Sei sulla pagina 1di 241

Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel

Facultad de Derecho
Abril 2009

CAPITULO I
LOS ÓRGANOS JURISDICCIONALES
TITULO I. INTRODUCCIÓN
En nuestro país, durante las últimas décadas se han experimentado diversas modificaciones de
organización administrativa del país y respecto de la forma de concebir el funcionamiento
especializado de los tribunales y el procedimiento a seguirse por ellos para la solución de los
diversos conflictos, lo que ha influido en cuanto a su existencia y estructura.

En primer lugar, nos referiremos brevemente a la Regionalización del país y la forma como ella
incidió en nuestros tribunales.

Debemos recordar que el D.L. 573, publicado en el Diario Oficial de 12 de julio de 1974,
estableció una nueva división geográfica del país para su gobierno y administración interior.

En tal sentido, el art.1º del mencionado D.L. 573, establece que "Para el gobierno y la
administración del Estado el territorio de la República se dividirá en Regiones y las regiones en
provincias. Para los efectos de la administración local de las provincias se dividirán en comunas.
Sin perjuicio de lo anterior, podrán establecerse áreas metropolitanas de acuerdo a lo previsto en
el art.21".

Por su parte, el D.L. 575 publicado en el Diario Oficial de 13 de Julio de 1974, concretó la
división anunciada en el D.L. 573.

Sin embargo, el art.1º transitorio del ya citado D.L. 573 estableció: Mientras no se dicten las leyes
previstas en este estatuto, continuarán vigentes, en cuanto no sean modificadas específicamente,
la actual división territorial del país, su sistema de gobierno y administración interior y la
organización territorial de los tribunales de justicia.

Como pocos días después entró en vigencia, en lo trascendente, la regionalización y luego


sobrevinieron regularizaciones comunales, municipales, etc., surgieron problemas de
interpretación del precepto trascrito en lo que se refiere a los tribunales de Justicia, manifestando la
Corte Suprema su preocupación al Ejecutivo. De esa preocupación, de la cual se deja constancia
en los considerandos, se dictó el D.L. 1365, publicado en el Diario Oficial de 22 de Marzo de
1976.

El considerando 2º de ese D.L. expresa en lo pertinente: "Y, además, especificar que la Jerarquía,
dependencia, territorio jurisdiccional y competencia de los tribunales de Justicia, seguirán vigentes
en tanto no se dicten las normas legales concretas para la adecuación de la organización judicial
al proceso de regionalización, aclarando de este modo lo dispuesto en el inciso segundo del art.1º
transitorio del D.L. 573 de 1974".

Como consecuencia de la antedicha motivación, el art.4º del D.L. 1365 expresa: "Mientras no se
dicten las normas legales concretas para la adecuación de la organización judicial al proceso de
regionalización del país el establecimiento de las nuevas divisiones territoriales que emanen de él
no producirán efectos respecto de la jerarquía, dependencia, territorio jurisdiccional y
competencia de los tribunales de justicia".

Es el caso, que con fecha 18 de Enero de 1989, se publicó en el Diario Oficial la ley 18.776. Dicha
ley comenzó a regir el 1º de Marzo de 1989 de acuerdo a lo previsto en su artículo décimo tercero.

1
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Mediante dicha norma legal se dispuso la adecuación del Poder Judicial a la regionalización del país
y se fijaron los territorios jurisdiccionales a los tribunales y demás servicios judiciales de acuerdo
con la nueva división geográfica del país establecida por la regionalización. Establece al respecto el
art.1º de la ley 18.776 que, "las normas sobre regionalización del país serán aplicables al Poder
Judicial en conformidad a lo dispuesto en la presente ley".

Para tal efecto, mediante esta ley se armoniza la estructura del Poder Judicial con la nueva división
administrativa del país, reasignando los territorios jurisdiccionales.

Se establece por Región el número de los juzgados de Letras, a los que se les asignó dentro de la
respectiva Región una fracción de territorio similar a la antigua (Normalmente el Departamento),
correspondiéndoles ahora una comuna o agrupación de comunas. El art.2º de la ley 18.776,
prescribe al respecto que "en los casos que las leyes, reglamentos y decretos se refieran al
Departamento como territorio jurisdiccional de un tribunal o de los auxiliares de la administración
de justicia, dicha referencia se entenderá hecha a la comuna o agrupación de comunas que
constituyen el respectivo territorio jurisdiccional".

Por otra parte, a las Cortes de Apelaciones se les fijó como territorio no una provincia o agrupación
de provincias, como antes, sino que una Región, o una o más provincias de una determinada
Región.

Mediante esta ley se suprimieron los juzgados de distrito y subdelegación y los respectivos cargos,
derogándose por ello el Título II del C.O.T. que trataba de esos tribunales.

Respecto de las causas que estuvieren sometidas al conocimiento de los jueces de distrito y
subdelegación se establece que ellas deberán radicarse ante el juzgado de letras correspondiente y si
hubiere en el lugar dos jueces competentes, conocerá el de más antigua creación. (art.2º
transitorio).

Debemos recordar que con anterioridad mediante el D.L.2.416 se habían suprimido los jueces de
letras de menor cuantía, pasando su competencia a los Jueces de Letras de Mayor cuantía.

En segundo lugar, se instaló gradualmente un nuevo sistema procesal penal en nuestro país.1

Mediante la Ley 19.665, publicada en el Diario Oficial de 9 de Marzo de 2.000, y la Ley 19.708,
publicada en el Diario Oficial de 5 de enero de 2.001, se reformó el Código de Tribunales para
adecuarlo al nuevo sistema procesal penal, y contempló la creación de nuevos tribunales con una
organización y funcionamiento diverso al que se había contemplado respecto de los tribunales
ordinarios. Además, se contempló el establecimiento de nuestros organismos como el Ministerio
Público y la Defensoría Penal Pública, y la dictación de un nuevo Código, denominado Código
Procesal Penal.

La principal modificación estructural que se introdujo por dichas leyes 19.665 y 19.708 fue la de
crear los juzgados de garantía y los tribunales orales en lo penal, a quienes les corresponderá
ejercer su función jurisdiccional sólo dentro del nuevo sistema procesal penal.-

De acuerdo con ello, se mantienen la existencia y competencia de los jueces de letras para conocer
de los procedimientos penales que deban regirse por el antiguo procedimiento penal, esto es, los
que se refieren a hechos cometidos con anterioridad a la entrada en vigencia del nuevo sistema
procesal penal dentro de la Región respectiva conforme al cronograma contemplado en el artículo
4º transitorio de la ley 19.640 Ley Orgánica Constitucional del Ministerio Público y en el artículo
484 del Código Procesal Penal.

1
Véase Títulos I, II y III del Capítulo II de estos Apuntes.

2
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Conforme con lo anterior, las Leyes 19.665 y 19.708 tienen una vigencia diferida y condicionada a
la entrada en vigencia del nuevo sistema procesal penal en la respectiva Región del país, siendo
aplicable sólo respecto de los delitos que se cometan a partir de esa fecha y no operan con efecto
retroactivo respecto de hechos que se hubieren cometido con anterioridad a la entrada en vigencia
de esas leyes, los que continuaran siendo conocidos por los jueces de letras o el otro tribunal
competente que corresponda conforme a la ley y según el antiguo procedimiento penal
contemplado en el Código de Procedimiento Penal o en leyes especiales.

De allí que se justifica la advertencia legal que se incorpora en la ultima edición del Código
Orgánico de Tribunales, modificado por la Ley 19.665 en el sentido de recordar que conforme al
artículo 7º transitorio de ella, "Las disposiciones de esta ley que incorporan, modifican o suprimen
normas del Código Orgánico de Tribunales relativas a la competencia en materia penal, entrarán
en vigencia en la fecha que señala para la respectiva región el artículo 4º transitorio de la Ley
Orgánica Constitucional del Ministerio Público, Nº 19.640, en relación con los hechos acaecidos
a partir de dicho momento. En consecuencia, las normas del Código Orgánico de Tribunales
relativas a la competencia en materia penal continuarán aplicándose, después de esa fecha,
respecto de las causas cuyo conocimiento corresponda a los juzgados del crimen y los juzgados de
letras con competencia en lo criminal, por referirse a hechos acaecidos con anterioridad. Lo
anterior es sin perjuicio de las reglas sobre nueva competencia territorial de los juzgados del
crimen que se fijen por las Cortes de Apelaciones respectivas en virtud del artículo 5º transitorio."

Debemos hacer presente que por la Ley 19.861, publicada en el Diario Oficial de 31 de enero de
2003, se contempló un establecimiento diferido de los jueces que deben integrar los juzgados
penales de garantía y tribunales de juicio oral en lo penal dependientes de las Cortes de Apelaciones
de Valparaíso, Rancagua, Chillán, Concepción, Valdivia, Puerto Montt, Santiago y San Miguel,
modificándose en ese sentido los artículos 1º y 2º transitorio de la Ley 19.665.

Como consecuencia de todas esas modificaciones legales, hasta antes de la entrada en vigencia
de la reforma procesal penal en la respectiva Región tenemos que la estructura jerárquica
piramidal de los tribunales ordinarios se encuentra conformada por la Corte Suprema en su cúspide,
mas abajo las Cortes de Apelaciones respectivas y en su base se encuentran los Jueces de Letras.

A partir de la entrada en vigencia de la reforma procesal penal en la respectiva Región y


respecto de los delitos que deban ser investigados y juzgados conforme al nuevo sistema
procesal penal, la estructura jerárquica piramidal se encontrará estructurada por la Corte Suprema
en su cúspide, mas abajo las Cortes de Apelaciones respectivas y en su base se encontrarán los
juzgados de garantía y los tribunales de juicio oral en lo penal. Sin perjuicio de ello, la antigua
estructura jerárquica se mantendrá respecto de los delitos cometidos antes de la entrada en vigencia
del nuevo sistema procesal penal, por ser ésta aplicable respecto de dicho tipo de hechos.

En relación a la jurisdicción penal militar, que se ejerce en tiempo de paz en primera instancia por
los Juzgados Institucionales y en segunda instancia por la Corte Marcial respectiva, y en tiempo de
guerra por los Consejos de Guerra, según la regulación que se efectúa de esos tribunales en el
Código de Justicia Militar, ella no experimentó cambio alguno con la entrada en vigencia del nuevo
sistema procesal penal. En efecto, se ha contemplado que el nuevo sistema procesal penal que no
rija respecto de dichas causas penales militares (Art. 83 C.Pol.), sin perjuicio de haber pasado
posteriormente los tribunales especiales denominados tribunales militares en tiempo de guerra a
estar sometidos a la superintendencia directiva, correccional y económica de la Corte Suprema
conforme a la modificaron introducida por la Ley 20.050 al anterior artículo 79, hoy artículo 82, de
la Carta Fundamental.

En tercer lugar, debemos mencionar la especialización en el ejercicio de la función


jurisdiccional.

En esta materia, debemos referirnos brevemente en primer término a los tribunales de familia.

3
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Mediante la Ley 19.968, publicada en el Diario Oficial de 30 de Agosto de 2004, se crearon los
Tribunales de Familia en las principales comunas del país.2

El artículo 4 de la Ley 19.968, titulado “Creación de nuevos juzgados”, contempla la creación de


juzgados de familia, con asiento en las principales comunas del territorio de la República, con el
número de jueces y con la competencia respecto de la comuna o agrupación de comunas que en
cada caso señala.

Dichos tribunales de familia deberán conocer de las materias que antes eran conocidas por los
jueces de menores, quienes dejaron de conocer de nuevos asuntos que eran de su conocimiento a
partir del día 1 de octubre de 2005, fecha de entrada en vigencia de la Ley 19.968, conforme a lo
previsto en su artículo 134.

A partir de esa fecha, se fueron paulatinamente suprimiendo los juzgados de menores a medida que
termine la tramitación de las causas antiguas (Véase arts 129 y 10° transitorio de la Ley 19.968), y
por otra parte, se sustrae el conocimiento de diversos asuntos que eran de conocimiento de los
jueces de letras, poseedores de una competencia común, como acontece a título meramente
ejemplar con materias como los juicios de nulidad de matrimonio, divorcio y separación; alimentos
para mayores de edad, etc; las que fueron entregadas al conocimiento de los tribunales de familia.3

De acuerdo con ello, a partir de la entrada en vigencia de la ley 19.968, todos los nuevos asuntos de
familia contemplados en el artículo 8° de la Ley 19.968 deberán ser conocidos por parte de los
tribunales de familia, dejando de ser competentes para su conocimiento los tribunales ordinarios,
denominados jueces de letras, y los tribunales especiales, denominados jueces de menores.

En segundo lugar, debemos referirnos brevemente a la nueva justicia laboral, la que se encuentra
en proceso de próxima instalación a lo largo de todo el país.

Mediante la Ley N° 20.022, publicada en el Diario Oficial de 30 de Mayo 2005, se crean los
juzgados laborales y juzgados de cobranza laboral y previsional y se suprimirán los actuales
juzgados de trabajo.

Respecto de los Juzgados de Cobranza Laboral y Previsional dispone el Artículo 8º de la Ley


20.022, la creación de un Juzgado de Cobranza Laboral y Previsional, con asiento solo en las
comunas de Valparaíso, Concepción, San Miguel y Santiago, con el número de jueces y con la
competencia respecto de la agrupación de comunas que en cada caso se indica.

El artículo 421 del Código del Trabajo establece que serán de competencia de los Juzgados de
Cobranza Laboral y Previsional los juicios en que se demande el cumplimiento de obligaciones que
emanen de títulos a los cuales las leyes laborales y de previsión o seguridad social otorguen mérito
ejecutivo; y, especialmente, la ejecución de todos los títulos ejecutivos regidos por la ley Nº 17.322,
relativa a la cobranza judicial de imposiciones, aportes y multas en los institutos de previsión.4

Con todo, el conocimiento de las materias señaladas en el inciso anterior, le corresponderá a los

2
Véase el Titulo III del Capitulo III de estos Apuntes.
3
Al efecto, disponen los artículos 1° y 2° transitorio de la Ley 19.968: Artículo primero.- Las causas ya radicadas en los juzgados de letras de
menores, al momento de entrada en vigencia de la presente ley, seguirán siendo conocidas por éstos hasta su sentencia de término.
Para dicho efecto, los procedimientos y demás disposiciones derogadas por la presente ley, así como los tribunales señalados, subsistirán vigentes por
el término necesario para la conclusión de dichos procesos.
Lo anterior, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo décimo transitorio.
Artículo segundo.- Las causas de competencia de los juzgados de familia que, a la fecha de entrada en vigencia de esta ley, se encontraren radicadas
en juzgados con competencia en lo civil, continuarán radicadas en éstos y se sustanciarán conforme a las normas procesales vigentes a la fecha de
inicio de las mismas, hasta la sentencia de término.
4
Debemos hacer presente que la Ley 20.023,publicada en el Diario Oficial de 31 de Mayo de 2005, modificó la Ley 17.322, el Código del Trabajo y
el D.L. 3.500, de 1980

4
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Juzgados de Letras del Trabajo en aquellos territorios jurisdiccionales en que no existan Juzgados
de Cobranza Laboral y Previsional.

Respecto de los nuevos Juzgados de Letras del Trabajo, el Artículo 1º de la Ley 20.022, dispone
que se crea un Juzgado de Letras del Trabajo, con asiento en cada una de las comunas del territorio
de la República que indica, con el número de jueces y con la competencia que en cada caso se
señala.

Los nuevos Juzgados de Letras del Trabajo continuarán conociendo de las materias contempladas
en el artículo 420 del Código del Trabajo.

Respecto de los actuales los juzgados del trabajo se dispone su supresión en el artículo 2° de la Ley.
En cuanto a la forma en que llevará a efecto dicha supresión, ella se regula en el artículo noveno
transitorio. Dispone ese precepto que la supresión de tribunales a que se refiere el artículo 2° de esta
ley, se llevará a cabo seis meses después de la entrada en vigencia de la presente ley. Vencido el
plazo señalado, las causas que se mantuvieren pendientes serán traspasadas a un Juzgado de Letras
del Trabajo o de Cobranza Laboral y Previsional, según correspondiere, debiendo designarse en éste
a un juez que asumirá su tramitación en conformidad al procedimiento vigente al momento de su
iniciación.

No obstante lo señalado en el inciso precedente en relación al traspaso de causas, las que subsistan
del Cuarto Juzgado de Letras de Arica y del Tercer Juzgado de Letras de Curicó, serán distribuidas
por la respectiva Corte de Apelaciones entre los Juzgados de Letras de la misma jurisdicción.
Para todos los efectos constitucionales y legales, se entenderá que los juzgados a los que sean
asignadas las causas de los juzgados suprimidos son los continuadores legales de éstos.
En aquellos casos en que la Corte de Apelaciones respectiva disponga la incorporación a un juzgado
de los creados en esta ley, de los jueces que hubieren sido nombrados en virtud del derecho
establecido en el numeral 1) del artículo segundo transitorio de la presente ley, regirán las reglas
generales de subrogación, sin perjuicio del nombramiento con calidad de interino, cuando resulte
indispensable, del cargo vacante respectivo.

Asimismo, las Cortes de Apelaciones podrán nombrar en calidad de interinos al personal de


empleados, cuando, atendida la carga de trabajo del juzgado suprimido, resulte necesario para su
normal funcionamiento.

La creación de los juzgados de cobranza previsional comenzó a regir nueve meses después de la
publicación de la ley, esto es, a contar del 1° de Marzo de 20065, y la creación de los nuevos
juzgados laborales y las respectivas nuevas disposiciones procedimentales entraron a regir el 31° de
marzo de 2008 en la III y XII Regiones, a partir del 31 de octubre de 2008 en la I, IV, V y XIV
Región, a contar del 30 de abril de 2009 en las II, VI, VII y VIII Región, a contar del 31 de agosto
de 2009 en la Región Metropolitana y a contar del 30 de octubre de 2009 en la IX, X, XI y XV
Región. .(art. 16 Ley 20.022. modificado por la ley 20.252).

En consecuencia, podemos apreciar que claramente la organización de los tribunales tiende cada
vez mayormente hacia la especialización, sea por la creación de tribunales especiales para el
conocimiento de asuntos que fueron de conocimiento de tribunales ordinarios como acontecía con
los asuntos de menores y laborales, o por la especialización de los tribunales ordinarios, como
acontece con la creación de los tribunales ordinarios jueces de garantía y tribunales de juicio oral en
el nuevo sistema procesal penal para el conocimiento exclusivamente de asuntos penales.

Además, la estructura de los nuevos tribunales de primera o única instancia en materia de familia y
laboral tiende a asimilarse a los juzgados de garantía creados por la reforma procesal penal en
5
Con ello se sustrajo a los Juzgados de Letras del Trabajo las competencias de cobranza ejecutiva provisional, que representaban aproximadamente el
82% de los juicios y se entregaron, junto al cumplimiento incidental de los fallos y de los juicios ejecutivos originados en los otros títulos ejecutivos
laborales, a los nuevos Juzgados especiales de Cobranza Laboral y Provisional. La Reforma a la Justicia del Trabajo. Alvaro Flores Monardes. Juez
del 8° Juzgado del Trabajo de Santiago. Revista Centro de Estudios de la Justicia N° 6 Año 2005.. Pág 151.Facultad de Derecho. Universidad de
Chile.

5
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

cuanto a contemplar la existencia de tribunales colegiados en su composición, pero unipersonales en


cuanto a su funcionamiento, separándose claramente las funciones jurisdiccionales, que obviamente
se entregan al conocimiento de los jueces, de las funciones administrativas del tribunal, atribuciones
que se entregan a las Unidades y personal administrativo que se crea en cada tribunal para tal
efecto.

En cuanto a los tribunales ordinarios colegiados, la especialización se aprecia en la creación de


las Salas especializadas en la Corte Suprema, decisión que sin embargo no se ha implementado en
manera alguna respecto de las Salas de las Cortes de Apelaciones.

Otra trascendente muestra de la especialización es la contenida en la reforma constitucional


introducida por la Ley 20.050, publicada en el Diario Oficial de 26 de Agosto de 2005, la que ha
sustraído del conocimiento de la Corte Suprema el llamado recurso de inaplicabilidad por
inconstitucionalidad de la ley, entregándoselo al Tribunal Constitucional, una vez transcurridos seis
meses desde la publicación de ese cuerpo legal. Con ello, se ha concentrado el control preventivo y
represivo de la constitucionalidad de la ley en el Tribunal Constitucional, el que claramente reviste
el carácter de un tribunal especial y no ordinario en nuestro ordenamiento jurídico. 6

Finalmente, mediante la ley N° 20.322, publicada en el Diario Oficial de 27 de enero de 2009, se


crearon los Tribunales Tributarios y Aduaneros. Conforme a lo dispuesto en el artículo 1 transitorio
se contempla su entrada en vigencia gradual a lo largo del país según el cronograma que se indica
dentro de hasta un plazo de 4 años contados desde el 1° del mes siguiente a su publicación en el
Diario Oficial.- Ello significa, que en la Región Metropolitana los nuevos Tribunales Tributarios y
Aduaneros comenzarán a regir el 1 de febrero de 2013.

TITULO II. GENERALIDADES.


1.- ETIMOLOGÍA DE LA VOZ TRIBUNAL.

Del latín tribunal , - is, neutro del adjetivo tribunalis, -e " relativo o perteneciente a los tribunos".
Es un derivado de tribunus, -i "tribuno, magistrado de la tribu", y este de tribus, -us " tribu". El
tribunal era al principio el lugar donde actuaban los tribunos, más tarde los diversos magistrados,
principalmente los jueces. Finalmente se llamó así, por metonimia, al conjunto de jueces
actuantes7

2.- CONCEPTO.

El tribunal es el órgano público establecido en la ley, para los efectos de ejercer la función
jurisdiccional, a través del debido proceso.

Couture define al tribunal como el órgano del Poder Judicial, unipersonal o colegiado, investido
de la función jurisdiccional8

Para los efectos de determinar el carácter de tribunal de un órgano público debe atenderse a la
función que desempeña según las facultades conferidas por la ley, puesto que la función es la que
caracteriza al órgano y no el órgano el que caracteriza a la función.

De acuerdo con ello, es posible que nos encontremos en presencia de un tribunal que forme parte
del Poder Judicial que ejerza funciones de carácter legislativo, como ocurre en los casos en que
dicta auto acordados por mandato de la ley, o funciones de carácter administrativo, como cuando
6
Ver artículo 16ª transitorio de la C. Pol.., cuyo texto actualizado se fijo por Decreto Nª 100, publicado en el Diario Oficial de 22 de Septiembre de
2005.
7
Couture. Vocabulario Jurídico. Pág. 572. Depalma. Buenos Aires. 2ª reimpresión.1983.
8
Couture. Vocabulario Jurídico. Pág. 572. Depalma. Buenos Aires. 2ª reimpresión. 1983.

6
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

dicta auto acordados internos para el mejor desempeño de la función judicial. Por otra parte, es
posible que nos encontremos en presencia de un órgano legislativo que ejerza funciones
jurisdiccionales como ocurre con el Senado cuando conoce del juicio político, o de un órgano
administrativo que ejerza funciones jurisdiccionales, como ocurre cuando el Subcontralor General
de la República conoce en primera instancia del juicio de cuentas.

Los tribunales se encuentran compuestos por uno o más jueces, quienes son los sujetos encargados
de dictar las resoluciones destinadas a dar curso progresivo al proceso y resolver el conflicto
sometido a su decisión, y por funcionarios auxiliares de la administración de justicia, esto es, como
su nombre lo indica las personas que asisten y colaboran con los jueces para el ejercicio de la
función jurisdiccional.

En este sentido, juez sería el sujeto individual o plural, idóneo y eminentemente imparcial que
integra un órgano público, para ejercer la función jurisdiccional a través del debido proceso.

Las cosas que hacen de un hombre un buen juez, todas de carácter no técnico, habían sido así
enumeradas por Hobbes: 1) Un recto entendimiento de esa principal ley de la naturaleza que se
llama equidad, que depende no de la lectura de los escritos de otros hombres, sino de la bondad de
la propia razón natural de un hombre y de su capacidad de reflexión…; 2) un desprecio por riquezas
y honores innecesarios; 3) la capacidad, a la hora de juzgar, de despojarse de todo miedo,
indignación, odio, amor y compasión; 4) paciencia para escuchar; diligente atención a lo que se oye,
y memoria para retener, digerir y aplicar lo que se ha oído.9

3.-CLASIFICACIONES.

Los tribunales han sido objeto de numerosas clasificaciones, siendo las principales las siguientes:

3.1.- En atención a su órbita de competencia.

Los tribunales en atención a la órbita de competencia que se le ha encomendado por la ley se


clasifican en tribunales ordinarios, especiales y arbitrales.

Los tribunales ordinarios son aquellos a quienes les corresponde el conocimiento de la


generalidad de los conflictos que se promuevan en el orden temporal dentro del territorio nacional.
(Art. 5° inc. 1°.C.O.T.)

Revisten el carácter de tribunales ordinarios los jueces de letras, los tribunales unipersonales de
excepción, las Cortes de Apelaciones y la Corte Suprema.

Con motivo de la entrada en vigencia del nuevo sistema procesal penal, se crearon los jueces de
garantía, actuando con este carácter los jueces de letras en las comunas donde no se ha contemplado
su existencia, y los tribunales de juicio oral en lo penal, dependiendo ambos al igual que los jueces
de letras de la Corte de Apelaciones de su territorio jurisdiccional.

Los tribunales especiales son aquellos a quienes les corresponde únicamente el conocimiento de
las materias que el legislador específicamente les ha encomendado en atención a la naturaleza del
conflicto o la calidad de las personas que en él intervienen.

Los tribunales especiales que forman parte del Poder Judicial son los juzgados de familia, los
Juzgados de Letras del Trabajo, los Juzgados de Cobranza Laboral y Previsional y los Tribunales
Militares en tiempo de paz, los cuales se regirán en su organización y atribuciones por las
disposiciones orgánicas constitucionales contenidas en la ley Nº 19.968, en el Código del Trabajo, y
en el Código de Justicia Militar y sus leyes complementarias, respectivamente, rigiendo para ellos

9
Luigi Ferrajoli. Derecho y razón. Teoría del garantismo penal. Págs. 576 y 577. Editorial Trotta. Tercera Edición. 1998. Madrid.

7
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

las disposiciones de este Código sólo cuando los cuerpos legales citados se remitan en forma
expresa a él. ( Art. 5°, inciso 3° COT, modificado por Ley N° 20.086 de 15 de diciembre de 2005)

Además, existen otros tribunales establecidos en leyes especiales que no forman parte del
Poder Judicial, como son los Juzgados de Policía Local, el Director del Servicio de Impuestos
Internos, el Tribunal de la Libre Competencia; etc

Los tribunales arbitrales son aquellos jueces nombrados por las partes o por la autoridad judicial
en subsidio, para la resolución de un asunto litigioso. (art. 222 del C.O.T.).- De acuerdo a la forma
en que resuelven el conflicto y el procedimiento que aplican para la tramitación del asunto se
clasifican en árbitros de derecho, árbitros arbitradores y árbitros mixtos.( Art. 223 del
C.O.T.).-

3.2°.- En atención a su composición.

Los tribunales en atención a su composición se clasifican en tribunales unipersonales y tribunales


colegiados.

Los tribunales unipersonales son aquellos que están constituidos por un solo juez, sea que actúe
cono titular, subrogante, suplente o interino.

Revisten el carácter de tribunales unipersonales en nuestro país la generalidad de los tribunales


ordinarios y especiales que ejercen su competencia en asuntos de única o primera instancia. De
acuerdo con ello, tienen el carácter de tribunales unipersonales los tribunales ordinarios de jueces
de letras, y tribunales unipersonales de excepción; y los tribunales especiales de Tribunales
Militares en tiempo de paz, los Juzgados de Policía Local, etc.

En el nuevo sistema procesal penal, los juzgados de garantía son colegiados en cuanto a su
estructura puesto que están conformados por uno o más jueces (arts.14 y 16 del C.O.T), pero se
trata de tribunales unipersonales en su funcionamiento porque el ejercicio de la jurisdicción por
parte de los jueces que forman parte del juzgado de garantía en caso de estar conformado por varios
jueces, siempre se ejerce por uno sólo de ellos. De allí que en este caso, los juzgados de garantía
son órganos judiciales que administrativamente se conforman en los casos previstos por el
legislador por varios jueces, pero debe ejercerse la función jurisdiccional por uno sólo de ellos. En
otras palabras, los juzgados de garantía son tribunales ordinarios, colegiados generalmente en
cuanto su estructura, pero siempre unipersonales en cuanto a su funcionamiento.

Los juzgados de familia, los nuevos Juzgados de Letras del Trabajo, y los Juzgados de Cobranza
Laboral y Previsional se han creado siguiendo en líneas generales las características de los juzgados
de garantía del nuevo sistema procesal penal. Es por ello, que las leyes orgánicas que regulan dichos
tribunales especiales se remiten para su aplicación supletoria a las normas que regulan a los
juzgados de garantía del nuevo sistema procesal penal contemplado en el Código Orgánico de
Tribunales.10

Los tribunales colegiados son aquellos que se encuentran constituidos por más de un juez y deben
ejercer la función jurisdiccional actuando conjuntamente varios jueces de acuerdo con el quórum de
instalación y decisión previsto por la ley.

10
Al efecto establece el artículo 1º de la Ley 19.968, que se crean los juzgados de familia, encargados de conocer los asuntos de que trata esta ley y
los que les encomienden otras leyes generales y especiales, de juzgarlos y hacer ejecutar lo juzgado. Estos juzgados formarán parte del Poder Judicial
y tendrán la estructura, organización y competencia que la presente ley establece. En lo no previsto en ella se regirán por las disposiciones del Código
Orgánico de Tribunales y las leyes que lo complementan. Por su parte, el artículo 418 del Código del Trabajo contempla que en todo lo referido a las
materias que a continuación se señalan, se entenderán aplicables a los Juzgados de Letras del Trabajo y de Cobranza Laboral y Previsional, en cuanto
resulten compatibles, las normas del Código Orgánico de Tribunales para los juzgados de garantía y tribunales de juicio oral en lo penal: comité de
jueces, juez presidente, administradores de tribunales y organización administrativa de los juzgados. En lo relativo a la subrogación de los jueces, se
aplicarán las normas de los juzgados de garantía. La Corte de Apelaciones de Santiago determinará anualmente las normas que regirán para la
distribución de las causas entre los Juzgados de Letras del Trabajo de su jurisdicción.

8
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Los tribunales colegiados de conformidad a lo previsto en la ley, deben ejercer la función


jurisdiccional para resolver las materias entregadas a su conocimiento en Pleno o en Sala. El
legislador respecto de cada una de dichas formas de actuación establece quórum distintos de
funcionamiento como para la adopción de los acuerdos que dan origen a la resolución que ellos
pronuncian.

Revisten este carácter en nuestro país la generalidad de los tribunales ordinarios y especiales a
quienes se ha entregado el conocimiento de asuntos en segunda instancia y de los recursos de
casación en la forma y en el fondo, como del recurso de nulidad que se contempló en el nuevo
sistema procesal penal. Tienen el carácter de tribunales colegiados los tribunales ordinarios: Cortes
de Apelaciones y Corte Suprema; y los tribunales especiales: Cortes Marciales, que forman parte de
la justicia militar en tiempo de paz, el Tribunal Constitucional, el Tribunal de Libre Competencia,
etc

En el nuevo sistema procesal penal, los tribunales de juicio oral en lo penal siempre están
conformados por varios jueces y deben funcionar en Salas compuestas de tres miembros,
determinándose su integración por un sorteo anual que se efectuará durante el mes de enero de cada
año (arts.17 y 21), por lo que se trata claramente de tribunales colegiados, tanto en su
estructura como funcionamiento. A los tribunales orales en lo penal les corresponde conocer, en
única instancia, del juicio oral en lo penal que se siga respecto de los crímenes o simples delitos
dentro del nuevo sistema procesal penal.

"En favor del juez único se argumenta que la actividad de una sola persona - y de una sola
mentalidad - es mas rápida que la integrada por actividades de varias personas - el caso del juez
colegiado - ; que, al saber el juez único que es el sólo, el que va a instruir el proceso y emitir o
dictar sentencia, ello aguza su sentido de la responsabilidad; el coste del proceso - factor que
precisa también tener en cuenta - será menor, etc.

"En su contra- y en favor del Juez colegiado- se arguye que mejor resolverán el litigio varias
mentalidades que una sola; los jueces colegiados se vigilan entre ellos en cuanto a sus deberes y
responsabilidades; la deliberación del colegio o tribunal, si no excluye errores disminuye su
posibilidad, lo cual no puede suceder cuando es el juez único el que delibera consigo mismo, con
contradicción de otra mentalidad, etc.

"Pero también hay contra-argumentos, en favor del juez unitario frente al colegiado: esa
distribución de la responsabilidad entre los magistrados , puede conducir al exceso ; a que fiando
los unos en los otros, la responsabilidad se diluya ; un tribunal colegiado no puede actuar con la
necesaria rapidez cuando se trate de adoptar medidas procesales que exigen rapidez - sobre todo, en
el proceso penal -, lo cual , si puede hacer un juez unitario.

"Este problema a menudo se ha resuelto legislativamente de manera salomónica: combinando en la


organización judicial a jueces únicos y a jueces colegiales o colegiados. Es el problema de las
instancias." 11

3.3°.- En atención a su preparación técnica.

Los tribunales en atención a su preparación técnica se clasifican en tribunales o jueces legos y


tribunales o jueces letrados.

Los tribunales o jueces legos son aquellos en que la función jurisdiccional es ejercida por jueces
que no requieren poseer el título de abogado.

En la actualidad, no existen jueces legos dentro de los tribunales ordinarios y la mayoría de los
tribunales especiales se encuentran integrados por jueces letrados.

11
Víctor Fairen Guillen. Doctrina General del Derecho Procesal. Pág. 146 Librería Bosch.1990.

9
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Excepcionalmente, nos encontramos ante la existencia de un tribunal en los cuales la función puede
ser ejercida por quien no posee el título de abogado en el caso de los Tribunales militares en tiempo
de paz en la primera instancia, en que el Juez institucional es el Comandante en Jefe de la
respectiva División, pero que es asesorado por un auditor que posee el titulo de abogado; en el
caso de los jueces de Policía Local cuando la función es ejercida por el Alcalde ; en el caso de los
miembros del Tribunal de la Libre Competencia, compuesta de 5 miembros, de los cuales su
Presidente y dos de sus miembros deben ser abogados, siendo los otros dos miembros legos por
mandato legal, etc.12 En el caso de los árbitros, la excepción más clara es la relativa a los árbitros
arbitradores.

En el derecho comparado, la mayor aplicación respecto de la existencia de tribunales legos dicen


relación con los tribunales de jurados y los tribunales de escabinos.

Los tribunales de jurados se integran por un grupo de personas, elegidas entre los ciudadanos,
por lo general legas en derecho, el cual, tras el juicio oral, emite un veredicto, en el que hace
constar los hechos que entiende como probados en dicho juicio. Este veredicto pasa a uno o varios
jueces profesionales, el o los cuales aplican las normas jurídicas al veredicto y extraen las
conclusiones (fallo) que emana de la declaración de hechos probados en que consiste el veredicto.
La totalidad de estas actuaciones se plasma en la sentencia. A este tipo de tribunales se la suele
llamar de jurado puro, y su base, como se ve, se halla en que sean los jueces legos los que
elaboran la parte fáctica de la sentencia por separado de los jueces profesionales (el veredicto y
después son éstos quienes aplican las normas jurídicas a tales hechos probados). 13

Los tribunales de escabinos se caracterizan por la intervención de jueces legos, elegidos por los
ciudadanos (de modo igual al de los jurados propiamente dichos y ahí se halla la mayor dificultad,
posiblemente, de ambas especies; en lograr unas buenas elecciones) que, tras el juicio oral,
participan juntamente con jueces - profesionales en la elaboración directa de la sentencia. Así pues,
no hay una partición de ésta en Hechos -" Veredicto del jurado" - y Derecho - aplicación de las
normas jurídicas al veredicto-. Y ahí se halla una de las razones probablemente más potentes en
favor de la aparición mejor dicho reaparición) de los escabinatos: en la supresión rígida de la
diferencia entre hechos y derecho, diferenciación en muchas ocasiones casi imposible, o imposible
totalmente; diferenciación que obedece a un sistema de cosas menos evolucionado que el que las
necesidades del siglo XX exigen, y de aquí su decadencia y sustitución por el escabinato; si , p. ej.
el jurado puro no puede admitir las máximas de la experiencia como categoría intermedia entre los
hechos y el derecho, para formar una convicción, si puede hacerlo el escabinato; y ahí la
experiencia de los jueces legos será de gran importancia. 14

Los tribunales o jueces letrados o técnicos son aquellos en que la función jurisdiccional es
ejercida por jueces que necesariamente requieren poseer el título de abogado.

La totalidad de los jueces ordinarios que existen en nuestro país revisten el carácter de letrados, así
como los jueces de los tribunales de familia y de los juzgados laborales y juzgados de cobranza
laboral y previsional. Los jueces de Policía Local en que la función no es ejercida por el Alcalde,
sino que por un juez designado para desempeñar el cargo también tienen el carácter de juez letrado.
Los árbitros de derecho tienen el carácter de letrado, por cuanto su nombramiento debe recaer en un
abogado.

12
La Ley 19.911 sustituyo el artículo 8º del D.L. 211, estableciendo que el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia estará integrado por las
personas que se indican a continuación: a) Un abogado, que lo presidirá, designado por el Presidente de la República de una nómina de cinco
postulantes confeccionada por la Corte Suprema mediante concurso público de antecedentes. Sólo podrán participar en el concurso quienes tengan
una destacada actividad profesional o académica especializada en materias de libre competencia o en Derecho Comercial o Económico, y acrediten a
lo menos 10 años de ejercicio profesional. b) Cuatro profesionales universitarios expertos en materias de libre competencia, dos de los cuales deberán
ser abogados y dos licenciados o con post grados en ciencias económicas. Dos integrantes, uno de cada área profesional, serán designados por el
Consejo del Banco Central previo concurso público de antecedentes. Los otros dos integrantes, también uno de cada área profesional, serán
designados por el Presidente de la República, a partir de dos nóminas de tres postulantes, una para cada designación, confeccionadas por el Consejo
del Banco Central, también mediante concurso público de antecedentes. El Tribunal tendrá cuatro suplentes, dos de los cuales deberán ser abogados y
dos licenciados o con post grados en ciencias económicas.
13
Víctor Fairen Guillen. Doctrina General del Derecho Procesal. Pág. 141 Librería Bosch.1990
14
Víctor Fairen Guillen. Doctrina General del Derecho Procesal. Pág. 143 Librería Bosch.1990

10
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

“La alternativa entre jueces- magistrados y jueces-ciudadanos ha sido siempre la opción más
decisiva en materia de ordenamiento jurídico. Más allá de las formas múltiples y variadas de
organización de la justicia, todos los jueces pueden reconducirse a una u otra de estas dos figuras
opuestas: “ personas privilegiadas”, como los llamó Carrara, o “ ciudadanos libres”; “ jueces
legistas” y “ funcionarios” o “ jueces populares”; “ jueces a sueldo”, “ estables”, “ permanentes”,
“togados”, “Técnicos” o “ de profesión” o bien “ jueces temporales” , “ jurados” o “ pares” del
imputado, elegidos por el pueblo y/o entre el pueblo y la expresión directa de todos los asociados.
Se trata de una alternativa clara que recorre y caracteriza a toda la historia del proceso penal y que
es buena medida correlativa a la tradición acusatoria y tradición inquisitiva como se ha examinado
antes. Pues, en efecto, mientras al sistema acusatorio le corresponde un juez espectador dedicado
sobre todo a la objetiva e imparcial valoración de los hechos y, por ello, más sabio que experto, el
rito inquisitivo exige sin embargo un juez actor, representante del interés punitivo y, por ello,
leguleyo, versado en el procedimiento y dotado de capacidad de investigación.

“Así, ha sucedido, en la historia de las instituciones judiciales, que los dos modelos de juez- del
mismo modo, por lo demás, que los dos modelos de acusación, popular y burocracia- se han
reproducido de forma más o menos paralela, según la alternativa entre método acusatorio y método
inquisitivo.”15

3.4°.- En atención al tiempo que los jueces duran en sus funciones.

Los tribunales en atención al tiempo que duran en el cargo los jueces que ejercen sus funciones se
clasifican en tribunales perpetuos y temporales.

Tribunales perpetuos son aquellos en que los jueces son designados para ejercer indefinidamente
el cargo y permanecen en él mientras dure su buen comportamiento y no alcancen la edad de 75
años.

La totalidad de los jueces designados para integrar los tribunales ordinarios y la gran mayoría de los
designados para integrar tribunales especiales revisten éste carácter en nuestro derecho.

Tribunales temporales son aquellos que por disposición de la ley o acuerdo de las partes sólo
pueden ejercer su ministerio por un período de tiempo limitado.

En nuestro país, revisten el carácter de jueces temporales los árbitros.( Art. 235 inc. 3° del C.O.T.),
los miembros del Tribunal Constitucional, quienes duran nueve años en sus cargos, se renuevan por
parcialidades de tres años, son inamovibles, no pueden ser reelegidos, salvo aquel que lo haya sido
como reemplazante y haya ejercido el cargo por un periodo menor a cinco años, y cesan en sus
funciones al cumplir 75 años ( art.92 inc. 2° y 3º de C. Pol..)16 y los miembros del tribunal de la
Libre Competencia que duran seis años en sus cargos, reelegibles, pero debiendo renovarse
parcialmente cada dos años.17

3.5°.- En atención a su nacimiento y duración frente a la comunidad.

Los tribunales en atención su nacimiento y duración frente a la comunidad se clasifican en


tribunales comunes o permanentes y tribunales accidentales o de excepción.

Los tribunales comunes o permanentes son aquellos que se encuentran siempre y continuamente
a disposición de la comunidad, cualquiera sea el asunto sometido a su conocimiento.

15
Luigi Ferrajoli. Derecho y razón. Teoría del garantismo penal. Pág. 576, Editorial Trotta. Tercera Edición. 1998. Madrid.
16
La designación y duración de los primeros miembros del Tribunal Constitucional, luego de la Reforma Constitucional introducida por la Ley
20.050, se rige por lo dispuesto en los artículos transitorios 14 y 16 de la Constitución.
17
Arts 6 y 7 del DFL 1 de Economía, publicado en Diario Oficial de 7 de marzo de 2005, que fija texto refundido, coordinado y sistematizado del
D.L. 211, de 1973.

11
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Los tribunales accidentales o de excepción son aquellos que no se encuentran siempre y


continuamente a disposición de la comunidad, sino que se constituyen para el conocimiento de un
asunto determinado en los casos previstos por la ley.

Revisten el carácter de tribunales accidentales los tribunales unipersonales de excepción y los


jueces árbitros.

Debemos tener presente, que a partir de la dictación de la Ley 19.810, publicada en el Diario Oficial
de 11 de Junio de 2002, que las Cortes de Apelaciones respecto de los jueces que ejercen
jurisdicción en materia penal en su territorio jurisdiccional pueden ordenar que se aboquen
exclusiva y extraordinariamente a la tramitación de causas de su tribunal relativas a la investigación
y juzgamiento de uno o más delitos en los que se encontrare comprometido un interés social
relevante o que produzcan alarma pública, o que el juez titular de un juzgado de letras de
competencia común se aboque exclusivamente al conocimiento de todos los asuntos de naturaleza
criminal que se ventilen en dicho tribunal. La resolución que decreta el funcionamiento
extraordinario señalará la periodicidad con que el juez debe informar de los avances obtenidos en el
curso de los procesos que se trate,. La atribución de decretar el funcionamiento extraordinario o
exclusivo deben ser ejercidas por una Sala de la Corte de Apelaciones integrada por Ministros
titulares, y a partir de ese momento se entiende para todos los efectos legales que el juez falta en su
despacho, asumiendo a partir de ese momento el secretario las demás funciones que le corresponden
al juez titular en carácter de suplente y por el solo ministerio de la ley.( Arts 66 ter, 66 ter A, 66 ter
B, y 66 ter C del Código de Procedimiento Penal).

Estos jueces de dedicación exclusiva o funcionamiento extraordinario se diferencian claramente


de los tribunales unipersonales de excepción18, atendido a que el origen de su funcionamiento
procede de una resolución que debe ser pronunciada por una Sala de la Corte de Apelaciones y
deben conocer sólo de los procesos penales que se contemplen en dicha resolución que se
encuentran siendo conocidos por él, en cambio, los tribunales unipersonales de excepción se
encuentran contemplados en la ley, y deben funcionar sin necesidad de dictación de resolución
alguna, para el conocimiento de asuntos que prevé anticipadamente el legislador y que no se
encuentran ya sometidos a su conocimiento.

Finalmente, debemos hacer presente que los jueces de dedicación exclusiva o funcionamiento
extraordinario se diferencian de los Ministros en visita extraordinaria, dado que en el caso del
Ministro en Visita siempre actúa como tal un Ministro de Corte de Apelaciones o Corte Suprema y
nunca un juez de letras, el que debe ser designado por los tribunales superiores (art. 559 COT),
siendo las causas que justifican su nombramiento las previstas en el artículo 560 del C:O.T. La
designación de Ministro en Visita siempre se efectúa por un tiempo determinado (art. 562 OT),
debiendo el Ministro visitador dar cuenta de su visita cuando lo exija el tribunal y a lo menos
mensualmente ( art. 563 C.O.T.).

En el nuevo sistema procesal penal no se contempla la actuación de jueces de letras de dedicación


exclusiva o funcionamiento extraordinario al encontrarse ellos regulados en el Código de
Procedimiento Penal respecto del antiguo procedimiento penal; y por otra parte, tampoco se
contempla la participación de los tribunales unipersonales de excepción y de los ministros en visita
conforme a la modificación introducida a los artículos 50,51, 52 y 559 del C.O.T. por la Ley
19.665.La única excepción la podríamos encontrar respecto del tribunal unipersonal de excepción
Ministro de la Corte Suprema para conocer de los delitos de jurisdicción de los tribunales chilenos
cuando puedan afectar las relaciones internacionales de la República con otro Estado, al no haberse
eliminado el Nº 2 del art. 52 del C.O.T. por la Ley 19.665, lo que implica una clara omisión al
pugnar ese precepto con los actuales artículos 76 y 83 de la C. Pol. que reserva la dirección de la
investigación de los delitos exclusivamente al Ministerio Público.

18
Véase Título VI de este Capítulo I.

12
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

3.6°.- En atención a la misión que cumplen en la tramitación y fallo.

Los tribunales en atención a la misión que cumplen respecto de la tramitación y fallo se clasifican
en jueces substanciadores, tramitadores o instructores; jueces sentenciadores y jueces
mixtos.

Juez substanciador, tramitador o instructor es aquel que tiene por objeto tramitar el
procedimiento hasta dejarlo en una etapa determinada para que la sentencia sea pronunciada por
otro órgano jurisdiccional.

Juez sentenciador es aquel cuya misión se reduce a pronunciar sentencia en un procedimiento que
ha sido instruido por otro tribunal.

Juez Mixto son aquellos que cumplen la función de tramitar el procedimiento y pronunciar la
sentencia dentro de él.

En nuestro país, en el antiguo procedimiento penal los jueces en primera instancia tienen el carácter
de jueces mixtos, puesto que a ellos les corresponde la instrucción del sumario, acusar y dictar
sentencia dentro del proceso. Esta situación se vió claramente modificada con motivo de la reforma
penal, estableciéndose ya en la Carta Fundamental que creó el Ministerio Público, que
corresponderá a éste dirigir la investigación, bajo el control de un órgano jurisdiccional
denominado juez de garantía.

De acuerdo con ello, en el nuevo procedimiento penal, no existen los jueces instructores o mixtos,
dado que la investigación le corresponde dirigirla exclusivamente al Ministerio Público ( arts. 83
C.Pol. y 3, 77 y 180 NCPP), correspondiéndole al juez de garantía sólo autorizar previamente toda
actuación del procedimiento que privare al imputado o a un tercero del ejercicio de los derechos que
la Constitución asegura, o lo restringiere o perturbare.( art. 9 NCPP).

Los jueces del tribunal oral son básicamente jueces sentenciadores, con la modalidad que ellos no
juzgan con el mérito de antecedentes que se hubieren recopilado con anterioridad, sino que por
regla general, sólo sobre la base de las pruebas que las partes hubieren rendido ante ellos en el
juicio oral.(art. 296 NCPP).

3.7°.- En atención al lugar en que ejerce su función.

Los tribunales en atención al lugar en que ejercen su función se clasifican en tribunales


sedentarios y tribunales ambulantes.

Tribunales sedentarios son aquellos que deben ejercer sus funciones dentro de un determinado
territorio jurisdiccional, teniendo su asiento en un lugar determinado de ella al cual deben acudir
las partes para los efectos de requerirle el ejercicio de su función.

En nuestro país, los tribunales tienen el carácter de sedentarios, puesto que respecto de todos ellos
se establece el territorio dentro del cual ejercerán su competencia y se les establece una sede para el
ejercicio de la función jurisdiccional.

Tribunales ambulantes son aquellos que acuden a administrar justicia en las diversas partes del
territorio que recorre, sin tener una sede fija para tal efecto.

Es el caso de algunos tribunales en Brasil, en el cual se ha dotado a los jueces de aviones o


vehículos terrestres motorizados para recorrer la zona del Amazona con el fin de atender los
conflictos que ciudadanos acuden a poner en su conocimiento.

En el nuevo proceso penal, los tribunales de juicio oral en lo penal pueden excepcionalmente pasar
a tener el carácter de ambulantes respecto de determinados procesos, conforme a lo previsto en el

13
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

artículo 21 A del C.O.T.. Al efecto, dispone ese precepto que "Cuando sea necesario para facilitar
la aplicación oportuna de la justicia penal, de conformidad a criterios de distancia, acceso físico
y dificultades de traslado de quienes intervienen en el proceso, los tribunales orales en lo penal se
constituirán y funcionarán en localidades situadas fuera de su lugar de asiento.

Corresponderá a la respectiva Corte de Apelaciones determinar anualmente la periodicidad y


forma con que los tribunales orales en lo penal darán cumplimiento a lo dispuesto en este artículo.
Sin perjuicio de ello, la Corte podrá disponer en cualquier momento la constitución y
funcionamiento de un tribunal oral en lo penal en una localidad fuera de su asiento, cuando la
mejor atención de uno o más casos así lo aconseje.

La Corte de Apelaciones adoptará esta medida previo informe de la Corporación Administrativa


del Poder Judicial y de los jueces presidentes de los comités de jueces de los tribunales orales en lo
penal correspondientes.”

Debemos tener presente que tenían el carácter de itinerantes en forma permanente la sala de los
tribunales orales en lo penal dependientes de las Cortes de Apelaciones de Valparaíso, Rancagua,
Chillán, Concepción, Valdivia, Puerto Montt, Santiago y San Miguel que debían constituirse antes
de la entrada en vigencia de la reforma procesal penal mientras no se hubieren instalado nuevos
tribunales oral en lo penal en el territorio del juzgado de garantía, debiendo el tribunal de juicio oral
en lo penal funcionar en el juzgado de garantía de la respectiva localidad.( Art. 1º Nº 3 Ley 19.861,
publicada en el Diario Oficial de 31 de enero de 2003.)

3.8°.- En atención a su jerarquía.

De acuerdo a la Constitución Política, los tribunales en atención a su jerarquía se clasifican en


tribunales superiores y tribunales inferiores.

Revisten el carácter de tribunales superiores la Corte Suprema y las Cortes de Apelaciones,


correspondiéndole al Senado resolver las contiendas de competencia que se promuevan entre ellos y
las autoridades políticas o administrativas.( Art. 53 N°3 C.Pol.).

Revisten el carácter de tribunales inferiores los juzgados de garantía, los tribunales de juicio oral en
lo penal, los jueces de letras y los tribunales unipersonales, correspondiéndole al Tribunal
Constitucional resolver las contiendas de competencia que se promuevan entre ellos y las
autoridades políticas o administrativas.( Art. 93 N° 12 y 16° transitorio de la C.Pol.)
Excepcionalmente, el artículo 19 del NCPP contempla que la Corte de Apelaciones puede en
algunos casos resolver los conflictos que se susciten con motivo de la información requerida por el
fiscal o el tribunal de garantía a alguna autoridad si ésta se negare a proporcionarla..

En el Código Orgánico de Tribunales los tribunales superiores eran los jueces de letras, Cortes
de Apelaciones y Corte Suprema, y tenían el carácter de tribunales inferiores los jueces de distrito y
subdelegación, habiendo quedado esta clasificación obsoleta por la eliminación de estos dos
últimos tribunales.

3.9º.-En atención a la extensión de la competencia que poseen.

Los tribunales en atención a la extensión de la competencia que se les entrega por la ley para el
conocimiento de los asuntos se clasifican en tribunales de competencia común y tribunales de
competencia especial.

Los tribunales de competencia común son aquellos tribunales ordinarios que están facultados para
conocer de toda clase de asuntos, cualquiera sea su naturaleza.

Los tribunales de competencia especial son aquellos tribunales ordinarios que están facultados
para conocer sólo de los asuntos determinados que la ley les ha establecido.

14
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

La regla general que rige respecto de los tribunales en nuestro país, es la de competencia común,
sin perjuicio de poder apreciar que claramente la tendencia de estos últimos años es ir hacia la
especialización.

En efecto, antes de la entrada en vigencia del nuevo sistema procesal penal, la regla general era
que los jueces de letras poseían una competencia común, esto es, conocían de las causas civiles y
criminales; y además de las laborales y de menores si no existe dentro de la comuna respectiva un
juzgado del trabajo, de menores o de familia.

Excepcionalmente, en las Comunas de Antofagasta, Mejillones y Sierra Gorda ( art. 29),


Valparaíso, Juan Fernández, y Viña del Mar (Art. 32); Rancagua, Graneros, Mostazal, Codegua,
Machalí, Coltauco, Doñihue, Coinco y Olivar ( art. 33); Chillan, Pinto, Coihueco, chillan viejo,
Concepción, Penco, Hualqui, San Pedro de la Paz, Chiguayante y Talcahuano ( art.35), Temuco,
Vilcún, Melipeuco, Cunco y Freire (art.36) y todas las comunas de la Región metropolitana, con
excepción de las de San Bernardo, Talagante, Peñaflor, Melipilla, Buin y Colina ( art 40 del
C.O.T.) se contemplaba la existencia de juzgados civiles y juzgados del crimen.

Las Cortes de Apelaciones poseen toda competencia común, correspondiéndoles conocer de los
asuntos civiles, penales, laborales, familia, policía local etc., sin que se contemple de manera
alguna cierta especialización para su funcionamiento, ya sea en Salas o en Pleno.

La Corte Suprema posee competencia común correspondiéndole conocer de diversos asuntos


civiles, penales, laborales, menores, familia, policía local etc.. Sin embargo, para su
funcionamiento ordinario o extraordinario en Salas, debe hacerlo a través de Salas especializadas
conforme a lo previsto en los artículos 95 y 99 del C.O.T., distribuyéndose entre ellas los asuntos
por materia o especialidad conforme a lo previsto actualmente en el Auto Acordado de la Excma
Corte Suprema de 31 de marzo de 2006. (Véase en Apéndice COT)

A partir de la entrada en vigencia el nuevo sistema procesal penal, sólo se introdujeron


modificaciones en relación con los tribunales inferiores, manteniéndose el principio de la
competencia común respecto de las Cortes de Apelaciones y la Corte Suprema en la forma antes
indicada.

Los tribunales de juicio oral en lo penal siempre tendrán el carácter de tribunales de competencia
especial, dado que sólo poseen competencia penal o conexa a ella conforme a lo previsto en el
artículo 18 de C.O.T..-

Tratándose de los juzgados de garantía, la regla general será que ellos sean tribunales con
competencia especial en lo penal.( art. 16 del C.O.T).

Sin embargo, y sólo excepcionalmente, en aquellas comunas en las cuales se estimó que la carga
de trabajo no justificaba la creación de un juzgado de garantías, se entregó la competencia de ellos
a tribunales con competencia común como se prevé sólo respecto de ciertas y específicas comunas
pequeñas ubicadas dentro de la Segunda, Quinta, Sexta, Octava, Novena y Región
Metropolitana, las que se indican expresamente en los artículos 29, 32, 33, 35, 36 y 40 del C.O.T.

Con la entrada en vigencia el nuevo sistema procesal penal, no sólo se contempló la creación de los
juzgados de garantía y tribunales orales en lo penal, sino que ello implicó la supresión de varios
juzgados de letras con competencia común o especial conforme a lo previsto en el artículo 10 y 4º
transitorio de la Ley 19.665. Ello significó que las causas que subsistan una vez suprimido el
tribunal, serán distribuidas por la Corte de Apelaciones respectiva entre los juzgados de letras de la
misma jurisdicción, entendiéndose para todos los efectos constitucionales y legales que los juzgados
a los que sean asignadas son los continuadores legales del suprimido.( art. 4º transitorio de la Ley
19.665).

15
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Esta especialización se ha visto profundizada con posterioridad con la creación de los Tribunales de
Familia y los juzgados laborales y juzgados de cobranza laboral y previsional según vimos en el
Capítulo I.

3.10°.- En atención a la instancia en que resuelven el conflicto.

Los tribunales en atención a la instancia en que resuelven el conflicto promovido ante ellos se
clasifican en tribunales de única instancia, tribunales de primera instancia y tribunales de
segunda instancia. El concepto de instancia se encuentra vinculado a la procedencia del recurso de
apelación en contra de la sentencia que se dicte para la resolución del conflicto.

Tribunales de única instancia, son aquellos tribunales que resuelven el conflicto, sin que proceda
el recurso de apelación en contra de la sentencia que pronuncian.

Actualmente, en nuestro país los jueces de letras poseen competencia en única instancia para
resolver las causas civiles y de comercio cuya cuantía no exceda de 10 Unidades Tributarias
Mensuales; las Cortes de Apelaciones conocen en única instancia de los recursos de casación en la
forma en contra de las sentencias de los juzgados de letras de su territorio jurisdiccional o uno de
sus ministros, de los recursos de queja en contra de jueces de letras, jueces de Policía local, jueces
árbitros y órganos que ejerzan jurisdicción dentro de su territorio jurisdiccional; y de las consultas
de las sentencias civiles y criminales dictadas por esos mismos tribunales ( Art. 63 N° 2 C.O.T.). ; y
la Corte Suprema conoce de la mayoría de los asuntos en única instancia, como ocurre con el
recurso de casación en la forma contra sentencias de las Cortes de Apelaciones, recurso de casación
en el fondo ; recursos de queja en contra de tribunales no comprendidos en la letra anterior, etc. La
excepción, es que la Corte Suprema conozca de asuntos en segunda instancia, como ocurre con los
recursos de amparo, protección, y amparo económico.

En el nuevo proceso penal, los tribunales de juicio oral ejercen su competencia en única instancia,
puesto que en contra de sus resoluciones no es procedente el recurso de apelación.(art.364 NCPP).
Igualmente, los juzgados de garantía ejercen competencia por regla general en única instancia,
puesto que sólo procede el recurso de apelación respecto de las resoluciones expresamente previstas
por el legislador ( art 370 NCPP), siendo la resolución más trascendentes respecto de la cual se
contempla el recurso de apelación la sentencia definitiva que se pronuncia por el juez de garantía en
el procedimiento abreviado.(Art. 414NCPP). En contra de la sentencia definitiva que se pronuncia
en el procedimiento simplificado no se contempla la procedencia del recurso de apelación.( art. 399
NCPP).

En consecuencia, en el nuevo procedimiento penal se ha alterado claramente el principio de la


doble instancia que regía en nuestro ordenamiento jurídico, al ser procedente el recurso de
apelación sólo en contra de la sentencia definitiva que dicta el juez de garantía en el procedimiento
abreviado ( art. 414 NCPP) y no ser procedente la doble instancia respecto de la sentencia definitiva
pronunciada en el juicio oral y en el procedimiento simplificado.

Tribunales de primera instancia son aquellos tribunales que resuelven el conflicto, procediendo
el recurso de apelación en contra de la sentencia que pronuncian, para que ella sea revisada por el
tribunal superior jerárquico.

Actualmente, en nuestro país los jueces de letras, sean ordinarios o especiales, son los depositarios
de la casi plenitud de la competencia para conocer de los asuntos en la primera instancia. Las Cortes
de Apelaciones excepcionalmente poseen competencia en primera instancia para conocer de los
Desafueros, recursos de amparo, protección, y amparo económico, procesos de amovilidad contra
jueces de letras y otros asuntos que las leyes le encomienden. Art. 63 N° 3 del C.O.T. La Corte
Suprema no conoce de asuntos en primera instancia, puesto que no existe un tribunal superior
jerárquico que pueda conocer de la apelación.

16
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

En el nuevo procedimiento penal, los juzgados de garantía ejercen competencia en primera


instancia por ser procedente en contra de las resoluciones que pronuncien el recurso de apelación en
los casos previstos en el art. 370 del N.C.P.P. Sin perjuicio de ello, podemos apreciar del examen
de esa norma que el recurso de apelación es concebido claramente como una excepción y no una
regla de carácter general, limitándose incluso éste respecto de importantes resoluciones como son
las que ordenan, mantienen, niegan, o revocan la prisión preventiva la que solo es apelable cuando
se dicta en una audiencia (art.149 NCPP).19

Tribunales de segunda instancia son aquellos tribunales que conocen del recurso de apelación
interpuesto en contra de la sentencia pronunciadas por el tribunal de primera instancia.
Actualmente, en nuestro país las Cortes de Apelaciones, sea respecto de tribunales ordinarios o
especiales, son las depositarias de la casi plenitud de la competencia para conocer de los asuntos en
la segunda instancia. La Corte Suprema conoce de algunos asuntos en segunda instancia, como
ocurre con los recursos de amparo, protección, y amparo económico.

El concepto de la segunda instancia que actualmente predomina en materia civil no es el amplio,


entendido como una posibilidad de reproducción de todo lo tratado en la primera instancia, y aún
de su ampliación mediante la aportación de hechos nuevos, sino que un concepto restringido, en
cuanto a que el tribunal de segunda instancia solo posee una competencia específica para conocer
de las peticiones formuladas por los recurrentes, sin que como regla general se posibilite rendir
nuevas pruebas y agregar hechos nuevos.-

En consecuencia, en el sistema de apelación restringido el tribunal de segunda instancia tiene una


competencia especifica, limitada a lo que los recurrentes le hubieren solicitado a través de las
peticiones concretas, no pudiendo ir más allá sin incurrir en el vicio de ultra petita, que permite
solicitar la anulación del fallo por la vía del recurso de casación en la forma.

3.11°.- En atención a la forma en que resuelven el conflicto.

Los tribunales en atención a la forma en que deben fundamentar sus sentencias para resolver el
conflicto promovido ante ellos se clasifican en tribunales de derecho y tribunales de equidad.

Tribunales de Derecho son aquellos que deben pronunciar su sentencia para resolver el conflicto
con sujeción a lo establecido en la ley.

En nuestro derecho, la regla general es que los tribunales sean de derecho, puesto que sólo en
defecto de la ley se encuentran facultados para resolver el conflicto aplicando los principios de
equidad. (Art. 170 N° 5 del C.P.C.).-

Tribunales de Equidad son aquellos que se encuentran facultados para pronunciar su sentencia
aplicando los principios de equidad.

Uno de los ejemplos más claros de tribunales de equidad en nuestro ordenamiento jurídico son los
árbitros arbitradores, puesto que ellos se encuentran facultados para fallar obedeciendo a lo que su
prudencia y equidad le dictaren.( Art. 233 C.O.T.).

TITULO III. BASES DEL EJERCICIO DE LA JURISDICCIÓN

1.- NOCIONES GENERALES

19
El inc. segundo del art. 144 del NCPP, según el cual era obligatoria para el tribunal de conceder la apelación cuando
hubieren transcurrido dos meses desde el último debate oral en que se hubiere ordenado o mantenido la prisión
preventiva fue sustituido por el art. 2 N° 8 de la Ley 20.253, denominada Agenda Corta.

17
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

El ejercicio de la función jurisdiccional se encuentra entregado a los tribunales establecidos por la


ley, de acuerdo a lo previsto en el artículo 76 de la Constitución Política.

Para el adecuado ejercicio de la función jurisdiccional por parte de los tribunales, se han
establecidos diversos principios fundamentales en la Constitución Política, en el Código Orgánico
de los Tribunales y en otros cuerpos legales.

Estos principios para el ejercicio de la función jurisdiccional son esenciales y han permanecido casi
inalterables durante la historia constitucional.

Varias de las bases que se establecen para el ejercicio de la función jurisdiccional se encuentran
estrechamente vinculadas con los principios formativos del procedimiento.

Ello resulta lógico puesto que los principios en los cuales se sustenta el establecimiento y
funcionamiento de los órganos jurisdiccionales deben necesariamente guardar la correspondiente
armonía con los que regulan el desarrollo de un procedimiento para arribar a la resolución de un
conflicto.

De acuerdo con lo expuesto, las bases para el ejercicio de la jurisdicción son todos aquellos
principios establecidos por la ley para el adecuado y eficiente funcionamiento de los órganos
jurisdiccionales.

2.- ENUMERACIÓN

Las principales bases para el ejercicio de la función jurisdiccional son:

1.- Legalidad
2.- Independencia
3.- Inamovilidad
4.- Responsabilidad
5.- Territorialidad
6.- Jerarquía o grado
7.- Publicidad
8.- Sedentariedad
9.- Pasividad
10.- Competencia común
11.- Inavocabilidad
12.- Inexcusabilidad
13.- Gratuidad
14.- Autogeneración incompleta
15.- Estatuto de los Jueces
16.- Continuatividad

Las bases que por su importancia se encuentran contempladas constitucionalmente son la legalidad,
la independencia, la inamovilidad, la responsabilidad y la jerarquía. Las demás son establecidas
por parte del legislador.

3.- BASE ORGÁNICA DE LA LEGALIDAD


Esta base orgánica se ha denominado también por la doctrina como de la constitucionalidad o
juridicidad.

La legalidad como base para el ejercicio de la función jurisdiccional, que aparece contemplada en
la C.Pol. 1 y el C.O.T.2, puede ser apreciada desde tres puntos de vista:

18
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

A.- LEGALIDAD EN SENTIDO ORGÁNICO

Sólo en virtud de una Ley se pueden crear Tribunales. El art. 76 inciso 1º de la C.Pol. establece que
"la facultad de conocer de las causas civiles y criminales, de resolver y de hacer ejecutar lo
juzgado, pertenece exclusivamente a los tribunales establecidos por la ley".

a) En cuanto al instante en que debe verificarse el establecimiento del tribunal, ello debe acontecer
necesariamente con anterioridad a la iniciación del proceso.

Al efecto, el art.19 Nº3 inc.4º de la C.Pol. establece que "nadie puede ser juzgado por comisiones
especiales, sino por el tribunal que le señale la ley y que se halle establecido con anterioridad por
ésta con anterioridad a la perpetración del hecho".

El alcance de ese precepto aparecía claramente señalado en el acta de la Sesión Nº100 de la


Comisión de Estudios de la Nueva Constitución. 20 y no es otro que "el requisito exige antelación a
la iniciación del proceso y no al hecho sobre que recae el juicio, como ocurre en el principio de la
irretroactividad de la ley penal".21

Sin embargo, con la modificaron introducida por la Ley 20.050 al art.19 Nº3 inc.4º que agregó la
frase “con anterioridad a la perpetración del hecho “, dicho texto constitucional pasó a ser
coincidente con lo establecido en el artículo 2 del NCPP, el cual también contempla que " nadie
puede ser juzgado por comisiones especiales, sino por el tribunal que señalare la ley y que se
hallare establecido por ésta con anterioridad a la perpetración del hecho".

b) Por otra parte, el art.77 de la C.Pol. exige que la organización y atribuciones de los tribunales se
determine a través de la dictación de una LEY ORGÁNICA CONSTITUCIONAL.

De acuerdo a lo previsto en el art.4º transitorio de la C.Pol. mientras no se proceda a la dictación de


esa ley orgánica constitucional, debe entenderse que permanecen plenamente vigentes las leyes que
regulan la organización y atribuciones de los tribunales, materias que en la actualidad se encuentran
mayoritariamente establecidas en el C.O.T.

La aprobación, modificación o derogación de la ley orgánica constitucional relativa a la


organización y atribuciones de los Tribunales requiere su aprobación por las cuatro séptimas partes
de los diputados y senadores en ejercicio Art. 66 inc. 2º C. Pol.), sólo podrá llevarse a cabo,
oyendo previamente a la Corte Suprema al momento de darse cuenta del proyecto o en cualquier
momento antes de su votación en sala, ( Inciso 2º del art.77 de la C. Pol. y art. 16 de la Ley 18.918
Orgánica Constitucional del Congreso Nacional, modificada por la Ley 19.750, publicada en el
diario Oficial de 18.8.2001); requiere el control precio de constitucionalidad del Tribunal
constitucional antes de su promulgación Art. 93 Nº 1 C. Pol.) y no puede delegarse en el ejecutivo
la facultad de regularse mediante D.F.L. ( art. 64 inc. 2º C. Pol.).

B.- LEGALIDAD EN SENTIDO FUNCIONAL

Los Tribunales deben actuar dentro del marco que les fija la ley y deben fallar los conflictos
dándole a ella la correspondiente aplicación.

a) Los arts.6º y 7º de la C.Pol. se encargan de establecer la existencia del Estado de Derecho,


debiendo los tribunales como órganos públicos actuar dentro de la orbita de competencia
prevista por el legislador y conforme al procedimiento previsto en la ley.

20
Enrique Evans de la Cuadra. Los Derechos Constitucionales, Tomo II Página 46, Editorial Jurídica de Chile, 1986
21
Sobre la materia puede consultarse Alejandro Silva Bascuñan. Tratado de derecho Constitucional. Tomo VIII. Poder Judicial. Págs 71 a 73.Editorial
Jurídica de Chile. 2ª Edición. Febrero 2002.Salvador Mohor. De la oportunidad en que debe estar establecido el tribunal , de acuerdo con lo dispuesto
en el art. 19 Nº 3 inc. 4 de la Constitución Política de la República. Revista Derecho Público. U. De Chile. 1995. Nºs 57/58 Págs. 209 a 225.

19
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

De acuerdo con dicha normativa, los poderes del Estado, uno de los cuales es el jurisdiccional,
deben someter su actuación a la constitución y a la ley.

Las actuaciones de los órganos jurisdiccionales que se verifiquen fuera del marco de la ley, generan
su nulidad y la consiguiente responsabilidad para los infractores.

El marco dentro del cual pueden actuar los tribunales se encuentra establecido por la ley, al tratar
de la competencia en los arts.108 y siguientes del C.O.T.

Los actos que los Tribunales efectúen apartándose de la órbita de atribuciones que les confiere la
ley adolecen de nulidad.

Las vías a través de las cuales se puede alegar la nulidad de las actuaciones, realizadas por los
tribunales apartándose de las atribuciones conferidas, son fundamentalmente la oposición de
excepciones (art. 303 Nº1 y 464. Nº1 del C.P.C.)3, la promoción de incidentes de nulidad (art.84
del C.P.C.) y la interposición del recurso de casación en la forma (art.768 Nº1 y 4 del C.P.C.).En el
nuevo proceso penal, en lugar del recurso de casación en la forma se contempla el recurso de
nulidad( art. 374 letra a) NCPP)

b) Por otra parte, los asuntos que se encuentran sometidos a su decisión deben ser fallados por
los Tribunales aplicando la ley que se encuentra vigente.

Es así, como los arts.170 Nº5 del C.P.C., 500 Nº6 del C.P.P. y 342 letra d) del NCPP, establecen
que el tribunal debe, al dictar la sentencia definitiva que resolverá el conflicto, contemplar en
aquella las consideraciones de derecho que fundamentan su decisión.

Si el tribunal resuelve el asunto apartándose de la ley, el fallo adolecerá de nulidad y podrá ser
impugnado a través de la interposición del recurso de casación en el fondo. (art.767 del C.P.C. y
546 del C.P.P.) . Este recurso sólo procede respecto de sentencia definitivas o de sentencias
interlocutorias que pongan término al juicio hagan imposible su continuación, inapelables, y
dictadas por la Corte de Apelaciones o por tribunales arbitrales de derecho de segunda instancia en
negocios de competencia de dichas Cortes. En el nuevo proceso penal, la vía para impugnar la
sentencia definitiva que se dicta con infracción de ley es el recurso de nulidad. ( art. 373 letra b)
NCPP).

Excepcionalmente, los árbitros arbitradores no fallan el conflicto conforme a la ley, sino que según
lo que su prudencia y equidad le dicteNºart.233 inc. del C.O.T).

Además, el art.170 Nº5 del C.P.C. faculta, sólo en materia civil, a los jueces para que a falta de
ley, fallen el conflicto con arreglo a los principios de equidad.

Estos dos casos sólo configuran una excepción aparente al principio de la legalidad, puesto que en
definitiva la fuente para obrar de tal manera se encuentra establecida en la ley.

C.- LEGALIDAD EN EL SENTIDO DE GARANTÍA CONSTITUCIONAL

En este sentido, el principio de la legalidad importa la igualdad en la protección de los derechos de


las personas dentro de la actividad jurisdiccional.

El art.19 Nº3 de la C.Pol. establece este aspecto de la base y garantía de la legalidad, velando
porque todas las personas tengan acceso a proteger sus derechos a través del ejercicio de la función
jurisdiccional en un debido proceso y con la asistencia jurídica necesaria para ello.

Para la existencia de esta igualdad en el ejercicio de los derechos dentro de la actividad


jurisdiccional, se contempla en ese precepto constitucional los siguientes aspectos:

20
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

a) Derecho a la defensa jurídica (art.19 Nº3 inc.2º y 3º del C.Pol.).

b) Prohibición de juzgamiento por comisiones especiales (art.19 Nº3 inc. 4º del C.Pol.).

c) La existencia previa de un debido proceso, para que como culminación de él se dicte el fallo que
resuelva un conflicto (art. 19 Nº3 inc. 5º del C.Pol.).

d) Prohibición de presumir de derecho la responsabilidad penal (art. 19 Nº3 inc. 6º del C.Pol.).

e) Irretroactividad de la ley penal sancionatoria (art.19 Nº3 inc. 7º del C.Pol) y

f) Prohibición de establecer leyes penales en blanco (art. 19 Nº3 inciso final del C.Pol).

4.- BASE DE LA INDEPENDENCIA


La razón de la independencia judicial no necesita explicación: si el juez no está libre de cualquier
interferencia o presión exterior, no podrá administrar justicia imparcialmente según la Ley.

La independencia de los jueces en el ejercicio de las funciones que les han sido asignadas y su
libertad frente a todo tipo de interferencia de cualquier otro detentador constituye la piedra final en
el Edificio del Estado democrático constitucional de Derecho.22

El moderno Estado de derecho sólo puede estar sostenido por un poder judicial independiente,
convenientemente instrumentalizado y asistido por medios que le permitan enfrentarse, con calidad
y eficacia, a las situaciones de conflictos surgidos entre los propios ciudadanos, o entre ellos
mismos y la administración.23

El juez es jurídicamente independiente porque se le quiere hacer totalmente dependiente de la ley o,


más bien, del ordenamiento jurídico en su totalidad. La independencia como categoría instrumental
es una institución funcionalmente dirigida a asegurar la efectiva realización de un principio que la
trasciende: el de legalidad.24

La independencia de los tribunales la podemos apreciar desde tres puntos de vista: Orgánico o
Político; Funcional y Personal.

Respecto de estas tres formas o aspectos para apreciar la independencia judicial se ha señalado que
“aunque cada una de estas formas es esencial para el adecuado ejercicio de la función de los jueces,
ninguna es absoluta.”25

A.- INDEPENDENCIA ORGANICA O POLITICA

La independencia del Poder Judicial desde el punto de vista orgánico o Político, consiste en que el
Poder Judicial goza de autonomía frente a los demás Poderes del Estado, sin que exista una
dependencia jerárquica de éste respecto del Poder Legislativo o Ejecutivo.

Sobre el particular, nos señala Owen Fiss que esta forma de independencia “conocida como
aislamiento político, es particularmente compleja. En efecto, exige que la judicatura sea
independiente frente a los órganos estatales de elección popular, y, particularmente frente al
ejecutivo y al legislativo. Aunque esta modalidad de la independencia judicial se confunde con el
22
Karl Loewenstein Teoría de la Constitución.Pág.294.Editorial Ariel.2ª edición.1976. Barcelona. España.
23
Joaquín Ruiz Pérez. Juez y Sociedad. Pág.19.Editorial Temis. 1987 .Bogotá. Colombia.
24
Luis Esteban Delgado Del Rincón. Constitución, Poder Judicial y responsabilidad.. Pág. 68.Centro de Estudios Políticos y Constitucionales.
Madrid. 2002.
Alfonso Fernández Miranda y Campoamor. Prólogo Constitución, Poder Judicial y responsabilidad. Luis Esteban Delgado Del Rincón. Págs 8 y
9.Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. Madrid. 2002.
25
Owen Fiss. El derecho como razón pública. El grado correcto de independencia. Pág 90.Marcial Pons. Madrid.
España. 2007.

21
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

desprendimiento de las partes en los casos en que alguna de las ramas políticas sea parte en un
proceso judicial, constituye una exigencia característica que abarca a una amplia gama de
circunstancias. Incluso cuando los litigantes son personas puramente privadas, se espera que el juez
no esté sometido a las influencias o al control de las ramas políticas del Estado.

“El aislamiento político es esencial para alcanzar la justicia, la cual, a mi juicio, es un ideal objetivo
que se diferencia del sentimiento popular. Los tribunales deben decidir lo que es correcto y no lo
que es popular. Una definición de objetivos de esta clase origina la doctrina de la separación de los
poderes y permite que la judicatura actúe como contrapeso en el sistema político y controle los
abusos de poder en que incurran el poder legislativo y el ejecutivo. Con este propósito en mente, la
Constitución garantiza a los jueces federales el ejercicio vitalicio de sus cargos y los protege contra
las reducciones de sus salarios”.

“Pese a su importancia, el aislamiento político implica un cierto dilema para la teoría democrática:
cuanto más aislada esté la judicatura de las ramas políticas del Estado, más capacidad tendrá para
interferir con las políticas de éstas, y, por tanto, para frustrar la voluntad popular. De este modo, el
aislamiento político, incluso más que el desprendimiento de las partes o la autonomía individual, es
una exigencia limitada. Por este motivo, algunos jueces estatales son elegidos. Incluso la judicatura
federal, considerada por largo tiempo como uno de los sistemas judiciales más independientes del
mundo, no es una rama del Estado completamente aislada sino un elemento dentro de un sistema
político interdependiente”.26

En nuestro país, el art. 76 de la C.Pol. contempla expresamente esta estructura del Poder Judicial no
subordinada jerárquicamente a los otros Poderes del Estado al prescribir que "La facultad de
conocer las causas civiles y criminales, de resolverlas y de hacer ejecutar lo juzgado, pertenece
exclusivamente a los tribunales establecidos por la ley".

Dado que el Poder Judicial es independiente de los otros Poderes del Estado, el inciso segundo del
art.77 de la C.Pol. establece perentoriamente la necesidad que se dicte una ley orgánica
constitucional relativa a la organización y atribuciones de los tribunales, la que sólo podrá ser
modificada oyendo previamente a la Corte Suprema.

De acuerdo a lo previsto en el art.4º transitorio de la C.Pol, debemos entender que permanecen


vigentes las leyes que regulan la organización y atribuciones de los tribunales, especialmente el
Código Orgánico de Tribunales, en tanto no se dicte la Ley Orgánica de Tribunales respecto de esa
materia.

Ninguna actuación podría ejercerse por parte del Poder Legislativo o Ejecutivo que tengan por
objeto atentar en contra de la estructura independiente del Poder Judicial que contempla la
constitución.

Al efecto, debe tenerse presente que el art.7º de la C.Pol. establece que "Ninguna magistratura,
ninguna persona ni grupo de personas pueden atribuirse, ni aun a pretexto de circunstancias
extraordinarias, otra autoridad o derechos que los expresamente se les hayan conferido en virtud de
la constitución o las leyes".

“Todo acto en contravención a este artículo es nulo y origina las responsabilidades y sanciones que
la ley señale”.

El art.12 del C.O.T. ratifica lo establecido en la C.Pol., al establecer que "el Poder Judicial es
independiente de toda otra autoridad en el ejercicio de sus funciones."

26
Owen Fiss. El derecho como razón pública. El grado correcto de independencia. Págs 91 y 92.Marcial Pons. Madrid.
España. 2007.

22
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Pero esta independencia del Poder Judicial no se contempla sólo en un sentido positivo, sino que
también en el negativo, esto es, en la prohibición del Poder Judicial de inmiscuirse en la
independencia de los otros Poderes del Estado en su actuar. Al efecto, el art.4º del C.O.T. establece
que "Es prohibido al Poder Judicial mezclarse en las atribuciones de otros poderes públicos y en
general ejercer otras funciones que las determinadas en los artículos precedentes".

Finalmente, el art.222 del C.Penal resguarda el principio de la independencia al señalar que "El
empleado del orden judicial que se arrogare atribuciones propias de las autoridades
administrativas o impidiere a éstas el ejercicio legítimo de las suyas, sufrirá la pena de suspensión
del empleo en su grado medio.

En la misma pena incurrirá todo empleado del orden administrativo que se arrogare atribuciones
judiciales o impidiere la ejecución de una providencia dictada por tribunal competente.

Las disposiciones de este artículo sólo se harán efectivas cuando entablada la contienda de
competencia y resuelta por la autoridad correspondiente, los empleados administrativos o
judiciales continuaren procediendo indebidamente".

Respecto de la independencia orgánica debemos tener presente que se ha señalado que "la
independencia del Poder Judicial no ha existido nunca, completa, integral, fundamentalmente
debido a la carencia de una independencia económica que es uno de los pilares en que hubiere de
sustentarse un Poder Judicial verdaderamente autónomo. Siempre el Poder Judicial ha estado sujeto
a lo que digan los otros dos Poderes del Estado: el Legislativo y el Ejecutivo, en orden a cuanto le
fijan como presupuesto para sus necesidades. Desde hace muchos años Presidentes de la Corte
Suprema, Ministros de ellas y personas de fuera del Poder han abogado porque se nos dé un trato
diferente".27

Sin ir más lejos, es menester tener presente que el Sr. Presidente de la Excma. Corte Suprema en su
discurso de inauguración del año judicial de 1989 señaló al respecto que "frente a la organización
del estado que se separa tripartitamente en el manejo del poder es posible concebir la necesidad de
la heterotutela. Cada uno de los poderes vela para que el otro no utilice mal el que le corresponde.
Pero, primordialmente, no es posible hablar de poder independiente si, a mas de la heterotutela, uno
de ellos se ve disminuido frente a los otros, teniendo que aceptar una pequeña cantidad de dinero
conforme su presupuesto de cada año. La autonomía económica se ha dicho por muchos de mis
antecesores es uno de los fundamentos mas vitales de la independencia de la magistratura".

Al respecto, se señaló por el ex Decano de nuestra Facultad y Profesor de Derecho Procesal, don
Mario Mosquera Ruiz, en su charla "una perspectiva profesional" efectuada en el Seminario
Internacional sobre Formación y perfeccionamiento de los Jueces organizado por el Instituto de
Estudios Judiciales de la Asociación Nacional de Magistrados de Chile y la Facultad de Ciencias
Jurídicas de la Universidad de Diego Portales en la ciudad de Santiago dentro del mes de Agosto de
1988, lo siguiente:

"El juez -dice Couture- es una partícula de sustancia humana que vive y se mueve dentro del
derecho y si esta partícula de sustancia humana tiene dignidad, el derecho tendrá dignidad y
jerarquía espiritual. Pero si el Juez como hombre (ser humano) cede ante sus debilidades, el derecho
se verá en su última y definitiva revelación".

"Reconozcamos que es fácil hablar de dignidad, pero es muy difícil la concreción práctica del
concepto. El Juez debe tener la posibilidad de ser digno frente al mundo, frente a quienes lo idean,
frente a los abogados que ejercemos presiones, frente a todo tipo de presiones, frente a la amistad
lícita, porque es un hombre que se mueve en sociedad.

27
Germán Hermosilla A. Presidente Asociación Nacional de Magistrados. Entrevista. Diario La Epoca, 2 Mayo 1989.

23
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

"Desde el punto de vista teórico, yo lo veo a través de dos ideas muy claras y simples: a través de
una autonomía económica del Poder Judicial y, en segundo lugar, a través del establecimiento de
una carrera judicial.

"En relación con la autonomía económica del Poder Judicial, creo básico que éste cuente con un
porcentaje del presupuesto nacional, con el objeto que no tengan que estar sus mas altas autoridades
de año en año pidiendo aumento de remuneraciones, aumento de dotaciones, aumento de casas para
jueces.

"Lo anterior lo considero decisivo: la verdadera independencia en el mundo actual y, especialmente


en nuestro país ahora, sólo se adquiere a través de una independencia económica".

En consecuencia, la independencia del Poder Judicial en su sentido orgánico o político se logrará en


mayor medida sólo cuando se estructure éste de tal manera que no dependa de los otros Poderes del
Estado para proveerse de los recursos que le son indispensables para desarrollar la función pública
jurisdiccional que la Constitución les ha confiado.

Finalmente, como señala Owen Fiss no nos debemos olvidar que “los jueces no son completamente
independientes frente a las ramas políticas. En tanto la Constitución confiere al ejecutivo y al
legislativo el poder de nombrar a los jueces, de decidir si sus salarios deben ser ajustados conforme
a la inflación, de definir la estructura y función de la jurisdicción de los tribunales y colaborar en la
implementación de sus decisiones, estas ramas del Estado pueden ejercer sobre los tribunales una
influencia significativa. Los jueces son independientes, pero no demasiado, como apropiadamente
lo exige una democracia.28

En nuestro derecho veremos mas adelante como la independencia plena no puede ser alcanzada
entre los diversos poderes conforme a la teoría de la división de los poderes atendida la necesaria
relación que debe existir entre los diversos Poderes del Estado.

B.- LA INDEPENDENCIA FUNCIONAL

La independencia funcional consiste en que no sólo existe un Poder estructurado independiente a


los otros con una autonomía propia, sino que además la función jurisdiccional que se les ha
encomendado se ejerce sin que los otros Poderes del Estado se inmiscuyan en cualquier forma en el
desempeño del cometido que se les ha confiado.

Esta independencia funcional se encuentra expresamente contemplada en la C.Pol., quien se


encargó de establecer la exclusividad del desarrollo de la función jurisdiccional por los tribunales
establecidos por la ley y excluye de ella toda intervención por parte de los otros Poderes del Estado.

Al respecto, prescribe el inciso primero del art. 76 de la C.Pol, que "La facultad de conocer las
causas civiles y criminales, de resolverlas y de hacer ejecutar lo juzgado, pertenece exclusivamente
a los tribunales establecidos por la ley. Ni el Presidente de la República ni el Congreso pueden, en
caso alguno, ejercer funciones judiciales, avocarse causas pendientes, revisar los fundamentos o
contenido de sus resoluciones o hacer revivir procesos fenecidos".

Con el fin de mantener esa independencia funcional de los otros Poderes del Estado, el
constituyente le reconoce expresamente al Poder Judicial su carácter de tal, dotándole de la facultad
de requerir directamente la fuerza pública para hacer cumplir sus resoluciones e impidiendo a la
autoridad pública ejercer funciones contraloras para los efectos de ponerse en actividad para que ese
cumplimiento se materialice.

28
Owen Fiss. El derecho como razón pública. El grado correcto de independencia. Pág 96.Marcial Pons. Madrid. España. 2007.

24
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Sobre esta materia, establecen los incisos 3º y 4º del art.76 de la C.Pol, que: "Para hacer ejecutar
sus resoluciones y practicar o hacer practicar los actos de instrucción que determine la ley, los
tribunales ordinarios de justicia y los especiales que integran el Poder Judicial, podrán impartir
órdenes directas a la fuerza pública o ejercer los medios de acción conducentes de que dispusieren.
Los demás tribunales lo harán en la forma que la ley determine. La autoridad referida deberá
cumplir sin más trámites el mandato judicial y no podrá calificar su fundamento u oportunidad ni la
justicia o legalidad de la resolución que se trata de ejecutar".

