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Universidad De El Salvador

Facultad Multidisciplinaria Oriental


Depto. De Ciencias Naturales Y Matemáticas
Sección De Matemáticas
Ciclo I-2017

Materia:
Psicología Social
Docente:
Lcda. Tania Victoria Reyes

“Ensayo Sobre La Realidad Psicosocial De Las Clases Sociales En El


Salvador.”

Realizado por:
Vanessa Lisseth Vigil Sandoval VS17001

Miércoles 24 de Mayo, 2017.


LA REALIDAD PSICOSOCIAL DE LAS CLASES SOCIALES EN EL SALVADOR.

Cuando hablamos de clases sociales nos referimos a una clasificación de grupos, o


estratos de personas que comparten características similares, en este caso un status social.
Las clases sociales en El Salvador, surgieron durante la formación económica social,
después de la indígena primitiva, en el esclavismo, cuando ciertos grupos de personas se
apoderaban de mercancía restante, aumentaban sus riquezas y se adueñaban del trabajo
de otros. Ahí justamente es donde surge la clase dominante y la clase dominada. A lo
largo de la historia se han pasado por muchas etapas, entrando en juego después del
esclavismo el feudalismo y luego el capitalismo, que hasta ahora sigue siendo el sistema
social y económico en nuestra sociedad.
Según algunos sociólogos las clases sociales existentes actualmente en nuestro país son
tres: Alta, Media y Baja. Mi opinión acerca de las clases sociales en El Salvador es un
tanto despectiva ya que dividir a las personas según lo que poseen es un tipo de
discriminación a quien está en la parte baja de esa "estructura" y una exageración de
recursos a quienes están en la cima. Sin embargo es algo que siempre ha existido en
nuestro país y ha ido prolongándose en el mismo patrón, los de la clase "alta" van dejando
todo a su descendencia y así jamás saldrá de sus familias, mas sin embargo los de clase
"baja" lo que van heredando es la capacidad de ser responsable con las deudas y pagos
irónicamente que van hacia los de la clase "alta" de una manera. Es tan decepcionante las
estructuras y formas que tienen para enseñar a la clase pobre a ser pobres (valga la
redundancia) La manipulación que tienen sobre ellos está en un grado tan alto que ni si
quiera se dan cuenta de lo que ocurre a su alrededor.
Estas clases sociales existen dentro de nuestra sociedad sin que una gran cantidad de
individuos tengan consciencia de ello. Son pocas las personas conscientes de las clases
sociales y a cuál de ellas pertenecen.
Las clases sociales pueden condicionar nuestro comportamiento y acciones, pero esto
sucede solamente cuando somos conscientes de que las clases sociales existen, que
nosotros somos seres sociales y que por ende pertenecemos a una de esas clases. Pero
uno de los problemas a los que nos enfrentamos es que un gran porcentaje de la sociedad
salvadoreña no es consciente de esta realidad, esto se puede deber a ciertos factores, como
por ejemplo los medios de comunicación, ahora en día estos medios son la mayor
influencia dentro de la sociedad, pero no nos muestran la realidad al desnudo. Nos
muestran solo una parte de ella, dejando de lado las noticias que verdaderamente les
debería de interesar presentarnos.
Tenemos que tener en cuenta además que el ser consciente de la existencia de las clases
sociales también puede depender del nivel de educación que recibamos en cuanto a lo
didáctico, es obvio que una personas que estudie, lea y conozca acerca de la realidad por
la que atraviesa nuestro país ahora en día tendrá una perspectiva y una consciencia mucho
mayor que alguien que no se relacione con todo esto de una manera más detenida y
profundizada.
Pero qué pasa cuando somos conscientes de las clases sociales y que pertenecemos a una
de ellas. Ser conscientes de esta desigualdad implicaría el querer luchar por algo mejor,
por algo equitativo, el querer luchar por un bien común. Sin embargo nada de esto sucede,
quienes son conscientes de la clase social a la que pertenecen usualmente deciden
quedarse estancados ahí, conformándose.
El desarrollo del capitalismo ha condicionado nuestras vidas de una manera increíble, el
velar por los intereses propios se ha vuelto como algo inherente al ser humano. Porque
recordemos que “En el capitalismo los individuos privados y las empresas, empleando
trabajadores asalariados, llevan a cabo la producción y el intercambio de bienes o de
servicios, con el propósito de producir y acumular ganancias u otro beneficio de interés
propio”. Es por ello que aunque sepamos que pertenecemos a X clase social, no luchamos,
ni nos interesamos por el bien de las personas que también pertenecen a nuestra misma
clase social, nos interesamos por nosotros mismos, buscamos lo mejor para nosotros
mismos, o es más, ni siquiera luchamos por nuestros propios intereses y mucho menos
por los demás.
El capitalismo es como la mentira perfecta.
Solo imaginemos, alguien de la alta sociedad tiene mucho dinero (que es precisamente la
base para el capitalismo, el capital) Es obvio por eso hace tanto énfasis en la privatización
porque viene el capitalismo con sus tres factores principales:
Los capitalistas, los trabajadores, y los consumidores... Los capitalistas están a la cabeza
los que se encargan de invertir en la fuerza de trabajo de los que serían los números dos,
los trabajadores quienes entregan su tiempo, sus fuerzas, sus años, personas que
posiblemente la mayoría de ellos crecieron en la clase baja de la estúpida estructura de
clases sociales que existen en El País y es lo que se les enseño, a trabajar para alguien ya
que carece de la base para entrar en un negocio (el capital) pero se les hace ver que son
oportunidades de trabajo y con la abundancia de desempleo todavía tienen que sentirse
agradecidos por su explotación... El sistema da asco, el cura del SIDA podría estar en un
niño que no podrá pagarse la universidad porque tendrá que empezar a trabajar para a
alguien más a una temprana edad.
El gobierno actual nos ha vendido un capitalismo un poco retorcido o disfrazado de
“buenos cambios”, y lo ha disfrazado muy bien, tanto que la mayoría de la población ha
creído en eso. Acepto el hecho de que para muchas personas es de gran ayuda recibir por
ejemplo, los alimentos, uniforme y útiles escolares para sus hijos entre otros factores que
según la sociedad han contribuido a un cambio en El Salvador. Sin embargo, sería bueno
preguntarse si estos cambios han sido favorables o desfavorables o si verdaderamente se
han implementado cambios.
Considero que de alguna manera estos “Cambios” han sido total y rotundamente
desfavorable, teniendo en cuenta que se han impuesto alrededor de 20 tributos más o
impuestos, valga la redundancia, en los últimos años, se ha quitado el subsidio de la luz
y el gas, los precios de la canasta básica se han disparado, todo ha aumentado, entonces
¿Quiénes pagan los “Buenos cambios”? claro, nosotros mismos, aun cuando el sueldo de
un empleado salvadoreño es solamente lo necesario para subsistir, y encima tiene que
pagar un seguro médico u otros gastos que se le imponen.

