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Cómo desarrollar apacibilidad

9 La convicción fundada en la Biblia de que se requiere que despleguemos apacibilidad nos ayuda a desarrollar esta cualidad. Diariamente tenemos que esforzarnos por cultivar apacibilidad. Si no hacemos eso, seremos como

la gente para quien la apacibilidad es una debilidad, y que cree que el éxito viene mediante

la arrogancia, la dureza, hasta la crueldad. Sin

embargo, la Palabra de Dios condena el orgullo, y un sabio proverbio dice: “Un hombre de bondad amorosa está tratando recompensadoramente con su propia alma, pero la persona cruel está acarreando extrañamiento a su propio organismo”. (Proverbios 11:17; 16:18.) La gente se mantiene alejada de la persona dura y poco amable, aunque lo haga principalmente para no ser herida por la crueldad y la falta de apacibilidad de esta.

10 Para ser de genio apacible tenemos que someternos a la influencia del espíritu santo o fuerza activa de Dios. Tal como Jehová hizo posible que la tierra produjera cosechas, así también capacita a sus siervos para que produzcan los frutos de Su espíritu, entre ellos la apacibilidad. Pablo escribió: “El fruto del espíritu es: amor, gozo, paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe, apacibilidad, autodominio. Contra tales cosas no hay ley”. (Gálatas 5:22, 23.) Sí, la apacibilidad es uno de los frutos del espíritu de Dios que despliegan los que le agradan. (Salmo 51:9, 10.) ¡Y qué cambios produce la apacibilidad! Para ilustrarlo: Un rufián llamado Tony peleaba, le robaba a la gente, traficaba con drogas, era líder de una pandilla de motociclistas

y había estado en prisión. No obstante, al

adquirir conocimiento bíblico, y con la ayuda del espíritu de Dios, se transformó en un siervo apacible de Jehová. La historia de Tony es como

la de muchos otros. Entonces, ¿qué puede hacer

uno si la falta de apacibilidad ha sido un rasgo dominante de su personalidad?

Salmo 51:9-10 “Oculta tu rostro de mis pecados, y borra aun todos mis errores. Crea en mí hasta un corazón puro, oh Dios, y pon en mí

un espíritu nuevo, uno [que sea] constante.”

11 El orar sinceramente por el espíritu de Dios y su fruto de apacibilidad nos ayuda a cultivar esta cualidad. Quizás tengamos que ‘seguir pidiendo’, como dijo Jesús, y Jehová Dios nos concederá lo que pedimos. Después de explicar que los padres humanos dan a sus hijos cosas buenas, Jesús

dijo: “Si ustedes, aunque son [pecadores y, por lo tanto, comparativamente] inicuos, saben dar buenos regalos a sus hijos, ¡con cuánta más razón dará el Padre en el cielo espíritu santo a los que le piden!”. (Lucas 11:9-13.) La oración puede ayudarnos a hacer de la apacibilidad un rasgo

permanente de nuestro temperamento

cualidad que contribuya a nuestra felicidad y a la

de nuestros compañeros.

una

12 El tener presente que los humanos somos imperfectos puede ayudarnos a ser de genio apacible. (Salmo 51:5.) No podemos pensar ni actuar perfectamente, como tampoco lo pueden hacer las demás personas, de modo que deberíamos tener empatía y tratar a otros como quisiéramos que ellos nos trataran a nosotros. (Mateo 7:12.) El tener presente que todos cometemos errores debe movernos a ser perdonadores y de genio apacible al tratar con otros. (Mateo 6:12-15; 18:21, 22.) Después de todo, ¿no agradecemos el que Dios despliegue amor y apacibilidad para con nosotros? (Salmo

103:10-14.)

Salmo 51:5 “¡Mira! Con error fui dado a luz con dolores de parto, y en pecado me concibió mi madre.”

Mateo 7:12 “”Por lo tanto, todas las cosas que quieren que los hombres les hagan, también ustedes de igual manera tienen que hacérselas a ellos; esto, de hecho, es lo que significan la Ley y los Profetas.”

Mateo 6:12-15 “y perdónanos nuestras deudas, como nosotros también hemos perdonado a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, sino líbranos del inicuo’. ”Porque si perdonan a los hombres sus ofensas, su Padre celestial también los perdonará a ustedes; mientras que si no perdonan a los hombres sus ofensas, tampoco perdonará su Padre las ofensas de ustedes.”

Mateo 18:21-22 “Entonces se acercó Pedro y le dijo: “Señor, ¿cuántas veces ha de pecar contra mí mi hermano y he de perdonarle yo? ¿Hasta siete veces?”. Jesús le dijo: “No te digo: Hasta siete veces, sino: Hasta setenta y siete veces.”