Esta independencia funcional se encuentra expresamente reconocida también por el legislador en el


art.11 del C.O.T., el cual prevé al efecto: "Para hacer ejecutar sus sentencias y practicar o hacer
practicar las actuaciones que decreten, podrán los tribunales requerir de las demás autoridades el
auxilio de la fuerza pública que de ellas dependiere, o los otros medios de acción conducentes de
que dispusieren.

La autoridad legalmente requerida debe prestar el auxilio, sin que le corresponda calificar el
fundamento con que se le pide ni la justicia o legalidad de la sentencia o decreto que se trate de
ejecutar".

Sin embargo, y dado que se prohíbe a los otros órganos del Estado inmiscuirse en el ejercicio de la
función jurisdiccional, sancionando con la nulidad de los actos que en tal sentido realicen, sin
perjuicio de las responsabilidades y sanciones que la ley señale y que ya citamos en el párrafo
anterior, el constituyente estableció respecto del Poder Judicial la obligatoriedad del ejercicio de la
función a través del establecimiento de la base orgánica de la Inexcusabilidad.

Al respecto, establece el inciso segundo del art.76 de la C.Pol., que "Reclamada su intervención en
forma legal y en negocios de su competencia, no podrán excusarse de ejercer su autoridad, ni aún
por falta de ley que resuelva la contienda o asunto sometidos a su decisión".

A esta base orgánica de la inexcusabilidad, necesario complemento de la independencia funcional,


nos referiremos mas adelante.

C.- INDEPENDENCIA PERSONAL

La independencia del Poder Judicial desde el punto personal, importa que las personas que
desempeñen la función jurisdiccional son enteramente autónomas del resto de los Poderes del
Estado e incluso dentro del Poder Judicial para los efectos de construir el juicio lógico de la
sentencia que ha de resolver el conflicto sometido a su decisión.

Esta forma de independencia, denominada también autonomía individual por Owen Fiss, se refiere
“a la relación entre jueces individuales y otros miembros de la judicatura y exige que el juez, al
decidir cuestiones de hecho y de derecho, no esté sometido a presiones de naturaleza profesional o
institucional. De conformidad con esta regla, las decisiones judiciales son asuntos de conciencia por
los que asume una responsabilidad personal.

La obligación que se impone a los jueces de fundamentar y firmar sus resoluciones refleja y
fortalece esta segunda forma de independencia. La exigencia de que los jueces respondan
personalmente por sus decisiones fomenta la responsabilidad judicial.29

El constituyente para proteger la actuación independiente de las personas que ejercen la función
jurisdiccional ha establecido un cierto privilegio o beneficio de inviolabilidad. Al efecto, el art. 81
de la C.Pol. establece que "Los magistrados de los tribunales superiores de justicia, los fiscales
judiciales y los jueces letrados que integran el Poder Judicial, no podrán ser aprehendidos sin orden
del tribunal competente, salvo el caso de crimen o simple delito flagrante y sólo para ponerlos
inmediatamente a disposición del tribunal que debe de conocer del asunto en conformidad a la ley".

29
Owen Fiss. El derecho como razón pública. El grado correcto de independencia. Pág 91.Marcial Pons. Madrid. España. 2007.

25
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Además, se establece para cautelar esta independencia personal en el ejercicio de sus funciones,
que “Los jueces permanecerán en sus cargos durante su buen comportamiento; pero los inferiores
desempeñaran su respectiva judicatura por el tiempo que determinen las leyes". (art.80 inc.1º de la
C.Pol.).

Esta base de la inamovilidad representa también un necesario complemento de la independencia


personal, puesto que con ello se asegura a los que desempeñan la función jurisdiccional su
permanencia en el cargo para evitar que se puedan ejercer presiones sobre él para conducirlo hacia
un camino distinto a aquel que le conduce su soberano razonamiento.

En la actualidad, no existen jueces inferiores ordinarios que desempeñen su judicatura por tiempo
que determinen las leyes, puesto que los jueces temporales de distrito y subdelegación fueron
suprimidos por la Ley 18.776, publicada en el Diario oficial de 18 de Enero de 1989.

Por otra parte, el inciso segundo del referido art. 80 de la C.Pol., establece que no obstante lo
anterior (inamovilidad), los jueces cesarán en sus funciones al cumplir 75 años de edad; o por
renuncia o incapacidad legal sobreviniente o en caso de ser depuestos de sus destinos, por causa
legalmente sentenciada. La norma relativa a la edad no regirá respecto del Presidente de la Corte
Suprema, quien continuará en su cargo hasta el término de su período.

Sobre el particular, el artículo octavo transitorio establecía que "las normas relativas a la edad
establecidas en el inciso segundo del actual art. 80 regirán a contar del 1° de enero de 1998,
respecto de los magistrados de los tribunales superiores de justicia que se hallaban en servicio al 11
de marzo de 1981".

Al respecto, se ha señalado que "no está en contradicción con el principio de la inamovilidad, la


disposición de retiro obligatorio por haber alcanzado una edad determinada".30

Las otras causales de cesación en el cargo no son mas que una consecuencia de la base orgánica de
la responsabilidad, que es el contrapeso que se contempla respecto de la independencia e
inamovilidad de los jueces.

La independencia personal nos conduce a señalar que "el juez está sometido a la ley, tal como le ha
sido dictada por el legislador designado constitucionalmente o tal como él la encuentre en la
conciencia común de la comunidad. La ley, y solo la ley, es su dueño".31

Este principio de la independencia personal de los jueces reconoce en consecuencia una limitación
en la ley en el actuar de los órganos jurisdiccionales, lo que se refleja en el principio de la legalidad
al cual nos refiriéramos anteriormente.

En consecuencia, la independencia (personal) de la función judicial significa que el juez en el


cumplimiento de su tarea, tiene que estar libre de influencias e intervenciones extrañas, tanto si
provienen del gobierno, del parlamento, del electorado o de la opinión pública. En la sentencia de
un caso que le haya sido presentado, no tendrá que estar sujeto a órdenes del gobierno o en especial
del Ministro de Justicia, si es que éstos deben de existir, tal como ocurrió en el abuso de las
instrucciones a los jueces (Richterenveisungen) durante el régimen nacionalsocialista en la última
guerra. El juez no deberá estar sometido ni a las instrucciones del parlamento ni a los de un tribunal
jerárquicamente superior". 32

La independencia orgánica o política y funcional ya analizadas garantizarían que no se ejerciera esta


inferencia por el Ejecutivo o Legislativo en nuestro país.

30
Karl Loewenstein. Teoría de la Constitución. Pág.295.Editorial Ariel.2ª edición.1976. Barcelona. España.
31
Karl Loewenstein. Teoría de la Constitución. Pág.294.Editorial Ariel.2ª edición.1976. Barcelona. España.
32
Karl Loewenstein. Teoría de la Constitución. Pág.295.Editorial Ariel.2ª edición.1976. Barcelona. España.

26
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Por otra parte, en cuanto a la independencia personal del juez dentro del Poder Judicial respecto de
los otros tribunales se encuentra garantizada por la base orgánica de la inavocabilidad de cuyo
estudio nos preocuparemos más adelante y que se consagra en el art. 8º del C.O.T. al establecer que
“Ningún tribunal puede avocarse el conocimiento de causas o negocios pendientes ante otro
tribunal, a menos que la ley le confiera expresamente esta facultad".

Es por ello que en el conocimiento de un asunto por un tribunal superior a través de los recursos
jurisdiccionales no existe un atentado en contra de la independencia personal. Ello no es más que la
consecuencia de la conformación jurídica del proceso judicial y no influencias extrañas o ilícitas en
la independencia judicial.

A pesar de todo lo expuesto, creemos necesario para la consagración plena de la independencia


judicial en nuestro país, la implementación de una carrera judicial y la regulación del recurso de
queja en términos de acotarlo al ejercicio de facultades disciplinarias en caso de flagrante falta o
abuso, sin que pueda conducir a la modificación de resoluciones judiciales, situaciones que se han
logrado en gran medida, pero no plenamente, con las modificaciones legales dictadas en el último
tiempo.

La implementación de la carrera judicial es necesaria no sólo es para mejorar la preparación del


personal que desempeña la función jurisdiccional, sino que también para neutralizar toda inferencia
política que pudiere existir en el ingreso o ascenso dentro del Poder Judicial.

En opinión de Mario Mosquera Ruiz, expresada en su charla efectuada en el mencionado Seminario


Internacional sobre Formación y Perfeccionamiento de los Jueces se señaló "creo que hay que
enfrentar la situación en términos tales que la carrera judicial sea una carrera que no se desenvuelva
mayoritariamente en antesalas. Sabido es por todos que para llegar a la Excma. Corte Suprema es
necesario, desde el comienzo de la carrera, pensar en el ascenso, en el mayor grado y llevarse la
mayor parte del tiempo buscando apoyo, apoyo que creo lícito como también la gestión de los
jueces en tal sentido. No se me mal entienda: la idea que estoy proponiendo es un sistema
alternativo para que los ascensos se produzcan a través de requisitos objetivos, y desde luego,
deben suprimirse las preferencias por antigüedad. Pienso que la preferencia por la antigüedad es un
lastre del sistema chileno, pues toda posibilidad futura en la carrera judicial debiera estar basada en
los méritos”.

"¿Qué medios debe contemplar este sistema alternativo?. Múltiples. Oposiciones, cursos de
especialización, seminarios, talleres judiciales, Etc”.

"Finalmente, quiero llamar la atención acerca de la necesidad de enfocar el problema desde un


punto de vista ético profesional, básicamente de aquello que he denominado en otras oportunidades
"la ética consigo mismo". Pienso que en algo tan fundamental, como es el ejercicio de la
jurisdicción, el Juez tiene una obligación que pesa sobre todos los seres humanos, pero que
especialmente es importante su cumplimiento respecto de él: hacer un examen práctico diario
acerca de como está con su conciencia, de cómo ha actuado éticamente. La actuación del Juez no
debe estar influida por nada más que aquello que su profesión le exige analizando su conducta y, en
esta materia, nos parece que debe tomar en consideración lo que Theodore Stenberg señala en su
Introducción a la Ciencia del Derecho: "La profesión de Juez no solo requiere grandes capacidades,
exige también una gran resignación. Debe mantenerse alejado de las luchas y penalidades de la vida
no puede conquistar nada ni luchar por nada más que por su caudal espiritual, por la constante
purificación y perfeccionamiento de su conciencia, de su talento. No tiene en las manos ningún
objeto durable cuya prosperidad pueda depararle alegrías, cuyo progreso pueda alentarle, alegrarle;
además, no puede hacer fortuna ni alcanzar honores. Debe resistir la desaprobación de las gentes y
desinteresarse de su aprobación. El "Juez no debe ser popular".

"Por otra parte, es indudable que la inspección jerárquica entendida como la facultad de las
autoridades que la ostentan de vigilar las actividades de la justicia y corregirlas será siempre
necesaria en virtud del principio de la organización jerárquica y de la responsabilidad”.

27
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

"No obstante ello, pensamos que la labor de los tribunales superiores debe estar destinada a resolver
materias de orden jurisdiccional y no de carácter correccional”.

"Es del caso, que en el país ha proliferado casi sin medida un recurso que emana de las facultades
disciplinarias como es el de queja, desplazando a los recursos de carácter jurisdiccional que debe
conocer la Excma. Corte Suprema”.

"Ello trae como consecuencia que ante cualquiera resolución que se dicte discrepando del criterio
que emana de los tribunales superiores de justicia se consagre la causal ahora genérica de falta o
abuso, pudiendo aplicarse sanciones disciplinarias a los jueces. En la mayoría de esos recursos de
queja en que se determina la falta o abuso se anula o modifica la resolución, pero no se establece
sanción alguna respecto de los tribunales”.

"Ello dentro de un adecuado orden de los medios de impugnación es inaceptable”.

"El recurso de queja que presupone la existencia de la falta o abuso flagrante debería
necesariamente conllevar la correspondiente sanción disciplinaría”.

"Para la enmienda o invalidación de las resoluciones existen los recursos jurisdiccionales, los que si
son desesperadamente formales en su interposición deberían ser simplificados y limitados en su
procedencia a determinadas causas de trascendencia”.

"En consecuencia, el recurso de queja concebido en forma tan genérica importa introducir dentro de
nuestro ordenamiento jurídico un medio que impide la existencia de la independencia personal de
los tribunales y recarga de trabajo a nuestro tribunal superior jerárquico, impidiendo que se dedique
al conocimiento de recursos jurisdiccionales formalistas desplazados poco a poco en su utilización,
a pesar de perseguir fines tan loables como el de uniformidad en la aplicación de la ley (recurso de
casación en el fondo)”.

Esta situación ha sido remediada en gran medida, pero no plenamente respecto del recurso de queja
mediante la modificación introducida por la Ley 19.374, publicada en el diario oficial de 18 de
febrero de 1995, puesto que el recurso de queja sólo procede en contra de las sentencias
interlocutoria que pongan termino al juicio o hagan imposible su continuación o sentencias
definitivas y que no sean susceptibles de recurso alguno, ordinario o extraordinario; y además en
caso de ser acogido un recurso de queja, se deberá aplicar al tribunal que dictó la resolución por
parte del Pleno, la o las medidas disciplinarias, la que no podrá ser inferior a amonestación privada.
(Art. 545 del C.O.T.) Esta situación se ha visto reflejada en la última reforma introducida a nuestra
Constitución por la Ley 19.541, publicada en el Diario Oficial de 22 de diciembre de 1997, el que
agregó al art. 79 un inciso segundo prescribiendo que "los tribunales superiores de justicia, en uso
de sus facultades disciplinarias, sólo podrán invalidar resoluciones jurisdiccionales en los casos y en
la forma que establezca la ley orgánica constitucional respectiva".33

Como conclusión de todo lo dicho, podemos señalar que "sin independencia orgánica y funcional
no hay juez, sino funcionarios. Sin libertad interior, no hay juicio, sino orden o capricho. La
independencia es atributo esencial de la jurisdicción.34

Owen Fiss nos señala que de manera similar al desprendimiento de las partes, la autonomía
individual es un ideal que sólo puede ser realizado parcialmente. Así, se espera que todos los jueces
se adhieran a las decisiones previas de otros jueces mediante la doctrina del stare decisis. En el caso
de los jueces de inferior jerarquía, las restricciones son mucho mayores, en cuanto sus decisiones

33
En la medida en que las reformas legales intensifican el carácter jerárquico del Poder Judicial, tiende a disminuir la independencia de los jueces
frente a sus superiores jerárquicos. Rodrigo Correa. El Gobierno Judicial ante la Constitución. Revista Centro de Estudios de la Justicia N° 6 Año
2005..Pág 124.Facultad de Derecho. Universidad de Chile. En sentido semejante, puede consultarse Jurisdicción e independencia judicial: El poder
judicial como poder nulo. Págs 137 y 138. Revista Centro de Estudios de la Justicia N° 5 Año 2005. Pág 124.Facultad de Derecho. Universidad de
Chile.
34
Joaquín Ruiz Pérez. Juez y Sociedad. Pág.34.Editorial Temis. 1987 .Bogotá. Colombia.

28
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

pueden ser revisadas en apelación, e incluso, están sometidas a controles burocráticos. Por ejemplo,
la Judicial Councils Reform Act de 1980 permite que grupos de jueces federales de circuito dejen
de lado los procedimientos ordinarios de apelación y formulen comités para investigar y sancionar a
jueces individuales de los tribunales de distrito.35

La independencia no debe confundirse con la imparcialidad que debe reunir el juez o magistrado
que ejerce la función jurisdiccional.

Al efecto, se ha señalado que “la independencia y la imparcialidad se distinguen sobre todo porque
tienen distintos momentos de aplicación, esto es, ambos principios actúan con diferente proyección
e intensidad variable en la vida orgánica del juez y en el pleito concreto. Recientemente la doctrina
procesalista ha expuesto las diferencias entre imparcialidad e independencia en forma diáfana: La
imparcialidad está vinculada a la independencia, si bien no deben ser confundidas, pues afectan a
dos momentos diferentes del ejercicio de la jurisdicción. La independencia constituye una nota
esencial de la jurisdicción como potestad, mientras que la imparcialidad afecta a la jurisdicción
como función. La primera se predica del momento constitucional, la segunda del momento procesal.
Por otra parte, la independencia constituye un presupuesto y un instrumento de la imparcialidad,
necesario pero no suficiente.

La imparcialidad es una posición orgánica o estructural de un juez o tribunal, pero sobre todo y ante
todo la imparcialidad es una imagen y un estado de ánimo del juzgador, una actitud, que nos
muestra que éste juzga sin interferencias ni concesiones arbitrarias a una parte. Tal como ha sido
reconocido, la jurisdicción es órgano (juez o tribunal), pero también es actividad , y es aquí donde
precisamente actúa con toda su energía la imparcialidad: no puede haber juicio si no hay, tal como
hemos visto, un tercero parte desinteresada, que se sitúa por encima de los propios afectados y actúa
en condiciones de plena imparcialidad. Las notas que cualifican la imparcialidad, y que nuestra
jurisprudencia constitucional repetirá en forma constante, no son otras que las de desinterés y
neutralidad. De ahí que no quepa extrañarse de que si bien en un plano orgánico, o si se prefiere
subjetivo del propio juez, la independencia sea la nota más sobresaliente, para el ciudadano
concreto que se sitúa ante un juez o tribunal es mucho más relevante la imagen de imparcialidad,
que en última instancia será la que imbuya en ese ciudadano confianza en los tribunales y, en suma,
actuará como factor de legitimidad del Estado constitucional.

“Se puede decir, en efecto, que independencia e imparcialidad son dos principios estructurales
básicos del poder judicial, distintos pero complementarios. Ahora bien, la independencia es un
“prius” de la imparcialidad judicial, pero no puede confundirse con ella: un juez imparcial requiere,
por definición, ser independiente (difícilmente podría predicarse de un juez dependiente su
imparcialidad), mientras que un juez puede ser independiente y, sin embargo, no ser imparcial a la
hora de conocer una causa determinada o una serie de causas. De ahí la dificultad de aprehender el
alcance de la imparcialidad como nota distintiva de una actividad, pero, eso sí, predicable de una
persona (juez o Magistrado), que es, en suma, el titular o que, cuando menos, forma parte del
órgano judicial que ha de resolver determinado litigio”.

Pero la nota de imparcialidad cumple, asimismo, otras funciones no menos importantes en el Estado
constitucional. Como ya hemos puesto de relieve en un pasaje anterior, la idea de imparcialidad está
directamente conectada con la imagen de la institución y, por tanto, con la idea de legitimidad de la
justicia en general y del Estado en particular. La idea ha sido muy bien expresada por Rebbufa en
los siguientes términos: “Tradicionalmente se postula una relación estrecha entre independencia e
imparcialidad y se subraya que la función de la independencia para la construcción de una imagen
de imparcialidad. Con esta última expresión me refiero aquí al modo en el cual el ejercicio de la
función judicial, el papel institucional de árbitro entre las partes, viene percibido por la opinión
pública, por los usuarios de la administración de justicia. La importancia de la imagen de
imparcialidad deriva del hecho que a través de ella se proyecta la legitimidad de la función

35
Owen Fiss. El derecho como razón pública. El grado correcto de independencia. Pág 91.Marcial Pons. Madrid. España. 2007.

29
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

judicial, el consenso previo y la aceptación de sus decisiones, la expectativa de que en cualquier


caso sus decisiones serán observadas incluso por la parte perdedora. En conclusión, la imagen de
imparcialidad del juez es decisiva para la seguridad de todo el orden jurídico, para el
mantenimiento de su legitimidad.”36

En su artículo “una defensa de las escuelas de abogados”, Frank partía del dato de que la
democracia se encamina al fracaso “a menos que nuestros tribunales juzguen los casos
imparcialmente”, añadiendo que “no puede haber un juicio imparcial ante un juez que no ostente
imparcialidad y desinterés.” 37

Finalmente, debemos tener presente que Owen Fiss, al contrario de los antes señalado, sustenta que
la imparcialidad es un aspecto de la independencia judicial. Al respecto señala, que “una primera
forma de independencia, denominada desprendimiento de las partes, está fundada en la aspiración
de imparcialidad y concierne a la relación entre el juez y las partes que someten el asunto a su
consideración. En este sentido, exige que el juez no tenga relación alguna con las partes o se
encuentre bajo su control o influencia, y de este modo se evita que la imparcialidad resulte
gravemente amenazada (por sobornos o relaciones cercanas de parentesco entre el juez y los
contendientes, entre otros). Sin embargo, con frecuencia no es posible prevenir de modo realista
violaciones menos flagrantes, tales como los lazos culturales o la afinidad ideológica, y por ello, la
independencia judicial frente a las partes litigantes es un ideal que solo puede ser alcanzado de
manera imperfecta.”38

D.- LA INDEPENDENCIA DE FUNCIONES EN LOS PODERES Y EN RELACIONES


EXISTENTES ENTRE ELLOS.

En la realidad, se encuentra superada históricamente la concepción de Montesqueiu de la separación


de los poderes, en virtud de la cual la función judicial se deberá limitar a ejecutar la decisión
política y no extenderse a las otras dos funciones, esto es, a la toma de decisión política y al centro
político.

En nuestros días, más que hablar de una separación de los poderes, cabe referirse a una supremacía
de la función, en el sentido que al Poder Judicial preferentemente le corresponde ejercer la
jurisdicción, pero ello no implica que el Poder que la detenta se encuentre separado y privado de
ejercer cualquier otro tipo de función.

Como señala el Presidente de la Excma. Corte Suprema en su discurso de inauguración del año
judicial de 1989, "frente a la organización del Estado que se separa tripartitamente en el manejo del
poder es posible concebir la necesidad elemental de la heterotutela. Cada uno de los poderes vela
para que el otro no utilice mal el que le corresponde".

Para los efectos de limitar la concentración del poder absoluto en manos de un único detentador se
distribuye éste en varios poderes del Estado.

Con el fin de velar por el correcto ejercicio por cada poder de las funciones que se le han
encomendado por la Constitución, se han establecido por ella diversas técnicas de control.

En el marco de esta nueva evolución los tribunales ostentan por propio derecho fuertes y eficaces
controles frente a los otros detentadores del Poder.

El control judicial sobre la administración pública se verifica fundamentalmente de las


siguientes formas:

36
Rafael Jiménez Asensio. Imparcialidad Judicial y derecho al juez imparcial. Págs 70, 71 y 72. Editorial Aranzadi S.A. 2002.Navarra.
37
Rafael Jiménez Asensio. Imparcialidad Judicial y derecho al juez imparcial. Pág 63. Editorial Aranzadi S.A. 2002.Navarra.
38
Owen Fiss. El derecho como razón pública. El grado correcto de independencia. Pág 90.Marcial Pons. Madrid. España. 2007.

30
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

1) Conocimiento y fallo de los asuntos contenciosos administrativos.

El art.38 de la C.Pol. establece que "Cualquier persona lesionada en sus derechos por la
Administración del Estado, de sus organismos o de las municipalidades, podrá reclamar ante los
tribunales contenciosos administrativos que determine la ley, sin perjuicio de las responsabilidad
que pudiere afectar al funcionario que hubiere causado el daño".

Mediante la Ley 18.825 se modificó el artículo 38 de la C.Pol., suprimiendo la expresión "


contenciosos administrativos.

En consecuencia, en la actualidad corresponde a los tribunales ordinarios el conocimiento y fallo de


los asuntos contenciosos administrativos.

2) Protección de las libertades civiles y derechos fundamentales que ostentan de igual forma
todos los destinatarios del poder.

Para tal efecto, se han contemplado en nuestra Constitución una serie de medios para posibilitar la
adecuada protección de las libertades, derechos y garantías que contemplan nuestra Constitución,
siendo los más importantes de ellos los siguientes:

a) La acción de reclamación ante la Corte Suprema por acto o resolución administrativa que prive o
desconozca a un ciudadano de su nacionalidad chilena (art.12 de la C.Pol.).

b) El recurso de amparo ante cualquier acción u omisión ilegal o arbitraria de la autoridad


administrativa que prive, perturbe o amenace a un ciudadano respecto de su libertad personal o
seguridad individual. (art. 21 de la C.Pol.).

c) El recurso de protección ante cualquiera acción u omisión ilegal o arbitraria de la autoridad


administrativa que prive, perturbe o amenace a un ciudadano respecto de los derechos y garantías
que se indican en el art. 20 de la Carta Fundamental.

3) Resolución sobre conflictos que se pueden producir en el ejercicio de las funciones


asignadas a los otros poderes del Estado.

En nuestro país, le corresponde al Tribunal Constitucional conocer de las contiendas de


competencia que se susciten entre las autoridades administrativas y los tribunales inferiores de
justicia. (art.93 N° 12 de la C.Pol.).

Por otra parte, el control judicial sobre el Poder Legislativo se verifica fundamentalmente de
la siguiente forma:

1) El Tribunal Constitucional, en Pleno y por la mayoría de sus miembros, a petición de parte o por
el juez que conoce del asunto, podrá declarar inaplicable para el caso particular que se siga ante un
tribunal ordinario o especial, todo precepto legal contrario a la Constitución; y en Pleno y por cuatro
quintos de sus miembros, luego de declarada la inaplicabilidad para un asunto particular, a través
del ejercicio de una acción pública o de oficio, la declaración de inaplicabilidad general del
precepto legal inconstitucional, de acuerdo a lo previsto en el art.93 N°s 6 y 7 y 16 transitorio de la
C.Pol.

El recurso de inaplicabilidad por inconstitucionalidad de la ley y la declaración general de


inaplicabilidad por inconstitucionalidad de la ley, constituyen los medios más trascendentes de
control intraórgano respecto de las actuaciones del Poder Legislativo.

En todo caso, este es un control que opera con posterioridad a la dictación de la ley y no con un
carácter preventivo durante la formación de ella.

31
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

El control preventivo de constitucionalidad de la ley también se encuentra entregado por la Carta


Fundamental al Tribunal Constitucional en el N° 1 del artículo 93 de la Constitución.

2) Los Senadores y Diputados sólo pueden ser acusados o privados de su libertad previo desafuero,
el que es de competencia en primera instancia del Pleno de la Corte de Apelaciones respectiva.
(art.61 de la C.Pol.).

3) A la Corte Suprema, y actualmente al Tribunal Constitucional, le corresponde conocer de las


contiendas de competencia que se susciten entre las autoridades políticas y los tribunales inferiores
de justicia. (art.93 N° 12 de la C.Pol.).

En cuanto a las funciones de control que ejerce el Poder Ejecutivo respecto del Poder Judicial
y de las otras relaciones que existen entre éstos dos poderes podemos señalar las siguientes:

a) El Poder Ejecutivo interviene en el nombramiento de los jueces de acuerdo a lo previsto en los


arts. 32 Nº 12 y 78 de la C.Pol. y arts.279 y siguientes del C.O.T.

b) El Presidente de la República puede requerir a la Corte Suprema para declarar que los jueces no
han tenido buen comportamiento para que se verifique su remoción del cargo (art.80 inc.3° de la
C.Pol.).

Al respecto, debe tenerse presente que al Oficial del Ministerio Público Judicial que corresponde,
debe cumplir los requerimientos que el Presidente de la República tenga a bien hacer con respecto a
la conducta ministerial de los jueces y demás empleados del Poder Judicial reclamando las medidas
disciplinarias respectivas del tribunal competente y en fin, si hubiere mérito bastante, entablando la
correspondiente acusación (art. 353 Nº 3 del C.O.T. y 32 Nº 13 de la C.Pol.).

3) Al Presidente de la República le corresponde la iniciativa exclusiva del proyecto de ley de


Presupuesto, dentro de la cual se contemplan los recursos que se deben destinar al Poder Judicial
para su funcionamiento dentro del año respectivo. (arts. 65 inc.3° y 67 de la C.Pol.).

4) El Presidente de la República puede conceder indultos, los que son procedentes una vez que se ha
dictado una sentencia ejecutoriada en el respectivo proceso (art.32 Nº 14 de la C.Pol.).

Finalmente, en cuanto a las funciones de control que ejerce el Poder Legislativo respecto del
Poder Judicial y de las otras relaciones que existen entre estos dos poderes, podemos señalar
las siguientes:

a) El Senado interviene en el nombramiento de los Ministros de la Corte Suprema de acuerdo a lo


previsto en los arts. 32 Nº 12 y 78 de la C.Pol., modificados por la Ley 19.519 publicada en el
Diario Oficial de 22 de Diciembre de 1997.

b) Conocer de las acusaciones que se entablen en contra de los magistrados de los tribunales
superiores de justicia por notable abandono de sus deberes (arts. 52 Nº 2 letra c) y 53 Nº 1 letra a)
de la C.Pol.).

c) Al Senado, le corresponde conocer de las contiendas de competencia que se susciten entre las
autoridades políticas o administrativas y los tribunales superiores de justicia. (art.53 Nº 3 de la
C.Pol.).

d) Dictar las leyes que concedan indultos generales y amnistías y las que fijen las normas generales
con arreglo a las cuales debe ejercerse la facultad del Presidente de la República para conceder
indultos particulares. (art.63 Nº 16 de la C.Pol.).

5.- BASE DE LA INAMOVILIDAD

32
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

CONTENIDO.- Vinculada íntimamente a los principios de la independencia y de la


responsabilidad se encuentra la base de la inamovilidad.

La independencia del juez queda asegurada de un modo práctico con el principio de la inamovilidad
judicial, la cual impide que un Juez o Magistrado pueda ser privado del ejercicio de su función,
bien sea de manera absoluta o limitada en cuanto al tiempo, lugar o forma en que se realiza, si no
es con sujeción a las normas establecidas por la Ley.39

"Se considera que una de las garantías esenciales para la independencia e imparcialidad del juez es
su inamovilidad, o sea la garantía de no poder ser removido de su cargo".

"Con este apoyo el juez tiene la libertad indispensable para determinarse exclusivamente según los
dictados de la justicia y sin temor, que del contenido del fallo llegue a depender hasta la pérdida de
su empleo".

"El Magistrado, como cualquier persona, debe disponer de los medios para subvenir a las
necesidades propias y de los suyos, y resulta así indispensable que la administración de justicia se
preste sin la angustia susceptible de dominar en quien cuenta con una fuente precaria de
subsistencia, sometida al capricho de autoridades superiores que estén en condiciones de privarle de
su base de sustentación económica y de su posición colectiva".

"La inamovilidad nació impuesta por el espíritu público en contra de las exageraciones del
absolutismo monárquico, y esta institución, como otras, fueron también los ingleses quienes la
sostuvieron con energía. La inamovilidad de los jueces, esto es, la posibilidad de no ser removidos
de su cargo, se mantiene mientras éstos mantengan su buen comportamiento.

Porque la inamovilidad resguarda no sólo la independencia personal del Magistrado sino que la del
Poder Judicial en relación con los demás órganos del Estado, especialmente del Congreso y, con
mayor razón del Ejecutivo, no puede dejar de consagrarse en todo sistema democrático y, con mas
vigor, debe afirmarse en el presidencialismo, que se caracteriza por una pronunciada separación de
las funciones principales.

El beneficio de la inamovilidad no puede ser absoluto y ya también en Inglaterra se impuso el


principio de que tiene vigencia sólo mientras dure el buen comportamiento del juez de manera que
no tiene valor ante una actuación que importe falta grave a la actitud y funciones propias del
magistrado”.40

“La inamovilidad, si bien es una garantía de la independencia del Poder Judicial, no es absoluta y
así lo ha entendido el Constituyente al establecer en el art.80, inc.1º de la carta fundamental que:
"Los jueces permanecerán en sus cargos durante su buen comportamiento; pero los inferiores
desempeñaran su respectiva judicatura por el tiempo que determinen las leyes".

La inamovilidad no se aplicaba plenamente a los jueces de distrito y de subdelegación, ya que éstos


ejercían su ministerio por tiempo determinado (arts.15 y 27 del C.O.T. hoy derogados).

FORMA DE PONER TÉRMINO A LA INAMOVILIDAD.- La ley ha establecido una serie de


procedimientos para poner término a esta garantía que es la inamovilidad. Tales son:

a) el juicio de amovilidad:

Este procedimiento, regulado en los arts. 338 y 339 del C.O.T. ha dejado de tener aplicación
práctica, toda vez que existen dos posibilidades más que lo suplen con creces.

39
Joaquín Ruiz Pérez. Juez y Sociedad. Pág.36.Editorial Temis. 1987 .Bogotá. Colombia.
40
Alejandro Silva Bascuñan. Tratado Derecho Constitucional. La Constitución de 1925.Tomo II Páginas 412 y 413.

33
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Señala el art. 338 del C.O.T. que "Los Tribunales Superiores instruirán el respectivo proceso de
amovilidad, procediendo de oficio o a requisición del fiscal judicial del mismo tribunal.

La parte agraviada podrá requerir al tribunal o al fiscal judicial para que instaure el juicio e
instaurado, podrá suministrar elementos de prueba al referido fiscal judicial".

De los juicios de amovilidad corresponde conocer a las Cortes de Apelaciones cuando se trate de
jueces de letras (art.63, Nº 2, letra "c" del C.O.T.); al Presidente de la Corte de Apelaciones de
Santiago cuando se trate de los ministros de la Corte Suprema (art.51, Nº 1 del C.O.T.), y al
Presidente de éste último tribunal cuando se trate de los ministros de las Cortes de Apelaciones
(art.53, Nº 1 del C.O.T.).

Este juicio se tramita como procedimiento sumario (art.339, inc.1º del C.O.T. en relación con el
art.680, inc.2º Nº 1 del C.P.C.), oyendo al juez inculpado y al fiscal judicial, fallándose apreciando
la prueba de acuerdo a las reglas de la sana crítica conjuntamente con la culpabilidad del juez.

Las Cortes de Apelaciones deben designar, en cada caso, a uno de sus ministros para que forme
proceso y lo trámite hasta dejarlo en estado de sentencia (art.339, inc.2).

"Toda sentencia absolutoria en los juicios de amovilidad debe ser notificada al fiscal judicial de la
Corte Suprema, a fin de que, si lo estima procedente, entable ante el Tribunal Supremo, el o los
recursos correspondientes" (art.339, inc.3).

b) la calificación anual:

Este es un procedimiento indirecto por el cual un juez que, gozando de inamovilidad, ha sido mal
calificado es removido de su cargo por el solo ministerio de la ley.: "El funcionario que figure en la
lista Deficiente o, por segundo año consecutivo, en lista Condicional, una vez firme la calificación
respectiva, quedará removido de su cargo por el solo ministerio de la ley. En tanto no quede firme la
mencionada calificación, el funcionario quedará de inmediato suspendido de sus funciones”. (art.
278 bis del C.O.T.).

c) La remoción acordada por la Corte Suprema:

Señala el art.80, inc.3º de la Constitución que "En todo caso, la Corte Suprema por requerimiento
del Presidente de la República, a solicitud de parte interesada, o de oficio, podrá declarar que los
jueces no han tenido buen comportamiento y, previo informe del inculpado y de la Corte de
Apelaciones respectiva, en su caso, acordar su remoción por la mayoría del total de sus
componentes. Estos acuerdos se comunicarán al Presidente de la República para su cumplimiento".

Finalmente, es necesario hacer notar que la inamovilidad comprende las permutas a cargos de igual
jerarquía "La Corte Suprema, en pleno especialmente convocado al efecto, y por la mayoría
absoluta de sus miembros en ejercicio, podrá autorizar u ordenar, fundadamente, el traslado de los
jueces y demás funcionarios y empleados del Poder Judicial a otro cargo de igual categoría" (art.80,
inc. final, modificado por la Ley 19.541).

La inamovilidad rige respecto de los jueces propietarios, de los interinos y de los suplentes. La
inamovilidad de los interinos dura hasta el nombramiento del propietario y la de los suplentes hasta
que expire el tiempo por el cual hubieren sido nombrados (art. 247 del C.O.T.).

Para finalizar, es necesario hacer notar que el buen o mal comportamiento tiene siempre un sentido
de calificación. La ley ha presumido de derecho la existencia del mal comportamiento de los jueces
en algunos casos (art. 337 del C.O.T.). Asimismo, el juez no puede ejercer sus funciones cuando
incurra en las causales de suspensión, contempladas en el art. 335 del C.O.T.; o cuando haya
incurrido en las causales de expiración de funciones (art. 332 del C.O.T.) entre las cuales cabe
destacar, precisamente, a la expiración "por sentencia ejecutoriada recaída en el juicio de

34
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

inamovilidad, en que se declare que el juez no tiene la buena comportación exigida por la
Constitución Política para permanecer en el cargo" (Nº4).

Por último, el art.80, inc.2º de la Constitución ha señalado el límite de edad como causal de
expiración de funciones al indicar: "No obstante lo anterior, los jueces cesarán en sus funciones al
cumplir 75 años de edad; o por renuncia o incapacidad legal sobreviniente o en caso de ser
depuestos de sus destinos, por causa legalmente sentenciada. La norma relativa a la edad no regirá
respecto al Presidente de la Corte Suprema, quien continuará en su cargo hasta el término de su
período".

Las normas relativas a la edad establecidas en el inciso segundo del actual art. 80 rigen a contar del
1° de enero de 1998, respecto de los magistrados de los tribunales superiores de justicia que se
hallaban en servicio al 11 de marzo de 1981.", lo que motivó el alejamiento del Poder Judicial de
diversos Ministros y que respecto de la Corte Suprema se efectuará la nueva designación respetando
la nueva composición que respecto de ella se establece actualmente en el art. 75, modificado por la
Ley 19.541.

6.- BASE DE LA RESPONSABILIDAD

6.1. CONTENIDO.-

“Si junto a la enorme independencia de la función, a la relativa autogeneración de que gozan sus
miembros y a su inamovilidad sumáramos la irresponsabilidad por los actos que en ejercicio de su
ministerio realizan los jueces, en lugar de obtener en la función jurisdiccional una garantía de los
derechos de las personas y un freno de los posibles abusos del Estado, se convertiría ésta en un
poder despótico e injusto" (Absalomovic, Luhrs y Noguera).

Como consecuencia inexcusable del principio de la independencia, debe establecerse el de la


responsabilidad de los jueces.

"Este principio constituye el baluarte más alto e imbatido que pueda estructurarse en defensa del
derecho, de los justiciables y de la propia función jurisdiccional.

Como dijo el Ministro Oriol, porque el juez es inamovible, debe ser más responsable y más apto. Y
tanto la responsabilidad profesional como la jurisdiccional persiguen la pureza de la función,
aunque trascienda de modo mas directo a los justiciables la jurisdiccional en sus distintos ordenes
(disciplinarios, civil y penal). La responsabilidad judicial no implica - no puede implicarlo porque a
su vez va acompañada de la inamovilidad - ninguna interferencia en su función. El juez, desde el
plano de la función sólo está sometido a la norma abstracta y general, sin intermedio de nadie”. 41

La necesidad de regular adecuadamente la responsabilidad de los jueces nos es explicada por el


catedrático español Alfonso Fernández Miranda y Campoamor. Al respecto nos señala que “una
ausencia o insuficiencia de la responsabilidad jurídica de los jueces, sea esta civil, administrativa-
disciplinaria o penal, contribuye a la formación de conciencias sociales desligitimadoras. Del
mismo modo que la ausencia o insuficiencia práctica (no me refiero principalmente, aunque
también, a la tipificación normativa de los supuestos de responsabilidad y a la eficacia o ineficacia
de los mecanismos procesales para sustanciarlas) contribuye en un proceso de autoalimentación a
acelerar la ineficacia de la Administración de Justicia. Tengo la absoluta convicción, y no toleraría
que se interpretase como un juicio de interesada complacencia, de que la inmensa mayoría de los
jueces y magistrados son probos, competentes, diligentes y responsables. Pero ni este colectivo ni
ningún otro (pongamos como ejemplo el colectivo de jóvenes doctores en Derecho o el de
catedráticos de una Universidad) dejan de existir notables y estrepitosas excepciones no debe caber
duda de que un ordenamiento jurídico que no facilita la depuración de las responsabilidades de estas
inevitables e importantes minorías, fomenta, al sembrar el sentimiento de impunidad, la
41
Joaquín Ruiz Pérez. Juez y Sociedad. Pág.37.Editorial Temis. 1987 .Bogotá. Colombia.

35
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

perseverancia en la negligencia, en la falta de probidad, en la incompetencia o en las actuaciones


irregulares”.

“En suma, la ausencia de un adecuado tratamiento de la responsabilidad jurídica de los jueces, tanto
en su dimensión sustantiva como procedimental, constituye un serio factor de deslegitimación del
Poder Judicial y de ineficacia de la Administración de Justicia.42

No debemos olvidar que una de las exigencias ineludibles del sistema democrático es que todos los
poderes que emanen directa o indirectamente del pueblo han de responder del ejercicio de las
funciones que tengan atribuidas. Resultaría totalmente contrario a la lógica del estado democrático
la existencia de un poder incontrolado e irresponsable.43

En cuanto a la responsabilidad judicial, cabe tener presente que “tradicionalmente desde el


constitucionalismo liberal en el sistema continental europeo, se ha presentado vinculada a los
principios de independencia e inamovilidad judicial, configurándose como un complemento,
contrapeso o límite. Para evitar la concentración de todo el poder del estado en un único órgano y
garantizar los derechos y libertades de los ciudadanos, se formula el principio de separación de los
poderes y se proclama la independencia judicial. Ésta significa que el juez, en el ejercicio de la
función judicial, no ha de estar sujeto a las órdenes, instrucciones provenientes de los otros poderes
del Estado, de ahí que se le someta únicamente al imperio de la ley – que es la expresión de la
voluntad del pueblo manifestada en el Parlamento- privándole además de toda facultad de
interpretación de la misma. Esta sumisión estricta del juez a la ley y su aplicación mecánica, sin
posibilidad de interpretación, se debe, como también se ha dicho, a la desconfianza de los
revolucionarios liberales hacia los jueces, como consecuencia del pulso y del enfrentamiento abierto
que habían mantenido con el monarca en el Antiguo Régimen. Posteriormente, el Poder Judicial se
organiza estructuralmente en una “carrera”, creándose la figura del juez-funcionario, quien estará
sometido a ciertos controles, entre los que se encuentra un sistema de responsabilidad judicial. Es
aquí donde nos encontramos con una situación paradójica del liberalismo, puesto que, de un lado,
concibe la responsabilidad judicial como contrapartida de la independencia judicial; sin embargo,
de otro, al igual que había sucedido en el antiguo Régimen, la responsabilidad judicial, sobre todo,
la disciplinaria será utilizada también por el Poder ejecutivo para asegurarse la sumisión de la
magistratura, vulnerándose con ello los principios de la independencia e inamovilidad judicial”.

“Por el contrario, en el sistema anglosajón predominó el principio de la irresponsabilidad judicial,


para evitar que con la implementación de mecanismos de responsabilidad judicial se vulnerase el
principio de la independencia judicial. Esto era debido a que los revolucionarios no desconfiaban de
unos jueces que compartían sus mismos valores y en cuya elección participaba además el propio
pueblo. Por lo tanto, no existía razón alguna para implantar un estricto régimen de responsabilidad
judicial. Por todo lo expuesto, puede afirmarse que la configuración de un modelo de independencia
judicial depende, en cierto modo, del sistema constitucional de responsabilidad judicial que se
establezca”.44

“En definitiva, el binomio independencia-responsabilidad judicial se caracteriza por su


instrumentalidad, en cuanto tiene por objeto asegurar la sumisión del juez a la ley, sin que pueda
absolutizarse ninguno de los dos principios, siendo preciso llegar a un equilibrio entre los mismos,
sin que la independencia pueda excluir todo control y responsabilidad judicial y sin que la
responsabilidad pueda atentar contra la independencia judicial. En esta interacción, en esta relación
entre independencia y responsabilidad estamos ante un problema de límites, de tal forma que la
responsabilidad constituya un límite, un contrapeso a la independencia judicial; pero la
responsabilidad ha de tener también unos límites que determinen que la misma sea exigida de modo
efectivo y sobre aspectos exclusivamente relacionados con el ejercicio de la función judicial”.
42
Alfonso Fernández Miranda y Campoamor. Prólogo Constitución, Poder Judicial y responsabilidad. Luis Esteban Delgado Del Rincón. Págs 8 y
9.Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. Madrid. 2002.
43
Luis Esteban Delgado Del Rincón. Constitución, Poder Judicial y responsabilidad. Pág 62.Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. Madrid.
2002.
44
Luis Esteban Delgado Del Rincón. Constitución, Poder Judicial y responsabilidad. Págs 72 a 74.Centro de Estudios Políticos y Constitucionales.
Madrid. 2002.

36
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

“En este sentido, como más adelante se verá detalladamente, cada tipo de responsabilidad judicial,
además del limite genérico derivado de su finalidad (retributiva o preventiva la penal, reparadora la
civil y garante de los deberes y obligaciones estatutaria la disciplinaria), tendrá también unos límites
específicos de carácter sustantivo o procesal. Incluso, de la armonización y conciliación que ha de
presidir la relación existente entre los principios de independencia y responsabilidad judicial, podría
depender, en buena medida, el aumento de la confianza del pueblo en la justicia.”45

La base de la responsabilidad es la consecuencia jurídica derivada de actuaciones o resoluciones de


los tribunales que la ley sanciona según la naturaleza de la acción u omisión en que el juez ha
incurrido en el ejercicio de sus funciones.

Esta base se encuentra consagrada en el art. 79 de la Constitución, pero limitándola a una categoría
de responsabilidad, cual es, la responsabilidad ministerial: "Los jueces son personalmente
responsables por los delitos de cohecho, falta de observancia en materia sustancial de las leyes que
reglan el procedimiento, denegación y torcida administración de justicia y, en general, de toda
prevaricación en que incurran en el desempeño de sus funciones.

Tratándose de los ministros de la Corte Suprema, la ley determinará los casos y el modo de hacer
efectiva esta responsabilidad".

A nivel legal, los arts. 324 y ss. del C.O.T. y 223 y ss. del C.P. regulan directamente la
responsabilidad ministerial, estableciendo este último Código una serie de figuras típicas que sólo
pueden cometer los jueces.

Por su parte, el art.13 del C.O.T. indica que "Las decisiones o decretos que los jueces expidan en
los negocios de que conozcan no les impondrán responsabilidad sino en los casos expresamente
determinados por la ley".

6.2. CATEGORIAS

La responsabilidad de los jueces puede analizarse desde cuatro puntos de vista, o bien, existen
cuatro especies de responsabilidad:

a) Responsabilidad común;

b) Responsabilidad disciplinaría;

c) Responsabilidad política, y

d) Responsabilidad ministerial civil y penal.

6.2.A) RESPONSABILIDAD COMUN.-

Es la consecuencia de actos u omisiones que el juez realiza en su carácter de individuo particular y


no como funcionario del orden judicial.

Esta categoría de responsabilidad, que no es una de las bases del ejercicio de la jurisdicción, se dice
común porque a ella están afectas todas las personas por la comisión de hechos penales o civiles
ilícitos.

En todos aquellos casos en que se trate de hacer valer esta clase de responsabilidad se produce, en
virtud del fuero, una alteración de las reglas de competencia. En efecto, el art. 46 del C.O.T. señala

45
Luis Esteban Delgado Del Rincón. Constitución, Poder Judicial y responsabilidad. Pág s 76 y 77.Centro de Estudios Políticos y Constitucionales.
Madrid. 2002.

37
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

que las causas criminales en que sea parte o tenga interés un juez letrado de una comuna o
agrupación de comunas conocen los jueces de letras de comunas asientos de Corte; y el art.50, Nº 3
del C.O.T. que es de competencia de un ministro de Corte de Apelaciones el conocimiento en
primera instancia "de las causas por delitos comunes en que sean parte o tengan interés los
miembros de la Corte Suprema, los de las Cortes de Apelaciones, los fiscales de estos tribunales y
los jueces letrados de las ciudades de asiento de las Cortes de Apelaciones". Debemos hacer
presente que cuando entre a regir el nuevo sistema procesal penal no existirá el fuero, y tanto la
investigación como el juicio oral si lo hubiere con posterioridad a ella se regirá por las reglas
generales al haberse derogado el Nº 3 del art. 50 del C.O.T. por la Ley 19.665.

Este fuero, como se puede apreciar, no se extiende a la responsabilidad civil común.

6.2.B) RESPONSABILIDAD DISCIPLINARIA.-

Hemos visto con anterioridad que los tribunales están jerárquicamente organizados y que en su
virtud, los superiores ejercen facultades disciplinarias sobre los jueces inferiores. La
responsabilidad disciplinaria es la consecuencia de actos que el juez realiza con falta o abuso,
incurriendo en indisciplina o faltando al orden interno del Poder Judicial.

Ya hemos visto cuáles son los medios a través de los cuales se puede hacer efectiva esta clase de
responsabilidad y las variadas y posibles sanciones, por lo que nos remitiremos a los antes expuesto.

La Corte Suprema en Acta 129-2007, con fecha 1 de agosto de 2007, establecio el procedimiento
que se debe seguir para investigar la responsabilidad disciplinaria de los jueces y funcionarios
judiciales.

El procedimiento para investigar y sancionar la responsabilidad disciplinaria de los jueces y


funcionarios judiciales debe dar aplicación a normas que se ajusten a los principios de un debido
proceso, puesto que en caso contrario puede declararse su inaplicabilidad por el Tribunal
Constituciona.46

6.2.C) RESPONSABILIDAD POLITICA.-

Esta clase de responsabilidad no proviene de una actividad sino que de una abstención, afectando
únicamente a los tribunales que, de acuerdo con la Constitución, son los "superiores de Justicia". En
efecto, señala el art.52, Nº 2 letra c) que los magistrados de los tribunales superiores de justicia
pueden ser sometidos a juicio político por la vía de la acusación constitucional "por notable
abandono de sus deberes".

Ya hemos señalado que, para la Constitución, sólo son tribunales superiores de justicia las Cortes de
Apelaciones y sus equivalentes, y la Corte Suprema.

Corresponde a la Cámara de Diputados declarar si ha o no lugar a las acusaciones que no menos de


diez ni más de veinte de sus miembros formulen en contra de los magistrados indicados; bastando
para admitirla la mayoría de los diputados presentes. El acusado quedará suspendido de sus
funciones desde el momento en que la Cámara declara que ha lugar la acusación. La suspensión
cesará si el Senado desestima la actuación o si no se pronuncie sobre ella dentro de los treinta días
siguientes (art. 52, inc.final de la C.Pol.).

El Senado resuelve como jurado, limitándose a declarar si el acusado es culpable o no del delito,
infracción o abuso de poder que se le imputa (art. 53, Nº 2 de la C.Pol.).

Se ha discutido en doctrina el alcance de la expresión "notable abandono de sus deberes",


habiéndose formulado dos conceptos a su respecto: Restringido y amplio.

46
Véase sentencia 31.8.2007 Rol 783-07 Tribunal Constitucional.

38
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

El concepto restringido implicaría que el notable abandono de deberes solamente abarcaría la


infracción de deberes meramente adjetivos."Se refiere a la conducta externa o formal de los
magistrados en el cumplimiento de la función jurisdiccional, pues el Congreso no puede entrar a
calificar la forma cómo los tribunales aplican la ley, ni el fundamento de sus fallos. Por lo tanto,
esta causal no abarca los delitos contemplados en el artículo 76 de la CPR, y en especial, respecto
de los ministros de la Corte Suprema, no comprende la torcida administración de justicia ni la
inobservancia de las leyes que reglan el proceso.

"El fundamento de esta posición se encuentra en la necesidad de garantizar a los magistrados la


debida independencia y autonomía, por cuanto la aceptación de la tesis amplia, supone que el
Parlamento puede revisar las sentencias de los tribunales, vulnerándose así el principio de
separación de poderes contenido en el artículo 76 de la C.Pol." 47

El concepto amplio, configura el notable abandono de deberes "como un ilícito constitucional de


relativa amplitud que comprende no sólo la infracción de deberes de carácter meramente adjetivos o
administrativos, sino que también la infracción de deberes sustantivos por parte de los magistrados
o del Contralor, incluyendo, especialmente respecto de los Ministros de la Corte Suprema, las
conductas de denegación o torcida administración de justicia.

"Seguir un criterio diverso significaría quitar eficacia al mecanismo de la acusación cercenando


indebidamente las atribuciones que al Congreso Nacional corresponde en esta materia, con lo cual
puede llegarse al absurdo que un juez o un Contralor que cumple prolijamente con sus deberes
adjetivos, pero que transgrede sostenida y sistemáticamente los sustantivos, no pueda ser
sancionado ni destituido en forma alguna por el ordenamiento jurídico”.48

Mientras algunos consideran que comprende tanto acciones como omisiones; otros sostienen que
sólo se pena éstas últimas.

Tomado en consideración que no merece dudas cuáles son los deberes de los magistrados de los
tribunales superiores de justicia, vistos a lo largo de estas páginas, aunque no en forma orgánica,
corresponde deslindar el concepto de las expresiones "notable abandono".

En su sentido natural y obvio, esto es, el consignado en el Diccionario de la Real Academia de la


Lengua, según lo ha señalado en innumerables ocasiones la Corte Suprema, la locución "notable"
significa, en su primera aceptación, "digno de nota, reparo, atención o cuidado", y, en una segunda
significación, "dícese de lo que es grande y excesivo, por lo cual se hace reparar en su línea".

Por su parte, "abandono" es "acción y efecto de abandonar". Abandonar es "dejar, desamparar a una
persona o cosa"; y dejar es "retirarse o apartarse de algo o de alguien" u "omitir".

De este breve recorrido por el léxico se puede desprender que, en su sentido corriente, la expresión
"notable abandono" significa retirarse, apartarse de algo o no hacer algo con exceso, por lo cual se
hace reparar en su línea. Notable abandono es una omisión excesiva, digna de notar.

Lo que acarrea responsabilidad política de los magistrados de los tribunales superiores de justicia
es, precisamente, la omisión digna de nota, reparo o atención en el cumplimiento de sus deberes.

La función jurisdiccional impone un deber de "hacer", en muchísimas oportunidades. La omisión de


ese hacer es la que acarrea responsabilidad, siempre que sea notable.

47
La acusación constitucional por notable abandono de deberes. Renee Marlene Rivero Hurtado. Página 139. Memoria. Facultad de derecho
Universidad de Chile.
48
La acusación constitucional por notable abandono de deberes. Renee Marlene Rivero Hurtado. Página 143. Memoria. Facultad de derecho
Universidad de Chile. Demás antecedentes históricos, legales y doctrinarios pueden ser consultados en esa brillante obra.

39
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Finalmente, no debemos dejar de hacer presente que se ha señalado actualmente en España que “es
opinión común en la doctrina que la admisión de un sistema de responsabilidad política judicial
resultaría contrario a los principios constitucionales de independencia judicial, que supone la
sumisión exclusiva del juez al imperio de la ley, excluyendo que cualquier otro poder del Estado
controle el modo en que el juez ejerce su función, y de inamovilidad judicial, impidiendo la
imposición a un juez de la sanción política de remoción o cese en el cargo”.49

Lo que resulta importante para hacer efectiva en forma indirecta la responsabilidad difusa o social
del poder judicial es la exigencia de cumplimiento de la publicidad de las actuaciones judiciales y
de la fundamentación de las resoluciones judiciales, para que así se puedan emitir juicios y
valoraciones críticas por parte de los ciudadanos, poniendo de manifiesto ciertos abusos o defectos.

No debemos olvidar por lo demás, que “la facultad de los ciudadanos y de los medios de
comunicación social de emitir juicios críticos tiene además su fundamento en los derechos
constitucionales de libertad de expresión e información. Actualmente existe una tendencia
generalizada a la admisión y reconocimiento de este instrumento de fiscalización social de la
actividad judicial por la mayor parte de los ordenamientos jurídicos de los países del ámbito
anglosajón y continental europeo”.50

6.2.D) RESPONSABILIDAD MINISTERIAL.-

Es la consecuencia jurídica de actos o resoluciones que los jueces pronuncian en el ejercicio de sus
funciones.

A esta categoría de responsabilidad se refiere el art.79 de la Constitución, complementado por los


arts. 324 y ss. del C.O.T. 223 y ss. del C.P. y 623 y ss. del C.P.P.

El art. 324 del C.O.T. explícita el precepto constitucional al decir: "El cohecho, la falta de
observancia en materia sustancial de las leyes que reglan el procedimiento, la denegación y la
torcida administración de justicia y, en general, toda prevaricación o grave infracción de cualquiera
los deberes que las leyes imponen a los jueces, los deja sujeto al castigo que corresponda según la
naturaleza o gravedad del delito, con arreglo a lo establecido en el Código Penal.

Esta disposición no es aplicable a los miembros de la Corte Suprema en lo relativo a la falta de


observancia de las leyes que reglan el procedimiento ni en cuanto a la denegación ni a la torcida
administración de la justicia".

Como se puede apreciar, todos los jueces están sujetos a esta clase de responsabilidad, pero se
excluye a los miembros de la Corte Suprema de dos tipos delictivos:

a) la falta de observancia de las leyes que reglan el procedimiento, y

b) la denegación o la torcida administración de la justicia.

El alcance de esta disposición ha sido discutido doctrinariamente, incluso desde el punto de vista de
su constitucionalidad, puesto que se ha afirmado que el art.324, inca. 2º del C.O.T. no excluye a los
miembros de la Corte Suprema de responsabilidad penal, sino que sólo explícita dos casos
especiales en que tal responsabilidad no puede hacerse efectiva.

El argumento que normalmente se esgrime para defender este precepto, argumento que por lo
demás se funda en la historia inequívoca del establecimiento del precepto, radica en el hecho de que

49
Luis Esteban Delgado Del Rincón. Constitución, Poder Judicial y responsabilidad. Págs 99 y 100.Centro de Estudios Políticos y Constitucionales.
Madrid. 2002.
50
Luis Esteban Delgado Del Rincón. Constitución, Poder Judicial y responsabilidad. Págs 109 y 110.Centro de Estudios Políticos y Constitucionales.
Madrid. 2002.

40
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

no existe tribunal superior jerárquico de la Corte Suprema que pueda calificar esta falta de
observancia o la denegación o torcida administración de justicia. Por otra parte, por razones
prácticas el constituyente y el legislador han preferido presumir que los miembros de tan alto
tribunal no van a incurrir en falta tan grave lo que, en todo caso, no los excluye de la eventual
responsabilidad política en que pudieren incurrir.

El art. 79, inc.2º de la Constitución al señalar que "Tratándose de los miembros de la Corte
Suprema, la ley determinará los casos y el modo de hacer efectiva esta responsabilidad", se está
refiriendo al art.324 del C.O.T.

Es necesario dejar constancia de que el conocimiento de los asuntos en que se pretende hacer
efectiva la responsabilidad civil o criminal ministerial de los jueces se radica en ministros de fuero.
En efecto, de acuerdo al art.50, Nº 4 del C.O.T. un ministro de la Corte de Apelaciones respectiva
conoce en primera instancia "de las acusaciones o demandas civiles que se entablen contra los
jueces de letras para hacer efectiva la responsabilidad criminal o civil resultante del ejercicio de sus
funciones ministeriales".

Por su parte, el art.51, Nº 2 entrega al conocimiento del Presidente de la Corte de Apelaciones de


Santiago "las acusaciones o demandas civiles que se entablen contra uno o más miembros de la
Corte Suprema o contra su fiscal para hacer efectiva su responsabilidad por actos cometidos en el
desempeño de sus funciones".

Finalmente, toca conocer de tales acusaciones o demandas civiles entabladas con igual finalidad en
contra de uno o más miembros o fiscales de las Cortes de Apelaciones, al Presidente de la Corte
Suprema (art.53, Nº 2 del C.O.T.).

En el nuevo sistema procesal penal no existe el fuero, y tanto la investigación como el juicio oral si
lo hubiere con posterioridad a ella se regirán por las reglas generales, permaneciendo vigentes esas
normas sólo respecto de las demandas civiles que se interpongan conforme a las modificaciones
introducidas a esos preceptos del Código Orgánico por la Ley 19.665.

6.2.B.1. RESPONSABILIDAD PENAL MINISTERIAL.-

Esta deriva de la comisión de ciertos delitos por parte del juez en el ejercicio de su ministerio. Es
más, el Código Penal en su Libro II, Título V, Párrafo 4º; arts.223 y ss., contempla una serie de
figuras delictivas que sólo pueden ser cometidas por personas que tengan la calidad de funcionarios
(delitos con tipos activamente calificados o de sujeto activo determinado).

Veremos más adelante que esta responsabilidad no puede ser exigida directamente, sino que es
menester efectuar un procedimiento de calificación previa, denominado "querella de capítulos". De
esta manera, el legislador, sabiamente, ha evitado que acusaciones sin fundamento puedan perturbar
el normal ejercicio de la actividad jurisdiccional.

6.2.B.2. RESPONSABILIDAD CIVIL MINISTERIAL.-

Más adelante estudiaremos que de un delito deriva una pretensión penal para el castigo del culpable
y puede nacer una pretensión civil para exigir las indemnizaciones correspondientes de parte del
infractor o, en los términos del Código respectivo, "se concede acción penal para impetrar la
averiguación de todo hecho punible y sancionar, en su caso, el delito que resulte probado. En el
proceso penal podrán deducirse también, con arreglo a las prescripciones de este Código, las
acciones civiles que tengan por objeto reparar los efectos civiles del hecho punible, como son entre
otras, las que persigan la restitución de la cosa o su valor, o la indemnización de los perjuicios
causados (art.10 del C.P.P.). En tal situación se ha puesto el art. 325 del C.O.T. al señalar que
"Todo juez delincuente será, además, civilmente responsable de los daños estimables en dinero que
con su delito hubiere irrogado a cualquiera personas o corporaciones".

41
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

En segundo lugar, como un resguardo doble en beneficio del afectado, el art.326, inc.1º del C.O.T.
establece una responsabilidad civil emanada de un cuasidelito: "La misma responsabilidad afectará
al juez si el daño fuere producido por un cuasidelito".

El legislador establecía una exención de responsabilidad civil de los jueces de distrito y de


subdelegación, en atención a que éstos eran iletrados y, como de todos modos debían aplicar la ley,
es fácil que cometan errores: Lo dispuesto en este artículo no comprende a los jueces de distrito ni a
los de subdelegación" señalaba el art.326, inca.2º del C.O.T. hoy derogado.

Surge ahora un importante problema, ¿puede un juez ser civilmente responsable aunque no haya
cometido un delito penal?.

Los textos mayoritariamente se inclinan por decir que no hay responsabilidad civil independiente
del delito penal. Sin embargo, a juicio del autor Mario Mosquera R. ello es perfectamente posible,
en virtud de los siguientes fundamentos:

a) El art.327 del C.O.T. señala que "La responsabilidad civil afecta solidariamente a todos los
jueces que hubieren cometido el delito o concurrido con su voto al hecho o procedimiento de que
ella nace".

La conjunción "o" es disyuntiva, señalando una alternativa entre las diferentes fuentes de la
responsabilidad civil, la que deriva de:

1.- la comisión de un delito penal,


2.- la comisión de un hecho que causa daño, o
3.- de un procedimiento

Hay que interpretar el art.327 del C.O.T. como el legislador hubiera querido decir, aunque no muy
apropiadamente en el uso del idioma: "La responsabilidad civil... a todos los que hubieran cometido
el delito de que ella nace, o hubieran incurrido con su voto al hecho de que la responsabilidad civil
nace o concurriendo al procedimiento de que la responsabilidad civil nace..." De otra forma las
expresiones "hecho o procedimiento" estarían de más.

b) Enseguida, el art.328 del C.O.T. habla de “acusación o demanda civil". La locución "acusación"
debe entenderse en su sentido lato y no en su significado técnico de la fase de plenario y ésta, a su
vez, es la segunda etapa en la que se desarrolla un juicio criminal. Lo que el legislador trata de
evitar es la interposición directa de una querella o de otra forma de iniciar el procedimiento y mal
podría referirse a una actuación que, necesariamente, presupone la existencia de aquél y, más aún,
la presencia de un reo en la causa, reo que no será otro que el juez.

Es por lo anterior que la locución "acusación" es sinónima de cualquier medio para iniciar un
procedimiento criminal, especialmente, de una querella.

Si bien una demanda civil puede estar ligada a un procedimiento penal, también puede no estarlo lo
que en ningún caso la libraría de la aplicación del art. 328 del C.O.T.

c) Por otro lado, el art.329 del C.O.T. vuelve a utilizar la conjunción "o" en forma disyuntiva -
alternativa, caso que reitera el art.330 del C.O.T.

d) Lo anterior se ve corroborado por lo expresado en los arts.50 Nº 4, 51 Nº 2 y 53 Nº 2 del C.O.T.

e) Finalmente, sería absurdo e ilógico perdonar la negligencia o la malicia del actuar de un juez que,
pese a causar un daño en forma ilícita, no incurriera en un delito penal. Sería convertir al juez en un
irresponsable civil de sus faltas en el ejercicio de su ministerio.

42
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Todas las argumentaciones se han visto confirmadas por la Ley 19.665, que ha establecido diversos
órganos jurisdiccionales para conocer de las acusaciones penales, respecto de las cuales en el nuevo
sistema penal rigen las reglas generales, y las demandas civiles respecto de las cuales se mantienen
las reglas anteriores y que son conocidas por diversos tribunales unipersonales de acuerdo a la
jerarquía del juez demandado.

6.2.B.3.RESGUARDO LEGAL DE LA ACTIVIDAD JUDICIAL.-

Toca ahora referirnos a los mecanismos ideados por el legislador para evitar la proliferación de
procedimiento en contra de jueces sin que exista el fundamento suficiente para ello. Estos
mecanismos son los siguientes:

a) Debe haber un examen de admisibilidad o calificación. A él se refiere el art. 328 del C.O.T.
"Ninguna acusación o demanda civil entablada contra un juez para hacer efectiva su responsabilidad
criminal o civil podrá tramitarse sin que sea previamente calificada de admisible por el juez o
tribunal que es llamado a conocer de ella".

Este precepto nos conduce a la "querella de capítulos", procedimiento que "tiene por objeto hacer
efectiva la responsabilidad criminal de los jueces, fiscales judiciales y fiscales del Ministerio
Público por actos ejecutados en el ejercicio de sus funciones que importen una infracción penada
por la ley. (arts. 424 y sgtes N.C.P.P.).

El art. 424 del NCPP y los siguientes que regulan este procedimiento parten de la base de que lo que
se persigue es la responsabilidad penal ministerial y no la civil. Pese a ello, nuestra jurisprudencia
ha fallado que "la querella de capítulos constituye una garantía establecida por el Código para evitar
que se entablen en contra de los jueces demandas o acusaciones injustas".

Este procedimiento, por expresa disposición de la ley comienza por querella y persigue
responsabilidad penal y civil conexa, y no-responsabilidad civil proveniente de un hecho que no
reviste caracteres de delito penal. No existe en la ley un procedimiento previo o ante-juicio que
persiga calificar la demanda civil intentada en contra de un juez. Sin embargo, la doctrina nacional
ha considerado que en esta situación el procedimiento previo tiene el carácter de incidente, del que
conoce el mismo tribunal que fallará sobre la demanda .En este incidente necesariamente debe oírse
al juez demandado.

A juicio del Sr. Mosquera ese procedimiento no es un incidente, puesto que contra tal interpretación
se levantaban los arts. 50 Nº 4; 51 Nº 2; 53 Nº 2 del C.O.T. que indican la existencia de tribunales
unipersonales de excepción como jueces calificados tanto de la "acusación" como de la "demanda
civil".

Por otra parte, los incidentes son cuestiones accesorias a un juicio y mal podría haber algo accesorio
cuando aún no existe lo principal.

Es por lo anterior que el Sr. Mosquera considera que aplicando por analogía el procedimiento de
amovilidad a esta materia, la calificación de la demanda civil se tramita en juicio sumario ante el
ministro de fuero que corresponda. Ello en virtud de lo dispuesto en el art. 339, inc.1º del C.O.T.
que señala que los tribunales procederán en estas causas "breve y sumariamente, oyendo al juez
imputado y al fiscal judicial y las fallarán apreciando en la prueba en conformidad a las reglas de la
sana crítica.. La expresión "breve y sumariamente" hace aplicable la tramitación del juicio sumario,
en virtud de lo dispuesto en el art.680, inc.2º, Nº1 del C.P.C.

b) La causa en la que la responsabilidad ministerial se ha originado ha debido terminar por


sentencia ejecutoriada. Prescribe el art. 329 del C.O.T. que "No podrá hacerse efectiva la
responsabilidad criminal o civil en contra de un juez mientras no haya terminado por sentencia
firme la causa o pleito en que se supone causado el agravio".

43
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Una sentencia se encuentra firme o ejecutoriada cuando cumple con los requisitos señalados en el
art.174 del C.P.C., según ya hemos visto.

c) "No puede deducirse acusación o demanda civil en contra un juez para hacer efectiva su
responsabilidad criminal o civil si no se hubieren entablado oportunamente los recursos que la ley
franquea para la reparación del agravio causado" (art.330, inc.1º primera parte del C.O.T.).

El concepto de sentencia ejecutoriada, para los efectos de este artículo y del precedente, vale
cuando se han hecho valer todos los recursos legales en tiempo y forma. Se ha fallado que "si no se
hubieren entablado los recursos que la ley franquea para la reparación del agravio causado, no
puede deducirse acusación o demanda civil contra un juez para hacer efectiva su presunta
responsabilidad criminal o civil".

d) Finalmente, la demanda o la acusación deben interponerse en un término bastante breve: seis


meses. "No puede deducirse acusación o demanda civil contra un juez... cuando hayan transcurrido
seis meses desde que se hubiere notificado al reclamante la sentencia firme recaída en la causa en
que supone inferido el agravio" (art.330, inc.1º, segunda parte del C.O.T.).

"Para las personas que no fueren las directamente ofendidas o perjudicadas por el delito del juez
cuya responsabilidad se persigue, el plazo de seis meses correrá desde la fecha en que se hubiere
pronunciado sentencia firme" (art.330, inc. 2º del C.O.T.).

Finalmente, el art.330, inc. 3º autoriza a los jueces a actuar de oficio cuando el juez incurra en
responsabilidad penal: "Siempre que, por el examen de un proceso o de los datos o documentos
estadísticos, o por cualquier otro modo auténtico, llegaren a noticia de un tribunal antecedentes que
hagan presumir que un juez o funcionario del ministerio público ha cometido en el ejercicio de sus
funciones algún crimen, o simple delito, mandará sacar compulsa de los antecedentes o datos que
reciba al respecto, y los hará pasar al ministerio público para que entable en el término de seis días
la respectiva acusación contra el funcionario responsable".

6.2.B.4. EFECTOS DE LA CONDENA AL JUEZ POR RESPONSABILIDAD


MINISTERIAL.-

Nos estamos refiriendo a los efectos de la sentencia pronunciada por el juez contra el cual se ha
admitido una acusación o demanda que lo constituyen en responsable ministerial de los perjuicios
causados. El legislador se ha encargado de señalar, categóricamente, que "Ni en el caso de
responsabilidad criminal ni en el caso de responsabilidad civil la sentencia pronunciada en el juicio
de responsabilidad alterará la sentencia firme" (art.331 del C.O.T.).

El legislador, entre la responsabilidad de los jueces y la cosa juzgada, ha optado por ésta última, sin
perjuicio de que establece un correctivo para invalidar sentencias injustamente ganadas: el
denominado "recurso de revisión".

En materia civil, el "recurso" de revisión debe interponerse dentro del término fatal de un año
contado desde la última notificación de la sentencia objeto del recurso, y fundado precisamente en
la causal Nº 3 del art.810 del C.P.C.: "Si la sentencia firme se ha ganado injustamente en virtud de
cohecho, violencia u otra maquinación fraudulenta, cuya existencia haya sido declarada por
sentencia de término".

En materia penal, el "recurso" sólo procede en contra de sentencias condenatorias firmes o


ejecutoriadas por crimen o simple delito, no existiendo término dentro del cual ha de interponerse.
La revisión debe fundarse, en este caso, en el Nº4 del art.657 del C.P.C.: "Cuando, con
posterioridad a la sentencia condenatoria, ocurriere o se descubriere algún hecho o apareciere algún
documento desconocido durante el proceso, que sean de tal naturaleza que baste para establecer la
inocencia del condenado". La responsabilidad ministerial del juez sería uno de estos hechos
desconocidos durante el procedimiento.

44
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

En el nuevo proceso penal se contempla una causal especifica para la revisión del fallo al ser
procedente la anulación del fallo cuando la sentencia condenatoria hubiere sido pronunciada a
consecuencia de prevaricación o cohecho por el juez que la hubiere dictado o de uno o más jueces
que hubieren concurrido a su dictación, cuya existencia hubiere sido declarada por sentencia
judicial firme. (art 473 letra e) NCPP).

6.3. LA RESPONSABILIDAD EL ESTADO JUEZ.

Actualmente, además de la responsabilidad personal del juez, de carácter civil, penal, disciplinaria y
política, por los actos dolosos o errores graves en que incurre en el desempeño de su función
pública se ha contemplado la existencia de una responsabilidad del Estado en el sistema europeo
continental, sin perjuicio del derecho de repetición por parte de éste, en caso de ser condenado, en
contra del juez o jueces que hubieren con sus actuaciones u omisiones generado esa
responsabilidad.51

El artículo 19 N°7 letra i), al regular el derecho a la libertad personal y la seguridad individual,
establece la responsabilidad del Estado al establecer:i) Una vez dictado sobreseimiento definitivo o
sentencia absolutoria, el que hubiere sido sometido a proceso o condenado en cualquier instancia
por resolución que la Corte Suprema declare injustificadamente errónea o arbitraria, tendrá
derecho a ser indemnizado por el Estado por los perjuicios patrimoniales y morales que haya
sufrido. La indemnización será determinada judicialmente en procedimiento breve y sumerio y n él
se apreciará la prueba en conciencia.

De la sola lectura del precepto y de su ubicación se desprende que éste se ha contemplado sólo
respecto de materias penales y que no se ha previsto la responsabilidad estatal por el error judicial
en otro tipo de materias. En tales casos no previstos por el legislador no cabe mas que considerar
que no es posible contemplar la responsabilidad del Estado, debiendo tener presente además lo
establecido por la Corte Suprema en cuanto a que “el ordenamiento jurídico no contiene
disposiciones de carácter general que establezcan responsabilidades objetivas para los particulares o
el Estado, requiriendo esta clase de responsabilidad una declaración explícita del legislador que
describa las circunstancias precisas que pueden generarla.”52

Por otra parte, cabe tener presente que esa norma constitucional está contemplada para regir
solamente respecto del antiguo procedimiento penal y que no se arribó a acuerdo para modificar su
redacción ajustándola para que rigiera respecto del nuevo sistema en la reforma constitucional que
se introdujera a la Carta Fundamental por la Ley 20.050 de 2005, puesto que se vetó por el
Presidente de la República la modificación que pretendía ajustarla al nuevo sistema, señalándose
expresamente que no era posible contemplar una doble responsabilidad estatal por los actos dolosos
o gravemente negligentes que se cometieran por el juez y el Ministerio Público en un mismo
proceso penal.

En esas circunstancias, sólo se contempla actualmente en el nuevo sistema procesal penal la


responsabilidad del Ministerio Público, más no la del Estado por los actos dolosos o arbitrarios de
los jueces.

Al efecto, el artículo 5 de la Ley 19.640, Orgánica Constitucional del Ministerio Público establece
que el Estado será responsable por las conductas injustificadamente erróneas o arbitrarias del
Ministerio Público.
La acción para perseguir esta responsabilidad patrimonial prescribirá en cuatro años, contados
desde la fecha de la actuación dañina.

51
Véase Rondíni Fernández-Dávila, Patricio. La responsabilidad patrimonial del Estado Juez en Chile. Págs 58 y
sgtes.Lexis Nexis. 2008.
52
Domic B, Maja con Fisco de Chile (2002).Citado por Rondíni Fernández-Dávila, Patricio. Ob. Cit. Pág 77.

45
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

En todo caso, no obstará a la responsabilidad que pudiere afectar al fiscal o funcionario que
produjo el daño, y, cuando haya mediado culpa grave o dolo de su parte, al derecho del Estado de
repetir en su contra.

En consecuencia, sólo cabe concluir que respecto de la actual regulación de las responsabilidad del
Estado por el error judicial estaríamos en el mejor de los casos ante una democracia meramente
formal, dado que los derechos de los ciudadanos no se encuentran protegidos ante los actos dolosos
o negligencias graves de los jueces, conduciéndonos a la existencia de un Estado irresponsable
respecto de los actos que emanan de uno de sus Poderes, lo que resulta incompatible con la
promoción y el respeto de los derechos fundamentales previsto en el artículo 5° de nuestra Carta
Fundamental.

7.- TERRITORIALIDAD
El principio de la territorialidad consiste en que cada tribunal ejerce sus funciones dentro de un
territorio determinado por la ley.

Esta base orgánica se encuentra establecida en el art.7º del C.O.T., el cual prescribe al efecto: "Los
tribunales sólo podrán ejercer su potestad en los negocios y dentro del territorio que la ley les
hubiere respectivamente asignado".

Los casos en que la ley faculta a un tribunal para ejercer válidamente sus funciones fuera del
territorio asignado son los siguientes:

1.- Actuaciones de los Jueces de Santiago y Presidente Aguirre Cerda.

Los jueces Civiles de la Región Metropolitana en caso que se les fije un territorio jurisdiccional
exclusivo dentro de ella. (Lo que hasta ahora no ha ocurrido), y los jueces del Crimen de las
comunas o agrupación de comunas de las Provincias de Santiago y Chacabuco pueden practicar
actuaciones en los asuntos sometidos a su decisión en cualquiera de las comunas de la Región
Metropolitana (art.43 inc.3º del C.O.T.).

Cuando entre a regir el nuevo proceso penal, esta norma permanecerá vigente sólo respecto de los
jueces civiles, dado que la investigación no es practicada por los jueces sino que por el Ministerio
Público.

Sin embargo, debemos tener presente que conforme al inciso 2º del art. 70 del NCPP, el fiscal
puede pedir directamente, si se tratare de diligencias urgentes, la autorización al juez de garantía del
lugar en que debieren realizarse y no al juez de garantía competente que fuere de otro lugar, sin
perjuicio de darle cuente a éste una vez realizada la diligencia.

2.- Inspección personal del tribunal

Los tribunales pueden realizar las actuaciones que configuran el medio de prueba "inspección
personal del tribunal" fuera del territorio que la ley les ha asignado. (art.403 inc.2º del C.P.C.).

3.- Actuaciones de juez del crimen que conoce delitos ejecutados en varias comunas.

El art.170 Bis el C.O.T. establece que "el juez que conozca de un proceso por delitos cuyos actos de
ejecución se realizaron en varias comunas, podrá practicar directamente actuaciones judiciales en
cualquiera de ellas. En este caso debería designar un secretario ad- hoc que autorice sus
diligencias".

46
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Esta norma se derogó al haber entrado a regir el nuevo proceso penal, dado que la investigación no
es practicada por los jueces sino que por el Ministerio Público.

Estos casos constituyen situaciones reales de excepción al principio, puesto que en ellos el tribunal
realiza por sí mismo una actuación fuera del territorio asignado por la ley.

Fuera de estos casos, el tribunal no puede practicar directamente diligencias en otro territorio, sino
que debe actuar delegando su competencia para actuaciones específicas por medio de exhortos.

4.- Exhortos.

Los exhortos son comunicaciones escritas que un tribunal exhortante remite a otro exhortado, para
que este último practique una actuación determinada dentro de su territorio, delegándole la
competencia correspondiente para ese solo efecto.

La facultad de un tribunal para encomendar a otro de diverso territorio la realización de una


actuación judicial determinada se encuentra contemplada en los art.7º inciso 2º del C.O.T. , 71 y
siguientes del C.P.C. y 20 del NCPP.

Los exhortos de mayor habitualidad son aquellos que se remiten para la práctica de notificaciones y
realización de diligencias de prueba, especialmente de testigos y confesión judicial provocada.

Los exhortos no constituyen una verdadera excepción de la territorialidad, según se desprende de lo


establecido en el propio inciso 2º del art.7º del C.O.T., ya que no existe un traslado de un tribunal a
otro territorio, sino que una comunicación para la práctica de una actuación por el tribunal del
territorio correspondiente al del lugar en que ella ha de realizarse.

5.- Los exhortos en caso de desacumulación de expedientes en materia penal (art. 160 inciso
final del C.O.T.).

Cuando entró a regir el nuevo sistema procesal penal, se derogó esta norma, por aplicarse respecto
de esta materia lo dispuesto en el artículo 159 del C.O.T.

8.- JERARQUIA O GRADO


El principio de la jerarquía o grado es plenamente aplicable a la organización de los tribunales.

Los tribunales tienen una estructura piramidal, que en su base tiene a los jueces ordinarios de
menor jerarquía (Jueces de Garantía, jueces de tribunal oral en lo penal y Jueces de Letras) y va
subiendo hasta llegar a la cúspide, donde se encuentra la Corte Suprema.

La aplicación del principio de la jerarquía o grado tiene gran trascendencia, puesto que debe ser
considerado para los siguientes efectos:

1.- La estructura piramidal de los tribunales se considerada por el legislador para distribuir entre
ellos la competencia para el conocimiento de los diversos asuntos.

De acuerdo a lo previsto en los arts.45, 46, 48, 63, 64, 96, y 98 del C.O.T., las materias son
distribuidas para su conocimiento de acuerdo a las reglas de la competencia absoluta entre los
diversos tribunales según su jerarquía.

2.- La estructura piramidal de los tribunales permite la existencia de la instancia, que se vincula al
recurso de apelación.

47
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

La instancia es cada uno de los grados de conocimiento y fallo que corresponde a un determinado
tribunal. En la instancia normalmente se posibilita el examen de las cuestiones de hecho y de
derecho comprendidas en el proceso.

En nuestro ordenamiento jurídico un tribunal puede conocer de su asunto en única, primera o


segunda instancia, de acuerdo a lo previsto en los arts.188 y 189 del C.O.T.

Conocerá de un asunto en única instancia, cuando la resolución que por él se dicte sea
inapelable; conocerá de un asunto en primera instancia, cuando el fallo que por él se dicte sea
apelable; y la segunda instancia, está constituida por el conocimiento mismo del recurso de
apelación.

Según lo expresado, la procedencia del recurso de apelación en contra de la resolución es lo que


determina la instancia en que es conocido un asunto.

Las sentencias que se dictan en la segunda instancia son inapelables (arts.187 y 210 del C.P.C.),
salvo que el tribunal Corte de Apelaciones declare de oficio su incompetencia absoluta, caso en el
cual la resolución es apelable para ante la Corte Suprema.

La regla general dentro de nuestro derecho la constituye la doble instancia, es decir, que los fallos
que se dicten por un tribunal sean objeto de un examen posterior por otro tribunal, a través del
conocimiento y fallo de un recurso de apelación. Esta regla se altera en el nuevo proceso penal,
dado que las sentencias definitivas pronunciadas en el juicio oral y por el juez de garantía en el
procedimiento simplificado son inapelables.( art.364 y 399 NCPP).

3.- El principio de la jerarquía determina también la regla general de la competencia llamada de la


jerarquía o grado.

Esta regla general de la competencia se encuentra establecida en el art.110 del C.O.T.

De acuerdo con dicho precepto, "una vez fijada con arreglo a la ley la competencia de un juez
inferior para conocer en primera instancia de un terminado asunto, queda igualmente fijada la del
tribunal superior que debe conocer del mismo asunto en segunda instancia".

La prórroga de la competencia procede en primera instancia respecto de los asuntos contenciosos


civiles (art.182 del C.O.T.), y nunca será procedente respecto de los asuntos de la segunda instancia
en virtud de lo que define esta regla general de la competencia de la jerarquía o grado.

4.- El principio de la jerarquía determina las diversas facultades disciplinarias que posee cada
tribunal.

Los tribunales poseen mayores o menores atribuciones para el ejercicio de las facultades
disciplinarias. A mayor jerarquía del tribunal mayor gravedad revisten las sanciones que puede
aplicar en uso de sus facultades disciplinarias.

Por ello, a la Corte Suprema le corresponde la superintendencia directiva, correccional y


económica de todos los tribunales de la nación, con las excepciones indicadas en el inciso 1° del
artículo 82 de la Constitución.

5.- El principio de la jerarquía es considerado por el legislador dentro del régimen de recursos para
determinar el tribunal que deberá conocer de ellos.

En efecto, lo normal es que los recursos sean conocidos por el tribunal superior jerárquico de aquél
que dictó la resolución impugnada. (Recursos de apelación, de queja, de casación en la forma).

48
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

El recurso de casación en el fondo es conocido exclusiva y excluyentemente por la Corte Suprema y


como antes se expresó procede sólo respecto de las sentencias definitivas e interlocutorias que
pongan término al juicio o hagan imposible su continuación, inapelables, dictadas por Cortes de
Apelaciones o por tribunales arbitrales de derecho que conozcan de asuntos en segunda instancia
que sean de la competencia de Cortes de Apelaciones.

En el nuevo proceso penal no se contempla la existencia de los recursos de casación en la forma y


en el fondo, sino que la del recurso de nulidad, respecto del cual rige el principio de la jerarquía
como regla general al conocer de ellos la Corte de Apelaciones, salvo en el caso de la nulidad per
saltum que puede ser conocida por la Corte Suprema.(art 376 NCPP).

6.- El principio de la jerarquía ha sido contemplado por el legislador para determinar el tribunal
competente que conoce de las recusaciones (art. 204 del C.O.T.).

9.- PUBLICIDAD.
1.- NOCIONES GENERALES.

De todos los conflictos que se producen entre los principios del procedimiento, es éste (oposición
entre publicidad y secreto) el que, por encontrarse íntimamente vinculado con los conceptos de
libertad civil, ha ocupado en el continente el lugar mas destacado en la lucha por la reforma política
(Robert Wyness Millar).

El art.9º del C.O.T. se encarga de establecer el principio de la publicidad respecto de los actos de
los tribunales.

Al respecto, el referido precepto establece que "los actos de los tribunales son públicos, salvo las
excepciones expresamente establecidas por la ley".

En consecuencia, siendo públicos los actos de los tribunales, las partes y cualquier persona ajena al
juicio puede consultar los expedientes que ante ellos se encuentran, escuchar los alegatos de los
abogados en las Cortes, etc..

2.- EL SECRETO Y SU CLASIFICACIÓN

Este principio de la publicidad reconoce excepciones dentro de nuestro derecho, en el sentido de


que el legislador ha establecido procesos o actuaciones que son secretas para las partes y/o para los
terceros.

De acuerdo con ello, se ha clasificado por la doctrina el secreto de la siguiente manera:

a) SECRETO ABSOLUTO: Aquel en que la norma legal impide tener acceso a un expediente o
actuación a las partes y a los terceros que no tengan interés en él. (El secreto es para todos los
miembros de la sociedad).

b) SECRETO RELATIVO: Es aquel en que la norma legal impide a los terceros tener acceso a un
expediente o actuación, pero no a las partes de él.

3.- CASOS DE SECRETO EXISTENTES EN NUESTRA LEGISLACIÓN

Nuestro legislador ha establecido el secreto absoluto en los siguientes casos:

a) El Sumario Criminal por crimen o simple delito de acción penal pública.

El art.78 del C.P.P. establece que "las actuaciones del sumario son secretas, salvo las excepciones
establecidas por la ley".

49
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Entre esas excepciones, el legislador permite que el procesado o reo y el querellante tomen
conocimiento de las actuaciones del Sumario en las situaciones previstas en los arts.79, 80 y 104
del C.P.P.

La razón del secreto establecido por el legislador en el caso del sumario criminal radica en facilitar
el éxito de la investigación que el tribunal debe llevar adelante de oficio.

En los procesos por crímenes o simple delito de acción penal privada las actuaciones del sumario
criminal serán públicas, salvo que por motivos fundados, el juez ordene lo contrario. (art.580
C.P.P).

En el nuevo proceso penal, la regla es el secreto de la investigación respecto de terceros ajenos al


procedimiento. Los funcionarios que hubieren participado en la investigación y demás personas que
por cualquier motivo tuvieren conocimiento de ellas tienen la obligación de guardar secreto.( art
182 incs 1º y final)

Respecto del imputado y demás intervinientes, la regla general es la de la publicidad de las


investigaciones que se realizan por parte del Ministerio Público.

Excepcionalmente, el fiscal puede disponer el secreto de la investigación respecto de determinadas


actuaciones registros o documentos por un plazo no superior a 40 días, pudiendo el imputado o
cualquier interviniente solicitar al juez de garantía que le ponga termino al secreto o lo limite en
cuanto a su duración, a las piezas o actuaciones abarcadas por él o a las personas a quien afectare.