En nuestro país la mayoría de empresas privadas se llenan de activos (Mercadería, planta


y equipo) y obtienen ingresos bastante bajos, esto resulta ser un peligro para los
propietarios de estas empresas, y entonces las preguntas del millón, ¿Qué hacen los
administradores de esas empresas para contrarrestar ese peligro? ¿Será que planean
nuevas estrategias para recuperar lo perdido?, ¿deciden vender propiedades que al final
no generan las ganancias esperadas?, la respuesta es un total y absoluto NO.

Lamentablemente cuando estos sucesos pasan una de las "soluciones" que plantean los
administradores es acortar el personal, despedir personas sin importarles más que sus
propios intereses, ¿y qué pasa a raíz de esto? Cuando una empresa decide acortar el
personal esto genera más esfuerzo y más trabajo para quienes se mantienen dentro de la
empresa, por ejemplo, si antes habían tres personas encargadas de la limpieza, ahora solo
queda una y sucede que por ende a esa persona se le triplica el trabajo, tiene que hacer
tres veces más de lo que hacía antes, y lo absurdo es que a esta persona no le triplican su
salario solo porque ella triplique su trabajo, es más, incluso se le pueden disminuir, pero
eso le importa a los dueños de las empresas?, exacto, no! Porque no es un bien común el
que se sigue. Y así de triste es la realidad en nuestro país. Y esto solo es un pequeño
ejemplo.

