de los genitales del niño, la resistencia al descenso, las

molestias ante la maniobra, si el teste permanece en el escroto y la simetría del

escroto. Se debe percibir el tamaño y consistencia de los testículos y también si hay

resistencia al descenso hacia la bolsa.

Actualmente se están empleando diversas técnicas diagnósticas, aparte de la

Ecografía, para localizar los testes no palpables, la Angiografía con

Resonancia Magnética y el Eco Dopler.

Anamnesis

• Antecedentes familiares de criptorquidia u otras alteraciones relacionadas

(trastornos de la olfacción e hipospadias, entre otros).

• Antecedentes obstétricos: edad gestacional, peso al nacimiento, ingesta o

contacto con fármacos antiandrogénicos.

Preguntar sobre el momento desde que apreciaron la falta del testículo de la bolsa,

y de si fue uni o bilateral.

Exploración física

Se debe realizar la exploración en un ambiente cálido. El paciente debe estar en

decúbito supino, con las piernas flexionadas y en abducción completa. En caso de

duda, se puede explorar en posición de “cuclillas” o bien realizar la exploración de

Taylor (niño sentado con las piernas cruzadas).

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Se debe valorar:

• Si el testículo está en el canal inguinal.

• Si existe asimetría o hipoplasia de escroto.

• El tamaño, la consistencia y la movilidad del testículo.

• La palpación de la zona inguino-escrotal: se deslizarán los dedos a lo largo del

canal inguinal hasta la base del escroto para detectar el testículo. Se debe registrar

en la exploración: la localización, el volumen y la consistencia del mismo.

Estudios hormonales

Ante la presencia de criptorquidia unilateral asociada a otras anomalías,

criptorquidia bilateral o ausencia de testículos palpables, se debe descartar un

trastorno de la diferenciación sexual, debiendo realizar los siguientes estudios

hormonales:

• Cariotipo.

• Gonadotropinas y testosterona basales: antes de los seis meses de edad.

• Inhibina B y AMH: son marcadores de integridad de las células de Sertoli, y se

pueden detectar durante el periodo prepuberal.

• Estímulo con HCG (hormona gonadotropina coriónica de efecto similar a la LH,

estimulando la secreción de testosterona). Existen diferentes protocolos, siendo los

más aceptados aquellos que administran tres dosis de HCG a días alternos de: 500

UI de HCG en menores de dos años, 1000 UI entre los dos y los cuatro años, 1500 UI

hasta los 12 años y 2500 UI a partir de esta edad). Se considera una respuesta normal,

17
unos valores de testosterona tras el estímulo de 1-1,5 ng/mL. Esta prueba tiene un

valor predictivo positivo del 89% y negativo del 100%; por lo que, su negatividad es

diagnóstica de anorquia, y su positividad sugiere la presencia de testículo de tamaño

suficiente para intentar la orquidopexia. Actualmente, no disponemos de HCG en

nuestro país, pero se puede solicitar por medicación extranjera.

2.3. TRATAMIENTO

En la mayoría de los casos, el testículo descenderá sin tratamiento durante el

primer año de vida del niño.

El objetivo del tratamiento de los testículos no descendidos es la colocación del

testículo en su posición escrotal normal, con el objetivo de disminuir el riesgo de

secuelas y complicaciones futuras, como: infertilidad, torsión, traumatismo o cáncer

testicular.

Aunque tradicionalmente se han aplicado tratamientos médicos con

gonadotropinas, en la actualidad el tratamiento indicado en la criptorquidia

es siempre quirúrgico; ya que además de descender el testículo al escroto, permite

la exploración del parénquima testicular y la confirmación de la existencia o no de

un proceso vaginal persistente (conducto peritoneo vaginal persistente, cpvp:

pliegue peritoneal que acompaña a los testículos en su descenso desde el

abdomen durante la gestación). La eliminación de tejido testicular atrófico,

malformado y no viable, así como el cierre mediante ligadura de este proceso

18
vaginal, evitan los riesgos futuros de degeneración maligna y de aparición de hernia

inguinal, respectivamente.

Algunos autores proponen la asociación de tratamiento hormonal al tratamiento

quirúrgico, en casos individualizados, con el fin de mejorar la fertilidad, sin que

exista un consenso universal a este respecto; ya que, los resultados, como se

comenta posteriormente, son en muchos casos contradictorios.