El principio de la publicidad es absoluto, no pudiendo nunca el fiscal decretar su secreto, respecto


de:
a) la declaración del imputado
b) cualquiera otra actuación en que hubiere intervenido o tenido derecho a intervenir,
c) las actuaciones en que participare el tribunal, y
d) los informes evacuados por peritos respecto del propio imputado o de su defensor.( Art. 182 inc.
penúltimo NCPP).

b) Los acuerdos de los tribunales colegiados

Los acuerdos de las Cortes de Apelaciones y Corte Suprema son privados; pero se podrá llamar a
los relatores u otros empleados cuando dichos tribunales lo estimen necesario. (art.81 y 103 del
C.O.T.).

Los tribunales colegiados, para adoptar el acuerdo, deben efectuar una serie de deliberaciones en la
forma establecida por la ley, habiéndose establecido el secreto acerca de ellas para evitar
filtraciones antes de haberse adoptado éste.

En el nuevo proceso penal, se establece como regla general que en la misma audiencia los
miembros del tribunal oral deben dar a conocer su decisión (art 343 NCPP) sin perjuicio de redactar
la sentencia con posterioridad dentro de los plazos previstos por el legislador. ( art 344NCPP).

Por otra parte, nuestro legislador ha establecido, entre otros, los casos de secreto relativo
siguientes:

a) Reserva en causas de familia para proteger la intimidad.

El artículo 15 de la ley 19.968, titulado protección de la intimidad, dispone que el juez deberá
velar durante todo el proceso por el respeto al derecho a la intimidad de las partes y especialmente
de los niños, niñas y adolescentes. Con ese objetivo podrá prohibir la difusión de datos o imágenes

50
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

referidos al proceso o a las partes; o disponer, mediante resolución fundada, que todas o algunas de
las actuaciones del procedimiento se realicen en forma reservada.

b) Diligencias probatorias en el plenario criminal o reserva excepcional de audiencia de juicio


oral.

El art.454 del C.P.P., faculta al Juez en el plenario criminal para disponer que se mantengan en
secreto las actuaciones de prueba, cuando su publicidad fuere peligrosa para las buenas costumbres.

En el nuevo sistema procesal penal la regla general es la publicidad del juicio oral, dentro del cual
deben rendirse las pruebas.

Excepcionalmente, el tribunal del juicio oral puede disponer, a petición de parte y por resolución
fundada, una o más de las siguientes medidas:

a) Impedir el acceso u ordenar la salida de personas determinadas de la sala donde se efectuare la


audiencia

b) Impedir el acceso del público en general u ordenar su salida para la práctica de pruebas
específicas

c) Prohibir al fiscal, a los demás intervinientes y a sus abogados que entreguen información o
formulen declaraciones a los medios de comunicación social durante el desarrollo del juicio.

Los motivos por los cuales puede el tribunal de juicio oral puede adoptar una o más de esas
medidas, por estimarlas necesarias, son las siguientes:

a) Proteger la intimidad, el honor o la seguridad de cualquier persona que debiere tomar parte en el
juicio;

b) Para evitar la divulgación de un secreto protegido por la ley.

Los medios de comunicación social podrán fotografiar, filmar o transmitir alguna parte de la
audiencia que el tribunal determinare, salvo que las partes se opusieren a ello. Si sólo alguno de los
intervinientes se opusiere, el tribunal resolverá.( art 289 NCPP).

c) Libro de distribución de causas

El art.176 del C.O.T., establece que el presidente de la Corte de Apelaciones debe distribuir las
demandas asignándoles un número de orden según su naturaleza y dejando constancia de ellos en
un libro llevado al efecto. Dicho libro no puede ser examinado sin orden del tribunal.

d) Libro de palabras o pasajes abusivos

Los jueces de letras se encuentran facultados para hacer tarjar por el secretario las palabras o
pasajes abusivos contenidos en los escritos que presenten las partes y dejar copia de ellos en un
libro que al efecto habrá en el juzgado. Dicho libro tiene el carácter de privado. (art. 531 Nº2 del
C.O.T.).

e) Las sesiones tribunales colegiados para la calificación de los funcionarios.

De acuerdo a lo previsto en los artículos 274 y 276 del C.O.T., las sesiones que realizan los
tribunales colegiados para efectuar la calificación son secretas.

f) Adopción

51
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Todos las tramitaciones, tanto judiciales como administrativas y la guarda de documentos a que de
lugar la adopción, serán reservadas, salvo que los interesados en su solicitud de adopción hayan
requerido lo contrario. En este caso, en la sentencia se dejará constancia de ello y no será aplicable
lo dicho en la parte primera de este artículo.

No obstará a la reserva las certificaciones que pidan al tribunal los solicitantes, durante la
tramitación del proceso, a fin de impetrar derechos que les correspondan o realizar actuaciones en
beneficio del menor que tienen bajo su cuidado personal.(art.28 Ley 19.620, publicada en el Diario
Oficial de 5 de Agosto de 1999).

Finalmente, es menester dejar constancia que en la práctica los tribunales colegiados habían
transformado la relación de las causas en una actuación de secreto absoluto con lo cual se
contrariaba en forma flagrante lo dispuesto en el art.9º del C.O.T.- Actualmente, y a partir de la
dictación de la ley 19.317 la relación se debe efectuar en presencia de los abogados de las partes
que hayan asistido a la vista de la causa y se hubieren anunciado para alegar, no permitiéndose el
ingreso a la sala de los abogados comenzada la relación.( Artículo 223 del C.P.C.)

10.- SEDENTARIEDAD
El principio de la sedentariedad importa que los tribunales deban ejercer sus funciones en un lugar
fijo y determinado.

Es decir, en nuestro país no existen jueces viajeros o ambulantes como en otros países.

Los arts.28 a 40, 54 y 94 del C.O.T. se encargan de establecer el lugar donde deberán ejercer sus
funciones los tribunales ordinarios.

El art.311 del C.O.T. se encarga de establecer la obligación de residencia de los jueces en la ciudad
o población donde tenga su asiento el tribunal en que deben prestar sus servicios. Dicha obligación
rige de igual forma respecto de los secretarios de los tribunales conforme a lo previsto en el art.474
del C.O.T. Por su parte, el art.312 del C.O.T. impone el deber de asistencia a los jueces.

Hace excepción a esta regla, el art.. 21 a del COT que permite a los tribunales orales en lo penal
funcionar en localidades situadas fuera de su lugar de asiento cuando se necesario para facilitar la
aplicación oportuna de la justicia penal de conformidad a criterios de distancia, acceso físico y
dificultades de traslado de quienes intervienen en el proceso.

Debemos tener presente que tienen el carácter de itinerantes en forma permanente la sala de los
tribunales oral en lo penal dependientes de las Cortes de Apelaciones de Valparaíso, Rancagua,
Chillán, Concepción, Valdivia, Puerto Montt, Santiago y San Miguel que debe constituirse antes de
la entrada en vigencia de la reforma procesal penal mientras no se hayan instalado nuevos tribunales
oral en lo penal en el territorio del juzgado de garantía, debiendo el tribunal de juicio oral en lo
penal funcionar en el juzgado de garantía de la respectiva localidad.( Art. 1º Nª 3 Ley 19.861,
publicada en el diario Oficial de 31 de enero de 2003.)

11.- PASIVIDAD
Este principio de la pasividad se encuentra establecido en el inciso 1º del art.10 del C.O.T., el cual
señala: que "los tribunales no podrán ejercer su ministerio sino a petición de parte salvo en los casos
en que la ley les faculte para proceder de oficio".

Este principio de ejercicio de la jurisdicción guarda estrecha relación con el principio formativo del
procedimiento denominado "dispositivo".

52
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Concebido en términos amplios, el principio dispositivo consiste en que la intervención del juez,
tanto en el inicio como en general durante el juicio, se encuentra condicionada a la actuación y
requerimiento de las partes.

La aplicación pura del principio dispositivo, implica que "el juicio pertenece a las partes", siendo
ellas quienes deben señalar al tribunal las materias sobre los cuales debe resolver y aportar las
pruebas para acreditarlas, correspondiéndole al juez un papel de espectador en el cual sólo le
corresponderá dictar las resoluciones. El "impulso procesal" radica exclusivamente en las partes.

Como contrapartida al principio dispositivo, se encuentra el principio inquisitivo, el cual,


concebido en términos amplios, implica que el juez se encuentra obligado a iniciar de oficio el
procedimiento y realizar dentro de éste todas las investigaciones tendientes a determinar los hechos,
teniendo las partes una intervención limitada con el carácter de coadyuvantes de él, si se puede así
decir.

En nuestro derecho, existe una primacía de la pasividad de los tribunales y de la aplicación del
principio dispositivo en el procedimiento, aunque no alcanza, aún en materia civil, las
características de regla general que se le pretende dar. Como consecuencia de la pasividad las
sentencias deben dictarse conforme al mérito de autos, según las pruebas que hayan rendido las
partes y pronunciarse en el fallo sólo acerca de los puntos que se hayan sometido a la decisión del
tribunal (art.160 del C.P.C.). Si el tribunal en su fallo otorga más de lo pedido por las partes o se
extiende a puntos no sometidos a su decisión, la resolución incurrirá en el vicio de ultrapetita y
podrá ser anulado a través del recurso de casación en la forma. (art. 768 Nº4 del C.P.C.).

Sin embargo, esta primacía de la pasividad y del principio dispositivo no implica que no reciba
aplicación la oficialidad y el principio inquisitivo.

En efecto, si bien es cierto que los dos preceptos legales citados caracterizan al procedimiento civil
chileno, ello no importa la elevación de ellos a dogmas absolutos que coloquen al juez en una
situación de un mero espectador pasivo que debe aguardar siempre el requerimiento de las partes
para actuar.

Al efecto, dentro de nuestro ordenamiento jurídico se contemplan una serie de normas que permiten
actuar al tribunal por propia iniciativa para el logro de un ejercicio eficaz de la función
jurisdiccional.

Los casos más trascendentes en los cuales podemos apreciar una aplicación del principio inquisitivo
en nuestros procedimientos son los siguientes:

PROCEDIMIENTO PENAL

A) Procedimiento por crimen o simple delito de acción penal pública

1.- Dicho procedimiento puede comenzar en su etapa de sumario por pesquisa judicial (art.81 N*4
del C.P.P.); es decir, el juez del crimen está facultado para instruir sumario de oficio, siempre que,
por conocimiento personal o por cualquier otro medio tuviere noticia de la perpetración de un
crimen o simple delito de los llamados de acción pública.

En el nuevo proceso penal, no se contempla en caso alguno que el juez de garantía de oficio
pueda dar curso a una investigación por parte del fiscal, contemplándose expresamente que la
investigación de un hecho que revistiere caracteres de delito podrá iniciarse de oficio por el
ministerio público, por denuncia o querella. (art. 172 NCPP).

2.- Por otra parte, la fase de sumario se caracteriza por ser de investigación del cuerpo del delito y
la participación que en éste le puede haber cabido a las diversas personas. En esta fase de

53
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

investigación el juez debe proceder de oficio, y con la más absoluta ecuanimidad (art.109 C.P.P.),
teniendo las partes un carácter de "aportantes" para el éxito de la investigación.

En el nuevo proceso penal, la investigación se encuentra exclusivamente a cargo del fiscal ( art. 3,
77 y 180 NCPP). Si el imputado y los demás intervinientes propusieren diligencias de investigación
que fueren rechazadas por el fiscal, deberá reclamarse de ello no ante el juez de garantía, sino que
antes las autoridades del ministerio público.(art. 183 NCPP).Incluso si el juez de garantía realizare
diligencias podría estimarse que habría actuado en el proceso como fiscal y en tal caso podría
hacerse valer en su contra una causal de implicancia en su contra conforme a lo previsto en la letra
a) del inciso final del artículo 195 del C.O.T.-

3.- Finalmente, en el plenario criminal, a pesar de primar el principio dispositivo, también juega el
principio inquisitivo en cuanto el juez se encuentra facultado para decretar de oficio las medidas
para mejor resolver que estime necesarias para el acertado fallo del conflicto. (art. 499 del C.P.P.).

En el nuevo sistema procesal penal, no se contemplan las medidas para mejor resolver en el
juicio oral. Todas las pruebas se deben rendir en la audiencia del juicio oral, y el tribunal oral en lo
penal sólo con el mérito de ella debe pronunciarse debiendo absolver si no se hubiere formado a
convicción acerca de la existencia del delito y la participación.( art. 340 NCPP)

PROCEDIMIENTO CIVIL

Dentro del Procedimiento Civil, podemos citar como los casos excepcionales más resaltantes en
que juega el principio inquisitivo, los siguientes:

a) El tribunal se encuentra facultado para declarar de oficio la nulidad absoluta cuando aparece de
manifiesto en el acto o contrato; (art. 1.683 del Código Civil);

b) El juez de oficio puede no dar curso a la demanda que no contenga las indicaciones ordenadas
en los tres primeros números del art.254 del C.P.C, expresando el defecto de que adolece. (art.256
C.P.C.).

c) El juez, en el juicio ejecutivo, puede denegar la ejecución si el título presentado tiene más de
tres años, contados desde que la obligación se haya hecho exigible. (art.442 C.P.C.).

d) El juez puede y debe declarar de oficio su incompetencia absoluta para el conocimiento de la


causa; (Respecto de los tribunales de segunda instancia art.209 del C.P.C.);

e) El juez se encuentra facultado para declarar de oficio la nulidad de lo obrado en el proceso y


rechazar de oficio los incidentes impertinentes (art.84 incisos. 1º y 4º del C.P.C.);

f) El juez puede adoptar de oficio todas las medidas tendientes a evitar la nulidad de los actos del
procedimiento. (art. 84 inca.4º del C.P.C.);

g) El juez puede repeler de oficio la declaración de testigos que se encuentren notoriamente


afectados por alguna causal de inhabilidad absoluta (art. 375 del C.P.C.);

h) El juez puede ordenar de oficio el reconocimiento de peritos en cualquier estado de juicio (art.
412 del C.P.C.);

i) El juez puede en cualquier estado de la causa llamar a las partes a conciliación y proponerles
bases de arreglo (art.262), sin perjuicio de tener que cumplir con el llamado obligatorio a
conciliación en la oportunidad procesal contemplada en la ley.

j) El juez puede decretar de oficio, una vez citadas las partes para oír sentencia, que se realicen una
o más de las medidas para mejor resolver que establece la ley (art. 159 del C.P.C.);

54
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

k) El juez o jueces pueden declarar de oficio la inadmisibilidad de los recursos de apelación y de


casacióNºart.213, 781 y 804 del C.P.C.).

l) El tribunal superior jerárquico puede anular a través de la casación de forma de oficio, una
resolución judicial dictada por el inferior jerárquico (art. 776 del C.P.C.).

m) El juez puede, de oficio, decretar las medidas informativas que estime convenientemente en los
actos judiciales no contenciosos (art.820 C.P.C.).

La tendencia de las modernas legislaciones ha sido establecer procedimiento civiles inspirados en el


principio dispositivo, pero considerando el ejercicio de facultades de oficio por el tribunal para los
efectos de arribar a una solución justa y rápida del conflicto.

12.- COMPETENCIA COMUN


Este principio de organización de los tribunales consiste en que el legislador pretende que los
tribunales conozcan de toda clase de asuntos, es decir, tanto civiles como penales. Para estos
efectos, debemos entender la expresión civil en forma amplia, comprendiéndose dentro de ella
todo aquello que no es penal. En consecuencia, deben quedar comprendido dentro esta expresión
los asuntos civiles propiamente tales, comerciales, contencioso administrativos, laborales, de
menores, mineros, aguas, etc.

Este principio general de la competencia común de los tribunales ordinarios se encuentra


contemplado en el inciso 1° del art.5° del C.O.T..

Sin embargo, a medida que ha aumentado la densidad de la población y atendida la especialidad de


algunos asuntos, el legislador se ha visto en la necesidad de crear tribunales especiales que han
absorbido parte de la competencia de los tribunales ordinarios.

Ello se puede apreciar fundamentalmente en los tribunales inferiores, puesto que las Cortes de
Apelaciones y Cortes Suprema conocen de la generalidad de los asuntos.

Las excepciones a esta regla de la competencia común de los tribunales ordinarios se encuentran en
los siguientes casos:

A.- Creación de jueces de letras del crimen y civiles en algunas comunas o agrupación de
comunas.

Con anterioridad a la entrada en vigencia del sistema procesal penal, la regla general era la
competencia común. Excepcionalmente, el legislador había establecido jueces de letras con
competencia especial en asuntos civiles y otros para asuntos penales en las comunas de
Antofagasta, Mejillones y Sierra Gorda ( art. 29), Valparaíso, Juan Fernández, y Viña del Mar
(Art. 32); Rancagua, Graneros, Mostazal, Codegua, Machalí, Coltauco, Doñihue, Coinco y
Olivar ( art. 33); Chillan, Pinto, Coihueco, chillan viejo, Concepción, Penco, Hualqui, San
Pedro de la Paz, Chiguayante y Talcahuano ( art.35), Temuco, Vilcún, Melipeuco, Cunco y
Freire (art.36) y todas las comunas de la Región metropolitana, con excepción de las de San
Bernardo, Talagante, Peñaflor, Melipilla, Buin y Colina ( art 40 del C.O.T.)

En estos casos, la competencia de los jueces de letras había dejado de ser común, habiendo pasado
a ser especial. A unos les corresponde conocer de los asuntos civiles y a los otros de los asuntos
penales.

Una vez que entró en vigencia el nuevo sistema procesal penal, los tribunales de juicio oral en lo
penal siempre tienen el carácter de tribunales de competencia especial, dado que sólo poseen
competencia penal o conexa a ella conforme a lo previsto en el artículo 18 de C.O.T..-

55
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Tratándose de los juzgados de garantía, la regla general será que ellos sean tribunales con
competencia especial en lo penal.( art. 16 del C.O.T).

Sin embargo, y sólo excepcionalmente, en aquellas comunas en las cuales se estimó que la carga
de trabajo no justificaba la creación de un juzgado de garantías, se entregó la competencia de ellos
a jueces de letras con competencia común como se prevé sólo respecto de ciertas y específicas
comunas pequeñas ubicadas dentro de la Segunda, Quinta, Sexta, Octava, Novena y Región
Metropolitana, las que se indican expresamente en los artículos 29, 32, 33, 35, 36 y 40 del C.O.T.

A partir de la entrada en vigencia el nuevo sistema procesal penal, no sólo se contempla la creación
de los juzgados de garantía y tribunales orales en lo penal, sino que ello implicará la supresión de
varios actuales juzgados de letras con competencia común o especial conforme a lo previsto en el
artículo 10 y 4º transitorio de la Ley 19.665. Ello implicará que las causas que subsistan una vez
suprimido el tribunal, serán distribuidas por la Corte de Apelaciones respectiva entre los juzgados
de letras de la misma jurisdicción, entendiéndose para todos los efectos constitucionales y legales
que los juzgados a los que sean asignadas son los continuadores legales del suprimido.( art. 4º
transitorio de la Ley 19.665).

B.- Creación de juzgados especiales

El art.5° del C.O.T. se ha encargado de reconocer la existencia de diversos tribunales especiales


para el conocimiento de asuntos específicos, dentro de los cuales resaltan los juzgados de familia,
los Juzgados de Letras del Trabajo, los Juzgados de Cobranza Laboral y Previsional y los
Tribunales Militares en tiempo de paz.

Los Tribunales de familia, los Juzgados de Letras del Trabajo, y los Juzgados de Cobranza Laboral
y Previsional no existen en todas las Comunas del territorio de la República por lo que en esos casos
los asuntos son conocidos por los jueces de letras del lugar.53

De los asuntos que son conocidos en primera instancia por los Tribunales de familia, los Juzgados
de Letras del Trabajo, los Juzgados de Cobranza Laboral y Provisional, de Policía Local conocen,
en la segunda, las Cortes de Apelaciones respectivas. Tratándose de los juzgados institucionales,
los asuntos son conocidos en la segunda instancia por las Cortes Marciales.

Respecto de todos esos tribunales, le corresponde a la Corte Suprema la superintendencia directiva,


correccional y económica, incluidos luego de la reforma de la Ley 20.050 los Consejos de Guerra
en tiempo de guerra.

El principio de la competencia común de los tribunales ha sido objeto de arduas polémicas en la


doctrina y en nuestra legislación.

En la actualidad la existencia de tribunales especiales para el conocimiento de asuntos específicos


ha adquirido un amplio reconocimiento en nuestro ordenamiento jurídico, puesto que algunos de
ellos requieren de mayor expedición y eficacia en atención a su naturaleza y urgencia que, por el
recargo de trabajo los tribunales ordinarios, estos no se encuentran en condiciones de prestar. Ello
aparece comprobado en nuestros días por el establecimiento de jueces de garantía y de tribunal oral
en lo penal que solo conocen de causas criminales, y el establecimiento de Tribunales de familia,
Juzgados de Letras del Trabajo, y los Juzgados de Cobranza Laboral y Provisional en las principales
comunas del país.54

C.- Establecimiento de Salas especializadas en la Corte Suprema.

53
Ver artículo letra h) del N° 2 del art.45 del C.O.T., el cual contempla que a los jueces de letras les corresponde conocer en primera instancia de las
causas del trabajo y de familia cuyo conocimiento no corresponda a los Juzgados de Letras del Trabajo, de Cobranza Laboral y Previsional o de
Familia, respectivamente.
54
Ver Capítulo I.

56
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

De acuerdo a lo establecido en los artículos 95 y 99 del C.O.T., modificados por la Ley 19.374, la
Corte Suprema debe funcionar dividida en salas especializadas o en Pleno.

La Corte Suprema debe establecer mediante Auto Acordado, cada dos años, las materias que debe
conocer cada una de las salas en que se divida, tanto en funcionamiento ordinario como
extraordinario. Para tal efecto, debe especificar la o las salas que conocerán de materias civiles,
penales, constitucionales, contencioso administrativas, laborales, de menores, tributarias u otras
que el mismo tribunal determine.

En consecuencia, a partir de esa modificación legal, a cada Sala de la Corte Suprema se le debe
asignar por Auto Acordado materias especializadas para que conozca cada una de las Salas durante
a lo menos dos años, sin perjuicio de poderse modificar esa distribución cuando una repartición
más equitativa de esas materias así lo requiera.( Auto Acordado de la Corte Suprema que establece
una nueva distribución de las causas entre las salas de esta corte durante el funcionamiento
ordinario y extraordinario .Véase Apéndice COT.)

13.- INAVOCABILIDAD
El principio de la inavocabilidad consiste en la prohibición que tienen los tribunales de entrar a
conocer de asuntos de los cuales se encuentra conociendo otro tribunal.

Este principio se encuentra consagrado en el art.8° del C.O.T., al establecer que "ningún tribunal
puede avocarse el conocimiento de causas o negocios pendientes ante otro tribunal, a menos que la
ley le confiera expresamente esta facultad".

Esta prohibición de avocarse el conocimiento de causas pendientes ante otro tribunal juega respecto
de todos los tribunales, sin importar su carácter de especial, ordinario o arbitral o la jerarquía de
ellos.

Este principio aparece consagrado también en caso de existir dos o más tribunales competentes para
conocer de un asunto en la regla general de la competencia denominada de la inexcusabilidad o
prevención, consagrada en el art.112 del C.O.T.

Las excepciones que se señalan respecto del principio de la inavocabilidad son las siguientes:

a) Visitas de los Ministros de Corte

Los Ministros de Corte en visita extraordinaria en un Juzgado de Letras pueden con la autorización
de la Corte respectiva, conocer como juez de primera instancia de algún proceso que se esté
substanciando ante el tribunal visitado. (arts. 560 y 561 del C.O.T.).

Debemos hacer presente que con la entrada en vigencia del nuevo proceso penal, las visitas
extraordinarias se eliminan respecto del nuevo proceso penal atendido a que la investigación se
radica exclusivamente en el Ministerio Público, permaneciendo ellas vigentes sólo respecto de las
causas civiles y los asuntos de competencia de la justicia militar.

b) La acumulación de autos o expedientes

La acumulación de autos o expedientes, los que deben ser fallados por un sólo juez, a fin de velar
por la unidad o continencia de la causa, impidiendo que se dicten sentencias contradictorias.

La acumulación de autos procede en materia civil (art.92 del C.P.C) y en materia penal (art. 159 del
C.O.T. y arts. 229, 259 letra b), 277 letras b), y d y 342 letras b ) y e).

c) El sometimiento de un asunto civil a arbitraje

57
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Las partes pueden de común acuerdo someter un asunto pendiente ante un tribunal a arbitraje, con
lo cual cesa la competencia del tribunal que estaba conociendo del asunto y pasa a ser conocido éste
por el árbitro.

Esta prohibición de avocarse el conocimiento de causas pendientes ante un tribunal no sólo juega
respecto de los otros tribunales, sino que también respecto de los otros Poderes del Estado.

Esta prohibición respecto de los otros poderes del Estado se encuentra amparada por el principio de
la independencia y la analizamos al referirnos a éste.

14.- INEXCUSABILIDAD
El principio de la inexcusabilidad de los tribunales se encuentra consagrado actualmente con rango
constitucional en el inc.2º del art. 76 del C.Pol.; en el cual se prescribe que "reclamada su
intervención en forma legal y en negocios de su competencia, no podrá excusarse de ejercer su
autoridad, ni aún por falta de ley que resuelva la contienda o asunto sometido a su decisión".

Con anterioridad, dicho principio sólo se encontraba legalmente consagrado en el inciso 2º del
art.10 del C.O.T. en términos casi idénticos a los del precepto constitucional.

La razón por la cual se consagró constitucionalmente fue, sin duda para darle a éste la
correspondiente jerarquía y resaltar con ello la misión que le corresponde a los tribunales: velar por
el respeto del principio de la igualdad ante la ley.

De acuerdo con ello, cualquier acto arbitrario o ilegal de otro poder del Estado (Legislativo o
Ejecutivo) puede ser controlado por los tribunales, a través del recurso de inaplicabilidad, recurso
de protección o de un juicio de lato conocimiento.

En consecuencia, de acuerdo con el principio de la inexcusabilidad, la falta de ley para la resolución


de un asunto no constituye una justificación válida para que un tribunal se niegue a conocer de un
asunto (art. 10 inc. 2º del C.O.T.).

Ello concuerda con lo establecido en el art. 170 N°5 del C.P.C., en cuanto faculta a los tribunales
para fallar un asunto a falta de ley, basándose en los principios de equidad.

Este principio de la inexcusabilidad aparece además recogido con dicho nombre como una de la
reglas generales de la competencia, la que se encuentra establecida en el art.112 del C.O.T.
Establece ese precepto, que "siempre que según la ley fueren competentes para conocer de un
mismo asunto dos o más tribunales, ninguno de ellos podrá excusarse del conocimiento bajo el
pretexto de haber otros tribunales que puedan conocer del mismo asunto".

De acuerdo con ese precepto en relación con el art.10 inc. 2º del C.O.T., para que opere esta regla
se requiere en forma copulativa que el tribunal sea requerido dentro de la órbita de su competencia
y en la forma prevista por la ley.

Como es natural el tribunal que previene en el conocimiento del asunto, excluye a los demás.

15.- GRATUIDAD.
Este principio consiste en que los tribunales no reciben remuneración de las partes por el ejercicio
de la función jurisdiccional y además en que las partes tengan la posibilidad de contar con asistencia
jurídica sin cobro para ellas dentro del juicio, en caso de no contar con recursos para procurársela.

Este principio de la gratuidad comprende dos aspectos:

58
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

a) Las partes no remuneran directamente a las personas que ejercen la actividad jurisdiccional,
puesto que ellos revisten el carácter de funcionarios públicos.

Constituyen la excepción a este principio los árbitros, puesto que sus honorarios son pagados por
las partes;

b) Las partes deben contar con asesoría judicial dentro del proceso para que exista igualdad en la
protección de los derechos.

Este aspecto se encuentra consagrado constitucionalmente en el art.19 Nº3, incisos 1º a 3º del


C.Pol.

Al efecto, prescribe dicho precepto: " La Constitución asegura a todas las personas:

c) La igual protección de la ley en el ejercicio de sus derechos.

"Toda persona tiene derecho a defensa jurídica en la forma que la ley señale y ninguna autoridad o
individuo podrá impedir, restringir o perturbar la debida intervención del letrado si hubiere sido
requerida".

La ley arbitrará los miembros para otorgar asesoramiento y defensa jurídica a quienes no puedan
procurárselos por sí mismos".

Los medios legales que existen para brindar esta asistencia jurídica gratuita son los que siguen:

a) Los abogados de turno, a que se refieren los artículos 595 a 599 del Código Orgánico de
Tribunales.

El deber de estos abogados de intervenir como defensores en las causas criminales terminó con la
entrada en vigencia de la reforma procesal penal, pues pasó a asumir la defensa obligatoria de los
imputados la Defensoría Penal Pública creada por la Ley 19.718, publicada en el Diario Oficial de
10 de Marzo de 2001; pero se mantienen los abogados del turno para las demás causas a que se
refiere el artículo 595.

Debemos tener presente que el Tribunal Constitucional ha declarado inaplicable por


inconstitucional la norma del abogado de turno, dado que no se contempla remuneración alguna por
la prestación de sus servicios y que cubra los gastos en los que puede incurrir para asumir semejante
carga. En este sentido, en la causa Rol 1.140 de 14 de enero de 2009, resolvió acoger un
requerimiento declarando inaplicable para una causa específica la expresión “gratuitamente” a que
alude el inciso primero del artículo 595 del C.O.T.

b) La asesoría jurídica de las Corporaciones de Asistencia Judicial o de otras instituciones


públicas o privadas que ofrecen tal asistencia gratuita, reconocidas por el Código Orgánico de
Tribunales en los artículos 523 Nº 5º – referente a la práctica profesional de seis meses que deben
realizar todos los postulantes al título de abogado– y 600 – en relación con el privilegio de pobreza
de que gozan los patrocinados por dichas instituciones.

c) El privilegio de pobreza, que consiste en el beneficio legal por el cual las personas de escasos
recursos tienen ciertos derechos:

Según lo que disponen los incisos 2º y 3º del artículo 591, dichas personas “… usarán papel simple
en sus solicitudes y actuaciones y tendrán derecho para ser gratuitamente servidos por los
funcionarios del orden judicial, y por los abogados, procuradores y oficiales subalternos designados
para prestar servicios a los litigantes pobres.

59
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Salvo que la ley exprese otra cosa, quedarán también exentos del pago de las multas establecidas
para los litigantes, pero si procedieren con notoria malicia, podrá el tribunal imponer la multa
correspondiente, conmutable en arresto de un día por cada un vigésimo de sueldo vital.”

Además, los litigantes pobres no pueden ser condenados en costas, a menos que el tribunal
respectivo declare en resolución fundada que han litigado en forma temeraria o maliciosa (artículo
600 inciso 3º).

Por otra parte, conforme al artículo 594, “si el litigante pobre obtuviere en el juicio, será obligado a
destinar una décima parte del valor líquido que resultare a su favor para el pago de los honorarios y
derechos causados, distribuyéndose esta suma a prorrata entre todos los interesados, si no
alcanzaren a ser íntegramente cubiertos de lo que se les adeudare”.

El privilegio de pobreza es el necesario complemento para la asistencia gratuita de los abogados de


turno (artículo 596 inciso final –este artículo queda derogado en virtud de la Ley 19.718 antes
enunciada) y de las instituciones del inciso 1º del artículo 600.

Él privilegio de pobreza se clasifica en legal y judicial.

El privilegio de pobreza legal es aquel que tienen por el solo ministerio de la ley aquellas personas
patrocinadas por las instituciones del artículo 600 inciso 1º, en los términos que el mismo artículo
impone, así como alguna de las partes en determinados procedimientos que así lo ordenan
expresamente.

El privilegio judicial, por su lado, es aquel que puede solicitar cualquier persona de acuerdo con
los artículos 591 a 593 y que se tramita según las reglas del incidente especial que regula el Título
XIII del Libro I (artículos 129 a 137) del Código de Procedimiento Civil.

d) Para efectos del nuevo sistema procesal penal cabe mencionar la Defensoría Penal Pública,
organismo público creado por la Ley 19.718, D.O. 10.03.2001, que es distinto de los defensores
públicos a que se refiere el Párrafo 2 del Título XI del Código Orgánico de Tribunales y que tiene
por objeto proporcionar la defensa gratuita a que tiene derecho el imputado en el proceso penal
cuando no cuente con un defensor de su confianza, en los términos del Párrafo 5º del Título IV del
Libro I (artículos 102 a 107) del Código Procesal Penal. De acuerdo con el inciso 1º del artículo 102
de ese Código, si el imputado no tuviere uno o más defensores de su confianza, “el ministerio
público solicitará que se le nombre un defensor penal público, o bien el juez procederá a hacerlo, en
los términos de la ley respectiva”.

De acuerdo con la ley que la crea, la Defensoría Penal Pública es un servicio público
descentralizado funcionalmente y desconcentrado territorialmente, dotado de personalidad jurídica
y patrimonio propio, sometido a la supervigilancia del Presidente de la República a través del
Ministerio de Justicia, y tiene por finalidad proporcionar defensa penal gratuita a los imputados o
acusados por un crimen, simple delito o falta que sea de competencia de un juez de garantía o de un
tribunal de juicio oral en lo penal y de las respectivas Cortes, en su caso, y que carezcan de abogado
particular (artículos 1º y 2º).

Ella se encuentra organizada jerárquicamente (artículo 4º), de manera similar al Ministerio Público,
en Defensoría Nacional, defensorías regionales y defensorías locales, siendo estas últimas sus
unidades operativas encargadas de asumir la defensa de los imputados y acusados (artículos 23 y
25). Sin perjuicio de ello, la Ley 19.718 regula además un sistema de licitación, a cargo del Consejo
de Licitaciones de la Defensa Penal Pública y los Comités de Adjudicación Regionales, para que
abogados y personas jurídicas públicas o privadas, con o sin fines de lucro, postulen a las nóminas
de defensores penales públicos, de modo que la asistencia gratuita pueda ser cumplida en gran parte
por ellos, obteniendo su remuneración del patrimonio del servicio público (véanse especialmente
los Párrafos 3º y 4º del Título V, artículos 42 y siguientes, de la Ley 19.718).

60
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

XVI.- AUTOGENERACION INCOMPLETA


A.- SISTEMAS: Esta base se refiere al sistema de nombramiento y designación de los jueces en
nuestro país.

A lo largo de la evolución histórica que se ha producido en el mundo, se han contemplado diversas


formas de nombramiento de los jueces, siendo éstos:

1.- La compra de cargo de juez

Este sistema existió en la Francia prerrevolucionaria. La riqueza, base socioeconómica de la clase


alta, era considerada como el requisito para la formación de una elite cultural y éste, a su vez, se
consideraba como garantía de una jurisprudencia imparcial.

2.- La elección popular de los jueces

La elección popular de los jueces se practica actualmente en la mayor parte de los Estados
americanos; en una serie de cantones suizos y en la Unión Soviética para tribunales de primera
instancia.

Este tipo de nombramiento no se ha caracterizado, sin embargo, por haber tenido un éxito general
e ilimitado; si se combina con períodos de corta duración en el cargo, la situación creada estará en
contradicción intrínseca con la independencia, ya que el juez que espera ser reelegido estará
inclinado a favorecer a sus votantes y a los políticos de partidos que le apoyan.

3.- Los jueces son elegidos por el Parlamento

El ejemplo más conocido es el de Suiza. También en el ámbito soviético, todos los jueces
superiores a la primera instancia son elegidos por Asamblea legislativas.

Una verdadera independencia judicial no se da, en parte, por el indispensable requisito del acuerdo
político e ideología del candidato con el régimen político, y en parte por la posibilidad de
destitución a través del Parlamento, lógico complemento del nombramiento parlamentario y que
amenaza siempre que el detentador del cargo se separa de la línea oficial.

4.- Los jueces son nombrados por el Poder Ejecutivo

Este sistema es el que se encuentra vigente en Inglaterra y en los Estados continentales de Europa
con fundamento jurídico romano y en la mayor parte de los países iberoamericanos.

Consideraciones políticas en la elección del poder judicial existen por todas partes donde el
gobierno participe en ella, si bien quizás en los Estados Unidos aparece mas abierta y
confesadamente que en el sistema continental, donde actuaran entre bastidores. De la manera que
sea, las influencias políticas en el nombramiento matizan el subsiguiente desempeño en el cargo,
aun cuando el juez no sea consciente de ello.

5.- Los jueces son nombrados por el Poder Judicial o autogeneración

Este sistema tiene partidarios, puesto que los tribunales superiores velaran por designar a los más
preparados y honorables para el mayor prestigio de la judicatura.

Sin embargo, se ha criticado este sistema por cuanto podría conducir a una tiranía judicial.

6.- El sistema mixto de nombramiento

61
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Son aquellos en los que intervienen en la designación de los jueces dos Poderes públicos. En
algunas legislaciones intervienen el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo (Alemania) o el Poder
Ejecutivo y el Poder Judicial.

En Chile, existe el sistema de autogeneración incompleta, puesto que los tribunales proponen
diversas personas al Ejecutivo para los distintos cargos de jueces y el Presidente de la República
nombra de entre ellos al que encuentre más idóneo. Tratándose de Ministros de la Corte Suprema, a
partir de la dictación de la Ley 19.541 interviene también el Senado, quien debe aprobar la
proposición del Presidente de la República.

7.- Los jueces son designados por el Consejo Superior de Magistratura

Este sistema reciente se ha implantado para neutralizar políticamente el nombramiento y ascenso en


la magistratura.

Este sistema se ha implantado en la constitución francesa e italiana.

En ambos países, el cuerpo colegiado encargado de designar al personal judicial esta constituido,
bajo la presidencia del Presidente de la República, por miembros del Parlamento y por miembros
de la judicatura.

La medida ideal para valorar el procedimiento de nombramiento de los jueces se basa en dos puntos
de vista: primero, deberán quedar excluidas todas las influencias políticas; por otra parte, deberá
haber absoluta seguridad de que sólo el más dotado, teniendo en cuenta su capacidad profesional y
su integridad de carácter tendrá acceso a la carrera judicial. Dicho procedimiento ideal no ha sido
hasta hoy encontrado; cada método tiene sus ventajas e inconvenientes y ninguno de ellos puede ser
considerado como generalmente aplicable a todos los ordenamientos jurídicos. Todos están
condicionados por la tradición y ninguno de ellos puede dejar de tener graves repercusiones en el
ejercicio de la función judicial. 55

B.- SISTEMA DE NOMBRAMIENTO EN CHILE: El sistema de designación en nuestro país es


el de autogeneración incompleta, donde intervienen el Poder Judicial, que propone, y el Poder
Ejecutivo (Presidente de la República), quien escoge y nombra. Tratándose de Ministros de la
Corte Suprema, a partir de la dictación de la Ley 19.541 interviene también el Senado, quien debe
aprobar la proposición del Presidente de la República.

Señala el art. 78 de la Constitución vigente que "en cuanto al nombramiento de los jueces, la ley se
ajustará a los siguientes preceptos generales.

"La Corte Suprema se compondrá de veintiún ministros."

Los Ministros y Fiscales Judiciales de la Corte Suprema serán nombrados por el Presidente de la
República, eligiéndolos de una nómina de cinco personas que, en cada caso, propondrá la misma
Corte, y con acuerdo del Senado. Este adoptará los respectivos acuerdos por los dos tercios de sus
miembros en ejercicio, en sesión especialmente convocada al efecto. Si el Senado no aprobare la
proposición del Presidente de la República, la Corte Suprema deberá completar la quina
proponiendo un nuevo nombre en sustitución del rechazado, repitiéndose el procedimiento hasta
que se apruebe un nombramiento.

Cinco de los miembros de la Corte Suprema deberán ser abogados extraños a la administración de
justicia, tener a lo menos quince años de título, haberse destacado en la actividad profesional o
universitaria y cumplir los demás requisitos que señale la ley orgánica constitucional respectiva.

55
Lo señalado corresponde a un extracto de los principales tipos de designación del personal judicial que señala Karl Loewenstein en su obra Teoría
de la Constitución. Páginas 297 a 304.

62
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

La Corte Suprema cuando se trate de proveer un cargo que corresponda a un miembro proveniente
del Poder Judicial, formará la nómina exclusivamente con integrantes de éste y deberá ocupar un
lugar el ministro más antiguo de la Corte de Apelaciones que figure en lista de méritos. Los otros
cuatro lugares se llenarán en atención a los merecimientos de los candidatos. Tratándose de proveer
una vacante correspondiente a abogados extraños a la administración de justicia, la nómina se
formará exclusivamente previo concurso público de antecedentes, con abogados que cumplan los
requisitos señalados en el inciso cuarto.

Los ministros y fiscales de la Corte de Apelaciones serán designados por el Presidente de la


República a propuesta en terna de la Corte Suprema.

Los jueces letrados serán designados por el Presidente de la República a propuesta en terna de la
Corte de Apelaciones de la jurisdicción respectiva.

El juez letrado en lo civil o criminal más antiguo de asiento de la Corte o el juez letrado civil o
criminal más antiguo del cargo inmediatamente inferior al que se trata de proveer y que figure en
lista de méritos y exprese su interés en el cargo, ocupará un lugar en la terna correspondiente. Los
otros dos lugares se llenarán en atención al mérito de los candidatos.

La Corte Suprema y las Cortes de Apelaciones, en su caso, formarán las quinas o las ternas en
pleno especialmente convocado al efecto, en una misma y única votación, donde cada uno de sus
integrantes tendrá derecho a votar por tres o dos personas, respectivamente. Resultarán elegidos
quienes obtengan las cinco o las tres primeras mayorías, según corresponda. El empate se resolverá
mediante sorteo.

Sin embargo, cuando se trate del nombramiento de ministros de Corte suplentes, la designación
podrá hacerse por la Corte Suprema y, en el caso de los jueces, por la Corte de Apelaciones
respectiva. Estas designaciones no podrán durar más de sesenta días y no serán prorrogables. En
caso de que los tribunales superiores mencionados no hagan uso de esta facultad o de que haya
vencido el plazo de la suplencia, se procederá a proveer las vacantes en la forma ordinaria señalada
precedentemente.

De esta materia se ocupan los arts.263 a 291 del C.O.T. y a ellas nos referiremos al analizar el
nombramiento de los jueces de cada tribunal.

C.- ESTATUTO LEGAL DEL NOMBRAMIENTO DE LOS JUECES. REFERENCIA

El C.O.T. se encarga de señalar, con minuciosidad, los requisitos, inhabilidades generales y


especiales, etc., para la designación de los jueces. Por ser una materia de suyo detallista y más
propia del Derecho Administrativo, sólo daremos algunas breves nociones de ella.

En primer término, el art.244 del C.O.T. indica las calidades en que pueden ser nombrados los
jueces (propietarios, interinos o suplentes); el art.245 del C.O.T. presume la designación de juez en
calidad de propietario si nada se dice al respecto; el art.246 del C.O.T. indica que las vacantes no
pueden durar más de cuatro meses y el art.247 del C.O.T. hace aplicable la base de la inamovilidad
a las tres categorías de jueces.

Los arts.250,252, 253, y 254 del C.O.T. se refieren a los requisitos generales y especiales para ser
juez de letras, ministro de Corte de Apelaciones y ministro de Corte Suprema, respectivamente,
los que deben entenderse modificados en lo pertinente por el actual art. 78 de la Constitución en los
referente a los Ministros y Fiscal Judicial de la Corte Suprema; el art.256 del C.O.T. indica cuáles
son las inhabilidades generales para ser juez; el art.257 del C.O.T. establece una prohibición
temporal respecto de ciertas personas que hubieren ocupado determinados cargos para ser
nombrados jueces o Ministros.

63
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

El art.258 del C.O.T. indica una inhabilidad fundada en el parentesco: "No pueden ser
simultáneamente jueces de una misma Corte de Apelaciones, los parientes consanguíneos o afines
en línea recta, ni los colaterales que se hallen dentro del segundo grado de consanguinidad o
afinidad".

Respecto del parentesco establece el art.259 del C.O.T.: "No podrá ser nombrado ministro de Corte
de Apelaciones ni ser incluido en la terna correspondiente quien esté ligado con algún ministro o
fiscal de la Corte Suprema por matrimonio, por parentesco de consanguinidad hasta el tercer grado
inclusive, por afinidad hasta el segundo grado o por adopción. ".

El art.261 del C.O.T. establece una inhabilidad en razón de la remuneración: "Las funciones
judiciales son incompatibles con toda otra remunerada con fondos fiscales, o municipales, con
excepción de los cargos docentes, hasta un límite máximo de doce horas semanales.

En seguida, los arts.264 y siguientes del C.O.T. comienzan a regular el escalafón judicial. Éste es
un ordenamiento que se hace de los funcionarios por antigüedad y cargo que ocupan.

El art.264 del C.O.T. indica que el Escalafón General de Antigüedad del Poder Judicial está
compuesto de dos ramas (Escalafón, Primario y Escalafón Secundario), el primero se divide en
categorías y el segundo en series y categorías, además contempla la existencia de un Escalafón
Especial del personal subalterno. El art.265 del C.O.T. señala qué funcionarios deben figurar en
cada Escalafón. El art.266 del C.O.T. señala las normas de antigüedad en orden al cual se forman
los escalafones56. El art.267 del C.O.T. indica su división en siete categorías y quiénes pertenecen a
cada una de ellas. El art.269 del C.O.T. regula al Escalafón Secundario, dividiéndolo en seis series.-

El art.270 del C.O.T. señala que "el Escalafón judicial de antigüedad será formado por la Corte
Suprema, y se publicará en el Diario Oficial, dentro de los quince primeros días del mes de marzo
de cada año".

El art.271 del C.O.T. regula un recurso de reclamación en contra de errores u omisiones que
aparezcan en el escalafón; el art.272 del C.O.T. se refiere a las modificaciones que se pueden hacer
al Escalafón en virtud de reclamaciones, vacancias y nombramientos; los arts.273 y 274 del C.O.T.
regulan las calificaciones anuales funcionarias estableciendo quienes deben efectuarlas y los
antecedentes que deben recopilarse para ellas ; el art.275 del C.O.T. permite a cualquier persona
dentro de los diez primeros días del mes de noviembre de cada año hacer llegar opiniones respecto
de los funcionarios a ser calificados ; el art. 276 se refiere a la forma de poner en conocimiento del
funcionario la calificación anual y los recursos que proceden en contra de ella; el art, 277 establece
la hoja de vida funcionaria, el art. 277 bis establece los elementos que deben considerarse para
efectuar la calificación, el art. 278 establece cinco listas para la calificación de acuerdo con el
puntaje obtenido y el art. 278 bis establece que el funcionario que figure en la lista Deficiente o,
por segundo año consecutivo, en lista Condicional, una vez firme la calificación respectiva,
quedará removido de su cargo por el solo ministerio de la ley. En tanto no quede firme la
mencionada calificación, el funcionario quedará de inmediato suspendido de sus funciones.(art.278
bis del C.O.T.).

El art.279 del C.O.T. se refiere a los concursos para proveer a los cargos vacantes; el art.280 del
C.O.T. se refiere a una regla para la promoción de funcionarios de una categoría a otra; los arts.281
y ss. del C.O.T. establecen reglas sobre la formación de listas, ternas o propuestas; el art.283 del
C.O.T. se refiere a la quina de la que se elegirá un ministros o fiscal de Corte Suprema; los arts.284
56
Por Auto Acordado de 21 de enero de 1998 de la Excma. Corte Suprema, publicado en el diario oficial de 30 de enero de 1998, sobre orden y
precedencia entre los miembros de la corte suprema que no provengan del escalafón judicial se acordó para los efectos del artículo 266 del Código
Orgánico de Tribunales, si dos miembros de la Corte Suprema que son abogados extraños a la administración de justicia, resultaren en iguales
condiciones de antigüedad por fecha de nombramiento y de juramento, preferirá: a) aquel que sea abogado integrante de la Corte Suprema, sobre los
demás; b) en subsidio, quien sea abogado integrante de Corte de Apelaciones respecto de quienes no tengan esa calidad; c) si dos a más miembros se
encuentran en la misma situación, se tendrá por más antiguo al que lo sea en la respectiva clase de Corte; d) entre quienes lleven igual tiempo en una
Corte de Apelaciones, o entre los que no sean abogados integrantes, su antigüedad se determinará por la fecha de su título de abogado; y e) si dos
abogados integrantes de la Corte Suprema igualan en permanencia, preferirá el que lo haya sido más tiempo en una Corte de Apelaciones.

64
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

a 289 bis del C.O.T. se refiere a las ternas y su composición en la designación de ciertos
funcionarios, establece la preferencia de los abogados para ocupar los cargos que no requieran
título de abogado y el art.291 del C.O.T. regula la remisión de las ternas y quinas al Ministerio de
Justicia.

Los arts.292 a 294 del C.O.T. se refieren a la composición en siete categorías y a las ternas para el
nombramiento de los empleados del Escalafón del personal subalterno, y el art. 295 del C.O.T. los
requisitos que deberán cumplir los postulantes a cargos de personal subalterno.

En general, todos los cargos del Poder Judicial se proveen previo concurso público.

Pueden suceder que se forme una terna de una manera distinta a la señalada por la ley, como, por
ejemplo, si un funcionario judicial es postergado para la formación de la terna no obstante tener la
antigüedad necesaria para ello. En tal caso, existe un recurso aplicable a esa situación. En efecto,
de acuerdo al art.551, inciso 4º y ss. del C.O.T. "de las resoluciones que en el ejercicio de sus
facultades económicas pronuncien los tribunales indicados en el inciso primero de este artículo,
sólo podrá reclamarse dentro del plazo de tres días, ante el tribunal que haya dictado la resolución.
Este la elevará, con todos sus antecedentes, dentro de las 48 horas siguientes a su presentación.

El superior jerárquico deberá resolverla de plano, y si fuere un tribunal colegiado, en cuenta.

Si la reclamación versa sobre la formación de una terna y el tribunal superior la desechare, éste,
junto con devolver los antecedentes al inferior, remitirá la terna al Ministerio de Justicia".

El recurso antedicho se denomina "de reclamación".

17.- ESTATUTO DE LOS JUECES


Los jueces como depositarios del ejercicio de una función pública tienen regulado no sólo su
sistema de nombramiento, sino que la forma en la cual deben instalarse en el ejercicio de las
funciones, sus obligaciones, prohibiciones, prorrogativas y honores.

A.- INSTALACION DE LOS JUECES

La instalación de los jueces, momento en que pueden ellos comenzar a ejercer la función, esta
configurado por dos elementos: el nombramiento y el juramento.

La instalación de los jueces de letras y ministros de corte se configura por el nombramiento y el


juramento de acuerdo al art.299 y ss. del C.O.T..

"Hecho el nombramiento de un juez por el Presidente de la República y expedido el correspondiente


título a favor del nombrado, prestará éste el juramento prevenido en los artículos siguientes"
(art.299 del C.O.T.).

"Los miembros designados para la Corte Suprema prestarán su juramento ante el presidente del
mismo tribunal.

Los miembros designados para la Corte de Apelaciones ante el presidente del respectivo tribunal.

Ante el mismo funcionario prestarán juramento también los jueces de letras" (art.300 del C.O.T.).

El art.304 del C.O.T. establece las formalidades del juramento: Todo juez prestará su juramento al
tenor de la fórmula siguiente:

¿Juráis por Dios Nuestro Señor y por estos Santos Evangelios que, en ejercicio de nuestro
ministerio, guardaréis la Constitución y las leyes de la República?.

65
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

El interrogado responderá: `Sí juro'; y el magistrado que le tome el juramento añadirá: "Si así lo
hiciéreis, Dios os ayude, y si no, os lo demande'".

Una vez prestado el juramento, se hace constar la diligencia y el decreto supremo respectivo en el
libro correspondiente, y de ella se dará testimonio al nombrado, el cual entrará inmediatamente en
el ejercicio de sus funciones (art.305 del C.O.T.).

El art.301 del C.O.T. se refiere al caso de juramento prestado ante otras autoridades que las
señaladas en el art.300 del C.O.T., "siempre que el Presidente de la República, por consideraciones
de economía o de conveniencia para la prontitud de la administración de justicia, así lo ordene".

En tal caso la autoridad que haya recibido el juramento dará lo más pronto posible el respectivo
aviso a la que, según dicho artículo, habría correspondido intervenir en la diligencia, remitiéndole
lo obrado para los fines del art.305".

Cuando un juez que ha prestado el juramento correspondiente fuere nombrado para un puesto
análogo al que desempeña no será obligado a prestar nuevo juramento" (art.302 del C.O.T.).

"Tampoco serán obligados a prestar juramento los fiscales judiciales que, con arreglo a lo
establecido en el presente Código fueren llamados a integrar accidentalmente una Corte de
Apelaciones o la Corte Suprema. Los abogados llamados a integrar una Corte de Apelaciones sólo
prestarán juramento la primera vez que entren a desempeñar este encargo; pero respecto de ellos, el
juramento prestado en un tribunal no se tomará en cuenta en otro, para el efecto de este artículo"
(art.303 del C.O.T.).

B.- PROHIBICIONES DE LOS JUECES.-

Los jueces, en el ejercicio de sus funciones, se encuentran sometidos a una serie de prohibiciones,
las que tienen por finalidad, precisamente, evitar la distracción de la actividad ordinaria.

Estas prohibiciones son:

a) Ejercer la abogacía.

Señala el art.316 del C.O.T. que "es prohibido a los jueces ejercer la abogacía; y sólo podrán
defender causas personales o de sus cónyuges, ascendientes, descendientes, hermanos o pupilos.

Les es igualmente prohibido representar en juicio a otras personas que las mencionadas en el
precedente inciso".

b) Los jueces no pueden desempeñarse como árbitros y no pueden aceptar compromisos.-

Señala el art. 317 del C.O.T. : "Prohíbese a los jueces letrados y a los ministros de los Tribunales
Superiores de Justicia, aceptar compromisos, excepto cuando el nombrado tuviere con alguna de
las partes originariamente interesadas en el litigio, algún vínculo de parentesco que autorice su
implicancia o recusación".

El art. 318 establece que "Lo dispuesto por los precedentes artículos de este párrafo rige tan sólo
respecto de los jueces de letras, de los miembros de las Cortes de Apelaciones y de los de la Corte
Suprema.
Las disposiciones que siguen rigen respecto de toda clase de jueces".

c) Los jueces no deben expresar opinión anticipada de los asuntos que van a conocer:

66
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Señala el art. 320 del C.O.T.: "Los jueces deben abstenerse de expresar y aun de insinuar
privadamente su juicio respecto de los negocios que por la ley son llamados a fallar.

Deben igualmente abstenerse de dar oído a toda alegación que las partes, o terceras personas a
nombre o por influencia de ellas, intenten hacerles fuera del tribunal".

d) Los jueces se encuentran afectos a la prohibición de adquirir cosas o derechos litigiosos:

Señala el art. 321 del C.O.T.: "Se prohíbe a todo juez comprar o adquirir a cualquier título para sí,
para su cónyuge o para sus hijos las cosas o derechos que se litiguen en los juicios de que él
conozca.

Se extiende esta prohibición a las cosas o derechos que han dejado de ser litigiosos, mientras no
hayan transcurrido cinco años desde el día en que dejaron de serlo; pero no comprende las
adquisiciones hechas a título de sucesión por causa de muerte, si el adquirente tuviere respecto del
difunto la calidad de heredero abintestato.

Todo acto en contravención a este artículo lleva consigo el vicio de nulidad, sin perjuicio de las
penas a que, conforme al Código Penal, haya lugar".

e) Existe una prohibición de adquirir pertenencias mineras:

Señala el art. 322 del C.O.T. "Los miembros de las Cortes de Apelaciones y los jueces letrados en
lo civil no pueden adquirir pertenencias mineras o una cuota en ellas dentro de su respectivo
territorio jurisdiccional.

La contravención a lo dispuesto en este artículo será sancionado, mientras la pertenencia o cuota


esté en poder del infractor, con la transferencia de sus derechos a la persona que primeramente
denunciare el hecho ante los tribunales. La acción correspondiente se tramitará en juicio sumario.

En todo caso, el funcionario infractor sufrirá, además, la pena de inhabilitación especial temporal
en un grado medio para el cargo que desempeña" .

La prohibición que contempla este artículo se encuentra reproducida en el art.22 del Código de
Minería, pero, además, establece una importante excepción: "Con todo, las personas mencionadas
en el inciso anterior podrán adquirir por sucesión por causa de muerte o en virtud de un título
anterior al hecho que da origen a la prohibición" (inciso final).

La sanción, similar a la establecida en el art. 322 del C.O.T., se encuentra regulada en el art.23 del
referido Código.

f) Finalmente, el art.323 del C.O.T. prohibe a los funcionarios judiciales:

1.- Dirigir el Poder Ejecutivo, a funcionarios públicos o a corporaciones oficiales, felicitaciones o


censuras por sus actos;

2.- Tomar en las elecciones populares o en los actos que les precedan más parte que la de emitir su
voto personal: No obstante, deben ejercer las funciones y cumplir los deberes que por razón de sus
cargos les imponen las leyes;

3.- Mezclarse en reuniones, manifestaciones u otros actos de carácter político, o efectuar


cualquiera actividad de la misma índole dentro del Poder Judicial;

4.- Publicar, sin autorización del Presidente de la Corte Suprema, escritos de defensa de su
conducta oficial o atacar en cualquier forma, la de otros jueces o magistrados".

67
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

C.- OBLIGACIONES DE LOS JUECES.-

Estas obligaciones se reducen a los deberes de residencia, de asistencia y de cumplimiento diligente


de sus funciones, fundamentalmente.

a) Deber de residencia: Señala el art.311 del C.O.T. que "los jueces están obligados a residir
constantemente en la ciudad o población donde tenga su asiento el tribunal en que debe prestar sus
servicios.

Sin embargo, las Cortes de Apelaciones podrán, en casos calificados, autorizar transitoriamente a
los jueces de su territorio jurisdiccional para que residan en un lugar distinto al del asiento del
tribunal".

b) Deber de asistencia: Indica el art.312 del C.O.T. que "están igualmente obligados a asistir todos
los días a la sala de su despacho, y a permanecer en ella desempeñando sus funciones durante
cuatro horas como mínimo cuando el despacho de causas estuviere al corriente, y de cinco horas, a
lo menos, cuando se hallare atrasado, sin perjuicio de lo que en virtud del Nº4 art.96 COT,
establezca la Corte Suprema.

Lo anterior se entenderá sin perjuicio de que el juez, cuando las necesidades del servicio lo
aconsejen, se constituya una vez a la semana, a lo menos, en poblados que estén fuera de los
límites urbanos de la ciudad en que tenga su asiento el tribunal, en cuyo caso será reemplazado por
el secretario en el despacho ordinario del juzgado, pudiendo designarse para tales efectos actuarios
que como ministros de fe autoricen las diligencias que dichos funcionarios practiquen".

Este deber de asistencia se extiende a los días sábados, según lo señala el Reglamento que para la
distribución de las jornadas de trabajo dictó la Corte Suprema y que fue publicado el 31 de
Diciembre de 1969.

Los jueces de tribunales de juicio oral en lo penal tendrán la obligación de asistir a su despacho por
44 horas semanales.

Los jueces de juzgados de garantía deberán asistir a su despacho por 44 horas semanales, debiendo
establecerse un sistema o turno que permita la disponibilidad de un juez de garantía en la
jurisdicción fuera del horario normal de atención de los tribunales.( art. 312 bis)

Indica el art.313 del C.O.T. que "las obligaciones de residencia y asistencia diaria al despacho cesan
durante los días feriados. Son tales los que la ley determine y los comprendidos en el tiempo de
vacaciones de cada año, que comenzará el 1º de Febrero y durará hasta el primer día hábil de
Marzo".

Lo dispuesto en este artículo no regirá, respecto del feriado de vacaciones, con los jueces letrados
que ejercen jurisdicción criminal y de familia".57

La jurisdicción civil tiene como justificación el hecho de que resulta demasiado engorroso designar
reemplazantes y subrogantes, por lo que resulta conveniente la suspensión del sistema.

En materia penal no existe feriado judicial, porque sus funciones se extienden mucho más allá que
la mera resolución de conflictos entre particulares.

Indica el art.314, inc.1º del C.O.T. que "durante el feriado de vacaciones funcionarán de lunes a
viernes de cada semana los jueces de letras que ejerzan jurisdicción en lo civil para conocer de
aquellos asuntos a que se refiere el inciso segundo de este artículo. En las comunas o agrupación de
comunas en donde haya más de uno, desempeñará estas funciones el juez que corresponda de

57
Modificado por el artículo 120 Nº 13 de la Ley 19.968, publicada en el diario Oficial de 30 de Agosto de 2004.

68
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

acuerdo con el turno que para este efecto establezca la Corte de Apelaciones respectiva. En
Santiago funcionarán dos juzgados de letras en lo civil, de acuerdo con el turno que señale la Corte
de Apelaciones de Santiago para tal efecto. La distribución de las causas entre estos juzgados se
hará por el presidente de este tribunal".

No obstante el feriado, existen tribunales que durante su transcurso deben seguir conociendo de los
asuntos: los jueces de letras del crimen, los juzgados de menores y los juzgados con competencia
común.

Existe también una institución de bastante importancia, denominada "habilitación del feriado". A
ella se refiere el art.314, inc.2º del C.O.T. al decir que "los jueces durante el feriado de vacaciones
deberán conocer:

1) De todas las cuestiones de jurisdicción voluntaria;

2) De los juicios posesorios;

3) De los asuntos a que se refiere el Nº1 del art. 680 del C.P.C.

4) De los juicios del trabajo cuando les corresponda.

6) De las medidas prejudiciales y precautorias,

7) De las gestiones a que dé lugar la notificación de los protestos de cheques,

8) De los juicios ejecutivos hasta la traba del embargo inclusive, y

9) De todas aquellas cuestiones, respecto de las cuales se conceda especialmente habilitación


de feriado. En todo caso, deberán admitirse a tramitación las demandas, de cualquiera naturaleza
que ellas sean, para el solo efecto de su notificación".

La habilitación del feriado es una solicitud que se presenta ante el correspondiente tribunal para que
éste, por motivos fundados, autorice la práctica de una determinada diligencia durante el feriado de
vacaciones.

Es necesario que la petición se haga con tiempo, no sólo para dar oportunidad al tribunal para
resolverla, sino que para que pueda, en caso de aceptarla, ordenar la remisión del expediente en
que incide, según los casos.

El único elemento que el tribunal toma en consideración para conceder o rechazar la petición de
habilitación es la urgencia o necesidad en la práctica de una diligencia. Así, es de notoria
conveniencia autorizar durante el feriado una notificación a fin de evitar que transcurra el tiempo
necesario de prescripción interrupción civil).

Indican los inc.3º y ss. del art.314 del COT. que "la habilitación a que se refiere el inciso anterior
deberás ser solicitada ante el tribunal que ha de quedar de turno, y en aquellos lugares en que haya
más de un juzgado de turno, la solicitud quedará sujeta a la distribución de causas a que se refiere
el inciso primero. Sin embargo, en este último caso, y siempre que se trate de un asunto que con
anterioridad al feriado esté conociendo uno de los juzgados que quede de turno, la solicitud de
habilitación se presentará ante él.

El tribunal deberá pronunciarse sobre la concesión de habilitación dentro del plazo de 48 horas
contado desde la presentación de la solicitud respectiva. La resolución que la rechace será fundada.
En caso de ser acogida, deberá notificarse por cédula a las partes.

69
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

En Santiago, los tribunales deberán remitir, salvo lo dispuesto en el inciso tercero de este artículo,
las causas habilitadas a la Corte de Apelaciones para su distribución. En todo caso, las partes, de
común acuerdo, podrán suspender la tramitación de cualquier asunto durante el feriado judicial".

Por su parte, el art.315 del C.O.T. establece la obligación de designar, durante el feriado, una sala
de turno en las Cortes de Apelaciones: "Durante el mismo período deberá quedar actuando una sala
de cada Corte de Apelaciones, en conformidad al turno que ella establezca. Dicha sala tendrá las
facultades y atribuciones que corresponden al tribunal pleno, con excepción de los desafueros de
diputados y senadores.

En Santiago permanecerán en funciones durante el feriado de vacaciones dos salas, de acuerdo con
el turno que al efecto determine la Corte de Apelaciones, las que, reunidas y con un quórum
mínimo de cinco miembros tendrán las facultades y atribuciones que se indican en el inciso
precedente.

El ministro más antiguo de cada Corte de Apelaciones que forme parte de la sala a que se refiere
este artículo, tendrá las facultades y atribuciones del presidente del tribunal".

c) Deber de cumplimiento diligente de sus funciones: A este deber se refiere el art.319 del
C.O.T.: "Los jueces están obligados a despachar los asuntos sometidos a su conocimiento en los
plazos que fija la ley o con toda la brevedad que las actuaciones de su ministerio les permitan,
guardando en este despacho el orden de la antigüedad de los asuntos, salvo cuando motivos graves
y urgentes exijan que dicho orden se altere.

Las causas se fallarán en los tribunales unipersonales tan pronto como estuvieren en estado y por el
orden de su conclusión. El mismo orden se observará para designar las causas en los tribunales
colegiados para su vista y decisión.

Exceptuándose las cuestiones sobre deserción de recursos, depósito de personas, alimentos


provisionales, competencia, acumulaciones, recusaciones, desahucio, juicios sumarios y
ejecutivos, denegación de justicia o de prueba y demás negocios que por la ley, o por acuerdo del
tribunal fundado en circunstancias calificadas, deberán tener preferencia, las cuales se antepondrán
a los otros asuntos desde que estuvieren en estado".

Los jueces deben además abstener de consumir indebidamente sustancias o drogas estupefacientes o
psicotrópicas.

El artículo 251 del C.O.T. dispone que no puede ser juez la persona que tuviere dependencia de
sustancias o drogas estupefacientes o psicotrópicas ilegales, a menos que justifique su consumo por
un tratamiento médico.”.

Por su parte, el Artículo 323 ter. del COT. Prescribe que antes de asumir sus cargos, los miembros
del escalafón primario deberán prestar una declaración jurada que acredite que no se encuentran
afectos a la causal de inhabilidad contemplada en el artículo 251.

En caso de inhabilidad sobreviviente, el funcionario deberá admitirla ante su superior jerárquico y


someterse a un programa de tratamiento y rehabilitación en alguna de las instituciones que autorice
el auto acordado de la Corte Suprema. Si concluye ese programa satisfactoriamente, deberá aprobar
un control de consumo toxicológico y clínico que se le aplicará, con los mecanismos de resguardo a
que alude el inciso segundo del artículo 100. El incumplimiento de esta norma dará lugar al
correspondiente juicio de amovilidad, salvo que la Corte Suprema acuerde su remoción. Lo anterior
es sin perjuicio de la aplicación de las reglas sobre salud irrecuperable o incompatible con el
desempeño del cargo, si procedieren.”.

70
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Al efecto, dispone el artículo 100 del C.O.T. que la Corte Suprema, mediante auto acordado, dictará
normas para prevenir el consumo indebido de sustancias o drogas estupefacientes o psicotrópicas
por parte de los funcionarios judiciales.

Ese auto acordado contendrá, además, un procedimiento de control de consumo aplicable a los
miembros del escalafón primario. Dicho procedimiento de control comprenderá a todos los
integrantes de un grupo o sector de funcionarios que se determinará en forma aleatoria, se aplicará
en forma reservada y resguardará la dignidad e intimidad de ellos, observando las prescripciones de
la ley Nº 19.628, sobre protección de los datos de carácter personal. Sólo será admisible como
prueba de la dependencia una certificación médica, basada en los exámenes que correspondan.”.

La Corte Suprema dictó el Autoacordado conteniendo las normas para prevenir consumo indebido de
sustancias o drogas estupefacientes o psicotrópicas por parte de funcionarios judiciales y
procedimientos de control de consumo aplicable a los miembros de poder judicial y de la Corporación
Administrativa de Poder Judicial, publicándose en el Diario Oficial de 18 de noviembre de 2005.

D.- HONORES Y PRERROGATIVAS DE LOS JUECES: A esta materia se refieren cuatro


artículos del C.O.T., siendo los siguientes:

a) el art.306 del C.O.T., que establece el tratamiento que debe dárseles a los jueces, según su
jerarquía: "La Corte Suprema tendrá el tratamiento de Excelencia y las Cortes de Apelaciones el de
Señoría Ilustrísima.

Cada uno de los ministros de estos mismos tribunales y los jueces de letras tendrán tratamiento de
Señoría".

b) el art.307 del C.O.T., se refiere a la ubicación en ceremonias públicas: "Los jueces ocuparán en
las ceremonias públicas el lugar que les asigne, según su rango, el reglamento respectivo".

c) de acuerdo al art.308 del C.O.T., "los jueces están exentos de toda obligación de servicio
personal que las leyes impongan a los ciudadanos chilenos".

d) en cuanto a los jueces jubilados, éstos "gozarán de las mismos honores y prerrogativas que los
que se hallan en actual servicio".

Es necesario consignar que los jueces, como funcionarios públicos, tienen todos los derechos que
el Estatuto Administrativo señala; especialmente, derecho a la remuneración y al feriado, etc.

18.- CONTINUATIVIDAD
La jurisdicción se ha señalado que constituye no sólo un Poder, sino que también un Deber para el
Estado.

Ello significa que el Estado debe tener siempre a disposición de los habitantes una organización
encargada de actuar a requerimiento de ellos para solucionar los conflictos que se susciten con el fin
de mantener la paz social.

Esta función pública debe ser ejercida en forma continua, de manera que en cualquier tiempo que se
produzca el conflicto la función jurisdiccional a través de un proceso pueda dar solución a éste.

El legislador, con el fin de mantener la continuidad del ejercicio de la función jurisdiccional, ha


establecido dos instituciones que deben operar ante la falta o inhabilidad de un juez,/uno o varios
ministros o de un tribunal colegiado en su totalidad, siendo estos: La subrogación y la integración.

1.- LA SUBROGACION

71
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Es el reemplazo automático y que opera por el solo ministerio de la ley respecto de un juez o de un
Tribunal colegiado que están impedidos para el desempeño de sus funciones.

La subrogación opera tanto respecto de tribunales unipersonales como de los tribunales colegiados.
Es así, como la subrogación puede operar respecto de un juez de letras como respecto de toda una
Corte de Apelaciones.

La subrogación sólo opera respecto de los tribunales colegiados cuando el impedimento o


inhabilidad afecta a todo el tribunal y no solo a algunos de los miembros de éste, puesto que en tal
caso se deben aplicar las normas de integración.

Por otra parte, la subrogación opera por el sólo ministerio de la ley. Ello significa que los
subrogantes entran a reemplazar al juez o jueces impedidos o inhabilitado sin necesidad de
nombramiento y en virtud del solo llamado que la ley establece para el evento de acaecer alguna de
esas circunstancias.

Además, la subrogación opera no sólo en los casos en que el juez está impedido para toda la
tramitación de un asunto, sino que también cuando está impedido para realizar determinadas
diligencias del proceso.

Para que opere la subrogación se entenderá que un juez “falta” en caso de muerte, enfermedad,
permiso administrativo, implicancia o recusación.

También se entenderá que “falta” el juez para los efectos de la subrogación, si no hubiere llegado a
la hora ordinaria de despacho o si no estuviere presente para evacuar aquellas diligencias que
requieren su intervención personal tal como son las audiencias de pruebas, los remates, los
comparendos u otras semejantes, de todo lo cual dejará constancia en los autos, el secretario que
actúe en ellos. En tales casos, la subrogación sólo dura el tiempo de la audiencia. (art. 214 del
C.O.T.).

La ley ha establecido diversas formas en que opera la subrogación atendiendo a la jerarquía del
tribunal y al número de ellos que existen en una comuna o agrupación de comunas.

A.- SUBROGACIÓN DE LOS JUECES DE GARANTIA.

Regla general

El juez de garantía que falte o no pueda intervenir en determinadas causas, será subrogado por otro
juez de garantía del mismo juzgado. art.206 inc.1º del C.O.T.

Si el juzgado de garantía contare con un solo juez, éste será subrogado por el juez del juzgado con
competencia común de la misma comuna o agrupación de comunas y, a falta de éste, por el
secretario letrado de este último. art.206 inc.2º del C.O.T.

Reglas supletorias:

Si no se pudiere aplicar la regla general, se deben aplicar las siguientes reglas;

1.- La subrogación se hará por un juez del juzgado de garantía de la comuna más cercana
perteneciente a la jurisdicción de la misma Corte de Apelaciones.

2.- A falta de dicho juez de garantía, subrogará el juez del juzgado con competencia común de la
comuna o agrupación de comunas más cercana y, en su defecto, el secretario letrado de este último
juzgado

72
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

3.- En defecto de todos los designados en las reglas anteriores, la subrogación se hará por los jueces
de garantía de las restantes comunas de la misma jurisdicción de la Corte de Apelaciones a la cual
pertenezcan, en orden de cercanía.
Para estos efectos, las Cortes de Apelaciones fijarán cada dos años el orden de cercanía territorial
de los distintos juzgados de garantía, considerando la facilidad y rapidez de las comunicaciones
entre sus lugares de asiento. (art. 207 C.O.T.)

4.- Cuando no resultare aplicable ninguna de las reglas anteriores, actuará como subrogante un juez
de garantía, a falta de éste un juez de letras con competencia común o, en defecto de ambos, el
secretario letrado de este último, que dependan de la Corte de Apelaciones más cercana. Regirán
con este objeto las reglas previstas por los incisos segundo, tercero y cuarto del artículo 216. (art.
208 C.O.T.)

Un juez de garantía sólo puede subrogar a otro juez de garantía y a jueces de tribunal oral en lo
penal en los casos que proceda conforme a la ley. (art. 209 C.O.T.)

C.- SUBROGACION DE JUECES DE TRIBUNALES ORALES EN LO PENAL.

1º.- En todos los casos en que una sala de un tribunal oral en lo penal no pudiere constituirse
conforme a la ley por falta de jueces que la integren, subrogará un juez perteneciente al mismo
tribunal oral y, a falta de éste, un juez de otro tribunal oral en lo penal de la jurisdicción de la misma
Corte, para lo cual se aplicarán análogamente los criterios de cercanía territorial previstos en el
artículo 207. Para estos fines, se considerará el lugar en el que deba realizarse el juicio oral de que
se trate. (art. 210 inc 1ºC.O.T.)

2º.- A falta de un juez de un tribunal oral en lo penal de la misma jurisdicción, lo subrogará un juez
de juzgado de garantía de la misma comuna o agrupación de comunas, que no hubiere intervenido
en la fase de investigación. (art. 210 inc 2ºC.O.T.)

3º.- Si no resultare posible aplicar ninguna de las reglas anteriores, sea porque los jueces
pertenecientes a otros tribunales orales en lo penal o a los juzgados de garantía no pudieren conocer
de la causa respectiva o por razones de funcionamiento de unos y otros, actuará como subrogante
un juez perteneciente a algún tribunal oral en lo penal que dependa de la Corte de Apelaciones más
cercana o, a falta de éste, un juez de un juzgado de garantía de esa otra jurisdicción. Regirán, con
tal fin, las reglas previstas en los incisos segundo, tercero y cuarto del artículo 216. (art. 210 inc
3ºC.O.T.)

4º.- En defecto de las reglas precedentes, resultará aplicable lo dispuesto en el artículo 213 o, si
ello no resultare posible, se postergará la realización del juicio oral hasta la oportunidad más
próxima en que alguna de tales disposiciones resultare aplicable. (art. 210 inc 4ºC.O.T.)

Los jueces pertenecientes a los tribunales orales en lo penal sólo subrogarán a otros jueces de esos
tribunales. (art. 210 A C.O.T.)

Si con ocasión de la aplicación de las reglas de subrogación señaladas hubiere más de un juez que
debiere subrogar al juez del juzgado de garantía o al juez del tribunal oral en lo penal, la
subrogación se hará por orden de antigüedad, comenzando por el menos antiguo. (art. 210 B
C.O.T.)

C.- Subrogación de los jueces de letras

Regla general

El juez de letras que falte o se encuentre inhabilitado para conocer de determinados asuntos, será
subrogado por el secretario del mismo tribunal siempre que sea abogado. art.211 inc.1º del C.O.T.

73
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Reglas supletorias:

Sólo a falta de secretario abogado en el tribunal que falte o se encuentre inhabilitado el juez, se
deben aplicar las siguientes reglas;

1.- Si en la comuna o agrupación de comunas hay dos jueces de letras, aunque sean de distinta
jurisdicción

La falta de uno de ellos será suplida por el secretario del otro que sea abogado.

A falta de éste, por el juez del otro juzgado.

2.- Si en la comuna o agrupación de comunas hay más de dos jueces de letras de una misma
jurisdicción.

La subrogación de cada uno se hará por el que le sigue en el orden numérico de los juzgados y el
del primero reemplazara al del último. Ello implica que si existen tres juzgados de letras de
jurisdicción común, el segundo subroga al primero, el tercero al segundo y el primero subroga al
tercero.

3.- Si en la comuna o agrupación de comunas hay más de dos jueces de letras de distinta
jurisdicción

La subrogación corresponderá a los otros de la misma jurisdicción según la regla anterior.

Si ello no es posible, la subrogación se hará por el secretario que sea abogado del tribunal de la
misma jurisdicción o por el secretario abogado del juzgado de la otra jurisdicción a quien
corresponda el turno siguiente.

A falta de éste, la subrogación se hará por el juez de la otra jurisdicción a quien corresponde el
turno siguiente.

4.- Si en la comuna o agrupación de comunas hay un sólo juez de letras

El juez es subrogado por el defensor público o por el más antiguo de ellos, cuando haya mas de
uno.

A falta o inhabilidad del defensor público, el juez es subrogado por alguno de los abogados de la
terna que anualmente formará la Corte de Apelaciones respectiva, siguiéndose estrictamente el
orden de ella.

En defecto de todos ellos, subrogará el secretario abogado del juez del territorio jurisdiccional más
inmediato. Se entiende por tal aquel con cuya ciudad cabecera sean más fáciles y rápidas las
comunicaciones, aunque dependan de distintas Cortes de Apelaciones, pero sin alterar la
jurisdicción de la primitiva Corte.

En defecto de todos ellos, la subrogación se hará por el juez del juzgado del territorio jurisdiccional
más inmediato.

Tanto el secretario como el juez del territorio jurisdiccional más inmediato pueden constituirse en el
juzgado que se subrogue.

Facultades de los jueces subrogantes.

Para tal efecto, el legislador ha distinguido entre las diversas personas que efectúan la subrogación.

74
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

a) El subrogante es juez de letras, defensor público o secretario abogado del mismo tribunal:

Ejercer en su plenitud la función jurisdiccional, sin que tengan limitación alguna para el ejercicio
del cargo art.214 inc.4º del C.O.T.

b) El subrogante es un abogado:

Estos abogados solo pueden dictar sentencias definitivas en aquellos negocios en que conozcan por
inhabilidad implicancia o recusación del titular. (art.214 inc.4º). Respecto de las otras causas solo
pueden tramitar éstas hasta dejarlas en estado de dictar sentencia.

c) Los secretarios de los juzgados que no sean abogados:

Pueden subrogar al juez, pero para el sólo efecto de dictar las providencias de mera substanciación,
esto es, los decretos, providencias o proveídos que define el art.70 del C.O.T.

D.- Subrogación de la Cortes de Apelaciones

Si en una sala de las Cortes de Apelaciones no queda ningún miembro hábil se diferirá el
conocimiento del negocio a otra de las salas de que se componga el tribunal.

Si la inhabilidad o impedimento afecta a la totalidad de los miembros, pasará el asunto a la Corte


de Apelaciones que debe subrogar.

Se subrogaran recíprocamente las Cortes de Apelaciones de Arica con la de Iquique; la de


Antofagasta con la de Copiapó; la de La Serena con la de Valparaíso; la de Santiago con la de San
Miguel; la de Rancagua con la de Talca; la de Chillan con la de Concepción; y la de Temuco con la
de Valdivia..

La Corte de Apelaciones de Puerto Montt será subrogada por la de Valdivia.

La Corte de Apelaciones de Punta Arenas lo será por la Puerto Montt.

La Corte de Apelaciones de Coihaique será subrogada por la de Puerto Montt.

En los casos en que no puedan aplicarse las reglas precedentes, conocerá la Corte de Apelaciones
cuya sede esté más próxima a la de la que debe ser subrogada. art.216 del C.O.T.

D.- Subrogación de la Corte Suprema

En casos que no pudiere funcionar la Corte Suprema por inhabilidad de la mayoría o de la totalidad
de sus miembros, será integrada por Ministros de la Corte de Apelaciones de Santiago, llamados por
su orden de antigüedad. (art.218 inc.1º del C.O.T.).

2.- LA INTEGRACION

La integración es el reemplazo por el sólo ministerio de la ley de alguno o algunos de los Ministros
de los tribunales colegiados que estén impedidos o inhabilitados para el desempeño de sus
funciones.

La integración sólo opera tratándose de los tribunales colegiados y ellas tiene por objeto completar
el quórum necesario para que pueda funcionar el tribunal colegiado.

A.- Integración de las Cortes de Apelaciones

75
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

En caso que por falta o inhabilidad de algunos de sus miembros quedare una Corte de Apelaciones
o cualquiera de sus salas sin el número de jueces necesario para el conocimiento y resolución de las
causas que les estuvieren sometidas, se integraran:

1.- Con los miembros no inhabilitados del mismo tribunal.

2.- Con sus fiscales; y

3.- Con los abogados que se designen anualmente con este objeto. ( Abogados integrantes).

El llamamiento a integración se debe efectuar en este orden. Los abogados se llamaran en el orden
de su designación en la lista de su nombramiento.

Anualmente, el Presidente de la República debe designar quince para la Corte de Apelaciones de


Santiago; nueve para las Cortes de Apelaciones de Valparaíso, San Miguel y Concepción; cinco
para las Cortes de Apelaciones de Arica, Antofagasta, La Serena, Rancagua, Talca, Temuco y
Valdivia; y tres para cada una de las demás Cortes, previa formación por la Corte Suprema, de las
respectivas ternas.

La designación de los abogados integrantes se debe efectuar en el mes de Enero de cada año.

En las Cortes de Apelaciones, las salas no se pueden integrar con mayoría de abogados integrantes
a partir de la modificación introducida en ese sentido al artículo 215 del COT por la Ley 19.810.

Los abogados o procuradores de las partes podrán, por medio del relator de la causa, recusar sin
expresión de causa a uno de los abogados de la Corte, no pudiendo ejercerse este derecho sino
respecto de dos miembros aunque sea mayor el número de partes litigantes. Esta recusación deberá
hacerse antes de comenzar la audiencia en que va a verse la causa, cuando se trate de abogados que
hayan figurado en el acto de instalación del respectivo tribunal o en el momento de la notificación a
que se refiere el art.166 del C.P.C. en los demás casos. Art. 198 inc 2º C.O.T.

Para hacer valer la recusación se debe pagar en estampillas el impuesto que contempla el inciso
final del art.198 del C.O.T.

En caso de recusación de un abogado integrante, el Presidente de la respectiva Corte procederá de


inmediato a formar sala llamando a otro miembro que puede integrar no inhabilitado salvo que ello
no fuere posible por causa justificada (art.113 inciso final del C.P.C.).

En tal caso, normalmente se producirá la suspensión de la vista de la causa conforme a la causal


contemplada en el Nº2 del art.165 del C.P.C.

En materia penal, existe una regla especial para evitar que se produzca esa situación y se establece
la integración en forma obligatoria. Al efecto, el inc.2º del art.62 bis del antiguo Código de
Procedimiento Penal establece que "si en el juicio criminal se recusa un abogado integrante, el
Presidente de la Corte deberá proveer a su inmediato reemplazo, para la misma audiencia, por un
Ministro u otro integrante".

B.- Integración de la Corte Suprema

Al respecto, debemos distinguir dos situaciones:

A.- La falta o inhabilidad afecta a menos de la mayoría de los miembros de la Corte Suprema o
alguna de sus salas

En tal caso ella se integra:

76
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

a) Con los Ministros no inhabilitados de la misma Corte Suprema.

b) Con el Fiscal.

c) Con los abogados integrantes que se designen para tal efecto por el Presidente de la República.

El Presidente de la República debe designar doce abogados para la Corte Suprema por un período
de tres años, efectuándose el nombramiento en el mes de Enero en que comienza el trienio
respectivo.

El llamamiento de los integrantes se hará en el orden indicado, pero los abogados serán llamados
guardando entre sí el orden de preferencia respecto de la o las salas especializadas a las cual
hubiesen sido asignados por la Corte Suprema. Art. 217 C.O.T.

Las salas de la Corte Suprema no podrán funcionar con mayoría de abogados integrantes, tanto en
su funcionamiento ordinario como extraordinario. (art.218 del C.O.T.), tal como ocurre en las
Cortes de Apelaciones, después de la modificación del art. 215 del C.O.T. Lo demás señalado
respecto de las normas de recusación, formación de sala y suspensión de la vista de la causa
respecto abogados integrantes de las Cortes de Apelaciones tiene plena aplicación en la especie.

B.- La falta o inhabilidad afecta a más de la mayoría de los miembros de la Corte Suprema.

En caso que no pudiere funcionar la Corte Suprema por inhabilidad de la mayoría o de la totalidad
de sus miembros, será integrada por Ministros de la Corte de Apelaciones de Santiago, llamados
por su orden de antigüedad.( Art.218 inc.1 del C.O.T.).

CAPITULO II. LOS TRIBUNALES ORDINARIOS

TITULO I: LOS JUECES DE GARANTIA.


SUMARIO: 1.- Fuentes Legales. 2.- Concepto. 3.- Requisitos. 4.- Nombramiento. 5.-
Características. 6.- Territorio. 7.- Competencia.

1.- Fuentes Legales.-

Estos jueces están regulados fundamentalmente en los arts.14 a 16 del C.O.T., que son los preceptos
vigentes que componen el párrafo 1º del Título II de ese Código.

La instalación de los juzgados de garantías se debe efectuar con la antelación prevista en la ley a la
fecha de entrada en vigencia del nuevo Código Procesal Penal en la Región de que se trate. ( art. 1
transitorio Ley 19.665, modificado por la Ley 19.861, publicada en el Diario Oficial de 31 de enero
de 2003)

2.- Concepto.-

Son tribunales ordinarios, generalmente colegiados en cuanto a su composición, pero siempre


unipersonales en cuanto a su funcionamiento, letrados, de derecho y permanentes, que ejercen sus
facultades sobre una comuna o agrupación de comunas y conocen en única o primera instancia
exclusivamente de todos los asuntos penales que se rigen por el nuevo Código Procesal Penal. Su
superior jerárquico es la Corte de Apelaciones respectiva.

3.- Requisitos.

Los jueces de garantía tienen la misma categoría que los jueces de letras y en consecuencia para su
nombramiento deben regir los mismos requisitos que para ellos.

77
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Sin embargo, para la instalación de esos juzgados de garantía se han contemplado normas
especiales en el artículo 1º transitorio de la ley 19.665, modificada por la Ley 19.861, publicada en
el Diario Oficial de 31 de enero de 2003.-

De acuerdo con esas reglas, los jueces del crimen y jueces con competencia en materia criminal que
son suprimidos, deben optar a los cargos de juez de tribunal de juicio oral o de juez de juzgado de
garantía dentro de su mismo territorio jurisdiccional dentro de un determinado plazo y si nada
dicen, pasaran a ejercer por el solo ministerio de la ley el cargo de juez de juzgado de garantía
dentro de su mismo territorio jurisdiccional.

Si no se llenaren los cargos para juez de juicio oral se deberá llamar a concurso para proveer los
cargos y a continuación se procederá a llenar los cargos de jueces vacantes de juzgados de garantía.

Para concursar a estos cargos se deberá haber aprobado un curso habilitante que la Academia
Judicial impartirá al efecto, pudiendo acreditar o convalidar como curso habilitante estudios
equivalentes que hayan realizado los postulantes.

Dichos jueces de garantía o de tribunal oral en lo penal pueden verse obligados si la Corte de
Apelaciones respectiva lo considere necesario a continuar desempeñando sus antiguos cargos por un
período que no exceda de dos años.

4.- Nombramiento.-

Los jueces de garantía se designan conforme al procedimiento general de los jueces de letras, salvo
las normas de excepción que se contemplan en el artículo 1º transitorio de la Ley 19.665.

5.- Características.-

a) Son tribunales ordinarios.

b) Son tribunales generalmente colegiados en cuanto a su composición, dado que el juzgado de


garantía está conformado generalmente por varios jueces de garantía, pudiendo excepcionalmente
estar conformado por un solo juez en los lugares en que el número de causas penales no justifique la
existencia de un número mayor.

