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Aristóteles en el libro II de la Política hace un estudio de las diversas formas

de gobierno en las polis Griegas. Hace un análisis de las constituciones políticas


más perfectas aunque también señala sus defectos. Aristóteles pieza en las
constituciones políticas existentes y las que existen en teoría, aquí podemos
pensar en la utopía platónica de la república. De la cual Aristóteles hace una
profunda critica afirmando que su proyecto político es simplemente irrealizable. La
sociedad de platón como proyecto ideal era poco probable, Aristóteles busca
encontrar la mejor de las ciudades tomando en cuenta el temperamento de las
personas y de sus diferencias. Aristóteles parte de que la vida en comunidad es el
principio de una vida en sociedad, una comunidad perfecta logra ser una politeia.
Pues Aristóteles y aquí es igual a Platón, piensa en la sociabilidad natural del
hombre desde su zoón politikon cree que la vida en la polis es la forma de vivir
más perfecta, donde se puede vivir como humanos de forma más digna y feliz.
Como seres políticos y como seres lingüísticos. El lenguaje y la política definen a
un humano. El no vivir en convenio político, y vivir en el silencio del lenguaje es
vivir en animalidad o en todo caso en la barbarie.

Sin embargo su crítica parte de la comunidad de bienes. Al establecer en


el estado de comunidad de los ciudadanos que si lo deben tener todo en común o
que no tengan nada, o algunas cosas si y algunas otras no. Aristóteles critica la
propuesta platónica de que los ciudadanos debían tener en común todo. Entre
ellos las mujeres, los hijos y las posesiones de las tierras. Aristóteles juzga la
visión platónica de una comunidad única, uniforme en su totalidad. Como ya
mencione Aristóteles afirmaba que por naturaleza las comunidades son plurales,
multiformes, donde debía reconocerse lo otro y lo diferente; no está de más
comentar que Aristóteles como meteco pedía se reconociera la diferencia de los
pobladores reconocer y aceptar también a los extranjeros como él. Esta crítica
dice que para ciudadanos semejantes todo será semejante, por lo que una polis se
reducirá a una casa, y una casa a un hombre; y en ese sentido una ciudad no
puede estar constituida por sujetos semejantes. Para Aristóteles la comunidad es
el ente principal que evoluciona a ser polis en ese sentido la polis es anterior a
todo particularismo, es anterior a la familia y al individuo. Esta cita la tomo del libro
uno pero que ejemplifica la íntima relación del sujeto sometido a la polis "Es pues
manifiesto que la ciudad es por naturaleza anterior al individuo, pues si el individuo
no puede de por sí bastarse a sí mismo, deberá estar con el todo político en la
misma relación que las otras partes lo están con su respectivo todo. El que sea
incapaz de entrar en esta participación común, o que, a causa de su propia
suficiencia, no necesite de ella, no es más parte de la ciudad, sino que es una
bestia o un dios". ("Política", libro 1,1)

Para Aristóteles la igualdad en la reciprocidad es la salvaguardia de las


ciudades, como el caso del uso compartido de las tierras o de los cultivos. Porque
los elementos de los que debe resultar una ciudad difieren específicamente,
entonces es preferible que gobiernen siempre los mismos dentro la posibilidad
pues probar con otros en el gobierno puede resultar desastroso; cabe decir que
aun con reconocer la diferencia y la pluralidad, para Aristóteles deben de gobernar
siempre los mismos es decir, los mejores y los mejores son los aristócratas.
Relacionado con el tema de la propiedad, efectúa Aristóteles la crítica a la
comunidad de bienes. Si los que trabajan no son dueños de los objetos en que
trabajan, podría haber disensiones entre los que crean que trabajan más y
reciben menos de la ciudad, caso de los artesanos al no trabajar para su propio
beneficio. Respecto a la propiedad privada, Aristóteles sostiene que siendo
propietario, cada ciudadano pone unos bienes al servicio de los amigos y se sirve
de otros comunes. Mientras que si todo es común, se corre el peligro expuesto al
principio. Con el ejemplo de Esparta manifiesta que es mejor que la propiedad sea
privada, pero para su utilización que se haga común, siendo tarea del legislador
arbitrar el modo en que esto se haga. El hacer favores, ayudar a los amigos, en
hacer la vida más agradable, solo puede realizarse si existe la propiedad privada;
cosa que no puede hacerse en la ciudad unitaria, entre otras cosas porque el uso
común haría inútil la generosidad en el empleo de las propiedades.

