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COLEGIO SEMINARIO DE CARTAGENA

ASIGNATURA: CASTELLANO

TEMA: ESTRUCTURA TEXTUAL

GRADO: 7- 01

PROFESOR (A): VELKIS BUELVAS

PRESENTADO POR: JUAN ANTONIO ANAYA FONTALVO

FECHA DE ENTREGA: Cartagena, 26 de Julio de 2017


1. Traer en una hoja escrita a computador un cuento donde expliques la
estructura.

Caperucita Roja

Érase una vez una niña muy bonita. Su madre le había hecho una capa roja y la
niña la llevaba tan a menudo que todo el mundo la llamaba Caperucita Roja.
Un día, su madre le pidió que llevase unos pasteles a su abuelita que vivía al otro
lado del bosque, recomendándole que no se entretuviese en el camino, porque
cruzar el bosque era muy peligroso, ya que siempre estaba acechando por allí el
lobo.
Caperucita Roja recogió la cesta con los pasteles y se puso en camino. La niña tenía
que atravesar el bosque para llegar a casa de la Abuelita, pero no tenía miedo
porque allí siempre se encontraba con muchos amigos: los pájaros, las ardillas... De
repente vio al lobo, que era enorme, delante de ella.
- ¿A dónde vas, niña? - le pregunto el lobo con su voz ronca.
- A casa de mi Abuelita - dijo Caperucita.
- No está lejos - pensó el lobo para sí, dándose media vuelta.
Caperucita puso su cesta en la hierba y se entretuvo cogiendo flores: - El lobo se
ha ido -pensó- , no tengo nada que temer. La abuelita se pondrá muy contenta
cuando le lleve un hermoso ramo de flores además de los pasteles.
Mientras, el lobo se fue a casa de la Abuelita, llamó suavemente a la puerta y la
abuelita le abrió pensando que era su nieta Caperucita. Un cazador que pasaba por
allí había observado la llegada del lobo.
El lobo devoró a la Abuelita y se puso su gorro rosa, se metió en la cama y cerró
los ojos. No tuvo que esperar mucho ya que Caperucita Roja llegó enseguida, toda
muy contenta.
La niña se acercó a la cama y vio que su abuela estaba muy cambiada.
- Abuelita, abuelita, ¡qué ojos más grandes tienes!
- Son para verte mejor- dijo el lobo tratando de imitar la voz de la abuela.
- Abuelita, abuelita ¡qué orejas más grandes tienes!
- Son para oírte mejor- siguió diciendo el lobo.
- Abuelita, abuelita, ¡qué dientes más grandes tienes!
- Son para... ¡comerte mejoooor!- y diciendo esto, el lobo malvado se abalanzó
sobre Caperucita y la devoró al igual que había hecho con la abuelita.
Mientras tanto, el cazador se había quedado preocupado y creyendo adivinar las
malas intenciones del lobo, decidió echar un vistazo a ver si todo iba bien en la casa
de la Abuelita. Pidió ayuda a un segador y los dos juntos llegaron al lugar. Vieron la
puerta de la casa abierta y al lobo tumbado en la cama, dormido de tan harto que
estaba.
El cazador sacó su cuchillo y rajó el vientre del lobo. La Abuelita y Caperucita
estaban allí, ¡vivas! Para castigar al malvado lobo, el cazador le llenó el vientre de
piedras y luego lo volvió a cerrar.
Cuando el lobo despertó de su pesado sueño, sintió muchísima sed y se dirigió a
un estanque próximo para beber. Como las piedras pesaban mucho, cayó en el
estanque de cabeza y se ahogó. En cuanto a Caperucita y su abuela, no sufrieron
más que un gran susto, pero Caperucita Roja había aprendido la lección. Prometió
a su Abuelita no hablar con ningún desconocido que se encontrara en su camino.
De ahora en adelante, seguiría los consejos de su Abuelita y de su Mamá.

Explicación estructura del cuento Caperucita Roja

Inicio
Érase una vez una niña muy bonita. Su madre le había hecho una capa roja y la
niña la llevaba tan a menudo que todo el mundo la llamaba Caperucita Roja.

Desarrollo
Un día, su madre le pidió que llevase unos pasteles a su abuelita que vivía al otro
lado del bosque, recomendándole que no se entretuviese en el camino, porque
cruzar el bosque era muy peligroso, ya que siempre estaba acechando por allí el
lobo.
Caperucita Roja recogió la cesta con los pasteles y se puso en camino. La niña tenía
que atravesar el bosque para llegar a casa de la Abuelita, pero no tenía miedo
porque allí siempre se encontraba con muchos amigos: los pájaros, las ardillas... De
repente vio al lobo, que era enorme, delante de ella.
- ¿A dónde vas, niña? - le pregunto el lobo con su voz ronca.
- A casa de mi Abuelita - dijo Caperucita.
- No está lejos - pensó el lobo para sí, dándose media vuelta.
Caperucita puso su cesta en la hierba y se entretuvo cogiendo flores: - El lobo se
ha ido -pensó- , no tengo nada que temer. La abuelita se pondrá muy contenta
cuando le lleve un hermoso ramo de flores además de los pasteles.