2.3.1. Tratamiento quirúrgico

Los aspectos fundamentales a tener en cuenta en el tratamiento quirúrgico del

maldescenso testicular son: la edad indicada para la intervención quirúrgica, la

distinción entre testes palpables y no palpables en cuanto a la elección de las

técnicas quirúrgicas a realizar, y el seguimiento de los testes retráctiles (“en

ascensor”) hasta descartar definitivamente un ascenso testicular que requiera

tratamiento quirúrgico.

- Edad

Las recomendaciones actuales indican el tratamiento quirúrgico en torno al año de

edad, al considerarse una etapa en la que el procedimiento quirúrgico es ya seguro,

y ante la teoría de que en este momento hay tiempo para la recuperación de una

fertilidad dañada, sobre todo, en los testículos no palpables situados proximalmente

al anillo inguinal interno, en los que se ha confirmado un mayor riesgo de depleción

de células de Leydig y germinales testiculares.

19
Nunca debe llevarse a cabo antes de los 6 meses de edad, ya que es un periodo

en el que se puede producir el descenso testicular al escroto de forma espontánea.

Aunque no existe un consenso definitivo en cuanto a la edad exacta de tratamiento,

siempre se recomienda antes de los 2 años de edad, justificado por la posibilidad

de poder ofrecer la oportunidad de que se produzca este

denominado rescate (“catch up”) de una fertilidad deteriorada descrita en pacientes

con criptorquidia en estas edades. Estas recomendaciones se basan en los

resultados publicados en pacientes con maldescenso testicular operados al año de

edad, que demuestran un mayor crecimiento del volumen testicular (medido por

ecografía) y mejores índices de espermiogénesis detectados mediante contajes

histológicos de células germinales y de Leydig, en biopsias testiculares realizadas

durante los procedimientos quirúrgicos en estas etapas(6). Falta por esclarecer, sin

embargo, si estos hallazgos histológicos se correlacionan con una infertilidad futura,

siendo necesarios estudios prospectivos en adultos, en los que se pueda investigar

su fertilidad mediante análisis del semen, estudios hormonales o adquisición de la

paternidad, no disponibles aún en la actualidad.

20
2.3.2. CIRUGIA:

Se recomienda el envío de los niños con criptorquidia al cirujano infantil a partir de

los 6 meses y siempre antes del primer año de edad.

La orquidopexia es el procedimiento quirúrgico que se realiza para lograr el

descenso de los testes criptorquídicos. En ocasiones no se objetiva la presencia del

testículo, pudiendo ser necesaria la realización de una laparoscopia para confirmar

el diagnóstico de monorquia (ausencia del testículo). El teste descendido se fijará a

bolsa escrotal para impedir su ascenso. Si la criptorquidia es bilateral se realizará en

2 tiempos. En caso de inexistencia del testículo se recomienda la implantación de una

prótesis testicular adaptada a la edad del niño. Esta intervención requiere anestesia

general.

Recomendar la autoexploración testicular a los niños con antecedentes de

criptorquidia a partir de los 14 años (III.C); realizar la cirugía de manera oportuna

puede prevenir el daño a los testículos y evitar la esterilidad. Es posible que sea

necesario extirpar un testículo que no ha descendido y que se detecte posteriormente

en la vida. Esto se debe a que el testículo probablemente no funcione bien y podría

ofrecer un riesgo de cáncer.

21
2.3.3. EMBRIOLOGICAMENTE:

La criptorquidia es la anomalía genital más común en el recién nacido varón y a

pesar de que su evaluación y tratamiento han progresado con las décadas, siguen

existiendo muchas controversias al respecto.

En todo niño, el examen físico genital debe buscar la presencia de las gónadas en

el escroto, en su ausencia, debe tratar de distinguirse si la anomalía es unilateral o

bilateral, definiéndose con la mayor precisión posible la posición de estas y

distinguiéndose entre testículo criptórquido, ectópico y retráctil junto con la valoración

de la existencia de tejido testicular funcional a través de estudios hormonales. El

tratamiento puede ser hormonal o quirúrgico, este último no se recomienda antes del

año de edad además corresponde a la terapia más exitosa para reubicar el testículo

en el escroto en aquellos pacientes con gónadas en posición inguinal alta, abdominal

o en posición ectópica, o en aquellos en los que la terapia hormonal ha fallado.

