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La Citología es una ciencia que según su etimología (Cito: proveniente del griego que

significa Célula) estudia todo lo relacionado con el comportamiento de los seres vivos,
en especial en los seres humanos, ya que es en nosotros en quienes se han desarrollado
mas funciones, aplicaciones y retos. En torno la historia, podemos evidenciar una
ausencia de estos fundamentos, no hasta la invención del microscopio, ya que la
creación de este aparato represento la evolución del estudio celular, aunque es claro que
ya con anterioridad, la medicinLa citología es una ciencia experimental, de
observación de comportamiento, desde un punto de vista microscópico, sin embargo,
con proyecciones macroscópicas, ya que las alteraciones que se puedan suscitar a nivel
celular, afectan directamente las reacciones y estímulos del cuerpo en general. Esta
ciencia esta abocada a la realización de curar para enfermedades de gran envergadura,
como el VIH, el cáncer, Tuberculosis, enfermedades venéreas o de calibre viral, donde
la cepa de una bacteria pueda afectar una masa poblacional considerable.

La citología es una ciencia experimental, de observación de comportamiento, desde


un punto de vista microscópico, sin embargo, con proyecciones macroscópicas, ya que
las alteraciones que se puedan suscitar a nivel celular, afectan directamente las
reacciones y estímulos del cuerpo en general. Esta ciencia esta abocada a la realización
de curar para enfermedades de gran envergadura, como el VIH, el cáncer, Tuberculosis,
enfermedades venéreas o de calibre viral, donde la cepa de una bacteria pueda afectar
una masa poblacional considerable.

Considerada por muchos especialistas una de las principales bases de la biología


moderna, la citología comprende un campo de estudio amplio, en el que la unidad de
medición es el Micrómetro, unidad en la que son visible, mediante la utilización de
técnicas de coloración y separación, las pequeñas células que puedan contener porciones
de tejido extraídas del área en cuestión mediante procesos de corte, raspado y
extracción. Gracias a la citología, se han desarrollado exámenes de laboratorio en los
que se descartan posibles afecciones por virus.

Se le da también el nombre de Citología a dichos exámenes, entre los cuales destaca el


“Papanicolaou“, es un estudio que con un raspado del área afectada sirve para
determinar la presencia del Virus del Papiloma Humano (VPH), una enfermedad
venérea altamente contagiosa en la que el enfermo presenta patologías tanto internas
como externas pero que se detecta mediante la observación de verrugas y laceraciones
en la piel, específicamente en el área genital. En otro tipo de enfermedades con órganos
con carcinomas, el estudio se enfoca en la búsqueda de nivel de afección y el
aislamiento o detenimiento de la expansión de estos.

La Histología es la ciencia microscópica que estudia todo en torno a las estructuras


celulares en forma de tejido, desde un punto de vista muy preciso. La relación de los
tejidos desde un punto de vista mínimo, es concerniente para la medicina y el estudio
morfológico del cuerpo, para la resolución de enfermedades y males causantes de miles
de muertes a diario. La histología es una ciencia aplicada que vio luz desde la invención
del microscopio, esta herramienta, que también trajo consigo numerosas herramientas
para determinar características a un nivel atómico de los tejidos, represento el comienzo
de un complejo campo de estudio, en el que se descubrirían interesantes vestigios de la
naturaleza del ser vivo y posteriormente se daría paso a la creación de una ciencia
moderna ambientada en el estudio celular de los tejidos.

La histología, también denominada “Anatomía microscópica” debe tal referencia


al echo de que la ciencia dio un salto inesperado cuando con el estudio de tejidos se
descubrió el comportamiento de las células, se determino que estas pertenecen a un
circulo de reproducción en el una célula proviene de otra célula, la regeneración de
estas se produce en específicos ambientes de la naturaleza y la relación de un tejido
con otro puede depender del uso que se le de a este. Con los estudios histológicos, la
medicina ha encontrado curas y vacunas a una diversidad de enfermedades entre
las que se destacan aquellas producidas por cepas de virus nacidas en animales y
plantas.

La histología en la actualidad, cuenta con campos de investigación muy efectivos y


exactos, tal es el caso de la citología, estos estudios, han contribuido de manera
significativa en la búsqueda de la cura de enfermedades de transmisión sexual,
también en la respuesta del enigma del cáncer.

En la actualidad, se da paso a una clasificación muy simple de la histología, por


una parte, se le conoce como histología animal, a la investigación en tejidos de
animales incluyendo a los seres humanos y la histología vegetal, con una visión
botánica, se concentra en la búsqueda de relaciones con los tejidos de plantas y
frutos obtenidos de la tierra.

La histología vegetal es el estudio que caracteriza los tejidos vegetales que son los
grupos de células de las unidades microscópica esencial de los seres vivos o las plantas
que están separadas bajo la clasificación de meristemos que son tejidos embrionarios
que se encuentran en los lugares de crecimiento de las plantas que está formado por las
células que se dividen para originar otros tejidos.

Los seres vivos comúnmente llamado plantas o vegetales presentan tres grados de
organización distintas como los protistas, talofitas, cormofitas.

Los protistas comprenden plantas unicelulares que es la que se aplica al organismo


que está formado por una sola célula, como un protozoo, una bacteria o formadas
por agregados pocos coherentes de las células.

Las cormofitas son las que tienen vasos conductores y un cuerpo vegetal completo
que se divide en “Briofitas” y “Pteridofitas” que se producen por las esporas que
es la unidad reproductiva tópica de la reproducción asexual que puede ser
unicelular que no se necesita fecundar para originar y “ Espermafitas” si se
producen por las semillas y es el grupo más numeroso de vegetales.
El reino de las plantas incluyen sólo a estas últimas talofitas que son plantas
primitivas y las más sencillas como las algas, las mixomicetos, los hongos y líquenes
que se distingue o se diferencia de una manera general por los tejido vegetal que
está constituido por las células muy semejantes que reciben el nombre de talo que
es un cuerpo u órgano vegetativo de los vegetales talofitas que se compone de una
masa celular indiferenciada que carece de fibras y de vasos en la cual no es posible
distinguir entre la raíz hojas y tallo y las fitas que significa planta o vegetal.

