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Universidad de Playa Ancha

Carrera de Periodismo
Documentación Rafael López Espinoza
Caso Cambridge Analytica y el uso de datos personales
de Facebook desde la perspectiva de la privacidad
Cambridge Analytica es una empresa británica creada en 2013, se dedica al análisis de
datos con la comunicación estratégica para el proceso electoral y minería de datos.
Steve Bannon, editor del diario conservador Breitbart y ex-asesor de Donald Trump,
fue uno de sus inversores y responsables antes de comenzar a trabajar para el
Presidente norteamericano. Bannon consiguió convencer a Robert Mercer,
multimillonario conservador, para financiar el proyecto. La compañía ha colaborado en
numerosas campañas políticas en Estados Unidos, incluida la de Donald Trump, y
también en la campaña a favor del Brexit en Reino Unido.

Cambridge Analytica utilizó datos para sus actividades comerciales que proceden de
Facebook y han sido obtenidos –según Facebook– de una forma que vulnera los
términos de uso de dicha red social. Antes de 2014, Facebook permitía a aplicaciones
con fines de investigación recopilaran datos de los usuarios que consintieran el acceso
a la app en cuestión y también de sus amigos (que no tenían que consentir nada), ósea
que aunque un usuario no diera acceso a la app para que consultara sus datos bastaba
con que uno de sus amigos en la red social lo hiciera. Cambridge Analytica, a través de
una aplicación aparentemente inofensiva que hacía un supuesto test de personalidad
(This is your digital life app), pagó en 2013 para que 270.000 usuarios hicieran el test,
dando acceso además a los datos de todos sus amigos. Los datos obtenidos a través de
la app sólo podían ser utilizados para fines de investigación: no podían venderse ni
utilizarse con fines comerciales. Cambridge Analytica no cumplió esta parte ya que
utilizó esto datos con motivos económicos, políticos, y con el fin de influir en
elecciones políticas, esto según Facebook.

Como medida para salvaguardar la privacidad de usuarios Facebook restringió la API


en 2014 para que no pudiera accederse tan fácil a los datos de los amigos de una
cuenta sin su permiso. Pero los datos recopilados durante 2013 y 2014 bastaron, y hoy
son los que Cambridge Analytica usa. Según la periodista Issie Lapowsky (2018) “a
pesar de que sólo 270.000 cuentas dieron acceso a la app, no se consideran los amigos
de estos usuarios ya que contabilizado a estos la suma da más de 87 millones de
usuarios a los que Cambridge Analytica ha podido acceder a sus datos”. La mayoría son
perfiles procedentes de Estados Unidos, con más de un 80% de los casos,
posteriormente le siguen Filipinas, Indonesia, el Reino Unido, y México, todos con un
millón de afectados aproximadamente (J. Fregoso, 2018).
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Documentación Rafael López Espinoza

Es importante recalcar este número, 87 millones, porque es el número de usuarios a


los que CA tuvo acceso a toda la información que fuera accesible (tanto de la gente
que dio permiso como de la que no, insisto) y a la que efectivamente tuvieron acceso.
Esto incluye: publicaciones, cumpleaños, intereses, "me gusta", fotos, religión, estado
sentimental, localización, entre otros. Pero no sólo eso: según I. Lapowsky (2018)
Facebook confirma unas 1.500 personas dieron permiso a la app para leer mensajes
privados. Cambridge Analytica lo niega. A partir de estos datos, pueden crearse (con
mayor o menor exactitud) patrones psicológicos de comportamiento de cierto grupo, o
de la sociedad en su conjunto. Según la propia Cambridge Analytica, estos datos no
fueron utilizados para las elecciones, pero lo cierto es que no hay forma de
comprobarlo, sobre todo cuando hay varias denuncias de políticos y ex empleados de
la compañía que dicen que efectivamente si utilizaban estos datos con fines políticos y
comerciales.