Por otro lado, la terapia hormonal se recomienda en mayor medida cuando las

gónadas están en posición inguinal media, baja o escrotal alta. El tratamiento apunta

a reducir, aunque no siempre logra evitar los posibles problemas a largo plazo de

infertilidad y cáncer de testículo.

22
2.3.4. INYECCIONES HORMONALES:

Inyecciones de hormonas (B-HCG o testosterona) para tratar de llevar el testículo

hacia el escroto.

2.4. CAUSAS

Las causas de criptorquidia son muchas; mencionaremos algunas:

- Longitud insuficiente de los vasos espermáticos.

- Anillo inguinal estrecho.

- Antecedentes de criptorquidia familiar.

- Asociación a malformaciones genitales.

- Tabique anormal en el ostium escrotal.

- Asociación a hernia inguinal.

En la mayoría de los casos, los testículos de un niño descienden para cuando él

tiene 9 meses de edad. Los testículos no descendidos son bastante comunes en los

bebés que nacen prematuros. El problema se presenta con menos frecuencia en los

bebés a término.

Algunos bebés tienen una afección llamada testículos retráctiles y es posible que

el proveedor de atención médica no pueda localizarlos. En este caso, el testículo es

normal, pero está retraído fuera del escroto por un reflejo muscular. Esto puede ocurrir

debido a que los testículos son pequeños antes de la pubertad. Los testículos

descenderán normalmente durante la pubertad y no se necesita cirugía.

Los testículos que no descienden de forma natural al escroto se consideran

anormales. Un testículo no descendido tiene una mayor probabilidad de presentar

23
cáncer incluso si se baja hasta el escroto con cirugía. El otro testículo también es más

propenso a padecer cáncer.

Descender el testículo al escroto puede mejorar la producción de espermatozoides

e incrementa las probabilidades de una buena fertilidad. Igualmente le permite al

proveedor examinar el testículo para detectar cáncer a tiempo.

En otros casos, no se puede encontrar ningún testículo, ni siquiera durante la

cirugía. Esto puede deberse a un problema que ocurrió mientras el bebé aún se estaba

desarrollando antes de nacer.

2.5. CONSECUENCIAS

Las consecuencias de la criptorquidia apuntan a: alteración de la

fertilidad, problemas psicológicos, torsión de cordón en la infancia y pérdida del

testículo, malignización del testículo.

El médico pediatra debe observar constantemente este proceso, y tener en cuenta

la posibilidad de una intervención quirúrgica muy sencilla, en caso de que no hayan

descendido por sí solos los testículos a los dos o tres años de vida. Esto evitará

problemas posteriores como la infertilidad. La mejor edad para el tratamiento es entre

los 12 a los 18 meses.

Aún después de que el testículo descienda o de una cirugía correctora, un testículo

descendido es más vulnerable a desarrollar un cáncer que uno normal.

24
2.6. SINTOMAS

Generalmente no causa síntomas aunque depende de la localización y la edad en

algunas ocasiones puede tener síntomas, es decir un testículo en la región de la

ingle o Intra-abdominal tiene más posibilidades de torcerse y causar dolor que los

testículos en su posición escrotal normal.

2.7. PRUEBAS Y EXAMENES

El médico puede determinar que un testículo no ha descendido en el escroto. El

objetivo del examen es para localizar la posición de los testículos y vigilar los cambios

en su posición. Si el testículo es en la ingle, su médico puede ser capaz de localizarlo

a través del tacto. Si no se puede sentir (no palpable), entonces él o ella es probable

que lo remita a un urólogo pediátrico para realizar pruebas complementarias. Algunos

testículos no descendidos son palpables.

Si su hijo tiene un testículo no palpable, el urólogo pediátrico puede ordenar uno o

más de los siguientes procedimientos:

Ultrasonido. El ultrasonido es un dispositivo no invasivo que utiliza ondas sonoras

para crear imágenes de estructuras internas del cuerpo. Una ecografía puede permitir

que el urólogo pediátrico para localizar un testículo no palpable, particularmente si

está situado dentro de la ingle.

La resonancia magnética (RM) con un agente de contraste. La resonancia

magnética es una tecnología que utiliza un campo magnético y ondas de radio para

crear imágenes de los tejidos blandos en el cuerpo. Un agente de contraste se inyecta

en el torrente sanguíneo puede mejorar la capacidad de formación de imágenes del

25
procedimiento. Este procedimiento puede permitir a su urólogo pediátrico para

localizar un testículo en la ingle o en el abdomen.