La histología (del griego ἱιστός/histós, "tejido", y λογία/logía, "tratado, estudio,


disciplina") es la disciplina que estudia todo lo relacionado con los tejidos orgánicos: su
estructura microscópica, su desarrollo y sus funciones. La histología se identifica a
veces con lo que se ha llamado anatomía microscópica, pues su estudio no se detiene
en los tejidos, sino que va más allá, observando también las células interiormente y
otros corpúsculos, relacionándose con la bioquímica y la citología. La histología tiene
diversas subdivisiones que permiten mejorar el enfoque de estudio, así pues, existe la
histología general que se encarga del estudio de los tejidos básicos y la histología de
los sistemas que se encarga del estudio de la estructura tisular de los aparatos y
sistemas; además de existir otros enfoques por regiones como lo es la histología oral
que se encarga de realizar la conjunción del enfoque de la histología general y de los
sistemas para hablar de una región específica y comprender la composición tisular y
desarrollo pudiendo hacer un enfoque mayor hacia el órgano dentario.1

Las primeras investigaciones histológicas fueron posibles a partir del año 1600, cuando
se incorporó el microscopio a los estudios anatómicos. Marcello Malpighi es el
fundador de la histología y su nombre aún está ligado a varias estructuras histológicas.
En 1665 se descubre la existencia de unidades pequeñas dentro de los tejidos y reciben
la denominación de células. En 1830, acompañando a las mejoras que se introducen en
la microscopía óptica, se logra distinguir el núcleo celular. En 1838 se introduce el
concepto de la teoría celular.

En los años siguientes, Rudolf Virchow introduce el concepto de que toda célula se
origina de otra célula (omnis cellula ex cellula).

El desarrollo tecnológico moderno de las herramientas de investigación permitió un


enorme avance en el conocimiento histológico. Entre ellos podemos citar a la
microscopía electrónica, la inmunohistoquímica, la técnica de hibridación in situ. Las
técnicas recientes sumado a las nuevas investigaciones dieron paso al surgimiento de la
biología celular.

La histología jamás había tenido la importancia en el plan de estudios de medicina y


biología que ha alcanzado hoy día. La histología es el estudio de la estructura
microscópica del material biológico y de la forma en que se relacionan tanto estructural
y funcionalmente los distintos componentes individuales. Es crucial para la medicina y
para la biología porque se encuentra en las intersecciones entre la bioquímica, la
biología molecular y la fisiología por un lado y los procesos patológicos y sus
consecuencias por el otro.

Los histólogos prestan cada día mayor atención a los problemas químicos. Así por
ejemplo, cunde entre ellos la aspiración a determinar con exactitud la composición
química de determinadas estructuras de la masa viva, al estudiar las enzimas, iones,
proteínas, hidratos de carbono, grasas y lipoides, fermentos, etc. en las células y en los
tejidos con el auxilio del microscopio.

Índice
 1 Clasificación
 2 Historia
 3 Véase también
 4 Referencias
 5 Enlaces externos

Clasificación
Desde el punto de vista de la biología general de los organismos, la existencia de tejidos
(como nivel de organización biológica) solo se reconoce sin discusión en dos grupos de
organismos, a saber: las plantas vasculares (parte del reino Plantae) y los metazoos
(parte del reino animal). Ésta es la razón por la que se puede afirmar que existen dos
disciplinas separadas, a las que se llama histología animal e histología vegetal, cada una
con contenidos y técnicas diferenciados.

En la actualidad, los tejidos animales (que incluyen, por supuesto, los humanos) están
divididos en cuatro grupos fundamentales, a saber:

 tejido conectivo (que incluye varios tipos tisulares, como el óseo, la sangre)
 tejido epitelial
 tejido muscular
 tejido nervioso

Historia

Santiago Ramón y Cajal en su juventud, en su laboratorio.

En el siglo XVII, Marcello Malpighi inventó uno de los primeros microscopios para el
estudio de pequeñas entidades biológicas. Analizó varias partes de los órganos de
murciélagos, de las ranas y de otros animales con el microscopio y se dio cuenta, al
estudiar por ejemplo la estructura del pulmón, de la existencia de las membranas
alveolares y de conexiones similares a pelos que hay entre las venas y las arterias, que él
nombró capilares, descubrimiento que determinó cómo el oxígeno que respiramos entra
en el torrente sanguíneo y se distribuye por el cuerpo.2
En el siglo XIX, la histología era una disciplina académica por su propio derecho. El
Premio Nobel de 1906 de Fisiología y Medicina se otorgó a los histólogos Camillo
Golgi y Santiago Ramón y Cajal, cada uno de los cuales tenía diferentes
interpretaciones acerca de la estructura neuronal del cerebro, basadas en las mismas
imágenes. Cajal ganó el premio por su teoría y Golgi por su técnica de tinción, que hizo
posibles dichos estudios.

Véase también
 Citología
 Corte histológico
 Técnica histológica

Referencias
1.

 Nanci, Antonio. Ten Cates´s Oral Histology. Elserlvier Mosby.

 Adelmann, Howard (1966) Marcello Malpighi and the Evolution of Embryology (En
inglés) 5 vol., Cornell University Press, Ithaca, N.Y. OCLC 306783

Citología

Estructura de una célula animal.

