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Introducción a la Liturgia.

La Celebración del Misterio de Cristo


1. Introducción

2. Elementos para una definición de


La Celebración del Liturgia
Misterio de Cristo

3. Lo invisible de la Liturgia: la obra


salvadora de Cristo

4. Lo visible de la Liturgia: su celebración


ritual
1. Introducción

• Nuestro mundo contemporáneo vive una crisis de valores : es urgente


una auténtica respuesta espiritual.

“En la hora presente de América Latina, como en todos los tiempos, la


Celebración Litúrgica corona y comporta un compromiso con la realidad
humana, con el desarrollo y la promoción, precisamente porque toda la
creación está insertada en el designio salvador que abarca la totalidad del
hombre (Medellín 9, 4)”

• La liturgia es la respuesta que ha ofrecido la Iglesia

“La liturgia es el momento privilegiado de comunión y participación para una


evangelización que conduce a la liberación cristiana integral, auténtica
( Documento de Puebla 895)”
• Hay una ruptura entre lo que vivimos, y lo que creemos y celebramos;
entre lo que pensamos y hacemos; entre nuestras convicciones y
nuestras acciones.

• Formamos parte de un pueblo muy practicante, pero se requiere una


fundamentación teológica de la celebración.

El Documento de Santo Domingo nos dice: “Respecto a la liturgia queda


aún mucho por hacer en cuanto asimilar en nuestras celebraciones la
renovación litúrgica impulsada por el Concilio Vaticano ll, y en cuanto
ayudar a los fieles a hacer de la celebración eucarística la expresión de su
compromiso personal y comunitario con el Señor….”
“…No se ha logrado aún plena conciencia de lo que significa la
centralidad de la liturgia como fuente y culmen de la vida eclesial, se
pierde en muchos el sentido del día del Señor y de la exigencia
eucarística que conlleva….”

“…persiste la poca participación de la comunidad cristiana, y aparecen


quienes intentan apropiarse de la liturgia sin consideración de su
verdadero sentido eclesial…”
“…Se ha descuidado la seria y permanente formación litúrgica según
las instrucciones y documentos del Magisterio en todos sus niveles…”

“….No se atiende todavía el proceso de una sana inculturación de la


liturgia; esto hace que las celebraciones sean aún, para muchos, algo
ritualistas y privado que no los hace concientes de la presencia
transformadora de Cristo y de su Espíritu, ni se traduce en un
compromiso solidario para la transformación del mundo (Santo
Domingo 43)”
• Hacer teología de la Liturgia es unir el orden del pensar:

Teología, proviene de Theos = Dios; y Logos = Tratado; significa: Estudio


de Dios

• Con el orden de la acción:

Liturgia viene de Leiton = público y Ergon = acción; significa, por tanto:


actividad pública; se trata de descubrir y describir a Dios presente en la
celebración.
• La Celebración Litúrgica es un conocimiento de Dios hecho culto; y
alcanza su sentido más alto.
• La Palabra de Dios continúa su encarnación al venir a nosotros en una
dimensión sacramental, para asociarnos a su dinamismo de vida. La
Liturgia es teología en acción, y es el momento teológico por excelencia.

• La Escolástica no incluyó la liturgia entre los lugares teológicos, mientras


la teología dogmática era tratada como una ciencia la liturgia era tratada
como mera ritualidad.
.
• Fue el Movimiento Litúrgico quien redescubrió la Liturgia como
autocomunicación de Cristo, Camino, Verdad y Vida; como diálogo entre
Dios y su pueblo; y como presencia de la obra salvadora de Cristo a través
del rito y el símbolo, formalidad propia en que se contiene la realidad de la
fe y la salvación
2. Elementos para una definición de Liturgia

• Es imposible dar una definición exacta de liturgia. Las realidades


sobrenaturales constituyen un acontecimiento único, que no pueden
definirse, ya que toda definición dejaría fuera muchos elementos. Lo que
podemos hacer es enumerar algunos rasgos que nos permitan una
descripción.
• Porque la liturgia es vida, y la liturgia no es para definirse, sino para
experimentarse .
• La liturgia, antes de ser una ciencia fue una vivencia de la comunidad, un
intercambio de vida entre Dios y su pueblo.
• La liturgia en cuanto celebración arranca de Cristo y los
apóstoles, mientras que en cuanto ciencia teológica es muy reciente.
Qué significa “Liturgia”