Laparoscopia. Este procedimiento generalmente se considera la mejor opción para

localizar un testículo no descendido palpable. La laparoscopia utiliza un dispositivo de

vídeo conectado a un pequeño tubo que un cirujano inserta a través de una pequeña

incisión en el abdomen de su hijo. Las imágenes aparecen y se puede ampliar en una

pantalla de vídeo. La corrección quirúrgica del testículo no descendido puede hacerse

durante el mismo procedimiento.

La cirugía abierta. Exploración directa del abdomen a través de una incisión más

grande puede ser necesario en un pequeño número de casos más complicados.

2.8. EXPECTACTIVAS – PRONOSTICO

La mayoría de las veces, el problema desaparece sin tratamiento. Las medicinas

la cirugía para corregir la afección son efectivas en la mayoría de los casos.

En alrededor del 5% de los hombres con criptorquidia, no se pueden encontrar los

testículos en el momento de la cirugía. Esto se denomina testículo ausente o

desaparecido.

2.9. POSIBLES COMPLICACIONES

Las complicaciones pueden incluir:

- Daño al testículo por la cirugía

- Esterilidad posteriormente en la vida

- Cáncer testicular en ambos testículos

26
PREVENCIÓN

- No es posible prevenir la criptorquidia, porque se trata de una irregularidad del

desarrollo en la que no puede intervenirse. La criptorquidia puede provocar

efectos nocivos a largo plazo como esterilidad y cáncer testicular. Estos efectos

sí pueden prevenirse si se controla (en el plazo de los primeros seis meses de

vida) la posición de los testículos en los varones neonatos y se interviene

precozmente.

EPIDEMIOLOGÍA: PREVALENCIA Y FACTORES DE RIESGO

- La prevalencia actual varía del 2,5 al 5% en los nacidos a término y hasta un

30% de los nacidos pretérmino.

- La criptorquidia congénita se puede resolver de manera espontánea en un

importante porcentaje de casos en los primeros meses de vida, sobre todo

durante el primer mes, momento en el que se produce un pequeño aumento en

la secreción de testosterona endógena. Así, los 3 meses de vida se describe

una prevalencia de entre un 1 y un 1,9% y al año de vida un 1%1.

- Sin embargo, los datos no parecen comparables con los resultados obtenidos

de los registros de orquidopexia, que muestran una prevalencia mucho mayor6.

Diversos estudios reflejan cifras de hasta un 7% en edades prepuberales. Este

aumento sería causante de lo que hoy se conoce como testículos no

descendidos de forma adquirida (testículos reascendidos o casos graves de

testículos retráctiles).

27
CONCLUSIONES

1. El diagnóstico de criptorquidia debe realizarse al momento del nacimiento, para

otorgar el tratamiento oportuno, y evitar las complicaciones a largo plazo como

la infertilidad y cáncer.

2. Se considera que hasta el 40% de los testículos criptorquídicos al nacimiento

bajan espontáneamente, reascienden y pueden requerir tratamiento quirúrgico.

Hay que realizar el seguimiento de estos pacientes hasta los 5-10 años.

3. El diagnóstico de criptorquidia en este gran universo de recursos diagnósticos,

nos señala que solo: la falta de conocimiento, la ignorancia y los tabúes

culturales de la patología urológica pediátrica, son factores que ocasionan un

diagnostico diferido, y como los factores determinantes no son técnicos, sino

humanos; estos deben ser superados por medio de la difusión de una adecuada

exploración física del recién nacido, y mediante la enseñanza y aprendizaje del

método de diagnóstico clínico.

4. Por otra parte la atención primaria infantil constituye el primer nivel de

acercamiento de la población hacia el sistema de salud, que ha mejorado en los

últimos 20 años. Y sin embargo continúa siendo vulnerable, porque las variables

étnicas, culturales e históricas están condicionando la situación sanitaria de los

niños.

28
BIBLIOGRAFIA

1. Pastor JA, Gracia R. Criptorquidia. En: Tratado de Endocrinología Pediátrica y


de la Adolescencia. Argente J, Carrascosa A, Gracia R, Rodríguez F. (ed). 2ª edición.
Ediciones Doyma SL, Barcelona, 2000, pp. 935-940.

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ANEXOS

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