La citología (del griego cito=célula + logía=estudio) rama de la ciencia que estudia e


investiga las células, a nivel estructural, fisiológico y bioquímico, tanto en su estado
normal como patológico.1

Índice
 1 Disciplinas
 2 Otros usos
 3 Véase también
 4 Referencias
 5 Enlaces externos

Disciplinas
Según el tipo de estudios que se realicen se divide en:

 Biología celular: se dedica al estudio de la anatomía, la función y la bioquímica celular


en estado normal.
 Citopatología: se encarga del estudio de la enfermedad celular, y de los cambios
celulares que orientan el diagnóstico de las enfermedades.

Otros usos
También se usa la palabra "citología" para referirse a:2

 El material o muestra extraídos para estudio citológico o citodiagnóstico.


 El documento que contiene los resultados de un estudio citológico o citodiagnóstico.
 A los métodos de recogida de células para el análisis citopatológico, que son de dos
tipos: citología exfoliativa y citología interventiva.3
 Según el órgano y tejido del cuerpo de donde se tome la muestra para su estudio
citológico, se habla de citología: ginecológica, respiratoria, gastrointestinal, del tracto
urinario (o de la orina), del riñón y la glándula suprarrenal, del hígado y el páncreas,
del sistema nervioso central, del ojo, de la glándula salival, de mama, de tiroides, de
ganglio linfático, de la efusión (de fluidos intracorporales), de tejido blando, hueso y
piel.

Véase también
 Anatomía patológica
 Histología
 Patología celular

Referencias
1.

 Cytology. U.S. National Library of Medicine. National Institutes of Health. 10/29/2003.


  Real Academia Nacional de Medicina. Diccionario de términos médicos. Madrid:
Panamericana; 2012.

 Cervical screening: professional guidance. NHS cervical screening programme.


Public Health England. 16/05/2016.

La citología es la especialidad de la biología que se dedica al análisis de las células (la


unidad fundamental de un ser vivo con capacidad reproductiva independiente). El
concepto también se utiliza como sinónimo de citodiagnóstico: el proceso de
diagnóstico que se realiza en base al estudio de células y su resultado.

Vamos a explicar los dos tipos de células o tipos de celulares en función de su origen: la
célula animal y la célula vegetal.

Empecemos por el principio.


Definición de Célula

- Es la unidad anatómico y funcional de todo ser vivo.


- Tiene función de autoconservación y autorreproducción.
- Es por esto, por lo que se considera la mínima expresión de vida de todo ser vivo.

Tamaño Celular

En 1665, Robert Hooke observó con un microscopio un delgado corte de corcho.


Hooke notó que el material era poroso. A esos poros, los llamó células. Hooke había
observado células muertas.

Unos años más tarde, Marcelo Malpighi, anatomista y biólogo italiano, observó células
vivas. Fue el primero en estudiar tejidos vivos al microscopio.

El tamaño normal de una célula puede variar entre 5 y 50 micras ( una micra es una
millonésima parte de un metro).
Clasificación de las Células

Células procariotas

Las células procariotas no poseen un núcleo celular delimitado por una membrana. Los
organismos procariontes son las células más simples que se conocen. En este grupo se
incluyen las algas azul-verdosas y las bacterias.

Células eucariotas

Las células eucariotas poseen un núcleo celular delimitado por una membrana. Estas
células forman parte de los tejidos de organismos multicelulares como nosotros. Poseen
múltiples orgánulos. Es característica de las Plantas.

Desde el punto de vista de su procedencia también se pueden clasificar en Célula


animal y célula vegetal, pero ojo, estos dos tipos de células son siempre eucariotas.
Veamos estas dos últimas con más detalles.

CELULA VEGETAL

La célula vegetal tiene una pared celular de celulosa, que hace que tenga rigidez.
Además estas células tienen los cloroplastos, con clorofila, que son los que gracias a
ellos realizan la fotosíntesis y por eso son autótrofas (son capaces de realizar su propio
alimento). Aquí tienes su imagen:
CELULA ANIMAL

Las células animales no tienen una pared celular (en el exterior de la célula), son
heterótrofas por que son incapaces de sintetizar su propio alimento, incorporando los
nutrientes de los alimentos que poseen otros seres vivos, ya que no poseen cloroplastos
con clorofila para la fotosíntesis. Además presentan Lisosomas funcionales para la
digestión intra (dentro) y extracelular (fuera de le célula) (endocitosis y exocitosis).
Veamos la imagen de la célula animal.

Las células tiene muchos orgánulos cada uno de ellos con una misión diferente.

Uno de los orgánulos más importantes son las llamadas mitocondrias. En ellas se
producen las transformaciones de energía para que la célula pueda vivir. Por ejemplo en
las vegetales las energía solar o luminosa se transforma en energía química. Las
mitocondrias son las centrales de energía de la célula.

En la siguiente imagen puedes ver los orgánulos más importantes de la celula animal y
de la celula vegetal:

Términos Relacionados con La Celula Animal y Vegetal

Membrana de la célula: la fina capa de proteína y de grasa que rodea a la célula. La


membrana celular es semipermeable, permitiendo que algunas sustancias pasen a la
célula y el bloqueo de otros.

Centrosoma (también llamado el "centro de organización de microtúbulos"): el


centrosoma, citocentro o centro celular es exclusivo de células animales. Está próximo
al núcleo y es considerado como un centro organizador de microtubos. Su función es
organizar los microtúbulos. De él se derivan estructuras de movimiento como cilios y
flagelos y forma el huso acromático que facilita la separación de las cromátidas en la
mitosis.

Citoplasma: el material gelatinoso fuera del núcleo de la célula en la que se encuentran


los orgánulos.