• La palabra liturgia tiene ahora un sentido cultual. Pero tiene una


prehistoria, ligada al griego, que nos ilumina su contenido:
• Liturgia es una palabra griega Leitourgia = Servicio hecho al pueblo o
prestado para el bien común.
• Significa toda acción del pueblo, para el pueblo, o comunitaria, o
también toda función o ministerio público.
Qué significaba para los griegos

En el griego clásico

• Se llama liturgia a la obra que un grupo o una persona hace en beneficio


del pueblo, sea periódica o extraordinaria (como liberar esclavos, prestar
un servicio público, hacer un favor comunitario, etc.). Estas obras son
parte esencial de la democracia.
En el período helenístico

• Liturgia indicaba también las funciones públicas en el campo político y


técnico: servicio militar, ocupación de los esclavos, agricultura, etc.
• Así se llamaba a cualquier servicio, civil o militar, que los ciudadanos
estaban obligados a prestar el estado: o también cualquier oficio o
función pública impuesta para el bien del pueblo, como equipar al
ejercito, reparar naves, organizar el coro en el teatro, atender
damnificados, preparar el banquete o juegos en las fiestas públicas
religiosas, recabar impuestos, prestar servicio militar, organizar festejos
populares, realizar competencias olímpicas.
• Con esta misma palabra eran designados los servicios cultuales que los
ministros ofrecían a la divinidad: los sacrificios públicos y la acción de los
sacerdotes. Con este sentido usaron la palabra los escritores profanos;
mientras en Egipto siguió usándose para designar cualquier prestación
pública.
En la Sagrada Escritura

En la Versión de los LXX

• En la traducción griega de Alejandría, aparece la palabra liturgia unas 150


veces. Designan en su mayoría el culto externo que los sacerdotes y
levitas ofrecen en el templo, sobre todo los sacrificios (Ex 27, 19; 28, 35.
43; Núm 4, 3; 31, 33. 39; 1 Crónicas 23-28)
• La liturgia es una función pública y solemne realizada por quienes están
revestidos de poder.
En el Nuevo Testamento
• El Culto cristiano fue original. Por eso, el NT evita utilizar términos rituales
para designar las acciones cristianas. Quiere así designar al judaísmo y
entender mejor la originalidad del culto cristiano.
• En el texto griego del NT aparece la palabra liturgia con cinco significados
fundamentales:

1. En sentido civil, como obra pública; servicio, cuidado de los


pobres, apostolado, colectas (Filipenses 2, 17. 25. 30; Romanos 13, 6;
15, 16. 27: Hebreos 1, 7. 14; 2 Cor 9, 12).
2. En sentido ritual del AT como culto del templo de Jerusalén (Lc 1, 23:
Hebreos 8, 2. 6; 9, 21; 10, 11).
3. En sentido de ejercicio público de la religión (Romanos 15, 26-28; 2 Cor
9, 12-13; Filipenses 4, 18; Hebreos 13, 6).
4. En sentido de culto espiritual: evangelización, fe (Rom. 15, 16; Filipenses
2, 16).
5. En sentido de culto ritual comunitario cristiano: única alusión a la
asamblea litúrgica (Hechos 13, 2; Hebreos 8, 2. 6).
Para los cristianos