Salmo 103:10-14 “No ha hecho con nosotros aun conforme a nuestros pecados; ni conforme a nuestros errores ha traído sobre nosotros lo que merecemos. Porque así como los cielos son más altos que la tierra, su bondad amorosa es superior para con los que le temen. Tan lejos como está el naciente del poniente, así de lejos ha puesto de nosotros nuestras transgresiones. Como un padre muestra misericordia a sus hijos, Jehová ha mostrado misericordia a los que le temen. Pues él mismo conoce bien la formación de nosotros, y se acuerda de que somos polvo.”

13 El reconocer que Dios ha hecho a los humanos

con libre albedrío también puede ayudarnos a cultivar apacibilidad. Esto no le permite a nadie

pasar por alto impunemente las leyes de Jehová, pero sí deja margen para variedad de gustos y preferencias entre su pueblo. Por eso, reconozcamos que nadie está obligado a encajar en el molde que nosotros consideremos que sea el mejor. Este espíritu nos ayuda a ser de genio apacible.

14 El resolvernos a no dejar de ser apacibles nos

ayuda a seguir cultivando esta cualidad. El someternos a la influencia del espíritu de Jehová ha transformado nuestro modo de pensar. (Romanos 12:2.) Un espíritu apacible como el de Cristo ahora ayuda a impedir que participemos en “hechos de conducta relajada, lujurias, excesos con vino, diversiones estrepitosas, partidas de beber e idolatrías ilegales”. Nunca debemos dejar de ser apacibles por razones financieras, sociales ni de otra clase, ni porque la gente nos insulte debido a nuestra piedad. (1 Pedro 4:3-5.) No debemos permitir que nada nos haga participar en “las obras de la carne”, de modo que perdamos nuestra apacibilidad y no

heredemos el Reino de Dios ni disfrutemos de sus bendiciones. (Gálatas 5:19-21.) Apreciemos siempre el privilegio de ser personas de genio apacible que pertenecen a Dios, sea que se nos haya ungido para vivir en el cielo o que tengamos la esperanza de vivir para siempre en la Tierra.

Con ese fin, consideremos algunos beneficios de la apacibilidad.

Romanos 12:2 “Y cesen de amoldarse a este sistema de cosas; más bien, transfórmense rehaciendo su mente, para que prueben para ustedes mismos lo que es la buena y la acepta y la perfecta voluntad de Dios.”

1 Pedro 4:3-5 “Porque basta el tiempo que ha pasado para que ustedes hayan obrado la voluntad de las naciones cuando procedían en hechos de conducta relajada, lujurias, excesos con vino, diversiones estrepitosas, partidas de beber e idolatrías ilegales. Porque no continúan corriendo con ellos en este derrotero al mismo bajo sumidero de disolución, ellos están perplejos y siguen hablando injuriosamente de ustedes. Pero estas personas rendirán cuenta al que está listo para juzgar a los vivos y a los muertos.”

Gálatas 5:19-21 “Ahora bien, las obras de la carne son manifiestas, y son:

fornicación, inmundicia, conducta relajada, idolatría, práctica de espiritismo, enemistades, contiendas, celos, arrebatos de cólera, altercaciones, divisiones, sectas, envidias, borracheras, diversiones estrepitosas, y cosas semejantes a estas. En cuanto a estas cosas, les aviso de antemano, de la misma manera como ya les avisé, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.”

Beneficios de la apacibilidad

15 La persona apacible experimenta tranquilidad de corazón, mente y cuerpo. Esto se debe a que no entra en contiendas, ni se perturba por las acciones de otros, ni se atormenta con una inquietud incesante. La apacibilidad le ayuda a dominar sus emociones, lo cual es provechoso mental y físicamente. Un proverbio dice: “Un corazón calmado es la vida del organismo de carne”. (Proverbios 14:30.) El no ser apacible puede llevar a la cólera y puede aumentar la presión sanguínea o causar mala digestión, asma, afecciones de la vista y otras dolencias. El cristiano de genio apacible disfruta de diversos beneficios, entre ellos “la paz de Dios” que guarda su corazón y sus facultades mentales.

(Filipenses 4:6, 7.) ¡Qué sabio es ser de genio apacible!

16 La apacibilidad contribuye a que mejoremos

nuestra relación con otros. Tal vez en un tiempo teníamos el hábito de insistir en algo hasta lograr lo que queríamos. Esto puede haber llevado a

algunos a enojarse con nosotros debido a nuestra falta de humildad y apacibilidad. En tales circunstancias, no debería habernos sorprendido el que nos viéramos envueltos en una controversia tras otra. Con todo, cierto proverbio dice: “Donde no hay leña, se apaga el fuego, y donde no hay calumniador, la contienda se aquieta. Como carbón para las ascuas y leña para el fuego, así es un hombre contencioso para enardecer una riña”. (Proverbios 26:20, 21.) Si somos de genio apacible, en vez de ‘añadirle leña al fuego’ y provocar a otros, cultivaremos una buena relación con ellos.