Aparato Golgi (también llamado el aparato de Golgi o complejo de Golgi): un


aplanado, en capas, orgánulo en forma de saco que se ve como una pila de tortitas y está
situado cerca del núcleo. Produce las membranas que rodean a los lisosomas. El aparato
de Golgi se encarga de: La modificación, distribución y envío de gran número de
diversas macromoléculas necesarias para la vida, la modificación de proteínas y lípidos
(grasas) que han sido sintetizados previamente tanto en el retículo endoplasmático
rugoso como en el liso y los etiqueta para enviarlos a donde corresponda, fuera o dentro
de la célula, la modificación de sustancias sintetizadas en el RER, la secreción celular.

Lisosoma (también llamadas vesículas celulares): orgánulos redondos rodeados por una
membrana y que contienen enzimas digestivas. Aquí es donde la digestión de los
nutrientes celulares se lleva a cabo.

Mitocondria: esférica de orgánulos con forma de bastón con una doble membrana. La
membrana interna es envuelta muchas veces, formando una serie de proyecciones
(llamado crestas). La mitocondria convierte la energía almacenada en la glucosa en ATP
(adenosina trifosfato) para la célula.

Membrana nuclear: la membrana que rodea el núcleo.

Nucléolo: un orgánulo dentro del núcleo. Es donde se produce el ARN ribosomal.


Algunas células tienen más de un nucléolo.

Núcleo: cuerpo esférico que contiene muchos orgánulos, incluyendo el nucléolo. El


núcleo controla muchas de las funciones de la célula (mediante el control de la síntesis
de proteínas) y contiene ADN (en los cromosomas). El núcleo está rodeado por la
membrana nuclear.

Ribosoma: pequeños orgánulos formados por gránulos citoplasmáticos de ARN-ricos


que son los sitios de síntesis de proteínas.

Retículo endoplasmático rugoso (RE rugoso): un vasto sistema de interconectado,


membranosa, envuelta y sacos enrevesadas que se encuentran en el citoplasma de la
célula (el RE es continuo con la membrana nuclear externa). RE rugoso está cubierta de
ribosomas que le dan un aspecto rugoso. El RE rugoso transporta materiales a través de
la célula y produce proteínas en sacos llamados cisternas (que se envía al aparato de
Golgi, o se inserta en la membrana celular).

Retículo endoplásmico liso (RE liso): un vasto sistema de interconectado, membranosa,


envuelta y complicados tubos que se encuentran en el citoplasma de la célula (el RE es
continuo con la membrana nuclear externa). El espacio dentro de la RE liso se llama el
lumen del RE. El ER liso transporta los materiales a través de la célula. Contiene
enzimas y produce y digiere los lípidos (grasas) y proteínas de la membrana.

Vacuola: La vacuola es un saco de fluidos rodeado de una membrana. En la célula


vegetal, la vacuola es una sola y de tamaño mayor; en cambio, en la célula animal, son
varias y de tamaño reducido. La membrana que la rodea se denomina tonoplasto. La
vacuola de la célula vegetal tiene una solución de sales minerales, azúcares,
aminoácidos y a veces pigmentos como la antocianina. La vacuola vegetal tiene
diversas funciones: Los azúcares y aminoácidos pueden actuar como un depósito
temporal de alimento, las antocianinas tienen pigmentación que da color a los pétalos,
generalmente poseen enzimas y pueden tomar la función de los lisosomas.

Cloroplasto: un orgánulo que contiene clorofila alargada o en forma de disco. Solo en


la celula vegetal.

La fotosíntesis (en el que la energía de la luz solar se convierte en energía química -


alimentos) tiene lugar en los cloroplastos.

Para saber más sobre las partes de las células animales y vegetales aquí te dejamos un
video que lo explica muy bien.
tejido celular

La noción de tejido tiene múltiples acepciones: puede tratarse de una tela o de un


producto que se fabricó tejiendo, por citar algunas posibilidades. Celular, por su parte,
es aquello vinculado a las células (la unidad microscópica y fundamental que constituye
a los seres vivos).
Tejido celular

Se conoce como tejido celular a la agrupación de células que comparten ciertas


características y que, actuando en conjunto y de forma coordinada, desarrollan distintas
funciones en el organismo. Esta definición de tejido se emplea en la anatomía, la
zoología y la botánica.

El tejido celular se compone de células que tienen una embriogénesis en común. Dichas
células se organizan para formar un tejido y desarrollar una conducta fisiológica. Los
animales (incluyendo al ser humano) y las plantas vasculares son los únicos seres que
cuentan con tejidos celulares, aunque algunos expertos también incluyen en el conjunto
a las algas pardas.

Hay tejidos celulares formados por un único tipo de célula, mientras que otros se
componen por diferentes clases de células que se disponen de manera organizada. Los
animales más evolucionados albergan más de cien tejidos celulares diferentes en el
organismo.

En las plantas, pueden detectarse tejidos celulares como el secretor, el conductor, el


protector y el de sostén, entre otros. Cada uno desarrolla diferentes tareas orgánicas.

En los animales, por otro lado, podemos diferenciar entre cuatro grandes tipos de tejidos
celulares: el tejido muscular, el tejido epitelial, el tejido conectivo y el tejido nervioso.
Cada conjunto, además, se subdivide en otros tejidos (tejido sanguíneo, tejido óseo,
etc.).

Tejido muscular

Tejido celularEste tejido celular es un conjunto de células contráctiles especializadas


para la consecución de trabajo mecánico partiendo de energía química, algo posible a
través de la interacción de la miosina y la actina (dos proteínas contráctiles). El tejido
muscular representa casi el 45% de nuestra masa y nos da la posibilidad de movernos.

Tejido epitelial

Lo conforma una o más capas de células que se encuentran interconectadas y que


recubren cada superficie libre de nuestro cuerpo. El epitelio, otra forma de referirse a
este tejido celular, es el revestimiento interno hallado en los conductos, en los órganos
huecos y en las cavidades del organismo. Algunos tipos de tejido epitelial poseen ciertas
protuberancias que se conocen con el nombre de cilios, usados para la eliminación de
sustancias extrañas.