Clímax
Mientras, el lobo se fue a casa de la Abuelita, llamó suavemente a la puerta y la
abuelita le abrió pensando que era su nieta Caperucita. Un cazador que pasaba por
allí había observado la llegada del lobo.
El lobo devoró a la Abuelita y se puso su gorro rosa, se metió en la cama y cerró
los ojos. No tuvo que esperar mucho ya que Caperucita Roja llegó enseguida, toda
muy contenta.
La niña se acercó a la cama y vio que su abuela estaba muy cambiada.
- Abuelita, abuelita, ¡qué ojos más grandes tienes!
- Son para verte mejor- dijo el lobo tratando de imitar la voz de la abuela.
- Abuelita, abuelita ¡qué orejas más grandes tienes!
- Son para oírte mejor- siguió diciendo el lobo.
- Abuelita, abuelita, ¡qué dientes más grandes tienes!
- Son para... ¡comerte mejoooor!- y diciendo esto, el lobo malvado se abalanzó
sobre Caperucita y la devoró al igual que había hecho con la abuelita.

Desenlace
Mientras tanto, el cazador se había quedado preocupado y creyendo adivinar las
malas intenciones del lobo, decidió echar un vistazo a ver si todo iba bien en la casa
de la Abuelita. Pidió ayuda a un segador y los dos juntos llegaron al lugar. Vieron la
puerta de la casa abierta y al lobo tumbado en la cama, dormido de tan harto que
estaba.
El cazador sacó su cuchillo y rajó el vientre del lobo. La Abuelita y Caperucita
estaban allí, ¡vivas! Para castigar al malvado lobo, el cazador le llenó el vientre de
piedras y luego lo volvió a cerrar.
Cuando el lobo despertó de su pesado sueño, sintió muchísima sed y se dirigió a
un estanque próximo para beber. Como las piedras pesaban mucho, cayó en el
estanque de cabeza y se ahogó. En cuanto a Caperucita y su abuela, no sufrieron
más que un gran susto, pero Caperucita Roja había aprendido la lección. Prometió
a su Abuelita no hablar con ningún desconocido que se encontrara en su camino.
De ahora en adelante, seguiría los consejos de su Abuelita y de su Mamá.
El narrador es el encargado de contar o narrar los acontecimientos en una obra literaria, en este
caso el cuento.

Clases de narrador

Hay diferentes tipos de narrador según la información de que dispone para contar la historia y del
punto de vista que adopta, estas son algunas clases de narradores:

Narrador omnisciente: se trata de un narrador en tercera persona. Sabe todo lo que sucede en la
narración, incluso lo que piensan y sienten los personajes. Puede influir en el lector, pero no siempre.
Este narrador trata de ser objetivo. Las características principales del narrador omnisciente son que:

Expone y comenta las actuaciones de los personajes y los acontecimientos que se van desarrollando
en la narración.

Se interna en los personajes y les cuenta a los lectores los pensamientos más íntimos que cruzan
por sus mentes.

Domina la totalidad de la narración, parece saber lo que va a ocurrir en el futuro y lo que ocurrió en
el pasado.

Utiliza la tercera persona del singular.

Conoce los pensamientos de los personajes, sus estados de ánimo

Narrador objetivo: se trata de un narrador en tercera persona. Cuenta todo lo que ve, pero no se
introduce en la mente de los personajes ni sabe lo que sienten.

Narrador protagonista: se trata de un narrador en primera persona. El narrador es a su vez el


protagonista de la historia que narra. El narrador protagonista cuenta su historia con sus palabras
centrándose siempre en él; es el poseedor de la situación.

Narrador testigo: se trata de un narrador en primera persona. Participa en la historia, pero no es el


protagonista, narra los hechos como un observador. Está incluido en la narración pero en este caso
no es parte de ella, sólo cuenta lo que observa, sin participar directamente en los acontecimientos.
Narra en primera persona y en tercera las acciones de otros personajes, además siempre se incluye
dentro de la narración pero sólo como un observador.

Narrador deficiente: (El narrador deficiente conoce menos que el protagonista acerca de la historia.
Registra únicamente lo que puede ser visto y oído, sin penetrar en la mente de ninguno de los
personajes. Por esta razón este tipo de narrador puede recibir también el nombre de narrador
objetivo, porque no incluye ninguna subjetividad en su narración (ni suya ni de ningún personaje)
Este narrador, por lo tanto, es un mero testigo de los hechos que acontecen en la narración, y es el
más utilizado en la narración periodística.

Narrador equisciente (N=P): Conoce lo mismo que el protagonista acerca de la historia. El


argumento se centra en un protagonista, y cubre únicamente aquello en lo que el personaje está
involucrado. Pero el protagonista no es el narrador; éste último no tiene forma física dentro ni fuera
de la historia. Es conocedor de los pensamientos, sentimientos y recuerdos del protagonista, pero
no de los otros personajes. Este tipo de narrador es similar al narrador en primera persona, este
narrador puede, por ejemplo, presentar detalles conocidos, pero no reconocidos, por el protagonista
(que le hayan pasado desapercibidos, por ejemplo). Puede hacer observaciones que el protagonista
nunca haría acerca de sí mismo, como el color de sus ojos o sus defectos personales.