Sin embargo, a pesar de la conformación colegiada que se contempla para el juez de garantía, la
función jurisdiccional se ejerce siempre en forma unipersonal. Al efecto, dispone el inciso 1º del
art. 14 del C.O.T. que los juzgados de garantía estarán conformados por uno o más jueces con
competencia en un mismo territorio jurisdiccional, que actúan y resuelven unipersonalmente los
asuntos sometidos a su conocimiento. En consecuencia, los juzgados de garantía son colegiados en
su composición, pero unipersonales en su funcionamiento.

c) Son tribunales letrados, en cuanto para desempeñar el cargo de tal se requiere contar con el título
de abogado.

d) Son tribunales de derecho, en cuanto deben fallar conforme a lo que establece la ley.

e) Son permanentes, puesto que se mantienen en sus cargos mientras dure su buen comportamiento
y no superen la edad de 75 años de acuerdo a lo establecido en el art.77 de la C.Pol.

f) Son responsables civil, criminal y disciplinariamente en el desempeño de sus cargos.

g) Su territorio o radio de competencia es una comuna o agrupación de comunas.

78
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

h) Tienen la plenitud de la competencia en única instancia para conocer de los asuntos penales que
se contemplan en el nuevo Código Procesal Penal, con excepción de aquellos que se entregan al
conocimiento de los tribunales orales en lo penal.

Excepcionalmente, conocen asuntos en primera instancia en los casos en los cuales el legislador
contempla expresamente la procedencia del recurso de apelación en contra de las resoluciones que
pronuncian. ( art. 370 NCPP)

i) Tienen competencia especial, en el sentido de que el juez de garantía sólo conoce dentro de su
territorio de los asuntos penales que se regulan conforme al nuevo Código Procesal Penal.( art. 16
C.O.T).

Excepcionalmente, y respecto de algunas comunas pequeñas se contempla que existirán jueces con
competencia común, esto es, jueces de letras que deben conocer de los asuntos civiles y además de
los asuntos penales por no haberse considerado pertinente establecer en dicha comuna un juez de
garantía atendido el pequeño volumen de causas penales que deben tramitarse en el lugar.(Arts 29,
32, 33, 35, 36 y 40 del C.O.T.)

j) Se clasifican en jueces de garantía de comunas o agrupación de comunas, de capital de provincia


y de asiento de Corte de Apelaciones.

Esta clasificación tiene importancia para los efectos de su nombramiento y para el escalafón
Judicial.

h) Tienen como superior jerárquico a la Corte de Apelaciones respectiva.

6.- Territorio en que ejercen sus Funciones.-

Tienen su asiento en una Comuna, y ejercen su competencia respecto de una comuna o agrupación
de comunas. (art.16 del C.O.T.) En ese artículo se encarga el legislador de establecer el número de
jueces que tendrá cada juzgado de garantía, la comuna en la cual tienen su asiento, el territorio
respecto del cual poseen competencia, el que corresponde a una comuna o agrupación de comunas
de una determinada Región.

7.- Competencia.-

Los jueces de garantía poseen la plenitud de la competencia para conocer de los asuntos penales
que se contemplan en el nuevo sistema procesal penal, con excepción de aquellos que son
entregados a los tribunales orales en lo penal. Dicha competencia es ejercida en única o primera
instancia.

Corresponderá a los jueces de garantía:

a) Asegurar los derechos del imputado y demás intervinientes en el proceso penal, de acuerdo
a la ley procesal penal.-

Esta competencia constituye la principal misión del juez de control de garantía conforme a lo
previsto en el artículo 9 del NCPP.

Dicha competencia se ejercerá en primera instancia cuando dictare resoluciones que:

a.- Pusieren término al procedimiento,


b.- Hicieren imposible su prosecución
c.- La suspendieren por más de treinta días o
d.- Cuando la ley concediere expresamente el recurso de apelación en contra de alguna otra
resolución que pronunciare.( art.370 NCPP).

79
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

En los demás casos, las resoluciones que dicte el juez de garantía serán pronunciadas en única
instancia al no contemplarse la procedencia del recurso de apelación.

b) Dirigir personalmente las audiencias que procedan, de conformidad a la ley procesal penal.

Las principales audiencias que le corresponde realizar durante la fase de investigación al juez de
garantía son las:

a.- Formalización de la investigación art.232 NCPP),


b.- Pronunciarse sobre la solicitud de otorgamiento, modificación o revocación de la prisión
preventiva o otra medida cautelar personal ( arts. 144 y 155 NCPP),
c.- Terminación prisión preventiva u otras medidas cautelares personales (art. 152 y 155 NCPP).
d.- Cautela de garantías. (art. 10 NCPP).
e.- Prueba anticipada de testigos ( art. 191 y 192 NCPP),
f.- Declaración judicial imputado como medio de defensa. ( art. 98 NCPP),
g.- Cierre de la investigación en caso que el fiscal no lo hubiere efectuado dentro del plazo
respectivo ( art. 247 NCPP),
h.- Aprobar la suspensión condicional del procedimiento y los acuerdos reparatorios. ( art 245
NCPP).
i.- Conocer de la solicitud de sobreseimiento definitivo, temporal o no perseverar en la
investigación del fiscal de ( art. 249 NCPP);
j.- Preparación del juicio oral ( art. 260 NCPP).

c) Dictar sentencia, cuando corresponda, en el procedimiento abreviado que contemple la ley


procesal penal;

El procedimiento abreviado se encuentra regulado en Título III del Libro IV del NCPP ( Arts. 406 a
415).

Dicho procedimiento es conocido en primera instancia por el juez de garantía, al ser procedente el
recurso de apelación en contra de la sentencia definitiva que se dicte dentro de ese procedimiento. (
art.414 NCPP)

d) Conocer y fallar las faltas penales de conformidad con el procedimiento contenido en la ley
procesal penal.

Las faltas se conocen y fallan conforme al procedimiento simplificado se encuentra regulado en


Título I del Libro IV del NCPP ( Arts. 388 a 399).

Dicho procedimiento es conocido en única instancia por el juez de garantía, al no ser procedente el
recurso de apelación en contra de la sentencia definitiva que se dicte dentro de ese procedimiento,
sino tan sólo el recurso de nulidad. ( art.399 NCPP)

e) Conocer y fallar, conforme a los procedimientos regulados en el Título I del Libro IV del
Código Procesal Penal, las faltas e infracciones contempladas en la Ley de alcoholes,
cualquiera sea la pena que a ella les asigne;

Las faltas de la Ley de alcoholes pasan a ser conocidas y falladas por el juez de garantía conforme
al procedimiento simplificado se encuentra regulado en Título I del Libro IV del NCPP ( Arts. 388 a
399).

Dicho procedimiento es conocido en única instancia por el juez de garantía, al no ser procedente el
recurso de apelación en contra de la sentencia definitiva que se dicte dentro de ese procedimiento,
sino tan sólo el recurso de nulidad. ( art.399 NCPP)

80
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

f) Hacer ejecutar las condenas criminales, las medidas de seguridad y resolver las solicitudes
y reclamos relativos a dicha ejecución, de conformidad a la ley procesal penal; y

Las ejecución de las condenas criminales se regulan en el Título VIII del Libro IV del NCPP. (arts
466 a 472 y 481 a 482).

g) Conocer y resolver todas las cuestiones y asuntos que este Código y la ley procesal penal les
encomienden.

TITULO II: TRIBUNALES DE JUICIO ORAL EN LO PENAL.


SUMARIO: 1.- Fuentes Legales. 2.- Concepto. 3.- Requisitos. 4.- Nombramiento. 5.-
Características. 6.- Territorio. 7.- Competencia.

1.- Fuentes Legales.-

Estos tribunales jueces están regulados fundamentalmente en los arts.17 a 21 del C.O.T., que son
los preceptos vigentes que componen el párrafo 2º del Título II de ese Código.

La instalación de los juzgados de juicio oral en lo penal se debe efectuar con la antelación prevista
en la ley a la fecha de entrada en vigencia del nuevo Código Procesal Penal en la Región de que se
trate. (art. 1 transitorio Ley 19.665, modificado por la Ley 19.861, publicada en el Diario Oficial de
31 de enero de 2003)

Debemos tener presente que tienen el carácter de itinerantes en forma permanente la sala de los
tribunales oral en lo penal dependientes de las Cortes de Apelaciones de Valparaíso, Rancagua,
Chillán, Concepción, Valdivia, Puerto Montt, Santiago y San Miguel que debe constituirse antes de
la entrada en vigencia de la reforma procesal penal mientras no se hayan instalado nuevos tribunales
oral en lo penal en el territorio del juzgado de garantía, debiendo el tribunal de juicio oral en lo
penal funcionar en el juzgado de garantía de la respectiva localidad.( Art. 1º N° 3 Ley 19.861,
publicada en el diario Oficial de 31 de enero de 2003.)

2.- Concepto.-

Son tribunales ordinarios, colegiados en cuanto a su composición y funcionamiento, letrados, de


derecho y permanentes, que ejercen sus facultades sobre una comuna o agrupación de comunas y
conocen en única instancia exclusivamente de todos los asuntos penales que se rigen por el nuevo
Código Procesal Penal. Su superior jerárquico es la Corte de Apelaciones respectiva.

3.- Requisitos

Los jueces de los tribunales de juicio oral, al igual que los jueces de garantía, tienen la misma
categoría que los jueces de letras y se aplica respecto de ellos todo lo señalado precedentemente
respecto de los jueces de garantía en cuanto a sus requisitos y nombramiento.

4.- Características.-

a) Son tribunales ordinarios.

b) Son tribunales colegiados, en cuanto a su composición y funcionamiento.

En cuanto a su composición, el número de jueces que componen cada tribunal de juicio oral en lo
penal varía desde un mínimo de tres jueces hasta un máximo de veintisiete jueces según el tribunal
de juicio oral en lo penal que se trate.( art. 21 del C.O.T.)

81
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

En cuanto al funcionamiento del tribunal de juicio oral, ellos funcionarán en una o más salas
integradas por tres de sus miembros.

Cada sala será dirigida por un juez presidente de sala, quien tendrá las atribuciones a que alude el
artículo 92 del C.O.T. y las demás de orden que la ley procesal penal indique.

La integración de las salas de estos tribunales se determinará mediante sorteo anual que se efectuará
durante el mes de enero de cada año.

La distribución de las causas entre las diversas salas se hará de acuerdo a un procedimiento objetivo
y general que deberá ser anualmente aprobado por el comité de jueces del tribunal, a propuesta del
juez presidente.

Las decisiones de los tribunales orales en lo penal se regirán, en lo que no resulte contrario a las
normas de este párrafo, por las reglas sobre acuerdos en las C.O.T..58

Sólo podrán concurrir a las decisiones del tribunal, los jueces que hubieren asistido a la totalidad de
la audiencia del juicio oral.

La decisión deberá ser adoptada por la mayoría de los miembros de la sala.

Cuando existiere dispersión de votos en relación con una decisión, la sentencia o la determinación
de la pena si aquélla fuere condenatoria, el juez que sostuviere la opinión más desfavorable al
condenado deberá optar por alguna de las otras.

Si se produjere desacuerdo acerca de cuál es la opinión que favorece más al imputado, prevalecerá
la que cuente con el voto del juez presidente de la sala.

c) Son tribunales letrados, en cuanto para desempeñar el cargo de tal se requiere contar con el título
de abogado.

d) Son tribunales de derecho, en cuanto deben fallar conforme a lo que establece la ley.

e) Son permanentes, puesto que se mantienen en sus cargos mientras dure su buen comportamiento
y no superen la edad de 75 años de acuerdo a lo establecido en el art.77 de la C.Pol.

f) Son responsables civil, criminal y disciplinariamente en el desempeño de sus cargos.

g) Su territorio o radio de competencia es siempre una agrupación de comunas, por lo que son
menores en número que los jueces de garantía. El artículo 21 del C.O.T. se encarga de señalar el
asiento de cada tribunal de juicio oral en lo penal y las comunas sobre las cuales ejerce cada tribunal
de juicio oral en lo penal su competencia.

Sin perjuicio del lugar de asiento, se hace excepción al principio de la sedentariedad, al permitirse a
estos trasladarse fuera de dicho lugar para ejercer su función jurisdiccional.

Al efecto, se establece que cuando sea necesario para facilitar la aplicación oportuna de la justicia
penal, de conformidad a criterios de distancia, acceso físico y dificultades de traslado de quienes

58
El artículo 20 del COT establecía que el tribunal oral en lo penal podía imponer la pena de muerte sólo si existía acuerdo unánime de todos los
miembros de la sala. Cuando resulte simple mayoría, se debía aplicar la pena inmediatamente inferior en grado. Si el tribunal pronunciaba una
condena a muerte debía proceder, a continuación, a deliberar sobre si el condenado parecía digno de indulgencia y sobre qué pena proporcionada a
su culpabilidad podría sustituir a la de muerte. El resultado de esta deliberación debía ser consignado en un oficio que el tribunal debía remitir
oportunamente al Ministerio de Justicia, junto con una copia de la sentencia definitiva. El Ministerio debía hacer llegar los antecedentes al Presidente
de la República a fin de que resuelva si ha o no lugar a la conmutación de pena o al indulto. Este artículo 20 del C.O.T. fue derogado por el artículo 4º
de la Ley 19.374, publicada en el diario Oficial de 5 de junio de 2001, dado que esa Ley que derogó la pena de muerte en nuestro país.-

82
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

intervienen en el proceso, los tribunales orales en lo penal se constituirán y funcionarán en


localidades situadas fuera de su lugar de asiento.

Corresponderá a la respectiva Corte de Apelaciones determinar anualmente la periodicidad y forma


con que los tribunales orales en lo penal darán cumplimiento a lo dispuesto en este artículo. Sin
perjuicio de ello, la Corte podrá disponer en cualquier momento la constitución y funcionamiento
de un tribunal oral en lo penal en una localidad fuera de su asiento, cuando la mejor atención de uno
o más casos así lo aconseje.

La Corte de Apelaciones adoptará esta medida previo informe de la Corporación Administrativa del
Poder Judicial y de los jueces presidentes de los comités de jueces de los tribunales orales en lo
penal correspondientes.( art. 21 A del C.O.T.).

Adicionalmente, debemos tener presente que tienen el carácter de itinerantes en forma permanente
la sala de los tribunales oral en lo penal dependientes de las Cortes de Apelaciones de Valparaíso,
Rancagua, Chillán, Concepción, Valdivia, Puerto Montt, Santiago y San Miguel que debe
constituirse antes de la entrada en vigencia de la reforma procesal penal mientras no se hayan
instalado nuevos tribunales oral en lo penal en el territorio del juzgado de garantía, debiendo el
tribunal de juicio oral en lo penal funcionar en el juzgado de garantía de la respectiva localidad.(
Art. 1º Nª 3 Ley 19.861, publicada en el diario Oficial de 31 de enero de 2003.)

h) Tienen la plenitud de la competencia en única instancia para conocer del juicio oral en lo penal
respecto de los crímenes y simples delitos, a menos que respecto de ellos sea aplicable el
procedimiento abreviado o el procedimiento simplificado, en cuyo caso son conocidos por el juez
de garantía conforme a esos procedimientos.

i) Tienen siempre competencia especial, en atención a que el tribunal oral en lo penal sólo conoce
dentro de su territorio de los asuntos penales que se regulan conforme al nuevo Código Procesal
Penal y respecto de los cuales se les otorga competencia.( art. 18 C.O.T).

j) Se clasifican en jueces de tribunal de juicio oral en lo penal de comunas o agrupación de


comunas, de capital de provincia y de asiento de Corte de Apelaciones.

Esta clasificación tiene importancia para los efectos de su nombramiento y para el escalafón
Judicial.

k) Tienen como superior jerárquico a la Corte de Apelaciones respectiva.

5.- Territorio en que ejercen sus Funciones.-

Tienen su asiento en una Comuna y ejercen su competencia respecto de una comuna o agrupación
de comunas. (art. 21 del C.O.T.) En ese artículo se encarga el legislador de establecer el numero de
jueces que tendrá cada tribunal de juicio oral en lo penal, la comuna en la cual tienen su asiento, el
territorio respecto del cual poseen competencia, el que corresponde a una comuna o agrupación de
comunas de una determinada Región.

6.- Competencia.-

Los tribunales de juicio oral en lo penal poseen la plenitud de la competencia para conocer del
juicio oral en el nuevo sistema procesal penal, competencia que es ejercida en única instancia.

Corresponderá a los tribunales de juicio oral en lo penal:

a) Conocer y juzgar las causas por crimen o simple delito, salvo aquellas relativas a simples
delitos cuyo conocimiento y fallo corresponda a un juez de garantía;

83
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Para determinar el exacto alcance de esta norma, debemos interpretarla armónicamente con lo
establecido en el artículo 14 del C.O.T.-

De acuerdo con ello, podemos llegar a establecer las siguientes reglas:

a.- Un tribunal de juicio oral en lo penal jamás conocerá de una falta en juicio oral.

b.- Un tribunal de juicio oral conocerá de los simples delitos en juicio oral.

Excepcionalmente, un simple delito no se conocerá por el tribunal de juicio oral, sino que por el
juez de garantía cuando se aplique respecto de éste el procedimiento abreviado ( art 406 NCPP) o se
aplicare el procedimiento simplificado por tratarse de un simple delito respecto del cual el fiscal
pidiere la aplicación de una pena que no excediere de presidio o reclusión menores en su grado
mínimo.( art. 388 NCPP).

c.- Un tribunal de juicio oral conocerá de los crímenes en juicio oral.

Sin embargo, un crimen no se conocerá por el tribunal de juicio oral, sino que por el juez de
garantía cuando se aplique respecto de éste el procedimiento abreviado cumpliéndose los requisitos
que se contemplan para tal efecto ( art. 406 NCPP).

El tribunal de juicio oral en lo penal conoce de dichos crímenes o simples delitos en juicio oral en
única instancia, dado que no procede el recurso de apelación respecto de las resoluciones dictadas
por ese tribunal. (Art. 364 NCPP).

b) Resolver, en su caso, sobre la libertad o prisión preventiva de los acusados puestos a su


disposición.

De acuerdo con lo previsto en el art. 281 del NCPP, el juez de garantía dentro de las 48 horas
siguientes al momento en que quedare firme, debe hacer llegar el auto de apertura del juicio oral al
tribunal de juicio oral en lo penal, y poner a disposición de ese tribunal en lo penal a las personas
sometidas a prisión preventiva.

En consecuencia, a partir de ese instante el tribunal competente para pronunciarse sobre la libertad
del acusado será el tribunal de juicio oral en lo penal.

Por otra parte, si se produjere la rebeldía del acusado, el tribunal de juicio oral en lo penal es el
competente para decretar la orden de prisión de éste junto con la dictación del sobreseimiento
temporal según lo previsto en el artículo 283 del NCPP.

Estimamos que ante el tribunal de juicio oral deben aplicarse las normas especiales que regulan la
medida cautelar prisión preventiva y de acuerdo con ello las resoluciones que se pronuncien por ese
tribunal deberían ser apelables de conformidad con la regla especial contenida en el artículo 149 del
NCPP.

En consecuencia de ser aplicable dicha norma respecto de la apelación, estas materias serían
conocidas en primera instancia por el tribunal de juicio oral.

c) Resolver todos los incidentes que se promuevan durante el juicio oral, y

El tribunal de juicio oral se encuentra obligado a resolver inmediatamente los incidentes que se
promuevan durante el juicio oral.

Estos incidentes son resueltos en única instancia por el tribunal de juicio oral en lo penal, por cuanto
en contra de dichas resoluciones no procede recurso alguno conforme a lo previsto en el artículo
290 del NCPP.

84
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

d) Conocer y resolver los demás asuntos que la ley procesal penal les encomiende.

TITULO III: EL COMITÉ DE JUECES, SU PRESIDENTE Y LA


ORGANIZACIÓN ADMINISTRATIVA DE LOS JUZGADOS DE
GARANTÍA Y DE LOS TRIBUNALES ORALES EN LO PENAL.-
1.- Existencia del Comité de Jueces

El Comité de Jueces debe existir:

a.- Sólo en los juzgados de garantía en los que sirvan tres o más jueces, y

b.- En todo tribunal oral en lo penal, sin importar su composición.

2.- Composición del Comité de Jueces.-

El comité de Jueces se integra, de acuerdo al número de jueces que componen el respectivo tribunal,
de la siguiente forma:

a.- En aquellos juzgados o tribunales compuestos por cinco jueces o menos, el comité de jueces se
conformará por todos ellos.

b.- En aquellos juzgados o tribunales conformados por más de cinco jueces, el comité lo
compondrán los cinco jueces que sean elegidos por la mayoría del tribunal, cada dos años.

Si se ausentare alguno de los miembros del comité de jueces o vacare el cargo por cualquier causa,
será reemplazado, provisoria o definitivamente según el caso, por el juez que hubiere obtenido la
más alta votación después de los que hubieren resultado electos y, en su defecto, por el juez más
antiguo de los que no integraren el comité de jueces. En caso de ausencia o imposibilidad del juez
presidente, será suplido en el cargo por el juez más antiguo si ella no superare los tres meses, o se
procederá a una nueva elección para ese cargo si el impedimento excediere de ese plazo

3.- Funcionamiento del Comité de Jueces.

Los acuerdos del comité de jueces se adoptarán por mayoría de votos; en caso de empate decidirá el
voto del juez presidente.

4.- Facultades del Comité de Jueces.

El Comité de jueces tendrá las siguientes facultades:

a) Aprobar el procedimiento objetivo y general de distribución de causas a que se refieren los


artículos 15 y 17 del C.O.T., en su caso;

b) Designar, de la terna que le presente el juez presidente, al administrador del tribunal;

c) Calificar anualmente al administrador del tribunal;

d) Resolver acerca de la remoción del administrador;

e) Designar al personal del juzgado o tribunal, a propuesta en terna del administrador;

f) Conocer de la apelación que se interpusiere en contra de la resolución del administrador que


remueva al subadministrador, a los jefes de unidades o a los empleados del juzgado o tribunal;

85
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

g) Decidir el proyecto de plan presupuestario anual que le presente el juez presidente, para ser
propuesto a la Corporación Administrativa del Poder Judicial, y

h) Conocer de todas las demás materias que señale la ley.

En los juzgados de garantía en que se desempeñen uno o dos jueces, las atribuciones indicadas en
las letras b),c), d) y f) corresponderán al Presidente de la Corte de Apelaciones respectiva. A su vez,
las atribuciones previstas en los literales a),e),g) y h) quedarán radicadas en el juez que cumpla la
función de juez presidente.

5.- El Juez Presidente del Comité de Jueces

Al juez presidente del comité de jueces le corresponderá velar por el adecuado funcionamiento del
juzgado o tribunal.

En el cumplimiento de esta función, tendrá los siguientes deberes y atribuciones:

a) Presidir el comité de jueces;

b) Relacionarse con la Corporación Administrativa del Poder Judicial en todas las materias relativas
a la competencia de ésta;

c) Proponer al comité de jueces el procedimiento objetivo y general a que se refieren los artículos
15 y 17 del C.O.T.;

d) Elaborar anualmente una cuenta de la gestión jurisdiccional del juzgado;

e) Aprobar los criterios de gestión administrativa que le proponga el administrador del tribunal y
supervisar su ejecución;

f) Aprobar la distribución del personal que le presente el administrador del tribunal;

g) Calificar al personal, teniendo a la vista la evaluación que le presente el administrador del


tribunal;

h) Presentar al comité de jueces una terna para la designación del administrador del tribunal;

i) Evaluar anualmente la gestión del administrador, y

j) Proponer al comité de jueces la remoción del administrador del tribunal.

El desempeño de la función de juez presidente del comité de jueces del juzgado o tribunal podrá
significar una reducción proporcional de su trabajo jurisdiccional, según determine el comité de
jueces.

Tratándose de los juzgados de garantía en los que se desempeñe un solo juez, éste tendrá las
atribuciones del juez presidente, con excepción de las contempladas en las letras a) y c). Las
atribuciones de las letras h) y j) las ejercerá el juez ante el Presidente de la Corte de Apelaciones
respectiva.

En aquellos juzgados de garantía conformados por dos jueces, las atribuciones del juez presidente,
con las mismas excepciones señaladas en el inciso anterior, se radicarán anualmente en uno de
ellos, empezando por el más antiguo.

86
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

6.- La organización administrativa de los juzgados de garantía y de los tribunales orales en lo


penal

Los juzgados de garantía y los tribunales orales en lo penal se organizarán en unidades


administrativas para el cumplimiento eficaz y eficiente de las siguientes funciones:

1.- Sala, que consistirá en la organización y asistencia a la realización de las audiencias.

2.- Atención de público, destinada a otorgar una adecuada atención, orientación e información al
público que concurra al juzgado o tribunal, especialmente a la víctima, al defensor y al imputado,
recibir la información que éstos entreguen y manejar la correspondencia del juzgado o tribunal.

3.- Servicios, que reunirá las labores de soporte técnico de la red computacional del juzgado o
tribunal, de contabilidad y de apoyo a la actividad administrativa del juzgado o tribunal y la
coordinación y abastecimiento de todas las necesidades físicas y materiales para la realización de
las audiencias.

4.- Administración de causas, que consistirá en desarrollar toda la labor relativa al manejo de
causas y registros del proceso penal en el juzgado o tribunal, incluidas las relativas al manejo de las
fechas y salas para las audiencias; al archivo judicial básico, al ingreso y al número de rol de las
causas nuevas; a la primera audiencia judicial de los detenidos; a la actualización diaria de la base
de datos que contenga las causas del juzgado o tribunal, y a las estadísticas básicas del juzgado o
tribunal.

5.-Apoyo a testigos y peritos, destinada a brindar adecuada y rápida atención, información y


orientación a los testigos y peritos citados a declarar en el transcurso de un juicio oral. Esta función
existirá solamente en los tribunales orales en lo penal.

Corresponderá a la Corporación Administrativa del Poder Judicial determinar, en la ocasión a que


se refiere el inciso segundo del artículo 498 del C.O.T., las unidades administrativas con que cada
juzgado o tribunal contará para el cumplimiento de las funciones antes señaladas.

TITULO IV: LOS JUECES DE LETRAS


SUMARIO:1.- Fuentes Legales.2.- Concepto. 3.- Requisitos. 4.- Nombramiento. 5.- Características. 6.-
Territorio. 7.- Competencia.

1.- Fuentes Legales.-

Estos jueces están regulados fundamentalmente en los arts.28 a 48 del C.O.T., que son los preceptos
vigentes que componen el párrafo 2º del Título III de ese Código.

Al respecto es menester hacer presente, que dichas normas fueron modificadas en su mayoría por el
D.L. 2416, publicado en el Diario Oficial de 10 de Enero de 1979, D.L. 3583 publicado en el Diario
Oficial de 29 de Enero de 1981, D.L. 3648 publicado en el Diario Oficial de 10 de Marzo de 1981,
la Ley Nº18.176 publicado en el Diario Oficial de 25 de Octubre de 1982 (que los denominó,
definitivamente "Jueces de Letras"); la Ley Nº 18.776, publicada en el Diario Oficial de 18 de
Enero de 1989, que les fijó su territorio jurisdiccional adecuándolos a la regionalización del país; y
la Ley 18.969, publicada en el Diario Oficial de 10 de Marzo de 1990, además de otras leyes
posteriores que han ido creando nuevos juzgados de letras en diferentes comunas.

Mediante la Ley 19.665, modificada por la Ley 19.708, se contempló la creación de los juzgados de
garantía y de los tribunales oral en lo penal que conocerán a partir de la entrada en vigencia gradual
territorial de los procesos penales respecto de los hechos que se cometan con posterioridad a esa
fecha.

87
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Dado que la entrada en vigencia de dicha ley eliminará la competencia criminal de los juzgados de
letras para conocer de los delitos cometidos con posterioridad a la entrada en vigencia de la reforma
procesal penal, en el artículo 10 de la Ley 19.665 se contempla la eliminación de los juzgados de
letras con competencia especial en materia criminal y de otros juzgados con competencia común.
La oportunidad en que se debe verificar dicha eliminación se contempla en los artículos 4 y 5
transitorio de la Ley 19.665, sin perjuicio de tener presente que siempre se deberá mantener un
juzgado de competencia especial en dichos lugares al corresponderle a éste, el conocimiento de los
delitos que se cometan con anterioridad a la entrada en vigencia de la reforma procesal penal.

De acuerdo con ello, debemos tener presente claramente esta circunstancia dado que la fecha de la
comisión del delito determinará el tribunal competente y el procedimiento aplicable una vez que
entre en vigencia la reforma procesal penal.

Si el delito se ha cometido con anterioridad a la entrada en vigencia de la reforma procesal penal,


permanecerán vigentes las normas de competencia que la confieren a los juzgados de letras para
conocer de esos delitos y se aplicará el procedimiento penal contemplado en el Código de
Procedimiento Penal o en leyes especiales. En cambio, si el delito se comete una vez que haya
entrado en vigencia el nuevo sistema procesal penal, su investigación le corresponderá al Ministerio
Público, quien deberá dirigir la investigación requiriendo las autorizaciones necesarias al juez de
garantía competente y el procedimiento a aplicar será aquel que se contempla en el Nuevo Código
Procesal Penal.

Lo anterior implica, que tendremos un Código Orgánico de Tribunales antiguo, sin que incluya las
modificaciones de la Ley 19.665 respecto de la competencia de los jueces de letras, en lo que dice
relación con los delitos cometidos con anterioridad a la entrada en vigencia del nuevo sistema
procesal penal; y un Código Orgánico de Tribunales con las modificaciones de competencia
contempladas en esa ley que regirá solo para los procesos penales que deban regirse por el nuevo
sistema procesal penal. Al efecto dispone el artículo 7º transitorio de la Ley 19.665 que "las
disposiciones de esta ley que incorporan, modifican o suprimen normas del Código Orgánico de
Tribunales relativas a la competencia en materia penal, entrarán en vigencia en la fecha que señala
para la respectiva región el artículo 4º transitorio de la Ley Orgánica Constitucional del Ministerio
Público, Nº 19.640, en relación con los hechos acaecidos a partir de dicho momento.

En consecuencia, las normas del Código Orgánico de Tribunales relativas a la competencia en


materia penal continuarán aplicándose, después de esa fecha, respecto de las causas cuyo
conocimiento corresponda a los juzgados del crimen y los juzgados de letras con competencia en lo
criminal, por referirse a hechos acaecidos con anterioridad a la reforma procesal penal. Lo anterior
es sin perjuicio de las reglas sobre nueva competencia territorial de los juzgados del crimen que se
fijen por las Cortes de Apelaciones respectivas en virtud del artículo 5º transitorio...".

2.- Concepto.-

Son tribunales ordinarios, unipersonales, letrados, de derecho y permanentes, que ejercen sus
facultades sobre una comuna o agrupación de comunas y conocen en primera instancia de todos los
asuntos no entregados a otros tribunales, siendo depositarios de la generalidad de la competencia.
Su superior jerárquico es la Corte de Apelaciones respectiva.

Dicho tribunales dejarán de tener competencia en materia penal, respecto de los hechos acaecidos
con posterioridad a la entrada en vigencia del nuevo sistema procesal penal, los que serán de
competencia de los jueces de garantía y de los tribunales en lo penal.

3.- Requisitos

Para ser juez de letras deben reunirse los siguientes requisitos:

a) Ser chileno.

88
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

b) Tener el Título de abogado.


c) Haber cumplido satisfactoriamente el programa de formación para postulantes al Escalafón
Primario del Poder Judicial, sin perjuicio de lo dispuesto en el art. 284 bis del C.O.T.
d) Tener la experiencia profesional o funcionaria requerida por la ley. ( Art. 252 C.O.T.)

Además, deben cumplir con los requisitos en el párrafo 3° del Título X del C.O.T. y los señalados
en el párrafo 2ª del Título I del DFL 338 sobre Estatuto Administrativo, cuando se trate del ingreso
a la carrera.( art. 250 del C.O.T.)

En la actualidad, como regla general para ingresar al poder judicial en el cargo de juez o secretario
de juzgado de letras, no sólo se requiere ser abogado, sino que haber aprobado el programa de
formación para postulantes al Escalafón Primario del Poder Judicial que imparte la Academia
Judicial.( art, 284 bis del C.O.T.).-

Los abogados que no hubieren aprobado dicho curso sólo excepcionalmente pueden ingresar como
secretario o juez de comuna conforme a lo prescrito en el artículo 284 letra c) y 284 bis del C.O.T..-
En la actualidad, un abogado extraño al Poder Judicial sólo puede entrar como juez en la categoría
de juez de comuna y no de capital de provincia o asiento de Corte de Apelaciones, aun cuando
hubiere aprobado dicho curso.

El procedimiento para los efectos de formar las ternas para la designación de jueces de letras es el
concurso (art.279 del C.O.T.) y las ternas deben formarse conforme a las normas previstas en el art.
284 del C.O.T.

Los jueces cesan en sus funciones al cumplir 75 años de edad, salvo el Presidente de la Corte
Suprema, quien continuará en su cargo hasta el término de su período (80 inc. 2 C.pol) . Esta norma
es aplicable a todos los jueces de letras y a los magistrados de los tribunales superiores de justicia
con motivo de la reforma introducida por la Ley 19.541 al art. 8 transitorio de la Constitución.

Finalmente, la persona que se designe en el cargo no puede encontrarse afecta a alguna de las
inhabilidades o incompatibilidades que establecen los arts.256 a 261 del C.O.T.

4.- Nombramiento.-

Los jueces de letras son designados por el Presidente de la República de una terna propuesta por la
Corte de Apelaciones de la jurisdicción respectiva (art.80 del C.Pol. y 284 a) del C.O.T.).

Las ternas para la designación de jueces de tercera categoría del Escalafón Primario del Poder
Judicial (Jueces de Tribunal oral en lo penal, Jueces de Letras y Jueces de Juzgado de garantía,
todos ellos de asiento de Corte de Apelaciones) y cuarta (Jueces Tribunal oral en lo penal, Jueces
de Letras y Jueces de Juzgado de garantía, todos ellos de Capital de Provincia) se formarán con el
juez de tribunal oral en lo penal, juez de letras o juez de juzgado de garantía más antiguo de la
categoría inferior calificado en lista de méritos y que exprese interés en el cargo y con dos
integrantes de la misma categoría del cargo que se trata de proveer o de la inmediatamente inferior,
que se hayan opuesto al concurso, elegidas según sus calificaciones, a igualdad de calificaciones
prefieren los oponentes por orden de categoría, y a igualdad de ésta, deberá considerarse el puntaje
de la última calificación y la antigüedad en el cargo entre sus otros antecedentes.. (art.284 letra b) y
281 del C.O.T. cuyo texto actual fue fijado por la Ley 19.390 y 19.665).

Las ternas para la designación de jueces de letrados de la quinta categoría del escalafón Primario
(Jueces Tribunal oral en lo penal, Jueces de Letras y Jueces de Juzgado de garantía, todos ellos de
comuna o agrupación de comunas) se formarán con el funcionario más antiguo de la categoría
inferior que se encuentre calificado en lista de méritos y que exprese interés en el cargo y con uno o
dos integrantes de la misma categoría del cargo que se trata de proveer o de la inmediatamente
inferior, elegidos en la forma establecida en el inc. 1° del art. 281, o con uno o dos abogados

89
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

extraños al Poder Judicial que se hayan opuesto al concurso, elegidos en conformidad con lo
dispuesto en el artículo 284 bis. (art.284 letra c) del C.O.T., cuyo texto actual fue fijado por la Ley
19.390).

De lo expuesto de desprende que se puede ingresar a la carrera judicial en el cargo de juez de


comuna o agrupación de comunas, más no en el de juez de provincia o asiento de Corte al impedir
la ley que abogados extraños al Poder Judicial integren las ternas que deben confeccionarse para su
designación por la Corte de Apelaciones respectiva.

5.- Características.-

a) Son tribunales ordinarios.

b) Son tribunales unipersonales.

c) Son tribunales letrados, en cuanto para desempeñar el cargo de tal se requiere contar con
el título de abogado.

d) Son tribunales de derecho, en cuanto deben fallar conforme a lo que establece la ley,
salvo en los casos en que se encuentran en la obligación de fallar en equidad por falta de ley
aplicable en la solución del conflicto (Véase arts.10 inc.2º del C.O.T. y 170 Nº5 del C.P.C.).

e) Son permanentes, puesto que se mantienen en sus cargos mientras dure su buen
comportamiento y no superen la edad de 75 años de acuerdo a lo establecido en el art. 80 de la
C.Pol.

f) Son responsables civil, criminal y disciplinariamente en el desempeño de sus cargos.

g) Su territorio o radio de competencia es una comuna o agrupación de comunas.

h) Tienen la plenitud de la competencia en primera instancia, esto es, en defecto de norma


expresa en contrario, les corresponde el conocimiento de todas las causas civiles y criminales que
determinen las reglas de la competencia relativa. Además, conocen de las causas laborales y de
menores si no existiere dentro de su territorio jurisdiccional un Tribunal del Trabajo o de Menores.

h) Esa competencia puede ser común o especial en el sentido de que en algunos territorios los
jueces conocen de todos los asuntos civiles (incluidos asuntos de trabajo y de menores, si fuere
procedente) y penales; y en otros lugares conocen de asuntos civiles en general un determinado
número de jueces y otros sólo de asuntos penales.

Hasta antes de la entrada en vigencia de la reforma procesal penal, la regla general es la


competencia común.

Excepcionalmente, existían tribunales con competencia especial en asuntos civiles y otros con
competencia especial para asuntos penales en las Comunas de Antofagasta, Mejillones y Sierra
Gorda (art. 29), Valparaíso, Juan Fernández, y Viña del Mar (Art. 32); Rancagua, Graneros,
Mostazal, Codegua, Machalí, Coltauco, Doñihue, Coinco y Olivar ( art. 33); Chillan, Pinto,
Coihueco, Chillán Viejo, Concepción, Penco, Hualqui, San Pedro de la Paz, Chiguayante y
Talcahuano ( art.35), Temuco, Vilcún, Melipeuco, Cunco y Freire (art.36) y todas las comunas de
la Región Metropolitana, con excepción de las de San Bernardo, Talagante, Peñaflor, Melipilla,
Buin y Colina ( art 40 del C.O.T.)

Cabe señalar que los Jueces del Crimen de las comunas o agrupación de las comunas de las
provincias de Santiago y Chacabuco ejercen sus funciones dentro del territorio que a cada uno de
ellos les designe el Presidente de la República, previo informe de la respectiva Corte de

90
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Apelaciones (art.43 del C.O.T.). A este efecto se han dictado diversos Decretos Supremos del
Ministerio de Justicia fijando los límites territoriales de esos tribunales.

La competencia de los Jueces de Letras en las últimas décadas del siglo XX se vio notoriamente
incrementada.

En primer lugar, los Jueces de Letras pasaron a conocer de los asuntos que eran de competencia de
los Jueces de letras de Menor Cuantía, los que fueron suprimidos por el D.L.2.416 ya citado.

Establece al respecto el art.15 de dicho D.L. que "las disposiciones de la ley que entreguen
competencia sobre determinados asuntos a los juzgados de letras de menor cuantía y que no
aparezcan derogados o modificados en el presente decreto ley, deberán entenderse referidas a los
juzgados de letras de mayor cuantía civiles o criminales en su caso".

En segundo lugar, los Jueces de Letras en lo civil pasaron a ser competentes para conocer de las
causas del trabajo a raíz de la supresión de los Juzgados del Trabajo, establecida por el Decreto ley
Nº 3.648 publicado en el Diario Oficial de fecha 10 de Marzo de 1981.

Sin embargo, con posterioridad se dictó la ley 18.510, publicada en el Diario Oficial de fecha 14 de
Mayo de 1986, en el cual se crearon nuevamente los Juzgados de Letras del Trabjo. Actualmente se
contemplan en el Código del Trabajo un juzgado de letras del trabajo en las comunas de Iquique,
Antofagasta, La Serena, Rancagua, y Magallanes, dos juzgados en las comunas de Valparaíso,
Concepción y San Miguel y nueve juzgados en la comuna de Santiago. (Actualmente art. 416 del
Código del Trabajo).

No obstante, dado que la creación de los juzgados de Letras del Trabajo se efectuó sólo en las
comunas de mayor densidad poblacional, se establece que "en las comunas que no sean territorio
jurisdiccional de los Juzgados de Letras del Trabajo, conocerán de las causas laborales los Juzgados
de Letras en lo Civil. (Actualmente art. 421 del Código del Trabajo).

Finalmente, por la mencionada ley 18.776, se eliminaron los Jueces de Distrito y Subdelegación,
pasando las materias que eran de conocimiento de éstos a incrementar la competencia de los Jueces
de Letras.

Sin embargo, a partir del siglo XXI, la competencia de los juzgados de letras ha tendido hacia su
especialización.

En primer lugar, la regla general de la competencia común a partir de la entrada en vigencia del
nuevo sistema procesal penal se vio alterada, en atención a que los jueces de letras dejaron de
poseer competencia en materia penal respecto de todos los delitos cometidos con posterioridad a esa
fecha, los que pasaran a ser de competencia de los juzgados de garantía y de los tribunales de juicio
oral en lo penal.

De acuerdo con ello, los jueces de letras pasaron a tener preferentemente una competencia especial,
al conocer sólo de los asuntos civiles, luego de la entrada en vigencia del sistema procesal penal.

Esta regla reconocerá como excepciones las siguientes:

a.- Los jueces de letras deberán seguir conociendo de los delitos que se cometan con anterioridad a
la entrada en vigencia de la reforma procesal penal

b.- En la comuna respecto de las cuales no se hubiere creado un juez de garantía por el poco
volumen de causas penales, los jueces de letras poseerán la competencia del juez de garantía, pero
jamás conocerán del juicio oral, el que sólo será de competencia del tribunal de juicio oral en lo
penal.

91
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Por otra parte, en lo que dice relación con los asuntos civiles, los jueces de letras por regla general
no conocerán de los asuntos de familia, los que serán de competencia de los Juzgados de Familia,
que han entrado en funcionamiento a contar del 1° de octubre de 2005, conforme a lo establecido en
la Ley 19.968; y por otra parte, por regla general no continuarán conociendo de las causas laborales,
dado que mediante la Ley N° 20.022, publicada en el Diario Oficial de 30 de Mayo 2005, se crean
los juzgados laborales y juzgados de cobranza laboral y previsional y se suprimen los actuales
juzgados de trabajo. La creación de los juzgados de cobranza previsional se contempla nueve meses
después de la publicación de la ley, esto es, a contar del 1° de Marzo de 200659, y la creación de los
nuevos juzgados laborales empezará a regir el 1° de marzo de 2007.(art. 16 Ley 20.022).

j) Se clasifican en jueces de comunas o agrupación de comunas, de capital de provincia y de asiento


de Corte de Apelaciones.

Esta clasificación tiene importancia para los efectos de la competencia, especialmente para el
conocimiento de asuntos en que tengan participación integrantes del Poder Judicial, para su
nombramiento y para el escalafón Judicial.

k) Tratándose de jueces de letras que cuenten con un juez y un secretario, las Corte de Apelaciones
pueden ordenar que los jueces se aboquen de un modo exclusivo a la tramitación de una o más
materias determinadas, de competencia de su tribunal, cuando hubiere retardo en el despacho de los
asuntos sometidos al conocimiento del tribunal o cuando el mejor servicio judicial así lo exigiere.(
art. 47).

Esta atribución debe ser ejercida por una Sala integrada solamente por Ministros titulares.(art. 47 B)

La Corporación Administrativa del Poder Judicial informará anualmente a las Cortes de


Apelaciones y al Ministerio de Justicia respecto de la aplicación que hubiese tenido el sistema de
funcionamiento extraordinario y de las disponibilidades presupuestarias para el año siguiente.

Cuando se iniciare el funcionamiento extraordinario, se entenderá para todos los efectos legales,
que el juez falta en su despacho. En esa oportunidad, el secretario del mismo tribunal asumirá las
demás funciones que le corresponden al juez titular, en calidad de suplente, y por el solo ministerio
de la ley.

Quien debiere cumplir las funciones del secretario del tribunal, de acuerdo a las reglas generales, las
llevará a efecto respecto del juez titular y de quien lo supliere o reemplazare. (art.47 A).

Conforme a lo previsto en el artículo 134 de la Ley 19.968, publicada en el Diario Oficial de 30 de


Agosto de 2004, estas modificaciones deben empezar a regir a contar del día 1 de octubre de 2005.

l) Tienen como superior jerárquico a la Corte de Apelaciones respectiva.

6.- Territorio en que ejercen sus Funciones.-

El artículo 27 del C.O.T. se establece que sin perjuicio de lo que se previene en los artículos 28 al
40, en cada comuna habrá, a lo meno, un juzgado de letras.

Los nuevos juzgados que se instalen tendrán como territorio jurisdiccional la respectiva comuna y,
en consecuencia, dejarán de ser competentes en esos territorios los juzgados que anteriormente
tenían jurisdicción sobre esas comunas.

59
Con ello se sustraerá a los Juzgados de Letras del Trabajo las competencias de cobranza ejecutiva provisional, que representan aproximadamente el
82% de los juicios y se entregan, junto al cumplimiento incidental de los fallos y de los juicios ejecutivos originados en los otros títulos ejecutivos
laborales, a los nuevos Juzgados especiales de Cobranza Laboral y Provisional. La Reforma a la Justicia del Trabajo. Alvaro Flores Monardes. Juez
del 8° Juzgado del Trabajo de Santiago. Revista Centro de Estudios de la Justicia N° 6 Año 2005.. Pág 151.Facultad de Derecho. Universidad de
Chile.

92
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Los arts. 28 a 40 del C.O.T. se han encargado de establecer respecto de cada Región el número de
Juzgados de Letras que debe tener en cada una de ellas, la comuna en la cual tienen su asiento, el
territorio jurisdiccional de cada uno de ellos y la naturaleza de la competencia que poseen común o
especial).La regla general la constituyen los juzgados de letras de competencia común, existiendo
sólo juzgados de competencia especial en asuntos civiles y otros con competencia especial para
asuntos penales en las comunas antes señaladas.

En los artículos 28 a 40 del C.O.T., modificado por la Ley 19.665, se señalan los juzgados de letras
que funcionaran en forma definitiva una vez que entre a regir el nuevo sistema procesal penal,
considerando la instalación de los jueces de garantía y tribunales de juicio oral en lo penal, y la
supresión o creación en su caso de jueces de letras conforme a lo contemplado en dicha ley.

7.- Competencia.-

Los jueces de letras tienen la plenitud de la competencia para conocer de los asuntos civiles
(contenciosos y no contenciosos), laborales y de menores si no existieren en el lugar juzgados de
trabajo y de menores; y criminales como se aprecia en el siguiente cuadro esquematizado.

Debemos hacer presente que esta competencia se vio alterada con motivo de la entrada en vigencia
de la reforma procesal penal, entendiéndose que todas las disposiciones que se indican respecto de
la materia penal se encontrarán derogadas, respecto de los delitos que deban ser conocidos
conforme al nuevo sistema procesal penal, pero que a su vez, permanecerán vigentes respecto de
los delitos que se cometan con antelación a la fecha de entrada en vigencia del nuevo sistema..

a) Competencia en razón del elemento cuantía.

MATERIA CIVIL MATERIA PENAL


INSTANCIA CONTENCIOSO NO
CONTENCIOSO
UNICA a. Causas civiles cuya
cuantía no exceda de 10
UTM.(Unidades
Tributarias Mensuales.)
b. Causas de comercio
cuya cuantía no exceda de
10 UTM.-
PRIMERA a. Causas civiles y de Conocer de todos los a. Crímenes o simples delitos.
comercio cuya cuantía actos judiciales no
excede de 10 UTM.- contenciosos cualquiera b. De las causas por faltas
sea su cuantía, salvo sancionadas en el C. Penal que se
b. Causas del Trabajo y designación de curador cometan en la ciudad donde tenga
de Familia cuyo Ad-litem que puede su asiento el tribunal, siempre que
conocimiento no efectuarla el tribunal que no haya en ella Juez de Policía
corresponda a los conoce de las causas. Local que sea abogado.
juzgados de Letras del
Trabajo y Familia. Sin embargo, los Jueces de Letras
del Crimen de Santiago conocen
de las faltas sancionadas en los
arts. 494 Nos.5, 7, 12, 16, 19, 20 y
21; 495 Nos.3, 15, 21, y 22; 496
Nos. 1, 8, 18, 31 y 33 y 497 del
Libro III del C. Penal que se
cometan dentro de las comunas de
Santiago, Quinta Normal, Ñuñoa,
Providencia, Las Condes y La
Reina..

c. De las infracciones de la Ley de


Alcoholes que trata el Libro II de

93
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

esa ley, con excepción de las


contempladas en el arts. 113 y
117, que se cometen dentro de la
comuna asiento del tribunal. No
obstante, las infracciones
mencionadas en el inciso anterior
que se cometen dentro del
territorio jurisdiccional de los
Juzgados de Letras con
competencia exclusiva en lo
criminal en la Región
Metropolitana, serán juzgados por
el respectivo tribunal.

Competencia penal vigente


nuevo sistema procesal Penal:
a.- Jueces de letras no tienen
competencia penal. Excepción:
Poseen competencia de juzgado
garantía, si no existiere éste con
competencia en la Comuna.
(art.46).

b) Competencia en razón de la materia

Los Jueces de Letras tienen competencia para conocer, en primera instancia en razón de la materia,
de los siguientes asuntos civiles;

a) Causas de Minas cualquiera sea su cuantía (arts.45 Nº2 letra b) y 146 del COT.).

Se entienden por causas de minas aquellas en que se ventilan derechos regidos especialmente por el
Código de Minería.

b) De las causas del trabajo y de familia, cuando no existieren en el lugar juzgados de letras del
trabajo y de familia.

c) Juicios de Hacienda (art. 48 del C.O.T.).

Son aquellos en que tienen interés el Fisco y cuya decisión está entregada a los Tribunales
Ordinarios de Justicia.

d) Juicios sobre Interdictos Posesorios (art.143 del C.O.T.).

e) Juicios de distribución de aguas (art.144 del C.O.T.).

f) Juicios de quiebras y cuestiones relativas a convenios entre el deudor y los acreedores. (art.131
Nº 2 del C.O.T.).

g) Juicios sobre derechos de goce de rédito sobre capital acensuado (art.131 Nº 1 del C.O.T.).

c) Competencia en razón del fuero o persona

Los Jueces de Letras tienen competencia en primera instancia para conocer en razón de la calidad o
estado de los litigantes, de las causas civiles y de comercio, de cuantía inferior a 10 UTM, en que
sean partes o tengan interés las personas que enumera el art.45 Nº2 letra g) del C.O.T., a saber:

1.- Los Comandantes en Jefe del Ejército, de la Armada y de la Fuerza Aérea y el General Director
de Carabineros.

94
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

2.- Los Ministros de la Corte Suprema o de alguna Corte de Apelaciones, los Fiscales de éstos
Tribunales y los jueces letrados.

3.- Los párrocos y vicepárrocos.

4.- Los Cónsules Generales y los Cónsules o vicecónsules de las naciones extranjeras reconocidas
por el Presidente de la República.

5.- Las corporaciones y fundaciones de derecho público o los establecimientos públicos de


beneficencia.

Estas normas de competencia en razón de la materia y del fuero menor carecen en la actualidad de
relevancia, por cuanto con la supresión de los jueces de distrito y subdelegación siempre les
corresponde conocer a los jueces de letras. Sólo tienen importancia en cuanto siempre ellas deben
ser conocidas en primera instancia y no en única instancia como correspondería naturalmente en
atención a la cuantía.

d) Competencia especial de ciertos jueces de letras

Los jueces de letras de comunas asiento de Corte de Apelaciones tienen competencia especial para
reconocer de ciertos asuntos.

En efecto, los arts. 46 y 48 del C.O.T. le entregan a los jueces de letras de comunas asiento de
Corte el conocimiento de:

1.- Las causas criminales en que sea parte o tenga interés un juez de comunas o agrupación de
comunas de la jurisdicción de esa misma Corte de Apelaciones.

Esta competencia se encuentra derogada a partir de la entrada en vigencia del nuevo sistema
procesal penal, respecto de los hechos acaecidos con posterioridad a esa fecha.

2.- Los juicios de Hacienda, siempre cuando el Fisco es demandado.

Cuando el Fisco actúa como demandante, puede ocurrir a su elección ante esos tribunales o al del
domicilio del demandado, cualquiera sea la naturaleza de la acción deducida (art.48 del COT.).

La misma regla se aplica a los asuntos no contenciosos en que el Fisco tenga interés.

TITULO V: LOS TRIBUNALES UNIPERSONALES DE


EXCEPCION
SUMARIO. 1.- Fuentes Legales. 2.- Concepto. 3.- Generalidades. 4.- Competencia de un Ministro
de Corte de Apelaciones como Tribunal Unipersonal. 5.- Competencia de un Ministro de la Corte
Suprema como Tribunal Unipersonal. 6.- Competencia del Presidente de la Corte de Apelaciones de
Santiago como Tribunal Unipersonal. 7.- Competencia del Presidente de la Corte Suprema como
Tribunal Unipersonal.

1.- Fuentes Legales.

Estos jueces están regulados fundamentalmente por los arts. 50 a 53 del C.O.T.,que son los
preceptos que componen el Título IV de ese Código.

2.- Concepto.-

95
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Son integrantes de los tribunales ordinarios, unipersonales, letrados, de derecho y accidentales, que
ejercen sus facultades en primera instancia conociendo de los asuntos que las leyes les
encomienden. Son designados nominativamente por la ley y unidos al cargo que se desempeña
(Presidente de la Corte de Apelaciones de Santiago y Presidente de la Corte Suprema) o según un
turno. (Ministro de la Corte de Apelaciones respectiva o Ministro de la Corte Suprema). Su
territorio coincide con el del tribunal al que pertenecen y sus superiores jerárquicos los indica la ley
en cada caso.

Estos tribunales unipersonales de excepción se diferencian claramente de los Ministros en Visita


que trata el Código Orgánico de Tribunales en los artículos 559 y 560. El ministro visitador
designado por la Corte a que pertenece sustituye al juez o a los jueces del tribunal competente, pero
no es en sí, un tribunal distinto. Además, la designación de un ministro en visita por los tribunales
superiores se realiza en virtud de las facultades disciplinarias de éstos y no podría constituir la
formación de un nuevo tribunal, porque tal atribución corresponde exclusivamente al legislador
según los artículos 19 nº 3º inciso 4º y 76 de la Constitución.

3.- Generalidades

No obstante que la plenitud de la competencia para conocer en primera instancia de las causas
civiles, laborales y criminales ha sido entregada por el C.O.T. a los jueces de letras, el mismo
cuerpo legal ha reservado el conocimiento en primera instancia de determinadas causas a los
llamados "Tribunales Unipersonales de Excepción", tanto por consideraciones que dicen relación
con la naturaleza de ciertos procesos (fuero real), cuando por consideraciones que dicen relación
con la calidad o estado de las personas que figuran como partes o tienen interés en determinados
procesos (fuero personal).

Estos Tribunales Superiores de Justicia paralelamente pueden ejercer sus funciones como
Tribunales Unipersonales de Excepción y como miembro del Tribunal Colegiado que corresponda.

Los Tribunales Unipersonales de Excepción que establece el C.O.T. son:

1) Un Ministro de Corte de Apelaciones,


2) Un Ministro de Corte Suprema,
3) El Presidente de la Corte de Apelaciones de Santiago y
4) El Presidente de la Corte Suprema.

A continuación examinaremos su competencia.

4.- Competencia de un Ministro de Corte de Apelaciones como Tribunal Unipersonal.-

Con arreglo a lo previsto en el art. 50 del COT. un Ministro de Corte de Apelaciones conoce en
primera instancia, de acuerdo con el turno que fija ésta, de las siguientes causas que se promuevan
dentro del territorio en que ejerce sus funciones la respectiva Corte.

a) De las causas por delitos contra la Ley de Seguridad del Estado (Ley 12.927, cuyo último texto
actualizado fue fijado por el D.S. del Interior Nº 890, publicado en el Diario oficial de 26 de
Agosto de 1975), cuando éstos son cometidos exclusivamente por civiles.(art.50 Nº 1 del C.O.T).

b) De los delitos contra la Seguridad Interior del Estado y atentados o desacatos contra la autoridad
(tipificados en los Títulos II y VI Párrafo I del Libro II del Código Penal), cuando éstos sean
cometidos exclusivamente por civiles. .(art.50 Nº 1 del C.O.T)

c) De los delitos contra la Seguridad Interior del Estado y sedición o motín tipificados en los Títulos
IV y V Párrafo I del Libro III del Código de Justicia Militar, cuando éstos sean cometidos
exclusivamente por civiles. .(art.50 Nº 1 del C.O.T)

96
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

La competencia de las letras a, b y c se encontrará derogada (dado que fue derogado el art. 50 Nº 1
del C.O.T.) cuando comience a regir el nuevo sistema procesal penal respecto de hechos cometidos
con posterioridad a esa fecha, atendido a que la totalidad de los delitos, con excepción referente a
las causas de competencia de la justicia militar, deben ser investigados por el Ministerio Público
debiendo solicitar al juez de garantía las autorizaciones que fueren necesarias para realizarlas.-

d) De las causas civiles y de las penales por crímenes o simples delitos en que sean parte o tengan
interés las autoridades Políticas, diplomáticas y eclesiásticas que enumera el art. 50 del C.O.T. en su
Nº2 (El Presidente de la República, los ex-Presidentes de la República, los Ministros de Estado, los
Intendentes y Gobernadores, los Agentes Diplomáticos chilenos, los Embajadores y los Ministros
Diplomáticos acreditados con el Gobierno de la República o en tránsito por su territorio, los
Arzobispos, los Obispos, los Vicarios Generales, los Provisores y los Vicarios Capitulares).

La circunstancia de ser accionista de sociedades anónimas las referidas personas, no se considerará


como una causa suficiente para que un Ministro de la Corte de Apelaciones conozca primera
instancia de los juicios en que aquellos tengan parte, debiendo éstos sujetarse en su conocimiento a
las reglas generales.

Este articulo se encontrará derogado en lo que dice relación a las causas penales por las razones
antes señaladas, permaneciendo vigente sólo en relación con las causas civiles cuando entre a regir
el nuevo sistema procesal penal por las razones antes señaladas.

e) De las causas por delitos comunes en que sean parte o tengan interés los miembros de la Corte
Suprema, de las Cortes de Apelaciones, los Fiscales de estos tribunales, y los jueces letrados de las
ciudades de asiento de las Cortes de Apelaciones.

Esta competencia se encontrará derogada cuando comience a regir el nuevo sistema procesal penal
respecto de hechos cometidos con posterioridad a esa fecha por las razones ya señaladas.

f) De las acusaciones o demandas civiles que se entablen en contra de los jueces de letras para hacer
efectiva la responsabilidad criminal o civil resultante del ejercicio de sus funciones ministeriales.

Este articulo se encontrará derogado en lo que dice relación a las causas penales por las razones
antes señaladas, permaneciendo vigente sólo en relación con las causas civiles cuando entre a regir
el nuevo sistema procesal penal por las razones antes señaladas.

g) De los demás asuntos que otras leyes le encomienden. (art.50 del C.O.T).

5.- Competencia de un Ministro de la Corte Suprema como tribunal Unipersonal.-

El art.52 del C.O.T., establece que un Ministro de la Corte Suprema, designado por el tribunal,
conocerá en primera instancia de los siguientes asuntos:

a) De las causas a que se refiere el art. 23 de la Ley Nº12.033, esto es, las causas que se
promovieren entre la Corporación de Ventas del Salitre y Yodo (Covensa) y las empresas adheridas
a ella. En segunda instancia, ella es conocida por el Pleno de la Excma. Corte.

b) De los delitos de jurisdicción de los tribunales chilenos, cuando puedan afectar las relaciones
internacionales de la República con otro Estado.

La Excma Corte Suprema en Auto Acordado de fecha 3 de Octubre de 1991, publicado en el Diario
Oficial de 5 de Octubre de 1991, estableció que el conocimiento de los recursos que se interpongan
en contra de las resoluciones que se dicten en los procesos instruidos por un Ministro de la Corte
Suprema, como tribunal unipersonal conforme al citado artículo 52 Nº2 del C.O.T., corresponderá
a una Sala de la Corte Suprema, la que deberá ser designada por su Presidente de acuerdo a las

97
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

facultades que le concede el artículo 105 Nº3 del citado Código. Los recursos de apelación gozarán
de preferencia para su vista y se agregarán a la tabla en forma extraordinaria.

La competencia de esta letra b) curiosamente no se contempla derogarla cuando comience a regir el


nuevo sistema procesal penal respecto de hechos cometidos con posterioridad a esa fecha, lo que
deberíamos estimar inconstitucional, salvo en lo que dice relación con las causas de competencia
de la justicia militar, dado que el articulo 83 de la Carta Fundamental prescribe la exclusividad de
la investigación por el Ministerio Público, debiendo sólo solicitar al juez de garantía las
autorizaciones que fueren necesarias para realizarlas.-

c) De la extradición pasiva; y

d) De los demás asuntos que otras leyes le encomienden.

6.- Competencia del Presidente de la Corte de Apelaciones de Santiago como Tribunal


Unipersonal.-

De conformidad con lo previsto en el art.51 del C.O.T. el Presidente de la Corte de Apelaciones de


Santiago conoce en primera instancia de:

a) Las causas sobre amovilidad de los Ministros de la Corte Suprema, y

b) De las acusaciones o demandas civiles que se entablan contra uno o más miembros de la Corte
Suprema o contra su Fiscal para hacer efectiva su responsabilidad por actos cometidos en el
desempeño de sus funciones.

Este artículo se encontrará derogado en lo que dice relación a las causas penales por las razones
antes señaladas, permaneciendo vigente sólo en relación con las causas civiles cuando entre a regir
el nuevo sistema procesal penal por las razones antes señaladas.

7.- Competencia del Presidente de la Corte Suprema como Tribunal Unipersonal.-

Corresponde al Presidente de la Corte Suprema, con arreglo a lo prescrito en el art.53 del C.O.T.,
conocer en primera instancia:

a) De las causas sobre amovilidad de los ministros de la Corte de Apelaciones;

b) De las acusaciones y demandas civiles que se entablen contra uno o más miembros o fiscales
judiciales de la Corte de Apelaciones para hacer efectiva su responsabilidad por actos cometidos en
el desempeño de sus funciones;

Este artículo se encontrará derogado en lo que dice relación a las causas penales por las razones
antes señaladas, permaneciendo vigente sólo en relación con las causas civiles cuando entre a regir
el nuevo sistema procesal penal por las razones antes señaladas.

c) De las causas de presas y demás que deban juzgarse con arreglo al Derecho Internacional; y

d) De los demás asuntos que otros leyes entreguen a su conocimiento.

En estas causas no procederán los recursos de casación en la forma ni en el fondo en contra de la


sentencia dictada por la Sala que conozca del recurso de apelación que se interpusiere en contra de
la apelación del Presidente.

TITULO VI: LAS CORTES DE APELACIONES.

98
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

SUMARIO. 1.- Reglamentación. 2.- Concepto. 3.- Requisitos. 4.- Nombramiento. 5.-Características.
6.- Organización. 7.- Funcionamiento. 8.- Competencia. 9.- Forma de conocer y resolver asuntos de su
competencia. 10.- La vista de la causa. 11.- Los acuerdos. 12.- Funciones del Presidente de la Corte de
Apelaciones.

1.- Reglamentación.-

Las Cortes de Apelaciones están reguladas en el Título V del COT. (arts.54 a 92). En dicho título se
reglamentan sucesivamente la organización y atribuciones de las Cortes de Apelaciones, los
acuerdos de las Cortes de Apelaciones y las atribuciones de los Presidentes de éstas.

2.- Concepto.

Las Cortes de Apelaciones son tribunales ordinarios, colegiados, letrados, de derecho y


permanentes, que ejercen sus funciones dentro de un territorio que es normalmente una Región o
parte de una Región y son depositarias de la casi totalidad de la competencia de segunda instancia,
conociendo además en única instancia o primera instancia de los demás asuntos que las leyes les
encomienden. Están compuestas por un número variable de jueces llamados Ministros, uno de los
cuales es su Presidente y hay 17 Cortes de Apelaciones en todo el país. Son superiores jerárquicos
de los Jueces de Garantía, de los Tribunales de juicio oral en lo penal y de los Jueces de Letras y
dependen de la Corte Suprema.

3.- Requisitos.-

Para ser Ministro o Fiscal de una Corte de Apelaciones se requiere:

1) Ser chileno.

2) Tener título de abogado.

3) Haber aprobado el programa de perfeccionamiento profesional para ser Ministro de Corte de


Apelaciones.

4) Poseer determinada experiencia funcionaria.

En ningún caso podrá ser ministro de Corte de Apelaciones quien no haya desempeñado efectiva y
continuamente la función de juez letrado por un año a lo menos (Art. 253), sin perjuicio de cumplir,
además, con la antigüedad en la categoría contemplada en el artículo 280.

Ello es sin perjuicio de regir la regla general de promoción, consistente en que no se podrá
promover a una categoría superior al funcionario que tenga menos de 3 años de servicios en su
categoría, salvo que en la inmediatamente inferior hubiere servido más de cinco años, en cuyo
caso necesitará de sólo uno. Podrá, no obstante, ser ascendido si no se interesare por el cargo
ningún funcionario que desempeñe un cargo de la misma categoría del que se trata de proveer o que
tenga tres años o más de servicios en la categoría inmediatamente inferior (Art. 280 C.O.T.).

Por otra parte, deben reunirse además los otros dos requisitos comunes que establece el art. 250 del
C.O.T.

Finalmente, la persona que sea designada en el cargo no debe encontrarse afecta a algunas de las
inhabilidades o incompatibilidades que establecen los arts. 256, 257, 258, 259, y 261 del C.O.T..

4.- Nombramiento.-

Los Ministros de las Cortes de Apelaciones son designados por el Presidente de la República de una
terna confeccionada para tal efecto por la Corte Suprema (art.78 C.Pol. y 284 del C.O.T.).

99
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Las ternas para proveer los cargos de los Ministros de las Cortes de Apelaciones deben formarse
con el juez de tribunal de juicio oral en lo penal, el juez de letras o el juez de juzgado de garantía
más antiguo de asiento de Corte calificado en lista de méritos y que exprese interesarse en el cargo
y con dos Ministros de Corte de Apelaciones o integrantes de la segunda y tercera categoría que se
hubieren opuesto al concurso elegidos en conformidad a lo establecido en el artículo 281 (art.284
letra a) del COT., cuyo texto actual fue fijado por la Ley 19.390 de 30 de mayo de 1995 y 19.665).

Mediante la primera modificación legal se volvió a cerrar el escalafón del Poder Judicial,
impidiéndose el ingreso en el cargo de Ministro de las Cortes de Apelaciones a los abogados
extraños a la administración de justicia.

5.- Características.-

Las Cortes de Apelaciones presentan las siguientes características:

a) Son tribunales ordinarios.

b) Son tribunales colegiados, compuestos por un número variable de miembros llamados Ministros.

c) Son tribunales letrados y de derecho.

d) Son tribunales permanentes, puesto que sus miembros permanecen en el cargo mientras dure su
buen comportamiento.

e) Ejercen sus funciones dentro de un determinado territorio jurisdiccional, que generalmente es


una Región o parte de una Región. Actualmente hay 17 Cortes de Apelaciones, con el territorio
jurisdiccional que en cada caso se indica, y que son a saber:

"Artículo 55.- El territorio de las Cortes de Apelaciones será la siguiente:

1) El de la Corte de Arica comprenderá las provincias de Arica y Parinacota, de la Primera Región


de Tarapacá;

2) El de la Corte de Iquique comprenderá la provincia de Iquique, de la Primera Región de


Tarapacá;

3) El de la Corte de Antofagasta comprenderá la Segunda Región de Antofagasta.

4.- El de la Corte de Copiapó comprenderá la Tercera Región de Atacama;

5.- El de la Corte de La Serena comprenderá la Cuarta Región de Coquimbo;

6.- El de la Corte de Valparaíso comprenderá la Quinta Región de Valparaíso60,

7.- El de la Corte de Santiago comprenderá la parte de la Región Metropolitana de Santiago


correspondiente a las provincias de Chacabuco y de Santiago, con exclusión de las comunas de Lo
Espejo, San Miguel, San Joaquín, La Cisterna, La Granja, El Bosque, La Pintana y Pedro
Aguirre Cerda;

8.- El de la Corte de San Miguel comprenderá la parte de la Región Metropolitana de Santiago


correspondiente a las provincias de Cordillera, Maipo y Talagante; a la provincia de Melipilla; a las

60
Modificado por la Ley 19.861, publicada en el diario Oficial de 31 de enero de 2003.

100
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

comunas de Lo Espejo, San Miguel, San Joaquín, La Cisterna, San Ramón, La Granja, El
Bosque, La Pintana y Pedro Aguirre Cerda, de la provincia de Santiago.61

9.- El de la Corte de Rancagua comprenderá la Sexta Región del Libertador General Bernardo
O'Higgins;62

10.-El de la Corte de Talca comprenderá el de la Séptima Región del Maule;

11.-El de la Corte de Chillán comprenderá la provincia de Ñuble y la comuna de Tucapel de la


Provincia del Biobío de la Octava Región del Biobío;

12.-El de la Corte de Concepción comprenderá las provincias de Concepción, Arauco y Biobío, de


la Región del Biobío, con excepción de la comuna de Tucapel;

13.-El de la Corte de Temuco comprenderá la Novena Región, de la Araucanía;

14.-El de la Corte de Valdivia comprenderá las provincias de Valdivia y Osorno, de la Décima


Región de Los Lagos;

15.-El de la Corte de Puerto Montt comprenderá las provincias de Llanquihue, Chiloé y Palena, de
la Décima Región de Los Lagos;

16.-El de la Corte de Coihaique comprenderá la Décima Primera Región de Aisén, del General
Carlos Ibánez del Campo, y

17.-El de la Corte de Punta Arenas comprenderá la Décima Segunda Región de Magallanes y de la


Antártica Chilena.

f) Tiene la plenitud de la competencia en segunda instancia, pues la ley les asigna el conocimiento
de los recursos de apelación que se deduzcan en contra de las resoluciones dictadas por los jueces
de letras.

g) Son tribunales de competencia común, pues conocen indistintamente de causas Civiles,


Laborales, de Menores, Policía Local y Criminales.

h) Sus miembros están afectos a responsabilidad criminal, civil disciplinaria y política.

6.- Organización.-

A diferencia de lo que ocurre con los jueces de letras, que en su organización administrativa tienen
un personal compuesto del Juez, del secretario y de los oficiales de secretaría (corresponde al
oficial 1º subrogar al secretario), las Cortes de Apelaciones tienen una organización administrativa
más completa puesto que poseen un personal compuesto de Ministros, Fiscales, Relatores,
Secretarios y Oficiales de Secretaría.

Los Ministros tienen el rango y precedencia correspondiente a su antigüedad en la categoría


correspondiente del escalafón (art. 57 inc. 2º del C.O.T.).

Las Cortes de Apelaciones son regidas por un Presidente. Sus funciones duran un año contado
desde el 1º de Marzo y son desempeñadas por los miembros del tribunal turnándose cada uno por
orden de antigüedad en la categoría del correspondiente escalafón (Art.57 inc. 1º del C.O.T.,
sustituido por el artículo único de la Ley 18.783 publicada en el Diario Oficial de 16 de febrero de
1989).

61
Modificado por la Ley 19.861, publicada en el diario Oficial de 31 de enero de 2003.
62
Modificado por la Ley 19.861, publicada en el diario Oficial de 31 de enero de 2003.

101
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Los Fiscales Judiciales son los funcionarios judiciales que ejercen el Ministerio Público ante los
tribunales colegiados (ver art. 58 sustituido por Ley 18.176, publicado en el Diario Oficial de 25 de
Octubre de 1982).

Los Relatores son los funcionarios encargados de efectuar al tribunal una exposición metódica y
sistemática del contenido del expediente llamada relación, que permite a éste resolver
adecuadamente las causas sometidas a su conocimiento (ver art. 59 sustituido por Ley 18.176 y
modificado por la Ley 19.861, publicada en el diario Oficial de 31 de enero de 2003).

Los Secretarios son funcionarios encargados de dar fe de las resoluciones expedidas por el Tribunal
y velar por el buen funcionamiento de la Secretaría, sin perjuicio de otras funciones que la ley les
señale en asuntos específicos como los del trabajo (ver art.60, modificado por el D.L. 3.648).

Los Oficiales de Secretaría cumplen funciones subalternas (corresponden al oficial 1º subrogar al


Secretario).

El número de funcionarios de cada Corte es variable. Actualmente las Cortes de Apelaciones tienen,
como resultado de la aplicación de los arts. 56, 58, 59 y 60, el siguiente personal:

a) Corte de Apelaciones de Santiago: 31 Ministros, 6 Fiscales Judiciales, 22 Relatores y 3


Secretarios.

b) Corte de Apelaciones San Miguel: 19 Ministros, 3 Fiscales Judiciales, 12 Relatores y 2


Secretarios.

c) Cortes de Apelaciones de Valparaíso y Concepción: 16 Ministros, 3 Fiscales Judiciales, 10


Relatores y 1 secretario.

d) Cortes de Apelaciones de Arica, Antofagasta, La Serena, Rancagua, Talca, Temuco y


Valdivia: 7 Ministros, 2 Fiscales Judiciales, con excepción de la Corte de Arica que tiene 1 fiscal,
4 Relatores y un Secretario.

e) Cortes de Apelaciones de Iquique, Copiapó, Chillán, Puerto Montt, Coyhaique y Punta


Arenas: 4 Ministros, 1 Fiscal Judicial, 2 Relatores y 1 Secretario.

7.- El funcionamiento de las Cortes de Apelaciones.-

El C.O.T. distingue entre el funcionamiento en Pleno y en Sala y, además, el funcionamiento


ordinario y extraordinario, generándose esté último según si existe o no retardo. (Se entiende que
hay retardo cuando dividido el total de las causas en estado de tabla y de las apelaciones que deban
conocerse en cuenta, inclusive las criminales, por el número de Salas, el cuociente es superior a
ciento, conforme a la regla del art.62 del C.O.T.).

En funcionamiento ordinario, las Cortes trabajan en Pleno. Aún cuando esta regla se enuncia
como general, ella en la práctica constituye la excepción, dado que en el funcionamiento ordinario
sólo funcionan en Pleno las Cortes de Apelaciones de Iquique, Copiapó, Chillán, Puerto Montt,
Coyhaique y Punta Arenas.

En el funcionamiento ordinario, las Cortes de Apelaciones de Arica, Antofagasta, La Serena,


Rancagua , Talca, Temuco y Valdivia sesionan en 2 Salas; las Cortes de Apelaciones de Valparaíso
y Concepción en cinco Salas, la Corte de Apelaciones de San Miguel en seis Salas y la Corte de
Apelaciones de Santiago en nueve salas. Cada una de las salas en que se dividan
ordinariamente las Cortes de Apelaciones tendrán tres ministros, a excepción de la primera
sala que constará de cuatro. Para la constitución de las diversas salas en que se dividan las Cortes
de Apelaciones para su funcionamiento ordinario, se sortearán anualmente los miembros del

102
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

tribunal, con excepción de su Presidente, el que quedará incorporado a la Primera Sala, siendo
facultativo para él integrarla. El sorteo correspondiente se efectuará el último día hábil del mes de
enero de cada año.

En el funcionamiento extraordinario, las Cortes de Apelaciones sesionan dividiéndose en Salas


de tres miembros cada una. Para los efectos de completar el número de tres miembros, las Salas
se integran con sus Fiscales Judiciales y con los abogados integrantes (art.62). Las salas en las
Cortes de Apelaciones no pueden funcionar con mayoría de abogados integrantes a partir de la
modificación introducida por la Ley 19.810 al art. 215 del C.O.T., lo que no ocurría ni puede
ocurrir en la Corte Suprema de acuerdo a lo dispuesto en el art.218 del C.O.T.- Además, en caso de
funcionamiento extraordinario, si no bastaren los relatores en propiedad, el tribunal designará por
mayoría de votos los relatores interinos que estime conveniente, quienes gozarán durante el tiempo
en que sirvieren de igual remuneración que los propietarios.

El quórum necesario para el funcionamiento del Pleno es, como lo expresa el art.67, "la mayoría
absoluta de los miembros que se componga la Corte". En cambio, con arreglo al mismo precepto
legal, "las Salas no podrán funcionar sin la concurrencia de tres jueces como mínimo". En todo
caso, la Sala representa a la Corte en los asuntos que conoce de acuerdo a lo previsto en el inc.2 del
art.66 del COT.-

Ahora bien, es importante tener presente que hay ciertas materias que son del conocimiento de
las Salas y ciertas materias que son del conocimiento del Pleno.

A.- Conforme a la previsto en el art.66 del C.O.T., el conocimiento de los asuntos jurisdiccionales
propiamente tales corresponde a las Salas sin otra excepción que las siguientes: a) Los juicios de
amovilidad seguidas en contra de los jueces de letras y b) Los recursos de apelación, casación en la
forma y las consultas que inciden en los juicios de que conoce en primera instancia el Presidente de
la Corte de Apelaciones de Santiago, pues corresponde al Pleno pronunciarse sobre tales recursos y
consultas.

B.- En cambio, con arreglo a lo prescrito en el art.66 del C.O.T., el conocimiento de los asuntos
disciplinarios, administrativos y económicos corresponde al Pleno, sin otras excepciones de las
siguientes: a) Los recursos de queja son conocidos y fallados por las Salas, sin perjuicio de que la
aplicación de medidas disciplinarias le corresponde al Pleno, y b) la aplicación de medidas
disciplinarias por faltas cometidas mientras las salas están en funciones, corresponde a esas mismas
salas.

8.- Competencia.-

Las Cortes de Apelaciones conocen en salas y en pleno y, además, en única, primera y segunda
instancia, otras materias aparte del recurso de apelaciones que es, si se puede así decir, su misión
fundamental.

El siguiente cuadro desarrolla la competencia de una Corte de Apelaciones:


INSTANCIA FORMA DE CONOCIMIENTO
EN SALA EN PLENO
UNICA a) Recurso de casación en la forma
que se interponga en contra de
sentencias pronunciadas por jueces
de letras de su territorio o uno de
sus ministros o en contra de las
sentencias definitivas de primera
instancia dictadas por jueces
árbitros. En el nuevo sistema
procesal penal, no se contempla la
existencia del recurso de casación

103
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

en la forma;
b) De los recursos de nulidad
interpuestos en contra de
sentencias definitivas dictadas por
un tribunal con competencia en lo
criminal, cuando corresponda de
acuerdo a la ley procesal penal.
Sólo rige en el nuevo sistema
procesal penal, ya que el recurso
de nulidad es propio sólo de él;
c) De los recursos de queja que se
deduzcan en contra de jueces de
letras, jueces de Policía local,
jueces árbitros, y órganos que
ejerzan jurisdicción dentro de su
territorio jurisdiccional;
d) De la extradición activa;
e) De las solicitudes que se formulen,
de conformidad a la ley procesal,
para declarar si concurren las
circunstancias que habilitan a la
autoridad requerida para negarse a
proporcionar determinada
información, siempre que la razón
invocada no fuere que la
publicidad pudiere afectar la
seguridad nacional;
f) Recursos de hecho;
g) Recusaciones contra jueces de
letras, uno de sus ministros y
peritos nombrados por ella (art.
204 del C.O.T. y 113 C.P.C.);
h) Contiendas de competencia en su
caso (art. 190 C.O.T y 2º
transitorio letra b de la Ley
19.708.);
i) Recurso de ilegalidad contra
acuerdos de Municipalidades;
j) Otros asuntos que las leyes le
encomiendan conocer.
PRIMERA a) Recursos de amparo a) Juicios de amovilidad contra jueces de
letras.
b) Recursos de protección b) Desafuero de las personas a quienes les
fueren aplicables los incisos segundo,
c) Demás asuntos que las leyes le tercero y cuarto del artículo 61 de la
encomienden las leyes le encomiendan Constitución Política
conocer en primera instancia. c) Ejercicio de facultades disciplinarias,
administrativas y económicas.
SEGUNDA a) Apelación de causas civiles, de a) Calificaciones 275 inc.3
familia, del trabajo y de actos no b) Apelación, casación en la forma y
contenciosos de que hayan conocido en consulta en Competencia Especial Pleno de
primera los jueces de letras de su la Corte de Apelaciones de Santiago.
territorio jurisdiccional o uno de sus c) Juicios de amovilidad, acusaciones y
ministros; de las apelaciones demandas civiles contra Ministros y Fiscal
interpuestas en contra de las de la Corte Suprema, conocidas por su
resoluciones dictadas por un juez de Presidente en primera instancia.
garantía; y de las consultas de las
sentencias civiles dictadas por los
jueces de letras.
Apelaciones contra sentencia de
árbitros de derecho en asuntos de
competencia de los jueces de letras; En

104
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

el nuevo proceso penal, sólo se conoce


de las apelaciones interpuestas en
contra de ciertas y determinadas
resoluciones dictadas por un juez de
garantía, no contemplándose nunca la
consulta. Por otra parte, la consulta y la
apelación no se contemplan en contra
de la sentencia dictada por un tribunal
de juicio oral en lo penal, las que si son
procedentes en el antiguo proceso
penal.

b) Recurso de apelación contra ciertas


sentencias de Jueces de Policía Local y
del Director de Impuestos Internos
cuando este actúa como tribunal de
primera instancia;
c) Conoce de las consultas y
apelaciones de las resoluciones
dictadas por los jueces del crimen o de
un Ministro de Corte de Apelaciones o
Presidente de Corte de Apelaciones de
Santiago.
d) Demás asuntos que las leyes le
encomiendan conocer en esta instancia.
* NOTA: Es necesario tener presente que el concepto de "instancia" primera, segunda o única esta tomado en el sentido legal de proceder o no
recurso de apelación respecto de lo resuelto.

9.- La manera como las Cortes de Apelaciones conocen y resuelven los asuntos sometidos a su
decisión.-

Dentro del funcionamiento de las Cortes de Apelaciones, debemos preocuparnos especialmente de


la manera como ellas conocen y resuelven los asuntos sometidos a su decisión, teniendo presente
que las Cortes de Apelaciones son Tribunales Colegiados y que pueden funcionar en Salas o en
Pleno.

Para estos efectos, es menester distinguir si el asunto sometido a la decisión de la Corte requiere o
no de tramitación antes de ser resuelto.

1.- Si el asunto requiere de tramitación antes de ser resuelto, dicha tramitación corresponderá a
la llamada "Sala Tramitadora", que es la Primera Sala cuando la Corte se componga de más de
una Sala (art. 70 inc. 1º). La Sala Tramitadora conoce de los asuntos que requieren de una
tramitación previa a su resolución, por la cuenta diaria que debe dar el secretario respecto de las
solicitudes que fueren presentadas por los litigantes (recuérdese que en ciertos casos la cuenta debe
ser dada por el relator, art.372 Nº 1 C.O.T.). La Sala tramitadora va ordenando la tramitación del
proceso mediante resoluciones que son dictadas con la concurrencia de todos sus miembros, luego
de tomar conocimiento de las solicitudes a través de la cuenta. Con todo, las providencias de mera
substanciación (decretos, providencias, proveídos) pueden ser dictadas por un sólo Ministro. En
efecto, las resoluciones que se dicten durante la tramitación del asunto pueden ser de distinta
naturaleza y complejidad. Pues bien, cuando se trata de dictar providencias de mera substanciación,
esto es, aquellas "que tienen por objeto dar curso progresivo a los autos, sin decidir ni prejuzgar
ninguna cuestión debatida entre partes" (art. 70, inc. 3º COT), el inciso 2º del art. 70 autoriza que
ellas sean dictadas por un sólo Ministro (En la práctica son dictadas por el Presidente de la Corte o
de la Sala respectiva, en su caso).

2.- Si el asunto no requiere de tramitación antes de ser resuelto o si la tramitación respectiva


está cumplida, la Corte debe entrar a resolverlo en Sala o en Pleno, según corresponda.

Las Cortes deben resolver los asuntos sometidos a su conocimiento "en cuenta" o " previa
vista de la causa".

105
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

La resolución "en cuenta" significa que procederá a fallarlos con la cuenta que les dé el Secretario
o Relator, sin que exista fijación de la causa en tabla y alegato de abogados.

La resolución "previa vista de la causa" significa que procederá a fallarlos luego que se cumplan
ciertos actos que en su conjunto reciben la denominación de "vista de la causa" (como la Relación
que debe hacer el relator y los alegatos que pueden hacer los abogados). En consecuencia, la
tramitación del asunto sometido a la decisión de la Corte debe necesariamente concluir con una
resolución que ordena "dése cuenta" o con una resolución que ordena "autos en relación".

El problema consiste en saber cuándo la Corte debe resolver los asuntos en cuenta o cuándo debe
resolver previa vista de ellos, pues el art. 68 del C.O.T. se limita a expresar que "las Cortes de
Apelaciones resolverán los asuntos en cuenta o previa vista de ellas, según corresponda", sin
señalar cuando debe procederse de una u otra manera. Una interpretación sistemática de nuestro
ordenamiento procesal permite concluir que los asuntos jurisdiccionales se resuelven previa vista
de la causa, y que los asuntos relativos a las atribuciones disciplinarias, económicas y
conservadoras de los tribunales se resuelven en cuenta. Ello, sin perjuicio de algunas
excepciones tales como las cuestiones relativas a la deserción del recurso de apelación, órdenes de
no innovar en recurso de apelación, sobreseimientos temporales y sentencias definitivas consultadas
sin informe desfavorable del Fiscal (que, siendo asuntos jurisdiccionales, se resuelven en cuenta
por expresa disposición de ley); y, por otra parte; los recursos de queja, que siendo de carácter
disciplinario, deben fallarse previa vista de la causa por mandato de la ley o como los recursos de
amparo y protección que emana de facultades conservadoras y tienen señaladas tramitaciones
especiales. Sin embargo, las principales modificaciones respecto a asuntos jurisdiccionales que se
ven en cuenta son los siguientes:

l.- La apelación de toda resolución que no sea sentencia definitiva se verá en cuenta, a menos que
cualquiera de las partes, dentro del plazo para comparecer en segunda instancia, solicite alegatos.

Vencido este plazo, el tribunal de alzada ordenará traer los autos en relación, si se hubieren
solicitado oportunamente alegatos. De lo contrario, el Presidente de la Corte ordenará dar cuenta y
procederá a distribuir, mediante sorteo, la causa entre las distintas salas en que funcione el tribunal.

Las Cortes deberán establecer horas de funcionamiento adicional para el conocimiento y fallo de las
apelaciones que se vean en cuenta.

2.- La consulta de la sentencia definitiva en el juicio de Hacienda se ve en cuenta para el sólo efecto
de ponderar si esta se encuentra ajustada a derecho (Art.751 inc.2 del C.P.C.).

En el nuevo proceso penal se han contemplado normas especiales respecto de la vista de la causa en
los recursos (apelación y nulidad), dado que en ellos se establece expresamente que "La audiencia
se iniciará con el anuncio, tras el cual, sin mediar relación, se otorgará la palabra a el o los
recurrentes para que expongan los fundamentos del recurso, así como las peticiones concretas que
formularen. Luego se permitirá intervenir a los recurridos y finalmente se volverá a ofrecer la
palabra a todas las partes con el fin de que formulen aclaraciones respecto de los hechos o de los
argumentos vertidos en el debate.

En cualquier momento del debate, cualquier miembro del tribunal podrá formular preguntas a los
representantes de las partes o pedirles que profundicen su argumentación o la refieran a algún
aspecto específico de la cuestión debatida.

Concluido el debate, el tribunal pronunciará sentencia de inmediato o, si no fuere posible, en un día


y hora que dará a conocer a los intervinientes en la misma audiencia. La sentencia será redactada
por el miembro del tribunal colegiado que éste designare y el voto disidente o la prevención, por su
autor." (Art. 358 NCPP).

106
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

En consecuencia, la vista de la causa en el nuevo proceso penal presenta la característica de no


contemplar el trámite de la relación, por lo que anunciada la causa se comienza ella directamente
con la exposición de las partes en la forma antes señalada.

10.- La vista de la causa.-

La vista de la causa está regulada en los arts.162 a 166 y 222 a 230 del C.P.C.