Tejido conectivo
También se conoce con el nombre de tejido conjuntivo, y se trata de una serie de tejidos
con un mismo origen, el mesénquima embrionario, el cual surge del mesodermo. Con
respecto a su función dentro del organismo, este tejido celular se encarga de brindar
integración sistémica y sostén. En otras palabras, tiene un papel muy importante en la
separación o cohesión de los diversos elementos tisulares que constituyen los sistemas y
los órganos, y del mismo modo participa activamente de la distribución de las
estructuras vasculonerviosas.

Desde un punto de vista morfofuncional, este tipo de tejido celular distingue los
siguientes dos grupos: tejidos conectivos no especializados, que también se divide en
laxo (incluye el tejido mucoso, el reticular y el mesenquimal) y denso (tanto regular,
como irregular); tejidos conectivos especializados, dentro del cual encontramos el tejido
adiposo, el óseo, el cartilaginoso, el hematopoyético, el linfático, el sanguíneo y el
mucoso.

Tejido nervioso

Es la unión de miles de millones de neuronas y un sinfín de interconexiones, formada


por el sistema de comunicación neuronal. Gracias a sus receptores, las neuronas son
capaces de percibir un gran número de estímulos de varias clases, como ser térmicos,
mecánicos o químicos, y de convertirlos en impulsos que se dirigen a los centros
nerviosos y se propagan a más neuronas para ser procesados y transmitidos a los más
altos centros, donde es posible dar comienzo a una respuesta.

Meristemo

Dentro de los tejidos vegetales, los tejidos meristemáticos (del griego μεριστός,
"divisible")1son los responsables del crecimiento vegetal. Sus células son pequeñas,
tienen forma poliédrica, paredes finas, vacuolas grandes y abundantes. Se caracteriza
por mantenerse siempre joven y poco diferenciado. Tienen capacidad de división y de
estas células aparecen los demás tejidos. Lo cual diferencia los vegetales de los
animales que llegaron a la multicelularidad de una forma completamente diferente. Las
plantas, a diferencia de los animales, tienen un sistema abierto de crecimiento. Esto
significa que la planta posee regiones embrionarias más o menos perennes, de las cuales
se producen periódicamente nuevos tejidos y órganos. Estas regiones se denominan
meristemos. Los meristemos son pequeños tejidos que se producen por cambios de la
materia prima en las células.

Histología
Los meristemos están compuestos por células no diferenciadas que se dividen
activamente, también llamadas células totipotentes por su habilidad de dar lugar a todos
los tejidos vegetales. Típicamente, las células meristemáticas son pequeñas, poliédricas,
más o menos equidimensionales (dimensiones parecidas en todas las direcciones). En
ellas, el citoplasma ocupa la mayor parte de volumen celular ya que las vacuolas son
muy pequeñas, las células meristemáticas no contienen cloroplastos ni ningún otro
plástido diferenciado, la pared celular de las células meristemáticas es delgada y carece
de pared secundaria.

En las plantas, las células meristemáticas son homólogas funcionales de las células
madre que dan lugar a todos los tejidos en animales. Estas células se dividen en otras
dos, con el fin de dar origen a una célula hija que continúa creciendo de forma
meristemática, la cual retiene su carácter embrionario indefinidamente y en otra que se
diferencia en una vía de desarrollo particular formando muchos tipos de tejidos.2

Producción de células comprometidas y diferenciadas por las células madre meristemáticas

Los meristemos en las plantas pueden ser clasificados de dos formas. De acuerdo a su
origen pueden dividirse en meristemos primarios y secundarios. Los meristemos
primarios generan los órganos y tejidos que constituyen el cuerpo de la planta y
comienzan su actividad después de la germinación de la semilla y constituyen los
meristemos apicales del tallo y de la raíz. Los meristemos secundarios se forman en la
mayoría de las plantas durante el desarrollo postembrionario y pueden tener estructuras
similares a las de los meristemos primarios, pero algunas son muy diferentes, entre
ellas: los meristemos axilares, los meristemos de inflorescencia, los meristemos florales,
los meristemos intercales y laterales.3

De acuerdo a su posición espacial y a los tejidos y partes de la planta que originan, los
meristemos pueden clasificarse en tres categorías: apical, lateral e intercalar.2

Meristemos apicales

Los primeros meristemos en aparecer durante el desarrollo del cuerpo vegetativo de una
planta vascular están localizados en la punta de tallos y raíces. Debido a su localización,
estos meristemos son llamados meristemos apicales. Todos los tejidos meristemáticos
primarios y por lo tanto todos los tejidos primarios de la planta se originan a partir del
meristemo apical de la raíz o del meristemo apical del brote.

El meristemo apical de la raíz habitualmente está cubierto por una estructura de células
diferenciadas que lo protege, conocida como cofia. El meristemo apical del tallo (o
yema terminal) puede estar desnudo o cubierto por hojas. En este caso, las hojas son
llamadas primordios foliares, que tienen un rudimento de yema auxiliar en su base. Este
se convertirá en una yema cuando las hojas se desarrollen, y dará lugar a una nueva
rama.

Las células que mantienen al meristemo con un flujo constante de células nuevas son
llamadas células iniciales. estas se dividen de tal manera que entre pares de células
hermanas una de ellas se convierte en desecho y la otra es capaz de dar origen a un
nuevo cuerpo celular, estas últimas se conocen como células derivadas las cuales logran
dividirse muchas veces.