Cambiar esta realidad que nos asecha día tras día no es una tarea nada fácil, aunque si
existen maneras que no se han, ni se piensan implementar para iniciar un cambio, por
ejemplo: que los paradigmas tan impregnados en la sociedad fuesen rotos y un remedo
de justicia que nos han implantado fuese desmentida y tener sistemas de educación
estándar y no divididos donde los privilegiados están en Colegios de la "alta sociedad" y
los desvalorados están estancados en instituciones deterioradas no solo
infraestructuralmente hablando si no con métodos antiguos que solamente enseñan a los
alumnos a ser esclavos con una falsa imagen de libertad y no se les motiva a desarrollar
su potencial. Son cosas que nunca nadie querrá implementar por miedo a que la sociedad,
sobre todo clase baja y media, piensen. Porque alguien que piensa resulta ser un peligro
para alguien que le gusta manipular o tener poder.

La sociedad salvadoreña tiene potencial para salir de este sistema tan mediocre y luchar
por un futuro mejor, empezar a construir bases para un cambio, pero lamentablemente
nos hemos quedado así, cegados, conformándonos. Que si somos de la clase baja, pues
está bien, que se le puede hacer, es solo herencia de lo que dejaron atrás, es lo que nos
toca vivir por no ser hijos de políticos o empresarios. Si somos de clase media, aún peor,
nos conformamos aún más porque según nosotros tenemos lo necesario para vivir, para
ser felices, pero ¿a quién queremos engañar? No somos realmente felices con el mísero
salario que recibimos por matarnos trabajando 12 horas diarias, no somos felices
comprando solo lo “necesario” porque somos personas consumistas, nunca tenemos lo
suficiente y es así como solamente generamos más pobreza, consumiendo más de lo que
podemos pagar. Y lo más irónico es que ni siquiera pagamos por lo que realmente
compramos. ¿O cree usted que si un objeto cuesta alrededor de $3 está pagando al menos
materia prima? Claro que no, y esa pregunta da espacio a un sinfín de preguntas más,
como por ejemplo, ¿Cómo hacen para sacar a esos precios, costos e inversiones, o como
hacen para sacar de esos precios el pago de un trabajador? A esas interrogantes solo puede
existir una única respuesta: Explotación, erosión de personas y recursos. Además de ésta
ironía, existe otro factor que realmente me resulta muy triste, Los consumidores somos
todos, al final que ya no requerimos ni buena publicidad para comprar un producto (un
claro ejemplo se ve en las cajas de cigarrillos que traen la imagen de cómo quedan
nuestros órganos y pulmones y más allá de bajar sus ventas, incrementan cada día más).

Desde mi punto de vista la clase media y baja se encuentra en una burbuja donde no se le
da espacio para respirar su propio aire, una burbuja que es manipulada a conveniencia de
la clase alta, de la clase dominante de nuestra sociedad.

Pienso que la clase alta tiene nada, pero absolutamente nada de clase. Y la clase media y
baja tiene todo o mejor dicho tiene toda la ignorancia que la clase alta necesita para seguir
donde está y desde luego seguir desarrollando el sistema capitalista que a la larga lo único
que esto nos generará será destrucción, porque como ya lo mencioné, no solamente se
explotan y erosionan personas, sino también recursos. Los recursos se terminan, ya que
uno de los métodos más “brillantes” que utiliza el capitalismo es elaborar productos
desechables, e “innovar” cambiando solamente piezas de x productos. Ahora imaginemos
las grandes cantidades de materia prima que las industrias necesitan para producir tantos
productos como sea necesario para satisfacer las necesidades de nosotros, los
consumistas.

El día en que en realidad seamos conscientes del sistema bajo el cual vivimos, y
decidamos cambiar y luchar por un bien común, entonces se pondrá la primera piedra
para empezar a construir algo mejor aunque digo y sostengo que salir de este sistema tan
mediocre en el que nos hemos desarrollado no será tan fácil como haber entrado.