La vista de la causa es un trámite complejo, pues está compuesto de varios actos. Los actos que
componen la vista de la causa son, según el orden en que se realizan, los siguientes:

a) La notificación de las resoluciones que ordenan traer los autos en relación;

b) La fijación y la colocación material de la causa en tabla.

c) El anuncio de la iniciación de la vista de la causa propiamente tal;

d) La relación; y

f) Los alegatos.

No existe unanimidad para calificar estos actos como propios de la vista de la causa, pues se suele
afirmar que los dos o tres primeros son "actos previos a la vista de la causa" y que los tres o dos
siguientes constituyen propiamente "la vista de la causa" (anuncio, relación y alegato) o bien sólo
la relación y alegatos). Como quiera que sea, el hecho es que deben cumplirse todos estos actos
para que la Corte de Apelaciones quede en condiciones de resolver el asunto sometido a su
decisión).

a) La notificación del decreto que manda traer los autos en relación.

Como se ha dicho, la resolución que concluye la tramitación de un asunto ante una Corte de
Apelaciones puede ser aquella que ordena traer los autos en relación, si corresponde en la especie el
trámite de la vista de la causa. Esta resolución debe ser notificada a las partes para que produzca los
efectos legales pertinentes. A partir de ese momento, el asunto queda "en estado de tabla", toda
vez que se ha puesto término a su tramitación.

b) La fijación de la causa en tabla.

Los asuntos que queden en "estado de tabla" deben ser incluidos en ellas para los efectos de su
vista, según el orden de la conclusión de su tramitación y no según el orden de su ingreso a la Corte
de Apelaciones). Sobre el particular, el art.162, inc. 1ºdel C.P.C. expresa categóricamente que las
causas en los tribunales colegiados deben verse y resolverse según el orden de su conclusión. Se
consideran expedientes en estado de relación aquellos que hayan sido previamente revisados y
certificados al efecto por el relator que corresponda (Art. 69 C.O.T.).

Sin embargo, el mismo artículo 162 establece una serie de excepciones que configuran las
denominadas "causas que gozan de preferencia", esto es, que se incorporan con antelación a
otras causas para su vista sin respetar el orden de conclusión de su tramitación. En efecto, en el
inciso 2º se dispone que gozarán de preferencia para su vista, las causas que allí se enumeran
deserción de recursos, depósito de personas, alimentos provisionales, competencia, acumulaciones,
recusaciones, desahucio, juicios sumarios y ejecutivos, etc.) y las que el tribunal, fundado en
circunstancias calificadas, decida darles preferencia. Además, gozan de preferencia para su vista
los recursos de apelación en los cuales se hubiere concedido orden de no innovar de acuerdo a lo
previsto en el inciso tercero del art.192 del C.P.C. y el recurso de queja de acuerdo a lo establecido
en la letra c) del art. 549 del C.O.T.. El que una causa goce de preferencia significa que se debe
anteponer a los otros asuntos desde que estén en estado para su vista y fallo.

107
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Corresponde al Presidente de la Corte de Apelaciones formar la tabla para la semana siguiente,


obligación que debe cumplir en el último día hábil de cada semana. En las tablas deberá designarse
un día de la semana para conocer las causas criminales y otro día distinto para conocer las causas de
familia, sin perjuicio de la preferencia que la ley o el tribunal les acuerden (art. 69 inc. 3º,
modificado por la Ley 19.968).

Las consultas o apelaciones en juicios de nulidad de matrimonio se ven en audiencia especial


después de la hora de audiencia.

De conformidad a lo previsto en el inciso final del art.199 del C.P.C., las Cortes deberán establecer
horas de funcionamiento adicional para el conocimiento y fallo de las apelaciones que se vean en
cuenta.

Si la Corte funciona en varias Salas, el Presidente debe formar tantas tablas como Salas haya,
y debe distribuir las causas entre ellas por sorteo. Excepcionalmente, no se sortean las causas
radicadas como los recursos de amparo, las apelaciones que se deduzcan en un mismo proceso
respecto de la resolución auto de procesamiento de cualquiera de los inculpados, de la resolución
que no da lugar a pronunciarlo, o que acoge o rechaza la petición de modificarlo o dejarlo sin
efecto, y las apelaciones o consultas relativas a la libertad provisional de los inculpados o
procesados, cuando una Sala haya conocido por primera vez de estos recursos, apelaciones o
consultas, pues en tales casos estos asuntos deben verse precisamente por dicha Sala. La radicación
operará incluso si no se procediere a la vista de la causa por desistimiento del recurrente o por
cualquier otro motivo.

En el nuevo sistema procesal penal, se cambian las causas respecto de las cuales se produce la
radicación al no contemplarse la libertad provisional, el auto de procesamiento, y la consulta dentro
de él. De acuerdo con ello, en el nuevo proceso penal se contempla la radicación respecto de los
recursos de amparo y las apelaciones relativas a la libertad de los imputados u otras medidas
cautelares personales en su contra serán de competencia de la sala que haya conocido por primera
vez del recurso o de la apelación, o que hubiere sido designada para tal efecto, aunque no hubiere
entrado a conocerlos.

Serán agregados extraordinariamente a la tabla del día siguiente hábil al de su ingreso al tribunal, o
el mismo día, en casos urgentes:

1º Las apelaciones relativas a la prisión preventiva de los imputados u otras medidas cautelares
personales en su contra;
2º Los recursos de amparo, y
3º Las demás que determinen las leyes.

Se agregarán extraordinariamente, también las apelaciones de las resoluciones relativas al auto de


procesamiento señaladas en el inciso cuarto, en causas en que haya procesados privados de
libertad. La agregación se hará a la tabla del día que determine el Presidente de la Corte, dentro del
término de cinco días desde el ingreso de los autos a la secretaría del tribunal. Así lo establecen los
artículos 90 Nº3 y 69 inc.4 del COT.

Tampoco se sortean para su vista los recursos de apelación en las cuales se hubiere concedido orden
de no innovar, puesto que el recurso de apelación queda radicado para que sea conocido por la Sala
que hubiere otorgado esa orden. Artículo 192 inc.3 (del C.P.C.). Finalmente, tampoco se sortean
los recursos de queja para su vista, en caso que se hubiere solicitado orden de no innovar, puesto
que en ese caso le corresponderá a la sala que se hubiere pronunciado sobre esa orden conocer del
recurso de queja de acuerdo a lo establecido en el inciso final del artículo 548 del C.O.T..

El Presidente debe formar la tabla el último día hábil de cada semana cumpliendo con las
exigencias establecidas en el art.163 del C.P.C., esto es, debe individualizar las causas con el

108
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

nombre de las partes en la forma como aparece en la carátula del expediente y debe señalar el día en
que debe verse y el número de orden que le corresponde (en la práctica se suele agregar en la tabla
el número de la Sala ante la cual se hará la vista de la causa, el nombre del Relator que tendrá a su
cargo la relación, e incluso mediante abreviaturas la materia de la vista de la causa). Además, los
relatores, en cada tabla, deberán dejar constancia de las suspensiones solicitadas por alguna de las
partes o de común acuerdo y de la circunstancia de haberse agotado o no el ejercicio de tal derecho.
(art.165 inc. final C.P.C.). Naturalmente, se podrá incurrir en errores al fijarse la causa en tabla. Al
respecto, el artículo 165 inc. penúltimo del C.P.C. prescribe que "los errores, cambios de letras,
alteraciones no sustanciales de los nombres o apellidos de las partes no impiden la vista de la
causa". En consecuencia, teniendo presente este precepto legal y la circunstancia de encontrarse
regida la vista de la causa por los principios de la audiencia bilateral y de la publicidad, es menester
concluir que los errores substanciales, esto es, los errores que se traducen en la pérdida de la
individualidad de la causa y que pueden producir la consiguiente indefensión, vician de nulidad el
acto de fijar la causa en tabla.

En todo caso, el Presidente al confeccionar la tabla debe tener presente que en ella deberán figurar
todos los recursos de carácter jurisdiccional que inciden en una misma causa, cualquiera sea su
naturaleza (art.66 inc. 2º C.O.T.). Asimismo, en caso que además de haberse ejercido recursos
jurisdiccionales, se haya deducido recurso de queja, éste se acumulará a los recursos
jurisdiccionales y deberá resolverse conjuntamente con ellos (Art. 66 inc.3º C.O.T.). Esta
acumulación del recurso de queja a recursos de carácter jurisdiccional es excepcional, puesto que
por regla general el recurso de queja no procede cuando son procedentes recursos ordinarios o
extraordinarios en contra de la resolución, por lo que la acumulación del recurso de queja con un
recurso jurisdiccional queda limitada sólo al caso de acumulación del recurso de queja con una
casación en la forma, deducidos en contra de una sentencia definitiva de primera o única instancia
dictada por un árbitro arbitrador.( Art.545 del C.O.T.).

Por último, con arreglo a lo previsto en el inciso 2º del art. 163 del C.P.C., la tabla debe fijarse en
un lugar visible, requisito que se cumple en la práctica fijando un ejemplar de la tabla en un fichero
general y otro ejemplar en la puerta de la Sala que corresponda.

c) La instalación del tribunal. El retardo o la suspensión de la vista de la causa.

La vista de la causa debe hacerse en el día y en el orden establecido en la tabla, para cuyo efecto es
menester que previamente se instale el Tribunal. La instalación del Tribunal debe hacerla el
Presidente de la Corte, quien debe hacer llamar, si fuere necesario, a los funcionarios que deban
integrar cada Sala. El Presidente debe levantar un acta de instalación en la que señalará el nombre
de los ministros asistentes y de los inasistentes, expresando la causa de la inasistencia. Una copia
de esta acta debe fijarse en la tabla de la correspondiente Sala. Así lo establece el art. 90 Nº 2 del
C.O.T.

Instalado el tribunal, debe iniciarse la audiencia, procediéndose a la vista de las causas en el orden
en que aparecen en la tabla. Sin embargo, dicho orden puede verse alterado por la existencia de
causas que tengan preferencia para verse antes o cuando alguno de los abogados tienen otra vista o
comparecencia. En estos casos, se dice que la vista de la causa "se retarda". Las causas que tienen
preferencia para verse antes son aquellas cuya vista quedó interrumpida en el día anterior y que en
consecuencia debe continuarse el día siguiente, y las llamadas "causas agregadas", esto es, las
causas que gozan de una preferencia especial que permite que sean agregadas para su vista con
antelación a la tabla ordinaria y en los primeros lugares (como es el caso de libertad provisional,
del recurso de amparo y del recurso de protección). Así lo establece el Nº1 del inc. 1º y el inc. 2º del
art.165 del C.P.C., los dos últimos incisos del art. 69 del C.O.T. y el Nº3 del Auto Acordado sobre
el Recurso de Protección. De acuerdo a lo establecido en el Nº 9 del Auto Acordado de 2 de
septiembre de 1994, de la Excma. Corte Suprema, publicado en el Diario Oficial de 16 de
Septiembre de 1994, salvo en los casos de los recursos de amparo y de la apelación y consulta de
excarcelaciones, las demás causas que deban agregarse extraordinariamente a la Tabla, lo serán
para una audiencia no anterior al día subsiguiente de su ingreso a la Corte.

109
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

La vista de la causa puede suspenderse, es decir, es posible que la causa no se vea el día fijado
para ese efecto. Ello ocurrirá en los casos que señala el mismo art.165 del C.P.C. (por impedirlo el
examen de causas que la anteceden, por solicitarlo de común acuerdo las partes, por muerte del
abogado patrocinante, del procurador o litigante que gestione por sí en el pleito, por petición de
alguna de las partes, etc.).

Entre los casos que permiten la suspensión de la vista de la causa tiene especial importancia el
contemplado en el Nº5 del art. 165 del C.P.C. Con arreglo a esa norma, la vista de la causa puede
suspenderse a petición de alguna de las partes, las que podrán hacer de este derecho por una
sola vez. Esta última limitación plantea el problema de saber si debe entenderse ejercido este
derecho cuando la causa no hubiere podido verse por otra razón como por ejemplo, por haberlo
impedido el examen de otras causas. El legislador estableció una regla legal que modificó el criterio
sentado por nuestros tribunales, quienes entendían que la facultad sólo se entiende agotada si la
vista sobrepasa el número que corresponde en la tabla a la causa suspendida. En la actualidad, se
establece perentoriamente que "la sola presentación del escrito de suspensión extingue ese derecho
aún si la causa no se ve por cualquier otro motivo. El derecho a suspender no procederá respecto del
amparo.

El escrito en que se solicita la suspensión debe ser presentado hasta las doce horas del día hábil
anterior a la audiencia correspondiente. La solicitud presentada fuera de plazo será rechazada de
plano.

En la actualidad, a partir de la dictación de la Ley 19.317 publicada en el Diario Oficial de 8 de


Agosto de 1994, que modificó el inciso tercero del Nº 5 del artículo 165 del C.P.C., el escrito en
que se solicite la suspensión deberá ser presentado antes de las doce horas del día hábil anterior a la
audiencia correspondiente. La solicitud presentada fuera de dicho plazo será rechazada de plano.
Este escrito pagará en la Corte Suprema un impuesto especial de media unidad tributaria mensual y
en las Cortes de Apelaciones de un cuarto de unidad tributaria mensual y se pagará en estampillas
de impuesto fiscal que se pegarán en el escrito respectivo.

De acuerdo a lo establecido en el Nº 1 del Auto Acordado de 2 de Septiembre de 1994, de la


Excma. Corte Suprema, publicado en el Diario Oficial de 16 de Septiembre de 1994, el señor
secretario de la Corte Suprema y los señores secretarios de las Cortes de Apelaciones, en su caso,
dispondrán las medidas convenientes para la oportuna recepción de los escritos de suspensión de las
causas en tabla. Para ese efecto, personal de la secretaría atenderá de lunes a sábado, en horario
que se extenderá de 9 a 12 horas. En el cargo de recepción de la solicitud se estampará, además de
la fecha, la hora de su presentación.

Las causas que se ordene tramitar, las suspendidas y, las que por cualquier motivo, no hayan de
verse, serán anunciadas en la tabla antes de comenzar la relación de las demás. Asimismo, en esa
oportunidad deberán señalarse aquellas causas que no se verán durante la audiencia, por falta de
tiempo. La audiencia se prorrogará si fuere necesario, hasta la última de las causas que resten en la
tabla (Art.373 inc.2º C.O.T.).

En el nuevo proceso penal, el artículo 356 del NCPP establece la prohibición de suspender la vista
de la causa de un recurso por falta de integración del tribunal. Al efecto, se señala que no podrá
suspenderse la vista de un recurso penal por falta de jueces que pudieren integrar la sala. Si fuere
necesario, se interrumpirá la vista de recursos civiles para que se integren a la sala jueces no
inhabilitados. En consecuencia, la audiencia sólo se suspenderá si no se alcanzare, con los jueces
que conformaren ese día el tribunal, el mínimo de miembros no inhabilitados que debieren
intervenir en ella.

Por otra parte, el artículo 357 del mencionado Código nos señala que la vista de los recursos
penales no podrá suspenderse por las causales previstas en los numerales 1, 5, 6 y 7 del artículo
165 del Código de Procedimiento Civil.

110
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Al confeccionar la tabla o disponer la agregación extraordinaria de recursos o determinar la


continuación para el día siguiente de un pleito, la Corte adoptará las medidas necesarias para que la
sala que correspondiere no viere alterada su labor.

Si en la causa hubiere personas privadas de libertad, sólo se suspenderá la vista de la causa por
muerte del abogado del recurrente, del cónyuge o de alguno de sus ascendientes o descendientes,
ocurrida dentro de los ocho días anteriores al designado para la vista del recurso.

En los demás casos la vista sólo podrá suspenderse si lo solicitare el recurrente o todos los
intervinientes facultados para concurrir a ella, de común acuerdo. Este derecho podrá ejercerse una
sola vez por el recurrente o por todos los intervinientes, por medio de un escrito que deberá
presentarse hasta las doce horas del día hábil anterior a la audiencia correspondiente, a menos que
la agregación de la causa se hubiere efectuado con menos de setenta y dos horas antes de la vista,
caso en el cual la suspensión podrá solicitarse hasta antes de que comenzare la audiencia.

d) El anuncio.

En la actualidad, a partir de la dictación de la Ley 19.317 publicada en el Diario Oficial de 8 de


Agosto de 1994, que modificó los incisos segundo y tercero del artículo 222 del C.P.C., las causas
que se ordene tramitar, las suspendidas y las que por cualquier motivo no haya de verse, serán
anunciadas antes de comenzar la relación de las demás. Asimismo, en esa oportunidad deberán
señalarse aquellas causas que no se verán durante la audiencia por falta de tiempo. La audiencia se
prorrogará si fuere necesario, hasta ver la última de las causas que resten en la tabla".-

El Auto Acordado de la Excma. Corte Suprema de 2 de septiembre de 1994 establece en su Nº 5


que para los efectos del anuncio de las causas que no se verán por falta de tiempo, a que se refiere
el inciso segundo del artículo 165 del C.P.C. y también, para la aplicación del artículo 223 del
mismo Código, "los abogados que quisieren hacer uso de su derecho de alegar deberán anunciarse
personalmente con el respectivo Relator, antes del inicio de la audiencia en que deba verse la
causa, indicando el tiempo aproximado que emplearán en su alegato, circunstancia que se hará
constar en el expediente."

Después de la vista de la causa, el Relator certificará si el abogado alegó, o no concurrió a la


audiencia a oír la relación y hacer el alegato.-

El art.163 del C.P.C. exige que llegado el momento en que debe iniciarse la vista de la causa, se
anuncie ese hecho mediante la colocación en un lugar conveniente el respectivo número de orden,
el cual se mantendrá fijo hasta que se pase a otro asunto.

e) La relación

Una vez anunciada la causa, debe procederse a su relación. Con todo, el Relator debe cumplir
previamente con ciertas obligaciones que le impone la ley, a saber:

a.- Si el tribunal está integrado por personas que no figuran en el acta de instalación, el Relator hará
saber sus nombres a las partes o a sus abogados para que puedan hacer valer las implicancias y
recusaciones que correspondan.

En estos casos, el reclamo que se deduzca debe formalizarse dentro de tercer día, suspendiéndose
en el intertanto la vista de la causa (art. 166 del C.P.C.).

b.- El Relator debe dar cuenta al Tribunal de todo vicio u omisión sustancial que notare en el
proceso (art.373 del C.O.T. y art. 222 del C.P.C.). En este caso, es posible que el tribunal ordene
que se complete la tramitación de la causa, de modo que la causa "saldrá en trámite" y se

111
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

suspenderá su vista, aunque conservándose el número de orden (ver el Auto Acordado de la Corte
Suprema de fecha 12 de agosto de 1963 que figura en el apéndice del C.O.T.).

Al respecto, hay que tener presente que, de acuerdo al N° 7 del art.165 del C.P.C., cuando se trata
de traer algún expediente o documento a la vista, no se suspenderá la vista de la causa y la
resolución se cumplirá terminada ésta. En estos casos, los Relatores, conforme a lo previsto en el
art.372 N° 3 del COT, deben revisar los expedientes para traer los documentos o procesos en forma
previa a la vista de la causa (Art 69 inc 1 del COT.)

c.- El Relator debe dar cuenta al tribunal de las faltas o abusos que pudieran dar lugar al ejercicio de
las facultades disciplinarias del tribunal (art.373 del C.O.T.), y

A continuación, el Relator debe hacer la relación de la causa al tribunal, esto es, debe hacer una
exposición oral y sistemática para informar suficientemente al tribunal del asunto que debe
resolverse. La relación debiera ser pública, al igual que todos los actos procesales, pero en la
práctica era un acto privado o de secreto absoluto. La relación pasó a ser de un acto privado o de
secreto absoluto como era en la práctica a ser un acto de secreto relativo a partir de la
modificación introducida por la Ley 19.317, puesto que el relator debe efectuar la relación ante los
abogados de las partes que hayan asistido y se hubieren anunciado para alegar, no permitiéndose el
ingreso de otras personas. Sobre la materia, en la actualidad, a partir de la dictación de la Ley
19.317 publicada en el Diario Oficial de 8 de Agosto de 1994, que modificó el artículo 223 del
C.P.C., establece en el inciso primero de éste que la vista de la causa se iniciará con la relación, la
que se efectuará en presencia de los abogados de las partes que hayan asistido y se hubieren
anunciado para alegar. No se permitirá el ingreso a la sala de los abogados una vez comenzada la
relación. Los ministros podrán durante la relación, formular preguntas o hacer observaciones al
relator, las que, en caso alguno, podrán ser consideradas como causales de inhabilidad.

En caso que en un proceso penal uno o más de los abogados no tengan derecho a conocer del
proceso o de un cuaderno de éste, estos no podrán presenciar la relación (Art.63 inc. final del
C.P.P.).

En el nuevo proceso penal, debemos recordar que no se contempla el trámite de la relación para la
vista de los recursos (Art. 358 inciso 3º NCPP).

f) Los alegatos.

Los alegatos son defensas orales que pueden hacer los abogados habilitados para el ejercicio de la
profesión. No obstante, los postulantes que estén realizando su práctica para obtener el título de
abogado en las Corporaciones de Asistencia Judicial creadas por la Ley 17.995 podrán hacer tales
defensas ante la Corte de Apelaciones y Marciales en favor de las personas patrocinadas por esas
entidades. Para estos fines, el representante de ellas deberá otorgar al postulante un certificado que
lo acredite como tal (art.527 del COT, modificado por el D.L. 3.637 y Ley 18.274). Concluida la
relación, se procederá a escuchar, en audiencia pública los alegatos de los abogados que se
hubieren anunciado.

Durante los alegatos, el Presidente de la sala podrá invitar a los abogados a que extiendan sus
consideraciones a cualquier punto de hecho o de derecho comprendido en el proceso, pero esta
invitación no obstará a la libertad del defensor para el desarrollo de su exposición. Una vez
finalizados los alegatos, y antes de levantar la audiencia, podrá también pedirles que precisen
determinados puntos de hecho o de derecho que considere importantes (Art.223 inc.5º del C.P.C.).

Está prohibido presentar, en la vista de la causa, defensas escritas o leer en dicho acto tales
defensas (art.226 del C.P.C.). Sin embargo, al término de la audiencia, los abogados podrán dejar
a disposición del tribunal una minuta de sus alegatos (art.223 inc.6º del C.P.C.). De acuerdo a lo
establecido en el Nº 6 del Auto Acordado de 2 de septiembre de 1994, de la Excma Corte Suprema,
publicado en el Diario Oficial de 16 de septiembre de 1994, "concluida la vista, el Relator dejará

112
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

constancia en los autos si el abogado que se anunció para alegar efectivamente lo hizo y si además
asistió a escuchar la respectiva relación. Hará constar, asimismo, si se acompañó minuta de
alegatos."

Sólo puede alegar un abogado por cada parte (art.225 del C.P.C.). Debe alegar, en primer término,
el abogado del recurrente y, a continuación, el del recurrido sin perjuicio de que ambos,
posteriormente, puedan hacer uso de la palabra para rectificar solamente errores de hecho, sin
poder replicar en lo concerniente a puntos de derecho (art.223 inc.3º del C.P.C.). Si son varios los
apelantes, alegarán los abogados en el orden que hayan interpuesto las apelaciones. Si son varios
los apelados, los abogados intervendrán por el orden alfabético de aquéllos.

La duración de los alegatos de cada abogado se limitará a media hora. El tribunal, a petición
del interesado, podrá prorrogar el plazo por el tiempo que estime conveniente (art. 223 inc. 4º del
C.P.C.). La duración de las alegaciones se limitará a una hora en los recursos de casación en la
forma y ante la Corte Suprema a dos en los de casación en el fondo. En los demás asuntos que
conozca la Corte Suprema, las alegaciones sólo, podrán durar media hora. El tribunal podrá, sin
embargo, por unanimidad, prorrogar por igual tiempo la duración de las alegaciones. Con todo, si
se tratare de una materia distinta de la casación, el tribunal podrá prorrogar el plazo por simple
mayoría (art. 783 C.P.C.).

En materia penal, el tribunal resolverá las apelaciones y consultas relativas a la libertad provisional
sin oír el alegato del abogado del inculpado o reo, si después de escuchada la relación no lo estima
necesario para concederla. (Art.63 Bis A del C.P.P.). Este procedimiento los tribunales lo aplicaban
desde antes de la dictación de esa nueva norma legal, el que también se hace extensivo a otras
materias.

Concluidos los alegatos, debe entenderse terminada la vista de la causa. Como se podrá advertir, la
vista de la causa es un trámite de suma importancia y de allí que la ley la considera un "trámite o
diligencia esencial", cuya omisión puede acarrear la nulidad del fallo por vicio de casación en la
forma (art.768 Nº9 en relación con el art.800 Nº4 del C.P.C.). La vista de la causa suele asimilarse a
la citación para oír sentencia en primera instancia, y se dice que ella constituye la citación para oír
sentencia en la segunda instancia.

Terminada la vista de la causa, ésta puede ser fallada de inmediato o puede quedar en acuerdo. Las
causas pueden quedar en acuerdo en los siguientes casos:

a) Cuando se decrete una medida para mejor resolver (art.227 CPC);

b) Cuando el tribunal manda, a petición de parte, informar en derecho. El término para


informar en derecho será fijado por el tribunal y no podrá exceder de 60 días, salvo acuerdo de las
partes; y

c) Cuando el tribunal resuelve dejarla en acuerdo para hacer un mejor estudio de ella.

En estos casos, las causas civiles deben fallarse en un plazo no superior a 30 o 15 días, según si la
causa ha quedado en acuerdo a petición de varios o un Ministro (art.82 del C.O.T.) y tratándose de
causas penales deben ser falladas en una plazo de 6 días que se prorrogará hasta 20 días si uno o
mas de los jueces lo pidiere para estudiar mejor el asunto (art. 526 inc. 2º C.P.P.).Sin embargo,
cuando la sentencia de primera instancia contuviere una condena a muerte, el tribunal no podrá
fallar la causa de inmediato, y deberá hacer una segunda deliberación no antes de tres días.(
Art.526 inc 3º del C.O.T.).-

Por último, es importante recordar que si la causa no fuere despachada inmediatamente, los
Relatores deberán anotar en el mismo día de la vista los nombres de los jueces que hubieren
concurrido a ella (art. 372 Nº 4 del C.O.T.).

113
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

En el nuevo proceso penal, se establece como regla general respecto del fallo de los recursos en el
artículo 358 del NCPP, que el tribunal pronunciará sentencia de inmediato o, si no fuere posible,
en un día y hora que dará a conocer a los intervinientes en la misma audiencia. La sentencia será
redactada por el miembro del tribunal colegiado que éste designare y el voto disidente o la
prevención, por su autor.

11.- Los acuerdos de las Cortes de Apelaciones.-

Toda sentencia que se pronuncia para el fallo de un asunto constituye un juicio lógico, que es
establecido luego de un examen preliminar sobre la trascendencia de los hechos, la interpretación de
los resultados de la prueba, la valorización de estos resultados, la construcción del hecho específico
concreto a base de los juicios singulares de hecho y la calificación jurídica de aquél, comparación
de hecho específico cuya certeza se ha establecido con el hecho específico legal y la determinación
del efecto jurídico.

Cuando nos encontramos ante un tribunal unipersonal, el estudio del proceso para la construcción
de este juicio lógico no ofrece mayores dificultades, por cuanto es sólo una persona la que ha de
recorrer las diversas etapas que le permitirán llegar a pronunciar el fallo que resuelva el conflicto
sometido a su decisión. Ella tendrá el proceso a su disposición para su estudio y no habrá nadie que
en el recorrido de estas fases le objete las premisas previas que vaya sentando para la formulación
del fallo.

Pero si se trata de un tribunal colegiado, el camino para arribar a la formulación de la sentencia que
resuelve el conflicto se dificulta notoriamente. En este caso, el proceso debe ser estudiado por
diversas personas y pueden existir discrepancias entre ellas respecto de algunas de las diversas
etapas previas que han de recorrerse para arribar a la formulación del juicio lógico que resuelva el
conflicto. Así algunos podrán estimar que los hechos en que se fundamenta la pretensión del
demandante se encuentran probados y otros que ello no acontece; unos podrían otorgar al hecho
establecido el carácter de un contrato determinado y el resto negárselo, etc.

A fin de precaver los inconvenientes que pueden suscitarse ante un tribunal colegiado respecto del
estudio de los antecedentes del proceso y dar una solución a las diversas discrepancias que pudieran
plantearse en la determinación de las premisas previas que servirán de base para el pronunciamiento
de la sentencia por esta clase de tribunales, nuestro C.O.T. ha establecido las normas sobre los
acuerdos.

Esta importante materia se encuentra regulada en el párrafo 2º del titular V del C.O.T. (art. 72 a 89),
precepto en los cuales se resuelven los problemas referentes a las personas que intervienen en los
acuerdos y la forma en que deben adoptarse éstos.

a. Personas que intervienen en los acuerdos.

Sobre el particular, el C.O.T. establece las siguientes reglas:

1) No pueden tomar parte en un acuerdo los jueces que no hubieren concurrido a la vista de la causa
(art.75).

2) Si algún juez ha cesado en sus funciones o se encuentra física o moralmente imposibilitado para
intervenir en el acuerdo, queda relevado de esta obligación art. 79).

3) Si antes del acuerdo falleciera, fuere destituído o jubilara alguno de los jueces que concurrieron
a la vista de la causa se procederá a ver de nuevo el negocio (art. 77).

4) Si antes del acuerdo uno de los jueces que estuvieron en la vista de la causa se imposibilitara por
enfermedad, se procederá a una nueva vista de la causa si no pudiera dicho juez comparecer dentro
de los 30 días siguientes o dentro del plazo menor que convinieren las partes (art. 78), y

114
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

5) No se procederá a una nueva vista de la causa en los casos de reglas 2º, 3º y 4º, cuando el fallo
fuere acordado con el voto conforme de la mayoría total de los jueces que concurrieron a la vista
(art. 80).

b. Forma de alcanzar el acuerdo.

Los acuerdos son secretos y se adoptan por mayoría absoluta de votos conforme (art.81 y 72 del
C.O.T.). Excepcionalmente la ley establece otros quórum de votación:

a) La pena de muerte no puede ser acordada en segunda instancia sino con el voto unánime del
tribunal. Cuando para imponerla resulta simple mayoría se aplicará la pena inmediatamente inferior
en grado (art. 73 del C.O.T.).Este artículo fue derogado por la Ley 19.734, publicada en el diario
Oficia de 5 de junio de 2001.

b) Si en materia criminal se produce un empate la opinión más favorable al reo hará mayoría (art.
74 del C.O.T.) y

c) La declaración de carecer un juez de la buena conducta exigida por la Constitución y las leyes
debe ser acordada por la Corte Suprema por la mayoría del total de sus miembros (art. 77 del
C.POL.).

Los acuerdos se forman a través de un procedimiento reglamentado en los arts. 83 y 84 del C.O.T.
En síntesis, debe procederse de la siguiente manera:

a) Primeramente, se resuelven las cuestiones de hecho (Art.83 Nºs 1 a 3 del C.O.T).

b) A continuación, se resuelven las cuestiones de derecho (Art 83 Nºs 4 y 5 del C.O.T.).

c) Las resoluciones parciales se toman como base para dictar la resolución final (Art.83 Nº 6)

d) Se vota en orden inverso a la antigüedad. El último voto será siempre el del Presidente (Art. 84
del C.O.T.); y

e) Hay acuerdo cuando existe mayoría legal sobre la parte resolutiva del fallo y sobre un
fundamento a lo menos en apoyo de cada uno de los puntos que dicho fallo comprenda, esto es,
cuando hay mayoría legal sobre la parte dispositiva de la sentencia y sobre alguna de las
consideraciones de hecho y/o de derecho que sirven de fundamento a la parte resolutiva de la
sentencia (Art.85 del C.O.T.).

c. La discordia de votos.

Durante la formación de un acuerdo puede producirse discordia de votos, sea porque hay empate,
sea porque hay dispersión de votos. En estos casos, debe procederse con arreglo a las siguientes
reglas:

c.1.- En materia civil.

Los artículos 86 y 87 del C.O.T. establecen:

a) Que debe votarse cada opinión separadamente excluyéndose la que reúna menor número de
sufragios y repitiéndose la votación hasta que se tenga la mayoría legal. b) Que si dos o más
opiniones reúnen el menor número de sufragios, debe votarse cuál de ellas debe ser excluida y c)
Que si no es posible aplicar estas reglas deben llamarse tantos Ministros cuantos sean necesarios
para que cualquiera opinión forme mayoría, quedando el Tribunal constituido en todo caso por un
número impar de miembros. En estos casos se procederá a una nueva vista de la causa y si ninguna

115
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

opinión obtuviere mayoría legal, se limitará la votación a las opiniones que hubieren quedado
pendientes al momento de llamarse a los nuevos jueces.

c.2.- En materia penal.

Los artículos 73, 74 y 88 establecen:

1.- Que si hay simple mayoría para la pena de muerte debe aplicase la pena inmediatamente inferior
en grado; El art.73 que establecía esta regla fue derogado por la Ley 19.734, publicada en el diario
Oficia de 5 de junio de 2001.

2.- Que si hay empate, prevalece la opinión más favorable al reo (y si se produce empate acerca de
cual es la opinión más favorable al reo, prevalece la que cuenta con el voto del miembro más
antiguo del tribunal); y

3.- Que si se produce dispersión de votos, debe excluirse la opinión más desfavorable al reo,
repitiéndose la votación hasta que se llegue a la mayoría legal o el empate.

En el nuevo proceso penal, se establece que, si con ocasión de conocer alguna causa en materia
criminal, se produce una dispersión de votos entre los miembros de la Corte, se seguirá las reglas
señaladas para los tribunales de juicio oral en lo penal (art. 74 del C.O.T.), las que se contemplan
actualmente en el artículo 19 del C.O.T.63

d. Formalidades posteriores al acuerdo.

Con arreglo a lo prescrito en los art.85 y 89 del C.O.T., una vez que hay acuerdo debe
procederse a la designación de un Ministro Redactor de la sentencia, por medio de una resolución
que se notificará a las partes. En la práctica, existe un turno para ese efecto. El Ministro Redactor
deberá entregar el proyecto de sentencia conforme a lo acordado y el Secretario certificará el hecho
de la entrega. Los Ministros deberán suscribir la sentencia dentro del tercer día. En la sentencia
deberá indicarse el nombre del Ministro redactor y los nombres de los Ministros que han sostenido
una opinión contraria. En el libro de acuerdos se consignarán los votos disidentes y sus
fundamentos, y las razones especiales de algún miembro de la mayoría que no hubieren quedado en
la sentencia ("prevenciones").

12. Funciones del Presidente de la Corte de Apelaciones. .

Las atribuciones de los Presidentes de las Cortes de Apelaciones se encuentran indicadas en el


art.90 del C.O.T., sin perjuicio de otras que se le confieren en otros preceptos.

Las resoluciones que adopte el Presidente no podrán prevalecer en contra del voto del tribunal,
salvo si se tratara de las atribuciones contempladas en los Nos. 1, 2, 9 y 10 del art. 90.

En ausencia del Presidente de una Corte de Apelaciones, hará sus veces el Ministro más antiguo de
los que se encontraren reunidos en la Sala del tribunal.

Los Presidentes de la Salas tendrán las atribuciones que señalan los Nos. 1, 4, 5, 6, 7 y 8 del art.
90 del C.O.T.

63
Artículo 19.- Las decisiones de los tribunales de juicio oral en lo penal se regirán, en lo que no resulte contrario a las normas de este párrafo, por las
reglas sobre acuerdos en las Cortes de Apelaciones contenidas en los artículos 72, 81, 83, 84 y 89 de este Código.
Sólo podrán concurrir a las decisiones del tribunal los jueces que hubieren asistido a la totalidad de la audiencia del juicio oral.
La decisión deberá ser adoptada por la mayoría de los miembros de la sala.
Cuando existiere dispersión de votos en relación con una decisión, la sentencia o la determinación de la pena si aquélla fuere condenatoria, el juez que
sostuviere la opinión más desfavorable al condenado deberá optar por alguna de las otras.
Si se produjere desacuerdo acerca de cuál es la opinión que favorece más al imputado, prevalecerá la que cuente con el voto del juez presidente de la
sala.

116
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

TITULO VII: LA CORTE SUPREMA.


SUMARIO 1.- Reglamentación, 2.- Generalidades. 3.- Requisitos. 4.- Nombramiento. 5.-
Organización. 6.- Funcionamiento. 7.- Competencia. 8.- Competencia privativa. 9.- Forma de
tramitación y fallo asuntos sometidos a su conocimiento. 10.- El Presidente de la Corte Suprema.

1.- Reglamentación.-
La organización y competencia de la Corte Suprema está regulada en el Título VII del C.O.T. (arts
93 a 107).

2.- Generalidades.-

La Corte Suprema es un tribunal ordinario, colegiado, letrado, de derecho y permanente, que es el


detentador de la superintendencia directiva, correccional y económica respecto de todos los
tribunales de la República, con las excepciones que se indican por el constituyente. Su principal
misión, en cuanto a competencia exclusiva y excluyente es conocer de los recursos de casación en
el fondo y revisión. Está compuesta por veintiún (21) Ministros, uno de los cuales es su Presidente
y tiene su sede en Santiago por ser la capital de la República. Es superior jerárquico directo de todas
las Cortes de Apelaciones del país.

La Corte Suprema es el más alto tribunal de la República. Tiene por funciones la de ejercer la
superintendencia directiva, económica y correccional sobre todos los Tribunales de la Nación y, en
general, la de velar por la correcta aplicación de la Constitución y las Leyes.

En todos los ordenamientos jurídicos existe un Tribunal Superior que está colocado en el vértice de
la pirámide de la organización judicial, que es llamado indistintamente Tribunal Supremo (España
y Alemania), Corte de casación Francia e Italia), Corte Suprema (Inglaterra, Estados Unidos y
Países Latinoamericanos), etc. Estos tribunales han sido concebidos como organismos llamados a
ejercer funciones preferentemente jurisdiccionales (V.gr. Corte de casación Francesa) o
preferentemente Políticas (V.gr. Corte Suprema Norteamericana).

La Corte Suprema tiene sus orígenes en el llamado "Tribunal Supremo Judiciario" que instituyó el
Reglamento Constitucional de 1811 y fue mantenido en términos más o menos similares por el
Reglamento Constitucionales de 1812 y por las Constituciones Políticas de 1818 y 1822. La
Constitución de 1823 llamó a este Tribunal "Suprema Corte de Justicia" y le encomendó el ejercicio
de la superintendencia directiva, correccional y económica sobre todos los Tribunales de la
República. La Constitución de 1828 le dio su denominación actual la que fue confirmada por la
Constitución de 1833. Posteriormente, se amplió la órbita de sus atribuciones al conocimiento del
recurso de nulidad (que era una especie de recurso de casación en la forma) y más tarde a recurso de
casación en el fondo (La ley orgánica de 1875 le entregó competencia exclusiva para conocer del
recurso de casación en el fondo, pero este recurso sólo pudo interponerse a partir de la vigencia del
C.P.C. y del C.P.P. que reglamentaron su existencia). Finalmente, la Constitución de 1925 ratificó
la existencia de la Corte Suprema y agregó a sus funciones la de conocer del recurso de
inaplicabilidad por inconstitucionalidad.64 Dichas funciones se mantienen en la que entró en
vigencia el 11 de Marzo de 1981.

La competencia que le asignan la Constitución y las leyes a nuestra Corte Suprema permite afirmar
que ésta es un órgano que cumple funciones preferentemente jurisdiccionales, entre las que destaca
el conocimiento del recurso de casación en el fondo, sin perjuicio de desempeñar también algunas
funciones políticas. En la actualidad, una de las materias a las cuales la Corte Suprema dedica gran
parte de su tiempo es el conocimiento en segunda instancia del recurso de protección.

64
Esta y otras modificaciones de organización y funcionamiento fueron introducidas por la Ley Nº 18.374, publicada en el Diario
Oficial de 15 de Diciembre de 1984, Ley 18.750, publicada en el Diario Oficial de 17 de Octubre de 1988 y Ley 18.783, publicada
en el Diario Oficial de 17 de Febrero de 1989.

117
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

3.- Requisitos.-

Para ser designado Ministro de la Corte Suprema se requiere reunir los requisitos generales de:

1.- Ser chileno

2.-Tener el título de abogado.

3.- Cumplir, tratándose de proveer un cargo que corresponda a un miembro proveniente del Poder
Judicial, con los requisitos que establece el artículo 283 COT.

4.- Cumplir, tratándose de abogados extraños a la administración de justicia, con quince años de
título, haberse destacado en la actividad profesional o universitaria y cumplir con los demás
requisitos que señale la ley orgánica constitucional respectiva.

Deben reunirse además el resto de los requisitos que se establecen para ser designado Ministro de
Corte de Apelaciones y no encontrarse efecto a algunas de las inhabilidades o incompatibilidades
que se establecen respecto de éstos.

4.- Nombramiento.-

Los Ministros de la Corte Suprema son nombrados por el Presidente de la República, eligiéndolos
de una nómina de cinco personas (cinquena) que en cada caso, debe proponer la Corte Suprema, y
con acuerdo del Senado.

En la cinquena para proveer el cargo de Ministro de Corte Suprema que corresponda a un miembro
proveniente del Poder Judicial deberán figurar exclusivamente integrantes de éste, y deberá ocupar
un lugar en ella el miembro más antiguo de las Cortes de Apelaciones que figure en la lista de
méritos y los otros cuatro lugares se llenarán en atención a los méritos de los candidatos. Tratándose
de proveer una vacante correspondiente a abogados extraños a la administración de justicia, la
nómina se formará exclusivamente, previo concurso público de antecedentes, con abogados que
cumplan con los requisitos antes señalados. (arts. 78 C.P.E y 283 del COT.).

La Corte Suprema debe formar el quina en un pleno especialmente convocado al efecto, en una
misma y única votación, donde cada uno de sus integrantes tendrá derecho a votar por tres personas.
Resultarán elegidos para integrar la cinquena quienes obtengan las cinco primeras mayorías. El
empate se resolverá mediante sorteo. (Art. 78 C.Pol.)

El Presidente de la República debe elegir una persona de entre las cinco propuestas y solicitar al
Senado su acuerdo respecto de esa designación. (Art. 78 C.Pol.)

El Senado debe aprobar la proposición por los dos tercios de los miembros en ejercicio, en sesión
especialmente convocada al efecto. Si el Senado no aprobare la proposición del Presidente de la
República, la Corte suprema deberá completar la quina proponiendo un nuevo nombre en
sustitución del rechazado, repitiéndose el procedimiento hasta que se apruebe un nombramiento.
(Art. 78 C.Pol.)

En consecuencia, a partir de la reforma constitucional en la designación de los ministros de la Corte


Suprema, se refiera la designación a cargos que correspondan a miembros del Poder Judicial o
extraños a él, ha pasado a tener intervención el Senado, puesto que a éste le corresponde aprobar la
proposición que efectúa el Presidente de la República, sin que éste pueda ahora efectuar
directamente la designación como ocurría con anterioridad.

Al efecto, se ha señalado que el propósito de esta reforma consiste en que " se trata de una
iniciativa para que una facultad que hoy es exclusiva del Presidente de la República, por su propia

118
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

iniciativa, pase a ser compartida por éste con el Senado. Al integrar los tres Poderes del Estado en
la generación de la Corte Suprema, nuestra Carta Fundamental se pondrá al día con la tendencia
imperante en el derecho constitucional comparado. En países como Estados Unidos, Francia,
Alemania o España, por ejemplo, se ha ido aumentando la influencia de los órganos políticos en la
nominación de los jueces del Tribunal Supremo. Lo señalado no atenta contra la independencia del
Poder Judicial, pues no puede pensarse que el principio de separación se encuentra establecido en
los ordenamientos constitucionales sólo en resguardo de la autonomía funcional de los órganos.
Dicho principio opera, principalmente, como un mecanismo de control de poder. Conviene
recordar que el quórum de los dos tercios es el más alto contemplado en la Constitución, lo que
garantiza, sobradamente, un amplio consenso de todos los sectores políticos en torno a una
proposición del Jefe de Estado. El mérito estriba aquí en la indubitada legitimidad que se otorgará
con ello a los nombramientos de que se trata (Senador Hamilton. Sesión Congreso Pleno. 13. 12,
1997) .- Por otra parte, se señaló que " al intervenir en la designación de futuros ministros la Corte
Suprema, el Presidente de la República y el Senado se alejarán el nepotismo, el corporativismo y
cierto signo oligárquico en los nombramientos. Si ello es por los dos tercios del Senado, habrá
mayor estabilidad, responsabilidad y acuciosidad en el examen de los antecedentes, lo que
redundará en mayor probidad e independencia." (Diputado Elgueta. Sesión Congreso Pleno. 13. 12,
1997).

Sin embargo, es menester destacar que la incorporación del Senado en el sistema de designación de
los Ministros de la Corte Suprema ha sido cuestionado por cuanto se ha señalado que " es de temer
que, con la participación del Senado y con el quórum requerido, las designaciones de integrantes
de la Corte Suprema radiquen, sin duda de manera significativa e inconveniente, en el perfil
político de los postulantes." (Senador Prat . Sesión Congreso Pleno. 13. 12, 1997) y que "
aventurado es estimar que en los nombramientos se considerarán sólo aptitudes y calidades
funcionarias y se prescinda de las ideologías. Al considerarse éstas, se conducirá la dependencia de
los jueces al poder político, con la consiguiente debilitación de las garantías de independencia e
imparcialidad en el desenvolvimiento jurisdiccional, y difícil será no dudar de influencias o
compromisos indebidos. La sola sombra de un riesgo amaga la independencia, que es condición de
la esencia de la administración de justicia." (Senador Designado Martin. Sesión Congreso Pleno. 13.
12, 1997).-

El procedimiento para efectuar el primer nombramiento correspondiente a las cuatro nuevas plazas
de ministros que se crearon en virtud de la modificación del art. 75 de la Constitución y las que se
produzcan en dicho tribunal al aplicarse el limite de edad de los 75 años se proveyeron de
conformidad al procedimiento establecido en el artículo 8° transitorio de la Constitución,
modificado por la mencionada Ley 19.541.

5.-.- Organización de la Corte Suprema.-

La Corte Suprema es un tribunal colegiado compuesto de veintiuna ministros, uno de los cuales es
su Presidente.

De los 21 Ministros de la Corte Suprema, corresponde que 5 Ministros deben ser abogados
extraños a la administración de justicia, que tengan a los menos 15 años de título, haberse
destacado en la actividad profesional o universitaria y cumplir con los demás requisitos que señale
la ley orgánica constitucional respectiva; y los otros 16 Ministros deben corresponder a miembros
provenientes del poder judicial que reúnan los requisitos antes señalados. (Art. 78 C.Pol.)

Esta reforma se justificó señalándose que se trata de " una aspiración compartida con la cátedra y
por los abogados, dado que es conveniente que la Corte no sólo tenga el criterio propio de quienes
han hecho su vida en el Poder Judicial, sino que también reciba el aporte pragmático y actualizado
de abogados que se han destacado en la actividad profesional o universitaria y cumplan los demás
requisitos que señale la ley orgánica constitucional respectiva". (Senador Otero. Sesión Congreso
Pleno. 13. 12, 1997)

119
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

El Presidente de la Corte Suprema es elegido por la misma Corte de entre sus miembros y dura dos
años en sus funciones, no pudiendo ser reelegido.( Art. 93 inc.2° del C.O.T.).

Los demás miembros se llaman Ministros y gozan de procedencia los unos respecto de los otros por
el orden de su antigüedad. Para los efectos del artículo 266 del Código Orgánico de Tribunales, si
dos miembros de la Corte Suprema que son abogados extraños a la administración de justicia,
resultaren en iguales condiciones de antigüedad por fecha de nombramiento y de juramento,
preferirá: a) aquel que sea abogado integrante de la Corte Suprema, sobre los demás; b) en
subsidio, quien sea abogado integrante de Corte de Apelaciones respecto de quienes no tengan esa
calidad; c) si dos a más miembros se encuentran en la misma situación, se tendrá por más antiguo
al que lo sea en la respectiva clase de Corte; d) entre quienes lleven igual tiempo en una Corte de
Apelaciones, o entre los que no sean abogados integrantes, su antigüedad se determinará por la
fecha de su título de abogado; y e) si dos abogados integrantes de la Corte Suprema igualan en
permanencia, preferirá el que lo haya sido más tiempo en una Corte de Apelaciones. "Auto
Acordado Sobre Orden y Precedencia entre los miembros de la Corte Suprema que no provengan
del Escalafón Judicial"

La Corte Suprema tiene 1 Fiscal Judicial, 1 Secretario, 1 Prosecretario y 8 Relatores (art.93).

En caso de que la Corte Suprema funcione extraordinariamente, ella puede designar a los relatores
interinos que estime necesarios, quienes gozarán durante el tiempo en que sirvieren el cargo igual
remuneración que los titulares.

6.- Sede y Funcionamiento de la Corte Suprema.-

La Corte Suprema tiene su sede en la capital de la República (art. 94) y puede tener un
funcionamiento ordinario o extraordinario (art. 95).

a) Funcionamiento Ordinario

La Corte Suprema funciona ordinariamente dividida en tres Salas especializadas o en Pleno (Art
95).

Para el conocimiento de los asuntos a que se refiere el artículo 98 (asuntos que deben ser conocidos
en sala), la Corte funcionará ordinariamente dividida en tres salas o extraordinariamente en cuatro,
correspondiéndole a la propia Corte determinar uno u otro modo de funcionamiento.

En cualquier caso, las salas deberán funcionar con no menos de cinco jueces cada una y el pleno
con la concurrencia de once de sus miembros a lo menos.

Corresponderá a la propia Corte, mediante auto acordado, establecer la forma de distribución de


sus ministros entre las diversas salas de su funcionamiento ordinario o extraordinario. La
distribución de ministros que se efectúe permanecerá invariable por un período de, a lo menos, dos
años.

En Auto Acordado de 7 de Marzo de 1995, publicado en el Diario Oficial de 10 de Marzo de 1995,


la Excma. Corte Suprema estableció en su número primero que "la distribución de los Ministros
entre las tres Salas del funcionamiento ordinario se hará por votaciones sucesivas.- Para integrar la
Cuarta Sala del funcionamiento extraordinario se sortearán dos Ministros de la Primera Sala, uno
de la Segunda Sala y otro de la Tercera Sala."

En el acta de siete de Marzo de 1995 de la Excma. Corte Suprema se estableció la distribución de


sus Ministros entre las diversas Salas del tribunal, por el período de dos años, a contar de esa
fecha.

120
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

La integración de sala será facultativa para el Presidente de la Corte. Si opta por hacerlo, podrá
integrar cualquiera de las salas.

Cada sala en que se divida la Corte Suprema será presidida por el ministro más antiguo, cuando no
esté presente el Presidente de la Corte."

b) Funcionamiento Extraordinario

El funcionamiento extraordinario se producirá cuando la Corte Suprema así lo determine conforme


a lo contemplado en el artículo 95 del C.O.T. y no sólo su Presidente como se establecía en el
art.101 inc.1º del C.O.T, hoy derogado, sin que por ello sea aplicable para dicho efecto el concepto
de retardo previsto en el art.62 del C.O.T. para el funcionamiento extraordinario de las Cortes de
Apelaciones.

Durante este funcionamiento extraordinario, la Corte Suprema se divide en cuatro Salas


especializadas. Las Salas no pueden funcionar con mayoría de abogados integrantes. Se aplican al
funcionamiento extraordinario las mismas normas de quórum que rigen para el funcionamiento
ordinario. Por último, en los casos de funcionamiento extraordinario la Corte puede designar los
relatores interinos que estime necesarios.

7.- Competencia de la Corte Suprema.-

La Corte Suprema conoce de los asuntos que la ley ha colocado dentro de la esfera de sus
atribuciones en Salas especializadas o en Pleno. Por regla general conoce de los asuntos de su
competencia en Sala, pues como lo expresa el Nº8 del art. 98 corresponde a las Salas conocer de
los "negocios judiciales de que corresponda conocer a la Corte Suprema y que no estén
expresamente entregados al conocimiento del Pleno", mientras que con arreglo al Nº7 del art. 96
corresponde a la Corte Suprema conocer en Pleno, sin perjuicio de las materias que señala el
mismo precepto legal, "todos los asuntos que leyes especiales le encomienden expresamente".

Es importante tener presente que en la Corte Suprema hay Salas especializadas, esto es, Salas que
deben avocarse al conocimiento de ciertos asuntos. En efecto, de conformidad a lo prescrito en los
art.99 del C.O.T., los asuntos cuyo conocimiento corresponda a las Salas especializadas se
distribuyen entre ellas de acuerdo a un Auto Acordado de la Corte Suprema. Al efecto establece ese
precepto legal que " corresponderá a la Corte Suprema, mediante auto acordado, establecer cada
dos años las materias de que conocerá cada una de las salas en que ésta se divida, tanto en
funcionamiento ordinario como extraordinario. Al efecto, especificará la o las salas que conocerán
de materias civiles, penales, constitucionales, contencioso administrativas, laborales, de
menores, tributarias u otras que el propio tribunal determine. Asimismo, señalará la forma y
periodicidad en que las salas especializadas decidirán acerca de las materias indicadas en el inciso
primero del artículo 781 y en los incisos primero y segundo del artículo 782, ambos del Código de
Procedimiento Civil, respecto de los recursos de casación que hayan ingresado hasta quince días
antes de la fecha en que se deba resolver sobre la materia. En todo caso, la mencionada
periodicidad no podrá ser superior a tres meses.

Corresponderá al Presidente de la Corte Suprema, sin ulterior recurso, asignar los asuntos a cada
una de las salas, según la materia en que incidan, en conformidad a lo dispuesto en el inciso
anterior.

No obstante lo dispuesto en el inciso primero, la Corte Suprema, siempre mediante auto acordado,
podrá modificar la distribución de las materias de que conoce cada una de las salas, cuando una
repartición más equitativa de las mismas así lo requiera.

En caso que ante la Corte Suprema se encuentren pendientes distintos recursos de carácter
jurisdiccional que incidan en una misma causa, cualesquiera sea su naturaleza, éstos deberán

121
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

acumularse y verse conjunta y simultáneamente en una misma sala. La acumulación deberá hacerse
de oficio, sin perjuicio del derecho de las partes a requerir el cumplimiento de esta norma.";

En el número 9 del artículo 1 de la ley 19.374 se dispone suprimir el artículo 101 del Código
Orgánico de Tribunales relativo al funcionamiento extraordinario, por encontrarse este regulado en
los actuales artículos 95 y 99 del Código.

Asimismo, en el número 10 del artículo 1º de la ley 19.374 se dispone eliminar el inciso final del
artículo 102 relativo al sorteo anual de los miembros de la Corte Suprema que deben formar las
salas en que debe dividirse, por ser ella una materia que debe ser regulada por Auto Acordado e
inmodificable por a lo menos dos años de acuerdo a lo previsto en el actual artículo 95.

Finalmente, coincidente con la derogación del artículo 101, en el número 12 del artículo 1º de la
Ley 19.374 se dispone suprimir en el inciso segundo del artículo 218, las palabras finales que
dicen: "de que trata el artículo 101". De acuerdo con ello, el texto del inciso segundo del artículo
218 queda redactado de la siguiente manera: "Las salas de la Corte Suprema no podrán funcionar
con mayoría de abogados integrantes, tanto en su funcionamiento ordinario como en el
extraordinario."

En Auto Acordado, publicado en el Diario Oficial de 31 de Marzo de 2006, que reemplazó el Auto
Acordado de 31 de agosto de 2001, que se incluye en el apéndice del COT, se regula actualmente a
contar del 3 de abril de 2006, por la Excma. Corte Suprema la distribución de los asuntos entre sus
diversas salas durante el funcionamiento ordinario y extraordinario. 65.

FUNCIONAMIENTO ORDINARIO.-

Para tal efecto, dicho Auto Acordado estableció en su número primero que "durante el
funcionamiento ordinario de la Corte Suprema, en el que se dividirá en tres Salas, éstas conocerán:

PRIMERA SALA O SALA CIVIL:

1º.- De los recursos de casación en la forma y en el fondo, de revisión y de queja en materia civil;

2º.- De los recursos de casación en la forma y en el fondo, de revisión y de queja en materia laboral
y previsional;

3º.- De los demás asuntos que incidan en procesos civiles que corresponda conocer a la Corte
Suprema y que no estén entregados expresamente al Tribunal Pleno o a otra Sala.

SEGUNDA SALA O SALA PENAL:

1º.- De los recursos de casación en la forma y en el fondo, de revisión, de queja y nulidad en


materia penal;

2º.- De los recursos de apelación deducidos en contra de las sentencias dictadas en los recursos de
amparo, cualquiera sea la materia en que incidan, con la única excepción de las que recaigan en la
acción constitucional a que se refiere el artículo único de la Ley Nº18.971, sobre infracción al
artículo 19 Nº 21 de la Constitución Política de la República;

3º.- De las apelaciones y consultas de las sentencias o resoluciones dictadas por uno de los
Ministros del Tribunal en las causas a que se refiere el artículo 52 del Código Orgánico de
Tribunales;

65
Respecto de esta materia se habían dictado con anterioridad los autos acordados de 7 de Marzo de 1995, 7 de marzo
de 1997, 1 de abril de 1998, y 20 de marzo de 2000.

122
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

4º.- De los demás asuntos que incidan en procesos penales e infraccionales que corresponda conocer
a la Corte Suprema y que no estén entregados expresamente al Tribunal Pleno o a otra Sala

TERCERA SALA O SALA CONSTITUCIONAL Y CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO:

1º.- De los recursos de casación en la forma y en el fondo deducidos contra las sentencias de
segunda instancia dictadas por las Cortes de Apelaciones en los casos a que se refiere el artículo
122 del Código Tributario y de los recursos de revisión y de queja en materia de orden tributario;

2º.- De los recursos interpuestos en contra de las sentencias dictadas por las Cortes de Apelaciones
en materias o reclamaciones contenciosos administrativas;

3º.- De las apelaciones y consultas de las sentencias recaídas en los recursos sobre amparo
económico, previsto en el artículo único de la Ley 18.971, sobre infracción al artículo 19 Nº 21 de
la Constitución Política de la República;

4º.- De las apelaciones de las sentencias dictadas por el Presidente de la Corte Suprema en las
causas a que se refieren los números 2º y 3º del artículo 53 del Código Orgánico de Tribunales,

5º.- De los recursos de casación en la forma y en el fondo, de revisión y de queja en materias


regidas por el Código de Aguas y el Código de Minería;

6º.- De las apelaciones recaídas en recursos de protección en primera instancia por las cortes de
Apelaciones del país; y

7º.- De los demás asuntos del orden constitucional y contencioso administrativo que corresponda
conocer a la Corte Suprema y que no estén entregados expresamente al Tribunal Pleno o a otra Sala.

Debemos hacer presente que, desde que se estableciera por la ley 19.374 de 18 de febrero de 1995
el funcionamiento de la Corte Suprema en Salas especializadas, ella nunca ha sesionado de acuerdo
a las normas del funcionamiento ordinario, esto es, dividida en tres Salas.

B.- FUNCIONAMIENTO EXTRAORDINARIO.

En el número segundo del Auto Acordado, se establece que durante el funcionamiento


extraordinario de la Corte Suprema, ella se dividirá en cuatro Salas, las que conocerán:

LA PRIMERA SALA O SALA CIVIL:

1º.- De los recursos de casación en la forma y en el fondo, de revisión y de queja en materia civil y
quiebras;

2º.- De los demás asuntos que incidan en procesos civiles que corresponda conocer a la Corte
Suprema y que no estén entregados expresamente al Tribunal Pleno o a otra Sala.

LA SEGUNDA SALA O SALA PENAL:

1º.- De los recursos de casación en la forma y en el fondo, de revisión, de queja y nulidad en


materia penal;

2º.- De los recursos de apelación deducidos en contra de las sentencias dictadas en los recursos de
amparo;

123
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

3º.- De las apelaciones y consultas de las sentencias o resoluciones dictadas por uno de los
Ministros del Tribunal en las causas a que se refiere el artículo 52 del Código Orgánico de
Tribunales;

4º.- De los demás asuntos que incidan en procesos penales e infraccionales que corresponda conocer
a la Corte Suprema y que no estén entregados expresamente al Tribunal Pleno o a otra Sala

LA TERCERA SALA O SALA CONSTITUCIONAL Y CONTENCIOSO


ADMINISTRATIVA:

1º.- De los recursos de casación en la forma y en el fondo deducidos contra las sentencias de
segunda instancia dictadas por las Cortes de Apelaciones en los casos a que se refiere el artículo
122 del Código Tributario y de los recursos de revisión y de queja en materia de orden tributario;

2º.- De los recursos interpuestos en contra de las sentencias dictadas por las Cortes de Apelaciones
en materias o reclamaciones contenciosos administrativas;

3º.- De las apelaciones y consultas de las sentencias recaídas en los recursos sobre amparo
económico, previsto en el artículo único de la Ley 18.971, sobre infracción al artículo 19 Nº 21 de
la Constitución Política de la República;

4º.- De las apelaciones de las sentencias dictadas por el Presidente de la Corte Suprema en las
causas a que se refieren los números 2º y 3º del artículo 53 del Código Orgánico de Tribunales,

5º.- De los recursos de casación en la forma y en el fondo, de revisión y de queja en materias


regidas por el Código de Aguas y el Código de Minería;

6º.- De los recursos de orden civil, relativos a materias de responsabilidad extracontractual;

7º.- De las apelaciones recaídas en recursos de protección resueltas en primera instancia por las
Cortes de Apelaciones del país;

8ª.- De los recursos de casación en la forma y en el fondo, de revisión y de queja en materia civil en
que sea parte el Estado en el ejercicio de sus funciones administrativas;

9º.- De los demás asuntos del orden constitucional y contencioso administrativo que corresponda
conocer a la Corte Suprema y que no estén entregados expresamente al Tribunal Pleno o a otra Sala.

LA CUARTA SALA O SALA LABORAL O PREVISIONAL:

1º.- De los recursos de casación en la forma y en el fondo, de revisión y de queja en materia laboral
y previsional;

2º.- De los recursos de orden civil, relativos a materias de familia y demás asuntos relativos a ella,
exhortos internacionales y exequátur;

3º.- De los demás asuntos que le corresponda conocer a la Corte Suprema y que no estén
expresamente entregados al conocimiento del Pleno o de otra Sala.

Debemos hacer presente que, desde que se estableciera por la ley 19.374 de 18 de febrero de 1995
el funcionamiento de la Corte Suprema en Salas especializadas, ella nunca ha sesionado de acuerdo
a las normas del funcionamiento ordinario, esto es, dividida en tres Salas.

124
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

La competencia de la Corte Suprema para el conocimiento de los asuntos puede esquematizarse de


la siguiente manera:

MATERIAS DE COMPETENCIA DEL PLENO DE LA CORTE SUPREMA

a. Recurso de inaplicabilidad, hasta la entrada en vigencia de la reforma constitucional contenida en


la Ley 20.050 conforme a lo previsto en el artículo 16 transitorio de la Constitución. Ello significa,
que a partir del 27 de febrero de 2006, el conocimiento del recurso de inaplicabilidad es
competencia del Tribunal Constitucional (art. 93 N° 6 C.Pol).

b. Contiendas de competencia que se suscitan entre las autoridades Políticas o administrativas y los
tribunales de justicia, que no correspondan al Senado conforme al artículo 53 Nº 3 hasta la entrada
en vigencia de la reforma constitucional contenida en la Ley 20.050 conforme a lo previsto en el
artículo 16 transitorio de la Constitución. Ello significa, que a partir del 27 de febrero de 2006, el
conocimiento de esta materia es competencia del Tribunal Constitucional.( art 93 N° 12 C.Pol).

c. Apelaciones de desafueros de Senadores y Diputados.

d. Apelaciones en juicio de amovilidad conocidos en primera instancia por las Cortes de


Apelaciones o el Presidente de la Corte Suprema, seguidos en contra de jueces de letras o Ministros
de Cortes de Apelaciones, respectivamente..

e. Reclamación pérdida nacionalidad (art.12 C.Pol.; D.L.175 de 1973 y D.L. 335 del 1974,
D.L.1.301 de 1976 y Auto Acordado Corte Suprema de 26 de Enero de 1976).

f. Declaración de injustificado o erróneo sometimiento a proceso o condena para efectos tener


derecho a indemnización (art.19 Nº7 C.Pol.).

g. Ejercicio facultades disciplinarias económicas y administrativas.

h. Informes pedidos por el Pdte. de la República sobre la administración de justicia. (art.77 inc.2º
C.Pol.).

i.-Informar las modificaciones que se propongan a la Ley Orgánica Constitucional relativa a la


Organización y Atribuciones de los Tribunales de acuerdo a lo dispuesto en el art.96 N° 6 del
C.O.T.

j.-Conocer y resolver la concesión o revocación de la libertad condicional, en los caos en que se


hubiere impuesto el presidio perpetuo calificado.66

k. Otros asuntos que las leyes especiales le encomienden expresamente conocer en pleno.

MATERIAS DE COMPETENCIA DE UNA SALA DE LA CORTE SUPREMA

1. De los recursos de casación en el fondo;

2. De los recursos de casación en la forma interpuestos contra las sentencias dictadas por las Cortes
de Apelaciones o por un tribunal arbitral de segunda instancia constituido por árbitros de derecho en
los casos en que estos árbitros hayan conocido de negocios de la competencia de dichas Cortes;

3. De los recursos de nulidad interpuestos en el nuevo sistema procesal penal contra de las
sentencias definitivas dictadas por los tribunales de juicio oral, cuando el recurso se fundare en la
cual de haberse pronunciado la sentencia infringiendo sustancialmente derechos o garantías
asegurados por la Constitución o por tratados internacionales ratificados por Chile y que se

66
Véase art. 4º Nº 3 de la Ley 19.734, publicada en Diario Oficial de 5 de Junio de 2001.

125
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

encuentren vigentes; y cuando en la sentencia se hubiere hecho una errónea aplicación del derecho
que hubiere influido sustancialmente en lo dispositivo del fallo, siempre que respecto de la
aplicación del derecho impugnada existieren distintas interpretaciones sostenidas en diversos fallos
emanados de los tribunales superiores.(Arts 374 y 376 NCPP). De acuerdo con ello, cabe resaltar
que no procede el recurso de casación en la forma y en el fondo en el nuevo sistema procesal penal,
y que la regla general es que el recurso de nulidad sea conocido por la Corte de Apelaciones
respectiva, amenos que nos encontremos ante una de las dos situaciones de aplicación errónea del
derecho antes señalada. En contra de la sentencia pronunciada por la Corte de Apelaciones
conociendo de un recurso de nulidad no se ha contemplado la procedencia del recurso de nulidad,
por lo que cabría deducir con motivo de su dictación el recurso de queja, si se hubiere incurrido en
grave falta o abuso en la dictación de la sentencia por parte de los Ministros que la pronunciaron.

4. De las apelaciones deducidas contra las sentencias dictadas por las Cortes de Apelaciones en los
recursos de amparo y de protección;

5. De los recursos de revisión y de las resoluciones que recaigan sobre las querellas de capítulos;

6. En segunda instancia, de las causas a que se refieren los números 2 y 3 del artículo 53 del COT
(2. De las demandas civiles que se entablen contra uno o más miembros o fiscales judiciales de las
Cortes de Apelaciones para hacer efectiva su responsabilidad por actos cometidos en el desempeño
de sus funciones; 3. De las causas de presas y demás que deban juzgarse con arreglo al Derecho
Internacional);

7. De los recursos de queja, pero la aplicación de medidas disciplinarias será de la competencia del
tribunal pleno;

8. De los recursos de queja en juicio de cuentas contra las sentencias de segunda instancia dictadas
con falta o abuso, con el solo objeto de poner pronto remedio al mal que lo motiva;

9. De las solicitudes que se formulen, de conformidad al nuevo sistema procesal penal, para
declarar si concurren las circunstancias que habilitan a la autoridad requerida para negarse a
proporcionar determinada información o para oponerse a la entrada y registro de lugares religiosos,
edificios en que funcione una autoridad pública o recintos militares o policiales

10. De los demás negocios judiciales de que corresponda conocer a la Corte Suprema y que no estén
entregados expresamente al conocimiento del pleno.

Finalmente, debemos tener presente que las sentencias que dicte la Corte Suprema al fallar recursos
de casación en el fondo, de forma, de queja, de protección, de amparo y de revisión no son
susceptibles de recurso alguno, salvo el de aclaración rectificación y enmienda que establece el
artículo 182 del código de Procedimiento Civil. Toda reposición o reconsideración a las
resoluciones a que se refiere este artículo es inadmisible y será rechazada de plano por el Presidente
de la Corte, salvo la reposición que se establece en los artículos 778, 781 y 782 del Código de
Procedimiento Civil. (Art. 97 C.O.T.)

8.- Asuntos de la competencia privativa o exclusiva de la Corte Suprema.-

De la narración que se ha hecho respecto de los asuntos de que conoce la Corte Suprema en Pleno o
Sala, resulta que existen ciertos asuntos que son de la competencia privativa o exclusiva de la Corte
Suprema. En efecto, corresponde privativamente a ella:

1. Conocer de los recursos de casación en el fondo.

Este recurso tiene por objeto invalidar las sentencias que se han dictado con infracción de ley que
influye sustancialmente en lo dispositivo del fallo. Cabe advertir que, sin perjuicio de los otros
requisitos, el recurso de casación en el fondo solo procede respecto de las sentencias definitivas o

126
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

interlocutorias que hubieren puesto término al juicio o hicieran imposible su continuación,


inapelables y que hubieren sido pronunciadas por las Cortes de Apelaciones o un tribunal arbitral de
segunda instancia constituido por árbitros de derecho en los casos en que estos árbitros hayan
conocido de negocios de la competencia de dichas Cortes. (arts. 98 Nº1 del C.O.T. y 767 del
C.P.C.).

A diferencia de lo que ocurre con el recurso de casación en el fondo, que es de la competencia


exclusiva de la Corte Suprema, el recurso de casación en la forma debe ser conocido por el
Tribunal Superior de aquel que dictó la sentencia que se pretende casar. En consecuencia, la Corte
Suprema sólo conoce de los recursos de casación en la forma interpuestos contra sentencias dictadas
por las Cortes de Apelaciones o por un tribunal arbitral de segunda instancia constituido por árbitros
de derecho en los casos en que estos árbitros hayan conocido de negocios de la competencia de
dichas Cortes (art. 98 Nº2).

En el nuevo proceso penal se derogan los recursos de casación en el fondo y en la forma, los que
fueron reemplazados por el recurso de nulidad, el que sólo procede contra la sentencia definitiva.
La Corte Suprema conocerá del recurso de nulidad:

a.- Cuando el recurso de nulidad se fundare en la causal prevista en el artículo 373, letra a), esto es,
Cuando, en la tramitación del juicio o en el pronunciamiento de la sentencia, se hubieren
infringido sustancialmente derechos o garantías asegurados por la Constitución o por los tratados
internacionales ratificados por Chile que se encuentren vigentes; y

b.- Cuando el recurso de nulidad se fundare en la causal prevista en el artículo 373, letra b), esto es,
cuando, en el pronunciamiento de la sentencia, se hubiere hecho una errónea aplicación del
derecho que hubiere influido sustancialmente en lo dispositivo del fallo) y respecto de la materia de
derecho objeto del mismo existieren distintas interpretaciones sostenidas en diversos fallos
emanados de los tribunales superiores,

c.- Cuando el recurso de nulidad se fundare en distintas causales y por aplicación de las reglas
anteriores correspondiere el conocimiento de al menos una de ellas a la Corte Suprema, ésta se
pronunciará sobre todas. Lo mismo sucederá si se dedujeren distintos recursos de nulidad contra la
sentencia y entre las causales que los fundaren hubiere una respecto de la cual correspondiere
pronunciarse a la Corte Suprema.

2. Conocer de los recursos de inaplicabilidad.

Este recurso, que mas bien es una verdadera acción declarativa, tenía por objeto que la Corte
Suprema declarara que debe prescindirse en el juicio en que incida el recurso, de un determinado
precepto legal por ser contrario a la Constitución.

A partir de la entrada en vigencia de la Ley 20.050, el conocimiento del recurso de inaplicabilidad


pasará a ser de competencia del Tribunal Constitucional. (art. 93 N°s 6 y 16° transitorio C.Pol). Ello
significa, que a partir del 27 de febrero de 2006, el conocimiento del recurso de inaplicabilidad es
competencia del Tribunal Constitucional (art. 93 N° 6 C.Pol).

3. Conocer de los recursos de revisión.

Este recurso, que más bien es una acción, tiene por objeto que la Corte Suprema anule una
sentencia firme o ejecutoriada cuando ésta ha sido obtenida injustamente en un proceso fraudulento
o viciado y por las causas que la ley permite imponerlo.

4. Ejercer la superintendencia directiva, correccional y económica sobre todos los tribunales de la


República, con arreglo al art. 82 de la Constitución Pol. y al art. 540 del C.O.T. (Ej. Autos
Acordados, calificación del personal judicial aplicación de medidas disciplinarias).

127
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

9.- La manera como se tramitan y resuelven los asuntos sometidos al conocimiento de la Corte
Suprema.-

Sobre el particular, sólo cabe decir que se aplican las mismas normas que rigen para las Corte de
Apelaciones, pudiendo los asuntos ser vistos en cuenta o previa vista de la causa por la Corte
Suprema según el criterio sustentado al respecto al tratar ésta materia respecto de las Cortes de
Apelaciones.

Así la Corte Suprema ve algunos asuntos en cuenta, (por regla general, la apelación del recurso de
protección) y otros previa vista de la causa (por ej. recursos de casación en el fondo y en la forma y
recurso de queja).

Las modificaciones que existen para la tramitación de los asuntos que debe resolver la Corte
Suprema, con relación a las normas señaladas sobre la materia respecto de las Cortes de
Apelaciones son las siguientes:

a.- Corresponde al Presidente de la Corte Suprema atender el despacho de la cuenta diaria y dictar
los decretos o providencias de mera sustanciación.

b.- Las Tablas no se sortean, sino que el Presidente de la Corte asigna los asuntos a cada una de las
Salas especializadas según las materias de su competencia,

c.- La Corte Suprema puede destinar el comienzo de las audiencias de cada día y ante de la vista de
las causas de la tabla a despachar los asuntos que deben resolverse en cuenta, en estudio de
proyectos de sentencias y en el acuerdo de las mismas.

d.- La Corte Suprema tiene una sesión solemne el primer día hábil del mes de Marzo de cada año,
en la cual el Presidente debe dar cuenta de las materias indicadas en el artículo 102 del C.O.T.

10.- El Presidente de la Corte Suprema.-

Sin perjuicio de la función que el art. 102 le encomienda al Presidente de la Corte Suprema en el
sentido de dar cuenta anual sobre el trabajo judicial y otras materias, el art. 105 le entrega las
siguientes funciones:

a.- Ejercer respecto a la Corte Suprema las funciones que los Nos. 1, 2, 4, 5, 6, 7 y 8 del art. 90
del C.O.T. confieren a los Presidentes de las Cortes de Apelaciones.

b.- Forma la tabla para cada Sala, según el orden de preferencia asignado a las causas y hacer la
distribución del trabajo entre los Relatores y demás empleados del tribunal.

Previo estudio de los asuntos que deberán ocupar la atención del Tribunal en cada semana, su
Presidente formará la tabla con las siguientes indicaciones: día en que la Corte funcionará en un
solo cuerpo como Tribunal Pleno; días en que se dividirá en tres o cuatro salas, días que se
destinarán a los Acuerdos y horas precisas en que se dará comienzo a la vista de las causas.

Si en alguna ocasión y por motivos graves y urgentes, acordare el tribunal retardar estas horas,
dará de ello inmediata noticia, que se fijará en la tabla.

c.- Atender el despacho de la causa diaria y dictar los decretos o providencias de mera sustanciación
de los asuntos que correspondan conocer al tribunal o a cualquiera de sus Salas.

d.- Vigilar la formación del rol general de las causas que ingresan al tribunal y de los roles
especiales para las causas que califique de despacho urgente u ordinario;

128
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

e.- Disponer la formación de estadísticas del movimiento judicial de la propia Corte Suprema y de
las Cortes de Apelaciones, en conformidad a los estados bimestrales que éstos últimos deben
entregar.

f.- Adoptar las medidas convenientes para que las causas de que conocen la Corte Suprema y las
Cortes de Apelaciones se fallen dentro del plazo que establece la ley y velar porque las Cortes de
Apelaciones cumplan igual obligación respecto de las causas de que conocen los jueces de sus
respectivos territorios.

g.- Oír y resolver las reclamaciones que se interpongan contra subalternos de la Corte Suprema; y

h.- Designar a uno de los miembros del tribunal para que quede de turno durante el feriado de
vacaciones.

El Ministro que ejerciere este cargo tendrá la facultad de convocar extraordinariamente al tribunal
siempre que algún asunto urgente y grave así lo exija.

En caso de licencia, imposibilidad u otra causa accidental, será reemplazado por el Ministro más
antiguo del mismo tribunal que se halle presente.

Los Presidentes de las Salas de la Corte Suprema tienen las mismas atribuciones que el art. 92 del
C.O.T. confiere a los Presidentes de las Salas de las Cortes de Apelaciones.

CAPITULO III. LOS TRIBUNALES ESPECIALES.


TITULO I.- GENERALIDADES.
De acuerdo a lo prescrito en los incisos 3° y 4° del artículo 5° del C.O.T., podemos distinguir dos
categorías de tribunales especiales: 1°) Tribunales especiales, que forman parte del Poder Judicial; y
2°) Tribunales especiales, que no forman parte del Poder Judicial.

Al efecto dispone el inciso 3° ese precepto que forman parte del Poder Judicial, como tribunales
especiales, los juzgados de familia, los Juzgados de Letras del Trabajo, los Juzgados de Cobranza
Laboral y Previsional y los Tribunales Militares en tiempo de paz, los cuales se regirán en su
organización y atribuciones por las disposiciones orgánicas constitucionales contenidas en la ley Nº
19.968, en el Código del Trabajo, y en el Código de Justicia Militar y sus leyes complementarias,
respectivamente, rigiendo para ellos las disposiciones de este Código sólo cuando los cuerpos
legales citados se remitan en forma expresa a él. 67

2.1. Tribunales especiales, que forman parte del Poder Judicial.


Forman parte del Poder Judicial, como tribunales especiales, los siguientes:

a.- Los Juzgados de Familia, los que se rigen en su organización y atribuciones por las
disposiciones orgánicas constitucionales contenidas en la Ley 19.968.

Dichos juzgados de familia sustituyeron en el conocimiento de las causas de menores, ampliando su


competencia a todos los asuntos de familia, a los Juzgados de Letras de Menores, los que se regían
en su organización y atribuciones por las disposiciones orgánicas constitucionales contenidas en la
Ley 16.618 (Ley de Menores, que se contenía en el Apéndice del C.O.T.);68
67
Art. 5°, inciso 3° COT, modificado por Ley N° 20.086 de 15 de diciembre de 2005.
68
Sobre la materia debe tenerse presente lo previsto en el artículo 129 y en los artículos transitorios 1°, 2° y 10 transitorio de la Ley 19.968:
Artículo 129.- SUPRESIÓN DE JUZGADOS DE LETRAS DE MENORES. Suprímense los juzgados de menores de Arica, Iquique, Antofagasta,
Calama, Copiapó, La Serena, Valparaíso, Viña del Mar, San Felipe, Quillota, San Antonio, Rancagua, Curicó, Talca, Linares, Chillán, Los Ángeles,
Concepción, Talcahuano, Coronel, Temuco, Valdivia, Osorno, Puerto Montt, Castro, Coyhaique, Punta Arenas, Santiago, Pudahuel, San Miguel,
Puente Alto y San Bernardo. Artículo primero.- Las causas ya radicadas en los juzgados de letras de menores, al momento de entrada en vigencia de
la presente ley, seguirán siendo conocidas por éstos hasta su sentencia de término. Para dicho efecto, los procedimientos y demás disposiciones

129
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

b.- Los Juzgados de Letras del Trabajo y los Juzgados de Cobranza Laboral y Previsional, los que
se rigen en su organización y atribuciones por la disposiciones orgánicas constitucionales
contenidas en el Código del Trabajo (Específicamente, en el Libro V del Código del Trabajo
denominado “De la Jurisdicción Laboral”) modificadas por la Ley 20.022 publicada en el Diario
Oficial de 30 de Mayo de 2005; y

c.- Los Juzgados Militares en Tiempo de Paz, los que se rigen en su organización y atribuciones
por las disposiciones orgánicas constitucionales contenidas en el Código de Justicia Militar.

Estos Tribunales especiales forman parte del Poder Judicial, los que se rigen en su organización y
atribuciones por la disposiciones orgánicas constitucionales especiales precedentemente señaladas,
rigiendo para ellos las disposiciones del Código Orgánico de Tribunales sólo cuando dichas normas
orgánicas constitucionales especiales se remitan en forma expresa a él.(Art. 5° inc. 3° del C.O.T.)

2.2.- Tribunales especiales, que no forman parte del Poder Judicial.

El legislador ha establecido otros tribunales especiales, que no forman parte del Poder Judicial,
pudiendo destacar como los más importantes de ellos los siguientes:

a.- El Tribunal Constitucional

b.- Los Juzgados de Policía Local, los que se rigen en su organización y atribuciones por la
disposiciones orgánicas constitucionales contenidas en la Ley 15.231 sobre Organización y
Atribuciones de los Juzgados de Policía Local, cuyo texto refundido se fijó por el Decreto supremo
307 de 23 de Mayo de 1978, estableciéndose en la Ley 18.287, de 7 de febrero de 1984, el
Procedimiento ante los Juzgados de Policía Local, conteniéndose ambos textos legales en el
Apéndice del Código Orgánico de Tribunales..

c.- Los Juzgados Militares en Tiempo de Guerra, los que se rigen en su organización y
atribuciones por las disposiciones orgánicas constitucionales contenidas en el Código de Justicia
Militar.

c.- La Contraloría General de la República, quien a través del Subcontralor General de la


República en primera instancia, y el Tribunal de Cuentas, en segunda instancia, integrado por
Contralor General de la República y dos abogados designados por el Presidente de la República a
propuesta del Contralor , conoce de los juicios de cuentas fiscales de conformidad a lo establecido
en los artículos 107 y 118 de la Ley 10.336, Orgánica de la Contraloría General de la República,
modificados por la Ley 19.817, publicada en el D. Of. de 26.7.2002.;

derogadas por la presente ley, así como los tribunales señalados, subsistirán vigentes por el término necesario para la conclusión de dichos
procesos. Lo anterior, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo décimo transitorio. Artículo segundo.- Las causas de competencia de los juzgados
de familia que, a la fecha de entrada en vigencia de esta ley, se encontraren radicadas en juzgados con competencia en lo civil, continuarán
radicadas en éstos y se sustanciarán conforme a las normas procesales vigentes a la fecha de inicio de las mismas, hasta la sentencia de término.
Artículo décimo.- La supresión de los juzgados de menores a que se refiere el artículo 129, se llevará a cabo seis meses después de la entrada en
vigencia de la presente ley.
Las Cortes de Apelaciones respectivas podrán postergar por hasta seis meses la supresión de algún juzgado de menores de su territorio jurisdiccional,
cuando el número de causas pendientes, al terminar el quinto mes siguiente a la entrada en vigencia de esta ley, no hubiere disminuido en más del 50%,
respecto de las causas que se encontraban en esa situación cuando la ley entró a regir. Excepcionalmente, en aquellos casos en que debido al flujo de
causas pendientes resulte estrictamente indispensable, la Corte Suprema, con informe favorable de la Corporación Administrativa del Poder Judicial,
podrá mantener subsistentes hasta dos juzgados de menores por territorio jurisdiccional de Corte de Apelaciones, por un plazo máximo adicional de un
año. Vencido este último plazo, las causas que se mantuvieren pendientes serán traspasadas al juzgado de familia, debiendo designarse en éste a un juez
de familia que asumirá su tramitación en conformidad al procedimiento vigente al momento de su iniciación.
En aquellos casos en que la Corte de Apelaciones respectiva disponga la incorporación al juzgado de familia de los jueces de menores que hubieren sido
nombrados en virtud del derecho establecido en el número 1) del artículo sexto transitorio precedente, regirán las reglas generales de subrogación, sin
perjuicio del nombramiento con calidad de interino, cuando resulte indispensable, del cargo vacante respectivo.
Asimismo, las Cortes de Apelaciones podrán nombrar en calidad de interinos al personal de empleados, cuando, atendida la carga de trabajo del juzgado
de menores suprimido, resulte necesario para su normal funcionamiento.

130
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

d.- El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, a quien le corresponde conocer a petición


del Fiscal Nacional Económico o a petición de parte, las situaciones que pueden constituir
infracciones a las normas de la libre competencia contenidas en el D.L. 211 de 1973, cuyo texto
refundido coordinado y sistematizado se contiene en el DFL 1 de Economía, publicado en el Diario
Oficial de 7 de Marzo de 2005.

e.- El Director Regional del Servicio de Impuestos Internos, conoce en primera o única instancia,
las reclamaciones deducidas por los contribuyentes y las denuncias por infracción a las
disposiciones tributarias, salvo que expresamente se haya establecido una regla diversa. (art. 115
Código Tributario)

f.- El Director del Servicio Nacional de Aduanas,

g.- Los Alcaldes, quienes deben conocer de las reclamos que se interpongan en contra de
resoluciones u omisiones ilegales de la Municipalidad, sea que provengan del propio Alcalde o de
sus funcionarios, de conformidad a lo establecido en el artículo 140 de la Ley 18.695, Ley Orgánica
Constitucional de Municipalidades, contenida en el DFL 1- 19.704, de 3 de mayo de 2002,
contenido en el Apéndice de la Constitución Política.

h.- El Tribunal de Marcas, que deben conocer de los juicios de oposición, nulidad de registro o de
transferencias, como de cualquier reclamación relativa a la validez, efectos o derechos de propiedad
industrial, en primera instancia a través del Jefe del Departamento de Propiedad Industrial
dependiente del Ministerio de Economía, fomento y Reconstrucción, y en instancia a través del
Tribunal Arbitral de Propiedad Industrial, de conformidad a lo establecido en el artículo 17 de la
Ley 19.039, de 25 de enero de 1991, que establece normas aplicables a los privilegios industriales y
protección de los derechos de propiedad industrial, y artículos 115 y siguientes del Decreto
Supremo 177 de 30 de septiembre de 1991, Reglamento de la Ley 19.039, contenidos en el
Apéndice del Código Civil.

Estos tribunales especiales no forman parte del Poder Judicial, y se rigen por las leyes que los
establecen y reglamentan, sin perjuicio de quedar sujetos a las disposiciones generales del Código
Orgánico de Tribunales. (Art. 5° inc. 4° del C.O.T.)

TITULO II: EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL.


SUMARIO. 1.-Reglamentación. 2.-Concepto. 3.-Requisitos. 4.- Nombramiento. 5.-Características. 6.-
Organización. 7.- Funcionamiento. 8.-Competencia. 9.-Forma de conocer y resolver asuntos de su
competencia. 10.- Funciones del Presidente de la Corte de Apelaciones.

1.- Reglamentación.-

El Tribunal Constitucional se encuentra regulado en el Capítulo VIII de la Constitución Política


(arts.92 a 94 y los artículos transitorios 14° y 16°) y la Ley Orgánica Constitucional N° 17.997,
publicada en el Diario Oficial de 19 de Mayo de 1981, la que deberá ser modificada para adecuarla
a la nueva composición y funciones que se entregaron al Tribunal por la Reforma Constitucional
contenida en la Ley 20.050, entendiéndose derogadas en aquellas disposiciones de la Ley Orgánica
que se encuentren en contradicción con las contenidas en la Reforma Constitucional.

2.- Concepto.

El Tribunal Constitucional es el tribunal especial, colegiado, letrado, de derecho y permanente,


que ejercen sus funciones dentro de todo el territorio de la República y es depositario de la
totalidad de la competencia para ejercer en única instancia el control preventivo y represivo de
constitucionalidad de la ley y de las otras normas jurídicas y conocer de los demás asuntos que la
Constitución le encomienda.

El Tribunal Constitucional está compuesto por diez miembros, uno de los cuales es su Presidente.

131
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

3.- Requisitos.-

Para ser miembro del Tribunal Constitucional se requiere:

1) Tener 15 años de título de abogado.

2) Haber destacado en la actividad profesional, universitaria o pública.

3) No tener impedimento alguno que lo inhabilite para desempeñar el cargo de juez; y

4) No encontrarse afecto a las incompatibilidades de los artículos 58 y 59 de la Constitución.