En un meristemo apical típico pueden distinguirse tres capas de células cada una de las
cuales dará lugar a tejidos y órganos diferentes. Estas capas celulares son llamadas L1,
L2 y L3. Las divisiones celulares de las capas L1 y L2 son anticlinales, es decir, solo
pueden dividirse de forma perpendicular a la superficie del meristemo y por ello sus
células hijas permanecerán siempre en la misma capa. Las divisiones celulares de la
capa L3 tienden a ser menos regulares y en todos los planos, así mismo, son capaces de
rellenar el interior del meristemo. Para poder determinar las estructuras que originan
estas diferentes capas celulares, investigadores han optado por la construcción de
quimeras. Las plantas quiméricas están compuestas de capas que dan origen a fenotipos
con marcadores distinguibles, de acuerdo a diferencias en el genotipo de cada capa. Las
quimeras han sido usadas además para demostrar la capacidad de las capas de que cada
capa celular individual puede influir sobre el desarrollo de una capa adyacente.2

Además de la organización por capas, los meristemos apicales activos también poseen
un patrón de zonas funcionales de organización radial llamado zonación citohistológica.
Cada zona está compuesta por células que pueden ser distinguidas de acuerdo con su
plano de división, su tamaño y sus grados de vacualización. Estas zonas también
exhiben diferentes patrones de expresión genética, reflejando una diferencia funcional
en cada zona. La primera de estas es la zona central, la cual es encontrada en la parte
superior de los centros de los meristemos activos y está compuesto por células
altamente vacuoladas que se dividen infrecuentemente, es un lugar de autorenovación
de células madre. Flanqueando la zona central se encuentra la zona periférica, una
región en forma de dona de células más pequeña y con una mayor tasa de división
celular las cuales darán lugar a la formación de las hojas y los meristemos florales de
inflorescencia. Finalmente se encuentra la zona de costilla, debajo de las dos regiones
anteriormente descrita. En esta zona, la diferenciación y elongación celular darán lugar
al tejido interno del tallo de la planta.3

Zonación histológica y por capas en el meristemo apical del tallo


Dentro de los diferentes tejidos de tallos y raíces, los meristemos apicales darán origen a
los siguientes tejidos:

 Protodermo: se localiza alrededor y al exterior, da origen a la epidermis.


 Procambium: se localiza al interior del protodermo, da lugar a los tejidos vasculares:
xilema, floema y cámbium vascular.
 Meristema fundamental: se localiza entre el Protodermo y Procambium, da origen a
parénquima, colénquima y esclerénquima.
 Meristemos remanentes: Actúan cíclicamente. Se localizan en la base de los
entrenudos que están quiescentes (latentes).
 Meristemos meristemoides: son células adultas diferenciadas que por ser células vivas
tienen la propiedad de poder desdiferenciarse y volver a ser meristemáticas y dividirse
por mitosis, originando nuevas estructuras, como células epidérmicas que originan
estomas, pelos o tricomas y aguijones, etcétera.

Meristemos laterales

Son los responsables del crecimiento radial (secundario). Dan lugar a xilema, floema y
parénquima secundario (cámbium) y a parénquima cortical y suber (felógeno), y
contribuyen al engrosamiento de tallos y raíces por formación de capas concéntricas
nuevas que dan lugar además a un engrosamiento de los ejes. Están distribuidos por
toda la planta. Sus células recuperan su capacidad meristemática y comienzan a
dividirse formando nuevas células, dando lugar a un crecimiento en grosor en tallos y
raíces de plantas leñosas. Los meristemos secundarios son de dos tipos:3

 Cámbium vascular: Es un meristemo secundario que se diferencia junto con el tejido


vascular primario dentro del cilindro vascular. No produce los órganos laterales, pero sí
el tejido leñoso de tallos y raíces. El cámbium vascular posee dos tipos de células
meristemáticas dependiendo de la especie de planta: las células madre fusiformes y
las células madre de los rayos. Las células madre fusiformes son células alargadas y
vacuoladas las cuales se dividen longitudinalmente para regenerarse a sí mismas y
cuyos derivados se diferenciarán en las células conductoras del xilema y del floema.
Las células madre de los rayos son células pequeñas cuyos derivados incluyen las
células parinquematosas orientadas radialmente dentro de la madera.

 Cámbium de corcho: Es una capa de células meristemáticas que se desarrollan entre


las células de la corteza y del floema secundario. De estas células se derivan las células
de la peridermis, las cuales constituyen una superficie externa protectora del cuerpo
secundario de la planta, reemplazando la epidermis por una corteza en ramas leñosas
y raíces.

Meristemos intercalares

Los tallos de las monocotiledóneas no tienen meristemos secundarios laterales; sin


embargo, frecuentemente tienen meristemos intercalares insertados en los tallos entre
los tejidos maduros aumentando su longitud. Se encuentran por lo general en la base de
los tallos o de las hierbas, debido a este tipo de meristemos, el césped puede seguir
creciendo después de ser cortado.3

Diferenciación del meristemo


Una característica de las células meristemáticas es su posición con respecto a otras
células y esto tiene que ver con su geometría y aunque parece tener un papel importante
en la determinación de las naturaleza de la división de los meristemos, las sustancias
químicas tienen una influencia más fuerte. La razón Citoquinina/Auxina regula la
producción de raíces y tallos por parte de las células del meristemo. Aparentemente las
células indiferenciadas de las plantas tienen dos opciones: pueden elongarse o dividirse
repetitivamente. Las células que se dividen repetitivamente permanecen indiferenciadas
o meristemáticas mientras que las que se elongan son principalmente diferenciadas.
Autores experimentaron con la planta de Tabaco (Nicotiana sp.) adhiriendo Ácido
Indoleacético(IAA) a los tejidos del tallo esto produjo la expansión rápida de las células
formando de este modo células gigantes. La Kinetina sola por ejemplo, tiene muy poco
efecto sobre las células, pero el IAA más la Kinetina hace que las células se dividan
muy rápido. El resultado es un gran número de células relativamente pequeñas no
diferenciadas. En otras palabras las células permanecen meristemáticas en ciertas
concentraciones de Auxina/Citoquinina. En otros caso se ha probado que altas
concentraciones de Auxina en el 'tejido calloso' dan lugar a la formación de raíces, por
su parte la kinetina más la auxina pueden determinar no solo el lugar donde se formaran
las raíces si no también las yemas apicales.