En la Antigüedad Cristiana

• Con la palabra liturgia se designó el culto nuevo que surge del


Sacerdocio de Cristo en los ambientes judeocristianos.
• Por eso, pronto llegó a ser un término cultual cristiano para designar la
Celebración de la Eucarística en el oriente judeocristiano (Didajé 15, 1; 1
Carta de Clemente a los corintios 41). Porque la Eucaristía es el
ministerio público por excelencia y centro de todo culto.
• El AT fue un anuncio, El NT la realidad; la liturgia, el puente.
• La denominación se hizo común desde el siglo IV en todo el Oriente
Griego. Por eso los griegos designan así el rito específico de la Misa
según un determinado estilo, con su respectiva Anáfora.
• Se habla de la Divina Liturgia de san Juan Crisóstomo para designar la
Misa.
• En occidente, excepto san Agustín, casi ignoran la palabra, y más bien se
refieren al culto con otros términos: Officium, munus, sacrum
ritum, ministerium, servitium religionis, opus sacrum, opera
Dei, Coelebratio, agenda sacra, sacramentum, actio, etc.
En la Ilustración Católica

• Los humanistas y liturgistas del siglo XVI rescataron esta palabra en el


lenguaje teológico, y designaron con ella las usanzas antiguas del culto
público oficial de la Iglesia, al publicar las antiguas fuentes litúrgicas.
• Es decir: por liturgia entendían el conjunto de acciones que la Iglesia ha
ejercido en la historia como su culto oficial cristiano, y los distintos modos
como se ha ejercido en las Iglesias de las varias regiones del mundo.
• Nació así la ciencia litúrgica, es decir, el estudios sistemático de las
celebraciones de la Iglesia.
La Ciencia Litúrgica

• Los primeros investigadores de la liturgia estudiaban la celebración tal


como se realizaba en el pasado romano clásico, así como la historia y
evolución de la celebración ritual.
• En el siglo XVII abunda en la literatura eclesiástica tras el Concilio de
Trento. Con el afán de unificar el estilo de las celebraciones, se le fue
dando mucha importancia a las rúbricas, es decir, las normas de la
celebración, y así pronto la palabra liturgia designaría el conjunto de
normas y principios que aseguraban que una celebración era eclesial.
• A fines del siglo XIX y principios del XX, por el retorno a las fuentes
patrísticas y bíblica, y el estudio comparativo de las familias litúrgicas y la
historia, fue naciendo todo un estudio sistematizado, no sólo de las
ceremonias, sino del conjunto del culto sagrado: actos, signos, fiestas e
historia.
• Nació el movimiento litúrgico, que fue descubriendo la liturgia como
misterio de salvación: sacerdocio actuante de Cristo, signo presencial de
la Iglesia, vivencia de la historia de la salvación.
• Todo esto culminó en el Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosantum
Concilium, donde la liturgia aparece como metahistoria en nuestra historia
hasta la escatología.
Conclusiones del desarrollo de la etimología de liturgia

1. El Carácter comunitario de la Liturgia. La liturgia es una acción de todo el


pueblo de Dios y en función de todo el pueblo de Dios.
2. Su carácter de acción: la liturgia no es teoría, sino actividad.
3. La liturgia tiene un carácter sagrado. Es el servicio prestado a Dios
mismo en Cristo.
4. Su dinamismo. No es algo estático, sino acomodado a los tiempos y
problemas teológicos y pastorales, y cada vez más profundizado.
Las definiciones de liturgia

• Los diversos manuales nos ofrecen una definición o una descripción de


liturgia. Antes de hacer una descripción global, delimitaremos el
campo, expresando lo que no es liturgia.
• Diferentes grupos de definiciones:
1. Definiciones estéticas. La liturgia es la forma exterior y sensible del
culto, o sea, el conjunto de ritos y ceremonias, expresión estética de la fe
y del sentimiento religioso.
2. Definiciones jurídicas. La liturgia es el culto público regulado por la
autoridad jerárquica de la Iglesia; o sea el conjunto de normas y rúbricas
que ordenan la celebración para que sea acción oficial de la sociedad-
iglesia.
3. Definiciones teológicas. La liturgia no es un culto entre tantos, sino el
único tributado al Padre:
a) La liturgia es la obra sacerdotal de la Jerarquía visible.
b) La liturgia es el ejercicio eclesiástico de la religión.
c) La liturgia es la acción ritual de la obra salvífica de Cristo, o sea, la
presencia, bajo el velo de los signos, de la obra divina de la redención.
Lo que no es liturgia