Los miembros del Tribunal Constitucional se encuentran afectos a la prohibición general de ejercer
la profesión de abogado, incluyendo la judicatura, como la prohibición especial de realizar
personalmente o por interpósita persona, natural o jurídica, o por medio de una sociedad de
personas de la que forme parte, que importe actuar como abogado o mandatario en cualquier clase
de juicio contra el Fisco, o como procurador o agente en gestiones particulares de carácter
administrativo, en la provisión de empleos públicos, consejerías, funciones o comisiones de similar
naturaleza.

4.- Nombramiento.-

Los diez miembros del Tribunal Constitucional son designados de la siguiente manera:

a) Tres miembros se designan por el Presidente de la República;


b) Cuatro miembros son elegidos por el Congreso Nacional; y
c) Tres miembros son elegidos por la Corte Suprema.

De los cuatro miembros elegidos por el Congreso Nacional, dos son nombrados directamente por el
Senado y dos son previamente propuestos por la Cámara de Diputados para su aprobación o rechazo
por el Senado. Los nombramientos, o la propuesta en su caso, se efectuarán en votaciones únicas y
requerirán para su aprobación del voto favorable de los dos tercios de los senadores o diputados en
ejercicio, según corresponda.

Los tres miembros elegidos por la Corte Suprema lo serán en una votación secreta que se celebrará
en sesión especialmente convocada al efecto.69

Los miembros del Tribunal Constitucional durarán nueve años en sus cargos, renovándose por
parcialidades de tres, cesarán en sus funciones al cumplir 75 años de edad, y no podrán ser
reelegidos, salvo aquel miembro que haya sido designado como reemplazante y haya ejercido el
cargo por un período menor a cinco años.

En caso que un miembro del Tribunal Constitucional cese en su cargo, se procederá a su reemplazo
por quien corresponda y conforme al mismo procedimiento para su designación, por el tiempo que
falte para completar el período del reemplazado.

El reemplazo de los Ministros que ocupaban el cargo antes de la publicación de la reforma


constitucional contenida en la Ley 20.050, el nombramiento de los nuevos miembros del Tribunal

69
En el diario Oficial de 24 de marzo de 2006, se publicó el Auto Acordado que regula el nombramiento de ministros
titulares del Tribunal Constitucional por la Corte Suprema. En Diario Oficial de 1 de abril de 2006, se publicó el
acuerdo sobre concurso público para la designación de dos Ministros del Tribunal Constitucional, los que durarán hasta
el 10 de marzo de 2009, tratándose de la vacante dejada por la renuncia presentada por el Excmo Ministro don Urbano
Marín Vallejo; y hasta el 10 de marzo de 2013 en el caso de la vacante dejada por la renuncia presentada por el Excmo
Ministro don Eleodoro Ortiz Sepúlveda.

132
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Constitucional, y su duración en el cargo se rige por lo previsto en el artículo 14° transitorio de la


Constitución.

5.- Características.-

El Tribunal Constitucional presenta las siguientes características:

a) Es un tribunal especial.

b) Es un tribunal compuestos por diez miembros.

c) Es un tribunal letrados y de derecho.

Sin perjuicio de los anterior, el Tribunal se encuentra facultado para apreciar en conciencia los
hechos cuando conozca de la declaración de inconstitucionalidad de organizaciones y movimientos
políticos como responsabilidad de las personas que hubieren tenido participación en esa declaración
conforme a los párrafos 6,7 y 8 del N° 15 del artículo 19; informe al Senado sobre declaración de
inhabilidad y fundamento de renuncia de Presidente de la República para admitirla o rechazarla
conforme a lo previsto en el N°7 del artículo 53 y resolver sobre inhabilidades constitucionales o
legales que afecten designación o permanencia en el cargo de Ministro de Estado.

d) Es un tribunal permanente, pero sus miembros tienen una duración temporal en el cargo, no son
reelegibles por regla general y cesan siempre en el cargo al cumplir 75 años de edad.

e) Funciona en Pleno o dividido en dos Salas.

El quórum para funcionar en Pleno es de ocho miembros, y en Sala es de cuatro miembros. Los
acuerdos se deben adoptar por el Pleno o la Sala por la simple mayoría, salvo los casos en que se
exija un quórum diferente.

Por mandato constitucional debe siempre resolver en Pleno las cuestiones relativas al control
preventivo y represivo, especial o general de constitucionalidad, de las leyes, decretos leyes,
decretos supremos, salvo el represivo relativo a los autoacordados; las cuestiones que se susciten
respecto de de constitucionalidad de convocatoria a plebiscito; y emitir el informe al Senado sobre
declaración de inhabilidad y fundamento de renuncia de Presidente de la República para admitirla o
rechazarla conforme a lo previsto en el N°7 del artículo 53.

Por mandato constitucional se debe pronunciarse en Sala, sin ulterior recurso, acerca de la
admisibilidad de las cuestiones de constitucionalidad de los auto acordados formulados por una
parte; la declaración de inconstitucionalidad de organizaciones y movimientos políticos como
responsabilidad de las personas que hubieren tenido participación en esa declaración conforme a los
párrafos 6,7 y 8 del N° 15 del artículo 19; y resolver sobre inhabilidades constitucionales o legales
que afecten designación o permanencia en el cargo de Ministro de Estado.

Por acuerdo del Tribunal Constitucional de 28 de Febrero de 2006, publicado en el Diario Oficial de
2 de Marzo de 2006, se determinó la integración de las dos Salas por sus miembros, se facultó al
Presidente del Tribunal para determinar la distribución de causas, la Distribución de Causas y el
horario de funcionamiento.

f) Ejerce sus funciones respecto de todo el territorio nacional.

g) Tiene la plenitud de la competencia para ejercer en única instancia el control preventivo general
y el control represivo, ya sea especial o general, de inconstitucionalidad, sin perjuicio del ejercicio
de las demás atribuciones que se le encomiendan por la Carta Fundamental.

h) Sus miembros gozan de fuero y son inamovibles en el cargo.

133
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

i) El Tribunal Constitucional se encuentra excluido de la superintendencia directiva, correccional y


económica de la Corte Suprema. ( art. 82 inc. 1° C.Pol.).

j) Corresponde a una ley orgánica constitucional determinar la organización, funcionamiento, y


procedimiento; fijar la planta, régimen de remuneraciones y estatuto del personal del Tribunal
Constitucional.

6.- Organización.-

Una ley orgánica constitucional debe determinar la organización, funcionamiento, y procedimiento;


fijar la planta, régimen de remuneraciones y estatuto del personal del Tribunal Constitucional.(Art.
92 inciso final C.Pol).

A la fecha no se ha modificado la Ley Orgánica Constitucional N° 17.997, publicada en el Diario


Oficial de 19 de Mayo de 1981, del Tribunal Constitucional para adecuarla a la modificación
introducida por la Reforma Constitucional contenida en la Ley 20.050.

7.- Competencia.-

El Tribunal Constitucional conoce en única instancia, de las materias de su competencia en Pleno o


en Sala conforme a lo previsto en la Constitución y su Ley Orgánica Constitucional. (art. 94 inc. 1°
C. Pol).

Las materias que son de competencia del Tribunal Constitucional se contemplan en el artículo 93 de
la Carta Fundamental.

Conforme a lo prescrito en el artículo 93 de la Carta Fundamental, son atribuciones del Tribunal


Constitucional:

1º Ejercer el control de constitucionalidad de las leyes que interpreten algún precepto de la


Constitución, de las leyes orgánicas constitucionales y de las normas de un tratado que versen sobre
materias propias de estas últimas, antes de su promulgación;

2º Resolver sobre las cuestiones de constitucionalidad de los autos acordados dictados por la Corte
Suprema, las Cortes de Apelaciones y el Tribunal Calificador de Elecciones;
3º Resolver las cuestiones sobre constitucionalidad que se susciten durante la tramitación de los
proyectos de ley o de reforma constitucional y de los tratados sometidos a la aprobación del
Congreso;

4º Resolver las cuestiones que se susciten sobre la constitucionalidad de un decreto con fuerza de
ley;

5º Resolver las cuestiones que se susciten sobre constitucionalidad con relación a la convocatoria a
un plebiscito, sin perjuicio de las atribuciones que correspondan al Tribunal Calificador de
Elecciones;

6° Resolver, por la mayoría de sus miembros en ejercicio, la inaplicabilidad de un precepto legal


cuya aplicación en cualquier gestión que se siga ante un tribunal ordinario o especial, resulte
contraria a la Constitución;

7º Resolver por la mayoría de los cuatro quintos de sus integrantes en ejercicio, la


inconstitucionalidad de un precepto legal declarado inaplicable en conformidad a lo dispuesto en el
numeral anterior;

134
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

8º Resolver los reclamos en caso de que el Presidente de la República no promulgue una ley cuando
deba hacerlo o promulgue un texto diverso del que constitucionalmente corresponda;

9º Resolver sobre la constitucionalidad de un decreto o resolución del Presidente de la República


que la Contraloría General de la República haya representado por estimarlo inconstitucional,
cuando sea requerido por el Presidente en conformidad al artículo 99;

10° Declarar la inconstitucionalidad de las organizaciones y de los movimientos o partidos


políticos, como asimismo la responsabilidad de las personas que hubieran tenido participación en
los hechos que motivaron la declaración de inconstitucionalidad, en conformidad a lo dispuesto en
los párrafos sexto, séptimo y octavo del Nº 15º del artículo 19 de esta Constitución. Sin embargo, si
la persona afectada fuera el Presidente de la República o el Presidente electo, la referida declaración
requerirá, además, el acuerdo del Senado adoptado por la mayoría de sus miembros en ejercicio;

11º Informar al Senado en los casos a que se refiere el artículo 53 número 7) de esta Constitución;

12º Resolver las contiendas de competencia que se susciten entre las autoridades políticas o
administrativas y los tribunales de justicia, que no correspondan al Senado;

13º Resolver sobre las inhabilidades constitucionales o legales que afecten a una persona para ser
designada Ministro de Estado, permanecer en dicho cargo o desempeñar simultáneamente otras
funciones;

14º Pronunciarse sobre las inhabilidades, incompatibilidades y causales de cesación en el cargo de


los parlamentarios;

15º Calificar la inhabilidad invocada por un parlamentario en los términos del inciso final del
artículo 60 y pronunciarse sobre su renuncia al cargo, y

16° Resolver sobre la constitucionalidad de los decretos supremos, cualquiera sea el vicio invocado,
incluyendo aquellos que fueren dictados en el ejercicio de la potestad reglamentaria autónoma del
Presidente de la República cuando se refieran a materias que pudieran estar reservadas a la ley por
mandato del artículo 63.

TÍTULO III: LOS JUZGADOS DE FAMILIA.


SUMARIO: 1.- Fuentes Legales. 2.- Concepto. 3.- Requisitos. 4.- Nombramiento. 5.-
Características. 6.- Territorio. 7.- Competencia.

1.- Fuentes Legales.-

Los juzgados de familia se rigen en su organización y atribuciones por las disposiciones orgánicas
constitucionales contenidas en la ley Nº 19.968, y sus leyes complementarias, sin perjuicio de regir
también las disposiciones del Código Orgánico de Tribunales sólo cuando los cuerpos legales
citados se remitan en forma expresa a él. (Art. 5°, inciso 3° COT, modificado por Ley N° 20.086 de
15 de diciembre de 2005).

Los juzgados de familia se encuentran encargados de conocer los asuntos que le encomienda la Ley
19.968, publicado en Diario Oficial de 30 de Agosto de 2004, y las demás materias que les
encomienden otras leyes generales y especiales, de juzgarlos y hacer ejecutar lo juzgado.

Estos juzgados formarán parte del Poder Judicial y tendrán la estructura, organización y
competencia que la presente ley establece.

En lo no previsto en la Ley 19.968, se rigen por las disposiciones del Código Orgánico de Tribunales y
las leyes que lo complementan.( Art. 1° Ley 19.968).

135
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Especialmente se establece respecto de la regulación orgánica de los tribunales de familia que en


todo lo referido a las materias que a continuación se señalan, se entenderán aplicables a los
juzgados de familia, en cuanto resulten compatibles, las normas del Código Orgánico de Tribunales
para los juzgados de garantía y tribunales de juicio oral en lo penal: comité de jueces, juez
presidente, administradores de tribunales y organización administrativa de los juzgados. En lo
relativo a la subrogación de los jueces, se aplicarán las normas de los juzgados de garantía.
Las Cortes de Apelaciones en cuya jurisdicción exista más de un juzgado de familia, determinarán
anualmente las normas que regirán para la distribución de las causas entre los juzgados. (Artículo
118.de la Ley 19.968, titulado Aplicación especial de normas orgánicas.).

2.- Concepto.-

Son tribunales especiales, que forman parte del Poder Judicial, generalmente colegiados en cuanto a
su composición, pero siempre unipersonales en cuanto a su funcionamiento, letrados, de derecho
y permanentes, que ejercen sus facultades sobre una comuna o agrupación de comunas y conocen
en única o primera instancia exclusivamente de todos los asuntos de familia encomendados por la
ley que los creó y demás materias que otras leyes generales o especiales le encomienden.

3.- Requisitos.

Los jueces de familia tienen la misma categoría que los jueces de letras y en consecuencia para su
nombramiento deben regir los mismos requisitos que para ellos.

4.- Nombramiento.-

Los jueces de familia se designan conforme al procedimiento general de los jueces de letras, salvo
las normas de excepción que se contemplan en el artículo 6º transitorio de la Ley 19.968.

5.- Características.-

a) Son tribunales especiales, y forman parte del Poder Judicial.

b) Son tribunales generalmente colegiados en cuanto a su composición, pero siempre


unipersonales en su funcionamiento.

El juzgado de familia está conformado generalmente por varios jueces de familia, pudiendo
excepcionalmente estar conformado por un solo juez en los lugares en que el número de causas de
familia no justifique la existencia de un número mayor.

Sin embargo, a pesar de la conformación colegiada que se contempla para el juez de familia la
función jurisdiccional se ejerce siempre en forma unipersonal.

Al efecto, dispone el artículo 3° de la ley 19.968, titulado Potestad jurisdiccional, que cada juez
ejercerá unipersonalmente la potestad jurisdiccional respecto de los asuntos que las leyes
encomiendan a los juzgados de familia.

c) Son tribunales letrados, en cuanto para desempeñar el cargo de tal se requiere contar con el título
de abogado.

d) Son tribunales de derecho, en cuanto deben fallar conforme a lo que establece la ley.

e) Son permanentes, puesto que se mantienen en sus cargos mientras dure su buen comportamiento
y no superen la edad de 75 años de acuerdo a lo establecido en el art.77 de la C.Pol.

f) Son responsables civil, criminal y disciplinariamente en el desempeño de sus cargos.

136
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

g) Su territorio o radio de competencia es una comuna o agrupación de comunas.

Sin perjuicio de ellos, debemos tener presente que los juzgados de familia que dependan de una
misma Corte de Apelaciones podrán decretar diligencias para cumplirse directamente en cualquier
comuna ubicada dentro del territorio jurisdiccional de dicha Corte.

Lo dispuesto en el inciso anterior se aplicará a los juzgados dependientes de la Corte de


Apelaciones de Santiago, respecto de las actuaciones que deban practicarse en el territorio de la
Corte de Apelaciones de San Miguel y a los dependientes de esta última, respecto de las actuaciones
que deban practicarse en el territorio jurisdiccional de la primera.(art. 24 ley 19.968).

h) Tienen competencia especial, en el sentido de que el juez de garantía sólo conoce dentro de su
territorio de los asuntos de familia.

Los tribunales de familia tienen la plenitud de la competencia especial para conocer de los asuntos
de familia, que son los que se contemplan en la Ley 19.968 y los que les encomienden otras leyes
generales y especiales.(Art. 1° Ley 19.968).

Excepcionalmente, y respecto de algunas comunas pequeñas no se contempla que existirán jueces


de familia atendido el pequeño volumen de causas que deben tramitarse en el lugar, por lo que en
esos lugares los asuntos serán conocidos por jueces de letras que poseen competencia común

i) Aplican en la tramitación de las causas que conocen los procedimientos contemplados en la


ley 19.968

Los procedimientos que se contemplan respecto de los juzgados de familia son: 1°.- el
procedimiento ordinario (arts 55 a 67); 2°.- El procedimiento especial para aplicación judicial de
medidas de protección de los derechos de los niños, niñas o adolescentes (arts 68 a 80);
3°.Procedimiento especial relativo a los actos de violencia intrafamiliar (arts 81 a 101),
Procedimiento para Actos Judiciales No Contenciosos ( art. 102) y La Mediación Familiar ( arts 103
a 114).

Debemos tener presente que estos procedimientos deben ser aplicados también por los jueces de
letras cuando a ellos les corresponda conocer de asuntos de familia, por no existir con competencia
respecto de la comuna, un juzgado de familia. Al efecto, establece el artículo 131 de la ley 19.968,
titulado “Aplicación de procedimiento en juzgados de letras con competencia en familia”, que serán
aplicables a las causas de competencia de los juzgados de familia que sean conocidas por los
juzgados de letras, los procedimientos establecidos en los Títulos III, IV y V de esta ley.

j) Conoce de los asuntos en primera instancia.

De conformidad a lo previsto en los números 2 y 3 del artículo 67 de la Ley 19.968, son apelables la
sentencia definitiva de primera instancia, las resoluciones que ponen término al procedimiento o
hacen imposible su continuación, y las que se pronuncien sobre medidas cautelares, la que se
concede generalmente en el solo efecto devolutivo.

h) Se clasifican en jueces de familia de comunas o agrupación de comunas, de capital de


provincia y de asiento de Corte de Apelaciones.

Esta clasificación tiene importancia para los efectos de su nombramiento y para el escalafón
Judicial.

i) Tienen como superior jerárquico a la Corte de Apelaciones respectiva.

6.- Territorio en que ejercen sus Funciones.-

137
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Tienen su asiento en una Comuna, y ejercen su competencia respecto de una comuna o agrupación
de comunas. ( art. 4 de la Ley 19.968.70) En este artículo se encarga el legislador de establecer el
número de jueces que tendrá cada juzgado de familia, la comuna en la cual tienen su asiento, y el
territorio respecto del cual poseen competencia, el que corresponde a una comuna o agrupación de
comunas de una determinada Región. 71
70
Véase Capítulo I.-
71
Al efecto, dispone que se crean juzgados de familia, con asiento en cada una de las siguientes comunas del territorio de la República, con el número
de jueces y con la competencia que en cada caso se señala:
A) PRIMERA REGIÓN DE TARAPACÁ:
Arica, con cinco jueces, con competencia sobre las comunas de las provincias de Arica y Parinacota.
Iquique, con siete jueces, con competencia sobre las comunas de Iquique y Alto Hospicio.
B) SEGUNDA REGIÓN DE ANTOFAGASTA:
Antofagasta, con diez jueces, con competencia sobre las comunas de Antofagasta, Mejillones y Sierra Gorda.
Calama, con cuatro jueces, con competencia sobre las comunas de la provincia de El Loa.
C) TERCERA REGIÓN DE ATACAMA:
Copiapó, con cuatro jueces, con competencia sobre las comunas de Copiapó y Tierra Amarilla.
Vallenar, con dos jueces, con competencia sobre las comunas de Vallenar y Alto del Carmen.
D) CUARTA REGIÓN DE COQUIMBO:
La Serena, con tres jueces, con competencia sobre las comunas de La Serena y La Higuera.
Coquimbo, con tres jueces, con competencia sobre la misma comuna.
Ovalle, con dos jueces, con competencia sobre las comunas de Ovalle, Río Hurtado, Monte Patria y Punitaqui.
E) QUINTA REGIÓN DE VALPARAÍSO:
Valparaíso, con nueve jueces, con competencia sobre las comunas de Valparaíso y Juan Fernández.
Viña del Mar, con siete jueces, con competencia sobre las comunas de Viña del Mar y Concón, y que tendrá, para todos los efectos legales, la
categoría de juzgado asiento de Corte.
Quilpué, con dos jueces, con competencia sobre la misma comuna.
Villa Alemana, con dos jueces, con competencia sobre la misma comuna.
Casablanca, con un juez, con competencia sobre las comunas de Casablanca, El Quisco, Algarrobo, de la Quinta Región, y Curacaví, de la Región
Metropolitana.
La Ligua, con un juez, con competencia sobre las comunas de La Ligua, Cabildo, Zapallar y Papudo.
Los Andes, con dos jueces, con competencia sobre las comunas de la provincia de Los Andes.
San Felipe, con dos jueces, con competencia sobre las comunas de San Felipe, Santa María, Panquehue, Llay-Llay y Catemu.
Quillota, con tres jueces, con competencia sobre las comunas de Quillota, La Cruz, Calera, Nogales e Hijuelas.
Limache, con un juez, con competencia sobre las comunas de Limache y Olmué.
San Antonio, con tres jueces, con competencia sobre las comunas de San Antonio, Cartagena, El Tabo y Santo Domingo.
F) SEXTA REGIÓN DEL LIBERTADOR BERNARDO O’HIGGINS:
Rancagua, con ocho jueces, con competencia sobre las comunas de Rancagua, Graneros, Mostazal, Codegua, Machalí, Coltauco, Doñihue, Coinco y
Olivar.
Rengo, con dos jueces, con competencia sobre las comunas de Rengo, Requínoa, Malloa y Quinta de Tilcoco.
San Fernando, con dos jueces, con competencia sobre las comunas de San Fernando, Chimbarongo, Placilla y Nancagua.
Santa Cruz, con un juez, con competencia sobre las comunas de Santa Cruz, Chépica y Lolol.
G) SÉPTIMA REGIÓN DEL MAULE:
Talca, con cinco jueces, con competencia sobre las comunas de Talca, Pelarco, Río Claro, San Clemente, Maule, Pencahue y San Rafael.
Constitución, con un juez, con competencia sobre las comunas de Constitución y Empedrado.
Curicó, con tres jueces, con competencia sobre las comunas de Curicó, Teno, Romeral y Rauco.
Linares, con tres jueces, con competencia sobre las comunas de Linares, Yerbas Buenas, Colbún y Longaví.
Parral, con dos jueces, con competencia sobre las comunas de Parral y Retiro.
H) OCTAVA REGIÓN DEL BÍO-BÍO:
Chillán, con cuatro jueces, con competencia sobre las comunas de Chillán, Pinto, Coihueco y Chillán Viejo.
Concepción, con diez jueces, con competencia sobre las comunas de Concepción, Penco, Hualqui, San Pedro de la Paz y Chiguayante.
Talcahuano, con seis jueces, con competencia sobre las comunas de Talcahuano y Hualpén, y que tendrá, para todos los efectos legales, la categoría
de juzgado asiento de Corte.
Los Angeles, con cuatro jueces, con competencia sobre las comunas de Los Angeles, Quilleco y Antuco.
Yumbel,con un juez, con competencia sobre la misma comuna.
Tomé, con un juez, con competencia sobre la misma comuna.
Coronel, con tres jueces, con competencia sobre las comunas de Coronel y Lota.
I)NOVENA REGIÓN DE LA ARAUCANÍA:
Temuco, con siete jueces, con competencia sobre las comunas de Temuco, Vilcún, Melipeuco, Cunco, Freire y Padre Las Casas.
Angol, con dos jueces, con competencia sobre las comunas de Angol y Renaico.
J) DÉCIMA REGIÓN DE LOS LAGOS:
Valdivia, con cuatro jueces, con competencia sobre las comunas de Valdivia y Corral.
Osorno, con tres jueces, con competencia sobre las comunas de Osorno, San Pablo, Puyehue, Puerto Octay y San Juan de la Costa.
Puerto Montt, con tres jueces, con competencia sobre las comunas de Puerto Montt y Cochamó.
Puerto Varas, con dos jueces, con competencia sobre las comunas de Puerto Varas, Llanquihue, Frutillar y Fresia.
Castro, con dos jueces, con competencia sobre las comunas de Castro, Chonchi, Dalcahue, Puqueldón y Queilén.
Ancud, con dos jueces, con competencia sobre las comunas de Ancud y Quemchi, y que tendrá, para todos los efectos legales, la categoría de juzgado
capital de provincia.
k)UNDÉCIMA REGIÓN DE AISÉN DEL GENERAL CARLOS IBÁÑEZ DEL CAMPO:
Coihaique, con dos jueces, con competencia sobre las comunas de Coihaique y Río Ibáñez.
l)DUODÉCIMA REGIÓN DE MAGALLANES:
Punta Arenas, con tres jueces, con competencia sobre las comunas de la provincia de Magallanes y Antártica Chilena.
m) REGIÓN METROPOLITANA DE SANTIAGO:
Puente Alto, con seis jueces, con competencia sobre las comunas de la provincia de Cordillera.
San Bernardo, con seis jueces, con competencia sobre las comunas de San Bernardo y Calera de Tango.
Peñaflor, con dos jueces, con competencia sobre las comunas de Peñaflor y Padre Hurtado.
Talagante, con tres jueces, con competencia sobre las comunas de Talagante, El Monte e Isla de Maipo.
Melipilla, con tres jueces, con competencia sobre las comunas de la provincia de Melipilla, con excepción de Curacaví.
Buin, con tres jueces, con competencia sobre las comunas de Buin y Paine.
Colina, con dos jueces, con competencia sobre las comunas de la provincia de Chacabuco.

138
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Además, estos juzgados de familia cuentan con un consejo técnico ( Art. 5 a 7 de la Ley 19.968), un
administrador y una planta de empleados de secretaría y se organizarán en unidades administrativas
para el cumplimiento eficaz y eficiente de las funciones de Sala, Atención de Público; Servicios y
Administración de Causas. (Art. 2| Ley 19.968).

7.- Competencia.-

Los juzgados de familia poseen la plenitud de la competencia, en primera instancia, para conocer
de los asuntos de familia.

Respecto de la competencia que poseen los tribunales de familia, dispone el artículo 8° de la Ley
19.968, titulado Competencia de los juzgados de familia, que corresponderá a los juzgados de
familia conocer y resolver las siguientes materias:
1) Las causas relativas al derecho de cuidado personal de los niños, niñas o
adolescentes;
2) Las causas relativas al derecho y el deber del padre o de la madre que no tenga el
cuidado personal del hijo, a mantener con éste una relación directa y regular;
3) Las causas relativas al ejercicio, suspensión o pérdida de la patria potestad; a la
emancipación y a las autorizaciones a que se refieren los Párrafos 2º y 3º del Título
X del Libro I del Código Civil;
4) Las causas relativas al derecho de alimentos;
5) Los disensos para contraer matrimonio;
6) Las guardas, con excepción de los asuntos que digan relación con la curaduría de la
herencia yacente y sin perjuicio de lo establecido en el inciso segundo del artículo
494 del Código Civil;
7) La vida futura del niño, niña o adolescente, en el caso del inciso tercero del artículo
234 del Código Civil;
8) Todos los asuntos en que aparezcan niños, niñas o adolescentes gravemente
vulnerados o amenazados en sus derechos, respecto de los cuales se requiera
adoptar una medida de protección conforme al artículo 30 de la Ley de Menores;
9) Las acciones de filiación y todas aquellas que digan relación con la constitución o
modificación del estado civil de las personas, incluyendo la citación a confesar
paternidad o maternidad a que se refiere el artículo 188 del Código Civil;
10) Todos los asuntos en que se impute un hecho punible a niños, niñas o adolescentes
exentos de responsabilidad penal, y aplicar, cuando corresponda, las medidas
contempladas en el artículo 30 de la Ley de Menores. El procedimiento se sujetará a
las reglas establecidas en el Párrafo 4° del Titulo IV de la presente ley72;
11) La autorización para la salida de niños, niñas o adolescentes del país, en los casos
en que corresponda de acuerdo con la ley;
12) Las causas relativas al maltrato de niños, niñas o adolescentes de acuerdo a lo
dispuesto en el inciso segundo del artículo 62 de la ley Nº 16.618;
13) Los procedimientos previos a la adopción, de que trata el Título II de la ley Nº
19.620;
14) El procedimiento de adopción a que se refiere el Título III de la ley Nº 19.620;
15) Los siguientes asuntos que se susciten entre cónyuges, relativos al régimen
patrimonial del matrimonio y los bienes familiares: a) Separación judicial de bienes;

Créanse, además, los siguientes juzgados de familia, que tendrán categoría de juzgado asiento de Corte para todos los efectos legales, con asiento
dentro de su territorio jurisdiccional, con el número de jueces y la competencia que en cada caso se indica:
Cuatro juzgados de familia: el primero, el segundo y el tercero, con diez jueces cada uno, y el cuarto, con doce jueces, con competencia sobre las
comunas de la provincia de Santiago, con excepción de las comunas de San Joaquín, La Granja, La Pintana, San Ramón, San Miguel, La Cisterna, El
Bosque, Pedro Aguirre Cerda, Lo Espejo, Pudahuel, Quinta Normal, Cerro Navia y Lo Prado.
Dos juzgados, con diez jueces cada uno, con competencia sobre las comunas de San Miguel, San Joaquín, La Granja, La Pintana, San Ramón, Pedro
Aguirre Cerda, La Cisterna, El Bosque y Lo Espejo.
Un juzgado, con doce jueces, con competencia sobre las comunas de Pudahuel, Quinta Normal, Cerro Navia y Lo Prado.

72
Modificado por art. 68 letra a) de la Ley 20.084, publicada en Diario Oficial de 7 de Diciembre de 2005.

139
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

b) Autorizaciones judiciales comprendidas en los Párrafos 1° y 2° del Título VI del


Libro I; y en los Párrafos 1º, 3º y 4º del Título XXII y en el Título XXII-A, del
Libro IV; todos del Código Civil; c) Las causas sobre declaración y
desafectación de bienes familiares y la constitución de derechos de usufructo, uso o
habitación sobre los mismos;
16) Las acciones de separación, nulidad y divorcio reguladas en la Ley de Matrimonio
Civil;
17) Las declaraciones de interdicción;
18) Los actos de violencia intrafamiliar;
19) Toda otra cuestión personal derivada de las relaciones de familia.

Las Cortes de Apelaciones en cuya jurisdicción exista más de un juzgado de familia, determinarán
anualmente las normas que regirán para la distribución de las causas entre los juzgados.(art. 118
inc.2° Ley 19.968). Debemos recordar que la Corte de Apelaciones de Santiago dictó un auto
acordado, publicado en el Diario Oficial de 7 de octubre de 2005 para regular la distribución de
causas entre los nuevos juzgados de familia de Santiago.73 Por su parte, la Corte de Apelaciones de
San Miguel dictó un auto acordado, publicado en el diario oficial de 9 de septiembre de 2005, para
regular la distribución de causas entre el primer y segundo juzgado de familia de San Miguel

TÍTULO IV: LOS JUZGADOS DE COBRANZA LABORAL Y


PREVISIONAL
SUMARIO: 1.- Fuentes Legales. 2.- Concepto. 3.- Requisitos. 4.- Nombramiento. 5.-
Características. 6.- Territorio. 7.- Competencia.

1.- Fuentes Legales.-


Los Juzgados de Cobranza Laboral y Previsional, que forman parte del Poder Judicial se regirán
en su organización y atribuciones por las disposiciones orgánicas constitucionales contenidas en el
Código del Trabajo, y sus leyes complementarias, modificado por la Ley 20.022, rigiendo para
ellos las disposiciones del C.O.T. sólo cuando los cuerpos legales citados se remitan en forma
expresa a él. (Art. 5°, inciso 3° COT, modificado por Ley N° 20.086 de 15 de diciembre de 2005)

2.- Concepto.-

Son tribunales especiales, que forman parte del Poder Judicial, que pueden ser unipersonales o
colegiados en cuanto a su composición, pero siempre unipersonales en cuanto a su funcionamiento,
letrados, de derecho y permanentes, que ejercen sus facultades sobre una comuna o agrupación de
comunas y conocen en primera instancia exclusivamente de todos los asuntos de cobranza en
materia laboral y previsional contempladas en la ley.

73
AUTO ACORDADO SOBRE DISTRIBUCION DE CAUSAS ENTRE LOS NUEVOS TRIBUNALES DE FAMILIA. En sesión
extraordinaria del Tribunal Pleno de la Corte de Apelaciones de Santiago de fecha 29 de septiembre de 2005, se tomó conocimiento del Rol Nº 2.122-
2005, antecedentes sobre distribución de causas entre los nuevos Tribunales de Familia creados por la Ley Nº19.968 y respecto del traspaso de las
causas de los actuales Tribunales de Menores a los futuros Tribunales de Familia. En conformidad con lo que dispone el artículo 118 de la Ley 19.968
que crea los Tribunales de Familia, debe esta Corte de Apelaciones de Santiago determinar la distribución de las causas que les corresponderá conocer
a los cuatro Juzgados de Familia de Santiago, a fin de lograr una proporcional carga de trabajo, para lo cual se adopta el siguiente auto acordado:
a) El conocimiento de las demandas o denuncias relativas a la Ley 19.325 sobre violencia intrafamiliar y a medidas de protección, se distribuirá
conforme a un turno semanal que se iniciará a las cero horas de los días sábado y concluirá a las veinticuatro horas de los días viernes siguientes,
comenzando por el Primer Juzgado de Familia de Santiago, continuando con el Segundo, y así sucesivamente, hasta completar el ciclo, que se
reiniciará automáticamente. El primer ciclo se inicia a las 00:00 horas del sábado uno de octubre de 2005, con el turno del Primer Juzgado de Familia.
b) El conocimiento de las demás materias se distribuirá de manera automatizada entre los cuatro Tribunales de Familia, para lo cual las demandas,
denuncias u otros escritos que las contengan se presentarán en la Unidad de Atención de Publico Común de esos tribunales, con las siguientes
menciones, que deberán estar contenidas en una presuma: 1- Tipo de procedimiento. 2- Materia. 3- Nombre completo y RUT o Cédula de Identidad
Nacional de cada demandante. 4.- Nombre completo y número de RUT del abogado patrocinante, en su caso. 5- Nombre completo y número de RUT
o Cédula de Identidad Nacional de cada apoderado, en su caso.
c) En el evento de instalación futura de uno o más Juzgados de Familia en Santiago, el ciclo se extenderá automáticamente a ellos, en orden
correlativo y sucesivo, de la manera explicada. Comuníquese a la Excelentísima Corte Suprema y a las Cortes de Apelaciones del país, para que éstas
lo pongan en conocimiento de los tribunales de su dependencia.- Carlos Cerda Fernández, Presidente (S).

140
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

3.- Requisitos.

Los jueces de Cobranza Laboral y Previsional tienen la misma categoría que los jueces de letras y
en consecuencia para su nombramiento deben regir los mismos requisitos que para ellos.

4.- Nombramiento.-

Los jueces de Cobranza Laboral y Previsional se designan conforme al procedimiento general de los
jueces de letras, salvo las normas de excepción que se contemplan en los artículos 2° y 3°
transitorio de la Ley 20.022.

5.- Características.-

a) Son tribunales especiales, y forman parte del Poder Judicial.

b) Son tribunales unipersonales o colegiados en cuanto a su composición, pero siempre


unipersonales en su funcionamiento.

El juzgado de Cobranza Laboral y Previsional puede estar conformado por uno o varios jueces, sin
perjuicio de ejercerse la función jurisdiccional siempre en forma unipersonal.

Al efecto, dispone el artículo 419 del Código del Trabajo, que cada juez ejercerá
unipersonalmente la potestad jurisdiccional respecto de los asuntos que las leyes encomiendan a los
Juzgados de Letras del Trabajo o de Cobranza Laboral y Previsional.

c) Son tribunales letrados, en cuanto para desempeñar el cargo de tal se requiere contar con el
título de abogado.

d) Son tribunales de derecho, en cuanto deben fallar conforme a lo que establece la ley.

e) Son permanentes, puesto que se mantienen en sus cargos mientras dure su buen
comportamiento y no superen la edad de 75 años de acuerdo a lo establecido en el art.77 de la
C.Pol.

f) Son responsables civil, criminal y disciplinariamente en el desempeño de sus cargos.

g) Su territorio o radio de competencia es una comuna o agrupación de comunas.

h) Tienen competencia especial, en el sentido de que el juez de Cobranza Laboral y Previsional


sólo conoce dentro de su territorio de las materias de cobranza laboral o previsional.

En aquellas comunas en que no se contempla de la existencia de Juzgados de Cobranza Laboral y


Previsional el conocimiento de las materias de cobranza laboral y previsional corresponderá a los
Juzgados de Letras del Trabajo (Art. 421 inc. 2° del Código del Trabajo).

En las comunas o agrupaciones de comunas que no sean territorio jurisdiccional de los Juzgados de
Letras del Trabajo, conocerán de las materias señaladas en el artículo 421, los Juzgados de Letras
con competencia en lo Civil (Art. 422 Código del Trabajo).

i) Aplican en la tramitación de las causas de cobranza judicial de cotizaciones, aportes y multas de


las instituciones de seguridad social el procedimiento contemplado en la Ley 17.322, modificado
por la Ley 20.023, publicada en el Diario Oficial de 31 de mayo de 2005.

j) Conoce de los asuntos en primera instancia.

141
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

De conformidad a lo previsto en el artículo 8° de la Ley 17.322, son apelables la sentencia


definitiva de primera instancia, la resolución que declare negligencia en el cobro señalado en el
artículo 4º bis, y la resolución que se pronuncie sobre la medida cautelar del artículo 25 bis. Si el
apelante es el ejecutado o la institución de previsión o de seguridad social, deberá previamente
consignar la suma total que dicha sentencia ordene pagar, de acuerdo a lo dispuesto en el artículo
anterior.

k) Tienen como superior jerárquico a la Corte de Apelaciones respectiva.

6.- Territorio en que ejercen sus Funciones.-

Tienen su asiento en una Comuna, y ejercen su competencia respecto de una comuna o agrupación
de comunas. ( Art. 8° de la Ley 20.022.74) En este artículo se encarga el legislador de establecer el
número de jueces que tendrá cada juzgado de cobranza laboral y previsional, la comuna en la cual
tienen su asiento, y el territorio respecto del cual poseen competencia, el que corresponde a una
comuna o agrupación de comunas de una determinada Región. 75

Además, estos juzgados del trabajo cuentan con un administrador y una planta de empleados de
secretaría, y se organizarán en unidades administrativas para el cumplimiento eficaz y eficiente de
las funciones de Atención de Público; Administración de Causas; Liquidación y Servicios. (Art. 9 a
12 de la Ley 20.022).

7.- Competencia.-

Los juzgados del trabajo poseen la plenitud de la competencia, en primera instancia, para conocer
de los asuntos de cobranza laboral y previsional.

Respecto de la competencia que poseen los tribunales de cobranza laboral y previsional dispone el
artículo 421 del Código del Trabajo, que serán de competencia de los Juzgados de Cobranza
Laboral y Previsional los juicios en que se demande el cumplimiento de obligaciones que emanen
de títulos a los cuales las leyes laborales y de previsión o seguridad social otorguen mérito
ejecutivo; y, especialmente, la ejecución de todos los títulos ejecutivos regidos por la ley Nº 17.322,
relativa a la cobranza judicial de imposiciones, aportes y multas en los institutos de previsión.

TÍTULO V: LOS JUZGADOS DE LETRAS DEL TRABAJO


SUMARIO: 1.- Fuentes Legales. 2.- Concepto. 3.- Requisitos. 4.- Nombramiento. 5.-
Características. 6.- Territorio. 7.- Competencia.

1.- Fuentes Legales.-

Los Juzgados de Letras del Trabajo, que forman parte del Poder Judicial se regirán en su
organización y atribuciones por las disposiciones orgánicas constitucionales contenidas en el
Código del Trabajo, y sus leyes complementarias, modificado por la Ley 20.022, rigiendo para
ellos las disposiciones del C.O.T. sólo cuando los cuerpos legales citados se remitan en forma
expresa a él. (Art. 5°, inciso 3° COT, modificado por Ley N° 20.086 de 15 de diciembre de 2005)

2.- Concepto.-

74
Véase Capítulo I.-
75
Al efecto, dispone ese precepto legal que se crean juzgados de cobranza laboral y previsional, con asiento en cada una de las siguientes comunas del
territorio de la República, con el número de jueces y con la competencia que en cada caso se señala:
a) Valparaíso, con un juez, con competencia sobre las comunas de Valparaíso, Juan Fernández, Viña del Mar y Concón;
b) Concepción, con un juez, con competencia sobre las comunas de Concepción, Penco, Hualqui, San Pedro de la Paz, Chiguayante, Talcahuano y
Hualpén;
c) San Miguel, con un juez, con competencia sobre las comunas de San Joaquín, La Granja, La Pintana, San Ramón, San Miguel, La Cisterna, El
Bosque, Pedro Aguirre Cerda y Lo Espejo, y
d) Santiago, con seis jueces, con competencia sobre la provincia de Santiago, con excepción de las comunas de San Joaquín, La Granja, La Pintana,
San Ramón, San Miguel, La Cisterna, El Bosque, Pedro Aguirre Cerda y Lo Espejo.

142
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Son tribunales especiales, que forman parte del Poder Judicial, generalmente colegiados en cuanto a
su composición, pero siempre unipersonales en cuanto a su funcionamiento, letrados, de derecho
y permanentes, que ejercen sus facultades sobre una comuna o agrupación de comunas y conocen
en primera instancia exclusivamente de todos los asuntos laborales encomendados por la ley.

3.- Requisitos.

Los jueces del trabajo tienen la misma categoría que los jueces de letras y en consecuencia para su
nombramiento deben regir los mismos requisitos que para ellos.

4.- Nombramiento.-

Los jueces del trabajo se designan conforme al procedimiento general de los jueces de letras, salvo
las normas de excepción que se contemplan en el artículo 2° transitorio de la Ley 20.022.

5.- Características.-

a) Son tribunales especiales, y forman parte del Poder Judicial.

b) Son tribunales generalmente colegiados en cuanto a su composición, pero siempre


unipersonales en su funcionamiento.

El juzgado del trabajo está conformado generalmente por varios jueces, pudiendo
excepcionalmente estar conformado por un solo juez en los lugares en que el número de causas
laborales no justifique la existencia de un número mayor.

Sin embargo, a pesar de la conformación colegiada que se contempla para el juzgado del trabajo,
la función jurisdiccional se ejerce siempre en forma unipersonal.

Al efecto, dispone el artículo 419 del Código del Trabajo, que cada juez ejercerá unipersonalmente
la potestad jurisdiccional respecto de los asuntos que las leyes encomiendan a los Juzgados de
Letras del Trabajo o de Cobranza Laboral y Previsional.

c) Son tribunales letrados, en cuanto para desempeñar el cargo de tal se requiere contar con el
título de abogado.

d) Son tribunales de derecho, en cuanto deben fallar conforme a lo que establece la ley.

e) Son permanentes, puesto que se mantienen en sus cargos mientras dure su buen
comportamiento y no superen la edad de 75 años de acuerdo a lo establecido en el art.77 de la
C.Pol.

f) Son responsables civil, criminal y disciplinariamente en el desempeño de sus cargos.

g) Su territorio o radio de competencia es una comuna o agrupación de comunas.

h) Tienen competencia especial, en el sentido de que el juez de familia y del trabajo sólo conocen
dentro de su territorio de los asuntos de familia y laborales respectivamente.

Los tribunales de familia y del trabajo tienen la plenitud de la competencia especial para conocer de
los asuntos de familia y de los laborales, que son los que se contemplan en los artículos 420 y 421
del Código del Trabajo.

Excepcionalmente, y respecto de algunas comunas pequeñas no se contempla que existirán jueces


de familia y/o del trabajo atendido el pequeño volumen de causas que deben tramitarse en el lugar,

143
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

por lo que en tales casos en esos lugares los asuntos serán conocidos por jueces de letras que poseen
competencia común. Art. 45 N° 2 letra h) del COT.

i) Aplican en la tramitación de las causas que conocen el procedimiento contemplado en la ley

Los procedimientos que se contemplan respecto de los nuevos juzgados del trabajo son los que se
contemplan en la Ley 20.087, publicada en el Diario Oficial de 3 de enero de 2003, la que
comenzará a regir a contar del 1 de marzo de 2007.

Debemos tener presente que estos procedimientos deben ser aplicados también por los jueces de
letras cuando a ellos les corresponda conocer de asuntos laborales por no existir con competencia
respecto de la comuna un juzgado del trabajo. Al efecto, establece el artículo 422 del Código del
Trabajo, modificado por la Ley20.022, que en las comunas o agrupaciones de comunas que no sean
territorio jurisdiccional de los Juzgados de Letras del Trabajo, conocerán de las materias señaladas
en los artículos 420 y 421, los Juzgados de Letras con competencia en lo Civil.

j) Conoce de los asuntos en primera instancia.

De conformidad a lo previsto en artículo 476 del Código del Trabajo sólo serán susceptibles de
apelación laboral las sentencias definitivas de primera instancia, las interlocutorias que pongan
término al juicio o hagan imposible su continuación, las que se pronuncien sobre medidas cautelares
y las resoluciones que fijan el monto de las liquidaciones o reliquidaciones de beneficios de
seguridad social. En contra de la sentencia definitiva no procederán más recursos.

Respecto del monto no cuestionado por el recurso, se seguirá su ejecución ante el tribunal que dictó
la sentencia, como si ésta estuviere ejecutoriada. En todo caso, la apelación requerirá del
ofrecimiento de garantía suficiente respecto del monto sobre el que ella versa.

h) Se clasifican en jueces del trabajo de comunas o agrupación de comunas, de capital de


provincia y de asiento de Corte de Apelaciones.

Esta clasificación tiene importancia para los efectos de su nombramiento y para el escalafón
Judicial.

i) Tienen como superior jerárquico a la Corte de Apelaciones respectiva.

6.- Territorio en que ejercen sus Funciones.-

Tienen su asiento en una Comuna, y ejercen su competencia respecto de una comuna o agrupación
de comunas. ( Art. 1° de la Ley 20.022.76) En este artículo se encarga el legislador de establecer el
número de jueces que tendrá cada juzgado del trabajo, la comuna en la cual tienen su asiento, y el
territorio respecto del cual poseen competencia, el que corresponde a una comuna o agrupación de
comunas de una determinada Región. 77

76
Véase Capítulo I.-
77
Al efecto, dispone ese precepto legal que se crean juzgados del trabajo, con asiento en cada una de las siguientes comunas del territorio de la
República, con el número de jueces y con la competencia que en cada caso se señala:
a) Primera Región, de Tarapacá:
Arica, con un juez, con competencia sobre las comunas de las provincias de Arica y Parinacota; e
Iquique, con un juez, con competencia sobre las comunas de Iquique y Alto Hospicio;
b) Segunda Región, de Antofagasta:
Antofagasta, con un juez, con competencia sobre las comunas de Antofagasta, Mejillones y Sierra Gorda;
c) Tercera Región, de Atacama:
Copiapó, con un juez, con competencia sobre las comunas de Copiapó y Tierra Amarilla;
d) Cuarta Región, de Coquimbo:
La Serena, con dos jueces, con competencia sobre las comunas de Coquimbo, La Serena y La Higuera;
e)Quinta Región, de Valparaíso:
Valparaíso, con dos jueces, con competencia sobre las comunas de Valparaíso, Juan Fernández, Viña del Mar y Concón;
f)Sexta Región, del Libertador General Bernardo O"Higgins:
Rancagua, con un juez, con competencia sobre las comunas de Rancagua, Graneros, Mostazal, Codegua, Machalí, Coltauco, Doñihue, Coínco y
Olivar;
g)Séptima Región, del Maule:

144
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Además, estos juzgados del trabajo y familia cuentan con un administrador y una planta de
empleados de secretaría y se organizarán en unidades administrativas para el cumplimiento eficaz y
eficiente de las funciones de Sala, Atención de Público; Servicios y Administración de Causas.
(Arts. 3° a 6° de la Ley 20.022).

7.- Competencia.-

Los juzgados del trabajo poseen la plenitud de la competencia, en primera instancia, para conocer
de los asuntos laborales.

Respecto de la competencia que poseen los tribunales del trabajo dispone el artículo 420 del Código
del Trabajo, que corresponderá a los juzgados del trabajo conocer y resolver las siguientes materias:

a) Las cuestiones suscitadas entre empleadores y trabajadores por aplicación de las normas
laborales o derivadas de la interpretación y aplicación de los contratos individuales o colectivos del
trabajo o de las convenciones y fallos arbitrales en materia laboral;
b) Las cuestiones derivadas de la aplicación de las normas sobre organización sindical y
negociación colectiva que la ley entrega al conocimiento de los juzgados de letras con competencia
en materia del trabajo;
c) Las cuestiones y reclamaciones derivadas de la aplicación o interpretación de las normas sobre
previsión o seguridad social, cualquiera que fuere su naturaleza, época u origen y que fueren
planteadas por los trabajadores o empleadores referidos en la letra a);
d) Los juicios en que se demande el cumplimiento de obligaciones que emanen de títulos a los
cuales las leyes laborales y de previsión o seguridad social otorguen mérito ejecutivo;
e) Las reclamaciones que procedan contra resoluciones dictadas por autoridades administrativas en
materias laborales, previsionales o de seguridad social;
f) Los juicios en que se pretenda hacer efectiva la responsabilidad del empleador derivada de
accidentes del trabajo o enfermedades profesionales, con excepción de la responsabilidad
extracontractual a la cual le será aplicable lo dispuesto en el artículo 69 de la ley Nº 16.744, y
g) todas aquellas materias que las leyes entreguen a juzgados de letras con competencia laboral.

TÍTULO VI: LOS TRIBUNALES MILITARES EN


TIEMPO DE PAZ Y EN TIEMPO DE GUERRA.78
Curicó, con un juez, con competencia sobre las comunas de Curicó, Teno, Romeral y Rauco; y
Talca, con un juez, con competencia sobre las comunas de Talca, Pelarco, Río Claro, San Clemente, Maule, Pencahue y San Rafael;
h)Octava Región, del Bío-Bío:
Chillán, con un juez, con competencia sobre las comunas de Chillán, Pinto, Coihueco y Chillán Viejo; Concepción, con tres jueces, con competencia
sobre las comunas de Concepción, Penco, Hualqui, San Pedro de la Paz, Chiguayante, Talcahuano y Hualpén;
i) Novena Región, de la Araucanía:
Temuco, con dos jueces, con competencia sobre las comunas de Temuco, Vilcún, Melipeuco, Cunco, Freire y Padre Las Casas;
j)Décima Región, de Los Lagos:
Valdivia, con un juez, con competencia sobre las comunas de Valdivia y Corral; y
Puerto Montt, con un juez, con competencia sobre las comunas de Puerto Montt y Cochamó;
k)Décima Segunda Región, de Magallanes y Antártica Chilena:
Punta Arenas, con un juez, con competencia sobre las comunas de las provincias de Magallanes y Antártica Chilena;
l) Región Metropolitana de Santiago:
Santiago, con diecisiete jueces, agrupados en tres juzgados, el Primero y el Segundo, con seis jueces cada uno y el Tercero, con cinco jueces, con
competencia sobre la provincia de Santiago, con excepción de las comunas de San Joaquín, La Granja, La Pintana, San Ramón, San Miguel, La
Cisterna, El Bosque, Pedro Aguirre Cerda y Lo Espejo; San Miguel, con dos jueces, con competencia sobre las comunas de San Joaquín, La Granja,
La Pintana, San Ramón, San Miguel, La Cisterna, El Bosque, Pedro Aguirre Cerda y Lo Espejo; y San Bernardo, con un juez, con competencia sobre
las comunas de San Bernardo y Calera de Tango.

78
Iniciativa de los ministerios de Justicia, Defensa y Relaciones Exteriores. COMISIÓN PARA REFORMA A LA JUSTICIA MILITAR COMENZÓ
SU TRABAJO. Los ministros de Justicia, Luis Bates, de Relaciones Exteriores, Ignacio Walker; y de Defensa, Jaime Ravinet; encabezaron la primera
reunión de trabajo de la comisión que se dedicará a construir las bases de la reforma a la Justicia Militar. El objetivo de esta comisión es redactar un
anteproyecto de ley para que sea discutido en el Congreso y posteriormente promulgado como ley de la República. "Hemos creído con los ministros
de Relaciones Exteriores y de Defensa que este es el momento oportuno de poner en marcha lo que ha sido una aspiración ciudadana desde mucho
tiempo, que es la reforma a la Justicia Militar. Y por eso, se ha constituido esta mesa de trabajo, esta comisión integrada por personeros de Defensa,
auditores, señores Subsecretarios, especialistas en el tema, para seguir el mismo itinerario que exitosamente se siguió respecto a la Reforma Procesal
Penal. Este es el momento de iniciar un diagnóstico, un estudio serio de la situación de la justicia militar en Chile", que permitirá delinear "una

145
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

VI.1 TRIBUNALES MILITARES EN TIEMPO DE PAZ.


Los Juzgados Militares de Tiempo de Paz se regulan en el Titulo II del Libro I del Código de
Justicia Militar. (Arts.13 a 70 E)

En tiempo de paz, la justicia penal militar es ejercida por los Juzgados Institucionales, los Fiscales,
las Cortes Marciales y la Corte Suprema. (Art.13 CJM)

En primera instancia, la justicia penal militar es ejercida por el Juzgado Institucional,


contemplándose la existencia de juzgados Navales (art. 14 CJM), Juzgados Militares (art. 16 CJM)
y un Juzgado de Aviación (art. 15 A CJM).

El cargo de Juez en el Juzgado Institucional es ejercido por el Comandante en Jefe de la respectiva


División o Brigada del Ejército; de cada Zona Naval Escuadra o División de la Armada; el Jefe del
Estado Mayor de la respectiva Brigada Aérea cuando correspondiere. (Art. 16 A CJM).

El juez Institucional es asesorado por su Auditor y asistido por su Secretario ( art. 20 CJM).La
asesoría letrada del auditor no es vinculante, dado que si el Juez no estuviere de acuerdo con su
opinión, podrá dictar su resolución por sí solo, pero dejando constancia en ella de la opinión
contraria del Auditor (art. 20 CJM).

Los procesos penales militares son instruidos por el Fiscal respectivo, a quien le corresponde
formular la acusación en contra del imputado mediante la emisión del correspondiente dictamen,
con el cual se da comienzo al Plenario (arts25 a 29 y 145 CJM).

Existe también un Ministerio Público Militar, que actúa a través del Fiscal General Militar, a quien
le corresponde ejercer y sustentar el ejercicio de la acción penal militar, ante los tribunales militares
en tiempo de paz, para defender el interés social comprometido en los delito de competencia de esos
tribunales, y en especial, del interés de las instituciones de Defensa Nacional (Arts. 70 B a E del
CJM).

Los Juzgados Institucionales son competentes para conocer de las causas contempladas en el
artículo 5 del CJM.

Dicho precepto establece que corresponde a la jurisdicción militar el conocimiento:

1. De las causas por delitos militares, entendiéndose por tales los contemplados en este Código,
excepto aquellos a que dieren lugar los delitos cometidos por civiles previstos en los artículos 284 y
417, cuyo conocimiento corresponderá en todo caso a la justicia ordinaria, y también de las causas
que leyes especiales sometan al conocimiento de los tribunales militares. Conocerán también de las

justicia militar acorde con la justicia internacional, acorde con las convenciones y organismos que tienen que ver con derechos humanos", sostuvo el
ministro Luis Bates. El Ministro de Relaciones Exteriores, Ignacio Walker abordó la dimensión internacional de la reforma. "Hay fallos de órganos
jurisdiccionales, como la Corte Iberoamericana de Derechos Humanos, que recomiendan en el caso chileno reformas profundas en el ámbito de la
Justicia militar. Esto fue específicamente el fallo que obtuvimos en el caso Palamara, de una requisición de un libro que fue muy controvertido y se
llegó a esta corte y que, entre otras cosas, junto con condenar al Estado chileno recomienda que haya cambios en esta dirección, que la Justicia Militar
pueda responder a lo que es la doctrina clásica de esta materia. Es decir, abocarse al conocimiento y fallo de delitos militares cometidos por
militares". El canciller dijo que espera que la iniciativa cuente con la mayor aprobación y respaldo posible en el Parlamento. El Ministro de Defensa
Nacional, Jaime Ravinet, sostuvo que la reforma de la Justicia Militar es clave para completar la modernización de la justicia chilena. "No sólo por los
tratados internacionales que ha firmado Chile, sino porque también hay todo un esfuerzo interno de agilizar, de hacer más eficaz, más rápida, más
moderna nuestra justicia". "Creemos que este grupo de trabajo debe abocarse básicamente, por un lado a estudiar la competencia de la Justicia Militar;
en segundo lugar, el procedimiento, de manera de adecuarlo a la Reforma Procesal Penal. En tercer lugar, revisar la tipología de los delitos que son
materia de la Justicia Militar", indicó. El ministro Ravinet sostuvo que grupo de trabajo contará con el apoyo de los auditores y los subjefes jurídicos
de cada una de las ramas de la Defensa Nacional y también de Carabineros e Investigaciones. "Nuestro Ministerio se compromete a poner a
disposición de esta comisión todo el trabajo que se ha venido realizando en los últimos años, por parte de los auditores, por parte del Ministerio, y que
tantean nuevos cambios y nuevos temas al Sistema Judicial", afirmó. La primera sesión de trabajo contó con la presencia de los subsecretarios de
Justicia, Jaime Arellano; de Marina, Gonzalo García; y de Aviación, Carlos Parra. También participaron los auditores del Ejército, Juan Arab; de la
Armada, José Antonio Galván; de la Fuerza Aérea, Renato Nuño; y el auditor general de Carabineros, Gloria Márquez..MINISTERIO DE DEFENSA
NACIONAL. Santiago, lunes 9 de enero de 2006

146
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

causas por infracciones contempladas en el Código Aeronáutico, en el decreto ley N° 2.306, de


1978, sobre Reclutamiento y Movilización y en la ley N° 18.953, sobre Movilización, aún cuando
los agentes fueren exclusivamente civiles.

2. De los asuntos y causas expresados en los números 1 a 4 de la segunda parte del artículo 3.79

3. De las causas por delitos comunes cometidos por militares durante el estado de guerra, estando en
campaña, en acto del servicio militar o con ocasión de él, en los cuarteles, campamentos, vivaques,
fortalezas, obras militares, almacenes, oficinas, dependencias, fundiciones, maestranzas, fábricas,
parques, academias, escuelas, embarcaciones, arsenales, faros y demás recintos militares o
policiales o establecimientos o dependencias de las Instituciones Armadas;

4. De las acciones civiles que nazcan de los delitos enumerados en los números 1 a 3, para obtener
la restitución de la cosa o su valor.

Las causas son resueltas en primera instancia por el Juzgado Institucional, conforme a lo previsto en
el artículo 163 del Código de Justicia Militar, sin perjuicio de contemplarse el trámite de la consulta
en caso de no ser revisada por apelación en los casos contemplados en el artículo 164 del Código de
Justicia Militar.

De acuerdo con ello, podemos señalar que los Juzgados Institucionales son tribunales especiales,
unipersonales, legos, pero asesorados en forma letrada y no vinculante por un auditor, de derecho y
permanentes, que ejercen generalmente sus facultades sobre un territorio establecido en un acto
administrativo y conocen en primera instancia de los asuntos penales militares establecidos en la ley
y de las acciones civiles restitutorias, teniendo como superior jerárquico a la Corte Marcial
respectiva.

Los juzgados de institucionales nunca poseen competencia para conocer de la acción civil
indemnizatoria.

En segunda instancia, la justicia penal militar es ejercida por la Corte Marcial respectiva.

Existe una Corte Marcial del Ejército, Fuerza Área y Carabineros, compuesta por cinco miembros,
con asiento en Santiago, integrada por dos Ministros de la Corte de Apelaciones de Santiago, por
los Auditores Generales de la fuerza Aérea y Carabineros y un Coronel de Justicia del Ejército en
servicio activo; y una Corte Marcial de la Armada, compuesta por cuatro miembros, con asiento en
Valparaíso, integrada por dos Ministros de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, por el Auditor
General de la Armada y un Oficial General en servicio activo de la Armada. El quórum de
funcionamiento es de cuatro y tres miembros respectivamente, y ellas funcionan en el Palacio de los
Tribunales de Santiago y Valparaíso,

Los integrantes que no sean Ministros de la Corte de Apelaciones gozarán de inamovilidad por el
plazo de tres años, contado desde que asuman sus funciones, aunque durante la vigencia del mismo
cesaren en su calidad que los habilitó para el nombramiento. Preside la Corte Marcial el más
antiguo de los Ministros de la Corte de Apelaciones, y en caso de ausencia o inhabilidad legal, el
otro Ministro de ella.

Su principal competencia es conocer en única instancia de los recursos de amparo deducidos a


favor de individuos detenidos o arrestados en virtud de orden de una autoridad judicial del fuero

79
Art. 3 Código Justicia Militar. Los Tribunales Militares de la República tienen jurisdicción sobre los chilenos y extranjeros, para juzgar todos los
asuntos de la jurisdicción militar que sobrevengan en el territorio nacional. Igualmente tienen jurisdicción para conocer de los mismos asuntos que
sobrevengan fuera del territorio nacional, en los casos siguientes: 1. Cuando acontezcan dentro de un territorio ocupado militarmente por las armas
chilenas; 2. Cuando se trate de delitos cometidos por militares en el ejercicio de sus funciones o en comisiones del servicio; 3. Cuando se trate de
delitos contra la soberanía del Estado y su seguridad exterior o interior contemplados en este Código. 4. Cuando se trate de los mismos delitos
previstos en el número anterior, contemplados en otros Códigos y leyes especiales, cometidos exclusivamente por militares, o bien por civiles y
militares conjuntamente.

147
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

militar en su carácter de tal; de las solicitudes de implicancias o recusación contra Jueces


institucionales; y de las contiendas de competencia entre juzgados de su jurisdicción; siendo su
competencia mas trascendente la que corresponde al conocimiento en segunda instancia, de las
causas que conocieren en primera instancia los Juzgados Institucionales o alguno de los Ministros
de la Corte Marcial, sea por vía de apelación o de la consulta en los casos previstos en la ley.

De acuerdo con ello, las Cortes Marciales presentan las características de ser tribunales especiales,
colegiados, compuestos por miembros de duración temporal en el cargo, letrados y de derecho,
correspondiéndole la plenitud de la competencia en segunda instancia, de competencia especial
dado que sólo conocen de las causas penales militares y exclusivamente de las acciones civiles
restitutorias, encontrándose sus miembros afectos a responsabilidad criminal, civil disciplinaria y
política.

Finalmente, la Corte Suprema ejerce jurisdicción respecto de las causas penales militares,
correspondiendo conocer en Sala integrada por el Auditor General de Ejercito o quien deba
subrogarla, de los siguientes asuntos:

1. De los recursos de casación, así en la forma como en el fondo, contra las sentencias de las Cortes
Marciales;

2. De los recursos de revisión contra las sentencias firmes en materia de jurisdicción militar de
tiempo de paz;

3. De los recursos de queja contra las resoluciones de las Cortes Marciales y, en segunda instancia,
de los recursos de queja de que estos conocieren;

4. De las solicitudes de implicancia o recusación contra los Ministros de las Cortes Marciales;
5. De las contiendas de competencia entre un Tribunal Militar y otro del fuero común;

6. De las contiendas de competencia entre Juzgados Institucionales que dependen de diferentes


Cortes Marciales y de las que se susciten entre éstas;

7. De la extradición activa en los procesos de la jurisdicción militar. (Articulo 70 A CJM)

VI.2 TRIBUNALES MILITARES EN TIEMPO DE GUERRA.


Los Juzgados Militares en Tiempo de Guerra se regulan en el Titulo III del Libro I del Código de
Justicia Militar. (Arts71 a 91 CJM).

Se entiende que existe tiempo de guerra en los casos previstos en el artículo 418 del CJM. Establece
ese precepto que para los efectos de este Código, se entiende que hay estado de guerra, o que es
tiempo de guerra, no sólo cuando ha sido declarada oficialmente la guerra o el estado de sitio, en
conformidad a las leyes respectivas, sino también cuando de hecho existiere la guerra o se hubiere
decretado la movilización para la misma, aunque no se haya hecho su declaración oficial.

En tiempo de guerra, la justicia penal militar es ejercida por los Generales en Jefe o comandantes
superiores de plazas o fortalezas sitiadas o bloqueadas, o de divisiones o cuerpos que operen
independientemente, por los Fiscales y por los Consejos de Guerra y Auditores. Igual atribución y
jurisdicción tendrán en este caso las autoridades correspondientes de la Armada ( art.71 CJM).

El territorio que comprende la jurisdicción militar es el territorio nacional declarado en estado de


asamblea o de sitio, sea por ataque exterior o conmoción interior de acuerdo con el Nº 17 del

148
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

artículo 72 de la Constitución Política80; y el territorio extranjero ocupado por las armas chilenas.(
art. 72 CJM).

Los procesos penales militares en tiempo de guerra también son instruidos por el Fiscal respectivo,
a quien le corresponde formular la acusación en contra del imputado mediante la emisión del
correspondiente dictamen, la que será conocida en única instancia por un Consejo de Guerra. (arts.
25 a 29 y 145 CJM).

El Consejo de Guerra es integrado por el Auditor y por los vocales, que normalmente son seis, y
que tienen una graduación según el grado que posea el inculpado, designados por los Generales en
Jefe o comandantes superiores de plazas o fortalezas sitiadas o bloqueadas, o de divisiones o
cuerpos que operen independientemente.(Art. 82 a 86 CJM).

Al Comandante en Jefe se le envía la sentencia acordada por el Consejo de Guerra y redactada por
el Auditor, dado que a ellos corresponde aprobar, revocar o modificar las sentencias que estos
pronuncien, y decretar el cumplimiento de toda sentencia. Las cuestiones civiles comprendidas en la
jurisdicción militar las resolverá por sí mismo, asesorado por su Auditor, el cual estará encargado
de la tramitación de la causa. Estas atribuciones también corresponden al Comandante en Jefe de la
Escuadra. (art.74 CJM).

Finalmente, debemos dejar constancia que en relación a la jurisdicción penal militar, que se ejerce
en tiempo de paz en primera instancia por los Juzgados Institucionales y en segunda instancia por la
Corte Marcial respectiva, y en tiempo de guerra por los Consejos de Guerra, según la regulación
que se efectúa de esos tribunales en el Código de Justicia Militar, se ha contemplado que ella no
experimente cambio alguno con motivo de la entrada en vigencia del nuevo sistema procesal penal.

En efecto, se ha contemplado que el nuevo sistema procesal penal no rija respecto de dichas causas
penales militares (Art. 83 C.Pol.).

Posteriormente, conforme a la modificación introducida por la Ley 20.050 al anterior artículo 79,
hoy artículo 82, de la Carta Fundamental, los tribunales militares en tiempo de guerra han dejado de
estar excluidos a la superintendencia directiva, correccional y económica de la Corte Suprema, por
lo que le corresponderá ejercer esa superintendencia respecto de los órganos que ejercen
jurisdicción penal militar en tiempo de guerra.

TÍTULO VII LOS JUZGADOS DE POLICIA LOCAL


SUMARIO: 1.- Fuentes Legales. 2.- Concepto. 3.- Requisitos. 4.- Nombramiento. 5.-
Características. 6.- Competencia.

1.- Fuentes Legales.-

Los Juzgados de Policía Local se encuentran reglamentados en la Ley 15.231, cuyo texto refundido
fue fijado por el Decreto Supremo 307, publicado en el Diario Oficial de 23 de Mayo de 1978.

De acuerdo con el art.2º de la Ley 15.231 deben existir Jueces de Policía Local en las ciudades
cabeceras de provincia y en las comunas que tengan una entrada anual superior de 30 sueldos
vitales anuales de la provincia de Santiago.

Además, con la ratificación de la Asamblea Provincial, se puede nombrar jueces de Policía local en
las comunas de ingreso menor al señalado precedentemente.

En las demás comunas, la justicia de Policía local se encuentra a cargo del Alcalde.

80
La numeración está referida a la Constitución de 1925.

149
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Los jueces de Policía local están sujetos a la supervigilancia directiva, correccional y económica de
la respectiva Corte de Apelaciones (art.8 inc. 2º Ley 15.231).

2.- Concepto.-

Son tribunales especiales, unipersonales, generalmente letrados, de derecho y permanentes, que


ejercen generalmente sus facultades sobre una comuna y conocen en única o primera instancia de
los asuntos civiles que establece la ley, teniendo como superior jerárquico a la Corte de Apelaciones
respectiva.

Los juzgados de policía local dejaron de poseer competencia en materia penal con posterioridad a la
entrada en vigencia del nuevo sistema procesal penal, la que por referirse a las faltas pasaron a ser
competencia de los jueces de garantía.

3.- Requisitos

Para ser juez de policía local se requiere reunir los requisitos para ser designado juez de letras de
comuna o agrupación de comunas. (art.3 Ley 15.231).

4.- Nombramiento.-

Los jueces de policía local son designados por la Municipalidad que corresponda, propuesta en
terna de la Corte de Apelaciones respectiva, previo apertura de concurso público.

La designación de los jueces de Policía Local debe ser hecha por la respectiva Municipalidad dentro
de los 30 días siguientes a la recepción de la terna.

Si transcurriese ese plazo sin que el juez haya sido designado por la respectiva Municipalidad, se
entenderá nombrada la persona que ocupe el primer lugar en la terna que se trate, y en este caso el
alcalde estará obligado a recibir de inmediato el juramento a que se refiere el artículo 7°. (Art.4°
Ley 15.231).

5.- Características.-

a) Son tribunales especiales

b) Son tribunales unipersonales.

c) Son tribunales letrados, cuando el cargo no es desempeñado por el Alcalde, puesto


que en tal caso puede nombrarse juez a quien reúna los requisitos para ser designado juez de letras
de comuna o agrupación de comunas. (art.3 Ley 15.231).

d) Son tribunales de derecho, en cuanto deben fallar conforme a lo que establece la ley,
salvo en los casos en que se encuentran en la obligación de fallar en equidad por falta de ley
aplicable en la solución del conflicto (Véase arts.10 inc.2º del C.O.T. y 170 Nº5 del C.O.T.).

e) Los juzgados de policía local son permanentes, y los jueces de policía local serán
independientes de toda autoridad municipal en el desempeño de sus funciones, quienes se
mantendrán en sus cargos mientras dure su buen comportamiento y no superen la edad de 75 años
de acuerdo a lo establecido en el art. N° 80 de la C.Pol., no pudiendo ser removidos del cargo ni
separados por la Municipalidad. (Art 8° inc. 1° Ley 15.231).

f) Son responsables civil, criminal y disciplinariamente en el desempeño de sus cargos. (


Art 8° inc. 1° Ley 15.231)

150
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

g) Generalmente su territorio o radio de competencia es una comuna.

Sin embargo, es posible que en alguna comuna se creen dos o mas juzgados de Policía
Local, en cuyo caso el territorio jurisdiccional de cada uno de éstos se fijará por la Municipalidad,
la cual no podrá hacer uso de esta facultad más de una vez cada dos años. Los Juzgados de Policía
local ejercen su competencia dentro de la comuna respectiva. Esta limitación no regirá cuando la
determinación se haga necesaria por causa de modificación del territorio de la respectiva comuna
(art. 9º Ley 15.231).

Debemos tener presente que por la Ley 19.777 publicada en el Diario Oficial de 5 de
diciembre de 2001, se crearon juzgados de policía local en la mayoría de las comunas pequeñas de
nuestro país que no poseían este tribunal especial, y se amplió el número de los juzgados de policía
local ya existentes en diversas comunas que concentraban una mayor población, estableciéndose en
todos dichos casos que el cargo de policía local debe ser ejercido por un juez y no por el Alcalde.

h) Tienen competencia en única o primera instancia para conocer de los asuntos que la ley
específicamente entrega a su conocimiento.

i) Todos los asuntos que la ley entrega al conocimiento de los jueces de policía local se
tramitan conforme al procedimiento establecido en la Ley 18.287. (Art. 1° Ley 18.287)

j) Tienen como superior jerárquico y se encuentran sometidos a la superintendencia


directiva, correccional y económica de la Corte de Apelaciones respectiva. (Art. 8º inc. 2° Ley
15.231).

6.- Competencia.-

Establecer si las facultades son ejercidas por el Alcalde o un Juez de Policía local reviste de gran
importancia para los efectos de su competencia, puesto que los segundos tienen una mayor órbita
de facultades para conocer de los asuntos que se promueven ante ellos. Por otra parte, es importante
establecer si en la Comuna existe un juez de letras, puesto que si no lo hubiere se puede presentar
un caso excepcional en que se amplía la competencia del juez de policía local.

A) Competencia exclusiva y excluyente de los Juzgados de Policía Local:

Los jueces de Policía local, sean o no abogados, deben conocer en primera instancia de los
siguientes asuntos contemplados en el art.13 de la Ley 15.231:

a) De las infracciones a los preceptos que reglamentan el transporte por calles y caminos y el
tránsito público; materia que hoy se encuentra regulada en la Ley del Tránsito 18.290 de 7 de
Febrero de 1984.

b) De las infracciones de las ordenanzas, reglamentos, acuerdos municipales y decretos de la


alcaldía; y

c) De las infracciones:

1º A la Ley Nº 11.704 de 20 de Octubre de 1954, sobre Rentas Municipales, hoy D.L. 3.063 de
1979.

2º A la Ley General de Urbanismo y Construcciones, cuyo texto fue aprobado por Decreto Nº 458
de 1975, del Ministerio de Vivienda y Urbanismo y ordenanzas respectivas.

3º A la Ley de Educación Primaria Obligatoria.

151
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

4º Al Decreto Ley Nº 679 de 1974, derogado por la Ley 19.846, que establece normas sobre
calificación cinematográfica.

5º Al Decreto con Fuerza de Ley Nº 216 de 15 de Mayo de 1931, sustituido por art. 2 de la Ley
19.866, sobre registro de empadronamiento vecinal.

6º A las leyes sobre pavimentación.

7° A la Ley sobre Expendio y Consumo de Bebidas Alcohólicas, de acuerdo a lo dispuesto en el


artículo 53 de ese cuerpo legal.

8º A la Ley Nº 7.889 de 29 de Septiembre de 1944, sobre ventas de boletas de Lotería de la


Universidad de Concepción y Polla Chilena de Beneficencia.

9º A los arts. 5º, 6º, 10º y 12º de la Ley 5.172 de 13 de Diciembre de 1933, sobre Espectáculos
Públicos, Diversiones y Carreras.

10º A la Ley Nº 13.937 de 1º de Junio de 1960, sobre letreros con nombre de las calles en los
inmuebles o sitios eriazos que hagan esquina.

11º A la Ley Nº 4.023 de 12 de Junio de 1924, sobre guía de libre tránsito.

12º Al Decreto con Fuerza de Ley 34 de 1931, sobre pesca y su reglamento (Ley 18.129).

Estos asuntos son los conocidos bajo la denominación de competencia administrativa de los Jueces
de Policía Local.

Debemos tener presente, que existen otras leyes especiales que establecen la competencia de los
jueces de Policía Local que conocen la infracción a sus normas, como es a título de ejemplo, la
Ley 19.946 que establece Normas sobre Protección del Consumidor, modificada por la Ley 19.955,
publicada en el Diario Oficial de 14 de Julio de 2004. Sin embargo, debemos tener presente que no
son de competencia de los jueces de policía local, sino que es de competencia del juez de letras civil
conocer de la admisibilidad de las acciones colectivas como del procedimiento sancionatorio y de
indemnización posterior que se lleve a cabo en caso de declararse la admisibilidad de la acción.
(Art. 50 letra a)

Respecto de esos asuntos, los Juzgados de Policía Local tienen competencia exclusiva y los
tribunales ordinarios no pueden avocarse al conocimiento de ellos en virtud de la establecido en el
art. 5º del C.O.T.

B) Competencia en materia civil:

En las ciudades compuestas de una o más comunas en que no tenga el asiento de sus funciones un
Juez de Letras, los Jueces de Policía Local que sean abogados, conocerán además de las siguientes
materias (art. 14, Ley 15.231):

1) En única instancia

a. De las causas civiles y de los juicios relativos al contrato de arrendamiento cuya cuantía no
exceda de $ 3.000.- (Véase art. 17 Ley 18.101);

b. De la aplicación de las multas y de la regulación de los actos y perjuicios provenientes del hecho
denunciado en las materias a que se refiere el art.13, siempre que el valor no sea superior a $3.000.-

c. Del nombramiento de curador id-litem.

152
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

2) En primera instancia

a. De la aplicación de las multas y demás sanciones a que se refiere la presente Ley (15.231).

b. De la regulación de los daños y perjuicios provenientes del hecho denunciado, en las materias a
que se refiere el art. 13, cuando su monto exceda de $3.000;

c. De la regulación de los daños y perjuicios ocasionados en o con motivo de accidente de tránsito,


cualquiera que sea su monto.

En las comunas en que las funciones de Juez de Policía Local sean desempeñados por el
Alcalde, éste conocerá en primera instancia de las siguientes materias:

a) De la regulación de los daños y perjuicios provenientes del hecho denunciado, en los asuntos a
que se refiere el art.13, cuya cuantía no exceda de $3.000, y

b) De la aplicación de las multas hasta igual valor y las sanciones de comiso y clausura establecidas
en el art.52.

Del análisis de esos preceptos, en relación con el art.45 del COT que establecen la competencia de
los jueces de letras, podemos concluir:

i) Si la función de Juez de Policía Local es desempeñada por el Alcalde, nunca éste tendrá
competencia para conocer de las causas civiles y de los juicios relativos a contrato de arrendamiento
cuya cuantía no exceda de $3.000.-. Estos asuntos serán siempre conocidos por los Jueces de Letras
de acuerdo a lo previsto en el art 45 del COT.

ii) Si la función de Juez de Policía Local es desempeñada por abogado, para determinar si ellos son
competentes para conocer de las causas civiles y de los contratos de arrendamiento cuya cuantía no
exceda de $3.000.-, debemos distinguir:

ii a) En la ciudad compuesta de una o mas comunas tiene el asiento de sus funciones un Juez de
Letras.

En este caso, el Juez de Policía Local carece de competencia para conocer de estas materias en
virtud de lo establecido en el art. 14 de la Ley 15.231.

Las circunstancias que el legislador contempló en ese precepto para otorgar competencia a los
Jueces de Policía Local para el conocimiento de estas materias fueron que éste revistiera la calidad
de Abogado y que no tuviere el asiento de sus funciones en la ciudad compuesta de una o más
comunas un Juez de Letras.

No concurriendo cualquiera de estos dos requisitos copulativos, la competencia para el


conocimiento de estos asuntos corresponderá al juez de Letras (art. 45 Nº1 Letra a) del C.O.T.).

ii b) En la ciudad compuesta de una o más comunas no tiene el asiento de sus funciones un Juez de
Letras.

En este caso, el Juez de Policía Local Abogado tiene competencia exclusiva y excluyente para
conocer de estos asuntos.

El Juez de Letras no puede conocer de estos asuntos al no tener el asiento de sus funciones en una
comuna de las tantas que existen en la ciudad y en las cuales existen Jueces de Policía Local
Abogado.

153
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

El problema principal que se ha suscitado para establecer la competencia de los Jueces de Policía
Local en estas materias ha sido el de determinar si la comuna en que estos ejercen sus funciones
forma parte de la ciudad en que tiene su asiento un Juez de Letras.

En algunos casos ello no reviste mayor dificultad en establecerse. Así por ejemplo, si en la ciudad
de Santiago existe un Juez de Letras no cabe duda que no tendrán competencia para conocer de
estas materias los Jueces de Policía Local de las comunas de Las Condes, Providencia, Ñuñoa, La
Reina, Santiago, Pudahuel, Quinta Normal, etc.; puesto que ellas se encuentran comprendidas
dentro de la ciudad de Santiago.

Sin embargo, existen otros casos en que ello tiene gran complejidad. Así por ejemplo, si en la
ciudad de Santiago existe un Juez de Letras es bastante discutible que los Jueces de Policía Local de
Quilicura, Lampa, no tengan competencia de estas materias, puesto que dichas comunas no se
encontrarían comprendidas dentro de la ciudad de Santiago. En la práctica, los Jueces de Policía
Local de estas comunas han entendido que ellas se encuentran comprendidas dentro de la ciudad
con los consiguientes gastos y molestias que ello importa para sus habitantes. En todo caso, esta
situación ha ido perdiendo importancia en este último tiempo con motivo de la creación de diversos
juzgados de letras en diversas comunas ubicadas en los extramuros de la ciudad de Santiago, como
ocurre por ejemplo con el establecimiento del juzgado de letras de Colina.

iii) El juez de Policía Local será competente para conocer de la acción civil, siempre que se
interponga, oportunamente, dentro del proceso contravencional (art. 9º inc. 1º de la Ley 18.287).

Dichas acciones civiles son las que tienen por objeto obtener la regulación de los daños y perjuicios
provenientes del hecho denunciado en las materias administrativas de competencia exclusiva y
excluyente de los jueces de Policía Local.

iiii) En los casos de accidente del tránsito, la demanda civil deberá notificarse con tres días de
anticipación al comparendo de contestación y prueba que se celebre. Si la notificación no se
efectuare antes de dicho plazo, el actor civil podrá solicitar en dicha audiencia que se fije nuevo día
y hora para el comparendo. En todo caso, el juez podrá de oficio, fijar nuevo día y hora para el
comparendo.

Si deducida la demanda no se hubiere notificado dentro del plazo de cuatro meses desde su ingreso,
se tendrá por no presentada.

Si la demanda civil se presenta durante el transcurso del plazo de tres días ya mencionado, en el
comparendo de contestación y prueba o con posterioridad a este, el juez no dará curso a dicha
demanda.

Si no se hubiere deducido demanda civil o ésta hubiere sido extemporánea, podrá interponerse ante
el juez ordinario que corresponda, después que se encuentre ejecutoriada la sentencia que condena
al infractor, suspendiéndose la prescripción de la acción civil de indemnización durante el tiempo
de sustanciación del proceso infraccional (art.9º incisos 2º, 3º y 4° de la Ley 18.287).

En contra de las sentencias definitivas o de aquellas que hagan imposible la continuación del
procedimiento que pronuncie el juez de Policía local en los asuntos civiles de que conoce, procede
el recurso de apelación (art.32 de la Ley 18.287). De la apelación conoce la Corte de Apelaciones
respectiva y el recurso de tramita conforme a las normas establecidas para los incidentes.

C) Competencia en materia penal.

Sobre este punto, debemos tener presente que el artículo 55 de la Ley 19.806 de 31 de mayo de
2002, derogó el art.12 de la Ley 15.231 que contemplaba la competencia penal de los juzgados de
policía local.

154
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Dicho artículo prescribía que “los jueces de Policía local conocían en primera instancia de las faltas
mencionadas en el Libro III del Código Penal que se cometen en el territorio de su jurisdicción, sin
perjuicio de lo dispuesto en el art.45 Nº2 letra e) del Código Orgánico de Tribunales”.

Además, el art.13 letra c) Nº 8 de la Ley 15.231, establecía que "Los jueces de Policía local
conocerán en primera instancia de las infracciones: A las disposiciones de los Arts. 113 y 117 de la
Ley de Alcoholes y Bebidas Alcohólicas, salvo lo dispuesto en el artículo 45 Nº 2 letra e) del
Código Orgánico de Tribunales".

El art.45 Nº 2 letra e) del Código Orgánico de Tribunales prescribía que los jueces de letras conocen
en primera instancia:

e) “De las causas por faltas del Código Penal, que se cometen en la ciudad donde tenga su asiento
el tribunal, siempre que no haya en ella juez de Policía local que sea abogado".

Sin embargo, los jueces del crimen de Santiago, conocerán de las faltas sancionados en los arts.
494 N°s.5, 7, 12, 16, 19, 20 y 21; 495 N°s. 3, 15, 21 y 22; 496 N°s.1, 8, 18, 31 y 33; y 497 del
Código Penal, que se cometan dentro de las comunas de Santiago, Quinta Normal, Ñuñoa,
Providencia, Las Condes y La Reina.

Del análisis de los referidos preceptos se desprende:

i) A partir de la entrada en vigencia de la reforma procesal penal, los jueces de garantía, o el juez de
letras en las comunas en que no existiere en la comuna un juez de garantía, y los tribunales de juicio
oral en lo penal, tienen la plenitud de la competencia para conocer de los crímenes, simples delitos
y faltas que se cometen dentro de su territorio jurisdiccional. Las faltas serán conocidas por los
jueces de garantía conforme al procedimiento simplificado regulado en el Código Procesal Penal.

ii) A partir de la entrada en vigencia de la reforma procesal penal, los jueces de Policía local dejaron
de poseer competencia para conocer de las faltas que se cometían dentro del territorio de su
competencia, y también dejó de tener aplicación la regla excepcionalmente, conforme a la cual en
algunos casos correspondía al juez de letras el conocimiento de las faltas.

iii) A partir de la entrada en vigencia de la reforma procesal penal, corresponde a los jueces de
policía local el conocimiento de las faltas contempladas en los artículos 113 y 114 de la Ley 17.105,
conforme a lo previsto en los artículos 3 de la Ley 19.814 y N° 8 del artículo 13 de la Ley 15.231.

Conforme a esa norma legal, al Ministerio Público como a los jueces de garantía no le corresponde
ninguna intervención respecto de las faltas previstas en los artículos 113 y 114 de la Ley 17.105.81

TITULO VIII. EL TRIBUNAL DE DEFENSA DE LA LIBRE


COMPETENCIA
SUMARIO: 1.- Fuentes Legales. 2.- Concepto. 3.- Requisitos. 4.- Nombramiento. 5.-
Características. 6.- Territorio. 7.- Competencia.

1.- Fuentes Legales.-

Este tribunal especial está regulado fundamentalmente en los arts.5 y sgtes del DFL 1 de Economía,
publicado en el Diario Oficial de 7 de marzo de 2005, que fijó el texto refundido, coordinado y
sistematizado del Decreto Ley Nº211, de 1973

81
Guillermo Piedrabuena Richard. Análisis de leyes complementarias a la reforma procesal penal. Pág. 149. Ministerio Público. Fiscalía Nacional.

155
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Debemos hacer presente que el Tribunal de Defensa la Libre Competencia se estableció por la Ley
19.911, publicada en el Diario Oficial de 14 de Noviembre de 2003, que modificó el D.L. 211,
sustituyendo a la H. Comisión Resolutiva que se contemplaba en ese cuerpo legal.

2.- Concepto.-

El Tribunal de la Libre competencia es un tribunal especial, colegiado en cuanto a su composición


y funcionamiento, compuesto por jueces temporales y en su mayoría letrados, de derecho y
permanente, que ejerce sus facultades sobre todo el territorio nacional y conoce en única instancia
exclusivamente de los asuntos que el D.L. 211 de 1973 y demás cuerpos legales le entregan
específicamente a su conocimiento, siendo su misión principal la de prevenir, corregir y sancionar
los atentados a la libre competencia. Su superior jerárquico es la Corte Suprema.

3.- Requisitos

El Tribunal de la Libre Competencia estará integrado por:

a) Un abogado, que lo presidirá, designado por el Presidente de la República de una nómina de


cinco postulantes confeccionada por la Corte Suprema mediante concurso público de antecedentes.
Sólo podrán participar en el concurso quienes tengan una destacada actividad profesional o
académica especializada en materias de libre competencia o en Derecho Comercial o Económico, y
acrediten a lo menos 10 años de ejercicio profesional.

b) Cuatro profesionales universitarios expertos en materias de libre competencia, dos de los


cuales deberán ser abogados y dos licenciados o con post grados en ciencias económicas. Dos
integrantes, uno de cada área profesional, serán designados por el Consejo del Banco Central previo
concurso público de antecedentes. Los otros dos integrantes, también uno de cada área profesional,
serán designados por el Presidente de la República, a partir de dos nóminas de tres postulantes, una
para cada designación, confeccionadas por el Consejo del Banco Central, también mediante
concurso público de antecedentes.

El Tribunal tendrá cuatro suplentes, dos de los cuales deberán ser abogados y dos licenciados o con
post grados en ciencias económicas.

En caso de ausencia o impedimento del Presidente del Tribunal, éste sesionará bajo la presidencia
de uno de los restantes miembros titulares de acuerdo al orden de precedencia que se establezca,
mediante auto acordado del Tribunal. Asimismo, por ese medio, se determinará el orden en que los
suplentes reemplazarán a los integrantes titulares.

Es incompatible el cargo de integrante titular del Tribunal con la condición de funcionario público,
como también con la de administrador, gerente o trabajador dependiente de sociedades anónimas
abiertas o sometidas a las reglas de estas sociedades, como asimismo, de sus matrices, filiales,
coligantes o coligadas. Las personas que al momento de su nombramiento ostenten cualquiera de
dichas condiciones, deberán renunciar a ella.