Los meristemos no poseen tejido vascular, lo que los mantiene parcialmente aislados del
resto de la planta. Dado que la mayoría de los virus y bacteria que son endo-patógenos
de las plantas, se movilizan por los haces vasculares, se usa el cultivo in vitro de
meristemos para la propagación de plantas que tengan mayor oportunidad de estar libres
de patógenos.

Los tejidos de protección forman la parte más externa de los órganos de las plantas y se
encuentran en contacto con el medio ambiente. Los tejidos de protección típicos son la
epidermis y peridermis, dependiendo de si la planta tiene crecimiento primario o
secundario, respectivamente. También se incluyen como protectores a la hipodermis,
tejido que aparece en algunas plantas justo debajo de la epidermis de las partes aéreas, y
a la endodermis, localizada internamente en la raíz protegiendo a los vasos conductores.

Epidermis

Tipos de epidermis con distintas características de su pared celular.

Es la capa celular más externa de las plantas y se acepta que no existe en la caliptra de
la raíz y que no está diferenciada en los meristemos apicales. Además, desaparece de
aquellos órganos con crecimiento secundario, donde es sustituida como tejido de
protección por la peridermis (ver más abajo). En las plantas que tienen crecimiento
primario se mantiene a lo largo de toda la vida de la planta, excepto en algunas
monocotiledóneas que la cambian por una especie de peridermo. En los tallos se origina
a partir de la capa más externa del meristemo apical, también denominada protodermis,
mientras que en las raíces se origina desde las células que forman la caliptra o desde las
capas más externas del córtex (este origen diferente hace que algunos autores
denominen a la epidermis de la raíz como rizodermis). Durante el desarrollo
embrionario se forma el protodermo, antes incluso que los meristemos apicales caulinar
y radicular, del cual se diferenciará la protodermis y de ésta la primera epidermis.

La epidermis constituye el tejido de protección de tallos, hojas, raíces, flores, frutos y


semillas. Esta protección es doble, frente a patógenos y frente a daños mecánicos. Otras
funciones de la epidermis trascendentales para la vida de la planta son la regulación de
la transpiración, el intercambio de gases, almacenamiento, secreción, repelen
herbívoros, atraen insectos polinizadores, absorción de agua en las raíces, mantienen la
integridad física de los órganos de la planta, etcétera.

La epidermis está formada comúnmente por una sola fila de células, salvo algunas
excepciones donde se aprecian disposiciones estratificadas, como es el caso de las raíces
aéreas, plantas xerófitas, o en algunas hojas como las de las adelfas o ficus. La
epidermis estratificada se denomina multiseriada, múltiple o velamen. En estas
epidermis multiseriadas las capas superficiales actúan como una epidermis típica, con
paredes gruesas y con una cutícula en su superficie libre, mientras que las capas
profundas pueden actuar como almacén de agua.

Epidermis multiseriada, velamen, de la raíz aérea de una orquídea.

La epidermis está formada por diferentes tipos de células: células epidérmicas


propiamente dichas o pavimentosas, células buliformes, células glandulares, células
secretoras, células que componen los estomas, etcétera. Algunos tipos celulares
aparecen sólo en algunas zonas de la planta como las de los pétalos que tienen
pigmentos y esencias volátiles o las de la papila del estigma que están relacionadas con
la recepción de los granos de polen.

Las células epidérmicas propiamente dichas son las más abundantes y menos
especializadas, y se disponen unidas muy estrechamente, sin dejar espacios
intercelulares. Tienen forma y tamaño muy variados que se suelen adaptar a la forma de
la estructura que recubren. Por ejemplo, son alargadas en el tallo. En las plantas
dicotiledóneas poseen paredes celulares con formas sinuosas, mientras que en
monocotiledóneas suelen ser más rectas. Normalmente no tienen cloroplastos, sino
plastidios no clorofílicos, presentan una gran vacuola, tienen desarrollado el retículo
endoplasmático y el aparato de Golgi y, por lo general, su pared celular es primaria
aunque de grosor variable. Pocas veces presentan pared celular secundaria, como es el
caso de las semillas, y también es poco frecuente la lignificiación de las paredes
secundarias, como ocurre en algunas hojas de gimnospermas. Suelen presentar en sus
paredes tangenciales e internas campos de poros primarios y plasmodesmos.

Las células epidérmicas de las partes aéreas de la planta se caracterizan por sintetizar y
secretar en sus superficies libres una sustancia lipídica impermeable denominada cutina,
que junto con otras moléculas, se deposita en la parte externa de la pared celular para
formar una capa continua llamada cutícula. La cutícula impide la pérdida de agua y la
entrada de patógenos. El grosor de la cutícula varía dependiendo de la función y
localización celular. A veces sobre la cutícula se depositan otras sustancias lipídicas
como algunos tipos de ceras que pueden cristalizar o estar disueltas en forma de aceites.
Todo esto hace que la célula sea asimétrica con una parte externa y otra interna
diferentes. A veces, en la pared libre de la célula epidérmica hay unos canales,
denominados ectodesmos, que permiten la comunicación del citoplasma con la cutícula
y que permiten la secreción de sustancias al exterior. En la epidermis de la raíz, así
como en la de los pelos radiculares, en vez de la cutina, la sustancia secretada es la
suberina.