17 Es muy probable que la persona de genio

apacible tenga buenos amigos. A la gente le agrada asociarse con esa persona porque tiene una actitud optimista, y sus palabras son refrescantes y dulces como la miel. (Proverbios 16:24.) Eso fue cierto de Jesús, quien pudo decir:

“Tomen sobre sí mi yugo y aprendan de mí,

porque soy de genio apacible y humilde de corazón, y hallarán refrigerio para sus almas. Porque mi yugo es suave y mi carga es ligera”. (Mateo 11:29, 30.) Jesús no era duro con los demás, y su yugo no oprimía. Los que se acercaban a él recibían buen trato y refrigerio espiritual. La situación es parecida cuando buscamos la compañía de un amigo cristiano de genio apacible.

Proverbios 16:24 “Los dichos agradables son un panal de miel, dulces al alma y una curación a los huesos.”

18 La apacibilidad hace que nos demos a querer

entre nuestros compañeros de creencia. Sin duda la mayoría de los cristianos de Corinto se sintieron atraídos a Pablo porque les suplicó “por la apacibilidad y bondad del Cristo”. (2 Corintios 10:1.) Los tesalonicenses ciertamente deben haber respondido al apóstol, porque era un maestro apacible y amable. (1 Tesalonicenses

2:5-8.) No hay duda de que los ancianos de Éfeso

habían aprendido mucho de Pablo y lo amaban profundamente. (Hechos 20:20, 21, 37, 38.) ¿Se da a querer usted por su despliegue de apacibilidad?

1 Tesalonicenses 2:5-8 “De hecho, en ninguna ocasión nos hemos presentado ya sea con habla lisonjera (como ustedes lo saben) ni con una apariencia fingida para la codicia, ¡Dios es testigo! Tampoco hemos estado buscando la gloria de los hombres, no, ni de ustedes ni de otros, aunque pudiéramos ser una carga costosa como apóstoles de Cristo. Al contrario, nos hicimos amables en medio de ustedes, como cuando una madre que cría acaricia a sus propios hijos. Así, teniéndoles tierno cariño, nos fue de mucho agrado impartirles, no solo las buenas nuevas de Dios, sino también nuestras propias almas, porque ustedes llegaron a sernos amados.”

Hechos 20:20-21 “mientras no me retraje de decirles ninguna de las cosas que fueran de provecho, ni de enseñarles públicamente y de casa en casa. Antes bien, di testimonio cabalmente, tanto a judíos como a griegos, acerca del arrepentimiento para con Dios y de la fe en nuestro Señor Jesús.”

Hechos 20:37-38 “En realidad, prorrumpió gran llanto entre todos ellos, y se echaron sobre el cuello de Pablo y lo besaron tiernamente, porque especialmente les causaba dolor la palabra que había hablado en el sentido de que no iban a contemplar más su rostro. Así que procedieron a acompañarlo hasta el barco.”

19 El genio apacible contribuye a que el pueblo de Jehová sea sumiso y se mantenga en su lugar en Su organización. (Filipenses 2:5-8, 12-14; Hebreos 13:17.) La apacibilidad impide que busquemos gloria, algo que se basa en el orgullo

y ofende a Dios. (Proverbios 16:5.) La persona apacible no se considera superior a sus

compañeros de creencia ni trata de sobresalir a costa de ellos. (Mateo 23:11, 12.) En vez de eso, reconoce su condición pecaminosa y que necesita

la provisión divina del rescate.

Filipenses 2:5-8 “Mantengan en ustedes esta actitud mental que también hubo en Cristo

Jesús, quien, aunque existía en la forma de Dios, no dio consideración a una usurpación, a saber, que debiera ser igual a Dios. No; antes bien, se despojó a sí mismo y tomó la forma de un esclavo y llegó a estar en la semejanza de los hombres. Más que eso, al hallarse a manera de hombre, se humilló y se hizo obediente hasta la muerte, sí, muerte en un madero de tormento.”

Filipenses 2:12-14 “Por consiguiente, amados míos, tal como siempre han obedecido, no durante mi presencia solamente, sino ahora con mucha más prontitud durante mi ausencia, sigan obrando su propia salvación con temor y temblor; porque Dios es el que, por causa de [su] beneplácito, está actuando en ustedes a fin de que haya en ustedes tanto el querer como el actuar. Sigan haciendo todas las cosas libres de murmuraciones y discusiones,”

Hebreos 13:17 “Sean obedientes a los que llevan la delantera entre ustedes, y sean sumisos, porque ellos están velando por las almas de ustedes como los que han de rendir cuenta; para que ellos lo hagan con gozo y no con suspiros, por cuanto esto les sería gravemente dañoso a ustedes.”

Proverbios 16:5 “Todo el que es orgulloso de corazón es cosa detestable a Jehová. Mano [puede unirse] a mano; [no obstante,] uno no quedará libre de castigo.”

Mateo 23:11-12 “Pero el mayor entre ustedes tiene que ser su ministro. El que se ensalce será humillado, y el que se humille será ensalzado.”