No obstante lo dispuesto en los incisos anteriores, el desempeño como integrante del Tribunal será
compatible con los cargos docentes.

4.- Características.-

a) Es un tribunal especial.

b) Es un tribunal colegiado, que funciona siempre en Pleno para la resolución de los asuntos de su
competencia.

156
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

El Tribunal funcionará en forma permanente y fijará sus días y horarios de sesión. En todo caso,
deberá sesionar en sala legalmente constituida para la resolución de las causas, como mínimo dos
días a la semana.

El quórum para sesionar será de a lo menos tres miembros, y los acuerdos se adoptarán por simple
mayoría, dirimiendo el voto de quien presida en caso de empate.

c) Es un tribunal integrado por mayoría de jueces letrados, al ser tres de sus miembros abogados.

d) Es un tribunal de derecho, en cuanto debe fallar conforme a lo que establece la ley.

e) Sus integrantes son temporales, puesto que son designados en el cargo por el periodo que
establece la ley, manteniéndose en ese periodo en sus cargos mientras dure su buen comportamiento
y no superen la edad de 75 años de acuerdo a lo establecido en el art.77 de la C.Pol.

Los integrantes titulares y suplentes del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia


permanecerán seis años en sus cargos, pudiendo ser designados por nuevos períodos sucesivos,
conforme al procedimiento establecido en la ley. No obstante, el Tribunal se renovará parcialmente
cada dos años, y los primeros jueces designados permanecen en su cargo el periodo que establecen
las disposiciones transitorias de la ley 19.911.

f) El Tribunal de la Libre Competencia tendrá el tratamiento de "Honorable", y cada uno de sus


miembros, el de "Ministro".

g) Son responsables civil, criminal y disciplinariamente en el desempeño de sus cargos.

h) El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia tiene su sede en Santiago y su competencia se


extiende a todo el territorio de la República.

i) Tienen la plenitud de la competencia especial para prevenir, corregir y sancionar los atentados a
la libre competencia.

j) Tienen siempre competencia especial, en atención a que el Tribunal de Defensa de la Libre


Competencia sólo conoce de los asuntos que la ley específicamente entrega a su conocimiento.

k) Tienen como superior jerárquico a la Corte Suprema, encontrándose sujeto a su superintendencia


directiva, correccional y económica.

5.- Competencia.

El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia posee, conforme al artículo 18 del texto refundido
del D.L. 211 de 1973, las siguientes atribuciones y deberes:

1) Conocer, a solicitud de parte o del Fiscal Nacional Económico, las situaciones que pudieren
constituir infracciones a la presente ley.

Para la iniciación del proceso contencioso de libre competencia se ha consagrado el principio de la


pasividad, no siendo posible que el Tribunal de la Libre Competencia se avoque de oficio al
conocimiento de un asunto como anteriormente se contemplaba expresamente respecto de la H.
Comisión Resolutiva.

El órgano público a quien corresponde ejercer las acciones para que se sancionen las conductas que
importen un atentado a la Libre Competencia82 es el Fiscal Nacional Económico83, sin perjuicio de
que puede hacerlo la parte afectada con esa conducta.
82
Al efecto, el artículo 3° del texto refundido del D.L. 211 de 1973, establece que el que ejecute o celebre, individual o colectivamente, cualquier
hecho, acto o convención que impida, restrinja o entorpezca la libre competencia, o que tienda a producir dichos efectos, será sancionado con las

157
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Finalmente, debemos tener presente que la acción de indemnización de perjuicios a que haya lugar,
con motivo de la dictación por el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia de una sentencia
definitiva ejecutoriada, se interpondrá ante el tribunal civil competente de conformidad a las reglas
generales, y se tramitará de acuerdo al procedimiento sumario, establecido en el Libro III del Título
XI del Código de Procedimiento Civil.

El tribunal civil competente, al resolver sobre la indemnización de perjuicios, fundará su fallo en las
conductas, hechos y calificación jurídica de los mismos, establecidos en la sentencia del Tribunal de

medidas señaladas en el artículo 26 de la presente ley, sin perjuicio de las medidas correctivas o prohibitivas que respecto de dichos hechos, actos o
convenciones puedan disponerse en cada caso.
Se considerarán, entre otros, como hechos, actos o convenciones que impiden, restringen o entorpecen la libre competencia, los siguientes:
a) Los acuerdos expresos o tácitos entre agentes económicos, o las prácticas concertadas entre ellos, que tengan por objeto fijar precios de venta o de
compra, limitar la producción o asignarse zonas o cuotas de mercado, abusando del poder que dichos acuerdos o prácticas les confieran.
b) La explotación abusiva por parte de una empresa, o conjunto de empresas que tengan un controlador común, de una posición dominante en el
mercado, fijando precios de compra o de venta, imponiendo a una venta la de otro producto, asignando zonas o cuotas de mercado o imponiendo a
otros abusos semejantes.
c) Las prácticas predatorias, o de competencia desleal, realizadas con el objeto de alcanzar, mantener o incrementar una posición dominante.
83
El artículo 39 del texto refundido del D.L. 211, de 1973º, contempla que el Fiscal Nacional Económico, en el ejercicio de sus funciones, será
independiente de todas las autoridades y tribunales ante los cuales actúe. Podrá, en consecuencia, defender los intereses que le están encomendados en
la forma que estime arreglada a derecho, según sus propias apreciaciones. En la página web www.fne.cl es posible consultar diversos antecedentes
legislativos, jurisprudenciales y administrativos sobre la libre competencia, tanto en el país como en el extranjero.
Serán atribuciones y deberes del Fiscal Nacional Económico:
a) Instruir las investigaciones que estime procedentes para comprobar las infracciones a esta ley, dando noticia de su inicio al afectado.
b) Con conocimiento del Presidente del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, la Dirección General de la Policía de Investigaciones de Chile
deberá poner a disposición del Fiscal Nacional Económico el personal que éste requiera para el cumplimiento del cometido indicado en esta letra o
ejecutar las diligencias específicas que le solicite con el mismo objeto.
El Fiscal Nacional Económico, con conocimiento del Presidente del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, podrá disponer que las
investigaciones que se instruyan de oficio o en virtud de denuncias tengan el carácter de reservadas.
El Fiscal Nacional Económico podrá disponer que no se dé noticia del inicio de una investigación al afectado, con autorización del Tribunal de
Defensa de la Libre Competencia;
b) Actuar como parte, representando el interés general de la colectividad en el orden económico, ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia
y los tribunales de justicia, con todos los deberes y atribuciones que le correspondan en esa calidad. Exceptúanse las investigaciones criminales y
causas de esa naturaleza, que se rigen por lo dispuesto en la letra i) de este artículo.
Ante la Corte Suprema, el Fiscal Nacional Económico, por sí o por delegado, podrá defender o impugnar los fallos del Tribunal de Defensa de la
Libre Competencia.
Respecto de las investigaciones practicadas por los Fiscales Adjuntos y de los cargos formulados por éstos, el Fiscal Nacional Económico podrá
hacerlos suyos, ejerciendo sus funciones acusadoras ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia o desestimarlos, con informe fundado a esta
misma;
c) Requerir del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia el ejercicio de cualquiera de sus atribuciones y la adopción de medidas preventivas con
ocasión de las investigaciones que la Fiscalía se encuentre ejecutando;
d) Velar por el cumplimiento de los fallos, decisiones, dictámenes e instrucciones que dicten el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia o los
tribunales de justicia en las materias a que se refiere esta ley;
e) Emitir los informes que solicite el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, en los casos en que el Fiscal Nacional Económico no tenga la
calidad de parte;
f) Solicitar la colaboración de cualquier funcionario de los organismos y servicios públicos, de las municipalidades o de las empresas, entidades o
sociedades en que el Estado o sus empresas, entidades o sociedades, o las municipalidades, tengan aporte, representación o participación, quienes
estarán obligados a prestarla;
g) Requerir de cualquier oficina, servicio o entidad referida en la letra anterior, que ponga a su disposición los antecedentes que estime necesarios
para las investigaciones, denuncias o querellas que se encuentre practicando o en que le corresponda intervenir.
El Fiscal Nacional Económico también podrá recabar y ejecutar por medio de los funcionarios que corresponda, el examen de toda documentación,
elementos contables y otros que estime necesarios;
h) Solicitar a los particulares las informaciones y los antecedentes que estime necesarios con motivo de las investigaciones que practique.
Las personas naturales y los representantes de personas jurídicas a los que el Fiscal Nacional Económico requiera antecedentes o informaciones cuya
entrega pudiere irrogar perjuicio a sus intereses o a los de terceros, podrán solicitar al Tribunal de Defensa de la Libre Competencia que deje sin
efecto total o parcialmente el requerimiento.
Esta solicitud deberá ser fundada y se presentará a la Fiscalía Nacional Económica dentro de los cinco días siguientes a la comunicación del
requerimiento, cuyos efectos se suspenderán desde el momento en que se efectúa la respectiva presentación.
El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia conocerá y resolverá dicha solicitud en su sesión más próxima, con informe verbal o escrito del
Fiscal Nacional Económico, y su pronunciamiento no será susceptible de recurso alguno;
i) Ejecutar y celebrar toda clase de actos y contratos sobre bienes muebles e inmuebles y sobre cosas corporales o incorporales que integren el
patrimonio del Servicio, incluso aquellos que permitan enajenar y transferir el dominio y transigir respecto de derechos, acciones y obligaciones, sean
contractuales o extracontractuales.
Las transacciones a que se refiere el inciso anterior deberán ser aprobadas por resolución del Ministerio de Hacienda, cuando se trate de sumas
superiores a dos mil unidades de fomento;
j) Llamar a declarar, o pedir declaración por escrito, a los representantes, administradores, asesores y dependientes de las entidades o personas que
pudieren tener conocimiento de hechos, actos o convenciones objeto de investigaciones y a toda otra persona que hubiere ejecutado y celebrado con
ellas actos y convenciones de cualquier naturaleza, respecto de algún hecho cuyo conocimiento estime necesario para el cumplimiento de sus
funciones;
k) Requerir de los organismos técnicos del Estado los informes que estime necesarios y contratar los servicios de peritos o técnicos;
l) Celebrar convenios o memorándum de entendimiento con agencias u otros organismos extranjeros que tengan por objeto promover o defender la
libre competencia en las actividades económicas;
m) Convenir con otros servicios públicos y organismos del Estado la transferencia electrónica de información, que no tenga el carácter de secreta o
reservada de acuerdo a la ley, para facilitar el cumplimiento de sus funciones. Asimismo y previa resolución fundada del Fiscal Nacional Económico,
podrá convenir la interconexión electrónica con organismos o instituciones privadas. Del mismo modo, podrá convenir esta interconexión con
organismos públicos extranjeros u organizaciones internacionales, con los cuales haya celebrado convenios o memorándum de entendimiento, y
n) Las demás que señalen las leyes.

158
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Defensa de la Libre Competencia, dictada con motivo de la aplicación de la presente ley. (Artículo
30º).-

2) Conocer, a solicitud de quien tenga interés legítimo, o del Fiscal Nacional Económico, los
asuntos de carácter no contencioso que puedan infringir las disposiciones de la presente ley, sobre
hechos, actos o contratos existentes, así como aquellos que le presenten quienes se propongan
ejecutarlos o celebrarlos, para lo cual, en ambos casos, podrá fijar las condiciones que deberán ser
cumplidas en dichos hechos, actos o contratos;

Debemos tener presente en esta materia, que los actos o contratos ejecutados o celebrados de
acuerdo con las decisiones del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, no acarrearán
responsabilidad alguna en esta materia, sino en el caso que, posteriormente, y sobre la base de
nuevos antecedentes, fueren calificados como contrarios a la libre competencia por el mismo
Tribunal, y ello desde que se notifique o publique, en su caso, la resolución que haga tal
calificación.

En todo caso, los Ministros que concurrieron a la decisión no se entenderán inhabilitados para el
nuevo pronunciamiento. (Artículo 32)

3) Dictar instrucciones de carácter general de conformidad a la ley, las cuales deberán considerarse
por los particulares en los actos o contratos que ejecuten o celebren y que tuvieren relación con la
libre competencia o pudieren atentar contra ella;

4) Proponer al Presidente de la República, a través del Ministro de Estado que corresponda, la


modificación o derogación de los preceptos legales y reglamentarios que estime contrarios a la libre
competencia, como también la dictación de preceptos legales o reglamentarios cuando sean
necesarios para fomentar la competencia o regular el ejercicio de determinadas actividades
económicas que se presten en condiciones no competitivas; y

5). Las demás que le señalen las leyes (Art. 18 D.L. 211 e 1973)

En contra de la sentencia definitiva que pronuncia el Tribunal de la Libre Competencia no procede


recurso alguno84. En contra de las demás resoluciones procede del recurso de reposición.

Excepcionalmente, procede el recurso de reclamación, para ante la Corte Suprema, en contra de la


sentencia definitiva que imponga alguna de las medidas que se contemplan en el artículo 26, como
también la que absuelva de la aplicación de dichas medidas.

Dicho recurso deberá ser fundado y podrá interponerlo el Fiscal Nacional Económico o
cualesquiera de las partes, en el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, dentro del plazo de
diez días hábiles, contado desde la respectiva notificación. Este plazo se ampliará con el aumento
que corresponda al lugar en que tenga su domicilio el afectado, si éste fuere distinto al de la sede del
Tribunal, de conformidad con la tabla a que se refiere el artículo 259 del Código de Procedimiento
Civil.

La interposición del recurso no suspenderá el cumplimiento del fallo, salvo lo referido al pago de
multas, en lo que se estará a lo dispuesto en el inciso siguiente. Sin embargo, a petición de parte y
mediante resolución fundada, la Sala que conozca del recurso podrá suspender los efectos de la
sentencia, total o parcialmente.

Para interponer el recurso de reclamación, en caso que se hubiere impuesto una multa, la parte
sancionada deberá consignar una suma de dinero equivalente al diez por ciento de la multa

84
En la página web www.tdlc.cl es posible consultar las diversas resoluciones dictadas por el Tribunal de la Libre Competencia.

159
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

decretada. Sin embargo, cuando sea el Fiscal Nacional Económico el que interponga el recurso,
estará exento de este requisito. (Art. 27)

160
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

CAPITULO IV.- LOS ÁRBITROS.


1.- GENERALIDADES.
Los árbitros son uno de los tribunales que se mencionan en el art. 5° del COT que pueden resolver
los conflictos civiles que se promueven entre las partes, previéndose en el inciso final de ese
precepto legal que “los jueces árbitros se regirán por el Título IX de este Código.85 86

Los motivos que se han señalado para justificar la existencia del arbitraje son los siguientes:

1° Celeridad: Se dice que el Arbitraje como Institución para obtener la solución de un conflicto es
mucho más rápida que acudir a la Justicia Ordinaria; lo que obedece a que el Árbitro sólo tiene un
caso que resolver y en todo caso, menores casos que los que debe conocer y resolver un juez de un
tribunal ordinario.

2° Especialidad: En el Arbitraje existen Jueces con mejor preparación, respecto del conocimiento
requerido para la resolución del conflicto específico que se les encarga conocer; a diferencia de un
Juez ordinario, que tiene un conocimiento general.

En el arbitraje las partes pueden elegir al árbitro en razón de los conocimientos que posee en una
determinada materia para la resolución del conflicto, lo que no puede suceder en relación con los
tribunales ordinarios en razón de las normas de la competencia.

3° Privacidad: El Arbitraje, a diferencia de los Tribunales Ordinarios, permite una mayor


privacidad. Con esta privacidad se obtiene un mayor acercamiento entre las partes, se evita la
divulgación y el conocimiento del asunto a la opinión pública; lo que permite lograr una mejor
solución del conflicto dentro de este círculo privado.

4° Autonomía de la voluntad y mayor extensión: El Arbitraje presenta una ventaja respecto de


los Tribunales Ordinarios y los Especiales en cuanto existe una mayor aplicación del principio de
democracia en la elección del tribunal, ya que las partes pueden, de común acuerdo, elegir el o los
árbitros que resolverán el conflicto. Además al poder seleccionar el árbitro, sin que se requiera que
sea abogado, pueden someter a su solución no sólo cuestiones jurídicas, sino que también aspectos
técnicos.

5° Economía: El arbitraje al ser más breve y poderse elegir el lugar en que se desarrolla debería
implicar menos gastos para las partes y contar con mayor rapidez con la norma particular que
emana de la sentencia arbitral para regular las relaciones entre ellas.

Esto se inserta dentro de una concepción de la jurisdicción y del rol que el Estado debe jugar dentro
de la sociedad cuando se presenta un conflicto. Los árbitros serían una especie de privatización de
la función jurisdiccional, lo que implica no ejercer una función pública.

85
La ley 19.971, publicada en el Diario Oficial de 29 de Septiembre de 2004, sobre Arbitraje Internacional, incorporó a nuestro ordenamiento jurídico
la Ley Modelo de Arbitraje Internacional de la Comisión de las Naciones Unidas para el Desarrollo Mercantil Internacional. CNUDMI/UNCITRAL.
La aplicación de esa ley es siempre de carácter facultativa, dado que requiere del acuerdo de las partes, y ella se aplica sólo respecto de las materias de
arbitraje comercial internacional con el alcance que se contempla en los artículos 1°, 2° letra g) y 7 de la Ley 19.971.La ley 19.971 tiene por objeto
incorporar a nuestro ordenamiento jurídico las normas de la Ley Modelo de Arbitraje Internacional de la Uncitral, y establecer las autoridades
nacionales que deben intervenir conforme a lo contemplado en esa Ley Modelo.
86
Debemos tener presente que desde hace tiempo se encuentra en tramitación una reforma legal en el Congreso respecto de los Jueces Árbitros, en la
que se contempla principalmente los siguientes aspectos:
- Se consagra el arbitraje Institucional: Hoy los Árbitros son personas naturales, no Instituciones; pero en el Derecho Comparado se acepta que los
Árbitros sean Personas Jurídicas. Mediante la reforma se pretende contemplar esta posibilidad.
- Se pretende ampliar los casos de Arbitraje Forzoso respecto de los que actualmente se contemplan en nuestro Código Orgánico de Tribunales.
Dicho proyecto de ley no contaría con el patrocinio del Ministerio de Justicia, el cual estaría estudiando un proyecto que tendría como principio dar a
aplicación respecto del arbitraje nacional a las normas de la Uncitral, como se efectuó en la Ley 60/2003 23 de Diciembre de Arbitraje aprobada en
España.

161
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Se ha sostenido que el Arbitraje tendrían que ser la excepción, porque:

1º El sistema no es más rápido, sino que la organización que pueda tener un árbitro o un tribunal
ordinario, puede ser más rápida o más lenta.

2º.- El acceso a la jurisdicción es gratis, siendo obvio que un Arbitraje no lo es al tenerse que
remunerar por las partes al árbitro. En consecuencia, de generalizarse las materias de arbitraje
forzoso el Estado asumiría un mayor costo en la administración de justicia al tenerse que hacer
cargo de la parte de la remuneración de los árbitros que no pueden ser cubiertas por las personas de
escasos recursos, además de la de sus abogados.

3º Los árbitros no tienen una estructura preestablecida, mientras que la justicia ordinaria si la tiene.
El mejor funcionamiento del árbitro dependerá en consecuencia:

a) de la persona que nombremos como árbitro;


b) de su organización; y
c) de su estructura de trabajo.

Por otra parte, si bien se reconoce en el arbitraje a las partes derecho a elegir un árbitro arbitrador
que solucione el conflicto apartándose de una jurisdicción de derecho, en caso de errarse en la
elección de esta opción se deben asumir las consecuencias, ya que por regla general los tribunales
ordinarios rechazan todo recurso interpuesto contra el fallo de un árbitro arbitrador.

4º El éxito de la función del juez como conciliador no depende del juez, sino de las partes.

No se debe confundir lo que es la mediación con lo que es el Arbitraje. La mediación busca llegar a
una solución, en una fase extrajudicial, para así resolver el conflicto, evitando seguir el proceso; en
cambio, el Arbitraje busca la solución del conflicto mediante la dictación de una sentencia.

Hoy se tienden a confundir estos dos roles, y tanto es así, que se cree que el árbitro primero tiene
que tratar de mediar en la solución del conflicto, y en caso de fracasar, debe fallar el conflicto,
siendo obviamente funciones incompatibles.

Tanto se confunden estos roles que nuestro C.O.T. denomina a los árbitros arbitradores también
como amigables componedores. La primera función del árbitro es resolver el conflicto, y no la
mediación o composición que es extrajudicial y busca solucionar el conflicto para evitar el juicio,
estimándose incluso perjudicial para la imparcialidad e imagen del juez que tomen contacto privado
con una de las partes.

De acuerdo con lo anterior, el Arbitraje debiera ser:

a) obligatorio, en el caso conflictos entre sociedades anónimas abiertas y de entidades con


mayores recursos o materias complejas de resolver en atención a la multiplicidad de asuntos
que comprenden como las liquidaciones de patrimonios, porque importan un mayor costo en
cuanto a su dedicación por parte del aparato estatal debiendo los jueces ordinarios distraer una
gran cantidad de su tiempo a resolver este tipo de asuntos atendida su complejidad y cuantía.

b) facultativo, para el resto de los asuntos en atención a que las partes voluntariamente siempre
pueden convenir en acudir al árbitro, evitándose la existencia de cláusulas de adhesión que
conduzcan a arbitraje a las personas de escasos recursos.

2.- REGLAMENTACIÓN
El arbitraje se regula en su aspecto orgánico, esto es, en relación con los árbitros, en el Título IX del
C.O.T. (Arts. 222 y S.S.); y al procedimiento que deben aplicar los árbitros se refiere el título VIII

162
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

del libro III del C.P.C.( arts 628 a 644). Al procedimiento especial que debe seguirse en los juicios
de partición se refiere el título IX del C.P.C. ( arts. 645 a 666).87

3.- NATURALEZA JURIDICA DEL ARBITRAJE.

Respecto de la naturaleza jurídica del arbitraje se han sustentado tres teorías: 1°.- Privatista o
Contractualista. 2° Publicista o Jurisdiccional y 3° Mixta o Intermedia.

3.1. Teoría Privatista o Contractualista.


El arbitraje reconoce su origen en la autonomía de la voluntad. La misión del árbitro surge del
contrato celebrado por las partes, ya que mediante tal éstas le encomiendan la solución de un
conflicto. Y es así que el árbitro al dictar la sentencia o laudo cumple con el cometido confiado.

El arbitraje se equipara a un contrato privado, como una manifestación más de la soberanía y poder
de disposición de las partes sobre sus relaciones jurídicas.88

Los actos contractuales que las partes celebran para confiar al árbitro la solución del conflicto son el
compromiso y la cláusula compromisoria.

“Tanto el proceso arbitral como la calidad y funciones de los árbitros es de carácter privado y, por
consiguiente, estos últimos no administran justicia en nombre del Estado, sino por voluntad de las
partes, y ello se explica, pues, no son funcionarios estatales, sino simples particulares a los cuales se
les ha encomendado la misión de resolver una determinada cuestión sobre un derecho transigible de
las partes y es precisamente en base a éste de donde derivan las facultades del árbitro.

“Los árbitros no ejercen jurisdicción porque ella una facultad exclusiva e indelegable del Estado, y
es por ello que no gozan de imperium para lograr el cumplimiento de su decisión.89

“El arbitraje, en consecuencia, testimonia fundamentalmente el acuerdo de las partes, las que
libremente han decidido como, por qué personas y según qué reglas debe ser resuelto el litigio.90

3.2. Teoría Publicista o Jurisdiccional.

El arbitraje reconoce su origen en la ley, la que permite a un tercero, denominado árbitro, la


solución de un conflicto mediante la dictación de una sentencia o laudo, la que se puede hacer
cumplir coercitivamente ejerciéndose la facultad de imperio por los tribunales ordinarios.

Es el Estado el que otorga la calidad de juez al árbitro; las partes sólo se limitan a nombrarlo.91

Es el legislador quien le asigna al árbitro el carácter de juez, por lo que no estaríamos en presencia
de una delegación del ejercicio de la jurisdicción.

El laudo o la sentencia que pronuncia el árbitro se equipara a la sentencia que dicta un juez estatal,
por lo que se le reconoce a ambos su carácter de título ejecutivo para obtener su cumplimiento,
desconociéndose a los árbitros sólo su imperio, atendido el carácter de particulares que revisten.

87
La ley 19.971, publicada en el Diario Oficial de 29 de Septiembre de 2004, sobre Arbitraje Internacional, incorporó a nuestro ordenamiento jurídico
la Ley Modelo de Arbitraje Internacional de la Comisión de las Naciones Unidas para el Desarrollo Mercantil Internacional. CNUDMI/UNCITRAL
sólo se aplica a los arbitrajes comerciales internacionales y respecto de los cuales las partes hubieren convenido su aplicación. Esta es una ley
especial, y sólo cabe aplicarla en los casos y cuando las partes hubieren convenido en su aplicación.
88
Ramos Méndez, Francisco. Derecho Procesal Civil. Tomo II. 4ª edición. Pág.1269. Barcelona. España.
89
Picant Albónico, Eduardo. Arbitraje Comercial Internacional Tomo I. Página 46. Editorial Jurídica de Chile. Junio 2005. Santiago de Chile.
90
Sandoval López, Ricardo. Régimen Jurídico del arbitraje comercial internacional. Análisis de la Ley 19.971, de 29 de septiembre de 2004, sobre
arbitraje comercial internacional. Página 19. Editorial Jurídica de Chile. Octubre 2005. Santiago de Chile.
91
Picant Albónico, Eduardo. Arbitraje Comercial Internacional Tomo I. Página 47. Editorial Jurídica de Chile. Junio 2005. Santiago de Chile.

163
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Según esta concepción, los árbitros cumplen una función similar a los tribunales ordinarios de
justicia, porque dirimen con sus fallos las controversias entre las partes, dando a cada uno lo que les
corresponde. Se trataría de una actividad jurisdiccional entregada en manos de entes privados.92

3.2. Teoría Mixta o Intermedia.

La polémica en torno a la naturaleza jurídica del arbitraje ha decaído por la adopción de esta teoría,
según la cual el arbitraje es una institución sui generis, de naturaleza híbrida, en la que conviven,
como un todo indisoluble, el origen contractual de la misma, el acuerdo arbitral, con sus efectos
procesales que ella produce, como ocurre con la sentencia.93

Según esta teoría en el arbitraje nos encontraríamos con una jurisdicción convencional.

En su origen, el arbitraje tendría un carácter contractual, dado que la decisión de someter el asunto a
la solución del árbitro emanaría de la voluntad de las partes.

De allí, que el desconocimiento del compromiso celebrado por las partes por haber acudido una de
las partes a plantear el conflicto ante la justicia ordinaria, permite hacer valer la excepción de
compromiso que las obliga a acudir para la solución del conflicto ante el árbitro.

En cuanto a la decisión del conflicto por parte de la sentencia o laudo del árbitro, ésta se asimilaría
en cuanto a su naturaleza y efectos a un acto de naturaleza pública, como lo es la sentencia que se
pronuncia por parte de los tribunales ordinarios.

De acuerdo con ello, es que se asimila el laudo del árbitro a la sentencia pronunciada por los
tribunales ordinarios, generando ambas la acción y efecto de cosa juzgada.

La doctrina española moderna nos señala que el arbitraje es una institución contractual por su
origen y procesal por sus efectos.

4.- CLASIFICACION DEL ARBITRAJE.


El arbitraje se puede clasificar desde diversos puntos de vista:

a.- Según el número de árbitros: Singular o plural

b..- Según la forma en que el árbitro resuelve el conflicto: Arbitraje de derecho o de equidad

c.- Según forma en que se administra el arbitraje y se designa el árbitro: Arbitraje Ad Hoc y
Arbitraje Institucional.-

Nos encontraremos en presencia de un arbitraje institucional en los casos en que la administración


del arbitraje y la designación del árbitro se encomienda a una persona jurídica, como ocurre con la
Cámara Internacional de Arbitraje; y en nuestro país, con la Cámara de Comercio..

En el arbitraje ad hoc son las partes quienes directamente designan el árbitro y administran el
arbitraje, sin que intervenga ninguna institución.

d.- Según la materia en que recae el arbitraje: Arbitraje Forzoso, Arbitraje Prohibido y Arbitraje
Facultativo.

92
Sandoval López, Ricardo. Régimen Jurídico del arbitraje comercial internacional. Análisis de la Ley 19.971, de 29 de septiembre de 2004, sobre
arbitraje comercial internacional. Página 19. Editorial Jurídica de Chile. Octubre 2005. Santiago de Chile.
93
Sandoval López, Ricardo. Régimen Jurídico del arbitraje comercial internacional. Análisis de la Ley 19.971, de 29 de septiembre de 2004, sobre
arbitraje comercial internacional. Página 19. Editorial Jurídica de Chile. Octubre 2005. Santiago de Chile.

164
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

e.- Según los factores que intervienen en el conflicto: Arbitraje Nacional y Arbitraje Internacional.
Dicho carácter se determina según los tratados, y en subsidio por la ley interna de los Estados. Ej.
art 1° N° 3 de la ley 19.971.94

5.- CONCEPTO

Los árbitros han sido definidos por el legislador en el artículo 222 del C.O.T. al señalarnos que “se
llaman árbitros los jueces nombrados por las partes, o por la autoridad judicial en subsidio, para
la resolución de un asunto litigioso”.

De la definición legal se pueden extraer las siguientes características:

a) Son jueces, porque la ley así lo dispone.


b) Su origen, no en cuanto a órgano, sino en cuanto a que la persona concreta que va a ocupar el
cargo, puede ser decidido por:
1. Las partes; o
2. la autoridad judicial en subsidio.
c) La misión del árbitro, como todo juez, es la solución de un conflicto.

El conflicto que puede resolver el árbitro, es sólo aquel que las partes de común acuerdo someten a
su conocimiento, a menos que se trate de un asunto de arbitraje forzoso, en cuyo caso es el
legislador el que precisa la materia que debe resolver el árbitro.

6.- CLASES DE ÁRBITROS


El art. 223 del C.O.T. señala dos categorías, existiendo una tercera variante, pudiendo distinguirse:
a) árbitro de derecho.
b) árbitro arbitrador o amigable componedor.
c) árbitro mixto.

Esta clasificación de los árbitros se efectúa en consideración:


1. A la forma en que deben fallar el asunto ; y
2. Al procedimiento que deben aplicar.

a) Árbitros de derecho.

De conformidad al artículo 223 inc.2º del C.O.T., el árbitro de derecho fallará con arreglo a la ley y
se someterá, tanto en la tramitación como en el pronunciamiento de la sentencia definitiva, a las
reglas establecidas para los jueces ordinarios, según la naturaleza de la acción deducida.

De acuerdo con ello, el árbitro de derecho:

1. Falla con arreglo a la ley al igual que los jueces ordinarios.

94
Artículo 1º.- Ámbito de aplicación.
1) Esta ley se aplicará al arbitraje comercial internacional, sin perjuicio de cualquier tratado multilateral o bilateral vigente en Chile.
2) Las disposiciones de esta ley, con excepción de los artículos 8º, 9º, 35 y 36, se aplicarán únicamente si el lugar del arbitraje se encuentra en el
territorio nacional.
3) Un arbitraje es internacional si:
a) Las partes en un acuerdo de arbitraje tienen, al momento de la celebración de ese acuerdo, sus establecimientos en Estados diferentes, o
b) Uno de los lugares siguientes está situado fuera del Estado en el que las partes tienen sus establecimientos:
i) El lugar del arbitraje, si éste se ha determinado en el acuerdo de arbitraje o con arreglo al acuerdo de arbitraje;
ii) El lugar del cumplimiento de una parte sustancial de las obligaciones de la relación comercial o el lugar con el cual el objeto del litigio tenga una
relación más estrecha, o
c) Las partes han convenido expresamente en que la cuestión objeto del acuerdo de arbitraje está relacionada con más de un Estado.
4) A los efectos del numeral 3) de este artículo:
a) Si alguna de las partes tiene más de un establecimiento, el establecimiento será el que guarde una relación más estrecha con el acuerdo de arbitraje.
b) Si una parte no tiene ningún establecimiento, se tomará en cuenta su residencia habitual.
5) Esta ley no afectará a ninguna otra ley en virtud de la cual determinadas controversias no sean susceptibles de arbitraje o se puedan someter a
arbitraje únicamente de conformidad con disposiciones que no sean las de la presente ley.

165
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

2. En el procedimiento se someterán a las reglas establecidas para los jueces ordinarios según la
naturaleza de la acción (pretensión) deducida.

b) Árbitros arbitradores.

De conformidad al artículo 223 inc.3º del C.O.T., el arbitrador fallará obedeciendo a lo que su
prudencia y la equidad le dictaren, y no estará obligado a guardar en sus procedimientos y en su
fallo otras reglas que las que las partes hayan expresado en el acto constitutivo del compromiso, y si
éstas nada hubieren expresado, a las que se establecen para este caso en el Código de Procedimiento
Civil.

De acuerdo con ello, el árbitro arbitrador:

1. Falla de acuerdo a lo que su prudencia y equidad le dictaren (art. 640 nº4 C.P.C.).
2. Tramita el asunto conforme al procedimiento establecido por las partes, y a falta de éste, debe
aplicar las normas mínimas que establece el C.P.C., que consisten en oír a las partes y agregar al
proceso los instrumentos que se le presenten. (art. 627 C.P.C.), siendo sólo estas las normas
ineludibles de aplicarse en la tramitación por el árbitro arbitrador. Como ejemplo de ello, el art.
638 del C.P.C. establece que el arbitrador recibirá la causa a prueba sólo si lo estima
conveniente.

c) Árbitros mixtos.

De conformidad al inciso final del artículo 223 inc.3º del C.O.T., “en los casos en que la ley lo
permita, podrán concederse al árbitro de derecho facultades de arbitrador, en cuanto al
procedimiento, y limitarse al pronunciamiento de la sentencia definitiva la aplicación estricta de la
ley.

De acuerdo con ello, el árbitro mixto es un árbitro de derecho, pero que se caracteriza por
otorgársele facultades de arbitrador en cuanto al procedimiento.

Conforme con lo anterior, el árbitro mixto:


1. Falla con arreglo a la ley.
2. Tramita el asunto como árbitro arbitrador según las reglas ya señaladas.

El árbitro mixto es un árbitro de derecho al que se le han dado atribuciones de arbitrador sólo en
cuanto al procedimiento, por lo que procede el recurso de casación en el fondo en contra de la
sentencia definitiva o interlocutoria que ponga término al juicio o haga imposible su continuación,
inapelable y pronunciada por un árbitro mixto en asuntos de competencia de una Corte de
Apelaciones.

7.- REQUISITOS PARA SER ÁRBITRO.


Se pueden distinguir requisitos positivos y negativos:

Los requisitos positivos se establecen en el art. 225 del C.O.T y ellos son:

1. Tener mayoría de edad (18 años). Los abogados habilitados para ejercer la profesión, pueden ser
árbitros aún cuando sean menores de edad.
2. Tener la libre disposición de los bienes (capacidad de ejercicio).
3. Saber leer y escribir.
4. Para ser árbitro de derecho, se requiere ser abogado.

Los requisitos negativos son verdaderas prohibiciones para desempeñarse como árbitros.- De
acuerdo con ello, no pueden ser árbitros:

166
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

1. Las personas que litigan, excepto en el caso de la partición de bienes (Arts. 226 COT y 1324 y
1325 del C.C.).
2. El juez que actualmente estuviere conociendo de la causa, excepto cuando el nombrado tuviere
con alguna de las partes originariamente interesadas en el litigio, algún vínculo o parentesco que
autorice su implicancia o recusación (arts. 226 y 317 C.O.T.).
3. Los fiscales judiciales no podrán aceptar compromisos, excepto cuando el nombrado tuviere con
alguna de las partes originariamente interesada en el litigio, algún vínculo de parentesco que
autorice su implicancia o recusación (art. 480 C.O.T.).
4. Los notarios (art. 480 C.O.T.)

Conforme con estos requisitos positivos y negativos se desprende que en nuestra legislación sólo
pueden ser árbitros las personas naturales que cumplan dichos requisitos y no las persona jurídicas.

8.- NUMERO DE ÁRBITROS QUE PUEDEN DESIGNARSE PARA LOS


EFECTOS DE DESEMPENAR EL COMPROMISO.
Esta materia se encuentra regulada en los artículos 237 y 238 del COT, y 631 y 641 del CPC.

El principio general, es que las partes de común acuerdo pueden designar el número de árbitros que
deseen para la resolución del conflicto, debiendo en todo caso estar todas las partes de acuerdo en la
designación del árbitro.

En el inciso 1º del artículo 232 se contempla la exigencia de que las partes deben estar todas de
acuerdo en la persona del árbitro que debe resolver el conflicto. Al efecto, nos señala ese precepto
que “el nombramiento de árbitros deberá hacerse con el consentimiento unánime de todas las partes
interesadas en el litigio sometido a su decisión”.

En cuanto al número de árbitros que las partes pueden designar para la solución del asunto
sometido a arbitraje, ellas son libres para los efectos de determinar el número de árbitros. Al efecto,
dispone el artículo 231 del C.O.T. que “pueden las partes, si obran de acuerdo, nombrar para la
resolución de un litigio dos o más árbitros”.

Sin embargo, en los casos en que estemos en presencia de un arbitraje forzoso o de una cláusula
compromisoria y no hubiere acuerdo entre las partes respecto del número de árbitros a designar, el
legislador establece las siguientes reglas respecto del nombramiento que debe hacerse por la justicia
ordinaria:

a.- Se aplica el procedimiento para el nombramiento de peritos contemplado en el artículo 414 del
C.P.C.;

b.- El juez sólo puede designar como árbitro a solo individuo

c.- El juez no puede designar como árbitros a uno de los dos primeros indicados por cada parte en
las proposiciones que cada una de ellas pudiera haber efectuado, (art. 231 inc. 2º del COT).

Si se nombran dos o más árbitros, estos deben actuar durante el curso del período arbitral, de
acuerdo con lo que las partes decidan. Si estamos ante tribunal arbitral colegiado, las partes podrían
designar a uno de los árbitros como juez substanciador. A falta de acuerdo de las partes, los árbitros
deben concurrir conjuntamente a dictar todas las resoluciones para la substanciación de la causa
(art. 237 COT).

Si los árbitros no se ponen de acuerdo (por esto siempre resulta aconsejable nombrar un número
impar de árbitros), para poder dictar una sentencia se deben aplicar las normas de los acuerdos de
las Cortes de Apelaciones.

167
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Existe, excepcionalmente, una institución que sólo se da en el Arbitraje, llamada Tercero en


Discordia.-

Al no haber mayoría para tomar una decisión por parte de los árbitros designados, las partes pueden
contemplar que sea llamado un tercero para que éste se reúna con los árbitros y así poder tomar una
decisión (art. 237 inc. 2º del COT). Este Tercero en Discordia es una persona que se integra al
tribunal arbitral, para llegar a acordar la sentencia en conjunto con los árbitros designados, en
conformidad a las reglas de los acuerdos de las Cortes de Apelaciones. Por lo tanto, el Tercero en
discordia no puede, él solo, tomar la decisión, puesto que ésta sería nula, pudiendo interponérsele el
recurso de casación en la forma por faltar a las normas del COT en cuanto a la integración del
tribunal para dictar sentencia. ( Art. 768 Nª 2 del C.P.C.)

Si no se logra el acuerdo entre los árbitros designados sin que exista contemplada la existencia del
tercero en discordia, o luego de llamado el Tercero en Discordia no se alcanza el acuerdo, tenemos
que distinguir:

1. Si nos encontramos en presencia de un Arbitraje voluntario, y se contempla recurso de


apelación, deben elevarse todos los antecedentes al Tribunal de Alzada, para que resuelva la
cuestión, ya sea de acuerdo a las normas de derecho, si el desacuerdo es de árbitros de derecho, ya
sea en equidad si el desacuerdo es entre arbitradores.

2. Si nos encontramos en presencia de un Arbitraje voluntario, y no se contempla el recurso de


apelación, se deja sin efecto el compromiso, y las partes deben nombrar otro árbitro o acudir a los
tribunales ordinarios.

3. Si nos encontramos en presencia de un Arbitraje forzoso, y no procede recurso de apelación, se


deben nombrar nuevos árbitros.

4. Si nos encontramos en presencia de un Arbitraje forzoso y procede recurso de apelación, se


deben elevar los antecedentes al Tribunal de Alzada, que resolverá de acuerdo a derecho el
desacuerdo.

9.- PERSONAS QUE SE ENCUENTRAN FACULTADAS PARA NOMBRAR


ÁRBITROS.
La facultad que deben tener las partes para la designación de árbitro se encuentra estrechamente
relacionada con el carácter que se asigna al árbitro.

Para el nombramiento de los árbitros de derecho se aplican los requisitos generales previstos por el
Código de Civil respecto de la capacidad que deben poseer las partes para concurrir a la celebración
de las convenciones que tengan por objeto la designación de un árbitro y el sometimiento de un
asunto a arbitraje.

Tratándose de los árbitros arbitradores, de conformidad a lo previsto en el inciso 1º del art.224 del
C.O.T., “sólo las partes mayores de edad y libres administradoras de sus bienes podrán dar a los
árbitros el carácter de arbitradores.”

Tratándose de los árbitros mixtos, de conformidad a lo previsto en el inciso 2º del art.224 del
C.O.T., “por motivos de manifiesta conveniencia podrán los tribunales autorizar la concesión al
árbitro de derecho de las facultades de que trata el inciso cuarto del artículo anterior, aun cuando
uno o más de los interesados en el juicio sean incapaces.”

De acuerdo con ello, las reglas que rigen para la designación de un árbitro son muy simples:

a.- Las personas capaces, personalmente o a través de un mandatario, y los incapaces a través de
sus representantes legales pueden nombrar un árbitro de derecho para la solución de un asunto.

168
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

b.- Sólo las personas capaces y jamás los incapaces, pueden nombrar un árbitro arbitrador para la
solución de un asunto.

c.- Las personas capaces, y los representantes de los incapaces, pero previa autorización judicial y
por motivos de manifiesta conveniencia, pueden nombrar árbitros mixtos.

En cuanto a las facultades de los mandatarios judiciales para designar árbitros debemos tener
presente que para la designación de árbitros de derecho y mixtos basta que el mandatario posea las
facultades ordinarias. En cambio para la designación de árbitros arbitradores y para la renuncia de
los recursos legales es necesario que el mandatario judicial cuente con facultades especiales, las
que deben serle conferidas en forma expresa conforme a lo previsto en el inciso 2º del art. 7º del
C.P.C..-

10.- IMPLICANCIAS Y RECUSACIONES DE LOS ÁRBITROS.


El art. 243 del C.O.T. altera la regla general de implicancias y recusaciones, en razón del origen
basado en el principio de la autonomía de la voluntad que puede tener el nombramiento del árbitro.

De acuerdo con ello, se posibilita que, salvo disposición contraria de la ley, las partes puedan
nombrar a un árbitro afectado por una causal de implicancia y recusación, renunciando a hacer valer
éstas y entendiéndose que tal renuncia se da tácitamente si se efectúa el nombramiento conociendo
las partes de dicha inhabilidad.

De acuerdo con dicha norma legal, el principio general es que los árbitros nombrados por las partes
no pueden ser inhabilitados por causas de implicancia o recusación.

Excepcionalmente, las partes pueden reclamar de la implicancia o recusación que afecte al árbitro
en los siguientes casos:

a.- Si las causales de implicancia o recusación se ignoraban al tiempo de pactar el compromiso

b.- Si las causales de implicancia o recusación se configuraron con posterioridad al momento en que
pactaron el compromiso

11.- CLASIFICACIÓN DEL ARBITRAJE SEGÚN LAS MATERIAS EN QUE


RECAE.
El arbitraje en atención a las materias en que recae se ha clasificado en:

1.- Arbitraje Facultativo


2.- Arbitraje Forzoso
3.- Arbitraje Prohibido

1.- Arbitraje Facultativo.

El arbitraje facultativo constituye la regla general.

En efecto, las partes pueden someter voluntariamente a arbitraje todos los conflictos respecto de los
cuales el legislador no lo hubiere prohibido (arbitraje prohibido) o respecto de las cuales el
legislador haya establecido obligatoriamente que deben ser sometidos a arbitraje (arbitraje
obligatorio).

De acuerdo con ello, el arbitraje facultativo siempre tiene su fuente en la voluntad de las partes a
través del compromiso o la cláusula compromisoria, sin que ninguna de ellas se encuentre obligada

169
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

a sustraer un asunto de la justicia ordinaria o especial para someterla al conocimiento de un árbitro.


Al efecto, el artículo 228 del C.O.T., prevé que fuera de los casos expresados en el artículo
precedente (arbitraje obligatorio), nadie puede ser obligado a someter al juicio de árbitros una
contienda judicial.

2.- Arbitraje Forzoso u obligatorio.

El legislador ha establecido diversas materias de arbitraje obligatorio, en atención


fundamentalmente al tiempo que debe dedicarse para la solución del asunto por la complejidad que
revisten, los que comprenden no sólo asuntos jurídicos, sino que de liquidación de patrimonios
mediante la celebración de uno o varios actos de administración y de disposición de determinados
bienes para liquidar activos y saldar deudas y la realización de diversos cálculos numéricos para
liquidar un patrimonio pagando los derechos a quienes concurren a éste.

En otras palabras, los asuntos de arbitraje obligatorio son de competencia del árbitro, habiendo sido
el legislador quien los ha sustraído en atención de la materia del conocimiento de los tribunales
ordinarios y especiales.

Los casos de arbitraje forzoso se establecen el art. 227 del C.O.T., y ellos son:

1. La liquidación de una sociedad conyugal o de una sociedad colectiva o en comandita civil, y la de


las comunidades;

Excepción en que no es competencia del árbitro la liquidación de la sociedad conyugal:

Los interesados de común acuerdo, pueden también solicitar al juez que conoce del procedimiento
de separación judicial, la declaración de nulidad del matrimonio o divorcio, que liquide la sociedad
conyugal o el régimen de participación en los gananciales que hubo entre los cónyuges.95

2. La partición de bienes;

3. Las cuestiones a que diere lugar la presentación de la cuenta del gerente o del liquidador de las
sociedades comerciales y los demás juicios sobre cuentas;

Respecto de las cuentas se deben distinguir tres situaciones:

b) El asunto en relación con la cuenta puede consistir sólo en la determinación de si existe la


obligación de rendir la cuenta. Este no es un asunto contencioso civil de arbitraje forzoso siendo
de competencia de los tribunales ordinarios. Este conflicto debe tramitarse y resolverse
conforme a las normas del juicio sumario según lo previsto en el artículo 680 Nº 8 del C.P.C.

c) La rendición de la cuenta, ya sea que se haga por la parte que tiene la obligación de rendirla o
por la otra parte en lugar de ésta en caso de encontrarse aquella remisa en el cumplimiento,
tampoco es un asunto de arbitraje forzoso, regulándose el procedimiento conforme al cual debe
efectuarse la presentación de la cuenta en el Título XII del Libro III ( Del Juicio de Cuentas) del
C.P.C..- (arts. 693 a 696).

d) La solución de las objeciones que se realicen respecto una cuenta que se hubiere presentado
dentro del procedimiento del Juicio de Cuentas es un asunto de arbitraje forzoso y debe ser
resuelto por un árbitro.

4. Las diferencias que ocurrieren entre los socios de una sociedad anónima, o de una sociedad
colectiva o en comandita comercial, o entre los asociados de una participación, en el caso del
artículo 415 del Código de Comercio;

95
Art. 227 inciso final, agregado por el artículo 8ª Nº 2 de la Ley 19.947, publicada en el Diario Oficial de 17 de Mayo de 2.004.

170
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

5. Los demás que determinen las leyes.

Pueden, sin embargo, los interesados resolver por sí mismos estos negocios, si todos ellos tienen la
libre disposición de sus bienes y concurren al acto, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 645
del Código de Procedimiento Civil96

3.- Arbitraje Prohibido.

El legislador, en atención a tratarse de asuntos de orden público, ha excluido la posibilidad de que


determinados asuntos puedan sustraerse por las partes del conocimiento de los tribunales ordinarios
y especiales, con lo cual nos encontramos en presencia de situaciones de asuntos respecto de los
cuales el arbitraje se ha prohibido de ser utilizado como un medio para arribar a la solución del
conflicto.

Las materias de arbitraje prohibido que el legislador ha contemplado son las siguientes:

1º.- Las cuestiones que versen sobre alimentos. Art. 229 C.O.T

2º.- Las cuestiones que versen sobre el derecho de pedir la separación de bienes entre marido y
mujer. Art. 229 C.O.T

3º.- Las causas criminales. Art. 230 C.O.T.

4º.- Las causas de policía local. Art. 230 C.O.T.

5º.- Las causas en que debe ser oído el fiscal judicial Art. 230 C.O.T.

El artículo 357 del C.O.T. establece las causas en que debe ser oída la fiscalía judicial y en las
cuales no puede someterse el asunto a arbitraje, siendo ellas:

a.- Las contiendas de competencia suscitadas por razón de la materia de la cosa litigiosa o entre
tribunales que ejercen jurisdicción de diferente clase;

b.- Los juicios sobre responsabilidad civil de los jueces o de cualesquiera empleados públicos, por
sus actos ministeriales;

c.- Los juicios sobre estado civil de alguna persona;

d.- Los negocios que afecten los bienes de las corporaciones o fundaciones de derecho público,
siempre que el interés de las mismas conste del proceso o resulte de la naturaleza del negocio y
cuyo conocimiento corresponda al tribunal indicado en el artículo 50, y

e.- En general, en todo negocio respecto del cual las leyes prescriban expresamente la audiencia o
intervención del ministerio público.

6º.- Las causas que se susciten entre un representante legal y su representado. Art. 230 C.O.T.

Respecto de los casos en los cuales nos encontremos en un asunto en que concurran a la vez normas
que nos señalen que es una materia de arbitraje prohibido con otras que establecen la obligatoriedad
del arbitraje, deben primar en su aplicación para la solución de la contraposición de normas las que
contemplan el arbitraje obligatorio o forzoso.

96
Debe entenderse la referencia efectuada al artículo 1325 del Código Civil.

171
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Al efecto, el inciso final del art. 230 del C.O.T. nos señala que las normas de arbitraje prohibido
deben entenderse sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 227, esto es, las que establecen el
arbitraje obligatorio. Así, por ejemplo, si debe efectuarse una partición de la herencia del abuelo
entre el padre y su hijo menor de edad como heredero, prima la norma que establece el arbitraje
obligatorio de la partición respecto de aquella que prohíbe el arbitraje en las causas que se suscitan
entre un representante legal y su representado.

12.- PARALELO ENTRE ÁRBITROS Y TRIBUNALES ORDINARIOS

Árbitros. Tribunales Ordinarios.


1.-Fuentes.
a) La ley en general, porque se contempla La ley es fuente directa e indirecta.
su existencia como tribunal en la
legislación.

b) La voluntad de las partes en el Arbitraje


facultativo, ya que ella lo genera de
manera mediata a través del compromiso
y la cláusula compromisoria.

2.- Son tribunales:

a) accidentales: se constituyen para resolver Son tribunales permanentes, están siempre a


un conflicto específico y determinado. disposición de la comunidad, ejerciendo la
b) No están permanentemente a disposición función jurisdiccional.
de la comunidad
c) Transitorios: tiene un plazo para
desempeñar el Arbitraje.
3.- a) los árbitros de derecho son letrados.
b) los árbitros arbitradores puede ser Son tribunales letrados.
legos.
4.- Competencia.

Tienen un ámbito de competencia Tienen un ámbito de competencia amplio y


restringida. Solo pueden conocer y resolver ella es determinada siempre por la ley, según
el conflicto específico que se ha sometido a el art. 5º del C.O.T.
su conocimiento por la ley, el compromiso o
la cláusula compromisoria.

5.- Procedimiento.

Hay que distinguir: Aplican el procedimiento establecido en la


a) árbitros de derecho: Aplican el ley según la naturaleza de la acción deducida
procedimiento establecido en la ley
según la naturaleza de la acción
deducida.
b) árbitros mixtos y arbitradores: Las
partes pueden determinar el
procedimiento aplicable,
estableciéndose supletoriamente por el
legislador las normas mínimas
aplicables.

172
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

6.- Imperio.
a) Los Árbitros no tienen facultad de imperio Poseen la Facultad de Imperio sin restricción
directa, debiendo recurrir a los Tribunales (Art. 73 CPR y 11 COT)
Ordinarios (Art.637 CPC).

b) Se debe distinguir la Facultad de Imperio


de la Ejecución de la Sentencia ya que, sólo
cuando no está vencido el plazo por el cual
fue nombrado puede, se le puede pedir la
ejecución de la sentencia (635 CPC).

c) Tienen competencia exclusiva y


excluyente para la ejecución de las
resoluciones que no sean sentencias
definitivas.

13.- LAS FUENTES DEL ARBITRAJE.


a.- La Ley
b.- El Testamento
c.- Resolución Judicial
d.- La voluntad de las partes

13.a. La Ley

La ley es una fuente remota de todo arbitraje por cuanto se limita a establecer la procedencia del
Arbitraje, ya sea en forma obligatoria o facultativa, pero dejando la designación del árbitro a la
voluntad de las partes y en subsidio a una resolución judicial. La ley es la que posibilita la
existencia del Arbitraje como mecanismo de solución de conflictos.

Este tema es de gran importancia porque siempre debe existir una ley que contemple la posibilidad
de un Arbitraje, puesto que en caso contrario se infringiría el principio de la legalidad orgánica
contemplado en el artículo 76 de la Constitución Política.

La designación del árbitro queda entregada a la voluntad de las partes y en subsidio a una
resolución judicial.

¿Qué sucedería si se designara por la ley a una determinada autoridad para que resolviera
todos los conflictos que se susciten dentro de una materia determinada con las facultades de
un árbitro? ¿Estaríamos ante un árbitro o ante un tribunal especial?

En este caso claramente nos encontraríamos en presencia de un tribunal especial y no de un árbitro,


dado que estos se caracterizan por ser accidentales; por otra parte, es de la esencia que la
designación del árbitro la efectúen las partes o en subsidio a la resolución judicial; y finalmente, el
árbitro no se constituye para conocer de toda una clase de materias, sino que sólo respecto del
conflicto específico que las partes someten a su conocimiento por medio del compromiso o la
cláusula compromisoria.

13.b. El Testamento

De acuerdo a lo previsto en los artículos 1318 y 1325 del Código Civil, se establece que el testador
es uno de los sujetos que puede hacer la partición en su testamento; y por otra parte, se contempla
que el testador puede designar en su testamento a la persona que ha de efectuar la partición de la
herencia en una sucesión testada.

173
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Sin perjuicio de lo anterior, debemos tener presente que en la partición prima el principio de la
Autonomía de la voluntad, puesto que 1) Los herederos de común acuerdo pueden efectuar la
partición ( art. 1325 C. Civil) y 2) De no lograrse lo anterior, pueden de común acuerdo designar un
árbitro partidor, pudiendo incluso impugnar la designación del árbitro que efectuará la partición
efectuada por el causante o testador por alguna causal de implicancia o recusación ( art. 1324
C.Civil) . La partición, que es una especie de arbitraje, será necesaria sólo en caso que no exista
acuerdo entre los herederos para efectuarla ellos de consuno.

13.c. La Resolución Judicial

No es una fuente en cuanto al origen de la obligación de ir a Arbitraje, puesto que la obligación de


acudir al arbitraje se encuentra siempre en la ley (arbitraje forzoso u obligatorio) o en la voluntad de
las partes (arbitraje facultativo).

Sin perjuicio de ello, la resolución judicial puede ser una fuente supletoria de la voluntad de las
partes en cuanto a la designación del árbitro. Para tal efecto es importante distinguir:

a) Arbitraje Forzoso: La obligación de llevar el asunto al conocimiento del árbitro es establecida


por el legislador.

En este caso está claro que el conflicto debe ser resuelto por Arbitraje, ya que el acuerdo de
voluntades se limita a designar un árbitro; y si las partes no llegan a acuerdo en la designación,
opera la resolución judicial para efectuar dicha designación. Para alegar la incompetencia de un
tribunal, en vista de estar ante una materia de Arbitraje Forzoso, nos basaremos en la ley (su
fuente).

b) Arbitraje Facultativo: El origen directo del Arbitraje es la voluntad de las partes a través del
compromiso o de una cláusula compromisoria.

El compromiso es una convención en virtud de la cual se sustrae por las partes el conocimiento de
un determinado conflicto de los tribunales ordinarios para someterlo al conocimiento y resolución
de un árbitro, el que se designa en el mismo compromiso.

Si el árbitro designado no acepta el cargo, el compromiso terminará (el contrato de compromiso no


pudo producir sus efectos) por lo que el conflicto vuelve a los tribunales ordinarios, sin que pueda el
juez en subsidio de las partes nombrar un árbitro.

En la Cláusula Compromisoria, en cambio, se sustrae de la justicia ordinaria el conocimiento de un


determinado conflicto para someterlo al conocimiento de un árbitro a ser designado de común
acuerdo por las partes con posterioridad a su celebración; y a falta de acuerdo, la designación del
árbitro se debe hacer por la autoridad judicial.

Aquí, aunque no acepten los árbitros designados por las partes, igual llegaremos a un árbitro porque
este lo designará la autoridad judicial, y serán incompetentes los tribunales ordinarios para conocer
del conflicto sometido a la resolución del árbitro.

La resolución judicial en cuanto a la designación del árbitro, es, necesariamente, fuente subsidiaria
en los casos de Arbitraje Forzoso, y será fuente supletoria de la voluntad de las partes en los casos
que se hubiere celebrado una cláusula compromisoria.

No será fuente supletoria la resolución judicial en el compromiso, porque si los árbitros designados
en el compromiso no aceptan, se termina el compromiso y el asunto vuelve a la justicia ordinaria.

En consecuencia, la ley reglamenta el Arbitraje y permite que se lleve a cabo en ciertas materias. En
el caso del Arbitraje Forzoso determina que necesariamente ciertas materias sean resueltas por un
árbitro, caso en el que la voluntad de las partes queda limitada sólo a la designación del árbitro.

174
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

En el arbitraje facultativo la labor de las partes es doble: 1) Deciden sustraer la resolución del
conflicto de los Tribunales Ordinarios; y 2) Designan el árbitro que debe dar solución al conflicto.

La competencia del árbitro en los casos de Arbitraje Facultativo o Permitido se basa en el acuerdo
de las partes que consta en el compromiso o en la cláusula compromisoria. Las partes en el arbitraje
facultativo deben celebrar una convención para el efecto de sustraer el conocimiento del asunto de
los tribunales ordinarios para entregárselos al árbitro.

La fuente de la competencia en este caso es el acuerdo de las partes (compromiso o cláusula


compromisoria)

De acuerdo con ello, si se alega la INCOMPETENCIA de un Tribunal Ordinario, tenemos que:


a) En un Arbitraje Forzoso, la excepción se basará en la ley; y
b) En un arbitraje facultativo, la excepción se basará en el COMPROMISO o en la CLÁUSULA
COMPROMISORIA

En los asuntos de Arbitraje Prohibido si se designa igualmente un árbitro, esa designación será
absolutamente ineficaz, ya que ese árbitro no tendría ni jurisdicción ni competencia. En ese caso la
voluntad de las partes, por primar el Orden Público, está absolutamente excluida.

13.d. La Voluntad de las Partes

En los asuntos de Arbitraje Prohibido si se designa igualmente un árbitro, esa designación será
absolutamente ineficaz, ya que ese árbitro no tendría ni jurisdicción ni competencia. En ese caso la
voluntad de las partes, por primar el Orden Público, está absolutamente excluida.

En el Arbitraje Facultativo, la voluntad de las partes se manifiesta a través de:


a) El compromiso
b) La cláusula compromisoria

Aquí, como se señaló anteriormente, la voluntad de las partes será tanto fuente de la obligación de ir
a Arbitraje como de la designación de la persona del árbitro.

14.- EL COMPROMISO
14.1. CONCEPTO

El Compromiso es la convención por medio de la cual las partes sustraen del conocimiento de los
tribunales ordinarios uno o más asuntos litigiosos determinados, presentes o futuros, para
someterlos a la resolución de uno o más Árbitro que se designan en el acto mismo de su
celebración.

¿Por qué el compromiso es una convención y no contrato?

En este caso se dice que el compromiso es una convención y no un contrato porque el compromiso
EXTINGUE una obligación procesal como es la de concurrir a la resolución del conflicto ante los
tribunales ordinarios, debiendo acudir ante los árbitros que se designan en dicha convención.

El compromiso no genera ninguna obligación procesal, sino que está extinguiendo una obligación
procesal, como era la de acudir a los Tribunales ordinarios para la resolución del conflicto.

En cambio, la cláusula compromisoria se caracteriza por ser un contrato.

14.2. CARACTERISTICAS DEL COMPROMISO COMO CONVENCION

175
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

a) Es una convención, porque para los efectos de sustraer el conocimiento del asunto de los
tribunales ordinarios y someterlos a la resolución del árbitro requiere el consentimiento de
todas las partes en el conflicto;
b) Es una convención o acto jurídico procesal, porque está dirigida a producir sus efectos en
el proceso.

14.3. EFECTO QUE SE PERSIGUE A TRAVÉS DEL COMPROMISO

El compromiso persigue como efecto sustraer del conocimiento de los tribunales ordinarios
determinados conflictos presentes o futuros para someterlos a la resolución de uno o más árbitros,
los que se designan en la convención.

En consecuencia, el compromiso es una excepción a la regla general de la competencia de la


radicación, porque si yo estoy llevando a cabo un proceso ante un tribunal ordinario (conflicto
presente) puedo celebrar un compromiso y sustraer el conocimiento de ese conflicto del tribunal
ordinario (porque ya estaba radicado) y someterlo al conocimiento del árbitro que designa en el
compromiso.

Si estamos ante un conflicto futuro no hay una excepción a la radicación, porque en este caso voy
directamente ante el árbitro para iniciar el proceso.

¿Qué pasa si una de las partes desconoce esta situación y decide, a pesar de haber celebrado el
compromiso, ir a la justicia ordinaria?

En este caso se generó una excepción dilatoria que se ha denominado EXCEPCION DE


COMPROMISO que no aparece específicamente mencionada en el art. 303 CPC y por ello se debe
encuadrar en la excepción del Nº6 (excepción de la dilatoria de compromiso)

El compromiso válidamente celebrado genera el efecto impeditivo para las partes de no poder
acudir a los tribunales ordinarios y de allí nace la denominada excepción de compromiso para que
se oponga en caso de desconocerse los efectos que genera la celebración de esa convención.

De acuerdo con lo anterior, podemos concluir que los efectos que genera el compromiso son los
siguientes:

1) Extingue la competencia del tribunal ordinario para conocer del asunto que ha sido
sometido a compromiso, siempre y cuando se trate de un arbitraje facultativo, ya que tratándose de
un arbitraje obligatorio la sustracción del conocimiento del tribunal ordinario la hace el legislador.

Celebrado que sea el compromiso se genera la excepción de compromiso, la cual se opone para
impedir que un tribunal ordinario conozca del asunto (Excepción dilatoria ART 303 Nº6 C.P.C)

2) Como convención procesal es obligatoria para las partes, encontrándose éstas ligadas al
árbitro designado para la resolución del asunto. Por su parte el árbitro está obligado, una vez
aceptado el compromiso, a desempeñar el arbitraje

3) Como toda convención puede ser dejada sin efecto por acuerdo de las partes, ya que prima
el principio de la autonomía de la voluntad. Incluso, el legislador contempla el caso de termino
tácito del compromiso si las partes acuden de común acuerdo a la justicia ordinaria o a otros
árbitros. ART. 240 Nº 1 DEL C.O.T.

14.4. ELEMENTOS

El compromiso es un acto jurídico procesal nominado, por cuanto se encuentra regulado por parte
del legislador en el Código Orgánico de Tribunales.

176
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Respecto de la regulación del compromiso en el Código Orgánico de Tribunales, podemos


distinguir los requisitos generales, sin perjuicio de los contemplados además en el Código Civil y
requisitos específicos.

14.4.1. Requisitos Generales

a.- El consentimiento:

Revistiendo el compromiso la naturaleza jurídica de una convención, se requiere para su existencia,


como primer elemento, el acuerdo de las partes de un conflicto destinado a perfeccionar su
celebración.

El artículo 232 del C.O.T previene que “el nombramiento de árbitros deberá hacerse con el
consentimiento unánime de todas las partes interesadas en el litigio sometido a su decisión.”

El consentimiento puede ser manifestado por los representantes legales de las partes en
conformidad al 1448 C.C., excepto cuando se trata del nombramiento de árbitros arbitradores;
porque en este caso se necesita de la capacidad de ejercicio para constituir el compromiso. Al
efecto, el artículo 224 del C.O.T. previene que “sólo las partes mayores de edad y libres
administradoras de sus bienes podrán dar a los árbitros el carácter de arbitradores.”.- Tratándose de
árbitros mixtos se requiere de la autorización judicial previa conforme a lo establecido en el inciso
2º del mencionado art.224.

Tratándose de los representantes convencionales y los mandatarios judiciales debemos tener


presente que la facultad de constituir compromiso y la de designar Árbitro arbitrador no están
comprendidos dentro de las facultades del mandatario general, ni tampoco dentro de las del
mandatario judicial.

Respecto del mandatario convencional, prevé expresamente el artículo 2141 del C. Civil que la
facultad de transigir no comprende la de comprometer ni viceversa”.

Por su parte, el artículo 7º del C.P.C establece que un mandatario judicial no posee dentro de sus
facultades ordinarias las de comprometer y designar un árbitro arbitrador, por lo que para poder
ejercer esas facultades se requiere que ellas se confieran expresamente por el mandante al
mandatario judicial conforme a lo previsto en el inciso 2º de ese precepto, el que enumera las
facultades extraordinarias, las que requieren ser conferidas expresamente al mandatario para que las
posea y pueda ejercerlas.

La sanción que se contempla para un mandatario que compromete y confiere a un árbitro la facultad
de arbitrador sin habérsele otorgado las facultades especiales que se requieren para tal efecto es la
inoponibilidad procesal. El compromiso celebrado no va a empecer (afectar) a la parte que no
hubiere concurrido a celebrarlo a través de un mandatario judicial que carezca de facultades para
ello.

b.- La Capacidad:

Respecto de la capacidad se contemplan las siguientes reglas:

a) Para nombrar un árbitro arbitrador se requiere ser mayor de edad y tener libre administración de
los bienes Art. 224 inc. 1º C.O.T.

b) Para nombrar un árbitro mixto, lo pueden hacer los representantes legales de los incapaces, pero
previa autorización judicial, la que debe ser otorgada sólo por motivos de manifiesta conveniencia.
Art. 224 inc. 2º C.O.T.

177
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

c) Para nombrar un árbitro derecho se requiere poseer capacidad de goce y de ejercicio. Sin
embargo, en caso de incapacidad de ejercicio de una parte, puede su representante legal designar un
árbitro de derecho, sin requerir de autorización judicial previa para ello.

Sin perjuicio de lo anterior, es menester tener presente las siguientes reglas especiales:

a.1. ) El artículo 396 del C. Civil establece que el tutor o curador puede proceder a la partición de
los bienes raíces o hereditarios que el pupilo posea con otros proindiviso previa autorización
judicial. art. 396 C.C. -> partición de bienes hereditarios

a.2.) El artículo 400 del Código Civil prevé que el tutor o curador requiere de decreto judicial
previo para someter a compromiso derechos del pupilo que se valúen en más de un centavo o sobre
bienes raíces, debiendo con posterioridad, además, someterse el fallo del compromisario a la
aprobación judicial bajo pena de nulidad, medidas que se adoptan para proteger el pupilo.

c.- Objetivo Lícito:

El objeto del compromiso está constituido por el nombramiento de uno o más árbitros, sustrayendo
el conocimiento del asunto de los tribunales ordinarios para entregárselo a él.

En consecuencia, nos encontraremos que un compromiso adolecerá de objeto ilícito en todos los
casos en que se nombre un árbitro para la resolución de asuntos que sean materias de arbitraje
prohibido, y que se contemplan en los artículos 230 y 231 del C.O.T.

4.- Causa Lícita

La causa será lícita cuando su objetivo sea sustraer el asunto de los tribunales ordinarios para la
decisión del conflicto por parte del árbitro.

No habría una causa lcita, cuando las partes acuden a un árbitro para los efectos que resuelva el
compromiso en un determinado sentido previamente convenido por ellas con el fin de perjudicar a
un tercero.

5.- Solemnidad.

El compromiso es una convención solemne, puesto que de conformidad a lo previsto en el inciso 1º


del art. 234 del C.O.T. “el nombramiento de árbitro deberá hacerse por escrito.”

La solemnidad consiste en la simple escrituración, por lo que el compromiso puede constar en un


documento público o privado.

Además, el compromiso puede celebrarse como una cláusula dentro de un determinado contrato o
en un documento separado en el cual se contemplen todas las menciones previstas por parte del
legislador, sea con anterioridad o luego de haber surgido un conflicto entre las partes sobre una
determinada materia.

14.4.2. REQUISITOS ESPECÍFICOS.

178
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

El compromiso es un contrato nominado, pudiendo distinguir a su respecto elementos esenciales, de


la naturaleza y accidentales

A. ELEMENTOS DE LA ESENCIA.

Los elementos de la esencia del compromiso se contemplan en los Nºs 1, 2, y 3; del artículo 234
del C.O.T. y son los que permiten identificar a un proceso, pudiendo distinguir los elementos
subjetivos (tribunal y partes) y el elemento objetivo ( el conflicto).

Los elementos de la esencia subjetivos del arbitraje y que también deben concurrir respecto del
proceso son:

a.- Determinación de las partes.

Al efecto, prevé el artículo 234 en su Nº 1 que “en el instrumento en que se haga el nombramiento
de árbitro deberán expresarse: 1. El nombre y apellido de las partes litigantes”.

b.- Determinación del tribunal.

Al efecto, prevé el artículo 234 en su Nº 2 que “en el instrumento en que se haga el nombramiento
de árbitro deberán expresarse: 2. El nombre y apellido del árbitro nombrado”

El elemento de la esencia objetivo del arbitraje y que también deben concurrir respecto del proceso
consiste en:

c.- La determinación del conflicto que debe resolverse.

Al efecto, prevé el artículo 234 en su Nº 3 que “en el instrumento en que se haga el nombramiento
de árbitro deberán expresarse: 3. El asunto sometido al juicio arbitral.

Estos elementos esenciales son los que deben concurrir en toda convención para que nos
encontremos en presencia de un compromiso. Si no concurre alguno de estos tres elementos no nos
encontraremos ante un compromiso. Al efecto, prevé inciso final del 234 que “faltando la expresión
de cualquiera de los puntos indicados en los No. 1., 2. y 3., no valdrá el nombramiento.”

B.- ELEMENTOS DE LA NATURALEZA.

Son todos aquellos previstos por el legislador que, sin ser esenciales al compromiso, se entienden
incorporados a él sin necesidad de la estipulación de una cláusula especial, pero que pueden ser
modificados por las partes.

Los elementos de la naturaleza que contempla el legislador respecto del compromiso son los
siguientes:

b.1. Facultades del árbitro.

Si las partes no expresaren con qué calidad es nombrado el árbitro, se entiende que lo es con la de
árbitro de derecho. Art. 235 inc. 1º del C.O.T.

b.2. Lugar en que debe desarrollarse el compromiso o arbitraje.

Si faltare la expresión del lugar en que deba seguirse el juicio, se entenderá que lo es aquel en que
se ha celebrado el compromiso. Art. 235 inc. 2º del C.O.T.

b.3. Tiempo en que debe desarrollarse el compromiso o arbitraje.

179
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Si faltare la designación del tiempo, se entenderá que el árbitro debe evacuar su encargo en el
término de dos años contados desde su aceptación. Art. 235 inc. 2º del C.O.T.

Respecto del tiempo para desarrollar el arbitraje debemos tener presente que:

b.3.1..- El plazo para que el árbitro cumpla con su encargo no se cuenta desde su designación, sino
que desde el momento en que éste acepta el cargo.

El árbitro generalmente es nombrado por las partes en una cláusula de un determinado contrato.
Suscitado el conflicto que en el contrato se ha sometido a arbitraje, una de las partes o ambas
actuando de consuno deben proceder a efectuar las gestiones para que el árbitro acepte el cargo.

Una posibilidad es el árbitro manifestará su aceptación al cargo y jure desempeñar su cargo por
escritura pública.

Otra posibilidad, es que una vez que se hubiere generado un conflicto, una de las partes del
compromiso acuda ante los tribunales ordinarios para solicitarles que se notifique al árbitro para que
manifieste éste si acepta el cargo. El árbitro es notificado por un receptor y debe aceptar y jurar
desempeñar el cargo ante el Receptor o ante el Secretario del tribunal, quien debe levantar un acta
dejando constancia de la aceptación y el juramento prestado por el árbitro, lo que pueden efectuar al
momento de la notificación o posteriormente ante el ministro de fe.

El momento a partir del cual se empieza a computar el plazo de dos años o el estipulado por las
partes es a partir de la aceptación del cargo por el árbitro, quien debe prestar juramento de
desempeñar el cargo fielmente. Al efecto, el artículo 236 del C.O.T. prevé que “el árbitro que
acepta el encargo deberá declararlo así, y jurará desempeñarlo con la debida fidelidad y en el menor
tiempo posible.”

b.3.2.- El plazo para el desarrollo del arbitraje se suspende en su computo en los casos previstos por
la ley.

De acuerdo a la modificación introducida por la Ley 18.969, que introdujo al efecto un inciso final
art. 235 del C.O.T., el plazo para el desarrollo del compromiso se entenderá suspendido:

a) Si durante el arbitraje el árbitro debiere elevar los autos a un tribunal superior, y


b) Si el procedimiento arbitral se hubiere paralizado por resolución de un tribunal superior.

Un ejemplo del primer caso, sería aquel en que el tribunal superior conociendo de un recurso en
contra del árbitro (recurso de queja) o de un recurso deducido en contra de una resolución
pronunciada por el árbitro (recurso de apelación en contra de árbitro de derecho) le hubieren
requerido remitir el expediente arbitral ante ellos.

Un ejemplo del segundo caso, sería que los tribunales superiores conociendo de algún recurso,
hubieren impartido una orden de no innovar respecto del procedimiento arbitral. (Ejemplo, orden
de no innovar en recurso de apelación concedida en el solo efecto devolutivo por un árbitro de
derecho en contra de una resolución pronunciada por él, o recurso de queja deducido en su contra)

En estos casos, el plazo para el desarrollo del arbitraje se entenderá suspendido sólo mientras
hubiere durado el impedimento, esto es, durante el periodo que media entre la remisión del
expediente al tribunal superior y su devolución por éste al árbitro; o el periodo que media entre la
fecha en que se notificó al árbitro la orden de no innovar y la fecha en que se notificó que ella se
dejó sin efecto.

b.3.3. El árbitro se encuentra excepcionalmente autorizado por el legislador para los efectos de
notificar la sentencia y proveer los recursos que se hubieren deducido en contra de la sentencia
definitiva, aún cuando hubiere expirado el plazo del compromiso.

180
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

De acuerdo a la modificación introducida por la Ley 18.969, se introdujo al efecto un inciso


penúltimo al art. 235 del C.O.T., estableciendo que “no obstante, si se hubiere pronunciado
sentencia dentro de plazo, podrá ésta notificarse válidamente aunque él se encontrare vencido, como
asimismo, el árbitro estará facultado para dictar las providencias pertinentes a los recursos que se
interpusieren.”

Conforme a dicha norma, si el árbitro hubiere dictado sentencia dentro del plazo del compromiso,
este puede después del vencimiento de ese plazo:

a.- Notificar a las partes válidamente la sentencia que hubiere dictado;

b.- Dictar las providencias respecto de los recursos que hubieren deducido las partes en contra de la
sentencia pronunciada por el árbitro.

En todo caso, debemos tener presente que el plazo para el desarrollo del compromiso puede ser
siempre de carácter convencional, por lo que puede ser prorrogado de común acuerdo por las partes
cuando veces lo consideren ellas necesario.

b..4. El número de árbitros que deben designarse para la solución de un conflicto.

El nombramiento de árbitros deberá hacerse con el consentimiento unánime de todas las partes
interesadas en el litigio sometido a su decisión. (Art. 232 C.O.T.).

En los casos en que no hubiere avenimiento entre las partes respecto de la persona en quien haya de
recaer el encargo, el nombramiento se hará por la justicia ordinaria, debiendo en tal caso recaer
dicho nombramiento en un solo individuo y diverso de los dos primeros indicados por cada parte, se
procederá en lo demás, en la forma establecida en el Código de Procedimiento Civil para el
nombramiento de peritos.

En otras palabras, cuando el nombramiento de un árbitro debe efectuarse por la justicia ordinaria, lo
que ocurrirá en los casos de arbitraje forzoso o de una cláusula compromisoria, ésta solo puede
designar un solo individuo como árbitro. Sólo las partes de común acuerdo pueden designar dos o
más árbitros para la solución del conflicto, lo que resulta atendible atendido el costo que representa
el arbitraje y que debe ser soportado por el patrimonio de las partes.

b.5. El procedimiento que debe seguirse ante los arbitradores lo establece la ley, si las partes
no lo han regulado.

De conformidad al artículo 223 inc.3º del C.O.T., el arbitrador fallará obedeciendo a lo que su
prudencia y la equidad le dictaren, y no estará obligado a guardar en sus procedimientos y en su
fallo otras reglas que las que las partes hayan expresado en el acto constitutivo del compromiso, y si
éstas nada hubieren expresado, a las que se establecen para este caso en el Código de Procedimiento
Civil.

Al efecto, el artículo 636 del C.P.C. nos señala que el arbitrador no está obligado a guardar en sus
procedimientos y en su fallo otras reglas que las que las partes hayan expresado en el acto
constitutivo del compromiso. Si las partes nada han dicho a este respecto, se observarán las reglas
establecidas en los artículos que siguen.”

El artículo 637 del C.P.C. nos indica cuales son las normas mínimas de procedimiento que deben
respetar los arbitradores en caso de no haberse regulado el procedimiento que debe seguirse ante ellos
por las partes. Al respecto nos señala ese precepto que “el arbitrador oirá a los interesados; recibirá y
agregará al proceso los instrumentos que le presenten; practicará las diligencias que estime necesarias
para el conocimiento de los hechos, y dará su fallo en el sentido que la prudencia y la equidad le dicten.
Podrá oír a los interesados por separado, si no le es posible reunirlos.

181
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

De conformidad con lo anterior, el arbitrador debe obligatoriamente cumplir con los siguientes
trámites:

• Oír a los interesados


• Recibir y agregar al proceso los instrumentos que le presenten

b.6.Los trámites esenciales que posibilitan deducir el recurso de casación en la forma en


contra de un árbitro arbitrador.

Por regla general, el recurso de casación en la forma procede en contra de sentencia dictada por
árbitro arbitrador.

Sin embargo, el recurso de casación en la forma en contra de árbitros arbitradores presenta una
particularidad. El artículo 795 del C.P.C enumera trámites esenciales en primera instancia, cuya
omisión faculta para deducir el recurso de casación en la forma por la causal contemplada en el Nº 9
del art. 768 de ese Código.

Tratándose del recurso de casación en la forma en contra de árbitros arbitradores y siendo


congruente el legislador con los trámites mínimos que deben cumplirse por el arbitrador en un
procedimiento a falta de regulación por las partes, el artículo 796 del C.P.C, nos señala que son
trámites esenciales los que las partes establecen en la parte constitutiva del compromiso, y si ellas
nada dicen, sólo existen dos trámites esenciales:

• Emplazamiento de las partes en la forma prescrita por la ley. ART. 795 Nº1

• Agregación de los instrumentos presentados oportunamente por las partes, conciliación o


bajo el apercibimiento legal que corresponda respecto de aquella contra la cual se presenta.
795 Nº 5 C.P.C.

En consecuencia, si las partes nada han dicho en el compromiso respecto de los trámites esenciales
de la primera instancia al regular el procedimiento que ha de seguirse ante un árbitro arbitrador,
sólo podrá deducirse el recurso de casación en la forma por la causal Nº 9 del artículo 768 del
C.P.C. sólo por la omisión de los trámites esenciales contemplados en los Nºs 1 y 5 del artículo 795
del C.P.C.

c) ELEMENTOS ACCIDENTALES

Son aquellos que no forman parte del compromiso, que las partes deben incorporar mediante
estipulaciones expresas y se encuentran destinados a modificar los elementos de la naturaleza que
ha contemplado el legislador respecto del compromiso.

De acuerdo con ello, son estipulaciones de elementos accidentales los siguientes:

• Otorgamiento al Árbitro de facultades de arbitrador o mixto. Si nada se dice se presumirá


Árbitro de derecho.

• Lugar para el desarrollo del compromiso, puesto que si nada se dice será el lugar de su
celebración.

• Tiempo para el desarrollo del compromiso, puesto que si nada se dice será de dos años a
contar de la aceptación.

182
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

• Reglamentación del procedimiento que se debe seguir ante los árbitros arbitradores. Si
nada se dice se aplican las normas mínimas de tramitación que contempla el legislador (ART. 637
C.P.C).

• Deben establecerse los trámites esenciales para el recurso de casación en la forma contra
arbitradores, puesto que si nada se dice sólo procederá por la omisión de los trámites esenciales del
Nº 1 y 5 del artículo 795 del C.P.C.

• La reserva de recurso de apelación en contra de árbitros arbitradores en primera instancia,


puesto que sólo será posible deducirlo si al momento de designar al arbitrador se han cumplido con
dos requisitos:

- Establecer la procedencia del recurso de apelación


- Designar quienes conocerán de la apelación con carácter de árbitro arbitrador. (ART. 239
C.O.T inciso final)

• Renuncia a los recursos legales

Existe una cláusula tipo que se coloca en las convenciones de arbitraje en que se renuncia a todo
recurso legal en contra de la sentencia arbitral, incluso al de casación. La jurisprudencia señala que
esta renuncia es válida ya que la ley faculta a las partes para ello en el inciso primero del artículo 239
del C.O.T. Así las partes mayores de edad y libres administradores de sus bienes pueden renunciar a
los recursos legales. Tratándose de mandatario judicial requiere facultades especiales para renunciar a
los recursos legales conforme a lo previsto en el inciso segundo del artículo 7º del C.P.C.

Sin embargo, la renuncia a los recursos, por amplia y genérica que sea, jamás podrá comprender el
recurso de casación en la forma por las causales de incompetencia y ultrapetita, puesto que en tal caso
el árbitro estaría resolviendo sobre un conflicto para el cual no ha sido designado o requerida su
intervención. Tampoco podrá comprender la renuncia al recurso de queja ya que este es de orden
público y emana de la superintendencia directiva correccional y económica de la Corte Suprema
siendo su finalidad primordial de naturaleza disciplinaria, al tener por objeto corregir una falta o
abuso.

Debemos tener presente, que si estamos en presencia de un árbitro arbitrador, al no encontrarse éste
obligado a fallar de conformidad a la ley, sino que de acuerdo a lo que su prudencia y equidad le
dictaren, existen dos recursos que no proceden contra sus sentencias:

• Recurso de casación en el fondo y


• Recurso de inaplicabilidad por inconstitucionalidad.

14.5.- EL TÉRMINO DEL COMPROMISO

Las causales de terminación del compromiso se encuentran contempladas en los artículos 240, 241
y 242 del C.O.T, siendo ellas las siguientes:

1) El modo normal de dar término al compromiso es por el cumplimiento del encargo.

De acuerdo con ello, el compromiso terminará cuando el árbitro dicte sentencia en el plazo que le
fijan las partes o el legislador en subsidio.

Sin perjuicio de ello, el árbitro puede conocer también de la ejecución de la sentencia si el que ha
obtenido en el juicio se lo ha requerido y aún le resta plazo para desempeñar el compromiso. Al
efecto, el artículo 635 del C.P.C. establece que “para la ejecución de la sentencia definitiva se podrá
ocurrir al árbitro que la dictó, si no está vencido el plazo por el que fue nombrado, o al tribunal

183
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

ordinario correspondiente, a elección del que pida su cumplimiento. Tratándose de otra clase de
resoluciones, corresponde al árbitro ordenar su ejecución.

Sin embargo, cuando el cumplimiento de la resolución arbitral exija procedimientos de apremio o el


empleo de otras medidas compulsivas, o cuando haya de afectar a terceros que no sean parte en el
compromiso, deberá ocurrirse a la justicia ordinaria para la ejecución de lo resuelto.”

2) Si el árbitro fuere maltratado o injuriado por alguna de las partes.

3) Si las partes concurren ante la justicia ordinaria o ante otro árbitro para la resolución de asunto,

4) Si el árbitro contrae una enfermedad que le impida seguir cumpliendo sus funciones. Cabe
señalar que el árbitro no puede ser reemplazado en un compromiso si no existe acuerdo de las
partes, ya que tiene el carácter de intuito personae.

5) Si por cualquier causa el árbitro deba ausentarse por largo tiempo del lugar del lugar donde se
debe seguir el juicio.

6) Por revocación de común acuerdo de las partes (ART. 241 C.O.T),

7) Por la muerte del árbitro

La muerte de alguna de las partes genera los efectos de sucesión, pasando a ser esta subrogada por
sus herederos, los cuales deben ser debidamente notificados, de lo contrario el proceso será nulo
(ART. 242 C.O.T).

15.- LA CLÁUSULA COMPROMISORIA.

15.1. Concepto.

La cláusula compromisoria es un contrato mediante el cual se sustrae del conocimiento de los


tribunales ordinarios determinados asuntos litigiosos, actuales o futuros, para entregarlos a la
decisión de un árbitro que no se designa en ese instante, pero que las partes se obligan a designar
con posterioridad.

15.2. Características.

La cláusula compromisoria es un contrato procesal autónomo ya que genera una obligación entre las
partes que consiste en designar al árbitro que debe conocer el conflicto y además, sustrae el
conocimiento de los tribunales ordinarios.

La diferencia entre el compromiso y la cláusula compromisoria es que en el primero la designación


del árbitro es intuito personae, en cambio en la cláusula compromisoria lo relevante no es la
existencia del árbitro, sino la substracción del conocimiento de un asunto de la justicia ordinaria.
Además el nombramiento del árbitro en la cláusula compromisoria a falta de acuerdo de las partes
puede ser realizada por la justicia ordinaria.

“La cláusula compromisoria tiene consagración legal en los artículos 252 Nº 10 y 415 del Código
de Comercio que la contemplan expresamente en el contrato de sociedad, y de un modo indubitable
en la historia fidedigna del establecimiento de la L.O.T., ya que en las Actas de la Comisión
Revisora hay constancia escrita de que el art. 181 – actual art. 252 del C.O.T.- según el cual
corresponde a la justicia hacer la designación de arbitrosd en el caso de desacuerdo de los
interesados, se aplica “ a todos klos casos en que deba hacerse nombramiento de árbitros, sea por
disposición de la ley o por convenio de las partes, vale decir, tanto en los casos de arbitraje forzoso
como cuando existe una cláusula compromisoria.” ( Patricio Aylwin A. El juicio Arbitral. Pág. 328.
Cuarta Edición. 1982. Fallos del Mes).

184
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

De acuerdo con ello, pueden designar el árbitro en la cláusula compromisoria:

1) Las partes, las que pueden ponerse de acuerdo en cualquier momento posterior a la celebración
de la cláusula compromisoria;
2) En subsidio, la justicia ordinaria para lo cual se aplican las normas de designación de perito.

Respecto de esta designación por la justicia ordinaria algunos señalan que constituye la primera
gestión de un juicio arbitral y otros que es un acto judicial no contencioso.

El artículo 646 C.P.C contempla prácticamente las misma normas que para el nombramiento de
árbitro.

15.3. Requisitos de la Cláusula Compromisoria

Respecto de la cláusula compromisoria se contemplan los siguientes elementos:

Elementos esenciales:

1) Individualización de las partes


2) La determinación del conflicto que se somete a arbitraje
3)La sustracción del conocimiento del asunto de la justicia ordinaria asumiendo la obligación de
someterlo a la resolución de los árbitros que se comprometen a designar con posterioridad.

Elementos de la naturaleza:

No tiene por ser contrato autónomo y no nominado o regulado por el legislador.- Sin embargo, se ha
entendido que respecto de la cláusula compromisoria se aplicarían las reglas del compromiso en
esta materia.