Entre las células epidérmicas propiamente dichas existen otros tipos celulares que en
ocasiones pueden usarse como carácter taxonómico. Así, algunas células epidérmicas se
especializan en almacenar agua, como hacen las células buliformes de las hojas de las
gramíneas y otras monocotiledóneas. Estas células se caracterizan por ser mucho
mayores que el resto de las células epidérmicas, por no contener cloroplastos, por
poseer una gran vacuola con un alto contenido en agua y por su escasa cutícula. Parece
que intervienen en el mecanismo de pliegue y despliegue de las hojas por hidratación.
Se localizan en hileras paralelas a los vasos conductores o en grupos en las zonas de
plegamiento de las hojas.

Estomas de las hojas de diferentes plantas que muestran morfología variada.

En la epidermis se encuentran los estomas. Las células oclusivas de los estomas son
células epidérmicas especializadas que se organizan para dejar una poro u ostiolo entre
ellas a través del cual se pone en contacto el medio interno de la planta con el exterior.
Existe una cámara de aire bajo el ostiolo denominada cámara subestomática. Ambas
estructuras, junto con las células oclusivas, forman lo que típicamente se denomina
complejo estomático. Las células oclusivas tienen forma arriñonada, presentan
cloroplastos y una pared celular engrosada de manera no uniforme que posibilita que los
cambios de turgencia puedan variar su morfología y de este modo aumentar o disminuir
el diámetro del ostiolo.

Pelos o tricomas unicelulares y pluricelulares.

Los tricomas o pelos también son células epidérmicas especializadas formadas a partir
de células epidérmicas. Pueden ser de protección o glandulares, y a veces se usan como
carácter taxonómico, es decir, sirven para clasificar especies. Los tricomas de
protección pueden ser unicelulares o pluricelulares, y son especialmente abundantes en
estructuras jóvenes de la planta, de las cuales pueden desaparecer cuando se hacen
adultas.

Funcionalmente, los tricomas son prolongaciones epidérmicas que sirven para evitar
herbívoros, guiar a los polinizadores, controlar la temperatura y desecación de las hojas,
de protección frente a un exceso de luz. La mayoría de los tricomas están formados por
células vivas, aunque se pueden presentar todas sus células muertas. Las plantas que
tienen muchos tricomas se denominan pubescentes.

En la epidermis de la raíz están los denominados pelos radicales, los cuales sirven para
absorber agua y sales minerales. Los pelos radicales son células epidérmicas
modificadas que crecen a modo de columna perpendicularmente a la superficie de la
raíz. En los pelos radicales se encuentran también numerosos microorganismos
simbiontes tales como las bacterias fijadoras de nitrógeno. Aparecen en la zona de
maduración de la raíz y se diferencian a partir de células epidérmicas indiferenciadas
denominadas tricoblastos. Su patrón (número y distribución) es característico de
especie, aunque también depende de las condiciones del suelo. Los tricomas tienen un
origen diferente a los pelos absorbentes de la raíz, es decir, el juego de genes que se
activa en cada caso es diferente.

Estructuras de protección: peridermis y lenticela.

Peridermis

Es un tejido de protección que sustituye a la epidermis como tejido protector en los


tallos y raíces que tienen crecimiento secundario, normalmente durante el primer año
con crecimiento secundario. Sin embargo, algunas plantas no suelen desarrollar la
peridermis hasta varios años después de comenzar con el crecimiento secundario. No
suele aparecer en hojas ni en frutos. La aparición de la peridermis aísla a la epidermis
del parénquima cortical y provoca la muerte de las células epidérmicas y su
descamación a medida que la raíz o tallo crecen en grosor.


La peridermis se produce por la actividad del cámbium suberoso o felógeno , un
meristemo secundario y lateral que se puede originar varias veces. Durante el primer
año de crecimiento secundario se forma a partir de la desdiferenciación de las células
parenquimáticas o colenquimáticas que se encuentran debajo de la epidermis, pero en
algunas ocasiones también de células epidérmicas o floema primario, con lo que se
puede formar un meristemo continuo o discontinuo. El primer cámbium suberoso puede
durar varios años dependiendo de la especie (en el manzano, por ejemplo, más de 20
años). Más tardíamente, a veces tras varios años, el felógeno se origina en zonas más
profundas a partir células parenquimáticas del floema secundario. En las raíces el
felógeno se forma a partir del periciclo. Las células de felógeno se dividen
periclinalmente (ver figura) dando lugar a filas de células que se distribuyen de manera
desigual hacia el interior y hacia la superficie del órgano de la planta. Las capas más
externas son más numerosas y sus células se suberifican, algunas lignifican, y luego
mueren formando el súber o corcho. Hacia dentro las células están vivas en una
disposición apilada formando la felodermis, y aunque su forma se parece a la de las
células parenquimáticas corticales, se distinguen de ellas porque se disponen en forma
de hileras radiales.
Durante el crecimiento de la raíz o del tallo en el segundo año de crecimiento
secundario o posteriores se forma nuevo cámbium suberoso más internamente.
Entonces, la parte externa, que puede incluir floema secundario, células
parenquimáticas y la peridermis antigua, se convierte en lo que se denomina ritidoma,
que es la corteza que se va desprendiendo de los árboles durante su crecimiento.

La peridermis es una capa impermeable, sobre todo el súber o corcho, al intercambio


de gases entre los tejidos superficiales del tronco y raíz con el aire. Este obstáculo puede
salvarse con la presencia de unas estructuras llamadas lenticelas, que permiten el
intercambio de gases entre los tejidos internos del tallo y raíz y el medio ambiente. Se
presentan como zonas lenticulares o circulares que sobresalen en la superficie, con un
poro debajo del cual se encuentra el tejido de la lenticela, que no es más que células
parenquimáticas de paredes finas y que dejan entre ellas espacios intercelulares más o
menos amplios. Las lenticelas se producen con la formación de la primera peridermis y
son zonas donde el cámbium suberoso es más activo y deja más espacios intercelulares
en los tejidos que produce. A medida que aumenta el grosor del tallo o raíz se forman
nuevas lenticelas.