Aristóteles, en la “Ética a Nicomaco” sostiene que la virtud más necesaria


de todas para la conservación del mundo es la virtud de la justicia, considerada
como la suma de todas las virtudes, afirmando que es la virtud completa, por
cuanto refiere a otras personas, pues es más difícil ejercer la virtud con los demás
que solamente consigo mismo. De aquí que sea importante para Aristóteles un
trato de igualdad para con los demás, pero hay que apuntar que esa igualdad se
da solamente en el terrero de los iguales, es decir con los ciudadanos libres y con
recursos es decir los amos. Ya que son los esclavos, mujeres y niños siempre
habrá una relación de superioridad del amo. La polis es una comunidad en la cual
todos los amos se reconocen iguales, ninguno sobresale. Todos se ven con el
mismo derecho a mandar. Todos se consideran soberanos. Por eso, se ven en la
necesidad de elaborar unas leyes que regulen las relaciones entre ellos, pues
nadie tiene derecho sobre los demás. Por tanto, la igualdad es el origen de la ley
pero repito en estos términos elitistas los amos son iguales porque a diferencia
con las mujeres, los niños y los esclavos el amo siempre domina. La igualdad es la
condición de la justicia y esto se da sólo en las polis. Por eso, las polis son
comunidades perfectas afirma Aristóteles. La virtud de la justicia es para
Aristóteles como para Platón la más importante que debe haber en una polis. Sin
embargo, para Aristóteles las virtudes no son solo naturales sino también se
deben ejercer bajo el hábito. Se puede decir que la justicia, como el vivir bien para
Aristóteles no es pura metafísica en el sentido de que su práctica afecta
directamente al correcto funcionamiento de la polis.

No quiero detenerme mucho en contar de qué trata el libro II sino que me


gustaría pensar en el concepto de comunidad que es reiterado en el libro y en la
misma obra de Aristóteles como el origen de la polis perfecta. En comunidad el
hombre es, y tal parece que era idea del hombre social está vigente hasta nuestro
tiempo. Sin embargo, me gustaría pensar el concepto de comunidad desde la
perspectiva de pensadores como Bataille, Blanchot, y Nancy. Jean-Luc Nancy,
dice que la cuestión de la comunidad es "la gran ausente de la metafísica del
sujeto", es decir, de una tradición de pensamiento que ha apostado por concebir al
ser como absoluto, "perfectamente separado, distinto y cerrado, sin relación" 8. El
ser, así concebido, se presenta entonces como realidad primera y suficiente que
solo por una declinación o rebajamiento pasa a formar parte de un conjunto
mayor. La comunidad se presenta entonces como un agregado secundario y
accesorio al carácter verdadero y originario del ser. Claro que el movimiento por el
cual la comunidad se transmuta en un nuevo sujeto, en una nueva entidad
autónoma y originaria, aun por encima del individuo, nunca se aleja mucho del
primer gesto; podríamos decir que ambas posturas –la del sujeto como entidad
primera y absoluta, y la de la comunidad que absorbe los mismos atributos– en
realidad responden al mismo gesto metafísico que trata de partir de un origen
seguro, claro y distinto, es decir, de una concepción del ser en tanto separado,
autónomo y absoluto

El derecho sobre las bestias se adquiere de la misma manera que sobre los
hombres, a saber, por la fuerza y los poderes naturales. Pues, si en el estado de
naturaleza les estuviese permitido a los hombres […] someter y matar a sus
semejantes