Elementos accidentales:

Son los que incorporan las partes en virtud del principio de la autonomía de la voluntad,
fundamentalmente para regular las materias de la naturaleza del compromiso ya analizadas.

15.4. Efectos de la Cláusula Compromisoria.

Los efectos de la cláusula compromisoria son los siguientes:

1) Sustrae el conocimiento del conflicto de los tribunales ordinarios, generándose la excepción de


cláusula compromisoria.

2) Somete el conocimiento del asunto a un árbitro

3) Genera la obligación para las partes de designar al árbitro, el que a falta de acuerdo entre las
partes deberá ser designado por la justicia ordinaria.

En la redacción de una cláusula compromisoria sugerimos:

1) Evitar designar árbitros arbitradores, en especial si dicho nombramiento recae en personas que
no conocemos o que deben ser designadas por un tercero o la justicia ordinaria; y
2) Contemplar respecto del árbitro a designarse características y requisitos mínimos que este debe
cumplir para desempeñar un correcto y justo arbitraje, limitando con ello las facultades que
posee la justicia ordinaria para designar al árbitro. ( P. Ej. Presidente colegio de abogados de
Chile A.G., Presidente del Colegio de Ingenieros de Chile A.G.; Profesores de una determinada

185
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Facultad de Derecho en alguna Cátedra específica; ex abogados integrantes de la Corte Suprema


o corte de Apelaciones que hubieren desempeñado el cargo por un determinado periodo; etc)

15.5. Terminación de la cláusula compromisoria.

Se han contemplado por la doctrina y jurisprudencia como causales de terminación de la


cláusula compromisoria las siguientes:
1) Por mutuo acuerdo de las partes
2) Por cumplimiento del encargo por el árbitro
3) Por transacción o cualquier otro equivalente jurisdiccional
4) Por declaración de quiebra

16.- EL CONTRATO DE COMPROMISARIO


El contrato de compromisario es aquel por el cual una persona se obliga a desempeñar el cargo de
árbitro entre otras personas que litigan, y éstos a remunerar sus servicios con un honorario.

En la práctica este contrato no se celebra formalmente, siendo la única constancia en el proceso


arbitral de que el árbitro ha aceptado el cargo el acta o la escritura pública de aceptación, en la cual
debe constar también su juramento.

A partir de la aceptación se entiende celebrado este contrato.

Respecto de los honorarios del árbitro, este nunca puede fijarlos unilateralmente, sino que formula
normalmente una proposición a las partes para su aceptación. Esencialmente, el árbitro previa
conversación con las partes o sus abogados dicta una resolución en la que fija el monto de sus
honorarios y la fecha en que se debe hacer el pago.

Para la jurisprudencia esta resolución que fija los honorarios no es mas que una propuesta que debe
ser aceptada por las partes, las que si no están de acuerdo con la proposición que efectúe el árbitro,
la fijación del monto de los honorarios deberá ser determinada por la justicia ordinaria a través de
un juicio de cobro de honorarios (caso extremo).

17.- DESENVOLVIMIENTO DEL ARBITRAJE.

17.1. Nombramiento del árbitro, la aceptación del cargo por el árbitro y su juramento.

El origen del arbitraje se puede encontrar en la ley, si nos encontramos ante un arbitraje forzoso, en
cuyo caso a las partes sólo les cabe designar de común acuerdo el árbitro, o a falta de éste, acudir a
la justicia ordinaria para que proceda a su designación.

En el arbitraje forzoso el propósito de la presentación que efectúan las partes a la justicia ordinaria
no va a ser que se notifique al árbitro, sino que se proceda a la designación del árbitro. La
naturaleza jurídica de esta petición es discutida, sosteniéndose por algunos que nos encontramos en
presencia del primer trámite del juicio arbitral y por otras, ante un asunto judicial no contencioso.

Si nos encontramos en presencia de un arbitraje facultativo, el origen de arbitraje es el compromiso


o la cláusula compromisoria.

En el compromiso no existe necesidad de nombrar a un árbitro porque este ya está se encuentra


designado en dicha convención celebrada por las partes. En este caso, lo que procede es efectuar
una presentación a la justicia ordinaria para que ordene notificar al árbitro, a fin que éste ante un
Ministro de Fe acepte o rechace el cargo. En caso de nombramiento de árbitros sucesivos, es muy
importante la notificación sucesiva en el mismo orden en el que se nombra a los árbitros por las
partes; y en el mismo orden deben pronunciarse los árbitros si aceptan el cargo, por lo que debe

186
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

continuarse con las notificaciones de los árbitros posteriores designados por las partes sólo en caso
que los primeramente designados hubieren rechazado el desempeño del cargo.

En la cláusula compromisoria el objeto de la presentación en el arbitraje facultativo será citar a la


otra parte a un comparendo para que se designe de común acuerdo al árbitro; o de no mediar
acuerdo, por la justicia ordinaria conforme a la norma de la designación de peritos. El tribunal no
puede designar como árbitros a las personas que figuren en los dos primeros lugares de la lista que
las partes han propuesto.

Efectuado el nombramiento del árbitro, lo que sigue es el trámite de notificación del nombramiento,
el que es practicado por el receptor.

Según el artículo 236 del COT el árbitro debe cumplir con dos trámites ineludibles:
a) Aceptar el cargo
b) Jurar desempeñar el cargo con la debida fidelidad y en el menor tiempo posible.

La notificación:
a) se efectúa según el artículo 44; y
b) es personal y no existe inconveniente en que el árbitro manifieste al receptor si acepta o no el
cargo. Si acepta debe jurar.

El juramento del árbitro es un requisito de validez del Arbitraje, y si se omite conlleva la nulidad
del Arbitraje. Si bien cabe una aceptación tácita, jamás cabe un juramento tácito.

El ministro de fe ante el cual el árbitro debe jurar puede ser:


a) El receptor, cuando acepta de inmediato; o
b) El Secretario del tribunal cuando se reserva aceptar con posterioridad.

17.2. El Procedimiento Arbitral.

Las normas aplicables al procedimiento arbitral se encuentran el Título VIII del Libro III del CPC
(art. 628 y SS.).

1.-Los árbitros de derecho deben tramitar según el procedimiento que corresponda en atención a
la naturaleza de la acción deducida. Al efecto, dispone el artículo 628 del C.P.C. que “los árbitros de
derecho se someterán, tanto en la tramitación como en el pronunciamiento de la sentencia definitiva, a
las reglas que la ley establece para los jueces ordinarios según la naturaleza de la acción deducida.”

En consecuencia, se deben aplicar las reglas de descarte vistas en clase como si se tratara de un Juez
de Letras:
1° Procedimiento Especial
2° Procedimiento Sumario
3° Juicio Ordinario de Mayor Cuantía (Libro II CPC).

2.- Los árbitros arbitradores deben tramitar el asunto según:


1° El procedimiento que las partes le señalen;
2° Si las partes nada han señalado, de acuerdo con las normas mínimas comunes a todo
procedimiento arbitral consistentes en:
a) Oír a las partes; y
b) Agregar al expediente los documentos que se le entreguen.

Al efecto, el artículo 636 del C.P.C. nos señala que el arbitrador no está obligado a guardar en sus
procedimientos y en su fallo otras reglas que las que las partes hayan expresado en el acto
constitutivo del compromiso. Si las partes nada han dicho a este respecto, se observarán las reglas
establecidas en los artículos que siguen.”

187
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

El artículo 637 del C.P.C. nos indica cuales son las normas mínimas de procedimiento que deben
respetar los arbitradores en caso de no haberse regulado el procedimiento que debe seguirse ante ellos
por las partes. Al respecto nos señala ese precepto que “el arbitrador oirá a los interesados; recibirá y
agregará al proceso los instrumentos que le presenten; practicará las diligencias que estime necesarias
para el conocimiento de los hechos, y dará su fallo en el sentido que la prudencia y la equidad le dicten.
Podrá oír a los interesados por separado, si no le es posible reunirlos.”

3.-Procedimiento del Juicio de Partición de Bienes

Normas aplicables: Art. 646 y SS. CC.

17.3. La primera resolución del árbitro.

Cuando el árbitro acepta y jura, su primera actuación es dictar una resolución para constituir el
compromiso y citar a las partes a un primer comparendo, cuyo objetivo es determinar:

a) Cuáles son las partes;


b) Cuál es el conflicto; y
c) Cuál es el procedimiento que se tendrá que aplicar para la resolución del conflicto.

Esto es aún más importante en los arbitradores que son además amigables componedores.

17.4 Principales diferencias entre el Procedimiento aplicable por el árbitro de derecho y el


árbitro arbitrador.

Las principales diferencias que se pueden observar en la tramitación ante un árbitro de derecho y un
árbitro arbitrador son las siguientes:

1. Notificaciones.

a) Árbitro de derecho:

No se contempla la existencia de notificaciones por el estado diario.

Conforme a lo previsto en el artículo 629 del C.P.C., las notificaciones se harán personalmente o por
cédula. Sin perjuicio de ello, las partes unánimemente pueden acordar otra forma de notificación, como
puede ser por ejemplo por cartas certificadas, fax, e-mail, etc.

b) Árbitros arbitradores:

En el procedimiento seguido ante árbitros arbitradores se notifican las resoluciones a las partes y
terceros en la forma que acuerden las partes, y si las partes nada dicen, se notifica personalmente o
por cédula.

2.- Ministro de fe.

a) Árbitro de derecho:

En el procedimiento que se sigue ante árbitros de derecho es obligatoria la designación de un


ministro de fe, quien de autorizar las resoluciones del árbitro (632 C.P.C.).

b) Árbitro arbitrador:

En el procedimiento que se sigue ante árbitros arbitradores la designación de un ministro de fe es


facultativa (art. 639 C.P.C.).

188
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Si no se cumple el requisito de autorización de la resolución por el Ministro de Fe, la resolución del


árbitro de derecho adolece de nulidad, y la del árbitro arbitrador no.

3.- Facultad de imperio.

No existe diferencia, ya que ambos tienen facultad de imperio restringida. (Arts. 633 y 635 del
C.P.C árbitros; 635 y 643 árbitro arbitrador).

4.- Sentencia.

a) Árbitro de derecho: al dictar la sentencia deben cumplir los mismos requisitos que la de los
tribunales ordinarios (art.170 C.P.C. y A.A. de 1920 de la C.S.).

b) Árbitro arbitrador: no se rigen por el art. 170 del C.P.C., sino que por el 640 del C.P.C., según
el cual la sentencia debe contener:
1. Designación de las partes litigantes.
2. Enunciación de las peticiones.
3. Enunciación de las alegaciones del demandado.
4. Las razones de prudencia o equidad que sirven de fundamento a la sentencia.
5. La decisión del asunto controvertido.

Según el art. 223 del C.O.T., el arbitrador fallará obedeciendo a lo que su prudencia y equidad le
dictaren. Esta diferencia no es más que un juego de palabras, ya que deben concurrir ambas.

¿Qué es la prudencia y la equidad?

La Prudencia es una de las virtudes cardinales, y consiste en distinguir lo que es bueno o malo,
para seguirlo o huir de ello. Significa también en nuestro idioma, templanza, moderación,
discernimiento, buen juicio, cautela, circunspección, precaución. Todo ello apunta claramente a una
facultad de la inteligencia al distinguir entre lo bueno y lo malo, pero también a una característica
de la voluntad al operar con templanza, moderación, discernimiento. No actuaría pues, con
prudencia el arbitrador que por ejemplo, expidiera su fallo en forma precipitada, sin haber oído
debidamente a alguna de las partes, o sin analizar los antecedentes con el debido cuidado.(Julio
Philippi Izquierdo. Notas sobre el juicio seguido ante arbitradores. Revista Estudios Jurídicos
Universidad Católica. Volumen 3. 1973. Página 266. )

La Equidad

1. Aristóteles: en la “Ética Nicomaquea” señala que “lo equitativo siendo justo, no es lo justo
según la ley”..La equidad no es lo establecido en la ley, porque la ley está destinada a regular
situaciones universales. Cuando un arbitrador está facultado para fallar en equidad, se le
faculta para juzgar un caso concreto aplicando normas que la ley no considera.

2. Sto. Tomás de Aquino: “la equidad es una excepción del caso particular al caso concreto”, y
se define la equidad como “justicia aplicada al caso concreto”; “lo equitativo es mejor que lo
justo legal, ya que coincide con lo justo natural”.

3. Coviello: La equidad no se contrapone al derecho no es tampoco el espíritu de la ley, sino que


constituye la justicia de un caso determinado. La justicia aplicada al caso concreto debe ser
razonada, ya que de lo contrario puede llegarse a la arbitrariedad.

Es por esto, que el art. 640 del C.P.C. dice que además de fallarse conforme a la prudencia y
equidad, se debe fundamentar estos conceptos, o “dar razón de equidad y prudencia”.

189
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

“ Si bien la definición que se dé al concepto de equidad puede variar según cual fuere el criterio
jusfilosófico en el cual se encuadre, pensamos que ha de coincidirse en estimarla como aplicación
a un caso particular de lo justo, entendido, no como sinónimo estricto de lo legal, sino como
expresión de ese sustrato de derecho vigente que impera en la vida social y que se afinca, en
último termino, en la propia naturaleza del hombre.

“Este somero análisis permite, pues, concluir que la prudente estimación de la equidad hecha por el
arbitrador, si bien descansa en su propia convicción y raciocinio, no es producto de su capricho o
mero arbitrio, sino que estriba en detectar cuidadosamente lo que en verdad es justo frente al caso
particular. Como la conclusión está fundada en su propia valoración, no podrá ser revisada, a menos
que se haya contemplado alguna adecuada instancia superior. (Julio Philippi Izquierdo. Notas sobre
el juicio seguido ante arbitradores. Revista Estudios Jurídicos Universidad Católica. Volumen 3.
1973. Página 268.)

De acuerdo con lo anterior, cabe formularnos respecto del árbitro arbitrador las siguientes
interrogantes:

1. ¿Puede un árbitro arbitrador que no está sometido a la ley, fallar apartándose a las
normas de procedimiento?

No puede, porque es un juez, y como tal debe obedecer el mandato constitucional que obliga
otorgar un debido proceso de ley y a que su sentencia emane de un racional y justo procedimiento.
Además, debemos tener presente que “nuestro ordenamiento procesal contempla disposiciones
sobre la casación de forma en contra de sentencias de arbitradores, como es el artículo 796 del
Código de Procedimiento civil, si bien su procedencia en ciertos casos ha dado origen a
dificultades.”(Julio Philippi Izquierdo. Ob. Cit. página 269. )

2. ¿Puede el árbitro arbitrador, que falla según lo que su prudencia y equidad le han dictado,
conocer de otra materia distinta de la sometida a su conocimiento?

No puede, aún cuando lo considere necesario y equitativo.

El arbitrador no puede avocarse a asuntos ajenos a la materia sometida a su conocimiento y de allí


su sentencia, aun cuando se hubieren renunciado a todos los recursos será casable en la forma por
incompetencia y por ultra petita. Así se ha resuelto en repetidas oportunidades por nuestros
tribunales. (Julio Philippi Izquierdo. Ob. Cit. página 269.)

3. ¿Puede el árbitro arbitrador fallar contra ley?

Según Julio Philippi sí puede fallar contra ley, ya que lo justo aplicado al caso concreto lo
determina el árbitro y no el legislador. “ No cabe duda que el arbitrador puede fallar en contra de
ley expresa, pues en eso consiste su facultad de guiarse por la equidad. (Julio Philippi Izquierdo.
Ob. Cit. Página 269.)

4. Sin embargo, se debe tener presente si puede el árbitro arbitrador fallar contra cualquier
ley, es decir, ¿podría fallar concretamente contra una norma de orden público?

Nuestra Corte Suprema ha señalado que el arbitrador tiene un límite que son los preceptos de orden
público. La amplitud del arbitrador no llega a tanto como para desconocer una norma de orden
público.

5. ¿Podría el arbitrador dictar una sentencia en contra de normas de Derecho Privado, pero de
orden público, como por ejemplo, desconocer normas de filiación, relativas a contrato?

190
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Aquí la doctrina se divide:


a) Según algunos, se podría desconocer, ya que el arbitrador está facultado para hacer justicia al
caso concreto, pudiendo, por ejemplo, aceptar instrumentos privados cuando se exigen
instrumentos públicos.

b) Según otros, no puede hacerlo porque importaría desconocer el orden público, y todos los
miembros de la sociedad deben respetarlo, no pudiendo el árbitro abusar de las atribuciones que
se le han conferido.

6. ¿Puede un arbitrador fallar conforme a Derecho?

Si, pero dependerá de la sola voluntad del árbitro, y ello ocurrirá, generalmente, cuando el
arbitrador sea un abogado.

El arbitrador puede sujetarse a los preceptos legales en el fallo de un asunto, puesto que su calidad
de tal no lo obliga a despreciar las normas de derecho.

Debemos tener presente que las facultades que se confieren a un arbitrador para resolver un asunto
son amplísimas y que los casos en los cuales puede obtenerse la revisión de su fallo por los
tribunales superiores son excepcionales.

Al respecto se ha resuelto, que “puesto que el arbitro arbitrador está llamado a fallar conforme a la
prudencia y equidad, pudiendo incluso fallar en contra de ley expresa, la errada calificación jurídica
de un plazo, si existiere no es suficiente para acoger un recurso de queja en contra de la sentencia
dictada por un juez árbitro arbitrador. Para que ello ocurra es menester que la sentencia sea inmoral,
dolosa, manifiestamente inicua, contradictoria, ininteligible, o imposible de cumplir. (Corte
Apelaciones de Santiago. 5.8.1997. Gaceta Jurídica 1997. Agosto Nº 206 Pág.80).

5.- Recursos en contra las sentencias de los Árbitros.

1. Árbitros de derecho:

a) Recurso de Apelación.

Procede de acuerdo con las reglas generales y conocerá del mismo la Corte de Apelaciones
respectiva.

b) Recurso de Casación en el Fondo o en la Forma.

Procede igual que si fuera un Tribunal Ordinario y según las reglas generales de cada uno de ellos.

c) Recurso de Queja:

El caso de este recurso es especial pues ha sufrido una doble modificación.

Hasta la dictación de la Ley Nº 19.374, no se establecía expresamente ante qué tribunal debía
interponerse este recurso, asumiéndose que debía entablarse ante la Corte Suprema en virtud de la
superintendencia correctiva que posee sobre todos los tribunales.

Actualmente, mediante la modificación introducida por la Ley Nº 19.374, el recurso de queja en


contra de árbitros de derecho es conocido en única instancia por la Corte de Apelaciones del lugar
donde se celebró el compromiso (art. 63 nº 2 letra d) COT).

Por otra parte, el recurso de queja en contra de las sentencias dictadas por árbitros de derecho sólo
procederá si se cumplen los requisitos que actualmente prevé el artículo 545 del C.O.T., luego de la
dictación de la ley Nº 19.374, esto es, cuando concurran los siguientes requisitos copulativos:

191
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

a.- No ser procedentes los demás recursos, ordinarios o extraordinarios.

Con ello, en la práctica se elimina la procedencia del recurso de queja, al ser procedente diversos
otros recursos ordinarios y extraordinarios en contra de la sentencia que pronuncia el árbitro de
derecho.

2.- La falta o abuso debe haberse cometido en una sentencia definitiva o interlocutoria, que ponga
termino al juicio o haga imposible su continuación.

2. Árbitro arbitrador

a.- Recurso de Apelación.

Por regla general, el recurso de apelación no procede en contra de la sentencia de estos árbitros, y si
éste procediera, jamás serán conocidos por la justicia ordinaria, sino que por un tribunal de árbitros
arbitradores de segunda instancia.

Los requisitos necesarios que deben cumplirse para que sea procedente el recurso de apelación en
contra de las sentencias dictadas por árbitros arbitradores de conformidad a lo previsto en el inciso
2º del artículo 239 del C.O.T., son:

1.- Las partes, en el instrumento en que constituyen el compromiso, deben expresar que se reservan
dicho recurso para ante otros árbitros del mismo carácter;

2.- Las partes, en el instrumento en que constituyen el compromiso, deben designar las personas que
han de desempeñar este cargo de tribunal arbitral arbitrador de segunda instancia.

b.- Recurso de casación en la forma y en el fondo.

Para determinar si procede o no el Recurso de Casación, hay que distinguir si es de fondo o de


forma:

El de fondo no procede nunca en contra de sentencia dictada por árbitro arbitrador (art. 239 in. 2º
COT) .Tampoco seria procedente el llamado recurso de inaplicabilidad por inconstitucionalidad de
la ley, porque los árbitros arbitradores no deben fallar conforme a la ley.

El de forma procede sólo por las causales del artículo 768 y sólo son trámites esenciales para la
causal del Nº 9, las que se contemplan en los Nºs 1 y 5 del artículo 795 del C.P.C. (art. 796 C.P.C.).
El tribunal que lo conoce será la Corte de Apelaciones respectiva, si la sentencia es de un arbitrador
de primera instancia, o la Corte Suprema, si la sentencia es de un tribunal arbitrador de segunda
instancia.

c.- Recurso de queja.

El art. 545 del C.O.T. contempla una excepción en cuanto a que el recurso de Queja no es
procedente en caso que procedan otros recursos.

En efecto, en ese precepto se contempla la procedencia del recurso de queja en contra de las
sentencias definitivas de primera o única instancia, dictadas por árbitros arbitradores,
conjuntamente con el recurso de casación en la forma.

192
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

CAPITULO V. LOS AUXILIARES DE LA ADMINISTRACION DE


JUSTICIA
SUMARIO. 1.- CONCEPTO; 2.- CLASIFICACION.

1.- CONCEPTO:

Son los funcionarios que cooperan con los tribunales en el ejercicio de su función jurisdiccional.

2.- CLASIFICACION:

Los Auxiliares de la Administración de Justicia contemplados en el Código Orgánico de Tribunales


son:

1. La Fiscalía Judicial.
2. Los Defensores Públicos.
3. Los Relatores.
4. Los Secretarios.
5. Los Administradores de tribunales con competencia en lo criminal.
6. Los Procuradores del Número.
7. Los Receptores.
8. Los Notarios.
9. Los Conservadores.
10. Los Archiveros.
11. Los Consejos Técnicos.
12. Los Bibliotecarios Judiciales.

Los abogados no son funcionarios, y en consecuencia; no son considerados por la doctrina como
auxiliares de la administración de justicia.

II. LA FISCALIA JUDICIAL.

1.- INTRODUCCION; 2.- CONCEPTO; 3.- ORGANIZACIÓN; 4.- REQUISITOS; 5.-


NOMBRAMIENTO; 6.- VINCULACIONES; 7.- FUNCIONES; 8.- FUNCIONES
ESPECIALES FISCAL CORTE SUPREMA; 9.- SUBROGACIÓN; 10.- RESPONSABILIDAD.

1.- INTRODUCCION.

Con fecha 16 de Septiembre de 1997, se publicó en el Diario Oficial la Ley 19.519, mediante la
cual en su artículo único se modifican los artículos 19 Nº3, 32 Nº14, 49 Nº8, 54 Nº8 ,73, 75 y 78 de
la Constitución Política ; se le agrega un Capítulo VI-A, compuesto por los artículos 80 A a 80 I ; y
se le incorporan las disposiciones transitorias trigésimo sexta y trigésimo séptima.

Mediante dicha modificación constitucional se establece la creación del Ministerio Público,


constituyendo el primer cuerpo legal que se aprobó para los efectos de permitir la posterior
introducción de una radical reforma respecto al sistema procesal penal que actualmente rige en el
país.

De acuerdo con ello, se señala en el Mensaje Presidencial 98-334 de 15 de Noviembre de 1996, con
el cual se inicia la tramitación del proyecto de Reforma Constitucional que crea el Ministerio
Público, que constituye “la reforma constitucional que crea la figura del Ministerio Público,
complemento necesario e indispensable del proyecto de ley de nuevo Código de Procedimiento
Penal en tramitación.

193
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

“Este proyecto de reforma a la Carta Política, que acompaña asimismo el proyecto de ley orgánica
constitucional de Ministerio Público, representa el soporte a partir del cual se estructurará un
auténtico sistema acusatorio, reemplazando de esta forma el actual modelo de persecución criminal
basado en una estructura eminentemente de corte inquisitorial.”.-

De acuerdo con lo anterior, en la actualidad es posible distinguir la existencia en nuestro


ordenamiento jurídico de dos Ministerios Públicos: El Ministerio Público regulado en el Código
Orgánico de Tribunales, que se denomina Fiscalía Judicial y cuyos miembros se denominan ahora
Fiscales Judiciales, que son auxiliares de la Administración de justicia y que forman parte del Poder
Judicial; y el Ministerio Público que se contempla actualmente en el Capitulo VI A de la
Constitución Política del Estado y se regula en la ley 19.640 (L.O.C. del Ministerio Público), que es
un organismo autónomo y jerarquizado, que no forma parte del Poder Judicial, y cuya principal
misión será la de dirigir en forma exclusiva la investigación en el nuevo sistema procesal penal,.

Las funciones de ambos Ministerios Públicos han quedado precisadas en la ley 19.640 (L.O.C. del
Ministerio Público) y en la Ley 19.665, de 9 de marzo de 2.000, la que adecua las normas del
Código Orgánico de Tribunales y otros cuerpos legales al nuevo proceso penal.

De acuerdo con ello, en la presente separata sólo nos referiremos a la Fiscalía Judicial regulada en
párrafo 1° del Título XI del C.O.T. (artículos 350 a 364) cuyas normas permanecerán vigentes hasta
la entrada en vigencia del nuevo sistema procesal penal, fecha a partir de la cual dejara de ejercer
sus funciones en el nuevo proceso penal la Fiscalía Judicial, manteniendo solo las facultades
restantes que se señalan en el Código Orgánico.

El estudio del Ministerio Público, que se ha creado para dirigir la investigación criminal, lo
efectuaremos al referirnos al proceso penal.

2. CONCEPTO.-

La Fiscalía Judicial es la institución que tiene como misión fundamental representar ante los tribunales
de justicia el interés general de la sociedad.

A esta Fiscalía Judicial no le corresponde dirigir la investigación criminal en el antiguo procedimiento


penal, puesto que ella es efectuada por el juez dentro de la etapa del Sumario Criminal en el
procedimiento por crimen o simple delito de acción penal pública contemplado en el Código de
Procedimiento Penal.

3.- ORGANIZACION.-

La Fiscalía Judicial está constituida por el Fiscal Judicial de la Corte Suprema, que es el jefe del
servicio, y por los fiscales judiciales de las Cortes de Apelaciones (arts. 78 y 81 de la Constitución
Política y 350 C.O.T.).

Todas las Cortes de Apelaciones tienen un Fiscal Judicial, con excepción de la Corte de Santiago que
tiene seis; de la Corte de San Miguel que tiene cuatro; de las Cortes de Valparaíso, y Concepción que
tienen tres Fiscales; y de las Cortes de Antofagasta, La Serena, Rancagua, Talca, Temuco y Valdivia
que tienen dos Fiscales (art.58).

No hay representantes de la Fiscalía Judicial ante los jueces de letras, puesto que no es necesaria la
intervención de aquel en los juicios que éstos conozcan (art.351). Antes existían los promotores
fiscales, que eran los representantes del Ministerio Público ante los Juzgados de Letras, pero ellos
fueron suprimidos por el D.F.L.426, de 28 de Febrero de 1927. Sin embargo, conforme art.26 bis del
C.P.P. los Fiscales Judiciales de las Cortes de Apelaciones, pueden intervenir en la primera instancia en
todos los juicios criminales de acción pública regidos por el antiguo sistema procesal penal, cuando
juzguen conveniente su actuación.

194
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

También lo harán cuando lo ordene el Fiscal Judicial de la C. Suprema, para que actúen en la primera
instancia para efectos determinados o durante toda la tramitación de uno o más juicios regidos por el
antiguo sistema procesal penal.

Es obligatoria su intervención en primera instancia, cuando conoce de una causa criminal regida por
el antiguo sistema procesal penal un Ministro en carácter de juez.

El Fiscal Judicial de la Corte Suprema es el jefe del Servicio Fiscalía Judicial (art. 350). Sin embargo,
éste es un jefe que cuenta con muy pocas atribuciones respecto de sus dependientes.

Las facultades del Fiscal Judicial de la Corte Suprema, como jefe del servicio, se limitan a:

a) Dar instrucciones verbales o escritas de carácter general en los casos que estime necesario seguir un
procedimiento especial tendiente a uniformar la acción del referido ministerio (art.350, inc.2º);

b) Informar a la Corte Suprema acerca de la apreciación general que tenga de los fiscales judiciales de
las Cortes de Apelaciones; y

c) Ordenar a los Fiscales de Corte de Apelaciones para que intervengan directamente en uno o más
procesos determinados regidos por el antiguo sistema procesal penal. (art.26 bis C.P.P.).

El fiscal judicial de la Corte Suprema no interviene en el nombramiento de los Fiscales, ni puede


sancionarlos con medidas disciplinarias. (art.353Nº1 C.O.T.)

4.- REQUISITOS.-

Para ser Fiscal Judicial de la Corte Suprema o de una Corte de Apelaciones se requieren las mismas
condiciones que para ser miembros del respectivo tribunal (art.461). No pueden ser Fiscales Judiciales
los que no pueden ser jueces de letras (art.464).

5.- NOMBRAMIENTO.-

Son nombrados por el Presidente de la República previa formación de cinquena o terna según se trate
del Fiscal Judicial de la Corte Suprema o de las Cortes de Apelaciones respectivas, en conformidad a
las disposiciones contenidas en el párrafo 3º del Título X del Código Orgánico de Tribunales (arts.283,
284 y 459 del C.O.T. y 78 inc.2º y 3º de la C.Pol.).En el caso del Fiscal Judicial de la Corte Suprema,
al igual que para el nombramiento de los Ministros de la Corte Suprema, se requiere que el
nombramiento que efectúe el Presidente de la República cuente con el acuerdo del Senado, al regirse
su nombramiento y el de los Ministros de la Corte Suprema por las mismas normas que se contemplan
actualmente en el artículo 78 de la Carta Fundamental, el que fuera modificado por la Ley 19.541 de 22
de diciembre de 1997.

6.- VINCULACIONES.-

La Fiscalía Judicial tiene vinculaciones con el Poder Judicial y con el Poder Ejecutivo.

La vinculación de la Fiscalía Judicial con el Poder Ejecutivo se demuestra por el hecho de que:

a) Los oficiales de la Fiscalía Judicial son nombrados por el Poder Ejecutivo, si bien a propuesta del
Poder Judicial, y con el acuerdo del Senado si se trata del Fiscal Judicial de la Corte Suprema;

b) El oficial de la Fiscalía Judicial que corresponda, debe cumplir los requerimientos que el Presidente
de la República tenga a bien hacer con respecto a la conducta ministerial de los jueces y demás
empleados del Poder Judicial reclamando las medidas disciplinarias respectivas del tribunal
competente, y, en fin, si hubiere mérito bastante, entablando la correspondiente acusación (art.353 Nº3

195
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

del C.O.T. y art.32 Nº 15 de la C.Pol). Erróneamente la Constitución se refiere actualmente al


Ministerio Público, debiendo haberse referido a la Fiscalía Judicial, que corresponde a su actual
denominación.

c) Los oficiales de la Fiscalía Judicial deben perseguir, previa requisición de parte interesada, los
delitos de injurias y calumnias cometidos contra los empleados públicos no regulados por el estatuto
administrativo y de los Agentes Diplomáticos, aún en su carácter particular o privado (art.20 del
C.P.P.). Actuará en primera instancia el Fiscal Judicial de la Corte de Apelaciones respectiva. Esta
norma no tendrá aplicación alguna en el nuevo procedimiento penal, puesto que los Fiscales Judiciales
no pueden intervenir en el nuevo sistema procesal penal.

d) En los delitos en contra de la seguridad del Estado, a que se refiere la ley de este nombre, el Fiscal
Judicial de la Corte respectiva debe actuar en defensa del gobierno (art.27 letra a) Ley Nº12.927). Esta
norma no tendrá aplicación alguna en el nuevo procedimiento penal, puesto que los Fiscales Judiciales
no pueden intervenir en el nuevo sistema procesal penal.

Antiguamente estas relaciones eran aún más estrechas, por cuanto los oficiales del Ministerio Público,
hoy Fiscalía Judicial, tenían la representación judicial del Fisco y debían además intervenir en todos los
negocios de orden administrativos. En la actualidad la representación judicial del Fisco está
encomendada al Consejo de Defensa del Estado y en los negocios administrativos interviene sólo en
los casos en que la ley expresamente lo requiera (art.350 inc.3º del COT).

La vinculación Fiscalía Judicial con el Poder Judicial se demuestra por el hecho de que:

a) Los oficiales de la Fiscalía Judicial son auxiliares de la administración de justicia y figuran en el


escalafón Primario del Poder Judicial.

b) Los oficiales de la Fiscalía Judicial son nombrados por el Poder Ejecutivo, pero a propuesta del
Poder Judicial, en cinquena o terna.

c) Los oficiales de la Fiscalía Judicial ocasionalmente ejercen funciones judiciales al integrar


las Cortes de Apelaciones o Corte Suprema en caso de falta o inhabilidad de algunos de sus
miembros según lo dispuesto en los arts. 215 y 217 del C.O.T.).

d) Los oficiales de la Fiscalía Judicial actúan ante los tribunales como parte principal, como tercero o
coadyuvante, o como auxiliar del juez (art.354 del C.O.T.). Esta norma no tendrá aplicación alguna
respecto de los procedimientos criminales regidos por el nuevo sistema procesal penal, puesto que no
se contempla la intervención de los Fiscales Judiciales en ellos.

e) En los delitos en contra de la seguridad del estado que afecten a los tribunales superiores de justicia
y a los magistrados, el Fiscal Judicial de la Corte respectiva debe actuar en su defensa (art.27 letra a)
ley Nº12.927). Esta norma no tendrá aplicación alguna respecto de los procedimientos criminales
regidos por el nuevo sistema procesal penal, puesto que no se contempla la intervención de los Fiscales
Judiciales en ellos.

7.- FUNCIONES.-

Las funciones de la Fiscalía Judicial se limitarán a negocios judiciales y a los de carácter administrativo
del Estado en que una ley requiera especialmente su intervención. En el Código Orgánico de
Tribunales sólo se trata de los judiciales (art.350 inc.3º y 4º).

En los asuntos judiciales, la Fiscalía Judicial obra, según la naturaleza de los negocios, como parte
principal, como tercero, o como auxiliar del juez (art.354).

En los procedimientos penales regidos por el nuevo sistema procesal penal no se contempla la
intervención de los Fiscales Judiciales, por cuanto le corresponde exclusivamente al Ministerio Público

196
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

dirigir la investigación de los procesos penales y actuar como parte en el juicio oral. (Art. 83 C.Pol.,
art. 1º y 38 Ley 19.640 L.O.C. Ministerio Público; y arts. 3, 77, 166, 175 letra b), 180 259, 284 Código
Procesal Penal)

A.- La Fiscalía Judicial actúa como parte principal.

La Fiscalía Judicial actúa como parte principal en las causas criminales por crimen o simple delito de
acción pública seguidas en el antiguo procedimiento penal ante los tribunales que establece el C.O.T. y
en los demás casos previstos por las leyes (art.356).Este artículo se encuentra derogado respecto de los
procedimientos criminales regidos por el nuevo sistema procesal penal, puesto que no se contempla la
intervención de los Fiscales Judiciales en ellos

La Fiscalía Judicial no interviene como parte principal en las causas criminales por faltas, ni en las
causas penales por delitos de acción penal privada en los procedimientos regidos por el antiguo
procedimiento penal. Confirma la afirmación que la Fiscalía Judicial no interviene en los procesos por
faltas, lo dispuesto en el art.358 Nº 5 al señalar, que no se oirá en segunda instancia a la Fiscalía
Judicial en los procesos criminales por faltas regidos por el antiguo procedimiento penal. En todo caso,
el Nº 5 de este artículo se encuentra derogado respecto de los procedimientos criminales regidos por el
nuevo sistema procesal penal, puesto que no se contempla la intervención de los Fiscales Judiciales en
ellos.

La actuación de la Fiscalía Judicial como parte principal significa que interviene en el juicio en la
misma calidad en que lo hace cualquier litigante, figurando en todos los trámites del juicio y poseyendo
todos los derechos de las partes (art.355). En tal carácter, deben notificarse de todas las resoluciones
que se dicten en el proceso, puede presentar los escritos y solicitar las diligencias que desee e
interponer todos los recursos que estime procedentes.

Debemos dejar constancia en todo caso que en la práctica Fiscalía Judicial no actúa en la primera
instancia de los procesos por crímenes o simples delitos de acción penal pública regidos por el antiguo
sistema procesal penal, puesto que los promotores fiscales fueron suprimidos. Sin embargo, hay
algunos procesos regidos por el antiguo sistema procesal penal, como los de seguridad del estado, que
se tramita ante un Ministro de la Corte de Apelaciones y en los cuales el Fiscal Judicial debe actuar en
defensa del gobierno, y también en los casos de intervención en primera instancia que contempla el
art.26 bis del C.P.P, en los cuales excepcionalmente actúa en la primera instancia.

En los procedimientos regidos por el antiguo sistema procesal penal, la Fiscalía Judicial puede recurrir
en favor del inculpado o reo, en contra de una resolución judicial. Puede además intervenir en
cualquier estado de todo recurso deducido por las otras partes del juicio, a fin de impetrar las
soluciones que estime conveniente con la ley y las finalidades del proceso penal (art.54 C.P.P.).

La forma en que interviene el Fiscal Judicial en la segunda instancia de los procesos por crimen o
simple delito de acción penal pública regidos por el antiguo sistema procesal penal consiste en oír su
opinión acerca del fallo consultado o apelado a través de la emisión de un dictamen (art.513 y 415
del C.P.P.).

La sanción a la falta de intervención del Fiscal Judicial, en las causas regidas por el antiguo sistema
procesal penal en que le corresponde intervenir como parte principal es la nulidad de todo lo obrado
por falta de emplazamiento de una de las partes principales del juicio (arts. 69 y 541 Nº1 del C.P.P.).

Al respecto, el art.69 del C.P.P. dispone que se entiende siempre establecido bajo sanción de nulidad el
cumplimiento de las disposiciones concernientes a la intervención de la Fiscalía Judicial en los
procedimientos regidos por el antiguo procedimiento penal en los actos en que ella es obligatoria.

B.- La Fiscalía Judicial actúa como tercero

197
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

La Fiscalía Judicial obra como tercero cuando la ley ordena que sea oído, antes de la dictación de la
sentencia.

Para tal efecto, se le deben pasar los antecedentes al Fiscal Judicial antes del fallo del juez para que dé
su opinión por escrito mediante un dictamen llamado "vista" (art.355 inc.2º del COT).

En la práctica esta obligación se cumple sólo en la segunda instancia, puesto que los promotores
fiscales, que son los representantes del Ministerio Público, hoy Fiscalía Judicial en la primera
instancia, fueron suprimidos.

La Fiscalía Judicial actúa como tercero o debe ser oído, en los siguientes casos:

1º. En los juicios criminales en que se ejercite la acción penal privada, exceptuando los de calumnia
o injuria inferidas a particulares (arts.357 Nº1 del C.O.T. y 583 del C.P.P.). Este artículo del C.O.T.
se encuentra derogado respecto de los procedimientos criminales regidos por el nuevo sistema
procesal penal, puesto que no se contempla la intervención de los Fiscales Judiciales en ellos.

2º. En las contiendas de competencia suscitadas por razón de la materia de la cosa litigiosa o entre
tribunales que ejerzan jurisdicción de diferente clase (art.375 Nº2 del C.O.T. y 109 del C.P.C.).

3º. En los juicios sobre responsabilidad civil de los jueces o de cualquiera de los empleados públicos
por sus actos ministeriales (art.357 Nº3 del C.O.T.).

4º. En los juicios sobre estado civil de alguna persona (art.357 Nº4 del C.O.T. y 753 del C.P.C.).

5º En los negocios que afecten los bienes de las corporaciones o fundaciones de derecho público,
siempre que el interés de las mismas conste en el proceso o resulte de la naturaleza del negocio cuyo
conocimiento corresponda a un Ministro de Corte de Apelaciones como tribunal unipersonal de
excepción (art.357 Nº5 del C.O.T.).

6º. En general, en todo negocio respecto del cual las leyes prescriben expresamente la audiencia o
intervención del ministerio público (art.357 Nº6 del C.O.T.).

A modo de ejemplo, podemos señalar que la ley prescribe la audiencia o intervención del ministerio
público en los siguientes casos:

a) Cuando se pide a la Corte Suprema que ordene el cumplimiento en Chile de una sentencia extranjera
(art.248 del C.P.C.).

b) Cuando se deduce recurso de revisión, debe oírse al Fiscal Judicial antes de su fallo (art.813 del
C.P.C.).

c) Deberá deducir la acción penal a requerimiento de la persona ofendida por los delitos de injurias o
calumnias, cuando esta sea empleado público al cual no se le aplica el Estatuto administrativo, cuando
estos delitos se hicieren con motivo del desempeño de sus funciones (art.20 del C.P.P.). Este artículo
se encuentra derogado respecto de los procedimientos criminales regidos por el nuevo sistema procesal
penal, puesto que no se contempla la intervención de los Fiscales Judiciales en ellos

d) En los arts.443, 452 y 1.291 del Cód. Civil.

Sin embargo, en la segunda instancia no se oirá a la Fiscalía Judicial (art.358 del C.O.T.):

a) En los negocios que afecten los bienes de las corporaciones o fundaciones de derecho público.
b) En los juicios de hacienda.
c) En los asuntos de jurisdicción voluntaria.
d) En los negocios contra reos ausentes o prófugos, y

198
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

e) En los procesos criminales por faltas.


Las letras d) y e) de este artículo se encuentra derogadas respecto de los procedimientos criminales
regidos por el nuevo sistema procesal penal, puesto que no se contempla la intervención de los Fiscales
Judiciales en ellos.

Para establecer la sanción a la falta de intervención de la Fiscalía Judicial en estos casos en que
actúa como tercero debemos distinguir:

a) En materia civil. Se ha discutido la sanción que tendría la omisión de la actuación en el proceso de la


Fiscalía Judicial en los casos que reviste el carácter de tercero.

Para algunos, la omisión del informe del Fiscal Judicial no acarrearía la nulidad, puesto que el
dictamen no se considera en parte alguna como diligencia o trámite esencial, ni tampoco la ley
previene que sea causal de nulidad. Otros en cambio, sostienen que la audiencia de la Fiscalía Judicial
reviste un carácter de trámite o diligencia esencial atendidos los términos absolutos e imperativos en
que se establece la vista, como en el caso de nulidad de matrimonio, razón por la que un fallo dado sin
este trámite es posible de ser casado en la forma por la causal del Nº9 del art.768 del C.P.C.

b) En materia penal (sólo para el caso del antiguo procedimiento penal). En estas materias, no existe
discusión al existir texto expreso. Al efecto, el art.69 inc.2º del C.P.P. prescribe que la falta de
audiencia de la Fiscalía Judicial en los casos en que la ley la exige acarrea la nulidad de todo lo
obrado; y podría deducirse en contra de la sentencia que se pronuncie con omisión de ese trámite el
recurso de casación en la forma basado en la causal contemplada en el art.541 Nº12 del C.P.P.

C) La Fiscalía Judicial actúa como auxiliar del juez.

La Fiscalía Judicial actúa como auxiliar del juez en aquellos casos en que éste le solicita informe sin
estar obligado a ello por la ley (arts.355 inc.2º y 359 del C.O.T.).

La intervención de la Fiscalía Judicial como auxiliar del juez reviste el carácter de voluntaria y queda
entregada su intervención a los casos en que éste la estime conveniente. En cambio, la intervención de
la Fiscalía Judicial como parte principal o tercero reviste el carácter de forzada u obligatoria, cuya
omisión puede general la nulidad de todo lo obrado.

La opinión de la Fiscalía Judicial es emitida a través de un dictamen escrito, que en la práctica


también recibe el nombre de "vista".

Para los efectos de desempeñar sus funciones los oficiales de la Fiscalía Judicial tienen derecho a que
se les proporcionen toda la información que estimen necesaria respecto de los procesos (art.361 del
C.O.T.).

Además, la ley reconoce a los oficiales de la Fiscalía Judicial la independencia en el ejercicio de sus
funciones frente a los tribunales (art.360) y del gobierno (art.362).

8.- FUNCIONES ESPECIALES DEL FISCAL JUDICIAL DE LA CORTE SUPREMA.-

El Fiscal Judicial de la Corte Suprema es el jefe del servicio, pero no interviene en el nombramiento de
sus dependientes ni puede corregirles disciplinariamente.

Las funciones especiales del Fiscal Judicial de la Corte Suprema se indican en el art.353 del C.O.T.

9.- SUBROGACION DE LOS FISCALES.-

La falta de un Fiscal Judicial será suplida por otro del mismo tribunal cuando hubiere más de uno; por
el secretario de la Corte, empezando por el más antiguo cuando hubiere dos o más; y a falta de éstos

199
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

por el abogado que designe el tribunal respectivo y que reúna los requisitos indispensables para
desempeñar el cargo, los que no percibirán remuneración alguna por este concepto. Los abogados
desempeñarán gratuitamente sus funciones. (art.363).

10.- RESPONSABILIDAD DE LOS FISCALES.-

Los Fiscales Judiciales son responsables civil y criminalmente en el desempeño de sus funciones. Se
les aplican las normas que el Código Orgánico de Tribunales establece respecto de la responsabilidad
de los jueces en cuanto atendida la naturaleza de las funciones de estos funcionarios, dichas reglas les
sean aplicables.

De las acusaciones o demandas que se entablen contra los fiscales para hacer efectiva su
responsabilidad, conocen los mismos tribunales designados por la ley para conocer de las que se
entablen contra jueces.

Para determinar la competencia de los funcionarios de que se trata se considerará como miembro de las
Cortes de Apelaciones o Suprema a los respectivos fiscales judiciales. (Art.364 C.O.T.)

III. LOS DEFENSORES PUBLICOS.-

1.- CONCEPTO; 2.- ORGANIZACION; 3.- REQUISITOS; 4.- NOMBRAMIENTO; 5.-


FUNCIONES; 6.- SUBROGACION; 7.- REMUNERACION; 8.- PARALELO CON EL
MINISTERIO PUBLICO.

1.- CONCEPTO.-

Son los auxiliares de la administración de justicia encargados de representar ante los tribunales los
intereses de los menores, de los incapaces, de los ausentes y de las obras pías o de beneficencia.

Los Defensores Públicos no deben confundirse con la Defensoría Penal Pública, creada por la Ley
19.718, publicada en el Diario Oficial de 10 de Marzo de 2001, a quien le corresponde asumir
directamente o mediante abogados que se contraten por el sistema de licitaciones la defensa de los
imputados o acusados que carezcan de abogados en los procesos sobre los crímenes, simples delitos, y
faltas, ya sea que se sigan ante el juez de garantía, tribunal de juicio oral en lo penal, Cortes de
Apelaciones o Corte Suprema en el nuevo sistema procesal penal.

El estudio de la Defensoría Penal Pública como del Ministerio Público se efectuara cuando tratemos el
nuevo sistema procesal penal.

2.- ORGANIZACION.-

Debe existir por lo menos un defensor público, en el territorio jurisdiccional de cada juzgado de letras.

En las comunas de las provincias de Chacabuco y Santiago, con excepción de las comunas de San
Joaquín, La Granja, La Pintana, San Ramón, San Miguel, La Cisterna, El Bosque, Pedro Aguirre Cerda
y Lo Espejo, habrá dos defensores que se turnarán mensualmente en el ejercicio de sus funciones. Para
determinar el turno se atenderá a la fecha de la primera providencia puesta en cada negocio, y se
contaran como uno solo los meses de Enero y Febrero (art.365).

3.- REQUISITOS.-

Para ser defensor público se requiere cumplir con los requisitos para ser juez de letras del respectivo
territorio jurisdiccional (arts.462 y 464).

200
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

4.- NOMBRAMIENTO.-

Son nombrados por el Presidente de la República previa propuesta en terna por la Corte de
Apelaciones respectiva de conformidad a las disposiciones del párrafo 3º del Título X del C.O.T.
(art.459 y 286 del C.O.T.).

5.- FUNCIONES.-

Las funciones de los defensores públicos son:

a)Informar en los asuntos judiciales que interesan a los incapaces, a los ausentes y a las obras pías o
de beneficencia.

La función primaria de los defensores públicos consiste en dictaminar en los juicios y actos de
jurisdicción voluntaria en que intervengan estas personas.

Esta intervención del defensor público puede ser obligatoria o facultativa.

Es obligatoria en aquellos casos en que la ley dispone que los jueces deben oír a los defensores.

Los casos en que la ley dispone obligatoriamente que deben ser oídos los defensores son:

1.- En los juicios en que se susciten entre un representante legal y su representado (art.366 Nº1).

2.- En los actos de los incapaces o de sus representantes legales, de los curadores de bienes, de los
menores habilitados de edad, para los cuales la ley exija autorización o aprobación judicial (art.366
Nº2).

3.- En general, en todo negocio respecto del cual las leyes prescriban expresamente la audiencia, o
intervención del ministerio de los defensores públicos o de los parientes de los interesados.

En caso de omitirse el informe del Defensor Público, se suscita la misma duda frente a la sanción que
tendría la omisión del informe de los Fiscales Judiciales en los procesos civiles.

La intervención del Defensor Público es facultativa en los casos en que es el juez quien estima
conveniente solicitar el dictamen de éstos.

El art.369 se encarga de establecer la intervención facultativa al señalar que "los jueces pueden oír al
Ministerio de los defensores público en los negocios que interesen a los incapaces, a los ausentes, a las
herencias yacentes, a los derechos de los que están por nacer, a las personas jurídicas o a las obras pías,
siempre que lo estimen conveniente".

El defensor normalmente informa por escrito al tribunal mediante dictámenes llamados "vistas". Sin
embargo, en ciertos casos la ley dispone que puede ser oído verbalmente por el tribunal en alguna
audiencia, a la cual cita a los interesados (por ejemplo, art.839 del C.P.C.).

b) Representar en asuntos judiciales a los incapaces, a los ausentes y a las fundaciones de beneficencia
que no tengan guardadores, procurador o representante legal.

El Defensor Público puede asumir la representación en asuntos judiciales de los incapaces, ausentes y
funciones de beneficencia u obras, que no tengan guardador, procurador o representante legal de
acuerdo a lo previsto en el inc.1º del art.367 del C.O.T.
.

201
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

En tal carácter, pueden actuar como demandante o demandado en representación de las personas que
carecen de representantes. Además pueden deducir acciones judiciales en contra de los representantes
legales de esas personas conforme a lo prescrito en el inc.3º del art.367.

Esta representación no reviste el carácter de obligatoria, sino que sólo es facultativa para los
defensores. En otras palabras, no puede obligarse al defensor a que asuma la representación de esas
personas.

Sin embargo, esta regla tiene una excepción importante en la cual el defensor se encuentra obligado a
asumir la representación de las personas ausentes. De acuerdo a lo prescrito en el inc.2º del art.367, el
defensor está obligado a asumir la representación de los ausentes, cuyo paradero se ignore y que han
dejado mandatario en Chile sin facultad para contestar nuevas demandas. Esta representación subsiste
en tanto el mandatario del ausente obtiene la habilitación de su propia personería o el nombramiento de
un apoderado especial para este efecto, de acuerdo a lo prescrito en el art.11 del C.P.C.

El defensor tiene derecho a cobrar honorarios cuando asume la representación de alguna de estas
personas (art.367 inc. final), los que se regulan de acuerdo a lo prescrito en el art.2.117 del Cód. Civil.

c) Velar por el recto desempeño de las funciones de los guardadores de los incapaces, de los curadores
de bienes, de los representantes legales de las fundaciones de beneficencia y de los encargados de la
ejecución de obras pías.

El art.368 otorga esta facultad a los defensores públicos, sin perjuicio de las facultades y derechos que
las leyes conceden a los jueces y a otras personas.

En el desempeño de esta función inspectiva, los defensores se encuentran facultados para provocar
la acción de la justicia en beneficio de estas personas y de estas obras, siempre que lo estimen
conveniente. Podrán deducir las acciones que procedan en contra de terceros o contra los
representantes mismos (art.367 inc.3º).

d) Subrogación de los jueces de letras.

Al Defensor Público le corresponde subrogar a los jueces de letras, cuando exista uno solo en la
comuna o agrupación de comunas y el secretario no pueda reemplazarlo, o no pueda tener lugar lo
dispuesto en los artículos 211 y 212. (art.213 C.O.T.).

6.- SUBROGACION.-

El art.370 establece que en los casos en que se hallare accidentalmente impedido para desempeñar sus
funciones algún defensor, será reemplazado por el otro si lo hay en la comuna o agrupación de
comunas, o en caso contrario, por un abogado que reúna los requisitos legales para desempeñar el
cargo.

Si no hay abogado, por una persona entendida en la tramitación de los juicios y que no tenga
incapacidad legal para desempeñar el cargo.

La designación del reemplazante corresponderá al juez de la causa.

En todo caso, la designación de reemplazante por el juez de la causa no puede efectuarse en caso de
que la falta del defensor provenga de licencia, vacante de la plaza por muerte, destitución o renuncia
del que la servía (art.371).

7.- REMUNERACION.-

Los defensores públicos tienen derecho a cobrar honorarios profesionales cuando asumen la
representación de alguna de las personas cuyos intereses están llamados a defender (art.367).

202
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Los defensores no reciben sueldo del estado, salvo los de Santiago y Valparaíso. Perciben derechos por
los dictámenes que les solicitan los tribunales y por las diligencias a que asistan (art.492).

Estos derechos están fijados en el arancel contenido en el Decreto Supremo 78 exento, publicado en el
Diario Oficial de 21 de Marzo de 1994.

Los defensores deben dejar constancia en los autos de derechos percibidos.

Los defensores de Santiago y de Valparaíso reciben sueldo del Estado, pero los derechos se pagan en
estampillas por los interesados que deben inutilizarse en el propio dictamen. No se da curso a estos
dictámenes sino cuando está pagado el impuesto correspondiente y el defensor rubrica su conformidad.

8.- PARALELO CON LA FISCALIA JUDICIAL .-

Los Defensores Públicos tienen una organización y desempeñan funciones que los diferencian
sustancialmente de las de la Fiscalía Judicial

Las diferencias existentes entre ambos, y que nunca permitirán llegar a confundirlos, son:

a) Los Fiscales Judiciales representan ante los tribunales el interés general de la sociedad y los
Defensores sólo el de los incapaces, ausentes y obras pías o fundaciones de beneficencia.

b) Los Fiscales Judiciales sólo actúan ante las Cortes de Apelaciones y Corte Suprema de la cual
forman parte y por excepción ante los jueces del crimen, en los casos previstos en el art.26 bis del
C.P.P. Los Defensores actúan ante todos los tribunales de la comuna o agrupación de comunas.

c) Los Fiscales Judiciales pueden llegar a subrogar a los Ministros de las Cortes a la cual pertenecen
y los Defensores Públicos sólo a los jueces de letras cuando exista nada más que uno en la comuna
o agrupación de comunas.

IV. LOS RELATORES


1.- CONCEPTO; 2.- ORGANIZACION; 3.- REQUISITOS; 4.- NOMBRAMIENTO 5.-
FUNCIONES; 6.- SUBROGACION.

1.- CONCEPTO.-

Los Relatores son los funcionarios encargados de dar a conocer el contenido de los procesos a
los tribunales colegiados.

La razón de existir de los Relatores radica en que los tribunales unipersonales se imponen por sí mismo
del expediente, en cambio, los tribunales colegiados toman conocimiento del proceso por medio del
relator, sin perjuicio del examen que los miembros del tribunal estimen necesario efectuar por sí
mismos (art.161 del C.P.C.).

Este principio se rompe en el nuevo sistema procesal penal, por cuanto no tienen intervención
alguna los relatores en el juicio oral que se sigue ante los tribunales orales que son colegiados, en el
cual la defensa y la prueba se rinde directamente por las partes ante ese tribunal.

Por otra parte, en el nuevo sistema procesal penal, la vista de los recursos que deban conocer los
tribunales colegiados no contempla la relación conforme a lo previsto en el inciso 3º del artículo
358 del N.C.P.P.

Al efecto, dispone ese precepto, que “la audiencia se iniciará con el anuncio, tras el cual, sin
mediar relación, se otorgará la palabra a el o los recurrentes para que expongan los fundamentos

203
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

del recurso, así como las peticiones concretas que formularen. Luego se permitirá intervenir a los
recurridos y finalmente se volverá a ofrecer la palabra a todas las partes con el fin de que formulen
aclaraciones respecto de los hechos o de los argumentos vertidos en el debate.”

2.- ORGANIZACION.-

Las Cortes tienen el número de Relatores que determina la ley.

De acuerdo a lo previsto en el art.59 del C.O.T., cada Corte de Apelaciones tendrá dos relatores. Las de
Arica, Antofagasta, La Serena, Rancagua, Talca, Temuco y Valdivia tienen cuatro; la de Valparaíso y
Concepción tienen ocho; la de San Miguel tiene diez y la de Santiago tiene dieciocho relatores.

De acuerdo a lo previsto en los art.93 y 95 inc.2º y 3° del COT, la Corte Suprema tiene ocho relatores.
Producida la división extraordinaria de la Corte Suprema, el tribunal designará los relatores interinos
que estime necesarios, quienes gozarán durante el tiempo en que sirvieren el cargo igual remuneración
que los titulares. Los relatores preceden a los secretarios en las ceremonias públicas (art.376 del
C.O.T.).

3.- REQUISITOS.-

Para ser relator se requieren las mismas condiciones que para ser juez de letras de comunas o
agrupación de comunas (arts.463 y 464).

4.- NOMBRAMIENTO.-

Son nombrados por el Presidente de la República previa propuesta en terna, o excepcionalmente


uninomial si se reúne el quórum legal, de la Corte Suprema o de la Corte de Apelaciones respectiva, en
conformidad a las disposiciones contenidas en el párrafo 3º del Título X del C.O.T. (arts.459 y 285 del
C.O.T., sustituido por la ley 19.390 de 30 de Mayo de 1995).

5.- FUNCIONES.-

Las funciones de los relatores están indicadas en el art.372 y ellas son:

A) Dar cuenta diaria de las solicitudes que se presentan en calidad de urgentes, de las que no
pudieran ser despachadas por la sola indicación de la suma y de los negocios que la Corte
mandare pasar a ellos (art.372 Nº1).

En este caso se debe distinguir tres clases de solicitudes.

La urgencia de la solicitud será una cuestión de hecho que el relator a quien se le hace entrega de ella
tendrá que apreciar según su criterio.

La cuenta de los escritos que puedan despacharse por la sola indicación de la suma debe ser hecha por
los secretarios (art.380 Nº1), pero en la práctica no sucede así; la cuenta de todos los escritos la hacen
los relatores.

Los relatores presentan las solicitudes a la Corte para que dicte las providencias de tramitación que
fueren procedentes. Si la Corte tiene varias salas, esta función corresponde al relator de la Sala
Tramitadora o al especial que se destine a estas funciones, y que presente las solicitudes a dicha Sala.
En Santiago, hay relator especial de la cuenta.

B) Poner en conocimiento de las partes o sus abogados el nombre de las personas que integran el
tribunal en el caso a que se refiere el art.166 del C.P.C. (art.372 Nº2).

204
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Antes de empezar a hacer la relación, el relator debe poner en conocimiento de las partes o de sus
abogados el nombre de los integrantes cuando forma parte de la Sala una persona que no pertenece
al personal ordinario, mencionando en el acta de instalación. Ello ocurre cuando por impedimento
de un Ministro debe integrar la Sala algún Ministro de otra Sala, un Fiscal o algún abogado
integrante.

Este aviso debe darse por el Relator cuando la integración se produce respecto de una causa
determinada después de instalada la Sala. Si la integración se produce desde la instalación de la Sala y
así consta en la respectiva acta, el aviso no es procedente puesto que los abogados se encontrarán
advertidos desde la iniciación de las labores del tribunal.

Efectuado el aviso, las partes o los abogados pueden reclamar de palabra o por escrito en contra del
integrante.

Formulada la reclamación, se suspenderá la vista y deberá formalizarse la recusación o implicancia


por escrito dentro del tercer día, imponiéndose en caso contrario a la parte reclamante, por este solo
hecho, una multa que no baje de medio sueldo vital ni exceda de dos sueldos vitales.

Si los abogados o las partes no reclaman o no puede darles el aviso al Relator por hallarse ausentes, se
procede a ver la causa inmediatamente con ese integrante y precluye el derecho de hacer valer con
posterioridad algún impedimento en contra de él.

C) Revisar los expedientes que se les entreguen y certificar que están en estado de relación.

En caso que sea necesario traer a la vista los documentos, cuadernos separados y expedientes no
acompañados o realizar trámites procesales previo a la vista de la causa, informará de ello al
Presidente de la Corte, el cual dictara las providencias que correspondan.

D) Hacer la relación de los procesos (art.372 Nº3)

El Relator antes de efectuar la relación misma, debe cumplir con las siguientes obligaciones:

a) Dar cuenta, apenas empiece a figurar la causa en tabla, de los documentos que acompañaron las
partes en primera instancia y que no se elevaron conjuntamente y de los expedientes que sea necesario
traer a la vista para resolver la apelación pendiente (Nº3 A.A. de 12 de agosto de 1963 de la C.S.).

b) Deben dar cuenta de todo vicio u omisión substancial que notaren en los procesos a fin de que el
tribunal resuelva si ha de llevarse a cabo previamente algún trámite (art.373 inc.1º del C.O.T. y 222
inc.1º del C.P.C.).

Al respecto, debemos tener presente que de acuerdo a lo previsto en el art.167 Nº7 del CPC, la vista de
la causa sólo podrá suspenderse por ordenarlo así el tribunal, por resolución fundada, al disponer la
práctica de algún trámite que sea estrictamente indispensable cumplir en forma previa a la vista de la
causa. La orden de traer algún expediente o documento a la vista, no suspenderá la vista de la causa y
la resolución se cumplirá terminada ésta.

c) Deben dar cuenta de los abusos que se hubieren cometido por los funcionarios encargados de los
procesos y que pudieren dar mérito para que la Corte ejerza las atribuciones que le confieren los
art.539 y 540 del C.O.T. (art.373 inc.1º del C.O.T.).

d) Deben dar cuenta de todas aquellas faltas o abuso que notaren y que la ley castiga con multas
determinadas (art.373 inc.1º del C.O.T.).

e) Deben anunciar en un formulario ad-hoc, antes de efectuar la relación, las causas que se ordenara
tramitar, las suspendidas y las que por cualquier motivo no haya de verse. Asimismo, en esa
oportunidad deberán señalarse aquellas causas que no se verán durante la audiencia por falta de tiempo.

205
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

La audiencia se prorrogará, si fuere necesario, hasta ver la última de las causas que resten en la tabla.
(arts.373 inc.3º del C.O.T. y 222 inc.2º del C.P.C.).

Cumplidas con todas las obligaciones, el Relator debe proceder a efectuar la relación de la causa ante
la Corte respectiva.

Las relaciones deben hacerse de manera que la Corte quede enteramente instruida del asunto sometido
a su conocimiento, dando fiel razón de todos los documentos y circunstancias que puedan contribuir a
aquel objeto (art.374 del C.O.T.).

De acuerdo a lo manifestado por el Ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, don Alberto


Chaigneau, el relator para estudiar una causa en que debe hacer la relación debe seguir los siguientes
pasos:

1.- Al estudiar una causa, el Relator debe seguir los siguientes pasos:

1.1.- Revisar cuidadosamente la tramitación que se ha dado al recurso, tanto en primera como en
segunda instancia:

1.1.1.- En lo referente al emplazamiento de las partes y a su comparecencia en la instancia, si


procediere este última.

1.1.2.- En lo relativo a si alguno de los miembros del tribunal ha sido recusado o si le pudiere afectar
una causal de inhabilidad.

1.1.3.- Por último, respecto de todo aquello que permita asegurarse que la causa está en estado de verse
o, por el contrario, debe ser objeto de algún trámite.

2.- Dar una lectura completa y rápida de la resolución o fallo recurrido, a objeto de imponerse, en
forma general de la materia del juicio y de los razonamientos seguidos para decidirla.

3.- Estudiar las piezas del proceso que dicen relación con el problema a resolver (En materia civil, la
demanda, contestación, réplica y dúplica); en materia penal, (parte, denuncia o querella) y los demás
escritos que hayan presentado las partes, para imponerse de la materia litigada, de los hechos
controvertidos y de los hechos aceptados por las partes.

3.1.- Al mismo tiempo cotejar todos los documentos que han sido acompañados con los escritos antes
señalados y la forma en que han sido agregados a los autos.

4.- Examinar la prueba ordenada y la rendida por las partes, en consonancia con lo alegado en la causa
y también para determinar si ha sido rendida dentro de los plazos y en la forma prescrita por la ley.

4.1.- De este estudio desprender los hechos que han sido probados y aquellos que no lo han sido.

5.- Examinar nuevamente, y esta vez con detenimiento, la resolución o sentencia recurrida, a la luz de
lo ya visto a lo largo del estudio de la causa.

5.1.- Se debe cotejar, especialmente en la sentencia definitiva, lo fallado por el juez en relación a las
acciones y excepciones planteadas por las partes a lo largo del juicio, a fin de determinar si se ha hecho
cargo de todo lo controvertido.

5.1.1.- Si así no fuera sería necesario completar la sentencia o bien mandarla a primera instancia para
que se complete o bien, si la sentencia adoleciera de un vicio más grave, ver la posibilidad de la
casación en la forma de oficio.

206
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

5.2.- En las sentencias criminales debe hacerse este mismo examen en relación a la acusación fiscal y
particular cuando esta última exista y a los escritos de defensa de los reos y de los querellantes o
demandantes civiles, de tal manera de quedar informado de cada una de las alegaciones hechas por las
partes.

6.- Debe tenerse el cuidado, mientras se examinan los expedientes, de determinar perfectamente si
existen o no vicios u omisiones substanciales o algún abuso de que se haya de dar cuenta en la sala.

7.- Finalmente, se examinarán todas las presentaciones de las partes en segunda instancia a fin de dar
cuenta a la sala de ellas, especialmente:

7.1.- En lo referente a las peticiones concretas del recurso de apelación, a fin de determinar
exactamente lo apelado.

7.2.- En lo relativo a la fundamentación de los recursos cuando deba hacerse;

7.3.- En lo relacionado con las peticiones concretas que se deben formular en la interposición de
algunos recursos.

7.4.- En general, en lo concerniente a cualquier medio probatorio que se haya acompañado, o a


cualquier petición que se haya hecho y, por último a lo que ha informado el ministerio público cuando
corresponda.

Efectuado dicho estudio, según los puntos señalados por el referido autor, el Relator debería efectuarse
la relación de la causa en la siguiente forma:

1.- Debe, al comenzar la relación, identificar:

1.1.- Al tribunal de donde se ha elevado la causa;


1.2.- El recurso por el cual se ve la causa;
1.3.- La resolución contra la que se ha deducido y que está sometida al conocimiento de la Corte;
1.4.- El juez que la ha dictado.

2.- Seguidamente, expresar en forma exacta lo dictaminado en la resolución materia del recurso,
haciendo una breve síntesis del problema que ha sido fallado.

2.1.- Si la resolución contiene varias decisiones, hacer mención de cada una de ellas.

2.2.- Si fuere causa criminal en que se conoce la sentencia, se debe indicar la pena aplicada a cada reo,
en la calidad en que se lo hace y por qué delito. Debe hacerse expresa mención de las circunstancias
modificatorias de responsabilidad que se ha tenido en cuenta respecto a cada reo y lo que ha
dictaminado el Fiscal, si tal informe correspondiere.

3.- Luego, hacer una enumeración de la controversia a fin de centrar la atención del tribunal sobre
lo que debe resolverse.

4.- Desarrollar la relación exponiendo todo lo que se ha estudiado en la causa siguiendo, en cuanto
fuera posible, los pasos dados al exponer las normas para el estudio de las causas.

5.- Terminar haciendo lectura completa de la resolución o del fallo sometido a la decisión de la Corte.

Terminada la relación, el Relator debe, dejar testimonio en el proceso:

a) De la cuenta dada y de la resolución del tribunal.

207
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

b) Si ha habido alegatos, debe dejar constancia de ese hecho, individualizando a los abogados que
intervinieron, con indicación si lo hicieron a favor o en contra del recurso. Además, el relator debe
dar cuenta a la Sala de los abogados que hubieren solicitado alegatos o se hubiesen anunciado para
alegar y que no concurrieren a la audiencia respectiva para oír la relación ni hacer el alegato para los
efectos del inciso final del artículo 223 del Código de Procedimiento Civil. Además debe certificar si
se acompañó minuta de los alegatos por los abogados.(Nº6 del Autoacordado de 2 de Septiembre de
1994 de la Excma. Corte Suprema sobre modificaciones a las normas relativas a la vista de la causa.)

c) Anotar en la causa el nombre de los jueces que hubieren concurrido a la vista, si no fuere
despachada inmediatamente (art.372 Nº4 del C.O.T.).

Las relaciones, como todos los actos de los tribunales son públicos (art.9º del COT), a pesar de lo cual
se había entendido en la práctica, hasta antes de la dictación de la Ley 19.317, que ellas tenían el
carácter de secretas. La ley sólo ha otorgado el carácter de secretos a los acuerdos y sentencias del
tribunal, mientras no estén firmadas y publicadas (art.375 del C.O.T.).

En la actualidad, de acuerdo a lo previsto en el artículo 223 del Código de Procedimiento Civil la


vista de la causa se debe iniciar con la relación, la que se debe efectuar sólo en presencia de los
abogados de las partes que hayan asistido y se hubieren anunciado para alegar. En consecuencia,
respecto de la relación existe un secreto relativo, puesto que solo pueden asistir a ella los ministros,
el relator que la efectúa y los abogados de las partes, siempre que hayan asistido y se hubieren
anunciado para alegar, no pudiendo ingresar a la relación otras personas. Incluso es más, el
legislador ha previsto que una vez iniciada la relación no se permitirá el ingreso a la sala de los
abogados.

Los Ministros pueden durante la relación formular preguntas u hacer observaciones al relator, las
que en caso alguno podrán ser consideradas como causales de inhabilidad.

Terminada la relación, se procede a escuchar en audiencia pública los alegatos de los abogados que
se hubieren anunciado, lo que deberán hacer personalmente con el respectivo Relator antes del
inicio de la audiencia en que debe verse la causa, indicando el tiempo aproximado que emplearán en
su alegato, circunstancia que se hará constar en el expediente.(Nº5 del Autoacordado de 2 de
Septiembre de 1994 de la Excma. Corte Suprema sobre modificaciones a las normas relativas a la
vista de la causa.)

Debemos recordar que en el nuevo sistema procesal penal, la vista de los recursos que deban
conocer los tribunales colegiados no contempla la relación conforme a lo previsto en el inciso 3º del
artículo 358 del N.C.P.P..

E) Cotejar con los procesos los informes en derecho y anotar bajo su firma la conformidad o
disconformidad que notaren entre el mérito de éstos y los hechos expuestos en aquellos
(art.372 Nº5 del C.O.T.).

Del estudio de las funciones de los relatores puede deducirse que ellos no revisten el carácter de
ministros de fe cuando hacen las relaciones. Sin embargo, tienen ese carácter cuando dejan constancia
de los Ministros que estuvieron presentes en la vista de la causa (art.372 Nº5), y cuando certifican la
conformidad y disconformidad de los informes en derecho con el proceso (art.372 Nº6).

F) Dejar constancia en cada tabla de las suspensiones ejercidas con motivo de la causal 5º del
art.165 del C.P.C. y de la circunstancia de haberse agotado o no el ejercicio de tal derecho a
suspender la vista de la causa (inc. final 165 del C.P.C.).

6.- SUBROGACION.-

208
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Cuando algún Relator esté impedido para el desempeño de sus funciones, debe ser reemplazado por
alguno de los otros Relatores si los hay, y en caso contrario, por un abogado designado por la
respectiva Corte (art.377 inc.1º).

El Secretario de la Corte puede en caso de impedimento del relator, hacer la cuenta relativa a la
tramitación de los asuntos sometidos al tribunal (art.378).

Si el impedimento del relator debe prolongarse por más de 15 días y no fuere peculiar de determinados
negocios, la Corte debe pasar al Presidente de la República la propuesta del caso, a fin de que nombre
un suplente (art.377 inc.2º).

V.- LOS SECRETARIOS


1.- CONCEPTO; 2.- ORGANIZACION; 3.- REQUISITOS; 4.- NOMBRAMIENTO; 5.-
FUNCIONES; 6.- FUNCIONES ESPECIFICAS DE ALGUNOS SECRETARIOS; 7.-
OBLIGACIONES DE LOS SECRETARIOS; 8.-REMUNERACIONES; 9.-SUBROGACION.

1.- CONCEPTO.-

Los Secretarios de las Cortes y juzgados, son Ministros de fe pública, encargados de autorizar, salvo
las excepciones legales, todas las providencias, despachos y actos emanados de aquellas autoridades, y
de custodiar los procesos y todos los documentos y papeles que sean presentados a la Corte o juzgado
en que cada uno de ellos debe prestar sus servicios (art.379).

2.- ORGANIZACION.-

Los Juzgados de Letras y Cortes de Apelaciones cuentan con un Secretario. Sin embargo, la Corte de
Apelaciones de Santiago cuenta con tres Secretarios y la Corte de Apelaciones de San Miguel con dos
Secretarios.- Cada tribunal reglará el ejercicio de las funciones de sus secretarios y distribuirá entre
ellos el despacho de los asuntos que ingresen a la Corte, en la forma que estime mas conveniente para
el buen ejercicio (art.60).

La Corte Suprema tiene un Secretario y un prosecretario (art.93 inc. final).

En el nuevo sistema procesal penal no se contempla la existencia de Secretarios en los juzgados de


garantía ( art. 16 C.O.T.) y en los tribunales orales en lo penal ( art. 21 C.O.T.), puesto que los
encargados de organizar y controlar la gestión administrativa corresponde al nuevo cargo creado
denominado administradores de tribunales con competencia en lo criminal.

3.- REQUISITOS.-

Para ser Secretario de un Juzgado de Letras se requiere ser abogado (art.466).

Para ser Secretario de la Corte Suprema o de las Cortes de Apelaciones se requieren las mismas
condiciones que para ser juez de Letras de comunas o agrupación de comunas (art.463).

Para ser prosecretario de la Corte Suprema se requiere ser abogado (art.285 bis).

4.- NOMBRAMIENTO.-

Los Secretarios son designados por el Presidente de la República, previa propuesta en terna de la
Corte Suprema o de la Corte de Apelaciones respectiva (art.459 y 284 del C.O.T.).

La propuesta se hace por la Corte Suprema en forma uninominal sólo cuando se trata del Prosecretario
que prestará servicio ante ella.

Las ternas para proveer el cargo de Secretario deberán formarse en la forma que establece el art.284.

209
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

5.- FUNCIONES GENERALES.-

Las funciones de los Secretarios se señalan en el art.380 del C.O.T. y éstas son:

a) Dar cuenta diariamente a la Corte o Juzgado en que presten sus servicios de las solicitudes
que presentaren las partes (art.380 Nº1).

De acuerdo a lo señalado al tratar de las funciones de los Relatores, vimos que a los Secretarios
correspondía dar cuenta a las Cortes sólo de los asuntos que pueden despachar por la sola indicación de
la suma según el estudio comparativo de los art.372 Nº1 y 380 Nº1. Sin embargo, en la práctica son los
Relatores los que dan cuenta a las Cortes de todos los escritos, sea que puedan despacharse o no con
sola indicación de la suma o que revistan el carácter de urgente.

b) Autorizar las providencias o resoluciones que sobre dichas solicitudes recayeren y hacerlas
saber a los interesados que acudieren a la oficina para tomar conocimiento de ellas, anotando en
el proceso las notificaciones que hicieren y practicar las notificaciones por el estado diario
(art.380 Nº2).

La autorización de las providencias o resoluciones equivale a dar fe de la autenticidad de la firma del


juez que la suscribe y ella es esencial para la validez de éstas.

Hacer saber de las resoluciones a los interesados que acudan a su oficina para tomar conocimiento de
ellas, significa que el Secretario puede notificar personalmente esas resoluciones a las partes en su
oficio de acuerdo a lo prescrito en los arts.44 y 41 del CPC. La notificación de las resoluciones fuera
del oficio del Secretario corresponde a los Receptores (art.390).

Practicar la notificación por el estado diario, significa que los Secretarios se encuentran facultados para
efectuar la forma más común de las notificaciones de las resoluciones judiciales, y que consiste en
hacer figurar la causa y el número de resoluciones que se dicten en el proceso en una nómina o estado
que se confecciona diariamente de acuerdo al art.50 del C.P.C.

Esta función que debe desempeñar el Secretario podrá ser desempeñada por el Oficial 1º, pero bajo
responsabilidad de aquél (art.389 del C.O.T.).

c) Dar conocimiento a cualquiera persona que lo solicitare de los procesos que tengan archivados
en sus oficinas y de todos los actos emanados de la Corte o Juzgado, salvo los casos en que el
procedimiento debe ser secreto en virtud de una disposición expresa de ley (art.380 Nº3).
Esta función que deben desempeñar los Secretarios no es mas que una aplicación de la base orgánica
de la publicidad establecida en el art.9º del C.O.T.

d) Guardar con el conveniente arreglo los procesos y demás papeles de su oficina, sujetándose a
las órdenes e instrucciones que la Corte o Juzgado les diere sobre el particular.

Dentro de los seis meses de estar practicando la visita en que trate el art.564, enviaran los procesos
iniciados en su oficina y que estuvieren en estado, al archivo correspondiente (art.380 Nº4).

e) Autorizar los poderes judiciales que puedan otorgarse ante ellos (art.380 Nº5).

Al respecto, el art.6º del CPC. establece que el mandato judicial puede otorgarse por medio de una
declaración escrita hecha por el mandante y autorizada por el secretario del tribunal que está
conociendo de la causa.

Hay otras formas de constituir el mandato judicial, pero la señalada es la de mayor aplicación
práctica.

210
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

f) Las demás que les impongan las leyes (art.380 Nº6). Por vía de ejemplo pueden citarse:

a) Autorizar las resoluciones de los árbitros de acuerdo a lo dispuesto en el art.632 del C.P.C.

b) Autorizar las actuaciones de los particulares, si es secretario juzgado de letras (art.648 del C.P.C.).

c) Pueden autorizar los inventarios solemne si cuentan con autorización del tribunal (art.859 del
C.P.C.).

d) Pueden ser designados, de común acuerdo por los interesados y Dirección de Impuestos
Internos,como tasadores de los bienes muebles hereditarios en las gestiones sobre determinación y
pago del impuesto de herencia.

Los secretarios que desempeñan las funciones indicadas tienen derecho a honorarios.

En los juzgados de garantía y tribunales oral en lo penal las funciones del otorgamiento de
certificaciones, autorización de mandato judicial, formación del estado diario le corresponde al jefe de
la unidad administrativa que tenga a su cargo la administración de causas. ( art. 389 G C.O.T.)

6.- FUNCIONES ESPECIFICAS DE ALGUNOS SECRETARIOS:

a) Secretario de juzgados de Letras.

a.- Deben hacer la relación de los incidentes y el despacho diario de mero trámite, el que será revisado
y firmado por el juez, art.381 del C.O.T.

b) Secretarios de los Juzgados del Crimen.

Estos no se limitan a preparar el despacho de mera tramitación, sino que desempeñan funciones más
importantes como son:

1.- Provee por sí solos las solicitudes de mera tramitación que no requiera de conocimiento de los
antecedentes para ser proveídas (art.382 del C.O.T. y 51 inc.1º del C.P.P.).

2.- Declarar las rebeldías, de oficio o a petición de parte, según proceda (art.382 del C.O.T. y 51 inc.2º
del C.P.P.).

3.- Firmar las comunicaciones, oficios y diligencias de mero trámite que se indican en el inc.3º del
art.382 del C.O.T. y 52 del C.P.P.

En estos casos, la firma del secretario no debe ser autorizado por ningún funcionario y debe
anteponersele las palabras "Por el Juez".

Si se discutiere la validez del proveído puesto por el secretario, resolverá el juez sin ulterior recurso,
enmendando o no la resolución dictada (art.382 inc. final y art.52 inc. final C.P.P.).

El artículo 382 del C.O.T. se encuentra derogado respecto de los jueces de garantía y tribunales orales
en lo penal que se deben crear para la entrada en vigencia del nuevo sistema procesal penal, puesto que
no se contempla la existencia de secretario en esos tribunales.

c) Secretario de los Juzgados Civiles:

a.- Deben proveer por sí solos las solicitudes de mera tramitación que no requieren conocimiento de los
antecedentes para ser proveídos.

211
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Las resoluciones que dicten los secretarios en cumplimiento de esta disposición deben ser autorizadas
por el oficial primero del tribunal.
Estas facultades se agregaron respecto de los secretarios de los juzgados civiles por la ley 18.705,
modificada por la Ley 18.882, las que modificaron el art.33 del C.P.C.

d) Secretario de las Cortes de Apelaciones que consten de una Sala.

Deben hacer la relación de la tabla ordinaria durante los días de la semana que acuerde el tribunal
de acuerdo con el art.383 del C.O.T..

7.- OBLIGACIONES DE LOS SECRETARIOS.-

Los Secretarios tienen la obligación de llevar los libros y registros que ordena la ley o el tribunal.

A modo de ejemplo, podemos señalar que los secretarios deben llevar los siguientes libros:

a) Registro foliado compuesto por copias escritas a máquina, autorizadas por el secretario, de las
sentencias definitivas e interlocutorias que se dicten en asuntos civiles y penales (art.384 Nº1).

b) Registro de depósito de los dineros que efectúan a la orden del tribunal en el Banco del Estado
(art.384 Nº2).

c) Los demás que ordenen las leyes o el tribunal. A título de ejemplo, podemos citar, el libro de
ingreso, libro de recepción, libro de procuradores, libro de peritos, libro de exhortos, registro acta de
remate de inmuebles que se verifican en juicios ejecutivos sometidos a su conocimiento (art.495 del
C.P.C.), registro pedimentos mineros (art.35 Cód. Minería).

Los secretarios de los tribunales colegiados deben llevar además los libros que se señalan en el
art.386 del C.O.T. y que son:

a) Libro de acuerdo del tribunal en asuntos administrativos.

b) Libro de juramentos.

c) Libro de integraciones y de asistencias al tribunal.

d) Libro de acuerdo, en el cual los ministros de los tribunales colegiados que no opinaren como la
mayoría deberán exponer y fundar su voto particular en los asuntos en que hubiere conocido el
tribunal. (libro de votos disidentes).

8.- REMUNERACIONES.-

Los Secretarios reciben sueldo del Estado y en consecuencia, no pueden cobrar emolumentos de
ninguna clase en los asuntos en que intervengan (art.492 inc.1º y 2º del C.O.T.).

Excepcionalmente, los Secretarios pueden recibir emolumentos cuando desempeñen los cargos de
actuario en juicios arbitrales, ministros de fe en facción de inventarios (art.492, inc.2º del C.O.T.) y
perito tasador en las gestiones de posesión efectiva de la herencia (art.46 Ley Nº 16.271).

9.- SUBROGACION.-

La subrogación de los secretarios se encuentra claramente establecida en el art.388 del C.O.T.

De acuerdo con dicho precepto, cuando algún secretario se enfermare o falleciere, o estuviere
implicado, o fuera recusado, o faltare por cualquiera otra causa, será subrogado en la siguiente forma:

212
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

El secretario de la Corte Suprema, por el prosecretario, y el de una Corte de Apelaciones, por el otro, si
lo hubiere. El de un Juzgado de Letras, por el Oficial 1º de la secretaría.

Cuando no puedan observarse las reglas dadas en los dos incisos anteriores, la subrogación se hará por
el Oficial 1º de la Corte o por el ministro de fe que respectivamente designe los presidentes de la
referidas Cortes o el Juez en su caso.

VI.- LOS ADMINISTRADORES DE TRIBUNALES CON COMPETENCIA


EN LO CRIMINAL.
1.- GENERALIDADES. 2.- CONCEPTO; 3.-REQUISITOS; 4.- NOMBRAMIENTO; 5.-
FUNCIONES; 6.- REMUNERACION.7.- NORMAS APLICABLES.

1.- GENERALIDADES.

El principio general que se tuvo presente por parte del legislador para estructurar los
juzgados de garantía y los tribunales orales en lo penal en el nuevo sistema procesal penal fue:

a.- Concentrar en un solo juzgado los diversos jueces y no contemplar la creación de diversos
juzgados a cargo cada uno de ellos de un solo juez, con la correspondiente estructura administrativa
respecto de cada uno de éstos;

b.- Permitir que los jueces se dediquen al ejercicio de la función jurisdiccional, eliminando de sus
actividades todas aquellas que digan relación con funciones administrativas;

c.- La gestión administrativa de los juzgados en el nuevo sistema procesal penal se encuentra a
cargo del administrador del tribunal, correspondiendo al Presidente de Comité de jueces aprobar
criterios de gestión administrativa que le proponga el administrador del tribunal y supervisar su
ejecución. Art. 24 NCPP., y

d.- Se contempla la organización de los tribunales del nuevo sistema procesal penal en unidades
administrativas para el cumplimiento de las funciones de Sala, Atención de Público, Servicios, y
Administración de causas. Art. 25 NCPP.

e.- Los juzgados contemplan la existencia de un administrador del tribunal, un subadministrador,


jefes de unidades y empleados.( art. 23 letra f) C.P.P.)

2.- CONCEPTO.-

Los administradores de tribunales con competencia en lo criminal son funcionarios auxiliares de la


administración de justicia encargados de organizar y controlar la gestión administrativa de los
tribunales de juicio oral en lo penal y de los juzgados de garantía. Artículo 389 A.

3.- REQUISITOS.-

Para ser administrador de un tribunal con competencia en lo criminal se requiere poseer un título
profesional relacionado con las áreas de administración y gestión, otorgado por una universidad o
por un instituto profesional, de una carrera de ocho semestres de duración a lo menos.

Excepcionalmente, en los juzgados de garantía de asiento de comuna o agrupación de comunas, la


Corte de Apelaciones respectiva podrá autorizar el nombramiento de un administrador con un título
técnico de nivel superior o título profesional de las mismas áreas, de una carrera con una duración
menor a la señalada. Artículo 389 C.-

4.- NOMBRAMIENTO.-

213
Universidad de Chile Profesor: Cristian Maturana Miquel
Facultad de Derecho
Abril 2009

Los administradores de tribunales con competencia en lo criminal serán designados de una terna
que elabore el juez presidente, a través de concurso público de oposición y antecedentes, que será
resuelto por el comité de jueces del respectivo tribunal. Artículo 389 D.-

5.- FUNCIONES.-

De conformidad con lo previsto en el artículo 389 B, las funciones que deben desempeñar los
administradores de tribunales con competencia en lo criminal son las siguientes:

a) Dirigir las labores administrativas propias del funcionamiento del tribunal o juzgado, bajo la
supervisión del juez presidente del comité de jueces;

b) Proponer al comité de jueces la designación del subadministrador, de los jefes de unidades y de


los empleados del tribunal;

c) Proponer al juez presidente la distribución del personal;

d) Evaluar al personal a su cargo;

e) Distribuir las causas a los jueces o a las salas del respectivo tribunal, conforme con el
procedimiento objetivo y general aprobado;

f) Remover al subadministrador, a los jefes de unidades y al personal de empleados, de conformidad


al artículo 389 F;

g) Llevar la contabilidad y administrar la cuenta corriente del tribunal, de acuerdo a las


instrucciones del juez presidente;

h) Dar cuenta al juez presidente acerca de la gestión administrativa del tribunal o juzgado;

i) Elaborar el presupuesto anual, que deberá ser presentado al juez presidente a más tardar en el mes
de mayo del año anterior al ejercicio correspondiente.

El presupuesto deberá contener una propuesta detallada de la inversión de los recursos que requerirá
el tribunal en el ejercicio siguiente;

j) Adquirir y abastecer de materiales de trabajo al tribunal, en conformidad con el plan


presupuestario aprobado para el año respectivo, y

k) Ejercer las demás tareas que le sean asignadas por el comité de jueces o el juez presidente o que
determinen las leyes.

Para el cumplimiento de sus funciones, el administrador del tribunal se atendrá a las políticas
generales de selección de personal, de evaluación, de administración de recursos materiales y de
personal, de diseño y análisis de la información estadística y demás que dicte el Consejo de la
Corporaci