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BÚSQUEDA DE SATISFACER LA NECESIDAD DE VALOR

HERIDAS EMOCIONALES SIN SANAR


Historia de un hombre accidentado que casi muere sin darse cuenta…
Realidad: La mayoría de las personas estamos heridos, en cuanto a nuestras emociones, relaciones y vida
espiritual, pero como no estamos conscientes de la seriedad de las heridas, no podemos tomar pasos hacia la
sanidad y la salud. Tenemos falta de objetividad y no vemos la realidad del sufrimiento, el dolor y la ira en
nuestras vidas.
Una estudiante universitaria se le consideraba “el alma de las fiestas,” por ser muy sociable e inteligente; pero
cuando estaba sola, sentía una profunda soledad y un terrible resentimiento.
Un empleado exitoso cuyo padre lo había descuidado cuando era niño pensaba: “Yo sería feliz si tan sólo
consiguiera ese ascenso. ¡Lo que realmente vale en la vida es el éxito! Consiguió muchos ascensos, pero no era
feliz.
Un ama de casa con tres niños se preguntaba adolorida: ¿Por qué no me siento bien con mi esposo? Habiéndose
criado con un padre alcohólico y una madre exigente, esta mujer nunca ha sentido cariño, y por lo mismo no
puede aceptar el amor de su esposo.
BÚSQUEDA DE APROBACIÓN
Desde el principio de la vida nos encontramos tratando de satisfacer algún inexplicado anhelo interior. Nuestra
sed emocional nos hace buscar a personas que nos amen. Nuestro deseo de ser aceptados nos presiona a actuar
con miras a conseguir la aprobación de otros.
Nos esforzamos por lograr el éxito, demandando más y más de nuestras mentes y nuestros cuerpos, esperando
que otros nos aprecien más a causa de nuestro sudor y sacrificio.
Pero el hombre o la mujer que vive solamente por el amor y la atención de otros nunca se siente satisfecho; al
menos, no por mucho tiempo. A pesar de nuestros esfuerzos, nunca encontraremos una paz duradera y
satisfactoria si continuamente tenemos que estar ofreciendo a otros pruebas de nuestro valor.
Nuestro deseo de ser amados y aceptados es síntoma de una necesidad más profunda, la necesidad que
frecuentemente gobierna nuestra conducta y es la fuente principal de nuestro dolor emocional. La necesidad
que a menudo no reconocemos que tenemos, es la necesidad de sentirnos personas valiosas.
DÓNDE SE HALLA EL VERDADERO VALOR PROPIO
La búsqueda insaciable del valor propio por medio de la aprobación de los demás o demostración de éxito para
ser aceptados, es un vacío interior que solamente nuestro Creador puede llenar.
Es un error andar en la vida dependiendo de otros para llenar esa necesidad de valor, cuando desconocemos que
esa necesidad solamente Dios la puede llenar.
En la Biblia, Dios proporciona los requisitos esenciales para descubrir nuestro verdadero significado y valor:
Juan 10:10, nos recuerda cuánto valora Dios su creación, tanto que Cristo vino para que el hombre pudiera
experimentar la “vida abundante.” Esta vida abundante no significa que estaremos libres de problemas. Al
contrario, esa vida abundante es la experiencia del amor, perdón y el poder de Dios en medio de estos
problemas.
Hay quienes se concentran en el concepto del valor propio únicamente con la meta de hacernos sentir bien
respecto de nosotros mismos.
Tenemos que entender que esta sed de sentir que somos de valor fue dada por Dios y es satisfecha sólo por él.
Nuestro valor no depende de nuestra capacidad para ganar la aceptación inconstante de las personas, sino más
bien, del amor y la aceptación de Dios. El nos creó, y sólo él sabe satisfacer todas nuestras necesidades.
BÚSQUEDA DE SATISFACER LA NECESIDAD DE VALOR

HERIDAS EMOCIONALES SIN SANAR


Realidad: La mayoría de las personas estamos _____________, en cuanto a nuestras emociones, relaciones y
vida espiritual, pero como no estamos ______________ de la seriedad de las heridas, no podemos tomar pasos
hacia la sanidad y la salud. Tenemos falta de objetividad y no vemos la realidad del sufrimiento, el dolor y la ira
en nuestras vidas.
Una estudiante universitaria se le consideraba “el alma de las fiestas,” por ser muy sociable e inteligente;
pero cuando estaba sola, sentía una profunda soledad y un terrible _________________.
Un empleado exitoso cuyo padre lo había descuidado cuando era niño pensaba: “Yo sería feliz si tan sólo
consiguiera ese ascenso. ¡Lo que realmente vale en la vida es el éxito! Consiguió muchos _____________, pero
no era feliz.

Un ama de casa con tres niños se preguntaba adolorida: ¿Por qué no me siento bien con mi esposo?
Habiéndose criado con un padre alcohólico y una madre exigente, esta mujer nunca ha sentido cariño, y por lo
mismo no puede _______________el amor de su esposo.

BÚSQUEDA DE APROBACIÓN

Desde el principio de la vida nos encontramos tratando de _____________ algún inexplicado anhelo
interior. Nuestra sed emocional nos hace buscar a personas que nos amen. Nuestro deseo de ser aceptados nos
presiona a actuar con miras a conseguir la ___________________de otros.

Nos esforzamos por lograr el ____________, demandando más y más de nuestras mentes y nuestros
cuerpos, esperando que otros nos aprecien más a causa de nuestro sudor y sacrificio.

Pero el hombre o la mujer que vive solamente por el amor y la atención de otros nunca se siente
_________; al menos, no por mucho tiempo. A pesar de nuestros esfuerzos, nunca encontraremos una paz
duradera y satisfactoria si continuamente tenemos que estar ________________a otros pruebas de nuestro
valor.

Nuestro deseo de ser amados y aceptados es síntoma de una ______________más profunda, la


necesidad que frecuentemente gobierna nuestra conducta y es la fuente principal de nuestro dolor emocional.
La necesidad que a menudo no reconocemos que tenemos, es la necesidad de sentirnos personas __________.

DÓNDE SE HALLA EL VERDADERO VALOR PROPIO


La búsqueda insaciable del valor propio por medio de la _____________ de los demás o
_______________ de éxito para ser aceptados, es un vacío interior que solamente nuestro Creador puede llenar.
Es un error andar en la vida __________________de otros para llenar esa necesidad de valor, cuando
desconocemos que esa necesidad solamente Dios la puede llenar.

En la ______, Dios proporciona los requisitos esenciales para descubrir nuestro verdadero significado y
valor: Juan 10:10, nos recuerda cuánto valora Dios su creación, tanto que Cristo vino para que el hombre pudiera
experimentar la “vida ______________.” Esta vida abundante no significa que estaremos libres de problemas. Al
contrario, esa vida abundante es la experiencia del amor, perdón y el poder de Dios en medio de estos
problemas.

Hay quienes se concentran en el concepto del valor propio únicamente con la meta de
____________sentir bien respecto de nosotros mismos.
Tenemos que entender que esta sed de sentir que somos de _________fue dada por Dios y es satisfecha
sólo por él. Nuestro valor no depende de nuestra capacidad para ganar la aceptación inconstante de las
personas, sino más bien, del amor y la _____________ de Dios. El nos creó, y sólo él sabe satisfacer todas
nuestras necesidades.