• La liturgia no es espectáculo sagrado, ni cumplimiento legal de


ritos, tampoco un conjunto de actos religiosos privados, ni la mera
expresión externa del sentimiento religioso, menos aún una catequesis
ilustrada o un medio de concientización.
Lo que sí es liturgia

• Si acudimos a los manuales tradicionales de liturgia, todos los autores


dan una definición.
• Con sus diferencias todos hablan de una estructura sacramental, es
decir, existe una parte externa o visible, que concretiza y manifiesta una
parte invisible e interna, que es fundamental.
• La parte externa está compuesta por un sistema de signos sensibles
organizados en una celebración. La parte invisible y sobrenatural es nada
menos que la obra de nuestra Salvación en Cristo
Conclusiones sobre la definición de lo qué es liturgia

1. La liturgia es acción, supone salir de la pasividad, con creatividad y


movimiento, exige actuación de los actores.
2. La acción litúrgica tiene carácter simbólico-ritual; es decir, el sistema
debe impactar y hablar por sí mismo sin necesidad de explicaciones
verbales.
3. Tiene una estructura sacramental, es decir, una parte visible y otra
invisible. Los contenidos invisibles que nos llegan a través de la
celebración son: nuestra participación en el único sacerdocio de
Cristo, en su pascua y en su culto y, por tanto, la realización de un
momento más en la Historia de la salvación.
3. Lo invisible de la Liturgia: la obra
salvadora de Cristo

• El misterio de la Liturgia es sacramental, porque comunica una realidad


primordial que es sobrenatural e invisible, a través de un sistema de
elementos visibles y pertenecientes a nuestras realidades temporales.
• En la experiencia sensible y tangible de una celebración, se nos
comunica la realidad invisible y primordial de la salvación en Cristo.
• La celebración ritual es signo y medio de la obra de salvación.
• A continuación desglosaremos el elemento invisible de la liturgia en los
siguientes puntos:
1. Acción Trinitaria
2. Ejercicio del Sacerdocio de Cristo
3. Presencial del Misterio Pascual de Cristo
4. Culto de la Iglesia
1. La liturgia, acción trinitaria

• La liturgia es una acción conjunta del Padre, del Hijo y del Espíritu
Santo, ya que las acciones de Dios hacia afuera de él son comunes a las
Tres personas Divinas.
• La liturgia por tanto, es una acción que procede el Padre, se realiza en
Cristo por el Espíritu Santo, y por el Espíritu nos incorpora en el culto de
Cristo para llevarnos al Padre.
• El dinamismo trinitario de la liturgia consiste en que en cada
celebración, “el Padre nos da a su Hijo hecho hombre; Cristo actúa en
nosotros para unirnos vitalmente con Él como hijos en el Hijo y nos ofrece
al Padre; el Padre nos acoge en Cristo para amarnos con el mismo amor
con que ama al Hijo hecho carne, para que nosotros le amemos con el
amor de Jesucristo; y cada paso de este movimiento se realiza por obra
del Espíritu Santo”.
• En la liturgia vivimos en comunión dinámica y vital con la Santísima
Trinidad. Por eso la asamblea litúrgica es congregada en la Unidad del
Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
• Pero a cada una de las personas divinas podemos atribuir algún rasgo de
la liturgia, siguiendo el CEC, veamos las atribuciones de cada una de las
Personas divinas:
a) El Padre, fuente y fin de la Liturgia
• El Padre es fuente de bendición (Efesios 1, 3-6).
• Si la liturgia es la presencia del Misterio de Salvación; es decir, Dios que
bendice, tiene su origen en el Padre.
• Si el Padre es la fuente de la bendición, también es la meta de nuestra
oración. De ahí, que en la liturgia romana, las oraciones se dirigen de
ordinario al Padre por la mediación de Cristo.
• En la liturgia nos expresamos como hijos del Padre. Al orar actualizamos
nuestra dimensión de hijos, en intimidad y confianza.
b) La obra de Cristo en la liturgia

• Cristo es el actor principal del Misterio de la liturgia. Cristo es el Sumo y Eterno