Después de darse a conocer estos hechos públicamente, Facebook guardó silencio por
varios días, hasta que el CEO y fundador de la red social Mark Zuckerberg aparecía en
público reconociendo los errores. El fundador de Facebook, no muy propenso a
ofrecer entrevistas, reconoció los errores en muchos medios norteamericanos donde
hizo un "mea culpa" y a la vez anunciaba nuevas medidas para evitar que esto se
volviera a repetir.

Cambridge Analytica, pese a su historial de infracción a los términos de uso, no fue


baneada por Facebook hasta después de que la polémica resurgiera en 2018. La red
social tampoco notificó a los usuarios afectados hasta entonces, pese a tener en
consideración que se había producido un uso no autorizado de los datos de millones
de sus usuarios. Tras la polémica, Zuckerberg fue convocado por el Senado (comité
Jurídico y Comité de Comercio, Ciencia y Transporte) y por el Congreso de Estados
Unidos para dar explicaciones sobre todo lo que ha ocurrido. Se puede deducir de esas
comparecencias que Facebook no cierra la puerta a una posible regulación externa
(siempre que sean buenas regulaciones y sin ningún tipo de sesgo).

Por lo tanto, se puede comprender de este hecho que Facebook por mucho tiempo no
tomo las medidas necesarias en cuanto a la protección de privacidad de sus usuarios,
puesto a que no solo Cambridge Analytica pudo haber tenido acceso a datos privados,
sino que muchas compañías y aplicaciones pudieron haber tenido acceso a esta
información y con distintos fines. También es polémica la pasividad que tomó
Facebook con estas compañías de análisis de datos, puesto que de haber tenido en un
principio una actitud fuerte y concisa, y haber llevado a términos legales a todas las
compañías infringieron las condiciones de uso, denegándole legalmente la posibilidad
de utilizar cualquier datos o contenidos adquiridos en Facebook, toda la problemática
que sucede hoy en día con la privacidad de los usuarios de esta red social.
Universidad de Playa Ancha
Carrera de Periodismo
Documentación Rafael López Espinoza

Analizando los hechos, esto nos hace replantear la necesidad de una exigente
regulación en general, puesto a que ahora las redes sociales son enormes plataformas,
con servidores repletos de información y millones de usuarios que entran cada día a
ver lo que la red social decide mostrarles. Por tanto, urge una regulación que permita
una red social que no caiga en sesgos de ningún tipo y que respete la privacidad de sus
usuarios.

Para concluir, se debe señalar que existe un problema derivado, también, de la falta de
toma de conciencia real por parte de los usuarios de las redes sociales de que sus
datos personales pueden ser accesibles por cualquier persona o compañía, como
Cambridge Analytica, y del valor que éstos pueden llegar a alcanzar en el mercado. En
muchos casos, los usuarios hacen completamente públicos datos y características
personales que en ningún caso expondrían en la vida cotidiana como su ideología,
orientación sexual y religiosa, entre otros. Pero no debemos obviar el hecho de que las
redes sociales son herramientas públicas y accesibles para cualquier tipo de persona,
empresa, u organización, con independencia de que las intenciones con las que se
accede sean negativas o ilícitas. De hecho, es habitual que los usuarios de redes
sociales no sean conscientes o descuiden la privacidad de sus perfiles, por tanto el
llamado de atención a los usuarios es también usar responsablemente las redes
sociales, y estar conscientes de los riesgos que corren su privacidad personal, ya sea
debido a la responsabilidad propia o la de la plataforma, en este caso la red social.

Bibliografía
Wiener-Bronner, Danielle (2018), “¿Qué es Cambridge Analytica? Guía para entender
el polémico caso del que todo el mundo habla” publicado en CNN en Español

Lapowsky, Issie (2018), “Facebook exposed 87 million users to Cambridge Analytica”


publicado en Wired.com

Lapowsky, Issie (2018), “Cambridge Analytica could have also accessed private
Facebook messages”, publicado en Wired.com

Fregoso, Juliana (2018), “Mexicanos afectados por el escándalo de Cambridge


Analytica podrían llevar a la Justicia a Facebook” publicado en Infobae México.