Sei sulla pagina 1di 6

IMPECABLE

Director Approach

“La muerte sólo tiene importancia en la medida


en que nos hace reflexionar sobre el valor de la
vida” - André Malraux

En el mundo de Impecable nos


enfrentamos ante uno de los
miedos más grandes del ser
humano, la muerte. En este
mundo matar no está mal, es
natural y con cualquier
motivo que genere la más
mínima frustración basta para
justificar el hecho de
aniquilar al otro. Este es el
caso de Lila, una joven
introvertida para quién la
limpieza de su ropa es una
obsesión, la cual representa
el narcisismo del que cada
día somos más partícipes. Al
vivir su primer enamoramiento
no está dispuesta a ceder y se despierta en ella un ansia de
liberación que la hace querer parar con la represión y constante
menosprecio del que sufre, siendo la representación de este su
“amiga” Karen a quien invita a almorzar en el restaurante donde
trabaja su interés amoroso. Hablamos de un círculo vicioso en el
que todos alcanzan un límite y la intolerancia se paga con la
misma moneda, Lila matará.

Estas convenciones de mundo pueden resultar chocantes e incluso


perturbadoras para muchos, y aunque quizá una guerra mundial no
esté sucediendo al lado de nuestras casas a diario somos
testigos indiferentes de la devaluación y marginación de la vida
humana. Un video en el que vemos una riña entre colegialas que
termina con una de ellas gravemente herida y muchas personas
alrededor grabando sin hacer el más mínimo comentario, fotos de
un artista tomando altas dosis de drogas que son llenadas de
miles de comentarios apologéticos para descubrir que este muere
algunos días después son pruebas fehacientes de que no estamos
tan alejados de aquel mundo, quizá sea porque son tantos hechos
que ya hemos normalizado esta situación o quizá sea el miedo a
poner en riesgo nuestra propia vida.

Impecable no busca dar un mensaje directo al espectador,


queremos que cada uno se cuestione a sí mismo por el valor que
le da a su vida y a la de los demás, queremos que surjan debates
y planteamientos que conduzcan a la re-sensibilización en torno
a un tema de extremos, que cuando no es tabú o llevado a una
narrativa morbosa y sensacionalista es sencillamente algo de lo
que preferimos no hablar. Esta historia nos recuerda que el
miedo a morir es directamente proporcional al valor que le damos
a nuestra vida.
La historia transcurre en un pequeño restaurante, allí la madera
y materiales industriales se mezclan creando un ambiente íntimo
y acogedor en medio de lo urbano. Priman los planos cerrados y
detalle con el fin de destacar aquellos objetos que representan
la tensión generada por el ambiente de coqueteo y obsesión que
son muy representativos para la narrativa que queremos lograr,
igualmente los primeros planos permiten conocer la personalidad
de cada personaje. Elementos como cuchillos utilizados a manera
de espejo y demás elementos asociados con la muerte son
resignificados. Nuestra protagonista es enfática en su
pulcritud, su vestido blanco transmite su mentalidad aún
¨inocente¨ antes de cometer su primer asesinato.
En cuanto a los colores utilizados se destacan los rojos, que
tienen una alta importancia narrativa para el corto al hablar
específicamente de la sangre. Se busca un contraste entre los
colores de la locación con el vestuario de los actores para
hacerlos resaltar. Esta es nuestra forma de representar el
mensaje de normalización de la muerte y el espacio de reflexión
que queremos abrir desde la estética y narrativa creada a partir
de la premisa “Matar no está mal, es natural”.

Ramiro García
Director