Sacerdote: desde su encarnación es Mediador, por la ofrenda de la Cruz es
Sacrificador del único Sacrificio que nos salva, por su glorificación a la derecha del
Padre es intercesor.
• Cristo está presente en la acción litúrgica. Lo reconocemos en la asamblea, en su
Palabra proclamada, en la persona del ministro, y de modo muy especial en el pan y
vino eucarísticos.
• Cristo se hace presente en el hoy de la acción litúrgica, pues no celebramos
aniversarios de hechos pasados, por importantes que hayan sido. Celebramos un
memorial.
• Cristo es el centro en la liturgia. En la liturgia oramos con Cristo y como Cristo. San
Agustín lo resume diciendo: “ora por nosotros, ora en nosotros, y es invocado por
nosotros. Ora por nosotros como Mediador; ora en nosotros como Cabeza; y es
invocado por nosotros como nuestro Dios”.
• Por eso toda nuestras oraciones concluyen aludiendo a su mediación: Por Jesucristo
nuestro Señor.
c) El Espíritu Santo en la Liturgia
• No hay celebración sin acción del Espíritu Santo.
• El Espíritu hace presente el Misterio de Cristo. Es por eso que en toda
celebración litúrgica, juntamente con la anamnesis, debe haber una epíclesis
(invocar sobre), es decir se debe invocar al Espíritu para que haga presente a
Cristo.
• Además de invocarlo, la liturgia es donación continúa del Espíritu Santo para
realizar la comunión en la obra divina e iniciar el retorno de todos los bienes a su
fuente y término.
• El Espíritu une al pueblo creyente para que sea pueblo de Dios y crea la
asamblea litúrgica; habla al corazón de los creyentes, vivificando la letra escrita
de la Palabra, que se hace viva la proclamarse en la celebración; hace oración en
el corazón del creyente para que pida adecuadamente y conforme su vida en el
proyecto divino; transforma los signos litúrgicos en presencia salvadora.
• El Espíritu Santo origina nuestras respuestas.
2. El Sacerdocio de Cristo

• “Se considera la liturgia como el ejercicio del sacerdocio de Jesucristo. En


ella los signos sensibles significan y, cada uno a su manera, realizan la
santificación del hombre, y así el Cuerpo Místico de Jesucristo, es
decir, la cabeza y sus miembros, ejerce el culto público íntegro (SC 7).
• Por ello toda celebración litúrgica, como obra de Cristo sacerdote y de su
Cuerpo, que es la Iglesia, es acción sagrada por excelencia cuya
eficacia, con el mismo título y en el mismo grado, no la iguala ninguna
otra acción de la Iglesia.
• Lumen Gentium No. 11
3. Misterio Pascual de Cristo

• El misterio Pascual de Jesucristo es el acontecimiento histórico de su


Pasión, muerte, Resurrección y Ascensión, que tiene como significado el
paso de Cristo de este mundo a su Padre, en una dinámica de
humillación humana y exaltación divina, y nuestro paso en Cristo hasta el
Padre siguiendo la misma dinámica.
• No es la yuxtaposición de la Muerte y la Resurrección, sino un único
acontecimiento de salvación: quedan ahí comprendidos todos los
misterios de la vida de Cristo.
• El misterio Pascual no es una teoría, sino una persona: Cristo y su
acontecimiento salvador, en el cual Él es templo, culto y sacerdote.
4. Culto de la Iglesia

• El culto cristiano no consiste en acciones organizadas al margen de la


vida, sino la propia existencia vivida en la fidelidad de Dios. Cristo el
sumo y eterno sacerdote, es nuestro templo. Él asume nuestra ofrenda y
la presenta al padre. Nos incorpora así mismo como su cuerpo;
integramos así el nuevo templo y ofrecemos el nuevo culto, el de nuestra
obediencia filial a Dios.
• El culto cristiano es memorial del acontecimiento definitivo de Dios en
Cristo y por Cristo en favor nuestro, celebrado en la comunidad de los
redimidos, cuerpo de Cristo Resucitado, pueblo sacerdotal que adora al
Padre en Espíritu y en Verdad.